RESUMEN DE LAS DOCTRINAS DEL CALVINO Y ARMINIO

1. JUAN CALVINO (1509 - 1564)
Biografía
- Nació en Nayon - Ginebra el 10 de julio de 1509 y m. 1564.
- Su padre Grhard Calvino tuvo influencia política en su ciudad, su madre Jeane
Lefrane.
- Estudió religión en Paris y Derecho en Eorlaens (1532).
- En París tiene relaciones con pensamientos reforma y considera los escritos de M.
Lucero, el cual estaba en su apogeo.
Su conversión a la reforma es gradual, se vio obligado a huir a París como uno de los
extranjeros más. En el mismo año en Estranburgo y Brailia conoce a los principales
hombres de reforma: Gernaus, Mecuneus, Bullengeers, Bucero y Capito.

Doctrinas
Juan Calvino había seguido las enseñanzas de San Agustín, el cual sostuvo ―que el
hombre es tan malo y perverso, la única está en Dios‖. y son los siguientes:
1. La Depravación del hombre, significa que la voluntad del hombre esta tan debilitada
que ya no puede hacer ninguna obra buena, a menos que sea ayudado por la gracia
especial que Dios otorga a los elegidos.
2. La Elección incondicional, desde el principio del mundo, Dios predestinó a algunos
para salvación y eso aparte de mérito alguno.
3. La Expiación limitada, Cristo no murió por toda la humanidad, sino por los elegidos.
3. La gracia irresistible, Los que son elegidos, también serán salvos.
4. La perseverancia de los santos, Dios da a los creyentes el don de perseverancia, de
modo que aunque pequen, también se arrepentirán. Ningún elegido se perderá. De ahí
salió la frase ―Una vez salvo, siempre salvo‖.

2 VIDA
Nació el 10 de julio de 1509 en Noyon. Recibió enseñanza formal para el sacerdocio en
el Collège de la Marche y en el Collège de Montaigu, ambos centros académicos
dependientes de la Universidad de París. Influido por su padre (el cual prefería que su
hijo se dedicara al ejercicio del derecho y no a la teología), cursó estudios de leyes en las
universidades de Orleans y Bourges. Junto a varios amigos empezó a interesarse por el
entorno del humanismo, así como por el movimiento de la Reforma, y emprendió
estudios sobre la traducción griega de la Biblia. En 1532 publicó un comentario sobre
De Clementia, obra de Lucio Anneo Séneca, en el que ya quedaba de manifiesto su
sólida y erudita formación humanista. Se asoció entonces con Nicolás Cop, que
acababa de ser elegido rector de la Universidad de París, y ambos tuvieron que huir de
la ciudad en 1533, cuando aquél hizo público su apoyo a Martín Lutero.

Durante los dos años siguientes llevó una vida errática; prosiguió sus estudios y escritos,


al tiempo que formulaba, a partir de la Biblia y la tradición cristiana, los principios
básicos de su doctrina, lo que le obligaba a eludir constantemente la persecución de la
Inquisición. En 1536 publicó en Basilea la primera edición de su Institutio christianae
religionis (Institución de la religión cristiana, también conocida como La institución
cristiana) un conciso y provocativo trabajo que le situó al frente del pensamiento
protestante. Ese mismo año viajó a Ginebra, tras haber sido invitado por Guillaume
Farel a participar en el movimiento de reforma que se respiraba en la ciudad.
Permaneció en Ginebra hasta 1538, año en que los ciudadanos votaron contra las
propuestas de Farel y ambos fueron invitados a abandonar la ciudad. Marchó a
Estrasburgo, donde tomó parte en la vida religiosa de esa comunidad, contrajo
matrimonio con la viuda Idelette de Bure (con quien tuvo un hijo, que murió en la
infancia) y publicó el primero de sus numerosos comentarios sobre los libros de la
Biblia.

En septiembre de 1541, los habitantes de Ginebra convencieron a Calvino para que
regresara y les dirigiera de nuevo en la reforma de la Iglesia. Allí viviría el resto de su
vida, excepto durante los breves viajes que le impuso su actividad al frente de la ciudad.
Su esposa falleció en 1549 y no se volvió a casar. Aunque recibió una casa y salario del
gobierno local, no tuvo cargo oficial en el mismo y sólo en 1559 se hizo ciudadano de
Ginebra. Su liderazgo fue discutido hasta 1555, cuando fue derrotada la resistencia de la
influyente familia Perrin.

