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Aprender a través de las sensaciones

Capítulo: Introducción

La Sensología es una nueva ciencia que trata de "las sensaciones no


verbalizables" o sea todo aquello que no podemos explicar con palabras.

Una sensación puede describirse con palabras pero éstas nunca comunicarán lo que se
está sintiendo. Es como si uno tiene hambre y le dan un libro de cocina. Con
las palabras sucede lo mismo, sólo describen la vivencia.

Pero en nuestra cultura dominada por los conceptos y las palabras, uno, muchas
veces, se siente solo porque no puede expresar lo que siente, debido a que no tiene
desarrollados los medios adecuados para ello.

La Sensología nació para permitir este desarrollo y de ella derivó la Sensoterapia.

Empecé a difundir la Sensología en los años setenta a través de conferencias, cursos y


seminarios en diferentes universidades europeas y fue, como todas las cosas que
empiezan, aceptado, respetado y difundido por élites con mentes abiertas que
vislumbraron sus posibilidades de desarrollo personal y social.

Pronto, la Sensología, mostró su versatilidad y su capacidad de adaptarse y enriquecer


cualquier materia, bien fuera científica o humanística. Así empecé a crear e impartir
cursos para profesores de todas las materias, bien fueran idiomas, arquitectura,
geografía, física, matemáticas o arte.

Todo adquiría una nueva luz al aplicar la Sensología a cada asignatura.

La Sensoterapia como tal, ha sido estructurada a partir de la experiencia en la


aplicación de la Sensología.

La SENSOTERAPIA es una técnica de terapia de última generación basada


absolutamente en la expresión-percepción de sensaciones.

En Sensoterapia no se habla de lo que se siente; se expresa.

Una parte fundamental de la Sensoterapia es la reeducación sensorial.

Existe una parte muy importante de nuestra mente que no ha sido desarrollada, es la que
denomino Inteligencia Sensológica. Desarrollarla nos permite controlar nuestro mundo
sensorial y utilizar su gran capacidad holística para enriquecer nuestra inteligencia
y creatividad, pero también liberarnos de sensaciones, recuerdos y emociones que nos
disturban y no nos permiten vivir en armonía con nosotros y con los demás.

Uno de los instrumentos de la Sensoterapia es el SENSOANÁLISIS, que nos permite


penetrar en nuestra Inteligencia Sensológica, mal llamada hasta ahora inconsciente y
subconsciente, revisar todas las emociones mal archivadas o mal vividas y ponerlas en
orden a través de técnicas de rápida resolución.
En todos los casos el sensoterapeuta es simplemente un guía.

Toda la aplicación terapéutica corre a cargo del paciente. Él siente, él expresa y él es el


receptor. Pero en el proceso no hace falte que cuente qué le paso o como vivió tal o cual
acontecimiento, sino que simplemente exprese, a través de diferentes medios
sensológicos, la sensación que vive actualmente. A partir de la pura sensación se
desencadena todo el proceso curativo.

A través del curso se irán dando conocimientos y pautas para que el alumno-paciente
vaya desarrollando su Inteligencia Sensológica y aprendiendo las formas de aplicar los
métodos sentoterapéuticos.

En 1999 apareció el primer libro dedicado a la Sensología titulado "EL ARTE DE


SENTIR, Guía práctica para el desarrollo del hemisferio derecho del cerebro.
Escrito por Carlos Bayod Serafini y editado porEditorial INDIGO de Barcelona".

El Dr. CARLOS BAYOD SERAFINI. es el creador de la SENSOLOGÍA, Doctor en


Bellas Artes, pintor, escultor, escritor y músico.

Ha aplicado la SENSOLOGÍA, fruto de más de treinta años de investigación y


experimentación, en facultades universitarias de España, Francia y Suiza.

Ha impartido cursos de SENSOLOGÍA a diferentes centros y escuelas universitarias.


Actualmente colabora, entre otros, con el Instituto de Ciencias de la Educación (ICE) de
la Universidad de Barcelona.

Capítulo: Estructura del curso

El curso se ha estructurado de forma que vaya desde lo más simple y superficial a lo


más complejo.

La SENSOTERAPIA es un conjunto de técnicas y conocimientos que nos permiten


penetrar en niveles profundos de nuestra mente donde no existen las palabras, solo las
sensaciones, y poner orden a las emociones y a les sensaciones de las vivencias que
tenemos alteradas.

