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LATÍN VULGAR Y MEDIEVAL
TEMA 1 .--PERIODIZACIÓN DEL LATÍN
Al Latín siempre se le ha aplicado un adjetivo para periodizarlo:
- Arcaico: desde los orígenes (600 a. C.) hasta el II a. C.
- Clásico: Latín escrito, del I a. C.
- Post-clásico: del I d. C. al II d. C.
- Tardío: aproximadamente del II d. C. hasta el 600 d. C.
- Medieval: del 600 d. C. hasta el latín humanístico1 del XIV d. C.

DEFINICIÓN DEL CONCEPTO DE “LATÍN VULGAR”
Presenta diversos problemas: cronológicos, terminológicos y de
concepto.

El término “vulgar” tiene unas connotaciones negativas. Si se asocia el
latín al habla incorrecta, y no es exactamente así. No es el Latín que se usaba
en los ámbitos de cultura o escritos. El término procede ya de Cicerón
(“uulgaris sermo”), refiriéndose al pueblo (uulgus), sin ser negativo. Para evitar
esta connotación algunos autores hablan de Latín coloquial, familiar,
protorromance o de romance común.

Para definir el concepto de “vulgar”, podemos mencionar distintos puntos
de vista:

- Latinistas: era la lengua cotidiana, normalmente hablada por las clases
más populares desde el I a. C.
- Romanistas: es el que se habla desde el Bajo Imperio hasta la aparición
de los dialectos romances. Es el Latín de los últimos tiempos, el más
tardío.
- Gramáticos (comparada e indoeuropeo): intentan reconstruir las
lenguas. Consideran que el “Latín vulgar” es un estadio común de las
lenguas románicas, entre el clásico y el romance. Es más conveniente
llamarlo “protoromance”.
- Veikko Väänänen: comprende distintos estadios del Latín no literario
desde el momento de fijación del Latín común (al acabar el periodo
arcaico) hasta que se fijan por escrito los textos en lengua romance.




Pese a estas definiciones, es evidente que deberíamos acotar aún más
en unos espacios y tiempos más concretos, pues resulta claro que en cada
lugar evolucionaría de manera diferente, consiguiendo así conocer las
“tendencias evolutivas de esa lengua”.
1 No es una evolución del latín sino una recuperación no espontánea.

2 Tumbas, lápidas y obras de Plauto.

· P. Quetglas: Metaforiza la evolución del Latín con la corriente de un río,
donde la línea inferior representa el Latín hablado (popular o vulgar) y la línea
superior la del Latín culto (con todas sus variaciones y evoluciones)
Comienzos (600 a. C.) Latín no literario. Latín de los 1º textos Latín
Clásico Post-clásico Tardío Algunos autores se separan Medieval
CRONOLOGÍA DEL LATÍN VULGAR
Si entendemos latín Vulgar como la lengua opuesta a la literaria,
podemos hablar de él desde el momento en que el Latín pasa a tener
testimonios escritos (ya hay tradición literaria desde el III a. C. a las que
llamamos “muestras del latín vulgar”2, pero la mayoría de fuentes son del siglo
I
d. C.). Durante estos 3 siglos los autores no encontramos estas muestras
porque no se reflejan por escrito en los textos.
Los límites finales los situaríamos en el momento en que los textos
latinos no se entienden y se tienen que traducir a las primeras lenguas
romances, hecho que demuestra que ese Latín ya no forma parte del corpus
hablado de la población.
1.2. FUENTES Y MÉTODOS EN EL ESTUDIO DEL LATÍN VULGAR
No podemos decir que hay obra escrita en Latín vulgar sino que a partir
de expresiones escritas, podemos hablar de muestras de Latín vulgar. Serán
obras cultas que reflejan vulgarismos de los que el propio autor puede no ser
consciente, se le escapan.
Los vulgarismos se deben a faltas (de escritura o debido a los copistas)
o por excesos de corrección o por hipercorrección. Las personas que escribían
eran muy pocas y tenían un nivel cultural superior, por lo que habrá una
voluntad de escribir lo mejor posible. Además, escribir implica el uso de unas

3 Pero tenemos muy poca cantidad de apariciones y no podemos fechar con
exactitud el texto original,
salvo que sabemos es post-clásico.
normas y convenciones ligadas al propio hecho de escribir, elementos que se
verán reflejados.
Estos textos no son muestras fidedignas de la lengua hablada, reflejan
un habla espontánea en un contexto que no lo era.
1.2.1. FUENTES QUE PODEMOS ESTUDIAR
1.2.1.1. Fuentes Latinas
- Literarias:
o Autores latinos antiguos, clásicos y post-clásicos.

De los autores antiguos debemos hablar de Plauto (III a.C.) que escribe
un conjunto de comedias, teatro del espectáculo, por ello la gente debía
entender las obras, por lo que se reflejaban las expresiones habladas de las
gentes.
También encontraremos un teatro llamado “fabula togata” cuyo autor
más importante es Afrani (II a.C.) y aún otro tipo de teatro (“atelanas”) cuyos
autores más importantes son Novio y Pomponio (II al I a.C.).
De los autores clásicos debemos considerar a Cicerón (obras de
derecho, filosóficas...) de quien nos interesan especialmente las cartas, donde
encontramos muestras de Latín vulgar, donde usa el “sermo quotidianus”.
De los autores post-clásicos nos interesa Petronio y su obra el Satiricón,
donde en el capítulo de la “Cena Trinalchionis”3 encontramos muestras de
Latín vulgar, apareciendo la lengua de los esclavos. Es una parodia del “sermo
plebeius”.
También post-clásico es Apuleio (II d. C.), importante porque describe la
vida cotidiana y aparecen personajes que reflejan el estado del latín hablado de
la época.
Además hay una serie de poetas: Catulo, Horacio, Séneca, Persio,
Marcial y Juvenal (desde I a.C. hasta el I d. C.) que comentan el habla de la
gente de su tiempo.
o --- Autores de obras técnicas: historias, crónicas y formularios.
Vitruvio (De architecutra), es consciente de hacer faltas, escribe como
puede, pues no es un gramático. Otros tratados de arquitectura: Catón el viejo,
Varrón, Columela, Paladio.
Sobre recetas de cocina: Apicio (De re coquinaria), de medicina, de
veterinaria...
Historias y crónicas: son obras escritas sin pretensión literaria, llenas de
vulgarismos y al mismo tiempo de reminiscencias clásicas. Algunas de ellas
son Historia francorum de Georgi de Tours (VI d. C.), Chronicarum liber IV (VII
4 En las anotaciones, cuando desatendía a la lección, habla de la comida, de las
fiestas...
d. C., dicen que es continuación del anterior), Liber historiae francorum (VIII d.
C.).

Formularios (leyes, diplomas y cartas): se recogen formas burocráticas
que los escribanos aprendían de memoria. Pese a ser fórmulas fijas, son
muestras de Latín Vulgar, con incorrecciones y redactadas para que la gente
las pudiera entender.
Un testimonio de ellas son las Formulae Anderauenses, actas de venta y
contratos (finales del VI- VII d. C.), la Lex Salica del pueblo germano (las
primeras son del VI, pero llegan hasta el IX), Testamentum Porcelli4: escrito por
un estudiante de derecho a finales del IV en el que encontraremos
características de la lengua del Derecho y además proverbios, palabras y una
gramática del Latín vulgar.
o Autores cristianos.
Las primeras obras cristianas estaban escritas en griego, para hacer que
se extendieran estos textos, se tradujeron al Latín. Nace la variedad del Latín
cristiano con reminiscencias hebreas y griegas. En aras de ser fidedignos con
el texto sagrado conserva características sintácticas del original y además toma
prestadas formas del Latín Vulgar para que se pudiera entender mejor.
Ejemplos de estos textos son S. Agustín, S. Tomás... y la Vetus latina
uulgata (versiones en latín de la Biblia, sólo los pasajes más interesantes, que
tienen muestras de Latín vulgar) esta traducción depende del hebreo y el
griego, cosa que repercute en gran medida en la gramática del texto. Otro texto
es la Vetus Latina (o Itala, II d. C.) es una traducción de la Biblia al Latín de la
que se conservan los pasajes útiles para la liturgia. Su circulación empieza
desde el Norte de África. De estas versiones el Papa Dámaso pide a Geronio
que lo recomponga y unifique en un único texto, lo realizó en dos etapas:
- Revisión del texto del Nuevo Testamento, comparándolo con el original
en Griego.
- Traduce después el Antiguo Testamento. Utiliza la traducción del original
hebreo: Septuaginta (en Griego). A esta traducción se la denomina La
Vulgata, que sustituye a la Itala. Tanto una como otra versiones
contienen muestras de Latín vulgar.
Otras fuentes las podemos encontrar de manos de Prudencio, Paulino
de Nola, Ambrosio (IV d. C.), himnos de la edad media, la obra Vidas de
Santos de Gregorio de Tours, Peregrinato egeriae ( se dice fue escrito
por una monja Gallega en el IV d. C. Es muestra del latín hablado:
anacolutos, pleonasmos, repeticiones...).
- Epigráficas .--
Al estudiarlas partimos de la ventaja de que son originales, de primera
mano, mientras que las obras literarias han sufrido una modificación textual de
una u otra forma antes de llegar a nosotros.
Los tipos de fuentes epigráficas que diferenciamos son:

5 Anotaciones al margen de los textos, una explicación en Latín vulgar o
romance de lo que está escrito en
Latín clásico; esto demuestra que el Latín clásico no se entendía ni en los
ámbitos de cultura.
6 Son vocabularios que recogen palabras, expresiones (glossae) que en aquella
época se consideraban
propias de otra época. Se traducen por expresiones más adecuadas
(interpretamenta)
- Graffiti: escritos con carbón. Se conservan los de Pompeya. Los graffiti
más antiguos se cree son del 62 d. C.
- Defixionum tabellae: láminas de plomo que se grababan y enterraban
porque hacían referencia a los dioses infernales. Son tabillas que
contienen una maldición o “mal de ojo”. Aunque encontremos muchas
fórmulas fijas típicas, también encontramos innovaciones que dan
cuenta del estado del Latín vulgar.
- Inscripciones funerarias y votivas: se agrupan en tres etapas:
- Inscripciones antiguas: hasta I a.C.
- Inscripciones paganas: I - IV d. C.
- Inscripciones cristianas: sobre todo V y VI d. C.
- Gramaticales
Disponemos de glosas5 y glosarios6.
Ejemplos de glosarios son el Glosario de Fest Sexto Pompeyo (II d. C.),
Pau Diacre (VIII d. C.) y el más importante Isidoro de Sevilla (VI-VII).
Glosas podemos documentarlas en “Glosas de Reichenau” (3100
glosas, VIII d. C.), “Glosas emilianenses” y “Glosas silenses” (monasterios de
S. Millán y de Silos, X - XI).
Con respecto a los tratados gramaticales debemos tener en cuenta que
el elemento “corrección” era una preocupación importante. Nos sirven porque
comentan las faltas más habituales. Ejemplos de estos textos los tenemos con
Varrón (De Lingua Latina, s II - I a.C., comenta palabras que difieren de cómo
las dice la gente y cómo aconseja la norma), Cicerón (De Oratorie, I a.C.),
Quintiliano (I d. C.), Capero (Orthographia II d. C.), Albino y Papiriano (IV d.
C. ambos), Consencio (V d. C.).
El Appendix Probi es un listado de palabras transmitidas a los
manuscritos del autor Probus. Antes del VII.
1.2.1.2. ¿Cómo estudiar estas fuentes?
- Intentamos encontrar faltas, elementos que se desvíen de la norma,
pero antes debemos conocer bien la norma para poder ver lo que es
muestra de Latín vulgar y lo que es Latín clásico.
- En fuentes literarias nos es muy útil conocerlos para poder
explicar características del Latín vulgar.
- Inscripciones: la ventaja es que están bien localizadas fechadas,
podemos encontrar problemas, pues no sabemos qué nivel
cultural tenía la persona que inscribió las lápidas.
- “Tabellae”: hay una en África que dice “inimicorum meorum
linguas adversus me ommutescant”, donde vemos la aparición de
preposiciones (adversus) y confusiones de casos (“linguas” es
7 No se sabe su nombre a ciencia cierta.
8 Oricla> auricula (diminutivo femenino de oricla)> oricula (au> o)> oricla (cae
la u) acusativo, pero debería ser “linguae” en nominativo, pues es
Sujeto)
- Testimonios gramaticales: los mismos autores suelen poner de
manifiesto formas habladas que se desvían de la norma,
hablando de “tendencias dentro del Latín”. Servio o Sergio7
señala que existen diferencias de uso entre las personas que
saben Latín clásico y las que no. En el Appendix probis aparecen
correcciones cono “auris, non auricula”8

- Reconstrucción del Latín vulgar a partir de las lenguas románicas. La
reconstrucción es correcta si:
- Esta forma la tienen la mayoría de lenguas románicas.
- Al menos esta palabra la tienen un grupo de lenguas románicas
que estén unidas geográficamente: *comitiare > comenzar
(común al Castellano y al Catalán).
- Que la palabra no sea un préstamo.
- Hay fenómenos que no perviven, según Vossler, en todas las
lenguas románicas.
- Debemos tener un testimonio escrito de este fenómeno que
queremos postular. Si el testimonio es hablado, sólo puede ser
considerado una hipótesis.

TEMA 2 . - - - FONÉTICA
2.1. ACENTUACIÓN
Acentuar una sílaba es destacarla de las demás. Diferenciaríamos así
sílabas tónicas (con acento) de sílabas átonas (sin acento). También podíamos
distinguir dos tipos de acentuar una sílaba:
- Mediante un acento tonal, musical o melódico: se sube el tono de voz,
propio del Griego clásico o del Chino. Los autores clásicos definen el
acento como “elevación del tono de voz”, es decir, se pronuncia de
manera más aguda que no más fuerte que las sílabas átonas.
- Mediante un acento intensivo: requiere un mayor esfuerzo respiratorio,
una mayor tensión y una mayor fuerza aplicadas a la sílaba acentuada.
No es posible realizar una función sin la otra, sin embargo una de ellas
es la que domina y la que caracteriza la manera de acentuar de una lengua.
Los soportes a favor del acento tonal son:
- “accentus” se relaciona etimológicamente con “canto”.
- Los gramáticos clásicos, al definir “accentus”, usan el término “elevatio
vocis”.
- En la métrica de los poemas latinos es lo que da la rima, el ritmo. Se
consigue con una sucesión regular de sílabas largas y breves. Si el
acento es tonal se produce una melodía.
- Evolución del léxico latino: el acento intensivo tiene importancia en la
evolución de una palabra, sin embargo el tonal no tiene esta influencia.
Parece que la evolución del latín se ha producido al margen de este
hecho.
El cambio del acento tonal al acento intensivo pone de manifiesto un
cambio, del cual es muy difícil establecer una cronología, es un cambio que se
produjo paulatinamente y con un período de evolución muy largo:
- Fue un cambio muy lento.
- Cuando predomina el intensivo, no era de una intensidad fuerte, debió
pasar por un período en el que ambas formas convivían mezcladas.
- El cambio fue más rápido en las clases populares que no escribían, no
conocían las formas clásicas y por tanto es imposible que las
mantuvieran.
El acento en Latín clásico
En la época preliteraria parece que había un acento de intensidad en la
primera sílaba que provoca el debilitamiento o pérdida de las vocales
postónicas (nóvitas > nóvos).
En la época literaria parece claro que el acento es musical y que es
tonal. Aparece en la penúltima sílaba si la sílaba es larga, si no aparece en la
antepenúltima:
Amatus: se acentúa en la penúltima por ser larga.
Facîlis: se acentuará en la antepenúltima, pues la penúltima es breve.
Dentro de la época literaria, en el periodo del latín tardío, se ve que el
acento ya era intensivo. Pero la sílaba acentuada suele coincidir con la que se
marcaba tonalmente. Sabemos que el acento es intensivo porque:
- Las lenguas romances tienen acento intensivo.
- Testimonios gramaticales que lo definen como intensivo:
- Pompeyo (s. V):”la sílaba que lleva el acento es la que más suena
de toda la palabra”.
- Hay testimonios anteriores que nos pueden llevar a sospechar
que antes del V: Sacerdos (fines del II, principios del III)


- A finales del II la cantidad vocálica empieza a desaparecer porque
parece que aparece el acento intensivo y no resulta operativa la
distinción larga-breve.
- El hecho que la sílaba tónica o átona evolucionen de manera diferente,
nos hace pensar que se trata de un fenómeno provocado por el uso de
un acento intensivo. Las tónicas evolucionan menos porque el acento las
estabiliza mucho más.
Decíamos que, por lo general, la posición del acento solía coincidir con
la posición del acento tonal. Hay excepciones:
- “positio debilis”: en palabras esdrújulas cuya vocal penúltima es breve,
delante de una oclusiva y una líquida: tanto puede ser larga como breve.
Estas palabras no se acentúan de la misma manera que en Latín
clásico. Para el clásico serían esdrújulas, pero para las lenguas
romances serían llanas.
- El acento se desplaza en palabras con hiato: muliêrem > muliêrem con
el tiempo la “i” se consonantizará > mujer, muller.
- Cuando el acento estaba en el prefijo de un verbo compuesto, éste se
traslada al radical, por analogía con los verbos simples.
- Los nombres de las decenas también sufren un desplazamiento
acentual. No existe una explicación clara para este fonómeno: viginti >
viginti.
- Desplazamiento en palabras tomadas del griego. La acentuación en
griego es musical, no era igual , porque con su paso al latín se convierte
en intensivo:
- Palabras agudas: Sp..t..a , pasa al Latín como: epístûla (al ser
u breve, se acentúa en la antepenúltima).
- Palabras llanas, se acentúan según la cantidad en la penúltima o
antepenúltima. Ej.: ...p..a > púrpura (por ser la segunda u
breve, si hubiera sido larga > *purpúra).
- En un segundo período de adaptación, las palabras que se
exportan se adaptan al sistema latino: la terminación ia griega, se
adapta a la îa breve en Latín.

