Ant on Cavallieri

La película “Cont act o”



En la película “ Cont act o” , luego de que la doct or a Ellie declar e su
exper iencia públicament e, acept ando que no puede demost rar en for ma
cient íf ica lo que exper iment ó, es acompañada fuera del edificio. Mient r as
que al fondo se levant a un obelisco, las mult it udes le demuest r an su apoyo,
diciéndole en las pancar t as: “Abre nuest ra ment es, abre nuest ro
universo”, “Ellie descubrió el nuevo mundo”. I ncluso puede
obser var se como se t raen enfer mos par a que ella los t oque, lo que hace la
conexión con el aspect o r eligioso del per sonaj e, pues se esper a de ella, que
gr acias a su exper iencia, t enga la capacidad de sanar.


El diseño de la escena, con el obelisco al fondo y en el cent r o exact o del
cuadro, es el mismo de la película “ El planet a de los simios”







Est a película t iene una par t icular for ma de pr esent ar a Cr ist o y a los
cr ist ianos. La idea de que Cr ist o no es más que un ext r at er r est r e y no Dios
nacido como hombr e, en la per sona del Mesías que expía el pecado
humano. Lo ant er ior puede ver se en la siguient e imagen, que r epr esent a la
figur a de Jesús, con una banda o cint a que dice: “Jesús es un alien
( ext r at er r est r e) ”, como halo sobr e su cabeza flot a un ovni, mient r as que
algunas muj er es bailan par a la ocasión.





Respect o a los cr ist ianos, est os est án repr esent ados en un pr edicador
fanát ico, el cual culpa a la ciencia de t odos los males humanos. A su
espalda, pueden ver se algunos t ext os bíblicos, t ales como par t es de
Deut er onomio 13: 1- 5, que dice: “Cuando en medio de t i aparezca
algún profet a o visionario, y anuncie algún prodigio o señal
milagrosa, si esa señal o prodigio se cumple y él t e dice: ′Vayamos a
rendir cult o a ot ros dioses′, dioses que no has conocido, no prest es
at ención a las palabras de ese profet a o visionario. El SEÑOR t u
Dios t e est ará probando para saber si lo amas con t odo el corazón y
con t oda el alma. Solament e al SEÑOR t u Dios debes seguir y rendir
cult o. Cumple sus mandamient os y obedécelo; sírvele y permanece
fiel a él. Condenarás a muert e a ese profet a o visionario por
habert e aconsej ado rebelart e cont ra el SEÑOR t u Dios, que t e sacó
de Egipt o y t e rescat ó de la t ierra de esclavit ud. ”

Es int er esant e ver que est e t ext o en par t icular est á r elacionado con
Deut er onomio 6: 13, que es la r espuest a de Jesús a Sat anás en Mat eo 4: 10:
“!Vét e, Sat anás!- le dij o Jesús- . Porque escrit o est á: ′Adora al
SEÑOR t u Dios y sírvele solament e a él′. ”

También puede ver se el Salmo 127: 1, que dice: “Si el SEÑOR no edifica
la casa, en vano se esfuerzan los albañiles. ”

Est e pr edicador r ealiza un at ent ado t er r or ist a cont r a la máquina
ext r at er r est r e, cer rándole la opor t unidad al mundo de r ealizar el cont act o
esper ado, el cont act o que r esponderá t odas nuest r as pr egunt as
exist enciales. Afor t unadament e exist e ot r a máquina, por lo que el cont act o
se r ealiza en la segunda opor t unidad, dado que la pr imer a vez fue un
fr acaso r ot undo.



Es posible que exist a una insinuación a Jesucr ist o, declar ando que en su
pr imer a venida, fr acasó en lograr el cont act o. Est a forma de pensar, que
despr ecia lo hecho por Cr ist o en la cr uz, considerándolo inút il, es
exact ament e la post ura de gr upos r eligiosos t ales como la I glesia de Moon,
que consider an que Adán falló, Jesús falló, per o el r ever endo Moon de
Cor ea, es el t er cer Mesías que no falló como los ant er ior es.



La película “ Cont act o” , t iene algunas imágenes int er esant es. Por ej emplo,
la gr úa que sost iene la cápsula, t iene un ext r año par ecido al de una cr uz,
con un hombr e cr ucificado en ella.



En est a película, cuando las r uedas gir at or ias de la máquina ext r at err est r e
alcanzan cier t a velocidad, el piso de la cápsula, se vuelve t r anspar ent e, se
abr e un por t al, cuyos color es semej an al fuego, y una ext r aña car a se
muest r a a los pies de la ast ronaut a.


















El obelisco
El obelisco es un element o r eincident e en muchas de las películas de
Hollywood. Aquí, se puede ver el obelisco al fondo de la imagen, cuando el
pr ot agonist a de la película “ El planet a de los simios” r egr esa a la Tier r a, a
una r ealidad paralela.



El signif icado de los obeliscos, debe r ast r ear se hast a la cult ur a egipcia. Un
obelisco es una columna de base cuadr ada, que se va est r echando
confor me sube, hast a llegar al ext r emo que se cor ona con una pequeña
pir ámide llamada pir amidión, la cual est aba hecha de or o o br once, con el
pr opósit o de que r eflej ar a los r ayos del Sol. Los lados del obelisco se
t allaban con j er oglíficos que indicaban cuál far aón lo había er igido, cuál er a
el nombr e del dios al que se dedicaba y el acont ecimient o milit ar o polít ico
por el que se er igía.


En la película “ Laber int o” , el par que donde Sar a ensaya su obr a est á lleno
de pequeños obeliscos.




Los obeliscos sur gen en la quint a dinast ía, del 2494 aC al 345 aC. Se
levant aban con el pr opósit o de r endir cult o al Sol, Amon Ra. Según la
leyenda que sur ge en ese per íodo, el far aón es hij o del dios Sol y de la
r eina. Al finalizar est a dinast ía, Amón Ra es sust it uido por un nuevo dios,
Osir is. Osir is es un dios que muer e, r esucit a y r eencar na en su hij o Hor us.
El obelisco signif ica est abilidad, et er nidad y vir ilidad del dios que habit a en
el obelisco, Ra.

“ ‘Ent rad y mat adlos; para que ninguno escape’. Y ellos los mat aron
con sus espadas; y en frent e del rey los guardias t iraron los cuerpos
fuera y vinieron a la part e inferior en medio de la casa de Baal. Ellos
sacaron los OBELI SCOS de la casa de Baal y los quemaron”. ( 2 Reyes
10: 25- 26) .

Ot r as ver siones ut ilizan “ piedr a sagr ada” , “ est at ua” o “ imagen del Sol” en
lugar de “ obelisco” .

“Luego comunícales que así dice el SEÑOR Todopoderoso, el Dios de
I srael: ‘Voy a mandar a buscar a mi siervo Nabucodonosor, rey de
Babilonia; voy a colocar su t rono sobre est as piedras que he
ent errado, y él armará sobre ellas su t oldo real. Vendrá al país de
Egipt o y lo at acará: el que est é dest inado a la muert e, morirá; el que
est é dest inado al exilio, será exiliado; el que est é dest inado a la
guerra, a la guerra irá. Prenderá fuego a los t emplos de los dioses
de Egipt o; los quemará y los llevará caut ivos. Sacudirá a Egipt o,
como un past or que se sacude los pioj os de la ropa, y luego se irá de
allí sin inmut arse. Dest ruirá los OBELI SCOS de Bet Semes, y
prenderá fuegos a los t emplos de los dioses de Egipt o. ’ ” ( Jer emías
43: 10- 13)

“De est a manera, pues, será perdonada la iniquidad de Jacob, y est e
será t odo el frut o, la remoción de su pecado cuando haga t odas las
piedras del alt ar como piedras de cal desmenuzadas, y no se
levant en los SÍ MBOLOS DE ASERA ni las I MÁGENES DEL SOL. ” ( I saías
27: 9) .

“Los habit ant es de Judá hicieron lo que ofende al SEÑOR, y con sus
pecados provocaron los celos del SEÑOR más que sus ant epasados.
Además, en t odas las colinas y baj o t odo árbol frondoso se
const ruyeron sant uarios paganos, PI EDRAS SAGRADAS e imágenes
de la diosa Aserá. ” ( 1 Reyes 14: 22- 23) .



“Ezequías hizo lo que agrada al SEÑOR, pues en t odo siguió el
ej emplo de su ant epasado David. Quit ó los alt ares paganos,
dest rozó las PI EDRAS SAGRADAS y quebró las imágenes de la diosa
Aserá. Además, dest ruyó la serpient e de bronce que Moisés había
hecho, pues los israelit as t odavía le quemaban incienso, y la
llamaban Nej ust án. ” ( 2 Reyes 18: 3- 4) .

“En aquel día mirará el hombre a su Hacedor, y sus oj os
cont emplarán al Sant o de I srael. Y no mirará a los alt ares que
hicieron sus manos, ni mirará a lo que hicieron sus dedos, ni a los
símbolos de Aserá, ni a las I MÁGENES DEL SOL. ” ( I saías 17: 7- 8) .































La película
“Encuent ros Cercanos del Tercer Tipo”



Los cient íf icos se r eúnen par a analizar det er minada señal, la cual consist e
en pulsos sucesivos que det er minan la lat it ud y longit ud del lugar de
r eunión con los ser es humanos.

La plat afor ma est á numer ada dos veces con el númer o 333, lo cual es 666.
También puede obser var se el t r iángulo con el oj o que t odo lo ve, el cual es
la insignia de la organización cient ífica int er nacional que invest iga el
fenómeno.



El “ oj o que t odo lo ve” , “ Oj o de la Pr ovidencia” o bien, “ Oj o de Hor us” , es
un símbolo pseudocr ist iano que hace r efer encia a la omnisciencia Dios, per o
que t iene su ver dader o or igen en la r eligión egipcia, en el mit o del oj o
dañado de Hor us, durant e la bat alla con su t ío el dios Set h ( de cuyo nombr e


se or igina más t arde el nombr e Sat anás) . El oj o de Hor us o Udyat , er a
ut ilizado como amulet o mágico por la población egipcia.



El cient íf ico fr ancés encar gado de t oda la oper ación es Claude Lacombe ( el
act or François Tr uffaut ) . Est e per sonaj e se basaba en el invest igador de los
ovnis, Jacques Vallee. Per o debe anot ar se, que Vallee, con su libr o
“ Pasapor t e a Magonia” , apor t a evidencia en su invest igación sociológica,
acer ca de los enor mes par alelismos que exist en ent r e los supuest os
visit ant es ext r at er r est r es y los ser es que apar ecen en el folklor e de t odos
los pueblos y que en dicho libr o son llamados “ La comunidad secr et a” .
Est os ser es se caract er izan por ser de apar iencia humanoide, a veces
exalt ación de la belleza humana, a veces degener ación de la misma, y a
veces mezcla de apar iencia humana con algún t ipo de animal ( r ept il,
insect o, et c) . La evidencia apor t ada por Vallee es t an abr umadora, que no
queda más que concluir que los ser es llamados “ ext rat er r est r es” , son
cualquier cosa, menos eso. Poseen habilidades sobr enat urales, cambian de
for ma a volunt ad, pueden desapar ecer y t r ansmut ar la mat er ia. Causan
enor mes t or ment os en los animales, en los niños. Algunos de sus cont act os
t ienen f ines sexuales y en la mayor ía de los casos, el t r ansfondo de los
cont act os de est as ent idades con el ser humano, más que int er cambio
t ecnológico, invest igación de campo, o cualquier ot r a j ust ificación que den,
t iene obj et ivos r eligiosos y par t icular ment e ant ibíblicos.







Los ext r at err est r es vienen en las nubes a “ rapt ar ” al hij o de Gillian, Bar r y.



Por mucho que Gilliam se esfuer za, t rat ando de impedir que se lleven al
niño, él mismo va con los ext r at er r est r es.





Los ext r at er r est r es fij an en la ment e de muchos de los “ invit ados” la imagen
del lugar en el que se dar á el cont act o ent r e los ser es humanos y los
ext r at er r est r es, el cual es el mont e Tor r e del Diablo, en Wyoming. Algunos lo
plasman obsesivament e en dibuj os y ot r os en for ma de escult ura, aunque no
saben qué significa.







Es muy pr obable, que la escogencia de est e mont e par a el encuent r o ent r e
ext r at er r est r es y humanos, no sea más que una parodia del encuent r o ent r e
Dios y el pueblo de I sr ael en el mont e Sinaí. Puede obser var se la
semej anza de la escenogr afía del mont e Sinaí en la película “ Los diez
mandamient os” y la mont aña La Tor r e del diablo.

“Moisés refirió al SEÑOR lo que el pueblo le había dicho, y el SEÑOR
le dij o: - Ve y consagra al pueblo hoy y mañana. Diles que laven sus
ropas y que se preparen para el t ercer día, porque en ese mismo día
yo descenderé sobre el mont e Sinaí, a la vist a de t odo el pueblo. ’ ”
( Éxodo 19: 9- 11)






La hipót esis que defiende la exist encia de un evident e vínculo ent re est a
película y la película “ Los diez mandamient os” , se r eafir ma en la escena en
la que los niños quier en ver la película “ Los diez mandamient os” y su padr e
Roy Near y ( el act or Richar d Dr eyfuss) , les per mit e solo cinco minut os. Sin
embargo, él es quien pr esiona par a que vayan a ver la película “ Pinocho” , el
cual es “ un cuent o con animales y magia” .

El camino al lugar del encuent r o ha sido bloqueado, pero Roy y Gilliam
r ompen la barr er a, la cual, t iene ent r e los espacios vacíos, una cr uz.


Los ext r at er r est r es eligen 12 per sonas de difer ent es par t es de los Est ados
Unidos, implant ando en sus ment es una misma visión: el mont e Tor r e del
Diablo. Cada uno de ellos expr esa dicha visión por difer ent es medios
ar t íst icos, t ales como pint ur a y escult ur a. Que sean 12 los elegidos,
r ecuer da que son 12 los discípulos elegidos por Jesús como sus apóst oles.

”Subió Jesús a una mont aña y llamó a los que quiso, los cuales se
reunieron con él. Designo a doce, a quienes nombró apóst oles, para
que lo acompañaran y para enviarlos a predicar y ej ercer aut oridad
para expulsar demonios. ” ( San Marco 3: 13- 15)







El ascenso a la mont aña del encuent r o, r ecuer da la est r uct ur a de la escena
del ascenso de Moisés al encuent r o con Dios en el mont e Sinai, en la
película “ Los diez mandamient os” .



La apar ición de ext r añas nubes, que ant eceden la apar ición de la nave
madr e, t iene según la t eor ía que se manej a, un par alelismo con el
encuent r o de I sr ael con Dios y la segunda venida de Cr ist o.



“…y el SEÑOR le dij o: - Voy a present arme ant e t i en medio de una
densa nube, para que el pueblo me oiga hablar cont igo y así t enga
siempre confianza en t i. ” ( Éxodo 19: 9)



“ ¡Miren que viene en las nubes! Y t odos lo verán con sus propios
oj os; incluso quienes lo t raspasaron; y por él harán lament ación
t odos los pueblos de la t ierra.. ” ( Apocalipsis 1: 7)

“La señal del Hij o del hombre aparecerá en el cielo, y se angust iarán
t odas las razas de la t ierra. Verán al Hij o del hombre venir sobre las
nubes del cielo con poder y gran gloria. Y al sonido de la gran
t rompet a mandará a sus ángeles, y reunirán de los cuat ro vient os a
los elegidos, de un ext remo al ot ro del cielo. ” ( San Mat eo 24: 30- 31)







Además de nubes ext r añas, pueden obser var se r elámpagos, que se
acompañan simult áneament e por la música de la película, compuest a
exclusivament e de sonidos fuer t es de t r ompet as, semej ant es al sonido de
bocinas de t r en.

“En la madrugada del t ercer día hubo t ruenos y relámpagos, y una
densa nube se poso sobe el mont e. Un t oque muy fuert e de
t rompet a puso a t emblar a t odos los que est aban en el campament o.
Ent onces Moisés sacó del campament o al pueblo para que fuera a su
encuent ro con Dios, y ellos se det uvieron al pie del mont e Sinaí. El
mont e est aba cubiert o de humo, porque el SEÑOR había descendido
sobre él en medio de fuego. Era t ant o el humo que salía del mont e
que parecía un horno; t odo el mont e se sacudía violent ament e, y el
sonido de t rompet a era cada vez más fuert e. Ent onces habló
Moisés, y Dios le respondió en el t rueno. ” ( Éxodo 19: 16- 19)






Cuando la nave desciende, uno de los t écnicos exclama: “Mi Dios”,
mient r as ot r o t écnico se arr odilla.


En una de las par edes, se encuent r a velado un 666.



También se for ma un posible 666 ent r e las luces de la nave.












Ent r e los que descienden de la nave, se encuent r an personas de t iempos
pasados, desapar ecidos en condiciones ext r añas, que no han envej ecido en
nada. También viene con ellos el niño Bar ry.

Est as películas par ecen r efor zar la doct r ina cr ist iana de que el mundo sufr ir á
un per íodo de enor mes sufr imient os llamado “ La gran t r ibulación” , per o
ant es de que suceda, un gr upo de personas seleccionadas por Dios,
escapar an del mundo. La doct r ina manifiest a que el r apt o pr et r ibulación,
sucede cuando los j ust os de los t iempos ant iguos r esucit an ( los cuales
pueden est ar r epr esent ados en las personas que descienden pr imer o de la
nave y que desapar ecier on años o siglos at r ás) , luego se les unir án los
sant os que no conocier on la muer t e ( r epr esent ados en el niño Bar r y,
r apt ado r ecient ement e) , ambos gr upos desapar ecen en el ar r ebat amient o o
r apt o. Reciben un cuer po inmor t al e incorr upt ible y se encuent r an con el
SEÑOR en el air e, sin que est e t enga cont act o con la t ier r a.

“Conforme a lo dicho por el Señor, afirmamos que nosot ros, los que
est emos vivos y hayamos quedado hast a la venida del Señor, de
ninguna manera nos adelant aremos a los que hayan muert o. El
Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de
arcángel y con t rompet a de Dios, y los muert os en Crist o resucit arán
primero. Luego los que est emos vivos, los que hayamos quedado,
seremos arrebat ados j unt o con ellos en las nubes para encont rarnos
con el SEÑOR en el aire. Y así est aremos con el Señor para
siempre.” ( 1 Tesalonicenses 4: 15- 17)

Lo ant er ior, es la confir mación del anuncio que hace el Señor Jesús en el
libr o de Juan.

“No se angust ien confíen en Dios, y confíen t ambién en mí. En el
hogar de mi Padre hay muchas viviendas; si no fuera así, ya se lo
habría dicho a ust edes. Voy a prepararles un lugar. Y si me voy y
se lo preparo, vendré para llevármelos conmigo. Así ust edes
est arán donde yo est é.” ( San Juan 14: 1- 3)

“Fíj ense bien en el mist erio que les voy a revelar: no t odos
moriremos, pero t odos serenemos t ransformados en un inst ant e, en


un abrir y cerrar de oj os, al t oque final de la t rompet a. Pues sonará
la t rompea y los muert os resucit arán con un cuerpo incorrupt ible y
nosot ros seremos t ransformados. ” ( 1 Cor int ios 15: 51- 52)

Que el SEÑOR r egr esa con “ t odo” su pueblo y no con muchos, o algunos,
pr oviene de libr o de Zacar ías.

“Ent onces saldrá el SEÑOR y peleará cont ra aquellas naciones, como
cuando pelea en el día de la bat alla. En aquel día pondrá el SEÑOR
sus pies en el mont e de los Olivos, que se encuent ra al est e de
Jerusalén, y el mont e de los Olivos se part irá en dos de est e a oest e,
y formará un gran valle, con una mit ad del mont e desplazándose al
nort e y la ot ra mit ad al sur. Ust edes huirán por el valle de mi
mont e, porque se ext enderá hast a Asal. Huirán como huyeron del
t erremot o en los días de Uzías, rey de Judá. Ent onces vendrá el
SEÑOR mi Dios, acompañado de t odos sus fieles. ” ( Zacar ías 14: 3- 5)



Un sacer dot e cat ólico, hace un ser vicio r eligioso “ ecuménico” par a el equipo
que subir á a la nave ext r at er r est r e. La oración dice: “Que el Señor sea
alabado en t odo moment o. Que Dios nos ayude y de felicidad en
est e viaj e. Que nos muest re su camino y nos guíe por ese camino.
Dios le ha encargado a sus ángeles a t odos ust edes. Te rogamos
que des a est os peregrinos un feliz viaj e. ” La or ación es muy general
r espect o a la ident idad de Dios, siendo el sacer dot e cat ólico, no menciona el
nombr e de Jesucr ist o. En est e caso, los únicos ser es que podr ían t ener
r elación con los “ ángeles” que menciona el sacer dot e, son los
ext r at er r est r es.







En est a película, los ext r at er r est r es sur gen de ambient es llenos de luz. A
par t ir de est a película, se popular izó la imagen t r adicional del ext r at er r est r e
llamado “ gr is” , de cabeza grande y cuer po pequeño. Sin embar go,
cont r ar io a la descr ipción que dan miles de t est igos sobr e la apar iencia
hipnót ica y per t ur bador a de los oj os de los gr ises, es de not ar que la
imagen de los oj os de los ext r at err est r es de la película ha sido modificada,
de for ma que expr ese la t er nur a e inocencia de los oj os de un bebé.





“Tales individuos son falsos apóst oles, obreros est afadores, que se
disfrazan de apóst oles de Crist o. Y no es de ext rañar, ya que
Sat anás mismo se disfraza de ángel de luz. Por eso no es de
sorprenderse que sus servidores se disfracen de servidores de la
j ust icia. Su fin corresponderá con lo que merecen sus acciones. ” ( 2
Cor int ios 11: 13- 15)

Ot r a película que muest r a a los ext r at er r est r es, como buenos vecinos, con
cuer pos de luz, es la película “ Coccon” .












Película “El abismo”


El USS Mont ana, un submar ino nuclear encalla en lo pr ofundo del océano.
Un equipo de per for ador es pet r oler os acept a ayudar a un equipo milit ar
nor t eamer icano enviado a ese lugar . Mient r as se agudizan los conflict os
ent r e los milit ar es y los t écnicos pet r oler os, causados por la t or ment a, la
claust r ofobia, y la paranoia pr opia de la Guer ra fr ía ( pues se acer ca un
submar ino soviét ico) , descubr en que t ienen vecinos ext r at er r est r es.
El j efe de los per for ador es, Vir gil "Bud" Br igman ( Ed Harr is) y su exesposa
Lindsey Br igman ( Mar y Elizabet h Mast r ant onio) hacen cont act o con una
ser pient e for mada de agua. La serpient e cambia de apar iencia y adopt a
una cara humana.






Lindsey int r oduce su dedo en el punt o conocido como “ t ercer oj o” de la car a
humana de la ser pient e y luego, pr ueba el agua.




Al igual que en la película “ Encuent r os cer canos del t er cer t ipo” y en la
película “ Cocoon” , los ext r at er r est r es son ser es de luz, de incr eíble belleza.
Los ext r at er r est r es de est a película son present ados como ser es br illant es,
semej ant es a las mar iposas o a las fr ágiles medusas que habit an las
pr ofundidades mar inas, los cuales se encuent r an muy pr eocupados por los
pr oblemas de la humanidad.







Finalment e, la nave madr e, emer ge a la super ficie y pueden ver se ocho
“ columnas” en sus bor des. El secr et o del abismo, es la pr esencia
ext r at er r est r e.


“Mas la Sabiduría, ¿de dónde viene? ¿cuál es la sede de la
I nt eligencia? I gnora el hombre su sendero, no se le encuent ra en la
t ierra de los vivos. Dice el Abismo: « No est á en mí» , y el Mar: « No
est á conmigo. » ” ( Job 28: 12- 14)

“Alabad a Jehová desde la t ierra, los monst ruos marinos y t odos los
abismos” ( Salmo 148: 7)



“Jesús le pregunt ó: « ¿Cuál es t u nombre? « El cont est ó: « Legión» ;
porque habían ent rado en él muchos demonios. Y le suplicaban que
no les mandara irse al abismo. Había allí una gran piara de puercos
que pacían en el mont e; y le suplicaron que les permit iera ent rar en
ellos; y se lo permit ió. Salieron los demonios de aquel hombre y
ent raron en los puercos; y la piara se arroj ó al lago de lo alt o del
precipicio, y se ahogó. ” ( San Lucas 8: 31- 33)

“Tocó el quint o Ángel. Ent onces vi una est rella que había caído del
cielo a la t ierra. Se le dio la llave del pozo del Abismo. Abrió el pozo
del Abismo y subió del pozo una humareda como la de un horno
grande, y el sol y el aire se oscurecieron con la humareda del pozo.
De la humareda salieron langost as sobre la t ierra, y se les dio un
poder como el que t ienen los escorpiones de la t ierra. Se les dij o
que no causaran daño a la hierba de la t ierra, ni a nada verde, ni a
ningún árbol; sólo a los hombres que no llevaran en la frent e el sello
de Dios. Se les dio poder, no para mat arlos, sino para
at orment arlos durant e cinco meses. El t orment o que producen es
como el del escorpión cuando pica a alguien. En aquellos días,
buscarán los hombres la muert e y no la encont rarán; desearán
morir y la muert e huirá de ellos. ” ( Apocalipsis 9: 1- 6)

“La Best ia que has vist o, era y ya no es; y va a subir del Abismo
pero camina hacia su dest rucción. Los habit ant es de la t ierra, cuyo
nombre no fue inscrit o desde la creación del mundo en el libro de la
vida, se maravillarán al ver que la Best ia era y ya no es, pero que
reaparecerá. ” ( Apocalipsis 17: 8)

“Luego vi a un Ángel que baj aba del cielo y t enía en su mano la llave
del Abismo y una gran cadena. Dominó al Dragón, la Serpient e
ant igua - que es el Diablo y Sat anás y lo encadenó por mil años. Lo
arroj ó al Abismo, lo encerró y puso encima los sellos, para que no
seduzca más a las naciones hast a que se cumplan los mil años.
Después t iene que ser solt ado por poco t iempo. ” ( Apocalipsis 20: 1- 3)


















La supraevolución
Uno de los plant eamient os más fr ecuent e en las películas que t r at an el t ema
ext r at er r est r e, es el de una supuest a supr aevolución humana, que pr ont o
se dar á, y que en la lit er at ur a Nueva Er a es llamada “ salt o cuánt ico” o
“ punt o Omega” . Pr esent ada baj o un disfr az est er eot ipado de cient íf icismo e
int elect ualidad, se menciona que est a supraevolución, gener ará valor es de
j ust icia, lealt ad y ver dad, cuando los ser es humanos cont rolen la r ealidad
con sus ment es.

En la película “ Dar k Cit y” , una r aza alienígena llamada “ Los ocult os” que
t iene el poder de cambiar la r ealidad con el pensamient o, r ealiza un
exper iment o psicológico con humanos, int ent ando det er minar si la esencia
de la nat ur aleza humana r adica en su memor ia. Cada noche “ Los ocult os”
modifican la ciudad y con la ayuda del doct or Schr eiber alt er an la memor ia
de sus habit ant es, asignándoles un nuevo r ol.

Todo cambia, cuando John Murdoch descubr e que él t ambién puede alt er ar
la r ealidad con su ment e.


El mundo de la br uj er ía es un ej emplo clar o del deseo humano de cont r olar
la r ealidad que le r odea. Todos los poder es mágicos no pueden cambiar la
nat ur aleza humana, que sigue siendo de inclinación maligna. El mago,
como cualquier ot r o ser humano, no puede encont r ar un hechizo que lo
liber e de la envidia, el egoísmo, la ment ir a, la vanidad y t odo t ipo de
defect os morales.

Relat ivo a est e punt o, se puede est ablecer una conexión con el desar rollo
del ar gument o del “ buen vecino ext r at er r est r e” , que super visa el cambio
evolut ivo. En dicho argument o puede encont r ar se una inconsist encia,
pr esent e en la cr eencia en “ dos” t ipos de ext r at er r est r es.

El pr imer gr upo alienígena, desea mant ener un supuest o cont r ol polít ico de
la r aza humana, se supone que su apar iencia es r ept il, y est án
r epr esent ados en dioses ant iguos t ales como Dagón, el dios pez filist eo o
Sat anás, la ser pient e ant igua. Son ser es que se esconden, a pesar de que
t ienen la capacidad t ecnológica de bor rar al ser humano de la faz de la
Tier r a, o esclavizar lo con facilidad. Sin embar go ej er cen su t ir anía en for ma
indir ect a, aliándose con los gr upos humanos de poder polít ico, económico y
r eligioso del mundo. Disfr ut an t eniendo al ser humano como mascot a y
puede decir se, que en r ealidad no son un peligr o ver dadero, en t ant o se les
per mit a sent arse en el palco pr incipal.

El ot r o gr upo, desea que demos el paso evolut ivo a la divinidad individual,
son her manos mayor es cósmicos, t ut or es r eligiosos que super visan el
apr endizaj e de los pr imit ivos humanos. Son el par alelo ext r at er r est r e de las


ent idades que en el ocult ismo se aut oproclaman “ maest r os ascendidos” .
Sus visit as a la Tier r a, se limit an a la dist r ibución de consej os ét icos y
r eligiosos, que son desde hace mucho t iempo, evident es y conocidos para el
mundo ent er o. Ver dades de Per ogr ullo que nada r esuelven. A pesar de su
adelant o t ecnológico, no son capaces de dar nos ni siquier a una pist a, de
cómo sust it uir el pet r óleo por energía abundant e y bar at a, o cómo curar el
cáncer o el SI DA.

Las doct r inas de divinidad humana, pr ovienen de est os mismos gr upos
r eligiosos que cr it ican t ant o. At acan las r eligiones, t achándolas de sist emas
de cont r ol, per o acept an doct r inas t ales como la r eencar nación, la cual
puede encont r arse ent r e las muchas cr eencias del hinduismo. Pr edican la
iluminación o divinización, la cual es una doct r ina fundament al del budismo.



Si se analiza la fuent e de cada una de las doct r inas que defienden, se
encont r ará que t odas est án pr esent es en los difer ent es sist emas r eligiosos
de la hist or ia humana. Se las puede encont r ar t ambién en el ocult ismo, la
br uj er ía y el sat anismo. Al final, no es más que el viej o t r uco del policía
malo y el policía bueno.



La única r eligión que efect ivament e es un obst áculo al desar r ollo de est as
ideas de iluminación, divinización humana, supr aevolución, salt o cuánt ico y
ot r os t ér minos r eligiosos y pseudocient íficos, es evident ement e: el
cr ist ianismo. Sost ienen que la liber ación de cada uno, est á en nosot r os
mismos, que por nuest r as obr as, es posible alcanzar la per fección moral.
Sin embar go, la Biblia aclar a, que el esfuer zo humano, aunque loable, es
insuficient e par a pagar la deuda ant e Dios, en su papel de j uez que act úa
en j ust icia.
“Porque ant es t ambién nosot ros éramos insensat os y desobedient es
a Dios; andábamos perdidos y éramos esclavos de t oda clase de
deseos y placeres. Vivíamos en maldad y envidia, odiados y
odiándonos unos a ot ros. Pero cuando Dios nuest ro Salvador
most ró su bondad y su amor por la humanidad, nos salvó, NO
PORQUE NOSOTROS HUBI ÉRAMOS HECHO NADA BUENO, SI NO


PORQUE TUVO COMPASI ÓN DE NOSOTROS. Por medio del
lavamient o nos ha hecho nacer de nuevo; por medio del Espírit u
Sant o nos ha dado nueva vida. ” ( Tit o 3: 3- 5)
“Ant es ust edes est aban muert os a causa de las maldades y pecados
en que vivían, pues seguían el ej emplo de est e mundo y HACÍ AN LA
VOLUNTAD DE AQUEL ESPÍ RI TU QUE DOMI NA EN EL AI RE y que
anima a los que desobedecen a Dios. De esa manera vivíamos
t ambién t odos nosot ros en ot ro t iempo, siguiendo nuest ros propios
deseos y cumpliendo los caprichos de nuest ra nat uraleza pecadora y
de nuest ros pensamient os. A causa de esa nat uraleza merecíamos
el t errible cast igo de Dios, igual que los demás. Pero Dios es t an
misericordioso y nos amó t ant o, que nos dio vida j unt ament e con
Crist o cuando t odavía est ábamos muert os a causa de nuest ros
pecados. Por la bondad de Dios han recibido ust edes la salvación.
Dios nos resucit ó j unt ament e con Crist o Jesús, y nos hizo sent ar con
él en el cielo. Hizo est o para demost rar en los t iempos fut uros el
gran amor que nos t iene, y su bondad para con nosot ros en Crist o
Jesús. Pues por la bondad de Dios han recibido ust edes la salvación
por medio de la fe. NO ES ESTO ALGO QUE USTEDES MI SMOS HAN
CONSEGUI DO, SI NO QUE LES HA SI DO DADO POR DI OS. NO ES EL
RESULTADO DE LAS PROPI AS ACCI ONES, DE MODO QUE NADI E
PUEDE JACTARSE DE NADA. ” ( Efesios 2: 1- 9)
Ent r e los adept os a la Nueva Er a, exist en aquellos que defienden t eor ías
conspir acionist as. Son las mismas per sonas que leen el Código Da Vinci,
t omándolo como libr o de t ext o. A pesar de hacer obser vaciones int eligent es
de vez en cuando, muchas de sus conclusiones car ecen de validez, pues no
son compr obables, ni r epet ibles. Sus r azonamient os son falsos, no son más
que especulaciones mont adas unas sobr e ot r as. Cuando la r ealidad los
desmient e, no se inmut an. Por ej emplo, plant eaban que en j unio de 2008,
por medio de bombas at ómicas, los cient íficos conver t ir ían al planet a
Sat ur no en la est r ella ar t ificial Lucifer , lo cual no sucedió. Tampoco Hillar y
Clint on se convir t ió en pr esident a de USA, a pesar de t odo el r espaldo de la
supuest a civilización ext r at er r est r e r ept il que se ocult aba t r as per sonas
como ella.

Muchos especulan sobr e los malvados r ept iles que dominar on al ser
humano en t iempos r emot os, y que lo siguen haciendo indir ect ament e por
medio de sus descendient es, los pr esident es de USA y los gober nant es de
Eur opa. Llama la at ención que si una r aza ext r at err est r e, con t ecnología
avanzadísima, logr ó dominar a los pr imit ivos humanos, y por alguna r azón
mist er iosa per dió el cont r ol polít ico, ¿por qué no r ecuper ó el poder en for ma
inmediat a?. Es clar o que en est as t eor ías conspir at ivas, fuera de USA y
Eur opa, el mundo no exist e. Est as t eor ías r evelan su visión r acist a, de
super ior idad blanca anglosaj ona o ar ia, dest inada a gober nar el mundo. El
punt o de vist a bíblico, es que el mundo est á baj o el gobier no de Sat anás, el
cual es un ángel caído, no un ext r at er r est r e super vivient e de la At lánt ida.
La Biblia dice que Sat anás, gobier na el mundo ent er o, no solament e
occident e. Su gobier no no es polít ico, sino espir it ual. El ser humano, al
pecar, al r ebelar se cont r a Dios, no hace más que cumplir con la volunt ad de
est e espír it u maligno.





De t odos es conocida la t r ilogía de películas que narr an las avent ur as de
Blade, el cazador de vampir os, quien nace como vampir o, per o con la
capacidad de caminar durant e el día, sin mor ir . Blade dest r uye a la r aza
vampir o, en venganza por el asesinat o de su madr e por par t e de uno de
ellos. Cada uno de los villanos en las t r es películas, t r at an de conseguir
t r ansfor mar se en un t ipo de vampir o super ior , que sea capaz de est ar
fr ent e al Sol. En las dos últ imas películas, los villanos Nomak y Dr ake,
r econocen que el int ent o de los vampir os por mezclar las cualidades del
vampir o ( inmor t alidad, fuer za super ior, et c) y la r esist encia humana a la luz
del Sol, ya se ha logr ado en Blade, el cual r epr esent a la “ evolución” de
ambas razas a una muy super ior .



Lo mismo sucede con las películas X- Men. En t odas par t es del mundo,
nacen niños con cualidades ext r aor dinar ias. Son apar t ados por las per sonas
“ nor males” y se les llama mut ant es. Se for man dos gr upos, los que t r at an
de convivir con los humanos y los que t r at ar án de dest r uir al ser humano en
una guer ra encabezada por el villano Magnet o. I ndependient ement e del
valor de la met áfor a de la exclusión social por las difer encias físicas,
cult ur ales, ét nicas, el hecho es que la película plant ea que una mist er iosa
“ mut ación” le añade habilidades y poder es al ser humano común,
convir t iéndolo en un super hombr e, en un dios de pot encias ilimit adas sin
descubr ir . Cont r ar io al manej o pseudocient ífico, de sabor dar winist a, las
mut aciones que se pr oducen al azar, no gener an nuevas funciones, ni


pot encian las exist ent es, sino que al cont r ar io, las dest r uyen o las
disminuyen. Det er minadas mut aciones genét icas, son las causant es de la
apar ición de la diabet es t ipo 2, la for ma de diabet es más común en el
mundo. La acumulación de mut aciones azar osas en genes supr esor es de
t umor es y en los pr ot ooncogenes, pr oduce la apar ición del cáncer . Ot r os
nefast os ej emplos de enfer medades pr oducidas por mut aciones genét icas
que dest r uyen la vida de un ser humano son: la fibr osis quíst ica, la Cor ea
de Hunt ingt on, el dalt onismo, la dist r ofia muscular de Duchenne, la
hiper colest er olemia familiar , la hemofilia A, la neur ofibr omat osis t ipo 1, la
fenilcet onur ia, la anemia de células falcifor mes, la enfermedad de Tay-
Sachs y la t alasemia.

Ent r e las cr eencias de las sect as ovni, exist e aquella que anuncia el
descenso masivo de naves ext rat er r est r es en t odas par t es del mundo, par a
finales del año 2012, el cual es el año que se popular izó en la lit er at ur a
Nueva Er a, pues es el final de un ciclo en las pr ofecías mayas. Su llegada a
la Tier r a se da con el pr opósit o de “ guiar ” al ser humano al salt o cuánt ico.
A t r avés de su t ut elaj e, los ser es humanos r ecibir án la clave ocult a, la
gnosis, que les permit ir á adquir ir omnisciencia, omnipot encia e
inmor t alidad, en ot r as palabras, podrán conver t ir se en los “ dioses que
siempr e fuimos” . El ocult ismo señala que es necesar io liber ar se del dict ador
cósmico, que se aut opr oclama Dios y par t icular ment e de las doct r inas
cr ist ianas r efer ent es a pecado, ar r epent imient o y sacr ificio expiat or io, y
sobr e t odas las cosas, pr oclaman el r echazo t ácit o, al señor ío de Jesucr ist o.


En el afiche de la película “ 2012” se apr ecia en la imagen el númer o 2012,
como el año en que el Cr ist o Redent or cae.

Est e moment o hist ór ico, par ece corr esponder al r echazo mundial cont r a el
Dios j udeocr ist iano, que anuncia pr ofét icament e el Salmo 2:
“¿Por qué se sublevan las naciones, y en vano conspiran los
pueblos? Los reyes de la t ierra se rebelan; los gobernant es se


confabulan cont ra el SEÑOR y cont ra su ungido. Y dicen: '¡Hagamos
pedazos sus cadenas! ¡Librémonos de su yugo! El rey de los cielos
se ríe; el SEÑOR se burla de ellos. En su enoj o los reprende, en su
furor los int imida y dice: 'He est ablecido a mi rey sobre Sión, mi
sant o mont e' Yo proclamaré el decret o del SEÑOR: ' Tú eres mi hij o' ,
me ha dicho; ' hoy mismo t e he engendrado. Pídeme, y como
herencia t e ent regaré las naciones; ¡t uyos serán los confines de la
t ierra! Las gobernarás con puño de hiero, las harás pedazos como a
vasij as de barro' Ust edes, los reyes, sean prudent es; déj ense
enseñar, gobernant es de la t ierra. Sirvan al SEÑOR con t emor; con
t emblor ríndanle alabanza. Bésenle los pies, no sea que se enoj e y
sean ust edes dest ruidos en el camino pues su ira se inflama de
repent e. ¡Dichosos los que en él buscan refugio!. ” ( Salmo 2)
Para t odas aquellas per sonas que defienden el “ salt o cuánt ico del 2012” o la
“ macroevolución” , ser ía bueno r ecomendar les la película “ La esfer a” . La
esfer a es un símbolo de per fección, y ést a en par t icular, ot orga poder es
inimaginables a cualquier a que ent r e en ella. Los sueños y el subconscient e
se hacen r ealidad, bast a solo con pensar lo.



En la película “ La esfer a” , los t r es sobr evivient es deciden olvidar la esfer a y
el poder , al cont ar hast a t r es. Norman, el psicólogo de la misión, concluye
lo siguient e:

“Al llegar nuest ra oport unidad, manifest amos pensamient os
egoíst as, crueles, ret orcidos y paranoicos que nadie podía
imaginar… el mayor descubrimient o en la hist oria de la humanidad
y nosot ros vamos a borrarlo como si fuera un error de t aquigrafía…
ese don que haría que t us sueños se realizaran. Nos es ent regado el
mayor don de t oda la hist oria de la humanidad, nos es ent regada
una bola mágica y nos dice ' I magina lo que quieras y lo obt endrás' .
Es un don ext raordinario, pero somos t an primit ivos, que
manifest amos lo peor que hay en nosot ros, porque lo que llevamos
dent ro es ot ra cosa, no es lo mej or de nosot ros. ¿Saben lo que nos
dice eso?” - dice Nor man, el psicólogo.

“Que no est ábamos preparados, Norman. ” – dice Har r y, el mat emát ico.



“Tenemos lo que se llama una imaginación, ust edes saben de lo que
somos capaces. Podemos…. No, no est amos preparados.” –
r esponde Norman.


Tr as la decisión de olvidar , la esfer a abandona la Tier r a.



“¿Ven ese t únel? Nos dirigimos allí, al corazón de las t inieblas” –
dice el psicólogo, mient r as caminan a una nave gigant esca, hundida por
siglos en el fondo del mar , y en la cual se mant iene cont enida una esfera de
posible or igen ext r at er r est r e.






Los br illos en la esfer a, son cir cular es y son t r es.


La bioquímica dice: “Medusas como est as son desconocidas. No se lo
que es, pero no ha sido creado por la mano de Dios”. Las medusas
son la manifest ación de los t emor es del psicólogo, int er pr et ado por el act or
Dust in Hoffman.

Mient r as el mat emát ico duer me, sus sueños y t emor es se hacen r ealidad.
El t emor a los calamar es gigant es de la novela “ Veint e mil leguas de viaj e
submar ino” de Ver ne, pr oducen que las alacenas se llenen de copias de est a
novela, j unt o con la manifest ación del at aque de un calamar gigant e.

















Esferas
En la película “Laberinto”, el villano Jareth, le ofrece a Sara, que deje a su
hermano Toby con él, y a cambio, le ofrece una esfera con la cual se cumplirán
sus sueños. Sara rechaza la oferta y la esfera de cristal se convierte en una
serpiente que Jareth lanza sobre la niña.





Esferas de luz
En la película “ El mago de Oz” el hada del nor t e ( o br uj a del nor t e) , se
acer ca en for ma de esfer a de luz. Las bur buj as o esfer as de luz, se
obser van t ambién en la película “ Laber int o” , cuando el villano Jar et h, envía
esfer as de cr ist al con t ent aciones.







Todo invest igador de ovni, sabe que exist en dent r o de est e fenómeno,
mult it ud de obser vaciones de pequeñas esfer as luminosas, que los pilot os
milit ar es nor t eamer icanos, j aponeses y alemanes decidier on llamar Foo-
fight er s. Los avist amient os se iniciar on dur ant e la década de los 40 y aún
en la act ualidad han sido vist os. Uno de los ej emplos más r ecient e, se dio
en el at ent ado t er r or ist a cont ra las Torr es Gemelas.






Concor de y Foo- fight er




At ent ado cont r a las Tor r es Gemelas


I mágenes de la Fuer za Aér ea de México.


















La esfera y el cubo

El compás y la escuadra masónica
La t ransformación del cubo en esfer a t iene inf luencia masónica, dado que
los símbolos por excelencia de los masones son la escuadr a y el compás.
Con la escuadr a se t raza el cuadrado y con el compás el cír culo. El
cuadrado r epr esent a lo mat er ial, la Tier r a, mient r as que el cír culo
r epr esent a lo espir it ual, el Cielo.



Ambos inst r ument os son r epr esent ados en el alfabet o gr iego por las let r as
gamma “ G” y lambda “ I ” . El valor númer ico de gamma es 3 y el de lambda
es 30, lo que suma 33.


Las Torr es Pet r onas en Malasia, emulan el compás masónico

La est r uct ura “ La r ueda del milenio” en Londr es, es clar ament e un compás
masónico, y apar ece en la película “ Los Cuat r o fant ást icos y el Silver
Sur fer ” .





En la película “ Sout hland Tales” , apar ece el cant ant e Just in Timber lake.
Pueden obser var se el compás y escuadr a masónicos, formados aquí por dos
r ifles.

La palabr a EPCOT, significa “ Comunidad pr ot ot ípica exper iment al del
mañana” , diseñada por Disney y Kodak, la nave esfér ica se llama “ Nave
Tier r a” y t iene 18 pisos ( 6+ 6+ 6= 18) .



En la película “ Event Hor izon” , la nave Event Hor izon, se pier de en 2040 y
apar ece en 2047 alr ededor de Nept uno. Par a invest igar lo sucedido envían
la nave Lewis and Clar k y ent r e su t r ipulación viaj a el cient íf ico que diseño
la nave, ( el act or Sam Nelly de “ Par que Jurásico” y “ La pr ofecía” ) .

El per sonaj e de t err or de la película “ Hellr aiser ” , con cabeza acupunt urada,
t iene cier t a semej anza a la máquina que le per mit e a la nave espacial cr ear
un aguj er o negr o ar t ificial, el cual t uer ce el espacio y r educe la dist ancia de
viaj e. Dicha máquina es una esfer a semej ant e a la Nave Tier r a de EPCOT.







La película “ Hellr aiser ” habla de por t ales y un cubo, por t ales par a viaj er os
int er dimensionales o demonios como así se hacen llamar ellos mismos.




Aquí se debe indicar que el concept o de dimensión usado en est as películas
es muy pobr e, par ecen cr eer que dimensiones ser ía lo mismo que planos


paralelos, concept o que ser ía más convenient e par a lo que quier en
expr esar. La palabra dimensión pr oviene de la palabra gr iega “ dimensio” o
medida. Si nos encont r amos dent r o de una habit ación y mir amos una de
sus esquinas, de allí par t en t r es líneas y sus medidas nos permit en conocer
lo ancho, lo lar go y lo alt o de la habit ación, o bien, sus t r es dimensiones.

Los act or es Sean William Scot t ( de la película “ Amer ican Pie” , “ Sout hland
Tales” ) y Asht on Kut cher ( pr ot agonist a de la película “ El efect o mar iposa” ) ,
copr ot agonizan la película “ Dude, wher e is my car ” , en la cual encuent r an
un obj et o llamado Tr ansfuncionador del cont ínuo, capaz de dest r uir el
univer so. Dicho obj et o es un cubo Rubick.




En dicha película, confunden especulaciones de la Teor ía de la mecánica
cuánt ica, con la Teor ía del Caos, complet ament e dist int as la una de la ot r a.
El concept o que quisier on ut ilizar er a en r ealidad, el de univer sos paralelos,
pr esent e en algunos plant eamient os de la mecánica cuánt ica.

La película “ Hellr aiser ” coloca en la por t ada al per sonaj e pr incipal j unt o a las
t or r es gemelas, fue lanzada el 11 de sept iembr e de 1992. La película hizo
la conexión con el j uego “ Doom I I ” con un por t al de ent rada al infier no, t al
y como se ve en la película.




Película “Short s, la piedra mágica”



En el pueblo de Black Falls, exist e una compañía que fabr ica el afamado
pr oduct o llamado “ Black Box” , un cubo que puede t omar cier t as formas y
funciones, desde una comput adora hast a un t ost ador. Sin embargo, su
bat er ía no es ilimit ada, por lo cual falla de vez en cuando, y t ambién exist en
algunos ot r os product os que le hacen compet encia con mej or es funciones
( la pir ámide púrpura, el cilindr o plat eado) , lo cual hace que las vent as
hayan disminuido.



Mient r as se muest r an imágenes de la compañía, t r as la cadena de
pr oducción del Black Box, puede ver se el logo de la compañía, un cubo en
vist a diédr ica y que r epr esent a t ambién un hexágono. Que se r epit a el
hexágono t r es veces, t iene la evident e int ención de most r ar un 666.













El t edioso cubo negro, con funciones limit adas, dir ige la educación, pues
apar ece en el lugar que le cor r esponder ía a la bandera.

Un cier t o día de t or ment a, cae del cielo una piedr a r edonda y mult icolor . El
ar co ir is señala su ubicación, y ent onces es encont r ada por t r es her manos,
los cuales, por su inmadur ez hacen un uso inadecuado de la misma.










El señor Black, el dueño de la compañía pr oduct or a de la Black Box, dice:
“Como ven, lo negro pasa a ser de colores, lo cuadrado pasa a ser
redondo y ust edes a est ar obsolet os, t engo t odo cuant o necesit o
aquí delant e”



El caos sobr eviene al pueblo, pues cada uno ha usado la piedr a en for ma
egoíst a, pr oduciendo más mal que bien. Ent onces, t odos se unen y desean
que la piedr a se vaya, pues no est án list os para t ener la. La escena, forma
muy sut ilment e un oj o, símbolo de int eligencia y sabidur ía.

El cubo, igual que el cuadrado, es una r epresent ación del mundo mat er ial, y
de la vida humana, con sus clar as limit aciones. Vist o en for ma diédr ica, un
cubo se obser va como un hexágono ( figur a de seis lados) , con el pr opósit o
de r esalt ar el simbolismo numér ico del seis.

Un cier t o día, las personas t ienen cont act o con una piedr a r edonda y
mult icolor . Que sea r edonda se debe a que su for ma est á r elacionada con
el cír culo o la esfer a, lo cual es símbolo de lo et er no, lo espir it ual. Los
poder es de la piedra sobr epasan a los poderes limit ados del cubo.

Como señala el Sr . Black, el cubo que se t ransforma en piedr a r edonda, de
negr o a mult icolor , r evela una t r ansformación que va de lo mat er ial,
t emporal y limit ado, a lo espir it ual, et er no e ilimit ado. Los poder es de la
piedr a, igual que los de la lámpar a de Aladino, se act ivan con el deseo
humano y el pensamient o.

Que la piedr a “ cae del cielo” es un det alle que debe obser var se. La piedra
cae, no desciende. Uniendo t odos los significados, t enemos algo espir it ual,
que cae del cielo, o del mundo espir it ual y que les per mit e a los ser es
humanos t r ascender sus limit aciones nat urales, convir t iéndolos
pr áct icament e en dioses. Como efect o secundar io, la piedra logra que las
r elaciones ent r e las per sonas del pueblo mej or en, hay ar monía y amor
ent r e t odos, incluso ent r e ant iguos enemigos, por t ant o, t odos llegan a ser
mej or es per sonas.

“¡Cómo has caído de los cielos, Lucero, hij o de la Aurora! ¡Has sido
abat ido a la t ierra dominador de naciones! Tú que dij ist e en t u
corazón: ' Al cielo subiré, por encima de las est rellas de Dios alzaré
mi t rono, y me sent aré en el Mont e de la Reunión en el ext remo
Nort e. Subiré a las alt uras del nublado, y seré como el Alt ísimo. ”
( I saías 14: 12- 14)


“Eras un modelo de perfección, lleno de sabiduría y de hermosura
perfect a. Est abas en Edén, en el j ardín de Dios, adornado con t oda
clase de piedras preciosas: rubí, crisólit o, j ade, t opacio, cornalina,
j aspe, zafiro, granat e y esmeralda. Tus j oyas y encaj es est aban
cubiert os de oro, y especialment e preparados para t i desde el día en
que fuist e creado. Fuist e elegido querubín prot ect or, porque yo así
lo dispuse. Est abas en el sant o mont e de Dios, y caminabas sobre
piedras de fuego. Desde el día en que fuist e creado t u conduct a fue
irreprochable, hast a que la maldad hallo cabida en t i. Por la
abundancia de t u comercio, t e llenast e de violencia, y pecast e. Por
eso t e expulsé del mont e de Dios, como a un obj et o profano. A t i,
querubín prot ect or, t e borré de ent re las piedras de fuego. A causa
de t u hermosura t e llenast e de orgullo. A causa de t u esplendor,
corrompist e t u sabiduría. Por eso t e arroj ó por t ierra. ” ( Ezequiel
28: 12- 19)
“Yo veía a Sat anás caer del Cielo como un rayo” ( San Lucas 10: 18)
“alegraos, ¡oh cielos, y los que moráis en ellos! …ha sido lanzado
fuera el acusador de nuest ros hermanos, que los acusaba
const ant ement e en presencia de nuest ro Señor!" ( Apocalipsis 12: 10)
"¡Ay de los moradores de la t ierra y del mar! porque el diablo ha
descendido a vosot ros, t eniendo grande ira, sabiendo que t iene
poco t iempo. ” ( Apocalipsis 12: 12, 17)






























Cubos
Según la película “ Tr ansfor mer s” un obj et o cúbico, el cubo de la vida, cae
en la Ant ár t ida y el r obot salvador Opt imus Pr ime debe obt ener lo ant es que
Megat ron, si fr acasa se aut odest r uir á par a salvar la humanidad.


Al inicio de la película se escucha una voz que dice. “Ant es del correr del
t iempo exist ía el cubo. Tiene el poder de crear mundos y dot arlos
de vida…como t odo gran poder algunos lo querían para el bien y
ot ros para el mal… el cubo se perdió en los inalcanzables confines
del espacio. ” El est ilo nar r at ivo imit a algunos t ext os bíblicos.

Génesis 1: 1: “Dios, en el principio, creo los cielos y la t ierra” y San
Juan 1: 1- 4: “En el principio ya exist ía el Verbo, y el Verbo est aba
con Dios, y el Verbo era Dios. Él est aba con Dios en el principio.
Por medio de él t odas las cosas fueron creadas; sin él, nada de lo
creado llegó a exist ir. En él est aba la vida, y la vida era la luz de la
humanidad. ”

El cubo de la película, es llamado “ la chispa pr imigenia” , el cual se pier de en
el espacio y luego cae sobr e el cír culo ár t ico en la Tier r a. Permanece allí
por siglos, hast a que es encont r ado por Ar chibald Wit wicky, ant epasado del
j oven pr ot agonist a del filme, llamado Sam Wit wicky.



En la cábala se r elaciona las 22 let r as del alfabet o hebr eo con la suma de
las 12 ar ist as del cubo, sus 4 vér t ices y sus 6 car as ( 12+ 4+ 6= 22) .

En la película “ El quint o element o” , las piedr as que r epr esent an los cuat r o
element os, se encuent r an dent r o de la cant ant e de piel azul. Las piedr as
son pr ismas de base cuadr ada.





La pint ur a de Dalí, “ Cor pus Hyper cubus” , muest r a a Cr ist o cr ucificado en un
hiper cubo.

En la película “ Cubo 2” el gobier no, en asociación con la empr esa I zon
( posible j uego con las let r as de la palabra Zion) sit úa per sonas dent r o de
una pr isión hiper cúbica, en la últ ima escena, la única sobr evivient e camina
sobr e el agua como Jesús.





En la película “ El mago de Oz” , el guardián del palacio que lleva al mago de
Oz, es quien t oma la decisión de quién pasa y quién no, lo hace desde un
cuadrado en la puer t a.


Los Wor g de St ar t r ek pueden viaj ar en el t iempo en naves cúbicas.


Según la película “ Sunshine” , es necesar io lanzar una bomba cúbica, con el
pr opósit o de r evit alizar al Sol. Los mot or es de la nave son hexágonos, y el
nombr e del per sonaj e pr incipal es Cassie, r ecor dando el nombr e de la sonda
espacial Cassini. La nave que lleva la bomba se llama I car o, per sonaj e de
la mit ología gr iega, que desobedient ement e se acer ca demasiado al Sol,
per diendo las alas que su padr e Dédalo a fabr icado y luego cae al mar . Se
encuent r a r elacionado con la visión cr ist iana de Lucifer , el ángel caído.






Escenas de la película “ Sunshine” ,
lanzamient o del cubo al int er ior del Sol.

En la película “ I nt eligencia Ar t if icial” , los andr oides de apar iencia humana y
que r eciben el nombr e de Mecas, t ienen un cubo en sus fr ent es, en el cual
r eside su int eligencia. Llama la at ención, que el lugar escogido para ubicar
su “ ment e” est a ubicado en el mismo lugar que en las r eligiones or ient ales,
se ubica el t er cer oj o.


















La película “El cubo”
Todo sucede en un ext raño lugar lleno de habit aciones per fect ament e
cúbicas, con puer t as en cada una de sus seis car as. Sin que sepan como
llegar on allí, apar ecen de pr ont o, seis per sonas: un policía, una doct ora, un
ingenier o, una est udiant e de mat emát icas, un ladrón y un aut ist a.
Advier t en que algunos cubículos t ienen t r ampas mor t ales, y ot ros no las
t ienen.


En t odas las puer t as exist en ext r años númer os, que r esult an ser un sist ema
de posicionamient o car t esiano, que ubica a cada cubo, en el cubo mayor al
que per t enecen.


Leaven, est udiant e de mat emát icas, es una de las per sonas at rapadas en el
cubo. Considera que si el cubículo al que ent r an, t iene en la puer t a algún
númer o pr imo, ent onces adent r o encont rar án t rampas. Luego descubr e
que su t eor ía numér ica es falsa.





David Wor t h es el per sonaj e cínico y pesimist a. Cuando discut en ent r e
t odos, le dice a los demás: “La vida es complicada, la razón por la que
est amos aquí, es porque t odo est á descont rolado”. Sin embargo,
exist e un or den ocult o en el cubo, una est ruct ur a mat emát ica secr et a, que
le per mit ir á encont r ar la salida a quien la descubr a, pues t al y como han
r azonado, si han podido ent r ar de alguna for ma, t ambién han de poder
salir .



Quent in se da cuent a que no exist e escapat or ia del cubo. Aunque se ha
mant enido fuer t e, de pr ont o se der r umba. Kazan, el j oven aut ist a, t rat a de
consolar a Quent in, por lo que est e le pide que lo dej e, diciéndole:
“Apárt at e de mí”.



Exist e un t ext o bíblico, en el que Pedr o, el hombr e duro y sever o, ant e el
milagr o de la pesca, dice al Señor Jesús:
“Al ver est o, Simón Pedro cayó de rodillas delant e de Jesús y le dij o:
- ¡Apárt at e de mí, Señor; soy un pecador!. ” ( San Lucas 5: 8)



Después de t oda una gr an t r avesía hacia el ext er ior del cubo, descubr en
que afuer a, no hay nada, solo oscur idad.


La doct ora Hellen Holloway desciende por medio de una cuer da hecha con
las r opas de los ot r os. Per o t odos sus esfuer zos son inút iles.



Leaven descubr e, que los númer os r epr esent an un sist ema car t esiano y que
el cubículo en el que apar ecen t odos al inicio de la película, se mueve.
Dicho cubículo, no es solament e móvil, sino que en det er minado moment o y
posición, funciona como un puent e al ext er ior del cubo. Le pide a los ot r os
que le señalen cuáles son los númer os de las puer t as, par a poder ut ilizar los
como r efer encia. Uno de los númer os que le dicen es el 666.



El código numér ico de cada puer t a, se basa en el númer o de fact or es
pr imos de cada númer o. Leaven es incapaz de calcular dichos fact or es,
per o Kazan, es un genio mat emát ico que puede calcular los
inst ant áneament e.



Cuando est án a punt o de escapar del cubo, se inicia una lucha ent r e los
per sonaj es. Quent in hier e a Wor t h y asesina a Leaven. Cuando int ent a
asesinar a Kazan, Wor t h suj et a a Quent in, lo que pr ovoca que est e muer a
aplast ado por el cubículo móvil. El único per sonaj e que escapa del cubo y


se adent r a en la luz, es Kazan, y lo hace por su conocimient o único de las
mat emát icas.



Una posible int er pr et ación ser ía que el cubo r epr esent a el mundo físico, y la
luz el mundo espir it ual. Par a alcanzar lo se r equier e conocimient o liber ador ,
par t icularment e, conocimient o mat emát ico que descubr e el significado de
códigos numér icos que lo llenan t odo. No t odos podr ían alcanzar lo y
quedar ían at rapados en el mundo mat er ial decadent e y lleno de sufr imient o.
Doct r inas sobr e conocimient os liber ador es per t enecen a t odas las for mas de
gnost icismo, per o aquellas que plant ean que dicho conocimient o t iene
est r uct ur a mat emát ica, son por ej emplo las llamadas numer ológicas, como
la cábala j udía y la gemat r ía gr iega.

Respect o a la liber t ad, la Biblia habla de liber t ad del pecado y no liber t ad
del mundo mat er ial.
“Ciert ament e les aseguro que t odo el que peca es esclavo del
pecado – respondió Jesús – . Ahora bien el esclavo no se queda para
siempre en la familia; pero el hij o sí se queda en ella para siempre.
Así que si el Hij o los libera, serán ust edes verdaderament e libres. ”
( San Lucas 8: 34- 36)









El año 2012 y las profecías mayas

Los mayas dej an 7 pr ofecías sobr e el fi nal de los t iempos. La pr imer
pr ofecía dice que la época act ual t er mina el sábado 22 de diciembr e del año
2012. Sus pr opagandist as Nueva Er a, señalan que ese día, la humanidad
t endr á solo dos opciones, una dicot omía sencilla cuando se t r at a de
escoger . La pr imer a es mor ir nos t odos ( lo cual no par ece muy at r act ivo) , la
segunda es fundir nos con el univer so ( muy a t ono con la filosofía or ient al) y
ent onces, evolucionar . Per o est a evolución no es de t ipo biológico, es una
evolución ment al, o espir it ual, expr esándolo con clar idad. ¿Y en qué nos
conver t imos?, pues en ser es sin limit aciones de t iempo y espacio,
omniscient es y omnipot ent es, lo que equivale a decir , que nos conver t imos
en dioses.

