Generalmente, los 5 problemas de la educación son

:
1. El estudiante no sabe estudiar. Es decir, no sabe que debe seguir un orden, asociar los elementos apropiadamente, ejercitar los conceptos (por ejemplo: realizando diagramas, ejemplos, etc.), resumir y organizar los conceptos de forma práctica y condensada y tener claro el significado de cada representación visual (incluyendo: palabras, esquemas, dibujos) dentro del contexto. Hay que estudiar con ritmo. Es decir, una vez se comienza, se debe seguir, diariamente, poco a poco avanzando. De no ser así, se cae el espíritu del aprendizaje. Estudiar implica prestar atención detallada y ello requiere calma y paciencia; estudiar a la prisa no es estudiar. 2. El estudiante no aprecia el significado o los beneficios del estudio, por lo tanto carece el deseo de estudiar y por lo tanto nunca estudia lo suficiente. Esto se remedia poco a poco al ir dominando el primer obstáculo aquí mencionado, pero más aún, al pausar el pensamiento frenético e ir desarrollando un sentido profundo del significado de la vida y de las riquezas del entendimiento. Ante toda forma de aprendizaje, querer saber es el comienzo. Sencillamente, hay que reconocer la ignorancia, la estupidez propia y reconocer en el conocimiento formal el antídoto ideal. 3. El estudiante ‘brinca pasos’ o deja pasos incompletos en el desarrollo de sus estudios. Se dejan “lagunas” entre medio, es decir se sigue estudiando dejando atrás áreas que aun no se comprenden plenamente y que son necesarias como fundación para comprender aquellas cosas más complejas. Hay que volver atrás y dominar los conceptos básicos. 4. El ambiente de estudio no es apropiado; el estudiante tiene demasiadas distracciones. Demasiados juegos, demasiados ruidos, demasiadas cosas insignificantes que atraen la atención. Por ejemplo, los desastrosos “grupos de estudio”, que suelen ser una perdida de tiempo y solo sirven de entretenimiento social; en todo caso seria mejor un “grupo de práctica” solo útil luego que se ha estudiado. Esto también incluye el estar en condiciones físicas apropiadas, como descansado y sin hambre (bien alimentado). En el peor de los casos, el estudiante simplemente está en un ambiente opresivo o hostil. 5. Malos maestros o malas fuentes de inspiración. Maestros que no dominan la materia estudiada o peor aún que no tienen la pasión por la enseñanza o por el material que imparten. Maestros demasiado orgullosos o acomplejados. Maestros que no estimulan la imaginación. Maestros que creen demasiado que el problema son sus estudiantes y nada que ver con ellos mismos. Maestros que subestiman la capacidad de sus estudiantes. Maestros que no comprenden estos 5 obstáculos a la educación o que no recurren a remediar estos. G.Antuan

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