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LICUACIÓN DE SUELOS Y RESISTENCIA CÍCLICA
Por: Denys Parra Murrugarra, Ingeniero Civil, M.Sc.
Profesor Asociado FIC-UNI, Ingeniero de Proyectos Vector Perú S.A.C.
1.0 INTRODUCCIÓN
Las cargas dinámicas que actúan sobre cimentaciones y estructuras de suelo pueden originarse
por terremotos, explosiones de bombas, operaciones de maquinarias y martillos, operaciones de
construcción (hincado de pilotes), explosiones en canteras, tráfico intenso (incluyendo aterrizaje
de aviones), viento, carga debido a la acción de las olas en el agua, etc. La naturaleza de cada
una de estas cargas es bastante diferente una de otra, siendo los terremotos los que constituyen
la fuente más importante de cargas dinámicas sobre estructuras y cimentaciones.
En determinados suelos de naturaleza contractiva, es decir, con tendencia a la disminución de
volumen durante el corte, la ocurrencia de un terremoto severo puede producir el incremento
gradual de las presiones de poro, reduciendo la resistencia del suelo y su rigidez. A este
fenómeno se le conoce como licuación y sus efectos asociados han sido responsables de una
gran cantidad de daños en terremotos históricos alrededor del mundo.
La licuación ocurre en suelos saturados, esto es, suelos en los cuales los espacios entre las
partículas individuales están completamente llenos de agua. Esta agua ejerce una presión sobre
las partículas de suelo lo cual influencia la forma como las partículas por sí mismas son
presionadas juntas. Antes del terremoto, la presión de agua es relativamente baja. Sin embargo,
el movimiento sísmico puede causar que la presión de agua se incremente al punto donde las
partículas de suelo puedan fácilmente moverse una con respecto a la otra.
2.0 EL FENÓMENO DE LICUACIÓN
La licuación se define como “la transformación de un material granular de un estado sólido a
un estado licuado como consecuencia del incremento de la presión de agua de poros” (Youd,
1973). La causa más dramática de daños a edificaciones y obras civiles durante un terremoto
es el fenómeno licuación, el cual es un proceso en el cual el suelo cambia de un material firme
a un material viscoso semi-líquido y bajo condiciones similares a una arena movediza. La
licuación ocurre cuando suelos arenosos son sometidos a vibración, por lo tanto, cuando un
estrato de suelo se licua y empieza a fluir por la acción del terremoto, éste no es capaz de
soportar el peso de cualquier suelo o estructura encima de él, debido a esto, es posible que
ocurran una serie de efectos, algunos catastróficos, como: deslizamientos, flujos, hundimiento
o inclinación de edificaciones, volcanes de arena, asentamientos diferenciales, etc., como ha
quedado evidenciado en numerosos terremotos ocurridos en diferentes partes del mundo.
2.1 Factores que Determinan el Fenómeno de Licuación
Entre las causas que originan el fenómeno de licuación se encuentran:
Magnitud del Movimiento Sísmico
La magnitud del movimiento está relacionada con la magnitud de los esfuerzos y
deformaciones inducidos en el terreno por este movimiento. Dependiendo de la distancia
hipocentral, la magnitud del movimiento producirá cierto valor de aceleración máxima en la
roca basal, la cual sufrirá amplificación, dependiendo de las condiciones locales del suelo,
Licuación de Suelos y Resistencia Cíclica
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hasta llegar a la superficie, de esta manera la propagación de las ondas de corte durante un
terremoto a través del esqueleto del suelo, producirá una complicada distribución de esfuerzos
de corte en función del tiempo, causando así deformaciones en la masa de suelo cuya
magnitud dependerá de la magnitud del terremoto.
Duración del Movimiento Sísmico
Normalmente la duración de un movimiento sísmico es corto (entre 5 a 40 segundos), pero si
este es intenso, predominará la condición no drenada, es decir la disipación de la presión de
poros se verá restringida, y por el contrario se evidenciará el aumento de la misma,
produciendo en algún momento condiciones de esfuerzo efectivo nulo, y por lo tanto,
licuación.
Granulometría del suelo
Los suelos más susceptibles a sufrir licuación son aquellos que poseen una granulometría
uniforme, siendo las arenas finas uniformes las que son más propensas a licuar que las arenas
gruesas uniformes. Además, según algunos autores las arenas limosas poseen mayor
resistencia a sufrir licuación con respecto a las arenas limpias o con escaso contenido de finos.
El problema de licuación será más serio si el suelo tiene un coeficiente de uniformidad mayor
o igual a 2.
Densidad Relativa
Durante la ocurrencia de un terremoto, una arena suelta puede sufrir licuación mientras que
este mismo suelo en un estado más compacto puede no evidenciar el fenómeno. Una arena
con un valor de resistencia a la penetración estándar de 40 golpes/30cm (densidad relativa de
70 a 80%) puede mostrar evidencias de licuación en la forma de volcanes de arena, pero no es
probable que experimente más del 10% de deformación por corte bajo la influencia de la
vibración sísmica, aún después de que se hayan desarrollado altas presiones de poros. En
contraste con ello, arenas con valor de 20 golpes/pie (densidad relativa de 30 a 60%), pueden
desarrollar relaciones de presiones de poro de 100% y experimentar deformaciones por corte
muy grandes del orden del 25-30%, bajo la acción de los esfuerzos de corte aplicados (Seed et
al., 1984).
Profundidad del Nivel Freático
Es una condición necesaria para que ocurra licuación. La presión de poros, producida por el
agua que ocupa los vacíos existentes entre las partículas del material debido a la posición del
nivel freático, se incrementa por efecto de la vibración producida en el movimiento sísmico.