Objetivos del curso

Descubrir el CEREBRO TOTAL, los mecanismos de la inteligencia (tipo cerebro


derecho) y sus aplicaciones a la consecución del equilibrio emocional y la creatividad
personal.

Programa

Aprender a sentir Aprender a sentirse Aprender a sentir a los otros Aprender a sentir el
entorno Aprender a sentir la naturaleza del Arte y sus aplicaciones terapéuticas
Aprender a vivir en armonía creativa Aprender técnicas sensoanalíticas para auto
equilibrarse
El curso es absolutamente práctico Las experiencias que se realizan, de tacto, de
vista, de sonido, de olores o de gusto, te ayudaran a vivenciar todo tu amplio mundo de
sensaciones, partiendo de la percepción, la expresión y la comunicación y decantando
en una exuberante creatividad para, finalmente encontrar los medios sensoterapéuticos a
través de los cuales armonizar tu vida y tu ánimo.

Tendrás que realizar una serie de experiencias de tipo artístico como dibujar, pintar,
hacer escultura, danzar o expresarte con el cuerpo, hacer música, jugar con los olores y
los sabores, en fin, será toda una experiencia sensoperceptiva y expresiva.

Puedes ya empezar a proveerte de lápiz o rotulador, pinturas al agua (tempera o gouache


son las más fáciles de usar) o, si lo prefieres, puedes pintar al óleo o con cualquier otra
técnica que domines.

Provéete también de arcilla de modelar o cualquier otro tipo de pasta de modelar,


aunque la arcilla es la más maleable.

Si no tienes estos elementos de trabajo no vas a poder hacer las experiencias necesariás
para asimilar el curso.

En fin, ya ves que el curso va a ser práctico. Las sensaciones sólo las podemos expresar
con otras sensaciones, de otra forma simplemente describiríamos la experiencia. Sería
como dar un libro de cocina a alguien que tiene hambre.

Capítulo: Tacto

Tal vez el sentido mas usado sea el tacto. Podemos, en un momento dado, retraer todos
nuestros sentidos; taparnos la nariz para no oler, dejar la lengua flotando para no
saborear, taparnos los oídos para no oír o cerrar los ojos para no ver.

Pero el tacto no lo podemos desconectar pues, aunque nos pongamos desnudos, nuestros
pies apoyados en el suelo nos darán una percepción táctil o el viento acariciando nuestra
piel o un labio apoyado en el otro.

Debido a esta predominancia en el uso va a ser el primer sentido con el que vamos a
trabajar.

La percepción del tacto muchísimas veces es descrita sin tocar. Decimos que es liso,
granulado, fofo, etc. solamente con una mirada. Con ello quedamos satisfechos pues
hemos podido comunicar cómo era táctilmente aquel objeto.

Pero de mirar y describir nuestra apreciación de la superficie del objeto a la


experiencia de tocar, va un abismo.

Esta es la clave, experimentar y expresar en lugar de deducir y describir. En la


primera hay experiencia directa del instante histórico o real en el que se está
produciendo la experiencia, en el segundo hay solo un recordatorio de algo que fue en
otro tiempo y en otra experiencia pero que, posiblemente, ahora se sentiría de forma
distinta.

Pero lo importante no es tanto el hecho de sentirlo igual o distinto sino el simple hecho
de sentirlo o no. En el sentir vivimos, en el describir pensamos en el vivir y en ello
está la clave de la mayoría de nuestros males.

Vivir o pensar en el vivir. El ser humano adaptado a la cultura moderna mayormente ha


aprendido a describir más que ha sentir.

Se han acumulado en su mente más conceptos que sensaciones de vivencias y ello le


confunde porque la experiencia de su vivir, muchas veces, no corresponde con lo que
cree que debería sentir con esta vivencia. Ello le crea una profunda inseguridad e
inestabilidad emocional que muchas veces decanta en depresiones, fracaso escolar si se
es joven y desequilibrios físicos o psicosomáticos en general.

A lo largo del curso, fundamentalmente, vamos a aprender a sentir como primer paso
para poder movernos por nuestro mundo emocional para, posteriormente, aprender a
poner remedio a nuestros males.

Para desarrollar nuestro sentido del tacto vamos a tocar dos objetos de nuestro entorno,
procurando que estos sean un poco contrastados para facilitar su identificación, por
ejemplo; algo de cristal y algo de lana.

