Como comprender los desastres planetarios Una persona dice que por diferentes fuentes llegó a su conocimiento que

tendremos un año marcado por grandes cambios de orden planetario. Y ella quiere saber si está preparada para tales cambios o tendrá tiempo de prepararse. En general cuando alguien percibe que tiene que prepararse para algo es porque ya está siendo preparado. La mayoría de las personas ya debería estar preparadas, porque esta preparación para los momentos actuales, comenzó hace muchos siglos. Hay personas que por algún motivo se preparan intensamente, en general, esta preparación se hace en el interior del ser, en los niveles subjetivos, mientras duermen por ejemplo. Tal vez nunca se han preocupado por obtener conocimientos, por obtener informaciones técnicas de cómo proceder en esas horas, pero están preparadas internamente. En los momentos críticos, actúan sin pensar mucho, porque no tienen el conocimiento interno, sin embargo, saben lo que tienen que hacer. Una persona pregunta: si alguien atenta contra la vida de un semejante o de un animal, el crea karma, entonces ¿como se interpreta la muerte de tantos seres humanos en la erupción de un volcán o en un terremoto?. El planeta tierra ¿crea karma con esos seres?. Bueno, cualquier acción crea karma. Si el planeta pasa por algunos de esos procesos naturales, por una convulsión, el crea karma para sí mismo, crea karma con todo lo que afecta a los reinos de la naturaleza. Los seres que desencarnan por causa de accidentes naturales, serán compensados en ciclos futuros en la tierra, o en otro mundo donde hayan sido trasladados. Nunca nadie está presente en esos hechos por casualidad. Todos los hechos que pueden suceder, son conocidos, programados y organizados en determinado nivel de conciencia. Sobretodo cuando hay un movimiento telúrico de mayor o menor proporción, el karma y las fuerzas de la evolución, conducen para el lugar o la situación a todas las almas que tienen que pasar por esta experiencia. Nadie está allí presente en esos hechos por casualidad. Todos fueron llevados para que participen. Entonces en realidad, casi no existe quien tenga que ser compensado. Sin embargo, puede ser que haya algunas equivocaciones. Sabemos que esto sucede estando bajo las leyes materiales. Y alguien puede permanecer ahí debido a eso. Ese ser, será compensado en una etapa futura. De cuando en cuando, el planeta o la naturaleza promueven una especie de ajuste de cuentas. Eso no tiene un sentido vengativo, el objetivo, es el equilibrio. Vamos a dar un ejemplo,que tal vez, no tiene que ver con algo ocurrido, solo es para aclarar. Supongamos que en encarnaciones pasadas, nos hallamos dedicados a explotar los mares, que nos hayamos dedicados a la pesca, que hayamos asesinado millones de peces, y otros animales marinos. Cuantas veces, ya habremos sido pescadores, entre otras cosas. Entonces, a cierta altura podremos ser conducidos a ciertos lugares, que va a ser purificado por el mar, porque si es con el mar que contrajimos débitos tendremos que ser reequilibrados por las fuerzas del mismo mar. Y por las fuerzas del mismo mar, tendremos que pagar los debitos con ese mar, y con los seres que lo habitan. Ese puede ser el motivo por el cual alguien esté en la costa en el momento que está aconteciendo un movimiento marítimo. Talvez la persona está equilibrando algo que le debía al mar. Y entonces el mar está promoviendo su purificación. Si estamos en el planeta, debemos colaborar con él, así como él colabora con nosotros. Si retiramos cualquier cosa en exceso, quedamos en débito con él. Tendremos que ser económicos, equilibrados y honestos, y no extraer de la tierra mas de lo que es necesario, porque eso genera un desequilibrio. El planeta es una entidad, una vida conciente, y su conciencia es mucho más avanzada que la del hombre. La naturaleza también es una entidad. Fue formada y organizada incluso para mantener a la humanidad, para soportar sus necesidades, según un cálculo perfecto del orden cósmico. Si un planeta acoge una humanidad, él tiene los medios en sí mismo para suministrarle, a esa humanidad, todo lo que ella necesita en materia planetaria. El

