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Análisis de la obra Del Amor y otros demonios

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Durante este análisis pretendo demostrar como el predominio eclesiástico durante la
época colonial causaba problemas de diversas índoles en la sociedad.
Es un hecho conocido que la iglesia fue durante muchos años la entidad predominante en
el mundo, dejando a un lado incluso a la misma monarquía. La iglesia tenía poder
absoluto en los aspectos sociales, económicos, políticos, culturales, religiosos e incluso
militares, como lo es el caso de las cruzadas. A esta época se le puede llamar una época
Teocentrista.
No solo la iglesia controlaba la forma de comportarse de las personas, sino también su
forma de pensar, la persona que pensara diferente o quisiera darle una explicación al
mundo que no fuera desde la perspectiva de Dios era considerada un hereje,
excomulgada y en muchos casos condenada a muerte. La iglesia tenía tan controlada a la
sociedad que prohibían cierto tipo de libros, libros que consideraban peligrosos ya que
podrían hacer que la gente pensara diferente, ocultar estos libros de las personas no sería
una tarea muy difícil para la iglesia ya que ellos eran los que se encargaban de duplicar
los libros en una época donde la mayoría de la población era analfabeta. La lectura de
filósofos y científicos griegos era dañina para la sociedad desde el punto de vista de la
Iglesia ya que nada bueno puede venir de los mundos paganos.
España fue de los últimos países en abandonar la época de la inquisición, durante esta
época eran perseguidas las personas que eran consideradas herejes, llevando en el peor
de los casos a la muerte. Un hereje era considerado un enemigo del estado debido a que
pensaba diferente y podría hacer que otros pensaran diferente también poniendo en
riesgo el papel de la Iglesia, para el pueblo la inquisición era una institución común entre
ellos pero no afectaba a la monarquía. La inquisición solo tenía poder sobre cristianos
bautizados, pero ya que no existía libertad de cultos su jurisdicción se extendió a todos los
países súbditos del rey de España.
En nuestro país la religión les fue impuesta a los antiguos pobladores Colombianos, es
bastante claro que los nativos eran considerados paganos y tenían su propia creencia de
mitos y leyendas, todo esto fue antes de la llegada de los españoles. Claro está que así la
religión les fuera impuesta trajo muchas ventajas al país, como fue una educación a cargo
de la Iglesia, claro que esta no estaba al servicio de todos sino de unos cuantos
beneficiados, a la creación de hospitales dirigidos por la misma y sirvió de mecanismo de
control social en la época. No todo lo que ha hecho la iglesia es considerado negativo, al
menos no por mi parte, ellos ayudaron gran parte de la población y trajeron a nuestro país
formas organizadas de distribución social.

