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ENTREVISTA CON JOHN MURRA

*
Traducción de Martha León Urdaneta

John Murra es un antropólogo que ha dedicado gran parte de su carrera
profesional al estudio de la etnología histórica de los incas y de otros pueblos
andinos del Ecuador, Perú y oli!ia, "ediante la utili#ación de fuentes y "$todos
históricos% En el transcurso de su quehacer científico ha editado una serie de
docu"entos de la "ayor i"portancia e inter$s para los historiadores, ha
reali#ado una cantidad sustancial de traba&o de archi!o y ha tratado "'s que
nadie de acercar a historiadores y antropólogos de tres continentes y de
"antener el di'logo entre ellos% Lo que ha incenti!ado su in!estigación de
archi!o es l' con!icción de que para lograr un "ayor conoci"iento de la
etnología histórica andina es "enester encontrar nue!as fuentes% (ie"pre ha
prestado especial atención a los proble"as de orden econó"ico% Lo que a Murra
le interesa es a!eriguar có"o funcionaba el Estado inca, u otra organi#ación
política andina, en los a)os in"ediata"ente anteriores a *+,-, particular"ente
en el ca"po econó"ico% Para esta labor, ha dependido de docu"entos
históricos% Me he referido a lo que $l hace co"o .etnología histórica.% (u
hipótesis sobre el .archipi$lago !ertical. ha esti"ulado la in!estigación y la
discusión entre estudiosos interesados en los /ndes co"prendidos entre
Ecuador y oli!ia%
En *01,, Murra recibió una i"portante sub!ención de la 2ational (cience
3oundation para un proyecto de tres a)os que buscaba su"inistrar conte4to
antropológico a la !isita de 5u'nuco de *+1-% (e trataba de confor"ar un
equipo de arqueólogos, etnólogos, un etnobot'nico y otros especialistas, con el
fin de reali#ar in!estigaciones en la #ona descrita por la !isita% (egún Murra, los
proyectos anteriores habían surgido del inter$s de arqueólogos o etnógrafos en
regiones específicas, y la búsqueda de docu"entos históricos referentes a ellas
se reali#aba con posterioridad% 6ebido a la irregular preser!ación de los
docu"entos históricos, era frecuente que hubiera pocos docu"entos disponibles
para la #ona escogida% La !isita de 5u'nuco ofrecía una oportunidad,
posible"ente única en el Perú, para organi#ar un proyecto de in!estigación
regional en el que la docu"entación histórica, o al "enos la parte de $sta que
interesaba a Murra, ya estaba a la "ano% Para los historiadores, el aspecto "'s
i"portante del proyecto era la publicación de una nue!a y asequible edición de
la !isita y la acu"ulación de infor"ación conte4tual para ella%
6espu$s de concluir el proyecto de 5u'nuco, en *0117*018, Murra fue becario
posdoctoral de la 2ational /cade"y of (ciences destacado ante la ("ithsonian
9nstitution% En *01: fue no"brado profesor de antropología en la Uni!ersidad de
;ornell, puesto que ocupó hasta su &ubilación, en *0:-% (u incansable búsqueda
de nue!os contactos personales y de estí"ulo intelectual lo lle!ó a ser!ir co"o
profesor !isitante en <ale entre *01* y *01,= co"o in!estigador del 9nstituto para
Estudios /!an#ados de Princeton entre *08> y *08+= co"o profesor en 3rancia
en 2anterre y París7 entre *08+ y *081,y en el 9nstituto 2acional de /ntropología
e 5istoria de M$4ico en la pri"a!era de *088= entre *08: y *080 pasó su a)o
sab'tico traba&ando en el /rchi!o de 9ndias de (e!illa y en la pri"a!era de *0:?
adelantó in!estigaciones de tie"po co"pleto en Li"a, "ientras que en la de
*0:* fue profesor !isitante en John 5op@ins%
La &ubilación de Murra no ha resultado en una dis"inución de sus acti!idades
acad$"icas% En *0:- ! *0:, fue consultor del anco 2acional% de oli!ia,
co"isionado destie"po co"pleto en el Museo 2acional de Etnografía de la Pa#,
y de *0:, a *0:> fue becario Auggenhei"%
En *010, Murra fue seleccionado para dictar la conferencia en honor de LeBis
5enry Morgan en la Uni!ersidad de Cochester y ha dese"pe)ado la presidencia
de la /"erican (ociety of Ethnohistory D*08?7*08*E, de la /"erican Ethnological
(ociety D*08-7*08,E y del 9nstitute of /ndean Cesearch de 2ue!a <or@ Ddesde
*088E% /ctual"ente colabora con los conse&os editoriales de 5istórica de Li"a=
5istoria oli!iana, de ;ochaba"ba= ;hangara de /rica, y 5/5C%
JOHN HOWLANI ROWE
Profesor de antropología, Universidad de California, Berkeley
Antecedentes
En Cu"ania, donde nací, las !ocaciones literarias go#aban de gran aprecio
entre "is co"pa)eros= leía"os "íni"o en dos idio"asF ru"ano y franc$s% / los
diecisiete, cuando ni se "e había ocurrido que alguna !e# !isitaría este país, ya
traducía la trilogía U%(%/% de John 6os Passos% / los quince ya tenía traba&o fi&o
co"o aprendi# para las p'ginas deporti!as de un diario% /l ter"inar "i
educación secundaria tenía "i propia colu"na y hasta algo de salario% El
con!ertir"e en cronista deporti!o adulto era aceptable para "í, pero no para "is
"ayores% (i la oportunidad de asistir a la Uni!ersidad de ;hicago Dde lo que
hablar$ "'s adelanteE no se hubiera presentado, segura"ente "e habría
transado, co"o lo hicieron "uchos de "is co"pa)eros, por estudiar en la
escuela de leyes, a la que, en la Cu"ania de antes de la guerra, se ingresaba
directa"ente despu$s de la secundaria, co"o se hace hoy, día en
5ispanoa"$rica%
/ la postre, nunca estudi$ en una uni!ersidad ru"ana% Er, "i últi"o a)o de liceo
fui e4pulsado por pertenecer a las &u!entudes de la (ocial76e"ocracia, una
organi#ación legal% 3inal"ente "e present$ a los e4'"enes nacionales para "i
bachillerato co"o estudiante particular% Mientras tanto, pri"ero en Cu"ania y
luego en ;roacia, "i padre "e consiguió traba&o co"o aprendi# en f'bricas de
papel% El creció en un orfanato y a la edad de doce a)os ya había co"en#ado a
traba&ar= aunque nunca reali#ada, su fantasía perenne fue la de con!ertirse en el
pri"er fabricante de papel para cigarrillos del país% <o estaba destinado a ser su
t$cnico%
El traba&o en las f'bricas de papel fue una i"portante e4periencia educati!a= "e
gusta pensar que "e preparó para el traba&o de ca"po etnogr'fico% ;onocí la
pri"era generación de traba&adores industriales balc'nicos, quienes, en su
"ayoría, eran ca"pesinos serranos arrancados de sus fincas% En ;roacia
traba&aban turnos de doce horas con descansos de !enticuatro, lo que les
per"itía contar con lu# solar para atender sus culti!os, día de por "edio% En
a"bas naciones era cosa de rutina que "is co"pa)eros de traba&o "e in!itaran
a sus casas, donde la con!ersación giraba alrededor de los culti!os, las
cere"onias de cosecha, la refor"a agraria de *0*:% Ta"bi$n conocían los
sindicatos, legales en Cu"ania y clandestinos en ;roacia% En Cu"ania todos los
obreros eran !arones= en ;roacia, país al que yo !eía co"o .europeo., ta"bi$n
las "u&eres traba&aban en las plantas%
El se)alar tales diferencias parecía tan natural co"o la per"anente conciencia
de la etnicidadF los serbios y los croatas podían hablar el "is"o idio"a, pero "is
co"pa)eros de traba&o constante"ente insistían sobre las diferencias% La
brecha $tnica entre ellos era tan a"plia, que no recuerdo situación alguna en la
que fuese pasada por alto% (in e"bargo, de hecho, se "e había preparado
