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Texto: Flor Rodríguez

La compota de manzanas es una de esas recetas que tiene amantes y detractores. Para mí, la diferencia está
entre quienes piensan que es comida para enfermos y quienes sabemos que si está bien hecha, nada tiene
que ver con un alimento, es sublime y multifacética.
Además siempre es bueno tener en el refrigerador preparaciones ricas y saludables, especialmente si lo que
buscamos es evitar el recurso a los alimentos procesados como “snacks” entre comidas.
Una rica compota de manzana puede transformarse fácilmente en relleno para un improvisado crumble de
manzana (con solo agregarle por encima la mezcla arenada de azúcar, manteca y harina) o bien, calentado
unos minutos en el microondas es la compañía perfecta para unas bolas de helado cremoso.
Además, si eres amante del agridulce, unas simples chuletas de cerdo a la plancha se elevan a plato
gourmand con una guarnición de compota de manzana.
En definitiva, si pasaste por la verdulería y había manzanas en oferta, compra de a montones; haz esta
compota y envásala en frascos de vidrio limpios y esterilizados. Dura 15 días en refrigeración sin necesidad de
pasteurizar la preparación.
¿Qué necesitas?
Prepara y guarda para cualquier momento. / Foto: Flor Rodríguez
Prepara y guarda para cualquier momento. / Foto: Flor Rodríguez
Vamos, ¡a preparar!
- Corta las manzanas en octavos y luego estos en mitades de nuevo. Déjales la piel, pero remueve las
semillas. Si tienes una gasa limpia, junta en ella todas las pepitas de las manzanas que vas a cocinar y haz un
nudito; coloca esta bolsita en la olla de cocción ya que las semillas tienen mucha pectina, un gelificante natural
que va a colaborar para que la compota tenga una buena textura y cierta firmeza.
- Agrega la cáscara de limón asegurándote de quitar todo resto de cascarita blanca, ya que es muy amargo y
arruinará tu preparación.
- Incorpora la canela, el azúcar y el agua. Cocina en una cacerola de fondo grueso a fuego mínimo por
aproximadamente 40 minutos. Cuando las manzanas estén tiernas y suaves, y el agua se haya casi
evaporado, ¡la compota está lista!

¿Sola o acompañada? ¿Cómo la prefieres? / Foto:
Flor Rodríguez
¿Sola o acompañada? ¿Cómo la prefieres? / Foto: Flor Rodríguez