planeta tiene todas las condiciones para mantener a la humanidad en su superficie, o en otros planos dentro de una cierta previsión de un cierto equilibrio, pero si la humanidad comienza a explotar el planeta, si comienza a abusar de sus recursos naturales, o si el planeta no lo suple lo suficiente, puede pasar que se cree una situación que habrá que equilibrar, que habrá que armonizar. Debemos tener en cuenta, que la humanidad es una, de ese modo, si uno de nosotros se libera de un débito, todos estamos siendo un poco liberados de ese débito. Entonces así como algunos millones de personas pueden estar en una situación de equilibrar el debito de todas las demás nosotros a su vez equilibraremos otras cosas por esas personas. Como no podemos equilibrar todo individualmente, parte de la humanidad, equilibra ciertas cosas que quedan equilibrados en nosotros, y nosotros equilibramos otras cosas que quedan equilibrados en ellos. Se trata de un juego kármico, de un equilibrio kármico, que no conocemos ni podemos descifrar, pero que percibimos internamente. Si sabemos observar aprenderemos muchas cosas de esos acontecimientos, considerados desastres planetarios, sin juzgar a quien los atraviesa, aprenderemos con su experiencia y ahí, debemos preguntarnos, ¿cómo sucedió esto?, ¿por que sucedió esto?. Haremos estas preguntas, no por curiosidad, sino con la intención de ajustar en nosotros, de equilibrar en nosotros mismos, el desequilibrio que allí quedó demostrado. Y una persona dice que observó que en el momento de aquel desastre planetario, en el momento de aquella purificación, casi no había animales en la escena, ella quisiera saber la razón. Lo que pasa, es que los animales tienen una percepción que nosotros perdimos. Cuando va a suceder algo, ellos lo presienten, y se retiran. Van hacia áreas más protegidas. Ellos tienen ese presentimiento porque ven en el plano astral. En este momento, los humanos solo vemos el plano astral en momentos especiales, o cuando dormimos. En el transcurso de nuestra evolución, perdimos la visión astral. Los animales no la perdieron. Si va a llover, presienten la lluvia y se esconden, y si va a haber un incidente como ese, normalmente se alejan del área. Los seres humanos, no tienen tiempo de alejarse, porque perciben el acontecimiento solo en el momento, pero los animales lo empiezan a percibir mucho tiempo antes, hasta con días de anticipación. Por ejemplo, si aquí hay un perro el puede percibir, que alguien se está aproximando, y que no debe entrar. El da una señal, el ve en el astral, ve lo que está llegando, no sé si ve a la persona, pero sabe que se está aproximando. Nosotros no vemos, porque cuando nos fuimos afirmando como reino humano, perdimos esa capacidad de desarrollar otras percepciones, pero como aún no la desarrollamos al final nos que damos sin nada en este campo. Estaba previsto que la visión astral se retirase de los seres humanos, no para quedarnos así, completamente ignorantes de lo que está para llegar, completamente incapaces de prever, la visión astral debía retirarse porque es un sentido semi-animal, tenemos que desarrollar otros sentidos, otras percepciones, pero hemos avanzado muy lentamente en esa dirección. A pesar de eso es bueno saber que todo se está ajustando en este planeta, inclusive su humanidad. Ella está recibiendo un nuevo código genético, y el alma humana se está trasladando, del nivel de conciencia mental superior, al intuitivo. Cuando el alma humana llegue al nivel intuitivo, la situación externa de la humanidad va a cambiar completamente. El alma humana, ya podría estar en el nivel intuitivo, pero debido a las opciones que el ser humano hizo en el inicio de su evolución, el alma terminó quedándose en el nivel mental, esto es lo que desde cierto punto de vista se denomina la caída del hombre. La verdadera caída fue esta. En vez de entrar en su propio nivel, el alma se quedó en un escalón inferior, porque el ser humano en su conjunto, se abrió excesivamente a las fuerzas involutivas que pasaron a formar parte del planeta, pero ahora las almas están en medio de la transición. La tierra está constituida de fuerzas evolutivas e involutivas, porque esas fuerzas, tienen que resolverse entre sí, y desde el principio, el hombre adhirió en demasía a las fuerzas involutivas. Se identificó mas con lo evolutivo, que con lo superior. Esto hizo, que el alma no alcanzase el nivel previsto, y por esa razón, muchas cosas fueron sucediendo, y muchas situaciones desequilibradas se prolongaron, y no están del todo solucionadas hasta

