www.enlucha.org | marzo 2015 núm.

41 | segunda etapa | 1€ Precio ayuda 1,50€

enlucha
anticapitalismo y revolución

La deuda: el
elefante en la
habitación

Louise Michel y
las mujeres
de la Comuna

pág. 4

pàg. 6

8 de
marzo

día
internacional
de las mujeres
trabajadoras

Contra la
austeridad,
ruptura pág. 4

21M: MARCHAS
DE LA DIGNIDAD
POR LA RUPTURA
DESDE LAS CALLES

marzo 2015 | en lucha

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La diana
Movilizaciones | La cita del 21 de marzo tratará de repetir las cifras del año pasado y marcar nuevos retos.

21M: Vuelven
las Marchas de
la Dignidad
Isaac Salinas
@saccosalavi
El PP habla de “recuperación económica”, mientras se destruye empleo
en más comunidades autónomas (11)
que en las que se crea (8), siguen desapareciendo empresas y cada vez menos gente sin empleo recibe alguna
prestación. Por no hablar de pobreza
energética, desahucios, el fantasma
de la deflación, etc., al mismo tiempo
que aumenta el número de millonarios y sus fortunas. A la miseria económica de la mayoría se suman los
ataques a nuestras libertades, como
la Ley Mordaza o la reforma de la
ley del aborto. Motivos no nos faltan
para volver a inundar las calles de
Madrid en esta segunda edición de
las Marchas de la Dignidad, como ya
hicimos el año pasado bajo las consignas “No al pago de la deuda; Ni un
recorte más; Fuera los gobiernos de
la Troika; Pan, trabajo y techo para
todos y todas”.
El 22M marcó en 2014 un hito en
la movilización en torno a demandas
comunes, a pesar del silencio mediático y la represión policial. Jornaleros,
mineros, metalúrgicos, parados… se
mezclaron en las calles con trabajadores de la educación, sanidad, bomberos, administración… además de
jóvenes, mujeres e inmigrantes. Cada
colectivo con sus demandas específicas. En otras palabras: el conjunto del
pueblo. Un pueblo que se construye a
sí mismo; que es sujeto y no objeto;
que participa en un proceso de toma
de conciencia colectiva, con una presencia reivindicativa con pancartas y
lemas.
No obstante, conscientes de la
magnitud del drama social y la insuficiencia de una sola movilización
(por masiva que fuera), las Marchas
establecieron un calendario para continuar la lucha, con acciones contra el
paro en las oficinas del INEM, contra
los recortes rodeando los parlamentos
autonómicos, contra la monarquía en

la entrega del premio Príncipe de Asturias, o volviendo a exigir “Pan, trabajo, techo y dignidad” en noviembre,
entre otras.
Ahora se cumple un año del 22M, y
queremos repetir el éxito del año pasado para seguir avanzando en la lucha. “Este año, además, añadimos dos
nuevos lemas que tienen que ver con
nuestros próximos objetivos: “Hacia la
huelga general”, pues desde la Marcha
de la Dignidad queremos impulsar en
octubre una jornada de lucha basada
en un paro general en todo el Estado,
de carácter laboral, social y de consumo; y “Construir poder popular”, porque entendemos que es la única forma
para que se produzca un cambio real”.
Nos lo dice Luis Blanco, de la Intersindical Alternativa de Catalunya.

Huelga general
¿Es posible una huelga general desde
el sindicalismo alternativo? Blanco
admite que “es difícil, porque incluso
el sindicalismo mayoritario (a nivel de
representatividad) tiene dificultades
para convocarla”. Tras llenar las calles sin los sindicatos mayoritarios en
2014, hay motivos para el optimismo.
Pero vamos paso a paso, con cautela.
Diego Cañamero, del Sindicato Andaluz de Trabajadores, señala: “Después
de la Marcha a Madrid, analizaremos
los resultados para ver si es posible
una huelga general. Las marchas posibilitan todos los escenarios de movilización y concienciación”. Y remata
Blanco: “La huelga general supone un
paso cualitativo que refleja nuestra voluntad de ir a más en nuestra capacidad de intervención política”.
No podemos desdeñar el sindicalismo de base de CCOO y UGT, en el
que debemos ver un aliado. Pero las
burocracias de estos sindicatos forman parte del caduco régimen de la
Transición; son el símbolo de un pacto
social roto hace tiempo. Recordemos
la imagen del año pasado, con Toxo
y Méndez negociando con gobierno
y patronal durante la misma semana

Las Marchas de la Dignidad aglutinaron en 2014 a decenas de miles de personas, en una protesta
que las columnas de las marchas llegaban a Madrid. Este abandono de la
clase trabajadora y su negativa e incapacidad para organizar una respuesta
social contundente a los recortes están
en el origen de las Marchas, coincidiendo con un ciclo, estimulado por
el 15M, de autoorganización popular y
asamblearia.

