LOS LUGARES DE LA HISTORIA

LOS LUGARES DE LA HISTORIA
José Manuel Aldea Celada
Carmen López San Segundo
Paula Ortega Martínez
Mª de los Reyes de Soto García
Francisco José Vicente Santos
(Coordinadores)
Felipe Criado Boado
(Prólogo)
Salamanca, 2013
Colección Temas y Perspectivas de la Historia, núm. 3

Coordinadores: José Manuel Aldea Celada, Carmen López San Segundo, Paula Ortega Martínez,
Mª de los Reyes de Soto García, Francisco José Vicente Santos.
Comité editorial: David Alegre Lorenz, Álvaro Carvajal Castro, Javier González-Tablas Nieto,
Amaia Goñi Zabelegui, Óscar Fernández Delgado, Clara Hernando Álvarez, Iván Pérez Miranda.
Consejo científco: Enrique Ariño Gil (Universidad de Salamanca), Javier Baena Preysler (Universidad
Autónoma de Madrid), Mª Cruces Blazquez Cerrato (Universidad de Salamanca), Carmen Cacho
Quesada (Museo Arqueológico Nacional), Antonella Cagnolati (Università di Bologna), André
Carneiro (Universidade de Évora), Julián Casanova Ruiz (Universidad de Zaragoza), Leonor
Chocarro Peña (EEHAR-CSIC ), Rosa Cid López (Universidad de Oviedo), Mª Soledad Corchón
Rodríguez (Universidad de Salamanca), Pablo de la C. Díaz Martínez (Universidad de Salamanca),
Ángel Esparza Arroyo (Universidad de Salamanca), Fábio Faversani (Universidade Federal de Ouro
Preto), Raúl González Salinero (Universidad Nacional de Educación a Distancia), Mª José Hidalgo
de la Vega (Universidad de Salamanca), José Ignacio Izquierdo Misiego (Universidad de Salamanca),
Miguel Ángel Manzano (Universidad de Salamanca), Iñaki Martín Viso (Universidad de Salamanca),
Esther Martínez Quinteiro (Universidad de Salamanca), Manuel Redero San Román (Universidad de
Salamanca), Manuel Salinas de Frías (Universidad de Salamanca).

Los textos publicados en el presente volumen han sido evaluados mediante el sistema de pares ciegos.
© Los autores
© AJHIS
© De la presente edición: Los editores
I.S.B.N.: 978-84-616-5755-1
Depósito legal: S. 380-2013
Maquetación y cubierta: José Manuel Aldea Celada, Carmen López San Segundo, Paula Ortega Martínez,
Mª de los Reyes de Soto García, Francisco José Vicente Santos.
Edita: Hergar Ediciones Antema
Realiza: Gráfcas LOPE
C/ Laguna Grande, 2-12, Polígono El Montalvo II
37008 Salamanca. España
Reservados todos los derechos. Ni la totalidad ni parte de esta publicación pueden re-
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ninguna forma ni por ningún medio, sea electrónico, mecánico, fotoquímico, magnético
o electroóptico, por fotocopia, grabación o cualquier otro, sin permiso previo por escrito
de los titulares del Copyright.
Jamás un paisaje podrá ser idéntico a través de varios temperamentos de músicos, de pintor, de poeta.
Cada paisaje se compone de una multitud de elementos esenciales,
sin contar con los detalles más insignifcantes, que, a veces, son los más signifcativos.
Juan Ramón Jiménez
ÍNDICE
PRÓLOGO
Felipe Criado Boado .............................................................................. 29-34
INTRODUCCIÓN
José Manuel Aldea Celada, Carmen López San Segundo, Paula Ortega Martínez,
Mª de los Reyes de Soto García y Francisco José Vicente Santos ...................... 35-40
RESÚMENES ....................................................................................... 41-160
CONTENIDO DEL CD
ESPACIO URBANO
LA UTILIZACIÓN IDEOLÓGICA DE LOS ESPACIOS CLÁSICOS EN LA ROMA
MEDIEVAL
Victor Úbeda Martínez ....................................................................... 165-182
LA JUDERÍA DE PALENCIA EN LA EDAD MEDIA
Gonzalo Pérez Castaño ........................................................................ 183-202
LAS MUJERES EN LAS CIUDADES GALLEGAS DE LA BAJA EDAD MEDIA.
ESPACIOS, ACTIVIDADES, RELACIONES Y CONFLICTOS
Miguel García Fernández ..................................................................... 203-227
LA CIUDAD INQUISITORIAL: SANTO OFICIO Y ESPACIO URBANO EN
ÉPOCA MODERNA
Bárbara Santiago Medina .................................................................... 229-253
LOS ESPACIOS DEL PAN EN LA CIUDAD MODERNA: EL CASO DE PALMA
DE MALLORCA
Miguel Garí Pallicer ............................................................................. 255-280
9 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
10 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
LUGARES DE ASISTENCIA Y RECOGIMIENTO. LAS CASAS DE HUÉRFANAS
Y SU IRRUPCIÓN EN EL ENTRAMADO URBANO COMPOSTELANO MODERNO
Ana M. Sixto Barcia ........................................................................ 281-302
ESTRUCTURA OCUPACIONAL EN LA CIUDAD DE MADRID A TRAVÉS
DE LAS MATRÍCULAS PARROQUIALES (1788-1800)
Jorge Pérez León ................................................................................ 303-321
GÉNESIS Y DESARROLLO HISTÓRICO DE UN BARRIO BURGUÉS DEL SIGLO
XIX: DEL BOSQUE REAL DEL CASTILLO DE BELLVER AL BARRIO DE
EL TERRENO DE PALMA (ILLES BALEARS)
Júlia Roman Quetglas ........................................................................ 323-342
LA BELLA EASO Y LUTECIA: BAILES DE ESPEJOS Y SIMETRÍAS IMPOSIBLES
ARQUITECTURA Y URBANISMO DE DONOSTIA 1813-1920
Berta Etxeberría Arquero.................................................................. 343-362
LA GEOGRAFÍA REPUBLICANA EN MADRID, 1875-1890. MOVILIZACIÓN
POLÍTICA, ORGANIZACIÓN Y ESPACIO URBANO
Óscar Anchorena Morales .................................................................. 363-388
ATENTADOS Y HUELGAS. LA CONSTRUCCIÓN DE ESPACIOS DE SOBERANÍA
EN EL MOVIMIENTO LIBERTARIO (1930-1936)
José Manuel Lafoz Aranda ................................................................ 389-411
VISIONES DEL ESPACIO URBANO EN EL FASCISMO ESPAÑOL
Miguel Alonso Ibarra ........................................................................ 413-435
ALBACETE, LA CIUDAD DIVIDIDA. ESPACIO URBANO Y PARTICIPACIÓN
CIUDADANA DURANTE LA TRANSICIÓN
Javier Alejandro León Casas .............................................................. 437-458
EL PARKOUR Y SUS LUGARES: ENTRE ASENTAMIENTO Y EXPLORACIÓN
Carlos Javier Ferrero Martínez ........................................................... 459-477
11 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
EL LABERINTO DE LA MEMORIA: O CÓMO LA MEMORIA
SE CONSTRUYE EN EL PAISAJE
EL CENOTAFIO DE MAXIMILIANO I: LA MEMORIA DINÁSTICA, POLÍTICA
Y TERRITORIAL A TRAVÉS DE LOS MONUMENTOS FUNERARIOS REALES
Rocío Martínez López ........................................................................ 481-509
LA BATALLA DE TALAVERA (27-28 JULIO DE 1809): UN PAISAJE PARA LA MEMORIA
Sergio de la Llave Muñoz................................................................... 511-527
LOS PROCESOS MIGRATORIOS COMO CATALIZADORES DE CONSTRUCCIÓN
DE PAISAJES NOSTÁLGICOS: EL CASO DE PEDRO MARÍA OTAÑO
(ZIZÚRQUIL-GIPUZKOA, 1857- ARGENTINA, 1910)
Luzía Alberro Goikoetxea ................................................................ 529-547
SIMBOLISMO Y LUGARES DE MEMORIA: EL ÁRBOL DE GERNIKA
Aurora Madaula Giménez ................................................................ 549-559
¿LA CÁRCEL COMO LUGAR DE MEMORIA? HERRERA DE LA MANCHA,
1979-1990
Eduardo Parra Iñesta ........................................................................ 561-576
TORINO 1961: UNA CITTÁ TRA IMMIGRAZIONE E NAZIONE
Michelangela di Giacomo y AnnaRita Gori ....................................... 577-590
ESPACIO MATERIAL DE NUESTRO PATRIMONIO INMATERIAL:
LAS MÁRGENES DEL TORMES A SU PASO POR SALAMANCA
José Manuel Aldea Celada, Clara Hernando Álvarez, Almudena
Ojeda Torrero y Alejandra Sánchez Polo ............................................ 591-612
DE LAS IDEAS A LOS MATERIALES: TRANSMISIÓN
Y TRANSPORTE
DAR Y RECIBIR. RASTREANDO LA NECESIDAD DE INTERCAMBIO
EN LAS PRIMERAS SOCIEDADES
Miguel Carrero Pazos y Miguel Busto Zapico..................................... 615-633
12 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
LA INFLUENCIA DE LAS MODAS EXTRANJERAS EN LA APARIENCIA
DE LOS ADINERADOS MURCIANOS (1759-1808)
Elena Martínez Alcázar .................................................................... 635-656
EL PIANOFORTE TRASPASA FRONTERAS. LA IMPORTANCIA DEL INSTRUMENTO
DENTRO Y FUERA DEL VIEJO CONTINENTE. UN PIANOFORTE TEMPRANO
EN TIERRAS ASIÁTICAS
Víctor J. Martínez López ................................................................. 657-675
ESPACIO, PAISAJE Y TERRITORIO DESDE LA PERSPECTIVA
DE LA ARQUEOLOGÍA ESPACIAL
DE VAJILLAS, CASAS Y PAISAJES. REFLEXIONES SOBRE EL ESTUDIO DEL
ESPACIO EN EL MUNDO ROMANO
Jesús García Sánchez ........................................................................ 679-698
DEL ORIGEN DE LA GEOARQUEOLOGÍA DIALÉCTICA Y SUS PLANTEAMIENTOS
TEÓRICOS
Cristina Ávila Giménez .................................................................... 699-709
DEL ESPACIO ARQUEOLÓGICO AL ESPACIO SOCIAL. PROPUESTA DE
ANÁLISIS DEL REGISTRO ARQUEOLÓGICO DESDE EL MATERIALISMO
HISTÓRICO
Vanessa Navarrete Belda, Jordi Revelles López y Oriol Vila
Casademunt ...................................................................................... 711-728
ARQUEOECOLOGÍA, ARQUEOBOTÁNICA Y ARQUEOPALINOGÍA: UNA
RELACIÓN DIALÉCTICA ENTRE SOCIEDAD Y GEOSISTEMA
Jordi Revelles López ........................................................................... 729-748
LOS REMONTAJES Y SU APLICACIÓN EN EL ANÁLISIS ESPACIAL DE
YACIMIENTOS PALEOLÍTICOS
Irene Ortiz Nieto-Márquez ............................................................... 749-771
PAISAJE Y MATERIALIDAD. LO COTIDIANO EN LAS SOCIEDADES
AGRARIAS PREINDUSTRIALES
Luis Antonio Sevillano Perea ............................................................. 773-796
13 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
DOMINIOS CASTRALES, LÍMITES SEÑORIALES Y ARQUEOLOGÍA DEL
PAISAJE EN EL CAMPO DE MONTIEL (SIGLO XIII)
David Gallego Valle y Eduardo Lillo Fernández ............................... 797-821
ARQUEOLOGÍA VIRTUAL PARA EL ANÁLISIS Y DIFUSIÓN DE LA
TRANSFORMACIÓN DEL ESPACIO URBANO
Amaia Gómez Casquero y Cristina Novoa Jaúregui ......................... 823-840
ESPACIOS DE LA DIVINIDAD ENTRE LOS HOMBRES:
TOPOGRAFÍA DE LOS LUGARES SAGRADOS
SIMBOLISMO DEL ESPACIO: LA GEOGRAFÍA EN LA COSMOVISIÓN HITITA
Laura Puértolas Rubio....................................................................... 843-862
SURGIMIENTO, APOGEO Y PERVIVENCIA DE UN RITO FUNERARIO EN
EL OIKOUMENE PERSA: LOS DAKHMAS O “TORRES DEL SILENCIO”
Marina Girona Berenguer y David Soria Molina ............................... 863-884
ANÁLISIS MICROESPACIAL DEL TEMPLO IBÉRICO DE LA ESCUERA
(SAN FULGENCIO, ALICANTE)
Raúl Berenguer González .................................................................. 885-907
LOS DOS MUNDOS DE HELENA: REFLEXIONES SOBRE LOS LUGARES
DE CULTO A HELENA EN ESPARTA
Mª del Mar Rodríguez Alcocer ........................................................... 909-929
LUOGHI, TEMPI E MODI DEL CULTO DI ERCOLE TRAI PAELIGNI
(REGIO IV-SABINA ET SAMNIUM)
Alessandro Bencivenga........................................................................ 931-950
EL TEMPLO DE JÚPITER ÓPTIMO MÁXIMO Y LA PROPAGANDA AUGUSTEA
Diego M. Escámez de Vera ............................................................... 951-972
EL PANTEÓN REGIO COMPOSTELANO: LA PÉRDIDA DE LA MEMORIA
Sonsoles García González .................................................................. 973-994
DE ESPACIOS COTIDIANOS A ESPACIOS SAGRADOS. CALLES Y ROGATIVAS
EN PALENCIA (SIGLOS XVI Y XVII)
Carlos Lozano Ruiz .......................................................................... 995-1015
14 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
ESPACIO DOMÉSTICO
HUELLAS EN LA OSCURIDAD: EL ESTUDIO DE LOS INDIVIDUOS
INFANTILES EN LOS ESPACIOS DOMÉSTICOS DE LA PREHISTORIA
Ana Mercedes Herrero Corral ........................................................... 1019-1030
ANÁLISIS DE LOS AMBIENTES ABSIDIALES EN LA ARQUITECTURA
DOMÉSTICA DE AUGUSTA EMERITA
Álvaro Corrales Álvarez .................................................................... 1031-1049
ESPACIOS Y FUNCIONES EN LOS PALACIOS ARZOBISPALES COMPOSTELANOS
DE LA ÉPOCA MODERNA
Fernando Suárez Golán ..................................................................... 1051-1073
EL ARTE DE AGRADAR: EL TOCADOR COMO ESPACIO DOMÉSTICO
EN LA LITERATURA DEL SIGLO XIX
Sofía Martínez López ........................................................................ 1075-1090
FASTOS Y GALAS EN LOS SALONES DE LA ESPAÑA ISABELINA Y DE LA
RESTAURACIÓN: EL PALACIO DE LOS DUQUES DE FERNÁN NÚÑEZ,
1845-1920
Inés Antón Dayas .............................................................................. 1091-1111
LA DEMOCRATIZACIÓN DE LOS ESPACIOS DOMÉSTICOS Y EL MOBILIARIO
DURANTE EL SIGLO XX: DE LA ADECUACIÓN A LA VERSATILIDAD Y DE
LA NECESIDAD A LA DIVERSIÓN
Sonia Ríos Moyano ............................................................................ 1113-1138
LÍMITES INTERIORES, FRONTERAS EXTERIORES
LAS COMUNIDADES PREHISPÁNICAS EN LA REGIÓN DE TABASCO:
LÍMITES TERRITORIALES Y FORMAS DE COMUNICACIÓN
Carlos Moreno Amador ..................................................................... 1141-1156
EL CONCEPTO DE FRONTERA EN LA HISPANIA TARDOANTIGUA: DE
LIMES A CONFINIUM
Pablo Poveda Arias ............................................................................ 1157-1181
15 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
“…PORQUANTO O DICTO MOESTEYRO STA EM TERRA DE SEUS JMIGOS...”
EL PATRIMONIO TRANSFRONTERIZO DEL MONASTERIO GALLEGO
DE SANTA MARÍA DE OIA EN PORTUGAL DURANTE LA EDAD MEDIA
Ana Paula Leite Rodrigues ................................................................ 1183-1203
TERRITORIO, IDENTIDAD Y CONFLICTO EN EL IMPERIO OTOMANO:
EL CASO DE ARGELIA Y TÚNEZ EN EL SIGLO XVII
Carla Ramos García .................................................................................1205-1223
LA FIEBRE DEL ORO Y LA EXPANSIÓN AL OESTE
Cristina Barrientos Martín y María José Manrique Barranco ............ 1225-1247
“VOLVÍAN CON UN POCO MÁS DE LUZ EN LOS OJOS”. ENTRE ARAGÓN
Y CATALUNYA. MIGRACIONES Y MILITANCIA
Assumpta Castillo Cañiz .................................................................. 1249-1271
CONSECUENCIAS Y LÍMITES AL CONCEPTO EUROPEO DE FRONTERA
EN ÁFRICA. SECESIONISMO Y CONEXIONES TRANSNACIONALES EN CABINDA
Carlos Tabernero Martín ................................................................... 1273-1290
LA CREACIÓN DE LOS “ESTADOS UNIDOS” DE EUROPA. LA UNIÓN
EUROPEA
David Díaz Sánchez .......................................................................... 1291-1310
TERRITORIOS IMAGINARIOS
ABZU, FUENTE DE VIDA Y CONOCIMIENTO EN LA COSMOVISIÓN DE LA
ANTIGUA MESOPOTAMIA
Aitor Céspedes Suárez ....................................................................... 1313-1329
ECHARSE AL BOSQUE: REALIDAD Y DISCURSO DE FORAJIDOS EN LAS
FORESTAS DE LA EUROPA PREINDUSTRIAL
Antonio Gómez Rincón ...................................................................... 1331-1351
AMAZONIA. LUGAR IMAGINARIO, LUGAR DE INSPIRACIÓN. DEL
ROMANTICISMO AL MODERNISMO
Paulo H. Duarte Feitoza ................................................................... 1353-1373
16 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS Y JUEGOS DE ROL: UNA RELACIÓN
MÁS ALLÁ DEL MERO SAQUEO
Héctor Sevillano Pareja y Mª de los Reyes de Soto García ................... 1375-1399
ESPACIO AGRARIO
AZUDES, PRESAS Y MOLINOS: EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE ESTRATEGIAS
HIDRÁULICAS EN LOS OJOS DEL GUADIANA
Miguel Torres Mas ............................................................................. 1403-1420
MARRUECOS COMO ESPACIO AGRÍCOLA. LA PROPAGANDA COLONIALISTA,
UNA HERRAMIENTA PARA LEGITIMAR LA OCUPACIÓN DEL ESPACIO
AGRARIO MARROQUÍ
Jesús Marchans Gustems .................................................................... 1421-1440
TIERRA Y AGUA: L’HORTA DE VALENCIA EN EL SIGLO XV
Sandra Cáceres Millán ....................................................................... 1441-1464
PÓSTERES
EL REVESTIMIENTO MURAL, UN OFICIO A CONSERVAR
Manuel Alpresa León ........................................................................ 1467-1479
LOS COMPLEJOS FUNERARIOS COMO UNA ENCRUCIJADA DE CULTURAS.
UN CASO DE LA INGLATERRA VICTORIANA EL CEMENTERIO DE
HIGHGATE DE LONDRES
María Victoria Álvarez Rodríguez .................................................... 1481-1493
LA ACTITUD POLÍTICA DE LA POBLACIÓN REFLEJADA EN EL ESPACIO
URBANO. EL CASO DE LA CIUDAD DE SÉFORIS EN LA PALESTINA
ROMANA
Begoña Echabe Pérez ......................................................................... 1495-1506
LAS FACHADAS DE LA MEMORIA: ESCUDOS Y BLASONES EN LA VILLA
DE TURÉGANO
David Espinar Gil ............................................................................ 1507-1517
17 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
EL CINE COMO TESTIMONIO HISTÓRICO. LA DESCOLONIZACIÓN
DE ARGELIA
Ana Gontad Fontán .......................................................................... 1519-1530
BRASILIA: MITO Y REALIDAD. DE LA FUNDACIÓN A LAS POLÍTICAS
DE PRESERVACIÓN Y DESARROLLO
Lucía Montejo Arnáiz ....................................................................... 1531-1543
ENTERRAMIENTOS TARDOANTIGUOS EN LA CORNISA CANTÁBRICA:
EL CASO DE LA CUEVA DE L’ALBORÁ (ENTRELLUSA, CARREÑO,
ASTURIAS)
Adrián Piñán Gargantiel ................................................................... 1545-1557
EL PATRIMONIO INMATERIAL EN LA ALTA EXTREMADURA: HISTORIA,
LEYENDA Y MITO
Juan Pedro Recio Cuesta .................................................................... 1559-1569
DE LA PROTESTA URBANA A LA DEMANDA CIUDADANA: MOVILIZACIÓN
VECINAL EN LA GÉNESIS DE LA OPOSICIÓN AL FRANQUISMO EN LA
CIUDAD DE VALENCIA (1974-1975)
María Valls Gandía e Ignasi Escandell García ................................. 1571-1582
CARBONES Y MADERAS: RECONSTRUYENDO PAISAJES Y LA GESTIÓN
DE RECURSOS
Paloma Vidal Matutano .................................................................... 1583-1594
CONTENTS
PROLOGUE
Felipe Criado Boado .............................................................................. 29-34
INTRODUCTION
José Manuel Aldea Celada, Carmen López San Segundo, Paula Ortega Martínez,
Mª de los Reyes de Soto García & Francisco José Vicente Santos .................... 35-40
ABSTRACTS ......................................................................................... 41-160
CD CONTENT
URBAN SPACE
THE IDEOLOGICAL USE OF THE CLASSICAL MONUMENTS IN THE
MEDIEVAL ROME
Victor Úbeda Martínez ....................................................................... 165-182
THE JEWISH QUARTER OF THE MIDDLE AGES IN PALENCIA
Gonzalo Pérez Castaño ........................................................................ 183-202
WOMEN IN GALICIAN TOWNS DURING LATE MIDDLE AGES. PLACES,
ACTIVITIES, RELATIONSHIPS AND CONFLICTS
Miguel García Fernández ..................................................................... 203-227
THE “INQUISITORIAL CITY”: HOLY OFFICE AND URBAN SPACE IN THE
EARLY MODERN SPAIN
Bárbara Santiago Medina ................................................................... 229-253
THE SPACES FOR BREAD ON THE EARLY MODERN CITY: THE CASE
OF PALMA DE MALLORCA
Miguel Garí Pallicer ............................................................................. 255-280
19 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
20 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
PLACES OF ASSISTANCE AND SECLUSION. THE ORPHANS’ HOUSES
AND THEIR IMPACT IN SANTIAGO DE COMPOSTELA OF THE MODERN
CENTURIES
Ana M. Sixto Barcia ........................................................................ 281-302
OCCUPATIONAL STRUCTURE IN THE CITY OF MADRID ACCORDING
TO THE PARISH REGISTRATION (1788-1800)
Jorge Pérez León ................................................................................ 303-321
ORIGIN AND HISTORICAL DEVELOPMENT OF A BOURGEOIS DISTRICT
IN THE NINETEENTH CENTURY: FROM THE ROYAL FOREST OF
BELLVER CASTLE TO THE DISTRICT OF EL TERRENO IN PALMA
(BALEARIC ISLANDS)
Júlia Roman Quetglas ........................................................................ 323-342
LA BELLE DONOSTIA AND LUTELLA, SET OF MIRRORS AND IMPOSSIBLE.
ARCHITECTURE AND URBAN PLANNING OF DONOSTIA, 1813-1920
Berta Etxeberría Arquero.................................................................. 343-362
REPUBLICAN GEOGRAPHY IN MADRID, 1875-1890. MOBILIZATION,
POLITIC, ORGANIZATION AND URBAN SPACE
Óscar Anchorena Morales .................................................................. 363-388
ATTACKS AND STRIKES. BUILDING SOVEREIGNTY SPACES IN
MOVEMENT LIBERTARIAN (1930-1936)
José Manuel Lafoz Aranda ................................................................ 389-411
VISIONS OF THE URBAN SPACE IN SPANISH FASCISM
Miguel Alonso Ibarra ........................................................................ 413-435
ALBACETE, THE DIVIDED CITY. URBAN SPACE AND CITIZEN
PARTICIPATION DURING THE SPANISH TRANSITION
Javier Alejandro León Casas .............................................................. 437-458
PARKOUR AND ITS PLACES: BETWEEN SETTLEMENT AND EXPLORATION
Carlos Javier Ferrero Martínez ........................................................... 459-477
21 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
THE LABYRINTH OF MEMORY: OR HOW THE MEMORY IS
CONSTRUCTED IN THE LANDSCAPE
THE CENOTAPH OF MAXIMILIAN I: DYNASTIC, TERRITORIAL AND
POLITICAL MEMORY THROUGH ROYAL FUNERARY MONUMENTS
Rocío Martínez López ........................................................................ 481-509
THE BATTLE OF TALAVERA (27-28 JULY 1809): A LANDSCAPE FOR
MEMORY
Sergio de la Llave Muñoz................................................................... 511-527
MIGRATION PROCESS AS CATALYSTS OF NOSTALGIC LANDSCAPE
CONTRUCTION: THE CASE OF PEDRO MARIA OTAÑO (ZIZURKIL,
GUIPUZCOA, 1857- ARGENTINA 1910)
Luzia Alberro Goikoetxea ................................................................ 529-547
SYMBOLISM AND MEMORY SITES: THE TREE OF GERNIKA
Aurora Madaula Giménez ................................................................ 549-559
DOES THE JAIL AS PLACE OF MEMORY? HERRERA DE LA MANCHA
(1979-1990)
Eduardo Parra Iñesta ........................................................................ 561-576
TURÍN 1961: UNA CIUDAD ENTRE INMIGRACIÓN Y NACIÓN
Michelangela di Giacomo & AnnaRita Gori ..................................... 577-590
THE MATERIAL LANDSCAPE OF OUR IMMATERIAL HERITAGE: THE
TORMES’ RIVERSIDES OF SALAMANCA
José Manuel Aldea Celada, Clara Hernando Álvarez, Almudena Ojeda
Torrero & Alejandra Sánchez Polo ................................................... 591-612
22 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
FROM IDEAS TO MATERIALS: TRANSMISSION AND
TRANSPORT
GIVING AND RECEIVING. TRACKING THE NEED FOR EXCHANGE IN THE FIRST
HUMAN SOCIETIES
Miguel Carrero Pazos & Miguel Busto Zapico .................................. 615-633
THE INFLUENCE OF FOREIGN FASHIONS IN THE APPEARANCE OF THE WALTHY
MURCIAN PEOPLE (1759-1808)
Elena Martínez Alcázar .................................................................... 635-656
THE PIANOFORTE TRANSCENDS BORDERS. THE IMPORTANCE OF THE
INSTRUMENT IN AND OUT OF THE OLD CONTINENT. AN EARLY PIANOFORTE
IN ASIAN LANDS
Víctor J. Martínez López ................................................................. 657-675
SPACE, LANDSCAPE AND TERRITORY FROM THE PERSPECTIVE
OF SPATIAL ARCHAEOLOGY
ABOUT DICHES, HOUSES AND LANDSCAPE: REFLECTIONS ON THE STUDY
OF SPACE IN THE ROMAN WORLD
Jesús García Sánchez ........................................................................ 679-698
THE ORIGIN OF THE DIALECTICAL GEOARCHAEOLOGY AND
THEORETICAL APPROACHES
Cristina Ávila Giménez ..................................................................... 699-709
FROM ARCHAEOLOGICAL SPACE TO SOCIAL SPACE. ANALYTICAL
APPROACH BASED ON HISTORICAL MATERIALISM
Vanessa Navarrete Belda, Jordi Revelles López & Oriol Vila
Casademunt ....................................................................................... 711-728
ARCHAEOECOLOGY, ARCHAEOBOTANY AND ARCHAEOPALYNOLOGY:
A DIALECTICAL RELATIONSHIP BETWEEN SOCIETY AND GEOSYSTEM
Jordi Revelles López ........................................................................... 729-748
REFITS AND THEIR APPLICATION ON SPATIAL ANALYSIS OF PALAEOLITHIC
SITES
Irene Ortiz Nieto-Márquez ................................................................ 749-771
23 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
LANDSCAPE AND MATERIALITY. DAILY LIFE ACTIVITIES IN PREINDUSTRIAL
AGRARIAN SOCIETIES
Luis Antonio Sevillano Perea ............................................................. 773-796
FORTRESS DOMAINS, LORDSHIPS LIMITS AND LANDSCAPE
ARCHAEOLOGY IN CAMPO DE MONTIEL (THIRTEENTH CENTURY)
David Gallego Valle & Eduardo Lillo Fernández ............................ 797-821
VIRTUAL ARCHAEOLOGY FOR THE ANALYSIS AND DIFFUSION OF THE
TRANSFORMATION OF URBAN SPACE
Amaia Gómez Casquero & Cristina Novoa Jaúregui ....................... 823-840
DIVINITY WITHIN HUMAN SPACES: TOPOLOGY OF THE
SACRED
SYMBOLISM OF LANDSCAPE: GEOGRAPHY ON HITITE WORLD VIEW
Laura Puértolas Rubio....................................................................... 843-862
EMERGENCE, ZENITH AND SURVIVAL OF A FUNERARY RITE IN THE
PERSIAN OIKOUMENE: DAKHMAS OR “TOWERS OF SILENCE”
Marina Girona Berenguer & David Soria Molina ............................ 863-884
MICRO-SPATIAL ANALYSIS OF THE IBERIAN TEMPLE OF LA ESCUERA
(SAN FULGENCIO, ALICANTE)
Raúl Berenguer González ................................................................... 885-907
HELEN’S TWO WORLDS: REFLECTIONS ABOUT HELEN’S CULT PLACES
IN SPARTA
Mª del Mar Rodríguez Alcocer .......................................................... 909-929
PLACES, OCCASIONS AND METHODS OF THE WORSHIP OF HERCULES
AMONG THE PAELIGNI (REGIO IV-SABINA ET SAMNIUM)
Alessandro Bencivenga........................................................................ 931-950
THE TEMPLE OF IUPPITER OPTIMUS MAXIMUS IN AUGUSTUS’
PROPAGANDA
Diego M. Escámez de Vera ............................................................... 951-972
24 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
THE ROYAL MAUSOLEUM OF SANTIAGO DE COMPOSTELA: A MEDIEVAL
LOSS OF MEMORY
Sonsoles García González .................................................................. 973-994
FROM EVERYDAY SPACES TO SACRED ONES. STREETS AND
PRAYERS IN PALENCIA (16TH AND 17TH CENTURIES)
Carlos Lozano Ruiz .......................................................................... 995-1015
DOMESTIC SPACE
TRACKS IN THE DARK: THE STUDY OF INFANTILE INDIVIDUALS
IN THE DOMESTIC CONTEXTS OF THE PREHISTORY
Ana Mercedes Herrero Corral ........................................................... 1019-1030
ANALYSIS OF THE APSIDAL SPACES IN DOMESTIC ARCHITECTURE OF
AUGUSTA EMERITA
Álvaro Corrales Álvarez .................................................................... 1031-1049
SPACES AND FUNCTIONS IN SANTIAGO DE COMPOSTELA’S
ARCHIEPISCOPAL PALACES DURING EARLY MODERN AGE
Fernando Suárez Golán ..................................................................... 1051-1073
THE ART OF PLEASING: DRESSING ROOM AS DOMESTIC SPACE IN
NINETEEN CENTURY’S LITERATURE
Sofía Martínez López ........................................................................ 1075-1090
POMP AND CELEBRATIONS IN THE DANCE HALL OF ISABELINA SPAIN
AND THE RESTORATION: THE DUKES OF FERNÁN NÚÑEZ’S PALACE,
1845-1920
Inés Antón Dayas .............................................................................. 1091-1111
THE DEMOCRATIZATION OF THE DOMESTIC SPACES AND THE
FURNITURE DURING THE 20TH CENTURY: GIVE THE ADECUACY TO
THE VERSATILITY AND FROM THE NEED TO THE AMUSEMENT
Sonia Ríos Moyano ............................................................................ 1113-1138
25 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
INTERNAL LIMITS, EXTERNAL BORDERS
PREHISPANIC INDIAN COMMUNITIES IN THE TABASCO REGION:
TERRITORIAL LIMITS AND WAYS OF COMMUNICATION
Carlos Moreno Amador ..................................................................... 1141-1156
THE CONCEPT OF FRONTIER IN LATE ANTIQUE “HISPANIA”: FROM
LIMES TO CONFINIUM
Pablo Poveda Arias ............................................................................ 1157-1181
“…PORQUANTO O DICTO MOESTEYRO STA EM TERRA DE SEUS
JMIGOS...” THE CROSS-BORDER PATRIMONY OF THE GALICIAN
MONASTERY OF SANTA MARÍA DE OIA IN PORTUGAL DURING THE
MIDDLE AGES
Ana Paula Leite Rodrigues ................................................................ 1183-1203
TERRITORY, IDENTITY AND CONFLICT IN THE OTTOMAN
EMPIRE: THE CASE OF ALGERIA AND TUNISIA IN THE 17TH CENTURY
Carla Ramos García .......................................................................... 1205-1223
GOLD FEVER AND WESTWARD EXPANSION
Cristina Barrientos Martín & María José Manrique Barranco .......... 1225-1247
THEY CAME BACK WITH A LITTLE MORE LIGHT ON THE EYES.
MIGRATION AND MILITANCY BETWEEN ARAGON AND CATALONIA
Assumpta Castillo Cañiz .................................................................. 1249-1271
CONSEQUENCES AND LIMITS TO THE EUROPEAN CONCEPT OF BORDER
IN AFRICA. SECESSIONISM AND TRANSNATIONAL CONNECTIONS IN
CABINDA
Carlos Tabernero Martín ................................................................... 1273-1290
THE CREATION OF THE “UNION STATES” OF EUROPE: THE EUROPEAN
UNION
David Díaz Sánchez .......................................................................... 1291-1310
26 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
IMAGINARY TERRITORIES
ABZU, SOURCE OF LIFE AND KNOWLEDGE IN THE WORLDVIEW
OF THE ANCIENTE MESOPOTAMIA
Aitor Céspedes Suárez ....................................................................... 1313-1329
TAKE TO THE WOODS: FACT AND DISCOURSE OF OUTLAWS IN
PREINDUSTRIAL EUROPE FORESTS
Antonio Gómez Rincón ...................................................................... 1331-1351
THE AMAZON. PLACE OF IMAGINATION, PLACE OF INSPIRATION.
FROM ROMANTICISM TO MODERNISM
Paulo H. Duarte Feitoza ................................................................... 1353-1374
ARCHAEOLOGICAL SITES AND RPGS: MORE THAN A RELATIONSHIP
BEYOND THE MERE PLUNDERING
Héctor Sevillano Pareja & Mª de los Reyes de Soto García ................ 1375-1399
RURAL SPACE
AZUDES, HYDRAULIC DAMS AND MILLS: HISTORICAL EVOLUTION
OF HYDRAULIC STRATEGIES IN OJOS DEL GUADIANA
Miguel Torres Mas ............................................................................. 1403-1420
MOROCCO AS AGRICULTURAL SPACE. THE COLONIALIST PROPAGANDA,
TOOL FOR LEGITIMATE THE OCCUPATION OF AGRARIAN MOROCCAN
SPACE
Jesús Marchán Gustems ..................................................................... 1421-1440
GROUND AND WATER: L’HORTA DE VALÈNCIA IN THE 15TH CENTURY
Sandra Cáceres Millán ....................................................................... 1441-1464
POSTERS
WALL CLADING MADE, PRESERVING A CRAFT HERITAGE
Manuel Alpresa León ........................................................................ 1467-1479
27 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
THE FUNERARY COMPLEX AS A CROSSROADS OF CULTURES.
A CASE OF VICTORIAN ENGLAND: HIGHGATE CEMETERY IN
LONDON
María Victoria Álvarez Rodríguez .................................................... 1481-1493
THE POLITICAL ATTITUDE OF POPULATION REFLECTED ON THE
URBAN SPACE. THE CASE OF THE CITY OF SEPPHORIS IN ROMAN
PALESTINE
Begoña Echabe Pérez ......................................................................... 1495-1506
THE FACADE OF MEMORY: SHIELDS AND CRESTS IN TURÉGANO
David Espinar Gil ............................................................................ 1507-1517
THE CINEMA AS A HISTORICAL TESTIMONY. DECOLONIZATION
OF ALGERIA
Ana Gontad Fontán .......................................................................... 1519-1530
BRASILIA: MYTH AND REALITY. FROM THE FOUNDATION TO THE
PRESERVATION AND DEVELOPMENT POLICIES
Lucía Montejo Arnáiz ....................................................................... 1531-1543
LATE ANTIQUITY BURIALS ON THE CANTABRIAN COAST: THE
CASE OF THE CAVE OF L’ALBORÁ (ENTRELLUSA, CARREÑO, ASTURIAS)
Adrián Piñán Gargantiel ................................................................... 1545-1557
THE IMMATERIAL PATRIMONY IN THE NORTH OF EXTREMADURA:
HISTORY, LEGEND AND MYTH
Juan Pedro Recio Cuesta .................................................................... 1559-1569
FROM URBAN PROTEST TO CITIZEN REQUESTS: NEIGHBORHOOD
MOBILIZATION IN THE GENESIS OF THE OPPOSITION TO FRANCO
IN THE CITY OF VALENCIA (1974-1975)
María Valls Gandía & Ignasi Escandell García............................... 1571-1582
CHARCOAL AND WOOD: THE RECONSTRUCTION OF LANDSCAPES
AND RESOURCES MANAGEMENT
Paloma Vidal Matutano .................................................................... 1583-1594
PRÓLOGO
Hay una pequeña placa en la portería del Darwin College en Cambridge
que dice: “la mediana edad se alcanza cuando dejas de criticar a la
generación anterior y empiezas a criticar a la más joven”. Tratándose de
los británicos, uno puede pensar que es una fna ironía para mantener la
disciplina colegial o, al menos, el respeto académico entre las diferentes
clases de edad. Dado que va dirigido a público de todas las edades
(el Darwin es un college de posgraduados con una elevada proporción
de investigadores posdoctorales y seniors), en realidad es más que eso;
es un recordatorio de la vitalidad del diálogo intergeneracional, de la
inevitabilidad de sus problemas y de las condiciones que debe cumplir.
Creo que la cita es apropiada para abrir esta presentación y al tiempo
contextualizar la tarea de prologuista, que asumo con cierta prevención
porque precisamente he creído siempre que cada generación debe encontrar
sus propias palabras y argumentos, y que ni el paternalismo ni un pupilaje
dirigista por parte de los que son mayores, ayuda a ello. Hay cosas que
la mayor experiencia no justifca hacer o decir porque cada uno debe
encontrar su camino aunque ello suponga repetir los errores de otros o
reinventar las mismas cosas. Es cierto que esta tolerancia puede propiciar
un conocimiento más estático y circular que acumulativo, reduciendo así
la productividad y el progreso científco. Pero también es tan cierto que lo
más rentable es escarmentar en cabeza ajena, como que lo más efcaz es
aprender de los propios errores. Esa tolerancia es una actitud respetuosa
hacia lo que cada uno dice, abierta al reconocimiento de las razones de
los demás. Pero no es condescendencia, porque la razón no es monopolio
de ninguna edad. Tampoco de los jóvenes, por el sólo hecho de serlo.
En todo caso mi prevención inicial se alivia porque francamente creo
que los prólogos son un tipo de discurso que (casi) nadie lee. Menos aún
los citan. Personalmente, si he aceptado esta invitación no fue sólo por
sentido del deber y de la reciprocidad debida a quienes no me mostraron
Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
29
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30 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
PRÓLOGO
más que aprecio invitándome primero a participar en el congreso y después
a escribir este prólogo. Fue también por mi compromiso con la necesidad
de comunicarse científca y académicamente fuera de papers y de esas otras
formas retóricas preferentemente orientadas a la citación y el impacto. Y
aunque la escritura de estas cosas reduzca mi índice H (razón por la que
recomendaría a los jóvenes que no escriban más cosas de este tipo de las
que no puedan evitar), yo no dejaré por ello de hacerlo. Máxime por que la
ventaja de la mediana edad es que uno ya no tiene mucho que perder, o ganar.
Los organizadores de este congreso me pidieron este prólogo porque
yo, atento a buscar las palabras e ideas de los jóvenes, sean nuevas o
familiares, asistí a casi la totalidad del encuentro, en la medida en que lo
posibilita el inevitable desmenuzamiento de estos acontecimientos en
sesiones paralelas. Así comprobé la efcacia y calidad de la joven investigación
española en ciencias históricas. Incluso en aquellas comunicaciones cuyas
prioridades teóricas o propuestas interpretativas no compartía, reconocí
una ejecutoria impecable. Esto es una primera cosa a tener en cuenta,
que creo que el lector apreciará en este volumen a nada que la concreción
escrita de las comunicaciones recogidas sea de una calidad pareja a sus
presentaciones orales y a las herramientas audiovisuales que las acompañaron.
Confrmé la variedad de temas y orientaciones que asumen los
investigadores jóvenes. También esto se aprecia en las diferentes secciones
de este volumen que recogen las diferentes sesiones del congreso. La
predominancia de los temas microhistóricos o de la vida cotidiana no
desluce el valor de éstos para dar cuenta de otro modo de los grandes
procesos históricos. Más bien se agradecen estas aportaciones para crear un
discurso histórico alternativo a aquel basado en los grandes acontecimientos y
en los Grandes Relatos. Por otra parte, la gran escala de estas aportaciones
no viene sola, sino acompañada de una pequeña escala geográfca y
diacrónica que multiplica las zonas y periodos de estudio allende las
fronteras habituales de la investigación histórica de hace 20 años, no más.
Otra cosa a tener en cuenta: también en Humanidades e Historia tenemos
una investigación joven internacionalizada que se hace oír fuera de nuestras
fronteras no sólo por su calidad, sino por la variedad de temas que toca.
Verifqué una cada vez mayor normalización de la perspectiva de
género. Reconocí la tendencia incremental a estudiar temas de memoria
histórica, del pasado reciente de la democracia española y de cultura
material. Igual que se preocupan de ésta no sólo el arte y la arqueología
(de hecho ésta tiene un problema porque, paradójicamente, no es
ahora mismo la disciplina que más ni mejor estudia los procesos de
31 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
PRÓLOGO
materialización) sino la historia en todas sus ramas (y particularmente bien
la historia de la ciencia), también desde diferentes perspectivas se analiza
cada vez más la desmemoria histórica sobre la que se cierra en falso el
franquismo y se abre, también entonces en falso, la nueva democracia.
Pero me falta que en unos y otros temas las investigaciones sean más
explícitas. Los mitos de la Transición todavía esperan ser deconstruidos; y si
no lo hacen los que no habían nacido cuando se produjo, no sé quién lo va a
hacer bien y con un pensar autónomo. Me falta que la joven historia española
empiece a responder la pregunta fatal: “¿cuándo se jodió todo?” ¿Fue un
problema de permanencias franquistas, de paternalismo heredado? ¿Fue algo
arraigado en la falta de respeto a la legalidad de la oposición (lógicamente
ilegal) a la dictadura? ¿O tuvo que ver con la inconsistencia de una democracia
no basada en la reeducación en valores cívicos de todos sus protagonistas y
ciudadano/as? Y si bien es cierto que esa historia no deja bien a nadie, una
visión un poquito indulgente debería profundizar paralelamente en el papel
que el terrorismo, y especialmente ETA, desempeñaron para anclar nuestra
historia posterior a la inercia conservadora. No digo estas cosas como meras
ocurrencias; las recojo aquí porque fueron cosas que se me venían a la cabeza
durante muchas presentaciones del congreso, en las que pensaba “ahora
va a hablar de esto”. Pero no, no se hablaba; sólo se sugería; o emergía
autónomamente en la cabeza del que escuchaba, que viene a ser lo mismo.
Me falta más teoría, más conciencia de la prioridad de los planteamientos
teóricos en la investigación y menos insistencia en aproximaciones empiricistas
que privilegian estudios de casos, brillantemente resueltos pero que dimiten
de la obligación de ponerse de puntillas para mirar hacia mayores horizontes.
Un cierto neoempirismo empieza ya a ser un cáncer en las ciencias sociales. En
concreto me falta un mayor abundar en nuevas ontologías, saberes alternativos
y vernaculares, perspectivas poscoloniales y deconstrucción del sistema de
saber occidental, criticando sus bases flosófcas, patriarcales y burguesas.
Me falta en particular una profundización desde la historia del gran
problema científco que en nuestra época creo que deberían abordar las
ciencias sociales: cómo se ha constituido la hegemonía del discurso neoliberal
y neocon, el pensamiento único, etiqueta que es más cierta que nunca, pues
nunca tan único fue el pensamiento, y que sin embargo ha dado en desuso.
El uso de la crisis para fundar políticas que benefcian a los que la crearon,
hace imperativo refexionar sobre este tema, que puede ser pensado desde
cualquier época y análisis. No hace falta hacer sólo Historia Contemporánea.
32 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
PRÓLOGO
Y me sobra un cierto exceso de replicacionismo de los discursos, y de las
formas, de los mayores. De nuevo en esto hay que ser un poco paradójico,
transigente e intransigente al tiempo. Por un lado es bueno emular en un
congreso de jóvenes historiadores los modelos organizativos de los congresos
corrientes; ello sirve como medio de formación en las metodologías y
estándares de la comunicación y el intercambio científco. Pero por otro
uno esperaría que al menos el intercambio de los jóvenes entre ellos mismos
no se rigiera por esos estándares sino que explorase nuevas fórmulas
organizativas, menos canónicas y convencionales. ¿Es que la experimentación
va a quedar sólo para las redes sociales, el ocio, el “ligue” y la pornografía?
Sin duda todas estas falencias se podrían superar en futuras ediciones del
congreso. Pero con esto llego ya a los temas fnales que quiero tocar en estas
pocas palabras introductorias. Por lo que sé, la organización del congreso
está amenazada de falta de continuidad porque no hay muchas opciones
de que nadie tome el relevo de los que hasta aquí lo vienen organizando
desde hace muchos años. Al tiempo que esto es un recordatorio para
agradecer a este grupo el productivo, necesario y exitoso trabajo que han
realizado en estos años (cuatro ediciones ya!), es también indicador de la
crisis que sufre la investigación española, de los recortes de fnanciación
que no sólo reducen la entrada en la investigación de muchos jóvenes a
partir de ahora, sino que truncan las carreras de aquellos que, hace unos
años, apostasteis por esta vía. Los años buenos alentaron tesis en centros
donde ahora los años malos amortizan plazas. No hay promesa de futuro;
ésta es la auténtica representación de la crisis. Yo viví algo parecido,
cuando al iniciar mis estudios en plena crisis de fnales de los 70, mi profesor
de prehistoria nos recibió el primer día de clase con un “bienvenidos a
esta fábrica de parados”. Aunque después fue cierto que nos colocamos
todos, durante largos años yo viví cada cosa que hice (la licenciatura, la
tesina, los cursos de doctorado, mi estancia en Cambridge, la tesis) con
la convicción de que era lo último que iba a hacer en Arqueología antes de
dedicarme a otra cosa. Ahora es incluso peor. Pero no puedo denunciar
esta situación sin incurrir en los lugares comunes tan citados en los últimos
tiempos. Por eso intentaré decir, en sentido constructivo, algo distinto.
Porque al tiempo que la situación actual de la política científca española
es la de un desastre sin paliativos, algo hemos debido hacer todos mal.
También los jóvenes. Sólo apuntaré dos ideas. La primera es una falta
real de planifcación y previsión de futuro: hemos querido engañarnos
con un futuro halagüeño para la universidad española y no ver que la
tan esperada como necesaria reconversión universitaria española vendría
33 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
PRÓLOGO
no por el lado de las políticas activas (siempre costosas en términos de
reacciones de los implicados), sino por la jubilación masiva del profesorado
que copó la universidad en la década de los 80. Alguien en algún lado ha
debido pensar ¿para qué me voy a complicar reduciendo departamentos
sobredimensionados en todas partes y procurando la concentración
disciplinar en campus concretos, si dentro de diez años están todos jubilados?
La segunda es que lo que hemos hecho de verdad mal fue reproducir
un sistema agotado, algo que viene a ser como una situación premoderna
en un momento posmoderno, algo que yo denomino Modo -1, en
contraposición con el Modo 1 y Modo 2 de producción de conocimiento
propugnados en un libro clásico de M. Gibbons et al. del 94: si el Modo 2
supera al Modo 1, nuestra “tragedia” es que nuestro sistema académico
español apenas llegaba con propiedad al 1, anclado en los hábitos de las
viejas cátedras. A pesar de los esfuerzos realizados, una mayoría (sobre
todo en Humanidades), ha mantenido el sistema caduco en vez de
consolidar nuevos valores y trabajar por uno nuevo. Pondré dos ejemplos,
de un senior y un junior, para que se vea que las culpas están repartidas.
En septiembre de 2012, en el seno de un curso organizado por la
UIMP sobre “el valor de la excelencia en investigación”, al discutirse
la necesidad de tener en investigación un mercado de trabajo abierto,
no endogámico y dirigido por el reconocimiento de la excelencia,
la responsable de la CRUE se lamentó de cómo podía pedir esto a las
universidades cuando éstas no podían estabilizar a su profesorado joven.
Casi un año después, en un foro de “precarios” apareció
la siguiente crónica personal, más signifcativa si cabe porque,
por lo que parece, la persona que escribe es de Humanidades:
Este mensaje es para deciros que, después de cuatro años siguiendo
el foro, se me acaba la FPI en octubre. Por suerte, [...] la tesis estoy
a punto de concluirla, pero las sensaciones fnales después de estos
cuatro años de trabajo muy duro no dejan de ser contradictorias.
Por una parte, feliz de poder decir que mi tesis está a punto de ser
fnalizada, pero por la otra, totalmente desilusionado ante las negras
perspectivas que me esperan en mi futuro más próximo aquí en
España. Las posibilidades de acceder a un puesto, aunque sea de
asociado en mi universidad, son nulas, y después de mucho analizar
cómo funciona la universidad pública española, me doy cuenta de
que o haces mucho “pasillo” o nunca tendrás una oportunidad; es
decir, “si no tienes padrino, no te bautizas”. En mi caso, mi IP se
ha volcado en la corrección, pero nunca hemos pasado de la mera
34 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
PRÓLOGO
relación profesional: quizás, es por eso que al preguntarle sobre
mis perspectivas en la Universidad hace una semana, me dijo
–con sonrisa socarrona– que ante la falta de plazas, me dedicase “o
bien a ser amo de casa, o bien a vigilar salas de museos contratado
por empresas de trabajo temporal”, [...]. Pero ya no estoy para
eso. Veo que todo este sacrifcio no ha servido para nada. Me he
pasado los últimos 48 meses de mi vida encerrado en un archivo
y escribiendo, pero por lo que veo ha sido en vano. Sinceramente,
me arrepiento de no haber sido más fexible y aprovechar esta beca
como si hubiese sido un “retiro dorado” [...]. No sé cuál será vuestra
experiencia y perspectivas, pero a mí me ocurre que cada vez más
maldigo la hora en que se me ocurrió soñar con ser investigador y
aceptar esta beca. Fue, objetivamente hablando, un tiempo perdido,
a pesar de la farsa que supondrá la próxima lectura de mi tesis.
Son tan comprensibles las dos posiciones, como sintomáticas de lo que
hemos hecho mal. Desde la simpatía y respeto al sueño truncado de
esta persona, el problema (que no es el de él, sino el de muchos, el
de todos) es que no reconoce las insufciencias del sistema universitario
para transformarlo, sino por no poder entrar en él. Lo esencial, que es el
mantenimiento de un reclutamiento endogámico que, de paso, mantiene
muchas otras cosas (adocenamiento, asunción de la tradición heredada,
falta de innovación, seguidismo cuando no servilismo, jerarquías corruptas,
liderazgos científcos inexistentes...), no se cuestiona. Se desea. La
consecuencia es obvia. Aunque la crisis económico-financiera nos
la han montado los poderes viejos, nuestra auténtica crisis social y,
en nuestro caso, académica es ésta: hemos desaprovechado los años de
vacas gordas para constituir un sistema nuevo y con valores renovados;
y ahora que vuelven los años malos, el sistema viejo se reproduce y
refuerza. Cabe la posibilidad de que lo haga hasta el punto de implosión.
Felipe Criado Boado
Profesor de Investigación del CSIC
Director del Instituto de Ciencias del Patrimonio (Incipit)
Consejo Superior de Investigaciones Científcas
35 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
INTRODUCCIÓN
Con el cuarto volumen de la colección Temas y perspectivas de la Historia, la
Asociación de Jóvenes Historiadores (AJHIS) presenta el trabajo generado
en la última edición del congreso que viene organizando anualmente y que
llevó por título Los Lugares de la Historia.
En el año 2010, AJHIS inició este proyecto con un primer encuentro
enfocado a la participación investigadores noveles, que llevaba por título
de El futuro del pasado. Las distintas cuestiones y problemáticas a las que nos
enfrentamos a la hora de abordar el hacer historia y los diversos enfoques
posibles, han sido el punto de partida para proseguir con esta iniciativa.
Por ello, en el año 2011, gracias a la estrecha colaboración con AJHITE,
se organizó un segundo encuentro titulado Razón, utopía y sociedad y un año
después, la tercera reunión giró en torno a Historia, identidad y alteridad.
El objetivo último de estas propuestas era debatir y refexionar sobre
los estudios del pasado y la necesidad de superar la hiper-especialización,
planteando heterogéneos trabajos dentro de un contexto multidisciplinar.
El IV Congreso Interdisciplinar de Jóvenes Historiadores, Los lugares de la Historia,
se celebró durante los días 13 al 15 de marzo de 2013 en la Facultad de
Geografía e Historia de la Universidad de Salamanca. Bajo este título se
abordaron variadas perspectivas de análisis histórico que se centraban en
la interpretación de los diferentes tipos de ‘espacios’ y sus construcciones.
Tuvimos la satisfacción de contar con cinco ponencias marco que introdujeron
los temas abordados posteriormente en el encuentro. Los encargados de
llevar a cabo esta delicada tarea fueron: el primer día, Valentín Cabero
Diéguez, que nos deleitó con su interesante propuesta Territorio y paisaje.
El segundo día, Felipe Criado Boado y Jesús García Sánchez presentaron
distintos planteamientos con los que refexionar sobre el estudio del espacio,
desde una perspectiva arqueológica. El primero de ambos, en Arqueológicas del
paisaje: del terreno al espacio, mostró su visión del paisaje desde una orientación
Volver al Índice
INTRODUCCIÓN
36 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
metodológica completamente actual, y el segundo nos introdujo, con De
vajillas, casas y paisajes. Una refexión sobre el componente espacial del registro arqueológico
de superfcie y metodologías de investigación de la espacialidad en el mundo romano, en
las últimas tendencias en Arqueología aplicadas a la prospección. El tercer
día, Fernando Molina Aparicio intervino con su particular perspectiva
de la dinámica del mundo universitario en Holocausto caníbal. Historiografía,
precariado, universidad y crisis de España, y por último, David Carvajal de la Vega,
con Los espacios de negocio. Refexiones sobre su evolución desde el medievo, aportó
una ponencia que trajo a colación la evolución de la actividad económica a
través de la historia con el apoyo de sus materializaciones físicas en ámbitos
mercantiles, tales como puertos, mercados, etc.
Estas propuestas dieron lugar a la apertura de nueve mesas temáticas
que trataron asuntos tan variados como la dicotomía y la dualidad espacio
urbano/agrario, los espacios domésticos, los públicos y los religiosos, así
como las actividades económicas y sociales plasmadas en el paisaje o el
refejo de esas acciones en la memoria social.
El interés suscitado por las áreas urbanas es algo indiscutible, como
muestra el elevado número de propuestas recibidas. La problemática
histórica que surge de su estudio como realidad social fue planteada en la
mesa Espacio urbano en la que, a través de las exposiciones orales, se pudo
incidir en la evolución de estos centros de organización social.
Habiendo dispuesto un lugar para el espacio urbano, no podíamos
dejar de incluir el espacio agrario, por lo que se habilitó otra mesa en donde
tuvieran cabida todas las propuestas relacionadas con él y fomentar así el
debate. Son muchas las causas por las que no se pueden disociar estos dos
mundos, bien porque eran territorios que pertenecían a las ciudades, bien
porque sirvieron como fuente de abastecimiento de recursos, ya que su
explotación generó una signifcativa fuente de riqueza, bien porque servían
para cobrar tributos desde los centros de poder, etc. Pudimos comprobar
cómo el análisis de ambos genera un diálogo candente que se puede enfocar
desde la multidisciplinariedad, y son también originales en aspectos variados
como los físicos, los materiales, los estructurales, los morfológicos o por las
características propias que imprimieron en sus estructuras los integrantes
de las diferentes culturas que los habitaron. También en ellos se pueden
apreciar los aspectos simbólicos e ideológicos que les hacen interesantes y
distintos.
INTRODUCCIÓN
37 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
Para conocer y entender cómo han ido variando las condiciones de
vida del hombre en las diferentes épocas históricas, se dedicó otra mesa
a los espacios domésticos. Su comprensión nos acerca a escenarios tangibles
en los que analizar cómo se han organizado en las diferentes culturas, la
distribución interna de los inmuebles y las estructuras de habitación, o el
desarrollo de aquellos fenómenos de mayor calado como la acción social,
política y económica, la sociabilización o la creación de múltiples modelos
culturales. Durante la exposición de las comunicaciones se dibujó una
amplia horquilla temporal, que comenzó observando los rastros de los
individuos infantiles en los contextos funerarios de la prehistoria y concluyó
con una ponencia dedicada al s. XX en la que se hizo una revisión basada
en la Historia del Arte y el diseño de interiores. Para llegar hasta ahí, se
fue pasando por temas tan variados como la comparación de los ambientes
absidiales de la arquitectura doméstica en la Augusta Emerita romana o la
revisión minuciosa de los palacios arzobispales compostelanos en época
moderna y, para el siglo XIX, contamos con dos trabajos, que desde los
textos literarios, el estudio de la prensa periódica y de las crónicas sociales
abordaron las esferas de representación femeninas y de sociabilización de
las clases sociales pudientes.
Las comunidades humanas han originado diferentes células de
delimitación territorial a partir de las cuales se ha organizado la sociedad.
Todas estas unidades espaciales, con independencia de su naturaleza
originaria (cultural, económica, geográfca, política…) ofrecen un rasgo
común: son constructos cerrados conformados por fronteras defnidas.
Entendiendo dichas fronteras como un elemento delimitador del espacio,
propusimos otra mesa que centrara el debate en el análisis y comprensión
de los elementos de encuadramiento territorial, así como sus conceptos y
la materialización de las demarcaciones que desde tiempos inmemoriales
se han generado. Por lo tanto, en este bloque dedicado a los límites interiores,
fronteras exteriores se trató de profundizar y de dilucidar cómo fue el desarrollo
de diferentes fronteras, entendiendo que estas evolucionaron a partir de
continuidades y elementos de desarrollo tales como el contacto territorial,
y que dieron lugar a la instauración de diferentes alianzas políticas, sociales,
económicas, etc.
Es una constante en la historia de las relaciones humanas la importancia
concedida al paisaje y al territorio. Estos elementos son reconocidos como
propios por los grupos sociales que los modelaron, imprimiendo en ellos
sus producciones sociales de una manera intencionada o no. Estos productos
INTRODUCCIÓN
38 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
en sí mismos son susceptibles de ser analizados desde una perspectiva
historiográfca. Desde este planteamiento, el paisaje se entendería como un
palimpsesto de realidades sociales materializadas a lo largo de la historia,
las cuales serían incorporadas o eliminadas del entorno en función de la
identidad/alteridad y de la elaboración de su memoria. El laberinto de la
memoria: o cómo la memoria se construye en el paisaje acogió distintas comunicaciones
en las que se analizaban estos elementos identifcadores de las sociedades,
destacando la simbología que encarnaban, no solo en el momento de su
creación, sino en su evolución y transformación posterior. El paisaje y el
territorio se convierten en focos de construcción y deconstrucción de la
memoria condicionada por un contexto espacial.
Los seres humanos, independientemente del momento histórico al que
nos reframos, han dado siempre muestras de una búsqueda de lo divino, de
lo sobrenatural. Pudimos comprobar cómo esa necesidad de la búsqueda
de la espiritualidad se materializó en la creación de espacios reservados
a la divinidad en un recorrido que nos llevó desde la prehistoria de
la península ibérica, pasando por la Antigüedad clásica –la mejor
representada– hasta la Edad Moderna. Este periplo puso de manifesto la
necesidad que siempre ha tenido el hombre de disponer para sus deidades
de lugares específcos en los que llevar a cabo la unión con ellas y desarrollar
las prácticas rituales. Sin lugar a duda, es el templo, ya sea en variante ibérica,
clásica o ya como iglesia cristiana, el espacio que ha centrado la atención de
las comunicaciones. En esta mesa, el análisis de los espacios no se ha limitado,
ni mucho menos, a la mera descripción de dichos lugares, sino que se ha
centrado en la interpretación de la documentación escrita y/o del material
arqueológico disponible para construir unas conclusiones verdaderamente
válidas desde el punto de vista de la investigación histórica.
Asimismo, los espacios imaginarios pueden considerarse un complemento
de la realidad que viven en su cotidianidad los hombres. Son territorios
construidos o inventados, pero que guardan estrechas conexiones con la
realidad y esto les permite dotarles de un verismo y unas características
particulares. Las comunicaciones de esta mesa nos transportan a
algunos ejemplos de estos espacios, cada uno con unos elementos
diferenciadores específcos, como pueden ser la relación con las
construcciones cosmogónicas religiosas, las creadas en contextos literarios
y artísticos o con elementos que los llevan a vincularse con la actividad
lúdica en la actualidad. Los casos estudiados, si bien pertenecen a momentos
temporales alejados entre sí, muestran cómo siempre ha estado presente en
INTRODUCCIÓN
39 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
el imaginario colectivo la capacidad de invención de lugares fcticios sobre
los que proyectar necesidades sociales latentes en la cultura sincrónica al
momento de su creación, ya sea con un fn o con otro.
Tratando cuestiones centrales dedicadas al espacio, resultaba indispensable
crear una mesa titulada Espacio, paisaje y territorio desde la perspectiva de la
Arqueología Espacial, donde se pudieran exponer trabajos relacionados con
esta línea metodológica. Las sociedades pasadas han imprimido en su entorno
distintas huellas defnitorias para comprender su estructura social. En este
sentido, espacio, paisaje y territorio se convierten en elementos propios del
registro arqueológico, y por ende, son múltiples las formas y enfoques desde
los que podemos intentar inferir nuevos datos y modelos arqueológicos,
hasta ahora infravalorados. Como pudimos comprobar gracias a las
refexiones expuestas durante los días del Congreso, existe un amplio debate
en relación a los conceptos teóricos derivados de la Arqueología Espacial. Al
hilo de esto, los investigadores que acudieron, también aportaron un valioso
punto de vista a disciplinas tan interesantes como la Geoarqueología, la
Arqueobótanica, Arqueopalinología; a metodologías de trabajo como
la prospección arqueológica o a concepciones clásicas como el Materialismo
Histórico o el Dialéctico. También contamos con propuestas sobre la
aplicación de nuevas tecnologías al campo arqueológico, como el uso de los
SIG o las reconstrucciones 3D del patrimonio histórico.
La movilidad y los desplazamientos de los grupos humanos llevaron
asociados el tránsito de ideas y de materiales que, por motivos variados,
fueron intercambiados, desechados o valorados. Podemos observar cómo
los artefactos trasportados pudieron ser objetos de la vida cotidiana, del
mundo ritual y es probable que algunos de ellos, por su carácter exótico,
entrañaran un cierto carácter simbólico. Estos factores son de gran relevancia,
ya que abrirían una vía de estudio para el reconocimiento de relaciones
entre los territorios y las personas que los habitaban. La mesa De las ideas
a los materiales: transmisión y transporte aportó una amplia visión tanto por sus
innovadoras ideas, como por su dilatado espectro cronológico, demostrando
cómo la materialidad y el mundo ideológico y simbólico se imbrican y se
trasladan hasta alcanzar nuevos territorios, pudiendo modifcar la vida de los
individuos e incluso generando nuevas maneras de ver un mismo objeto.
También se dedicó un lugar para la exposición y la disertación de diez
pósteres de la mano de sus autores. Los pósteres demostraron la variedad
de temas históricos relacionados con el espacio, pudiendo reseñar de ellos
INTRODUCCIÓN
40 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
su riqueza visual y su calidad. Destacamos igualmente la gran versatilidad
de este formato de difusión científca, pues permite acercarse en cualquier
momento del Congreso a leer los textos y a intercambiar ideas con sus
autores.
Como en jornadas anteriores, este Congreso quiso ser un lugar de reunión
abierto al ámbito académico y científco nacional e internacional, y generar
un punto de encuentro que fomentara la refexión y al debate de diversas
problemáticas y propuestas teóricas y metodológicas. El propósito general
de esta reunión fue el análisis desde distintas perspectivas del concepto de
espacio y de su signifcación, todo ello para ahondar en la comprensión
de las sociedades pasadas.
Para concluir, debemos mostrar nuestro agradecimiento a todos aquellos
que han hecho posible que este Congreso haya podido tener continuidad un
año más. Queremos destacar el apoyo del Decanato, de los Departamentos de
Prehistoria, Historia Antigua y Arqueología y de Historia Medieval, Moderna
y Contemporánea, de la Delegación de Estudiantes de la Facultad por su
especial colaboración, y la labor del equipo que hace que funcione día a día
la Facultad de Geografía e Historia. Todos ellos, con su apoyo emocional,
logístico, económico y la confanza demostrada en el proyecto, nos han
aportado la energía sufciente para que esta iniciativa se hiciera realidad. No
queremos olvidar tampoco al grupo de investigadores que forman parte de
nuestro consejo científco por su respaldo académico, así como al comité
organizador del Congreso, por su laboriosidad y dedicación.
Por último, gracias a vosotros, congresistas, que decidisteis acompañarnos en estos tres
días tan intensos.
José Manuel Aldea Celada
Carmen López San Segundo
Paula Ortega Martínez
Mª de los Reyes de Soto García
Francisco José Vicente Santos
(Coordinadores)
ESPACIO URBANO
RESÚMENES
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RESÚMENES
43 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
LA UTILIZACIÓN IDEOLÓGICA DE LOS ESPACIOS
CLÁSICOS EN LA ROMA MEDIEVAL
1
The Ideological Use of the Classical Monuments in the Medieval Rome
Víctor Úbeda Martínez
Universidad Autónoma de Madrid
RESUMEN: La caída del Imperio Romano de Occidente propició el
enfrentamiento entre diferentes grupos de poder por el control de la ciudad
de Roma, la cual aún conservaba un alto valor simbólico. Tras la Guerra
Gótica (535-554) fue el Papado quien controló el recinto urbano y quien,
además, poseía la propiedad sobre el conjunto de los monumentos clásicos,
los cuales utilizó en su benefcio y para propagar una determinada ideología
política. Es por ello que el objeto de estudio son estos usos, especialmente
en el contexto del conficto entre el Papado y el Sacro Imperio, a propósito
de la superioridad del poder temporal sobre el espiritual y viceversa.
Palabras clave: papado, ideología pontifcia, Constantino, obelisco vaticano,
monumentos de Roma.
ABSTRACT: The fall of the Western Roman Empire caused among power
groups a confrontation for the control of the city of Rome, which still
preserved a high symbolic value. After the Gothic War, the Pope was the
one who controlled the urban area and, moreover, the owner of the set of
classical monuments, which were used on his behalf to spread one particular
political ideology. Hence, this study focusses on these uses, especially within
the confict between the Pope and the Holy Roman Empire, regarding the
superiority of the temporary power over the spiritual one and vice versa.
Keywords: Papacy, Pontifcal Ideology, Constantine, Vatican Obelisk,
Roman Monuments.
1 La elaboración de este texto ha contado con la colaboración de la Dra. Gloria Mora
Rodríguez (UAM), de Natalia Fernández Pérez, de Dalia Fernández Reyes y de Marcos de
Marina Carranza, por lo que aprovecho estas breves líneas para agradecerles su inestimable
ayuda.
RESÚMENES
44 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
LA JUDERÍA DE PALENCIA EN LA EDAD MEDIA
1
The Jewish Quarter of the Middle Ages in Palencia
Gonzalo Pérez Castaño
Universidad de Valladolid
RESUMEN: El objetivo de este artículo es analizar en el contexto de la
ciudad medieval, el asentamiento de los judíos, sus espacios físicos y jurídicos,
sus costumbres, ofcios, religión y sobre todo las relaciones que establecen
con el resto de la sociedad palentina. A su vez veremos la evolución del
urbanismo de la ciudad desde la restauración del obispado en el siglo XI,
hasta los comienzos de la edad moderna, fjándonos en las juderías y aljamas
y en la disputa entre el poder eclesiástico, concejil y monárquico sobre el
grupo hebraico.
Palabras clave: judíos, Palencia bajomedieval, obispo, concejo, dinastía
Trastámara castellana.
ABSTRACT: The aim of this article is to analyze the medieval city in the
context of the Jewish settlement, their urban and legal areas, costumes,
professions, religion and their relationship with the society of Palencia. We
will also examine the evolution of the city planning from the restoration
of bishopric in the 11
th
century to the beginning of the modern age paying
special attention to the Jewish quarter and the dispute between the church,
the council and the monarchic power over the Hebraic group.
Keywords: Jewish, Palencia in the Late Middle Ages, Bishop, Council,
Castilian Trastámara Dynasty.
1 Este artículo forma parte del Trabajo Fin de Máster “Las minorías religiosas en la Palencia
bajomedieval: judíos y mudéjares” del Máster Europa y el Mundo Atlántico: Poder, Cultura
y Sociedad de la Universidad de Valladolid para el presente curso 2012-2013. Quiero
agradecer el apoyo de la profesora Mª Isabel del Val Valdivieso y la ayuda de Sonja
Mujcinovic; así como de Jorge Juan Fernández, Francisco Javier Pérez Rodríguez y Begoña
Villasur Escudero del Museo Arqueológico de Palencia, junto con la disponibilidad de la
profesora Yolanda Moreno Koch de la Universidad Complutense de Madrid, y Julia Crespo
Mancho y Cristina Lión Bustillo para el campo de la arqueología.
RESÚMENES
45 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
LAS MUJERES EN LAS CIUDADES GALLEGAS DE LA BAJA EDAD
MEDIA. ESPACIOS, ACTIVIDADES, RELACIONES Y CONFLICTOS
Women in Galician Towns during Late Middle Ages.
Places, Activities, Relationships and Conficts
Miguel García-Fernández
1
Universidade de Santiago de Compostela
RESUMEN: Las mujeres eran un componente más de la población que vivía
en las ciudades de la Galicia bajomedieval. Sin embargo, la historiografía
urbana no ha prestado sufciente atención a esta evidencia. Por ello, el
objetivo del presente trabajo es analizar la presencia de las mujeres en las
ciudades gallegas de los siglos XIV y XV para descubrir cuál era su papel
en la sociedad medieval. En primer lugar se estudian los lugares de los
vivos, es decir, los espacios en los que residieron y realizaron sus actividades
cotidianas las mujeres gallegas. A continuación, se reconstruye su red de
relaciones sociales –la familia, la comunidad monástica y la vecindad– y se
presta especial atención a aquellas relaciones que terminaron en conficto,
convirtiendo a las mujeres en víctimas o en agentes de la violencia.
Finalmente, se hace una breve referencia a los lugares de los muertos, esto
es, a los espacios de enterramiento elegidos por las mujeres de las ciudades
gallegas de la Baja Edad Media.
Palabras clave: mujeres, Galicia, ciudades, Baja Edad Media.
ABSTRACT: Women were one more group of people that lived in Galician
towns during the Late Middle Ages. However, urban historiography hasn’t
put enough focus on the evidence. Thus, this paper aims to analyse women’s
presence in the towns of Galicia during the 14
th
and 15
th
centuries and
understand their role in medieval society. Firstly, places of the living will
be studied. That is, those spaces where Galician women lived and did their
chores. Secondly, their social network –family, monastic community and
neighbourhood– will be analysed, putting special focus on relationships that
became troubled ones, turning women into victims or into violence makers.
1 El presente trabajo se ha realizado en el marco de nuestro proyecto de tesis doctoral
que estamos desarrollando en la Universidade de Santiago de Compostela al amparo del
contrato predoctoral del Plan gallego de investigación, innovación y crecimiento 2011-2015 (Plan
I2C) de la Xunta de Galicia y, posteriormente, de una beca del Programa de Formación del
Profesorado Universitario (FPU) del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.
RESÚMENES
46 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
Lastly, a brief reference to places of the deceased will be made. That is,
burial places chosen by women living in Galician towns during the Late
Middle Ages.
Keywords: Women, Galicia, Towns, Late Middle Ages.
RESÚMENES
47 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
LA CIUDAD INQUISITORIAL: SANTO OFICIO Y ESPACIO
URBANO EN ÉPOCA MODERNA
The “Inquisitorial City”: Holy Offce and Urban Space
in the Early Modern Spain
Bárbara Santiago Medina
Universidad Complutense de Madrid
RESUMEN: Durante sus más de trescientos años de existencia, la
Inquisición española basó sus actuaciones en el secreto y el oscurantismo.
Las denuncias, los procesos, lo que sucedía en las prisiones o el contenido
de sus archivos, entre otros aspectos, estaban gobernados por la más estricta
confdencialidad, bajo amenaza de incurrir en fuertes penas para aquellos
que la quebrantasen. Sin embargo, frente a esa imagen de una Inquisición
oculta y sombría se encuentra otra de carácter muy diferente: la que quiso
dar de sí misma en público.
El Santo Ofcio siempre estuvo íntimamente ligado al mundo urbano. No
en vano sus distritos jurisdiccionales se articularon en torno a importantes
ciudades, donde tenían su sede los diferentes tribunales, muchos de ellos en
históricos y privilegiados edifcios. La Inquisición utilizaba la ciudad y sus
instituciones, tanto civiles, como eclesiásticas, para ejercer su poder, pero
también como escaparate propagandístico en sus actos más solemnes, tales
como los autos de fe o las publicaciones de edictos, algo más desconocidas
que los anteriores. Sus calles, plazas y templos fueron utilizados para celebrar
diferentes actos y ritos, lo que le granjeará no pocos problemas y rencillas
con diversas autoridades. Asimismo, las urbes constituían una fuente de
ingresos nada desdeñable, pues el Santo Ofcio fue propietario de numerosos
inmuebles y haciendas, que arrendaba a particulares para obtener benefcios
económicos. Y no debe olvidarse tampoco cómo muchos de sus ofciales y
ministros hicieron ostentación de su condición y colocaron en las fachadas
de sus viviendas escudos y blasones, a la vista siempre de sus convecinos,
donde se integraban las armas de la Inquisición, algunos de los cuales han
perdurado hasta nuestros días.
La presente comunicación, en defnitiva, pretende dar a conocer esta
faceta más olvidada del Santo Ofcio en tanto que usuario y articulador del
espacio y la vida urbana durante toda la Edad Moderna.
Palabras Clave: Inquisición española, ciudad, Edad Moderna.
RESÚMENES
48 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
ABSTRACT: For more than three hundred years, the Spanish Inquisition
based its activities on secrecy and obscurantism. Denounces, trials,
documents or what happened at prison were confdential matters and those
who broke the confdentiality were terribly prosecuted. Opposite to this dark
and sinister image, there was another one: the public image the Inquisition
gave of itself.
The Spanish Holy Offce was closely bound to the urban world. Its
jurisdictional districts were articulated through main cities where tribunals
were erected. The Inquisition took advantage of the city and its civil and
religious institutions in order to gain more power and promote its most
astonishing ceremonies, such as the well-known autos de fe. Streets, squares
and churches were used to celebrate rites, which earned the Holy Offce a
lot of antagonism. Likewise, cities were an important source of income,
since the institution owned some properties that were rented to gain rental
incomes. And it’s important not to forget how ministers and familiars placed
the heraldic crest of the Inquisition on their housing façades.
This paper tries to focus on this forgotten facet of the History of the
Holy Offce as user and articulator of urban life and space during the Early
Modern period.
Keywords: Spanish Inquisition, Urban History, Early Modern History.
RESÚMENES
49 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
LOS ESPACIOS DEL PAN EN LA CIUDAD MODERNA:
EL CASO DE PALMA DE MALLORCA
The Spaces for Bread on the Early Modern City: The Case of Palma de Mallorca
Miguel Gabriel Garí Pallicer
1
Universitat de les Illes Balears
RESUMEN: El presente artículo constituye una lectura de aquellos espacios
de la ciudad moderna relacionados con la producción y distribución del
pan. El pan, alimento esencial de las poblaciones mediterráneas desde la
Antigüedad, estaba muy vinculado a la experiencia cotidiana de los habitantes
de las ciudades. Se estudiará el caso concreto de la Ciutat de Mallorca de los
siglos XVI y XVII a partir de documentación variada perteneciente a las
instituciones y a los gremios implicados en el abastecimiento urbano.
Palabras clave: Historia Moderna, historia urbana, historia de la
alimentación, Palma de Mallorca, pan.
ABSTRACT: This paper it is about city’s bread production and distribution
during Early Modern age. Bread, considered the most important food in
the Mediterranean area, was very linked to everyday life of city inhabitants.
It will study the Majorca’s city case during the 16th and 17th centuries
using documentation from the institutions and guilds involved in bread
provisioning.
Keywords: Early Modern History, Urban History, Food History, Palma
(Majorca), Bread.
1 Este artículo ha sido posible gracias a la Beca de Formación de Personal Investigador
concedida por la Conselleria d’Educació, Cultura i Universitats de les Illes Balears cofnanciado por
el Fondo Social Europeo.
RESÚMENES
50 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
LUGARES DE ASISTENCIA Y RECOGIMIENTO. LAS CASAS
DE HUÉRFANAS Y SU IRRUPCIÓN EN EL ENTRAMADO
URBANO COMPOSTELANO MODERNO
1
Places of Assistance and Seclusion. The Orphans’ Houses and their Impact in
Santiago de Compostela of the Modern Centuries
Ana M. Sixto Barcia
Universidad de Santiago de Compostela
RESUMEN: Las instituciones asistenciales como hospicios, asilos u
orfanatos fueron productos estrictamente urbanos y su instalación en las
ciudades modernas dio lugar a una nueva formulación del paisaje urbano. A
pesar de su ubicación en el seno de las ciudades, estos espacios fortifcados
funcionaron en la práctica de manera independiente. Así, se establecieron
como lugares que aislaban a sus moradores del resto de la sociedad, dando
lugar a nuevos espacios de sociabilidad. El asentamiento de las casas de
huérfanas en Santiago de Compostela en el siglo XVII es un ejemplo
paradigmático, pues a través de estos casos es posible constatar las tensiones
sociales existentes por las siguientes razones: el mantenimiento del orden, la
conservación de la infuencia sobre el entorno, la pervivencia de los derechos
frente a las nuevas realidades, etc.
Palabras clave: caridad, huérfanas, sociabilidad, Santiago de Compostela,
Edad Moderna.
ABSTRACT: Welfare institutions like hospices, asylums or orphanages were
strictly urban products and their settlement in the Modern age cities led to
a new formulation of the urban landscape. In spite of being located in the
city center, in practice these fortifed spaces operated in an independent way.
Thereby, they were established as places to marginalize their habitants of
the rest of the society and having new spaces of sociability as a result
of it. The creation of orphan-girl houses in Santiago de Compostela in the
17th century is a good example to analyze, since, through these cases, it is
possible to have access to the social tensions existing among managers of
the space (to maintain the order, to preserve the authority, to defend old
rights against new realities, etc.).
Keywords: Charity, Orphan Girls, Sociability, Santiago de Compostela,
Modern Age.
1 Investigación fnanciada por el proyecto Cultura e identidades urbanas en la Castilla moderna, su
producción y proyecciones, Ministerio de Ciencia e Innovación, HAR2009-13508-C02-02.
RESÚMENES
51 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
ESTRUCTURA OCUPACIONAL EN LA CIUDAD DE MADRID
A TRAVÉS DE LAS MATRÍCULAS PARROQUIALES (1788-1800)
Occupational Structure in the City of Madrid
According to the Parish Registration (1788-1800)
Jorge Pérez León
Universidad de Valladolid
RESUMEN: La ciudad de Madrid, sede de la Corte y centro económico
y fnanciero del Estado español, era a fnales del siglo XVIII una ciudad
en continuo crecimiento, gracias especialmente a la incesante llegada de
inmigrantes procedentes de todos los puntos de la geografía española.
Muchos de ellos pretendieron ser reconocidos como hidalgos en Madrid.
El cruce de datos entre las ocupaciones mencionadas en estos procesos de
admisión y las matrículas parroquiales presentadas para este fn proporciona
interesantes hipótesis de trabajo así como un ejemplo metodológico para
el estudio de la estructura ocupacional y de las pautas de residencia de la
población madrileña de fnales de la centuria.
Palabras clave: Madrid, matrículas parroquiales, hidalguía, ocupación,
domicilio.
ABSTRACT: The city of Madrid, the venue of the court and the Spanish
economic and fnancial center, was at the end of XVIII Century a city of
constant development, especially due to the incessant arrival of immigrants
from all over Spain. Many of them tried to obtain recognition as hidalgos
in Madrid. The exchange of data between the occupations mentioned in
these processes of admission and the parish registration presented for this
purpose provide interesting hypotheses and a methodological example to
study the occupational structure and the rules of residence of the population
of Madrid at the end of the Century.
Keywords: Madrid, Parish Registration, Hidalguía, Occupation, Place of
Residence.
RESÚMENES
52 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
GÉNESIS Y DESARROLLO HISTÓRICO DE UN BARRIO
BURGUÉS DEL SIGLO XIX: DEL BOSQUE REAL DEL CASTILLO
DE BELLVER AL BARRIO DE EL TERRENO DE PALMA
(ILLES BALEARS)
1
Origin and Historical Development of a Bourgeois District in the Nineteenth
Century: from the Royal Forest of Bellver Castle to the District of El Terreno
in Palma (Balearic Islands)
Júlia Roman Quetglas
Universidad de las Islas Baleares
RESUMEN: Nuestra propuesta tiene como objeto de estudio la génesis y
la evolución urbana, arquitectónica y paisajística del barrio de El Terreno
de Palma (Mallorca). Se trata de analizar la transformación de un paisaje
productivo y de interés estratégico militar, de propiedad real desde el
siglo XIII y vinculado al castillo de Bellver, en la formalización de un
paisaje urbano durante el siglo XIX. El emplazamiento geográfco y la
vocación de recreo fueron determinantes en la construcción de un paisaje
peculiar, derivado tanto de la compleja estructura urbana como por el del
carácter caprichoso de su arquitectura. A partir del último tercio del siglo
XIX, el atractivo barrio de segundas residencias de la burguesía local se
convirtió en lugar de encuentro de los artistas e intelectuales españoles y
europeos, propiciando con ello el surgimiento del primer centro turístico
de Mallorca. Todo ello ha derivado en la conformación de un paisaje de
alto valor histórico, cultural y patrimonial. A partir de la segunda mitad
del siglo XX se inició un proceso de degradación que, en la actualidad, se
intenta reconducir. Se impone, por tanto, la necesidad de aportar una
revisión histórica y de identifcar los elementos naturales, arquitectónicos
y constructivos de interés patrimonial. En esta comunicación se presentan
los primeros resultados del estudio. Para ello se han consultado los
expedientes sobre Bellver conservados en Patrimonio Nacional, en el
Archivo General de Palacio (AGP) y en el Arxiu del Regne de Mallorca
(ARM), así como las licencias de obras y proyectos arquitectónicos
conservados en el Arxiu Municipal de Palma (AMP).
Palabras clave: Bellver, Palma, paisaje, urbanismo, siglo XIX.
1 Este estudio forma parte del proyecto I+D+i Cambios y continuidades en el hábitat y en la
utilización del territorio en épocas de transición desde la edad media hasta nuestros días. Análisis del
paisaje y sociedad (Referencia HAR2012-35022), vinculado a la Universitat de Lleida y dirigido
por el Dr. Jordi Bolòs Masclans.
RESÚMENES
53 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
ABSTRACT: Our proposal aims to study the origin and evolution of
the urban layout, the architecture and the landscape of the district of El
Terreno in Palma (Mallorca). We analyze the transformation of a productive
landscape of a military strategic interest, owned by the Crown since the
thirteenth century and associated to Bellver Castle into an urban landscape
during the Nineteenth Century. The geographic location and the leisure
pursuit were fundamental in building a distinctive landscape, arising from
both the complex urban structure as the whimsical nature of its architecture.
From the last third of the nineteenth century, the attractive neighborhood of
holiday homes of the local bourgeoisie, became a meeting place for Spanish
and European artists and intellectuals, thus contributing to the emergence
of the frst holiday resort of Mallorca. In conclusion, all these factors have
led to the creation of a landscape of high value in historic, cultural and
heritage terms. From the second half of the Twentieth Century a process of
degradation was undertaken which, at present, is trying to get redirected. It
is imperative, therefore, the need to provide a historical review and identify
the natural, architectural and constructive elements of a patrimonial interest.
To that effect all fles from the National Heritage Archives, the Kingdom of
Mallorca Archive, and the documents of protected areas kept in the Military
Archive of Palma as well as the building permits and the architectural
projects of the Municipal Archive of Palma have been thoroughly studied.
Keywords: Bellver, Palma, Landscape, Urban Layout, Nineteenth Century.
RESÚMENES
54 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
LA BELLA EASO Y LUTECIA BAILE DE ESPEJOS
Y SIMETRÍAS IMPOSIBLES. ARQUITECTURA
Y URBANISMO DE DONOSTIA, 1813-1920
La Belle Donostia and Lutella Set of Mirrors and Impossible. Architecture and
Urban Planning of Donostia, 1813-1920
Berta Etxeberria Arquero
Universidad del País Vasco
RESUMEN: Tras un breve análisis sobre la revolución urbana del siglo XIX,
nos detendremos en los modernizadores trabajos que se llevaron a cabo en
París durante el II Imperio. La parte central de esta comunicación, no obstante
se centra en la infuencia que ejerció la capital francesa en la confguración
del San Sebastián moderno. Así, atenderemos el infujo sostenido por el país
galo desde inicios del siglo XIX hasta 1920 en la arquitectura y el trazado
donostiarra. Insistimos especialmente en la tesis de que si bien la infuencia
francesa resultó notable, no alteró la identidad easonense.
Palabras clave: Urbanismo, arquitectura, París, San Sebastián, 1813-1920.
ABSTRACT: After a brief discussion over the urban revolution in the
nineteenth century, we’ll focus on the modernizing jobs that took place in
Paris during the Second Empire. The central part of this paper, however,
centers on the infuence that the French capital exercised in shaping the
modern San Sebastián. Thus, we will analyze the sustained infuence held
by France since the beginning of the Nineteenth Century until 1920 in San
Sebastian’s urban architecture and urban planning. We especially want to
lay stress on the following thesis: even though the French infuence was
remarkable, it did not alter the San Sebastián identity.
Keywords: Urban Planning, Architecture, Paris, San Sebastian, 1813-1920.
RESÚMENES
55 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
LA GEOGRAFÍA REPUBLICANA EN MADRID, 1875-1890.
MOVILIZACIÓN POLÍTICA, ORGANIZACIÓN
Y ESPACIO URBANO
Republican Geography in Madrid, 1875-1890.
Mobilization, Politic, Organization and Urban Space
Óscar Anchorena Morales
1
Universidad Autónoma de Madrid
RESUMEN: La restauración borbónica supuso el desmantelamiento de las
estructuras políticas republicanas –partidos, asociaciones y diarios– en un
régimen que se abre desde la dictadura a un cierto liberalismo entre 1875
y 1890. El presente trabajo analiza la reconfguración del tejido asociativo
republicano en la ciudad de Madrid y la movilización política plasmada
en el empleo del espacio urbano. Así, se busca en el uso de los diferentes
“lugares republicanos” de la capital –redacciones de periódicos, cafés y
casinos o residencias de los líderes– y en el de los espacios públicos que
los republicanos trataron de apropiarse en sus manifestaciones, la relación
entre la movilización política, la sociabilidad republicana y la geografía de la
ciudad de Madrid.
Palabras clave: republicanismo, movilización, espacio urbano, Madrid,
organización política.
ABSTRACT: The return of the Monarchy in Spain implied the destruction
of all republican structures –political parties, societies and newspapers– in a
political regime that moved from dictatorship to a kind of liberalism in the
period 1875-1890. In this essay my goal is to analyze the reconfguration of
the republican social network and political movement in Madrid, focusing
in the use of urban space. I show connections among different places such
as cultural centers, cafés, private residences, newspaper’s head offces and
the political struggle against conservative governments and in pursuit of
democracy developed by republicans in Madrid.
Keywords: Republicanism, Political Movement, Urban Space, Madrid,
Political Organization.
1 Becario FPU, Departamento de Historia Contemporánea.
RESÚMENES
56 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
ATENTADOS Y HUELGAS. LA CONSTRUCCIÓN DE ESPACIOS
DE SOBERANÍAEN EL MOVIMIENTO LIBERTARIO
(1930-1936)
Attacks and Strikes. Buildings Spaces in Movement Libertarian (1930-1936)
José Manuel Lafoz Aranda
Universitat Autònoma de Barcelona
RESUMEN: El espacio público ha sido testigo y protagonista de muchas
de las protestas y movilizaciones del periodo de entreguerras. Por esta razón
ha ejercido una fuerte infuencia en la creación de una identidad propia de
los que allí se manifestaban. En este análisis nos vamos a centrar en la
infuencia que tiene el espacio en la conformación de una identidad obrera
primero, y como la cultura libertaria se sirve de los marcos culturales creados
por estos para asentarse en sus barrios. Así pues, centrándonos en los casos
de Barcelona y Zaragoza, y estableciendo nexos de unión con Madrid, vamos
a tratar de mostrar en el contexto de los años 20 y 30, la importancia real y
simbólica de las movilizaciones que en este espacio se dieron lugar, y cómo
se convirtió en el espacio necesario para que los libertarios estableciesen su
área de soberanía en sus luchas.
Palabras clave: movimiento obrero, libertarios, anarcosindicalismo, toma
de la calle.
ABSTRACT: The public space has been witness and protagonist of
many protests and movilizations during the Inter-war period. Due to this,
it has infuenced greatly in the formation of an own identity among the
ones protesting. In this analysis we focus in the infuence that space has
in the conformation of a working-class identity, and how libertary culture
takes advantadge of the cultural frames created by them to settle down in
the quarters. Hence fore, focusing in Barcelona and Zaragoza cases, and
stablizing a link with Madrid, we Will try to show in the context of the 20s
and 30s, the real and symbolic importance of these movilizations, and how
it became the necessary space for the libertarians to settle their soberany
space in their political struggles.
Keywords: Labour Movement, Libertarian, Anarchosindicalism, Battle for
the Streets.
RESÚMENES
57 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
VISIONES DEL ESPACIO URBANO
EN EL FASCISMO ESPAÑOL
Visions of the Urban Space in Spanish Fascism
Miguel Alonso Ibarra
Universitat Autònoma de Barcelona
RESUMEN: El objetivo del presente artículo es elaborar, desde la
perspectiva de la militancia fascista, un análisis del proyecto regenerador,
modernista y revolucionario que el fascismo planteaba, a través del estudio
de las visiones del espacio urbano, y su contrapunto situado en el espacio
rural. Un espacio urbano percibido como cuerpo enfermo del tejido social-
nacional, necesitado de una operación de proflaxis para, una vez sanado,
situarlo como un pilar central de la nueva realidad fascista.
Palabras clave: fascismo, espacio urbano, espacio rural, degeneración,
reespañolizar.
ABSTRACT: The aim of this article is to develop, from the perspective
of the fascist militancy, an analysis of the regenerating, modernist and
revolutionary project that the Spanish fascism brought up, through the
study of the visions of the urban space, and its counterpoint situated in
the rural space. An urban space perceived as the sick body of the social-
national fabric, needing a prophylaxis operation in order to, once healed,
place it as one of the central pillars of the new fascist reality.
Keywords: Fascism, Urban Space, Rural Space, Degeneracy, Rehispanicize.
RESÚMENES
58 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
ALBACETE, LA CIUDAD DIVIDIDA. ESPACIO URBANO
Y PARTICIPACIÓN CIUDADANA DURANTE
LA TRANSICIÓN
Albacete, the Divided City. Urban Space and Citizen Participation
during the Spanish Transition
Javier Alejandro León Casas
(SEFT-UCLM)
RESUMEN: La presente comunicación pretende ampliar el conocimiento
histórico sobre el Albacete de los años 70, ofreciendo un ejemplo de cómo
una ciudad media se enfrentaba a los retos que la salida del franquismo
implicaba, a través de la metodología de la Historia del tiempo presente,
el empleo de fuentes bibliográfcas, hemerográfcas y orales, y una especial
atención a la cultura como ámbito de estudio. La mejora del espacio urbano,
cuestión que enlaza las preocupaciones de las asociaciones de vecinos con los
objetivos de los partidos políticos de izquierda, puede ser el eje argumental
que explique buena parte de lo acontecido en aquellas fechas.
Palabras clave: Albacete, Transición, espacio urbano, asociaciones de
vecinos, partidos políticos, Democracia.
ABSTRACT: The current report tries to improve the historic knowledge
about Albacete during the 70’s, offering an example of how a medium city
faced the challenges that the end of the Francoism entailed, through the
methodology of the History of the Present, the use of bibliographical,
periodicals and oral sources, and paying special attention to culture as
feld of study. The improvement of the urban space, a question that links
the problems of the neighborhood associations with the objectives of the
left-wing parties, could be the catalyst idea that explains in large part what
happened in those days.
Keywords: Albacete, Spanish Transition, Urban Space, Neighborhood
Associations, Political Parties, Democracy.
RESÚMENES
59 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
EL PARKOUR Y SUS LUGARES: ENTRE ASENTAMIENTO
Y EXPLORACIÓN
Parkour and its Places: between Settlement and Exploration
Carlos Javier Ferrero Martínez
1
Universidad de Salamanca
RESUMEN: Desde fnales de los años ochenta del siglo pasado ciudades
de todo el mundo están siendo exploradas bajo la óptica del parkour. En
cada nuevo lugar donde una comunidad de traceurs nace, sus espacios
comienzan a ser transformados, llenados por una dinámica de movimiento
que convierte en un lapso sus inertes bancos, sus duros muros y sus frías
barandillas. Mediante el registro y la publicación de materiales a través de
Internet –importante desde sus orígenes, como la manera de entender la
temprana difusión de la actividad desde la periferia parisina logrando llegar
a lugares de todo el globo– se ha conseguido que muchos de esos lugares
pasen a ocupar un puesto notorio dentro del mapa del parkour; destapando
con ello una problemática en torno a esos emplazamientos ya que, si bien
puedan ser propicios para la disciplina, los traceurs deben ser capaces de
transcender a ellos y seguir explorando y descubriendo nuevas posibilidades
allí donde vayan, demostrando la adaptabilidad del cuerpo en movimiento
como principio básico de la actividad. Se tratará en esta comunicación de
indagar sobre cómo algunos de estos espacios que, en sí, pasan desapercibidos
para la mayoría de la población de una ciudad, se muestran como lugares
interesantes y de gran estímulo para el colectivo de traceurs, que los
utilizan como zonas de entrenamiento y de diversión. Se abordará el
ejemplo particular de Lisses, punto de nacimiento de esta disciplina, y su
transformación en “centro de peregrinaje” para jóvenes de todo el mundo
con núcleo en la Dame du Lac. Asimismo se pondrá en valor una actividad
que trata de explorar el entorno en busca de oportunidades de movimiento
y de expresión corporal escapando de la rigidez de las estructuras urbanas,
convirtiendo esos espacios en lugares donde la imaginación puede volar y
desarrollarse libremente.
Palabras clave: parkour, exploración, lugares, Lisses, La Dame du Lac.
1 Becario investigación (FPU).
RESÚMENES
60 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
ABSTRACT: Since the late eighties of the past century, cities all over the
world have been explored under the view of Parkour. In each new place
where a traceurs community is born, their places begin to be transformed,
flled with a dynamic motion that converts in a lapse their motionless
benches, their hard walls and their cold handrails. By flming and
publishing materials through the Internet –important in their origins,
as the way to understand the quick diffusion of the activity from the
Parisian outskirt to the rest of the world– it has achieved that many of
this milieu pass to occupy a notorious position within the parkour map;
thereby uncovering a problematic about those locations since, although, it
could be conducive for the discipline, traceurs must be able to transcend
them and keep exploring and discovering new possibilities wherever they
go, demonstrating the adaptability of the body in motion as a basic principle
of the activity. It will be discussed, in this paper, to look into about how
some of these spaces that, in itself, unnoticed for most of the population
of a city, are shown as interesting places and of great encouragement to the
collective of traceurs, who use them as areas for training and playing. It will
be approached the particular example of Lisses, birthplace of the discipline,
and its transformation into “pilgrimage centre” for young people around
the world with centre in la Dame du Lac. Also will value an activity that tries
to explore the environment in looking for opportunities of movement and
body expression escaping from the rigidity of urban structures by converting
those spaces in places where the imagination can fy and develop freely.
Keywords: Parkour, Explore, Place, La Dame du Lac, Lisses.
EL LABERINTO DE LA MEMORIA:
O CÓMO LAMEMORIA SE CONSTRUYE
EN EL PAISAJE
RESÚMENES
RESÚMENES
63 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
EL CENOTAFIO DE MAXIMILIANO I: LA MEMORIA
DINÁSTICA, POLÍTICA Y TERRITORIAL A TRAVÉS
DE LOS MONUMENTOS FUNERARIOS REALES
The Cenotaph of Maximilian I: Dynastic, Territorial and Political Memory
through Royal Funerary Monuments
Rocío Martínez López
Universidad Autónoma de Madrid
RESUMEN: A lo largo de toda la Historia, las últimas moradas de los
distintos miembros de las casas reales europeas se han ideado, planifcado
y construido para transmitir a sus contemporáneos y a la posteridad una
idea muy concreta y muy meditada del poder y la importancia tanto del
difunto que allí reposaba como de la familia o dinastía a la que pertenecía.
De la misma manera, los monumentos funerarios constituían elementos
de representación del poder, de legitimación dinástica y de reivindicación
capitales dentro de la cultura visual de la Edad Moderna. El cenotafo de
Maximiliano I en la iglesia de la corte (Hofkirche) de Innsbruck es un gran
ejemplo de un monumento funerario concebido para legar a la posteridad
una memoria gloriosa del poder político, territorial y casi sagrado de la
familia Habsburgo y del propio Maximiliano, donde todo tiene un signifcado
político y dinástico muy concreto y donde nada ha sido dejado al azar.
Palabras clave: Maximiliano I, Hofkirche, Innsbruck, cenotafo, genealogía.
ABSTRACT: Through all ages, the resting place of the kings and queens of
Europe had been imagined, studied and built with one idea in mind: to give
to their contemporaries and the future generations a specifc image of the
power and greatness that the deceased (and his or her family) had in life. At
the same time, a funerary monument was a very important way to represent
power and to legitimate territorial and dynastic claims in the Early Modern
Europe. Emperor Maximilian I’s cenotaph in the court church (Hofkirche)
of Innsbruck is a great example of a funerary monument designed to convey
to posterity the glorious memory of the political, territorial and dynastic
power of the House of Habsburg, in which everything was carefully planned
to achieve that objective.
Keywords: Maximilian I, Hofkirche, Innsbruck, Cenotaph, Genealogy.
RESÚMENES
64 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
LA BATALLA DE TALAVERA (27-28 JULIO DE 1809):
UN PAISAJE PARA LA MEMORIA
The Battle of Talavera (27-28 July 1809): A Landscape for Memory
Sergio de la Llave Muñoz
Investigador independiente
RESUMEN: Se aborda la relación existente entre paisaje bélico, memoria
colectiva e identidad generada en torno a la Batalla de Talavera (27-28 de julio
de 1809). Serán examinadas diferentes manifestaciones que recuerdan citada
efeméride sobre el paisaje del campo de batalla y en el paisaje urbano de
Talavera de la Reina, entre las cuales destacan varios espacios que formaron
parte y condicionaron el transcurso de la batalla y varios monumentos
elevados a lo largo de dos centurias con el fn de guardar la memoria de
una batalla donde el ejército aliado obtuvo una victoria sobre el ejército
napoleónico, y cuyo resultado llegó a servir como elemento de orgullo e
identidad nacional.
Palabras clave: geografía de la memoria, Guerra de la Independencia,
memoria histórica, paisaje urbano, Talavera de la Reina.
ABSTRACT: The relationship between war landscape, collective memory
and identity generated regarding the Battle of Talavera (July 27-28, 1809) is
presented. Different memories about the landscape around the city will also
be examined, among which are several spaces that took part and conditioned
the course of the battle, as well as several monuments raised over two
centuries in order to keep the memory of a battle where the allied army
obtained a victory over Napoleon’s army, the result coming to serve as an
element of national pride and identity in nineteenth-century Spanish society.
Keywords: Geographical Memory, Peninsula War, Historical Memory, City
Landscape, Talavera de la Reina.
RESÚMENES
65 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
LOS PROCESOS MIGRATORIOS COMO
CATALIZADORES DE CONSTRUCCIÓN DE PAISAJES
NOSTÁLGICOS: EL CASO DE PEDRO MARÍA OTAÑO
(ZIZURKIL-GIPUZKOA, 1857-ARGENTINA, 1910)
Migration Process as Catalysts of Nostalgic Landscape Contruction: The Case of
Pedro Maria Otaño ( Zizurkil, Guipuzcoa, 1857- Argentina 1910)
Luzia Alberro Goikoetxea
Universidad de Deusto
RESUMEN: En esta comunicación pretendemos ilustrar el proceso de do-
tación de sentido de los lugares habitados que realizó Pedro María Otaño
(1857-1910), literato natal de Zizurkil (Gipuzkoa), a raíz de sus viajes migra-
torios a Argentina. En sus composiciones en verso hace referencia a su casa
en Zizurkil, la ciudad de San Sebastián –en la cual vivió por un tiempo–, la
provincia de Gipuzkoa, “Euskal-Erria” –término que él utilizaba–, España,
la Pampa Argentina, etc. En los albores del nacionalismo vasco, Pedro María
Otaño, de familia liberal, republicano convencido, y afín al nacionalismo de
Sabino Arana al fnal de su vida, ofrece además especial interés por el pro-
ceso ideológico que vivió. Se pueden observar las conexiones e infuencias
ideológicas en la producción de su discurso (estudio que dejaremos para otra
ocasión), pero el análisis en profundidad del mismo (más allá del análisis en
términos políticos exclusivamente), resulta muy sugerente en cuanto al tema
principal que nos atañe (construcción de la memoria a través del paisaje).
Palabras clave: paisaje, memoria, emigración, nostalgia, P.M. Otaño.
ABSTRACT: In this paper we want to explain the life process of Pedro
María Otaño (1857-1910), a man of letters. He was born in Zizurkil (Gipuz-
koa), but he emigrated to America three times. He died in Rosario, Argenti-
na. In his compositions he talks about Zizurkil, the town near San Sebastian,
where he lived for some years, Gipuzkoa, the Basque Country, Spain, the
Pampa in Argentina... At a time when Basque nationalism was being formed
Pedro María Otaño, who came from a liberal family, was a republican and at
the end of his life a nationalist. The analysis of his discourse is very interest-
ing because of his political implications, and also in relation to the construc-
tion of memory based on the landscape.
Keywords: Landscape, Memory, Emigration, Homesickness, P.M. Otaño.
RESÚMENES
66 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
SIMBOLISMO Y LUGARES DE MEMORIA:
EL ÁRBOL DE GERNIKA
Symbolism and Memory Sites: The Tree of Gernika
1