desde la infancia para ad!ertir tales diferencias% (ólo las "u&eres gitanas
!endían "aí# y nadie "'s cargaba bultos sobre la cabe#a= el yogur llegaba a
casa todas las tardes y sólo los búlgaros lo repartían= los dulces eran hechos por
sa&ones o griegos% Los húngaros de "i edad hablaban ru"ano con frecuencia,
pero ninguno de los ru"anos que conocía ad"itía saber húngaro, a pesar de
que entre nosotros !i!ían tres "illones de hablantes nati!os de esa lengua% / los
dieciocho yo no tenía ni idea de que el clasificar tales diferencias podía ser una
ocupación, que uno podía ganarse la !ida obser!ando la di!ersidad $tnica%
Ta"bi$n resultaron aleccionadoras algunas bre!es detenciones entre *0,, y
*0,>F los prisioneros se segregaban, no sólo por grupo $tnico, sino ta"bi$n por
credo político% 6ecenios "'s tarde, la no!ela carcelaria de Jos$ María /rguedas
El sexto "e pareció con"o!edora"ente fa"iliar% El ascenso de 5itler al poder
esti"uló a la Auardia de 5ierro ru"ana a e4igir .pure#a racial.F se oían "uchas
!ersiones de lo que esto podía significar en un país tan "ulti$tnico% Una !e#
pas$ un "es en una c'rcel de pro!incia, donde yo era el único .ro&o. entre unos
!einticinco "ie"bros de la Auardia de 5ierro que acababan de asesinar al
pri"er "inistro% Me escap$ de algunas de las pali#as que se "e !enían enci"a
cuando se supo que yo era e4perto en &ugadores y t'cticas de fútbol%
9nesperada"ente y sin que yo tu!iera nada que !er con ello, todo esto ter"inó
en dicie"bre de *0,>, cuando "e fui a ;hicago para asistir a la uni!ersidad de
Cobert Maynard 5utchins% El her"ano de "i padre, un !irtuoso del contraba&o,
había !enido a los Estados Unidos die# a)os antes co"o integrante de una
banda gitana y había ter"inado por pertenecer a la (infónica de ;hicago% /l leer
en el ;hicago Tribune de lo radical que se había !uelto la uni!ersidad ba&o la
dirección del se)or 5utchins, "i tío decidió que este era el lugar preciso para un
&o!en inquieto% En *0,>, dadas las circunstancias, habría ido a cualquier parte,
ya que no había ningún lugar en particular en el que deseara estar% Todo lo que
sabía era que el estudio de la quí"ica del papel en Arenoble, la preferencia de
"i padre, no constituía una posibilidad real% /sí que la decisión fue por ;hicago%
La in!estigación acad$"ica es una acti!idad que nunca to"$ en cuenta con
anterioridad a *0,+F antes de !enir a la Uni!ersidad de ;hicago no había tenido
noticia de nadie dedicado a ella% (egura"ente sabía que tal labor e4istía en el
"undo adulto cercano a "í, pero en Cu"ania, único país que conocía, una
carrera acad$"ica no había descollado co"o opción%
Me fui inclinado hacia las ciencias sociales, de cuya e4istencia "is"a "'s all'
del "ar4is"o tenía sólo una !aga idea= tanto la antropología co"o la historia
eran "aterias obligatorias para los estudiantes de tercer a)o, ni!el en el que se
"e situó en la uni!ersidad debido a "i baccalauréat de estilo franc$s% Pensaba
que los cursos e4igidos eran lentos y aburridos= "i pro"edio de notas en la
uni!ersidad fue siste"'tica"ente una hu"ilde ;% Pero el alcance co"parati!o
"undial de la antropología fue una re!elación= tal co"o la ense)aba el doctor
3ay7;ooper ;ole, especialista en etnología filipina, nunca perdía su di"ensión
histórica% ;ole había estudiado con 3ran# oas y había creado un departa"ento
de antropología en ;hicago, al que traía di!ersidad de persona&es tales co"o
EdBard (apir, de GttaBa, en lingHística, y /% C% Cadcliffe7roBn, de /ustralia, en
antropología social% En el doctor ;ole ad"iraba al ho"bre y al organi#ador= por
inter"edio de $l conocí una clase de estadounidense del "edio oeste, cuya
integridad y equidad intelectual no tenían antecedentes en "i e4periencia%
Mirando hacia atr's, otro ho"bre que dese"pe)ó un papel decisi!o en "i
deter"inación de hacer"e antropólogo profesional fue el arqueólogo de la
3lorida ;harles 5% 3airban@s, quien "as tarde organi#ó esta disciplina en su
estado natal%
(in e"bargo, gran parte de su influencia quedó en el subconsciente incluso
despu$s de graduar"e en &unio de *0,1, poco antes de cu"plir los !einte a)os%
Ese a)o, nada en la !ida acad$"ica podía co"pararse con las e4igencias de la
política% En el oto)o, cuando en las uni!ersidades de la nación se inició el
recluta"iento para for"ar una brigada internacional que fuera a la guerra ci!il
espa)ola, estaba preparado para enrolar"e% < es &usto lo que hice, y fue así
co"o aprendí castellano y có"o llegu$ a con!ertir"e en estudioso del "undo
andino%
Tres a)os "'s tarde, cuando logr$ regresar a la Uni!ersidad de ;hicago, "i
inter$s en la política se estaba des!aneciendo% Pocas e4periencias pueden ser
"'s ben$ficas que la participación en una guerra ci!il "oderna para e4plorar las
realidades del centralis"o .de"ocr'tico. o la presión e&ercida por los la#os
nacionales y $tnicos sobre la posición de clase% ;o"o "ie"bro polígloto,
aunque subalterno, de la plana "ayor de las brigadas internacionales en
/lbacete, fui testigo de có"o las decisiones que afectaban a "iles de personas
las to"aban gente que no era espa)ola y cuyo rango y autoridad !enía de fuera
de la Cepública, de sus respecti!os co"it$s centrales% (i bien es cierto que en el
frente los líderes "ilitares eran frecuente"ente pro"o!idos en el ca"po de
batalla y que algunos eran e4celentes co"andantes, los de la contraparte
política eran abru"adora"ente inco"petentes% 6e los co"isarios brit'nicos,
canadienses y estadounidenses a quienes ser!í durante el pri"er a)o de la
guerra, sólo retengo a uno en la "e"oria co"o capa# de lle!ar a cabo sus
funciones especiali#adasF (te!e 2elson, croata de Pensil!ania, cuya
autobiografía de"asiado deste)ida y defensi!a, con pretensiones de .historia
oral., fue publicada hace algunos a)os% (e "erece algo "e&or%
Lo ganado en los dos a)os de participación en el estado "ayor y en la línea de
co"bate D*0,87*0,:E fue una !aloración, co"partida por pocos acad$"icos, del
talento que i"plica la destre#a "ilitar y una per"anente ad"iración por el
pueblo espa)ol= de haber triunfado la Cepública, dudo que hubiera regresado a
los Estados Unidos%
5acia no!ie"bre de *0,:, la "ayoría de los e4tran&eros que estaban de nuestro
lado y que pro!enían de países de"ocr'ticos fueron repatriados= sin e"bargo, el
"ayor nú"ero de !oluntarios era de ciudadanos de regí"enes dictatoriales de
Europa Griental, los alcanes, 9talia y /le"ania% 2o se nos ad"itió en 3rancia
hasta febrero de *0,0 y fui"os entonces encerrados tras ala"bradas de púa en
las playas al este de Perpi)an%
6espu$s de unos seis "eses en !arios ca"pos, logr$ regresar a ;hicago% La
antropología e"ergió ahora co"o algo "'s que un pasatie"po= tenía un nue!o
!iso, debido especial"ente a que el doctor ;ole "e había dado la bien!enida%
Entonces "e parecía que se ocupaba en alternati!as hu"anas funda"entales
que en "i anterior acti!is"o no había anali#ado a fondo% Periódica"ente desde
entonces, hace "'s de cuarenta y cinco a)os, he redescubierto esta
trascendencia y sie"pre es una e4periencia "'gica y !igori#ante%
¿Cómo se inició su interés por la etnoistoria!