Por consiguiente, la ubicación del nivel freático cuando se produzca un terremoto en un
depósito arenoso, será de mucha importancia porque regirá la condición de saturación y por lo
tanto, influirá también en el esfuerzo efectivo.
2.2 Efectos Dañinos que Produce la Licuación
Youd (1978), propone tres tipos de falla del terreno asociados al fenómeno de licuación de
suelos:
Desplazamiento Lateral
Es el tipo más común de falla del terreno por licuación de suelos. Este tipo de falla involucra
el movimiento lateral de las capas superficiales como resultado de la licuación y la pérdida
transitoria de la resistencia de las capas inferiores. El desplazamiento lateral ocurre
generalmente en terrenos relativamente llanos (con pendientes comprendidas entre el 0.5 y
5%). En condiciones normales el desplazamiento lateral tiene un rango de pocos metros, y en
condiciones anormales pueden ocurrir desplazamientos laterales de varias decenas de metros
Licuación de Suelos y Resistencia Cíclica
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acompañados de grietas en el terreno y desplazamientos diferenciales verticales. Los
desplazamientos laterales muy a menudo distorsionan las cimentaciones de edificios, dañan
las tuberías de desagües y otras estructuras a lo largo de la zona afectada. El daño ocasionado
por este tipo de falla no es siempre espectacular y raras veces catastrófico, sin embargo es
muy destructor. En el terremoto de Alaska de 1964 se dañaron 266 puentes hasta el punto de
requerir reemplazo o grandes trabajos de reparación. Este tipo de falla es particularmente
destructiva para las tuberías. Por ejemplo, casi todas las roturas de tuberías en la ciudad de
San Francisco durante el terremoto de 1906 ocurrieron en áreas de desplazamiento lateral;
cuando surgieron incendios en la ciudad, no se pudo contar con agua de las tuberías para
extinguir el fuego. Existen técnicas de estabilización contra fallas de desplazamiento lateral,
pero son relativamente caras y sólo únicamente justificables en lugares críticos. Las técnicas
de estabilización incluyen la remoción, compactación, inyección, drenaje o la utilización de
contrafuertes.
Falla de Flujo
Son las fallas del terreno más catastróficas causadas por el fenómeno de licuación. Los flujos
pueden movilizarse a grandes distancias (decenas de metros) a altas velocidades (decenas de
Km/h). Los flujos pueden involucrar suelo completamente licuado o bloques de suelo firme
viajando sobre una capa de suelo licuado. Este tipo de falla se desarrolla generalmente en
arenas saturadas, sueltas, con pendiente del terreno mayor que 5%.
Muchas de las mayores y más dañinas fallas de flujo se han desarrollado bajo agua en áreas
costeras. Por ejemplo las fallas de flujo submarinas que afectaron grandes secciones de los
puertos de Seaward, Whittier y Valdez en Alaska. Estas fallas adicionalmente generaron
grandes olas que causaron daños adicionales y pérdidas de vidas. La falla en Valdez durante
el terremoto de Alaska de 1964, involucró 75 millones de metros cúbicos de sedimentos
deltaicos y ocasionó la destrucción del puerto. Esta falla ocasionó desplazamientos laterales
de 5 metros en la población detrás del puerto, ocasionando daños adicionales. No se han
desarrollado medidas prácticas para estabilizar fallas de flujo similares a las presentadas. En
el caso de Valdez, se trasladó a la población 6 Km al noroeste, en un terreno más estable.
En tierra firme, las fallas de flujo han sido más catastróficas aunque menos frecuentes que los
flujos submarinos. Durante el terremoto de Kansu, China de 1920 se produjeron varias fallas
de flujo cuyo tamaño fue de hasta 1.6 Km de largo y ancho. Se cree que la presión del aire, en
vez de la presión de poros generó dichas fallas. No existen técnicas prácticas para prevenir
este tipo de falla.
Las fallas de flujo pequeñas durante los terremotos son comunes en terrenos montañosos
húmedos y arenosos. Por ejemplo, en los depósitos de arena eólica de San Francisco en el
terremoto de 1906 y en los depósitos volcánicos de Tokachioki, Japón y Chile.
Otro de los efectos de falla por flujo por licuación inducida por sismo, han sido los
evidenciados en depósitos y presa de relaves antiguas, construidas por el método de aguas
arriba, algunas de ellas con consecuencias catastróficas para los recursos humanos y
económicos y para el medio ambiente. Este tipo de fallas han sido muy comunes en décadas
pasadas obligando a mejorar las técnicas de construcción de presas de relaves en áreas de alta
actividad sísmica.
Pérdida de la Capacidad Portante
Cuando el suelo que soporta una edificación licua y pierde su resistencia, pueden ocurrir
grandes deformaciones en el suelo, que ocasionan que la edificación se asiente, se incline o
sumerja. Aunque esta es una falla espectacular, es la menos común producida por licuación.
Licuación de Suelos y Resistencia Cíclica
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Quizás la falla por pérdida de capacidad portante más publicitada ha sido la de los edificios
Kawagishi-cho durante el terremoto de Niigata, Japón en 1964. Estos edificios rotaron hasta
60° y se hundieron en la arena licuada. El subsuelo en dicha zona consiste de 15 m de arena
suelta (N<20goles/pie) suprayaciendo arenas más densas. El nivel freático estaba a 1 metro
por debajo de la superficie. Aparentemente la licuación inicialmente se desarrolló en las
partes media e inferior del depósito de arena suelta, después se propagó hacia la superficie
debilitando el suelo de cimentación. El daño estructural de las edificaciones no fue grave.
2.3 Daños Ocurridos en Terremotos Pasados por Efectos de Licuación
A continuación se presenta un recuento de daños sufridos en terremotos pasados, debido a los
efectos del fenómeno de licuación.
