Las ninfas o carolinas (Nymphicus hollandicus) son una especie originaria de Australia perteneciente a la familia de las cacatúas; son

la única especie del género monotípico Nymphicus. Se caracteriza por tener una cresta eréctil y además, en contraste con la mayoría de las cacatúas, poseen unas plumas largas en la cola que pueden llegar a representar la mitad del tamaño total del ave. Su plumaje en estado salvaje es gris, con una mancha naranja en las mejillas, el macho gris o ancestral, a medida que va haciendose adulto, va cambiando su mascara gris a amarillo. Asimismo, las plumas más externas de las alas son de color blanco. La hembra adulta se distingue del macho por tener unas filas de puntos amarillos bajo sus alas, además de un barrado amarillo en las plumas de la cola. Los machos jovenes también poseen estas barras detras de la cola, cuando comienzan a mudar es cuando las pierden. Actualmente, las ninfas carolinas se han convertido en una de las mascotas favoritas por el público, después de sus primos australianos, los periquitos.

Adquisición
Para determinar el estado de salud de un animal se requiere experiencia y algo de suerte. Consulta a tus amigos, a otros aficionados a los pájaros, y a tu veterinario para que te informe acerca de cuáles son las tiendas de animales en los que más se pueda confiar. Aun así, tendrás que fiarte de tus propias observaciones. ¿Qué impresión general te dio el vendedor? La tienda, ¿estaba limpia, ordenada, libre de corrientes de aire? Naturalmente, tendrás que sentir que puedes confiar en el vendedor, y su local debería estar tan bien mantenido y en tan buenas condiciones sanitarias como fuera posible. Conviene que dejes que el vendedor manipule a los animales; de este modo evitarás accidentes y también podrás hacerte una idea de la experiencia del vendedor. PÁJAROS SANOS Antes de acercarte a la pajarera o a las jaulas, detente un momento y observa la actividad. Los pájaros sanos están alerta, saltan de percha en percha, y se muestran tímidos cuando se les acerca un desconocido. La falta de timidez suele ser un signo de enfermedad, no de domesticación. La respiración tiene que ser tranquila y regular. El pico entreabierto, los ruidos respiratorios, y las secreciones acuosas o lechosas de los ojos y de las fosas nasales son signos de enfermedades respiratorias. El plumaje debe presentar un aspecto liso y ordenado, sin defectos aparentes. Las plumas alrededor de la cloaca (agujero del ano) tienen que estar limpias y secas. Las plumas sucias de la cloaca son generalmente un signo de problemas intestinales o de afecciones a los riñones. Los excrementos de una carolina sana y normal son verdes y firmes con una cúspide blanca, constituida por el material excretado por los riñones. El estado general del pájaro también se controla palpando sus músculos pectorales. Los pájaros que tienen un esternón muy protuberante están excesivamente flacos y probablemente estén enfermos. Rechaza cualquier pájaro con el plumaje esponjado, con secreciones oculares o nasales, con plumas defectuosas, con la piel reseca o encostrada, con la cloaca (agujero del ano) sucia, con el pico excesivamente crecido, o aquellos a los que les faltan algún dedo de las patas (abecés es mal formación) o a los que respiran trabajosamente. ¿PÁJARO ÚNICO, PAREJA O GRUPO MIXTO? Muchas veces se prefiere un grupo mixto, porque en general significa que los pájaros se divertirán más, y lo mismo le sucederá al propietario porque sin

duda es entretenido observar la vida y comportamiento interactivo de estos alegres pájaros. Las Carolinas silvestres viven en pequeñas bandadas, de manera que la mezcla de sexos no suele constituir un problema. Un pequeño inconveniente de las parejas y de los grupos pequeños consiste en que los pájaros dedicarán más tiempo a estar con sus congéneres que con su propietario, por lo que serán menos domesticados que lo que podría llegar a serlo un pájaro único. Los pájaros únicos pueden justificarse perfectamente en ciertas situaciones, especialmente si se busca establecer una estrecha relación con una persona solitaria, enferma crónica o inválida. Hay que recordar que las Carolinas sin contacto con otros pájaros necesitan mucha dedicación por parte de su propietario. Los pájaros que quedan solos por largos períodos tienden a frustrarse y a deprimirse, y podrían comenzar a sacarse sus propias plumas (es una enfermedad que se llama picaje). Una vez que un pájaro ha adquirido este vicio de desplumarse, es casi imposible que lo deje (consulta a tu veterinario, hay productos para poder combatir esta enfermedad.). DETERMINACIÓN DEL SEXO DE LAS CAROLINAS La determinación del sexo de una única Carolina no debería realmente tener gran importancia para el futuro propietario, ya que los pájaros de ambos sexos son excelentes animales de compañía. Sin embargo, si deseas tener una pareja para que se reproduzca, la determinación del sexo adquiere, desde luego, una importancia vital. La determinación del sexo de las carolinas, especialmente si se trata de pájaros jóvenes, es difícil y conviene dejarla para los expertos. Sin embargo, los machos adultos del tipo silvestre "normal" se distinguen de manera relativamente fácil de las hembras adultas: los machos tienen la cabeza amarilla y una cresta o penacho, con manchas en los oídos de color anaranjado brillante, mientras que las hembras tienen la cabeza más grisácea y manchas en los oídos de color anaranjado menos brillante. Además, las hembras adultas poseen una pigmentación amarilla en las plumas primarias de las alas y en la superficie inferior de las plumas de la cola. Sin embargo estas diferencias en las Carolinas de tipo silvestre no se hacen apreciables hasta después de la primera muda, que se produce entre los tres y los nueve meses de edad. Hasta entonces, los machos jóvenes se parecen a las hembras adultas. Esto es una lástima, porque el mejor momento para comprar una Carolina es durante su juventud. El comportamiento nupcial es otra indicación del sexo de un pájaro: los machos tratan de aparearse con las hembras («pisarlas»). Además, hay algunos otros criterios para la determinación del sexo, pero no son seguros y requieren tener mucha experiencia y tiempo para la observación. Si el sexo del pájaro es de crucial importancia para ti, los veterinarios pueden realizar una operación llamada endoscopia, que permite la observación de los ovarios o de los testículos dentro de la cavidad abdominal.

En circunstancias normales hay que evitar que el pájaro sea sometido a esta operación, debido a la necesidad de anestesia y a los riesgos que ésta implica (puede quedarse estéril). EDAD Conviene comprar una Carolina mientras es joven, adaptable y capaz de aprender, aunque los pájaros de más edad también pueden llegar a ser excelentes animales de compañía. La determinación de la edad de un pájaro es una difícil tarea, incluso para los expertos. A diferencia de muchas especies de mamíferos, los pájaros no tienen dientes ni arrugas de la piel que puedan indicar la edad del individuo. Los polluelos tienen colores algo más apagados y las plumas de sus colas son algo más cortas que las de los individuos adultos. La piel que rodea las (osas nasales (céreo) es rosada durante los primeros meses y después se va poniendo gradualmente de color gris-negruzco, excepto en los ejemplares lutinos y en las Carolinas plateadas de ojos rajos, en las que el céreo sigue siendo rasado. En los pájaros muy viejos, las escamas de las patas y el plumaje pierden su apariencia brillante, los movimientos se hacen más lentos, y a veces el equilibrio en las perchas se hace más difícil. Algunas articulaciones, especialmente las de las patas, pueden hincharse debido a la gota. MUTACIONES DE COLOR En las últimas décadas han aparecido una cantidad de interesantes mutaciones de la Carolina silvestre. La primera mutación fue la Carolina arlequinada, en la que el color varia desde predominantemente gris a casi blanco. La Carolina lutino fue criada por primera vez en Florida. El color es amarillolimón pálido; el gris ha desaparecido completamente, pero se conservan las manchas anaranjadas de los oídos. Los lutinos no son albinos. La Carolina perla es una mutación de la Carolina lutino. Hay una cantidad variable de plumas de color gris en el plumaje, principalmente amarillo-limón. Los machos pierden la mayor parte de su aspecto perlado después de su primera muda, a partir de la cual se parecen a la Carolina silvestre normal. Otras mutaciones son la Carolina canela, de color marrón pálido, la plateada de ojos rojos, la cara blanca, y la azul, entre otras. Estos mutantes son pájaros de atractivos colores, pero aparte de eso no ofrecen ninguna ventaja sobre las Carolinas normales. TRANSPORTE, CUARENTENA Y COMPORTAMIENTO SOCIAL La jaula o caja de transporte tiene que proporcionar protección contra las

corrientes de aire y ser lo suficientemente fuerte como para resistir los ataques del pico de tu nuevo pájaro. Si ya tienes otros pájaros, tendrás que mantener al recién llegado separado y bajo observación (cuarentena) hasta que estés convencido de que está absolutamente sano. No debe permitirse que los pájaros enfermos estén cerca de los sanos. Sin embargo, hasta los pájaros que han estado en cuarentena pueden ser portadores de enfermedades sin mostrar síntomas (clamidias, por ejemplo) y han de seguir bajo cuidadosa observación incluso después de que se los haya puesto junto a los demás pájaros. Además del peligro de las enfermedades infecciosas, los pájaros nuevos también pueden tener problemas para adaptarse a su nuevo entorno y pueden ser molestados por los demás pájaros o pueden ser ellos los que abusen de los demás. Mantener al recién llegado en una jaula pequeña dentro de la pajarera durante algunos días puede ayudar a evitar algunos de estos problemas de adaptación. LAS CAROLINAS JUNTO A OTRAS ESPECIES DE AVES Las Carolinas suelen ser pájaros bastante pacíficos, pero pueden producirse diferencias entre ellos mismos con respecto a las parejas y a los buenos lugares para anidar. Las Carolinas se mezclan bien con muchas otras especies de aves pequeñas, como los canarios, los periquitos, los pájaros exóticos y otros loros pequeños, pero hay que mantenerlas separadas de los loros de mayor tamaño, que pueden atacarlas (para prevenir peleas a la hora de anidar.. es recomendable poner el doble d nidos que de parejas). LAS CAROLINAS JUNTO A OTROS ANIMALES DE COMPAÑÍA Las Carolinas pueden mantenerse con perros mansos, si éstos están entrenados para dejarlas tranquilas. Si tienes gatos en la casa, las Carolinas deberían estar siempre encerradas en sus jaulas. La mezcla de Carolinas y conejillos de Indias no debiera presentar problemas, pero los conejos domésticos pueden ser torpes o reaccionar violentamente si son molestados por los pájaros.

Alojamiento
La Carolina necesita una jaula espaciosa y grande, al menos de 60 x 50 x 40 cm, en la cual pueda extender sus alas sin tocar los barrotes. De no ser así, es posible que el pájaro no pueda hacer suficiente ejercicio y que pueda ponerse obeso o que sufra algún otro trastorno de salud. Muchas, por no decir la mayoría, de las jaulas normales ofrecidas para periquitos son demasiado

pequeñas (incluso para los periquitos); son más adecuadas las jaulas mayores para loros. Los barrotes deberían ser horizontales, al menos en dos lados, para que el pájaro pueda trepar por ellos, y el espacio entre los barrotes ha de ser lo suficientemente pequeño como para evitar que los pájaros jóvenes puedan meter la cabeza entre ellos. A algunos propietarios de loros y a los veterinarios no les gustan las jaulas circulares porque dicen que desorientan a los pájaros y que les causan trastornos (aunque no lo parezca, las redondas son mas pequeñas a proporción de las cuadradas). Unos accesorios adecuados pueden evitar estos efectos pero reducirían aún más el espacio disponible, que ya es bastante más reducido en las jaulas circulares que en las rectangulares. La unidad superior de la jaula, con los barrotes, suele estar hecha de metal, mientras que la unidad interior suele ser de plástico. La unidad inferior se fija a la unidad superior mediante pinzas, o bien consiste en una bandeja deslizante, que permite una fácil limpieza. El bronce y el latón son aleaciones de cobre y pueden desarrollar un depósito verde (cardenillo o verdín) en su superficie, que es tóxico. Aparte de esto, algunas personas piensan que el color dorado del bronce le resta atractivo al pájaro. Las jaulas de madera y de bambú, comunes en los países asiáticos, han de evitarse porque es muy difícil mantener limpio el material orgánico, que ofrece numerosos escondrijos para los parásitos y que no resiste la acción destructiva del pico de una Carolina. Es también necesario advertir acerca de los peligros de una jaula hecha de material recién galvanizado; es posible que se hayan formado gotitas solidificadas de cinc, un metal tóxico, que puedan ser desprendidas y tragadas por los pájaros. Los pájaros nerviosos tienen cierta tendencia a hacer este tipo de cosas para aliviar su excitación. Una rejilla fina o una pantalla puesta alrededor de los costados de la jaula evita la dispersión de semillas y cáscaras por el entorno. El material de la pantalla no debería ser de vidrio, y tendría que ser capaz de resistir los ataques del pico de los pájaros. ARENA Y CASCAJO En condiciones naturales, las Carolinas se alimentan casi exclusivamente sobre el suelo, donde encuentran las semillas que constituyen la mayor parte de su dieta. Por lo tanto, las Carolinas deberían tener acceso al fondo o suelo de su jaula. Las rejillas metálicas, recomendadas por razones higiénicas, impiden esto y por lo tanto no resultan aceptables. El riesgo de contraer una enfermedad infecciosa por los excrementos en el suelo de la jaula es mínimo si se siguen los procedimientos recomendados de limpieza. Asimismo, la mayor parte de las marcas comerciales de cascajo o arena para el suelo de las jaulas contienen trozos de conchas de moluscos y de cáscaras de huevo trituradas, necesarias para el metabolismo de los pájaros, así como arena y piedrecillas (cascajo) para ayudar la acción trituradora del buche o de la molleja.

El papel de cascajo, es decir, papel con arena o semillas adheridas a él (disponibles en tiendas especializadas en aves), puede ayudar a mantener cortas la uñas de los pájaros pero no satisfacer el deseo natural de las Carolinas de picar y escarbar el suelo. Tampoco suaviza el impacto del pájaro contra el suelo al tomar tierra, que puede ser de cierto ímpetu debido a que el pájaro no puede hacer un uso completo de las alas dentro de la jaula. Por lo tanto, el autor recomienda, para las Carolinas, la arena para pájaros y no el papel de cascajo. PERCHAS Las perchas normales de las jaulas que se venden en el comercio están hechas de varillas de madera o de plástico y tienen un diámetro normalizado. Conviene reemplazar estas perchas de diámetro normalizado por ramas naturales. Para las carolinas, el diámetro de las perchas debería variar entre 0,5 y 2 cm, obligando al pájaro a ajustar continuamente los músculos de sus patas. Las ramas pueden provenir de una serie de árboles como arce, frutales, olmo, sauce, haya y alerce... Nunca uses ramas procedentes de árboles o arbustos tóxicos. Las ramas tienen que estar limpias, sin excrementos de otros pájaros, y en todo caso hay que lavarlas antes de ponerlas en la jaula. Naturalmente, jamás hay que proporcionar a las Carolinas ramas tratadas con Insecticidas o pesticidas. Aparte de forzar al pájaro a usar los músculos de las patas, las ramas naturales también lo mantienen entretenido y sirven como un importante complemento de su dieta, porque las Carolinas pican y comen la corteza o cáscara, que contiene nutrientes. Cuando la rama esté limpia y desprovista de corteza, hay que reemplazarla por otra nueva. Hay que disponer las perchas de modo que permitan la máxima libertad de movimientos dentro del restringido espacio de una jaula. Si dos perchas están separadas al menos 40 cm y no hay obstáculo entre ellas, el pájaro se verá obligado a usar sus alas para pasar de una a otra. También tiene que haber unos 10 cm de espacio libre entre la percha y los extremos de la jaula, para evitar que las plumas de la cola rocen contra los barrotes, cuando el pájaro gire. No hay que situar las perchas sobre los comederos o los bebederos, porque puede caer excremento en la comida o en el agua, contaminándolos. ACCESORIOS NECESARIOS Entre los accesorios necesarios para la jaula podemos mencionar los bebederos, los comederos,

las bañeras y los escudos de sepia. Los juguetes pueden ser útiles si entretienen a los pájaros y los estimulan para que hagan ejercicio; pero algunos juguetes son menos útiles o incluso superfluos, y sólo contribuyen a reducir el espacio interior de la jaula. El bebedero más común es del tipo de botella de plástico con boquilla metálica. Este tipo de bebedero se fija a un costado de la jaula y simplemente por gravedad suministra agua a la punta de la boquilla, que suele tener una válvula esférica para evitar el goteo. La boquilla tiene que estar hecha de un material duradero, preferiblemente de metal, ya que el pájaro podría ingerir trozos aguzados de plástico roto causándose lesiones internas y probablemente la muerte. Limpia el bebedero regularmente, ya que hay tendencia a que dentro de él crezcan algas. Otros tipos de bebederos son los recipientes abiertos hechos de plástico resistente o de cerámica. El agua para beber no debe situarse sobre el suelo porque puede contaminarse fácilmente con materias fecales. El agua para beber tiene que cambiarse al menos dos veces al día, porque en caso contrarío ciertas bacterias (coli, estafilococos y otras) podrían desarrollarse muy aprisa, especialmente en condiciones de temperaturas algo elevadas. El agua contaminada de este modo puede acarrear infecciones graves del aparato digestivo y muchas veces fatales, si es que los pájaros no la rechazan. Las bañeras pueden ser o bien cajas de baño transparentes o bien platillos poco profundos situados sobre el suelo. Un poco de arena esparcida sobre el suelo debajo de la bañera evita que ésta resbale. El agua para el baño ha de estar tibia y ha de cambiarse a diario. Después de que el pájaro se haya bañado, hay que sacar la bañera de platillo para evitar que se moje la jaula. Evita usar aditivos antiparasitarios para el agua de la bañera a menos que se haya diagnosticado una infección de ectoparásitos. Los pájaros suelen beber del agua en la que se van a bañar. Más que un baño, ciertos pájaros bien domesticados suelen preferir una ducha con agua tibia varias veces a la semana. No duches a tu pájaro poco antes de la hora de dormir, y moja sólo las plumas exteriores, evitando mojar el plumón interior que hay debajo de ellas. Si mojas el plumón, tu pájaro podría coger un enfriamiento. Los comederos tienen que estar hechos de un material duradero (cerámica, plástico resistente) para evitar su destrucción y la consiguiente posible ingestión de fragmentos por el pájaro. Generalmente los comederos están fijos en el interior de la jaula, pero algunos criadores prefieren ofrecer la comida en unos platillos pesados puestos sobre el suelo de la jaula, porque las carolinas comen principalmente del suelo en estado natural. El inconveniente de este sistema es que la comida se ensucia frecuentemente con excrementos. Los pájaros solos o en pequeños grupos pueden ser alimentados con la mezcla normal de semillas. Para grupos mayores este sistema puede implicar mucho desperdicio porque algunos ejemplares tienden a desarrollar unos gustos especiales, y se dedican a comer uno o unos pocos tipos de semillas, rechazando y tirando los demás. Muchos propietarios de gran número de

pájaros encuentran que es más económico mantener separadas las diferentes semillas que componen la dieta de una Carolina, de modo que haya menos desperdicio. De vez en cuando, hay que soplar las cáscaras vacías de la parte superior de los comederos para asegurarse de que queda suficiente cantidad de semillas. La comida fresca o las verduras, frutas y otros vegetales han de ponerse en un recipiente separado o han de fijarse a los barrotes de la jaula. Naturalmente, la comida fresca ha de sacarse antes de que se estropee. El escudo de sepia es una necesidad en cada jaula. Normalmente se fija a los barrotes. El pájaro lo usa para desgastarse el pico y como fuente de calcio y de fósforo. Existe una gran variedad de juguetes para que se entretengan los pájaros (y sus propietarios), que puedes comprar en tu tienda de animales, entre ellos zonas completas de juegos, columpios, campanillas, espejos, escaleras, etc. A condición de que no limiten los movimientos del pájaro y de que estén hechos de materiales irrompibles, resultan útiles. Pero evita sobrecargar el interior de la jaula con exceso de juguetes. Para que una pareja se reproduzca habrá que proporcionarle cajas de nidificación. Éstas han de tener unos 25 x 25 cm en la base y unos 30 cm de altura. En el fondo tiene que haber una leve depresión para los huevos, un agujero de entrada de 6 a 8 cm, una percha fuera del agujero de entrada y una tapa de inspección en la parte superior. Una superficie áspera o una rejilla de alambre en la parte externa de la caja de nidificación ayuda a trepar a las carolinas jóvenes. La higiene de la caja de nidificación es de importancia crítica para la supervivencia de los polluelos y para su futuro desarrollo y estado general de salud. Las cajas de nidificación tienen que ser fáciles de limpiar y han de ser limpiadas y desinfectadas antes de cada nueva puesta. La temperatura de incubación y la humedad dentro de la caja de nidificación facilitan el desarrollo de hongos, que pueden causar infecciones respiratorias fatales. Las grietas y aberturas de gran tamaño pueden ser causa de corrientes de aire y del enfriamiento de los polluelos, y además ofrecen buenos escondrijos para los ectoparásitos. Asegúrate de que la tapa de inspección esté siempre adecuadamente cerrada, porque una corriente de aire proveniente desde la parte superior de la caja es una causa común de muerte de los polluelos. El material de nidificación tiene que ser virutas de madera, como las que se usan para los conejos y los hamnsters altamente absorbente. El empleo de turba implica el riesgo de desarrollo de hongos en cuanto haya algo de humedad, porque la turba sin tratar contiene hongos, y la turba húmeda es un excelente terreno de crecimiento para los mismos. JUGUETES Al igual que ocurre en el caso de los periquitos, las carolinas gozan con una

diversidad de juguetes que cabe encontrar en nuestro establecimiento local de animales de compañía. Espejos, pequeñas campanas, escaleras basculantes, etc., figuran entre los objetos preferidos. Asegurémonos, sin embargo, de que en su construcción se ha utilizado madera o materiales que no son tóxicos y que además son irrompibles pues, si así no fuese, la intensa actividad desplegada por las carolinas así como su hábito de roerlo todo puede conducir a nuestro pájaro a un verdadero desastre. Resistamos la tentación de llenar la jaula con toda clase de perchas exóticas y de juguetes ya que un exceso de tales elementos no servirá mas que para ocupar parte del espacio de vuelo ya limitado de por sí y que tan necesario resulta para el pájaro. SITUACIÓN El emplazamiento de la jaula es muy importante para el bienestar de los pájaros: el pájaro tiene que estar en contacto con la familia, y la jaula tiene que estar situada en un lugar bien iluminado, libre de corrientes de aire y que ofrezca la posibilidad de un refugio sombreado. Al parecer los pájaros son más sensibles a las corrientes de aire que los seres humanos. Puede controlarse la existencia de corrientes de aire encendiendo una cerilla o un cigarrillo y observando la dirección del humo: en las zonas desprovistas de corrientes de aire, el humo se elevará vertical mente; en los lugares en los que haya corrientes, el humo se moverá más horizontalmente. Por lo general el número de lugares adecuados para instalar una jaula suele ser bastante limitado. La cocina está expuesta a demasiadas fluctuaciones de temperatura y encierra demasiados peligros para que el pájaro pueda ejercitarse votando; los salones tienen demasiadas corrientes de aire; los dormitorios suelen ser demasiado tranquilos durante el día. Además, no hay que cambiar al pájaro de habitación en habitación. Por lo tanto, el lugar más lógico para una jaula suele ser la sala de estar de la familia (en muchas casas, el lugar en que está el televisor). La luz de la pantalla del televisor no hará daño ni perjudicará a tu Carolina, pero el pájaro tiene que estar a varios metros de distancia del aparato y fuera de la línea visual directa de la pantalla. ILUMINACIÓN Y TEMPERATURA Ya hemos dicho que la jaula ha de estar situada en una zona bien iluminada que también ofrezca la posibilidad de sombra. La luz normal en una casa de familia suele ser suficiente. Una pequeña lamparita nocturna para evitar el pánico no es obligatoria, pero parece ser conveniente, especialmente en lugares en los que pueden producirse ruidos repentinos en mitad de la noche. No está claro si resulta conveniente o no cubrir la jaula con un paño durante la noche, pero sí es evidente que cubrir la jaula evita que el pájaro esté expuesto a enfriamientos. En climas calurosos, cubrir la jaula puede ser peligroso porque el pájaro puede acalorarse demasiado. La luz ultravioleta artificial

normalmente no es recomendable ya que puede causar quemaduras. El calor excesivo es innecesario e incluso, muchas veces, perjudicial. Los pájaros no tienen glándulas sudoríparas y su único método de regulación de temperatura consiste en esponjar el plumaje y en jadear. Una temperatura dentro de la habitación entre 17 y 24 °C debería ser cómoda. Las temperaturas extremas han de evitarse. EJERCICIO La mayoría de las jaulas son demasiado pequeñas como para permitir que las Carolinas hagan suficiente ejercicio de vuelo. Por lo tanto, deberías permitir que tu pájaro volara regularmente cierto tiempo, en una habitación segura. Muchos expertos consideran un error mantener a los periquitos permanentemente enjaulados. Lo que es aplicable a los periquitos también puede aplicarse, ciertamente, a las Carolinas. Antes de permitir que un pájaro nuevo haga ejercicio en una habitación, habrá que acostumbrarlo a su nuevo entorno y domesticarlo suficientemente. De no ser así, es posible que el animal se asuste demasiado y que asocie el ejercicio con una experiencia negativa. La habitación tendrá que estar muy controlada para asegurarse de que no hay vías de escape y de que no haya otros animales domésticos en ella. Las ventanas y las puertas han de estar cerradas o con rejillas, y hay que eliminar los puntos de peligro (recipientes con agua, chimeneas, estufas calientes, espacios estrechos tras los muebles, ventiladores en marcha, etc.). Otros puntos peligrosos son las zonas detrás de las puertas los radiadores, las pantallas, los cajones abiertos, las plantas con espinas. Evidentemente, la cocina, el baño, el lavadero y el taller son habitaciones absolutamente inadecuadas para que se ejerciten los pájaros. Comprueba que no hay acceso a materiales tóxicos (por ejemplo, productos de tabaco, drogas, alcohol, productos químicos, ungüentos, etc.) ni a plantas tóxicas (Sansevieria, filodendro, muguet), ciclamen, azalea, narciso, tejo, enebro, etc.). No confíes en el instinto del pájaro para reconocer en todas estas sustancias tóxicas un peligro para su vida. Puede que sea necesario considerar la posibilidad de ciertos daños a los muebles, cortinas, pantallas, papeles murales, cables, etc. Los excrementos de las Carolinas sanas son secos y sólo se depositarán en las zonas debajo de las perchas, que podrán ser protegidas. Las Carolinas no pasarán todo el tiempo volando, sino que se posarán frecuentemente en unos pocos puntos. Volver a meter al pájaro en su jaula puede ser un problema al principio. Si el pájaro ha aprendido que sólo tiene comida dentro de la jaula, generalmente volverá a ella sin necesidad de tener que capturarlo, si tienes la paciencia y el tiempo para esperar a que tenga hambre. La puerta de la jaula deberá estar siempre abierta cuando el pájaro está fuera, con una percha frente a ella. Hay que intentar evitar capturar al pájaro con las manos. Los pájaros

acostumbrados a posarse en los dedos dejarán que los lleves a su jaula por este medio. PAJARERA AL AIRE LIBRE En climas fríos o moderados, las pajareras tienen que construirse orientadas hacia el sol. Tienen que ser secas, sin corrientes de aire y han de estar provistas de un refugio. Hay que evitar las cercanías de humos y gases de escape industriales, de carreteras o calles con mucho tráfico, de palomares y de criaderos avícolas. Un suelo de hormigón evita los parásitos y un ligero declive del suelo ayuda a mantenerlo seco y en condiciones higiénicas. Alternativamente, el suelo puede consistir en gravilla gruesa y fina recubierta de arena. La arena tiene que estar limpia, y conviene cambiarla cada seis meses. Los propietarios de pajareras que viven cerca de playas de arena y otros que pueda tener acceso a arena limpia y abundante no tendrán problemas para proporcionar a sus Carolinas toda la arena necesaria. Los materiales de construcción para las pajareras al aire libre deberían ser hierro galvanizado y alambre. Preferiblemente, la rejilla de cierre debería consistir en dos capas superpuestas, para evitar que los gatos y otros depredadores puedan entrar y que los pájaros metan la cabeza. Ten presente que el alambre recién galvanizado puede ser causa de envenenamiento si un pájaro lo muerde muy intensamente. Si el material de construcción es madera, las termitas pueden ser un problema porque la madera les proporciona excelentes escondrijos para ocultarse y para reproducirse, en las grietas y ranuras. Este riesgo puede reducirse en gran medida mediante la aplicación de una pintura atóxica a intervalos periódicos. La pajarera tiene que tener una buena cantidad de perchas naturales, con un mínimo de dos perchas instaladas a cada altura escogida para evitar las disputas por las perchas más apetecidas. Al menos partes de la pajarera deberán estar provistas de un techo. Sin un techo, los excrementos de pájaros silvestres podrían caer dentro de la pajarera, y estos excrementos pueden contener agentes patógenos. Si la pajarera está cubierta sólo parcialmente, asegúrate de que los comederos y bebederos quedan situados en la sección cubierta. En climas fríos, hay que cuidar que el agua para beber no se congele. El agua de una pajarera ha de cambiarse al menos dos veces por día. PAJARERA DE INTERIOR Las pajareras de interior son grandes jaulas que idealmente proporcionan la suficiente cantidad de espacio para volar como para hacer innecesarias las sesiones de vuelo en una habitación. Al igual que las jaulas, las pajareras de interior tienen que tener una buena iluminación, han de estar siempre limpias, libres de corrientes de aire y, si es necesario, han de estar dotadas de

calefacción. También es necesario proveerlas de luz artificial y de una pequeña lamparilla nocturna.

Habilidades
La Carolina es capaz de realizar muchas habilidades. Son excelentes y resistentes voladoras, y grandes trepadoras; pueden imitar ciertas palabras y silbidos. Su habla es sencilla y menos clara que la de algunos loros de mayor tamaño o la de algunos mainates. Si quieres enseñar a hablar a tu pájaro, comienza con palabras de dos silabas con vocales claras, como "hola", "coco", "loro", etc. Es posible que necesites tener mucha paciencia, ya que no es conveniente avanzar a nuevas palabras hasta que el pájaro consiga decir las primeras correctamente. Al enseñar nuevas palabras, asegúrate de que las primeras no caen en el olvido. Para no se te hada tan cansado, puedes gravar la palabra en un caset o CD y ponérselo y que valla repitiendo la palabra. DOMESTICACIÓN Las Carolinas son fáciles de domesticar mientras son jóvenes (unos pocos meses) y están solas (sin pareja o compañero). La domesticación de parejas y de pájaros de más edad resulta mucho más difícil. La mayor parte de los expertos recomienda recortar las alas antes de comenzar a acostumbrar las Carolinas a las manos. La domesticación es más difícil cuando no se recortan las alas, pero es posible. MANIPULACIÓN Ocasionalmente los pájaros han de ser manipulados y cogidos firmemente, por ejemplo, para un examen detallado, para recortar sus alas, para recortar el pico o las uñas, y para la administración de medicamentos. La manipulación de un pájaro domesticado no constituye un problema. Sin embargo, la manipulación de un adulto nervioso con tendencia a dar picotazos, puede ser un desafío. Para manipular a un pájaro no domesticado, ponte un guante, cierra las ventanas, corre las cortinas, reduce la iluminación y emplea una red, o una tela, etc., para capturar al pájaro. Trata de hablarle con voz tranquila y calmada, y acércate a él de modo que no vea en ti una actitud amenazadora ni extraña. La mejor manera de manipular una Carolina consiste en cerrar la palma de tu mano sobre el dorso y las alas del pájaro, sujetando firmemente la cabeza entre tu pulgar, índice y dedo medio.

LOS PRIMEROS PASOS La época más estresante para una ninfa (carolina) domestica son los primeros días en su nuevo hogar. Es por tanto importante tranquilizar al ave rápidamente para que se convenza de que no va a sufrir ningún daño. Después de instalar a la ninfa (carolina) en su nueva jaula, debe dejar que se las arregle por si sola durante el resto de ese día y la noche. Después de eso, sin embargo, no deje a la ninfa demasiado tiempo en paz y quietud. Para que la domesticación sea un éxito, cuanto antes empiece, mejor. Ponga su mano en la jaula y manténgala ahí. (Es mejor inicialmente llevar una fuerte lona o guante de cuero; el pico o las garras de una ninfa (carolina) son sorprendentemente afilados y fuertes). El ave pronto aceptara su mano como parte del mobiliario de la jaula, especialmente si mueve la mano arriba y abajo. Más de una vez se ha conseguido que una ninfa o carolina joven se siente en el dedo a los quince minutos del inicio de esta primera sesión de adiestramiento. Es importante que el ave se vaya conociendo íntimamente. Así pues, cada vez que traiga comida o agua, que limpie la jaula o que este ocupado de cualquier otro modo con la ninfa, llámela por su nombre claramente. Un nombre corto, fácil de repetir, como Niko, Nina, Luna o Perla. Cuando el ave se de cuenta de que su mano no representa un peligro, la aceptara como cualquier otro accesorio de la jaula. Una aves tardaran más que otras en hacerlo; es cuestión de personalidad. Bajo ningún concepto debe perder la paciencia y hacer movimientos bruscos; podría sacrificar así cualquier progreso que hubiera hecho hasta entonces. Una vez que la ninfa (carolina) deje de tener miedo de su mano, puede extender el dedo índice y acariciar suavemente su pecho y vientre, acercándose gradualmente a las patas al presionar con cuidado el vientre, justo por encima de las patas, la ninfa debería subirse a su dedo, usándolo como percha. Si esto no tiene éxito al principio, vuelva a la primera parte del ejercicio y de al ave más tiempo para acostumbrarse a su mano. Inténtelo otra vez después de que su mano sea una vez más aceptada sin miedo. No saque la mano de la jaula aunque la ninfa empiece a revolotear violentamente. Manténgala dentro sin moverla hasta que se pose. De ningún modo debe quitar la mano ya que el ave podría creer (en la medida en que es capaz un ave) que se ha "apuntado un tanto" y así seria más probable que se repitiera su actitud la vez siguiente. No retire su mano de la jaula hasta que haya hecho algún progreso, por pequeño que sea.

FUERA DE LA JAULA Tan pronto como la ninfa (carolina) acepte su dedo como percha, debe enseñarle a volver a s percha desde este y haga un ligero movimiento estimulante; al mismo tiempo, puede darle una voz de mando como "arriba". Realice este ejercicio durante varios días hasta que la ninfa lo realice perfectamente. La primera excursión de una ninfa (carolina) fuera de la jaula debe de ser corta. Primero, consiga que el ave se siente en su dedo; entonces, saque su mano de la jaula lentamente, hablándole a la ninfa todo el tiempo con una voz tranquilizadora. La primera vez que saque a su ninfa de la jaula, seguramente querrá revolotear e inspeccionar cada rincón de la habitación. Si esta bien adiestrada, esta volverá a su jaula cuando se le ordene. Al principio, sin embargo, quizás necesite ofrecerle una recompensa comestible para que vuelva, pero a la larga esta recompensas especiales no serán necesarias. Se recomienda que le de una orden fija, como por ejemplo "ven". En el caso de que la ninfa no obedezca, puede utilizar un palo de bambú de un diámetro de 1,30 cm. más o menos o una percha en T de similares dimensiones a fin de recuperar la ninfa. Si presiona la percha con suavidad contra su vientre, la ninfa seguramente se subirá a ella. Entonces, dirija lentamente el palo hacia la jaula; cuando el palo este a la altura de la puerta de la jaula, probablemente el ave se introducirá en ella sin mayores ceremonias. Sin embargo, es importante seguir practicando este ejercicio de adiestramiento hasta que la ninfa (carolina) vuelva a su jaula cuando se le ordene. Si tiene que atrapar a la ninfa cada vez que quiere que vuelva a su jaula, la experiencia no sólo será desagradable y posiblemente tensa para el ave, sino que también le dejará a usted con una sensación de fracaso. Cuando entrene a la ninfa para salir de su jaula, también puede usar una percha en vez del dedo descrito más arriba. Coloque la percha en T en la jaula (utilizando el fondo desmontable de la jaula si no cabe por la puerta) y déjela dentro para que la ninfa (carolina) se acostumbre a ella. Entonces recoja la percha despacio y desplácela repitiendo el movimiento varias veces hasta que la ninfa acepte la situación como natural. Es posible que la ninfa reaccione más positivamente si se acerca a ella por detrás moviendo la percha en T sobre su espalda y cabeza en un movimiento semicircular hasta llegar al vientre. A continuación, empuje suavemente a la ninfa y anímela a subirse a la percha. Si no lo hace inmediatamente, acreciente su presión de manera ascendiente hasta que sea literalmente "forzada" a subirse a ella. Si la ninfa (carolina) empezara a mostrarse asustada y obviamente nerviosa, espere unos minutos a que se calme antes de proceder;

de lo contrario, podría empezar a trepar y a revolotear de un lado a otro de la jaula, y también podría coger miedo a la percha en T. Las ninfas no tardan mucho en descubrir qué partes de la habitación les gusta más; frecuentemente se colocan cerca de espejos, ventanas y otros objetos relucientes. Tome nota de estos lugares de modo que pueda vigilar al ave cuando esté fuera de la jaula. Dejar que una ninfa vuele libremente por una habitación es algo arriesgado. Con su considerable envergadura y la presencia de objetos frágiles en la habitación, la ninfa podría romper alguna cosa e incluso herirse si no se toma las precauciones adecuadas. Una vez que se haya acostumbrado a la habitación y sea capaz de volver sola a su jaula sin dificultades cuando se le ordene, puede enseñarle el siguiente ejercicio de adiestramiento. Cómo conseguir que pase de una mano a otra: permita a la ninfa que pase de una mano a otra saltando o dando tantos pasos como quiera. Esta puede ser una actividad agradable y relajante tanto para usted como para ella. Cuando la ninfa crezca acostumbrada a tales actividades y se dé cuenta de que usted no representa ningún peligro, empezará a explorar otras partes de su cuerpo: correrá por su brazo, se sentará en su hombro o en su cabeza picoteando suavemente su oreja, tirará de un mechón de su pelo o le "hablará". Ahora puede realmente decir que es el orgulloso dueño de una ninfa domesticada "a mano".

