P. 1
Boccara 1999 - Etnogénesis Mapuche...

Boccara 1999 - Etnogénesis Mapuche...

|Views: 33|Likes:

More info:

Published by: Erick Rodríguez Araya on Aug 13, 2014
Copyright:Traditional Copyright: All rights reserved

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOC, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

07/20/2015

pdf

text

original

Etnogénesis mapuche: resistencia y reestructuración entre los indígenas del centro-sur

de Chile (siglos XVI-XVIII).

Guillaume Boccara.
Tanto la historia de los grupos indígenas que vivían en las márgenes del imperio español en el Nuevo
Mundo como los procesos de interacciones socio-culturales mediante las cuales surgían nuevos sujetos en el
transcurso del periodo colonial han sido poco estudiados. Grupos "sin Re! sin "e! sin le"! los "#ár#aros" de
las "ronteras de la civili$aci%n &entre otros los mapuche o araucanos! los 'aií o guajiros! los chiriguano(
"ueron perci#idos como entidades sin historia) la resistencia que opusieron al invasor durante más de tres
siglos tendía a con"irmar el carácter inesta#le de su mentalidad organi$aci%n social. *#icados en las
"ronteras de la civili$aci%n! los guerreros amerindios "ueron tam#i+n relegados a las márgenes de la historia.
,in em#argo! desde algunos años nuevas perspectivas de investigaci%n apro-imaciones te%ricas! así
como la cola#oraci%n "ecunda entre la historia la antropología! han despertado un nuevo inter+s por el
estudio de esas "ronteras guerreras. .a varias ra$ones para este inter+s/ primero! porque el análisis
pormenori$ado de los mecanismos sociopolíticos guerreros de los grupos "ronteri$os permite resolver el
pro#lema de su tan enigmática resistencia) segundo! porque el estudio de la dinámica "ronteri$a aporta nuevas
luces so#re la política e-pansionista española so#re el "uncionamiento del estado colonial) ! "inalmente!
porque esas $onas "ronteri$as 0 en el seno de las cuales circula#an individuos! ideas o#jetos0constituen
un inmenso "la#oratorio"
12345
para el estudio de los procesos de mesti$aje de la creaci%n de nuevos sujetos hist%ricos.
6l presente estudio! que trata de la organi$aci%n social! de la guerra y de la etnog+nesis mapuche! se
inscri#e en esta nueva pro#lemática de"inida por la antropología hist%rica. ,i los araucanos! "#ár#aros de
las tierras australes"! entraron rápidamente en la historia como un pue#lo po+tico! ha que reconocer que
quedan todavía muchos puntos oscuros en cuanto a sus prácticas representaciones de la guerra! así como
en cuanto a las trans"ormaciones que su"rieron como resultado de los contactos polimor"os
pluriseculares con los españoles. 6l primer o#jetivo de este tra#ajo es aportar una e-plicaci%n para la tan
enigmática resistencia mapuche) el segundo o#jetivo es determinar cuales "ueron las reestructuraciones
trans"ormaciones que a"ectaron a este grupo durante el periodo colonial. 6n cuanto al segundo punto! si
tuvi+ramos que resumir nuestro prop%sito! diríamos que se trata de mostrar que la etnia mapuche que
emerge en la segunda mitad del siglo dieciocho es en gran parte el producto de un proceso de etnog+nesis!
es decir! de un proceso a trav+s del cual se produce un do#le cam#io! tanto al nivel su#jetivo de las
"ormas de de"inici%n identitaria como al nivel o#jetivo de las estructuras materiales &econ%micas
políticas(. 7or lo tanto! la etnog+nesis mapuche se traduce por el surgimiento de una nueva entidad
sociocultural cua estructura social e identidad poco tienen que ver con las de los grupos de su origen
&los reche centrales(. ,e podría decir que la historia que vamos a contar que hemos intentado
reconstruir es la historia de un metamor"osis! la de los grupos reche del siglo diecis+is en los mapuche del
siglo dieciocho.
No trataremos directamente el lado español de este encuentro! o más #ien 88mal encuentro"! a pesar de que
no se puede entender el proceso de etnog+nesis etni"icaci%n sin tener en cuenta las estrategias de sometimiento
que los invasores asentaron con el "in de dominar a un sujeto indígena #astante escurri di$o. 7ero a pesar de
esta limitaci%n que nos impone el espacio! haremos algunas alusiones a las "ormas en que los dispositivos de
poder esta#lecidos por los hispano-criollos &especialmente el parlamento! o reuni%n política hispano-indígena(
in"lueron en la estructura sociopolítica indígena en la percepci%n que los reche-mapuche tenían de si
mismo.
9ntes de empe$ar! quisi+ramos esclarecer un punto relativo a los t+rminos empleados para designar a los
indígenas que vivían en el centro-sur de :hile a la llegada de los españoles. :omo lo hemos mostrado en
otros tra#ajos! se suele emplear de manera err%nea a los etn%nimos araucanos y mapuche
123;5
<
6n/ .ispanic 9merican .istorical Revie'! =ol. >?! N@A! pp/ 234-2;<.
para ha#lar de esos grupos.
3
Becimos "de manera err%nea" porque en los documentos que hemos revisado la
pala#ra mapuche no aparece sino hasta la segunda mitad del siglo dieciocho. 6n cuanto al t+rmino
araucano, sa#emos que hace re"erencia a los grupos que vivían en la parcialidad de 9rauco que! por lo
tanto! no a#arca#a a la totalidad de los indígenas del centro-sur de :hile. 6l Cnico t+rmino que aparece en la
documentaci%n temprana para cali"icar de manera general a los indígenas del territorio llamado 9raucanía es
el de reche, que signi"ica "hom#re aut+ntico o verdadero". 7or esta ra$%n! ut i li$aremos el t+rmino reche &o
reche central) para ha#lar de los indígenas que vivían en la $ona #ajo estudio &entre los ríos Dtata Tolt+n( a
la llegada de los españoles. Reservamos el etn%nimo mapuche para el siglo dieciocho! cuando segCn
nuestro punto de vista este conjunto +tnico surge como consecuencia de un pro"undo proceso de
transculturaci%n.
Los reche centrales del primer siglo de la conquista: estructura, guerra y
sociedad
:omo un gran nCmero de po#laciones encontradas por los conquistadores en las márgenes de los grandes
imperios Dnca Me-ica! así como en las 9ma$onas! los reche "ueron cali"icados de pue#lo Esin re! sin "e! sin
leF. 6l t+rmino empleado de manera recurrente para designar a la organi$aci%n de esos grupos situados en la
"rontera sur del Ta'antinsuu era +l de behetría. Ga característica principal de la distri#uci%n espacial de esos
grupos era la dispersi%n/ su organi$aci%n sociopolítica era ac+"ala! esto es! caracteri$ada por la ausencia de
o#ediencia a una "igura política! la del je"e! dotada de los medios para ejercer su autoridad.
Ga ine-istencia de un poder político centrali$ado que permitiera asegurar la continuidad política de la
sociedad que o#ligara a sus miem#ros a o#edecer! constituía! segCn los españoles! uno de los principales
estor#os para la conquista de estos grupos. 7ero aparte de esta ""alta" política esencial! los conquistadores
veían otras ""altas" que impedían tanto la conquista mi li t ar como
123>5
espiritual. 6stos grupos no conocían la "igura omnipotente omnisciente del Bios cristiano por consiguiente!
los españoles ra$ona#an! sus miem#ros no distinguían el #ien del mal! lo #ueno de lo malo! lo justo de lo injusto.
7ara los europeos! esa do#le ausencia de las "iguras celestial terrenal del poder impli ca#a l%gicamente la
ine-istencia de la le. .undía a estas sociedades en la más total con"usi%n la más grande inesta#ilidad en la
medida en que! otra ve$ segCn los españoles! el ro#o! el homicidio la violaci%n de los tratados de pa$ no eran
acompañadas de ningCn castigo ni sanci%n.
6sta visi%n o interpretaci%n de la "ormaci%n social de las po#laciones del centro-sur de :hile aparece
claramente en una carta del Go#ernador Martín García de Goola! en que e-pone las ra$ones de las mCltiples
di"icultades que "rena#an la empresa de conquista.
*n enemigo que se ha de"endido cuarenta años de continua o"ensa por muchas comodidades que le audan
siendo la principal la ine-pugna#ilidad del áspero montuoso sitio de su ha#itaci%n no tener para su
morada congregaci%n de pue#los sino caserías distintas silvestres donde para #uscarlos es necesario dividir
desmontar el campo con esta divisi%n la comodidad del sitio o"enden con seguridad sua demás no tienen
ca#e$a de go#ierno a quien "uera de materia de guerra o#ede$can estos nom#rados por ellos por valentía
personal donde "altando uno eligen luego en su lugar al de mas su"iciencia.
A
3
Guillaume Hoccara! "Notas acerca de los dispositivos de poder en la sociedad colonial-"ronteri$a! la resistencia la
transculturaci%n de los reche-mapuche del centro-sur de :hile &I=T-I=DDD("! Revista de Indias 3JK &<??;(! "Bes Reche
au- .Mapuche/ analse d8un processus d8ethnogen+se &changeinents et continuances che$ les indiens du centre-sud du
:hi l i durant D8+poque coloniale. I=D-I=DDD si+cles(" &Tesis de doctorado! 6cole des .autes 6tudes en ,ciences
,ociales! 7aris. <??>(. 6sta tesis sirvi% de #ase para Guerre et etnogenése mapuche dans le Chili colonial: l’invention du soi
&7aris/ G8.armattan. <??K(.
A
Martín García de Go%la al Re! <K a#ril <4?A! Hi#lioteca Nacional de :hile! ,antiago! Manuscritos Medina &en lo
sucesivo HN:! Medina(! tomo ?4! doc. <2A2.
6sta aseveraci%n de una triple ausencia0la "alta de una "igura política "uerte! la ine-istencia de una
repartici%n espacial en pue#los la carencia de una coordinaci%n general de las distintas unidades sociales0se
encuentra en todos los documentos de la +poca. 7ero detrás de esta visi%n de los reche! los españoles no
deja#an de perci#ir las particularidades en la organi$aci%n de estos grupos! especialmente en la medida en
que su resistencia "ero$ a la empresa de conquista les plantea#a un pro#lema "undamental. L es precisamente a
partir de la discusi%n acerca de los "actores que di"iculta#an la conquista so#re los medios que serían
necesarios para conseguirla! que los documentos de la +poca proporcionan detalles so#re la organi$aci%n
sociopolítica reche. 9llí aparecen dos características maores/ la dispersin en cuanto a su patr%n de
asentamiento la guerra en cuanto a su reacci%n a la presencia europea. Gos españoles nota#an que a pesar
del hecho de que! segCn el marco
123K5
interpretativo imperante en la +poca! en lo que toca#a al aspecto civil "no tenían ca#e$a"! si cada uno
actua#a como se le antojara en tiempos de pa$! en tiempos de guerra los reche parecían juntarse #ajo la
autoridad de un solo je"e. 9demás! a pesar de que "no ha#ía ca#e$a a quien o#edecían"! su atomismo
residencial les o"recía una de"ensa "natural" contra la empresa de conquista. 6s con #ase en esos dos
aspectos &la dispersi%n la organi$aci%n guerrera( que aprehenderemos la estructura la l%gica
sociopolítica de las comunidades reche centrales durante los primeros años de la conquista.
La estructura sociopolítica reche y los distintos niveles de integración y diferenciación
9unque todavía e-isten muchos puntos oscuros en cuanto a la articulaci%n "unci%n de las
distintas unidades sociales que estructura#an la sociedad reche! podemos o"recer una descripci%n
"ormal del paisaje sociol%gico indígena proponer algunas pistas respecto a la "uncionalidad de cada
agregado social. Gos documentos que hemos revisado nos permiten reconstruir distintos niveles de
integraci%n en la organi$aci%n social de este grupo indígena.
2
Ga unidad social más "undamental era la ruca &casa(! en la cual solía ha#itar un señor con su esposa o
sus esposas! además de sus hijas e hijos solteros. Mcasionalmente algunos de los hijos varones casados
su progenie permanecían en la casa del padre! haciendo en este caso de la ruca el lugar de ha#itaci%n
de la "amilia polígama e-tendida. 6n la casa cada esposa disponía de un lugar un "og%n propio ! cerca
de la ruca, un pequeño huerto.
6l siguiente "nivel" era el caserío! generalmente compuesto por 2 a ? ruca. Te%ricamente! los
miem#ros masculinos de cada caserío pertenecían a un mismo linaje! el del ulmén &generalmente
traducido por la pala#ra caci!ue) principal de la ruca. 6n algunos casos el caserío no co#ija#a
Cnicamente a i ndi viduos pertenecientes a un solo patrilinaje! puesto que los aliados &ernos
cuñados( podían radicarse en el.
Gos reche centrales practica#an la residencia virilocal! es decir! despu+s de casarse! una pareja
esta#lecía su residencia en el caserío de la "amilia del esposo. 7ero el hecho de que s%lo los hijos varones
nacidos del matrimonio primario & entre ellos el primog+nito era el pre"erido( o#tuvieran por derecho
de sucesi%n las cargas títulos de su padre! permite suponer que s%lo estos hijos permanecían en su
caserío de origen despu+s de casarse. Go que sí es seguro! es
123?5
que un cierto nCmero de hijos varones del ulmén se instala#an en otro caserío! en las pro-imidades del primero.
7ero en todos casos! parece que al casarse! las hijas i#an a vivir en el caserío de su esposo! o a otro pr%-imo a ello.