El univer so es vist o como un ser vivo, con conciencia. Lo cual es conocido
como pant eísmo, o sea, la cr eencia de que las piedr as, las mont añas, el
vient o, el sol, las est r ellas, son ser es vivos, es más, son dioses a los que
debemos alabanza y ador ación. Según est a cr eencia, t odo en la nat uraleza
mar cha en for ma per fect a, t odo es paz y amor , t odo es armonía y
sincr onización. El hombr e, con su ciencia, su int eligencia, su codicia,
cambia el r it mo del baile, echando t odo a per der . ¿Es r ealment e así?, ser ía
convenient e ver Animal Planet o Discover y Channel, y disfr ut ar de la
ar moniosa mat anza que hace el nuevo león j efe de la manada, de los
cachorr os del j efe ant er ior . También es muy r elaj ant e obser var cient os de
animales mur iéndose cuando a un volcán decide hacer er upción. Siguiendo
est e r azonamient o, se t endr ía que la sensación que t iene un ant ílope, al ser
comido vivo por una manada de chacales, ha de ser el éxt asis.

“Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de
Dios, es decir, su et erno poder y su nat uraleza divina, se perciben
clarament e a t ravés de lo que él creó, de modo que nadie t iene
excusa. A pesar de haber conocido a dios, no lo glorificaron como a
Dios ni le dieron gracias, sino que se ext raviaron en sus inút iles
razonamient os, y se les oscureció su insensat o corazón. Aunque
afirmaban ser sabios, se volvieron necios y cambiaron la gloria del
Dios inmort al por imágenes que eran réplicas del hombre mort al, de
las aves, de los cuadrúpedos y de los rept iles. Por eso Dios los
ent regó a los malos deseos de sus corazones, que conducen a la
impureza sexual, de modo que degradaron sus cuerpos los unos con
los ot ros. Cambiaron la verdad de Dios por la ment ira, adorando y
sirviendo a los seres creados ant es que al Creador, quien es bendit o
por siempre Amén. ” ( Romanos 1: 20- 25)

La cuent a r egr esiva inicia en 1999, y a par t ir de allí, se cuent an 13 años.
Nos dicen que el Sol, al que los mayas llamaban Kinich- Ahau, se sincr oniza
con la est r ella, en t or no a la cual gira, y cada 5125 años, r ecibe un chispazo
de sabor de esa est r ella, llamada Hunab- Ku. Ese día de diciembr e,
ent r ar emos en el sext o ciclo del sol. Lo que l lama la at ención, es que las
supuest as cinco civilizaciones ant er ior es ( siendo la maya la quint a) , habían
sido borr adas de la faz de la t ier r a por cat aclismos t ipo el Diluvio Bíblico,
por lo que se concluye - siguiendo su pr opia argument ación - que el día de


las elecciones cósmicas, esas humanidades ant er ior es escogier on mal y
mur ier on. Pero afor t unadament e, nosot r os somos más int eligent es, y no
vamos a met er la pat a por sext a vez.

Los mayas basaban su sist ema de numeración en el númer o 20 ( posible
r eminiscencia del númer o t ot al de dedos de un ser humano) . Según las
pr ofecías, los últ imos 20 años ( un kat ún) de los 5125 años explicados
ant es, o sea, el per íodo que va del año 1992 al año 2012, es un per íodo
pedagógico, lleno de guerr as, cat aclismos y sufr imient o como j amás se
había vist o, sin embargo, t odo es con el buen pr opósit o de hacer ent ender
al ser humano, lo int ensament e malo que es y el desaj ust e que le ha hecho
al univer so.

Dicen, que siet e años después del últ imo kat ún, o sea, siet e años después
de 1992, en el año 1999, se dar ía un eclipse especial el día 11 de agost o,
coincidiendo con una alineación especial de planet as. Ese día, la Tier ra se
encont r aba en su posición más cer cana al Sol, mient r as que la Luna se
encont r aba en su posición más lej ana a la Tier r a, por lo que no logr ó t apar lo
por complet o, además la cola del comet a Swift - Tur t t le dispar o miles de
met eor it os sobr e la Tier r a, llamados las Per seidas. El día 12 de agost o se
alcanzó un pico máximo de met eor it os, 100 por hora.

Una semana después del 11 de agost o de 1999, sucede un fenómeno
cur ioso, si se hicier a una cr uz, con la t ier r a en el cent r o, t endr íamos, al Sol,
Venus y Mer cur io hacia abaj o ( en la const elación de Leo) , a la izquier da
Júpit er y Sat ur no ( en la const elación de Taur o) , a la der echa, la Luna y
Mar t e ( en la const elación de Escor pio) , ar r iba Urano y Nept uno ( en la
const elación de Acuar io) . Est os signos del zodiaco, los r elacionan, for zando
la int er pr et ación, a los ser es vivient es de Apocalipsis, que son cuat r o: un
león, un t or o, un hombr e y un águila. Si se asocia al aguador con el
hombr e, solo falt a decir que el escor pión es el águila, lo que echa a per der
la cor r espondencia de símbolos.

Maya viene de Mayab, que significa lugar en Yucat án, para los hindúes
Maya es ilusión, par a los budist as Maya es la madr e de Buda, Maya es la
diosa r omana de la pr imavera, de donde se or igina el nombr e del mes de
mayo.

Pues bien, el Sol es solo un sat élit e de la est r ella Hunab- Ku ( o Alcione en la
Const elación de Or ión) , y según nos dicen, t arda 25. 625 años en dar le la
vuelt a complet a. Cada 5125 años viene un desast r e sobr e nuest r o planet a.

La est r ella Alcione for ma par t e de las Pleyades ( siendo Maya una de sus
est r ellas) . Según la mit ología, las Pleyades er an siet e her manas ( Alcione,
Maya, Elect r a, Ast er ope, Tayget a, Mer ot e, Celaeno) , hij as de At las y
Pléyone de las cuales se enamoró Or ión, el cazador . Zeus par a ayudar las a
escapar del acoso de Or ión, las convier t e en palomas, y luego se convier t en
en est r ellas que for man par t e de la Const elación de Or ión.

Se puede r escat ar de los mayas, que no solo t omar on al Sol como un dios,
sino que fuer on más allá, cr eyer on que est e dios est aba subordinado a ot r o
super ior , el cual se ubica en el cent r o de la galaxia. Y hast a allí llega el


r ango divino, pues por encima de Hunab- Ku, no hay nadie. Hubiese sido un
ver dader o pandemonium int elect ual, si los mayas llegan a saber que la Vía
Láct ea, solo es una galaxia ent r e ot r as muchas, que incluso exist en cúmulos
de galaxias, y que t ambién exist en cúmulos de cúmulos, y la cosa se
complica t ant o, que a cualquier a le da una j aqueca ast r onómica.

Algunas ciudades impor t ant es mayas, t ales como: Tikal, Uxmal, Becán,
fuer on abandonadas en el año 830 d. C por los mayas. Per o, ¿adónde se
fuer on?, ¿a ot ra galaxia?, ¿al mundo espir it ual?. Lo que no cuent an est os
pseudoar queólogos, es que los mayas agot aron el suelo por mét odos
inef icient es de cult ivo.

En el año 949 d. C, el r ey t olt eca Quet zalcóat l, ser pient e emplumada, huye
de los chichimecas, que han dest r uido su capit al, Tula. Repuebla las
ciudades mayas, por lo que la época maya- t olt eca va del año 1000 d. C al
año 1350 d. C.
Quet zalcóat l es t ambién un Mesías en la r eligión t olt eca. Se manifest aba en
diver sos profet as, siendo el últ imo de ellos: Ce Acat l Topilt zin, r ey de Tula
que vivió ent r e los años 947 y 999 d. C. Se dice que las enseñanzas de
Quet zalcóat l quedan r ecopiladas en los document os llamados
Huehuet laht olli, "ant iguas palabr as", t r ansmit idos por t radición or al y
puest os por escr it o por los pr imer os cr onist as españoles, y es de est as
pr ofecías de donde se obt iene t odo lo r elacionado con el sext o sol y el fin
del calendar io maya en el 2012.
EXI STE FALSA I NFORMACI ÓN QUE SE DI FUNDE EN BLOGS Y
PÁGI NAS DE I NTERNET PSEUDOCI ENTÍ FI CAS Y NUEVA ERA, y que
t iene como pr opósit o, cr ear un aur a de cr edibilidad cient íf ica en sus
lect or es. La Nueva Er a ut iliza la ciencia según le convenga, pues en un
moment o, la ciencia no es digna de confianza, es la culpable de los males
del mundo, en ot r o moment o, se acude a ella para fundament ar alguna
doct r ina r eligiosa or ient al. Ent r e los ej emplos que pueden mencionar se, se
t iene el siguient e: “…en diciembre de 1996, el sat élit e Soho, enviado
por la NASA, para invest igar al Sol, encuent ra que el Sol había
perdido los polos magnét icos, convirt iéndose en una masa
magnét icament e homogénea. En enero de 1997, una enorme
t orment a solar, dest ruye el sat élit e Telst ar 401 de la AT&T. El
campo magnét ico t errest re ha variado de una medida de 4 gauss en
1996, a 1,5 gauss en 1999, lo cual es la causa de que las aves
migrat orias pierdan el rumbo, los delfines y ballenas encallen en las
playas. ”
LA SI GUI ENTE ES I NFORMACI ÓN CI ENTÍ FI CA: los polos magnét icos
del Sol per manecer án como se encuent r an ahora, con el polo nor t e
magnét ico apunt ando hacia el hemisfer io sur del Sol, hast a el año 2012
cuando se r evier t an de nuevo. Est a t r ansición ocur r e, hast a donde
sabemos, cada 11 años en el apogeo de cada ciclo de manchas solar es,
como si fuer a un r eloj . Los fluj os mer idionales sobr e la super ficie del Sol
ar rast ran campos magnét icos desde las manchas solar es sit uadas en
lat it udes medias hast a los polos, los polos acaban invir t iéndose debido a
que est os fluj os t r anspor t an campos magnét icos apunt ando al sur hacia el


polo nor t e magnét ico y campos magnét icos apunt ando al nor t e hacia el polo
sur magnét ico. El campo dipolar se debilit a unifor mement e confor me los
fluj os opuest os en dir ección se acumulan en los polos del Sol, hast a que a la
alt ur a del máximo solar, los polos magnét icos cambian de polar idad y
comienzan a cr ecer hacia una nueva dir ección.
El Sol t iene un ciclo de 11 años dur ant e el cual un númer o cr ecient e de
manchas apar ecen en lat it udes alt as y se mueven hacia el ecuador . Las
manchas solar es son en r ealidad r egiones de int ensa act ividad magnét ica
donde la at mósfer a solar es un poco más fr ía que la que le r odea. La
longit ud del ciclo no es de 11 años exact os; est o es solo el pr omedio. Ahor a
est amos en el comienzo del ciclo 23, el 23º desde que fuer on disponibles
obser vaciones fidedignas.

Las manchas y la rot ación solar
La medición del desplazamient o de las manchas solar es sobr e el disco ha
per mit ido deducir que el Sol t iene un per iodo de r ot ación de 27 días,
aproximadament e. No t odo el Sol gir a a la misma velocidad, puest o que no
es un cuer po r ígido, así en el Ecuador el per iodo es de 25 días, a 40º de
lat it ud es de 28 días y en los polos es aún mayor. A est o se conoce como
r ot ación difer encial. La visibilidad de las manchas est á afect ada por dicha
r ot ación difer encial:
Lat it ud
Solar
Per íodo de
Rot ación
0° 24. 7 días
35° 26. 7 días
40° 28. 0 días
75° 33. 0 días

Ninguna t or ment a puede comparar se a la que sucedió el año de 1859. Fue
la más pot ent e t or ment a solar r egist r ada en la hist or ia. A par t ir del 28 de
agost o, se obser var on aur oras que llegaban hast a el Car ibe. El pico de
int ensidad fue el 1 y 2 de sept iembr e, y causó el fallo de los sist emas de
t elégr afo en t oda Eur opa y Amér ica del Nor t e. Par ece que est o se pr oduce
cada 500 años aproximadament e, según los est udios de muest r as de hielo.
Los pr imer os indicios de est e incident e se det ect ar on a par t ir del 28 de
agost o de 1859 cuando por t oda Amér ica del Nor t e se obser var on aur oras
bor eales. Se vier on int ensas cor t inas de luz, desde Maine hast a Flor ida. Aún
en Cuba los capit anes de bar cos r egist r ar on en sus bit ácor as la apar ición de
luces cobr izas cer ca del zenit . En aquella época los cables del t elégr afo,
( invent o que había empezado a funcionar en 1843 en los Est ados Unidos)
sufr ier on cor t es y cor t ocir cuit os que pr ovocar on numer osos incendios, t ant o
en Eur opa y en Nor t eamér ica. Se obser var on aur or as en zonas de baj a
lat it ud, como Roma, La Habana y las islas Hawai, ent r e ot ras.
El 1 de sept iembr e el Sol emit ió una inmensa llamar ada, dur ant e un minut o
emit ió el doble de ener gía de lo habit ual. Sólo diecisiet e hor as y cuar ent a
minut os después, la eyección llegó a la Tier r a con par t ículas de car ga
magnét ica muy int ensa. El campo magnét ico t er r est r e se defor mó
complet ament e y est o per mit ió la ent r ada de par t ículas solar es hast a la alt a


at mósfera, dónde pr ovocar on ext ensas auror as bor eales e int er r upciones en
las r edes de t elégr afo, que ent onces est aban poco desar rolladas.
La t or ment a solar de 1994 causó fallas en dos sat élit es de comunicaciones,
afect ando los per iódicos, las r edes de t elevisión y el ser vicio de r adio en
Canadá. Ot ras t orment as han afect ado sist emas desde ser vicios móviles y
señales de TV hast a sist emas GPS y r edes de elect r icidad. En mar zo de
1989, una t or ment a solar mucho menos int ensa que la per fect a t or ment a
espacial de 1859, pr ovocó que la plant a hidr oeléct r ica de Quebec ( Canadá)
se det uviese dur ant e más de nueve horas; los daños y la pérdida de
ingr esos r esult ant e se est imó en cient os de millones de dólar es.
Resonancia Schumann.
Ot r o argument o pseudocient ífico, gir a en t or no a lo que se conoce como la
fr ecuencia Schumann. Nos dicen que:

“La frecuencia de vibración o resonancia Schuman, cambió de 7, 8
hert z en 1997 a 11, 5 en 1999”.

En la década del 50 el Dr . Schumann, quien pr est aba ser vicios en la UTN de
Munich, Alemania, descubr ió un efect o de r esonancia en el sist ema t ier r a-
air e- ionosfer a, hoy conocido con el t ér mino de Resonancia Schumann. En
Física, a est e efect o se le denomina "Onda t ransver sal- magnét ica". Se ha
compr obado que est as ondas r esonant es vibr an en la misma fr ecuencia que
las ondas cer ebr ales de los ser es humanos y de t odos los mamífer os en
gener al, ó sea 7, 8 Her t z ( ciclos por segundo) .

En aquella época el Dr Schumann t r abaj aba con sus alumnos univer sit ar ios
en cálculos y pr oyect os de pot enciales eléct r icos. En una opor t unidad, les
plant eó el deber de calcular el pot encial de dos super ficies semiesfér icas
ubicadas a una det er minada dist ancia ent r e si, y que er an eléct r icament e
conduct oras. Los r esult ados fueron publicados en los suplement os de
divulgación cient ífica de la univer sidad.

Uno de los suscr ipt or es, el Dr . Anker müller , leyó los r esult ados y le
sor pr endió que est os dier an una fr ecuencia caract er íst ica del r it mo Alfa de
las ondas cer ebr ales. El Dr Anker muller se comunicó inmediat ament e con el
Dr . Schumann, y le dij o que su conclusión er a sor pr endent e; que el r it mo
Alfa de las ondas cer ebr ales coincidía con el r it mo t er r est r e, y que había
que compr obar si est o er a ver ídico. Schumann r espondió que eso er a
int er esant e par a la medicina, que deber ían exper iment ar ; y t uvo la idea de
encar gar el est udio a uno de sus alumnos, que j ust ament e t enía que hacer
su t esis de doct or ado. El gr aduado se llamaba Her ber t König, quien fuer a
más t arde yer no del Dr . Er nest Har t mann ( descubr idor de las r adiaciones
t er r est r es que afect an a los ser es vivos) , y post er iorment e fue sucesor del
Pr ofesor Schumann en la Univer sidad de Münich. Después de muchas
mediciones, el Dr . König pudo det er minar que el valor exact o no era 10
Her t z, sino 7, 8, que es la fr ecuencia del hipot álamo y la única que en t odos
los mamífer os, es t an común. Mient r as el r it mo Alfa var ía de una per sona a
ot r a y oscila ent r e los 7 a 14, la fr ecuencia de 7, 8 Her t z es una const ant e
nor mal biológica, y funciona como un marcapaso par a nuest r o or ganismo.


Sin la exist encia de esa fr ecuencia la vida no ser ía posible. Est o se
compr obó con los pr imer os viaj es r ealizados al espacio, fuer a de la
ionosfer a, cuando los ast r onaut as ( t ant o r usos como amer icanos) volvían de
sus misiones espaciales con complicados problemas de salud. Al somet er se
un t iempo fuer a de la ionosfer a, les falt aba la pulsación de esa fr ecuencia
vit al, de 7, 8 Her t z. Al compr obar est o se buscó como solucionar el
pr oblema, logr ándolo a t ravés de gener ador es ar t ificiales de ondas
Schumann.

Los pr opagandist as de la Nueva Er a, afir man que la fr ecuencia de vibración
o r esonacia Schuman, cambió de 7, 8 her t z en 1997 a 11, 5 en 1999, luego
dicen que las células vibr an de igual for ma que un cr ist al de cuar zo, y que
al cambiar la fr ecuencia de vibr ación, cambia t ambién la vibr ación celular
alt er ando el compor t amient o humano, la per cepción, el apr endizaj e y el
sent ido del t iempo. En pr imer lugar , es ext r aña la afir mación que dice que
las células vibr an, luego, decir que el compor t amient o humano se alt er a a
consecuencia del cambio en la fr ecuencia de vibr ación Schuman, es solo
una hipót esis que no ha sido compr obada.

El t ema de las vibr aciones o ener gía baj as y alt as, es r ecur r ent e en el
discur so Nueva Er a. Las baj as son negat ivas y per j udiciales, mient r as que
las alt as son beneficiosas. Lo que llaman ener gía, no es en el sent ido físico,
ener gía es algún t ipo de poder vit al. Llama la at ención, que si buscamos
ej emplos comunes en la nat ur aleza en los que podamos encont r ar analogías
de algún t ipo de poder alt o y baj o, nos damos cuent a que lo alt o no es
necesar iament e bueno, ni lo baj o es necesar iament e malo. Por ej emplo, un
sonido de fr ecuencia muy alt a, nos puede dej ar sor dos, dañando
ir r eparablement e el t ímpano, mient r as que un sonido suave puede
r elaj ar nos. Tener la pr esión sanguínea en niveles muy alt os, puede
mat ar nos, mient r as que una pr esión baj a, nos hace sent ir mal, solament e.
Es más peligr oso t ocar un cable eléct r ico con un alt o volt aj e, que t ocar ot r o
con baj o volt aj e. ¿Cómo saben que est as “ ener gías” no son semej ant es a la
elect r icidad?. Si la analogía es válida, est as alt as ener gías podr ían ser
per j udiciales, incluso mor t ales. Per o como siempr e, su concepción mágica,
puer il y ant icient íf ica de la r ealidad, les impide compr ender cualquier
fenómeno, sus causas, sus efect os, sus límit es, sus pr ocesos int er nos, pues
apr enden en for ma dogmát ica, que las ener gías son posit ivas, y conviene
incr ement ar las, sin compr ender cuál es la const it ución de esos poder es, y
sus efect os en la vida humana.

Los mayas cr eían que la ener gía solar er a espir it ual. A est e poder ,
Paracelso lo llamaba Evest r um, los egipcios lo llamaban Kal, los gr iegos lo
llamabas Pneuma, los hindúes Prana, los j aponeses Ki, los chinos Chi y los
mayas Puah.

El comport amient o humano
Los defensor es de la Nueva Er a, dicen que el compor t amient o humano
cambiar ía r adicalment e a par t ir del eclipse del 11 de agost o de 1999. Lo
especial del eclipse ES LA SUPUESTA CRUZ CÓSMI CA QUE SE FORMÓ ESE
DÍ A. Plant ean que la locur a colect iva, pr oducir á pr ocesos de evolución. En
ot r as palabras, del desor den se pr oduce el or den, ¿no es al cont rar io?. Ot ra


sólida est upidez, es aquella que dice que la ener gía que pr oducir á el cent r o
de la galaxia, afect ar á a TODO EL UNI VERSO.

Afir man que cambiarán las cr eencias r eligiosas y que el hombr e se libr ar á
de sus miedos ( ¿a la muer t e y al infier no?)

Según ellos par a que se manifiest e la Conciencia colect iva, debe venir
pr imer o la unidad. En 1999 se inicio un ciclo llamado el Tiempo del no
t iempo, y al final del ciclo, el hombr e ser á su pr opia j uez, pues “ examinar á
t odo lo que hizo en la vida” , nos dicen. Si me j uzgo a mi mismo, ¿podr é
condenarme?, si me condeno, ¿podr é absolver me a mi mismo?, ¿de qué
for ma se ar chivan mis act os?, pues solo una int eligencia infinit a que
obser va y r ecuerda puede hacer lo.

Dicen que en el univer so, t odo evoluciona hacia la per fección, lo cual
cont r adice las leyes de la t er modinámica.

Señalan que si la MAYORÍ A se sint oniza con el planet a, los j uicios y
desast r es se neut r alizarán. Exist en dos punt os impor t ant es en est a
afir mación, pr imer o: que exist e una minor ía que no se sint onizó con el
planet a, de la cual se habla en for ma despect iva ( ¿los cr ist ianos?) . Lo
segundo: los desast r es mundiales t ienen un fin didáct ico, t al y como sucede
cuando un padr e ut iliza el cast igo par a formar el caráct er del hij o, lo cual
significa que el univer so planif ica acciones esper ando det erminadas
r eacciones del ser humano, en est e caso par t icular : el cambio moral.

Los mayas cr eían en la r eencar nación y la llamaban Caput - Sigil. La
cr eencia en ciclos r epet it ivos en la nat ur aleza les lleva a la cr eencia en la
r eencar nación. Sin embar go, la idea de que en cada nuevo ciclo se da una
evolución hacia algo super ior no es algo que se obser ve en la nat uraleza.
Los ciclos de las est aciones pr oducen las mismas est aciones y el mismo
clima. El clima no mej or a con los siglos. Si puede hablar se de un cambio,
est e ser ía el det er ior o climát ico act ual.

Señalan que algunas exist encias son afor t unadas, y t ienen como pr opósit o
exper iment ar la abundancia, luego, las vidas miser ables t ienen el pr opósit o
de exper iment ar la escasez, de ahí la acept ación y pasividad ant e la vida,
pues la miser ia, la inj ust icia social, la enfer medad, t ienen un fin didáct ico.

Dicen que el ser humano puede aminorar los efect os negat ivos de los
cambios que se avecinan, si acept a que t odo lo que le r odea es par t e de sí
mismo, en ot r as palabr as, la acept ación del pant eísmo nos pr oduce dos
beneficios: nos liber a de los efect os negat ivos y dolor osos, además nos
conver t imos en dioses al unir nos con el univer so, el cual es dios. Cr een que
los planet as, las est r ellas, las piedr as y t odo lo mat er ial, t iene conciencia y
pensamient o.

Algunos seguidor es de las pr ofecías mayas, escuchar án por allí que “. . los
mayas profet izaron que el dinero dej aría de ser usado como medio
de int ercambio”. Per o se sabe con cert eza que la economía maya se
basaba en el int er cambio de pr oduct os agr ícolas, ent r e ellos el maíz. Los
mayas no desar r ollar on un sist ema monet ar io, por lo que afir mar que el


diner o colapsar ía, es una afirmación inconsist ent e, pues el diner o, t al y
como se ut ilizó en ot r as civilizaciones ( incluyendo la nuest r a) , no lo
conocier on.

Sur ge un problema enor me con el det er minismo pr ofét ico que anuncia una
nueva er a de amor y paz. Pr imer o nos dicen que cada cier t o t iempo, el Sol
r ecibe una llamar ada de ener gía del cent r o galáct ico, lo cual pr oduce
enor mes pr oblemas en la Tier r a, al mismo t iempo afir man que es la razón
del desar r ollo evolut ivo humano. No pueden explicar por qué el desar r ollo
económico y t ecnológico llega a su colapso en “ la misma época” en que la
Tier r a, o el Sol cumplen un ciclo. ¿Por qué no se llegó al colapso económico
cien años ant es o cien años después?, ¿cómo se explica est a sor pr endent e
sincr onización ent r e el desar r ollo económico mundial y los acont ecimient os
ast r onómicos?, ¿quién aj ust a las leyes de pr ocesos dinámicos t an dist int os y
t an complej os, de modo que su falla final sea simult ánea?. Es casi lo
mismo que decir , que un malvado t écnico elect r ico, dispuso que el sist ema
elect r ico de la casa, fallar a por complet o, exact ament e en el mismo día en
que r ecibimos la car t a de despido en la empr esa en la que t r abaj amos.

Se pr esent a ot ra inconsist encia mayúscula cuando r econocen la exist encia
de miles de ast er oides y comet as que podr ían chocar con la Tier ra y cr ear
devast ación. Est e r econocimient o lo hacen con el pr opósit o de ganarse la
buena volunt ad de las gent es, que cr een fir mement e en las pr ofecías de
Nost r adamus. Sin embar go, si el Sol, o Alcione, o la Galaxia, son ent es
int eligent es benignos, o sea buenos dioses que planifican la hist or ia
humana, ¿por qué no r egulan la pr esencia de est os cuer pos pot encialment e
peligr osos?. Como cada obj et o en el univer so t iene conciencia, la
conclusión obvia es que los ast er oides, incluidos los muy peligr osos, deben
ser concient es de lo que hacen, deben t ener conocimient o del daño que
pr oducen. Todos est os ar gument os est úpidos nos dicen, que debemos
abr ir nos a la r ecepción de la ener gía del dios Sol, sin embar go, ¿cómo se
explica que los amant es del Sol, luego de muchos br onceados en la playa,
t er minen mur iendo de cáncer de piel y no vivif icados y evolucionando a
niveles de mayor per cepción?, la r espuest a es simple, t odo est o no es más
que un r efr it o de mit ologías paganas, visiones mágicas de la r ealidad, que
no explican nada y que hunden a la ment e humana en cuent os de hadas,
oscur ant ismo y err or es hist ór icos.

Finalment e, plant ean que las cr isis mundiales ( por ej emplo el choque de un
ast er oide con la Tier r a) , permit ir ían que los países ent r eguen su sober anía
ant e alguna organización mundial, semej ant e a las Naciones Unidas. En
est e punt o se puede coincidir con ellos, pues las cr isis gr aves ( Y2K, la cr isis
aliment ar ia del 2007, la cr isis f inancier a del año 2008- 2009, las pandemias
de gr ipe aviar y por cina) han sido los cat alizador es del est ablecimient o de la
plat aforma de un gobier no mundial, per o a difer encia de las t eor ías
conspir acionist as, se debe aclarar que no es posible que ninguna
or ganización humana o ext r at er r est r e, t enga la capacidad de or quest ación
de los millones de f enómenos necesar ios para lograr la coordinación en el
t iempo, de cat ást r ofes t an disímiles, cuyos fact or es causales son t an
complej os que evidencian, que de exist ir una mano or quest ador a, una guía
invisible, debe adj udicar se a una int eligencia “ inf init a” , que domina la
hist or ia humana a volunt ad.


La película “Polt ergeist ”



La doct or a Lesh, la parapsicóloga que br inda su ayuda a la familia, le dice al
niño que: “Hay personas que mueren, pero no saben que han
muert o. Puede que no quisieran morir, puede que no est uvieran
preparados, puede que no han vivido en t oda su plenit ud, o aunque
vivieron mucho, necesit aban vivir más. Esos se resist en a ent rar en
esa luz”



Est a es clar ament e doct r ina espir it ist a. El espir it ismo es cont rar io en t odos
sus punt os al cr ist ianismo. El espir it ismo es pant eíst a, consider a que t odo
es Dios. Por t ant o no hace difer encia ent r e las cosas cr eadas y el cr eador .
A su vez, es monist a, pues consider a que Dios es cada una de las cosas
exist ent es, lo que significa que cada obj et o del univer so, como un ave, una
piedr a, un ár bol, son manifest aciones de un único ent e.



“Dicen que son sabios, pero son t ont os; porque han cambiado la
gloria del Dios inmort al por imágenes del hombre mort al, y hast a
por imágenes de aves cuadrúpedos y rept iles. Por eso, Dios los ha
abandonado a los impuros deseos que hay en ellos, y han comet ido
unos con ot ros acciones vergonzosas. En lugar de la verdad de
Dios, han buscado la ment ira, y han honrado y adorado las cosas
creadas por Dios y no a Dios mismo, que las creó y que merece
alabanza por siempre. Así sea. ” ( Romanos 1: 22- 25)

El espir it ismo sost iene su cr eencia en la r eencar nación, por lo que es posible
alcanzar la per fección per sonal por medio de un pr oceso evolut ivo de
mej or amient o. Por t ant o, no es necesario un sacr ificio, ni un salvador
per sonal.

“Cree en el Señor Jesús, y serás salvo t ú y t u familia. ” ( Hechos
16: 31)
Como sucede en muchas r eligiones or ient ales, el pecado no exist e par a el
espir it ist a. No exist e cast igo et er no, ni per dón de pecados. La muer t e de
Cr ist o, t al y como sucede en t oda r eligión no cr ist iana, les r esult a
innecesar ia.

“El SEÑOR dice: ' Vengan, vamos a discut ir est e asunt o. Aunque sus
pecados sean como el roj o más vivo, yo los dej aré blancos como la
nieve; aunque sean como t ela t eñida de púrpura, yo los dej aré
blancos como la lana. ' . ” ( I saías 1: 18)

Según el espir it ismo, exist en dos mundos paralelos: el mundo espir it ual al
que viaj an los muer t os o desencar nados, y el mundo mat er ial. En el mundo
espir it ual, exist en diver sidad de espír it us, per o pueden subdividir se en dos
cat egor ías pr incipales: los ser es avanzados o maest r os, y los ser es
at r asados e ignor ant es.

“Porque nuest ra lucha no es cont ra seres humanos, sino cont ra
poderes, cont ra aut oridades, cont ra pot est ades que dominan est e
mundo de t inieblas, cont ra fuerzas espirit uales malignas en las
regiones celest iales. ” ( Efesios 6: 12)

El espir it ismo plant ea que la pr imer a revelación vino por Moisés; la
segunda, por Jesús y la t er cer a, ser ía el espir it ismo, que complement a la
segunda.

“Si alguien llega a ust edes predicando a un Jesús diferent e del que
les hemos predicado nosot ros, o si reciben un espírit u o un
evangelio diferent es de los que ya recibieron, a ése lo aguant an con
facilidad. ” ( 2 Cor int ios 11: 4)

“Pero aun si alguno de nosot ros o un ángel del cielo les predicara un
evangelio dist int o del que les hemos predicado, ¡que caiga baj o
maldición!” ( Gálat as 1: 8)

El espir it ismo se car act er iza por el cont act o con los muer t os, lo cual es
fr ecuent ement e pr ohibido en la Biblia.



“No acudan a la nigromancia, ni busquen a los espirit ist as, porque
se harán impuros por causa e ellos. Yo soy el SEÑOR su Dios. ”
( Levít ico 19: 31)

“También me pondré en cont ra de quien acuda a la nigromancia y a
los espirit ist as, y por seguirlos se prost it uya. Lo eliminaré de su
pueblo. Conságrense a mí, y sean sant os, porque yo soy el SEÑOR
su Dios. ” ( Levít ico 20: 6- 7)

“Cuando ent res en la t ierra que t e da el SEÑOR t u Dios, no imit es las
cost umbres abominables de esas naciones. Nadie ent re los t uyos
deberá sacrificar a su hij o o hij a en el fuego; ni pract icar
adivinación, bruj ería o hechicería; ni hacer conj uros, servir de
médium espirit ist a o consult ar a los muert os. Cualquiera que
pract ique est as cost umbres se hará abominable al SEÑOR, y por
causa de ellas el SEÑOR t u Dios expulsará de t u presencia a esas
naciones. A los oj os del SEÑOR t u Dios serás irreprensible. ”
( Deut er onomio 18: 9- 12)



Tangine Barr ons, la clar ivident e o médium que br inda la ayuda a la familia
que ha per dido a la niña Carol Anne, es int er pr et ada por la act r iz Zelda
Rubinst ein, la cual, apar ece per sonificando un ext r año per sonaj e en la
película “ Sout hland Tales” coment ada en ot r o lugar de est e document o.





La clar ivident e le pr egunt a a la señor a Fr eelings: “Hará ust ed t odo lo que
yo le pida, aunque sea cont rario a sus creencias como ser humano y
COMO CRI STI ANA”. A est a pr egunt a, la señor a Fr eelings r esponde: “Se
lo promet o”.






















Película “Los ot ros”



Gr ace St ewar t ( Nicole Kidman) es una j oven madr e, cr ist iana cat ólica, que
vive con sus dos hij os Ann y Nicolas. Los niños padecen de cier t a
enfer medad en la piel que les impide est ar ant e la luz solar . Grace cubr e
t odas las vent anas de la casa con cor t inas y cont r at a t r es sir vient es del
pueblo para las labor es domést icas.


Mient r as les enseña a sus hij os la hist or ia de dos niños cr ist ianos que
mur ier on a manos de los r omanos por no negar su fe, sus hij os se r íen y
Gr ace pr egunt a lo r azón de la r isa.

“Esos niños eran est úpidos” – dice la niña Ann.
“¿Por qué?” – pr egunt a la madr e.
“Por que dij eron que solo creían en Jesús y los mat aron por eso” –
r esponde la niña.
“¿Y que habrías hecho t ú, negar a Crist o?” – pr egunt a la madr e.


“ ¡Pues sí! Seguiría creyendo en él, pero a los romanos no se los
habría dicho” – r esponde Ann.
“¿Tú t ambién piensas así Nicolas?” – pregunt a la madr e.
“Sí” – r esponde Nicolas.
“Así que los dos habrían ment ido al punt o de negar a Crist o. Se
habrían librado de que les cort aran la cabeza, ¿pero que habría
pasado después, en la ot ra vida?, la que nos espera después de la
muert e, ¿a dónde habrían ido?” – les dice la madr e.
“Los niños que mient en van al limbo” – r esponde Nicolas.
“¿Y que es limbo Ann?” - pr egunt a la madr e.
“Uno de los cuat ro infiernos” – r esponde Ann.
“Los cuales son…” – dice la madr e esper ando que alguno complet e la
fr ase.
“Est á el infierno a donde van los condenados, el purgat orio, el seno
de Abraham a donde van los j ust os y el limbo a donde van los niños”
– dice Nicolas.
“En el cent ro de la Tierra. Allí hace mucho, mucho calor, allí van los
niños que dicen ment iras, pero no se quedan allí mucho t iempo, no,
no, est án condenados para siempre, pensando, t rat ando de
imaginar el infinit o” – agr ega finalment e la madr e.



Aunque Gr ace es escépt ica, descubr e poco a poco que la casa est á habit ada
por ot r os ser es, posiblement e fant asmas.






Un día, Gr ace escucha los gr it os de sus hij os, y al ent r ar a la habit ación,
descubr e que alguien ha r et ir ado las cor t inas de t odas las vent anas de la
casa. Al llegar a la últ ima habit ación, mient r as huyen de la luz, la cámar a se
concent r a en la vent ana y al desenfocar la, se for ma una cr uz.




Los cr iados que cont rat a Gr ace, son fant asmas de per sonas del pueblo que
mur ier on de t uber culosis muchos años at rás. Conocen la ver dad y t rat an
de ayudar a Gr ace a que la descubr a t ambién.


Finalment e, Gr ace y los niños, ent ienden que los ser es que ellos cr eían ser
fant asmas, son ser es humanos vivos y reales, que r ealizan una sesión
espir it ist a. Los verdader os fant asmas son Grace y sus hij os, los cuales
mur ier on asfixiados por la misma Gr ace, ant es que ella se dispar ar a en la
cabeza. Gr ace de pr ont o puede r ecor dar que efect ivament e asesino a sus
hij os y se suicido luego.





La película plant ea una de las t esis del espir it ismo sobr e los fant asmas: son
los espír it us de per sonas que han fallecido, y que no lo saben. No viaj an al
más allá, a donde van t odos los espír it us, pues se at an a la mundo de los
vivos pues no quier en r econocer su ver dader a nat uraleza. Además, plant ea
que las cr eencias cr ist ianas, t ales como el cielo o el infier no, son solo
cuent os par a niños y superst iciones, no hay condenación, ni r edención t r as
la muer t e.

Aún suponiendo est a pr oposición, sur gen muchas inconsist encias
obser vables por aquellas per sonas que han sido desgraciadament e t est igos
de fenómenos fant asmales en sus pr opias casas. Por ej emplo, si un
det er minado hombr e, padr e afect uoso, esposo ej emplar , ha fallecido por
muer t e nat ur al: ¿por qué at err or izar ía a su familia, con apar iciones
sor pr esivas, gest os gr ot escos, mar cado sadismo, gr it os espeluznant es,
pr esencias sofocant es?, ¿Por qué engañar ía a su familia, haciéndoles cr eer
en la madr ugada, que t oda la vaj illa en la cocina se ha hecho t r izas, cuando
en r ealidad est á int act a?.

Si una muj er cr ist iana devot a, fallece, ¿por qué, ahor a en forma espir it ual,
sent ir ía ext r ema r epugnancia por cánt icos de alabanza y lect ur as bíblicas
que se hagan en la casa?, ¿por qué pr ofer ir ía maldiciones cont r a el nombr e
de Cr ist o, cont r a su sangr e der ramada, cont r a la cr uz?, ¿no deber ía acaso
int egr ar se a las cer emonias de alabanza al SEÑOR?, ¿por qué razón, siendo
una muj er , cambia su voz a una voz grave de var ón?

Muchos son los t est imonios, que evidencian que est as ent idades t ienen la
capacidad de cambiar de forma a volunt ad, asumiendo aquella que más
per t ur ba a la per sona, como si fuese posible que t uvier an acceso a los
miedos r epr imidos en el inconscient e humano.

El espir it ismo t uvo un enor me auge en la Eur opa de post guer ra, pues las
familias sent ían gr an angust ia y pesar , pensando sobr e sus hij os, padr es,
sobr inos, esposos, niet os, hermanos, que j amás volvier on de la guer r a. El


vacío dej ado por sus ser es quer idos, mot ivo a millones de per sonas a acudir
al espir it ismo, buscando consuelo para sus vidas.

Diver sos est udios r ealizados en Eur opa, por el señor Kar t E. Koch
( doct or ado en medicina y t eología) , y r ecopilados en su libr o “ Ocult ismo y
cur a de almas” , le llevan a concluir que t r as el ascenso en las pr áct icas
espir it ist as, siguier on una infest ación de fenómenos paranormales,
enfer medades psiquiát r icas her edables y suicidios, ent r e sus pr act icant es.
Por lo que concluye Koch, que est as pr áct icas, gener an enor mes
desequilibr ios f ísicos y ment ales, y que lo mej or que puede hacer un ser
humano, es buscar alivio en la esper anza cr ist iana de r edención. Aconsej a,
que la t er apia en est os casos, sea una mezcla de psiquiat r ía con consej o
past or al cr ist iano.





























La película “El sext o sent ido”



Ot r a película de fondo espir it ist a es “ El sext o sent ido” . En ella, Joel Osment
( Cole Sear ) , es un niño con pr oblemas emocionales, que r ecibe la ayuda por
par t e de un psicólogo que lo guía a super ar sus conflict os. El psicólogo
Malcolm Cr owe ( Br uce Willis) no es conscient e que en r ealidad est á muer t o
y que el niño al que ayuda es un vident e o médium con la capacidad de
ver lo y hablar con él.






Finalment e, el niño le cuent a a su madr e que t iene la capacidad de ver a los
muer t os y que est o lo at er r a.


Malcolm r econoce que est á muer t o, y que lo único que lo at aba al mundo de
los vivos, es la necesidad de complet ar la misión de ayudar al niño Cole.
Luego de que se despide de su esposa Anna, Malcolm viaj a a la luz.













La película “Ghost ”



Ot r a película que defiende la doct r ina espir it ist a, es “ Ghost ” o “ La sombr a
del amor ” . Se r ecur r e al r omant icismo, al amor invencible que super a aún
la bar r er a de la muer t e, para enseñar una doct r ina clar ament e prohibida
por Dios, pues el cont act o que se hace, no es con los muer t os, sino con
espír it us demoníacos.


Luego de un asalt o en el que r ecibe un dispar o, Sam ( Pat r ick Swayze)
puede ver su pr opio cadáver .




Mient r as Molly ( Demi Moor e) gr it a por ayuda, el fant asma de Sam per cibe
una luz del cielo que lo llama. Per o Sam, pr efier e quedarse a ayudar a
Molly y se apar t a de la luz.

Espír it us o ángeles desciendes por la columna de luz.


El fant asma de Sam, se dir ige por cur iosidad a un pequeño cent r o
espir it ist a, en el que se llevan a cabo fr audes.




La ayudant e de la médium, abr e la puer t a para llamar a los client es. En la
puer t a puede ver se un cr ucifij o. Mient r as la gent e esper a, se escuchan
cant os r eligiosos cr ist ianos.


¡Alabado sea Dios, gracias Jesucrist o! – dicen las médium, mient r as
r ealizan la far sa espir it ist a. Debe decir se, que no exist e espir it ismo
cr ist iano, pues el cr ist ianismo, igual que el j udaísmo, t iene la pr ohibición de
invocar los espír it us de muer t os, independient ement e de los element os
“ cr ist ianos” que se ut ilicen con el pr opósit o de hacer cr eer que el espir it ismo
es apr obado por Dios.




La r opa de la médium ( Whoopi Goldber g) , t iene or nament ación que sugier e
un 666.

Muer e el exsocio de Sam, Car l Br uner ( Tony Goldwyn) , y su espír it u es
llevado por demonios al infier no.




Sam y Molly se despiden, ant es de que el par t a al más allá, a la luz.
Según la Biblia, la salvación es por cr eer en Jesús, y no por las buenas
obras que se r ealicen. De igual for ma, se pier de t odo aquel que lo r echace
abier t ament e o que busque ot r o medio de salvación, aj eno al sacr ificio del
SEÑOR y su sangr e der ramada.
“El que cree en el Hij o t iene vida et erna; pero el que rehúsa creer en
el Hij o no verá la vida, sino que la ira de Dios est á sobre él. ” ( San
Juan 3: 36)



















Película “Fot ografiando hadas”


La amargura en la vida del fot ógrafo Charles Cast le, est á mar cada por la
t r agedia de la muer t e pr emat ur a de su esposa, la cual cae en una gr iet a en
el hielo.


Las hij as de Beat r iz Templet on, r ealizan la cer emonia de la Eucar ist ía fr ent e
al ár bol donde viven las hadas. Ut ilizan como ost ia sant a, una ext raña flor .




Las hadas viven en cier t o ár bol y hacen apar ición solament e dur ant e la
noche. Quienes han comido de la f lor de siet e pét alos, pueden per cibir las
con clar idad y suben al árbol par a obser var las, lo que ha t r aido la t r agedia
en el caso de la señor a Templet on, esposa del minist r o r eligioso del pueblo.


El pr ot agonist a de la película, el fot ógr afo Char les Cast le escucha las dos
t eor ías sobr e las hadas: son ser es expulsados del cielo, ser es caídos, o bien,
son ser es que viven en el límit e ent r e el más allá y est e mundo.











La flor, en for ma de est r ella de siet e punt as, per mit e a quien la coma,
per cibir el mundo de las hadas. Exist e cier t o paralelismo, con la cr eencia de
que cier t as dr ogas alucinógenas, abr en por t ales de per cepción, que
per mit en hacer cont act o con el mundo espirit ual.


“Porque soy la vida y la resurrección”, dice Char les Cast le, el fot ógr afo
escépt ico, mient r as pr epar a un fot omont aj e en el que debe most r ar a los
padr es en compañía de su hij o muer t o en la guer r a.




El fot ógr afo es sent enciado a la hor ca por la muer t e del r ever endo
Templet on, luego al mor ir viaj a a una r ealidad paralela, en la que su esposa
aún vive y no fallece en el accident e.

El sacer dot e lee San Juan 11: 25: “Yo soy la resurrección y la vida,
quien crea en mí, aunque muera, vivirá y quien viva, y crea en mí,
nunca morirá.”.




La güija
A finales del siglo XI X, exist ía en Eur opa y Amér ica una enor me popular idad
del espir it ismo. Par a comunicar se con los espír it us desencar nados, se
t enían muchas “ t ablas par lant es” y una de ellas fue la güij a, pat ent ada en
1890 por Elij ah J. Bond. La güij a es un j uego ocult ist a, que necesit a que los
par t icipant es coloquen sus dedos levement e sobr e un vaso, el cual se ir á
moviendo, señalando det erminadas let r as, númer os y r espuest as t ales
como “ sí” o “ no” . Diver sos exper iment os hechos, demuest ran que lo que
mueve el vaso, es la pr esión de los dedos de los par t icipant es. Cuando
est os no ven el t abler o, las palabr as que se for man car ecen de sent ido, por
lo que se ent iende que pr incipalment e es el inconcient e de cada uno de los
par t icipant es el que se manifiest a.

Sin embar go, la guij a no es inofensiva, pues par ece desencadenar est ados
sicót icos, t ales como at aques de hist er ia, fobias, est ados de t rance. Si son
adolescent es los par t icipant es, el car áct er demoníaco del j uego, puede
pr edisponer los a manifest ar supuest as posesiones diabólicas, e incluso, si la
pr áct ica es cont ínua, puede desencadenar el suicidio. Es común ent r e los
adolescent es, que haya quien consider e gracioso pr egunt ar sobr e el día de
la muer t e de alguno de los pr esent es, y al recibir una r espuest a, se pr oduce
pánico mot ivado por la sugest ión de la per sona que escucha su día de
muer t e.
Películas como Jumanj i y Zat hur a, pr esent an hist or ias de j uegos de mesa,
que una vez iniciados por las per sonas que los encuent r an ( niños
gener alment e) en lugar es oscuros y olvidados, se alt er a la r ealidad y se
viaj a a mundos de avent uras y emociones, dist int os al mundo r eal. De ahí
el par alelismo que puede est ablecer se con la güij a, pues lo que se hace es
una evasión del mundo r eal y se busca cont act ar con una r ealidad
alt er nat iva, espir it ual.
Ambos j uegos r equier en de un act o volunt ar io del par t icipant e. Se advier t e
( y amenaza) que los j uegos una vez iniciados, no pueden abandonar se pues
deben llevar se hast a el fin, el cual siempr e es un final feliz. Lo que se inicia
como un j uego, t ermina desat ando fuerzas incont r olables, que pueden
incluso pr oducir la muer t e.


En ambas películas, puede obser var se que mucho de lo que exper iment an
los par t icipant es de los j uegos, par ece haber sucedido pr incipalment e en su
ment e, en una r ealidad física par ecida a la del sueño.
Est e es un punt o int er esant e que debe subr ayar se. Diver sas invest igaciones
que t r at ar on de r efut ar o de corr obor ar la separación del alma humana del
cuer po, dur ant e una exper iencia de “ viaj e o pr oyección ast r al” ,
compr obar on en las per sonas que la exper iment ar on, que lo que se obser va
no es la r ealidad, per o t ampoco el sueño. Los par t icipant es podían descr ibir
obj et os pr esent es en lugar es dist ant es, t al y como er an r ealment e, lo cual
ser ía imposible si no los est uvier an “ viendo” con algún sent ido semej ant e a
la vist a. Sin embar go, t ambién descr ibían cosas “ que no est aban allí” y que
pr ovenían de sus r ecuer dos per sonales.





























La película “Jumanj i”



En 1969, el niño Allan Par r ish ( Robin Williams) , encuent r a un ext r año j uego,
ent er r ado en una const r ucción cer cana a la fábr ica de su padr e. Del j uego
salen sonidos de t ambor es que at r aen al niño.






En una de las cubier t as del j uego est á escr it o: “Jumanj i, un j uego para
los que buscan quizás el modo de dej ar su mundo at rás”.


Al lanzar los dados, Allan es absorbido por el j uego, quedando at r apado por
26 años.





En 1995, Judy y Pet er , los niños de la familia que compr a la casa, ant es de
salir a la escuela escuchan los t ambor es que salen del j uego Jumanj i, y que
pr ovienen de alguna habit ación en los pisos super ior es. Al mirar hacia
ar r iba, puede ver se una espiral implosiva ( la que gir a hacia el int er ior ) y
una est r ella de ocho punt as, símbolo de port al.






La película “Zat hura, una avent ura espacial”



Danny y Walt er , los hij os de un diseñador quedan solos en la casa. Danny
encuent r a un j uego en el sót ano llamado Zat hura, al iniciar el j uego, son
t r anspor t ados a ot r a r ealidad. Los her manos que ant es del j uego t enían
una pésima r elación, después de t odas las avent ur as por las que pasan,
t er minan siendo buenos amigos.

























La película
“Transformers. La venganza de los caídos”



Uno de los símbolos más impor t ant es del ocult ismo es conocido como el
disco solar alado.

El or igen del símbolo, se basa en el mit o en que el dios solar Ra le pide a
Hor us que dest r uya a sus enemigos, Hor us obedece y r ealiza el at aque en
for ma de disco solar alado. Nekhebet y Uat chit , las diosas del Nor t e y del
Sur en for ma de ser pient es, apoyan a Hor us en la bat alla cont ra el dios Set .
El símbolo combina la for ma del ave y la ser pient e, y es muy
pr obablement e, la fusión de la adoración a la serpient e y la ador ación al
Sol.



Símbolo común en Egipt o y en muchas ot r as cult ur as, aún más ant iguas. Es
una esfer a r odeada por dos alas. Los egipcios ut ilizaban dos ser pient es en
las alas.




Sumer ios


Est ela de Ur – nammu ( Sumer ios)


Sellos Hit it as




El dios per sa Ahur a Mazda.

Est e símbolo r epr esent a la ascensión del alma y la unión con los dioses
( divinización) , con la ayuda de las ser pient es de la sabidur ía y el
conocimient o. El disco solar alado es ut ilizado en la act ualidad por
masones, t eósofos y r osacr uces.





El libr o “ Plan divino de las edades” , fue escr it o por Char les Taze Russell,
fundador de los Test igos de Jehová.

El disco solar alado, es par t e de muchos de los logot ipos de compañías
nor t eamer icanas.







En la película “ Tr ansfor mer s. La venganza de los caídos” , hay un disco
alado al fondo, con diseño de llamas en las alas. Mikaela, dibuj a una diabla
r oj a con t r ident e en la mot ociclet a.




Mient r as que el r obot Bumblebee se esconde en el gar aj e, puede obser var se
un disco alado en la par ed.


Mikaela se pr esent a en la aer olínea Sout hwest Air lines, pueden obser var se
discos alados.




Mient r as Sam y Mikaela descansan baj o la pir ámide, puede obser varse un
disco alado en la par ed.



El soldado le dice al dir ect or Galloway, consej er o de segur idad del
pr esident e: “Si Dios nos creo a su imagen, ¿quién los creó a ellos?”

Llama la at ención que la r eunión del j oven Sam Wit wicky con Opt imus
Pr ime, sea en un cement er io, en el cual no exist a ni siquier a una cr uz. En
lugar de cr uces, se t ienen docenas de obeliscos. Es const ant e la r efer encia
a Egipt o en la película, incluso la bat alla final se da en la base de la Gr an
Pir ámide.













Apar ece un nuevo per sonaj e, cuya apar iencia sugier e la de los far aones, es
llamado “ El caído” . Est e calificat ivo al per sonaj e que lider a a los
Decept icons, hace un clar o vínculo con Sat anás, pues en la Biblia, se le
descr ibe como un ser caído.
“ ¡Cómo has caído del cielo, lucero de la mañana! Tú, que somet ías a
las naciones, has caído por t ierra. Decías en t u corazón: ' Subiré
hast a los cielos. ¡Levant aré mi t rono por encima de las est rellas de
Dios! Gobernaré desde el ext remo nort e, en el mont e de los dioses.
Subiré a la crest a de las más alt as nubes, seré semej ant e al
Alt ísimo'. ¡PERO HAS SI DO ARROJADO AL SEPULCRO, a lo más
profundo de la fosa! ” ( I saías 14: 12- 15)
“A t i, querubín prot ect or, t e borré de ent re las piedras de fuego. A
causa de t u hermosura t e llenast e de orgullo. A causa de t u
esplendor, corrompist e t u sabiduría. POR ESO TE ARROJÉ POR
TI ERRA, y delant e de los reyes t e expuse al ridículo. ” ( Ezequiel
28: 14- 17)
“Cuando los set ent a y dos regresaron, dij eron cont ent os: - Señor,
hast a los demonios se nos somet en en t u nombre. – YO VEÍ A A
SATANÁS CAER DEL CI ELO como un rayo – respondió él. ” ( San Lucas
10: 17- 18)
“Se desat ó ent onces una guerra en el cielo: Miguel y sus ángeles
combat ieron al dragón; ést e y sus ángeles, a su vez, les hicieron
frent e, pero no pudieron vencer, y ya no hubo lugar para ellos en el
cielo. Así fue expulsado el gran dragón, aquella serpient e ant igua
que se llama Diablo y Sat anás, y que engaña al mundo ent ero.
Junt o con sus ángeles, FUE ARROJADO A LA TI ERRA. ” ( Apocalipsis
12: 7- 9)




El pr ofesor de Ast r onomía le dice al j oven Sam: “ ” Est e es mi universo,
¿t e quedó claro?. Yo soy el alfa y la omega

“Yo soy EL ALFA Y LA OMEGA – dice el Señor Dios - , el que es y que
era y que ha de venir, el Todopoderoso.” ( Apocalipsis 1: 8)
“ ¡Miren que vengo pront o! Traigo conmigo mi recompensa, y le
pagaré a cada uno según lo que haya hecho. Yo soy EL ALFA Y LA
OMEGA, el Primero y el Últ imo, el Principio y el Fin. Dichosos los
que lavan sus ropas para t ener derecho al árbol de la vida y para
poder ent rar por las puert as de la ciudad. Pero afuera se quedarán
los perros, los que pract ican las art es mágicas, los que comet en
inmoralidades sexuales, los asesinos, los idólat ras y t odos los que
aman y pract ican la ment ira. Yo, Jesús, he enviado a mi ángel para
darles a ust edes t est imonio de est as cosas que conciernen a las
iglesias. Yo soy la raíz y la descendencia de David, la brillant e
est rella de la mañana.” ( Apocalipsis 22: 12- 16)

En la película hay dos r efer encias a la homosexualidad.





Luego de que el j oven Sam Wit wicky, inser t a la mat r iz en el pecho de
Opt imus Pr ime, est e r esucit a. El paracaídas que lo cubr e como una sábana,
desapar ece. Cada vez se r eafir ma más que el per sonaj e de Opt imus Pr ime,
t r at a de par ecer se en t odo a Jesucr ist o, pues no solo muer e, sino que
r esucit a.

“Luego comenzó a enseñarles: - El Hij o del hombre t iene que sufrir
muchas cosas y ser rechazado por los ancianos, por los j efes de los
sacerdot es y por los maest ros de la ley. ES NECESARI O QUE LO
MATEN Y QUE A LOS TRES DÍ AS RESUCI TE. ” ( San Marcos 8: 31)

“Al verlo, caí a sus pies como muert o; pero él, poniendo su mano
derecha sobre mí, me dij o: ' No t engas miedo. Yo soy el Primero y el
Últ imo, y el que vive. ESTUVE MUERTO, PERO AHORA VI VO por los
siglos de los siglos, t engo las llaves de la muert e y del infierno' . ”
( Apocalipsis 1: 17- 18)




















La película “Pat ch Adams”



Luego de la muer t e de Car in Fisher , Pat ch se acer ca al r isco, pensado en
suicidar se. Ent onces, habla con Dios:

“ Muy bien, veamos la lógica. Creas al hombre, el hombre sufre
indecibles t orment os y luego el hombre muere. Quizás debist e
planear un poco mej or las cosas ant es de crearlas. Descansast e al
sépt imo día. Debist e haberlo pasado pensando en la misericordia. ”



La película “ Pat ch Adams” , inicia con las palabras de Pat ch, mient r as viaj a
en bus hacia su hogar :

“ La vida es una vuelt a al hogar…Todas las almas int ranquilas del
mundo buscan volver al hogar… I magínense que llevan días
caminando baj o una t orment a, sin saber que van caminando en
círculos. ”





La película r elaciona el concept o de la vida con el de ciclos, por lo que exist e
un vínculo con la noción hinduist a de la vida y la r eencar nación, la et er na
r epet ición del sufr imient o en la r ueda de Samsar a. La t orment a aquí, es la
vida en el mundo mat er ial, la cual es un conj unt o gigant esco de
sufr imient os. El budismo enseña como pr imera ver dad, que t odo,
absolut ament e, es sufr imient o.



En la película, el concept o de la muer t e, se t r at a no como el peor de los
t emor es humanos, sino como algo inevit able, que la medicina puede
aplazar , per o no evit ar. Las r eligiones or ient ales se car act er izan por una
nefast a r esignación ant e la inj ust icia y el mal, lo que consider an par t e del
kar ma o dest ino de cada persona.





Car in Fisher le conf iesa a Pat ch Adams ( Robin Williams) que: “Toda mi
vida he at raído a los hombres… durant e t oda mi vida. Cuando era
niña solía mirar a las orugas baj o mi vent ana, ¡cómo las envidiaba!,
porque fueran lo que fueran, pasara lo que pasara, podían
esconderse y t ransformarse en bellas criat uras que podían irse
volando, inmaculadas.”

En la película, el acoso sexual al que ha sido somet ida Car in ( posible víct ima
de incest o) , es ej emplo del sufr imient o humano, par a el cual se encuent r a
liber ación mediant e el símbolo de la mar iposa, la cual r epr esent a
t r ansfor mación.


Cuando Car in despier t a en la mañana,
en su vent ana cuelga una mar iposa de cr ist al.

La r espuest a de Dios a Pat ch, es una mar iposa que se posa sobr e las manos
de Pat ch. El mensaj e que se insinúa es que la vida cont inúa, baj o ot ras
for mas. La muer t e es solo t r ansfor mación.


En la película “ El air e que r espir o” , el per sonaj e int er pr et ado por Forr est
Whit aker ( el hombr e de negocios) , r ecibe del per sonaj e int er pr et ado por
Br endan Fr aser ( el gángst er) , un ar ma con una mar iposa grabada, luego al
int ent ar pagar la deuda de apuest as del caballo Mar iposa, muer e. Se
obser va la escena de cómo el per sonaj e se liber a a un est ado de felicidad,
mient r as su abr igo se abr e como las alas de una mar iposa.





En la película “ Viaj e al cent r o de la Tier r a” , Tr evor encuent r a el cadáver de
su her mano Max. Una vez que lo sepult a, lee a su sobr ino Sean algunas
palabr as que dej a Max en un diar io. De pr ont o, apar ece un ave br illant e de
color azul, la cual se convier t e en guía const ant e del j oven Sean. Tomando
en cuent a el moment o en que apar ece el ave, y que prot ej a par t icular ment e
a Sean, se concluye que el ave debe ser el alma de Max, su padr e.

















La película “Mas allá de los sueños”



La película inicia con la apar ición de un ext r año ángel, per t enecient e a la
compañía POLYGRAM Filmed Ent er t ainment . El ángel desconocido, finaliza
su vuelo asumiendo una posición de cober t ur a, ent r e las nubes y por
encima de las mont añas. La posición que t oma y el que ext ienda los
br azos, hace r ecor dar a los quer ubines que cubr ían el Ar ca del Pact o.
Además sus alas, t ienen un est ilo ar t íst ico semej ant e a las esfinges asir ias y
al disco alado asir io.




Luego de que Chr is despier t a, apar ece una muj er de r asgos or ient ales, la
cual lleva un br oche con el nombr e “ Leona” y el símbolo del Yin Yang. La
hipót esis de que el ext r año quer ubín de Polygr am, t iene alas asir ias, se


r efuer za por la for ma del br oche, el cual es la mit ad de un disco alado, j unt o
con el hecho de que el nombr e de la muj er es “ Leona” .



Mient r as desayunan, Chr is conversa con su familia. En el fondo de la
escena, se muest r a un ext r año personaj e de t única azul. Además en su
t aza de café, puede obser var se un diseño que sugier e un 666,



La película muest r a, como el espír it u de Chr is, se mant iene en t odo
moment o j unt o a su esposa Annie, siempr e y cuando él lo desee.





Una vez que se le muest r a a Chr is el cielo, est e dice: “El lugar al que
TODOS vamos no puede est ar mal”.





Apr ende que cada uno puede cr ear su pr opio cielo, según su imaginación y
sus deseos.



Alber t , le dice a Chr is Nielsen ( Robin Williams) que: “Si est ás concient e
de que exist es, ent onces exist es”, el cual es el ar gument o del filósofo
Descar t es, acer ca de la exist encia. La imaginación es r eal y la r ealidad, es
una ilusión.





Chr is quier e saber adónde van las per sonas que ve, ent onces le pr egunt a a
Leona y ella r esponde: “Van a ayudar a ot ros para que nazcan en la
Tierra”, a lo que Chr is r esponde: “¿en serio?, la reencarnación”.