Calvino redactó el borrador de las nuevas ordenanzas que el consejo adoptaría como
constitución de Ginebra, regulando a la vez temas sagrados y profanos. Apoyó también
el establecimiento de un sistema de escuelas municipales para todos los niños y de un
centro de formación para los estudiantes más adelantados, la Academia, que inauguró
en 1559 (con Teodoro de Beza como rector) y que muy pronto se convertiría en una
verdadera universidad.

Mientras estuvo al servicio de Ginebra, la ciudad se vio amenazada con frecuencia por
los ejércitos a las órdenes de Manuel Filiberto, duque de Saboya, y de otros jefes
católicos. En realidad, la ciudad era una auténtica fortaleza amurallada y sólo recibía
alguna ayuda de las granjas de los alrededores y de sus aliados más próximos. El clima
bélico y la constante amenaza de ser conquistada contribuyeron a que las condiciones
de vida fuesen muy duras en Ginebra, que dependía en extremo de su comercio. A
menudo, los cristianos disidentes eran expulsados de la ciudad e incluso se llevaron a
cabo numerosas ejecuciones, entre ellas la de Miguel Servet. Tras ser capturado y
acusado de hereje (por su negación de la doctrina de la Santísima Trinidad), este médico
y teólogo católico español fue sentenciado a morir en la hoguera con la anuencia y
aprobación de Calvino (aunque éste recomendó la decapitación como sistema de
ejecución). Además de sus profundas convicciones religiosas, sirvieron para condenarlo
sus estudios y teorías sobre el sistema circulatorio humano (que Calvino reprobaba).

Calvino se propuso mejorar la vida de los habitantes de la ciudad a través de muchos


medios. Propugnó la construcción de hospitales, el establecimiento de una
infraestructura de alcantarillado y de barandillas protectoras en los pisos altos para
evitar que los niños se cayeran, y prestó una atención especial al cuidado de pobres y
enfermos y a la progresiva introducción de nuevas actividades artesanales. Promovió
también el uso de la lengua francesa en las iglesias y contribuyó de forma decisiva a su
formación como lengua moderna.

Sin embargo, su mayor aportación a la historia de la Iglesia fueron sus escritos.
Compuso personalmente numerosos himnos y animó a otros a hacerlo, entre ellos a su
colega Louis Bourgeois, quien compuso el denominado Salterio Ginebrino, llamado a
ser el modelo de muchos himnos protestantes. Redactó un influyente catecismo,
cientos de cartas a compañeros reformadores y comentarios sobre casi todos los libros
de la Biblia. También fueron recopilados sus escritos y numerosos sermones.

Nunca gozó de buena salud, pues padecía asma bronquial, y estuvo muy delicado desde
1558, a causa de una violenta crisis de fiebre cuartana. Falleció el 27 de mayo de 1564 y
fue enterrado en una sepultura anónima en Ginebra.

3 TEOLOGÍA
Según Calvino, la Biblia especificaba la naturaleza de la teología y de todas las
instituciones humanas. Por eso, sus exposiciones doctrinales comenzaban y concluían
en las Escrituras, aunque citaba con frecuencia a los Padres de la Iglesia y a importantes
pensadores católicos medievales. Pretendió minimizar la especulación sobre los temas
divinos y acercarse, en cambio, a la Palabra de Dios. También exhortó a la Iglesia para
que recuperara su vitalidad y pureza originales.

En Institutio christianae religionis, que al menos revisó en cinco ocasiones entre 1536 y
1559, se propuso articular la teología bíblica de una manera razonable, siguiendo los
artículos del credo apostólico. Los cuatro libros que integraron la Institutio en su
edición definitiva (1559) se centran en los artículos ‗Padre‘, ‗Hijo‘, ‗Espíritu Santo‘ e
‗Iglesia‘.