Aurora Madaula Giménez
2
Universitat de Barcelona
RESUMEN: La memoria simbólica a menudo ayuda a construir los
imaginarios nacionalistas. Desde mediados del siglo XIX, el Árbol de Gernika
se convirtió en el principal referente simbólico del Código vasco de las leyes
y por extensión en el símbolo de las libertades vascas. El Árbol de Gernika,
erigido en símbolo de los Fueros históricos de los vascos, con el tiempo, ha
ido transformándose en un lugar de conmemoración, un lugar de memoria.
Bajo la dictadura de Franco se convirtió en el símbolo de los derechos
nacionales vascos relacionados con los principios de la democracia. La
Transición y la creación de la comunidad autónoma en 1979, fnalmente
consolidó la herencia histórica de ese lugar. Este artículo se centra en el
Árbol de Gernika como un ejemplo etno-simbólico de la construcción de
la memoria nacional vasca, midiendo su resistencia frente al nacionalismo
español.
Palabras clave: simbolismo, lugar de memoria, conmemoración,
nacionalismo vasco, identidad.
ABSTRACT: The symbolic memory sometimes helps to build a nationalist
imaginary. Since the mid-nineteenth century the Tree of Gernika became
the principal symbolic reference of the Basque code of laws and, by
extension the symbol of the Basque freedoms. The Tree of Gernika
as a representation of the historical Basque laws has turned into a
commemoration place and into a lieu de mémorie. Under Franco’s dictatorship
it became the symbol for Basque national Rights related to democracy
principles. The Transition to Democracy and the creation of the autonomous
community in 1979 fnally consolidated the historical heritage of that place.
This paper focuses on the Tree of Gernika as an example of ethno-symbolic
building of the Basque national memory, measuring its strength in front of
the Spanish nationalism.
Keywords: Symbolism, Site of Memory, Commemoration, Basque
Nationalism, Identity.
1 Para la elaboración de este artículo recibí una ayuda de investigación del CONCA del
Department de Cultura de la Generalitat de Catalunya.
2 GRENPoC. Cátedra Josep Termes.
RESÚMENES
67 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
¿LA CÁRCEL COMO LUGAR DE MEMORIA?
HERRERA DE LA MANCHA 1979-1990
1
Does the Jail as Place of Memory? Herrera de La Mancha (1979-1990)
Eduardo Parra Iñesta
Universidad de Castilla-La Mancha
RESUMEN: El historiador francés Pierre Nora acuñó en los años ochenta el
concepto de lieux de memoire. Atañe a los espacios que evocan un determinado
relato histórico y que sirven para fjar los discursos que el poder establece.
En este artículo pretendemos explorar la cárcel como lugar de memoria,
atendiendo al ejemplo de la prisión Herrera de la Mancha, cárcel de máxima
seguridad activa desde 1979. En concreto, queremos estudiar el diálogo de
visiones enfrentadas, generadoras de memoria, que se estableció en esta
prisión durante la década de 1980. Por un lado, los presos de organizaciones
armadas, como ETA, que son sometidos a un duro trato penitenciario en una
cárcel que se situaba como paradigma de la reforma penitenciaria española.
Por otro, la visión de un sector de la sociedad, que ve en estos presos lo
peor de la sociedad, que debe ser apartado de la misma en un lugar angosto,
así como las poblaciones circundantes, que vieron como se trasladaban a
peligrosos presos cerca de sus hogares.
Palabras clave: lieux de memoire, Herrera de la Mancha, presos de ETA,
reforma penitenciaria, memoria histórica.
ABSTRACT: The French historian Pierre Nora defned in the eighties the
concept of lieux de memoire. It referes to the space that evokes a particular
historical narration and it is used to set the discourses that the power
establishes. In this article we are going to explore the prison as a place of
memory, taking into account the example of the prison located in Herrera
de la Mancha, which is known as the maximum active security prison since
1979. Specifcally, we are going to focus on the dialogue of confronted
visions which took place in this prison in the 1980s: On one side, we fnd
prisoners from armed organizations such as ETA, who are determined to
harsh treatment in a jail prison depicted as a paradigm Spanish prison refom.
1 Esta comunicación forma parte del proyecto de investigación HAR2010-14845
(fnanciado por el Ministerio de Ciencia e Innovación), del cual es investigador principal el
profesor Pedro Oliver Olmo (Universidad de Castilla-La Mancha).
RESÚMENES
68 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
On the other side, we fnd the vision of a sector of society who considers
these prisoners as noxious to the society. They must be moved from these
societies and from the surrounding populations to a narrowed place, as they
saw how dangerous prisoners were moved in order to be closer to their
homes.
Keywords: Lieux de memoire, Herrera de la Mancha, ETA Prisoners,
Penitenciary Reform, Historical Memory.
RESÚMENES
69 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
TORINO 1961: UNA CITTÀ TRA IMMIGRAZIONE E NAZIONE
Turín 1961: una ciudad entre inmigración y nación
Michelangela Di Giacomo
Universidad de Siena
AnnaRita Gori
ICS Universidad de Lisboa
RIASSUNTO: La relazione affronta il concetto di identità nazionale
attraverso il caso di Torino come luogo geografco e culturale. Si centra
sul suo sviluppo negli anni Sessanta, osservando un aspetto politico-sociale
(relazione tra i movimenti operaio e sociale e la gestione dell’immigrazione
nel quadro di uno spazio urbano in espansione) e uno teorico-culturale (le
esposizioni per il Centenario dell’Unità del 1961 come un’occasione per
rifettere sul concetto di “essere italiani”).
Parole chiave: Torino, Identità Nazionale, Partiti politici, Migrazioni,
Esposizioni.
ABSTRACT: The paper aims to retrace the idea of national identity
throughout the case study of Turin, as a geographical and cultural territory.
It focuses on the evolution of the city during the Sixties. It considers a
social and political aspect (the relationship between social and political
movements and migrations within the urban space) and a theoretical and
cultural one (the exhibitions for the Jubilee of the Unity of Italy as a moment
to refect about the concept of being Italians).
Keywords: Turin, National Identity, Political Parties, Migrations, Exhibitions.
RESUMEN: La ponencia afronta el concepto de identidad nacional a
través del caso de Turín como lugar geográfco y cultural. Se centra en
su desarrollo en los años sesenta, observando un aspecto político-social
(relación entre movimientos obreros y sociales y gestión de la inmigración en
el marco del creciente espacio urbano) y uno teórico-cultural (las exposiciones
para el Centenario de la Unidad de 1961 como una ocasión para refejar sobre el
concepto de ser Italianos).
Palabras clave: Turín, identidad nacional, partidos, migraciones,
exposiciones.
RESÚMENES
70 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
EL ESPACIO MATERIAL DE NUESTRO PATRIMONIO
INMATERIAL: LAS MÁRGENES DEL TORMES A SU PASO
POR SALAMANCA
The Material Landscape of our Immaterial Heritage:
The Tormes’ Riversides of Salamanca.
José Manuel Aldea Celada
1
Universidad de Salamanca
Clara Hernando Álvarez
Universidad de Salamanca
Almudena Ojeda Torrero
Investigadora independiente
Alejandra Sánchez Polo
1
Universidad de Salamanca
RESUMEN: Las historias locales suelen estar focalizadas en los procesos
constitutivos de las ciudades, en las que la conformación de su espacio urbano
queda restringida a los centros históricos. Sin embargo, existen “otras”
historias, las de los habitantes a extramuros, arrabales o periferias de las
ciudades que son olvidadas, no solo por quienes han escrito la historiografía
de esta ciudad, sino también desde determinadas políticas actuales que están
convirtiendo estos lugares en objeto de atracción turística, ocio y recreo,
mientras son vaciados de contenido social e histórico.
En este trabajo proponemos re-construir y hacer visible la historia de
un espacio salmantino poco estudiado por los especialistas: las antaño
populosas riberas del Tormes a su paso por Salamanca. A partir de los restos
materiales presentes y ausentes, se han desarrollado dos vías de trabajo
complementarias: por un lado, haciendo labor de archivo documental y
fotográfco de determinados enclaves signifcativos de los márgenes. La
segunda, dando voz propia a los agentes sociales, los “otros” participantes
activos en la historia de la ciudad, cuyas experiencias están a punto de
desaparecer de no ser registradas. El objetivo fnal es revalorizar estos
espacios al tiempo que refexionar, cómo y por qué ciertos espacios de la
ciudad han ido cambiando a través del tiempo, y cómo estos cambios son
apreciados por los agentes involucrados en ellos.
Palabras clave: arqueología, materialidad, patrimonio inmaterial, historia
oral, memoria social, ciudad.
1 Investigadores predoctorales PIRTU (JCYL/FSE).
RESÚMENES
71 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
ABSTRACT: Local histories, are often focused on the confgurative
processes of cities, which are restricted to the historic centre. However,
there are “other” histories, those of people living outside the city, in the suburbs
and the periphery. These histories are being forgotten, not only by historic
writers, but also by local administrations, whose current policies are turning
these places into objects of touristic attraction, leisure and recreation, while
leaving them empty of social and historical content.
In this paper we intend to re-build and make visible the history of a
space of Salamanca which has not received much attention by scholars: the
once populous banks of the Tormes river as it passes through Salamanca.
From the present and absent material remains, we have developed two
complementary ways of working: frst, an archive and photographic work
on signifcant spaces within the so-called peripheries. The second is an
ethnographic research within the community in order to give voice to
different social agents, the “other” active participants in local history, whose
experiences are about to disappear if not registered.
The ultimate aim is to highlight these spaces while thinking, about how
and why these spaces of the city have changed over time and how these
changes are steemed by the agents who are involved.
Keywords: Archaeology, Materiality, Intangible Cultural Heritage, Oral
History, Social Memory, City.
DE LAS IDEAS A LOS MATERIALES:
TRANSMISIÓN Y TRANSPORTE
RESÚMENES
RESÚMENES
75 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
DAR Y RECIBIR. RASTREANDO LA NECESIDAD
DE INTERCAMBIO EN LAS PRIMERAS SOCIEDADES
Giving and Receiving. Tracking the Need for Exchange in the First Human Societies
Miguel Carrero Pazos
Universidad de Santiago de Compostela
Miguel Busto Zapico
Universidad de Granada
RESUMEN: Con la presente comunicación pretendemos refexionar acerca
de la necesidad de intercambio en las primeras sociedades del pasado. La
arqueología desde sus inicios ha ofrecido amplio testimonio de la existencia
de estos intercambios entre individuos o grupos desde las primeras etapas
humanas, pero un gran número de estudios no se han preguntado el por
qué de estos intercambios, sino que los han señalado y estudiado desde
otras perspectivas. Lo que planteamos aquí es profundizar en ese por qué.
Por un lado podemos ligar dicho intercambio de bienes a la supervivencia
tanto del individuo como del grupo. La explicación se hace más compleja
si lo ligamos al afanzamiento de los lazos sociales o territoriales. Por otro
lado podemos estar ante una manera de socialización del ser humano.
Las incógnitas se multiplican. Pero… ¿cuál es realmente la razón de la
existencia de ese intercambio? Si un grupo humano tiene a su alcance todo
lo que necesita para la subsistencia, qué es lo que le empuja al intercambio.
¿Estamos ante un fenómeno necesario? Podemos relacionar el motivo con
el lujo, la ostentación, el poder… ¿Dónde y cuándo nace esta necesidad
de hacerse con un material diferenciador? ¿Por qué se utiliza ese elemento
y no otro? ¿Hasta dónde podemos rastrear esos intercambios? ¿Puede ser
innata al ser humano la necesidad de intercambiar cosas? O por la contra,
¿estamos ante una característica aprendida, cultural? Estas son algunas
de las cuestiones sobre las que girará nuestra comunicación, centrando el
estudio en las sociedades del pasado desde una perspectiva arqueológica, aunque
ineludiblemente la antropología y flosofía tendrán mucho que decir.
Palabras clave: intercambio, sociedad, cultura, Prehistoria.
ABSTRACT: The following study intends to refect on the need for exchange
in early societies of the past. Since its inception, the archaeology has provided
ample testimony to the existence of these exchanges between individuals
or groups from the early humans, but a large number of studies haven`t
wondered why these exchanges existed, but that have been identifed and
RESÚMENES
76 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
studied from other perspectives. What we are proposing here is to deepen
the why. On the one hand we can link this exchange of goods for survival
of the individual and the group. The explanation becomes more complex if
we link the strengthening of social bonds or territorial. On the other hand we
could be facing a way of socialization of human beings.The unknowns are
multiplied. But... what is really the reason for the existence of this exchange?
If a group of people have at their disposal everything you need to keep,
what pushes the exchange? Is this a necessary phenomenon? We can relate
the subject with the luxury, ostentation, power ... When and where this
need of a material differentiator was born? Why did you use that item and
not another? How far can we trace these exchanges? Can be the need to
share things innate to humans? Or by contrast, are we facing a learned trait,
cultural? These are some of the issues which will turn our study, focusing
on the study of past societies from an archaeological perspective, although
inevitably anthropology and philosophy have much to say.
Keywords: Exchange, Society, Culture, Prehistory.
RESÚMENES
77 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
LA INFLUENCIA DE LAS MODAS EXTRANJERAS
EN LA APARIENCIA DE LOS ADINERADOS MURCIANOS
(1759-1808)
The Infuence of Foreign Fashions in the Appearance of the Wealthy Murcian People
(1759-1808)
Elena Martínez Alcázar
Universidad de Murcia
RESUMEN: Se pretende abordar el impacto que tuvieron las modas
extranjeras en el área murciana durante los reinados de Carlos III y Carlos
IV. Se trató de un periodo de prosperidad para Murcia, que comenzó tras
la llegada de los Borbones al trono y que propició una mejora en el estilo
de vida de sus habitantes. Aumentó la oferta y la demanda de productos
extranjeros para el engalane personal y se mejoraron los espacios públicos
de sociabilidad. Los acaudalados de la zona no dudaron en hacer acopio de
artículos procedentes o realizados al estilo de otros países, principalmente
de Francia e Inglaterra. Pues, no en vano, fue una época en la que se otorgó
un notorio protagonismo a las apariencias y las modas.
Palabras clave: Murcia, modas, siglo XVIII, Francia, Inglaterra.
ABSTRACT: It is intended to address the impact the foreign fashions had in
Murcia area during the reigns of Carlos III and Carlos IV. This was a period
of prosperity for Murcia, which began after the arrival of the Bourbons to
the throne and that caused an improvement in the lifestyle of its inhabitants.
The supply and demand for foreign products to the personal garnish
increased and improved public spaces of sociability. The wealthy area did
not hesitate to stockpile items made from or in the style of other countries,
mainly in France and England. Well, not surprisingly, was a time when a
notorious role was given to appearances and fashions.
Keywords: Murcia, Fashion, Eighteenth Century, France, England.
RESÚMENES
78 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
EL PIANOFORTE TRASPASA FRONTERAS.
LA IMPORTANCIA DEL INSTRUMENTO DENTRO Y FUERA
DEL VIEJO CONTINENTE. UN PIANOFORTE TEMPRANO
EN TIERRAS ASIÁTICAS
The Pianoforte Transcends Borders. The Importance of the Instrument
in and out of the Old Continent. An Early Pianoforte in Asian Lands
Víctor Martínez López
Fundación Barrero. Universidad de Murcia
RESUMEN: Se presenta aquí el relato histórico-científco de la
correspondencia conservada en el Archivo General de Indias entre
religiosos del convento de Agustinos Descalzos Recoletos de Manila,
el gobernador de las Filipinas, el duque de la Alcudia y el apoderado del
gobernador, dando cuenta de la fabricación de un pianoforte al parecer
novedoso en su género, realizado por un religioso agustino que es enviado
como noble presente a la Reina de España María Luisa de Parma, esposa
de Carlos IV. La emocionante historia junto a la importancia que presenta
el hecho de construir un forte-piano en tierras asiáticas en el año 1793
hacen patente la rápida propagación y divulgación de los conocimientos
organológicos del Viejo Continente dirección a las colonias por medio del
comercio de ultramar.
Palabras clave: pianoforte, piano de mesa, comercio, Manila, Filipinas.
ABSTRACT: The historical and scientifc account of the correspondence
preserved in the Indian General Archive between religious of the convent
of Discalced Recollect Augustinians, the governor of the Philippines, the
Duke of Alcudia and the governor’s Representative is presented here,
illustrating the manufacturing of a pianoforte that appears to be innovative
of its kind, made by an Augustinian religious and sent as a noble gift to the
Queen of Spain María Luisa of Parma, wife of Charles IV. The enthralling
events along with the importance of making a fortepiano in Asian lands
in 1793 refect the rapid spreading of organological knowledge from the
Old Continent.
Keywords: Pianoforte, Square Piano, Trade, Manila, Philippines.
ESPACIO, PAISAJE Y TERRITORIO
DESDE LA PERSPECTIVA DE LA ARQUEOLOGÍA
ESPACIAL
RESÚMENES
RESÚMENES
81 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
DE VAJILLAS, CASAS Y PAISAJES: REFLEXIÓNES
SOBRE EL ESTUDIO DEL ESPACIO EN EL MUNDO ROMANO
About Dishes, Houses and Landscapes: Refections on the Study of Space
in the Roman World
Jesús García Sánchez
Universidad de Cantabria
RESUMEN: En el siguiente trabajo se muestra una refexión sobre diferentes
aspectos del estudio del paisaje y el territorio en época romana a través
de la óptica de la Arqueología del Paisaje. Paulatinamente introducimos
comentarios sobre tres aspectos fundamentales para obtener una amplia
visión sobre la arqueología del paisaje romano, en este caso aplicado a una
micro-región de la Submeseta norte. Estos aspectos de trabajo son los
conjuntos materiales y sus infnitas connotaciones sociales y económicas;
los yacimientos o casas, como unidades domésticas o funcionales, desde
donde se desarrollan actividades que organizan y transforman el paisaje
siempre en relación con un contexto socio-cultural; y fnalmente el paisaje
como contenedor de todas estas transformaciones, y a la vez como elemento
de investigación arqueológica. Finalmente, se aplica esta refexión a un
ejemplo concreto: la prospección de dos yacimientos rurales en el valle del
río Odra, Burgos.
Palabras clave: Arqueología del Paisaje, prospección arqueológica, cultura
material, paisaje romano.
ABSTRACT: This paper aims show a personal thought about different
aspects of Roman landscape and territorial studies through the perspective
of Landscape Archaeology. Commentaries abut three issues are introduced
the approach to an holistic view of Roman Landscape, this dissertation is
complemented with some examples of feld surveys. Those outstanding
issues are the following: artefact assemblages and its social and economical
value for archaeology; sites as households and functional spaces and dwelling
places for landscape and territorial managing; and landscape as eventual
“container” for such human activity and also as a topic for archaeological
research. The conclusions are supported by a refection extracted from the
survey of two Roman rural sites in the Odra valley (Burgos region, Spain).
Keywords: Landscape Archaeology, Field Survey, Material Culture, Roman
Landscape.
RESÚMENES
82 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
EL ORIGEN DE LA GEOARQUEOLOGÍA DIALÉCTICA
Y SUS PLANTEAMIENTOS TEÓRICOS
The Origin of the Dialectical Geoarchaeology and Theoretical Approaches
Cristina Ávila Giménez
1
Universidad de Sevilla
RESUMEN: A través del presente trabajo nos acercamos brevemente al
origen del interés medioambiental en el estudio histórico, para entender
las distintas posturas que se han venido desarrollando en el plano de la
investigación antropológica y arqueológica; y conocer con ello el origen
de la Geoarqueología dialéctica a tenor de las anteriores geoarqueologías
ambientales y contextuales.
Palabras clave: geoarqueología ambiental, geoarqueología contextual,
geoarqueología dialéctica.
ABSTRACT: In the current research we bring closer the origin of the
environmental interest in the historic study in order to understand
the different stances developed in the anthropological and archeaological
research; and thus, know the origin of the dialectical Geoarchaeology taking
into account the former environmental and contextual geoarchaeologies.
Keywords: Environmental Geoarchaeology, Contextual Geoarchaeology,
Dialectical Geoarchaeology.
1 Becaria Predoctoral FPU, Departamento de Prehistoria y Arqueología (Facultad de
Geografía e Historia).
RESÚMENES
83 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
DEL ESPACIO ARQUEOLÓGICO AL ESPACIO SOCIAL.
PROPUESTA DE ANÁLISIS DEL REGISTRO ARQUEOLÓGICO
DESDE EL MATERIALISMO HISTÓRICO
1
From Archaeological Space to Social Space. Analytical Approach Based
on Historical Materialism
Vanessa Navarrete Belda
Jordi Revelles López
Oriol Vila Casademunt
Universitat Autònoma de Barcelona
RESUMEN: En este trabajo se presenta una metodología que permita
analizar un espacio arqueológico. Éste no debe ser contemplado como un
conjunto de elementos individualizados, sino que ha de ser analizado como
un sistema dialéctico de oposición de contrarios en el que destacamos los
cambios en las propiedades físicas y de localización del registro arqueológico.
El espacio arqueológico constituye una síntesis, una estructuración
relacional de las consecuencias materiales del conjunto de prácticas sociales
desarrolladas por una sociedad en un espacio específco.
Palabras clave: Materialismo Histórico, espacio arqueológico, áreas de
actividad, prácticas sociales.
ABSTRACT: In this paper we present a methodological approach to
analyze an archaeological space. This should not be comprehended like an
assemblage of individual elements, but a dialectical system of opposition
of contraries where we distinguish the changes occurred in physical and
locational properties of the archaeological register analyzed through the
archaeological practice. The archaeological space constitutes a synthesis,
a relational structure of the material consequences of the assemblage of
social practices developed by a society in a specifc space.
Keywords: Historical Materialism, Archaeological Space, Activity Areas,
Social Practices.
1 Este trabajo se ha realizado en el marco del proyecto fnanciado por la Generalitat de
Catalunya 2012/93322. Dinàmica i evolució del poblament al prepirineu oriental durant la prehistòria:
Arqueologia Social i Comunitària als municipis de Riudaura, Vallfogona de Ripollès i Vidrà (2012-
2016).
RESÚMENES
84 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
ARQUEOECOLOGÍA, ARQUEOBOTÁNICA
Y ARQUEOPALINOLOGÍA: UNA RELACIÓN DIALÉCTICA
ENTRE SOCIEDAD Y GEOSISTEMA
Archaeoecology, Archaeobotany and Archaeopalynology: A Dialectical Relationship
between Society and Geosystem
Jordi Revelles López
1
Universitat Autònoma de Barcelona
RESUMEN: La investigación paleoecológica ha tenido mucho peso
en arqueología, sobretodo, desde los años 1960-1970, con el auge de la
arqueología procesual y la consecuente integración de diferentes métodos
y técnicas procedentes de las ciencias naturales (geología, botánica,
zoología, química, ecología). Asumiendo las premisas explicativas de la
ecología cultural, entienden las sociedades como sistemas extrasomáticos
de adaptación al medio
2
, caracterizándose por su pasividad ante factores
externos como el cambio climático, sin capacidad de respuesta ni acción.
En defnitiva, estas propuestas paleoecológicas adaptacionistas dejan en el
olvido la producción social y el trabajo, precisamente los principales objetos
de conocimiento de la arqueología.
En ese sentido, para dejar las explicaciones históricas fuera de los
parámetros de la adaptación ecológica, la arqueoecología se defne como el
estudio de la relación dialéctica entre organización social y sistema natural,
con el objetivo tanto de aproximarse a las condiciones medioambientales
en que determinados grupos sociales se desarrollaron, como a los efectos
causados sobre el medio físico por parte de las prácticas políticas y/o
económicas desarrolladas por las comunidades humanas.
En base a estas premisas, la arqueopalinología constituye una herramienta
clave, pues los análisis polínicos en un yacimiento arqueológico o en
depósitos naturales cercanos pueden servir para afrontar las problemáticas
1 Laboratori d’Arqueobotànica, Departament de Prehistòria. Investigación realizada en el
marco del grupo de investigación consolidado reconocido por la Generalitat de Catalunya:
Arqueologia de la gestió dels recursos socials i el territori (AGREST) (2009 SGR 734), y en el marco
de los proyectos fnanciados por el Ministerio de Economía y Competitividad-Subdirección
General de Proyectos de Investigación: Organización social de las primeras comunidades
agrícola-ganaderas a partir del espacio doméstico: Elementos estructurales y áreas de
producción y consumo de bienes (HAR2012-38838-C02-01)/Arquitectura en madera y
áreas de procesado y consumo de alimentos (HAR2012-38838-C02-02).
2 BINFORD, 1962.
RESÚMENES
85 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
arqueológicas desde otra perspectiva. Así, la mayoría de actividades humanas
tienen efectos en el registro polínico, introduciendo polen y esporas en los
asentamientos o alterando el entorno.
La palinología no solo nos permite estudiar la evolución de la vegetación,
sino también determinar las causas de la confguración de la cobertura
vegetal a partir de la relación con los contextos arqueológicos, donde se
evidencian las prácticas sociales de cada período histórico.
Palabras clave: Arqueoecología, Arqueopalinología, Materialismo
Histórico, Arqueobotánica.
ABSTRACT: Palaeoecological research has been signifcant in
archaeology, especially, since 1960-1970s, with the emergence of
processual archaeology and the consequent integration of different
methods and techniques from the natural sciences (Geology, Botany,
Zoology, Chemistry, Ecology). Assuming the explanatory premises of
cultural ecology, societies have been understood like extrasomatic systems
of environmental adaptation
1
, remaining passive to external factors such
as climate change, without response or action capacity. Defnitely, these
palaeoecological adaptationist approaches obviate the social production and
the work, precisely the main objective of the archaeological research.
In that sense, to leave historical explanations outside the parameters
of ecological adaptation, archaeoecology is defned as the study of the
dialectical relationship between social and natural system organization,
in order to approach both environmental conditions that certain social
groups were developed, and the effects on the physical environment
caused by the political and/or economical practices developed by human
communities.
Based on these premises, archaeopalynology is an important tool
because pollen analysis of archaeological sites or nearby natural deposits
can be used to address archaeological issues from another perspective,
as most of the human activities have an impact on the pollen record,
introducing pollen material in settlements or altering the environment.
The palynology not only allows us to study the evolution of the
vegetation, but also to determine the causes of the plant’s cover
confguration through the relationship with the archaeological contexts
where social practices are evident in each historical period.
Keywords: Archaeoecology, Archaeopalynology, Historical Materialism,
Archaeobotany.
1 BINFORD, 1962.
RESÚMENES
86 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
LOS REMONTAJES Y SU APLICACIÓN EN EL ANÁLISIS
ESPACIAL DE YACIMIENTOS PALEOLÍTICOS
Refts and their Application on Spatial Analysis of Palaeolithic Sites
Irene Ortiz Nieto-Márquez
Universidad Autónoma de Madrid
RESUMEN: Desde la aparición del Análisis Espacial en la Arqueología, se
han desarrollado múltiples metodologías y técnicas para llevarlo a cabo. Hoy
en día, gracias a las aplicaciones informáticas, matemáticas y estadísticas los
datos obtenidos son más certeros y útiles. Se ha realizado un breve repaso de
los métodos más utilizados en los análisis espaciales, así como un hincapié
en el papel de los remontajes líticos en estas investigaciones. A través de la
descripción de sus tipologías y funcionalidades se han revisado yacimientos
en los que los remontajes han tenido un papel fundamental para el Análisis
Espacial de los mismos, como es el caso de uno de ellos, El Cañaveral
(Madrid).
Palabras Clave: análisis espacial, remontajes, metodología, SIG, El Cañaveral.
ABSTRACT: Since the appearance of Spatial Analysis in Archaeology,
lot of methodologies and techniques to carry it out has been developing.
Nowadays, data are more certain and useful thanks to math computering
and statistical applications. In this paper we make a brief review of the most
used methods in spatial analysis. We also made a stand in reftting use in
those researches, as well as a description of the typology and functionality
of refts. Some archaeological sites, as El Cañaveral (Madrid), have been
reviewed to determine the fundamental role of refts in Spatial Analysis.
Keywords: Spatial-Analysis, Reftting, Methodology, GIS, El Cañaveral.
RESÚMENES
87 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
PAISAJE Y MATERIALIDAD. LO COTIDIANO
EN LAS SOCIEDADES AGRARIAS PREINDUSTRIALES
Landscape and Materiality. Daily Life Activities in Pre-industrial Agrarian Societies
Luis Antonio Sevillano Perea
1
Instituto de Arqueología de Mérida (CSIC-Junta de Extremadura)
RESUMEN: En este trabajo pretendemos hacer una breve refexión acer-
ca del resultado material de las prácticas sociales y su relación con la evo-
lución de los paisajes rurales.
Desde esta posición, para la creación y desarrollo de un determinado
comportamiento individual o colectivo son esenciales tanto la capacidad
de acción del individuo como del resto de las entidades orgánicas e
inorgánicas. Todas ellas forman parte de un mismo proceso indivisible
que aglutina las prácticas cotidianas de las sociedades pasadas.
Es un hecho evidente que las propiedades físicas de un espacio
constriñen o posibilitan la realización de determinadas actividades
productivas y económicas, pero al mismo tiempo constituyen un aspecto
esencial de la experiencia. En consecuencia, la repetición de acciones
específcas ha dado lugar a patrones (tanto espaciales como materiales)
que son susceptibles de ser analizados aportando información signifcativa
acerca de determinados procesos históricos.
De esta manera, conectar el registro arqueológico con la llamada dwelling
perspective
2
es un punto esencial en nuestra interpretación de lo cotidiano
en las comunidades agrarias preindustriales, que son el objetivo principal
de nuestra investigación. Para completar la aproximación metodológica
adoptada para el estudio de las prácticas agrarias abogamos por el uso de
la prospección arqueológica, que junto a otras técnicas, posee un papel
esencial en la documentación de las complejas redes de entidades tangibles
resultantes de la materialización de las actividades cotidianas.
Palabras clave: Arqueología del Paisaje, materialidad, sociedades agrarias,
prospección arqueológica.
1 Becario JAE-PreDOC.
2 INIGOLD, 2000: 154.
RESÚMENES
88 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
ABSTRACT: The aim of this paper is to depict some concerns about the
relationship between the rural landscapes evolution and its materiality.
We depart from the assumption that the physical properties of a space
constrain or make possible the execution of certain economic and productive
activities. Nevertheless, at the same time, they constitute an essential feature
of the experience.
From our point of view, the human agency as the agency of other organic
and inorganic entities is in the basis of the creation and development of
a specifc individual or collective behavior. The past societies domestic
practices are understood here as a compound where humans and no-humans
are pieces of the same process. This statement is closely tied to the dwelling
perspective
3
. This concept is one of the principles for our understanding of
the rural society’s daily life practices, which is the main objective of our
research program.
Specifc activities repetition within a spatial context has resulted in
particular spatial and material patterns. It is possible to analyze these patterns
in order to obtain signifcant information about some historical processes.
Therefore, the establishment of an adapted methodology to study the
agrarian practices is crucial when we try to document these tangible entities
complex networks.
Keywords: Landscape Archaeology, Materiality, Agricultural Societies,
Archaeological Survey.
3 INIGOLD, 2000: 154.
RESÚMENES
89 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
DOMINIOS CASTRALES, LÍMITES SEÑORIALES
Y ARQUEOLOGÍA DEL PAISAJE EN EL CAMPO
DE MONTIEL (SIGLO XIII)
1
Fortress Domains, Lordships Limits and Landscape Archaeology
in Campo de Montiel (Thirteenth Century)
David Gallego Valle
Eduardo Lillo Fernández
Arqueólogos
RESUMEN: El presente trabajo muestra los primeros resultados de un
proyecto de investigación para la reconstrucción del paisaje histórico del
Campo de Montiel, durante la fase de transición desde el dominio islámico
al cristiano, proceso que ocupa la mayor parte del siglo XIII. Para ello
se propone una metodología de trabajo basada en la utilización de los
datos existentes en las fuentes de carácter documental, donde se citan
gran cantidad de hitos del poblamiento en este momento. Estos datos se
combinan con trabajos arqueológicos, en especial el estudio de la cartografía
histórica, la prospección extensiva e intensiva, y el estudio paramental de las
construcciones conservadas, en especial las de carácter militar. Los resultados
obtenidos se vuelcan en un GIS donde se representan los elementos de
carácter histórico y los cambios paisajísticos.
Palabras clave: fuentes, prospección arqueológica, Arqueología de la
Arquitectura, paisaje, Campo de Montiel.
ABSTRACT: The present paper shows the frsts results of a research project
to the reconstruction of the historical landscape of Campo de Montiel,
during the transition from the islamic to the christian domination. This
process takes most of the 13
th
century. We propose a working methodology
based on the use of existing data, from the documentary sources, where
appear many populations in this moment. These data are combinated with
archaeological works, especially the study of the historical cartography, the
intensive and extensive prospection, and the wall study of the conserved
structures, specially the military ones. The results obtained are shown in a
GIS, where we point the historic elements, and the landscapes changes.
Keywords: Sources, Archaeological Survey, Archaeology of Architecture,
Landscape, Campo de Montiel.
1 Proyecto Castillo de La Estrella (Montiel, Ciudad Real).
RESÚMENES
90 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
ARQUEOLOGÍA VIRTUAL PARA EL ANÁLISIS Y DIFUSIÓN
DE LA TRANSFORMACIÓN DEL ESPACIO URBANO
Virtual Archaeology for the Analysis and Diffusion of the Transformation
of Urban Space
Amaia Gómez Casquero
Cristina Novoa Jáuregui
RewindTheCity
RESUMEN: A través de la restitución virtual del solar de San Francisco
(Bilbao, Bizkaia) se ha analizado la transformación del espacio urbano y sus
usos sucesivos –convento, cuartel, escuela, plaza– desde el siglo XVI hasta
la actualidad, en relación con los sectores económicos tractores y las élites
sociales de cada fase.
Por una parte, este caso sirve como punto de partida y refexión sobre el
aporte de las técnicas de representación 3D a la investigación científca y las
posibilidades que se abren de conservar los espacios desaparecidos como
espacios virtuales.
Por otra parte, la difusión y divulgación del conocimiento histórico
juega un papel cada vez más importante en las ciudades, no sólo en la
conservación de su memoria, sino como motor de regeneración urbana,
siendo las transformaciones pasadas las que actúan en el espacio actual y
generan, a su vez, nuevas dinámicas de ocupación.
Palabras clave: espacio urbano, patrimonio arqueológico, Convento San
Francisco, modelado virtual 3D, memoria histórica, difusión, nuevos usos.
ABSTRACT: From the virtual restitution of San Francisco site (Bilbao,
Bizkaia), we have analyzed the transformation of urban space and its
successive uses –convent, barracks, school, square– from the sixteenth
century to the present, in relation to the economic and social elites of each
phase.
First, this case can be considered as a starting point and refection on
the contribution of 3D rendering techniques in scientifc research and the
possibilities of preserving missing spaces as virtual spaces.
RESÚMENES
91 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
Moreover, the diffusion and cultural dissemination of historical
knowledge plays an increasingly important role in cities, not only in the
preservation of their memory, but as urban regeneration engine, being past
transformations which act on the current space and generate new dynamics
of occupation.
Keywords: Urban Space, Archaeological Heritage, San Francisco Convent,
3D Virtual Modeling, Historical Memory, Diffusion, New Uses.
ESPACIOS DE LA DIVINIDAD ENTRE LOS HOMBRES:
TOPOGRAFÍA DE LOS LUGARES SAGRADOS
RESÚMENES
RESÚMENES
95 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
SIMBOLISMO DEL ESPACIO: LA GEOGRAFÍA
EN LA COSMOVISIÓN HITITA
Symbolism of Landscape: Geography on Hitite World View
Laura Puértolas Rubio
Universidad Autónoma de Madrid
RESUMEN: El mundo hitita se asentó en una geografía compleja, de
contrastes entre cadenas montañosas y zonas accidentadas de mesetas y
montes, escaseando los valles y llanuras. Como ocurre con otros pueblos
de la Antigüedad, la orografía infuyó de forma decisiva en la manera de ver
y entender el mundo, quedando refejada en sus creencias religiosas y en su
mitología.
A través del análisis de la documentación, tanto textual como
arqueológica, intentaremos determinar el simbolismo de los principales
accidentes geográfcos dentro del marco de la concepción del espacio y
de la visión que los hititas tenían de su territorio y de sus fronteras, así
como de lo que quedaba más allá de ellas. De este modo, nos centraremos
especialmente en la importancia de ríos y lugares altos como elementos
fronterizos y, a la vez, nexo de unión entre dos concepciones del espacio.
Veremos sus puntos comunes y sus diferencias dentro del marco
de creencias hititas, su papel dentro del proceso de sacralización del
espacio, y pondremos todo ello en relación a la clara diferenciación entre
el espacio cósmico (el orden) y el espacio caótico (el desorden), como forma de
articulación del entorno en la cosmovisión hitita.
Todo ello nos acercará a la cultura religiosa en la Anatolia del II milenio
y nos llevará a preguntarnos en qué medida la geografía es signifcativa en el
desarrollo religioso de este pueblo, y de qué manera queda plasmada en sus
interpretaciones de la realidad.
Palabras clave: religión, hitita, geografía, simbolismo.
ABSTRACT: The Hittite world settled in a complex geography, with
contrasts between mountainous chains, plateaus and mounts, and scarce
valleys and plains. Like other peoples in Antiquity, the orography infuenced
the way they understood the world, which was refected in their religion and
mythology.
Through the analysis of sources, as textual as archaeological, we will try
to determine the symbolism of principal geographical features in relation
with the perspective of space that the Hittites had in relation to their
territory and their frontiers, as well as what was outside them. Thus, we will
RESÚMENES
96 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
focus on importance of rivers and high places as boundaries and, at the
same time, links between two conceptions of space. We will analyse their
common points and their differences in the background of Hittite beliefs, as
well as their role in process of consecration of space, and we will relate all
that with the difference between cosmic space (as order) and chaotic space
(as disorder).
All this will allow us to understand the religious culture in II millennium
Anatolia and will lead us to ask how meaningful geography could be in the
religious development of this people.
Keywords: Religion, Hittite, Geography, Symbolism.
RESÚMENES
97 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
SURGIMIENTO, APOGEO Y PERVIVENCIA DE UN RITO
FUNERARIO EN EL OIKOUMENE PERSA:
LOS DAKHMAS O “TORRES DEL SILENCIO”
Emergence, Zenith and Survival of a Funerary Rite in the Persian Oikoumene:
Dakhmas or “Towers of Silence”
Marina Girona Berenguer
David Soria Molina
Universidad de Murcia
RESUMEN: En toda religión, la muerte y el Más Allá desempeñan un
papel primordial, y, por lo tanto, también es objeto de atención el sino fnal
de los restos mortales. El tratamiento del cadáver en la religión mazdeísta
y zoroastrista recibe diversos tratamientos, entre los que destaca, por su
peculiaridad, la exposición de cadáveres. Aunque atestiguada por los autores
clásicos, desde Heródoto a Agatías, y por numerosos capítulos del Avesta
(corpus de textos sagrados zoroastristas), posee una presencia desigual en
el plano arqueológico. La convivencia de ritos funerarios aparentemente
incompatibles con los principios avésticos que sustentan la exposición
plantea dudas acerca de la generalización de su puesta en práctica en
diversos periodos. A través de una revisión de los preceptos del Avesta y de
la evolución del mundo funerario persa, trataremos de elucidar el origen,
expansión y apogeo de la práctica de la exposición y con ello su fjación
defnitiva en un espacio defnido para tal fn: el dakhma.
Palabras clave: Dakhma, Torres del Silencio, persas, zoroastrismo, Avesta,
arquitectura funeraria.
ABSTRACT: In all religions, Death and After Life have a main paper as the
fnal fate of the corpses. The treatment of the death bodies in Mazdaism
and Zoroastrian religion receives several treatments, among these stands out
the corpse exposition. Despite of the classical authors, from Herodotus to
Agathias, and some chapters of Avesta (corpus of Zoroastrian sacral texts),
it has an irregular presence in the archaeological plain. The coexistence of
funerary rites seemingly incompatibles with the main Avestan principles that
sustain the exposition raises questions over its generalization in different
periods. Through a review of the Avestan precepts and the evolution of
Persian funerary world, we will try to explain the origin, expansion and
zenith of this practice and within it fnal consecration in a defnite space:
the dakhma.
Keywords: Dakhma, Towers of Silence, Persian, Zoroastrism, Avesta,
funerary architecture.
RESÚMENES
98 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
ANÁLISIS MICROESPACIAL DEL TEMPLO IBÉRICO
DE LA ESCUERA (SAN FULGENCIO, ALICANTE)
Micro-Spatial Analysis ot the Iberian Temple of La Escuera (San Fulgencio, Alicante)
Raúl Berenguer González
Universidad de Alicante
RESUMEN: Desde que en la década de los años 60 la arqueóloga sueca
Solveig Nordström realizase sus excavaciones en el poblado ibérico de
La Escuera (San Fulgencio, Alicante), numerosos investigadores han ido
califcando al edifcio monumental como “templo”. Partiendo de esta
premisa, nos centraremos en el análisis microespacial de cada estancia para
estudiar los materiales aparecidos en cada una de ellas, así como ciertos
elementos arquitectónicos que nos permitan aproximarnos, en la medida
de lo posible, a las prácticas y usos que en el “templo” se pudieron realizar.
Palabras clave: edifcio monumental, templo, religión ibérica, sacrifcios,
vaso dentado.
ABSTRACT: Since decade of 60s, when the Swedish archaeologist Solveig
Nordström made her diggings in the Iberian village La Escuera (San
Fulgencio, Alicante), many researchers have named the monumental building
as “temple”. Taking this premise as our starting-point, we will focus on the
micro-spatial analysis of each room to study all the materials appeared in
each one of them, as well as the certain elements which allow us to bring us
closer, as much as possible, to several practices and customs that could be
carried out in the “temple”.
Keywords: Monumental Building, Temple, Iberian Religion, Sacrifces,
Jagged Glass.
RESÚMENES
99 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
LOS DOS MUNDOS DE HELENA: REFLEXIONES SOBRE
LOS LUGARES DEL CULTO A HELENA EN ESPARTA
Helen’s Two Worlds: Refections about Helen’s Cult Places in Sparta
María del Mar Rodríguez Alcocer
Universidad Complutense
RESUMEN: En Esparta tenemos documentados tres lugares donde se
llevaban a cabo rituales en honor de Helena, la heroína homérica, pero
considerada una diosa en la polis lacedemonia. Los cultos en torno a Helena
son ritos de paso femeninos en uno de los santuarios, situado en Platanistas,
y en el dromos mientras que en el Menelaion se rendía culto a Helena y Menelao
como matrimonio divino. Nuestra intención es observar la importancia de
los espacios de culto como símbolos geográfcos de la transición a la vida
adulta y de la vida de las mujeres espartanas.
Palabras clave: Helena, Platanistas, iniciación, mujeres, dromos.
ABSTRACT: In Sparta, we have three places dedicated to celebrate
rituals in Helen’s honour, but, in Lacedemonia, Helen is considered a goddess,
not a heroin. The cults of Helen are initiation rites in one of the sanctuaries,
placed in Platanistas, and the dromos, while the Menelaion is the temple of Helen
and Menelaos as a divine couple. We try to show the importance of the places
of cult as symbols of the transition to the adulthood and of the hole life of
the Spartan women.
Keywords: Helen, Platanistas, Initiation, Women, Dromos.
RESÚMENES
100 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
LUOGHI, TEMPI E MODI DEL CULTO DI ERCOLE
TRA I PAELIGNI (REGIO IV-SABINA ET SAMNIUM)
Places, Occasions and Methods of the Worship of Hercules among the Paeligni
(Regio IV-Sabina et Samnium)
Alessandro Bencivenga
Investigador independiente
RESUMEN: Il culto più importante dei Paeligni, come di altri popoli
di stirpe sabellica, era certamente quello di Ercole, testimoniato da
una gran quantità di attestazioni epigrafche nonché da materiali
votivi rinvenuti nei santuari, di cui il territorio peligno è letteralmente
puntellato. Caratteristica irrinunciabile di tutti questi luoghi di culto è la
presenza di acqua, condicio sine qua non per il manifestarsi della divinità,
nonché elemento fondamentale nei riti correlati alla sua devozione,
che vanno dalla sfera medico-salutare della sanatio (testimoniata dalla
presenza di numerosi votivi anatomici) a quella oracolare e cleromantica
della divinazione (santuari di Cansano, Cocullo, Corfnio, Molina Aterno,
Scanno, Vittorito).
Sicuramente legato alla transumanza ed alla cultura pastorale, la
devozione ad Ercole si rifette anche in un cospicuo numero di iscrizioni, che
consentono di far risalire ad epoca remota tale fenomeno e che presentano
l’eroe sotto tre aspetti: il primo è un Ercole, per così dire, “semplice”
(cioè senza epiclesi particolari) che si manifesta alle idi di agosto (il giorno
13), quando i devoti sono soliti sciogliere, o in qualche caso, rinnovare i
voti. Praticamente circoscritto all’area dei Paeligni Superaequani era il culto
ad Hercules Victor, legato a una cultura di tipo economico-commerciale o
militare (santuari di Castelvecchio Subequo e Secinaro), mentre esclusiva
del grande santuario a mezza costa del monte Morrone presso Sulmona, ma
“culto nazionale dei Peligni” (secondo la defnizione di Giacomo Devoto),
era la devozione ad Hercules Curinus (o Quirinus), così detto, probabilmente,
per aver sovrinteso al sinecismo che aveva portato i piccoli centri abitati
della Valle Peligna meridionale ad unirsi nell’entità amministrativa di Sulmo,
elevata al grado di municipium dopo il Bellum Sociale (91-88 a.C.).
Palabras clave: Ercole, Curinus, Paeligni, Corfnium, Sulmo, Supeaquum,
Samnium.
ABSTRACT: The principal cult of the Paeligni, like many other Italic
populations, was certainly that of Hercules, witnessed by a lot of epigraphic
evidences and by the votive materials found in the shrines, with which the
Paelignian territory is literally marked. Essential feature of all these places of
worship is the presence of water, a condicio sine qua non for the manifestation
of the divinity, but it is also the fundamental element in the rites related to
RESÚMENES
101 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
his devotion, ranging from the feld of medicine and health (as evidenced by
the presence of numerous anatomical votives) to those related to the oracle
of divination (sanctuaries of Cansano, Cocullo, Corfnio, Molina Aterno,
Scanno, Vittorito).
Defnitely linked to transhumance and pastoral culture, devotion to
Hercules is also refected in a large number of epigraphs, that show the
antiquity of the phenomenon and present the hero in three aspects. The frst
one is a Hercules, so to speak, “simple” (ie without special epiclesis), who
manifest on the Ides of August (the 13th), when the devotees are used to
dissolve or, in some cases, to renew their vows.
Practically confned to the area of Paeligni Superaequani was the cult of
Hercules Victor, linked to a more economic-commercial or military culture
(shrines of Castelvecchio Subequo and Secinaro). The devotion to Hercules
Curinus (or Quirinus), on the other hand, was exclusive of the big sanctuary of
Mount Morrone (near Sulmona) but “national cult of Paeligni” (according
to Giacomo Devoto), was this epiclesis originated from the fact that the
divinity probably supervised the synoecism which brought the small towns
of southern Valle Peligna to join in a new Roman administrative entity,
Sulmo, raised to the rank of municipium after Bellum Sociale (91-88 BC).
Keywords: Hercules, Curinus, Paeligni, Corfnium, Sulmo, Supeaquum, Samnium.
RESÚMENES
102 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
EL TEMPLO DE JÚPITER ÓPTIMO MÁXIMO
EN LA PROPAGANDA AUGÚSTEA
The Temple of Iuppiter Optimus Maximus in Augustus’ Propaganda
Diego M. Escámez de Vera
Universidad Complutense
RESUMEN: El ascenso a la dignidad imperial por parte de Augusto se
vio marcado claramente por las guerras civiles desatadas tras la muerte
de César. La profunda crisis psicológica de la población tras los desastres
acaecidos durante los diversos confictos que salpicaron la realidad romana
a lo largo de todo el siglo I a.C. dio lugar a un campo de cultivo fértil para
la propaganda. Siendo Augusto el fnal vencedor del conficto civil, llevará a
cabo una efectiva labor de vinculación con Júpiter Óptimo Máximo a través
de la iconografía, la numismática, la literatura e incluso la arquitectura, siendo
el encargado de culminar la restauración del templo de Júpiter Capitolino.
Por tanto, en el siguiente trabajo intentaremos identifcar el papel de Júpiter
Óptimo Máximo como legitimador divino del poder del princeps dentro
de la elaborada campaña propagandística augústea, teniendo en cuenta el
signifcado de su templo dentro de la mentalidad romana tradicional y la
herencia recibida de la etapa tardorepublicana.
Palabras clave: Júpiter Óptimo Máximo, Augusto, propaganda, legitimación
religiosa.
ABSTRACT: Augustus’s rise to imperial dignity was distinctly characterised
by the civil wars declared after Caesar’s death. The severe psychological crisis
of the population, derived from the disasters occurred during the different
conficts which spread throughout the whole 1
st
century BC, offered a
fertile ground for the use of propaganda. As the fnal victor of the civil
wars, Augustus carried out an effective link with Iuppiter Optimus Maximus
through iconography, numismatics, literature and even architecture, being
responsible for the culmination of the restoration of the temple of Iuppiter
Capitolinus. Therefore, in this article we will try to identify the role of
Iuppiter Optimus Maximus as divine legitimizer of the power of the princeps
as a part of the elaborated Augustan propagandistic campaign, keeping in
mind the signifcance of his temple in the traditional Roman mentality and
the heritage of the Late Roman Republic.
Keywords: Iuppiter Optimus Maximus, Augustus, Propaganda, Religious
Legitimization.
RESÚMENES
103 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
EL PANTEÓN REGIO COMPOSTELANO.
LA PÉRDIDA DE LA MEMORIA
1
The Royal Mausoleum of Santiago de Compostela. A Medieval Loss of Memory
Sonsoles García González
Universidad de Oviedo
RESUMEN: La Capilla de las Reliquias de la catedral de Santiago,
situada en la crujía norte el claustro acoge desde 1535 los sarcófagos que
componen el conocido como panteón regio de la catedral compostelana.
Allí fueron trasladados cinco sarcófagos que los historiadores atribuyeron
a Raimundo de Borgoña (†1107), doña Berenguela (†1149), Fernando II
(†1188), Alfonso IX (†1230) y doña Juana de Castro (†1374). Antes de
ubicarse en la capilla de las reliquias, estos sarcófagos estuvieron colocados,
según las fuentes documentales, en la actual capilla de Santa Catalina, en
el brazo norte del crucero un espacio que en las anotaciones del Tumbo A
se denomina capella dos reis.
Palabras clave: Santiago, catedral, tumbas, reyes, capillas, funerario.
ABSTRACT: The Capilla de las Reliquias in the cathedral of Santiago de
Compostela, located in the northern gallery of the cloister, guard since
1535 fve sarcophagus that were supposed to contain the rests of the royal
leonese family: Raimundo de Borgoña (†1107), doña Berenguela (†1149),
Fernando II (†1188), Alfonso IX (†1230) and doña Juana de Castro (†1374).
Before they were transferred to their current location, they had been placed,
according to medieval documents, in the Northern transept of the Cathedral;
a chapel that was removed during the baroque reform and nowadays called
Capilla de Santa Catalina.
Keywords: Santiago, Cathedral, Tombs, Kings, Chapel, Funerary.
1 Este artículo parte del trabajo de fn de Máster de Estudios Medievales Europeos:
Imágenes, textos y contextos, de la Universidad de Santiago de Compostela. Fue presentado en
junio de 2012, y dirigido por la doctora Rocío Sánchez Ameijeiras, a quien deseo expresar
mi agradecimiento por su ayuda y sugerencias.
RESÚMENES
104 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
DE ESPACIOS COTIDIANOS A ESPACIOS SAGRADOS.
CALLES Y ROGATIVAS EN PALENCIA (SIGLOS XVI Y XVII)
From Everyday Spaces to Sacred Ones. Streets and Prayers in Palencia
(XVI and XVII Centuries)
Carlos Lozano Ruiz
Universidad de Valladolid
1
RESUMEN: Junto a una serie de espacios reservados y utilizados de forma
permanente durante la Edad Moderna para el culto y las prácticas religiosas
(parroquias, conventos, etc.) convivieron otros que se caracterizaron
por tener un carácter religioso, pero solo de forma transitoria e incluso
efímera. Entre ellos encontramos las calles de muchos centros urbanos que
llegaron a convertirse, en circunstancias concretas, como la celebración de
procesiones, en verdaderas «vías sacras». Estos cortejos, que imbuidos de
la mentalidad barroca van a estar confgurados con una rigurosa etiqueta,
lo que hicieron fue prolongar puntualmente el carácter sagrado de otros
lugares y sacralizar los espacios cotidianos y diarios. Una de las expresiones
religiosas más extendidas y que sirvieron como instrumento de cohesión e
integración social en dicho período fueron las rogativas. Estas, como es bien
conocido, tuvieron lugar en momentos críticos y quisieron ser una vía para
solicitar al cielo una determinada petición. Sin duda, fueron procesiones
donde el pueblo tuvo un gran papel, bien desde las individualidades o bien
a través de asociaciones como las cofradías. A través de la realidad que
presentó este fenómeno en la ciudad de Palencia, y teniendo en cuenta la
importancia del ritual en sí, que convertía la calle en espacio religioso, se
analizarán los distintos recorridos que realizaron, para detectar tanto sus
características espaciales generales como particulares, y ver así, dentro de la
estructura urbana, los puntos más y menos recurrentes y, particularmente,
sus causas políticas, sociales y mentales.
Palabras clave: sacralización, rogativas, calles, Palencia, Edad Moderna.
ABSTRACT: Along with several reserved areas used permanently during
the Modern Age by the cult and religious practices (parishes, convents,
etc.) others coexisted, defned by having that religious nature in a transient
1 Becario del Programa de Formación del Profesorado Universitario (FPU) del Ministerio
de Educación, Cultura y Deporte. Referencia AP2010/0154.
RESÚMENES
105 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
way, or even ephemeral. Between them we can fnd the streets of a lot of
downtowns that became in special occasions, like in procession celebrations,
real “sacred routes”. These entourages, that infused by baroque mentality
were going to be confgured with a strict etiquette, extended occasionally
the sacred nature of some places and consecrated the everyday areas.
Among the most widespread religious expressions, and that served as
cohesion instrument and social integration in such period, we can fnd the
rogatives. These ones, as it is well known, took place in critical moments
and wanted to be a way to pray to heaven for a specifc request. Without a
doubt, they were processions in which people had an important role, from
individualities, or from associations like brotherhoods. Through the reality
that this phenomenon brought to the city of Palencia, and having in mind
the importance of the ritual itself that turned the streets into a religious
space, different routes are going to be analyzed, to detect their general
spatial features as well as the private ones, in order to see, within the urban
structure, the most and least recurrent issues, and particularly, the political,
social and mental causes that help to explain all of it.
Keywords: Consecration, Rogatives, Streets, Palencia, Modern Age.
ESPACIO DOMÉSTICO
RESÚMENES
RESÚMENES
109 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
HUELLAS EN LA OSCURIDAD: EL ESTUDIO
DE LOS INDIVIDUOS INFANTILES EN LOS ESPACIOS
DOMÉSTICOS DE LA PREHISTORIA
Tracks in the Dark:
The Study of Infantile Individuals in the Domestic Contexts of the Prehistory
Ana Mercedes Herrero Corral
Universidad Complutense de Madrid
RESUMEN: Los individuos infantiles han sido los grandes olvidados de la
investigación sobre las sociedades del pasado hasta tiempos recientes. Los
primeros trabajos sobre esta prometedora línea de investigación, aún poco
explorada, se han centrado sobre todo en el análisis del mundo funerario.
En este tipo de contextos se han estudiado tanto los restos óseos de los
propios protagonistas, así como las ofrendas depositadas junto a ellos. Pero,
¿puede obtenerse más información sobre estos individuos en los contextos
domésticos? Recientes trabajos desarrollados en Europa y la península ibérica
han demostrado que es posible rastrear su presencia en el mundo doméstico
mediante una minuciosa observación del registro arqueológico disponible.
Palabras Clave: infancia, espacio doméstico, Prehistoria, registro
arqueológico.
ABSTRACT: Children have been traditionally forgotten by researches about
past societies until very recent times, when the frst works on this interesting
research line started, mainly focused on the analysis of the burial contexts.
In the tombs both the children bones and the grave offerings deposited with
them, have been studied. But is it possible to obtain more information about
these individuals in domestic contexts? Recent research works published
in Europe and Iberia have shown that is possible to track the presence of
children within the settlements through a careful insight of the available
archaeological record.
Keywords: Childhood, Domestic Space, Prehistory, Archaeological Record.
RESÚMENES
110 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
ANÁLISIS DE LOS AMBIENTES ABSIDALES
EN LA ARQUITECTURA DOMÉSTICA
DE AUGUSTA EMERITA
Analysis of the Apsidal Spaces in Domestic Architecture of Augusta Emerita
Álvaro Corrales Álvarez
Instituto de Arqueología de Mérida
RESUMEN: En la primera parte del presente trabajo aludiremos al
concepto de ábside, refriéndonos a su aplicación en la temática de la
arquitectura doméstica y exponiendo su origen y evolución en el tiempo.
El segundo apartado se consagrará al estudio del registro arqueológico
emeritense, refexionando sobre la calidad y cantidad de los datos
proporcionados por las excavaciones de Mérida. Para la elaboración
de este análisis ha sido vital la información del catálogo de la tesis
La arquitectura doméstica de Augusta Emerita, que estoy concluyendo en
la actualidad y que cuenta con una base de datos de aproximadamente
ciento ochenta construcciones de naturaleza doméstica. A partir de
las casas objeto de estudio, realizaremos un examen de conjunto de la
evolución diacrónica de los ambientes absidales. Este trabajo servirá
de aproximación, a través de algunos ejemplos concretos, para apreciar
las diferentes funcionalidades a que se destinaron las salas con ábsides.
A partir de los resultados obtenidos, planteamos las consideraciones
fnales aludiendo a qué tipo de viviendas estaban dotadas de ábsides, cuál
fue la etapa cronológica en que se desarrollaron y qué funcionalidades
admitían este tipo de ambientes.
Palabras clave: Augusta Emerita, Arquitectura doméstica, ábside, cronología,
función.
ABSTRACT: In the frst part of this paper we will refer to the concept of
apse, regarding to its application to the issue of roman housing, explaining
its origin and evolution through the time. Carrying on the second section will
be intend for the study of the archaeological remains of Augusta Emerita
focusing on the quality and quantity of data provided by the excavations
of Mérida. Drawing up this analysis has been vital the information on the
catalog of the Ph. D. The Domestic Architecture of Augusta Emerita, that I am
concluding in the present time and it has a database of about one hundred
and eighty buildings of a domestic nature. From the houses under study,
RESÚMENES
111 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
we will conduct an overall examination of the diachronic evolution
of apsidal spaces. This work through some concrete examples serves
to appreciate the different approach that went functionalities rooms
with apses. From the results obtained in the previous section, we state
the concluding remarks in terms of what kind of domestic buildings
were equipped with apses, what was the chronological stage in which
developed and admitted functionalities such this kind of rooms.
Keywords: Augusta Emerita, Housing, Apse, Chronology, Function.
RESÚMENES
112 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
ESPACIOS Y FUNCIONES EN LOS PALACIOS ARZOBISPALES
COMPOSTELANOS DE LA ÉPOCA MODERNA
Spaces and Functions in Santiago de Compostela’s Archiepiscopal Palaces
during Early Modern Age
Fernando Suárez Golán
Universidad de Santiago de Compostela
RESUMEN: El objetivo principal que nos proponemos en esta comunicación
consiste en mostrar la dimensión real de la existencia de los arzobispos de
Santiago en su doble faceta de pastores y, a la par, señores de una comunidad
urbana profundamente infuenciada por su presencia. En este sentido, se
atenderá por una parte al diseño de los palacios arzobispales, a la forma en que
se organizaban –y superponían– los espacios y las funciones. Pero también
nos acercaremos al contenido de sus estancias, y a las actividades que se
desarrollaban en ellas, es decir, a su dedicación bien como espacios necesarios
(cocinas, dormitorios, almacenes…) o bien como ámbitos de representación
o de sociabilidad y relación (salones, comedores, bibliotecas…). La doble
faceta de sus inquilinos repercutía sobre la confguración de los palacios
arzobispales que deben ser considerados no sólo como escenario de la vida
doméstica sino también como espacios para la acción política o social, la
socialización o la creación de formas culturales, esto es, como el lugar en el
que la visibilidad de esa duplicidad de poderes entraba en juego de diversos
modos, subrayando una u otra dimensión.
Palabras clave: espacio doméstico, palacios, arzobispos, Santiago de
Compostela, siglo XVIII.
ABSTRACT: The main purpose of this paper is to display the factual
dimension of the double role of Santiago’s archbishops. Archbishops
acted as pastors and, at the same time, as lords of an urban community
profoundly infuenced by their presence. In this sense, we will focus on
the plans of archbishop’s palace and the way spaces and functions were
arranged and overlaid. In addition, we will make an account of the content
of the rooms and the activities carried out within their walls, that is to say, the
usage of the rooms as basic spaces of a house (such as kitchens, bedrooms,
storehouses…) or if the rooms were used as areas of representation or
sociability (assembly halls, dining rooms, libraries…). The dual role of the
tenants affected upon the confguration of the archiepiscopal palaces that
RESÚMENES
113 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
have to be seen not just as scenarios of domestic life but also as spaces for
political and social action, sociability or the creation of cultural forms. The
archbishop palace must be considered as the place where this duplicity of
powers come into play in various manners emphasizing one or the other
dimension.
Keywords: Domestic Space, Palace, Archbishop, Santiago de Compostela,
18th Century.
RESÚMENES
114 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
EL ARTE DE AGRADAR: EL TOCADOR COMO ESPACIO
DOMÉSTICO EN LA LITERATURA DEL S. XIX
The Art of Pleasing: Dressing Room as Domestic Space
in Nineteen Century’s Literature
Sofía Martínez López
Universidad de Murcia
RESUMEN: El deseo de agradar o convencer a través de lo adecuado, el
triunfo de las apariencias, es una constante que se da en una gran parte
de la sociedad del s. XIX. Será durante este siglo cuando las expectativas
de miradas ajenas, proporcionar buena impresión en público, con todo
lo que conlleva, se convierte, bajo las premisas de coquetería y decoro,
en algo absolutamente necesario en el mundo de lo femenino. Tal y
como queda expuesto en una gran parte de los testimonios literarios
destinados a orientar y educar el comportamiento de la mujer en el ámbito
social en el que se inserta, especialmente el de aquellas que se mueven
en los estratos de la aristocracia o la alta burguesía. La adecuación del
cuerpo a tales premisas tendrá un escenario por excelencia: la casa.
Y dentro del hogar, el tocador se convierte en un lugar privilegiado,
centro de los secretos, de las prácticas de la intimidad corporal y de la
consagración de los diferentes códigos de los valores de lo bello y lo
agradable. El espacio doméstico ofrecerá diferentes puntos de vista de
como pueden ser los salones de recepción, de ámbito más público, así
como aquellas estancias más privadas como es el tocador. Esta zona
interior será símbolo de la forma de vida o refejo de los pensamientos
de sus habitantes, especialmente el tocador y el cuerpo serán el espejo
del alma de la mujer decimonónica. Es a través de la literatura española
de este siglo, así como de los libros de agrado y tocador y de las crónicas
sociales de la época donde se puede comprobar este hecho: desde la
ubicación de dicho espacio en la ordenación de la casa hasta descripciones
de su confguración, decoración o amueblamiento, desvelando además los
secretos que aleccionan sobre la perfumería fna, el uso de tal o cual
peine o incluso composiciones de ungüentos para la mejora de la higiene.
Palabras clave: tocador, boudoir, agradar, casa, Literatura, s. XIX.
ABSTRACT: The desire to please or convince the adequacy through the
triumph of appearances is innate in people. Expectations of prying eyes,
RESÚMENES
115 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
provide good impression in public, with all that entails, becomes, under the
premises of coquetry and decorum, something absolutely necessary in
the world of the feminine, as exposed in the many literary evidence to
guide and educate the behaviour of women in the social feld in which
it is inserted, especially those that move in the strata of the aristocracy
or the gentry. The adaptation of the body to such premises will have
a stage for excellence: the house. And within the home, the boudoir
becomes a privileged centre of secrets, of bodily privacy practices and
the consecration of the various codes of beauty and pleasant. The
domestic space will offer different views, such as living rooms, which
are more public spaces, or more private, like the boudoir. This inner
area is a symbol of lifestyle or refection of the thoughts of the people,
including the boudoir and the body that will be the mirror of the soul
of the Nineteenth Century woman. It is through the Spanish literature
from this century, books for pleasure and vanity and social chronicles
of the time where you can check this fact from the location of the
space in the management of the house. In these books you can fnd
descriptions about the confguration, decoration or furnishing, which
reveal the secrets of fne perfumery, the use of a particular comb or even
ointment compositions to improve hygiene.
Keywords: Boudoir, Please, Home, Literature, 19
th
Century.
RESÚMENES
116 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
FASTOS Y GALAS EN LOS SALONES DE LA ESPAÑA ISABELINA
Y DE LA RESTAURACIÓN: EL PALACIO DE LOS DUQUES
DE FERNÁN NÚÑEZ, 1845-1920
Pomp and Celebrations in the Dance Hall of Isabelina Spain and the Restoration:
The Dukes of Fernán Núñez’s Palace, 1845-1920
Inés Antón Dayas
Universidad de Murcia
RESUMEN: En el transcurso del siglo XIX en el escenario de la vida social
de la aristocracia y alta burguesía española, los palacios y casas señoriales
se convierten en uno de los lugares más apropiados para fomentar el trato
social y la cortesía propia de la nueva sociedad del siglo XIX. Es la época
de desarrollo de la cultura del ocio y el momento de máximo auge de las
crónicas de salón en las que se recogen los detalles de aquellas soirées. Se
aborda un estudio del interior de la vivienda señorial, refejado en la prensa
periódica de la época. El marco en el que se desenvuelven los duques de
Fernán Núñez, el palacio Cervellón de Madrid, sirve de ejemplo extrapolable
que permite conocer aspectos históricos, sociales y artísticos.
Palabras clave: crónica social, aristocracia, palacio, duques de Fernán
Núñez.
ABSTRACT: In the course of the Nineteenth Century in the social life of
the Spanish aristocracy and gentry scene, palaces and stately homes were
converted into one of the most appropriate places to promote the social
treatment and the courtesy of the new Nineteenth Century society. This
is the time in which the leisure culture developed and the time of society
chronicles which contained details of those soirées. This article would be a
study of housing stately interiors, refected in the periodical press of the
time. The framework of the dukes of Fernán Núñez, Cervellón Palace of
Madrid, serves as an extrapolable example to know historical, social and
artistic aspects.
Keywords: Social Chronicle, Aristocracy, Palace, Fernán Núñez Dukes.
RESÚMENES
117 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
LA DEMOCRATIZACIÓN DE LOS ESPACIOS DOMÉSTICOS
Y EL MOBILIARIO DURANTE EL S. XX:
DE LA ADECUACIÓN A LA VERSATILIDAD
Y DE LA NECESIDAD A LA DIVERSIÓN
The Democratization of the Domestic Spaces and the Furniture During the 20th
Century: Give the Adecuacy to the Versatility and from the Need to the Amusement
Sonia Ríos Moyano
Universidad de Málaga
RESUMEN: Durante el s. XX, el espacio doméstico ha evolucionado y
se ha adaptado a los diferentes avances y necesidades de la sociedad. No
obstante, nuestro interior es una evolución del espacio burgués. Los espacios
y los objetos que habitan en ellos muestran la respetuosa convivencia de la
herencia y la modernidad, de la tradición y la tecnología más actual.
Palabras clave: diseño, movimiento moderno, diseño orgánico, diseño
italiano, espacio doméstico.
ABSTRACT: During the 20th Century, the domestic space has evolved
and has adapted to the different advances and needs of the society.
Nevertheless, our domestic interior is an evolution of the bourgeois
space. The spaces and the objects that live in them show the respectful
conviviality of heritage and modernity, of tradition and current
technology.
Keywords: Design, Modern Movement, Organic Design, Italian Design,
Domestic Space.
LÍMITES INTERIORES, FRONTERAS EXTERIORES
RESÚMENES
RESÚMENES
121 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
LAS COMUNIDADES PREHISPÁNICAS EN LA REGIÓN
DE TABASCO: LÍMITES TERRITORIALES Y FORMAS
DE COMUNICACIÓN
Prehispanic Indian Communities in the Tabasco Region:
Territorial Limits and Ways of Communication
Carlos Moreno Amador
Universidad de Sevilla
RESUMEN: Situado en la región sureste de México, el territorio de Tabasco
se extendía, en el momento de la llegada de los españoles, de norte a sur entre
el golfo de México y la base de las montañas de Chiapas, y de oeste a este
desde lo que ahora es Laguna de Tupilco a Tenosique, en el río Usumacinta.
En este artículo trataremos de analizar la especial división lingüística y
política que mantuvo dicho territorio durante el periodo prehispánico, con
tres regiones naturales bien defnidas, la Chontalpa, los Ríos de Usumacinta
y la Sierra, donde se congregaron la mayoría de los pueblos, casi siempre
levantados a orillas de los ríos y lagunas.
Además, se hace necesario analizar el sistema de comunicaciones de la
región, a nivel interno y externo, sobre todo teniendo en cuenta la situación
geográfca y la propia confguración de dicha región. Y es que Tabasco se
mostró, desde la época prehispánica, especialmente desde el postclásico
tardío, como un área de confuencia de rutas, que unía las regiones del
altiplano mexicano con las comunidades mayas de la península yucateca y
con la región septentrional de la América Central. Unas comunicaciones
marcadas, sin duda, por la importancia que tuvo el sistema fuvial como eje
vertebrador de la economía y la sociedad tabasqueñas.
Palabras clave: Tabasco, comunidades prehispánicas, comunicaciones,
asentamientos, límites.
ABSTRACT: The Tabasco territory, situated in the Southwest of Mexico, at
the moment of the Spanish arrival extended north-south from the Gulf of
Mexico to the Chiapas mountain range and west-east from Tenosique at the
Usumacinta River to Tupilco Lake.
In this article it will be analysed the peculiar linguistic and political division
of this territory all along the prehispanic period with three well defned
RESÚMENES
122 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
natural regions, Chontalpa, Ríos de Usumacinta and la Sierra, where most of
the towns were concentrated, ordinarily built by the shores of rivers and lakes.
Besides, it is necessary to analyse the regional ways of communication
within the region and toward the outside, keeping in mind the geographic
situation and structure of the region. Tabasco appears from the beginning
of its history, especially from the late post-classic period, as an area of
crossroads that linked the high Mexican plateau to the Mayan communities
of the Yucatan peninsula and Northern Central America. These ways of
communication were marked by the high relevance of the fuvial system to
connect the Tabasqueña economy and society.
Keywords: Tabasco, Prehispanic Indian Communities, Communications,
Settlements, Limits.
RESÚMENES
123 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
EL CONCEPTO DE FRONTERA EN LA HISPANIA
TARDOANTIGUA: DE LIMES A CONFINIUM
The Concept of Frontier in Late Antique Hispania:
From Limes to Confnium
Pablo Poveda Arias
Universidad de Salamanca
RESUMEN: Tradicionalmente la frontera romana y tardoantigua era
designada con el término limes, haciendo éste alusión a una línea militar
nítida que separaba dos entidades políticas contrapuestas. Sin embargo,
la historiografía de los últimos veinte años ha podido comprobar, no
sólo que el término limes es inapropiado para designar a la frontera, sino
también que el concepto que se tenía de ella no se corresponde con la
realidad de la época. Hispania no es una excepción, viendo en ella cómo a
lo largo de toda la Antigüedad tardía las fronteras que tuvieron vigencia
en la misma responden a una realidad espacial de carácter amplio, que
incluso podía abarcar una región entera.
Palabras clave: frontera, Hispania, Antigüedad tardía, Limes, Confnium,
Historiografía.
ABSTRACT: The frontier concept in Roman and Late Antiquity periods
has been traditionally expressed by the term limes, which was related to a
precise military line used to keep two opposite political entities separated.
However, during the last twenty years, the recent historiography has proved
not only that limes is an inappropriate term to name a frontier, but also that
the traditional concept of frontier does not correspond to reality in the
mentioned periods. Hispania is no exception, given that what was considered
as a frontier throughout Late Antiquity consisted of a wide spatial reality,
even covering an entire region.
Keywords: Frontier, Hispania, Late Antiquity, Limes, Confnium,
Historiography.
RESÚMENES
124 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
… PORQUANTO O DICTO MOESTEYRO STA EM TERRA
DE SEUS JMIGOS... EL PATRIMONIO TRANSFRONTERIZO
DEL MONASTERIO GALLEGO DE SANTA MARÍA DE OIA
EN PORTUGAL DURANTE LA EDAD MEDIA
…Porquanto o dicto moesteyro sta em terra de seus Jmigos...
The Cross-Border Patrimony of the Galician Monastery of Santa María
de Oia in Portugal During the Middle Ages
Ana Paula Leite Rodrigues
1
Universidade de Santiago de Compostela
Instituto de Estudos Medievais/FCSH-Universidade Nova de Lisboa
RESUMEN: El considerable conjunto patrimonial que el monasterio gallego
de Santa María de Oia poseyó a lo largo de la Edad Media en territorio
portugués lo convirtió en una institución transfronteriza. El hecho de ser
señor en tierra ajena dio lugar al establecimiento de intensas relaciones con la
Corona portuguesa, refejadas a través de los variados contactos mantenidos
con los diferentes reyes de Portugal, entre los siglos XII y XV. El objetivo
de la presente comunicación es, pues, el de refexionar sobre las relaciones
entre el monasterio de Oia y los reyes de Portugal –de Afonso Henriques a
Afonso V– a través de la estela dejada por la documentación medieval del
cenobio y de las cancillerías de algunos de los monarcas portugueses.
Palabras clave: Edad Media, Monasterio de Santa María de Oia, Frontera
gallego-portuguesa, Corona de Portugal, confictos castellano-portugueses
ABSTRACT: The amount of properties which the Galician monastery
of Santa María de Oia had in Portugal through all the Middle Ages made
it an important cross-border seigniorial institution. Because of this, the
relations between the monastery and the Portuguese kingdom authorities
were a reality since the twelfth century until de ffteen century. The aim of
this text is to present the main characteristics and historical contexts of
the connection between Oia’s monastery and the Portuguese kings –from
Afonso Henriques to Afonso V– through the trail of the monastery’s
medieval documentation and the one of the Portuguese medieval kings
chancelleries.
Keywords: Middle Ages, Monastery of Santa María de Oia, Galician-
Portuguese Frontier, Portuguese Kingdom, Castilian-Portuguese Wars.
1 Becaria de doctorado de la Fundação para a Ciência e Tecnologia.
RESÚMENES
125 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
TERRITORIO, IDENTIDAD Y CONFLICTO
EN EL IMPERIO OTOMANO: EL CASO DE ARGELIA
Y TÚNEZ EN EL S. XVII
Territory, Identity and Confict in the Ottoman Empire:
the Case of Algeria and Tunisia in the XVII
th
Century
Carla Ramos García
Universidad de Salamanca
RESUMEN: El establecimiento de fronteras territoriales de carácter polí-
tico es un paso esencial para la institucionalización de una diferencia en la
identidad. En el caso de Argelia y Túnez este proceso se llevó a cabo a partir
de la llegada del poder otomano, que se encargó de ordenar el espacio nor-
teafricano. A partir de aquí las autoridades de cada provincia evolucionaron
de manera particular, y su mayor o menor identifcación con el territorio,
unido a factores económicos, dio lugar a continuos confictos que caracte-
rizaron todo el siglo XVII.
Palabras clave: Argelia, Túnez, territorio, identidad, s. XVII.
ABSTRACT: The establishment of territorial borders of political nature
is an essential step in the institutionalization of an identitary difference. In
the case of Algeria and Tunisia, this process took place after the arrival of
the Ottoman Empire, which was in charge of ordering the North African
area. From that moment the authorities of each province evolved in a par-
ticular way, and their degree of identifcation with territory, in addition to
economic factors, would result in continued confict that characterized the
seventeenth century.
Keywords: Algeria, Tunisia, Territory, Identity, 17th Century.
RESÚMENES
126 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
LA FIEBRE DEL ORO Y LA EXPANSIÓN AL OESTE
Gold Fever and Westward Expansion
Cristina Barrientos Martín
Mª José Manrique Barranco
Universidad de Granada
RESUMEN: Cuando en enero de 1848 se encontró oro en el Valle del
Sacramento –California– estaba ante el inicio del que sería un movimiento
social y migratorio sin precedentes en la Historia de los Estados Unidos y el
comienzo del sueño dorado de una época. El país, que ya se extendía hasta
el Pacífco, vio en el dorado metal la ocasión perfecta para sacar un gran
rendimiento económico y conseguir dominar y poblar efcientemente un
territorio que hasta ese momento era casi un desierto demográfco. Ni los
peligros, ni las duras condiciones de vida, hicieron desistir a los miles de forty-
niners que llegaron desde todo el mundo, impulsados por el sueño de amasar
una gran fortuna. Este hecho, conocido como el ‘sueño californiano’, fue
dirigido principalmente por los periódicos de la época y el gobierno federal.
Sin embargo, la febre del oro tuvo consecuencias importantes en California,
pues alteró para siempre la estructura del territorio y la concepción que se
tenía de él, convirtiéndola en la eterna ‘tierra de los sueños’.
Con esta comunicación, pretendemos analizar la llamada febre del
oro en California y las transformaciones –a nivel poblacional, económico,
social, político y ecológico– que sufrió dicho territorio y qué provocó que
en nuestro imaginario colectivo California se convirtiese en el lugar donde
todo hombre, mujer y niño, podía hacerse a sí mismo.
Palabras clave: Lejano Oeste, Fiebre del Oro, California, frontera, minería.
ABSTRACT: In January 1848, when gold was found in Sacramento Valley,
California, offcially began what would be an unprecedented migration
and social movement in U.S. history and the beginning of the well-known
golden rush. The country, already stretched to the Pacifc, saw with that
whinny metal the perfect opportunity to make a great economic comeback,
good enough to colonize effciently a territory that until then, it had
almost been a desert. In spite of the dangers or the harsh living conditions
could stop the thousands of forty-niners who came from all over the world,
RESÚMENES
127 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
driven by a dream to amass a fortune. This fact commonly known as the
California Dream was primarily led by the newspapers of that time and the
federal government. However, the gold rush in California had important
consequences like changing forever the structure of the territory and the
conception of it that is the called “eternal dreamland”.
As a result, in this article we have analyzed what is known as the
‘Californian gold rush’ and its development –at a population, economic,
social, political and ecological level– that suffered the territory as the facts
that placed California in people’s collective imagination as the place where
every man, woman and child, could pursuit happiness.
Keywords: Far West, Gold Rush, California, Frontier, Mining.
RESÚMENES
128 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
VOLVÍAN CON UN POCO MÁS DE LUZ EN LOS OJOS.ENTRE
ARAGÓN Y CATALUNYA. MIGRACIONES Y MILITANCIA
They Came Back with a Little More Light on the Eyes. Migration and Militancy
between Aragon and Catalonia
Assumpta Castillo Cañiz
Universitat Autònoma de Barcelona
RESUMEN: Una migración implica mucho más que el movimiento físico
de una persona de un lugar a otro. También migran la experiencia, el bagaje
personal, profesional, político y militante de aquéllos o aquéllas que mudan
su lugar de residencia, de sociabilidad, y llegan a lugares nuevos donde los
que habían sido sus mundos hasta la fecha se ven sustituidos por otros: otros
espacios, otras gentes, otros ámbitos de relación. Cuando estas personas
vuelvan a sus lugares de origen después de haber pasado por uno o más
sitios, ya no serán las mismas; llevarán algo más que equipaje en la maleta.
De este modo, con la presente propuesta pretendo abordar el fenómeno
del colectivismo agrario durante la Guerra Civil española desde un nuevo
prisma de estudio, el de las migraciones. Migraciones llevadas a cabo por
algunos de los protagonistas del 36 y otros confictos previos. El espacio
elegido es la retaguardia republicana aragonesa en su parte más oriental, la
Franja, en contacto con Catalunya, y las migraciones objeto de estudio son
las que tienen el territorio catalán como destino.
El propósito de este análisis es encontrar los puntos de contacto de estas
olas migratorias con la movilización obrera sindical catalana, en concreto con
aquélla de signo anarcosindicalista, y el carácter de ésta como herramienta
para la comprensión de confictos y adquisición de militancia. Muchos de
estos movimientos migratorios serán estacionales, con lo que a su retorno
al lugar de origen desarrollarán nuevas prácticas políticas y sindicales, una
“importación de militancia” en toda regla. Por tanto, nuestro objetivo último
es profundizar en el desarrollo de las culturas políticas, entendiendo que
éstas evolucionan a partir de continuidades y elementos de desarrollo tales
como el contacto territorial y humano.
Palabras clave: migraciones, Aragón, Catalunya, anarcosindicalismo,
colectivizaciones.
ABSTRACT: A migration implies more than a physical movement from one
place to another: personal, professional, political and militant experiences
RESÚMENES
129 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
also migrate. Immigrants change their place of residence and the place of
sociability: those which had been their worlds until the date are replaced by
others. They fnd other spaces, other people and other relationships. When
these people return to their place of origin, they won’t be the same ones;
they will bring something more on their package. Thus, with this proposal we
want to approach the phenomenon of the agrarian collectivism during the
Spanish Civil War from a new point of view, the migrations one. Migrations
carried out by some of the principal actors during the facts of 1936, and
other previous conficts. We focus on the eastern Aragon republican
rearguard, in contact with Catalonia, and the migrations are those going to
the Catalan territory.
The aim of this analysis is to fnd the contact points between this migratory
fow and the Catalan working class mobilization, specifcally the anarcho-
syndicalist one. I argue that this connection is a tool for understanding
conficts and acquisition of militancy. Most of these migrations were
seasonal, so when they return to their place of origin they will bring new
political and syndicalist practices, a real “import of militancy”. Therefore,
our fnal goal is deep in the development of political cultures as they evolve
through territorial and human contact.
Keywords: Migrations, Aragon, Catalonia, Anarcho-Syndicalism,
Collectivizations.
RESÚMENES
130 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
CONSECUENCIAS Y LÍMITES AL CONCEPTO EUROPEO
DE FRONTERA EN ÁFRICA. SECESIONISMO
Y CONEXIONES TRANSNACIONALES EN CABINDA
Consequences and Limits to the European Concept of Border in Africa. Secessionism
and Transnational Connections in Cabinda
Carlos Tabernero Martín
Universidad Autónoma de Madrid
RESUMEN: Desde los primeros contactos entre europeos y habitantes
del África sub-sahariana allá en el s. XV, la asimétrica transmisión de ideas
y conocimientos, de mercancías y capital, ha marcado la relación entre
ambas poblaciones. Entre las primeras se encuentra un concepto, el de
frontera, cuya signifcación confictiva y excluyente, construida y modifcada
desde Europa, ha ido transformando la mentalidad de muchos africanos,
pertenecientes en su mayoría a las élites políticas que aún hoy gobiernan
el continente. Fruto de ello, se encuentran relaciones confictuales por la
delimitación del territorio, surgiendo así movimientos de corte secesionista
en varios puntos del África sub-sahariana.
Sin embargo, y frente a ello, se encuentra un imaginario de resistencia
a la concepción europea de la frontera, que se ha mantenido entre
otros tantos habitantes del continente y que ha limitado la imposición
de la misma como barrera excluyente y diferenciadora a nivel social y
económico. Este hecho ha fomentado la multiplicación de conexiones
transnacionales, de relaciones transfronterizas, de migraciones
incontroladas para los administradores coloniales primero y para los
gobernantes de los estados independientes después, que conlleva una
visión diferente de la frontera en África, como canal en vez de como
barrera. A través del ejemplo del exclave angoleño de Cabinda, donde
secesión y transnacionalismo chocan, conviven y se entremezclan, se
analizará la progresión histórica de estos dos imaginarios en África.
Palabras clave: África, frontera, secesionismo, conexiones transnacionales,
Cabinda.
ABSTRACT: Since the frst direct contacts between European people and
the inhabitants of Sub-Saharan Africa in the 15
th
Century, the asymmetric
transmission of knowledge, goods and capital has defned the relationship
between both populations. Between these ideas, appears the concept of
RESÚMENES
131 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
border, constructed and modifed in Europe in a confictive and exclusive
meaning that has changed the imaginarium of a lot of Africans, most of
them belonging to the political elites that govern the continent. Nowadays,
because of it, there are a lot of confictive relationships because of the
limits of the territories.
In contrast to this situation, there is a resistance imaginarium to the
European concept of border that some Africans kept. This situation has
limited the imposition of the border as an exclusive limit, and has allowed
the grown of transnational connections, transbordering relations and
unrestrained migrations that prove the different concept of the border
for the Africans, who think in it as a channel more than as a limit. Thanks
to the Cabinda example, where secession and transnationalism clash,
coexist and mix with each other, I will analyze the historical progression
of this two ways of thinking the border in Africa.
Keywords: Africa, Border, Secessionism, Transnational Connections,
Cabinda.
RESÚMENES
132 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
LA CREACIÓN DE LOS “ESTADOS UNIDOS” DE EUROPA:
LA UNIÓN EUROPEA
The Creation of the “Union States” of Europe: the European Union
David Díaz Sánchez
Universidad Autónoma de Madrid
RESUMEN: La presente comunicación quiere mostrar un repaso a la
formación de la actual Unión Europea, cómo empezó siendo una unidad
económica para comerciar entre los países miembros y cómo, poco a poco,
esa unión se ha ido ampliando y ha pasado de ser solamente económica
a trasladarse a otras esferas como la política exterior, la justicia, etc.; y
derribando barreras como las fronteras de los distintos países miembros
entre ellos, cuya fnalidad es crear un organismo común que pueda no sólo
competir contra otros países más poderosos como Rusia, Estados Unidos o
China, sino simplemente no estar a merced de ellos.
El objetivo de la Unión Europea es que algún día lleguen a ser tan
importantes internacionalmente como otras potencias mundiales, pero para
ello deben conseguir primero una unión real de los Estados europeos que a
día de hoy no se sabe si es verídica o fcticia, aunque los datos muestren una
cosa y los hechos otra.
Palabras clave: tratado, unión, cooperación, política.
ABSTRACT: This communication wants to show an overview of the
formation of the European Union today, what began as an economic unit
to trade between member countries and how, little by little, that union has
expanded and has evolved from economic to move only to other areas such
as foreign policy, justice, etc., and breaking down barriers and boundaries
of the various member countries including the aim of creating a common
organism that can not only compete with other powerful countries like
Russia, the U.S. or China, but just not at the mercy of them.
The aim of the EU is to someday become as important internationally as
other world powers, but they must frst get a real union of European states
today is not known whether true or fctitious, although data show one thing
and acts another.
Keywords: Treaty, Union, Cooperation, Politics.
TERRITORIOS IMAGINARIOS
RESÚMENES
RESÚMENES
135 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
ABZU, FUENTE DE VIDA Y CONOCIMIENTO
EN LA COSMOVISIÓN DE LA ANTIGUA MESOPOTAMIA
Abzu, Source of Life and Knowledge in the Worldview of the Anciente Mesopotamia
Aitor Céspedes Suárez
Universidad Autónoma de Madrid
RESUMEN: El Abzu, ese océano subterráneo de agua dulce, formó una
parte fundamental dentro de la cosmovisión del mundo mesopotámico. El
objetivo de este trabajo es dar unas pinceladas generales sobre este lugar
mitológico, aproximarse a la concepción que sobre él tenían los antiguos
habitantes del Tigris y el Éufrates y mostrar algunas características asociadas
al mismo, especialmente lo concerniente al Abzu como fuente de vida y
conocimiento.
Palabras clave: Abzu, cosmovisión, Mesopotamia, aguas sagradas.
ABSTRACT: The Abzu, the underground freshwater ocean, formed a key
part of the Mesopotamian worldview. The focus of this paper is to give a
general vision about this mythological place, to approach on the conception
that the ancient habitants of the Tigris and Euphrates had, and show some
characteristics associated with it, especially with regard to the Abzu as source
of life and knowledge.
Keywords: Abzu, Worldview, Mesopotamia, Sacred Waters.
RESÚMENES
136 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
ECHARSE AL BOSQUE: REALIDAD Y DISCURSO
DE FORAJIDOS EN LAS FORESTAS DE LA EUROPA
PREINDUSTRIAL
Take to the Woods: Fact and Discourse of Outlaws in Preindustrial Europe Forests
Antonio Gómez Rincón
Universidad Complutense
RESUMEN: Desde la más temprana Antigüedad hasta el comienzo de la época
industrial, el bosque aparece representado como un territorio desconocido y
mágico. Aquí, intento demostrar que dicha imagen es paralela a una realidad
histórica: quién no puede vivir en la comunidad humana huye a refugiarse
al bosque, donde colectivamente se reorganiza como contra-poder, y en
ocasiones regresa a la ciudad para batir a la autoridad. Analizo esta realidad
a través de diversas narraciones, ya sean míticas, heroicas o históricas, desde
Enkidu hasta Robin Hood, pasando por la bagauda o los golfnes, haciendo
hincapié en el carácter permanente del paradigma del bosque.
Palabras clave: bosque, forajido, Robin Hood, Bagauda.
ABSTRACT: Since earliest Antiquity until industrialization beginning, forest
is represented as a magic and unknown landscape. Here I try to prove that
this picture is parallel to an historical reality: who cannot live in human
community few to the forest, where they reorganise themselves collectively
as an anti-establishment power and on occasion come back to the city
to defeat the authority. I analyse this reality through different narratives,
whether they are mythic, heroic or historic, from Enkidu to Robin Hood,
passing through the bagaudaeor the golfnes, emphasizing the permanent
character of the paradigm of forest.
Keywords: Forest, Outlaw, Robin Hood, Bagauda.
RESÚMENES
137 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
AMAZONIA. LUGAR IMAGINARIO, LUGAR
DE INSPIRACIÓN. DEL ROMANTICISMO AL MODERNISMO
The Amazonia. Imaginary Place, Place of Inspiration.
From Romanticism to Modernism
Paulo H. Duarte-Feitoza
Universitat de Girona
RESUMEN: El “descubrimiento” de América supuso para el curso de
la Historia un punto de infexión que todavía sigue generando debate en
diversos ámbitos académicos. Cuando los europeos llegaron a América, el
impacto de la foresta virgen fue trascendental. Proyectaron sobre ella una
idea fantástica de “paraíso” que abundaba entonces en la literatura y las artes
europeas. Pese a tener una existencia física, ese “paraíso”, que posteriormente
sería bautizado como Amazonia, sufrió una mitifcación que infuenció a las
mentalidades de todas las épocas. Hoy día se ha convertido en un “lugar”
simbólico de las Américas y en algunos casos incluso símbolo nacional,
inspirando a artistas, poetas y escritores. Este artículo tiene la voluntad,
pues, de analizar la presencia de la Amazonia, como “lugar mítico” con toda
su diversidad natural, cultural y humana en la Historia del Arte brasileño
desde el Romanticismo hasta el Modernismo.
Palabras clave: Brasil, Amazonia, Romanticismo, Modernismo, Arte.
ABSTRACT: The “discovery” of America was, for the course of History, a
turning point that is still generating debate in various academic felds. When
Europeans arrived to America, the impact of virgin forest was transcendental.
They projected on it a fantastic idea of “paradise” abounded then in
European literature and the arts. Despite having a physical existence, this
“paradise”, named later Amazonia, was mythologized infuencing the minds
of all ages. Today it has become a symbolic “place” of the Americas and
in some cases even as a national symbol, inspiring artists, poets and writers.
This essay is willing, therefore, to analyze the presence of the Amazonia,
as a “mythical place” in all its natural, cultural and human diversity in the
Brazilian History of Art from Romanticism to Modernism.
Keywords: Brazil, Amazonia, Romanticism, Modernism, Art.
RESÚMENES
138 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS Y JUEGOS DE ROL:
UNA RELACIÓN MÁS ALLÁ DEL MERO SAQUEO
Archaeological Sites and RPGs: More than a Relationship beyond the Mere Plundering
Héctor Sevillano Pareja
Mª de los Reyes de Soto García
1
Universidad de Salamanca
RESUMEN: En esta comunicación pretendemos desentrañar la relación
que existe entre los yacimientos arqueológicos y su mención en los libros de
juegos de rol¸ puesto que este tipo de entretenimiento, en múltiples ocasiones,
presenta un trasfondo histórico. A los afcionados a los juegos de rol no
les resultan extrañas expresiones como “saquear el Dungeon” o “a la caza
del tesoro”, pero ¿existe algo más a parte de la simple destrucción de un
yacimiento? Es por ello que intentaremos estudiar qué yacimientos aparecen
y cómo son tratados; si existen épocas históricas recurrentes o sí en este tipo
de literatura se da un tratamiento correcto a los enclaves arqueológicos, más
allá de la mera recuperación de artefactos de civilizaciones extintas.
Palabras clave: Arqueología, yacimientos, arqueólogo, juegos de rol, visión
social.
ABSTRACT: In this paper we aim to fnd the relationship between
archaeological sites and its mention in RPGs´ books, because this type
of entertainment, on multiple occasions, has a historical background. For
the fans of RPGs are not strange expressions like “raid the Dungeon” or
“treasure hunting”, but is there anything else besides the mere destruction
of an archaeological site? That is why we try to study what kind of sites are
and how they are treated, recurrent historical periods or if in this literature
is given proper treatment to archaeological sites beyond the mere recovery
of artifacts from extinct civilizations.
Keywords: Archaeology, Archaeological Site, Archaeologist, Roleplaying
Games, Social Perception.
1 Benefciaria de una beca de Personal Investigador de Reciente Titulación Universitaria
subvencionada por la Junta de Castilla y León y el Fondo Social Europeo.
ESPACIO AGRARIO
RESÚMENES
RESÚMENES
141 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
AZUDES, PRESAS Y MOLINOS: EVOLUCIÓN HISTÓRICA
DE ESTRATEGIAS HIDRÁULICAS EN LOS OJOS
DEL GUADIANA
Azudes, Hydraulic Dams and Mills: Historical Evolution of Hydraulic Strategies
in Ojos del Guadiana
Miguel Torres Mas
1
Universidad de Castilla-La Mancha
RESUMEN: Los Ojos del Guadiana se sitúan entre los actuales términos
municipales de Daimiel y Villarrubia de los Ojos
2
, en la provincia de Ciudad
Real, y se corresponden con unos manantiales de agua rebosaderos del
acuífero 23 de La Mancha Occidental. Este aforamiento, originado por
una surgencia cárstica local, forma parte de un tramo del río Guadiana
3
, y
ha sido parte activa en el asentamiento de grupos humanos desde tiempos
pretéritos. La existencia de este recurso dentro de un territorio circundante
caracterizado por un estructura hidrogeológica discontinua en el espacio e
intermitente en el tiempo, facilitó la presencia de comunidades humanas
en su alrededor, uniéndose a la alta capacidad agropecuaria de su subsuelo,
generando, por tanto un espacio signifcativamente antropizado. En este
sentido, estas sociedades presentes en la zona han tratado de adaptarse a la
realidad del medio a través del control y explotación de todos los recursos
potenciales, generando sistemas que permitieran un aprovechamiento
efcaz de los mismos. A través de esta comunicación se realiza un análisis
descriptivo de las diferentes estrategias integrales desarrolladas en este
espacio natural, y que a través de unos elementos constructivos concretos y
una secuencia cronológica han generado un impacto defnido sobre todo su
entorno.
Palabras clave: azud, presa hidráulica, molino harinero, Ojos del Guadiana,
desecación.
1 Arqueólogo.
2 Se sitúan a unos 8 kms al noreste del casco urb ano de Daimiel y 10 kms al sureste del de
Villarrubia de los Ojos.
3 No entramos en el debate de sí se trata de un aforamiento propio del río Guadiana en
sí o se corresponde con un curso del Guadiana diferente, tomando como el Guadiana de
Ruidera tiene su término natural en el Záncara, a partir del río Viejo y valle del Guadiana
Alto (SERNA y GAVILA, 1995: 333).
RESÚMENES
142 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
ABSTRACT: Ojos del Guadiana is situated between Daimiel and Villarrubia
de los Ojos, in the province of Ciudad Real, and consitute oerfows springs
aquifer 23 wertern of La Mancha. This upwelling, caused by an upwelling local
karst, in part of the river Guadiana, and has been active in human settlement
since past. The existence of this source of water within a surrounding
territory cahracterized by a discointinuous hydrogeological structura in
space and intermiettent in time, providedad the presence of communities
around them, coupled with high agricultural capacity of the subsoil, creating,
therefore a anthropized signifcantly space. All these communities in the
territory have tried to adapta to the reality of the environmente through
the control and exploitation of these resources, creating systems that allow
effective use of such. Throgh this communication is a descriptive analysis
of the various comprehensive strategies developed in this natural space, and
through a concrete building elements and timing have generated a defnite
impacto on its surroundings.
Keywords: Azud, Hydraulic Dam, Flour Mill, Ojos del Guadiana,
Desiccation.
RESÚMENES
143 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
MARRUECOS COMO ESPACIO AGRÍCOLA. LA PROPAGANDA
COLONIALISTA, UNA HERRAMIENTA PARA LEGITIMAR
LA OCUPACIÓN DEL ESPACIO AGRARIO MARROQUÍ
Morocco as Agricultural Space. The Colonialist Propaganda, Tool for Legitimate
the Occupation of Agrarian Moroccan Space
Jesús Marchán Gustems
4
Universidad de Castellón
RESUMEN: La explotación económica del protectorado español del
norte de Marruecos conllevaba varias difcultades, debido especialmente a
la campaña militar para terminar con la resistencia armada local. Tras la
creación de una imagen adecuada para propiciar la explotación agrícola de
las tierras marroquíes en el siglo XIX, a partir de 1912 se redoblaron los
esfuerzos propagandísticos con el fn de atraer colonos al protectorado. En
esta investigación analizamos el papel de varios autores que aportaron su
granito de arena para favorecer la explotación agrícola del protectorado.
Palabras clave: Marruecos, colonización agrícola, tierras, viajeros,
protectorado.
ABSTRACT: The economic exploitation of the Spanish protectorate in
northern Morocco entailed several diffculties, especially due to the military
campaign to end the local armed resistance. After the creation of an
appropriate image to promote the agricultural exploitation of Moroccan
lands in the nineteenth century, since 1912 the propaganda efforts were
increased to attract Spanish settlers to the protectorate. In this research
we analyze the role of various authors who contributed to encourage the
agricultural exploitation of the protectorate.
Keywords: Morocco, Agricultural Colonization, Lands, Voyager,
Protectorate.
4 Investigador de la Universitat Pompeu Fabra. Investigación enmarcada en el proyecto
“Transiciones imperiales. Cambio institucional y divergencia. Un análisis comparado de la
trayectoria colonial y postcolonial de las posesiones españolas en América, Asia y África
(1500-1900)”, Referencia HAR2009-14099-C02-01.
RESÚMENES
144 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
TIERRA Y AGUA:
L’HORTA DE VALÈNCIA EN EL SIGLO XV
Ground and Water:
L’Horta de València in the 15th Century
Sandra Cáceres Millán
Universitat de València
RESUMEN: L’Horta de València se ha erigido como un lugar de encuentro
entre las personas y el medioambiente. Es en la época medieval donde esta
relación se consolida dando lugar a la creación de todo un sistema de regadío
que nace en época musulmana y se mantiene con la llegada de contingentes
feudales de manos del rey Jaume I en el siglo XII. A lo largo de la Edad Media, en
especial con la feudalización del espacio, este territorio apenas sufre cambios.
La consolidación de València como capital del reino y como una de las ciudades
preeminentes del Mediterráneo imploca nuevas formas de organización,
de cultivo y de parcelación adecuadas a las exigencias alimentarias, de
abastecimiento y, sobre todo, adaptadas al nuevo marco legislativo, ‘els Furs’.
Asimismo, Se intuye una extrema fragmentación de la propiedad acompañada
de nuevas formas de habitación y explotación. En este momento, L’Horta,
vive una reagrupación poblacional pasando de un hábitat disperso, donde la
tierra estaba salpicada de pequeñas alquerías, a otro donde esas alquerías se
agrupan para mantener pequeños núcleos de población que viven de lotes
de tierra irrigadas por las acequias que dibujan el perfl de este paisaje
5
. De
nuevo, este territorio no se puede entender sin la imbricación de la ciudad.
Y es que, València, lo hace suyo haciéndolo formar parte de la “especial
contribución” un lugar propiedad de la ciudad aunque reconociendo la
entidad de esas alquerías que se reducen a pequeños espacios de explotación
dependientes del municipio. Es así como se produce la perfecta conjugación
del espacio y el hombre y la mujer dando como fruto un territorio muy fértil
a la par que apetecible para los más potentados del lugar.
Palabras clave: València, regadío, s. XV, huerta, alquería.
5 La palabra alquería deriva del término árabe Quarya que identifcaba a un grupo más o
menos numeroso de casas La mayoría estaban vinculadas directamente a la red de acequias
de la huerta y eran de un tamaño cercano o por encima del centenar de “jovades” (unidad
de medida del territorio equivalente a unas tres hectáreas).
RESÚMENES
145 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
ABSTRACT: L’Horta de València has emerged as a meeting place between
man and environment. It is in Middle Ages when the consolidation of this
relationship has as a result the creation of an irrigation system, born in
the Muslim period and remained with the King Jaume I feudal contingents
arrive in the twelfth century. Throughout the Middle Ages, especially with
the space feudalization, this territory unchanged. With the consolidation
of València as the royal capital and one of the most important cities in the
Mediterranean sea, in the lanscape grows new forms of organization, culture
and ground work adapted to the new laws, ‘Els Furs’. There is an extreme
fragmentation of the land, which is accompanied by new ways of living and
work land. Now, L’Horta, is an space that has a concentration of population
(who lived before in a scattered habitat where land had small farms)
and where these farmhouses are grouped with small population who lives in
plots of land irrigated by the canals that draw the profle of this landscape.
Again, this area can not be understood without the power of the city. For
that, València, has this space, the ‘special contribution’, like a city-owned
while it recognizes the entity of these farmhouses that are reduced to
small operating spaces subsidiaries of the municipality. Therefore there is a
perfect combination of space, which has as a result a highly fertile land so
interesting for the city patriciate.
Keywords: València, Irrigating, 15
th
Century, Orchard, Farmhouse.
PÓSTERES
RESÚMENES
RESÚMENES
149 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
EL REVESTIMIENTO MURAL,
UN OFICIO A CONSERVAR
Wall Cading Made, Preserving a Craft Heritage
Manuel Alpresa León
Universidad de Sevilla
RESUMEN: La desfguración de “Los Lugares de la Historia”, por inadecuadas
intervenciones sobre el patrimonio monumental, es una continua afrenta a la
totalidad de los acontecimientos que propiciaron que esos conjuntos sean
una realidad. Para la Historia del Arte resulta esencial el conocimiento de lo
que aportaron los ofcios tradicionales a la hora de confgurar el patrimonio
histórico-artístico, pues viene a resultar un fel refejo de nuestro acervo
cultural, a veces, de similar importancia a la obra de arte fnal.
La pérdida patrimonial de la “epidermis” de dicho patrimonio creada a
base de morteros tradicionales de yeso y/o cal, es un claro ejemplo de la
poca valoración que tienen las manifestaciones artísticas que confguran el
patrimonio etnológico, etnográfco o inmaterial, entre otros. El ostracismo
que sufre el ofcio de estuquista o estucador en la actualidad, debe de
generar una profunda refexión sobre el continuo vituperio que sufren las
representaciones artísticas que tan egregio ofcio creó en nuestro inmenso
patrimonio monumental.
Palabras clave: patrimonio cultural, monumentos, estuco, Historia del Arte.
ABSTRACT: Due to some inappropriate restorations of the built heritage,
defacement of “Historical Places” is an affront to the background which
allowed this architectural ensemble to be a reality. Knowing how traditional
trades contributed to shape the historical and artistic heritage is considered
as essential by Art Historians, because these crafts are a faithful refection
of our cultural patrimony, and sometimes, as important as the fnal artwork.
Relating to this heritage, the loss of the “epiderm” made of traditional
mortars (gypsum or lime) shows signifcantly the lack of interest of the
artistic events which establish their authority on ethnologic, ethnographic
or immaterial patrimony, amongst other things. The banishment currently
suffered by stucco craftsmen must generate a profound refection about
the unceasing disgrace of the artistic representations that a so honorable
profession created in our considerable monumental heritage.
Keywords: Cultural Heritage, Monuments, Stucco, History of Art.
RESÚMENES
150 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
LOS COMPLEJOS FUNERARIOS COMO UNA ENCRUCIJADA
DE CULTURAS. UN CASO DE LA INGLATERRA VICTORIANA:
EL CEMENTERIO DE HIGHGATE DE LONDRES
The Funerary Complex as a Crossroads of Cultures. A Case of Victorian England:
Highgate Cemetery in London
María Victoria Álvarez Rodríguez
Universidad de Salamanca
RESUMEN: Tradicionalmente se ha considerado a los cementerios enclaves
situados entre dos mundos, el de los muertos y el de los vivos. Son muy
numerosas las culturas que los han tenido por puertas de acceso a una
dimensión de ultratumba, aunque los estudios que se han realizado en época
moderna demuestran que su auténtica importancia residía en su trascendencia
como “Lugares de la historia” en los que la mentalidad de cada una de esas
culturas se encontraba presente. Analizando las manifestaciones artísticas
funerarias realizadas a lo largo de los siglos se obtiene una panorámica de
cómo evolucionó el pensamiento de hombres y mujeres en relación con el
concepto de la muerte que presidía estos programas iconográfcos.
Uno de los casos más llamativos de este fenómeno es el del cementerio de
St. James en Highgate, al norte de Londres. Construido en la primera mitad del
siglo XIX, se convirtió con el paso de las décadas en un lugar de enterramiento
de moda para la clase acomodada. Las recientes tareas de restauración
que se han llevado a cabo en el complejo, después de haber permanecido
durante buena parte del siglo XX en el abandono, han descubierto un rico
patrimonio arquitectónico en el que queda de manifesto cómo el concepto
de la muerte de la época victoriana bebía directamente de las fuentes antiguas,
rastreándose en sus monumentos la infuencia de Egipto, de Grecia, de Roma
y de la Europa medieval. En nuestro estudio pretendemos centrarnos en
la fascinación que los programas iconográfcos egipcios ejercieron sobre
estos monumentos funerarios, actualizando numerosos elementos tanto
simbólicos como arquitectónicos que se acabaron convirtiendo no sólo en
Inglaterra, sino en todo Occidente, en una creación puramente romántica.
Palabras clave: cementerios, arquitectura, iconografía, Egipto, Highgate.
RESÚMENES
151 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
ABSTRACT: Traditionally we have considered cemeteries as an enclave
between two worlds, the one of the dead and the one of the living. A
great number of cultures have thought of it as a gateway to a dimension
beyond the grave, although studies made in modern times show that its
real importance lay in its signifcance as “places of history” in which the
mentality of each of these cultures was present. Analyzing the funerary art
forms made over the centuries we can get an overview of the evolution
of men’s and women’s mentality in relation to the concept of death that
presided these iconographic programs.
One of the most interesting examples of this phenomenon is St. James
Cemetery in Highgate in north London. Built in the frst half of the 19th
century, it became over the decades into a fashionable burial place for
the gentry. Recent restoration works that have been carried in this place,
after having spent much of the 20th century in the abandonment, have
discovered a rich architectural heritage that shows how the concept of death
in the Victorian era was directly inspired by ancient sources, and how Egypt,
Greece, Rome and the Medieval Europe infuenced its monuments. In our
study we intend to focus on the fascination that Egyptian iconography
exerted on these funerary monuments, updating both symbolic and
architectural elements that eventually became a pure romantic creation, not
only in England but also throughout Occident.
Keywords: Cemeteries, Architecture, Iconography, Egypt, Highgate.
RESÚMENES
152 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
LA ACTITUD POLÍTICA DE LA POBLACIÓN REFLEJADA
EN EL ESPACIO URBANO. EL CASO DE LA CIUDAD
DE SÉFORIS EN LA PALESTINA ROMANA
The Political Attitude of Population Refected on the Urban Space. The Case of the City
of Sepphoris in Roman Palestine
Begoña Echabe Pérez
Universidad de Deusto
RESUMEN: El Imperio romano difundió un modelo urbanístico muy
característico, que las comunidades que se encontraban bajo su dominio
fueron adaptando con el tiempo. La presencia de estos elementos en urbes
localizadas fuera del territorio itálico pudo signifcar, no solo un gusto por la
estética romana o unas instituciones constituidas por romanos, sino la actitud
pro-romana de la población. Esto se puede ver en Séforis, una ciudad judía
en Galilea. El estudio conjunto de fuentes arqueológicas y literarias presenta
una ciudad con elementos característicamente romanos y una población
mayoritariamente judía. Desde la primera guerra judía (66-70 d.C.), los
seforitas optaron por ser feles a Roma. En las décadas siguientes, la ciudad
experimentó un notable desarrollo arquitectónico, que culminó hacia fnales
del siglo II. Por estas fechas, recibió la municipalidad y se estableció un pacto
entre el consejo de la ciudad y el senado romano. Es decir, el espacio urbano
refeja la actitud política de los seforitas. La ciudad se convirtió en un enclave
aliado de Roma en Galilea, sin renunciar a su identidad judía. Su esplendor
urbanístico coincidió con su consolidación como el más importante centro
rabínico de su época.
Palabras clave: ciudad, política, Roma, Galilea, Séforis.
ABSTRACT: The Roman Empire spread a very characteristic urban model,
which was adapted throughout the centuries by its subjugated peoples. The
presence of these elements in cities outside the Italian Peninsula could mean
not only imply taste for Roman aesthetic or political institutions constituted
by Romans, but the pro-Roman attitude of the population. This can be
seen in Sepphoris, a Jewish city in Galilee. The joint study of literary and
archaeological sources shows a city with characteristically Roman elements
and a mainly Jewish population. Since the First Jewish-Roman War (66-70
A.D.), Sepphorites chose to be loyal to Rome. In the following decades,
the city underwent a remarkable architectural development, reaching its
height near the end of the second century. Around this time, it received the
RESÚMENES
153 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
municipality and there was a treat between the city council and the Roman
senate. That is, the urban space refects the Sepphorite political attitude. The
city turned into an ally settlement of Rome in Galilee, without giving up its
Jewish identity. Its urban splendour coincided with its consolidation as the
most important rabbinical centre at that time.
Keywords: City, Politics, Rome, Galilee, Sepphoris.
RESÚMENES
154 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
LAS FACHADAS DE LA MEMORIA: ESCUDOS Y BLASONES
EN LA VILLA DE TURÉGANO
The Facade of Memory: Shields and Crests in Turégano
David Espinar Gil
Universidad Complutense de Madrid
RESUMEN: La heráldica se presenta de muy diversas formas y estilos. En
la villa segoviana de Turégano se han conservado en piedra varios escudos
que atestiguan un pasado y guardan un especial signifcado para la historia
local. Con este póster se presenta el signifcado heráldico e histórico de cada
ejemplar de cara a una nueva aportación a la historia local.
Palabras clave: Turégano, señorío episcopal, escudo, armas.
ABSTRACT: The heraldry appears in many shapes and styles. In Turégano
(Segovia) there have remained several shields in stone that testify a past and
contain a meaning in understanding the local history. This poster presents
the heraldic and historical meaning of every one towards a new contribution
to the local history.
Keywords: Turégano, Episcopal Dominion, Shield, Weapons.
RESÚMENES
155 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
EL CINE COMO TESTIMONIO HISTÓRICO.
LA DESCOLONIZACIÓN DE ARGELIA
The Cinema as a Historical Testimony. Decolonization of Algeria
Ana Gontad Fontán
Universidad de Santiago de Compostela
RESUMEN: El proceso de descolonización de Argelia y las duras medidas
conservacionistas tomadas por el gobierno francés al respecto dañaron
la imagen de la República Francesa de cara al exterior pero también, y
principalmente, de cara a sus propios compatriotas. Este pequeño estudio
pretende mostrar ese cambio social a través de tres películas: Pépé le Moko, El
Soldadito y La Batalla de Argel.
Palabras clave: descolonización, Argelia, Francia, cine, Pépé le Moko, Julien
Duvivier, El Soldadito, Jean-Luc Godard, la batalla de Argel, Gillo Pontecorvo,
FLN, tortura.
ABSTRACT: The Algeria decolonization process and the conservationists
crackdown carried out by the French) government, damaged the Republic
image from the outside but, above all, towards their compatriots. This
research tries to demonstrate this social change through three flms: Pépé le
Moko, The Little Soldier and The Battle of Algiers.
Keywords: Decolonization, Algeria, France, Film, Pépé le Moko, Julien
Duvivier, Le Little Soldier, Jea-Luc Godard, The Battle of Algiers, Gillo
Pontecorvo, FLN, Torture.
RESÚMENES
156 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
BRASILIA: MITO Y REALIDAD. DE LA FUNDACIÓN
A LAS POLÍTICAS DE PRESERVACIÓN Y DESARROLLO
Brasilia: Myth and Reality. From the Foundation to the Preservation
and Development Policies
Lucía Montejo Arnáiz
Université de Versailles-Saint-Quentin-en-Yvelines
RESUMEN: En el presente trabajo se aborda la leyenda creada de forma
totalmente consciente en torno a la nueva capital de Brasil, la cual la asociaba
no solamente a supuestas profecías anteriores sino también al que debía ser
el nuevo orden social que ésta traería consigo, para pasar a contrastarla con
los verdaderos resultados obtenidos en relación a los problemas de la ciudad
y las difcultades para solventarlos debido a la protección de la que el Plan
Piloto de Lùcio Costa goza por parte de la UNESCO.
Palabras clave: Brasilia, urbanismo, plan piloto, Lùcio Costa.
ABSTRACT: This paper addresses the legend that was consciously created
about the new capital of Brazil, which associated it not only with previous
prophecies but with a new social order, after which we contrast that with the
actual results obtained in relation to the city’s problems and the diffculties
to overcome them because of the UNESCO’s protection that the Lùcio
Costa’s Pilot Plan enjoys.
Keywords: Brasilia, Urbanism, Pilot Plan, Lùcio Costa.
RESÚMENES
157 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
ENTERRAMIENTOS TARDOANTIGUOS EN LA CORNISA
CANTÁBRICA: EL CASO DE LA CUEVA DE L’ALBORÁ
(ENTRELLUSA, CARREÑO, ASTURIAS)
Late Antiquity Burials on the Cantabrian Cast: the Case of the Cave of L’Alborá
(Entrellusa, Carreño, Asturias)
Adrián Piñán Gargantiel
Universidad de Oviedo
RESUMEN: El objetivo de este póster es analizar y conocer los enterramientos
que se producen en época tardoantigua (s. IV-VII) en la Cornisa Cantábrica.
Así se observa como el cristianismo comienza a aportar infuencias funerarias
en años posteriores. Al mismo tiempo, va adaptando y reconquistando lo
que en ese periodo histórico se estuvo realizando en materia fúnebre en el
territorio que hoy conforma el Principado de Asturias. Enterramientos que
continuarán hasta época Altomedieval (s. VIII-X), como observaremos en las
distintas iglesias cristianas iniciales realizadas sobre zonas de marcado carácter
simbólico, al ser ya desde época megalítica destinadas a lugar de enterramiento.
Para ello nos basaremos en evidencias de carácter arqueológico en
particular analizaremos el caso de la cueva L’Alborá situada en la playa de
Entrellusa/Madrebona, (Carreño, Asturias) durante los s. V/VII.
Palabras clave: Cornisa Cantábrica, Antigüedad Tardía, cuevas, tumbas,
Entrellusa/Madrebona.
ABSTRACT: The aim of this poster is to analyze and get to know the burials
that took place in the Cantabrian coast during the late antiquity (from the
4th until the 7th century). We can see how Christianity begins to provide
funeral infuences during the following years. At the same time, it adapts to
and retakes what was done on funeral matters in that historical period, in
the same territory that nowadays is the Principality of Asturias. The burials
continued until the Early Medieval (8th-10th century), as we will see in the
different initial Christian churches on areas with a strong symbolic character,
as they already were a place for burial since the Megalithic.
To do this, we are going to study archaeological evidence, in particular, we
will analyze the case of L’Alborá cave located on the beach of Entrellusa/
Madrebona, (Carreño, Asturias) from the 5th until the 7th century.
Keywords: Cantabrian Coast, Late Antiquity, Caves, Tombs, Entrellusa/
Madrebona.
RESÚMENES
158 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
EL PATRIMONIO INMATERIAL EN LA ALTA EXTREMADURA:
HISTORIA, LEYENDA Y MITO
The Immaterial Patrimony in the North of Extremadura:
History, Legend and Myth
Juan Pedro Recio Cuesta
Universidad de Extremadura/GEHCEx
RESUMEN: El presente texto se centra en un territorio que, a lo largo de
la las diferentes etapas de su Historia, a nuestro juicio, es destacable por la
existencia de un importantísimo tesoro inmaterial: el conjunto de historias,
leyendas o mitos que se conservan, aún hoy en día, dentro del imaginario
colectivo y la tradición oral en no pocos lugares de la Alta Extremadura.
Palabras clave: leyendas, colectivo imaginario, Cáceres, Extremadura.
ABSTRACT: This paper focuses on a territory which, along the different
stages of his History, from our viewpoint, is valuable for the existence of an
important intangible treasure: the set of stories, legends and myths that are
preserved, even today, in the collective imaginary and oral tradition in many
places of north Extremadura.
Keywords: Legends, Collective Imaginary, Cáceres, Extremadura.
RESÚMENES
159 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
DE LA PROTESTA URBANA A LA DEMANDA CIUDADANA:
MOVILIZACIÓN VECINAL EN LA GÉNESIS DE LA OPOSICIÓN
AL FRANQUISMO EN LA CIUDAD DE VALENCIA (1974-1975)
From Urban Protest to Citizen Requests: Neighborhood Mobilization in the Genesis
of the Opposition to Franco in the City of Valencia (1974-1975)
Maria Valls Gandía
Ignasi Escandell García
Universitat de València
RESUMEN: El póster que presentamos, intenta analizar dos de los
momentos clave para la consolidación del movimiento vecinal de la ciudad
de Valencia en los años setenta: la defensa del paraje natural de El Saler
y la del cauce del rio Turia como zona verde. La movilización alrededor
de estas demandas logró articular y consolidar una oposición vecinal al
Franquismo que ya estaba muy presente en otras ciudades del Estado y
que en Valencia tenía notables carencias.
Palabras clave: vecinos, Valencia, Franquismo, oposición, movimientos
sociales.
ABSTRACT: The poster presented, tries to analyze two key moments for the
consolidation of local movement of the city of Valencia in the Seventies:
the defense of the natural landscape called “El Saler” and the riverbed of
Turia’s river as a green zone. The mobilization around these demands was
able to articulate and consolidate local opposition against francoism. This
opposition was very present in other cities of the state and in Valencia had
more important lacks.
Keywords: Neighbours, Valencia, Francoism, Opposition, Social
Movements.
RESÚMENES
160 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol. 3
CARBONES Y MADERAS: RECONSTRUYENDO PAISAJES
Y LA GESTIÓN DE RECURSOS
Charcoal and Wood: the Reconstruction of Landscapes and Resources Management
Paloma Vidal Matutano
1
Universitat de València
RESUMEN: La antracología es una rama de la arqueobotánica cuyo
objeto de estudio son los carbones y maderas de contextos arqueológicos.
El estudio de estos restos consiste en la observación anatómica y su
identifcación por medio del microscopio de refexión y el electrónico
de barrido. Los datos obtenidos se traducen en la aproximación a la
oferta de recursos leñosos del entorno del asentamiento, así como a los
criterios de selección y gestión de maderas para usos específcos.
Palabras clave: carbón, Historia, antracología, paleoecología, patrimonio.
ABSTRACT: The charcoal analysis is a branch of archaeobotany focusing on
charcoal and wood from archaeological contexts. The study of these remains
consists in the anatomical observation and its identifcation through the
refected light microscopy and the scanning electron microscopy. The data
obtained are used to make an approximation of the wood resource supply
in the settlement environment, as well as the selection criteria and wood
management for specifc uses.
Keywords: Charcoal, History, Anthracology, Palaeocology, Heritage.
1 Becaria predoctoral del Programa VALi+d de la Generalitat Valenciana. Dpto. Prehistòria
i Arqueologia.
Nota editorial
Este libro constituye el tercer número de la Colección Temas y perspectivas de
la Historia, editada por la Asociación de Jóvenes Historadores - Estudios
Interdisciplinares (AJHIS)
José Manuel Aldea Celada
Carmen López San Segundo
Paula Ortega Martínez
Mª de los Reyes de Soto García
Francisco José Vicente Santos
(Coordinadores)
Salamanca, septiembre de 2013
Más información sobre AJHIS en:
www.ajhis.es
CONTENIDO ÍNTEGRO
ESPACIO URBANO
165 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
LA UTILIZACIÓN IDEOLÓGICA DE LOS ESPACIOS CLÁSICOS
EN LA ROMA MEDIEVAL
1
The Ideological Use of the Classical Monuments in the Medieval Rome
Víctor Úbeda Martínez
Universidad Autónoma de Madrid
victor.ubeda88@gmail.com
RESUMEN: La caída del Imperio Romano de Occidente propició el enfrentamiento entre
diferentes grupos de poder por el control de la ciudad de Roma, la cual aún conservaba
un alto valor simbólico. Tras la Guerra Gótica (535-554) fue el Papado quien controló el
recinto urbano y quien, además, poseía la propiedad sobre el conjunto de los monumentos
clásicos, los cuales utilizó en su benefcio y para propagar una determinada ideología
política. Es por ello que el objeto de estudio son estos usos, especialmente en el contexto
del conficto entre el Papado y el Sacro Imperio, a propósito de la superioridad del poder
temporal sobre el espiritual y viceversa.
Palabras clave: Papado, Ideología pontifcia, Constantino, Obelisco Vaticano, Monumentos
de Roma.
ABSTRACT: The fall of the Western Roman Empire caused among power groups a
confrontation for the control of the city of Rome, which still preserved a high symbolic
value. After the Gothic War, the Pope was the one who controlled the urban area and,
moreover, the owner of the set of classical monuments, which were used on his behalf to
spread one particular political ideology. Hence, this study focusses on these uses, especially
within the confict between the Pope and the Holy Roman Empire, regarding the superiority
of the temporary power over the spiritual one and vice versa.
Keywords: Papacy, Pontifcal Ideology, Constantine, Vatican Obelisk, Roman Monuments.
1 La elaboración de este texto ha contado con la colaboración de la Dra. Gloria Mora
Rodríguez (UAM), de Natalia Fernández Pérez, de Dalia Fernández Reyes y de Marcos de
Marina Carranza, por lo que aprovecho estas breves líneas para agradecerles su inestimable
ayuda.
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VÍCTOR ÚBEDA MARTÍNEZ
166 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
La utilización del pasado, ya sea remoto o reciente, con unos fnes de
legitimación político-ideológicos, ha estado presente a lo largo de toda la
historia y todas las civilizaciones. Especialmente importante es la recurrente
alusión al pasado clásico, fundamentalmente romano en Occidente, ya
desde la caída del propio Imperio Romano. Bien conocidos son algunos
ejemplos, como es el caso de Carlomagno, mientras que otros han pasado
más desapercibidos en la historiografía moderna. Este sería el caso de la
propia Roma en la Edad Media, ciudad que es bien conocida desde el punto
de vista urbano e histórico, pero no tanto de sus fundamentos políticos y
religiosos basados en el mundo romano. Un estudio en profundidad del
tema necesitaría de un espacio más amplio que estas páginas, por lo que
simplemente trataré de hacer una exposición del problema, atendiendo
especialmente al uso que se dio sobre determinados monumentos de época
clásica
2
.
Para ello debemos acudir, como es lógico, a las fuentes que conservamos.
Sin embargo, pese a que disponemos de numerosos escritos que nos trasmiten
información sobre la Edad Media romana, pronto nos damos cuenta de
que estos son principalmente de índole política o religiosa. Existen pocos
textos conocidos que nos den algún tipo de información al respecto. En
este sentido, los relatos más importantes son los realizados por el Maestro
Gregorio y el granadino Pero Tafur, así como los Mirabilia Urbis Romae.
Estas obras, además de tratar el aspecto urbano, nos transmiten una serie
de leyendas que giraban alrededor de las edifcaciones clásicas y que en la
mayoría de los casos tienen un claro trasfondo político, como podremos
observar posteriormente a lo largo de la exposición. Del mismo modo,
también es fundamental el conocimiento arqueológico que nos muestra el
trazado urbano y el estado de conservación de los monumentos durante
el Medievo, lo que nos puede dar pistas sobre la utilización ideológica de los
mismos.
Esta utilización puede perseguir principalmente dos fnes: la cristianización
de la ciudad de Roma y el reforzamiento del poder temporal del Papado. El
primer caso no será tratado aquí detenidamente, puesto que es un proceso
fácilmente identifcable si conocemos, aunque sea mínimamente, la historia
de algunos monumentos
3
. Aún así, a modo de ejemplo expondré algunos
2 Recientemente, he realizado ya un primer acercamiento sobre este tema: ÚBEDA, 2013:
29-43.
3 Se trata de un tema ampliamente estudiado por la historiografía moderna. Destacan
LA UTILIZACION IDEOLÓGICA DE LOS ESPACIOS CLÁSICOS EN LA ROMA MEDIEVAL
167 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
casos, siendo el más claro el del Panteón, que se convirtió en iglesia cristiana
en el año 608. En este periodo, el emperador de la parte oriental del mundo
romano era Focas, un gobernante que accedió al trono en ese mismo año
tras asesinar a su predecesor Mauricio, por lo que en realidad se trataba de
un usurpador. Por ello, debía legitimar su posición y, en consecuencia, trató
de entablar buenas relaciones con el pontifcado romano, como demuestra
el hecho de la donación que realizó al Papa Bonifacio IV (608-615) del
Panteón. Ya en 609, el Pontífce no dejó pasar la oportunidad de cristianizar
uno de los templos más importantes y signifcativos del antiguo esplendor
romano
4
. De este modo, la nueva iglesia se consagró el 13 de mayo a la
Virgen María y a todos los mártires, y se denominó Santa Maria ad martyres,
culto que actualmente conserva. Así pues, pasó de ser un templo pagano
dedicado a todas las deidades a uno cristiano consagrado al conjunto de
los mártires. De esta manera, el cambio era mucho más aceptable por el
conjunto de la población romana, quien percibía el comienzo de un proceso
de distanciamiento respecto al antiguo mundo clásico.
A partir de este momento quedó inaugurada la política papal que de-
terminó a un gran número de monumentos, especialmente a los antiguos
templos paganos. En menos de medio siglo nos encontramos con otro claro
ejemplo de esta tendencia: Sant’Adriano al Foro Romano. Esta iglesia se
construyó entre los años 625 y 638 sobre los restos de la antigua Curia por
orden del Papa Honorio, seguramente contando con el plácet imperial. Esta
teoría fue expuesta por Krautheimer
5
al señalar que en el año 630 el empera-
dor de Oriente autorizó, mediante un decreto, el desplazamiento de algunos
bronces del Templo de Venus y Roma hacia la Basílica de San Pedro. No
obstante, pese a que la nueva iglesia se había construido sobre un antiguo
edifcio de época clásica, se necesitaron materiales de otras zonas, como
los mármoles utilizados de época de Diocleciano
6
, para poder culminar la
construcción del templo. Sant’Adriano al Foro Romano se conservó hasta
los años treinta del siglo XX, cuando Mussolini ordenó que la Curia volvie-
ra a su estado original dentro de su programa para recuperar la gloria de la
antigua Roma
7
. Así pues, vemos que en ambos casos el proceso es similar.
los trabajos de CURRAN (2000) para los primeros pasos de la cristianización durante el
siglo IV; el de LIVERANI (2000: 49-51) para la construcción de las primeras edifcaciones
realizadas por las propias comunidades cristianas; la obra de BOVINI (1968) sobre el
levantamiento de las primeras iglesias por parte de Constantino; o el ya clásico trabajo de
KRAUTHEIMER (1980) para una aproximación general a la cuestión.
4 MONTERO FERNÁNDEZ, 2004: 81.
5 KRAUTHEIMER, 1980: 75.
6 GREENHALGH, 1989: sin paginar.
7 BORDI, 2001: 478.
VÍCTOR ÚBEDA MARTÍNEZ
168 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Pero no sólo se cristianizaron físicamente los monumentos, sino que en
ocasiones se crearon diversas leyendas en torno a ellos con el fn de reforzar
este proceso. Quizás el ejemplo más evidente es la historia vinculada con el
antiguo templo de Juno Moneta, reconvertido en la iglesia cristiana de Santa
Maria in Aracoeli debido a una supuesta aparición de la Virgen al emperador
Augusto, según recogen los Mirabilia Urbis Romae:
Al tempo di Ottaviano imperatore, i senatori, vendolo in tanto splendore
che nessuno poteva guardarlo negli occhi, e vendolo in tanta properità e pace,
da aver reso tutto il mondo suo tributario, gli dissero: “Ti vogliamo adorare,
perché possiedi qualità divine. Se così no fosse, non avresti fortuna in tutto”.
Resistendo a questa proposta, chiese di prendere tempo. Chiamò a sé la sibilla
Tiburtina, alla quale riferì quello che avevano detto i senatori. La sibilla chiese
tre giorni di tempo, durante i qualli praticò un rigido digiuno. Dopo tres giorni
rispose all’imperatore: “Sarà sicuramente coè, signor imperatore: Il segno del
giudizio, la terra sarà bagnata di sudore; dal cielo verrà il re che regnerà per se-
coli, presente in carne ed ossa, per giudicare il mondo”, e il resto che segue. Su-
bito si aprì il cielo e una luce abbagliante lo illuminò; e vide in cielo una vergine
bellissima che stava sull’altare e teneva un bimbo tra le braccia. Si meravigliò
molto, e udì una voce che diceva: “Questo è l’altare del fglio di Dio”. Ed egli
subito, gettandosi a terra, l’adorò. Riferì questa visione ai senatori e anch’essi
se ne meravigliarono molto. Questa visione avenne nella camera dell’imperatore
Ottaviano, dove ora è la chiesa di Santa Maria in Campidoglio. Per questo è
chianata Santa Maria Aracaeli
8
.
Este tipo de relatos, en su mayor parte, estaban destinados a reforzar el
proceso cristianizador y a crear una idea en la conciencia colectiva, relativa
al destino predestinado de la fe cristiana como religión imperante del Im-
perio. Además también podemos observar la infuencia que ejerció Virgilio,
puesto que este mito se basaba en su Égloga IV
9
. La creación de esta creen-
cia es muy temprana, ya que conservamos un testimonio del siglo VI en el
que se habla de un altar situado en el Capitolio dedicado al “primogénito
de Dios”
10
. Así pues, se comenzó a difundir en el momento en el que los
pontífces comenzaron a controlar políticamente la ciudad e incluso antes de
transformar los templos paganos en iglesias cristianas.
8 MIRABILIA URBIS ROMAE, 11.
9 VIRGILIO, Églogas, 4, 5-7: Magnus ab integro saeclorum nascitur ordo. / Iam redir et Virgo,
redeunt Saturnia regna, / iam nova progenies coelo demittitu alto.
10 JUAN MALALAS, 232.
LA UTILIZACION IDEOLÓGICA DE LOS ESPACIOS CLÁSICOS EN LA ROMA MEDIEVAL
169 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Pero no solamente se mostraba esta imagen, sino que también se di-
fundió la imagen del paganismo como un elemento vinculado al Diablo.
Así, se decía que el Panteón se encontraba rematado por una piña
11
que
fue trasladada por este personaje hasta San Pedro
12
. De este modo, se crea
una imagen negativa de las antiguas creencias y por lo tanto, se presenta, de
nuevo, al cristianismo como elemento salvador de la ciudad y su población.
Tras estos ejemplos, donde observamos la evidente cristianización de la
ciudad, comenzaremos ya propiamente el estudio de la utilización política
de los monumentos. Pero para ello, antes debemos conocer el punto de
partida histórico, aunque de manera muy sintética, puesto que muchas veces
podemos rastrear el recorrido y los confictos políticos de Roma a través del
estudio de los monumentos
13
. El fnal de la Guerra Gótica (535-554) supuso
que Roma quedase de nuevo bajo control imperial, al menos de modo ofcial.
De facto el gobierno de la ciudad fue ejercido por los obispos de la urbe.
En este momento, los pontífces aún no tenían la capacidad de enfrentarse
directamente al Imperio Bizantino, pero el deseo de independencia política
fue continuándose hasta que el 25 de diciembre del año 800 Carlomagno
es ungido emperador por el Pontífce León III. Sin embargo, pronto los
emperadores quisieron situarse en un plano superior al del poder eclesiástico,
inaugurándose así un conficto que tendrá su impacto en el aspecto urbano
de la ciudad. No obstante, este no fue el único enemigo al que se hubo de
enfrentar el Papado. Al igual que él, una parte de la aristocracia local también
reivindicaba desempeñar un papel activo en la vida pública, y por ello se
opusieron abiertamente al poder hegemónico ejercido por la Iglesia. Estas
aspiraciones se plasmaron en forma de comuna, como la que se estableció
en la ciudad a mediados del siglo XII.
11 Se trata de la Piña de bronce actualmente conservada en el Cortile del Belvedere vaticano,
y que ya se encuentra citada por Dante en la Divina Comedia (Inferno, 31, 59).
12 DAVIS, 1995: 64.
13 Para la historia de la Roma medieval sigue siendo de obligada consulta el trabajo que
realizó hace ya más de un siglo el alemán GREGOROVIUS (2004). Entre los trabajos más
actuales destacan las obras de BRENTANO (1991) el cual narra la historia de la ciudad
hasta el exilio en Avignon.
VÍCTOR ÚBEDA MARTÍNEZ
170 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
El Pontifcado, para poder reafrmar su independencia política, utilizó
varios modelos del mundo clásico, principalmente la fgura del emperador
Constantino. Este se encontraba estrechamente vinculado con el famoso
documento conocido como la Donatio Constantini, mediante el cual, según la
leyenda, el emperador legó todos los territorios occidentales y una posición
de privilegio a la Iglesia de Roma. No entraremos aquí en el estudio de esta
“herencia” pero se ha de tener siempre presente para comprender el uso
de ciertos monumentos clásicos, puesto que de ella derivaba tanto el poder
político como la posición hegemónica de la Iglesia romana frente al resto de
la Cristiandad
14
.
En primer lugar, destacaremos una pieza que se encontraba en relación
con el personaje al que aludíamos anteriormente y que durante la Edad
Media, y especialmente durante el Renacimiento, ostentó una gran fama: la
escultura ecuestre en bronce de Marco Aurelio (fg. 1) que desde la reforma
de Miguel Ángel en 1538 presidía la Piazza del Campidoglio y desde el año
1990, tras una larga restauración, se encuentra en los Museos Capitolinos, con
copia en la Piazza. Durante el Medievo no se conocía la verdadera identidad
del jinete, por lo que hubo diferentes teorías que trataron de reconocer
al mismo. Así, según el Códice de Einsiedeln
15
y los Mirabilia
16
, se trataba del
emperador Constantino. Sin embargo, en la obra del Maestro Gregorio
también se recogen otras denominaciones: Teodorico, Constantino,
Marco o Quinto Quirino
17
. Por último, poseemos la interpretación de
Benjamín de Tudela, el cual piensa que Constantino es el personaje
representado
18
, y de Pero Tafur, quien entiende que el jinete es el famoso
Mucio Scévola
19
. Exceptuando la última teoría, que no tuvo ningún tipo
de repercusión en la ciudad de Roma, el resto de identifcaciones eran
diferentes corrientes de pensamiento dentro de la urbe, siendo el libro del
Maestro Gregorio el que más explicaciones nos transmite sobre este tema,
así como los argumentos en los que se basa cada interpretación
20
.
14 Sobre la utilización de la Donatio Constantini por parte del Pontifcado véase: FRIED,
2007.
15 CÓDICE DE EINSIEDELN, 1.
16 MIRABILIA URBIS ROMAE, 15.
17 MAESTRO GREGORIO, 4.
18 BENJAMÍN DE TUDELA, 11.
19 TAFUR, 2009: 36.
20 MAESTRO GREGORIO, 4-5.
LA UTILIZACION IDEOLÓGICA DE LOS ESPACIOS CLÁSICOS EN LA ROMA MEDIEVAL
171 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Fig. 1: detalle de la vista del Laterano dibujada por Maarten van Heemskerck en la que se
representa la escultura en bronce de Marco Aurelio (KRAUTHEIMER, 1980: 193)
Pese a las numerosas denominaciones, la más importante de ellas es la
que se refere a Constantino. Además, también es un dato interesante el
emplazamiento que ocupaba durante el Medievo, puesto que su lugar no
era el Capitolio sino el exterior de la basílica de San Giovanni in Laterano
21
.
A este respecto destacan las descripciones de los Mirabilia y del Maestro
Gregorio. En el primer texto se recoge que in Laterano c’è un cavallo d’oro che
è detto di Constantino
22
, mientras que en la segunda obra la referencia es más
explícita:
un’altra statua di bronzo ‘e davanti al palazzo del papa, cioè un immenso
cavallo, e il suo cavaliere, che gli stranieri dicono essere Teodorico, il popolo
romano afferma che sia Constantino
23
.
21 No conocemos la fecha exacta en la cual la escultura se trasladó a esta zona, aunque
debió ser posterior al siglo XII, ya que en el Códice de Einsiedeln aparece ubicada en el
espacio del Foro (CÓDICE DE EINSIEDELN: 1).
22 MIRABILIA URBIS ROMAE, 15.
23 MAESTRO GREGORIO, 4.
VÍCTOR ÚBEDA MARTÍNEZ
172 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Así pues, se encontraba ubicado, junto a otros restos clásicos como
la Pignora Imperii o la Essedra di Marco Aurelio, contiguo a la Basílica de San
Juan de Letrán, residencia papal hasta su exilio en Avignon (1309). No
conocemos en qué momento exacto se trasladó la escultura a esta zona,
pues no era su emplazamiento original. Sabemos que, hasta al menos
el siglo XII, la escultura se encontraba situada en el Foro
24
, aunque ya
en el siglo XIII el Maestro Gregorio la nombra junto a San Juan de
Letrán. Por lo tanto, el transporte de la pieza hubo de ocurrir entre estos
años, momentos previos al exilio en Aviñón, cuando el Pontifcado se
encontraba en una situación de debilidad y debía reafrmar su posición
política dentro de la ciudad. En cualquier caso, era una historia que
convenía mucho al Pontifcado porque de manera indirecta se aludía
a la ya citada Donatio Constantini. El Papado se presentaba como un
gobernante legítimo frente a la población romana desde el punto de vista
del poder temporal, así como del poder espiritual frente a movimientos
heréticos o, especialmente, la Iglesia Oriente. No debemos olvidar que a
partir del año 1054, momento en el que se produjo el Cisma, las iglesias
de Oriente y Occidente estuvieron enfrentadas para dirimir cuál de las
dos poseía una posición preeminente dentro de la fe cristiana.
Pero ésta no fue la única vinculación que estableció el Pontifcado con
el emperador Constantino. Tenemos constancia de otro ejemplo, aunque
éste se produjo ya al fnal del Medievo. Bajo el gobierno de Pío II (1458-
1464) se reconstruyeron, con mármoles provenientes del Anfteatro Flavio,
las denominadas “Escaleras de Constantino”
25
para celebrar el traslado de la
cabeza de San Andrés a Roma, acontecimiento que se produjo en la Semana
Santa de 1462. Si bien ya el nombre de la zona es bastante evocador, lo es
aún más si tenemos en consideración la localización espacial de la escalinata.
Se encontraba frente a la Basílica de San Pedro, lugar de residencia papal
tras el exilio en Avignon. Por lo tanto, tenemos dos claras vinculaciones a
Constantino en los dos palacios principales de los pontífces. A esto debemos
añadir que Pío II no solamente restauró las “Escaleras de Constantino”,
sino que ordenó que se erigieran dos esculturas colosales de San Pedro y
San Pablo en la base de las mismas
26
. De este modo se evocaba una leyenda
fundacional del poder papal, protagonizada por estos tres personajes, el
24 CÓDICE DE EINSIEDELN, 1; 7
25 DI MACCO, 1971: 50-52; LANCIANI, 1989: 65-66.
26 RUBINSTEIN, 1988: 199.
LA UTILIZACION IDEOLÓGICA DE LOS ESPACIOS CLÁSICOS EN LA ROMA MEDIEVAL
173 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
emperador y los dos apóstoles, y que era conocida como los Actus Sylvestri
27
.
Según este relato, que podemos observar actualmente en los frescos de la
Basílica de Santi Quattro Coronati, Constantino sufría de lepra. Tras consultar
con algunos sacerdotes paganos y rechazar sus métodos, tuvo una visión
en sueños de San Pedro y San Pablo, quienes le emplazaron a visitar al
Papa Silvestre, que se había refugiado debido a las persecuciones contra los
cristianos. Una vez lo encontró, éste sanó al emperador, lo que provocó la
conversión de Constantino. Finalmente, el episodio acaba con el bautismo
del emperador, lo que hace que éste promulgue una serie de disposiciones
a favor del Cristianismo y de la Iglesia romana. De este modo, se vuelve a
aludir a la Donatio Constantini, que fue una continuación de los ya citados
Actus Sylvestri, y que poseía una importancia mucho mayor que éstos. Por lo
tanto, en este caso tenemos una vinculación que reafrmaba, de nuevo, tanto
el poder político como religioso del Papado.
Sin embargo, este emperador no es la única fgura que el poder pontifcio
usó como medio de legitimación política en el contexto de su lucha contra
el Sacro Imperio y sus partidarios dentro de la propia Roma. Nos referimos
principalmente a Julio César, puesto que, según el pensamiento medieval,
éste había sido el primer emperador de la ciudad. Lógicamente, esta corriente
estaba muy infuenciada por la obra de Suetonio, quien había iniciado sus
Vidas de los Césares con la del propio Julio César. Esta vinculación se propició
mediante un monumento que actualmente conocemos perfectamente y
que no tenía ninguna relación con el antiguo dictador romano, como es el
Obelisco Vaticano (fg. 2), aunque sí lo pensaban de este modo los habitantes
de la ciudad, según nos informan textos como el de Pero Tafur:
Al otro costado de ella está una alta torre fecha de un pedaço de losa, al
modo de un diamante de tres esquinas, e puesto sobre tres carnícoles de latón;
así que muchos, pensando que sea otra cosa santa, pasan entre el suelo e el
asiento de aquella torre. Ésta obra fue fecha por reverencia de Jullio César
e asignada por su sepoltura, e encima de ella están tres mançanas gruesas
doradas, en que están los polvos del emperador Gayo César. (…) Ésta es
la que dizen el aguja de César, e en medio e al comienço e aun al cabo están
algunas letras antiguas entalladas, que no se pueden ya bien leer, pero en efecto
dicían cómo allí estava sepelido el cuerpo del César
28
.
27 Sobre este episodio véase: CANELLA, 2006.
28 TAFUR, 2009: 33-34.
VÍCTOR ÚBEDA MARTÍNEZ
174 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Fig. 2: representación del Obelisco Vaticano antes del traslado a la Plaza de San Pedro
(FONTANA, 1590: 8)
Tenemos constancia de que al menos desde el siglo XI en Roma se conocía
a esta pieza como “el sepulcro de Julio César”
29
, ya que se pensaba que en la
bola de bronce que remataba el Obelisco se encontraban las cenizas de este
personaje. Durante la época romana se encontraba emplazado en el Circo de
Nerón, cerca de la Colina Vaticana, zona en la que permaneció hasta 1586,
momento en el que Sixto V lo colocó en su actual posición en la Plaza de San
Pedro
30
. Por lo tanto, ya en la Edad Media poseía una ubicación que era muy
cercana a la Basílica de San Pedro, por lo que habría una clara asociación de
ambos espacios. Si realmente ésta no hubiera existido, el poder pontifcio
se hubiera encargado de que un monumento eminentemente pagano no se
encontrase en las inmediaciones de la residencia papal tras el periodo del
exilio en Avignon. El objetivo es bastante claro, pues es bastante similar al
de las alusiones a Constantino: se unían el supuesto fundador del Imperio
29 MIRABILIA URBIS ROMAE, 6.
30 FONTANA, 1590.
LA UTILIZACION IDEOLÓGICA DE LOS ESPACIOS CLÁSICOS EN LA ROMA MEDIEVAL
175 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
romano y el de la Iglesia. Se trataba de una vinculación eminentemente
política, puesto que no se podía cristianizar de ningún modo la fgura de Julio
César, al contrario que otros personajes, como veremos posteriormente.
Esta teoría la podemos apoyar en otro hecho. Sabemos que uno de
los títulos que poseían los papas, y que actualmente conservan, era el
de Pontifex Maximus, mismo cargo que habían ostentado antiguamente los
emperadores romanos, al igual que hizo César. Sin embargo, este título fue
progresivamente desapareciendo durante el Bajo Imperio, principalmente
por el proceso de cristianización que se vivió durante este periodo. En
cualquier caso, fue recuperado de nuevo por los pontífces para reafrmar
su teórica posición de superioridad, tanto en el plano político como en el
religioso. Al vincularse con César, se mostraban como los legítimos herederos
del Imperio Romano frente al Sacro Imperio, pero mediante el uso del título
de Pontifex Maximus también se presentaban como la cabeza de la Iglesia
Católica, al autodenominarse como principal sacerdote de la misma ya en el
siglo IV, cuando Roma aún no era la principal sede eclesiástica. Sin embargo,
durante la Edad Media creo que es necesario ponerlo en relación con la
disputa entre la Iglesia de Oriente y de Occidente por la primacía sobre
la cristiandad, y que fnalmente desembocó en el Cisma del año 1054.
Del mismo modo, esta vinculación también se llevó a cabo por parte de
los emperadores del Sacro Imperio, quienes también trataron de legitimar
su posición a través de la fgura de Julio César. Especialmente tenemos
constatado el caso de Enrique VII (1308-1313), emperador del Sacro Imperio
Romano Germánico. De su reinado conservamos un sello (fg. 3) en el que
aparecen el Obelisco Vaticano y la Columna de Trajano, otro emperador
que ciertos grupos políticos usaron para legitimar sus demandas, caso que
trataremos posteriormente, y la leyenda: ROMA CAPUT MUNDI REGIT
ORBIS FRENA ROTUNDI, cita común entre los sellos imperiales como
demuestra una pieza de Federico II (1212-1250) conservada actualmente en
el British Museum de Londres. Cavallaro
31
piensa que la construcción de la
derecha representaba la Meta Romuli, aunque consideramos que puede hacer
alusión al “sepulcro de César”, puesto que la forma es mucho más similar
y además no conservamos ningún testimonio más que nos hable sobre la
fgura de Rómulo como un elemento legitimador. Finalmente, nuestra teoría
cobra mucha más fuerza si tenemos en cuenta una obra medieval titulada
Libro Imperial, de época de Enrique VII. Este escrito se encuentra dividido
31 CAVALLARO, 1984: 74.
VÍCTOR ÚBEDA MARTÍNEZ
176 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
en cuatro partes: las dos primeras están dedicadas a Julio César, mientras que
en el resto trata a los sucesores de éste, siendo el último el propio emperador
Enrique VII. Por lo tanto, el objetivo fnal de la obra parece presentar al
gobernante del Sacro Imperio como último heredero de César, misma razón
por la que se representaría el obelisco en el sello, y de este modo, mostrarse
como legítimo heredero del poder imperial frente al Pontifcado
32
.
Del mismo modo, podemos encontrar otro medio de legitimación basado
en el Mundo Clásico. En el sello al que aludíamos anteriormente es muy
interesante el caso de la Columna de Trajano. Éste fue un gobernante que
usaron tanto el emperador como el Senado de Roma, con el fn de presentar
un modelo político alternativo al poder hegemónico del Pontífce. Ya
hemos visto un ejemplo del método utilizado por los gobernantes del Sacro
Imperio, mientras que el Senado utilizó la emisión de edictos para mostrar
sus intenciones. El 18 de marzo de 1162 este órgano emitió un edicto por el
cual se reconocía la propiedad eclesiástica de la Columna, puesto que había
sido objeto de confictos anteriormente, pero también se guarda un derecho
de vigilancia sobre la buena conservación de ésta por parte del Senado.
Además, fjaron unas penas gravísimas, incluida la pena de muerte, para
quien osara violar el monumento, siendo una de las primeras normativas
que trataron de conservar las antiguas construcciones de época romana
33
.
Sin embargo, podemos ir más allá al comprobar que la otra gran Columna
heredada del Imperio, la Columna de Marco Aurelio, no recibió ningún
tipo de protección en este sentido. Esto no se produjo porque el objetivo
era reivindicar a Trajano como prototipo de buen emperador, fama que
ostentaba en gran medida gracias a Plinio el Joven y Tácito y que puede verse
en la obra de Dante, quien popularizó la leyenda conocida como “la justicia
de Trajano”
34
, historia que le hizo merecedor, para el poeta forentino, de
ingresar en el Paraíso
35
. Este emperador pasó a la Historia como un modelo
de gobernante que, a diferencia de los tiranos de las dinastías anteriores,
consensuaba todas sus decisiones con el Senado y, por lo tanto, sería un
tipo de gobierno más participativo. Además, al presentar la misma fgura los
emperadores y el Senado, podemos pensar que se presentaban como aliados
frente al Pontífce.
32 GRAF, 1923: 198.
33 CAVALLARO, 1984: 74.
34 DANTE, Purgatorio, 10, 73-94.
35 DANTE, Paraíso, 20, 43-46.
LA UTILIZACION IDEOLÓGICA DE LOS ESPACIOS CLÁSICOS EN LA ROMA MEDIEVAL
177 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Fig. 3: sello de Enrique VII (1312) (CAVALLARO, 1984: 83)
Así pues, consideramos que a lo largo de todo el Medievo los diferentes
monumentos clásicos fueron utilizados ideológicamente, tanto por los propios
gobernantes de Roma como por sus opositores. Se recurrió especialmente
a la etapa imperial de la ciudad, frente al pasado republicano, que podía ser
más adecuado para el Senado. Pero las principales construcciones que se
conservaban en la ciudad databan del Imperio, por lo que era realmente difícil
recurrir a este periodo histórico. Además, hemos de considerar la corriente
de pensamiento político, muy infuido por Dante y su obra De Monarchia (ca.
1311), según la cual se consideraba que una fgura imperial era necesaria para
el buen gobierno, tomando como modelo la historia de Roma, el fracaso de
la República y los logros del régimen del Principado. Por lo tanto, el uso de
los monumentos va dirigido en muchas ocasiones a la aristocracia local, con
la que buscaron alianzas. Es este grupo el principal destinatario del mensaje
del Papado, puesto que difícilmente podrían llegar estas asociaciones al
Sacro Imperio si se basaban en elementos tan visuales como los que hemos
estudiado. Por lo tanto, sería un medio de propaganda hacia el interior,
VÍCTOR ÚBEDA MARTÍNEZ
178 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
debido a que para el exterior la función se cumplía mediante la Donatio
Constantini. La gran importancia de este documento para los emperadores
queda demostrada por los esfuerzos que realizaron para demostrar la
falsedad de este texto, objetivo cumplido satisfactoriamente por Lorenzo
Valla en 1440 por encargo de Alfonso V el Magnánimo, quien necesitaba
argumentos para contrarrestar las reclamaciones del Papa Eugenio IV,
basadas en la Donatio, en su guerra por los territorios del reino de Nápoles
Papa. Por otra parte, sí que consideramos que el mensaje emitido por los
emperadores en sus sellos tuvo como destinatario al pueblo de Roma, ya
que la circulación de los sellos a través de los documentos era mucho más
fácil. Se trataba, pues, de buscar aliados entre los principales nobles de la
ciudad para que apoyasen las pretensiones de uno de los dos grupos en
pugna por el poder.
Pero no solamente se trata de un modo de conseguir aliados, sino
que a través de los monumentos se presentaban dos modos de gobierno
diferentes, cuyos principios eran en ocasiones opuestos. En primer lugar
tenemos al Papado, quien utilizó a Julio César y a Constantino. Sus bases
eran el supuesto fundador del Imperio Romano y el emperador que legalizó
el cristianismo, aquel que creó el Imperio Cristiano y que legó el Occidente
a los Pontífces. Se trataba, pues, de continuar el modelo imperial pero con
una base cristiana, eliminando así el componente pagano de la historia de
la ciudad. Por el contrario, el Senado, junto con los emperadores germanos,
aludía principalmente a la fgura de Trajano. Se buscaba plantear un modelo
de gobierno más participativo para la aristocracia en detrimento del poder
personal ejercido por los pontífces. Esto, como ya hemos explicado, se debía
al peso ejercido por la tradición heredada del mundo clásico, que presentaba
a Trajano como modelo de gobernante.
Por último, considero interesante señalar cómo se conjugaban los dos
mundos contrapuestos que hemos visto: el pasado pagano representado
por sus monumentos y la fe cristiana imperante durante la Edad Media.
Lógicamente, el Papado trató de armonizar estas dos realidades, al contrario
que la nobleza y los emperadores, quienes no tuvieron una especial
preocupación por solucionar este problema. Para ello recurrió principalmente
al uso de leyendas, las cuales cristianizaban el elemento pagano o creaban
una imagen negativa de éste. Para el primer grupo tenemos varios ejemplos,
siendo el más claro de ellos el de la fgura de Trajano. Ya hemos aludido a
la “justicia de Trajano” difundida por Dante. La leyenda narra cómo un día,
paseando el Papa Gregorio Magno, vio uno de los relieves del Foro y conoció
LA UTILIZACION IDEOLÓGICA DE LOS ESPACIOS CLÁSICOS EN LA ROMA MEDIEVAL
179 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
una historia por la cual Trajano, cuando estaba preparando la expedición
para conquistar la Dacia, recibió una petición de justicia por parte de una
madre cuyo hijo había sido asesinado. El emperador respondió que atendería
a su demanda cuando volviera a Roma, aunque la mujer continuó insistiendo
en su petición. Ante esta situación, Trajano pospuso la campaña para poder
impartir justicia. Sin embargo, lo más importante ocurrió siglos después,
cuando, según la tradición, Gregorio Magno lloró al conocer la historia,
lo que provocó que el emperador de origen hispano pudiese ingresar en el
Paraíso. Éste no es relato aislado, puesto que conocemos otro caso similar en
la obra de Dante. Nos referimos al caso del poeta latino Estacio, quien pudo
evitar ir al Inferno tras convertirse al cristianismo gracias a unos versos de
Virgilio dedicados a Augusto, considerados proféticos durante el Medievo,
debido a que supuestamente anunciaban la llegada de Cristo
36
.
En cuanto al segundo grupo, el que buscaba desprestigiar la imagen
pagana, cabe señalar principalmente la leyenda que circulaba en torno al
Panteón. Esta historia narraba cómo tras la reconversión de este templo
pagano en iglesia cristiana, tal y como ya hemos visto anteriormente, los
demonios que habitaban en él abandonaron el edifco y el Diablo trasladó
la gran piña de bronce que, según el relato, coronaba el monumento (en
realidad se trata de una fuente) y la colocó en la antigua basílica de San Pedro,
emplazamiento que ostenta actualmente desde 1608
37
. Estas tradiciones
tienen el mismo objetivo que las anteriores aunque el modo de cumplirlo
es diferente. No se cristianizan directamente los monumentos ni los lugares,
pero sí se atacaba directamente al paganismo relacionándolo con la magia y
con los demonios. De este modo, se crea una imagen negativa de las antiguas
creencias y, por lo tanto, se presenta de nuevo al cristianismo como elemento
salvador de la ciudad y su población. Además, nos hablan de otra realidad.
Si se crearon estas leyendas es porque aún persistían elementos paganos
entre la población de la ciudad, aunque seguramente no tuviesen relación
con los ritos paganos, y los pontífces utilizaron las creencias populares para
combatirlos. No tenemos constancia de cuándo se crearon, pero sí sabemos,
gracias a un relato que nos trasladan Zósimo y Sozomeno, que durante el
siglo V estas creencias aún pervivían
38
.
36 DANTE, Purgatorio, 22, 25-93.
37 DAVIS, 1995: 64.
38 ZÓSIMO, V, 50-51; SOZOMENO, HE, 9, 6, 107. Se trata de una historia en la que,
supuestamente, durante el año 408, cuando se produjo el primer asedio a la ciudad por parte
de las tropas de Alarico, el praefectus urbis, Gabinius Barbarus, decidió recurrir a arúspices
VÍCTOR ÚBEDA MARTÍNEZ
180 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Finalmente, cabe señalar que realmente en Roma no había un
conocimiento científco sobre el pasado de la ciudad. Vemos cómo en la
mayoría de los casos la propaganda se basaba en leyendas inventadas, sin
ninguna base histórica, pero que eran muy adecuadas para ciertas ideologías.
Por lo tanto, en este momento no se buscaba el conocimiento histórico,
es decir, aproximarse al pasado para conocerlo y comprenderlo, sino que
el objetivo principal era la creación de una Historia paralela a la real, pero
mucho más adecuada para el momento presente. Esto fue un éxito, al menos
desde el punto de vista de las ideas, ya que sabemos que en muchos casos las
leyendas alusivas a los monumentos quedaron impregnadas en la memoria
colectiva.
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183 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
LA JUDERÍA DE PALENCIA EN LA EDAD MEDIA
1
The Jewish Quarter of the Middle Ages in Palencia
Gonzalo Pérez Castaño
Universidad de Valladolid
gnz.perez@gmail.com
RESUMEN: El objetivo de este artículo es analizar en el contexto de la ciudad medieval, el
asentamiento de los judíos, sus espacios físicos y jurídicos, sus costumbres, ofcios, religión
y sobre todo las relaciones que establecen con el resto de la sociedad palentina. A su vez
veremos la evolución del urbanismo de la ciudad desde la restauración del obispado en el
siglo XI, hasta los comienzos de la edad moderna, fjándonos en las juderías y aljamas y en
la disputa entre el poder eclesiástico, concejil y monárquico sobre el grupo hebraico.
Palabras clave: Judíos, Palencia bajomedieval, Obispo, Concejo, Dinastía Trastámara
Castellana.
ABSTRACT: The aim of this article is to analyze the medieval city in the context of the
Jewish settlement, their urban and legal areas, costumes, professions, religion and their
relationship with the society of Palencia. We will also examine the evolution of the city
planning from the restoration of bishopric in the 11
th
century to the beginning of the modern
age paying special attention to the Jewish quarter and the dispute between the church, the
council and the monarchic power over the Hebraic group.
Keywords: Jewish, Palencia in the Late Middle Ages, Bishop, Council, Castilian Trastámara
Dynasty.
1 Este artículo forma parte del Trabajo Fin de Máster “Las minorías religiosas en la Palencia
bajomedieval: judíos y mudéjares” del Máster Europa y el Mundo Atlántico: Poder, Cultura
y Sociedad de la Universidad de Valladolid para el presente curso 2012-2013. Quiero
agradecer el apoyo de la profesora Mª Isabel del Val Valdivieso y la ayuda de Sonja
Mujcinovic; así como de Jorge Juan Fernández, Francisco Javier Pérez Rodríguez y Begoña
Villasur Escudero del Museo Arqueológico de Palencia, junto con la disponibilidad de la
profesora Yolanda Moreno Koch de la Universidad Complutense de Madrid, y Julia Crespo
Mancho y Cristina Lión Bustillo para el campo de la arqueología.
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GONZALO PÉREZ CASTAÑO
184 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
1. LA RESTAURACIÓN DE LA DIÓCESIS: PALENCIA CIUDAD DE SEÑORÍO
EPISCOPAL
La llegada de los árabes a la Península Ibérica en el siglo VIII provocó
que las ciudades y villas de Tierra de Campos quedaran desarticuladas desde
el punto de vista político, a pesar de que no supuso el abandono total del
territorio palentino
2
. No obstante, la repoblación se llevó a cabo desde co-
mienzos del siglo X, en medio de un proceso de lucha fronteriza entre el
Reino de León y el Condado de Castilla, cuyos señores se encontraban en
continuas guerras. Así, Sancho III el Mayor, rey de Navarra, tras anexionar
el Condado de Castilla y conseguir la tutela del rey de León, se apoderó de
las tierras entre el Pisuerga y el Cea
3
.
La documentación existente sobre la defnitiva restauración del obispa-
do de Palencia es abundante, ya que disponemos de seis privilegios y cinco
bulas
4
. Sin embargo, ninguno es garante de autenticidad, ya que han sido re-
hechos o manipulados con posterioridad, lo que ha puesto de manifesto el
debate y las diferentes opiniones de hasta una docena de investigadores que
se han interesado por el tema. Para confrmar el restablecimiento episcopal,
servirían sólo las cuatro actas primigenias, es decir, los privilegios expedidos
por Sancho III, Bermudo III y los dos de Fernando I, pero analizaremos
sólo el primero de ellos. La carta de Sancho III es de aceptado contenido
verídico, pero a su vez se observa algún que otro problema. Así se sostiene
la idea de que la acción restauradora habría que ubicarla entre 1029 y 1035,
periodo en el que todos los autores sitúan el privilegio, ya que hablan de
1033 o 1034.
A grandes rasgos, y sin detenernos demasiado en esta cuestión, debido
a la complejidad de la misma, y a que no es esencial para el estudio de las
minorías, podemos determinar que la restauración de la sede episcopal pa-
lentina se debe atribuir exclusivamente al monarca navarro Sancho III, el
2 BECERRO DE BENGOA, 1993, vol. 1: 80-81.
3 GONZÁLEZ DELGADO, 2001, vol. 1: 17. La restauración no se producía sobre un
territorio completamente devastado, sino sobre los solares recenter populatis a los que alude el
documento fundacional de Sancho el Mayor.
4 VACA, 2000: 21-72. En cuanto a los privilegios regios tenemos los de Sancho III el Mayor
de Navarra (21 de enero 1035), Bermudo III de León (17 de febrero 1035), Fernando
I de Castilla y León (1045 y 29 de diciembre de 1059), Alfonso VI (31 de marzo 1090)
Alfonso VII (25 de enero 1140). Las bulas papales son las de Pascual II (25 de marzo 1116),
Honorio II (29 de noviembre 1125), Inocencio II (24 de abril 1143), Alejandro III (18 de
agosto 1162) y Lucio III (6 de agosto 1182).
LA JUDERÍA DE PALENCIA EN LA EDAD MEDIA
185 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Mayor, responsable de esa acción con la ayuda de Poncio, monje catalán y
obispo de Oviedo
5
.
Las razones que le llevaron a ejecutar la restauración
6
, por una parte,
podrían signifcar un acto de agresión política, liberando de la infuencia
leonesa la llanura palentina, pero también para poner fn a las disputas cas-
tellano-leonesas sobre esos territorios, instituyendo una diócesis divisoria
entre las sedes de León y Burgos
7
. Si realmente aceptamos como válida
la fecha del 21 de enero de 1035
8
, la data tal vez no indicaría el inicio de
la restauración, sino el fnal de un largo proceso iniciado años atrás. En
tal día por tanto, se habría celebrado una asamblea con el rey, diáconos,
capellanes, alto clero, obispo, etc., donde se habría ofcializado ritualmente
la restauración de la sede palentina.
En cambio, debemos tener en cuenta la realidad histórica y las pretensio-
nes políticas por parte de los reyes leoneses Alfonso V y Bermudo III, ya
que las tierras palentinas formaban parte del Reino de León, pero a su vez,
eran ambicionadas por Castilla. Estas discordias pasarían también por el ám-
bito eclesiástico, ya que una vez asentada la diócesis, los obispados vecinos
pugnarían por los límites jurisdiccionales.
2. LA CIUDAD: EL MARCO URBANO
En esta ciudad, bien murada y de hermosa compostura y sitio,
ella y su tierra es bien abundosa y proveída de pan y vino y frutas y
carnes y pescados y otras cosas necesarias en precio muy convenible;
es muy sana y de buenos aires saludables a la vida humana […]
9
.
La repoblación defnitiva de la ciudad y la entrega de la misma en señorío
episcopal comienza a tomar forma una vez restaurados el Obispado y la
Diócesis, instituyéndole un carácter fuertemente eclesiástico, ya que desde
el primer momento fueron clérigos navarros los que habitaron en la ciudad
5 REGLERO, 2004: 8-9.
6 BECERRO DE BENGOA, 1993, vol. 1: 81-82.
7 REPRESA, 1980: 387-388. Junto al monarca navarro tomaron partido en la restauración,
los castros de Dueñas y Monzón, siendo este último un baluarte importante, cuya condición
de Condado, se había establecido ya desde el reinado de Ramiro II de León (931-951).
8 VACA, 2000: 61. El autor hace referencia a la opinión de Joseph de Moret: por una parte
1035 sería la fecha de fnalización del proceso restaurador, debido al contenido “cierto y
seguro pero anacrónico en la calendación y el autor” del privilegio de Sancho III el Mayor.
9 FERNÁNDEZ, 1976, vol. 1: 32-33. Silva palentina.
GONZALO PÉREZ CASTAÑO
186 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
del Carrión, algo que determinó la evolución del régimen urbano a lo largo
de la Edad Media, a pesar de que, con el tiempo, el poder de la ciudad estaría
ejercido entre el Cabildo Catedralicio, el Obispado y el Concejo
10
. Con todo
esto podemos decir que en el siglo XI, Palencia es más o menos su Catedral,
dado que la confguración urbana girará en torno a la misma, de ahí que se
afrme que “la ciudad se hizo para la Catedral y no a la inversa”
11
.
Una vez establecido el espacio catedralicio, se constituye el barrio de San
Antolín, en el que también se alzaría el Palacio Episcopal
12
, el cual tendría
una casa con habitaciones para los canónigos y otras dependencias para
el templo. El abastecimiento diario de los moradores del palacio, hizo que
en la plaza anexa al mismo se creara un mercado, en el que se instalarían
carnicerías, pescaderías, hornos y donde se erigiría con el tiempo la iglesia
de Santa Marina. Más adelante se construyeron viviendas, casas y otras
edifcaciones para los primeros habitantes laicos de la ciudad, ministeriales
de la Iglesia también de procedencia navarra como los Sanchos, Aznares,
Galindos, Ennecos y otros relacionados con las actividades del campo y
los que abastecían el campo. Este primer barrio palentino estaba conectado
con el núcleo habitacional primitivo del otro lado del río, unido a través del
puente romano “las puentecillas” donde se establecieron nuevos pobladores
que edifcaron viviendas y restauraron las parroquias existentes de San
Julián, San Esteban y Nuestra Señora de Allende del río, que habían sido
parroquias en época visigoda.
Durante los reinados de Alfonso VI (1072-1109) y Alfonso VII (1126-
1157) los éxitos de las campañas militares pacifcan el territorio castellano,
resurgiendo una bonanza económica que se refeja en el segundo núcleo
habitacional de la ciudad, que se conformará en torno a la iglesia de San
Miguel. Edifcada en la segunda mitad del s. XI y completada en el siglo XIII,
tendrá una base poblacional de inmigrantes catalanes, algunos considerados
10 GONZÁLEZ DELGADO, 2001, vol. 1: 17-18. La separación de la Mesa Episcopal y la
Mesa Capitular se efectuó en el año 1084 por el obispo Bernardo II, mientras que el 10 de
marzo de 1180 se concedía el fuero de Palencia, en la Charta conseutudinum Palentinae civitatis,
instituyéndose el Concejo palentino.
11 REPRESA, 1980: 388; ESTEBAN RECIO e IZQUIERDO GARCÍA, 2012, vol. 1:
22-23.
12 GONZÁLEZ DELGADO, 2001, vol. 1: 17-18. Existen documentos en la Catedral que
hacen referencia al Palacio Episcopal en 1084, cuya área lo conformaban literatos, hombres
de estado, prelados, monjes, trovadores, preceptores, juglares…
LA JUDERÍA DE PALENCIA EN LA EDAD MEDIA
187 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
como extranjeros, siendo en su mayoría mercaderes y artesanos. Se
constituirían por tanto en esta zona el Barrio Medina y el Barrio Nuevo
13
.
Al igual que sucedió en las cercanías del Palacio del Obispo, estas
gentes también levantaron sus casas y obradores en la zona de San Miguel,
conectando de este modo el nuevo barrio con el área catedralicia a través de
la Rua, una larga calle paralela al río que se convertiría en la más importante
de la ciudad, al ser el núcleo económico durante esta época. Al fnal de la
calle se construyó una puerta que daba paso a una gran explanada, donde se
instalaría el mercado nuevo.
Ya en 1165 se forma un tercer y último núcleo al sureste de la ciudad,
potenciado por el cabildo catedralicio, para su población de capitulares. A
los repobladores de esta zona se les dotó con una casa, un huerto y un corral,
dando un carácter rural al que se conocería como el Barrio de la Puebla, que
luego con el tiempo se convertiría en un barrio industrioso. Debido a su
cercanía, su prosperidad fue potenciada además con el mercado nuevo y el
Barrio de San Miguel, forjando este sector como el más denso de la ciudad.
La Puebla a su vez, limitaba al norte con el camino de Burgos, junto con la
puerta del mismo nombre, dónde en los aledaños se edifcó en el siglo XIII
un hospital o casa de leprosería, bajo la advocación de San Lázaro
14
.
Un poco más al norte se instalaron las órdenes mendicantes, por una
parte San Pablo
15
, y poco después en un terreno descampado San Francisco,
ambas extramuros, ya que la muralla limitaba con lo que actualmente es
la calle Mayor. Llegados a este punto, podemos decir que la ciudad ofrece
un conjunto urbano bien defnido, que no sufrirá grandes modifcaciones,
solamente la ampliación y apertura de nuevas calles.
13 REPRESA, 1980: 389. MOLINA, 1998, vol. 1: 49. ESTEBAN RECIO e IZQUIERDO
GARCÍA, 2012, vol. 1: 23.
14 ESTEBAN RECIO e IZQUIERDO GARCÍA, 2012, vol. 1: 23-31. El hospital más
famoso fue el de San Bernabé y San Antolín, del que se dice que tuvo la primera leprosería
de Europa fundada hacia 1070-1095, pero realmente se refundó en 1183 por el capellán
Pero Pérez, ya que existía desde 1148. Lo gestiona el cabildo acogiendo hasta 250 enfermos
y niños expósitos. El hospital de San Antolín también lo menciona SANTO TOMÁS, 2002:
428-488.
15 ESTEBAN RECIO e IZQUIERDO GARCÍA, 2012, vol. 1: 23. Santo Domingo de
Guzmán contó con el apoyo episcopal para fundar la sede de los dominicos en Palencia
entre 1229-1230.
GONZALO PÉREZ CASTAÑO
188 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
3. LOS GRUPOS SOCIALES
La inexistencia de fuentes propiamente demográfcas hace que tengamos
un verdadero problema a la hora de precisar con exactitud los habitantes
de Palencia, por lo que debemos guiarnos por las estimaciones de los
investigadores. En un primer análisis podríamos determinar que a fnales
del siglo XII había unos 3.500 habitantes
16
, mientras que los datos de 1422
refejan una población de entre 4.000 y 4.500
17
y de 6.500
18
para fnales del
siglo XV. Las estadísticas y censos de la época moderna darían por válidas
lo citado anteriormente ya que en 1530 hablaríamos ya de 7.500 y en 1562
de 8.842 habitantes
19
.
A pesar de que sería interesante analizar los estamentos
20
que conformaban
la población palentina, sólo examinaremos las minorías, y más en concreto
los judíos. Pero el grupo dominante sería el eclesiástico formado por el clero
secular y regular; a pesar de que también existía una baja nobleza, que tenía
infuencia en la ciudad, siendo en su mayoría hidalgos, caballeros y escuderos
con cierto poder económico. En cambio los ciudadanos o pecheros, es
decir, el común estaría representado por un grupo muy heterogéneo, con
artesanos, comerciantes, labriegos y otras gentes dedicadas a las actividades
agropecuarias, agrupados en gremios, cofradías y vecindades capaces de
hacer frente al monarca, al obispo y al concejo
21
.
Si hablamos de las minorías, el asentamiento en Palencia de grupos
extranjeros, supuso una novedad en cuanto a aportaciones culturales se
refere, junto con la diversidad de vida y pensamiento. Así por ejemplo
tenemos el grupo formado por los Francos, instalados en la Rua a lo largo
de los siglos XII y XIII donde ejercían su infuencia económica y cultural,
16 MOLINA, 1998, vol. 1: 41.
17 FUENTE, 1989, vol. 1: 198. La autora cree conveniente, debido a la falta de información,
hacer una estimación al alza, es decir, hablar en el año 1422 de una población de entre 4.000
y 5.000 habitantes.
18 GÓNZALEZ, 2003: 140. “La mayor parte de la población trabajadora se dedicaba a la
actividad industrial, artesanal y comercial y en menor medida a las labores agropecuarias”.
19 MARTINEZ, 1956: 10. Esta primera estimación de 7.500 habitantes la publica Tomás
González, teoría respaldada a su vez por Ramón Carande. Los autores que han analizado los
censos, sostienen que para el 31 de diciembre de 1562 Palencia contaría con una población
de 8.842 habitantes.
20 MOLINA, 1998, vol. 1: 41-53. El autor explica la división estamental de la ciudad, pero
Mª Jesús Fuente aborda el estudio de la sociedad de una forma pormenorizada en la obra
citada (pp. 189-267).
21 ESTEBAN RECIO e IZQUIERDO GARCÍA, 2012, vol. 1: 28.
LA JUDERÍA DE PALENCIA EN LA EDAD MEDIA
189 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
los cuales no estaban segregados de los castellanos, por lo que encontramos
a muchos eclesiásticos foráneos, mezclados con los autóctonos, tanto a nivel
catedralicio como monasterial
22
. Desde el punto de vista cultural y religioso,
era obvio que la mayoría de la población fuera cristiana y que este sector se
alzara sobre las minorías judía y musulmana.
4. LOS JUDÍOS
4.1 La judería
Una vez que Fernando I (1037-1065) se asienta en el poder, tendrá
bajo su jurisdicción tierras castellanas en las que desde épocas antiguas
residían un gran número de judíos. A falta de hombres y de otros recursos,
el rey favorece el establecimiento de estos hebreos ya que eran activos e
industriosos, resultando de esta manera útiles a los repobladores. Además
es posible que el monarca acogiera a los primeros judíos en Palencia, que
según la tradición se asentaron junto a la iglesia visigótica de San Julián, en
la margen derecha del Carrión, lo que con el tiempo se denominaría judería
vieja
23
. Durante el reinado de Alfonso VII (1126-1157) aumentó el número
de judíos en Castilla, a donde llegaban huyendo de al-Andalus, perseguidos
por los almorávides y luego por los almohades, cuyo líder Abd-al-mumin
había decretado la conversión forzosa al islamismo; incremento que se
produjo también en Palencia.
Pero fue con Alfonso VIII (1158-1214) cuando la ciudad del Carrión
alcanzó su mayor esplendor de todo el medievo, ya que fue Corte del reino
castellano, por lo que prosperó en población, obligando a sus habitantes
a extenderse más allá del recinto primitivo y a utilizar con preferencia
la margen izquierda del Carrión, ya que era una zona menos propensa
a las inundaciones. Si en 1195 los mudéjares
24
se establecieron en las
inmediaciones de San Miguel, la judería seguíría en el mismo lugar junto
22 MOLINA, 1998, vol. 1: 48-49.
23 LEÓN, 1967, vol. 1: 6. “En las actas capitulares de 1415, hay un asiento del 23 de abril,
en el que todavía se designan como de la judería vieja, unas casas de las inmediaciones
de San Julián”; RAMOS DE CASTRO, 1988, vol. 1: 69. “En el siglo XV esta zona se
denominaba judería vieja”.
24 MOLINA, 1998, vol. 1: 49. Los moros llegarían en el siglo XII como consecuencia del
avance castellano y formaban un grupo reducido de gentes libres, dedicados especialmente
a la artesanía.
GONZALO PÉREZ CASTAÑO
190 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
a la iglesia de San Julián
25
. Sin embargo, otros investigadores
26
sostienen la
teoría de que, con la ampliación de la urbe, tanto moros como judíos se
ubicarían en las inmediaciones de San Miguel, y más tarde en la Pellejería, una
calle transversal desde la mencionada iglesia hasta la Catedral. De hecho, en
esta zona residieron las minorías a lo largo de todo el siglo XV, lo que explica
que se denominara también judería vieja, área que tendría gran relevancia a lo
largo de toda la centuria.
Con la llegada de los Reyes Católicos al trono y la legislación que luego
analizaremos, entre 1480 y 1481 se intenta reubicar a los pocos judíos que
quedan en la calle Traspalacio
27
, pero esta decisión contrarió a los vecinos
del barrio, que no querían tener entre ellos a gentes hebreas, por lo que
fnalmente se les instalaría en la calle Valdesería, cercana a la Catedral y al
Palacio Episcopal. No obstante, la decisión resultó fallida porque el 19 de
septiembre de 1481 el concejo propone asentar a los judíos en las Carnicerías,
pero tampoco se pudo llevar a cabo por las disputas con los vecinos. Pero
el 28 de septiembre se produjo el apartamiento defnitivo a las calles de
María Gutiérrez y Juan Calzado de la judería y morería respectivamente,
(actuales Los Soldados y Alonso Fernández de Madrid) cercanas a la Puerta
de Monzón y a la plazuela de León, denominándose la judería nueva y tras la
expulsión, calle de Santa Fe
28
.
4.2 La aljama
Los judíos que vivieron en territorio cristiano gozaron de libertad,
privilegios y una amplia autonomía durante gran parte de la Edad Media. Su
vida se articulaba en torno a la aljama, es decir, la institución interna formada
básicamente por dos organismos, la asamblea y el consejo
29
. En la primera
de ellas estaban las personas que poseían unas determinadas condiciones
jurídicas, mientras que el consejo era una delegación de la asamblea. Al frente
de la aljama se encontraban el viejo, adelantado o alcalde mayor, es decir, el
almocadén o hedin
30
y el juez o dayyanim, que resolvían los confictos civiles
25 GONZÁLEZ DELGADO, 2001, vol. 1. 18.
26 ESTEBAN RECIO e IZQUIERDO GARCÍA, 2012, vol. 1: 30; RUIZ, 1982: 124.
Ningún autor hace mención al año en que se establecieron los judíos en la Pellejería, aun
así, muchos tenían sus casas y talleres distribuidos por toda la ciudad.
27 RUIZ, 1982: 137. Calle Traspalacio sería la actual calle General Amor.
28 MOLINA, 1998, vol. 1: 52; FUENTE, 1989, vol. 1: 244.
29 VALDEÓN, 1990: 365.
30 RUIZ, 1982: 125-127.
LA JUDERÍA DE PALENCIA EN LA EDAD MEDIA
191 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
internos, impartían justicia y administraban los impuestos. En cuanto al rab
o rabino era el encargado en materia legal y religiosa, existiendo a su vez
una serie de intelectuales dedicados al estudio de la Torá y la Ley Talmúdica,
que participaron en todas las corrientes del pensamiento del judaísmo de su
tiempo. Además, la aljama también contaba con cargos especializados como
secretarios, clavarios, oidores de cuentas, etc.
4.3 Población
A pesar de la difcultad que entraña hablar de censos y estadísticas de
población para la edad media, anteriormente hemos determinado en
Palencia una población que iría de entre los 3.500 habitantes para fnales del
siglo XII y alrededor de 4.000-6.500 para fnales del siglo XV. Ahora bien,
con este margen de error y tomando como referencia los repartimientos de
Huete de 1290 y de Yaco Aben Núñez de 1474, intentaremos hacer unas
estimaciones de los datos, cuyo resultado indicaría que a la judería palentina
le correspondería un 8,6% de la recaudación total de maravedíes para el siglo
XIII. Ya en 1474, la contribución sería de 2.000 maravedíes, considerando
por tanto la existencia de unas 68 familias, es decir, de unos 340 judíos
31
.
4.4 Vivienda
Hay que destacar la importancia de otros espacios para la comunidad
hebraica, imprescindibles para el desarrollo de sus actividades, tales como
sinagogas, carnicerías, baños, hornos para el pan ázimo de Pascua, la
taberna para el vino judiego, el cementerio, etc
32
. A pesar de que no existe
una tipología específca de supuestas casas judías, vamos a fjarnos en las
viviendas de la población castellana, que en general solían ser pequeñas,
cuya fachada daba a la calle, o a un corral o pequeña plazuela interior, por
el que se accedía a varias casas
33
. En cuanto a las dimensiones de la casa en
la Castilla del siglo XV, eran estrechas, de entre 5 y 7 metros, alargándose
31 VALDEÓN, 1990: 363-364; RUIZ, 1982: 121-124; SUÁREZ, 1990: 609-613. Hay que
incidir en la idea de que son estimaciones ya que los cálculos no son precisos. Con los
vaivenes de los siglos XIV y XV hay un cambio de comportamiento fscal, por lo que se
puede determinar una media de 50 familias que equivaldrían a unos 300 judíos, para fnales
del siglo XV.
32 RAMOS DE CASTRO, 1988, vol. 1: 76. “El cementerio judío debió estar donde en
el siglo XVI se llama ‘los oyos’. ‘Saliendo por la puerta de Santa Marina yendo hacia el puente don
Guarín, a mano izquierda do dizen los oyos”.
33 CANTERA MONTENEGRO, 2005: 206-207.
GONZALO PÉREZ CASTAÑO
192 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
de 7 a 10 metros de profundidad hacia un patio trasero
34
. Se distribuían en
dos plantas, en la primera se establecería el taller o tienda, en la segunda la
vivienda como tal y en el sótano un almacén o bodega.
Los materiales más comunes para la construcción eran arcilla y madera; y
empleaban el yeso para los revestimientos de paredes, suelo y techo. Además
presentaban pocas aberturas para combatir mejor el frío, la lluvia y el viento.
Constaban de un portal de recibimiento, algunas con cocina, otras con
un apartado ya destechado, con paredes de adobes, con escaleras de madera
y un corredorcito verjando al portal; todas tenían sus puertas con cerrojos y
llaves y portalejo a una o dos aguas; en medio del corral había un pozo con
brocal y una gran pila, ambas de piedra
35
.
A pesar de que existía el espacio físico de la judería, esto no signifca que
los hebreos residieran en esos barrios destinados para su apartamiento, por lo
que todavía en el siglo XV vivieron distribuidos por la ciudad, ejerciendo sus
ofcios libremente, ya que se constata que algunos vivían en la Pescadera, en
la calle de la Puerta de Burgos y la calle Panyagua
36
. Cómo hemos señalado,
será con los Reyes Católicos cuando se produzca su reagrupación en la
judería, debido al cerramiento y reclusión de los judíos en barrios exclusivos
apartados.
4.5 Ofcios
Los judíos de Palencia, aparte de desempeñar profesiones liberales
y negocios mercantiles, eran a su vez arrendadores, recaudadores de
impuestos, cambistas y prestamistas muy infuyentes en la hacienda de los
reinos llegando algunos a desempeñar cargos de mayordomos y tesoreros
37
.
34 ARÍZAGA, 1990, vol. 1: 160.
35 LEÓN, 1967, vol. 1: 27 “En las juderías españolas se encuentran frecuentemente estos
corrales formadas por casas en torno a un patio común, con una sola entrada, disposición
muy conveniente para aislamiento y seguridad de los vecinos”; AZNAR, 1996, vol. 1: 32:
“La corrala o conjunto de casas alrededor de un patio interior, era la construcción típica
para defenderse de persecuciones o algaradas”.
36 RAMOS DE CASTRO, 1988, vol. 1: 72; FUENTE, 1989, vol. 1: 243. “Muchos judíos
tenían sus tiendas o talleres en otros lugares fuera de la judería: en la calle Barrionuevo, en
el corral de las Pardas, en la calle Nueva…” VALDEÓN, 2007, vol. 1: 123. “Palencia fue
testigo en el año 1465, de un conficto entre el bando que apoyaba a los conversos, dirigido
por un tal Juan de Bertabillo e integrado por los ‘prençipales de la calle de Panyagua”.
37 VALDEÓN, 1990: 365. “Entre la realidad y el tópico los judíos de la Castilla medieval
tenían, con respecto a los cristianos, una situación de inferioridad en el aspecto legal y
LA JUDERÍA DE PALENCIA EN LA EDAD MEDIA
193 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
El ofcio de físico o cirujano, también es ejercido por los hebreos
38
, y
encontramos intelectuales, traductores y escritores como es el caso del
palentino Samuel Zarza cuyos relatos sobre las juderías de Castilla en
tiempos de la guerra entre Pedro I y Enrique II son muy valiosos, y sobre
todo el conocidísimo poeta Sem Tob de Carrión de los Condes, que fue el
primer judío que escribió en versos castellanos y un gran conocedor de las
tres lenguas, hebreo, árabe y castellano.
Ahora bien, también los encontramos trabajando en ofcios manuales
39