Luego expresaremos con la voz la sensación que cada tacto nos produce. Descubriremos
enseguida que los sonidos emitidos son distintos y que todo el mundo puede identificar
cuál corresponde a cuál.

El hecho de utilizar siempre, en la fase de aprendizaje o desarrollo, dos elementos


sensitivos, es porque de usar uno sólo nos sería muy difícil fijar la sensación. De esta
forma cualquier persona puede corregirnos con sólo preguntar. ¿Cuál corresponde a
cuál?

La efectividad del ejercicio depende de que expresemos fielmente con otra sensación
del tipo que sea, la sensación que percibimos al tocar.

Podemos hacer dos gestos con la mano, expresar con todo el cuerpo, emitir dos sonidos
con la voz, etc.

Y ¿por qué expresar una sensación con otra? Pues muy sencillo. Porque al tener que
expresar la sensación con otro medio nos obligamos, de verdad, a sentir la sensación
primera, en este caso táctil, de otra forma, no tendríamos nada que expresar. Solo
describiríamos lo que recordábamos de otras experiencias.

Así es como nos vamos acostumbrando a vivenciar las sensaciones en lugar de


describirlas, así como a distinguirlas y darles personalidad. Ya no importa si es liso o
rugoso, sólo importa la sensación que al tocarlo nos produce.
Como podéis imaginar, a medida que vaya avanzando el curso se irá experimentando
con sensaciones carda vez más complejas e íntimas, con las que empezaremos a ejercer
la Sensoterapia.

De todas formas, desde la primera experiencia, ya se está haciendo terapia, pues


estamos madurando en nuestras capacidades y, poco a poco, comprendiendo más
nuestras emociones y nuestros bloqueos.

Ahora, simplemente, has de ejercitarte en estas prácticas de tacto que he indicado para
irte sensibilizando.

Ve tocando todo lo que puedas y expresándolo con otra sensación. Procura siempre
hacerlo de dos en dos para poder comparar y, recuerda, puedes preguntar a cualquiera:
¿Cuál corresponde a cuál?

Capítulo: Tacto II

Supongo que cuando abres esta segunda experiencia de tacto es porque ya te has
ejercitado en la primera. A partir de ahora, responder a una sensación con otra sensación
igual, lo llamaremos "cambio de soporte expresivo", dado que en verdad es lo que es.

La sensación es la misma pero el medio con que la expresas es distinto.

Cuando cambiamos de soporte expresivo una sensación, se produce un cambio


creativo, porque aparece una expresión nueva, con soporte expresivo diferente, pero
cuya sensación es la misma que la primera.

Este es lo que podríamos llamar una creación simple pues es la forma más elemental de
cambio de soporte expresivo. Más adelante veremos como los procesos creativos se
hacen más complejos.

Ahora puedes buscar en tu entorno objetos que tengan tacto distinto y, agrupados de dos
en dos, vas a expresarlos, a cambiar de soporte expresivo, pero manteniendo la misma
sensación que cada tacto te produce y los vas a expresar haciendo un movimiento con la
mano derecha.

Cuando sientas que dominas esta expresión los expresarás con las dos manos a la vez.

Cuando controles las expresiones con las manos y siempre, a quien preguntes, te
respondan acertadamente a la pregunta de ¿Cuál corresponde a cuál? entonces lo puedes
hacer expresándote con todo el cuerpo.

Si ya has practicado con el cuerpo puedes ejercitarte en la expresión a través de la forma


y el color. En un papel Din A4 (horizontal) dibujarás doce cuadrados (tres líneas de
cuatro) separados entre síun centímetro aproximadamente.

Tocarás dos objetos que tengan tacto distinto y dibujarás en el primer cuadrado de la
izquierda un grafismo cuya sensación equivalga a la del tacto. Luego en el tercer cuadro
por la izquierda, realizarás otro grafismo equivalente al otro tacto. Seguidamente
realizarás las dos manchas de color cuya sensación equivalga a la del primer tacto y
luego harás la del segundo.

Si practicas sólo un poco, te darás cuenta que en ti hay un pintor con una gran capacidad
expresiva y capaz de expresar a través del dibujo y la pintura cualquier sensación, en
este caso, táctil.

Capítulo: Tacto III

Como ya habrás realizado las experiencias del ejercicio anterior, ya controlarás bastante
las sensaciones de tacto y sus expresiones con el cuerpo.