9 Criterio que ya existía en Latín clásico con 3 niveles distintos de apertura.
10 Los diacrítcos “.” y “.” indican cerrada o abierta respectivamente.
2.2 VOCALISMO .-- 2.2.1 Pérdida de la cantidad vocálica
En el sistema clásico, como sabemos, existían 10 vocales (a, e, i, o, u
largas y breves). La cantidad vocálica era útil para distinguir palabras (vênit
(presente) de venit (perfecto); Româ (nominativo) de Roma (ablativo)). Pronto
se perderá la distinción.
Empieza a desaparecer en el III o el IV, pero ya se documentan
confusiones desde el II a.C. (singulares en -is con plurales en -es), Servio (IV)
dice confundir “miserae” con “misere”, Aguistín (IV) dice que los africanos no
distinguen entre breve y larga. Es posible que esta pérdida o confusiones sean
debidas a que el sustrato donde se acogía el Latín no tenía estas distinciones,
por tanto empieza a perderse la distinción, provocando mayores confusiones,
hasta que se desarrolla un sistema nuevo: el acento en latín vulgar dependía
de la cantidad vocálica (átona s breve, tónica si larga). Ahora encontraremos un
gran cambio en la lengua: las breves tónicas del Latín clásico desaparecerán y
aparecerán como largas tónicas, por ejemplo.
Con este nuevo sistema acaba desapareciendo el criterio de la cantidad
vocálica por el de átona/ tónica, es decir, ahora se diferenciarán las vocales por
el timbre y el grado de apertura9 (las largas serán cerradas u las breves se
pronunciarán abiertas).
2.2.2. Sistema vocálico del Latín vulgar
Cuando la oposición entre larga y breve desaparece por completo,
aparece un sistema de 9 vocales con 5 grados de abertura distintos (de más
cerrado a más abierto en el siguiente cuadro):

I 10. -- U. I. U. E. O. E. O. A
- Pero este sistema evoluciona rápidamente: I. E. E. > E.. y U. O. O. > O..
Así, si comparamos el sistema vocálico del Latín
clásico con el sistema que queda resultante en el
Latín vulgar, tendremos este cuadro:
Clásico .-- I .--I -E -E - A - A - O -- - O .-- U - U
Vulgar . - - I - E. - E. - A – O - - O - U
Donde tanto la I como la U y la A no tienen diferencia como abiertas o
cerradas, pues sólo existe un sonido, no dos como en el caso de la E abierta o
cerrada. Este sistema es el que dará origen al sistema vocálico de las demás
lenguas romances.
Cambios en las vocales simples
A: delante de “r”, cuando es átona, puede pasar a “e”. A principio de
palabra el diptongo “ia” da muchas veces “ie”. Ej. (Appendix Probi):
ianura > ienura.
E larga> i breve: Ejemplos:
- Appendix Probi: 48,175,64,150 y 126.
- Sene>sine; menus>minus; semul>simul.
U breve > O larga: Ejemplos: - Flus> flos; annus> annos; cognusco> cognosco;
nubis> nobis.
O larga> U breve: Ejemplos:
- tonecas > tunicas (dos cambios simultáneos).
- Con > cum; norus > nurus; alommus > alumnus.
- Appendix Probi: 131, 177.




La letra griega ., que se traducía por “u”, pues era como sonaba en la
Magna Grecia. Palabras que se adoptan en épocas distintas a la
primeriza, lo hacen con “u” (µ..t.s> murtus). Pero con el contacto
cultural, la gente quiso imitar el sonido original del griego, por lo que
pasa a “i”. De todas formas, la mayoría de testimonios de Latín vulgar
evidencian que la clase baja confundía los sonidos, mientras que la
clase alta pronunciaba ü. Appendix probi: 17, 191, 195, 28, 48, 140, 150.
Evolución en los diptongos .-- OE > E: Ejemplos: amoenus > amenus.
AE > E abierta (primero e larga, luego e abierta): era ya frecuente en la
época republicana, pero más alrededor de la ciudad que dentro.
Ejemplos: letus > laetus. Llegó al punto de ultracorrección en la
conjunción “et” que la encontramos documentada como “aet”.
AU > O o A.
- O: en las lenguas que vivían próximas al Latín, este diptongo ya
se había monoptongado. Ejemplos:
- Cauda > coda.
- Se consideraba un hecho de carácter rural, por lo que se
llegan a producir ultracorrecciones: osculum > ausculum.
- Appendix probi: 83.
- A: ciando en la sílaba siguiente había una “u”. Ejemplos:
- Augustus > agustus
- Appendix Probi: 135.
Los hiatos .-- Como suponen un problema de articulación, las lenguas tienen a
eliminarlos. Se manifiesta de tres maneras:

1- Si aparecen dos vocales de timbre similar, tienden a contraerse en
una sola.
2- Si son vocales diferentes:
a. Diptongan. Ejemplos:
b. Cierran el timbre de una de ellas o tiende a la consonantización de la misma.
En el caso del Latín podemos distinguir los siguientes fenómenos:
1- Dos vocales del mismo timbre tienden a contraerse en una vocal larga:
Ejemplos: - Nihil> nil; Cohortem > cortem.
2- Silabas con U postónica, desaparece cuando va con O o U. Ejemplos:
- Mortuus> mortu
3- Cuando el timbre de las vocales es muy diferente, se coloca una vocal
transitoria (j/w semiconsonantes). Ejemplos:
- Pius > pjus
- Duo> dwo
4- Cuando tenemos una vocal abierta delante de A, tiende a consonantizar
(primero IA > ya). Ejemplos:
- Pareat > pariat.
- Appendix Probi: 52, 81, 132, 157, 55, 63, 65, 66, 67, 68.
5- Cuando tenemos una U o una O en hiato con otra vocal, se cierran en la
semiconsonante w. Ejemplos:
- Appendix Probi: 15, 86, 14.
6- Una I o U en hiato con otra vocal, precedidas por consonante nasal u
oclusiva, puede hacer que desaparezcan la I o la U. Ejemplos:
- Februaruis > febrarius; brua> bra.

Asimilación y Disimilación
Disimilación es el fenómeno que se produce cuando dos vocales
cercanas que se aproximan en su timbre y una de ellas cambia su timbre.
Ejemplo: - Sorori > serori
La asimilación es el proceso contrario: dos vocales distintas, se
aproximan en su timbre. Ejemplos:
- E se asimila a A: Appendix Probi 163.
- I se asimila a A: silvaticus > salvaticus.
Síncopa.-- Se produce cuando desaparece un sonido o conjunto de sonidos en
el interior de una palabra. Normalmente el sonido es una vocal breve que se
encuentra entre consonantes. Es un fenómeno popular, pues es un fenómeno
que ocurre con mucha frecuencia en el registro hablado.
Condiciones fónicas que lo favorecen:
- Que a una vocal interior la siga una consonante nasal o
líquida. Normalmente sucede con vocales I, E, U. Ejemplos:
- Calidus > caldus.
- Normalmente ocurre también con sílabas en posición
intertónica: maledicere > maldicere.
- Fenómenos que hacen síncopa (los más frecuentes):
- Entre oclusiva y líquida. Ejemplos:
- Altera > altra, Aspera > aspra.
- Appendix Probi 202
- Formas que tienen -bul, -gul, -cul, -tul son casos
de síncopa aparente. A veces puede aparecer
también en formas de derivación como -tulus.
Ejemplos:
- Appendix Probi: 142, 130, 3, 4, 7, 8, 133, 171, 17, 10, 11.
- Vibrante o líquida con oclusiva. Ejemplos:
- Calida > Calda
- Entre fricativa y consonante. Ejemplos:
- Offula > offla.
- Entre G y D. Ejemplos:
- Frigidum > fridam
- Entre T y C. Ejemplos:
- Tritici > tritci (trigo)
- Entre dos nasales. Ejemplos:
- Domina > Donna.
Apócope
Pérdida de un sonido o conjunto de sonidos a final de palabra (Santo >
San). Como la síncopa, también se debe al registro hablado. Al hablar omitimos
fonemas que no son necesarios. Se dará, por norma general, en palabras
accesorias (adverbios, conjunciones...). Ejemplos:
- Quomodo > quomo > como
Prótesis Adición de material fónico, normalmente una vocal, al principio de
una palabra que suele empezar con dos consonantes, siendo la primera S. En
Latín vulgar suele ser cronológicamente primero con I y posteriormente con
E).
Ejemplos: - Cuando la primera consonante es S o X (recordemos cómo se
pronunciaba en Latín clásico, como dos sonidos).
- Palabras griegas que empezaban con Z: Smyrna > Ismurnia.





Este fenómeno provoca que en algunas palabras que comenzaban por
SC, ST, SP, al desarrollar un elemento protésico, se confundieran con prefijos
(His, Ins...)
Aféresis
Eliminación de un sonido o conjunto de sonidos a final de palabra.
Ejemplos:
- Hispania > Spania.
- Historia > Storia.
- Instrumentum > Strumentum.






3.3.3. Pronombres demostrativos. Reestructuración.



A grandes rasgos en latín clásico existían las siguientes pronombres:

a) 3 demostrativos: hic, haec, hoc.

iste, ista.

ille, illa, illud

b) 1 anafórico: is, ea, id

c) y dos pronombres de identidad: ipse, ipsa, ipsum

idem, eadem.



IS, EA, ID.

Es un pronombre que tiene una posición muy débil a causa de su
brevedad fonética. Rápidamente se sustituye por ipse y sobretodo por ille



HIC, HAEC, HOC.

Se sustituye por iste. En las lenguas románicas solo llega alguna forma
de este pronombre, además de manera reforzada:

ECCE HOC > ço (en catalán)

PER HOC > pero



IPSE, -A, -UM.

En latín vulgar pierde su valor de identidad y pasa a utilizarse como
anafórico. En las lenguas romances pervive como demostrativo y en catalán da
origen al artículo salado



ILLE, ILLA, ILLUD.

En latín vulgar se usa como pronombre y como adjetivo anafórico.



Estos cuatro pronombres (IS, HIC, IPSE y ILLE) también pasan a usarse
como pronombres personales de tercera persona, que no existía en latín
clásico.



El pronombre de identidad IPSE, -A, -UM puede usarse como superlativo
para dar énfasis: ipsimus. Muchas veces aparece acompañando al pronombre
personal: EGO IPSE> ego(met)ipse> mateix en catalán.
































3.3.4. Formación del artículo.




En latín clásico no existía el artículo. En vulgar encontramos un uso más
debilitado de los demostrativos, cosa que anunciará la aparición del artículo
romance:

ej. ILLE IUPPITER: el ilustre Júpiter



Los neutros ipsum e illud se utilizan como sustantivadores. Simularían la
función del “lo” actual. Ambos fenómenos ya aparecían en l. clásico, pero no
eran propios de los demostrativos.



Tanto ille como ipse se usan como pronombres anafóricos en l. vulgar.



El determinante ille o la forma de acusativo illum empiezan a perder su
valor demostrativo y producen en romance el artículo determinado.



También ipse o ipsum sufren la misma evolución y en sardo y en parte
del catalán producen un artículo determinado: es y sa en nuestro caso







3.3.5. Pronombre relativo-interrogativo




El relativo qui, quae, quod y el interrogativo quis, quis, quid no diferían
más que en el nominativo singular. Era frecuente utilizar qui y quis como
pronombres y los demás casos como adjetivos:

ej: QUIS VENIT? QUI VIR VENIT?



En latín vulgar se completó la fusión eliminando el nominativo singular
masculino y femenino quis en provecho del masculino qui y del femenino quae
y confundiendo el neutro quid y quod.



Podemos señalar las principales etapas de la evolución del paradigma
del relativo:

1. la extensión al femenino de las formas masculinas qui y
quem
2. la paulatina usurpación por parte de qui y quem de las
funciones de los neutros quod y quae. Qui y quem pasan a designar
los tres géneros


En resumidas cuentas en lengua romance:

- han desaparecido IS e IDEM
- quedan pocos restos de HIC
- ILLE e ISTE sobreviven como demostrativos pero reforzados
- se refuerzan los pronombres demostrativos con dos elementos:
o ECCE: adverbio “he aquí” ILLE o ISTE+ ECCE
o ECCUM HIC + ECCE
o En relación a ECCUM hemos de tener en cuenta que la
–m final no se pronunciaba en latín vulgar.






- la mayor parte de los demostrativos romances son formas
reforzadas



3. el neutro plural quae pasara a representar las funciones de
todos los géneros y casos.




A partir de la monoptongación de esta forma quae surge el relativo
universal que sobrevive en las lenguas romances: que. Pueden aparecer las
dos grafías. Además no se eliminan totalmente las demás formas como quem
que en castellano pasa a “quien” y a “quem” en portugués.

Otro pronombre, qualis, que en latín clásico ejercía la función de relativo-
interrogativo se convierte en relativo precedido de ille:

ILLE QUALIS > el cual









3.3.6. Pronombres indefinidos




La mayoría de estos pronombres se pierden o son sustituidos por otros.

- Se pierden: QUISNAM

QUISPIAM

QUIUIS

- QUIDAM “un cierto” se sustituye por CERTUS
- QUISQUE es sustituido a partir de la forma griega .influencia
de los autores cristianos que la usan en sentido distributivo >
cadasqú en catalán




Hay restos aislados de algunos de estos pronombres en lengua romance
como es el caso de aliquem > alguien o aliquod > algo. También a partir aliquis
> alicunus* > alguno



OMNIS “todo”. Pasa a las lenguas romances el neutro plural omnia. En
los otros casos se pierde y se sustituye por totus. Totus se usaba para referirse
a un solo elemento mientras que omnia se usaba para referirse a muchos
elementos. Actualmente ya no se hace esta diferencia.



Las formas nullus y nemo “ningún” se conservan en latín vulgar pero
empiezan a ser sustituidas por formas nuevas como nec unus y neque unus.
En latín vulgar podemos encontrar cualquiera de las formas.



Nemo y nihil compiten con las formas res nata “cosa nacida” y nemo
natus “nadie nacido”. En castellano derivaran en “nada” y en “nadie” mientras
que en catalán sobrevivirá la primera parte de sintagma: “res”



Nemo pasa a representarse como nemo, necunus, nequeunus y nemo
natus.

Nihil puede aparecer sustituido por nulla o nulla cosa. De aquí deriva el
italiano “nulla”














3.5. EL VERBO


En latín clásico habia cuatro conjugaciones más la mixta. En latín vulgar
se inicia un proceso de confusión entre todas:


- la 1ª y la 4ª son las mejor conservadas
- la 2ª y la 3ª presentan grandes fluctuaciones
- los verbos de la conjugación mixta pasan a la 4ª: fugere >
fugire
- algunos verbos de la 2ª y 3ª pasan a la 4ª como habeo o
floreo, florere > florire








Además de estos cambios se producen una serie de confusiones
entre las conjugaciones 2ª y 3ª como en el caso de responderetur que
pasa a convertirse en responduntur de la 3ª.