Terremoto de Niigata en Japón, en 1964
El terremoto de Niigata del 16 de Junio de 1964 tuvo una magnitud de 7.5 en escala de
Richter y ocasionó daño severo a muchas estructuras en Niigata. La destrucción se observó en
aquellos edificios que fueron cimentados sobre depósitos de suelo suelto saturado. Según el
reporte del terremoto, se destruyeron 2000 casas y se perdieron 28 vidas. Un tsunami
provocado por movimiento en la base del mar asociado con la ruptura de la falla, destruyó
totalmente el puerto de Niigata. Ver Foto 1.
Fot o 1: Dest rucción del puert o de Niigat a, Japón (1964) por t sunami después del t erremot o.
El terremoto de Niigata, junto con el terremoto de Alaska también en 1964, han reportado
fenómenos de licuación y sus efectos devastadores han provocado la atención de ingenieros y
sismólogos. Una gran falla en el terreno ocurrida cerca de la orilla del río Shinano donde los
edificios de departamentos de Kawagishi-cho sufrieron fallas en la capacidad de soporte y se
inclinaron severamente. A pesar de la excesiva inclinación, los edificios sufrieron poco daño
estructural (ver Foto 2). Volcanes de arena y fisuras en el terreno fueron observados en varios
lugares en Niigata (ver Foto 3). El desplazamiento lateral ocasionó un movimiento lateral en
la cimentación del puente Showa, tanto que los tramos entre los apoyos fueron sacados de
lugar y por lo tanto trajo consigo el colapso, tal como se observa en la Foto 4.
Licuación de Suelos y Resistencia Cíclica
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Foto 2: Los edificios de departamentos de Kawagishi-cho,
sufrieron fallas en la capacidad de soporte, 1964.
Foto 3: Volcanes de arena y fisuras
en el terreno, fueron observados en
varios lugares de Niigata, 1964.
Foto 4: Colapso del puente Showa por desplazamiento lateral. Niigata, 1964.
Terremoto de Alaska en U.S.A., 1964
El área de la Costa Sur de Alaska ha experimentado muchos terremotos. El Viernes Santo, 27
de Marzo de 1964, un gran terremoto de magnitud Ms=9.2 golpeó Prince William Sound y
causó severos daños en forma de desprendimiento de tierra y licuación, como se observa en la
Foto 5. Este evento sísmico duró 3 minutos aproximadamente y fue sentido en un área de 500
000 millas cuadradas. Un fuerte tsunami aumentó la cantidad de daño en el muelle, ocasionó
muertes durante cinco horas después del terremoto en la Ciudad Creciente, California.
Licuación de Suelos y Resistencia Cíclica
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Foto 5: El Viernes Santo, 27 de Marzo de 1964, un gran terremoto de magnitud Ms=9.2 golpeó Prince
William Sound y causó severos daños en forma de desprendimiento de tierra y licuación
Terremoto de Loma Prieta en EU (1989)
El terremoto del 17 de Octubre de 1989 en Loma Prieta (Ms=7.1) ocasionó severos daños no
sólo en la vecindad del epicentro cerca de Santa Cruz, sino también en áreas más distantes
hacia el Norte, alrededor de San Francisco y Oakland.
La licuación de suelo ocasionó daño importante en las instalaciones marinas, estructuras y
líneas de tuberías enterradas ubicadas en el área de la Bahía donde los suelos arenosos,
sueltos, saturados fueron susceptibles a la licuación. Los numerosos volcanes de arena (ver
Fotos 6 y 7) que fueron observados eran la evidencia de la ocurrencia de licuación.
La licuación se observó en varios lugares, incluyendo el aeropuerto de Oakland, las zonas que
se encuentran a lo largo del río Salinas y la estación de aterrizaje marítima Moss.
Fotos 6 y 7: Numerosos volcanes de arena fueron observados en varios lugares como evidencia de la
ocurrencia de licuación como el aeropuerto de Oakland, en las zonas que se encuentran a lo largo del
río Salinas y la estación de aterrizaje marítima Moss.
Terremoto de KOBE en Japón (1995)
El terremoto de Hanshin de 1995 (Ms=6.9), que comúnmente se le llama terremoto de Kobe,
fue uno de los más devastadores terremotos que golpearon a Japón dejando más de 5,500
muertos y otros 26,000 heridos. La pérdida económica se ha estimado cerca de 200 billones
de dólares. La proximidad del epicentro a la región altamente poblada, ayudan a explicar la
gran pérdida de vidas y el alto nivel de destrucción. El colapso espectacular de la autopista
Licuación de Suelos y Resistencia Cíclica
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Hanshin (ver Foto 8) ilustra los efectos de las altas cargas inducidas por el terremoto. Los
movimientos fuertes del terreno condujeron al colapso de la autopista Hanshin, así mismo la
licuación ocasionó daño severo al puerto de la ciudad, tal como se puede observar en las Fotos
9, 10 y 11.
Foto 8
Foto 9
Foto 10 Foto 11
Terremoto en Chimbote, Perú (1970)
A las 3:23 p.m. (hora local) del 31 de Mayo de 1970 ocurrió un terremoto de magnitud
Ms=7.8 y profundidad focal de 45 Km, con epicentro aproximadamente a 50 Km de la costa
del Perú, al Oeste de la ciudad de Chimbote. El terremoto activó un acelerógrafo en Lima,
cuya aceleración máxima corregida fue de 0.11g. En Chimbote no se registraron
aceleraciones; sin embargo la máxima intensidad del terremoto se calculó en grado IX en la
escala de intensidades Mercalli Modificada.
Ericksen et al., (1970) y Plafker et al., (1971) indicaron que en Casma, Puerto Casma y en
zonas cercanas al litoral de Chimbote, se produjeron desplazamientos laterales del terreno
causado por licuación de depósitos deltaicos y de playa, ocasionando grietas en el terreno que
derrumbaron las estructuras que las cruzaron. La zona central de Chimbote fue evidentemente
un área de licuación de suelos, así como de asentamientos diferenciales de la cimentación.