La enseñanza de la r eencar nación es complet ament e opuest a a las
enseñanzas del cr ist ianismo y el j udaísmo.

“ Y así como est á est ablecido que LOS SERES HUMANOS MUERAN
UNA SOLA VEZ, y después venga el j uicio, t ambién Crist o fue
ofrecido en sacrificio una sola vez para quit ar los pecados de
muchos; y aparecerá por segunda vez, ya no para cargar con pecado
alguno, sino para t raer salvación a quienes lo esperan. ” ( Hebr eos
9: 27) .

El Ant iguo Test ament o, enseña que la vida humana, una vez que acaba su
t iempo, no vuelve nunca.

“¿Acaso mis cont ados días no llegan ya a su fin? ¡Déj ame disfrut ar
de un moment o de alegría ant es de MI PARTI DA SI N REGRESO A LA
TI ERRA DE LA PENUMBRA Y DE LAS SOMBRAS, al país de la más
profunda de las noches, al país de las sombras y del caos, donde
aun la luz se asemej a a las t inieblas!” ( Job 10: 20- . 22) .

“ Es un hecho que TODOS TENEMOS QUE MORI R; somos como agua
que se derrama en el suelo, QUE NO SE PUEDE RECOGER. ” ( 2 Samuel
14: 14) .

“ David respondió: - Cuando el niño vivía, yo ayunaba y lloraba
pensando que quizá el Señor t endría compasión de mi y lo dej aría
vivir. Pero ahora que ha muert o, ¿qué obj et o t iene que yo ayune, si
no puedo hacer que vuelva a la vida? ¡Yo iré a reunirme con él, pero
ÉL NO VOLVERA A REUNI RSE CONMI GO!” ( 2 Samuel 12: 22- 23) .



Tr as la muer t e, viene un per iodo de esper a del j uicio per sonal: “ La
mult it ud de los que duermen en la t umba se despert arán, unos para
la vida et erna, y ot ros para la vergüenza y el horror et erno” ( Daniel
12: 2) .

El señor Jesucr ist o, narr a lo que sucede con el r ico y el mendigo Lázar o,
inmediat ament e después de sus r espect ivas muer t es: “ Un día el pobre
murió, Y LOS ÁNGELES LO LLEVARON A ESTAR CON ABRAHAM EN EL
PARAÍ SO. El rico t ambién murió, y fue ent errado. Y mient ras EL
RI CO SUFRÍ A EN EL LUGAR ADONDE VAN LOS MUERTOS, levant ó los
oj os y vio de lej os a Abraham, y a Lázaro con él. ” ( San Lucas 16: 22-
23) .

Cont r ar io a la enseñanza de la r eencar nación, el r ico r ecibe cast igo por su
vida inmediat ament e después de su muer t e, no r egr esa a expiar su culpa
en una nueva vida.

“ Pero Abraham le cont est ó: ' Hij o acuérdat e que a t i t e fue muy bien
en la vida, y que a Lázaro le fue muy mal. Ahora ÉL RECI BE
CONSUELO AQUÍ , Y TÚ SUFRES. ' ” ( San Lucas 16: 22- 23) .

La súplica del r ico, en la que pide que Lázar o vuelva a adver t ir a sus
her manos, con el fin de que no vayan al inf ier no, r evela la plena conciencia
de que se t iene una única vida, y no múlt iples opor t unidades de r egr esar y
enmendar los er r or es comet idos.

“ El rico dij o: ' Te suplico ent onces, padre Abraham, que mandes a
Lázaro a la casa de mi padre, donde t engo cinco hermanos, para que
les hable y así NO VENGAN ELLOS TAMBI ÉN A ESTE LUGAR DE
TORMENTO. ' ” ( San Lucas 16: 22- 23) .

El hinduismo enseña que una per sona que comet e maldades, r eencar na
r epet idas veces, mient r as se aplica en su vida un pr oceso de apr endizaj e y
per feccionamient o. Sin embar go la Biblia enseña, que el ladr ón que muer e
al lado del Señor Jesús, alcanza la salvación por cr eer en el Señor , y luego
al mor ir, es enviado a un lugar llamado Par aíso, par a est ar con el Señor , y
no r egr esa de nuevo a la t ier r a.

“ Pero el ot ro reprendió a su compañero, diciéndole: - ¿No t ienes
t emor de Dios, t ú que est ás baj o el mismo cast igo? Nosot ros
est amos sufriendo con t oda razón, porque est amos pagando el j ust o
cast igo de lo que hemos hecho; PERO ESTE HOMBRE NO HI ZO NADA
MALO. Luego añadió: - Jesús, acuérdat e de mi cuando comiences a
reinar. Jesús le cont est ó: - Te aseguro que HOY ESTARÁS CONMI GO
EN EL PARAÍ SO. ” ( San Lucas 23: 40- 43) .

También el Apost ol Pablo, enseña en cont ra de la r eencar nación: “Pero si
viviendo en est e cuerpo puedo seguir t rabaj ando para bien de la
causa del Señor, ent onces no sé que escoger. Me es difícil
decidirme por una de las dos cosas: por un lado, QUI SI ERA MORI R
PARA I R A ESTAR CON CRI STO, pues eso seria mucho mej or para


mí; pero, por ot ro lado, a causa de ust edes es más necesario que
siga viviendo. ” ( Filipenses 1: 23- 24) .

¿Si Pablo r eencar nará, volviendo inmediat ament e al mundo, porqué sopesa
ent r e mor ir y per manecer en el mundo?


Annie, la esposa de Chr is, planea suicidar se. Ar r iba en la par ed, puede
ver se la pint ur a “ El inf ier no musical” del pint or El Bosco.

Respect o al suicidio de Annie, Alber t le explica a Chr is, que la gent e: “No
va al infierno por haber sido inmorales o egoíst as, es una razón muy
diferent e. Tenemos el inst int o de que hay un orden nat ural en
nuest ro recorrido, y Annie lo violó. Y no quiere enfrent arlo. No
quiere acept ar lo que ha hecho y pasará una et ernidad
descifrándolo. ”

El hombr e que guía a Chr is hast a el inf ier no, en busca de Annie, le dice:
“ Podemos volver y renacer cuando queramos”. De nuevo se hace una
r efer encia a la r eencar nación.




Chr is le dice a Annie: “La gent e buena va al infierno por no poder
perdonarse”




Una vez que Chr is, ha r escat ado a Annie del inf ier no y se encuent r an en su
cielo per sonal, j unt o a sus hij os, Chr is le plant ea a Annie lo siguient e:
“¿qué piensas de volver?. VOLVER A NACER”. Luego le dice: “TODA
la humanidad est á muy cerca, aquí en el cielo. ”


Luego, vuelven a encont rar se de nuevo, como niños, y ot r a vez es un lago
el lugar de encuent r o.

La Biblia dice, r espect o a los habit ant es de la ciudad de Caper naúm: “Y t ú,
Capernaúm, ¿ACASO SERÁS LEVANTADA HASTA EL CI ELO? NO, SI NO
QUE DESCENDERÁS HASTA EL ABI SMO. Si los milagros que se
hicieron en t i se hubieran hecho en Sodoma, ést a habría
permanecido hast a el día de hoy. Pero t e digo que en el día del
j uicio será más t olerable el cast igo para Sodoma que para t i” ( San
Mat eo 11: 23- 24)
Respect o al Señor Jesús dice: “Sin embargo, Dios lo resucit ó,
librándolo de las angust ias de la muert e, porque era imposible que
la muert e lo mant uviera baj o su domino… No dej arás que mi vida
t ermine en el SEPULCRO. ” ( Hechos 2: 24 y 27)
Exist e un vínculo ent r e la muer t e y el hades ( o infier no) , el cual se r ompe
en la r esur r ección del Señor Jesús.


“Al verlo, caí a sus pies como muert o; pero él, poniendo su mano
derecha sobre mí, me dij o: ' No t engas miedo; yo soy el primero y el
últ imo y el que vive. Est uve muert o, pero ahora vivo por los siglos
de los siglos, Y TENGO LAS LLAVES DE LA MUERTE Y DEL
I NFI ERNO. ” ( Apocalipsis 1: 17)
La muer t e dest r uye el cuer po físico, per o el inf ier no es un cast igo par a el
espír it u humano que no ha sido salvado.
“El mar devolvió sus muert os; la muert e ( los cuerpos físicos) y el
infierno ( los espír it us) devolvieron los suyos; y cada uno fue j uzgado
según lo que había hecho. LA MUERTE Y EL I NFI ERNO FUERON
ARROJADOS AL LAGO DE FUEGO. Est e lago de fuego es la muert e
segunda. Aquel cuyo nombre no est aba escrit o en el libro de la vida
era arroj ado al lago de fuego. ” ( Apocalipsis 20: 13- 15)





































La película “La fuent e”
Est a película fue est elar izada por el act or Hugh Jackman ( Wolver ine o
Gepar do de “ X- men” ) y por la act r iz Rachel Hannah Weisz ( Evelyn Car nahan
en “ La Momia” y “ El r egr eso de la momia” )



Dir igida por Dar r en Ar onofsky, la película “ La fuent e” nar ra las avent uras de
un soldado español del siglo XVI , quien es enviado por la r eina a las
pr ofundidades de las selvas en Guat emala, en busca del mít ico Ár bol de la
Vida, pues quien bebe de su savia, t iene vida et er na. El ár bol se encuent r a
en la cima de una pir ámide maya, resguardada por un sacerdot e.
Simult áneament e, la hist or ia es el argument o de la novela que est á
escr ibiendo una muj er enfer ma de cáncer ( la r eina de España en la novela) ,
cuyo esposo es un oncólogo invest igador llamado Tommy Cr eo, que
desesper adament e busca la cur a del cáncer , descubr iendo que un nuevo
fár maco der ivado de un árbol de Guat emala, puede det ener y sanar los
t umor es cer ebr ales del chimpancé ut ilizado en sus exper iment os. Mient r as
obser van el cielo, su esposa le muest r a una nebulosa que según la película
es Xibalbá, el infr amundo maya al que viaj an las almas cuando muer en.

Por el cont r ar io, los mayas cr eían que Xibalbá es un mundo subt er ráneo, el
cual t enía como ent rada, una caver na ubicada en Alt a Ver apaz en Cobán,
Guat emala. Luego, la película muest r a a est e hombr e en un viaj e espacial a
la nebulosa, dent r o de una esfer a que cont iene un ár bol mor ibundo, símbolo
de su esposa enfer ma. Las imágenes de r eligiosidad hindú, se muest r an en
el pr oceso de iluminación o divinización del per sonaj e.




“Y dij o Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosot ros,
sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y
t ome t ambién del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre. Y lo
sacó Jehová del huert o del Edén, para que labrase la t ierra de que
fue t omado. Echó, pues, fuera al hombre, y puso al orient e del
huert o de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía
por t odos lados, para guardar el camino del árbol de la vida. ”
( Génesis 3: 21- 24)
El pecado del j ar dín del Edén, hace que el ser humano pier da el acceso al
ár bol de la vida. Y aunque vive est á muer t o, apar t ado de Dios. En
Apocalipsis, el ár bol de la vida r eapar ece, per o est a vez est á sit uado en la
ciudad de Dios.
“Después me most ró un río limpio de agua de vida, resplandecient e
como crist al, que salía del t rono de Dios y del cordero. En medio de
la calle de la ciudad, y a uno y ot ro lado del río, est aba el árbol de la
vida, que produce doce frut os, dando cada mes su frut o; y las hoj as
del árbol eran para la sanidad de las naciones. ” ( Apocalipsis 22: 1, 2)
Es el mismo r ío que descr ibe Ezequiel.
“Me hizo volver luego a la ent rada de la casa; y he aquí aguas que
salían de debaj o del umbral de la casa hacia el orient e; porque la
fachada de la casa est aba al orient e, y las aguas descendían de
debaj o, hacia el lado derecho de la casa, al sur del alt ar…Y t oda
alma vivient e que nadare por dondequiera que ent raren est os dos
ríos, vivirá; y habrá muchísimos peces por haber ent rado allá est a
agua, y recibirán sanidad; y vivirá t odo lo que ent rare en est e río. Y
j unt o a él est arán los pescadores, y desde En- gadi hast a En- egalaim
será su t endedero de redes; y por sus especies serán los peces t an
numerosos como los peces del Mar Grande. Sus pant anos y sus
lagunas no se sanearán; quedarán para salinas. Y j unt o al río, en la
ribera, a uno y ot ro lado, crecerá t oda clase de árboles frut ales; sus
hoj as nunca caerán, ni falt ará su frut o. A su t iempo madurará,
porque sus aguas salen del sant uario; y su frut o será para comer, y
su hoj a para medicina. ” ( Ezequiel 47: 1- 12) .
El r ío del que habla Apocalipsis, el cual sale del sant uar io, t iene r elación con
el r ío que r egaba el Jar dín del Edén.
“Y salía de Edén un río para regar el huert o, y de allí se repart ía en
cuat ro brazos. ” ( Génesis 2: 10)


Exist e t ambién un vínculo con ot r o ár bol, uno met afór ico, con el que es
comparado el j ust o.
“Bienavent urado el varón que no anduvo en consej o de malos, ni
est uvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha
sent ado; sino que en la ley de Jehová est á su delicia, y en su ley
medit a de día y de noche. Será como árbol plant ado j unt o a
corrient es de aguas, que da su frut o en su t iempo, y su hoj a no cae;
y t odo lo que hace, prosperará. ” ( Salmo 1: 1- 3)
La Biblia es clar a r espect o a la fuent e de vida et er na:
“Porque de t al manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hij o
unigénit o, para que t odo aquel que en él cree, no se pierda, mas
t enga vida et erna. ” ( San Juan 3: 16)
“De ciert o, de ciert o os digo: El que oye mi palabra, y cree al que
me envió, t iene vida et erna; y no vendrá a condenación, mas ha
pasado de muert e a vida. De ciert o, de ciert o os digo: Viene la hora,
y ahora es, cuando los muert os oirán la voz del Hij o de Dios; y los
que la oyeren vivirán. ” ( San Juan 5: 24, 25) .
“El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en est e
mundo, para vida et erna la guardará. ” ( San Juan 12: 25)
“Jesús le dij o: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al
Padre, sino por mí. ” ( San Juan 14: 6)
“Y est a es la vida et erna: que t e conozcan a t i, el único Dios
verdadero, y a Jesucrist o, a quien has enviado” ( San Juan 17: 3)
“Porque el que siembra para su carne, de la carne segará
corrupción; mas el que siembra para el Espírit u, del Espírit u segará
vida et erna. ” ( Gálat as 6: 8)
“Palabra fiel y digna de ser recibida por t odos: que Crist o Jesús vino
al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el
primero. Pero por est o fui recibido a misericordia, para que
Jesucrist o most rase en mí el primero t oda su clemencia, para
ej emplo de los que habrían de creer en él para vida et erna. ” ( 1
Timot eo 1: 15, 16) .
“Y est e es el t est imonio: que Dios nos ha dado vida et erna; y est a
vida est á en su Hij o. El que t iene al Hij o, t iene la vida; el que no
t iene al Hij o de Dios no t iene la vida.” ( 1 Juan 5: 11)
“Pero sabemos que el Hij o de Dios ha venido, y nos ha dado
ent endimient o para conocer al que es verdadero; y est amos en el
verdadero, en su Hij o Jesucrist o, Est e es el verdadero Dios, y la
vida et erna. ” ( 1 Juan 5: 20)


La fuent e de vida et er na, es Cr ist o mismo, según puede ver se en los
siguient es ver sículos:
“Y me dij o: Hecho est á. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el
fin. Al que t uviere sed, yo le daré grat uit ament e de la fuent e del
agua de la vida. El que venciere heredará t odas las cosas, y yo seré
su Dios, y él será mi hij o. ” ( Apocalipsis 22: 6)
“Respondió Jesús y le dij o: Cualquiera que bebiere de est a agua,
volverá a t ener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no
t endrá sed j amás; sino que el agua que yo le daré será en él una
fuent e de agua que salt e para vida et erna. ” ( San Juan 4: 13, 14)
“El que t iene oído, oiga lo que el Espírit u dice a las iglesias. Al que
venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual est á en medio
del paraíso de Dios. ” ( Apocalipsis 2: 7)
“Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el
últ imo. Bienavent urados los que lavan sus ropas, para t ener
derecho al árbol de la vida, y para ent rar por las puert as de la
ciudad.” ( Apocalipsis 22: 14)
La Biblia t r at a el concept o de la muer t e de una forma muy par t icular . Se
puede est ar físicament e vivo, y par a Dios, est ar muer t o:
“Y dij o a ot ro: Sígueme. Él le dij o: Señor, déj ame que primero vaya
y ent ierre a mi padre. Jesús le dij o: Dej a que los muert os ent ierren
a sus muert os; y t ú ve, y anuncia el reino de Dios. ” ( San Lucas 9: 59-
60)
Sin embar go, aquella per sona que en ar r epent imient o se vuelve a Dios, va
de muer t e a vida.
“Y volviendo en sí, dij o: ¡Cuánt os j ornaleros en casa de mi padre
t ienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!. Me
levant aré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado cont ra el cielo
y cont ra t i. Ya no soy digno de ser llamado t u hij o; hazme como a
uno de t us j ornaleros… Mas era necesario hacer fiest a y
regocij arnos, porque est e t u hermano era muert o, y ha revivido; se
había perdido, y es hallado. ” ( San Lucas 14: 17- 19 y 32)
La muer t e es consecuencia del pecado y repr esent a la separ ación del ser
humano con Dios.
“Y a vosot ros, est ando muert os en pecados y en la incircunsición de
vuest ra carne, os dio vida j unt ament e con él, perdonándoos t odos
los pecados. ” ( Colosenses 2: 13)
“Pero la ley se int roduj o para que el pecado abundase; mas cuando
el pecado abundó, sobreabundó la gracia; para que así como el
pecado reinó para muert e, así t ambién la gracia reine por la j ust icia


para vida et erna mediant e Jesucrist o, Señor nuest ro. ” ( Romanos
5: 20)
Per o t ambién el mensaj e del Evangelio anuncia:
“Le dij o Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí,
aunque est é muert o, vivirá. Y t odo aquel que vive y cree en mí, no
morirá et ernament e. ¿Crees est o?. Le dij o: Sí, Señor; yo he creído
que t ú eres el Crist o, el Hij o de Dios, que has venido al mundo. ” ( San
Juan 11: 25- 26)










































La película “El mago de Oz”



El mago de Oz, que al pr incipio se pr esent a como el grande y poderoso, con
llamas de fuego, voz at r onador a y nubes, result a ser un simple hombr e que
se esconde t r as una cor t ina, en r ealidad t odo es un engaño. El
espant apáj ar os le gr it a: “Ust ed es un farsant e”. El mago de Oz, no t iene
la capacidad de dar le un cer ebr o al espant apáj ar os, ni de dar le un corazón
al hombr e de hoj alat a, ni valor al León, solo puede decir les que esas
capacidades las t uvier on siempr e consigo.


Es muy pr obable, que el t r asfondo de la película sea decir que el Dios
gr ande y t odopoderoso, al que acudimos en busca de ayuda, no es más que
un far sant e, solo es ot r o ser semej ant e a nosot r os. El poder que buscamos
de Dios, lo hemos t enido siempr e.







El mago le explica a Dor ot hy, que la única for ma de ayudar la a llegar a
Kansas, es llevar la él mismo, pues es nat ivo de ese lugar . Ambos suben al
globo, y par a mant ener la far sa ant e el pueblo de Ciudad Esmeralda ( el cual
lo cr ee un poder oso mago) , dice est e discur so. “…en est e inexplicable
viaj e hacia la lej ana est rat osfera, para conferenciar, conversar y
t omar graves det erminaciones con mis hermanos magos…”, luego
dice: “y en est a solemnidad, decret o, que hast a el moment o, si es
que llega, de mi regreso, el espant apáj aros por mérit o de su
int eligencia j amás igualada los gobierne en mi lugar…”. El globo
t iene en su par t e delant era una cr uz. El per r o Tot o, obser va un gat o y salt a
del globo, Dor ot hy lo sigue, y es ent onces que el globo asciende sin
Dor ot hy.



Posiblement e, la est r at osfer a se r efier e al cielo, y la despedida del mago de
Oz, es una parodia de la ascensión del Señor Jesús, el cual promet e
r egr esar . La figur a de la cr uz en el globo r efuer za est a idea.

El hada del nor t e, se pr esent a y le r evela a Dor ot hy, que la capacidad de
volver a Kansas, la t uvo desde un pr incipio, per o era necesar io que pasara
por t odo est o, par a que pudier a descubr ir la. Bast aba con que se t oquen
t res veces ent r e sí sus zapat illas de r ubí ( las que le quit ó al cadáver de la
br uj a del est e) . Apar ecen unos cír culos concént r icos y luego la niña
despier t a en su casa, al cuidado de su t ía Emma.





En la película “ Zoolander ” , que algunos sugier en es una r efer encia a Oz,
David Bowie, es el padr e de Zowie, nuevament e se int r oduce la palabra Oz
en for ma inver t ida. El act or pr incipal es int er pr et ado por Ben St iller .


















La película “Sout hland Tales”



Est a película mer ece un análisis par t icular . Por ej emplo, la act r iz Zelda
Rubinst ein, de la película “ Polt er geist ” , apar ece en la película “ Sout hland
Tales” en el papel de Kat r ina Kunt zler ( KK, posible asociación con el milenio
Y2K)


La nave ut ilizada por el per sonaj e Sant ar os ( el act or “ La Roca” ) par a viaj ar
a ot r a dimensión, en la película “ Sout hland Tales” , se par ece mucho a la
Nave Tier r a de EPCOT. La película nar r a que un cient íf ico logr a cr ear una
máquina de movimient o per pet uo, la cual envía a t odas par t es descar gas de
ener gía llamada “ karma fluido” . La máquina le r est a velocidad a la r ot ación
t er r est r e, lo que produce est ados de agr esividad en los humanos, anomalías
ambient ales y una fisur a en el espacio- t iempo de la cuar t a dimensión. Un
equipo de cient íficos envía algunos monos a t r avés de la fisur a,
descubr iendo que los monos viaj an en el t iempo 69 minut os al pasado. El
exper iment o se hace con dos humanos: un policía llamado Roland Taver ner
( William Scot t ) y el act or y soldado Boxer Sant ar os ( el act or y exluchador
La Roca) . Est os hombr es viaj an en el t iempo, de modo que se encuent ran
consigo mismos en el pasado. Plant ean que una per sona no debe t ener
cont act o físico con sí mismo, sino el espacio- t iempo colapsar ía.




La act r iz Sar ah Michelle Gellar , famosa por su papel en la ser ie t elevisiva
“ Buffy, la cazavampir os” , encar na a Kr ist a Now, act r iz por no, empr esar ia y
escr it or a.
Kr ist a es amant e de Sant ar os y j unt os escr iben la novela “ The power ” , la
cual descr ibe con exact it ud el desar r ollo de la hist or ia fut ur a humana y el fin
del mundo.

Los Est ados Unidos de Amér ica, se encuent r an divididos en dos bandos
cont r ar ios: el gobier no, que ut iliza la I NTERNET y un sist ema infor mát ico de
cont r ol ciudadano llamado USI Dent , y los neomar xist as. El sist ema de
monit or eo, se implant a a r aíz de los at aques nuclear es cont r a suelo


nor t eamer icano, que suceden en la película el 4 de j ulio de 2005, a las
18: 53.

Puede obser var se uno de los mensaj es del gr upo neomar xist a: “ Dest r uir el
capit alismo, dest ronar a Dios”



En est a película, es const ant e la lect ur a de pasaj es del libr o de Apocalipsis y
ot r os libr os bíblicos. Las cit as que se hacen en la película son las
siguient es:

“Est a es la revelación que Dios hizo a Jesucrist o, para que él
most rara a sus siervos lo que pront o ha de suceder. ” ( Apocalipsis
1: 1)

“Yo haré que los de la congregación de Sat anás, los ment irosos que
dicen ser j udíos y no lo son, vayan arrodillarse a t us pies, para que
sepan que yo t e he amado.” ( Apocalipsis 3: 9) . Est e mensaj e apar ece en
la pant alla del sist ema USI dent , j unt o a los siguient es mensaj es: “Christ
Wat ch” y “Mega- Church revival at memorial coliseum draws ninet y
t housands”



“Miré, y vi un caballo amarillent o, y el que lo mont aba se llamaba
muert e. ” ( Apocalipsis 6: 8)

“Pero el acusador respondió: Pues no de balde t e sirve con t ant a
fidelidad. Tú no dej as que nadie lo t oque, ni a él ni a su familia ni a
nada de lo que t iene; t ú bendices t odo lo que hace, y él es el hombre
más rico en ganado de t odo el país. Pero quít ale t odo lo que t iene y
verás cómo t e maldice en t u propia cara. ” ( Job 1: 9)



“Allí no habrá noche, y los que allí vivan no necesit arán luz de
lámpara ni luz del sol, porque Dios el Señor les dará su luz, y ellos
reinarán por t odos los siglos. ” ( Apocalipsis 22: 5)

“Sí, vengo pront o, y t raigo el premio que voy a dar a cada uno
conforme a lo que haya hecho. ” ( Apocalipsis 22: 12)

La película finaliza con una voz que dice: “Señoras y señores, la fiest a
ha t erminado. Bienvenidos al Apocalipsis”, luego la voz del soldado
Abilene hace la siguient e cit a falsa, supuest ament e de Apocalipsis 21: 4, de
est a maner a: “‘Enj ugo Dios t oda lágrima de sus oj os para que el
nuevo mesías pudiera ver la nueva Jerusalén’, él era el oficial
Roland Taverner”

Sin embar go, el t ext o de Apocalipsis 21: 4, no dice nada de un nuevo Mesías
o nueva Jer usalén, sino lo siguient e: “Secará t odas las lágrimas de
ellos, y ya no habrá muert e, ni llant o, ni lament o, ni dolor, porque
t odo lo que ant es exist ía ha dej ado de exist ir. ” Además exist e una
her ej ía al decir que el per sonaj e Taver ner es el Mesías.

Según la película, los dos t est igos enviados por Dios en Apocalipsis 11
( Moisés y Elías, según muchos t eólogos) , son los per sonaj es Taver ner y
Sant ar os.

















La película “Superman Ret urns”



Lut hor dice: “Los dioses son simples egoíst as que vuelan con sus
lindas capas roj as sin compart ir su poder con la humanidad”. Por
t ant o, Super mán debe ser un dios.







Apar ece la imagen de Pr omet eo, con el fuego que ha r obado a los dioses.
El fuego es un símbolo del conocimient o ocult o, per t enecient e a los dioses,
y que es ent r egado a los hombr es. Es posible est ablecer un vínculo con el
per sonaj e bíblico Lucifer , el cual r evela en su nombr e, la caract er íst ica de
ser el Por t ador de la luz ( ¿fuego t al vez?) o del conocimient o. En el r elat o
del Génesis, Lucifer t ient a al ser humano con el fr ut o del ár bol del
conocimient o, el cual le per t enece a Dios solament e. Sin embargo, no debe
cr eer se que es el deseo de Dios, ocult ar el conocimient o al ser humano,
pues Sant iago dice:

“Si a alguno de ust edes le falt a sabiduría, pídasela a Dios, y él se la
dará, pues Dios da a t odos generosament e sin menospreciar a
nadie. Pero que pida con fe, sin dudar, porque quien duda es como
las olas del mar, agit adas y llevadas de un lado a ot ro por el vient o. ”
( Sant iago 1: 5- 6)

“Porque el SEÑOR da la sabiduría; conocimient o y ciencia brot an de
sus labios. Él reserva su ayuda para la gent e ínt egra y prot ege a los
de conduct a int achable… Ent onces comprenderás la j ust icia y el
derecho, la equidad y t odo buen camino; la sabiduría vendrá a t u
corazón, y el conocimient o t e endulzará la vida. La discreción t e
cuidará, la int eligencia t e prot egerá. La sabiduría t e librará del
camino de los malvados. ”( Pr overbios 2: 5- 12)






Est e act or llamado Frank Langella, es Perry Whit e, el r edact or del diar io El
Clar ín. Par t icipa en la película “ La novena puer t a” con Johnny Depp, en el
papel de Bor is Balkan.




En la película, el t r ansbor dador llamado “ Génesis” per mit ir á un nuevo
comienzo, una “nueva era en el t ransport e aéreo”. Est e t r ansbor dador
est a mont ado sobr e un avión 777. El significado del 777 debe r emont ar se
al libr o de Aleist er Cr owley, el cual inicia como un diccionar io de cer emonias


mágicas, para luego conver t ir se en un diccionar io de símbolos mágicos y
míst icos.



Luego de escuchar a Luisa Lane decir le a su esposo, que nunca est uvo
enamorada de Supermán. Est e, vuela al espacio ext er ior , mient r as escucha
la voz de su padr e Jor- El diciéndole: “Aunque has sido criado como un
ser humano, no eres uno de ellos… Pueden ser una raza excelent e,
quieren serlo. Solo les falt a la luz que les muest re el camino. Por
est a razón, por su capacidad de hacer el bien, les he enviado a t i, mi
único hij o. ”

La declaración ant er ior t iene demasiados par alelismos con el siguient e t ext o
bíblico:

“Porque t ant o amó Dios al mundo, que dio a su Hij o unigénit o, para
que t odo el que cree en él no se pierda, sino que t enga vida et erna.
Dios no envió a su Hij o al mundo para condenar al mundo, sino para
salvarlo por medio de él. El que cree en él no es condenado, pero el
que no cree ya est á condenado por no haber creído en el nombre del
Hij o unigénit o de Dios. Ést a es la causa de la condenación: que la
luz vino al mundo, pero la humanidad prefirió las t inieblas a la luz,
porque sus hechos eran perversos.” ( San Juan 3: 14- 19)





Super man puede escuchar la voz de t odos y cada uno de los ser es humanos
y ent ender lo que dicen, lo cual lo iguala a Dios, pues t iene ent onces
capacidad de omnisciencia.



Luisa Lane le dice a Super man: “El mundo no necesit a un salvador” , por
lo t ant o se concluye que Super man debe ser un salvador .





Recibe una paliza de sus enemigos. Aunque es Super man, en ese
moment o, r odeado de kr ipt onit a, es t an solo un hombr e. Es impor t ant e
hacer not ar, que Jesús, r ecibió una paliza semej ant e mient r as se le j uzgaba
baj o el cargo de blasfemia.



Lut hor apuñala a Super man con una daga de kr ipt onit a, exact ament e en el
cost ado. Así como Jesús es her ido en el cost ado por una lanza r omana, con
el pr opósit o de ver ificar si se había dado la muer t e.





Luego de que Luisa ext r ae la par t e de la daga de kr ipt onit a del cost ado de
Super man. Est e abandona el hidr oavión, y asciende ant e el Sol, el cual lo
for t alece y lo sana. Pr eparándolo para lo que debe hacer a cont inuación.






Super man levant a una masa oscur a que dest r uir á a t oda la humanidad
confor me cr ece, el peso es t an gigant esco, que solament e él t iene la
capacidad de cargar lo. Lleva su enor me car ga hast a el espacio ext er ior y la
lanza lej os del planet a Tier r a. Cumplida su misión, ant e t an gr ande
esfuer zo, muer e. Result a evident e, que el peso que carga, es símbolo del
pecado, el cual solo podía ser cargado por el Señor Jesús.



La caída de Superman, hace r ecor dar el t ext o bíblico que señala la caída de
Sat anás a la Tier r a:

“Yo veía a Sat anás caer del cielo como un rayo –respondió él–. Sí,
les he dado aut oridad a ust edes para pisot ear serpient es y
escorpiones y vencer t odo el poder del enemigo; nada les podrá
hacer daño. ” ( San Lucas 10: 17- 19)





Luego de var ios días muer t o, Super man r esucit a.

El nombre Kal- El
El per sonaj e de Super man t iene algunas car act er íst icas que lo hacen único
en su aspect o r eligioso. Est e per sonaj e fue cr eado por dos j óvenes j udíos
nor t eamer icanos en medio de la pobr eza de la Gr an Depr esión. Par ece
ent r emezclar algunas car act er íst icas del hér oe del folklor e j udío que
anhelan los liber e de la miser ia y el per sonaj e del Mesías r edent or del que
habla el libr o de I saías.

El nombr e ver dader o de Super man es Kal- El. Se sabe que “ El” es un suf ij o
hebr eo y est á r elacionado con lo que le per t enece a Dios, o es divino, por
ej emplo, Bet h- el significa casa de Dios.

Exist en dos posibles int er pr et aciones del significado del nombr e “ Kal- El:

Una muy ext endida es קול - אל lo cual significa “ La voz de Dios” , siendo su
ver dader a pr onunciación "Kol- El", t al y como se obser va en "Kol- I sr ael” ,
que significa “ la voz de I sr ael” . Si embargo, exper t os en hebr eo, señalan
que la palabr a “ voz” debe t ener una let r a “ vav” y se pr onuncia “ Kol” , de no
t ener dicha let r a, el nombr e significar ía “ luz” o “ fácil” , por lo que el nombr e
“ Kal- El” ser ía el ext r año nombr e "Fácil Dios", lo cual es muy impr obable.

En la segunda int er pr et ación, se dice que "כל" es una palabra muy at ípica
del hebr eo, pues no se pr onuncia como se escr ibe. Una per sona con poco
conocimient o del hebr eo y que solo sabe escr ibir lo, per o no leer lo, la
pr onunciar ía “ kal” y no “ kol” como es lo cor r ect o. Est a palabr a significa
“ t odo” o “ t odos” , por lo que Kal- El significar ía posiblement e "t odo lo que es
Dios” . Est a segunda int er pr et ación es más pr obable, pues Siegel y
Schust er , los cr eador es del personaj e Super man, eran j óvenes j udíos de
Cleveland, que r ealizar on su t r abaj o ar t íst ico en 1933, mucho ant es de
1948, cuando se cr ea el est ado de I sr ael, y se vuelve a r ecuper ar y enseñar
el hebr eo. Por lo que su conocimient o del hebr eo ser ía par cial.


La película “Señales del fut uro” ( Knowing)



La película inicia en la Escuela Pr imar ia William Dawes, en 1959. El dir ect or
de la escuela, convoca a un concur so par a hallar la mej or idea par a celebrar
la inaugur ación de la escuela. La idea ganadora es de la niña Lucinda
Embr y, la cual plant ea que cada niño debe elaborar un dibuj o sobr e como
imaginan el fut ur o. Todos los dibuj os ser án guar dados en una cilindr o
llamado “ Cápsula del t iempo” , el cual ser á abier t o cincuent a años después,
por los niños de la escuela del año 2009.



Cont r ar io a lo pr opuest o por la misma Lucinda, la niña no elabor a un dibuj o
sino que llena la hoj a con númer os.





En el año 2009, se quit a la t apa, baj o la cual se encuent r a la cápsula del
t iempo. La est r ella de ocho punt as, est á r elacionada con el oct ágono, figur a
int er media ent r e el cuadr ado ( el mundo físico, mat er ial) y el cir culo ( el
mundo et er no, lo espir it ual) .



La car t a escr it a por Lucinda, llena de númer os, le t oca “ en suer t e” al niño
Caleb Koest ler , hij o de John Koest ler ( Nicolas Cage) , ast r ofísico del MI T,
que ha quedado viudo, apenas un año at r ás.






Aunque la dist r ibución de las car t as ha sido al azar , el r ecibir la car t a de
Lucinda, convier t e a Caleb en un elegido. Desde el bosque es vigilado por
hombr es blancos y r ubios, que se comunican con los elegidos en for ma
t elepát ica.



Los elegidos, r eciben un “ piedr ecit a negr a” . Aquí, llama la at ención que la
Biblia dice: “ El que t enga oídos, que oiga lo que el Espírit u dice a las
iglesias. Al que salga vencedor le daré del maná escondido, y le
daré t ambién una PI EDRECI TA BLANCA en la que est á escrit o un
nombre nuevo que sólo conoce el que lo recibe. ”. ( Apocalipsis 2: 17) .






John Koest ler , el padr e de Caleb, descubr e por accident e, que la hoj a llena
de númer os, r epr esent a un list ado de las principales t r agedias que sufr ir á la
humanidad dur ant e los años 1959- 2009. Los númer os guardan la fecha, la
localización geogr áfica por lat it ud y longit ud, y el número de muer t os en
cada uno de los accident es, per o t ambién mencionan la fecha del fin del
mundo. Por t ant o, los ext r at err est r es que “ r evelar on” cada t r agedia a
Lucinda, conocen el fut ur o en det alle. La película plant ea un concept o
conocido como det er minismo, el cual nos dice que las cosas que suceden,
est án det er minadas, no pueden alt er ar se, solo exper iment ar se.

No exist e ninguna for ma de que una ent idad int eligent e, conozca event os
del fut ur o dist ant e, por muy int eligent e que sea. La r azón para est o, es que
el fut ur o, t al y como lo enseña la Teor ía del Caos, puede var iar en for mas
infinit as, t an solo por el efect o de las más insignif icant e decisión humana,
por el alet eo de una mar iposa, por una got a de lluvia que golpea el cr ist al
de una vent ana.


Para poder conocer al det alle cada event o del fut ur o del Univer so, ser ía
necesar io conocer , cada det alle de cada fenómeno exist ent e en t odo el
Univer so, t ant o par a los event os pasados, como para los pr esent es y
fut ur os. Por lo t ant o, dicha int eligencia t endr ía capacidad de
almacenamient o y pr ocesamient o, infinit o.

El Dios de la Biblia, no solament e conoce el fut ur o, sino que lo diseña con
pr opósit os de complej idad infinit a:

“Yo anuncio el fin desde el principio; desde los t iempos ant iguos, lo
que est á por venir. Yo digo: Mi propósit o se cumplirá, y haré t odo lo
que deseo. Del orient e llamo al ave de rapiña; de t ierr a dist ant e, al
hombre que cumplirá mi propósit o. Lo que he dicho, haré que se
cumpla; lo que he plant eado, lo realizare”. ( I saías 46: 10 y 11)



Cuando Lucinda llega a la edad adult a, su salud ment al empeor a por las
voces que escucha en su cabeza const ant ement e. Vive por años en una
cabaña en el bosque con su hij a Diana. En la par ed de la cabaña, Lucinda
ha colgado una ilust r ación de la Biblia, aquella que habla del encuent r o del
pr ofet a Ezequiel, con cuat ro ser es, r uedas y el t r ono del Señor . Los
aficionados al fenómeno Ovni, siempr e han sabido encont rar ovnis en t odas
par t es y par t icular ment e en est e ej emplo.

El pr ofet a Ezequiel, explica con clar idad lo que ve:

“Sobre las cabezas de los seres vivient es había una especie de
bóveda, muy hermosa y relucient e como el crist al. Debaj o de la
bóveda las alas de est os seres se ext endían y se t ocaban ent re sí, y
cada uno de ellos t enía ot ras dos alas con las que se cubría el
cuerpo. Cuando los seres avanzaban, yo podía oír el ruido de sus
alas: era como el est ruendo de muchas aguas, como la voz del
Todopoderoso, como el t umult uoso ruido de un campament o milit ar.
Cuando se det enían, replegaban sus alas. Luego, mient ras est aban
parados con sus alas replegadas, se produj o un est ruendo por


encima de la bóveda que est aba sobre sus cabezas. Por encima de
esa bóveda había algo semej ant e a un TRONO DE ZAFI RO, y sobre lo
que parecía un t rono HABÍ A UNA FI GURA DE ASPECTO HUMANO. De
lo que parecía ser su cint ura para arriba, vi algo que brillaba como
el met al bruñido, rodeado de fuego. De su cint ura para abaj o, vi
algo semej ant e al fuego, y un resplandor a su alrededor. El
resplandor era semej ant e al del ARCO I RI S cuando aparece en las
nubes en un día de lluvia. TAL ERA EL ASPECTO DE LA GLORI A DEL
SEÑOR. Ant e esa visión, caí rost ro en t ierra y oí que una voz me
hablaba. ”. ( Ezequiel 1: 22- 28)

La figur a de aspect o humano que le habla, es el SEÑOR, lo cual se sabe por
las siguient es r azones: pr imer o por que así lo indica el mismo Ezequiel,
segundo por el mensaj e par t icular que le da y t er cer o, porque est e ser , con
las caract er íst icas par t icular es que allí se descr iben, hace apar ición de
nuevo al pr ofet a Daniel y a Juan, escr it or del Apocalipsis.



“Esa voz me dij o: ' Hij o de hombre, pont e en pie, que voy a hablart e. '
Mient as me hablaba, el Espírit u ent ró en mí, hizo que me pusiera de
pie, y pude oír al que me hablaba. Me dij o: ' Hij o de hombre, t e voy
a enviar a los israelit as. Es una nación rebelde que se ha sublevado
cont ra mí. Ellos y sus ant epasados se han rebelado cont ra mí hast a
el día de hoy. Te est oy enviando a un pueblo obst inado y t erco, al
que deberás advert irle: ' ASÍ DI CE EL SEÑOR OMNI POTENTE. ' Tal
vez t e escuchen, t al vez no, pues son un pueblo rebelde; pero al
menos sabrán que ent re ellos hay un profet a. ” ( Ezequiel 2: 1- 5)

“En esa visión noct urna, vi que alguien con ASPECTO HUMANO venía
ent re las nubes del cielo. Se acercó al venerable Anciano y fue
llevado a su presencia, y se le dio aut oridad, poder y maj est ad.
¡Todos los pueblos, naciones y lenguas lo adoraron! ¡Su dominio es
un dominio et erno, que no pasará, y su reino j amás será
dest ruido!. ” ( Daniel 7: 13- 14)



“Al inst ant e vino sobre mí el Espírit u y vi un TRONO en el cielo, y a
alguien sent ado en el t rono. El que est aba sent ado t enía un aspect o
semej ant e a una piedra de j aspe y de cornalina. ALREDEDOR DEL
TONO HABÍ A UN ARCO I RI S que se asemej aba a una esmeralda… En
el cent ro, alrededor del t rono, HABÍ A CUATRO SERES VI VI ENTES
cubiert os de oj os por delant e y por det rás. El primero de los seres
vivient es era semej ant e a un león; el segundo, a un t oro; el t ercero
t enía rost ro como de hombre; el cuart o era semej ant e a un águila
en vuelo. Cada uno de ellos t enía seis alas y est aba cubiert o de
oj os, por encima y por debaj o de las alas. Y día y noche repet ían sin
cesar: ' Sant o, sant o, sant o es el Señor Dios Todopoderoso, el que
era y que es y que ha de venir' ” ( Apocalipsis 4: 2- 8)

Que est os ser es son los mismos de Ezequiel 1, puede obser var se en el
siguient e t ext o:

“También en medio del fuego vi algo parecido a cuat ro seres
vivient es, cada uno de los cuales t enía cuat ro caras y cuat ro alas.
Sus piernas eran rect as, y sus pies parecían pezuñas de t ernero y
brillaban como el bronce bruñido. En sus cuat ro cost ados, debaj o
de las alas, t enían manos humanas. Est os cuat ro seres t enían caras
y alas, y las alas se t ocaban ent re sí. Cuando avanzaban no se
volvían, sino que cada uno caminaba de frent e. Sus rost ros t enían
el siguient e aspect o: de frent e, los cuat ro TENÍ AN ROSTRO
HUMANO; a la derecha t enían CARA DE LEÓN; a la izquierda, DE
TORO; y por det rás, DE ÁGUI LA. ' ” ( Ezequiel 1: 5- 10)

El padr e de John Koest ler , es un past or evangélico, con el que no habla
desde hace mucho. John, su hermana y sus padr es, no est án ent r e los
elegidos, que “ salvar án” los ext r at er r est r es. Al final, cuando una enor me
llamar ada provenient e del Sol, alcance al planet a Tier ra, mor ir án como
cualquier ot r o ser humano.





La película es una par odia de una event o que los cr ist ianos llaman “ El
r apt o” , “ Ascensión” o “ Ar r ebat amient o” .

“¿Acaso no creemos que Jesús murió y resucit ó? Así t ambién Dios
resucit ará con Jesús a los que han muert o en unión con él.
Conforme a lo dicho por el Señor, afirmamos que nosot ros, los que
est emos vivos y hayamos quedado hast a la venida del Señor, de
ninguna manera nos adelant aremos a los que hayan muert o. El
Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de
arcángel y con t rompet a de Dios, y los muert os en Crist o resucit arán
primero. Luego los que est emos vivos, los que hayamos quedado,
seremos ARREBATADOS j unt o con ellos en las nubes para
encont rarnos con el Señor en el aire. Y así est aremos con el Señor
para siempre. Por lo t ant o, anímense unos a ot ros con est as
palabras. Ahora bien, hermanos, ust edes no necesit an que se les
escriba acerca de t iempos y fechas, porque ya saben que el día del
Señor llegará con ladrón en la noche. Cuando est én diciendo: ' Paz y
seguridad' , vendrá de improviso sobre ellos la dest rucción. ” ( 1
Tesalonisenses 4: 14- 18 y 5: 1- 2)

“Fíj ense bien en el mist erio que les voy a revelar: No t odos
moriremos, pero t odos seremos t ransformados, en un inst ant e, en
un abrir y cerrar de oj os, al t oque final de la t rompet a. Pues sonará
la t rompet a y los muert os resucit arán con un cuerpo incorrupt ible, y
nosot ros seremos t ransformados. Porque lo corrupt ible t iene que
revest irse de lo incorrupt ible, y lo mort al, de inmort alidad.” ( 1
Cor int ios 15: 51- 53)

“Así será el día en que se manifiest e el Hij o del hombre. En aquel
día, el que est é en la azot ea y t enga sus cosas dent ro de la casa,
que no baj e a buscarlas. Así mismo el que est é en el campo que no
regrese por lo que haya dej ado at rás. ¡Acuérdense de la esposa de
Lot ! El que procure conservar su vida, la perderá; y el que la pierda,
la conservará. Les digo que en aquella noche est arán dos personas
en una misma cama: UNA SERÁ LLEVADA Y LA OTRA SERÁ DEJADA.
Dos muj eres est arán moliendo j unt as: UNA SERÁ LLEVADA Y LA
OTRA SERÁ DEJADA. ” ( San Lucas 17: 30- 35)








Que el pueblo del SEÑOR ser á libr ado de la dest r ucción, es algo clar o en los
siguient es t ext os:

“Dios no perdonó a los ángeles cuando pecaron, sino que los arroj ó
al abismo, met iéndolos en t enebrosas cavernas y reservándolos
para el j uicio. Tampoco perdono al mundo ant iguo cuado mandó un
diluvio sobre los impíos, aunque prot egió a ocho personas,
incluyendo a Noé, predicador de la j ust icia. Además, condenó a las
ciudades de Sodoma y Gomorra, y las reduj o a cenizas, poniéndolas
como escarmient o para los impíos. Por ot ra part e, libró al j ust o Lot ,
que se hallaba abrumado por la vida desenfrenada de esos
perversos, pues est e j ust o, que convivía con ellos y amaba el bien,
día t ras día sent ía que se le despedazaba el alma por las obras
inicuas que veía y oía. TODO ESTO DEMUESTRA QUE EL SEÑOR
SABE LI BRAR DE LA PRUEBA A LOS QUE VI VEN COMO DI OS QUI ERE,
Y RESERVAR A LOS I MPÍ OS PARA CASTI GARLOS EN EL DÍ A DEL
JUI CI O. ” ( 2 Pedr o 2: 4- 9)

“Todo eso les sucedió para servir de ej emplo, y quedó escrit o para
advert encia nuest ra, pues a nosot ros nos ha llegado el fin de los
t iempos. Por lo t ant o, si alguien piensa que est á firme, t enga
cuidado de no caer. Ust edes no han sufrido ninguna t ent ación que
no sea común al género humano. Pero Dios es fiel, Y NO
PERMI TI RÁ QUE USTEDES SEAN TENTADOS MÁS ALLÁ DE LOS QUE
PUEDAN AGUATAR. Mas bien, cuando llegue la t ent ación, él les
dará t ambién una salida a fin de que puedan resist ir. ” ( 1 Cor int ios
10: 11- 13)

“Ya que has guardado mi mandat o de ser const ant e, YO POR MI
PARTE TE GUARDARÉ DE LA HORA DE TENTACI ÓN, QUE VENDRÁ
SOBRE EL MUNDO ENTERO para poner a prueba a los que viven en la
t ierra” ( Apocalipsis 3: 10) .

“Yo lo libraré, porque él se acoge a mí; lo prot egeré, porque
reconoce mi nombre. Él me invocará, y yo le responderé; est aré con
él en moment os de angust ia; lo libraré y lo llenaré de honores. ”
( Salmo 91: 9- 14)



Difer ent es t ext os bíblicos r evelan que los j uicios de Dios no pueden
manifest ar se si ent r e los culpables hay personas j ust as, por lo que siempr e
el SEÑOR r et ir a a est as per sonas, par a que no r eciban el cast igo al igual
que los ot r os:
“Ent onces el Señor pensó: ‘Debo decirle a Abraham lo que voy a
hacer, ya que él va a ser el padre de una nación grande y fuert e. Le
he promet ido bendecir por medio de él a t odas las naciones del
mundo. Yo lo he escogido para que mande a sus hij os y
descendient es que obedezcan mis enseñanzas y hagan t odo lo que
es bueno y correct o, para que yo cumpla t odo lo que he promet ido’.
Así que el Señor le dij o: - La gent e de Sodoma y Gomorra t iene
mala fama, y su pecado es t an grave que ahora voy allá, para ver si
en verdad su maldad es t an grande como se me ha dicho. Así lo
sabré. Dos de los visit ant es se fueron de allí a Sodoma, pero
Abraham se quedó t odavía ant e el Señor. Se acercó un poco más a
él, y le pregunt ó: ¿Vas a dest ruir a los inocent es j unt o con los
culpables? Tal vez haya cincuent a personas inocent es en la ciudad.
A pesar de eso, ¿dest ruirás la ciudad y no la perdonarás por esos
cincuent a? ¡NO ES POSI BLE QUE HAGAS ESO DE MATAR AL
I NOCENTE JUNTO CON EL CULPABLE, COMO SI LOS DOS HUBI ERAN
COMETI DO LOS MI SMOS PECADOS! ¡NO HAGAS ESO! TÚ ERES EL
JUEZ SUPREMO DE TODO EL MUNDO, ¿NO HARÁS JUSTI CI A?
ENTONCES EL SEÑOR LE CONTESTÓ: SI ENCUENTRO CI NCUENTA
I NOCENTES EN LA CI UDAD DE SODOMA, POR ELLOS PERDONARÉ A
TODOS LOS QUE VI VEN ALLÍ . Pero Abraham volvió a decirle:
Perdona que sea yo t an at revido al hablart e así, pues t ú eres Dios y
yo no soy más que un simple hombre; pero t al vez falt en cinco
inocent es para complet ar los cincuent a. ¿Sólo por falt ar esos cinco
vas a dest ruir t oda la ciudad? Y el Señor le cont est ó: Si encuent ro
cuarent a y cinco inocent es, no la dest ruiré. Tal vez haya solo
cuarent a inocent es, insist ió Abraham. Por esos cuarent a, no
dest ruiré la ciudad – dij o el Señor. Pero Abraham volvió a suplicar:
Te ruego que no t e enoj es conmigo por insist ir t ant o en lo mismo,
pero t al vez encuent res solament e t reint a. Y el Señor volvió a
decirle: Hast a por esos t reint a, perdonaré a la ciudad. Abraham
siguió insist iendo: Mi Señor, he sido muy at revido al hablart e así,
pero, ¿qué pasará si encuent ras solament e veint e inocent es? Y el
Señor respondió: Por esos veint e, no dest ruiré la ciudad. Todavía
insist ió Abraham: Por favor, mi Señor, no t e enoj es conmigo, pero
voy a hablar t an solo est a vez y no volveré a molest art e: ¿qué
harás, en caso de encont rar únicament e a diez? Y el Señor le dij o:
Hast a por esos diez, no dest ruiré la ciudad. Cuando el Señor
t erminó de hablar con Abraham, se fue de allí; y Abraham regresó
a su t ienda de campaña. ” ( Génesis 18: 17- 33)

“Lot salió para hablar con sus fut uros yernos, es decir, con los
promet idos de su hij as. - ¡Apúrense! – les dij o - ¡Abandonen la
ciudad, porque el SEÑOR est á por dest ruirla! Pero ellos creían que
Lot est aba bromeando, así que al amanecer los ángeles insist ieron


con Lot . Exclamaron: - ¡Apúrat e! Llévat e a t u esposa y a t us dos
hij as que est án aquí, para que no perezcan cuando la ciudad sea
cast igada. Como Lot t it ubeaba, los hombres lo t omaron de la
mano, lo mismo que a su esposa y a sus dos hij as, y los sacaron de
la ciudad, porque el SEÑOR les t uvo compasión… Cerca de aquí
hay una ciudad pequeña, en la que podría refugiarme. ¿Por qué no
dej an que me escape hacia allá? Es una ciudad muy pequeña, y en
ella me pondré a salvo. – Est á bien – le respondió - ; t ambién est a
pet ición t e la concederé. No dest ruiré la ciudad de que hablas.
PERO DATE PRI SA Y HUYE DE UNA VEZ, PORQUE NO PUEDO HACER
NADA HASTA QUE LLEGUES ALLÍ . ” ( Génesis 18: 17- 33)
Tant o en est a película como en la película “ Encuent r os Cer canos del Ter cer
Tipo” , la doct r ina conocida como r apt o pr et r ibulación, es apoyada, pues es
est a misma doct r ina la que se at aca dir ect a y r eit er adament e.



La nave ext r at err est r e est á for mada de esfer as en esfer as, t eniendo cada
esfer a mult it ud de aguj er os. Los cr eador es de la película desean plant ear ,
que lo que Ezequiel vio, fue una nave ext r at er r est r e.

“Miré a los seres vivient es de cuat ro caras, y vi que en el suelo,
j unt o a cada uno de ellos, había una rueda. Las cuat ro ruedas
t enían el mismo aspect o, es decir, brillaban como el t opacio y t enían
la misma forma. Su est ruct ura era t al que cada rueda parecía est a
encaj ada dent ro de la ot ra. Las ruedas podían avanzar en las cuat ro
direcciones sin t ener que volverse. Las cuat ro ruedas t enían
grandes aros y est aban llenas de oj os por t odas part es. ” ( Apocalipsis
3: 10) .

La t eor ía que explicaba la visión de Ezequiel como un encuent r o Ovni, se
r eafir mó en 1973, cuando Josef Blumr ich, j efe de un depar t ament o de
oper aciones de invest igación de la NASA, afir mó que Ezequiel había vist o
una nave ext r at er r est r e y diseño lo que él cr eía que ser ía la apar iencia de
dicho ovni. Es necesar io aclarar que la int ención ocult a que t enían quienes
mencionar on que est a per sona t rabaj aba para la NASA, er a cr ear le un


st at us cient ífico de r espet abilidad. El ingenier o Blumr ich, además de su
t r abaj o t écnico, t ambién apar ecía involucr ado en invest igaciones
“ esot ér icas” per sonales sobr e el or igen “ sobr enat ur al” de la humanidad
según la t r ibu Hopi, por la cual most r aba mucho int er és, en par t icular
cuando se le mencionaba que el ser humano er a de or igen ext r at err est r e.


Diseño de Blumr ich

Cuando un ingenier o, se int r oduce en invest igaciones que le cor r esponden a
ot r as disciplinas, t ales como la sociología, o la ar queología, las conclusiones
a las que puede llegar , son t odo, except o cient íf icas.



Por ej emplo, James Wat son, genet ist a nort eamer icano y pr emio Nóbel de
medicina ( uno de los descubr idor es del ADN) , el 14 de oct ubr e de 2007,
declar ó ant e el Sunday Times: “ en el fondo pesimist a en cuant o al fut ur o de
Áfr ica” pues “ nuest r as polít icas sociales se basan en el hecho de que su
int eligencia es la misma que la nuest r a ( blancos) , per o… t odas las
invest igaciones indican que cier t ament e no es así” .

Est as declar aciones sobr e la int eligencia de los pueblos afr icanos y las
per sonas de r aza negr a, r eflej an cr it er ios racist as per sonales, no cient íficos.
Aunque sea pr emio Nóbel de medicina, sus opiniones sobr e la int eligencia


humana y el desar r ollo de la misma, per t enecen al mundo de psicología y la
neur obiología. Su opinión no est á est ablecida en invest igación cient ífica,
por lo que car ece de cr it er io t écnico que le per mit a emit ir opinión
aut or izada. Sin embargo, est e t ipo de per sonas, pululan en el mundo de lo
esot ér ico, sus “ opiniones cient íf icas” no son más que char lat aner ías,
valiosas para aquellas per sonas con escasa educación y per eza académica,
que les impide discer nir ent r e opiniones t écnicas y opiniones descabelladas.

Ot r o ej emplo clar o, r elat ivo a est e t ipo de er r or se dio con el famoso caso
del “ ast r onaut a de Palenque” .

Est e er r or ha sido sost enido por más de cuar ent a años, a pesar de que la
ar queología ser ia, logr ó demost rar con evidencias clar as, que la
int er pr et ación que se hizo inicialment e, er a un ej emplo de ingenuidad y
lect ur a super flua de un fenómeno.


En 1966 la r evist a Clypeus de Tur ín publica el ar t ículo t it ulado «L’enigma di
Palenque» escr it o por Andr é Millou y Guy Tar ade ( r eafir mado en 1968 por el
escr it or suizo Er ich von Däniken, en su libro “ Recuer dos del fut ur o” ) Según


est os aut or es, en la losa del r ey de Pacal, puede obser var se un hombr e con
casco, manipulando per illas y despegando en un “ cohet e espacial” par ecido
a los cohet es Mer cur y de aquel ent onces.

Sin embar go, los mot ivos pict ór icos de la losa, se r epit en en ot r os t emplos,
por ej emplo en la Cr uz Enr amada de Palenque y algunos códices. El
hombr e r eposa sobr e la t ier r a, la cual est á r epr esent ada por una cabeza
monst r uosa, dado que la t ier r a, el mundo físico, devor a a los ser es vivos.
Sobr e el hombr e se encuent r a una figur a en for ma de cr uz, que a veces es
un árbol, o una plant a de maíz, y que siempr e será un símbolo de la vict or ia
de la vida, sobr e la muer t e. La cr uz o árbol, t iene en su par t e super ior un
páj ar o quet zal, símbolo del Sol, mient r as que sus r amas se cubr en con
ser pient es.

Det alle del Templo de la Cr uz Enr amada




Det alle del Templo de la Cr uz


Element os r epet it ivos en la pict ogr afía maya, que r efut an la t eor ía del
ast r onaut a de Palenque.

Tal y como señalan los arqueólogos act uales, el er r or de los
pseudosar queólogos de los años sesent a, fue int er pr et ar la cult ur a maya
con los oj os del hombr e de mediados del siglo XX, viendo la t ecnología
espacial de cohet es de aquella época, en la iconogr afía de est a cult ur a
ant igua. Hoy, cuar ent a años después, dicha t ecnología r esult a pr imit iva en


comparación con los logr os moder nos. El señor de Pacal, más que un viaj e
al espacio ext er ior , hace un viaj e al mundo de los muer t os.

Sin embargo, de nuevo se r esucit an las t eor ías pseudocient ífcas de
Däniken, sobr e ast r onaut as del pasado. Est e punt o de vist a es cont rar io a
la r evelación bíblica, la cual muest r a que el ser que se manifiest a a
Ezequiel, es el mismo ser que se manifiest a a t ravés de t oda la Biblia,
mant iene las mismas car act er íst icas y se ident if ica const ant ement e como el
SEÑOR, Dios de I sr ael, el Juez de t oda la Tier r a.





El niño le dice a su padr e que el ext r at er r est r e a dicho: “Solo los elegidos
pueden ir, los que los oyen”.

Sin embar go, cont r ar io a lo dicho por est e ext r at er r est r e, Jesús dice: “MI S
OVEJAS OYEN MI VOZ, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy
vida et erna; y no perecerán j amás, ni nadie las arrebat ará de mi
mano. ” ( Juan 10: 27- 28)





Cuando llega el moment o de salir del planet a, los ext r at err est r es, muest r an
su apar iencia r eal. Son ser es de luz, con halos r esplandecient es que salen
de la espalda, y que evident ement e dibuj an alas. Se t iene ent onces ser es
que per fect ament e son ext r at err est r es de t ecnología avanzada y
simult áneament e, ángeles. Una de las mayor es ingenuidades de los
adept os a los ovnis y a los visit ant es ext r at er r est r es, es la suposición de
que una civilización con mayor desarr ollo t ecnológico, es necesar iament e,
de mayor nivel mor al. Piensan que aquel que sea capaz de viaj ar por el
espacio, debe ser incapaz de ment ir , de asesinar , et c. Los libr os de hist or ia
demuest r an, que el ser humano, en los últ imos t r es mil años, a pesar del
desarr ollo cient ífico y t ecnológico que ha alcanzado, y que super a con
cr eces a t odas las civilizaciones ant er ior es j unt as, aún no ha podido
liber ar se de los vicios mor ales que nos car act er izan.

El libr o “ Pasapor t e a Magonia” , escr it o por Jacques Vallee, plant ea en forma
lógica, la suspicacia de la que car ecen los miembr os de sect as ovni. El
est udio del fenómeno ovni, y sus par alelos con las ent idades que la
humanidad ha conocido a t ravés de la hist or ia y que el libr o llama la
“ Comunidad secr et a” ( duendes, ángeles, elf os, hadas) , no son simplement e
alucinaciones colect ivas, sino fenomenología r eal y obj et iva, de la que
sobran los t est imonios de cada pueblo humano que haya habit ado el
mundo. Dicho fenómeno se ha diluido en el folklor e local, per o manifiest a
caract er íst icas r epet it ivas, por lo que Vallee concluye que se t r at a del
mismo fenómeno que cambia según los t iempos, adapt ándose a la visión de
mundo del moment o. La t eor ía del vecino galáct ico que nos visit a
amist osament e, o el sociólogo mar ciano que nos obser va con fines
invest igat ivos, hace mucho que ha sido r efut ada por los ufólogos ser ios, por
lo que se advier t e, que el fenómeno es más complej o de lo que apar ent a, y
dados los aspect os r eligiosos que est án implícit os y la nat ur aleza
desconocida de est as ent idades, dicho fenómeno puede llegar a ser de
ext r ema peligr osidad par a quien se acer que a cur iosear.