3.1 Sobre el Padre

Según Calvino, el conocimiento de Dios está relacionado con la conciencia de uno
mismo. En el mundo y en la conciencia humana se manifiestan las demandas
espirituales. Dios creó el mundo y lo hizo bueno. Pero desde el pecado original, la
humanidad, por sus propias limitaciones, sólo ha podido comprender a Dios de modo
excepcional e imperfecto. Por sí solos, los seres humanos nunca pueden alcanzar una
auténtica vida religiosa basada en el conocimiento de Dios. Sin embargo, por la gracia
de Dios, transmitida por Jesucristo como se dice en la Biblia, el Creador resolvió esta
trágica cuestión y permitió a la humanidad obtener una clara visión de la revelación. Las
personas que aprenden la verdad sobre la depravación humana —que incluso las
mejores acciones están corrompidas y ninguna es pura— pueden arrepentirse y confiar


su salvación a Dios Padre.

3.2 Sobre el Hijo

El pecado humano, heredado desde Adán y Eva, produce en cada persona una ―fábrica
de ídolos‖. Todos los individuos merecerían ser destruidos, pero Jesucristo ejerció
como profeta, sacerdote y rey para llamar a los elegidos a la vida eterna con Dios.
Cristo convoca a los elegidos a una nueva vida, intercediendo por ellos en su expiación,
y se halla a la diestra de Dios. Calvino hizo grandes esfuerzos para poner de manifiesto
la continuidad de sus doctrinas con la ortodoxia cristiana, tal y como ésta aparecía
expresada en los credos de Nicea y Calcedonia.

3.3 Sobre el Espíritu

El Espíritu Santo de Dios, la tercera persona de la Santísima Trinidad, concede poder a
los escritos y a la lectura de las Escrituras, a la vida devocional de los creyentes, y al
desarrollo cristiano en Cristo (santificación). También permite la confianza en que la
resurrección de Dios de entre los muertos traerá a los salvados a la perfección ante la
presencia de Dios. Toda seguridad de elección a la gracia es dada por el Espíritu, e
incluso la condenación de los réprobos según la justicia de Dios se rige por el poder del
Espíritu.

3.4 Sobre la Iglesia

La Iglesia de Dios y los sacramentos son también otorgados por la gracia divina para
edificación moral de los elegidos y el bien del mundo. La Iglesia, una a través del
tiempo, puede ser conocida por la oración, por escuchar la Palabra de Dios y por la
administración de los sacramentos. Aunque la verdadera Iglesia sea conocida sólo por
Dios, la Iglesia visible está por completo relacionada con Él en la Tierra. Sus dignatarios
y jefes serían aquellos individuos que intentan con rigor mantenerse en la disciplina
cristiana, aunque su autoridad no puede depender de su rectitud. Los cargos deben ser
aquéllos designados en el Nuevo Testamento. Los sacramentos del bautismo y la
eucaristía deben celebrarse como misterios en los que Cristo está presente en espíritu.
Subrayó la trascendencia de la soberanía de Dios, la naturaleza de la elección y de la
predestinación, los pecados de orgullo y desobediencia, la autoridad de las Escrituras, y
la naturaleza de la vida cristiana. Cada una de estas enseñanzas fue utilizada en algún
momento por sus seguidores como doctrina central del calvinismo. Calvino, sin
embargo, pretendía exponer la enseñanza bíblica sobre diversos asuntos de su tiempo, a
la luz de particulares controversias dentro de la Iglesia. Su teología ha sido reconocida
como subyacente en la tradición paulino-agustiniana; Calvino intentó seguir lo que
entendía como un camino intermedio entre un énfasis exclusivo en la divina
providencia y un exclusivo hincapié en la responsabilidad humana.




5. ARMINIO (1560 – 1610)

Biografía
- Nació en 1560 y m. en 1610
- Fue la persona que se ha opuesto fuertemente a la doctrina del Calvino
- La lucha es sobre la predestinación
- Es estableció su pensamiento teológico en las doctrinas

Doctrinas
1. Cristo murió por todo los hombres
2. Los creen son salvos y los que rechazan la invitación de Cristo se pierden
3. Dios no elige a nadie; ni para salvación ni para perdición
4. La gracia salvadora e Dios no es irresistible
5. Los cristianos pueden caer de gracia y perderse

La Biblioteca Encarta, 2004, amplia sobre el arminismo, lo cual deduce como doctrina
del cristianismo, formulada en el siglo XVII, que declara que la libre voluntad humana
puede existir sin limitar el poder de Dios o contradecir la Biblia. Dicha doctrina, que
recibe su nombre del calvinista holandés Jacobo Arminio, se convirtió de forma gradual
en una alternativa liberal a la creencia, más rígida, de la predestinación sostenida por los
Sumos Calvinistas en Holanda y en otros lugares.