ADIESTRAMIENTO PARA LA PERCHA EN T Como se ha dicho se puede utilizar una percha en T para persuadir a una ninfa "difícil" a que vuelva a su jaula una vez que se haya terminado la clase. Esta percha es para la ninfa (carolina) un lugar de descanso natural y puede usarse para muchos aspectos del adiestramiento. Aunque muchos adiestradores de aves usan su dedo en el adiestramiento inicial, otros prefieren usar ese tipo de percha. Dicha percha debe tener una superficie rugosa para que la ninfa pueda tener un buen control. Si la percha es demasiado lisa, debe rasparse con un áspero papel de lija, pero tenga cuidado de no dejar astillas afiladas. Antes de proceder, debe remarcase que la ninfa no puede reconocer el sexo de otra por su apariencia. Es el comportamiento lo que las capacita para distinguir al macho de la hembra; observe, por ejemplo, la agresividad de los machos cuando se miran el uno al otro. Sin embargo, cuando una hembra mira a un macho, a menudo inclina su cabeza hacia un lado y aparta la mirada, como si no tuviera el más mínimo interés por él. Si está excitada, sin embargo, puede observarlo de cerca de la vez que hace movimientos de inclinación y

reverencia, y tal vez abra su cola como un abanico, haciendo durante todo el tiempo pequeños sonidos rechinando con su pico. Todo esto no es más que una manera de decir que hay que aproximarse a la ninfa con cuidado y compresión. Cualquier objeto (ya sea un dedo, la mano o una percha en T) que se mueva directamente hacia ella podría entenderse como un posible movimiento agresivo de una ninfa macho. La percha en T debe moverse hacia la ninfa (carolina) desde un lado, muy despacio. Si lo calcula bien, la ninfa percibirá la percha en el último momento posible (demasiado tarde para proceder a una acción evasiva). Entonces debe apretar la percha suavemente contra la parte de su abdomen más cercana a sus patas. Pero si el ave percibe sus movimientos antes de que esté listo, retire la percha despacio y escóndala tras de si durante un rato. Cuando la ninfa se relaje, vuelva a empezar, quizás moviéndose más despacio aún que en su primer intento. No es necesario retirarse a la otra punta de la habitación. Empiece cada vez desde la posición que ya ocupaba en cada intento. La paciencia, la atención y la repetición son las palabras claves que darán como resultado el éxito en este y en todos los demás tipos de adiestramiento. Recuerde que no debe dejar de hablar dulcemente y de modo tranquilizador a su ninfa durante todo el tiempo que dure el adiestramiento. Lo que diga no importa realmente, siempre y cuando diga algo. La voz humana, usada de modo correcto, inspirará confianza y tendrá un efecto calmante. De ningún modo debe reñir o gritar a la ninfa con una actitud agresiva durante el adiestramiento; eso no haría más que complicar mucho su labor. El adiestramiento inicial de una ninfa (carolina) lleva bastante tiempo y puede resultar muy fastidioso para el preparador. Sin embargo, si su meta es tener una ninfa domesticada, rendirse estaría fuera de lugar; debe asegurarse de que hace algún progreso en cada sesión de adiestramiento, por pequeño que sea. De lo contrario, el adiestramiento a partir de entonces se volverá difícil, tedioso y frustrante para el preparador, y penoso para la ninfa.

LA ESCALERA Tras el adiestramiento inicial, que puede durar pocas o muchas lecciones dependiendo de la personalidad de la ninfa, puede proceder a enseñarle otros trucos. Cuando la ninfa (carolina) este fuera de la jaula, enséñele a moverse de una mano a otra, de la mano a la percha en T y viceversa, o de una percha a otra. Siempre háblele y elógiela pródigamente cuando haga lo que usted quiera. Algunos criadores prefieren dejar una ninfa posarse una o dos veces en el dedo o en la percha antes de colocarla de nuevo en la jaula (la cual considerara como una especie de refugio).

Siempre que su ninfa (carolina) haya aprendido algo nuevo, por simple que sea se entusiasmará, aunque no lo ponga de manifiesto de inmediato. Para tranquilizar a la ninfa debe dejarla descansar en su jaula durante una media hora antes de empezar de nuevo. Esta vez puede dejar al ave posarse aquí y allá cuatro o cinco veces. Cuando se pose sobre su mano o sobre la percha, a menudo mirara inquisitivamente alrededor de la habitación, y tal vez salga volando a explorar. Eso no tiene nada de malo, por supuesto, y si usted ha llevado acabo el adiestramiento correctamente, no debería tener ninguna dificultad en conseguir que la ninfa vuelva a su dedo o a la percha o dentro de su jaula. Una vez que la ninfa (carolina) esta acostumbrada a moverse de una mano a otra y a regresar a su jaula, habrá llegado el momento de andar despacio por la habitación con el ave posada con frescura ya sea en la mano, en el dedo o en la percha, hablándole continuamente de modo tranquilizador. Una vez que se ha llevado a cabo esto con éxito, desvuélvala a la jaula durante una media hora más o menos, y luego inténtelo de nuevo. Para darle a la ninfa (carolina) más confianza intente sujetarla (en la mano, en el dedo o en la percha) un poco por encima de su cabeza. A una ninfa le gusta situarse tan alto como le sea posible; se siente más segura ahí arriba. La proximidad de su voz puede ponerla un poco nerviosa al principio, pero pronto se acostumbrará al sonido. Cuando utiliza una segunda percha, haláguela para hacer que pase de una a otra con una amable presión en su vientre. Empiece imitado una escalera, manteniendo una mano un poco más abajo que la otra. Tan pronto como la ninfa (carolina) cambie de manos, ponga la primera mano encima de la segunda, etc., de modo que se mueva como si subiera por una escalera. Pronto podrá hacerla subir y bajar por su escalera como usted quiera. Cuando intente esto por primera vez, el nuevo alumno probablemente se sentirá un poco confuso y empezara a revolotear de un lado para otro. En tal caso, revuélvala con calma a su jaula e inténtelo de nuevo más tarde; tendrá éxito a su debido tiempo. Si la ninfa se pone muy nerviosa y revolotea por el suelo, acérquese despacio y ofrézcale su mano, el dedo o la percha en T. Tómeselo todo con calma y háblele de modo tranquilizador todo el tiempo. Si la ninfa (carolina) corre o se va volando, deje que se calme y que inspeccione los alrededores antes de intentarlo otra vez. Si tiene la necesidad de atrapar rápidamente a un ave nerviosa por alguna razón, use una toalla, jersey o un artículo similar para tirárselo por encima. No utilice la mano desnuda para atrapar a una ninfa (carolina) nerviosa, porque le morderá y el mordisco de una ninfa puede ser extremadamente doloroso. Si tienen que retener a una ninfa (carolina) en su mano, deje que su espalda descanse contra la palma de su mano. La cabeza del ave debe sujetarse suavemente con el pulgar y el dedo corazón alrededor de su cuello, y con el dedo índice sobre su cabeza, como un "yelmo". Coloque su dedo anular

alrededor de su abdomen y deje que su meñique descanse debajo de sus patas o en línea con su cola. Una vez que la ninfa (carolina) haya aprendido estas lecciones iniciales, no encontrara demasiado difícil enseñarle el ejercicio "de la escalera". Algunos entrenadores han descubierto que las cosas son algo más fáciles para una ninfa si practica los ejercicios frente a un gran espejo. Tras reponerse del sobresalto de ver a "otra ninfa", pronto querrá lucirse e intentar impresionar a su reflejo. En algunos casos incluso la ninfa se enamora de si misma. Eso no tiene nada de malo, por supuesto, siempre y cuando siga prestándole atención a la ninfa y la deje en paz durante sus románticos hechizos. El adiestramiento de las ninfas (carolinas) y de muchas otras especies de aves no es difícil siempre que se haga con devoción y comprensión. Como el profesor humano es a menudo considerado como padre/madre, y como el patrón de conducta de la ninfa dicta que una gran parte de su "educación" consiste en copiar ejemplos prescritos, no es en absoluto difícil para una ninfa aprender ciertos trucos y juegos. Una ninfa (carolina) debe recibir siempre una atención especial de su dueño y nunca debe ser condenada a pasar su vida entera en solitario confinamiento dentro de una jaula. Una sola ave adiestrada necesita mucha atención cada día. Se podría tener juntas a las aves adiestrada y las no domesticadas, pero si tiene ninfas no domesticadas, manténgala alejadas de aquellas que haya sido adiestradas. Una ninfa adiestrada pronto adoptara los "malos hábitos" de sus amigas no adiestradas y olvidara gran parte de lo que se le haya enseñado. Algunos entrenadores, encuentra preferible mantener a todas las aves adiestradas separada, aunque esto no es totalmente necesario. Por supuesto, puede dejar que las ninfas adiestradas "actúen" como grupo, pero tan pronto como se acabe el espectáculo, debe separarlas de nuevo unas de otras para que no se copien unas a otras su peculiar manera de mostrar sus habilidades. Fundamentalmente, no hay nada de malo en esta actividad de grupo, pero existe alguna posibilidad de que algunas ninfas pierdan su lealtad hacia su "cuidador". Las ninfas criadas a mano, las cuales han dependido del cuidador humano prácticamente desde su nacimiento, son sin duda más fáciles de adiestrar. Pero las aves jóvenes generalmente son dóciles, sin importar cómo hayan sido criadas. Las ninfas más viejas también pueden ser adiestradas, pero en ese caso se requiere más tiempo, dedicación y paciencia.

TRUCOS La mayoría de nosotros ha oído, en algún momento de su preparación, que todos los animales aprenden mediante un proceso de asociación. El psicólogo

ruso Iván Petrovitch Pavlov (1849-1936) demostró esto en sus experimentos con perros. Cada vez que daba de comer a unos perros, hacia sonar una campana. Al poco tiempo, los perros empezaban a salir cada vez que oían la campana sin que se les diera de comer. Para el adiestramiento de ninfas, este proceso de asociación puede ser realmente muy útil. Si la ninfa (carolina) es recompensada cada vez que lo hace bien, asociará la cosa que haya hecho bien con la agradable recompensa. En otras palabras, se dará cuenta de que la recompensa es una consecuencia de su acción. ¿Qué tipo de recompensa se le debe ofrecer? He descubierto que la ramita de mijo es una elección sensata. Las ninfas las encuentran deliciosas y nunca parecen cansarse de ellas. Ocasionalmente, una ninfa puede aburrirse durante el adiestramiento o mientras actúe, como si su mente estuviera "a muchos kilómetros" y no tuviera el más mínimo interés por el tema en cuestión. Una buena manera de recuperar toda la atención de la ninfa es usar un "grillo", uno de esos juguetes corrientes que emiten un chasquido cuando se presiona una lengüeta de metal. El tono penetrante de los chasquidos pronto volverá a despertar el interés de la ninfa por el "juego", después del cual, por supuesto, es conveniente ofrecerle algunas semillas como recompensa.

SIN COMIDA Otro método que vale la pena intentar es quitar la tolva de comida de la jaula de la ninfa (carolina) un par de horas antes de cada sesión de adiestramiento (pero no le deje más tiempo sin comida). Una vez que su ninfa esta domesticada, puede intentar darle de comer con la mano. Primero ofrézcale un poco de mijo u otras semillas sabrosas, y haga sonar el "grillo" tan pronto como la ninfa las acepte. En adelante, cada vez que le dé una recompensa especial a su ninfa, haga el mismo chasquido; pronto asociará el sonido con la comida que tanto le gusta. Por lo que se refiere a los diferentes tipos de trucos que quiera enseñarle a su ninfa, existen muchas posibilidades. A veces, la ninfa (carolina) descubrirá o incluso inventara sus propios trucos y juegos. RECORTE DE ALAS Muchos adiestradores cortan las plumas del ala de la ninfa (carolina) para evitar que vuelen por la habitación durante el proceso de adiestramiento. Pero hay muchos casos en que no se les corta y el adiestramiento da el mismo resultado.

Naturalmente, si las alas de una ninfa que aun no esta domesticada están cortadas, no tendrá que perseguirla demasiado lejos si se va de la percha en T. Sin embargo, si trata a la ninfa (carolina) de manera tranquila y serena, y toma las precauciones adecuadas para evitar que se marche de la habitación cuando esta fuera de su jaula, cortarle las alas no cambiara mucho la situación. En último término, la decisión a favor o en contra podría depender del temperamento de cada ninfa en particular (especialmente en el caso de un ejemplar viejo). Podría empezar a adiestrarla sin cortarle las alas. Luego, si encuentra que la ninfa es bastante obstinada, podría ser una buena idea recortar algunas plumas de vuelo. Si le parece oportuno recortar, debe hacerlo en ambas alas, a fin de que el ave sea incapaz de volar. Utilice unas tijeras afiladas y recorte todas las plumas excepto las dos remeras primarias más externas y siete de las plumas secundaria de cada ala, tan cerca de la base como sea posible. Tenga mucho cuidado de no cortar demasiado las plumas, ya que eso podría dar lugar a hemorragias. A una ninfa (carolina) no le produce dolor que le recorten las plumas, y después de la siguiente muda, las plumas cortadas serán reemplazadas por unas nuevas. Así pues, si la ninfa no esta completamente adiestrada para entonces, será necesario recortar de nuevo.

LA NINFA PARLANTE Una vez que una ninfa (carolina) ha sido adiestrada para que vaya a la mano, uno puede realmente concentrarse en enseñarle hablar. Muchos aficionados son de la opinión que a una ninfa se la pueda domesticar y enseñar hablar al mismo tiempo, pero es mejor domesticar antes a la ninfa y después enseñarle hablar. Más adelante, en esta sección se describe un método de adiestramiento simultáneo para aquellos que quieran intentarlo. No todas las ninfas aprenden con facilidad, depende del carácter de cada una. En comparación con muchos loros, que pueden aprender fácilmente 100 palabras o más, las ninfa (carolinas) pueden aprender un número limitado de palabras y expresiones, aunque son bastante capaces de aprender a silbar melodías. Aunque las ninfas jóvenes son generalmente las mejores alumnas, no es imposible adiestrar a una ninfa que sea ya algo mayor, siempre y cuando el adiestrador tenga el entusiasmo y la paciencia necesaria. Antes de embarcarse en enseñar a hablar a una ninfa, esta debe sentirse completamente a gusto con su adiestrador. Un ejemplar recién llegado debe colocarse siempre cerca de la gente, pero no tanto como para que se asuste. Una vez que empecen las lecciones, las distracciones (tales como niños jugando ruidosamente, perros ladrando, música alta) deben mantenerse fuera

del alcance de la vista y del oído. En el caso de que su ninfa (carolina) estuviera asustada durante los primeros días de adiestramiento, solo tratándola con paciencia y consideración podría hacerle recobrar su confianza y toda su atención por las palabras y frases que quiera enseñarle. Esto no puede hacerse en pocos días; podría suponer varias semanas de duro trabajo. Para hacer que la ninfa confié en usted y le quiera, debe prestarle toda su atención. Si no puede o no va hacerlo, entonces no espere tener mucho éxito al adiestrar y enseñar a su ninfa a hablar. Una ninfa a la que solo se le suministre su ración diaria de comida y agua y, por lo demás, se la deje para que se las arregle por si sola nunca llegara a estar domesticada y, por supuesto, nunca aprenderá a repetir palabras. INTELIGENCIA La mayoría de las personas seguramente ya saben que los animales aprenden solo por imitación y/o repetición. Las ninfas (carolina), no pueden razonar o pensar de la misma manera que nosotros, aunque algunas aves dan realmente la impresión de ser capaces de hacer justamente eso. Por tanto, hay que enseñar a la ninfa (carolina) a repetir o imitar cosas que haya atraído su atención. Se les debe enseñar la repetición de ciertas frases y las respuestas a ciertas preguntas de modo que las usen en momentos apropiados. (En la sección: Usar la psicología de la ninfa podrá encontrar información complementaría). MACHO O HEMBRA Muchos adiestradores creen firmemente que no importa si la ninfa que va adiestrarse es macho o hembra. A pesar de la extendida creencia de que el macho es más fácil de adiestrar, se ha encontrado que ambos sexo son igualmente capaces de aprender a realizar juegos y a repetir palabras y frases. Naturalmente, usted puede encontrar un "zopenco" en cada sexo. Se ha observado varias veces que las ninfas mejor adiestradas son simplemente las alumnas favoritas del adiestrador, sean macho o hembras. Un hecho digno de mención es que los niños y las mujeres son mejores instructores, probablemente porque el tono de la voz de una mujer o de un niño es mucho más fácil de imitar para una ninfa que la voz de un hombre o de un chico ya mayor.

DISTRACCIONES Esta ampliamente aceptada la teoría que explica que cubriendo la jaula con un

trapo o un periódico, de modo que la ninfa (carolina) no pueda ver a su profesor, esta aprende palabra más rápidamente. Algunos adiestradores están convencidos de que a un ave le gusta oír y ver a su profesor. No obstante, si usted seda cuenta de que su ninfa aprende mejor cuando no puede verle, entonces naturalmente tape la jaula. Cubrir tanto la parte de atrás como los lados de la jaula tiene la ventaja obvia de que la ninfa (carolina) no se distraerá con nada que este sucediendo a su alrededor. Así, el ave le prestara toda su atención.

MANTENER SU ATENCIÓN En cada sesión de adiestramiento, debe solicitar la atención de su ninfa (carolina) y disponer el escenario a fin de conseguir los mejores resultados. Las campanas, espejos y otros juguetes que distraigan su atención deben apartarse mientras usted este adiestrando a la ninfa. Nunca intente adiestrar a dos ninfas al mismo tiempo. Aun que estén en diferente jaulas, dos aves en la misma habitación se imitaran una a la otra antes de escuchar a un adiestrador humano.

LENGUAJE OFENSIVO A muchos de los que tienen aves parlantes, por una u otra razón les gusta enseñarle palabras obscenas u ofensivas. Dicha práctica es muy infantil y de muy mal gusto. Estos adiestradores deberían tener en cuenta el hecho de que la ninfa podría poner a su familia en una situación embarazosa al usar una palabra mal solamente en un momento o lugar inapropiado. No es en absoluto difícil enseñar a una ninfa un lenguaje desagradable. Las palabras utilizadas suelen ser cortas y tienen una combinación de silabas fácilmente repetible. Sin embargo, esta es una excusa pobre para enseñar a las ninfas cosas que ellas no entienden y que podrían ofender a alguien y afectar a los niños de manera adversa. UN MÉTODO DE ADIESTRAMIENTO Mucha gente que ha adiestrado ninfas (carolinas) para que hablen han llegado a la conclusión de que el proceso lleva a mano mucho menos tiempo del que se esperaba al principio. Por comparación los niños a menudo tardan dos años o más para aprender a formular un discurso inteligible o sensato. El primer requisito para enseñar con rapidez a su ninfa a repetir palabras y frases es que usted tenga la paciencia necesaria y que ame la tarea que tiene por delante. Por ejemplo, un ave que se muestra desinteresada o es una alumna "difícil"

nunca debe ser castigada, sino, por el contrario, debe ser tratada con amor y cariño. La palabra o frase que se vaya a enseñar debe ser pronunciada claramente en el mismo tono y a la misma velocidad a intervalos durante un periodo de unos quince minutos, después del cual se hará una pausa de cinco minutos antes de continuar con la misma lección. Durante la pausa la lección debe empezar a asimilarse, así que asegúrese de que no haya otras distracciones. No hable con nadie de manera que la ninfa (carolina) los oiga, ni encienda la radio o la televisión luego, tras la pausa, empiece de nuevo y use solo las mismas palabras o expresiones. Después de tres o cuatro sesiones por la mañana, la ninfa puede dejarse sola para que reflexione sobre lo que ha oído hasta la tarde, cuando repita las lecciones dos o tres veces más. No elogie al ave hasta que domine una palabra o expresión determinada perfectamente. Aparte de las lecciones específicas de habla, le será útil una palabra o expresión apropiada cada vez que entre en la habitación en la que tenga la ninfa. Su saludo de "buenos días" puede considerarse como parte del material del adiestramiento, así como sus "buenas noches" cuando apegue la luz para retirarse. Si este método de instrucción no parece funcionar después de un periodo razonable (3 o 4 días seria lo adecuado), tendrá que intentarlo con otro método. La ninfa puede que progrese más en una habitación a media luz, dos veces al día, en sesiones de adiestramiento cortas de unos treinta minutos cada una. La ninfa (carolina) debe poder oírle pero no verle, y a la larga usted recibirá su recompensa al oír repetir lo que le haya enseñado. Recuerde que nunca debe perderla paciencia ni castigar al ave de ninguna forma. Cualquiera de estas acciones muy probablemente tendrá un efecto opuesto a sus intenciones, porque la ninfa asociara el aprendizaje con el castigo. Con un solo gesto de impaciencia o palabra de enfado puede convertir a su ave dulce y mansa en una criatura nerviosa y agresiva, la cual requerirá entonces incluso más paciencia para volver a la "normalidad". Solo tratando a sus animales con el mayor amor que pueda reunir, estos responderán con gratificante obediencia, devoción y afecto (lo cual es mucho más importante que cualquier truco para aprender con el que puedan, o no, tener éxito).

USAR LA PSICOLOGÍA Adiestrar una ninfa será mucho más fácil si sabe un poco de su psicología y aplica este conocimiento a las lecciones. La asociación entre tiempo y acción (entes caso la palabra hablada) es muy fuerte en psitácidas y otras aves parlantes. Por ejemplo, si quiere que su ninfa (carolina) diga "buenos días" en

el momento idóneo del día no tendrá sentido enseñarle esta frase por la tarde. Por tanto, use "buenos días" solo por las mañanas, "buenas noches" por la noche, "adiós" cuando alguien se vaya, etc. Si quiere que su ninfa repita el nombre de un tipo en particular de semilla o de comida, entonces repita ese nombre cuando le sirva la comida. La ninfa asociara así la palabra con el tipo de comida en particular y la dirá solo cuando lo vea. Es interesante apuntar que a las ninfas (y otros loros) se les puede enseñar a usar correctamente los nombres de los miembros de la familia. Muchos adiestradores han obtenido grandes éxitos simultaneando la domesticación y el adiestramiento en el habla. Un método común usado para hacer esto es el que sigue: tras dar al recién llegado el agua y la comida adecuada en su primer día, retire todos los platos de comida y agua de la jaula la misma tarde. A primera hora de la mañana del día siguiente, déle de comer a mano a la nueva ninfa y déle agua, todo el tiempo repitiendo la palabra que quiera que aprenda. Al poco tiempo, la ninfa asociara las palabras que usted le este enseñando con el hecho de que esta a punto de recibir una buena comida, y pronto aprenderá a repetir esas palabras. Cuando vaya a enseñarle nuevas palabras, puede usar el mismo método, hasta que el ave haya "aprendió a aprender". Después debería ser sencillo enseñar a la ninfa de la manera descrita en primer lugar, ya que el adiestrador, no la comida, se habrá convertido en el aliciente para aprender. De igual modo, su sola presencia debería ser suficiente para incitar a su emplumado amigo a representar su repertorio entero. Al recompensar al ave con un poco de su comida favorita después de cada representación, asegurara, por supuesto, que no pierda interés en responder a sus indicaciones con la reacción adecuada. Algunas ninfas (carolinas) tienen el hábito de rehusar hablar cada vez que usted se acerca a sus jaulas. Una ninfa puede usar el repertorio que se le ha enseñado para atraerle a su jaula, asociando su uso con la compañía y el cariño que anhela. Una vez que llegue a la jaula, el ave considerara que su táctica ha funcionado y así pues no necesitara más necesidad de hablar. Si se vuelve para irse, la ninfa empezara a hablar de nuevo, a menudo con un torrente de palabras y expresiones elaboradas con el fin de persuadirle, de que se quede. Las primeras palabras són las mas difíciles de enseñar a la ninfa para que las repita. Sin embargo, con el tiempo desarrollara una creciente aptitud para aprender palabras nuevas, expresiones o incluso frases. Tendrá que dar a su ninfa (carolina) tanta atención como pueda, poniendo un continuo esfuerzo en enseñarle. Sin esfuerzo, no tendrá éxito. Sin embargo, a medida que la amistad con su ave se haga mas estrecha, su atención y esfuerzo ya no le parecerá un trabajo rutinario (si es que alguna vez lo había sido) y esperara ansiosamente complacer cada contacto que pueda tener con su pequeño amigo emplumado.

GRABADORAS Existen una serie de discos y cintas que dan instrucciones para el adiestramiento de loros, periquitos y aves mina. Si quiere tener éxito rápidamente al enseñar a su ave, podría serle útil dicho disco, especialmente si no tiene mucho tiempo para adiestrarla personalmente. Un disco muy bueno es Train your bird in stereo (Adiestre a su ave en estero), preparado por los famosos avicultores americanos Henrry J. Bates y Robert L. Busenbark. Un folleto claro e interesante acompaña al disco. La cinta de video The Cockatiel (La Carolina) del Dr. Matthew M. Vriends, también esta disponible en muchas tiendas de animales. Otra alternativa seria, si usted tiene una grabadora, simplemente grabar las diversas palabras y frases que quiera que aprenda, y a partir de ahí todo lo que necesitará es poner la grabación tantas veces como quiera, hasta que la ninfa (carolina) logre repetir las palabras de manera impecable. Otra ventaja de este método, es que puede dejar a la ninfa a su aire mientras suena Jacinta y aprenderá en su ausencia. Si su propia voz esta en la grabación, naturalmente la ninfa pensara que usted esta presente, ya que reconocerá su entonación personal. El talento repetitivo de una ninfa (u otra especie de ave imitadora) no se limita a palabras y expresiones. Tarde o temprano notara que su ninfa esta repitiendo sonidos tales como, por ejemplo, el silbido de otra ave, no necesariamente de su propia especie. Hay loros del Amazonas que imita impecablemente el chillido de una carretilla, el chirrido de bisagras de puertas mal engrasadas, e incluso ¡la tos de fumador del abuelo! Cualquier sonido que pueda ser imitado atraerá pronto la atención de un ave si el sonido es repetido lo bastante a menudo. Tómelo como una advertencia de amigo. RADIO Y TELEVISIÓN Las ninfas (carolinas) pueden aprender a repetir cuarenta palabras o más. Pueden incluso decir frases cortas en el momento apropiado. Sin embargo, muchas aves de la familia de los loros (periquitos) tienen dificultad para vivir con una radio, televisión o reproductor de CD en marcha. En tal entorno, pasaran por alto todo lo que han aprendido y reaccionaran chillando tan alto como puedan. Si tiene más de un ave la situación llega a ser incluso peor: sus animales competirán unos con otros para ver quien grita más alto. A los periquitos también les gusta hacer eso. Por el contrario, muchas aves muestran un cierto aprecio por la música suave y melódica, y hay loros, periquitos y ninfas balanceando su cabeza como siguiendo el ritmo de la melodía.

Introducción a la carolina
La ninfa o carolinas, es un loro australiano de tamaño medio que mide aproximadamente 30 y 35 cm. desde la parte superior de la cabeza hasta el extremo de la cola. Existen múltiples variedades de color diferenciadas que le presenta un aspecto totalmente distinto del que corresponde al ejemplar silvestre de tonalidad gris del cual procede. En la mayoría de los casos, las ninfas son de color gris o blanco y cuentan con una llamativa mancha caléndula anaranjada en cada una de sus mejillas. Su cabeza se halla coronada por un penacho. Si se les deja salir de su jaula emprenderá el vuelo como reacción natural y procederá a explorar su entorno. En tales casos debe ser objeto de de una estrecha vigilancia para que no cause deterioro o incluso destruya algún objeto de valor. A las ninfas les complace la compañía de otros pájaros y de las personas. Si no nos es posible permanecer en casa durante todo el día, proporcionémosle abundancia de juguetes para que se distraiga. La mayoría de las personas gozan con tener junto a si alguna ninfa. Se trata de aves que poseen una agradable personalidad y son inteligentes además de cariñosos. Constituye el animal de compañía ideal para quienes desean tener un pájaro de tamaño mayor que un periquito pero más reducido que un loro amazónico. De hecho ¡una ninfa puede llegar a ser ciertamente nuestro mejor amigo! Las ninfas que viven en cautividad deben de disponer de una dieta bien equilibrada que les proporcione los mismos nutrientes que cabe hallar en la de todos los pájaros silvestres. Tal circunstancia supone que ha de incluir semillas, verduras, frutas, hortalizas y también algunos de los alimentos que componen nuestra comida habitual. Estas aves son criaturas de talante inquisitivo que muestran tendencia a investigarlo todo antes de aproximarse. Así vemos que un nuevo accesorio introducido en la jaula puede permanecer

intocado durante varios días hasta que se acostumbran a su presencia. La ninfa no cuenta con una coloración tan brillante como la mayoría de los demás loros. De hecho, posee una belleza propia de carácter más tenue. La mayoría de los zoólogos clasifican a las Carolinas en el orden Psitaciformes, más conocido por el público como loros. Sin embargo, la siguiente posición taxonómica, ya sea entre la familia de las cacatúas o entre la de los periquitos de cola ancha, sigue siendo materia de discusión, que dejaremos sea aclarada por los expertos. LA CAROLINA SILVESTRE Ciertos conocimientos acerca de las carolinas en su hábitat natural de Australia nos serán útiles para establecer las condiciones ideales para las Carolinas mantenidas en cautividad en condiciones geográficas y climáticas diferentes. Por otra parte, no debemos olvidar que la mayor parte de las Carolinas provienen actualmente de criaderos de pájaros domésticos que se han ido aclimatando durante décadas a unas condiciones ambientales determinadas. Así, no es necesario que proporcionemos una imagen semejante en miniatura de las condiciones australianas, para que nuestras aves se sientan a gusto y se reproduzcan. No obstante, siempre conviene tener presente el ambiente nativo de las Carolinas. Las Carolinas silvestres son básicamente nómadas; viven en pequeños grupos en las zonas más subtropicales de Australia y en los sistemas ecológicos de pastizales y matorral seco, típicos de las zonas interiores del continente. Su dieta consiste en hierbas maduras y semi maduras y en sus semillas, que cogen del suelo, y también en verduras que crecen durante la estación de las lluvias, cuando las Carolinas normalmente se reproducen. Sin embargo, las carolinas se reproducirán cada vez que se produzcan condiciones favorables, en ocasiones varias veces seguidas. Construyen sus nidos en agujeros de los árboles, siempre cerca de charcas o de pequeñas corrientes de agua. Las temperaturas en Australia continental varían desde más de 40 °C hasta menos de 0 °C por la noche. Por lo tanto las Carolinas son, por selección natural, una especie muy resistente. Sin embargo, en las condiciones climáticas de Norteamérica y de Europa, no podrían sobrevivir sin nuestra ayuda. ESTRUCTURA Y FUNCIONES DE LAS AVES

La estructura (anatomía) y funciones (fisiología) de las aves y de los mamíferos son similares, pero hay algunas diferencias importantes. La piel de las aves es muy delgada; carece de glándulas sudoríparas y de glándulas sebáceas y está cubierta de plumas, que se cambian ocasionalmente durante el proceso de muda. Durante ésta, las plumas viejas caen y son reemplazadas por otras nuevas. En las Carolinas, la muda es un proceso muy gradual, que dura varios meses, y que muchas veces ni siquiera es detectado por el propietario. El sistema respiratorio de las aves consiste básicamente en la tráquea, los bronquios y los pulmones, como en las especies mamíferas. Además, las aves tienen delgadas membranas aéreas -extensiones en forma de saco de los pulmones hacia el pecho y la cavidad abdominal que pueden jugar un importante papel en el curso de las enfermedades respiratorias. El sistema digestivo de las aves consiste, expuesto de modo sucinto, en una cavidad oral, esófago y buche, pro ventrículo, molleja y unos intestinos relativamente cortos. Las aves no tienen dientes, pero las Carolinas pueden descascarillar semillas antes de ingerirlas. La comida es molida por la fuerte y musculosa molleja que todos los pájaros herbívoros poseen. Esta acción de molienda es ayudada por cierta cantidad de arena y de piedrecillas, el cascajo, que los pájaros tragan ya sea casual o intencionadamente si lo encuentran. A veces, un pájaro puede confundir el cascajo con municiones de plomo, trozos de metal, de plástico, de vidrio, etc., lo que generalmente da origen a envenenamiento crónico o a lesiones internas. El sistema reproductivo de las hembras consiste básicamente en los ovarios y el oviducto. La yema de los huevos es producida por los ovarios, mientras que la clara y la cáscara se agregan en el oviducto. Los testículos de los machos están dentro de la cavidad abdominal y no pueden ser vistos ni palpados desde el exterior, como es el caso de las especies mamíferas. Las Carolinas macho no tienen pene. El apareamiento se realiza apretando o frotando entre sí las cloacas del macho y de la hembra.

Limpieza y Cuidados
La jaula y sus accesorios requieren una limpieza frecuente para mantenerse en condiciones higiénicas. Esto es especialmente importante en el caso de las pajareras con gran número de pájaros. Es posible reducir el riesgo de enfermedades mediante una higiene adecuada, pero nunca podrá eliminarse del todo. Los agentes infecciosos tienen muchos modos de llegar hasta los pájaros -por la alimentación (salmonelosis, pseudotuberculosis, hongos), el agua (colienteritis, salmonelosis), el aire (virus, pseudotuberculosis, hongos), animales (salmonelosis, pseudotuberculosis). Es evidente que la higiene no puede tener ninguna influencia directa en las enfermedades metabólicas, pero las condiciones de falta de higiene, y el estrés asociado con ellas, puede

aumentar la vulnerabilidad de los pájaros a estas enfermedades. Algunos de los prerrequisitos para unas condiciones higiénicas son la limpieza, el orden, el aire puro, los materiales a prueba de agua o al menos repelentes al agua, y las superficies lisas. Sería mucho más difícil mantener limpia una jaula de bambú ricamente decorada (como las que suelen usarse en los países asiáticos) que una moderna jaula de plástico con barrotes de alambre. El orden no sólo permite evitar la acumulación de suciedad y de polvo, sino que también, más importante, permite una desinfección efectiva; los desinfectantes no pueden trabajar si los agentes patógenos están cubiertos, y por lo tanto protegidos, por polvo, suciedad, excrementos y otras materias orgánicas. PASOS HACIA UNAS CONDICIONES HIGIÉNICAS 1. Ordena y saca toda la suciedad visible, usando una aspiradora, una palita, un raspador, un cepillo de alambre, etc. 2. Empapa el contenido de la jaula en agua con detergente o con algún otro agente limpiador suave durante 24 horas. 3. Limpia la jaula con un cepillo duro, con un raspador, con un cepillo de alambre y agua; de ser posible, emplea un equipo de limpieza al vapor, especialmente en las pajareras al aire libre (recuerda que el vapor limpia bien pero no esteriliza porque suele enfriarse demasiado aprisa). 4. Seca bien todos los materiales. De no ser así, el agua que quedaría de los pasos anteriores diluiría la concentración de los desinfectantes que hay que emplear en el paso siguiente. 5. Desinfecta la jaula y su contenido con uno de los muchos desinfectantes que se venden en las tiendas de animales, droguerías, etc. La mayoría de los desinfectantes comerciales son efectivos contra los virus, bacterias, y hongos, pero generalmente su acción contra los parásitos es menos eficaz. Los ingredientes activos son generalmente aldehídos (p. ej., formalina), alcoholes, fenoles, detergentes, compuestos cuaternarios de amonio, o una combinación de éstos. Hay muchas marcas, y nombrar algunas de ellas podría perjudicar a otras de efectividad similar. Si tienes dudas al respecto, consulta a tu veterinario. Si tus pájaros están infestados de ectoparásitos, como ácaros rojos, ácaros de las plumas, etc., tanto los animales como las jaulas o pajareras tendrán que ser tratados al mismo tiempo. Los insecticidas normales que se usan para estos fines han de ser manipulados con grandes precauciones, ya que también son tóxicos para el ser humano. El tratamiento de los ácaros nemido cópticos (que producen escamas en la cara o en las patas), afortunadamente raros en las Carolinas, es diferente porque estos parásitos viven permanentemente dentro de, y no sobre, la piel del pájaro.