Mient r as el mundo llega a su fin y el caos social se apoder a de cada ciudad,
las naves ext r at er r est r es abandonan la Tier r a, con t odos los elegidos.









Aby ( niet a de Lucinda) y Caleb, son llevados a una Nueva Tier r a, cor r en
libr es por un her moso campo, hacia un árbol solit ar io.


Que la imagen quier e hacer nos evocar la hist or ia del paraíso, habit ado por
Adán y Eva, es evident e. Todo vuelve a empezar en est e mundo celest ial
ext r at er r est r e.


El Apocalipsis señala un nuevo comienzo, per o aclar a quiénes son sus
habit ant es:

“Después vi un cielo nuevo y una t ierra nueva, porque el primer
cielo y la primera t ierra habían dej ado de exist ir, lo mismo que el
mar. Vi además la ciudad sant a, la nueva Jerusalén, que baj aba del
cielo, procedent e de Dios, preparada como una novia hermosament e
vest ida para su promet ido. Oí una pot ent e voz que provenía del
t rono y decía: ' ¡Aquí, ent re los seres humanos, est á la morada de
Dios! Él acampará en medio de ellos, y ellos serán su pueblo; Dios
mismo est ará con ellos y será su Dios. Él les enj ugará t oda lágrima
de los oj os. Ya no habrá muert e, ni llant o, ni lament o ni dolor,


porque las primeras cosas han dej ando de exist ir. ' El que est aba
sent ado en el t rono dij o: ' ¡Yo hago nuevas t odas las cosas!.. . El que
salga vencedor heredará t odo est o, y yo seré su Dios y él será mi
hij o. Pero los cobardes, los incrédulos, los abominables, los
asesinos, los que comet en inmoralidades sexuales, los que pract ican
art es mágicas, los idólat ras y t odos los ment irosos recibirán como
herencia el lago de fuego y azufre. Est a es la segunda muert e. ”
( Apocalipsis 21: 1- 8) .















































La película “I nt eligencia art ificial”


Mient r as que el doct or Allen Hobby expone su idea de cr ear un andr oide
niño, que sea capaz de amar, r esponde la pr egunt a de una muj er de la
audiencia con ot r a pr egunt a: “¿Acaso no creo Dios a Adán para que lo
amara?”.



Es clar o que la película, pr esent a al niño r obot , David, como una ver sión
fut ur íst ica de Pinocho: el muñeco que quier e ser un niño ver dader o. Sin
embargo, t ambién est á implícit a, la cr eación de Adán en el Génesis, dada la
r efer encia que se hace al inicio de la película.








Joe y David, acuden al Dr Know, un pr ograma informát ico con
conocimient os enciclopédicos. El Dr . Know les infor ma que las pr egunt as
pueden clasificar se en diver sas cat egor ías, siendo una de ellas “ De cuent os
de hadas a r eligión” , por t ant o, la r eligión es solo eso, un cuent o de hadas.



Fr ent e a una capilla dedicada a Nuest ra Señor a del Sagr ado Corazón, el
r obot Gigolo Joe le explica a David que la figur a que ve, no es el Hada Azul,
y luego le dice: “Los que nos crean buscan a sus creadores. Ent ran,
doblan las manos, miran sus pies, cant an y cuando salen,
normalment e me encuent ra a mí. He ganado mucho dinero en est e
lugar. ”

Por t ant o, la r eligión, en par t icular el cr ist ianismo ( por la r efer encia de la
cr uz de la figura) no t iene ninguna ut ilidad r eal, son mer os r it uales para
calmar la conciencia.

Exist e una clar a r efer encia a Cr ist o en la película. El animador de un
espect áculo llamado “ Fer ias de Car ne” , en el cual se dest r uyen andr oides, o
“ simulador es” como los llaman allí, ant es de dest r uir a Joe y a Sam, anuncia
al público: “Que aquel que est é libro de Sim, t ire la primera piedra”.
Lo ant er ior es un j uego de palabras, pues sust it uye “ Sin" - pecado en inglés
- con la abr eviación de simulador “ Sim” .




“Los maest ros de la ley y los fariseos llevaron ent onces a una muj er
sorprendida en adult erio, y poniéndola en medio del grupo le
dij eron a Jesús: - Maest ro, a est a muj er se le ha sorprendido en el
act o mismo de adult erio. En la ley Moisés nos ordenó apedrear a
t ales muj eres. ¿Tú qué dices?.
Con est a pregunt a le est aban t endiendo una t rampa, para t ener de
qué acusarlo. Pero Jesús se inclinó y con el dedo comenzó a escribir
en el suelo. Y como ellos lo acosaban a pregunt as, Jesús se
incorporó y les dij o. – AQUEL DE USTEDES QUE ESTÉ LI BRE DE
PECADO, QUE TI RE LA PRI MERA PI EDRA. ” ( San Juan 8: 3- 7)



El símbolo de la compañía Ciber t r onics, que ha cr eado a David, par ece ser
la mezcla de t r es símbolos: una figur a humana que asciende, el símbolo del
infinit o en la par t e infer ior de la figur a y el Sol nacient e. Est e últ imo
símbolo se asocia con el cult o al Sol. También es consider ado dent r o de los
gr upos Nueva Er a, el advenimient o de la Er a de Acuar io, o el r ayo de
ener gía divinizant e que pr oviene del cent r o galáct ico.




Cuando el androide Joe, es at r apado por la policía, mient r as asciende al
helicópt er o, le dice a David: “Yo soy”.


“Pero Moisés insist ió: - Supongamos que me present o ant e los
israelit as y les digo: ' El Dios de sus ant epasados me ha enviado a
ust edes. ' ¿Qué les respondo si me pregunt an: ' ¿Y cómo se llama?' -
YO SOY EL QUE SOY – respondió Dios a Moisés - . Y est o es lo que
t ienes que decirles a los israelit as: ' YO SOY me ha enviado a
ust edes' . ” ( Éxodo 3: 13- 14)



El niño r obot David, le pide al Hada Azul: “Por favor, conviért eme en un
niño de verdad”. El deseo de David, se basa en la suposición, de que al
ser un niño ver dader o, su madr e lo amar á. Est a idea pr oviene de escuchar
en el cuent o Pinocho sobr e el poder del Hada Azul.





El nar r ador de la película dice: “Y David cont inuó REZÁNDOLE al Hada
Azul que t enía ant e él. Ella que sonreía amablement e para siempre.
Ella que le daba la bienvenida para siempre. Las luces se fueron
opacando y se apagaron, pero David t odavía la veía, pálidament e de
día. Y seguía hablándole, llevado por la esperanza. Le REZÓ hast a
que t odas las anémonas de mar se marchit aron y murieron. REZÓ
mient ras se helaba el océano y el hielo encerraba el anfiocópt ero
enj aulado y al Hada Azul encadenándolos donde él aún podía ver un
fant asma azul en el hielo. Siempre present e, siempre sonriendo,
siempre esperándolo. Después de un t iempo él dej o de moverse,
pero sus oj os siempre permanecían abiert os mirando hacia delant e
a t ravés de la oscuridad de cada noche, y del día siguient e, y del día
siguient e. Así PASARON DOS MI L AÑOS”



Después de dos mil años, el ser humano ha desapar ecido. El mundo est á
poblado por r obot s super avanzados, los cuales han descubier t o al niño
r obot , David, at r apado baj o el hielo. La nave que ut ilizan los super
androides, es cúbica. Posiblement e, la for ma cúbica, haga r efer encia a
enor mes niveles de desar r ollo int elect ual.




La r ueda de Chicago, que ha at rapado el anfiocópt er o de David y que lo ha
t enido confinado por dos mil años, t iene escondido ent r e la est r uct ur a
met álica, lo que par ece ser un Cr ist o cr ucificado.

Est a super raza de r obot s, que se asemej a a una r aza ext r at er r est r e,
despier t a a David de su sueño milenar io.







Cuando David, hace cont act o con el Hada Azul, est a se r ompe en mil
pedazos.


Con base en los r ecuer dos del niño, los superandr oides, elabor an una
r éplica de la casa de David, j unt o con un clon de su madr e, pues el ADN de
la muj er , se pudo obt ener del mechón que David le cor t ó. Per o ant es de
encont r ar se con ella, le explican que la persona puede ser “ r esucit ada” una
única vez, y solo puede vivir por un día, pues al llegar la noche y quedar
inconscient e, dej ar á de exist ir par a siempr e.


Es est a super r aza, la que logr a cumplir el deseo de David: que su mamá lo
ame. Los super andr oides, desean que David sea feliz, mient r as que el
Hada Azul, solo er a una esperanza basada en un cuent o. Toda la fe de
David en el Hada Azul, no pr oduj o más que una esper a et er na por algo que
nunca sucedió.

Cuando se vinculan t odos los element os, se ent iende que el Hada Azul,
r epr esent a al Dios cr ist iano ( no exist e en la película, ninguna r efer encia a
ot r a r eligión que no sea el cr ist ianismo) . Dios es un per sonaj e de fant asía,
que vive en los sueños, en los cuent os de hadas. Es solo esa figura que t e
mir a y t e sonr íe et er nament e, per o no puede ayudar t e. Respect o al t iempo
que ha est ado David baj o la est r uct ur a met álica, el que sean dos mil años,
no es casualidad, pues es el mismo t iempo que ha pasado desde el inicio del
cr ist ianismo. Que el niño haya est ado baj o una est r uct ura que lo at rapaba,
per o que de pr ont o ser es con apar iencia ext r at er r est r e, lo despier t an de su
congelamient o, puede vincular se con las creencias de las sect as ovnis y los
seguidor es de la Nueva Er a: el cr ist ianismo es un obst áculo para la
r evelación al mundo, acer ca de la divinidad humana, además, el cr ist iano
sir ve a un dict ador cósmico, que no quier e compar t ir su poder . Dicha
r evelación, implica t ambién r ebelión cont ra Dios, pues no se le consider a


Dios, sino un ser semej ant e a cualquier a, que ascendió a ese r ango, per o en
su egoísmo, se guar da el secr et o.

Cuando llegue el moment o, el mundo se r evelar á cont r a Dios, con el
auspicio de nuest r os “ her manos mayor es cósmicos” , los amigables
ext r at er r est es, pr eocupados por nuest ra evolución. Se cumple así la
pr ofecía del Salmo 2:

“¿Por qué se sublevan las naciones y en vano conspiran los
pueblos? Los reyes de la t ierra se rebelan; los gobernant es se
confabulan cont ra el SEÑOR y cont ra su ungido. Y dicen: '
¡Hagamos pedazos sus cadenas! ¡Librémonos de su yugo! ' El rey de
los cielos se ríe; el SEÑOR se burla de ellos. En su enoj o los
reprende, en su furor los int imida y dice: ' ¡He est ablecido a mi rey
sobre Sión, mi sant o mont e! ' . ” ( Salmo 2: 1- 6)






































La película “El devorador de pecados”


La película plant ea la idea de que exist e un per sonaj e, llamado “ Devorador
de pecados” , el cual puede absolver de culpa, a aquellas per sonas, que
hayan comet ido pecados t an infames, que sean imper donables
per sonalment e, o que hayan mer ecido la excomunión.
El conflict o doct r inal, ent r e cat ólicos y pr ot est ant es, consist e en definir si la
iglesia, t iene o no, la aut or idad de per donar pecados.
Por medio del sacr ament o de la penit encia, r econciliación o confesión, la
I glesia Cat ólica plant ea que el cr ist iano t iene la opor t unidad de liber ar se del
pecado que cont inuament e se le adhier e en la vida diar ia. El perdón del
pecado or iginal, dice la I glesia Cat ólica, desapar ece con el sacrament o del
Baut ismo. Sin embar go, el baut ismo pr act icado en niños r ecién nacidos y el
que se aplica sobr e un adult o concient e, son dist int os por complet o.
“Y yo a mi vez t e digo que t ú eres Pedro, y sobre est a piedra
edificaré mi I glesia, y las puert as del Hades no prevalecerán cont ra
ella. A t i t e daré las llaves del Reino de los Cielos; lo que at es en la
t ierra quedará at ado en los cielos, y lo que desat es en la t ierra
quedará desat ado en los cielos. ” ( San Mat eo 16: 18- 19) . El cat olicismo
ar gument a que la aut or idad par a "at ar y desat ar ", se aplica t ambién a
per donar y salvar .
“Jesús les dij o de nuevo: « La paz est é con ust edes. » Y añadió:
« Como el Padre me ha enviado, yo t ambién los envío a ust edes. »
Sopló sobre ellos y les dij o: « Reciban el Espírit u Sant o. A quienes
les perdonen los pecados, Dios se los perdonará; y a quienes se los
ret engan, Dios se los ret endrá. ” ( San Juan 20: 21- 23)
“¿Est á enfermo alguno de ust edes? Haga llamar a los ancianos de la
iglesia para que oren por él y lo unj an con aceit e en el nombre del


Señor. La oración de fe sanará al enfermo y el Señor lo levant ará. Y
si ha pecado, su pecado se le perdonará. Por eso, confiésense unos
a ot ros sus pecados, y oren unos por ot ros, para que sean sanados.
La oración del j ust o es poderosa y eficaz” ( Sant iago 5: 14- 16)
De los ver sículos ant er ior es, se infier e que es siempr e Dios, el que per dona
el pecado. Sin embargo, la oración de fe de los cr eyent es, siendo
suficient ement e fuer t e, per mit e que el poder de Dios se manifiest e. Del
mismo modo, la aut or idad delegada, es t al, que la I glesia t ambién podr ía
impedir que se manifiest e dicho poder . Lo ant er ior no r esponde a
capr ichos, sino al poder delegado sobr e su pueblo.
“ Si afirmamos que no t enemos pecado nos engañamos a nosot ros
mismos y no t enemos la verdad. Si confesamos nuest ros pecados,
Dios, que es fiel y j ust o, nos los perdonará nos limpiará de t oda
maldad. ” ( 1 Juan 1: 8- 10) .



























La t rilogía de películas “Mat rix”






Según la película “ Mat r ix” , la r ealidad est á const it uida de códigos
numér icos. Lo ant er ior puede obser varse en el pensamient o de la escuela
pit agór ica, que dice: “Todo es número” y en el pensamient o de Galileo:
“Las mat emát icas son el alfabet o con el cual Dios ha escrit o el
Universo”.







La últ ima puer t a, la que debe abr ir Neo par a poder escapar de Mat r ix, al
final de la película, t iene el númer o 303, t res veces el númer o 101, que es
el númer o de la habit ación de Neo al inicio de la película.




En la película “ Mat r ix Recar gado” , la aut opist a por la que huyen es la 101.


En “ Mat r ix Recar gado” , Mor feo, Neo y Tr init y, van al encuent r o con el
Mer ovingio. El lugar t iene el númer o 101.

Dado que el númer o 100 es consider ado la t ot alidad y la per fección ( de ahí
el uso del 100%) , hablar del 101 = 100 + 1, signifique ir más allá de la
per fección.




Neo vende algún t ipo de soft war e pirat a, y uno de los comprador es que
t ocan a su puer t a, al r ecibir el disco que se les ent r ega le dice: “¡Aleluya!
Eres mi salvador personal, mi Jesucrist o propio”.


“ Siga al conej o blanco”





Duj our , la muj er que viene con el gr upo de comprador es, luego de invi t ar lo
a salir con ellos, levant a el br azo y en su hombr o se puede ver el t at uaj e de
un conej o blanco. Tal y como le han ordenado en la comput adora, debe
seguir al conej o blanco, lo que hace la conexión con el libr o “Alicia en el
país de las maravillas”.





Mor feo le dice a Neo: “ Si t omas la roj a, t e quedas en el País de las
Maravillas y t e enseño que t an profundo es el hoyo” . Mor feo es el dios
gr iego de los sueños, es hij o del dios Hipnos, el sueño y de la diosa Nix, la
noche. Su papel er a hacer soñar a los ser es humanos, y pr esent ar se dent r o
de sus sueños con apar iencia humana. El dios Zeus lo dest r uyó, pues
Mor feo le r eveló cosas prohibidas a los hombr es por medio de los sueños.
De su nombr e pr oviene la palabr a “ mor fina” .




Mor feo le dice a Neo: “ Me imagino que t e has de est ar sint iendo un
poco como Alicia, cayéndot e por el hoyo del conej o”




Cypher le dice a Neo: “ Que t e abroches el cint urón, Dorot hy porque
Kansas va a desaparecer” , con lo cual hace la conexión con la película “ El
mago de Oz”


Una vez que Neo es desconect ado de la Mat r ix, pueden ver se t r es figur as al
fondo con hexágonos.




Mient r as Neo huye de t r es agent es, luego de salt ar sobr e la basura, en la
par ed puede obser var se t r es afiches, que sugier en un 666.


Neo esper a par a r eunir se con el Or áculo y en la sala pueden obser var se t r es
figur as cir cular es que “ sugier en” un 666.





La película muest r a const ant ement e per sonaj es con nombr es pr ovenient es
del mundo cr ist iano. Por ej emplo, Nabucodonosor , el cual es el nombr e del
famoso r ey babilónico, cuyo orgullo fue cast igado por Dios.

”El rey Nabucodonosor, a t odos los pueblos y naciones que habit an
en est e mundo, y a t oda lengua: ¡Paz y prosperidad para t odos! Me
es grat o darles a conocer las señales y maravillas que el Dios
Alt ísimo ha realizado en mi favor. ¡Cuán grandes son sus señales!
¡Cuán port ent osas son sus maravillas! ¡Su reino es un reino et erno!
¡Su soberanía permanece de generación en generación! Yo,
Nabucodonosor, est aba en mi palacio, feliz y lleno de prosperidad,
cuando t uve un sueño que me infundió miedo. Recost ado en mi
lecho, las imágenes y visiones que pasaron por mi ment e me
llenaron de t error. Ordené ent onces que vinieran a mi presencia
t odos los sabios de Babilonia para que me int erpret aran el sueño.
Cuando llegaron los magos, hechiceros, ast rólogos y adivinos, les
cont é mi sueño pero no me lo pudieron int erpret ar. Finalment e
Daniel, que en honor a mi dios t ambién se llama Belt sasar, se
present ó ant e mí y le cont é mi sueño, pues en él reposa el espírit u
de los sant os dioses. ” ( Daniel 4: 1- 8)

También se menciona la ciudad de Zion ( o Sion) , que en la película
r epr esent a el últ imo r efugio de los ser es humanos libr es de Mat r ix. En la
Biblia, Sión es una colina al sur est e de Jer usalén, per o más t arde llegó a
equivaler a la Ciudad de David, o Jer usalén, luego se ut ilizó la palabra Sion
para designar la colina en la que se localizó el Templo de Salomón.

”Los cimient os de la ciudad de Dios est án en el sant o mont e. El
SEÑOR ama las ent radas de SI ÓN más que a t odas las moradas de
Jacob. De t i, ciudad de Dios, se dicen cosas gloriosas” ( Salmo 87: 1-
3)

”Tus puert as est arán siempre abiert as, ni de día ni de noche se
cerrarán; a t i serán t raídas las riquezas de las naciones; ant e t i
desfilarán sus derrot ados reyes. La nación o el reino que no t e
sirva, perecerá; quedarán arruinados por complet o. ' Te llegará la
gloria del Líbano, con el ciprés, el olmo y el abet o, para embellecer
el lugar de mi sant uario. Glorificaré el lugar donde reposan mis
pies. Ant e t i vendrán a inclinarse los hij os de t us opresores; t odos
los que t e desprecian se post rarán a t us pies y t e llamaran ' Ciudad
del SEÑOR', ' Sión del Sant o de I srael' . Aunque fuist e abandonada y
aborrecida, y nadie t ransit aba por t us calles, haré de t i el orgullo
et erno y la alegría de t odas las generaciones. Te aliment arás con la
leche de las naciones, con la riqueza de los reyes serás
amamant ada. Sabrás ent onces que yo, el SEÑOR, soy t u Salvador;
que yo, el Poderoso de JACOB, SOY TU Redent or. En vez de bronce
t e t raeré oro; en lugar de hierro, plat a. En vez de madera t e t raeré
bronce, y en lugar de piedras, hierro. Haré que la paz t e gobierne, y
que la j ust icia t e rij a. Ya no se sabrá de violencia en t u t ierra, ni de
ruina y dest rucción en t us front eras, sino que llamarás a t us muros
' Salvación' , y a t us puert as, ' Alabanza' . Ya no será el sol t u luz


durant e el día, ni con su resplandor t e alumbrará la luna, porque el
SEÑOR será t u luz et erna, t u Dios será t u gloria. ” ( I saías 60: 11- 3)


Tank le r esponde a Neo, r espect o a dónde se encuent r a la ciudad de Zion,
que: “ La últ ima ciudad humana. El único lugar que nos queda. Bien
ent errada. Cerca del cent ro de la t ierra, donde aún hace calor. ”


Cypher le pr egunt a a Neo si conoce las r azones de Mor feo para t r aer lo allí y
luego dice: ” Jesús. Que manera de manipulart e. Así que has venido
a salvar al mundo. ” . El nombr e de est e per sonaj e proviene de la palabr a
“ cifr a” en inglés, per o t ambién t iene gr an semej anza con el nombr e
“ lucifer ” .

”Si alguno escucha mis palabras, pero no las obedece, no seré yo
quien lo j uzgue, PUES NO VI NE A JUZGAR AL MUNDO SI NO A
SALVARLO” ( San Juan 12: 47)





Se escucha la voz de Neo, anunciándoles a t odos la llegada de la liber ación:
“ Les voy a enseñar un mundo sin ust edes. Un mundo sin reglas y
cont roles, sin front eras y límit es. Un mundo donde t odo es posible.
A donde vamos después, depende de ust edes. ”

La película “Mat rix Recargado”


Cuando Neo y Tr init y salen del ascensor , en la ciudad de Zion, mucha gent e
esper a a Neo con ofr endas.





Una muj er le dice: “Neo, por favor, t engo un hij o, Jacob, a bordo del
Gnosis. ” Ot r a muj er dice: “Y yo t engo una hij a en el I caro”. La
palabr a “ gnosis” , pr oviene de conocimient o, de ahí el nombr e de gnóst icos.
Exist e t ambién una conexión velada con el mit o de I car o, el cual le r oba el
fuego a los dioses, para ent r egár selo a los hombr es. El fuego es una de las
conquist as int elect uales más gr andes de la r aza humana, simboliza el
conocimient o.
El gnost icismo es una cor r ient e r eligiosa, que en los pr imeros t r es siglos del
cr ist ianismo, se mezclo con est e, hast a que fue r echazado por la iglesia
cr ist iana, por ej emplo I r eneo de Lyon lo declar ó her ej ía en el año 180 d. C,
dado el or igen pagano de sus doct r inas y el enfr ent amient o cont r a la
doct r ina cr ist iana de r edención a t r avés del Señor Jesús.
El gnost icismo se car act er iza por ser de car áct er iniciát ico, lo que significa
que exist en conocimient os secr et os que solo pueden dár sele a per sonas
muy especiales, que hayan sido “ elegidos” . Est e conocimient o liber ador
pr oduce salvación, de ahí que Mor feo, ofr ece a Neo el conocimient o que lo
liber ar á de Mat r ix, al t omar la past illa r oj a. Para el gnóst ico la “ gnosis”
pr oduce salvación, no la fe.
“ ESTA JUSTI CI A DE DI OS LLEGA, MEDI ANTE LA FE EN JESUCRI STO,
A TODOS LO QUE CREEN. De hecho, no hay dist inción, pues t odos
han pecado y est án privados de la gloria de Dios, pero por su gracia
son j ust ificados grat uit ament e mediant e la redención que Crist o
Jesús efect uó. Dios lo ofreció como un sacrificio de expiación que
se recibe por la fe en su sangre, para así demost rar su j ust icia.
Ant eriorment e, en su paciencia, Dios había pasado por alt o los
pecados; pero en el t iempo present e ha ofrecido a Jesucrist o para
manifest ar su j ust icia. De est e modo Dios es j ust o y, a la vez
j ust ifica a los que t ienen fe en Jesús. ” ( Romanos 3: 22- 26) .


Las ideas dualist as de Plat ón, sir vier on par a fundament ar el gnost icismo.
Plat ón consider aba que el univer so podía dividir se en dos, uno ideal, lleno
de ent idades abst r act as llamadas ideas, y ot r o mat er ial, el cual no er a sino
una imit ación, una sombra del mundo ideal. Mient r as el mundo ideal era
per fect o, et er no y est able, el mundo mat er ial er a imper fect o, pasaj er o y
caót ico. Cada ser humano cont iene en sí mismo la chispa divina, la cual
anhela liber ar se del cuer po que la r et iene en est e mundo despr eciable y
volver al mundo ideal. Para un gnóst ico, el día en que se nace, es un mal
día, y el día en que se muer e es el mej or .
Para los gnóst icos, es imposible que Jesucr ist o haya t omado un cuerpo
humano, pues siendo un ser divino, j amás se asociar ía con el mundo
mat er ial cont aminado. Par a r esolver est a cont r adicción los gnóst icos
cr ist ianos plant earon dos posibles r espuest as: en la pr imer a se dice que el
cuer po que la gent e veía al escuchar a Jesús, er a t an solo “ apar ent ement e”
mat er ial. La segunda r espuest a ser ía que Jesús er a t an solo un simple
hombr e y Dios le añadió caract er íst icas divinas.
Sin embar go, la Biblia es dr ást icament e cont r ar ia a est a cr eencia:
“ Queridos hermanos, no crean a cualquiera que pret enda est ar
inspirado por el Espírit u, sino somét anlo a prueba para ver si es de
Dios, porque han salido pro el mundo muchos falsos profet as. En
est o pueden discernir quién t iene el Espírit u de Dios: TODO
PROFETA QUE RECONOCE QUE JESUCRI STO HA VENI DO EN CUERPO
HUMANO, ES DE DI OS; t odo profet a que no reconoce a Jesús, no es
de Dios sino del ant icrist o. Ust edes han oído que ést e viene; en
efect o, ya est á en el mundo. ” ( 1 Juan 4: 1- 3) .

“ En el principio ya exist ía el Verbo, y el Verbo est aba con Dios, y el
Verbo era Dios. Él est aba con Dios en el principio. Por medio de él
t odas las cosas fueron creadas; sin él, nada de lo creado llegó a
exist ir. En él est aba la vida, y la vida era la luz de la humanidad.
Est a luz resplandece en las t inieblas, y las t inieblas no han podido
ext inguirla. .. Y EL VERBO SE HI ZO HOMBRE Y HABI TÓ ENTRE
NOSOTROS. Y hemos cont emplado su gloria, la gloria que
corresponde al Hij o unigénit o del Padre, lleno de gracia y de
verdad. ” ( San Juan 1: 1- 5 y 14) .

“ Porque NOS HA NACI DO UN NI ÑO, se nos ha concedido un hij o, la
soberanía reposará sobres su hombros, y se le darán est os
nombres: Consej ero admirable, DI OS FUERTE, PADRE ETERNO,
Príncipe de paz. Se ext enderán su soberanía y su paz, y no t endrán
fin. Gobernará sobre el t rono de David y sobre su reino. ” ( I saías 9: 6
y 7) .
Cr eían t ambién que exist ían dos cr eador es. Uno maligno, llamado
“ Demiur go” , que había cr eado el mundo físico y mat er ial. Había ot r o
cr eador , el ver dadero Ser Supr emo. Est á muy difundida ent r e los
gnóst icos, la doct r ina de la r eencar nación y del et er no r et or no al cuerpo
físico, que no es más que una pr isión que suj et a a la per sona al mundo
físico, del cual se puede escapar a t ravés de la gnosis y la iluminación.


La Biblia dice algo muy dist int o r espect o al cuer po:

“ Pero el cuerpo no es para la inmoralidad sexual sino para el Señor,
y el Señor para el cuerpo. Con su poder Dios resucit ó al Señor, y
nos resucit ará t ambién a nosot ros. ¿No saben que sus cuerpos son
miembros del Crist o mismo?. .. ¿Acaso no saben que SU CUERPO ES
TEMPLO DEL ESPÍ RI TU SANTO, quien est á en ust edes y al que han
recibido de part e de Dios? Ust edes no son sus propios dueños;
fueron comprados por un precio. Por t ant o, honren con su cuerpo a
Dios. ” ( 1 Cor int ios 6: 13- 20) .

“ No apaguen el Espírit u, no desprecien las profecías, somét anlo t odo
a prueba, aférrense a lo bueno, evit en t oda clase de mal. Que Dios
mismo, el Dios de paz, los sant ifique por complet o, y conserve t odo
su ser – espírit u, alma Y CUERPO – irreprochable para la venida de
nuest ro Señor Jesucrist o. ” ( 1 Tesalonicenses 5: 19- 23) .

El despr ecio por el cuer po humano es t al, que sur gen diver sas práct icas que
más t arde ser án el fundament e de las práct icas de la vida ascét ica. Por
ej emplo, mar t ir izar el cuer po con azot es era una práct ica acept able para un
gnóst ico, j unt o con per íodos pr olongados de ayuno, baños r it uales
fr ecuent es y ot r as r est r icciones, ent r e las cuales se t endr ía el sexo. Par a un
gnóst ico, la pr ocr eación es un act o det est able, pues obliga a un alma a
t omar un cuerpo en est e mundo aborr ecible. El gnost icismo t er minó
despr eciando a la muj er, pues est a er a el vehículo de la pr ocr eación, de
donde llama la at ención, que los movimient os moder nos feminist as, se
pr onuncien a favor de los evangelios apócr ifos, t an popular izados por el
libr o “ El Código Da Vinci” . Pues siendo t odos de caráct er gnóst ico,
despr ecian a la muj er a t al punt o, que uno de ellos indica que “ la muj er se
salvar á, si se convier t e en hombr e. ”


Los enchufes de la espalda de Neo, par ecen suger ir un 666.





Mient r as Neo camina a t r avés de un mercado, ent r e las barat ij as que se
venden, pueden obser varse la imagen de “ La sant a cena” y una imagen de
Cr ist o.


Ser af, guar daespaldas de la pit onisa u or áculo. Su nombr e proviene de la
palabr a ser afín, una de las cat egor ías exist ent es del mundo angelical
cr ist iano.





La esposa del Mer ovingio, se llama Per séfone.
Para explicar el per sonaj e de Per séfone, es necesar io explicar pr imer o el
mit o babilónico. Cuando muer e Tammuz, el amant e de la diosa I sht ar , est a
desciende a los infier nos para luchar cont r a Er eshkigal, su her mana, y
quit ar le el poder sobr e la vida y la muer t e que est a t iene. En el viaj e, debe
pasar por siet e puer t as, per o en cada una pier de una pr enda y par t e de su
poder, al llegar ant e Er eshkigal, est á desnuda y sin poder , muer e ent onces
asesinada por su her mana. De est a leyenda surge la famosa danza de los
siet e velos.
En el mit o gr iego, el equivalent e de Tammuz es Adonis, el equivalent e de
I sht ar es Afr odit a, y el equivalent e de Er eshkigal es Per séfone. Respect o a
la película “ Mat r ix Recar gado” , Neo es Tammuz y Tr init y es I sht ar , la cual
lucha por r ecuper ar a Neo de un ext raño mundo sin salida, semej ant e a una
est ación de t r en.


La est ación de t r en es un mundo int er medio ent r e Mat r ix y el mundo r eal.
Compar ándolo con el mit o de Adonis o Tammuz, est e ser ía el Hades o el
infier no.






Que es necesar io descender a los inf ier nos par a r escat ar a Neo, se
compr ueba cuando al ent r ar al ascensor, Mor feo pr esiona el bot ón “ Hell” o
infier no en inglés.




El cr eador de Mat r ix, se hace llamar El Ar quit ect o. Dicho nombr e lo vincula
con la masoner ía. El Ar quit ect o le explica a Neo, que la Mat r ix act ual es la
sext a ver sión, y que además él es el sext o elegido. Dicho elegido, no es
más que una anomalía sist emát ica en un sist ema mat emát icament e exact o.


Respect o a la pit onisa u or áculo, el arquit ect o dice que ella es “ un
programa creado para invest igar ciert os aspect os de la psiquis
humana. Si yo soy el padre de Mat rix, ella indudablement e sería su
madre. ” Las pr imer as ver siones de Mat r ix r esult an ser un fr acaso, hast a
que la pit onisa, incor por a el concept o de “ elección” en la nat ur aleza
humana, lo cual per mit e que los individuos acept en el pr ogr ama. Sin
embargo, explica el ar quit ect o, dicha elección pr oduce la apar ición del
elegido, como falla sist emát ica.




El Ar quit ect o le indica a Neo, que la misión del Elegido es “ regresar a la
fuent e, permit iendo la diseminación del código que llevas,
reinsert ar el programa básico, después de lo cual t endrás que
seleccionar de Mat rix a 23 individuos… para reconst ruir Zion. El no
cumplir con el proceso creará un colapso cat aclísmico del sist ema,
mat ando a t odos los conect ados con Mat rix, lo cual, sumado al
ext erminio de Zion, en últ ima inst ancia result ará en la ext inción de
la raza humana. ”

Por t ant o, de la elección que haga el Elegido, depende t oda la humanidad.
El elegido t iene la r esponsabilidad de salvar los a t odos, o dej ar los mor ir a
t odos.


Mient r as discut en, el comandant e Lock, le dice a Mor feo: “¡No quiero oír
esas est upideces de Pit onisas, ni de profecías, ni de Mesías!” En
t oda la película, es clar o que Neo, es el elegido, el Mesías, el salvador . Es el
sext o Mesías que viene a salvar a la humanidad.



“ Tengan cuidado de que nadie los engañe – les advirt ió Jesús - .
VENDRÁN MUCHOS QUE, USANDO MI NOMBRE, DI RÁN: ' YO SOY EL
CRI STO' , y engañarán a muchos. ” ( San Mat eo 24: 5) .

“ Ent onces, si alguien les dice a ust edes: ' ¡Miren, aquí est á el Crist o!
' o ' ¡Allí est á! ' , no lo crean. PORQUE SURGI RÁN FALSOS CRI STOS Y
FALSOS PROFETAS QUE HARÁN GRANDES SEÑALES Y MI LAGROS
PARA ENGAÑAR, de ser posible, aun a los elegidos. Fíj ense que se
lo he dicho a ust edes de ant emano. Por eso, si les dicen: ' ¡Miren
que est á en el desiert o! ' , no salgan; o ' ¡Miren que est á en la casa! ' ,
no lo crean. Porque así como el relámpago que sale del orient e se
ve hast a en el occident e, así será la venida del Hij o del hombre. ”
( San Mat eo 24: 23- 27) .

“ Pero me t emo que, así como la serpient e con su ast ucia engaño a
Eva, los pensamient os de ust edes sean desviados de un compromiso
puro y sincero con Crist o. Si alguien llega a ust edes PREDI CANDO A
UN JESÚS DI FERENTE DEL QUE LES HEMOS PREDI CADO NOSOTROS,
O SI RECI BEN UN ESPÍ RI TU O UN EVANGELI O DI FERENTES DE LOS
QUE YA RECI BI ERON, a ése lo aguant an con facilidad. ” ( 2 Cor int ios
11: 3- 4) .


Tr init y muer e fr ent e Neo, per o él la r esucit a.

Que Neo t iene poder sobr e la muer t e y puede r esucit ar a su amant e, es un
clar o par alelismo a los milagr os de r esur r ección hechos por el Señor Jesús.

“ Mient ras él les decía est o, un dirigent e j udío llegó, se arrodilló
delant e de él y le dij o: - Mi hij a acaba de morir. Pero ven y pon t u
mano sobre ella, y vivirá…. Cuando Jesús ent ró en la casa del
dirigent e y vio a los flaut ist as y el alborot o de la gent e, les dij o: -
Váyanse. La niña no est á muert a sino dormida. Ent onces
empezaron a burlarse de él. Pero cuando se les hizo salir, ent ró él,
t omo de la mano a la niña, Y ÉSTA SE LEVANTÓ. ” ( San Mat eo 9: 18-
25) .

“ Cuando ya se acercaba a las puert as del pueblo, vio que sacaban de
allí a un muert o, hij o único de madre viuda. La acompañaba un
grupo grande de la población. Al verla, el Señor se compadeció de
ella y le dij o. – No llores. Ent onces se acercó y t ocó el féret ro. Los


que lo llevaban se det uvieron, y Jesús dij o: - Joven, ¡t e ordeno que
t e levant es! EL MUERTO SE I NCORPORÓ Y COMENZÓ A HABLAR, Y
JESÚS SE LO ENTREGÓ A SU MADRE. Todos se llenaron de t emor y
alababan a Dios. ” ( San Lucas 7: 11- 15) .



Neo es puest o a pr ueba por Mor feo, para que salt e de un edificio. De igual
modo en que Jesús es puest o a pr ueba por Sat anás, para que se lance de lo
alt o del t emplo.
“- Si eres el Hij o de Dios, TÍ RATE ABAJO. Porque escrit o est á: '
Ordenará que sus ángeles t e sost engan en sus manos, para que no
t ropieces con piedra alguna ' – También est á escrit o: ' No pongas a
prueba al Señor t u Dios ' – le cont est ó Jesús. ” ( San Lucas 4: 6- 7) .


Cuando Mor feo le muest r a a Neo la nave Nabucodonosor, se obser va la
placa de fabr icación de la nave. En el lado super ior de la placa, dice MARK
I I I Nº 11, sin embar go, est a ser ía en r ealidad una cit a bíblica velada:

“Además, los espírit us malignos, al verlo, se post raban ant e él,
grit ando: ' ¡TÚ ERES EL HI JO DE DI OS!' .” ( San Mar cos 3: 11) .










La película “Mat rix Revoluciones”


Sat i es la niña hindú que saluda a Neo, cuando est e despier t a en una
ext r aña est ación de t r en. El nombr e Sat i, se r efier e a una ant igua
cost umbr e de la I ndia, en la que al mor ir el esposo, la viuda er a quemada
viva en la pir a funer ar ia. Pese a la gr an admir ación que t iene occident e por
el hinduismo, est e enseña que la muj er no t iene ningún valor fuer a de la
inst it ución del mat r imonio, por lo que le conviene mor ir , al ser viuda. La
palabr a Sat i, significa “ piadosa” .


El padr e de Sat i, es Rama Sandra. Ramachandra, es la sét ima encar nación
del dios Vishnu, que viene a la t ier r a a luchar con el demonio Ravana.


La esposa de Rama Sandr a es Kamala, madr e de Sat i. En el hinduismo,
Kamala es la diosa de la for t una.




Neo sigue las inst r ucciones del Ar quit ect o, y se dir ige j unt o con Tr init y, a la
Cudad de las máquinas, en la cual se encuent r a “ la fuent e” . Siguen t r es
cables eléct r icos gigant escos. La nave “ Logos” que ut ilizan le per t enece a la
capit ana Niobi.




Neo se pr esent a ant e una máquina que adquier e r ost r o humano. Aunque
Neo se encuent r a ciego, puede ver a las máquinas como hechas de luz.




En su bat alla final cont r a el agent e Smit h, el ser que r eina en la ciudad de
las máquinas, le da a Neo algo de poder ext r a y al r ecibir lo un gr an
r esplandor de luz lo r odea, for mando algo semej ant e a las alas de un páj ar o
( ¿el ave fénix?) .


El agent e Smit h es dest r uido y la explosión for ma una cr uz de luz.




El r ost r o de la máquina dice: “Ya est á hecho”. Posiblement e, est a fr ase
ant e la lucha y vict or ia de Neo, sea una r efer encia a lo dicho por el Señor
Jesús ant es de mor ir .

“ Después de est o, como Jesús sabía que ya t odo había t erminado, y
para que se cumpliera la Escrit ura, dij o: Tengo sed. Había allí una
vasij a llena de vinagre; así que empaparon una esponj a en vinagre,
la pusieron en una caña y se la acercaron a la boca. Al probar Jesús
el vinagre, dij o: TODO SE HA CUMPLI DO. ” ( San Juan 19: 28- 30) .


El agent e Smit h ha cont aminado a cada ser humano y a cada agent e en
Mat r ix, r eplicándose a sí mismo. I ncluso, llegó a r eplicar se en la pit onisa, y
es ella la que en for ma del agent e Smit h lucha cont ra Neo.




Neo logr a que haya paz ent r e los humanos y las máquinas. Est as últ imas
abandonan la ciudad de Zion.


Luego de que anuncian que la guer ra ha t er minado, Link abraza a su novia,
y en el br azo de ella, puede ver se una herida en for ma de cr uz y sobr e la
cr uz, el t at uaj e de algún t ipo de dr agón- ser pient e, formado por
est ilizaciones de un 666.


Neo yace sobr e una especie de nave que lo t r anspor t a. Sus br azos se
ext ienden en for ma de cr uz.









La película
“El imaginario del Doct or Parnassus”



Exist e un hombr e llamado Par nassus, sacer dot e de una ext r aña orden
míst ica, cuyo t emplo se encuent r a ent r e las mont añas. En el t emplo, los
monj es r ecit an const ant ement e una hist or ia, baj o la cr eencia de que el día
en que dej e de r ecit ar se la hist or ia, el univer so mismo dej ará de exist ir .



Cier t o día, el Diablo decide visit ar el t emplo. Es su apar iencia la de un
hombr e con sombr er o de Bombin, que fuma cigar r illos elegant es. Su for ma
de vest ir , es la t ípica del hombr e londinense de inicios del siglo XI X.




“En algún lugar en est e mundo, alguien cuent a una hist oria muy
diferent e, una saga románt ica, una hist oria de muert e imprevist a,
no import a, es lo que sost iene el universo” le dice Par nassus al Diablo.
La cr eencia en que el univer so exist e siempr e y cuando alguien cuent e su
hist or ia, siendo las palabras las que le dan vida, es una cr eencia par alela a
la Biblia, la cual señala que t odas las cosas exist en por la palabra de Dios.

“Por la fe ent endemos que el universo fue formado por la palabra de
Dios. ” ( Hebr eos 11: 3) .

“El Hij o es el resplandor de la gloria de Dios, la fiel imagen de lo que
él es, y el que sost iene t odas las cosas con su palabra poderosa. ”
( Hebr eos 1: 3) .

“Y dij o Dios: ’¡Que exist a la luz!’ Y la luz llegó a exist ir. ” ( Génesis
1: 3) .

“En el principio exist ía la Palabra y la Palabra est aba con Dios, y la
Palabra era Dios. Ella est aba en el principio con Dios. Todo se hizo
por ella y sin ella no se hizo nada de cuant o exist e. ” ( San Juan 1: 1- 5) .

El diablo y el Dr . Par nassus, hacen una apuest a: quien obt enga pr imer o
doce discípulos gana la apuest a. Difícilment e puede r esult ar “ casualidad”
que el númer o de discípulos sea doce.

“Por aquel t iempo se fue Jesús a la mont aña a orar, y pasó t oda la
noche en oración a Dios. Al llegar la mañana, llamó a sus discípulos
y escogió a doce de ellos, a los que nombró apóst oles. ” ( San Lucas
6: 12- 13) .

El doct or Par nassus, viaj a en un car r uaj e, en compañía de un enano, un
j oven llamado Ant on y su hij a Valent ina. Ofr ecen un espect áculo de magia,
que consist e en que la per sona que cruce el espej o, ent r a al mundo


imaginar io de Par nassus, el cual mient r as est á en t r ance, puede hacer los
sueños r ealidad de la per sona dent r o del espej o. Sin embargo el Diablo
t ambién habit a ese lugar, y t ient a con sueños egoíst as a est as personas.
Dent r o del espej o la per sona debe elegir ent r e seguir el camino de
Par nassus, o el del diablo.


Luego que Tony se involucr a en el espect áculo del Dr . Par nassus, moder niza
la escenogr afía, ut ilizando imágenes de mosaicos blancos y negr os, lo cual
es simbología de opuest os iguales, bien y mal en lucha et er na.


Par nassus, por medio de un libr o, le cuent a a su hij a par t e de la hist or ia de
su pact o con el Diablo ( a cambio de inmor t alidad, j uvent ud y el amor de
cier t a muj er , Par nassus ent r egará a los hij os que t enga, cuando est os
cumplan los 16 años) . En una de las imágenes del libr o, se obser va a
Par nassus y puede obser var se t ambién que la imagen es una mezcla de t r es
t ipos de iconogr afía r eligiosa:

A. El est ilo ar t íst ico del cuadr o, r ecuerda el clasicismo it aliano- r omano,
llena de mit ología gr iega. Obsér vese el par ecido con la obr a del pint or
it aliano Car r acci del siglo XVI .




“ Tr iunfo de Baco y Ar iadna” de Carr acci

B. Par nassus, es el hombr e de r opaj es azulados que baj a de un car r uaj e,
con una mar ca r oj a en su fr ent e, en el lugar conocido como t er cer oj o, lo
cual t iene mucha similit ud con las deidades hindúes, cuya piel es azul.


C. Es clar o que el per sonaj e que baj a del car r uaj e, t iene t odas las
caract er íst icas t r adicionales de Jesús.




En conclusión, el per sonaj e llamado Doct or Par nassus, t iene en su
apar iencia, la mezcla de caract er íst icas de dioses gr iegos, hindúes y el dios
cr ist iano, lo cual, no r esult a nada ext raño a las práct icas de la Nueva Er a,
que a menudo iguala a Jesús con Kr ishna.

Además, es int er esant e obser var que el nombr e escogido es Par nassus y no
Par naso, como el mont e gr iego. Es muy posible que el uso de la palabra
doct or, sea por su similit ud con Lord o Señor, y que la palabra lat ina
Par nassus, sea escogida por su similit ud con Jesús.


Se escucha una voz que dice: “Haz elegido bien, el sendero del
Parnassus es empinado, el camino es largo, pero con perseverancia
y dedicación t enaz, la cima es alcanzable”



La Biblia dice: “Ent ren por la puert a est recha. Porque es ancha la
puert a y espacioso el camino que conduce a la dest rucción, y
muchos ent ran por ella. Pero est recha es la puert a y angost o el
camino que conduce a la vida, y son pocos los que la encuent ran.”
( San Mat eo 7: 13- 14) .


La imagen del Doct or Par nasus, es una copia de las imágenes t r adicionales
sobr e la ascensión de Cr ist o. A la izquier da de Par nassus se t iene una
escuadra y un compás, símbolo masónico, a la der echa se t iene una cr uz y
ar r iba, se t iene un “ oj o que t odo lo vé” .





Cuando Tony ( Heat h Ledger ) despier t a, en el car r uaj e del Dr . Par nassus
puede ver se un ser con cuer nos, r odeado de t r es est r ellas de seis punt as.
Abaj o puede obser var se un 666.


Tony t iene en su fr ent e, en el lugar señalado como el t er cer oj o, un “ oj o
que t odo lo ve” .

“Además logró que a t odos, grandes y pequeños, ricos y pobres,
libres y esclavos, se les pusiera una marca en la mano derecha o en
la frent e. ” ( Apocalipsis 14: 16) .

La nat ur aleza de est a mar ca se aclara más adelant e, cuando el mismo Tony
r esponde a las pr egunt as de Ant on.



Tony le dice a Ant on que debe explicar le como volver a la escaler a con la
que t ocaba las nubes, “No t ienes ni idea de lo que es sent irse como un
dios”.

Ant on le pr egunt a, “Explícame, ¿est o que es?, ¿qué son est as marcas
en la frent e?”

Tony le r esponde, “No lo sé, algo sat ánico”


Par nassus le cuent a a su hij a Valent ina, cómo conoció a su madr e: t uvo que
hacer un pact o con el Diablo, a cambio de ser j oven de nuevo y poder
enamorar a la muchacha. En la escena, viaj a con la madr e de Valent ina en
una góndola, que t iene en su par t e delant er a la cabeza del dios egipcio
Anubis.





Anubis, es el dios chacal, el dios egipcio de los muer t os, que se encar ga en
llevar los al más allá.


“Saben damas y caballeros, me salvó un milagro del Dr. Parnassus,
me devolvió la vida, me dio una razón para soñar, me llevó a la
cascada de la felicidad y volví a nacer… ahora puedo decirles, que
he sido, no, que est oy purificado”, le dice Tony a las damas que le
escuchan emocionadas.

“De veras t e aseguro que quien no nazca de nuevo no puede ver el
reino de Dios – dij o Jesús. ” ( San Juan 3: 3) .

“Ahora que se han purificado obedeciendo a la verdad y t ienen un
amor sincero por sus hermanos, ámense de t odo corazón los unos a
los ot ros. Pues ust edes han nacido de nuevo, no de simient e
perecedera, sino de simient e imperecedera, mediant e la palabra de
Dios que vive y permanece. ” ( 1 Pedro 1: 22- 23)





La pr imera de las muj er es que ent r a al espej o, encuent ra un mundo lleno
de j oyas, zapat os luj osos, abr igos. A su der echa, una de las for mas sugier e
un 666.


Mient r as obser van unas góndolas con las fot ografías de Rodolfo Valent ino,
James Dean, y la pr incesa Diana, una de las client es del espect áculo, señala
que est as per sonas est án muer t as. Per o Tony ( ahora Johnny Deep) le dice:
“Son inmort ales… no enfermaran, no se debilit arán, est án más allá
del miedo, porque ellos son et ernament e j óvenes, son DI OSES Y TÚ
PUEDES UNI RTE A ELLOS”

El deseo de alcanzar la divinidad, es la misma t ent ación que pr oduce la
caída del ser humano.

“Pero la serpient e le dij o a la muj er: - ¡No es ciert o, no van a morir!
Dios sabe muy bien que, cuando coman de ese árbol, se les abrirán
los oj os y llegarán a ser como Dios, conocedores del bien y del mal. ”
( Génesis 3: 4)






En la par t e t r aser a de la góndola, puede verse una est r ella de ocho punt as.


Tony ( ahor a Colin Far r ell) cumple su sueño en el espej o. Es un acaudalado
mecenas, que dir ige un pr oyect o mundial de aliment ación de niños pobr es,
j unt o a él, Valent ina hace el r ol de su esposa. Mient r as le ent r evist an, uno
de los micr ófonos muest ra un 66.




Luego de que el Diablo logr a la muer t e de Tony, y el secuest r o de Valent ina,
el doct or Par nassus, camina por un desier t o, en medio de una t empest ad de
nieve. Fr ent e a él, encuent r a un post e, semej ant e a una cr uz, con dos
br azos que indican dir ecciones opuest as, por lo que de nuevo debe elegir .



Par nassus se r ebela, y dice: “ Por favor, bast a, bast a de elegir, no más
elección”, ent onces la cr uz que señala los dos caminos posibles, cae.




Al ser der r ibada la cr uz de la elección, Par nassus despier t a en medio de la
ciudad. Junt o a él, pasa su hij a Valent ina, y él la sigue hast a un
r est aurant e en el que ella vive la vida que siempr e quiso: t ener hij os y est ar
en casa con Ant on. El enano ayudant e de Par nassus, lo encuent r a mirando
por la vent ana del r est aurant e. El diseño de las lámparas sobr e la cabeza
de enano, y el hecho de que sean t r es, sugier e un 666.


Par nassus y el enano, anuncian la vent a de un j uego de papel, una
r epr esent ación en miniat ur a del car r uaj e con el espect áculo del Dr .
Par nassus. Puede obser var se en la par t e super ior del j uego, un “ oj o que
t odo lo ve” y a la der echa, se for man t r es figur as ar r emolinadas, que
sugier en un 666.












El Sol negro
Un símbolo ut ilizado por la Sociedad Thule y la SS nazi, es el sigil o sol
negr o, una espir al de cír culos concént r icos. El diseño de la ciudad de la
At lánt ida en la que cr eían los nazis t enía cír culos concént r icos.



La espiral t iene el signif icado espir it ual de lo cíclico. Repr esent a los
int er minables ciclos de vida y muer t e, t ambién t iene r elación con mit os de
ser pient es que sur gen del abismo inicial. La espir al puede t ener or igen en
la figur a del r emolino, y en la órbit a cíclica de la Luna. Si r ealizan el gir o en
sent ido de las aguj as del r eloj o en sent ido cont r ar io, r espect ivament e, las
espir ales r eciben los nombr es: dest r ogir o y levogir o. En el sent ido de las
aguj as del r eloj , la espir al es un símbolo solar , y r epr esent a orden, pues el
que marcha con el Sol, mar cha en el sent ido de la nat ur aleza.

Para la cult ur a celt a, una espir al que gir a en el sent ido cont r ar io del r eloj
r epr esent a el lar go sol del ver ano y una espir al que gir a en el sent ido de las
aguj as del r eloj r epr esent aba el cor t o sol de invier no. La espir al doble
significa la dualidad de la nat ur aleza y da or igen a una esvást ica de br azos
cur vos.

Al inicio de la película “ Tr ansformer s” se obser va el oj o de Opt imus Pr ime,
el cual no es más que un sigil o un Sol negr o.










La esvást ica



Vaso celt íber o del siglo I I o I a. C. hallado en Numancia, decorado con una
esvást ica

La esvást ica r epr esent a la evolución del mundo, cuando gir a en sent ido de
las aguj as del r eloj ( pr avr it t i) , es el dios cr eador Br ahmá, mient r as que en
sent ido cont r ar io r epr esent a la involución ( nivr it t i) , es el dios dest r uct or
Śiva. La esvást ica se emplea t ambién como símbolo solar, el dios Sūrya,
dios hindú del Sol.

Templo budist a cor eano
En el budismo la esvást ica se usa en posición hor izont al ( a difer encia de la
esvást ica nazi, que apar ece r ot ada 45 grados en su bandera. Desde la
Dinast ía Liao for ma par t e de la escr it ur a china significando ‘t odo’ y
‘et er nidad’.



Esvást ica sobr e el pecho de algunas est at uas de Buda.
Debido a la asociación de la esvást ica dext r ógir a con el nazismo, las
esvást icas budist as son casi t odas levógir as desde mediados del siglo XX.
Est e t ipo de esvást ica puede hallar se a menudo en los envases o envolt or ios
de comida china par a indicar que t ales pr oduct os son veget ar ianos y
pueden ser consumidos por est r ict os budist as. Est a misma mar ca se
encuent r a en los cuellos de ropa de niños chinos para pr ot eger los de malos
espír it us. La esvást ica t ambién significa los 4 element os que son: fuego,
agua, vient o y t ier r a.
Algunas iglesias cr ist ianas r ománicas y gót icas cont ienen cier t a decor ación
de esvást icas, r eminiscencias de mot ivos r omanos ant er ior es, debido a que
los cr ist ianos la usaban para disimular una cr uz y así evit ar la per secución.




Esvást ica en un mosaico r omano del siglo I I d. C. Túnez.

Esvást ica budist a en una campana de bronce en Japón
En el Japón la esvást ica es un ant iguo símbolo r eligioso que r ecibe el
nombr e de manj i. En la r eligión ancest r al pr ot oindoeuropea, la esvást ica o
r ueda solar a menudo r epr esent aba al sol y su poder . En la mit ología
ger mánica, la esvást ica t ambién r epr esent a poder, de ahí que se asociase a
los dioses del t r ueno como Thor , pues la esvást ica r epr esent a el Mj olnir , el
mar t illo de Thor .


Tapiz navaj o de pr incipios del siglo XX.

Para muchas de las t r ibus nat ivas nor t eamer icanas, especialment e par a los
Hopi de Ar izona, la esvást ica simboliza la migr ación, r ealizada en
opor t unidad de la llegada de los hombr es al cuar t o mundo a t r avés del


sipapu o la ‘vagina de la t ier r a’. El dios Massaw ( el cr eador ) indicó a los
r ecién llegados a migr ar en las cuat r o direcciones o r incones de la t ier r a
para apr ender de la vida. Se dice t ambién que fuer on las cuat r o r azas
quienes migr ar on: los blancos al nor t e, guar dianes de fuego; los r oj os al
est e, guar dianes de la t ier r a; los negros al oest e, guardianes del agua y los
amar illos al sur , guar dianes del air e. La migr ación es simbolizada por la
esvást ica dext r ógir a ( gira en el sent ido de las aguj as del r eloj ) . Por el
cont r ar io, la r eunificación de las r azas es simbolizada por la r ot ación
levógir a ( en cont ra) . Después de est allar la Segunda Guerr a Mundial, var ias
naciones indígenas nor t eamer icanas acor dar on desechar dicho símbolo.



La esvást ica en la bander a de la Alemania Nazi
La esvást ica fue adopt ada por los nazis en 1920 per o ést a ya est aba en
pleno uso como símbolo ent r e los movimient os nacionalist as alemanes, los
cuales poseían car act er íst icas esot ér icas. El uso de la esvást ica como
símbolo de la «r aza ar ia» se r emont a a difer ent es escr it or es, t ales como
Emile Bur nouf y el poet a nacionalist a alemán Guido von List . Según el libr o
“ Mein Kampf” , de Hit ler , la esvást ica era el símbolo de la “ lucha por la
vict or ia del hombr e ar io” .
Es posible que la opinión de Hit ler sobr e la esvást ica, se haya basado en el
uso que hizo del símbolo, la Sociedad Thule, que ya t enía conexiones con el
Par t ido Obr er o Alemán.


Esvást ica de la Sociedad Thule
El 25 de diciembr e de 1907, fue la pr imera vez en que la esvást ica es usada
como símbolo ar io. La Orden de los Nuevos Templar ios, una sociedad
secr et a fundada por Adolf Joseph Lanz von Liebenfels, hizo una bander a
amar illa con una esvást ica y cuat r o flor es de lis en el cast illo de
Wer fenst ein, Aust r ia.


Algunos piensan que est e símbolo est á r elacionado con el símbolo llamado
“ gammadion” , el cual es una cr uz for mada de cuat r o let r as gamma.

Se sabe que la esvást ica er a ya conocida muy ant iguament e en Babilonia,
Per sia y ot r as cult ur as del Asia Menor . Llega a ser considerada un buen
augur io ent r e los budist as, los j ainist as ( r eligión de la I ndia) y los
ador ador es de Vishnú. No se le conoce en Egipt o, en t iempos pr edinást icos,
ni dinást icos, t ampoco ent r e los caldeos, ni los fenicios.
Algunos ej emplos de esvást icas son los siguient es:



A. Esvást ica dext r ógir a.
B. Esvást ica levógir a.
C y D. De la I ndia.
E. De Koban, Cáucaso.
F. En un vaso gr iego.
G. Cáucaso.
H. En Asia menor y en vasos gr iegos.
I . De China.
J. De Nor t eamér ica.
K. En una ant igua moneda hindú.
L y M. De los indios nor t eamer icanos.
N. En vasos gr iegos.



En I r landa, aún se ut iliza en cier t as fest ividades agr ícolas, un símbolo que
sugier e un esvást ica.


En Laponia ( Nor t e de Eur opa) , se ut iliza un t ipo de esvást ica, for mado por
cuat r o flechas. La for ma puede t ambién est ar vinculada a la lluvia y al
t r ueno.


Los mismo sucede con el así llamado “ nudo célt ico” , el cual cont iene una
esvást ica.


Los ext r emos cur vados en la esvást ica t ibet ana y j ainist a, sugier en una
posible r elación con la Luna.




Después de la Segunda Guer ra Mundial, cient íficos nazis fuer on llevados a la
NASA, baj o la oper ación secr et a llamada “ Paperclip” . Todo sucede en el
mar co de la Guer ra Fr ía.

Se muest r a la fot ogr afía de un edificio llamado JPL de la NASA en Pasadena,
con for ma de cr uz esvást ica.



En la película “ 28 days lat er ” , mient r as los per sonaj es descansan en una
base milit ar , en la par ed puede obser var se una esvást ica levógir a.













Calaveras
En t odas las cult ur as, la calaver a t iene un significado único: la muer t e. Es
consider ada símbolo de la exist encia humana, cont enedor de la vida, t al y
como puede obser var se en la obr as lit er ar ias Hamlet y Faust o. En
det er minados r it uales sat ánicos, es ut ilizada par a lanzar maldiciones.


En la película “ Tr ansfor mer s” una calavera apar ece a la izquier da del padr e
del j oven, cuando ambos van en busca de su pr imer aut omóvil.


En la habit ación del j oven, pueden obser var se algunas calaveras. En uno
de los afiches se dice: “ The misf it s fr iend club” , que en español, podr ía
t r aducir se como: “ Club de amigos de los inadapt ados” .


En la película “ Tr ansformer s” , puede obser var se una calaver a en el casco de
Mikaela.


En la película “ He Man” , exist e una gr ave inconsist encia. Skelet or ( la fuent e
del mal) , fiel a su nombr e, es un esquelet o vivient e. Sin embar go, el
Cast illo de Gr eyskull ( fuent e del bien) t iene por ent r ada una calavera. La
imagen del cráneo de la calaver a, aquí vale lo mismo par a el bien como
para el mal.


“Los que cont rolen Greyskull t endrán el poder, poder de
supremacía, poder de ser omnipot ent e, el poder de ser amos del
universo. ” – dice el nar r ador de la película.


Película “ El mot or ist a fant asma”




Película “ Pir at as del Car ibe”


Película “ El silencio de los inocent es”




La película “ El ext r año mundo de Jack”
( o The Night mar e Befor e Chr ist mas)

Est a película, muest r a la exist encia de un mundo paralelo, llamado Ciudad
Halloween. Los per sonaj es son “ agradables monst r uos” . El personaj e
pr incipal, Jack, es un “ simpát ico” esquelet o.

La película “ El ext r año mundo de Jack” , pr esent a la muer t e como algo
agradable y simpát ico. Lo gr ot esco y bizar r o, que se confunde con
imágenes de belleza ver dadera. La at r acción por la muer t e, la melancolía y
la depr esión, son conduct as manifiest as de t r ast or nos ment ales, que t ar de o
t empr ano t er minan en suicidios, que at or ment an por siempr e a familias
ent er as, culpándolas.



