UNA REEVALUACIÓN DE LA SERIE VALENCIOIDE

por:

Eduardo Herrera Malatesta

Trabajo de Grado presentado como requisito parcial para optar al Titulo de Magíster Scientiarum en Antropología

INSTITUTO VENEZOLANO DE INVESTIGACIONES CIENTÍFICAS I.V.I.C.

CENTRO DE ESTUDIOS AVANZADOS

CARACAS

Septiembre de 2009

RESUMEN DEL TRABAJO DE GRADO PRESENTADO PARA OPTAR AL TITULO DE MAGÍSTER SCIENTIARUM EN ANTROPOLOGÍA

UNA REEVALUACIÓN DE LA SERIE VALENCIOIDE
por:

Eduardo Herrera Malatesta Centro de Estudios Avanzados Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas I.V.I.C. Caracas, septiembre de 2009 Lilliam Arvelo Tutora de la Tesis El Centro Norte de Venezuela se conoce arqueológicamente desde finales del siglo XIX. Sin embargo, no es hasta 1932 que se realizan las primeras excavaciones sistemáticas. Estos trabajos, llevados a cabo en la Cuenca del Lago de Valencia por tres arqueólogos norteamericanos, Wendell Bennett en La Mata, Cornelius Osgood en Tocorón y Alfred Kidder II en Los Tamarindos, constituyen la base de las investigaciones arqueológicas en la región hasta el día de hoy. A finales de 1960, Cruxent y Rouse, en su conocido libro Arqueología Cronológica de Venezuela, definieron a partir de los trabajos de Bennett, Osgood y Kidder, así como de las investigaciones de Cruxent en sitios de la Costa Central y las Montañas aledañas a la Cuenca del Lago de Valencia, una serie cerámica que se distribuye en todo el Centro Norte de Venezuela. La serie Valencioide, ubicada cronológicamente entre el 900 a 1500

d.C., está constituida por 7 estilos cerámicos ubicados cada uno de ellos en un área geográfica del Centro Norte de Venezuela, y su sitio cabecero es La Mata. Los arqueólogos que hemos trabajado en esta región después de Cruxent y Rouse, mantuvimos la clasificación de estos autores intacta y sin modificaciones. Sin embargo, nuestras preguntas de investigación han buscado responder aspectos diferentes sobre las culturas del pasado. Cruxent y Rouse, buscaban conocer la historia cultural de la región a partir de ideas de migración, difusión y evolución cultural. El modelo y la clasificación de estos autores están implícitos en todos los trabajos arqueológicos que se han hecho en la región. Esto no significa un problema; sin embargo, lo que podría significar un problema es que ningún trabajo arqueológico en la región Centro Norte ha actualizado la clasificación de Cruxent y Rouse. Para la definición de la serie Valencioide estos autores trabajaron con una base de datos de 32 sitios; y actualmente la cuantitativa de reportes arqueológicos relacionados con la serie Valencioide ha aumentado en 107 sitios más. Es a partir de todo lo anterior que se propone reevaluar y actualizar la clasificación cerámica de la Serie Valencioide. Los datos analizados en este trabajo y sus resultados llevaron a considerar una nueva clasificación cerámica para la serie Valencioide; que consiste en la definición de la serie en dos sub-series, cada una vinculada a un periodo de tiempo y un área geográfica específica. Este esquema clasificatorio representa una nueva hipótesis sobre la secuencia histórico-cultural de la serie Valencioide.

Agradecimientos
Al Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas por brindarme la oportunidad de pertenecer a una institución de alta excelencia académica, así como por haberme financiado y apoyado en todas mis actividades académicas y extraacadémicas. Al personal administrativo del Centro de Estudios Avanzados y al personal de la Biblioteca Marcel Roche por siempre brindar un trato cordial y de alta calidad administrativa y humana. A la Dra. Lilliam Arvelo, por su gran calidad como tutora, profesional y persona. Sin su valiosa orientación y estimulo este trabajo no existiría. A mis compañeros del Laboratorio de Arqueología: Ant. Nicolás González, Ant. Eduy Urbina por sus valiosos comentarios sobre mi trabajo, y su constante apoyo académico. Muy especialmente a mis compañeras, Ant. Marcia López y Ant. Yadira Rodríguez por su constante estimulo, orientación y colaboración durante mi postgrado y mi tesis. A mis compañeros del postgrado Ant. Francisco Tiapa, Ant. Xiomara Escalona, Ant. Ant. Sigrid Curtis y Ant. Jeyni González. A mis profesores durante el postgrado, Dr. Horacio Biord, Dr. Franz Scaramelli, Dr. Eliézer Arias, Dra. Berta Perez, Dra. Egleé Zent, Dr. Stanford Zent, Dra. Nelly Arvelo-Jiménez, Dr. Luis Llambí, por haberme brindado la oportunidad de asistir a un postgrado de excelente calidad académica. Muy especialmente quisiera agradecer a los investigadores del Centro de Antropología: Dr. Werner Wilbert, Dr. Rafael Gassón, Dra. Hortensia Caballero, Dra. Erika Wagner y Dra. Alberta Zucchi por brindarme constante estimulo y apoyo académico tanto en mis clases, en la tesis como en mis actividades extraacadémicas y profesionales. A Nuria Martín por ayudarme con la impresión de las súper tablas y los mapas. Al Dr. Andrzej Antczak y la Dra. María Magdalena Antczak por siempre estar dispuestos a ayudarme y orientarme en mi carrera. Al Ing. Andrej Sýkora, siempre dispuesto a compartir y discutir sobre arqueología. Quisiera igualmente agradecer a los profesores de la Escuela de Antropología, Prof. Rodrigo Navarrete, Prof. Kay Tarble, Prof. Luis Molina y Prof. Carlos Alberto Martín por su atención al desarrollo de mi carrera incluso durante mi postgrado. A mi familia, Parisina Malatesta, Eduardo Herrera, Romina Herrera, Carlos Herrera, Bettina Herrera, al nonno, la nonna, mis abuelos por siempre estar presentes en mi vida; también a mi nueva familia Efraín Martínez, Luz Esther Martínez, Soni, Yskler e Yskander por todo su apoyo y cariño. A Sahirine Martínez, mi esposa, no hay palabras para describir mi sentimientos y agradecimiento… A la gente de Patanemo, siempre presentes e interesados en el pasado. Al Tango por dejarme sentir, crecer y entender el mundo desde otra perspectiva.

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A mi familia, por su apoyo y solidaridad

A Bennett, Osgood y Kidder, cuyas investigaciones siguen siendo un estímulo

ÍNDICE

Resumen Agradecimientos Dedicatoria Lista de Tablas Lista de Figuras Lista de Mapas Lista de Gráficos Lista de Láminas Introducción I. Planteamiento del Problema Contexto General La investigación en la Cuenca de Patanemo II. Antecedentes y Contexto de la Investigación Una mirada a los orígenes de la arqueología regional Primeras clasificaciones cerámicas La serie Valencioide Reevaluaciones estilísticas precedentes III. Consideraciones Teóricas Sistemática Conceptos claves Consideraciones generales

pág. iii v vi ix x x xi xii 1 4 4 7 10 10 16 25 27 30 30 32 34

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IV. Metodología y Clasificación Dimensiones de Análisis Metodología General del Trabajo Proceso de Obtención de Datos Metodología y Definición de Unidades Espaciales Metodología y Definición de Unidades Temporales Metodología de Clasificación Clasificación Cerámica: Serie Valencioide Consideraciones sobre la Serie y los Estilos Valencioides V. Análisis de los Datos Análisis Estilístico Cruce de Dimensiones: Estilística y Espacio Cruce de Dimensiones: Estilística y Tiempo Resultados del Cruce de Dimensiones: Definición de Sub-series VI. Conclusiones Hipótesis Generales Hipótesis Específicas Nuevos Objetivos de Análisis Bibliografía Anexos Resumen Curricular

36 36 36 37 38 41 46 52 53 79 79 85 85 87 90 90 91 93 96 111 230

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LISTA DE TABLAS

Tabla I II III IV V VI VII VIII IX X XI XII XIII XIV XV XVI XVII XVIII XIX XX XXI XXII XXIII XXIV XXV XXVI XXVII Lista de Sitios Arqueológicos Valencioides del Centro Norte Categorización de Sitios Arqueológicos del Centro Norte Total de Sitios Utilizados en los Análisis Sitios utilizados en cada línea de análisis Equivalencia a Nomenclatura de Clases Formales Características de las Clases Formales Clases Formales: Variaciones de Forma de Borde Fechados Absolutos Cuantitativa de Enterramientos y Deformaciones Craneales Evidencias Estilísticas por Periodos Cronológicos Cuantitativa de Clases Formales por Sitios Arqueológicos Presencia de Clases Formales por Sitios en la Región Porcentaje Total de Decoraciones en Sitios Arqueológicos Presencia de Técnicas Decorativas en los Sitios de la Región Cuantitativa de Técnicas Decorativas por Clase Formal en la Región Cuantitativa de Técnicas Decorativas en Panzas por Sitio en la Región Cuantitativa de Técnicas Decorativas en el Área de la Costa CentroOriental Cuantitativa de Técnicas Decorativas en el Área de las Montañas del Centro Norte Conjunto Estilístico: Serie Valencioide Conjunto Estilístico: Estilo Cementerio Tucacas Conjunto Estilístico: Estilo El Pinar Conjunto Estilístico: Estilo Río Chico Conjunto Estilístico: Estilo Las Minas Conjunto Estilístico: Estilo Valencia Conjunto Estilístico: Estilo Topo Presencia de Técnicas Decorativas en Sitos Costeros Ubicación de Colecciones Cerámicas dentro de Estilos Valencioides

Pág. 113 125 129 130 134 138 140 144 145 146 147 148 148 149 150 151 152 153 154 155 155 155 155 156 156 156 157

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XXVIII Evidencias estilísticas por periodos cronológicos XXIX XXX Cronología de Sitios fechados con C14 Cronología de los Estilos Valencioides

158 159 160

LISTA DE FIGURAS

Figura 1 2 3 4 5 6 7 Esquema de Estudio de los Sitios Esquema de Estudio del Material Cerámico Matriz de Técnicas Decorativas: Cuenca de Patanemo Modos Decorativos de la Región Centro Norte de Venezuela Clasificación de modos de pasta Esquema de Estudio del Espacio Esquema Clasificación de Serie Valencioide

Pág. 162 163 164 165 166 167 168

LISTA DE MAPAS

Mapa 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Ubicación de los Estilos Valencioides Dicotomía Oriente-Occidente Sitios Arqueológicos Valencioides reportados hasta 1958 Sitios Arqueológicos Valencioides reportados hasta 2008 Sitios arqueológicos excavados por el autor en la Cuenca de Patanemo entre 2002 y 2003 Sitios Arqueológicos Valencioides en la Región Centro Norte de Venezuela Primeras Excavaciones Arqueológicas en la Cuenca del Lago de Valencia Áreas de la Región por agrupación de sitios Área del Lago de Valencia Área de la Costa Centro-Oriental (1) 176 177 178 179 175 174 170 171 172 173

x

11 12 13 14 15

Área de la Costa Centro Orientales (2) Área de las Montañas del Centro Norte Área de las Islas Oceánicas: Archipiélago de Los Roques Área de las Islas Oceánicas: La Orchila Distribución Espacial de las Sub-series

180 181 182 183 184

LISTA DE GRÁFICOS

Gráfico 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 Porcentaje de Clases Formales en Pueblo de Patanemo Porcentaje de Clases Formales en Los Pueblos Porcentaje de Clases Formales en Primavera Porcentaje de Clases Formales en Playa de Patanemo Porcentaje de Clases Formales en Playa Chuao Porcentaje de Clases Formales en Puerto Maya Porcentaje de Clases Formales en Cúpira Porcentaje de Clases Formales en Guaremal Porcentaje de Clases Formales en Las Minas Porcentaje de Clases Formales en Topo Porcentaje de Clases Formales en Krasky Porcentaje de Clases Formales en La Mata Porcentaje de Clases Formales en Tocorón (de Osgood) Porcentaje de Clases Formales en Tocorón (de Cruxent) Porcentaje de Clases Formales en La Mata y Tocorón
Porcentaje de Clases Formales en La Mata, Tocorón (de Osgood) y Tocorón (de Cruxent)