Composición

“La participación en
las instituciones, si no
va acompañada de
movilización en la calle,
nunca llega a buen puerto”

La amplia composición de las Marchas le dan el estatus de “movimiento de movimientos”. En la plataforma
participan la PAH, Marea Pensionista,
Marea Blanca, docentes por una ILP
en Catalunya, asambleas de parados,
la izquierda sindical, etc. Además, las
Marchas han participado en acciones
de solidaridad con la lucha feminista, con los trabajadores de Coca-Cola,
con los estudiantes de Ayotzinapa, etc.

en lucha | marzo 2015

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También luchan por la libertad de los
pueblos, defendiendo abiertamente el
derecho de autodeterminación de Catalunya desde una perspectiva de solidaridad de clase, y tienen un carácter
plurinacional (incluyendo organizaciones catalanas, vascas y gallegas) y
plurilingüístico. Prevén sumarse a
campañas como la de Boicot, Desinversión y Sanciones al Estado de Israel e implicarse en acciones contra la
guerra y la OTAN. Y no han dejado de
hacer actos sobre el TTIP, la ley de dependencia, etc.
Ese es el espíritu de las Marchas:
apoyar a todas las convocatorias de
protestas descentralizadas en cada
uno de los territorios y desarrollar una
mayor convergencia con todas las luchas sociales, con la filosofía de coordinación que desde el inicio impregnó al 22M. “Siempre hemos llevado
la movilización sectorialmente, cada
uno con su bandera. Lo que hace falta es unificar todo eso. En la izquierda siempre hay mucha división. Pero
si estamos de acuerdo con defender
la sanidad pública, en prohibir despidos en empresas con beneficios, etc.,
entonces hay que buscar la unidad de
parados, campesinos, pequeños comerciantes, autónomos, estudiantes…
para golpear todos juntos”, nos recuerda Cañamero.

Partidos

que fue calificada por algunos medios como “la más grande de la democracia”.

Sin embargo, lo cierto es que el escenario político ha cambiado mucho en un
año. Hoy, buena parte de ese pueblo
está dirigiendo sus esperanzas de cambio hacia los nuevos partidos y candidaturas que se presentarán a diferentes
elecciones este 2015. Hay quien incluso
afirma que las Marchas del 2014 marcaron el fin de un ciclo de movilización
social, y que con Podemos se abrió un
nuevo ciclo de lucha institucional. El

Cambiar desde las urnas y las calles
Tras años de resistencia contra la austeridad
este 2015 ha venido acompañado de esperanzas para mucha gente, pues han nacido varios
proyectos políticos que pretenden recoger
el testigo de 15M y las luchas. Sin entrar en
analizarlos, es evidente que la mayoría de gente
progresista deposita muchas ilusiones en su
triunfo electoral.
Es por ello que la victoria de las izquierdas
no neoliberales puede ser muy positiva para el
sindicalismo de base, las mareas y los movimientos sociales que se sentirán institucionalmente arropadas para impulsar sus demandas y
aspiraciones.
Apoyar una sigla electoral no puede volverse
un cheque en blanco, pues la historia está re-

error aquí es disociar la lucha institucional de la lucha en las calles.
Como señala Blanco, “En este contexto político, las Marchas tienen más
sentido que nunca. La simple participación en las instituciones, si no va
acompañada de una movilización en
las calles de la clase trabajadora y las
clases populares, nunca llega a buen
puerto”. Cañamero se muestra vehemente: “Necesitamos más calle, más
unidad, menos dogmatismo, menos
separación y, sobre todo, más lucha.
La lucha abre el camino. Es hora de

Un éxito de las Marchas
de la Dignidad en
Madrid será la mejor
forma de reforzar la
lucha social
la movilización social, que en definitiva es lo que ha abierto el campo a los
nuevos partidos de ruptura”.

Europa
Otro reto para las Marchas, y la lucha social en general, es la coordinación a nivel europeo. Ante la pérdida
de soberanía a favor de instituciones
financieras supranacionales, las movilizaciones locales e incluso estatales
tienen un limitado impacto en la política institucional. Estos días estamos
viendo cómo incluso un gobierno con
un programa antiausteridad, como
Syriza en Grecia, se está viendo totalmente bloqueado.
Un éxito de las Marchas de la Dignidad a Madrid será la mejor forma de
reforzar la lucha social, avanzar hacia
la huelga general y hacia la articulación de la resistencia a nivel europeo.

Diego Mendoza Círculo Podemos La Línea

pleta de traiciones y medias tintas. Un ejemplo
cercano lo hallamos en la prórroga del memorándum de entendimiento de Grecia acordado
por Syriza tras escenificar un pulso con las
“instituciones” que gobiernan Europa (Troika).
La retórica “radical” no es garantía de capacidad de cambio. Por ello la clave está en
la autoorganización y lucha desde abajo. La
implementación de un programa de reformas
profundas no puede lograrse sin unas fuerzas sociales capaces de ganarle el pulso en las
calles a la casta económica (grandes accionistas, banqueros, etc), ya que en última instancia
los poderes fácticos trabajan al servicio de sus
intereses.
Y lo que es más, aunque no se logre llegar al

gobierno, cualquier medida antisocial impulsada por la institución puede revertirse mediante
movilizaciones sociales de masas y especialmente mediante huelgas.
Pero esto no sucederá espontáneamente.
Para que haya movimientos capaces de tomar
la iniciativa es necesario que estos estén vivos,
organizados, maduros, fuertes.
La ilusión electoralista no puede hacernos
olvidar que depende de personas activistas
comprometidas con el asociacionismo y el
sindicalismo de base que exista la capacidad de
articular luchas y generar ideas y propuestas
que nos permitan aún más lejos. Para ganar
en cualquier contexto las calles tienen que ir
delante de las urnas.