6l nivel de integraci%n superior al caserío lo constituía el !ui"elob, que integra#a a varios caseríos. Gos
miem#ros de este agregado coopera#an en la reali$aci%n de diversas actividades econ%micas se movili$a#an
en caso de agresi%n desde el e-terior. Ga documentaci%n indica que el !ui"elob no representa#a una unidad
unilineal e-%gama! como lo a"irma la maor parte de los estudios etnohist%ricos! sino que era un nCcleo
2
6stos documentos se citan a continuaci%n en las notas 2! 4! > ?.
end%gamo.
4
6ntonces! si #ien es cierto que las comunidades reche se organi$a#an a un nivel #ásico &la ruca) so#re
un principio patrilineal! sería un error considerar a su estructura social como una im#ricaci%n de segmentos de
linaje! linajes! clanes tri#us. Gos grupos reche no o#edecían a una l%gica segmentaria sino que se organi$a#an en
una trama social hecha de mCltiples grupos de consanguíneos aliados que se gira#an alrededor de la "igura de un
ulmén o cacique.
;
12AJ5
9 un nivel superior al !ui"elob encontramos a otro agregado que se llama#a el lebo. 6sta unidad social
puede ser considerada como crucial en la socialidad reche porque era en el seno del lebo donde se resolvían
las cuestiones relativas a la guerra &incluendo la "ormaci%n de alian$as( la pa$! esto es! allí se ventila#an
las cuestiones de política interior de política e-terior. 6ra tam#i+n al nivel del lebo donde se desarrolla#an
las reuniones "estivas guerreras las ceremonias religiosas esenciales a la reproducci%n sim#%lica de la
sociedad. 9 "in de cuentas! la identidad social de los reche como grupo se "orma#a en "unci%n de la
pertenecencia a un lebo y en re"erencia al rehue, el espacio ceremonial de cada lebo.
>
Gas decisiones jurídicas
políticas que se toma#an en el lebo de#ían ser respetadas! en esto se detecta la e-istencia de lo que pod-
ríamos llamar un c%digo social so#re lo que se considera#a actividad criminal.
K
Gos con"lictos en materia de
#rujería! ro#o adulterio eran discutidos a nivel de los lebo, las partes o"endidas tenían derecho a
compensaci%n. 9 nivel sim#%lico el rehue parece ha#er "uncionado como centro del mundo. ,im#oli$a#a la
unidad del grupo. 7or otra parte! el lebo constituía el primer grado de la di"erenciaci%n identitaria! puesto
que un reche no sacri"ica#a! no decapita#a no se comía a otro miem#ro de su propio lebo. 6ntonces! este
agregado "orma#a una do#le "rontera! tanto de orden sociopolítico como de orden identi tario. 6ra a la ve$
el primer nivel sociopolítico realmente aut%nomo el lugar
4
,ería mu dilatado citar aquí todos los documentos que nos han permitido llegar a esta conclusi%n. ,eñalaremos
Cnicamente que la e-istencia del !ui"elob como unidad end%gama! cuos miem#ros cola#ora#an entre sí en las
actividades econ%micas comunes! se junta#an en caso de agresi%n e-terior se reunían para reali$ar ritos "unerarios!
aparece de manera mu clara en el "amoso Cautiverio #eli$ de Nrancisco Nuñe$ de 7ineda Hascuñan! v+ase su Cautiverio
#eli$ y ra$n de las guerras dilatadas de Chile &<;>A) redici%n! ,antiago de :hile/ Dmpr. del Nerrocarril! <K;A(. 6ste te-to
recoge datos de la tercera d+cada del siglo diecisiete. Ga composici%n de la ruca la e-istencia del caserío como agregado
compuesto por 2 a ? ruca está con"irmada por lo menos en tres te-tos/ 7edro Mariño de Govera! Crnica del reino de
Chile &<4?4) redici%n! ,antiago de :hile/ Dmpr. del Nerrocarril! <K;4(! <32) ,antiago de Tesillo! Guerras de Chile: causas de
su duracin, advertencias para su #in &<;2>/ redici%n! ,antiago de :hile/ Dmpr. del Nerrocarril! <K;2(! 32) Ger%nimo de
Ouiroga! %&emorias de los sucesos de la guerra de Chile &<;?J) redici%n! ,antiago de :hile/ 6d. 9ndr+s Hello! <?>?(! 33.
Ninalmente! Guis de =aldivia señala en su 'rte gram(tica general de la lengua !ue corre en todo el Reyno de Chile: con un
vocabulario y con#essionario &l;J;) ed. "acsimilar Geip$ig/ Pulio 7lat$mann! <KK>( lo siguiente en cuanto a la distinci%n
social entre las distintas esposas de un mismo hom#re/ )*nen domo: la primera mujer de muchas que tienen! esta es la
maor de casa la que manda") )ynandomo: llaman a la segunda que se sigue".
;
Ga reconstrucci%n hist%rica que hemos llevado a ca#o nos ha conducido a discrepar en muchos puntos de los estudios
etnohist%ricos anteriormente reali$ados. 7ara una crítica detallada de los tra#ajos de Ricardo Gatcham! Tomás Guevara!
Mischa Titiev! .oracio Qapater! Msvaldo ,ilva! ,onia Montecino! :arlos 9ldunate del ,olar .oldenis :asanova &citados
en continuaci%n(! v+ase el primer capítulo de la primera parte de Hoccara! "Bes Reche au- Mapuche". ,e trata de :arlos
9ldunate del ,olar! "6l indígena la "rontera"! en Relaciones "ronteri$as en la 9raucanía! ,ergio =illalo#os R. et al.
&,antiago/ 6diciones *niv. :at%lica de :hile! <?K3() .oldenis :asanova Guarda! "6l rol del je"e en la sociedad mapuche
prehispánica"! en .'raucanía, temas de historia #ronteri$a, comps. ,ergio =illalo#os R. Porge 7into R. &Temuco! :hile/
*niv. de la Nrontera! <?K4() Tornas Guevara! +istoria de la civili$acin de la 'raucanía, <J vols. &,antiago de :hile/
Dmpr. :ervantes. <K?K-<?<;(! e +istoria de Chile: Chile prehispano, 3 vols. &,antiago de :hile/ Halcells! <?34-3>() Ricardo
N. Gatcham! ,a organi$acin social las creencias religiosas de los antiguos araucanos &,antiago de :hile/ Dmpr. :ervantes!
<?32(/ ,onia Montecino! "Ga sociedad mapuche entre los siglos I=D IDI/ su trans"ormaci%n estructural" &Tesis de lic.!
*niv. de :hile! <?KJ() Msvaldo ,ilva Galdames! "Grupos de "iliaci%n territoriales entre los araucanos prehispanos"!
Cuadernos de +istoria &,antiago( 4 &<?K4(! "Gos araucanos prehispánicos) un caso de do#le "iliaci%nR" -oletín del &useo
Regional de la 'raucanía &Temuco( i &<?K2(! "6n torno a la estructura social de los mapuches prehispánicos"! Cultura,
+ombre y .ociedad &Temuco( i &<?K2() Mischa Titiev! 'raucanian Culture in /ransition &9nn 9r#or/ *niv. o" Michigan
7ress! <?4<() .oracio Qapater! "6s#o$o hist%rico del desarrollo de los pue#los araucanos" &,antiago de :hile! <?>2(! ms.
>
6l rehue es tam#i+n el nom#re del altar de los chamanes &machi( mapuche.
K
=+ase Biego de Rosales! +istoria general del reyno de Chile! Nlandes indiano! 3 vols. &<;>2) redici%n! ,antiago de
:hile/ 6d. 9ndr+s Hello! <?K?(! </<AA-A2! <A>. <2A! <;J! <;>-;K) Per%nimo de =ivar! :rnica de los reinos de Chile
&<44K) redici%n! Madrid/ .istoria <;! <?KK(! 3;;) así como los t+rminos genvoy y gento!ui en =aldivia! 9rte gramática.
12A<5
de la primera demarcaci%n de una "rontera identitaria entre uno mismo el "otro". 7ara resumir! diríamos
que los hombres verdaderos &los reche, re%, "verdadero"! che, "hom#re"( se de"inían a nivel identitario
se organi$a#an a nivel sociopolítico en relaci%n a un lugar verdadero &el rehue, derivado de re% hue,
"lugar"(.
6n caso de con"lictos guerreros! varios lebo podían reunirse en una unidad superior llamada el
ayllarehue, literalmente "nueve rehue). 6sta unidad político-guerrera no tenía un carácter permanente
hasta durante los periodos de uni%n guerrera cada lebo &o rehue) conserva#a su autonomía su capacidad
de decisi%n. 9unque los lebo pertenecientes a un mismo ayllarehue nunca se hacían la guerra 01eichan)
entre sí! si e-istía un tipo de con"licto colectivo interno al ayllarehue, la vendetta.
?
9 un nivel aCn superior! tenemos al #utamapu, o "tierra grande"! que se "orma#a a partir de la
agrupaci%n de varios ayllarehue. Burante la +poca colonial tardía! tres de estos #utamapu llega#an a
dividir al territorio de la 9raucanía en igual nCmero de grandes "ranjas longitudinales. 6-isten muchas
dudas en cuanto a la e-istencia del #utamapu como distrito geopolítico en tiempos prehispánicos! puesto
que estas "tierras grandes" se mencionan por primera ve$ solamente a principios del siglo diecisiete! más
de ;J años despu+s del inicio de la conquista.
<J
7ero parece que si los #utamapu e-istían durante la +poca
prehispánica no tenían este mismo carácter permanente sino que la alian$a de di"erentes ayllarehue
ocurría Cnicamente en tiempos de guerra.
12A35
6n resumen! la unidad sociopolítica crucial permanente de la organi$aci%n social reche era el lebo o
rehue, aunque varios lebo podían aliarse de manera esporádica en un ayllarehue en caso de una amena$a desde el
e-terior. *no de los cam#ios nota#les en la estructura sociopolítica territorial reche "ue justamente la
institucionali$aci%n de los ayllarehue de los #utamapu, que de unidades temporarias prehispánicas que
"unciona#an en periodos de guerra pasarán a ser agregados permanentes al sistema colonial tardío dotados de
representantes políticos propios.
La guerra como hecho social total.
Betengámonos ahora so#re el "uncionamiento de esa unidad que hemos de"inido como "undamental dentro
de la sociedad reche durante las primeras d+cadas de la conquista/ el lebo o rehue. Bado el espacio limitado de
que disponemos! a#ordaremos el "uncionamiento de esa unidad s%lo a trav+s del "en%meno guerrero mostraremos
que la guerra constituía una instituci%n central en la producci%n reproducci%n material sim#%lica del lebo.
Bentro del lebo el poder político no esta#a ejercitado por un solo individuo. Gos documentos mencionan la
e-istente de tres tipos de personajes políticos con "unciones distintas/ el je"e civil 0genvoye), quien tenía entre sus
"unciones la de dirimir los con"lictos internos) el je"e de guerra 0gento!ui), quien actua#a como personaje central
en la movili$aci%n guerrera en las e-pediciones militares) el je"e religioso 0bo!uivoye), quien intercedía entre
?
:onviene distinguir entre tres tipos de con"lictos violentos para los cuales se movili$a#a una "uer$a colectiva/ la guerra!
propiamente dicha llamada 1eichan) la ra$$ia! llamado maln2 la vendetta! o tautulun. 6l 1eichan tenía como o#jetivo
de"ender un territorio! pero cumplía a la ve$ una "unci%n sim#%lica "undamental! a que "unciona#a como guerra de
captaci%n de la di"erencia juga#a un papel importante en la dinámica política intra- e inter-rehue! como lo veremos más
adelante. 6l maln tenía como o#jetivo apropiarse de la má-ima cantidad de #ienes de un enemigo declarado &ganado!
llanca o piedras preciosas! mujeres( o de un grupo militarmente in"erior e incluso despreciado con el mínimo de p+rdida
humana de riesgo de contienda. 9 trav+s del tautulun se pretendía vengar una muerte! un ro#o o un adulterio. 6l o#jetivo
"undamental de la operaci%n era la compensaci%n.
<J
Gas re"erencias más tempranas que hemos encontrado de la e-istencia del #utamapu se hallan en Guis de =aldivia!
"Relaci%n #reve de lo sucedido en la paci"icaci%n del reno de :hile por los medios que su Majestad cometi% al señor
marqu+s de Montesclaros virre del 7irC que llev% a su cargo el 7adre Guis de =aldivia de la :ompañía de jesCs desde el
<A de mao de <;<3 hasta el D de noviem#re de <;<A"! 9rchivum Romanum ,ocietatis Dcsu! Roma! :hilensis .istoriae &en
lo sucesivo 9R,D(! vol. 2) 7adre Guis de =aldivia al Re! :oncepci%n! <4 mar$o <;<>! 9rchivo General de Dndias! ,evilla
&en lo sucesivo 9GS(! :hile! leg. ;4) 7adre Guis de =aldivia al Re! A< enero <;<K! 9GS! :hile! leg. ;4.
los hom#res de este mundo las entidades del otro mundo para determinar si el lebo de#ía continuar la guerra o
esta#lecer la pa$.
<<
Te%ricamente estas cargas se
12A25
o#tenían por derecho de sucesi%n! pero un gran nCmero de documentos indican que podían ser adquiridas o
merecidas. Be hecho! era a trav+s de la actividad #+lica que algunos ulmén o#tenían el cargo de to!ui, o
dirigente de los escuadrones indígenas! para luego acceder al estatus de gento!ui, o poseedor de la hacha de
piedra! sím#olo de su "unci%n.