Algunos verbos irregulares tienden a regularizarse:

ej: posse > potere

esse > essere*

velle > volere

Las nuevas formas son las que encontramos en lengua romance.





3.5.1. Tiempos, modos y voces



INDICATIVO



Futuro imperfecto

Se producían confusiones entre diferentes tiempos básicamente
por cuestiones fonéticas:

ej: amabit (futuro) = amavit (pret. perfecto)
(betacismo)

mittet (futuro) = mittit (presente)

A causa de todos estos fenómenos se comienzan a utilizar
construcciones perifrásticas como habituri sumus o bantizandi sunt que ya
existían en latín clásico con valor de obligación.



La construcción perifrástica más importante es la de INFINITIVO +
HABEO.

ej. cantare habeo (se acoplan rápidamente) >
cantaré



En un principio la construcción perifrástica se usaba con verbos como
dicere, scribere (he de decir, he de escribir) pero poco a poco el matiz de
obligación deja paso a un matiz de futuro para convertirse finalmente en
sinónimo del futuro imperfecto y perder otros aspectos que no sean el
puramente de futuro. El primer futuro “soldado” aparece en el siglo VII

Las formas debeo y volo también se utilizaban para sustituir el futuro.



Pretérito perfecto de indicativo


También desarrolla una perífrasis HABEO+PARTICIPIO DE PERFECTO
PASIVO

ej: habeo cantatum o habeo amatum



Eran formas que también ya existían en latín clásico pero sus
componentes conservaban cada uno su función sintáctica diferenciada: habeo
= poseer; participio = referencia llevada a cabo por el sujeto.

Ej. de Tito Livio, autor clásico: Ubi clausum lacu ac montibus et
circumfusum suis copiis habuit hostem. “Cuando tuvo al enemigo
cerrado entre el lago y las montañas y rodeado por sus tropas”



En latín clásico cuando el verbo aludía a una acción mental (pensar,
conocer...) la unidad de los dos componentes era más estrecha:

Ej de Cicerón: Habes cognitum que equivale a cognivisti. Pero era
un uso poco frecuente y aún no estaba fijado.



Cada vez los ejemplos se hacen más abundantes. En el siglo VI
Gregorio de Tours utiliza este giro: Scis enim quod foedus inter nos initum
habemus. “Porque sabes que entre nosotros hemos emprendido un pacto”.Ya
es un valor perifrástico próximo al romance Un dato a destacar es que en este
caso si no aceptamos el inicio de la construcción perifrástica, en latín clásico es
imposible encontrar un verbo de entendimiento acompañado de una
completiva. Tendría que ser una oración de infinitivo. Otro ejemplo: Episcopum
... invitatum habes “Has invitado al obispo” no “tienes al obispo invitado”



En el siglo VI este uso aún no es sistemático, pero desde luego si más
frecuente en la lengua hablada, que evoluciona más rápidamente. Prueba de
ello son los parlamentos en estilo directo de personajes teatrales.



Al lado del pret. perfecto simple se desarrolla este compuesto:

cantavi > habeo cantatum.







Pluscuamperfecto de indicativo

Hace referencia a una acción pasada anterior a otra acción también en
pasado. El pluscuamperfecto latino se conservará en castellano pero como
imperfecto de subjuntivo. Ej: canta(ve)ram – síncopa vocálica - > cantara



Al mismo tiempo ,como pluscuamperfecto, también se crea una
perífrasis

PARTICIPIO DE PERFECTO + PRETERITO IMPERFECTO DE
INDICATIVO DE HABEO







Futuro perfecto de indicativo y pretérito perfecto de subjuntivo

Los dos tiempos, al compartir todas sus formas menos la 1ª singular, se
fusionan

Fut. perf. de ind: cantavero Pret. perf. de sub:
cantaverim

cantaveris cantaveris


cantaverit cantaverit



En romance desaparecen las dos formas y solo quedan restos en
castellano en un tiempo que se usa cada vez menos. Se conserva “cantaré”
(fut. imperf. de sub.)



Para sustituir estos tiempos también se crean perífrasis:

Futuro perfecto: FUTURO DE HABEO + PARTICIPIO DE PERFECTO
PASADO

Pretérito perfecto de subjuntivo: PRESENTE DE SUBJUNTIVO +
PARTICIPIO DE PERFECTO PASADO























SUBJUNTIVO.



Presente

En latín clásico existe una diferencia entre la 1ª conjugación y las
demás.

1ª = amem, ames, amet (vocal temática e)

Otras = audiam (vocal temática a)

Esta distinción se mantiene en latín tardío, así como las formas de sum
= sim, sis... aunque se crean nuevas formas siguiendo el uso de la vocal
temática en a sum = siam, sias...



Pluscuamperfecto e imperfecto de subjuntivo

En romance, el pluscuamperfecto latino presenta por todas partes el
valor de imperfecto. El antiguo imperfecto de subjuntivo no ha dejado más que
algunos restos en sardo, aunque no se ha extinguido del todo







VOCES VERBALES



Voz pasiva

Antes del latín vulgar se empezó a utilizar un uso impersonal de habet,
nuestro “hay”. También se desarrolló un giro impersonal con continet

Ej: Habebat autem de eo loco ad montem Dei forsitam quattor
habes milia. “Habría desde ese lugar hasta la montaña de Dios
posiblemente 4 mil (pasos)”. Es un uso impersonal.

Iuxta quod in ista petitione continet “Al lado de lo que está escrito
en esta petición”




La voz pasiva se perdió completamente en las formas sintéticas en
tiempos de presente: amor, amaris, amatur. Los tiempos de perfecto se
conservan pero cambian de tiempo. Por ejemplo amatus sum deja de
considerarse perfecto para considerarse presente: soy amado y no fui amado.
A partir de este momento el perfecto se desarrolla mediante la forma “Fui”:
amatus fuit, formas que ya existían pero que eran poco usadas.

También se desarrolla una construcción reflexiva como sustituta de la
pasiva, próxima a las construcciones romances.

ej: Haec ergo dum aguntur facit se hora quinta. “Mientras se
hacen estas cosas se llega a la hora quinta. En latín clásico
para hacer la pasiva de facio se utilizaba “fio”



Los verbos deponentes (forma pasiva pero con significado activo) en
latín vulgar empiezan a perder su forma pasiva porque no coincidía con su
significado. Se encuentran formas nuevas como”morire”, “nacere” y “mentire”
que sustituyen “mori” de “morior”, “nasci” de “nascor” y “mentiri” de
“mentior”







3.5.2. Formas no personales

En romance solo se conservan:

- presente de infinitivo activo
- participio de presente
- participio de pasado
- gerundio




1. PARTICIPIO DE PASADO


A veces, con verbos que no tenían participio de perfecto, en latín vulgar
se crea uno para poder formar los tiempos de pasiva y de perfecto.

ej: “ferio” > “feritus”

Con los verbos que si que tenían sucede lo siguiente:

a) 1ª conjugación; participios en –atus: se conservan y se extienden
mucho.
b) 3ª conjugación: había una serie de participios con –atus que
desaparecen
ej: “offero” > “oblatus” que se sustituye por el participio
regular “ofertus”


c) 4ª conjugación; participios normalmente en –itus; se conservan y se
extienden a otros verbos como “sentio” cuyo participio debería ser
“sensus” pero que se sustituye por “sentitus”
d) 2ª conjugación; tenían diferentes tipos de participios:
a. –utus: se extiende mucho
b. –itus: tiende a desaparecer. ej: de “credo” >
“creditus” que se sustituye por “credutus”*
c. –tus: solo se conserva en una veintena de verbos
como “dictus”, “fectus”, “ductus”...
d. – sus: se conserva como en “defensus” o “accensus”








2. INFINITIVO DE PRESENTE


Sus usos se amplían mucho y se refuerza el valor de sustantivo en
detrimento del supino y del gerundio. En latín clásico el infinitivo solo se


usaba como sujeto u objeto. Para la función de complemento determinativo
se utilizaban otras formas como el gerundio, el gerundivo o el supino. En
latín tardío sus usos se amplían y sustituye a las tres formas mencionadas
más arriba. Pág. 15, ejemplos del 25 al 28.

25: “ad bibere”; construcción impensable en latín
clásico en la que se habría usado un supino > “cum veneris
bibendum”

26: “ad manducare” por “ad manducandum”



Con el infinitivo de presente se desarrollan perífrasis de
HABEO+INFINITIVO con valor de futuro de las que ya hemos hablado.



3. GERUNDIO


Al contrario que el infinitivo el gerundio experimenta un proceso de
retroceso y limitaciones básicamente porque el infinitivo se lo sustituye en
muchas de sus funciones para, poco a poco, terminar suplantándolo. Uno
de los restos del gerundio es su caso en ablativo (amando) que va
sustituyendo al participio de presente. Ya se encuentran ejemplos en latín
clásico, pero no se extiende hasta los siglos IV o V.

Ej 29 de la pág. 15: en este caso, según las formas
gramaticales, deberíamos encontrar un participio de presente (multitudinem
ad se contiendem) pero encontramos el gerundio en ablativo “conciendo”.
En latín tardío allí donde debería haber un participio de presente se utiliza
cada vez más el gerundio en ablativo, como encontramos en castellano.



4. GERUNDIVO


Se conserva en latín vulgar pero desaparece en las lenguas
romances. Servía para ejercer las funciones de C.C., C. del nombre, C.I...
como el gerundio. También se usaba como participio de futuro pasivo,
formando la construcción perifrástica pasiva con sentido de obligación









3.6. LAS PREPOSICIONES




3.6.1. Usos vulgares


AD: en latín clásico acompañaba al caso acusativo para señalar dirección. A
veces también expresaba “lugar al lado, junto a”. En latín vulgar adquiere
nuevos significados:

i. expresa situación: lugar donde. Pag 16, ej. 33. ad
exercitum munet. “queda al lado del ejercito”
ii. expresa el tiempo en que sucede una acción, función que
en latín clásico realizaba el ablativo. Ej. 34
iii. introduce complementos predicativos. Ej. 35
iv. acusativo predicativo. Ej 36
v. ad+acusativo en función de complemento indirecto
(siempre en dativo en latín clásico) Ej. 37
vi. con infinitivo indica finalidad. Pág. 15, ejemplos 25 y 26




DE:


a. en latín vulgar sustituirá las preposiciones ex y ab clásicas que
expresaban separación o procedencia. Pág. 16, ej. 38.
b. también sustituirá en caso genitivo clásico. Ej. 39
c. adquiere significados del ablativo sin preposición clásico.
Ejemplos 40, 41,42, 43, 44




IN: en latín clásico expresaba dirección acompañado de acusativo y situación
acompañado de ablativo. En latín vulgar además de conservar estos usos,
adquiere de nuevos:

a- sigue expresando valor local y temporal. Ej. 45 y 46
b- adquiere la posibilidad de expresar la función de complemento
indirecto en sustitución del dativo. Ej. 47
c- también sirve para indicar el precio de una cosa, cuando en latín
clásico se expresaba mediante el ablativo de precio. Ej. 50
d- sirve para introducir complementos predicativos con verbos como
dare, accipere. Ej. 51




CUM: incrementa su valor instrumental al necesitar los casos reforzar su
significado

Ej. aedificavit cum manibus. “Edificó con las manos” En latín clásico este
cum era innecesario.



APUD: se usa cada vez más en lugar de cum. De el provienen el catalán amb y
el francés avec.







3.6.2. Combinación de preposiciones y adverbios.


La claridad de expresión de las preposiciones clásicas fue disminuyendo.
Como consecuencia aparecen preposiciones y adverbios compuestos con la
finalidad de delimitar y precisar su significado.

Se crean formas pleonásticas formadas por dos o más elementos, muchas
veces sinónimos. Un gran número de estas formas ha sobrevivido en las
lengua romances como por ejemplo abante = ab + ante

ej. tollite frates vostros abante faciem sanctorum. “Alejad a
vuestros hermanos de delante la vista de los santos”. En este
caso abante aún no es una forma pleonástica porque son
necesarios los significados de las dos preposiciones, pero pronto
se convertirá en simple refuerzo de “ante”



De intus y de foris eran formas tachadas por los gramáticos como vulgarismos ,
por eso sabemos que existían. Perviven en romance en francés (dans) y en
provenzal (defors). Tenían una función expresiva y comportaban un deseo de
precisión.



También hay formas que son pleonásticas desde su creación ya que su
acumulación era innecesaria:

de ex = ex clásico

de ab > da (italiano)

de unde = unde clásico > donde (castellano)

de ex post = post clásico > después (castellano)




TEMA 4. SINTAXIS





EL ORDEN DE LAS PALABRAS



El orden de palabras en latín clásico seguía el siguiente esquema básico:

Sujeto – CI – CC – CD - Verbo



La diferencia más visible entre el latín clásico y las lenguas romances es la
diferente colocación de las palabras.

En latín clásico la disposición de las palabras era más abierta y libre
mientras que en las lenguas romances la disposición de las palabras es más
fija. Mientras que en latín clásico las palabras se declinaban y las relaciones
entre ellas se establecían por concordancia en las lenguas romances, que no
son flexivas, la relación entre palabras se establece muchas veces por su
posición en la oración. Aún así el estilo familiar, ya en la época clásica tampoco
conocía la esta libertad. Por ejemplo no podían realizarse hiperbatos. La prosa
literaria estaba sujeta a unas reglas retóricas y a unas leyes que si permitían
una cierta movilidad.



El orden normal en latín puede verse en este ejemplo: Antiochus epistulis
bellum gerit.

sujeto CC CD
verbo

En lengua romance lo traducimos como: Antioco hace la guerra mediante
cartas

sujeto verbo CD CC



Otro ejemplo: la distancia entre una preposición y el nombre al que
acompaña, impensable en las lenguas romances.

Contra quis ferat arma deos?“Quién puede llevar armas contra los
dioses”

prep. de CC prep. de CC



Este cambio en la disposición de las palabras es lento pero ya es visible en
latín vulgar







Coordinación entre determinante y determinado

En latín vulgar se hace cada vez más importante la posición de las palabras
en la oración. Esta importancia se debe a la ruina de la declinación y aumenta
en relación a la desaparición de los casos. La proximidad entre palabras
marcará su relación.

Por ejemplo la contigüidad entre un adjetivo o un sustantivo con otro
sustantivo señala que el primero está determinado por el segundo.

Ej: cum filiis suis duo. “Con sus dos hijos”. No hay concordancia
entre determinante y determinado por la perdida de declinación
(debería ser duos). Es la proximidad de duos a filiis lo que marca
que el primero es complemento del segundo

Ej: G. Aurelio Diocletiano pio felix invictus
Dativo Complemento (no hay concordancia)

11 En este punto hemos de pensar en la diferencia entre complementos del
nmbre especificativos o
explicativos, que marcan el contenido semántico del sintagma por su posición
en relación al núcleo que
complementan.
La posición del adjetivo respecto al sustantivo al que complementaba en
latín clásico era libre. Podía situarse tanto delante como detrás del verbo. Esta
libertad se mantiene en latín tardío y hasta cierto punto en las lenguas
romance11.

Otro caso claro de proximidad entre determinante y determinado se da entre
el genitivo posesivo y el sustantivo al que determina. En latín clásico la posición
del genitivo también era libre, delante o detrás de la palabra complementada
En latín vulgar casi siempre el genitivo se sitúa detrás. Es el orden que pasará
a las lenguas romances
a. Los casos
La evolución de los casos latinos tiene mucha relación con la ruina de la
declinación. Ya hemos dicho que el hecho de que se fueran desarrollando
formas de expresión alternativas, como los giros preposicionales, hacen que el
uso de casos sea superfluo. La confusión formal de los casos provoca la
creación de nuevas estructuras.
Un primer paso en la desaparición de los casos se produce a causa de la
gran confusión en la que se sumergen. Las confusiones se deben en parte a la
desaparición de los limites entre las funciones de cada caso, fijas y muy bien
delimitadas en latín clásico. Ejemplos de esta confusión:

- los casos genitivo y dativo se hacen intercambiables debido a la
confusión entre sus respectivas funciones.
- esta incertidumbre en el uso entre genitivo y dativo se extiende hasta
el ablativo a causa que en la mayoría de declinaciones comparten la
misma forma.
- finalmente el caso acusativo irá usurpando el dominio de los otros
casos produciéndose una confusión de los casos oblicuos: acusativo,
genitivo, dativo y ablativo.