;uando yo era estudiante de postgrado en ;hicago, no !eía"os la etnohistoria
co"o subdi!isión institucional de la antropología, aunque "ucha gente en los
Estados Unidos la practicaba% En la d$cada del treinta, 3ay7;ooper ;ole había
iniciado un estudio sobre los indios 9llinois y uno se podía ganar la increíble
cantidad de un dólar la hora si era capa# de leer y e!aluar relatos franceses
sobre los aborígenes del estado% / pesar de que algunos de "is profesores en
;hicago consideraban que el interesarse por la historia de poblaciones 'grafas
era un e&ercicio perdido, nor"al"ente enfocado a !alidar prioridades o intereses
$tnicos "uy posteriores% 3ay7;ooper ;ole, 3red Eggan, otro de "is profesores,
y yo no nos desani"a"os por ello%
/ principios de la d$cada del cuarenta consider'ba"os que nuestro traba&o era
esencial"ente histórico, aunque se practicara independiente"ente de los
departa"entos de historia e4istentes% ;ualquier infor"ación sobre los otoes, los
illinois o los shaBnees y, "'s all' de nuestro territorio, acerca de cualquier grupo
$tnico 'grafo del "undo era bien!enida% Para el estado de 9llinois esta
infor"ación se podía conseguir "ediante e4ca!aciones o escudri)ando los
setenta to"os de las "elations des #ésuites
*
% En anterior oportunidad, cuando
estudiaba la etnología de las 3ilipinas, ;ole hi#o uso de la arqueología, los
relatos te"pranos de testigos espa)oles y la co"paración de grupos $tnicos que
aún !i!ían en las tierras altas de ese archipi$lago% En los Estados Unidos la
antropología surgió de un inter$s por pueblos co"o los 9llinois o los igorotes y no
de un co"pro"iso con un propósito acad$"ico en particular%
En *0>,, Iendell ;% ennett, quien estaba entonces en <ale, encargó dos
artículos sobre los grupos indígenas del Ecuador para el $andbook of
%outamerican &ndians% 6onald ;ollier preparó el refe rente a la arqueología de
los /ndes del norte= $l había dirigido un estudio en la región el a)o anterior% / "í
se "e solicitó anali#ar los relatos te"pranos de testigos europeos relacionados
con la "is"a #ona perif$rica de los /ndes% Esta fue "i pri"era incursión en la
etnohistoria andina, e"prendida cuando sólo tenía un conoci"iento "íni"o de
las fuentes% ;on el tie"po ennett se con!irtió en "i otro "aestro que, aunque
e4traoficial, co"partía "i inter$s por los /ndes y, de alguna for"a, co"prendíJE
que yo disfrutaría descifrando la escritura de los obser!adores del siglo KL9% /l
igual que ;ole, de quien había sido alu"no die# a)os antes, ennett recibía con
benepl'cito cualquier infor"ación sobre su región, bien fuera $sta arqueológica,
histórica o de etnografía conte"por'nea%
Estas fuentes las leí en la iblioteca del ;ongreso, en Iashington, donde tu!e la
suerte de conocer a Jos$ /ntonio /r#e, el in!estigador boli!iano, y a /lfred
M$trau4, el inspirador del $andbook y en "uchos sentidos su redactor principal%
Los tres refle4ion'ba"os acerca de la organi#ación social y econó"ica de los
incas% 6ebatía"os sobre el ."odo de producción. que consider'ba"os había
predo"inado en el ;usco antes de *+,-, aunque a la!e# est'ba"os de acuerdo
en que las fuentes disponibles eran de"asiado li"itadas para per"itir un
!eredicto confiable% 2inguno de nosotros era .etnohistoriado., entrenados en
países "uy diferentes, lo que nos unía era nuestra dependencia de los relatos
ad"inistrati!os y de testigos presenciales del siglo KL9% / la postre, concluí que
el Estado inca era feudal, idea que resultó ser falsa y que "e to"ó hasta *0++
retirar for"al"ente%
¿Podría darnos una idea de la magnitud de sus via'es al exterior! ¿ (n el campo
de la etnoistoria, an existido vínculos con el extran'ero de particular
importancia para usted)!
(i no conta"os co"o .!ia&e. "i e"igración a los Estados Unidos ni "i ser!icio
"ilitar en Espa)a, el !ia&e decisi!o fue la ida al Ecuador en *0>* co"o asistente
de 6onald ;ollier del 3ield Museu"% El propósito del !ia&e era un estudio
arqueológico= ;ollier ya había reali#ado in!estigaciones en los /ndes y su
ob&eti!o era e4plorar los lí"ites septentrionales del 5ori#onte ;ha!ín Te"prano
Dalgunos siglos antes de ;ristoE%
Este propósito inicial debió ser abandonado cuando el e&$rcito peruano in!adió el
sur del Ecuador ese a)o, pero nos reaco"oda"os r'pida"enteF había "ucho
por hacer y la entidad que nos auspiciaba, el 9nstitute of /ndean Cesearch,
estu!o de acuerdo% Mientras busc'ba"os supuestas influencias "ayas en los
/ndes del norte, aprendí a "ontar a caballo y a dudar de "i !ocación co"o
arqueólogo% Ta"bi$n descubrí que "is conoci"ientos sobre la estructura social
balc'nica eran útiles en 5ispanoa"$rica% La consecuencia "'s i"portante de "i
traba&o de ca"po en el Ecuador fue "i descubri"iento de la ci!ili#ación andina
co"o logro hu"ano funda"ental, y de "i inter$s por estudiarla y, ade"'s, en
ser su partidario%
Poco despu$s de regresar de ;a)ar y Muito se "e pidió dictar clases en
ree"pla#o de personas que se habían ido a la guerra Dlas heridas recibidas en
Espa)a "e habían de&ado por fuera de la segunda guerra "undialE% 6isfrut$ la
repentina responsabilidad, particular"ente debido a que el doctor ;ole Dy
;hicagoE "e dio a"plia libertad respecto a la "anera de hacerlo% ;uando la
guerra ter"inó, la ((C; "e otorgó una beca para regresar a los /ndes, esta
!e# co"o etnólogo, a in!estigar sobre la .anó"ala. historia del $4ito econó"ico
de los ca"pesinos andinos de siete parcialidades en los alrededores de la
ciudad de Gta!alo%
;uando estaba listo para partir, descubrí que el gobierno de los Estados Unidos
no "e de&aría !ia&ar y que el departa"ento de Justicia no per"itiría "i
nacionali#ación% La guerra ci!il espa)ola y anteriores asociaciones
obstaculi#aban "i e4pediente% Mi solicitud fue recha#ada en !arias ocasiones=
incluso despu$s que la ;orte de ;ircuito 3ederal dispuso "i nacionali#ación en
*0+?, el departa"ento de Estado retu!o "i pasaporte hasta *0+1% /sí que "i
regreso a los /ndes se de"oró y algunos buenos a)os de traba&o de ca"po se
perdieron%
(in e"bargo, esto "e lle!ó a un interludio en el ;aribeF algunos a)os co"o
docente en la Uni!ersidad de Puerto Cico, cuando esa institución e"pe#ó a
ofrecer sus cursos en castellano, "'s !arias te"poradas de ca"po en
!acaciones de !erano en otros lugares del ;aribe, especial"ente Ja"aica y
Martinica% Todo esto fue agradable, ade"'s de instructi!o, pero todo el tie"po
supe que pertenecía a los /ndes% En *0+: co"enc$ a traba&ar en los archi!os
del ;usco, "ientras disfrutaba de un a)o sab'tico otorgado por Lassar ;ollege,
donde había sido no"brado en *0+?% 6urante los últi"os !einticinco a)os he
buscado docu"entación andina en los archi!os de (ucre, (e!illa, uenos /ires,
Li"a y Madrid% Me propongo continuar%
3ue entre *0+: y *0+0 cuando conocí a "is pri"eros colegas andinos despu$s
de J% /% /r#e% 6on Luis Lalc'rcel, cuyas *emorias fueron publicadas
reciente"ente en Li"a, fue el pri"ero en utili#ar el t$r"ino etnoistoria para
describir el estudio de los relatos de testigos presenciales del siglo KL9 sobre la
in!asión europea% El descubrió estas fuentes en el pri"er decenio del siglo, en la
Uni!ersidad del ;usco, y pasó una !ida entera estudi'ndolas y redactando
ediciones "e&oradas de algunas crónicas% Gtra de las personas que conocí fue
do)a María CostoBoroBs@i, la in!estigadora andina "'s i"aginati!a en el uso
de docu"entos etnohistóricosF hasta sus traba&os "'s te"pranos est'n llenos
de ideas que per"anecen insuficiente"ente e4ploradas% En *01?, trat$ de atraer
la atención del "undo acad$"ico de los Estados Unidos hacia su traba&o,
"ediante la traducción y publicación en el %out+estern #ournal of ,ntropology
de un artículo con su e4plicación del incesto real entre los incas= no tu!o ningún
eco en este país% 6esde entonces, ella se ha concentrado en la historia de
grupos $tnicos de la costa andina y lo ha hecho su"a"ente bien% 3inal"ente,
"e gustaría lla"ar la atención sobre el traba&o de E"ilio ;hoy, cuya fa"iliaridad
con las fuentes e i"placable cuestiona"iento al que las so"etió fue todo un
descubri"iento% Pudi"os estar en desacuerdo sobre la interpretación de las
fuentes D;hoy estaba con!encido de que el "odo de producción del
Tahuantinsuyu era escla!istaE, pero su conoci"iento de la infor"ación e"pírica
era de pri"era%
(ntre los mucos lugares -ue a visitado, ¿cu.l le a producido la mayor
impresión estética!