La muer t e pr oduce un vació indescr ipt ible. Quien ha ent er r ado a un padr e,
a una madr e, a una hij a, a un amigo, sabe que la muer t e es oscur idad en
su mayor expr esión.





Quien ama la muer t e no la conoce, pues la muer t e es dolor y separ ación.
La muer t e es la dest r ucción de t odo lo que se ama, es la pér dida. La
muer t e es, t al y como lo descubr en los filósofos exist encialist as, la clave
que demuest ra que el univer so car ece de sent ido. La muer t e es un
element o pr esent e en t odo pr oceso, y aunque su exist encia sea palpable, es
clar o que no per t enece al univer so en sí, pues las cosas par ecen t ener un
pr opósit o et er no, y sin embar go, acaban. La muer t e es un element o
ext r año, int r oducido a un univer so diseñado para vivir por siempr e.

“Sin embargo, en t odo est o somos más que vencedores por medio
de aquel que nos amó. Pues est oy convencido de que NI LA MUERTE
ni la vida, ni los ángeles ni los demonios ni lo present e ni lo por
venir, ni los poderes, ni lo alt o ni lo profundo ni cosa alguna en t oda
la creación, podrá apart arnos del amor que Dios no ha manifest ado
en Crist o Jesús nuest ro Señor. ” ( Romanos 8: 37- 39) .

“El ladrón no viene más que a robar, mat ar y dest ruir; yo he venido
para que t engan vida, y la t engan en abundancia. YO SOY EL BUEN
PASTOR. EL BUEN PASTOR DA SU VI DA POR LA OVEJAS. ” ( San Juan
10: 10- 11) .

“ Fíj ense bien en el mist erio que les voy a revelar: No t odos
moriremos, pero t odos seremos t ransformados, en un inst ant e, en
un abrir y cerrar de oj os, al t oque final de la t rompet a. Pues sonará
la t rompet a y los muert os resucit arán con un cuerpo incorrupt ible, y
nosot ros seremos t ransformados. Porque lo corrupt ible t iene que
revest irse de los incorrupt ible, y lo mort al, de inmoralidad. Cuando
lo corrupt ible se revist a de lo incorrupt ible, y lo mort al, de


inmort alidad, ent onces se cumplirá lo que est á escrit o: ' LA MUERTE
HA SI DO DEVORADA POR LA VI CTORI A. ' ¿DÓNDE ESTÁ, OH
MUERTE, TU VI CTORI A? ¿DÓNDE ESTÁ, OH MUERTE, TU AGUI JÓN?
EL AGUI JÓN DE LA MUERTE ES EL PECADO, Y EL PODER DEL PECADO
ES LA LEY. ¡PERO GRACI AS A DI OS, QUE NOS DA LA VI CTORI A POR
MEDI O DE NUESTRO SEÑOR JESUCRI STO!. ” ( 1 Cor int ios 15: 51- 57) .

“Mart a le dij o a Jesús: - Señor, si hubieras est ado aquí, mi hermano
no habría muert o. Pero yo sé que aun ahora Dios t e dará t odo lo
que le pidas. Jesús le cont est ó: – Tu hermano volverá a vivir.
Mart a le dij o: – Sí, ya sé que volverá a vivir cuando los muert os
resucit en en le día últ imo. Jesús le dij o ent onces: - YO SOY LA
RESURRECCI ÓN Y LA VI DA. EL QUE CREE EN MÍ , AUNQUE MUERA,
VI VI RÁ; Y TODO AQUEL QUE TODAVÍ A ESTÁ VI VO Y CREE EN MÍ , NO
MORI RÁ JAMÁS. . ¿CREES ESTO?. ” ( San Juan 11: 21- 27) .







































El agua
En “ El mago de Oz” , el agua le hace daño a la br uj a, la dest r uye de la
misma forma en que le hace daño a los ext r at er r est r es en la película
“ Señales” de Mel Gibson.






Que los ext r at er r est r es de la película sean dañados por el agua, es una
r eminiscencia en la cr eencia de que el agua hacía igual daño a las bruj as.
Las Ordalías de agua o Pr uebas de agua, que se aplicaban para ident ificar
br uj as, consist ían en dos t ipos: pr uebas de agua calient e y pr uebas de agua
fr ía. Las pr imeras consist ían en que el acusado debía sacar un obj et o con la
mano, de un r ecipient e lleno de agua hir viendo. La segunda consist ía en
t r at ar de sumergir a la per sona en agua, si se hundía era inocent e, per o si
flot aba como madera, a pesar del esfuer zo por hundir lo, ser ía culpable del
car go.

La cr eencia de que las br uj as t emen al agua, pr oviene de la cr eencia er r ada,
de que la br uj a, es un t ipo de ser sobr enat ur al, que apar ent a ser humana,
per o no lo es. Según se cr eía, pr ovienen del infier no, el cual est á
const it uido de fuego, y siendo el agua lo cont r ar io al fuego, es nat ural que
le t eman.


El caduceo
En el símbolo conocido como caduceo, se obser van dos serpient es
ent r elazadas alr ededor de una var a. Las ser pient es han sido r elacionadas
por algunos con la for ma del ADN,


El símbolo ut ilizado en la pr ofesión médica y conocido como la var a de
Esculapio, ha sido confundido fr ecuent ement e con el caduceo. La var a de
Esculapio ( o el dios médico Asclepio, de la mit ología gr iega) t iene cier t o
paralelismo con la hist or ia bíblica de la ser pient e de br once.

“Y Jehová dij o a Moisés: Hazt e una serpient e ardient e, y ponla sobre
una ast a; y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá. Y
Moisés hizo una serpient e de bronce, y la puso sobre una ast a; y
cuando alguna serpient e mordía a alguno, miraba a la serpient e de
bronce, y vivía. ”( Números 21: 8- 9)

La hist or ia de la serpient e de br once, es un pr eludio de la muer t e del Señor
Jesús, t al y como él mismo aclara.

“Y como Moisés levant ó la serpient e en el desiert o, así es necesario
que el Hij o del Hombre sea levant ado, para que t odo aquel que en él
cree, no se pierda, mas t enga vida et erna. ”( San Juan 3: 14- 15)

Samuel L. Jackson apar ece en la película “ Snakes on a plane” . Puede ver se
un caduceo en la imagen de la película. Además, Jackson t r abaj ó en la
“ Guer r a de las galaxias” y en “ Pulp fict ion” j unt o a John Tr avolt a.





El la película “ La hist or ia sin f in” el niño que lee el libr o de cuent os, obser va
en la por t ada del libr o un Ur óbor o. Luego se le ent r ega un collar con el
mismo símbolo: ser pient es ent r ecr uzadas, que se muerden sus colas. El
símbolo r epr esent a una serpient e que se aliment a de sí misma, una especie
de ciclo inf init o.




















El espej o
Para muchas cult ur as, el espej o no es solament e un inst r ument o par a
r econocer se o admir ar se. El espej o er a ut ilizado para vat icinar el por venir ,
para comunicar se con los muer t os o con los dioses. Se cr eía que el espej o
er a un por t al, por el cual se podía pasar al “ ot r o lado” . En la br uj er ía se
cr ee que si se r ealizan r it uales mágicos fr ent e a un espej o, ent idades del
ot r o lado, puedan escapar se al mundo r eal cr uzando a t r avés del espej o,
pues el r it ual en sí mismo, es suficient e para at raer la at ención de ot r os
br uj os o de ent idades no humanas.

El espej o es símbolo de la ment e, pues muest r a lo que somos. Por su valor
espir it ual, se pensaba que r omper un espej o, t raer ía en consecuencia mala
suer t e.

En “ Mat r ix” , Neo debe at r avesar un espej o, en “ Blancanieves” hay un
espej o que sir ve a la br uj a. Est e espej o aconsej a a la Reina Br uj a, el
sacr ificio de la j oven Blancanieves.




En la película “ Sout hland Tales” , la imagen del espej o no cor r esponde al
r eflej o r eal, es independient e o se mueve a dest iempo.

La r efer encia más impor t ant e al espej o proviene del cuent o “ A t r avés del
espej o y lo que Alicia encont r ó allí” ( Thr ough t he Looking- Glass, and What
Alice Found Ther e) escr it o por Lewis Carroll en 1871. Dicho cuent o es la
cont inuación del libr o “ Las avent uras de Alicia en el País de las Mar avillas”
del mismo aut or . El espej o funciona como un por t al, al mundo espir it ual o
al mundo imaginar io.



Escenas de la película “ Alice Thr ough The Looking Glass ( Alicia a t r avés del
espej o) de 1966, con la act r iz Judi Rolin en el papel de Alicia.



La película “ Const ant ine” , muest r a como dur ant e el exor cismo que se
r ealiza al inicio, se hace uso de un espej o, par a “ at r apar ” al demonio que
posee a la muchacha.





La manzana
En las películas “ Blancanieves” y “ Laber int h” , la manzana t ent ador a, hace
r efer encia al fr ut o pr ohibido del conocimient o que come Eva.


En la película “ Laber int h” , Jennifer Conelly, r epr esent ó a una Eva, que come
del fr ut o enviado por el amo del laber int o, Jar et h, papel pr ot agonizado por
David Bowie.




En la mar ca de Apple, se unen el ar co ir is y la manzana del conocimient o
( ya mordida)





En la película “ Legend” de 1985 con Tom Cr uise, r eapar ece el símbolo de la
manzana, el papel del minot aur o o Sat án lo hace Tim Curr y. El dir ect or de
est a película es Ridley Scot t , que pr oduce t ambién la película “ El r eino de
los cielos” sobr e las Cr uzadas, con Or lando Bloom, el elfo del “ El Señor de
los anillos” y el act or Liam Neeson.




La cr eencia ext r abíblica, de que el fr ut o pr ohibido se t r at aba de una
manzana, proviene de un edit or bíblico, que t r aduj o malus malum, mal o
fr ut o, por la palabra manzana. Difer ent es cult ur as han asignado múlt iples
ident idades al fr ut o pr ohibido: para los j udíos se t r at aba de un higo, par a
los cr ist ianos or t odoxos se t r at aba de una nar anj a, los pr ot est ant es lo
r elacionar on con la miel y los musulmanes con un vaso de vino, que ofr ece
Eva a Adán.

”La serpient e era más ast ut a que t odos los animales del campo que
Dios el SEÑOR había hecho, así que le pregunt ó a la muj er: - ¿Es
verdad que Dios les dij o que no comieran de ningún árbol del
j ardín? - Podemos comer del frut o de t odos los árboles – respondió
la muj er - . Pero, en cuant o al frut o del árbol que est á en medio del
j ardín, Dios nos ha dicho: ' No coman de ese árbol, ni lo t oquen; de
lo cont rario, morirán. ' Pero la serpient e le dij o a la muj er: ' ¡NO ES
CI ERTO, no van a morir! Dios sabe muy bien que, cuando coman de
ese árbol, se les abrirán los oj os y LLEGARÁN A SER COMO DI OS,
conocedores del bien y del mal ' . ” ( Génesis 3: 1- 5)







Laberint os
El laber int o es un símbolo ut ilizado en muchas cult ur as, en sus r it uales
mágicos. Su pr opósit o er a dist r aer y confundir a los espír it us malignos, en
un afán de pr ot ección.

Dos películas que abor dan est e t ema, son “ El laber int o del fauno” y
“ Labyr int h” de 1986. Est a últ ima fue pr ot agonizada por Jennifer Connelly en
el papel de Sar ah y por el cant ant e David Bowie en el papel de Jar et h, Rey
de los Goblins. Geor ge Lucas par t icipó en la pr oducción ej ecut iva de la
película. En t ant o que “ El laber int o del fauno” de 2006, es una pr oducción
del mej icano Guiller mo del Tor o.







Sar a en el laber int o ( Labyr int h)


Las escaler as imposibles del cast illo de Jar ed, se basan en la obr a ar t íst ica
de Escher .






En el enfr ent amient o f inal ent r e Sar a y Jared, Sar a r ecit a los ver sos que ha
pr act icado de memor ia: “…porque mi volunt ad es t an fuert e como la
t uya y mi reino igual de grande”. A est o Jar ed le dice: “Te pido t an
poco. Dej a que t e gobierne y podrás t ener t odo lo que t u quieras”,
luego ella r esponde venciéndolo “No t ienes poder sobre mí”.
Est a conver sación es muy semej ant e a la que se da ent r e Jesús y Sat anás.
“Ent onces el diablo lo llevó a un lugar alt o y le most ró en un
inst ant e t odos los reinos del mundo. – Sobre est os reinos y t odo su
esplendor – le dij o – , t e daré la aut oridad, porque a mí me ha sido
ent regada, y puedo dársela a quien yo quiera. Así que, si me
adoras, t odo será t uyo. Jesús le cont est ó: – Escrit o est á: ' Adora al
Señor t u Dios y sírvele solament e a él. ' .” ( San Lucas 4: 5- 8)



La mit ología cuent a que el r ey Minos de Cr et a encar cela al minot aur o en el
laber int o, hecho por Dédalo ( padr e de I car o) . El minot aur o devor aba a las
per sonas que er an lanzadas en el laber int o, las cuales er an sacr ificios
humanos exigidos por Minos a la ciudad de At enas, ent onces Teseo, el
hér oe at eniense, con ayuda del hilo de Ar iadna, logr a dest r uir al minot aur o.



El laber int o en est e mit o, puede signif icar la r esolución de un pr oblema,
per sonal o colect ivo y la obt ención del conocimient o, por medio de un
mét odo “ el hilo de Ar iadna” .


Se dice que el laber int o de Cr et a er a una imit ación de uno cien veces
mayor, const r uido por los egipcios, cerca del lago Moer is ( hoy lago Bir kat
Qar un o Est anque de Cor é) , al sur del Cair o. El laber int o egipcio er a
llamado “ lapi r o hunt ” y de aquí se or igina la palabra gr iega “ labyr int hos” .
La ut ilización r eligiosa de dicho laber int o est aba ligada al mit o de la muer t e
y la r esur r ección del dios Osir is, por lo que la complej idad del laber int o er a
una for ma de pr ot eger al dios r ey cont ra la muer t e.
Para muchos pueblos y en par t icular , para el pueblo Hopi en Nor t eamér ica,
el laber int o est a asociado con la vida, la r eencar nación y la muer t e.

En el laber int o en que ent r a Alicia en la película de Disney, “ Alicia en el país
de las mar avillas” , las for mas par ecen t ener la palabr a SEX ( o sexo en
español)




También par ece apr eciar se dent r o del laber int o que exist en únicament e t r es
figur as con forma de seis.





















La película “El hombre de mimbre”
En el “ The wicker man” ( El hombr e de mimbr e) de 1973, Lor d Summer isl
( Chr ist opher Lee) , gober nador de la isla y líder del cult o dr uida, finalment e
r ealiza el sacr ificio humano del sar gent o Howie, cr ist iano devot o.

La película muest r a el conflict o const ant e ent r e el cr ist ianismo y la magia,
most rando al cr ist ianismo, como el per dedor .












Película “El bebé de Rosemary”



Roman Polansky era el dir ect or de la película “ El bebé de Rosemar y” ,
r odada en el mismo edificio en Dakot a donde asesinan a John Lennon. Est a
película t r at a sobr e el nacimient o del ant icr ist o. Dir igió t ambién “ La novena
puer t a” con Johnny Deep. En la película “ El bebé de Rosemar y” , el pr ecio
de la fama y el éxit o es el sacr ificio de su bebé. La esposa de Polansky,
Shar on Tat e, embar azada en aquel moment o, fue asesinada por los
seguidor es de Char les Manson.




La película “La novena puert a”



En la película “ La novena puer t a” , int er pr et a a Dean Cor so, exper t o en
libr os ant iguos. Bor is Balkan, un excént r ico millonar io, es dueño de uno de
las t r es copias de un libr o escr it o en 1700, llamado La novena puer t a.
Dicho libr o, cont iene el secr et o par a invocar el poder sat ánico y la
divinización. Sin embar go, Balkan sospecha que solo uno de los t r es libr os
es el ver dader o, escr it o de puño y let r a del mismo Sat anás. Por t ant o,
Balkan cont rat a a Cor so ( Johnny Depp) par a que ubique los ot r os libr os y
los compar e. Dur ant e t odo el t iempo, una mist er iosa muj er se pr esent a
ayudando a Cor so, sin que él sospeche, que ella es Sat anás, en una de sus
múlt iples for mas.




Finalment e, Balkan y Cor so luchan por obt ener el acceso al poder sat ánico,
sin que Balkan sepa, que Cor so ha sido elegido por Sat anás, en su for ma
femenina, para ser el vencedor .





























La película “Sleepy Hollow”


En la película “ Sleepy Hollow” ( o “ La leyenda del j inet e sin cabeza” ) , el
det ect ive I chabod Cr ane ( Johnny Depp) es enviado a invest igar en el pueblo
de Sleepy Hollow una ser ie de cr ímenes, en los que las víct imas han sido
decapit ados.
El dect ect ive I chabod, es un hombr e escépt ico, que aplica el r acionalismo a
t odo, descar t ando t oda t ipo de explicaciones sobr enat urales, hast a que es
t est igo ocular de la exist encia del Jinet e sin cabeza, un mer cenar io llamado
“ El Hessiano” que es cont r olado por poder es de hechicer ía.
I chabod cae muy enfer mo y mient r as sueña, r ecupera r ecuerdos r epr imidos
de su niñez. En sus sueños, logr a r ecordar que su madr e pr act icaba la
hechicer ía, mient r as que su padr e er a un sever o pur it ano.







I chabod r ecuer da haber vist o a su madr e, flot ar en el j ar dín.


El padr e de I chabod, un hombr e sever o y maligno, cast iga a su muj er ,
llevándola a una habit ación cer r ada por una puer t a r oj a. La habit ación
cont iene t odo t ipo de inst r ument os de t or t ur a. Allí, su madr e es asesinada,
t or t ur ándola con una especia de fér et r o, lleno de punt as de met al que se
clavan en la víct ima cuando est e se cier r a. I chabod, que llega al lugar sin
que se dé cuent a su padr e, descubre el cadáver de su madr e,
complet ament e mut ilado.











Es cier t o que la iglesia cr ist iana ( cat ólica y pr ot est ant e) comet ió mult it ud de
cr ímenes en nombr e de Dios. Sin embar go, deben analizar se algunos
aspect os de la película, pues est a esconde falacias.

A t r avés de los siglos, los cr ist ianos han t enido la t endencia a olvidar que la
Biblia enseña, que nuest r a lucha es cont ra Sat anás y sus demonios, y no
cont r a ser es humanos.

“Porque nuest ra lucha no es cont ra seres humanos, sino cont ra
poderes, cont ra aut oridades, cont ra pot est ades que dominan est e
mundo de t inieblas, cont ra fuerzas espirit uales malignas en las
regiones celest iales. ” ( Efesios 6: 12)

Cont r ar io a la práct ica que t ienen algunos cr ist ianos, de perseguir y
at or ment ar homosexuales, dr ogadict os, ocult ist as y ot ras per sonas
semej ant es, condenándolos al infier no, la Biblia nos dice que el SEÑOR
mur ió por t odas est as personas y que t iene int er és en que ninguno de ellos
se pier da.

“Como levant ó Moisés la serpient e en el desiert o, así t ambién t iene
que ser levant ado el Hij o del hombre, para que t odo el que crea en
él t enga vida et erna. Porque t ant o amó Dios al mundo, que dio a su
Hij o unigénit o, para que t odo el que cree en él no se pierda, sino
que t enga vida et erna. Dios no envió a su Hij o al mundo para
condenar al mundo sino para salvarlo por medio de él. ” ( San Juan
3: 14- 17)

A t r avés de la imagen de un padr e sever o, r eligioso y despiadado, sin
miser icor dia hacia los per didos y engañados por Sat anás, la película
muest r a una imagen falsa de Dios. Es un ser masculino, lej ano y
dest r uct or. Por el cont r ar io, la imagen de la madr e, es la de una hermosa
muj er , car iñosa con su niño y en cont act o con las fuer zas esenciales de la
nat ur aleza.

La Biblia enseña, que exist en muchas per sonas con alt os car gos r eligiosos,
que t ienen apar iencia cr ist iana y buen nombr e, per o que son en r ealidad,
enemigos del SEÑOR:

“No t odo el que me dice: 'Señor, Señor' , ent rará en el reino de los
cielos, sino sólo el que hace la volunt ad de mi Padre que est á en el
cielo. Muchos me dirán en aquel día: ' Señor, Señor, ¿no
profet izamos en t u nombre, y en t u nombre expulsamos demonios
e hicimos muchos milagros?' Ent onces les diré clarament e: 'Jamás
los conocí. ¡Aléj ense de mí, hacedores de maldad!' ” ( San Mat eo
7: 21- 23)

Los far iseos, er a uno de los pr incipales grupos r eligiosos del j udaísmo, en
t iempos de Jesús. Se consideraban descendient es dir ect os de Abr aham en
su vida y conduct a. Per o cont rar io a lo que pensaban de si mismos, Jesús
les dice que su ver dadero padr e es Sat anás.



“Nosot ros somos descendient es de Abraham – le cont est aron - , y
nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo puedes decir que
seremos liberados?
- Ciert ament e les aseguro que t odo el que peca es esclavo del
pecado – respondió Jesús…
… - Nuest ro padre es Abraham – replicaron.
- Si fueran hij os de Abraham, harían lo mismo que él hizo. Ust edes,
en cambio, quieren mat arme, ¡a mí, que les he expuest o la verdad
que he recibido por part e de Dios! Abraham j amás haría t al cosa.
Las obras de ust edes son como las de su padre.
- Nosot ros no somos hij os nacidos de prost it ución – le reclamaron - .
Un solo Padre t enemos, y es Dios mismo.
- Si Dios fuera su Padre – les cont est ó Jesús - , ust edes me amarían,
porque yo he venido de Dios y aquí me t ienen. No he venido por mi
propia cuent a, sino que él me envió. ¿Por qué no ent ienden mi
modo de hablar? Porque no pueden acept ar mi palabra. Ust edes
son de su padre, el diablo, cuyos deseos quieren cumplir. Desde el
principio ést e ha sido un asesino, y no se mant iene en la verdad,
porque no hay verdad en él. Cuando mient e, expresa su propia
nat uraleza, porque es un ment iroso. ¡Es el padre de la ment ira!”
( San Juan 8: 31- 44)

“ ¡Ay de ust edes, maest ros de la ley y fariseos, hipócrit as! Les
cierran a los demás el reino de los cielos, y ni ent ran ust edes ni
dej an ent rar a los que int ent an hacerlo. ¡Ay de ust edes, maest ros
de la ley y fariseos, hipócrit as! Recorren t ierra y mar para ganar un
solo adept o, y cuando lo han logrado lo hacen dos veces más
merecedor del infierno que ust edes… ¡Ay de ust edes, maest ros de la
ley y fariseos, hipócrit as! que son como sepulcros blanqueados. Por
fuera lucen hermosos pero por dent ro est án llenos de huesos de
muert os y podredumbre. Así t ambién ust edes, por fuera dan la
impresión de ser j ust os pero por dent ro est án llenos de hipocresía y
de maldad… ¡Serpient es! ¡Camada de víboras! ¿Cómo escaparán
ust edes de la condenación del infierno? Por eso yo les voy a enviar
profet as, sabios y maest ros. A algunos de ellos ust edes los mat arán
y crucificarán; a ot ros los azot arán en sus sinagogas y los
perseguirán de pueblo en pueblo. ” ( San Mat eo 23: 13- 34)

La ignorancia de la Biblia cr eó el miedo ir r acional cont r a el poder de la
br uj er ía, el cual aún hoy es sobr eest imado, por lo que debe ent ender se, que
en la edad media y en los siglos XVI , XVI I , XVI I I y XI X en Amér ica, se cr eía
que t odos los males que sufr ía una comunidad, er an culpa de br uj os y
hechicer as. Se desat ó par anoia, cont r a t odo aquello que par ecier a sat ánico.
El subj et ivismo, llevaba a ver br uj as en t odas par t es. Tant o los t r ibunales
eclesiást icos como los civiles, pr ocesar on miles de per sonas por cargos de
br uj er ía, ent endiendo est a como un cr imen cont r a la sociedad civil, pues por
ella se desat aban t empest ades, hambr unas, pest es, et c.

“Sí, les he dado aut oridad a ust edes para pisot ear serpient es y
escorpiones ( símbolos de demonios) y vencer t odo el poder del
enemigo; nada les podrá hacer daño. ” ( San Lucas 10: 19)



A difer encia de la imagen r ománt ica que se da a la hechicer ía, est a pr áct ica
hace cont act o dir ect o con el mundo sat ánico. Sat anás odia al ser humano
con t odas sus fuer zas y t r at ará de dest r uir su vida.

“El que pract ica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde
el principio. Para est o apareció el Hij o de Dios, para deshacer las
obras del diablo. ” ( 1 Juan 3: 8)

“ El ladrón no viene sino para hurt ar y mat ar y dest ruir; yo he venido
para que t engan vida, y para que la t engan en abundancia. ” ( San
Juan 10: 10)

“Enseñaba Jesús en la sinagoga en el día de reposo; y había allí una
muj er que desde hacia dieciocho años que t enia espírit u de
enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía
enderezar. Cuando Jesús la vio, la llamó y le dij o: Muj er, eres libre
de t u enfermedad. Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó
luego, y glorificaba a Dios. Pero el principal de la sinagoga, enoj ado
de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo, dij o a la gent e:
Seis días hay en que se debe t rabaj ar; en est os, pues, venid y sed
sanados, y no en día de reposo. Ent onces el Señor le respondió y
dij o: Hipócrit a, cada uno de vosot ros ¿no desat a en el día de reposo
su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber? Y a est a hij a de
Abraham, que Sat anás había at ado dieciocho años, ¿no se le debía
desat ar de est a ligadura en el día de reposo? “ ( San Lucas 13: 10- 16)

“Como Dios ungió con el Espírit u Sant o y con poder a Jesús de
Nazaret , y como est e anduvo haciendo bienes y sanando a t odos los
oprimidos por el diablo, porque Dios est aba con él. ”( Hechos 10: 38)

El Señor Jesús quier e sanar al ser humano, liber t ar lo de t oda opr esión
sat ánica. El Señor desea que viva, no que muer a. Sat anás lleva la ment ir a
a la ment e humana, haciendo ver a Dios como el dest r uct or y la fuent e de
sufr imient o en el mundo, quier e que se invier t an los papeles en nuest r a
ment e.

“Sin embargo, en t odo est o somos más que vencedores por medio
de aquel que nos amó. Pues est oy convencido de que ni la muert e
ni la vida, ni los ángeles ni los demonios ni lo present e ni lo por
venir, ni los poderes ni lo alt o ni lo profundo, ni cosa alguna en t oda
la creación, podrá apart arnos del amor que Dios nos ha manifest ado
en Crist o Jesús nuest ro Señor. ” ( Romanos 8: 37- 39)










La película “Todopoderoso”



El act or Mor gan Fr eeman int er pr et ó a Dios en la película “ Todopoder oso”
con Jim Carr ey. En est a película, r epr esent a a un dios que nunca se
ident if ica por su nombr e, por lo que puede ser el dios del I slam, el dios del
cr ist ianismo, o del j udaísmo, o bien, puede ser t odos ellos o ninguno, t al y
como pr oclama la Nueva Er a.



“El Señor, el rey y libert ador de I srael, el Señor t odopoderoso, dice:
' Yo soy el primero y el últ imo, fuera de mí no hay ot ro dios. ¿Quién
hay igual a mí? Que hable y me lo explique. ¿Quién ha anunciado
desde el principio el fut uro, y dice lo que est á por suceder? Pero,
¡ánimo, no t engan miedo! Yo así lo dij e y lo anuncié desde hace
mucho, y ust edes son mis t est igos. ¿HAY ACASO OTRO DI OS
FUERA DE MÍ ? NO HAY OTRO REFUGI O; NO CONOZCO NI NGUNO. ' ”
( I saías 44: 6- 8)





“Sólo yo soy el Señor; FUERA DE MI NADI E PUEDE SALVAR” ( I saías
43: 11)

“¿Con quién pueden ust edes compararme?¿A quién piensan que
puedo parecerme? Hay quienes sacan mucho oro de sus bolsas, y
pesan plat a en la balanza; luego cont rat an a un art esano que les
haga un dios para inclinarse ant e él y adorarlo. Lo cargan sobre los
hombros y se lo llevan; lo colocan sobre un soport e y ahí se queda,
sin moverse de su sit io. Por más que grit an pidiéndole ayuda, no les
responde ni puede salvarlos de sus angust ias. Recuerden est o,
pecadores, no se hagan ilusiones, piénsenlo bien; recuerden lo que
ha pasado desde t iempos ant iguos. YO SOY DI OS, Y NO HAY OTRO;
SOY DI OS, Y NO HAY NADI E I GUAL A MÍ . ” ( I saías 46: 5- 9)

Fr eeman apar ece en la película “ Bat man Begin” , int er pr et ando al per sonaj e
Lucios Fox, posible r efer encia a Lucifer . En la película “ Dr eamcat cher ” ,
Fr eeman int er pr et a un gener al, que ext er mina a los ext r at er r est r es gr ises.



En la película “ I mpact o pr ofundo” , el act or Morgan Fr eeman, es el
pr esident e de USA, por lo que se especula que exist a un eco del pr esident e
Obama. El pr esident e se dir ige al público y les anuncia que la nave At lant is
abor dar á la est ación espacial “ El Mesías” const r uida ent r e r usos y
amer icanos, la cual int ent ar á dest r uir el ast er oide. “ El Mesías” no lo logr a
en el pr imer int ent o, per o salva al mundo en un segundo int ent o. De nuevo
es posible encont r ar el mismo mensaj e de la película “ Cont act o” : la
salvación se logr a en el segundo int ent o, pues el pr imer o fue un fr acaso.








La película “El abogado del diablo”



La película “ El abogado del diablo” t rat a del j oven abogado Kevin Lomax
( Keanu Reeves) , su esposa es int er pr et ada por la act r iz Char liza Ther on.
Est a act r iz, apar ece en la película “ Aeon Flux” . Puede obser var se en la
par t e infer ior del afiche, el símbolo del oj o que t odo lo ve.

Lomax acept a t r abaj ar en una pr est igiosa fir ma de abogados de
Nueva Yor k, cuyo socio mayor it ar io es John Milt on ( Al Pacino) .
Mient r as se desar r olla la hist or ia, se descubr e que Milt on es el diablo
y que Lomax, es su hij o. El plan del diablo es que Milt on y ot r a de
las hij as del diablo, engendr en al ant icr ist o.







Los genios
Los genios o dj inns para los musulmanes son ser es con libr e albedr ío. Uno
de ellos, llamado I blis, r ehuza inclinar se ant e Adán cuando Dios se lo
or dena. En cast igo se le expulsa del par aíso y se le llama Shait an ( Sat án en
ár abe) .

Algunas producciones en las que apar ecen genios, son: “ Shazzan” de Hanna
Bar bera, de 1967 a 1969, la película “ Aladdin” de Walt Disney en 1992, y la
película “ Kazaam” , con Shaquil Oneal.



Una lámpar a mágica se obser va en “ La sirenit a” ( The lit t le mer maid) y en
“ Aladdin” . El papel del genio como cumplidor de deseos sexuales, se
evidencia en la canción de Cr ist ina Aguiler a: “ Genie in a bot t le” y en la
famosa ser ie “ Mi bella genio” , en la que un ast r onaut a encuent r a la bot ella
en una isla desier t a.



































El ave fénix
El ave f énix t iene el plumaj e llameant e y dor ado, al final de su vida,
const r uye un nido con r amas de canela y se enciende, luego r enace de las
cenizas. Se dice que en el folklor e j udío, el f énix no quiso acompañar a
Adán al exilio, lo que lo hace semej ant e al I blis. Algunos cr een que
posiblement e el or igen del fénix, es el f lamingo r oj o del Áfr ica.
























El arco iris
La simbología del ar co ir is, se ut iliza en la ser ie de dibuj os animados:
“ Rainbow br it e” , en la película “ El mago de Oz” y en la ser ie “ Osit os
car iñosit os” .


En la Biblia, el ar co ir is es símbolo del pact o ent r e Dios y los ser es vivos.

“Mi pact o con ust edes no cambiará: no volveré a dest ruir a los
hombres y animales con un diluvio. Ya no volverá a haber ot ro
diluvio que dest ruya la t ierra. ESTA ES LA SEÑAL DEL PACTO que
para siempre hago con ust edes y con t odos los animales: he puest o
mi arco iris en las nubes, y servirá como señal del pact o que hago
con la t ierra. ” ( Génesis 9: 11- 13)



Para los gr iegos, la diosa I r is, diosa del ar co ir is, descendía del Olimpo a
comunicar a los mor t ales, mensaj es pr ovenient es de Zeus y Her a.




Para los cr ist ianos medievales, los siet e color es del ar co ir is significaban los
siet e sacr ament os ( baut ismo, confesión, eucar ist ía, confir mación, orden
sacer dot al, mat r imonio, unción de enfer mos) y los siet e dones del Espír it u
Sant o ( sabidur ía, int eligencia, consej o, for t aleza, ciencia, piedad y t emor de
Dios) .

En China, el ar co ir is era símbolo de la unión del yin y el yang, y se
r epr esent aba como una ser pient e de dos cabezas. Est a imagen coincide
asombr osament e con el mit o de los habit ant es de las islas de Java, quienes
consider aban al arco ir is, t ambién como una ser pient e de dos cabezas.

En la mit ología nór dica, el ar co ir is es el puent e Bifr öst , que une el mundo
de los mor t ales, llamado Midgar d, con Asgard, el mundo espir it ual. El
puent e est aba r esguar dado por el dios Heimdall. Que el ar co ir is es un
puent e ent r e el mundo físico y el mundo espir it ual, es una cr eencia
pr esent e t ambién en la mit ología j aponesa.


En el cult o Umbanda, r eligión amer icana, pr ovenient e del Áfr ica, el dios u
or ixá del ar co ir is, es r epr esent ado como una ser pient e que apar ece en el


cielo, simboliza la bendición par a la humanidad. Que el ar co ir is r epr esent e
bendición, puede ser un r esabio de la hist or ia del diluvio, t r ansmit ida por
gener aciones. Est e dios u or ixá, es her mafr odit a y r epr esent a el cambio y
la per manencia, t ambién es símbolo de r iqueza, lo cual lo liga con las
cr eencias eur opeas.

Basándose en los color es del ar co ir is, a finales de la década de los 70, se
cr ea la bandera del “ orgullo gay” , la cual fue diseñada or iginalment e por
Gilber t Baker . Se ut ilizó por pr imer a vez en el Fest ival del Or gullo de San
Fr ancisco, el 25 de j unio de 1978. Consist ía de ocho color es, que var iar on
luego a seis: r oj o, nar anj a, amar illo, ver de, azul y violet a.









El fauno, sát iro o incubo
En la mit ología gr iega, el sát ir o es una cr iat ur a liber t ina, mit ad hombr e y
mit ad car ner o, for ma siempr e par t e de la comit iva del dios Dionisio, gust a
del vino, las muj er es, las ninfas y los muchachos. Mas t ar de, en la
mit ología r omana, el sát ir o se confunde con el fauno, que t iene pier nas de
chivo. Se car act er iza por ser de gr an apet it o sexual y por lo t ant o, violador
de t odo aquel que osar a incur sionar en un bosque, especialment e muj er es.


“ Ninfas y sát ir o” de Bouguer eau
San I sodor o, en el libr o VI I I , escr ibió: “Peludos, que los griegos llaman
Panit as, los lat inos I NCUBOS y los franceses Clusios, demonios que
cohabit an inmundament e con las muj eres”. Est án r elacionados con los
ser es que en la Edad Media, r ecibier on el nombr e de “ incubos” , los cuales
son los demonios masculinos, que t ienen r elaciones sexuales con muj er es,
con o sin su consent imient o.
Exist e la mención de sát ir os en cier t o pasaj e de I saías.
“Y se encont rarán allí los demonios, o seres malignos, con los
onocent auros, y grit arán unos cont ra ot ros los SÁTI ROS: allí se
acost ará la lamia y encont rará su reposo. ” ( I saías 34: 14 Ver sión
Vulgat a Lat ina)

“Los gat os salvaj es se j unt arán con hienas y un SÁTI RO llamará al
ot ro; t ambién allí reposará Lilit y en el encont rará descanso. ” ( I saías
34: 14 Ver sión Biblia de Jer usalén)
Cuent an de San Ant onio, que se le acer co en cier t a ocasión un ser con
cuer nos y pat as de cabr a que le dij o: “Yo soy mort al, y uno de los
moradores del yermo a quien los gent iles, engañados por varios
errores, nos reverencian y adoran como FAUNOS, SÁTI ROS e


I NCUBOS. Vengo a t i, en el nombre de mi manada, para que pidas a
Dios por nosot ros. Sabemos que es común a t odos, y vino por la
salvación del mundo. ”
Para los hebr eos, los sát ir os eran llamados los “ sh' lr lm” o peludos, los
cuales er an demonios que posiblement e, son la base del Azazel o “ chivo
expiat or io” del libr o de Levít ico.
“Después t omará los dos chivos y los ofrecerá ant e el Señor, a la
ent rada de la Tienda del Encuent ro; luego echará suert es sobre los
dos chivos: una suert e será por el Señor, y la ot ra por Azazel. El
chivo sobre el que recaiga la suert e por el Señor, lo ofrecerá Aarón
como sacrificio por el pecado; PERO EL CHI VO SOBRE EL QUE
RECAI GA LA SUERTE DE AZAZEL, lo present ará vivo ant e el Señor
para obt ener el perdón de los pecados, y después lo echará al
desiert o, donde est á Azazel. ” ( Levít ico 16: 7- 10)
Para los árabes, el sát ir o es llamado azzab al- akaba, demonio peludo que
vive en la mont aña. En la edad media, los cr ist ianos asignar on al diablo, la
figur a del sát ir o, como un ser con pat as y cuer nos de chivo.

En la película “ Nar nia” , el per sonaj e del sát ir o o del fauno, es llamado
Tumnus, el cual es la pr imer a per sona que conoce Lucy. Los sát ir os
t ambién est án r elacionados con el dios Pan, el cual fue mor t al.





En la película “ El laber int o del fauno” , un fauno es cent inela del
conocimient o ocult o. I nst r uye a una niña semej ant e a Alicia, con el fin de
que ella t ome su lugar como pr incesa en un r eino subt er r áneo, semej ant e a
Agar t ha. I gual que Eva, la niña no r esist e el impulso de t omar la fr ut a
pr ohibida.























La película “El ent e”
Est a película, muest r a el caso más famoso de un íncubo, o espír it u
demoníaco, que llega a t ener cont act o sexual con una muj er en t iempos
moder nos.


Supuest ament e, en el año de 1974, el labor at or io de par apsicología de la
Univer sidad de Califor nia r ecibió la visit a de Car la Mor an, quien asegur aba
ser violada por un ser invisible. Most r aba en su cuer po lesiones y golpes
pr opios de una violación.

Se pensó en pr imer lugar , que ser ía la misma Car la la que se inflingía esos
daños, además, se t omaba en cuent a que la infancia de Car la, había sido
mar cada por abusos incest uosos por par t e de su pr opio padr e y consent idos
por la madr e. A los dieciséis años abandonó la casa par a vivir con ot r o
adolescent e, t ambién de dieciséis años, del cual quedó embarazada. El
j oven muer e t iempo después en un accident e aut omovilíst ico. Más t arde,
Car ol se une a ot r o hombr e, de quien nacen dos niñas. Est a nueva par ej a,
abandona a Car ol. Finalment e, su últ ima par ej a, no sopor t a ver lo que le
sucede, pues es t est igo dir ect o de uno de los at aque y la abandona.



En la película, el doct or Ron Silver , se muest r a escépt ico al caso. Mient r as
que el equipo de parapsicólogos de la univer sidad r ealizaba det er minadas
pr uebas en la casa de la muj er , el psiquiat r a que at endía a Car ol, le
most raba imágenes e hist or ias de sit uaciones semej ant es, sucedidas
dur ant e la Edad Media, con el pr opósit o de demost rar le que dichas hist or ias,
son solament e pr oduct o de la ignorancia y la super st ición de la época.
Tr at ando de convencer la de que el incubo que la at acaba, no era más que
un at aque de hist er ia.
La t er apia hipnót ica no ayudó en nada. Dado que los at aques seguían
dándose, un equipo de médicos decidió inst alar se en el domicilio de la
muj er .


En aquellos días fuer on t est igos de la apar ición de bolas luminosas, llegando
incluso a obt ener dos fot ogr afías en las que apar ecían r eflej adas unas
ext r añas luces que r odeaban el cuer po de la muj er. Las imágenes se
conocier on por t odo el mundo, pero algunos invest igador es escépt icos
asegurar on que se t r at aba solo de r eflej os en el cr ist al de la cámar a.



El est ado psicológico de la muj er , fue empeor ando al punt o que los médicos
t emier on que acabar ía en un est ado esquizofr énico ir r ever sible.
Los at aques se pr oducían siempr e, cuando la muj er dormía. Las evident es
mar cas en el cuer po, er an pr ueba de que se había dado agr esión sexual, al
punt o que llegar on a dar se t r es sucesivos embar azos psicológicos.
La muj er acept ó t r asladar se al labor at or io de la Univer sidad de Califor nia,
en el cual se había const r uido una casa de cr ist al en la que vivió dur ant e un
t iempo, obser vada siempr e por cámaras y per sonal t écnico. Lo más
sor pr endent e se dio cuando det er minada noche, t odos los pr esent es
pr esenciar on uno de los at aques.

Sin que las cámar as r egist r aran nada anormal, los invest igador es pudier on
obser var como el cuer po de la muj er se r et or cía, como si fuer a suj et ada y
empuj ada.
Los at aques cont inuaron per o en menor int ensidad. Más t arde, la muj er se
t r asladó a vivir a Texas, per diendo el cont act o con los invest igador es de la
univer sidad.







Rayos celest iales
El Hot el Luxor en las Vegas, es una pir ámide de cr ist al negr o de 30 pisos,
con el r ayo más poder oso j amás cr eado dir igido al cielo.


En la película “ Tr ansfor mers” , uno de los r obot s, lanza un r ayo de luz, j unt o
a una edificación pir amidal, t odo ubicado en una chat arr er a. El r ayo de luz,
es algún t ipo de llamado.




En la película “ El quint o element o” , cuando se unen los cinco element os, de
la muj er sale un r ayo disparado al espacio.










La máquina
En el lobby del Hot el Veneciano, se encuent r a una máquina que consist e en
ar os que gir an unos dent r o de ot r os, semej ant e a la máquina ext rat er r est r e
usada por Jodie Fost er en la película “ Cont act o” . Un obj et o semej ant e se
apr ecia en la película “ El Mago de Oz” , est e obj et o apar ece en la habit ación
en la que la br uj a del est e t iene pr isioner a a Dor ot hy.













En la película “ La br új ula dorada” , nuevament e pueden ver se est os t r es
cír culos concént r icos gir at or ios, como el mot or de un carr uaj e que lleva a
Lyr a a la casa de la señor it a Coult er .


Est a máquina, que se asemej a a un gir oscopio, t ambién se puede obser var
en la película “ Calabozos y dragones”













Ej ércit os celest iales y demonios
En la película “ La br új ula dor ada” , el oso I or ek Byr nison, el cual es un
pr íncipe exiliado de los osos acorazados, le dice a Lyra que su armadura
est á hecha de las “ est r ellas caídas” . Es ext r año que la car act er íst ica
pr incipal de est as est r ellas es que sean “ caídas” . Es posible que exist a un
paralelismo de est a r aza de osos guerr er os con los ángeles j udeocr ist ianos.
De ser ver dader a est a r elación, I or ek es Sat anás, pues r epr esent ar ía al
ángel caído. La Biblia llama a las est r ellas del fir mament o como el Ej ér cit o
del Cielo, per o t ambién muest r a simult áneament e que dicho Ej ér cit o est á
for mado de ángeles, por t ant o, est r ellas caídas, en est e cont ext o
significar ía, ángeles caídos o demonios.



La Vulgat a Lat ina y la Ver sión I nt er nacional, ut ilizan “ ast r os del cielo” como
sinónimo de lo que la ver sión Reina Valer a ut iliza como “ Ej ér cit o de los
cielos” en 2 Reyes 23: 4, “Ent onces mandó el rey al sumo sacerdot e
Hilcías, a los sacerdot es de segundo orden, y a los guardianes de la
puert a, que sacasen del t emplo de Jehová t odos los ut ensilios que
habían sido hechos para Baal, para Asera y para t odo el EJÉRCI TO
DE LOS CI ELOS; y los quemó fuera de Jerusalén en el campo del
Cedrón, e hizo llevar las cenizas de ellos a Bet - el. ”

También se ut iliza con est e sent ido en Deut er onomio 4: 19, “No sea que
alces t us oj os al cielo, y viendo el sol y la luna y las est rellas, y t odo
el EJÉRCI TO DEL CI ELO y les sirvas; por que Jehová t u Dios los ha
concedido a t odos los pueblos debaj o de t odos los cielos” y t ambién
en Jer emías 8: 2, “… y los esparcirán al sol y a la luna y a t odo el
EJÉRCI TO DEL CI ELO, a quienes amaron y a quienes sirvieron, en
pos de quienes anduvieron, a quienes pregunt aron, y ant e quienes


se post raron. No serán recogidos ni ent errados; serán como
est iércol sobre la faz de la t ierra. ”

El significado alt er nat ivo, como ej ér cit o de huest es angelicales, puede
obser var se en 1 Reyes 22: 19, “Micaías añadió: Por eso que has dicho,
escucha la palabra del Señor: Vi al Señor sent ado en su t rono, y a
t odo el EJÉRCI TO DEL CI ELO que est aba de pie, j unt o a él, a su
derecha y a su izquierda. Ent onces el Señor pregunt ó quién iría a
incit ar a Acab para que at acara a Ramot de Galaad y cayera allí.
Unos decían una cosa y ot ros ot ra. Pero un espírit u respondió que
iba a inspirar ment iras en t odos los profet as del rey. ”, se obser va el
mismo significado en el Salmo 148: 2 “¡Alábenlo ust edes, t odos sus
ángeles! ¡Alábenlo ust edes, EJÉRCI TOS DEL CI ELO!” y t ambién en
Lucas 2: 13, “Al punt o mismo se dej ó ver con el Ángel un EJÉRCI TO
NUMEROSO DE LA MI LI CI A CELESTI AL, alabando a Dios, y diciendo:
Gloria a Dios en los más alt o de los cielos, y paz en la t ierra a los
hombres de buena volunt ad”



Según la película “ La br új ula dor ada” , la palabra daimonion, es el espír it u
que acompaña a cada ser humano en ese ot r o univer so. Se ut iliza con un
sent ido más cer cano al t érmino daemon, usado por Sócrat es: un espír it u
que br inda conocimient o. Daimonion, daemon y demonio r epr esent an lo
mismo. En el mundo j udeocr ist iano, los demonios son ant iguos ángeles, los
cuales se r ebelar on cont r a Dios, convir t iéndose en espír it us malignos al
ser vicio de Sat anás, los cuales guardan un or den j erárquico milit ar en su
lucha con Dios, y cont r a la I glesia de Cr ist o según Efesios 6: 12, “Porque
no t enemos lucha cont ra sangre y carne, sino cont ra principados,
cont ra pot est ades, cont ra los gobernadores de las t inieblas de est e
siglo, cont ra huest es espirit uales de maldad en las regiones
celest es. Por t ant o, t omad t oda la armadura de Dios, para que
podáis resist ir en el día malo, y habiendo acabado t odo, est ar
firmes. ”.



El nombr e “ demonios” o “ daemons” ha t omado impor t ancia en el mundo de
la infor mát ica. Est e t ér mino se or igina en las siglas del inglés Disk And
Execut ion Monit or , r epr esent a pr ocesos infor mát icos que se ej ecut an en
segundo plano y que no pueden ser cont r olados por el usuar io
dir ect ament e. Aunque exist en pr ocesos similar es en sist emas oper at ivos
t ales como MS- DOS y Windows, solament e r eciben el nombr e de
“ demonios” en los sist emas UNI X, t ales como Linux.

Ángeles caídos
En la película “ Tr ansfor mer s” , cuando los j óvenes pr ot agonist as le solicit an
a su aut o- r obot , que se ident ifique, el r obot , que t iene dañado su sist ema
de voz, ut iliza la emisor as de r adio par a responder , selecciona la fr ase de
una emisor a que dice: “visit ant es de los cielos, aleluya”, haciendo la
conexión evident e con el aspect o r eligioso de su nat ur aleza.



Más adelant e, los compañer os de est e r obot , llegan al planet a cayendo en
for ma est r epit osa, en diver sos punt os de la ciudad. La mult it ud se acer ca al
lugar del impact o, cr eyendo que se t r at a de met eor it os. Uno de los
muchachos que se acer ca a obser var dice: “…la explosión es mej or que
el Armagedón”, lo que evidencia de nuevo un aspect o r eligioso.





Mensaj es codificados
Que la r ealidad es algún t ipo de cr ipt ograma, de mensaj e numér ico, puede
ver se con t oda clar idad en la película “ Mat r ix” .



En la película “ Want ed” , Sloan ( el act or Mor gan Fr eeman) , el j efe de una
fr at er nidad de sicar ios con poder es sobr ehumanos, explica a Wesley Gibson
( el act or James McAvoy) en qué consist e “ El t elar del dest ino” . En el t elar ,
cuando se pr esent a un er r or, allí exist e un mensaj e en código binar io, que
indica los nombr es de las per sonas que est án dest inadas a mor ir , con el
pr opósit o de mant ener el or den y la j ust icia univer sal, pues la “ fuent e” de
dichos mensaj es, conoce el dest ino de cada hombr e. Sin embar go, la
película evit a ident if icar al emisor de dichos mensaj es. Sloan le aclar a a
Wesley, que el código no exist e en los t ext os t radicionales ( siendo uno de
ellos La Biblia)



Las diosas que det er minan el dest ino, eran las Moir as gr iegas o Par cas
r omanas, llamadas Clot o, Láquesis y Át r opo. Hilaban, medían y cor t aban el
hilo de la vida de cada ser humano. Eran diosas que r egulaban la vida y la
muer t e

La Biblia, plant ea un concept o r elacionado con el dest ino humano: la
pr edest inación del j ust o.

“ La palabra del SEÑOR vino a mí: ' Ant es de formart e en el vient re,
ya t e había elegido; ant es de que nacieras, ya t e había apart ado; t e
había nombrado profet a para las naciones ' . ” ( Jer emías 1: 4- 5) .



“ De un solo hombre hizo t odas las naciones para que habit aran t oda
la t ierra; y det erminó los períodos de su hist oria y las front eras de
sus t errit orios. Est o lo hizo Dios para que t odos lo busquen y,
aunque sea a t ient as, lo encuent ren. En verdad, él no est á lej os de
ninguno de nosot ros. ” ( Hechos 17: 26 y 27) .

“ Alabado sea Dios, Padre de nuest ro Señor Jesucrist o, que nos ha
bendecido en las regiones celest iales con t oda bendición espirit ual
en Crist o. Dios nos escogió en él ant es de la creación del mundo,
para que seamos sant os y sin mancha delant e de él. En amor nos
predest inó para ser adopt ados como hij os suyos por medio de
Jesucrist o, según el buen propósit o de su volunt ad, para alabanza
de su gloriosa gracia, que nos concedió en su Amado. ” ( Efesios 1: 3-
6) .

“ Como bien saben, ust edes fueron rescat ados de la vida absurda
que heredaron de sus ant epasados. El precio de su rescat e no se
pagó con cosas perecederas, como el oro o la plat a, sino con la
preciosa sangre de Crist o, como de un cordero sin mancha y sin
defect o. Crist o, a quien Dios escogió ant es de la creación del
mundo, se ha manifest ado en est os últ imos t iempos en beneficios
de ust edes. ” ( 1 Pedr o 1: 18- 20) .

“ Ahora bien, sabemos que Dios dispone t odas las cosas para el bien
de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su
propósit o. Porque a los que Dios conoció de ant emano, t ambién los
predest inó a ser t ransformados según la imagen de su Hij o, para
que él sea el primogénit o ent re muchos hermanos. A los que
predest inó, t ambién los llamó; a los que llamó, t ambién los j ust ificó;
y a los que j ust ificó, t ambién los glorificó. ” ( Romanos 8: 28- 30) .

Sin embar go, par a no cont r adecir la volunt ad humana, es necesar io
r ecalcar, que la pr edest inación, surge de un pr econocimient o por par t e de
Dios de las decisiones humanas. Tal y como señala Romanos 8: 28, ant es
de “ pr edest inar nos” , Dios nos ha “ conocido” .














Los números


Escenas de la película “ Pi” .

En la película “ Pi” , el gr upo de j udíos cabalist as, piensa que el númer o Pi
( 3, 141592. . . ) t iene que ver con el “ ver dader o” nombr e de Dios, y que
conocer lo iniciar á la er a mesiánica. El númer o es la clave que abr e un
“ por t al” para llegar a Dios. Que el númer o Pi, es algún t ipo de clave, se
plant ea t ambién en la novela de Car l Sagan, que inspir ó la película
“ Cont act o” .

Est o es cont rar io a lo dicho por Jesús: “Jesús le cont est ó: - YO SOY EL
CAMI NO, LA VERDAD Y LA VI DA, SOLAMENTE POR MÍ SE PUEDE
LLEGAR AL PADRE”. ( San Juan 14: 6)

El per sonaj e de la película, le dice al r abino, que el númer o no es
impor t ant e, sino su sent ido y sint axis.

El número 23
En “ El mago de Oz” , la t ía Emma le dice a su malvada vecina, Miss Gulch:
“…hace 23 años que me est oy callando lo que pienso de ust ed y
ahora… pero soy una muj er crist iana y no puedo decirlo…” .




El 23 se menciona en la película “ Númer o 23” , pr ot agonizada por Jim
Car r ey.




En su j uvent ud, Walt Disney for mo par t e de la or ganización “ La Or den
DeMolay", la cual fue fundada en 1919 por Fr ank Sher man Land. Es una
or ganización para j óvenes de 12 a 21 años y dadas sus car act er íst icas ha
sido r econocida y apoyada por la frat er nidad masónica.



El nombr e de est a or ganización pr oviene de Jacques DeMolay, caballer o
númer o 23 y últ imo Gr an Maest r e de los Caballer os Templar ios, los cuales
fuer on ext er minados por Felipe el Her moso, Rey de Fr ancia.

El número 33
El númer o 33 es muy impor t ant e para los masones y coincide con la edad a
la que muer e Jesucr ist o.





La escuadra par a el cuadr ado ( la t ier r a) y el compas par a el cír culo ( el
cielo) , son dos símbolos masónicos impor t ant es. En el alfabet o gr iego, se
r epr esent an por las let r as gamma “ G” y lambda “ I ” . El valor númer ico de
gamma es 3 y el de lambda es 30, lo que suma 33.

St anley Kubr ick er a el aut or de la película “ 2001: Odisea espacial” ,
est r enada en 1968, o sea 33 años ant es del 2001. Su últ imo t r abaj o fue en
la película “ Oj os bien cer r ados” con Tom Cruise y Nicole Kidman.



En la película “ Encuent r os Cer canos del Ter cer Tipo” , uno de los aviones
encont r ados de pr ont o en medio del desier t o, t iene númer os 33 en su
fuselaj e.




En la película “ Tr ansfor mers. La venganza de los caídos” , apar ece muy
r ápidament e un 33, mient r as Sam se pr epar a para viaj ar a la univer sidad.


El 6 y el hexagrama
En la cult ur a j udía, el hexagrama, est r ella de seis punt as o est r ella de
David, r epr esent a el símbolo de I sr ael. Est e símbolo fue usado por pr imera
vez en la Pr imer a Confer encia Sionist a en 1898, en Basil, Suiza, al elegir la
bander a del sionismo.

El pr ofesor Ger shom Scholem, er udit o j udío en Cabalá y míst ica, est udio la
Est r ella de David, concluyendo que est e símbolo no es aut ént icament e
j udío. Se le conoce como el Sello de Salomón, y además del uso
decor at ivo, se le at r ibuían poder es mágicos de pr ot ección cont ra el mal.



Fue en la ciudad de Praga, cuando los j udíos, por iniciat iva propia ( o por
idea de los cr ist ianos) , empezar on a ut ilizar la Est r ella de David como mar ca
que los dist inguía. En el año 1354, Car los I V, concede a los j udíos que
ut ilicen la est r ella de de David en su bandera.



El símbolo se ut ilizaba en las por t adas de libr os j udíos y en lápidas de
cement er io, por lo que fue conocido como un símbolo car act er íst ico de los
j udíos. Per o no fue hast a el Holocaust o, cuando se afianzó como símbolo
j udío, pues los nazis lo ut ilizaban como dist int ivo en los campos de
concent r ación.



El ver dadero símbolo del j udaísmo, ut ilizado en los t iempos del segundo
t emplo, fue la Menor ah de siet e br azos.


En la película “ Mat r ix Recar gado” , mient r as Neo lucha cont ra los
guardaespaldas del Mer ovingio, una de ellos cae sobr e el salón, en el cual
se ha ocult ado una est r ella de seis punt as.


En est a misma película, el agent e Smit h, responde el t eléfono, y mient r as
abandona el mundo de Mat r ix, t r asladándose por la r ed t elefónica al mundo
r eal, apar ece un hexágono de luz.





El mecanismo que cier r a las puer t as de Zion, t iene uno de los piñones en
for ma de est r ella de seis punt as. Al lado puede leer se “ Zion found” o Zion
encont r ado.



Una est r ella de seis punt as puede obser var se en la película, cuando los
t aladr os de las máquinas per for an para llegar a Zion.











Hexágono
Un hexágono es una figura plana, con seis lados. Exist e un ext r año
hexágono en el polo nor t e de Sat ur no, el sext o planet a del sist ema solar .



También exist en diver sas figur as hexagonales en la nat ur aleza ( copos de
nieve, colmenas de abej as, est r uct ur a molecular de la plat a) .



El per sonaj e del Silver Sur fer , es de plat a y t iene cier t a r elación con Sat urno
y los hexágonos. Est e per sonaj e aparece en la película “ Los cuat r o
fant ást icos y el Silver Sur fer ” , la voz del personaj e la hace el act or Laur ence
Fishbur ne ( Mor feo en Mat r ix) ,






En la película “ Mat r ix Recar gado” , los encargados de cont r olar el acceso a la
ciudad subt err ánea de Zion, est an sent ados de maner a que se for ma un
hexágono.










666 y 66
En la película “ El planet a de los simios” , una nave con un chimpancé es
enviada con el pr opósit o de analizar una t or ment a elect r omagnét ica. Las
nubes de gas que se ar r emolinan, for man lo que par ece un 666. La
t or ment a es un por t al que per mit e viaj ar por el t iempo a t odo aquel que se
le acer que.


En est a película, la or nament ación de los edificios sugier e fr ecuent ement e
un 666.


En las niñas que bailan par a Dor ot hy en la película “ El Mago de Oz” , es
posible que se for me un 666, dada la for ma de los sombr er os de las niñas y
el hecho cur ioso de que sean t r es niñas.




En la película “ Tr ansfor mer s” puede apr eciar se un 666 en la or ej a del r obot
llamado Opt imus Pr ime.



En la película “ Tr ansfor mer s. La venganza de los caídos” , puede obser var se
un 66 al fondo y muy posiblement e un 666 en la mot ociclet a.


En est a misma película, puede apr eciar se una figur a ar r iba de la escena, en
la que los compañer os de habit ación en la univer sidad, le muest r an a Sam
la página web que han elabor ado.




En la película “ Ter minat or , La salvación” , una de las máquinas de rast r eo,
sugier e en sus t r es oj os, un 666.


En la película “ 28 days lat er ” el diseño de la par ed par ece for mar gr upos de
666 en t or no a una est r ella de ocho punt as.












En est a misma película, los t r es símbolos de la lot er ía que se vende en el
super mer cado, se asemej an a un 666.


Cuando Alicia conver sa con la or uga, en las hoj as det r ás de la niña,
apar ecen gr upos de figur as que sugier en por su diseño, un 666, lo mismo
sucede en el suelo.


El diseño de las hoj as det r ás de Alicia, vuelve a apar ecer en la película “ El
planet a de los simios” , en la película “ Want ed” , pr ot agonizada por James
McAvoy, Mor gan Fr eeman y Angeline Jolie y en la película “ Mas allá de los
sueños” , est elar izada por Robin Williams.









En la película “ El día después de mañana” , se puede ver un 666 en el
modelo comput ar izado que se hace del clima mundial, el cual r epr esent a
t r es t or ment as gigant es en los siguient es lugar es: Canadá, Escocia y
Siber ia.



Casualment e, en la cult ur a celt a el símbolo conocido como Tr iskel, t iene una
enor me semej anza con la figura del t r iple 6. No r epr esent a el 6, pues los
numer ales ut ilizados en occident e son de or igen indoar ábigo y fuer on
int r oducidos por Fibonacci en Eur opa en el siglo XI I I . Sin embargo, el uso
del t r iskel en ar t esanías t ales como amulet os y t alismanes, se ha ext endido
en la t r aslación de cr eencias de la magia celt a a la Wicca moder na y a la
Nueva Er a.





Puede obser varse un t r iskel en el diseño de las lámparas, en la película “ El
planet a de los simios. ”



Para los dr uidas y celt as, el t r iskel r epr esent a la unión de t r es diosas: Fot la,
Hir u y Banba. En la Wicca occident al simboliza la t r iple diosa: doncella,
madr e y anciana.


Ot r a for ma de t r iskel o t r iquet a, r epr esent a la unión e int er dependencia del
cielo, la t ier r a y el mar. También r epresent a el aspect o t r ino del ser
humano: cuer po, alma y espír it u. Est e símbolo en par t icular , fue absor bido
por el cr ist ianismo y r eint er pr et ado como símbolo de la t r inidad cr ist iana. El
sincr et ismo velado, en que símbolos paganos se ent r emezclan con símbolos
cr ist ianos, puede apr eciarse en la Cr uz Car olingia, la cual no es más que
una var iación de cuat r o t r iquet as.