marzo 2015 | en lucha

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Jaque mate

Contra la
austeridad:

ruptura

Grecia | Romper con la austeridad pasa por no pagar la deuda, romper
con la UE y el euro y aplicar medidas anticapitalistas
Nikos Loudos
@nikosloudos
El chantaje que está en
marcha contra el gobierno de Syriza en Grecia
tiene que ser una lección
para todos y todas, especialmente aquí en el
Estado español. En muy
pocos días, nos han dejado claro que la Unión Europea (UE) y la zona euro
no se pueden cambiar.
No puede existir una UE
benévola ni una eurozona buena. Ambas son
instituciones del sistema
capitalista y funcionan
sólo a favor de los capitalistas y contra las trabajadoras. No se pueden
reformar. Su esencia es
imponer chantajes contra cualquiera que quiera
salir de la ortodoxia de la
austeridad.
Estos argumentos son
más que necesarios en el

Estado español porque
hay fuerzas políticas de
izquierdas que siguen
pensando que el camino
hacia el cambio pasa por
la transformación de la
Unión Europea. Tanto
Podemos como Izquierda
Unida tienen sus programas llenos de “propuestas” hacia la Unión Europea. Propuestas sobre
cómo las cosas podrían
ser mejor, cómo la UE o
el Banco Central Europeo (BCE) podrían hacer
política de otra manera.
Entre ellas, la reestructuración de la deuda, el
cambio de los presupuestos a favor de los más débiles, el control político y
ciudadano sobre el BCE,
las políticas de inversión
pública y el abandono de
la austeridad.
Estas propuestas no
son solamente un error,
son un peligro. Repro-

Es una ilusión
que la Unión
Europea
sea un club
democrático
ducen la falsa ilusión de
que la Unión Europea
es un club democrático
donde puedes exponer tu
opinión y cambiar las cosas. La única solución, de
verdad, es salir de estas
instituciones. No simplemente salir con un “divorcio” pacífico, sino mediante el enfrentamiento
y la ruptura.

El capitalismo tiene
una estrategia
Veamos más en concreto el ejemplo griego para
sacar conclusiones. Syriza ganó el gobierno con

un programa electoral
de reformas progresistas.
No era un programa especialmente radical, pero
incluía medidas que, según la dirección de Syriza, podrían enfrentarse a
la crisis humanitaria que
sufre el país. Por ejemplo, parar los desahucios
de familias con una vivienda o no dejar familias pobres sin luz y agua.
Durante el período
electoral, cuando se preguntaba a la dirección
y a los economistas de
Syriza, “¿Cómo vais a hacer todo esto, si la Troika
no permite este tipo de
medidas?”, la respuesta
era que no había razón
de preocupación, porque
un gobierno democráticamente recién elegido
puede ir a las instituciones europeas y renegociar las condiciones de
los acuerdos que habían

Yanis Varufakis intenta negociar con Jeroen Dijsselbloem, preside

La deuda: el elefante en la habitación
N.L.
La deuda pública es el elefante
en la habitación. Hace pocos
años la deuda era supuestamente la raíz de la crisis, y
ahora es como si ni tan siquiera existiera. La verdad es que
la deuda sigue siendo enorme
y un factor crítico que no deja
respirar a la economía. La deu-

da del Estado español ha superado el billón de euros y se
acerca al 100% del PIB. Italia
es el peor caso de Europa, con
una deuda que dobla a la del
Estado español.
Las noticias no hablan mucho de todo esto porque el coste de refinanciación de la deuda ha caído. O sea, el Estado
español obtiene préstamos sin

parar, sólo para pagar antiguas
deudas, pero estos préstamos
tienen una tasa bastante baja,
aunque esto no implica que la
economía no se vea afectada.
El elefante no está solamente en la habitación, sino se ha
sentado sobre la economía
real. Todos estos préstamos
podrían invertirse en la creación de trabajo para sacar ade-

lante la economía, pero no, tienen que reciclar la deuda.
Han reaparecido propuestas
de reestructuración. El cambio
político en Grecia ha provocado que hasta el primer ministro irlandés plantee realizar
una conferencia europea para
aliviar la carga de la deuda. La
izquierda no debe aplaudir ese
tipo de propuestas. Tenemos

que ver cómo se han aplicado las propuestas de “recorte
de la deuda” en los casos de
Grecia y Chipre. Los fondos de
pensiones, las universidades y
otras organizaciones públicas
han sido las que han sufrido
las pérdidas porque poseían
bonos. Los capitalistas no
han perdido nada. Otro tipo
de propuestas hablan de pro-

en lucha | marzo 2015

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firmado los gobiernos
anteriores. Por lo menos, decían, incluso no
estando de acuerdo con
nosotros, nos van a dar
un poco de tiempo para
respirar. Lo que se necesitaba, según Syriza, eran
seis meses de descanso
de esta austeridad ininterrumpida.
El resultado es que el
nuevo gobierno ha ido a
las instituciones, pero la
renegociación ni siquiera
ha empezado. Lo que ha
recibido Syriza ha sido un
claro “No”. Ninguna de
las medidas del gobierno se puede aplicar, si no
tiene la ratificación de la
Troika y si no se asegura
que no habrá coste sobre
el presupuesto. Si no, no
habrá más financiación
para las “necesidades” de
Grecia.

