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Para desarrollar la unidad de la iglesia local

Primer paso: la unidad en el consejo de ancianos y líderes
Hace dieciséis años realizamos un cambio en la estructura del liderazgo de
nuestra iglesia que nos ha fortalecido en gran manera.
Antes de que esto ocurriera, el consejo de nuestra iglesia estaba formado por
dos cuerpos. Por un lado, estaban los diáconos, quienes eran responsables por
la vida «espiritual» de la congregación. Ellos estaban a cargo de cosas tales
como los grupos de estudio bíblico, la escuela dominical, la evangelización y la
alabanza.
El otro grupo era el de los administradores, quienes eran los hombres de
negocio, de cabezas frías, que estaban a cargo principalmente de las finanzas.
Ellos decidían si podíamos arreglar una gotera en la torre de la iglesia, cuánto
debían pagar al organista, etcétera.
Los diáconos y los administradores se reunían a menudo en forma separada y
debido a sus diferentes áreas, cada grupo desarrollaba una visión diferente de
lo que es el ministerio en la iglesia. Con el tiempo, la gente de la iglesia
comenzó a hacer una distinción no bíblica entre «espiritual» y «practica», en
referencia a estos dos grupos. Cuando surgía alguna controversia en la iglesia,
esta división incorporada al consejo de la iglesia actuaba en desmedro de la
congregación. En vez de resolver las diferencias como un solo cuerpo de
líderes, los diáconos y administradores, reunidos a menudo en forma separada,
tendían a perder contacto entre ellos. Entonces en vez de resolverse, las
diferencias tendían a agudizarse, creando incertidumbre y división en la
congregación.
En 1962 y 1963, el Señor -por su gracia- nos dejó pasar por momentos muy
difíciles, y cuando las cosas se aplacaron, nos dimos cuenta de que se
necesitaban algunos cambios básicos en la estructura del liderazgo.
De acuerdo con esto, en 1965 corregimos la constitución para proporcionar un
consejo de iglesia único en vez del convenio diácono-administrador. En lo
sucesivo, un solo cuerpo de líderes se haría cargo de todos los asuntos
relacionados con la vida de la congregación.
Los por así decir, asuntos espirituales serían vistos según sus ramificaciones
practicas, y los así llamados asuntos prácticos serían evaluados desde el punto
de vista de los principios espirituales.
RECONSIDERACIÓN DE LA MAYORDOMIA
Uno de los resultados más asombrosos de este cambio se dio en el área de la

Cuando surgió esta nueva idea. Si la iglesia es la iglesia del Señor –si El está verdaderamente a cargoentonces El es básicamente el responsable de mantenerla como un esposo fiel. No es que Dios necesite el dinero.000. Por un lado está la dimensión de la mayordomía personal. Esto había sido siempre exclusividad de los administradores.pueda ser ordenada en forma adecuada. con la esperanza de que se comprometerán lo necesario como para cubrir esa necesidad. Pero después de algunas discusiones. cuando se tratara de las necesidades de la iglesia no . sino algo que El me invita a hacer para que toda esta área de mi vida -el área relacionada con las posesiones materiales. cuando la iglesia tiene una necesidad. si mi vida en Cristo se va a proyectar en la forma correcta. es que yo tengo la necesidad de dar. En una palabra. Es una expresión necesaria de nuestra vida en Cristo. El devolver diezmos y ofrendas al Señor es una piedra fundamental en la vida personal de todo cristiano. Ellos eran los responsables de planear el presupuesto y de asegurar los compromisos. concluimos que en este caso presentaríamos la visión del ministerio a la congregación y luego emprenderíamos la gran tarea de orar para que el Señor lo hiciera posible. aun así enseñaríamos a diezmar como una necesidad básica para el beneficio de cada miembro. Esto es tan lógico y natural que ¿quién podría cuestionarlo? Pero nuevamente. Supongamos que nuestra congregación se comprometa por una suma de $30. y para que toda mi existencia material esté bajo su protección y provisión divinas. PASOS DE FE Tradicionalmente se vincula a las necesidades de la iglesia directa y exclusivamente con las ofrendas de los miembros. Bajo el nuevo consejo todo el enfoque de la mayordomía cambió.000. Consideramos que las dinámicas espirituales estaban involucradas y reconocimos que en la mayoría de los programas de mayordomía faltaba una distinción fundamental. La necesidad que tiene el individuo de dar no está determinada por lo que la iglesia necesita sino por la propia necesidad del creyente. el nuevo consejo de la iglesia escudriñó esta práctica espiritualmente y le encontró algunas fallas. En otras palabras. pero en suma era una empresa más bien comercial.mayordomía. debo reconocer que no sabíamos muy bien cómo manejar las discusiones en el consejo de iglesia. pero el Señor quiere que llevemos a cabo un ministerio de $50. buscamos a las personas. Aunque la iglesia tuviera $10 millones y pudiera manejarse sin ninguna ofrenda. El dar diezmos y ofrendas no es algo que yo haga para Dios. A veces se persuadía a los diáconos para que organizaran algunas «charlas en el templo» para agregar un incentivo espiritual a la colecta de fondos.