MANTENER LA JAULA LIMPIA Una buena higiene es el mejor camino para mantener a sus aves en un excelente estado de salud. Un ave en una jaula polvorienta y sucia no tarda en enfermar. La jaula, las perchas, los contenedores de agua y la comida, el baño, los asideros para el jibión de sepia y las verduras y otros accesorios deben mantenerse todos escrupulosamente limpios. Lo mejor es convertir esta limpieza en un hábito rutinario: por ejemplo, una vez a la semana el sábado por la tarde. Todo debe desinfectarse a fondo una vez al mes. Para realizar esta tarea, normalmente tendrá que sacar a las aves de la jaula (nunca si están criando). Es conveniente tener cerca una jaula extra, aunque no es absolutamente necesario. La jaula debe limpiarse con agua jabonosa caliente y luego enjuagarse con agua fría, para los organismos portadores de enfermedades no tengan la más mínima oportunidad de instalarse. El mismo procedimiento es aplicable a las distintas piezas de equipamiento que componen la jaula. Se deben remplazar los comederos de vidrio, plástico porcelana que estén rotos o tengan piezas desconchadas. Es en tales ubicaciones donde los organismos potencialmente peligrosos a menudo se acumulan y tarde o temprano emprenden su ataque.

LA CUBETA DE TIERRA Como se ha dicho anteriormente, cualquier jaula bien construida debe tener el suelo cubierto por una bandeja de arena que pueda estirarse hacia fuera, de modo que el suelo pueda limpiarse frecuentemente molestando a las aves lo menos posible. Las jaulas disponibles en las tiendas de animales domésticos y que están hechas principalmente de barrotes de alambre suelen tener una base extraíble. Es mejor cubrir el fondo de la jaula o de la bandeja con un pedazo de papel recio (el papel marrón de envolver es ideal) cortado a la medida exacta. La tierra esterilizada especial para aves (arena o gravilla de conchas), que puede obtenerse en cualquier tienda de animales, debe distribuirse en una capa de 1 o 2 cm. de profundidad por encima del papel. El papel y la arena deben sacarse y remplazarse al menos una vez por semana. A fin de evitar que las aves escarben y echen la arena fuera de la jaula con las patas, es recomendable fijar una pieza de vidrio o plástico de unos 10 cm. de alto alrededor del suelo de la jaula. Muchas jaulas decorativas ya disponen de esta ventaja añadida, pero a menudo las jaulas tipo torre no están tan equipadas. Como se ha dicho, no recomiendo este diseño, pero aquellos que usen jaulas de este tipo tendrán que improvisar algo que substituya estas protecciones de vidrio o plástico.

EL ACICALAMIENTO Y CUIDADOS BÁSICOS El baño A las carolinas salvajes les encanta revolcarse en la hierba húmeda. A primera hora de la mañana, cuando la hierba esta cubierta de rocío, esta pequeña escena puede deleitar a los observadores de aves. Sin embargo, dicha escena raramente seda entre las aves que viven en cautividad. Aun así, todas las carolinas disfrutan de un baño de agua, que debe ofrecérsele en un plato llano de cerámica o de metal. Serán muy pocos los días en que su carolina no haga un agradecido uso del baño. En caso de que exhiba a sus aves, necesitara darles un baño una semana más o menos antes de la exhibición. Antes de sacar al ave de su jaula, llene dos cuencos poco profundos con agua caliente (unos 25º C) disolviendo un poco de jabón suave en uno de los cuencos. A continuación, coja al ave en su mano de modo que su pulgar y su dedo índice puedan sostener su cabecita y manténgala en la dirección correcta. Cuidadosamente, introdúzcala en el agua jabonosa, asegurándose de no mojar su cabeza y de no meterle jabón en los ojos, la nariz o el pico. Tras remojar a su ave varias veces de esta manera, humedezca una vieja brocha de pelo suave (o algo similar, porque las brochas de afeitar son a veces difíciles de encontrar) en agua jabonosa y cepille el plumaje en la dirección de la cola. Asegúrese de no olvidar el área de alrededor de la cloaca. Lave la cabeza y el cuello con una esponja suave. Hágalo a fondo en las plumas del ala, extendiéndolas en el borde del cuerpo y acariciándolas con la brocha. Limpie la cola de la misma manera con suavidad a fin de evitar arrancarle las plumas accidentalmente. A continuación, enjuáguela algunas veces en el cuenco de agua limpia para eliminar todos los restos de jabón y cepille el plumaje dándole forma con una brocha enjuagada afondo. (Como bien puede usted imaginar, todo ese manoseo alborotara un poco las plumas de su ave). Concluya la operación secando a su ave con una toalla gruesa que haya sido ligeramente calentada (tal vez en una secadora de ropa o poniéndola sobre el radiador unos minutos). No restriegue las plumas; solo envuelva al ave en la toalla y frote suavemente. Cuando el ave este seca al tacto, colóquela en una jaula limpia (sin arena) en una habitación calentada adecuadamente (¡nunca fuera, al sol!). El ave debe quedarse ahí hasta el día siguiente a fin de asegurarse de que no cojera frió. Sin embargo, la habitación no debe estar demasiado caliente para evitar que se le ricen las plumas, lo que, por supuesto, no se pretende. El ave misma ayudara al proceso de secado encrespándose, agitándose y arreglándose las plumas. Un secador de pelo puede ser de utilidad si desea que el ave se seque rápidamente, pero debe de estar conectado a la potencia más baja y usarse con cuidado. El limado de uñas y pico

Las uñas y los picos se mantienen generalmente en un estado natural y adecuado si las carolinas tienen acceso regularmente a perchas de madera de distintos grosores, ramas frescas de árbol, jibiones de sepia y elementos similares. En el aviario de exterior o de jardín, proporcióneles algunas piedras ásperas que las aves puedan usar como limas naturales. Si a pesar de estas precauciones, observa que a un ave le están creciendo demasiado las uñas, debe proceder a cortarlas. Agarre y sujete al ave, pero no boca arriba, para evitar la tensión y el sobresalto. Levántela a contraluz, de modo que pueda ver los vasos sanguíneos perfilados sobre el asta de las uñas. No debe cortar esta área rosada (llamada membrana interdigital). Mientras sujeta al ave en la palma de su mano, agárrele la pata con los dedos índice y corazón. Su ayudante debe usar unas tijeras de uñas muy bien afiladas y cortar justamente antes de la membrana interdigital. (Si las uñas son de color oscuro, corte solo las piezas muy pequeñas durante una "operación"). A veces un vaso capilar crece a lo largo con la uña y puede sangrar ligeramente cuando corte la uña. Tenga a mano un lápiz hemostático o algodón para hacer frente a este pequeño contratiempo. El limado del pico debe dejarse en mano de un avicultor experto o de un veterinario especializado.

CONSIDERACIONES ESPECIALES SOBRE EL CUIDADO Vuelo libre en interiores A la mayoría de los propietarios de carolinas les gusta dejar volar libremente a sus aves en una habitación de la casa durante algunas horas del día. Sin embargo, hay ciertas precauciones que hay que tomar antes de dejar salir al ave de su jaula. Asegúrese de que todas las ventanas estén cerradas y cubiertas con cortinas, porque las aves no pueden ver el cristal de las ventanas (las cortinas tupidas pueden prevenir los accidentes serios, fatales incluso, que se producen cuando un ave choca contra el cristal de una ventana). Los aparatos eléctricos tales como electrodomésticos y especialmente ventiladores deben apagarse cuando la carolina este fuera de su jaula. Un ventilador de techo representa un peligro letal para un ave que vuela libre. Si tiene el fuego a tierra encendido, asegurase de que este bien protegido con una pantalla (tápelo incluso cuando este apagado si no quiere que su carolina se escape por la chimenea). Las plantas de interior y flores cortadas también pueden causar problemas a las aves y, por supuesto, tenerlos ellas mismas. Las carolinas difícilmente se resisten a picotear las plantas de la casa, algunas de las cuales son venenosas; otras, como los cactus, pueden causar graves heridas. Es recomendable, por tanto, sacar todas las plantas de la habitación o taparlas con plástico.

Durante los meses de verano Las personas que tengan carolinas (o cualquier ave o especie animal) deben recordar que es muy importante mantener tan limpios como sea posible los platos de la comida y los alojamientos para dormir. Durante los meses más calidos del año, algunas comidas blandas (alimento concentrado, masón al huevo, comida para cría, pan empapado en leche o agua, alimento verde, etc.) se echan a perder muy rápido. Por tanto, en días calurosos es mejor no preparar más comida blanda de la que pueda ser consumida en una hora más o menos. Las sobras deben retirarse antes de preparar la comida siguiente. Las altas temperaturas permiten a muchos insectos dañinos reproducirse con rapidez y fomentar el crecimiento de bacterias. Es también muy importante, sobre todo si las aves pasan la mayor parte del año en un recinto interior, sacarlas al exterior de vez en cuando, con jaula y todo, especialmente durante la primavera y el verano. No coloque la jaula bajo los rayos directos del sol, por supuesto. Incluso las aves que viven de puertas afuera pueden sufrir insolaciones. Mantenga a sus aves más o menos a la sobra, en una zona a salvo de gatos, perros y otros enemigos. Si tiene gatos, es muy probable que tenga que estar constantemente alerta. Las aves disfrutan especialmente retozando sobre la hierba; para ello, coloque la jaula, con la bandeja sacada, sobre el césped. El atardecer y la noche Las carolinas necesitan tener de 10 a 12 horas de descanso al día. Por tanto, no la exponga a demasiado ruido. Si tiene una televisión en la misma habitación que la jaula, lo mejor que puede hacer es proteger la jaula con un trapo a las horas apropiadas. Una jaula con una o más carolinas en ningún caso debe situarse cerca de un aparato de televisión. Aunque para las personas pueda ser imposible detectar los rápidos cambios de los patrones de puntos de la pantalla de la televisión en color, la mayoría de las aves pueden verlos, lo que es perjudicial para sus ojos. Cuanto más lejos esté situada la jaula de la televisión, menos daño se causara. Diferentes estudios han demostrado que es mejor cubrir la jaula con un trapo cuando la distancia entre la jaula y el aparato es inferior a 5 metros. Muchos aficionados a las aves sostienen que una jaula debe cubrirse completamente con algún tipo de tela durante la tarde y la noche. Sin embargo, no a todas las carolinas les entusiasma esta medida. Yo creo que el mejor método es cubrir solo un lado y o la parte superior de la jaula de modo que ninguna luz directa o emisión de televisión destellen hacía el ave de la jaula. De esta manera, el ave puede decidir por sí misma si sentarse a la luz o no.

TABLA DE PELIGROS PARA UNA NINFA

Fuente de peligro

Efectos (remedio)
Ventanas abiertas: el ave se escapa; productos de limpieza y productos químicos: envenenamiento; taza del inodoro abierta: el pájaro se ahoga. (Mantenga cerrada la puerta del cuarto de baño)

Cuarto de baño

La carolina mete la cabeza a través de la tela metálica o entre los barrotes, se queda Tela metálica de jaula o pajarera con atrapada, se lesiona o se estrangula hasta morir. (Compruebe el calibre de los aberturas de tamaño equivocado orificios de la tela metálica con su proveedor de animales domésticos).

Contenedores de agua (fregaderos, cubos, acuarios, jarrones)

Las carolinas se caen dentro y se ahogan. El ave puede tomar la superficie jabonosa por un lugar firme para posarse. (Mantenga los recipientes vacíos y/o tapados)

Luz solar directa

Insolación: profundos jadeos, alas extendidas, debilidad, colapso La carolina queda atrapada en ellas y es aplastada o se escapa. (Cierre la puerta antes de soltar al ave)

Puertas

Corrientes (puertas y ventanas abiertas, airear la habitación, etc.).

Resfriados; secreciones nasales, legañas, estornudos, neumonía. (Evite las corrientes; llévese al ave cuando la habitación está siendo aireada)

Las carolinas son curiosas y les gusta explorar los cajones abiertos y los armarios. Cajones, armarios, taza del inodoro Si un ave se queda encerrada dentro por accidente, puede morirse de hambre o asfixiarse. (Mantenga cerrados los cajones y armarios)

Butacas, sofás, etc.

Las carolinas pueden ser aplastadas si se sienta accidentalmente sobre ellas. (Adopte el hábito de mirar en las sillas antes de sentarse).

Cables eléctricos y enchufes

Descarga eléctrica por morder los cable; muerte. (Oculte los cables bajo molduras, alfombras, etc.)

Suelos duros

Las carolinas con alas cortadas carecen de plenos poderes de vuelo. Tales aves pueden romperse una pata o magullarse en un aterrizaje forzoso.

Pies humanos

Las carolinas sueltas pueden ganarse un pisotón. (Mire antes de dar un paso)

Cocina

Nunca tenga a su carolina en un área contaminada por gas y los humos de cocinar. Los humos que desprenden las cacerolas de teflón sobrecalentadas o quemadas son tóxicos para las aves. También son peligrosos los humos y el calor desprendido al cocinar; ollas abiertas que contengan líquidos calientes; hornos calientes; y productos de limpieza domésticos, todos ellos potencialmente venenosos. (Mantenga a las aves fuera de la cocina)

Articulo de punto o ganchillo, hilo, Los dedos de las carolinas pueden enredarse; el ave atrapada puede llegar a cuerdas, cadenas estrangularse. (No tenga ni jerséis ni ovillos de lana tirados por casa)

Jarrones decorativos grandes

Las carolinas pueden resbalar dentro y no poder salir; asfixia, morir de hambre, fallo cardiaco. (llene estos recipientes con arena o papel)

Nicotina, pulverizadores, etc.

El aire cargado de humo; la nicotina es letal. Otros contaminantes del aire peligrosos para el ave son los vapores de pintura, el monóxido de carbono, los pulverizadores de insecticidas o los ambientadores, y las tiras insecticidas. (No fume ni use pulverizadores, etc. Cerca de sus aves)

Perchas de diámetro demasiado pequeño

Excesivo crecimiento de las uñas de los dedos. (Use perchas de madera dura del diámetro correcto.)

Pesticidas

Todos los pesticidas son letales para las aves. (Nunca rocié con ellos las plantas de la habitación donde tenga a su ave ni traiga plantas rociadas a esa habitación).

Venenos

Mortíferos: plomo, óxido, cacerolas revestidas con plásticos, mercurio, todos los productos de limpieza domésticos. Dañinos: minas de lápices, cargas para bolígrafos, rotuladores fluorescentes, alcohol, café, especias picantes. Otros venenos: acetona, anfetaminas, aspirinas, anticongelante, arsénico, lejía, tetracloruro de carbono, cosméticos, lápices de colores, DDT, desodorantes, desatascadotes, suavizantes, petardos, fluoracetatos, toxinas de la basura, tintes para el pelo, linóleo, lejía, cerillas (las llamadas cerillas de seguridad no son tóxicas), medicamentos, bola de naftalina, diversas setas u hogos silvestres, pintura con plomo, perfume, productos derivados del petróleo, aceite de pino, veneno para ratas y ratones, veneno para cucarachas, laca, pastillas para dormir, veneno para caracoles, estricnina, lociones para el bronceado, talio, herbicidas, productos protectores de la madera. (Retire todas las sustancias dañinas y letales).

Objetos afilados, clavos, astillas, extremos de cables o calambres

Cortes heridas producidas por pinchazos. (Llévese todos los objetos cortantes)

Cambios de temperatura

Las carolinas necesitan estar a una temperatura entre los 10 y los 24º C. Los cambios bruscos de temperatura pueden ser desastrosos para ellas. (La calefacción debe ser constante y fiable).

Ventanas, ventanales, paredes de cristal

Las carolinas vuelan hacía ellas: conmoción cerebral, fractura de cráneo, rotura de cuello, alas o pies. (Baje las persianas o cierre las cortinas).

Herencias y Mutaciones de las Ninfas
Durante los últimos años, la cría de mutaciones de color de ninfas (carolinas) ha traído la atención de muchos aficionados. Sin embargo, no todos están encantados con los resultados y muchos permanecen fieles a las aves del color original (grises normales). Pero sería un error no hablar de esta excitante nueva rama de la afición, especialmente en estos tiempos en que el interés por las mutaciones está creciendo con rapidez. Aunque no será posible ahondar con profundidad en el tema de la genética, intentaré explicar los principios esenciales de manera tan simple y práctica como sea posible. Aquellos que no hayan estudiado previamente el tema, requerirán un poco de tiempo y paciencia.

COLORES Tres factores producen todas las variantes de color vistas en las psitácidas: los cambios en el pigmento melanina, en el pigmento carotinoide y los de la estructura del color azul. Melanina: Los pigmentos oscuros de las plumas, ojos, pico, patas y uñas (en otras palabras, los colores negros, gris y marrón). Carotinoide: Los pigmentos brillantes que se dan en las plumas y en el pico (específicamente los colores amarillo, naranja y rojo). Color estructural: Azul (y violeta). La expresión color estructural indica que el color esta relacionado con la estructura de la pluma. En otras palabras, el plumaje azul no es el resultado de un pigmento distintivo; más bien es un efecto físico producido por la organización estructural de las moléculas en la superficie de las plumas. Habrá observado que no se ha mencionado el color verde. Esto se debe a que el verde, que no es un color primario, resulta de la combinación del pigmento carotinoide color amarillo y del color estructural azul. Si faltara el amarillo en un ave verde, el resultado seria un ave azul; si faltara el azul el resultado seria un ejemplar amarillo.

MUTACIONES Las mutaciones en las especies de psitácidas son causadas generalmente por cambios en la melanina y el carotenoide y, solo ocasionalmente, en el color estructural. Por lo tanto, en lo que nos concierne, nos ocuparemos principalmente de los cambios en la melanina y el carotenoide. Las siguientes formas son las más usuales. (Observe que no todas estas mutaciones de color se han dado en las carolinas, aunque sigue siendo teóricamente posible que se den en el futuro). Pastel: En esta mutación, la cantidad de melanina es reducida. Los colores de la forma salvaje están retenidos en matices claros, de forma diluida (con frecuencia como verde hierva claro). El periquito amarillo turquesa es un ejemplo de esta mutación. Lutino, albino, amarillo: En estas mutaciones, la carencia de la melanina es completa o casi completa. En aves lutinos y albinas, la melanina falta en todas las partes del cuerpo (plumas, ojos, pico, pies y uñas). En las ninfas amarillas, la melanina solo falta en el plumaje. Las ninfas lutinos y albinas son fáciles de reconocer por sus ojos rojos; las amarillas normales tienen los ojos oscuros. Las lutinos y albinas difieren unas de otras en que las primeras conservan su carotenoide, por lo que mostrara algo de amarillo naranja y/o rojo, mientras que las últimas han perdido estos colores así como los de la melanina, dando como resultado una ninfa de color blanco puro con los ojos rojos. En las ninfas (carolinas), los machos lutinos son blanquecinos con amarillo intenso, especialmente bajo las alas y la cola, manchas rojizo-anaranjadas en las mejillas, ojos de color rojo oscuro, pies y patas rosadas, pico gris cuerno y una cresta amarilla. Las hembras son como los machos. Las barras de la superficie de debajo de la cola y de las plumas de debajo del ala son amarillas contra un fondo blanco debido a la falta de melanina. Las ninfas jóvenes son comos las hembras, pero los ojos son claros con algo de amarillo. Esta mutación se consiguió por primera vez en Florida a partir de dos ninfas (carolinas) de aspecto normal, en los aviarios de C. Barriger, en 1958. Pero fue la fallecida E. L. Moon quien confirmo que esta mutación estaba firmemente establecida. En la ninfa (carolina) lutino, la melanina sea perdido completamente, aunque se conserva las manchas rojas en las mejillas. Ya en las ninfas (carolinas) albinas están totalmente desprovistas del carotenoide, ambos sexos son de un blanco puro con ojos color rubí; incluso los lunares auriculares rojizo-anaranjados son blancos. Las primarias y las plumas de vuelo tienen a veces un color blanco roto. La mutación albina se dio en los Países Bajos a principio de los años 80.

Moteada, opalina: Aquí la melanina está ausente en todo el plumaje. La mutación moteada suele tener un patrón de color irregular, poco uniforme, con manchas blancas o amarillas allí donde la melanina está ausente. Existe una gran variedad de patrones moteados, que van desde los que muestran algunas plumas afectadas hasta los que abarcan grandes zonas del plumaje. En las ninfas (carolinas) machos moteados son como los machos grises normales, pero con manchas blancas irregulares (que pueden ser pequeñas, grandes o estar entre estos dos extremos). Las mutaciones moteadas ideales son las claras (es decir, sin melanina). Ojos marrones, pies y patas grisáceas y pico gris. Las hembras son como las grises normales, pero con el plumaje roto por manchas blancas. La cola suele ser clara sin barras. El gorjeo del macho del macho puede ser la mejor (y a menudo la única indicación) del sexo. Las aves jóvenes tienen colas mas cortas y frecuentemente presentan algo de rosa alrededor de la membrana del pico. Esta mutación se creo en Estado Unidos en 1949. En los aviarios del señor D. Putman y la señora R. Kersh se desarrollaron distintas estirpes. Las aves de esta última se utilizaron para crear las estirpes europeas. Las hembras pueden ser híbridas para el moteado, ya que la mutación es recesiva; las aves híbridas a menudo tienen plumas salpicadas de blanco o amarillo en la parte posterior del cuello. Esta mutación no debe confundirse con los resultados de una dieta inapropiada. Una carencia del aminoácido lisina en la dieta, por ejemplo, puede causar una formación inadecuada de la melanina. Así, algunas plumas verdes pueden volverse amarillas, mientras que las negras pueden volverse de un gris muy pálido a blanquecino. Una mejora de la dieta puede normalizar el plumaje en la muda siguiente. La segunda mutación en esta categoría es la opalina. En este caso, el carotenoide se vuelve más intenso. El amarillo claro se vuelve más profundo, el amarillo medio casi naranja y el rosa casi rojo. La mutación opalina es difícil de reconocer, ya que su apariencia externa varía de una especie a otra. Tres opalinas típicas son: la rosella elegante (Platycercus elegans), el periquito de Bourke (Neophema bourkii) y la Ninfa (carolina) perlada. En la rosella elegante, prácticamente toda la parte inferior y la cola son rojas; también se puede ver el rojo en las marcas posteriores. El periquito de Bourke también es brillante ejemplo de la mutación opalina. El color amarillento normal es reemplazado por un rosa puro, y la melanina se pierde en el manto, la espalda, las remeras secundarias y la cabeza. Esta distribución es similar a la del periquito, en el que el manto carece de marcas. En el Bourke esto puede también aplicarse a parte de las alas.

La ninfa (carolina) perlada (u opalina) muestra una variación totalmente diferente. La melanina falta en el centro de la pluma, por lo que cada pluma afectada es blanca o amarilla con un borde oscuro. Esto produce un efecto de tablero de ajedrez, visto muy a menudo en las alas. El amarillo o el nacarado es más claro que el de una ninfa (carolina) gris normal. Las ninfas macho jóvenes son como los machos grises normales. La parte posterior del cuello, el manto y las alas están cubiertas con manchas blancas o amarillo nacarado. Al cabo de seis o doce meses aproximadamente, los machos mudan a su plumaje de adulto, que es gris normal. Las hembras, sin embargo, mantienen su hermoso color de perla o nacarado. Los ojos, el pico, los pies y las patas son como en la gris normal. Esta mutación fue vista por primera vez en 1967 en Alemania Occidental y en Bélgica. Canela, Fallow (amarillo marronoso): En estas mutaciones, el color de la melanina esta cambiado: el negro es reemplazado por el marrón. En las canelas, predomina el marrón; la fallow muestran un marrón grisáceo que es particularmente evidente en las remera primarias. Dicha mutaciones producen apariencias externas variadas dependiendo de la especie de ave. Los efectos son más evidentes en una ninfa (carolina) que en un Bourke o un Kakariki. El verde se hace más claro de color y más amarillento; el gris se torna más amarronado. Los machos de estas mutaciones son como los machos grises normales, pero con un tono bronceado calido. Los colores amarillos son suaves, las manchas rojizos-anaranjadas de las mejillas, brillantes y claras. En esta mutación la melanina es marrón, no negra. A veces las aves tienen manchas de color en las alas y la espalda; algunas marcas son incluso festoneadas y muestran diferentes graduaciones de color. Estas ninfas se llaman a menudo canelas jaspeadas. Las hembras son como hembras grises normales, pero las zonas oscuras tienen un tono amarronado. En general, la hembra es algo más clara que el macho. En las ninfas jóvenes son como los padres, aunque los machos suelen ser más pálidos. La mutación, criada por primera vez en Bélgica a principios de los años sesenta, esta ligada al sexo. Una diferencia interesante entre la canela y la fallow es que, aunque los jóvenes de ambos sexos nacen con los ojos rojos, la canela adquiere ojos oscuros en la primera semana y la fallow conserva los ojos rojos. Por tanto, no puede confusión con las mutaciones amarillas, las cuales nacen con los ojos oscuros. El origen de esta mutación en la ninfa (carolina) no ha sido documentada con precisión. Tuvo lugar en los Estados Unidos así como en Europa a principios de los setenta.

Plateada: Las ninfas (carolinas) plateadas macho son como los machos grises normales, pero el color gris es reemplazado por el plata metálico. Ambos sexos poseen ojos rojos. Las hembras son como los machos, con diferencias características vistas en las hembras grises normales. Las jóvenes se parecen a la ninfa gris normal, pero la coloración básica es plata metálica. Esta mutación fue desarrollada por vez primera a principios de los cincuenta en Bélgica, y destaco por su deficiencia visual y su poca fertilidad. La mutación esta ahora bien establecida y esta menos aquejada por la ceguera. Verdemar: En esta mutación, el carotenoide se ha disminuido. El plumaje, por consiguiente, presenta menos amarillo, naranja y/o rojo. En una buena mutación verdemar, el carotenoide se ha reducido a la mitad. Existen variaciones: a menos carotenoide, la ninfa es más azulada; a más carotenoide, el ejemplar es más verde. El ejemplo mas claro es el del periquito verdemar. Azul: Una ninfa azul pura tiene melanina y, naturalmente, su color estructural es azul. Ya que el carotenoide esta ausente, faltan totalmente los colores amarillos, naranja y rojo. La ninfa (carolina) de carablanca o "charcoal" (negro-grisácea) esta también incluida en te grupo. También en este caso faltan el amarillo y el rojo, pero ya que el color en la forma salvaje no es el verde, la mutación produce un plumaje blanco, más que azul. Por lo demás, los machos y hembras son como grises normales. La zona de la mascara del macho será de color blanco puro después de la primera muda. Esta mutación apareció por primera vez en una colección holandesa en 1964 y también en 1978 en Frankfurt, Alemania Occidental. La mutación, que es recesiva, esta ahora bien establecida.

PRINCIPIOS DE LA HERENCIA A continuación consideraremos los medios a través de los cuales se heredan las mutaciones. Esto, sucesivamente, determina e aspecto que tendrá la nidada de varias combinaciones. Dominante: Si una de las ninfas (carolina) progenitoras es de raza pura u homocigótica por el color dominante, todos los jóvenes adoptaran dicho color. En otras palabras, el homocigoto dominante elimina todos los demás colores, incluso aunque la nidada lleve otros colores en su carga genética (o genes). Los colores escondidos entre los genes pueden emerger más tarde en apareamientos determinados. En general, el color en su forma salvaje es

dominante. (Si dos ninfas son homocigóticas por el color dominante, toda la nidada lo será). Recesivo: Si se crían dos ninfas de color recesivo, la nidada será también de color recesivo. Sin embargo, si una ninfa dominante es apareada con un ejemplar recesivo, todos los jóvenes tomaran el color de la ninfa dominante. El color recesivo quedara así oculto. Homocigótico: Una ninfa homocigótica posee solo los genes del color exteriorizado. Todas las ninfas de color recesivo deben ser homocigóticas. Las aves de color dominante, podrían llevar un gen oculto para un color recesivo. Híbrido (heterocigótico): La ninfa (carolina) del color domínate tiene una mutación de color oculta que puede ser trasmitida a su nidada. Por ejemplo, un ave verde con una mutación azul oculta en su estructura genética se llaman "híbrido para el azul" o verde/azul. Herencia ligada al sexo: En este caso, se da un factor en particular que depende del sexo. Por ejemplo, las portadoras de la hemofilia en los seres humanos son las hembras, pero es exteriorizada solo en los machos. Por tanto, es importante saber que ninfa (carolina) progenitora tiene los colores apropiados que, con el sexo, se pasaran a los jóvenes. Herencia recesiva ligada al sexo: el gen recesivo da un factor en especial que esta asociado con el grupo de genes (o cromosomas) que determinan el sexo de la nidada. Autosómico: En este caso, la herencia no esta ligada al sexo. Autosómico recesivo: en este caso, el gen para el factor en cuestión no lo lleva un cromosoma sexual. En la mayoría de los casos, las mismas mutaciones son heredadas por los mismos medios, aunque hay excepciones ocasionales a las reglas. Un ejemplo son los lutinos: la mayoría hereda de forma recesiva ligada al sexo, pero existen también algunas formas lutinos que heredan de forma autosómica recesiva (la lutino del periquito de la reina Alejandra y la lutino del periquito elegante, por ejemplo).
FÓRMULAS: HERENCIA AUTOSÓMICA RECESIVA

La mayoría de las mutaciones de color en las ninfas (carolinas) pueden relacionarse o con la forma autonómicas recesivas o con las recesivas ligadas al sexo.

Moteada (Alerquín, Pintada, Abigarrada, Manchada o Jaspeada)
Padres Macho Gris Moteada Gris/Moteada Gris Gris/Moteada Moteada Gris/Moteada Moteada Hembra Moteada Gris Gris Gris/Moteada Moteada Gris/Moteada Gris/Moteada Moteada Machos 50% Gris/Moteada 50% Gris/Moteada 25% Gris/Moteada 25% Gris 25% Gris/Moteada 25% Gris 25% Gris/Moteada 25% Moteada 25% Gris/Moteada 25% Moteada 25% Gris/Moteada 12,5% Gris 12,5% Moteada 50% Moteada Polluelos Hembras 50% Gris/Moteada 50% Gris/Moteada 25% Gris/Moteada 25% Gris 25% Gris/Moteada 25% Gris 25% Gris/Moteada 25% Moteada 25% Gris/Moteada 25% Moteada 25% Gris/Moteada 12,5% Gris 12,5% Moteada 50% Moteada

Plata
Padres Macho Gris Plata Gris/Plata Gris Gris/Plata Plata Gris/Plata Plata Hembra Plata Gris Gris Gris/Plata Plata Gris/Plata Gris/Plata Plata Machos 50% Gris/Plata 50% Gris/Plata 25% Gris/Plata 25% Gris 25% Gris/Plata 25% Gris 25% Gris/Plata 25% Plata 25% Gris/Plata 25% Plata 25% Gris/Plata 12,5% Gris 12,5% Plata 50% Plata Polluelos Hembras 50% Gris/Plata 50% Gris/Plata 25% Gris/Plata 25% Gris 25% Gris/Plata 25% Gris 25% Gris/Plata 25% Plata 25% Gris/Plata 25% Plata 25% Gris/Plata 12,5% Gris 12,5% Plata 50% Plata

Carablanca ("Charcoal")
Padres Macho Hembra Machos Polluelos Hembras

Gris Carablanca Gris/Carablanca Gris Gris/Carablanca Carablanca Gris/Carablanca Carablanca

Carablanca Gris Gris Gris/Carablanca Carablanca Gris/Carablanca Gris/Carablanca Carablanca

50% Gris/Carablanca 50% Gris/Carablanca 25% Gris/Carablanca 25% Gris 25% Gris/Carablanca 25% Gris 25% Gris/Carablanca 25% Carablanca 25% Gris/Carablanca 25% Carablanca 25% Gris/Carablanca 12,5% Gris 12,5% Carablanca 50% Carablanca

50% Gris/Carablanca 50% Gris/Carablanca 25% Gris/Carablanca 25% Gris 25% Gris/Carablanca 25% Gris 25% Gris/Carablanca 25% Carablanca 25% Gris/Carablanca 25% Carablanca 25% Gris/Carablanca 12,5% Gris 12,5% Carablanca 50% Carablanca

Fallow (Amarillo Marronoso)
Padres Macho Gris Fallow Gris/Fallow Gris Gris/Fallow Fallow Gris/Fallow Fallow Hembra Fallow Gris Gris Gris/Fallow Fallow Gris/Fallow Gris/Fallow Fallow Machos 50% Gris/Fallow 50% Gris/Fallow 25% Gris/Fallow 25% Gris 25% Gris/Fallow 25% Gris 25% Gris/Fallow 25% Fallow 25% Gris/Fallow 25% Fallow 25% Gris/Fallow 12,5% Gris 12,5% Fallow 50% Fallow Polluelos Hembras 50% Gris/Fallow 50% Gris/Fallow 25% Gris/Fallow 25% Gris 25% Gris/Fallow 25% Gris 25% Gris/Fallow 25% Fallow 25% Gris/Fallow 25% Fallow 25% Gris/Fallow 12,5% Gris 12,5% Fallow 50% Fallow

FÓRMULAS: HERENCIA RECESIVA LIGADA AL SEXO

La mayoría de las mutaciones de color en las ninfas (carolinas) pueden relacionarse o con la forma autonómicas recesivas o con las recesivas ligadas al sexo.

Perlada ("Laced" u Opalina)
Padres Macho Gris Perla Gris/Perla Gris/Perla Perla Hembra Perla Gris Gris Perla Perla Machos 50% Gris/Perla 50% Gris/Perla 25% Gris/Perla 25% Gris 25% Gris/Perla 25% Perla 50% Perla Polluelos Hembras 50% Gris 50% Perla 25% Gris 25% Perla 25% Gris 25% Perla 50% Perla

En la mutación Perlada al cabo de 6-12 meses, los machos mudan al plumaje adulto gris normal. Las hembras conservan sus manchas caneladas.

Canela (Cinnamon, Beige o Isabelle)
Padres Macho Gris Canela Gris/Canela Gris/Canela Canela Hembra Canela Gris Gris Canela Canela Machos 50% Gris/Canela 50% Gris/Canela 25% Gris/Canela 25% Gris 25% Gris/Canela 25% Canela 50% Canela Polluelos Hembras 50% Gris 50% Canela 25% Gris 25% Canela 25% Gris 25% Canela 50% Canela

En la mutación Canela, como las Fallow autosómicas recesivas, nacen con los ojos rojos. Sin embargo, a las canelas se les vuelven oscuro al cabo de una semana, mientras que las fallow los conservan.

Lutino
Padres Macho Gris Lutino Gris/Lutino Gris/Lutino Hembra Lutino Gris Gris Lutino Machos 50% Gris/Lutino 50% Gris/Lutino 25% Gris/Lutino 25% Gris 25% Gris/Lutino Polluelos Hembras 50% Gris 50% Lutino 25% Gris 25% Lutino 25% Gris

Lutino

Lutino

25% Lutino 50% Lutino

25% Lutino 50% Lutino

Albina
Padres Macho Gris Albina Gris/Albina Gris/Albina Albina Hembra Albina Gris Gris Albina Albina Machos 50% Gris/Albina 50% Gris/Albina 25% Gris/Albina 25% Gris 25% Gris/Albina 25% Albina 50% Albina Polluelos Hembras 50% Gris 50% Albina 25% Gris 25% Albina 25% Gris 25% Albina 50% Albina

CRUCE DE MUTACIONES Hasta aquí, hemos explicado tan solo los apareamientos de un color con el color de la forma salvaje o gris (normal). El cruce de mutaciones es un poco más complejo, pero también en este caso existen algunas formulas simples. Para hacer esto, debemos unir la forma autosómica recesiva y la recesiva ligada al sexo. Existen cuatro posibilidades, tal y como muestra la tabla de cruces de mutaciones. En esta tabla se dan ejemplos de cada una de estas combinaciones. Para determinar qué puede obtener de un apareamiento en particular, use la formula o consulte la tabla de mutaciones cruzadas.

Las cuatro mutaciones posibles al cruzar mutación x mutación.
Macho Recesiva ligada al sexo Recesiva ligada al sexo Recesiva autosómica Recesiva autosómica Hembra Recesiva ligada al sexo Recesiva autosómica Recesiva ligada al sexo Recesiva autosómica

Mutaciones cruzadas: Algunas combinaciones interesantes
Padres Macho hembra Machos Recesiva ligada al sexo Recesiva ligada al sexo Lutino Canela Lutino Perla Lutino Canela 50% Gris/Lutino/Perla 50% Gris/Canela/Lutino 50% Gris/Lutino/Canela 50% Lutino 50% Canela 50% Lutino Polluelos Hembras

Canela Recesiva ligada al sexo Lutino Perla Canela Perla Recesiva autosómica Moteada Plata Carablanca Plata Recesiva autosómica Plata Moteada Carablanca

Perla Recesiva autosómica Moteada Moteada Plata Fallow Recesiva ligada al sexo Perla Lutino Lutino Perla Recesiva autosómica Moteada Plata Moteada

50% Gris/Canela/Perla

50% Canela

50% Gris/Lutino/Moteada 50% Gris/Perla/Moteada 50% Gris/Canela/Plata 50% Gris/Perla/Fallow

50% Lutino/Moteada 50% Perla/Moteada 50% Canela/Plata 50% Perla/Fallow

50% Gris/Moteada/Perla 50% Gris/Lutino/Plata 50% Gris/Lutino/Carablanca 50% Gris/Perla/Plata

50% Gris/Moteada 50% Gris/Plata 50% Gris/Carablanca 50% Gris/Plata

50% Gris/Plata/Moteada 50% Gris/Plata/Moteada 50% Gris/Plata/Moteada 50% Gris/Plata/Moteada 50% Gris/Carablanca/Moteada 50% Gris/Carablanca/Moteada

Para cruces no mostrado arriba, simplemente sustituya por la correspondiente mutación. Por ejemplo, para determinar el resultado de canela x albina, sustituya la hembra lutino (en la segunda linea de la tabla) por la albina. Los jóvenes machos serán 50% gris/canela/albina; las hembras, 50% canela. CONSIDERACIONES ADICIONALES Existen dos cuestiones importantes que pueden aplicarse a todo lo comentado en esta sección. La primera es que todos los porcentajes dados como resultado son promedios: No espere encontrarse con un 50% de machos y 50% de hembras en cada nido. La segunda cuestión es que los resultados de estas formulas serán correctos solo si usted conoce con precisión la estructura genética de los padres y como son transmitidos los colores. Si se dieran unos resultados diferentes a aquellos dados en las formulas, entonces es que tiene un factor de color desconocido oculto en uno de los padres (o en ambos). Se dan también ciertas formas de color que no están relacionadas con la herencia. Esto ocurre con frecuencia cuando se crían ninfas con ligeras diferencias selectivamente durante un largo periodo de tiempo. Considere, por ejemplo, el periquito turquesa de vientre rojo y el periquito esplendido de vientre rojo. Esto se consigue criando aves que tiene mucho rojo en el

plumaje. Por tanto, para la cría vale la pena seleccionar aves que muestren los colores que uno desee obtener.