Carrillo (1970) indicó descensos en los terraplenes de acceso de casi todos los puentes de la
Carretera Panamericana y asentamientos en las plataformas del Terminal Marítimo de
Chimbote. También se presentó evidencias del fenómeno de licuación en los depósitos de
arenas saturadas de la calle Elías Aguirre, en Chimbote.
Licuación de Suelos y Resistencia Cíclica
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Morimoto et al., (1971) describieron la ocurrencia de licuación de suelos y prepararon un
mapa de distribución de grietas en el terreno y volcanes de arena en Chimbote. En la zona
pantanosa se produjo licuación generalizada, con grietas debido a compactación diferencial; y
en la zona aluvial, licuación subsuperficial con grietas y volcanes de arena. En las Fotos
12,13, 14 y 15 se ilustran algunos de los daños ocurridos en Chimbote debido a los efectos de
licuación.
Foto 12: Volcanes de arena con grietas abiertas
en la llanura aluvial del Río Lacramarca.
Foto 13: Resquebrajamiento del terreno en
llanura aluvial del Río Lacramarca.
Foto 14: Agrietamiento del terreno en la llanura
aluvial del Río Lacramarca.
Foto 15: Daño en el Puerto de Chimbote.
Derrumbe del camino pavimentado.
2.4 Descripción del Fenómeno de Licuación
Para comprender el fenómeno de licuación es importante reconocer las condiciones que
existen en un depósito de suelo antes de un sismo. Un depósito de suelo consiste de un grupo
de partículas individuales de suelo. En las Figuras 1 y 2 se presenta una vista esquemática de
estas partículas, como se puede observar cada partícula está en contacto con un número de
partículas vecinas. Las partículas de suelo apoyadas producen fuerzas de contacto entre ellas,
estas fuerzas son las que mantienen en su lugar a las partículas individuales y proporcionan al
suelo su resistencia.
Licuación de Suelos y Resistencia Cíclica
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Figura 1: Representación de partículas en un
depósito de suelo. La altura de la columna en
azul a la derecha representa el nivel de la
presión de agua de poros en el suelo.
Figura 2: La longitud de las flechas representa el
tamaño de las fuerzas de contacto entre las partículas
individuales del suelo. Estas fuerzas son mayores
cuando la presión de agua de poros es baja.
La licuación ocurre cuando la estructura de una arena suelta saturada se altera deteriorándose
debido a la aplicación de una carga violenta. Al deteriorarse la estructura, las partículas que se
encuentran empaquetadas comienzan a moverse libremente con la finalidad de conformar una
estructura más densa. En un terremoto, sin embargo, no hay tiempo suficiente para que el
agua contenida en los poros del suelo sea expulsada. Esto está acompañado de un incremento
en la presión de agua la cual reduce la fuerza de contacto entre las partículas individuales del
suelo, tanto que la estructura de suelo comienza a ablandarse y a perder resistencia.
En la Figura 3, se observa como las fuerzas de contacto son pequeñas debido a las altas
presiones de agua. En un caso extremo, la presión de agua de poros puede llegar a ser tan alta
que muchas partículas de suelo pierden contacto una con la otra, en tales casos, el suelo tendrá
muy poca resistencia, y se comportará más como un líquido que como un sólido.
Figura 3: Las fuerzas de contacto disminuyen debido a las altas presiones de agua.
La licuación es un fenómeno en el cual la resistencia y rigidez de un suelo son reducidas por
vibración sísmica u otra carga de aplicación violenta. La licuación y otros fenómenos
relacionados han sido responsables de la gran cantidad de daños durante la historia sísmica
alrededor del mundo.
La licuación ocurre en suelos saturados, esto es, suelos en los cuales el espacio entre las
partículas individuales está completamente lleno de agua. Antes de un terremoto, la presión de
agua es relativamente baja. Sin embargo, la sacudida del terremoto puede ocasionar el
incremento de la presión de poros hasta el punto donde las partículas del suelo puedan
Licuación de Suelos y Resistencia Cíclica
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moverse fácilmente una respecto a la otra. El sacudimiento sísmico frecuentemente ocasiona
el incremento de la presión de agua, pero actividades relacionadas con la construcción, tales
como las voladuras, pueden también ocasionar el incremento de la presión de agua.
Cuando ocurre la licuación, la resistencia del suelo decrece y se reduce la capacidad del
depósito para soportar las cimentaciones de edificios y puentes. El suelo licuado también
ejerce alta presión sobre muros de contención y destruye estructuras en la superficie del
terreno. El incremento de la presión de poros puede también causar deslizamiento del terreno
y causar el colapso en presas. La presa de San Fernando sufrió un deslizamiento durante el
terremoto de San Fernando en 1971 (ver Foto 16). Afortunadamente no se produjo el colapso,
con lo cual se previno un desastre potencial por inundación de las grandes áreas pobladas
aguas abajo de la presa.
Foto 16: Deslizamiento en la presa de San Fernando, terremoto de 1971.
El término licuación realmente se ha usado para describir una cantidad de fenómenos
relacionados, los cuales pueden dividirse en dos principales categorías: Flujo por licuación y
Movilidad cíclica.
Flujo por Licuación
El flujo por licuación es un fenómeno en el cual el equilibrio estático es destruido por cargas
estáticas o dinámicas en un depósito de suelo con baja resistencia residual. La resistencia
residual es aquella que posee el suelo después de haber licuado. Cargas estáticas, por ejemplo,
pueden ser aplicadas por las edificaciones sobre una ladera en pendiente que ejerce fuerzas
adicionales en el suelo por debajo de la cimentación. Los terremotos, voladuras, y el hincado
de pilotes son ejemplos de cargas dinámicas que pueden producir flujo por licuación.