Ahora vas a utilizar la voz como elemento expresivo. Evidentemente, si tocas algún
instrumento puedes usarlo como elemento que complemente a la voz o en lugar de ella.

Si eres músico, habrás deducido que estas experiencias son fundamentales para
estimular la creación musical. También a través de la música podrás hacer una buena
terapia, en su momento.

Ahora vas a invertir la experiencia. A partir de determinado sonido de tu entorno,


ejemplo; el sonido que haces al mover o arrastrar una silla, el sonido de la cucharilla
tocando la taza del café, el sonido del aspirador o del microondas, etc., buscarás los
elementos de tacto que les corresponden.

A medida que vayas encontrando cada tacto correspondiente, deberás relacionarlos entre
sí para ver si existe entre ellos la misma relación que entre los ruidos.

Estas experiencias puedes realizarlas cuantas más veces mejor hasta que sientas que no
te representan ningún esfuerzo.

Como en otros ejercicios deberás preguntar ¿Cuál corresponde a cuál? para confirmar
que la experiencia ha sido bien realizada.

Recuerda que cómo más sensibilizado estés mejor podrás realizar las experiencias
siguientes y más preparado estarás para aplicar las sensoterapias.

Capítulo: Sonido

Vamos a entrar ahora en el mundo del sonido. Vamos a experimentar como un sonido
puede ser expresado a través de una pintura, por medio de movimientos con el
cuerpo, o a través de formas en el espacio (escultura).

El sonido es un gran estructurador de espacio.

El sonido crea esculturas de espacio en el espacio.

Todo sonido se mueve por el espacio (no me refiero a la física del sonido) invadiéndolo
y moviéndose por él.
Este movimiento no puede medirse porque es algo que depende solamente de nuestros
sensores y de lo educados que estemos para percibirlo.

Ahora busca entre tu música y escoge dos muy distintas. Observa de que manera esta
música se mueve por el espacio, qué formas crea y que textura tiene.

Cuando lo tengas más o menos claro, dibuja unos cuadrados en un papel, como ya
hiciste anteriormente, y expresa el movimiento de cada música dibujándolo en el
cuadrado como si este fuera una habitación cúbica y la música se moviera por dentro.

Estos dibujos suelen hacerse en menos de medio minuto.

Observa la diferencia que hay entre las dos músicas. Te ayudará a visualizar cada
espacio.

No caigas en la tentación de ir dibujando una gráfica del ritmo de la música.

Cuantos más expresiones plásticas de sonido realices más iras afinando en todo lo
demás.

Adquirirás la capacidad de controlar el espacio y moverte por él cómodamente. Hay


muchas personas que tienen problemas para controlar el espacio. Este ejercicio puede
ser muy terapéutico para ellos.

Puedes utilizar; por ejemplo: la canción "Caruso" por Luciano Pavarotti, contrastada
con una música Zen. Verás que cuando en la canción dice "Te vollio bene a te", el
cantante lanza la música, a través de su voz, muy lejos. En cambio, la música Zen lleva
la música hacia el interior de la persona.

Prueba de crear formas en el espacio con tu voz .

Empieza por hacer sonidos que vayan muy lejos, otros que se metan dentro de ti, otros
que dibujen una redonda en el espacio, otros que vayan en zigzag.

Para ayudarte puedes hacer los movimientos que quieres crear con el sonido
marcándolos con movimientos de los brazos. Como si tus brazos pudieran alargarse y
encogerse y realizar formas de todas dimensiones.

Verás que pronto el sonido para ti adquirirá una nueva dimensión, la dimensión del
espacio.

Capítulo: Sonido II

Ahora que se supone que ya dominas el sonido moviéndose por el espacio, vas a
realizar unas experiencias con volumen en el espacio (escultura) que exprese
determinados sonidos.

Utilizarás el material que tengas más a mano para realizar las esculturas. Es aconsejable
la arcilla pues es muy maleable, por tanto puedes proveerte de un poco de arcilla (suelen
venderla en pastillas de uno o dos kg.).
Con esta arcilla realizarás dos figuras, una que corresponda a una música y una
segunda que corresponda a otra música que contraste con la primera.

Si no puedes conseguir la arcilla en este momento puedes realizar las esculturas con
plastilina, con tiras de cartulina, con alambre, etc.

El tamaño de la figura ahora no es importante, puede hacer de diez a veinte centímetros


de alta.