hoy. Esa condición inicial es lo que se puede llamar la caída del hombre, aunque hay otros puntos de vista en relación con esto. En el libro “Toque Divino” existe la siguiente frase escrita en 1993. “Tierras y aguas ya se mueven, y están los que verán, en su movimiento, la fragancia”. Una fragancia, significa algo que viene de una tierra purificada. Es algo que viene de un estado futuro, de un estado más limpio, psíquicamente. Cuando las sierras y las aguas se mueven para purificar, quien tiene percepción, no queda limitado a esa situación. Ya siente el futuro y ya percibe el futuro. Si las aguas y las sierras se están moviendo, para revelar una nueva tierra, hay quienes en esos acontecimientos, ya están percibiendo la nueva tierra, ya sienten la fragancia. Entonces, podemos participar de esos acontecimientos de varias formas, podemos conectarnos solo con aquella situación, o podemos ver la belleza del futuro, ver lo que está previsto para después de aquella purificación. Esto es un desafió para nosotros, sentir en determinada situación, el aroma de lo que viene después y no el aroma del momento, que en general huele mal. Alguien está preguntando, cuál fue la influencia de la caída del hombre. Lo que llamamos caída del hombre, como ya vimos, fue quedar envuelto desde el inicio de la evolución de la humanidad, con fuerzas involutivas. Ese compromiso concentró muchos fuegos energéticos del hombre, y las áreas inferiores del cuerpo. Hubo, por lo tanto una cierta opción, cierta preferencia por las fuerzas involutivas, y cuando la energía se distribuyó en el cuerpo físico del ser humano, los centros energéticos por debajo del diafragma quedaron mucho más vitalizados, y mucho mas fuerte de lo que estaba previsto. Esto toma una consecuencia que todos conocemos, la identificación de la humanidad con los aspectos formales de la vida. El ser humano podría estar en la forma, en el cuerpo físico, pero sin identificarse tanto con esto. Podría sentirse en el cuerpo físico de paso. Si así fuese, la situación humana seria completamente diferente. El se sentiría en el cuerpo, se relacionaría con la forma, pero sin tanta identificación. Pero como esos fuegos descendieron y comenzaron a trabajar en la parte inferior del cuerpo, la identificación fue tan fuerte, que cuando alguien desencarna decimos; fulano murió. Creemos que la persona es su cuerpo. Esos fuegos, descendieron cuando la humanidad optó por un contacto mayor con las fuerzas involutivas. La identificación con la forma es excesiva, a tal punto que cuando usted, siente un dolor en el cuerpo, se pone triste, se altera, y en realidad no debería ser así, al final es el cuerpo el que esta con dolor, es el cuerpo el que esta enfermo, no usted, pero es difícil que alguien se desligue de eso, y vea que no es él, el que esta enfermo que no es él, el que esta con dolor, sino su cuero. Tanto es así que normalmente se dice; siento dolor en el pulmón, en el brazo, etcétera. Pero en realidad usted no siente dolor en ninguna parte. El que siente, es el pulmón o el brazo por medio del sistema nervioso. Se trata de un proceso de su pulmón, o de su brazo. Usted esta viviendo ese proceso, pero no es usted quien esta sintiendo el dolor. Deberíamos estar mucho más libre de la forma, deberíamos vivir las cosas de la forma sin identificarnos con ellas. Cuantas veces usted dice, estoy con hambre, estoy con sed. Es usted que esta con hambre, es usted que esta con sed, o es el cuerpo. Vean