9ndudable"ente, el "aci#o andino y la puna en toda su "a&estuosidad% Los he
cru#ado y !uelto a cru#ar durante cuarenta a)os, pero nunca han perdido su
poder para deslu"brar"e%
/unque "e pregunto si este deslu"bra"iento ser' una .i"presión est$tica.%
;uando conte"plo el paisa&e andino, sie"pre pienso en el reto que $st$ i"ponía
al ho"bre andino y en su habilidad para lograr una densa población y una alta
producti!idad en circunstancias físicas tan e4tre"as% /sí que es posible que la
categoría .est$tica. no sea la adecuada y, en ese caso, no tengo respuesta
alguna para su pregunta%
¿$a abido escritores en particular /filosóficos, istórico/filosóficos o incluso
literarios/ -ue lo ayan influido considerablemente!
En "i &u!entud y durante la d$cada del cuarenta, el "ar4i"o fue la "etodología
que "'s "e ayudó% 6e ahí la preocupación por adi!inar el ."odo de producción.
correcto para describir a los incas que ali"entó el debate entre /r#e, M$trau4 y
yo en *0>,% 6ie# a)os "'s tarde rectifiqu$ for"al"ente la caracteri#ación de
.feudal. que había propuesto en el 5andboo@% 2o lo hice porque tu!iera
infor"ación adicional que "e alentara a ca"biar de "anera de pensar, sino
porque el proble"a en sí, la idea "is"a de "eter en ca&ón de sastre a las
sociedades preindustriales de todo el "undo, de for#arlas dentro del li"itado
con&unto de posibilidades hu"anas propuesto por 3riedrich Engels, se había
!uelto i"producti!a%
La ruta que to"$ i"plicó dos ca"inos diferentesF "i participación en la guerra
espa)ola "e Nhabía distanciado de la ortodo4ia estalinista, pero "'s i"portante
aún fue "i descubri"iento de las grandes "onografías de los antropólogos
sociales brit'nicos% Me encontr$ con estudios de ca"po de reinos africanos que
fueron in!adidos y !encidos hacia finales del siglo K9K, por lo que las tradiciones
orales y las ideologías del pasado preeuropeo aún eran !i!idas co"o fuer#a
real% Los traba&os de E% E% E!ans7Prichard sobre los a#andes, de Cattray,
6anquah y 3ortes sobre los ashantis, y de Ma4 Aluc@"an sobre los barotses y
los #ulúes, fueron todo un descubri"iento%
2adie había ense)ado este "aterial en ;hicago desde que Cadcliffe7roBn se
retiró en *0,8, así que en *0>> le sugerí al doctor ;ole la posibilidad de ofrecer
tal curso% <o nunca había estado en Ofrica pero "e hallaba con!encido de que,
una !e# ter"inada la guerra, los estudios africanos cobrarían "ayor i"portancia
para los pueblos i"plicados y ta"bi$n para efectos co"parati!os% (i uno quería
entender las organi#aciones sociales precapitalistas 'grafas del "undo entero,
"oti!ación de "i estudio sobre el Estado inca, era necesario plantearse nue!as
preguntas y tener en cuenta la nue!a infor"ación de fuera del continente
a"ericano%
2unca he traba&ado tan duro co"o cuando prepar$ "i pri"er curso de .etnología
africana. y pocos han sido los esfuer#os que "e han dado tanta satisfacción%
6esde entonces lo he dictado en la Uni!ersidad de (an Marcos, en Li"a, en la
Uni!ersidad de Puerto Cico y en la Uni!ersidad de París7K D2anterreE, co"o
ta"bi$n en Lassar ;ollege, en la Uni!ersidad de ;olu"bia y en la 2eB (chool
for (ocial Cesearch% 2o "e !ol!í africanista, en un sentido profesional, pero "e
he "antenido al día con los Caiers d0(tudes ,fricaines y el #ournal of ,frican
$istory, y con el traba&o de Jan Lansina o PBa"e /rhin, Paul y Laura ohannan,
3ranQoise 5eritier e 9!or Iil@s%
En algunos círculos antropológicos se oye con frecuencia el argu"ento de que
los antropólogos sociales brit'nicos no se interesaban por la historia, ya que
pro!enían de una declarada perspecti!a ahistórica% Me parecía que esto no tenía
ninguna i"portancia, dados los resultados, y que incluso no era cierto en el caso
de los estudios sobre los a#andes de E!ans7Prichard o sobre los #ulúes de
Aluc@"an% Lo que ronislaB MalinoBs@i y Cay"ond 3irth lograron antes de
*0>? fue un nue!o "odelo para el traba&o etnogr'fico de ca"poF se e4igía un
conoci"iento de las lenguas !ern'culas y un contacto repetido con la gente
estudiada%
En la d$cada del treinta, dado lo reciente de la in!asión europea, era posible
toda!ía encontrar personas que recordaban a los pri"eros europeos que habían
conocido% La política colonial había afectado, pero no eli"inado, las luchas por la
sucesión real y las "últiples for"as de acceso a la tierra y a la energía hu"ana%
Los antropólogos infor"aron sobre tales asuntos, aun cuando profesaban no
estar interesados en .la historia.% Me pareció que en los traba&os de Mel!ille J%
5ers@o!its, /udrey Cichards, (igfried 2adel e 9saac (chapera había "aterial
que "e ayudaría en la búsqueda de regularidades históricas% Los ca"bios
desde la in!asión europea habían sido, sin duda, profundos, pero estos fueron
frecuente"ente "ane&ados por la gente local, en conte4tos locales,
particular"ente en las in"ensas regiones de Ofrica donde nunca hubo
asenta"ientos europeos per"anentes%
/lgo que obser!$ en ese entonces y que ta"bi$n considero pertinente es que la
generación de antropólogos entrenados o influidos por MalinoBs@i en Londres
no incluía ni un sólo !arón ingl$sF eran neo#elandeses, sudafricanos,
centroeuropeos, e incluso estadounidenses% Un buen porcenta&e estaba
constituido por "u&eres y &udíos% Lo que ellos lograron estableció un nue!o y
"uy alto ni!el para el traba&o de ca"po, que luego habría de con!ertirse en
"odelo para el resto del "undo%
Estaba dispuesto entonces, y aún lo estoy, a aceptar apro4i"ada"ente una
generación "'s de posturas ahistóricas en la antropología, si los resultados se
funda"entan en un traba&o de ca"po concien#udo y lle!ado a cabo en la lengua
local% < hacia *01?, inclusi!e los antropólogos sociales brit'nicos habían
decidido que sus procedi"ientos eran co"patibles con intereses diacrónicos%
Ta"bi$n en *01?% los historiadores africanos for"al"ente recha#aron el t$r"ino
etnoistoria co"o etiqueta para su traba&o%
/dicional"ente, una guía co"parable Daunque separadaE fueron los estudios de
M% l% 3inley y %Jean7Paul Lernant sobre la historiay antropología del "undo
cl'sico% Los debates que dirigieron en el decenio del sesenta se ase"e&aban a
nuestras inquietudes sobre los ."odos de producción. a#teca e inca= a la larga,
ellos ta"bi$n superaron los intereses sectarios% La reciente publicación en
ho"ena&e de sir Moses 3inle!, titulada 1rade in te ,ncient (conomy y, que
!ersa sobre las sociedades escla!istas del Mediterr'neo te"prano, es buen
e&e"plo del tipo de .etnohistoria. que yo encuentro útil en los /ndes%