Puedes ponerte las músicas que utilizaste para los ejercicios de música en el espacio, o
tomar otras si te apetece variar.

Escucha una música y luego otra contrastada y realiza dos esculturas, una que
corresponda a la primera música y otra a la segunda.

Como en otras experiencias puedes mostrar las dos esculturas y hacerle escuchar a
cualquiera los dos fragmentos de música que les corresponden y preguntar ¿Cuál
corresponde a cuál?

Piensa que cualquier persona puede servir para ello. Evidentemente, primero tendrás
que instruirla un poco, pero también te servirá para ver cómo has asimilado lo realizado
hasta ahora.

A veces debemos volver un poco atrás y repasar lo hecho para captar cosas que, tal vez,
la primera vez nos pasaron por alto.

Cuantas más veces repitas el ejercicio mejor pues, cómo más práctica tengas en cambiar
de una sensación a otra, más preparado estarás para el siguiente ejercicio.

Capítulo: Mirar

Existe una diferencia muy grande entre ver y mirar.

Ver es pasivo. Imágenes que penetran en nuestros ojos casi sin querer, incluso, muchas
veces, indolentemente. Simplemente llegan las imágenes y yo estoy ahí y las veo. Pero
todo es de fuera a dentro.

Mirar es activo, es proyectar la mirada hacia algo que nos interesa. Es participar
activamente en lo contemplado.

Para esta experiencia vas a imaginarte que de tus ojos salen dos varillas de cristal que se
proyectan hacia el objetivo que quieres mirar y te mantienen unido a el.

Ves que según la distancia del objeto diana las varillas son más largas o más cortas.

Ahora debes experimentar si te hacen sentir lo mismo al proyectar la mirada a un lugar


cercano o lejano. Para ello harás un sonido para cada distancia, o sea, de lo que te haga
sentir cada distancia.

Verás enseguida que harás sonidos distintos porque la sensación será distinta.
Tal y como has experimentado en las experiencias de sonido, aquí el espacio también es
importante. Este ejercicio volverás a encontrarlo en la experiencia dedicada al entorno
aunque mucho más complejo.

Ahora, si tienes cuadros en tu casa, o si no búscalos en algún libro o toma dos


fotografías artísticas o ve a hacer el ejercicio en un museo de arte o, lo más cómodo,
compra unas reproducciones de pinturas, procurando que sean de artistas distintos y
contrastadas entre ellas, y siente si tienen el mismo sonido, el mismo gesto con el brazo
o si por el contrario cada una expresa algo distinto.

Ahora coge arcilla y realiza una serie de tablillas de aproximadamente ocho por seis
centímetros y les haces unas texturas que tú iras inventando. Cada tablilla debe
expresar una sensación distinta. Cuanto más tablillas hagas mejor para el ejercicio que
harás a continuación.

Es mejor que dejes secar las tablillas antes de hacer el próximo ejercicio. Puedes
`ponerlas al sol o cerca de una estufa o si quieres al horno para que sequen más rápido.

Para el próximo ejercicio necesitarás los cuadros o las reproducciones y las tablillas.
Tenlo todo preparado.

Recuerda, como más tablillas mejor.

Capítulo: Mirar II

Supongo que tienes preparadas las tablillas de texturas y los cuadros o las
reproducciones.

Lo primero que harás será coger dos pinturas, los originales o las reproducciones y
con dos gesto de la mano o con dos sonidos con la voz expresas las dos pinturas,
primero una y luego la otra.

También podrás preguntar ¿Cuál corresponde a cuál?

Luego piensa que músicas le correspondería a cada uno y si las tienes ponlas.

Si no las tienes, busca de entre las que tengas, las dos que creas que más
se corresponden con cada pintura, escúchalas y busca que fragmentos se ajustan más a
la sensación de cada pintura.

Una vez seleccionados los dos fragmentos pregunta a alguien ¿Cuál corresponde a cual?
El o ellos, si son varios mejor, te darán la medida de tu acierto.

Ahora ya has sentido cada pintura. Coge una y mira las tablillas y escoge la que sientas
se integra con la pintura escogida.
Luego siente si hay alguna más que también armonice con la pintura y, asimismo, con la
otra tablilla.

Pon al pie del cuadro o de la reproducción tantas tablillas como sientas que le
corresponden.

Puede ser que sólo le corresponda una o ninguna o bien cinco o seis. Verás que cada
pintura armonizará con una o varias.