cuan grande es esa identificación. Esa fue la consecuencia básica, la principal consecuencia. A causa de esa identificación, la capacidad mental del ser humano disminuyó. La mente y el cerebro, tienen condiciones de hacer mucho mas de lo que hacen. El cerebro humano posee una perfección incalculable, pero su potencial se redujo porque se involucró con esta forma, y todo esto sucede en detrimento de la intuición. Nosotros, que deberíamos estar desarrollando la intuición, desde el principio de la evolución, comenzamos a hacerlo mucho mas tarde. La intuición ya debería estar presente en el ser humano, pero estamos tan identificados con la forma, que usamos el mental, la razón, hasta sentir dolor de cabeza, o hasta tener cáncer en el cerebro, mientras no sucede algo así no nos detenemos para poder ingresar en una nueva condición, para comenzar a recibir, las cosas de otro modo, no tan racional. Desarrollar la razón es importante, pero no solo la razón, como se hizo hasta ahora. La intuición, necesita realmente llamar a la puerta. Necesitamos descubrir, que somos intuitivos. Nuestra identificación con la forma consolidó el psiquismo terrestre, y los niveles psíquicos quedaron muy activos, y eso no solo atrasó la evolución humana, sino también

toda la evolución planetaria. Como el planeta contiene a la humanidad, como la humanidad no se desenvolvió desde el principio como convenía, toda la evolución planetaria se atrasó. Por lo tanto, el planeta tiene muchos motivos para ser purificado. Ciertas purificaciones planetarias vienen del propio sistema en que él está inserto, y una purificación, es siempre una oportunidad de evolucionar. Así como nosotros, que cuando somos purificados, nos tornamos más sutiles, mas libres, si sabemos vivir estas cosas, el planeta también, después de una purificación, puede entrar en otra etapa. En la purificación planetaria global, está prevista la incorporación de otro código genético en el hombre, que no es un código implantado materialmente, como fue el DNA, sino un código implantado en la conciencia. Este nuevo código genético, no es físico. Si lo buscamos en el plano material, no lo encontraremos, porque se encuentra en la conciencia. En la purificación planetaria global está prevista además, la activación de los centros sutiles en el hombre. Porque el hombre tiene cueros sutiles, que no están totalmente activos. Como los supraluminares, que están encima de la cabeza, fuera del cuerpo. Y también está prevista la activación de centros planetarios. La tierra también tiene sus centros. Además de los siete que conocemos, existen otros, en otros niveles, que también están siendo activados. Y en la purificación global de la tierra, además de la incorporación del nuevo código genético en la humanidad, y de la activación de esos centros sutiles en nosotros, y en el planeta, recibiremos una estimulación para que comencemos a pautarnos por leyes cósmicas, leyes desconocidas hasta ahora, con excepción de una u otra que fueron traducidas. Nuestras leyes son en general terrenas, son leyes de la tierra, cuanto mucho, son leyes espirituales bastante suavizadas. Ninguno de nosotros vive consciente y directamente según una ley cósmica, lo que nos daría otra dimensión del conocimiento, de participación en la vida, de la vida en general, de la vida única. Vamos a comenzar a pautarnos también por leyes cósmicas, esto cambiará bastante la situación en que nos encontramos, porque en lugar de resolver una cuestión, según leyes humanas y terrestres o leyes psicológicas y mentales, tendremos en cuenta leyes cósmicas extra-planetarias, por lo tanto, no sé si seguiríamos haciendo ciertas cosas, cosas que hoy hacemos porque están de acuerdo con la ley de la tierra, con la ley humana, con la ley mental. Las leyes cósmicas son más amplias, más inclusivas, abarcan otro conocimiento, y por lo tanto, implican otra responsabilidad. Hoy en día, somos responsables, por ejemplo, de que alguien mate animales para comer, porque la humanidad es una. No somos tan responsables como quien come carne, pero