como pequeños mercaderes, artesanos, tenderos, agricultores, ganaderos,
herreros, curtidores, tundidores, colchoneros, zapateros, carpinteros,
pellejeros, molineros y hasta un cuidador de pobres en la capital
40
.
4.6 Religión y religiosidad
La religión era un principio fundamental para la vida de los judíos, debido a
que suponía un sistema de cohesión que les permitía conservar su identidad
a través de una serie de valores, creencias y pautas de comportamiento.
Uno de los pilares del judaísmo es la celebración del Shabat, es decir, el
descanso absoluto que impide realizar cualquier trabajo o actividad, junto
con la celebración litúrgica de rezo y meditación en la sinagoga, donde se
encendían los lampadarios de ocho velas, los hannuká menorá.
La primera referencia que tenemos de una sinagoga es la que al parecer
estuvo en las cercanías de la Puerta de Monzón, mucho antes de que se les
enviara a esa zona para su posterior cerramiento
41
. Al parecer estaría entre
las calles Cabezón y Monzón, en una zona que se conocía como el Tablado,
y que con el tiempo se denominó sinagoga de San Salvador, debido a que el
social, pero de superioridad en el ámbito económico y cultural”.
38 VALDEÓN, 1990: 368. El ofcio de físico lo ejercieron Don Yuçaf en 1447, Rabi
Abraham entre 1461 y 1466 y Mosé Maimon en 1477. DEL VAL, 2011.
39 RUIZ, 1982: 130-131.
40 LEÓN, 1967, vol. 1: 143: “El 8 de mayo de 1472, el concejo ordena que se suprima
el salario de rabí Abraham Maymon, que recibía anualmente 2000 mrs. para cuidar a los
pobres”.
41 Existe una gran confusión de documentos y referencias que hacen mención a esta
supuesta primera sinagoga, ya que otros piensan que esa donación al obispo, sería de la
sinagoga de la Pellejería, porque no recogen el testimonio del templo del Tablado. No
obstante son tres autores los que hablan de ella. LEÓN, 1967, vol. 1: 20-21; RAMOS DE
CASTRO, 1988, vol. 1: 72; LACAVE, 1992, vol. 1: 229.
GONZALO PÉREZ CASTAÑO
194 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
obispo don Sancho de Rojas la cedió en 1415 a la cofradía de dicho nombre,
a condición de que hiciese de ella un hospital
42
.
En la Pellejería o en la calle San Marcos
43
seguramente existió otra
sinagoga
44
y se hacen eco de ella todos los investigadores, debido a que era el
núcleo de la judería vieja. A pesar de que tras la nueva legislación se recluye
a los judíos en la zona de la Puerta de Monzón alrededor de 1481, y de que
en 1485 el cabildo pone en renta a toda reparación las casas de la sinagoga
palentina que con motivo del confnamiento había sido abandonada; este
dato y que la ley permitía la construcción de nuevas sinagogas en los
recintos asignados a los judíos
45
, hace pensar que se debió de construir una
nueva en esa última judería palentina. Ese nuevo templo existió, ya que
tras las expulsión en 1492, los Reyes Católicos lo donaron a la ciudad para
construir un hospital. El concejo por su parte quería edifcar una iglesia,
pero fnalmente acabó destinándose a carnicería y matadero
46
.
4.7 Situación jurídica de la población judía palentina
47
Desde su asentamiento hasta mediados del siglo XIV las relaciones entre
judíos y cristianos fueron pacífcas, a pesar de que éstos siempre tuvieron
la esperanza de que aquéllos se convirtieran a la fe cristiana ya que se
42 LACAVE, 1992, vol. 1: 229; LEÓN, 1967, vol. 1: 20-21; RAMOS DE CASTRO, 1988,
vol. 1: 72.
43 SÁNCHEZ, 1997, vol. 1: 183-184. Las denominaciones previas de la calle San Marcos,
fueron La sinagoga, La Judería Vieja, La Pellejería, la Pellejería Vieja, San Marcos, etc.
44 FUENTE, 1989, vol. 1: 130 y 175. La autora afrma, aunque es una teoría bastante
discutible, que “el lugar exacto donde se asentaba la sinagoga parece ser que era la casa que
ha permanecido hasta el siglo XX con el nombre de Casa del Cordón”. En la actualidad el
Cordón es el Museo Arqueológico de Palencia. JOVELLANOS en su viaje a Palencia en
agosto de 1794, hace referencia en esa calle a la casa de la Mezquita del Sr. Sierra, que era
un salón arabesco como el de Embajadores de Sevilla, pero más pequeño.
45 LEÓN, 1967, vol. 1: 28. Con el abandono entendemos que dejarían el área de la calle
San Marcos para trasladarse a la plaza de León. “que fagan los judíos sinogas e los moros mesquitas
quantas touieren en los logares que dexaren e que de la synoga e mesquitas que auian primero, no se
aprouechen dende en adelante, para en quellos vsos”.
46 MORENO, 1988, 123-124. “El 10 de agosto de 1493: que en los dichos corrales se pueda matar
e mate la dicha carne como dicho es” LEÓN, 1967, vol. 1: 33. “El 1 de mayo de 1494 se remató las
casas de la synoga para los carniceros moros Hamed de Valladolid e Acuto”. MORENO, 1988: 124.
“El 25 de julio de 1495 los vesynos de las calles de Santa Fe e de don Pedro e de Perespina desa çibdab
les han fecho en medio de las dichas tres calles vn matadero de carnes en vna casa questaua despoblada, que
sola ser xinoga, y reciben mucho daño a causa de los malos olores que de allí salen. Nos touimoslo por bien
quitar el matadero de entre las dichas calles”.
47 LEÓN, 1967, vol. 1; FUENTE, 1989, vol. 1. Ambas autoras tratan el tema de la
legislación judía.
LA JUDERÍA DE PALENCIA EN LA EDAD MEDIA
195 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
les consideraban deicidas y se tenía la idea de que no estaban integrados
plenamente en la sociedad. Esta población hebrea tenía un estatuto particular
que ya se observa en 1175 cuando Alfonso VIII otorga 40 familias judías a su
tío, el obispo Raimundo, recompensando sus servicios y ayuda en la guerra,
confrmando de esta manera que ningún vecino de Palencia exceptuando el
cabildo, podía tener vasallos hebreos.
Unos años más tarde, en 1177, se reconoce que los pechos de todos los
moros y judíos que habitaban en Palencia los cobraría el obispo, al tiempo
que se les liberaba del pago de fonsado, facendera y de otras cargas municipales.
Este privilegio se ratifcó a su vez en 1185, año en el que además se eximió
a la aljama del pago de ceram nec piper que acostumbraban a dar los otros
judíos del reino. En esta ocasión se ordenaba además que los judíos sólo
reconocieran la servidumbre episcopal, ya que en Palencia pertenecían
al obispo, señor de la ciudad, pero eso no les exime de algunos tributos
extraordinarios, como vemos en 1192, cuando un nuevo privilegio real
exige, tanto a moros como a judíos, un subsidio para la contribución de
las obras de muros y fosos que construiría el municipio para la ampliación
de los límites urbanos.
Es decir, aunque no tengan el mismo estatuto que el resto de la población
sí han de contribuir a los gastos de obras relevantes, como las murallas,
que redundan en benefcio de todos los palentinos
48
. En 1286, las Cortes
reunidas en Palencia, deciden suprimir a los hebreos el derecho de tener
alcaldes apartados, encomendando de esta forma la justicia a los hommes
48 Lo que se deduce de esta decisión es la reducción de los derechos del obispo para/con
las minorías religiosas, que servirá de apoyo al concejo en lo sucesivo para disputar a la
autoridad eclesiástica el señorío de judíos y moros, lo que fue objeto de continuos confictos
jurisdiccionales entre ambas partes. Este hecho será frecuente a lo largo de todo el siglo
XIII y en especial en 1283 cuando el cabildo y el municipio se enfrenten para obtener
la preponderancia sobre la ciudad, y tenga que intervenir el obispo de Calahorra y de la
Calzada, con arrendamientos, llaves de puertas y otros asuntos del concejo, favoreciendo
fnalmente al cabildo al reiterar que judíos y moros como vecinos y moradores de Palencia,
debían seguir pechando al obispo, su señor natural. En 1287 los confictos y luchas por
el poder se repiten ya que Sancho IV interviene en el asunto de manera desigual según le
convenga, así en un primer momento da la razón al concejo, para luego revocar la decisión
tomada, y sentenciar de nuevo que los judíos y moros pecharan sólo al obispo, salvo en
obras comunales. Además de la fscalidad, los judíos se ven negativamente afectados en el
tema del ejercicio de la justicia, debido a las nuevas medidas que ser irán adoptando como
la supresión de alcaldes.
GONZALO PÉREZ CASTAÑO
196 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
buenos que el rey designara. Una década más tarde (1295-1296) observamos
cómo los judíos están plenamente integrados en la sociedad, participando en
el derribo de la fortaleza del obispo junto a la catedral, situación impulsada
por los infantes de la Cerda. Los habitantes de la ciudad que lucharon en el
partido regio, fueron recompensados por el rey, con la exención de portazgo
para todos los moradores, tanto cristianos como musulmanes y judíos.
Ya en el siglo XIV se plantea abiertamente el tema del antisemitismo,
cuando se convocan Cortes en Palencia en 1313 y se hace patente el
problema de la convivencia de las dos razas en Castilla
49
. En las Cortes del
infante don Juan y la reina María de Molina se ordenaba que las cristianas
no criasen a hijos de judíos, prohibiendo también que éstos se llamaran
con nombres de cristianos, que vistieran con lujos, junto con otras leyes
referidas a la usura, deudas, pechos y entregas de los hebreos. Aunque
no se ratifca, porque se aplaza para decidir cuándo es más conveniente
adoptarla, se concilia la medida del uso distintivo, con “una señal de paño
amarillo en los pechos e en las espaldas segunt lo trayan en Francia porque andassen
conosçidos entre los cristianos e las cristianas, e la sinal que fuesse una roella”.
Durante la guerra civil castellana (1366-1369) los judíos palentinos se
vieron perjudicados ya que apoyaban al rey legítimo, por lo que el monarca
Trastámara les impuso tan fuertes tributos que los dejó sin pan que comer ni
vestidos con que cubrirse tal y como menciona Samuel Zarza.
En las Cortes de 1388, celebradas también en Palencia, se tratan temas
como las deudas contraídas por los cristianos con el grupo hebreo y la
separación de éstos de la mayoría cristiana
50
. Con las matanzas o pogroms, se
asesinaron también a numerosos judíos palentinos en agosto de 1391, que
junto con el merme producido durante la guerra, llegaron casi a extinguirse
a fnales de esa centuria.
En el siglo XV, con la predicación de San Vicente Ferrer, se pone como
ejemplo la aljama de Palencia ya que para 1411-1412 se produjo casi la
conversión total de los judíos, suponiendo la ruina de la judería, “quasi los
49 Las peticiones de los procuradores en este momento tienden a impedir el auge de los
hebreos en la ciudad, ya que desde que Clemente V había celebrado el concilio general en
Vienne en 1311, se había empeorado la situación debido a los nuevos cánones antijudaicos
establecidos.
50 No obstante, se permitía y respetaba a los mercaderes judíos que ejercieran ofcios
mecánicos y que tuvieran sus tiendas y talleres en las calles y plazas públicas.
LA JUDERÍA DE PALENCIA EN LA EDAD MEDIA
197 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
más que moraban en esta ciudad fueron por su mano bautizados”. En ese contexto es
cuando la reina Catalina de Lancaster, publica una pragmática ordenando a
moros y judíos que vivieran apartados de los cristianos prohibiéndoles además
el ejercicio de algunas profesiones
51
.
5. EXPULSIÓN
Debido a las diferentes medidas adoptadas a lo largo del siglo XV, los pocos
y apartados judíos palentinos, acaban desterrados. Así, el 31 de marzo de
1492, los Reyes Católicos manifestaron los motivos que les había impulsado
a desterrar a los judíos: “nos fuemos informados que en estos nuestros reynos auía
algunos malos christianos que judaysauan e apostatauan de nuestra santa fe católica, de
lo qual era mucha la cabsa la comunicación de los judíos con los cristianos”
52
. Además
se decretaba que todos los judíos que se encontraran en la Península después
del 31 de julio, incurrirían en pena de muerte junto con la confscación de sus
bienes. Durante ese periodo entre marzo y julio estarían bajo la supervisión
real, que los ayudaría a vender libremente sus posesiones, sacando algunos
bienes del reino, pero no objetos de oro, plata o monedas. Con este plazo
determinado era imposible romper los contratos comerciales que unían a los
vecinos de ambas religiones, siendo precisamente los palentinos los que más
obstáculos pusieron a la marcha pacífca de los judíos de la ciudad
53
. Pero
eso no les impidió cobrarles, el 14 de mayo, 50 reales para la celebración de
la toma de Granada.
Mientras, el 7 de junio se aplica en la ciudad la negativa de los vecinos de
no pagar las deudas contraídas con judíos, admitiendo en cambio que éstos
pagaran las suyas con sus propios bienes muebles. Los judíos de Palencia que
no se convirtieron pasaron al país vecino, donde Juan II había concedido el
asentamiento en su reino a 600 familias israelitas a cambio de dos escudos
de oro por cabeza, pero con el tiempo se vieron también perseguidos tras el
ascenso al trono de don Manuel
54
.
51 El 1 de mayo de 1447: “los judíos e moros non sean osados de labrar de sus ofcios los domingos e
festas de guardar en público ni a las puertas, so las penas contenidas en los ordenamientos reales”.
52 Las medidas adoptadas en las cortes de Toledo de 1480 que dictaminaban que moros y
judíos vivieran apartados de los cristianos no surtieron efecto.
53 LEÓN, 1967, vol. 1: 31. Con la reducción y conversiones del grupo judío a lo largo
de los siglos XIV y XV, y por el mero hecho de que la aljama era de tipo medio, resulta
contradictorio que la autora pueda afrmar la sentencia de “numerosos judíos”.
54 Siguiendo el ejemplo de lo ocurrido en Castilla y Aragón, el rey decretó a fnales del siglo
XV, la conversión forzosa de los judíos y musulmanes que residieran en Portugal.
GONZALO PÉREZ CASTAÑO
198 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
6. CONCLUSIONES
A diferencia del resto de reinos europeos, el paradigma peninsular medieval
presenta la coexistencia de cristianos, judíos y musulmanes, con una convivencia
relativamente pacífca a lo largo del medievo, ya que los grupos se respetaban
entre sí. En el caso palentino, el que judíos y mudéjares fueran vasallos
directos del obispo, no del concejo ni del monarca, suponía una situación
novedosa en Castilla. En nuestro estudio hemos podido comprobar cómo a
pesar de las numerosas normas impuestas por los monarcas y los diferentes
acuerdos adoptados en Cortes, en términos generales, fue necesario revisar
periódicamente las medidas adoptadas, porque una cosa era la teoría y otra la
práctica, es decir, al fn y al cabo cristianos y judíos eran vecinos y mantenían
no sólo contratos, sino también en ocasiones una estrecha amistad; además
los judíos asistían a las celebraciones de la ciudad y fueron leales al rey en
todo momento
55
. Con el decreto de expulsión de 1492 se daba un paso
importante hacia la unidad religiosa, que se completaría en 1502 con la
conversión forzosa de los mudéjares, acabando con esa coexistencia religiosa
característica de los reinos hispánicos durante la Edad Media.
Señor noble rey alto, oíd este sermón,
Que vos dice don Santo, Judío de Carrión
Cuanto es el estado
ha omre más cuidado
mayor de su medida
temiendo la caída.
Cuanto más cae de alto,
Cuanto más bien ha, tanto
Tanto peor se fere;
Más teme si·s perdiere.
PROVERBIO MORAL
SEM TOB
55 LEÓN, 1967, vol. 1: 29-30: “Entró en la ciudad el nuevo obispo Alonso de Burgos en
1486 y lo regocijaron especialmente sus vasallos moros y judíos que moraban en la ciudad,
los primeros con sus danzas e invenciones, mientras que los segundos iban en procesión,
cantando cosas de su ley…”
LA JUDERÍA DE PALENCIA EN LA EDAD MEDIA
199 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Fig. 1: Palencia en el siglo XV (ESTEBAN 1989, 13-14, modifcado)
GONZALO PÉREZ CASTAÑO
200 Los Lugares de la Historia
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203 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
LAS MUJERES EN LAS CIUDADES GALLEGAS DE LA BAJA
EDAD MEDIA. ESPACIOS, ACTIVIDADES, RELACIONES Y
CONFLICTOS
Women in Galician Towns during Late Middle Ages.
Places, Activities, Relationships and Conficts
Miguel García-Fernández
1
Universidade de Santiago de Compostela
myguel.garcia.fernandez@gmail.com
RESUMEN: Las mujeres eran un componente más de la población que vivía en las
ciudades de la Galicia bajomedieval. Sin embargo, la historiografía urbana no ha prestado
sufciente atención a esta evidencia. Por ello, el objetivo del presente trabajo es analizar la
presencia de las mujeres en las ciudades gallegas de los siglos XIV y XV para descubrir
cuál era su papel en la sociedad medieval. En primer lugar se estudian los lugares de los
vivos, es decir, los espacios en los que residieron y realizaron sus actividades cotidianas las
mujeres gallegas. A continuación, se reconstruye su red de relaciones sociales –la familia,
la comunidad monástica y la vecindad– y se presta especial atención a aquellas relaciones
que terminaron en conficto, convirtiendo a las mujeres en víctimas o en agentes de la
violencia. Finalmente, se hace una breve referencia a los lugares de los muertos, esto es, a
los espacios de enterramiento elegidos por las mujeres de las ciudades gallegas de la Baja
Edad Media.
Palabras clave: mujeres, Galicia, ciudades, Baja Edad Media.
ABSTRACT: Women were one more group of people that lived in Galician towns during
the Late Middle Ages. However, urban historiography hasn’t put enough focus on the
evidence. Thus, this paper aims to analyse women’s presence in the towns of Galicia during
the 14
th
and 15
th
centuries and understand their role in medieval society. Firstly, places
of the living will be studied. That is, those spaces where Galician women lived and did their
1 El presente trabajo se ha realizado en el marco de nuestro proyecto de tesis doctoral que
estamos desarrollando en la Universidade de Santiago de Compostela, primero al amparo
de un contrato predoctoral del Plan gallego de investigación, innovación y crecimiento 2011-2015
(Plan I2C) de la Xunta de Galicia y, posteriormente, de una beca del Programa de Formación
del Profesorado Universitario (FPU) del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.
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MIGUEL GARCÍA-FERNÁNDEZ
204 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
chores. Secondly, their social network –family, monastic community and neighbourhood–
will be analysed, putting special focus on relationships that became troubled ones, turning
women into victims or into violence makers. Lastly, a brief reference to places of the
deceased will be made. That is, burial places chosen by women living in Galician towns
during the Late Middle Ages.
Keywords: Women, Galicia, Towns, Late Middle Ages.
La sociedad medieval era una sociedad de hombres y mujeres. Se podría
concretar más: era una sociedad en la que se interrelacionaban hombres
con hombres, mujeres con mujeres y, por supuesto, hombres con mujeres.
Esta afrmación, que más parece un trabalenguas que una refexión
historiográfca, roza lo evidente y, sin embargo, a día de hoy aún no se puede
decir que haya sido asumida por la totalidad de historiadores e historiadoras
que trabajan o se están formando en el estudio de la sociedad medieval.
Precisamente, estudiar la realidad social de ese tiempo implica analizar
con precisión la amplia red de relaciones existente en torno a individuos,
colectivos e instituciones de la Edad Media, la cual se caracteriza por su
gran complejidad y por verse condicionada por cuestiones de índole social
y económica, pero también por factores culturales y políticos, sin olvidar el
hecho de la pertenencia de los individuos a uno u otro sexo, lo que, a su vez,
suponía para éstos la asignación de unos determinados roles sociales, dando
lugar a las diferencias de género en el seno de la sociedad medieval.
Teniendo en cuenta estas consideraciones iniciales, el objetivo del presente
trabajo no deja de ser modesto: destacar una vez más la importante presencia
y participación de las mujeres en las ciudades medievales. Lo haremos
ejemplifcándolo en el caso de Galicia, territorio en el que se localizaban
núcleos como Santiago de Compostela, Ourense, Pontevedra, A Coruña,
Lugo o Tui. Éstas no eran las ciudades más populosas de la Península,
en absoluto. De todos modos, caracterizan el fenómeno urbano medieval
gallego, al cual ya se le han dedicado algunas páginas de notable interés
2
,
aunque lamentablemente la lectura en clave de género ha pasado bastante
desapercibida. Aún así, ello no supone la ausencia total de trabajos relativos
a las mujeres de las ciudades medievales gallegas, los cuales constituyen
nuestro punto de partida
3
.
2 Véanse algunas consideraciones generales sobre las ciudades y el mundo urbano de la
Galicia medieval en LÓPEZ CARREIRA, 1999 y GARCÍA ORO, 1987, vol. 2. Asimismo,
SOLANO FERNÁNDEZ-SORDO, 2010, donde se señalan diversas monografías sobre
ciudades concretas.
3 Habría que destacar algunas de las diversas aportaciones de PALLARES MÉNDEZ
LAS MUJERES EN LAS CIUDADES GALLEGAS DE LA BAJA EDAD MEDIA.
ESPACIOS, ACTIVIDADES, RELACIONES Y CONFLICTOS
205 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Se trata, pues, de avanzar en el conocimiento de la posición que ocuparon
y el papel que ejercieron las mujeres en la sociedad medieval
4
. Para ello
examinaremos brevemente los espacios urbanos en los que es posible
situarlas, qué actividades realizaban en los mismos, las relaciones sociales,
económicas y de poder que tejieron a su alrededor, así como los confictos
en los que participaron y que las convirtieron tanto en víctimas como en
agentes de la violencia.
1. LOS LUGARES DE LOS VIVOS: ESPACIOS Y ACTIVIDADES FEMENINAS
Hace unos años el historiador del arte Manuel Núñez Rodríguez publicó
un trabajo titulado Casa, calle y convento: iconografía de la mujer bajomedieval
5
. Lo
evocamos en esta ocasión porque dicho título nos parece una magnífca
síntesis de los espacios que formaron parte del día a día de las mujeres
gallegas que residían en los núcleos urbanos de los siglos XIV y XV. Aún
así, cada uno de ellos ha de ser analizado de forma individual y teniendo en
cuenta factores como la pertenencia de las mujeres a un determinado grupo
social u otro. Lo que resulta evidente es que la ciudad bajomedieval constituía
un espacio sexuado en el que las actividades masculinas y femeninas, así
como la relación de los hombres y las mujeres con lo público y lo privado
presentaban notables diferencias entre sí.
La casa constituía el espacio femenino por excelencia ya que, en la
mentalidad colectiva, la esfera de lo doméstico estaba estrechamente
vinculada a las mujeres, mientras los espacios públicos se consideraban
marcos de actividad y relación reservados fundamentalmente a los hombres
6
.
De todos modos, la realidad social era mucho más compleja, aunque está
claro que las tareas domésticas eran una de las responsabilidades que las
mujeres debían asumir desde la más tierna edad, junto con el cuidado de los
niños, los ancianos, los enfermos e, incluso, el de los huertos –que muchas
(1993; 2011) a la historia de las mujeres, así como la tesis de RODRÍGUEZ NÚÑEZ
(1993) sobre las clarisas y dominicas gallegas, es decir, sobre mujeres de órdenes religiosas
estrechamente vinculadas con el mundo urbano (1993), o algunas contribuciones puntuales
como las de SÁNCHEZ VICENTE, 1988 y VÁZQUEZ BERTOMEU, 1998.
4 Este tema es el objeto de estudio principal de nuestra tesis doctoral, la cual lleva por título
La posición de las mujeres en la sociedad medieval. Un análisis de la práctica testamentaria en la Galicia
de los siglos XII al XV y está siendo realizada bajo la dirección del Prof. Dr. D. Ermelindo
Portela Silva.
5 NÚÑEZ RODRÍGUEZ, 1997.
6 Para el caso gallego véase una aproximación al tema en PALLARES MÉNDEZ, 1993:
96-105.
MIGUEL GARCÍA-FERNÁNDEZ
206 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
veces se situaban en las partes traseras de las casas– y el de los animales,
caso de cerdos y gallinas, que no eran una realidad ajena al mundo urbano
medieval
7
. Por otra parte, conviene tener en cuenta que las casas de los
artesanos eran espacios multifuncionales, desarrollándose en ellos la vida
privada, el trabajo del taller y la venta de los productos obtenidos.
Las ciudades bajomedievales también fueron lugares de residencia
o sobre los que proyectaron su autoridad e infuencia las mujeres de la
aristocracia, tanto las vinculadas al grupo de los escuderos como las de la
alta nobleza. Así se observa en el caso de las Moscoso, ligadas a Santiago,
o de las Sotomayor, vinculadas a Pontevedra. ¿Cómo eran sus casas? Sin
duda, más amplias y mucho menos modestas que las de la mayoría de los
habitantes de la ciudad
8
. En la documentación, las casas de la nobleza, de
la burguesía enriquecida y de los que desempeñaban cargos en los concejos
acostumbran a recibir denominaciones como las de “casas altas”, “casas
con torre” o “paços”
9
. Se trata de viviendas que más allá de una función
residencial tenían otra no menos importante que era la de transmitir a los
ciudadanos una imagen poder. Asimismo, resultaba habitual que las mujeres
de la oligarquía urbana tuviesen entre sus propiedades inmobiliarias diversas
casas en la ciudad, algunas de las cuales arrendaban o aforaban consolidando
7 En la documentación medieval se hayan diversas menciones a corrales, como la registrada
en Ourense sobre la mitad de uno que vendió en 1446 Beatriz González, viuda de un
regidor de la ciudad, al concejo ourensano, junto con una casa y el huerto “que está tras lo dito
curral e casa”, por las “moitas boas obras, gracias e ajudas que eu e o dito Esteuo Fernandes, meu marido,
avemos resciuido do dito Conçello” (FERRO COUSELO, 1967, vol. 2: doc. 175; PALLARES
MÉNDEZ, 1993: 102).
8 Estas diferencias también se manifestaban en los espacios interiores como se puede
comprobar al comparar inventarios de bienes como el de doña Ana de Toledo, condesa de
Altamira, y el de María Troquesa y su marido, el peletero compostelano Fernando Eáns.
Vid. GARCÍA-FERNÁNDEZ, 2012b: doc. 51 y LÓPEZ FERREIRO, 1902. De todos
modos, estos dos casos no han de entenderse como representativos de la sociedad urbana,
pues en ella coexistían realidades sumamente diversas como la de los pobres de solemnidad
o la de los que malvivían en casas miserables y que no dejaron inventarios por razones más
que evidentes.
9 Eran viviendas que se diferenciaban por su mayor altura, el uso de mejores materiales
constructivos y, por supuesto, por la incorporación de elementos de ornamentación.
Además, acostumbraban a tener diversas dependencias, a veces en solares contiguos. Así,
la casa de los Cruu, ricos mercaderes pontevedreses, tenía un arco tendido sobre la calle, a
modo de puente, para conectar con otro edifcio, incrementando de este modo el espacio
doméstico (ARMAS CASTRO, 1992: 101-111; LÓPEZ CARREIRA, 1999: 153-156).
Estas casas se situaban en las mejores zonas de la ciudad, como acontecía con la burguesía
e hidalguía compostelanas que se concentraban en la Rúa Nova, la Rúa do Vilar y la Plaza
del Campo (GARCÍA ORO, 1987, vol. 2: 73).
LAS MUJERES EN LAS CIUDADES GALLEGAS DE LA BAJA EDAD MEDIA.
ESPACIOS, ACTIVIDADES, RELACIONES Y CONFLICTOS
207 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
una economía de carácter rentista, proceso que se acentuó al fnal de la
Edad Media entre la burguesía enriquecida. Por otra parte, en el caso
de estas mujeres de la oligarquía urbana, el trabajo en el hogar consistía
fundamentalmente en la coordinación de la empresa doméstica, es decir,
en la gestión de los recursos y en la organización de las tareas que habrían
de llevar a cabo otras personas, fundamentalmente esas criadas a las que
no olvidaban nombrar en sus testamentos con el objetivo de pagarles las
soldadas debidas o premiar su fdelidad.
Si la casa era el lugar de la infancia y el espacio por excelencia, aunque
no único, de las mujeres casadas, la elección de la otra gran opción de vida
que se ofrecía –o imponía– a las mujeres medievales, es decir, la entrada en
religión, suponía convertir el convento en un nuevo hogar
10
. Estamos ante
un espacio integral –formado por el refectorio, los dormitorios, el claustro,
la cocina o la iglesia–, en el que las religiosas habrían de vivir su día a día, sin
necesidad de salir de las diferentes dependencias conventuales, dedicándose
fundamentalmente a la oración. Al mismo tiempo, las religiosas realizaban
otras actividades como las piis et quietis laboribus, es decir, trabajos manuales
ligados principalmente a las labores de costura
11
, o tomaban decisiones
en comunidad relativas a la gestión del poder que tenían como institución
eclesiástica, el cual les permitía proyectar su infuencia y autoridad sobre la
población del entorno
12
. De hecho, resulta habitual que en diversos actos
jurídicos se haga mención a decisiones tomadas “sendo juntadas en noso cabidoo
aa grada do dito moesteiro por tangemento de canpaa segundo avemos de custume”
13
.
Además, ha de tenerse en cuenta que, más allá de las normativas que
emanaban de sus propias órdenes, la ruptura de la clausura fue una práctica
no del todo excepcional. Las referencias a religiosas actuando fuera de los
muros del convento son sufcientemente expresivas como para concluir
10 Nos referimos sobre todo a los conventos mendicantes –estrechamente vinculados con
el mundo urbano–, en cuya fundación tuvieron un papel esencial las mujeres de la burguesía
(RODRÍGUEZ NÚÑEZ, 1993: 40-44).
11 Pocos son los datos al respecto, algo que también sucede con todo lo relativo a la
alfabetización de las religiosas. Vid. RODRÍGUEZ NÚÑEZ, 1993: 151-152 y 157-160.
12 No hemos de olvidar que una parte de las religiosas, especialmente las abadesas y
las prioras, tenían su origen social en el grupo nobiliario y en la burguesía enriquecida
(RODRÍGUEZ NÚÑEZ, 1993: 48). Ello supone establecer una íntima relación entre los
diferentes tipos de poder –el político, el económico, el social, el cultural y el religioso–, pues
todos ellos eran desempeñados o al menos dirigidos por miembros de las élites urbanas,
fuesen de procedencia estrictamente burguesa o aristocrática.
13 RODRÍGUEZ NÚÑEZ, 1990: doc. 41.
MIGUEL GARCÍA-FERNÁNDEZ
208 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
que su intervención en la sociedad no estaba reñida con su ingreso en
religión
14
. En defnitiva, las religiosas ocuparon desde sus conventos un lugar
privilegiado en la jerarquía espiritual y simbólica de la sociedad medieval, al
tiempo que tuvieron la oportunidad de hacer uso de un papel económico
y social de primer nivel en el ejercicio del señorío y en la gestión de sus
patrimonios; patrimonios que habría que dividir en dos grandes capítulos,
los bienes propios y los bienes comunitarios
15
.
Las calles y plazas medievales no solo eran lugares de tránsito sino
también espacios de la vida cotidiana. En ellos se realizaban no pocas de las
actividades laborales en las que documentamos la presencia femenina, caso
de las regatonas, cuyo trabajo fue objeto de no pocas reglamentaciones
16
.
Precisamente, la participación de las mujeres en los espacios públicos se dio
en un gran número de ocasiones a través del ejercicio de una determinada
profesión o mediante la colaboración en los ofcios que desempeñaban
sus maridos. ¿De qué trabajos estamos hablando? Fundamentalmente
de los relacionados con la actividad mercantil y la hostelería –caso de las
tenderas, pescaderas, taberneras o mesoneras– y con la realización de una
serie de trabajos que presentaban una especie de continuidad respecto a
las tareas domésticas –pensemos en panaderas, lavanderas, tejedoras o
criadas
17
–. En ocasiones, también se trata de actividades que se consideraban
de notable importancia para la comunidad, caso del ofcio de especieyra, es
decir, boticaria, que ejercía la compostelana Elvira Pérez en el momento
de otorgar sus últimas voluntades en 1348 o el desempeñado por Leonor
Garrida, viuda del maestre Fernando, que ya en el siglo XV continuaba con
la profesión de este: el ejercicio de la cirugía
18
. También parece que heredó
14 RODRÍGUEZ NÚÑEZ, 1990: 19-21; 1993: 142-145.
15 RODRÍGUEZ NÚÑEZ, 1990: 42-44; 1993: 167-219, especialmente, 196-199.
16 Con ellas se trataban de evitar los diversos abusos derivados del acaparamiento de
productos alimenticios de primera necesidad que después vendían a precios abusivos. Vid.
SÁNCHEZ VICENTE, 1988: 185-186; PALLARES MÉNDEZ, 1993: 112.
17 En el caso compostelano también se documentan luminarias –encargadas de la iluminación
de la Catedral–, panaderas –caso de María Franca, que trabajaba específcamente para el
monasterio de Santo Domingo y que fue eximida por el concejo del pago de impuestos al
menos en 1420–, una mujer en el lucrativo negocio de las conchas, candelarias –mujeres con
título para vender velas y cirios a los peregrinos y romeros en el interior de la Catedral–, así
como otras muchas, entre ellas, alfayatas, pixoteiras, correeras, posaderas, cereras, etc. Vid.
GONZÁLEZ VÁZQUEZ, 1994: 328-330 y 350; VÁZQUEZ BERTOMEU, 1998: 38-43.
18 Por ejercer bien dicho ofcio consiguió del concejo compostelano la exención de
impuestos (RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, 1992: 235-236; GONZÁLEZ VÁZQUEZ,
1994: 328; PALLARES MÉNDEZ, 2011: 255-256).
LAS MUJERES EN LAS CIUDADES GALLEGAS DE LA BAJA EDAD MEDIA.
ESPACIOS, ACTIVIDADES, RELACIONES Y CONFLICTOS
209 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
el ofcio de su cónyuge la cartera Teresa Pérez
19
y no hemos de olvidar
que en las ordenanzas del gremio de azabacheros –en el que las mujeres
podían ser cofrades teniendo sus correspondientes mozos y ofciales– se
contemplaba la posibilidad de que las viudas continuasen con la actividad
de su marido siempre y cuando no volviesen a casarse con hombres de
otra profesión
20
. De lo que no hay duda es de que, en el ámbito gallego,
como en el resto de las ciudades medievales europeas, nos encontramos
a las mujeres trabajando con el objetivo de subsistir, ayudar a la empresa
familiar o, en algunos casos, conseguir los ahorros necesarios para la dote
matrimonial. No conocemos bien todos los espacios en los que las mujeres
realizaban algunos de los trabajos que acabamos de referir; sin embargo,
resulta evidente que las calles de las ciudades bajomedievales gallegas
vivieron el trasiego de la actividad diaria femenina. Por ellas pasaban al ir a
la fuente o al lavadero –espacios femeninos por excelencia junto al interior
del hogar–, pero también al acudir a los ofcios religiosos o al mercado,
confgurándose como espacios de una intensa socialización femenina.
¿Qué pasa con las mujeres de las oligarquías urbanas? Por supuesto no las
vamos encontrar desempeñando los trabajos anteriormente mencionados
ni ocupando los cargos del concejo
21
; sin embargo, ello no signifca que
careciesen de un importante papel en la economía familiar o que su
proyección pública haya sido nula
22
. Aún así, es probable que este grupo
19 PALLARES MÉNDEZ, 1993: 111.
20 LÓPEZ FERREIRO, 1975: 639-640; SÁNCHEZ VICENTE, 1988: 187-189.
21 De todos modos, en Pontevedra vemos a la viuda Teresa Álvarez da Ponte, “a mayor e
mellor do dito linaxe”, representando a éste en el pacto que estableció, en 1365, con diversos
miembros de familias de la oligarquía urbana para cooperar con ellos en la propuesta
anual de candidatos –los llamados cobres– que se haría al arzobispo compostelano para que
éste eligiese, de entre ellos, al que habría de desempeñar el puesto de alcalde del concejo
(ARMAS CASTRO, 1992: doc. 14). Vemos, pues, cómo se hacía un reparto del poder
urbano en la Pontevedra bajomedieval, gestionado en este caso por una mujer.
22 De hecho, su participación en actividades vinculadas con la propiedad de la tierra y su
gestión –compraventas, foros, subforos, arriendos, etc.– es una constante que revela con
precisión la capacidad de las mujeres para organizar, solas o acompañadas, sus propios
patrimonios y los de su familia (PALLARES MÉNDEZ, 2011: 225-227). Por otra parte, un
caso que revela la capacidad de iniciativa de las mujeres en las actividades económicas es el
de doña María Figueroa, mujer de Diego de Pazos de Probén, que participó en el comercio
marítimo. Tras haber sido condenado su marido, ella se quedó sola en Vigo en una apurada
situación económica. Sin embargo, gracias a una serie de empréstitos consiguió un stock de
mercancía exportable y empezó a trafcar con textiles de Inglaterra y Flandes y con pescado
hacia Andalucía, comprando y vendiendo prudentemente al principio y luego animándose
a armar sus propios buques. Pero al regresar su marido, éste le hizo la competencia. Sin
embargo fue capturado y convertido en esclavo varios años, muriendo pobre. Después de
MIGUEL GARCÍA-FERNÁNDEZ
210 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
se hubiese visto más infuenciado ideológicamente por los sectores cultos
de los que emanaba gran parte del imaginario masculino que insistía en la
debilidad, la dependencia y la necesaria subordinación de las mujeres a los
hombres. Tal vez por ello en no pocas ocasiones las mujeres de la élite
burguesa se hallaban ausentes en actos jurídicos en los que, sin embargo,
se entendía que, al ser representadas por sus maridos, asumían la plena
corresponsabilidad del negocio pactado por ellos
23
.
Más allá de la casa, el convento, la calle o los lugares de trabajo, encontramos
otros espacios en los que es posible apreciar la presencia femenina. Nos
referimos, entre otros, a los baños, lugares no exentos de sospecha a ojos
de la sociedad medieval
24
, o a los hospitales, algunos de los cuales fueron
fundados por mujeres, contribuyendo de esta forma a la remodelación de los
espacios urbanos
25
. Caso aparte es el de las casas que el concejo pontevedrés
eso, doña María Figueroa volvió a sus actividades económicas labrando una considerable
fortuna (FERREIRA PRIEGUE, 1988: 308).
23 Así, en 1484, el regidor de Ourense, Pedro López da Barreira, otorgó un foro “no seu
nome e no da súa muller, Ynes Gonçalves de Ramoyn” (LÓPEZ CARREIRA, 1992: doc. 2). Por
otra parte, se observa con claridad la cooperación conyugal, muchas veces a través de la
concesión de poderes entre ambos. En el mismo año de 1484, por ejemplo, doña María
González de Tobar, mujer del licenciado Sánchez de Fremosilla, oidor del Consejo de los
Reyes Católicos, subaforó unos bienes que tenía del obispo de Ourense a Juan Alfaiate
de Aguiar aportando, para conseguir llevarlo a cabo, un poder de su marido (LÓPEZ
CARREIRA, 1992: doc. 192).
24 Encontramos referencias a ellos en Pontevedra y en Ourense. En la primera de estas
ciudades, doña Mayor, viuda de Fernán Núñez, donó a las clarisas los baños que ella
misma había construido en la puerta de la Rocha Forte, en la feligresía de San Bartolomé
de Pontevedra (ARMAS CASTRO, 1992: 229; PALLARES MÉNDEZ, 1993: 114). En
Ourense, se habla de dos casas de baños, una para hombres y otra para mujeres (LÓPEZ
CARREIRA, 1999: 157).
25 Teresa Pérez Fiota, mujer del mercader Ruy de Lugo, otorgó su testamento en 1439,
disponiendo en el mismo la fundación del hospital del “Corpo de Deus” en Pontevedra.
También habría de fundarse en el mismo lugar una capilla o una cofradía, cuyos
administradores serían su hermana y heredera, Elvira Pérez, y Marcos Fernández, clérigo de
San Cibrán de Aldán. Además de legar sus bienes a la institución, imponía una condición:
que los pobres que podrían ser admitidos serían “omes e mulleres que sejan linpos e que non veñan
enbreagos de viño para que no danefquen as camas de rroupas do dito hospital, y qualquier que levantar
rruido que non seja en el recevido”

