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Aguinaldos

originales
y prácticos

LA FIESTA de Navidad es quizás
la más hermosa del año. Los
miembros de las familias que
debido a sus trabajos, estudios u
otras
ocupaciones
viven
distantes
durante
el
año,
aprovechan esa fecha para
reunirse,
contarse
sus
experiencias, comer, beber, en
una palabra, ser felices.
La Navidad es también una
fecha dedicada a hacer regalos.
Los niños sueñan ya desde
meses antes con los juguetes
que recibirán. Saben que, a no
ser que los juguetes o juegos
que desean sean excesivamente
caros, los encontrarán debajo
del árbol la mañana de Navidad.
Pero no solo los niños reciben
regalos. Las Fiestas Navideñas
son días en que las personas
adultas reciben regalos y hacen
más regalos a otras personas,
parientes,
amigos,
que
en
ninguna otra época del año.
Quiero que
me den
aquí
ejemplos de regalos que han
sólido hacer a personas adultas
en años anteriores. (Aquí el
supervisor oirá ejemplos tales
como: pañuelos, botellas de
whisky, radios, etc.). Yo no les
quiero decir que todo eso está
mal, ni mucho menos, pero
quisiera que este año hiciéramos

una excepción a esos regalos
tradicionales y regaláramos algo
que verdaderamente manifieste
que la persona a la que vamos a
hacer el regalo nos interesa
realmente; nos interesa su
salud,
su
integridad
física.
Tengo la completa seguridad que
regalos de esta índole son con
frecuencia
mucho
más
apreciados que otros regalos
que sirven solamente para
satisfacer los sentidos.
Veo por ahí unas caras que
parecen querer preguntar: "¿A
qué regalos se está refiriendo
nuestro supervisor?" Me estoy
refiriendo a regalo que la gente,
nuestros
familiares
nuestros
amigos, necesitan más que una
simple botella de whisky, un
mechero de oro, una corbata,
etc.
Hay
objetos
como
herramientas y equipos de
seguridad que no debieran faltar
en ninguna familia, porque son
de primera necesidad, y que sin
embargo muy pocas familias los
poseen. Hay muchas personas
que mueren debido a que no
disponen de esos equipos.
Me estoy refiriendo en concreto
a cosas tales como:
Botiquines de primeros auxilios:
un botiquín de primeros auxilios
con artículos tan básicos como
alcohol,
vendas,
jarabe
de
ipecacuana (para casos de
envenenamiento),
algodón,
mercurio cromo, acompañado de
un buen manual de Primeros
Auxilios no debiera faltar en
ninguna
familia.
En
estos
manuales
se
encuentra
la
información
básica
que
se
necesita para saber qué hacer
cuando alguien se quema, cómo
extraer una partícula de algo
que se introduce en el ojo, cómo
desinfectar una herida, etc.

Extintores: ¡Cuántas personas
que han perdido a miembros de
su familia o que han tenido que
contemplar desde su jardín su
casa
en
llamas,
hubieran
deseado que alguien les hubiera
regalado
un
extintor
de
incendios! Quizás con un simple
extintor de incendios se podría
haber apagado ese fuego que se
produjo al prender fuego el
mantel de la mesa y que
después se extendió por toda la
casa.
*
Cinturones de seguridad:
Como todos ustedes saben muy
bien,
los
conductores
y
pasajeros que van sujetos con
un cinturón de seguridad tienen
muchas más posibilidades de
salir ilesos en un choque
automovilístico. Este podría ser
un aguinaldo muy bonito, para
un amigo nuestro o incluso para
nuestra familia. Yo sé que
muchos de ustedes aquí no
tienen
instalados
en
sus
automóviles
cinturones
de
seguridad. Piensen qué gran
sorpresa sería para sus esposas
y sus hijos encontrarse en el
automóvil,
la
mañana
de
Navidad, con un cinturón de
seguridad para cada uno de
ellos.
Detector
de
humos:
Los
detectores de humo que se
encuentran ahora en el mercado
son mucho más valiosos que el
mejor perro guardián. Y con la
ventaja de que pueden estar
alerta, sin distraerse, 24 horas al
día, y funcionar con la máxima
garantía. Con un buen detector
de fuegos ustedes y sus familias
o la familia a quien ustedes
vayan a regalar el detector, se
podrán acostar con la seguridad
de que el menor fuego que se
produzca hará sonar la alarma.

Hay docenas, cientos de regalos
prácticos que podemos hacer.
Hagamos el propósito de regalar
este año algo que merezca la
pena, algo útil, algo que la
persona que lo reciba pueda
decir de verdad que es el mejor
regalo que ha recibido en su
vida.
Espero que disfruten al máximo
y les deseo a todos ustedes y a
sus familiares, unas Felices
Pascuas y un Próspero Año
Nuevo.

Tomado
del
“Supervisor”.
Publicación
del
Consejo
Interamericano de Seguridad.

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