Por otra parte la falta de paralelismo entre declinaciones contribuía a
propagar las confusiones de una declinación a otra. Allí donde anteriormente se
producía una distinción se acababa borrando por la influencia de otras
declinaciones en las que no habia diferencia.

Ej: dativo:rosae dativo: domino

ablativo: rosa rosa (caso único) ablativo: domino



Hacía el siglo V la lengua hablada posiblemente solo conocía un caso
oblicuo, generalmente igual a la forma del antiguo acusativo y que
gráficamente
se representaba por cualquiera de los otros casos.

Ej: pág. 15, número 1. “Aquel que hubiera tenido relaciones sexuales
con l a criada del rei” Rege podría ser ablativo o acusativo con
perdida de –m final. Pero funcionalmente es genitivo.









Confusiones entre genitivo y dativo.



Se confunden sobretodo porque el dativo expresaba relaciones
extralinguísticas que también podía expresar el genitivo. El dativo podía
expresar posesión (dativo posesivo) y también tenía usos de complemento del
nombre, como el genitivo.

Ej: pág. 15, número 3: “Si quieres levantar la cabeza de este”

Cui por cuius

número 4: “Y que nazcan de nuevo del vientre de la
madre”

Matri: dativo pero en función de genitivo posesivo.





Las confusiones terminan con la sustitución del genitivo, incluso en
funciones no posesivas, por el dativo.

Ej: p. 15, nº 5: cui por cuius

También se producen confusiones en sentido contrario: se usa el genitivo en
lugar del dativo, pero es una sustitución muy poco frecuente.





Acusativo



Se convertirá en el régimen universal

i. confusión de las nociones y las relaciones temporales:
en latín clásico se diferenciaban las nociones de
cuando, en que tiempo y durante cuando que se
distinguían formalmente. De esta confusión resulta la
formula temporal que se encuentra en los epitafios: los
años se señalan en ablativo y los meses y los días en
acusativo.
ii. se extiende la transitividad. Por ejemplo sustituye al
ablativo como CD de verbos deponentes como uti,
potiri o frui Ej: 6 y 7, pág. 15
iii. sustituye al dativo con verbos constituidos con un
complemento en caso dativo. Ej: 8 te por tibi
iv. A) se extiende el uso del acusativo después de
preposición. En Pompeya, en el siglo I ya se
encuentran ejemplos: cum, ab y sine + acusativo. A
partir del siglo III se generaliza esta confusión y se
puede decir que el acusativo resulta el caso
exclusivamente preposicional. También la preposición
in + acusativo que por el sentido debería ser ablativo.
Ej: cum sodales “con los compañeros”

cum res nostras “con nuestras cosas”

posita a fratres “posada para los
hermanos”

complemento agente

Todas eran preposiciones que antes iban
exclusivamente en ablativo





B) También encontramos acusativo + preposición con
el verbo sum para expresar un complemento del
nombre.

Ej. 9: “Hoy he estado en un funeral” Funus
debería ser ablativo.

10: “Fui a la iglesia. Fui a casa del obispo”.



Ambos complementos expresaban dirección. Se va
acentuando la confusión entre dirección y situación,
entre acusativo y ablativo.

Ej. init in caelos

init in caelis

Ej. 11. ¿Dónde llevas este asno?. En lugar de
ser complemento ubi (lugar) debería ser quo
(dirección)



En relación a este punto hemos de señalar que
también encontramos casos de ablativo que sustituye
al acusativo:

Ej: per illa valle

in civitate sua. Al expresar dirección
deberían ir ambos en caso acusativo: vallem y suma


v. Se inicia el uso del acusativo absoluto modelado sobre
la construcción del ablativo absoluto.
Ej. 12. “Habiendo estado acabada esta obra.
convocó a los curas”






La destrucción de la declinación no se hubiese producido si la lengua no
hubiera tenido otros recursos formales como los giros preposicionales o el
orden de palabras para expresar la función de cada caso







Giros preposicionales



Van sustituyendo los casos progresivamente desde los mismos orígenes del
latín. Tienen varias ventajas sobre los casos:

- eran morfológicamente simples: las preposiciones son invariables y
no suelen regir muchos casos
- permiten una expresión más clara y más precisa. Con las
preposiciones hay pocas dudas semánticas. No pasa lo mismo con
los casos.




Sustituciones en cada caso.

1. ACUSATIVO. En función de CD se mantiene el uso
del caso pero se desarrolla un acusativo con preposición para
la función de CC, tanto de dirección (in/ad + acus.) como de
duración (per + acus)
Ej. 13. “Durante los siguientes ocho dias fue
equipado”


2. GENITIVO. También se sustituye por giros
preposicionales con las preposiciones de, ex y ab con ablativo.



Ya hay ejemplos en latín arcaico. No se extiende hasta la
época post-clásica (siglo I y comienzos del II)
Ej. 14, 15, 16, 17 y 18




Esta sustitución tiene como consecuencia directa en lo que
atañe al orden de las palabras. En latín clásico podíamos
encontrar tanto filius regis como regis filius. En latín vulgar el
complemento determinativo va detrás del sustantivo al que
complementa.

3. DATIVO. En función de CI la tendencia es sustituir
totalmente este caso por el giro ad + acusativo. Era una
tendencia que ya existía en latín arcaico pero en casos que
habia un contenido direccional.


Ej. 19

En latín clásico podemos encontrar las dos construcciones:

mittere alicui literas “a alguien”

mittere ad alicui literas “hacia alguien”

Ej: 20, 21, 22 y 23.

En textos vulgares podemos encontrar fenómenos de
contrarios: un dativo donde debería haber un ad + acusativo.
Es una hipercorrección. Ej. 24



GIRO PREPOSICIONALES QUE CONVIVEN EN ABLATIVO. En latín
clásico podíamos encontrar construcciones similares de ablativo o preposición
+ ablativo.

Ej. Profectus sum ex Italia

“ “ Roma (lugar menor)

El ablativo con preposición se refuerza en latín vulgar y se extiende a todas
las construcciones:

- ablativo separativo: ex o de Ej. pág.16, nº 38
- ablativo instrumental (sin preposición en latín clásico): cum, de y
hasta per y ad. Ej. 40, 41
- ablativo comparativo (sin preposición en l.c.): ab, de.
- ablativo temporal: in. in nocte, in illo tempore.
- ablativo modal (sin prep. en l.c.): cum
- ablativo causal (sin prep. en l.c.): per y propter “a causa de”








Todas las funciones casuales acabaron teniendo expresiones
preposicionales salvo el caso nominativo y el acusativo en función de CD. A
mediados del primer milenio la declinación de la lengua hablada estaba muy
modificada o reducida a simples vestigios de lo que había sido. La
conservación o la desaparición de los casos variaba de una zona a otra como
veremos más detalladamente:



- GALIA: se conserva un único caso oblicuo que se representa
gráficamente por uno de los antiguos casos latinos, en la mayor parte
de los casos en acusativo. Este régimen de caso recto (sujeto) y
oblicuo (objeto) se ha conservado en francés antiguo y en provenzal
antiguo.
- AFRICA y posiblemente ITALIA y ESPAÑA: se produjo una fusión
temprana del nominativo y del acusativo. De esta manera se llega a



una forma casual única de un solo caso en muy poco tiempo. Aún así
en las capas sociales más cultas, muy influenciadas por textos
litúrgicos, seguramente se conservaban algunas formas que sentían
como arcaicas. Son formas acabadas en –ibus o –orum / -arum.
- ESTE. DACIA: parece ser que se produjo una pervivencia de un
genitivo-dativo opuesto a los otros casos. En rumano actual se
conserva una declinación bicasual en los sustantivos femeninos:
Ej: terra, terram > tara

terrae > tare














b. LA ORACIÓN COMPUESTA




4.3.1. Coordinación y subordinación



En latín clásico predominaba la subordinación sobre la coordinación. Por el
contrario en latín arcaico y el latín cotidiano se prefería justamente lo contrario.
La lengua vulgar privilegia los períodos cortos, relativamente simples. Aún así
se continúa usando los sistemas de subordinación y coordinación, pero
simplificando el sistema de pronombres y conjunciones, que materializan las
funciones sintácticas.



Completivas



Sustitución de las oraciones de infinitivo.

En latín clásico encontramos las construcciones de infinitivo con verbos de
percepción, voluntad, pensamiento, lengua y sentido. En latín vulgar el uso de
las completivas se extiende a casos reservados en latín clásico a las
construcciones de infinitivo. Ya tenemos algún que otro ejemplo en latín
arcaico:

Ej: pág. 17, nº 75: “Yo se que mi hijo ama a esta meretriz”.
Encontramos una completiva introducido por quod en lugar de una
construcción de infinitivo.



Este tipo de construcción nunca llegó a desaparecer de la lengua hablada y
finalmente se impondrá al infinitivo en latín vulgar.



76: “Ves que he levantado la liebre”



Las conjunciones que en latín vulgar introducen estructuras completivas
son:

- QUOD
- QUIA
- QUOMODO con valor causal en latín clásico
- QUONIAM
- EO QUOD




Ej: 77: “Has de saber que esta pequeña herida empezará a ser
incurable”



78: “¿No sabes que tu ejemplo es un peligro para los demás?”

79: “Di que vuestros obispos y clérigos duermen con vosotros”

80: “Respondieron que el movimiento de las arterias del cuerpo es
parecido”

81: “Decio oyó que había recibido una carta del beato Cipriano”



A partir del siglo V las subordinadas con conjunción ya son mayoría sobre
las de infinitivo. Se produce una simplificación de la subordinación completiva.





Interrogativas indirectas



En latín clásico siempre se construían en modo subjuntivo. En latín tardío
las encontramos construidas en infinitivo y en indicativo, que se generalizará a
lo largo del latín vulgar. La principal causa de este proceso se debe a la
confusión entre las estructuras interrogativas y las relativas.

Ej: dicam quid sentiam; “diré que siento” (interrogativa indirecta)

dicam quod sentio;”diré lo que siento” (relativa sustantivada)



Las confusiones producen formas contaminadas:

Ej: 82: “Me perdonareis lo que diré”. Cohabitan el interrogativo
quid y un verbo en indicativo.



También podemos encontrar interrogativas indirectas con el verbo en
infinitivo como consecuencia de la contaminación entre una interrogativa
indirecta y una oración de infinitivo.

nescio quid dicam “no se que decir” (int. indirecta)

necio quid dicere

nescio dicere “no se decir” (infinitivo)





Ej: 83: “no tengo que beber” En latín clásico sería non habeo quid
bibam





En latín clásico las partículas que introducían interrogativas indirectas eran –
ne y num.

La tendencia fue introducir la partícula condicional si como introductora de
interrogativas indirectas. Parece ser que el punto de partida de este uso es el
uso de la conjunción con verbos de espera:

Ej: expecto si quod dicas; “espero por si dices alguna cosa”

Va adquiriendo, a partir de construcciones como esta, el valor de conjunción
interrogativa. El latín cristiano extiende mucho su uso por influencia del griego
.que tenía los dos valores.

Ej: 84: “Conoce si la túnica es de tu hijo o no”



Oraciones de relativo.



1- El antecedente puede faltar hasta en los casos en los que según la
gramática debería estar presente
Ej: pág. 17, nº 72: “Se equivoca aquél que piensa así”






2- Otro vulgarismo es que el antecedente se aproxima al caso del relativo,
o por atracción de casos o por anacoluto.
Ej: 73: “Este adolescente que veis nació con mala estrella” El
acusativo adulescentem debería se nominativo al ser sujeto de la
oración principal.


3- A veces el relativo puede ir acompañado de un demostrativo o
pronombre anafórico
Ej: hominem quem ego beneficium ei fecit: “El hombre al que yo
hago un favor” En este caso puede tratarse de un anacoluto
(quem debería ser un complemento indirecto) o del desarrollo de
una forma única de relativo poco determinada y poco
transparente. No se sabe que caso es y por tanto se ha de usar
un pronombre (ei anafórico) para determinarlo.






Oraciones circunstanciales.



Al comparar las lenguas romances con el latín se advierte una perdida de
matices adverbiales. Se reducen las conjunciones adverbiales en gran
número. Desaparecen, ut, las concesivas etiam y etamsi, todas las
condicionales excepto si También se pierden sini, sine, ne, etc.

En latín vulgar hay una cierta preferencia por conjunciones determinadas como
quando que en latín clásico era causal y que en romance ha adquirido valor
temporal. Otro ejemplo es quomodo que era comparativo pero que se extiende
como completivo. Quod, además de sus valores normales, adquiere valor
temporal como sinónimo de cum.





Conjunciones de coordinación



a) Coordinación copulativa




La conjunción más usada era “et”. Es la única que se conserva. En el latín
medieval la conjunción “et” es reforzada a menudo con adverbios. Ej.: quoque
et
(también), etiam et (también), nec nam etiam et (valor de conjunción copulativa
“y”).



- “que” desaparece de la lengua hablada desde finales del siglo I a. C.
- “atque”, “at” (=y) se especializan en combinadas con “ac si” que adquiere el
mismo valor que “quasi”. Ac si > así
- Uso cada vez más frecuente de “sic” como conjunción copulativa. “sic” = así,
pero será sinónimo de “et”. A.P. 85: benedicuntur cathecumini sic fideles
(Recibid la bendición de los catecúmenos y de los fieles).
- El “sic” copulativo, de hecho, se conserva en rumano (si) y equivale a “et”






b) Conjunciones disyuntivas




- Sólo se conserva “aut” (o). “Aut” también introducirá a partir de ahora el
segundo miembro de una interrogativa indirecta doble. Ej: Le pregunté si
vendría o no vendría (En latín clásico sería “an”, en vulgar es “aut”)
- La conjunción “an” se usa a veces como sinónimo de una disyuntiva por
ultracorrección.
- “an” interrogativas indirectas dobles






- “aut en el latín vulgar también se utiliza en las interrogativas indirectas
dobles.




c) Conjunciones adversativas




No sobrevive ninguna en las lenguas románicas. En el latín medieval
“misi” (sino) ocupa el lugar de “sed” (pero)



Creación de una nueva conjunción adversativa: “magis” (que era un
adverbio comparativo que significaba “más”). Ahora se usa para modificar o
excluir una idea u opinión. A.P. 87: Non equidem invides, miror magi
(Ciertamente no tengo envidia, sino que lo admiro –más bien lo admiro-) .



d) Conjunciones explicativas: Causales e ilativas








Nam itaque



Causales namque Ilativas igitur



“porque” enim “así pues”, “por tanto” ergo



etenim quare



quomobreus





- No sobrevive ninguna en las lenguas románicas
- “quare” asume la categoría de conjunción causal. En latín clásico sería: “cum”,
“quia”.




A.P. 88: “quare contra praeceptum evangelio iurare voluistis, iussit rex ut
civitates
vestras nunquam videatis” (Como habéis querido jurar contra el precepto del
evangelio
el rey ha ordenado que no veáis más vuestras ciudades).



La subordinación



Hay dos tendencias evolutivas:



1) ampliación de funciones de unas conjunciones determinadas. La conjunción
que más amplia sus funciones es “quod”. Se produce un desarrollo muy
grande del uso de “quod” en lugar de cum, si, ut…Además, “quod” substituye
las construcciones de infinitivo en acusativo.”Quod” se convierte en una
especie de conjunción universal que sirve para todo. En los textos vulgares
encontramos usos de “quod” como conjunción final: Ej.: A.P. 89: “Non velle
dici sanctus, antequam sit, sed prius esse, quod verius dicatur” (No querer-
no se ha de querer- ser dicho santo antes para que nos sea dicho con más
verdad).






A.P. 90: “Vulnus ita insanabile facit, quod aotus per amputandus sit” (Esto-
elíptico- produce una herida incurable de tal manera que todo el pie ha de
ser amputado).



A.P. 91: “incedunt quaedam sine predibus …quod anques” (algunas
avanzan sin pies, como serpientes) (aquí si que es un “quod” comparativo,
sustituyendo a “ut”)



A.P. 92: “Tercia die, quod omnes Christiani celibrant pascha, ressurexit de
sepulchro” (El tercer dia cuando todos los cristianos celebran la pascua
resucitó del sepulcro)



A.P. 93: “non crediderunt…quia caecus finisset” (No creyeron que hubiera
estado ciego). Vemos que “quia”, al igual que “Quod” amplia sus funciones.
En este caso es una completiva introducida por “quia” substituyendo a una
oración de infinitivo.