El Estado
español va a
recibir una
presión enorme
para imponer
más austeridad

Medidas
anticapitalistas
no se pueden
aplicar
dentro de las
instituciones
del capital

“Irracional”

ente del Eurogrupo.

rrogar la deuda. Es decir, los
chantajes de las instituciones
europeas y la carga de la deuda
no la aguantaremos solo nosotras y nuestros hijos, sino también nuestros bisnietos.
La única salida favorable
a los intereses de las clases
populares ante el problema
de la deuda es no pagarla, sin
negociaciones, conferencias ni
auditorías. Simplemente diciendo a los banqueros: “Disculpas, habéis perdido”.

El nuevo ministro de Finanzas, Yanis Varufakis,
tenía la impresión de que
no sólo la Troika iba a
darles tiempo, sino que
además los gobiernos
europeos se iban a convencer con la propuesta
de Syriza. Su argumentación decía que la estabilidad en Grecia juega
a favor de todos, o sea
a favor del euro, a favor
del capitalismo. ¿Por qué
no respetar al nuevo gobierno, si dice que quiere salvar el capitalismo?
Muchos comentaristas
keynesianos ya habían
aceptado este análisis
como si fuera una idea
impresionante.
Pero, como nos explica
el economista marxista
Michael Roberts:
“Hay muchos comentaristas, incluso en la
izquierda
keynesiana,
que se quejan porque los
alemanes son irracionales y estúpidos. Dar a los
griegos un poco de libertad de acción para hacer
inversiones públicas y reducir la carga de la deuda
ayudaría a restaurar la
economía griega y a sacar
adelante el proyecto europeo contra el aumentado escepticismo del
electorado europeo y una
economía de la Eurozona

que está en estancamiento y deflación. ¿Lo veis?
La austeridad no funciona. Así va el argumento.”
“Pero, los alemanes no
son ‘irracionales’ desde
el punto de vista del capital. Los partidarios de la
austeridad estiman que
el capitalismo europeo
no se puede recuperar, a
menos que el sector capitalista recupere su rentabilidad y se reduzca la
carga de la deuda. Esto
significa reformas neoliberales ‘estructurales’,
básicamente, diezmar el
poder laboral a través de
leyes antisindicales, aumento de los derechos a
despedir, recorte de las
prestaciones de desempleo y de las pensiones,
y más privatizaciones.
Junto a esto, se deben
hacer recortes en los
gastos públicos y en la
deuda para que se permitan recortes en la fiscalidad de las grandes
empresas y así aumente
la rentabilidad. Reducir
los costes laborales, estimular la rentabilidad
—esta es la salida de esta
depresión. Esta es una
estrategia racional por
parte del capital.”
Rajoy y de Guindos
han estado en la mesa
de negociaciones y han

jugado el papel más sucio. Han estado al lado
de las fuerzas de la peor
austeridad y contra toda
discusión de cambio. Lo
que tiene claro la Unión
Europea, y Rajoy también, es que el Estado
español va a recibir una
presión enorme durante
los próximos meses, especialmente tras las elecciones generales, para
imponer más austeridad
y muchos más recortes.
Y presionando a Syriza
quieren dejarlo claro a
Podemos que no habrá
ninguna oportunidad de
modificaciones.

Nuestra salida: la
ruptura
La única manera de comportarse con estas “instituciones” chantajistas
es la ruptura. La ruptura
con el euro es un arma
contra la austeridad. Porque romper con el euro
significa la posibilidad de
no pagar la deuda. Para
imponer una gran fiscalidad a los beneficios de las
grandes empresas, para
nacionalizar los bancos
y para parar la huida de
dinero al extranjero, se
necesita ruptura no sólo
con el euro sino también
con la UE y todos sus tratados.
En el momento que se
está escribiendo este artículo, miles de millones
de euros siguen saliendo
de la banca griega. Syriza
lo único que hace es intentar que se calmen los
capitalistas para que no
saquen su dinero fuera.
Calmar a los capitalistas
significa prometer que
no habrá nacionalizaciones ni cambios en la fiscalidad.
Contrariamente, implementando
medidas
anticapitalistas se podría
controlar todo ese dinero
acumulado. Pero medidas anticapitalistas no
se pueden aplicar dentro de las instituciones
del capital. Tenemos que
abrir más el debate sobre
el euro y la UE, para no
enfrentarnos a sorpresas
frustrantes como las que
ahora sufre el gobierno
de Syriza.