ciertamente somos responsables, porque también participamos de eso. Precisaríamos conocer las leyes cósmicas, para que no matásemos animales para comer. Porque en la tierra, matar para comer no solo es legal sino que es natural. Para las leyes cósmicas, ese acto es inconcebible. Necesitamos estar en contacto con las leyes cósmicas. De acuerdo a las leyes de la tierra por ejemplo, todas las personas que tienen útero, y todas las personas que tienen gónadas, pueden tener hijos, pero de acuerdo con las leyes cósmicas, eso no es así. Dicho aparato no es solo para procrear. También sirve para otras cosas que no conocemos. Cosas de la cuales no tenemos la menor idea. Si solo conocemos la ley de la tierra, vamos a cumplir esa ley de la tierra, pero delante de las leyes cósmicas ¿cómo estaremos?. Según la ley de la tierra, todos aquellos que tienen fertilidad, deben procrear pero para las leyes cósmicas, solo los mejores deben hacerlo. Humanamente no se comprende, que yo tenga todo para procrear, y que aun así, yo no deba procrear. El aparato reproductor tiene otras tareas, no solo físicas. Hay que aceptar que debemos dejar de usar ese aparato físicamente para que se desarrolle en otra dirección. Si todos cumpliésemos la ley de la tierra, la de la procreación, la humanidad nunca saldría de ese modo de perpetuar la especie, que es muy doloroso. Las mujeres, son las que saben, y también todos nosotros, mientras estamos en el útero, sabemos cuan incomodo y doloroso es. Y cuan retrógrado es. La ley superior no es procreadora, sino creadora. Nuestra alma no fue procreada sino creada. La ley creadora existe y es hora de comenzar a cumplirla, por lo tanto, es necesario que no permanezcamos totalmente inmersos en la ley de la tierra, porque en la ley de la tierra, casi todos, deben tener hijos. Precisamos estar delante de una ley mayor, según la cual existe otra forma, para que la humanidad se mantenga y crezca. Una forma más perfecta, mas evolucionada para que la humanidad

exista. Es necesario contrariar algunas leyes de la tierra, para poder entrar en otras. Y por supuesto, que no todos deben hacerlo ahora, porque si lo hicieran, la especie humano no tendría continuidad. Pero según otras leyes, que todavía no están implantadas en la tierra, podemos no entrar, en las leyes de la tierra. Todos nosotros conocemos una ley de la tierra que dice, que nos alimentaremos con el sudor de nuestra propia frente. Es una ley de la tierra, pero no todos están sometido a ella. Hay quienes no precisan del sudor de su frente para alimentarse. Hay seres que están bajo otras leyes, y nada les falta, y en realidad no faltaría nada para nadie si estuviésemos en otras leyes. Nadie necesitaría trabajar para comer. Después de la purificación de la tierra, vamos a unirnos con otras leyes, y ahí las cosas van a cambiar bastante, pero la actividad de esas leyes aquí, y su reconocimiento, dependerán de que estemos conscientemente alineados con el ama y con nuestros núcleos superiores, porque esos núcleos superiores, están en otras leyes. No están en las leyes de la tierra. Nuestra mónada no está en las leyes de la tierra, sino en las del plano gonádico, o en las del plano divino. Lo que está en las leyes de la tierra, es nuestra personalidad, nuestro ser humano, y nuestra vida terrestre, pero tenemos núcleos que no lo están, tanto es así, que no encarnan aquí directamente. En la superficie de la tierra para llegar a comprender que tenemos una mónada necesitamos haber buscado otras leyes, porque si no, nos quedamos sin saber de su existencia. Aunque, en el transcurso de miles de años hayan tenido a la tierra seres iluminados que hablaban de la mónada, nadie entendía lo que decían y solo ahora comenzamos a percibir esta realidad. Entonces, debido a la caída del hombre, o sea, debido a su adhesión a la fuerzas involutivas desde el principio, el alma humana habitó en un nivel de consciencia inferior al que estaba previsto para ella, y las almas que en este momento están despertando en el plano intuitivo, porque nuestras almas se están