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Lima, domingo 30 de marzo del 2014 El Dominical

INVESTIGA-
DOR. Como
crítico litera-
rio, Octavio
Paz posó su
interés so-
bre la obra
poética
–casi olvi-
dada– de
Xavier Vi-
llaurrutia.
Un pretexto para hablar
del poeta
El mexicano Octavio Paz
escribió, como pocos,
sobre la condición de los
poetas en la vida moderna.
Muestra de ello es su libro
“Xavier Villaurrutia en
persona y en obra”.
Q
uizá sea Octavio Paz (1914-
1998) quien escribió con ma-
yor profundidad sobre la con-
dición de los poetas en la vida
moderna. Uno de sus libros que ha pasado
casi desapercibido es “Xavier Villaurrutia
en persona y en obra”, que confirma la im-
pronta del ensayista eximio y la agudeza
del gran crítico que fue Paz.
SÍMBOLO DEL SIGLO XX
La publicación de Paz nos acerca a la vida
de uno de los principales animadores de la
cultura del México de mediados del siglo
XX, poniéndonos al mismo tiempo en la
primera fila de los momentos más fecun-
dos de la literatura de ese país.
Octavio Paz revalora la obra de Xavier
Villaurrutia (1903-1950) y llama la aten-
ción sobre su obra, poniendo en evidencia
la ceguera de la crítica mexicana y latinoa-
mericana en torno, sobre todo, a los poe-
mas de “Nostalgia de la muerte” (Fondo
de Cultura Económica).
No es un panegírico, es la exploración
de una obra corta pero vasta y mal cono-
cida por los propios mexicanos. La acedia
(o pereza espiritual) y la homosexualidad
nunca escondida, pero disimulada por Vi-
llaurrutia, es tratada con prudencia; Paz
no hace mofa ni morbo sobre la sexuali-
dad del poeta.
LOS AUTÉNTICOS
En “Xavier Villaurrutia en persona y en
obra”, Octavio Paz enfatiza la eterna pe-
lea entre los intelectuales que participan
de las revoluciones (sirviéndose muchas
veces de ellas) y los que están a la otra ori-
lla, a quienes se les trata de burgueses o
enemigos, pero conservan su honestidad
en sus posturas artísticas e incluso en su
vida cotidiana.
En el libro se cuentan los ataques fu-
ribundos que recibieron estos últimos
poetas, reunidos en “Contemporáneo”,
revista que marcó un hito en la literatura
mexicana por la calidad de sus redactores,
además de abrir la poesía mexicana a in-
fluencias como el surrealismo.
UNAB
INEHRM
CésarPanduroAstorga*
VERSOS PRESTADOS
“Villaurrutia me enseñó a leer los poemas
con otros ojos; mejor dicho, me enseñó
que la lectura de un poema no se hace so-
lo con los ojos sino con todo los sentidos y
con el entendimiento”, apunta agradeci-
do Octavio Paz.
Al poeta de “Nostalgia de la muerte”
lo acusaron de plagio. Era común recitar
con sorna el inicio de un poema de Jules
Supervielle (1884-1960) que Villaurrutia
toma con conciencia, al menos en los dos
primeros versos. Pero…¿qué poeta no ha
tomado prestado algún verso o, mejor di-
cho, qué gran poema no ha sido continua-
do por otros poetas?
Paz nos dejó un libro fascinante que en
realidad no habla de Villaurrutia, él es un
simple pretexto para hablarnos del poeta,
de aquel que en su lucha contra la nada
nos trae algo de Dios, para ese culto subte-
rráneo en que se ha convertido la poesía
en la vida moderna.
*Poeta.
Revalora la obra de
Xavier Villaurrutia y
llama la atención sobre
su obra, poniendo en
evidencia la ceguera
de la crítica mexicana
y latinoamericana.
Autor: XavierVillaurrutia
Editorial: FondodeCulturaEconómica
Año: 1984
La vida de Villaurrutia, al menos en
la versión de Octavio Paz, sigue tal vez la
misma senda de aquellos poetas que viven
su pasión siempre a hurtadillas, que hacen
vida pública por necesidad, casi como un
regalo de su tiempo.

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