-“Quomodo” también amplia sus funciones. Significaba “como”. Ahora lo
encontramos con función temporal y causal. Ej.: A.P. 94: “vidi beatum
Eupheniam per viscuem et beatus Antonium, quomodo venerunt,
sanaverunt me” (He visto a la beata Eufemia y al beato Antonio en una
visión, me curaron cuando vinieron” (valor temporal).



-“Ut” y “cum” > quia, qui, quomodo están sustituyendo a “ut” y “cum” que
pierden frecuencia de uso. Ninguno de los dos ha sobrevivido a las lenguas
románicas. pero las lenguas románicas tienen alguna forma que proviene de
“quomodo”. Ej: “como” (castellano, portugués), “comme” (francés).
Igualmente en todas las lenguas románicas encontramos una conjunción
(completiva, causal o final) y parece que ha heredado las funciones que
tenía “quod” en latín vulgar: “que”.



2) Creación y uso cada vez más frecuente de locuciones conjuntivas. La
ampliación de las funciones comportará que se difumine en cierta medida el
sentido de las mismas: quod, quia… Se hará mediante locuciones
conjuntivas. Una de las posibles conjunciones es la que consta de
pronombre + conjunción.




a) (preposición) –opcional- + pronombre + conjunción. Ej.: pro eo quod
(porque). En época clásica esta locución ya existía, pero como giro
ocasional. A.P. 95: “cum animi dolore manducet pro eo quod aliis
ieiunantibus et ipse non potest” (Que coma con el dolor del alma porque,
haciendo abstinencia los otros, él no puede)Aquí, la locución equivale a un
“quod” causal.




Otras locuciones serían: ab eo quod, ex eo quod, in eo quod. Sobre todo en
sentido causal, quod / qui ha ampliado sus funciones y es necesario reforzar las
conjunciones para expresar su sentido causal.



b) adverbio + conjunción. “Interim quod” (mientras que), “mox quod” (tan
pronto
como).



c) Preposición + conjunción “Post quod” (después que), “ante/antea quod”
(antes que)




A.P. 96: “si antea maortua fuerit, antea quod illemaritus eam quaesierit” (si ella
muere antes que su marido le haya ido a buscar)



Las conjunciones (recapitulación)

1) conjunciones completivas
2) conjunciones adverbiales
1) Oraciones completivas: substitución de oraciones de infinitivo por oraciones
introducidas por una conjunción. Conjunciones completivas: quod, quia.




QUOD. Substituyen completivas introducidas por “ut” dependiendo de verbos
de
voluntad, substituye una oración de infinitivo con verbos de decir, pensar…

Volo te: oración de infinitivo

Volo ut : oración completiva de ut



En latín clásico era posible de las dos maneras. Quod no. En latín vulgar sí que
encontramos quod: verbos en subjuntivo si se trata de verbos de voluntad. El
modo
indicativo se pone cuando depende de un verbo de pensar o creer. (Credo quod
venis / Credo quod venias).



QUIA. Junto con “quod” substituye oraciones de infinitivo y el modo verbal es
el
indicativo. En cambio, el segundo uso de “quod” con “ut” es muy raro.



EO QUOD. Fórmula con valor completivo usada sobre todo en latín medieval.
Se
usa también con valor causal.



QUONIAM. Valor completivo por influencia de “quia” y “quod”.



QUOMODO / QUALITER. Eran adverbios interrogativos. Ahora pasan a ser
conjunciones completivas con el valor “que”. “Qualiter” era sinónimo de
“quomodo”
pero se considera una forma más culta. Se usan sustituyendo la oración de
infinitivo y más raramente sustituyendo a una oración de “ut”.



INTERROGATIVAS INDIRECTAS. Son otro tipo de completivas. “si” pasa de
ser
una conjunción condicional a ser una conjunción interrogativa. Introduce
interrogativas indirectas.



AUT / VEL. Conjunciones disyuntivas que pueden introducir una interrogativa
doble
que se introduce con “an”. El modo verbal de las interrogativas indirectas era
siempre subjuntivo. En latín vulgar van generalmente en indicativo.



2) Las conjunciones adverbiales




Conjunciones causales: deberíamos añadir todas las conjunciones con valor
causal.



Latín clásico: pro (eo) quod : por eso, porque




Latín vulgar: pro quod : causal (se elide eo) Los primeros ejemplos de pro quod
los
encontramos en el siglo VI:



Propter quod

Pro quia

Secundo quod “porque”

Quare > car



Quod y quia siguen apareciendo en sentido causal.



Conjunciones finales: ut, ne (latín clásico)



ut

Latín vulgar quod

(conjunciones finales pro que

más usada) pro ut







Conjunciones consecutivas: ut (latín clásico)



Latín vulgar: ut, quod



Conjunciones condicionales: si, extra si



Conjunciones concesivas: etsi, etiamsi, tametsi, quamquam



Conjunciones temporales: quando (habitualmente era causal: “porque”), dum
(causal: “mientras”), quod.



Conjunciones modales-comparativas



Latín clásico: ut, sicut, quamsi



Latín vulgar: sicut, quomodo, secundum.





































TEMA 5

INNOVACIONES LÉXICAS



CAMBIOS EN EL FONDO LÉXICO LATINO





Hay un relevo parcial del fondo léxico latino: un número elevado de
palabras del latín clásico que son sustituidas por elementos que hasta el
momento habían jugado un papel poco frecuente, periférico, o por elementos
formados por derivación de palabras antiguas. Esta sustitución se puede
observar ya en textos vulgares, que manifiestan preferencias por los elementos
nuevos y rechazo por ciertas palabras literarias del Latín clásico. La mayor
parte de los casos se puede ver un motivo para esta preferencia, pero son
razones:

- Estos elementos que pertenecen a un tipo de flexión (declinación o
conjugación) especiales, irregulares, son sustituidos por elementos más
simples y más de acuerdo con la flexión regular. Ejemplos:
- Edo, edere/esse > comedere. Se cree que, juntamente con
Manduco, tenía una clara mayoría con respecto a la forma
literaria. Primeramente porque el nuevo término era de
conjugación regular, en segundo lugar porque se diferenciaba del
infinitivo de sum y en tercer lugar porque era más largo y
fácilmente reconocible.
- Ferre > portare; Loqui > fabulare; ire (en muchas de sus formas
semánticas)> ire / uadere.


La simplificación se produce a veces mediante una función nueva.
Ejemplos:
- Obliviscor (ponente, olvidar)> se sustituye por *Oblitare a partir
del participio Oblitus.


- Una segunda razón hace referencia a elementos que son sustituidos por
elementos más largos, de mayor volumen fónico, motivado por razones
de eficacia en la comunicación (las palabras más cortas tienden a perder
su identidad uniéndose fónicamente a otros elementos). Ejemplos:
- Os, oris > Bucca (boca);
- Fleo, flere > Plorare (llorar)
- Genu genus > al diminutivo Geniculum. Este tipo de cambios es
muy frecuente y puede ser debido a motivos afectivos o lo más
seguro a que el diminutivo designaba una realidad semántica
distinta que la palabra simple (fenómeno más importante en otros
derivados que no sean diminutivos).


- Por motivos semánticos: Son casos en que un sinónimo tiene un matiz
semántico más cercano al que le daban las clases populares sustituye al
elemento clásico. Ejemplos:
- Equus > Caballus, mientras que en clásico perviven ambas
formas, indicando la segunda un caballo que se utilizaba para
tareas de trabajo, mientras que la primera designaba un caballo
de una categoría superior.
- Proelium > battalia, battualia, el primer término tenía un
significado más amplio y abstracto en Latín clásico, mientras que
los dos siguientes eran más específicos (ejercicios de lucha de
los soldados).





Los motivos pueden también ser estilísticos:
- Pulcher > bellus, formosus, el primero era más solemne, el
segundo más popular y el tercero más familiar en Latín clásico.
Hoy en día no hay diferencia semántica, pero sí estilística.


- Por motivos sociales: el prestigio de un grupo social, considerado
superior, también implicará algunos cambios léxicos:
- Campo de la medicina y la cocina. Ejemplos:
- Recur > ficatum (hígado), por calco de la palabra griega
que reflejaba el hígado engrasado con higos. Ficatus
deriva de Ficus (higo). Primero se introducirá como
modismo dentro del ámbito culinario para ampliar después
su campo de acción a todas las manifestaciones.
- Caseus > formaticus (en catalán y Nor-Italiano procederá
del Francés, mientras que se conservará la forma más
antigua en otras lenguas romances como el Castellano, el
Portugués...).


- En el ámbito religioso:
- Nombres de los días de la semana:







Latín clásico

Latín vulgar

Dies Lunae

Dies Lunae

Dies Martis

Dies Martis

Dies Mercuri

Dies Mercuri

Dies Iovis

Dies Iovis

Dies Veneris

Dies Veneris

Dies Saturni

Sabattum

Dies Solis

Dominicus/a





La Iglesia intentaría sustituir los nombres de los días, dado
que solamente Sabattum (término hebreo) y Dominicus (día del
Señor) proceden de dioses paganos. Este intento sólo prosperó
en Portugués.







CAMBIOS SEMÁNTICOS





- Paso del sentido abstracto al sentido concreto. Muchas palabras utilizan
una palabra abstracta para señalar nociones materiales (memoria para
recuerdo). Ejemplos:
- Memoria: en clásico significaba recuerdo, en vulgar lo
encontramos para designar los monumentos funerarios.
- Testimonium: en clásico era el acto de testimoniar, en vulgar pasa
a ser la persona que da testimonio.
- Pacare: en clásico era "poner paz" y en vulgar pasa a significar
"pagar".


- Por restricción del sentido. Ejemplos:
- Collocare: de aquí viene "colgar" (< Collocare in colla, expresión
del lenguaje militar) y "coucher" (meter en la cama).


- Ampliación del sentido. Ejemplos:



- Sedere (estar sentado) > se amplía para significar "estar" y
Sedere empieza a sustituir a Sum en Latín vulgar.
- Stare (estar quieto) > "estar".
- Focus (fogón) > sustituye a todas las palabras que tuvieran que
ver con fuego (en clásico "ignis").
-


- Desplazamientos o desviaciones de sentido:
- Debidas al Latín de los cristianos, por adaptación de palabras
preexistentes a palabras de la nueva doctrina:
- Caro > carne; carnalis > carnal.
- Gentes > un sentido de "gentes, pueblo"
- Paganus (payés) > "pagano, no cristiano"; Beatus (feliz) >
"beato, pío"; Dies iudici (día de juicio) > "Dia del Juicio".
- Spiritus (aliento) > "espíritu"; Credere (creer) > "creer en
Dios"; Fides (fiel) > "fe cristiana".














DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN





Casos con derivación hay pocos en Latín vulgar, pero se distingue del
Latín clásico por un gran número de derivados y un uso libre y frecuente de
sufijos y prefijos, además del uso de diminutivos, como ya hemos visto. Hay un
gran número de neologismos. Los prefijos y sufijos más frecuentes son:

- arius: para formar adjetivos y sustantivos que designaran profesiones,
sobre todo. Ejemplos:
- saccarius (fabricante de sacas), burgarius (soldado de una
ciudad), pecuarius (ganadero).


- Arium: nombre de utensilios. Ejemplos:
- Panarium (cesta del pan), atramentarium (tintero)...


- Icare: sufijo verbal. Se forma con el infinitivo del verbo que hace de base
al que se le añade "-icare". Ejemplos:
- Carricare (cargar), *bullicare (cocer).


- Izare/idiare: prefijos verbales que pueden aparecer juntos, por una
posible palatalización que haría que una grafía quedara fija y la otra
variase. Dan lugar a muchas palabras de uso en el ámbito de la religión
cristiana. Ejemplos:
- Baptizare, scandalizare.








Con respecto a la composición debemos decir que se crean un gran
número de elementos por composición en Latín vulgar. Los compuestos se
realizan con bastante libertad. Ejemplos:

- Appendix Probi: 22, 159...















ELEMENTOS EXTRANJEROS





En Latín vulgar encontramos un gran número de préstamos. La gente
con oficios prácticos eran el colectivo que más las usaba, la mayor parte de
técnicas eran importadas de Grecia. Ejemplos:

- Gamba: término técnico de la veterinaria, que significaba la articulación
de la pierna.
- En el campo de la cocina: lleno de préstamos de palabras extranjeras.
Los nombres de utensilios, ingredientes y platos sencillos eran latinos,
los demás eran de origen extranjero. Ejemplos:
- Puls: "papilla" y Farinem: "salchicha" son platos sencillos y por
tanto tienen una palabra clásica que los designa.
- Isicium: "croqueta", proviene del griego; Embamma: "salsa ácida",
proviene del griego, Ficatum: "hígado, paté" calco de una palabra
griega.








Antes de la caida del imperio, los préstamos eran mínimos,
reduciéndose a algunas palabras celtas (braca ("calzones"), carrum...)
germánicas (ganta, brutis...). Después de la caída del imperio los préstamos se
hacen más numerosos, inbtroduciendo una gran cantidad de palabras
germanas.










TEMA 6

LA FRAGMENTACIÓN



MARCO GEOGRÁFICO





El territorio en el que dominaba el Latín como lengua de comunicación
era muy amplio, aunque en algunas regiones sólo era usada por la
administración y el ejército. Estas últimas regiones se pierden lingüísticamente
por las invasiones germanas, perdiendo el Latín, excepto en los Alpes
orientales.

La diferenciación de los espacios lingüísticos románicos se produce
porque es una ocupación que dura siglos y para saber cómo fue disponemos
de muy pocos documentos. Conservamos sobretodo estudios del léxico,
fonética y morfología, tanto del Latín vulgar como de las lenguas romances.





CRONOLOGÍA DE LA EXPANSIÓN ROMANA





La creación del Imperio Romano dura más de 500 años:

- Desde finales del III a. C. Dominaba la Península Itálica, Sicilia, Córcega
y Cerdeña.
- Desde el II a. C. Conquistan la Península Ibérica, parte de las Baleares,
Grecia, gran parte de África Norte, parte de Asia menor y (¿¿¿¿¿¿¿¿)
- A finales del II a. C. Conquista el Sur de la Galia (Narbonensis).
- En el I a. C. Extiende su poder a toda la Galia, conquista Egipto, Austria
y Suiza.
- En el I d. C. Panónia (Oeste de Hungría y parte de Eslovenia), las
regiones occidentales de África Norte y Britania.
- Con Trajano (I - II d. C.) se conquista Dacia (Rumania), con el punto de
máxima expansión del Imperio.






ROMANIZACIÓN





Se diferencia del término conquista, dado que éste último es de carácter
político, y el concepto "romanización" hace referencia a un proceso de
asimilación cultural, lingüística y es un proceso mucho más lento.

En general, no mataban a la población, por eso la romanización se
produce como un cambio de lengua y no como uno de población. Equivale a la
adopción gradual de la lengua latina para la población autóctona al entrar en
contacto con comerciantes y soldados.

Los romanos no tenían como objetivo que los conquistados adoptaran su
lengua, fue un proceso espontáneo (por el prestigio cultural y por una
necesidad práctica: el latín era la lengua vehicular entre la ciudad y los
pueblos). Tampoco tuvo un apoyo institucional, es por ello que fue un proceso
que duró siglos, además debemos tener en cuenta que en algunas zonas
donde el Griego ya era lengua vehicular (Grecia, regiones Orientales) y que


gozaba de un mayor prestigio que el Latín, se conservó el Griego como lengua
vehicular.



Desaparición de las lenguas autóctonas



No se sabe con exactitud qué pasó con las lenguas preexistentes, pues
los antiguos no se interesaron por este aspecto. Además como eran lenguas no
escritas carecemos de documentos escritos, de testimonios.



PENÍNSULA ITÁLICA



El alfabeto entra en el VIII a. C. En una época en la que la organización
política respondía al modelo europeo, donde no se traspasaba el ámbito de la
cuidad. Por ello, los documentos de la época prerromana nos dan un panorama
lingüístico muy variado.

Los pueblos que había antes de la conquista romana eran:





Casi todos tienen documentación epigráfica, lo que muestra una rica
variedad de lenguas diferentes (indoeuropeas y otras). Si dejamos de lado la
no indoeuropeas, nos quedan el Latín, el Osco, el Umbro, Falísceo, Sabino ... y
Sículo, conjunto que se conoce con el nombre de "grupo itálico".