elevando del mental, estas almas ya comenzaron a respirar otra situación. Sienten que asumen su verdadera posición, se están reencontrando a sí mismas y el cuerpo de esas almas, el cuerpo causal, que es sutilísimo e invisible, aunque perceptible en cierto plano, también esta subiendo al intuitivo, y se esta tornando aun más sutil. Por lo tanto, la caída del hombre, se esta disolviendo. Aquellos cuyas almas están vibrando conscientemente en el plano intuitivo, resolvieron esa caída, retornaron a la evolución. Así como el alma humana se coloco en un nivel inferior al que le correspondía, el planeta tampoco pudo colocarse en el nivel que estaba previsto para él. La elección del hombre, contribuyó para eso. El hombre tiene, ese débito inicial para con la tierra. No pudo estar en el plano en que podía estar y permaneció en un nivel un poco más material que el previsto. Eso acarreó a acentuar los conflictos en toda la vida planetaria, porque tanto las almas humanas, como el ama planetaria, tenían cierta conciencia sobre la caída. No podemos ni imaginar esos conflictos porque son muy íntimos, están en la raíz de las almas humanas, en la raíz del alma del planeta. Crearon un clima psíquico demasiado denso. La energía psíquica de la tierra, no debería ser así como la actual. Debería haber sido diferente, para tener otra índole, otro destino. Lo que sucede en este momento, es que el planeta, está retomando su posición, su verdadero nivel, al igual que las almas humanas. La decisión por la elevación, quedo definida, en la consciencia del planeta y en la consciencia de la humanidad, aunque haya seres humanos que no llegaran a progresar lo suficiente para pasar por ese rescate. La parte del psiquismo terrestre que no logre acompañar la transformación del planeta, tendrá que ser purificada. La purificación global planetaria, por lo tanto, no es solo una purificación física, sino que abarca un gran sufrimiento psíquico, un gran sufrimiento moral, y debemos hacer nuestras transformaciones, lo mas rápido posible, para no prolongar esta situación humana. Quien percibe esto debe tratar de retomar su posición, ya que esto hará que el necesario proceso de purificación sea, no digo menos violento, sino un poco mas aliviado. Nuestro cambio de actitud, para tomar la posición que nos cabe, entra en nuestro karma, entra en el karma del planeta, entra en el karma de la humanidad, por el cual todos somos responsables. La tierra es un planeta laboratorio como sabemos y todos esos procesos formaron parte de su tarea. La tierra pudo perfectamente asumir esta humanidad en el camino evolutivo que ella escogió, pero se aproxima la hora de un gran cambio, porque el eje magnético planetario ya está, desde hace tiempo, cambiando de posición. Eso fue sucediendo lenta y

casi imperceptiblemente. Los científicos han dicho, que la dislocación es de 6 cm. Para llegar a divulgar eso, ustedes pueden imaginar cuanto ya se dislocó y hace cuanto tiempo. Así, el eje magnético, se esta moviendo lentamente y a cierta altura, los mares van a sentir la dislocación y se van a mover, solo que todo el océano es el que se va a mover, no se trata solamente de una onda. Entonces, el cambio en la inclinación del eje, no será suave, sino abrupto. Todos, internamente lo sabemos, y ninguna alma consciente, encarnó en estos tiempos, sin tener en cuenta este hecho. Las almas encarnadas ahora porque quisieron, porque tienen que hacer un trabajo en esta situación. Ya que la tierra y la humanidad tienen que vivir esta gran transformación hay almas que encarnaron para pasar por eso. Para no convertir el cambio, en un mero accidente, sino para encararla como un medio de elevación de la consciencia. No sabemos lo que sucede en la consciencia de un ser, en una purificación como esta, porque aun no tuvimos esa experiencia, pero ciertamente esa alma, que muchas almas escogieron vivir ahora, a cierta altura de su trayectoria. Si vivimos en un momento como este, a la vera de tales acontecimientos, realmente tendremos que hacernos algunas preguntas. No para saber donde