Es conocido a lo largo de la historia que ser y pensar diferente es un peligro para el
individuo, ya que pone en peligro el orden de la sociedad. Es conveniente para la
sociedad y para la iglesia que exista cierta uniformidad en las personas, ya que es más
fácil controlar a un grupo de personas que piensen igual. Denegar la individualidad de una
persona podría ser considerado como atentar contra el mismo ser humano, ya que es por
naturaleza que se tiene individualidad, el solo hecho de que cada uno de nosotros tenga
la capacidad de pensar nos lleva a tener ideas diferentes, a pensar diferente.
La uniformidad anula la individualidad, obliga a todos a pensar de la misma forma
impidiéndoles ser único. La iglesia ha recurrido a la manipulación de personas ignorantes
e ingenuas para llevar a cabo sus fines, llevándolas así al fanatismo religioso terminando
en grandes masacres.
A lo largo de la historia se ha demostrado como diversos defensores de verdades
absolutas, han lastimado a millones de personas y han cometido atrocidades por defender
dichas verdades. Lamentablemente la iglesia no es ninguna excepción. Cuando se cree
en una sola verdad se cierra la mente hacia lo demás, hacia lo diferente. Esa diferencia
generalmente no es algo malo, pero para una persona que cree que esta en lo correcto es
algo terrorífico, algo por lo que los demás deben morir. La iglesia les enseñó a las
personas que ellos eran la verdad absoluta y que quien no estuviera con ellos estaba en
su contra, haciéndolos unos herejes. Se crea una especie de dictadura religiosa en la cual
se da la intolerancia, odio y persecución hacia lo diferente.
La iglesia mediante esta especie de “dictadura” se deformo y perdió todo el sentido de lo
que debería ser. La pretensión de una verdad absoluta que no admita análisis o discusión
llevó a la iglesia a la intolerancia. Dicha intolerancia los llevo ante una horrible forma de
dictadura que alejó a la iglesia de cualquier sentido de espiritualidad con el que había sido
creada.
La religión por definición no es intolerante, la religión distorsionada hacia la que se veían y
aún se ven sometidas las personas lo es. No es la religión la intolerante, es la
comprensión deformada de lo que dice su libro sagrado los lleva a cometer atrocidades.
Nunca un creyente debe caer en conductas en contra de su religión para defender a la
misma, esto es contradictorio.
Durante el libro Del Amor y otros demonios podemos observar como todo la ciudad de
Cartagena en este caso, vive bajo el yugo de la iglesia. Un yugo que ha vuelto a las
personas intolerantes y de mente cerrada, todo lo malo que sucede le es atribuido al
demonio las personas no se molestan en buscar otra explicación y los que lo hacen,
hombres estudiados como Abrenuncio de Sa Pereira son rechazados por la mayoría de
las personas al considerarlo diferente.
En el libro vemos como el marqués de Casalduero es llamado por el mismo obispo de la
diócesis Toribio de Cáceres para discutir la situación de Sierva María, el obispo le dice
que está necesitando a Dios en esta situación y el hecho de que Sierva María tenga rabia
es una artimaña del demonio para vengarse por su incredulidad, y que tal vez su cuerpo
no tiene salvación pero su alma si y él está dispuesto a ayudarle. La realidad del asunto
es que Sierva María no estaba poseída, ni tampoco tenía rabia estaba actuando conforme
a las costumbres yorubas con las que había sido criada por los esclavos de su casa
debido a la poca atención e interés que demostraban sus padres. El obispo y la iglesia no
estaban acostumbrados a este tipo de acciones y decidieron que ya que era algo
desconocido para ellos y Sierva María idolatraba a los dioses yoruba debía estar poseída
por el demonio al no pensar igual que ellos.
Para todas las personas ver a la niña con el cabello hasta los pies y los collares de
santería era algo impropio de Dios, la misma Sierva María no sabía de dicho Dios solo
conocía a las deidades yorubas. Su padre la envió a su suerte al convento de Santa Clara
por órdenes del obispo claro y cómo en una época tan religiosa se le negaría algo al
obispo.
Al llegar al sitio la niña fue atacada numerosas veces tratando de arrebatarle sus collares,
todo lo malo que sucedía en el sitio le era atribuido a ella, aunque todo tuviera una
explicación lógica si las personas en realidad lo pensaban. Sierva María hablaba
diferentes lenguas que le enseñaron los esclavos y las usaba para asustar a las personas,
si bien es cierto que esto solo aumentaba los rumores de que estaba poseída era una
niña asustada que solo quería estar sola.
Al llegar Cayetano Delaura a exorcizar a Sierva María, el mismo dudó de su posesión y se
lo confesó al obispo alegando que eran las costumbres de los esclavos lo que les parecía
demoniaco: “Creo que lo que nos parece demoniaco son las costumbres de los negros,
que la niña ha aprendido por el abandono en que la tuvieron sus padres”. Cayetano pág.
124, el obispo inmediatamente desmerito su hipótesis alegando que el demonio se vale
de la inteligencia y artimañas. Esto nos demuestra la mente tan cerrada que tenía la
cabeza de la iglesia y aunque Delaura seguía permaneciendo incrédulo en cuanto a la
posesión no tenía más remedio que obedecer. La abadesa Josefa Miranda sin embargo
consideraba a la niña un peligro para su convento y todo mal por pequeño que fuera se lo
atribuía: “Si de mí dependiera estaría libre hace mucho tiempo. Es una causa de
perturbación demasiado grande para este convento” Josefa Miranda pág. 110. Ella es la
máxima representación de la intolerancia y la ignorancia de la iglesia, más aun que el
obispo.
El marqués de Casalduero, padre de Sierva María trato de sacar a su hija de tan horrible
lugar donde la tenían en condiciones deplorables. Pero resulto imposible debido a que
para eso debía demostrar que la niña no estaba poseída y no era sencillo debido a la
facilidad con que Sierva María mentía.
Delaura llego a enamorarse de Sierva María y nunca creyó que estuviera poseída: “Con
mis respetos padre mío, no creo que esa criatura este poseída. Creo que sólo está
aterrorizada” Cayetano pág. 123, su amor fue interpretado como una artimaña más del
demonio por el obispo y se les prohibió verse, Cayetano ya no sería el encargado de
exorcizarla y este amor condeno a Sierva María a que fuera imposible confirmar su
inocencia, hizo que no hubiera duda de su posesión ya que cuando Delaura le conto al
obispo le dijo que se trataba del demonio, el peor de todos, se refería en realidad al amor
pero no había forma de que el obispo entendiera esto, solamente lo consideraba una
abominación.
El maltrato a Sierva María en sus últimos días es solo una prueba más de la crueldad de
la iglesia en la antigüedad, claro que los hechos que llevaron a su muerte fueron eventos
desafortunados atribuidos al demonio ya que se desconocía la verdadera causa de los
mismos. A pesar de que muchas personas tratan de negar la posesión de la niña tales
como Abrenuncio, el marqués de Casalduero y el padre Tomás de Aquino, nada pudo
disuadir al obispo y la abadesa de pensar como deseaban acerca de la niña. Todo
terminó claramente con la muerte de Sierva María, muerta de amor según el libro claro
perder a su amor fue un factor contribuyente pero los maltratos que recibió lo fueron aún
más.
Teniendo en consideración cuantas personas han muerto a lo largo de la historia mundial
por la intolerancia e ignorancia de unos pocos nos damos cuenta de lo común que esto
era en la época y aceptado en realidad, rechazarlo sería considerado un pecado. Pero la
conclusión es que la intolerante no es la iglesia son las malas concepciones de lo que
debería ser una iglesia lo que convierte a la religión en una dictadura en busca de una
sociedad uniforme.
Al leer Del amor y otros demonios me doy cuenta de que aparte de ser una historia de
amor el libro podría también ser considerado como una crítica social a la sociedad colonial
y eso es lo que me gusta del libro que en realidad trascienda la simplicidad de una historia
de amor, aunque esta no sea una historia ordinaria.












Bibliografía:
http://wwwperiodohispanico.blogspot.com/
http://es.wikipedia.org/wiki/Inquisici%C3%B3n_espa%C3%B1ola
http://es.wikipedia.org/wiki/Iglesia_cat%C3%B3lica_en_Colombia
http://es.wikipedia.org/wiki/Escol%C3%A1stico
http://www.tustareasdesociales.com/article-el-problema-religioso-durante-la-colonia-y-la-
republica-en-colombia-112770312.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Herej%C3%ADa
http://www.historialuniversal.com/2010/04/las-cruzadas-jerusalem-guerra-santa.html
http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/revistas/credencial/septiembre2002/laiglesia.htm
GARCIA MÁRQUEZ, Gabriel. Del Amor y otros demonios. Bogotá: Norma, 1994. 198 p.