(ARMAS CASTRO, 1992: 242-243 y doc. 31). En otros casos
se limitaban a dejar entre sus últimas voluntades algunos legados a hospitales y leproserías,
aunque, doña María Bicos también ordenó en su testamento, fechado en 1407, la creación
de una enfermería destinada, en este caso, a las “freiras doentes” de Santa Clara de Santiago,
la cual se encargó de dotar ella misma (GARCÍA-FERNÁNDEZ, 2012: 53 y doc. 19). Otra
forma de contribuir a la res publica la tenemos en el caso de Mayor Aras, viuda del jurado
compostelano Nuño Fernández, que en 1418 prometió que los caños que llevaban el agua
a la Plaza del Campo estarían guardados y reparados de tal modo que no sufrieran ningún
LAS MUJERES EN LAS CIUDADES GALLEGAS DE LA BAJA EDAD MEDIA.
ESPACIOS, ACTIVIDADES, RELACIONES Y CONFLICTOS
211 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
acordó que se harían en 1493 para que las “mujeres del partido”, es decir, las
prostitutas, ejerciesen su profesión fuera de la muralla de la ciudad
26
.
En defnitiva, las mujeres residieron y participaron activamente en la vida
urbana de la Galicia bajomedieval. Las suyas eran actividades cotidianas que
muchas veces apenas han dejado rastro documental. Sin embargo, no por
ello han de ser olvidadas, pues en esa normalidad del día a día se hallan
algunas de las claves para comprender la reproducción y los cambios del
sistema social, económico y cultural del que formaban parte.
2. LAS MUJERES Y SU RED DE RELACIONES SOCIALES
Estudiar a las mujeres medievales supone integrarlas en el marco de una
compleja red de relaciones sociales que abarcaba desde las relaciones de
pareja hasta las derivadas de la vecindad o del ejercicio de una determinada
actividad profesional.
La unidad básica de interrelación social era la familia, siendo la relación
conyugal y el vínculo materno/paterno-flial los marcos fundamentales de
socialización de los individuos. En este sentido, ¿qué papel ocuparon las
mujeres? Desde el punto de vista biológico y social, las mujeres medievales
fueron un colectivo de gran relevancia para la familia, tanto durante el
matrimonio como en su viudedad
27
, e incluso durante el período de soltería,
fuese éste transitorio o defnitivo –piénsese en las religiosas–. Todas estas
mujeres fueron fguras fundamentales no solo porque realizaban las tareas
domésticas o cuidaban de la prole, sino también porque contribuyeron
activamente a la gestión del patrimonio de la familia –la propia dote que
aportaban al matrimonio podía llegar a ser un conjunto de bienes de gran
importancia para la empresa familiar, provocando su retención por parte del
marido, al igual que acostumbraba a suceder con las arras prometidas–, así
desperfecto con objeto de que los vecinos y moradores de la ciudad aprovechasen el agua.
Los gastos correrían por su cuenta. De todos modos, la razón última de este compromiso
estaba en que el Concejo le había concedido que el agua sobrante que saliese de la pía de
la fuente podría llevársela a través de la Rúa dos Ferreiros hasta un agro de su propiedad,
situado junto a la puerta de la Mámoa (RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, 1992: fol. 43v. – 44r.).
26 Lo hacía “por hevitar hescandalos e males (…) et por que as ditas molleres del partido morasen
apartadas por estremadas das molleres casadas, segundo se acustuma en todo el Reyno de Castilla”. Vid.
ARMAS CASTRO, 1992: doc. 49; PALLARES MÉNDEZ, 2011: 178-180.
27 No hemos de olvidar que muchas de estas viudas también accedieron a las segundas
nupcias, convirtiéndose en auténticas rivales de las solteras en el mercado matrimonial
(PALLARES MÉNDEZ, 1993: 101).
MIGUEL GARCÍA-FERNÁNDEZ
212 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
como a la transmisión de enseñanzas prácticas a las hijas y al establecimiento
o reforzamiento de pactos y alianzas entre familias, especialmente cuando
se trataba de familias de la élite
28
. Además, ante las ausencias de los varones
–con motivo de viajes o fallecimientos–, asumieron responsabilidades que
abarcaban desde la gestión del negocio familiar
29
al ejercicio de la tutoría
de los hijos menores, sin olvidar su papel como albaceas o cumplidoras
de los testamentos de sus cónyuges, en los cuales también podían llevar
a ser nombradas herederas universales o usufructuarias de una parte
considerable del patrimonio
30
Junto a la armonía conyugal –más visible en los silencios que en la
documentación–, también se registran confictos. ¿En qué se materializaban
éstos? En prácticas violentas, por supuesto, pero también en el recurso
a relaciones extraconyugales, caso del amancebamiento o el adulterio
31
.
Además, tampoco han de olvidarse las separaciones
32
.
28 La endogamia era una práctica común en todos los niveles de la jerarquía social, aunque
también se detectan fenómenos de fusión social entre grupos de origenes diferentes
pero que llegaban a compartir intereses y modos de vida. Nos referimos a burgueses
enriquecidos –caso de algunos mercaderes–, profesionales liberales –como los notarios–,
hidalgos e, incluso, miembros de la alta aristocracia. Ello dio lugar al fenómeno de “fdalgos
que se aburguesan e burgueses que se afdalgan”, en palabras de LÓPEZ CARREIRA, 1998:
330. En estas alianzas, se ha señalado el papel de las mujeres como piezas de intercambio,
sin embargo, creemos que, más allá de una posición pasiva, es necesario reconocer el
protagonismo femenino como mediadoras sociales. De hecho, eran ellas las que estaban en
condiciones de negociar entre su familia biológica y la política y, por ejemplo, como tutoras
de sus hijos e hijas, las vemos pactando los matrimonios de estos.
29 Lo mismo sucedía con las judías gallegas, muchas de las cuales se vieron obligadas a
asumir las deudas y la responsabilidad de los negocios de sus maridos. Sobre estas mujeres,
vid. ANTONIO RUBIO, 2012: 105-114.
30 GARCÍA-FERNÁNDEZ, 2012b: 41, 54-55 y 59.
31 Entre los ejemplos a reseñar tenemos el del platero compostelano Roi Gómez y Catalina,
viuda de Pero Francés, quienes hicieron un contrato de amancebamiento comprometiéndose
a que “façamos boa companya amigavell hu e ho outro, asy en tal maneira como se fosemos marido e moller
de legitimo matrimonio e boa fe e sen mao engano”, mientras estuviese viva Inés Gómez, la mujer
legítima del platero, quien, después de que ésta falleciese, se compromete a casarse con
Catalina (PALLARES MÉNDEZ, 1993: 100). En 1494 se documenta a Alonso de Ulloa
denunciando a su mujer ante los alcaldes mayores de Compostela acusándola de adulterio
(GARCÍA ORO, 1987, vol. 2: 70-71). Más allá de las ciudades también encontramos
ejemplos signifcativos de la ruptura de la armonía conyugal, caso de Juan García de Parada,
en cuyo testamento, otorgado en 1390, afrmaba poseer los bienes de su mujer “que foy
Marina Perez os seus e meus que son meus de dereyto por [a]dulterio que me fezo. Item digo mays do meu
dereyto por enganno que Reçeby do casamento quando mi con ella casaron que me enduziron e enganaron
con prometemento que me fezeron” (GARCÍA-FERNÁNDEZ, 2012b: 59-60). Sin embargo,
en otras ocasiones el adulterio femenino también era perdonado, algo que sucedía más
habitualmente con el masculino. Así, en 1434, Pedro Montes perdonó a su mujer tras haber
abandonado el hogar y cometido adulterio, renunciando además al castigo que la norma
jurídica le permitía imponerle (PALLARES MÉNDEZ, 1993: 100).
32 En 1415 el mercader compostelano Alfonso Pérez y su mujer separaron sus “cuerpos y
LAS MUJERES EN LAS CIUDADES GALLEGAS DE LA BAJA EDAD MEDIA.
ESPACIOS, ACTIVIDADES, RELACIONES Y CONFLICTOS
213 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Respecto a los hijos, se observa la existencia de un fuerte sentimiento
de cariño hacia ellos, junto con las obligaciones propiamente paternas y
maternas que se plasmaban en situaciones diversas como aquellas en las
que era necesario velar por sus intereses, asumir su tutoría, negociar sus
matrimonios o hacerles entrega de la necesaria dote matrimonial o conventual
en el caso de las hijas, así como de la herencia.
Por tanto, en las ciudades bajomedievales el peso de la familia nuclear o
conyugal es especialmente notable, evidenciándose una clara cooperación
entre cónyuges y entre padres/madres e hijos/as. Sin embargo, ello no
implica que no estuviesen plenamente operativas redes familiares y parentales
mucho más amplias. Incluso en el espacio doméstico podían residir otras
personas de la familia como huérfanos, sobrinos y ancianos
33
.
Se ha debatido mucho sobre las estructuras de parentesco en la Edad Media
y, en concreto, sobre el paso del sistema cognaticio –en el que operaban las
líneas materna y paterna a un tiempo–, al agnaticio –en el que primaba una de
estas líneas, de forma mayoritaria la masculina, con un peso fundamental
de la primogenitura–. Este proceso dio lugar a la cristalización de los
linajes, fenómeno que habría que situar, en el caso gallego, a comienzos
del siglo XIV. Entre las élites urbanas bajomedievales también se percibe la
asimilación de la organización linajística de origen aristocrático; de todos
modos, es necesario advertir que la línea femenina no pasaba a ser excluida
34
,
sino lateralizada, del mismo modo que las mujeres continuaron recibiendo
sus herencias con normalidad, aunque se avanzase en la implantación de las
mejoras masculinas
35
. Incluso en los testamentos femeninos es habitual dejar
diversos legados a mujeres de la familia evidenciándose unos estrechos lazos
bienes” (FERREIRA PRIEGUE, 1988: 320), del mismo modo que, en Rianxo, frmaron
voluntariamente su separación, en 1457, el pedrero Fernán Miguélez y su mujer Dominga,
advirtiendo él que lo hacía “por quanto el nõ era cõtento da vjda que fasȷa cõ Dominga (…) e por nõ
cabsar mal de hũu ou de outro” (TATO PLAZA, 1999: doc. 84).
33 VÁZQUEZ BERTOMEU, 1998: 36.
34 Salvo en casos excepcionales que respondían única y exclusivamente a circunstancias
personales y familiares muy concretas (GARCÍA-FERNÁNDEZ, 2012b: 61).
35 Mencía López, hija de Lopo Páiz, cambiador, despensero del cabildo de Santiago y
justicia de Compostela, otorgó su testamento en 1422, mejorando en él con un tercio de
sus bienes al hijo de su segundo matrimonio, Vasco López de Burgos –quien llegó a ser
regidor de Santiago–, frente a los nietos que tenía de los hijos habidos de un matrimonio
anterior. Sin embargo, en este caso, la asimilación de este sistema de reparto de la herencia
claramente desigual podría explicarse, al menos en parte, por el hecho de que su segundo
marido, Martín Alfonso de Burgos, no era de origen burgués, sino escudero (JUSTO
MARTÍN y LUCAS ÁLVAREZ, 1991: doc. 276).
MIGUEL GARCÍA-FERNÁNDEZ
214 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
de unión entre madres, hijas, nietas, sobrinas, etc. Precisamente, entre las
mujeres de la misma familia se intuye la circulación de determinados bienes
muebles, fundamentalmente joyas, telas y mobiliario
36
, del mismo modo que
las armaduras solían transmitirse por vía masculina, no siempre de padres a
hijos, sino también a través de compañeros y colaboradores de armas.
Más allá de la familia y el parentesco, existían otros tipos de relaciones
sociales alrededor de las mujeres de las ciudades bajomedievales, muchos
de los cuales confrman la importancia de las solidaridades de género. Nos
referimos, por ejemplo, a las relaciones de dependencia o vecindad. Entre
las primeras destacan las criadas, anteriormente citadas,
37
o los foreros y
foreras que usufrutuaban las propiedades rurales y urbanas de las mujeres
con mayor capacidad económica
38
. Todos estos dependientes, hombres y
mujeres, contribuían a mantener el estatus social, económico y político de
las familias de la oligarquía urbana. Caso aparte es el de las amas y nodrizas,
mujeres que se encargaban de cuidar a los niños y niñas de estas élites en
su más tierna infancia
39
. Por otra parte, la vecindad constituía otro marco
de relaciones derivado del contacto diario en los espacios comunes, en las
calles y, también, en el ejercicio de los ofcios anteriormente citados. Sin
embargo, muchas veces resulta difícil analizar este tipo de relaciones si no
es a través de los testamentos
40
o de episodios confictivos. En el caso de las
36 GARCÍA-FERNÁNDEZ, 2012b: 55-56.
37 Entre estas criadas se perciben notables diferencias en cuanto a la proximidad y el cariño
que existían entre ellas y sus señoras; piénsese, como indicio de ello, en los desiguales
legados que les eran destinados en los testamentos: desde el simple pago de las soldadas
atrasadas, hasta la concesión de dotes nada despreciables para que accediesen al matrimonio
o la entrega de importantes propiedades, muchas veces en usufructo (GARCÍA-
FERNÁNDEZ, 2012b: 56 y 62).
38 En 1430, por ejemplo, otorgó su testamento Teresa Gómez, vecina de Coruña y dueña
de un considerable patrimonio inmobiliario, disponiendo en él: “mando a Rodrigo Fernándes
et a sua moller Tareija Afonso, meus labradores, a casa con seu corral et eyra et /pendos/ en que ellos
moran” mientras durase el foro que tenía con el monasterio de San Pedro de Soandres, sin
que tuviesen que pagar una renta por ello (BARRAL RIVADULLA, 1998: 393-397).
39 En 1498 doña Urraca de Moscoso otorgó su testamento disponiendo que sus hijos
“so pena de mi bendición que non quiten a mi ama Maria Ares las seys teegas de pan que de mi tiene
en préstamo por tiempo de su vida, e mando a mi ama Ynes Gomes mil mrs e encomendola a mi fjo
don Rodrigo pues que lo crio que le de de comer” (GARCÍA-FERNÁNDEZ, 2012b: doc. 48;
PALLARES MÉNDEZ, 2011: 211-212).
40 En estos se citan muchas veces a mujeres con las que hay un contacto directo en el
día a día con el objetivo de otorgarles algunos de los legados destinados a particulares sin
que exista entre ellas ningún tipo de parentesco. También cabría pensar que parte de los
deudores o de las personas con las que las testadoras tenían deudas formaban parte de esa
red de vecinos (GARCÍA-FERNÁNDEZ, 2012b: 56 y 63).
LAS MUJERES EN LAS CIUDADES GALLEGAS DE LA BAJA EDAD MEDIA.
ESPACIOS, ACTIVIDADES, RELACIONES Y CONFLICTOS
215 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
religiosas y de las frayras también ha de señalarse su papel como creadoras
de relaciones sociales propias más allá de las familiares –las cuales seguían
en pleno funcionamiento–, además del importante servicio que prestaron
las segundas en hospitales, caso de las asentadas en el convento-hospital de
Santa Cristina da Pena
41
.
3. LAS MUJERES EN LOS CONFLICTOS URBANOS DE LA GALICIA BAJOMEDIEVAL
Allí donde se establecían relaciones sociales también surgían los
confictos. Y así les sucedió a las mujeres de las ciudades y villas de la Galicia
bajomedieval, las cuales, al margen de la participación en la litigiosidad
de la época, es decir, en los confictos judiciales
42
, se vieron inmersas en
numerosas disputas, confictos y casos de violencia.
La confictividad urbana bajomedieval es un fenómeno al que se le
ha prestado atención en diversas ocasiones. Son de sobra conocidas las
luchas que mantuvieron los burgueses con los señores de las ciudades,
especialmente cuando éstos eran obispos y, por tanto, los ciudadanos querían
pasar al realengo. Al mismo tiempo, a los períodos de inestabilidad política,
de luchas señoriales y de confictividad social más o menos generalizada
se unían confictos más pequeños pero diarios que generaban numerosas
situaciones y episodios de abusos y violencia –física y verbal– en los que se
vieron involucradas las mujeres
43
. Las más afectadas fueron sin duda las que
gozaban de una peor situación social ya que, a los episodios de violencia
puntuales, se sumaba la existencia de una violencia estructural que, desde el
punto de vista económico y de género, provocaba que sus vidas no fuesen
fáciles. Asimismo, a todo ello habría que añadir el hecho de que muchas
mujeres fueron víctimas de un delito específco: la violación
44
.
41 VÁZQUEZ BERTOMEU, 1998: 38; PALLARES MÉNDEZ, 2011: 223-224.
42 Las mujeres fueron tanto demandantes como demandadas. Así, en 1453 Juan de
Meixonfrío, procurador del Concejo de Ourense, demandó a doña Guiomar Méndez
de Ambía “sobre razón do pendón que tiña do dito conçello” y como no quería entregarlo
fue obligada a pagar doscientos forines (FERRO COUSELO, 1967: doc. 47). Mientras
tanto, a mediados de los noventa del siglo XV nos encontramos a Mayor Rodríguez de la
Torre, mujer de Ruy Martínez de Carballido, pleiteando con Juan Núñez Pardo de Cela,
el cual le reclamaba una parte de la herencia de su primer marido, Juan de Soto (RUBIO
MARTÍNEZ, 2012: 204).
43 Para algunas consideraciones sobre los diferentes tipos de violencia dirigida contra las
mujeres en el caso gallego, véase GARCÍA-FERNÁNDEZ, 2012a: 34-41.
44 En 1458, por ejemplo, Teresa Gómez denunció en la ciudad de Ourense un intento de
violación por parte de un tal Juan, hombre de Juan de Novoa (FERRO COUSELO, 1967,
vol. 2: docs. 317 y 319; PALLARES MÉNDEZ, 2011: 274-276).
MIGUEL GARCÍA-FERNÁNDEZ
216 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Buena muestra de los ultrajes y malos tratos a los que se vieron sometidas
las mujeres de una ciudad bajomedieval gallega como era Ourense, los
encontramos en la relación de quejas que la ciudad presentó a los Reyes
Católicos hacia 1486 ante los agravios que sufrían desde las fortalezas
comarcanas:
Que el dicho Diego Dias corregidor llevo forçablemente a la mujer de Juan
de Ramoyn, escudero, seysçientos pares de blancas injustamente. (…) [El
bachiller de Astudillo, alcalde mayor de la ciudad] levo injustamente a
Constança Sara de Aguiar dos toçinos (…) [y a] la mançeva de Gomes de
Nespereira, después de ser açotada, por justicia seys reales. (…) [El alguacil
Juan de Matienzo] fue a faser una escribiçion a casa de Alfonso Yanes,
sastre, vesinno de dicha çibdad, e porque su mujer non le quiso desar levar
un cochon porque ya tenia levado un par de prendas que bastaban, dio dos
bofetadas en la cara a su mujer e la dyo un empuson de que la echo en el suelo.
(…) Los onbres del dicho alcalde se fueron a dos leguas desta çibdad a prender
a una mançeba de un raçionero desta iglesia e le dieron tantos de palos que ella
dende a tres días murió andando prennada e la llevaron una taça e un marco de
plata. (…) Galaor Mosquera toma e ocupa por fuerça a Leonor de Ramoyn,
vesinna de dicha çibdad, el su lugar de Casdemiro que esta cerca desta dicha
çibdad. (…) Otrosy que el dicho Galaor e Rodrigo Honrrado, vezinno desta
dicha çibdad, que mato a Aldonça de Tionllo, vesinna desta çibdad, mujer que
fue de maestre Juan, sastre, e estando ella prennada de seys meses, syn ella le
fazer porque lo tal deviese recibir nin padecer. (…) Otrosy sabra vuestra altesa
que Ruy Moro, criado del dicho conde [de Monterrei], tomo a Leonor de
Puga çiertas espadas segund lo sabe el dicho conde
45
.
Como vemos, mujeres casadas, amancebadas o embarazadas, entre
muchas otras, fueron víctimas de diferentes abusos. Incluso en el caso
de Leonor de Puga, perteneciente a una de las familias de escuderos más
importantes de Ourense, se observa que las mujeres de las élites urbanas
también podían llegar a ser víctimas de las tensiones y conflictos
urbanos bajomedievales. Por el contrario, qué decir de aquellas que se
habían visto avocadas a la prostitución. Su indefensión era aún más notable
si cabe, aunque no resulta fácil documentar episodios relativos a sus vidas.
No obstante, en la misma relación que acabamos de señalar se habla del robo
de ocho reales “a una puta que el [un castellano que murió a causa de las heridas
propiciadas por los hombres de Galaor Mosquera] tenia en el burdel”
46
.
45 VILA ÁLVAREZ, 2006: 164-179 (doc. 18).
46 VILA ÁLVAREZ, 2006: 175 (doc. 18).
LAS MUJERES EN LAS CIUDADES GALLEGAS DE LA BAJA EDAD MEDIA.
ESPACIOS, ACTIVIDADES, RELACIONES Y CONFLICTOS
217 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Asimismo, en las villas gallegas también se produjeron confictos sociales,
algunos con trágicas consecuencias para mujeres que tenían una posición
preeminente. Fue el caso de la condesa de Santa Marta, doña Teresa de
Zúñiga, viuda de don Diego Pérez Sarmiento y tutora del sucesor de éste,
don Bernardino, quien habría de convertirse en el I Conde de Ribadavia,
aunque don Diego lo había tenido con un esclava. Doña Teresa, a la
que Vasco de Aponte llama en su nobiliario la “Condesa endiablada” y que
residía habitualmente en la villa de Mucientes (Valladolid), tuvo un trágico
destino pues fue asesinada “a lanzadas” en Ribadavia a manos de sus vasallos
“polos moitos males que ela lles facía”, poniendo fn así a la “governaçion [de] toda
la su fazienda e vasallos e fortalezas e villas del dicho Conde”
47
.
A todo ello habría que sumar los malos tratos que tenían lugar en el
seno del hogar, los cuales no son fácilmente documentables, excepto en
casos de violencia extrema, como el apuñalamiento de Elvira Rodríguez
a manos de su marido, el mercader ourensano Juan Alfonso de Tenorio
48
.
De todos modos, coincidimos con María del Carmen Pallares Méndez en la
necesidad de ir un paso más allá en la investigación para no centrarnos tanto
en el papel de las mujeres como víctimas de la violencia y, sobre todo, de los
malos tratos ocasionados por los hombres sino en su capacidad para resistir
y denunciar públicamente los hechos, demostrando las raíces medievales
de la toma de conciencia femenina ante la violencia de género
49
. Se trata
fundamentalmente de casos excepcionales, es cierto, pero no por ello menos
expresivos de lo que implicaba ser mujer en la sociedad medieval.
Las mujeres también fueron agentes activos de la violencia bajomedieval,
especialmente las pertenecientes a las élites urbanas ya que eran ellas las
que tenían más opciones y recursos

para ejercer el poder, muchas veces a
través de la violencia
50
. Veamos algunos casos. Entre la historia y la leyenda
47 GARCÍA-FERNÁNDEZ, 2011: 145-146.
48 PALLARES MÉNDEZ, 2011: 276-277.
49 PALLARES MÉNDEZ, 2011: 280; GARCÍA-FERNÁNDEZ, 2012a.
50 Tampoco ha de obviarse el protagonismo de las mujeres del común, aunque el mismo
aparece diluido, al igual que sucede con el de los hombres, entre la masa anónima. De todos
modos, por lo signifcativo del caso, queremos evocar a aquella mujer sin nombre que, en el
marco de las revueltas compostelanas de 1117, se atrevió a herir gravemente con una piedra
en la mejilla a la reina Urraca, la primera reina propietaria del Occidente medieval, la misma
que años antes había concedido, junto a su marido Raimundo de Borgoña, un fuero a los
compostelanos, cunctis habitatoris, uiris ac feminis, reconociendo, por tanto, los derechos de
hombres y mujeres en cuanto ciudadanos (PALLARES MÉNDEZ y PORTELA SILVA,
2006: 24 y 175).
MIGUEL GARCÍA-FERNÁNDEZ
218 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
se sitúa la fgura de María Castaña, mujer de Martín Cego, miembro de una
rica y poderosa familia de Lugo, a la que, sin embargo, difícilmente se puede
considerar como heroína de reivindicaciones populares, tal y como han
querido ver algunos. Los Cego –quizás descendientes de Ruy Cego, uno de
los “cincuenta homes boos, os mellores de si”, que, en nombre del concejo, habían
hecho homenaje y juramento al obispo Arias (1294-1299)– se enfrentaron al
obispo y al clero de la ciudad con la intención de impedir el cobro de unas
rentas que consideraban abusivas, siendo los responsables de la muerte del
mayordomo episcopal, Francisco Fernández. En estas circunstancias, María
Castaña se vio inmersa en la revuelta urbana lucense, lo que desembocó en
la donación forzosa que realizó, en 1386, junto con Gonçalvo y Afonso
Çego, “por emenda et corregemento de mal inxuria et herro que fezemos [dando todas
las heredades que tenían] enno dito couto de Çereyxa (…) por ripintemento et dapno
et sen razón que enno dito lugar fesemos”, así como mil maravedíes. Además, los
donantes se comprometieron a ser feles vasallos del obispo, algo que al
parecer no cumplieron pues, de nuevo, en 1397, María Castaña parece estar
involucrada en una nueva revuelta contra el señorío episcopal lucense
51
.
La violencia señorial que se documenta en la ciudad de Ourense hacia
la década de los cuarenta del siglo XV tuvo entre sus protagonistas a doña
Beatriz de Castro, viuda de García Díaz de Cadórniga y madre de Pedro
Díaz, quienes mantuvieron una activa intervención en la política de la
ciudad. Doña Beatriz no solo fue acusada en 1441 de que “ela avía tragido
e metido ena dita çibdade moytas gentes estrangeyras de que a noso señor El Rey
e ao dito señor obispo vyña grande mal perda e dapno”, por lo que se le pedía
que “non metese ena dita çibdade ninhúus homes escudeyros nen peós estrangeyros de
fora da dita çibdade, et se ende tyña, que os enviase logo fora”
52
y se le ordenó en
ese mismo año que desocupase la barca del Terrón, cuyos derechos debía
compartir con el obispo, sino que también tuvo un papel fundamental a la
hora de establecer diálogos entre los Cadórniga y el resto de autoridades
urbanas. De hecho, fue a doña Beatriz de Castro a quien se le comunicó la
ruptura de una tregua, frmada apenas unos meses antes por su hijo, tras
la agresión sufrida por Lopo Rodríguez, juez de Cudeiro, a manos de un
hombre de Pedro Díaz de Cadórniga. Además, doña Beatriz no dudó en
denunciar los agravios que sufría por parte de la gente del obispo y del
51 GARCÍA ORO, 1999: 73-76; NOVO CAZÓN, 2001: 97; DOMÍNGUEZ TOURIÑO
y ESTÉVEZ SALAZAR, 2009: 43-47.
52 FERRO COUSELO, 1967, vol. 2: doc. 242.
LAS MUJERES EN LAS CIUDADES GALLEGAS DE LA BAJA EDAD MEDIA.
ESPACIOS, ACTIVIDADES, RELACIONES Y CONFLICTOS
219 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
arcediano de Castela, eludiendo cualquier tipo de responsabilidad cuando
fue requerida por el concejo de Ourense tras haber sido agredido uno de
los hombres de éste último. En 1446 se documenta a esta mujer ofreciendo
seguro a todos aquellos que quisiesen ir a la ciudad con mercancías o a por
vino, ya que los compostelanos temían ir a la feria de San Martín debido a la
confictividad reinante en la ciudad. Finalmente, en 1464 nos encontramos a
doña Beatriz de Castro intercediendo ante los franciscanos por la absolución
de su confictivo hijo, Pedro Díaz de Cadórniga, fallecido unos años antes
53
.
En la Compostela del siglo XV las mujeres también aparecen envueltas
en episodios confictivos. Así, en 1458 descubrimos a doña Juana de Castro,
viuda de Rodrigo de Moscoso, haciendo pleito homenaje en manos del
alcalde Gregorio López, junto con su hijo Bernal Yáñez y un grupo
de nobles y dirigentes del concejo de Santiago y de las villas de Noia y
Muros, comprometiéndose a cumplir los capítulos de la hermandad que
habían constituido, aprovechando la ausencia del arzobispo y señor de la
ciudad don Rodrigo de Luna, con el objetivo de defender las libertades
públicas que consideraban que no eran respetadas sino incumplidas
54
.
Incluso un año más tarde vemos a la propia doña Juana de Castro jurando y
comprometiéndose, ante el altar del Apóstol, a guardar y cumplir lo acordado
entre los representantes del arzobispo y los sublevados
55
. En el marco de
las luchas que tenían lugar en la Compostela de 1466 entre la ciudad y su
señor, es decir, el obispo, nos encontramos de nuevo a doña Juana de Castro,
junto con su hijo, cercando la Catedral para conseguir la liberación de los
canónicos que habían sido hechos prisioneros por el bando fonsecano. En
este contexto, también conviene destacar la personalidad de doña Catalina
de Fonseca, madre de don Alonso II de Fonseca, que se puso al mando de la
resistencia en el templo, liderando la facción arzobispal
56
. Entre las razones
que dio para justifcar su papel destacan su deseo de proceder a una justa
defensa de su hijo, el arzobispo, y de la Iglesia, amenazada por los señores, así
como la imposibilidad de hacer uso de las rentas del arzobispado, usurpadas
por los caballeros gallegos
57
.
53 LÓPEZ CARREIRA, 1998: 453-455, 460 y 504-508.
54 GARCÍA ORO y PORTELA SILVA, 2003: 529-536.
55 PALLARES MENDEZ y PORTELA SILVA, 2002: 91-92.
56 VÁZQUEZ BERTOMEU, 1998: 37.
57 GARCÍA ORO, 1987, vol. 1: 312.
MIGUEL GARCÍA-FERNÁNDEZ
220 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
4. LOS LUGARES DE LOS MUERTOS: LAS MUJERES Y SUS COMPORTAMIENTOS
ANTE LA MUERTE
Si hasta el momento nos hemos referidos a los espacios y actividades
de los vivos, ahora es necesario tomar en consideración los espacios de los
muertos, es decir, los lugares elegidos por las mujeres para disponer sus
enterramientos
58
. Esta elección no suponía una cuestión baladí ya que en la
misma operaban factores muy diversos como las devociones personales, el
deseo de perpetuar la memoria propia y la del linaje, las necesidades sociales,
así como las costumbres familiares.
¿Dónde y con quién deseaban recibir sepultura? Entre las mujeres de
la nobleza y de la aristocracia urbana se observa un fuerte sentimiento de
pertenencia al grupo. De ahí que aspirasen a ser enterradas en lugares
destacados y junto a miembros de su familia con el objetivo último de
perpetuar su memoria individual y social. Además, no fue del todo excepcional
la constitución de panteones familiares, caso del situado en Santo Domingo
de Bonaval de Santiago, el cual está vinculado al linaje de los Moscoso
59
.
En las ciudades bajomedievales se comprueba fácilmente la gran
importancia que cobraron los conventos mendicantes a la hora de la muerte.
Se convirtieron en constantes receptores de legados píos, así como en
custodios de numerosos sepulcros de la oligarquía urbana, al mismo tiempo
que actuaban como elemento de atracción de la nobleza hacia los espacios
urbanos. Todo ello se comprueba al ver que fue muy habitual la elección
de los espacios interiores de estos u otros monasterios e incluso de las
catedrales como lugares de sepultura por parte de las élites femeninas,
las cuales también deseaban yacer lo más próximo posible al altar con el
objetivo de conseguir mayores benefcios espirituales
60
.
En relación a los compañeros de la muerte, se observan dos tendencias
mayoritarias: la de las mujeres que solicitaban ser enterradas junto a su
58 Ofrecemos aquí parte de las conclusiones contenidas en GARCÍA-FERNÁNDEZ,
2012b: 50-53.
59 Para nuevas identifcaciones y un estudio de los sepulcros femeninos conservados en
Bonaval gracias a las aportaciones de la genealogía, véase CENDÓN FERNÁNDEZ,
2012: 92-94.
60 Elvira de Valladares, por ejemplo, eligió ser enterrada en el convento de San Francisco de
Pontevedra, ante el altar mayor, donde yacía su hijo Pedro Álvarez de Valladares (ARMAS
CASTRO, 1992: 232).
LAS MUJERES EN LAS CIUDADES GALLEGAS DE LA BAJA EDAD MEDIA.
ESPACIOS, ACTIVIDADES, RELACIONES Y CONFLICTOS
221 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
familia biológica, es decir, con los padres –cobrando gran importancia la
fgura materna–, los abuelos o los tíos y la de aquellas otras que, por el
contrario, apostaban por la familia que habían formado a lo largo de sus
vidas, es decir, las que deseaban enterrarse al lado de sus cónyuges o de los
hijos ya fallecidos
61
.
¿Cómo deseaban ser enterradas? En los modos de enterramiento se
aprecian con claridad una serie de actitudes que oscilan entre la ostentación
y la humildad. Aún así, de forma mayoritaria solicitaban ser sepultadas
conforme exigía su estado, es decir, su posición social, lo que permitía
mantener las diferencias sociales más allá de la muerte. En la Baja Edad
Media se consolida el deseo de enterrarse con algún hábito religioso,
especialmente con el franciscano
62
. Además, en sus testamentos las mujeres
llegaron a especifcar con mayor o menor detalle cómo habrían de ser
sus honras fúnebres, capítulo que refeja la identifcación del entierro
como un acto social más de los que tenían lugar en el mundo urbano, al
que acudían familiares, por supuesto, pero también vecinos, eclesiásticos
y pobres, a los que se destinaban algunas monedas o eran invitados a
participar en las pitanzas. Si nos adentramos en la cuestión de los sepulcros
femeninos propiamente dichos –cuya función consistía en la lucha contra
la muerte-olvido, garantizando la perpetuación del recuerdo de la fallecida
y de su linaje–, nos encontramos con moimentos o campaas chaas, es decir,
con sepulcros muchas veces exentos y con magnífcas representaciones
esculpidas –seguramente policromadas– o con lápidas, sepulturas que se
solicitaban en los testamentos o se hacían por encargo de los familiares de las
fallecidas –incluso de ellas mismas–, antes o después de su muerte
63
. Estos
sepulcros tuvieron entre sus componentes esenciales la heráldica
64
, así como
61 GARCÍA-FERNÁNDEZ, 2012b: 50.
62 Fue el caso de Mencía López, madre del regidor compostelano Vasco López de Burgos
quien dispuso su sepultura “en Santa Maria de Quintââ, aly onde jaz mina madre, e mando que me
lançen eno abito de san Françisquo” (JUSTO MARTÍN y LUCAS ÁLVAREZ, 1991: doc. 276).
63 Por ejemplo, en 1380 Juan do Campo, “burgés da cidade de Santiago”, dispuso en su
testamento hacer dos “moimentos” enfrentados en el coro de Bonaval, uno para él y otro
para su mujer Constanza Méndez (FERREIRA PRIEGUE, 1988: 321).
64 Doña Urraca de Moscoso, por ejemplo, dispuso en su ya citado testamento de 1498
el traslado de los cuerpos de su marido, don Pedro Osorio de Villalobos, y del hijo de
ambos desde San Francisco de Santiago a Santo Domingo de Bonaval, donde organizó
un panteón familiar en el que habría de cobrar gran importancia la heráldica, pues dispuso
que colocasen “en el arquo de la dicha capilla un escudo de piedra con las armas de Villalobos [por
su marido] e de Moscoso [por su padre] e en los cabos del arquo pongan las armas de Castro e de
Guzman [por sus abuelos maternos] e en el otro cabo del arquo otro escudete de piedra con las armas
MIGUEL GARCÍA-FERNÁNDEZ
222 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
una serie de gestos y elementos iconográfcos que evocaban aspectos como
el tránsito hacia el Más Allá –los ángeles– o la fdelidad femenina –visible
en los perros que muchas veces aparecen representados a los pies de estas
damas–, sin olvidar la cuestión principal, es decir, evocar la preeminencia
social, el poder y la autoridad de estas mujeres y sus familias. Aunque los
grupos más y mejor representados en la escultura funeraria son la nobleza y
el clero, pronto fueron imitados por la oligarquía urbana que, de esta forma,
también aspiraba a perpetuar su memoria
65
, aunque a veces, ante la pérdida
de la epigrafía, han caído en el infortunio de la desmemoria.
¿Qué pasa con las gentes del común? La caracterización de sus
enterramientos ha de hacerse prácticamente a partir de la negación de lo
visto hasta ahora. Frente a los espacios interiores, eligen los cementerios;
frente a los conventos, la parroquia; frente a la lucha por la conservación
de la memoria a través del sepulcro en piedra, el olvido más absoluto
66
.
De todos modos, cuando se especifcan los compañeros de la muerte éstos
vuelven a ser mayoritariamente familiares –ascendientes o descendientes– y
en los legados píos se percibe también la consolidación de la espiritualidad
mendicante, lo que confrma la existencia de una serie de tendencias generales
en todos los niveles de la sociedad urbana bajomedieval.
5. CONCLUSIONES
La presencia de las mujeres en las ciudades medievales es un hecho
que, a todas luces, resulta incontestable. De todos modos, es fundamental
ir más allá de la realidad estrictamente demográfca para conocer cuál era
la posición que ocuparon las mujeres en la sociedad urbana de la Galicia
bajomedieval y, sobre todo, qué papel desempeñaron en el funcionamiento
de Sotomayor [por su abuela paterna]” (GARCÍA-FERNÁNDEZ, 2012b: doc. 48).
65 Hablamos, por ejemplo, de mujeres de mercaderes, notarios y ofciales de los concejos,
de las que se conservan algunos ejemplos expresivos. Vid. CENDÓN, FRAGA y BARRAL,
2000: 154-172 y 199-203.
66 Ejemplo de la menor trascendencia que tenía el lugar de sepultura entre los sectores menos
privilegiados pero, al mismo tiempo, más numerosos de la sociedad urbana es la disposición
que hizo Mayor, criada del mercader Juan Rodríguez de las Navas, sobre su sepultura: “Iten
mando enterrar meu corpo ena quintaa de Paaços onde vir meu conpridor [el propio Juan Rodríguez]
que mellor seja”. Y no hay más. Aunque encarga algunas misas, no muchas, Mayor parece
ser consciente de que tras su muerte solo le quedaba el olvido (GARCÍA-FERNÁNDEZ,
2012b: doc. 40). De todos modos, también se han encontrado algunas lápidas de mujeres
del grupo de los menestrales, que, de esta forma, aspiraban al “ennoblecimiento póstumo”
(CENDÓN, FRAGA y BARRAL, 2000: 209-211).
LAS MUJERES EN LAS CIUDADES GALLEGAS DE LA BAJA EDAD MEDIA.
ESPACIOS, ACTIVIDADES, RELACIONES Y CONFLICTOS
223 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
interno y desarrollo de esa misma sociedad. Gracias a las investigaciones
desarrolladas en las últimas décadas en el marco de la historia de las
mujeres y de las relaciones de género, conocemos no pocos datos sobre el
protagonismo femenino en la Edad Media. Sin embargo, aún son muchos
los interrogantes que hacen necesario llevar a cabo trabajos monográfcos
que presten atención al hecho diferencial de ser mujer en la sociedad urbana.
De este modo, se aspira a terminar con la falta de menciones a mujeres que
se detecta aún hoy en día en muchos estudios históricos –y en esta ocasión
nos referimos específcamente a las centrados en la historia de las ciudades
bajomedievales– ya que ello no se puede explicar como consecuencia directa
de una ausencia sistemática de las mujeres en la documentación medieval
sino por el mayor interés que han despertado a ojos de los investigadores
los espacios públicos y las actividades que en ellos se realizaban –muy
particularmente las políticas–, sin tener en cuenta la necesidad de no separar
sistemáticamente lo privado de lo público, así como la operatividad de
considerar a la familia y no al individuo como objeto de estudio y sujeto
de los cambios históricos. Avanzar en este sentido permite concretar y
entender mejor la participación de las mujeres en las ciudades bajomedievales
pues sus actuaciones y actividades a título individual y familiar tuvieron
una notable importancia en la reproducción biológica, social, económica y
cultural de sociedad medieval gallega, peninsular y europea. Por todo ello,
hemos realizado en estas páginas una brevísima aproximación a los espacios
públicos y privados en los que desarrollaron su vida cotidiana las gallegas
de las ciudades bajomedieval para ver qué actividades llevaron a cabo en los
mismos, así como la red de relaciones que fueron construyendo a su alrededor
–a veces en forma de conficto–; sin olvidar, por supuesto, los espacios de
los muertos en los que se combinaron diversos intereses y creencias que
tendieron a organizarse con el objetivo de perpetuar la memoria individual
de estas mujeres, además de la de sus familias, y de conservar sus relaciones
sociales más allá de la muerte.
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Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
LA CIUDAD INQUISITORIAL: SANTO OFICIO Y ESPACIO
URBANO EN ÉPOCA MODERNA
The “Inquisitorial City”: Holy Offce and Urban Space
in the Early Modern Spain
Bárbara Santiago Medina
Universidad Complutense de Madrid
bsantiago@ghis.ucm.es
RESUMEN: Durante sus más de trescientos años de existencia, la Inquisición española
basó sus actuaciones en el secreto y el oscurantismo. Las denuncias, los procesos, lo que
sucedía en las prisiones o el contenido de sus archivos, entre otros aspectos, estaban
gobernados por la más estricta confdencialidad, bajo amenaza de incurrir en fuertes penas
para aquellos que la quebrantasen. Sin embargo, frente a esa imagen de una Inquisición
oculta y sombría se encuentra otra de carácter muy diferente: la que quiso dar de sí misma
en público.
El Santo Ofcio siempre estuvo íntimamente ligado al mundo urbano. No en vano
sus distritos jurisdiccionales se articularon en torno a importantes ciudades, donde
tenían su sede los diferentes tribunales, muchos de ellos en históricos y privilegiados
edifcios. La Inquisición utilizaba la ciudad y sus instituciones, tanto civiles, como
eclesiásticas, para ejercer su poder, pero también como escaparate propagandístico en
sus actos más solemnes, tales como los autos de fe o las publicaciones de edictos, algo
más desconocidas que los anteriores. Sus calles, plazas y templos fueron utilizados para
celebrar diferentes actos y ritos, lo que le granjeará no pocos problemas y rencillas
con diversas autoridades. Asimismo, las urbes constituían una fuente de ingresos nada
desdeñable, pues el Santo Ofcio fue propietario de numerosos inmuebles y haciendas,
que arrendaba a particulares para obtener benefcios económicos. Y no debe olvidarse
tampoco cómo muchos de sus ofciales y ministros hicieron ostentación de su condición
y colocaron en las fachadas de sus viviendas escudos y blasones, a la vista siempre de
sus convecinos, donde se integraban las armas de la Inquisición, algunos de los cuales
han perdurado hasta nuestros días.
La presente comunicación, en defnitiva, pretende dar a conocer esta faceta más olvidada
del Santo Ofcio en tanto que usuario y articulador del espacio y la vida urbana durante toda
la Edad Moderna.
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BÁRBARA SANTIAGO MEDINA
230 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Palabras Clave: Inquisición Española, Ciudad, Edad Moderna.
ABSTRACT: For more than three hundred years, the Spanish Inquisition based its activities
on secrecy and obscurantism. Denounces, trials, documents or what happened at prison
were confdential matters and those who broke the confdentiality were terribly prosecuted.
Opposite to this dark and sinister image, there was another one: the public image the
Inquisition gave of itself.
The Spanish Holy Offce was closely bound to the urban world. Its jurisdictional
districts were articulated through main cities where tribunals were erected. The Inquisition
took advantage of the city and its civil and religious institutions in order to gain more power
and promote its most astonishing ceremonies, such as the well-known autos de fe. Streets,
squares and churches were used to celebrate rites, which earned the Holy Offce a lot
of antagonism. Likewise, cities were an important source of income, since the institution
owned some properties that were rented to gain rental incomes. And it’s important not
to forget how ministers and familiars placed the heraldic crest of the Inquisition on their
housing façades.
This paper tries to focus on this forgotten facet of the History of the Holy Offce as
user and articulator of urban life and space during the Early Modern period.
Keywords: Spanish Inquisition, Urban History, Early Modern History.
1. INTRODUCCIÓN
Durante los más de trescientos años que la Inquisición moderna se mantuvo
activa en los territorios de la Monarquía Hispánica, desde que los Reyes
Católicos iniciaran su implantación en 1478 y hasta que fue defnitivamente
suprimida por Real Decreto en 1834, su infuencia no solo se dejó sentir
en las conciencias de sus contemporáneos, como cabría esperar de una
institución que, en última instancia, intentaba salvaguardar la pureza
de la fe católica y lograr la salvación de sus almas. Sus procedimientos y
actividades nos son, aunque de forma muy sesgada, familiares, gracias a
la “leyenda negra” que acompañó al Santo Ofcio desde prácticamente el
momento de su establecimiento. Aunque, en la actualidad, no es necesario
acudir a relatos fabulosos, plenos de oscurantismo y propaganda, para
crearnos una imagen de lo que pudo haber sido la Inquisición, ya que los
propios documentos de la institución que han llegado hasta nosotros nos
dibujan un retrato bastante aproximado de cómo pudieron haberla vivido (y
sentido) nuestros antepasados. Para nosotros, ciudadanos del siglo XXI, el
Santo Ofcio no es más que un episodio más, quizás anecdótico y siniestro,
de nuestra historia; para aquellos habitantes de las zonas a las que llegó su
LA CIUDAD INQUISITORIAL: SANTO OFICIO Y ESPACIO URBANO EN ÉPOCA MODERNA
231 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
alcance, por el contrario, fue una entidad viva, a la que temer o de la que
burlarse, pero que no dejó indiferente a nadie.
La Inquisición se encontraba presente en muchos aspectos de la vida
cotidiana. Cualquier comportamiento “sospechoso” de ser contrario a la
fe podía conllevar la denuncia de alguien ante el Santo Ofcio y, en algunos
casos, incluso su condena a muerte. El control no se circunscribía solo a la
esfera pública de las personas, en la que, de alguna u otra forma, se podrían
aparentar ciertos modos de pensar o conductas, sino que se internaba en lo
más profundo de los hogares y en las actividades más íntimas y privadas de
sus moradores. Pero, ¿cómo fue posible que la Inquisición lograse proyectar
su sombra hasta en lo más profundo de las almas de las personas durante
tanto tiempo? Ciertamente, el sigilo que marcaba sus actuaciones tuvo
mucho que ver, como también lo tuvo la efcacia de su red de ofciales y
ministros, entre otros factores. Aunque, ofuscados por el romanticismo del
secretismo y lo hermético, muy pocos se han fjado en la importancia de la
enérgica y fructífera campaña publicitaria que puso en marcha la institución
en los lugares bajo su dominio y que se mantuvo activa hasta la abolición del
Tribunal en el siglo XIX.
El “secreto” regía sus acciones, pero la Inquisición no se “escondía”
y se mostraba orgullosa de exhibirse. En no pocas ocasiones las sedes de
sus tribunales se encontraban en importantes y céntricos edifcios de las
ciudades; sus ofciales y ministros gozaban de ciertos privilegios de los que
muchos alardeaban; sus celebraciones se festejaban con gran boato y éxito
de público e incluso acudían a ellas representantes de las autoridades civiles
y de las jerarquías eclesiásticas; poseía propiedades, muebles e inmuebles, y
recibía ingresos gracias a censos y confscaciones... En defnitiva, formaba
parte del devenir de las ciudades y otras poblaciones desde un punto de vista
que iba más allá del plano meramente espiritual.
2. LA SEDE DEL TRIBUNAL
La presencia del Santo Ofcio se dejaba sentir de una forma más profunda
y viva en los núcleos urbanos que en los rurales, y mucho más si se daba la
circunstancia de que los primeros fueran además cabeza de sus respectivos
distritos jurisdiccionales. A lo largo de su historia, la geografía inquisitorial
sufrió diversas modifcaciones. Parte de los tribunales que iniciaron su
andadura en el siglo XV desaparecieron en virtud de una política de
racionalización territorial y económica que redujo paulatinamente su número.
BÁRBARA SANTIAGO MEDINA
232 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Asimismo, no era infrecuente que, mientras unos tribunales veían cómo su
radio de acción aumentaba, otros experimentaran mermas en la extensión
de sus dominios jurisdiccionales. Los más estables fueron, sin embargo,
los de Toledo, Sevilla, Valladolid, Corte (Madrid), Granada, Córdoba,
Murcia, Llerena, Cuenca, Santiago (Galicia), Logroño, Canarias, Zaragoza,
Valencia, Barcelona y Mallorca, a los que habría que unir Sicilia, Cerdeña,
México, Lima y Cartagena de Indias
1
. Por el camino quedaron sedes como
las de Ávila, Burgos, Cádiz, Ciudad Real, Lérida, Murcia o Zaragoza, entre
otras muchas, a pesar de estar localizadas en importantes núcleos urbanos
2
.
En todas estas localidades, el lugar más relevante era sin duda el edifcio
que albergaba a cada uno de los tribunales. Era el centro neurálgico de
cada distrito, desde el cual los inquisidores ejercían su jurisdicción y que se
constituía en referente para los ministros repartidos por todo el territorio
que controlaban. Allí se encontraba el archivo, que recibía el nombre de
“secreto”, que no solo conservaba la documentación administrativa y procesal
del Santo Ofcio, sino también las “arcas de tres llaves” que custodiaban los
caudales de la institución. En sus salas de audiencias se dirimían los procesos
y se gestionaban diversos asuntos de gobierno, contando también con
diferentes habitaciones y cámaras donde tanto los inquisidores como el fscal
y los diferentes ofciales y ministros realizaban su jornada diaria. Y no debe
olvidarse cómo, en muchos de estos edifcios, se hallaban también las cárceles
secretas y de la penitencia, donde los reos permanecían detenidos, bien por
un tiempo indeterminado a la espera de que se resolviese su causa, bien
cumpliendo una condena que les había sido impuesta tras concluirse ésta. Allí
1 Jaime Contreras y Jean Pierre Dedieu, autores de varios estudios sobre la geografía
inquisitorial, identifcaron varias ciudades como posibles sedes de tribunales a principios
del año 1492. Serían las siguientes: León, Burgos, Calahorra, Palencia, Zaragoza, Lérida,
Barcelona, Salamanca, Segovia, Sigüenza, Ávila, Toledo, Cuenca, Valencia, Llerena,
Córdoba, Jaén, Murcia y Jerez.
Para más información sobre la geografía inquisitorial puede consultarse: CONTRERAS
y DEDIEU, 1980: 37-94; También: DEDIEU y CONTRERAS, vol. 2, 1993: 3-47;.
Una reproducción del mapa que realizaron los autores anteriores con la distribución de
tribunales a principios de 1492 puede encontrarse en, entre otras obras: MARTÍNEZ
MILLÁN, 2007: 66.
2 Además de las que albergaban los ya referidos tribunales de mayor estabilidad y, por tanto,
duración en el tiempo, Henry Charles Lea menciona las siguientes ciudades como cabeza
de distrito, aunque en la mayoría de los casos lo fueron de carácter provisional: Alcaraz,
Ávila, Balaguer, Barbastro, Burgos, Cádiz, Calahorra, Calatayud, Ciudad Real, Daroca,
Durango, Estella, Granada, Guadalupe, Huesca, Jaca, Jaén, León, Lérida, Llerena, Medina
del Campo, Murcia, Pamplona, Orán, Orihuela, Osuna, Perpignan, Plasencia, Zaragoza,
Segovia, Sigüenza, Tarazona, Tarragona, Teruel, Tortosa, Tudela y Jerez (LEA, 1906-1907,
vol. 1: 541-555).
LA CIUDAD INQUISITORIAL: SANTO OFICIO Y ESPACIO URBANO EN ÉPOCA MODERNA
233 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
se enviaba y se recibía la correspondencia ofcial y, por tanto, si alguien creía
tener motivos para delatar a una persona ante el Santo Ofcio, sería a la sede
del tribunal donde remitiría su comprometedora misiva o adonde debería
personarse para efectuar su denuncia ante los propios inquisidores.
Como ya se ha mencionado, era habitual que el tribunal se localizase
en un inmueble céntrico e, incluso para la época, de carácter “histórico”.
Normalmente se trataba de edifcios antiguos que ya habían cumplido alguna
función específca anterior, siendo raros aquellos que se construyeron de
nueva planta para la Inquisición. La institución, por tanto, debió adecuarse,
en muchos casos, a incómodas distribuciones preexistentes y se habituó a
lidiar con los inconvenientes de morar en construcciones que contaban con
varios siglos de antigüedad. Este carácter de “historicidad” de buena parte
de los edifcios inquisitoriales es lo que ha llevado a que muchos de ellos se
hayan conservado y pervivan en nuestros días.
La Inquisición barcelonesa, por ejemplo, se alojaba en un importante
edifcio medieval enfrente de la Catedral que había sido residencia tanto
de los condes de Barcelona como de los reyes de Aragón: el antiguo Palau
Reial Major. El inmueble, de notables dimensiones, no estuvo ocupado en
su totalidad por el Santo Ofcio, antes bien éste habitaba solo una parte
del mismo entre las calles Tapinería, Els Comtes y la Bajada de la Canonja.
Su establecimiento allí se debió a la cesión que de esa parte le fue hecha al
Inquisidor General de Cataluña en 1487 por el rey Fernando el Católico, si
bien por un privilegio posterior, confrmado en 1552, se ponía límite a este
uso. El documento concedía a las religiosas del monasterio de Pedralbes el
derecho de refugiarse en cualquier palacio barcelonés en caso de conficto
armado y, en caso de elegir el Palau Reial Major, los inquisidores deberían
abandonarlo, cediendo todo el recinto que ocupaban a las religiosas
3
.
El resto del inmueble, durante los más de trescientos años que el Santo
Ofcio residió en él, fue siendo compartido con instituciones tales como los
virreyes, el Convento de Santa Clara, el Archivo de la Corona de Aragón, la
Real Audiencia, la Bailía General o el Maestre Racional
4
.
3 MADOZ, 1846: 529.
4 Sobre la relación entre la Inquisición y este edifcio pueden verse los siguientes trabajos:
ADROER I TASIS, 1979; DURÁN I SANPERE, 1973; SANTIAGO MEDINA, 2005:
157-183.
BÁRBARA SANTIAGO MEDINA
234 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
A día de hoy, parte de la zona que ocupó el Santo Ofcio barcelonés ha
desaparecido, pero otra sí se ha conservado, integrada en el actual Museo
Frederic Marès, destinado a exhibir los objetos artísticos que el arquitecto
y también coleccionista gerundense Frederic Marès (1893-1991) donó a
la ciudad de Barcelona en 1946
5
. Es en la fachada del museo que da a la
catedral donde todavía puede observarse el escudo que coronaba la entrada
al edifcio inquisitorial.
En Madrid, contrariamente a lo que podría suponerse, no se estableció
un tribunal específco hasta el año 1650, momento en que se independiza
formalmente del de Toledo, aunque su jurisdicción quedó limitada a la
propia villa y Corte, permaneciendo sus alrededores todavía bajo control
del Santo Ofcio toledano. Su vida, por tanto, fue algo más efímera que
la del resto de tribunales, algunos de los cuales ya contaban con más de
150 años de antigüedad y tenían una infuencia territorial mucho mayor.
Con independencia de esta circunstancia, Madrid supone un caso especial
entre las ciudades inquisitoriales españolas por albergar dos edifcios de
gran importancia para la institución. Por un lado, la sede del propio tribunal
del distrito; por otro, y quizás lo más destacado, la sede del Consejo de la
Suprema.
El Tribunal de Corte se encontraba en un edifcio de la actual Calle Isabel
la Católica, que discurre entre la Plaza de Santo Domingo y la Calle Gran
Vía, inexistente en la época
6
. De nuevo, su situación era privilegiada, en
pleno centro de la ciudad, muy cerca de la Puerta del Sol, la Calle Mayor y el
Palacio Real. Por desgracia, lo único que parece quedar del inmueble son sus
sótanos, que pertenecen a un hotel
7
.
5 En la página web del museo puede encontrarse información acerca de la tercera fase de
remodelación del edifcio, fnalizada en 2011, que supuso la intervención en su primera planta
con objeto de poder exhibir la colección escultórica y de conseguir una óptima comunicación
entre las diferentes plantas. También es posible ver fotografías de dichos trabajos: http://
w3.bcn.cat/V69/Home/V69XMLHomeLinkPl/0,4737,695019883_697129321_1,00.html
[consultado el 20 de febrero de 2013].
6 La Plaza (entonces “Plazuela”) de Santo Domingo ha mantenido su antigua denominación
aún con el transcurrir de los siglos, no así la calle donde se encontraba el edifcio del tribunal,
que ha recibido varios nombres, tales como “del Espíritu Santo”, “Premostratenses”, “San
Norberto” o, incluso, “de la Inquisición”. Esta última permaneció hasta el siglo XIX,
momento en que decidió cambiarse defnitivamente.
7 Se trata del “Hotel Santo Domingo”. Parte del establecimiento se encuentra ubicado
en un antiguo inmueble de ladrillo rojo cuya fachada principal se ve desafortunadamente
ensombrecida al estar junto a un moderno edifcio en la actual Plaza de Santo Domingo.
El sótano de la Inquisición es hoy ocupado por una coctelería llamada “Las Cuevas”. La
LA CIUDAD INQUISITORIAL: SANTO OFICIO Y ESPACIO URBANO EN ÉPOCA MODERNA
235 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
El Consejo de Inquisición tuvo, a lo largo de su historia, varias
localizaciones, entre ellas, el convento de Nuestra Señora de Atocha, hasta
que por fn se trasladó, en 1790, al edifcio que hoy se conserva en el número
14 de la Calle Torija. Aunque el proyecto de construcción de una sede para la
Suprema fue encomendado al reputado arquitecto Ventura Rodríguez Tizón
(1717-1785), quien había sido nombrado Arquitecto del Real Consejo de
la Inquisición en diciembre de 1762, la muerte de éste, así como diversas
razones de índole económico, motivaron que sus diseños no llegaran a
materializarse, siendo elegido nuevo maestro mayor de las obras Mateo
Guill (1753-1790), que falleció el mismo año en que se dio por terminado
el edifcio
8
.
El proyecto de Guill es, en cierto modo, sencillo y funcional y, quizás
por ello, el edifcio no suele llamar demasiado la atención de los habitantes
de la capital, ni se incluye en los recorridos turísticos por la ciudad. Lo
más representativo es, sin lugar a dudas, su portada principal, destacando
en ella la disposición que conforman su gran puerta y el balcón principal,
acompañados de un gran escudo labrado y de una inscripción sobre el dintel,
restaurada recientemente
9
.
Tras la abolición del Santo Ofcio en 1834 y la incautación de sus bienes,
el edifcio fue sede de varios ministerios, entre otros el de “Comercio,
Instrucción y Obras Públicas” o el de “Gobernación del Reino”, además
de otros organismos ofciales, hasta que fue fnalmente vendido a diversos
propietarios
10
. En 1894 es adquirido por las Religiosas de María Reparadora,
que compartieron su uso con los Padres Franciscanos y varias instituciones
benéfcas hasta que el edifcio fue defnitivamente comprado por el Estado
en 2008 para albergar en él varias dependencias del Senado.
En Sevilla, la primera sede del Tribunal estuvo en el Convento de San
Pablo el Real, pero pronto la actividad inquisitorial desbordó la capacidad
del recinto y debió buscarse un nuevo emplazamiento. El lugar elegido fue
propia página web del hotel afrma que este recinto bajo tierra perteneció al Santo Ofcio y
que es “datable” en el siglo XVI: http://hotelsantodomingo.es [consultado el 21 de febrero
de 2013].
8 DÍEZ CUEVAS, 1998: 83-89.
9 El escudo corresponde al establecido por el rey Carlos III como ofcial para el Estado, no
teniendo que ver, por tanto, con la heráldica inquisitorial, como sucedía en el edifcio del
Tribunal de Barcelona, por ejemplo.
10 DÍEZ CUEVAS, 1998: 120-122.
BÁRBARA SANTIAGO MEDINA
236 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
la antigua fortaleza árabe, situada en el conocido barrio de Triana, en la
orilla derecha del Guadalquivir, cuyo uso fue cedido al Santo Ofcio por los
Reyes Católicos en 1480. Si bien el edifcio era sustancialmente diferente
a los expuestos con anterioridad, tanto en su factura como en su situación,
lo cierto es que la impresionante construcción amurallada sevillana debió
servir efcazmente a los fnes que se perseguían, y no solo desde el punto
de vista habitacional, sino también desde el propagandístico, ya que
constituía una auténtica plaza fuerte del dominio inquisitorial. En 1785, tras
una devastadora crecida del Guadalquivir, el castillo fue abandonado y el
Tribunal se instaló en el Colegio de las Becas, en la Calle Jesús del Gran
Poder, junto a la Alameda de Hércules
11
. Este edifcio, construido en 1620,
había pertenecido a los Jesuitas, pero tras su expulsión la propiedad pasó
a la ciudad, que a su vez la entregó a los inquisidores. Se trataba de un
emplazamiento en la orilla opuesta del río, ya dentro del recinto urbano,
pero alejado de la catedral y los Reales Alcázares.
El Santo Ofcio ocupó el Colegio de las Becas hasta 1820. Desde entonces,
el edifcio ha tenido diferentes funciones, algunas tales como: lugar de culto
(1820-1827), cuartel de artillería (1820-1836), casa de vecinos e incluso cine
de verano
12
. Mientras esto sucedía, el castillo de Triana fue paulatinamente
cayendo en el peor de los declives, hasta que se decidió su demolición en 1823
para reorganizar urbanísticamente la zona y dotar al barrio de un mercado
de abastos. Los pocos vestigios que perviven han sido musealizados en un
centro de interpretación que trata de exponer a los visitantes su historia,
incluyendo la parte de ésta que lo vincula a la Inquisición sevillana.
También castellanas serán las residencias del Santo Ofcio en otras
ciudades. En Córdoba, por ejemplo, el Tribunal ocupó el Alcázar de los
Reyes Cristianos, mandado construir en el siglo XIV por Alfonso XI de
Castilla (1311-1350) tomando como base el primitivo castillo andalusí. En
Zaragoza, hasta principios del siglo XVIII se localizó en el Palacio de la
Aljafería. Mientras que en Cuenca fue a fnales del siglo XVI cuando Felipe
II cedió el castillo de la ciudad para que fuese utilizado por los inquisidores
13
.
11 GONZÁLEZ DE CALDAS, 2008: 39-61.
12 PÉREZ CANO, 1996: 111-112.
13 El antiguo castillo conquense fue remodelado en 1985 para albergar la sede del actual
“Archivo Histórico Provincial de Cuenca” Breve información sobre el edifcio en: PÉREZ
RAMÍREZ, 1980: 981. Un relato sobre la llegada de los inquisidores de Aragón a la Aljafería
se puede leer en: LLORENTE, 1812: 108-109. Sobre el alcázar de la Inquisición cordobesa
y sus cárceles: CUADRO GARCÍA, 2005: 443-464.
LA CIUDAD INQUISITORIAL: SANTO OFICIO Y ESPACIO URBANO EN ÉPOCA MODERNA
237 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Como se puede observar por lo expuesto hasta ahora, no era infrecuente
que las sedes de los tribunales estuviesen marcadas por un cierto carácter de
temporalidad, dependiendo de la solvencia económica del propio tribunal,
de su relación con otras instituciones civiles y eclesiásticas, de los
acontecimientos políticos y militares de la época y de la situación del
mercado inmobiliario local. Siendo este último uno de los aspectos más
desconocidos de la historia inquisitorial y, paradójicamente, uno de los
más infuyentes en el tema que nos ocupa. Prueba de ello es, por ejemplo,
la política de adquisiciones que llevó a cabo el Consejo de la Suprema,
con la aquiescencia y apoyo de la Monarquía, hasta conseguir hacerse con
todos los inmuebles situados en el terreno sobre el cual se alzaría el palacio
que luego sería su sede. El edifcio no se encuentra muy alejado del
Palacio Real y, por tanto, se trataba de una zona donde buena parte de la
nobleza ambicionaba residir. En el “libro de asientos” de la Planimetría General
de Madrid, uno de los proyectos catastrales más importantes del Antiguo
Régimen, realizado entre los años 1749 y 1774, se encuentra el siguiente
apunte en relación a la propiedad de las construcciones de la “Manzana
554”, que es donde se ubicará el futuro edifcio del Consejo:
1ª. Al Supremo Consejo de la Ynquisición; compreende 8 sitios. El 1º fue
del lizenciado Barrionuebo de Peralta y Rodrigo Calderón, quien le privilegió
sin carga en 6 de junio de 1589. El 2º de doña Andrea Lorenzano con
4.000 maravedíes, con los que le compuso Juan de Mendoza en 23 de maio
de 1611. El 3º de Vicente Hernández, con 4.500 maravedíes, con los que
le privilegió Ana Montalbo en 20 de octubre de 1589. El 4º y 5º de don
Rodrigo Calderón, cuyos 5 sitios los compró dicho Consejo de la Ynquisición
como vienes del Marqués de Siete Yglesias; haviendo de servir de aposento para
los Ynquisidores Generales quedaron libres de sus cargas. El 6º de Eugenio
González y María de las Niebes, privilegiado sin carga por Bartholomé del
Oyo en 30 de octubre de 1590. El 7º de Gerónimo de Aragón y Ezquerra,
y doña María de Castañeda, su muger, con 3.250 maravedíes, de los que le
libertó el citado Consejo por privilegio de 27 de septiembre de 1647; y el 8º
del lizenciado Christóval de la Serna y doña Cathalina Sánchez de las Casas,
su muger, compuesto sin carga por Cathalina de Espinosa en 30 de agosto de
1590 [...]. Renta: 22.000. Carga: 8.500
14
.
14 Libro sexto de los Asientos de las Casas de Madrid que comprende cincuenta y siete manzanas, desde el
número quinientos y uno hasta el quinientos cincuenta y siete, inclusive (Archivo General de Simancas,
Patronato Real, Legajo 94, doc. 12, p. 422). Puede consultarse una edición del mismo en:
CAMARERO BULLÓN, 1988. Sobre la relevancia de la Planimetría General de Madrid, ver:
MARÍN PERELLÓN, 2000: 87-114.
BÁRBARA SANTIAGO MEDINA
238 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
De este modo, la Suprema se hizo primero con los inmuebles propiedad
del Marqués de Siete Iglesias y, partiendo de esta base, fue realizando
diferentes incorporaciones a lo largo del siglo XVII gracias a sucesivas
adquisiciones de casas situadas en la Calle de la Puebla, una de las que
delimitaban la manzana junto con las calles del Reloj y del Limón
15
. Todo
ello hasta conseguir el gran solar sobre el que Ventura Rodríguez haría el
primer proyecto para el Consejo
16
.
En Toledo la situación fue sustancialmente distinta, ya que los inquisidores
no parecen haber llegado a conseguir nunca una sede conveniente y acorde
con sus propósitos. Así, primero se instalaron en unas casas alquiladas
al regidor Gonzalo de Pantoja, pero en 1513 fueron compradas por el
Cardenal Cisneros, quien ordenó su derribo y el de otras colindantes para
construir el Convento de San Juan de la Penitencia. Se trasladaron entonces
a otro edifcio, también alquilado, en la Plaza del Juego de Pelota, cerca del
Convento de Santa Úrsula. En 1560, por fn pudieron reunir el sufciente
capital como para adquirir un inmueble, siendo elegida una extensa casa
que lindaba con la iglesia mudéjar de San Vicente. Pero en 1775 todos los
edifcios de la manzana en que se encontraba el Tribunal fueron adquiridos
por el Cardenal Lorenzana para erigir lo que hoy se conoce como el Palacio
Universitario Lorenzana, una gran construcción neoclásica perteneciente
a la Universidad de Castilla-La Mancha. A cambio, la Inquisición recibió
una parte de la que había sido la Casa Profesa de los Jesuitas, en la actual
Calle AlfonsoX el Sabio, junto a la iglesia, también jesuita, de San Ildefonso.
Allí permanecería hasta la defnitiva supresión de la institución
17
. Hoy es la
Delegación de Hacienda.
El edifcio junto a San Vicente resultaba del todo inapropiado para
la actividad inquisitorial, principalmente debido a la falta de espacio que
acuciaba, sobre todo, a los reos del tribunal. La situación era tan precaria
que, en caso de que el número de las personas retenidas aumentase, éstas
debían ser recluidas, no en el edifcio del tribunal, sino en casas particulares,
normalmente de familiares del Santo Ofcio y en la propia Cárcel Real. A
15 La Calle de la Puebla recibe hoy día el nombre de Calle Fomento, mientras que la Calle
del Limón se ha transformado en la Travesía del Reloj. Las calles Torija y del Reloj han
mantenido sus denominaciones.
16 Un análisis más detallado de este proceso, así como un estudio introductorio sobre el
entorno urbano del Palacio de la Inquisición, puede encontrarse en: DÍEZ CUEVAS, 1998:
55-67.
17 PORRES MARTÍN-CLETO, 1986: 117.
LA CIUDAD INQUISITORIAL: SANTO OFICIO Y ESPACIO URBANO EN ÉPOCA MODERNA
239 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
veces, incluso debían ser remitidos al Tribunal de Cuenca para que fuesen
juzgados allí. Para solucionar esta problemática, los inquisidores toledanos
intentaron, sin éxito, hacerse con más inmuebles colindantes de la misma
manzana que habitaban, lo que hubiera dado lugar a un “conjunto más
anárquico y laberíntico que antes, sin una estructura adecuada para el fn a
que se destinaba, al tratarse de edifcios sin nada en común entre ellos salvo
los linderos”
18
.
3. OTROS EDIFICIOS VINCULADOS AL SANTO OFICIO
Puede afrmarse que todos aquellos tribunales que contasen con sedes
en las que concentrar toda su labor de justicia y administración podían
considerarse afortunados, ya que esta situación, que hoy consideraríamos
óptima, no era generalizada en todos ellos. Sin ir más lejos, el propio tribunal
toledano se vio obligado a externalizar los aprisionamientos de sus reos,
un hecho al que se acaba de hacer referencia. Su “Cárcel de la Penitencia”
tuvo, durante mucho tiempo, una localización que podría ser califcada de
“provisional”, ya que solía encontrarse en un inmueble alquilado y no siempre
se renovaban los arrendamientos, por lo que cambiaba frecuentemente de
situación. En 1562, tras la imposibilidad de afrontar el pago del alquiler,
la cárcel debió desalojarse y los presos fueron repartidos por varias casas
particulares, con todos los problemas que suponía trasladarlos cada vez que
era necesario. En 1615, los inquisidores consiguieron arrendar como Cárcel
de la Penitencia un edifcio en el Arrabal y, en 1740, se utilizó para tal fn un
edifcio en la bajada al Cristo de la Luz
19
.
El Santo Ofcio toledano fue esclavo, en primera instancia, de su propia
situación económica, pero también de la voluntad de las autoridades
eclesiásticas, que anteponían sus políticas de propaganda y mecenazgo
a la actividad del Tribunal, y, en última instancia, de las fuctuaciones
experimentadas por el mercado inmobiliario.
En Cuenca la situación no parece haber llegado al mismo nivel de
precariedad que en Toledo, pero también allí se vieron obligados a alquilar
espacios para albergar a los presos, al menos, antes de que el tribunal
18 PORRES MARTÍN-CLETO, 1986: 127.
19 Julio Porres dice del primero de estos edifcios que tenía once aposentos, era viejo,
malo y casi sin luz, además de encontrarse en un barrio de mala fama (el Arrabal) “por la
proximidad de la mancebía pública que allí trasladó en la segunda mitad del siglo el activo corregidor don
Juan Gutiérrez Tello” (PORRES MARTÍN-CLETO, 1986: 131-132).
BÁRBARA SANTIAGO MEDINA
240 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
fuese instalado defnitivamente en el castillo. Los apuntes de las cuentas
de receptoría del Santo Ofcio conquense, a pesar de ser escuetos, aportan
importantes pistas sobre ello. Así, por ejemplo, en los asientos de las cuentas
de los años que transcurren entre 1559 y 1563, ambos inclusive, consta el
pago al cabildo de la Catedral de Cuenca de 10 ducados (3.750 maravedís)
anuales por el alquiler de unas trojes que se utilizaban como cárceles. Si se
tiene en cuenta que las trojes son almacenes destinados al depósito de granos,
es posible hacerse una idea de las condiciones de habitabilidad que debían
tener para los que allí eran recluidos. Los pagos solía recibirlos un canónigo
de la catedral en nombre del cabildo que, además, solía ser Mayordomo del
Arca de la Limosna. En estos años fueron, entre otros, Martín de Huélamo,
Alonso González de Cañamares y Bartolomé Muñoz
20
.
Tampoco era raro que un tribunal necesitase contar con espacio extra
para almacenar determinados bienes que no fuesen de uso frecuente y,
en tal caso, se podía recurrir de nuevo al alquiler de inmuebles completos
o de locales determinados que estuviesen disponibles en la ciudad. Esta
circunstancia no tenía por qué deberse únicamente al hecho de no contar
con un espacio libre en la propia sede del tribunal, sino que podía tener que
ver, bien con el hecho de no contar con un lugar idóneo para el almacenaje,
bien con el hecho de no querer ocupar habitaciones más propias para otros
menesteres. La Inquisición de Barcelona, a pesar de contar con una sede
de un tamaño e importancia nada desdeñables, se acogió a esta práctica
para, posiblemente, desahogar las dependencias del Palau Reial Major. En
sus cuentas de receptoría fechadas en 1579 consta que se pagaron a Antonia
Barona 135 sueldos por el alquiler anual de una casa para albergar la madera
del auto de fe, comprendiendo dicha anualidad desde el 9 de septiembre
de 1577 hasta el mismo día del año siguiente
21
. Entre los asientos de las
cuentas que se tomaron al receptor Gerónimo Garcerán de Sorribes en
1582, también consta un pago hecho a Juan Llobet y a Damián Bosquete,
maestro de aja, por el alquiler “de la botica adonde está la madera del auto”
entre el 9 de septiembre de 1578 y el mismo día de 1579
22
.
De estos apuntes se deduce, por tanto, que los locales se arrendaban por
cortos períodos de tiempo, preferentemente anuales, y que, aunque el precio
20 Archivo Histórico Nacional, Inquisición, Legajo 4.537.
21 Archivo Histórico Nacional, Inquisición, Legajo 4.651.
22 Archivo Histórico Nacional, Inquisición, Legajo 4.651.
LA CIUDAD INQUISITORIAL: SANTO OFICIO Y ESPACIO URBANO EN ÉPOCA MODERNA
241 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
del alquiler fuese el mismo, como en los casos anteriores, no siempre se
renovaban los acuerdos.
En lo que respecta a las viviendas de los principales miembros del
tribunal, en no pocas ocasiones éstas se encontraban dentro de la propia
sede del mismo, pero, cuando no era así, la institución podía correr con los
gastos de alquiler, que normalmente se consideraban incluidos en el salario.
En las cuentas de receptoría conquenses encontramos que el Santo Ofcio
se hacía cargo también del pago de los arrendamientos, aún si las viviendas
que debían ocupar los inquisidores estaban vacías. Así no se corría el riesgo
de que fuesen alquiladas por otra persona, perdiendo por tanto la institución
el derecho a utilizarlas. Por ejemplo, el 12 de marzo de 1567 los inquisidores
mandaron al receptor abonar al también inquisidor Juan Ayora, entonces
Obispo de Oviedo, 10.500 maravedís, la misma cantidad que él había pagado
al Mayordomo de la Catedral de Cuenca por el alquiler de año y medio en
que la casa donde residía había estado vacía, ya que él estaba visitando los
territorios de Belmonte y Murcia
23
. Pero no fue éste un gasto aislado, ya
que en el pasado también se habían sufragado algunos similares, como los
7.000 maravedís que se pagaron en 1551 a Diego del Castillo, Mayordomo
del Cabildo, por la misma vivienda. En aquel entonces, la casa había estado
vacía durante un año entero, el tiempo transcurrido desde que uno de los
inquisidores de Cuenca, el doctor Diego Riego, la había abandonado por
haber sido destinado a Valladolid
24
.
A veces, el alquiler se contrataba por períodos muy cortos de tiempo
debido a motivos excepcionales, siendo uno de los más notables la
celebración de los autos de fe. En Córdoba, para la realización del auto de
1627, el Santo Ofcio alquiló tres casas, dos de ellas para ser ocupadas por
sus propios miembros. El coste ascendió a 11.360 maravedís, apenas un
2,44 % de los 465.020 maravedís que montó el gasto total de la celebración
y nada comparado con los 224.400 maravedís que se pagaron al carpintero
23 El precio anual del arrendamiento era de 7.000 maravedís. En este mismo asiento se
afrma que el pago se realiza dado que existe una provisión de los señores del Consejo en que está
mandado que el fsco pague el alquiler de las casas que tienen ocupadas los inquisidores para su bivir, que
son de la dicha yglesia, el tiempo que estuvieren vacas, porque no entre a bivir en ellas otra persona ninguna
(Archivo Histórico Nacional, Inquisición, Legajo 4.537).
24 Obsérvese cómo la cantidad abonada en concepto de anualidad por el alquiler (7.000
maravedís) no ha sufrido variación a pesar de haber cerca de veinte años de diferencia entre
este pago y el anterior. Archivo Histórico Nacional, Inquisición, Legajo 4.537.
BÁRBARA SANTIAGO MEDINA
242 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
por rematar el cadalso
25
. En 1665, por el contrario, solo se arrendaría un
inmueble, esta vez por 5.100 maravedís
26
.
Pero el Santo Ofcio no solo era parte arrendataria en los contratos, sino
que, en la mayoría de las ocasiones, resultaba ser la parte arrendadora, pues
solía ser propietario de un buen número de inmuebles por cuyos alquileres
recibía ciertos ingresos anuales. Aunque es conveniente no generalizar en
esta cuestión, ya que las circunstancias de cada uno de los tribunales eran
muy específcas. En la mayoría de los casos, dichos inmuebles procedían
de las confscaciones efectuadas sobre los bienes de quienes habían sido
encontrados culpables de haber cometido un delito de herejía y, aunque estos
pertenecerían en realidad al Real Fisco, eran gestionados por la Inquisición.
Lo más habitual era que la mayor parte de los bienes fuesen vendidos en
pública almoneda por los receptores, pero no era raro que el patrimonio
inmueble se reservase para ser arrendado a particulares. Por fortuna, algunos
de los contratos de alquiler se han conservado y gracias a ello es posible
sacar algunas conclusiones, como que solía ser el receptor quien actuaba en
nombre “y en voz” del Santo Ofcio en su frma.
Obsérvese, como ejemplo, un contrato fechado en 1545 por el cual se
arrendaban a Gerónimo García de León unas casas en Sevilla, situadas en
la Calleja Sucia, pertenecientes a la colación de San Ildefonso. La propiedad
antes pertenecía a Juan de Ávila, pero éste había incurrido en confscación
de sus bienes tras haber sido condenado por la Inquisición y ahora ésta era
libre para disponer de ellos. El inmueble se describe de forma muy detallada
en el propio documento:
Unas casas con dos salas baxas y patio y una caza para cozina con su
chimenea y pozo y corral, un cobertizo donde está una servidunbre y un granero
por donde entran a la cozina con su casapuerta y cavalleriza y un soterrano
debaxo de la cazapuerta y en lo alto tiene quatro pieças que son una quadra
sobre la calle, con su chimenea y una escalera por do suben a la açotea que
está sobre esta pieça y otras dos salas y otra cámara y todos los altos tienen sus
corredores y la techunbre de ladrillo por tabla y lo baxo todo solado de ladrillo
y la cazapuerta solada de ladrillo de canto
27
.
25 Archivo Histórico Nacional, Inquisición, Legajo 4711. El resumen de gastos ha sido
publicado en: MARTÍNEZ MILLÁN, 1984: 287-288.
26 Archivo Histórico Nacional, Inquisición, Legajo 4724. Las partidas de gastos pueden
encontrarse también en: MARTÍNEZ MILLÁN, 1984: 288-289.
27 Archivo Histórico Nacional, Inquisición, Legajo 5285, Expediente 3.
LA CIUDAD INQUISITORIAL: SANTO OFICIO Y ESPACIO URBANO EN ÉPOCA MODERNA
243 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
El contrato también se detiene en los edifcios que lindan con el que se
arrienda, todos ellos pertenecientes también a la Inquisición sevillana:
An por linderos, de la una parte, casas del dicho Santo Ofçio que tiene de
por vida Alonso de Alcoçer, e de otra parte una calleja e por las espaldas cazas
del dicho Santo Ofçio
28
.
En esta ocasión, el alquiler se realizaba de por vida, tanto de la persona
que fguraba en el contrato, como de su primer heredero, con independencia
de su sexo. En cuanto al precio, se acordó que la cantidad a abonar
fuera de 11.000 maravedís anuales, distribuidos en cuatro pagos, uno por
cada tercio del año, empezando a contar desde el primer día de septiembre
de 1545, momento en que entraba en vigor el contrato. La Inquisición se
comprometía, por su parte, a entregar el inmueble reformado y en perfectas
condiciones de habitabilidad, las cuales debían ser mantenidas por el
arrendador, corriendo con los gastos de cualquier reparación que hubiese
de ser efectuada mientras la vivienda estuviese a su cargo. Ni qué decir tiene
que el arrendador no podría descontar el coste de los arreglos del importe
del alquiler
29
.
4. LA CELEBRACIÓN DE LOS AUTOS DE FE
Al margen de los espacios que poseía o arrendaba el Santo Ofcio,
otros muchos lugares en las ciudades estaban de alguna u otra forma
vinculados con la institución. Entre ellos, aquellos donde se celebraban
los conocidos autos de fe, en los que se publicaban las sentencias de los
procesados, y que se convirtieron en el máximo exponente del poder
de la propaganda inquisitorial. Normalmente, la Inquisición aparece
identifcada en el imaginario popular con estas grandes ceremonias
que con gran boato tenían lugar en importantes lugares públicos, en
especial grandes plazas donde fuera posible acoger a buen número de
espectadores. Sin embargo, a veces se olvida que también existían otro tipo
de autos de fe, celebrados con mucha menos magnifcencia, aunque sin que
la preponderancia y la potestad del Santo Ofcio se viese mermada, eligiendo
para ello lugares de culto como podían ser conventos, iglesias, catedrales o
capillas.
28 Archivo Histórico Nacional, Inquisición, Legajo 5285, Expediente 3.
29 Archivo Histórico Nacional, Inquisición, Legajo 5285, Expediente 3.
BÁRBARA SANTIAGO MEDINA
244 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Así, Toledo celebraba sus autos en la plaza de Zocodover y en las iglesias
de san Pedro o San Vicente, entre otros lugares; Zaragoza lo hacía en el
patio de la casa del Arzobispado, la Aljafería, la plaza del Mercado, la iglesia de
San Francisco...; Barcelona eligió la plaza del Born...
30
. Los emplazamientos
seleccionados fueron diversos, como también lo fue la periodicidad de su
celebración, ya que muchos tribunales optaron por sacar sus causas fuera
de auto. No debe obviarse el hecho de que su montaje suponía, además, un
importante gasto para las arcas inquisitoriales.
Por méritos propios, quizás los autos de fe más espectaculares eran los
que se celebraban en el Tribunal de Corte y tenían como marco la Plaza
Mayor, algunos de los cuales quedaron inmortalizados en obras pictóricas y
testimonios escritos
31
. Gracias a ello, ha sido posible el acercamiento a una de
estas ceremonias, en concreto el auto de fe que se celebró en Madrid el 30
de junio de 1680, desde ambos puntos de vista. Por un lado, una magnífca
obra del pintor Francisco Ricci (1614-1685) que se conserva en el Museo
del Prado (Madrid) y, por otro, la excepcional crónica que del mismo evento
hizo José del Olmo, alcaide y familiar inquisitorial, en un documento que se
entregó a la imprenta y se vendió, gozando de una importante difusión en
la época
32
.
Lo primero a la hora de poner en marcha un acontecimiento de tal
envergadura era contar con el beneplácito del rey. A continuación, se
emplazaba a todos aquellos que debían acudir o participar en él de una u
otra manera, es decir, las autoridades civiles y eclesiásticas, así como algunos
miembros de otros tribunales inquisitoriales, los ofciales y ministros del
Tribunal de Corte y los integrantes de la Cofradía de San Pedro Mártir. Una
vez hecho esto, exactamente un mes antes de que tuviese lugar el auto, el
día 30 de mayo, se pregonó por las principales calles y plazas de la capital
convocando en esta ocasión a todos sus habitantes a asistir a la celebración
o a colaborar en su organización
33
. El siguiente paso era construir en plena
30 MAQUEDA ABREU, 1992: 63-126.
31 El Santo Ofcio madrileño también celebró autos en el Convento de Santo Domingo el Real,
hoy desaparecido, pero que entonces se encontraba en la Plaza de Santo Domingo, a escasos
metros de la sede del tribunal, OLMO, 1680: 79.
32 OLMO, 1680.
33 El texto del pregón era el siguiente: “Sepan todos los vecinos y moradores de esta villa de Madrid,
Corte de Su Magestad, estantes y habitantes en ella, cómo el Santo Ofcio de la Inquisición de la ciudad y
reino de Toledo celebra auto público de la fe en la Plaza Mayor de esta corte, el domingo treinta de junio de
este presente año, y que se les conceden las gracias e indulgencias por los Sumos Pontífces dadas a todos los
LA CIUDAD INQUISITORIAL: SANTO OFICIO Y ESPACIO URBANO EN ÉPOCA MODERNA
245 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Plaza Mayor de Madrid la gigantesca estructura, diseñada por el propio José
del Olmo, en la que se desarrollaría el auto y que, aún siendo de madera y de
carácter efímero, fue ricamente decorada
34
. Su diseñador se preocupó incluso
de dotarla de una cubierta de toldos móviles para proteger del sol estival al
público. De la magnitud de la fábrica es posible hacerse una idea a través de
la descripción de su creador, pero también por la representación que de ella
hizo Francisco Ricci. Era el teatro perfecto de la apoteosis del Santo Ofcio,
maravillando a la vez que sobrecogiendo.
Pero un auto de fe no era cosa de un día. Era el momento álgido de
un proceso gestado con mucha antelación y que no se daba por concluido
con el fn de la función. En el caso del auto madrileño de 1680, dos días
después de su celebración, el 2 de julio, se procedió a ejecutar las sentencias
de muerte; el día 3 salieron por las calles quienes habían sido condenados
a la vergüenza pública y a ser azotados; y el 4 de julio se trasladó a varias
personas a las cárceles de la penitencia del Tribunal de Toledo para que
cumpliesen allí su condena de reclusión
35
.
Y si hubo lugares vinculados a la memoria del Santo Ofcio, junto con
aquellos donde se festejaba el auto de fe, eran precisamente los elegidos como
punto de ejecución, que solían estar situados extramuros, en las afueras de
las ciudades. En 1680, el quemadero inquisitorial madrileño se encontraba
cerca de la Puerta de Fuencarral, hoy desaparecida, en las inmediaciones de
la actual Glorieta de Ruiz Giménez
36
. En Córdoba, en 1627, los condenados
fueron llevados “por calles acostumbradas fuera de la ciudad, por la puerta
de Plasencia, a un campo junto al Camino de Madrid, que vulgarmente
llaman el Marrubial”
37
.
que acompañaren y ayudaren a dicho auto. Mándase publicar para que venga a noticia de todos” (OLMO,
1680, 15).
34 OLMO, 1680: 17-26.
35 OLMO, 1680: 60-79. Sobre el recorrido seguido por los condenados durante su castigo
ejemplarizante, tras un auto celebrado en Santo Domingo el Real el 9 de mayo de 1784,
puede verse: GALENDE DÍAZ, 1993, 20.
36 OLMO, 1680: 51.
37 Relación del Auto General de la Fee que se celebró..., 1627, [7]. En la actualidad, la Puerta
de Plasencia ha desaparecido, aunque sí ha perdurado la hoy conocida como “Ronda del
Marrubial”.
BÁRBARA SANTIAGO MEDINA
246 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
5. LA PUBLICACIÓN DE EDICTOS
A pesar de su representatividad y del calado en el imaginario popular
obtenido por los autos de fe, éstos no fueron el único ceremonial durante el
cual la Inquisición trataba de hacer ostentación de su autoridad. La lectura
del edicto de fe y del anatema suponían otros momentos esplendorosos
que demostraban la preeminencia protocolaria de la institución frente a
autoridades civiles y eclesiásticas. O al menos eso es lo que el Santo Ofcio
trató de lograr y no siempre consiguió.
El edicto de fe era un documento mediante el cual la Inquisición
daba a conocer todos los delitos que eran de su jurisdicción y en el que
se incluían prolijos detalles sobre actitudes, comportamientos o formas de
pensar vinculados a ellos. Su función no era otra que exhortar a la denuncia
de personas sospechosas de haber incurrido en ellos, pudiéndose dar la
circunstancia, en ocasiones, de que alguien se delatase a sí mismo. Esta
admonición se realizaba (o se intentaba realizar) una vez al año, normalmente
dentro del período de Cuaresma, durante la misa mayor dominical, y para
ello se elegían una o varias iglesias principales de la ciudad con capacidad
para gran afuencia de público, ya que se buscaba dar la mayor notoriedad al
texto. Al recinto acudían los miembros del tribunal, sus ofciales y ministros,
investidos de solemnidad, y se encargaba a un predicador específco el
sermón para la misa, prohibiendo a su vez que ese mismo día hubiese sermón
en otras iglesias de la ciudad. Ésta sería la situación ideal a la que aspiró
la Inquisición, pero, de nuevo, la situación ya no solo en cada tribunal de
distrito, sino en cada población fue muy diferente
38
.
En Madrid, ciudad modélica por la presencia en ella de la Monarquía
y del Consejo de la Suprema, el edicto se publicaba en tres parroquias
diferentes, seleccionadas cada año por el Tribunal de Corte y presentadas
al Consejo para su ratifcación. Los habitantes de la villa eran convocados
a través de pregoneros profesionales acompañados de atabales. El día de la
lectura, los miembros del tribunal, sus ofciales y ministros acudían a una de
las iglesias formando una fastuosa comitiva
39
. En Santiago de Compostela
y Toledo, los edictos se publicaban en la catedral; en Zaragoza, en el Real
38 Entre la aún escasa bibliografía sobre los edictos de fe puede citarse, entre otros: VILLA
CALLEJA, 1993: 301-333; BETHENCOURT, 1997: 193-239; y RAMOS SORIANO,
2011: 97-143.
39 Archivo Histórico Nacional, Inquisición, Libro 1.193.
LA CIUDAD INQUISITORIAL: SANTO OFICIO Y ESPACIO URBANO EN ÉPOCA MODERNA
247 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Convento de San Francisco (llamado “del Coso” en la documentación); y
en Barcelona, en las basílicas de Santa María del Mar, Santa María del Pino
(Santa Maria del Pi) y de los Santos Justo y Pastor
40
. En muchas ciudades, los
obispos y cabildos o las jerarquías ciudadanas se opusieron enérgicamente a
estas muestras de la infuencia y del poder inquisitorial, generando no pocos
confictos protocolarios a causa de las preeminencias. El resultado de casi
todos ellos fue el repliegue inquisitorial, la retirada estratégica, de forma
que su imagen y sus atribuciones quedaban seriamente mermadas frente a
estas autoridades eclesiásticas y civiles. Por este motivo el Santo Ofcio se
vio obligado a huir de muchos recintos catedralicios e, incluso, a suspender
defnitivamente la lectura de edictos para evitar más enfrentamientos, como
sucedería en Valencia
41
.
El edicto de anatema se publicaba, normalmente, el domingo siguiente
al de fe, en el marco de un sombrío y sobrecogedor ceremonial muy acorde
con su contenido, pues excomulgaba, anatematizaba y maldecía a quienes no
hubiesen obedecido lo estipulado en el edicto de fe
42
.
7. HERÁLDICA INQUISITORIAL
El Santo Ofcio contó con sus propias armas, de las que hacía ostentación
en innumerables objetos tales como estandartes, tapices, sellos, enseñas,
vestiduras... y, por supuesto, en muchas de las fachadas de los edifcios que
los tribunales utilizaban como sede. El escudo básico inquisitorial constaba
de tres elementos: una cruz latina central, una rama de olivo a su izquierda
40 Archivo Histórico Nacional, Inquisición, Legajo 3.582.
41 Archivo Histórico Nacional, Inquisición, Legajo 3.582. Puede encontrarse más información
sobre algunos de los confictos generados por la publicación de edictos inquisitoriales en:
GONZÁLEZ DE CHÁVEZ, 2006; y SANTIAGO MEDINA, 2008, entre otros.
42 “Vengan sobre ellos todas las maldiciones y plagas de Egypto, que vinieron sobre el Rey Faraón y su
gente, porque no obedecieron los Mandamientos de Dios. Sean malditos en poblado y en el campo, donde
quiera que estubieren, y en el comer y beber, y en el velar, dormir y vivir y morir. Los frutos de sus tierras
sean malditos y los animales que posseen. Embíeles Dios hambre y pestilencia que los consuma. De sus
enemigos sean reprehendidos y aborrecidos de todos. El diablo esté siempre a su mano derecha. Quando
fueren a juicio salgan condenados. Sean pribados y alanzados de sus propias moradas y bienes y sus enemigos
se las tomen y possean y en todo prevalezcan contra ellos. Sus mugeres y hijos se rebelen contra ellos y queden
huérfanos, pobres y mendicantes, que nadie los quiera acoger, ni socorrer en sus necessidades. Su maldad
esté siempre an memoriam delante el acatamiento a Dios. Sean malditos con todas las maldiciones de el
Viejo y Nuevo Testamento. La maldición de Sodoma y Gomorra venga sobre ellos y en el fuego que ellas
ardieron, ardan ellos. Tráguelos vivos la tierra, como a Datán e Abirón, por el pecado de la inobediencia.
Malditos sean como Luzifer, con todos los demonios en el inferno, adonde permanezcan, en compañía de el
perverso Judas y de los otros dañados, para siempre jamás, si no conocieren su pecado, pidiendo misericordia
y enmendando su vida” (Archivo Histórico Nacional, Inquisición, Legajo 251, Expediente 5).
BÁRBARA SANTIAGO MEDINA
248 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
y una espada a su derecha (aunque también hay ejemplos en los que se
intercambia el lugar de las dos), ambas bajo los brazos de la cruz. Para
conocer los colores originales es posible recurrir a fuentes iconográfcas
y de archivo, ya que no son pocos los documentos manuscritos solemnes
que se adornaban con elaborados ejemplos de estas armas. También se han
conservado descripciones, como la del mismo José del Olmo, en su relación
sobre el auto de fe madrileño de 1680, en la que se detiene además en su
simbolismo:
Tomó por armas este santo tribunal una cruz verde en campo
negro, con un ramo de oliva a la parte diestra y a la siniestra una
espada, como quien dice que la cruz de nuestra redención, por la
piedad de Dios y suavidad de su gracia representada en la oliva,
ofrece esperanza a los tenebrosos ánimos de los reos manchados
con las sombras de sus oscuros errores para librarse del rigor del
castigo con que amenaza la espada. Confórmase este símbolo con
la vulgar accepción de que el color verde signifca esperanza [...]
43
.
El lema inquisitorial, que a veces aparecía acompañando al escudo o
formando parte de él era: “Exurge Domine et iudica causam tuam”. Mesonero
Romanos, en su obra El Antiguo Madrid, dijo haber podido atisbar en la
fachada del antiguo Consejo de la Suprema la inscripción que lo contenía,
pero la que hoy puede leerse sobre el dintel nada tiene que ver con ella
44
.
Por desgracia, la mayor parte de los escudos pétreos de las sedes de
los tribunales debieron desaparecer tras las sucesivas reconversiones y
rehabilitaciones de los edifcios o, simplemente, con su demolición. Aún
así resta alguno como el que corona el edifcio de la Inquisición de México
(hoy Museo de la Medicina Mexicana) o el que puede verse en la fachada
de lo que fue el antiguo Tribunal de Barcelona (Museo Frederic Marès),
si bien cambiado de ubicación. Resulta curioso que donde más ejemplos
hayan sobrevivido sea en las pequeñas poblaciones, ya que comisarios y
familiares gustaron de hacer alarde de su condición de servidores del Santo
Ofcio y, para ello, colocaron el escudo de la institución en las fachadas de
sus domicilios particulares, a veces creando incluso interesantes modelos
“híbridos” en los que su heráldica personal y las armas de la institución
convivían en un único campo. El estilo de cada uno de ellos es diferente,
dependiendo tanto de las preferencias, como de los recursos económicos de
quien encargase su fabricación.
43 OLMO, 1680: 44-45.
44 MESONERO ROMANOS, 1861: 308.
LA CIUDAD INQUISITORIAL: SANTO OFICIO Y ESPACIO URBANO EN ÉPOCA MODERNA
249 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Como consecuencia de esta práctica, proliferaron por doquier las llamadas
“casas de la Inquisición” en las que la fértil imaginación popular ha querido
ver sedes provisionales del tribunal, pero que no constituían otra cosa que
simples viviendas. Localidades como La Alberca, Turégano
45
, Pastrana,
Priego, Tendilla, Alcázar de San Juan, Arbeteta, Brea de Tajo, Leganiel,
Malpartida, Menasalbas, Mengíbar, Millana, Monsagro, Moral de Calatrava
o Mota del Cuervo, pueden presumir de contar entre sus construcciones
singulares con estas “casas de la Inquisición”.
8. CONCLUSIÓN
Tras su defnitiva supresión en el siglo XIX, la Inquisición española, que
tanto se preocupó por que se recordasen los delitos y la identidad de aquellos
a los que condenó, pasó a ocupar un importante lugar en el imaginario
colectivo que perdura en nuestros días. Pero, aunque en la actualidad no
sea más que el pálido refejo de una oscura página de nuestra Historia, en el
pasado determinó la vida cotidiana de generaciones y dejó su huella en las
ciudades y localidades en las que habitamos o por las que nos conducimos.
En primer lugar, el Santo Ofcio dejó su huella en aquellos edifcios que
utilizó para desempeñar su función jurídica y administrativa a gran escala: las
sucesivas sedes del Consejo y los diferentes tribunales de distrito. Aunque
ya se ha visto cómo estos no siempre cumplieron las expectativas de la
institución y debió recurrirse a soluciones extremas para suplir las carencias
y hacer frente a las problemáticas que se iban presentando, tales como la falta
de espacio para custodiar a los reos o para almacenar según qué bienes. Y
no puede obviarse la relevancia de la extensa red de comisarios y familiares,
que actuaron de forma local y que, lejos de ser una “policía secreta”, como a
veces se les ha querido presentar, alardeaban de su condición a través de las
armas inquisitoriales que encargaban situar en las fachadas de sus viviendas.
Sorprende, sin embargo, el hecho de que la precaria situación económica
de algunos tribunales hiciese que estas sedes, cárceles y almacenes pudiesen
no ser de su propiedad, sino alquilados, con lo que existía un cierto carácter
de provisionalidad que, al menos en parte, debilitaba esa imagen de poder
y autoridad que el Santo Ofcio quería dar de sí mismo. El uso de edifcios
alquilados dejaba a la Inquisición en manos de las fuctuaciones del
mercado inmobiliario; pero su situación era peor si lo que se ocupaban eran
45 Agradezco a D. David Espinar Gil el haberme informado sobre la existencia de uno de
estos escudos híbridos en la localidad de Turégano (Segovia).
BÁRBARA SANTIAGO MEDINA
250 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
construcciones cedidas, dado que eso la hacía dependiente de los designios
del propietario de las mismas.
Pero ese mercado inmobiliario no fue solo una fuente de inconvenientes
para el Santo Ofcio, ya que también le granjeó importantes ingresos, pues
entre los bienes que confscaba a los condenados también se encontraban
tierras y edifcios, muchos de los cuales se vendían, pero otros se
reservaban para ser arrendados y poder así contar con un rédito fjo
anual.
Al margen de sus posesiones, arrendamientos y lugares donde habitaron
sus ofciales y ministros, la Inquisición se hizo presente en las ciudades a
través de sus fastuosos actos y ceremoniales que ocupaban calles, plazas
y lugares de culto. Autos de fe, lecturas de edictos, pregones, procesiones,
castigos públicos..., tenían como escenario el centro de las ciudades, con
la única excepción de la ejecución de las sentencias de muerte, ya que los,
desafortunadamente, tan conocidos “quemaderos” o “braseros” solían
situarse en las afueras.
No es posible fnalizar sin mencionar antes uno de los medios más efectivos
con los que contaba el Santo Ofcio para visibilizar su actividad y hacer
sentir su presencia en la sociedad de su tiempo. Se trata del “sambenito”, ese
ropaje infamante que debían vestir los condenados, con la indicación de su
delito, y que posteriormente era colgado y exhibido, en determinada iglesia
a modo de advertencia, para que la vergüenza y el oprobio cayesen sobre
ellos y sus descendientes. Los sambenitos, los quemaderos y los teatros de
los autos de fe desaparecieron, pero todavía quedan sufcientes vestigios
inquisitoriales en nuestras ciudades que sería conveniente identifcar y poner
en valor. Con ellos conoceríamos más en profundidad la historia de la
institución y la de los lugares que habitamos. Si lo deseáramos, podríamos
intentar reconstruir, aunque sea solo con la ayuda de la imaginación y a la
manera de los modernos turistas, la fastuosidad de los recorridos del Santo
Ofcio.
LA CIUDAD INQUISITORIAL: SANTO OFICIO Y ESPACIO URBANO EN ÉPOCA MODERNA
251 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
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255 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
LOS ESPACIOS DEL PAN EN LA CIUDAD MODERNA:
EL CASO DE PALMA DE MALLORCA
The Spaces for Bread on the Early Modern City:
The Case of Palma de Mallorca
Miguel Gabriel Garí Pallicer
1