<3
6-isten varias ra$ones para aseverar que la guerra era un "en%meno central en la producci%n
reproducci%n material sim#%lica del lebo. 7rimero! a nivel de la dinámica política interna o#servamos que
es a trav+s de la guerra que se producían los líderes del espacio político reche. 6l ulmén era! ante todo! un
gran guerrero. 9demás! el chaman 0machi) actua#a como un verdadero guerrero de lo invisi#le los
bo!uivoye, o je"es religiosos! eran los individuos claves para determinar cuales serian los periodos de guerra
cuales los de pa$.
<A
,egundo! la imagen del guerrero ideal se perci#ía en todas las "acetas de la vida social
reche/ en el espíritu de los juegos &el palín, o chueca! representa#a
12A45
una verdadera proped+utica de la guerra
<2
(! en la educaci%n de los j%venes al estilo esparciata! en el
prestigio de los guerreros que se destaca#an durante el com#ate al #uscar la lucha individual.
<4
.a#ía tam#i+n un grupo de guerreros especiali$ados quienes go$a#an de un gran prestigio en el seno
de la sociedad reche. 9 estos individuos! siempre preparados para la lucha! despu+s de la muerte terrenal se
<<
Ga determinaci%n de la e-istencia de estas tres "unciones políticas distintas ha sido posi#le a partir de la revisi%n de!
entre otros! los te-tos documentos siguientes/ Rosales! +istoria general del reyno de Chile! y .eis misioneros en la
#rontera mapuche &del li#ro D= de la conquista espiritual del Reino de :hile( &Temuco! :hile/ *niv. de la Nrontera! <??<()
Nuñe$ de 7ineda! 3l cautiverio #eli$) "Bescripci%n cosas nota#les del Reino de :hile! para cuando se trate en el año de
<;44 del nota#le levantamiento que los Dndios hicieron en +l"! manuscrito an%nimo pu#licado por Pimena M#reg%n Dturra
en 4ournal de la .ocíete des 'méricanistes >> &<??<() ":arta anua de la provincia del 7aragua! :hile! Tucumán"! <;J?!
9R,D! 87rovincia 7araquarise) "Be como vino el ,eñor presidente con el campo de su magestad a 7acavi . . ."! en
*niversidad de Huenos 9ires! Dnstituto de Dnvestigaciones .ist%ricas! Dglesia/ cartas anuas de la provincia del 7aragua!
:hile Tucumán! de la :ompañía de jesus! vol. </ <;J?0<;<2! advertencia de 6milio Ravignani! intro. del 7. :arlos
Geonhardt! ,P. &Huenos 9ires/ Talleres :asa Paco#o 7euser! <?3>() Guis de =aldivia! "Relaci%n de lo que sucedi% en la
jornada que hicimos el señor presidente don 9lonso de Ri#era! governador de este reno o! desde 9rauco a 7aicavi! a
conducir las paces de 6licura! Cltima tregua de Tucapel"! <;<3! 9rchivo Nacional de :hile! ,antiago &en lo sucesivo
9N:(! Nondo Pesuitas de :hile! vol. ?A. No compartimos la idea de 9l"red M+trau- 9rturo Geiva segCn la cual los
bo!uivoye podrían ser asimilados a las machi &chamanes( o a una casta de magos negros. =+ase 9l"red M+trau-. 88Ge
chamanisme araucan"! en Religions et indiennes d’'meri!ue du .ud5 &7aris/ Gallimard. <?J-(/ 9rturo Geiva! "6l
chamanismo la medicina entre los araucanos/ síntesis so#re algunos de sus componentes rituales espirituales"! en
,os espíritus aliados: chamanismo v curacin en los pueblos indios de .udamérica, comps. 9rturo Geiva et al. &Ouito/ 9HL9-
L9G9! <??<(.
<3
6l caso más "amoso es seguramente el de 9nganamon. que de simple ulmén%cona &cona signi"ica guerrero( en las
postrimerías del siglo diecis+is! lleg% a ser toqui durante las dos primeras d+cadas del siglo diecisiete! para terminar como
gento!ui en la tercera d+cada del mismo siglo. 9demás! e-isten numerosos ejemplos de indios que de simples cona o
ulmén llegaron a dirigir a los ej+rcitos indígenas a asumir la carga de toqui &p. ej.! Gautaro! Po#le 9lonso Bía$-
7aineñamcu(. 7or otra parte es preciso distinguir entre el gento!ui! poseedor de los medios sim#%licos de la movili$aci%n
guerrera &el to!uicura, o hacha de piedra! que puede ser considerado como un ancestro o como una parte de un ancestro
mítico petri"icado( organi$ador de los rituales guerreros! el to!ui! general de los escuadrones indígenas! quien es el
depositario temporario del poder guerrero. 7or lo tanto! la di"erencia principal entre el to!ui el gento!ui radica en el
hecho de que el segundo "undamenta su poder o su potencia en la posesi%n permanente de un o#jeto que remite a un orden
que trasciende el mundo de los hom#res re#asa el orden social para mani"estar un orden c%smico instituido en el pasado.
7ara más detalles so#re este punto! v+ase Hoccara! "Bes Reche au- Mapuche"! <J;-?.
<A
,o#re el papel "undamental de los chamanes en la guerra! v+ase Rosales. +istoria general del reyno de Chile! </<A4!
<44! AK2! 224) =ivar! Crnica de los reinos de Chile! AJK) Marino de Govera! Crnica del remo de Chile! <2?) 7roceso
de Puan 7ichuante otros! <;?A! HN:! Medina Mriginales! tomo A3A.
<2
7ara una descripci%n &de este juego! que se parece al hocTe! v+ase Ricardo Torres! 3l palín: una cosmovisin
trascendente &Temuco! :hile/ *niv. Be la Nrontera! <??4(.
<4
7ara más detalles so#re el espíritu de los juegos! la educaci%n de los j%venes! el prestigio de los guerreros las
"ormas de com#ate! v+ase Hoccara! "Bes Reche au- Mapuche"! <A?-;;.
les espera#a una vida privilegiada en el otro mundo. Ga e-istencia de este ideal guerrero se re"leja#a
sim#%licamente en las relaciones entre los se-os. Gos grandes guerreros eran! traduciendo literalmente un
t+rmino reche de la +poca! "e-tremadamente hom#res"! los vencidos eran irremedia#lemente u#icados en la
categoría de mujer. 6n la medida en que la guerra! actividad masculina por e-celencia! e-acer#a#a la
demarcaci%n la de"inici%n social de la jerarquía entre los se-os! aparece como uno de los ejes principales
de la reproducci%n de la desigualdad se-ual entre los reche.
<;
9hora #ien! la e-istencia de una competencia guerrera al interior del lebo a trav+s de la lucha por el
prestigio tam#i+n se puede perci#ir entre los distintos lebo que se alia#an durante los periodos de guerra.
9sí! la guerra se di#uja tam#i+n como una instituci%n que estructura#a las relaciones entre las diversas
unidades sociales de los ayllarehue. Ga lucha para la captura de tro"eos guerreros &tales como ca#e$as!
cautivos cautivas! ca#allos ropa( ponía en movimiento una verdadera dinámica de donUcontra-don
entre los diversos rehue de un solo ayllarehue. *n lebo que ha#ía capturado a un enemigo lo envia#a!
vivo o muerto! a otro lebo con el "in de o#ligarlo a que le devolviera el don. 7or eso! el lebo que reci#ía un
tro"eo de guerra se veía o#ligado a entrar en la dinámica guerrera para capturar a un enemigo! decapitarlo
mandar su ca#e$a al lebo donador! cerrando así! por lo menos temporariamente! el ciclo de la deuda.
<>
Retomando la terminología de Marcel Mauss! podríamos decir que
12A;5
e-istía una "uer$a inherente en la ca#e$a del enemigo que la participaci%n en la dinámica guerrera era a la
ve$ li#re o#ligatoria en la medida en que esta#a en juego la dignidad el prestigio! tanto el individual del
je"e como el colectivo de su comunidad. 9quí! como en el caso del potlatch de los T'águl! son las
comunidades! no los individuos! que se o#ligan mutuamente.
<K
7or consiguiente! la guerra! verdadero potlatch de los reche! no era un simple hecho de resistencia. M más
#ien esta resistencia armada contra el invasor ponía en movimiento mecanismos que la volvían tanto más
e"ica$ en cuanto e-presa#an un aspecto vital central en la producci%n reproducci%n di námica de los
espacios políticos internos e-ternos de las comunidades reche. 6ntonces! la guerra tenía implicaciones
tanto estructurantes como dinámicas! a que las relaciones de "uer$as las jerarquías inter-lebo se
modi"ica#an regularmente en "unci%n del maor o menor +-ito guerrero.
7ero la centralidad de la guerra i#a mucho más allá de la producci%n reproducci%n del espacio
sociopolítico i nt er no e-terno. Puga#a un papel "undamental en la ela#oraci%n de la identidad propia
en la producci%n del "si-mismo" del "otro". 6n e"ecto! la guerra reche era una verdadera guerra de
captaci%n de la di"erencia! de construcci%n del "si-mismo" en un movimiento de apertura caní#al hacia el
"otro". Todo lo que se hacía en las prácti cas representaciones de la guerra tendía a la asimilaci%n de las
cualidades del enemigo) así! durante el com#ate los guerreros hacían todo lo posi#le para capturar un
o#jeto que sim#oli$ara al otro. Be vuelta de la e-pedici%n! los guerreros ulmén se vestían como
españoles en un signi"icativo movimiento de identi"icaci%n con sus contrincantes. 7ero es seguramente
en el tra#ajo
<;
,o#re el tema de la relaci%n entre la guerra la di"erenciaci%n se-ual! v+ase el estudio de NranVoise .+ritier!
&asculin5#émmin: la pensée de la di##érence &7arís/ Mdile Paco#! <??;(! cap. ?.
<>
6l misionero jesuíta Biego de Rosales! verdadero etn%gra"o de la cultura reche del siglo diecisiete! proporciona
una descripci%n mu precisa de esta dinámica del donU contra-don que ata a los distintos grupos entre sí les o#liga a
entrar en la lucha! so pena de perder todo prestigio de ser reducido a la categoría de indios despreciados) v+ase
Rosales! +istoria general del reyno de Chile, </ <32-34. 7or otra parle! desde los primeros años de la conquista! los
españoles mencionan que la circulaci%n de una ca#e$a cortada de uno de sus compatriotas tenía una enorme "uer$a de
movili$aci%n/ "6s más inconveniente mat ar dos hom#res en esta tierra que en Nlandes morir mil! especialmente si los
indios alcan$an a ha#er alguna ca#e$a para con ella hacer gente por ser la mejor añaga$a que ellos tienen") Hernardino
de 9l#orno$ al Re. 3J "e#. <4K4! HN:! Medina! tomo ?A! doc. <A><. 6ncontramos esta misma idea de "uer$a de la ca#e$a
cortada al enemigo 0cay"e) en otro documento/ "en cojiendo una ca#e$a de español al#orotan la tierra procuran hacer
j unt as #orracheras") v+ase "Dn"ormaci%n de m+ritos servicios de Marco de 6spíno$a"! A mar$o <4?3! 9GS! 7atronato!
<A2! R 4. 9parte de la "unci%n estrictamente sociopolítica que cumplía la circulaci%n de una ca#e$a cortada! veremos en
la parte dedicada a la guerra como dispositivo de captaci%n de la di"erencia que el hecho de cortar la ca#e$a al enemigo
tenía un valor sim#%lico determinante.
<K
Marcel Mauss! "6ssai sur le don/ "orme et raison de l8+change dans les soci+t+s archaWques"! en .ociologie et
anthropologie &7aris/ 7resses *niversitaires de Nrance! <?K4(! <4J.
12A>5
ritual reali$ado so#re el cuerpo del cautivo que se perci#e de la manera más clara ese a"án de digerir al otro!
aunque no todos los cautivos eran "#uenos para comer". 6l cuerpo que servía para los rituales de antropo"agia era
+l de un enemigo "amoso valiente. 6n tal caso el cautivo era decapitado su ca#e$a empleada como
recipiente-tro"eo para las ceremonias guerreras.
<?
,e con"ecciona#an "lautas de los huesos de las piernas una
especie de gorra guerrera de las quijadas la piel de la cara.
3J
6l cora$%n era arrancado comido.
3<
Go que queda#a
del cuerpo del otrora gran guerrero era lan$ado con desd+n hacia su territorio de origen.
12AK5
Gos cautivos que no eran propicios para el sacri"icio ritual eran sometidos a un intenso proceso de
"rechei$aci%n". ,e les prohi#ía ha#lar el castellano se les vestía inmediatamente a la moda reche. ,e les
depila#a. ,e les ponía a tra#ajar como cualquier otro la#rador. 6n cuanto a las mujeres! se les casa#a con los
reche los hijos de estas uniones mi-tas eran totalmente integrados a la sociedad indígena.
33
,ería mu dilatado pro"undi$ar en más detalles so#re la relaci%n que los reche mantenían con el "otro".
7ero si tuvi+ramos que resumir! diríamos! retomando una "%rmula de 6duardo =iveiros de :astro! que para
los reche! "el otro no era solamente pensa#le! era indispensa#le".
3A
6l e-ocani#alismo! la rechei$aci%n de
los cautivos tráns"ugas! la adopci%n de elementos culturales e-%genos &ca#allo! trigo! hierro! ropa(! la
identi"icaci%n con el otro en el periodo inmediatamente anterior a la guerra &cuando los guerreros reche se
deja#an crecer la #ar#a los #igotes(! el hecho de jugar al otro en las ceremonias reali$adas a la vuelta de
una e-pedici%n guerrera la captaci%n sim#%lica de la sustancia vital del cuerpo del cautivo! todo esto
demuestra que la reproducci%n de la di"erencia de la identidad reche se hacía! parad%jicamente! a trav+s de
un movimiento de apertura caní#al hacia el otro.