Las fallas debido al flujo por licuación se caracterizan comúnmente por grandes y rápidos
movimientos los cuales pueden producir efectos desastrosos, como aquellos presentados
anteriormente ocurridos en diferentes terremotos alrededor del mundo.
El desprendimiento de tierra del “Turnagain Heights“, en el terremoto de Alaska de 1964, el
cual fue provocado por la licuación de lentes de arenas en un área deslizada de 52.6 Ha, es un
ejemplo de flujo por licuación, como se ilustra en la Foto 5. La presa Sheffield sufrió una falla
por flujo provocado por el terremoto de Santa Bárbara en 1925 (ver Foto 18). Una sección de
90 metros (de los 220 metros de longitud de la presa) se desplazó más de 30 metros. La presa
consistía principalmente de arenas limosas y limos arenosos compactados sobre el relleno
(Seed et al., 1969).
Licuación de Suelos y Resistencia Cíclica
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Foto 18: Falla de la presa Sheffield durante el terremoto de Santa Bárbara en 1925.
Como estos casos históricos de falla por flujo, se pueden involucrar el flujo de volúmenes
considerables de material que experimentan grandes movimientos, los que son producidos por
esfuerzos de corte estáticos. Para provocar flujo por licuación sólo se necesita en algunos
casos una perturbación muy pequeña.
Movilidad Cíclica
La Movilidad Cíclica es un fenómeno de licuación provocado por una carga cíclica, ocurre en
depósitos de suelo con esfuerzos de corte estáticos menores que la resistencia del suelo. Las
deformaciones debido a la movilidad cíclica se incrementan porque los esfuerzos estáticos y
dinámicos subsisten durante un terremoto. El desplazamiento lateral, es un resultado común
de la movilidad cíclica, puede ocurrir sobre terrenos suavemente inclinados y en terrenos
llanos cercados por ríos y lagunas. El terremoto de Guatemala en 1976 ocasionó un
desplazamiento lateral a lo largo del río de Motagua.
Sobre el nivel del terreno, debido a la alta presión de agua de poros ocasionada por licuación,
puede ser que el agua de poros fluya rápidamente a la superficie. Este flujo puede ocurrir
durante la ocurrencia del terremoto como también después de éste. Si el flujo de agua de
poros asciende lo suficientemente rápido, puede llevar partículas de arena hasta la superficie
donde se depositan formando volcanes de arena o ebulliciones de arena. Estos aspectos
pueden observarse frecuentemente en lugares que han sido afectados por licuación (ver Fotos
3, 6 y 7)
3.0 PRESIÓN DE POROS BAJO CONDICIONES DE CARGA CÍCLICA
El exceso de presión de poros, u
r
, puede desarrollarse bajo condiciones de carga cíclica de tal
manera que origine una disminución del esfuerzo efectivo. Cuando los suelos se encuentran
bajo una condición de consolidación isotrópica, el esfuerzo efectivo puede reducirse a cero
cuando el exceso de presión de poros se incrementa continuamente. Seed y Lee (1966)
definieron como licuación inicial al punto en el cual el incremento de presión de poros es
igual al esfuerzo de confinamiento inicial. Diferentes métodos y una gran cantidad de ensayos
de laboratorio han sido llevados a cabo para evaluar el potencial de licuación y la predicción
del desarrollo del exceso de presión de poros bajo condiciones de carga sísmica. Un enfoque
importante y muy aceptado es el método del esfuerzo cíclico desarrollado por Seed, Martin y
Lysmer (1975). En este método la carga sísmica, expresado en términos de esfuerzo de corte
cíclico equivalente, es comparado con la resistencia a la licuación del suelo, también
Licuación de Suelos y Resistencia Cíclica
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expresado en términos del esfuerzo de corte cíclico. Cuando la carga sísmica excede la
resistencia, se espera que ocurra licuación o el máximo exceso de presión de poros.
El nivel del desarrollo del exceso de presión de poros puede ser previsto a partir del método
del esfuerzo cíclico, en el cual el exceso de presión de poros está directamente relacionado a
la amplitud del esfuerzo cíclico y el número de ciclos de esfuerzo. La tasa del incremento del
exceso de la presión de poros se encuentra dentro de un rango más o menos angosto cuando es
graficado en forma normalizada como se muestra en la Figura 4.
Fi gur a 4: Relación de Presión de Poros Baj o Condiciones de Carga Cíclica.
La siguiente relación ha sido desarrollada entre la relación de presión de poros y el número de
ciclos.
]
]
]
]
]

,
`

.
|
π
+ ·
σ
α
1
N
N
2 arcsen
1
2
1 u
1
L
c 3
r
donde:
u
r
· exceso de presión de poros.
α · constante que define la forma de la curva. Se puede obtener una curva promedio
utilizando un α·0.7.
N · ciclos de esfuerzo.
N
L
· ciclos de esfuerzo requeridos para producir licuación.
Los ensayos de laboratorio muestran que el número de ciclos de esfuerzo requeridos para
producir licuación decrece con el incremento de la amplitud del esfuerzo cíclico como se
muestra en la Figura 5.
Licuación de Suelos y Resistencia Cíclica
- 13 -
Fi gur a 5: Esf uerzos Cíclicos Requeridos para Producir Licuación I nicial.
La curva mostrada en la Figura 5 es llamada usualmente la curva de resistencia cíclica a la
licuación. La curva de resistencia cíclica es normalizada frecuentemente con relación a la
presión de confinamiento efectiva inicial. Este esfuerzo cíclico normalizado es llamado
Relación de Esfuerzo Cíclico o CSR.