Es dentro de estos linea"ientos donde yo situaría la orientación teórica que he
dado a la infor"ación andina% El "aterialis"o histórico que "e nutrió, no ha
desaparecido= lo he interiori#ado y sale a flote en el tipo de prioridad que doy al
estudio de los derechos sobre la tierra, de las co"ple"entariedades
"acroeconó"icas y los "ecanis"os de interca"bio, de las relaciones entre el
Estado y los grupos $tnicos% Los críticos han obser!ado que no hago
contribución alguna al estudio de la religión y del si"bolis"o andinos, ni a
proble"as estructuralistas de "ayor a"plitud, y "e declaro culpable%
/l releer "i respuesta, de repente dudo haber abordado en algo la pregunta% Tal
!e#% debí co"en#ar por declarar que no leo filósofos% Los te"pera"entos "'s
cercanos al tipo de in!estigación con cl que congenio y de los que puedo resistir
una relectura han sido Montaigne y Cousseau, Marc loch y Cay"ond /ron,
5arry (tac@ (ulli!an y 3rieda 3ro""7Ceich"ann% La obra literaria que consider$
."ía. desde apro4i"ada"ente *0,+ hasta *0++ fue la condition umain de
/ndr$ Malrau4% 2ada ha logrado ree"pla#arla%
%u notable reputación como etnoistoriador se basa en gran medida /aun-ue,
ciertaniente, no de manera exclusiva/ en sus estudios sobre el período colonial)
¿ Cómo ve usted personalmente las consecuencias a largo pla2o de la
experiencia colonial en ,mérica 3atina)00¿ $asta dónde se lia refle'ado el legado
colonial en los periodos nacional y republicano!
;reo que la pregunta "e atribuye un do"inio de"asiado a"plio% (upone que "i
!ersión de la .etnohistoria. incluye el período colonial% Lo hace sólo
indirecta"ente, en la "edida en que la ausencia de fuentes andinas escritas "e
obliga a basar"e casi e4clusi!a"ente en fuentes coloniales, en los testi"onios
que del "undo andino dieron obser!adores europeos%
(i la arqueología de los /ndes disfrutara de la prioridad nacional que "erece, si
tu!i$ra"os "'s fuentes de escritores andinos co"o Ia"an Pu"a
-
, si
Ludo!ico ertonio nos hubiera de&ado la descripción etnogr'fica i"plícita en su
diccionario
,
, no sería"os tan dependientes de los docu"entos coloniales% Pero
dado que las fuentes en ai"ar' y quechua son tan escasas Daun al co"pararlas
con las fuentes en n'huatlE uno se !e for#ado a depender de las obser!aciones
europeas% 6ebo anotar aquí que la "ayoría de los etnohistoriadores que
traba&an en los /ndes no cuentan con un registro adecuado de las instituciones
espa)olas pertinentes o del "arco colonial "ontado en las /"$ricas% Estudios
co"o el de (il!io Ra!ala sobre las enco"iendas y la "inería, el de Ja"es
Loc@hart sobre los ho"bres de ;a&a"arca, o relatos co"o el de Josep M%
arnadas sobre los pri"eros a)os en ;harcas, confor"an un inicio, aunque
toquen los grupos andinos sólo tangencial"ente% Por e&e"plo, no e4iste un buen
estudio sobre las reducciones, los protocolos de quienes las dirigieron, o la
resistencia a esta e4itosa i"posición de .pueblos estrat$gicos. en el paisa&e
andino% El traba&o de /le&andro M'laga Medina constituye un buen co"ien#o
>
,
pero es indispensable esfor#arse "ucho "'s, en colaboración con antropólogos,
para rescatar la infor"ación etnogr'fica% necesaria"ente contenida en tales
protocolos%
Las consecuencias a largo pla#o de la e4periencia colonial en las /"$ricas
fueron no sólo destructi!as sino, en t$r"inos de 2% Iachtel, .desestructurantes.%
La total aniquilación física, para *+1?, de los indígenas de la costa andina, la
cual estaba densa"ente poblada y era alta"ente ci!ili#ada, constituye apenas
una de las di"ensiones de esta e4periencia%
En el altiplano, donde un porcenta&e sobre!i!ió protegido por la altura, se
obser!a de todas for"as la te"prana desaparición de la "acroorgani#aciónF la
construcción y "anteni"iento de la red de ca"inos de apro4i"ada"ente -+%???
@iló"etros, la capacidad ad"inistrati!a refle&ada física"ente en los "iles de
gigantescos depósitos y al"acenes puestos al ser!icio de la burocracia y los
e&$rcitos, los dispositi!os ideológicos y ad"inistrati!os que per"itían que un
Estado de tal "ultietnicidad perdurara, todo esto se ha ido y no podr' ser
rescatado para la historia uni!ersal sin una i"portante, consciente y real
in!ersión por parte de las repúblicas andinas%
6entro de este conte4to, i"presiona obser!ar cu'ntos ele"entos de continuidad
funcionan aún a escala localF estudios recientes han docu"entado la !italidad de
la herencia andina en la producción agropecuaria, en la religión y la cos"ología,
en la percepción del paisa&e natural y artificial, en la iconografía del principal arte
andinoF el te&ido% El estudio de la herencia europea no "e es indiferente, pero
"e inclinó "'s hacia la utili#ación del legado andino, aunque soy "uy
consciente de que son frecuente"ente inseparables%
%i tuviera -ue escoger uno de sus libros como su principal contribución a la
disciplina, ¿cu.l destacaría y por -ué lo coloca por encima de los dem.s!
5e producido dos tipos de traba&os% En pri"er t$r"ino, hay an'lisis
interpretati!os del logro andino, y entre estos "e parece que 4ormaciones
económicas y políticas del mundo andino es satisfactorio, ya que est' "'s al
día, en lo referente tanto a la infor"ación utili#ada cuanto a "i propia habilidad
para desentra)ar el "undo andino%
6entro de esa colección prefiero .El control !ertical. de un "'4i"o de pisos
ecológicos en las sociedades andinas., porque es una e4plicación apro4i"ada
del $4ito andino, planteada en circunstancias ba&o las cuales la historiografía
europea y las ca&itas e!olucionistas son "'s bien i"potentes% 6e todo "i
traba&o, este es el ensayo que "ayor debate ha pro!ocado en los países
andinos= la .co"ple"entariedad ecológica. puede tener i"plicaciones en la
for"ulación de políticas conte"por'neas% 6e este ensayo se han publicado
!ersiones en italiano y ru"ano, pero la traducción al ingl$s no ha encontrado
acogida%
En segundo t$r"ino, ta"bi$n he enfati#ado en la necesidad de nue!as fuentes y
de "e&ores ediciones de las !ie&as% 6esde *01> he publicado !arias colecciones
con infor"ación ad"inistrati!a, de litigios, censos y otros datos .en bruto., con
índices y co"entarios analíticos% Entre lo que he editado, a lo que "ayor cari)o
le tengo es al traba&o "'s recienteF la 5ueua coronica y buen gouierno S*1*+T de
Ia"an Pu"a, cuya preparación nos to"ó "'s de !einte a)os, ya que fue "uy
difícil encontrar el traductor apropiado para los te4tos en quechua, el doctor
Jorge L% Urioste% Colena /dorno fue coeditora%
¿, -ué proyectos se dedica actualmente!