32
<?
7ara los reche el hecho de cortar la ca#e$a de conservarla respondía a varios motivos. *no se relaciona a la homología
de estructura que e-istía entre este mundo el otro mundo la analogía que e-istía entre el cuerpo humano el cuerpo
social. &6sta relaci%n entre lo humano lo social se perci#e en el ver#o loncon, que signi"ica "estar de ca#e$a! principal!
superior"! se "orma a partir del radical lonco, que signi"ica "ca#e$a") v+ase 9ndr+s Ne#r+s! 'rte de la lengua general del
reyno de Chile . , . compuesto por el 6. 'ndrés 6ebres, misionero de la Compa"ía de 4es7s, a"o de 89:; &Gima! <>;4(. 4A4)
cortar la "ca#e$a" de un je"e enemigo signi"ica#a amputar el cuerpo guerrero de los enemigos en el otro mundo. 7or otra
parte! la ca#e$a de un enemigo "amoso era el sím#olo de la valentía del propietario "uente de prestigio. Ninalmente!
conservar la ca#e$a de una persona le permitía a uno apropiarse de sus cualidades! o por lo menos aprovecharse del sa#er
de esa persona a que para los reche la ca#e$a era pensada como el lugar del sa#er de la percepci%n lCcida de las cosas.
=+ase al respecto Rosales! .eis misioneros! ;J->J.
3J
6n cierta medida se puede decir que los reche! al tocar las "lautas hechas con los huesos de los sacri"icados! hacían
cantar o ha#l ar sus almas. 6n mapudungun se utili$a el mismo ver#o 0dunguni< para designar la acci%n de ha#lar de
tocar mCsica. Ga descripci%n que proporciona un cronista del siglo diecis+is es interesante al respecto/ "hallaron a los tres
que murieron el capitán 9lvarado aunque sin #ra$os! piernas ni ca#e$a! porque los indios se les ha#ían cortado haciendo
casi anatomía con dellos! con tal e-tremo! que con los cascos de las ca#e$as #e#ían en sus "iestas! de las canillas usa#an
en lugar de trompeta! como suelen hacer en semejantes ocasiones! diciendo! que aquellas canillas tienen las voces muí
claras por ser de españoles") Marino de Govera! Crnica del rano de Chile, A-3. 6sta descripci%n recuerda lo que escri#ía
el soci%logo "ranc+s Ro#ert .ert$ a prop%sito del vínculo sim#%lico e-istente entre el alma los huesos/ "Mu a menudo!
se supone que son los huesos que sirven de soporte material al alma desencarnada"! en .ociologie religieuse et #ol=lore
&7aris/ 7resses *niversitaires de Nrance! <?>J(! 3?. Ga gorra guerrera 0manag>e), con"eccionada a partir del hocico de
animales "eroces o de los que se caracteri$a#an por su agilidad rapide$! era un atuendo de distinci%n que servía para
e-presar la valentía la "erocidad del guerrero que lo ar#olara. 9 veces las quijadas de un sacri"icado eran me$cladas con
la piel de un $orro en la "a#ricaci%n del manag>e.
3<
7ara los reche! el cora$%n 0piu=e) era considerado como el lugar de la decisi%n! de la voluntad! de los a##ects de los
sentimientos. 7ara más detalles! v+ase Hoccara! "Bes Reche au- Mapuche"! <K2-KK! así como los t+rminos "ormados a
partir del radical piu=e en los diccionarios de =aldivia de Ne#r+s.
33
=+ase las descripciones en Nuñe$ de 7ineda! Cautiverio #eli$, A4! <JA-2) Nra Puan Nalc%n &<;<2(! pu#licado por
9rturo Geiva #ajo el título "6l otro cautiverio/ el relato de Nra Puan Nalc%n su oposici%n a la doctrina del 7adre
Guis de =aldivia"! Revista ?rontera &Temuco( i &<?K3() 9lonso Gon$ále$ de Nájera! @esenga"o y reparo de la guerra
del reino de Chile &<;<2) redici%n! ,antiago de :hile/ 9ndr+s Hello! <?><(! <<K.
3A
"Ge mar#re et le mrte/ de lXinconstance de lXalme sauvage"! en &émoire de la tradition, pu#licado por 9urore
Hecquelin 9ntoinette Molini+ &Nanterre/ ,oci+t+ d86thnologie! <??A(.
:reemos que tenemos aquí un elemento de respuesta a la tan sorprendente resistencia reche que podría
resumirse de este modo. ,i los grupos reche demostra#an una gran capacidad de resistencia! de adaptaci%n
al cam#io o! en otros t+rminos! si la sociedad reche se caracteri$a#a por su enorme "le-i#ilidad! es porque la
guerra! hecho social central en la producci%n reproducci%n material sim#%lica de la sociedad motor de la
máquina social indígena!
12A?5
o#edecía a una l%gica de captaci%n de la di"erencia.
34
7or lo tanto! esa guerra de resistencia traía
"undamentalmente consigo la trans"ormaci%n de la sociedad! era esencialmente vector de aculturaci%n.
La gran transformación o el lento surgimiento de la etnia mapuche (siglos
XVII-XVIII)
7ara e-aminar las innovaciones ocurridas en el seno de las comunidades reche como consecuencia
del contacto con los hispano-criollos! trataremos primero de los cam#ios econ%micos para luego e-plorar
las trans"ormaciones ,ociopolíticas e identitarias. =eremos que como cualquier otra entidad +tnica o
nacional! los mapuche son producto de la historia. Gas tentativas de conquista coloni$aci%n del centro-
sur de :hile produjeron un e"ecto que podríamos llamar "perverso"! en el sentido de e"ecto no querido o
no esperado/ el nacimiento de una nueva entidad e identidad +tnica/ los mapuche.
3;
Economía y sociedad: de la guerra a la maloca y al comercio
6n cuanto a su economía! durante el siglo dieciocho las actividades indígenas eran radicalmente
di"erentes a las de sus antepasados del siglo diecis+is. Ga documentaci%n temprana indica que los reche
practica#an la horticultura! la recolecci%n la crian$a reducida de cam+lidos. Ga producci%n de un
e-cedente era limitada los hom#res participa#an en las la#ores hortícolas. Ga lana de su ganado 0rehue!ue, o
llama( se emplea#a en la ela#oraci%n de ponchos de uso
122J5
dom+stico! los animales mismos eran utili$ados en los intercam#ios matrimoniales para la paga de una
compensaci%n en caso de homicidio! ro#o o adulterio. Bos siglos despu+s el panorama ha#ía cam#iado
radicalmente. 7ara entonces la economía gira#a alrededor de tres nuevos polos de actividad/ la crian$a de
ganado no aut%ctono &tanto equino! como #ovino ovino() la maloca, o empresa de pillaje! en #usca del
ganado de las estancias hispano-criollas) el comercio! principalmente con ponchos que eran vendidos en
los puestos "ronteri$os a los comerciantes huinca &una pala#ra mapuche que se emplea#a para re"erir a los
32
*tili$amos e t+rmino eAocanibalismo porque a di"erencia de las guerras de captaci%n del cani#alismo ritual de otras
po#laciones amerindias &p.ej.! los tupi-guaraní los jívaro(! la antropo"agia reche se practica#a so#re el "otro"
má-imo. 7ara la adopci%n de elementos de los coloni$adores entre los mapuche! v+ase el estudio del historiador
chileno 9lvaro Para! Guerre et sociéte au Chili: essai de sociologie coloniale: la trans#ormation de la guerre dB'raucanie et
lBesclavage des indiens du debut de la con!uéte espagnole auA debuts de l’esclavage legal 08:8C), trad. notas Pacques Ga"ae
&7aris/ Dnstitut des .autes 6tudes de lX9m+rique Gatine! <?;<(.
34
Retomamos aquí el concepto de #ait social total tal como lo de"ini% el soci%logo antrop%logo "ranc+s Marcel Mauss.
,egCn nosotros! es a trav+s del análisis de la guerra que se puede llegar a ver la sociedad reche en su totalidad! a que
es a trav+s de la guerra que se e-presan todas suertes de instituciones/ religiosas! jurídicas morales. Besde este punto
de vista! la guerra es ese momento privilegiado en que la sociedad entra en e"ervescencia "se donne toute entiere a
voir") v+ase Mauss! "6ssai sur le don".
3;
Retomando una re"le-i%n de 7a#lo Macera! podríamos decir que "los españoles! sin querer! hicieron de los indios una
sola naci%n") citado por Manuel 6. Mar$al en +istoria de la antropología indigenista: &éAico 6er7 &Harcelona/ 6d. del
.om#re! <??A(! 24. 7or otra parte! hace "alta señalar que la idea de la construcci%n de la "naci%n" mapuche como
producto del contacto con los hispano-criollos como consecuencia de la e-acer#aci%n de la l%gica guerrera tradicional
ha sido apuntada por Pames GocThart ,tuart H. ,ch'art$! quienes escri#en/ "Tam#i+n "ue igual de importante la
creaci%n! procedente de la tradici%n de en+rgicos je"es guerreros! de unas con"iguraciones más amplias! ! en cierta
"orma! la 8naci%n araucana8 se cre% con esta guerra incesante") 'mérica 8atina en la edad moderna: una historia de la
'mérica espa"ola y el -rasil coloniales &Madrid/ 9Tal! <??3(! 3>?.
no mapuche! esto es! a los españoles! criollos mesti$os( que penetra#an tierra adentro! es decir! al sur del río
Hío-Hío.
6stos cam#ios econ%micos ocasionaron trans"ormaciones en la divisi%n del tra#ajo entre los reche.
Toda la carga de la economía dom+stica lleg% a recaer so#re la mujer! quien además de sus quehaceres
tradicionales se dedica#a a tejer los codiciados ponchos! que eran vendidos en grandes cantidades tanto
al lado chileno como al lado argentino. Ga actividad del hom#re se volca#a cada ve$ más hacia el e-terior!
a que el mapuche era a la ve$ malo!uero conchavador &comerciante(! es decir! reali$a#a malocas en las
estancias "ronteri$as so#re el río Dtata en :hile hacia Huenos 9ires :%rdo#a al oriente! comercia#a
regularmente con los huinca de los "uertes puestos "ront eri $os.
3>
Gos mismos cam#ios econ%micos tam#i+n
ocasionaron una trans"ormaci%n en el papel de los cautivos en la sociedad reche. 6n el siglo diecis+is
#uena parte del diecisiete! algunos de los cautivos eran sacri"icados los demás eran utili$ados para un rescate
o eran puestos a tra#ajar. 7ero gradualmente se trans"ormaron los cautivos en verdaderos esclavos-
mercancía. Gos hom#res se vendían circula#an de comunidad en comunidad como cualquier tipo de
mercancía) las mujeres! tanto huinca como indígenas! su"rían la misma suerte aunque el valor de ellas dependía
principalmente de su ha#ilidad en tejer ponchos.
9 trav+s del tiempo! la actividad econ%mica de los mapuche re#asa#a la 9raucanía. 9sí! por ejemplo! a
partir de la segunda mitad del siglo diecisiete empie$a el "en%meno conocido como la "araucani$aci%n
de las 7ampas". ,in entrar en muchos detalles so#re esta "internacionali$aci%n" de la economía mapuche!
ca#e precisar que a lo largo del periodo colonial la presencia mapuche allende la cordillera de los 9ndes
revisti% varias "ormas o#edeci% a diversos motivos. 7or ejemplo! para huir de la presi%n española! los reche
del siglo diecis+is se re"ugia#an en los 9ndes. M en su intento de esquivar las
122<5
"uer$as españolas situadas en los alrededores del río Hío-Hío! cru$a#an la cordillera para volver a salir hacia el lado
chileno a la altura del río Maule. Burante la segunda mitad del siglo diecisiete! los indígenas atravesa#an la
montaña en #usca del ganado cimarr%n. Ga primera gran maloca indígena en la provincia de :uo se registra en
<;4J! durante las d+cadas siguientes vuelven a ocurrir en la $ona de Mendo$a.
3K
La para las Cltimas d+cadas del
siglo se nota la e-istencia de algunos asentamientos indígenas al este de la cordillera! a principios del siglo
dieciocho se a"ian$a un complejo sistema econ%mico-guerrero &la maloca) que supone la uni%n cola#oraci%n de
varias etnias a trav+s de un territorio que se e-tiende del 7ací"ico al 9tlántico. Gos mapuche cru$a#an la
cordillera en #usca de la sal e i#an tejiendo una red de relaciones políticas! matrimoniales econ%micas con los
pue#los de la 7ampa del norte de la 7atagonia. Tenemos aquí un interesante proceso de mesti$aje inter+tnico
que queda todavía por estudiar.
3?
3>
6stos cam#ios han sido señalados en el a clásico li#ro del historiador chileno Geonardo Ge%n ,olís! &alo!ueros y
conchavadores en 'raucanía y las 6ampas, 89DD%8EDD &Temuco! :hile/ *niv. Be la Nrontera! <??<(.
3K
"Getras anuas de la =ice 7rovincia de :hile. . . desde el año de <;4> hasta el de <;4?"! 9R,D. :hilensis 9nnuae! vol. ;)
"Hreve relaci%n . . . por el Teniente general de ca#allería 9lonso de Nigueroa :ordo#aF! <K "e#. <;>A! 9GS. :hile ;3)
Go#ernador de :hile Puan .enríque$ a la Rena! <J "e#. <;>A! 9GS! :hile ;3/ 7adre 9ndr+s de Rada de la :ompañía de
jesCs al Re. ; julio <;><! 9GS. :hile ;3.
3?
