You are on page 1of 1

Bajo el arrayn

Ah la esperaba Daniel parado junto a su bicicleta, bajo la sombra del arrayn.


Haba trazado su propio camino de tanto ir y venir todos los das.
Le gustaba esa quietud, esperaba en ella encontrar respuestas a todas sus
preguntas. Cuando el sol comenzaba a esconderse, parta de vuelta a casa, pero
le entristeca saber que a su llegada nadie lo escuchaba ni lo tomaban en cuenta.
Sus padres a escondidas de sus hermanos murmuraban cosas muy tristes, que
Daniel prefera no escuchar.
En las maanas le alegraba ver despertar a sus hermanos, y cuando se ponan a
jugar con sus cosas pensando que l no se daba cuenta. Ms de una vez bromeo
con ellos, al tirarle al piso la torre de palitos que armaban sin poder terminar.
Le era extrao ver que todos se iban a la escuela, y que a l sus padres no le
dijeran nada como antes, cuando tanto se demoraba arreglndose en el bao,
para que Isabel la nia ms bonita de la escuela lo encontrara buen mozo.
Seguramente sus padres haban entendido su tristeza, y por eso le haban
permitido quedarse en casa por un tiempo.
El aprendi a conocer tanto ese camino, que a veces le gustaba manejar su
bicicleta con los ojos cerrados, porque as poda sentir a Isabel pedaleando a su
lado, con su cabello rojo despeinndose con el viento, y sentir su risa contagiosa
al querer ganarle una Carrera. Sus labios, sus ojos, su rostro y sus manos, todo
era Isabel cuando el cerraba los ojos. Pero asustado abra los ojos al aparecer ese
terrible recuerdo. El fuerte golpe de ese automvil desenfrenado, impactando en
ellos volvindolo todo oscuro.
En medio de esa oscuridad le pareci ver a Isabel cuando se iba, y claramente
escucharle decir nos vemos.
Despus de eso escucho muchas cosas tristes, como que Isabel se haba ido, que
ya no volvera ms y que ahora estaba en un lugar mejor. Pero Daniel no quera
creerlo, el seguira esperando su regreso cada atardecer bajo el arrayn.

Magaly Agero Aguilar.