Editorial

El pulso está en
las calles
La izquierda en toda Europa seguimos
con gran expectación los acontecimientos en Grecia. En juego está no
solo el futuro del pueblo heleno, sino
de toda la periferia.
El acuerdo firmado entre Grecia
y el Eurogrupo para los próximos
cuatro meses no rompe con la troika,
da continuidad al pago de la deuda y
la austeridad. Supone un fracaso para
Syriza, comprobando que “No cabe
ninguna opción democrática en contra
de los tratados europeos”, como dice el
propio Juncker.
Syriza debe cambiar de estrategia,
si no quiere renunciar por completo a
su programa. Como afirma el artículo
de estas páginas centrales, ya quedó
claro: no hay posibilidad de cambio
real dentro de la Unión Europea y el
euro. La única alternativa para por
una ruptura con el neoliberalismo. En
esa dirección debe empujar la izquierda radical, tanto dentro (Plataforma
de Izquierda) como fuera de Syriza
(Antarsya).
Y las calles. Tras 32 huelgas generales y la ocupación de las plazas,
Syriza pretende materializar las
victorias que estos movimientos no
pudieron conquistar por sí mismos.
Sin duda, la expresión política de las
luchas supone un avance. Pero no es
posible un proceso de democratización sin lucha social. Por eso, es una
buena noticia que la gente en Grecia
se lanzara a las calles para defender
a Syriza contra la Troika. Y será una
mala noticia que no se movilice ante
la contención y moderación de su
gobierno.
Ante este 2015 lleno de elecciones
en el Estado español, tomemos nota:
participar en las elecciones es un paso
necesario, pero no suficiente. Syriza
nos muestra que si no transformamos
al Estado, el Estado nos transformará
a nosotras, incluso antes de llegar al
gobierno.
Ese es el papel de organizaciones
como En lucha dentro de Podemos:
reforzar un discurso de ruptura y
llevar el protagonismo a las calles.
Porque el pulso está en las calles, no
en las instituciones. Varoufakis, a pesar de las pasiones despertadas, acabó
cediendo ante Merkel. Y no podemos
seguir cediendo ni un milímetro.
Debemos avanzar por el camino que
abren las Marchas de la Dignidad, que
vuelven a Madrid el 21 de marzo. Allí
nos vemos.

marzo 2015 | en lucha

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Telón de fondo
Tamara Ruiz
@tamyson_rr

L

ouise
Michel
nació en HauteMarne (Francia)
en 1830. Hija de
una sirvienta y de un terrateniente, recibió una
buena educación basada
en principios liberales.
Quería ser maestra,
por lo que ingresó en
una academia en Chaumont, en la que se diplomó., aunque no puedo
llegar a ejercer en la escuela pública por negarse a prestar juramento a
Napoleón III.
Trabajó como profesora en varias academias privadas, siendo
criticada por los padres
de algunos alumnos por
su método alternativo de
enseñanza: llevaba a sus
alumnos a dar clases al
aire libre para disfrutar
de la naturaleza y les enseñaba a cantar la Marsellesa (en una época en
la que estaba prohibido).
Prohibía los castigos e
insistía en el sentido de
la responsabilidad y en
la participación activa
del alumnado.
Más tarde abre otra
escuela privada en Millieres, donde enseña
durante dos años, hasta que se traslada a Paris, en 1856. Una vez
allí comienza a asistir a
reuniones políticas y se
introduce en ambientes
revolucionarios,
donde traba amistad con
Eugène Varlin, Raoul
Rigault y Emile Eudes,
entre otros, y comienza
a escribir con frecuencia en periódicos de la
oposición como “Le cri
du peuple” (El grito del
pueblo).
En 1869 es secretaria de la “sociedad Democrática de Moralización”, cuyo objetivo era
ayudar a las trabajadoras obreras.
Tras la proclamación de la III República, mientras el ejército
prusiano marcha hacia
Paris, Louise Michel entra a formar parte del
Comité de Vigilancia del
barrio de Montmartre,

LOUISE
MICHEL: DE
MAESTRA A
COMUNERA

Historia | La revolucionaria francesa participó de
forma destacada en la Comuna de Paris

Michel fue recibida por 10.000 personas tras su destierro.
una de las asociaciones
vecinales que se crearon
para organizar la defensa de la ciudad.

La Comuna de Paris

Michel
lideró una
manifestación
que bloqueó el
ejército

Tras participar en numerosas manifestaciones durante los meses
previos al comienzo de
la Comuna, juega un papel clave en los acontecimientos que marcan el
inicio de la Comuna, encontrándose en primera
fila, disparando. Cuando
el gobierno de Versalles
envía sus tropas para
apoderarse de los cañones de la Guardia Nacional, Luoise Michel, que
en ese momento es Presi-

denta del Comité de Vigilancia del distrito XVIII
de Paris, lidera una manifestación de mujeres
que impidió al ejército
hacerse con los cañones,
y consiguiendo que los
soldados confraternicen
con los guardias nacionales y el pueblo parisino.
Desarrolla una labor
social y militante destacada durante los dos
meses que dura la Comuna. Anima el “Club
de la Revolución” de la
iglesia Saint Bernard de
la Chapelle, en el distrito XVIII, y consigue la
creación de comedores
para los niños del barrio.
Organiza un servicio de