Esto lo harás con todas las que tengas, siempre de dos en dos para contrastar y poder
fijar mejor ambas sensaciones.

La artisticidad de una obra de arte viene dada por las tensiones que se crean entre las
diversas partes que componen la obra.

Pero muchas veces estas partes no son muy claras de determinar pues están mezcladas
las una con las otras y, aunque crean tensiones, es difícil sentir donde se crean.

Con las tablillas, la lectura que se produce siempre es de cada parte en tensión. De
manera que cada tablilla se armoniza con una de estas partes por mezcladas que estén.

La suma de tablillas dará las partes en tensión que hay en la obra.

Es cierto que para encontrar las tablillas justas y adecuadas de cada parte necesitaríamos
muchísimas tablillas, pero aquí no vamos a ser tan exigentes. Con que seas capaz de
distinguir las que se adaptan de entre las que tengas ya puedes darte por satisfecho.

Capítulo: Olores

El sentido del olfato es uno de los sentidos más primarios, de hecho está en conexión
directa con el cerebro.

La capacidad de evocación del olfato es extraordinaria. Un olor puede arrastrar una gran
cantidad de imágenes y vivencias consigo de forma inmediata.

No puedo decir que no utilizamos el sentido del olfato pero lo usamos poco.

El sentido del olfato lo tenemos como un sentido menor. Es cierto que si lo perdemos no
nos afectará tanto como perder la vista o el oído pues, para nuestra comunicación con el
entorno, actualmente, son más importantes, pero es un magnífico perceptor de
sensaciones.

Se puede oler y olfatear. Como en los demás sentidos en que podemos ver o mirar, oír o
escuchar, etc. también con el olfato podemos oler u olfatear. Oler es pasivo se huele aun
sin querer pero, olfatear, es un acto de la voluntad en el que diriges toda tu atención
hacia aquel hecho, en este caso, olfatear.

Ahora vas a ejercitarlo. A descubrir y experimentar sus posibilidades perceptivas y


expresivas.
Primero busca cosas que hagan olor como frutas, dentífrico, perfumes, etc.

Como en las otras experiencias tomarás dos elementos y los olerás e intentarás sentir
que sonido tiene cada uno.

Luego escoge dos instrumentos como pueden ser; el piano y el violonchelo; la trompeta
y las maracas, la flauta y la batería, etc., que sean contrastados entre ellos, y escoge dos
elementos que huelan. Los olfateas y sientes cual de los dos instrumentos elegidos se
parece más a cada perfume.

El hecho de tener que identificar por "más parecido" te obliga a concentrarte mucho en
el acto de olfatear y con ello ir desarrollando tu capacidad perceptiva y expresiva que
revierte en tu capacidad creativa.

Como más desarrolles tu Inteligencia Sensológica, más creativo serás en cualquier


actividad que desarrolles y tu capacidad de discriminar entre distintas situaciones
también se agudizará porque cada vez serás más capaz de saber qué es lo que sientes tú.

Capítulo: Olores II

Supongo que has realizado los ejercicios de tacto de la lección anterior. Si es así ya
habrás entrado en la magia expresiva de los olores.

Ahora se trata de hacer el ejercicio inverso.

Primero prepararás varios objetos que huelan.

Luego buscarás varios objetos que tengan texturas distintas.

Si tienes las tablillas de texturas que hiciste en la lección nueve pueden ser ideales para
esta experiencia.

Primero toca las dos texturas y luego busca qué olores sientes que les corresponden más
de entre los seleccionados.

En este ejercicio puedes seleccionar cada vez entre cuatro olores distintos, el que más se
parezca a cada una de las dos texturas.

Luego cambias los olores y las texturas y sigues con otras dos texturas de las que
buscarás los olores correspondientes.

Capítulo: Sabores

El sabor es un sentido que podríamos llamar de análisis y placer. Sirve


fundamentalmente para elegir los alimentos que son buenos para nuestra nutrición.
Aunque en el comer hay mucho de aprendizaje pues, muchas veces, los alimentos que
son repulsivos para una cultura, para otra son una exquisitez.

Evidentemente el sabor es una fuente de placer que hace que busquemos los mejores
alimentos para nuestra conservación. La naturaleza es muy sabia.
Pero lo que aquí vamos a tratar del sentido del gusto es su capacidad de percibir y
expresar sensaciones.