Nutrición
La Carolina es principalmente granívora, es decir, comedora de semillas, y sus necesidades son relativamente fáciles de satisfacer. Las tiendas de animales ofrecen una gran variedad de semillas básicas y de mezclas de semillas, entre ellas mezclas para la cría, golosinas, mezclas con vitaminas, ayudas para la muda, etc. La dieta básica de las Carolinas es similar a la de los periquitos, y consiste principalmente en semillas de girasol, diferentes cantidades de mijo, alpiste, avena con y sin cáscara, trigo, cacahuetes, mijo en rama, pequeñas cantidades de cañamón, etc. La dieta básica se complementa con diferentes tipos de frutas (manzanas, peras, bayas, cítricos, plátanos, y otras frutas tropicales) y verduras {diente de león, zanahorias y sus hojas, lechugas, espinacas, etc.). La lechuga tierna de jardín ha de usarse con discreción porque puede causar indigestión. Es preferible darles tipos más firmes de lechuga, como la endibia, la escarola, etc. Otro complemento de la dieta de las Carolinas es la corteza de las ramas usadas como perchas. El pájaro come la corteza, lo que lo mantiene entretenido al tiempo que le proporciona vitaminas y minerales. Algunas verduras pueden ser reemplazadas por semillas germinadas, especialmente en invierno. Las semillas germinadas son especialmente importantes para los pájaros que están criando. Son muy digestivas y tienen un alto contenido de vitaminas. Se preparan mojando las semillas en agua, en un colador o en un recipiente, durante unas 24 horas. Hay que guardarlas en un lugar cálido, como por ejemplo en la cocina, cerca de un radiador, de una estufa, etc. Al cabo de este tiempo las semillas se enjuagan dos o tres veces con agua tibia y se dejan reposar durante uno o dos días, hasta que los brotes se hagan visibles. Por razones higiénicas es muy importante enjuagar bien las semillas después de las primeras 24 horas. El calor y la humedad también favorecen el crecimiento de hongos que siempre están presentes, incluso en las semillas de mejor calidad. El enjuague o lavado debería eliminar la mayor parte de los hongos. No des a los pájaros semillas germinadas que tengan olor a hongos o que muestren un evidente desarrollo

de los mismos, pues pueden ser causa de enteritis o de intoxicaciones. Aparte de los suplementos alimenticios ya mencionados, hay otros tipos. Durante las épocas de puesta y crianza se puede complementar la dieta de los pájaros con mezclas comerciales para crianza, pan de trigo remojado en agua, yema de huevos hervidos, pequeñas cantidades de camarones deshidratados, queso fresco, y golosinas como palitos de semillas con miel, etc. Algunos de estos alimentos son perecederos y tienen que sacarse de la jaula después de algunas horas, según la temperatura ambiente. Normalmente no se necesitan preparados vitamínicos si los pájaros reciben una dieta bien equilibrada, como la descrita antes. Hay que evitar sobredosificar ciertas vitaminas, especialmente las vitaminas A y D. Sin embargo, conviene dar vitaminas durante breves períodos después de situaciones estresantes y enfermedades. Deja que tu veterinario determine las dosis adecuadas. La misma regla se aplica a varios tipos de gotas estimulantes y recetas que suelen promocionarse como parte esencial de la dieta de los pájaros. Pueden aumentar la resistencia de tus pájaros a corto plazo, pero si se les proporciona regularmente por periodos prolongados, no suelen producir ningún efecto benéfico apreciable. Otros componentes de la dieta son la arena y las piedrecillas (cascajo), las conchas de moluscos trituradas, y el escudo de sepia. Como los pájaros no tienen dientes, las semillas, una vez descascan liadas por el pico, han de ser trituradas en el estómago muscular, llamado molleja. El cascajo ayuda a acelerar este proceso. Las conchas trituradas y los trocitos de escudo de sepia son importantes fuentes de minerales para la formación de los huesos y de las cáscaras de los huevos. Hay que evitar dar a las Carolinas comida humana excesivamente salada o condimentada, así como queso, mantequilla, chocolate, galletas y «comidas rápidas», porque pueden causarles diarrea y obesidad. CALIDAD DEL ALIMENTO La evaluación de la calidad del alimento es una tarea a veces difícil, incluso para el experto. En circunstancias normales un análisis profesional no resultaría económico. No obstante, hay muchas pruebas que pueden realizarse para conseguir una evaluación aproximada de la calidad de la semilla. Rechaza todo alimento que esté apelmazado, con hongos, o mojado, y naturalmente rechaza también todo alimento que contenga parásitos o sus excrementos. Controla siempre la fecha de fabricación o de cosecha, así como el país de origen. Huele la comida be cerca; los alimentos estropeados tienen un olor rancio, añejo, o acre. Prueba el sabor de unas pocas semillas y verifica que tengan el sabor dulce de las semillas frescas, después de haber determinado que la semilla no ha estado expuesta a ningún tipo de contaminación. Haz germinar algunas semillas, empleando el método de germinación descrito anteriormente; el 80 o 90 % de las semillas debería germinar.

Comprueba el contenido de aceite de algunas semillas; una semilla fresca, prensada en una hoja de papel debería dejar una mancha aceitosa, mientras que una semilla vieja y seca no dejará ese rastro. El alimento rancio puede ser el resultado de un almacenamiento prolongado, de exceso de temperatura durante el almacenamiento, de exposición a la luz solar directa, de contaminación con ácaros, y de muchos otros factores. Los alimentos rancios pueden provocar en los pájaros una carencia de vitaminas A y E y pueden causar enteritis. ALMACENAMIENTO DEL ALIMENTO Todos los alimentos son perecederos en diferentes grados. Los componentes del alimento pueden ser metabolizados por fermentación, bacterias, hongos y parásitos. Algunos de estos componentes metabolizados son muy tóxicos, y pueden causar diarreas, lesiones hepáticas, deficiencias y otros problemas. Algunos ejemplos conocidos de productos que pueden producir estos efectos indeseables son las grasas rancias y el pan con moho. Puesto que el deterioro de los alimentos se acelera por la luz, las altas temperaturas, las altas humedades y otros factores, la velocidad de deterioro puede reducirse si se adopta las siguientes condiciones de almacenamiento: 1. Mantener los aumentos a baja temperatura, entre 10 y 12 °C, pero no refrigerados, para reducir la condensación. 2. Mantener los alimentos secos, a menos de 70 % de humedad relativa, siempre que sea posible. En condiciones tropicales, mantener los alimentos en un lugar ventilado. No tenerlos en un recipiente cerrado durante períodos largos. 3- Mantener los alimentos a oscuras, ciertamente fuera de la luz solar directa, que recalentaría el alimento, seria causa de que las grasas se pusieran rancias, 6 inactivaría las vitaminas. 4. Mantener los alimentos fuera del alcance de parásitos; las ratas y ratones pueden ser portadores de agentes patógenos (salmonelosis, pseudo tuberculosis); los ácaros pueden ser causa de que las grasas se pongan rancias; las larvas son menos perjudiciales pero también conviene evitarlas. 5. Conservar los alimentos sólo durante breves períodos, máximo unos pocos meses; comprar alimentos frescos y controlar la fecha de fabricación. Las precauciones mencionadas se aplican al almacenamiento de semillas. Otros alimentos, como fruta, yema de huevo, queso fresco, pan remojado, etc., han de sacarse y eliminarse después de unas pocas horas, según la temperatura ambiental. Las semillas germinadas han de prepararse cada día para que estén frescas. AGUA

Él agua es esencial para la vida. Ha de ser clara, limpia, templada, y libre de cloro, desinfectantes, y otros aditivos. El cloro del agua doméstica se evaporará si se deja reposar en un recipiente abierto durante algunas horas. Los desinfectantes, en concentraciones muy bajas, sólo se justifican si el agua no es adecuada para el consumo humano. Los desinfectantes son irritantes para los intestinos de las aves y pueden dañar la flora intestinal. Hervir el agua regularmente antes del consumo no es recomendable porque el agua hervida tiene un sabor a añejo. Si el agua del grifo es de muy baja calidad, puedes usar agua mineral no gasificada. El agua para beber de los pájaros ha de ser cambiada al menos dos veces por día, limpiando los bebederos con agua limpia en cada ocasión. El agua sucia estimula el desarrollo de ciertas bacterias, especialmente las de tipo coli, y puede causar graves infecciones en la molleja y en los intestinos, responsables de muchas muertes entre las Carolinas y otras aves psitaciformes. Hay que tomar precauciones al usar detergentes, enjuagando a conciencia los recipientes lavados con ellos, porque también son irritantes para los intestinos de los pájaros y perjudiciales para su flora intestinal. Con frecuencia se dice que el agua para beber no es demasiado importante en el caso de las Carolinas porque en su hábitat natural pueden sobrevivir sin agua durante algunos días. Esta afirmación es errónea y peligrosa; si no se cambia el agua para beber con frecuencia, especialmente durante los días calurosos, se evaporará, dejando un caldo espeso y muchas veces maloliente, que puede causar graves enteritis a tus pájaros. ¿Te gustaría a ti, el propietario de los pájaros, beber un caldo maloliente en vez de agua limpia y pura? TÉCNICA DE ALIMENTACIÓN La comida y el agua han de protegerse contra las contaminaciones fecales. La mayor parte de los comederos comerciales están protegidos contra esa contaminación por una cubierta. Los comederos tienen que fijarse a los barrotes de la jaula, y no situarse sobre el suelo, aunque algunos criadores piensan que comer en el suelo es el método más natural y por lo tanto el más deseable. Las perchas no deben situarse encima de los comederos o bebederos. En las pajareras con muchos pájaros, conviene dar las semillas que constituyen la dieta básica separadamente, para reducir el desperdicio. Las Carolinas, como muchos otros pájaros psitaciformes, desarrollan preferencias individuales por ciertas semillas y tiran las demás fuera de los comederos. Hay que controlar los comederos diariamente. Las cáscaras vacías acumuladas en la parte superior pueden dar la impresión de que están repletos cuando contienen pocas semillas. Las cáscaras vacías pueden soplarse para que en los comederos sólo queden las semillas. Toda la comida, tanto la básica como la suplementaria, tiene que cambiarse diariamente, con la excepción de las ramas naturales.

PROTEÍNAS Los cuerpos de todos los animales están compuestos principalmente de varias clases de proteínas; cada cuerpo esta constituido por millones y millones de células, cada una de las cuales contiene protoplasma, que a su vez se compone sobre todo de proteínas y agua. Los músculos de una ninfa, sus órganos internos (como el corazón y los riñones), las plumas, la piel, las patas, el pico y, por supuesto, los huevos son todos ricos en proteínas. En resumen, las proteínas son esenciales para el crecimiento, mantenimiento y recomposición de los tejidos de todo el cuerpo, para las correctas funciones orgánicas y para la reproducción. Hay dos categorías principales de proteínas: animales y vegetales. Las proteínas animales poseen un mayor valor nutricional que las proteínas de las plantas. Las fuentes más importantes de proteínas son la carne, el pescado, los huevos y la leche. Por ejemplo, los criadores de aves de corral dan a sus aves un suplemento de comida hecho a base de pescado y comida hecha de hígado como fuente de proteínas animales. La leche es la fuente de proteínas más simple y más comúnmente utilizada. El pan blanco seco empapado en leche es un excelente alimento para las ninfas (carolinas) a lo largo del año, pero especialmente en la época de reproducción. Una vez que se hayan acostumbrado a él, las ninfas (carolinas) no solo se lo comerán de buena gana sino que también lo usarán con entusiasmo para alimentar a su nidada. Dicha comida debe dárseles solo por las mañanas. Lo que no hayan consumido a medio día debe retirarse y tirarse, ya que la leche se agria muy rápidamente. No obstante, muchas ninfas son sensibles a la lactosa que esta presente en la leche (no, sin embargo, en productos tales como yogurt) y no son capaces de descomponerla, lo que podría causarles trastornos digestivos. Además del pan y la leche, se puede suministrar proteínas a las ninfas en forma de insectos recién cogidos o disponibles en el mercado, comida con alta concentración de proteínas (concentrada) o comida de cría. Las ninfas (carolinas) obtienen la mayoría de sus proteínas vegetales de la gran variedad de semillas y alimento verde que debe ofrecérseles. De todo el alimento verde, parece que el que más gusta a estas aves es la lechuga. (La lechuga y otros alimentos verdes similares deben lavarse y secarse a fondo antes de dárselos a las aves, a fin de eliminar cualquier impureza). Otros alimentos verdes aceptados entre las ninfas son las endivias, la col rizada, el perejil, los brotes de semillas, las coles de Bruselas, las espinacas, el apio, la escarola, los cogollos de repollo, el pepino, la remolacha suiza, los berros, los nabos verdes y los calabacines.

Los alimentos verdes están compuestos principalmente de agua. Ya que el contenido en agua es tan alto, no queda mucho espacio libre en los alimentos verde para las proteínas. De hecho, el contenido en proteínas de los alimentos verdes está normalmente entre sólo un 1,5 y un 4,5%. Los brotes jóvenes suelen ser más ricos en proteínas que las hojas maduras. Las hojas jóvenes de espinacas, lechuga y semillas en brotes son mucho más nutritivas que las hojas más viejas. Durante el verano, los alimentos verdes pierden gradualmente su valor nutritivo, a no ser que plante pequeñas cantidades de semillas a intervalos regulares de modo que tenga una provisión regular de plantas jóvenes. Sin embargo, un aspecto importante que merece la pena recordar es que la semilla madura tiene un mayor porcentaje de proteínas que la semilla inmadura. Las plumas, el pico y las uñas están compuestas principalmente de queratina, la cual es en su mayor parte proteínas. Es obvio, por tanto, que los polluelos, a medida que crecen y forman el plumaje, deben tener una buena aportación de alimento rico en proteínas. Una deficiencia en el suministro de proteínas tendrá un efecto mucho más drástico en las ninfas que están creciendo que en las adultas. La escasez de proteínas en sus ninfas también disminuirá el valor nutritivo de cualquier otro elemento de la dieta que estén recibiendo. Muchos problemas en las aves, tales como el hecho de arrancarse las plumas e incluso el canibalismo, puede deberse a una carencia de proteínas en la dieta. (Por supuesto, la falta de proteínas no siempre es la causa de estos problemas, pero es uno de los factores que un propietario de aves experimentado debe tener en cuenta). Es importante que se usen varias fuentes de proteínas, ya que cada fuente puede tener una composición diferente. Incluso artículos alimenticios que aparentemente son iguales pueden variar de composición, dependiendo de la zona de la que procedan y del modo en que fueron producidos. Este hecho es especialmente evidente en las proteínas vegetales. Por ejemplo, se estima que el contenido en proteínas de una buena mezcla de semillas estándar para ninfas (carolinas) puede variar entre el 16 y el 19%. Debe reconocerse, sin embargo, que tales proteínas pueden ser más aprovechables para el cuerpo si están acompañadas de una adecuada cantidad de vitaminas y minerales. Una cuestión más: todos los insectos tienen una dura capa externa de quitina que apenas puede digerirse, aunque está compuesta mayormente de proteínas. Intente dar a sus ninfas insectos (u otros invertebrados) que tengan una piel más suave. Así, los gusanos comestibles, enchytrae (gusanos blancos), las moscas, sus larvas e insectos similares son preferibles a los escarabajos y las hormigas.

HIDRATOS DE CARBONO Los hidratos de carbonos son una combinación de carbono, hidrógeno y oxígeno. Los producen las plantas en presencia de luz solar durante el proceso llamado fotosíntesis. Todos los hidratos de carbono empiezan como simples azúcares o monosacáridos (C6 H12 O6). En combinación, se producen los más complejos di-, tri- y polisacáridos. La glucosa y la fructosa son monosacáridos comunes; el azúcar de caña refinado o sacarosa (C12 H22 O11). Es un disacárido; el almidón es un polisacárido. Demasiados hidratos de carbono, de cereales tales como el maíz y la avena entera, pueden ser perjudiciales para el plumaje de su ninfa.

GRASAS Y ACEITES Hay dos fuentes principales de grasa en la dieta de un ave. Además de las cantidades de grasas contenidas en las semillas, los hidratos de carbono de las comidas tales como el maíz pueden también convertirse en grasa en el cuerpo. En general, estas dos fuentes son adecuadas para las necesidades de las aves de jaula y aviario, especialmente si añade regularmente unas pocas de gotas de aceite de hígado de pescado a las semillas de las aves (aproximadamente 4 gotas en algo más de 900 g). Demasiada grasa puede ser tan perjudicial como demasiado poca. Las ninfas que engordan en exceso casi nunca son buenas reproductoras y probablemente tendrán malas mudas de las plumas. Esto puede suponer un problema, especialmente en ninfas que estén en jaulas, las cuales pueden que hagan un mínimo de ejercicio, o en aves a las que se sobrealimenta con semillas que contengan hidratos de carbono, como el cáñamo. Otro peligro de una dieta alta en grasas es que el estomago del ave se vuelva " perezoso ", de modo que toda la digestión tendrá lugar en los intestinos. Diferentes especies de aves tienen distintas necesidades en lo que se refiere a cantidades de grasas en la dieta. Además, el clima en el cual vive el ave determina el tipo y la cantidad de semillas que debe comer. Durante los fríos meses de invierno, se requiere una mayor cantidad de grasa que durante el verano. Por fortuna, la mayoría de tipos de semillas de uso corriente para aves no tiene un alto contenido en grasa. El alpiste tiene de un 4 a un 6%, mientras que el mijo, el millo y la avena tienen cerca de un 4%. Como se ha dicho más arriba, el cáñamo tiene un alto contenido en grasa (sobre el 26%, lo mismo que la semilla de girasol). Estos porcentajes pueden variar, pero mínimamente. Los

sistemas de cosecha, molienda, etc., pueden afectar al contenido nutricional. Los alimentos verdes son bajos en grasas, con una media de sólo un 0.3%.

VITAMINAS Las vitaminas son probablemente los micro nutrientes más importantes para los seres humanos y los animales. Sin vitaminas, la vida en si es imposible. A pesar de todo, las vitaminas comenzaron a ser estudiadas intensivamente a partir del año 1912. Las vitaminas están divididas en dos grupos: las vitaminas solubles en grasas y las solubles en agua. Como las vitaminas A, D, E y K se encuentran en varios aceites y grasas, pertenecen a la primera categoría, mientras que las vitaminas C y las distintas vitaminas del grupo B, al encontrarse en sustancias que contienen agua, pertenecen a la segunda categoría. Sólo una mínima cantidad de cada una de las vitaminas esenciales es necesaria para mantener el cuerpo sano. Sin, embargo la carencia de una o más de estas vitaminas conducirá a diversos problemas físicos y a enfermedades.

VITAMINAS SOLUBLES EN GRASAS Vitamina A: La vitamina A es fundamental para el correcto funcionamiento del metabolismo celular del cuerpo, el mantenimiento de la piel y de las mucosas y el aumento de la vista. La vitamina A influye también en el sistema respiratorio y participa en la pigmentación de la retina, permitiendo así que el ojo funcione bien con poca luz. Por encima de cualquier otra, la mejor fuente de vitamina A es el aceite de hígado de bacalao. Los alimentos que contienen vitamina A y que usted puede dar a sus ninfas incluyen la leche, la yema de huevo, los alimentos verdes frescos (especialmente las espinacas), el perejil, la lechuga y el diente de león (finamente picado). Las verduras y las raíces (zanahorias) contienen carotina, a partir de la cual las aves pueden fabricar vitamina A. En general, las semillas tienen una cantidad de vitamina A muy pequeña, y las ninfas (carolinas) que son alimentadas sólo con una dieta a base de semillas sufrirán tarde o temprano una carencia de esta vitamina. El maíz amarillo, las semillas de colza y el mijo amarillo son algunas de las semillas que poseen cantidades significativas y aprovechables de vitamina A. El color amarillo indica la presencia de la provitamina A (caroteno), la cual es también común en las zanahorias.

En la época de reproducción, las ninfas necesitan un suministro de vitamina A mucho mayor que sus compañeras que no crían. Aunque las aves no se vuelven estériles inevitablemente debido a la carencia de vitamina A, producirán polluelos débiles, al mismo tiempo que los problemas de incubación estarán a la orden del día. La vitamina A no solo es conocida como la vitamina antiinfecciosa o vitamina del crecimiento; también se le llama la vitamina antiesterilidad o vitamina de la fertilidad, nombre que se da también por error, a la vitamina D (Esto puede verse explicado mas adelante). Existen diversos compuestos vitamínicos A/D disponibles en el mercado bajo distintas marcas. Aunque el exceso de las dos vitaminas se elimina en el hígado de la ninfa, uno debe ser consciente de que una sobredosis puede tener como resultado la perdida del color del plumaje (vitamina A) o la descalcificación de los huesos (vitamina D). Cada día, se les administrará a las ninfas (carolinas) un compuesto vitamínico A/D mezclado con las semillas para así diluir su potencia. A las ninfas sanas se les debe dar una dosis preventiva de cuatro gotas de aceite de hígado de pescado en aproximadamente 900g de semillas. Si una ninfa no ha recibido nunca dosis adicionales de un compuesto vitamínico A/D, es recomendable empezar el tratamiento con cinco o seis gotas bien mezcladas con las semillas. Una ninfa que sufra una carencia moderada, o una que haya sufrido durante solo un corto periodo de tiempo, debería dar señales de estar recobrando la plena salud al cabo de una semana; en los casos más serios, cualquier mejoría se apreciara al cabo de un mes aproximadamente. Hay casos, sin embargo que nunca se curan. Las costras de pus de alrededor del pico pueden quitarse lavándolas con agua tibia. A las ninfas (carolinas) con una carencia de vitamina A les faltan también generalmente otras vitaminas. En tales casos, puede añadirse una pequeña cantidad de levadura en polvo (en la punta de un cuchillo) a unos 900 g. de una mezcla de semillas tratada con aceite de hígado de pescado. Examine los excrementos. Si presentan alguna anormalidad, debe interrumpir el tratamiento. Vitamina D: Es conocida también como la vitamina de los rayos solares o, a veces, como la vitamina antirraquítica. Los aceites de hígado de pescado tienen probable el contenido más alto de vitamina D, seguidos de la yema de huevo y la leche. La mejor fuente de vitamina D es, sin ninguna duda, la luz solar, que activa las provitaminas en la piel de las aves. Si durante el verano (o durante todo el año en las zonas con un clima benigno) las ninfas viven en un aviario de exterior bien diseñado, no es necesario suministrarles dosis adicionales de vitamina D. Las ninfas que se tengan dentro de casa deben recibir dichas dosis a través del aceite de hígado o de las

gotas del compuesto vitamínico A/D que se comercializan bajo diversas marcas. Las ninfas (carolinas) que nunca hayan tomado aceite de hígado de bacalao deben recibir las dosis gradualmente: así, primero le administrara 3 gotas por aproximadamente 927 gramos de grano, e irá aumentando la dosis de forma progresiva. Las ninfas que se tengan en aviario de exterior y tengan acceso a la luz solar sin filtros no necesitan el suplemento de vitamina D, excepto durante la temporada de cría. Hubo un tiempo en el que se creía que las semillas tratadas con aceite de hígado de bacalao se ponían rancias rápidamente. Pero esto no es así. Dicho aceite tarda mucho en volverse rancio a la temperatura ambiente de una habitación. En pruebas de laboratorios, el aceite de hígado tardó 300 horas en enranciar a una temperatura de 90º C. Hay otros muchos complejos vitamínicos que se pueden usar como sustitutos del aceite de hígado de bacalao. Estos preparados son fiables siempre que se siga las instrucciones del fabricante impresa en la caja. Vitamina E: Esta vitamina, como la vitamina A, es llamada a menudo la vitamina antiesterilidad o de la fertilidad, aunque su función no tiene tanto que ver con la fertilidad como con el crecimiento y desarrollo normal del embrión y del polluelo. La vitamina E natural se encuentra en adecuadas cantidades en las semillas germinadas para aves. El aceite de germen de trigo y el de germen de maíz son excelentes fuentes de vitamina E. Las hojas verdes comestibles de muchas plantas (la lechuga, el berro, las espinacas, la col rizada, etc.) son también una fuente de esta vitamina; la vitamina E se encuentra asimismo en la yema de huevo, pero en cambio no en el aceite de hígado de bacalao. La vitamina E es necesaria para el desarrollo de los músculos del esqueleto, las neuronas, el contenido en proteínas en la sangre, la correcta función de la parte de los testículos donde se produce el esperma y, especialmente para el desarrollo global y el crecimiento del embrión. Esta vitamina nunca debe faltar en la dieta de un ave. Al alimentar a sus aves, nunca les dé comida rancia; use siempre el aceite de germen de trigo o las semillas de colza germinadas recomendados, y tenga cuidado de no darles una sobredosis de, por ejemplo, cáñamo. La norma más importante es la moderación. Demasiado cáñamo puede causar avitaminosis E, enfermedad que puede afectar seriamente a la fertilidad de un ave y perjudicar al sistema nervioso. Vitamina K: Esta vitamina es conocida principalmente como la vitamina que coagula la sangre (K viene del danés Koagulation). Normalmente, los aficionados a las aves no tienen problemas de carencias de esta vitamina si sus aves reciben una dieta equilibrada. Los alimentos verdes, las hojas de la zanahoria, la col rizada, la alfalfa, el hígado, las habas de soja y algunos

cereales tienen un alto contenido en vitamina K. Esta vitamina, a diferencia de muchas de las otras, no es destruida por el calor. La mayoría de las semillas (a excepción del cáñamo) están pobremente provistas de vitamina K. El síntoma más obvio de la falta de vitamina K son las hemorragias internas o externas. Varias especies de aves tienen diferentes reacciones a la falta de vitamina K. Los pavos y otras aves gallináceas a veces sufren hemorragias en las patas, alas y cola; las ninfas (Carolinas) y otras aves similares a los loros padecen hemorragias subcutáneas especialmente en la rabadilla y en la cola.

VITAMINAS SOLUBLES EN AGUA Hasta el momento, se reconocen unos 14 componentes del conjunto de vitaminas del grupo B, y es probable que se descubran más en el futuro. Estas vitaminas son muy importantes para las ninfas (carolinas) y otras aves de jaula, y, afortunadamente, están contenidas en las semillas que normalmente forman parte de la dieta de un ave. Tiamina (vitamina B1): Son excelentes fuentes de tiamina los gérmenes de semillas, las legumbres y la levadura de cerveza (y otros preparados de levadura). También se encuentra esta vitamina, pero en menores cantidades, en la carne, la leche en polvo y los huevos. El hollejo también contiene tiamina, pero no es aprovechado eficazmente por las aves, a no ser que tenga la ventaja de conseguir simiente verde muy joven, como parte de su dieta. La fruta y los alimentos verdes también contienen pequeñas cantidades de tiamina. Riboflavina (B2 o G): Esta vitamina se asocia con el crecimiento y se encuentra principalmente en la levadura. Las hojas verdes, la leche en polvo y los huevos son también unas buenas fuentes de riboflavina. Las semillas de buena calidad tienen una cantidad adecuada de esta vitamina en el germen. Otras buenas fuentes son la levadura, el hígado, la yema de huevo y las semillas (especialmente de girasol y cacahuetes). Una ración variada de alimentos verdes cada día prevendrá cualquier contratiempo. Una dosis inadecuada de riboflavina en la dieta conducirá a una producción de huevos ineficaz, muertes en el cascarón, inflamación de las patas, dedos torcidos, desarrollo pobre del pulmón y d las plumas, piel inflamada, costras alrededor de los orificios nasales, así como otros problemas. Colina: Una carencia de esta vitamina junto con la escasez de manganeso conduce a un hígado graso. En la industria de la avicultura, este problema se conoce comúnmente como perosis. La colina se encuentra en su mayor parte en los revestimientos de los intestinos donde juega un importante papel en el

mantenimiento de las contracciones peristálticas. También regula el transporte de ácidos grasos y su descomposición en el hígado. La carencia de esta vitamina no es tan común entre las ninfas (carolinas) como entre otras aves de jaula y aviario, pero se da algún caso de vez en cuando. En general, la carencia causa inflamación y abultamiento de todas las articulaciones en los polluelos. Las aves no pueden mantenerse en una posición normal, de lo que resulta un crecimiento con malformaciones. La deficiencia puede también causar molestias internas que conducen a la puesta de huevos escasos y pobres. Para evitar esta y otras carencias de vitaminas, dé a las ninfas semillas de la más alta calidad y alimento verde variado, y no les dé alimento blando, que contiene pocas vitaminas. Fuentes ricas en colina son el hígado, la levadura de cerveza, la comida a base de pescado y los cereales. Biotina: A esta vitamina a veces se le llama vitamina H. Es una de las vitaminas más importantes para las ninfas (carolinas) y otras psitácidas. La carencia causa síntomas que son muy similares a la muda francesa, que es común en los periquitos. La biotina es muy soluble en agua, lo que hace que sea muy fácil de administrar. (Nunca la mezcle con clara de huevo cruda). El mayor porcentaje de biotina esta contenido en la yema de huevo, pero el hígado, el páncreas, los riñones, la leche de vaca, la levadura, los tomates, los cacahuetes, las legumbres, las zanahorias y las espinacas son también fuentes importantes. Las semillas frescas contienen cantidades adecuadas de biotina, pero, por supuesto, la cantidad varia de un tipo a otro. Vitamina B12 (Cyanocobalamina o Cobalamina): Esta vitamina, que contiene rastros de cobalto y fósforo, estimula el crecimiento, particularmente el de las plumas, y juega un papel importante en la síntesis de proteínas, la creación de sangre y la formación de metionina y de cistina. Las mejores fuentes de vitamina B12 son el hígado, la comida a base de pescado, otros productos animales, la levadura y los productos lácteos. La vitamina B12 también puede fabricarse sintéticamente y suministrarse en forma de polvos. Nunca debe añadirse a la comida, sin embargo, ya que la cantidad debe regularse científicamente para prevenir una sobredosis. Vitamina C: La vitamina C natural es también conocida como ácido ascórbico. Es esencial para los seres humanos así como para las ninfas (carolinas), pero a diferencia de nosotros, las ninfas son capaces de fabricarlas de forma sintética durante el proceso de digestión. Por tanto, es innecesario darles vitamina C adicional a las ninfas (carolinas) excepto en situaciones más o menos inusuales, como cuando un ave se ve afectada por una enfermedad determinada o por envenenamiento, cuando las aves están en jaulas de viaje o en exhibiciones, y en otras circunstancias especiales.

La vitamina C no puede almacenarse en el cuerpo, por lo que cualquier exceso se elimina tan pronto. Se sabe que las ninfas y los polluelos de periquitos nacen con la vitamina C necesaria y, según G.S. Binks, no necesitan más durante los dos o tres primeros meses de vida. Después de este periodo, sin embargo, deben recibir la vitamina C adecuada o, de lo contrario, se les hinchan las patas y su respiración se vuelve dificultosa (si se los coge en la mano, dan la impresión de que sufren un dolor continuado). Otros síntomas de la carencia de vitaminas C son las pupilas dilatadas. En general, dichas aves se encontraran muy débiles, pero cuando se les proporcione la vitamina C, su estado mejorará en pocos días. La comida preparada que contenga vitamina C y especialmente fruta con un alto contenido en esta vitamina (naranjas y otros cítricos, por ejemplo) son absolutamente esenciales en tales casos.

MINERALES Es bien sabido que los minerales deben estar presentes en la dieta de una ninfa. El mineral más importante es el calcio (Ca); sin él, por ejemplo, sería imposible que la hembra formara los huevos. Otros minerales que se pueden encontrar en la dieta de una ninfa son el fósforo (P), el sodio (Na), el cloro (Cl), el potasio (K), el magnesio (Mg), el hierro (Fe), el cinc (ZN), el cobre (Cu), el azufre (S), el yodo (I) y el manganeso (Mn).

CALCIO Y FÓSFORO El calcio es muy importante en el desarrollo y mantenimiento del esqueleto, en la coagulación de la sangre, en el funcionamiento de los tendones y de órganos tales como el corazón, y en la formación de la cáscara del huevo. El fósforo también juega un papel importante en la formación y el mantenimiento de la estructura ósea. Justamente con las proteínas y las grasas, participa en el metabolismo corporal. El cuerpo de una ninfa (carolina) necesita el triple de calcio que de fósforo. Es importante que exista un equilibrio entre estos dos minerales o las funciones corporales se alteraran, frecuentemente con consecuencias desastrosas. No debe preocuparse demasiado del fósforo, ya que se encuentra en los alimentos verdes y las semillas, especialmente en el salvado. (Las cáscaras de las semillas son también una buena fuente, pero las ninfas no se las comen). En cambio, deberá proporcionarle a su ninfa el aporte de calcio necesario. Este elemento se encuentra en el fosfato di cálcico, la creta, el jibión de sepia, la gravilla (que incluye cáscara finamente molida), la cáscara molida de huevo (esterilizado) y la piedra caliza en polvo. La sal de calcio se llama carbonato de calcio; se absorbe rápidamente durante la digestión y es eficazmente

aprovechada por las ninfas. La gravilla de ostra, según C. Feyerabend, tiene probablemente el más alto porcentaje de calcio, con cerca de un 86% de carbonato de calcio. El jibión de sepia contiene cerca de un 81,5% de carbonato de calcio, y las ninfas se lo comerán fácilmente. Una ventaja del jibión de sepia es que se puede almacenar durante años sin que pierda ninguna de sus cualidades, siempre y cuando se tenga en un lugar limpio y seco. Cuando lo ponga en la jaula o aviario, cuélguelo donde haya poco peligro de que sea contaminado con excrementos. El jibión de sepia contaminado es muy peligroso. Si se ensucia, restriéguelo en agua limpia. Es más, debe colocarse en la zona cubierta del aviario, donde pueda permanecer seco, porque la lluvia lo podría estropear. La mayoría de las ninfas (carolina) también picotean un cascote de cal industrial, que tiene una ventaja adicional al mantener los picos de las aves bien limados (lo mismo puede decirse del jibión de sepia). Una escasez de calcio en la dieta de una ninfa puede conducir a la coprofagía, la practica de comerse sus propios excrementos. Con una dieta adecuada este problema nunca debería surgir, pero si aparece, haga un nuevo reajuste de la mezcla de semillas y asegúrese de que las ninfas tengan acceso plenamente al jibión de sepia, a la gravilla, a los bloques de calcio u a otras fuentes del mineral. Hubo un tiempo en que se creía que las aves tan solo necesitaban dosis adicionales de minerales durante la muda; sin embargo, la investigación científica reciente a demostrado que las ninfas necesitan minerales a lo largo de todo el año. Si una ninfa (carolina) rehúsa el jibión de sepia u otro suplemento de calcio, tritúrelo de manera que pueda mezclarse con el menú de semillas y/o espárzalo sobre el suelo de la jaula o aviario. Haga esto solo si las ninfas realmente no picotean el jibión o el taco, ya que sabemos que esto ayuda a mantener los picos en buena forma. Es necesario dar a las ninfas (carolinas) una buena selección de fuentes de minerales bastante antes de empezar la temporada de reproducción, de modo que las hembras puedan formar los huevos. Durante la cría de los polluelos, el material que contiene calcio es muy importante para el desarrollo del esqueleto y de otras partes del cuerpo.

OTROS MINERALES La investigación ha mostrado que un poco de magnesio en la dieta de las ninfas (carolinas) ayuda a mantener el correcto equilibrio de calcio, fósforo y vitamina D. La carencia de magnesio conduce a convulsiones, enanismo y escaso plumaje. El magnesio se encuentra en las semillas, especialmente en el trigo, y en muchos frutos secos del tipo de las nueces.