ir para escondernos, ni donde guardar un bote salvavidas. Deberíamos preguntarnos que estamos haciendo aquí, porque estamos vivos aquí en estos tiempos, porque como almas encarnamos en este momento. Esto tiene una razón, tenemos una contribución para dar. No necesariamente una contribución física. Podemos contribuir con nuestra actitud delante de un hecho planetario, de una consciencia en movimiento, delante de una transformación humana, y delante de una transformación planetaria, de tan grandes proporciones. En realidad, no sabemos si esos hechos, van a suceder con nosotros, o cerca de nosotros. Estamos hablando de nuestra situación ahora. Cualquiera de nosotros, puede desencarnar en cualquier momento, y no participar de esos acontecimientos en el plano físico. Por eso, debemos estar preparados, no para salvar nuestra propia piel, sino para colaborar, en el actual proceso de transformación. No se trata de salir del litoral, y huir par las montañas, no se trata de una cuestión física. Cada uno irá, para donde tenga que ir. Estamos hablando de nuestra colaboración en estos momentos. Qué estamos haciendo para colaborar en esta situación, cual es nuestro papel. La mente humana, no sabe contestar a esas preguntas, y si piensa que sabe, le hará tomar el camino equivocado. Lo que tenemos que saber no es como va a ser la transición planetaria, porque su desenvolvimiento, va a depender de la situación kármica del momento. De la situación del ser humano, y de la situación del planeta en general, que hasta que llegue el momento, tanto puede haber mejorado, como empeorado. Lo que tenemos que saber, es qué estamos haciendo en pro de esta transformación, que colaboración tenemos que dar, que resistencias para esas transformaciones, encontramos en nosotros. Si el planeta se esta transformando hasta tal punto, que tiene que cambiar la inclinación de su eje magnético, y si somos sus huéspedes, lo mínimo que podemos preguntarnos es, ¿cual es nuestro papel en esta transición?. Tenemos un papel que desempeñar, y no es solo el de rescatar personas del agua. Tenemos un rol verdadero, que es interno, es un papel intimo, y se cumple en la conciencia, desempeñarlo, es lo que realmente influirá, en la transición y en lo que habrá de ser construido después de ella. Tenemos que estar vivos en la actual situación, y no muertos, o semimuertos. Dependiendo de los que nos toque vivir, podemos hasta pasar por la transición conscientemente, fuera del cuerpo. Ustedes ya escucharon hablar de la base Niskalkat, de la cual publicamos un libro al respecto. Niskalkat, como base, y muchas otras bases, que no conocemos pero que existen, en los plano suprafísico de la esfera terrestre. Muchas otras bases trabajan intensamente durante los llamados desastres planetarios. Se ocupan muchas veces, de retirar las almas de los cuerpos, de borrarles las memorias del acontecimiento, para que solo los cuerpos pasen por aquello. Hacen eso, cuando las almas no necesitan de aquella purificación de forma directa. Los que trabajan en bases como Niskalkat, momentos antes del suceso, pueden retirar de sus cuerpos, todas las almas que deben ser retiradas. Entonces, en muchos casos, esa purificación ocurre solo en los cuerpos físicos. Y si esas almas, tienen consciencia lúcida, pueden ser útiles, pueden auxiliar a otras, que están siendo arrancadas violentamente del cuerpo, van a esperarlas en el plano astral, para tratarlas, como se dice, de cura. Después de ayudarlas las almas son llevadas para esas

