Pestalozzi, Juan Enrique

Cómo Gertrudis enseña a sus hijos, preparación del texto castellano, introducción y
notas por el profr. Domingo Tirado Benedi. Luis ern!ndez ". editor, #$xico %..
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En este fragmento de la o+ra de Pestalozzi, que comprende de las cartas cuarta a
duod$cima, encontramos los principios pedagógicos que $ste postula, as, como los
moti-os que lo orillan a proponer dic.o m$todo. En principio, podemos decir que el
moti-o principal es el descontento que tiene para con los sistemas educati-os
implementados en Europa en esa $poca. Pestalozzi lo plantea del modo siguiente/
0uando a+arca+a con la -ista el estado general de la ense1anza, o me2or dic.o, la
ense1anza considerada en su con2unto y en sus relaciones con la masa de los indi-iduos
que ten,an necesidad de ser educados, me parec,a que lo poco que pod,a .acer en toda
mi ignorancia era a3n infinitamente superior a lo que -e,a .acer a ese respecto en fa-or
del pue+lo. #ientras m!s o+ser-a+a a ese pue+lo, m!s encontra+a que el poderoso r,o
que parece correr para $l en los li+ros se a-apora 4sic.5, en la aldea y en el salón de la
escuela, en una nie+la oscura y .3meda que ni lo mo2a ni lo de2a a secas, y que no tiene
para $l ni las -enta2as del d,a ni las de la noc.e.
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#!s adelante lo expresa de manera toda-,a m!s a+ierta/
6o pod,a suceder otra cosa/ Europa, a causa de su instrucción popular, de+,a caer en el
error o m!s +ien en la locura a que a quedado su+yugada. Por una parte, se .a ele-ado
en algunas artes en particular a una altura gigantesca y, por otra, .a a+andonado las
sendas de la naturaleza en la dirección que .a dado a toda la .umanidad. 6inguna parte
del mundo se .a ele-ado tan alto7 pero, por otro lado, ninguna .a descendido as, mismo
4sic.5 a una profundidad tan grande. 0omo la estatua del profeta, toca las nu+es con su
ca+eza de oro, es decir, las artes aisladas en que so+resale7 pero la ense1anza del
pue+lo, que de+er,a ser la +ase de esa ca+eza de oro, es por el contrario, como los pies
de la gigantesca estatua, el +arro m!s -il, m!s fr!gil y m!s desprecia+le. Esta
desproporción, desastrosa para el esp,ritu .umano, entre las prerrogati-as de lo alto y
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las miserias de lo +a2o, o m!s +ien el origen de donde procede esta desproporción
c.ocante en la cultura de los .a+itantes de nuestra parte del mundo, es la in-ención de
la imprenta.
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%in em+argo, lo que se tratar! m!s ampliamente aqu, es precisamente el m$todo
pedagógico propuesto por Pestalozzi. De acuerdo con este autor, la fuente primaria del
conocimiento es la intuición, a partir de la cual se construyen las nociones. %o+re esto,
el autor nos dice/ 9la intuición es el fundamento absoluto de todo conocimiento, o en
otros t$rminos, 4:5 todo conocimiento debe proceder de la intuición y poder ser
reconducido a la intuición;.
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El m$todo propuesto es, asimismo, deri-ado del orden natural de las cosas, es
decir, que est! +asado en las leyes naturales. Los principios de los cuales se deri-a son
los siguientes/
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&. =prender a clasificar las intuiciones a partir de lo simple para llegar a
lo complicado.
'. %u+ordinar en la imaginación las cosas accesorias a las esenciales.
<. Dar m!s fuerza y claridad a las impresiones en las cuestiones
importantes.
8. >acer que el modo del arte de ense1ar produzca los mismos
resultados que tiene por o+2eto o+tener en el estado de las leyes
naturales y necesarias.
?. >acer, asimismo, que los resultados de la educación lle-en tam+i$n en
s, ese sello de li+ertad e independencia.
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P. ''&. %u+rayado en el original.
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0@. Pp. &''(&'<
Por otra parte, el autor sostiene que el origen de nuestros conocimientos se
encuentra en tres factores/ el n3mero, la forma y la pala+ra. En cuanto a los dos 3ltimos
Ala forma y la pala+raA, Pestalozzi considera en su carta s$ptima, 9#$todo/
ense1anza elemental del lengua2e y de la forma; que se de+e partir de la ense1anza de
los sonidos, dado que el primer elemento de la intuición es el sonido. De $l se deri-an
los estudios o medios de ense1anza de la fonolog,a, la lexicolog,a y la gram!tica, en ese
orden. =punta, adem!s, que la escritura de+e ser precedida del di+u2o. inalmente,
so+re los di-ersos m$todos did!cticos y so+re su propia o+ra, opina/
La marc.a que la naturaleza sigue en la e-olución de nuestra especie es
ine-ita+le. 6o .ay ni puede .a+er dos +uenos m$todos de ense1anza7 no existe m!s que
uno +ueno y $se es el que se funda completamente en las leyes eternas de la naturaleza.
Pero existe una infinidad de malos, y cada uno de $stos es tanto m!s malo cuando 4sic.
por 9cuanto;5 m!s se ale2a de las leyes de la naturaleza7 y, por el contrario, tanto menos
cuanto m!s se aproxima a la o+ser-ancia de ellas. %$ muy +ien que el 3nico m$todo
+ueno no est! ni en mi posesión ni en la de ning3n otro .om+re7 pero .ago todos los
esfuerzos que est!n en mi mano para aproximarme a ese 3nico m$todo +ueno y
-erdadero.
En cuanto a los otros m$todos, no tengo m!s que una sola y 3nica regla para
2uzgarlos/ por sus obras los conoceréis.
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P. '<*. %u+rayado en el original.