Daniel Medvedov

C.O.R.D.
El Enamorado de la Osa Menor


Madrid
2013/2015


C. O. R. D. - :
Compromisos, obligaciones, responsabilidad, deberes . . .
Cuando me pregunto que hago yo aquí se me aclaran todas las dudas poniendo sobre la
mesa los compromisos, las obligaciones, la responsabilidad y el deber que afloran en un
esplendido ramillete delante de mis ojos en el diario convivir.
No seria integro ni digno de mi parte si me saliera por la tangente de todo ello.
Observo con esmerada atención como los afectores me afectan en mis movimientos
diarios, como los confectores confeccionan situaciones curiosas que componen alrededor
mió un mercado entero de combinaciones sociales en las cuales me veo involucrado, casi
automáticamente.
No me escapa la percepción de los defectores que introducen defectos en mis acciones,
pero intento corregir gestos y palabras, sentimientos e inclinaciones, inmediatamente.
Siento los efectores, en manos de los cuales dejo que se muevan las ruedas del destino.
Con los infectores soy rudo y drástico: corrijo sobre la marcha, con el método del ensayo
y error.
Modifico mi conducta, enderezo los entuertos y trato de estar de buen humor. Los
prefectores hacen su tarea, no puedo intervenir, pero alcanzo verlos, me doy cuenta: todo
esta controlado por un sublime poder superior.
Los perfectores son encantadores: perfeccionan todo desliz, acomodan y reparten en ese
póquer cartas preciosas, liman las asperezas de los malentendidos y dibujan una
dimensión mejorada de mis actos y circunstancias.
De la alimentación se ocupan los refectores, pues nunca me dejan sin bocado y como no
solo de pan vive el hombre, me alimentan con quietud, serenidad y cariño. Disfruto de
todo ello . . .
Son las potencias elementales que mueven el circo del mundo.
Pero no me engaño al observar las acciones, el comportamiento y los eventos que
involucran a los demás en todo ese juego.
Nadie esta errado, ni equivocado, ni mezquino, ni ingrato. Todos estamos movidos por
los poderes visinvisibles de nuestro propio destino. Pero hay un recurso, quizás dos: el
amor y el humor. Frente a esos dos dioses de la humanidad no hay nada que pueda
enturbiar las aguas del gran rió. El rió es el amor y sus orillas son el humor, negro o
blanco, según el gusto del actor.

*

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Cuando ya no tengo nada que hacer, me dispongo a lavar los platos sucios del día
anterior. Hay allí en la cocina una pila de ellos. Uso corta grasa, imprescindible. El agua
muy caliente me ayuda a reforzar y a aguantar la sensación de extremo calor en mis
manos. El agua fría llega luego como una bendición. Ordeno los trastos con esmero, pero
sin orden preconcebido, me siento bien, pues alcanzo el logro de limpiar el entorno,
aunque sea ello una mínima y tenue limpieza.
En vez de café, me acostumbro a beber te verde o mate, y los riñones lo agradecen
sobremanera.
Me dedico en las mañana a limpiar los emuntorios y la agradable sensación de colaborar
con mi cuerpo es benigna. Uso aceite de almendras para las axilas y para el miembro
viril, como lo llaman los médicos, aceite de oliva para la boca, agua fría para la cara, el
cabello, la cintura y la ingle.
Los hombres deben orinar de pie, y axial lo hacen, de modo natural, pero algunos, por
una extraña comodidad, lo hacen sentados. Hay que lavarse el ano con agua fría cada
mañana y ¿como lo vas a hacer? Con un recipiente de plástico y usando la mano
izquierda, como los árabes.
Luego puedes lavarte bien las manos con jabón de azufre, sin tantos perfumes y
parafernalia.
Presto atención en hacer eso después de lavarme la cara, para no ironizarme a mi mismo
al pensar que antes de los ojos he cuidado el culo.
Una sensación de frescura me invade y me alcanza al peinarme frente al espejo: eres tu,
me digo a mi mismo, mirándome.
Las noticias de la mañana en todos los programas de TV son encantadoras: me hacen
sonreír.
Preparo el desayuno para mi hija adolescente y me despido de ella con humor: ¡estudia
mucho! – le digo al verla salir para su colegio.
De una escuela inglesa, muy elitesca, la he mudado a un colegio de monjas, frente a la
casa, ¡que cambio!
Pero la niña sigue adelante, no se amedrenta con nada. Con su cacharro de móvil se la
pasa escribiendo mensajes y mensajes. No me meto, aunque a ratos le pregunto: ¿Qué
haces hija mía, que cosas escribes tanto? Nada, nada – me responde. Amigos . . .
He trabajado mucho en m vida y ahora voy a disfrutar de los laureles. Lo que actualmente
hago no considero que es ningún proyecto, pues he tratado por todos los medios de
alejarme de la idea de tener proyectos.
Me deslizo por la vida como un lagarto especializado, un Chamaéleon, digamos, suelto
mi larga lengua detrás de alguna mosca y avanzo con lentitud sobre la rama que me
corresponde en ese gran árbol de la vida y de la ciencia.
En el alba hay una fragancia sin precio en el aire.
Tengo un parque frente a mi ventana y a menudo camino por sus senderos, donde los
árboles y los arbustos tienen, cada uno, el nombre griego escrito sobre pequeñas tablillas.