4.0 ENSAYO TRIAXIAL CÍCLICO
El ensayo triaxial fue desarrollado por Seed y Lee (1966) para estudiar los factores que
controlan la licuación de arenas saturadas. Debido a su relativa simplicidad y a la gran
disponibilidad del equipamiento necesario, es todavía el procedimiento de ensayo más
comúnmente usado. En este ensayo una muestra cilíndrica y saturada de suelo es consolidada
bajo un cierto esfuerzo efectivo. Se previene todo drenaje y luego la muestra es sometida a
ciclos de cambio de esfuerzo axial.
Mediante la aplicación de un esfuerzo desviador cíclico para representar el comportamiento de
campo de depósitos de suelos, se pueden realizar los siguientes ensayos en el equipo triaxial
cíclico:
• Ensayo de Licuación de Arenas, para evaluar la resistencia a la carga cíclica de
especimenes de arenas saturadas.
• Ensayo de Deformación Dinámica para evaluar el Módulo de Young y Factor de
Amortiguamiento de los suelos.
• Ensayo para la determinación del Módulo Resilente de suelos con fines de diseño de
pavimentos.
4.1 Equipo de Ensayo
El equipo triaxial cíclico del Laboratorio Geotécnico del CISMID, permite preparar
especimenes, confinarlos, saturarlos, consolidarlos y aplicarles una carga cíclica que induce
esfuerzos de corte cíclicos en planos de compresión triaxial. La respuesta cíclica del suelo es
determinada de modo de evaluar las propiedades dinámicas requeridas.
Licuación de Suelos y Resistencia Cíclica
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Todo el sistema de carga es neumático, es decir, accionado por aire presurizado, accionado
por un motor eléctrico. Este aire presurizado es a su vez controlado por válvulas reguladoras.
El sistema de medición y adquisición de datos es electrónico, siendo posible monitorear el
desarrollo de la prueba tanto en forma analógica como digital, ya sea en forma de gráficos
continuos o en la computadora. El equipo se complementa con una microcomputadora en la
cual se dispone de todo el software para el procesamiento de la información obtenida en el
ensayo.
Eventualmente el equipo puede ser usado para llevar a cabo ensayos triaxiales
convencionales. Además, se pueden realizar ensayos con consolidación anisotrópica, debido a
la independencia entre el sistema de aplicación de la presión de confinamiento horizontal y
vertical.
4.2 Procedimiento
El procedimiento para la preparación del espécimen, aplicación de la presión de
confinamiento, saturación y consolidación, es similar al ensayo triaxial convencional. Para
especimenes de arcilla y suelos con cohesión aparente, la preparación consiste en el tallado de
la muestra. Para suelos arenosos el espécimen es remoldeado a un peso específico dado, o a
una cierta densidad relativa.
Para la aplicación de la carga cíclica se elige un determinado esfuerzo desviador cíclico,
dependiendo del tipo de ensayo que se va a realizar, debido a que el ensayo es a carga
controlada. Durante la aplicación de dicho esfuerzo desviador cíclico las válvulas pueden
permanecer ya sea abiertas o cerradas, lo cual dependerá de las condiciones establecidas para la
ejecución del ensayo, es decir, drenadas o no drenadas. Los siguientes transductores permiten
medir el desarrollo del ensayo.
• Fuerza axial externa
• Fuerza axial interna
• Presión de Poros
• Deformación axial
5.0 ENSAYO DE RESISTENCIA CÍCLICA
5.1 Alcance del Ensayo
El ensayo de resistencia cíclica es llevado a cabo según los siguientes alcances:
• Este ensayo permite la determinación de la resistencia cíclica (llamada a veces
potencial de licuación) de suelos saturados, ya sea en estado no disturbado o
reconstituido, mediante la técnica triaxial cíclica por carga controlada.
• La resistencia cíclica de un suelo es evaluada con relación a diversos factores, tales
como: el desarrollo de la deformación axial, magnitud del esfuerzo cíclico aplicado,
número de ciclos de aplicación de esfuerzos, desarrollo del exceso de presión de
poros, y estado de esfuerzos efectivos.
• Los ensayos de resistencia cíclica son llevados a cabo bajo condiciones no drenadas
para simular esencialmente las condiciones no drenadas de campo durante el
terremoto u otra carga cíclica.
• Los ensayos de resistencia cíclica son del tipo destructivos. La falla puede ser
Licuación de Suelos y Resistencia Cíclica
- 15 -
definida a partir del número de ciclos de esfuerzo requeridos para alcanzar una
deformación límite del 100% de la relación de presión de poros.
• Este método es generalmente aplicable para ensayar suelos sin cohesión, con drenaje
libre y de permeabilidad relativamente alta.
5.2 Limitaciones del Ensayo
Hay ciertas limitaciones inherentes al uso del ensayo triaxial cíclico para simular las
condiciones de esfuerzo y deformación de un elemento de suelo en el campo durante un
terremoto, tales como:
• Se presenta un cambio de 90° en la dirección del esfuerzo principal mayor durante
las dos mitades del ciclo de carga sobre especimenes isotrópicamente consolidados.
• El máximo esfuerzo de corte cíclico que puede ser aplicado al espécimen es
controlado por las condiciones de esfuerzo al final de la consolidación y por las
presiones de poro generadas durante el ensayo. Para un espécimen contractivo
consolidado isotrópicamente ensayado en compresión cíclica, el máximo esfuerzo de
corte cíclico que puede ser aplicado es igual a la mitad del esfuerzo axial total inicial.
Puesto que suelos no cohesivos no son capaces de tomar esfuerzos de tracción, los
esfuerzos de corte cíclicos mayores que este valor tienden a levantar el cabezal
superior del espécimen. Asimismo, a medida que la presión de poros se incrementa
durante el ensayo, el esfuerzo de confinamiento efectivo es reducido, contribuyendo
a la tendencia del espécimen a formar un cuello durante la parte de extensión del
ciclo de carga, invalidando los resultados del ensayo más allá de este punto.