Arminio, quien estudió en Ginebra con el teólogo protestante francés Teodoro Beza,
regresó a su Holanda nativa y fue catedrático de teología (1603-1609 ) en la Universidad
de Leiden. Afirmaba que la predestinación era bíblica y verdadera, es decir, que Dios
había destinado a algunas personas al cielo y a otras al infierno, como se indica por la
referencia de Jesús, ―ovejas y cabritos‖. Pero se centraba en el amor de Dios más que
en su poder a la hora de elegir, proceso por el cual Dios eligió a aquellos destinados al
paraíso.

Tras la muerte de Arminio, un grupo de ministros que simpatizaban con sus puntos de
vista desarrollaron una teología sistemática y racional basada en sus enseñanzas. En su
declaración, protesta publicada en 1610, los arminianos afirmaban que la elección
estaba condicionada por la fe, que la gracia podía ser rechazada, que la obra de Cristo
estaba pensada para todas las personas, y que era posible que los creyentes cayeran en
desgracia.

En el Sínodo de Dort o Dordrecht (1618 -1619), los Sumos Calvinistas prevalecieron
sobre el grupo de los arminianos y condenaron a los que estaban en desacuerdo con su
teoría. El Sínodo de Dort declaró que la obra de Cristo estaba destinada sólo a aquellos
elegidos para la salvación, que la gente que creía no podía perder la gracia, y que la
elección de Dios no dependía de ninguna condición. Los protestantes fueron
totalmente prohibidos en Holanda hasta 1630, y desde entonces no sin reservas hasta
1795. Sin embargo, la tradición arminia se mantuvo en los Países Bajos a finales del


siglo XX.

El teólogo británico John Wesley estudió y afirmó la obra de Arminio en su
movimiento metodista durante el siglo XVIII en Inglaterra. Para el pueblo, el
arminianismo se resume en la idea de que no existe la predestinación y que la gente es
libre de seguir o rechazar el Evangelio.

CONCLUSION
Estas dos filosofías que se manejan, son la guerra eterna acerca de la predestinación.
Calvino de un lado tapa las verdades bíblicas con su razonamiento, tomando las ideas
de San Agustín, no olvidando de que este filósofo quiso unir entre la fe y la razón en la
Edad Media, por los cuales también lucharon los reformadores.

Por otros lado, Arminio con ideas fundamentadas en la Biblia refuta al calvinismo, las
cuales se convierten en una guerra, lo antes dicho, eterno.

Se puede aceptar la doctrina de que ―el hombre esta tan debilitado que ya no puede
hacer ninguna obra buena, a menos que sea ayudado por la gracia especial que Dios
otorga a los elegidos. Sin embargo, las otras como: ―Salvo siempre salvo‖, ―expiación
limitada‖. Son sólo especulaciones de la razón lo cual no se puede comparar con los
elementos espirituales. Jesús a muerto en la cruz por todo los hombres ―el que viene a
mí no le echo afuera...‖ Juan 6:37.

Calvino había enseñado que la salvación es el resultado de la elección hecha por Dios y
como Dios no cambia de idea, la salvación que Él otorga es totalmente segura.

Arminio plantea desde otro perfil, insistiendo en que la seguridad de la salvación se
encuentra en las promesas bíblicas y se confirma con el testimonio interno que le da el
Espíritu Santo a los creyentes.

Cualquier ciencia siempre tendrá contraposición, porque son ideas humanas –
imperfectibles, sin embargo, la idea bíblica siempre apuntará a una misma línea, porque
son cosas espirituales y las cosas espirituales se disciernen en lo espiritual.

Si es que queremos aceptar a algunos de estas ideas, debemos analizar a ambos
comparando si es que es aceptable con las sagradas escrituras. Sin embargo, siempre es
bueno centrase y tener amplitud de ideas como afirma J. Wesley: ―tanto la doctrina de
Calvino, Arminio y Witefield, no obstante ellos, llevaron a miles de personas a los pies
de Cristo‖. Predicadores calvinistas como Spurgeon, C. Finney y entre otros. (Pearlman,
Myer)


Bibliografía
Jimenez, Carlos ―Crisis en la teología contemporánea‖ Edit. Vida, Miami – Florida,


1994 pp. 18 – 19
A.E. Tintaya ―Materiales de Estudio‖ s./d. La Paz – Bolivia