186 186 187 187 188 188 189 189 190 190 191 191 192 192 193 194 195 195 196 197 198

Porcentaje de Clases Formales en la Región Porcentaje Total de Decoraciones en Sitios Arqueológicos Porcentaje de Técnicas Decorativas en la Región Porcentaje de Técnicas Decorativas por Clase Formal en la Región Porcentaje de Técnicas Decorativas en Panzas en la Región

xi

22 23 24 25 26 27 28

Porcentaje de Técnicas Decorativas en Panzas en la Cuenca de Patanemo Porcentaje de Técnicas Decorativas en Panzas en Playa Chuao Porcentaje de Técnicas Decorativas en Panzas en Puerto Maya Porcentaje de Técnicas Decorativas en Panzas en Cúpira Porcentaje de Técnicas Decorativas en Panzas en Guaremal Porcentaje de Técnicas Decorativas en la Costa Centro-Oriental Porcentaje de Técnicas Decorativas en las Montañas del Centro Norte 199 200 201 202 203 204 205

LISTA DE LÁMINAS

Lámina 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 Adornos y Asas Decorados de La Mata Ajuar Cerámico de La Mata Ajuar Cerámico Atípico de Tocorón Fragmentos de Borde en Tocorón Asas y Apéndices Decorados en Tocorón Formas de Vasija Fase Valencia, Los Tamarindos Materiales Decorados Fase Valencia, Los Tamarindos Modos de Borde: Cuenca de Patanemo Modos de Borde: Región Centro Norte de Venezuela Bordes y Vasijas No Incluidos en los Análisis Técnicas Decorativas Plásticas: Cuenca de Patanemo Técnicas Decorativas Pintadas: Cuenca de Patanemo Material Cerámico Decorado, Cementerio Tucacas Formas de Vasija, Cementerio Tucacas Materiales Cerámicos, El Pinar Formas de Vasija, El Pinar Formas de Vasija, Río Chico Materiales Cerámicos, Río Chico Materiales Cerámicos Decorados, Estilo Las Minas

Pág. 207 208 209 210 211 212 213 214 214 215 216 217 218 218 219 219 220 220 221

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20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34

Formas de Vasija, Estilo Las Minas Materiales Cerámicos Decorados, Estilo Valencia Formas de Vasija, Sitios de la Cuenca del Lago de Valencia Formas de Vasija, Estilo Valencia Urnas Funerarias, Estilo Valencia Materiales Cerámicos Decorados, Estilo Topo Formas de Vasija, Estilo Topo Formas de Vasija, Cuenca de Patanemo Materiales Cerámicos, Cayo Sal Formas de Vasija, Cayo Sal Figurinas Estandarizadas Figurinas Heterogéneas Figurinas Imitativas Formas de Vasija, Estilo Krasky Materiales Cerámicos Decorados, Estilo Krasky

221 222 222 223 223 224 224 225 226 226 227 227 228 228 229

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1 INTRODUCCIÓN Siguiendo la idea de que la ciencia no se edifica en función de las novedades, en cambio se construye a partir del cúmulo de informaciones que se van anexando al conocimiento existente (Dunnell 1971), en este trabajo se tratará de realizar un aporte a la arqueología del Centro Norte de Venezuela al reevaluar la serie Valencioide definida por Cruxent y Rouse en 1958, en función de las evidencias cerámicas reportadas luego de su trabajo. Esta investigación es una continuación de la iniciada en el 2002 en la Cuenca de Patanemo y que resultó en la tesis de pregrado del autor (Herrera Malatesta 2004). Para la región Centro Norte de Venezuela fueron Cruxent y Rouse (1982 [195859]) los primeros que generaron un esquema clasificatorio completo que agrupara todas las evidencias cerámicas recolectadas hasta ese momento; así definieron la serie cerámica Valencioide, ubicándola cronológicamente, de manera relativa, entre el 900 y 1500 d.C. El resto de los investigadores que hemos trabajado en la región utilizamos la clasificación de Cruxent y Rouse como eje de las reconstrucciones sobre el pasado indígena, sin embargo, las preguntas de investigación que se plantean hoy en día son diferentes a las desarrolladas por ellos, por lo cual, a nuevas preguntas de investigación, son necesarias nuevas clasificaciones de la cultura material (Tarble 1977). Antes de seguir proponiendo modelos socio-políticos a partir de las clasificaciones cerámicas, es importante evaluar la condición de la serie Valencioide en función de los nuevos reportes arqueológicos que han aportado una base de datos mayor, tanto en colecciones cerámicas como en fechas radicarbónicas. Si bien el trabajo de Cruxent y Rouse continúa significando un aporte elemental a la arqueología nacional, es prudente actualizarlo y considerar los posibles cambios generados por las nuevas evidencias.

2 Este trabajo utilizará principalmente los datos disponibles en la bibliografía especializada, pues se considera relevante analizar en detalle las informaciones publicadas, y así poder considerar cuáles son las referencias bibliográficas existentes que son útiles para evaluar la clasificación cerámica, la cronología y la definición de unidades espaciales. Hasta el momento no se han considerado cómo se insertan los nuevos sitios, fechas y colecciones cerámicas en los estilos definidos por Cruxent y Rouse, desde 1958 hasta el día de hoy se han reportado una diversidad de sitios y colecciones cerámicas nuevas que han sido incluidas a la serie sin mayor evaluación. El trabajo consta de seis capítulos. En el primero se presenta el planteamiento del problema, donde se desarrollan las ideas y supuestos que llevaron a la definición de las preguntas y objetivos del presente trabajo. En el segundo, se discuten los antecedentes y el contexto de la investigación, donde se relatan los orígenes de la arqueología de la región, las clasificaciones cerámicas de Bennett, Osgood, Kidder II y Cruxent y Rouse; y, por último se discuten los trabajos que inspiraron el presente estudio. En el tercer capítulo, se desarrollan las ideas del marco teórico, las cuales giran en torno a la noción de la sistemática en la arqueología y cómo se aplica esta teoría formal a la cerámica, y se señalan los conceptos claves para el trabajo. En el cuarto, se abordará la metodología y clasificación de las dimensiones a ser consideradas, que son: cultura material, tiempo y espacio; y se plantea la clasificación cerámica y la definición de las unidades espaciales y temporales a ser relacionadas con la evidencia estilística. En el quinto, se presentan los análisis realizados a cada una de las dimensiones, así como los resultados preliminares de cada una, y el cruce entre la estilística y las unidades espaciales y temporales. En el capítulo seis, se presentan las conclusiones del trabajo donde se discutirá concretamente

3 los resultados finales de los cruces entre las variables y las dimensiones, se plantea una nueva perspectiva para la serie y por último de delinearán los objetivos que se considera deben ser desarrollados en el futuro de las investigaciones arqueológicas del autor en la región.

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I. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

Contexto general La región Centro Norte de Venezuela se conoce arqueológicamente desde finales del siglo XIX. Sin embargo, no fue hasta los años 30 del siglo XX cuando se realizaron las primeras excavaciones sistemáticas. Estos trabajos, llevados a cabo en la Cuenca del Lago de Valencia por tres arqueólogos norteamericanos, Wendell Bennett (1937) en un montículo artificial de tierra en La Mata, Cornelius Osgood (1943) en un montículo artificial de tierra en Tocorón y, Alfred Kidder II (1944) en Los Tamarindos a orillas del Lago de Valencia en la Península de La Cabrera, constituyen la base de las investigaciones arqueológicas de la región hasta el día de hoy. A finales de 1960, Cruxent y Rouse, en su conocido libro Arqueología Cronológica de Venezuela (1982 [1958-59]), definieron a partir de los trabajos de Bennett, Osgood y Kidder II, así como de las investigaciones de Cruxent (1945a, 1946a, 1946b, 1946c, 1947-48, 1951, 1958, 1958-59a, 1958-59b, 1964) en sitios de la Costa Central y las Montañas aledañas a la Cuenca del Lago de Valencia, una serie cerámica que se extiende en todo el Centro Norte de Venezuela. La serie Valencioide, ubicada cronológicamente de manera relativa entre 900 y 1500 d.C., con su estilo cabecero en el sitio de La Mata, está constituida por 7 estilos cerámicos ubicados cada uno de ellos en una zona específica de la región Centro Norte de Venezuela (Mapa #1). Para estos autores, durante el periodo prehispánico tardío (900 a 1500 d.C.), Venezuela estaba dividida en dos macro-regiones arqueológicas (Mapa #2). En este modelo, se definió el Oriente con presencia de cerámica con decoración plástica, consumo de yuca y sociedades tribales; y el Occidente, con presencia de cerámica con decoración pintada, consumo de maíz y sociedades con estratificación social (Cruxent y

5 Rouse 1982 [1958-59]). El Centro Norte de Venezuela se constituyó, en términos humanos, como producto de las migraciones desde el Río Orinoco. En un primer momento, alrededor del 200 a.C. por grupos portadores de cerámica aplicado-modelada; y un segundo poblamiento alrededor del 900 d.C. por grupos portadores de cerámica con líneas finas incisas (Cruxent y Rouse 1982 [1958-59]). Bennett (1937), Osgood (1943) y Kidder II (1944) destacaron la dificultad de agrupar el conjunto estilístico recolectado por ellos en los sitios de la Cuenca del Lago de Valencia; pues la diversidad formal y estilística era abrumadora, por lo cual se les dificultó generar una clasificación uniforme. Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]), también destacaron este fenómeno estilístico, razón por la cual uno de los elementos claves de su definición de la serie Valencioide fue la oposición de atributos estilísticos con las series de Occidente y Oriente. Por un lado, esta serie no poseía las pinturas y patas en las vasijas muy comunes y diagnósticas en Occidente, y por otro, no compartía totalmente la decoración plástica y las formas de vasija carenadas de Oriente (Rouse y Cruxent 1963: 101). Partiendo de la comparación estilística y de 2 fechas de C14 tomadas por Cruxent (Rouse y Cruxent 1963) en un montículo artificial en la zona de La Mata en la orilla Este de la Cuenca del Lago de Valencia (870 a 1070 d.C., ver tabla #VIII), los autores relacionaron la cerámica Valencioide con la serie Arauquinoide del Orinoco Medio. Aunque, destacan que posiblemente tuvo influencias estilísticas de la serie Barrancoide, y específicamente de sitios de la región Centro Norte como La Cabrera (fase Cabrera) y El Palito (estilo El Palito). Posteriormente, Lathrap (1970) relacionó a los grupos portadores de cerámica de líneas finas incisas con grupos de lengua Caribe, por lo que la hipótesis de la relación Arauquinoide–Valencioide se afianzó como una relación

6 estilística y lingüística. Con los trabajos de Zucchi (1985) y Tarble (1985), esta relación pareció quedar consolidada. La relación Valencioide–Caribe se refuerza cuando se añaden los datos etnohistóricos (Humboldt 1991 [1826], Hernández de Alba 1948; Pimentel 1964 [1578]); Biord 1992, 2001, 2005). Todos los textos arqueológicos que poseían un apartado sobre “datos históricos” inmediatamente asumían la descripción de características de la organización social Caribe (Álvarez y Casella 1983; Morales 1984; Gómez 1995; Martín 1995; Antczak 1999, entre otros). En este contexto se ha asumido que la serie Valencioide representa un conjunto humano relacionado con los grupos Caribe hablantes y, por lo tanto, se ha concedido que la similitud estilística de la serie es el resultado de la similitud cultural. Sin embargo, si bien los textos históricos hacen reiterada manifestación a grupos Caribes en la región Centro Norte, plantear una relación directa entre las evidencias arqueológicas y los grupos étnicos y lingüísticos es muy arriesgado en este momento. Lo mismo ocurre con las asunciones de que en la región se cultivó el maíz, y más aún que esto implica directamente un marcador de jerarquía socio-política (Sanoja y Vargas 1974). Estas interpretaciones han llevado a que el modelo dicotómico y la clasificación cerámica de Cruxent y Rouse se asuman como modelos implícitos en el ordenamiento de la cultura material y, en las interpretaciones sobre el pasado. Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]; Rouse y Cruxent 1963) concibieron la serie Valencioide como un conjunto estilístico ubicado en un periodo de tiempo y espacio geográfico bien delimitado, que no se superpone con el resto de las series venezolanas del periodo tardío. En función de los objetivos de investigación de estos autores, tanto su clasificación cerámica como las definiciones espacio-temporales son sistemáticamente

7 consistentes, y aún siguen significando el eje de cualquier investigación arqueológica en el territorio nacional. Es a partir de aquí que surge el problema de investigación de este trabajo, pues para la definición de la serie Valencioide, Cruxent y Rouse (1982[1958-59]) trabajaron con una base de datos de aproximadamente 32 sitios (Mapa #3); mientras que actualmente, los sitios relacionados con la serie Valencioide han aumentado en 107 sitios más1 (Mapa #4). Esto quiere decir que, si Cruxent y Rouse definieron la serie con materiales de 32 sitios, actualmente con 139 es necesario plantear una reevaluación de la clasificación cerámica.