• Si bien es recomendable que se obtenga la mejor calidad de muestras no disturbadas,
a veces es necesario reconstituir especimenes de suelo. Si embargo, se sabe que
diferentes métodos de reconstituir especimenes a la misma densidad, pueden resultar
en valores de resistencia cíclica significativamente diferente. Asimismo, especimenes
no disturbados siempre presentarán mayor resistencia que especimenes
reconstituidos.
• La interacción entre el espécimen, membrana, y fluido de confinamiento tienen
influencia en el comportamiento cíclico. Los efectos de la penetración de la
membrana no pueden ser fácilmente tomados en cuenta en el procedimiento de
ensayo o en la interpretación de los resultados.
• Los cambios en la presión de poros pueden causar cambios en la penetración de la
membrana en especimenes de suelos no cohesivos. Estos cambios pueden influenciar
significativamente los resultados del ensayo.
• El esfuerzo de confinamiento efectivo total medio es asimétrico durante la aplicación
de los esfuerzos de compresión y extensión cuando la presión de cámara es
constante. Esto es totalmente diferente del esfuerzo simétrico en el caso del ensayo
de corte simple.
5.3 Desarrollo del Ensayo
Un elemento de arena saturado sometido a esfuerzos de corte reversibles cíclicos, genera el
incremento en las presiones en el agua en los poros y la consiguiente disminución de los
esfuerzos efectivos.
Licuación de Suelos y Resistencia Cíclica
- 16 -
En el ensayo triaxial cíclico es posible determinar el exceso de presión de poros, u
r
, que se
genera en un número N de ciclos de carga y especialmente el número de ciclos N
c
para el cual
u
r
alcanzará el valor del esfuerzo efectivo de confinamiento, produciéndose la licuación del
suelo.
Para la aplicación de la carga cíclica se elige una relación de esfuerzos cíclicos (CSR) para el
ensayo y se calcula el valor máximo de la onda de carga como sigue:
0
d
2
CSR
σ
σ
·
f
c
d
A
F
· σ
f
o
c
A R 2 F σ ·
donde:
d
σ = esfuerzo desviador
0 σ = esfuerzo efectivo de confinamiento inicial
F
c
= valor máximo de la onda de carga
A
f
= área final del espécimen
El ensayo de resistencia cíclica es realizado típicamente para simular las condiciones no
drenadas que ocurren en una masa de suelo colapsable, cuando es sometido a un movimiento
sísmico intenso. Para simular estas condiciones las válvulas de drenaje son cerradas durante la
aplicación del esfuerzo desviador cíclico seleccionado. El exceso de la presión de poros u
r
es
medido al término de cada ciclo de carga, así como también la deformación axial unitaria. En
la Figura 6 se muestra un registro típico del ensayo de resistencia cíclica.
Finalmente, se mide el número de ciclos para producir una deformación del 5% y 10% en
doble amplitud, N
5
y N
10
, respectivamente y el número de ciclos en el momento de producirse
licuación, N
c
, esto ocurre en el instante en que u
r
= 1.
Se realizan un número mínimo de 3 ensayos con diferentes valores de CSR y los resultados se
presentan en un gráfico de CSR versus el logaritmo del número de ciclos, tal como se presenta
en la Figura 7.
5.4 Fuentes de Error
Los errores se pueden producir debido a:
a) Preparación de la muestra
• Compactación no uniforme.
• Imprecisión en las medidas de altura y diámetro.
• Inadecuada manipulación de la muestra, que induzca estados tensionales.
• Saturación incompleta.
• Consolidación incompleta.
b) Solicitación dinámica
• Cargas muy altas que originen tracciones que corten la probeta.
• Ciclos de carga no simétricos.
• Frecuencia de la carga no constante.
• Pico de la carga variable.
Licuación de Suelos y Resistencia Cíclica
- 17 -
UNIVERSIDAD NACIONAL DE INGENIERIA
FACULTAD DE INGENIERIA CIVIL
CISMID - Laboratorio Geotécnico
EQUIPO DE COMPRESION TRIAXIAL CICLICO
ENSAYO DE LICUACION DE SUELOS
SOLICITADO : CISMID-UNI
PROYECTO : LICUACION DE SUELOS
UBICACION : CHIMBOTE
FECHA : ENERO 90
SONDAJE : S-9
MUESTRA : M-6
PROF. : 3.00-3.45
CLASIF. (SUCS) : SM
(mt)
o = 1.00 kg/cm2
Dr = 58.25%
/ = 0.130
ESFUERZO DESVIADOR (kg/cm2)
0.50
0.
-0.50
DEFORMACION AXIAL (%)
10.00
0.
-10.00
PRESION DE POROS (kg/cm2)
1.50
0.0
0
20.0 40.0 60.0 80.0
LICUACION INICIAL
TIEMPO (seg)
1.00
Figura 6: Registro típico del ensayo de resistencia cíclica.
Licuación de Suelos y Resistencia Cíclica
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UNIVERSIDAD NACIONAL DE INGENIERIA
FACULTAD DE INGENIERIA CIVIL
CISMID - Laboratorio Geotécnico
EQUIPO DE COMPRESION TRIAXIAL CICLICO
ENSAYO DE LIQUIDACION DE SUELOS
SOLICITADO : CISMID-UNI
PROYECTO : LICUACION DE SUELOS
UBICACION : CHIMBOTE
FECHA : OCTUBRE 89 - ENERO 90
SONDAJE : P-7,S-6,S-9,S-11
MUESTRA : -
PROF. : -
CLASIF. (SUCS): -
(mt)
0.5
0.4
0.3
0.2
0.1
0
R
E
S
I
S
T
E
N
C
I
A

C
I
C
L
I
C
A

R
=
NUMERO DE CICLOS : N
1 10 100 1000
S-6 S-9
S-11
P-7
SP
SP- SM
SM
o = 1.00 kg/cm2
Dr = 50.0%
LICUACION INICIAL
Figura 7: Curvas típicas de resistencia cíclica.