guarderías infantiles en
toda la ciudad y apoya
ideas muy novedosas
como la creación de escuelas profesionales y de
orfanatos laicos.
Combate, fusil en
mano, en las barricadas
de Clamart, Neuilly e
Issy-les-Moulineaux, y
también colabora como
enfermera, recogiendo
y atendiendo a los heridos, y recluta a mujeres
para conducir las ambulancias.
Como guardia del batallón 61 de Montmartre, lideró un batallón
femenino cuyo coraje
destacó especialmente
durante la últimas batallas de la Comuna.
Aunque ella consiguió escapar, más tarde
se entregó a las autoridades de Versalles para
evitar que fusilaran a su
madre, que había sido
arrestada.
Tras ser encarcelada
durante unos meses, es
llevada ante un Consejo
de Guerra que la condena
a diez años de destierro
a Nueva Caledonia. Una
vez allí, entra en contacto con la población local,
a quienes enseña a leer y
escribir y simpatiza con
los nativos que luchan
por la independencia de
la colonia francesa, con
quienes colabora. Aunque anteriormente simpatizaba con la corriente
socialista del blanquismo, durante el exilio se
aproxima al anarquismo.
Al cabo de nueve años
de destierro es amnistiada, regresando de nuevo
a Paris en 1880, donde
es recibida por 10.000
personas.
Tras su regreso interviene en numerosos
mítines en Francia y en
otros países europeos,
donde habla acerca de
su lucha por la revolución social y sobre el
anarquismo. El cobrar
entrada en esos actos a
las personas asistentes
lo ve como una forma
de que las clases medias
contribuyan a apoyar a
las trabajadoras.
En 1883, tras participar en una manifes-

tación de desempleados que termina con el
saqueo de varias panaderías y en enfrentamientos con la policía,
vuelve a ser condenada
a varios años de prisión
y encarcelada, negándose
posteriormente
a ser amnistiada, aunque acaba saliendo de
la cárcel al cabo de tres
años.
Al año siguiente, en
1887, durante una reunión de militantes un
anciano monje le dispara hiriéndole en el oído
y quedando una bala
alojada en su cabeza, lo
que posteriormente le
ocasionará fuertes dolores. A pesar de ello,
durante el juicio Luoise
pidió indulgencia para
su agresor.
Los últimos años de
su vida los pasa entre
mítines y en prisión hasta que se exilia a Londres
para evitar ser ingresada
en un psiquiátrico.

Las incendiarias
Luoise no fue la única
mujer que tuvo un papel
destacado durante la Comuna de Paris, sino que
hubo cientos de ellas que
participaron activamente, tanto en las barricadas como en el ámbito
político, creando cooperativas de trabajadoras
y sindicatos específicos
para mujeres, participando activamente en clubes
políticos y creando organizaciones revolucionarias propias, como el
Comité de Mujeres para
la Vigilancia, el Club de
la Revolución Social o el
Club de la Revolución,
entre otros.
Muchas de esas mujeres desafiaron el rol
que tenían establecido
en esa época, combatiendo en primera línea
y reivindicando sus derechos. Los medios de
la época hablaban de su
combatividad y las denominaba las “pétroleuses” o incendiarias, extendiendo el rumor falso
de que prendían fuego a
edificios públicos durante la última semana de la
Comuna.

en lucha | marzo 2015

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La nube

No al racismo, el fascismo,
la homofobia y la islamofobia
21 de marzo | Dia de la Eliminación de la Discriminación Racial
Dani Celma
@celmi909
Por segundo año consecutivo, desde Unidad Contra
el Fascismo y el Racismo
(UCFR) y aprovechando
el Día Internacional de la
Eliminación de la Discriminación Racial, organizamos
una jornada contra el fascismo, el racismo, la homofobia y la islamofobia.
Esta manifestación internacional se acordó en
asamblea a finales del año
2014, en coordinación con
diferentes organizaciones
hermanas como KEERFA
de Grecia o UAF de Gran
Bretaña.
Los ejes reivindicativos
de la manifestación serán:
#StopIslamofobia. Aunque la lucha contra la islamofobia ya era una de las
vías que contemplábamos
desde hace meses, con los
asesinatos ocurridos en París y sobre todo con las reacciones posteriores, creemos
que el tema ha de ser central
en nuestras reivindicaciones.
#TanquemElTramuntana. También queremos
seguir con la demanda del
cierre del casal fascista
Tramuntana, situado en

el Barrio de la Verneda de
Barcelona, lugar donde iniciaremos nuestra marcha.
Tras la huida de éste
del barrio del Clot, ahora
queremos que también se
vea obligado a irse, para

Organizaciones
fascistas no
deben conseguir
espacios en los
ayuntamientos

no volver, de cualquiera de
nuestros barrios, pueblos o
ciudades.
#NoVotesFascismo
/#NoVotesRacismo. Aprovechando que se acercan 3
elecciones, también daremos el inicio de la campaña
No Votes fascismo, racismo,
homofobia ni islamofobia.
La lucha para evitar
que consigan representación será más intensa en
las elecciones municipales.
Organizaciones fascistas y
populistas como PxC, VOX,
MSR, España 2000… no

deben conseguir espacios en
nuestros ayuntamientos ni
deben poder disponer de dinero o equipamientos públicos para hacer proselitismo
del odio.
Esperamos que el día 21
de marzo consigamos montar una jornada festiva y
muy reivindicativa, que conciencie a la población de la
peligrosidad de mirar hacia
otro lado en relación a estos
problemas, así como de la
necesidad de unir las luchas
populares para eliminar las
lacras que nos acechan.