=+ase Martha Hechis! 88Matrimonio política en la g+nesis de dos parcialidades mapuche durante el siglo IDI"!
&emoria americana: Cuadernos de etnohistoria 0Huenos 9ires( A &<??2(! "los lideratos políticos en área araucano-
pampeana en el siglo IDI" &ponencia presentada en el 7rimer :ongreso Dnternacional de 6tnohistoria! Huenos 9ires!
<?K?() ,alvador :anals-Nrau. ,as poblaciones indígenas de la 'raucanía: su origen, su pasado, su presente &Huenos 9ires/ 6d.
,udamericana! <?4A() Ge%n ,olís! &alo!ueros conchavadores, y "Ga cortina española las guerras intestinas entre los
indígenas de 9raucanía! 7atagonia y las 7ampas! <>;J-<KJ;"! Fueva +istoria &Gondres( 4 &<?K3() RaCl Mandrini ,ara
Mrtelli! Golver al país de los araucanos &Huenos 9ires/ 6d. ,udamericana! <??3() RaCl Mandrini! "7rocesos de
especiali$aci%n regional en la economía indígena pampeana &,. I=DDD0IDI(/ el caso del suroeste #onaerense"! -oletín
'mericanista &Harcelona( 2< &<??<(! "Ga sociedad indígena de las 7ampas en el siglo IDI"! en 'ntropología, comp.
Mirta Gischetti &Huenos .9ires/ 6d. *niversitaria de Huenos 9ires! <?K>() Gidia Nacu$$i! Identidades impuestas: /ehuelches,
ancas y pampas en el norte de la 6atagonia &Huenos 9ires/ ,ociedad 9rgentina de 9ntropología! <??K() Miguel Yngel
7alermo! "6l rev+s de la trama/ apuntes so#re el papel econ%mico de la mujer en las sociedades indígenas tradicionales del
sur argentino"! &emoria 'mericana: Cuadernos de 3tnohistoria A &<??2(. "Ga compleja integraci%n hispano-indígena del
sur argentino chileno durante el periodo colonial"! 'mérica Indígena &M+-ico! B.N.( 4< &<??<() .oracio Qapater! "Ga
e-pansi%n araucana en los siglos I=DDD IDI"! en =illalo#os et al., Relaciones #ronteri$as en la 'raucanía2 y Baniel =illar!
9l anali$ar este proceso de reestructuraci%n econ%mica hacia la ganadería!
12235
la maloca y el comercio! se puede distinguir dos etapas. Ga primera! esencialmente un proceso de
maduraci%n! a#arca la primera mitad del siglo diecisiete. Burante este periodo los reche empie$an a criar
ganado! a reali$ar ra$$ias lejos de sus tierras de origen a esta#lecer contactos comerciales con los hispano-
criollos. Ga segunda etapa! que dura desde las postrimerías del siglo diecisiete hasta el "in de la +poca
colonial! es una de a"ian$amiento de este nuevo modelo econ%mico. Genera un e-cedente considera#le
supone la integraci%n de un espacio econ%mico macroregional.
Burante la primera etapa! la maloca tendía a imponerse como la "orma privilegiada de la con"rontaci%n
#+lica. 7oco a poco la guerra 01eichan) se veía despla$ado por el pillaje 0maloca), que permitía que los
indígenas captaran los #ienes e-tranjeros que los caciques juntaran el capital econ%mico necesario al nuevo
tipo de poder que ejercita#an. Gas maloca se reali$a#an principalmente so#re las comunidades de indios
amigos situadas en la "rontera del Hío-Hío so#re las estancias hispano-criollas u#icadas en el reino de
:hile. ,egCn las descripciones de los maln en los documentos de la primera mitad del siglo diecisiete! los
reche no solamente ha#ían adoptado el ganado ca#allar! sino que lo cria#a ! por eso! organi$a#an algunas
ra$$ias con el o#jetivo e-clusivo de apropiarse de eguas. 9sí que el uso del ganado ca#allar se i#a
arraigando en la socialidad reche! llegando a utili$arse para las transacciones matrimoniales a "ormar parte
del ajuar "unerario.
6l análisis de los o#jetos presentes en el comercio hispano-indígena tam#i+n revela una evoluci%n de la
economía reche. Burante el primer periodo los indígenas intercam#ia#an ganado ponchos por vino! añil!
clavos hierro) en la segunda etapa la direcci%n de los "lujos de ganado se ha#ía invertido. 7ara este periodo
todos los documentos notan que los indígenas producían una enorme cantidad de ponchos que eran vendidos
por todo tipo de ganado. Be esta manera se registra#a un "lujo constante de ganado desde el lado hispano-
criollo de la "rontera hacia las tierras independientes del interior.
AJ
6l comercio del poncho lleg% a tomar tales proporciones que algunos españoles no duda#an en hacer de
este vestido "la metr%poli de todos los males"! a que al generali$arse el uso del poncho los ha#itantes de la
"rontera
12225
se i#an haciendo dependientes de los reche para el a#astecimiento de un #ien que s%lo ellos producían.
A<
6sta
dependencia genera#a una trans"erencia masiva de ganado de las estancias españolas hacia las tierras li#res del
interior! "ortaleciendo así la independencia econ%mica ! por consiguiente! política de los reche. .e aquí lo
que escri#e el o#ispo de :oncepci%n a prop%sito de los males que genera#a el comercio del poncho/
D empe$ando por el comercio de ganados para la tierra de los indios! ha llegado a tanto e-eso! que solo las
eguas ca#allos me asegura el administrador de una hacienda de los padres de la :ompañía de PesCs . . .
ha#ían salido en espacio de pocos meses mucho centenares de aquella estancia sus contornos solamente.
. . . Ga po#re$a que se e-perimenta cada día mas mas en este o#ispado! en tanta manera que mucha de la
gente de el! anhela pasarse vivir en las tierras de los ndios para hallar en ellas la a#undancia de que
carecen en las propias . . . se hacen las ventas de dichos ganados clandestinamente por personas que para
hacerlas han de multiplicar precisamente los ro#os . . . porque todos los ociosos vagamundos entonces se
aplican con maor conato a su depra#ado ejercicio! como que es el medio de ha#er de los ndios! para
despu+s vender a los 6spañoles el #uen poncho que es un genero de manta a#ierta de que usan
generalmente todos en lugar de capa . . . estos in"ieles 1los indios5 cua maor rique$a consiste en tener
comp.! Relaciones interétnicas en el sur bonaerense, 8E8D%8EHD &Hahía Hlanca/ *niv. Nacional del ,ur! <??K(.
AJ
7or ejemplo! el "ra Puan de ,an 9ntonio escri#i% que los mapuche "aprovechan las oportunidades que el tiempo o"rece
a "avor de sus intereses! como se e-perimenta en el comercio de 7onchos que es una #urda manu"actura que ha$en de
lana! les es de mucho lucro a los 6spañoles de mucho perjuicio su comercio! pues e-traen de nuestros pa$es
considera#le cantidad de ganado maior que segCn compute ha ávido mas de <2 mil vacas") v+ase el in"orme del "ra Puan
de ,an 9ntonio! <>;4! 9rchivo del :olegio de 7ropaganda Nide de ,an Dlde"onso de :hillan! :hillan! 9suntos =arios &en
lo sucesivo 9N:! 9s. =a.(! vol. 3.
A<
6l "iloso"o cínico Bi%genes decía/ E6l dinero es la metr%poli de todos los malesF.
muchas concu#inas que contri#uan a este negocio con la la#or que es propia solamente de sus manos . . .
el comercio de los ponchos Cnico e indecente atractivo de todas las especies españolas poder de los Lndios
ce#o vil de su poligamia li#ertad.
A3
12245
Gos documentos de la +poca tam#i+n ha#lan mu claramente del vínculo que e-istía entre el desarrollo de la
ganadería! la intensi"icaci%n de la producci%n la comerciali$aci%n del poncho la resistencia e-itosa de los
indígenas a los es"uer$os de los huinca para sujetarlos/
6l Cnico ramo de industria que tienen estos naturales i de lo que "orman todo su comercio pehuenches llanos i
costa es el de los ponchos tejidos de lana i mati$ados de varios colores que es la general vestidura esterior de
todos ellos i de todos los españoles del reino a ecepcion de tal cual sujeto de distinci%n que usa capa a la
española i aun estos usan poncho para sus viajes i "aenas de campaña. 6l tra#ajo de esta especie es solo de las
mugeres de los Lndios! en hiladuras! tintes te-idos solo queda a cargo de ellos el comercio dentro de sus
tierras en la "rontera. 6l comercio pues de estos ponchos es la piedra de o"ensi%n del Reno. Ga causa de
inumera#les pecados uno de los mas poderosos moti#os de no conseguir ventajas con estos Lndios ni la
religi%n! ni el estado! no solo por las in"idelidades e iniquidades que se cometen en su cam#io &o conchavo como
llaman en este Reno( sino por los e"ectos i especies que les introducen los mismos conchavadoresZ 7or esto
los ndios están con mejores cavallos mas ventajosas armas que los mismos españoles a e-epcion de las de
"uego que no manejan ni usan. L como el reconocimiento de estas ventajas no se les oculta! están en una tan
descarada altanería e indolencia! que es necesario consentirlos! agasajarlos aun asalariarlos . . . para que est+n
sosegado en lo pu#lico! sin em#argo de que no cesan los ro#os hostilidades con los españoles en lo secreto. ,e
go$a en esta "rontera de pa$! pero solo ventajosa a los enemigos.
AA
6n resumen! a para el siglo dieciocho la economía mapuche producía un "uerte e-cedente econ%mico
esta#a ampliamente a#ierta a los varios "lujos comerciales! tanto hacia lo que ho es :hile como hacia el
oriente de la cordillera. Ga divisi%n del tra#ajo se ha#ía trans"ormado a un do#le nivel. 6l primero toca#a a la
actividad masculina! maloquera comercial! que se desarrolla#a cada ve$ más hacia el e-terior de la comunidad. 6l
segundo involucra#a las actividades! a más diversi"icadas e intensi"icadas! de las mujeres. 7or lo tanto! el
aspecto general es el de una sociedad que ha#ía incrementado considera#lemente sus rique$as trans"ormado
pro"undamente la naturale$a de su
122;5
economía. 6l ganado lleg% a ser el patr%n de una economía en la cual el comercio juga#a un papel
"undamental.
6sos cam#ios o#jetivos en las estructuras econ%micas supusieron trans"ormaciones en la mentalidad
econ%mica indígena! puesto que los mapuche esta#an dispuestos a tra#ajar más que antes para satis"acer sus
nuevas necesidades. 9parece una sociedad relativamente rica que incluso se permitía el lujo de intercam#iar
su producci%n por artículos que no tenían ninguna utilidad material directa! tales como las láminas
A3
"6l o#ispo de :oncepci%n de :hile "ra 7edro de Yngel de 6spineira in"orma =. M. so#re el comercio de trinados
vino que tienen los españoles de su o#ispado con los ndios in"ieles"! :oncepci%n! > "e#. <>;4! HN:. Medina! vol. <?<!
doc. 223<. 6ste opini%n "ue con"irmada por un gran nCmero de o#servadores contemporáneos! tal como el propio
governador Manuel de 9mat! quien escri#ía que "el tra"ico comercio con los ndios de tierra adentro quienes a cam#io
de sus ponchos con el transcurso del tiempo no solo han a#astecidos sus países de ganados! sino que dedicándose a su
cria! les han aumentado so#re manera! #asta enriquecerse a proporci%n de los que han empo#recido nuestros campos. Be
suerte que por una insensi#le translaci%n de estas especies! ha partido en donde recogi+ndose ahora pocos años
doscientas trescientas muías de die$mo a este respecto el de otros ganados! ho no ha una sola ca#e$a en que se
veri"ique dicha recaudaci%n! al paso que los ndios poseen gran copia de todas ellas") v+ase "6l presidente go#ernador
capitán general de la ciudad de ,antiago en el reno de :hile in"orma a =uestra Magestad con autos lo que ocurre en
punto de comercio de vino ganados con los ndios de la tierra adentro
F
! <; mar$o <>4?! HN:! Medina! vol. <K?! doc.
2A24.
AA
ERelaci%n de las misiones de el o#ispado de la :oncepci%n de :hile por Nrancisco Poseph Maran! M#ispo de
:oncepci%nF! 3K ago. <>K2! 9N:! Nondo Pesuitas! vol. ;2. =+ase tam#i+n M#ispo de :oncepci%n al Re! K nov. <>2J!
9N:! Nondo Morla =icuña! vol. AK.
monedas de plata que utili$a#an para "a#ricar platería! además de otros #ienes de distinci%n &p. ej.! "renos
estri#os(.
7ero ha más que considerar. 6stos cam#ios econ%micos no perjudica#an el poder militar de los
indígenas puesto que los mapuche nunca ha#ían dispuesto de tantas monturas de tan #uenas armas. Gos
cam#ios econ%micos incrementa#an la capacidad de resistencia indígena a tal nivel que llega#a a preocupar
a las autoridades coloniales. 6sto lo podemos o#servar en una carta del go#ernador Manuel de 9mat! quien
propone como soluci%n una verdadera "pa$ por vino"/ ":uando conocí! ahora me ha con"irmado la
e-periencia en el provecho que el Reno reportara con el permiso de introducir vinos! por que de esa suerte
con una materia mas apeteci#le cesara de todo punto la e-tracci%n de ganados! que tanto damni"ica. . . . L
a corto tiempo podría ser que a "alta de ponchos nos cam#iasen los mismos armados que nos han llevado!
dejándolos de esta suerte mas necesitados dependientes menos armados poderosos! con mas "undada
esperan$a de la sujeci%n! a que se aspira".