La investigación en la Cuenca de Patanemo Como ya se comentó, esta investigación es una continuación de la iniciada en el 2002 en la Cuenca de Patanemo (Herrera Malatesta 2004), que consistió en el reconocimiento arqueológico de la zona y la identificación de la muestra cerámica excavada de tres localidades de la Cuenca (Los Pueblos, Primavera y Pueblo de Patanemo) y una excavada en 1996 por Andrzej y María Magdalena Antczak (Playa de Patanemo). Las excavaciones consistieron en pozos de sondeo de 1x1m y 2x1m, ubicados en los distintos ambientes (montaña, valle y playa) de la Cuenca con el objetivo de ofrecer un panorama general de la ocupación prehispánica (Mapa #5). Con los análisis se observó que la colección cerámica era muy similar a la serie Valencioide, pero con algunas diferencias en el aspecto decorativo. La principal diferencia de esta cerámica de la Cuenca de Patanemo es la presencia de material decorado con pintura, en las siguientes combinaciones: rojo/crudo, rojo/engobe rojo y
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En la tabla #I se presenta la lista de los sitios reportados y en el mapa #5 su ubicación.

8 negro/crudo todos sobre pasta roja con antiplástico de arena y mica, muy característico de la serie Valencioide. En su definición de la serie Valencioide Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]: 63; Rouse y Cruxent 1963: 101) destacaron que un elemento definitorio de la serie es la ausencia de pintura. Sin embargo, en la Cuenca de Patanemo, estos materiales pintados aparecieron asociados a cerámica Valencioide y sin la presencia cerámica de otras series pintadas de la región, como por ejemplo: la Ocumaroide. En el trabajo de la Cuenca de Patanemo (Herrera Malatesta 2004) no se incluyeron estos materiales como Valencioides. Pues se siguió al pie la definición de Cruxent y Rouse quienes no incluyeron dentro de la definición de la serie Valencioide los materiales pintados encontrados en sitios Valencioides debido a su escasa frecuencia en la región, por lo cual los relacionaron con las series Occidentales u Orientales o, los dejaron sin clasificar (por ejemplo ver Estilo Topo en Cruxent y Rouse 1982 [1958-59]: 180-182). Al reconsiderar los materiales excavados en la Cuenca de Patanemo, comenzó a hacerse cada vez más evidente que estos materiales pintados tenían una frecuencia importante2. A raíz de esto, se comenzó a revisar nuevamente la bibliografía especializada buscando menciones a estos materiales pintados. Durante este proceso, se observó que sí existían en la región otros sitios con materiales cerámicos pintados no relacionados con otras series pintadas de Oriente y Occidente. Casi todos ellos, a excepción de Topo, fueron reportados después de los trabajos de Cruxent y Rouse, y son los siguientes: Topo (Dupouy y Cruxent 1946), Puerto Maya (Álvarez y Casella 1983), Playa Chuao (Morales 1984), Cúpira (Nieves 1992), Dos Mosquises, Cayo Sal (M. Antczak 2000, Antczak y Antczak 2006) y Patanemo (Herrera Malatesta 2004).
2

Casi el 40% de los materiales decorados de toda la Cuenca de Patanemo.

9 A partir de esto surgió la intención de establecer las características de estos materiales pintados y, su frecuencia y contexto espacio-temporal dentro de la serie Valencioide. Por ello, se decidió que era necesario llevar a cabo una actualización de la clasificación cerámica Valencioide, para observar cómo se incluyen estos materiales dentro de la serie. Igualmente, se consideró que era necesario revisar la relación entre la secuencia espacio-temporal y la serie, pues hasta el momento el vinculo entre la estilística, el espacio y el tiempo no era muy claro en la arqueología de la serie Valencioide de la región Centro Norte de Venezuela. Estas inquietudes Se consideró que era necesario en primer lugar plantear esta reevaluación desde los materiales de la Cuenca de Patanemo y compararlos con la bibliografía especializada. Para en el futuro contrastar los resultados de esta investigación con las colecciones físicas existentes. Esto con el objetivo de generar un esquema preliminar que permita revisar las colecciones con preguntas de investigación claras y concretas. A partir de esto se consideró que era necesario realizar un trabajo que buscara conocer ¿cómo es afectada la unidad estilística definida por Cruxent y Rouse al considerar la nueva data disponible? Para responder esto es necesario resolver un objetivo general que es: realizar una reevaluación y actualización de la serie Valencioide y sus definiciones espacio-temporales que incluya la nueva data. A partir de este objetivo general se plantean dos objetivos específicos que son: 1) definir y especificar las unidades espaciales y temporales para poder realizar comparaciones con la nueva clasificación cerámica, y 2) determinar si el componente pintado identificado en la Cuenca de Patanemo es un elemento estilístico de la serie Valencioide.

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II. ANTECEDENTES Y CONTEXTO DE LA INVESTIGACIÓN

Una mirada a los orígenes de la arqueología regional A finales del siglo XIX, en Europa ya se conocían ampliamente las ideas del evolucionismo cultural y en conjunto con el nacionalismo creciente, producto de la desesperanza que había traído la revolución industrial, produjeron un interés en los intelectuales de la época hacia el estudio de la etnicidad como factor fundamental en la historia de la humanidad (Trigger 1988). En Venezuela, en ese momento la vanguardia de la discusión científica sobre los grupos humanos y el pasado la llevaba Adolfo Ernst quien, para 1868, había fundado la Sociedad de Ciencias Físicas y Naturales de Caracas. Aunque tenía un claro interés por las ideas evolucionistas de Lamarck y Darwin, fue el fundador del pensamiento positivista venezolano (Vargas 1976). Fue el primero en desarrollar investigaciones arqueológicas en Venezuela, y junto a Vicente Marcano, en 1887, fue el primero en llevar a cabo excavaciones arqueológicas en Venezuela, y más específicamente en la zona monticular del Lago de Valencia. Sin embargo, sus aportes a la arqueología se centraron en la descripción de materiales arqueológicos y objetos indígenas (Vargas 1976; Navarrete 1998). De los científicos que siguieron sus ideas y trabajos, se encuentran destacados intelectuales como Lisandro Alvarado, Raúl Villavicencio y Gaspar Marcano. En el campo de la arqueología, la incidencia más marcada fue la de Gaspar Marcano y Alfredo Jahn. Gaspar Marcano escribió tres textos sobre etnografía precolombina y contemporánea de Venezuela (Marcano 1971 [1889-90-91]). De los tres escritos de Marcano, el primero fue dedicado a los Valles de Aragua y Carabobo (Marcano 1971 [1889]); en el mismo describe e interpreta los materiales recolectados en las excavaciones realizadas en 1887 por su hermano, Vicente Marcano, en los montículos

11 artificiales de tierra a orillas del Lago de Valencia. Del texto de G. Marcano se puede observar su deseo de situar los análisis del pasado indígena dentro de un esquema objetivo y científico, enfocando su interés en los procesos de poblamiento del territorio. Marcano, al igual que Ernst, estaba influido por las ideas del evolucionismo cultural. De sus conclusiones, una de las ideas más destacadas es lo que Osgood y Howard (Osgood y Howard 1943) definirían posteriormente como la Teoría de la “H”. Marcano destacó el rol de Venezuela como zona de paso para migraciones indígenas que se movilizaron desde el sur, este, oeste y norte, cruzando por los valles y costas del norte de Sur América. Esta percepción, a partir de las investigaciones precedentes y las suyas, fue vanguardista y es necesario mantenerla presente, pues es un elemento recurrente en las investigaciones realizadas posteriormente por Osgood y Howard (1943), Kidder II (1944), Dupouy (1952), Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]), e inclusive Sanoja y Vargas (1974). A inicios del siglo XX, Alfredo Jahn, influido por las ideas de Ernst, y con el bagaje de la escuela de etnología alemana, combinó el trabajo de campo, la recolección de datos de primera mano y las fuentes históricas, orientando su investigación principalmente hacia la etnografía y lingüística. Jahn, a diferencia de Marcano, mantuvo “una posición analítico-descriptiva de carácter eminentemente fenomenológico” (Vargas 1976: 168). Realizó aportes importantes al estudio del pasado del Lago de Valencia. En 1903, Jahn realizó excavaciones arqueológicas en dos sitios con montículos artificiales de tierra cerca de las orillas del Lago de Valencia: en La Mata o el Zamuro y Camburito (Jahn 1932). Un resumen de los resultados de las excavaciones de Jahn fue publicada en alemán en 1904 por Karl von den Steinen (Steinen 1904). Por otra parte, Jahn también realizó investigaciones sobre la variación en los niveles del Lago de Valencia y trató de

12 correlacionar estos datos con las evidencias de asentamientos prehispánicos (Jahn 1940), así como lo había hecho Berry en años anteriores (Berry 1939). Sin embargo estos datos no fueron concluyentes, y la correlación de las variaciones del Lago con las evidencias materiales prehispánicas todavía necesita ser refinada. Este periodo estuvo marcado por la intención de descubrir un pasado oculto y desconocido, por aplicar métodos y teorías en boga en Europa para ese momento y, conocer las culturas humanas del pasado con una visión nacionalista, siguiendo preguntas básicas sobre el pasado como ¿quiénes fueron? y ¿de donde vinieron? Estos aportes comienzan a ver correlatos en los trabajos de los posteriores arqueólogos del siglo XX. Entre 1932 y 1948 trabajan en Venezuela tres arqueólogos norteamericanos traídos por Rafael Requena, interesado y aficionado sobre el pasado de Venezuela y para ese momento primer ministro del General Juan Vicente Gómez. Requena realizó excavaciones en los montículos artificiales de tierra de la Cuenca del Lago de Valencia (Requena 1932). Sin embargo, su publicación no siguió los estándares arqueológicos de la época, y ni siquiera las orientaciones científicas de autores como Ernst, Marcano o Jahn (Gassón y Wagner 1992, 1994, 1998; Navarrete 1998). Serían los trabajos de los norteamericanos traídos por Requena, Wendell Bennett, Cornelius Osgood y Alfred Kidder II, los primeros en introducir en la arqueología nacional las técnicas y métodos arqueológicos, como la estratigrafía, la seriación y clasificación de materiales. En términos teóricos, Kidder II estaba influenciado por una metodología arqueológica diferente a la de los otros autores. El interés de Kidder II, formado en la escuela iniciada por su padre Alfred Kidder y mejorada y ampliada por los Galdwin, era crear un modelo que lograra hacer una síntesis de las historias culturales de áreas tratando de definir periodos o ‘culturas’ y utilizando como concepto clave la Fase