La cultura del sentido del gusto parece que empieza a aflorar ahora con los llamados
laboratorios de cocina. Lugares donde los grandes cocineros hacen sus investigaciones
culinarias.

Aquí vamos a ir más allá de los grandes cocineros. Nosotros vamos a utilizar los
sabores pare expresar cualquier cosa, desde el ruido de un tren a una dulce melodía de
Mendelson, pasando por el retrato de nuestra madre o la sonrisa de la Mona Lisa.

Solemos comer como mínimo tres veces al día, por lo que estamos diariamente
practicando y viviendo experiencias de sabores.

¿Has probado alguna vez de expresar tus sentimientos a través de sabores?

¿Por qué algo tan esencial y necesario no lo aprovechas para practicar con tus
sensaciones?

Ahora vas a coger dos elementos que tengan sabor, a poder ser contrastado entre ellos,
los gustarás, los saborearas y repasarás en tu memoria personas conocidas que puedan
corresponder sensológicamente con uno de los dos sabores elegidos.

Con que tengas uno para cada sabor es suficiente.

Luego escoge dos personas entre tus conocidos, luego busca dos sabores cualquiera
pero algo contrastados entre ellos y siente que personaje se parece más a cada sabor.

Cada personaje debe corresponder a uno de los dos sabores por proximidad.

Cuando estés comiendo fíjate en cada sabor. Procura, si donde comes estás
acompañado, en tu mesa o en otras mesas, de ir identificando cada sabor con una
persona de las que haya contigo o cerca de ti.

Es importante que practiques estos ejercicios para estar preparado para los de la lección
siguiente

Capítulo: Sabores II

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En la lección anterior practicaste con sabores relacionándolos con personas. ahora vas a
ser más creativo.

Si eres aficionado a la cocina vas a pasártelo bien. Si no te gusta tendrás que hacer un
esfuerzo que acabará en placer.

Vas a jugar con cuatro elementos;


Sabores
Texturas en la boca
Olores
Presentación en el plato

Con las sensaciones que producen cada uno de los cuatro elementos mencionados, vas
a combinarlos creando dos ensaladas que tienen que ser los retratos sensológicos de
dos personas que elijas.

Seguro que cada una de las personas podrías expresarlas con un sonido como ya lo has
experimentado en experiencias anteriores.

También en cada uno de los cuatro elementos habrá uno que tenga el mismo sonido que
la persona; por ejemplo: hay personas que te harán sentir una textura blanda y
mantecosa y otras una textura consistente y crujiente o un olor ácido o un olor dulzón y
en cuanto a la presentación también podemos imaginar a personas cuyo carácter nos
hace sentir la vibración de la escarola y otros son lánguidos o estirados como una
endibia.

Pero de la misma forma que puedes comprobar como eres capaz de hacer el retrato
sensológico de una persona con una ensalada, o con un estofado, un postre o un
pescado, también eres capaz de expresar todo tu mundo interior a través de un sabor o
una composición de los cuatro elementos que componen un plato; sabor, olor, textura en
la boca y presentación.

Ahora vas ha hacer un Sensoanálisis y posteriormente una Sensoterapia a partir de dos


platos que tú vas a crear.

Si tienes dudas repásate las lecciones anteriores para recordar el Sensoanálisis y la


Sensoterapia.

Haz dos ensaladas, una de "cómo te sientes" y otra de "cómo te gustaría sentirte",
contémplalas, y verás como la que expresa "como me gustaría sentirme", poco a poco te
atraerá más que la otra y, al mirarla, hará que te sientas mejor.

Como más veces hagas, en cualquier formato, este ejercicio, mejor te sentirás.
Luego haz una composición en la ensalada, en la que expreses algo que te ha pasado
que te ha traumatizado o simplemente te ha dejado una sensación desagradable.

Recuerda que debes estar tú y lo que te paso. Si no lo tienes claro repásate los ejercicios
anteriores.

A continuación haz otra ensalada que exprese "como me gustaría haberlo vivido" en la
que también estés tu y lo que paso, pero en positivo.

Contempla las dos ensaladas siéntelas y luego te las comes, saboreándolas


tranquilamente, o las compartes con un invitado.

Por supuesto puedes crear cualquier tipo de plato que te sugiera tu imaginación. Estos
ejercicios están sacados de un proyecto pedagógico que elaboré hace algún tiempo y
que llamo "Cocina de Arte".