A2
6l +-ito de la resistencia indígena era el resultado de una do#le dinámica/ la inscripci%n de los
mapuche dentro de un conte-to hist%rico en el cual supieron aprovecharse de la sociedad colonial-
"ronteri$a &esto es! la e-istencia de una po#laci%n mesti$a "lotante(! unas restructuraciones econ%micas
que i#an en el sentido de un re"or$amiento de su capacidad de resistencia. 6ntonces! las restructuraciones
econ%micas se inscri#ieron en un conte-to hist%rico propicio tendieron a acentuar el desequili#rio en
las relaciones de "uer$as "avora#les a los indígenas.
A4
7ero tam#i+n la e-istencia de un espacio de
122>5
negociaci%n hispano-indígena &los parlamentos( proporciona#a una estructura de pa$ que permitiera el
crecimiento del comercio hacia el e-terior de la comunidad.
Ninalmente! en gran medida la trans"ormaci%n del modelo econ%mico determin% el desarrollo de las
guerras entre los distintos grupos indígenas &mapuche! huilliche pehuenche( para el control de los
pasti$ales! de los pasos "ronteri$os &para la empresa malo!uera el comercio en las 7ampas( de las
minas de sal.
A;
Gas guerras interindígenas ha#ían cam#iado de signi"icado. Besde ahora eran
determinadas por "actores político-econ%micos. :on la sustituci%n del 1eichan por la maloca y el pasaje
progresivo de una economía de a#undancia hacia una economía de escase$! el conjunto de la estructura
socio-política de los mecanismos de construcci%n identitaria i#a a ser rede"inido.
A>
Política e identidad: la transformación de la dinámica política interna
,i las trans"ormaciones econ%micas "ueron importantes! las modi"icaciones e-perimentadas en el campo
sociopolítico tam#i+n lo "ueron. Ga dinámica! la estructura el "uncionamiento políticos mapuche del siglo
dieciocho se di"erencia#an sustancialmente de los de los reche del siglo diecis+is. 6sas restructuraciones
sociopolíticas se caracteri$a#an por un do#le movimiento/ uno hacia la concentraci%n del poder otro hacia
la cristali$aci%n de las relaciones de "uer$a. Gos dos movimientos se locali$a#an tanto al nivel interno &intra-
comunitario( como e-terno &intercomunitario( tenían como consecuencia la trans"ormaci%n de los
A2
E6l presidente go#ernador capitán general de la ciudad de ,antiago en el Reno de :hile in"orma a =uestra majestadF!
<; mar$o <>4?! HN:! Medina! vol. <K?! doc. 2A24.
A4
Tampoco ha que olvidar que la e-istencia de un inmenso espacio li#re del control español directo &las 7ampas( "ue
un "actor determinante en el +-ito de la resistencia indígena. 9demás! hace "alta precisar que e-istieron di"erencias
regionales en este proceso de trans"ormaci%n resistencia. Be hecho! nuestra reconstrucci%n hist%rica nos ha permitido
distinguir entre tres conjuntos/ el primero! "ormado por las comunidades de la "rontera del Hío-Hío! entr% en un proceso
de aculturaci%n impuesto perdi% todo tipo de independencia! tanto econ%mica como política) el segundo! "ormado por
las comunidades de la costa &del río Hío-Hío al norte! hasta el río Dmperial al sur(! se integr% de manera su#ordinada
al nuevo conte-to econ%mico! puesto que no tenía tanto ganado no podía reali$ar maloca tan "ácilmente como sus
cong+neres del centro del piedemonte cordillerano) el tercero! que reunía a las comunidades del llano central del
piedemonte de los 9ndes! "ue +l que entr% con más +-ito en el proceso de restructuraci%n arri#a e-puesto. 7ara más
detalles so#re estas di"erenciaciones regionales! v+ase Hoccara! "Bes Reche au- Mapuche"! A?A-?K.
A;
,o#re el tema de las guerras interindígenas! v+ase Hoccara! ibid., 2JA-<4) Geonardo Ge%n ,olís! "Guerra lucha
"accional en la 9raucanía &<>;2-<>>>("! 6roposiciones &,antiago( 32 &<??2(.
A>
*tili$amos estos t+rminos en el sentido que Marshall ,ahlins les ha dado en .tone 'ge 3conomics &:hicago/ 9ldine!
<?>3(.
mecanismos de de"inici%n identitaria. 6n esta primera secci%n tratamos de la dinámica política interna! en la
siguiente e-ploramos las rede"iniciones identitarias.
122K5
9l nivel de la dinámica política interna! registramos la trans"ormaci%n de los caciques reche de "gran
hom#re" a una especie de "je"e".
AK
La no es a trav+s de la guerra que se constituen las "iguras reche del poder
político! sino por acumulaci%n de un capital econ%mico &como resultado de las maloca de un comercio
lucrativo(! de un capital político &adquirido durante los parlamentos generales con los españoles( de un
capital in"ormacional &determinado tanto por la posici%n central de los caciques reche en un campo de poder
desde ahora #astante integrado como por la constituci%n de amplias redes de alian$as políticas! matrimoniales
econ%micas con otros grupos indígenas(.
A?
6l "gran hom#re" reche que se distinguía por sus cualidades
guerreras su ha#ilidad oratoria es progresivamente rempla$ado por un ulmen que se lan$a en una nueva
competici%n econ%mica en há#iles negociaciones políticas. 6l cacique mapuche sigue sin ejercer un poder
coercitivo! pero concentra desde ahora todas las "unciones de organi$aci%n de la sociedad que antes
competían a personas distintas &genvoye, gento!ui, bo!uivoye(.
6l poder de los caciques a no varía en "unci%n del conte-to &guerra o pa$( sino que se vuelve
permanente. L si #ien es cierto que los documentos siguen mencionando a distintos tipos de je"es &caciques
go#ernadores! caciques de #ast%n! principales( parece que más que una di"erenciaci%n "uncional! estos
t+rminos e-presan una distinci%n en la jerarquía sociopolítica. 9quellos que los españoles llama#an caciques
go#ernadores son! de hecho! los apoulmen! los ulmen maores de los di"erentes ayllarehue. 6n cuanto a los
caciques de #ast%n o principales! son los ulm+n de los di"erentes rehue que estructura#an el paisaje
sociopolítico de la 9raucanía.
6so aparece claramente en la descripci%n que en <>KJ proporcionan los misioneros 9lonso Hlas
Nrancisco Pavier Ramíre$ de la misi%n de Tucapel! una misi%n que se responsa#ili$a#a! más o menos! por el
#utamapu de la costa! con e-cepci%n del ayllarehue de 9rauco! que disponía de su propia misi%n.
2J
,egCn los
padres "ranciscanos! este #utamapu se componía de ocho ayllarehue. 9 la ca#e$a de cada uno se encontra#a un
cacique go#ernador. :ada
122?5
ayllarehue por su parte! se componía de varios rehue &más de 4J para todo el "utamapu) a la ca#e$a de los
cuales se u#ica#an los caciques principales. Gos dos "ranciscanos señalaron que el cacique del ayllarehue de
Tucapel se u#ica#a en la cCspide de esta jerarquía! puesto que era a la ve$ je"e de su ayllarehue
representante del #utamapu. 6sta divisi%n está con"irmada por lo que escri#ía el "ranciscano Ram%n Redrado
en <>>4. ,egCn +l! cada #utamapu se componía tanto de go#ernadores 0apoulmen) como ayllarehue. 9 su ve$ los
ayllarehue agrega#an a un cierto nCmero de rehue, todos dirigidos por sus ulmén, o caciques! respectivos.
2<
=olveremos a lo novedoso de la e-istencia de je"es permanentes
124J5
a la ca#e$a de agregados macroregionales como los ayllarehue los #utamapu despu+s de e-plorar las
implicaciones de la e-istencia de una "unci%n política totali$adora permanente representado por estos
apoulmen y ulmén, quienes go#erna#an sus distritos políticos de una manera continua.
AK
,o#re los t+rminos gran hom#re! je"e EHig manF! entre otros! v+ase Maurice Godelier! Ga production des grands
hommes/ pouvoir et domination masculine che$ les Harua de Nouvelle-Guin+e! &7aris / Naard! <?K3( ) 7ierre
Gemonnier! Guerre et "estins / pai-! +changes et comp+tition dans les highlands de Nouvelle-Guin+e &7aris / 6ditions de la
Maison des ,ciences de GX.omme! <??J(
A?
*tili$amos aquí e concepto de capital en el sentido que le ha dado el soci%logo antrop%logo "ranc+s 7ierre
Hourdieu.
2J
"7lan de la misi%n de ,an 9m#rosio de Tucapen de la costa del Reno de :hile! Nr. 9lonso Hlas Nr. Nrancisco Pavier
Ramíre$"! 4 oct. <>KJ! 9N:! 9s. =a.! vol. 2.
2<
Ram%n Redrado &vicecomisario de misiones(! "Relaci%n de los ndios de las dos juridiciones de :hile =aldivia sus
inclinaciones! errores costum#res"! <J mao <>>4! 9N:! 9s. =a.! vol. A. Ga misma in"ormaci%n se halla en las
descripciones entregada por el go#ernador 9m#rosio de Henavides del #utamapu de la costa! quien señal% que el
la#!uenmapu &tierra de la costa( tenía ocho go#ernadores más de cincuenta caciques principales) v+ase "Relaci%n
general del estado de las misiones de ndios que estuvieron a cargo de los e- jesuítas su#sisten. . ."! A< enero <>K2!
HN:! Medina! vol. 3J3! doc. 4JJ>.
6sta reducci%n del espacio de las "iguras del poder político esta acumulaci%n de "unciones se
acompaña#a de una concentraci%n de las distintas especies de capital en las manos de un solo individuo
que disponía a la ve$ de la rique$a más importante &capital econ%mico en t+rmino de nCmero de mujeres!
de ca#e$as de ganado de producci%n de ponchos(! del nCmero más grande de malo!ueros &capital de
"uer$a "ísica(! de relaciones políticas privilegiadas con los españoles &capital político que se implica por la
presencia en la comunidad de un capitán de amigos o de un misionero por su participaci%n en los
parlamentos( de la red más e-tensa de alian$as con otros grupos indí genas &capital político-matrimonial(.
6n "in! el tipo de poder que apareci% en 9raucanía en la segunda mitad del siglo dieciocho era radicalmente
di"erente a +l que e-istía a la llegada de los españoles. 6l ulmen mapuche es desde ahora un hombre rico en el
sentido literal de la pala#ra.
7ero ese poder que tiende a cristali$arse #ajo la "orma de hegemonías sociales! econ%micas políticas
&el ulmenato apoulmenato) tiene una contrapartida en el sentido de que o#liga#a al cacique a operar una
redistri#uci%n de #ienes. 9sí aparecen en la documentaci%n re"erencias a grandes "iestas 0cahuín) durante las
cuales los je"es consumían rique$as distri#uían li#eralmente chicha vacas/ "Gos ndios que tienen por
vil al po#re pues aunque ellos no tengan mas que un pellejo o manta de pellejos de guanaco chamal o
manta por la cintura se tienen por mas ricos que un príncipe entre nosotros por que tienen chicha que vever
cuatro mugeres que le sirven con tanta vanidad que no hacen caso del que no es ulm+n que es lo mismo
que rico que no puede dar chicha si el misionero no les da! lo desprecian por cuñi"al! esto es po#re".
23
6l
je"e mapuche esta#a o#ligado a dar para legitimar re"or$ar la nueva posici%n central que ocupa#a en el
espacio social/
6n cada parcialidad general que en su idioma se llama Hutalmapus o Tierra Grande se haan di"erentes
go#ernadores! gran numero de caciques i otro maor de mocetones que son los vasallos de los
go#ernadores i de los caciques. . . pero ni los su#alternos i mocetones o#edecen ni los go#ernadores i
caciques son respetados si son po#res! el
124<5
go#ernador o cacique mas acomodado es el mas o#edecido i el mas poderoso! sin em#argo de que todos
sus vasallos se le su#ordinan regularmente para algunos particulares de que se le siguen intereses que son
todos los ejes que mueven sus operaciones jamás indio alguno ni superior ni in"erior se moverá sino con
la vista del inter+s o con la esperan$a "undada que se pre"igura de tenerle i en esta atenci%n los
go#ernadores i caciques para moverlos se valen de las dadivas o de las promesas para ello se hacen
cahuines o juntas de comida i #e#ida i #aile o juego de chuecas o "inalmente coanes en que se juntan
con comida i #e#ida a dar i premeditar las disposiciones particulares en orden a sus guerras o malocas
entre si mismos con respeto a los ro#os i su#levaciones.
2A
6stas descripciones sugieren algunas características de este nuevo poder de los ulmén y apoulmen. 6n
primer lugar! el respeto de que go$a#an se ha#ía despla$ado de la es"era guerrera al espacio político-
econ%mico. 7ues si todos los documentos inmediatos a la conquista señalan que el cacique se respeta#a en
la medida en que era un gran guerrero! las descripciones hacia el "in de la +poca colonial indican que a
para entonces el ulmén go$a#a del respeto de sus "vasallos" segCn su rique$a! rique$a que de#ía ser
distri#uida durante los cahuín &reuniones "estivas de carácter agonístico(! los coIau &reuniones políticas( las
reuniones anteriores a la reali$aci%n de una maloca.