13 (Trigger 1988). El concepto de Fase involucraba toda la evidencia material presente en una unidad, cualquiera que fuese ésta (sitio, pozo, nivel estratigráfico), permitiendo con esto una reconstrucción histórica de los habitantes que produjeron y dejaron los restos (Rouse 1980). El planteamiento central radicó en que este concepto podía relacionarse con definiciones sobre elementos culturales utilizados en la antropología cultural norteamericana de la época. En su trabajo en la Península de la Cabrera, Kidder II definió dos fases arqueológicas. Siguiendo un énfasis difusionista también propuso que los desarrollos culturales del actual Occidente de Venezuela no habían sido producidos en las culturas locales, sino que fueron ‘prestados’ de otras áreas (Kidder II 1944: 3). Kidder II, al igual que Marcano, señaló que Venezuela había sido un área de paso entre Suramérica, Centro América y el Caribe. Sin embargo, dado que para ese momento no existía evidencia de otras áreas además de las trabajadas por él en el Occidente, sólo relacionó sus materiales con los del Noroccidente del país. Por otra parte, Bennett (1937) y Osgood (1943) provenían de la escuela norteamericana que seguía el Método Taxonómico del Medio Oeste que planteaba que la clasificación de los materiales debía darse a partir de criterios formales (Rouse 1980). Es decir, que ellos buscaban atributos diagnósticos en los materiales que les permitiera la construcción de clases y a partir de ahí la definición de tipos y estilos (Rouse 1960, 1972). Para lograr esto, este grupo trabajaba principalmente con la cerámica. Bennett (1937) describió los materiales de la excavación de un montículo en el sitio de La Mata, definiendo dos periodos ocupacionales en el montículo a partir de diferencias formales como la pasta, las asas y algunos diseños decorativos (Bennett 1937). Por su parte, Osgood siguió el esquema planteado por Bennett e identificó que el montículo excavado por él en Tocorón, representaba el periodo temprano de Bennett (Osgood 1943). Un

14 aspecto importante del trabajo de Osgood (1943) es que, después de sus investigaciones en la Cuenca del Lago de Valencia realizó prospecciones arqueológicas con George Howard en todo el país, así como las investigaciones que ya estaban en curso en el Arco Antillano. Esto le permitió correlacionar algunos materiales de los montículos del Lago de Valencia con materiales encontrados en el Bajo y Medio Orinoco, así como con sitios de las Antillas Mayores y Menores (Osgood y Howard 1943). El producto de las prospecciones de Osgood y Howard culminó con la publicación de la monografía An Archaeological Survey of Venezuela en 1943. En este trabajo los autores sentaron las bases de una visión arqueológica nacional, pues prospectaron todos los estados del país con diferentes resultados. En cuanto al área de los Valles de Aragua y Carabobo, los autores mencionan que existe una homogeneidad en los materiales de los montículos excavados desde Marcano hasta Osgood (Osgood y Howard 1943: 49). Otro rasgo característico es la distinción que plantean entre la cerámica de líneas pintadas de Lara y Trujillo y la cerámica modelado-incisa del Bajo Orinoco. De hecho, Osgood relacionó la cerámica de la Fase La Cabrera de Kidder II con los materiales del Bajo Orinoco y Trinidad, y marcó su contraste con los materiales recolectados en el Occidente (Osgood y Howard 1943: 60). Es en este trabajo donde Osgood plantea la teoría de la “H”, debido a que consideró que en el pasado existieron dos centros de difusión, uno en el Orinoco y otro en el Occidente que se fueron expandiendo hacia el Centro de Venezuela y, posiblemente, de la mezcla de rasgos provenientes del Orinoco y el Occidente se generaron las culturas que manufacturaron la cerámica encontrada en los montículos (Osgood y Howard 1943). Sin embargo, una mejor definición de estas relaciones vendría en años posteriores, así como también una mayor confusión al respecto.

15 Luego de las investigaciones de estos arqueólogos, vino un periodo de gran auge en las investigaciones arqueológicas de la región Centro Norte. Aparecen los aportes de Dupouy (1943, 1952), Antonio Requena (1945, 1946-47), Oramas (1917, 1959 [1939], 1940), Cruxent (1945, 1946a, 1946b, 1946c, 1946d, 1947-48, 1950, 1951, 1958, 195859a, 1958-59b) y Rouse (Cruxent y Rouse 1982 [1958-59]; Rouse y Cruxent 1963), así como diversos personajes interesados en el estudio de los petroglifos del área (Cruxent 1945, 1948, 1949, 1955, 1960; Oramas 1959; Delgado 1976; Idler 1985; Delgado et al. 1999; León et al. 2000). De estos trabajos, es interesante destacar que fue Oramas (1959 [1939]) el primero en correlacionar la cerámica de los montículos del Lago de Valencia con la encontrada en las costas del Centro Norte. Sin embargo, el aporte más importante para la arqueología de la región lo hicieron Cruxent y Rouse en su monografía técnica Arqueología Cronológica de Venezuela, publicada en inglés en 1958 y luego en español en 1961, la cual tenía como objetivo darle continuidad al trabajo de Osgood y Howard (Cruxent y Rouse 1982 [1958-59]: 14). En este trabajo los autores, a partir de las prospecciones de Cruxent en el Centro Norte, y de los trabajos precedentes en el área, delimitaron un conjunto de atributos cerámicos y definieron la serie Valencioide constituida por siete estilos ubicados en la región (Mapa #1). El aporte de esta obra fue que se generó una visión de la arqueología nacional más compleja y amplia que la esquematizada por Osgood y Howard (1943). También construyeron una tabla cronológica relativa para toda Venezuela y definieron series para todas las áreas conocidas hasta ese momento. Esto les permitió tener una perspectiva general del pasado indígena y continuar con las ideas de difusión y migración presentes en los trabajos histórico-culturales. Para el Centro Norte, Cruxent y Rouse definieron la serie Valencioide y propusieron que sus orígenes estaban en la serie Arauquinoide del

16 Medio Orinoco. Igualmente, la fase La Cabrera de Kidder II y los materiales recolectados por Howard (1943) en el Bajo (Barrancas) y Medio Orinoco (Ronquín) fueron definidos como serie Barrancoide, siendo los sitios del Orinoco más antiguos que los excavados por Kidder II en La Cabrera.

Primeras clasificaciones cerámicas La definición y cronología de la serie Valencioide de Cruxent y Rouse, estuvo basada en los trabajos precedentes realizados por Bennett, Osgood y Kidder II en la zona del Lago de Valencia. Para entender y desglosar la serie Valencioide es necesario comprender antes que nada los orígenes clasificatorios y estilísticos de los materiales recolectados en la zona. En este apartado se van a revisar las clasificaciones cerámicas realizadas en los diferentes sitios de los que fueron tomados los materiales para la definición base de la serie Valencioide y los estilos que la componen.

La Mata El primer arqueólogo que llevó a cabo trabajos sistemáticos en la Cuenca del Lago de Valencia fue Wendell Bennett (1937), del Museo de Historia Natural de Nueva York. Sus trabajos de campo los realizó entre septiembre y octubre de 1932, prospectando diversos sitios -ya excavados por Rafael Requena y su jefe de campo Mario del Castillo- como Cascabel, El Charral, Palmita o Araguata, los montículos de La Mata, Tocorón y La Quinta. Bennett decidió excavar un montículo en La Mata (Mapa #7) dado que era uno de los yacimientos donde se había encontrado mayor material por parte de los exploradores precedentes (cf. Requena 1932; Marcano 1971 [1889]), y todavía tenía muchos montículos sin prospectar.

17 En vista de que Bennett fue el primero en realizar un trabajo sistemático, el autor prefirió dejar su clasificación cerámica en la definición de tipos, y no definir estilos o series puesto que, aunque tenía buena cantidad de material, consideró que el primer trabajo debía definir un conjunto de materiales que investigadores posteriores pudieran ampliar, comparar y contrastar para de ahí definir un concepto clasificatorio más complejo (Bennett 1937). En esta sección se va a discutir la clasificación realizada por Bennett con la intención de reconstruir su proceso clasificatorio y tener acceso a los atributos y clases definidos por éste. Los tipos definidos por Bennett (1937) fueron formales y decorativos, sin embargo y como se verá más adelante, para su construcción Bennett utilizó otras variables complementarias. En su descripción se pueden reconocer tres variables principales: pasta, forma y decoración, y en cada una de ellas se describen los atributos que las caracterizan. En la dimensión pasta se observan seis (6) atributos de color, que son: 1. Gris gruesa 2. Gris fina 3. Negra 4. Roja gruesa 5. Roja fina 6. Amarilla

De estos atributos de pasta, Bennett (1937) define los grupos de alfarería. De éstos destaca la importancia de dos, los grises y los rojos, que poseen las frecuencias más altas. Con esto, el autor distingue dos primeras clases a nivel tecnológico, la alfarería gris (atributos: gruesa: sin engobe o engobe gris, apariencia grafitosa, antiplástico arena,

18 variante con engobe rojo con la misma apariencia de la gruesa; fina: quebradiza y áspera, engobe poco común) y la roja (atributos: gruesa: composición tosca, con engobe rojo en algunos casos; fina: textura fina, con engobe rojo). En el texto de Bennett, estas clases se observarán como elementos distinguibles y, en conjunto con otras clases, en la formulación de los tipos. Bennett no definió tipos para la pasta, sin embargo, dentro de los tipos definidos se incluye frecuentemente la distinción entre alfarería gris y roja. El resto de las clases que crea son formales y decorativas. En lo formal el autor describe seis (6) clases de formas de vasija e igualmente 6 tipos de vasijas que contienen a su vez sub-tipos, la definición de los sub-tipos se da por variaciones en la orientación del borde utilizado para la reconstrucción. Los atributos utilizados por Bennett para construir los conjuntos son principalmente: orientación del borde, tamaño de la boca y profundidad de la vasija. Lamentablemente, el autor no coloca ninguna de estas informaciones en el texto, ilustrando exclusivamente la vasija ya reconstruida. Bennett diferencia constantemente las formas que se encuentran en la alfarería gris, y las de la alfarería roja, aunque no se observa un patrón diferencial entre las formas de vasija y las pastas. En cuanto a los tipos decorativos, éstos están definidos por los conjuntos de atributos que engloban las tres formas decorativas descritas para esta cerámica, que son: modelado, aplicado e inciso. Dado que estos atributos decorativos no son exclusivos de esta zona, el autor se enfocó en la posición en la que se encuentra la decoración, más que en la descripción de la técnica, y así definió tipos de adornos y asas. También para estos tipos Bennett marcó las distinciones entre las alfarerías (Lámina #1). El elemento que marca la separación ocupacional cronológica del sitio son las alfarerías definidas a partir de los tipos de pasta, puesto que las diferencias formales y

19 decorativas no son tan grandes entre las dos alfarerías. En este sentido, la clasificación de Bennett no tiene mucha elegancia en su clasificación, aunque si fue coherente internamente; él mismo reconoció esto cuando dijo que “la complejidad de la cerámica hace difícil simplificar la clasificación” (Bennett 1937: 90). La diferencia entre los materiales cerámicos de los estratos inferiores y superiores, además de las dos alfarerías, no es que algunas formas, adornos, asas o figurinas hayan caído en desuso, en cambio, está en la aparición de elementos. En ambos estratos se encuentra alfarería de los dos tipos, sin embargo, la roja tiene una frecuencia muy baja en el inferior y la gris una frecuencia muy baja en el superior. El aumento y disminución en la pasta utilizada para la elaboración de la cerámica, y la aparición de nuevos elementos podría indicar un cambio alfarero en la toma de decisiones del artesano (cf. Tarble 1977; Sackett 1990) no necesariamente relacionado con aspectos sociales. Sin embargo, la ausencia de cráneos deformados en los estratos superiores del montículo, así como la presencia mayoritaria de enterramientos directos en los estratos inferiores podría indicar un cambio en ciertos patrones sociales o religiosos. Bennett plantea que pareciera existir una diferencia y cambio entre los estratos inferiores y los superiores que podría estar indicando momentos diferentes en la historia cultural del sitio. En la lámina #2 se muestra el ajuar cerámico construido por Bennett para el sitio de La Mata. Entre las decoraciones que no pudieron ser asociadas a una forma se encuentran: “ojos granos de café” aplicados en la panza, bolitas de arcilla con incisión aplicadas en borde, rostros antropomorfos en borde, figurinas humanas en borde, rostros zoomorfos en borde, asas tubulares horizontales y asas con excisiones verticales y horizontales.