La romanización peninsular fue relativamente rápida, y el Latín fue
aceptado por las diferentes etnias de la zona, salvo algunos núcleos donde
sólo se hizo lengua de uso general (Pompeya) y en zonas donde ya existía una
lengua con tradición escrita anterior a la conquista romana (Grecia, Etruria).

Hay que tener en cuenta que algunas lenguas asimilaron más fácilmente
el Latín por estar emparentadas con él de alguna manera geográficamente
(Osco y Umbro) que otras zonas más alejadas.



CÓRCEGA, CERDEÑA Y SICILIA



Córcega y Cerdeña son conquistadas en el 238 a. C. La romanización
en estas zonas es lenta pero profunda.



Cerdeña fue de dominio romano hasta 455, con la invasión de los
vándalos, y reingresa el año 534. Muchos años estuvo ligada
administrativamente a África (lo cual hace que el Sardo tenga algunas
transferencias de las lenguas africanas). Además fue significativa la
inmigración. Su aislamiento comporta que el idioma románico represente el
tipo
de lengua románica más cercana a la base más arcaica del Latín.



En Sicilia en el VIII a. C. Se empezaban a establecer las primeras
colonias griegas, sobre todo del sir y la costa oriental. Buena parte de Sicilia
fue dominada por los cartagineses y en la primera Guerra Púnica fue la primera
provincia romana. Han quedado rasgos de sustrato griego, sobre todo en la
toponimia.












LA GALIA



La población autóctona era descendiente de los galos, un pueblo que
pertenecía a los grupos celtas, una rama del indoeuropeo. Desde el principio se
establecieron colonias romanas al norte de Italia, fundando la Galia Cisalpina12.
A principios del III a. C. Empiezan a conquistar el territorio cisalpino hasta que
el dominio romano se va extendiendo y hacia el II d. C. Se llega a la parte
meridional, formando una nueva región: la Galia Transalpina. A finales del II
ya
era una provincia romana.



Con respecto a la romanización en este territorio: dura medio milenio,
pues la extinción completa del galo no tuvo lugar hasta el IV o el V d. C. en la
zona norte y centro (alguna lengua gala se hablaba durante el siglo VI en
algunas zonas). En el Sur la adopción del Latín se produjo mucho antes, a lo
que ayudó el hecho de que la inmigración a esta zona fuera de habla latina.







PENÍNSULA IBÉRICA



Fue conquistada antes de la Galia y existían antes de la conquista capas
urbanas romanizadas. En la zona Norte había tribus salvajes donde la
penetración de la civilización fue muy lenta, incluso encontraremos lenguas
pre-indoeuropeas (Vasco).

A principios del primer milenio los griegos y los cartagineses tenían
colonias establecidas. Estos últimos tuvieron especial influencia sobre los
territorios de África del Norte y la zona Meridional de la península a la que
llaman Span (oculto, tierra lejana). Los griegos controlan el comercio de las
costas mediterráneas y Europa y de todo el levante peninsular. La caída de Tito
provoca un cambio en el comercio: Cartago empieza a tener un papel
hegemónico en el Mediterráneo oriental (antes dominado por los griegos) y
éstos deciden comenzar la expansión al Mediterráneo Oriental.



Pueblos prerromanos:

- Tartesios: zona del Sur portugués y el valle del Guadalquivir.
Desarrollaron una cultura importante. Fue el primer pueblo de la
Península que conoció la escritura, pero al ser conquistados por los
cartagineses son esclavizados y gran parte de su cultura se pierde.
- Íberos: entre el siglo VIII d. C. y el III a. C. la costa mediterránea estaba
habitada por pueblos que se conocían con el nombre de Íberos, no era
un grupo específico, sino que se refiere al cúmulo de población que
habitaba esa zona:
- Íberos meridionales: Andalucía oriental, costa mediterránea, hasta
el norte de Murcia.
- Íberos de levante: Sur de Alicante hasta el Sur de Francia.


- Pueblos de las sierras pirenaicas: eran pueblos vascones, cantabros y
satures que se mantienen al margen de las corrientes culturales del
mundo antiguo por las características del terreno que ocupan. Su lengua
es antecedente del Vasco actual y parece que están emparentados con
una familia Caucásica. Conservan las características pre-indoeuropeas.


12 La "Galia de este lado de los Alpes"


- Regiones centrales: pueblos de cultura indoeuropea, circundando el
área occidental Celta que queda al margen de las influencias de los
pueblos situados en el Mediterráneo y Levante. Los celtíberos (verreos,
vetones, oretanos, carpetanos, lusitanos y galaicos son los pueblos más
importantes), pese a que pertenecen lingüísticamente a otro grupo,
toman los signos gráficos de los Íberos.
En el año 197 a. C. se establecen dos provincias: España Citerior y
España Ulterior y se inicia una campaña de consolidación que dura hasta 194
a. C. y se anexionan 20 años más tarde territorios celtas y lusitanos.
Procederán después hacia el Norte de la Península, y no será hasta el 82 a. C.
cuando se considere la Península pacificada.

A partir de aquí encuentran resistencia, desde finales del II d. C. hay
muchos romanos que empiezan a establecerse en Hispania: colonos, soldados,
comerciantes... que introducen la lengua y la manera de pensar romanas.
Crean ciudades e inician la romanización de los hispanos, un proceso que no
fue uniforme ni simultáneo en toda la Península.

Por un lado existían las diferencias regionales:


- El Sur en el I d. C. se incorpora al modo de vida romano.
- La zona central, Oeste y Norte conservan estructuras indígenas hasta el
II d. C.


El proceso de latinización no se acaba hasta el V d. C.



Otro factor es la gran estratificación social que se refleja en una actitud
diferente ante la colonización romana:

- Las clases altas indígenas rápidamente se intentan integrar a las
costumbres y formas de los conquistadores. En el I d. C. nacen hispanos
que son miembros importantes dentro del mundo cultural romano:
Séneca, Macías y Quintiliano. En el siglo II d. C. nacen dos emperadores
hispanos: Trajano y Adriano.
- Las clases bajas tardan más en romanizarse. Un obispo, Eutropo en el
siglo VI aun habla a los esclavos en lengua indígena. Tras un primer
momento de bilingüismo los indígenas van aceptando la cultura, religión
y lengua de los colonizadores.








ÁFRICA Y REGIONES ORIENTALES



En provincias del Este de Europa parece que las condiciones de
romanización fueron más difíciles: Panania, Dacia y Mesia y una franja de
Dalmacia.

En esta última, Dalmacia, hubo una profunda romanización: la lengua
romance (dálmata) se habla ampliamente hasta finales de la Edad Media y
hasta el XIX en la isla Veglia.

En general, estas regiones fueron menos revolucionadas que las
provincias del Oeste y, por estar situadas en lugares estratégicos, reciben un
gran número de soldados y colonos romanos. Esto es importante porque
aportan características del habla de las clases bajas, un habla rústica muy
diferente.

En Dacia, después de que fuera conquistada por Trajano, queda una
población muy escasa y por ello grandes masas de colonos fueron dirigidas a
esta zona.


Así podemos ver que lo que provoca la división entre el Latín Oriental y
el Occidental es la clase a la que pertenecían los colonizadores.



En África, en el África romana (de Marruecos a Egipto) y la zona costera
de Asia menor, todas las ciudades fundadas por cartagineses o fenicios se
desarrollaron bajo el dominio romano y se difunde el cristianismo. La
romanización no es igual de profunda en todas las regiones. Lo fue más en las
regiones próximas a Italia, mientras que cuanto más lejos se encontraban,
menos profunda era.

En la zona Oriental se hablaba griego, aún así, durante el Imperio, se
desarrolla en África mucha literatura latina con escritores africanos como
Apuleyo o S. Agustín. Prueba de la romanización es el gran desarrollo cultural
y
el gran número de inscripciones latinas. Además las lenguas indígenas se
pierden casi todas, incluso el Púnico, que pese a haber resistido mucho acaba
por extinguirse. Solamente resisten del todo la cultura Libia (en lengua
semítica) y perdura en los beréberes modernos.


































TEMA 7



CAUSAS DE LA FRAGMENTACIÓN DE LA LENGUA LATINA







1) Acción del substrato.- Lenguas que había antes de la romanización. El
substrato tendrá una gran importancia en el desarrollo de la lengua latina.
Contribuirá
al desarrollo del latín en cada una de las regiones. El substrato de cada región
determinará cómo será el tipo de lengua que a cada región se desarrolle.



a) Península Itálica: Substrato oscoumbro. El latín fue adaptado más
rápidamente
por pueblos que hablaban lenguas más parecidas al latín. Es el caso de los
pueblos
oscoumbros. Al principio hubo una gran resistencia. El osco, hasta el siglo I a.
C. se
usa en inscripciones pero poco a poco se extiende el latín. A pesar de la
latinización en
la península itálica continuaron existiendo diferencias en la pronunciación y en
el
vocabulario. El substrato oscohumbro influye en el trato pleno de las aspiradas
indoeuropeas intervocálicas, en latín pasan a sonoras. Ej.: tfei (osco) > tibi > tefe
(umbro).



Las palabras latinas que presentan una <f> intervocálica son de origen dialectal
itálico. Ej.: tofus > tufus> piedra.



Hay palabras que las encontramos en forma dialectal propiamente románicas.
Ej.:
bufo (influenciada por el sustrato oscoumbro) / bubo (sin aspiración, propia de
las
lenguas románicas).



Muchas veces, en las lenguas románicas sobreviven las dos formas (la aspirada
y
la no aspirada) Ej.: scrofa > ecrou > scroba.



En cambio, hay casos en que sólo las lenguas románicas testimonian una forma
con la itálica (no aparece en los textos latinos). La falta de testimonio no es
prueba
absoluta de la inexistencia de la palabra en Roma, pero sí que es un indicio de
que
tenía una vitalidad limitada. Puede ser señal de que fuera tan sólo de uso
regional. Ej.:
bufalus > bufalo > bubalus > tour (rumano). En las lenguas románicas
sobreviven las
dos. Estas dos formas están testimoniadas en latín. En cambio, para la palabra
que
significa “vaquero” el latín sólo nos transmite una forma: bubuclus, pero en
italiano se
dice “bifolio”. Había, por tanto de existir una forma dialectal (bufulcus /
bifulcus).



Otra característica de los dialectos oscoumbros y que influye en las lenguas
románicas es la siguiente: en oscoumbro se traducían dos asimilaciones: nd > nn
; mb
> mm. Esta misma asimilación se encuentra en los dialectos del centro y del sur
de
Italia (mondo > monno; gamba > iamma).



Sustrato etrusco.- El etrusco era una lengua no indoeuropea. Se piensa que el
nombre de Roma era una palabra etrusca. Siglo VII a.d.C: reyes etruscos en
Roma.
Hubo durante muchos años contactos entre etruscos y romanos. Muchos
sistemas de
adivinación provienen de los etruscos, también la religión. Probablemente el
alfabeto
latino pasó del griego al latín a través del etrusco.




La lengua etrusca nos es bastante desconocida. Hay mucha inscripciones pero
son breves o funerarias. Las pocas inscripciones extensas son difíciles de
interpretar.
Los romanos cogen un gran número de palabras etruscas. Suelen tener unos
sufijos
característicos: -ena ; -enna; -ina (Maecenas, Ravenna) ; -issa; -isa (mantissa –
provecho, utilidad-).



El etrusco tuvo mucha influencia en el latín en el campo de la onomástica.



Lo que interesa es ver si los dialectos románicos cuando se formaron
conservaron
rastros de esta lengua etrusca.



Etruvia viene a ser lo que ahora es la Toscana (gorgia toscana): aspiración de las
sordas intervocálicas (fenómeno fonético actual): k > h / p > ph / t > th. La
gorgia
toscana se ha de remontar a la influencia del etrusco, que presentaba
aspiraciones de
este tipo.



Sustrato griego.- Numerosas colonias griegas en el sur de Italia y Sicilia (Magna
Grecia). El prestigio del griego hace más difícil el proceso de romanización. El
griego
persiste hasta la época tardía (Nápoles, Siracusa, se habla hasta el siglo V d. C.).
El
latín va asimilando elementos griegos desde la época antigua. Esto lo prueba el
hecho
de algunas palabras como:



- machina: palabra con fonética propia de los dialectos dóricos griegos tomada
del griego por influencia de las colonias griegas de la península itálica.
- mechanicus: forma jónico-ática.
- Malus (árbol) / malum (manzana): proceden de la forma dórica que era µa...
- Melum > melón procede de la forma jonicoática




La influencia que da el sustrato al latín es la forma <a>. En las lenguas
románicas
es la forma <e>.



Con estos criterios podemos determinar en qué época se asimilan los elementos
griegos. Cuando nos faltan los criterios fonéticos es muy difícil.



En el sur de Italia hay un número muy elevado de elementos griegos. Muchos
de
estos elementos son debidos a la influencia del Imperio Bizantino posterior
(535-1071).
El sustrato griego tiene una gran influencia en el latín pero no todos los
elementos son
influencia del sustrato sino de la época bizantina posterior.



La Galia.- (actual Francia). La lengua gala forma parte de las lenguas celtas. El
celta se divide en 1) celta continental : galo y 2) celta insular : gaélico (irlandés,
escocés) y británico (címbrico, galés, córnico).



Galo: número reducido de inscripciones, pero conocemos otras lenguas célticas
que nos permiten estudiar el galo.



La romanización en la Galia cisalpina fue rápida y más profunda. Los contactos
entre romanos y celtas se reflejaron en la lengua. La cultura de los romanos –
superior-
dio muchos elementos latinos a las lenguas cultas y un cierto número de
elementos
celtas penetró en el latín.:



- carrus (carro) palabra latina de origen celta



- carpentum (carro de dos ruedas)
- bracae ( bragas, calzones)
- benna (carro de dos ruedas) viene del galo
- benn (palabra de origen címbrico)




Benna existe en los dialectos de Francia y del norte de Italia (zona celta),
mientras
que el resto de palabras se extiende por toda la Romanía.



Hay otras palabras que no las encontramos en latín pero sí testimoniadas en las
lenguas románicas o que sobreviven sólo en el territorio que había sido celta
(palabras
regionales): betulla (palabra gala que la encontramos en las lenguas celtas y
románicas. La palabra designa árboles un poco diferentes).



A veces, sólo las continuaciones románicas permiten atribuir una palabra al
galo o
al celta: croi (cruel) Esta forma permite postular una forma gala (crodius,
préstamo galo
del latín y que del latín pasa a las lenguas románicas).



La influencia gala también es clara en la toponimia (Virodomun > Verdun /
Rotanagus > Rouen / Mediolanum > Milán (it.) > Meillant (fr.). Dentro de la
toponimia
destacan los compuestos con “dunun”: Lugdunun > Lyon / Augustodunun >
Ciudad
Augusta



El sustrato celta también abarca tendencias fonéticas y elementos formativos y
de composición de las palabras. Son cambios lingüísticos que se extienden sobre
una
gran parte de la Romanía y reflejan la fragmentación de la unidad lingüística
del latín.



ct > xt Este cambio fonético lo tenemos testimoniado en monedas e
inscripciones galas: Lucterios > Luxterios / Pistilos > Pistilos.



También hacen el mismo paso otras lenguas celtas antiguas, además del galo,
como por ejemplo el antiguo irlandés (nocht < noctem).



Una gran parte de la Romania presenta el resultado “it”, paso que se hace a
través de “xt”. Así : ct > xt > it .



Este paso lo encontramos en francés, en provenzal, en catalán, en portugués y
en gran parte de los dialectos del norte de Italia. El español también pasa por
esta
etapa, pero con un paso más (ct > xt > it > ch). En cambio , en las regiones del
centro
y del sur de Italia (donde los celtas no llegan) el grupo “it” sufre otro cambio
fonético
totalmente diferente (ct > tt).



En Rumania este mismo grupo da como resultado “pt” (nocte > nopte).



A veces estos fenómenos aparecen en las lenguas románicas mucho después
de que la lengua del sustrato haya desaparecido. El galo desaparece sobre el
siglo V
d. C y no encontramos este fenómeno hasta las lenguas románicas. Una
explicación a
este fenómeno sería que el sustrato es un factor lingüístico latente, activo,
aunque no
se manifieste en los textos porque cuando llega el latín a una comunidad esta
iba
adaptando el latín y dejaba en el mismo sus características. Estas características
no
aparecen en los textos porque se hacía sentir la norma y se evitaban las
características consideradas “provincianas”.