7or otra parte el hecho de que el ulmén desempeña#a todas las "unciones de organi$aci%n relega#a la
empresa #+lica a solamente uno entre varios de los medios de que disponía el cacique para a"ian$ar su
posici%n central en el espacio político. ,i la empresa guerrera aCn tenía importancia para las aspiraciones
políticas! era más #ien como un medio para acumular rique$as para la redistri#uci%n en una dinámica de
la competici%n pací"ica. 9parte de la maloca, el ulmén disponía de un gran nCmero de medios para "undar la
legitimidad de su poder/ enriquecerse por medio del comercio! tejer una red de alian$as al desarrollar una
23
Puan Hernardo Hel al Go#ernador de :hile! :hillán! <3 "e#. <>3J! 9GD! :hile! leg. 4<.
2A
ERelaci%n de las misiones de el o#ispado de la :oncepci%n de :hile del o#ispo Nrancisco Poseph Marán al ReF! 3K
ago. <>K2! HN:! Medina! vol. 3J3! doc. 2??K.
há#il política matrimonial participar en los parlamentos hispano-indígenas. 7ero este nuevo poder de
representaci%n e-tracomunitario en los parlamentos generales tenía su precio al interior de la comunidad.
6l ulmén que "uera seleccionado como representante por los miem#ros del rehue o del ayllarehue tenía la
o#ligaci%n de organi$ar! antes despu+s del parlamento! un coIau &reuni%n política( durante el cual la chicha
de#ía correr a mares.
7ara cali"icar a estos nuevos caciques es más indicado ha#lar de un chie#
12435
que de un big man, precisamente porque las cargas los estatutos tienden a volverse hereditarios. 6n su gran
maoría! los apoulmen ulmén eran hijos de caciques. Tam#i+n! el primog+nito del matrimonio primario
hereda#a el nom#re de su padre. 7or eso! aparecían patrilinajes locali$ados emergían unas suertes de
dinastías como los Jamcu de 9ngol! los ,emu de :olue los Gilu de Maquegua.
Política e identidad: transformaciones en la estructura política y redefiniciones identitarias.
Gas trans"ormaciones en la dinámica política interna se acompaña#an de la concentraci%n de las
estructuras socio-políticas. 9parecieron lo que eran! en e"ecto! agregados sociopolíticos macroregionales
permanentes/ los ayllarehue los #utamapu.
6l ayllarehue era! en la primera mitad del siglo dieciocho! una unidad política permanente enca#e$ada
por un apoulmen quien era! a la ve$! el ulm+n del rehue más poderoso del ayllarehue. L aunque los rehue
seguían go$ando de una cierta autonomía política! en tiempo de pa$ <as decisiones en cuanto a la polí tica
e-terior & tam#i+n para dirimir pro#lemas de orden interior( a no eran de la competencia de un solo ulm+n.
6ntonces ha#ía trans"ormaciones a dos niveles. 9 nivel interno se registra#a una e-tensi%n del espacio
a#arcado por la legislaci%n criminal! es decir del distrito en el cual se aplica#a una norma jurídico-política de
compensaci%n sanci%n en caso de homicidio! ro#o! adulterio violaci%n de los tratados acuerdos. L a
nivel e-terno! la toma de decisi%n política liga#a el conjunto de los rehue pertenecientes a un mismo
ayllarehue. 6so representa#a un cam#io nota#le! puesto que en los siglos anteriores! cada rehue podía decidir
de manera individual si quería romper la pa$ aunque "uera colectivamente "irmada por el conjunto de los
rehue del ayllarehue. 6l rehue ha#ía perdido #uena parle de su autonomía política.
Be la misma manera! incluso en tiempo de pa$! el apoulmen que perteneciera al rehue más rico
poderoso tenía la capacidad de presionar a los otros ulmen de su ayllarehue.
22
6sta trans"ormaci%n en el
ejercicio del poder se hace constar
124A5
tam#i+n en los documentos que ha#lan de las relaciones entre los ulmén y los apoulmen, colocando a los primeros en
una posici%n su#ordinada o jerárquicamente in"erior a los segundos. 6s así como 9m#rosio M8.iggins cali"ic% a
los ulmén como "caciques su#alternos de las tri#us"! en un voca#ulario a#solutamente novedoso que e-presa#a
la originalidad del nuevo poder de representaci%n ejercida por los apoulmen.
;K
6sta consolidaci%n en la estructura
política tam#i+n se re"leja en el hecho de que desde la segunda mitad del siglo dieciocho! la decisi%n de aceptar o no
a los misioneros se toma#a en el seno del ayllarehue y era el apoulmen quien se encarga#a de transmitir la decisi%n
a los españoles.
2;
Ninalmente! aparece un nuevo voca#ulario para cali"icar el poder de esos caciques que "go#iernan
mandan" en sus juridicciones/ "Tiene de e-tensi%n 1la misi%n de 9rauco5 <; leguas de Norte a ,ur de 2 a 4 de 6ste
22
6sto se puede deducir de los acontecimientos en la 9raucanía durante la segunda mitad del siglo dieciocho! cuando
aparecieron numerosos caciques 0 :uriñamcu de 9ngol! 9llapangui de Malleco! :heuquelemu de :olue! Necul#ud de
9rauco! 9nt i vi l u de Maquegua0 que ejercita#an un poder considera#le so#re los demás miem#ros de su ayllarehue.
,o#re la historia de algunos de estos caciques! así como so#re la dinámica política regional! v+ase Ge%n ,olís!
"Guerra lucha "accional"! "7olítica poder en 9raucanía/ apogeo del Toqui 9llapangui de Malleco! <>;?-< >>2"!
Cuadernos de historia 8C &<??3(! E6l mal%n de :uriñamcu/ el surgimiento de un cacique araucano! <>;4-<>;>F!
6roposiciones <? &<??J(.
24
"Biario de lo ocurrido en el parlamento general cele#rado por el mu ílltre ,eñor Bon 9m#rosio M8.iggins de
=allenar. . . en el año de <>?A"! HN:! Medina! vol. 3J?! doc. 43AA.
2;
.a varios ejemplos de esto en los documentos relativos a las misiones que se encuentran en los volCmenes 3 A del 9N:.
=+ase especialmente :omisario de Naciones Miguel 9#riasola al Go#ernador! <; "e#. <>>A! 9s. =a.! vol. A) 6l 7adre =alcarcel al
M#ispo de :oncepci%n! 3K enero <>;K! 9s. =a.! vol. 3) "Bescripci%n de la misi%n de 9rauco por el 7adre =illareal"! dic. <>;K!
9s. =a.! vol. 3.
al Meste. Todo este territorio o 9llarehue! que esta #a-o del comando de un Dndio Go#ernador su Mastre de
:ampo! en varias rancherías dispersas por las campañas".
2>
6ncontramos el mismo voca#ulario en la "Relaci%n" del
7adre Ram%n Redrado de <>>4/ "ha algunos caciques que han logrado ser respetados de sus vasallos con su
autoridad los goviernan conservan de pa$".
2K
6sta glo#ali$aci%n de las estructuras políticas se e-presa tam#i+n a trav+s del nuevo poder ejercitado por el
apoulmen quien ha#ía adquirido la capacidad de tomar una decisi%n que comprometiera al conjunto de las
unidades que componían su juridicci%n. .e aquí lo que escri#i% el Go#ernador PaCregui a prop%sito del poder
de que go$a#an algunos caciques go#ernadores/
Beli#ere dar pla$as de soldados distinguidos al cacique go#ernador de 9ngol don 9gustín :uriñamcu! a don
Puan de :atrirupai cacique go#ernador de :hacaico! a don :rist%#al Traipila"quen cacique de las
Ouechereguas . . . i son no solo los mas respetados sino mui temidos de
12425
los indios no menos de in"ames clases que de los de alguna suposici%n entre ellos i en vista de estas
demostraciones de con"ian$a i aprecio me han o"recido responder de qualesquier daño que causasen sus
mocetones o su#ordinados en las haciendas de los españoles . . . de que ninguno pasa de el mencionado
río sin su licencia i la de los comandantes de las pla$as de aquella #anda a cuos ordenes ha#ían de estar
sujetos como vasallos "ieles del reí.
2?
6sta concentraci%n de las estructuras políticas esta cristali$aci%n del poder se mani"iesta en la
reducci%n! a trav+s de los siglos! del nCmero de los representantes indígenas que participa#an en los
parlamentos. 7or ejemplo! en cuanto al parlamento reali$ado en <;;3 entre los españoles los indígenas de la
$ona de 9rauco! los documentos mencionan la presencia de "<4<; indios de
12445
lan$as ca#e$as de innumera#les "amiliasF.
4J
9lgunas d+cadas más tarde! en el parlamento de 7uren &<;?K(!
llevado a ca#o con representantes de los cuatro #utamapu, se registra la presencia de KJJ caciques. 7ero casi
un siglo despu+s! en el parlamento de Negrete &<>?A( cuando los parlamentos a eran generales! asistieron
solamente <K> caciques 43> indios. 6ste nCmero parece esta#ili$arse. ,e registra la presencia de 334 caciques
en el parlamento de Gonquilmo &<>KA( de 3A? durante el Cltimo parlamento de la +poca colonial! el de
Negrete &<KJA(. 7arece que la concentraci%n de poder que hemos podido constatar tanto en la dinámica
sociopolítica interna como en las estructuras políticas generales se re"leja en la reducci%n del nCmero de
individuos que representa#an a su comunidades durante las reuniones hispano-indígenas. 7or consiguiente!
este proceso de concentraci%n se acompaña#a de una acentuaci%n en el mecanismo de la delegaci%n del
poder político. Besde este punto de vista! se puede decir que el proceso de negociaciones "ronteri$as
&parlamentos( "ue uno de los "actores que contri#u% a las trans"ormaciones políticas! incitando a las
parcialidades indígenas a generar "ca#e$as".
:on la institucionali$aci%n de los tres #utamapu que dividían a la 9raucanía en tres grandes distritos
políticos! este proceso de concentraci%n cristali$aci%n pas% a un nivel superior! en el cual las relaciones
e-tracomunitarias i#an co#rando maor "uer$a que antes.
4<
Gas actas de los parlamentos indican que a
partir de las postrimerías del siglo diecisiete el #utamapu, que agrega#a a los di"erentes ayllarehue,
empe$a#a a constituirse como una "orma política macroregional que "unciona#a aun en tiempo de pa$. 6s a
partir de los primeros parlamentos generales! organi$ados por el go#ernador Tomás Marín de 7oveda!
especialmente a partir del parlamento de <;?K en 7uren! que los #utamapu se mencionan regularmente.
2>
7lan de la Misi%n de 9rauco! 2 junio <>KJ! 9N:! 9s. =a.! vol. 2.
2K
Redrado! "Relaci%n de los ndios de las dos juridicciones de :hile de =aldivia sus inclinaciones! errores
costum#res"! <J mao <>>4! 9N:! 9s. =a.! vol. A.
2?
7residente de :hile al ,eñor Poseph de :alve$! ,antiago! A "e#. <>>>! HN:! Medina! vol. <?>! doc. 2>3?.
4J
Go#ernador Yngel de 7eredo al Re! 3 "e#. <;;A! 9N:! Nondo Morla =icuña! vol. A! pie$a <A?.
4<
,e puede considerar que a para el Cltimo tercio del siglo dieciocho! la 9raucanía esta#a "ormada por 2 #utamapu. 6l
cuarto #utamapu, +l de la cordillera! era de los pehuenche mapuchi$ados.
,in em#argo! la "ormaci%n de los #utamapu no se e"ectua#a de manera homog+nea en todo la 9raucanía) el
#utamapu de la costa se constitu% antes de los otros dos! el #utamapu de los llanos +l del piedemonte
cordillerano.
43
Gas mismas actas de los parlamentos tam#i+n revelan como "unciona#a este nuevo agregado político. Gos
verdaderos portavoces de los #utamapu eran sus apoulmen, quienes durante el primer siglo despu+s de la
conquista parecen ha#er
124;5
tenido un papel mucho más restringido que el que llegaron a tener a "inales de la +poca colonial. 7or
ejemplo! durante el parlamento de Tapihue &<>>2(! el apoulmen :uriñamcu era el encargado de e-presar
la línea política del #utamapu, que signi"icativamente lleva#a el nom#re de #utamapu de 'ngol, tomado
del nom#re de su ayllarehue. 6l 33 de diciem#re! segundo día de este parlamento! ha#l% el portavo$ del
#utamapu de :olue! :heuquelemu. 6l día siguiente! el parlamento "ue presidido por el portavo$ de los
indios amigos. Ninalmente! el día 32 el parlamento "ue presidido por los apoulmen de los #utamapu de la
costa de los pehuenche. Besde ahora los grupos mapuche disponían de una instancia central de
integraci%n política) el proceso de uni"icaci%n política ha#ía desem#ocado en la "ormaci%n de un nuevo
tipo de dirigente.
9 principios del siglo IDI! este proceso de uni"icaci%n concentraci%n tendi% a intensi"icarse.
7or ejemplo! en el Cltimo parlamento de la +poca colonial una sola persona 0 el apoulmen de 9ngol!
:urinaguel0 se design% para presidir las sesiones en nom#re del conjunto de los #utamapu. 9unque
todos los caciques presentes ha#laron durante los tres días que duro el parlamento! solo :urinaguel actu%
como representante de todos. ,eguramente el "in de las guerras interindígenas "ue un "actor importante
para este nuevo paso hacia la uni"icaci%n que se dio en los Cltimos momentos de la colonia.