El acorazado
Potemkin
Paco Sánchez
En 1925 el Soviet Supremo
dirigido por Iósif Stalin,
para conmemorar el vigésimo aniversario de las
primeras revueltas ciudadanas de 1905, que más tarde
desembocarían en la Revolución Bolchevique de 1917,
encarga al cineasta Serguéi
Eisenstein una película,
cuyo título sería Año 1905
y que abarcaría el período
desde el inicio de la guerra
con Japón, en 1904, hasta
el denominado Domingo
Negro del 9 de enero de
1905 en la ciudad de Odessa. Dada la precariedad del
tiempo el director decide
filmar solamente la revuelta
del Potemkin.
Desde el inicio de los
acontecimientos, la cámara
de Eisenstein adopta todas
las posiciones posibles para
expresar aquello que más
interesa y provocar dramatismo, urgencia, calma, patetismo…
Los marineros del acorazado, fondeado frente al
puerto de Odessa, que duermen extenuados con sus
torsos desnudos, alertados
por Vakulinchuck y Matuchenko (dos marineros
bolcheviques) de la putrefacción de la carne que les
dan para comer y las condiciones de vida que soportan,
se amotinan. El capitán Go-

likov, para sofocar la revuelta ordena fusilar a algunos
marineros y estos contraatacan arrojando al agua a
todos los oficiales y mandos.
La muerte del marinero
Vakulinchuck desencadena los acontecimientos. El
pueblo al amanecer, en el
puerto de Odessa, empieza
a velarle. Comienza la revuelta. La mujer cobra un
espacio transcendental en
la obra, son las primeras en
llegar junto al cadáver, las
primeras en alzar la voz, en
dirigirse a los ciudadanos
indignados que espontáneamente se dirigen al puerto.
En un escenario en el que
los hechos no ocurrieron
(las escalinatas de Odessa)
pero que hace referencia
directamente a la matanza
del Domingo Negro en San
Petesburgo, el dramatismo
se palpa en las escenas: la
madre muerta, el carrito
con el niño abandonado, la
mujer con su hijo muerto en
brazos, otra que muere de
un disparo en el ojo…
Los marineros del Potemkin cañonean el cuartel
general de los cosacos para
defender al pueblo.
Después el Potemkin
escapa por la llegada de la
armada rusa pero toda la
marinería de la flota se solidariza con el Potemkin por
su hazaña. ¡La revolución
ha triunfado!

Un nuevo foro de debate en la sierra sur de Sevilla
Juan Jesús Álvarez Luna
El pasado día 11 de febrero tuvo
lugar el segundo Foro-Debate de
la organización En Lucha en la Sierra Sur de Sevilla. Fue satisfactorio
para todos los asistentes afrontar
este nuevo reto pues se añoraba la
presencia de una organización crítica con el sistema capitalista actual
en esta comarca andaluza clave en
materia revolucionaria desde la
segunda mitad del siglo XIX. Esta
zona fue la cuna del bandolerismo
andaluz, más tarde fue donde el
anarcosindicalismo se forjó como
experiencia de acicate para las re-

vueltas populares que luchaban en
contra de la patronal latifundista
y, fue aquí cuando en la llamada
“Transición” la gente, a través de
su unión, colectivizó parte de la tierra para el pueblo en un momento
a contracorriente, dado que en el
resto del país el capitalismo financiero se tornaba cada vez más como
una realidad latente pese a ir disfrazado de “estado del bienestar”.
Algo más de una decena de
personas asistieron a la segunda
reunión que se producía en la comarca, realizándose la primera
en Estepa dos semanas antes. Los
puntos del día a tratar eran varios,

Syriza inicia un
tímido reformismo
encorsetado
en el seno del
capitalismo
pero nos quedamos en el primer
punto a causa de la intensidad y
frecuencia participativa de todos
los asistentes. Este punto trataba
de las elecciones en Grecia y sus
conclusiones más inmediatas del
cambio electoral, generándose un

intenso y fructífero debate.
La primera y más clara noción
que percibimos del nuevo gobierno
de Syriza en Grecia es la iniciación
de un tímido reformismo encorsetado en el seno del capitalismo a
través del cual no se llega a la resolución de los problemas reales de la
sociedad. Haría falta una respuesta
contundente: la salida de la Unión
Europea, ya que ésta responde solamente a una unión mercantil.
Esta salida debe ir seguida de una
futura coalición de los pueblos de
la cuenca sur de la mediterránea
occidental a través del refuerzo de
nuestro mercado interior en conso-

nancia con la conservación del medio ambiente.
Quedó claro que esta fuerte ruptura contra el sistema actual no se
puede abordar directamente al no
existir una conciencia unitaria de la
clase trabajadora y a la inexistencia
de una militancia en comparación
con épocas no muy lejanas, lo que
dificultaría en la actualidad una
revolución social. Pero sí debemos
aprovechar el alcance de la globalización y las conexiones inmediatas
en distintas partes del mundo que
generan otro perfil de revolución,
que aunque no sea directa sí genera
una conciencia de lucha.