6urante el período *0:,7*0:+ espero co"pletar lo siguienteF
7Una actuali#ación, con nue!a infor"ación y co"entarios, del ensayo sobre
.co"ple"entariedad ecológica. ya "encionado, profundi#ando en algunos
aspectos que no se tocaron en *08- y que buscan e4plicar la densa población y
la alta producti!idad andinas% 7Un estudio sobre los grupos $tnicos andinos y sus
relaciones con el Tahuantinsuyu, el Estado inca, que tendr' la "agnitud de un
libro, ser' escrito en ingl$s y estar' dirigido a un público "'s a"plio que el del
lector especiali#ado=
7La publicación de un nú"ero adicional de ediciones "e&oradas de !ie&as
fuentes para la historia del ;ollasuyu, que posterior"ente se con!irtió en la
/udiencia de ;harcas% Una de ellas presentar' el te4to, con índices y
co"entarios, de una inspección, casa por casa, en una instalación estatal para
el culti!o de la ho&a de coca en las yungas de La Pa#, en (onco% La otra Den
colaboración con Aunnar Mendo#a, Tristan Platt y Thierry (aignesE ser' una
selección de litigios, censos y otros "ateriales descripti!os sobre grupos
ai"araes de lo que es ahora el norte de Potosí%
Una !e# listo lo anterior, "i intención es iniciar un nue!o proyecto cuyo propósito
consiste en la búsqueda de datos, en los archi!os de Espa)a, acerca de dos
ho"bres que tu!ieron e4celente co"prensión de la sociedad andinaF 6o"ingo
de (anto To"'s, do"inico, obispo de ;harcas y autor de la pri"era gra"'tica y
diccionario quechuas, y Juan Polo de Gndegardo, su principal ad!ersario
público, abogado de ;arlos L y 3elipe **% (upongo que esta búsqueda "e
con!ertir' final"ente en historiador%
¿Cu.l considera -ue a sido su mayor influencia sobre sus estudiantes, de
pregrado y de posgrado!¿%iente -ue a tenido un resultado notablemente me'or
con un grupo -ue con el otro!
Entre *0>> y *01, ense)$ principal"ente a estudiantes de pregrado, cuyo
principal ca"po de inter$s no era la antropología% En las Uni!ersidades de
;hicago, Puerto Cico, <ale y en Lassar ;ollege hice hincapi$ en detalles
etnogr'ficos y en la di!ersidad hu"ana, co"o ta"bi$n en la i"portancia de esta
!ariabilidad para la co"prensión del pasado indígena anterior a la in!asión
europea% Mis antecesores, /lfred L% Proeber Despecial"ente en su $andbook of
California &ndiansE y Paul Cadin, fueron frecuente punto de referencia en esta
labor% El descubri"iento de sus traba&os lo había hecho por "i cuenta, ya que
"is profesores en ;hicago no les dieron i"portancia%
3ui un buen profesor de pregrado% Mis colegas en las ciencias sociales con
frecuencia consideraban que yo e4ageraba la e4tensión potencial de la
!ariabilidad cultural, y ad"ito que encuentro la di!ersidad de soluciones
hu"anas "'s seductora que la estricta clasificación conte"plada por otros%
;uando reciente"ente un crítico, e4alu"no, e4asperado "e lla"ó .casi
boasiano., no "e sentí ofendido, co"o era su pretensión%
Los pueblos y regiones en que centr$ "i inter$s fueron 2ortea"$rica indígena,
los /ndes y Ofrica% /lgunos de los estudiantes de pregrado de las cuatro
instituciones siguieron carreras profesionales% En ocasiones creí obser!ar que
en sus traba&os utili#aban "i "is"o enfoque, pero no hay un grupo identificable
de in!estigadores de esos pri"eros !einte a)os% M's que una posición teórica,
lo que yo ofrecía era un antropología co"o co"pro"iso y reto pedagógico%
Entre las pocas oportunidades que tu!e de dictar clases a estudiantes de
postgrado se cuentan los cursos de etnología africana en ;hicago, en los cuales
la presencia de colegas co"o Mar@ 5anna Iat@ins o (t% ;lair 6ra@e sir!ió para
cote&ar i"portantes diferencias de opinión en las aulas% Mi !erdadero debut en la
ense)an#a a profesionales lo hice cuando regres$ a los /ndes% En (an Marcos,
en Li"a D*0+:7*0+0 y *01+7*011E y en la Uni!ersidad de ;hile, en (antiago
D*01+E, todos tenían una orientación profesional y había "enos inter$s por "i
estilo de etnología co"parada% /unque deploraba el profesionalis"o estrecho,
las nue!as obligaciones "e lle!aron a reconsiderar "i "anera de enfocar la
antropología% La carencia total de traducciones al espa)ol de las grandes
"onografías de la etnología brit'nica hi#o que "is "$todos de ense)an#a
habituales fueran inoperantes y dio un $nfasis diferente a la clase de
conferencias que era posible dictar% /lgunas de las personas a quienes ense)$
en esa $poca siguen siendo hoy en día, colaboradores y a"igos, pero nuestras
interpretaciones co"unes son bastante diferentes de las que tengo con
antropólogos de los Estados Unidos%
Ense)$ en la Uni!ersidad de ;ornell entre *01: y *0:-= de *08> en adelante, lo
hice sólo durante el se"estre de oto)o% Para entonces casi todos "is alu"nos
eran de postgrado, y tengo conciencia de una "enor efecti!idadF co"o ha dicho
/% L% Proeber, a ningún antropólogo se le debería solicitar que ense)e despu$s
de los cincuenta a)os de edad% 2o sólo "e estaba en!e&eciendo, sino que
ade"'s "e encontraba "olesto con los ca"bios de la $poca en la antropología
de los Estados UnidosF la decuplicación del nú"ero de antropólogos, la falta de
inter$s en las ci!ili#aciones aborígenes de /"$rica, el recha#o al concepto de
cultura% Todo esto "e dificultó poner"e a tono con las necesidades de los
estudiantes y "e obsesionó con las tendencias en la in!estigación andina% En
este período, se escribieron en ;ornell algunas tesis e4celentes sobre los
/ndes= "e siento orgulloso de que pr'ctica"ente todas se publicaran en las
repúblicas andinas% Pero el hecho es que durante este período dirigí, por lo
"enos, tantas tesis en otras uni!ersidades de los Estados Unidos y de Europa,
co"o en 9thaca% 6esde que co"enc$ a traba&ar aquí, opin$ ante "is colegas
que cualquier departa"ento de antropología debería asu"ir la obligación de
entrenar in!estigadores calificados de las regiones del "undo donde sus
docentes estu!ieran reali#ando traba&o de ca"po% Esta idea parece ser "'s
aceptable hoy que hace quince a)os%
La nue!a tarea docente que asu"í en ;ornell, espero que con $4ito, fue dictar
un curso de historia de la antropología en los Estados Unidos !ista co"o
institución y oficio, y no co"o co"pendio rutinario de teoría etnológica% En este
país nuestra disciplina ha seguido ca"inos sin paralelo en ninguna otra parte y,
puesto que hoy en día la gran "ayoría de antropólogos en el "undo son
estadounidenses, e&ercen influencias y encuentran resistencias que a"eritan
atención intercultural% 5asta el "o"ento no "e ha sido posible dictar este curso
en la región andina, pero lo he ensayado en 3rancia y en Espa)a%
¿3e importaría revelarnos el concepto en -ue se basa para seleccionar, entrenar
y emplear a sus estudiantes de postgrado!