bases, para alguna otra civilización en los niveles suprafísicos de la tierra, o a otro mundo si ya terminaron su ciclo aquí. De modo que muchos participan de la superación después de haber salido del cuerpo, y algunos para tratamiento, simplemente son conducidos a las bases de sueño profundo. Esos no tienen memoria de nada. Necesitamos realmente, tener otra postura delante de la transición de la tierra. No como victimas, no como si la transición fuera un desastre. En realidad, la estamos viviendo desde hace tiempo, no sucedió del todo en el plano físico, pero, hace tiempo que ya sucedió en otros plano. Tanto es así, que podemos hablar al especto, como algo familiar, sin problema. Tenemos que preguntarle a nuestro ser mas profundo, que papel nos cabe en esta transición de la tierra, y no estar con problemas delante de la transición de la tierra, porque esto forma parte de nuestra vida, forma parte de la transición del ser humano. Del mismo modo que el eje magnético de la tierra esta cambiando de posición, existe algo en el hombre, que esta inclinándose y que corresponde a eso. Se trata de un movimiento único de la humanidad y del planeta. Tenemos que estar delante de esto con otra postura, con otra consciencia y con otra mente también. Porque si la mente comienza a absorber lo peor de las situaciones, comienza a absorber el miedo, la inseguridad y la miseria. La mente comienza a absorber lo que podría estar transmutando. Podemos pasar por esto consciente, o inconscientemente, podemos pasar por esto despiertos, o dormidos. No tenemos que identificarnos con la experiencia del cuerpo físico, porque este tiene un karma físico del cual participamos hasta cierto punto, por el cual ni siquiera es necesario participar, si no nos involucramos con él. Una vez conocí una persona que estaba encarnada para trabajar con el cuerpo físico con un cierto trabajo. Pero su verdadero trabajo, era servir en los planos sutiles con sus cuerpos internos cuando sucedía un desastre. Era la vocación de su alma, y una de las razones para estar todavía en la tierra. Y una vez hubo un gran desastre en los andes, hace unos años atrás, y esa persona me describió su trabajo, que consistía en retirar a las almas de los cuerpos físicos, antes del accidente. Al final, en muchos casos solo los cuerpos físicos sufrieron, ya que todo el ser interior, el alma y hasta la memoria, todo, era retirado. Pero, en algunos casos la purificación era necesaria también, en los demás cuerpos, entonces la conducta era un poco diferente. Estamos viviendo la transición de la tierra desde un punto de vista general y positivo para que no seamos como la mayoría, que considera que los accidentes, les ocurren siempre a los demás. Y eso se ve claramente, porque antes de recibir informaciones sobre algún suceso, los noticieros anuncian, no hay porque tener miedo porque en el Brasil no hay esas fallas tectónicas. No hay riesgo de movimiento de las placas. Vean que clase de gente somos. Pero ahora, llego la hora de comenzar a percibir que esas cosas que acontecen con los otros, también tienen que ver con nosotros. No podemos rechazar la oportunidad de aprender algo. Necesitamos saber cual es la lección y lo que tenemos que hacer ante todo eso. Delante de transformaciones globales, delante de la purificación de toda la humanidad, no sé porque hay gente que puede alimentar ciertos problemas personales, aunque sea comprensible, es muy retrógrado, quedarse cada uno con sus dolores íntimos, individuales, frente a grandes cuestiones como estas. Si tomamos consciencia que suceden cambios de esta envergadura, ¿como podemos continuar hablando de nuestras pequeñas cosas humanas?. En un planeta en transición, tenemos que estar identificados con la transición, y hacer en nosotros las transformaciones necesarias. Hacer las transformaciones porque lo escogimos, y no porque fuimos obligados o coaccionados. Y una vez hecha esa opción, de ahí en adelante, el camino será más consciente. Si vamos para algún lugar, es porque nuestra alma quiere ir, es porque tenemos que estar allí. La tierra esta necesitando recibir energías que ya están disponibles para ella, pero para eso, debe ser purificada. La purificación de la tierra es una necesidad, porque si no cambia de etapa, si no entra en un nuevo estado, ciertas energías, sobre todo las del sol, no pueden penetrar su órbita sin provocar desastres. La tierra tiene que estar preparada. Tiene que ser purificada.
Esta conferencia fue emitida por el programa “El portal” el 17 de agosto de 2007 y se puede escuchar en el siguiente link:

http://www.mantra.com.ar/trigueirinho/radio.html