Las ninfas también necesitan yodo, cobre y muchos otros minerales, en general en muy pequeñas cantidades. La mayoría de estos minerales esenciales están contenidos en los alimentos verdes y las semillas. El jibión de sepia, la gravilla de conchas marinas, las conchas de ostras, la carne, la leche y los huevos contienen pequeñas cantidades de yodo. La comida a base de pescado y el aceite de hígado de bacalao son ricos en yodo, pero no lo es el aceite de germen de trigo. Con nuestra alimentación regular recomendada de pan blanco seco mojado en leche, sus aves no deberían sufrir ningún problema derivado de la falta de yodo. El bocio es la enfermedad más conocida causada por la falta de yodo. El potasio, el sodio y el hierro limitarán la aparición de algunos parásitos. El sodio ayuda a estructurar los tejidos y neutraliza el dióxido de carbono que se produce, al mismo tiempo que ayuda a asegurar la asimilación de la comida. El magnesio (junto con el calcio) es necesario para la formación de los huesos. El hierro y el manganeso de los glóbulos rojos de la sangre toman el oxígeno del aire que llega a los pulmones y favorece una buena circulación. El azufre y el silicio ayudan a la formación del plumaje. El cobre es necesario para la eficaz producción de sangre. También activa la absorción de hierro (por vía de los intestinos) y desempeñan un papel en la producción de hemoglobina y sangre. La escasez de cobre produce anemia.

GRAVILLA INSOLUBLE Una buena mezcla de gravilla es absolutamente esencial para las ninfas (Carolinas). La gravilla insoluble ayuda al músculo de la molleja a moler la comida, como las semillas. Hay varias mezclas de gravillas disponibles. La arena de mar y el granito molido no son solubles en el estómago y actúan como piedras de molino hasta que se hacen lo bastante pequeñas como para pasar a través del sistema (La gravilla soluble, que incluye conchas de ostras, jibión de sepia y cáscara de huevo esterilizadas, es rápidamente asimilada por el cuerpo del ave).

ALIMENTOS FRESCOS Las necesidades reales de todas las aves de jaula y aviario, las cantidades de vitaminas y minerales que deben tomar para mantenerse sanas y mantener su plumaje a pleno color, no son del todo conocidas. Asimismo, los diversos alimentos verdes que regularmente damos a las ninfas (carolinas) no han sido

suficientemente analizados para encontrar su contenido en minerales más raros (menos comunes) o para descubrir como están relacionados con los minerales que se encuentran en las plumas de un ave. Si sabemos que en la mayoría de los alimentos verdes se encuentran los minerales mas comunes: hierro, cobre, zinc, manganeso, yodo, calcio, magnesio, potasio, sodio, fósforo, cloro, etc. Sabemos también que es esencial para las ninfas tener acceso a una pequeña variedad de comida verde cada día para que se mantengan en un estado de salud inmejorable. Cada tipo de alimento verde tiene una composición distinta de vitaminas y minerales; también es un hecho que incluso el alimento verde de una sola clase, como las hojas de lechuga, puede variar de una planta a otra. Por eso es tan importante darles alimento verde variado. Seria ideal si pudiéramos obtener nuestras hortalizas de varia fuentes. Por desgracia, la mayoría de los que vivimos en las ciudades tenemos que conseguir nuestros suministros en el supermercado local. Seria interesante que pudiera cultivar algunas hortalizas, aunque fuese en una maceta o jardinera en el balcón. Hay mezclas de semillas especiales disponibles en las tiendas de animales domésticos. También puede acudir a un avicultor, que le informara adecuadamente de que semillas puede plantar. Un gran arríate o unas cuantas jardineras y macetas le permitirán cultivar suficiente alimento verde para todo el año. La golosina, que es engullida vorazmente por tantas ninfas (carolinas), puede cultivarse fácilmente. Las semillas germinadas también son buenas para las ninfas (las semillas de mijo y Níger germinan con rapidez), especialmente cuando se esta criando a los polluelos. Para hacer germinar a las semillas, no debe sumergirlas en agua, porque perderían mucho de su valor nutritivo; simplemente tienen que mantenerse húmedas. Se tiene éxito lavando las semillas en un escurridor de cocina, esparciéndolas a continuación en servilletas de té húmedas o en servilletas de papel. Tan pronto como las semillas empiezan a germinar (generalmente al cabo de 3 o 4 días), pueden enjuagarse a fondo con agua limpia y fría para a continuación suministrarse a las ninfas. Todas las hortalizas de hojas verdes tienen que lavarse muya a fondo bajo un grifo de agua corriente, y el agua debe escurrirse antes de dárselas a las ninfas (carolinas). Esto de ningún modo evitara todo peligro, como habremos hecho todo lo que estaba a nuestro alcance. Es muy probable que los árboles cultivados hayan sido tratados con algún producto, por lo que debe usarse las ramitas con gran precaución. Evite recolectar hierbas cerca de las carreteras, ya que los gases de los automóviles pueden depositar sobre ellas sustancias toxicas. El alimento verde marchito es peligroso y puede provocar enfermedades y la muerte. Se recomienda encarecidamente que cada día se les

de comida verde pero solo en pequeñas cantidades. No debe poner más comida de la que puedan comer en dos horas; ni darle comida verde a última hora del día. Las ninfas (carolinas) deben llenar sus buches con alimentos sólidos (semillas) antes de retirarse para pasar la noche. No tiene sentido dar a sus ninfas grandes cantidades de aliento verde una o dos veces por semana, ya que muchos tipos de alimento verde actúan como laxante. Cuando se toman en mucha cantidad, producen diarrea a las aves. El alimento verde, libre de pulverizaciones químicas y administrado diariamente en cantidades moderadas, no debería tener ningún efecto adverso. Tampoco es necesario darles una gran cantidad de alimentos verdes cada día: dos tipos diferentes son suficientes. Obtener alimento verde en invierno actualmente no supone un problema. Las hojas de zanahoria, col rizada, espinacas, lechuga, apio y perejil se pueden obtener durante casi todo el año. La zanahoria rallada es un alimento ideal para todas las aves de jaula (y las zanahorias enteras son ideales para las ninfas), y pueden mezclarse pequeñas cantidades con concentrados alimenticios o con la comida de cría. La zanahoria rallada debe usarse solo cuando esta fresca. No hay que darles demasiada cantidad para que no sufran diarrea. La pamplina de canario es uno de los alimentos verdes más nutritivos disponibles. Las ninfas se comen tanto el fruto como las semillas y las hojas. En cuanto a las lechugas, las espinacas y otros vegetales similares debe ser suministrado de forma muy moderada. La lechuga en particular es una de las plantas más laxante si se da en cantidades demasiado grandes. Las espinacas son muy ricas en vitaminas y son particularmente beneficiosas si se suministran junto con otro alimento verde o con granos ricos en calcio. Las semillas de adormidera y de sésamo son excelentes. Las espinacas y el berro son ricos en hierro. Las hojas de zanahoria les parecen apetitosas y son ricas en vitaminas. El diente de león es también uno de los alimentos verdes favoritos; tanto las flores como las hojas son devoradas por las ninfas con avidez. De hecho, puede usar la planta entera sin peligro: flores, tallos, hojas y raíces. Los dientes de león son muy ricos en vitamina A, como también lo es el perejil, el zurrón de pastor, las semillas de grama y césped, las hojas de col (cuanto mas oscuras mejor), las coles de brúcelas y el apio. Dar las partes blancas del apio o de la lechuga es una perdida de tiempo. Algunas ninfas les gustan el césped recién segado; otras toman las hojas verdes de la coliflor. También se les puede dar regularmente brotes de sauce, avellano y otros árboles. Las ninfas (carolinas) pasaran horas masticándolas sin ningún efecto nocivo. Todo el alimento verde contiene un alto porcentaje de proteínas y caroteno mientras aun esta creciendo; las hojas viejas contienen mucha menos proteínas.

ALIMENTOS VERDE DESHIDRATADO Diversos experimentos han demostrado que el valor nutritivo del alimento verde deshidratado es mas bajo que el del alimento verde fresco, a pesar de los modernos métodos técnicos de deshidratación. Actualmente, hay algunos fabricantes que están produciendo alimento verde deshidratado especialmente para la industria de la avicultura. Dichos alimentos son buenos para usar en caso de emergencia pero, por supuesto, no pueden sustituir el alimento verde fresco.

NINFAS QUE DETESTAN EL ALIMENTO VERDE El alimento verde fresco que ofrezca a sus ninfas cada día puede ser persistentemente ignorado por alguna de ellas. Para poner remedio a esta situación, intente lo siguiente: unas horas antes de la hora de darles de comer, quite todos los recipientes para beber de la jaula o el aviario. Entonces, justo antes de darles de comer, coloque el alimento verde en agua durante unos cinco minutos. Luego cuelgue el alimento verde mojado en la jaula o aviario. Las sedientas ninfas acudirán para apagar su sed y posiblemente aprovechen para comer un poco. Por supuesto, si el ave todavía rehúsa el alimento verde al cabo de una hora más o menos, debe volver a darles su ración regular de agua. Tal vez tenga que llevar a cabo este procedimiento varias veces antes de que una ninfa en particular se de cuenta de que falta el recipiente del agua. Una vez que su ninfa ha probado el alimento verde, sin embrago, no debería tener dificultades añadidas.

SEMILLAS Las aves que se alimentan de semillas (entre las cuales se incluyen las ninfas) dependen de diversas clases de ellas para su normal crecimiento, para mantener su plumaje en las mejores condiciones y para la reproducción; en pocas palabras, las semillas son esenciales para la vida de muchas aves. Las enfermedades y las carencias son la orden del día en aviarios y jaulas en que las aves se les suministran semillas de baja calidad o insuficientes. A lo largo de los años, una gran cantidad de investigaciones científicas han acabado por descubrir que clase de semillas son las más apropiadas para las aves, exactamente cuanto valor nutritivo hay en cada tipo de semillas, que factores pueden tener buena o mala influencia en la dieta, etc. Las semillas contienen proteínas, vitaminas, grasas, minerales, hidratos de carbono y un poco de agua. Las semillas no son un estático alimento "muerto", sino

organismos vivos, que respiran. Así pues, las semillas son buenas para las ninfas, solo cuando son frescas y no están estropeadas. El largo almacenamiento provoca que las semillas se echen a perder. No es una práctica sana que acostumbre dar a las ninfas (carolinas) solo uno o dos tipos en especial de semillas. Comiendo varios tipos de semillas las ninfas desarrollarán y mantendrán adecuadamente sus cuerpos. Los tipos de semillas más importantes para las ninfas (carolinas) incluyen la colza, el alpiste, el cáñamo, los copos de avena, el mijo, las pipas de girasol, las semillas de cártamo, las semillas de lino y las semillas de Níger. Todas ellas pueden mezclarse a excepción de las semillas de colza, que es mejor suministrarlas en un recipiente aparte.

ALMACENAMIENTO DE SEMILLAS Si las semillas se cosechan cuando están verdes, se estropearan rápidamente o incluso germinaran de forma prematura. Las semillas cosechadas recientemente, en buenas condiciones, no deben dejarse germinar y deben tener un periodo de descanso. El tiempo que tardan las semillas en desarrollarse cambia de un tipo de semilla a otro. Por ejemplo, las que se cosechan en un clima húmedo son propensas al moho y a las bacterias, y no pueden almacenarse durante mucho tiempo. Incluso las mejores semillas pueden sufrir daños o echarse a perder totalmente si no están almacenadas correctamente. Los mayores peligros para las semillas son la humedad y las altas temperaturas. En las plantas procesadoras, las semillas se almacenan en lugares frescos, secos y bien ventilados. Si un aficionado a las ninfas compra el suministro de semillas para un año y luego las almacena en un lugar húmedo y calido, el valor nutritivo de las semillas se deteriora rápidamente y se inutiliza. Tras un tiempo bastante corto, a veces sólo unos pocos meses, se puede observar que las semillas no están en condiciones para ser suministrada a las ninfas. Es imposible establecer con exactitud cuanto tiempo se mantienen en buen estado la mayoría de las semillas bajo condiciones "caseras" normales, pero como norma general las semillas que hayan sido guardadas más de cuatro meses no deben utilizarse. La mayoría de las semillas para ninfas destacan por su corta vida. Tal vez haya oído que el trigo encontrado en las pirámides egipcias, donde había sido puesto hace tres o cuatro mil años, ha sido germinado y ha dado lugar a plantas adultas. Eso es pura ficción. Dichas semillas se convertirían en polvo en un espacio de tiempo bastante corto. Sin embargo, as semillas de loto y de nenúfar pueden vivir unos mil años.

Ventilación: Las semillas "respiran". Respiran menos, según C. Feyerabend, cuando están en estado latente y secas de lo que hacen mientras se están desarrollando; sin embargo, naturalmente necesitan un suministro constante de aire para permanecer viables para germinar. Las semillas no se estropearán si se tienen en un contenedor bien cerrado en un lugar fresco durante dos o tres semanas, siempre y cuando no estén húmedas. Las semillas húmedas necesitan más aire: así las que están en la parte inferior de un contenedor morirán por falta de aire. Escarcha: Aunque las semillas muy secas pueden aguantar la escarcha, es muy recomendable no guardarlas fuera si hace frío, ni siquiera bajo un tejado. Es peligroso que se humedezcan por causa de la lluvia o la nieve y sean dañadas por la siguiente escarcha. Las semillas dañadas por la escarcha germinaran de nuevo, según Feyerabend, pero no llegarán a ser plantas del todo sanas. Dichas semillas contienen menos cantidades de nutrientes de lo normal. A veces los comerciantes añaden aceite a las semillas muertas de alpiste y mijo para darles una apariencia exterior reluciente y "viva". Luego las pasan a través de una maquina de sacar brillo. A menudo se puede percibir el olor a rancio y la textura aceitosa al pasarlas entre los dedos. Es obvio que deben evitarse los proveedores de tales semillas.

LA PRUEBA DE LA SEMILLA El aficionado a las ninfas que se cuestiona la calidad de las semillas para aves puede ponerlas a prueba dejándolas germinar. No todas las comprobaciones hechas de este modo son fiables, y un largo periodo de germinación no necesariamente significa que la semilla se ha vieja o este pasada. Pero muy pocos aficionados a las ninfas (carolinas) tienen acceso a un laboratorio, así que uno debe apañarse con lo que tiene. Sin embargo, no estará de más pedir consejo en un laboratorio si existe uno en su zona. En cualquier caso, puede llevar a cabo una simple prueba en casa: coja cien semillas (normalmente de la misma clase), lávelas con agua corriente limpia y séquelas con una toalla. Póngalas sobre una superficie húmeda (servilletas de papel, por ejemplo). Asegúrese de que las semillas no están empapadas, ya que perderían nutrientes y su prueba no sería fiable. Al cabo de unos días, la mayoría de las semillas deberían haber empezado a germinar, y en otros tres o cuatro días deberían poder verse pequeños brotes emergiendo de ellas. Una vez que hayan germinado, son fáciles de contar. Si, por ejemplo, 85 semillas han germinado y 15 no, tiene usted un índice de germinación de un 85%. No es un gran porcentaje, pero es aceptable. Las mejores semillas deben dar un porcentaje de 90-95%, mientras que aquellas con índice inferiores al 75% son

rechazables. Las semillas con índice de germinación del 55-60% son totalmente inútiles como alimento para las ninfas y deben ser destruidas. Es de notar que las semillas de avena con cáscara no pueden ser germinadas de este modo, aunque teóricamente debería ser posible. Si la cáscara es cuidadosamente extraída sin causar daño al meollo, entonces incluso las semillas de avena frescas pueden llevarse a germinación. Demasiado a menudo se daña el meollo de la semilla y la germinación no puede tener lugar, aunque la semilla aun pueda conservar su valor nutritivo completo. Las semillas con el meollo dañado no duran mucho tiempo. La avena no tiene por qué ser descascarillada antes de darse a las ninfas (carolinas). Sus ninfas son suficientemente capaces de descascarillarlas por si solas. Hay varias cosas que pueden influir en el proceso de germinación; por ejemplo, el colorante de la bonita servilleta de papel decorada que usted use para la prueba de germinación. La mayoría de las semillas debe guardarse con un grado de humedad uniforme y no debe permitirse que se sequen. Un buen método para hacer esto es el que sigue: Coja un plato sopero normal y corriente, y coloque un cuenco de postre boca abajo en el centro. Corte un pedazo de arpillera del tamaño del plato y situelo sobre el cuenco de modo en que los bordes cuelguen hacía el plato sopero. Las fibras absorberán sólo el agua suficiente para mantener las semillas permanentemente y uniformemente húmedas. Se recomienda usar un segundo pedazo de arpillera para cubrir las semillas. Los bordes de este pedazo también deben tocar el agua. La arpillera es porosa y deja pasar el aire, lo cual también es importante para la germinación.

LAS SEMILLAS GERMINADAS Las semillas germinadas son muy buenas para las ninfas (carolinas), por lo que no deben faltar nunca en su dieta. En la época de reproducción estas semillas son especialmente valiosas, y debe tener disponible un surtido diario de semillas de césped y grama germinadas para las ninfas. Un suministro regular de semillas germinadas hace menos necesario el alimento verde. Las semillas germinadas son ricas en enzimas catalasa (una enzima de la sangre que produce la descomposición del peroxido de hidrogeno en agua y oxigeno); estas semillas también son ricas en vitamina A. El proceso de germinación consume algunos hidratos de carbono, pero el contenido en proteínas es por tanto incrementado. Para la germinación, es mejor colocar las semillas en un contenedor de plástico, acero inoxidable o cromo. Los contenedores galvanizados no se

deben usar, porque las reacciones químicas podrían afectar a las semillas. Si realmente no tiene nada más, debe pintar el interior con una pintura libre de plomo. Es necesario un control regular, y cada lata galvanizada debe ser repintada anualmente. Los comederos en los cuales se den a las ninfas las semillas germinadas deben primero lavarse a fondo con agua hirviendo y restregarse con un cepillo rígido. Las semillas no deben formar montones, sino que han de esparcirse en una ligera capa sobre toda la superficie de modo que cada semilla individual permanezca en contacto tanto con el aire como la arpillera húmeda o la servilleta de papel. Es necesario hervir primero la arpillera para matar cualquier organismo portador de enfermedades. Las semillas deben mantenerse húmedas (no mojadas) con una regadera que no haya sido utilizada con fertilizante artificial. El contenedor debe colocarse en un lugar aireado e iluminado, y hay que evitar que quede expuesto a cualquier temperatura extrema. El secreto del éxito esta en mantener las semillas húmedas, pero no mojadas

LAS SEMILLAS MÁS IMPORTANTES En libertad, cada ave decide por si misma y satisface sus propias necesidades nutricionales. Así pues, es compresible que las mezclas comercializadas de semillas para aves, con sus porcentajes fijos de diferentes semillas, no siempre sean la respuesta para satisfacer las necesidades de sus ninfas. Aficiónese a usar varias semillas suministradas en dosificadores automáticos, los cuales están disponibles, en varios modelos, en los proveedores aviculturales. Cada tipo de semilla puede estar a la disposición de las ninfas (carolinas) en dosificadores separados. De esta manera, podrá controlar las cantidades y sus aves podrán comer lo que quieran. Necesitará tan sólo tres o cuatro dosificadores, que pronto se amortizarán al eliminar el gasto de las semillas que las aves no necesitan en un momento determinado. También puede hacerse sus propios dosificadores, pero no use madera contrachapada. Las láminas pueden separarse al cabo de un tiempo, formando escondrijos ideales para todo tipo de organismos desagradables. Una desventaja del dosificador automático de semillas es que se puede bloquear fácilmente. Por tanto, es esencial hacer comprobaciones regulares de control. Coloque los dosificadores en la zona cubierta del aviario o en una zona iluminada del refugio nocturno. Es una buena idea proporcionarles algunos contenedores de semillas extra, quizás dos en zona de vuelo cubierta y uno en refugio nocturno. No hay nada tan estresante para un grupo de aves como tener que pelearse por los contenedores de comida. Las aves más fuertes generalmente permanecerán unidas y dejarán a las más débiles poca comida.

En la mayoría de los casos debe asegurarse de que las aves que guarda en grupos sean compatibles unas con otras y tiene que vigilarlas (pero no dé por sentado automáticamente que un ave que está descansando está siendo mantenida alejada de la comida). Debe tener en cuenta que cada ave es un individuo y no siempre se ajusta a todo lo que usted pueda haber leído en los libros. Eso es bueno; hace su afición más interesante.

SEMILLAS RICAS EN ACEITE Y GRASAS Semillas de cáñamo (Cannabis sativa): Es bien sabido que el cáñamo tiene un efecto estimulante en el sistema reproductor. Pariente de la marihuana, el cáñamo es una semilla muy oleaginosa que hay que dar a las ninfas con mucha moderación. Un exceso de esta semilla puede provocar problemas de hígado o que las hembras pongan demasiado pronto en la temporada de cría. (Estos huevos serán fértiles porque los polluelos residentes también habrán sido estimulados por el cáñamo). Por lo tanto, es muy importante darles semillas de cáñamo en los momentos oportunos, pero siempre en cantidades reducidas (digamos media cucharadita de café por ave a última hora de la mañana). El cáñamo puede estar esparcido por el suelo del aviario; no debe preocuparse de que lo ignoren. El cáñamo es un excelente reconstituyente o cordial, especialmente durante los fríos días de invierno. Algunos avicultores, siempre que la temperatura baja de 0 ºC, suministran a las ninfas cáñamo extra en sus raciones. El cáñamo es bajo en hidratos de carbono (aproximadamente un 18 %), pero el contenido en proteínas y grasas es alto (más o menos un 19 % y un 32 %, respectivamente). También están presentes los minerales importantes, especialmente el calcio y el fósforo, así como aminoácidos tales como la lisina, la metionina y la cistina (excelentes para el desarrollo de las plumas y para el crecimiento), y la tirosina (esencial para la buena salud y el buen funcionamiento de la glándula tiroides). Semilla de lino (Linum usitatissimum): La semilla de lino se cultiva por su contenido en aceite y por la naturaleza fibrosa de los tallos (de los cuales se fabrica el lino). También es alta en hidratos de carbono digeribles. La cáscara de la semilla contiene una sustancia que provoca la hinchazón de la semilla si entra en contacto con agua caliente. Dicha semilla es muy buena para las aves jóvenes o enfermas. Es más, contiene la anti-vitamina B6 factor linatina, que tiene el carácter de un antibiótico. La semilla de lino es muy importante para las ninfas (y para otras aves de jaula), aunque no debe darse en grandes cantidades. Los criadores de canarios dan muchas semillas de lino a sus aves a fin de incrementar el brillo del plumaje (funciona también con las ninfas). La

semilla de lino es especialmente útil durante la muda, y es excelente para favorecer un cambio de plumaje completo y sin problemas. A diferencia de los periquitos, las ninfas (carolinas) comen normalmente semillas de lino. Pero hay que dárselas en pequeñas cantidades. Semillas de Níger (Guizota oleifera): La semilla de Níger se cultiva primordialmente por su aceite en muchos lugares del mundo, pero especialmente a lo largo del valle del río Níger en África, donde abundan las grandes plantaciones. Estas semillas son especialmente apreciadas por las aves en otoño e invierno, pero deben estar también disponibles para las hembras en primavera, antes de la época de reproducción. Muchos aficionados retiran el suministro de semillas de Níger de la dieta una vez que se ha completado la puesta. Estas semillas poseen un alto contenido en proteínas (aproximadamente un 21%) y grasas (aproximadamente un 40%). También contienen bastantes hidratos de carbono (13%) y casi un 4% de minerales; el contenido de calcio y potasio también es elevado. Es importante comprar siempre las semillas de Níger frescas y relucientes, y en pequeñas cantidades. Debido a su alto contenido en aceite, estas semillas pueden volverse rancias rápidamente si se dañan o estropean. La semilla de Níger contiene muchos aminoácidos esenciales, como lisina, cistina, tirosina y metionina. Semillas de nabo (Brassica ssp.): Esta pequeña semilla se cultiva en muchas partes del mundo. En Europa, se cultiva principalmente en Dinamarca. La variedad cultivada en Indonesia es más pobre en hidratos de carbono pero más rica e fibra. Las semillas de nabo Brassica dichtoma y B. glauca son las dos variedades más importantes. La mayoría de los avicultores no le dan a la semilla de nabo la importancia que merece. Cuando les dé a sus ninfas (carolinas) semillas de nabo, es posible que al principio duden, pero rápidamente las aceptaran de buena gana. Contiene aproximadamente un 19 % de hidratos de carbono, un 20 % de proteínas, un 50 % de grasas, un 4 % de minerales y un 7 % de humedad. Estas semillas contienen calcio y potasio, y deben usarse sobre todo en las épocas de reproducción y mudas. Semillas de cártamo o alazor (Carthamus tinctorius): Como la semilla de girasol, la semilla de cártamo es bastante pobre en tirosina, lisina, metionina y cistina. Pero, contiene cantidades importantes de proteínas (aproximadamente un 14 %), grasas (28 %), hidratos de carbono (16 %) y algunos minerales (5 %). En Inglaterra y en e continente los aficionados raramente dan esta semilla de sabor algo amargo a sus aves, y se ha visto que la mayoría de las ninfas (carolinas). De hecho, las ninfas acostumbradas a las semillas de girasol (que tienen menos valor nutritivo) tardan hasta 5 meses en tomar semillas de alazor. Resulta por tanto extraño que en los Estados Unidos se las considere unas semillas extremadamente importantes y se den regularmente y en

cantidad a las ninfas y a otras aves de pico curvado. A pesar de esto, se ha comprobado que las ninfas no llegan a tener mucha afición a este tipo de semilla, y prefieren el sabor dulce de la semilla de girasol. Semillas de girasol (Helianthus annus): Aunque la semilla de girasol es considerada por muchos avicultores como una semilla esencial para loros, existe el peligro de que a las aves les guste tanto su sabor que rechacen e incluso ignoren cualquier otra semilla que se les dé. Por tanto, debe tomar medidas para asegurarse de que sus ninfas (carolinas) hagan completo uso de todas sus raciones. La semilla de girasol contiene aproximadamente un 25 % de proteínas crudas y un 45 % de grasas crudas. Por desgracia contiene muy pocos hidratos de carbono y muy poca lisina en las proteínas. (La lisina es esencial para el crecimiento y desarrollo del plumaje). Existen 4 variedades principales de semillas de girasol: oscura (pequeña), blanca (pequeña), de rayas estrechas (media) y de rayas anchas (grandes). Como el contenido en grasas y proteínas es fácilmente digerible, la semilla de girasol es altamente nutritiva para ninfas enfermas y para las estaciones de otoño e invierno. Sin embargo, también debe darse otro tipo de semillas; las ninfas a las que se les dé una dieta exclusiva de semillas de girasol no sobrevivirán. La semilla de girasol es rica en vitamina A pero pobre en vitaminas cianocobalamina (B12), D3, E y K. La tiamina (B1), la riboflavina (B12), la niacina (B3), el ácido pantoténico (B5) y la piridoxina (B6) están contenidas sólo en pequeñas cantidades. El contenido en minerales incluye el hierro y el potasio adecuados, un poco de manganeso y fósforo, e indicios de calcio, cobre y algunos otros. Las semillas de girasol (en especial las que no tiene cáscara) son ricas en doce aminoácidos, incluyendo la metionina, la cistina y la tirosina. Esto es importante porque las proteínas siempre son necesarias en grandes cantidades para el crecimiento, el plumaje y la producción de huevos. Una carencia de proteínas podría dar como resultados una muda difícil e incompleta, por ejemplo, y también podría provocar que las ninfas se arrancaran las plumas y se las comiera para obtener proteínas. SEMILLAS FECULENTAS Alpiste o semillas de canario (Phalaris canariensis): Esta semilla tan conocida es comida con avidez y en grandes cantidades por las ninfas (carolinas). Por desgracia, la semilla es de una calidad variable dependiendo de donde sea cultivada. La semilla de mejor calidad es la semilla Mazapán, la cual, junto con la española, es la que se usa más a menudo en las mezclas de semillas. La semilla cultivada en Marruecos, Turquía, Argentina y Australia es de una calidad algo inferior. La variedad española es la de mayor tamaño. El alpiste tiene un alto porcentaje de hidratos de carbono, pero muy poca grasa

(56 % y 4 % respectivamente). El contenido en proteínas es de aproximadamente un 14 %. La semilla es pobre en lisina y carece por completo de cistina. Semilla de mijo (Panicum spp y setaria spp): Estas semillas redondas y relativamente pequeñas son una parte esencial de las mezclas de semillas para aves de jaula y aviario; las ninfas (carolinas) se las come con ansia y en grandes cantidades. Existen varias clases que más o menos se parecen. Son pobres en lisina pero ricas en leucina. Muchos aficionados a las aves cultivan su propio mijo blanco (Panicum miliaceum), planta que crece bien en suelos pobres y con poca lluvia. Las plantas alcanzan unos tres metros y medio de altura. Las "autenticas" ramitas de mijo (Setaria viride) están disponibles en establecimientos de animales domésticos. Estas no deben faltar en ninguna jaula o aviario, porque las ninfas (carolinas) se vuelven locas por ellas. Existen, entre otros, el mijo blanco, amarillo, el rojo y el japonés. El mijo de Senegal es de grano muy pequeño a diferencia del mijo japonés y es por tanto apropiado para los pequeños pinzones tropicales, pero también es devorado con avidez por las ninfas. La mayoría de las semillas de mijo contiene aproximadamente un 60 % de hidratos de carbono, un 12 % de proteínas, un 4 % de grasas y un 4 % de minerales. Los aminoácidos esenciales, lisina, metionina y cistina, así como tirosina, están contenidos en cantidades muy provechosas. Avena (Avena sativa): Tras la extracción de la cáscara, la avena se llama avena rota. Es aconsejable suministrar estas semillas en las estaciones de otoño e invierno. La avena es rica en arginina, vitamina E, vitamina B1, B2 y B6, calcio, potasio, tirosina, metionina, cistina y lisina. El contenido en hidratos de carbono en la avena es aproximadamente de un 64 %, el de proteínas de un 14 % y el de grasas de un 8 %. Gracias a su naturaleza absorbente la avena rota es útil para administrar a las aves vitamina liquidas, aceite de hígado de bacalao puro o medicinas. La avena entera puede usarse para germinación, durante la cual se produce la enzima diastasa.

COMIDA DE CRÍA La cuarta y quinta semana de vida de una ninfa son las más cruciales. La mayoría de las aves que se alimentan de semillas salen del huevo en un estadio relativamente temprano de desarrollo. No hace falta decir que durante esta etapa de crecimiento y desarrollo del cuerpo, así como de un abrigo de plumas, es imperativo que los polluelos reciban un suministro de comida rico y variado.

Las aves salvajes que se alimentan de semillas, incluyendo a ninfas que estén criando a sus polluelos, buscaran un gran numero de insectos, así como de semillas, hojas, hierbas y frutas, para elaborar una dieta a menudo mucho mas variada que la que reciben en jaulas y aviarios. Sin embargo, hay muchas dietas de cría disponibles bajo unos cuantos nombres de marcas que proporcionan una nutrición variada y saludable a las aves domesticas. Hay un rico surtido especialmente disponible para el criador de canarios (dichas comidas de crías pueden darse a las ninfas y a otros tipos de aves). Es un hecho que todas las aves jóvenes necesitan porcentajes similares de aminoácidos, grasas, hidratos de carbono, vitaminas y minerales. Así pues, las comidas de cría que contengan estos ingredientes necesarios producirán normalmente polluelos sanos. Por desgracia, sin embargo, muchas de estas comidas de cría contienen subproductos que no son necesariamente aceptados por todas las aves. Es por tanto muy importante que le de a sus aves dos o tres tipos de comida de cría, permitiéndoles así escoger lo que encuentren mejor para sus polluelos.

COMIDA CONCENTRADA O PIENSO La comida concentrada es especialmente importante para las ninfas (carolinas) adultas. Esta disponible en el mercado bajo los nombres de diversas marcas. Es mejor usar sólo las marcas más conocidas, que están siempre científicamente preparas y comprobadas. Los alimentos concentrados contienen elementos que podrían no estar al alcance d una mezcla normal de semillas. La mayoría de las mezclas de semillas comercializadas son deficientes en aminoácidos (arginina, lisina y metionina), provitamina A, colina y riboflavina. Las semillas no contienen vitamina D3, pero esta contenida en los productos de origen animal que lleva la comida concentrada. Proporcionar una buena marca de comida concentrada a sus ninfas es por tanto de alta prioridad si quiere mantenerlas en las mejores condiciones. Debe usarse durante todo el año, no sólo en épocas de reproducción y muda, y debe darse diariamente en pequeñas cantidades. Se dice "pequeñas cantidades" porque, en un clima calido, puede echarse a perder rápidamente y podría llegar a ser peligroso.

INSECTOS Las ninfas (carolinas) y otras aves que se alimentan de semillas también echan mano de los insectos en sus dietas. Esto se da especialmente cuando los polluelos están siendo criados en el nido; las pequeñas aves reciben así una importante porción de proteínas animales en su dieta. Incluso los granívoros

adultos no le hacen asco a una araña solitaria, una mosca, un gusano o cualquier cosa que se ponga a su alcance. Entre los alimentos a base de insectos (y otros invertebrados) se encuentran los "huevos" de hormigas (en realidad crisálidas), arañas, moscas, pulgas de agua, pequeñas lombrices, gusanos blancos (Enchytraeus), grillos, saltamontes, escarabajos, moscas de la fruta y mariposas.

FRUTA La fruta debe suministrarse a las ninfas en todas las épocas. Además de un pedazo de plátano o una naranja partida por la mitad, puede usar uvas sin pepitas, manzanas dulces y peras. Otras frutas que pueden probar sus aves son las pasas de Corinto, fresas, albaricoques, piñas frescas, papaya, moras, limones, dátiles sin huesos, frambuesas, pomelos, bayas de enebro, cerezas, grosellas, serbas, mandarinas, melones, melocotones, ciruelas, escaramujos, bayas de espino (quite las espinas de las ramitas), saúco silvestre (aunque el jugo podría manchar el plumaje de las aves) e higos. Recuerde que las bayas del saúco enano (Sambucus ebulus) son venenosas. También son venenosas otras plantas como la lluvia de oro o el laburno (especialmente las semillas), el tejo, la corteza de abedul (Betuna péndula), algunas especies de hiedra y madreselva (Lonicera nigra y L. xylosteum). La madreselva silvestre (L.Pericylmenum), sin embargo, les gusta mucho.

LAS SOBRAS DE LA MESA En este apartado "Alimentos y nutrición de las ninfas", se intenta explicar como y por que es importante que las ninfas (carolinas) reciban una dieta variada y equilibrada. Dicha dieta no debe incluir las sobras. Las féculas y las grasas de esas comidas tales como las patatas y la mantequilla no son adecuadas para las ninfas. Los pasteles, caramelos y otros alimentos dulces deben también mantenerse fuera del alcance de las aves. El hábito de permitir a las ninfas domesticadas "comer en la mesa" debe ser rechazado. Cuando este comiendo, deje a la ninfa en la jaula y déle un pedazo de pan moreno o un poco de queso. Si quiere mantener a sus aves sanas y en forma ¡no les dé las sobras! "PELLETS" O PIENSO COMPRIMIDO Por mucho que lo intente nunca podrá darles a sus ninfas (carolinas) el tipo o

la gran variedad de comidas que encontrarían en su hábitat natural. A las ninfas que viven en jaulas o aviarios se les debe dar, por tanto una calidad y variedad de alimentos tan altas como sea posible. El gran crecimiento que ha experimentado la avicultura en la última década ha provocado un incremento de la actividad en la industria de comida para animales. En las tiendas de animales encontrará productos de lo más variado, lo que a veces hace la elección muy difícil. En los últimos años, se ha puesto de moda un alimento para pájaros conocido con el nombre de "pellets". Los "pellets" pueden colocarse en comederos o dosificadores limpios, y las ninfas pueden comer cuando y como elijan. Obviamente, una ninfa o cualquier otra ave que haya comido toda su vida una dieta consistente sobre todo en semillas no es probable que se vuelva de repente una entusiasta de los "pellets". Obligar a una ninfa a semejante cambio de dieta puede ser a veces una tarea difícil y podría requerir mucha paciencia. Lo mejor es darles una mezcla de semillas y "pellets" al 50 % durante un par de semanas, y, hacia el mes siguiente incrementar gradualmente la cantidad de "pellets" y reducir la cantidad de semillas. Las ninfas deben tener siempre acceso tanto al alimento verde fresco, las semillas y las frutas, como a los "pellets".

ASEO E HIGIENE Para prevenir la aparición de enfermedades, en primer lugar debe mantener escrupulosamente limpios todos los utensilios utilizados en la alimentación de sus ninfas (carolinas). Muchos avicultores creen que las ninfas enfermas no necesitan comida ni agua; ESO ES ABSURDO. A un animal enfermo no solo no le hace ningún daño comer, sino que además lo mejor es darle su comida favorita. Además, una ninfa enferma que vive en un lugar caliente probablemente estará muy sedienta. Para prevenir la deshidratación, es muy importante disponer de un suministro de agua fresca y limpia a todas horas. Es mas, puede usar el agua para administrar medicamentos y vitaminas extras. Los utensilios deben limpiarse a diario, preferiblemente por la mañana. Las cáscaras vacías deben retirarse antes de rellenar los contenedores. Muchos principiantes cometen el error de poner nuevas semillas sobre las viejas. A menudo los platos aparentemente llenos no contienen más que cáscaras vacías. Una buena practica si se quiere aprovechar las semillas aun contenidas en el comedero, es esparcirlas sobre una hoja de papel grande; de esta forma podremos eliminar mejor las cáscaras, dejando las semillas; después vertimos semillas nuevas en el contenedor y terminamos de rellenar con las semillas rescatadas del día anterior. Al hacer esto se elimina el riesgo de que la capa

mas baja de semilla nunca se use y envejezca gradualmente, hasta formar un caldo de cultivo ideal de bacterias y plagas. Los recipientes de comida deben limpiarse regularmente y los contenedores de comida y agua de la jaula y aviario deben limpiarse y desinfectarse al menos una vez por semana. No devuelva las semillas a los contenedores si no están completamente secas. Las semillas húmedas enmohecerán con rapidez y se infectaran con bacterias y otros organismos que pueden poner en peligro la salud de sus ninfas.