<o haría una distinción entre los estudiantes de las repúblicas andinas y los de
Estados Unidos y Europa Gccidental% Estos últi"os nor"al"ente "e han
seleccionado% / co"ien#os de "i traba&o docente en ;ornell, propuse la
ad"isión de dos candidatos de los Estados Unidos que habían estado asociados
a "is esfuer#os de in!estigación y publicación en los /ndes desde hacía tie"po%
3ueron recha#ados porque el departa"ento .no aceptaba talleres.% Es cierto que
ninguno de los dos era "uy &o!en y que su calificación para ingresar al
postgrado no llegaba a los ochocientos puntos, pero a"bos contaban con a)os
de e4periencia en traba&o de ca"po y en archi!os% 5abía confiado en que
pudieran beneficiarse de una for"ación de postgrado y que, a su !e#, harían
aportes originales a las tareas andinas%
/sí que he tenido que contentar"e con el ocasional estudiante estadounidense
o canadiense de postgrado que "e ha escogido y, ade"'s, ha logrado
satisfacer los criterios de ad"isión de la co"puta dora% /lgunos de ellos son
ahora profesionales creati!os% 6e todos ellos sola"ente dos !inieron de los
/ndes y a"bos eran de la clase alta, estaban bien relacionados y en situación
de conseguir fuentes de financiación por fuera de ;ornell% 2inguno de los dos
hablaba las lenguas andinas= de hecho, les era "'s difícil aprenderlas que a los
estudiantes de postgrado de los Estados Unidos% <a hice "ención de las tesis
sobre te"as andinos escritas en otros lugares de los Estados Unidos y en
Europa Gccidental, especial"ente en 3rancia%
Las "ayores desilusiones las tu!e cuando e4celentes candidatos oriundos de
los /ndes no lograron llenar los requisitos financieros y de ad"isión en este
país% 6urante el tie"po que he traba&ado en los /ndes, con frecuencia he
conocido gente &o!en que necesitaba y estaba en capacidad de obtener el
con&unto de beneficios ofrecido por una escuela de postgrado% El pri"er
candidato andino que tra&i"os a los Estados Unidos !ino a la Uni!ersidad de
;hicago en *0>,% (i bien es cierto que fue "ucho "'s difícil lograrlo entonces,
toda!ía hoy el proceso sigue siendo co"plicado%
En *011, algunos trata"os de establecer una escuela de postgrado en la
Uni!ersidad de La Plata D/rgentinaE, donde se pudieran adiestrar antropólogos
de las cinco repúblicas andinas% En *08-, /ngel Paler" pudo lle!ar un grupo de
in!estigadores &ó!enes de cuatro países a participar en un se"inario
co"parati!o en M$4ico= en *08,, Luis A% Lu"breras y yo nue!a"ente los
reuni"os a casi todos en un se"inario de ca"po alrededor del lago Titicaca= en
*088, la ;o"isión 3ulbright nos ayudó a traer un grupo "'s &o!en de estos
países para un .oto)o andino. en 9thaca%
Aeneral"ente, tales esfuer#os se !eían co"o una afición personal% 2o fue hasta
que el esc'ndalo ;a"elot irru"pió a"ena#ante cuando la /"erican
/nthropological /ssociation creó un co"it$ de relaciones con nuestros colegas
en el continente, del cual Aon#alo /guirre eltr'n y yo fui"os codirectores%
2uestras reco"endaciones sobre cursos de especiali#ación y publicaciones
fueron pasadas por alto D!$ase ,nuario indigenista, *018E%
<a que "e pregunta sobre "is "$todos de selección, "e re"ontar$ a los
le&anos días de la guerra ci!il espa)ola, cuando traba&$ para la co"isión de
cuadros% 6escubrí que estaba dotado de intuición para distinguir a las personas
con posibilidades de sacar pro!echo de la escuela de oficiales% Pura casualidad%
2o tengo idea sobre los criterios que utilic$, lo que resulta "'s "isterioso aún,
habida cuenta de que el frente de batalla "e producía tanto "iedo, que era
incapa# de dirigir a nadie% 5e puesto en pr'ctica la "is"a confian#a en "is
predicciones de $4ito en la preparación de in!estigadores andinos% Un e&ecuti!o
de la 3undación 3ord en Li"a preguntó una !e# có"o podría ob&eti!ar "is
criterios 7despu$s de todo, la 3undación no quería apoyarse tan sólo en "i
&uicio7% 2o pude darle luces al respecto%
En cuanto a la colocación laboralF en tie"pos "e&ores, uno tenía influencia y
poder de decisión, lo que le per"itía ayudar a la gente a conseguir traba&o en
"useos, archi!os o co"o docentes% Eran tie"pos en que "e hallaba
fa"iliari#ado con la estructura social de la antropología en los Estados Unidos%
/prendí casi todo al respecto obser!ando a dos e4pertosF 3ay7;ooper ;ole y
Iendell ennett% 5ace !einte a)os, yo conocía personal"ente a la gran "ayoría
de antropólogos acti!os, go#aba de la confian#a de "uchos de ellos y a !eces
podía pre!er las necesidades de sus instituciones, lo que, en fin de cuentas,
constituye el secreto de un buen siste"a de e"pleo%
En los últi"os a)os, la situación descrita ha !ariado casi total"ente% (e
necesitan ingentes esfuer#os para conseguir cualquier tipo de traba&o% 5asta
donde recuerdo, en los últi"os cinco a)os sólo un candidato logró, con "i
ayuda, colocarse "ilagrosa"ente en el puesto perfecto para $l= lo había
esperado durante !arios a)os de ocupaciones "arginales en una reno"brada
uni!ersidad estatal%
¿Cu.l considera -ue a sido su mayor satisfacción como
antropólogoetnoistoriador!
La "ayor satisfacción personal fue el descubri"iento, casi accidental, del "undo
andino% Lo que sobre $l conocía, antes de iniciar "i traba&o de ca"po allí era lo
que un antropólogo .sabe. sobre el Tibet o Laponia a partir de los tópicos 7o
lugares co"unes7 que se aprenden de oídas en la escuela de postgrado%
;uando ter"in$ el traba&o de ca"po y una !e# fa"iliari#ado con la literatura del
siglo KL9, se produ&o en "í una reacción directa e ínti"a, una profunda
con"oción por lo descubierto y su in"ediata aceptación% /un cuando un
co"pro"iso tan personal y e"oti!o puede afectar negati!a"ente el traba&o de
uno, creo que en "i caso refor#ó el inter$s acad$"ico, particular"ente durante
los a)os .secos. D*0>87*0+1E en los que se "e i"pidió regresar a los /ndes% El
hecho de considerar "i traba&o co"o algo que i"plica, no sólo la recuperación
del pasado, sino ade"'s pertinencia para el futuro de la población andina, es
algo que ta"bi$n ayuda%
3a etnoistoria latinoamericana a recorrido un largo camino desde -ue usted
se inició en ese campo) ¿1endría alg6n inconveniente en mencionar uno, dos o
tres contempor.neos suyos -ue, en su concepto, ayan eco contribuciones
de particular importancia a dica disciplina!
(e "e ocurren dos di"ensiones en las que el traba&o de otros "e ha inspirado y
ense)ado% En pri"er lugar, est'n las personas que ad"iraba por su fa"iliaridad
con las fuentes del siglo KL9 y su habilidad para "ane&arlas% 6ado que quienes
llega"os a la historia andina desde la antropología frecuente"ente carecía"os
de un entrena"iento serio en historiografía, no se puede dar por hecho el uso
diestro y sutil de tales fuentes% Aunnar Mendo#a, John 5% CoBe, María
CostBoroBs@i y 2athan Iachtel son colegas de dos generaciones y cuatro
países, cuyo traba&o y perspicacia utili#o per"anente"ente%
En segundo t$r"ino, est'n aquellos a quienes posible"ente no les interesa
hacer aportes al corpus de fuentes andinas, pero que sí nos ofrecen an'lisis e
interpretaciones que ayudan en la for"ulación de preguntas "'s adecuadas%
6urante "ucho tie"po, las sociedades andinas han sido ob&eto de fantasías
europeas que las definen co"o .socialistas., .feudales. y de"'s Den $poca tan
tardía co"o la d$cada del cuarenta, aparecieron libros en los Estados Unidos
que indicaban que Utopía de Tho"as More había sido escrita con base en
relatos de testigos presencialesE% El rebasar las interpretaciones euroc$ntricas,
al enfrentar las ci!ili#aciones a"ericanas, africanas y del Pacífico, ha sido una
labor esti"ulante pero "uy difícil% /quí no"braría a /ngel Paler" y 3riedrich
Pat# para Mesoa"$rica, (idney Mint# para el ;aribe y M% 9% 3inley para el
"undo cl'sico%
¿1iene alguna opinión sobre los caminos -ue est. tomando la disciplina, o
alguna sugerencia sobre la manera como usted considera -ue debería
desenvolverse!