20 Tocorón El segundo en realizar trabajos de campo en el área fue C. Osgood. Este investigador venido de la Universidad de Yale, excavó un montículo cerca del pueblo de Tocorón (Mapa #7), pero más cerca de la zona de La Mata. Osgood prefirió llamar al yacimiento Tocorón debido a que los montículos de esta zona son más pequeños y menores en cantidad que La Mata, por lo que prefirió definirlo como un grupo aparte. En cuanto a la clasificación cerámica, Osgood siguió el esquema precedente de Bennett, pero con modificaciones pequeñas. Una diferencia es que no consideró los adornos, pero tomó en cuenta las bases, y su terminología no incluye tipos como tales, sino estilos. Es necesario destacar que lo que Osgood denominó estilos se asemeja más a los tipos de Bennett que a los estilos de Rouse (1972; Cruxent y Rouse 1982 [1958-59]), debido que para Rouse un estilo es un conjunto de caracteres cerámicos que son aislados en un yacimiento cabecero y se repiten en otros yacimientos; Osgood se refiere a atributos que un grupo de materiales del mismo sitio tienen en común. Antes de iniciar la revisión de la clasificación de Osgood es necesario mencionar que el autor encontró en la base del montículo un grupo de tiestos pertenecientes a una cerámica no descrita para el área y muy diferente del resto de los materiales del montículo (Lámina #3). Estos fragmentos se caracterizan por ser extremadamente friables, las vasijas son asimétricas, el color de la superficie es gris, textura rugosa y la decoración consiste en un ‘punteado angular’, como muescas en la cerámica. El conjunto de forma-decoración es diferente a todo lo descrito anteriormente en la región. Osgood cree que lo friable y asimétrico de esta cerámica se debe a una deficiencia en la técnica de manufactura o en los materiales utilizados. Ahora bien, si se analizan detalladamente

21 estas cerámicas, se puede observar que realmente no son tan diferentes a otras alfarerías reportadas. En primer lugar, en la imagen proporcionada por Osgood (lámina #3), se observan las vasijas B y E, estas vasijas, copas con base de pedestal, o platos pequeños con base de pedestal, aunque con una manufactura más simétrica se encuentran en la cerámica de La Mata, de algunos yacimientos costeros y en las islas. En cuanto a las vasijas C y D, aunque las formas no se corresponden con alguna cerámica definida como Valencioide, y las asas de la vasija C tampoco es común, el diseño de las decoraciones es muy común en los materiales descritos por Bennett y Kidder II: incisiones en la inflexión e incisiones desde el borde hacia la panza de la vasija. Claro, la diferencia está en que estos motivos en la cerámica Valencioide se encuentran asociados generalmente a cadenetas. La figurina si es totalmente diferente a cualquier otra descrita para el Centro Norte. En cuanto a la clasificación del resto de los materiales, Osgood no definió la diversidad de tipos que Bennett, en cambio y siguiendo el esquema de color de pasta de Bennett, Osgood explica que su cerámica es toda de pasta gris (1943: 47), por lo cual la define como una sola clase, no nombra el tipo, ni estilo, sólo considera el material como una unidad homogénea. Sin embargo, Bennett revisó la colección de Osgood y comentó que existen algunos materiales de su alfarería roja, pero que la mayoría son grises, por otra parte, Osgood comenta que para ese momento Bennett ya no daba tanta importancia a la distinción entre alfarería roja y gris (Osgood 1943: 47). Es interesante destacar esto, pues al eliminar las distinciones entre las dos alfarerías se elimina, en gran parte, la propuesta tentativa de dos periodos de manufactura de la cerámica, y por tanto de cambios en el desarrollo cultural de los hacedores/habitantes del montículo.

22 Osgood enfocó su clasificación formal en los bordes, no reconstruyendo las formas como Bennett; en cuanto a las decoraciones, el autor analizó las asas y los apéndices. Argumenta que todos eran iguales a las tipos grises de Bennett (Lámina #4-5). Para complementar la discusión de la clasificación de Osgood, quisiera reproducir un párrafo que resume la intención de la sistemática del autor, así como sus trabajos posteriores en Venezuela (Osgood y Howard 1943), y también la intención de Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]) quienes abiertamente dijeron seguir los trabajos de este autor:
“El problema de la arqueología descriptiva en la aparentemente unificada área de montículos del Lago de Valencia es clara. Lo que se necesita es una clasificación definitiva del material de la región como un todo, que servirá como base para distinguir sitios individuales, y los estratos que lo componen, así como para proveer conocimiento exacto de los especímenes en sí mismo” (Osgood 1943: 233).

Los Tamarindos El tercer arqueólogo norteamericano en excavar en las orillas del Lago de Valencia fue A. Kidder II (1944). Kidder II a diferencia de Bennett y Osgood no excavó en montículos. En cambio, excavó en Los Tamarindos, sitio ubicado en la costa lacustre de la Península de La Cabrera al norte del Lago de Valencia (Mapa #7). En esta excavación Kidder II recuperó materiales de dos clases diferenciadas, que el llamó Fase Cabrera para la cerámica encontrada en los niveles más profundos y Fase Valencia para la recolectada en los superiores. Dado que el interés principal de este trabajo se enfoca en la cerámica Valencioide del Centro Norte de Venezuela, no se discutirá aquí la clasificación de la Fase Cabrera (Estilo Cabrera, serie Barrancoide en Cruxent y Rouse
3

Traducción del autor

23 1982 [1958-59]), centralizando esta discusión a su Fase Valencia (Estilo Valencia, serie Valencioide en Cruxent y Rouse 1982 [1958-59]). En importante destacar que tanto Bennett como Osgood comentan que la clasificación de los materiales cerámicos es sumamente compleja y, posiblemente excluyeron del análisis los fragmentos cerámicos que rompían con el estándar. Igualmente, estos autores destacan las diferencias internas al conjunto cerámico principal, denominado posteriormente por Kidder II (1948) como Aspecto Valencia para distinguirlo de su Fase Valencia. Sin embargo, dado que este último autor excavó dos conjuntos cerámicos totalmente diferentes, pudo simplificar la clasificación. Kidder II explica que la cerámica de los estratos superiores es una sola, y la definió como tipo Valencia rojo. La clase que define este tipo está caracterizada por atributos de superficie, forma y decoración. Es importante destacar que el nombre del tipo Valencia rojo se define principalmente por la presencia de engobe rojo en los fragmentos cerámicos; Kidder II no hace una distinción entre los colores de la pasta como la hacen Bennett y Osgood. De hecho Kidder II comenta que la cerámica gris de Bennett es un engobe rojo mal cocido (Kidder II 1944); sin embargo, en la descripción de Bennett, y de Osgood, ambos autores se refieren al color de la pasta y no al engobe, describiendo, incluso, fragmentos de la alfarería gris con engobe rojo (Osgood 1943). El tipo Valencia Rojo, en conjunto con los materiales no cerámicos representa la Fase Valencia. En cuanto a los atributos característicos de superficie se encuentran: el color de la superficie sin engobe es marrón cacao y gris neutro, y el de los que tienen engobe rojo es rojo. El color de la pasta en general es gris. En cuanto a las formas se observan una diversidad de bordes de jarras y boles con diferentes inclinaciones (Lámina #6). La decoración es la misma encontrada en todos los sitios descritos para la Cuenca

24 del Lago de Valencia: modelado, aplicado, incisión, punteado y engobe rojo. Kidder II hace la distinción en la relación de estos atributos, comentando que todos están mayormente combinados en el cuerpo o borde de las vasijas. Kidder II describe cuatro clases de combinaciones (1) caras humanas aplicadas en el cuerpo o borde, (2) aplicaciones de bajo relieve con o sin incisión, (3) adornos de alto relieve en las paredes o bordes representando figuras humanas o animales, (4) incisión y punteado simple sin asociación a aplicaciones o modelados (Lámina #7). Estas agrupaciones en la cerámica fueron mantenidas para la definición del estilo Valencia y la serie Valencioide por Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]). La clasificación de Kidder II es coherente en cuanto a su descripción de los materiales, sin embargo es ajena a las otras clasificaciones del área. Esto, posiblemente, debido que Kidder II encontró en los estratos inferiores una cerámica totalmente diferente, y posiblemente le interesó describir los dos conjuntos de manera global y no destacar las variaciones internas de cada fase. El autor siguió los estándares clasificatorios comunes para su marco teórico, buscó definir un conjunto cerámico relacionable y comparable con otros conjuntos. Sin embargo, pasó por alto detalles que sí toman en cuenta Bennett y Osgood como representativos, como el color de la pasta y las diferencias estratigráficas del conjunto. Aunque, desde cierto punto de vista, al enfrentarse Kidder II con una base de datos mucho mayor que las de los autores precedentes y ante el problema de clasificar dos conjuntos totalmente diferentes, Kidder II se enfocó en las homogeneidades que caracterizaban cada conjunto y, dejó las heterogeneidades a cambios temporales (Kidder II 1944: 61), sin importancia estilística.

25 La serie Valencioide Tanto para Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]) como para Osgood (1943) y Kidder II (1944), la serie Valencioide fue producto de las migraciones/difusiones de la gente portadora de las series pintadas del Occidente y las plásticas del Oriente-Orinoco. Dado que el interés de Cruxent y Rouse era ofrecer una visión general de la arqueología nacional y las historias culturales prehispánicas de cada región del país, y que las muestras disponibles eran reducidas, los autores se basaron en la definición de atributos diagnósticos que permitieran establecer similitudes y diferencias entre los Estilos y Series. Para la clasificación de Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]) se pueden reconocer dos niveles en la definición de los estilos. El primero de ellos, el fenomenológico, se refiere a grupos de tiestos de los cuales se establecen los modos o atributos que forman y definen una clase (Rouse 1939); mientras que el segundo, ideacional, se refiere a la definición de atributos, modos y clases para su comparación estilística (ver capítulo III). Al observar esta distinción es posible reconocer que el conjunto estilístico usado por Cruxent y Rouse para las comparaciones es el ideacional y no el fenomenológico, pues nunca se va a encontrar en un nivel fenomenológico dos colecciones idénticas como para ubicarlas dentro de un mismo estilo (Tarble 1977). Es importante destacar que Cruxent y Rouse no fueron siempre muy explícitos con sus definiciones de estilos. Algunos estilos están definidos por pocos atributos, aunque comparten rasgos decorativos y/o formales con la serie, no poseen un conjunto suficiente y necesario como para definir un estilo. Cruxent y Rouse definieron siete estilos que conforman la serie Valencioide, cada uno ubicado en un área diferente de la región Centro Norte. Estos son, 1) en el oriente: Río Chico; En la montañas: Las Minas;

26 en el Valle de Caracas: El Pinar; en la Costa Central: Topo; en los Valles de Aragua y Carabobo: Valencia; en el Occidente: Cementerio Tucacas; y en las islas: Krasky (Mapa #1). Cruxent y Rouse trabajaron con las dimensiones de: material, forma y decoración, y describieron el grupo de atributos presentes en cada uno de los estilos. Es importante destacar que, en la clasificación de Cruxent y Rouse, al igual que en la de Howard (1943) no todos los modos (atributos) presentes en un grupo de materiales se utilizan para la definición de los tipos, ya que sólo se consideran aquellos relevantes en de la secuencia espacio-temporal del sitio excavado o del área trabajada. Por ejemplo, Howard (1943) trató de explicitar este punto definiendo tres grupos de modos: 1) los diagnósticos, que están siempre presentes en las clases; 2) los alternativos, que son aquellas escogencias no obligatorias del artesano; y 3) los opcionales, aquellos que pueden estar presentes o no dentro de las clases (Howard 1943: 20). En este sentido, Cruxent y Rouse utilizan un conjunto de atributos, pero son los diagnósticos los que definen la serie y caracterizan los estilos pertenecientes a ésta. Los atributos diagnósticos de la serie son:      Bases planas o anulares Vasijas globulares (principalmente boles) Ausencia de Pintura Ornamentación tosca (punteado, incisión, aplicado y modelado, “ojo grano de café” y presencia de engobe rojo) Apéndices aplicados (zoomorfos y antropomorfos)

Estos atributos se encuentran asociados con:   Budares Figurinas femeninas de arcilla (con engobe rojo y amarillo, cabezas chatas)

27  Artefactos líticos, de concha y de hueso

Para Cruxent y Rouse, cualquier sitio arqueológico ubicado en el Centro Norte de Venezuela cuya cerámica posea estas características pertenece a la serie Valencioide. Esta definición ha producido confusiones en las clasificaciones o identificaciones posteriores relacionadas con esta serie. Esto debido a que la serie no es un concepto clasificatorio, sólo se usa para agrupar estilos. En este sentido, los atributos descritos anteriormente son atributos comunes y generales para los estilos. Por lo cual el procedimiento metodológico correcto sería asignar los materiales de un sitio arqueológico a un estilo que está dentro de la serie.