Universitat de les Illes Balears
miguel_gari@hotmail.com
RESUMEN: El presente artículo constituye una lectura de aquellos espacios de la ciudad
moderna relacionados con la producción y distribución del pan. El pan, alimento esencial de
las poblaciones mediterráneas desde la Antigüedad, estaba muy vinculado a la experiencia
cotidiana de los habitantes de las ciudades. Se estudiará el caso concreto de la Ciutat de
Mallorca de los siglos XVI y XVII a partir de documentación variada perteneciente a las
instituciones y a los gremios implicados en el abastecimiento urbano.
Palabras clave: Historia Moderna, Historia urbana, Historia de la alimentación, Palma de
Mallorca, Pan.
ABSTRACT: This paper it is about city’s bread production and distribution during Early
Modern age. Bread, considered the most important food in the Mediterranean area, was
very linked to everyday life of city inhabitants. It will study the Majorca’s city case during
the 16th and 17th centuries using documentation from the institutions and guilds involved
in bread provisioning.
Keywords: Early Modern History, Urban History, Food History, Palma (Majorca), Bread.
1 Este artículo ha sido posible gracias a la Beca de Formación de Personal Investigador
concedida por la Conselleria d’Educació, Cultura i Universitats de les Illes Balears cofnanciado por
el Fondo Social Europeo.
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MIGUEL GABRIEL GARÍ PALLICER
256 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
1. INTRODUCCIÓN
2
El pan era el alimento más importante de las sociedades de Antiguo
Régimen
3
, a partir de esta afrmación, es fácil plantear que las necesidades
de abastecimiento de cereal, su conservación y transformación determinan
la presencia constante del pan, tanto en la vida pública, como en la privada.
La producción y consumo de pan queda refejada en la mayoría de ciudades
y pueblos del ámbito mediterráneo. Para que el pan llegara a las mesas en
cantidad sufciente y de forma regular se dedicaban grandes cantidades de
recursos materiales y humanos, tanto públicos
4
como privados
5
. Resultaba
vital la capacidad de los cuerpos de la administración local para estimular
las compras de cereal en el exterior, controlar su almacenamiento y venta, la
molienda y venta de la harina, el horneado y venta del pan, junto con otras
labores menores como la descarga de cereal, el transporte, el mantenimiento
de los silos y plazas y el pago de salarios a diversos agentes como guardias,
pesadores, cribadores o escribanos. También era necesaria la participación
complementaria de la iniciativa privada, débilmente infuida por las
instituciones
6
, mediante la aportación de cereal, tanto del interior, como
de otros puertos del Mediterráneo, y la labor de los gremios de molineros,
horneros, pesadores y cribadores.
Cada una de estas etapas tenía lugar en espacios del tejido urbano y
periurbano. El cereal entraba a la ciudad, por las puertas de la muralla o
desde los puertos. Después se almacenaba en una cilla, pósito, alhóndiga
o almudí. Los espacios más habituales eran: el pósito, en que se acumulaba el
cereal para ser repartido y que además funcionaba como cajas de préstamo
y la alhóndiga o almudí, un almacén de cereal, que podía ser también un
conjunto de ellos
7
. Ambas estructuras se podían combinar, como en el
2 Las abreviaturas usadas en el artículo son: ACA (Archivo de la Corona de Aragón), AHN
(Archivo Histórico Nacional), ARM (Arxiu del Regne de Mallorca), AMP (Arxiu Municipal
de Palma), BBM (Biblioteca Bartolomé March), BLA (Biblioteca Lluis Alemany), AA
(Audiencia), AH (Arxiu Històric), ECR (Escribanía de Cartas Reales), EU (Extraordinaris de la
Universitat), Prot. Not. (Protocolos Notariales), SEMAP (Sociedad Económica Mallorquina
de Amigos del País), IEB (Institut d’Estudis Baleàrics) y BSAL (Bolleti de la Societat Arqueològica
Lul·liana).
3 La bibliografía sobre la importancia del pan en la alimentación es inmensa. Para una
revisión historiográfca sobre el tema remitimos a GARCÍA-BAQUERO LÓPEZ, 2006:
21-45 y PÉREZ SAMPER, 2009: 105-169.
4 MATEOS ROYO, 2011: 216-221.
5 PÉREZ SAMPER, 2002: 37.
6 En muchas ocasiones los mismos que ordenaban la importación del cereal eran los
mismos que se benefciaban de la decisión. BIBILONI AMENGUAL: 1995: 35-46.
7 ROMÁN CERVANTES, 1990: 17-18.
LOS ESPACIOS DEL PAN EN LA CIUDAD MODERNA: EL CASO DE PALMA DE MALLORCA
257 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
caso de Madrid
8
. La venta del cereal se realizaba por el productor, el
benefciado de una renta, un mercader que lo hubiera adquirido en el
exterior, o por la administración en el pósito o en una plaza pública.
La harina se podía comprar al molinero o en una plaza o en un edifcio
público con la mediación de la administración. El amasado se hacía tanto
en las casas de los particulares como en los hornos, tahonas o panaderías,
lo mismo que ocurría con la cocción, aunque en este caso pocas eran las
casas de las ciudades con un horno. La venta de pan solía estar limitada a las
panaderías, públicas o particulares, y a las plazas de venta.
2. EL CASO DE CIUTAT DE MALLORCA
Palma
9
, así como la isla de Mallorca y el resto del Mediterráneo, padeció
en la Edad Moderna una escasez periódica de cereal. Por ello, ya desde
la Edad Media, se pusieron medidas para garantizar las necesidades de
abastecimiento alimenticio de la población. La ciudad contaba con unos
25.000 habitantes en 1585, cerca de 34.000 en 1640, que se redujeron
hasta 25.988 en 1667 hasta llegar a los 39.000 en 1700
10
. Para cubrir las
necesidades de trigo, y otros productos, las autoridades reales y regnícolas
poseían una serie de prerrogativas para intervenir y controlar el mercado del
cereal y del pan
11
. Las funciones de los Jurados incluían: medir el volumen
de las cosechas, tanto esperadas como efectivas, dirigir la llegada de cereal
de las villas a la capital, la gestión de las compras de cereal fuera del Reino,
evitaban la salida de alimentos
12
, el uso del Privilegi de Vitualles que permitía
la confscación del contenido de barcos cargados con cereal, la tasación
de precios del cereal y del pan, mantener la compra-venta de cereal interior
sin impuestos y pedir al Rey su remisión en los cereales importados
13
y, en
menor medida, de la labor de control del mercado. Esta función era propia
del Mostassaf (Almotacén), cargo que fue perdiendo prerrogativas a lo largo
8 AGIR, 2012: 312.
9 El topónimo Palma, de origen romano, estuvo en desuso desde la conquista musulmana
hasta su recuperación en el siglo XVIII. Durante la dominación musulmana se denominó
Madina Mayurqa y desde la Conquista de 1229 hasta el XVIII recibió el nombre de Ciutat o
Ciutat de Mallorca.
10 CASANOVA TODOLÍ, 2004: 19-20.
11 PLANAS ROSSELLÓ, 2005: 97-102.
12 Algunos productos se podían extraer del reino mediante el pago de impuestos y licencias
de saca.
13 Consejos, Libro 2553, AHN: 117v. Previa petición al Consejo de Aragón o al Rey. Por
ejemplo ante la situación crítica de 1680 se liberó del cobro de la leuda sobre cereal llegado
al muelle.
MIGUEL GABRIEL GARÍ PALLICER
258 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
de los siglos XVI y XVII
14
, a pesar de ello, siguió siendo el encargado de
controlar la labor de los molineros, cribadores, pesadores y horneros.
En principio, pues, las competencias en esta materia la tenían los Jurados,
aunque ya a fnales del siglo XV, la gestión del cereal adquirido por la
Universitat pasó a los denominados Administradores de cereal, un cuerpo
formado por dos a seis miembros del Gran i General Consell, aunque no fue
hasta la pragmática de 1600 en que se otorgó a éstos la plena administración
del cereal importado, teniendo que responder únicamente ante el Virrey
y la Real Audiencia
15
. Los Administradores se elegían en los periodos en
que había necesidad de gestionar cereal de fuera del Reino
16
, ejerciendo ese
cargo durante un año al fnal del cual debían presentar un libro de cuentas
y gestiones al clavario de la Universitat. Entre otros gastos se apuntan los
relativos al mantenimiento de los almacenes de cereal, su pesado y cribado, y
del transporte entre el puerto de Porto Pi, el muelle, los almacenes de cereal
y la plaza de la Quartera. A su vez, los molinos y hornos, a pesar de que su
funcionamiento estaba vigilado por el Mostassaf y sus agentes, eran propiedad
directa de magnates o particulares y de dominio útil de menestrales. Su
producción se ponía a la venta en los mismos establecimientos o en la Plaza
de la Farina y en la Plaça del Pa respectivamente.
2.1 Los almacenes públicos de grano: los Sitjars, el Almudí, la
Lonja y la Quartera
En la ciudad había tres almacenes de grano pertenecientes a la
administración local, aunque ninguna institución parecía poseer su control.
El 27 de abril de 1663 al ser preguntados los Jurados sobre dónde se ha de
colocar el cereal comprado, contestan que a ellos, por las Reales Pragmáticas
de 1600 y 1614, les corresponde únicamente entregar el cereal a los
Administradores y no el gestionarlo y quieren que sean éstos los que se
encarguen del lugar en que se almacenará
17
. Apuntan que los sitios en que
se acostumbraba a colocar el cereal eran: el Sitjar, la casa del Almudí y la
Lonja de los Mercaderes.
14 SERRA BARCELÓ, 1996: 338.
15 S-1(10)/13, BLA: Capítulo III. “Pragmática en la que se ordena y declara lo que los de
la Ciudad de Mallorca y Parte Forana de aquél Reyno han de guardar en la administración y
distribución del dinero de la Consignación y sobre otras concernientes al regimiento y buen
gobierno de aquél Reyno”, 10 de octubre de 1600.
16 LN-2021/49, AMP: 1r-3r. Entre 1664 y 1700 se eligieron Administradores de cereal en
ocho ocasiones.
17 EU-76, ARM: 115 r.
LOS ESPACIOS DEL PAN EN LA CIUDAD MODERNA: EL CASO DE PALMA DE MALLORCA
259 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
El primero de los mencionados, el Sitjar
18
, era un conjunto de silos en
el que se almacenaba cereal. En la Edad Media estaba situado en la parte
noroeste de la ciudad, aproximadamente entre el Baluarte del Sitjar y la
Iglesia de la Sang. Se localizaba sobre una elevación que recibe, todavía hoy,
el nombre del Puig del Sitjar. A pesar de la conservación del topónimo en
ese lugar, cabe la posibilidad de que el Sitjar referido en la declaración de los
Jurados fuera un silero que se encontraba fuera de las murallas de la ciudad.
En concreto, en el arrabal de Santa Catalina junto al Oratorio de Nostra
Senyora dels Orfes y Sant Matgí. En este silero, hoy desaparecido, se guardaba
el cereal que era descargado en el puerto de Porto Pi
19
, situado cerca de la
Puerta de Santa Catalina, que era el lugar por el que entraban en la urbe las
mercancías llegadas a ese puerto. No se conocen los orígenes de este silo.
No se menciona en ningún texto medieval ni aparece en ningún plano de la
ciudad hasta 1740
20
, aunque en el plano delineado por el presbítero Garau en
1644 aparece un edifcio, que ha sido identifcado con un convento, que por
tipología y ubicación podría tratarse de esta silería
21
. El edifcio se levantó
sobre el espacio que había albergado el Hospital de San Lázaro, dedicado
a la atención de leprosos hasta 1580 en que fue trasladado
22
. A fnales del
siglo XVI
23
se había erigido allí un conjunto de silos. Los terrenos de este
silero fueron ampliados por la Universitat en marzo de 1600 mediante la
compra de un cuartó
24
de tierra tasado en 50 libras, llamado el Camp de na
Salaguera, propiedad del cordelero Joan Ballester
25
. Sobre su aspecto exterior
e interior, contamos con un documento de subasta de la obra para cubrir el
espacio realizado el 8 de mayo de 1663
26
. En el proyecto propuesto por los
Jurados, que como representantes de la Universitat eran los que suscribían
los contratos
27
, se describe cómo se requiere que sea el edifcio del Sitjar:
un complejo con veintisiete columnas de altura de 44 palmos (8,602m)
28

divididas en tres flas, entre cada columna iba un muro de madera de pino
18 BARCELÓ CRESPÍ y ROSSELLÓ BORDOY, 2006: 344.
19 EU-82, ARM, 298r. Se relata la visura que hicieron los mayordomos de los gremios de
horneros, medidores y cribadores sobre cereal de origen sardo depositado en esa silería el
29 de diciembre de 1682.
20 TOUS MELIÁ, 2002: 114-115.
21 TOUS MELIÁ, 2002: 247.
22 BARCELÓ CRESPÍ y ROSSELLÓ BORDOY, 2006: 136. Aunque también se da la
fecha de 1562 en ZAFORTEZA MUSOLES, IV, 1989: 20.
23 Coincidiendo con el reinado de Felipe II se construyeron gran número de pósitos y
alhóndigas en Castilla. LOZANO BARTOLOZZI, 2011: 262-265.
24 Equivalente a 1.775, 75 m
2
.
25 EU-55, ARM: 29v y 33r.
26 EU-76, ARM: 119r-119v.
27 PLANAS ROSSELLÓ, 2005: 107.
28 Un palmo equivale a 0,1955 m.
MIGUEL GABRIEL GARÍ PALLICER
260 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
o chopo, quedando distintos espacios sirviendo cada uno como granero,
con un portal de 10 palmos (1,955m) de altura y la mitad de ancho, con un
tejado de doble vertiente cubierto de tejas, para evitar fltraciones de agua,
sostenido por vigas de madera. El edifcio debía tener doce ventanas con sus
correspondientes rejas de hierro y cierres de madera, mirando en dirección
sur a los molinos del Jonquet, y al oeste, en dirección al mar, al Lazareto.
El maestro cantero que obtuviera el contrato debía aportar, a sus propias
costas, todos los materiales de construcción tanto maderas y piedra como el
herraje, la cal y el yeso. El proyecto se otorgó al picapedrero Bernat Calafat
por 1.997 libras el 20 de mayo de 1663. Una vez acabada la obra en el mes
de diciembre del mismo año, los mayordomos de los gremios de carpinteros
y picapedreros realizaron un peritaje por orden de las autoridades. Dieron
por buena la obra a pesar de que la altura de las columnas no era la adecuada,
habiéndose dejado de hacer tres de ellas y que la madera usada era de baja
calidad
29
.
El segundo almacén era el Almudí situado en el Carrer de la Mar, en
las cercanías del muelle, donde se descargaba gran parte del cereal que
llegaba a la isla. Este lugar de almacenamiento existía ya en la Edad Media
30
.
El Almudí, se encontraba junto al arco de origen islámico, todavía existente. El
edifcio compartía su topónimo con el lugar en el que se almacenaba la sal
31
y se
cobraba el impuesto de la gabela de la sal. Los arrieros que transportaban el cereal
realizaban la mayor parte de sus viajes desde el muelle o Portopí, al Sitjar y la
Lonja, siendo el Almudí el menos visitado. Esto quizás se relacione con la
presencia de un horno de la Universitat en la misma calle, dedicado a hacer
bizcocho para los barcos que se avituallaban en el puerto. Es posible, por
tanto, que en el Almudí se guardara el bescuit para proveer a las naves
32
.
En la Edad Moderna se almacenó grano en el edifcio gótico de la Lonja
de los Mercaderes, situado también en el entorno del muelle. Al edifcio,
proyectado en 1426, se le unió en 1443 un porche en el que guardar trigo
33

pero en 1503, ya era usado el propio edifcio como un almacén de cereal de
la ciudad
34
. Su posición privilegiada, junto al muelle de la ciudad, así como
su extensión, convirtieron el edifcio en un almacén al que iba a parar gran
29 EU-76, ARM: 152r.
30 Se documenta ya en 1390 en un pregón que anunciaba la condena a cualquiera que
robara cereal en esa plaza. BARCELÓ CRESPÍ, 2012: 45.
31 EU-68, ARM: 113v. El 12 de diciembre de 1639 este espacio recibe el nombre de la
Gabella dels forns de l’Almudí en el cual únicamente se inventarían objetos relacionados con
el pesaje de la sal.
32 Suplicacions 58, ARM: 130v.
33 BARCELÓ CRESPÍ, 2012: 69.
34 CANTARELLAS CAMPS, 2003: 100.
LOS ESPACIOS DEL PAN EN LA CIUDAD MODERNA: EL CASO DE PALMA DE MALLORCA
261 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
parte del cereal llegado a la ciudad, bien del exterior, bien de los municipios
de la isla dado lo extendido que estaba el comercio de cabotaje.
La documentación sobre el funcionamiento diario de un silero de
estas características se limita a las series incompletas de cuentas de los
Administradores de cereal. En éstos se registraban los pagos del pesaje, el
despajado, el mezclado de cereal, el peritaje del estado del grano almacenado,
el cribado y recribado. También se consignan el mantenimiento de los silos
35
y
de los edifcios
36
, el traslado y acondicionamiento del cereal desde el puerto
37

o desde el edifcio de almacenaje hasta la plaza de venta o a otro silo. Estos
gastos de mantenimiento y transporte superaron las 300 libras entre agosto
y diciembre de 1630 y las 2.800 libras entre enero y septiembre de 1631
38
.
Existía también otro almacén público situado en la Plaza de la Quartera,
que era el lugar en que se vendía el cereal a la población.
En gran número de inventarios de bienes, encontramos espacios
domésticos para almacenar el cereal, tanto el adquirido para el consumo
familiar como el procedente de rentas y censos en especie
39
, por ejemplo,
en la primera mitad del siglo XV, consta un silo bajo las casas de un platero
junto al Almudí
40
. Instituciones laicas y religiosas también contaban con
alhóndigas. Por ejemplo el Hospital General, que recibía cereales por parte
de la Universitat y de los municipios foráneos
41
, tenía una era, espacio en el
que se separaba el grano de la paja.
Vemos que el sistema funcionaba en Palma de forma distinta a muchas
poblaciones de la Península debido a la falta de un pósito
42
, al igual que
ocurría en Galicia, Asturias o Euskadi. A fnales del siglo XVII
43
el Virrey
intentó introducir esta institución en el Reino “practicando lo estilado en las
35 AH-1410, ARM: 15r. Por ejemplo en 1631 se pagan 16s por enyesar el interior del silo.
36 AH-1390, ARM: 4v. Por ejemplo el 24 de octubre de 1630 se paga 1 libra y 7 sueldos a
un herrero por cadenas y llaves para cerrar las puertas de los silos.
37 AH-1390, ARM. De los 220 pagos hechos por los Administradores en 1631, 45 fueron
para el gremio de arrieros por transporte de cereal.
38 AH-1390, ARM. En 1631 se incrementaron las llegadas de cereal al puerto, aumentando
los gastos.
39 BARCELÓ CRESPÍ y ROSSELLÓ BORDOY, 2009: 60-61.
40 BARCELÓ CRESPÍ y ROSSELLÓ BORDOY, 2006: 314-316.
41 AH-1401, ARM: 8r y 9r. En muchas ocasiones tenía que ser el Virrey el que obligara a
los Administradores de cereal a ceder cereal para el Hospital. Por ejemplo en 1617 el Virrey
Coloma tuvo que pedirlo en diversas ocasiones.
42 ANES ÁLVAREZ DE CASTRILLÓN, 1972: 81.
43 Y-2 (261)/27, BLA. El documento no tiene fecha pero hay referencias a los años 1690
y 1691.
MIGUEL GABRIEL GARÍ PALLICER
262 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
ciudades y lugares de Castilla, y en el Reyno de Valencia”. La propuesta consistía
en crear un pósito con capacidad de 12.000 cuarteras, junto con pósitos
menores en los municipios foráneos, que debería ser gestionado por cinco
consellers del Gran i General Consell. Los objetivos eran: tener trigo para
prevenir malas cosechas, fnanciar la compra de trigo de fuera del reino,
conseguir que con las buenas cosechas los particulares hallasen quien les
comprara trigo a un precio razonable y, con las buenas cosechas, el trigo del
pósito se podría guardar para otros años o vender en el exterior y obtener
dinero para otros gastos. Para ello se necesitaría una inversión inicial de
3.000 libras a fnanciar al 5% de interés. El Gran i General Consell se opuso
44
.
Las principales objeciones al pósito eran: la pérdida de la Universitat del
control de los precios, la difcultad para adquirir la cantidad de cereal en la
isla a buen precio y en fechas determinadas, que no había benefcio en que
fuera la Universidad, y no los particulares, la que tuviera el cereal, que no
era relevante su funcionamiento en Castilla, Valencia, Aragón y Menorca
45
,
que no sabían con qué medios se podría hacer y que en el proyecto
presentado no se incluían gastos como el mantenimiento y construcción
de silos o las labores de conservación del cereal entre otros. Finalmente
no se llegó a ningún acuerdo manteniéndose las pautas de las Pragmáticas
de 1600 y 1614.
2.2 La Plaza de la Quartera
El cereal, tanto el de la administración como el que los particulares
ponían a la venta, debía venderse en la plaza de la Quartera, documentada ya
en el siglo XIII, situada en la parroquia de Santa Eulalia. Muchas ordenanzas
del Almotacén, tanto en la recopilación de 1499 como en la última de 1678,
trataban de evitar la reventa fuera de este espacio
46
, con la excepción de
las ventas de cereal que se pudieran hacer en el Almudí y en el muelle. Se
llevaron a cabo remodelaciones
47
: la construcción de soportales, la presencia
de una construcción en la que tenían lugar las compras de cereal de la
administración y la ampliación entre 1470 y 1499 a costa del espacio que
ocupaba la venta de carbón. Había dos tipos de almacenes, uno en el que se
alojaba el cereal de la administración
48
y otro con el de los particulares
49
. Los
Administradores de cereal pagaban las remodelaciones y los gastos menores
44 Y-2 (261)/28, BLA. Son las contrarréplicas virreinales a las objeciones de la Universitat.
45 Los dos últimos lugares no aparecían citados en el documento del Virrey.
46 PONS PASTOR, 1949: 14 y 78-VII-14, BM: 69r.
47 BARCELÓ CRESPÍ y ROSSELLÓ BORDOY, 2006: 288-289.
48 AH-6608, Pieza 12, nº37, ARM: Reservándose un espacio para el cereal que se vendía
a los horneros.
49 Suplicacions-58, ARM: 250r.
LOS ESPACIOS DEL PAN EN LA CIUDAD MODERNA: EL CASO DE PALMA DE MALLORCA
263 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
como las reparaciones de puertas, cajas para guardar el dinero y otros
50
. En
la plaza había también locales privados, por ejemplo, el Cabildo catedralicio
poseía uno en 1575 por el que pagaba un censo de 3 libras
51
. Los precios
de venta los marcaba el cereal de la administración, aunque se permitía a
los particulares vender por menos de lo tasado. Si estos lo subían, podían
ser sancionados, como preveían las pragmáticas, pero en muchas ocasiones
el Virrey debía hacer pregonar
52
contra esta práctica y prohibir también el
acaparamiento. Ante las posibles acusaciones algunos vendedores decidían
levantar acta ante notario y en voz alta en la plaza sobre el precio al que
vendían el cereal
53
. Los Jurados tenían pesadores y cribadores propios en la
plaza. Los ofcios eran dados y sufragados por los Jurados y en su práctica
totalidad eran horneros o bien trabajadores del sector textil. Esta labor
estaba mal pagada y a lo largo del año la podían ejercer un gran número
de personas debido a las continuas renuncias. En 1620 había un total de
dieciséis pesadores, lo cuales guardaban las medidas en un almacén de la
plaza
54
. En cuanto a los cribadores, las ordenanzas del gremio fjaban en
veinte el máximo de personas que podían ejercer el ofcio en la Quartera
55
.
En algunos momentos en que no había cereal en la ciudad, el Virrey
ordenó que se cerrara la Plaza a los particulares pero no a los horneros que
siguieron recibiendo el cereal necesario para abastecer a los habitantes de la
ciudad
56
. Los horneros tenían un canal de adquisición de cereal específco
denominado ensacada. El hornero que quería adquirir el grano, debía
presentarse en la botiga de la casa del gremio dónde se tomaba nota de lo que
quería recoger y después acudía al almacén de la plaza dónde le servían hasta
un máximo de 50 cuarteras
57
. En muchas ocasiones se utilizó la ensacada
para regular los precios y amortiguar las pérdidas en la venta del cereal de la
administración
58
.
50 AH-1390. ARM: 25v.
51 RP-3985, ARM: 70v.
52 MSL/377, ADM: 51r. El 10 de octubre de 1584 el Virrey intentó obligar a los particulares
a poner a la venta el cereal y que lo hicieran a un precio determinado.
53 Prot. Not. P-5483, ARM: 96v. El mercader Joan Pomar de Benet anunciaba el 30 de
marzo de 1647 en la Plaza el precio al que vendía el cereal.
54 EU-61, ARM: 301r.
55 MSL/7, ADM: 1v.
56 Suplicacions-58, ARM: 212r.Tal como pasó en abril de 1594 cuando ante la falta de
cereal en el reino, el Virrey ordenó a los municipios que repartieran el cereal y en la ciudad
se dejó esa labor al gremio de horneros, provocando las quejas de los Jurados.
57 78-VII-14, BM: 74r.
58 El mismo proceso se daba, por ejemplo, en el caso aragonés. MATEOS ROYO, 2011:
227.
MIGUEL GABRIEL GARÍ PALLICER
264 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
2.3 Los molinos intramuros y los molinos del Terme. La plaça de la
Farina
Uno de los elementos característicos del paisaje de las economías
preindustriales en gran parte de Europa era la presencia en su territorio
de molinos, ya fueran estos de agua, viento o de tracción animal. El
caso de Palma presenta alguna peculiaridad. Como la mayoría de las
ciudades entre a Edad Media y hasta el XIX e incluso inicios del XX,
la ciudad estaba amurallada por lo que la mayor parte de molinos se
hallaban situados en su hinterland. Este era caso de Palma, en 1784 había
30 molinos entre la ciudad y el término
59
. Rodeando la ciudad surgieron,
desde el siglo XV, dos grandes conjuntos de molinos de viento: el molinar
de llevant y el molinar de ponent, situado junto al Sitjar, que se combinaban
con los molinos de agua situados a lo largo de la Font de la Vila. Durante
los siglos XVI y XVII el número de molinos de viento fue creciendo
paralelamente a la extensión de los cultivos de cereal. Dentro de la ciudad
hubo algunos molinos de agua alimentados a través de canales de origen
musulmán. Había un total de cinco en el catastro de 1576
60
y se situaban
al fnal de pendientes por las cuales corría el agua a través de acueductos.
De los cinco, había dos en la Calle de los Olmos, junto a los huertos de los
conventos de Santa Margarita y del Carmen y otros dos en la cuesta de la
Seu, junto a San Domingo y el jardín de la Almudaina. El restante estaba
junto al Baluarte del Sitjar. Tenemos noticia de un molino harinero junto a
la Plaza del Mercado en 1598 y que sin embargo no aparece en el catastro
61
.
Los molinos de agua se usaban para el abatanado de paños más que para la
moltura
62
. En el mismo catastro hay una mención a la botiga de un molino,
que no fue estimado, que quizás fuera una tahona
63
, infraestructuras que
aparecen en algunos inventarios
64
. Encontramos molinos harineros movidos
por tracción animal en algunos conventos como el de Santa Margarita
65
.
En la Edad Media, había un molino de viento cuya presencia se fosilizó
como topónimo llegando hasta por lo menos el siglo XVIII, aunque hacía
tres siglos que el molino había dejado de funcionar. Los molineros solían
se arrendadores de los molinos o en ocasiones subarrendadores de otros
menestrales, por ejemplo encontramos algunos horneros
66
que poseen un
59 DEYÁ BAUZÁ, 2002: 363.
60 VALERO MARTÍ, 2010: 411.
61 ZAFORTEZA MUSOLES, IV, 1989: 260.
62 DEYÁ BAUZÁ, 2002: 361.
63 RAMIS de AYREFLOR SUREDA, 1914: 163.
64 SASTRE MOLL, 1997: 207.
65 BORDOY BORDOY, 2009: 82.
66 Prot. Not, S-942, ARM: 301r. Por ejemplo en el inventario de bienes del hornero Jaume
LOS ESPACIOS DEL PAN EN LA CIUDAD MODERNA: EL CASO DE PALMA DE MALLORCA
265 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
molino. Su trabajo consistía en moler el cereal
67
y llevar
68
la harina resultante
a la Plaza del Peso de la Harina. Algunos molineros tenían pequeños espacios
alrededor de la plaza
69
. El Almotacén controlaba su actividad, por una parte,
debía asegurarse que los molineros pesaran la carga de cereal que tomaban
en la Quartera y la harina que devolvían al Pes de la Farina, además de su
calidad
70
, evitando de esta manera fraudes y ventas fuera de la plaza
71
, y,
por otra, debía obligar a los mayordomos del ofcio a que molieran el cereal
necesario para los horneros
72
. En la Plaza del Peso de la Harina
73
, se vendía
la harina una vez molida y se cobraba el derecho de molienda. Había una
construcción, una botiga, en la que se realizaba el pesaje
74
. Los Jurados,
tenían también agentes en esta Plaza como era un llevador de cuentas
75
,
además de pesadores y cribadores.
2.4 La casa: el amasado
En las sociedades preindustriales mucha gente en las ciudades compraba,
o tenía acceso mediante rentas al cereal. Por eso, en muchas casas de la ciudad
se encontraban utensilios y todo lo necesario para amasar y llevar el pan al
horno. En los inventarios de casas aparecen listados de estos instrumentos
en distintos espacios: en la despensa, que normalmente se situaba sobre las
escaleras
76
, la cocina, en las casas que tenían, o en el espacio que funcionaba
como tal en las casa más modestas y en espacios específcos denominados
cambres de pastar o pastadors, que, muchas veces, se confundían con la despensa
o la cocina. Éste espacio lo encontramos en casas de distintos estamentos
y ofcios
77
. En el caso de los horneros, el amasado solía tener lugar junto al
horno, si bien en ocasiones tenían un espacio específco.
Adrover en 1601 aparece como arrendador del Camp del Jonquet.
67 AA-51, ARM: 152r. Se obliga a los molineros a moler en un plazo máximo de seis días.
68 MSL/319, ADM: 6v. El Almotacén hubo de prohibir a los molineros entrar a la plaza
con los burros que usaban para el transporte en 1663.
69 Prot. Not. T-776, ARM: 104v y 131r. El molinero Hieroni Alomar adquirió una botiga
y algorfa en la Plaza.
70 78-VII-14, BM: 88r.
71 La fama de los molineros como especuladores estaba muy extendida. COLLANTES
DE TERÁN SÁNCHEZ, 1977: 395.
72 MSL/319, ADM: 50v.
73 En algunas ciudades de la península había plazas análogas, aunque la harina se vendía
también en los pósitos. LOZANO BARTOLOZZI, 2011: 262-263.
74 TOUS MELIÀ, 2002: 277.
75 EU-68, ARM: 8r.
76 SASTRE MOLL, 1997: 92.
77 BARCELÓ CRESPÍ y ROSSELLÓ BORDOY, 2009: 74-75.
MIGUEL GABRIEL GARÍ PALLICER
266 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
2.5 Hornos y tahonas: realidad material, localización, formas de
posesión y traspaso
Los hornos son los elementos relacionados con el pan que menor
atención han recibido por parte de la historiografía, local e internacional,
mucho más interesados en los pósitos y molinos.
Como en todo el Mediterráneo, nos encontramos con tres tipos de
hornos: domésticos, especializados y públicos
78
. En el caso de Palma, estos
tienen algunas características diferenciales
79
. En primer lugar, el número de
hornos domésticos o menores, abundantes en la Edad Media, perdieron
importancia desde que en 1476 el colegio de horneros y panaderos
comenzó a realizar acciones para lograr el monopolio de la cocción de pan,
obteniéndolo defnitivamente mediante Real Privilegio de Fernando II de
Aragón en 1487, renovado por Carlos V, en 1516 y por Felipe II, en 1595
80
.
Este monopolio iba acompañado por la orden expresa de derribo de los
hornos menores, regentados por particulares de otros ofcios. No se llegó a
hacer cumplir esta orden por el Procurador Real y en fecha posterior a 1487
se construyeron nuevos hornos, algunos de los cuales fueron reformados
y legalizados en 1564. En esta fecha el gremio obligó a dos horneros a
reformar sendos hornos menores. El segundo tipo de horno es el regentado
por un hornero o panadero que cocía tanto para poner a la venta el pan en la
plaza (feca) como el que llevaban los particulares al horno (poya). Del tercer
tipo de horno, el público, sólo consta un ejemplo. Se trata del horno que
la Universitat erigió en 1596 en el Carrer de la Mar, y que se relaciona, cómo
se ha expuesto antes, con el almacén de grano del Almudí y la cocción de
bizcocho para avituallar a las naves que recalaban en el muelle. El horno
se construyó pese a la oposición del ofcio de horneros y las sentencias
contrarias dictadas en 1595 por el Virrey y Felipe II. Este horno fue erigido
según la Universitat, para
81
: “comoditat comuna, per evitar, segons publica veu i fama,
los fraus cometen els forners”. Este horno estuvo regentado en un principio por
personas ajenas al gremio como pelaires y sastres.
Sobre el aspecto de los hornos contamos con la descripción del
Archiduque Luís Salvador, que en 1882 caracterizaba las tahonas de forma
genérica como
82
: “parecidas a las árabes, con sus hornos y paredes revestidas
de azulejos”. La mayor parte de hornos tenían un horno moruno, con una
78 CÓRDOBA DE LA LLAVE, 1988: 858.
79 GARÍ PALLICER, 2012: 94.
80 Reial Cancelleria, Reg. 4373, ACA: 35v-61r.
81 Suplicacions-58, ARM: 222v.
82 HABSBURGO-LORENA, 1981 (1882): 257.
LOS ESPACIOS DEL PAN EN LA CIUDAD MODERNA: EL CASO DE PALMA DE MALLORCA
267 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
bóveda de media naranja
83
, con un fuego central en que la leña ardía desde el
centro, sobre un suelo de losas o ladrillos que debajo tiene sal para mantener
caliente la base
84
. En el pleito entre el gremio de horneros y los poseedores
de hornos menores, se apunta en la sentencia que los únicos hornos
permitidos serían aquellos que pudieran llegar a soportar en una misma
tanda la cocción de más de dos quarteres de cereal
85
y cuyas instalaciones
estuvieran enlosadas y dispusieran de sal
86
. El elemento principal era la
boca del horno y la bóveda con la chimenea o respiradero
87
, aunque no
aparecen en los inventarios que solamente enumeran los muebles y útiles
contenidos en ese espacio. La cantidad de objetos en la cámara del horno
varía entre los que tienen un conjunto de más de cuarenta piezas a los que
apenas tienen cinco. La habitación del horno medieval y moderno, era un
espacio especializado, aunque en los inventarios encontramos objetos que
no parecen corresponderse con la actividad desarrollada o aparecen en otros
espacios de las casas de los horneros
88
. Los objetos que encontramos son los
propios de las labores del cernido, enhornado, amasado, pesaje, reposado y
transporte
89
. Así, los objetos básicos que aparecen en los hornos, dejando a
un lado los usados para amasar, eran
90
: un tablero frente al horno para dejar el
pan, palas de enhornar de distintos tamaños
91
con sus soportes, una horca de
hierro para mover la leña dentro del horno, una paleta para limpiar el horno
y cestas de esparto. Mantener el funcionamiento de un horno resultaba
costoso. Se debían realizar reparaciones periódicas y la materia prima era
difícil de obtener
92
. La sal era un producto caro, aunque se podía obtener
con relativa facilidad de las salinas del sur de la isla y de Ibiza, el cereal, que
a pesar de estar tasado, podía sufrir grandes alzas y lo mismo se daba con la
leña. En 1640 el gremio de horneros se queja a los Jurados de varios puntos
que comprometen su trabajo. En la enumeración se encuentran lo poco
83 Es el caso por ejemplo del Forn de la Pelleteria, que cerró sus puertas en 2012.
84 ESCALERA y VILLEGAS, 1983: 217-218.
85 Equivalentes a 142.06 litros o a 106.4 kilogramos de cereal. CASANOVA TODOLÍ y
LÓPEZ BONET, 1986: 92.
86 AH-6681, ARM: 2r. Tras pasar el examen para adquirir la maestría, entre las cláusulas
que se juraban se encontraba la de tener “un forn de fequa a hon haia sal i loses, lo qual sia de
tenor de un sach”.
87 CÓRDOBA de la LLAVE, 1988: 859-860.
88 Prot. Not. S-1216, ARM: 30r-30v.
89 Son los mismos objetos usados en la Edad Media. SASTRE MOLL, 1997.
90 Prot. Not. R-338, ARM: 324r. A partir del inventario del citado Joan Vilanova del 16 de
diciembre de 1588.
91 Usados según la cantidad de pan que se quisiera mover. ESCALERA y VILLEGAS,
1983: 266.
92 Prot. Not. P-1006, ARM: 1v. En el arriendo de un horno se especifca que el inquilino
deberá sufragar las reparaciones necesarias.
MIGUEL GABRIEL GARÍ PALLICER
268 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
que podían cobrar por cada hornada o la falta de nuevos aprendices ante
las pocas perspectivas que ofrecía el ofcio, siendo el aumento del valor
de la leña el más confictivo, ya que no era posible obtenerla cerca de la
ciudad y se tenía que traer por mar y para comprarla debían competir con
alfareros, jaboneros, vidrieros y tintoreros, sin tener capacidad para subir
los precios del trabajo que realizaban
93
.
A pesar de ello, un horno podía dar benefcios a aquellos que poseían
uno. Por ejemplo, en el siglo XVII muchos de ellos llegaron a ocupar
cargos en la administración regnícola, tanto como consellers en el Gran i
General Consell, como el puesto de jurado menestral. En concreto diecisiete
horneros accedieron al puesto entre 1600 y 1660
94
. Así también, hijos
de horneros alcanzaron el estamento mercader y notarial en ese mismo
periodo. Otra muestra de la posición es la presencia de esclavos trabajando
para los horneros. Por ejemplo en las ordenanzas del Almotacén de 1449
95

se prevén sanciones específcas para los esclavos de horneros que cometan
algún fraude en su trabajo. En 1606 los Jurados acusaron a los horneros
de que
96
: “tots los qui tenen forns estan riquíssims i se serven d’esclaus”. En 1681
los aprendices del gremio se quejaban a la Universitat sobre la presencia del
exceso de esclavos ejerciendo ese trabajo
97
.
La única fuente de información sobre el número de hornos de la ciudad
durante la Edad Media es la versión latino-arábiga del libro del Repartiment
en que se contabilizan 49 hornos en la ciudad tras su conquista en 1229
98
.
A pesar de que en ese total parezcan faltar algunos. En la edad Moderna el
número de hornos nos es conocido gracias a los documentos denominados
Estims (similar al catastro), en que se valoraban las propiedades inmobiliarias.
Entre los siglos XVI y XVII se elaboraron dos de estos documentos, uno en
1576
99
y otro en 1685
100
. Se ha de añadir otra fuente, la talla, documento
en que aparece el reparto de un impuesto directo entre los habitantes de la
isla, de 1600 en que también aparecen, en algunos casos, los bienes inmuebles
de los contribuyentes. Como complemento contamos también con las tallas
93 EU-68, ARM: 190r-190v.
94 CAMPANER FUERTES, 2007 (1887): 450-455.
95 PONS PASTOR, 1949: 124.
96 AA-543/5, ARM: 5r.
97 FAJARNÉS TUR, 1897-1898: 171.
98 Tomamos como base este número a pesar de que la autora detecta cambios entre esta
versión del códice y la catalana. BERNAT ROCA, 2006: 8.
99 Transcrito en RAMIS DE AYREFLOR SUREDA, 1914: 113-188.
100 Diputació-1253, ARM.
LOS ESPACIOS DEL PAN EN LA CIUDAD MODERNA: EL CASO DE PALMA DE MALLORCA
269 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
de 1478
101
, 1512
102
, 1532
103
, 1580
104
y 1636
105
, aunque esta fuente es mucho
más limitada para informarnos sobre el número y ubicación de los hornos
si no se combina con otro tipo de documentación como son contratos de
arrendamiento o cabreos, ya que solamente aparece la cantidad con la que el
sujeto ha de contribuir y en algunos casos la cantidad que fnalmente paga.
1478 1512 1532 1576 1580 1600
1
1636 1685
Hornos 56 56 52
Horneros
2
27 50 46
3
52 85 109 100 43
Viudas
4
1 3 8 7 1 5 4
Otros
5
3 2 4 7
Tabla 1: número de hornos y horneros entre 1478 y 1685 (elaboración propia a
partir de los documentos citados en las notas 94 a 99)
El número de horneros presenta un alza entre fnales del siglo XV e
inicios del siglo XVII, interrumpida únicamente por las consecuencias de
las Germanías como queda refejado en el año 1532. La diferencia entre los
datos de 1576 y 1580 se debe a la fuente documental. En el caso de los estims
se indican únicamente los horneros que poseen algún inmueble, mientras
que en las tallas, aparecen todos los sujetos fscales, incluyendo aquellos que
no tienen vivienda propia
106
. La mayoría de los horneros restantes habitan
en hornos, sin especifcar si se trata de aprendices o de arrendadores. Nos
centraremos en comentar los datos de los estims de 1576 y 1685 al ser los
que más datos aportan sobre los hornos. Estos documentos consignan las
propiedades mediante la división de la ciudad en seis parroquias que a su vez
se dividen en manzanas en las que sitúan a los individuos y las propiedades
que poseen
107
.
101 Transcrito en BARCELÓ CRESPÍ, 1980.
102 Transcrito en BARCELÓ CRESPÍ, 2002.
103 AH, 2101, ARM.
104 AH, 3017, ARM.
105 AH, 1842, ARM.
106 Se les denomina barranis en el documento. La palabra tiene doble acepción de inquilino
y de ajeno.
107 Por lo que un mismo individuo puede aparecer en distintas parroquias y manzanas.
MIGUEL GABRIEL GARÍ PALLICER
270 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Parroquia 1576
6
1685
Almudaina 1/7 1
Santa Eulàlia 20/85 21
Sant Nicolau 8/25 8
Sant Miquel 8/30 7
Sant Jaume 10/36 8
Santa Creu 9/31 7
Total 56 52
Tabla 2: distribución de hornos por parroquias (elaboración propia a partir de los estims
de 1576 y 1685)
El valor de un horno varía según el tipo de propiedad en el que se incluye.
Así en 1576 la tipología que incluye un horno más representada es la de casa
i forn con 52 casos. El resto se dividen entre tres casas con horno y algorfa,
palabra que puede designar tanto un entresuelo como un desván, y una casa
con horno, algorfa y botiga, que puede designar tanto una tienda como un
taller. El valor de los hornos oscila entre las 125 y las 600 libras, en ambos
casos se refere a horno y casa. La media del valor de las propiedades con
hornos es de 359 libras. Se sitúa por tanto en el valor medio de los 3.510
bienes inmuebles de la ciudad en 1576, que se cifra entre las 200 y las 499
libras
108
. De los 56 hornos, tres pertenecen a personas de un ofcio distinto
al de hornero, un droguero, un tundidor y un tejedor de lana, el cual posee
uno de los dos hornos estimados en 600 libras, y ocho a viudas de horneros.
Esto cambia sustancialmente en el catastro de 1685
109
. Para empezar se
pierden cuatro hornos sin que conozcamos el motivo de ello, salvo el caso
del horno situado detrás del Hospital General que en 1685 aparece como
horno derruido
110
. En 1802 se reducirían a 47
111
.
La tipología presentada es más variada que en la centuria anterior. A
las casas con horno, que suman un total de 29 divididos en cases i forn y
simplemente forn, se unen otros bienes, con más espacios que en 1576. Así,
hay diversas combinaciones de hornos con otros inmuebles: casas, botigas,
algorfas y mesas de venta. Una explicación parcial es, por una parte, el
108 VALERO MARTÍ, 2010: 404.
109 No existe por el momento ningún trabajo específco sobre esta fuente.
110 Conocemos además el caso del incendio de un horno en 1610 y de la explosión
provocada de otro en 1663 pero en 1685 en el espacio que ocupaban seguían ubicados
sendos hornos. AGC-51, ARM: 107 y BERNAT y SERRA, 2006: 132.
111 SEMAP-57/4, ARM: 1r.
LOS ESPACIOS DEL PAN EN LA CIUDAD MODERNA: EL CASO DE PALMA DE MALLORCA
271 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
aumento del espacio vertical ocupado detectado en el estim de 1685
112
y por
otra el aumento de la capacidad económica de los poseedores de los hornos,
especialmente los horneros pero también de aquellos que no ejercían este
ofcio. De los 52 hornos que aparecen en el catastro el más valorado lo era en
1.900 libras y cuenta con casa y algorfa y se situaba en la actual calle del Forn
de la Creu, el mismo horno en 1576 estaba tasado en 450 y no tenía algorfa.
El de menor valor era de 320 libras, situado en la parroquia de Sant Miquel,
junto a la Iglesia de Sant Antoni de Viana y propiedad de Mosén Taverner.
En 1576 su tasación era de 375 libras. La media de la valoración catastral
de los hornos arroja una cifra de 1.330 libras. Otra diferencia apreciable se
presenta en quién fgura como poseedor del horno. En 1576, prescindiendo
de los casos en que la poseedora era una viuda de un hornero, aparecían
únicamente tres personas que no pertenecían al gremio de horneros, siendo
dos menestrales y uno droguero, ofcio situado a caballo entre las artes
manuales y las profesiones liberales. En 1685 encontramos entre los ocho
propietarios ajenos al ofcio, únicamente un menestral, concretamente un
carnicero, mientras el resto de propietarios son dos mercaderes, si bien uno
de ellos es el nieto de un hornero, una persona con el tratamiento de Mossèn,
no necesariamente un eclesiástico, dos notarios y Elisabeth Pomar, viuda de
un negociante xueta (converso), a quien se le habrían expropiado los bienes
en los procesos contra este colectivo entre 1677 y 1688. Otra novedad con
respecto al catastro del siglo anterior es la aparición de horneros con más
de un horno.
Como todos los bienes inmuebles en el Antiguo Régimen, la propiedad
se dividía entre el dominio directo y el dominio útil. A este segundo aspecto
ya nos hemos referido en los puntos anteriores, ahora abordaremos cómo
se dividía el dominio directo.
Tras la Conquista de 1229 se repartieron entre los conquistadores los 49
hornos existentes en Madina Mayurqa. El reparto, según los datos conocidos,
fue el siguiente: 25 hornos para el Rey y seis para cada uno de los otros
porcioneros
113
.
En el siglo XVI el panorama era más complejo, dado que mediante la
compra-venta y cesión del dominio directo durante los siglos XIV y XV
entraron en juego nuevos propietarios que disponían del alodio directo.
Hemos intentado reconstruir mediante el uso de documentos de cabreo,
tanto del patrimonio real como de magnates, escribanía real y contratos de
112 PASCUAL BENNÁSSER, 2012: 85.
113 A partir de BERNAT ROCA, 2006. Los benefciarios fueron: Nuño Sánchez, el Obispo
de Barcelona, el Conde de Ampurias y Guillem de Montcada.
MIGUEL GABRIEL GARÍ PALLICER
272 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
arrendamiento y compra-venta de hornos quién tenía el alodio directo
114
. El
Rey era el que más alodios sobre hornos poseía, ya desde la conquista
115
, a
los que se añadieron los pertenecientes a las partidas de Nuño Sánchez
y a Bernat de Santa Eugenia y los erigidos bajo permiso real entre el siglo
XIV e inicios del XVI.
Alodio Cantidad
Patrimonio Real 23
Eclesiásticos
7
15
Cavallers-Ciutadans
8
7
Mercader-Notario 2
Menestral 1
Compartido
9
3
Sin datos 5
Total 56
Tabla 3: dominio directo de los hornos de la ciudad circa 1576 (elaboración propia)
Ver nota 113
Cada uno de estos hornos pagaba una serie de censos. Las únicas
fuentes en que se consignan estos censos son una serie de libros del Real
Patrimonio complementarios al catastro de 1576. De estos cinco libros, el
correspondiente a Santa Eulalia y la Almudaina, no indica los pagos que
pesaban sobre la propiedad. Por tanto sólo poseemos el registro de 35 de
los 56 hornos de la ciudad
116
. Aunque no se indica el concepto por el que
se paga
117
, sino únicamente la cantidad y la persona o institución receptora.
La media de censos contraídos es de algo más de 3 por cada horno. El
número más alto de censos lo tenía con siete el horno de Joan Rosselló en
la Parroquia de Sant Jaume, en la manzana del Forn Cremat
118
. Por el contrario
constan hornos que no pagaban ningún censo, aunque en otros documentos
aparece el pago de un censo al erario real al estar bajo alodio del Rey.
114 En su mayor parte son documentos de las series ECR, RP, AH y Protocolos depositados
en el ARM.
115 A pesar de haberse desprendido de algunos para satisfacer a magnates y repobladores.
116 AH-1033 para Santa Creu, AH-1034, para Sant Jaume, AH-1035 para Sant Miquel y AH-
1036 para Sant Nicolau. Todos depositados en el ARM.
117 Las principales causas del pago de censos eran la venta de una propiedad, el traspaso
del derecho de uso o el préstamo de efectivo. BALLESTER MARTÍNEZ, 2005-2006: 36.
118 Este horno compartía con el Forn Cremat la manzana a la que éste da nombre.
LOS ESPACIOS DEL PAN EN LA CIUDAD MODERNA: EL CASO DE PALMA DE MALLORCA
273 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3