En *08? publiqu$ un artículo en la 3atin ,merican "esearc "evie+ y en la
"evista del *useo 5acional de 3ima, en el que hacía un in!entario de las
in!estigaciones del "o"ento y sugería algunos de los ru"bos hacia los que yo
consideraba que podían dirigirse nuestros esfuer#os% 6urante el siguiente
decenio, 3ran@lin Pease, Aarcía <rigoyen y 3ran@ (alo"on, publicaron
in!entarios y reco"endaciones an'logos% En la d$cada del setenta, 9rene
(il!erblat a)adió una nue!a e i"portante di"ensiónF el papel de la "u&er en la
sociedad inca%
5e"os logrado algún $4ito en la locali#ación de nue!as fuentes, especial"ente
docu"entos ad"inistrati!os, litigios y censos= e&e"plos de esto son los
descubri"ientos de Iachtel en los archi!os de ;ocha ba"ba
+
, los "ateriales
de Pease sobre los collaguas
1
y los an'lisis de"ogr'ficos de ('nche# /lborno#
y 2% 6a!id ;oo@
8
% (in e"bargo, una de "is sugerencias de *08?F la
recuperación de los relatos de testigos presenciales del siglo KL9 que se
encuentran .perdidos., no ha recibido la atención que "erece= entre $stos se
cuentan la historia de los incas de ;ristóbal de Molina, la segunda parte de las
entre!istas de etan#os, hechas en *+>: a "ie"bros de la noble#a
sobre!i!iente en ;u#co, y los "anuscritos de 6iego Ol!are#%
La colaboración entre etnohistoria y arqueología e!oluciona lenta"ente, pero es
ya una realidad= de ahí que est$n pró4i"os a publicarse el estudio de ;raig
Morris
:
sobre un centro ad"inistra ti!o inca de 5u'nuco Pa"pa y el de John
5yslop sobre la red de ca"inos incas% /lgún día los arqueólogos e"plear'n a
los etnohistoriadores co"o procedi"iento nor"al%
Un derrotero sobre el que no insistí en el in!entario y hacia el cual el traba&o
etnohistórico fluyó e4itosa"ente en el decenio del 8? fue su articulación con la
etnología conte"por'nea% La lectura e interpretación de las fuentes por C% T%
Ruide"a ha esti"ulado el traba&o sobre la región del ;u#co en la Uni!ersidad de
9llinois% (e ha !isto una inesperada pero sugesti!a continuidad en
etnoastrono"ía, regadío y organi#ación de la co"unidad%
Lo que aún falta por hacer, que atrae pocas contribuciones, es el traba&o
co"parati!o, tanto con Mesoa"$rica co"o con otros continentes%
¿Cu.l cree -ue a sido el papel de los escritos istóricos en la evolución de
3atinoamérica!
2o "e siento calificado para responder esta pregunta, fuera de "encionar la
redefinición propuesta por 3ran@lin Pease, la cual fue aceptada en el nue!o
progra"a de "aestría de la 3lacso, en Muito, donde se propone una historia
andina que cobi&e las di"ensiones indígena y colonial7republicana% Pienso que
esto se ase"e&a al recha#o de la .etnohistoria. planteado en *01? por
historiadores africanos en 6a@ar%
¿Podría comparar el papel de los antropólogos e istoriadores de los (stados
Unidos con el de su contraparte en 3atinoamérica y (uropa!
Mucho "'s que la historia, la antropología en los Estados Unidos difiere de las
!ariantes europeas% La inclusión de la arqueología, la lingHística, la biología
hu"ana, la etnología histórica y el estudio co"parado de las ci!ili#aciones co"o
parte de la antropología es algo que no se co"parte en casi ningún país
europeo% 3ue "i e4periencia co"o docente en 3rancia, Aran reta)a y Cu"ania
la que "e lle!ó al estudio de la historia de la antropología de los Estados
Unidos, al que "e referí anterior"ente% En *:>1, 5enry CoBe (choolcraft !io
clara"ente la idea unificadora detr's de todas esas diferentes t'cticasF en esa
$poca los antropólogos de los Estados Unidos estaban interesados en los
aborígenes a"ericanos% Para los estudiosos de los "is"os, todo lo que se
relacionara con su pasado era de inter$sF la biología, las lenguas, las creencias
y las organi#aciones políticas y sociales% Mientras los antropólogos
estadounidenses se han apartado de las prioridades de (choolcraft, $stas
siguen siendo do"inantes en "uchos países de /"$rica%
¿1iene alguna sugerencia sobre la manera como nosotros, los -ue vivimos en
(stados Unidos, podríamos me'orar nuestras relaciones con los científicos
sociales de 3atinoamérica!
En *018, a raí# de ;a"elot, hubo una reunión en urg Iartenstein, patrocinada
por las 3undaciones 3ord y Ienner Aren% / ella asistieron cuatro antropólogos
estadounidenses y cuatro europeos, pero la "ayoría eran latinoa"ericanos
pro!enientes de países donde e4istían acti!os grupos de antropólogos%
;entra"os la discusión en las discrepancias entre docencia e in!estigación,
cosa que parecía constituir el punto sensible del "o"ento% 2uestros colegas
consideraban que la "ayor parte de las condiciones en que debían i"partirla
ense)an#a a los in!estigadores nacionales eran e4cepcional"ente NdifícilesF
bibliotecas deficientes, escase# de profesores de tie"po co"pleto, inestabilidad
dentro de las uni!ersidades y los "useos% Mientras se !eían for#ados a
abandonar la in!estigación, $sta era adelantada por e4tran&eros, financiados con
fondos e4tran&eros, frecuente"ente aislados de los in!estigadores nacionales y
de las prioridades del país% ;laro est' que la situación ha "e&orado en los
últi"os quince a)os, especial"ente la participación latinoa"ericana en las
deliberaciones y decisiones del ((C; y de la 9nter7/"erican 3oundation, así
co"o a tra!$s de las co"isiones 3ulbright que fueron establecidas%
(in e"bargo, las principales que&as !entiladas en *018 traspasan las diferencias
nacionales sobre ob&eti!os y estilo% / los in!estigadores e4tran&eros les cuesta
traba&o interesarse en las instituciones y publicaciones del paísF no aceptan
no"bra"ientos en las pri"eras, ni sie"pre colaboran con los conse&os
editoriales de las últi"as% / diferencia de los estudiantes &aponeses y ale"anes
que he conocido en la Uni!ersidad de (an Marcos, los nuestros no obtienen
grados acad$"icos en el país ni publican sus "onografías traducidas% En esto
ta"bi$n ha habido alguna "e&oría, pero la frecuente presencia de antropólogos
estadounidenses al sur de la frontera despierta sospechas y, algunas !eces,
conduce a la prohibición de sus traba&os de ca"po%
Espero que en el futuro la etnohistoria co"o enfoque, si no co"o etiqueta,
dese"pe)e un i"portante papel en el acerca"iento de historiadores y
antropólogos, tanto en los /ndes co"o en Mesoa"$rica% /l igual que en otras
antiguos territorios coloniales, es posible que la etiqueta se !uel!a inaceptable,
pero la in!estigación que d$ prioridad al enfoque diacrónico de las instituciones
de /"$rica aborigen parece estar asegurada% Este tipo de historia no puede
seguir a!an#ando sin las herra"ientas conceptuales creadas por la antropología
"odernaF los conceptos de lina&e y di!isión dual, diarquía, "atrilinealidad,
redistribución co"o alternati!a frente al co"ercio, nesting en la organi#ación
social y la función del parentesco en las sociedades de clase "'s antiguas est'n
aquí para quedarse, co"o ta"bi$n lo est' el uso siste"'tico de las lenguas
!ern'culas%
BIBLIOGRAFIA ESCOGIDA
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*
Las preguntas corresponden a un cuestionario enviado por los redactores de Hispanic American
Historical Review, que Murra respondió por escrito. La entrevista fue originalmente publicada en HAHR,
en 1!". La presente traducción fue revisada por el profesor Murra # presenta algunas variaciones con
respecto al original.
1

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