ABREVIATURA La alimentación de las ninfas debe basarse en una buena mezcla de semillas variadas. Hay excelentes mezclas de semilla para ninfas en el mercado. Es el elemento esencial de su dieta. La mayoría de los productos de comida concentrada que hay en el mercado son de una excelente calidad, por lo que no hace falta que la prepare usted mismo. Pero es importante que sus ninfas reciban una dosis adicional de proteínas animal, ya que no pueden desarbolarse bien sin ello. Fruta fresca y alimento verde fresco sin partes marchitas. Estos alimentos contienen muchas vitaminas y minerales. También hay que incluir en la dieta algunos tipos de bayas silvestres y plantas. Ramitas frescas y sin manchas de putrefacción. No solo son buenas para cumplimentar la dieta, sino que también proporciona a las aves ejercicio y recreo. Las ramitas de sauce, ligustro, y otros árboles frutales son ideales. Un suministro de gravilla u otro tipo de cascajo insoluble para moler la comida en el estomago. Un cascajo soluble, principalmente como suministro de calcio. Tenga cuidado con el carbón vegetal que a veces aparece mezclado con las arenas comercializada para las aves. Las aves no digieren el carbón vegetal; permanece en su cuerpo durante un tiempo y, debido a que el carbón vegetal es altamente absorbente, absorbe importantes nutrientes del intestino, incluyendo ciertas vitaminas. Baño y agua potable. En un clima helado, el agua potable se puede convertir en hielo. Este proceso puede impedirse (pero no evitarse del todo) disolviendo glucosa (una cucharada por cada medio litro, aproximadamente) en el agua.

Problemas y Enfermedades
Es posible que en algún momento tu pájaro necesite ayuda profesional, cuando sea muy poco lo que pueda hacer un profano. En estos casos no lo dudes y acude inmediatamente al veterinario. Transporta a tu pájaro enfermo en una caja pequeña, acolchada, bien aislada, y bien ventilada; o en una pequeña jaula de transporte diseñada especialmente para este fin y cubierta con una tela aislante. El tratamiento recomendado por el veterinario puede incluir una mayor temperatura en la pajarera o en la jaula, la aplicación de luz infrarroja, etc, dependiendo de la enfermedad o trastorno que se haya diagnosticado. Si eres propietario de muchos pájaros, conviene poner el pájaro enfermo en una jaula hospital o jaula de cuarentena, para ayudar a evitar el contagio de la enfermedad y también para que el pájaro con problemas pueda reposar. Si el pájaro estuviera muy enfermo, deberías poner más arena que la normal en el suelo de la jaula para que el pájaro enfermo pueda posarse sobre ella, e instalar una percha cerca del suelo. ENFERMEDADES Hay muchas enfermedades que pueden afectar a tus Carolinas, pero afortunadamente pocas de ellas son comunes. Naturalmente, en un libro de este tamaño es imposible enumerar todas las enfermedades de las aves, e igualmente imposible hablar de los tratamientos para cada una de ellas. Sin embargo, como el conocimiento de los signos de las enfermedades es una preocupación vital para todo propietario de pájaros, el autor da a continuación una lista de las más comunes y/o graves. Los resfriados se caracterizan por la secreción nasal, los estornudos, el plumaje esponjado y la pérdida del apetito. Si no se tratan, los resfriados pueden evolucionar hacia enfermedades respiratorias más graves. Proporciona calor, evita poner la jaula en lugares donde haya corrientes de aire, y consulta a un veterinario. La conjuntivitis es una inflamación de la delicada membrana que recubre la parte interior del párpado y las partes expuestas del ojo. La conjuntivitis puede ser causada por un resfriado, por corrientes de aires, por infecciones y por irritaciones locales, o por enfermedades respiratorias. Los trastornos de la molleja, a menudo asociados con una diarrea, suelen ser también causa de vómitos. Puede tratarse de una infección de bacterias coli y otras, y hay que recurrir al veterinario lo más pronto posible. Diarrea es una palabra usada para la deposición de excrementos líquidos o mojados. Puede ser un síntoma de infecciones intestinales (enteritis), por ejemplo, colienteritis, salmonelosis o pseudotuberculosis. Otras causas

posibles incluyen la psitacosis, los parásitos y los alimentos en mal estado. La diarrea produce una rápida desidratación y exige un tratamiento urgente. Es posible confundir la deposición de una cantidad excesiva de uratos {poliuria) con la diarrea. Consulta a un veterinario en cuanto te sea posible. La cloaca sucia es una indicación común de diarrea y de problemas de riñones. Hay que consultar al veterinario. Los ectoparásitos son parásitos que viven fuera del anfitrión, por ejemplo, piojos, ácaros, pulgas y garrapatas. Son raros en las Carolinas, pero pueden aparecer en las pajareras al aire libre superpobladas. Se necesita un tratamiento rápido y completo. El bloqueo ovulares un estado en el cual el huevo no puede pasar por el oviducto. Produce shock e inflamación local. Si el huevo es visible, aplica aceite y espera que el huevo pase al cabo de pocos minutos. De no ser así acude inmediatamente a tu veterinario. Un tratamiento con antibióticos después de la extracción del huevo puede ser muy importante. Los endoparásitos son parásitos que viven en el interior del anfitrión, por ejemplo, lombrices, amebas, etc. Son raros en las Carolinas que viven en interiores, pero pueden aparecer en las pajareras al aire libre; se requiere un inmediato tratamiento veterinario. Sacarse las plumas es un vicio común en los grandes loros, pero es raro en las Carolinas. Entre las posibles causas podemos mencionar el aburrimiento y las carencias alimenticias, para nombrar sólo las principales. Hay que proporcionar a los pájaros abundante cantidad de verduras, frutas y ramas naturales. El plumaje esponjado indica que el pájaro trata de conservar calor, y es un síntoma de muchas enfermedades infecciosas y no infecciosas. Consulta a un veterinario para que haga un diagnóstico adecuado. La muda es un cambio normal del plumaje, y no es una enfermedad. Las Carolinas jóvenes mudan por primera vez más o menos a los seis meses de edad, y a partir de entonces mudan una o dos veces por año. En las Carolinas, la muda es un proceso gradual, que dura varios meses y que muchas veces ni siquiera es detectado por el propietario. La prolongación excesiva del proceso de la muda es patológica. Puede ser indicación de una enfermedad crónica o de una carencia dietética. La «muda francesa» es una anormalidad del plumaje que afecta principalmente a muchos periquitos, pero sólo ocasionalmente a las Carolinas. Es causada por un virus, y requiere tratamiento veterinario. La obesidad es la excesiva acumulación de grasas y está relacionada con la sobrealimentación (debida al aburrimiento, a un exceso de golosinas, etc.) y con la falta de ejercicio, por ejemplo, si la jaula es muy pequeña, o si las perchas están muy próximas entre sí, o si hay demasiados accesorios que limitan el espacio disponible para volar. Trata de incitar, pero sin forzar, a los pájaros para que vuelen, y desde luego, controla y cambia su dieta según sea necesario. Vejez: La duración estimada de la vida de una Carolina en cautividad es de 12 a 14 años. En condiciones naturales, es poco probable que una Carolina alcance esta edad. Un pájaro viejo puede sufrir trastornos crónicos del corazón

y gota y puede tener dificultades para posarse en las perchas. Para que el pájaro esté cómodo, reduce la altura de las perchas, acércalas entre sí, y pon más arena en el suelo. Si fuera evidente que el pájaro sufre, consulta al veterinario. El pico excesivamente desarrollado es una consecuencia común de enfermedades virales o parasitarias en cacatúas y periquitos, respectivamente, pero ambos trastornos son raros en las Carolinas. Un pico excesivamente desarrollado interfiere con el descascarillado de las semillas y con la limpieza del plumaje. El pico tiene que ser recortado por alguien que tenga experiencia. Las uñas excesivamente desarrolladas son muy comunes en los pájaros enjaulados, especialmente si hacen poco ejercicio y si el tamaño de las perchas no es el más adecuado para el desgaste natural de las uñas- Los pájaros con este problema pueden tener dificultades para posarse en las perchas. Mantón la pata (rente a una luz fuerte y localiza la línea oscura en cada uña. Recorta las uñas con un cortaúñas afilado justo antes de ese punto. Conviene que una persona con experiencia te ayude, al menos las primeras veces. El envenenamiento de una Carolina puede ser producido por numerosas toxinas vegetales, consuntivas y químicas. Enire las plantas venenosas podemos mencionar la ponsetia, el «muguet", la sansevíera, el filodendro, el ciclamen, el oleandro, la azalea, el narciso, las ramitas de tejo, el enebro, etc. Los venenos consuntivos incluyen el alcohol, el tabaco y otros productos con nicotina, los alimentos tónicos o estimulantes, el chocolate en grandes cantidades, etc. Algunos de los venenos químicos más comunes son el plomo, el cobre (cardenillo), el cinc, los insecticidas, los raticidas, la mayor parte de las drogas, los humos provenientes de la combustión de algunos plásticos, etc. La psitacosis es causada por un agente infeccioso de tipo viral. Los pájaros enfermos puede que no muestren signos reconocibles o bien pueden exhibir un malestar general con disnea, secreciones oculares o nasales, o diarrea. La psitacosis se puede contagiar al ser humano, en el que causa síntomas graves similares a los del resfriado, muchas veces con neumonía. Evidentemente se requiere un urgente tratamiento profesional. Las enfermedades respiratorias de las Carolinas suelen ser el resultado de infecciones, como resfriados, aspergilosis, psitacosis. Hay que consultar al veterinario. La salmonelosis o enteritis paratifoidea es una enfermedad bacterial que causa una grave septicemia, hepatitis, y enteritis. La enfermedad es contagiosa de y para el ser humano. Se transmite oralmente por aumentos o excrementos infectados de aves, roedores, moscas, cucarachas, etc. Esta enfermedad puede causar graves problemas en las pajareras con muchos pájaros, pero es poco común en el caso de pájaros únicos. Los vómitos pueden ser signo de infección de la molleja o del buche y requieren urgente tratamiento por un veterinario. El pájaro también puede tener diarrea y experimentar pérdida de peso.

Las heridas suelen ser resultado de accidentes o de peleas. Las pequeñas heridas pueden dejarse solas, y las de mayor consideración pueden requerir de puntadas o de otros tipos de tratamiento. Evita las peleas, aislando a los pájaros agresivos. CIRUGÍA En casos de picos excesivamente desarrollados es necesario recortar el pico. Hay que sujetar firmemente el pico del pájaro y limarlo o cortarlo cuidadosamente. Este procedimiento exige experiencia y conocimientos y sólo puede ser llevado a cabo por un profesional porque el pico puede quebrarse o puede dañarse la estructura ósea. Las fracturas son el resultado de accidentes y suelen asociarse con el shock. En este caso puede ser más beneficioso mantener al pájaro en reposo en un lugar tranquilo durante algún tiempo que entablillar la fractura inmediatamente. El tratamiento de las fracturas exige los conocimientos y experiencia de un veterinario.El anillado no es un procedimiento de cirugía sino que es usado por los criadores con fines de identificación. Sólo se puede anillar con anillas cerradas a los polluelos de entre cuatro y diez días de edad. Las anillas estrechas pueden encarnarse más tarde en la pata causando la necrosis de las partes que quedan por debajo de ellas. La extracción de las anillas encarnadas es muy difícil y requiere de la experiencia y de los instrumentos de un veterinario. El corte de uñas es necesario si éstas crecen excesivamente. Hay que tener cuidado de no cortar el «nervio» o vaso sanguíneo que se extiende dentro de la uña. Recortar las alas es un método indoloro (si se hace correctamente) de impedir temporalmente que un pájaro vuele, al menos hasta que las plumas vuelvan a crecer (aproximadamente al cabo de unos seis meses). El método más usado consiste en dejar las dos remeras primarias exteriores y cortar las demás. Otra variante consiste en cortar las primarias una por medio, cortando las plumas de una o de ambas alas. Es importante no cortar las plumas demasiado cerca del ala. De no ser así podría dañarse el «cañón», lo que a su vez podría causar un mal crecimiento de las plumas.

ÁCAROS Los ácaros de las plumas se dividen en ácaros inofensivos, que viven sobre la piel así como en las plumas, y ácaros muy pequeños, que pueden escarbar en el cañón y el folículo.

Los primeros, Syringophilus bipectioratus, suelen encontrarse en aves salvajes, ninfas (carolinas), canarios, y palomas. Se alimentan de desechos de las plumas y la piel y pueden provocar irritación que conducen al mal hábito de desplumarse. Los segundos, Dermoglyphus elongatus, anidan en la estructura de las plumas. Solo existe una terapia segura contra los ácaros de las plumas. Mantenga su aviario o jaula lo más limpio posible. Deje que las aves se bañen tanto como quieran, y mantenga alejadas a las aves salvajes utilizando todos los medios que tenga a su alcance. Estas precauciones ayudaran a controlar al ácaro rojo de las aves Dermanyssus gallinae. Este ácaro vive en el exterior, se refugia durante el día en grietas y hendiduras, en perchas y caja-nido, y luego reaparece de noche para atormentar a las aves alimentándose de su sangre. Un ácaro no necesita mucha sangre, pero en gran número estas plagas pueden causar un daño indecible, debilitando a sus aves y propagando enfermedades. Las aves del nido pueden estar constante y severamente atormentadas por estos ácaros chupadores de sangre. Es importante pues que en cada sesión de limpieza examine a fondo sus jaulas, aviarios, utensilios, etc., para ver si hay ácaros. Un cristal de aumento le ayudara eficazmente. Cubra una jaula con un paño por la noche y examínela al día siguiente para comprobar si hay minúsculas manchas rojas en la tela. Si las hay, la tela debe quemarse o empaparse en petróleo y luego lavarse con detergente antes de usarla de nuevo. Y debe limpiar y rociar con un pulverizador la zona donde tenga a las aves. El ácaro rojo de las aves pueden vivir durante semanas o incluso meses sin ninguna ración de sangre. En dicho momentos los ácaros son difíciles de detectar ya que son traslucidos hasta que de nuevo tienen la oportunidad de alimentarse de sangre. A temperaturas de 20º, los ácaros pueden reproducirse cada cinco días. Sobreviven en aviarios de exterior incluso en épocas de fuertes escarchas. Los ácaros rojos (y otras especies de ácaros) pueden ser introducidos en su aviario en cualquier momento por aves en libertad tales como gorriones, estorninos y palomas que se posen en el tejado del aviario para arreglarse el plumaje con el pico. O pueden ser introducidos al llegar una nueva remesa, especialmente de aves de grandes almacenamientos. Muchos insecticidas son efectivos contra los ácaros rojos. La mayoría de ellos contienen piretrina, extraída de la flor del piretro, un tipo de crisantemo. Así, la piretrina es una sustancia natural al mismo tiempo que inocua para la salud. La piretrina es también eficaz contra las garrapatas, los piojos, las pulgas y los ácaros. Aplíquela a todas las partes de la jaula, aviario, utensilios, etc. Cuando trate a sus aves, dedique especial atención al cuello, al área de alrededor del ano y a la zona de debajo de las alas. No devuelva a las aves a sus antiguos alojamientos hasta que todo esté completamente seco. Repita el tratamiento después de varios días para asegurarse de eliminar cualquier huevo de insecto.

ASPERGILOSIS O NEUMONÍA DE LAS INCUBADORAS La causa de esta enfermedad es la inhalación de esporas de hogos, particularmente las del hongo Aspergillus fumigatus. Ciertas plantas, tales como las pertenecientes al Genus Asperula, pueden contribuir a producir esta infección. También el pan enmohecido, las semillas, los desperdicios, el heno, la paja y otras cosas similares pueden causar aspergilosis. Las esporas producen toxinas venenosas que dañan determinados tejidos pulmonares, los orificios nasales, cavidades de la cabeza, bolsas de aire, etc., lo que provoca una acumulación de pus con aspecto de queso amarillo que, naturalmente, dificulta la respiración profunda y despejada. El ave pierde todo interés por la comida, con el desafortunado resultado de que se debilita cada vez más. Algunas aves llegan incluso a agitar la cabeza y a alargar el cuello una y otra vez como intentando superar la obstrucción. Todavía no se ha encontrado ningún remedio satisfactorio para resolver este problema, por lo que lo mejor es llevar a su ave a un veterinario especialista en aves. Genéticamente los ejemplares presentan una mayor o menor resistencia hacia esta enfermedad. La transmisión vertical de las esporas (a través del huevo) es posible, produciéndose la muerte del embrión o el nacimiento de las crías infectadas. Esta enfermedad también puede contagiarse a través de las máquinas incubadoras, de aquí también el nombre de "neumonía de las incubadoras". En la transmisión de esta enfermedad es más importante el ambiente que el contagio con un ejemplar enfermo. El contagio de un ejemplar enfermo a otro sano es muy difícil, debiendo existir un estrecho contacto entre ambos. Es muy importante que las semillas que compre sean frescas, nunca viejas o enmohecidas. No les dé a las que están esparcidas por el suelo la más mínima oportunidad de enmohecerse. Limpie regularmente la jaula o el aviario de comida dispersa. Intente evitar que el polvo y las esporas de las plantas se introduzcan en el aviario en primavera y otoño, especialmente si vive cerca de un almacén de madera o de cualquier lugar donde se almacene heno (debe tener realmente cuidado con el heno húmedo). Siempre que un ave haya sido infectada, el aviario o jaula debe someterse a una inspección intensiva, seguida de una limpieza a fondo. Al final, desinféctelo todo pulverizando con una solución que contenga un 1% de sulfato de cobre antes de volver a colocar las aves dentro. Los factores que influyen en la aparición de esta enfermedad son: 1. Abuso de antibióticos. Los antibióticos, al eliminar las bacterias

competidoras naturales de los hongos, favorecen el desarrollo de estos. 2. Alta humedad, temperatura y condiciones de aerobiosis. 3. Semillas enmohecidas, envejecidas ó pulverulentas. 4. Infecciones primarias de origen bacteriano o vírico. 5. Falta de higiene. 6. Estrés. 7. Inmunodepresión (bajada de las defensas orgánicas). 8. Edad. Los adultos son más resistentes que los mas jóvenes y viejos. 9. Carencias nutricionales: en particular falta de vitamina "A". 10. Germinación de semillas sin las debidas garantías. 11. Los aviarios mal ventilados, sucios y sometidos a altas temperaturas son el caldo de cultivo ideal para el desarrollo de esta enfermedad. Prevención: Dada la dificultad del tratamiento, es muy recomendable llevar a cabo medidas de profilaxis. La prevención es la mejor arma para combatir las enfermedades. Entre las medidas de prevención destacamos las siguientes: 1. Evitar un ambiente cálido y húmedo. En épocas de calor y humedad hay que extremar la vigilancia. 2. No administrar semillas o pasta de cría enmohecidas y en general alimentos deteriorados, mal conservados o caducados. Las toxinas de los hongos pueden producir inmunosupresión. 3. Los alimentos húmedos que administremos deben ser renovados varias veces al día, especialmente en el periodo cálido. 4. No almacenar alimentos durante largos períodos de tiempo. Comprar en pequeñas cantidades, según consumo. 5. Los alimentos extrusionados son utilizados en muchos países con óptimos resultados, ya que estén libres de microorganismos o al menos están presentes en menor cantidad. 6. No abusar de los antibióticos, ya que, al suprimir la flora intestinal, se contribuye al desarrollo de los hongos y la aparición de la enfermedad por exclusión competitiva. 7. Utilizar periódicamente productos fungicidas para la desinfección. 8. Administrar regularmente prebióticos específicos para que controlen los hongos patógenos. 9. Adecuada ventilación del local, procurando la entrada de los rayos solares, que tienen una acción antiséptica.

BOCIO El bocio, que es un aumento anormal de la tiroides, solía ser una enfermedad particularmente común entre las ninfas (carolinas) cautivas, inseparables y periquitos. Por fortuna, esta afección ha dejado de ser un caso frecuente ya que la arena para jaula que se comercializa normalmente está tratada con yodo. El problema puede darse todavía, sin embargo, en zonas en que al agua potable le falte yodo. El bocio se caracteriza por una hinchazón externa del cuello del ave. El crecimiento, que presiona contra el buche y la traquea, es interno, y cualquier esfuerzo, tal como volar y correr, hace que el ave se quede sin aliento muy rápidamente. Es frecuente que el ave tenga una respiración pesada, las alas muy extendidas y el buche y el cuello colgantes. También puede emitir un agudo chillido o sonido silbante cada vez que respire. Para ayudarse a sí misma a respirar con más facilidad, el ave a menudo descansara su pico contra los barrotes de la jaula o sobre una percha o rama de árbol paralela. Su estado empeorará si usted no actúa inmediatamente. El ave puede empezar a andar en círculos, acto indicativo de infección cerebral. Luego podría seguir la muerte súbita, causada por asfixia, fallo cardiaco o debilidad debida al consumo insuficiente de comida. En el caso de un desorden serio de la tiroides, déle al ave glicerina de yodo. La mezcla correcta para ninfas (carolinas) es una parte de tintura de yodo por cinco partes de glicerina. Como alternativa, una mezcla de nueve partes de aceite de parafina por una parte de glicerina de yodo, administrado con un cuentagotas de plástico directamente en el pico y de manera intermitente durante un periodo de tres días, normalmente obra maravillas. Si los síntomas persisten, visite a su veterinario de aves.

BUCHE ÁCIDO El buche ácido es por lo general el resultado de una oclusión de la salida del buche debido a algo que haya comido el ave (una pluma pequeña, por ejemplo). El contenido del buche empieza a fermentar desprendiendo dióxido de carbono, y, como resultado, el buche se llena de gases. La ninfa vomita un líquido espumoso, y su cabeza y su pico aparecen manchados con mucosidades. La ninfa debe sujetarse cabeza abajo y debe masajearse el buche suavemente para ir sacando el gas y parte del fluido acumulado (que es esencialmente agua). Mantenga al ave caliente y ofrézcale agua a la que se haya añadido un poco de permanganato de potasio.

Si sospecha que una de sus ninfas tiene buche ácido, consulte a su veterinario de ave lo mas pronto posible.

COCCIDIOSIS Los coccidios son protozoos microscópicos parásitos que se dan con poca frecuencia en las ninfas. Abundan en los excrementos, son consumidos por las aves y maduran en los intestinos. Ordinariamente, no supone ningún peligro para las ninfas. Las aves pueden estar infectadas durante mucho tiempo antes de que nadie lo note. Sin embargo, consulte a un veterinario de aves en caso de que note una reducción gradual del apetito, típicamente acompañada de perdida de peso y excrementos sueltos que podrían ser algo sanguinolentos. Estos síntomas podrían apuntar a un caso de coccidiosis. Si se confirma, las sulfamidas podrían ser de gran ayuda. Es importante comprobar que las aves recientemente importadas no sufran coccidiosis. La prevención depende de una higiene y salubridad adecuadas.

CONGELACIÓN Los días fríos de invierno (y noches) plantean la posibilidad de que se les congelen los dedos de las patas. La congelación puede tener lugar cuando las ninfas (carolinas) se aferran a la tela metálica durante demasiado tiempo, y a veces tienden a hacerlo si están asustadas. Las perchas que son demasiado delgadas pueden también causar problemas porque los dedos de las patas de las aves están parcialmente descubiertos y, por tanto, no están protegidos por las plumas. En dichos casos, obviamente necesita sustituir las perchas. Si utiliza cajas dormitorio, cubra el fondo con una capa aislada de turba de musgo. En los casos de congelación, no se puede hacer mucho, a excepción de consultar a un veterinario, quien seguramente le recetará algún tipo de crema. La parte helada se vuelve oscura y rígida, tiesa y dura, y se seca y se desprende sin daño aparente para el ave. Al primer indicio de infección, trate la herida inmediatamente con yodo no cáustico. Las ninfas (carolinas) tienen unas patas llamadas cigodáctilos, que significa dos dedos proyectados hacia delante y dos hacia detrás. Son muy susceptibles a la congelación.

DIARREA Varios factores pueden ser responsables de los trastornos intestinales en las ninfas (carolinas). Uno de ellos es la mala alimentación, pobremente seleccionada o en malas condiciones debido al deterioro, o incluso venenosa. Otras posibles causas de la diarrea son la obesidad, las infecciones respiratorias o intestinales, el calor excesivo o un exceso de proteínas en la dieta. Además, muchas infecciones bacterianas o víricas provocan trastornos intestinales junto con otros síntomas. Los síntomas visibles del deterioro de las funciones intestinales son la apatía, una postura encorvada y la diarrea. En los casos serios, el ave abandona las perchas para descansar en el suelo, a menudo sentada en un rincón con la cabeza bajo el ala. El ave quizá beba un poco pero tendrá poco apetito. Los excrementos serán líquidos. Si su ave sufre cualquier tipo de trastorno intestinal, lo mejor es llevarla a un veterinario de aves, aunque puede intentar alguno de los siguientes remedios caseros. Puede darle al enfermo infusión de manzanilla, arroz hervido, copos de avena y ramitas de mijo. Puede asimismo proporcionarle agua de arroz en vez de agua potable habitual, o puede utilizar un preparado comercializado llamado Norit. Disuelva una tableta de Norit en una cucharada de agua y dé al ave una o dos gotas en el pico, usando una jeringuilla o un cuenta-gotas medicinal de plástico. (Norit, no el detergente) Como en el caso de otras enfermedades, traslade al ave enferma a una jaula hospital, que debe estar, como ya se ha dicho, a una temperatura de unos 32ºC. Junto con los antibióticos u otra medicación prescrita por el veterinario, la tranquilidad y la calidez ayudarán al ave a recuperarse con rapidez. Los alojamientos mal ventilados cuando el tiempo es cálido también pueden provocar trastornos intestinales, así como el frío y las corrientes de aire. Las temperaturas extremas, especialmente los cambios bruscos, son una amenaza para la salud de sus aves. El agua fría es un problema especial en los aviarios de exterior, especialmente en climas rigurosos donde los dispensadores de agua podrían helarse y las aves tendrían que pasar sin agua durante varias horas. El envenenamiento también puede causar problemas intestinales. Las aves pueden envenenarse con comida pasada o con sustancia venenosas. No exponga al ave a insecticidas y otros pulverizadores químicos. Si sospecha que sus ninfas (carolinas) están envenenadas, colóquelas en un ambiente cálido y bien provisto de alimento verde fresco y agua potable en la que se haya disuelto un poco de bicarbonato de soda (aproximadamente 1 gramo por

vaso lleno de agua). Otros buenos purgantes son la leche fresca o unas gotas de Pepto-Bismol. Nunca les dé bicarbonato de soda durante más de tres días seguidos. Puede darse un tipo especial de envenenamiento cuando las aves consumen cantidades excesivas de proteínas, especialmente durante la época de reproducción. Las mismas circunstancias pueden ser favorecidas por un exceso de masón al huevo o de comida blanda. A menudo un criador simplemente se olvida de que el masón al huevo debe darse además de, no en vez de la comida habitual. Las aves afectadas mostrarán de pronto todos los síntomas típicos del envenenamiento: parecen desanimadas y adormecidas, tienen la respiración fatigosa y dejan de volar. A menudo sufren fuertes diarreas, las cuales pueden incluso conducir a una muerte rápida. Por un lado, la diarrea puede ser un síntoma de gran cantidad de enfermedades propias de las aves; por otro, usted no tiene por qué sospechar que existan serios problemas de enfermedad si el único síntoma que observa es la diarrea. Si no hay otros indicios de una enfermedad seria específica, puede tratarse simplemente de un caso de indigestión ordinaria. Una Deposición liquida no siempre es diarrea. Las ninfas (carolinas) podrían estar reaccionando al miedo a ser cogidas en la mano o incluso haber ingerido demasiado liquido. Aun así, si observa que su ave tiene diarrea, lo más sensato es consultar a un veterinario especializado.

ENFERMEDADES EN LOS OJOS Las ninfas (carolinas) son propensas a varios tipos de infecciones oculares. Algunas son resultados de la complicación de un resfriado y son causadas por una bacteria o virus. Otras posibles causas de las infecciones son la deficiencia de vitamina A o el uso de pulverizadores aerosoles o semillas polvorientas que irritan el ojo. El ave generalmente cierra los ojos afectados, los cuales están lacrimosos y tienen bordes inflamados (blefaritis). Las infecciones bacterianas a menudo comienzan a causa de la suciedad en las perchas. El ave puede contraer fácilmente una infección pasando el pico a lo largo de una percha sucia. Otro factor en la propagación de infecciones oculares es el transporte de grandes remesas de aves en cajas pequeñas y atestadas, así que busque el problema en aves recientemente importadas. Este tipo de infecciones provoca una acusada inflamación de los bordes de generalmente un solo ojo. Traslade al ave a un ambiente cálido, preferiblemente a una jaula hospital. Limpie los ojos con ácido bórico diluido al 5% o aplique una pomada antibiótica oftálmica dos o tres veces al día (la Neosporina oftálmica o la

Neopolicina son unos buenos productos). Unos pocos días de tratamiento normalmente son suficientes para asegurar una rápida recuperación. No está de más consultar a un veterinario especializado acerca del problema. Los ácaros Knemidókoptes (provocadores de las escamas faciales) también pueden irritar indirectamente los párpados y los ojos cuando las típicas costras aparecen en la región ocular. Trate las costras y los bordes del ojo con una pomada oftálmica de penicilina. Una falta de vitamina A puede conducir a pequeños bultos similares a verrugas en los párpados. La mejora de la dieta ayudará, pero en cualquier caso el ave enferma debe ser aislada, ya que estas pequeñas verrugas también pueden ser un síntoma de difteroviruela aviar de los psitácidas, una enfermedad contagiosa que debe ser tratada por un especialista. Los casos serios de infección ocular pueden conducir a la ceguera total de uno o de los dos ojos. Este resultado viene normalmente precedido por un fuerte lloriqueo tras el cual la pupila del ojo afectado se vuelve de un color blanco lechoso. Las aves que se quedan parcial o totalmente ciegas pueden mantenerse vivas en una jaula pequeña. Al principio, ponga la comida y el agua en el suelo de la jaula, preferiblemente en un plato de cerámica poco profundo. Aunque tarda un poco, con el tiempo el ave ciega llega adaptarse.

ENVENENAMIENTO El envenenamiento también puede causar problemas intestinales. Las aves pueden envenenarse con comida pasada o con sustancia venenosas. No exponga al ave a insecticidas y otros pulverizadores químicos. Si sospecha que sus ninfas (carolinas) están envenenadas, colóquelas en un ambiente cálido y bien provisto de alimento verde fresco y agua potable en la que se haya disuelto un poco de bicarbonato de soda (aproximadamente 1 gramo por vaso lleno de agua). Otros buenos purgantes son la leche fresca o unas gotas de Pepto-Bismol. Nunca les dé bicarbonato de soda durante más de tres días seguidos. Puede darse un tipo especial de envenenamiento cuando las aves consumen cantidades excesivas de proteínas, especialmente durante la época de reproducción. Las mismas circunstancias pueden ser favorecidas por un exceso de masón al huevo o de comida blanda. A menudo un criador simplemente se olvida de que el masón al huevo debe darse además de, no en vez de la comida habitual. Las aves afectadas mostrarán de pronto todos los síntomas típicos del envenenamiento: parecen desanimadas y adormecidas, tienen la respiración fatigosa y dejan de volar. A menudo sufren fuertes diarreas, las cuales pueden incluso conducir a una muerte rápida.

ESCAMAS FACIALES Las escamas faciales son provocadas por ácaros (Knemodoktes pilae), los cuales atacan la zona de la piel de alrededor de los ojos y el pico, y también, en lo casos serios, las patas y los dedos. Estos pequeños parásitos aracnoides anidan en las capas exteriores de la piel, donde ponen huevos. Si no se tratan, las irritaciones, escamaciones y excrecencias resultantes aumentaran gradualmente, y pueden producirse serias deformidades en el pico. La afección se propagara de un ave a otra si no se toma ninguna medida preventiva. Pueden aplicarse benzilbenzoato, gel de petróleo o glicerina a las costras, que son escamas con forma de celda de panal de abeja. El aceite mineral es otra posibilidad, pero tenga cuidado de aplicarlo sólo sobre el área infectada; no vierta nada de aceite en el plumaje. (Use como aplicador un palito de algodón). En los casos serios, consulte a un veterinario especialista en aves, que tratará la afección con pomada Eurax o con Ivermectina (Equalan), una medicación inyectable. Quite cualquier costra escamosa que se desprenda tan rápidamente como sea posible y quémela si puede. A continuación, evite la ulterior propagación limpiando la jaula, las perchas, las cajas dormitorio y las cajas-nido. Las escamas faciales no constituyen una enfermedad peligrosa, pero si una molestia engorrosa que requiere grandes cuidados para asegurarse de que se erradica completamente. Por fortuna, al parecer, las ninfas (carolinas) se infectan con menos frecuencia de escamas faciales que los periquitos, en los que la enfermedad es bastante común.

FRACTURAS Las fracturas de la pata o el ala pueden evitarse manejando a las aves con cuidado y protegiéndolas de perros que ladren y gatos merodeadores. Si ocurriera un accidente, consulte a un veterinario especializado, especialmente si es usted un principiante en el cuidado de las aves. Pero si se siente capaz de tratar una pata rota por si mismo, enderece las partes fracturadas y entablille la fractura a ambos lados de la pata con un par de palos delgados (las cerillas de madera o unos palillos de bambú son ideales). Mantenga las tablillas en su lugar enrollando gasas alrededor de la pata y ciñéndola con esparadrapo. Enrolle la gasa fuertemente; la idea es restringir el movimiento en el punto de fractura tanto como sea posible.

Cualquier vendaje permite un poco de movimiento. Para evitar esto lo más posible, vende la pata fracturada con pequeñas tiras de gasas que han sido tratadas con un fino preparado de escayola. Primero envuelva la pata dos veces, enderécela correctamente y sujétela en su sitio hasta que el yeso se endurezca. Entonces enrolle otro par de tiras alrededor de la fractura. Puesto que es más difícil enfrentarse con una fractura que esté más cerca del cuerpo del ave, puede ser especialmente útil usar el método de la gasa enyesada en estos casos. Mejor aún, estas fracturas delicadas debería tratarlas un veterinario de aves. A veces es fácil confundir un músculo desgarrado con una pata rota. Esto puede ocurrir cuando un ave hace movimientos desesperados para liberarse tras estar atrapada en la tela metálica (a menudo por culpa de las uñas demasiado crecidas). Los músculos desgarrados no se curan fácilmente. Puede intentar inmovilizar la pata afectada con un vendaje, manteniéndola estática mientras la naturaleza sigue su curso. Un ave con una herida de pata debe tenerse en una jaula hospital sin perchas hasta que se complete el proceso de cicatrización. Cubra el fondo de la jaula con turba a base de musgo. Oscurezca la jaula parcialmente y colóquela en una ubicación tranquila, para que el ave lesionada se mueva lo menos posible. Asegúrese de que la dieta contenga una adecuada cantidad de vitaminas y minerales. Es mejor vendar las alas rotas y caídas con gasa. Haga un corte en la gasa, luego meta el ala doblada a través del corte. Enrolle gasa alrededor del cuerpo y fíjela a una pata para evitar que se deslice hacia fuera. Asegúrese de que el vendaje está fuerte sin que oprima demasiado al ave. Las fracturas del ala también requieren que se sitúe al "paciente" en un lugar oscuro y tranquilo durante varias semanas. Use una jaula sin perchas y que sea lo suficientemente baja para evitar que el ave vuele. Aunque la mayoría de las aves se acostumbrarán a la pata o ala tratada, algunas pacientes tendrán que llevar un collar isabelino para evitar que se picoteen en la herida. Componer un ala rota es una tarea difícil, de ahí que lo mejor sea confiársela a un veterinario.

INFECCIONES PRODUCIDAS POR LA ESCHERICIA COLI Las infecciones producidas por la Escherichia coli, una bacteria gramnegativa, generalmente conocida como E. coli, pueden plantear serios problemas paras las ninfas (carolinas). Las principales victimas de la E. coli son los humanos, pero las aves no son inmunes a ella. No acepte que nadie le

diga que las E. coli son residentes normales de los intestinos del aves. No lo son. Y si se extienden a los pulmones, al hígado y al corazón, pueden provocar una muerte rápida. La mejor prevención es cuidar la higiene. Lávese las manos antes de trasladar aves, preparar alimentos, inspeccionar nidos o llevar a cabo otras actividades con ellas. Prevenga la contaminación fecal y evite la comida pasada, la suciedad en el agua, en las perchas, en las cajas-nido y en los suelos de las jaulas y aviarios, así como otras fuentes de contaminación. El tratamiento consiste en 3 o 4 gotas de Kaopectate o Pepto-Bismol cada 4 horas, administrado con un cuenta gotas de plástico. Esto aliviará y protegerá la inflamada región digestiva. Busque asistencia veterinaria si no se observa una rápida mejora en 24 horas; el veterinario puede recetar el uso de muchos antibióticos que le proporcione alivio.