En el Japón, el símbolo par alelo al t r iskel celt a, es conocido como Tomoe, se
le puede encont r ar t ant o en t emplos budist as, como en t emplos shint o.
Repr esent a t r es flamas que giran, la unión de los cielos, la t ier r a y la
humanidad y además el nacimient o, la vida y la muer t e humana.



En la película “ Tr ansfor mer s” , el j oven Sam Wit wicky habla con su maest r o,
sobr e su calificación y el por qué necesit a una A: “Le hablaré de un
sueño y la promesa de un padre. Me miró y me dij o: Hij o, t e
compraré un aut o pero t ráeme dos mil dólares y t res A. Tengo los
dos mil dólares y dos A, y el sueño con B menos se desvanece. Solo
pregúnt ese: ¿qué haría Jesús?”

La t r iple A, puede t ener alguna r elación con el t r iple 6, pues la A, signif ica
en est e cont ext o, la máxima calificación.






En la película “ La mont aña embr uj ada” , t r es helicópt er os milit ar es
abandonan la base y sugier en con su forma, y por el hecho de que sean
t r es, la figur a de un 666. La est r uct ur a de est a escena es una r epr oducción
de ot r a escena de la película “ Encuent r os Cer canos del Ter cer Tipo” en el
que t r es pequeños ovnis sobr evuelan la base milit ar y cient ífica.


En la película “ La mont aña embr uj ada” , mient r as la j oven ext r at er r est r e
Sar a pilot ea la nave, en la pant alla apar ecen t r es cír culos incomplet os.

En la película “ Viaj e al cent r o de la Tier r a” , la guía local, Hannah Ásgeir sson
t iene en su mochila el númer o 66.



Película “Los seis signos de la luz”



A Will St ant on, le explican que es par t e de un gr upo llamado “ Los
ancest r ales” que sir ven a la luz, mient r as que el j inet e que lo per sigue sir ve
a la oscur idad. “Las t inieblas se alzan Will, y t ú eres el que debe
rest ablecer el poder de la luz”, le dicen.



Mil años at r ás, se libr ó una bat alla ent r e la luz y la oscur idad, saliendo
vencedor a la luz. Su poder se camuflo en seis signos, y el papel del
buscador, es hallar los seis signos. Will est á dest inado a ser el buscador de
los signos, de no obt ener los t odos el mundo será sumido en las t inieblas,
por t ant o, su deber es salvar al mundo.

Por t odas par t es, Will encuent r a dos t ipos de figur as: r emolinos for mando
hexágonos o t omoes ( el t r iskel de or igen j aponés) .



Remolinos en la faj a que envía como r egalo su her mano desde Hawai.


Remolinos en el pr imer signo de la luz, que es una caj a hexagonal.


Remolinos en la ar quit ect ur a de la mansión.






Para poder llegar a det erminado lugar sagr ado, al que solo los ancest r ales
pueden llegar , se debe pasar por un “ por t al” mágico, hecho de r amas.


Remolinos en uno de los vit r ales de la iglesia ( seis en los bor des, uno
cent r al y uno más que los envuelve a t odos)


Tomoes en los vit r ales de una iglesia a la que Will ha viaj ado para encont rar
ot r o de los signos.



La mansión es at acada por el j inet e de la oscur idad. Mient r as Will sube al
segundo piso, en las barandas puede observar se un t omoe.


El j inet e es capt ur ado y encer rado en una esfer a, que en su par t e infer ior
t iene un t omoe.


Finalment e, Will compr ende que el sext o signo de la luz, es él mismo.




La luz vence de nueva a la oscur idad, y el vit r al se ilumina, con un t omoe
en su cent r o.

El t r iskel o el t omeo, pr ecur sor es de la or nament ación del 666 act ual, es un
símbolo aj eno a los mot ivos or nament ales que ador nan los vit r ales
cir cular es de las cat edrales gót icas.




“Ot ra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que
me sigue, no andará en t inieblas, sino que t endrá la luz de la vida”
( San Juan 8: 12)

“El pueblo asent ado en t inieblas vio gran luz; Y a los asent ados en
región de sombra de muert e, Luz les resplandeció. Desde ent onces
comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepent íos, porque el reino de
los cielos se ha acercado. ” ( San Mat eo 8: 16- 17)

“En él est aba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz en
las t inieblas resplandece, y las t inieblas no prevalecieron cont ra


ella.. . Aquella luz verdadera, que alumbra a t odo hombre, venía a
est e mundo” ( San Juan 1: 4- 5 y 9)

“Porque en ot ro t iempo erais t inieblas, mas ahora sois luz en el
Señor; andad como hij os de luz” ( Efesios 5: 8)

“Est e es el mensaj e que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es
luz, y no hay ningunas t inieblas en él. Si decimos que t enemos
comunión con él, y andamos en t inieblas, ment imos, y no
pract icamos la verdad; pero si andamos en luz, como él est á en luz,
t enemos comunión unos con ot ros, y la sangre de Jesucrist o su Hij o
nos limpia de t odo pecado.” ( 1 Juan 1: 5- 7)


































La muer t e de Kubrick



El dir ect or de cine St anley Kubr ick falleció en la madr ugada del domingo 7
de mar zo de 1999, exact ament e 666 ant es del pr imer día del año 2001.

1999
Días
después 2000
Días
después
Ener o 31
I ncluyendo
el Febr er o 29
7 de Mar zo 25 Mar zo 31
Abr il 30 Abr il 30
Mayo 31 Mayo 31
Junio 30 Junio 30
Julio 31 Julio 31
Agost o 31 Agost o 31
Sept iembr e 30 Sept iembr e 30
Oct ubr e 31 Oct ubr e 31
Noviembr e 30 Noviembr e 30
Diciembr e 31 Diciembr e 31
Tot al por
año 300 366
Tot al 666










90 – 60 – 90



Las supuest as medidas ideales del cuerpo femenino, podr ían encer rar por sí
mismas al 666. Si se eliminan los cer os, se obt ienen los númer os 9 6 9, lo
cual es una de las muchas for mas de expr esar el númer o 666, al inver t ir las
cifr as “ 9” . Est e mismo r ecur so se aplica al 999 que no es más que un 666
inver t ido. Tr as est as medidas, se esconden un sinfín de t r agedias
r elacionadas con bulimia y anor exia.






















El número 77 7



El libr o “ 777” de Aleist er Cr owley ( el mayor ocult ist a del siglo veint e) , es
una obr a cabalíst ica ( numerología hebr ea) . En dicho libr o, el número 777
simboliza el ár bol de la vida. Est e númer o es muy popular en el mundo de
los casinos.


En la gemat r ía ( numer ología gr iega) , el valor numér ico de la palabra gr iega
“ st auros” , cr uz, es 777. El signo c cor r espondient e al 6, cayó en desuso,
per o es equivalent e a los símbolos ot cuando est os se pr esent an
simult áneament e.

6 + 1 + 400 + 100 + 70 + 200 = 777








El número 91 1



En la película “ El club de la pelea” , colapsan t orr es como en el at ent ado
t er r or ist a conocido como 911.


En la película “ Tr ading places” de 1983, los act or es Eddie Mur phy y Dan
Aycr oyd ( Cazafant asmas) , al baj ar de un t axi, mir an las t orr es gemelas. Se
for ma una pir ámide ocult a ent r e los claroscur os de las caras de ambos
edificios.







En est a película, ambos act or es miran un r eloj , cuyas manecillas par ecen
indicar 911.


Respect o al at ent ado cont r a las Tor r es Gemelas, ocur r ido el 11 de
set iembr e de 2001 ( 9- 11- 2001) , el cual es conocido como 911, se han dado
algunos ext r años fenómenos r espect o a los númer os 11 y 911, r elacionados
con est e act o t er r or ist a.

a. El onceavo ( 11°) est ado es New Yor k.
b. El pr imer avión que se est r ella cont r a las t orr es fue el vuelo 11.
c. Est e avión t enía 92 pasaj er os y sucede que 9 + 2 = 11
d. El segundo avión en est r ellar se er a el vuelo 77 y llevaba 65 pasaj er os,
sucede t ambién que 6+ 5= 11.
e. Todo sucedió el 11 de Sept iembr e, o sea 9- 11, t ambién 9 + 1+ 1 = 11.
f. Ese día coincide con el númer o de emer gencias 911 y 9 + 1 + 1 = 11.
g. Los at ent ados en Madr id sucedier on el día 11 de mar zo de 2004,
( 3/ 11/ 2004) , o sea 3 + 1 + 1 + 2 + 4 = 11.
h. El at ent ado t err or ist a en Madr id sucedió 911 días “ después” del at ent ado
cont r a las Torr es Gemelas.
































Billet es y 9 11
Exist e un cur ioso fenómeno gráfico, que se pr esent a en los billet es
nor t eamer icanos de 5, 10, 20, 50 y 100 dólar es, pues al doblar los por la
mit ad, siguiendo la línea del lar go del billet e y j unt ar dos billet es doblados,
se for man dent r o de una parábola, la imagen de algo muy par ecido a las
Tor r es gemelas que se der r umban en una secuencia que pr ogr esa confor me
aument a el valor de los billet es.










Los números 1, 80 0 y 88 8
La inaugur ación de los Juegos Olímpicos en China, se sincr onizó con el 08-
08- 08, o sea, el 8 de agost o del 2008.


El idioma hebr eo y el idioma gr iego, t iene en común que sus let r as, son al
mismo t iempo numerales. El nuevo t est ament o fue escr it o en gr iego.

Exist e una pr áct ica, llamada gemat r ía, la cual consist e en sumar los valor es
numér icos de las let r as de una palabra, int ent ando obt ener significados
ocult os.
A cont inuación se anexa una t abla con el alfabet o gr iego y los valor es
numér icos de cada let r a.

Let ra Nombre Valor Let ra Nombre Valor Let ra Nombre Valor
A o
B |
I ¸
A o
E c
Z .
H n
O u
Alfa
Bet a
Gamma
Delt a
Épsilon
Zet a
Et a
Thet a

1
2
3
4
5
7
8
9

I i
K k
A ì
M u
N v
± c
O o
H t
I ot a
Kappa
Lambda
Mu
Nu
Xi
Ómicr on
Pi
10
20
30
40
50
60
70
80

P p
E o c
T t
Y u
u m
X ;
+ v
O e
Rho
Sigma
Tau
Úpsilon
Phi
Ji o Chi
Psi
Omega

100
200
300
400
500
600
700
800


La Biblia dice: “Yo est aba en el Espírit u en el día del Señor, y oí
det rás de mí una gran voz como de t rompet a, que decía: Yo soy el
Alfa y la Omega, el primero y el últ imo.” ( Apocalipsis 1: 10- 11)

Cuando el Señor se ident ifica, hace uso de la pr imera y de la últ ima let r a del
alfabet o gr iego, la let r a alfa y la let r a omega. Los valor es numér icos
r espect ivos de cada uno son 1 y 800. En 1966 la compañía t elefónica Bell,
int r oduce el ser vicio de llamadas grat uit as por código de ár ea, mar cando 1
+ 800 y siet e dígit os más.

El nombr e Jesús en gr iego, se escr ibe Inoouc y el valor numér ico de cada
una de las let r as es el siguient e: 10 + 8 + 200 + 70 + 400 + 200 = 888.
En el año 1996, las compañías t elefónicas nor t eamer icanas int r oduj eron el
código 888 par a llamadas gr at uit as.


El número 17 76
Est e númer o es 888 mult iplicado por 2.
En el año de 1776, Adam Weishaupt , pr ofesor de der echo canónico de la
Univer sidad de I ngolst ad, con influencias masónicas y j esuit as, funda la
or den de los “ Per fect ibilist as” , la cual más t ar de se conocerá como "Los
I luminados de Bavier a" ( I lluminat i) . Nombr e, que adquier e not or iedad
act ual, gr acias a la novela pseudohist ór ica “ El código Da Vinci” .

La alt ur a de la Tor r e de la liber t ad, es de 1776 pies, y se const r uye en el
lugar donde colapsar on las t or r es gemelas. Es necesar io r ecor dar que
1776, es el año de la Guer r a de I ndependencia de los Est ados Unidos de
Amér ica.















Los números 1 1- 1 1, 1 2- 1 2 y los gemelos
El símbolo de los gemelos, apar ece en la película “ Mat r ix r eload” , con los
gemelos albinos vampir os, los cuales r ecuer dan a los per sonaj es
Tweedledee y Tweedledum de Alicia en el país de las maravillas. Geminis
es el t er cer signo del zodiaco, es r egido por Mer cur io. Dos niñas gemelas
apar ecen en los pasillos del hot el, en la película “ El r esplandor ” . Dos
gemelos exper t os en libr os, apar ecen en la película “ La novena puer t a” que
pr ot agoniza Johnny Deep.



Se habla sobr e el simbolismo de géminis, pr esent e en el at ent ado de las
t or r es gemelas. Es posible que 11 11 sea una r efer encia alt er nat iva al
at ent ado de las t or r es gemelas. Los númer os 12 12, corr esponden a la
fecha de est r eno de la película “ El día que la Tier r a se det uvo” con el act or
Keanu Reeves.






El 13 y el Viernes 13

En el mundo de la película “ Laber int o” , el r eloj t iene 13 hor as.

Los caballer os t emplar ios fuer on arr est ados el vier nes 13 de oct ubr e de
1307.

Las palabr as “ vier nes” , “ vendr edi” , “ vener dì” , “ venr es” , se or iginan en:
“ Vener is dies” , el día de Venus, la cual er a la diosa r omana del amor y la
belleza. La palabr a “ venér eo” pr oviene de la palabra Venus. La diosa
Fr eya, er a la Venus nór dica. La palabra alemana "Fr eit ag" y la palabra
inglesa "Fr iday" pr ovienen de “ día de Fr eya” .

Se dice que en el siglo VI , misioner os ingleses, r elacionar on a la diosa Fr eya
con la br uj er ía y luego se espar ció la cr eencia de que los vier nes er an los
días que los ador ador es de Fr eya escogían para su cult o.
En el cr ist ianismo, debido a que Jesucr ist o mur ió un vier nes, es posible que
exist a un car áct er negat ivo para est e día.
Respect o al 13, se sabe que dur ant e la Últ ima Cena, est aban pr esent es los
12 apóst oles y Jesús, en t ot al 13 per sonas.
En la mit ología nór dica, Loki, un dios maligno, est á r elacionado con el
númer o 13, pues según cuent a la leyenda, 12 dioses fuer on invit ados a un
banquet e, per o Loki no fue invit ado. Cuando est e se pr esent e en la fiest a
buscando venganza por la ofensa, ent onces se t ienen 13 dioses.




La película “ La máscara” , t rat a sobr e las avent ur as de un j oven funcionar io
de banco, que encuent r a una máscara mágica, per t enecient e al dios Loki.
Para los egipcios el viaj e al más allá t iene r elación con el númer o 13, pues
13 son las et apas de la vida. Además, el númer o se encuent r a pr esent e en
muchas de sus cer emonias, t ales como los 13 pasos de la iniciación, seis
caminando hacia delant e y seis par a at rás y luego un paso más, el cr uce a
t r avés de la puer t a a ot ra vida.
Para los gr iegos y romanos, er an 12 las divinidades y j unt o a Zeus ser ían
13.
El día maldit o
En España, el día maldit o es el Mar t es 13, en Gr ecia es el Jueves 13 y en los
países anglosaj ones es el Vier nes 13. Sin embargo, la película “ Vier nes 13”
popular izó a la cult ur a mundial, el día vier nes 13 como el día fat ídico.

Exist e un r efr án popular español sobr e el mar t es:
“ En mar t es, ni t e cases, ni t e embarques.
En mar t es ni gallina eches, ni hij a cases.
En mar t es, ni hij o cases, ni cochino mat es.
En mar t es ni t ela ur das, ni hij as cases,
ni las lleves a confesar que no dir án la verdad.
En mar t es ni t u casa mudes, ni t u hij a cases, ni t u r opa t aj es. ”


La película “El crist al oscuro”



Mil años at r ás, cier t a r aza llamada ur skeks, r ompió el cr ist al oscur o,
pr oduciendo que dicha r aza se dividier a en dos r azas dist int as: los skeksis,
una raza malvada y t iránica, con apar iencia de buit r es, y los míst icos, una
r aza de magos benéficos e inofensivos.


La pr ofecía dice que un gelfing, r est aur ará el or den r ot o. Jen es el gelf ing
del que habla la pr ofecía. De nuevo, es r ecur r ent e que sea un “ var ón”
quien r est aur a un or den r ot o en el pasado y que sus acciones hayan sido
“ pr ofet izadas” .




Al inicio de la película, uno de los míst icos dibuj a una mándala, la cual es un
diagrama de diseño muy complej o, que r epr esent a el univer so en el
hinduismo y el budismo.



La br uj a que ayuda a Jen, t iene en su fr ene un “ t er cer oj o” . Además,
mient r as le explica a Jen par t e de la pr ofecía, obser va a t ravés de un “ Oj o
que t odo lo ve” .


La br uj a le pr opor ciona a Jen t r es fr agment os, per o solo uno de ellos es el
ver dader o. Jen ut iliza la música par a ident ificar lo, pues est e se ilumina.


Cer ca de los cr ist ales, exist enpequeñas est r uct ur as sobr e la mesa, que
sugier en la vist a aér ea de t r es pir ámides.




Uno de los obj et os que lanza la br uj a a los soldados- cangr ej o, es de nuevo
est á maquina conformada de cír culos.






La or nament ación de la r opa de los míst icos, est á llena de t r iskeles.


De igual for ma que en la película “ La hist or ia sin fin” , los obj et os en t r íos
son fr ecuent es en est a película. La conj unción pr ofet izada es de “ t r es”
soles.






El moment o cumbr e, profet izado mil años at r ás, for ma un “ oj o que t odo lo
ve” .


El r ayo que se despr ende del cr ist al, liber a a ambas r azas y las fusiona. Es
el mismo r ayo del cent r o galáct ico, que esper an los cr eyent es de las
pr ofecías mayas.






Una vez que se da la conj unción de los t r es soles, ambas razas se funden
en una sola, r ecuper ando el or den or iginal. Uno de est os ser es fusionados,
le dice a Jen: “Hace muchas eras, llevados por la arrogancia y el
t error, dest rozamos el crist al puro y nuest ro mundo se dividió, t u
valor y sacrificio han vuelt o a int egrarnos, rest it uyendo el
verdadero poder del crist al… os dej amos el crist al de la verdad,
haced que su luz ilumine vuest ro mundo”.

La idea t r as la película, puede vincular se con la doct r ina or ient al del Tao, el
ying y el yang, que dice que t ant o el bien y el mal, son par t es de un t odo
indivisible. Que la una necesit a de la ot r a. Por t ant o, los ur skeks que
r esur gen de la fusión de skeksis y míst icos, han de conser var r asgos de
maldad, que convivir ían con r asgos de bondad. De la fusión de opuest os,
sur ge un salt o evolut ivo a una r aza super ior.









El Yin y el Yang



El Yin y el Yang son los opuest os que luchan ent r e sí. El Yin es la et er nidad,
la obscur idad, lo femenino, la luna, mient r as que su cont r ar io el Yang, es lo
t emporal, la luz, lo masculino, el Sol. Est a cr eencia forma par t e del
t aoismo, el budismo y el confucionismo. La idea de lucha y unión de
opuest os per t enece al t aoismo.

En el t aoismo, exist en t r es fuer zas, una posit iva, el Yin, ot r a negat iva, el
Yang, y una t er cera que las une, el Tao. Las dos pr imeras fuer zas son
opuest as e iguales.

Por t ant o, si la nat ur aleza est á const it uida de par es opuest os, debe exist ir
una cuar t a fuer za, opuest a al t ao, que en lugar de conciliar al Yin y al Yang,
los separ e. Lo ant er ior es una conclusión lógica a la que no llegan los
t aoist as, pues de hacer lo, deber ían r econocer que no exist ir ía un camino
hacia el or den, pues est e ser ía inalcanzable.

La cr eencia en el Yin, el Yang y el Tao, est á muy arr aigada en las ar t es
mar ciales or ient ales ( t ales como el Tai Chi y el aikido) , el yoga, la
medit ación, el Feng Shui, el Reiki, la acupunt ur a, el Shiat su, la
digit opunt ur a y la r eflexología.


Según el t aoismo, el t ao es inalcanzable e inint eligible, per o deber ía t ener
simult áneament e en su nat ur aleza, la pr opiedad de ser ent endido y
alcanzado, siguiendo sus pr opias enseñanzas. La unión de cont r ar ios, la
exist encia de pr opiedades opuest as en un mismo fenómeno, se conoce en
lógica, como “ cont r adicción” , lo que es y no es al mismo t iempo. Un
númer o puede ser menor o mayor que ot ro, pero nunca puede ser ambas
cosas simult áneament e, pues se violent a una r elación mat emát ica, conocida
como orden.

Se enseña que el Tao, es el pr incipio gener ador , el cual se separ a en dos
par t es, el Yin y el Yang iniciales, los cuales al combinar se en múlt iples
for mas, producen los cinco element os: met al ( Venus) , mader a ( Júpit e) ,


fuego ( Mar t e) , agua ( Mer cur io) y t ier r a ( Sat ur no) . De las combinaciones de
est os sur ge el univer so ent er o.

“Él es la imagen del Dios invisible, el primogénit o de t oda creación,
porque por medio de él fueron creadas t odas las cosas en el cielo y
en la t ierra, visibles e invisibles…Él es ant erior a t odas las cosas,
que por medio de él forman un t odo coherent e” ( Colosenses 1: 15- 17)

Según el t aoismo, los opuest os, son par t e de un solo obj et o o fenómeno.
Lo cr eado y el cr eador , ser ían par t es de un mismo t odo, por lo t ant o, lo
cr eado es cr eador y vicever sa. Las cosas son y al mismo t iempo no son,
exist en y no exist en.

“Pero Moisés insist ió: - Supongamos que me present o ant e los
israelit as y les digo: ’El Dios de sus ant epasados me ha enviado a
ust edes’ ¿Qué les respondo si me pregunt an: ¿Y cómo se llama? –
YO SOY EL QUE SOY – respondió Dios a Moisés - . Y est o es lo que
t ienes que decirles a los israelit as: YO SOY me ha enviado a
ust edes. ” ( Éxodo 3: 13- 145)

Todo, incluido el Tao, est ar ía en un const ant e est ado de cambio. No
exist ir ía nada per manent e, et er no o inmut able.

“Toda buena dádiva y t odo don perfect o desciende de lo alt o, donde
est á el Padre que creó las lumbreras celest es, y que no cambia
como los ast ros ni se mueve como las sombras. ” ( Sant iago 1: 17)

“Jesucrist o es el mismo ayer y hoy y por los siglos” ( Hebr eos 13: 8)

Si nada es inmut able, y t odo se mant iene en un est ado const ant e de
cambio y t r ansfor mación, est a car act eríst ica ser ía algo const ant e e
inmut able de t odos los fenómenos, lo cual ser ía algo absurdo cuando se
analiza más det enidament e.

En la ar quit ect ur a masónica, la ut ilización de mosaicos blancos y negr os
alt er nados, esconde est as mismas cr eencias de opuest os iguales que luchan
y que for man un t odo.





Cuando se ut ilizan dos t r iángulos cont rapuest os, se for ma un hexagr ama o
Est r ella de David, la cual r epr esent a en sí misma, el pr incipio del Yin y el
Yang, la lucha y la unión.



Relacionada a la cr eencia en el Yin y el Yang, la acupunt ur a plant ea la
exist encia de cier t a ener gía llamada Chi ( Ki en Japón, Prana en la I ndia) ,
con dos car as opuest as. Est a ener gía r ecorr e 14 aut opist as sobr e el cuer po,
llamadas mer idianos. Cuando se present a un embot ellamient o u
obst r ucción en algún mer idiano, se pr oduce un desequilibr io, pues una de
las dos ener gías, aument a despropor cionadament e, mient r as la ot r a
disminuye, con lo cual se pr oduce la enfer medad. Por lo t ant o, la
acupunt ura, mediant e el uso de aguj as, elimina el t apón, y per mit e el f luj o
de ener gía y la per sona sana.

¿Cómo puede un obj et o físico, como una aguj a, afect ar una ener gía
espir it ual o met afísica como el Chi? – es la pr egunt a lógica que los
cient íf icos hacen a los cr eyent es en la acupunt ur a. Diver sas invest igaciones
cient íf icas, han demost r ado que no exist e ninguna evidencia de cur ación por
acupunt ura. Los “ t est imonios” de su efect ividad, se basan en las
apr eciaciones muy per sonales, de aquellos que somet iéndose a la
acupunt ura, han sent ido algún alivio, cr eyendo que el alivio t iene que
deber se necesar iament e al poder de las aguj as.

Los pacient es de est a pseudociencia, de est e fr aude r eligioso, disfr azado de
medicina, caen en t r ampas de razonamient o, como la sugest ión y la falsa
causa- efect o. Si la per sona esper a con t oda su fe, que la acupunt ur a le va
a sanar, ent ra ent onces en un est ado de sugest ión semej ant e al del
hipnot ismo, y aunque la enfer medad sigue allí, la ment e podr ía bloquear el
dolor , sin que haya sanidad alguna. Sucede t ambién que se puede
est ablecer r elaciones falsas de causa y efect o, por ej emplo, si obser vo que
en dos sábados consecut ivos, he t enido accident es aut omovilíst icos y han
sido t ambién los días en los que no leí el hor óscopo, puedo pensar que los
sábados son días de mala suer t e o que no leer el hor óscopo es peligr oso,
sin dar me cuent a que en esos días, conducen más per sonas en est ado de
ebr iedad o bien, es el día de la semana en que los j óvenes t iene mayor
pr obabilidad de conducir el aut o de sus padr es, et c. Si los días fat ídicos son
los sábados, ¿qué sucede cuando se choca en vier nes?, o ¿qué sucede si un
sábado no hay choque?, o ¿qué sucede si leyendo mi hor óscopo, aún así
choco?. Est as sencillas obser vaciones cont r adicen el r azonamient o
incor r ect o.



En mat emát icas, sabemos que exist e det er minado pr incipio que nos indica
que los númer os r eales se dividen en t r es gr upos ( no en dos opuest os) , los
cuales ser ían: posit ivos, negat ivos y el element o neut r o. Los est ados de la
mat er ia son t r es ( no dos) : sólido, líquido, gaseoso ( algunos añaden el
plasma en el que la mat er ia alcanza una densidad muy baj a y una enor me
t emper at ur a) . Sabemos que en el át omo, exist e una par t ícula de car ga
cont r ar ia al elect r ón, llamada pr ot ón, la cual es de car ga posit iva, per o su
masa es enormement e super ior a la masa del elect r ón, por lo cual no puede
consider ar se al át omo, la unión de par t ículas iguales y cont r apuest as, pues
est o ser ía sost ener er r or es que han sido r efut ados con suficient e evidencia
en química.






























La película
“Mimzy, más allá de la imaginación”



En un fut ur o lej ano, la humanidad ha evolucionado al punt o de haber
desarr ollado cualidades sobr enat ur ales. En un campo de flor es, una
maest ra le pide a los niños que “ sint onicen” sus ment es, y luego da la
lección en for ma t elepát ica. La hist or ia que les cuent a es sobr e Emma, y lo
que hizo por la humanidad. Según la hist or ia, la humanidad se había
cont aminado genét icament e y un cient ífico, envío difer ent es muñecos al
pasado, muñecos en for ma de conej o a los que llamaba Mimzys. La misión
de los conej os er a r ecuperar código genét ico no cont aminado y volver al
fut ur o con una muest r a.


Los niños Noah y Emma, encuent r an un cubo en la playa, al abr ir lo
encuent r as difer ent es obj et os y un conej o. Mient r as los niños j uegan con
los obj et os de la caj a, adquier en una mayor int eligencia que cr ece muy
r ápidament e. También adquier en la capacidad de hablar t elepát icament e,
la capacidad de levit ar y de escuchar y comunicar se con insect os.





El t únel en el t iempo, for ma al cer r ar se, una mándala conocida como Sr i
Yant r a.


Los mándalas, son diagramas ut ilizados en el budismo y en el hinduismo,
para r epr esent ar el univer so. Par t en de la combinación complej a de un
cír culo y un cuadr ado. El pr opósit o de la mandala es expandir la conciencia,
hacer cont act o con el mundo int er no, expresar mediant e la geomet r ía, los
color es y la numerología, los est ados int er nos de pensamient o. Respect o a
los mandalas se r ealizan dos act ividades: cont emplar los, ut ilizándolos como
medio par a la medit ación profunda, o bien, elaborar uno como un act o
cr eat ivo de su pr opio univer so per sonal.





Los significados mágicos de las for mas y color es de los mándalas son los
siguient es:

Círculo: r epr esent a movimient o, lo absolut o y el ver dadero yo.
Corazón: es el Sol.
Cruz: es la unión del cielo y la t ier r a. Es la vida y muer t e, lo conscient e y lo
inconscient e.
Cuadrado: es la nat uraleza, lo equilibr ado.
Est rella: r epr esent a el espír it u, la elevación.
Espiral: r epr esent a la vida.
Hexágono: unión de opuest os ( t al y como sucede cuando se t rasponen dos
t r iángulos en sent idos opuest os)
Laberint o: r epr esent a la búsqueda.
Mariposa: es la t ransformación, la r eencarnación.
Pent ágono: r epr esent a al ser humano.
Rect ángulo: es la int eligencia.
Triángulo: símbolo del agua.
Blanco: es la nada, lo puro y la iluminación espir it ual.
Negro: es la muer t e y la ignor ancia.
Gris: r epr esent a la sabidur ía.
Roj o: es lo masculino y la pasión.
Azul: es la paz.
Amarillo: r epr esent a al sol y la luz.
Naranj a: r epr esent a la ener gía, el dinamismo.
Rosa: lo femenino y lo infant il.
Morado: es el idealismo.
Verde: es la nat ur aleza y el cr ecimient o.
Violet a: es el color de la música y la magia.
Oro: clar idad, lucidez.
Plat a: es el poder sobr enat ural.




Una niña que ent r a a la escuela de Noah, act iva la alar ma en el det ect or de
met ales, y en la par t e super ior de la par ed puede ver se un disco alado.

En su casa en la playa, los niños encuent r an un cubo, el cual cont iene
algunas piedras, un caracol, un t ablet a de cr ist al, una piedr a azul, y el
conej o Mimzy.



El conej o Mimzy, lleva en su vient r e un símbolo con for ma de espir al. Es el
mismo que usa el per sonaj e pr incipal de la ser ie de dibuj os animados
“ Nar ut o” . El símbolo en la fr ent e, r epr esent a un t er cer oj o, y una chakr a.
Est a espir al gir a hacia el int er ior , por lo que se le r elaciona con el “ desper t ar
de la conciencia” , la iluminación, y el r econocimient o de que YO soy dios.




La caj a al abr ir se forma la mándala.


Mient r as el pr ofesor de ciencias de la escuela del niño, se sir ve un t r ozo de
past el de chocolat e, su novia hace medit ación fr ent e a una est at uilla.


El pr ofesor de ciencias, le dice a su novia: “Anoche t uve ot ra vez ese
sueño… veía figuras de Mandala que giraban y venían hacia mí.
Desde que venimos de Nepal no paro de soñar con eso, no lo
ent iendo”




Est a t ablet a de cr ist al que est aba en la caj a, permit e que se const r uya un
enr ej ado en el espacio, y por medio del pensamient o, los obj et os pueden
t r asladar se a t r avés de est e enr ej ado.









Noah, si saber lo, llena sus cuader nos de mándalas.


El pr ofesor de ciencias descubr e que los mándalas que el niño dibuj a,
cor r esponden con mándalas r eales, y en par t icular , uno con el que el
pr ofesor sueña a diar io.





Emma descubr e que la niña Alice Liddell, en la que se basó el cuent o “ Alicia
en el país de las maravillas” t ambién r ecibió un Mimzy. Ent iende que
cuando Alicia mir ó a t r avés del espej o, en r ealidad mir ó al fut ur o. Emma
hace lo mismo, int r oduciendo su cara en la esfer a de ener gía, que es un
por t al al fut ur o.

La mandala, más que un por t al hacia el f ut ur o o el pasado, es un por t al
hacia el mundo espir it ual. El mundo fut ur o que plant ea la película, est á
confor mado de super hombr es con elevadas cualidades ment ales y físicas.
La narr ación se r ealiza en una hermosa pr ader a, llena de niños con gr andes
poder es. Est e t ipo de imagen engañosa, omit e la r ealidad del día a día: un
mayor int elect o, no significa felicidad, liber t ad, ar monía.

Excelent es ej emplos, pueden encont rarse ent r e univer sit ar ios de alt o
r endimient o, que t er minan esclavos de la dr oga, la codicia, la envidia. De
nada sir ven la int eligencia, la belleza, la fuer za o el diner o, cuando el ser
humano est á fr ent e a la muer t e, fr ent e al abismo negr o que mar ca el fin de
la vida.

“No t e creas demasiado sabio; honra al Señor y apárt at e del mal. ”
( Pr overbios 3: 7- 8)

“Porque mis pensamient os no son los de ust edes, ni sus caminos
son los míos – afirma el SEÑOR – Mis caminos y mis pensamient os
son más alt os que los de ust edes; ¡más alt os que los cielos sobre la
t ierra!” ( I saías 55: 8- 9)











La película “Dune”
La película nar r a la hist or ia de una confeder ación galáct ica, que comer cia
una sust ancia llamada “ la especia” . La especia puede ext ender la vida,
expandir la conciencia y per mit e los viaj es espaciales. El gas de la especia
nar anj a, le per mit e a quien lo use, plegar el espacio, o sea, viaj ar a
cualquier lugar del univer so sin necesidad de mover se.

La especia solo puede obt ener se en un único planet a en t odo el univer so,
Ar r akis, un planet a cubier t o de ar enas y desier t os. En dicho planet a vive un
pueblo, los Br emen, quienes cr een en “la profecía de que un hombre ha
de llegar, un Mesías ha de conducirlos a la verdadera libert ad. ”


Est os son los planet as involucr ados en el comer cio de la especia.

Al emper ador del planet a Kait ain, la Cofr adía le or dena que asesine al hij o
del duque de la Casa At r eides, Paul. A su lado t r es for mas ar quit ect ónicas
cir cular es, sugier en un 666.


En el planet a Caladan, vive Paul, hij o de Duque Let o, de la Casa At r eides.
Su madr e Jessica, concubina del duque, había r ecibido la or den de concebir
solo hij as, per o desobedeció y concibió un hij o var ón, pensando t al vez que
ser ía el Mesías, o como le llaman en la película el Kwisat z Hader ach.



Los escudos de combat e que usan los soldados de la casa de At r eides,
consist en en una envolt ur a de fuer za, de for ma cr ist alina, que cambia de
for ma según se mueve la per sona.



La r ever enda madr e de la Hermandad femenina Bene Gesser it le dice a
Jessica, madr e de Paul, “¿Pero de verdad haz llegado a pensar, que
podrías engendrar al Kwisat z Haderach, el ser supremo del
universo?, ¡qué osadía la t uya!”




El duque de la Casa At r eides, r ecibe ór denes del emperador para que se
t r aslade a Arr akis y abandone su planet a Caladan.


Est r ella de ocho punt as en uno de los vehículos pr ocesador es de especia.


Un oj o que t odo lo ve, escondido en la or nament ación de las puer t as.




Luego de que los Har konnen at acan a los At r eides en Ar r akis, Paul y su
madr e Jessica, son llevados al desier t o para que muer an, per o logr an
escapar y se encuent r a con los Br emen, a los cuales se unen.


Ant es de llegar a ser el caudillo del pueblo Br emen, Paul debe conquist ar al
gusano del desier t o, un monst r uo gigant esco que at aca cuando per cibe
vibr aciones.




Un ant iguo general, amigo del Duque Let o de At r eides, se encuent r a de
nuevo con Paul. El cint ur ón que lleva sobr e el pecho, t iene t r es bolsillos,
que por su for ma sugier en un 666.


Paul lucha cont r a Feyd ( int er pr et ado por el cant ant e St ing) sobr e un
oct ágono. Feyd es el últ imo de la Casa de Har konnen del planet a Giedi.

En el desier t o, Paul bebe del “ agua de vida” , una sust ancia que solo pueden
beber cier t as sacerdot isas de la her mandad de Bene Gesser it . Ningún
hombr e que la ha bebido ha sobr evivido, per o como Paul es el Mesías,


sobr evive y además su conciencia se expande, compr endiendo que exist e
un vínculo ent r e la especia y los gusanos. Además, puede ahora plegar el
espacio a volunt ad, t r asladándose a cualquier lugar del univer so que desee.

Uno de los punt os int er esant es de la película, es el plant eamient o de que la
est r uct ur a geomét r ica del univer so y la conciencia humana, est án
ínt imament e ligadas. Además, desde un punt o de vist a t eológico, es
int er esant e que al igual que el j udeocr ist ianismo, la película ident ifica al
Mesías, como a Dios mismo, no es simplement e un buen gober nant e, un
ar cangel, o un buen hombr e, sino que es “ el ser supr emo del univer so” .

Una vez que Paul r ecibe el poder sobr e Ar rakis, un planet a desér t ico, sobr e
el cual j amás ha caído una got a de lluvia, de pront o, llueve
abundant ement e.
Respect o al agua de la vida, la Biblia dice:

“A la presencia de Jehová t iembla la t ierra, a la presencia del Dios
de Jacob. El cual cambió la peña en est anque de aguas, y en fuent e
de aguas la roca. ” ( Salmo 114: 7- 8)
“Si conocieras el don de Dios, y quien es el que t e dice: Dame de
beber; t ú le pedirías, y él t e daría agua viva. Cualquiera que
bebiere de est a agua, volverá a t ener sed; mas el que bebiere del
agua que yo le daré, no t endrá sed j amás; sino que el agua que yo
le daré será en él una fuent e de agua que salt e para vida et erna. ”
( San Juan 4: 10- 14)
“En el últ imo y gran día de la fiest a, Jesús se puso en pie y alzó la
voz diciendo: Si alguno t iene sed, venga a mí y beba. El que cree en
mí, como dice la Escrit ura, de su int erior correrán ríos de agua
viva. ” ( San Juan 7: 37- 38)
“Y el Espírit u y la esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el
que t iene sed, venga; y el que quiera, t ome del agua de la vida
grat uit ament e.“ ( Apocalipsis 33: 17)













Mant ras
La palabra mant r a, puede dividir se en man ( pensar en sánscr it o, idioma
ant iguo hindú) y t r a ( inst r ument o) , por lo t ant o la mant r a, es un
inst r ument o, r ecur so o medio par a pensar o medit ar .

Según la cosmología hindú, cada cosa del univer so est á hecha de sonido, la
esencia de cada cosa est á r elacionada con un sonido básico. Cuando la
per sona pr onuncia un mant ra, se conect a con la esencia, con lo pr ofundo
del obj et o que r epr esent a aquel sonido, con lo cual, logr a el cont r ol sobr e el
obj et o, pudiendo cr ear lo, modificar lo, dest ruir lo. Por t ant o, el conocimient o
de los sonidos cor r ect os, es el medio sónico, de cont r olar los obj et os del
mundo r eal. Por ej emplo el mant r a “ OM” significa la cr eación y dest r ucción
del univer so, lo cual sucede en un ciclo et er no, r epet ir lo per mit ir ía cr ear y
dest r uir el univer so ent er o, for ma sut il de decir que nos conver t imos en
dioses.

Un mant ra es el equivalent e de la imagen de un dios, es su sonido. El
hinduismo plant ea que el yogui que práct ica con fr ecuencia la medit ación
con ayuda de mant r as, se pone en ar monía con su dios, por medio de la
sincr onización de la fr ecuencia vibr at or ia de su conciencia y la vibr ación de
la divinidad, llegan a ser uno solo.



“Algunos pensamient os t ienen ciert o sonido que equivale a una
forma, con el sonido y el movimient o, serán capaces de paralizar los
nervios, de desmenuzar los huesos, de crear incendios, de sofocar a
un enemigo, o de revent ar su organismo, mat aremos hast a que ni
un solo Harkonnen, respire el aire de Arrakis”, le dice Paul a los cien
soldados del pueblo Br emen, que son ent r enados par a apr ender los
mét odos sobr enat ur ales de combat e, mét odos que Paul les enseñar a.




Japamala o collar de r epet ición de mant r as.

Los mant ras, son sonidos, sílabas, palabr as o fr ases, que se r epit en 7, 21 o
108 veces. Par a no desviar la concent r ación de la visualización, se emplean
los "malas" o r osar ios de mant r as, de 108 cuent as, más una adicional que
no se cuent a.

Los cr eyent es de la Nueva Er a de Acuar io, pr oclaman que escuchar o
pr onunciar est os sonidos r epet it ivos o mant r as, liber ará la ment e de t oda
angust ia, y t emor. ¿Nos libr ar á t ambién del día malo, de la muer t e de los
que amamos?, ¿librará de la dr oga, de un accident e en aut o, de un at r aco?

“Ciert ament e les aseguro que ya viene la hora, y ha llegado ya, en
que los muert os oirán la voz del Hij o de Dios, y los que la oigan
vivirán. ” ( San Juan 5: 25)

“Mis ovej as oyen mi voz; yo las conozco y ellas me siguen. Yo les
doy vida et erna, y nunca perecerán, ni nadie podrá arrebat ármelas
de la mano. ” ( San Juan 10: 27)

“Cuando est és angust iado y t e alcancen t odas est as palabras, al fin
de los t iempos, t e volverás a Yahveh t u Dios y escucharás su voz. ”
( Deut er onomio 4: 12)

“En el cielo, ent re granizos y carbones encendidos, se oyó el t rueno
del SEÑOR, resonó la voz del Alt ísimo. Lanzó sus flechas, sus
grandes cent ellas; dispersó a mis enemigos y los puso en fuga. A
causa de t u reprensión, oh SEÑOR, y por el resoplido de t u enoj o,
las cuencas del mar quedaron a la vist a; ¡al descubiert o quedaron
los cimient os de la t ierra! Ext endiendo su mano desde lo alt o, t omó
la mía y me sacó del mar profundo. ” ( Salmo 18: 13- 16)

“Así que ofrezcamos cont inuament e a Dios, por medio de Jesucrist o,
un sacrificio de alabanza, es decir, el frut o de los labios que
confiesan su nombre.” ( Hebr eos 13: 15)





I nvocación
Sar a, la pr ot agonist a de la película “ Laberint o” est a har t a de cuidar a su
her mano. I nvoca a los goblins par a que se lleven al niño. Unos pequeños
ser es, semej ant es a duendes o demonios, escuchan ansiosos que la j oven
diga las palabras cor r ect as par a poder act uar .


Sar a dice: “Rey de los goblins, rey de los goblins, si est á por aquí,
llévat e a est e niño lej os de mí”


Luego de la invocación, el niño desapar ece. Sara se acer ca par a saber que
ha pasado con el niño, y Jar et h, el r ey de los goblins, ent r a por la vent ana
en for ma de lechuza.

La Biblia señala muy clarament e que exist e poder en las palabr as, incluso la
salvación est á en lo que se dice o conf iesa.

“ En la lengua hay poder de vida y muert e; quienes la aman comerán
de su frut o. ” ( Pr over bios 18: 21) .

“ Est a es la palabra de fe que predicamos: que si confiesas con t u
boca que Jesús es el Señor, y crees en t u corazón que Dios lo
levant ó de ent re los muert os, serás salvo. Porque con el corazón se
cree para ser j ust ificado, pero con la boca se confiesa para ser
salvo. ” ( Romanos 10: 8- 10) .











El lenguaj e
Algunos piensan que el lenguaj e humano ut iliza element os independient es,
que en for ma aislada, no significan nada. En cambio, el lenguaj e
“ ext r at er r est r e” es cont ext ual, por lo que una misma palabr a puede
significar un concept o o miles de concept os según el cont ext o.



Podr ía ser cier t o, pues la escr it ura en la par ed que ve Belsasar, en el
Ant iguo Test ament e: “ MENE, MENE, TÉQUEL, PARSI N” , con pocas palabras
expr esa muchos concept os, y una misma palabr a, par ece t ener difer ent es
significados.

“Por eso Dios ha enviado esa mano a escribir lo que allí aparece:
MENE, MENE, TÉQUEL, PARSI N. Pues bien, est o es lo que significan
esas palabras: MENE: Dios ha cont ado los días del reino de Su
Maj est ad, y les ha puest o un límit e. TÉQUEL: Su maj est ad Ha sido
puest o en la balanza, y no pesa lo que debería pesar. PARSI N: El
reino de Su Maj est ad se ha dividido, y ha sido ent regado a medos y
persas. ” ( Daniel 5: 24- 28)

















Película “Corazón de t int a: el libro mágico”



Al inicio, se escucha la voz del nar r ador que dice: “Desde la noche de los
t iempos, los cuent a cuent os han hechizado a las personas con sus
palabras, pero exist e un don para algunos elegidos, ciert as personas
al leer un cuent o en voz alt a, consiguen que sus personaj es cobren
vida y salgan de los libros ent rando en nuest ro mundo. La mayoría
de est os picos de oro quisieran mant ener en secret o sus poderes.
Pero algunos ni siquiera saben que los poseen hast a que es
demasiado t arde”

Mor t imer ( Br endan Fraser ) t iene ese don de dar vida a los cuent os, cuando
lee en voz alt a. Cier t o día, mient r as lee el libr o “ Corazón de t int a” , hace
que apar ezca Capr icor nio, ot r os villanos del libr o y un j uglar llamado
Dust finger ( Dedo Polvor ient o) . Simult áneament e su esposa desapar ece.
Mor t imer se dedica a buscar ot r a copia del libr o, pues la que t enía se
pier de. Su int ención es leer y r ecuper ar a su esposa.





Dust finger encuent r a a Mor t imer, pues t ambién t iene años de est ar lej os de
su familia y quier e que Mor t imer ( al que llama pico de oro) lea el libr o
“ Cor azón de t int a” y lo devuelva a su mundo. Tras Mor t imer , puede ver se
un númer o 33.





“La palabra escrit a es algo muy poderoso, pero debes t ener
cuidado”, le dice Mor t imer a su hij a Meggie ( Eliza Hope Bennet t ) .




La t ía Elinor , le muest r a a Meggie, el libr o favor it o de su madr e, el cual es
casualment e “ El mago de Oz” .


Siendo un j uglar , Dust finger no r esist e r ealizar un espect áculo con fuego, y
lo hace sobr e una Rosa de los vient os, la cual es t ambién una est r ella de
ocho punt as. Su espect áculo finaliza con un act o mágico de fuego, llamado
“ El fuego del dr agón” .


Luedo de ser capt ur ados por Capr icor nio, est e dest r uye la copia del libr o
“ Cor azón de t int a” que le ha cost ado nueve años de búsqueda a Mor t imer.


Deciden buscar a Fenoglio, el aut or del libr o con la esperanza de que aún
conser ve una copia. Cuando Fenoglio compr ende que Dust finger es
r ealment e un per sonaj e que ha escapado del libr o, le explica que al final de
la obra, su per sonaj e muer e. Por t ant o, su vida est á pr edet er minada.
Dust finger le dice a Fenoglio, su cr eador: “¿Creé que me import a lo que
escribió? Ust ed no cont rola mi dest ino, si así lo fuera, yo no est aría
aquí, ust ed, ust ed no es mi Dios. ”

Dust finger concluye que no exist e el pr edet er minismo, que es él mismo
quien det er mina su vida, independient ement e de las decisiones del escr it or .
A la conclusión cont r ar ia llega uno de los villanos, quien insat isf echo con el
t amaño de su nar iz, le pide a Fenoglio que r eescr iba el cuent o, alt er ando su
apar iencia física.


Sin embar go, Dust finger vuelve a su mundo, con su familia, per o una cosa
ha var iado en la hist or ia, vuelve sin su mascot a, un hur ón que queda en
manos de Kassim, ot r o per sonaj e salido del cuent o “ Alí Babá y los cuar ent a
ladr ones” . Dust finger apar ece un medio de una pr ader a, la cámara muest ra
la imagen de t r es flor es violet as en pr imer plano.


La película muest r a que los cuent a cuent os como Mor t imer ( Lengua de
br uj o como se le llama en el cuent o de Cornelia Funke, la aut ora) , o su hij a
Meggie, que t ienen el don de hacer r ealidad el cuent o, pueden t ambién
alt er ar lo.



Una conclusión de mayor int er és, a la cual no llega est a película, se plant ea
en la película “ El imaginar io del Doct or Par nassus” y es la siguient e:

“ Ust ed y yo, somos per sonaj es de un libr o, de una hist or ia que alguien
cuent a. Si se dej ar a de cont ar nuest ra hist or ia, dej ar íamos de exist ir . Per o
lo más inquiet ant e es que somos per sonaj es con conciencia de que somos
per sonaj es” .

“La muert e y la vida est án en poder de la lengua, y el que la ama
comerá de sus frut os. ” ( Pr overbios 18: 21)

“De la abundancia del corazón habla la boca… El que es bueno, de la
bondad que at esora en el corazón saca el bien, pero el que es malo,
de su maldad saca el mal. Pero yo les digo que en el día del j uicio
t odos t endrán que dar cuent a de t oda palabra ociosa que hayan
pronunciado. Porque por t us palabras se t e absolverá, y por t us
palabras se t e condernará. ” ( San Mat eo 12: 34- 37)

“Porque con el corazón se cree para j usicia, pero con la boca se
cofiesa para salvación. ” ( Romanos 10: 10)
























Película “Mr. Magorium y su t ienda mágica”



Difer ent es escenas muest r an est r ellas de ocho punt as.




En su pr imer día como cont ador de la t ienda, Henr y ( al que Magor ium llama
mut ant e) , se coloca sobr e una est r ella de ocho punt as.


“ Las avent uras insólit as requieren de herramient as insólit as”, le dice
Mr . Magor ium a Molly. Luego le ent r ega un cubo de madera, al que llama
cubo de Congreve. Este cubo que parece insignificante, será mas tarde lo que
haga creer a Henry y a Molly, que la magia es real, pues el cubo se moverá con
órdenes mentales.







Tr as el cont ador de Magor ium, se obser van t r es est r ellas de seis punt as.


Element os t r iples y un posible 666 que sugier en los cír culos.


El vent anal por el que ent r a la luz que ilumina la t ienda, es un disco alado.








“No, no, lo creo, lo creo absolut ament e. Est oy seguro que puedes
hacer realidad t odo cuant o t e propongas. Tú eres un bloque de
madera. Sí Mahoney, est á en t i, en lo que debes creer no es en el
cubo, ni en la t ienda, ni en mí, en lo que debes creer es en t i”, le dice
Henr y a Molly. El cubo ( que en su significado se vincula al hexágono y al 6)
es en r ealidad un símbolo de lo humano.



Una vez que Molly compr ende que la magia est á en ella, la t ienda cobr a
vida y t odo adquier e color y movimient o.


Mient r as la t ienda r ecobra vida y se llena de color es y luz, puede ver se a la
izquier da, la obra del pint or sur r ealist a Rene Magr it t e, conocida como “ El
hij o del hombr e” . Además al cent r o de la escena, los vent anales son en
r ealidad un disco alado, con t r es bar ras paralelas que for man la let r a “ m” de
Magor ium.




“El hijo del hombre”, Magritte.

El t ít ulo de la obr a, r ecuer da uno de los nombr es más usados por Jesús, y
r elacionado con su nat uraleza mesiánica: el hij o del hombr e. Est e t ít ulo es
sinónimo de “ ser humano” .
“Yo ent onces miraba a causa del sonido de las grandes palabras que
hablaba el cuerno; miraba hast a que mat aron a la best ia, y su
cuerpo fue dest rozado y ent regado para ser quemado en el fuego.
Habían t ambién quit ado a las ot ras best ias su dominio, pero les
había sido prolongada la vida hast a ciert o t iempo. Miraba yo en la
visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como
un hij o de hombre, que vino hast a el Anciano de días, y le hicieron
acercarse delant e de él. Y le fue dado domino, gloria y reino, para
que t odos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio
es dominio et erno, que nunca pasará, y su reino uno que no será
dest ruido. ” ( Daniel 7: 11- 14)
Que el Mesías esper ado por I sr ael, er a el mismo Dios, pues su r eino es
et er no y t odos los pueblos le sir ven, se le debe unir el hecho de que el
Mesías, debe venir “ con las nubes” par a r ecibir su r eino. Es por est o que las
palabr as de Jesús ant e los sumos sacer dot es de I sr ael, son suficient es par a
condenar lo por blasfemia, pues no est á declar ándose pr ofet a, ni r ey de
I sr ael, sino Dios. Se ident ifica a sí mismo, con la pr ofecía de Daniel 7.
“Y levant ándose el sumo sacerdot e, le dij o: ¿No respondes nada?
¿Qué t est ifican ést os cont ra t i? Mas Jesús callaba. Ent onces el sumo
sacerdot e le dij o: Te conj uro por el Dios vivient e, que nos digas si
eres t ú el Crist o, el Hij o de Dios. Jesús les dij o: Tú lo has dicho; y
además os digo, que desde ahora veréis al Hij o del Hombre sent ado
a la diest ra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo.
Ent onces el sumo sacerdot e rasgó sus vest iduras, diciendo: ¡Ha
blasfemado! ¿Qué más necesidad t enemos de t est igos? He aquí,
ahora mismo habéis oído su blasfemia. ” ( San Mat eo 26: 62- 65)
“Jesús se ent eró de que habían expulsado a aquel hombre, y al
encont rarlo le pregunt ó: - ¿Crees en el Hij o del hombre? - ¿Quién


es, Señor? Dímelo, para que crea en él. – Pues ya lo has vist o – le
cont est ó Jesús - ; es el que est á hablando cont igo. – Creo, Señor –
declaró el hombre. Y post rándose, lo adoró. ” ( San Juan 9: 35- 38)
Que el Mesías es el mismo Dios, lo aclar a el pr ofet a I saías, cuando habla
descr ibiendo al Mesías y a su r eino et er no.
“Porque nos ha nacido un niño, se nos ha concedido un hij o; la
soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán est os
nombres: Consej ero admirable, Dios fuert e, Padre et erno, Príncipe
de paz. Se ext enderán su soberanía y su paz, y no t endrán fin.
Gobernará sobre el t rono de David y sobre su reino para
est ablecerlo y sost enerlo con j ust icia y rect it ud desde ahora y para
siempre. ” ( I saías 9: 6- 7)































Viaj es a mundos alt ernat ivos
En la película “ Alicia en el país de las maravillas” , Alicia le dice a su gat a
Diana: “Si yo hiciera mi mundo t odo sería un disparat e, porque t odo
sería lo que no es, y ent onces al revés, lo que es, no sería. ” Est e t ipo
de pensamient o, es la esencia del movimient o ar t íst ico conocido como el
sur r ealismo, en el cual, se pr opone que cada uno debe cr ear su propio
mundo, con sus pr opias r eglas, incluyendo su pr opia definición de bien y
mal. Lo mismo sucede en la película “ El mago de Oz” , pues Dor ot hy desea
ir a un lugar donde nunca suceda algo malo.


Alicia cae en un abismo con cír culos concént r icos y al final llega a un lugar
con piso aj edr ezado, los mismos element os del r egr eso de Dor ot hy del
Mago de Oz, per o en sent ido inver so.






El gat o acompaña a la niña ant es de iniciar el viaj e al ot r o lado, el cual
cur iosament e es hacia abaj o. Est a idea de un gat o pr esent e al inicio de un
viaj e se pr esent a en la película “ Const ant ine” .


La or uga fumador a, luego de conver t ir se en mar iposa, le dice a Alicia, que
su pr oblema de t amaño se r esuelve comiendo del hongo, per o le advier t e
que un lado la har á más pequeña, y el ot r o la har á más gr ande. Par a Alicia
la decisión es difícil pues no es posible det er minar cuál es cuál. El hongo,
puede ser una r efer encia a las dr ogas de efect os psicodélicos, con dos
posibles caras: una dest r uct iva, adict iva, y ot ra posit iva, de avance
espir it ual.





Tiny Toon Advent ur es y cír culos concént r icos.

En “ El Mago de Oz” , nuevament e cír culos concént r icos en el viaj e hast a el
mago.


También en la película “ Tr ansformer s” , pueden apr eciar se cír culos
concént r icos formados por el diseño par t icular de las lámpar as del cuar t o de
int er r ogat or ios.





Cír culos concént r icos en emblema de la ONU, con una est r echa de 8 r ayos.

En la película “ Tr ansformer s” , el j oven pr ot agonist a huye del villano
Megat rón, subiendo por unas escaler as hast a la azot ea del edificio. El
diseño de la escena sugier e más la caída del j oven por un t únel de
r ect ángulos, que su ascenso por las escaleras.



Las escaler as que llevan a Neo al encuent r o con Mor feo, son semej ant es a
las escaler as de la película “ Tr ansfor mer s”
En la película “ Viaj e al cent r o de la Tier r a” , Tr evor Ander son, su sobr ino
Sean y Hannah, caen a t ravés de un t únel, un abismo.



Mundos subt erráneos



En la película “ Viaj e al cent r o de la Tier r a” , Tr evor le dice a los demás, que
lo que han descubier t o es “Un mundo adent ro del mundo”.

El ocult ismo menciona fr ecuent ement e la exist encia de r einos subt er ráneos
como Agar t ha, con el cual se puede est ablecer un vínculo en “ Calabozos y
dr agones” y la ciudad de Zión en “ Mat r ix” .


I lust r ación de Lloyd K. Townsend.

Agar t ha es según la mit ología or ient al, un r eino for mado por mult it ud de
ciudades subt er ráneas, habit adas por ser es super ior es, que vigilan la
evolución de la humanidad. Tiene por capit al la ciudad de Shambala, la cual
se encuent r a baj o del Desier t o de Gobi.

Según el budismo, exist e un par aíso per dido, conocido como Chang
Shambhala, fuent e de sabidur ía et er na, habit ado por ser es inmor t ales, que
viven en per fect a ar monía con la nat ur aleza. Par a el hinduismo, dicho r eino
es llamado Kalapa y se encuent r a en los Himalayas. Par a los r usos, la
cuidad se llama Bielovodye ( Tier r a de las Aguas Blancas) , donde viven


er mit años de gr an sant idad y sabidur ía. En la novela “ Hor izont es Per didos”
de James Hilt on, la ciudad es llamada Shangr i- La.

Según la fundadora de la Teosofía, Helena. P. Blavat sky, en Shamballah,
viven los Mahat mas, la Gr an Fr at er nidad de Maest r os Espir it uales, que
gobier nan secr et ament e a la humanidad.


Helena Pet r ovna Blavat sky

En el libr o esot ér ico “ El r ey del Mundo” , escr it o por René Guénon en 1927 y
en el libr o “ Misión de la I ndia en Eur opa” de Alexander Saint Yves
d' Alveydr e de 1886, se explica la const it ución j er ár quica de Shambala,
llamada “ el cent r o del mundo” , que t eniendo doce miembr os en su consej o
de gobier no, queda por t ant o, r elacionada con la mít ica Camelot y sus doce
caballer os de la meza r edonda ( según Sir Walt er Scot t en su novela
“ I vanhoe” ) .



Ent r e muchos de los cír culos esot ér icos, se manej a la siguient e pr ot ohist or ia
de ciencia f icción y de car ga r eligiosa: de algún planet a lej anísimo, ar r iban a
la Tier r a, ser es de gran poder ( los anunnaki, según la escr it or a y médium
Ear lyne Chaney, escr it ora del libr o “ Revelaciones de Cosas por llegar ” ) ,
habit an en las islas- cont inent es At lánt ida y Lemur ia. Est os ext rat er r est r es


son casualment e de apar iencia ant r opomor fa y de mayor est at ura que el
humano común. A pesar de su gr an t ecnología, no pueden impedir el
Diluvio Bíblico que ar r asa con su isla. Se resguardan en diver sas ciudades
subt er ráneas, que const r uyen muy rápidament e, en el lapso de t iempo que
se t iene ent r e el “ aviso” ( ¿de quién?) del cat aclismo y el diluvio en sí.

Cont r ar io a lo que se esper ar ía de una raza alienígena, que es capaz de
viaj ar por el espacio dist ancias enormes, par ecen cr eer , muy er r óneament e,
que en caso de t er r emot o o de inundación cuant iosa, lo cor r ect o es hacer
un aguj er o muy pr ofundo, y r esguar darse en dicho aguj er o, cuando en
r ealidad, lo r acional ser ía t omar sus múlt iples vehículos espaciales y
abandonar la t ier r a.

En 1938, una expedición nazi fue enviada al Tíbet al mando de Er nst
Shaeffer, j efe del Depar t ament o de Esot er ismo de la Anher er be,
acompañado por cinco invest igador es alemanes y veint e volunt ar ios del la
SS.
El obj et ivo pr incipal de est a expedición ser ía ent ablar lazos con los
mist er iosos habit ant es de las caver nas, per t enecient es al pueblo de
Agar t ha. Dur ant e el j uicio de Nur ember g, fue un punt o de discusión, el
ext r año int er és de los nazis por est e r eino llamado Agar t ha.




La expedición est uvo dir igida por Schaeffer y según han escr it o algunos
invest igador es, se t r at aba de "est udiar los or ígenes de la r aza nórdica". Sin
embargo, exist e base document al que demuest r a que el pr incipal pr opósit o
er a encont rar la puer t a de ent rada al r eino de Agar t ha y cont act ar así, con
el Rey del Mundo. Dicha expedición, t uvo un caráct er muy dist int o a ot r as
expediciones ant er ior es o post er ior es, como la r ealizada al Polo Sur . Ent r e
los pr opósit os de la expedición se t enían los siguient es: encont r ar el or igen
de la r aza ar ia y cont act ar con el gobernant e de Shambala, el Rey del
Mundo, el Chakravar t i, el Señor de la Rueda.
Himmler , j efe de las SS y de la Gest apo, er a el siniest r o per sonaj e t ras
est as invest igaciones ar queológicas, ant r opológicas y esot ér icas.