6stas trans"ormaciones estructurales "ueron acompañadas por modi"icaciones en la percepci%n que los
grupos indígenas tenían de si mismo hacia la "igura del "otro"! o de la alteridad. ,i en el tiempo
inmediato a la conquista los reche de"inían su identidad en relaci%n al rehue, a para "inales del siglo
dieciocho lo hacían en "unci%n de su pertenencia a una unidad macroregional en oposici%n a los
huinca. Be igual manera! en el siglo diecis+is la dispersi%n sociopolítica la guerra determina#an una
gesti%n local de las identidades. 7ero con la paulatina desaparici%n de la guerra de captaci%n 0 en la
medida en que se e"ectua#a la gradual e-pansi%n territorial! el contacto permanente con las instituciones
de poder colonial la concentraci%n de las estructuras sociopolíticas mapuche0-toda la dinámica de
de"inici%n identitaria se trans"orm%. 9sí es que el t+rmino mapuche aparece por primera ve$ en la d+cada
de <>;J! es decir! precisamente en el momento en que hemos registrado cam#ios nota#les en la
organi$aci%n sociopolítica econ%mica indígena.
Gos #utamapu, cua e-istencia es #astante dudosa durante las primeras d+cadas de la conquista!
despu+s llegaron a tener una estructura permanente que a#arca#a el conjunto del territorio de la
9raucanía. *na relaci%n del padre "ranciscano Ram%n Redrado! escrita en <>>4! sugiere que el
a"ian$amiento de este nuevo agregado político mapuche "ue contemporáneo con el surgimiento de un
nuevo sentimiento identitario macroregional de este mismo grupo/
124>5
Gos Lndios de :hile su#dividen su jurísdici%n en cuatro .uthanmapu! o 7rovincias! esta es entre ellos
la mas "amosa divisi%n! porque aunque es verdad que para armarse contra el español con "acilidad se
hermanan como si "ueran 7asanos! pero entre si! miran como e-tranjero al que es de otro .uthanmapu!
las malocas o guerras que dan a los de un .uthanmapu o 7rovincia! la ha$en causa propia todos los de
ella toman las lan$as para de"ender a los de un .uthanmapu! aunque los invadidos est+n mu
distantes! porque todos los de un .uthanmapu se consideran como 7asanos.
4A
43
9quí no ca#e pormenori$ar en la "ormaci%n de cada uno de esos macrodistritos. 7ara más in"ormaci%n! v+ase Hoccara!
"Bes Reche au- Mapuche"! A?A-?K 2<3-<4! 2>2->;.
4A
Redrado! "Relaci%n de los ndios de las dos juridicciones de :hile de =aldivia sus inclinaciones! errores
costum#res"! <J mao <>>4! 9N:! 9s. =a.! vol. A.
Mtros documentos de la segunda mitad del siglo dieciocho con"irman el surgimiento de un sentimiento
identitario uni"icado! puesto que es a partir de este momento cuando aparece el t+rmino mapuche como
etn%nimo. Nue desde entonces que los indígenas del centro-sur de :hile empe$aron a autodenominarse
mapuche. 9sí! el misionero jesuita 9ndr+s Ne#r+s señala en su diccionario de <>;4 que los indígenas se
autodenominan mapuche que llaman a un mapuche de otra tierra! ca%mapuche.
42
6n este caso! si
relacionamos la de"inici%n de Ne#r+s con la descripci%n de Redrado! podemos deducir que el ca%mapuche, el
mapuche e-tranjero! era un miem#ro de otro #utamapu. =emos aquí que la "ormaci%n de esta nueva unidad
sociopolítica macroregional "ue acompañada por el surgimiento de un nuevo sentimiento identitario que
transcendía al simple grupo local antes constituido por el rehue. *na declaraci%n de un cacique hecha algunas
d+cadas despu+s del "in de las guerras de independencia es desde este punto de vista #astante elocuente/
"Nosotros! no queremos guerra contra los huinca . . . los mapuche son ahora mu tranquilos miran a los
españoles como hermanos".
44
Gos reche-mapuche! entonces! representan un caso particularmente interesante de etnog+nesis puesto
que la resistencia prover#ial de los reche que les permiti% so#revivir como entidad especí"ica "ue tam#i+n el
vector de un pro"undo proceso de transculturaci%n que desem#oc% en la estructuraci%n de una nueva
"ormaci%n social en el surgimiento de nuevas identidades. Besde
124K5
este punto de vista! creemos que la aparici%n de esta nueva entidad e identidad +tnica de#e ser
interpretada como el resultado tanto de un proceso de etnog+nesis como de etni"icaci%n. 6ra un proceso
de etnog+nesis porque los mapuche son el resultado de una dinámica sociohist%rica especí"ica. 6ra un
proceso de etni"icaci%n porque la naturale$a de los m+todos empleados por los agentes del estado
colonial produjeron un e"ecto tanto so#re las estructuras o#jetivas de los grupos indígenas &su economía
organi$aci%n sociopolítica( como so#re las estructuras cognitivas de los individuos colectividades.
7ara terminar! o"recemos un ejemplo de como una instituci%n o un dispositivo de poder colonial
&el parlamento general( pudo in"luir tanto so#re los mecanismos políticos como so#re la conciencia de
los indígenas.
4;
9 un nivel puramente "ormal! la reali$aci%n regular de parlamentos o#liga#a a cada
grupo a elegir individuos para representarlo hacia a"uera de la comunidad. 6stos representantes de#ían
tener el poder de comprometerse en el momento mismo del parlamento! aunque a nivel de su
organi$aci%n s%lo algunos representantes tenían el derecho de la pala#ra. 9demás! cada #utamapu de#ía
elegir solamente a un representante! lo que contri#uía aCn más a la concentraci%n del poder político
a la dinámica de la delegaci%n de poder. Gos parlamentos se convirtieron en una reuni%n política
o#ligatoria para todos los caciques de la 9raucanía. 7rimero! esto era porque un cacique que no
part ici para en un parlamento corría el riesgo de que los otros caciques esta#lecieran relaciones
privilegiadas con los españoles! dejándolo marginado del campo de poder glo#al que constituía desde
ahora la 9raucanía. ,egundo! era porque el parlamento no era solamente el espacio donde se discutían
los con"lictos hispano-indígenas sino que en la segunda mitad del siglo dieciocho el parlamento general
lleg% a ser el lugar donde se resolvían los pro#lemas con"lictos interindí genas. Be esta manera el
parlamento se convirti% en una especie de congreso "pantri#al" #ajo la mediaci%n de los españoles de
los indios amigos.
4>
7ero ese dispositivo no tendía solamente a cam#iar los mecanismos políticos tradicionales! sino que
tenía tam#i+n una in"luencia so#re la visi%n que los indígenas tuvieran del espacio sociopolítico. 6sta
in"luencia se de#ía a dos "actores. 7rimero! al congregar en un solo lugar al mismo tiempo los
representantes de la totalidad de los grupos indígenas! el parlamento general les
42
Ne#r+s! 'rte de la lengua general.
44
"Memoria sulla civili$$a$ione degli 9raucani letta Nundid di giugno avanti il :onsiglio della ,ocieta evang+lica dal
,acerdote Bon Giuseppe 6mmanuelle Mrrego del Biretorio di detta ,ocieta in disimpegno dell8incarico assídatogli di
visitare le Misioni dell89raucania"! <K42! 9rchivio Gen+rale dei Nrati Minori! Roma! Nondo Misioni <<J.
4;
7ara un análisis pormenori$ado de las estrategias de sujeci%n durante la +poca colonial! v+ase Hoccara! "Bes Reche
au- Mapuche"! segunda parte.
4>
=+ase Ge%n ,olís. "7olítica poder en la 9raucanía"/ el t ra#aj o precursor de la historiadora chilena Gu$ María
M+nde$ Heltrán! "Ga organi$aci%n de los parlamentos de indios en el siglo I=DDD"! en =illalo#os et al. Relaciones
#ronteri$as en la 'raucanía.
124?5
proporciona#a una visi%n de la 9raucanía en su conjunto! una suerte de modelo reducido del espacio
sociopolítico. ,egundo! los di"erentes grupos que participa#an en el parlamento general eran clasi"icados
repartidos en el espacio de manera rígida! creando así tam#i+n una visi%n entre los mapuche de su espacio
sociopolítico. ,e asigna#a un lugar propio a cada #utamapu las parcialidades! llamadas sueltas, de#ían ser
necesariamente integradas a esta nueva representaci%n organi$aci%n del espacio. :ada uno de los
representantes indígenas de#ía encontrar su sitio permanecer en +l. Ga construcci%n de un espacio político
ordenado segCn distritos claramente delimitados era concomitante a la inculcaci%n de estructuras cognitivas
a la di"usi%n de una norma jurídico-política sin las cuales toda armonía entre el orden o#jetivo de las cosas
el orden su#jetivo de las conciencias hu#iese sido imposi#le.
4K
Conclusión
6l desarrollo del encuentro hispano-mapuche permite que nos desprendamos de una perspectiva
su#stantivista que tiende a considerar a los grupos! las identidades las etnias como algo siempre dados! como
una esencia. 6ste en"oque dinámico! que tiene como o#jetivo aprehender los mecanismos mediante los
cuales los grupos se constituen! las identidades se di#ujan las etnias se estructuran! puede ser considerado
como una de las aportaciones más valiosas de la antropología hist%rica.
9 nivel te%rico! Cltimamente la antropología ha traversado! como las otras ciencias sociales! una
evoluci%n #astante nítida a trav+s de la reincorporaci%n de los sujetos sociales en la construcci%n de su
modelo. No se trata de decir que los sujetos li#res hacen su propia historia con una clara conciencia de sus
actos) pero sí se pretende reincorporar a los agentes sociales en la construcci%n de nuestros modelos con el
"in de perci#ir como las estructuras sociales se ponen en movimiento a trav+s de sus actos! de sus
representaciones de sus estrategias. 6n resumen! la complementariedad entre la historia la antropología
permite plantear verdaderos pro#lemas te%ricos a#rir nuevas perspectivas de investigaci%n.
4?
12;J5
7ero este caso particular tam#i+n nos enseña algo so#re un pro#lema recurrente en la antropología
política en torno al pasaje de sociedades sin estado a sociedades con estado o con relaciones de poder
cristali$adas de manera permanente #ajo la "orma de hegemonías sociales políticas. No se pretende ir
en #usca del origen del estado ni de la sociedad. Go que se intenta es mucho menos am#icioso pero a la
ve$! mucho menos hipot+tico/ se trata de anali$ar! a trav+s de un encuentro entre una sociedad estatal con
otra sin estado! los procedimientos utili$ados por los agentes estatales para imponer la legitimidad de
una dominaci%n de un ejercicio centrali$ado de la "uer$a pC#lica. Ga creaci%n de je"es políticos! la
"ormaci%n de dirigentes indígenas! la política de parlamentos que tendía a organi$ar a dividir el
espacio! a clasi"icar a los grupos a asentar una norma jurídico-política! nos permite ver! a partir del
estudio de este caso concreto! que el reconocimiento de la legitimidad del estado no es un acto li#re de
la clara conciencia! como lo proponía Ma- [e#er! sino que se arraiga en el acuerdo inmediato entre las
4K
No ha que olvidar tampoco la in"luencia que hu#iera tenido el hecho de "ijar una realidad social! política e hist%rica
so#re un papel a trav+s de la escritura. =+ase los estudios te%ricos de PacT Good! /he Inter#ace bet1een the Lritten and
the Mral &:am#ridge/ :am#ridge *niv. 7ress! <??A(! /he @omestication o# the .avage &ind &:am#ridge/ :am#ridge
*niv. 7ress! <?>>(.
4?
=+ase :armen Hernand! comp.! @escubrimiento, con!uista coloni$acin de 'mérica a !uinientos a"os &M+-ico/
Nondo de :ultura 6con%mica! <??2() ,erge Gru$insTi! ,a pensée métise &7aris/ Naard! <???() :armen Hernand ,erge
Gru$inTi! "Ga red+couverte de GX9m+rique"! lB+omme: Revue ?ranNaise d’ 'nthropoligie, nums. <33-32 &<??3() Dsa#elle
:om#+s Thierr ,alines! 'lter ego : naissance de l’identité chiriguano &7aris/ 6cole des .autes 6tudes en ,ciences
,ociales! <??<() :ecilia M+nde$! "Not Ninding as a Ninding/ GooTing "or an 8Dquichano8 7ast" &ponencia presentada en el
7rograma de 6studios 9grarios! Lale *niversit! <??>() Nrancois-Ren+ 7ic%n! 6asteurs du Fouveau &onde: 'doption de
lBélevage che$ les indiens guaIiros &7aris/ 6ditiones de la Maison des ,ciences de GX.omme! <?KA() NranT ,alom%n ,tuart
H. ,ch'art$! "Ne' 7eople and Ne' \inds o" 7eople/ 9daptaci%n! Readjustment! and 6thnogenesis in ,outh 9merican
Dndigenons ,ocieties ]! en Cambridge +istory o# native 6eoples o# .outh 'merica, eds. NranT ,alom%n ,tuart <4. ,ch'art$
&:am#ridge/ :am#ridge *niv. 7ress! en prensa() Nathan [achtel! "Note sur le pro#leme des identit+s collectives dans
les 9ndes meridionales"! lB+omme: Revue ?ranNaise d’ 'nthropologie, nums. <33-32 &<??3(.
estructuras incorporadas! vueltas esquemas prácticos! las estructuras o#jetivas! retomando así una
"ormulaci%n de 7ierre Hourdieu.
;J
Besde este punto de vista! creemos que ha#ría que estudiar con
mucha atenci%n los dispositivos asentados por los di"erentes agentes coloniales en el Nuevo Mundo con
el "i n de esta#lecer un orden! no solamente de manera violenta! sino tam#i+n a trav+s de la
producci%n de un acuerdo entre las estructuras cognitivas que la historia colectiva e individual ha
inscrito en los cuerpos las estructuras o#jetivas del mundo al cual se aplican.
12;<5
;J
7ierre Hourdieu! &éditations pascaliennes &7aris/ ,euil! <??>(.

You're Reading a Free Preview

Download
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->