Cuando empieza a decaer el poder de Roma estos provincianismos empezaron
a difundirse libremente y empezaron a aparecer en los textos escritos.



Teoría de la latencia.- Las características del sustrato son latentes. Entre las
tendencias fonéticas una de las más debatidas es el cambio de u > w (u
francesa). Se
encuentra en un territorio más reducido y tenemos testimonio en las
inscripciones
galas.



Esto podría deberse (no es seguro) a una tendencia del galo que se manifiesta
en algunas lenguas románicas y en alguna lengua germánica de sustrato celta
(neerlandés).

Otro fenómeno fonético de mayor extensión que algunos estudiosos atribuyen
al
sustrato celta es de la sonorización de las consonantes sordas intervocálicas.
Abarca
toda la Romanía occidental (aunque no se sabe seguro).



b) Península Ibérica.



Palabras como carrus, bracae, camisia, lence,vasallus pasan a las lenguas
románicas. Son palabras de origen celta. El sustrato no sólo fue celta. Presentaba
más
condiciones étnicas muy complejas.



Vascones, cántabros, astures quedan al margen de las grandes corrientes
culturales. Su lengua es un antecedente remoto del vasco actual. La población
no se
romanizó y conservaron su propia lengua, la cual influía sobre el latín de las
regiones
de alrededor. Influirá después sobre las lenguas románicas que se desarrollaron
en
esta zona: el castellano y el leonés sobre todo y en menor grado el catalán y el
aragonés.



La lengua autóctona (lengua cántabra) retrocede en extensión. En las zonas
donde fue sustituida por lenguas románicas, la lengua cántabra es un sustrato.
En las
regiones donde no se deja de hablar la lengua es un adstrato (lengua que
convive con
otra).



La península ibérica es la única región de Europa donde sobrevive como
lengua
viva y hablada un idioma prerromano y preindoeuropeo: el vasco, de
estructura
completamente diferente a las lenguas indoeuropeas. Parece que el vasco habría
de
ser emparentado con las lenguas caucásicas. Se piensa que el vasco es
continuación
de uno de los pueblos más antiguos de la península.



Características fonéticas del castellano que se atribuye al sustrato cántabro
(vasco):



- diptongación de e y de o breves.



- e > e (abierta) > ie



- o > o (abierta) > ue



La población de esta región que aprendió el latín se encontró con dos fonemas
que no sabrán pronunciar. Crearon un sonido compuesto que empezaba
cerrado y
acababa abierto. Se crean dos diptongos nuevos: os, osis > os > hueso. En
catalán no
hay diptongación (gelum > gelum > hielo).




Hay también otra tendencia atribuida al sustrato cántabro: f > h. Esta tendencia
distingue el castellano de casi la práctica totalidad de lenguas románicas.



Algunos estudiosos se muestran contrarios a esta hipótesis pero la mayoría

piensa que este fenómeno es debido al sustrato cántabro-pirenaico.



Sustrato ibérico.- (o íbero). Las lenguas ibéricas no dejaron improntas muy
profundas en el latín probablemente porque fue una zona que se romanizó muy
rápidamente.



Han quedado elementos léxicos , términos relacionados con la fauna, la flora y
el relieve geográfico.



Los íberos, sobre todo los del interior tuvieron influencia en la lengua cántabro
pirenaica, básicamente en el léxico (iber > ibai (vasco) / ibi -ciudad- > uli
(vasco).



Teoría del vasco-iberismo (Schuchardt, Humboldt). En época prelatina, en la
península ibérica se hablaba una sola lengua, la lengua ibérica, de la que
derivaría el
vasco actual. Esta teoría está superada. El íbero era la lengua más extensa pero
no la
única.



Se descifra el léxico íbero. Tovar organiza un corpus léxico del íbero de más de
mil palabras.



El vasco vivió el momento de máxima extensión en el s. V d. C pero a partir de
este momento empieza a retroceder. Parece que ya en época romana era una
lengua
con recesión. El vasco, como lengua queda aislado. No tiene lengua madre ni
lenguas
hermanas. Los primeros testimonios escritos del vasco son de la época
moderna.



En las lenguas románicas de la península hay bastantes elementos que se
pueden atribuir con probabilidad al sustrato ibérico. Entre las palabras
documentadas
en latín peculiares de la península ibérica podemos nombra “arrugia” > arroyo
(arroio
en portugués). Esta misma palabra la encontramos también en vasco.



Hay otros elementos de sustrato preromano en la península ibérica.



Cuniculum > carejo > carril



plumbum > plan



barrancum > barranco



cosculium > coscojo



Estos términos se latinizaron y formaron parte del léxico común hispánico y se
entendieron por toda la península.



Sólo se puede aventurar un origen ibérico para aquellas palabras no
indoeuropeas que están indocumentadas por primera vez en el área ibérica. No
podemos saber seguro que una palabra sea de origen ibérico.




c) Dacia, Dalmacia.- El sustrato que tiene el rumano es el tracio, lo que queda
son inscripciones, losas. material onomástico.



Hay un sufijo, que es “-esc” con el cual se forman adjetivos (“Romanesc”,
nombres de lugares como “Buccarresch”).



En fonética hay tendencias comunes al rumano, el albanés y el búlgaro. En
sintaxis hay también puntos comunes. Ej.: el artículo determinado se pospone
en todas
las lenguas balcánicas. El futuro se forma con el verbo “querer”. Estas
tendencias
comunes suelen atribuirse en parte a la influencia del sustrato tracio.



2) Antigüedad de la colonización.



En principio, cuanto más antigua sea una colonia más arcaica ha de ser la
lengua que se habla. Para que este factor funcione es necesario que después de
la
colonización no haya factores de nivelación, es necesario que la región quede
aislada.
Si hay mucha comunicación hay mucha nivelación. Los cambios lingüísticos
surgen de
la metrópoli.



Sicilia es conquistada el año III a.d.C.. Debería tener una lengua muy arcaica
pero no es así porque tiene un contacto muy estrecho con Roma.



Hispania: se ha dicho que la antigüedad de la colonización (s. III a. C.) podría
explicar ciertos arcaísmos del latín hispánico. Es cuestionable que se trate
realmente
de arcaísmos del lenguaje. Ej: uso de “cova” en lugar de “cava”. Es un arcaismo
propio
del latín hispánico.



La presencia en castellano de un derivado de “mius-a-um” (que en castellano
lo
encontramos como adjetivo). Esta forma aparecía pocas veces y en latín arcaico.



Is cuia res est (fórmula del latín jurídico) “este cuya es la cosa”



Cuim pecus? An Meliboei? (Virgilio, autor clásico) “Cuyo rebaño? De
Melibeo?”



En español este adjetivo no aparece hasta el Renacimiento. Se ha de explicar
porque se ha creado tardíamente a partir del genitivo del relativo (qui-quae-
quod)



Los otros ejemplos que se citan como arcaísmos realmente no lo son. El único
arcaísmo cierto es “cova”. Son palabras que se mantienen en latín hispánico y se
sustituyen muy pronto en otras provincias.



Si que encontramos arcaísmos en algunas formas conservadas en Cerdeña:



1) No se produce la palatalización de las consonantes velares delante de -e, -i.



ce, ci / ge, gi . Se conservan las velares



Ej: centum > kentu (sardo) / cera > kera



2) Tampoco han evolucionado las vocales y > e; o> u. Esto no se produce en
sardo. Ej: siccus > sikku; bucca > bukka




Ninguna de estas palabras es arcaismo. Lo que es arcaico son las tendencias
fonéticas.



En el resto de las provincias las consonantes velares y las vocales evolucionan
al mismo tiempo que en Roma. Hablaríamos más que de arcaísmos, de ausencia
de
evolución.





3) Alejamiento proximidad de los centros innovadores



Teoría de las áreas laterales o marginales (Bartoli). En un territorio lingüístico
determinado los cambios lingüísticos se producen en la metrópoli y desde ella
se
extienden a los lugares con más facilidad de comunicación. En el caso del Latín,
Roma era esa metrópoli. En Roma se producen los cambios lingüísticos. Estos
cambios no llegaban a las áreas más lejanas, donde se mantenían palabras que
en
Roma ya no se usaban.



Italia y la Galia son las zonas con más tendencia a evolucionar. Hispania,
Cerdeña, Rumania y la Dacia (áreas más alejadas de Roma) son las zonas más
conservadoras, donde no llegaban las innovaciones o no eran aceptadas.
También
eran conservadoras porque tenían miedo a hablar un buen latín. Estas zonas
laterales
mantenían igualdades entre sí y mantenían diferencias con el resto de la
Romania. El
latín de Hispania se mantenía fiel a palabras que ya no se usaban en el resto de
la
Romania. Ej.: metus > miedo (palabra conservadora respecto a “pavor” -miedo,
terror-);
fervere > hervir (palabra substituida por “bullire”); rogare > rogar (por
“precari”); caseus
> queso (por “formaticus”, innovación de la Galia pero que no pasó al
castellano); ire >
ir (por “ambulare”).



A veces, el área lateral evoluciona, pero de todas las posibilidades coge la
opción más conservadora.



1) El comparativo por sufijación desaparece pronto y se substituye por dos
adverbios (altior, ius > magis y plus)



2) “Pulcher” e sustituido por dos adjetivos: bellus, fermosus. En Hispania se
usó
fermosus que era más conservador.



3) “edo” . En Hispania se substituye por un compuesto: com-edere. En el reto
de
la Romania “comedere” es substituido por “imanducare” (forma más
innovadora). En
Hispania se mantiene “comedere” > “comer”.



Las áreas laterales evolucionan de manera simétrica por lo que respecta al
léxico.





Hispania Galia Italia Dacia



Magis plus plus magis



Fervere bullire bullire fervere



Rogare precari precari rogare





Humerus spatula spatula humerus





Esta similitud falla cuando las áreas laterales presentan desigualdades entre sí.
Uno de estos factores es el hecho de que la Galia fue en un determinado
momento un
centro cultural innovador (s. V-VI d. C, época visigótica). La influencia gala
produce la
similitud del léxico entre el catalán y el francés.



“pervenire” ( =llegar), no sobrevive a las lenguas románicas. Ha sido sustituido
por “plicare” o “advipare” , pero en catalán y en francés tenemos “arribar” /
“arriver”,
que vienen de advipare , que significa “llegar a la costa” pero amplia el
significado a
“llegar” en sentido más amplio.



“plicare” substituye a pervenire en toda la Romania pero se produce una
innovación en la Galia que consiste en adoptar “advipare”.



4) Las diferencias sociales de los colonizadores



Determina cómo evoluciona el latín en una región o en otra. La Dacia fue
repoblada por colonos de unible cultural muy bajo que hacen una producción
rústica
del latín. En la Galia y en la península ibérica la latinización parte de las
ciudades y de
capas superiores de población. La escuela y la administración extendieron la
forma
más literaria del latín entre la población indígena. Estas diferencias sociales
entre
colonizadores determinan el tratamiento de la –s final en las distintas regiones.
La
conservación de esa –s final es propia de colonizadores cultos (Galia, Hispania).
La –s
final se pierde en la Dacia y en Italia (ya se perdía en la época arcaica). En el
siglo I d.
C se produce una reacción literaria que obligó al uso de la –s final. Se consideró
que
era muy poco fino no pronunciarla. Esto sucede en los sectores cultos. Ante esta
diferenciación social en la Romania nos encontramos que en el este no se ha
conservado la –s final y en el oeste sí. Esto tiene unas consecuencias
importantes: la
flexión del sustantivo y el adjetivo hubo de ser reorganizada.



Capra (m) / capras (s): el acusativo singular y plural sonaba igual (la –m cae) .
No
se podía distinguir el nombre. Por eso las lenguas del este tienen que recurrir al
nominativo. (capram > capra / capras > caprae > capre. Lo mismo sucede en
rumano:
capra > capre).



En occidente había unas modalidades más cultas y en oriente se imponen unas
formas más rústicas. Dentro de cada provincia también se puede observar unas
diferencias aplicables a partir de la clase social de los colonizadores.



En Hispania, al norte de la Meseta, había legionarios (Legio VII), en la costa
predominaban los mercaderes y los artesanos (clase social baja). En la Bética
(sur de
la península) se establecen colonias patricias que difunden una variedad más
culta del
latín. Este mayor purismo lingüístico llevaba a los habitantes de la Bética a
evitar
innovaciones demasiado vulgares. El latín que se desarrolla en la Bética refleja
un
carácter más conservador.








5) Mayor o menor receptividad de la cultura latina por parte de las
poblaciones autóctonas.




Cuanto mayor es la receptividad (o grande la romanización) mayor es la
influencia
del “sermo urbanus” (lengua urbana, más culta, propia de las ciudades).
Cuanto más
alto es el grado de romanización más influye el buen latín y menos el sustrato.



En Cerdeña la romanización es menos intensa. En Hispania lo es más, por tanto,
hay menos influencia del sustrato. En la Galia Narbaiensis encontramos
también un
alto grado de romanización (fue el primer lugar del continente en ser
romanizado).







6) Diferente nivel cultural en períodos críticos




La cultura del Imperio no es igual en todas las regiones. La lengua evoluciona
más
o menos deprisa según la importancia que tenga la escuela. Cuando los pueblos
invasores (bárbaros) llegan a la región se mantiene la vitalidad de la escuela
latina, se
encentran que la tradición clásica es muy importante. El mayor prestigio
cultural de la
población autóctona acelera la integración social del grupo invasor.



En Hispania la acción de los invasores se desarrolla de otra manera (la cultura
absorbe a los invasores). En otras zonas la acción de los invasores actúa de una
manera más intensa y más fácil.



Renacimiento carolingio: quieren volver a implantar el estudio del latín clásico.



En el Concilio de Tours se discute la conveniencia del uso del latín vulgar en las
homilías (ya que el pueblo no entiende el latín clásico). Esto demuestra que la
lengua
que hablaba la gente era otra.



7) Adstrato y superestrato




Adstrato .- lenguas vecinas territorialmente a las cuales el latín no se superpuso.



Superestrato.- lenguas de los pueblos que más tarde habitaron los territorios
romanizados.



En las colonias bizantinas de la Italia Meridional el griego es un superestrato
pero
en otras zonas actúa como superestrato.



La influencia del adstrato y el superestrato se limita esencialmente al léxico. En
contadas ocasiones encontramos influencias que afecten a la gramática. Eso se
debe
a que se da una penetración menor. La facilidad de los elementos léxicos para
pasar
de una lengua a otra hace que los lingüistas se basen solo en factores
gramaticales.



Adstrato: el griego es un ejemplo de lengua de adstrato allí donde la
romanización
lingüística no se impone del todo y las dos lenguas (latín y griego) se hablan
una junto
a la otra. El griego es, para el latín, una lengua de adstrato. El latín asimila un
número
muy elevado de elementos griegos ya desde antiguo. La presencia de estos
elementos
en escritos de carácter popular demuestra que penetran en la lengua del pueblo
(no
sólo en la clase culta).




En la latinización tardía también hay un número considerable de elementos del
griego.



El cristianismo fue uno de los factores más potentes para introducir en la lengua
latina hablada una serie de elementos griegos nuevos. Ej: pa.aß... > parabole.
Esta
palabra la encontramos dentro de la terminología retórica, pero sale de ella
cuando se
usa por los cristianos y adquiere el sentido de parábola, ejemplo, predicación de
la vida
de Jesús. Poco a poco va adquiriendo el sentido más general de “palabra”, que
sustituye en toda la Romanía al elemento que significaba “palabra” (verbum).
El verbo
que deriva de parabole (parabolare) substituye en gran parte de la Romanía al
verbo
que significaba “hablar” (loquor). Parlar / parler / parlare / hablar (un caso
más de
conservadurismo de la Hispania).



Superestrato: formado por las lenguas germánicas en la Romania occidental y
en la
oriental por las lenguas eslavas.



Superestrato germánico: desde antiguo los romanos tenían contactos con la
Germania. En estas relaciones predomina la influencia del latín. Las clases altas
germánicas saben todos latín pero los romanos no. El centro principal de
contactos
estaba situado en el valle del Rin. Este era un territorio donde sobrevivían
poblaciones
célticas. La lengua empleada por estas poblaciones era el latín. De hecho, hay
rastros
de la administración romana en la toponimia. Ej.: Köln > Colonia.