Cier t os est udiosos alemanes del siglo XI X, sost enían que los ar ios t uvier on
su or igen en la ant igua Alemania o en Escandinavia, o al menos er a en esos
países donde la et nia ar ia or iginal se había conser vado. Era una cr eencia
gener alizada que los ar ios védicos er an ét nicament e similar es a los godos,
vándalos y ot r os pueblos ger mánicos ant iguos del Völker wander ung ( las
I nvasiones bár bar as o el Per íodo de las Gr andes Migr aciones que se
desarr ollar on apr oximadament e ent r e el 200 d. C y el 800 d. C en t er r it or io
eur opeo, mar cando la t r ansición ent r e la Hist or ia Ant igua y la Edad Media) .
Las t eor ías de supr emacía r acial ar ia, pr ovienen pr incipalment e de los
plant eamient os de Ar t hur de Gobineau. Est e est udioso, r ealizó
invest igaciones en las que analizaba y clasificaba los hábit os aliment icios y
ot r os hábit os en gener al, pr esent es en los pueblos asiát icos y eur opeos.
Basándose en est os cr it er ios, clasifico a la humanidad en himát icos ( negr os
afr icanos) , eur opeos ( caucásico, semít icos y j afét icos) y por últ imo,
asiát icos ( alt aicos, t ár t aros, mongoles) . Escr ibió el “ Ensayo sobr e la
desigualdad de las r azas humanas” en 1853, y en dicho ensayo se at r eve a
afir mar que la r aza ger mánica que habit a en Gr an Br et aña, Francia y
Bélgica, es la única r aza pur a de ent r e aquellas que pr oceden de la r aza
super ior de los ar ios, dado que las ot r as r azas se han mezclado con los
negr os y los amar illos. Sus t eor ías fuer on acogidas por el nazismo par a
legit imar la supuest a super ior idad ar ia.


Una de las más nefast as doct r inas del hinduismo, es el sist ema de cast as,
que clasifica a los ser es humanos por t ipos, colocando en la cúspide de la
per fección, al gr upo cr eador del sist ema, la clase sacer dot al de los
Brahmanes. Sost enían que los Br ahmanes, er an un pueblo de r aza blanca
que invadió la I ndia milenios at r ás. Fue est a la j ust ificación ut ilizada por los
br it ánicos, al ocupar la I ndia. Según ellos, la r aza blanca que ocupó la
I ndia, se había car act er izado por ser la única digna de est udiar los t ext os
védicos, lo cual, los hacía compet ent es para el gobier no. Los pueblos
nat ivos de piel oscur a, fuer on empuj ados hacia el sur , dej ando lugar a los
ver dader os y dignos gober nant es.
La t eosofía de Helena Blavat sky sost iene que los ar ios son la r aza elegida
para vigilar el desar r ollo de las demás en la Tier r a, guiando a las demás,
por ser la vanguar dia de la evolución humana. Las ideas de Ar t hur de
Gobineau y de Blavat sky, permit en la cr eación del t ér mino ut ilizado por los
nazis: r aza ar ia. El desarr ollo lógico de est a idea, pr oduj o la eliminación de
los discapacit ados alemanes o la ut ilización de los mismos en
exper iment ación cient ífica.
Los ant r opólogos act uales, sost ienen al cont r ar io de las ideas nazis, que de
haber exist ido una r aza ar ia, sus descendient es act uales más cer canos
ser ían los per sas, kur dos, afganos e indost anos pr emusulmanes y no los
gr upos ger mánicos. Ser ían de t ipo cir casiano o eslavo mer idional per o
nunca del t ipo nór dico, ger mánico o anglosaj ón. Aún suponiendo su
exist encia, es obvio que a t r avés de los siglos, los ar ios se habr ían
mest izado muchísimo con ot ros pueblos de difer ent e or igen.
Las t eor ías r acist as de la super ior idad ar ia, t ienen vínculos con la At lánt ida e
Hiper bór ea. Est e últ imo lugar , per t enece a la mit ología gr iega y est aba
localizada al nor t e de Tr acia. Su nombr e significa “ más allá de Bór eas” y
pr oviene de la cr eencia, que Bor eas, dios del vient o, vivía en Tr acia y que
sus hij os, for mar ían el pueblo de los hiperbór eos. Según algunas fábulas,
los habit ant es de Hiper bór ea, ser ían gigant es e inmor t ales.
Respect o a Shamballa y a su r ey, se dice que est e per sonaj e dir ige al Dalai
Lama del Tíbet , el cual es su r epr esent ant e en la t ier r a. Los cr eyent es en
Shambala, piensan que exist en muchísimos t úneles por t odas par t es del
mundo que conect an Shambala, con lugar es t an diver sos como el Tíbet o la
Gr an Pir ámide.



Ent r e las supuest as evidencias a favor de la exist encia de un mundo
subt er ráneo ( o Tier r a Hueca) , se t iene la “ leyenda” del viaj e del almir ant e
Richar d E. Byrd, según la cual, en el año de 1947, Byr d sobr evolaba el Polo
nor t e y de pr ont o, pudo ent r ar al int er ior de t ier r a, descubr iendo t odo un
paraíso de mont añas, lagos, veget ación abundant e, j unt o con una
civilización adelant adísima, t ant o en el plano t ecnológico, como el plano
moral. La fauna del lugar se car act er iza por ser de t ipo pr ehist ór ico.
Los r eyes de Agar t ha, le manifiest an a Byr d, su enor me pr eocupación por el
lanzamient o de bombas at ómicas que hacen los Est ados Unidos en Japón.
Est a pr eocupación por la guerr a nuclear los hizo decidir se a r ealizar
cont act os con los ser es humanos, pues no debe olvidar se que su labor
pr incipal, es el t ut elaj e mor al de la humanidad.
De ser cier t o, se t endr ía que est a raza int r at er r est r e, habr ía per dido el
sueño por semanas, durant e la cr isis de los misiles en Cuba, sucedida en
1962 ent r e la URSS y los Est ados Unidos, pues fue est a la posibilidad más
cer cana a una guer r a t ermonuclear final.
Se dice, que en 1956, Byr d r ealiza ot ra expedición, est a vez al Polo Sur , en
la cual descubr e que ambos polos son ent radas al r eino de Agar t ha, el cual
t iene par a su sorpr esa, su pr opio sol int er no. Ent r e las inconsist encias de
est a t eor ía, cabe señalar aquella que dice que el gobier no de los Est ados
Unidos, impide a los aviones, sobr evolar los polos del planet a, que de ser
cier t o, gener ar ía un conflict o polít ico- económico enor me, pues ya exist en
disput as sobr e la per t enencia del polo nor t e, ent r e diver sos países cer canos
a esa ár ea ( Rusia, Est ados Unidos, Nor uega, Canadá) , dado que es allí en
donde se localizan los mayor es yacimient os de pet r óleo, gas nat ural y
miner ales. Por t ant o, no exist e país en la act ualidad que pueda adj udicarse
la pr opiedad t er r it or ial de est a zona, y mucho menos negar que se le
sobr evuele, pues según la Convención de Der echos del Mar , de 1982, el
Polo Nor t e es consider ado “ alt a mar ” .



Respect o al polo sur, lo que se sabe con cer t eza hist ór ica, es que Richar d
Byr d, fue el pr imer o en sobr evolar lo el 29 de noviembr e de 1929. Si se
habla de der echos t er r it or iales sobr e la Ant ár t ida, se pueden mencionar
algunos países que r eclaman der echos, como lo ser ían: Chile, Ar gent ina y el
Reino Unido.
Ot r a “ evidencia” absurda a favor de la Tier r a hueca, es aquella que señala
que los iceber gs est án compuest os de agua fr esca y no de agua salada.
Per o cualquier persona que haya puest o algunos minut os de at ención a su
pr ofesor de química de secundar ia, r ecordar á que uno de los pr ocesos más
barat os para desalinizar ( separar el agua de la sal) es la congelación.
Cuando el agua salada se congela, el hielo que se obt iene, no cont iene
pr áct icament e ningún r esiduo de sal.
El libr o “ La Tier r a Hueca” de Raymond Ber nard narr a la hist or ia de Nephi
Cot t on, quien a su vez r epit e lo escuchado a uno de sus pacient es, un
hombr e de or igen nor uego, quien confir mar ía la pseudohist or ia del
Almir ant e Byr d. Descr ibe un mundo de gigant es muy amist osos, en el cual
no exist e la pobr eza, ni la guer r a. Todo se dist r ibuye en abundancia, y por
ser t ier r a de gigant es, los aliment os son t ambién gigant escos.

Un r elat o adicional de una visit a a la t ier r a hueca fue cont ado por ot r o
nor uego, Olaf Jansen, y se infor mó de ello en el libr o “ El Dios Humeant e”
escr it o por Willis Geor ge Emer son. Se nar r a la hist or ia del nor uego Olaf
Cansen y su hij o, quienes viaj an al cent r o de la t ier r a. A difer encia de las
descr ipciones sobr e Agar t ha, sus habit ant es son muy longevos, per o no son
inmor t ales, son humanos gigant escos y simpát icos, per o no son dioses. El
t ít ulo del libr o, hace r efer encia a la exist encia de un pequeño sol que br inda
luz y calor al mundo int r at er r est r e.


De t odos es conocido el libr o de Julio Ver ne, ‘Viaj e al Cent r o de la Tier r a’,
que nar ra una hist or ia semej ant e.
Diver sas t eor ías sobr e la Tier r a Hueca, plant ean una explicación absur da
sobr e el or igen de las aur oras bor eales: son las emanaciones del sol int er no
expulsadas por los polos. De ser cier t a dicha explicación, y siguiendo los
mismos ar gument os de ot r os esot er ist as, exist ir ían además de los polos,
múlt iples aber t ur as al mundo int rat er r est r e, por lo que deber ían haber
múlt iples aur or as bor eales por t odo el planet a, lo cual nunca se ha
obser vado.

La ciencia explica con clar idad, que el vient o solar, se encuent ra lleno de
pr ot ones y elect r ones que viaj an a t r avés del espacio hacia la Tier ra. Por
ser par t ículas cargadas eléct r icament e, son llevadas por el campo
magnét ico que r odea la Tier r a, hacia los polos. Las par t ículas chocan con
las moléculas de oxígeno y nit r ógeno del air e. El choque pr oduce que los
niveles de ener gía de las par t ículas aument en. Est e “ exceso” de ener gía
vuelve luego al ext er ior en for ma de luz.


Diversos est udiosos, han observado los paralelismos exist ent es ent re las t eorías
de la t ierra hueca, y las creencias religiosas de los pueblos relat ivas a cavernas
y mont añas sagradas. Se pensaba que la mont aña sagrada era hueca y a ella
se hacían diversas peregrinaciones. El mundo subt erráneo en el que creen
diversas cult uras, es el mundo de los muert os, el averno, el infierno, el Seol y


el Hades. Es un mundo ocult o a la persona común, que infunde t emor.
Descender a est e mundo, es algo reservado solo a los héroes, de ahí que
Eneas, Ulises y Dant e descienden a los infiernos.

El significado de la caverna, se repit e en los sót anos de las cat edrales gót icas.
Se creía que las cuevas eran refugio de alquimist as, masones y cabalist as. Son
t ambién el lugar donde se realizan rit uales y conj uros mágicos. En la lit erat ura
española, Cervant es se burla en “ La Cueva de Salamanca” de la leyenda que
dice que en dicha cueva, el diablo daba clases de magia. Francisco Bot ello de
Moraes escribe “Hist oria de las cuevas de Salamanca” en 1734, y en la cueva
sit úa dos personaj es sobrenat urales, la Madre Celest ina y Mariálvara, una
demonia.



La película “ Viaj e al cent r o de la Tier r a” , nar ra las avent ur as del geólogo
Tr evor Ander son, su sobr ino Sean y Hannah, la guía local islandesa. Llegan
al mundo subt err áneo, descr it o por Julio Ver ne.













La película “Doom”



Basada en el videoj uego Doom 3, la película nar ra que en el año 2026, los
cient íf icos encont r ar on un por t al, una máquina t elet r anspor t ador a en las
meset as desér t icas de Nevada. El por t al lleva al planet a Mar t e, donde
exist ió una ant igua civilización de t ipo “ humanoide” , los cuales,
casualment e, t enían veint it r és par es de cromosomas, igual que los ser es
humanos. Est a civilización const r uyó un par de cr omosomas más, el
númer o 24, y con el logr an vencer la enfer medad y adquir ir superpoder es,
convir t iéndose en una super r aza. Sin embar go, descubr ier on que si la
per sona que r ecibía el cr omosoma ext r a er a maligna, t erminaba
convir t iéndose en un monst r uo, per o si la per sona era benigna, se convier t e
en un super hombr e o super muj er, con fuer za ext r ema, int eligencia
super ior , capacidad de r esist encia a cualquier enf er medad y muchas ot r as
habilidades más.

Según la película, los mar cianos que no se convir t ier on en monst r uos,
const r uyer on el por t al, el cual en la película, es llamado “ el ar ca” . Huyer on
a la Tier r a, dej ando en Mar t e a los monst ruos, los cuales acabar on con la
civilización mar ciana.

En el año 2046, los soldados enviados a Mar t e a cont ener la cr isis, est án al
mando del sar gent o Sarge ( La Roca) . Est e comando milit ar t r abaj a para la
empr esa OAC ( Unión Aer ospace Cor por at ion) , la cual, igual que en la
película “ Alien” , es una codiciosa corporación que invest iga t ecnología
biológico- milit ar .

Las personas que han sido mordidos en el cuello ( pr opio del vampir ismo) se
t r ansfor man en zombis, hambr ient os de car ne, lo que hace que la película
r ecuer da la ser ie de películas “ Resident Evil” .




Al inicio de la película, t r es de los cr át er es de Mar t e sugier en un 666. Las
imágenes que se muest r an a lo lar go de la película, r efuer zan la
int er pr et ación ant er ior .


El logo de la cor poración UAC es un oj o que t odo lo ve.


En la pant alla de la comput adora, pueden ver se combinaciones de
hexágonos con el oj o que t odo lo ve.



La doct ora Susan, le muest r a a su hermano los r est os de “ Lucy” , una
mar ciana que habit ó ese planet a, miles de años at rás.


Uno de los soldados del equipo es el único cr ist iano en el lugar, y con su
cuchillo, se hace la mar ca de una cr uz en el br azo.


Mas adelant e, est e mismo soldado declar a: “Sed sobrios, y velad;
porque vuest ro adversario el diablo, como león rugient e, anda
alrededor buscando a quién devorar” ( 1 Pedr o 5: 8) . Sin embar go, de
poco le sir ve, pues es el pr imer o en mor ir , j ust o cuando por “ mala suer t e”
la lámpara de su ar ma se apaga.



"Lámpara es a mis pies t u palabra, y lumbrera a mi camino" ( Salmo
119: 105) .





El sar gent o Sarge, ya mordido en el cuello y en pr oceso de conver t ir se en
un monst r uo, se enfr ent a con el soldado, John "Reaper " Gr imm ( Kar l
Ur ban) , el cual ha r ecibido una dosis de T24 ( la par ej a de cromosomas 24) ,
per o como es una buena per sona, se convier t e en un super hombr e. Reaper
vence a Sar ge, y lleva a su her mana, la doct or a Susan, a la Tier r a.

Est a película es ot r o ej emplo de la muy t r illada t esis de los gr upos
ocult ist as, acer ca del or igen del ser humano: somos los descendient es de
una r aza ant er ior que colonizó la t ier r a. Sin embar go, de ser cier t o, sur ge
de nuevo la pr egunt a: ¿cuál es el or igen de la r aza mar ciana que nos
or iginó?, ¿cr eación o evolución?.

Ot r as t eor ías pseudoscient íficas, pr oponen que no t odos somos
descendient es de los dioses ext r at er r est res, solo det er minadas razas o
et nias pur as. El r est o, somos híbr idos, mest izos que sur gen de la unión
impur a ent r e ext r at err est r es y hombr es- mono.

Algunos van más allá y consideran que “ el r est o” ni siquier a puede hablar
de mest izaj e, sino de evolución pur a. Est as dos últ imas t esis, adopt an
par t e de la t eor ía de la evolución de Dar win, y par t e de fant asías de ciencia
ficción, de car áct er r acist a.


La Biblia menciona al menos una ocasión en que los “ hij os de Dios” , u
ángeles, se mezclar on sexualment e con las “ hij as de los hombr es” o
humanas, pr oduciendo una r aza híbr ida, llamada en hebr eo nefilim, que
algunas t raducciones bíblicas llamar on gigant es o t it anes.

“Cuando los seres humanos comenzaron a mult iplicarse sobre la
t ierra y t uvieron hij as, los hij os de Dios vieron que las hij as de los
seres humanos eran hermosas. Ent onces t omaron como muj eres a
t odas la que desearon. Pero el SEÑOR dij o: ’Mi espírit u no
permanecerá en el ser humano para siempre, porque no es más que
un simple mort al; por eso vivirá solament e cient o veint e años’. Al
unirse los hij os de Dios con las hij as de los seres humanos y t ener
hij os con ellas, nacieron gigant es, que fueron los famosos héroes de
ant año. A part ir de ent onces hubo gigant es en la t ierra. ” ( Génesis
6: 1- 4)

Fue común ent r e las cr eencias de los pueblos de aquellas r egiones, la idea
de que en un pasado r emot o, ser es sobr enat urales se mezclar on con
muj er es, produciendo una raza de gigant es. Que la unión fue innat ur al es
el sent ido que subyace en el t ext o de Judas y en 2 Pedr o.

“Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que
abandonaron su propia morada, los ha guardado baj o oscuridad, en
prisiones et ernas, para el j uicio del gran día; como Sodoma y
Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que
AQUÉLLOS, habiendo fornicado e ido en pos de vicios cont ra
nat uraleza, fueron puest os por ej emplo, sufriendo el cast igo del
fuego et erno. ” ( Judas 1: 6- 7)

“Dios no perdonó a los ángeles cuando pecaron, sino que los arroj ó
al abismo, met iéndolos en t enebrosas cavernas y reservándolos
para el j uicio. Tampoco perdonó al mundo ant iguo cuando mandó
un diluvio sobre los impíos, aunque prot egió a ocho personas,
incluyendo a Noé, predicador de la j ust icia. Además, condenó a las
ciudades de Sodoma y Gomorra, y las reduj o a cenizas, poniéndolas
como escarmient o para los impíos. ” ( 2 Pedr o 2: 4- 6)

Es clar o que la mención de Sodoma y Gomor ra se hace con el pr opósit o de
ej emplificar que el pecado de los ángeles mencionados ( sucedido ant es del
diluvio) , es de t ipo sexual y cont r a nat uraleza, t al y como sucede con la
homosexualidad. ¿A cuáles ot r os “ ángeles pecador es” se pueden r efer ir los
dos t ext os ant er ior es, sino a los ángeles de Génesis 6?

Quienes r efut an est a t esis ( ent r e ellos los t eólogos or t odoxos et íopes) ,
alegan que el t ér mino “ hij os de Dios” se r efier en no a ser es celest iales, o
sobr enat ur ales, sino a cier t os descendient es de Set ( t er cer hij o de Adán) o
de alguna familia de gober nant es. Sin embargo cier t os t ext os bíblicos
r efuer zan la posición de que los “ hij os de Dios” son ángeles, pues pueden
pr esent ar se delant e de Dios e incluso, est uvier on pr esent es en los
moment os en que el SEÑOR cr eaba la Tier r a.



“Pero ciert o día concurriendo los hij os de Dios, est o es los ángeles,
a present arse delant e del Señor, compareció t ambién ent re ellos
Sat anás. ” ( Job 1: 6. Ver sión Vulgat a Lat ina)

“¿Dónde est abas t ú cuando yo fundaba la t ierra? Házmelo saber, si
t ienes int eligencia. ¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O
quién ext endió sobre ella cordel? ¿Sobre qué est án fundadas sus
bases? ¿O quién puso su piedra angular, cuando alababan t odas las
est rellas del alba, y se regocij aban t odos los hij os de Dios?.” ( Job
38: 5- 7)

“Present ad al Señor, oh hij os de Dios, present ad al Señor corderos
para el sacrificio. ” ( Salmo 29: 1, Ver sión Vulgat a Lat ina)

Para est a últ ima cit a, la versión Reina Valer a, t r aduce “ hij os de Dios” como
“ hij os de los poder osos” , o bien “ pr íncipes” , mient r as que la ver sión
int er nacional, lo t r aduce como “ ser es celest iales” .

“Porque ¿quién hay en los cielos que pueda igualarse con el Señor?
¿quién ent re los hij os de Dios es semej ant e a él?. ” ( Salmo 89: 7,
Ver sión Vulgat a Lat ina)

Para est a últ ima cit a, la versión Reina Valer a, t r aduce “ hij os de Dios” como
“ hij os de los pot ent ados” , mient r as que la ver sión int er nacional, lo t raduce
como “ ser es celest iales” .
El t ext o de mayor dificult ad de int er pr et ación es el Salmo 82 y su definición
de dioses.
“Dios preside el consej o celest ial; ent re los dioses dict a sent encia:
’¿Hast a cuándo defenderán la inj ust icia y favorecerán a los impíos?
Defiendan la causa del huérfano y del desvalido; al pobre y al
oprimido háganles j ust icia. Salven al menest erosos y al necesit ado;
líbrenlos de la mano de los impíos. ’Ellos no saben nada, no
ent ienden nada. Deambulan en la oscuridad; se est remecen t odos
los cimient os de la t ierra. Yo les he dicho: Ust edes son dioses;
t odos ust edes son hij os del Alt ísimo. Pero morirán como cualquier
mort al; caerán como cualquier ot ro gobernant e’. ” ( Salmo 82: 1- 7)
Est a cor t e celest ial for mada de “ dioses” par ece t ener int egr ant es que
pueden est ar delant e de Dios, per o que no hacen j ust icia al opr imido, sino
que andan en “ oscur idad” , lo cual significa que sus obras son malignas. La
condena de muer t e sobr e est os ser es a los que Dios mismo llama dioses
( con d minúscula) o “ hij os del Alt ísimo” es significat iva, pues conocer án la
muer t e a causa de sus malas acciones, lo que significa que de haber
pr act icado el bien y la j ust icia, seguir ían siendo inmor t ales, lo que significa
a su vez, que no son humanos.
El t ext o de Job 1: 6 demuest r a que est os ser es de la cor t e celest ial, son
ángeles, y que uno de los que se pr esent an ant e Dios, es el mismo Sat anás.
Algunos t eólogos consider an que Sat anás t enía acceso a la pr esencia de
Dios en t odo moment o, y que su acción era “ acusar ” a los j ust os, señalando


las t r ansgr esiones a la ley que hacían. Siendo Dios el j uez j ust o que j uzga
t oda la Tier r a, t enía por obligación j udicial aplicar el cast igo mer ecido. Sin
embargo, la muer t e y r esur r ección del Señor Jesús, le cier r a el acceso a
Sat anás a la pr esencia de Dios. Se convier t e Jesús en el abogado defensor
de los j ust os.
“Han llegado ya la salvación y el poder y el reino de nuest ro Dios; ha
llegado ya la aut oridad de su Crist o. Porque ha sido expulsado el
ACUSADOR de nuest ros hermanos, el que los acusaba día y noche
delant e de nuest ro Dios. Ellos lo han vencido por medio de la
sangre del Cordero y por el mensaj e del cual dieron t est imonio. ”
( Apocalipsis 12: 10- 11)
“Mis queridos hij os les escribo est as cosas para que no pequen.
Pero si alguno peca, t enemos ant e el Padre a un int ercesor, a
Jesucrist o, el Just o. Él es el sacrificio por el perdón de nuest ros
pecados, y no sólo por los nuest ros sino por los de t odo el mundo. ”
( 1 Juan 2: 1- 2)
De igual for ma que sucede con Jesús, el uso del t ít ulo “ hij o del hombr e” no
es ot r a cosa que la forma bíblica de decir “ ser humano” . El t ext o de
Génesis par ece t ener la clar a int ención de est ablecer dos gr upos difer ent es,
los hij os de Dios y las hij as de los hombr es, pues si ambos son gr upos
humanos se habr ía dicho los hij os de los hombr es y las hij as de los
hombr es. Si t odo ser humano ( hombr e y muj er ) es hij o e hij a de Dios, no
t iene sent ido que se haga la dist inción de Génesis 6.
“Eres hij o del SEÑOR t u Dios. No t e hagas cort es en la piel ni t e
rapes la cabeza en honor a un muert o, porque eres pueblo
consagrado al SEÑOR t u Dios. Él t e eligió de ent re t odos los pueblos
de la t ierra, para que fueras su posesión exclusiva. ” ( Deut er onomio
14: 1)
Siempr e que se usa el t ér mino “ hij o de Dios” es par a dist inguir lo de ot r o
gr upo. En el t ext o ant er ior , se t ienen dos gr upos clar ament e difer enciados:
el pueblo o la per sona elegida que sir ve al SEÑOR y el r est o de las naciones
paganas. Por lo t ant o, si las “ hij as de los hombr es” o humanas, conforman
uno de los gr upos, el ot r o gr upo los “ hij os de Dios” no son humanos.
Según el j udaísmo t radicional, los ser es llamados en hebr eo Nefilim ( “ los
caídos” ) , eran los Gr igor i u obser vador es, una clase especial de ángeles que
t enían como pr opósit o vigilar la t ier r a. Sin embar go, al mezclar se con los
ser es humanos, cor r ompen el linaj e humano genét icament e. Algunos
piensan que est a es la pr incipal r azón que pr ovoca el Diluvio de Noé:
eliminar a los nefilim y su descendencia. Toda est a visión se fundament a
en el libr o no canónico hebr eo “ El libr o de Enoc” y en el libr o apócr ifo “ El
libr o de los j ubileos”
“Y t odos los demás conj unt ament e con ellos t omaron para ellos
mismos esposas, y cada uno escogió por su cuent a una, y
comenzaron a ent rar en ellas y a profanarse ellos mismos con
ellas. . . Y ellas quedaron embarazadas, y ellas procrearon los


grandes gigant es, cuya alt ura fue t res mil anas: Que consumieron
t odas las adquisiciones de los hombres. Y cuando los hombres ya no
les pudieron sost ener, los gigant es se volvieron en cont ra de ellos y
devoraron a la humanidad. Y comenzaron a pecar en cont ra de las
aves, y las best ias, y los rept iles, y peces, y para devorar la carne el
uno al ot ro, y beber la sangre. Luego la t ierra est ableció una
acusación en cont ra de las ilegales. ”. ( Libr o de Enoc 7: 1- 6)
En el Libr o de Enoc ( 8: 1- 3) a est os ángeles guar dianes se les acusa de
ej er cer la explot ación, la dest r ucción de los ecosist emas, la guer r a, la
vanidad, la br uj er ía, la for nicación y el engaño.

“Y como part e de la humanidad era aniquilada, su clamor subió al
cielo” ( Libr o de Enoc 8: 4)
“Y llegó a pasar cuando los hij os de los hombres comenzaron a
mult iplicarse en la faz de la t ierra y les nacieron hij as, que los
ángeles de Dios las vieron en un ciert o año de est e j ubileo, que
fueron bellas para mirar; Y se t omaron por ellos mismos esposas de
t odas las que escogieron, y les engendraron hij os y ellos fueron
gigant es” ( Libro de los Jubileos 5: 1- 2)
“…la anarquía aument ó en la t ierra y t odo la carne corrompió su
camino, del mismo modo hombre y best ias y aves y t odo lo que
camina en la t ierra – t odos ellos corrompieron sus caminos y sus
órdenes, y comenzaron a devorarse unos a ot ros, y la anarquía
aument ó en la t ierra y cada imaginación de los pensamient os de
t odos los hombres ( fue) así mala cont inuament e” ( Libr o de los
Jubileos 5: 2- 3)



Cuando se habla de Noé, como “ per fect o en sus gener aciones", se dice que
ninguno de sus ant epasados había sido cont aminado genét icament e por los
nefilim, lo que quier e decir que Noé y su descendient es er an complet ament e
humanos. Lo ant er ior debe suponerse t ambién r espect o a la esposa de Noé
y a las esposas de sus hij os: Sem, Cam y Jafet .

Est os gigant es habit ar on la t ier r a y la soj uzgar on con violencia y maldad.
Habit ar on el mundo ant es del diluvio univer sal, pero no pudier on escapar a
dicho j uicio, pues la Biblia indica que mur ió t oda forma de vida, lo cual
incluye a los gigant es, los nef ilim. Respect o a los ángeles t r ansgr esor es, la
Biblia enseña que fuer on enviados a pr isiones subt er r áneas, conocidas como
el Tár t ar o, aunque no indica cuándo se r ealizó su encar celamient o.
“Así murió t odo ser vivient e que se movía sobre la t ierra: las aves,
los animales salvaj es y domést icos, t odo t ipo de animal que se
arrast raba por el suelo, y t odo ser humano. Pereció t odo ser que
habit aba la t ierra firme y t enía alient o de vida. Dios borró de la faz
de la t ierra a t odo ser vivient e, desde los seres humanos hast a los
ganados, los rept iles y las aves del cielo. Todos fueron borrados de
la faz de la t ierra. Sólo quedaron Noé y los que est aban con él en el
arca.” ( Génesis 7: 21- 23)




Ent r e los cr eyent es en la isla cont inent e At lánt ida, se dice que sus
habit ant es escapar on del diluvio bíblico, r efugiándose en ciudades
subt er ráneas como Agar t ha, o bien, siendo ser es con t ecnología avanzada,
t omaron sus naves espaciales y abandonar on la Tier r a, mient r as baj aban
las aguas. Los cr eyent es, conocedor es de la afir mación bíblica de que t odo
ser vivo mur ió, argument an que est os nefilim, se salvar on pues no est aban
en “ t ier r a fir me” , que es la car act er íst ica que t ienen los ser es que mur ier on
en el diluvio. Algo de r azón t ienen, pues no t odo ser vivo mur ió, sino solo
las aves y los que habit aban la t ier r a fir me, pues de no ent ender est o se
est ar ía diciendo que t ambién mor ir ían los peces del mar , lo cual r esult a ser
una afir mación absur da, pues un diluvio no puede afect ar a un ser que vive
en el agua.
Según la t r adición r abínica, los nefilim se dividían en var ias pueblos: los
Anakim ( anaquit as o anaceos) , Refaim ( r efait as) , Gibbor im, Zamzummim, y
Emim ( emit as) .
En el folklor e occident al, exist en muchos ej emplos de fest ividades locales,
en las cuales, los gigant es son per sonaj es t r adicionales. Es posible que
exist a un r ecuer do t r ansmit ido a t r avés de los siglos, del cont act o con est a
r aza.




Los refaít as

David contra Goliath
Los r efait as habit ar on las colinas de Judá y las ciudades de Hebrón, Debir ,
Anab, Gaza, Gat h y Ashdod. Ocupar on la r egión que más t ar de per t eneció
a los pueblos moabit as y amonit as. Los moabit as llamaron a los gigant es
emit as, mient r as que los amonit as los llamar on zanzumit as.
“En aquel t iempo los reyes Amrafel de Sinar, Arioc de Elasar,
Quedorlaómer de Elam, y Nidal de Goyim est uvieron en guerra
cont ra los reyes Bera de Sodoma, Birsá de Gomorra, Sinab de Admá,
Semeber de Zeboyín, y el rey de Bela, es decir, de Zoar. Est os cinco
últ imos aunaron fuerzas en el valle de Sidín, conocido como el Mar
Muert o. Durant e doce años habían est ado baj o el dominio de
Quedorlaómer, pero en el año t rece se rebelaron cont ra él. Al año
siguient e, Quedorlaómer y los reyes que est aban con él salieron y
derrot aron a los REFAÍ TAS en la región de Ast aron Carnayin. ”
( Génesis 14: 1- 6)
“Yahveh me dij o: « No at aques a Moab, no le provoques al combat e,
pues yo no t e daré nada de su país, ya que Ar se la he dado en
posesión a los hij os de Lot . ( Ant iguament e habit aban allí los
emit as, pueblo grande, numeroso y corpulent o como los anaquit as.
Tant o a ellos como a los anaquit as se los t enía por refaít as, pero los
moabit as los llamaban EMI TAS … Yahveh me habló y me dij o: « Vas
a pasar hoy la front era de Moab, por Ar, y vas a encont rart e con los
hij os de Amón. No los at aques ni les provoques; pues yo no t e daré
nada del país de los hij os de Amón, ya que se lo he ent regado a los
hij os de Lot en posesión. ( También ést e era considerado país de
refaít as; los REFAÍ TAS habit aron aquí ant iguament e; y los amonit as
los llamaban ZANZUMI TAS, pueblo grande, numeroso y corpulent o
como los ANAQUI TAS; Yahveh los ext erminó ant e los amonit as, que


los desaloj aron y se est ablecieron en su lugar” ( Deut er onomio 2: 9- 11
y 17- 21)
Los r efaít as se ent r ecr uzar on con los caft oreos, que pr ovenían de la isla de
Cr et a y se est ablecier on en las ár eas cost er as, siendo conocidos como
filist eos y f enicios.
“Og, rey de Basán, era el últ imo supervivient e de los REFAÍ TAS: su
lecho es el lecho de hierro que se halla en Rabá de los amonit as, de
nueve codos de largo por cuat ro de ancho, en codos corrient es. ”
( Deut er onomio 3: 11, Ver sión Biblia de Jer usalen)

“Después de est o acont eció que se levant o guerra en Gezer cont ra
los filist eos; y Sibecai husat it a mat ó a Sipai, de los descendient es de
los gigant es; y fueron humillados. Volvió a levant arse guerra cont ra
los filist eos; y Elhanán hij o de Fair mat ó a Lahmí, hermano de Goliat
get eo, el ast a de cuya lanza era como un rodillo de t elar. Y volvió a
haber guerra en Gat , donde había un hombre de grande est at ura, el
cual t enía seis dedos en pies y manos, veint icuat ro por t odos; y era
descendient e de los gigant es. Est e hombre inj urió a I srael. Pero lo
mat ó Jonat án, hij o de Simea Hermano de David. Est os eran
descendient es de los gigant es en Gat , los cuales cayeron por mano
de David y de sus siervos. ” ( 1 Cr ónicas 20: 4- 8)
Se dice que los “ dólmenes” que se encuent r an en diver sos lugar es del
mundo, fuer on const r uidos por los nefilim. Dichos dólmenes, son
monument os megalít icos, const it uidos de losas de piedr a que for maban
t umbas o habit aciones, sin que sea posible saber hoy, quiénes las
const r uyer on o cuándo.
Los anaquit as o anaceos
Est e pueblo de nefilim, son los hij os de Anac, que era hij o de un r efaít a.
Los hij os de Anac fuer on: Sesai, Aiman, y Talmai, cabezas de clanes
ar ameos. Los Anakim fuer on vencidos por Caleb.
“Oye, I srael: t ú vas hoy a pasar el Jordán, para ent rar a desposeer a
naciones más numerosas y más poderosas que t ú, ciudades grandes
y amuralladas hast a el cielo; un pueblo grande y alt o, hij os de los
anaceos, de los cuales t ienes t ú conocimient o, y has oído decir:
¿Quién se sost endrá delant e de los hij os de Anac? Ent iende, pues,
hoy, que es Jehová t u Dios el que pasa delant e de t i como fuego
consumidor, que los dest ruirá y humillará delant e de t i; y t ú los
echarás, y los dest ruirás en seguida, como Jehová t e ha dicho”.
( Deut er onomio 9: 1- 3)

“Hemos vist o t ambién gigant es, hij os de Anaq, de la raza de los
gigant es. Nosot ros nos t eníamos ant e ellos como salt amont es, y eso
mismo les parecíamos a ellos”. ( Númer os 13: 33)



“ ’Dame, pues, la región mont añosa que el SEÑOR me promet ió en
esa ocasión. Desde ese día, t ú bien sabes que los anaquit as habit an
allí, y que sus ciudades son enormes y fort ificadas. Sin embargo,
con la ayuda del SEÑOR los expulsaré de ese t errit orio, t al como él
ha promet ido’ Ent onces Josué bendij o a Caleb y le dio por herencia
el t errit orio de Hebrón. A part ir de ese día Hebrón ha pert enecido al
quenizit a Caleb hij o de Jefone, porque fue fiel al SEÑOR, Dios de
I srael. Hebrón se llamaba originalment e Quiriat Arbá, porque Arbá
fue un import ant e ant epasado de los anaquit as. Después de t odo
est o el país se vio libre de guerras. ”. ( Josué 14: 12- 15)
Debe señalar se un ext r año fenómeno r espect o a cuánt as veces los “ hij os de
Dios” engendr aron nefilim con muj er es. La pr imer a vez que se menciona
est e fenómeno fue ant es del diluvio. Si t odo ser vivo que habit aba la t ier r a
fir me mur ió, es difícil explicar la pr esencia de nefilim o gigant es después del
diluvio, siendo un ej emplo, los pueblos de gigant es que habit aban muchas
ciudades de Canaán, al ar r ibo del pueblo de I sr ael. Par a explicar est o, se
t ienen ent onces t r es posibilidades:
1. Algunos gigant es logr ar on escapar r efugiándose en ciudades
subt er ráneas o ciudades espaciales, como plant ean los adept os a
la At lánt ida y Lemur ia.
2. El pecado angelical se r epit ió por segunda vez en Canaán.
3. Al menos una de las esposas de los hij os de Noé, no era 100%
humana, t eniendo par t e de su genét ica cont aminada.
Uno de los personaj es pr incipales de la serie de películas “ La guerr a de las
galaxias” , es Anakin Skywalker , quien a la edad de 9 años, vive en el
planet a Tat ooine. El niño es encont rado por el Jedi Qui- Gon Jinn
( int er pr et ado por Liam Neeson) , el cual not a que el poder de “ La fuer za” es
ext r aordinar iament e alt o en el niño ( poder que se mide en unas unidades
llamadas midiclor ias) . Además Anakin a su cor t a edad ya es un ingenier o
genial y un pilot o exper t o.
El j edi consider a que el niño puede ser el elegido, el Mesías pr ofet izado, que
r est ablecer á el equilibr io r ot o ent r e el bien y el mal, los lados opuest os de la
fuer za. Respect o al padr e de Anakin, su madr e Shmi le explica al Jedi, que
su concepción fue vir ginal.



Anakin no es el elegido, sino que es su hij o Luke Skywalker el que cumple
con la pr ofecía. Ent r e las obser vaciones que pueden hacer se sobr e el
per sonaj e son las siguient es:
1. El apellido Skywalker , puede t raducir se como “ caminant e del cielo” ,
por lo cual, exist e un vínculo con lo celest ial o espir it ual.
2. Anakin nace en for ma sobr enat ural, imit ación del nacimient o de
Cr ist o.
3. Es consider ado un niño pr ofet izado y un Mesías.
4. Su nombr e Anakin, par ece der ivar del nombr e Anak, famoso nefilim
de cuyo nombr e se or igina el nombr e de t odo un pueblo de gigant es.
En conclusión, Anakin no es simplement e un ser humano, sino un ser
vinculado con pr ofecías mesiánicas. Anakin no es Jesús, per o se le par ece
pues su concepción no es nat ur al, pues no hay par t icipación de un var ón, y
al igual que Anak, su ver dader o padr e es un ángel caído.
Algunos afir man que los nef ilim, son ej emplos de la for ma en la que debe
nacer el ant icr ist o, falsificación de Jesucr ist o. Con la difer encia, que en
lugar de un simple ángel caido, su padre ser ía el mismo Sat anás. La
posibilidad de que Sat anás t enga r elaciones sexuales con muj er es, r esult a
algo inconcebible par a muchos cr ist ianos t radicionales, per o es cosa común
ent r e los cír culos sat anist as y de magia negr a.

Debe anot ar se además, que muchos de las per sonas “ abducidas” por
supuest os ext r at er r est r es, dan t est imonio de exper iment os de r epr oducción
ent r e ambas r azas, lo cual, de acept ar se el r elat o bíblico, no ser ía nada
nuevo en la hist or ia humana.



La película “La hist oria sin fin”


Bast ian se esconde en el sót ano de la escuela, mient r as lee el libr o “ La
hist or ia int er minable” . Al fondo a la izquier da, es fr ecuent e la imagen sut il
de una calaver a.


Cuando se le encomieda a At r eyu, la misión de salvar a Fant asía de la nada,
se le ent r ega un obj et o mágico llamado Áuryn, y luego se le dice que: “Que
Áuryn, el esplendor t e dé t oda la fuerza que necesit as, déj at e guiar
por él, así t u camino será más seguro”
La Biblia dice: “Encomienda al SEÑOR t u camino; confía en él, y él
act uará. Hará que t u j ust icia resplandezca como el alba; t u j ust a
causa, como el sol de mediodía. ” ( Salmo 37: 5- 6)





La t or r e de mar fil, en la que vive la pr incesa, est á coronada con t r es
plat aformas cir cular es.

Ent r e los habit ant es del mundo “ Fant asía” , llama la at ención que la gran
mayor ía, t ienen t r es car as, o t r es cabezas, o se pr esent an en t r íos.







Cuando At r eyu est á a punt o de hundir se en el pant ano, desciende del cielo
un dragón, una ser pient e voladora, o como la llamaban los pueblos
ant iguos: Quet zalcóat l, la ser pient e emplumada, la ser pient e celest ial.






“Soy un dragón blanco de la suert e, me llamo Fúj ur”


Est a es la pr imera puer t a por la que debe pasar At r eyu, par a llegar al
Or áculo del sur . Según la película, se t r at a de dos esfinges, con cuer pos de
león, pechos y cabeza humanas, y alas de águila. Sin embar go, que las
alas est én ext endidas y que ambas figuras se encuent r en una fr ent e a la
ot r a, r ecuerda la disposición de los quer ubines en la t apa o pr opiciat or io del
Ar ca del Pact o. Los verdader os quer ubines descr it os en la Biblia, est án muy
lej os de par ecer se a los ser es descr it os por los cr ist ianos medievales, son
cr iat ur as de aspect o zoomór fico, posiblement e semej ant es a las que ve
Ezequiel o semej ant es a las esfinges asir ias.

“Para los dos ext remos del propiciat orio hizo dos querubines de oro
t rabaj ado a mart illo. Uno de ellos iba en uno de los ext remos, y el
ot ro iba en el ot ro ext remo; los hizo de modo que en ambos
ext remos los dos querubines formaran una sola pieza con el


propiciat orio. LOS QUERUBI NES TENÍ AN LAS ALAS EXTENDI DAS por
encima del propiciat orio, y con ellas lo cubrían. QUEDABAN EL UNO
FRENTE AL OTRO, mirando hacia el propiciat orio. ” ( Éxodo 37: 7- 9) .


Escena de la película “ I ndiana Jones. En busca del ar ca perdida”


La segunda pr ueba es el Espej o Mágico, que muest r a lo que somos en
ver dad.


Bast ian pr egunt a: “¿porqué est á t an oscuro?” y la Emper at r iz le
r esponde: “Al principio t odo est á oscuro”.



El mundo de Fant asía es dest r uido, t odo queda en t inieblas per o sobr evive
un gr ano, suficient e par a que Bast ian realice la r ecr eación según sus
deseos. Que el mundo per fect o inicial, debe ser r ecr eado a causa de una
fuer za enor me que lo dest r uye, sumiéndolo en t inieblas, es una doct r ina
que plant ean algunos t eólogos cr ist ianos, par a poder explicar así, la
inconsist encia que exist e en el libr o del Génesis, cuando por un lado, Dios
cr ea el univer so per fect o, y luego, en el ver sículo siguient e, el mundo est á
cubier t o de oscur idad, la cual ha sido siempr e, símbolo del mal.

“Dios, en el principio, creó los cielos y la t ierra. La t ierra era un
caos t ot al, las t inieblas cubrían el abismo, y el Espírit u de Dios iba y
venía sobre la superficie de las aguas. Y dij o Dios: ' ¡Que exist a la
luz! Y la luz llegó a exist ir'. ” ( Génesis 1: 1- 3) .

“Toda buena dádiva y t odo don perfect o desciende de lo alt o, del
Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de
variación. ” ( Sant iago 1: 17) .

“En él est aba la vida, y la vida era la luz de la humanidad. Est a luz
resplandece en las t inieblas, y las t inieblas no han podido
ext inguirla. ” ( San Juan 1: 4- 5) .

“Una vez más Jesús se dirigió a la gent e, y les dij o: - Yo soy la luz
del mundo. El que me sigue no andará en t inieblas, sino que t endrá
la luz de la vida. ” ( San Juan 1: 12) .

“Est e es el mensaj e que Jesucrist o nos enseñó y que les anunciamos
a ust edes: que Dios es luz y que en él no hay ninguna oscuridad. Si
decimos que est amos unidos a él, y al mismo t iempo vivimos en la
oscuridad, ment imos de palabra y de hecho. Pero si vivimos en la
luz, así como Dios est á en la luz, ent onces hay unión ent re nosot ros,
y la sangre de su Hij o Jesucrist o nos limpia de t odo pecado” ( 1 Juan
1: 5- 7) .





Port ales
Algunos piensan que los por t ales que se desean abr ir , son los PORTALES DE
LA PERCEPCI ÓN, de ahí el vínculo con dr ogas alucinógenas. No se habla de
abr ir por t ales físicos ( como podr ían apr eciar se en películas como “ St ar gat e”
o “ Doom” ) sino de ampliar la per cepción, abr ir la ment e.



En la película “ Sout hland Tales” , cuando la misma per sona t iene cont act o
físico con su yo fut ur o o pasado, se abr e un por t al que pr oduce el fin del
univer so.


El act or Br uce Campbell, en la película “ Ar my of Dar kness” , viaj a a t r avés
de un por t al, en busca de un libr o mágico.







En la película “ El show de Thur man” , Jim Car r ey at raviesa un por t al de
iluminación y r evelación de la ver dad, mient r as su cr eador lo obser va desde
la Luna.


Port ales líquidos

En la película “ Mat r ix” , el por t al que se abre es de nat ur aleza líquida. Est e
espej o- por t al, hace una posible r efer encia al espej o por t al de “ Alicia en el
país de las mar avillas” . Además, t ambién hay ot r a r efer encia a por t ales
líquidos, en la película “ St ar gat e” .



La r efer encia al agua, al pasar por un por t al, se r elaciona con el concept o
de nacimient o, al pasar de un medio líquido, a un nuevo medio ambient e.
Puede ser que se r efier a t ambién al concept o de baut ismo.

En la película “ Const ant ine” , John Const ant ine ( Keanu Reeves) necesit a el
uso de agua par a pasar al ot r o lado, al infier no. Debe hacer cont act o con el
agua, est ar sumer gido en ella, o mir ar a un gat o a los oj os fij ament e, para
abr ir el por t al.




En la película “ Const ant ine” , el ant icr ist o viene al mundo de los mor t ales,
por medio de una piscina, y el suelo de la habit ación es aj edr ezado al est ilo
masónico.

En la película “ Leyenda” , el per sonaj e de Tom Cr uise, luego de dest r uir al
villano, se lanza al r ío, y r ecupera el anillo per dido, con el cual alcanza a su
amada.


En la película “ Minor it y Repor t ” , el personaj e de Tom Cr uise, es alcanzado
por un Pr ecog, que le habla. Los pr ecog mej or an sus habilidades de
adivinación sumer gidos en agua.


Sonido y port ales
En la película “ Chain r eact ion” , el act or Keanu Reeves, j unt o a Mor gan
Fr eeman, t rat a de cr ear un fuent e de ener gía alt er nat iva basada en
hidr ógeno. En la película “ Sout hland Tales” est a fuent e ener gét ica es
llamada Liquid karma. Reeves descubr e que debe ut ilizar fr ecuencias
especiales par a ext raer el hidr ógeno en forma segur a. Su cient ífico en j ef e
se llama Aleist er , posible r efer encia a Aleist er Cr owley.



Que det er minadas fr ecuencias t ienen un ef ect o liber ador , se puede ver en la
película “ Spider man” . El ent e ext r at er r est r e que cubr e con una sust ancia
negr a al hombr e ar aña, no sopor t a el sonido de la campana. Gracias a est a
vibr ación, Pet er Par ker se liber a a sí mismo.




Llama la at ención obser var, que la sust ancia maligna ext r at er r est r e,
abandona a Pet er Par ker, pero cae sobr e el hombr e que obser va desde
abaj o, el cual est a sobr e una cr uz.


La ut ilización de música par a abr ir por t ales o hacer cont act o, se puede ver
en la película “ He Man” y en la película “ Encuent r os cer canos del t er cer t ipo”










Energía e información
Los seguidor es de la Nueva Er a, consideran la ener gía, en t odas sus formas,
como por t adora de “ infor mación” . La visión de est as per sonas sobr e la
infor mación es puer il. Por ej emplo, no ent ienden que aunque exist an
millones de ondas de r adio a nuest r o alr ededor, a no ser que exist an
máquinas que codifiquen y decodifiquen la señal, la onda de radio no puede
hacer nada por sí misma. La onda de radio no pr oducir á sonido alguno, si
no est á r odeada de t oda la t ecnología necesar ia.

Par ecen cr eer que cualquier for ma de ener gía “ t r ansmit e infor mación” o
“ pr oduce est ados más complej os” . Piensan que est a ener gía ser á la que
pr ovenga del cent r o de la galaxia en 2012, en un r ayo t r ansfor mador . Si se
t oma un cable de 10. 000 volt ios con el pr opósit o de obt ener algún mensaj e,
el único posible ser ía: “ Hast a nunca” . Ese sencillo exper iment o r evela que
lo que suceder ía no es la cr eación de est r uct ur as más complej as, sino la
dest r ucción de las exist ent es por elect r ocución. Cuando una señal se
t r ansmit e por medio de un cable de cobr e o por medio de fibra ópt ica, la
t r ansmisión es eléct r ica, per o la misma señal podr ía t ransmit ir se en un
sist ema mecánico, por medio de movimient os de poleas o piñones. Lo
impor t ant e no es el medio, sino la exist encia de un código y un sist ema de
codificación, que puede ser eléct r ico, mecánico, hidr áulico, et c.

Los defensor es de la Nueva Er a, a veces mencionan 1 Cor int ios 15: 47- 54,
para apoyar su t eor ía de la t r ansfor mación de t odos y cada uno de los ser es
humanos. Par ecen cr eer que t odos los ser es humanos exper iment arán esa
“ t r ansformación” , sin embargo, el ver sículo 56 del mismo t ext o bíblico dice:

“El aguij ón de la muert e es el pecado, y el poder del pecado es la
ley. ¡Pero gracias a Dios, que nos da la vict oria por medio de
nuest ro Señor Jesucrist o!. Por lo t ant o, mis queridos hermanos,
mant énganse firmes e inconmovibles”.

Es clar o que la t r ansfor mación, la vict or ia sobr e la muer t e, es par a los
“ her manos” , los que obt ienen la vict or ia por medio de Jesucr ist o.














El origen de la vida
En muchas películas se consider a que la vida humana es de or igen
alienígena, y a veces est ablecen vínculos con el “ ár bol de la vida” de
Génesis.

Evidencian una cont r adicción cuando asegur an que la vida apar ece de la
nada, lo cual plant ean algunos, negando el pr incipio cient íf ico, que dest r uyo
la idea conocida como “ gener ación espont ánea” . Ni siquier a la Biblia af ir ma
que las cosas apar ecen de la nada, sino que dice que las cosas que se ven,
pr ovienen de las cosas que no se ven, lo que es muy difer ent e del concept o
“ nada” .

“La fe es la que nos enseña que el mundo t odo fue hecho por la
palabra de Dios; y que de invisible que era, fue hecho visible.”
( Hebr eos 11: 3)

El supuest o secr et o, que los ext r at err est r es, por compasión no se at r even a
r evelar le a la raza humana, para evit ar le t r aumas exist enciales, es el
siguient e: somos cr eados por una r aza ext rat er r est r e muy ant igua. Lo que
no dicen, es que est a “ t er cer ” r espuest a a la discusión cr eación- evolución,
más que aclar ar la, la complica.

Si una supuest a super civilización ext r at er r est r e ( a la que llamar emos
civilización Nº 1) cr eó al ser humano en un laborat or io, queda r esuelt o el
mist er io humano, per o surge ot r o: ¿la civilización Nº 1, fue cr eada o
evolucionó al azar ?. Con el f in de evit ar caer en la discusión or iginal, y
evit ar t ambién acept ar la exist encia de un cr eador omnipot ent e, llamado
Dios, podemos suponer ot r a civilización, aún más ant igua ( la llamar emos Nº
2) , que cr ea a la civilización Nº 1. No es posible seguir est e pr oceso, pues
r equer ir íamos hacer lo et er nament e, hacia el pasado. Si algo sabe la ciencia
con cer t eza, es que el univer so, t al y como lo conocemos, no es et er no. Las
t eor ías cosmológicas mas r espet adas, afir man sin lugar a dudas, que el
univer so en sí mismo, t uvo un pr incipio, no ha exist ido por siempr e, de ahí
la Teor ía del Big Bang.

Por t ant o, en algún moment o de la hist or ia del univer so, t endr emos que
llegar a acept ar la exist encia de una “ pr imer a” raza, y ent onces volvemos a
empezar con el dilema ¿cr eación o evolución?.

Algunos van más allá, y plant ean que una det er minada civilización fut ur a,
llegó a t al desar r ollo cient íf ico, que pudo const r uir una máquina del t iempo,
r egr esar millones de años al pasado y “ crear ” la vida en algún lugar del
univer so. Todo par ece muy racional, pero el viaj e en el t iempo, gener a
paradoj as que demuest r an que el viaj e al pasado o no es posible, o
pr ovocar ía el colapso cósmico.

Si const r uyer a una máquina del t iempo y viaj ará al pasado par a asesinar a
mis abuelos, t endr ía en consecuencia que mis padr es no nacer ían, lo que
t endr ían en consecuencia que yo no nacer ía, lo que t endr ía en consecuencia
que no podr ía const r uir la máquina del t iempo, lo que t endr ía en
consecuencia, que no podr ía haber cambiado la hist or ia.



Para poder explicar el por qué de la dest r ucción de la mat er ia en caso de
que se pudiese viaj ar en el t iempo hacia el pasado, mient r as en el r est o del
univer so se avanza hacia el fut ur o, se hará uso de la siguient e ilust r ación.
Suponga que t raza una línea r oj a en el suelo. Un gat o que camina por el
lugar , pasa sobr e la línea.


Cuando la mit ad del gat o ha pasado sobr e la línea, det enemos el t iempo y
hacemos lo siguient e: de un lado de la línea, el t iempo avanzar á hacia el
fut ur o y del ot r o lado de la línea, el t iempo r et r ocederá hacia el pasado.



Al hacer est o, una mit ad del gat o sigue avanzando, mient r as que ot ra mit ad
camina hacia at rás. Siendo el cuer po del gat o un t odo, se t endr ía que el
gat o se par t ir ía por la mit ad.



Si int er cambiamos el cor r er del t iempo en ambos lados de la línea, se
t endr ía que la mit ad que ya había sobr epasado la línea, r et r ocede hacia ella,
mient r as que la mit ad que aún no la sobr epasado, avanza hacia ella, por
t ant o, se t endr ía que “ t odo” el cuer po del gat o colapsar ía sobr e la línea, por
lo que se t endr ían millones de át omos del gat o, ocupando simult áneament e
un mismo punt o del espacio, lo cual es imposible.



Los invest igador es del fenómeno ext r at er r est r e, son en su mayor ía
defensor es de muchas de las t eor ías mencionadas ant er ior ment e. Debe
r econocér seles, por ej emplo, que han hecho obser vaciones int eligent es de
la const it ución del cuer po humano, que difícilment e podr ían explicar se por
un pr oceso evolut ivo.

Sin embar go, las “ pist as” que los guían a sospechar de un diseñador
ext r at er r est r e, no se quedan solament e en el cuer po humano, est án en t odo
el univer so. Se conocen como Pr incipio Ant r ópico, y est e nos dice que el
univer so, y las leyes físicas que r igen su compor t amient o, est án
“ aj ust adas” de t al maner a, que la más leve alt er ación pr ovocar ía la
desapar ición de la vida y del univer so mismo. Dado que la Teor ía de la
pr obabilidad demuest r a que es imposible que dicho aj ust e se haga por
pr ocesos evolut ivos azarosos, la única for ma de salir del embr ollo, es
ar gument ar que const ant ement e se gener an univer sos de mult it ud de
for mas, en un mult iver so compuest o de infinit os univer sos par t icular es,
cada uno con leyes muy par t icular es.

Nuest r o univer so, ser ía t an solo uno ent r e muchos ot r os y las leyes que lo
r igen, ser ían t an solo una de las infinit as combinaciones posibles, por lo
t ant o, no exist e diseño. Sin embargo, pese a lo int er esant e del
plant eamient o, es ant icient íf ico, pues no exist e for ma de obser var est os
ot r os univer sos posibles. Su exist encia es t eór ica, y al no poder aplicar se la
obser vación, con el pr opósit o de cor robor ar o r efut ar las hipót esis, el
caráct er cient ífico del ar gument o se pier de y se cae en la especulación
filosófica.


Crist ales
La película “ El cr ist al oscur o” habla de la fusión de dos razas ant agónicas en
una sola, gr acias al poder de un cr ist al y a una alineación planet ar ia.




La ar quit ect ur a kr ipt oniana en la película “ Super man” es de cr ist al.

Exist e una obsesión en la Nueva Er a con los cr ist ales de cuar zo, pues se les
consider a como r ecept or es de “ ener gía posit iva” . Piensan que los cr ist ales
( y t ambién las pir ámides) pueden r est ablecer el equilibr io ener gét ico del
cuer po. Son ut ilizados en práct icas de medit ación, con el propósit o de
mej or ar la conexión con ent idades a las que llaman guías espir it uales.
Cr een que dichos cr ist ales “ absor ben” las enfer medades y las emociones
negat ivas.




Cent r o de mando en el hogar de Super man.

En la película “ He Man” , la br uj a del cast illo Gr eyskull,
t iene una cor ona de cr ist ales.















Pandemias
Las películas: “ Soy leyenda” , “ Resident Evil” , “ Ult r aviolet ” , “ Aeon Flux” ,
t r at an de pandemias que r educen enor mement e la población mundial. En la
película “ Aeon Flux” , un vir us mat a a 99% de la población mundial en 2011.
Luego, surge la dinast ía Goodchild que gobier na el mundo por 400 años,
hast a que son der r ot ados por los r ebeldes.

Si se est udia la lit er at ur a de mediados del siglo XX, puede not arse un
espír it u opt imist a r espect o a las enfer medades de aquel t iempo. Se
pensaba que al finalizar el milenio, enf er medades t ales como el cáncer o la
diabet es, est ar ían vencidas. Nunca se previó, que en los años ochent a,
hicier a apar ición una enfer medad t emible, el SI DA. Jamás imaginar on al
vir us que afect o al ganado, conocido como “ la enfer medad de las vacas
locas” que fue det ect ado por pr imera vez en Gran Br et aña, en 1986 y que
luego se det ect o una var iant e que at acaba al ser humano, en el año de
1996.

La gr ipe aviar H5N1 hizo apar ición en el Asia, en el año 2004 , en Amér ica y
Eur opa en el 2005.

Luego, la gr ipe por cina H1N1 hizo t emblar al mundo en el año 2009.

Se pensaba que epidemias t ales como la Pest e Negr a que azot ó Europa de
1347 a 1350, o la Gr ipe Española de 1918, er an t r ist es ej emplos de
enfer medades que pudier on haber sido vencidas, de t ener los conocimient os
cient íf icos suf icient es. Par a pr incipios del siglo XX, el cóler a, el t ifus, la
lepr a y ot ras enfer medades habían desaparecido en Eur opa. Par a 1911, la
escar lat ina, la sífilis, la apendicit is, el carbunclo, la rabia, la er isipela, la
pelagr a, el t ét anos, casi no pr oducían muer t es. Ant es de los años 70, la
OMS logr ó eliminar el Paludismo en muchos lugar es del mundo, y se cor onó
un ext r aor dinar io éxit o, al er r adicar la vir uela a nivel mundial.

Muchas enfer medades, si bien no habían sido vencidas, most r aban un
descenso en la t asa de mor t alidad, por lo que se llegó a cr eer , que
confor me pasar a el t iempo, la t asa de mor t alidad ir ía baj ando hast a llegar a
cer o en algún moment o en el fut ur o. La esperanza en el desar r ollo
cient íf ico, nunca pr evió que la t asa de mor t alidad, en det erminado punt o se
disparara violent ament e hacia ar r iba, por la apar ición de nuevas
enfer medades cont agiosas, y t ampoco se acept ó una nefast a verdad sobr e
la nat ur aleza humana: que mient r as exist en sabios que dedican su vida a
vencer los t or ment os humanos, ot r os genios, dedican sus vidas a cr ear
nuevos t or ment os, a cambio de diner o, o por el simple hecho de demost rar
que se puede hacer .







“Oiréis asimismo not icias de bat allas, y rumores de guerra. No hay
que t urbaros por eso: que si bien han preceder est as cosas, no es
t odavía eso el t érmino. Es verdad que se armará nación cont ra
nación, y un reino cont ra ot ro reino, y habrá PESTES y hambres, y
t erremot os en varios lugares. ”( San Mat eo 24: 6- 7)

“Se levant ará nación cont ra nación, y reino cont ra reino – cont inuó -
. Habrá grandes t erremot os, hambre y EPI DEMI AS por t odas part es,
cosas espant osas y grandes señales del cielo. ”( San Mar cos 21: 10)

“Cuando el Cordero rompió el cuart o sello, oí la voz del cuart o ser
vivient e, que grit aba: ' ¡Ven! ' miré, ¡y apareció un caballo
amarillent o! El j inet e se llamaba Muert e, y el I nfierno lo seguía de
cerca. Y se les ot orgó poder sobre la cuart a part e de la t ierra, para
mat ar por medio de la espada, el hambre, las EPI DEMI AS Y las
fieras de la t ierra. ”( Apocalipsis 6: 7- 8)




Pent ágonos y pent agramas
Aquí se muest r a una imagen int er esant e de la película “ Super man Ret ur ns” .
Es posible que la for ma del símbolo S, en r ealidad sea una serpient e
inver t ida, dent r o de un pent ágono. El per sonaj e Super man, par ece colocar
sus pies sobr e la Tier r a, lo que r ecuer da el t ext o bíblico, que dice:

“Pero yo les digo: No j uren de ningún modo: ni por el cielo, porque
es el t rono de Dios; ni por la t ierra, porque es el est rado de sus pies;
ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. ”( San Mat eo 5: 34)



El pent agr ama t iene un significado especial dent r o del ambient e ocult ist a.
Si el pent agr ama t iene la punt a hacia arr iba, simboliza al ser humano. Un
ej emplo de ello, lo podemos ver en la famosa obr a de Leonar do Da Vinci,
conocida como “ El hombr e de Vit r uvio” .