Parroquia Hornos Censos
Santa Creu 9 31
Sant Jaume 10 29
Sant Miquel 8 29
Sant Nicolau 8 31
Total 35 120
Tabla 4: número de censos de hornos por parroquias (elaboración propia a partir de los
documentos de la nota 116)
El número de censos por horno es elevado si lo comparamos con
otros edifcios. Tomamos como ejemplo la manzana del Forn Cremat en la
Parroquia de Sant Jaume, junto a la cuesta y la plaza del Hospital General,
en la que había dos hornos, uno que hacía siete censos y otro con uno. Esta
manzana contaba además con veinte casas, una algorfa con casa y una botiga.
De todos estos inmuebles hacían censos: la algorfa, y nueve de las casas, sin
que ninguno llegara a superar los cuatro censos, la media de censos de esa
manzana es de 1.
Censalista Cantidad
Real Patrimonio 23
Eclesiásticos
10
34
Cavaller-Ciutadà
11
29
Mercader-Notario 11
Menestral 14
Part Forana 2
Hospital General 3
Viudas 3
Total 120
Tabla 5: receptores de censos de hornos (elaboración propia a partir de los documentos
de la nota 113)
Las cantidades de estos censos van de las 16 libras a los 2 sueldos. Destaca
el escaso número de menestrales, grupo que incluye a los propios horneros,
ya que al traspasar un horno solía mediar el pago de un censo al anterior
propietario
MIGUEL GABRIEL GARÍ PALLICER
274 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Dentro de lo expuesto, no hemos incluido los censos en especie. De
este tipo únicamente hay un ejemplo, el caso de la viuda Pi
119
, con un horno
en San Miguel, que ha de dar anualmente dos gallinas a los herederos de
Gaspar Mir. Hay dos casos en los que a un pago en metálico le acompaña
un producto o un servicio. En concreto Mº Felip Valentí, recibe del hornero
Jaume Ferrer junto a 4 libras de censo la cocción gratuita de todo el pan
que necesite
120
. El otro caso es el del hornero Mateu Font que añade dos
almudes de ceniza semanales a las 16 libras, 14 sueldos que paga anualmente
a Don Jaume Sala
121
.
El patrimonio real, cobraba en 1646
122
31 censos sobre hornos, que
se dividen entre los 23 que se han expuesto en el cuadro anterior y los
nueve que cobraba de hornos situados en la parroquia de Santa Eulalia.
La mayor parte de los censales son de 8 sueldos, cantidad fjada durante
el siglo XV para la concesión del permiso de regentar una boca de horno.
A estos se le añaden algunos de un valor algo más elevado llegando a
los 16 sueldos. En los casos que se superan estas cantidades, se debe a la
acumulación de impagos.
Otro aspecto a tratar es el del traspaso y arriendo de los hornos. Contamos
con las actas de compra-venta hechas ante la Escribanía de Cartas Reales.
En estos documentos aparecen los nombres del comprador y del vendedor,
el bien inmueble comprado, con su localización a partir de la parroquia, los
edifcios y vías públicas colindantes, los censales que pesan sobre el horno y
la forma de pago, ya sea mediante un censal, redimible en la mayoría de los
casos, que se imponía sobre el bien inmueble, o mediante el pago de una
cantidad fja. A lo largo del siglo XVI el precio fue aumentando, por ejemplo,
en 1566 el pago se situaba cerca de las 6 libras, en 1599
123
se llegaban a
pagar 24 libras anuales. En 1648 se pagaban 48 libras censales
124
. En algunos
casos el horno era subastado por la autoridad real en la plaza de Cort. Por
ejemplo en 1566 se vendió un horno por 80 libras
125
, en 1579 otro por
290 libras
126
y en 1588 se subastó uno por 190 libras
127
. Las diferencias del
valor entre los hornos se deben a factores generales como la evolución
de los precios sufrida en todos los bienes durante los siglos XVI y XVII y
119 AH-1035, ARM: 120r.
120 AH-1306. ARM: 20r.
121 AH-1035, ARM: 77r.
122 MSL/363, ADM. Es un libro de cabreos menores cobrados por el Real Patrimonio.
123 ECR 521, ARM: 9r.
124 ECR 551, ARM: 177v.
125 ECR 521, ARM: 125v.
126 ECR 525, ARM: 89v. Se subastó al domiciliarse en Ibiza el hornero Joan Mora.
127 ECR 529, ARM: 139r.
LOS ESPACIOS DEL PAN EN LA CIUDAD MODERNA: EL CASO DE PALMA DE MALLORCA
275 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
a causas particulares como la ubicación, la cantidad de censos que pesaban
sobre el horno, la necesidad de vender por parte del propietario, el estado de
conservación del horno o si estaba acompañado de un espacio anexo. Era
común que a la compra del horno le siguiera el establecimiento de un censal
a cambio de una cantidad en metálico para poder hacer frente a la compra.
Las deudas acumuladas provocaban su venta poco tiempo después de la
adquisición.
Los hornos también eran arrendados por periodos determinados de
tiempo, normalmente entre dos horneros, aunque una fgura habitual es
el de la viuda de un hornero que alquila el horno. El tiempo de arriendo
variaba, encontrando casos de duración anual hasta el arriendo por un
periodo de seis años. Normalmente en esta clase de acuerdos se especifca
el inmueble objeto de la operación, que suele incluir el horno, la casa, la
botiga, la algorfa y, en algunos casos huerto, sus lindes, la duración del
arriendo, la cantidad a pagar anualmente, las fechas y modo de pago, el
juramento de atenerse al cumplimiento de lo pactado y en algunos casos
cláusulas específcas en el que el arrendador se obliga a alguna labor o
pago. Dentro de éstas las más usuales son: la promesa de las partes de no
acabar el contrato antes de tiempo o cláusulas que especifcan casos de
fnalización, señalar a quién corresponde el pago de los censos durante
el periodo de alquiler, acuerdos para hacer remodelaciones en el horno,
el pago del acta notarial del contrato, acuerdos por los cuales el inquilino
cocerá todo el pan que necesite el dueño, continuar con los compromisos
de cocción que hubieran adquirido los propietarios
128
, compartir el horno
y/o la leña o entregar la ceniza resultante de la cocción semanal
129
.
2.6 La plaza del Pan
El pan cocido por los horneros tenía dos posibles destinos. Si el pan
era propiedad de un particular que lo había llevado allí, el hornero, si no
cobraba en metálico, se quedaba una porción y el resto era devuelto al
cliente. Por el contrario, si era pan de venta para el público que no tenía
opciones de hacerse con su propio cereal o harina, los horneros, en concreto
sus aprendices, lo llevaban a la plaza del Pan para su venta
130
. Esta plaza se
situaba cerca de la Iglesia parroquial de Santa Eulalia. Las mesas en que
se vendía el pan se podían comprar y arrendar. Ya en el siglo XIII está
documentado el mercadeo de éstos puestos, regentados principalmente por
mujeres. En la Edad Moderna continuaba, aunque la presencia femenina
128 Por ejemplo cocer el pan de órdenes religiosas.
129 Usada para lavar y quitar manchas. SARTI, 2002: 254.
130 Este topónimo es muy común en todas las ciudades peninsulares.
MIGUEL GABRIEL GARÍ PALLICER
276 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
no era importante. A partir de 1611 a la Plaza del Pan se le añaden lugares
de venta de pan en la Plaça Nova
131
, situada frente a la misma iglesia. En
1680 el rector de la parroquia y la Obrería de Santa Eulalia, alquilaban por
un año un total de trece tablas de venta y dos casetas situadas en esta plaza
a tres horneros, cada espacio era subastado por un precio cercano a las
12 libras
132
. Las condiciones de venta, así como el hecho de que hubiera
sufciente pan en las plazas eran fscalizados por el Almotacén y sus alguaciles.
Desde 1476, en caso de que hubiera alguna falta, podía multar al Colegio de
horneros. Esa circunstancia se producía a menudo, especialmente durante el
siglo XVII, en que los horneros pleitearon en numerosas ocasiones contra
éstos gravámenes. Las penas impuestas eran elevadas, ya que el gremio debía
pagar 10 libras por cada hora que pasara sin haber pan en la plaza
133
. El
Almotacén iba cada mañana, acompañado por dos veedores
134
, que debían
ser horneros
135
, a la plaza de venta para controlar que hubiera pan y que
estuviera en buenas condiciones de calidad y peso, además de garantizar
que se observara la tasación que se hacía en los ensaits (ensayos): peso, tipo de
grano, precio y ganancia del hornero
136
. En el caso palmesano
137
, se tasaban
tanto los precios del cereal como los del trabajo del panadero y hornero.
3. CONCLUSIÓN
El pan fue el principal alimento de la población palmesana desde la
Conquista de 1229. Para garantizar el abastecimiento de los habitantes
urbanos se dotó a las autoridades de prerrogativas para posibilitar la compra
de cereal, su gestión, almacenamiento, transformación en pan y venta.
Correlativamente, se aprovecharon elementos anteriores o se crearon nuevas
infraestructuras públicas y privadas para llevar a cabo todos estos procesos.
Pocos lugares escapaban a esta relación con el cereal y el pan: desde las
puertas de la ciudad, el muelle, algunas plazas, así como las casas. Además de
los inmuebles en que esta unión resultaba más obvia y constituía su razón
de ser: los sileros, los molinos y los hornos. Espacios que se convirtieron
en hitos urbanos reconocibles y con una larga permanencia en el territorio.
131 TOUS MELIÁ, 2002: 277.
132 Prot. Not. T-1001, ARM: 64v-65r.
133 78-VII-14, BM: 81r.
134 AH-6677, ARM: 15v.
135 Lo que no siempre se respetaba. AA-546/70, ARM: 2r.
136 S-4 (33)/7, BLA.
137 PÉREZ SAMPER, 2002: 41. Al contrario que en los casos de Madrid y Barcelona en
que sólo se tasaba uno de los dos productos.
LOS ESPACIOS DEL PAN EN LA CIUDAD MODERNA: EL CASO DE PALMA DE MALLORCA
277 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
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280 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
ZAFORTEZA MUSOLES, Diego, La Ciudad de Mallorca. Ensayo Histórico-
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NOTAS:
1 En esta talla, igual que en los documentos siguientes se anotan personas que viven en
un horno aunque no sean horneros ni tengan relación familiar con el poseedor.
2 Se incluyen todos los citados, aunque en algunos casos consten notas posteriores que
informen de que no pagan por su muerte o no sean poseedores de un horno.
3 Este número se ha de matizar ya que de los 49 horneros contabilizados, siete no pue-
den pagar por ser miserables y seis por haber huido del reino o haber muerto en parte como
consecuencia de las Germanías.
4 Tanto viudas de horneros como viudas que poseen un horno como herederas de un
hornero o de un hombre de otro ofcio.
5 Entran en esta categoría aquellas personas, cuyo ofcio no es el de hornero, citadas en
el catastro como poseedoras de un horno por compra o herencia.
6 Se añade en el año 1576 el número de hornos por el número de manzanas de cada
parroquia. La cantidad de manzanas en cada parroquia aparece en VALERO MARTÍ, 2010:
402.
7 Entran en esta categoría: Obispado y Cabildo de Mallorca, Obispo de Barcelona,
convento de Santa Clara de Palma, Abad de Sant Feliu de Guíxols, el Temple, Pavorde de
Tarragona y Monjas de Santa María de Jonqueres de Barcelona.
8 Hasta el siglo XVII no habrá títulos nobiliarios propiamente dichos.
9 En los tres casos hay implicados el Patrimonio Real y dos instituciones eclesiásticas.
10 Se incluyen los mismos que en el apartado anterior añadiendo aniversarios parro-
quiales y órdenes religiosas.
11 Se incluyen en esta categoría a los doctores en derecho y medicina. PLANAS ROS-
SELLÓ, 2002: 152.
281 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
LUGARES DE ASISTENCIA Y RECOGIMIENTO. LAS CASAS
DE HUÉRFANAS Y SU IRRUPCIÓN EN EL ENTRAMADO
URBANO COMPOSTELANO MODERNO
1
Places of Assistance and Seclusion. The Orphans’ Houses and their Impact in
Santiago de Compostela of the Modern Centuries
Ana M. Sixto Barcia
Universidad de Santiago de Compostela
anam.sixto@usc.es
RESUMEN: Las instituciones asistenciales como hospicios, asilos u orfanatos fueron
productos estrictamente urbanos y su instalación en las ciudades modernas dio lugar a una
nueva formulación del paisaje urbano. A pesar de su ubicación en el seno de las ciudades,
estos espacios fortifcados funcionaron en la práctica de manera independiente. Así, se
establecieron como lugares que aislaban a sus moradores del resto de la sociedad, dando
lugar a nuevos espacios de sociabilidad. El asentamiento de las casas de huérfanas en
Santiago de Compostela en el siglo XVII es un ejemplo paradigmático, pues a través de
estos casos es posible constatar las tensiones sociales existentes por las siguientes razones:
el mantenimiento del orden, la conservación de la infuencia sobre el entorno, la pervivencia
de los derechos frente a las nuevas realidades, etc.
Palabras clave: Caridad, huérfanas, sociabilidad, Santiago de Compostela, Edad Moderna
ABSTRACT: Welfare institutions like hospices, asylums or orphanages were strictly urban
products and their settlement in the Modern age cities led to a new formulation of the
urban landscape. In spite of being located in the city center, in practice these fortifed spaces
operated in an independent way. Thereby, they were established as places to marginalize
their habitants of the rest of the society and having new spaces of sociability as a result
of it. The creation of orphan-girl houses in Santiago de Compostela in the 17th century is
a good example to analyze, since, through these cases, it is possible to have access to the
social tensions existing among managers of the space (to maintain the order, to preserve
the authority, to defend old rights against new realities, etc.).
Key words: Charity, Orphan Girls, Sociability, Santiago de Compostela, Modern Age.
1 Investigación fnanciada por el proyecto Cultura e identidades urbanas en la Castilla moderna, su
producción y proyecciones, Ministerio de Ciencia e Innovación, HAR2009-13508-C02-02.
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ANA M. SIXTO BARCIA
282 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
En la Edad Moderna la consideración social de la pobreza y de los pobres
cambió sustancialmente en relación a su templada aceptación durante
la Edad Media. Frente a la imagen digna de compasión y de misericordia
del pobre bueno, el menesteroso pasó a ser visto como un ser carente de
bondad, de virtudes y dotado con toda una serie de valores negativos. La
pobreza y la humildad dejaron de ser sinónimos y pasaron a representar
dos formas de vida radicalmente opuestas, ya que el pobre representaba al
vago, al ruin, al criminal, al impío, etc. Este importante cambio que sufrió
la consideración del pobre trajo consigo nuevas formas de luchar contra
la miseria y de asistir a los necesitados. La caridad se revistió de un manto
disciplinario y correctivo. La ayuda quedaba, en muchos casos, asociada
a la separación del necesitado del resto de la sociedad con el objetivo de
su reeducación y, así, convertirlo en un individuo útil para la sociedad. El
auxilio a los pobres, por tanto, adquirió una doble función: la asistencial
y la punitiva
2
. La proliferación de hospicios, de asilos, de casas de tullidos
o de casas de misericordia, entre otros, debe ser entendida dentro de este
contexto de prevención o de contención de los vicios y de las transgresiones
cívicas. Las mayores posibilidades laborales que ofrecían las ciudades frente
al campo, al igual que la existencia de instituciones de carácter asistencial
en las mismas, hicieron que los núcleos urbanos se convirtiesen en lugares
estratégicos para la supervivencia. De este modo, las ciudades o villas se
convirtieron en un “puerto seguro” para burlar el hambre en épocas de
crisis y de malas cosechas.
El entramado urbano gallego mostró un carácter débil a lo largo de la
época moderna. La población gallega pasó de 300.000 habitantes a 1.800.000
desde el siglo XV hasta el siglo XIX. No obstante, este importante aumento
demográfco apenas afectó a las ciudades, puesto que el vecindario urbano del
reino de Galicia oscilaba en torno al 7% del total a fnales del siglo XVIII
3
. En
esta línea, a comienzos de época moderna solamente Pontevedra, Santiago,
Orense y A Coruña sobrepasaban los 1.000 habitantes y únicamente Ferrol,
Santiago y A Coruña alcanzaban los 10.000 habitantes a fnales del siglo
XVIII. Por ende, Galicia demostró un carácter fuertemente rural a lo largo de
la modernidad. Si bien es cierto que Santiago de Compostela no tuvo grandes
densidades de población estable, el núcleo fue una importante zona de tránsito
2 Destaca la proyección teórica sobre el control de la pobreza de Luis Vives en De subventione
pauperum (1526). Esta obra, en su segundo volumen, presenta una fórmula de control de
la mendicidad en donde el trabajo forzado sustituye a la “sopa boba” y a la limosna. Este
proyecto pone de manifesto la necesaria intervención del estado y de los poderes públicos
en la asistencia social, frente al tradicional dominio de la Iglesia en el socorro a los pobres.
PARELLADA, 2006.
3 FERNÁNDEZ CORTIZO, 2012: 39-89. EIRAS ROEL, 1996.
LUGARES DE ASISTENCIA Y RECOGIMIENTO. LAS CASAS DE HUÉRFANAS Y SU IRRUPCIÓN EN EL ENTRAMADO
URBANO COMPOSTELANO MODERNO
283 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
para peregrinos o viajeros y acogió a un volumen considerable de población
fotante. De hecho, Santiago fue la ciudad que atendió a un mayor número de
pobres, dada la mayor presencia de instituciones de carácter asistencial en la
ciudad. Así, una abundante masa de necesitados se congregaba diariamente
para recibir la sopa boba ofrecida por las importantes instituciones religiosas
compostelanas. En el reparto de alimentos destacó la labor del arzobispado,
del cabildo y de los importantes monasterios y conventos
4
.
La existencia de hospicios, de asilos, de hospitalillos, junto a la importe
presencia del Hospital Real fundado por los Reyes Católicos, hacían de
Santiago un destino atractivo para los desposeídos. La ayuda a los pobres
fue una cuestión ineludiblemente ligada a la Iglesia en la mayor parte de
las ciudades católicas, ante la incapacidad de los regimientos urbanos para
hacer frente al problema, y Santiago no fue una excepción
5
. La acción de las
autoridades civiles se ciñó a solventar crisis concretas, ofreciendo soluciones
temporales y, en muchos casos, insufcientes, pues no dispuso de la capacidad
necesaria para pagar el sustento a los necesitados de forma regular
6
. En
épocas de crisis y de malas cosechas, las ciudades o villas se convirtieron
en el destino de importantes masas de menesterosos, por lo que las mismas
se tuvieron que dotar de mecanismos disuasorios para evitar problemas
mayores como la formación de tumultos, el aumento del vandalismo, la
propagación de enfermedades y de brotes epidémicos, etc.
7
. La proliferación
de disposiciones relacionadas con la regulación del tránsito de los pobres,
que aparecen en los reglamentos urbanos desde épocas tempranas, debe ser
entendida como una medida de protección para el mantenimiento de la paz
ciudadana.
4 BARREIRO MALLÓN, REY CASTELAO, 1996, vol. 2: 559-612.
5 Las soluciones fueron muy distintas en el ámbito anglosajón, donde las poor laws fjaron
una serie de cuotas obligatorias para ayudar a los desamparados. En este sentido, la caridad
adquirió una dimensión social importante que fue mucho más allá de la acción caritativa
ofrecida por las instituciones religiosas en el ámbito católico. SLACK, 1995.
6 El regimiento municipal no contó con un organismo que se ocupase del mercado
frumentario, por lo que el cereal llegaba a la ciudad libre de alcabala y era vendido o
almacenado por particulares. El alimentar a la población en años difíciles se convirtió en
una tarea ardua y en una constante fuente de preocupaciones, dado que la ciudad tampoco
dispuso de caudal sufciente para la compra de cereal y, por tanto, para mantener a los
hambrientos. GELABERT, 1990: 207.
7 Sobre la criminalidad, la marginalidad y el control de los pobres en la Galicia moderna:
BARREIRO MALLÓN, REY CASTELAO, 1999; RIAL GARCÍA, 1994: 331-338; 2004:
301-331; MARTÍN GARCÍA, 1999: 231-260; IGLESIAS ESTEPA, 2007: 135-145;
PRADO DE LA FUENTE GALÁN, 2000: 13-28.
ANA M. SIXTO BARCIA
284 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Otrosí, visto que a esta ciudad concurren gran cantidad de belitres, unos
llagados de males contagiosos y otros contrahechos de diversos modos y maneras,
y gran cantidad de vagabundos, hombres, moças y mugeres, sin tener ofcio, ni
usar, ni tomar amo, so color y causa de la romeria y devoción del glorioso Apostol
Señor Santiago, y andar belitranto y bribando por la dicha ciudad y su tierra, de
que infeccionaron la dicha ciudad (…) ordenaron y mandaron de que agora en
adentante (…) ningún pobre pidiente que a dicha ciudad viniere, ora en romería
o por otra ninguna vía que sea, no pare ni esté en dicha ciudad más de tres días
(…)
8
.
El control era necesario para evitar el contagio de prácticas maliciosas
que atentasen contra el orden. Los centros asistenciales como asilos,
hospicios, hospitalillos, casas de arrepentidas u orfanatos son productos
directamente vinculados al mundo urbano y estas instituciones vivieron a
lo largo del periodo moderno una época de esplendor. El asentamiento de
centros caritativo-asistenciales provocó cambios importantes en el cuadro
urbano, así como en la gestión del espacio, y es precisamente en estas
alteraciones en las que se va a centrar el presente trabajo. La fundación de
las casas de huérfanas en Santiago de Compostela a lo largo del siglo XVII
es un ejemplo excelente para analizar, dado que su localización en la ciudad
recoge muchos de los aspectos clave en relación a la transformación del
espacio, a las tensiones sociales por las reordenaciones de los barrios, a
la fortifcación de las calles y, en última instancia, a la creación de nuevos
lugares o espacios de sociabilidad.
1. EL ASENTAMIENTO DE LAS SEDES DE HUÉRFANAS Y LAS TENSIONES POR LA
GESTIÓN DEL ESPACIO
El pequeño núcleo de Compostela nació al amparo del culto al apóstol
Santiago y se confguró en torno a un recinto amurallado
9
. La ciudad se
articuló intramuros, aunque desde el siglo XVI es evidente que Compostela
también ocupaba una importante extensión extramuros que, poco a poco,
fue en aumento. Esta presentó una organización espacial un tanto caótica
o desorganizada a lo largo de los siglos XVI y XVII, tal y como se relata
en las descripciones de viajeros y de peregrinos
10
. El mal estado de la
8 Ordenanzas de Santiago de Compostela del año 1569. 1546-1583. Fondo Municipal de
Santiago: Gobierno, Consistorios, Ordenanzas municipales. Archivo Histórico Universitario
de Santiago (AHUS).
9 La primera empalizada se construyó en el siglo X, pero fue destruida, por lo que la muralla
histórica de Santiago de Compostela, que perduró hasta fnales del Antiguo Régimen,
databa del siglo XI. A comienzos del siglo XVI, el cercado se encontraba tremendamente
deteriorado y cubierto de vegetación. ARMAS CASTRO, 2003: 86 y 87. ROSENDE
VALDÉS, 2004: 29-84.
10 VIGO TRASANCOS, 2012: 44 y 45.
LUGARES DE ASISTENCIA Y RECOGIMIENTO. LAS CASAS DE HUÉRFANAS Y SU IRRUPCIÓN EN EL ENTRAMADO
URBANO COMPOSTELANO MODERNO
285 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
muralla, el constante deterioro de la pavimentación, el irregular trazado de
las calles y el aspecto humilde de muchos de los hogares intramuros, hacían
que la imagen de la ciudad se mostrase poco acorde con su fama y con
la grandeza de su Catedral
11
. A pesar del relativamente escaso desarrollo
urbanístico y demográfco del núcleo, Compostela era la capital del Reino
de Galicia, poseía el título de Ciudad Santa y su archidiócesis era una de las
más importantes de la Corona de Castilla.
Las grandes modifcaciones espaciales y funcionales de la ciudad tuvieron
lugar a fnales del Antiguo Régimen, cuando los presupuestos ilustrados
plantearon la necesidad de construir o reconstruir una urbe más organizada o
racional, que cumpliese con los presupuestos higienistas y estuviese adaptada
a las necesidades de la ciudadanía
12
. No obstante, Santiago sufrió múltiples
transformaciones y vivió diversos periodos de renovación arquitectónica
para adaptarse al gusto de la época. De hecho, una de las mayores fases
de esplendor y adorno de la ciudad tuvo lugar entre mediados del siglo
XVII y mediados del siglo XVIII
13
. El Barroco dejó una importante huella
en Santiago, por lo que muchas de sus grandes edifcaciones –ligadas a la
Catedral o al cabildo– se revistieron con elementos decorativos suntuosos y
monumentales.
El Colegio de Niñas Huérfanas fue una iniciativa llevada a cabo por el
arzobispo don Juan de Sanclemente y Torquemada en 1596, a través de la
cual se buscaba instalar en la ciudad un lugar de recogimiento para niñas
huérfanas y pobres. La fundación de esta sede estuvo en la línea de otros
proyectos asistenciales y educativos llevados a cabo por el arzobispo
14
. La
andadura de esta institución comenzó en los albores del siglo XVII. En
11 A través de los reglamentos de la ciudad de los siglos XVI, XVII y XVIII se puede
acceder a múltiples aspectos relacionados con cuestiones de seguridad defensiva, de
ordenación del espacio, de pavimentación, de canalización de las aguas, de higiene, etc.
Sobre las transformaciones urbanísticas compostelanas: ROSENDE VALDÉS, 2004: 17-
26; FABEIRO GÓMEZ, 2001: 298-299; CEPEDA FANDIÑO, 2012.
12 CORES TRANSMONTE, 1962.
13 Esta monumentalidad fue potenciada y costeada, en buena parte, por la Catedral. Las
importantísimas cantidades ingresadas por el Voto de Santiago, permitieron a los arzobispos
fnanciar obras arquitectónicas y artísticas en la ciudad. Los ingresos de arzobispales a
mediados del siglo XVII oscilaron entre los 400.000 y los 600.000 reales al año, cantidades
enormes que colocaban a la sede compostelana en un lugar privilegiado. REY CASTELAO,
1993.
14 Este prelado dotó económicamente al colegio de San Clemente de Pasantes, instauró
una cátedra en el colegio de los jesuitas, creó un colegio para los niños del coro de la
Catedral, etc. LÓPEZ FERREIRO, 1983, vol. 8: 344 y 345. Sobre la vida y el mecenazgo
artístico del arzobispo Sanclemente: SANZ DEL CASTILLO, 1769; GOY DIZ, 1998:
589-603.
ANA M. SIXTO BARCIA
286 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
un primer momento funcionó como casa acogida y posteriormente se
constituyó institucionalmente como colegio. La iniciativa de Sanclemente
buscaba la protección de las doncellas huérfanas o desprotegidas para que
no cayesen en los vicios y en la depravación... La intencionalidad quedaba
claramente establecida en la escritura de fundación, en la que el mismo
arzobispo aludía a la necesidad de formar a niñas huérfanas en la virtud y en
la honestidad, para hacer de ellas buenas cristianas, esposas dignas y madres
competentes
15
.
La búsqueda de la protección de los sectores más indefensos también llevó
a una vecina de la ciudad a promover la creación de una casa de huérfanas a
mediados del siglo XVII. La pobreza, en el caso de las mujeres, fue un mal
estructural y las niñas abandonadas o huérfanas estuvieron a merced de caer
en la prostitución, en el vicio y en la delincuencia. Por este motivo, María de
Cores solicitó a Felipe IV la cesión de unas casas de realengo que existían en
la ciudad y la concesión real se hizo efectiva en 1641
16
. A pesar de que los
dos centros de huérfanas fueron el resultado de una misma preocupación,
el colegio y la casa ejemplifcaron dos formas de entender y de practicar
la caridad. Por tanto, el desarrollo de estas dos instituciones coetáneas fue
completamente diferente y las mismas se enfrentaron a distintos desafíos.
La construcción de los espacios de orden generó constantes confictos
pues, además de provocar la trasformación del cuadro urbano, fueron fuente
de tensiones por su ubicación, por su mantenimiento, por su funcionamiento,
etc. Los vecinos recelaron de sus moradores –vagos, delincuentes, pobres,
enfermos e impedidos– y las pugnas contra estas instituciones fueron
constantes. Los centros caritativos acogían, en su gran mayoría, a una
población deudora de honorabilidad, por lo que la vecindad temió el
aumento de la delincuencia, de la marginalidad y, en general, el deterioro
del entorno. La oposición vecinal a la instalación de ambas instituciones fue
común, si bien los problemas fueron mayores para la casa de huérfanas en los
15 “(…) [un colegio] en él que se recogiesen algunas doncellas pobres de buena vida y
costumbres y, allí, lees enseñasen la doctrina cristiana y otras labores de por casa, y les
doctrinasen para que después de enseñadas, pudiesen servir en casas honradas”. LÓPEZ
FERREIRO, 1983, vol. 8: 345.
16 “(...) ha sido hecha relación que, por ser la gente ordinaria desta ciudad pobre y desbalida,
andan sus hijas en tierna hedad perdidas por las calles y para remediar este daño conspicuo
y piadoso, se fada en la providencia divina y en las limosnas de los feles os habéis animado
a hacer en la dicha ciudad un recogimiento de estas niñas a donde las tenéis muy recogidas y
las heducáis (...), y yo tengo en la dicha ciudad casas de que no saco utilidad (...), sea servicio
aplicarlas para dicho Recogimiento (...)”. 1641. Fondo General: Benefcencia, Asilo de niñas
huérfanas de Casas Reales. Mazo 1. Reales Cédulas, foros, pleitos, etc. y unión de la obra pía
a la de Carretas, 422. Archivo Histórico Diocesano de Santiago (AHDS).
LUGARES DE ASISTENCIA Y RECOGIMIENTO. LAS CASAS DE HUÉRFANAS Y SU IRRUPCIÓN EN EL ENTRAMADO
URBANO COMPOSTELANO MODERNO
287 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
primeros años. La cédula de Felipe IV no sólo concedía el uso de las Casas
Reales como hogar para las niñas abandonadas, sino que también instaba al
gobierno de la ciudad a realizar las obras necesarias en la edifcación para
cumplir correctamente con su nueva faceta
17
. El regimiento no aceptó la
decisión de buen grado, ya que no solamente perdía el uso o el benefcio
de una importante propiedad –era de potestad real, pero gestionada por la
ciudad–, sino que también tenía que hacer frente a los gastos extraordinarios
que exigían las reformas
18
. Por otra parte, aquellos que habían disfrutado
del uso de los inmuebles vieron la transferencia como una agresión y se
resistieron a la cesión. Los pleitos contra los antiguos moradores fueron
constantes en los primeros años y estas difcultades ralentizaron el ejercicio
de una casa que contó con pocos apoyos y con muchos detractores.
Las tensiones entre el colegio y sus vecinos fueron completamente
diferentes. Este había sido dotado por el arzobispo con una importante
cantidad económica y con unas casas para llevar a cabo sus funciones
19
. El
origen humilde de las internas tampoco fue la causa de las pugnas, dado que,
junto a las huérfanas, concurrieron al centro niñas procedentes de sectores
más acomodados que ingresaron como pupilas para recibir educación. Esta
institución, protegida y controlada por el cabildo de la catedral, gozó en
todo momento de reconocimiento social. Así, las tensiones no estuvieron
relacionadas con la degradación del entorno. Los vecinos recelaron de
su instalación porque entendieron que su establecimiento implicaba la
limitación de sus derechos. El temor fue confrmado con posterioridad y
los litigios por cuestiones de lindes fueron constantes. Los habitantes de
la calle Callobre se enfrentaron a una institución poderosa que contaba
con el apoyo tácito del arzobispo y del cabildo de Santiago, motivo por el
cual vieron constantemente rechazadas sus peticiones y reclamaciones en
relación al disfrute del espacio
20
. En cambio, las soluciones a los confictos de
intereses no fueron tan sencillas cuando el contrincante era otra institución,
como sucedió con los pleitos establecidos contra la Iglesia de Salomé, y los
procesos se prolongaron en el tiempo.
La obligación de guardar clausura en las casas de huérfanas, para la
protección de las niñas frente a las tentaciones exteriores, permitió a
17 1641-1647. Fondo General: Benefcencia, Asilo…, 422. AHDS.
18 1647-53. Fondo General: Benefcencia, Asilo…, 422. AHDS.
19 El arzobispo Sanclemente había previsto la construcción del colegio en la calle da Troya,
motivo por el cual había comprado una casa a fnales del siglo XVI, aunque el cabildo
decidió establecer la sede en la calle Calobre.
20 Los principales litigios se desarrollaron entre 1657 y 1775, coincidiendo con el
fortalecimiento económico de la institución y con uno de los periodos de mayor renovación
arquitectónica, tanto en el colegio como en la ciudad. ORTIZ LATIERRO, 1963: 13-19.
ANA M. SIXTO BARCIA
288 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
los centros limitar las ansias constructivas de los vecinos y restringir la
proyección urbanística y económica que chocaba con el recogimiento
impuesto. Del mismo modo y para resguardar la correcta moralidad del
entorno, quedó vetada la instalación de determinados negocios o locales
–carnicerías, tabernas, etc.– que pudiesen perjudicar la decencia de la calle.
Con el tiempo, el colegio fue asumiendo nuevas rentas y fundaciones, por lo
que aumentó su infuencia en el barrio, pues, fue absorbiendo edifcaciones
aledañas hasta adueñarse de buena parte de la calle. Asimismo, la evolución
arquitectónica del centro modifcó el trazado de la vía y acabó por generar
nuevos callejones.
El asilo de huérfanas apenas tuvo grandes pugnas por el espacio, puesto
que no contó con grandes apoyos y tampoco dispuso del capital necesario
para modifcar o ampliar su sede
21
. La reclusión exigida para la buena
crianza de las niñas limitó la apertura de ventanales y de puertas en las casas
cercanas. Sin embargo, al no acometerse transformaciones de superfcie en
la edifcación, las restricciones afectaron a un menor número de vecinos. El
mayor litigio contra la vecindad se produjo por el uso de la huerta y de unos
corrales que habían sido de disfrute comunitario y que, tras la instalación
de las huérfanas, pasaron a ser privados
22
. Otra cuestión muy distinta fue
la degradación del inmueble, que se vio afectado negativamente por la
instalación de un centro de benefcencia en un claro proceso de deterioro,
al no poder costear su mantenimiento. La construcción mostraba un estado
ruinoso a mediados del siglo XVIII, tras el uso del emplazamiento como
casa de huérfanas, como hospicio de pobres y como cárcel. No obstante,
la monumentalidad de la calle de las Casas Reales quedó asegurada en la
segunda mitad del XVIII con la construcción y la renovación de otros
edifcios aledaños como la neoclásica Iglesia de Ánimas, el Palacio Fondevila
o el Palacio viejo del conde de Aranda.
21 La institución se nutrió de las donaciones y de los benefcios que generaron sus bienes
arrendados y aforados. En 1671-72 el centro poseía catorce casas en la ciudad y varias
fncas rurales. Los continuos retrasos en el cobro de las rentas hicieron que la limosna anual
entregada por el Monasterio de San Martín Pinario fuera fundamental para su supervivencia.
BARREIRO MALLÓN, REY CASTELAO, 1999: 111.
22 El pleito fue iniciado por doña Mariana Mosquera de Porras y fue continuado por
Antonio Sánchez Pulleiro, quienes sintieron que sus derechos habían sido transgredidos
por las administradoras de la casa. 1655-1677. Fondo General: Benefcencia, Asilo…, 422,
f. 45-99. AHDS.
LUGARES DE ASISTENCIA Y RECOGIMIENTO. LAS CASAS DE HUÉRFANAS Y SU IRRUPCIÓN EN EL ENTRAMADO
URBANO COMPOSTELANO MODERNO
289 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
2. CIERRE Y EMBELLECIMIENTO VS. DECADENCIA DEL ESPACIO
Las instituciones de huérfanas gozaron de un lugar privilegiado dentro
del entramado urbano, puesto que ambas se encontraban intramuros y muy
próximas a dos de las principales vías de entrada a Compostela. La Puerta del
Camino, muy próxima a las Casas Reales, era el principal acceso de peregrinos
a la ciudad, mientras que la de Mazarelos, próxima al colegio, era la puerta
de entrada del vino, entre otras cosas
23
. En cualquier caso, su localización
preeminente quedaba asegurada por la cercanía a los centros de poder local,
sobre todo en el caso del asilo de Casas Reales. Las transformaciones del
espacio urbano, como consecuencia de la construcción del colegio, son
reseñables porque las mismas fueron efectuadas en lugares de mucho
tránsito y en arterias vitales. De este modo, los cambios afectaron tanto
desde el punto de vista organizativo como estético. En un primer momento
la sede de huérfanas se instaló en dos casas en la rúa Calobre, aunque el
espacio pronto tuvo que ser modifcado a raíz de un incendio que destruyó
estos hogares. Así, no fue hasta 1602 cuando se comenzó a construir la sede
antigua con un carácter más monumental y acorde con la fundación de un
importante arzobispo compostelano.
La necesidad de resguardar a las niñas de las tentaciones mundanas hizo
que la nueva construcción adquiriese elementos de protección para aislar el
interior del exterior. Por tanto, la edifcación se dotó de murallas, paredes
cegadas y enrejados para conseguir una mayor intimidad. En esta línea, la
compra de viviendas aledañas no solamente amplió su espacio de infuencia
en la calle, sino que también permitió crear nuevos callejones y pasadizos
que, en la práctica, funcionaron como murallas invisibles. La concesión
de un permiso para la canalización de agua y para la instalación de una
fuente en el interior del recinto en 1608 marcó un punto de infexión, ya que
permitió el aislamiento defnitivo, al tener las necesidades básicas cubiertas.
No obstante, a pesar del progresivo endurecimiento de las normativas para
el aislamiento del colegio, la comunicación con el exterior y las salidas fueron
un importante problema a juzgar por las denuncias de los visitadores y por
las sanciones impuestas por diversos arzobispos a lo largo de los siglos XVII
y XVIII
24
.
23 En relación a la cuestión de los abastos: RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, 1970: 193-220;
1981: 233-244.
24 Las penas por la vulneración de la clausura y por la ruptura de la disciplina fueron
muy severas. En este sentido, diversos administradores solicitaron a los arzobispos la
suavización de las sanciones en distintos momentos del siglo XVIII y del XIX. Aunque
las salidas temporales quedaban prohibidas por la clausura, un buen número de niñas se
ausentaron temporalmente, con autorización, por problemas familiares, por enfermedades,
ANA M. SIXTO BARCIA
290 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Otro mecanismo formal que posibilitó el cierre del colegio fue el
“aforamiento” de una parte del cercado compostelano. Las leyes de la ciudad
establecían que, por cuestiones defensivas, ninguna edifcación debía superar
el alto de la muralla histórica, ni podía sustentarse en la misma. Con el tiempo
y a pesar de las prohibiciones, el centro, al igual que otras muchas viviendas
compostelanas, se fue apoderando de buena parte de la cerca. Fueron
varios los enfrentamientos contra las autoridades municipales en el siglo
XVII y XVIII por el uso indebido de la muralla, aunque a fnales del XVIII
terminaría por formalizarse la concesión temporal para anexionar una parte
de misma, así como de una de las torres defensivas. El mantenimiento y la
restauración del antiguo cercado compostelano fue un importante problema
para las arcas municipales, por los elevadísimos costes que conllevaba su
sostenimiento, por lo que el acuerdo acabaría siendo celebrado por ambas
partes. No cabe duda de que el colegio salió fuertemente reforzado con
la adhesión de la muralla y de una de las torres defensivas, pues estos dos
elementos permitieron establecer un mayor control frente a las ansias
expansivas del entorno e imprimió un carácter más monumental a la casa
25
.
Las diversas limitaciones constructivas, para evitar que los vecinos o
gentes externas pudiesen menoscabar la clausura, fueron causa de problemas
constantes. En algún momento los vecinos quisieron ampliar en altura sus
casas, abrir puertas o ventanas en sus hogares y se toparon con múltiples
impedimentos al chocar con las normas de convivencia de la institución.
Esto, en defnitiva, terminó por limitar la proyección del barrio y, por ende,
por aumentar la autoridad del colegio sobre el mismo.
El asilo de huérfanas compartió con el ejemplo anterior su preocupación
por el resguardo de las jóvenes frente a los ataques exteriores, aunque no
contó ni con las rentas, ni con los apoyos que permitieron la promoción y
expansión del colegio. Sabemos que la casa había sido cedida para convertirse
en asilo de niñas, pero no disponemos de informaciones sufcientes sobre
el tipo de reformas efectuadas en el interior para acoger a las huérfanas.
La rehabilitación de la casa no fue de gran envergadura, dado que se limitó
a una pequeña parte de la edifcación y se ciñó a estancias muy concretas.
La institución, lastrada desde un primer momento, no contó con el caudal
de recursos sufciente para emprender grandes reformas o adhesiones, a
lo que debemos de añadir los impedimentos impuestos tanto por los
por abatimiento, etc. 1614-1894. Fondo del Colegio de Huérfanas, Libro de la razón de las
entradas, salidas y estado que toman las huérfanas que son recibidas como colegialas de
plaza en el Colegio de Niñas Huérfanas, serie 22. AHDS. 1614-1894. FCH, Documentos
sobre la salida de huérfanas del colegio, serie 25. AHDS.
25 ORTIZ LATIERRO, 1969: 15-18. ROSENDE VALDÉS, 2004: 41 y 66.
LUGARES DE ASISTENCIA Y RECOGIMIENTO. LAS CASAS DE HUÉRFANAS Y SU IRRUPCIÓN EN EL ENTRAMADO
URBANO COMPOSTELANO MODERNO
291 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
vecinos como por el gobierno municipal. Ambos recelaron de la utilidad
y de la efciencia de la casa, y el arzobispado tampoco quiso promocionar
al centro. Las constantes denuncias por el quebrantamiento de la clausura,
efectuadas por inspectores del arzobispado, son un claro indicativo de que
el aislamiento frente a la vida mundana fue un problema que la casa arrastró
hasta su traslado en 1770
26
. Muestra de esto es la acusación efectuada por
un visitador en 1683, quien denunciaba que en la casa entraban y circulaban
libremente hombres y mujeres exentos a la institución, provocando gran
perjuicio a las niñas que allí se recogían
27
. A los problemas económicos y al
recelo de los vecinos hubieron de sumársele otros muchos problemas, por
lo que la casa, a diferencia del colegio, tuvo un impacto menor en el auxilio
de las niñas pobres y huérfanas.
Los dos ejemplos propuestos nos ofrecen un proceso inverso en
cuanto a la evolución y a la transformación material de los edifcios. El
camino hacia la monumentalidad del escenario fue evidente en el caso
del colegio, mientras que la casa experimentó el proceso contrario. En
ambos ejemplos se puede apreciar cómo un área de uso civil y privado
pasó a convertirse en un espacio colectivo de actuación asistencial,
aunque con desiguales resultados. Además de la reestructuración
interna, como consecuencia de las nuevas obligaciones de sus residentes,
el colegio llevó a cabo una transformación arquitectónica de cara al
exterior. El engrandecimiento del edifcio fue parejo al aumento de su
infuencia en la ciudad y a su pujanza económica, pues con el tiempo, el
centro fue incorporando donaciones, rentas y nuevas fundaciones que
inyectaron capital y que dinamizaron el funcionamiento de la institución.
En algunas ocasiones, las huérfanas dejaron estipulado el legado de sus
bienes al centro y, en otros casos, al fallecer la interna, el establecimiento
era nombrado heredero universal de sus bienes, por lo que casas, tierras,
pequeñas rentas, censos y foros pasaron a engrosar sus listas de bienes.
De este modo, su presencia en la ciudad fue en aumento y en el siglo
XVIII el colegio poseía múltiples propiedades en diversos lugares de
Galicia y percibía rentas muy variadas.
26 Desde 1730 la casa también acogió a tullidos y enfermos pobres. No obstante, los
importantes problemas que había arrastrado el asilo desde sus orígenes, le impidieron hacer
frente a las nuevas obligaciones. Finalmente, las niñas serían trasladas a una nueva sede –
Hospicio de Carretas– a fnales del siglo XVIII. 1682-1798. Fondo General: Benefcencia,
Asilo de niñas huérfanas de Casas Reales. Mazo 2. Cuentas. Cobradores de rentas. Traslado
a Torás (Carretas), legajo 423, AHDS.
27 1683. Fondo General: Benefcencia, Asilo…, visitas, leg. 423. AHDS.
ANA M. SIXTO BARCIA
292 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
La excelente relación del colegio con la catedral se tradujo en múltiples
benefcios. Junto a la protección otorgada por aquella, distintos arzobispos
de Santiago, entre los que cabe señalar a Maximiliano de Austria (1603-
1614), a Antonio Monroy (1685-1715) y a Francisco Alejandro Bocanegra
(1773-1782), actuaron como benefactores a lo largo del periodo moderno y
proporcionaron el capital necesario para emprender grandes obras
28
. Además
del alivio económico que esto supuso, los arzobispos pusieron al personal
de la catedral a su disposición y, más concretamente, a sus importantes
maestros de obras. De este modo, destacados arquitectos participaron en
la ampliación de la edifcación. Desde las primeras ejecuciones de Gonzalo
de Ávila a comienzos del XVII, hasta la reconstrucción del edifcio en la
segunda mitad del siglo XIX, contribuyeron a la construcción arquitectos
tan relevantes como Melchor de Velasco (1664/1671)
29
, Fray Gabriel las
Casas

