PRESENTACION DE NIÑOS

La presentación de niños/bebés es una tradición basada en el Antiguo Testamento. No
es una ordenanza para los cristianos el día de hoy, esto es, no lo tenemos que hacer.
Pero es una tradición significativa ya que refleja el compromiso de los padres a criar a
sus niños de una manera piadosa o bajo la disciplina del Señor. La presentación de
niños está basada en la ley de Moisés (Lucas 2:21-24; Éxodo 13:2; 22:29; 34:19) en la
cual se presentaba al Señor a todo primogénito como una manera de reconocer a Dios
como el dador de la vida y o ser obedientes a la ley.También la presentación de niños
está basada en el incidente en la vida de Jesucristo cuando los padres traían a sus hijos
al Señor para que pusiera sus manos sobre ellos y orara por ellos o los bendijera (Lucas
18:15:17; Mateo 19:13:15 )Nosotros los creyentes no estamos bajo la ley de Moisés y
el incidente en la vida de Jesucristo no es una ordenanza (como el bautismo y la Santa
Cena).
La presentación de niños tiene más que ver con los padres –y su relación con Dios- que
con los niños que se presentan. Cuando los padres desean que sus niños sean
presentados al Señor, esto indica que ellos (los padres) no solo reconocen a Dios como
el dador de la vida sino que también están pidiendo al Señor que bendiga y proteja a su
niño(s) y están confiando que el Señor lo hará .En la presentación de niños se asume
que los padres están haciendo un compromiso delante de Dios y la congregación (como
testigos) de que ellos no solo criarán a su niño de acuerdo a las enseñanzas de las
Sagradas Escrituras, sino que también se asume que ellos serán un ejemplo de lo que es
una persona que teme al Señor, es decir, un verdadero creyente en Jesucristo.
Por otro lado, vemos que el simple hecho de seguir esta tradición religiosa no indica
necesariamente que los padres estén realmente comprometidos a criar a su niño de una
manera bíblica cristiana. En más de una ocasión se ha observado que muchos padres
simplemente quieren “seguir la tradición” tal vez pensando –equivocadamente- que el
simple ritual en sí mismo se hará cargo de la vida espiritual de su niño y después de la
“presentación de su niño” estos padres no se preocupan en criarlos en la disciplina y
amonestación del Señor.
Nosotros no bautizamos infantes o bebés. Esto no se enseña ni se implica en ninguna
parte de la Biblia. Algunos piensan que el bautizo de infantes viene de las culturas
paganas que de alguna manera se infiltró en la iglesia cristiana. El hecho es que en el
Nuevo Testamento no encontramos el bautismo de infantes o bebés sino solamente
personas que tenían la habilidad de entender el mensaje del Evangelio. La Biblia
enseña que las únicas personas que fueron bautizadas fueron aquellas que entendieron
su condición espiritual –que eran pecadores y estaban muertos espiritualmente- y que
confiaron en Jesucristo como su único Salvador. Obviamente, un bebé o infante no
tienen la habilidad para entender el Evangelio.
Presentación de un bebé La presentación del bebé es una oportunidad para que los
padres cristianos puedan afirmar públicamente su compromiso de criar a su hijo en el
camino del Señor de acuerdo a la Escritura. Es una oportunidad no solo para los padres
poder hacer un compromiso pero para ellos mismos dedicar sus propias vidas para
Dios. “Estos mandamientos que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón. Y las
repetirás a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando andes por el
camino, cuando te acuestes y cuando te levantes”. Deuteronomio 6:6-7.

Es también una oportunidad para que los padres den las gracias a Dios por el privilegio
de poder tener hijos. Los padres que hacen público la presentación de sus hijos delante
de Dios entienden que, deben ser administradores del niño y que el niño es la creación
de Dios y un regalo.
“Los hijos son una herencia del Señor, los niños una recompensa de él”. Salmo
127:3 Por otra parte, una presentación del bebé es una oportunidad para que la familia
de la iglesia afirme su compromiso de apoyar a los padres en la crianza de sus hijos de
una manera que honre a Dios.
La presentación del bebé no es un bautizo. La Biblia no muestra ningún ejemplo, ni
jamás ordena la aprobación de "Bautismo infantil." Por el contrario, sólo aquellos que
han hecho una decisión personal y consciente de seguir a Cristo deben ser bautizados.
Los ejemplos de bautismo en la Biblia se refieren a un individuo que desea ser
bautizado después de su decisión personal de seguir a Cristo. Por otra parte, no hay
ninguna prueba de que el bautismo sea para la salvación del participante. (Vea Hechos
2:38, 8:36 y 16:30-33, Mateo 28:19 y 3:13-17, Romanos 6:11, Colosenses 2:11-12)

Dedicar un niño es esencialmente: 1- reconocer la soberanía de Dios
sobre la criatura humana. Agradeciendo. 2- Una búsqueda de la bendición de
Dios sobre la vida del niño. Oración y Ruego. 3- Es un compromiso que
contraen los padres para criar al pequeño para Dios y como Dios manda.
Haciendo boto. Esto se debe resaltar en la dedicación. Texto sugerido:
Marcos 10:13-16