Si la punt a del pent agrama es hacia abaj o, se le r elaciona con la magia
negr a. Ant on LaVey fundador de la I glesia sat ánica, ut ilizó el pent agr ama
inver t ido, como r epr esent ación del macho cabr io o Baphomet . Las t r es
punt as infer ior es r epr esent an la negación de la Tr inidad cr ist iana, y las dos
punt as super ior es r epr esent an el dualismo en el univer so.



I ncluso, fue ut ilizado en cier t o moment o por el cr ist ianismo para
r epr esent ar las cinco llagas de Cr ist o, per o est e últ imo caso, r epr esent a un
ej emplo de cr ist ianización de un símbolo que no per t enece al cr ist ianismo.
El pent agr ama ha t enido difer ent es int er pret aciones a t r avés de los siglos.
Para la sect a mat emát ica conocida como Pit agór icos, el pent agr ama
escondía el númer o conocido como “ pr opor ción divina” . También est á
r elacionado con el simbolismo de los cinco dedos de la mano. Se r elaciona
con los cinco sent idos y la per cepción del mundo. En los r it uales mágicos,
el pent agr ama r epr esent a los cinco element os o esencias, cuat ro nat ur ales
( t ier r a, air e, fuego y agua) y una quint aesencia: el espír it u.
Un pent agono apar ece t r as el per sonaj e del Secr et ar io de la defensa en la
película “ Tr ansfor mer s” . Debe hacer se not ar que el act or Jon Voight
par t icipa t ambién en películas como “ Amer ican Tr easur e” y en “ Tomb
Raider ” , r elacionadas con búsquedas de t esor os masónicos.








En la película “ Kr ull” se ut iliza un ar ma en for ma de pent ágono.


En la película “ El Mago de Oz” , el pr ofesor Mar avilla, le dice a Dor ot hy:
“…nunca hago nada sin consult ar mi bola de crist al”, luego, al ent r ar
en el car r uaj e se puede apr eciar una calaver a en el umbr al, exact ament e
sobr e la cabeza de Dor ot hy y un pent agrama sobr e el hombr o de la niña. El
pr ofesor maravilla le dice: “…est a es la aut ént ica, la mágica bola de
crist al que usaban los sacerdot es de I sis y Osiris. ” Finalment e, puede
apr eciar se, una est r ella de cinco punt as inver t ida det r ás de la niña.



La var it a mágica del hada del nor t e es una est r ella de cinco punt as o
pent agrama.








Oct ágonos y est rellas de ocho punt as
El oct ágono es la figur a int er media ent r e el cuadr ado ( el mundo t er r enal) y
el cír culo ( el mundo celest ial) .

En la película “ Event Hor izon” , el por t al que se abr e es una est r ella de ocho
punt as.

La est r ella de ocho punt as, o est r ella t ar t ésica, es un símbolo muy ant iguo,
que inicialment e r epr esent a a la diosa babilónica I nnana- I sht ar - Ast ar t é, o
sea, el Sol, la luna y Venus. I sht ar , es la diosa babilónica del sexo y la
fer t ilidad, la guer ra y el amor , es la diosa de la vida. Se le llama I nanna en
Sumer ia, Anahit en la ant igua Ar menia, Ast ar t é en Fenicia y Venus en
Roma. En t odo el Or ient e Medio r ecibe los t ít ulos honor íficos de Reina del
Cielo y Señor a de la Tier r a. Del nombr e de est a diosa, se or igina la palabra
“ est elar ” .

Est r ella de ocho punt as en la película “ Mat r ix”



En la película “ Mat r ix Recar gado” , el r adar de uno de los calamar es mezcla
la est r ella de seis punt as con la est r ella de ocho punt as.

La est r ella de ocho punt as, con el paso de los siglos, for mó par t e
impor t ant e del ar t e de los pueblos hispánicos, hast a llegar a ser
fundament al en el ar t e andaluz. Se incor por a en el ar t e de los pueblos
musulmanes y cr ist ianos.





Kundurr u de las ocho punt as de
I sht ar . Dinast ía Kashshu
1531- 1155 aC, Babilonia.




Monedas del Siglo I V aC.
Per iodo post - t ar t ésico.


Cer ámica hispanorr omana. Siglo I I I - I aC

Debe aclar arse que est a est r ella, en el ar t e y la ar quit ect ur a hispánica, no
t iene mot ivos esot ér icos, sino ar t íst icos, y se for ma cuando se hace gir ar
45º un cuadr ado super puest o a ot r o. Ej emplo de est o es la Est r ella de
Tar t esos del ar t e andaluz.


Mosaico. Siglo I I I aC, Toledo.




Ar t e andaluz. Alhambra, Gr anada.

Azulej o per sa. Siglo XI V dC.

En el lej ano or ient e, el Bagua, o Pakua, es según la leyenda, un símbolo de
or igen chino, cr eado por el emper ador Fu Hi, cuando est e cr eyó ver
cor r elaciones ent r e cier t as mar cas de su cuer po y la for ma de las
const elaciones del cielo.

En la película “ Tr ansfor mer s. La venganza de los caídos” , puede obser var se
una est r ella de ocho punt as en la boina del soldado. También puede
obser var se una est r ella semej ant e, en la película “ Mat r ix” .


En el Bagua, se ut iliza el oct ágono, el cual señala en las ocho dir ecciones:
nor t e, sur , est e, oest e, noroest e, et c. Cada una de las dir ecciones est án
asociados con alguno de los cinco element os: t ier r a, met al, agua, mader a y
fuego. Todo lo ant er ior es par t e de la filosofía conocida como Feng Shui.

En la película “ Ter minat or La salvación” , cuando el per sonaj e Mar cus,
escapa del cuar t el de Connor , al mirar hacia ar r iba se puede obser var una
for ma semej ant e al oct ágono sagrado o Bagua del Feng Shui.






El oct avo signo del Zodiaco es el escor pión. El act or luchador “ La r oca”
hace el papel del Rey escor pión.





En la película “ Tr ansfor mer s” , los soldados nor t eamer icanos son
masacrados por un r obot escor pión.


Respect o a la figura del escor pión, la Biblia lo muest r a como símbolo o
figur a de demonios, j unt o con las ser pient es.

“Sí, les he dado aut oridad a ust edes para pisot ear serpient es y
ESCORPI ONES y vencer t odo el poder del enemigo; nada les podrá
hacer daño. Sin embargo, no se alegren de que puedan somet er a
los espírit us, sino alégrense de que sus nombres est án escrit os en el
cielo. ” ( San Lucas 10: 19 y 20)

“El SEÑOR t e guió a t ravés del vast o y horrible desiert o, esa t ierra
reseca y sedient a, llena de serpient es venenosas y ESCORPI ONES;
t e dio el agua que hizo brot ar de la más dura roca; en el desiert o t e
aliment ó con maná; comida que nunca conocieron t us ant epasados. ”
( Deut er onomio 8: 15) .

“Ahora bien, si mi padre os impuso un yugo pesado, yo aument aré
aun el peso de vuest ro yugo: mi padre os azot ó con correas; mas yo
he de azot aros con ESCORPI ONES. ”, ( 1 Reyes 12: 11) .

“Tocó el quint o ángel su t rompet a, y vi que había caído del cielo a la
t ierra una est rella, a la cual se le ent regó la llave del pozo del
abismo. Lo abrió, y del pozo subió una humareda, como la de un
horno gigant esco; y la humareda oscureció el sol y el aire. De la
humareda descendieron langost as sobre la t ierra, y se les dio poder
como el que t ienen los ESCORPI ONES de la t ierra .. . Tenían cola y
aguij ón como de ESCORPI ÓN; y en la cola t enían poder para t ort urar
la agent e durant es cinco meses” ( Apocalipsis 9: 1- 3 y 10) .

En la película “ La momia” , el sar cófago que encier r a por la et er nidad al
sacer dot e I mhot ep, t iene un sello cuya llave es una est r ella de ocho punt as
y en el cent r o un escar abaj o, símbolo egipcio de la r eencar nación.





Respect o al escar abaj o, es inevit able r ecor dar al gr upo “ The Beat les” ( Los
escar abaj os) .


En la película “ El r egr eso de la momia” , la cámara r esalt a al único escudo
que por el diseño de la escena, expone ocho cír culos en el oct ágono de un
escudo.






En la película “ El Mago de Oz” , se apr ecian muchas est r ellas de ocho punt as
en la Ciudad Esmer alda.



En la película “ Tr ansfor mer s” , uno de los ent es ext r at er r est r es at aca una
base milit ar nor t eamer icana, luego r oba un obj et o de base oct agonal, el
cual cont iene infor mación par a ubicar el cubo pr imigénio.


En la película “ Sout hland Tales” , pr ot agonizada por La Roca, pueden
obser var se est r ellas de ocho punt as en la par ed del r emolque per t enecient e
al t r aficant e de armas, papel que le cor r espondió al act or Chr ist opher
Lamber t .







Pueden obser varse ot r os oct ágonos en est a película, como por ej emplo en
la vist a aér ea del Megazeppelin y en una de las plat afor mas de la máquina
que pr oduce el Kar ma fluido.


La película “ Solar is” plant ea un planet a donde lo que se piensa se hace r eal.
La nave en la que se viaj a a Solar is, es un cír culo que cont iene una est r ella
de ocho punt as.























El lobo
En la mit ología nór dica, Fenr ir es un lobo que nace de la unión ent r e los
dioses Loki y Angr boda. Confor me cr ece, se vuelve incont r olable, por t ant o
los dioses idean apr esar lo con una ligadur a ir r ompible llamada Gleipnir ,
echa por los enanos con los siguient es mat er iales: el sonido de la pisada
del gat o, la bar ba de la muj er , las r aíces de la mont aña, los ner vios del oso,
el soplo de los peces y la saliva del páj ar o.
Los dioses idearon un j uego, con el pr opósit o de desafiar a Fenr ir a pr obar
sus fuer zas int ent ando solt ar se de la ligadur a. El lobo por or gullo accedió y
cae en la t r ampa.
Según la mit ología escandinava, el lobo Fenr ir llevar á al mundo a su fin,
dur ant e el Ragnar ok ( que es la bat alla final ent r e los dioses, en la cual el
univer so es dest r uido) . En dicha bat alla, los dioses se enfr ent an divididos
en dos gr upos, lider ados uno por el dios Odín y el ot r o por el dios Loki, el
cual es llamado en “ las Eddas” ( r ecopilaciones lit er ar ias de la mit ología
islandesas medievales) el "or igen de t odo fr aude". Cuando Fenr ir r ompa su
pr isión milenar ia y se liber e de sus cadenas, el fuego y el agua subt err áneos
invadir án la Tier ra, luego mat ará a Odín y ser á muer t o por el dios Vidar ,
hij o de Odín y dios del silencio y la venganza.
Pueden est ablecer se algunos paralelismos ent r e la mit ología nór dica y las
escr it ur as cr ist ianas. En pr imer lugar , bíblicament e el lobo r epr esent a a los
falsos maest r os, a los falsos past or es y minist r os que descarr ían al r ebaño
( la iglesia) con ment ir as, separándola, la llevan a su dest r ucción. Son
per sonas egoíst as que a difer encia del ver dader o past or , solo se pr eocupan
por si mismos.
“Porque yo sé que después de mi part ida ent rarán en medio de
vosot ros LOBOS rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de
vosot ros mismos se levant arán hombres que hablen cosas perversas
para arrast rar t ras sí a los discípulos. Por t ant o, velad, acordándoos
que por t res años, de noche y de día, no he cesado de amonest ar
con lágrimas a cada uno” ( Hechos 20: 29- 31)
“Guardaos de los falsos profet as, que vienen a vosot ros con
vest idos de ovej as, pero por dent ro son LOBOS rapaces. Por sus
frut os los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o
higos de los abroj os?” ( San Mat eo 7: 15- 16)
“He aquí, yo os envío como a ovej as en medio de LOBOS; sed, pues,
prudent es como serpient es, y sencillos como palomas” ( San Mat eo
10: 16) .
Es int er esant e not ar que el lobo Fenr ir es hij o del dios Loki, el cual es
llamado “ el or igen de t odo fr aude o ment ir a” . Jesús hablando a los j udíos
dice:
“Si Dios fuera su Padre - les cont est o Jesús - , ust edes me amarían,
porque yo he venido de Dios y aquí me t ienen. No he venido por mi


propia cuent a, sino que él me envió. ¿Por qué no ent ienden mi
modo de hablar? Porque no pueden acept ar mi palabra. Ust edes
son de su padre, el diablo, cuyos deseos quieren cumplir, Desde el
principio ést e ha sido un asesino, y no se mant ienen en la verdad,
porque no hay verdad en él. Cuando mient e, expresa su propia
nat uraleza, porque es un ment iroso. ¡ES EL PADRE DE LA
MENTI RA!”( San Juan 8: 42- 44)
En t er cer lugar , la liber ación de Loki y Fenr ir de sus at aduras milenar ias, y
la bat alla llamada Ragnar ok, en la que los dioses se enfr ent an en un
combat e final, t iene un vínculo fuer t e con la bat alla final de Apocalipsis:
“Cuando se cumplan los mil años, Sat anás será liberado de su
prisión, y saldrá para engañar a las naciones que est án en los cuat ro
ángulos de la t ierra – a Gog y a Magog –, a fin de reunirlas para la
BATALLA. Su número será como el de las arenas del mar.
Marcharán a lo largo y a lo ancho de la t ierra, y rodearán el
campament o del pueblo de Dios, la ciudad que él ama. Pero caerá
fuego del cielo y los consumirá por complet o. El diablo, que los
había engañado, será arroj ado al lago de fuego y azufre, donde
t ambién habrán sido arroj ados la best ia y el faso profet a. Allí serán
at orment ados día y noche por los siglos de los siglos. ” ( Apocalipsis
20: 7- 10)
El lobo apar ece en las películas: “ La hist or ia sin fin” , “ La dama en el agua” y
“ Las cr ónicas de Nar nia” . En la película “ La hist or ia sin fin” , el nombr e del
lobo es Gmor k, el cual at aca a At r eyo.







El búho o lechuza
Est e animal est a r elacionados con la diosa gr iega At enea, la diosa de la
sabidur ía, es t ambién Miner va, la diosa r omana de los br illant es y
r esplandecient es oj os, de mir ada penet rant e, como la mir ada de las
lechuzas, con las que cust odia dur ant e la noche la Acr ópolis.



Miner va fue ador ada en las pr ovincias del imper io r omano. A la Diosa Vir gen
se le consagrar on est at uas, imágenes y alt ar es, con lámparas de aceit e
encendidas t oda la noche ( cuando sus lechuzas no se lo bebían) . Con la
llegada del cr ist ianismo la Vir gen Miner va fue sust it uida por la Vir gen Mar ía.

Un ej emplo de est o es la Basílica de Sant a Mar ia sopr a Miner va en Roma.
En el año 1266, exist ía allí una iglesia llamada Sant a Mar ia in Miner va, per o
años después, en 1280, los dominicos const r uyen un convent o y la basílica
gót ica, que pasó a llamar se Sant a Mar ia sopr a Miner va.


Est a iglesia er a llamada “ in Miner va” pues est aba al lado del ant iguo t emplo
de Miner va. La iglesia pasó a denominar se “ sopra Miner va” , que significa
“ sobr e Miner va” , aludiendo a la vict or ia de Mar ía sobr e el cult o a la diosa
Miner va.

Búho sobr e un obelisco. De la película “ Laber int o”

En la película “ Guer r a de t it anes” , un búho es enviado por el Olimpo, par a
asist ir a Per seo en su bat alla con el Kr aken. En la película de Disney “ La
espada en la piedr a” , el búho Arquímedes es asist ent e de Mer lín y en la
película “ Laber int o” , el villano Jar et h ( David Bowie) se convier t e
fr ecuent ement e en búho.

















El ciego
En la película “ War lock” , el br uj o r emueve los oj os de la psíquica para
ubicar el libr o sat ánico. En la película “ Event Hor izon” , el cient íf ico ( Sam
Nelly) se saca los oj os par a poder ver el Oblivion. En la película “ Minor it y
Repor t ” , el per sonaj e int er pr et ado por Tom Cr uise, cont act a con un
t r aficant e de ór ganos, con el pr opósit o de obt ener nuevos oj os y que las
máquinas no lo ident ifiquen. En “ Mat r ix” , Neo queda ciego, después que
lucha con el agent e Smit h, quien ocupa el cuer po de Bane. En la película
“ Kr ull” , el mago maest r o es un anciano ciego. En la película “ Guer r a de
t it anes” , las t r es br uj as a las que consult a Per seo, son ciegas, y dependen
de un oj o mágico par a ver , a maner a de bola de cr ist al.




Todo se inicia con el mit o del dios con cabeza del halcón, el dios egipcio
Hor us, que en bat alla con su t ío, el dios maligno Set h, pier de un oj o.

Respect o a los ciegos, la Biblia dice:
“Dichoso aquel cuya ayuda es el Dios de Jacob, cuya esperanza est á
en el SEÑOR su Dios, creador del cielo y de la t ierra, del mar y de
t odo cuant o hay en ellos, y que siempre mant iene la verdad. El
SEÑOR hace j ust icia a los oprimidos, da de comer a los hambrient os
y pone en libert ad a los caut ivos. El SEÑOR da vist a a los CI EGOS, el
SEÑOR sost iene a los agobiados, el SEÑOR ama a los j ust os. El
SEÑOR prot ege al ext ranj ero y sost iene al huérfano y a la viuda,
pero frust ra los planes de los impíos. ” ( Salmo 146: 5- 9)
“Fort alezcan las manos débiles, afirmen las rodillas t emblorosas;
digan a los de corazón t emeroso: ' Sean fuert es, no t engan miedo.
Su Dios vendrá, vendrá con venganza; con ret ribución divina vendrá
a salvarlos' . Se abrirán ent onces los oj os de los CI EGOS y se
dest aparán los oídos de los sordos; salt ará el coj o como un ciervo, y
grit ará de alegría la lengua del mudo. Porque aguas brot arán en el
desiert o, y t orrent es en el sequedal. ” ( I saías 35: 3- 6)
“Yo, el SEÑOR, t e he llamado en j ust icia; t e he t omado de la mano.
Yo t e formé, yo t e const it uí como pact o para el pueblo, como luz


para las naciones, para abrir los oj os de los CI EGOS, para librar de
la cárcel a los presos, y del calabozo a los que habit an en t inieblas. ”
( I saías 42: 6- 7)
“Al irse Jesús de allí, dos CI EGOS lo siguieron, grit ándole: - ¡Ten
compasión de nosot ros, Hij o de David! Cuando ent ró en la casa, se
le acercaron los ciegos, y él les pregunt ó: - ¿Creen que puedo
sanarlos? - Sí, Señor – le respondieron. Ent onces les t oco los oj os y
les dij o: - Se hará con ust edes conforme a su fe. Y recobraron la
vist a. Jesús les advirt ió con firmeza: - Asegúrense de que nadie se
ent ere de est o. Pero ellos salieron para divulgar por t oda aquella
región la not icia acerca de Jesús. ” ( San Mat eo 9: 27- 31)





























La lanza del dest ino o Lanza de Longinus
Cuent a el evangelio, que un soldado r omano ( Longinus según la t r adición
cat ólica) clava su lanza en el cost ado de Jesús, para ver ificar si se ha
pr oducido la muer t e. El mundo del ocult ismo desesper adament e anhela
est e obj et o, pues se le consider a el ar ma que “ hir ió” al Señor .
“Vinieron, pues, los soldados, y quebraron las piernas al primero, y
asimismo al ot ro que había sido crucificado con él. Mas cuando
llegaron a Jesús, como le vieron ya muert o, no le quebraron las
piernas. Pero uno de los soldados le abrió el cost ado con una lanza,
y al inst ant e salió sangre y agua. ” ( San Juan 19: 32- 34)
Exist en diver sas “ lanzas” en t odo el mundo. Una de ellas se guar daba en la
Tesor er ía Nacional en Viena, Aust r ia. Cuando la Alemania nazi, se anexa
Aust r ia, Hit ler viaj o en car avana a dicho lugar par a t omar posesión de la
lanza. Al finalizar la Segunda Guer r a Mundial, el Gener al Pat t on, devolvió la
lanza a Aust r ia. Libr os como “ El r et or no de los br uj os” r evelan que la elit e
polít ico milit ar nazi est aba compuest a por ocult ist as y pr act icant es de magia
negr a.

Exist en var ias lanzas “ ver dader as” , las cuales son:
 La Lanza del Vat icano
 La Lanza de Et schmiadzin
 La Lanza de Viena ( La Lanza Hofburg)

Est a lanza es par t e de las leyendas pseudocr ist ianas, que j unt o con el Sant o
Gr ial, confor ma un conj unt o de obj et os mágicos, que br indan al que los
posea, vent aj as sobr e los enemigos, sabidur ía ilimit ada, vida et er na, et c.



En la película “ El r et or no de la momia” , con el act or Br endan Fraser ,
apar ece la “ Lanza de Osir is” , posiblement e hace r efer encia a la Lanza del
dest ino, la cual t ambién es el t ema cent r al de la película “ Const ant ine” .


Con est a lanza se hier e en el cost ado al r ey escor pión, r efer encia clar a a la
her ida de Cr ist o.





















Monos
El mono, es el dios hindú Hánuman, compañer o de Rama ( una encar nación
de Vishnú) pr ot ect or de los enamor ados, símbolo de la lealt ad, valor ,
fidelidad, abnegación y amist ad.

En China es el Rey Mono Sun Wukong, quien const ant ement e met e en
pr oblemas al monj e budist a Xuanzang que va en per egr inación a la I ndia.


La novela china “ Viaj e al oest e” escr it a por Wu Cheng, en el siglo XI V, nar r a
las avent ur as del monj e budist a Tang Xuangzang, quién debe ent r enar se
para r ecuperar las ant iguas escr it uras budist as que se encuent r an en la
I ndia. Para logr ar su misión, es acompañado por el Rey mono, el cual es el
pr ot agonist a de la novela.


El r ey mono es el per sonaj e pr incipal de la novela, su nombr e es Su
Wukong, ha sido elegido por los dioses, dándosele grandes poder es, j unt o
con la capacidad de volar. Finalment e, el Rey mono, r ecuper a t odas las
escr it ur as budist as.

La ser ie “ Dr agon Ball Z” est á basada en el per sonaj e del r ey mono.



En 1978 sur ge la ser ie t elevisiva “ Sankuokai” , la cual t iene algunos
paralelos con la hist or ia “ Viaj e al oest e” .



En el Japón se consider a al mono, como cazador de malos espír it us, por lo
que se acost umbra r egalar monos de j uguet e a los niños y a las muj er es
embarazadas.


El r ey mono en la película “ El r eino pr ohibido”

En la iconografía cr ist iana medieval, el mono r epr esent a los vicios,
par t icularment e la luj ur ia y la malicia. También es símbolo del demonio.




En det er minadas cult ur as, el mono r epresent a las par t es inst int ivas y
peligr osas del inconscient e, que de no cont r olar se, degr adan la condición
moral de la per sona. Mient r as que en ot ras cult ur as, como la maya o la
india, r epr esent a la liber t ad, la vivacidad y la ast ucia.

El dios egipcio Thot , dios de la sabidur ía, la escr it ur a, la música, y símbolo
de la Luna, en algunas ocasiones er a r epresent ado como un babuino. Sin
embargo, la imagen más fr ecuent e de est e dios, er a la de un cuerpo
humano, con cabeza de I bis.



El nombr e egipcio de est e dios es Dyehut y, mient r as que su nombr e gr iego
es Thot . Es el equivalent e del dios gr iego Her mes. En t ér minos polít icos,
er a el pr imer minist r o de los dioses.
Est e dios, es el escr iba celest ial que anot a los pensamient os, palabr as y
act os de los hombr es y los pesa en su balanza. Er a el pat r ón de los
escr ibas, de las ar t es y las ciencias. Como er a el dios de la escr it ur a, er a el
invent or de las palabr as y el lenguaj e. Siendo un dios lunar , medía el
t iempo y había cr eado el pr imer calendar io y por lo t ant o, el pr imer mes
llevar ía su nombr e.



Un mono es ut ilizado en los exper iment os de t elet r anspor t ación en la
película “ La mosca” . Hay monos en el símbolo del gr upo insur gent e que
lider a Br ad Pit t , en la película “ 12 monos” pr ot agonizada por Br uce Willis.



En la película “ El r ey león” , un mono es el br uj o, es el sabio. El per sonaj e
del mono apar ece en “ King Kong” . En la película “ La fuent e” , el
invest igador Tommy Cr eo ( Hugh Jackman) , t r at a de cur ar el cáncer de su
esposa ( Rachel Weisz) exper iment ando en el cer ebr o de un mono.
También, en la película “ 2001: Odisea espacial” apar ecen monos. Los
sir vient es de la br uj a del oest e, en “ El Mago de Oz” , son monos alados. En
la película “ Encuent r os cer canos del t er cer t ipo” , el monit o de j uguet e en el
cuar t o del niño, se act iva cuando los ext r at er r est r es se acer can a la casa.






En la película “ 28 days lat er ” , un gr upo pr o der echos de los animales,
ir r umpe en un labor at or io, donde sospechan se malt r at an animales en
exper iment os cient íficos. Encuent r an j aulas con chimpancés, a los que
liber an, a pesar de la adver t encia de uno de los cient íficos de que los monos
est án enfer mos de un vir us que se propaga por medio de la sangr e y la
saliva. La infección inf ect a a t oda I nglat er r a, dej ando solo algunos
sobr evivient es.



En la película “ La dama en el agua” exist en t r es simios llamados Tar t ut ic,
cuyo propósit o es asegur ar que se r espet en las normas ent r e las Nar af o
ninfas habit ant es del agua y sus enemigos los Scr unt , lobos de past o.




























I nmort ales
En la película “ Hancock” , el act or Will Smit h, t iene la f igur a de un águila, en
la posición que según el ocult ismo ocupa el “ t er cer oj o” . Repr esent a a uno
de los dos últ imos inmor t ales. Es un superhér oe alcohólico y con amnesia.





Diver sas r eligiones, cult os mist ér icos y sect as ovni, ofr ecen a los ingenuos,
la posibilidad de acceder a la inmor t alidad. Un escape de la t emible muer t e,
a la que puede r echazar se por medio de pr ocesos de divinización humana,
r eencar nación, clonación, o a t r avés de algún pr oceso const ant e de
r ej uvenecimient o.
“Por t ant o, al Rey et erno, inmort al, invisible, al único Dios, sea
honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén. ” ( 1 Timot eo 1: 17)
“Al único y bendit o Soberano, Rey de reyes y Señor de señores, al
único inmort al, que vive en luz inaccesible, a quien nadie ha vist o ni
puede ver, a él sea el honor y el poder et ernament e. Amén. ” ( 1
Timot eo 6: 15- 16)
“Por t ant o, no t e avergüences de dar t est imonio de nuest ro Señor,
ni de mí, preso suyo, sino part icipa de las aflicciones por el
evangelio según el poder de Dios, quien nos salvó y llamó con
llamamient o sant o, no conforme a nuest ras obras, sino según el
propósit o suyo y la gracia que nos fue dada en Crist o Jesús ant es de
los t iempos de los siglos, pero que ahora ha sido manifest ada por la
aparición de nuest ro Salvador Jesucrist o, el cual quit ó la muert e y


sacó a luz la vida y la inmort alidad por el evangelio. ” ( 2 Timot eo 1: 8-
10)
La inmor t alidad es una caract er íst ica propia de Dios, y est a ser á dada,
según la Biblia, a los cuer pos de los sant os.
“Pero por t u obst inación y por t u corazón empedernido sigues
acumulando cast igo cont ra t i mismo para el día de la ira, cuando
Dios revelará su j ust o j uicio. Porque Dios ' pagará a cada uno según
lo que merezcan sus obras' . Él dará vida et erna a los que,
perseverando en las buenas obras, buscan gloria, honor e
inmort alidad. Pero los que por egoísmo rechazan la verdad para
aferrarse a la maldad, recibirán el gran cast igo de Dios. ” ( Romanos
2: 5- 8)
“Porque lo corrupt ible t iene que revest irse de lo incorrupt ible, y lo
mort al, de inmort alidad. Cuando lo corrupt ible se revist a de lo
incorrupt ible, y lo mort al, de inmort alidad, ent onces se cumplirá lo
que est á escrit o: ' La muert e ha sido devorada por la vict oria. '
' ¿Dónde est á, oh muert e, t u vict oria? ¿Dónde est á, oh muert e, t u
aguij ón?' ” ( 1 Cor int ios 15: 53- 55)
En la misma película “ Hancock” , la act r iz Char liza Ther on, hace el papel de
Mar y, esposa de Ray Embay ( Jason Bat eman) , ej ecut ivo de imagen y
r elaciones públicas, que no t iene mucho éxit o con su campaña alt r uist a
AllHear t . Él ignor a que su esposa es inmor t al. Cuando Hancock int ent a
besar a Mar y, de pront o r evela sus poder es al lanzar a Hancock a t r avés de
la par ed. Luego se encuent r an y ella le explica que son “dioses, ángeles,
las diferent es cult uras nos han dado diferent es nombres. ”


















Ot ros salvadores o Mesías.

La película “Soy leyenda”



En la película “ Soy leyenda” , pr ot agonizada por Will Smit h, el vir us de la
vir uela es alt er ado genét icament e par a que dest r uya el cáncer , per o se
t r ansfor ma en el vir us Kr ippin, mat ando al 90% de la población del mundo,
que al moment o de iniciar se la inf ección es de 6 mil millones.

Mient r as el per sonaj e Rober t Neville, r ecor re j unt o a su per r a past or alemán
la ciudad de Nueva Yor k, en busca de alces, pasa j unt o a un let r er o que
dice: “Dios t odavía nos ama, y nosot ros ¿ cont inuamos amándolo? ”



El vir ólogo Rober t Neville ( Will Smit h) descubr e que su invest igación por la
cur a del vir us Kr ippin, ha dado éxit o. La cur a est á en la sangr e, ent r ega a
Ana la única muest r a con la cur a y luego sacr ifica su vida, con el pr opósit o
de cur ar al mundo de est e mal. La r efer encia al aut osacr ificio en bien de la
humanidad, la sanidad por la sangr e y el mal que aquej a a la humanidad
complet a, convir t iéndolos en monst r uos en vida, es clar a r efer encia a las
doct r inas fundament ales del cr ist ianismo.





La película finaliza cuando Ana, llevando la cur a, logra llegar a una
for t aleza, que r eúne a la minor ía que r esult ó inmune al vir us. Luego de que
sus oj os han sido escaneados, las puer t as que se abr en, sugier en una cr uz.
Se ve al fondo una iglesia, lo que podr ía ser una r efer encia al cielo.


En la narr ación final de Ana, dice que la infección se inició en el año 2009 y
que la cur a y r est aur ación de la humanidad la logr a el doct or Neville, el 9 de
set iembr e de 2012, a las 8: 49 p. m. Es clar a la r efer encia al at ent ado a las
Tor r es Gemelas del 9 de set iembr e de 2001.

La película “Sout hland Tales”


Es r ecur r ent e la idea de un salvador en muchas de est as películas. En la
película “ Sout hland Tales” , el act or La Roca, ext iende sus manos en for ma
de cr uz, y luego en su camisa, de los muchos t at uaj es que t iene en la
espalda, se marca solament e el t at uaj e de Cr ist o.



La película “Mat rix Reload”



La idea de muchos Mesías se pr esent a t ambién en “ Mat r ix” , cuando el
ar quit ect o, le explica a Neo, que él es el sext o elegido. El per sonaj e
llamado Mer ovingio, par ece ser algún t ipo de elegido ant er ior , que r enuncia
por sat isfacer sus pr opios deseos car nales, uniéndose a la Mat r ix. Su
nombr e “ Mer ovingio” se vincula a la cr eencia que apar ece en el “ Código Da
Vinci” , de que Cr ist o y Mar ía Magdalena son ant epasados de los r eyes
fr ancos llamados Mer ovingios.


La hipót esis de que el Mer ovingio es Jesús, se r efuer za al obser var se la
figur a de cr uz que lo separ a de su esposa. La mesa est a or denada de
for ma que r ecuer da “ La últ ima Cena” de Leonardo Da Vinci, en la cual el
“ Cógido Da Vinci” ve en el discípulo Juan de la pint ur a, a Mar ía Magdalena,
for mando una M ( idea t omada del libr o “ La r evelación de los t emplar ios” ) .





Sin embar go, como algunos cr ít icos de ar t e señalan: si Juan es en r ealidad
Mar ía Magdalena, ¿dónde est á Juan?.


La últ ima cena. Leonardo Da Vinci


Bocet o de Leonar do



La película “Green Mile”



En la película “ Gr een Mile” ( La milla ver de) , el per sonaj e John Coffey, es
ot r o ar quet ipo del Mesías, pues: sus iniciales son JC ( Jesús Cr ist o) .
Succiona las enfer medades de ot ros, los sana sufr iendo sus dolor es y
además muer e en lugar del ver dader o culpable, su muer t e es sust it ut a.







La película “El planet a de los si mios”



En la película “ El planet a de los simios” , el pr ot agonist a t iene en su r opa,
una et iquet a con su apellido “ Davidson” , que t r aslit er ado al español significa
“ Hij o de David” . El t ít ulo “ Hij o de David” es ut ilizado por los j udíos par a
r efer ir se al Mesías. La int er pr et ación del apellido se r efuer za con el hecho
de que dicho per sonaj e, se llama Leo ( León) .
“Mient ras enseñaba en el t emplo, Jesús les propuso: - ¿Cómo es que
los maest ros de la ley dicen que el CRI STO ES HI JO DE DAVI D?”
( San Mar cos 12: 35)


El León, además del cor der o, son los únicos animales que r epr esent an al
Mesías.
“Uno de los ancianos me dij o: ¡Dej a de llorar, que ya el LEÓN DE LA
TRI BU DE JUDÁ, LA RAÍ Z DE DAVI D, ha vencido!. ” ( Apocalipsis 5: 5)
El or igen de est e t ít ulo mesiánico debe r ast r ear se en dos t ext os del Ant iguo
Test ament o:
“Mi hij o JUDÁ es como un CACHORRO DE LEÓN que se ha nut rido de
la presa. Se t iende al acecho como LEÓN, como leona que nadie se
at reve a molest ar. El cet ro no se apart ará de JUDÁ, ni de ent re sus
pies el bast ón de mando, hast a que llegue el verdadero rey, quien
merece la obediencia de los pueblos. ” ( Génesis 49: 9 y 10)


“En aquel día se alzará LA RAÍ Z DE I SAÍ como est andart e de los
pueblos; hacia él correrán las naciones, y glorioso será el lugar
donde repose. ” ( I saías 11: 10)
Algunos pasaj es bíblicos fuer on indicando que el Mesías ser ía un
descendient e de David.
“Vienen días – afirma el SEÑOR – en que de la SI MI ENTE DE DAVI D
haré surgir un vást ago j ust o; él reinara con sabiduría en el país, y
pract icará el derecho y la j ust icia. ” ( Jeremías 23: 5)
“Mi siervo DAVI D será su rey, y t odos t endrán un solo past or.
Caminarán según mis leyes, y cumplirán mis precept os y los podrán
en práct ica. Habit arán en la t ierra que le di a mi siervo Jacob,
donde vivieron sus ant epasados. Ellos, sus hij os y sus niet os vivirán
allí para siempre, y mi siervo DAVI D será sus príncipe et erno. ”
( Ezequiel 37: 24, 25)
“Pero aquella misma noche la palabra del SEÑOR vino a Nat án y le
dij o: Ve y dile a mi siervo DAVI D que así dice el SEÑOR… TU CASA Y
TU REI NO DURARÁN PARA SI EMPRE delant e de mí, t u t rono quedará
est ablecido para siempre. ” ( 2 Samuel 7: 16)
El Nuevo Test ament o es más enfát ico sobr e est e t ít ulo:
“Sucedió que al acercarse Jesús a Jericó, est aba un ciego sent ado
j unt o al camino pidiendo limosna. Cuando oyó a la mult it ud que
pasaba, pregunt ó que acont ecía. – Jesús de Nazaret est á pasando
por aquí – le respondieron. - ¡JESÚS, HI JO DE DAVI D, t en
compasión de mí! – grit ó el ciego. ” ( Lucas 18: 35)
“Tabla genealógica de JESUCRI STO, HI JO DE DAVI D, hij o de
Abraham. ” ( San Mat eo 1: 1)
“Al irse Jesús de allí, dos ciegos lo siguieron, grit ándole: - ¡Ten
compasión de nosot ros, HI JO DE DAVI D!. ” ( San Mat eo 9: 27)
“Tant o la gent e que iba delant e de él como la que iba det rás,
grit aba: - ¡Hosanna al HI JO DE DAVI D!.” ( San Mat eo 21: 9)



Ant es de despedir se, Ar i ( una simio que pr ot ege a los humanos, t rat ándolos
como iguales y no como infer ior es, int er pr et ada por la act r iz Helena
Bonham) , le dice al capit an Davidson, lo siguient e: “Algún día cont arán la
hist oria de un humano, que vino de las est rellas y cambio nuest ro
mundo”.
Est e t ipo de declaración esconde un t rasfondo mesiánico, pues el per sonaj e
viene a ese planet a ( el cual según las ver siones de 1968 de la película es la
Tier r a misma) a liber t ar los, most rándoles la ver dad. Es impor t ant e señalar ,
que siempr e el salvador es var ón y que a pesar de venir de ot r o planet a,
t iene siempr e apar iencia humana, como Super man. I gual que Super man, el
per sonaj e liber ador en “ El planet a de los simios” , no desciende a la Tier r a,
sino que cae, lo cual no es lo mismo.

Mient r as se desencadena la bat alla final ent r e los humanos y los simios, las
dos r azas más poder osas del planet a, en un r esplandor celest ial que t odos
ven, desciende la cápsula de Per icles, un chimpancé amaest r ado par a
r ealizar exper iment os cient íf icos en la nave Ober ón. Al pr incipio los simios
cr een que se t r at a del r et or no pr ofet izado de su dios Semos, per o luego
descubr en que su r eligión es una far sa, Semos er a un simple simio,
semej ant e a Per icles. Posiblement e, est a escena es una par odia del r egr eso
del Señor .
“¡Miren que viene en las nubes! Y t odos lo verán con sus propios
oj os; incluso quienes lo t raspasaron; y por él harán lament ación
t odos los pueblos de la t ierra. ¡Así será! Amén. ” ( Apocalipsis 1: 7)













El dios Oberon
En la película “ El planet a de los simios” ( 2001) , al fondo de la escena, en el
diseño de las vent anas, apar ece un símbolo r epet ido t r es veces. Es clar o,
que dicho símbolo es la r epr esent ación de la nave madr e Ober ón de la
misma película.





Según la mit ología celt a br it ánica, el r ey de los duendes y elfos r esponde al
nombr e de Lor d Oberón, y se le menciona en “ Macbet h” y en ot ras obr as de
William Shakespear e. En “ Faust o” de Goet he, Lor d Oberón se casa con la
r eina de las hadas, Lady Tit ania.

El nombr e de la nave y su for ma car act er íst ica, es una r efer encia al
ocult ist a Ober on Zell, quien cr eo una de las var iant es del laber int o llamado
“ Dear int h” , el cual mezcla en una misma imagen, la figur a de la diosa y el
dios.






Ober on Zell- Ravenhear t , es licenciado en sociología, ant r opología, psicología
clínica y t eología. Ha r ealizado invest igaciones sobr e esot er ismo y pr áct icas
mágicas. Se aut oproclama sacerdot e de la Madr e Tier r a, Gaia. Es
sacer dot e de la Hermandad de I sis y de la I glesia Egipcia de la Fuent e
Et er na. En el año de 1962, fundó la I glesia de Todos los Mundos, la cual se
inspir a en la novela de ciencia ficción “ For ast ero de t ier r a ext r aña” de
Rober t A. Heinlein. En 1968, inicia la publicación de la r evist a de
espir it ualidad pagana, llamada “ Gr een egg” . En 1970, plant ea la “ Teología
de la ecología” o “ Hipót esis Gaia” , la cual dice que la Tier r a, es un ser
vivient e, una diosa. Dicho plant eamient o ha sido r et omado por algunos
movimient os ecologist as act uales.













La película “Const ant ine”



Según la película “ Const ant ine” , el per sonaj e John Const ant ine, nace con un
don especial que le per mit e ver ángeles y demonios. Cuando es un niño,
int ent a suicidar se, y queda en coma por dos minut os, lo cual le hace
conocer el infier no. Al volver a la vida, consider a que debe r edimir se y
dedica su vida a exor cizar demonios.

Const ant ine queda at rapado en el plan que t iene el hij o del diablo,
Mammon, para escapar del infier no y dominar la t ier r a. Est e demonio
r ecibe la ayuda del ángel Gabr iel, el cual se sient e envidioso del t r at o de
Dios par a con los ser es humanos. El espír it u de Mammon posesiona a la
det ect ive Angela Dodson, quien será sacr ificada por Gabr iel, ut ilizando la
Lanza del dest ino.





Const ant ine, hace un t r at o con Lucifer , ent regando su vida por la de Angela
y su her mana I sabela. El sacr ificio que hace le gana la vict or ia sobr e
Sat anás.




De nuevo, el act or Keanu Reeves int er pr et a un per sonaj e salvador de la
humanidad, pues según la película, el plan de Mammon es dest r uir la t ier r a.
La vict or ia que logr a Const ant ine, es por medio del aut osacr ificio. Se abr en
las puer t as de la glor ia y Const ant ine asciende con los br azos ext endidos en
for ma de cr uz, lo que hace la evident e conexión con Jesús.
































La película “El día en que la t ierra se det uvo”



También en la película “ El día en que la t ier r a se det uvo” exist e un sacr ificio
por la humanidad, por par t e del ext r at er r est r e Klaat u, per sonaj e
int er pr et ado por Reeves.




La película or iginal, del año 1951, muest r a con clar idad car act er íst icas de
Jesús en el per sonaj e Klaat u, dado que est e últ imo es un ser que viene del
cielo, de apar iencia humana, con poderes sobr enat ur ales, el cual es
per seguido y asesinado, para luego r esucit ar y volver al cielo.




Helen Benson, la muj er que le br inda ayuda a Klaat u, es int er pr et ada por la
act r iz Jennifer Conelly, la misma act r iz pr ot agonist a de la película
“ Laber int o” , “ Dar k Cit y” y “ Hulk” .

Los ser es vivos de t odas las especies ent r an en las esfer as en for ma
volunt ar ia, luego las esfer as abandonan la t ier r a, salvando la vida en el
planet a. Lo ant er ior es clar ament e una r efer encia al Diluvio de Noé.

“Y ent ró Noé en la barca j unt o con sus hij os, su esposa y sus
nueras, para prot egerse del diluvio. LOS ANI MALES PUROS E
I MPUROS, LOS QUE VUELAN Y LOS QUE SE ARRASTRAN, ENTRARON
CON NOE EN LA BARCA, ENTRARON DE DOS EN DOS, MACHO Y
HEMBRA, COMO DI OS SE LO HABÍ A SEÑALADO. A los siet e días, el
diluvio comenzó a inundar la t ierra. ” ( Génesis 7: 7- 10)




El andr oide guardián se t ransfor ma en millones de nanor obot s, que se
mult iplican por t odo el mundo, y como una plaga de langost as, acaban con
t odo.




Los nanor obot s ent ran al cuer po del niño Jacob y est e se desmaya, pues
est os han ido dest r uyendo sus órganos. Klaat u, t oma la mano del niño y
t r ansfier e la enfer medad del niño a sí mismo. El paralelismo con Jesús es
evident e, pues el Señor llevó sobr e sí nuest r as enfer medades.
“Y sin embargo él est aba cargado con nuest ros sufrimient os,
est aba soport ando nuest ros propios dolores. Nosot ros pensamos
que Dios lo había herido, que lo había cast igado y humillado. Pero
fue t raspasado a causa de nuest ra rebeldía, fue at orment ado a
causa de nuest ras maldades; el cast igo que sufrió nos t raj o la paz,
POR SUS HERI DAS ALCANZAMOS LA SALUD. ” ( I saías 53: 4- 10)
Klaat u, camina en medio de la t or ment a de nanor obot s y logr a hacer
cont act o con la esfer a, par a que la sent encia de los ext r at er r est r es sea
anulada, per o es necesar io que Klaat u se sacr ifique par a est o.
“DI OS CANCELÓ LA DEUDA QUE HABÍ A CONTRA NOSOTROS y que
nos obligaba con sus requisit os legales. Puso fin a esa deuda
clavándola en la cruz. Por medio de Crist o, Dios venció a los seres
espirit uales que t ienen poder y aut oridad, y los humilló
públicament e llevándolos como prisioneros en su desfile vict orioso. ”
( Colosenses 2: 14- 15)
















La película “Terminat or La Sal vación”



En la película “ Ter minat or La Salvación” , mient r as se hace la lect ur a del
Salmo 23, se aplica la inyección let al, al asesino Mar cus Wr ight , el cual
apar ece “ cr ucificado” ant e los t est igos de la ej ecución.


Mas adelant e, el nar rador explica que el sist ema milit ar de defensa conocido
como Skynet , cobra conciencia de sí mismo, y at aca al ser humano con sus
pr opias ar mas nuclear es, “los sobrevivient es del fuego nuclear lo
llamaron el DÍ A DEL JUI CI O FI NAL”

Luego dice: “Algunos creen que un hombre t iene la llave de la
SALVACI ÓN, ot ros creen que es un FALSO PROFETA, su nombre es
John Connor. Es el año 2018”






“Salieron Jesús y sus discípulos por las aldeas de Cesarea de Filipo.
Y en el camino pregunt ó a sus discípulos, diciéndoles: ¿quién dicen
los hombres que soy yo? Ellos respondieron: Unos, Juan el baut ist a;
ot ros, Elías; y ot ros, algunos de los profet as. Ent onces él les dij o: Y
vosot ros, ¿quién decís que soy? Respondiendo Pedro, le dij o: Tú
eres el Crist o. ” ( San Mar cos 8: 27- 29)

Cuando Connor se pr esent a ant e el Cuar t el Gener al de la Resist encia, uno
de ellos dice: “John Connor, de quien SE PROFETI ZÓ que sería el líder
de la resist encia”



La película fue est r enada el 30 de j ulio de 2009. Si Mar cus nace el 22 de
agost o de 1975, en el moment o del est r eno t odavía t iene 33 años, la edad
de Cr ist o al mor ir .

La comput adora cent r al de Skynet ( Helena Bonham) le explica a Mar cus que
es un pr ot ot ipo de infilt r ación único en su clase y que fue r esucit ado con el
único pr opósit o de t ender le una t r ampa a John Connor .







Mar cus se sacr ifica par a salvar a Connor, donándole su cor azón.




La película muest r a a dos salvador es simult áneament e, uno, Mar cus Wr ight ,
de 33 años, que viene del pasado y es un híbr ido de hombr e y máquina.
Est e hombr e muer e por ej ecución, at ado en for ma de cr uz y luego el
sist ema Skynet lo r esucit a. Las máquinas son par t e del r eino de Skynet
( Red celest ial) , la r efer encia al cielo es evident e. Per o Mar cus t ambién es
un hombr e con un corazón complet ament e humano, por lo que es posible
que se t r at e de una r efer encia velada al Señor Jesús, Dios y hombr e en
for ma simult ánea.

Exist e t ambién ot r o salvador : John Connor . Est e hombr e ya ha sido
pr ofet izado y su papel es liber ar al hombre de Skynet . Las iniciales de su
nombr e JC, son las mismas de Jesús Cr ist o.


















El arlequín
En la película “ Bat man, el caballer o de la noche” , el act or Heat h Ledger ,
hace el papel de guasón, más cer cano al ar lequín, luego muer e en la vida
r eal. El act or Br andon Lee, hace el papel del Cuer vo, con maquillaj e de
ar lequín y luego muer e.

Est e per sonaj e hace apar ición en Fr ancia a finales del siglo XVI , y es la
mezcla del Zani, un per sonaj e popular, cubier t o de hoj as y llamado el
hombr e ver de, con algún t ipo de duende o elfo. La palabr a ar lequín puede
t ener algunos posibles or ígenes:
- Pr oviene de “ Hellekin” , sobr enombr e del dios Odin.
- Pr oviene de “ Her la King” , r ey de Gran Br et aña.
- Pr oviene de “ hellechino” o diablillo.
- Pr oviene de las palabras inglesas, ’Hell’ ( inf ier no) y ‘King’ ( r ey) .
El ar lequín es símbolo de locur a y liber t ad. La máscara negr a que ut iliza, es
pr opia de los car navales. Al pr incipio, usaba chaquet a, pant alones
aj ust ados y par ches amar illos, r oj os y cast años. La cabeza se cubr ía con
una boina. A par t ir del siglo XVI I , los par ches cambian a ot r os color es: azul,
violet a, y adopt an una for ma t r iangular . En el siglo XVI I I , los t r iángulos se
convier t en en r ombos. Est á et er nament e enamor ado y en fr ecuent es
pr oblemas, cambia fácilment e de opinión, es un símbolo de la cont r adicción
humana.

El ar lequín fue un per sonaj e r eit er ado en la obra de Picasso.




El car naval del ar lequín. Joan Mir ó Ar lequín. Salvador Dalí



El pint or mej icano, Feder ico Cant ú, ut iliza al ar lequín como símbolo de la
decadencia bur guesa y en muchas de sus pint ur as, lo asocia con la muer t e.

El t r iunfo de la muer t e de Feder ico Cant ú



El t r iunfo de la muer t e de Feder ico Cant ú


Pr eludio al t r iunfo de la muer t e de Feder ico Cant ú
El ar lequín es un per sonaj e siempr e present e en la comedia del ar t e
it aliana, del siglo XVI , en la cual ej ecut a un ballet cómico. La comedia
it aliana, t enía det er minados per sonaj es: el ar lequín, Pier r ot , Colombina,
Pant alón y Pulcinella. El t r aj e del ar lequín, t iene r emiendos mult icolor es
que inicialment e r epr esent an la pobr eza, per o que evolucionan par a dar le al
t r aj e un aspect o más elegant e.


En el ar lequín se ent r emezclan las car act er íst icas del bufón y el ver dugo.
Tr as su aspect o cómico, se esconden la t ragedia, la t r ist eza y la nost algia.
Tiene un vínculo con el per sonaj e de Pier r ot , quien le cant a sus angust ias a
la Luna, símbolo de la muer t e.

Pier r ot o pilles, de Wat eau.























Sat anás y Jesucrist o
En la película “ El abogado del diablo” , el act or Al Pacino ( Sat anás) , se
t r ansfor ma en un ángel alado.


En la película “ Tr ansformer s” , el per sonaj e Opt imus Pr ime, j ust ifica ant e los
ot r os r obot s sus acciones: “Un sacrificio necesario para darle paz a
est e planet a. No dej aremos que los humanos paguen por nuest ros
errores”. Exist e en est a declar ación un vínculo con la figur a de Cr ist o,
pues se menciona la necesidad de un sacr ificio en lugar del ser humano, sin
embargo, la difer encia con el cr ist ianismo radica en que el er r or fue
comet ido por el ser humano. En est a película, la figur a de Opt imus Pr ime
par ece r epr esent ar a Jesucr ist o, mient r as que la figur a de Megat r ón par ece
r epr esent ar a Sat anás.


La par t icular for ma de pr esent ar a ambos per sonaj es, como her manos y
polos opuest os, se obser va en la escena en que Opt imus Pr ime se dir ige al
mor ibundo Megat r ón: “No me dist e alt ernat iva hermano”, coincidiendo
con la explicación mor mona del or igen de Jesucr ist o y Lucifer .

Al f inalizar la película, Opt imus Pr ime señala que: “Vivimos ent re est a
gent e ocult ándonos a plena vist a”













Cont rol social
En la película “ Bat man” , el act or Mor gan Fr eeman, en el papel de Lucios
Fox, cr ea una máquina que espía t oda Ciudad Gót ica, por medio de los
t eléfonos celular es. La ciudad ent er a puede vigilar se a t ravés de un panel
con docenas de pant allas. La misma imagen se puede ver en “ Mat r ix
Recar gado” , cuando el ar quit ect o conver sa con Neo. Es posible que est o
sea una r efer encia al Oj o que t odo lo ve, un mecanismo t ecnológico de
cont r ol social masivo.



En la película “ Wall- E” , la comput ador a cent r al evoca un Oj o que t odo lo ve,
que t r at a de impedir el r egr eso de los ser es humanos a la Tier r a, cuando el
r obot Eve ( Eva) descubr e que la Tier ra es habit able nuevament e, pues la
vida veget al ( ár bol de la vida) ha r enacido.

En 1948 George Orwell escr ibe la novela t it ulada “ 1984” , la cual t r at a sobr e
una sociedad t ot alit ar ia. Dicha novela fue par t e del gr upo de novelas
llamadas ant iut opías: “ Un mundo feliz” de Adlous Huxley, “ Fahr enheit 451”
de Ray Br adbur y y “ Nosot r os” de Yevgeni Zamiat in. La novela plant ea por
pr imer a vez el concept o del Gr an Her mano: el par t ido polít ico vigilant e y
ominipr esent e, que además de su función polít ica, suple las necesidades
r eligiosas y filosóficas del pueblo.
En est a sociedad t ot alit ar ia, no exist e la liber t ad de pensamient o, pues la
ver dad, la define el par t ido. Exist e incluso una “ policía del pensamient o” y
cuat r o dist int os minist er ios que se encar gan de cont r olar t oda for ma de
conduct a que se apar t e de lo que ha sido det er minado por el gobier no de
est a I nglat er r a fut ur íst ica y alt er nat iva.










Película “El mundo de los perdidos”



El Dr . Rick Mar shall es un cient íf ico que logr a dominar unas par t ículas
llamadas t aquiones, los cuales son par t ículas que viaj an más rápido que la
luz, por lo que r egr esan en el t iempo. Con una máquina que los amplifica y
dir ige, puede viaj ar a planos paralelos. Como cient ífico es r idiculizado y
t er mina como maest r o de ciencias de pr imar ia. Conoce a Holly, est udiant e
de doct or ado que lo convence que viaj ar en el t iempo es posible, al
most rar le un fósil dat ado en millones de años, con la huella incr ust ada de
un encendedor moder no, el cual, r esult a ser ext r añament e el encendedor
del Dr . Rick.

Viaj an a la cueva en la que Holly encont r ó las evidencias y conocen en el
lugar a Will, un fr acasado que los lleva a un paseo a la cueva, la cual ha
sido decor ada como cueva de hor ror , per o el espect áculo es un fr acaso. La
ent r ada de la cueva es la boca del diablo.


La máquina de t aquiones abr e un por t al que los lleva al mundo per dido. Al
llegar , impiden el sacr ificio r it ual de Chaka, pr íncipe de los hombr es mono.





En el lugar , habit a una r aza r ept il, llamada Sleest aks. Su líder es un
cient íf ico dest er r ado, que cont rola la t ecnología de cr ist ales que le per mit en
abr ir por t ales en for ma de t r iángulo a cualquier punt o en el espacio y en el
t iempo, sin embargo, necesit a la máquina del Dr . Rick.









El Dr . Rick le dice a Chaka, “Chaka, yo t e debo una disculpa, soy un
invit ado en t u t ierra, un invit ado sin avisar, sin invit ación, y t e t rat é
como a un inodoro, un inodoro, quiero compensárt elo, porque el
amor que sient o por t i, y no est oy exagerando, es un millón de
veces más grande que el amor por la humanidad que Jesús sint ió en
la cruz y eso t e lo promet o”


“Tan grande es su amor por los que le t emen como alt o es el cielo
sobre la t ierra. ” ( Salmo 103: 11)

“Y nosot ros hemos conocido y creído el amor que Dios t iene para
con nosot ros. Dios es amor; y el que permanece en amor,
permanece en Dios, y Dios en él. En est o se ha perfeccionado el
amor en nosot ros, para que t engamos confianza en el día del j uicio;
pues como él es, así somos nosot ros en est e mundo. En el amor no
hay t emor, sino que el perfet o amor echa fuera el t emor; porque el
t emor lleva en sí cast igo. De donde el que t eme, no ha sido
perfeccionado en el amor. Nosot ros le amamos a él, porque él nos
amó primero. ” ( 1 Juan 4: 16- 19)



En la película hay dos r efer encias a la homosexualidad. Ambas escenas se
enmar can dent r o de la línea de t oda la película: la comedia.




El Dr . Rick se enfr ent a al Tir anosaur io r ex, el cual t iene su punt er o láser
incr ust ado ent r e los dient es. El punt er o láser señala el lugar conocido como
el t er cer oj o.


Holly y el Dr . Rick vuelven a su mundo, mient r as que Will decide
per manecer con Chaka, pues ese mundo es mej or para él.








Muchos de los cr eyent es en las t eor ías annunaki, Nibir u, planet a X y ot ras
t eor ías r eligioso ant r opológicas, plant ean que el mundo ant iguo es
exact ament e el que se muest r a en el mundo perdido: pr imit ivos hombr es
mono como enseña la t eor ía de la evolución, conviviendo con
ext r at er r est r es r ept il que ut ilizan una sofist icada t ecnología y que son vist os
como dioses, t odo en medio de la flor a y fauna pr opia de la er a pr ehist ór ica.

Los adept os a est as t eor ías, consider an que han logr ado develar el mist er io
r eligioso, dándole una explicación r acional: los dioses son simplement e
ext r at er r est r es avanzados, que ot or garon la cult ur a al ser humano. Est as
concepciones se car act er izan por ser ant ihumanist as, pues el ser humano
siempr e es un fant oche int elect ual, que no es capaz de descubr ir y ent ender
nada en el univer so, a no ser que se lo enseñen los maest r os galáct icos.

Piensan que los mayor es avances en la hist or ia de la ciencia, son pr oduct o
de ingenier ía r ever sa ( t omar t ecnología aj ena y descomponer la en par t es,
para int ent ar compr ender su funcionamient o) . Ej emplo del absolut o
desconocimient o sobr e el pr oceso hist ór ico de la ciencia y de las
necesidades económicas que impulsan los descubr imient os. I gnor an los
múlt iples fr acasos que la ciencia ha t enido en la hist or ia, y cómo las
mej or as en una t ecnología se dan por pequeños apor t es de per sonas
anónimas, e incluso por fr ut o de la casualidad. El avance hacia la ver dad,
sufr e r et r ocesos fr ecuent es, que hunden a la humanidad en per íodos de
oscur ant ismo.

¿Cuánt os mat er iales pr obó Edison para cr ear el filament o incandescent e de
la bombilla eléct r ica?, ¿cómo descubr ió Mendeleiev la est r uct ur a de la t abla
per iódica de los element os?, ¿cómo se descubr ió la penicilina?, ¿quién
invent ó la cor r ient e alt er na?, ¿cuánt os años de vida dedicó Past eur a la
invest igación?, ¿Qué le sucedió a Copér nico?, ¿cómo se ident ificó el vir us
del SI DA?, ¿cómo se cr eó la insulina?, ¿es t odo t ecnología ext r at er r est r e o
es el fr ut o del esfuer zo y la int eligencia humana?

De exist ir ent idades ext r at er r est r es, su único apor t e y propósit o, es el
r eligioso. Según se puede obser var en la hist or ia de la r eligión y en las
pr áct icas paganas que se dan aún en la act ualidad, son est os ser es los que
se pr oclaman a sí mismos dioses, y son ellos mismos los que exigen t r ibut o
y ador ación. Las r eligiones son el product o de la combinación de la
imaginación mágica del ser humano, y la obser vación hist ór ica fidedigna de
fenómenos inexplicables ( hadas, duendes, fant asmas, ovnis) , que r evelan
nuest r a convivencia con ent idades int eligent es, que pueden alt er ar la
r ealidad por pequeños per íodos de t iempo y que pueden t ambién,
manifest ar se en for ma de dioses, espír it us de muer t os, demonios, ángeles o
ext r at er r est r es.





El mundo se aproxima a la mayor cont r adicción hist ór ica que haya vivido,
pues por un lado, alcanza un poder de pr ocesamient o de infor mación j amás
logr ado por cult ur a alguna. Sin embargo, t oda la t ecnología se dir ige
únicament e a sat isfacer dos aspect os: las necesidades de t elecomunicación,
que unifican al mundo en una r ed global, lo que es necesar io par a la
plat aforma operat iva de un gobier no mundial y las demandas de la indust r ia
del ent r et enimient o ( música, cine, t elevisión, I nt er net , videoj uegos, sexo) .



El individuo común que habit a las ciudades de occident e, consume t odo t ipo
de t ecnologías de punt a, per o es incapaz de explicar ni siquier a el más
simple de sus element os. I gual que un niño, consider a que la t ecnología
que lo r odea, funciona impulsada por fuer zas mágicas y desconocidas. Su
único fin es la aut osat isfacción y alcanzar el mayor nivel de comodidad
posible, según le per mit an sus capacidades per sonales, las event ualidades
de la vida diar ia y cualquier ot r o r ecur so disponible.

Por la mañana lée el hor óscopo, con el fin de conocer lo que le depar an las
fuer zas ocult as del dest ino, y por la t arde r ealiza una llamada por su
t eléfono I r idium, llamando a cualquier part e del planet a, al conect ar se a
cualquier a de los 66 sat élit es que or bit an la Tier r a y que pr ocesan la señal
de su t eléfono sat elit al.

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