6.0 CORRECCIONES A LA RELACIÓN DE ESFUERZO CÍCLICO
6.1 Corrección Según el Tipo de Ensayo
La Relación de Esfuerzo Cíclico (CSR) se define de manera diferente en diferentes tipos de
ensayos. En el caso del ensayo de corte simple cíclico, la CSR está definida como la relación
del esfuerzo de corte cíclico sobre el esfuerzo efectivo vertical inicial. Por otro lado, en el
ensayo triaxial cíclico, se define como la relación del máximo esfuerzo de corte cíclico sobre
la presión de confinamiento efectiva inicial, tal como se presentó anteriormente. Estas
relaciones de esfuerzo cíclico pueden ser expresadas como sigue
Para el ensayo de corte simple cíclico: vo
cic cs
/ CSR σ τ ·
Para el ensayo triaxial cíclico: o 3
cic tx
2 / CSR σ σ ·
Es conveniente determinar la relación entre estas dos diferentes definiciones de resistencia. La
relación teórica depende tanto del valor de K
0
, como del criterio de control del comienzo de la
licuación o falla bajo condiciones de carga cíclica. Las dos resistencias son relacionadas
usualmente mediante un factor de corrección como sigue:
Licuación de Suelos y Resistencia Cíclica
- 19 -
tx r cs
CSR c CSR ·
donde:
c
r
· es el factor de corrección.
La siguiente tabla muestra algunos valores de c
r
como referencia:
Tabl a 1: Fact or de Cor r ecci ón de CSR, c
r
Referencia Ecuación c
r
para K0=0.4 c
r
para K0=1.0
Finn et al. (1971) (1 - K0) / 2 0.7 1.0
Seed et al. (1971) Variable 0.55 - 0.72 1.0
Castro (1975) 0.69 1.15
6.2 Corrección por la Dirección del Movimiento
Los terremotos producen esfuerzos de corte en diferentes direcciones. El movimiento
multidireccional causa (Pyke et al., 1975) que las presiones de poro se incrementen más
rápidamente que si dicho movimiento fuera sólo unidireccional. Seed et al. (1975) sugirieron
que la CSR requerida para causar licuación inicial en el campo es aproximadamente 10%
menos que la CSR obtenida en un ensayo de corte simple cíclico. Por lo tanto, la resistencia a
la licuación del suelo en el campo puede ser expresado como:
) CSR ( c 9 . 0 ) CSR ( 9 . 0 CSR
tx r cs campo
· ·
6.3 Corrección por Sobrecarga y Esfuerzo de Corte Estático
En aquellos lugares que presenten terrero con pendiente o en aquellos que soporten
estructuras pesadas, la presencia de los esfuerzos de corte estáticos, influenciarán la
resistencia a la licuación. Los ensayos de laboratorio muestran que la relación de esfuerzo
cíclico requerido para causar licuación inicial se incrementa para valores altos del esfuerzo de
corte inicial para suelos no colapsables, y disminuye para valores altos de la presión de
confinamiento efectivo inicial, Seed (1983) propuso que los efectos del esfuerzo de corte
inicial y de los esfuerzos de confinamiento sean tomadas en cuenta mediante la modificación
de la relación de esfuerzo cíclico mediante dos factores como sigue:
s a campo corr campo
K K ) CSR ( ) CSR ( ·
donde:
K
a
· es el factor de corrección para el esfuerzo de corte inicial, que es función de la
relación de esfuerzo de corte estático horizontal inicial.
K
s
= es el factor de corrección para el esfuerzo de confinamiento inicial, que es función
de los esfuerzos de sobre carga efectiva inicial.
En la Figura 8 se presentan los factores de corrección propuestos por Seed y Harder (1990) y
NCEER (1996) para la presión por sobrecarga, mientras que en la Figura 9 se presentan los
factores de corrección para el esfuerzo de corte estático, según Boulanger et al., (1991).
Licuación de Suelos y Resistencia Cíclica
- 20 -
Figura 8: Factores de corrección por presión de sobrecarga.
Figura 9: Factores de corrección por esfuerzo de corte estático (Boulanger et al., 1991).
En suelos colapsables, cuando el esfuerzo de corte estático inicial es mayor que la resistencia
del estado constante, la resistencia a la licuación puede ser reducida para un alto valor del
esfuerzo de corte inicial. La relación de esfuerzo de corte cíclico requerido para iniciar la
licuación puede ser mucho más bajo que la esperada y la presión de poros se puede
incrementar rápidamente durante el colapso de la estructura de suelo. El mecanismo de
generación de presión de poros durante el colapso de la estructura de suelo es básicamente
diferente a la generación de la presión de poro durante la aplicación de la carga cíclica. Por lo
tanto, el modelo de presión de poros, descrito en esta sección, deberá ser usado con
precaución para suelos colapsables lo cual depende en gran medida de la experiencia del
usuario y del entendimiento global del problema.
Licuación de Suelos y Resistencia Cíclica
- 21 -
REFERENCIAS
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Ancash. II Congreso Nacional de Mecánica de Suelos e Ingeniería de Fundaciones, Lima, Perú.
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Liquefaction Resistance, Salt Lake City, Utah.
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Pyke, R., Seed, H. B., and Chan, C.K., (1975). Settlement of Sands Under Multidirectional Shaking,
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