INFECCIONES DEL UROPIGIO Ocasionalmente, el uropigio se infecta y se puede formar un absceso si el orificio se bloquea. En tales casos, aparece una marcada protuberancia en la cola y el ave sufre visiblemente. Un ave que sufre picotea y se rasca en el lugar afectado, llegando incluso a arrancarse las plumas adyacentes a la glándula. Después de algún tiempo, el absceso puede reventar, dejando manchas de sangre en las perchas y otras zonas en lasque el ave habite. El cuidador de aves concienzudo no debe dejar que el problema llegue a esta fase. Una infección crónica normalmente se produce por la súper producción de las secreciones, así que podemos aliviar los síntomas hasta cierto punto apretando con cuidado la glándula a intervalos frecuentes. Si la sola presión no ayuda, será necesario consultar a un veterinario de aves, quien abrirá el absceso con un escarpelo para extraer el contenido. Será necesaria una aplicación de antibióticos y algo para detener la hemorragia. Con estos mismos síntomas, también es posible que haya un tumor en el uropigio. Estos tumores por lo general son benignos, pero en tales casos se debe operar, procurando que no se produzca una excesiva perdida de sangre. LA MUDA FRANCESA La muda francesa o B.F.D. (Budgerigard Fledgling Disease, o enfermedad de los polluelos de periquitos)

La mayoría de los aficionados a las aves conocen la muda francesa, aunque afortunadamente es poco común en inseparables y ninfas (carolinas). Generalmente, empieza en las aves jóvenes cuando están todavía en el nido. Se han sugerido muchas teorías referentes a la causa de la muda francesa, pero no existe evidencia alguna de que un virus sea responsable. En la mayoría de los casos de muda francesa, un ave que esta apunto de dejar el nido y huye de repente perderá su cola y sus plumas de vuelo recién adquiridas, o estas se quebraran. Generalmente, las plumas afectadas son las primarias de vuelo y de la cola, pero en los casos serios también se incluyen las plumas secundarias. ¡Tampoco es raro ver aves totalmente desplumadas! Por el contrario, algunos casos de muda francesa son tan leves que son casi o completamente indetectables; algunas aves solo pierden unas pocas plumas de la cola e incluso son capaces de volar. Es interesante observar que en la muda francesa las plumas se pierden a menudo simétricamente. Una inspección diaria de las ninfas (carolinas) con esta enfermedad mostrará que las primarias internas son normalmente las primeras afectadas. Solo se pierden las plumas que están creciendo; a las que han crecido completamente no les afectan. ¿Qué puede hacerse con la muda francesa? La respuesta es decepcionante: nada o muy poco. Puede criar ninfas (carolinas) durante años sin ver un solo indicio de muda francesa y de repente esta alteración puede darse entre sus aves sin ninguna causa aparente. Es interesante observar que algunas parejas de aves del mismo aviario produjeron polluelos sanos, aunque tenían exactamente la misma alimentación, alojamiento y cuidados que las aves afectadas. El único remedio es parar la cría, separar las aves y dejarlas descansar durante al menos seis meses. LOMBRICES Las infecciones por lombrices en ninfas (carolinas) que viven en aviarios de exterior son difíciles de evitar. Las lombrices son introducidas por las aves en libertad que se posan sobre el aviario y dejan caer sus excrementos dentro. Las lombrices intestinales (Áscaris) empiezan como larvas blancas y largas que crecen hasta alcanzar la madure en los intestinos de las ninfas (carolinas) que se las tragan. Las lombrices adultas, a su vez, ponen huevos que salen del cuerpo del ave a través de los excrementos. Las aves infectadas pronto pierden peso, desarrollan un plumaje pobre y pueden sufrir diarrea o estreñimiento. Para confirma la infección parasitaria, lleve una muestra de las deposiciones a su veterinario, que probablemente le recetara piperacina o levamisol. La mejor prevención es tener a las ninfas (carolinas) en unas condiciones de higiene y salubridad de primera clase. Si el suelo del aviario esta hecho de hormigón, una dosis regular de manguera eliminara cualquier excremento infectado.

Los nematodos (Capillaria) empiezan como parásitos redondeados como hebras de hilo que alcanzan la forma adulta en el buche o en el intestino de la ninfa (carolina). Las lombrices adultas ponen huevos que salen del cuerpo del ave en los excrementos. Los indicios de infestación son la diarrea y la perdida de peso. Confirme el problema llevando analizar una muestra de las deposiciones. De nuevo el veterinario probablemente recetará piperacina o levamisol, y la prevención dependerá igualmente de una excelente higiene y salubridad. Para limpiar los suelos use Clorox en una disolución de unos 170 gr. Por casi 4 litros (3,8 litro) de agua (una solución al 9%); puede ser corrosiva para el metal al descubierto. MUDA La muda no es un estado patológico. Las plumas de las ninfas (carolinas) están sometidas a un gran desgaste y deterioro. Los efectos del tiempo y del viento (temperatura, humedad, cantidad de luz que reciben), el acicalamiento de las plumas, la construcción del nido, los polluelos merodeando entre ello buscando su calor, todo ello afecta a las plumas de una ninfa (carolina). Esta es la razón por la cual cambian su plumaje una vez al año. De hecho, las aves de pico curvado mudan durante todo el año, con la llegada del verano, después de la época de reproducción y cuando las crías se han hecho independientes. Se puede deducir de esto que las funciones de los órganos sexuales (testículos, ovarios, etc.) están estrechamente relacionadas con la muda. Además, una muda normal, sin problemas, depende de la estación del año, de la temperatura, de la humedad y de la dieta de la ninfa (carolina). Se puede observar que la muda es mas intensa después de una primavera calida y un buen comienzo del verano que durante los meses fríos y húmedos. En algunos casos, un ave esta tan ansiosa de mudar que continuamente encrespa y agita sus plumas, llegando incluso a arrancárselas con el pico, de lo que obtiene, se entiende, algún alivio. Normalmente, sin embargo, esta es una temporada de descanso para las ninfas (carolinas), en la que evitan toda actividad innecesaria. La investigación ha mostrado que la temperatura corporal de un ave es un poco más alta de lo normal durante la muda. Pero durante una muda insatisfactoria la temperatura puede disminuir. Durante este periodo, las ninfas (carolinas) necesitan una dieta rica en proteínas (las plumas están formadas por proteínas en un 88%). También son susceptibles de fracturas de huesos, debido a la reabsorción de calcio del tejido óseo. Como las plumas nuevas están formadas de proteínas, existe la posibilidad de que un ave que reciba raciones insuficientes las use para completar su dieta. Ocasionalmente, una ninfa (carolina) puede perder demasiadas plumas de una vez y tener dificultades para reemplazarlas. Dicha muda se llama anómala. Una ninfa que pierde plumas en la estación indebida, también esta sufriendo una muda anómala. En la mayoría de los casos, estas mudas anómalas son causadas por factores ambientales externos tales como temperaturas

inusualmente altas o bajas, cambios de tiempo repentinos, sobresaltos, enfermedades o miedo. Una de las causas más comunes de muda anormal es una disfunción de la tiroides. Visite a su veterinario, quien determinara si es necesario un suplemento dietético. Otro tipo de muda es la llamada muda por conmoción o sobresalto (muda de "shock"), en la que la ninfa (carolina) de repente empieza a perder plumas fuera de la época normal de muda. Dicha muda puede ocurrir si el ave esta sometida a sobresaltos o tiene miedo; por tanto, es mejor tratar a las ninfas (carolinas) con cuidado y ternura, especialmente a aquellas recién adquiridas y que están todavía descubriendo su entorno. También debe dejarse en paz a las ninfas (carolinas) jóvenes para que de modo gradual, pero seguro, se vayan acostumbrando a su cuidador y a su entorno. Es por tanto esencial no molestarlas por la noche. Los gatos, lechuzas, comadrejas, ratones, ratas y otros animales por el estilo deben mantenerse alejados del aviario para que no asusten a las ninfas y les provoquen una muda de "shock". Se han reportado casos con la muda de "shock" tras ser sacadas las aves para tratarlas de una enfermedad completamente. Con este tipo de muda la ninfa normalmente pierde las plumas de la cola o del plumón, pero con muy poca frecuencia las plumas de las alas. La muda de las plumas de la cola puede compararse a la automutilación (o desprendimiento de la cola) de muchas especies de lagarto. Un depredador acaba con un bocado de plumas de la cola mientras el ave se escapa. A veces es posible que una ninfa (carolina) sufra una muda permanente. Este viene provocado normalmente por una insuficiencia de diversos aminoácidos en la dieta del ave. En tales casos la muda normal puede estar también incompleta. Corrigiendo la dieta generalmente se soluciona el problema. Las proteínas animales y vegetales son necesarias, y debe suministrarse un buen suplemento de vitaminas y minerales a intervalos regulares y frecuentes. La ninfa (carolina) debe estar confortablemente alojada y protegida del frió, del viento y de las oscilaciones de temperatura. En los meses más fríos se les puede proporcionar calefacción suplementaria (en forma de lámparas de cerámica, por ejemplo). El uso de una vita-lite tiene un efecto beneficioso en la salud y vitalidad de las ninfas. La vita-lite es una bombilla fluorescente que produce el espectro de color completo de la luz solar natural y aproximadamente un número similar de micro-vatios de rayos ultravioletas por lumen. Además, la vita-lite ofrece las ventajas biológicas de la luz natural, cosas que otras luces artificiales no tienen. Una luz con el espectro de color completo (especialmente la parte ultravioleta) puede tener una influencia muy significativa sobre las funciones biológicas de la ninfa, incluyendo la producción de vitaminas en el cuerpo y la fijación de calcio en los tejidos óseos. Es un hecho científico que la calidad de la luz desempeña un papel

importante en que las funciones biológicas sean satisfactorias. Por tanto, es recomendable la vita-lite como adquisición necesaria para los aficionados que tengan a las ninfas (carolinas) en interiores.

PICAGE El hecho de arrancarse las plumas tiene lugar frecuente hacia el final de una muda normal o anómala. No es difícil comprender que estos procesos dermatológicos causen picazón, que provoca que las aves se rasquen y luego empiecen a desplumarse (o a arrancarse las plumas). Después de eso, un ave puede seguir arrancándose las plumas, simplemente para aliviar el aburrimiento. Es verdad que esta última explicación no tiene una base científica sólida, pero hasta aquí no parece haber otra razón para el fenómeno. Sigue siendo un hecho que las ninfas (carolinas) que no tienen nada mejor que hacer a veces acaban arrancándose las plumas habitualmente, y en el plazo de unas pocas semanas pueden desplumarse casi por completo. La mayoría de las aves de pico curvado pueden desarrollar este mal hábito, pero especialmente las ninfas (carolinas) y las cacatúas. El vicio de arrancarse las plumas empieza generalmente con que el ave se arranca algunas plumas viejas que deben quitarse (o al menos eso piensa el ave). Luego dedica su atención a plumas nueva, tal vez a las que están sin desarrollar. Esto produce picazón y, posiblemente, agradables o estimulantes sensaciones, y entonces ¡empieza y no acaba! Muchas plumas pueden ser mordisqueadas en la base, dejando solo el cálamo. Estos últimos fragmentos inhiben el crecimiento de nuevas plumas y deben ser extraídos, especialmente los de las alas. Para hacerlo sujete el ala firmemente con una mano y con un par de fórceps estire el fragmento de la pluma en ángulo recto. Tenga algunos algodones hidrófilos al alcance para detener la hemorragia. En algunos casos, puede ser necesario usar un preparado antihemostático (coagulador de la sangre) para detener la hemorragia. A veces un ave puede sangrar seriamente tras mordisquear en la base de una pluma nueva. Los peores casos de hemorragia son los de las plumas de las alas y de la cola. Un ave enferma puede debilitarse rápidamente por la perdida de sangre. Si no tomamos medidas inmediatamente, existe el peligro de que el ave muera por la perdida de sangre. Es un hecho interesante observar que las mayorías de las ninfas (carolinas) que se arrancan las plumas (al menos en los Estados Unidos) están también infectadas con giardiasis, un protozoo parásito intestinal que causa prurito (intenso picor de la piel intacta), lo cual conduce al acto de desplumarse. Parece que las ninfas (carolinas) europeas raramente sufren prurito.

El primer recurso para evitar que las aves se arranquen las plumas es darle algo que las mantengan ocupadas. Cuelgue diversos cabos gruesos de cuerda en el aviario o jaula; déles ramitas de árboles frutales, de sauce y aligustre. Las aves estarán ocupadas alegremente jugando y picoteando estas golosinas. Mejore la dieta, especialmente proporcionando minerales, proteínas, vitaminas y aminoácidos adicionales. Las ramitas de sauce contienen lignina, aminoácido que es efectivo para curar. Otra manera de abordar el problema es asegurarse de que la temperatura no sea demasiado baja ni la humedad demasiado alta; de que hay buena luz y ventilación en el espacio perteneciente a las aves; de que tienen unas instalaciones adecuadas para el baño (un débil riego por aspersión mediante una manguera, especialmente en días calidos, es muy recomendable), y de que la instalación no este tan atestada de plantas, utensilios y otros artículos que impidan la libertad de movimientos de las aves. Las "desplumadotas" persistentes deben llevar puesto un collarín o collar isabelino, que se puede hacer de cartón fuerte, pegado alrededor del cuello para evitar que alcancen el plumaje con sus picos sin que les impida comer y beber. Después de unas semanas con un collar y una dieta y alojamiento mejorado, es probable que el ave haya perdido el deseo de arrancarse las plumas. A veces este vicio puede deberse a que el ave este hipersexuado y frustrado, es decir, a una situación hormonal. Si todas las demás soluciones fallan, su veterinario puede recomendar el uso juicioso de progesterona. El hecho de arrancarse las plumas puede conducir al canibalismo. Es por tanto importantísimo quitarle al ave todas las plumas dañadas; en seis u ocho semanas nuevas plumas la sustituirán. Si se dejan las plumas dañadas, el ave las mordisqueara hasta que tarde o temprano se dañen la piel, provocando una serie de hemorragias y abriendo el camino a la posibilidad de una segunda infección. Los inseparables, las aves de género Neophema (que comen del suelo) y las rosellas (Platycercus), así como las ninfas (carolinas), pueden también desarrollar el mal habito de arrancar las plumas a sus polluelo hasta dejarlos calvos. No es raro en tales casos ver que los jóvenes que dejan el nido están totalmente calvos en el cuello, en la cabeza y parte de la espalda. En los casos serios, las plumas de vuelo y de la cola pueden también ser arrancadas, pudiendo incluso dañar los folículos de las plumas. Las plumas de reemplazo crecen entonces de forma anormalmente torcida. Existen pulverizadores comercializados con un sabor repugnante y que se dice que evitan que los adultos desplumen a los polluelos. Esta pretensión parece dudosa si consideramos que el sentido del gusto de un ave esta poco desarrollado. Algunas aves adultas son realmente persistentes en tirar de las plumas de sus crías. Todo lo que puede hacerse en tales casos es llevarse a los jóvenes y colocarlos al cuidado de padres de fiar. Si no hay padres adoptivos disponibles, los jovencitos pueden ser separados de sus padres por medio de

una jaula con tela metálica del calibre suficiente como para que los padres alimenten a las crías a través de ella. OBESIDAD Las ninfas (carolinas) que no hacen suficiente ejercicio porque sus jaulas son demasiado pequeñas o porque no tienen suficientes juguetes que las mantengan ocupadas pueden engordar demasiado. Las aves que no reciben una nutrición adecuada son también probables victimas de la obesidad. El proceso de engordar demasiado es muy lento. Los propietarios deben de estar alerta y observar cuidadosamente los primeros indicios de obesidad. Cuando una ninfa (carolina) difícilmente puede sentarse en su percha, las cosas ya han ido demasiado lejos. El ave puede sentarse al fondo de la jaula, aletargada y jadeando pesadamente. Las líneas de su cuerpo se vuelven torpes, pesadas y redondeadas, y la piel presenta un aspecto amarillento que puede observar soplando las plumas del pecho o del abdomen. Eso es la grasa que brilla bajo la piel. Las ninfas (carolinas) que sufren de obesidad tienen una vida mucho más corta que aquellas que hacen mucho ejercicio y tienen multitud de intereses. El ave obesa muda con dificultad y generalmente esta sentada con cara de aburrimiento. Deben impedir que sus ninfas (carolinas) engorden, y si alguna sufre de exceso de peso, debe tomar medidas correctivas. Lo primero es conseguir que las aves hagan mucho ejercicio. Las ninfas (carolinas) enjauladas deben soltarse a diario en una zona segura para que vuelen libremente al menos durante una hora. Las aves que viven en una jaula o aviario pequeño deben hacer aun más ejercicio. Plantéese alojarlas en jaula más grandes o colocar perchas complementarias esparcidas. Cuelgue algunas cuerdas de sisal fuertes en la jaula, junto con algunas ramas de mijo o semillas de grama. Las ninfas (carolinas) adoran jugar con estas cosas. La segunda medida antiobesidad que debe tomarse es mejorar la nutrición de las ninfas (carolinas), proporcionándole grandes cantidades de verduras bien lavadas o frutas libre de productos químicos. No les de comida con un alto contenido de proteína o grasa. Y no parta del supuesto que "su ave esta gorda, así que si no le doy de comer durante unos días recuperara la línea". La ninfa (carolina) debe ser alimentada, pero con el tipo de comida correcto. Morirá, por muy gorda que este, si no recibe ningún alimento.

PICOTEO DE LOS HUEVOS De vez en cuando las ninfas (carolinas) picotean los huevos que descansan en

el nido. Tome medidas inmediatamente y saque al ave en cuestión de la jaula o aviario. No existe causa conocida que explique esta conducta, pero seguramente las probabilidades de que se dé son mínimas si proporciona a sus aves la alimentación, alojamiento, crianza y entrenamiento adecuados.

PSITACOSIS La psitacosis es una enfermedad de los loros y periquitos que se llama ornitosis en otras especies de aves. Se da solo muy de vez en cuando en las ninfas (carolinas) Esta seria enfermedad la causa en todos los casos un parásito intracelular Chlamydia psittaci, que se distingue de todos los demás microorganismos por su ciclo de crecimiento único. La psitacosis se da especialmente en operaciones de crías sucias y puede ser traída por aves importadas, especialmente por aves de contrabando. No se fíe de ninfas (carolinas) con aspecto sucio. Pueden parecer sanas, pero un examen cuidadoso quizá revele que están infectadas. La psitacosis es susceptible de presentar gran variedad de síntomas, por lo que es difícil de diagnosticar, especialmente en sus primeras fases. Generalmente, empieza por un fuerte resfriado, el goteo húmedo de los orificios nasales, dificultades respiratorias y una respiración ronca y silbante. El animal parece agotado y a menudo tiene diarrea. Antes de que la enfermedad llegue a ser fatal, con frecuencia el ave sufre calambres. Existe una variedad de psitacosis leve que a menudo puede ser curada del todo. No obstante, ha de saber que las ninfas (carolinas) recuperadas pueden ser contagiosas, tanto para otras aves como para los humanos. Cualquier caso de esta enfermedad plantea una situación de riesgo, razón por la cual debe advertirse de ella a las autoridades sanitarias. Los seres humanos también pueden contraer la psitacosis. La enfermedad suele empezar con los síntomas de un resfriado y puede dar lugar a una infección pulmonar. En otros tiempos, la enfermedad era peligrosa, pero con el descubrimiento de los antibióticos este peligro ha quedado eliminado, siempre y cuando se consiga a tiempo el diagnostico y el tratamiento. A mediados de los años sesenta, muchos países impusieron fuertes restricciones a la importación de aves de pico curvo. En general, los loros importados deben mantenerse en cuarentena a su llegada durante 30 días, y reciben un tratamiento preventivo con clorotetraciclina. Se trata a las ninfas (carolinas) infectadas durante 45 días con este fármaco.

QUISTES DE LAS PLUMAS Otro estado que a veces se da en las ninfas (carolinas) son los quites en las alas. Estas protuberancias, que no deben confundirse con tumores, son consecuencia del crecimiento del cañón de una pluma dentro del folículo de la pluma. Las plumas se apelotonan bajo la piel y no pueden salir hacia fuera. Cuando mas crece la pluma bajo la piel, mayor es el tamaño del quiste. Si se abre, se vera que el quiste contiene una sustancia parecida al queso. Un quiste que permanezca sin tratar, con el tiempo se abrirá, por lo que existe la posibilidad de una segunda infección. En algunos casos, el ave misma picoteara el quiste abierto. La exudación resultante se endurece en contacto con el aire y forma una costra que sigue creciendo con la pluma. Finalmente, se desprenderá. Si un ave tiene varios quistes en las plumas, un veterinario de aves deberá extirpar quirúrgicamente tanto los quistes como las plumas anormales. Cualquier hemorragia que tenga lugar pueden detenerse utilizando algodón estíptico o incluso mediante una delicada cauterización. Las heridas grandes, especialmente aquellas causadas por la extracción de quistes íntegros, podrían necesitar la sutura de la herida. Dichas operaciones son generalmente seguidas por un tratamiento antibiótico. Los quites ubicados en la espalda o en la cola es mejor extraerlos por completo; esta operación puede realizarse con anestesia local, aunque no siempre es necesaria.

RESFRIADOS Las dificultades respiratorias pueden prevenir de todo tipo de problemas: corrientes de aire, bajas temperaturas, falta de vitamina A, tensión nerviosa, y exposición a diversas bacterias, hongos y virus. Sabrá que su ninfa (carolina) tiene dificultades respiratorias si su reparación es rápida y audible. Tendrá el pico abierto y agitará la cola arriba y abajo. La ninfa (carolina) estornudará y toserá, tendrá secreciones nasales y perderá el apetito. En la mayoría de los casos, se sentará abatida en un rincón con las plumas encrespadas. Dicha ninfa (carolina) enferma necesita un tratamiento inmediato. Sáquela de la jaula o aviario, colóquela en un ambiente cálido y reduzca su tensión. Limpie cualquier secreción nasal frotando suavemente y despacio con una bola de algodón. Utilice un vaporizador para pulverizar con una fina y cálida nube de agua el interior de la jaula a fin de aliviar y humedecer el revestimiento inflamado de la región respiratoria. (Un vaporizador normal, disponible en farmacias, servirá). En cualquier caso, consulte a un veterinario

de aves, y compruebe que el alojamiento, la ubicación, la alimentación y la temperatura son los adecuados.

RETENCIÓN DE HUEVOS Las ninfas (carolinas) que están correctamente alojadas y alimentadas raramente sufren la retención del huevo, un problema que provoca que el ave no sea capaz de poner un huevo que esta listo para salir. La hembra afectada tiene aspecto de estar enferma, se encorva, normalmente esta en el suelo (raramente dentro de la caja-nido), se mueve poco y, en la mayoría de los casos, es fácil atraparla con la mano. Si palpa su abdomen, percibirá rápidamente el problema: el huevo esta bloqueado. En el curso normal de los acontecimientos, un huevo no pasa más de 24 horas en la amplia región que lleva desde el ovario a la cloaca, ni en la cloaca misma. En el momento oportuno, los músculos de la parte baja del ovario empujan hacia dentro de la cloaca y entonces, en poco tiempo, expulsan el huevo fuera del cuerpo. Los músculos implicados pueden dejar de funcionar adecuadamente debido a un resfriado, a la tensión nerviosa (como los escalofríos), a haber criado demasiadas veces ese año, al bajo tono muscular (por edades avanzadas o por no estar en forma) o a una carencia de calcio y/o ciertas vitaminas. El ave afectada intentará valientemente poner el huevo, pero sea en vano. Otra causa de la retención del huevo en las ninfas (carolinas) es que estos no tengan cáscara o tengan una muy fina (huevos "de viento"). Este estado puede deberse a alguna disfunción al depositarse el calcio sobre el huevo o a una insuficiencia de calcio en el cuerpo de la hembra. La cáscara ausente o débil tiende a provocar que el huevo se quede atrapado porque los músculos del ovario y e la cloaca no pueden agarrar bien una masa tan blanda. La retención del huevo es del todo evitable en circunstancias normales. Claramente, es necesario prepararse para prevenir cualquier deficiencia de vitaminas o minerales. Asegúrese de que la ninfa (carolina) disfruta de una dieta equilibrada mientras esta criando, que contenga un adecuado suministro de alimento verde y semillas en brote. Para evitar los huevos "de viento", asegúrese de que sus aves tienen suficiente calcio, sobre todo fosfato de calcio. La gravilla para ninfas (carolinas) comercializada contiene los minerales clave, incluyendo el calcio, así que realmente no tiene que hacer más que asegurarse de que siempre haya mucha gravilla en la jaula o aviario. El jibión de sepia también debe estar disponible en todo momento, y durante la época de reproducción, un poco de pan y leche con queso rallado no les iría nada mal.

Una precaución mas para reducir la posibilidad de que se de la retención del huevo consiste en no empezar a hacer criar sus aves demasiado pronto en la temporada de cría. La temperatura y la humedad no son probablemente las más ideales tan pronto. En los estados más fríos de Norteamérica es recomendable no empezar a criar hasta finales de marzo o mediados de abril. Además, nunca haga criar a hembras que sean demasiado jóvenes. Las ninfas (carolinas) inmaduras tienen muchísimas posibilidades de ser candidatas a sufrir la retención del huevo. Por fortuna, la retención del huevo es completamente curable, siempre y cuando actué lo bastante rápido. En primer lugar, utilice un cuentagotas de plástico para poner unas pocas gotas de aceite mineral caliente en la cloaca, a fin de que el huevo pueda deslizarse más suavemente. En segundo lugar, traslade a la hembra a una jaula hospital y suba la temperatura a aproximadamente 32 ºC con una lámpara de infrarrojos. La calidez ayudara a su ninfa (carolina) a recuperarse. Mejor incluso, consulte a un veterinario especializado tan pronto como observe cualquier indicio de retención de huevo. Inyectándole a la ninfa (carolina) calcio y otras medicinas, el veterinario puede conseguir estimular las contracciones del oviducto. En algunas ocasiones, el veterinario recomendará la extirpación quirúrgica del huevo.

SALMONELA La salmonela causa muchas victimas entre las ninfas (carolinas) jóvenes. La bacteria salmonela, semejante a una varilla, provoca diarrea, dolor en las articulaciones y desordenes nerviosos. Las bacterias son trasmitidas a través de los excrementos de las aves infectadas o bien de la saliva (cuando los padres alimentan sus polluelos). Los organismos de la salmonela también pueden introducirse en los huevos. Existen cuatro manifestaciones de la enfermedad que a veces se dan todas a la vez. Salmonela intestinal: las bacterias traspasan las paredes del intestino, lo que provoca diarrea con excrementos pestilentes, espesos, verdes o marrones, rodeados de mucosidad y que contienen partículas de alimentos sin digerir. (El color verde en los excrementos puede indicar también infección de bilis. Consulte a un veterinario especialista en aves inmediatamente). Salmonela de las articulaciones: una fuerte infección intestinal puede dar lugar a que las bacterias se introduzcan en el flujo sanguíneo e infecten todo el cuerpo, incluyendo las articulaciones óseas, con el consiguiente dolor y

produciéndose una intensa inflamación. El ave infectada aliviar el dolor dejando de utilizar las alas y las patas. Salmonela de los órganos: tras la penetración de las bacterias en el flujo sanguíneo, pueden infectar todos los órganos internos, especialmente el hígado, los riñones, el páncreas y el corazón, así como diversas glándulas. El ave enferma se vuelve inactiva, se queda alicaída en un rincón de la jaula o del aviario, su respiración se vuelve entrecortada y su visión disminuye. Salmonela de los nervios: la salmonela puede infectar los nervios y la espina dorsal, lo que puede provocar la perdida de equilibrio y parálisis. Los síntomas típicos son la dificultad para girar el cuello, la suciedad de la cloaca y contracciones semejantes a calambres en los dedos de las patas. Las ninfas (carolinas) infectadas por la salmonela presentan serios problemas intestinales al cabo de tres o cuatro días. Las bacterias se multiplican en el revestimiento intestinal y acaban por pasar a la sangre. Las victimas se producen rápidamente entre las aves jóvenes que carecen de inmunidad. Las aves más viejas, sin embargo, incuban la enfermedad durante largo tiempo, y si no se las trata adecuadamente se convierten en portadoras capaces de infectar a otras aves a través de sus oviductos y sus excrementos. Fuertes perdidas de aves jóvenes durante la época de cría son un indicio de que existe salmonelosis en la partida. Conviene llamar a un veterinario inmediatamente para que examine las muestras de sangre y las aves muertas.

La reproducción y cría de ninfas
Cuando traslade a sus ninfas (carolinas) de la jaula de cría al aviario o viceversa, pida a alguno de sus colegas de la sociedad de aves que lo haga por usted. Sí, ha leído bien; deje que un amigo realice el trabajo y no lo haga usted mismo. Encuentro muy poco recomendable atrapar a las ninfas (carolinas) propias con la mano o con una red. Los investigadores aseguran que las aves permanecen durante largo tiempo (a veces incluso hasta la época de la reproducción) atemorizadas de la persona que las ha atrapado en la jaula o aviario. Algunos aficionados han pasado por la dura experiencia de conocer el poderoso pico de una ninfa. Para terminar, lo dicho no significa que la ninfa (carolina) sea un ave tímida por naturaleza. Sin embargo, no simpatizan con alguien que las haya atrapado con la mano, con una red, y se acuerdan durante mucho tiempo de la persona que les hizo la "perrería". Es comprensible que esto puede llevar a una mala temporada de cría.

LA ELECCIÓN PARA LA REPRODUCCIÓN Las ninfas (carolinas) que uno destina a la cría deben estar en las mejores condiciones y deben tener al menos un año de edad. Cuando se utilizan para la cría aves mas jóvenes, hay muchas posibilidades de que la hembra o bien ponga huevos no fecundados o rehúse incubarlos. Por supuesto, es posible que una pareja de ninfas (carolinas) de ocho o nueve meses de edad ponga e incube, pero a menudo ponen los huevos en el suelo de la jaula o el aviario, e incluso los incuban allí. A fin de evitar contratiempos, es mejor llevarse los huevos y no proporcionarles una caja-nido. La pareja debe ser separada hasta que haya alcanzado la edad adecuada. Incluso después de la separación, la hembra puede poner huevos en el suelo de su jaula, los cuales deben eliminarse porque no son fértiles. A veces una pareja de más edad que no tiene una caja-nido pone huevos en el suelo y los incuba, normalmente con trágicos resultados. Incluso si los polluelos rompen el cascaron, por regla general mueren antes de veinticuatro horas. Las ninfas (carolinas) listas para criar deben ser presentadas tras una preparación previa. El método mas adecuado es colocar a cada una de las ninfas en una jaula similar, con posibilidad de verse, pero fuera de la vista y del alcance de los reproductores "rivales". Después de un lapso de siete a diez días, las ninfas ya pueden colocarse juntas en una jaula de cría o pajarera apropiada. (Las aves que ya tengan experiencia en criar alguna nidada pueden colocarse en un gran aviario con otras aves). Observará que la hembra suele ser dominante, aunque de un modo no agresivo. La hostilidad raramente será manifestada, pero la hembra se pavoneará para ser considerada el jefe, en especial en las primeras semanas después de la presentación. Pronto se establece la familiaridad, y cada ninfa (carolina) influye continuadamente en la otra, de modo que si una va a beber, la otra hace lo mismo. (En este contexto es interesante observar que una ninfa solidaria imita a su dueño, al cual considera como su "pareja" o "compañero"). LA CAJA-NIDO Si posee usted un aviario de exterior, es preferible colgar la caja-nido en el refugio nocturno. Si es posible, construya el doble de cajas-nido que de parejas de ninfas (carolinas) haya. Asimismo, se recomienda que todas las cajas estén fijadas a la misma pared y a la misma altura a fin de evitar cualquier queja por parte de las ninfas. Deje espacio suficiente entre la cajanido y la parte superior de la jaula del refugio nocturno para que las aves que no estén incubando puedan sentarse encima de la caja-nido, una posición favorable en esta época. Como ya sabemos, las ninfas (carolinas) en libertad no construyen un nido como ése, pero usan un hueco en una rama gruesa o tronco de árbol. En

cautividad, no obstante, las ninfas (carolinas) usan una caja-nido. El área del suelo debería medir 25,5 x 25,5 cm, debería tener una altura de 30 centímetros y un orificio de entrada de un diámetro de unos 9 centímetros, colocado aproximadamente a unos 6,5 centímetros por debajo del tejado. Las ninfas (carolinas) no son nada exigentes en cuanto a la forma de su "criadero", así que puede utilizar madera vieja (pero no alabeada) de unos 1,9 centímetros de grosor para construir cajas-nido que duren muchos años. Justo debajo del orificio de entrada, fije una percha de 18 centímetros de largo y cerca de 1,6 centímetros de diámetro, de modo que sobresalga tanto hacia dentro como hacia fuera de la caja-nido. El suelo de la caja puede cubrirse con una capa de 4 o 5 centímetros de turba húmeda mezclada con algunas virutas de madera. En medio de esta capa, haga un hueco con su puño para crear un lugar en el que la hembra pueda mas tarde colocar sus huevos. Esta depresión evita que los huevos rueden demasiado de acá para allá. Existen cajas-nido que se comercializan ya con una bandeja extraíble que dispone de un hueco para este propósito. Una desventaja de dicha bandeja es que los huevos tienden a deshidratarse. La pared interior de la caja-nido que esta bajo el orificio de entrada debe disponer de una escalera para ayudar a las aves a trepar arriba y abajo. Esta escalera se puede hacer con grandes grapas o de tela metálica, por ejemplo. Una desventaja de usar tela metálica es que, tarde o temprano, una ninfa (carolina) se enganchará las garras o el anillo de la pata, y tendrá que ser rescatada. Personalmente, prefiero usar algunas grapas grandes o tal vez unas pocas piezas de madera clavadas a la pared, aunque estas últimas serán picoteadas de manera gradual hasta que no quede escalera. Cada caja-nido debe tener una portezuela para poder inspeccionar desde uno de los lados, y el tejado debe girar sobre una bisagra para que usted pueda inspeccionar el lugar con facilidad. Es mejor instalar las cajas-nido en el refugio nocturno por las siguientes razones: 1. Es el lugar más apacible, y la posibilidad de que se estorbe a las ninfas es mínima. 2. Hay menos probabilidades de que se produzcan accidentes funestos que molesten a las ninfas de noche, que les causen pánico y les hagan abandonar las cajas-nido y, por consiguiente, los huevos. 3. Es menos probable que la caja-nido sea afectada por las condiciones climáticas adversas, tales como escarchas a última hora de la noche, el fuerte sol o lluvias torrenciales. Es cierto que los periquitos australianos en general, y las ninfas (carolinas) en general, no son especialmente exigentes con sus nidos. Puede usted intentar pasar con una caja-nido por pareja. (Pero si las ninfas no muestran interés al

principio de la temporada, debe colgar cajas-nido adicionales en diversos lugares). Y si compra ninfas jóvenes para la cría consiguiente, examina el tipo de caja-nido en la cual ella mismas fueron criadas; entonces haga una caja similar a aquella en la que la hembra nació. Hay dos posibilidades cuando llega el momento de colgar las cajas-nido: instaladas de modo que puedan dejarse fijas todo el año o instalarlas solo cuando se aproxime la temporada de reproducción. Cada método posee sus ventajas y desventajas. Si las cajas-nido se dejan fijas todo el año (y, naturalmente, han de limpiarse a fondo después de la época de cría), las ninfas decidirán por ellas mismas cuando quieren criar, tal como lo hacen en libertad. Una desventaja es el daño que pueden causar las bajas temperaturas y la escarcha tardía en un aviario de exterior. Si les da la oportunidad, las ninfas (carolinas) criarán durante todo el año, lo cual no es bueno para ellas. Deben tener un buen periodo de descanso de seis meses para que crezcan los polluelos sanos y vivarachos. Algunos criadores dejan criar a sus ninfas (carolinas) desde principios de abril hasta mediados o incluso finales de septiembre; en el periodo de octubre a marzo, dan a sus ninfas comida extra, fortaleciéndolas así para que estén en optimas condiciones de cría al inicio de la siguiente temporada. Después de la temporada de reproducción, las ninfas (carolinas) están algo bajas de peso y normalmente empiezan la muda. El momento apropiado para la colocación depende del clima y de la buena disposición de las ninfas. Existen diversas opciones en lo que a material para nido se refiere, además de la mezcla de turba y virutas de madera ya citada. Si mantiene esta mezcla húmeda, no habrá ningún peligro; pero se seca, existe la posibilidad de que los polluelos contraigan problemas respiratorios provocados por la inhalación de polvo y esporas de hongos. En condiciones muy secas, existe también la posibilidad de que los orificios nasales puedan bloquearse. Cualquier material para el nido que utilice debe humedecerse antes de colocarlo en la caja-nido, y luego mantenerlo húmedo (pero no mojado), a fin de mantener las condiciones para un desarrollo sano de los huevos, tanto en aviarios de interior como de exterior. LOS HUEVOS Si todo va bien, las ninfas aceptan la caja-nido y pronto empiezan a parearse. El primer huevo lo ponen al cabo de entre 10 y 14 días después del primer apareamiento. Suelen poner los huevos por la tarde o casi al anochecer, a intervalos de unas 48 horas. Los huevos varían en número de 1 a 8. El tamaño medio es ligeramente inferior a 24,5 x 19 mm. Los huevos son incubados entre 18 y 21 días. Como la incubación empieza una vez puesto el segundo o el tercer huevo, los primeros polluelos salen del cascaron juntos, pero los últimos huevos se abrirán a intervalos de 48 horas. Tanto el macho como la