Reevaluaciones estilísticas precedentes Osgood y Howard (1943) plantearon la primera clasificación cerámica general para los restos materiales prehispánicos recolectados en Venezuela. El trabajo de estos autores consistió en utilizar las clasificaciones previas y las propias para definir categorías que permitieran conocer los patrones de manufactura cerámica de los grupos indígenas que habitaron Venezuela. Posteriormente, Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]) ampliaron y mejoraron las clasificaciones de Osgood y Howard en un intento por categorizar de manera más consistente los grupos cerámicos creados anteriormente. Esto les permitió definir una diversidad de estilos y series en el territorio venezolano. Las clasificaciones de los distintos estilos y series planteadas por Cruxent y Rouse no han sido sometidas a grandes revisiones como las realizadas por ellos mismos a las planteadas por Osgood y Howard. Dunnell (1971: 36), explica que para cada problema

28 de investigación es necesario plantear una clasificación diferente. Esto es debido a que la clasificación, de cualquier tipo de material debe estar directamente relacionada con el problema que se intenta resolver. Ahora bien, existen tres trabajos que explícitamente han buscado replantear las clasificaciones cerámicas de Cruxent y Rouse al exponer nuevos problemas de investigación. El primero de ellos fue realizado por Tarble (1977) para dos colecciones cerámicas del Occidente de Venezuela. Tarble (1977: 37) tuvo que plantear una nueva clasificación para las colecciones cerámicas de Santa Ana y Lagunillas, debido a que tenía como hipótesis que estas dos colecciones cerámicas pertenecían al mismo estilo, contraria a la hipótesis existente de que las colecciones pertenecían a estilos diferentes. De esta manera, la autora al plantearse un nuevo problema de investigación, tuvo que definir una nueva clasificación estilística. El segundo caso es el trabajo de Arvelo (1987) para las colecciones cerámicas de la Cuenca del Lago de Maracaibo. Esta autora consideró que el pasado indígena de esa zona estaba explicado en la bibliografía de manera fragmentada y, por lo tanto, era necesaria una agrupación coherente y sistemática de la data existente (Arvelo 1987: 1011). Por esto, la autora formuló un modelo de poblamiento prehispánico para la Cuenca del Lago de Maracaibo, lo que hizo necesario reevaluar las clasificaciones cerámicas existentes para la región y reorientarlas en función de su problema de investigación. Por último, se encuentra el trabajo de Oliver (1989), quien realizó un aporte significativo a la arqueología del poblamiento humano del Occidente de Venezuela, al correlacionar la evidencia arqueológica con la etnohistórica y lingüística. Para ello reevaluó la clasificación cerámica de Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]) para las series Tocuyanoide y Dabajuroide, y sus estilos. Dado que la intención de este autor era

29 principalmente evaluar la relación entre Estilística y Tiempo, utilizó como categoría clasificatoria mayor, el concepto de Macro-Tradición, incluyendo en cada macrotradición diferentes Tradiciones (equivalentes a series), dentro de éstas las subtradiciones y por último los complejos. Este esquema, si bien mantenía presente la clasificación de Cruxent y Rouse, constituyó una variación adecuada a las preguntas de investigación de este autor, lo que le permitió poder armonizar interpretaciones que vinculaban las tres líneas de evidencia antes mencionadas. Estos tres primeros trabajos (Tarble 1977; Arvelo 1987; Oliver 1989) así como otros que han aparecido después (Arvelo y Wagner 1984, 1993; Arvelo 1995; Tarble 2008), han sentado precedentes en la arqueología venezolana en cuanto a la manera sistemática de proceder ante un problema de investigación relacionado con la cerámica. En el caso que compete a esta investigación, los arqueólogos que han trabajado luego de la clasificación cerámica de la serie Valencioide de Cruxent y Rouse, han mantenido este esquema invariable y sin modificaciones. Esto ha hecho que tanto los modelos sociales como las interpretaciones utilicen como base analítica clasificaciones que fueron creadas con preguntas y objetivos muy específicos de este momento histórico-arqueológico. Se considera que este trabajo se encuentra dentro de la línea originada por Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]) y mantenida por Tarble (1977), Arvelo (1987) y Oliver (1989).

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III. CONSIDERACIONES TEÓRICAS

Sistemática En este trabajo se revisó la serie Valencioide desde una perspectiva crítica que permitió relacionar los conjuntos estilísticos con la secuencia espacio-temporal a partir de la aplicación de un cruce paradigmático de las dimensiones y variables. Se considera que los aportes clasificatorios de los primeros investigadores (Bennett, Osgood, Kidder II y Cruxent y Rouse) fueron adecuados y consistentes, sin embargo, dado que las colecciones cerámicas se han ampliado con las nuevas investigaciones es necesario realizar una reevaluación de la clasificación de la serie Valencioide. Como plantea Dunnell (1971: 9), “el conocimiento científico no se edifica en función de novedades, en cambio se construye sobre lo ya conocido”. Utilizando esta cita como inspiración, el marco teórico de esta investigación se enfocará en elementos formales más que analíticos, pues el interés no está en desarrollar un esquema teórico para llegar a una explicación/interpretación sobre el pasado, en cambio se enfocará en cómo han de formularse los fenómenos para que sean susceptibles de explicación/interpretación (Dunnell 1971: 23). La formulación de los fenómenos se basará en la Sistemática como fue definida por Dunnell (1971) y como ha sido aplicada en Venezuela por algunos autores (Tarble 1977; Arvelo 1987). La Sistemática es la clasificación y ordenación del mundo y las cosas. Es un medio para crear conjuntos de unidades y se aplica diferencialmente a cada caso particular, por esto se ha puesto el énfasis en que cada pregunta de investigación debería conllevar al desarrollo de una clasificación orientada a esa pregunta (Dunnell 1971). En este sentido, plantear una teoría formal implica el establecimiento de una

31 “sistemática adecuada a los objetivos del trabajo incluidos en un sistema lógico que responda a un fin específico” (Dunnell 1971: 38). La teoría no es una explicación en sí misma, sino el establecimiento de los principios mediante los cuales se llega a una explicación. De esta manera, la Sistemática es el inicio en la construcción de una teoría pues es el único medio de identificar la materia de estudio (Dunnell 1971: 48). Desde esta perspectiva se puede definir la Sistemática como “un sistema de unidades encaminadas a la categorización de fenómenos en clases significativas” (Dunnell 1971: 52-53). En este punto es importante destacar dos conceptos claves: el método y la técnica. El método es un “sub-sistema de una teoría más amplia que se propone la solución de un tipo de problema determinado” (Dunnell 1971: 48). El método es el modelo con el cual se compararán los fenómenos en consideración para alcanzar la explicación del problema. El método utilizado en este trabajo fue la clasificación, que se define como “el método utilizado para establecer los patrones en el material cultural” (Tarble 1977: 16). Se ha conceptualizado como “el procedimiento de formar clases, denominarlas y definirlas siguiendo patrones distintivos de atributos” (Rouse 1972: 48). Para formar las clases cerámicas es necesario primero definir categorías como dimensión, atributo y modo. La técnica, por otra parte, sirve para poner en funcionamiento un determinado método en un caso específico. La técnica constituye la secuencia real de procedimientos empleados para resolver un problema (Dunnell 1971: 51). En el trabajo de clasificación, o Sistemática, es importante reconocer dos niveles de análisis: lo ideacional y lo fenomenológico. Lo ideacional se relaciona con la forma, y es un nivel que no posee existencia objetiva; lo fenomenológico, en cambio, se refiere al contenido y posee atributos observables y medibles. En toda clasificación se trabaja con

32 estos dos niveles. En el nivel fenomenológico se ubican los atributos que van a ser agrupados para la definición de las clases (nivel ideacional). Ahora bien, para evaluar la pertinencia de una clasificación es necesario considerarla desde tres aspectos: elegancia, parsimonia y consistencia. La Elegancia se refiere a la simplicidad en la explicación; la parsimonia trata el número de suposiciones que incorpora la clasificación, es decir, si la clasificación incorpora o no algún dato que no sea evidente; por último, la Consistencia es la estructura lógica de la clasificación, si la hipótesis explica o no todos los datos (Dunnell 1971: 54). Es importante destacar en este momento la definición de hipótesis que se utilizará en este trabajo. Una hipótesis consiste en “una explicación propuesta de un conjunto, específico de cosas o sucesos, y de este modo es el resultado de la aplicación de la teoría y el método mediante una técnica a un cuerpo dado de datos” (Dunnell 1971: 52). Siguiendo esta definición, las hipótesis no se demuestran, en cambio son sustituidas por hipótesis de mayor utilidad según las diferentes preguntas de investigación.

Conceptos Claves En este trabajo se utilizarán seis conceptos claves relacionados con el proceso clasificatorio: dimensión, atributo, modo, clase, estilo y serie. Cada uno de ellos se ubica en niveles diferentes del proceso clasificatorio. La dimensión, se refiere a términos descriptivos generales que son mutuamente excluyentes, ej. cultura material, tiempo, espacio. Cada dimensión consta de atributos que pueden ser identificados y descritos. El atributo es la unidad cualitativa distintiva más pequeña de una clasificación (Dunnell 1971: 65), y representa un elemento distintivo, particular y exclusivo de una dimensión (Dunnell 1971: 200). El término

33 modo, se utiliza para categorizar un atributo (Rouse 1964), es decir atributo y modo son lo mismo, con la diferencia que el atributo es una característica distintiva de un fragmento cerámico, mientras que el modo es la abstracción ideacional que realiza el investigador. La clase, es un término empírico, es decir, es un conjunto tangible de atributos, un grupo de ejemplares con atributos comunes (Rouse 1972: 44). Luego de definir las clases de un componente de materiales, se puede comenzar a definir categorías conceptuales más abstractas como los tipos. El estilo, desde la perspectiva normativa, es la combinación de atributos cerámicos diagnósticos en una muestra representativa de un sitio arqueológico (Rouse 1964, 1972). Es un concepto que permite agrupar la cerámica para diferenciar unos ‘grupos’ (estilos) cerámicos de otros. El estilo, desde esta perspectiva, es “un conjunto de caracteres cerámicos aislados en un sitio típico o cabecero, conjunto que se repite en otros sitios” (Cruxent y Rouse 1982 [1958-59]: 22-23). La Serie, es el concepto que se utiliza para agrupar estilos similares; es decir que una seria es un conjunto de estilos que comparten muchas de sus características cerámicas, aunque no necesariamente todas ellas (Cruxent y Rouse 1982 [1958-59]: 55). Para que los estilos puedan generar un conjunto definible como serie, es necesario que estén relacionados temporal y/o espacialmente. No todos los modos presentes en un grupo de materiales son utilizados para la definición de clases (Howard 1943; Rouse 1964, 1972; Dunnell 1971). Los modos que se utilizan para clasificar son aquellos que poseen una “importancia histórica identificable” (Dunnell 1971), es decir que son recurrentes en el tiempo y el espacio. Por ejemplo, Howard (1943) trató de explicitar este punto definiendo tres grupos de modos: 1) los

34 diagnósticos, que están siempre presenten en las clases; 2) los alternativos, que son aquellas escogencias del artesano no obligatorias; y 3) los opcionales, que son aquellos que pueden estar presentes o no dentro de las clases (Howard 1943: 20). Esta definición es muy pertinente dado que todos los investigadores que construyen una clasificación observan estos tres grupos de modos, sin embargo no necesariamente hacen explicito al lector cual es cual, y de aquí la dificultad de reconstruir clasificaciones hechas por otros (Dunnell 1971). Siguiendo esta perspectiva, este trabajo trata de realizar un aporte en cuanto a la teoría formal utilizada en la arqueología del Centro Norte de Venezuela. El objetivo de este trabajo, más que generar interpretaciones sobre el pasado, es delimitar marcos de referencia concretos sobre los fenómenos a ser analizados (consideración de la nueva data en la clasificación de la serie Valencioide y su relación con la secuencia espaciotemporal de la región), para delinear esquemas que sean susceptibles de explicación científica, y posteriormente de interpretaciones arqueológicas.