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Es un encanto leer todas esas palabras con el rumor y palpito de la ciudad, con todos sus
sonidos revoloteando en el aire de la mañana.
Mas tarde debo volver y preparar el almuerzo, hacer arepas, cocinar el arroz, aderezar las
chuletas, poner al vapor el pescado, rayar el jengibre y hacer la ensalada, las patatas fritas
y el brócoli.
Me siento un hombre realizado.
Estoy contento con lo que hago, súper contento con lo que tengo y muy contento con
haber entendido quien soy. Me doy cuenta que nadie puede negar en el otro la sensación
de estar realizado. Es algo categórico e intocable, pues solo le concierne a este y tal
individuo, a nadie otro.
A consecuencia de esta sensación de estar realizado, he sido regalado con algo
maravilloso: el criterio.
Claro, todos tenemos una opinión, pero tener criterio es algo mas, es algo muy diferente
de tener una mera opinión. Yo respeto el criterio de los demás, y no respeto sus
opiniones, sin desmedro de sus personas, a quienes y por quienes tengo un invisible y
secreto cariño.
Temprano, en el alba, mientras los demás todavía duermen, me siento el rey de la ciudad.
A veces levanto los ojos al cielo estrellado y vislumbro a la Osa Menor, de la cual estoy
secretamente enamorado. La razón de ese afecto es su estrella polar.
*
Los jóvenes no deben tener muchas comodidades. Toda comodidad es la semilla de un
futuro obstáculo, igual o peor. En cambio, toda incomodidad es la siembra de un futuro
beneficio, igual o mejor.
Es por ello que la educación es algo muy distinto del estudio: la educación no es el
estudio.
Luego, el entender me lleva al saber. Y el saber difiere tanto del conocer. . . Solo puedo
saber al haber entendido.
Tengo cuatro cosas que uso como herramientas del saber: la imaginación, la inteligencia,
la creatividad y la fantasía.
El mundo de la imaginación es distinto el mundo de la fantasía.
Un bello símil seria una bici: la rueda de adelante es la imaginación y la rueda de atrás, la
fantasía. Los pedales son la creatividad, la cadena es la memoria, y el volante, que uso
para la dirección, es la inteligencia, madre del sentido. Adivinen que es la silla: ¡es el
humor!
¿Qué otra cosa puede ser el sentido mas que la dirección?
Una bici es un artilugio extraordinario: te ofrece la posibilidad de comprender la
diferencia que hay entre el equilibrio y el balance, dos aspectos muy distintos. El
equilibrio es lateral, es el juego entre la izquierda y la derecha, entre el babor y el
estribor.

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En cambio, el balance es el juego polarizado entre la proa y la popa, entre el mundo de
adelante y el mundo de atrás. En el centro hay un punto neutro llamado punto vivo, desde
el cual todas las velocidades se alcanzan en un juego de cambio, cuyas secuencias están
en tus manos.
Hay algo precioso de lo cual aun no he hablado. Es la energía. La energía es todo, es lo
mas importante, pues como el bosón de Higgs, de la energía proviene tanto la luz como la
sustancia. La energía es el sonido.
Si buscas en un diccionario griego, veras que energeia significa función. Todo lo
energético es funcional y
operativo.
Todos nuestros ejercicios gimnásticos y por ende, deportivos o recreativos, deben ser
regidos por la búsqueda de los secretos de la energía natural. ¡Que digo! Todos nuestros
movimientos en el diario convivir, desde el mas trivial hasta el mas complejo, deben ser
motivo de una esmerada búsqueda de los secretos de la energía.
Me pregunto: ¿Qué hay?
Respondo: Todo. Todo hay. . .
Confecciono un modelo teórico, y a la vez lógico, para aclarar mi declaración; el
grafismo consiste en unos factores de la ecuación: el Vacío, el Todo, lo que llamamos
algo, los nombres que tienen las cosas (por haberlos recibido al ser nombradas), y lo que
se define como eso. Hay la costumbre de oponer al Todo un termino impropio: la Nada.
Pero “la nada” no existe, ¡Ja, ja, ja!
El VACIO