hembra de ninfa, igual que las cacatúas, comparten la incubación, el macho por la mañana y la hembra por la noche, puede que se de el caso de que la hembra asuma toda la responsavilidad.. Algunos criadores quitan los primeros huevos y los reponen cuando la nidada esta completa, a fin de que todos los polluelos rompan el cascaron mas o menos al mismo tiempo. En mi opinión eso no es realmente necesario; en la naturaleza también existen diferencias de tamaño y de edad, y hay comida suficiente para criar a todos los polluelos. No obstante, en grande nidadas (las cuales no son tan raras como parece), la diferencia de tamaño entre el polluelo mas joven y el mayor puede ser grande, y a los mas jóvenes se les puede "dejar atrás", para esos casos, recomiendo cojer y sacar a los pollos mas mayores (25 dias) y criarlos a papilla, para dar mas vida a los mas "atrasados". En cualquier caso, si se sacan los huevos, se les debe dar la vuelta varias veces al día. Las observaciones han mostrado que las ninfas (carolinas) giran sus huevos aproximadamente cada media hora durante el día y cada una o dos horas durante la noche: unos 24 giros al día. Esto evita que el embrión se adhiera al albumen en el huevo, lo cual podría ser fatal. Los huevos no deben guardarse a temperaturas demasiado altas, ya que el embrión empezara a desarrollarse. Pueden marcarse los huevos con un lápiz blando para identificarlos, con la fecha d la puesta y otros datos. No debe usarse tinta o rotulador, pero si podeis, mejor dejadlos tal cual.. no es recomendable tocar mucho el nido... Se puede comprobar la fertilidad de los huevos que hayan sido incubados un mínimo de cinco días examinándolos a través de una luz. Un huevo fértil muestra a través de la cáscara unas venillas rojas alrededor de la yema. Los huevos estériles son translucidos. Sin embargo, no tenga demasiada prisa en desprenderse de los aparentemente estériles, ya que la hembra puede no haberlos incubados tanto como usted podría pensar. Los huevos estériles también tienen su función en el nido: mantienen el calor y ofrecen un poco de abrigo a los huevos fértiles. Existen varias razones por las cuales los huevos pueden resulta estériles: que las aves sean estériles; que los padres sean demasiado jóvenes para estar en plenas condiciones para la cría; que las parejas sean incompatibles, o que la hembra sea demasiado agresiva, aunque esto es poco común. Si en el huevo aparece un pequeño agujero o fisura, se desecara. Puede evitarlo tapando la imperfección con un poquito de esmalte de uñas incoloro. Si actúa rápidamente, evitara la desecación. Algunas ninfas (carolinas) se comen los huevos. No puede hacerse gran cosa al respecto, excepto llevárselos tan pronto como los pongan, remplazándolos con un huevo artificial (que puede obtener en alguna asociación de aves o en

una tienda de animales). También puede coger que sepa que es estéril, untarlo con una mezcla de mostaza picante y pimienta y colocarlo en el nido. El sabor desagradable puede hacer que la ninfa (carolina) cambie de conducta. A veces ocurre que el problema desaparece una vez que la hembra empieza a incubar; entonces debe encontrar el momento apropiado para reponer los huevos originales, podrás hacerlo cuando les pongas la comida, ponles un "horario" de comida y cuando se la cambies, puede que los dos vallan a comer, hay puedes aprovechar, ten cuidado que ninguno de los dos te vea, ya que puede que abandonen el nido, hay pocas propensas a hacer eso.. pero puede pasar... las amansadas y papilleras no suelen abandonar nido fácilmente. Todos aquellos huevos que por una razón u otra no puedan dejarse con la hembra se guardaran durante unos días (máximo 4 dias). Las pruebas con huevos de ninfas (carolinas) demuestran que las posibilidades de fertilidad empiezan a disminuir después de tres días y que la situación se vuelve seria al cabo de seis días. Se recomienda, pues, poner los huevos en una incubadora; lo que ocurra después dependerá de diversos factores. Lo mejor que puede hacer, por supuesto, es poner los huevos bajo la madre lo más pronto que se pueda. Si no es posible, debe intentar encontrar unos padres adoptivos apropiados que a su vez estén incubando en ese momento. Pueden usarse distintas especies, vigilando únicamente que la diferencia de tamaño entre las aves no sea demasiado grande. Varias especies son apropiadas como padres adoptivos para las ninfas (carolinas), incluyendo, por ejemplo, la cotorra de cabeza dorada (Cyanor-hamphus auriceps), el kakariki de frente roja (C. novazelandae) y el periquito de rabadilla roja (Psephotus haematonus). Si no encuentra padres adoptivos apropiados en su propio aviario, tal vez sus amigos aficionados a las aves puedan ayudarle. La última posibilidad es permitir que se rompa el cascarón de los huevos en la incubadora y criar a mano a los polluelos usted mismo. Puede ser una tarea difícil y entretenida. Al principio, los polluelos deben ser alimentados cada dos horas, incluso por las noches. Así pues, al menos durante unas semanas, estará totalmente ocupado cada día y deberá organizar su tiempo para satisfacer a los bebes. La comida en si no plantea demasiados problemas, ya que existen diversas mezclas disponibles en el mercado. Sin embargo, los polluelos criados por sus padres naturales estarán claramente más sanos y en mejores condiciones que los huérfanos. En la alimentación y el comportamiento, los padres reales pueden ofrecer más que nosotros. A continuación, se explicarán algunas cosas referentes a la viabilidad del esperma del macho. No se fecunda de manera especial cada huevo. Las ninfas (carolinas) copulan frecuentemente (es la forma en que la naturaleza se

asegura de que todos los huevos de la hembra estén fecundados). Además, el esperma del macho permanece fértil en el cuerpo de la hembra durante días y a veces semanas. Así pues, incluso si el macho por una u otra razón deja de estar con la hembra, los huevos pueden ser fértiles. Raramente se da una gran variación en el tiempo de la incubación (que va de 18 a 21 días). Sin embargo, la temperatura, la humedad y otros factores pueden influir en el tiempo de incubación y puede provocar una diferencia de uno o más días en el tiempo necesario para que los huevos se abran. LOS POLLUELOS Como la mayoría de las ninfas (carolinas) empiezan a criar a principios de abril, la mayoría de los polluelos abandonan el huevo en junio y julio. El tiempo entre el primer huevo y los nacimientos es aproximadamente de dos meses. No se incuban los huevos durante los primeros días; pero luego sigue un período de incubación de unos 18 a 21 días. Después de que los polluelos rompan el cascarón, los padres (la hembra en particular) difícilmente abandonan la caja-nido durante unos días, ya que los recién nacidos todavía no pueden mantenerse calientes. Un polluelo recién nacido pesa aproximadamente dos tercios del peso del huevo. El jovencito tendrá suficiente comida en la bolsa de la yema para ir tirando durante un tiempo, así que no necesita que lo alimenten de manera inmediata. Los ojos de los polluelos se abren al cabo de aproximadamente una semana. Si cría a sus ninfas (carolinas) en una jaula interior bajo luz artificial, debe asegurarse de que los polluelos tengan luz mientras su madre los alimenta. Sin embargo, realmente no tiene mucho sentido que tengan luz durante más de catorce horas diarias. No apague la luz de golpe. Si lo hace, y la hembra que éste incubando o una hembra con polluelos recién nacidos está fuera del nido cuando se apague la luz, la nidada sufrirá porque su madre no será capaz de encontrar el camino de vuelta en la oscuridad. Por tanto, utilice un regulador de intensidad, aunque lo ideal es dejar encendida una luz nocturna de 7 vatios durante las horas de oscuridad. ANILLAMIENTO Puede anillar las patas de las ninfas (carolinas) entre los días sexto y décimo en función de su tamaño. Existen dos métodos para anillar al animal: el primero consiste en anillar a la ninfa por encima de los dos dedos anteriores y luego por encima de los dos dedos posteriores; el segundo consiste en sujetar los dos dedos frontales y el más largo de los dedos posteriores hacia delante, dejando el dedo posterior más corto detrás. Aunque la articulación sea gruesa, el segundo método es más sencillo, porque tiene la ventaja de que el diámetro

de la anilla es justo un poco mayor que el de la articulación. Es bastante difícil pasar la anilla por encima del dedo gordo trasero (como en el primer sistema), especialmente si lleva a cabo el anillamiento un poco tarde. Una anilla cerrada para una ninfa (carolina) debe tener unos 5,4 mm. de diámetro. Una vez que la anilla esté en la pata, compruebe que no se salga; si eso ocurre, espere un par de días y entonces repita el proceso. Una gran ventaja del anillamiento de las patas es que permite identificar individualmente a las aves sin tener que atraparlas. Por ejemplo, si tiene dos parejas de aves, anille la pata derecha a los jóvenes de la primera pareja y la izquierda a los de la segunda. Así puede seleccionar fácilmente una pareja que no sea de distinta sangre para la cría posterior. Una vez roto el cascarón, los jóvenes permanecen cerca de 35 días en el nido. Como sucede con todas las demás aves similares a los loros, las ninfas (carolinas) son dependientes del nido; esto significa que las jóvenes deben ser alimentadas por los padres durante un período de tiempo relativamente largo antes de independizarse. Los padres normalmente criarán a sus polluelos ellos mismos sin problemas, siempre y cuando usted les proporcione una dieta adecuada. Cuando los jóvenes finalmente salen de la caja-nido, están un poco aturdidos y nerviosos. De hecho, es lógico si tenemos en cuenta lo nuevo y desconocido que es todo para ellos. Cuando entran por primera vez en la jaula de vuelo, pueden volar contra la tela metálica, ya que no son capaces de distinguirla ni de saber qué es. Por tanto, antes de que las ninfas salgan, sería una buena idea colocar ramitas o tela de saco contra e alambre. Asegúrese además de que las ninfas (carolinas) están todas en el refugio por la noche; un mal encuentro con un gato o una lechuza por la noche puede tener consecuencias fatales. Los padres siguen alimentando a los jóvenes después de que hayan abandonado la caja-nido. Las ninfas jóvenes aprenden a alimentarse ellas mismas muy lentamente, por lo que deben mantenerse junto a los padres durante al menos tres semanas (un poco más no les hará daño). Sin embargo, cuando los padres estén preparados para empezar una nueva nidada, se mostrarán agresivos con los jóvenes. Las nuevas ninfas (carolinas) presentan un plumaje juvenil. Mudan por primera vez en otoño (muda juvenil). Después de esta muda, adquieren su plumaje adulto. Es muy importante que la muda juvenil se lleve a cabo adecuadamente a fin que las ninfas (carolinas) jóvenes estén preparadas para el clima inclemente de finales de otoño y de invierno. PROBLEMAS FRECUENTES Durante el proceso de cría, algunas veces surgen problemas. Al intentar

averiguar por qué algo ha ido mal, no eche inmediatamente toda la culpa a las aves. Examine las circunstancias e intente descubrir la causa haciéndose las siguientes preguntas: · ¿He comprado aves de la mejor calidad? · ¿Presentan las ninfas las condiciones adecuadas para criar? · ¿Han tenido las ninfas el tiempo necesario para acostumbrarse a su nuevo hogar y la una a la otra? · ¿Tengo realmente una verdadera pareja, un macho y una hembra? (No olvide que los sexos son difíciles de distinguir en algunas mutaciones de color). · ¿Doy a las ninfas una dieta idónea y equilibrada? · ¿Tienen las instalaciones adecuadas para anidar? · ¿Están expuestas sólo a los mismos trastornos? · ¿Hay aves agresivas y molestas en el aviario? Si llega a la conclusión de que las respuestas a las anteriores preguntas no le dan la clave del fracaso, tenga un poco de paciencia y dé a sus ninfas (carolinas) otra oportunidad la próxima temporada. No se desprenda apresuradamente de ellas para adquirir nuevas aves; no todas las parejas crían a la primera orden de mando. De hecho, eso es una buena cosa; de otro modo la afición no presentaría retos y para muchos perderían atractivo. En realidad, sólo se es un verdadero aficionado a las aves si se puede, después de cada temporada de cría y después de cada invierno, seguir disfrutando con la afición a pesar de las contrariedades que puedan haber surgido. Recuerden que si es la primera vez que crían, es normal que no nazca ningún pollo, o bien que no los sepan criar, pero eso es normal la primera vez, si pasara otra vez, entonces deberían informarse del porque sucede eso y mirar si se puede remediar. INDICACIONES PARA CRIADORES 1. Las ninfas (carolinas) que se tengan en aviarios espaciosos o grandes jaulas de cría es probable que quieran criar nidada tras nidadas. En tales casos, lo más sensato es quitar las cajas-nido. No debe dejar que sus ninfas aniden más de tres veces por temporada. Cuando la tercera nidada se haya completado, tenga cuidado con la siguiente; sus huevos deben retirarse y hay que desprenderse de ellos tan pronto como la nidada esté completa. Es posible criar ninfas (carolinas) en colonias. De hecho, algunos criadores obtienen mejores resultados cuando tienen tres o cuatro parejas juntas. Por supuesto, las parejas deben colocarse todas en al aviario al mismo tiempo. Las ninfas deben ser todas maduras y debe haber más cajas-nido que parejas. Tiene que estar absolutamente seguro de que tienen el mismo número de machos que de hembras.

2. Las ninfas (carolinas) pueden alcanzar la edad de veinticinco años; las hembras ponen huevos durante ocho o diez años, pero su fertilidad disminuye a medida que las aves envejecen; los machos pueden permanecer fértiles durante doce o catorce años. 3. Los polluelos producen una gran cantidad de excrementos en la caja-nido, por lo que sería sensato tener algún material absorbente colocado en el nido. No debe ser demasiado fino, o de lo contrario los polluelos podrían sufrir problemas respiratorios. 4. Si se observa que la caja-nido esta muy llena de excrementos, mire de cambiar las virutas o el material, para así poder prevenir muertes por asfixia o posibles creaciones de vacterias. 5. Otra cosa que puede ocurrir es que los padres den a los polluelos demasiado alimento verde, por ejemplo, y que los excrementos sean extremadamente húmedos y manchen el plumaje en desarrollo. En tales casos, debe añadir material absorbente adicional a la caja-nido. 6. No olvide examinar los dedos de los pies de los polluelos regularmente y, si es necesario, limpiarlos, quitando las duras borlas del final de cada dedo. Si no lo hace así, las ninfas serán incapaces de trepar por la escalera para abandonar la caja en el momento de la salida. 7. Durante la época de reproducción, las aves deben tener instalaciones para bañarse. Cuando el tiempo es cálido, las hembras por lo general hacen un buen uso del baño. 8. Por lo que respecta a la temperatura, los polluelos recién salidos de la cajanido deben tenerse dentro del refugio cuando las temperaturas exteriores sean frías. 9. La dieta apropiada es especialmente importante durante la época de reproducción. Se aconseja darles tanto a las jóvenes como a las viejas, gravilla mineralizada, gravilla de concha de ostras y jibión de sepia. Darles también pan moreno remojado en leche a todas las parejas mientras están incubando y criando. Pero esto debe darse en porciones frescas regularmente, sobre todo cuando el tiempo es cálido, ya que se agria rápidamente. El pan que no se hayan tomado conviene retirarlo antes de que esto ocurra. También podéis cultivar en recipientes especiales semillas de diente de león y pamplina. No es conveniente recolectar estos alimentos verdes en el campo porque la pamplina puede albergar huevos de la lombriz Capillaria. Si puedes darles del jardín, sin peligro alguno, las cabezas de nomeolvides, mientras que las flores silvestre de madreselva son una exquisitez y muy sanas.

ELIMINACIÓN DE LOMBRICES A LOS POLLUELOS Cuando las ninfas (carolinas) jóvenes alcanzan las diez semanas, deben ser libradas de las lombrices. Necesitan la mitad de la dosis recomendada para las ninfas adultas, y se les puede dar esa dosis hasta que los cinco meses de edad, después de lo cual pueden recibir la dosis adecuada para los adultos. Con la ayuda de otra persona, que se encargará de sujetar al ave, se le administrará a cada animal un vermicida (no olvide llevar guantes para protegerse de los picotazos del ave). Existen varios compuestos disponibles en el mercado que sirven para eliminar lombrices. Un excelente medicamento es el Fenbendazole, un líquido blanco que se administra a las aves según la dosis que recomiende el veterinario para cada caso. El fenbendazole es un medicamento de acción lenta, por lo que pueden pasar varios días después del tratamiento hasta que todas las lombrices hayan quedado destruidas. El veterinario también puede recetar Panacur (que contiene Fenbendazole). El Panacur se presenta en dos concentrados. Coja cinco gramos de Panacur y dilúyalo en granadina (o cualquier otro jarabe simple). Aumente la cantidad total de liquido a 20c.c. Un gramo de Panacur es un poco más de una cucharadita rasa. Como cada c.c. contiene 20 gotas, 20 c.c. bastan para aproximadamente 400 gotas. Antes y durante el uso debe agitarse la mezcla a conciencia, ya que el polvo de Panacur se posa en el fondo. La única desventaja de este medicamento es que no puede guardarse más que unos pocos meses ya que luego entra en proceso de fermentación. Sin abrir, el Panacur dura un año. Consulte a su veterinario sobre la dosis apropiada. Vierta las gotas directamente dentro del pico con una jeringuilla o pipeta. No se preocupe si le ha dado a su animal una ligera sobredosis. Inserte la punta de la jeringuilla por un lado del pico. (A algunos aficionados les gusta colocar un tubo de unos cinco centímetros sobre la punta de la jeringuilla; luego se introduce el tubo por la garganta). Tenga mucho cuidado de que el medicamento no salga a chorros, no sea que entre forzado hacia el interior de los pulmones, un error que posiblemente sería fatal. Espere hasta que la ninfa (carolina) esté completamente relajada para administrar la medicina. Los que son principiantes en esta afición a menudo temen llevar a cabo tales tratamientos; sin embargo, usted debería encontrar un avicultor en su zona que tenga experiencia en técnicas de eliminación de lombrices. Un consejo: sugiera a su asociación que invite a un veterinario o a un aficionado experimentad para que haga una demostración de tales técnicas en una de sus reuniones. CRONOLOGÍA Una vez que salen del cascaron, los polluelos se quedan unos 35 días en el nido. Estos, que dependen muchísimo del nido, deben ser alimentados por los

padres durante un periodo de tiempo relativamente largo antes de que puedan forrajear por sí solos. 1. A los 10 días de edad, aproximadamente, las ninfas (carolinas) empiezan a emitir ruidos sibilantes cuando se las molesta. Cada vez que usted inspeccione el nido, por ejemplo, sisearán mientras se balacean cómicamente y levantan sus pequeñas crestas. (Este comportamiento también lo podemos observar en ejemplares adultos; a veces escupen y extienden los incipientes y diminutos cañones de alas plumas de sus alas). 2. A los 18-20 días de edad, el lunar naranja de la mejilla aparece tanto en grises normales como en las mutaciones de color que también lo posean. Las plumas de la cresta habrán crecido. 3. Al cabo de 27-32 días, las ninfas (carolinas) jóvenes se parecerán mucho a sus padres. Pesarán unos 80 gramos. 4. A los 35 días de edad, las ninfas jóvenes serán capaces de volar. Su primer día en el suelo lo pasarán con el cuerpo encogido, mirando hacia arriba en actitud interrogativa en busca de sus padres y a la expectativa de comida. Es el momento para preparar alojamientos separados para las ninfas jóvenes. Tan pronto como las ninfas (carolinas) puedan alimentarse por si sola (a las dos o dos semanas y media después de abandonar el nido), deben trasladarse a alojamientos separados. Si usted cría en jaulas, deberá tener una o dos jaulas grandes colocadas cerca de la jaula de cría para que sirvan de zonas de vuelo. Es importante que las ninfas jóvenes tengan mucho espacio para hacer ejercicio. Como en el aviario, debe adosar ramitas al alambre e la jaula, para evitar que las aves inexpertas choquen contra él. Como las ninfas estarán en un entorno extraño, no sobre cargue el espacio con utensilios que pudieran ser peligrosos. Utilice unos buenos recipientes para que beban y coman (platos abiertos, así como dispensadores de semillas), algunas bañeras poco ondas y perchas adecuadas de grosor variado a fin de que las ninfas puedan fortalecer los músculos de las patas. En estas perchas desplegaran mucho sus alas, por lo que la jaula o aviario no debe ser demasiado estrecha. 1. Después de unas tres semanas, observará que las ninfas se han vuelto independientes. Ya no piden la comida a sus padres, sino que la encuentra ellas mismas. EL CUIDADO DE LAS JOVENES Si uno de los padres muere durante la cría de la nidada, el progenitor superviviente por lo común puede criar la nidada adecuadamente, sea cual sea la edad de los "huérfanos". Es una larga tarea para un progenitor solo,

especialmente cuando los jóvenes han saltado del nido y se han situado en distintas partes del aviario. Sin embargo, el progenitor conoce bien la zona y maneja la situación sorprendentemente bien. Podría darse el caso de que uno de los padres muriera cuando los polluelos que están en el nido son realmente muy jóvenes todavía. En este caso debe vigilar bien la nidada. Si cree que esta cogiendo frío, coloque una lámpara de infrarrojos dirigida a la caja-nido desde una distancia de unos tres metros. Compruebe que el calor en la caja no sea demasiado intenso metiendo la mano de vez en cuando. Asimismo, vigile con regularidad si los buches de los jóvenes están debidamente llenos; de lo contrario, puede que tenga que recurrir a darles de comer a mano. Incluso en circunstancias normales (esto es, cuando las jóvenes están siendo alimentadas por ambos progenitores), puede ocurrir que a uno de estos de repente no se le proporcione comida. Esta es la manera como la madre naturaleza muestra que una ninfa no esta sana al cien por ciento: una selección natural. En la jaula o aviario, esta ave no tiene por que estar enferma, pero por alguna razón sencillamente esta siendo desatendida. Lo mejor que se puede hacer es sacar al polluelo despreciado de la jaula o aviario y darle de comer a mano durante tres o cuatro días. Cuando el "desechado" haya alcanzado el grado de desarrollo de sus hermanos y hermanas, a menudo puede devolverse a la nidada sin más problemas. Debe estar alerta a los problemas. Podría ocurrir que algunas de las aves jóvenes que acaban de dejar el nido de repente fuera incapaz de volar, incluso después de haberlo hecho perfectamente al principio. Parece que esto tiene algo que ver con la falta de vitaminas, lo cual se puede resolver añadiendo un buen preparado de vitaminas y minerales para aves a la comida y al agua de las ninfas, Siguiendo las instrucciones del fabricante. También puede introducir unas gotas en la garganta de cada ninfa. Después de unos días deberán haber vuelto a la normalidad. Las ninfas (carolinas) son una de las pocas especies de loros que, si se tienen en un aviario espacioso, toleraran a los jóvenes de una nidada previa cuando críen una segunda. Por supuesto, el aviario debe tener el tamaño suficiente. Por lo general, los jóvenes no estorbaran a sus progenitores cuando estos críen. En ocasiones se ha visto que los jóvenes de una cría anterior siguen pidiendo a sus padres cuando ya hay otra nidada que alimentar, pero esto no supone un verdadero problema. Es necesario, sin embargo, vigilar al fogoso padre para que no se aparee con una de sus hijas. En tal caso es mejor llevarse a todas las hembras jóvenes del aviario. Si el macho se aparea con una de sus hijas, no se preocupe demasiado. La hembra joven no tiene edad suficiente para poner huevos. Si tiene alguna dificultad para distinguir los sexos (un problema común cuando se tienen mutaciones de color), debe saber lo siguiente: cuando las

ninfas se independizan, pero antes de la primera muda, los machos empiezan a cantar. Mantienen la cabeza erguida, con la cresa erecta, y emiten una serie de gorjeos estridentes o algo roncos. Las ninfas hembras no intervienen en estos conciertos que pueden durar media hora o más. Si tiene ninfas (carolinas) para vender, puede sacar buen provecho de esta "competición", ya que puede decir con certeza de que sexo es cada ave. ABANDONO DE HUEVOS Las ninfas (carolinas) que son demasiado jóvenes o inexpertas a veces no llevan a cabo como se debe las tareas de incubación. Una hembra puede morir después de poner los huevos. Uno de los cónyuges puede no participar en la incubación. Si no encuentra a unos padres adoptivos adecuados para seguir con el proceso de incubación, lo mejor es disponer de una incubadora. La incubación artificial de huevos no plantea ninguna dificultad; en cambio, la alimentación a mano de los polluelos recién salidos del huevo consumirá muchísimo tiempo, acabando a menudo con la paciencia de uno y siendo causa de muchas noches sin dormir. LA INCUBADORA Existen varios tipos de incubadoras en el mercado. De todos ellos, el mejor para un avicultor es el que se conoce como incubadora de aire forzado. Hay distintos modelos y precios. Una buena incubadora es la Marsh-Lyon Model T. S. 1 water termostad Unit (fabricada por la Lyon Electric Company de San Diego, California). El principal requisito para una incubadora, sea cual sea el modelo, es que tenga un termostato eficaz. La incubadora debe colocarse sobre una base sólida en una zona donde las fluctuaciones de temperatura sean mínimas. Si la incubadora esta colocada al sol, podría convertirse en un horno en un santiamén. El termostato debe fijarse a 37,5º C con una humedad de 68%. Antes de colocar agua en la incubadora, compruebe la humedad de la habitación, que con frecuencia es más alta de lo que usted pueda imaginarse. Cuanto más alta sea la humedad fuera de la incubadora, menor será la cantidad de agua en el depósito de la incubadora. LÁMPARA DE INSPECCIÓN DE HUEVOS Además de la incubadora es recomendable adquirir una lámpara para inspeccionar los huevos y comprobar si son fértiles. Una luz de flash potente también puede servir. Sujete el huevo con cuidado entre el pulgar y el índice, o en una cuchara de huevos transparente, y haga brillar la luz del flash sobre la cáscara. Si el huevo es fértil, vera una mancha roja circular (embrión) de la que irradian venas de sangre. Se ha oído decir a algunos aficionados que se

asemeja a una tela de araña con una araña gorda en medio. En un huevo estéril no aparece esta mancha. LA INCUBACIÓN DE LOS HUEVOS Los huevos colocados en una incubadora deben ser inspeccionados para ver si tienen alguna pequeña fisura o señal de golpe. Los huevos manchados con excrementos no deben lavarse porque pueden bloquearse más poros con bacterias. En los casos serios, se puede utilizar un papel de lija muy fino, pero se corren grandes riesgos, incluyendo la rotura total del huevo. En general los huevos sucios no plantean problemas, y se lavan solo en circunstancias especiales. Las fisuras y pequeñas cascaduras pueden repararse con esmalte de uñas transparentes. Los huevos que han sido abandonados por un tiempo (especialmente aquellos que provienen de un aviario de exterior) se enfrían. No introduzca dichos huevos directamente en la incubadora, sino que colóquelos sobre un lecho de algodón en rama en una cajita y guárdelos en la habitación donde tenga la incubadora. Después de unas horas, coloque los huevos en la incubadora. Si todo va bien, el periodo de incubación será de 17 a 22 días. Por razones obvias, debe guardar un registro de las aves, y cuando llegue el decimoséptimo día, debe estar especialmente alerta por si lo huevos eclosionan. Diez días después de poner los huevos en la incubadora, se le aplica la luz de la lámpara citada en el apartado anterior para ver si alguno es estéril. Se hace una señal en los huevos estériles y se comprueban de nuevo cuatro días más tarde; si todavía son estériles, puede deshacerse de ellos. A fin de evitar las infecciones deben manejarse los huevos siempre con las manos limpias. Evite también exponerlos a la luz de la lámpara durante demasiado tiempo, ya que el calor generado puede ser peligroso para el desarrollo del embrión. Después del decimosexto día, deje de darle la vuelta a los huevos y añada agua a ala incubadora para asegurarse de que la humedad se mantiene por encima del 70%. La investigación ha demostrado que esto facilita la eclosión. LA ECLOSIÓN Si la incubadora dispone de una tapa transparente, podrá observar la maravilla de la eclosión desde cerca. Si emerge un polluelo activo con un cuerpo de color rosado tirando a rojo, tiene usted un ave sana. Algunos polluelos salen del cascaron en muy poco tiempo, mientras que otros pueden tomarse hasta 40 horas para emerger. Si alguno tarda más, examínelo de cerca pero no se apresure a intervenir. Si actúa demasiado pronto, el polluelo puede morir. Si el recién nacido presenta un aspecto pálido y blancuzco, con restos de yema

adheridos todavía a su vientre, ha actuado demasiado pronto y dicho polluelo está condenado. Si sospecha que un embrión es débil, no se moleste en ayudarlo a nacer, porque un ave demasiado débil para romper el cascarón normalmente vivirá un día o dos y no podrá hacerse nada para evitar que muera. Suponga que tiene un huevo del cual sospecha que un polluelo es incapaz de liberarse. Los días de incubación han pasado y el huevo debería estar listo para eclosionar. Esta esperando que emerja un polluelo totalmente sano pero no ocurre nada en tal caso se sigue el método del experto en periquitos Gerald S. Binks, descrito en su fascinante libro Best in Show. Binks ha preparado una tabla para guiar la decisión sobre si intervenir o no: Sugiere poner el huevo en cuestión en una toalla de baño gruesa precalentada, con la parte del huevo que esté agrietada lo más cara a usted que sea posible. Corte una circunferencia alrededor de la fisura con una cerilla de madera afilada. Asegúrese de corta a través de la membrana que está bajo la cáscara. Verá un poco de sangre en el proceso, pero si ha medido el tiempo correctamente y todo lo demás va según lo planeado, habrá usted ayudado a traer al mundo un polluelo sano (véase la tabla).

LA CRÍA A MANO - La criadora Tan pronto como los polluelos hayan salido del cascarón, trasládelos de la incubadora a la criadora, que puede ser una jaula hospital, un viejo acuario o una caja de madera con la parte frontal de cristal. La criadora de calentarse desde arriba con dos bombillas de 60 vatios. Al principio, mantenga una temperatura constante de 37,5º C y a medida que los polluelos maduren, reduzca la temperatura gradualmente, pero no menos de 30º C. Tan sólo cuando sea lo bastante independientes para ser alojados en un aviario de exterior, pueden aclimatarse a temperaturas más bajas. En el mejor de los casos, las temperaturas en la criadora deben controlarse con un buen termostato, ya que los polluelos no pueden soportar los cambios bruscos de temperatura. A medida que las aves crezcan, abandonarán de cuando en cuando la fuente principal de calor, y eso no las perjudicará en absoluto.

- La alimentación No tiene sentido que usted prepare su propia comida de cría, pues existen buenas comidas para criar a mano en el mercado y todas vienen con instrucciones. La mayoría de las fórmulas solo necesitan que se les añada agua envasada (no destilada) y caliente (37,8 - 42,2º C). Para dar estas fórmulas a los polluelos utilice un cuentagotas de plástico, una jeringuilla o una cucharilla de café con los lados doblados hacia adentro. Cuando ve a las ninfas (carolinas) recién salidas del huevo, se dará cuenta de lo pequeños y blandos que son sus picos, especialmente si los compara con los utensilios que usted vaya a usar para alimentarlos. Si golpea suavemente la parte superior del pico con una cucharilla, el polluelo abrirá el pico. Si no lo abre, debe usted ayudarle, con mucho cuidado, con una cerilla de madera afilada. En cuanto el pico esté abierto, deje caer una gota diminuta de agua en la garganta. El ave se la tragará. Al cabo de unos pocos intentos, el polluelo sabrá lo que está ocurriendo y abrirá el pico cada vez que se lo acaricie con un utensilio para alimentarlo. Cuándo dar de comer: El polluelo recién salido del huevo no necesita comer durante las primera 10 o 15 horas. Luego, empiece con una gota de agua templada; al cabo de una hora, otra gota con un poco de jibión de sepia limpio en polvo (es decir, blanco puro) y yogur puro; una hora después, otra gota de lo mismo. Más tarde, déle unas pocas gotas de dieta de cría a mano muy poco espesa cada hora, y una vez al día, añada un poco de yogur a la mezcla, ya que contiene vitamina K, la vitamina que facilita la coagulación de la sangre. Esta vitamina también puede obtenerse de algunas clases de cereales y habas de soja, los cuales suelen estar incluidos en la comida de cría, por lo que no es absolutamente necesario incluir el yogur. No obstante, aunque el yogur no es la comida favorita de las aves, es bueno proporcionárselo como alimento adicional. El siguiente es, a grandes rasgos, un programa de alimentación desde el día 4 al 25: 1. Días 4-9: Déle de comer cada dos horas permanentemente, aunque no es necesario alimentarlo entre la medianoche y las cinco de la madrugada. La fórmula debe tener la consistencia de la leche cremosa. 2. Días 10-14: Déle de comer cada tres horas desde las cinco de la madrugada hasta la medianoche. La consistencia debe ser la indicada arriba. 3. Días 15-20: Déle de comer cada cuatro horas una fórmula ligeramente más densa que la citada arriba. Después de 20 días, las aves deben alojarse en una jaula con perchas bajas y un cuenco poco profundo con agua. Como las aves

jóvenes de esta edad son muy curiosas y picotearán todo lo que esté por el suelo o en la tela metálica, se recomienda ofrecerles los siguientes "tentempiés": ramitas bien lavadas de sauce, avellano o manzano (córtelas de manera que midan unos 2,5 m de largo); alpiste de canario triturad; jibión de sepia en polvo (limpio y blanco); un poco de masón al huevo, y ramita de mijo, la cual debe mojarse en agua hirviendo para eliminar cualquier organismo potencialmente portador de enfermedades. 4. Días 21-25: Déles la formula de cría a mano dos o tres veces durante el día. Use la fórmula con la misma consistencia, pero introduzca a su libre elección semillas germinadas y ramitas de mijo (fresco y sin calentar), para animar a los bebes ave a forrajear por sí solos. Mezcle un poco de la fórmula seca con las semillas empapadas. Déles también masón al huevo, polvo de jibión de sepia, rodajas de frutas y verduras y gravilla fina. Los polluelos criados a mano serán muy afectuosos y fáciles de domesticar. Después de todo, ve a su criador como si fuera su padre. Es más, las aves criada a mano serán buenas reproductoras y es casi seguro que traerán al mundo una nidada fuerte. Cómo dar de comer: Añada a la fórmula agua envasada caliente (que no sea destilada y que esté a 37,8 - 42,4 ºC) o zumo de manzana. Mézclela bien hasta que adquiera la consistencia de la leche cremosa. Nunca administre la fórmula demasiado espesa, ya que se coagularía en el buche del ave y no podría pasar al estomago. Si da al bebé ave agua tibia y masajea suavemente el buche, podrá solucionar este problema. No obstante, si el buche permanece lleno o si no está vaciando correctamente, es posible que exista un problema digestivo; consulte entonces a un veterinario o a un criador de aves experimentado inmediatamente. Llene el cuentagotas de plástico para ojos o la jeringuilla con la fórmula, o deje caer las gotas suavemente con una cucharilla de té cuyos lados hayan sido doblados hacia dentro. Todos los utensilios de alimentación deben estar a una temperatura lo más cercana posible a la de la fórmula: 37,8 - 42,2º C. Utilice un solo instrumento de alimentación y un solo plato para cada bebé ave; nunca moje un instrumento de alimentación dentro del plato de comida de otro bebé ave después de que haya tocado la boca del primero. Esterilice sus utensilios de alimentación después de cada comida. Mantenga la temperatura correcta para la fórmula durante todo el proceso de alimentación colocando el plato con la fórmula en una olla de agua caliente (37,8 - 42,2º C).

Coloque al bebé ave en una superpie plana sobre una toalla de baño que no queme y sosténgalo con la mano en forma de cuenco (¡y calentada!). Cuando el bebé no quiera abrir el pico, golpee suavemente el pico con el utensilio para dar de comer. Examine siempre el buche del ave antes de alimentarla para determinar la frecuencia y el volumen de la alimentación. Recuerde que un buche no debe estar nunca completamente vacío. El buche suele vaciarse en tres horas y media o cuatro. Pero no llene el buche en exceso porque podría provocar la regurgitación hacia la garganta y hacia dentro de la tráquea, lo que podría causar incluso la muerte del animal. Deje de darle de comer inmediatamente si la comida empieza a volver hacia dentro de la boca. No vuelva a empezar a darle de comer hasta que la boca esté completamente vacía. El ritmo de la alimentación debe estar sincronizado con el acto de tragar. En cuanto el bebé trague, lo cual va acompañado de un movimiento acompasado de la cabeza arriba y abajo, administre la fórmula rápidamente. Coloque el utensilio en la boca, sobre la lengua. Después de cada comida, enjuague el interior de la boca del ave con algunas gotas de agua caliente (37,8 - 42,2º C). Limpie también el pico, la cabeza y otras partes del ave, así como el ano, con agua tibia y luego devuelva al bebé a su cálido criadero.
http://www.ninfas.es.kz/

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