Consideraciones Generales Hay algunos elementos importantes de destacar en cuanto al marco teórico planteado en este trabajo. En primer lugar, se está consciente de que al utilizar categorías como estilo y serie desde una perspectiva Histórico-Cultural se está asumiendo implícitamente un marco antropológico normativo. Es decir, el estilo es la categoría clasificatoria utilizada para explicar la Cultura. Para los normativos, el estilo representa un conjunto de normas (atributos) que son utilizados y expresados por el artesano. Estas normas reflejan caracteres de la cultura de sus hacedores/portadores (Rouse 1972). Sin embargo, dado que la intensión de este trabajo es hacer un aporte metodológico que

35 permita actualizar y reevaluar la serie Valencioide, no se desarrollará este aspecto antropológico de la teoría del estilo y la serie. Será en futuras investigaciones donde se desarrollen elementos relacionados con, por ejemplo: los estilos de producción y de consumo.

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IV. METODOLOGÍA Y CLASIFICACIÓN

Dimensiones de Análisis Para este trabajo es necesario definir unidades clasificatorias y analíticas. En primer lugar se definió el esquema clasificatorio y las categorías que lo componen. Estas son: dimensión, variable y atributo. La dimensión es considerada como la categoría mayor para agrupar; dentro de ésta se encuentran las variables que, a su vez, incluyen los atributos. Las dimensiones a ser consideradas para el desarrollo de esta investigación fueron: Cultura Material, Tiempo y Espacio. Dentro de la dimensión Cultura Material se encuentran las variables cerámicas: forma, decoración y pasta; en la Temporal se utilizaron las variables: cronologías relativas y absolutas; y en la dimensión Espacial las variables: la región y las áreas.

Metodología del General del Trabajo La metodología se desarrolló considerando tres aspectos: 1) la clasificación cerámica, 2) la definición de las unidades espacio-temporales y, 3) los análisis de los datos. Como se comentó en el marco teórico, se siguió un esquema de Sistemática donde la clasificación se realiza en términos exclusivamente cualitativos, y es en los análisis donde se procederá a obtener resultados cuantitativos a través del cruce de variables y dimensiones. En este sentido, los análisis se dividieron en dos partes: 1) el cruce de variables, donde se cruzan los datos de las variables forma y decoración con las variables de sitios y áreas; y 2) el cruce de dimensiones, donde se cruzan los resultados obtenidos de la clasifición y definición de clases en las dimensiones estilística, espacio y tiempo. Este cruce de datos se realizará de forma paradigmática (Dunnell 1971) con el objetivo de minimizar las cargas valorativas sobre los resultados. Se está consciente de que la

37 cantidad y calidad de la data afecta los resultados cuantitativos, sin embargo se considera que los resultados a ser obtenidos en este trabajo son tendencias que permiten el planteamiento de nuevas hipótesis de trabajo.

Proceso de Obtención de Datos Los datos utilizados en este trabajo provienen de dos tipos de fuentes: en primer lugar, de la colección obtenida en las investigaciones en la Cuenca de Patanemo (Herrera Malatesta 2004) y, en segundo lugar, se utilizaron las referencias bibliográficas sobre la arqueología prehispánica del Centro Norte de Venezuela relacionada con la serie Valencioide4. Con la colección de la Cuenca de Patanemo se realizó una reevaluación de los conjuntos cerámicos definidos, y con la bibliografía se realizó una revisión detallada de las descripciones e ilustraciones para luego comparar de manera gráfica estos datos con la colección de la Cuenca de Patanemo. Es importante destacar el manejo que se le dio a los sitios y datos reportados en Arqueología Cronológica de Venezuela (Cruxent y Rouse 1982 [1958-59]). De este trabajo se obtuvieron datos generales sobre los sitios, estilos y serie Valencioide. En este texto los autores presentan su visión y definición de la serie Valencioide y sus estilos; sin embargo, cuando se quiso obtener datos específicos sobre cuantitativas cerámicas, levantamientos planimétricos de sitios, mapas, e ilustraciones más abundantes se utilizaron los trabajos de Cruxent con Dupouy (Dupouy y Cruxent 1946, 1946-47). La perspectiva que plantea Cruxent en muchos de estos artículos no estaba basada en la visión general y sistemática que se presenta en Arqueología Cronológica de Venezuela.
Se está consciente de que existen otros reportes arqueológicos, sin embargo, todos aquellos que no fueron incluidos en este trabajo se debe a que no fue posible ubicar la referencia bibliográfica o el manuscrito inédito.
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38 Este hecho hace que los artículos donde se reportan los sitios por primera vez sean fuentes invalorables de información específica que no aparece en Arqueología Cronológica de Venezuela por las características de esta monografía. Así, para la revisión cuantitativa se utilizó principalmente los artículos de Cruxent, mientras que para las definiciones de estilos y serie se trabajo con la monografía. Para esta investigación se decidió no incluir los artefactos de concha, hueso o lítica recolectados en diferentes sitios arqueológicos de la región, debido que estas evidencias sólo se pueden relacionar de manera muy general con la serie Valencioide, más no con los estilos. Por otro lado, tampoco se incluyeron comparaciones con las figurinas humanas de arcilla, puesto que si bien éstas representan parte del ajuar cerámico Valencioide, en este trabajo no se está considerando las evidencias de la cultura material representacional como las figurinas. Una parte del proceso de obtención de datos está muy vinculado a la clasificación y análisis espacial. Para poder organizar la explicación de la información se decidió separar la clasificación espacial es dos niveles, el primero relacionado con el proceso de obtención de datos para el trabajo y, el segundo, con la definición de las unidades espaciales.

Metodología y Definición de Unidades Espaciales Primer Nivel de Clasificación Espacial: Obtención de Datos Debido a la condición del trabajo se decidió categorizar la información de los textos con el fin de unificar criterios entre las diferentes fuentes de información. De esta manera, se definió un esquema de trabajo que incluyera toda la información relacionada

39 con aspectos estilísticos, espaciales y temporales de los sitios arqueológicos (figura #1) y a partir de éste se creó una base de datos (tabla #II). Del total de los 139 (100%) sitios arqueológicos relacionados con la serie Valencioide y reportados para la región Centro Norte hasta el momento, se trabajó de manera general con un total de 126 (90,65%), ya que los 13 (9,35%) restantes carecían de información espacial, estilística y cronológica. De los 126, se manejó un número variable para los distintos análisis (Tabla #III). En los análisis espaciales fue posible utilizar los 126 debido a que se tenía la referencia exacta y/o aproximada de su localización. Para el análisis temporal sólo se utilizaron 9 (6,47%) sitios que eran los únicos que poseían fechados de Carbono 14. En el aspecto estilístico se consideraron sólo 18 (12,95%) sitios que aportaban información pertinente (tabla #IV). Es importante destacar que los sitios utilizados para la clasificación y los análisis cerámicos sólo representan un 12,95%, lo que significa una muestra baja con relación al universo de estudio. Sin embargo, este porcentaje de sitios es mayor al utilizado por Cruxent y Rouse para la definición de la serie Valencioide5. Este porcentaje de sitios fue utilizado tanto para obtener datos sobre las tres variables de la Cultura Material (forma, decoración y pasta). Es necesario destacar que los datos sobre decoraciones plásticas y pintadas provienen todos de estos 18 sitios, lo que quiere decir que los datos cuantitativos de las variables provienen de una sola muestra.

Estos autores trabajaron para la definición de la serie con 9 sitios, lo que representa un 6,47% de la muestra actual de sitios arqueológicos.

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40 Segundo Nivel de Clasificación Espacial: Definición de Unidades Espaciales La dimensión Espacial posee tres variables: la región, las áreas y los sitios (figura #6). La definición de la región de estudio se tomó de los trabajos de Antczak y Antczak (1999) y Biord (2005) quienes plantean que el Centro Norte de Venezuela es el espacio que se encuentra de Este a Oeste entre Cabo Codera y Punta Tucacas y de Norte a Sur desde las Islas Oceánicas hasta la Serranía del Interior6. En cuanto a las áreas, en primer lugar se utilizaron las ya definidas por Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]) para el Centro Norte. Sin embargo, al revisar las distribuciones de los nuevos reportes arqueológicos en el mapa de la región, se decidió definir las áreas en función de los agrupamientos de los sitios (Mapa #8). A partir de los reportes bibliográficos es muy difícil acceder a los datos necesarios para una completa consideración de los sitios arqueológicos, por lo que se trató de generar una categorización de “sitio arqueológico” tomando en cuenta algunos atributos generales (por ejemplo: ubicación, altura sobre el nivel del mar, área de presencia del material), sin embargo, las categorías fueron muy ambiguas. Por esto, se decidió mantener una noción de “sitio” general, considerándolo como la ubicación (punto) en el espacio de un conjunto de materiales arqueológicos. Las unidades espaciales a ser consideradas en este trabajo son las áreas. En función de las decisiones tomadas para su definición, se crearon cuatro áreas de estudio, que son: 1) Cuenca del Lago de Valencia, que se ubica en los actuales Valles de Aragua y Carabobo, incluyendo el pie de monte de la Cordillera de la Costa en su sector sur (mapa #9). 2) Costas Centro-Orientales, se abarca toda la costa desde Tucacas hasta

Es importante destacar que aunque para Biord (2005) esta área representa un área cultural Caribe, en este trabajo sólo se está utilizando la definición geográfica y no cultural.

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41 Cúpira. Sin embargo, dada la naturaleza de los reportes, fue posible trabajar en mayor medida con dos zonas dentro de esta área (mapa #10 y 11). 3) Montañas Centro-Norte y, que se abarca los Altos Mirandinos y el Valle de Caracas (mapa #12). 4) Islas Oceánicas, donde se incluyen las islas del Archipiélago de Los Roques y La Orchila (mapa #13 y 14).

Metodología y Definición de Unidades Temporales Metodología La dimensión temporal se dividió en dos variables, las Cronologías Relativas y las Cronologías Absolutas. En la discusión sobre las cronologías relativas se incluyen dos atributos: 1) las tipologías cerámicas, donde se revisaron aquellos textos que aportaran informaciones sobre las variaciones en la cerámica que pudieran ser indicadores cronológicos, como por ejemplo, en las clasificaciones de Bennett (1937), Osgood (1943) y Kidder II (1944); y, 2) se revisó la información concerniente a los enterramientos humanos y cráneos deformados; donde se discuten las evidencias disponibles que sugieren patrones temporales diferenciados internos a los sitios del Lago de Valencia. En cuanto a las cronologías absolutas, se utilizaron todos aquellos reportes de sitios relacionados con cerámica Valencioide que poseían fechas de C14. El procedimiento consistió en crear una base de datos cronológica que permitiera conocer cuáles son las fechas existentes y cuál es su variación temporal (tabla #VIII). Dado que muchos de estos fechados no están calibrados, se tomó la fecha con su rango de variación y se calcularon las dos sigmas restantes. La intención de esta clasificación del tiempo es

42 generar unidades temporales que permitan una relación coherente y sistemática con las evidencias estilísticas.