(1698)
30
, Domingo de Andrade
31
(a principios del XVIII), Fernando
de Casas Novoa (1715)
32
, etc.
Frente al embellecimiento del Colegio, la casa de huérfanas en Casas
Reales presentó una evolución muy distinta. El edifcio manifestó un
progresivo deterioro con el consecuente desprestigio de un inmueble
28 No obstante, el mecenazgo artístico se mantuvo en el tiempo y otros arzobispos más
contemporáneos como Miguel Payá y Rico (1874-1886), Victoriano Guisasola (1886-1888)
y José María Martín de Herrera (1889-1922) patrocinaron la reconstrucción del Colegio,
cuya estructura interior había quedado fuertemente afectada desde la ocupación francesa.
Son pocos los datos que conocemos sobre las obras y sobre los proyectos artísticos
desarrollados en las Huérfanas, a pesar de que importantes artesanos canteros participaron
en su construcción. Hoy día se conserva la iglesia levantada por Melchor de Velasco en
1664 y la fachada del colegio elaborada por Francisco de las Casas Novoa a principios del
XVIII. GOY DIZ, 1998: 599-600.
29 Melchor de Velasco fue maestro de obras en el monasterio de San Martín Pinario y es a
quien debemos la estructura del colegio. También realizó obras en el convento de San Payo
de Antealtares, en Santa María de Belvís, en la Iglesia del Monasterio de Celanova, en las
cárceles de Santiago y reparó la bóveda de la capilla del Hospital Real. BONET CORREA,
1984: 313-324. GOY DIZ, 2004: 100-107.
30 Fray Gabriel las Casas fue el arquitecto más clasicista del barroco compostelano. Trabajó
en San Martín Pinario, en Santo Domingo de Bonaval y en la iglesia de San Payo de
Antealtares. BONET CORREA, 1984: 475-495.
31 Domingo de Andrade fue el arquitecto que realizó la Torre del Reloj de la Catedral
de Santiago y el Pórtico Real de la Quintana. También emprendió interesantes proyectos
civiles, ya que fue maestro de obras municipales, como la Casa de la Parra, la Casa da Conga
y la Casa de las Pomas. VILAR ÁLVAREZ, 2012: 102-116. VIGO TRASANCOS, 2012:
43 y ss.
32 Fernando Casas Novoa fue maestro de la Catedral desde 1711 y su principal contribución
fue la edifcación de la fachada del Obradoiro de la Catedral y la portada del Monasterio de
San Martín Pinario. FERNÁNDEZ GONZÁLEZ, 2008.
LUGARES DE ASISTENCIA Y RECOGIMIENTO. LAS CASAS DE HUÉRFANAS Y SU IRRUPCIÓN EN EL ENTRAMADO
URBANO COMPOSTELANO MODERNO
293 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
señorial, ante la ausencia de liquidez para su mantenimiento
33
. Los
arzobispos de Santiago fueron sus patronos, pero no dieron especiales
muestras de interés por potenciar una institución en cuya fundación no
habían colaborado. El desaliño del edifcio y la ausencia de modifcaciones
estilísticas se mantuvieron hasta fnales del XVIII, cuando cesó su actividad
y las huérfanas fueron trasladadas al Hospicio de Carretas. Las escasas obras
acometidas en el siglo XVII y XVIII se centraron en reparar elementos de
necesidad y de habitabilidad, pues las exiguas rentas no permitieron ejecutar
aderezos exteriores. Por el contrario, otros edifcios anexos sí emprendieron
una interesante campaña de rehabilitación y de modernización en el XVIII.
Finalmente, su plaza sería ocupada por la neoclásica Capilla de las Ánimas,
que fue construida entre 1784 y 1788. En defnitiva, a diferencia del
fortalecimiento y de la monumentalidad del colegio, el asilo de Casas Reales
fue perdiendo preeminencia e importancia, como muestra de la decadencia
institucional. El aspecto exterior fue refejo del interior y las defciencias
estructurales internas y la falta de respaldo económico, junto a la extrema
pobreza manifesta en las posesiones del organismo, mermaron el ejercicio
de esta entidad caritativo-asistencial.
3. LUGARES DE MUJERES: ESPACIOS DE CORRECTA FEMINIDAD
La moral católica moderna se caracterizó por una recurrente visión
negativa de la naturaleza femenina. Eva había condenado a los hombres
desde la creación, por lo que las mujeres, las causantes de todos los males,
debían ser vigiladas y controladas para evitar los desordenes sociales y
morales
34
. Por tanto, la sumisión de la mujer al hombre quedaba legitimada
desde el punto de vista teológico, moral y legislativo. Aquellas mujeres que
por su condición escaparon de los controles masculinos, como las viudas
y las solteras independientes –mayores de veinticinco años–, se tornaron
excesivamente peligrosas para los dictámenes de la época. En un mundo en
donde la pobreza y la corrupción del alma estaban emparejadas, el control
de las mujeres pobres y solas era fundamental.
Las autoridades civiles temieron las consecuencias del vagabundeo
de las mujeres sin autoridad masculina, que acudían a la ciudad en
busca de oportunidades laborales. Muestra de ello son las ordenanzas
municipales de 1531, que establecían lo siguiente: “Que ninguna moza
33 La falta de liquidez provocó problemas de abastecimiento y difcultó el ejercicio
asistencial de la casa. La pobreza del asilo quedaba patente a través de las descripciones
de objetos raídos, viejos y de mala calidad, mencionados en las visitas. 1683-1769. Fondo
General: Benefcencia, Asilo…, cuentas y visitas, leg. 423.
34 SIXTO BARCIA, 2012: 332-342.
ANA M. SIXTO BARCIA
294 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
resida en la ciudad sin contar con ofcio, ni servir a señor más de tres días
so pena de cien azotes”
35
. Este temprano ejemplo no fue exclusivo de
Compostela y medidas similares también se pueden encontrar en múltiples
ciudades o villas de la época
36
. Muchas jóvenes llegaban del campo atraídas
por promesas laborales que, fnalmente, no se cumplían y estas terminaban
realizando trabajos poco recomendables o ejerciendo la prostitución
37
.
El problema de la prostitución forzada era tan dramático como el actual,
pues muchas mujeres sin oportunidades acabaron por entrar en el juego de
proxenetas, rufanes y alcahuetas, quedando a merced de las autoridades
38
.
Ancianas, viudas, enfermas o huérfanas fueron los eslabones más
débiles de una cadena social, ya de por sí, tendente al empobrecimiento. La
fundación de instituciones para la acogida de niñas pobres y desamparadas
debe ser entendida como una de las muestras más magnánimas de la caridad
cristiana moderna. El objetivo de estas instituciones era la protección
espiritual de las niñas, así como la correcta formación de las mismas para
cumplir con su destino vital. Fueron, por tanto, lugares para la buena
crianza de las mujeres en los que las mismas asumieron su condición y
aprendieron a desempeñar su función social: religiosas, esposas y madres.
La vida colectiva dio lugar a un espacio de sociabilidad femenina propio,
ceñido a reglas impuestas, en el que la barrera entre lo comunitario y
lo privado se tornaba permeable. Estas instituciones, gobernadas por
mujeres, se organizaron en recintos autosufcientes.
La acción del asilo de huérfanas de Casas Reales fue muy limitada, tal
y como ya se ha aludido con anterioridad. El personal fue escaso y poco
competente, por lo que el alcance real de su actuación no fue comparable
con el conseguido por el colegio. Las constituciones del colegio de huérfanas
de 1626-28 y de 1663 tipifcaron multitud de cuestiones de organización y de
35 1531. Fondo Municipal: consistorios, Libro 3. AHUS.
36 Sobre las ordenanzas municipales en las ciudades gallegas a comienzos de la modernidad:
GARCÍA ORO, 1987: 17-32. MARTÍNEZ CRESPO, 2006: 85-118; 2007: 365-384.
FABEIRO GÓMEZ, 1965; 2001: 298-299. VÁZQUEZ, 2000: 73-85; RODRÍGUEZ
GONZÁLEZ, 2002: 881-894; CEPEDA FANDIÑO, 2012.
37 Ciertas profesiones fueron estigmatizadas a nivel social y moral, ya que su desempeño
negaba la calidad ética y la honestidad de quienes las ejercían. Criadas, bodegueras,
taberneras, posaderas, tablaxeras, recateras, costureras o panaderas fueron vistas con
recelo y las autoridades las vigilaron muy de cerca. RIAL GARCÍA, 2004: 321-322. REY
CASTELAO, RIAL GARCÍA, 2010: 78 y ss.
38 En el siglo XVI y XVII fueron publicadas múltiples pragmáticas en las que se fjaron
penas y castigos contra los que incitaban al vicio de la carne. Así, la Pragmática de 25 de
noviembre de 1552 establecía la pena de azotes para los rufanes por vergüenza y seis años
de galeras la primera vez, la segunda cien azotes y galeras perpetuas, y muerte a la tercera
vez. ORTEGO GIL, 1998: 153-204.
LUGARES DE ASISTENCIA Y RECOGIMIENTO. LAS CASAS DE HUÉRFANAS Y SU IRRUPCIÓN EN EL ENTRAMADO
URBANO COMPOSTELANO MODERNO
295 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
funcionamiento, por lo que a través de las mismas es posible conocer el modo
de vida de las niñas que ingresaron en el centro. Las rectoras gobernaron
este mundo de mujeres y fueron las asignadas para regir el funcionamiento
interno y para dirigir temporalmente la vida de las mujeres que convivían en
la institución
39
. Junto a la madre rectora, la maestra, la portera, la enfermera
y la sacristana, así como las criadas, completaron el cuadro de personal
necesario, presentando una organización muy similar a la de los conventos.
Por otra parte, las cuestiones de intendencia externas quedaron bajo mando
del administrador y de los patronos del centro: el deán y el cabildo de la
catedral de Santiago
40
.
El proyecto asistencial, en los primeros años, fue más allá de la mera
formación de las niñas, ya que el administrador debía proporcionar a las
muchachas un buen marido, un buen destino como religiosa o, en caso
de no poder satisfacer las anteriores opciones, tenía que encontrar a un
responsable para su cuidado una vez superada la fase de instrucción. Las
fuentes nos permiten constatar esta labor hasta los años treinta del siglo
XVII y desde las constituciones de 1663 esta tarea pasó a ser asumida por
los familiares de las internas
41
.
El número de niñas acogidas en el colegio no fue estable en el tiempo, a
pesar de que las normativas limitaban el acceso a veintidós niñas pobres y
doce pupilas como máximo. El número creció progresivamente, conforme al
aumento de las rentas y a las mayores posibilidades económicas. La adhesión
de nuevas fundaciones y la ampliación del edifcio permitieron el acceso
de más educandas, muchas de las cuales no pertenecieron a los sectores
humildes. Con el discurrir de los años se llevó a cabo una mejora sustancial
en la composición social de las internas, ya que el número de huérfanas
humildes se redujo drásticamente, siendo mayor la proporción de mozas
39 La rectora debía cumplir con una serie de requisitos para el correcto desempeño de
su función: “persona de conocida virtud, entendimiento y discreción para saber criar y
educar a las doncellas huérfanas en toda virtud (...) y, si se pudiera, se trayga de fuera de esta
ciudad y arzobispado porque este más libre y limpia de respetos, de patria y de libertad”.
Constituciones de 1663. Fondo del Colegio de Huérfanas: Gobierno y constituciones, leg.
1 (Carpeta 1, 2, 3), const. II. AHDS.
40 El juicio del administrador y de los patrones era fundamental para la admisión de nuevas
solicitantes. La política externa y las relaciones con el vecindario eran gestionadas por el
administrador, quien, además, manejaba la dimensión económica –rentas, censos, foros,
etc.– del colegio. Constituciones de 1626. Fondo del Colegio de Huérfanas: Gobierno y
constituciones, leg. 1 (Carp. 1, 2, 3), Const. I. AHDS.
41 La documentación disponible ofrece múltiples limitaciones. En cualquier caso, sabemos
que, entre los candidatos seleccionados por los administradores destacaron un buen número
de artesanos de la ciudad, que acabaron contrayendo matrimonio con alguna de las pupilas
del colegio de doncellas huérfanas.
ANA M. SIXTO BARCIA
296 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
–no necesariamente huérfanas– de familias con mayor poder adquisitivo.
Desde el siglo XVIII, ingresaron para recibir educación las hijas de familias
pertenecientes a la oligarquía local, a la pequeña burguesía y a la hidalguía
rural
42
. En este sentido, la institución participó junto con los centros
conventuales compostelanos en la formación de las hijas de familias
acomodadas. No obstante, aquellas que tuvieron posibilidad de acceso a
los conventos o monasterios femeninos para formarse, lo hicieron por
la mejor consideración social de los mismos y por los benefcios que les
reportaba el formar parte de su comunidad.
El origen social de las niñas que ingresaron en la casa de las huérfanas
fue muy distinto. El colegio desde un origen fltró el acceso a niñas
legítimas e hijas de cristianos viejos, excluyendo a las huérfanas más
humildes. Las jóvenes abandonadas a su suerte que vagaban por
la ciudad o las hijas de mujeres sospechosas no tuvieron acceso al
mismo, por lo que vivieron de la mendicidad o se refugiaron en otras
instituciones menos selectivas. En este sentido, el asilo de huérfanas
surgió como iniciativa para proteger a las muchachas procedentes de
los grupos sociales más humildes. Con todo, la vida ofrecida por la casa
fue pobre, austera, carente de comodidades y repleta de necesidades.
Es difícil de establecer el número de internas que pasaron por el asilo
porque las fuentes son muy contradictorias al respecto. A juzgar por
las descripciones de las gestoras, unas cincuenta mujeres y niñas eran
auxiliadas en 1653, aunque el recuento propuesto por los visitadores
(1654, 1677, 1683, 1686, 1690, 1692) nunca alcanzó la docena en los
años de mayor actuación asistencial
43
.
La creación de las casas huérfanas dio lugar a nuevos espacios de
sociabilidad. Las estancias de uso comunitario se adecuaron al ritmo cotidiano:
aulas preparadas para labores femeninas; bibliotecas en las que aparecen
obras generales, pero en las que, sobre todo, emergen obras destinadas a
mujeres, a su educación y a su bienestar moral; patios para el sosiego y para
la interrelación; etc. La educanda adquiría a lo largo de su estancia en el
42 En los siglos XVIII y XIX entró en el colegio la hija del administrador de rentas nacionales
de la villa de Villagarcía, la hija del relator de la Real Audiencia, la hija del contador de la
Real Fábrica de Tabacos y múltiples niñas con el apelativo de “doña”, claro indicador de un
estado más acomodado. Siglos XVII-XIX. Fondo del Colegio de Huérfanas: Expedientes e
informaciones de la entrada de huérfanas en el Colegio, serie 20, exp. 38, 14. AHDS. Siglos
XVII-XIX. FCH: Expedientes e informaciones de la entrada de huérfanas al Colegio. serie
21, exp. 39, 95. AHDS.
43 El personal fue acusado de enajenar las rentas a fnales del siglo XVII y, en el siglo
XVIII, la inoperancia del mismo era evidente, a pesar de los diversos intentos de reforma.
1653-1692. Fondo General: Benefcencia, Asilo…, visitas, leg. 423. AHDS.
LUGARES DE ASISTENCIA Y RECOGIMIENTO. LAS CASAS DE HUÉRFANAS Y SU IRRUPCIÓN EN EL ENTRAMADO
URBANO COMPOSTELANO MODERNO
297 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
colegio –entre dos y ocho años– toda una serie de valores que iban mucho
más allá de la mera educación formal, puesto que asumía una forma de vivir,
de pensar, de sentir y de padecer diferente. La participación de las niñas en
los rezos, en las oraciones, en los sermones y en otros muchos ceremoniales
religiosos imprimió un fuerte carácter conventual a la institución
44
. De este
modo, la vida de las internas estuvo marcada por un intenso ritmo de trabajo
y de oración, en donde la formación espiritual, junto a la asunción de las
normas de humildad, de rechazo a la suntuosidad y de condena al ocio,
fueron las claves de la instrucción
45
. El otro aspecto formativo, más práctico
y académico, estuvo orientado hacia el aprendizaje de la lectura, de nociones
básicas de la escritura y de aritmética, de “labores propias de su sexo”, de
bordado y todas aquellas cualidades presumibles en las mujeres honradas
46
.
La estancia y la convivencia marcaron fuertemente a sus inquilinas. Así, muchas
de las jóvenes que pasaron por la institución legaron buena parte de sus bienes al
centro y un número considerable de las mismas acabó por integrarse y por formar
parte de su personal.
4. CONCLUSIÓN
La instalación de los centros asistenciales en la Compostela moderna
provocó una metamorfosis física y social del espacio. Frente a la organización
ciudadana tradicional, esta tipología de institución forjó nuevas áreas de
sociabilidad y de civilidad. En suma, estas instituciones crearon espacios
en los que sus habitantes compartían experiencias vitales, formaban
comunidades sociales y generaban relaciones interpersonales propias.
La nueva formulación del paisaje urbano provocó tensiones con los vecinos
naturales, quienes, por una parte, se resistieron a perder sus derechos frente a
un nuevo centro de poder y quienes, por otra parte, temieron la depreciación
del entorno y el aumento de la criminalidad que, por lo general, acompañaba
a los marginados. En esta línea, la construcción del Hospital de Carretas en el
44 A través de las normativas de 1663 se puede percibir la preocupación por la dignidad
espiritual de las niñas recogidas. El programa católico quedaba ampliamente fjado en
ocho de las treinta y dos constituciones, mientras que las enseñanzas prácticas aparecen
solamente en cuatro artículos. Constituciones 1663. FCH: Gobierno y constituciones, leg.
1, (carpeta 1, 2, 3). AHDS.
45 Constituciones de 1663. Anexo: Distribución del tiempo sacado de las constituciones
antecedentes la cual se ha de poner en una tabla donde puedan leerla todas las personas del
Colegio. FCH: Gobierno y constituciones, leg. 1, (carpeta 1, 2, 3). AHDS.
46 Las denominadas “labores propias de su sexo” englobaban toda una serie de tareas
relacionadas con el mantenimiento del hogar y el cuidado de la familia, sobre todo de
infantes y ancianos, así como trabajos de costura. El acceso formal a la cultura letrada
estaba ligado a la enseñanza masculina. De este modo, en muchas “escuelas” femeninas
solamente se realizaba una mera introducción al aprendizaje de la lectura.
ANA M. SIXTO BARCIA
298 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
siglo XVIII provocó una de las mayores oposiciones ciudadanas en Santiago
de Compostela. Este centro, concebido por el arzobispo Bartolomé Rajoy y
Losada, respondía a una manera más correctiva y punitiva de practicar la
caridad, conforme a los planteamientos de la época. El poder alcanzado
por algunas de las instituciones asistenciales compostelanas limitó la
proyección urbanística de los barrios, pues estas impusieron limitaciones
constructivas y normas de convivencia que trastocaron con el esquema
establecido. En última instancia, el rechazo social a la implantación de esta
tipología de centros fue una respuesta natural al temor que provocaba la
destrucción del equilibrio tradicional, a favor de un nuevo uso del espacio
urbano.
A pesar de que los dos centros de huérfanas surgieron como consecuencia
de una preocupación común, el auxilio de niñas desamparadas, no atendieron
al mismo tipo de necesitada. Su presencia y su infuencia en la ciudad también
fueron muy distintas. El Colegio mantuvo su prestigio y autoridad hasta
fnales del Antiguo Régimen, mientras que la casa manifestó una evidente
decadencia, dada la falta de apoyos económicos e institucionales.
BIBLIOGRAFÍA
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ESTRUCTURA OCUPACIONAL EN LA CIUDAD DE MADRID
A TRAVÉS DE LAS MATRÍCULAS PARROQUIALES (1788-1800)
Occupational Structure in the City of Madrid According to the Parish Registration
(1788-1800)
Jorge Pérez León
Universidad de Valladolid
perezleon.jorge@yahoo.es
RESUMEN: La ciudad de Madrid, sede de la Corte y centro económico y fnanciero del
Estado español, era a fnales del siglo XVIII una ciudad en continuo crecimiento, gracias
especialmente a la incesante llegada de inmigrantes procedentes de todos los puntos
de la geografía española. Muchos de ellos pretendieron ser reconocidos como hidalgos
en Madrid. El cruce de datos entre las ocupaciones mencionadas en estos procesos de
admisión y las matrículas parroquiales presentadas para este fn proporciona interesantes
hipótesis de trabajo así como un ejemplo metodológico para el estudio de la estructura
ocupacional y de las pautas de residencia de la población madrileña de fnales de la centuria.
Palabras clave: Madrid, matrículas parroquiales, hidalguía, ocupación, domicilio.
ABSTRACT: The city of Madrid, the venue of the court and the Spanish economic and
fnancial center, was at the end of XVIII Century a city of constant development, especially
due to the incessant arrival of immigrants from all over Spain. Many of them tried to
obtain recognition as hidalgos in Madrid. The exchange of data between the occupations
mentioned in these processes of admission and the parish registration presented for
this purpose provide interesting hypotheses and a methodological example to study the
occupational structure and the rules of residence of the population of Madrid at the end
of the Century.
Keywords: Madrid, Parish Registration, Hidalguía, Occupation, Place of Residence.
El estudio de la estructura ocupacional de la población madrileña en las
sociedades preindustriales supone todo un reto para el historiador debido
fundamentalmente a la ausencia de una auténtica profesionalización en unos
casos y el predominio de los estudios sectoriales en otros, todo lo cual ha
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JORGE PÉREZ LEÓN
304 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
relegado las visiones de conjunto a un segundo plano
1
. De igual modo,
las pautas de residencia de estos sectores ocupacionales, en muchos casos
infuidas por una estructura gremial, apenas ha sido estudiada más allá de las
realidades individuales
2
.
En el presente trabajo pretendemos exponer una propuesta metodológica
para conocer la estructura ocupacional de la ciudad de Madrid. El uso de
matrículas parroquiales como parte del aparato probatorio de los procesos
de hidalguía promovidos por vecinos de la villa –fuente en la que se han
centrado nuestras investigaciones– nos ofrece una oportunidad inmejorable
para acercarnos al estudio de la correlación entre lugar de residencia y
ocupación entre los sectores económica y socialmente más dinámicos que
son, al fn y al cabo, los que incoan dichos procesos.
Para profundizar en esta cuestión, en primer lugar, identifcaremos
la procedencia y el perfl ocupacional de los pretendientes a través de la
información suministrada en los procesos de hidalguía y estudiaremos
la posible infuencia de ambos factores en la elección de su residencia; en
segundo lugar, en relación con este primer aspecto, estudiaremos cómo se
expresa la correlación entre lugar de residencia y de ocupación en el espacio
urbano.
Más allá de las certezas que comprobaremos a lo largo de este
trabajo queremos además esbozar algunas hipótesis de interés, cuya
confirmación quedaría pendiente de una investigación más profunda y
basada en fuentes más amplias y representativas como, por ejemplo, los
censos de población.
1. FUENTES Y METODOLOGÍA: LAS MATRÍCULAS PARROQUIALES Y LOS PROCESOS
DE HIDALGUÍA
El presente trabajo toma como fuente los procesos de hidalguía
promovidos por vecinos de Madrid entre 1788 y 1800. A través de
estos procedimientos los pretendientes solicitaban formalmente
su deseo de ser admitidos como hidalgos en Madrid. Para ello, debían
acudir a la Sala de Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid,
tribunal que actuaba como árbitro en materia de recibimiento de hidalgos.
Obviamente, uno de los requisitos era acreditar debidamente que, en efecto, el
1 En este sentido, el trabajo de Jesús Cruz sobre los sectores más pujantes de la sociedad
madrileña de fnales del siglo XVIII y principios del siglo XIX constituye una notable
excepción. CRUZ, 2000.
2 No obstante, debemos destacar el esfuerzo de Fayard a la hora de ubicar las residencias
de los consejeros del Consejo de Castilla. FAYARD, 1982.
ESTRUCTURA OCUPACIONAL EN LA CIUDAD DE MADRID
A TRAVÉS DE LAS MATRÍCULAS PARROQUIALES (1788-1800)
305 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
interesado poseía vecindad en la villa mediante la compulsa de las matrículas
parroquiales. Estos registros eran una especie de padrones en los que se
inscribían los feligreses, proporcionando una información fundamental
para conocer la población madrileña en un momento en que los censos
todavía no se realizaban de forma sistemática
3
más aún habida cuenta el
fujo constante de inmigrantes que llevaban a la capital para establecerse
y medrar a la sombra de la Corte. Durante la Edad Moderna la parroquia
desempeñaba una función aglutinadora dentro de la comunidad por lo que
no era extraño que las unidades vecinales se estructurasen por parroquias.
Este es el caso de Madrid donde el feligrés era, al mismo tiempo, vecino de
la misma, constando su residencia en los libros de matrículas.
No obstante, la razón de servirnos de los procesos de hidalguía para
estudiar la estructura ocupacional de la ciudad de Madrid –y no de las
matrículas parroquiales directamente– se debe a que aquellos suelen
refejar datos relevantes sobre la ocupación o cargo desempeñado por
el pretendiente. Por lo tanto, el proceso de hidalguía aporta dos tipos de
información –ocupación y lugar de residencia–. No obstante, el uso de esta
fuente no está exento de inconvenientes. Junto a los ocasionales silencios
sobre la ocupación o cargo desempeñado por los pretendientes la naturaleza
de estos procedimientos limita la muestra al estamento nobiliario. Esto los
convierte en evidencias parciales que representan a una pequeña minoría
dentro del conjunto de la población. No obstante, esta restricción de orden
estamental se compensa mediante la transversalidad ocupacional de la muestra
ya que encontramos representados a buena parte de los sectores en ascenso
(burócratas, comerciantes, letrados). Por lo tanto, si bien las conclusiones
obtenidas en este estudio no pueden ser extrapoladas al conjunto de la
población madrileña de la época, en cambio sí que nos aportan un refejo
fable de las prácticas habitacionales de los sectores ocupacionales analizados
a modo de propuesta metodológica.
La muestra analizada comprende 107 procesos de hidalguía (individuales
o litisconsorcitados, con un total de 141 pretendientes –sin incluir a los hijos
de estos u otros pretendientes no domiciliados en Madrid–) promovidos
entre 1788 y 1800 y localizados en el fondo Sala Hijosdalgo-pleitos del
Archivo de la Real Chancillería de Valladolid. Esto supone una media
de apenas 8,23 procesos anuales, un promedio relativamente bajo habida
cuenta que Madrid contaba en esta época con una población cercana a los
3 Lamentablemente hoy día apenas se conservan esta clase de libros en los archivos
parroquiales de Santiago y San Juan además de libros sueltos de San Ginés, San Luis y San
José, lo que viene a revalorizar el uso de los procesos de hidalguía como fuente de estudio.
CARBAJO ISLA, 1987: 16-17.
JORGE PÉREZ LEÓN
306 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
200.000 habitantes
4
lo que revela lo minoritarias que eran estas peticiones de
recibimiento. Para analizar el perfl de los pretendientes centraremos nuestra
atención en una serie de cuestiones, como su procedencia geográfca y
familiar o su perfl ocupacional, que no solo nos permitirán aproximarnos a
los individuos sino también –habida cuenta del origen foráneo de la mayoría
de ellos– conocer el cómo y el porqué de su residencia en la villa y Corte.
Provincia y Comunidad
autónoma de procedencia
Número de
procesos
Cádiz 4
Córdoba 1
Granada 1
Total Andalucía 6
Teruel 2
Total Aragón 2
Total Asturias 9
Total Cantabria 15
Albacete 1
Ciudad Real 3
Cuenca 2
Guadalajara 1
Toledo 1
Total Castilla-La Mancha 8
Ávila 1
Burgos 15
Segovia 2
Valladolid 3
Total Castilla y León 21
Barcelona 2
Total Cataluña 2
Alicante 1
Valencia 1
Total C. Valenciana 2
Badajoz 1
Total Extremadura 1
La Coruña 1
Orense 1
Total Galicia 2
Total La Rioja 14
Total Madrid 9
Total Navarra 2
Álava 7
Guipúzcoa 1
Vizcaya 1
Total País Vasco 9
Total no peninsulares 4
Tabla 1: lugares de procedencia (nº de procesos de hidalguía)
(elaboración propia a partir de los procesos de hidalguía del ARChV)
4 CARRASCO MARTÍNEZ, 2010: 158; CARBAJO ISLA, 1987: 199.
ESTRUCTURA OCUPACIONAL EN LA CIUDAD DE MADRID
A TRAVÉS DE LAS MATRÍCULAS PARROQUIALES (1788-1800)
307 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
2. ESTUDIO DE LA MUESTRA: PROCEDENCIA GEOGRÁFICA Y PERFIL OCUPACIONAL
La procedencia geográfca era una de las principales señas de identidad
durante el Antiguo Régimen, tanto en términos individuales como
colectivos. La adscripción a un determinado colectivo regional tenía una
especial importancia en lugares receptores de inmigración como era el
caso de Madrid, dando lugar a interesantes relaciones urdidas al calor de
las relaciones de parentesco y paisanaje, tan potentes para los intereses
de sus miembros como las creadas dentro del aparato burocrático
5
o entre
hombres de negocios
6
.
En la Tabla 1 refejamos el origen geográfco de aquellos pretendientes
que manifestaron su intención de ser admitidos como caballeros hijosdalgo
en Madrid, excluyendo de esta muestra a los hijos u otros parientes menores
de edad que eran representados por los primeros.
Como puede comprobarse, los pretendientes nacidos en Madrid
conformaban una reducida minoría frente a los foráneos ya que estos,
llegados a esta nueva comunidad, debían demostrar su calidad si deseaban ser
reconocidos. A su vez, estos acostumbraban a incluir a sus jóvenes vástagos,
madrileños de nacimiento, en sus peticiones de admisión con lo que pasaban
a estar alistados como nobles y no sería necesario que la solicitasen a título
propio en un futuro.
Se aprecia una considerable dispersión geográfca, con representantes de
27 provincias peninsulares además de cuatro nacidos fuera de la Península
en territorios vinculados a la monarquía. A pesar de esta diversidad se
advierte una mayor presencia de personas procedentes de la cornisa
Cantábrica, especialmente de Cantabria, Burgos, La Rioja, Asturias y Álava
que representan nada menos que el 56,07% de los procesos
7
. La nutrida
presencia de estos hidalgos norteños está directamente relacionada con
el protagonismo de estas provincias en los fujos de emigración que
confuyeron en la capital
8
. En algunos casos, los principales focos de origen
se corresponden a comarcas concretas, territorios conocidos no sólo por su
tradición emigratoria sino también por la “limpieza e hidalguía universal”
atribuida a sus pobladores. Así, por ejemplo, la mayoría de los pretendientes
burgaleses proviene de la zona limítrofe con Cantabria conocida como
5 IMÍZCOZ BEUNZA, 2001: 93-130.
6 SOCOLOW, 1991.
7 No hemos podido determinar el origen de Francisco Ambrosio de Sola, del que solo
tenemos constancia de que su familia procedía de Navarra. 1788. Sala Hijosdalgo-pleitos:
C. 993-13. Archivo de la Real Chancillería de Valladolid [en adelante ARChV].
8 CARBAJO ISLA, 1987: 121-123.
JORGE PÉREZ LEÓN
308 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Montañas de Burgos, concretamente de los valles norteños de Losa y Mena
donde, teóricamente, no se daba “vecindad a forasteros, sin que hagan su
fliación y la traigan pasada por los señores alcaldes de hijosdalgo de la real
chancillería de Valladolid por cuya razón se conservan sus moradores nobles
esclarecidos”
9
. En la vecina Tierra de Ayala alavesa existía un régimen de
vecindad semejante que, intencionadamente, algunos identifcaban con
los fueros que gozaban los naturales del colindante Señorío de Vizcaya
10
.
Finalmente, también encontramos una notable representación de gente
procedente de la comarca riojana de los Cameros, conocida por la situación
de privilegio derivada de la implantación de dos linajes nobles –el de
Valdosera y el de Tejada– de los que afrmaban descender la mayor parte
de sus pobladores dando lugar a un contexto de hidalguía generalizada.
El factor geográfco supone un elemento meramente circunstancial en
el caso de los pretendientes oriundos de las restantes provincias, apenas
representadas en uno o dos procesos. En muchos casos su presencia se
debe únicamente a circunstancias personales, frecuentemente ligadas al
destino profesional de los pretendientes. Es el caso del abogado de los
Reales Consejos José de Ballugera y Núñez Bermúdez de Castro Acevedo,
natural de Santiago de Compostela
11
, o del turolense Juan Sessé y Balaguer,
organista de la Real Capilla
12
.
En los procesos de hidalguía, como plasmaciones documentales de la
mentalidad de la época que son, en torno a la ocupación de los pretendientes
podemos encontrar tanto referencias explícitas como silencios evidentes,
unos y otros claramente intencionados
13
. De este modo, aquellas ocupaciones
y cargos que revisten de prestigio personal al interesado aparecen
indefectiblemente mientras que por el contrario todas aquellas actividades
tenidas en escasa estima, como los ofcios mecánicos, estarán ausentes por
completo. Así, indagando en la información aportada a los procesos, de un
total de 141 pretendientes (con exclusión de los hijos) disponemos de
referencias sobre 82 cargos y ocupaciones distintas desempeñadas por 79 de
9 Testimonio de vecino del Valle de Mena. 1790. Sala Hijosdalgo-pleitos: C. 1180-39, f. 27r.
ARChV.
10 El pretendiente José de Sobrevilla consta identifcado en su petición de recibimiento
en Madrid como natural de Sojo, Tierra de Ayala “en el Reino de Vizcaya”. 1796. Sala
Hijosdalgo-pleitos: C. 1196-32. ARChV.
11 Proceso de hidalguía de José de Ballugera y Núñez Bermúdez de Castro Acevedo. 1789.
Sala Hijosdalgo-pleitos: C. 1188-27. ARChV.
12 Proceso de hidalguía de Juan Sessé y Balaguer. 1789. Sala Hijosdalgo-pleitos: C. 998-4.
ARChV.
13 Un comportamiento que hemos estudiado en el caso de los pretendientes indianos.
PÉREZ LEÓN, 2012: 265-288.
ESTRUCTURA OCUPACIONAL EN LA CIUDAD DE MADRID
A TRAVÉS DE LAS MATRÍCULAS PARROQUIALES (1788-1800)
309 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
los pretendientes (56,02%), mientras que no ofrecen dato alguno sobre el
desempeño de los restantes 62 pretendientes.
Con el fn de agrupar la variedad de ofcios y cargos diversos declarados
por los pretendientes hemos creado una serie de grandes categorías por
ramos de actividad (Tabla II): administración, todos aquellos cargos
relacionados con las funciones de gobierno, justicia y fscalidad (ofciales
de las secretarias de despacho, fscales en los Consejos, ofciales en diversas
ramas de la Real Hacienda); letrados, diferen de los anteriores en que no
poseen cargos en la administración y fguran únicamente como abogados
de los Reales Consejos; servidores de la Casa Real; servidores de la nobleza;
militares; comercio/fnanzas; y, por último, otras ocupaciones, que reúne
una amalgama de ocupaciones y cargos más o menos honorífcos tales
como la de diputado del común, apoderado y comisionado del Principado
de Asturias, familiaturas de la Inquisición, etc.
Categoría
Número de cargos u
ocupaciones
Administración
26
Comercio/fnanzas
19
Letrados/ docentes
11
Servidores Casa Real
8
Servidores Nobleza
5
Militares
4
Otras
9
Tabla 2: Ocupaciones y cargos declarados por los pretendientes
(Elaboración propia a partir de los procesos de hidalguía del ARChV)
El grupo más numeroso es el de los pretendientes que ostentan empleos
en la administración
14
. En función de su rango y de la formación que
exigen podemos distinguir dos vertientes: por un lado, cuadros medios de
la administración de gobierno y justicia, integrada por letrados que ocupan
cargos como los de secretarios de despacho, fscales, relatores, etc.; por
otro, ofciales responsables de la administración de las diversas rentas de
la Real Hacienda como el estanco del tabaco, temporalidades, correos, etc.,
compuesta fundamentalmente por gente con nociones contables por lo
que, por su formación, resulta probable que muchos de ellos procediesen
14 Gran parte del funcionariado procedía de los segmentos medio y bajo de la hidalguía
provincial. El peso de esta nobleza en los cuadros administrativos se mantendría tras la
implantación del liberalismo en España. CRUZ, 1996: 456.
JORGE PÉREZ LEÓN
310 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
o tuviesen vínculos con la élite mercantil y fnanciera
15
. Este es el caso del
pacense Mateo del Castillo y Orduña, administrador principal de la Renta
del Tabaco de la villa y Corte de Madrid y provincia, que era hijo de un
cajero al servicio de un comerciante de Llerena
16
. Esta doble especialización
en materia jurídica y fscal-contable de los pretendientes con cargos en
la administración nos sitúa en contacto directo con otras dos categorías:
comercio/fnanzas y letrados (abogados de los Reales Consejos).
En lo que respecta a los encuadrados en la categoría comercio/fnanzas
resulta difícil discernir la entidad y volumen de sus actividades a partir
de la información suministrada por los procesos de hidalguía ya que la
mayor parte aparecen identifcados únicamente con la ceremoniosa y
vaga denominación de “vecinos y del comercio de la villa y Corte”. No
obstante, en algunos casos podemos percibir el contexto económico de la
época, infuido por las políticas mercantilistas implantadas por la Corona.
Un buen ejemplo es la presencia del director general de la recién creada
Real Compañía Marítima de Pesca, el riojano Luis Fernández de Ruidíaz
Gonzalo del Río
17
. Como no podía ser de otra manera también abundan
las referencias hacia la todopoderosa corporación de los Cinco Gremios
Mayores, de la que podemos encontrar tanto a miembros de la misma, como
era el caso de Domingo de Ibarrola, “vecino y del comercio de sedas en
esta corte y uno de los individuos de los cinco gremios mayores de ella”
18
,
como a trabajadores en las industrias dependientes de esta corporación, caso
de Gabriel José de San Pelayo quien, tras servir como director de la Real
Fábrica de Tejidos de lana y telas angostas de Cuenca, se había trasladado
a Madrid para servir como ofcial mayor de la mesa de Alcabalas en la casa
matriz de los Cinco Gremios
19
, o de Juan Antonio María del Valle, empleado
en Madrid en el Real Almacén de Paños de Guadalajara
20
. Más escasas son
las referencias acerca del mundo de las fnanzas, en este momento aún muy
15 CRUZ, 2000: 76.
16 Declaración de Manuel Bazo, vecino de Llerena. Proceso de hidalguía de Mateo del
Castillo. 1793. Sala Hijosdalgo-pleitos: C. 1189-9, f. 31v. ARChV.
17 Proceso de hidalguía de Luis Fernández de Ruidíaz Gonzalo del Río. 1796. Sala
Hijosdalgo-pleitos: C. 1011-16. ARChV.
18 Tal y como se indica en su poder notarial. Madrid, 3 de febrero de 1792. Sala Hijosdalgo-
pleitos: C. 1187-29. ARChV.
19 Según consta en la certifcación de servicios prestado por Gabriel José de San Pelayo,
suscrita por Francisco de Goicoechea y Echevarría y Vicente Ortiz de Urbina, contadores
generales de la Casa Diputación de los Cinco Gremios Mayores de Madrid. Madrid, 22 de
septiembre de 1794. Sala Hijosdalgo-pleitos: C. 1194-22, f. 18r. ARChV.
20 Proceso de hidalguía de Juan Antonio María del Valle 1794. Sala Hijosdalgo-pleitos: C.
1193-20. ARChV.
ESTRUCTURA OCUPACIONAL EN LA CIUDAD DE MADRID
A TRAVÉS DE LAS MATRÍCULAS PARROQUIALES (1788-1800)
311 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
vinculado a la actividad mercantil
21
, tal y como puede apreciarse en el caso
de los alaveses Francisco Antonio y José de Arratia y Villachica, quienes
además de su giro y casa de comercio tenían una fábrica de todo género
de curtidos
22
, o de Alfonso García de Soto, este ya identifcado a sí mismo
como “banquero con casa abierta y giro de letras de cambio en Madrid”
23
.
Un último sector sobre el que queremos hacer hincapié es el de los
servidores o subalternos directos de la Corona y la alta nobleza. En este
caso resulta evidente que no se trataban de simples criados sino que, por
la naturaleza solemne o la responsabilidad de sus puestos, eran cargos
prestigiosos y cercanos a fguras tan importantes como la Familia Real o la
alta nobleza y que, por lo tanto, solo se asignaban a personas de confanza.
Entre los empleos vinculados a la Casa Real cabe destacar, por un lado,
aquellos pertenecientes al servicio doméstico del monarca y su familia,
como personal de la Mayordomía Mayor, ayudas de Cámara, etc.
24
; por otro,
cargos responsables de la administración de las cuentas de la Casa Real
25
y,
fnalmente, nombramientos honorífcos que evocan la efervescente actividad
cultural de la Corte
26
. En cambio, el perfl de los servidores o subalternos
de la nobleza difere notablemente. En la mayoría de los casos se trata de
empleos de responsabilidad que exigían una formación especializada
como es el caso de secretarios o contadores, colaboradores cercanos de
estas personalidades nobiliarias
27
. No hay que olvidar que estas personas se
21 CRUZ, 2000: 74-75.
22 Según hacen constar ambos pretendientes en la notifcación al concejo de Madrid de
la Real Provisión de emplazamiento despachada por la Sala de Hijosdalgo. 1789. Sala
Hijosdalgo-pleitos: C. 1470-5, f. 11r. ARChV.
23 Según consta en el formulario de interrogatorio. 1798. Sala Hijosdalgo-pleitos: C. 1203-
22, f. 13r-v. ARChV.
24 Manuel José Marín y Borda, ayuda de Cámara y jefe de Guardarropa de S. M., que
además era caballero de Santiago. 1789. Sala Hijosdalgo-pleitos: C. 1179-13. ARChV;
Joaquín Pantaleón de Arratia y Villachica, ofcial de la secretaría de la Mayordomía Mayor.
1789. Sala Hijosdalgo-pleitos, C. 1470-5. ARChV; Pedro José Jordán y Domingo, ayuda de
Cámara de S.M. 1792. Sala Hijosdalgo-pleitos: C. 1001-42. ARChV; Antonio Arias y su hijo
Manuel Antonio Arias, criado de Cámara de S.M. y ayuda de Furriera al servicio del infante
don Antonio respectivamente. 1792. Sala Hijosdalgo-pleitos: C. 1186-6. ARChV.
25 Sebastián Pablo de Herrera y García, Ofcial contralor general de la Real Casa, Capilla y
Cámara del Rey. 1792. Sala Hijosdalgo-pleitos: C. 1185-16. ARChV.
26 Santiago Gutiérrez Arintero y Pereda, profesor de arquitectura en la Corte y su fontanero
mayor (según afrman los testigos) 1793. Sala Hijosdalgo-pleitos: C. 603-3. ARChV; Juan
Sessé y Balaguer, organista de la Real Capilla. 1789. Sala Hijosdalgo-pleitos: C. 998-4.
ARChV; Pedro García Zorrilla, ofcial segundo de la Real Biblioteca de S. M. (según consta
en libro de matrículas de la Real Iglesia Patriarcal) 1798.Sala Hijosdalgo-pleitos: C. 1203-37,
f. 13r. ARChV.
27 Francisco Serrano y Cabrera, contador mayor del Duque de Medinaceli (según consta
JORGE PÉREZ LEÓN
312 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
encargaban de gestionar los asuntos y los patrimonios de Grandes de España
como el duque de Medinaceli –primer director del Estado de Caballeros
Hijosdalgo entre 1783 y 1803
28
–, el duque del Infantado o el marqués de
Astorga.
Haciendo un balance global de esta realidad profesional podemos afrmar
que estamos ante dos grandes colectivos ocupacionales que, en cierto modo,
representan a una parte de la sociedad madrileña y española de la época.
Por un lado, una hidalguía o nobleza de servicio (bien a la Corona, bien a la
nobleza), estrechamente relacionada con el mundo de la Corte; y, por otro,
una hidalguía “protoburguesa”, plenamente orientada hacia las actividades
especulativas pero que en absoluto había renunciado a sus veleidades y
pretensiones estamentales.
3. DOMICILIOS Y ESTRUCTURA OCUPACIONAL DE MADRID A TRAVÉS DE LAS
MATRÍCULAS PARROQUIALES
En el presente apartado analizamos la cuestión que centra esta
investigación: el estudio del asentamiento de los pretendientes en la
capital y de los factores que intervienen en esta dinámica. Si bien no
podemos olvidar que, debido a las condiciones en que se desarrolló el
crecimiento urbano de la capital, los barrios madrileños distaban mucho
de ser realidades socialmente homogéneas
29
consideramos que existe una
clara correlación entre la ocupación de un individuo y la ubicación de su
domicilio en una determinada parroquia o barrio. De hecho, en esta época
algunos ofcios aún permanecían agrupados en una misma calle o barrio,
en el libro de matriculas de la parroquia de San Sebastián). 1792. Sala Hijosdalgo-pleitos: C.
1187-33, f. 26v. ARChV; Cayetano Rodríguez de Mora, secretario del duque de Medinaceli
y de Santisteban (además de ofcial de la Superintendencia de la Real Hacienda y secretario
del Santo Ofcio de la Inquisición) 1795. Sala Hijosdalgo-pleitos: C. 602-3. ARChV; José
Roales Nieto, contador de la Casa y estados del Duque del Infantado. 1793. Sala Hijosdalgo-
pleitos: C. 1251-42. ARChV; Diego Martínez Villar, recaudador en la contaduría de la casa
del Marqués de Astorga, conde de Altamira (según afrma un testigo) 1797. Sala Hijosdalgo-
pleitos: C. 1201-53. ARChV; y Antonio Rayón, contador mayor de la casa y estados del
marqués de Astorga, conde de Altamira (según consta en matrículas de la parroquia de San
Martín) 1797. Sala Hijosdalgo-pleitos: C. 1239-5. ARChV.
28 CONDE DE LA VENTOSA, 2005: 195-196.
29 Por ejemplo, en el caso de la nobleza, aunque desde mediados del siglo XVIII se aprecia
un desplazamiento de sus residencias hacia el este (San Sebastián, San Luis), especialmente
de la aristocracia más reciente, condicionantes como el precio del suelo, normas gubernativas
y la pervivencia de la mentalidad nobiliaria contribuyeron a que el asentamiento de la nobleza
mantuviese los criterios del pasado, sin segregar barrios o zonas específcamente nobiliarias.
CARRASCO MARTÍNEZ, 2010: 163.
ESTRUCTURA OCUPACIONAL EN LA CIUDAD DE MADRID
A TRAVÉS DE LAS MATRÍCULAS PARROQUIALES (1788-1800)
313 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
un fenómeno que aún hoy puede apreciarse en el nombre de algunas vías
madrileñas
30
.
Los registros de las matrículas parroquiales demuestran que la gran mayoría
de los pretendientes residía en parroquias situadas al este de la Plaza Mayor
como la de San Ginés, Santa Cruz, San Sebastián o San Martín. En la Gráfca
I presentamos tres de las parroquias más representadas en la muestra. En
primer lugar San Ginés, prácticamente monopolizada por los comerciantes; en
segundo lugar San Martín, donde a pesar de que desconocemos la ocupación
de la mitad de sus feligreses, la tendencia constatada sugiere una fuerte
implantación de la nobleza y los miembros de la administración; y, por último,
San Sebastián, una parroquia de semejantes características a la anterior con
predominio de servidores de la Corona en el ámbito administrativo y militar.
Nuestra hipótesis parte de que la mayor parte de los nuevos residentes
elegía el lugar de residencia en función de la ocupación o empleo desempeñado
por lo que la cercanía respecto al lugar de trabajo sería un factor decisivo para
conocer el paradero de los pretendientes. Sus domicilios, expresados en las
matrículas de las diferentes parroquias de la villa, nos permiten aproximarnos
al estudio de las pautas de asentamiento de la población en Madrid de acuerdo
a estos criterios socioprofesionales, de especial importancia entre las personas
de origen foráneo.
En cuanto a los pretendientes dedicados al comercio es posible apreciar
una considerable concentración de los mismos alrededor de la parroquia
de San Ginés, en el centro de la ciudad. Esta parroquia abarcaba lo que
por entonces era el principal eje comercial y fnanciero madrileño (entre la
Plaza Mayor y la Puerta del Sol). La escasez de inmuebles y la necesidad de
proteger sus negocios obligaba a muchos de estos comerciantes a residir en
las propias tiendas donde trabajaban, que hacían las veces de domicilio para
varias personas. Es el caso de los riojanos Mateo y Juan Manuel Ortiz de la
Iglesia Mateo. Ambos residían por separado en la parroquia de San Ginés. El
primero habitaban junto a otras personas en una tienda situada en el portal
de Rasilleros que pertenecía a un comerciante de sedas apellidado Zorraquín;
por su parte, Juan Manuel vivía en compañía de don Fernando Martínez
Santidrian, otro conocido comerciante, en los portales de la Provincia
31
o del
burgalés Juan Antonio Martínez de Salazar, residente “en la tienda de paños
de don Juan de Gorbea”
32
.
30 LÓPEZ GONZÁLEZ, 1995: 35.
31 Según consta en las matrículas de San Ginés. 1788. Sala Hijosdalgo-pleitos: C. 1175-13,
21r.-23r. ARChV.
32 Según consta en las matrículas de San Miguel. 1788. Sala Hijosdalgo-pleitos: C. 1175-35,
JORGE PÉREZ LEÓN
314 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Gráfca 1: principales parroquias de residencia y adscripción profesional de sus feligreses
-nº de pretendientes (nº de procesos) (elaboración propia a partir de las matrículas incluidas
en los procesos de hidalguía del ARChV)
f. 11r-v. ARChV.
ESTRUCTURA OCUPACIONAL EN LA CIUDAD DE MADRID
A TRAVÉS DE LAS MATRÍCULAS PARROQUIALES (1788-1800)
315 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
San Ginés
12 (9) San Juan
2 (1)
Otras
5 (5)
Comerciantes
Gráfca 2: parroquias de residencia de los comerciantes (nº pretend./ nº procesos)
(elaboración propia a partir de las matrículas incluidas en los procesos de hidalguía
del ARChV)
San Sebastián
5 (5)
San Martín
6 (6)
San Luis
2 (2)
Santa María
2 (2)
Otras
7 (7)
Admon.
Gráfca 3: parroquias de residencia de los miembros de la administración (nº pretend./ nº
procesos) (elaboración propia a partir de las matrículas incluidas en los procesos de hidalguía
del ARChV)
Centrándonos ahora en los domicilios de aquellos pretendientes que
desempeñaban cargos en la administración o que servían a nobles o a la
Casa Real comprobamos que el eje de residencia se desplaza hacia barrios
más cercanos a los núcleos de poder político, caso de las parroquias de
San Sebastián, San Martín, San Justo y Pastor o San Luis
33
. En estos casos
la proximidad del lugar de trabajo también infuía considerablemente
en la elección de la residencia. Por ejemplo, Mateo del Castillo y Orduña,
33 Fayard constata esta misma tendencia en los consejeros del Consejo de Castilla, en los
que se observa una gran dispersión con ciertas concentraciones en el noroeste (San Martín)
y sur-sudeste (San Justo y Pastor y San Sebastián). FAYARD, 1982: 411-414.
JORGE PÉREZ LEÓN
316 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
administrador principal de la Renta del Tabaco de la villa y Corte de Madrid y
provincia, vivía en la Calle Alcalá donde se situaba la Real Aduana
34
; Manuel
de Revilla y la Presa, director general de la Real Renta de Correos, Postas
y Caminos del Reino, habitaba –como no podía ser de otra manera–
en la “Casa de Correos”
35
. Sin embargo, también debemos recordar los
vínculos que la administración hacendística mantenía con el mundo de
los negocios lo que explicaría casos como el de Miguel Pio Vicente,
ofcial de la Tesorería Mayor, residente en el portal de Manguiteros
de la parroquia de San Ginés
36
. Por su parte, aquellos que ocupaban
elevados cargos en la administración demuestran una clara inclinación
hacia barrios periféricos, donde generalmente residían los sectores más
acomodados. Es el caso del madrileño Juan Ignacio Güell, ministro en
la Contaduría del Tribunal Mayor de Cuentas y miembro de una familia
con un amplio historial de servicio a la Corona, o del chileno José de Toro
Zambrano y Ureta, caballero de la orden de Carlos III, regidor honorario del
ayuntamiento madrileño y miembro de la Junta de Comercio y Moneda,
ambos con domicilio en la parroquia de San Martín
37
.
Santa Cruz
1 (1)
San Sebastián
1 (1)
San Juan
1 (1)
San José
1 (1)
Igl. Patriarcal
2 (2)
Serv. Casa Real
Gráfca 4: parroquias de residencia de los servidores de la Casa Real (nº pretend./ nº
procesos) (elaboración propia a partir de las matrículas incluidas en los procesos de hidalguía
del ARChV)
34 Según consta en las matrículas de San Luis. 1793. Sala Hijosdalgo-pleitos: C. 1189-9, f.
12r-v. ARChV.
35 Según consta en las matrículas de Santa Cruz. 1799. Sala Hijosdalgo-pleitos: C. 1015-23,
f. 13v. ARChV.
36 Según consta en las matrículas de San Ginés. 1800. Sala Hijosdalgo-pleitos: C. 1017-19.
ARChV.
37 1792. Sala Hijosdalgo-pleitos: C. 1186-21, f. 6v. ARChV; 1788. Sala Hijosdalgo-pleitos:
C. 1175-3. ARChV.
ESTRUCTURA OCUPACIONAL EN LA CIUDAD DE MADRID
A TRAVÉS DE LAS MATRÍCULAS PARROQUIALES (1788-1800)
317 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
San Sebastián
1 (1)
San Martín
3 (3)
Serv. nobleza
Gráfca 5: parroquias de residencia de los servidores de la nobleza (nº pretend./ nº
procesos) (elaboración propia a partir de las matrículas incluidas en los procesos de hidalguía
del ARChV)
Por su parte, de los servidores de la Casa Real o la alta nobleza cabe destacar
que, por la naturaleza de su ocupación, se veían obligados a alojarse
cerca del patrón
38
lo que tiene su refejo en el plano físico, encontrándolos
frecuentemente viviendo bajo el mismo techo. Antonio Arias, criado
de Cámara de S.M., residía en el Palacio Real
39
; Francisco Serrano y
Cabrera, contador mayor del Duque de Medinaceli, matriculado junto
a la familia de este en la parroquia de San Sebastián
40
, o protegidos como
Isidro Gaspar de Aránzazu de quien se dice que vivía con la familia del
marqués de Mirabel en la calle de Leganitos
41
.
Esta estrecha correspondencia entre el lugar de residencia y de trabajo
puede también ayudarnos a reconstruir la incógnita pendiente acerca de las
actividades de aquellos pretendientes sobre los cuales los procesos de
hidalguía no ofrecen información al respecto. De acuerdo con esta teoría
consideramos que resulta verosímil que una gran parte de los pretendientes
que residía en parroquias céntricas situadas en el corazón económico y
comercial madrileño como Santa Cruz, San Miguel y San Ginés
42
, estuviese
38 CARRASCO MARTÍNEZ, 2010: 161.
39 1792. Sala Hijosdalgo-pleitos: C. 1186-6, f. 1r. ARChV.
40 En el testimonio de su matrícula se dice literalmente: “(…)del año de noventa y uno se
halla matriculada la familia del excelentísimo señor Duque de Medinaceli y entre ellos su
contador mayor don Francisco Serrano”. 1792. Sala Hijosdalgo-pleitos: C. 1187-33, f. 26r-v.
ARChV.
41 Consta en las matrículas de la parroquia de San Martín como “comensal” del marqués.
1796. Sala Hijosdalgo-pleitos, C. 1011-23, f. 17r. ARChV.
42 LÓPEZ GARCÍA, 1998: 189.
JORGE PÉREZ LEÓN
318 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
San Ginés
6 (3)
San Miguel
8 (6)
Santa Cruz
15 (9)
San Martín
10 (8)
San Justo y Pastor
6 (5)
San Sebastián
3 (3)
Otras
7 (7)
Desconocida
Gráfca 6: Parroquias de residencia de pretendientes sin ocupación conocida
(nº pretend./ nº procesos) (elaboración propia a partir de las matrículas incluidas en los
procesos de hidalguía del ARChV)
vinculada de algún modo al mundo del comercio y/o a actividades
relacionadas. Este es el caso, por ejemplo, del burgalés Eugenio de San Pelayo
de la Quintana, que habitaba en San Miguel “en compañía de Francisco
Manuel de la Quintana, del comercio de paños, tienda número siete de el
Portal de este nombre (San Miguel)”
43
; o del camerano Fernando de la Riba
y Robledo que había residido unos años atrás en San Ginés, en una “casa
tienda rinconada” situada en el portal de Mauleros de la Plaza mayor entre la
calle de la sal y de Boteros
44
; o, por último, de los hermanos José Joaquín y
Nemesio de la Sotilla y Machón, comerciantes y parroquianos de San Miguel
cuyos negocios tenían ramifcaciones en América
45
.
En apoyo de esta hipótesis hemos de recordar una cuestión de índole cultural,
directamente relacionada con la naturaleza nobiliaria de los procesos de hidalguía.
Tal y como hemos comprobado en anteriores investigaciones, los silencios y
omisiones sobre las actividades comerciales de los pretendientes en los procesos
de hidalguía resultan habituales
46
. Frente al comercio mayorista, estimado
43 Según consta en las matrículas de San Miguel. 1790. Sala Hijosdalgo-pleitos: C. 1180-39,
ff. 13v-14r. ARChV.
44 Según consta en las matrículas de San Ginés. 1791. Sala Hijosdalgo-pleitos, C. 1184-37,
f. 15r. ARChV.
45 Expediente de información y licencia de pasajero de Nemesio de la Sotilla y Machón.
1796. Arribadas, 518, N. 182. Archivo General de Indias [en adelante AGI].
46 Vid. Tesis doctoral PÉREZ LEÓN, 2012: 347-356. Defendida en la Universidad de
Valladolid en 2012. http://uvadoc.uva.es/handle/10324/961 [consulta: 25 octubre 2012].
ESTRUCTURA OCUPACIONAL EN LA CIUDAD DE MADRID
A TRAVÉS DE LAS MATRÍCULAS PARROQUIALES (1788-1800)
319 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
como fuente de riqueza y prestigio, el pequeño comercio, en especial aquel
ejercitado en tienda abierta, era una actividad que si bien no derogaba el
estatuto de hidalguía reportaba escasa respetabilidad. Además, a diferencia
de lo que sucedía en Cádiz o en las Indias, donde la mayor parte de sus elites
procedían del circulo de la plutocracia mercantil, la élite madrileña tenía como
referente fundamental los valores sociales de la vieja aristocracia cortesana
por ello no resulta extraño que, a excepción de los grandes comerciantes,
los pretendientes no considerasen oportuna la mención expresa de esta
actividad en los procesos. De acuerdo con este razonamiento, debemos
descartar igualmente la presencia entre los pretendientes de miembros de
los sectores populares y menos pudientes, debido principalmente al coste
de estos procedimientos y a los prejuicios sociales aún existentes frente a
aquellas personas que públicamente ejerciesen ofcios considerados como
viles
47
, lo que hubiese supuesto su veto en el estado de caballeros hijosdalgo
madrileño.
Retomando el análisis de los patrones de asentamiento queremos destacar
la estructura de los hogares de los pretendientes. En este sentido se pueden
establecer una serie de pautas habitacionales a partir de la información
que se infere de las matrículas y de la propia casuística de los procesos
(individuales/litisconsorcitados entre varios pretendientes). En este punto,
coincidiendo con las observaciones de Jesús Cruz, observamos que mientras
que entre los cargos administrativos, sirvientes de la Corona y la nobleza
predomina aparentemente el “hogar simple” constituido por la familia
nuclear (padres e hijos), entre los comerciantes se constata la pervivencia
de una estructura familiar extensa integrada por varios hermanos, tíos y
sobrinos, etc. conviviendo al menos hasta que pudiesen establecerse por
cuenta propia
48
. Conviene recordar aquí el caso ya citado de Eugenio de
San Pelayo de la Quintana, residente en la tienda que su tío regentaba en
el portal de San Miguel; también cohabitaban los hermanos Francisco
Antonio y José de Arratia y Villachica, que “vivían en la calle del Carnero,
a mano izquierda del marqués de Valmediano”
49
o los hermanos Silvestre
y Lorenzo Abad de Aparicio, que vivían en la calle de Postas, parroquia
de San Ginés
50
.
Una práctica, la de las omisiones, también observada por Felices de la Fuente en las
solicitudes de títulos nobiliarios. Vid. FELICES DE LA FUENTE, 2010: 229-252.
47 GUILLAMÓN ÁLVAREZ, 1981: 129-142.
48 CRUZ, 2000: 232-233.
49 Según consta en las matrículas de San Juan. 1789. Sala Hijosdalgo-pleitos: C. 1470-5, f.
13v. ARChV.
50 Según consta en las matrículas. 1792. Sala Hijosdalgo-pleitos: C. 1190-47, f. 11v. ARChV.
JORGE PÉREZ LEÓN
320 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
4. CONSIDERACIONES FINALES
Esta propuesta metodológica para el estudio de la estructura ocupacional
madrileña ha revelado el peso determinante de la misma en la elección del
lugar de habitación. La mayor parte de los pretendientes, inmigrantes por
motivos laborales, debían subordinar su residencia al trabajo desempeñado,
tanto aquellos que lo hacían por cuenta propia como los que dependían de
un señor o de la Corona.
Entre los pretendientes predominan los comerciantes, burócratas,
letrados y servidores de la Corona y la alta nobleza, sectores caracterizados
por una fuerte movilidad social. Por lo tanto, su presencia en estos procesos
no resulta casual sino que sugiere que estaríamos ante lo que Jesús Cruz
califca de “notables” o, al menos, en expectativa de serlo para quienes la
respetabilidad social tenía mucha importancia. Esta realidad conocida, amén
de los indicios señalados, nos permite plantear como hipótesis verosímil que
aquellos pretendientes de los que desconocemos su ocupación seguían un
modelo ocupacional y habitacional similar.
Asimismo, el estudio de los lugares de residencia de los pretendientes
demuestra la existencia de ciertas pautas en función de criterios sociales y
ocupacionales. Así, por ejemplo, mientras que la parroquia de San Ginés,
enclavada en pleno centro comercial de la capital, albergaba principalmente a
comerciantes, otras, como la de San Sebastián o San Martín, daban aposento
al funcionariado y a parte de la nobleza (y con ella a sus servidores).
Consideramos por lo tanto que, al margen de los condicionamientos
propios de la muestra analizada, ha quedado bien demostrado que las
matrículas parroquiales pueden ser una fuente fdedigna para reconstruir
las pautas de residencia seguidas por los diferentes sectores ocupacionales
en el Madrid del siglo XVIII.
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Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
GÉNESIS Y DESARROLLO HISTÓRICO DE UN BARRIO BURGUÉS
DEL SIGLO XIX: DEL BOSQUE REAL DEL CASTILLO DE BELLVER
AL BARRIO DE EL TERRENO DE PALMA (ILLES BALEARS)
1
Origin and Historical Development of a Bourgeois District in the Nineteenth Century:
from the Royal Forest of Bellver Castle to the District of El Terreno in Palma
(Balearic Islands)
Júlia Roman Quetglas
Universidad de las Islas Baleares
julia.roman@uib.es
RESUMEN: Nuestra propuesta tiene como objeto de estudio la génesis y la evolución
urbana, arquitectónica y paisajística del barrio de El Terreno de Palma (Mallorca). Se trata
de analizar la transformación de un paisaje productivo y de interés estratégico militar, de
propiedad real desde el siglo XIII y vinculado al castillo de Bellver, en la formalización
de un paisaje urbano durante el siglo XIX. El emplazamiento geográfco y la vocación de
recreo fueron determinantes en la construcción de un paisaje peculiar, derivado tanto de la
compleja estructura urbana como por el del carácter caprichoso de su arquitectura. A partir
del último tercio del siglo XIX, el atractivo barrio de segundas residencias de la burguesía
local se convirtió en lugar de encuentro de los artistas e intelectuales españoles y europeos,
propiciando con ello el surgimiento del primer centro turístico de Mallorca. Todo ello ha
derivado en la conformación de un paisaje de alto valor histórico, cultural y patrimonial.
A partir de la segunda mitad del siglo XX se inició un proceso de degradación que, en la
actualidad, se intenta reconducir. Se impone, por tanto, la necesidad de aportar una revisión
histórica y de identifcar los elementos naturales, arquitectónicos y constructivos de interés
patrimonial. En esta comunicación se presentan los primeros resultados del estudio. Para
ello se han consultado los expedientes sobre Bellver conservados en Patrimonio Nacional,
en el Archivo General de Palacio (AGP) y en el Arxiu del Regne de Mallorca (ARM), así
como las licencias de obras y proyectos arquitectónicos conservados en el Arxiu Municipal
de Palma (AMP).
Palabras clave: Bellver, Palma, paisaje, urbanismo, siglo XIX.
1 Este estudio forma parte del proyecto I+D+i “Cambios y continuidades en el hábitat y en
la utilización del territorio en épocas de transición desde la edad media hasta nuestros días.
Análisis del paisaje y sociedad” (Referencia HAR2012-35022), vinculado a la Universitat de
Lleida y dirigido por el Dr. Jordi Bolòs Masclans.
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JÚLIA ROMAN QUETGLAS
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Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
ABSTRACT: Our proposal aims to study the origin and evolution of the urban layout,
the architecture and the landscape of the district of El Terreno in Palma (Mallorca). We
analyze the transformation of a productive landscape of a military strategic interest, owned
by the Crown since the thirteenth century and associated to Bellver Castle into an urban
landscape during the Nineteenth Century. The geographic location and the leisure pursuit
were fundamental in building a distinctive landscape, arising from both the complex urban
structure as the whimsical nature of its architecture. From the last third of the nineteenth
century, the attractive neighborhood of holiday homes of the local bourgeoisie, became
a meeting place for Spanish and European artists and intellectuals, thus contributing to
the emergence of the frst holiday resort of Mallorca. In conclusion, all these factors have
led to the creation of a landscape of high value in historic, cultural and heritage terms.
From the second half of the Twentieth Century a process of degradation was undertaken
which, at present, is trying to get redirected. It is imperative, therefore, the need to provide
a historical review and identify the natural, architectural and constructive elements of a
patrimonial interest. To that effect all fles from the National Heritage Archives, the
Kingdom of Mallorca Archive, and the documents of protected areas kept in the Military
Archive of Palma as well as the building permits and the architectural projects of the
Municipal Archive of Palma have been thoroughly studied.
Keywords: Bellver, Palma, Landscape, Urban Layout, Nineteenth Century.
1. BELLVER: TERRITORIO Y PAISAJE DE REAL PATRIMONIO
El origen de la propiedad real del territorio de Bellver y del posterior
barrio de El Terreno se encuentra en la conquista catalana de Mallorca
(1229). Finalizado este episodio (1231), se inició el proceso de repartimiento
de la isla de Mallorca. Todo el territorio situado al oeste de Palma, desde el
torrente de Sa Riera hasta la isla de Sa Dragonera, pasó a formar parte de
las tierras del Pariatge del Obispo de Barcelona. Dentro de este territorio, se
inscriben Porto Pi y toda la sierra que sería después el bosque y el territorio
de Bellver. Por diferentes circunstancias, el rey Jaume I conservó la plena
jurisdicción de la mitad de esta sierra, y los puntos de vigilancia de la costa
entre Palma y Porto Pi. Posteriormente, a lo largo de los siglos XIII y XIV,
la corona incrementó su territorio con la adquisición de diversas parcelas,
que fueron mayoritariamente destinadas al cultivo de la vid. Esta porción
real limitaba al sur con el mar, al este con la muralla de Palma, al oeste con
Porto Pi, y al norte con la sierra de Porto Pi. El territorio perteneció al Real
Patrimonio hasta el año 1932, cuando el gobierno de la Segunda República
cedió el bosque y el castillo de Bellver al Ayuntamiento de Palma.
GÉNEIS Y DESARROLLO HISTÓRICO DE UN BARRIO BURGUÉS DEL SIGLO XIX:
DEL BOSQUE REAL DEL CASTILLO DE BELLIVER AL BARRIO DE EL TERRENO DE PALMA (ILLES BALEARS)
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Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
En la franja costera de aquella porción real se irá forjando el barrio de El
Terreno. Las primeras referencias a una ocupación humana estable en este
territorio se sitúan en el siglo XIX. No obstante, esta franja costera siempre
tuvo un papel fundamental a lo largo de la historia de la ciudad; en ella se
encontraba la vía que conectaba la ciudad con Porto Pi, un puerto natural
que mantuvo su actividad portuaria única en la bahía desde la fundación
romana de la ciudad –123 a.C.–, hasta el siglo XIV
2
. La importancia del
enclave se ve testimoniada en el siglo XV por la existencia de hasta cuatro
torres en la bocana del puerto. Dos de ellas están documentadas ya en el
siglo XII y serían probablemente de origen islámico
3
. En la actualidad se
conservan dos torres, la de Porto Pi y la de Peraires, ahora engullida en
la urbanización. A la importante actividad del puerto se debe también la
construcción del oratorio de Sant Nicolauet en el siglo XIII, que fue erigido
en terreno de realengo donado por el rey Jaume I a los jurados de la Ciutat
i Regne de Mallorca. En el siglo XIV acogió un pequeño hospital para
navegantes pobres, enfermos y peregrinos, y posteriormente, fue destinado
a leprosos. El pequeño oratorio conserva todavía el portal ojival rematado
con el escudo del Regne de Mallorca.
El camino real que unía la ciudad con el puerto de Porto Pi fue un eje
crucial en el desarrollo histórico y social de la ciudad, a lo largo del cual se
iría desarrollando el más antiguo crecimiento urbano fuera de las murallas
que delimitaban la plaza fuerte. De hecho, la expansión urbana en dirección
oeste es la única continuada desde el siglo XIV y no se vio afectada, ni
siquiera, por la ley de zonas polémicas que limitó el crecimiento de la ciudad
en un entorno de 1.250 metros alrededor de las murallas hasta fnales del
siglo XIX. De hecho, en el Museo de Mallorca se conserva un pequeño
conjunto de fragmentos de cerámica islámicos datados a fnales del siglo
2 SEVILLANO COLOM y POU MUNTANER, 1974: 28. El topónimo de la ensenada
aparece escrito por primera vez, en latín a inicios del siglo XII, en el conocido poema
Liber Maiolichinus, de Enrico Veronés: “Entretanto envían dos galeras hacia el puerto de
Mallorca el cónsul Lamberto, hijo de Huberto está en ellas y llegan veloces al puerto que
tiene el nombre de Pino”, portum pini, en el texto latino. Más allá de posibles hallazgos
arqueológicos, el topónimo de Porto Pi denota su remoto origen latino propio de muchos
lugares costeros de Mallorca que, debido a su continuo uso marinero, se han conservado a
pesar de las diferentes conquistas de la isla.
3 En la crónica de Desclot se nos habla por primera vez de unas torres que fanquean la
ensenada: “E les naus e els llenys plans feeren vela atressí e qui mills poc ana-se´n vers la Ciutat, tant
que foren a Portopí e preseren les torres e tot quan hi fo, e entraren al port e ormejaren-se aquí”. De esta
forma queda constatada la existencia de unas torres en Portopí en época islámica.
JÚLIA ROMAN QUETGLAS
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XI, los cuales fueron hallados en el punto de confuencia entre el camino de
Porto Pi y el torrente de S’Aigo Dolça. Este punto, que todavía persiste en
la toponimia costera de la bahía de Palma, se convertiría en el siglo XIX
en el límite oriental del futuro barrio de El Terreno. A pesar de lo exiguo
del conjunto, dichos fragmentos han permitido localizar el poblamiento más
antiguo de la zona. La ubicación del yacimiento coincide con el lugar donde
se alzaba la denominada torre de’n Carroç, la cual, de formar parte de las
defensas portuarias, podría tener también un origen islámico. La torre tomó
el nombre de su nuevo propietario después de la conquista catalana de la
isla, Francesc Carroç, que participó en la campaña feudal del siglo XIII (fg.
1: puerto y sierra de Porto en el siglo XV. Detalle de la tabla central del
retablo de Pere Niçard, 1468. En el extremo superior derecho se puede ver
el puerto de Porto Pi, con sus cuatro torres, el oratorio de Sant Nicolauet,
el camino real y una torre que sería probablemente la de’n Carroç. Museu
Diocesà de Mallorca).
El territorio que se extiende entre S’Aigo Dolça y Porto Pi recibió el
nombre de Bellver. En El Llibre dels Fets de Jaume I –crónica de la conquista
feudal catalana de Mallorca– se recoge la siguiente escena: “I pujarem a poc
a poc fns a la serra de Porto Pi i veiérem la Ciutat de Mallorca, i ens semblà la vila
més bella que jo i els que ens acompanyaven haguéssin vist mai”
4
. Aunque sea a nivel
de especulación, podría afrmarse que esta característica de mirador de la
ciudad –que aún hoy se mantiene–, se encuentra en la base de la creación del
topónimo de Bellver. Las sucesivas intervenciones en este territorio dieron
lugar a la diferenciación de una serie de partes que siguieron una evolución
completamente distinta. La documentación se refere básicamente al castillo,
situado en la cima del monte de Bellver; el bosque de Bellver, que se despliega
por toda la ladera; y, fnalmente, la falda rasa del monte de Bellver, desde
donde acaba el pinar hasta la costa. En origen se trata de una extensión de
terreno rocoso poco adecuado para el cultivo, pero de gran valor estratégico
para la defensa de Mallorca.
El castillo de Bellver es una construcción gótica, de planta circular, que
combinó las funciones de fortaleza de vigilancia y de defensa de la ciudad y del
puerto de Mallorca, con la de residencia de la dinastía privativa de Mallorca.
La construcción del castillo se inició hacia el año 1300 bajo la dirección del
4 Llibre dels fets, 1991: 93. Después del desembarco de las tropas catalanas en Santa Ponça, el
asedio a la ciudad se inició atravesando la sierra de Porto Pi, desde cuya cima se contempla
una perspectiva inmejorable de la ciudad de Palma.
GÉNEIS Y DESARROLLO HISTÓRICO DE UN BARRIO BURGUÉS DEL SIGLO XIX:
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maestro rosellonés Ponç Descoll. La empresa fue promovida por Jaume
II (1276-1311) al restablecerse el Regne de Mallorca gracias al tratado de
Agnani (1295). El proceso constructivo puede seguirse sólo entre los años
1309 y hasta marzo de 1310 a través del Libre de Beilveer del ayn de MCCCIX,
el único libro de obra conocido
5
. El castillo tuvo que estar prácticamente
acabado hacia 1312, fecha en la que se consignan algunos gastos de obras y
en la que Ponç Descoll regresa al Rosselló
6
. Además, entorno a los mismos
años se instala la primera guarnición formada por un castellano y entre 7 y 9
guardias
7
. Aun así, durante el siglo XIV se llevaron a cabo obras importantes
como la fnalización del foso del castillo (vall del castell) y la casa del castillo
(casa del castell)
8
. En los siglos posteriores se reforzaría la fortifcación con la
construcción de dos líneas defensivas exteriores, una empezada el mismo
siglo XIV y modifcada con la difusión de la artillería en el siglo XVI, y la
otra, la estrada encubierta, más exterior, añadida en el siglo XVIII.
Es bastante probable que el bosque aledaño al castillo fuese reservado
para la familia real y destinado a la caza, pero una vez fnalizadas las obras,
en el bosque se instalaron sus primeros pobladores estables. Se trababa
de ermitaños que eligieron Bellver para erigir sus pequeñas ermitas. En la
actualidad, sólo se ha localizado una pequeña cueva excavada en la roca,
situada a doscientos metros del castillo, que fue utilizada como habitáculo
de uno de estos ermitaños
9
.
La siguiente intervención importante se produjo en la falda rasa del
monte de Bellver, en el siglo XVII. Las graves consecuencias de la peste
que en 1652 asoló Mallorca, pusieron de manifesto que las instalaciones
destinadas a guardar cuarentena de personas y mercancías que llegaban al
puerto de Palma eran totalmente insufcientes. Así pues, en el año 1656 el
Gran i General Consell decidió la construcción de un lazareto en el puerto de
Palma, destinado exclusivamente a dicha fnalidad. Las obras del lazareto,
llamado Sa Quarentena, se fnanciaron con el fondo de fortifcación de la
ciudad, y concluyeron a fnales de la centuria. Se trataba de un recinto
cerrado que albergaba dos edifcios de planta rectangular, y que se alzaba a
la orilla rocosa del mar. Disponía de un acceso directo al mar formado por
5 ARM, RP-1192.
6 ARM, RP-3047.
7 SASTRE MOLL, 2001: 28.
8 ARM, RP-1942, f.102. El Documento fue publicado por SASTRE MOLL, 1990.
9 GALIANA VEIRET, 2009: 23.
JÚLIA ROMAN QUETGLAS
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Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
un arco de medio punto coronado con los escudos del Reino de Mallorca,
fanqueado por los de la ciudad de Palma y el del Gran i General Consell.
El lazareto mantuvo su actividad solo durante poco más de una centuria,
ya que a fnales del siglo XVIII se produjo un agrupamiento de este tipo
de instalaciones para todo el levante español en el lazareto del puerto de
Mahón (Menorca). En la actualidad, el solar antiguamente ocupado por el
lazareto es el parque público de Sa Quarentena, que se abre directamente al
Paseo Marítimo a través de la puerta original del lazareto.
Finalmente, en el último tercio del siglo XVII se construyó un polvorín
en el bosque de Bellver, cerca del torrente del Mal-Pas. Actualmente, se
conserva el sistema de abastecimiento de aquella instalación. El camino de
acceso al polvorín se abrió desde el camino real y, con el tiempo, se convertiría
en una calle del barrio de El Terreno, conservando en la actualidad el nombre
de calle del Polvorín.
2. LA ILUSTRACIÓN Y LAS PRIMERAS CASAS DE RECREO
La atracción de Bellver como zona de recreo de la clase señorial
mallorquina e ilustrada queda ejemplifcada en el siglo XVIII con los
primeros establecimientos de pequeñas porciones de terreno en la falda rasa
de Bellver. Las dos primeras casas de recreo se construyeron en los límites
oriental y occidental del que sería el barrio de El Terreno. La primera de
ellas fue construida a petición de Juan Sureda y Villalonga, I marquès de Vivot
(1669-1752), quien en el año 1700 decide comprar una porción de terreno
en Porto Pi
10
. Los motivos expuestos para justifcar la adquisición son el
aprecio por la ribera del mar y la afción a la pesca, además del deseo de
disponer de una residencia fuera de la ciudad amurallada, más adecuada para
soportar el calor del verano y las inclemencias del frío y lluvioso invierno
11
.
La segunda casa está documentada en la primera mitad del setecientos,
perteneció a Gabriel de Berga i Santacília, gran propietario de Mallorca.
Estaba situada en el límite oriental, en el lugar de S’Aigo Dolça. Se trataba de
construcciones sencillas, pero que, a nivel general, marcan los parámetros a
10 Juan Sureda y Villalonga fue regidor perpetuo de Palma, Consejero de Estado y uno de
los principales flipistas mallorquines (MONTANER, P; MASSOT, M.J.; SEGUÍ, J., 2006:
108).
11 “(...) per ser vizi a la ribera del mar i tenir afció també a pescar (...) per poderse retirar en dita casa
per les inclemències del calor en lo estiu i de les pluges i freds de lo ivern (...) destina dita casa de camp per
son regalo.” Citado por CANTARELLAS, 1981: 123.
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Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
partir de los cuales se desarrollará el primer proceso urbanizador de la costa
del futuro barrio de El Terreno.
El topónimo El Terreno tiene su origen en la fnca situada en una punta
de la falda rasa de Bellver, que limita con el torrente del Mal-Pas. En su
desembocadura se abre una entrada de mar, conocida con el nombre del
Corb-Marí. Tradicionalmente se ha considerado que el primer propietario
de El Terreno fue el cardenal Antoni Despuig i Dameto (1745-1813), el cual
documentó la fnca en el plano de Mallorca que hizo grabar en 1784
12
. Esta
atribución que ha mantenido la historiografía mallorquina parece proceder
de las notas que hiciera Gaspar Melchor de Jovellanos durante su presidio
en Mallorca
13
. En la Descripción topográfca de la escena o vista de la isla de Mallorca
observada desde el castillo de Bellver (1805) escribe que El Terreno pertenece al
eminentísimo Despuig y añade: “la casa es pequeña, pero mejor situada que
la del Corbmarí […]. Según dicen, El Terreno va a recibir mucha mejora
y hermosura de su dueño, que reúne a gran generosidad el más delicado
gusto en las artes”. A pesar de que el testimonio parecería incuestionable, en
realidad el cardenal no sería propietario hasta años más tarde.
El hallazgo de nueva documentación nos permite afrmar que el primer
establecimiento de una porción de terreno del Real Patrimonio que sería
origen del barrio El Terreno data de 1769, y se hizo a favor de Jaime Oliver,
presbítero y canónigo de la Catedral de Mallorca. En la solicitud,
Oliver destaca que desea construir una casa de recreo a la orilla del mar,
en un sitio ameno y saludable; observa que en los terrenos de su majestad
existe una porción entre una caleta y la desembocadura del torrente del Mal-
Pas, confnante con el mar e inútil para producir frutos, que sería adecuada
12 Antonio Despuig fue socio fundador de la Sociedad Económica Mallorquina de Amigos
del País (SEMAP), mecenas y coleccionista, fundador de la Escuela de Nobles Artes y
principal impulsor de la introducción del neoclasicismo en Mallorca, en una etapa ya tardía
del desarrollo del estilo. Gracias a su formación, a sus estancias en Roma, sus viajes por
Italia, su contacto con la Corte y con el papado, se ha considerado un personaje clave de la
Mallorca ilustrada.
13 Gaspar Melchor de Jovellanos estuvo preso en Mallorca durante siete años, entre el 18 de
abril de 1801 y el 5 de abril de 1808. A lo largo de su cautiverio se distinguen cuatro etapas,
de las que nos interesa especialmente la tercera (1804-1808), durante la cual estuvo preso en
el castillo de Bellver gozando de mayor libertad. Fue en este contexto cuando trabajó en sus
publicaciones sobre diferentes aspectos de la historia y el arte de Mallorca, que tenían como
fnalidad ser integradas en una obra general sobre historia del arte de España producida por
su amigo Juan Cean Bermúdez. Los manuscritos originales de Jovellanos se conservan en
la Biblioteca Real de Madrid.
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330 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
para el propósito que expresa y no entraría en conficto con los intereses
del Real Patrimonio
14
. Se iniciaban así los trámites que exigían la tasación
y medición del terreno por parte de los peritos nombrados por la Bailía
del Real Patrimonio. En el informe se observa que se trata de un terreno
inculto, que no resulta rentable a su majestad, y se fja un canon anual de 9
sueldos. La solicitud fue aprobada por el rey el 10 de mayo de 1769. De su
nuevo propietario no se conocen muchos datos, pero resulta importante
señalar que fue Oliver quien dio nombre a la porción como rafal El
Terreno, en el que construyó la primera casa de recreo. En 1794 cedía
en establecimiento el rafal a Tomàs de Verí i Togores (1763-1827), otro
personaje destacado de la Ilustración en Mallorca
15
. Se sucedieron diversos
propietarios, mayoritariamente canónigos de la catedral de Mallorca, hasta
que en 1807 fue adquirida por el cardenal Antoni Despuig. Probablemente,
la incidencia del cardenal en El Terreno no revistió la relevancia que le había
supuesto la historiografía local, dado que, a pesar de la convicción general
de que instaló un museo de antigüedades en la casa, ello nunca se produjo.
Además, en aquellas fechas, el cardenal pasaba largas estancias en Roma. A
través de su correspondencia privada, sabemos que una de sus prioridades
en Mallorca no era la fnca El Terreno, sino Raixa, propiedad de su hermano
Juan, IV conde de Montenegro. En ésta, el cardenal fnanció importantes
obras para hacer de la fnca rústica un palazzo nobile con con jardines a la
italiana
16
.
En el entorno inmediato a la fnca de El Terreno se construyó la casa
del pintor de Su Majestad y naturalista Cristobal Vilella (1742-1803) gracias
14 ARM, ECR-575, 356.
15 Tomàs de Verí i Togores fue militar y político, presidente del Tribunal de Justicia y
secretario de correspondencia de la SEMAP. Se relacionó con los sectores ilustrados,
reformistas y liberales. En contrato de establecimiento de El Terreno a su favor, se
encuentra la primera referencia al topónimo El Terreno y al primer edifcio: “In Dei nomine
en. Ego Dn Jacobus Oliver Per. In Sacra Theologia Doctor ac Canonicus Alma Sedis Majoricarum, flius
Dn Jacobi Oliver, et Dn Elisabetis expeque conjugum qm naturalis, et habitator pntis Civitatis Palma:
Gratis cum Presenten Publico Instrumento ... et ommi melioni modo cum ad bene videlices, meliorandum ...
Do stabilio en Vobis Nobili Dn Thomas de Verí et de Tugores Duci unius cohortis Legionis Militiarum
Majoricarum, flio N. Dm Dn Petru Josephi de Verí et de Salas et Nobilis Dnce Dn Margarita de
Tugores conjugum deffuntorum, naturali et habitatori dicte civitatis Palma, licet absenti cum et c vuis cum
Quoddam Rafalllum nuncupatum el terreno, perme rehedifcatum cum domibus in ipso constructis, et
omnibus ipsius pertinentiis, que olim fuit Garrigia; Quod Rafallum situatum in termino pntis Civitatis,
juxta iter quo des de lo Exereto, tenditun ad turrem Paratorum et ad Villam de Andraig teneturqe sub
Allodio Domini Regis ad mencedem de laudimio, et ad censum novem solidorum allodiariorum dicto Dmo
Regi sovendorum sub die 18 Martii (...)” (ARM, ECR-581, 166).
16 ROMAN, 2005: 197-212.
GÉNEIS Y DESARROLLO HISTÓRICO DE UN BARRIO BURGUÉS DEL SIGLO XIX:
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331 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
a una merced real. Parece ser que las buenas relaciones con la corte se
debieron a la amistad del padre del pintor con el duque de Béjar. La fnca
concedida se encontraba cerca del mar, entre el lazareto y el rafal El Terreno.
En ella, Vilella desempeñó gran parte de su frenética actividad de dibujo
de especies y de disecado de animales que eran destinados al Gabinete de
Historia Natural de Madrid
17
.
Pocos años después, en 1803, se forma la fnca Son Sabater, en terrenos
costeros entre Sa Quarentena y S’Aigo Dolça, el camino real y el mar. El
terreno fue cedido por merced real a Gabriel Sabater, cirujano médico de
la corte. Probablemente se deba al mismo propietario la instalación de los
baños de agua dulce y salada a los que se referiría Jovellanos en su descripción
del territorio de Bellver
18
.
3. LA FORMACIÓN DE UN BARRIO BURGUÉS EN EL SIGLO XIX
La atracción de El Terreno como zona de recreo queda ejemplifcada
en el siglo XVIII con la construcción de las residencias de algunos de
los miembros más destacados de la Ilustración mallorquina, pero este
inicial proceso urbanizador no tuvo una continuidad inmediata. Entre los
inconvenientes que frenaron el proceso urbanizador se han de considerar
las peculiaridades del entorno, como zona militar, y la existencia del lazareto.
La zona de Bellver estaba condicionada por la normativa de construcción
en zonas polémicas, que impedían la modifcación del terreno natural,
el desarrollo en altura y la construcción de estructuras sólidas, como los
forjados abovedados. También la composición de fachada debía ceñirse
a una normativa precisa de oberturas, tamaño y alineación de los huecos,
ventanas y portales. Además, algunas circunstancias determinarían un tipo
de ocupación radicalmente opuesto a la posibilidad de un establecimiento
residencial. Nos referimos a la ocupación de la falda de Bellver como lugar
de refugio frente a pestes y epidemias que afectaron Mallorca en la primera
mitad del siglo XIX. Especialmente virulenta fue la peste amarilla de 1821,
que tuvo consecuencias devastadoras en Bellver. En la falda rasa, se instaló
un campamento para gente no contaminada, que se levantó con barracas de
madera obtenida de la tala de los pinos del bosque de Bellver; el bosque fue
arrasado
19
.
17 Un estudio exhaustivo del personaje y de la obra de Vilella es el de AZCÁRATE, 1990.
18 ARM, FP-106, 26.
19 Todavía una década más tarde, el bosque ofrecía una imagen desoladora, tal como se
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332 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Por otra parte, la formación de un barrio de recreo solamente podía
plantearse en el marco de un contexto sociocultural determinado. Las
circunstancias adecuadas se dieron a partir de la década de los treinta del
ochocientos. La incipiente burguesía urbana desarrolló nuevas costumbres
y necesidades; entre otras la del recreo. El entorno de Bellver ofrecía las
condiciones adecuadas para tal fnalidad. La atracción del lugar, fuera de
la muralla de Palma pero no muy alejado del núcleo, y la proximidad al mar,
fueron algunas de las razones que motivaron la elección de El Terreno. A
ello se unía otra circunstancia no menos importante. El hecho de que los
terrenos no fueran productivos los hacía más asequibles económicamente.
Sin duda, ello fue determinante en el éxito del proceso urbanizador, a
pesar de que la tramitación burocrática se hacía extremadamente larga y
complicada, pues debían intervenir tres administraciones, a saber, la Bailía
de Real Patrimonio, el Ayuntamiento de Palma y la autoridad militar.
Así pues, a partir de 1830, superadas las epidemias y a pesar de los
engorrosos trámites burocráticos, se suceden las solicitudes de pequeñas
porciones de terrenos baldíos para la construcción de casas de recreo con
sus jardines. En general, fueron aceptadas. En caso contrario, la denegación
era motivada, en general, por la proximidad al lazareto. El éxito que alcanzó
la zona en dicho período se ve refejado en la petición que hizo la Sociedad
Económica Mallorquina de Amigos del País en 1835 a la autoridad militar
para conseguir los permisos necesarios para la construcción en la explanada
de Bellver. Para tal propósito, acompañaron la solicitud con un proyecto de
urbanización, que no ha sido nunca localizado. Un año más tarde, la
autoridad militar denegó la solicitud. En cualquier caso, ello no impidió
la proliferación de pequeños edifcios, ya que en 1840 Antonio Furió ofrece
una breve referencia, indicativa del auge que había alcanzado la zona:
“en vez de pasajera permanencia que en él hacían nuestros
mayores, vemos hoy levantarse a porfía en su llanura hermosa
y acomodadas casitas, es más continuada la estancia por las
comodidades de que se puede disfrutar”
20
.
hace notar en un informe emitido por la Bailía de Real Patrimonio en respuesta a la solicitud
de Tomás Fernández de Villamir para establecer 50 cuarteradas lindantes con el almacén de
pólvora del castillo de Bellver para ponerlas en cultivo (APR, 7523/394).
20 FURIÓ, 1840: 110-111.
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Es más, la evolución del poblamiento debió ser signifcativa, porque en
el año 1856 el regidor del Ayuntamiento, Jesús Santander, propuso un plan
de urbanización para la falda de Bellver que habría de marcar la dirección de
las casas y defnir la alineación de las calles. Los argumentos que motivaron
la propuesta son clarifcadores de la importancia que había adquirido este
territorio: la infnidad de casas construidas y el aumento de solicitudes para
otras futuras, la falta de orden alguno tanto en la disposición de éstas como
en su estética, hacían aconsejable establecer un proyecto de urbanización
para evitar deformidades y perjuicios que serían inevitables en un futuro
inmediato
21
. La respuesta de la comisión de obras del Ayuntamiento es
taxativa: “(…) es del parecer que por ahora nada debe innovarse”
22
. La
falta de argumentación de la denegación municipal resulta, en principio,
sorprendente ante la evidencia del hecho urbanístico. A pesar de que
desconocemos la causa principal, debemos considerar la cuestión referida a
la propiedad real de la falda de Bellver y a su condición de zona polémica. Si
bien el ayuntamiento tenía la competencia de tramitar las licencias de obra,
las solicitudes debían ser presentadas en primera instancia a la Bailía de Real
Patrimonio, en una clara demostración del propietario alodial de Bellver. Por
otra parte, durante el periodo isabelino, la política urbana del Ayuntamiento
de Palma se ejercía exclusivamente en el ámbito intramuros de la ciudad.
Solamente a partir del último tercio del siglo XIX se iniciaron las primeras
actuaciones en los barrios extramuros focalizadas, sin embargo, en torno al
problema del ensanche
23
.
En esta coyuntura, se produce una de las actuaciones transcendentes en
la formalización urbana y paisajística de Bellver: la construcción de la pared
de cercamiento del bosque. En este hecho coincidieron dos circunstancias
protagonizadas por José Villalonga y Jordà, pequeño propietario de un
terreno colindante con el bosque. En 1855 Villalonga había solicitado que la
Bailía tomara las medidas necesarias para evitar que el ganado que pastaba en
el monte se introdujera en sus terrenos. La solución la propondría el mismo
propietario, cuando en 1856 solicitó en establecimiento la mayor porción
de terreno en la falda rasa del monte de Bellver, desde la pared del predio
Son Armadans (al este), hasta el torrente de la Bonanova o del Mal-Pas (al
oeste). Limitaba al sur con el camino de Porto Pi y al norte con el citado
21 AMP, AH-1031/31, 1.
22 AMP, AH-1031/37, 1v.
23 CANTARELLAS, 1981: 427. SEGUÍ, 1990.
JÚLIA ROMAN QUETGLAS
334 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
bosque de Bellver. Villalonga se obligaba a construir a sus expensas una
pared sólida y de la altura que se señalara que cercara todo el bosque en su
vertiente mirando al mar. La solicitud fue considerada conveniente por parte
del baile real, en vista que revertiría en benefcio del bosque y aumentaría la
ventaja del derecho de alodio correspondiente al Real Patrimonio en todos
los traspasos de dominio de los edifcios que se construyesen.
24
Pero el
compromiso no se ejecutó y en 1858 se inició expediente contra Villalonga
para la rescisión del contrato de establecimiento. Un año después se restituía
por sentencia judicial la concesión real dada el 14 de septiembre de 1856. En
el Archivo General de Palacio se conserva el plano topográfco de la falda
rasa del Castillo de Bellver con indicación de la cerca a construir y el diseño
de la puerta de acceso al bosque, frmado por Enrique Xandarez y Pedro de
Alcántara Peña. El plano no está datado pero formaba parte del expediente
de solicitud de Villalonga, por lo que se puede afrmar que corresponde al
año 1856 (fg. 2: plano topográfco de la falda rasa del Castillo de Bellver
con indicación de la cerca a construir y el diseño de la puerta de acceso al
bosque. Enrique Xandarez y Pedro de Alcántara Peña. AGP, Sección Bailía,
fondo Planos. s/d). En 1862 la pared y la puerta del bosque estaban ya
construidos. Este hito marcaría el límite septentrional del futuro barrio de
El Terreno.
En la adecuación de los terrenos, los diferentes propietarios tuvieron que
invertir sumas considerables de tiempo y dinero para “convertir en huerto
lo que antes era un pedregal”
25
. Dichas empresas cambiarían radicalmente el
paisaje y los usos de Bellver. Así mismo, el Real Patrimonio vio incrementado
el valor de un territorio inculto y poco rentable. Incluso se llegó a plantear el
desmantelamiento y la destrucción del castillo de Bellver, que, por suerte, no
se llevó a término.
3.1 Una arquitectura peculiar
En torno a 1870 la característica esencial del aspecto de El Terreno
era la más absoluta anarquía. En lo que respecta a la estructura “urbana”
simplemente se había adaptado al entramado de caminos preexistentes,
básicamente en torno al camino real de Porto Pi y a los que, desde aquel, se
abrieron hacia el lazareto y el polvorín. El proceso urbanizador no afectó
inicialmente a la línea de costa; por aquellas fechas solo se había añadido la
24 APR, 7531/759.
25 ARM, RP-1324.
GÉNEIS Y DESARROLLO HISTÓRICO DE UN BARRIO BURGUÉS DEL SIGLO XIX:
DEL BOSQUE REAL DEL CASTILLO DE BELLIVER AL BARRIO DE EL TERRENO DE PALMA (ILLES BALEARS)
335 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
casa conocida como Can Barra d’Or a las tres primeras casas del setecientos.A
pesar de la consolidación urbana de este territorio, no fue hasta el año
1886 cuando se puso la primera nomenclatura a las calles de El Terreno.
Parece que fue también la anarquía la que se impuso desde el punto de
vista constructivo. Bartolomé Ferrà, maestro de obras de gran transcendencia
para la consolidación del neogótico en Mallorca, describió el escenario:
Da lástima contemplar pabellones y cuerpos del mismo
edifcio agrupados sin concierto ni mutua dependencia, escalinatas
y balaustradas con excesivas rampas y monótonas formas,
intercolumnios raquíticos sosteniendo pisos exorbitantes, torres
tan extrañas como débiles y techumbres propias de otros climas,
fachadas desiguales decoradas con elementos heterogéneos ... Frontis
pintorroteados con estucos chillones (…) ¿Por qué no construir con
estilo propio con los excelentes materiales que se tienen a mano?
26
.
No existe constancia documental de cuáles fueron los primigenios
proyectos que caracterizaron la arquitectura de El Terreno. En 1894 el
Ayuntamiento de Palma padeció un incendio que destruyó gran parte del
archivo municipal y consumió defnitivamente la sección de planos en donde
estaban depositados los proyectos de obras. A partir de esta fecha, el estudio
de los proyectos relativos a El Terreno permite afrmar que las nuevas
construcciones fueron debidas a reconocidos maestros de obra y arquitectos.
Junto con la documentación fotográfca y la conservación de algunas de las
obras, podemos afrmar que, a fnales del siglo XIX, en la confguración
paisajística del barrio de El Terreno se desplegaron los tópicos del ideal
burgués de la segunda residencia. En este sentido, la arquitectura ofrecía
todo el abanico de gustos y tendencias estilísticas que se fueron sucediendo
desde el neogótico, el modernismo y el regionalismo. En los grandes xalets
se crearon jardines que, inspirados en los ideales románticos, recreaban
composiciones y formas caprichosas, ambientadas por especies exóticas y
bajo el predominio de una concepción alejada de rígidos formalismos y de
una actitud lúdica, inclinada al disfrute de la naturaleza. Incluso las casas más
modestas, contaban con su jardín que, en numerosas ocasiones, fnalmente,
se reconvirtió en huerto de hortalizas.
26 FERRÀ, 1870: 72.
JÚLIA ROMAN QUETGLAS
336 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Tal como se puede deducir a partir de la documentación fotográfca del
último tercio del siglo XIX, el proceso de urbanización de El Terreno fue
relativamente rápido, pero afectó poco la transformación de la línea de costa.
A lo largo del proceso, los espacios de Sa Quarentena o de Sa Pedrera se
mantuvieron inalterados. El primero, continuó bajo Real Patrimonio; el
segundo, se convirtió en puerta de acceso al barrio a través del mar. En este
contexto, El Terreno y sus jardines fueron pintados por Santiago Rusiñol,
Eliseu Meifren, William Cooke, John Singer Sargent; referencia obligada de
los primeros viajeros que visitaron la isla como Charles William Wood, N.
Larrey, J. Leclercq, etc.; y descrito por Gaspar Melchor de Jovellanos, Rubén
Darío o Gertrude Stein, entre otros. Todos ellos pasaron largas estancias
en El Terreno. Sin duda, esta circunstancia junto con el interés paisajístico,
fueron los factores determinantes para que El Terreno se convirtiera a partir
de la primera década del siglo XX en el primer núcleo turístico de Mallorca.
En 1912 se abrió el primer hotel en la fnca Son Sabater, a la que ya nos
hemos referido como una de las primeras casas que se construyeron antes
de formalizarse el barrio. Aquel fue el origen del actual Hotel Melià Victoria
del Paseo Marítimo de Palma. Pocos años después, en 1915 se abrió el Gran
Hotel Alhambra, que se convertiría en el actual Hotel Mediterráneo, también
el Paseo Marítimo (fg. 3: el terreno desde la bahía de Palma. Década de
1920. Tarjeta postal). Pero, el punto de infexión determinante que condujo
a la transformación total del paisaje de Bellver fue la apertura del Paseo
Marítimo más allá de la línea original de costa, ganando metros sobre el mar.
Curiosamente, entre las casas y jardines que todavía se conservan, la
antigua fnca de El Terreno, la que dio origen al barrio, es testimonio de
esta riqueza paisajística y constructiva. A fnales del siglo XIX, la visitó el
Archiduque de Austria Luis Salvador Habsburg-Lorena, el cual la describió
meticulosamente y se refrió a ella en estos términos: “Se ha puesto tan gran
cuidado en el cierre de este ángulo tan hermoso, que se creería estar en una
residencia turca”
27
. El 5 de mayo de 2004 la casa y los jardines de El Terreno
fueron declarados Bien de Interés Cultural. Entre los valores históricos y
artísticos, cabe destacar aquí el hecho de que constituyen el único testimonio
de la línea de costa primigenia, que desapareció con la construcción del
actual Paseo Marítimo a mitad del siglo XX (fg. 4: jardines de El Terreno,
actualmente Fundació Natzaret. Perfl original del límite costero, actualmente
integrado en el Paseo Marítimo de Palma. Foto: Júlia Roman).
27 HABSBURG, 1954: 284.
GÉNEIS Y DESARROLLO HISTÓRICO DE UN BARRIO BURGUÉS DEL SIGLO XIX:
DEL BOSQUE REAL DEL CASTILLO DE BELLIVER AL BARRIO DE EL TERRENO DE PALMA (ILLES BALEARS)
337 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
4. CONCLUSIONES
El peculiar paisaje del barrio de El Terreno es fruto de una larga evolución
en la que se entrecruzan los diferentes usos de un territorio que constituía
una unidad de propiedad real. Hasta mediados del siglo XIX juegan factores
militares, portuarios y sanitarios. A ellos se suma el uso residencial a partir
del siglo XVIII, siempre vinculado a la creencia en la necesidad del otium de
personajes vinculados a la Ilustración. La pérdida de los usos tradicionales
permite la democratización del concepto de recreo, que se expande entre
la burguesía local. La residencia de recreo conforma una arquitectura y
unos espacios ajardinados vinculados a gustos particulares; sin sujeción a
planifcación alguna surgen pintorescas construcciones que mantienen,
hasta la segunda mitad del siglo XX, con el turismo de masas y el boom
constructivo, sus características.
El resultado fnal conforma un conjunto patrimonial que fue muy
apreciado entre la intelectualidad europea y norteamericana desde la I Guerra
Mundial hasta los años 60 del siglo XX. Pese al crecimiento actual y a la
degradación del barrio, permanecen algunas de sus características y la categoría
patrimonial de algunos de sus elementos ha merecido un reconocimiento
específco como BIC.
Finalmente, el objetivo marcado en este artículo era el de sacar a la luz
toda una documentación escrita y gráfca que nos permita avanzar hacia
el análisis histórico de un territorio que ha tenido un peso específco en el
desarrollo urbano y en la evolución social y económica de Palma. A pesar
de ello, los análisis existentes hasta la actualidad eran visiones estáticas sobre
elementos o períodos cerrados. El análisis de los antecedentes del barrio ha
permitido defnir sus límites geográfcos y establecer las raíces históricas de
la zonifcación interna del barrio. Pero sobretodo, nos ha permitido integrar
los elementos que caracterizan El Terreno en un sistema de paisaje que se
ha ido forjando a lo largo de veinte siglos.
JÚLIA ROMAN QUETGLAS
338 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Fig. 1: puerto y sierra de Porto en el siglo XV. Detalle de la tabla central del retablo de
Pere Niçard, 1468. En el extremo superior derecho se puede ver el puerto de Porto Pi,
con sus cuatro torres, el oratorio de Sant Nicolauet, el camino real y una torre que sería
probablemente la de’n Carroç. Museu Diocesà de Mallorca
Fig. 2: plano topográfco de la falda rasa del Castillo de Bellver con indicación de la cerca
a construir y el diseño de la puerta de acceso al bosque (Enrique Xandarez y Pedro de
Alcántara Peña. AGP, Sección Bailía, fondo Planos. s/d)
GÉNEIS Y DESARROLLO HISTÓRICO DE UN BARRIO BURGUÉS DEL SIGLO XIX:
DEL BOSQUE REAL DEL CASTILLO DE BELLIVER AL BARRIO DE EL TERRENO DE PALMA (ILLES BALEARS)
339 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Fig. 3: el terreno desde la bahía de Palma. Década de 1920. Tarjeta postal
Fig. 4: jardines de El Terreno, actualmente Fundació Natzaret. Perfl original del límite
costero, actualmente integrado en el Paseo Marítimo de Palma (Foto: Júlia Roman)
JÚLIA ROMAN QUETGLAS
340 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
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LA BELLA EASO Y LUTECIA, BAILE DE ESPEJOS
Y SIMETRÍAS IMPOSIBLES. ARQUITECTURA Y URBANISMO
DE DONOSTIA, 1813-1920
La Belle Donostia and Lutella, Set of Mirrors and Impossible. Architecture
and Urban Planning of Donostia, 1813-1920
Berta Etxeberria Arquero
1
Universidad del País Vasco
bertolutxi@hotmail.com
RESUMEN: Tras un breve análisis sobre la revolución urbana del siglo XIX, nos
detendremos en los modernizadores trabajos que se llevaron a cabo en París durante el II
Imperio. La parte central de esta comunicación, no obstante se centra en la infuencia que
ejerció la capital francesa en la confguración del San Sebastián moderno. Así, atenderemos
el infujo sostenido por el país galo desde inicios del siglo XIX hasta 1920 en la arquitectura
y el trazado donostiarra. Insistimos especialmente en la tesis de que si bien la infuencia
francesa resultó notable, no alteró la identidad easonense.
Palabras clave: Urbanismo, arquitectura, París, San Sebastián, 1813-1920.
ABSTRACT: After a brief discussion over the urban revolution in the nineteenth century,
we’ll focus on the modernizing jobs that took place in Paris during the Second Empire. The
central part of this paper, however, centers on the infuence that the French capital exercised
in shaping the modern San Sebastián. Thus, we will analyze the sustained infuence held by
France since the beginning of the Nineteenth Century until 1920 in San Sebastian’s urban
architecture and urban planning. We especially want to lay stress on the following thesis:
even though the French infuence was remarkable, it did not alter the San Sebastián identity.
Keywords: Urban planning, Architecture, Paris, San Sebastian, 1813-1920.
En esta comunicación analizaremos la manera en la que se llevó a cabo la
confguración urbana del San Sebastián moderno. En ella examinaremos
la infuencia que ejerció la vecina Francia y más en concreto París a lo
largo del siglo XIX y los inicios del XX en su conformación urbana. Se
1 Departamento de Historia Contemporánea. Universidad del País Vasco/Euskal Herriko
Unibertsitatea.
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BERTA ETXEBERRIA ARQUERO
344 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
trata de un aspecto que siendo muy visible ha sido escasamente estudiado
por la historiografía de la ciudad. Dentro de la extensa bibliografía que
versa sobre la capital guipuzcoana numerosas afrmaciones sostienen dicho
infujo
2
, pero muchas de ellas carecen de excesivo valor, ya que se realizan
sin entrar a fondo en el asunto. Considero necesario por tanto, abandonar la
semiótica descriptiva utilizada en torno a esta cuestión, convirtiéndola en un
objeto de estudio específco; en un campo teórico donde se analicen sus
causas y se interpreten sus consecuencias.
Para la elaboración de un trabajo de estas características es preciso el
uso de una metodología apropiada. Tras el planteamiento de la hipótesis de
partida, la lectura de obras que diversos autores hayan realizado en torno al
tema y la búsqueda de documentos en archivos y periódicos de la época se
estiman imprescindibles para verifcar la tesis planteada al inicio.
Mediante la presente comunicación sostengo el relevante papel que
desempeñaron las innovaciones urbanas desarrolladas en París durante el
II Imperio en la confguración del San Sebastián moderno. Si bien algunos
autores defenden la posibilidad de que dicha injerencia fuera ejercida desde
Francia, parece más sensato pensar que el comisionado municipal fue quien
de manera consciente persiguió dicho infujo en su empeño por emular a la
capital de la época: París. Dicho de otra manera, quienes detentaban el poder
político donostiarra, en su intento por construir una ciudad nueva que se
ajustara al rentable porvenir
3
económico y en la que pudieran identifcarse los
rasgos que caracterizaban las sociedades modernas, tomaron como modelo
la capital francesa.
El resultado es obvio. El trazado de las calles, los espacios verdes, los
bulevares de recreo y la arquitectura de los edifcios se corresponden con las
obras ejecutadas en el París de Haussmann. Dichos planteamientos fueron
acoplados al plano easonense por arquitectos y maestros de obras locales
(salvo excepciones como Selden Wornum y Charles Mewes
4
) que sentían
afnidad y fascinación por los trabajos que estaban llevándose a cabo allende
la frontera. Sin embargo, gracias en parte a estos últimos, no se trató de
una imitación calcada, sino de una confuencia entre los elementos más
representativos de la modernidad parisiense con la idiosincrasia propia del
2 Me refero a Javier Sada, entre otros. Así, el conocido autor en su obra Donostia. Arquitectura
del siglo XIX (1991) enumera las semejanzas existentes entre la estética moderna easonense
y el estilo genuino de las ciudades francesas. Sin embargo, las comparaciones efectuadas
resultan poco elaboradas, ya que no concluyen nada más allá de la similitud en el trazado
geométrico y el parecido arquitectónico, sin reparar en particularidades propias.
3 La cursiva hace referencia al título del proyecto que Antonio Cortázar presentó en 1862
para la realización del Ensanche que, posteriormente, fue ejecutado.
4 En este caso también, aunque ambos proyectos fueron frmados por arquitectos
extranjeros, Goikoa y Urcola dirigieron las obras del Palacio Miramar y el Hotel María
Cristina respectivamente.
LA BELLA EASO Y LUTECIA, BAILE DE ESPEJOS Y SIMETRÍAS IMPOSIBLES.
ARQUITECTURA Y URBANISMO DE DONOSTIA, 1813-1920
345 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
núcleo urbano donostiarra. De ahí el título de la comunicación; ya que, si
bien la ciudad se mira en el espejo de Lutecia, la imagen que se proyecta
es un refejo distorsionado de apariencia bien distinta. Es una ilusión
óptica, una simetría imposible. Es la Bella Easo; una ciudad de estilo
genuino e intrínseco.
1. LA MODERNIDAD URBANA
Entendida la modernidad como un proceso de ruptura para con lo
establecido, la revolución urbana del siglo XIX recogió los cambios que
estaban produciéndose en el devenir histórico.
La irrupción del capitalismo trajo consigo un excepcional desarrollo
de la técnica que supuso el mayor conjunto de transformaciones
socioeconómicas, técnicas y culturales de la historia de la humanidad
desde el Neolítico; había llegado la Revolución Industrial. No obstante, la
adopción de modernas formas de producción y organización industrial fue
lenta e irregular.
A consecuencia directa de dicha revolución tuvo lugar un extraordinario
crecimiento de las ciudades. El aumento demográfco y el éxodo rural
propiciaron que estas crecieran más que en ningún otro momento de la
historia. Herencia de las anteriores, las nuevas urbes incorporaron nuevos
elementos derivados del sistema económico emergente: el capitalismo.
Sufrieron problemas de hacinamiento, ya que los núcleos tradicionales no
estaban preparados para albergar el elevado número de población que las
nuevas ciudades exigían. Las nocivas condiciones de vida originaron la
aparición de nuevas epidemias, como el tifus o la tuberculosis, que fueron
combatidas por las mejoras en la salud pública introducidas a lo largo del
siglo
5
.
Las ciudades, abanderadas del modernismo y propagadoras de las
transformaciones sociales, se vincularán a la industria y modelos de
producción operantes; adecuando su espacio, confguración física y funcional
en relación a las nuevas necesidades. Así, adquirirán nuevas fnalidades, entre
las que caben destacar el complejo ordenamiento de las actividades urbanas
ocasionadas por el desarrollo del comercio y el incremento poblacional, y
5 Destacar el paradigma higienista. Desde fnales del XVIII, algunos médicos defendieron
que el entorno social y ambiental tenían gran infuencia en la génesis y evolución de las
enfermedades. Se ocuparon, en el ámbito de la medicina, del medio natural y de su posible
conexión con los problemas patológicos del individuo. La difusión social de estas obras fue
muy limitada, por lo que tan sólo los sectores de la población que disfrutaban de mayores
recursos económicos pudieron huir de la insalubridad de las ciudades.
BERTA ETXEBERRIA ARQUERO
346 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
la creación de un nuevo área de sociabilidad impulsado por una burguesía
foreciente que dispone de ingresos y ansía disfrutar de su tiempo libre
destinándolo al ocio y al consumo: casas de té, cafés, bares, teatros, lugares
de juego...
Ante el espectacular crecimiento de las ciudades algunos teóricos,
implicados con la problemática urbana de su tiempo, realizan trabajos con el
objeto de solventar “un mal que urge extirpar”
6
. Todos ellos, refexionan en
relación al sistema que debiera aplicarse en aras de lograr una urbanización
perfecta. Desde diferentes perspectivas, analizan las carencias que muestran
las ciudades (insufciencias de alcantarillados y agua potable, o la difusión
de pandemias), las critican e intentan redirigirlas hacia un futuro más
prometedor, introduciendo diversas alternativas.
Hay quienes critican radicalmente tanto la ciudad como la sociedad liberal
que la ha producido, y contraponen otros modelos sociales y urbanísticos
a desarrollar lejos de los ya existentes. Es el caso de los utopistas del
XIX (Robert Owen, Charles Fourier o Etienne Cabet) “que movidos
por una profunda desconfanza hacia la ciudad industrial, consideran que
las irracionales formas de convivencia deben ser sustituidas por otras
completamente diferentes, dictadas por la pura razón, es decir contraponen
a la ciudad real una ciudad ideal
”7
.
Otros tratan de subsanar los problemas que acusan las ciudades, siguiendo
los habituales cauces administrativos. Patrick Geddes, en clave ecológica
aboga por la necesidad de proporcionar espacios libres y apuesta por fuentes
de energías renovables y por la efciencia de las mismas. Ildefonso Cerdá, por
su parte, en su proyecto sobre el ensanche barcelonés, realiza lo que Oriol
Bohigas ha denominado “un anticipador planteamiento sociológico sobre el
urbanismo”. En él, urde un trazado en cuadrícula que no congestione
el movimiento y la comunicatividad, principales exigencias estas dos para el
bienestar individual y felicidad pública por las que abogaba el ingeniero de
puertos, canales y caminos catalán.
El proyecto de Georges Eugène Haussmann y su consecución destacó
entre el resto erigiéndose en modelo ejemplar de la urbanidad perfecta. El
objetivo de los trabajos llevados a cabo en París radicaba en la práctica
del control directo sobre la vida económica y social de la población.
6 CERDÁ, 1867.
7 BENEVOLO, 2002, 179.
LA BELLA EASO Y LUTECIA, BAILE DE ESPEJOS Y SIMETRÍAS IMPOSIBLES.
ARQUITECTURA Y URBANISMO DE DONOSTIA, 1813-1920
347 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Tras las insurrecciones de 1848 se hizo con el poder una derecha
conservadora de nuevo cuño. Carlos Luis Napoleón en 1852 dio un
golpe de estado instaurando un régimen imperial autoritario con poderes
policíacos y base populista. Se impulsaron a partir de entonces una serie
de reformas continuadoras de las anteriores, pero que se distinguen por su
carácter coordinado, además de por su intención contrarrevolucionaria. Así,
la urbanística desempeña una labor clave en este nuevo periodo político y se
convierte en uno de los más efcaces instrumentos de poder
8
.
El artífce del plan regulador de la ciudad moderna en armonía con
el nuevo orden económico fue el barón Haussmann. Ambicioso y
tremendamente egocéntrico
9
, quien fuera nombrado en 1853 prefecto del
Sena y desempeñara su cargo durante diecisiete años, quiso liberar París
de las limitaciones que mantenían a la ciudad anclada en un pasado lejano.
Reivindicó una ruptura radical respecto a la época anterior, impulsando
medidas que contribuyeron a afanzar el imperio. Construyó un relato
mítico de la importancia de ese cambio y estimuló la percepción de una
transgresión total con el pasado, presentándose de manera inocente como
un mero instrumento de la voluntad del emperador
10
.
Desde su llegada al poder Napoleón III mostró un interés directo en la
realización de les grands travaux con el propósito de consolidar su popularidad
e impedir futuras revoluciones. Se aprecia una clara infuencia de Saint
Simon y Charles Fourier en sus propuestas. Los falansterios de este último
sirvieron de ejemplo en la construcción de cités ouvrières que dieran solución
a los problemas de vivienda que acuciaban a la clase trabajadora. Colectivo
expulsado del centro de la ciudad y forzado a concentrarse junto a sus lugares
de trabajo: en la periferia. La carestía de los alquileres y la larga duración que
requería el desplazamiento hasta las usinas obligaron a los menos pudientes
a trasladarse a los espacios dehors.
8 Para ello se sustituyeron las estrechas calles medievales que constituían habituales focos
de subversión, por arterias espaciosas y rectilíneas (boulevards) que facilitan el tráfco y la
represión policial.
9 David HARVEY, en su libro París capital de la modernidad, ofrece un listado de biografías de
Haussmann que al lector que quiera profundizar en la fgura del prefecto del Sena pueden
resultarle de gran interés. Además de sus Mémoires, califcadas de escasa fabilidad, las más
completas son las de J. Des CARS y P. PINON Paris-Haussmann. Le pari d’Haussmann (1991),
M. CARMONA Haussmann (2000), G. N. LAMEYRE Haussmann, préfet de Paris (1958) y W.
WEEKS The man who made Paris. The ilustrated biography of Georges Eugène Haussmann (1999).
10 HARVEY, 2008: 130.
BERTA ETXEBERRIA ARQUERO
348 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Las transformaciones que se produjeron a escala espacial fueron las más
visibles de cuantas se ejecutaron en la reorganización territorial. La
grandeza de los edificios y la anchura de las avenidas plasmaron en el
plano urbano el amplio poder del II Imperio (1852-1870). Preocupado por
el embellecimiento de la ciudad y en la mejora de las condiciones de vida de
sus habitantes Haussmann dividió las obras realizadas en cinco categorías:
las obras viarias, la construcción de edifcios públicos
11
, la creación de
parques y espacios ajardinados, las instalaciones hidráulicas y la distribución
administrativa de la capital.
La obra de Haussmann ha sido venerada por unos y fuertemente criticada
por otros. No obstante, y eso es indiscutible para ambas partes, convirtió a
París en la ciudad más moderna del siglo XIX. La capital francesa funcionó
como ejemplo urbano y se irradió hacia diferentes partes del mundo como
paradigma de la nueva forma de organización de las ciudades modernas.
Todas las ciudades europeas volvieron su mirada hacia ella, anhelaban su
edilicia residencial, la elegancia de sus calles y la coquetería de sus espacios
de recreo.
San Sebastián no pudo escapar a su infuencia. Así, París constituyó una
esencial fuente de inspiración para los habitantes donostiarras. Diversos
autores, caso de Grandio
12
, coinciden en afrmar que San Sebastián a lo
largo de su historia ha sido una ciudad altamente afrancesada debido a
su proximidad geográfca con la frontera (tan sólo veinte kilómetros).
Diametralmente opuesto fue lo acaecido en Bilbao. Las fuidas relaciones
comerciales que mantenía la capital vizcaína con Inglaterra se materializaron
en el gusto por lo brittish en la arquitectura de sus edifcios. Los que
encontramos en Donostia son casos puntuales cuyo modelo referente venía
a través de Francia. Sírvanos como ejemplo, el proyecto del Palacio Miramar,
construcción de tipo inglés cottage, que fue encomendado por el comisionado
municipal en 1888 al arquitecto londinense Selden Wornum. Dicho autor se
había ganado el beneplácito de la aristocracia veraniega europea con sus
palacetes de San Juan de Luz y Biarritz. Estos trabajos no habían pasado
desapercibidos para el ayuntamiento donostiarra, que buscaron en ellos
modelos para la realización de ciudad playa que se estaba desarrollando.
En adelante, nos centraremos en el caso particular donostiarra. En cómo
llegó la modernidad a la ciudad y en el grado y manera en la que infuyeron
los innovadores trabajos franceses en la confguración de la urbe.
11 Los problemas de las viviendas de particulares destinadas a las clases más humildes
dispusieron, aunque en medida insufciente, de una intervención estatal que garantizase las
condiciones mínimas de distribución e higiene.
12 GRANDIO, 1984.
LA BELLA EASO Y LUTECIA, BAILE DE ESPEJOS Y SIMETRÍAS IMPOSIBLES.
ARQUITECTURA Y URBANISMO DE DONOSTIA, 1813-1920
349 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
2. URBANISMO DONOSTIARRA: LA BELLA EASO SE VISTE COMO LUTECIA
Si bien un elevado número de ciudades persiguieron emular a París,
centro y ombligo del mundo moderno, Donostia destaca entre todas por
reunir a pequeña escala los rasgos que mejor caracterizan a la Ciudad de la
Luz. Sin embargo, como hemos mencionado al comienzo insisto en que
no se trató de un calco, sino de una confuencia entre los elementos más
representativos de la modernidad parisiense con la idiosincrasia propia
del núcleo urbano donostiarra. El infujo al que estamos aludiendo es
más tangible a partir de la segunda mitad del siglo XIX, aunque ya desde
inicios de dicha centuria hallamos trabajos que remiten al estilo francés. El
propósito del presente apartado, por tanto, es identifcar la presencia más
que evidente de infuencias estilísticas procedentes de Francia a lo largo del
siglo decimonónico hasta las primeras décadas del siglo XX. Dividiremos
este extenso periodo en diferentes partes en aras de obtener una mejor
comprensión de los acontecimientos desarrollados.
2.1 Reconstrucción de San Sebastián tras el incendio de 1813
Una semana más tarde de la quema de la ciudad
13
, el 8 de septiembre de
1813, se reunieron en la casa solariega de Zubieta las personalidades más
destacadas de la ciudad fjándose dos objetivos principales: la retención de la
población y la reconstrucción de la ciudad. Abordaron este último aspecto
atendiendo los problemas que concernían a los trabajos de recomposición
(obras, indemnizaciones, fnanciación
14
) y decidieron crear diferentes
comisiones para llevar a cabo su cometido. La más importante fue la Junta
de Obras, constituida el 5 de diciembre, que nombró a Pedro Manuel
Ugartemendia arquitecto encargado de la reconstrucción de San Sebastián.
A petición de la Junta, el capitán del ejército y arquitecto de la Real
Academia de San Fernando realizó dos planos. En el primero, presentaba
la planta de la ciudad anterior al incendio, indicaba las propiedades
particulares y señalaba los espacios destruidos. Así, realizó una descripción
exacta y pormenorizada del estado en el que se hallaba San Sebastián antes
de su ruina. Califcaba a las calles como tortuosas, escasas de luces, poco
ventiladas, malsanas y peligrosas
15
. Distribuidas en base a las funciones que
desempeñaban (comerciales: adyacentes al puerto, residenciales: Narrica,
13 Durante los últimos días de la Guerra de la Independencia, el 31 de agosto de 1813
las potencias aliadas (el ejército anglo-portugués) bajo el mando del Duque de Wellington
arrasaron la ciudad reduciéndola a cenizas. Tan sólo, las 35 casas donde se habían ubicado
soldados británicos en la calle Trinidad (actual 31 de agosto) se salvaron de las llamas.
14 ARTOLA, 1963: 17-71.
15 AM.SS. D, 2, 5,3.
BERTA ETXEBERRIA ARQUERO
350 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
religiosas: Trinidad), Ugartemendia se mostraba preocupado por su
hacinamiento y congestión.
El segundo plano, correspondía al plan general de reedifcación. En
él, Ugartemendia proyectó el levantamiento de una ciudad que se alejaba
de todo concepto tradicional y que, de haberse llevado a cabo, hubiera
convertido a Donostia en una ciudad modelo. Se trataba del diseño de un
rígido trazado reticular cuyo eje residía en una plaza central octogonal sobre
la que desembocaban en estrella ocho calles
16
. Los gestores municipales
denegaron dicha propuesta debido a su magnifcencia y el largo tiempo que
requería su ejecución, aunque la verdadera razón de la oposición radicaba
en la negativa de la mayoría de los propietarios, aferrados a un conservadurismo
irreductible
17
y sobre todo, contrarios a redistribuir sus terrenos. Tras años
de disputas políticas en relación a la confguración urbanística de la ciudad,
en 1816 se aprobó el plan de Gogorza. Su trazado resultaba idéntico al de
la ciudad antigua; a excepción de las alteraciones que sufrieron las calles
San Jerónimo, Narrica y Embeltran, alineadas y ensanchadas. Ugartemendia
hizo uso de sus atribuciones e introdujo algunas modifcaciones en el
proyecto de Gogorza, tales como la apertura de la nueva calle del Puerto,
la regularización de la calle Campanario, la ampliación de la Plaza Vieja y
otras mejoras en el trazado. A partir de 1818, la reconstrucción adquirió
gran rapidez y comenzaron a levantarse mayor número de edifcios. Los
más destacables y que mejor representan la formación neoclásica de sus
arquitectos son la Casa Consistorial (Silvestre Pérez, 1819
18
), La Alhóndiga y
las Escuelas (Ugartemendia, 1829) y el Teatro Principal (Joaquín Echeveste,
1843).
Personaje clave en la reconstrucción de la ciudad, Ugartemendia, brinda
especial relevancia a conceptos tales como el embellecimiento de las ciudades;
ligados a la comodidad, ornato público, salubridad e higiene. Comparte el
ideal urbano de las ciudades napoleónicas, cuyas características conoce a
través de sus viajes a Francia, sus lecturas sobre la ciudad de Rousseau y
Voltaire, y el contacto mantenido con José de Napoleón
19
. Así, el arquitecto
16 VV. AA., 1991.
17 RODRIGUEZ,1985: 31.
18 Si bien el arquitecto aragonés presentó el proyecto de reedifcación del Ayuntamiento
se retrasó la construcción del edifcio hasta 1828 por falta de recursos económicos. Su
inauguración se celebró en 1832 y su fachada fue objeto de elogios de los artistas de la
época. Las obras de la edifcación fueron proseguidas por Ugartemendia, ya que Silvestre
Pérez abandono el cargo tres años después de su nombramiento.
19 Aunque el monarca francés no tuvo tiempo para desarrollar en España su programa
transformador, que guardaba grandes similitudes son las reformas parisienses (apertura de calles
y plazas), infuyó en la arquitectura española de comienzos del XIX. En TERÁN, 1999: 29.
LA BELLA EASO Y LUTECIA, BAILE DE ESPEJOS Y SIMETRÍAS IMPOSIBLES.
ARQUITECTURA Y URBANISMO DE DONOSTIA, 1813-1920
351 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
municipal constituye uno de los mejores exponentes de las novedades que
estaban llevándose a cabo en París durante dicha época.
A pesar de que ciertos estudiosos defenden que la nueva Donostia
nació tras su destrucción en 1813, considero aventurado fjar en esta
fecha el inicio de la confguración moderna de la urbe. Tal como hemos
apuntado más arriba, excepto algunas salvedades, la reconstrucción de la
ciudad no aportó elementos transgresores. Más aún cuando el proyecto
de Ugartemendia, quien apostara por una ciudad que se alejaba de todo
concepto tradicional, fue rechazado. Así, discrepo totalmente con las tesis
del Dr. J. J. Martín González
20
, ya que considero que la construcción de la
ciudad moderna no fue consecuencia del incendio de 1813 ni de ningún
otro cataclismo. Fue el derribo de las murallas lo que resultó decisivo en el
desarrollo socio- económico y urbanístico de San Sebastián.
2.2 San Sebastián hacia su refundación
El signifcativo aumento demográfco y los cambios económicos que
conoció la ciudad a partir de fnales de la primera mitad del XIX chocaban
con su fsionomía urbana.
La guerra de la Independencia había puesto de manifesto el carácter
obsoleto de la función defensiva de San Sebastián. Así, la ciudad apostó
por la otra actividad que la había identifcado a lo largo de su historia: el
comercio.
El traslado de las aduanas a la costa decretado por Espartero en 1841
constituyó el comienzo del proceso de industrialización del País Vasco. Los
liberales donostiarras, la mayor parte de ellos comerciantes, vieron cumplida
la reivindicación que tiempo atrás venían planteando sobre la necesidad de
introducir reformas en las disposiciones forales. Se mantenían los derechos
de autonomía, atribuciones administrativas y políticas, pero la resolución de
1841 favorecería e impulsaría el desarrollo de los negocios fabriles que marcarán
el futuro económico del conjunto del país y en particular de sus provincias
costeras
21
. Así, gracias a ello se produjeron las transformaciones urbanas,
los movimientos migratorios, los cambios en las estructuras sociales y en
las mentalidades de las ciudades vascas. En concreto, Donostia además de
20 “Lo que polémicamente realizó Hausmann en París a partir de 1853, fue saludablemente
bien recibido en San Sebastián en 1814, al planifcarse la reconstrucción de la ciudad (…)
hubo que pensarse en una nueva ciudad, ya sin parecido ni mimetismo alguno. San Sebastián,
urbanísticamente está ligada a la historia de las grandes transformaciones apoyadas en la
tabla rasa del cataclismo.” citado en el prólogo de RODRIGUEZ, 1985
21 MONTERO, 1984 y APARICIO, 1991.
BERTA ETXEBERRIA ARQUERO
352 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
ver aumentado su volumen poblacional recuperó su actividad comercial y
estimuló su industria.
Su buen emplazamiento, el desarrollo de las vías de comunicación
y los transportes y la concentración del grupo burgués más activo
de la provincia hicieron del área de San Sebastián no sólo un
núcleo idóneo para el asentamiento de todo tipo de industrias y
negocios, sino también un polo de atracción de capital foráneo,
especialmente francés
22
.
Otro aspecto a tener en cuenta fue la obtención de la capitalidad
guipuzcoana en 1854. Detentada por Tolosa, la llegada de los progresistas
al poder infuyó sobre manera en su nombramiento. Este hecho, supuso un
importante impulso en la consolidación de Donostia como ciudad de modelo
terciario, ya que la Diputación y las diferentes delegaciones de Estado tuvieron
que establecerse en la capital.
Durante el verano San Sebastián se convirtió en el punto de encuentro de
la aristocracia del estado y de las personalidades más destacadas de Europa.
En 1845, la reina Isabel II, aquejada de afecciones cutáneas, se desplazó a
esta ciudad con objeto de tomar baños de mar. A partir de ese año, Donostia se
erigió en destino estival de la familia real, tan sólo interrumpido por Alfonso
XII durante la II Guerra Carlista. La divulgación de la hidroterapia, la moda
de los baños de mar y el desarrollo de los medios de locomoción
23
, entre
otras razones, contribuyeron a convertir el turismo en el principal motor de
la economía donostiarra a partir de la segunda mitad del XIX. La temporada
estival easonense reportó pingües benefcios a la economía donostiarra, con
los que fueron sufragados los enormes costos de las obras del ensanche.
Todo ello y el aumento de su población urgían el derribo de su cinturón
defensivo. El 22 de abril de 1862 una Real Orden regulaba el cese de San
Sebastián como plaza fuerte y ordenaba la demolición de su muralla. Litigios
y negociaciones en torno a los aspectos más oscuros (propiedad de los
terrenos, sufragios de obras…) retrasarían los trabajos hasta el año siguiente
24
.
Se cumplieron entonces las aspiraciones que la ciudad venía reivindicando
desde años atrás. El 5 de mayo de 1863, “pese a una lluvia torrencial que
no dejó de caer en toda la jornada, números vecinos, encabezados por las
autoridades municipales acompañadas por banda y coros, asistieron jubilosos
22 LARRINAGA, 1995: 9-27.
23 La construcción de la carretera Madrid-Irun en 1844 y la llegada del ferrocarril a Donostia
en 1864 facilitaron el traslado de mercancías y el desplazamiento de un mayor número de
turistas.
24 ARTOLA, 2004: 102.
LA BELLA EASO Y LUTECIA, BAILE DE ESPEJOS Y SIMETRÍAS IMPOSIBLES.
ARQUITECTURA Y URBANISMO DE DONOSTIA, 1813-1920
353 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
al acto protocolario del inicio del derribo de las murallas”
25
. Así describía el
ambiente festivo una de las canciones escuchadas aquel memorable día:
Mirad a todo un pueblo
de júbilo embriagado
cantar alborozado
su Fausto porvenir
26
.
El derribo de las murallas marca el inicio del fenómeno que algunos
estudiosos han denominado refundación
27
. Se trataría de la incorporación
de una sustancial alteración de la estructura urbana de una ciudad como
resultado próximo o simultáneo de una trascendente modifcación en las
estructuras de poder
28
.
2.3 El derribo de las murallas y la creación del ensanche
El triunfo de la burguesía y los valores del nuevo orden económico que
representaba se plasmaron en la ordenación de las urbes. Los ensanches
fueron concebidos como “nuevas ciudades” debido a su autonomía para
con los cascos antiguos
29
y sus objetivos reformadores.
San Sebastián fue una de las primeras ciudades del estado en planear su
ensanche (la mayoría de las urbes de España presentaron sus proyectos a partir
de los ochenta) tras la Real Orden dictada en Madrid el 17 de marzo de 1862.
En ella la capital guipuzcoana dejaba de ser plaza de guerra. Adelantándose a
la resolución que decretase el derrumbe de las fortifcaciones, el ayuntamiento
donostiarra convocó el 30 de julio de ese mismo año un concurso de planos
para su remodelación urbana al que se presentaron doce propuestas. Las
bases dispuestas por el Ayuntamiento de Barcelona para su nuevo ensanche
fueron emuladas por el comisionado municipal donostiarra. Una delegación
easonense había viajado a la Ciudad Condal para observar los cambios que allí
se estaban produciendo desde que Ildefonso Cerdá comenzara a llevar a cabo
su proyecto en 1860.
Antonio Cortazar obtuvo en octubre de 1862 el primer premio del
concurso de planes del ensanche, convirtiéndose en el artífce de la ampliación
25 LUENGO TEIXIDOR, 1984: 53.
26 “San Sebastián”, El Urumea. Periódico no político, 17 de agosto de 1879, 1-2.
27 Henri Lefebvre y André Corboz entre otros.
28 MARTIN RAMOS, 2004: 12.
29 En el caso donostiarra esta afrmación no se sostiene ya que si bien se proyecta un
trazado urbanístico diferente al que imperaba en la ciudad no son espacios diferenciados.
Así, el enlace entre la parte vieja y la nueva lo constituye la calle Mayor.
BERTA ETXEBERRIA ARQUERO
354 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
y moderna confguración del trazado donostiarra. Nacido el 17 de enero de
1823 en San Sebastián, se trasladó a Francia en 1833 para emprender los
estudios de segunda enseñanza. Diez años más tarde fjó su residencia en
Madrid, donde asistió a las academias particulares de Lallave y Peyronnet,
cuya procedencia bien indican sus apellidos. Al mismo tiempo que cursaba
allí sus estudios preliminares de arquitectura, el afamado pintor Esquibol
le instruía en el dibujo. En 1845 ingresó en la recién constituida Escuela
de Arquitectura. Fundada el año anterior, desempeñaba la función de
renovar la enseñanza de dicha materia. “Los avances técnicos que estaban
produciéndose en la construcción y las nuevas necesidades arquitectónicas,
requerían de un sistema desligado de la Real Academia de Bellas Artes de
San Fernando”
30
. Obtenido el título en 1850 se estableció en San Sebastián
hasta su muerte
31
.
La formación académica recibida y sus propias vivencias, infuirían
en la personalidad de Cortazar manifestada a través de su obra. La más
importante fue la elaboración del ensanche donostiarra. De estructura
reticular, el arquitecto municipal subraya el carácter mercantil de la ciudad
y divide el espacio, muy congestionado
32
, en consonancia a criterios
eminentemente clasistas. Así, situaba “la más acomodada en el centro de
la población sobre terreno consistente y al contacto de la ciudad actual; la
población fotante veraniega frente a la bahía con vistas a la playa y arenal
destinado a baños, cuya línea de casas evitará los vientos del N.O. a las
casas del centro; la clase artesana y obrera en la parte baja del barrio de
San Martín y en toda la zona meridional de la nueva población, defendida
de los vientos pero menos favorecida por las buenas vistas”
33
.
Suponemos que Antonio Cortazar tuvo en consideración aspectos
urbanísticos de las reformas desarrolladas por el barón Haussmann en París.
Dichas consideraciones bien podrían plasmarse en la conducción de las
aguas y ciertos edifcios cuyas fachadas podrían remitir a construcciones
parisienses. Entre estos últimos destaca el Mercado de la Brecha por la
elegancia de sus proporciones, su plano en U y los materiales utilizados
(hierro)
34
. No obstante, Cortazar no es buen exponente de la infuencia
30 RODRIGUEZ, 1985: 80.
31 Los datos biográfcos del arquitecto Cortazar han sido extraídos del artículo de Serapio
Múgica publicado en la revista de cultura vasca Euskalerriaren alde en 1921. MUGICA
ZUFIRIA, 1921: 46-51.
32 Su proyecto dotaba a las calles de una anchura entre los 10 y 20 m. Con ello, Cortazar
perseguía ofrecer a la burguesía propietaria los máximos benefcios del negocio especulativo.
33 LARRAÑAGA BILBAO. L., “Historia de unos Ensanches”, Boletín de Información
municipal, 1963 citado en RODRIGUEZ, 1985: 66.
34 Cortazar utilizó para el Mercado de la Brecha un sistema mixto, compuesto por hierro y
LA BELLA EASO Y LUTECIA, BAILE DE ESPEJOS Y SIMETRÍAS IMPOSIBLES.
ARQUITECTURA Y URBANISMO DE DONOSTIA, 1813-1920
355 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
francesa en la ciudad donostiarra, ya que excluye en el diseño de sus trazados
la apertura de grandes avenidas (a excepción de la actual Avenida de la
Libertad), alamedas y espacios ajardinados. Así, su proyecto inicial no incluía
lugares emblemáticos de hoy como el Boulevard, los jardines de Alderdi
Eder o la plaza Guipúzcoa.
El ensanche Cortázar, por tanto, representa el triunfo de la burguesía y
de los valores del novedoso orden económico. Antonio Cortazar y Gorria
no era un reformador, “sino el exponente claro de los propietarios de los
ideales de la burguesía decimonónica, sobre todo de los propietarios de
los solares urbanos que en realidad, no constituía más que una parte de la
población urbana de San Sebastián
”35
.
José Goikoa y Barkaiztegi introdujo importantes modifcaciones en el
Ensanche Cortazar. Nacido en Donostia en 1844, cursó sus estudios en
la Escuela de Arquitectura de Madrid, titulándose en 1869. Allí, entró
en contacto con las novedades europeas de la época, donde las grandes
obras parisienses ocuparon un lugar privilegiado de las enseñanzas. Así,
los proyectos que estaban llevándose a cabo en París infuyeron de buen
grado en el diseño de sus construcciones
36
.
2.4 La arquitectura del Ensanche
En la arquitectura pública es donde mejor se aprecian la personalidad
y el estilo de cada uno de los artífces de los nuevos proyectos. A pesar
de la libertad que disfrutaban los arquitectos para desarrollar sus trabajos,
estos últimos debían de estar sujetos a los objetivos urbanísticos y respetar
el carácter homogéneo del ensanche.
El Palacio de la Diputación (1878-1885), defnido dentro de unas líneas
muy clasicistas, presenta características propias del eclecticismo francés
37
.
Se advierten semejanzas con la Ópera de París, obra de Garnier (1862-
1875). No obstante, Goikoa suprime la excesiva decoración escultórica de la
fachada; ya que si bien resultaba acorde para un teatro, su ornato se prestaba
sillería, debido al elevado coste de las estructuras metálicas.
35 CALVO SÁNCHEZ, 1983: 75.
36 MENDIZABAL ETXEBERRIA, “Goikoa y la realización del ensanche de San Sebastián”
disponible en http://www.euskomedia.org/PDFAntl/congresos/11/11479487.pdf
37 Se trata de un conjunto de experiencia arquitectónicas llevadas a cabo desde la crisis del
clasicismo hasta los orígenes del Movimiento Moderno, coincidiendo con la consolidación
del poder burgués, el desarrollo de la civilización industrial y con la cultura romántica de
los ideales nacionales. Los valores del pasado constituyen el núcleo del eclecticismo y su
objetivo principal radica en su adaptación al presente.
BERTA ETXEBERRIA ARQUERO
356 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
inadecuado para adornar un edifcio ofcial. El espacio ajardinado, situado
frente al palacio foral, correspondió al proyecto realizado por Goikoa
junto al jardinero municipal Pierre Ducasse, y su diseño (1877) presentaba
similitudes con el Parque Monceau.
En 1880 se aprueba la propuesta de Goikoa de un proyecto de Hospital
General que arquitectónicamente obedece al modelo de Hospital Hôtel
Dieu de París construido por Napoleon III al borde del Sena, junto a Notre
Dame. El mismo año, diseña una remodelación del Paseo de la Concha
siguiendo el modelo de ciudades playa de la costa francesa como Biarritz
y Niza: peatonaliza el paseo y reorienta la circulación por la calle Zubieta,
entre otras medidas.
Son cuantiosas las obras ejecutadas por Goikoa que presentan analogías
con edifcios levantados en París durante el periodo de los grandes trabajos de
Haussmann. El Mercado de San Martín de 1882, construido con materiales
de hierro tensado, podría compararse a l’Orangerie de las Tullerías por sus
ventanales. También los soportales que enflan la calle San Martín guardan
un signifcativo parecido con los arcos de la rue Rivoli, situada frente al
Louvre de París. Sin olvidar el Puente de María Cristina, similar al puente de
Alejandro III de la capital francesa.
Las grandes avenidas y los espacios verdes constituyeron un elemento
relevante del urbanismo parisiense. Goikoa introdujo dichos aspectos al
ensanche donostiarra. Así, además del ajardinado de Alderdi Eder y del
Paseo de la Concha, el arquitecto donostiarra llevó a cabo la ornamentación
del boulevard
38
, principal arteria del ocio y sociabilidad de la ciudad. Goikoa
instaló en él un conjunto escultórico de bailarinas y niños, fuentes, jardines
y farolas diseñadas por él mismo.
Edifcio al que sin duda hemos de referirnos por su notable infuencia
francesa es el Gran Casino
39
. En junio de 1882, dieron comienzo los trabajos
de construcción del proyecto presentado por Adolfo Morales de los Ríos y
Luis Aladrén un año antes. El primero, natural de Sevilla, había cursado sus
estudios de Arquitectura en la Escuela Nacional de Bellas Artes de París.
Aladrén, por su parte, hacía tiempo que se encontraba vinculado a la ciudad,
38 Saracíbar, fnalista en el concurso para la realización del ensanche de la ciudad tras el
derribo de las murallas, propuso la construcción de un espacio abierto entre la ciudad vieja
y el ensanche, que sirviera para el disfrute de ciudadanos y visitantes. Cortázar, por su parte,
había previsto utilizar dichos solares para el levantamiento de edifcios. Tras un acalorado
debate entre los defensores de ambas alternativas, en 1866 se aprobó la construcción de la
alameda.
39 SADA y HERNANDEZ, 1987.
LA BELLA EASO Y LUTECIA, BAILE DE ESPEJOS Y SIMETRÍAS IMPOSIBLES.
ARQUITECTURA Y URBANISMO DE DONOSTIA, 1813-1920
357 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
habiendo participado en la reconstrucción del Palacio de la Diputación
y en la ejecución de algunas casas del Ensanche. El infujo francés se
aprecia tanto en el aspecto de su fachada como en su emplazamiento
40
,
ubicado junto a la bahía, al estilo del casino de Montecarlo de Garnier.
Los arquitectos Aladrén y Morales de los Ríos conocían y estudiaron
los planos de diversos casinos extranjeros: Ostende, Dieppe, o Biarritz.
Rodríguez Sorondo, califca su arquitectura ecléctica y cosmopolita,
destacando las conexiones que presentaba el edifcio donostiarra con
las corrientes arquitectónicas desarrolladas en Europa durante dicho
periodo
41
.
La constante y voluntariosa gestión municipal no sólo intervino en las
obras de carácter público, sino que también controló la edifcacion privada
mediante ordenanzas. Se trataba de una normativa rígida que se imponía
sobre la personalidad del artista. Así, quedaban estipuladas la decoración
de las fachadas, la altura de los edifcios, los materiales a emplear y las
condiciones de higiene. La mayor parte de las construcciones privadas que se
erigieron durante esta época remiten a los edifcios levantados en París. Las
semejanzas más visibles se aprecian en los materiales constructivos (la piedra
arenisca) y la incorporación de las mansardas a los mismos. En palabras de
Grandío
42
, la moda francesa fue tan fuerte y signifcaba socialmente tanto
que algunos palacetes construidos anteriormente se revistieron a la francesa
elevando una mansarda sobre lo que en otro tiempo fue una terraza. Las
casas edifcadas junto al Urumea, con sus jardincillos, miradores y verjas son
análogas a las situadas a los lados del Sena.
Esta etapa a la que nos hemos referido es la más representativa del estilo
afrancesado de la ciudad, no sólo por el elevado número de trabajos que
remiten a él, sino por la mentalidad moderna que mostraron la mayoría
de sus arquitectos. La última fase que presentamos a continuación
comprende las dos primeras décadas de la siguiente centuria. A fnales
de la década de los veinte otras nuevas corrientes irán imponiéndose, por
lo que el estilo ecléctico procedente de Francia verá mermada su infuencia
en San Sebastián.
2.5 El fn del eclecticismo francés
En este nuevo periodo hay que destacar la fgura de Juan Alday, arquitecto
municipal durante cuarenta años (1910-1950) y diseñador de uno de los
40 Decisión adoptada por Goikoa.
41 RODRIGUEZ, 1985: 109-121.
42 GRANDIO, 1984.
BERTA ETXEBERRIA ARQUERO
358 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
emblemas de la ciudad: la barandilla de la Concha. Entre sus trabajos
se encuentran la Delegación de Hacienda y Aduana (1921) en la plaza
Lasala, el edifcio de la Pescadería (1928), el actual Teatro Principal (1931)
y algunas viviendas particulares
43
.
Ramón Cortázar y Luis Elizalde son dos de los mayores exponentes
del movimiento modernista Art Nouveau francés
44
. Algunos de sus trabajos
persisten hoy día, entre ellos destacan los edifcios de vivienda que
proyectaron ambos arquitectos en la calle Prim y en el Paseo de los Fueros.
Asimismo, colaboraron en 1900 en la construcción de la Escuela de Artes y
Ofcios, actual biblioteca Koldo Mitxelena
45