/Diario En lucha

@DiarioEnlucha

Elecciones andaluzas | Primera cita electoral de un año lleno de oportunidades

ANTICAPITALISMO
TAMBIÉN EN LAS URNAS
Jesús M. Castillo
@jeswonehouse
El año 2015 viene lleno de citas electorales. La primera es
las elecciones andaluzas (22
de marzo), seguidas de las
elecciones municipales y autonómicas (24 de mayo), las
elecciones catalanas (en septiembre) y las elecciones generales (a finales de año). Desde
En lucha estamos impulsando
Podemos fuera de Catalunya,
la anticapitalista e independentista Candidatura d’Unitat
Popular (CUP) en Catalunya,
y candidaturas populares y
rupturistas para las elecciones
municipales.
Nuestra participación activa
en las elecciones viene desde
hace años. Ya en las pasadas
elecciones generales de 2011
nos presentamos con la candidatura Anticapitalistas en 13
provincias, defendiendo “medidas de ruptura con el actual
modelo político y económico,
como la nacionalización de la
banca, la mejora y defensa de
los servicios públicos frente a
los recortes y la privatización,
el no pago de la deuda pública,
la reducción de la jornada laboral sin reducción de salario
para crear empleo y repartir el
trabajo doméstico y de cuidado, la expropiación de sectores
estratégicos como el energético y la desprofesionalización
de la política, así como el derecho a la autodeterminación
y a decidir el propio destino de
todos los pueblos”.

Poder popular
Sin embargo, sabemos que el
poder no se toma en las instituciones, que la clave está
en construir poder popular y
luchar en las calles y los centros de trabajo. Por lo tanto,
intervenimos en las campañas
electorales para echar a los políticos profesionales corruptos
y mafiosos de las instituciones
al mismo tiempo que cons-

bió el mensaje, al tiempo que
se lanzaba el globo sonda de
un posible pacto postelectoral
con el PSOE si éste “da un giro
de 180 grados” en “muy distintos terrenos, comenzando con
un compromiso absolutamente implacable en la lucha contra la corrupción”. Hay mucha
gente en Podemos – Andalucía
que desde siempre hemos salido a ganar Andalucía y decimos claramente que no queremos pactar con la “casta” del
PSOE bajo ningún concepto.
No podemos pactar con quien
se debe a los intereses del 1% y
se disfraza de socialista cuando
le interesa. Sería un pacto que
traicionaría el ADN de Podemos de trasformar el sistema
desde sus bases.

Desde abajo

truimos poder popular desde
abajo, impulsando la autoorganización y las luchas de los
movimientos sociales. Por
ejemplo, en la campaña de las
elecciones andaluzas seremos
altavoces contra el fracking y el
tratado de libre comercio con
Estados Unidos, de la lucha
contra el fascismo, el racismo y
la islamofobia, altavoces de las
Marchas de la Dignidad, de las
luchas de los trabajadores de
Delphi en Cádiz, de Extruperfil
en Sevilla, del INFOCA en toda
Andalucía, etcéctera. Altavoces
de plantillas que luchan por
sus puestos de trabajo y por
una sociedad más justa.
Andalucía es un ejemplo
paradigmático de las consecuencias de un gobierno,
ininterrumpido durante tres
décadas, de la “casta” política (encarnada en el PSOE) y

económica (simbolizada por
los grandes terratenientes). El
desempleo está en cifras superiores al 34%, la pobreza alcanza casi al 30% de la población,
decenas de miles de personas
han migrado en busca de trabajo en los últimos años, se
producen más de 2.500 desahucios cada trimestre… Es
decir, una gran parte de la población trabajadora andaluza
sufre una situación de emergencia social. Andalucía necesita una ruptura democrática y
económica muy profunda.
Las elecciones andaluzas serán una prueba de fuego para
el proyecto electoral de Podemos. Se medirán tanto sus
posibilidades reales de ocupar
poder en las instituciones y la
forma de hacerlo, así como su
política de pactos postelectorales (que debe decidirse en

Las elecciones
andaluzas serán
una prueba
de fuego para
Podemos
votación por Internet) y el impulso que debe dar a las luchas
de los movimientos sociales.
La irrupción de Podemos
cambiará el mapa político del
parlamento andaluz, como
ocurrirá en otros muchos parlamentos autonómicos y en el
congreso de los diputados. Inicialmente, la dirección estatal
de Podemos lanzó el mensaje
de que las elecciones andaluzas
no eran una prioridad. Tras las
protestas desde las bases, cam-

Cada vez más gente dentro de
Podemos en Andalucía se está
agrupando en ‘Andalucía desde Abajo’ (ANDAMOS). Gente estrechamente relacionada
con los movimientos sociales
que se organiza en asambleas
provinciales y andaluzas y
que impulsa desde abajo un
programa político realmente
rupturista a nivel democrático
y económico, y que no ve a Podemos solo como una máquina
electoral, sino también como
una herramienta muy útil para
construir poder popular e impulsar las luchas sociales.
Este año 2015 viene lleno
de oportunidades en el plano
electoral, pero también nos
servirá para seguir fortaleciendo las luchas desde abajo,
desde las más locales hasta las
coordinadas por las Marchas
de la Dignidad. Porque, estuviera quien estuviera en los gobiernos, nuestros derechos los
hemos conseguido luchando y
seguiremos haciéndolo. Aquí,
como en Grecia, debemos ser
la gente trabajadora la que
marquemos mediante la movilización la agenda política de
los nuevos gobiernos.