Igualmente hay rastros en palabras del ámbito jurídico. Ej.: causa > kosa
(antiguo
alelmán) / strasse < via strata (calle empedrada).



En esta primera época de influencias los elementos germánicos que penetran en
el
latín son pocos y bastante tardíos. A mediados del s. III d. C. los romanos
establecen
contactos con estas tribus. Hay un momento en que el ejército está formado en
gran
parte por hombres de origen germánico. En el siglo IV d. C. se adoptan nombre
germánicos.



Hay una segunda época. Los elementos germánicos son el superestrato del latín
en la Romanía occidental. Después de las invasiones, muchos elementos
germánicos
pasan al latín. El flujo no se interrumpe ni en la formación de las lenguas
románicas.
Pueblos germánicos: godos, alemánicos, borgoñeses, francos, lombardos. Las
influencias de estos pueblos en las lenguas románicas se dan mayoritariamente
en el
campo de la toponimia y la antroponimia. Aparte de estos, el número de
préstamos es
bastante reducido.



En el francés se ha de destacar la cualidad de los préstamos del franco, sobre
todo
los verbos y los adjetivos(los que pasan con más dificultad). También hay
préstamos
que hacen referencia al mundo religioso o espiritual.



El contacto entre francos y galo-romanos era estrecho debido a la calidad del
préstamo. Eso pasa del s. V al IX.



“Rustica romana lingua” (la lengua rústica) ya no es latín pero todavía no es
francés.




El país es gobernado por una aristocracia militar pero no consigue imponer su
lengua, el franco, que desaparece posteriormente.



En el territorio galo había una situación de bilingüismo (franco y galorromano).
El
franco es una lengua de superestrato muy influyente en el galorromano y sobre
el
francés posterior.



La influencia más grande de los pueblos invasores es una influencia indirecta.
Los
germánicos fraccionaron el territorio del Imperio Romano. Eso hace que se
dificulten
las comunicaciones y favorece el surgimiento de diferenciaciones lingüísticas.



En la península balcánica los eslavos aíslan la Dacia del resto de la Romanía y la
diferente evolución del rumano se explica en gran parte por este hecho. Con la
ocupación del centro de Suiza por los pueblos germánicos quedó separada la
Rética
de la Galia oriental a causa de las invasiones germánicas.





8) Diferente evolución del latín en los diferentes territorios




El vocalismo: pronto desaparece la diferencia entre u y o > o y entre e > e. Esta
característica se dará en gran parte del territorio románico, pero al sur de Italia,
Córcega, Cerdeña y la parte occidental de la Rética se conserva esta diferencia.



Cerdeña y Córcega: hay una posición parecida con la estructuración del
vocalismo.
Se conserva la diferencia entre u o y i o. Esta evolución especial se ha intentado
explicar a causa de los pueblos vándalos (Cerdeña se incorporó al territorio
africano).
Pero esto no es seguro.



Al sur de la península itálica hay otro sistema vocálico:



u i



u u i i



o e







Queda un sistema de 5 vocales. Esto se ha intentado explicar por influencia
griega.



Palatización de c y g delante de a: comprende el actual territorio lingüístico
francés.
Ej.: carum > cher ; gamba > jambe. Esto también se encuentra en la lengua
retorrománica pero con menos intensidad. El fenómeno debió empezar en un
momento
en que la comunicación entre estas dos zonas no se había interrumpido. Esta
palatalización fue la última transformación lingüística importante que la Galia e
Italia
tuvieron en común.















6.3. Cronología de aparición de las lenguas romances



La única fuente que tenemos para poder fijar el nacimiento de las
lenguas romances son los primeros textos, aunque debemos tener en cuenta
que estos textos son muestra la consolidación de dicha lengua, su nacimiento
se debió producir unos cuantos siglos atrás.



Italiano



Los primeros textos en romance fueron muy tardíos en la península
itálica ya que el latín permaneció mucho tiempo como lengua de cultura apta
para ser escrita. Son fórmulas breves que se encuentran dentro de documentos
en latín de los años 960-963 del monasterio de Montecasino. Son actas
jurídicas relativas a los límites de propiedad. El texto reproduce directamente el
testimonio que daban los payeses, gente que no sabía latín, a favor de los
intereses del monasterio. Este texto (1) es de un juicio en el que los monjes
benedictinos reclamaban una serie de tierras. La traducción es la siguiente: “Yo
sé que estas tierras, que están contenidas dentro de estos límites, han
pertenecido durante 30 años a San Benito”. Hay unas cuantas características
dialectales del sur de Italia como “sao” en lugar de “so”; “ko” (que viene de
quod) en lugar de “che” (que vendría de quia). También la forma “kelle” cuyo
origen sería la forma compuesta que usó el vulgar para los demostrativos:
eccum + ille.

Algunos piensan que el verdadero primer documento en italiano es la
Indovinella Veronese. Se trata de una adivinanza escrita al margen de un
pliego de oraciones en Tarragona a finales del VIII y llevado a Verona por las
invasiones musulmanas. Dice así: “Si aparejaba toros, araba campos blancos,
gobernaba ... blancas, negro semen inseminaba”



Francés



El Concilio de Tours (813) supone el reconocimiento del romance como
lengua diferenciada del latín. En este texto se ordena a los obispos que
traduzcan sus homilías a la lengua romana rústica y al germánico. Dice así: “Ha
parecido bien a nuestra comunidad que cada uno de nosotros se apresure a
traducir las mismas homilías claramente a la lengua romana rústica y al
germánico, para que todos puedan entender fácilmente lo que se dice”. Es la
partida de nacimiento de las lenguas romances, no sólo porque reconoce su
existencia sino porque le da el derecho de predicación frente al latín.

Pero éste no es propiamente un texto en romance sino en latín, los
testimonios más antiguos en francés son los Juramentos de Estrasburgo (841),
texto jurídico de estilo formulario recogido por el cronista Nitardo. En estos
Juramentos, los nietos de Carlomagno, Luis el Germánico y Carlos el Calvo,
renuevan su alianza contra su otro hermano, Lotario. También se reproducen
las palabras que ambos reyes pronuncian en su discurso, y lo hacen en vulgar
porque va dirigido a su ejército.

Estos textos no tienen carácter literario, el primer testimonio de esta
índole es la Secuencia de Santa Eulalia, poema lírico y narrativo escrito entre el
880 y 890. Lo conforman catorce dísticos decasílabos más un versículo final.




Castellano



Encontramos a mediados del X las glosas emilianenses y silesenses
(texto 6), y las jarchas. Y en el siglo XII, el primer testimonio literario, el poema
del mío Cid.



Catalán



En un principio el catalán literario se confundió con el occitano, lengua
en la que escribían los trovadores catalanes, aunque con alguna incursión su
propia lengua. Es a partir del siglo XIII con Ramón Llull que el catalán se
desliga del occitano.

Pero antes ya se habían dado muestras de la lengua catalana en el Liber
Iudicorum, (1031-1035) que no se limita a repetir frases formularias, aparece
también un personaje que se cuenta su compromiso a visitar la catedral de
Barcelona dos veces al año (texto 7).

El primer texto completo en prosa son las Homilíes d’Organyà, de finales
del XII, principios del XIII. Su aparición se explica por la tendencia de la
comunidad eclesiástica a escribir sus textos en la lengua del pueblo. Es un
explicación y comentario de los Evangelios y las Epístolas.














































TEMA 6. LATÍN CRISTIANO



A finales del siglo XIX el campo de estudio de la filología latina se amplía
y empieza a estudiarse el latín tardío, de poco interés hasta la época. De esta
manera se suscitó el interés por las comunidades cristianas.

El impulso definitivo a los estudios del latín tardío lo dio la escuela de
Nimega que los elevó a la categoría de disciplina. Podemos hablar de creación,
no de una lengua completamente diferenciada pero si de unas formas de
expresión que dotan al latín de los cristianos de una diferenciación clara con
respecto al latín propio de los autores paganos. El latín cristiano es una lengua
especial o de grupo



El latín cristiano: una lengua especial

Una lengua especial es aquella que se utiliza por un grupo de individuos
situados en unas circunstancias especiales. Se distingue de la lengua común y
sirve como vehículo de comunicación a un número limitado de personas dentro
de una sociedad. Procede de la tendencia a comunicarse de un determinado
grupo de individuos que adaptan el lenguaje a sus necesidades. La
diferenciación lingüística que se produce con la lengua común del resto de la
sociedad es el resultado del sentimiento de unidad de un grupo que se
solidariza alrededor de un elemento común: sexo, edad, creencias, etc. Es el
agente de diferenciación que une a un cierto número de individuos a la vez que
los separa del resto de la sociedad. Las particularidades del grupo se reflejan
lentamente en la lengua y así se concibe lo que se llama una lengua especial.



Hay dos factores que determinan la intensidad de esta diferenciación
lingüística entre una lengua especial y la lengua común:

1- la importancia que tiene el agente de diferenciación. A
medida que este juega un papel más importante, más intensa y más
profunda será la diferenciación. En el caso de los cristianos es evidente
la importancia del cristianismo en su vida. La religión jugaba un papel
indiscutible en su quehacer diario.
2- la intensidad del sentimiento de solidaridad. En el caso de
los cristianos fue muy importante la solidaridad provocada por las
persecuciones, el sufrimiento unitario. También fue importante otro



elemento: la convicción de que la doctrina cristiana marcaba a los
cristianos y los distinguía del resto de la sociedad, tanto de los judíos
como de los paganos.




Teniendo en cuneta estos dos factores podemos decir que la revolución
espiritual del cristianismo había de conducir necesariamente a una revolución
lingüística, al nacimiento de una lengua de grupo que evoluciona dentro del
marco del latín tardío y que es una variación de esta.



Características del latín cristiano.

1- Los primeros cristianos se enfrentaron a un problema de
tipo léxico: la necesidad de una nueva terminología que designase los
nuevos conceptos e instituciones que no existían con anterioridad. Para
esto recurrieron a diversos procedimientos
a- préstamos griegos y hebreos. Los préstamos griegos
sirven para designar exclusivamente las instituciones, los
conceptos relativos a ellas y a la vida de los cristianos. Son
préstamos adoptados con sus nombres griegos:


apostata: que renuncia a la religión < APOSTA EO
apostolus: en griego “embajador”

baptismu: inmersión

diaconus: criado

ecclesia: asamblea

episcopus: protector

evangelium: la buena noticia, mensaje.

martyr: testimonio

propheta: PRO FEMI “hablar antes”



Los préstamos hebreos son menos numerosos: sabbatum,
pascha.






b- neologismos. Creación de palabras latinas para
designar nociones cristianas. Esta creación se llevó a cabo
siguiendo la tradición latina introducida por Cicerón, creador del





léxico filosófico latino: creó palabras latinas sobre el modelo o
tomando como base palabras griegas:


. “carne” > adjetivo carnalis
..”aliento” > spiritus > adjetivo spiritalis




c- desplazamientos de sentido. Cambios de significado
de una palabra que ya existía. Algunos de estos casos son
palabras que ya existían y que pasan a designar un concepto
cristiano pero sin perder el sentido del latín común:


sacramentum> juramento fides> lealtad
sacramento fe



confessio> confesión

confesión (sacramento)

Hay una transición lenta y gradual del uso común al sentido
cristiano. A partir de los siglos IV y V los desplazamientos son
más frecuentes como síntoma de la emancipación de la lengua
cristiana.

En relación a este tipo de desplazamiento hemos de decir
que hay un gran número de palabras que no tienen un sentido
exclusivamente cristiano pero que aparecen solo en los textos
cristianos, nunca en los textos profanos. Son palabras como
beneplacitum “beneplácito”, acceptabilis “aceptable” o vivificare
“vivificar”. Podemos decir que es el principio de expansión de
elementos cristianos dentro de la lengua común. El latín cristiano
crea sus propios términos que se extienden al resto del latín.






Esta evolución de las palabras es uno de los aspectos más
interesantes del latín cristiano. Cuando se adopta una palabra es cuando
realmente empieza su vida. Su sentido evoluciona en paralelo a la evolución
de las ideas de los hablantes. Este sentido es muy cambiante en la primera
época del latín cristiano. Son nociones muy móviles relacionadas con una
vida espiritual que está evolucionando.





2- Hay una gran diferencia lingüística en relación a la sintaxis.
Un ejemplo es la predilección de los cristianos por los adjetivos frente a
los genitivos:


divina gratia frente a gratia Dei

panio dominica frente a panio domini

apostólica verba frete a apostolarum verba



3- Al seguir la lengua común nos podemos hacer una idea del
latín cristiano. Los mecanismos de los que hemos hablado en general
son los mismos para todas las lenguas de grupo. Cada gran ideología
tendrá una gran influencia sobre la lengua de manera análoga como
pasó con el latín cristiano.


De todas maneras para tener una idea clara de la evolución de la
lengua de los cristianos en concreto tenemos que ver las circunstancias
especiales de la lengua del grupo, las circunstancias de su nacimiento y
su desarrollo.

3.1- En cuanto a su nacimiento hemos de destacar los siguientes
puntos:

a- la importancia del griego. No se puede entender el
carácter especial del latín cristiano si no se tiene en cuenta que
en un primer momento el cristianismo se predicaba en griego. El
griego sirvió como vehículo del pensamiento cristiano. No es de
extrañar si entendemos que los primeros “reclutas” de la nueva fe
era proletariado de la ciudad formado por gente desarraigada,
prisioneros de guerra, marineros, etc. todos ellos originarios del
oriente. Los primeros textos cristianos de Roma y Galia estaban
escritos en griego, reflejo de su uso.


La primera fase de diferenciación es una fase de latinización (?)
del latín común. El griego dejó muchos rastros en el latín cristiano. La
mayoría de las instituciones cristianas tienen nombre griego que no ha
sido sustituido por el latino. En los siglos I y II detrás de cada palabra
cristiana había una base griega. Algunos casos se sustituían por
palabras latinas pero en muchos otros no.



b- el carácter popular de la lengua de los cristianos. El
latín se convirtió lentamente en la lengua corriente de los
cristianos. Durante la 2ª mitad del siglo II aparecen los primeros



textos cristianos escritos en latín. Se empieza a traducir la Biblia
griega al latín. Se presentan las características que marcarán las
primeras fases del latín de los cristianos, las cuales perdurarán
durante toda la latinidad cristiana.


Hay una tendencia popular, hasta democrática (relacionada con la
humildad de los adeptos). En los inicios del idioma predominan los
elementos vulgares. Predominan por una razón psicológica: el repudio
del exclusivismo del latín literario; consideran que la lengua es un
instrumento que permite la expresión de la ideología cristiana. La libertad
de creación era innata a esta popularidad y, por tanto, uno de los
elementos que más interesaban a los cristianos.



c- elementos bíblicos que condicionan su naturaleza y
su carácter. En las traducciones de la Biblia es donde se
manifiestan las características populares del latín cristiano. La
lengua no se puede calificar sencillamente de vulgar porque está
marcada por una literalidad extrema. Las traducciones están
hechas palabra por palabra para conservar el carácter sagrado
del texto, la solemnidad.


Las antiguas versiones presentan una mezcla de elementos
populares y elementos exóticos, como la estructuración griega
provocada por la literalidad. Eran versiones leídas, recitadas y cantadas
que llegaban al pueblo influyendo fuertemente en el latín de los
cristianos



3.2- En lo que atañe al devenir de la lengua hemos de decir que
después de la revolución de los primeros siglos del cristianismo el
desarrollo del latín cristiano se estabiliza la vez que se retarda su
evolución. Hacía la 2ª mitad del siglo IV volvemos a encontrar una
actividad creadora bastante fuerte. Esta actividad viene propagada por el
edicto de Milán del 316 mediante el que se toleran todas las religiones.

Durante los siglos IV y V se produce una aproximación entre el
latín cristiano y la lengua común, cosa que provoca un cierto retorno a
las tradiciones clásicas tanto lingüísticas como culturales. Se produce
una combinación con los elementos tradicionales repudiados por las
generaciones más primitivas. Se da un cierto equilibrio entre el espíritu
revolucionario y el tradicionalismo cultural clásico.

En el momento en que la lengua de los cristianos se convierte en
la lengua común de Occidente se ha producido el equilibrio entre la
revolución cristiana y el humanismo preservador de la cultura pagana o
profana. El rigor y el humanismo crean el instrumento del pensamiento
cristiano que se convierte en la lengua de los grandes teólogos y que
dejará rastros en todas las lenguas modernas de la Europa Occidental .---