ALGO
ESO
NOMBRES

El TODO

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La nada no existe: como si fuera su complemento, se le opone al Todo para denigrarlo,
para anularlo, pero este hecho no alcanza su cometido, pues no es su figura
complementaria.
En cambio, el Vacío es un principio universal cuyo prototipo es el Todo. Mirando el
Todo a nuestro alrededor descubrimos el Vacío. A su vez, los nombres de las cosas son
un misterio que debe desentrañarse.
El Vacío es uno de los veintitrés principios universales:
• La Vida • La Verdad • Lo Bello • La Justicia • Lo Bueno
• La Justicia • El Amor • La Eternidad • El Infinito • La Libertad • La Paz • El Combate •
La Familia • Lo Sublime • La Inteligencia • La Imaginación • La Mente • El Ser • La
Salud • La Sabiduría • La Tradición • El Conocimiento • La Energía • El Vacío
Así como los cromosomas, donde están inscritos estos principios universales, son
veintitrés, con una variante veinticuatro para el sexo masculino, tal cual los principios
universales se cuentan como veinticuatro. No hay ser humano en cuya memoria genética
no estén presentes estos veinticuatro principios universales.
Los principios universales no tienen tinte de nacionalidad, ni de rasa, ni de familia, ni de
espacio, ni de tiempo: son existenciales, eternos, infinitos. No cambian con las épocas, no
aumentan, no disminuyen, no pierden su potencial ético ni desaparecen del horizonte de
la cultura.
Los C.O.R.D. pueden ser de diversos tipos: educativos, médicos, comerciales, de estudio
e investigación, sociales, sexuales, militares y políticos, laborales y domésticos, artísticos,
creativos, tradicionales y existenciales.
Son vínculos que nos atan a nuestra familia, a nuestro cuerpo, a nuestros tratos y
negocios, a nuestra búsqueda, a nuestros deseos, a nuestra sociedad, a nuestro trabajo, a
nuestros juegos, a nuestra poesía, a nuestra tradición y a nuestra existencia.
¿Qué es un compromiso?
Es una promesa contraída para con el futuro. Es un convenio de mutuo acuerdo. Pero tal
como se puede renunciar a un matrimonio luego de haberse los novios comprometido,
ocurre que si en el mismo momento de la ceremonia de la boda, al responder uno de los
contrayentes – ¡No!, el evento queda fuera de lugar. Asimismo, un compromiso puede ser
anulado, a través de una renuncia. No obstante, es obligatoria la presencia de las partes.
¿Qué es una obligación?
Es el nudo de una exigencia moral que me ata a una declaración y tal atadura se puede
también desatar, con tal de proclamarse todo ello con claridad y sinceridad para así darse
a conocer la decisión. Es casi decir “¡Yo paso!”. La obligación es un vinculo que nos
sujeta con firmeza, tanto a abstenernos de hacer algo, como a lo de hacerlo.
¿Qué es la responsabilidad?
La responsabilidad es una deuda inmaterial que solicita ser saldada, para reparar o
satisfacer un cargo o determinado hecho de naturaleza moral y/o ética.

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Hay que “pagar” y el pago no es necesariamente en dinero, sino en tiempo, o en espacio.
Se paga con integridad y esmero.
¿Qué es un deber?
Un deber no puede trasladarse a otro, pues del deber no se puede salir por la tangente. El
deber es una necesidad de corresponder a alguien en lo moral, o en lo ético, un
cumplimiento que tiene que ser respondido a través de acciones que se tienen que realizar
y llevar a cabo a juro. No hay salida: el deber es inexorable y nace del respeto, gratitud o
diversos otros motivos existenciales.
C. O. R. D. - :
Compromisos, obligaciones, responsabilidad, deber . . .
Luego vendrán los premios y los castigos, no lo dudes . . .
El primer C.O.R.D. lo tienes contigo mismo. Ya sabemos, C.O.R.D. con la familia, con la
sociedad, con naturaleza, con el cosmos. El C.O.R.D. es obviamente un problema de
comportamiento.
Lo que los demás opinan sobre tu comportamiento no tiene que ser objeto de cuidado.
Ejerces tu madurez, tu libertad, tu independencia. Tu conciencia es el juez. Eres un ser
cultural.
Comas lo que comas, lo que vas a excretar es excremento. Hagas lo que hagas, lo que vas
a cosechar es tu propio C.O.R.D. Eres responsable de tus actos y por tanto vas a
responder por ello. En miras de lo que has hecho (lo que haces se traduce en
pensamientos, palabras y acciones) vas a adquirir compromisos, obligaciones,
responsabilidades y deberes que tendrás que solventar, respetar, considerar y llevar a
cabo.
Entre los animales no hay compromisos ni obligaciones, solo responsabilidad y el deber.
A cada paso observamos esto entre los cisnes cuervos, leones u osos. Todos los animales
llevan a cabo con seriedad y esplendida responsabilidad sus tareas naturales.
Eso es ya bastante y sirve para comprender lo que estamos haciendo aquí.

*

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