El mismo año Francisco Urcola presentó la construcción de otro edifcio
singular. El Teatro Victoria Eugenia respondía a un estilo neoplateresco
46
,
en alza tras el éxito que obtuvo José Urioste en la Exposición Universal
de París de 1900; año en el que el plateresco comenzó a convertirse en el
eclecticismo arquitectónico más representativo del nuevo siglo.
El hotel María Cristina aunque dirigido por Urcola fue proyecto de Charles
Mewes, arquitecto francés, autor de los hoteles Ritz de Madrid, Londres o
París. Encomendado por la Sociedad de Fomento, diseñó el gran hotel de la
ciudad. Infuido por el estilo francés del momento fue inaugurado junto al
Teatro Victoria Eugenia en 1912.
Todos estos trabajos recogieron la esencia del gusto francés de las
primeras décadas y manifestaron el modernismo galo en sus fachadas. Sin
embargo, a comienzos de los años veinte se impusieron nuevas tendencias
que pusieron término a una infuencia que el país vecino había profesado
sobre La Bella Easo a lo largo de cien años.
43 LABORDA YNEVA, 2008.
44 Estilo que se desarrolla alrededor de 1900. Los valores de la arquitectura modernista se
reducen a la importancia con la que cuenta el edifcio y a la ornamentación de su fachada.
Estas últimas refejan el bienestar de sus moradores y en su decoración prevalecen los
trabajos naturalistas. Los materiales utilizados son la piedra, el hierro o la madera, y el vidrio
y azulejos para la decoración. Esta nueva corriente artística está estrechamente ligada al
movimiento simbolista de la literatura francesa. Opuestas al positivismo, asumen un nuevo
aspecto romántico, irracional y místico que se plasma en la búsqueda de lo exótico. En
GRANDIO, 1984.
45 ARSUAGA, 1996.
46 A partir de la crisis de estado de principios del siglo XX, tras la pérdida de las últimas
colonias españolas en 1898, empieza a tomar fuerza este estilo de carácter marcadamente
nacionalista.
LA BELLA EASO Y LUTECIA, BAILE DE ESPEJOS Y SIMETRÍAS IMPOSIBLES.
ARQUITECTURA Y URBANISMO DE DONOSTIA, 1813-1920
359 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
3. CONCLUSIONES
Se apea del tren
Persigue su porvenir
Respira sin opresión
Vence su encierro
sin perder su esencia
Se viste bella
Se muta nueva
Se adorna sin fn
Y consigue su fn
no perder su esencia
Vienen ideas desde allí
Viajan hasta aquí
llegan a Donosti
pero vuelven a París
Es la modernidad
Es la revolución urbana
Es La Bella Easo
Y le llaman…
Le Petit Paris.
He creído conveniente terminar con un poema que recogiese todas las
ideas importantes que se engloban en el artículo. La poesía además de ser
una de las expresiones artísticas de mayor riqueza literaria que conozco,
cuenta con una enorme tradición en el pueblo vasco manifestada a través
del bertsolarismo. Los temas que hemos tratado a lo largo de estas páginas,
fueron discutidos y puestos sobre la mesa mediante bertsos por personajes no
públicos, pero no por ello desconocidos de la ciudad.
Más allá de la forma no “científca” de las conclusiones y del guiño realizado
a otro sector de la ciudad no mencionado en el artículo, pero preocupado
con lo que en ella acontecía, el poema resume la tesis defendida en la
presente comunicación: La transformación de San Sebastián en una ciudad
moderna donde la arquitectura y el urbanismo se traducen en expresiones de
prestigio y poder. Así, los responsables en acondicionar el nuevo espacio a
sus pretensiones se inspiran en lo que ellos consideran la máxima expresión
moderna: París. No obstante, tal como venimos reiterando, no se trató de
un calco sino de una infuencia; adquirida por su proximidad geográfca y las
BERTA ETXEBERRIA ARQUERO
360 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
relaciones socio-económicas establecidas desde siglos atrás. Los arquitectos
encargados de erigir la nueva ciudad obedecieron las pautas marcadas por
la administración municipal. De manera que los objetivos fjados por esta
última se manifestaran en la creación de una ciudad de servicios cuyo centro
urbano se restringiera al comercio, el ocio o el esparcimiento veraniego y la
periferia ubicase la actividad industrial. Convertida en una urbe moderna,
a fnales de la primera década del siglo XX, la infuencia francesa quedó
mermada y fue sustituida por otros estilos arquitectónicos. Sin embargo, La
Bella Easo nunca dejó de ser Le Petit Paris.
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363 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
LA GEOGRAFÍA REPUBLICANA EN MADRID, 1875-1890.
MOVILIZACIÓN POLÍTICA, ORGANIZACIÓN Y ESPACIO
URBANO
Republican Geography in Madrid, 1875-1890. Mobilization, Politic, Organization
and Urban Space
Oscar Anchorena Morales
1
Universidad Autónoma de Madrid
oscar.anchorena@uam.es
RESUMEN: La restauración borbónica supuso el desmantelamiento de las estructuras
políticas republicanas –partidos, asociaciones y diarios– en un régimen que se abre desde
la dictadura a un cierto liberalismo entre 1875 y 1890. El presente trabajo analiza la
reconfguración del tejido asociativo republicano en la ciudad de Madrid y la movilización
política plasmada en el empleo del espacio urbano. Así, se busca en el uso de los diferentes
“lugares republicanos” de la capital –redacciones de periódicos, cafés y casinos o residencias
de los líderes– y en el de los espacios públicos que los republicanos trataron de apropiarse
en sus manifestaciones, la relación entre la movilización política, la sociabilidad republicana
y la geografía de la ciudad de Madrid.
Palabras clave: Republicanismo, movilización, espacio urbano, Madrid, organización
política.
ABSTRACT: The return of the Monarchy in Spain implied the destruction of all republican
structures –political parties, societies and newspapers– in a political regime that moved
from dictatorship to a kind of liberalism in the period 1875-1890. In this essay my goal is
to analyze the reconfguration of the republican social network and political movement in
Madrid, focusing in the use of urban space. I show connections among different places
such as cultural centers, cafés, private residences, newspaper’s head offces and the political
struggle against conservative governments and in pursuit of democracy developed by
republicans in Madrid.
Keywords: Republicanism, Political Movement, Urban Space, Madrid, Political
Organization.
1 Becario FPU, Departamento de Historia Contemporánea.
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ÓSCAR ANCHORENA MORALES
364 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
1. INTRODUCCIÓN
La Restauración borbónica provocó una dispersión general de
las fuerzas republicanas. Los partidos y sus líderes, los clubes y los
periódicos, fueron perseguidos por las nuevas autoridades en lo que se
puede califcar como etapa de clandestinidad
2
. En 1875 el republicanismo
debe recomenzar la tarea de encuadramiento y movilización de las
bases. En Madrid, las fuerzas republicanas poseían un fuerte apoyo
social, especialmente proveniente de las capas populares de la ciudad.
En un contexto de represión y de recorte de las libertades políticas
como la primera etapa de la Restauración –fnalizada simbólicamente
con el restablecimiento del Sufragio universal masculino en 1890– el
republicanismo madrileño desplegó distintas estrategias para recuperar
la actividad política ciudadana e intentar reconstruir las redes sociales
republicanas.
La comunicación que presento persigue delinear la “geografía republicana”
de aquellos años, estudiando los lugares en que fue reconstruyéndose el tejido
asociativo republicano en Madrid y los espacios públicos ocupados en las
manifestaciones y reivindicaciones republicanas, con ánimo de profundizar
en la relación entre la acción política y el espacio urbano. Así, atenderé a los
lugares de especial signifcación para las movilizaciones republicanas: casinos
y ateneos, cafés, residencias de líderes políticos, redacciones de periódicos,
embajadas de “repúblicas amigas”, así como calles y plazas de Madrid de
especial carga simbólica. Igualmente, trataré de analizar la relación entre
la arena política: el espacio en que se desarrolla la confictiva dinámica de
apropiación simbólica de la esfera pública a través de la visibilidad en la
calle, y el espacio de residencia de los republicanos –tanto de los líderes más
acomodados como de los sectores económicamente más deprimidos–.
En estas páginas intentaré responder a cuestiones diversas: ¿qué espacios
buscaban ocupar los republicanos en sus manifestaciones públicas y con
qué estrategias de acción? ¿Qué lugares de la ciudad albergaban sus centros
políticos o de socialización y eran utilizados como escenarios para las
actividades políticas menos confictivas? ¿Qué dinámica sufrió la relación
entre la movilización pública republicana y la ciudad de Madrid?
2 ARTOLA, 1991, vol 1: 371.
LA GEOGRAFÍA REPUBLICANA EN MADRID, 1875-1890. MOVILIZACIÓN POLÍTICA, ORGANIZACIÓN Y ESPACIO
URBANO
365 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
La forma en que los republicanos utilizaron el espacio y los lugares de la
ciudad de Madrid para articular la movilización y la socialización políticas,
para visibilizar sus planteamientos, tiene que ver en primer lugar con la
naturaleza política del régimen de la Restauración, basado en el liberalismo
doctrinario inicialmente y en el fraude electoral cuando supuestamente se
democratizaba, poco sensible a las demandas de las capas populares. Tal y
como dice Serrallonga: “la represión pura y dura es la única medida básica
de la legislación social española hasta 1900”
3
. En segundo lugar, se relaciona
claramente con una interpretación de la “cultura política” republicana y con
los mecanismos de construcción y redefnición de las identidades colectivas
en la historia de España.
La cultura política republicana de comienzos de la Restauración ha sido
descrita con gran acierto por Javier de Diego
4
, quien ha delineado el “suelo
axiológico” común republicano y las diferencias existentes en el credo
republicano. Siguiendo la defnición que da Berstein
5
, parece clara la relación
entre la movilización política, las redes de sociabilidad y la cultura política, lo
que hace muy interesante el estudio combinado de tales cuestiones, al cual
se consagra este trabajo.
El estudio de la sociabilidad se ha mostrado especialmente fecundo y útil
en el campo de la historia política del siglo XIX, siguiendo a Agulhon, como
parte del instrumental analítico con que abordar una reconstrucción más
compleja del mundo político en el empeño de hacer una historia política
renovada
6
. Esta concepción trata de “apostar por una visión más compleja
de los caminos a través de los cuales puede discurrir la vida política,
ampliando nuestra concepción de ésta y no limitándola a la dinámica de
partidos, elecciones o minorías dirigentes de diverso signo”
7
.
En este modo de proceder se insertan obras que brindan intuiciones
muy sugerentes a mi trabajo
8
, ya que muestran en el caso de la ciudad de
Barcelona del último tercio del XIX, cómo el estudio tradicional de la
3 SERRALLONGA, 1994: 69.
4 DE DIEGO ROMERO, 2008.
5 La cultura política incluye el credo político y un conjunto articulado de símbolos, relatos
míticos, narraciones históricas, pronósticos de futuro, además de un modelo institucional y
social propio. BERSTEIN, 1997: 373.
6 NAVARRO, 2006: 278.
7 NAVARRO, 2006: 281.
8 GABRIEL, 1992 y RIQUER, 1992.
ÓSCAR ANCHORENA MORALES
366 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
lucha política basado en partidos, elecciones y pugna entre elites puede ser
enriquecido e incluso rectifcarse algunas de sus conclusiones si se estudian
los nuevos lugares de socialización y aculturación política que conducen
a nuevas formas de acción política. Así, tal y como señala Riquer, cabe
preguntarse si los procesos que detecta para Barcelona en los años 80 y 90
del siglo XIX son aplicables de alguna manera a Madrid y si se puede pensar
que las elecciones no fueron la vía de expresión política de la mayoría de la
población, sino las acciones colectivas con clara voluntad de “intervención
en la escena pública ciudadana”
9
.
Las intuiciones que se abren podrían confrmar para el caso de Madrid
la revisión de algunas tesis asentadas dentro de la historiografía acerca de la
“apatía ciudadana”
10
en la Restauración, de la organización republicana y su
falta de “infuencia política”
11
. Igualmente, se debería adelantar la fecha de
1890 como año crucial en que se “reactivan las bases republicanas”
12
y en
que, con la celebración del 1º de mayo, aparecen nuevas prácticas políticas de
ocupación pacífca de la calle que ponen de manifesto la existencia política
de los habitantes de una “ciudad excluida”, en contraste con las formas
antiguas de violencia tradicional: la algarada y el motín
13
.
El objetivo principal de estas páginas es tratar de imbricar el estudio
del despliegue de la acción política republicana en la ciudad de Madrid con
el de la extensión de sus redes de sociabilidad y con la interacción entre
los sectores republicanos y las autoridades del Madrid de comienzos de la
Restauración. Las redes republicanas de la capital lograrían, de acuerdo con
la hipótesis central de mi investigación, una fortaleza notable durante el
periodo de la Restauración, algo que ha sido relativamente desatendido por
la historiografía.
La geografía del republicanismo en Madrid debe analizarse atendiendo
a su singularidad política: capital del Estado, sede de los poderes públicos
y punto de confuencia de numerosos intereses. Las luchas por un espacio
público en que se hallaban ubicados los centros de decisión y los símbolos
del poder del régimen restauracionista revestirían sin duda gran relevancia.
9 RIQUER I PERMANYER, 1992: 26 y 35.
10 Sostenida por SUÁREZ CORTINA, 1997 o DARDÉ, 2003.
11 DARDÉ, 1974: 433-464 y 2003: 235; y sobre todo CASTRO, 1989: 30.
12 DARDÉ, 2003: 247.
13 Posición explícita, aunque no sólo, en DEL REY, 1994: 288.
LA GEOGRAFÍA REPUBLICANA EN MADRID, 1875-1890. MOVILIZACIÓN POLÍTICA, ORGANIZACIÓN Y ESPACIO
URBANO
367 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Tanto la precaución gubernativa ante posibles acciones contra los lugares
centrales de la monarquía como el ahínco republicano por hacer visibles sus
demandas en el teatro de la capital pueden explicar la elevada intensidad de
la pugna por el espacio urbano madrileño.
El Madrid de la Restauración constituye un lugar en constante
transformación, desde ciudad provinciana a capital del Estado con procesos
de gran interés y complejidad
14
. La ampliación de la ciudad por tres de
los cuatro puntos cardinales corre pareja con la construcción de nuevas y
grandes obras, como las Estaciones de Delicias (1880) y Del Norte (1888),
el Viaducto de la Calle Segovia (1872-1883) o la Cárcel Modelo (1877-1883),
así como el desplazamiento del núcleo geográfco desde el casco histórico
hacia el eje Prado-Castellana. Todos los avances llevan a que Madrid defna
y explicite la existencia y profunda separación de dos ciudades fuertemente
contrastadas: el Madrid de la burguesía por un lado, triunfante en lo
económico, con nuevas infraestructuras, que se miraba en el refnamiento de
las grandes ciudades europeas y que levanta por doquier enfáticos y lujosos
edifcios; y, por otro lado, el Madrid proletario hacinado en las cada vez más
numerosas barriadas de la periferia en torno a las zonas industriales del sur,
en condiciones miserables y con altos índices de mortalidad
15
.
2. EL MADRID REPUBLICANO A COMIENZOS DE LA RESTAURACIÓN (1875-1881)
La relación entre el republicanismo y el espacio urbano de Madrid sólo
puede comprenderse atendiendo a diferentes elementos como el contexto
político general; la actitud de las autoridades hacia las manifestaciones
públicas republicanas; la propia estructura organizativa de los republicanos,
tanto formal como informal; así como las estrategias de apropiación del
espacio público desplegadas en su acción política.
El tejido asociativo republicano era en Madrid muy nutrido hasta su
desmantelamiento, iniciado tras el golpe de Pavía y agudizado con el de
Martínez Campos. Durante el Sexenio democrático existieron en Madrid
multitud de clubes republicanos y los dirigentes de los Comités de distrito
del Partido Republicano (la ciudad se dividía en diez distritos con diez
barrios cada uno) superaban ampliamente los dos centenares
16
. La política
14 Todo análisis desbordaría los límites de este trabajo. Cfr. CARBALLO, PALLOL,
ALBARRÁN, 2008.
15 GARCIA GUTIERREZ-MOSTEIRO, 2001: 72.
16 PÉREZ ROLDÁN, 2001: 59.
ÓSCAR ANCHORENA MORALES
368 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
dictatorial de los primeros gobiernos colocó en trance de desaparecer a las
estructuras republicanas: asociaciones (proscritas), periódicos (censurados y
perseguidos judicialmente) y partidos o comités (clandestinos).
Así, las disposiciones del nuevo régimen afectaron a los derechos de
asociación, reunión, manifestación y libre expresión. Los republicanos
fueron excluidos de las elecciones desde el primer momento, a excepción de
los feles a Castelar. La Monarquía de Sagunto se construyó, como es sabido,
sobre el “liberalismo oligárquico”
17
apoyado en el “fraude organizado”
18
de
las elecciones.
La limitación de derechos propia de momentos excepcionales se
mantuvo más allá de las disposiciones provisionales de 1875. Así, los
decretos sobre imprenta se mantienen hasta la Ley de 1879; los que regulan
las reuniones hasta la Ley de 15 de junio de 1880; y para la legalización
de las asociaciones políticas hay que esperar hasta 1887. Además, la
situación de hostigamiento se agravaba por la interpretación de las leyes
que hacía el gobierno. El periódico La Discusión estuvo prohibido desde
fnes de 1874 hasta el mes de junio de 1879
19
; El Globo, posibilista y poco
beligerante, fue suspendido entre julio 1876 y febrero de 1877; El Solfeo,
federal dirigido por Antonio Sánchez, desapareció durante el primer
semestre de 1878
20
; y El Manifesto, nacido con el Partido Democrático
Progresista en abril de 1880, fue suprimido poco después por el Tribunal
de Imprenta
21
. Las condenas a 20 días de suspensión, al secuestro de los
ejemplares y al pago de multas constituían una situación muy común: El
Pueblo Español, condenado en febrero de 1876
22
; La Unión, continuador
de El Solfeo, en 1879
23
; El Demócrata, posibilista dirigido por Carvajal, y
El Fígaro, denunciado en cuatro ocasiones por el fscal de imprenta y
que recibía su segunda condena, suspendidos en febrero de 1880
24
, son
algunos de los muchos condenados por los tribunales de imprenta.
17 TUSELL, 1989, vol 1: 33.
18 PRO, 2006: 183.
19 La Discusión, 14 de junio de 1879.
20 El Solfeo, 2 de junio de 1878.
21 SUÁREZ CORTINA, 2000: 76.
22 El Solfeo y El Globo, 11 de febrero de 1876. Este último informa de una multa de 125
ptas. impuesta a La Nueva Prensa por distribuir ejemplares del suspendido El Pueblo Español.
23 El Globo, nº 1215, 13 de febrero de 1879.
24 La Unión, 15 de febrero, La Discusión, 12 de febrero y El Liberal, 17 de febrero de 1880.
LA GEOGRAFÍA REPUBLICANA EN MADRID, 1875-1890. MOVILIZACIÓN POLÍTICA, ORGANIZACIÓN Y ESPACIO
URBANO
369 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
El despliegue de las demandas republicanas sobre el paisaje urbano
madrileño puede caracterizarse en estos años a tenor del elevado grado
de confictividad existente, lo que daría lugar a diversas actividades que
pueden agruparse en dos grandes tipos: actos en lugares cerrados, de poca
signifcación política y carácter más formativo que reivindicativo, caso de
las muchas conferencias en sociedades culturales, por ejemplo; y, por otro
lado, acciones de manifestación pública con intención de visibilizar las
reivindicaciones políticas de los republicanos, que conllevaban un mayor
componente de conficto y violencia.
El primer tipo de actividades republicanas llevadas a cabo en el Madrid
de la Restauración sería el de mayor carga cultural y menor riesgo personal,
al ser relativamente tolerado por el régimen. En esta clasifcación, que no
quiere ser exhaustiva, he incluido las conferencias y actos políticos de cariz
eminentemente formativo o refexivo –normalmente impartidas por fguras
de prestigio intelectual, dirigidas a un público no muy numeroso y celebradas
en instituciones de conocimiento como el Ateneo o la Institución Libre de
Enseñanza–; otros espectáculos más cercanos al ocio y de más fácil acceso
para las personas con menor formación, donde destaca sin duda el teatro;
así como las veladas públicas de carácter político organizadas en cafés y
restaurantes –el arquetípico banquete decimonónico– que implicaban una
mayor organización y desafío a las autoridades, las cuales no por casualidad
fueron prohibidas o restringidas en muchas ocasiones. De este último tipo
de reunión pública, podría decirse “de interior”, me ocuparé con más detalle
en el siguiente apartado.
Las actividades de movilización y aculturación republicanas debían
disfrazarse al presentarse públicamente, dado el contexto político represivo. Y
el mejor elemento para ello en la España decimonónica eran los espectáculos
teatrales, la diversión más popular y accesible para muchos ciudadanos. Los
republicanos encontraron combustible para mantener la llama de la causa
en obras teatrales alusivas, cargadas de simbolismo y mensajes indirectos.
Tal es el caso de La Marsellesa, una zarzuela ambientada en la Francia de la
Primera República cargada de símbolos, himnos y referencias republicanas,
la cual se estrenó por primera vez en febrero de 1876, con “temor de que
fuera censurada”
25
. El éxito ese año será tan grande, según diversos medios
25 El Solfeo, 3 de febrero de 1876.
ÓSCAR ANCHORENA MORALES
370 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
republicanos y liberales
26
, que se representará durante varios años en las
primeras semanas de febrero, con la intención evidente de que coincidiera
con la conmemoración de la República
27
. Pere Gabriel atribuye la misma
intención política a las funciones que se celebraban en Barcelona
28
.
Las fguras eminentes del republicanismo en Madrid encontraron cau-
ces de expresión política a través de conferencias y cursos en asociaciones
e instituciones culturales avanzadas que gozaron del permiso gubernativo
aunque su auditorio fuera más restringido. Así, en 1878 se pudo asistir a un
curso de Historia Contemporánea a cargo del diputado Labra
29
; o, en 1880,
escuchar a Figuerola hablar sobre las constituciones de Suiza y de EEUU en
la Escuela de Ciencias Políticas de la Institución Libre de Enseñanza
30
y a
Alvarado en una conferencia sobre la democracia en el Ateneo de Madrid
31
,
entre otras muchas actividades llevadas a cabo por los republicanos más
conocidos dentro y fuera de las Cortes.
La situación inicial de persecución y de restricción de libertades se sua-
vizó ligeramente en 1879. Sin embargo, la publicidad de los mensajes repu-
blicanos aún resultaba confictiva, pues el gobierno trataba de difcultarla.
La lucha política republicana se trasladó en varias ocasiones a las calles de la
ciudad, como veremos, particularmente a su parte más céntrica. Las mani-
festaciones al aire libre que trataban de llevar a cabo los republicanos estaban
sometidas de hecho a una presión muy fuerte. La Circular de 7 febrero de
1875, convertida en Ley el 2 de enero de 1877 –además de prohibir la cons-
titución de asociaciones de “tengan un objeto político”
32
– establecía como
preceptivo el permiso de las autoridades para celebrar cualquier reunión
26 El Globo, El Solfeo, incluso Los Lunes de El Imparcial dedican espacio a La Marsellesa.
27 Por ejemplo, La Unión, nº 155, 9 de marzo de 1879. En el año de 1883, La Marsellesa
“hizo furor como siempre”, durante los días 11, 12 y 13 de febrero, con el teatro lleno y el
público entusiasmado. El Liberal, 11-14 de febrero de 1883.
28 GABRIEL, 2003: 45.
29 El Globo, nº 856, 14 de febrero de 1878.
30 El Liberal, nº 259, 14 de febrero de 1880.
31 El Globo, nº 1581, 14 de febrero de 1880.
32 Circular del Mº Gobernación, 7 de febrero de 1875, punto 4º. (Gaceta de Madrid, nº 39,
p. 340, 8 de febrero de 1875), disponible en: http://www.boe.es/aeboe/consultas/bases_
datos/gazeta.php.
LA GEOGRAFÍA REPUBLICANA EN MADRID, 1875-1890. MOVILIZACIÓN POLÍTICA, ORGANIZACIÓN Y ESPACIO
URBANO
371 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
pública en “las calles, plazas, paseos o cualquiera otro lugar de tránsito”
33
,
autorización que no se solía conceder a los republicanos.
A fnes del mes de diciembre de 1879 se produjeron en Madrid unos
acontecimientos que resultan de gran interés para explicar la movilización
pública republicana en Madrid: la respuesta popular a una iniciativa francesa
de solidaridad desdeñada por el gobierno y el cortejo fúnebre del entierro de
un General republicano de gran prestigio. A continuación trataré de analizar
ambos sucesos.
Unas inundaciones habidas en el Levante español provocaron consi-
derables daños, ante lo que la prensa francesa organizó en París una gran
verbena con desfle, espectáculos y otras actividades para recaudar dinero
para los damnifcados en España. La prensa española quiso correspon-
der a la solidaridad francesa organizando una jornada de agradecimiento
en España, fjada para el 18 de diciembre, engalanando balcones y calles
como expresión de gratitud ante el embajador francés en Madrid, Benja-
min Jaurès
34
.
Sin embargo, el gobierno prohibió la participación –habitual en otros
actos lúdicos o conmemorativos– de las bandas militares de música y
tampoco accedió a decorar los edifcios públicos en señal de reconoci-
miento. La actitud del gobierno agitó los ánimos de los republicanos, que
se encontraban entre los impulsores de las muestras de agradecimiento a
la vecina república. El 18 de diciembre de 1879 una multitud acudió a la
embajada francesa, saludó y vitoreó al embajador y lanzó vivas a la Repú-
blica, lo que produjo un detenido
35
. La concentración republicana marchó
posteriormente por el centro de la ciudad, desde la Puerta de Alcalá hasta
Sol, pasando después por la Calle del Arenal, la Carrera de San Jerónimo
y la Calle de la Victoria, hasta los cafés Francia y París, en el Pasaje de
33 Circular del Mº Gobernación, 7 de febrero de 1875, punto 1º, (Gaceta de Madrid, nº 39,
p. 340, 8 de febrero de 1875), disponible en: http://www.boe.es/aeboe/consultas/bases_
datos/gazeta.php.
34 El relato que sigue está basado en los diarios El Liberal, nº 203, La Unión, nº 377, y La
Discusión, nº 160, los tres de carácter republicano; y, en El Imparcial, nº 4.503, todos ellos del
19 de diciembre de 1879. El reembajador y Vicealmirante Jaurès, a la sazón primo de Jean
Jaurès, célebre político socialista francés y fundador del diario L´Humanité.
35 Lo sucedido hasta ese momento quedó refejado también por la correspondencia entre
el embajador Jaurès y el Ministro de Exteriores francés Waddington. Cfr. Cartas de 17 y
19 de diciembre de 1879, Archives du Ministère des Affaires Étrangères, (La Courneuve, Paris),
P/16656, Microflm.
ÓSCAR ANCHORENA MORALES
372 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Matheu. Acudieron seguidamente a las redacciones de los periódicos que
habían organizado el acto: El Imparcial, El Globo y El Liberal. Partiendo de
Sol, la manifestación discurrió por la Plaza de Sta. Ana, la Calle del Príncipe
y la Plazuela de Matute hasta la redacción de El Imparcial. Cuando logran que
salga a saludar el director –y tras gritar “viva la República francesa”– siguen
el recorrido hasta la redacción de El Globo (en la Plaza del Progreso) y con-
tinúan por el casco histórico de Madrid (Calles Toledo y Mayor, Pza. Mayor,
Pza. de Oriente, Bailén, la Almudena) hasta la redacción de El Liberal.
Finalmente, el cortejo republicano acabó volviendo a Sol. La multitud iba
“cantando La Marsellesa”, lanzando vivas a la “prensa francesa y española”,
a la “raza latina” o a la “República francesa”. Tras el largo recorrido por el
centro de Madrid y llegados de nuevo a Sol, fueron dispersados por agentes
del cuerpo de orden público. Hubo seis detenidos, dos de ellos franceses,
todos ellos liberados al poco tiempo, nos dicen los diarios republicanos y
liberales.
Fig 1: manifestación republicana por el Centro de Madrid, 18 de diciembre de 1879. (Car-
tografía histórica de la Comunidad de Madrid, http://www.madrid.org/cartografa/visor-
Cartografa/html/visor.htm)
La procesión cívica republicana trazó un circuito con una serie de nu-
dos o elementos principales que resultan reveladores. Junto al papel de la
LA GEOGRAFÍA REPUBLICANA EN MADRID, 1875-1890. MOVILIZACIÓN POLÍTICA, ORGANIZACIÓN Y ESPACIO
URBANO
373 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
embajada francesa –nótese que en 1879 se ha consolidado ya la Tercera
República en el país vecino– cabe destacar otros dos elementos que van a
ser centrales en las movilizaciones republicanas: las redacciones de los pe-
riódicos y los cafés. El papel de los cafés como centros de ocio ha sido ya
estudiado
36
. Su importancia como espacios de socialización y movilización
política será muy notable en las décadas primeras de la Restauración. Me
ocuparé de ello más adelante en relación con la cuestión de los banquetes
políticos republicanos de estos años.
Por su parte, las redacciones de los periódicos asumirán en estos años de
falta de libertades un papel de especial signifcación. Al estar prohibidos los
partidos y las asociaciones políticas, los periódicos hicieron funciones de co-
mités y centros de reunión, organización y decisión, algo relacionado con el
hecho de que muchos de los periodistas y directores fueran también líderes
principales del republicanismo. También considero interesante la coopera-
ción entre diarios de diferente tendencia a la hora de organizar la respuesta
española a la solidaridad francesa. El Imparcial era ya entonces uno de los
dos diarios más leídos en España (el otro era La Correspondencia de España),
de tendencia liberal avanzada y con vocación de rigor periodístico; El Liberal
había nacido ese mismo año de 1879, tras la marcha de Mariano Araús de la
Dirección de El Imparcial, para situarse en el republicanismo moderado; El
Globo era el órgano de expresión del republicanismo posibilista de Castelar,
de tendencia muy moderada dentro del republicanismo
37
. Sin embargo, toda
la prensa republicana se hizo eco de la noticia en términos similares
38
. Esta
coordinación entre diarios avanzados pero de distinta tendencia parece que
fue valorada por los ciudadanos que participaron en la manifestación polí-
tica de agradecimiento a los impulsores y de crítica al gobierno de Cánovas.
Las fuerzas republicanas recorrieron durante varias horas las principales
calles del centro de la capital, en lo que para mí constituye una clara lucha por
el espacio público, que es también el espacio político, en una manifestación
que pasó por los diferentes lugares de especial carga simbólica: embajada,
cafés y redacciones de periódicos, como ya hemos visto. Además del hecho
evidente de que los puntos políticamente importantes se encontraran en el
36 ALAMINOS y SALAS, 2001, vol. 2: 342-369; CANAL, 2002: 52.
37 SEOANE y SAIZ, 1996, vol. 2: 257.
38 También es interesante que la prensa federal dé a la noticia el mismo tratamiento que los
otros diarios. La Unión era el principal diario federal, dirigido por Antonio Sánchez Pérez
con clara vocación de unifcar la acción republicana.
ÓSCAR ANCHORENA MORALES
374 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Distrito Centro de la ciudad, creo que se puede hacer una interpretación del
intento de apropiación del espacio público por parte de los republicanos
en ese día 18 de diciembre de 1879. La concentración republicana comen-
zó en Sol, desde donde inició su recorrido, para terminar nuevamente en
el mismo punto. Esto, unido a la respuesta del gobernador civil, quien
mandó que se apostaran en dicha plaza los cuerpos del orden público y
evitaran la formación de grupos
39
, muestra la lucha por el espacio simbó-
lico de la Puerta del Sol de Madrid.
El hecho de que estas luchas por la ocupación de la calle se circunscri-
bieran al centro de la ciudad, particularmente al entorno de la Puerta del
Sol, permite una lectura basada en dos variables. De un lado, el especial
peso específco del casco histórico de Madrid, debido a lo recientes y poco
desarrolladas que se hallaban aún las obras del Ensanche
40
. De otro lado,
las reminiscencias que despertaba la zona centro en la conciencia popular,
recuerdos de pasadas experiencias revolucionarias entre las que se pueden
citar las jornadas de julio de 1854
41
.
Las situaciones que propiciaban alguna manifestación colectiva po-
dían venir motivadas por acontecimientos de carácter privado e indi-
vidual. Entre los momentos más visibles en estos años estuvieron los
cortejos fúnebres y entierros de republicanos de gran prestigio social.
Un caso notorio fue el entierro del General José Lagunero (1823-1879),
el 20 de diciembre de 1879: militar republicano de notable importancia,
veterano de las guerras de África de mediados de siglo, comandante de
la Milicia Nacional, Diputado en el Congreso en tiempos de la República
que había sufrido castigo por parte del nuevo régimen, su entierro cons-
tituyó una gran ocasión social. El tránsito del cortejo fúnebre se con-
virtió en una expresión colectiva de claro contenido político, de nuevo
agudizada por la actitud obstruccionista del gobierno
42
.
La ocasión reunió a la práctica totalidad de líderes republicanos presen-
tes en Madrid en aquel momento
43
y a diputados en las cortes del Sexenio
39 El Liberal, nº 203, 19 de diciembre de 1879.
40 CARBALLO, 2009: 134.
41 PRO, 2001: 256.
42 He reconstruido los hechos basándome en los diarios El Liberal, La Unión y El Imparcial
de los días 19 a 21 de diciembre de 1879.
43 Caso de Figueras y de Pi y Margall. Recuérdese que Salmerón y Ruiz Zorrilla se hallaban
por entonces exiliados en París. Únicamente Castelar faltó a la cita con el republicano
LA GEOGRAFÍA REPUBLICANA EN MADRID, 1875-1890. MOVILIZACIÓN POLÍTICA, ORGANIZACIÓN Y ESPACIO
URBANO
375 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
de distintas tendencias: Becerra, Martos, Labra, Azcárate, Morayta Eche-
garay…, así como a importantes personalidades lejanas al republicanismo
como Montero Ríos, Moret, López Domínguez. También acudieron repre-
sentantes de los “todos los diarios democráticos de Madrid”
44
, al igual que
varios generales demócratas y mandos de los antiguos Veteranos de la Li-
bertad. Según los periódicos republicanos y liberales el gentío era inmenso,
se habló de más de diez mil personas y de entre doscientos y cuatrocientos
coches en el cortejo.
Tanto la escolta institucional al General Lagunero como el recorrido f-
jado por el gobierno provocaron el descontento de los republicanos. La
prensa denuncia que, por ser miembro del cuerpo de Veteranos de la Milicia
Nacional, debía pasar el carruaje funerario por el Arco del 7 de julio, que
enmarcaba una de las salidas de la Plaza Mayor, costumbre que seguían las
comitivas fúnebres desde 1821 y que el Gobierno modifcó, a su juicio de
forma injustifcada y provocadora
45
. Los asistentes a la comitiva que acom-
pañó al féretro al cementerio de la Sacramental de San Isidro, situado a las
afueras de la ciudad, iban escoltados por miembros de los cuerpos de orden
público y de la Guardia Civil a caballo, “un cuerpo creado para persecución
de malhechores y vigilancia de los caminos”, protestaba un diario republi-
cano
46
. El retorno de muchos de los asistentes que regresaron a Madrid en
manifestación desde el cementerio de las afueras provocó situaciones de
tensión y la manifestación acabó por ser disuelta por la fuerza en la Puerta
del Sol, con un saldo de varios detenidos.
La ocasión de que circulara por las calles de la ciudad un ritual social de
cariz marcadamente político se convirtió, una vez más, en un conficto entre
los republicanos y las autoridades, en una nueva pugna por el espacio urbano,
pues la propuesta de itinerario realizada por los republicanos fue modifcada
por las autoridades. Obsérvese el elevado valor simbólico de ciertos lugares
céntricos de la ciudad como el citado Arco del 7 de julio de entrada a la Plaza
Mayor. La intención de los republicanos de atravesar el centro de Madrid que-
dó frustrada por el gobierno, que desvió el cortejo por la periferia de la ciudad.
Si damos crédito a las narraciones de los periódicos, se trataba de un conficto
de visibilidad pública, pues se originó con el intento de las autoridades de pri-
difunto.
44 El Liberal, nº 204, de 20 de diciembre de 1879.
45 El Liberal, nº 204, La Unión, nº 378 y El Imparcial, nº 4504, de 20 de diciembre de 1879.
46 La Unión, nº 378, de 20 de diciembre de 1879.
ÓSCAR ANCHORENA MORALES
376 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
var al difunto del último honor de circular por un itinerario que simbolizaba
la relevancia y el respeto de cierto sector de ciudadanos madrileños con la
justifcación de que el elevado número de asistentes difcultaría la circulación
habitual por el centro de la ciudad.
Fig. 2: itinerarios del Cortejo fúnebre del general Lagunero, 1879 (Leyenda: en rojo, pro-
puesta de itinerario de los republicanos; en negro, itinerario designado por el gobierno.
Fuente: Mapa Madrid, 1877)
Ambos acontecimientos muestran el cauce indirecto y poco institucio-
nalizado de la movilización pública de los republicanos en Madrid en estos
años, debido fundamentalmente al contexto de restricción política impuesto
por el Gobierno conservador. Así, causas aparentemente indirectas o sobre-
venidas se convertían en oportunidades en las que era posible llevar a cabo
acciones de visibilidad y propaganda republicanas, lo que desencadenaba
una respuesta represiva de las autoridades. Además, se puede observar la
naturaleza de los encuentros que servían de escuela política y espacios de
sociabilidad en que estrechar los compromisos en el campo del republica-
nismo, con los periódicos en el centro de la escena organizativa, los cuales
contribuían a la causa republicana con la difusión y la crítica de las actitudes
del gobierno monárquico.
LA GEOGRAFÍA REPUBLICANA EN MADRID, 1875-1890. MOVILIZACIÓN POLÍTICA, ORGANIZACIÓN Y ESPACIO
URBANO
377 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
3. LA GEOGRAFÍA REPUBLICANA ENTRE EL TURNO Y EL SUFRAGIO UNIVERSAL,
1881-1890
El trienio 1881-1884 fue escenario de un fortalecimiento claro de la red
de militantes y simpatizantes republicanos de Madrid en todas sus dimensio-
nes, que ya no decayó hasta muchos años después. El tejido social republica-
no se hizo más denso con la fundación de varios diarios que llegarían a ser
muy importantes
47
, a lo cual también contribuiría la aparición de los prime-
ros casinos o ateneos republicanos, así como la reorganización estructural
de los partidos, que empezaron a recibir autorización para celebrar mítines,
asambleas locales y nacionales y para recomponer legalmente sus órganos
de dirección, como ilustran las asambleas celebradas por el Partido Federal,
situado en la extrema izquierda de los partidos republicanos.
El mapa del Madrid republicano vivió importantes novedades con la cele-
bración de banquetes conmemorativos de la proclamación de la República
en cafés y restaurantes; la concentración de multitudes ante y en el interior
de los domicilios de varios líderes republicanos, normalmente con el mismo
motivo; y, la fundación de círculos políticos o casinos republicanos, autori-
zada desde 1881.
De hecho, la llegada de los liberales al Gobierno supuso la primera po-
sibilidad de conmemoración autorizada el 11 de febrero y la celebración de
una gran reunión pública en Madrid. Los republicanos pasaron de congre-
garse en banquetes cuyo número en conjunto no alcanzó nunca el centenar
de asistentes a lograr una movilización social inédita que reúne a unas 300
personas en cinco establecimientos de la capital y a más de un millar en
torno a la casa de Cristino Martos, en la Calle del Sauco
48
. La reunión más
numerosa la convocaron los federales, fgueristas y piistas unidos aún, en la
Fonda Barcelona. Asisten entre 115 y 150 comensales
49
, cifra que se eleva
a 200 personas en el momento de los brindis. En los discursos intervienen
fguras como Rubau Donadeu o Casalduero. Al término del acto se cur-
san telegramas de felicitaciones a Figueras, Salmerón, Zorrilla o Estévanez.
47 Pienso en El Motín o Las Dominicales del Librepensamiento, entre otros.
48 La calle del Sauco se hallaba muy cerca del eje de la Castellana, en el límite entre el
Distrito Centro y los nuevos barrios del Ensanche del Este, barrios en que predominaban
los residentes de clases medias y profesiones liberales y en que habitaban numerosos líderes
republicanos.
49 El Liberal, nº 590, y El Globo, nº 1943, 12 de febrero de 1881.
ÓSCAR ANCHORENA MORALES
378 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Además, fue nombrada una comisión para ir al domicilio de Pi y Margall,
situado en la Carrera de San Jerónimo, con el mismo objetivo.
Los banquetes republicanos en conocidos establecimientos de la capital
se multiplicaron durante los “once de febrero” de estos años. En las coyun-
turas más difíciles como el bienio conservador de 1884-1885, las autorida-
des obligaron de nuevo a agudizar el ingenio y a extremar la precaución: se
celebraron los banquetes conmemorativos en pequeños grupos de menos
de diez personas por orden del gobierno y se multiplicaron las reuniones en
domicilios particulares o en redacciones de periódicos
50
.
Los republicanos progresistas, organizaron en 1881 una serenata en
“recuerdo querido y dichoso de un suceso…glorioso” y en honor de su
principal líder en España, Cristino Martos, aún próximo al republicanismo.
Esto constituye, si no me equivoco, la primera gran reunión celebrada en
Madrid al aire libre desde la restauración. Ante su casa en la calle del Sauco
se congregaron entre 600
51
y 2.000
52
“demócratas de todas las clases” que
participaron con “entusiasmo mudo y orden admirable” de las piezas
que interpretó la orquesta del Sr. Bretón, el aria de I Puritani marca el
comienzo hacia la medianoche. El homenajeado recibió muchas visitas
y telegramas de felicitación de distintos lugares y ofreció a los asistentes
un lunch en la calle. El acto terminó de madrugada. La prensa resaltó el
orden y entusiasmo de los asistentes y criticó la presencia “innecesaria” de
numerosa fuerza de orden público
53
.
La red asociativa republicana en Madrid empezó a recuperar el pulso,
liberada de la vigilancia y la persecución anteriores. Así, empezaron a
aparecer, en 1881, noticias de actividades en centros asociativos como
la Tertulia democrático-progresista, convertida más tarde en el Casino
democrático-progresista, o el casino o Centro republicano federal, situados
ambos a pocos metros de la Puerta del Sol
54
.
50 Cfr. de La República. Diario Federal, nº 322, La Discusión, nº 1905, y El Liberal, nº 2037,
todos del 12 de febrero de 1885. El detalle de tales conmemoraciones lo expongo en mi
trabajo de investigación titulado El republicanismo en Madrid, 1874-1931. Movilización política y
redes de sociabilidad, 2011, UAM Ediciones, actualmente en prensa.
51 El Globo, 12 de febrero de 1881.
52 La Discusión, 12 de febrero de 1881.
53 El Liberal, El Globo y La Discusión, 12 de febrero de 1881.
54 Vid Figura 3, pág. 12.
LA GEOGRAFÍA REPUBLICANA EN MADRID, 1875-1890. MOVILIZACIÓN POLÍTICA, ORGANIZACIÓN Y ESPACIO
URBANO
379 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Sea como fuere, el bienio fnal del reinado de Alfonso XII, 1884-1885,
está marcado por la política restrictiva de un nuevo gobierno conservador: la
prohibición a los partidos, el celo contra los periodistas y la obstrucción de
las actividades. Sin embargo, el resultado de esos meses no fue el retroceso
a la situación de clandestinidad y debilidad de 1880. El tejido social
republicano había logrado un grado de fortaleza sufciente para resistir
el endurecimiento del clima político. Sin duda la red articulada sobre los
casinos o centros republicanos y sobre decenas de periódicos dispuestos a
cooperar entre sí colocó al movimiento republicano de Madrid en una nueva
situación política y social.
La red de sociabilidad republicana respondió con fuerza al hostigamiento
por parte de las autoridades. La conmemoración de la República se hizo
con muchos banquetes de menos de 20 comensales para eludir la necesaria
autorización, pues la Ley de reuniones de 1880 defnía como tal en su
Artículo 2º aquella que “haya de constar de más de 20 personas”
55
. Además,
atrajeron a mayor cantidad de público a las reuniones tras la cena en los
casinos republicanos, uno progresista y otro federal
56
.
Las celebraciones republicanas empezaron a combinar los espacios,
pues tras la comida o cena en el Café o Fonda de signifcado simbolismo
republicano, el Café Fornos solía ser uno de los lugares más frecuentados,
los asistentes se trasladaban a los casinos republicanos o a los domicilios
particulares de los líderes a presentarles mensajes de reconocimiento o
felicitación. Las visitas a los domicilios de los líderes –sobre todo de Pi y de
Castelar– en forma de representaciones de los comités federales de distrito
de Madrid o de los estudiantes permiten a los diarios madrileños hablar del
trasiego importante de republicanos por las calles de Madrid
57
.
La implantación de este ritual político que incluía el desplazamiento
entre las dos partes de un acto produciría a buen seguro una imagen poco
esperable apenas unos años atrás: grupos de republicanos marchando por el
centro de Madrid entre el lugar de celebración del banquete conmemorativo,
55 Ley de reuniones de 15 de junio de 1880 (Gaceta de Madrid, nº 168, p. 671, 16 de junio
de 1880), disponible en: http://www.boe.es/aeboe/consultas/bases_datos/gazeta.php.
56 La República, nº 10 y La Discusión, nº 1363, de 12 de febrero de 1884.
57 Los correligionarios madrileños “felicitaron a sus jefes, visitaron las redacciones
y recorrieron las calles de Madrid en grupos numerosos, produciendo una verdadera
manifestación, tanto más imponente cuanto era más pacífca y tranquila”. La República.
Diario Federal, nº 324, 12 de febrero de 1885.
ÓSCAR ANCHORENA MORALES
380 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
que establecía una barrera socioeconómica al exigir el pago del cubierto,
y el casino o centro de socialización, en el que se desarrollaba la parte
más política del encuentro con los discursos de los líderes y abierto a los
republicanos de toda condición.
Los numerosos diarios que aparecieron llegaban en una coyuntura de mayor
fexibilidad de la censura y una menor persecución por delitos de imprenta.
Las redacciones de los periódicos sirvieron como nodos organizativos. En
este sentido destacan las reuniones celebradas en 1884 y 1885 entre varias
redacciones en preparación de una coalición de la prensa que cristalizaría uno años
después. La reunión celebrada en casa de Luis Blanc, director del diario federal
La Montaña, con medio centenar de asistentes
58
, es un intento de construir una
primera coalición de la prensa entre todas las sensibilidades republicanas.
El año 1886 marca una infexión en la movilización republicana en la
ciudad de Madrid. El relativo éxito en las elecciones legislativas celebradas
bajo un gobierno liberal –se trata de la primera ocasión en que muchos
de los republicanos se presentan en coalición, en este caso progresistas y
federales– llevó por primera vez a Pi y Margall, entre otros, al Parlamento
de la Restauración.
A su a vez, la ley de asociaciones de 1887 preludia el nuevo clima
que se puede simbolizar con la implantación del sufragio universal y que
va a suponer que el republicanismo presente, por primera vez desde la
destrucción de la República, una alternativa fuerte a los partidos dinásticos
en la ciudad de Madrid. Las incesantes llamadas a la unión entre los
diferentes sectores republicanos fraguan una coalición sólida que va a dar
sus frutos en la primavera de 1893. Los republicanos lograrán 6 de los
8 escaños en liza para el Congreso en la ciudad de Madrid
59
, a lo que las
autoridades con responderán con un mayor empleo de los procedimientos
del fraude y la coacción.
58 Se consignan los nombres de los frmantes de los telegramas que se envían a Pi y a
Salmerón. Las Dominicales del Librepensamiento, nº 52, 17 de febrero de 1884.
59 DARDÉ, 1994: 120.
LA GEOGRAFÍA REPUBLICANA EN MADRID, 1875-1890. MOVILIZACIÓN POLÍTICA, ORGANIZACIÓN Y ESPACIO
URBANO
381 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
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ÓSCAR ANCHORENA MORALES
382 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Leyenda
Cafés y Restaurantes. Teatros. Casas. Casinos.
1. Los Dos Cisnes. 11. Teatro Alhambra.
2. La Fonda Barcelona. 12. Café Fornos.
3. Café Madrid. 13. Café Suizo.
4. Café Inglés. 14. Café de las Columnas.
5. Fonda Europa. . 15. Café del príncipe.
6. Fonda Leones de Oro. 16. Teatro de la Zarzuela.
7. Nuevo Restaurant. . 17. Casa de Emilio Castelar.
8. Casino democrático progresista. 18. Casa de Miguel Morayta
9. Casino democrático popular. 19. Casa de Rafael Mª de Labra.
10. Teatro Circo Price.
Fig. 3: Geografía republicana de Madrid, 1875-1890 (elaboración propia a partir del
Atlas histórico de Madrid (1850-1939), CDEHM, 2001; los periódicos La República, El
Globo, La Discusión, El Liberal y El Solfeo, años 1879-1890; Fondo cartográfco disponible
en http://www.madrid.org/cartografa/planea/index.htm.
4. CONCLUSIONES
Los elementos expuestos hasta aquí permiten extraer un conjunto de
conclusiones provisionales acerca de la organización del republicanismo
de la Restauración y del repertorio de sus recursos de movilización y lucha
política en la esfera pública en relación con el espacio urbano de Madrid.
Las primeras décadas de la Restauración constituyen el escenario de un
proceso complejo para el republicanismo en Madrid. Éste podría resumirse
como la reconstrucción y reorganización confictivas tras el fracaso y
la dispersión que supone la restauración monárquica. Los republicanos
atraviesan unos años de desconcierto y división en un contexto general de
restricción de las posibilidades de acción, quizá hasta 1881, marcado por
la confictiva ocupación del espacio público. En ese año –con la apertura
que traen los primeros gabinetes liberales– comienza a extenderse la red de
sociabilidad y aumenta la presencia pública de los ciudadanos republicanos
en las calles y plazas de Madrid.
La conformación del Gran Madrid, en marcha durante la Restauración,
resulta un proceso dual y desigual, con la concentración de las clases
pudientes en determinados distritos y la creación frenética de nuevos espacios
completamente desatendidos por el gobierno, donde los inmigrantes
y sectores más deprimidos se hacinaban en condiciones extremas de
LA GEOGRAFÍA REPUBLICANA EN MADRID, 1875-1890. MOVILIZACIÓN POLÍTICA, ORGANIZACIÓN Y ESPACIO
URBANO
383 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
habitabilidad. Todo ello marca una primera línea de conclusiones casi obvias:
la afuencia de los habitantes de los ensanches y barrios nuevos hacia el casco
histórico viene determinada por la propia inexistencia en el extrarradio de
terrenos adecuados para la manifestación política de grandes o pequeñas
dimensiones, dado lo abigarrado de las calles, formadas sin planifcación
urbanística por viviendas construidas de forma precaria y desordenada.
El hecho de que la construcción del Ensanche de Madrid, tanto por el
Norte como por el Este y el Sur, se hallara en sus etapas iniciales durante
los años de que me ocupo, conduce a complementar la conclusión
anterior: los lugares de mayor interés para tratar de organizar una
movilización política visible se hallaban en el centro histórico de Madrid.
A confrmar esta primera intuición lógica vienen las fundaciones de los
casinos republicanos en 1881 y 1883, ubicados ambos a escasos metros
de la Puerta del Sol.
El escenario principal de las movilizaciones republicanas durante este
largo decenio fue, según lo descrito en páginas anteriores, el Madrid isabelino.
La relevancia de la Puerta del Sol y de determinados lugares de gran valor
simbólico -el Arco del 7 de julio en la Plaza Mayor para los milicianos
veteranos- no puede ser menospreciada. Las movilizaciones republicanas
trataron de copar en buena medida el espacio reivindicativo por excelencia,
entonces como hoy día, quizá por ser la Puerta del Sol una de las plazas
emblemáticas del corazón de la ciudad o bien por albergar no pocos edifcios
institucionales. Si las conclusiones que apunto están bien fundamentadas,
la festividad obrera del Primero de Mayo de 1890 no inauguraría, como
señalaron algunos historiadores hace años
60
, la tradicional celebración de
manifestaciones de vocación pacífca que vendrían a sustituir a los motines
políticamente irracionales propios del Antiguo Régimen.
La actividad política pública se desarrolló en buena parte en pequeños
locales: cafés, restaurantes y los centros culturales del Ateneo, el Fomento
de las Artes o las escuelas de la ILE. Los recorridos por las calles tuvieron
lugar siempre bajo una atmósfera confictiva, y mayoritariamente por el
casco histórico. Sin embargo, se puede observar en el mapa elaborado cómo
se realizaron algunos recorridos que marcan el límite de estas afrmaciones
61
.
Muchos de los principales líderes republicanos del momento fjaron su
60 DEL REY, 1994: 288.
61 Vid., mapa de la Geografía republicana de Madrid.
ÓSCAR ANCHORENA MORALES
384 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
residencia en determinadas zonas de la ciudad, concretamente en puntos de
los ensanches cercanos al Centro y al gran eje Prado-Castellana que se está
confgurando en este momento. Así, Morayta, Labra o Castelar vivían en los
nuevos barrios de Almirante, Belén o Alcalá, esto es, apenas entrados en el
Ensanche del Este, en zonas caracterizadas por albergar mayoritariamente a
profesionales liberales y a clases medias
62
.
Las manifestaciones públicas del republicanismo ya citadas, asociadas sobre
todo a la conmemoración del 11 de febrero, transcurrieron en ocasiones entre
Cafés y fondas, en un primer momento, y casinos y casas de particulares, en un
segundo tiempo de la celebración. Así, en las noches de ocasiones señaladas
serían claramente visibles grupos numerosos en marcha desde las calles del
Centro de Madrid –donde están enclavados Cafés y restaurantes– hacia los
límites de la ciudad vieja y los primeros barrios del Ensanche. Cabe imaginar sin
difcultades a los republicanos madrileños, “de todas las clases” según la prensa
afín, descendiendo por la Carrera de San Jerónimo hacia la residencia de Pi y
Margall; o por la Calle de Alcalá desde el Café Fornos hasta la Plaza de Cibeles
para tomar por el Paseo de la Castellana hacia las actuales Plaza de Colón y
Calle Serrano en busca del domicilio de Castelar.
La confictividad social tuvo durante estos años unos niveles notables,
aunque sin alcanzar los niveles de violencia propios del choque de grandes
masas o de las revueltas populares. Los acontecimientos que sacaron a los
republicanos a las calles, especialmente en las etapas de mayor represión
gubernativa, fueron habitualmente planifcados al calor de alguna oportunidad
indirecta y no organizados abiertamente. La respuesta de las autoridades
fue siempre de obstaculización y acoso aunque sin emplear excesiva fuerza,
como si buscaran entorpecer y disolver en lo posible cualquier protesta pero
con la precaución de no provocar con ello mayor agitación popular. Los
medios republicanos de esta época acudían en ocasiones a la imagen de que
el gobierno impulsaba la causa republicana al combatirla contraviniendo la
legislación vigente, mostrando así su verdadero carácter de enemigo de las
libertades y de la democracia.
En lo tocante a la organización republicana se puede hablar de un
proceso de crecimiento y consolidación a lo largo de este periodo. Desde
una situación de partida claramente represiva se fue produciendo el tránsito,
no exento de confictividad como espero haber mostrado, hacia una relativa
62 CARBALLO, 2009: 142.
LA GEOGRAFÍA REPUBLICANA EN MADRID, 1875-1890. MOVILIZACIÓN POLÍTICA, ORGANIZACIÓN Y ESPACIO
URBANO
385 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
apertura del régimen restauracionista. La actitud de los gobiernos de distinto
signo hacia los republicanos era muy diferente, entre la tolerancia parcial de
los liberales y la beligerancia notable de los conservadores.
El crecimiento de los diarios republicanos de Madrid sería una buena
muestra de tal cambio de clima, la prensa democrática madrileña casi se
duplicó en este periodo. También he tratado de señalar el peso específco
que tenían las redacciones de los periódicos, que desbordaba ampliamente
su teórica labor de difusión del credo republicano. Ante la imposibilidad de
organizarse libremente en comités y estructuras de partido, como habían
hecho durante el Sexenio, pues no fueron autorizadas por los conservadores
las asambleas ni estructuras republicanas, con la excepción de las de los
castelarinos, la acción política republicana debió de diseñarse muchas veces
desde las sedes de los diarios. Así se explica la iniciativa de agradecimiento
a Francia en 1879, los banquetes de 1881 y 1884, o las coaliciones de la
Prensa que se fueron fraguando durante la década de 1880. En la lucha por
la libertad de prensa y contra las sanciones del gobierno empeñaron los
republicanos mucha energía durante aquellos años.
La década larga que transcurre entre la restauración de la dinastía de
Borbón y la aprobación del sufragio universal masculino muestra, para
la ciudad de Madrid, la relación entre el medio urbano y la participación
política de amplias capas de la población. La lucha por apropiarse del espacio
público de valor simbólico entablada estos años entre los poderes públicos
y los republicanos ejerció, bajo mi punto de vista, infuencia notoria en la
organización y en el repertorio de acciones de los afnes al republicanismo,
al mismo tiempo que contribuía a conformar el discurso sobre el otro
monárquico.
La organización republicana, articulada en torno a los diarios y a varios
centros político-culturales que van apareciendo paulatinamente, vive un
proceso de crecimiento constante tras la destrucción de la República. La red de
sociabilidad republicana recupera lentamente el pulso y sus manifestaciones
públicas irán ganando en organización e intensidad con el paso de los años,
desde las iniciales actividades culturales de público reducido a más amplias
procesiones cívicas o celebraciones rituales –la conmemoración de la llegada
de la República el 11 de febrero– en las que cientos de personas compartían
actos políticos y se movían por la ciudad, hasta llegar a la autorización
gubernativa para la celebración de mítines y asambleas políticas.
ÓSCAR ANCHORENA MORALES
386 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Los quince años estudiados tendrían el efecto de fortalecer al
republicanismo de Madrid y de preparar, en cierto sentido, sus estructuras
para las dinámicas de movilización de sus bases y de organización de una
acción política mucho más efcaz, al menos mucho más numerosa, durante
la década fnal del siglo XIX. Los éxitos electorales logrados en la década
de 1890 en Madrid, que desbordan los límites de este trabajo y preludian la
independencia del voto en las ciudades grandes, que escapan por entonces a
los mecanismos de manipulación del Ministro de Gobernación, se gestan en
buena medida en la década de 1880.
Las conclusiones parciales que he apuntado en las páginas anteriores
engarzarían con el intento general de mi investigación: tratar de reconstruir
de forma comprensiva las redes políticas y sociales del republicanismo
madrileño en la Restauración, así como sus estrategias de acción colectiva,
en la convicción de la importancia histórica que el movimiento republicano
tuvo como escuela de ciudadanía para miles de españoles y promotor de una
sociedad democrática más justa.
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389 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
ATENTADOS Y HUELGAS. LA CONSTRUCCIÓN DE ESPACIOS
DE SOBERANÍA EN EL MOVIMIENTO LIBERTARIO
(1930-1936)
Attacks and Strikes. Building Sovereignty Spaces in Movement Libertarian
(1930-1936)
José Manuel Lafoz Aranda
Universitat Autònoma de Barcelona
josemalafara@gmail.com
RESUMEN: El espacio público ha sido testigo y protagonista de muchas de las protestas y
movilizaciones del periodo de entreguerras. Por esta razón ha ejercido una fuerte infuencia
en la creación de una identidad propia de los que allí se manifestaban. En este análisis nos
vamos a centrar en la infuencia que tiene el espacio en la conformación de una identidad
obrera primero, y como la cultura libertaria se sirve de los marcos culturales creados por
estos para asentarse en sus barrios. Así pues, centrándonos en los casos de Barcelona y
Zaragoza, y estableciendo nexos de unión con Madrid, vamos a tratar de mostrar en el
contexto de los años 20 y 30 la importancia real y simbólica de las movilizaciones que
en este espacio se dieron lugar, y cómo se convirtió en el espacio necesario para que los
libertarios estableciesen su área de soberanía en sus luchas.
Palabras clave: Movimiento obrero, libertarios, anarcosindicalismo, toma de la calle.
ABSTRACT: The public space has been witness and protagonist of many protests and
movilizations during the Inter-war period. Due to this, it has infuenced greatly in the
formation of an own identity among the ones protesting. In this analysis we focus in
the infuence that space has in the conformation of a working-class identity, and how
libertary culture takes advantadge of the cultural frames created by them to settle down
in the quarters. Hence fore, focusing in Barcelona and Zaragoza cases, and stablizing a
link with Madrid, we Will try to show in the context of the 20s and 30s the real and
symbolic importance of these movilizations, and how it became the necessary space for the
libertarians to settle their soberany space in their political struggles.
Keywords: Labour Movement, Libertarian, Anarchosindicalism, Battle for the Streets.
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JOSÉ MANUEL LAFOZ ARANDA
390 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
La revolución impulsada por los anarquistas
ha de tener la calle por teatro y al pueblo por actor
1
1. INTRODUCCIÓN. PERIODO DE CAMBIOS Y REVOLUCIONES EN EL ESPACIO
PÚBLICO
Zaragoza, 8 de diciembre de 1933. Tras el triunfo electoral de la CEDA,
el Comité Nacional de la CNT, recién trasladado a la capital aragonesa
decide convocar una huelga general de carácter revolucionario que paraliza
la ciudad. A pesar de lo previsible de la insurrección y de las medidas que
el gobierno tomó para impedirla (confscación de armas y municiones,
vigilancia y detención de los principales líderes anarcosindicalistas…),
la convocatoria tiene éxito y se inicia un parón que durará siete días más.
Durante este tiempo, la ciudad fue invadida por toda una serie de proclamas
que llamaban al pueblo a salir a la calle a proclamar la revolución. Esa
semana, Zaragoza se vio sacudida por la violencia, con tiroteos entre los
militantes del sindicato cenetista y las fuerzas de seguridad, sabotajes a
empresas privadas y públicas e, incluso, se intentaron quemar algunas iglesias
y conventos. Las barricadas se convirtieron en algo común en las calles de
la capital aragonesa, conformando esa “arquitectura revolucionaria” tan
típica de las protestas obreras cuyo objetivo era mostrar el área que habían
conquistado, su espacio de soberanía. Pero al llegar el día 14, tras ver el
fracaso del intento revolucionario a nivel nacional, el Comité Nacional de la
CNT dio por concluida la huelga y aconsejó a todos los obreros su vuelta
al trabajo.
Atrás quedaba ya el recuerdo de aquel 14 de abril de 1931, con las calles de
Madrid atestadas de lo que se llamó “el pueblo español”, una comunidad unida
que se manifestó por un objetivo común: el derrocamiento de la monarquía
y la proclamación de la Segunda República. En aquellos momentos, las calles
de las principales capitales del Estado también fueron tomadas, pero con un
ambiente totalmente distinto al de lo ocurrido dos años después en la capital
zaragozana. En este momento, la comunidad nacional se manifestaba de
forma pacífca como un colectivo unido, excluyendo de esta identifcación
a las viejas élites y a la monarquía, que se vio obligada a abandonar España
ante la decisión que había tomado la población del mundo urbano
2
. Se había
1 Solidaridad Obrera, 31-03-1931, cit. en EALHAM, 2000: 81.
2 Un análisis de la variación que sufre el concepto de “pueblo”, fuente de legitimidad para
todos los proyectos políticos de la Europa de entreguerras, desde una inicial invocación a los
integrantes de la nación española, hasta el progresivo desmembramiento y enfrentamiento
por parte de las diferentes culturas políticas que hay en la República en GALLEGO,
2008: 21-38; También es interesante ver el análisis que presenta en su artículo ÁLVAREZ
JUNCO, 2004.
ATENTADOS Y HUELGAS. LA CONSTRUCCIÓN DE ESPACIOS DE SOBERANÍA
EN EL MOVIMIENTO LIBERTARIO (1930-1936)
391 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
conformado un colectivo que la coalición republicano-socialista que por
aquel entonces iba a formar gobierno, esperaba que fuera base social sobre
la que se sustentaría el nuevo régimen democrático. No tardó en romperse
y desmembrarse ese pacto tácito entre las clases medias y obreras, cuando
al poco de la proclamación de la República, se enfrenten entre ellas por
construir sus particulares áreas de control e infuencia.
Se han descrito dos acontecimientos distintos en los que se puede
contemplar la evolución que el movimiento obrero, y en especial los
libertarios sobre los cuales ejercen infuencia, sufren respecto al contexto
estatal de los años 30. Desde ese Madrid que proclama la República en 1931
hasta la Zaragoza insurrecta de 1933 hay un cambio en la concepción de
pueblo español y por ende en lo que la calle debía representar para cada
nuevo sujeto político. Así pues, el objetivo de la presente comunicación es
presentar la importancia que este espacio público tiene para el movimiento
obrero y para los libertarios a ellos vinculados, asentados en el mundo urbano
de algunas de las principales ciudades españolas. Así, desde sus prácticas de
socialización, hasta sus declaraciones revolucionarias, todas se desarrollarán
en este mismo escenario. Para los libertarios tendrá un signifcado especial,
dado el carácter “apolítico” y antiparlamentario que este movimiento
trata de encarnar. Estos siempre tendrán este escenario como su espacio
de lucha y contestación al Estado, y es donde actuarán contra las demás
fuerzas del espectro político en un periodo tan radicalizado como son los
años de entreguerras
3
. La comunicación pues está dividida en dos partes.
Una primera en la que se muestra, principalmente mediante el análisis de
fuentes secundarias, la ampliación de las ciudades durante los años 20 y 30,
con la formación de los nuevos barrios obreros y la oleada migratoria que a
ellos llega. Se presta especial atención a los casos de Barcelona y Zaragoza,
tejiendo lazos de conexión con Madrid. En esta parte, se estudia el signifcado
simbólico que tiene la calle en estos barrios obreros como escenario de
actividad política. Mientras que la segunda parte de la comunicación, más
centrada en el análisis de las fuentes hemerográfcas y memorialísticas de los
anarcosindicalistas, trata de resaltar la importancia real de este escenario en
las movilizaciones libertarias de los años 30, y cómo fue su objeto principal
de conquista.
Respecto a este tema, para el caso de Barcelona es de obligada referencia
la obra de Chris Ealham, quien ha realizado un análisis con la ciudad de
Barcelona como protagonista, en la que muestra la infuencia que esta
tiene en la conformación de la identidad obrera, y cómo los libertarios se
3 Un buen análisis de la evolución que sufre el anarcosindicalismo en este tiempo en
CASANOVA, 1997.
JOSÉ MANUEL LAFOZ ARANDA
392 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
aprovechan de los marcos culturales que los trabajadores crean en sus barrios
para implantar su infuencia. También hay que citar los trabajos de José Luis
Oyón, quien muestra la evolución espacial que sufre la capital catalana con la
industrialización que sufre la ciudad en el periodo de entreguerras, y la gran
oleada migratoria que se asienta en la ciudad en los primeros años del siglo
XX. Por otra parte, esta idea para el caso de Madrid ya fue trabajada por
Santos Juliá, con un estudio centrado en los años republicanos, añadiendo
en su análisis las luchas por la afliación y el control de lo mecanismos de
negociación en el trabajo que se dieron entre los dos principales sindicatos
en la España del momento, la UGT y la CNT. Por último, para el caso de
Zaragoza, la principal obra de referencia es la que escribió Enrique Montañés
que muestra el arraigo del anarcosindicalismo dentro del obrerismo
zaragozano, y la infuencia que estos tienen en la ciudad. Así pues, mediante
la descripción de este asentamiento y la confictividad sociolaboral que vive
en los años republicanos, permite ver cómo la salida a las calles es la acción
fundamental para conocer la práctica política del anarcosindicalismo
4
.
2. LA FORMACIÓN DE LA CIUDAD OBRERA. IDENTIDAD ESPACIAL Y
PROLETARIZACIÓN LIBERTARIA
La calle siempre ha sido durante la crisis de la modernidad, y aun en toda
la historia, un escenario más en el que participar de la política. Nos podemos
remontar a aquel motín del París de 1789 en el que se tomó la Bastilla, con
el pueblo francés conquistando la ciudad y derrocando el antiguo régimen;
podemos ver las calles de las principales capitales europeas llenas de gente
apoyando en 1914 la entrada de sus respectivos países en el primer gran
conficto bélico mundial (o años más tarde pidiendo el fn de dicha guerra);
o incluso podemos remitirnos hasta la más inmediata actualidad, al periodo
de crisis no sólo económica en el que nos encontramos, en el que parados,
trabajadores, estudiantes y funcionarios están mostrando en este escenario
las discrepancias que tienen con el gobierno y con el sistema político/
económico actual. Por consiguiente, la calle se presenta como un escenario
de contestación al Estado y de práctica política, y si en algún momento se
puede ver bien esta idea es en plena crisis de la modernidad, en los convulsos
años de entreguerras, donde la calle es testigo de la radicalización que sufre
la sociedad, y que será escenario desde manifestaciones pacífcas a fuertes
episodios cargados de violencia entre las diversas fuerzas políticas del
momento. Y es que, las culturas políticas de estos años buscan la legitimidad
que sólo el pueblo reunido en dicho espacio puede darles. Para el caso
español, se puede ver esta idea especialmente en el movimiento libertario,
4 En orden de referencia, EALHAM, 2005; OYÓN, 2008; JULIÁ, 1984 y MONTAÑÉS,
1989.
ATENTADOS Y HUELGAS. LA CONSTRUCCIÓN DE ESPACIOS DE SOBERANÍA
EN EL MOVIMIENTO LIBERTARIO (1930-1936)
393 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
cuya salida a las calles es fundamental para entender su apoliticismo y
antiparlamentarismo. Esta invasión del espacio público terminará infuyendo
tanto en la construcción de las mismas calles y los nuevos barrios de este
tiempo, como en la implantación que el propio movimiento obrero llevó a
cabo en sus propios distritos.
Así pues, centrados en el análisis de los años 30 españoles, la calle se
presenta como el testigo presencial de toda una serie de protestas y luchas
por su control. Es, como ya se ha mostrado, un espacio de contestación en
el que los obreros realizaban su particular socialización, y donde gestaron
las redes de solidaridad y apoyo mutuo que tanto caracterizó a esta clase
desde el siglo XIX. Fue en estos lugares donde crearon su particular sentido
identitario del nosotros frente al resto. Esta idea es sobre todo visible al ver
la práctica política que los libertarios llevaron a cabo, pues vieron en este
espacio el lugar donde asentar su soberanía y desde el que iniciar una ola
revolucionaria que pasase por encima del sistema, implantando su particular
“paraíso revolucionario”. Esto se hace más claro ejemplifcando esta
permanencia constante de la calle en sus acciones. Así, desde manifestaciones
pacífcas a atentados terroristas, pasando por las huelgas o los piquetes, la
implantación obrera en este espacio es clara, y servirá además como seña de
identidad de los que en estas protestas participan, y excluirá de ese colectivo
a todos aquellos que no lo hagan, aunque igualmente sean obreros.
Uno de los mecanismos mediante los que se consiguió esta inclusión/
exclusión física dentro del colectivo fue la ya nombrada “arquitectura
revolucionaria”. Esta consistía mayormente en construcciones de carácter
insurreccional destinadas a delimitar un espacio de soberanía obrera,
quedando a un lado los aliados y al otro los enemigos. Su máximo exponente
es la barricada, pero hay toda una serie de objetos y símbolos que tratan de
mostrar esta idea de separación del mundo, tales como pintadas, carteles
o banderas. En este sentido, se puede ver cómo los libertarios se sirvieron
de la implantación que el movimiento obrero llevó a cabo en la calle, al
ser un espacio ocupado constantemente por estos prácticamente desde la
salida de sus puestos de trabajo. Y es que los métodos de protesta libertarios
beben de las tradicionales formas decimonónicas de protesta obrera,
que tienen en la calle el escenario principal de actuación. En este proceso
hay que tener en cuenta una idea fundamental, y es que los obreros generan
su identidad en la cotidianeidad de sus actividades, que se centraban en este
caso en dos espacios en particular, el centro de trabajo y la calle
5
. Esta idea
se puede ver en la cita de un obrero de este periodo recogida por Anna
5 Tesis defendida por THOMPSON, 1995.
JOSÉ MANUEL LAFOZ ARANDA
394 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
Monjo en su estudio sobre la militancia en la CNT, y que señala que “Les
barriades es coneixien més la gent, com que tots estaven explotats tants uns com altres,
havia un ambient de revolta, de protesta”
6
. Este protagonismo de la calle quedará
más patente aún cuando, fruto de la crisis económica que afectó al país en
los años 30, toda una oleada de parados abandonaran la fábrica e instalaran
su área inmediata de acción en este espacio.
Para mantener su control, desde la dictadura de Primo de Rivera se puso
en práctica lo que se denominó “arquitectura represiva”, consistente
esta en la construcción de edifcios denominados “de represión”, tales
como comisarías o cuarteles en las proximidades de barrios con una fuerte
identidad y actividad de protesta obrera
7
. Esto se vio potenciado por la
construcción de las denominadas “casas baratas”, viviendas sociales que
vivieron su gran momento con el desarrollo económico que vive el país
desde fnales de la Gran Guerra, y que vieron truncado este crecimiento
con la crisis económica a escala mundial que se padece en el contexto de
la República. Estas casas estaban destinadas a las familias obreras con
menos recursos económicos, generalmente emigrados del ámbito rural u
otras ciudades menores y con menos oportunidades económicas
8
. Algunas
de estas formaron barrios nuevos en las periferias de las grandes capitales
urbanas, y en su edifcación se aprovechaba para rodear las casas nuevas
con una tapia para facilitar el control de los que allí vivían. Y es que el
desarrollo industrial que se vive en España en la década de los años 20 hizo
que las grandes capitales de provincia, especialmente las del norte del país,
fueran receptoras de inmigrantes, en muchos casos superando esta oleada
de nuevos habitantes a las posibilidades de trabajo que tal desarrollo ofrecía.
Esta pues, podemos considerar que fue una de las causas de los altos niveles
de paro que hubo y que potenciaron la radicalización de ciertos sectores
obreros.
Así pues, respecto al aumento habitacional tenemos para el caso de
Barcelona un crecimiento en la población obrera de un 44% desde 1923
a 1929, llegando a superar en 1936 el millón de personas, provenientes
sobre todo de Aragón, Valencia, Murcia y Andalucía. Algo similar ocurrió
con Madrid, que desde el inicio del siglo hasta 1930 prácticamente dobló
su población, llegando a alcanzar, al igual que la capital catalana el millón
6 Cit. en MONJO, 2003: 315.
7 Sobre arquitectura represiva en EALHAM, 2005: 41-58.
8 Para el caso de Barcelona, tenemos el caso de las “segundas periferias” mientras que
en Zaragoza, se fjó especial atención en dos barrios, uno situado al oeste de la ciudad
(Miralbueno) y otro al este (Mirafores) en GERMÁN ZUBERO, 1996: 465-466. También
la ampliación de la ciudad en la capital de España en JULIA, 1984: 42-59.
ATENTADOS Y HUELGAS. LA CONSTRUCCIÓN DE ESPACIOS DE SOBERANÍA
EN EL MOVIMIENTO LIBERTARIO (1930-1936)
395 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
de personas, sobrepasando esa cifra con el inicio de la guerra. Zaragoza,
por su parte, recibió sobre todo una emigración desde el mundo rural,
pasando, en 1939, a tener 173.987 habitantes frente a los poco más de
100.000 que tenía a principios de siglo
9
. Es en estos momentos, cuando se
crean los principales barrios obreros en las afueras de los núcleos urbanos
o los cascos históricos, muchos de los cuales surgieron a raíz de la base
que les otorgó la construcción de las casas baratas ya comentadas, que
terminaron conformando los planifcados ensanches en los que asentar
a la creciente población urbana. Normalmente supondrá un modelo de
edifcación uniforme de las nuevas calles, que se conoce comúnmente como
construcción de “escuadra y cartabón”. Otros, sin embargo, surgen por
iniciativa de los propios obreros, mayormente inmigrantes no cualifcados o
semiespecializados, que construyen en estos lugares apartados sus viviendas.
Las tramas tuvieron un trazado irregular, y muchos de los nuevos barrios
siquiera tendrán una mínima asistencia por parte de los ayuntamientos en
forma de luz, agua potable o higiene. En ambos casos, y en las grandes
capitales especialmente, estos barrios llegan a conectar con los pueblos
cercanos, como es el caso de Vallecas o Carabanchel en Madrid, o Gràcia en
Barcelona, aumentando exponencialmente su población y conformando lo
que Santos Juliá llama una “densa barriada obrera”
10
.
Fue en estos últimos barrios de nueva construcción situados en los
extrarradios del núcleo urbano principal donde se llevó a cabo una sociabilidad
entre obreros basada en la presencia de estos en las propias calles. En estas
zonas, donde las construcciones potenciadoras de la sociabilidad que se
pueden ver en los barrios del casco histórico son prácticamente inexistentes,
dicho refuerzo de la solidaridad se verá potenciado por una “sociabilidad más
primaria”, basada en los lazos familiares y vecinales creados. Esto permite
ver, tal y como muestra Ealham, cómo la calle se convierte en una extensión
de sus propias casas, y la permanencia en ella será constante, creándose una
poderosa cultura de identidad local, lo que el autor llama “spirit de quartier”
o “espíritu de barrio”. De esta manera, en base a esta solidaridad de base se
creó esta estructura que permitió a los trabajadores contestar como un único
cuerpo, “desde abajo” a los confictos sociales que tuvieron que hacer frente
11
.
Un ejemplo de esto son algunos de los barrios de los distritos de Sants y Sant
Martí en Barcelona o el barrio de Delicias en Zaragoza. De igual manera que
nos encontramos estos extrarradios ocupados por la clase trabajadora, en
los barrios que formen el casco histórico se pueden diferenciar claramente
9 Datos extraídos para Barcelona de OYÓN, 2007: 125; para Madrid, JULIÁ, 1984: 59; y
para Zaragoza MONTAÑÉS, 1989: 9.
10 Cita en JULIÁ, 1984: 57.
11 EALHAM, 2005: 63-70, la cita del “spirit de quartier” en 72, y “desde abajo” en 69.
JOSÉ MANUEL LAFOZ ARANDA
396 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
dos zonas: una zona rica en la que las clases medias y burguesas están
más asentadas, y una zona pobre habitada por los obreros y normalmente
asociada al lumpen. Las proximidades a estas zonas normalmente presentan
una gran variedad de movimiento, y una mezcla entre gentes pertenecientes
a distintas clases sociales. Tenemos así los ejemplos del Raval de Barcelona
Hospital en Madrid, o la Magdalena en Zaragoza. En esta “zona pobre”,
como indica José Luis Oyón, “la vida cotidiana se desarrollaba en la esfera
de la proximidad”
12
. Es decir, se establecieron toda una serie de locales en
los que los obreros continuaban con su sociabilidad tras la salida del trabajo.
Nos podemos encontrar así desde bares y tabernas, a centros de ocio y
deportivos, lugares en los que los trabajadores se reunían reforzando los
lazos de solidaridad, y donde ponían sus experiencias en común reforzando
así su identidad de clase.
En España fueron los libertarios los que mejor se aprovecharon de este
marco cultural creado por el movimiento obrero, ejerciendo con su infuencia
una fuerte atracción sobre los trabajadores, especialmente sobre la mano de
obra no cualifcada. No obstante, es interesante ver como la misma labor que
ejercen en la península los anarcosindicalistas, la desarrollan otras culturas
políticas, especialmente los comunistas, en la Europa de entreguerras. Así,
por ejemplo tenemos para el caso de la República de Weimar una labor muy
similar desempeñada por el KPD, quienes se integrarán en el movimiento
obrero de base para captar militantes y afliados
13
. Siguiendo con el caso
peninsular, los libertarios, y en especial la CNT como principal organización,
fueron los que mejor supieron sacar provecho de estos marcos culturales
gestados en los barrios. Esto se ve más claramente en dos ciudades baluartes
del anarcosindicalismo, como es el caso de Barcelona y Zaragoza, donde
la Confederación se erige como el mejor instrumento de los trabajadores
en la defensa de sus derechos. No obstante, hay que entender que la CNT
presentaba al anarquismo no solo como una defensa de los derechos de los
trabajadores, sino además cómo un código espiritual sobre “la libertad, la
revolución, el honor proletario y la solidaridad”
14
. Así pues, se puede ver en
ejemplos como el que ofrecen estas dos principales ciudades libertarias la
manera en que estos se aprovecharon de ese primer sentimiento obrero, que
fueron transformando progresivamente en libertario.
12 OYÓN, 2007: 133-139, entrecomillados en 139.
13 Este vínculo creado por el KPD y los trabajadores de este tipo de barrios, y la violencia
que se desata en ellos por su control entre las SA nazis y los paramilitares comunistas ha sido
brillantemente analizado en ROSENHAFT, 1983. También, sobre esta violencia desatada
en particular en la ciudad de Berlín, y prestando una mayor atención a la movilización de
los parados en ROSENHAFT, 1993.
14 Cita en FONTECHA PEDRAZA, 1994: 161.
ATENTADOS Y HUELGAS. LA CONSTRUCCIÓN DE ESPACIOS DE SOBERANÍA
EN EL MOVIMIENTO LIBERTARIO (1930-1936)
397 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
En este sentido, y relacionado con el asentamiento que fueron produciendo
sobre los barrios obreros, cabe destacar también la progresiva proletarización
que sufre el movimiento libertario. Y es que, aun manteniendo sus ideales de
emancipación y libertad, fueron los trabajadores el marco de expansión
de su ideología, y por lo tanto, el centro de sus discursos
15
. Esto queda
recogido en una cita de Abad de Santillán en 1934, comentando que el
nuevo régimen que había que fundar debía de tener por base la presencia de
los obreros, “Una República de trabajadores debe tener por fundamento el
trabajo, la organización del trabajo para suprimir el capitalismo, el propietario,
el intermediario productivos”
16
. No obstante, hay que señalar haciendo
referencia a los mecanismos de inclusión/exclusión que se forjan en estos
barrios, que solo consideraban pueblo al trabajador organizado por la CNT,
excluyendo de su particular mundo utópico, además de a los burgueses y a las
clases medias, a aquellos trabajadores autónomos o afliados y simpatizantes
a otras organizaciones. Esto era algo que quedaba especialmente claro en el
caso de los socialistas, a los que coaccionarán y contra los que no tendrán
reparos en usar la violencia cuando no sigan las directrices marcadas por la
Confederación
17
.
Esta progresiva proletarización del movimiento libertario se produjo
como consecuencia de la implantación de este, a través de toda una serie
de espacios construidos en el mundo urbano, cuyo objetivo fue atraerse
a la mayor parte de los obreros de las ciudades. Así, destacan los locales
de los propios sindicatos como lugares de afliación, pero luego además
crearon toda una serie centros de adoctrinamiento, como los ateneos o
escuelas racionalistas, en los que se trató de implantar una visión “proletaria
y autónoma del mundo”. Eran centros populares, culturales y sociales en
los que se trató de implantar una conciencia libertaria humana mediante
la mejora de las condiciones vitales de la clase obrera
18
. En estos centros,
además de servir como espacios de sociabilidad se trataba de trasmitir la
15 El tema de la proletarización en GALLEGO, 2008: 82, donde señala que no adquirirá
un carácter clasista en los términos marxistas de clase, sino un signifcado empancipatorio
como colectivo.
16 Escrito en Tierra y Libertad, 21-04-1934, y recogido en ABAD DE SANTILLÁN, 1977:
171.
17 Un análisis de las luchas por el control del espacio entre la UGT y la CNT en el Madrid
de los primeros años republicanos en JULIÁ, 1984: 148-220.
18 La evolución del discurso anarcosindicalista y la infuencia sobre las masas ha sido
brillantemente trabajado en MONJO, 2003. En la obra desmitifca la idea de que todos
los trabajadores afliados en la Confederación aceptasen este discurso revolucionario del
mundo apartado, y fueron las motivaciones y conquistas laborales, más materialistas, las que
fomentaron la afliación al sindicato.
JOSÉ MANUEL LAFOZ ARANDA
398 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
cultura rebelde y anticapitalista que caracterizó al movimiento libertario
19
.
Esto se vio potenciado además por excursiones y reuniones en las que el
Comité de Defensa Local, distribuido en función de los barrios, daba además
una preparación paramilitar a los obreros, especialmente a los parados,
considerados en muchas ocasiones la vanguardia de la revolución social.
Y es que, esta actividad cultural que los libertarios ejercieron transformaba
a los obreros, haciéndoles sentir parte de un proyecto vital mayor que la
propia experiencia individual.
Se encontraba convertido en un “obrero consciente”.
Abandonaba el tabaco, la bebida y el juego. Dejaba de frecuentar las
casas de prostitución. Pondría especial atención en no pronunciar la
palabra “Dios”. No se casaría, sino que viviría sin otro formulismo
que la voluntad de ambos con su “compañera” a la que sería
estrictamente fel. Sus hijos no serían bautizados. Se suscribiría por
lo menos a un periódico anarquista, leería libros… y profundizaría
en todos estos temas cuanto sus fuerzas se lo permitieran
20
.
Así pues, este tipo de estructuración basada en unas redes de solidaridad
de barrios permitió a los libertarios sobrevivir a los periodos de mayor
persecución, a cambio de lo cual la organización anarcosindicalista
creó unos fuertes lazos de dependencia sobre estas bases. No obstante,
también hay que señalar que logró dotar a las bases del sindicato de una
gran heterogeneidad, lo que fnalmente derivó en la tremenda difcultad
que mostraron a la hora de coordinar acciones a escala estatal, impidiendo
abandonar la táctica defensiva que presentaron en los años 30 por una táctica
ofensiva. Y es que, como muestra Brenan fruto de su experiencia en los
viajes que hizo por la península a principios de siglo, el anarcosindicalismo
“proporcionó, en pequeña escala, magnífcos ejemplos de solidaridad, de
entrega a un ideal y de fervor revolucionario”, pero añade a continuación, en
referencia a esta debilidad que mostraba el movimiento por su difcultad para
organizar acciones a escala estatal que “sus dirigentes eran posiblemente los
únicos revolucionarios auténticos que quedaban en Europa, y, sin embargo,
su organización y sus principios los condenaba para siempre a representar
el papel de Sísifo”
21
. Esta distribución, implantación y dependencia del
sindicato anarcosindicalista en los barrios queda patente en la siguiente cita
de García Oliver, donde además se puede contemplar cómo la labor de
19 Esta implantación cultural para el caso de Barcelona ha sido excepcionalmente tratado
en EALHAM, 2005: 92-95, cita en 95. Mientras que para acercarse a la labor cultural que en
las calles hicieron los libertarios, es muy recomendable un acercamiento a algunos de los
capítulos de la obra HOFMANN, JOAN I TOUS, y TIETZE, (eds.), 1995.
20 BRENAN, 2009: 240.
21 BRENAN, 2009: 258.
ATENTADOS Y HUELGAS. LA CONSTRUCCIÓN DE ESPACIOS DE SOBERANÍA
EN EL MOVIMIENTO LIBERTARIO (1930-1936)
399 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
aculturación que los militantes más comprometidos ejercieron sobre los
afliados se apoyaba en la estructuración que presentaron en el espacio.
Además se observa cómo es mediante la violencia protagonizada por los
jóvenes del sindicato, la manera en que los libertarios deben conquistar la
calle e iniciar la revolución, sirviendo dicha cita de enlace para la segunda
parte de la comunicación:
Paralelamente a la creación de sindicatos, grupos de afnidad
ideológica, ateneos, la juventud debería ser agrupada en
formaciones paramilitares de núcleos reducidos, sin conexión
entre sí, pero estrechamente ligados a los comités de defensa de
barriada y éstos a un Comité de defensa local, dentro del espíritu
de creación revolucionaria de los militantes del anarquismo y del
sindicalismo español [...]
22
.
3. EL ASALTO OBRERO DE LA CIUDAD. LOS LIBERTARIOS Y LA TOMA DE LA
CALLE
Tras analizar la importancia de la implantación que el movimiento obrero
y los libertarios tuvieron en la calle, y resaltar la actividad cultural de estos
últimos, y la simbología que el asentamiento en este espacio presenta, vamos
a mostrar un análisis de las luchas que en ella acontecieron. Estas luchas
tuvieron como fn mostrar la soberanía del espacio, enseñar al pueblo el
control que el anarcosindicalismo había alcanzado en determinadas áreas.
La calle es pues, en la anhelada revolución libertaria, el espacio objeto de
conquista, el lugar desde el que mostrar al mundo entero y apartado del suyo,
lo que son capaces de hacer. Hay que señalar que en la construcción de este
nuevo mundo la violencia será un eje rector del proceso, debiendo nacer
este nuevo mundo del hundimiento y la destrucción del anterior. Esta
violencia en el mundo urbano tiene como escenario la calle principalmente,
y así en sus discursos se pueden observar unas claras referencias a su
conquista, a la entrada de los obreros en escena.
Como ya se ha mostrado en la introducción, la proclamación de la
República supuso la salida a la calle de todo el “pueblo español”. Solidaridad
Obrera, el principal diario anarcosindicalista de la región catalana, con
motivo de este acontecimiento declaró “se ha proclamado la República en
España. La ha proclamado el pueblo en la calle”
23
. No era para menos esta
celebración, y más teniendo en cuenta lo que signifcaba el nuevo contexto
democrático para los libertarios, ya que el naciente régimen iba a permitir a
la CNT reorganizarse, tras un periodo en el que la actividad represiva supuso
22 GARCÍA OLIVER, 2008: 156-157.
23 Solidaridad Obrera, 15-04-1931.
JOSÉ MANUEL LAFOZ ARANDA
400 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
para el sindicato un importante retroceso organizativo. Así pues, el poder
salir de la clandestinidad y legalizarse permitió a los libertarios retomar este
espacio a través de los mítines públicos y demás manifestaciones, y volver a
conseguir la fuerza que tuvieron en sus mejores tiempos. Así pues, tenemos
la ciudad de Barcelona convertida el mismo 14 de abril en un hervidero,
y el mismo diario recogía una noticia titulada A última hora de la noche el
pueblo ocupa las calles y plazas de Barcelona, tras lo que se podía leer “el pueblo
barcelonés está en la calle. La revolución en marcha. No nos sorprende
el despertar de esta conciencia revolucionaria”. Se puede ver en ambas
referencias esta importancia que los libertarios dan a la calle. Pero hay que
tener en cuenta, como se ha señalado antes, que este pueblo al que hace
referencia la CNT, que ha salido a la calle y ha conquistado la democracia,
es el pueblo trabajador, estableciendo unas claras exclusiones con el resto
de la sociedad. No obstante, a pesar de las esperanzas puestas en el nuevo
régimen, aconseja estar alerta para, en caso de que la nueva democracia no
satisfaga los intereses de dicho pueblo, como de hecho ocurrió, salgan de
nuevo a la calle por la conquista de su revolución.
Las acciones movilizadoras que en estos años empiezan a encabezar
CNT y FAI estaban inspiradas en las formas de protesta de la cultura
callejera del movimiento obrero, originarias del siglo XIX. Estos confictos,
en los años 30 fueron potenciados por la preparación paramilitar de los
militantes cenetistas, especialmente por los parados, pues atraerlos y usarlos
en su preparación revolucionaria evitaba que cayesen en el radio de acción
de la derecha (como llegó a ocurrir en otros países de Europa, como en la
Alemania nazi, donde fueron integrados dentro de las milicias de las SA
proporcionándoles un sueldo y un trabajo). Así pues, se puede decir
tal y como se ha tratado de evidenciar en el apartado anterior, que la
gran capacidad de movilización que los libertarios presentaron en este
periodo estaba basada en estas redes de solidaridad a escala del barrio, lo
que permite explicar por qué las acciones del sindicato contra el Estado
fueron constantes, aunque les obligó a mantener una postura defensiva.
Esto es más visible a partir de 1933, cuando tras las sucesivas insurrecciones
fracasadas y la persecución que sufrieron por parte del Estado, el sindicato
quedó fuertemente debilitado en un contexto nacional en el que socialistas
y comunistas empezaban a aumentar su oposición y movilización contra
el mismo. Hay que añadir como factor que potenció la creciente debilidad
del movimiento la división que se produjo dentro de la Confederación
fruto, entre otras cosas, de la diferenciación de estrategias para llegar a
la revolución social, y de la clandestinidad a la que se vieron obligados
por la persecución sufrida, resultado principalmente del aumento de las
ATENTADOS Y HUELGAS. LA CONSTRUCCIÓN DE ESPACIOS DE SOBERANÍA
EN EL MOVIMIENTO LIBERTARIO (1930-1936)
401 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
acciones violentas llevadas a cabo por los grupos de afnidad.
24
Y es que,
la CNT, como principal organización libertaria no se presenta como un
organismo unitario, y dentro de la misma hay distintas visiones de cómo
alcanzar el paraíso revolucionario
25
.
En este sentido, es interesante establecer dos comportamientos básicos
en las acciones revolucionarias de los libertarios. Por un lado la acción
directa, y por otro la gimnasia revolucionaria. Ambas tienen la calle como
escenario en el que mostrar la fuerza contra el enemigo (generalmente el
Estado, pero también patronos y otras organizaciones obreras). Ahí queda
la idea de “Atentados y huelgas. Éste era el ambiente general en las calles”
26
,
de García Oliver describiendo el ambiente que se vivía en Barcelona pocos
años antes de la proclamación de la República, y que viene a concentrar los
métodos de lucha que presentaron los libertarios en el espacio urbano
de la España de entreguerras. Muestra además el grado de radicalización
que había alcanzado la sociedad, y la polarización política que caracterizó
al mundo nacido de la Gran Guerra. La primera tiene en la huelga la
acción básica para favorecer la salida al espacio público con una masa de
trabajadores en la que, además, se busca la legitimidad que sólo el pueblo
manifestado puede dar. Por otro lado, la segunda encuentra en la práctica
de la violencia y del terrorismo una muestra de fuerza ante los enemigos
del anarquismo. Los que apoyaban la primera vía centrada en el uso de la
huelga, los más sindicalistas del propio movimiento, consideraban que sólo
mediante una huelga general revolucionaria, con los obreros ocupando
masivamente las calles, se lograría paralizar y derrumbar el Estado.
27
En
estas manifestaciones, y como complemento a la sociabilidad llevada a cabo
en los barrios, se ponían en común las propias experiencias individuales
que acabaron por conformar una especie de imaginario colectivo libertario,
reafrmando así el propio ego obrero, lo que les confería una autonomía y
dignidad diferenciada de las del resto del espectro político.
Por su parte, el sector más anarquista del sindicato veía en estas huelgas
un complemento a su “gimnasia revolucionaria”, entendiendo esta última
como un tanteo táctico contra el Estado cuyo objetivo fnal era producir
su quiebra. En su puesta en marcha les darán una vital importancia a los
24 EALHAM, 2000: 144-147.
25 Una aproximación a la variedad de visiones dentro del movimiento libertario TAVERA,
2004.
26 GARCÍA OLIVER, 2008: 44-45.
27 Un análisis de lo que representa la acción directa, entendida esta por la resolución de
los confictos laborales por los propios obreros en FONTECHA PEDRAZA, 1994: 154-
157.
JOSÉ MANUEL LAFOZ ARANDA
402 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
parados, pues eran considerados por todos los anarcosindicalistas como los
pioneros de los que habían sido desposeídos, los que debían protagonizar
las protestas. Y es que, en los años 30 llegó a España la crisis económica
mundial de 1929, lo que fue un factor más en la radicalización política del
país. Esto originó una gran cantidad de parados, la mayoría de los cuales
(sobre todo en Barcelona o Zaragoza) fueron movilizados por la CNT. Este
método insurreccional es el origen de unas “tácticas de guerrilla” conectadas
con la propia acción directa que debían llevar a cabo los trabajadores. Estas
formas de protesta consistieron mayormente en visitas en masa a las fábricas
en busca de trabajo, la apropiación de comida de tiendas o mercados, o
los robos en iglesias y sobre las clases medias o altas
28
. Así, por ejemplo,
existen muestras del intento de difusión de estas prácticas desde la prensa
anarquista, y el semanario de la CNT de Aragón, Navarra y la Rioja, Cultura
y acción, señala que “Ocupar los puestos vacantes en fábricas, obras y talleres,
comer donde haya para otros; negarse, mientras carezcan de jornal, a pagar
alquileres de casa, etc.”
29
Así pues, por parte de este sector, estas acciones
debían verse apoyadas por los grupos de acción que llevarían la violencia
directamente a la calle, tras lo que se enfrentarían a las fuerzas de seguridad
del Estado y proclamarían la revolución. Esta táctica fue teorizada por
García Oliver, quién consideraba que había que acostumbrar al pueblo a las
situaciones revolucionarias para que así perdiesen el miedo a enfrentarse con
las fuerzas del Estado:
Crear en la manera de ser de los militantes anarcosindicalistas el
hábito de las acciones revolucionarias, rehuyendo la acción individual
de atentados y sabotajes, cifrándolo todo en la acción colectiva contra
las estructuras del sistema capitalista, hasta lograr superar el
complejo de miedo a las fuerzas represivas, al ejército, a la Guardia
Civil, a la policía, lográndolo mediante la sistematización de las
acciones insurreccionales, la puesta en práctica de una “gimnasia
revolucionaria
30
.
De este modo, el objetivo de esta táctica era despertar a la masa
trabajadora en su lucha contra el Estado. En este sentido, la lucha contra
sus fuerzas de seguridad, guardias de asalto, guardias civiles o ejército por el
control de las calles es una tónica común en el movimiento libertario, y se
presentaba como el enfrentamiento clásico entre los libertarios y el Estado.
Esto se enlaza con la idea anteriormente mostrada de que la calle es una
extensión de la casa obrera, por lo que consideraban que la presencia de
28 EALHAM, 2000: 139-144. La visión de la fuerza de los obreros parados se puede ver en
la producción cinematográfca anarquista, un ejemplo en SAU, 1937 (Película).
29 Cultura y acción, 06-01-1923.
30 GARCÍA OLIVER, 2008: 156-157.
ATENTADOS Y HUELGAS. LA CONSTRUCCIÓN DE ESPACIOS DE SOBERANÍA
EN EL MOVIMIENTO LIBERTARIO (1930-1936)
403 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
guardias de Asalto o el ejército en los barrios obreros era una invasión de
un espacio que consideraban propio y una ocupación de su particular área
de socialización. Esto muestra la concepción que de la policía tenían como
un agente invasor, una fuerza exógena y extraña a la que se extranjerizaba.
Y aunque este odio viene de la tradición anarquista decimonónica, se vio
potenciado con la crisis de entreguerras y la radicalización y brutalización
que sufre la sociedad
31
. Estas acciones las usarían como justifcación de
otro tipo de violencia extrema protagonizada por una élite de la militancia
anarquista, los denominados grupos de afnidad, y que vendría a confgurar
la llamada “propaganda por el hecho”. En estas acciones, muchas veces
justifcadas como acto de venganza, la ocupación de la calle se mostraba
momentánea y circunstancial. El enemigo no sólo fueron las fuerzas de
seguridad del Estado, y fueron objeto de ataque otros sindicalistas, fascistas,
patronos o políticos. Estas acciones consistían principalmente en ataques
rápidos y coordinados, tales como asesinatos o atracos, tras lo que huían
del escenario de acción. Así tenemos ejemplos de estos grupos de afnidad
como “Nosotros” o “los Solidarios”. La violencia ejercida por estos
grupúsculos era entendida por parte del sector radical como un proceso
necesario para conseguir la revolución, es decir, debía cumplir una función
de desencadenante del cambio social
32
.
Así pues, en todas las situaciones revolucionarias que se dan en el mundo
urbano durante la República, estas serán las tácticas utilizadas por los
anarcosindicalistas para tratar de conquistar el espacio. Las discusiones entre
sindicalistas y anarquistas por las tácticas a seguir fueron constantes durante
los seis años de la experiencia democrática, produciéndose un progresivo
predominio de la facción anarquista, y unos continuos ataques entre uno
y otro lado. Esta progresiva radicalización y el aumento de las acciones
violentas supusieron que la CNT sufriera una creciente persecución, y tras la
fallida insurrección de diciembre de 1933 pasará a la clandestinidad, teniendo
en la revolución de octubre de 1934 una presencia apenas testimonial.
Tenemos una gran cantidad de confictos que muestran el empleo de estas
tácticas prácticamente desde la misma proclamación de la República en abril
de 1931. Desde la huelga de la Telefónica en junio del mismo año hasta
31 Esta idea de considerar al enemigo dentro de las propias fronteras, fruto de la
radicalización social de la Europa de entreguerras, ha sido trabajada por González Calleja,
quien lo denomina la “diabolización del enemigo interior” en GONZÁLEZ CALLEJA,
2008: 24-25.
32 ÁLVAREZ CHILLIDA, 2011: 90-91. LEDESMA, 2003, ha trabajado esta idea de unión
entre la violencia y el proceso revolucionario centrada en la guerra. Y en LEDESMA, 2009:
83-114, se muestra un estudio de esta violencia en la retaguardia republicana situándola en
el contexto europeo.
JOSÉ MANUEL LAFOZ ARANDA
404 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
la insurrección de diciembre de 1933, se fue produciendo una progresiva
radicalización del sindicato que provocó que el sector más anarquista en las
tácticas fuese imponiéndose al sindicalista. Por este motivo, la violencia en
la calle fue en aumento, y de las manifestaciones como colectivo se pasó
a las huelgas con tiroteos. No obstante, como decía, esta violencia de los
radicales estuvo presente desde los primeros confictos. Así, se tiene por
ejemplo para la Zaragoza en huelga durante el conficto con la Telefónica
varios tiroteos contra esquiroles y golpes contra los conductores de los
tranvías (la mayoría afliados a la UGT). Esto se debe a la intención de
paralizar la ciudad, siendo el transporte público uno de los objetivos
fundamentales para conseguirlo
33
. En las ciudades, las insurrecciones
revolucionarias siguieron un procedimiento básico a partir del cual podían
darse ciertas particularidades locales: los grupos de acción, armados y
dirigidos por los Comités de Defensa, empezaban poniendo en marcha la
gimnasia revolucionaria con una oleada de atentados; a la par, los sindicatos
debían declarar la huelga general e iniciar la movilización de los obreros y
sus simpatizantes. El primer intento insurreccional serio fue en enero de
1932 en el Alto Llobregat. En Figols los mineros se hicieron con las armas
y salieron a la calle, tras lo cual se sucedieron los encontronazos con las
fuerzas de seguridad. El gobierno central envió a las fuerzas militares para
terminar con la insurrección, dando inicio a una dura represión que acabó
con una serie de deportaciones. Esta fue una de las causas principales de
la ruptura del sector moderado del sindicato con la República, pero a la
vez mostró que las crecientes discrepancias entre este sector y los más
anarquistas.
Esta fue también la tónica de los otros dos levantamientos
anarcosindicalistas importantes que padeció la República en 1933. En enero,
las calles de la capital catalana se vieron sacudidas por los tiroteos de los
grupos de afnidad, fruto de una huelga iniciada por los ferroviarios. En este
conficto quedan patentes las limitaciones de la sociabilidad por barrios, ya
que muchas secciones prefrieron actuar por su cuenta en el desarrollo del
conficto, desoyendo las directrices del Comité Central. Valga como muestra
una cita de García Oliver en la que se puede observar una actuación a título
individual,
Cuando, por conveniencias del Comité de Huelga de los
ferroviarios, nos llegó la comunicación de suspender las acciones,
consideramos, a propuesta mía, que no había lugar a ello, por
33 Ejemplo extraído de MONTAÑÉS, 1989: 55-60.
ATENTADOS Y HUELGAS. LA CONSTRUCCIÓN DE ESPACIOS DE SOBERANÍA
EN EL MOVIMIENTO LIBERTARIO (1930-1936)
405 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
considerar que nuestras fuerzas de choque se creaban por y para la
revolución, pero no para maniobras de tipo sindical
34
.
Muestra, además, la división interna que vivió el sindicato, y las diferentes
visiones que en el camino revolucionario mostró el anarcosindicalismo.
Mientras que la otra gran insurrección ocurrió en diciembre y tuvo como
núcleo principal la ciudad de Zaragoza. Como muestra de la importancia
que tienen los espacios de sociabilidad en el proceso revolucionario
libertario valga el manifesto que marca el inicio de esta insurrección,
que resalta la importancia que tienen las fábricas como espacio donde se
originan las huelgas, y la calle como lugar en el que nace la revolución, que
se suma a la idea de construcción del ideal de mundo libertario basado en
el trabajo y la libertad,
Todo trabajador revolucionario debe de sumarse a la insurrección
armada; las mujeres en sus casas; el trabajador en las fábricas; los
jóvenes en la calle; todos como un solo hombre deben de responder
a la llamada de la Confederanción y de la FAI.
35
Así pues, la actitud que los libertarios fueron progresivamente adoptando
contra el régimen republicano hay que verla como una superación constante
de puntos de no retorno, en el que la dinámica acción-reacción-acción que
originaban las tácticas insurrecciónales libertarias tenía como fn último
poner a la clase obrera entre la espada y la pared, todo ello para conseguir su
levantamiento contra el Estado. El escenario central de este proceso debía
ser la calle, dada la desconfanza que mostraban hacia el parlamentarismo.
Y por esta razón, este espacio se presenta como protagonista de toda una
escalada de violencia en la que se trata de destruir el Estado e iniciar
la construcción de la revolución. La represión que seguía a estas
insurrecciones debilitó sobremanera al movimiento, que no llegó a
alcanzar los niveles de afliación de estos años hasta el inicio de la guerra civil.
No obstante, el sindicato logró sobrevivir a la persecución de este periodo
gracias a su implantación en los barrios obreros, y a la solidaridad existente
en estos, y les permitió, con el estallido del conficto bélico, establecer una
soberanía verdaderamente duradera fruto de la quiebra de las instituciones
republicanas.
4. CONCLUSIÓN. LA TOTAL SOBERANÍA ANARQUISTA
Como ya señalábamos, con el estallido de la guerra civil las instituciones
republicanas quebraron y en algunas ciudades estalló la revolución el mismo
34 GARCÍA OLIVER, 2008: 176.
35 Citado en MONTAÑÉS, 1989: 98.
JOSÉ MANUEL LAFOZ ARANDA
406 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
19 de julio, justo después de conseguir derrotar a la sublevación. Así lo
describió La Revista Blanca, “Hemos vivido en Cataluña días de intensidad
revolucionaria enorme. Hemos visto lo que no confábamos en ver, quizá
en muchos años”
36
. Así pues, en esta ciudad fueron los libertarios los que se
hicieron con las armas y conquistaron la calle. Pero también en Madrid las
armas llegaron al pueblo, y socialistas, comunistas y libertarios asediaron los
cuarteles de los rebeldes, presentando un frente común pero manteniendo
las particularidades de cada movimiento. No obstante, no pretendemos decir
con esto que las diferencias estuviesen olvidadas, y con el desarrollo de
la guerra llegarán los hechos de mayo de 1937 en Barcelona, en el que la
frágil coalición antifascista se quebró.
37
No obstante, en la ciudad condal en
estos primeros momentos del conficto bélico, los libertarios consiguieron
establecer su espacio de soberanía y mostraron al mundo lo que eran capaces
de hacer. Desde las imágenes de estos comiendo en los lujosos hoteles, a la
quema de conventos, se mostraron orgullosos de esa muestra de fuerza, de
esa soberanía que habían conseguido conquistando el espacio que, a su vez,
les permitía destruir el mundo que conocían a partir del cual iban a construir
su acracia libertaria.
38
Solidaridad obrera muestra la calle como el escenario de
la revolución y declaraba:
Pero ha rebrotado la Cataluña insurrecta. La C.N.T. ha realizado
el milagro. Sus hombres han sembrado de ardor revolucionario las
calles de la capital catalana. Y con la sangre guerrera de los militantes
de la Confederación Nacional del Trabajo, vuelve a ponerse en pie el
clásico baluarte de la revolución española. La movilización de la clase
trabajadora que se cobija en la perla del Mediterráneo, ha trastocado
por entero la faz del suelo catalán
39
.
El vacío de poder que se dio como producto del golpe de Estado permitió
que los revolucionarios pudieran conseguir un control total del espacio. Pero
no hay que olvidar que este estallido vino precedido de un golpe, fue un factor
exógeno al movimiento libertario lo que permitió en última instancia que la
revolución se abriera camino. En un contexto así, la violencia se presentó
como el principal motor de cambio
40
. Así pues, el control de la calle pasó de
ser el objetivo circunstancial del periodo republicano, a convertirse en una
realidad: se pasó de un control temporal conseguido mediante la presencia
36 La Revista Blanca, 388, 26-05-1936.
37 Sobre los hechos de mayo en GALLEGO, 2008.
38 Esta proceso de destrucción que surge con el inicio de la guerra ha sido trabajado para
el caso de la retaguardia republicana en LEDESMA, 2003: 46-47, una visión más general
en ibid. 2009: 97-98.
39 Solidaridad Obrera, 23-06-1936.
40 CASANOVA, 1997, 157.
ATENTADOS Y HUELGAS. LA CONSTRUCCIÓN DE ESPACIOS DE SOBERANÍA
EN EL MOVIMIENTO LIBERTARIO (1930-1936)
407 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
de las masas obreras durante las huelgas y manifestaciones a tener un control
permanente de la misma, pudiendo establecer por fn su espacio de soberanía.
Así mismo, se pudo ver por las calles de las ciudades que no sucumbieron
al golpe obreros transformados en milicianos que luchaban por expandir el
ideal revolucionario, con sus fusiles paseando por sus principales vías. En
algunas de estas se pudieron ver, además, los lujosos coches de la ciudad
rica colectivizados con las iniciales de la CNT-FAI en los laterales, lo que
era otra manera de mostrar la fuerza en el espacio. En estos momentos, la
barricada se volvió a convertir en el símbolo por antonomasia de esta toma
de poder y de esa muestra de fuerza en el espacio, y ejemplifcó, de manera
más clara que nunca, los mecanismos de inclusión/exclusión que emplearon
los libertarios. Precisamente, en la construcción de estas barricadas se puede
ver la permeabilidad que alcanzaron los obreros con la revolución: pasaron
a ser conscientes de ser la base del proceso revolucionario naciente. Y a
la evolución de este proceso contribuyeron mediante lo que mejor sabían
hacer: el trabajo que habían realizado en los tiempos republicanos. Así pues,
desde ladrillos, a pasta de papel, mulos muertos, o simples sacos de yeso, los
obreros, mediante los materiales que usaron en los años anteriores pasaron
a delimitar los barrios de Barcelona. Esta idea se puede ver en el diario de
Ricardo Sanz:
Diversos trabajadores del puerto, con las carretillas eléctricas que
utilizaban para su trabajo diario, se acercaron a los muelles, donde
existían almacenadas grandes balas de pasta para fabricar papel y las
colocaron como trinchera en todas las bocacalles, donde se notaba
o se temía la presencia del enemigo. Estas balas, conjuntamente con
los mulos muertos por los disparos, sirvieron para construir grandes
barricadas, muy difíciles de franquear
41
.
Con estos acontecimientos se ha tratado de exponer que, mientras
Zaragoza había caído en manos sublevadas, Madrid y especialmente
Barcelona iniciaban la conquista de espacios desde los que declarar la
revolución. Así pues, lo que se ha tratado de mostrar en la presente
comunicación es cómo, a pesar de las diferencias existentes que presenta el
movimiento libertario en función de la región en las que estuvo asentado,
(fruto en gran medida de su implantación sobre la base social de los barrios
obreros), la importancia que tiene la calle y su conquista, lugar desde el que
implantar su soberanía, es una tónica común del movimiento. Los obreros
entienden esta como su propio espacio, que les pertenece, donde gestan su
profundo sentido del nosotros. Así pues, los confictos desatados durante el
periodo republicano tuvieron como principal escenario la calle, tanto en
41 SANZ, 1969: 28.
JOSÉ MANUEL LAFOZ ARANDA
408 Los Lugares de la Historia
Temas y Perspectivas de la Historia, vol.3
unas iniciales manifestaciones pacífcas como medida de presión contra
el gobierno, como en la progresiva radicalización y hostigamiento con las
insurrecciones. No obstante, no fue hasta el 19 de julio de 1936 cuando se
produjo una quiebra en las instituciones republicanas y la construcción de
esta soberanía en la calle es clara y permanente, convirtiendo este espacio
en el origen de la revolución. Para llegar a esta, los libertarios supieron
aprovecharse de los marcos culturales creados en los barrios por los obreros,
desde los que iniciaron todo un proceso de acercamiento y socialización hacia
estos, produciéndose lo que se ha venido en llamar una “proletarización” del
movimiento. Así pues, este asentamiento que consiguieron a pequeña escala
dio a las bases su heterogeneidad característica pero, a pesar de que estas
redes de solidaridad fueron el hecho que les permitió sobrevivir a periodos
de mayor persecución, les impidió coordinar unas acciones a nivel estatal
pasando a una táctica más ofensiva en su toma del poder. Es decir, se ha
tratado de mostrar cómo la calle se presenta como protagonista y principal
testigo del proceso revolucionario, siendo fundamental en el estudio de la
práctica política de los libertarios y del movimiento obrero.
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