En efecto. es pasmoso saber que nuestra voz tiene ese tipo de peso. en términos de pesos y centavos con sólo un leve aumento en los miembros. Con los años este nuevo enfoque se ha implantado gradualmente. el presupuesto de los «pasos en fe» era por lo que estábamos orando más allá de estos compromisos primarios. sin compromisos. Vimos como creció el ministerio anual de la congregación. cuando lo buscamos en fe. El área de la mayordomía provee un ejemplo llamativo de la forma en que una nueva clase de liderazgo fue capaz de llevar a la congregación a una nueva y significativa dimensión de la vida y experiencia cristiana. no fue menos que milagroso. un pastor luterano de Alemania. alguien de nuestro consejo sugirió que hiciéramos lo mismo. Verdaderamente Cristo es capaz de proveer abundantemente para su novia. de modo que ahora nuestro acuerdo básico es buscar a Dios para todas las necesidades de su iglesia. Hubo discusiones vigorosas y se expresaron fuertes opiniones. cada hombre sabe que su solo voto alcanza para detener cualquier acción. basado en los compromisos de la gente. pero ha habido una casi total ausencia de actitud defensiva ya que no hay nada que defender. No fue una propuesta para ser votada ni adoptada legalmente. En cuestiones importantes que involucran a la fe y a la vida de otras personas. Porque no es un método lo que hemos descubierto. Al año siguiente. El nos compartió la práctica que habían seguido en su congregación: En el consejo de iglesia. de manera que los miembros que estuvieran en diferentes etapas de comprensión pudieran unírsenos todos. Nos movemos como uno o no nos movemos para nada. Ernest Gleede. su provisión ha sido tan asombrosa y abundante que creo que quizá nos hemos vuelto un poco flojos en nuestras oraciones.buscaríamos a la gente sino a Dios. Se ha convertido en la presuposición tácita de todo lo que acometemos en el grupo de trabajo. sino una relación con el Dios viviente. Y es así que nacieron nuestros «pasos de fe». fue simplemente una recomendación. nos visitó en el '65 para predicar en una serie de reuniones. que trabajáramos «por consenso». El efecto. Tenía también que ver con la cuestión de la unidad. nunca comenzaban a actuar en cuestiones de sustancia a menos que estuvieran unánimemente de acuerdo. Casi damos por hecho que el dinero llega sin enseñar programas de mayordomía. Hemos visto que ciertos asuntos llegaban a un punto donde todos menos uno estaban de . Esta forma de hacer las cosas genera un profundo sentido de responsabilidad. pero echó raíces. Lo emprendimos en etapas. Pero no puede continuar viniendo sin la fe y oración continuas. Para empezar teníamos nuestro presupuesto regular. MOVIÉNDONOS COMO UNO El cambio en el consejo de la iglesia tendría un efecto significativo en la vida de la congregación.

este reconocimiento es parte de su integración en la unidad del consejo. Ellos deben de tomar las diversas sugerencias y preocupaciones y llevarlas delante del Señor en nombre de toda la congregación. Requiere una apertura radical de parte de los miembros del consejo. En segundo lugar debe haber una apertura de los unos para con los otros. puede tener un sentido agudo de lo que se necesita en el ministerio de enseñanza de la iglesia. allí llega a reconocer en los demás una visión para los asuntos financieros. Parte de la madurez espiritual es poder reconocer nuestras propias áreas de fortaleza y de debilidad. . una unidad en el Señor. (¡Cómo nos anima el Espíritu Santo a tener paciencia mientras que el diablo quiere que nos rindamos!). la unidad del Espíritu no es un sello de goma. Por consiguiente. una apertura a Dios en primer lugar. Sin embargo. Un hombre. Cualquier miembro de la congregación debe tener acceso al consejo a través de uno o más de los miembros del consejo. no tiene ni fe ni visión. Esto no funciona sin oración persistente. una vez oramos durante media hora y experimentamos con tanta fuerza la presencia de Dios que cuando nos reunimos en los días subsiguientes no pudimos más que sacudir la cabeza y sonreír. El resultado es unidad –no superficial ni forzada. no sabe cómo decidir en eso. Cuando alcanzamos un «impase» o creemos haber agotado un tema sin haber podido llegar a un acuerdo. nada de esto es tan rígido como para que el Espíritu no pueda hablar con franqueza a través de los miembros del consejo en una forma bastante inesperada y. sino una unidad de amor. Se ponía el asunto sobre la mesa. sino substancial. unidad conformista. pero en lo que hace a asuntos financieros. O aparecía una nueva idea. y la junta encontraba una opinión diferente de la cual depender. sino por diez o quince.acuerdo. Entonces. por ejemplo. Esto destaca principalmente el rol de siervo del consejo. LA UNIDAD DEL CONSEJO PRIMERO En tercer lugar debe haber una apertura a todo el grupo. uno de nosotros generalmente sugiere que paremos y oremos.llegaran al consejo a través de sus miembros. Si bien él puede tener opiniones sobre los asuntos financieros -las que son necesarias y deben ser tenidas en cuenta-. Un acuerdo como este no viene fácilmente ni en forma mecánica. No por uno o dos minutos solamente. Se oraba por ese punto hasta la próxima reunión. reconoce que estos otros hombres tienen una visión y una apertura al Espíritu en esa área que él no tiene. una unidad de respeto mutuo. Al volver a reunimos veíamos cómo todo el consejo podía entender el punto de vista del único hombre que no había estado de acuerdo con ellos antes. a la vez. Algunas de las palabras más necesarias -palabras con verdadero significado profético. claramente autentica. profunda-.

ellos pueden a su vez dárselo a la congregación. Más aun. La congregación ha comenzado a sentir esta unidad. algo ocurrió en la congregación.personas que son uno porque han llegado a un punto específico de acuerdo en el Señor. se les ha comunicado no como una información sino como una verdad viviente. Volumen VIII Número 3 . una forma de vida. Ya que esto continuó durante varios años. El secreto de la unidad en la congregación es permitir que Dios elabore primero esta unidad en el consejo. Apuntes Pastorales. Esto presenta un principio básico: Aquello que el Señor le da al consejo.