Definición de Unidades Temporales Cronologías Relativas y Absolutas en la Región El primer periodo cronológico relacionado con la serie Valencioide está asociado a los estratos inferiores de los montículos artificiales de tierra de las orillas de la Cuenca del Lago de Valencia. Bennett (1937) fue el primero en destacar que en su montículo parecen haber existido dos momentos de ocupación. El primero relacionado con lo que él define como alfarería gris y el segundo relacionado con la alfarería roja. Estos conjuntos estaban además relacionados con sus observaciones sobre la construcción del montículo. Bennett (1937) planteó que la alfarería gris estaba relacionada con los desechos que fueron tirados por los habitantes de los palafitos, dado que se encontraba en los estratos inferiores. La alfarería roja estaba vinculada con el periodo de construcción y ocupación del montículo, dado que se recolectó en los estratos superiores. Osgood (1943) consideró que el montículo que excavó en Tocorón era más antiguo que el de Bennett, debido al hallazgo de materiales cerámicos en la base del montículo totalmente diferentes a los reportados para la zona hasta ese momento7. Por otro lado, Osgood comenta que los materiales cerámicos que recolectó son exclusivamente del tipo gris de Bennett. Por estas razones, ubicó su montículo como más temprano, y contemporáneo con los estratos inferiores del de Bennett.

De hecho, estos materiales siguen siendo diferentes a cualquier otro conjunto reportado para la región en la actualidad.

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43 Posteriormente, Kidder II (1944) realiza otra propuesta cronológica para la zona en función de los materiales excavados en el sitio de Los Tamarindos. En estas excavaciones Kidder II encontró dos conjuntos cerámicos diferentes. Al primero lo denominó Fase Cabrera y al segundo Fase Valencia. La fase Cabrera se encontró en los estratos inferiores de las excavaciones, mientras la fase Valencia en los superiores. La cronología de Kidder II supone una secuencia general para la zona, mas no para las fases descritas por él. Es decir, Bennett y Osgood plantearon una cronología interna a la cerámica Valencia, mientras Kidder II una cronología para las ocupaciones humanas de la Cuenca del Lago de Valencia. Este modelo cronológico planteado por Kidder II (1944) para los poblamientos del Lago de Valencia ha sido el que ha prevalecido hasta el presente. Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]) lo mantienen y lo complejizan con las fechas de C14 tomadas por Cruxent en un montículo en La Mata, la cual poseía un rango medio en 900 d.C. (tabla #VIII). Todos los autores que trabajaron después de estos pioneros han mantenido de una u otra manera la cronología de Kidder II y Cruxent y Rouse (Sanoja y Vargas 1974; Peñalver 1966, 1970, 1971, 1976; Vargas 1990; Álvarez y Casella 1983; Morales 1984; Martín 1995; Gómez 1995; Herrera Malatesta 2004; Antczak y Antczak 2006, entre otros). Es interesante destacar que otra de las distinciones temporales que han sido destacadas por los autores que han excavado y trabajado con las evidencias materiales de la Cuenca del Lago de Valencia es el patrón de enterramientos. En términos generales, los enterramientos encontrados en la región Centro Norte de Venezuela son de dos tipos: en urnas y directos. En la gran mayoría de los casos los enterramientos en urnas son secundarios y los directos primarios. En su mayoría, la forma de las urnas es piriforme (Kidder II 1944), aunque se han reportado algunos enterramientos en vasijas de

44 diferentes formas (Bennett 1937; Kidder II 1944; Peñalver s/f). Algunos enterramientos directos han sido encontrados con vasijas de diversas formas sobre éstos a modo de tapa, o directamente con tapas de cerámica (Marcano 1971 [1888-1890]; Bennett 1937; Kidder II 1944; Fuchs 1963; Peñalver 1967, s/f). En cuanto a los cráneos deformados se han encontrado de dos tipos, los tabulares oblicuos y los tabulares erectos (Requena 1932; Bennett 1937; Kidder II 1944; Jahn 1932, 1940; Cruxent 1945b, 1946b; Dupouy 1943; De Bellard Pietri 1977, 1982; Peñalver 1965a, 1967, s/f; Lagrange de Castillo 1979; De Arrechabaleta 1974, 1979; Bonilla y Morales 2001, entre otros). Sin embargo, los autores que han trabajado con esto afirman que la deformación predominante en los montículos artificiales es la tabular oblicua (Dupouy 1943; Peñalver 1965a, 1967, s/f; Fuchs 1963; Bonilla y Morales 2001), siendo la tabular-erecta un elemento minoritario y asociado generalmente a los sitios no monticulares (Cruxent 1945b, 1946b). En la tabla #IX se presenta un resumen y cuantificación de las informaciones sobre enterramientos y cráneos deformados recolectados en los montículos artificiales de las orillas del Lago de Valencia. A partir de estos datos se puede observar que casi el 10% de la cantidad de entierros reportados pertenecen a cráneos con deformación tabular-oblicua, y el resto a cráneos no deformados. Claro que la cuenta entre cráneos deformados y no deformados sólo representa el 23,65% de todos los enterramientos reportados, lo que indica que el 76,35 % restante, es desconocido en función de las referencias bibliográficas. En los montículos de Los Cerritos de Los Guayos, Peñalver (s/f) encontró los enterramientos directos en los estratos inferiores y las urnas en los superiores, lo mismo describió Bennett para su montículo en La Mata. En el caso del montículo excavado por Peñalver (s/f) en El Roble, la autora hace referencia a que la mayoría de entierros eran en

45 urnas, encontrándose sólo uno directo. Lo mismo ocurre en el montículo de La Pica (Peñalver 1967), la mayoría de entierros directos se encuentra en los estratos inferiores, encontrándose muy poco asociados a los estratos superiores donde se encuentran las urnas. Por último, Kidder II también comenta que la mayoría de enterramientos directos se hallaban en los estratos inferiores relacionados con su fase Cabrera, mientras la mayoría de las urnas estaban asociadas a la fase Valencia. A partir de estos datos, se ha planteado que en esta área existieron dos patrones de enterramientos con diferencias temporales. En el primero se enterraba a los muertos de manera directa o se incineraban. En el segundo se comienza a practicar los enterramientos secundarios en urnas. Estos dos tipos de enterramientos se encuentran por igual en los montículos. Para el resto de la región no han sido planteados modelos temporales relativos, más allá del general de la serie Valencioide. En función de la tabla #VIII, donde se muestran todas las fechas de C14 obtenidas para sitios relacionados con la serie Valencioide se ordenaron y agruparon las fechas y se generó una cronología tentativa basada en tres periodos. El rango temporal de la serie Valencioide son 685 años, se decidió dividir este valor en tres para poder obtener una fragmentación del tiempo y observar si esto se relacionada con las otras dimensiones. Así cada periodo está dividido por lapsos arbitrarios de 220 años a excepción del último periodo que tiene 265 años: I) 880 a 1100 d.C., II) 1110 a 1300 d.C. y, 1300 a 1565 d.C. (tabla #X). Es importante destacar que los periodos señalados con números romanos no tienen relación con los definidos por Cruxent y Rouse para su cronología relativa. Es importante destacar que, al estar ya definidas las unidades espaciales y temporales, se cumple con el primer objetivo específico del trabajo.

46 Metodología de Clasificación La Sistemática planteada en este trabajo se define como clasificación analítica (Rouse 1960: 314), es decir que se basa en la definición de Modos, y no de Tipos (clasificación taxonómica). Los modos se definieron en función de atributos suficientes y mutuamente excluyentes para ser agrupados en Clases. No se quiso llegar la definición a Tipos, debido que los datos con los que se trabajó son insuficientes para generar categorías estilísticas complejas como el Tipo. En este sentido, una clasificación analítica permite crear tendencias que luego pueden ser contrastadas con colecciones físicas y corroborar estos resultados previos. La clasificación de los restos cerámicos (dimensión cultura material) se dividió en tres variables: forma, decoración y pasta (figura #2). En cada una de estas existe un conjunto de atributos que la integran. Antes de iniciar la descripción de la clasificación, es necesario delimitar los atributos de estas variables:

Variable Formal: Borde: En este atributo sólo se consideró la forma del borde. Se excluyó otro tipo de datos como el diámetro, los labios o la inflexión debido a que estos elementos no están suficientemente bien desarrollados en la gran mayoría de los textos.

Panza: Este atributo se consideró sólo cuando poseía decoraciones.

Variable Decorativa: Plástica: se refiere al trabajo de adición o modelado, en sus diferentes combinaciones. Esta sub-variable se dividió en 6 atributos:

47  Incisión: se refiere al proceso de realizar incisiones con instrumentos de puntas delgadas, o afiladas, con motivos básicamente rectilíneos.  Excisión: se refiere al proceso de realizar surcos sobre la superficie de la vasija con instrumentos de puntas delgadas o gruesas afiladas, con motivos básicamente rectilíneos.  Perforado: se refiere al proceso de realizar perforaciones desde la cara externa de la vasija hasta la interna con instrumentos de puntas afiladas.  Impresión digital: consiste en dejar marcas de las huellas digitales sobre las vasijas, principalmente se observa en los bordes que poseen corrugado.  Corrugado: consiste en dejar los rodetes con los que se manufactura la vasija al descubierto sin alisado.  Aplicado modelado: se refiere a la aplicación de porciones de arcilla a la vasija y modelarlas con figuras geométricas, antropomorfas o zoomorfas. Los motivos comunes con esta técnica son: cadenetas, mamelones, bolitas de arcilla y apéndices antropo y zoomorfos.

Pintada: La pintura se refiere a la aplicación de pintura roja o negra, sobre superficie sin pintar o con engobe rojo, los motivos son en bandas simples lineales.

Engobe: Se refiere al baño total o parcial de una vasija en colores rojo, anaranjado y blanco. El engobe se observa principalmente como baño total en la cara externa de la vasija, baños

48 parciales en la mitad de la cara externa de la vasija y baños parciales en el borde interno y externo de la vasija.

Variable Pasta: La pasta se refiere a la materia prima con la que fue manufacturada una vasija, y el color que se tomó en cuenta es el color que adquiere esta materia prima luego de ser cocida. Esta variable posee cuatro atributos:  Roja: Se refiere a la pasta que incluye una gama de colores que varían desde el rojo hasta el marrón rojizo. Se encuentra asociada a engobe rojo o naranja, con antiplástico de arena, arena y mica o cuarzo molido.  Gris: Se refiere a pasta de color gris claro y oscuro. Se encuentra asociada a engobe rojo, con antiplástico de arena, arena y mica o cuarzo molido.  Amarilla: Se refiere a pasta de color amarrillo. Se encuentra asociada en la gran mayoría de los casos a engobe rojo o naranja, con antiplástico de arena o arena y mica.  Negra: Se refiere a pasta de color negro. No se encuentra reportada con presencia de engobe de ningún tipo. El antiplástico suele ser arena o cuarzo molido.

La metodología utilizada en los análisis cerámicos consistió en primer lugar en la reevaluación de las colecciones cerámicas excavadas por el autor en la Cuenca de Patanemo (Herrera Malatesta 2004). Para la clasificación se mantuvo el esquema utilizado por Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]), donde se analizan tres variables de la cerámica: forma, decoración y pasta. Toda la clasificación está basada en la reevaluación

49 de las colecciones cerámicas de la Cuenca de Patanemo y, la posterior comparación gráfica con el resto de los sitios de la región. Para la dimensión Formal se siguieron dos pasos. En primer lugar se reevaluaron los 22 tipos y sub-tipos de formas de vasija definidos en el trabajo hecho en la Cuenca de Patanemo (Herrera Malatesta 2004). Esta revisión se realizó en función de los fragmentos de borde, considerando principalmente la inclinación del borde. No se tomó como elemento definitorio de los modos de borde los diámetros de las vasijas, pues ya se ha evaluado que la relación entre diámetro y el borde, al menos en la Cuenca de Patanemo no posee ninguna diferenciación (Herrera Malatesta 2005), y en el resto de la bibliografía es un elemento complejo de determinar y correlacionar. En segundo lugar, como resultado de la nueva agrupación de los fragmentos de borde, se generó un nuevo conjunto de bordes diagnósticos a partir del cual se definió una matriz de 10 modos de borde (lámina #8). Con esto, se buscó agrupar los fragmentos de borde en modos amplios, más que generar una amplia gama de modos. Pues se consideró que era conveniente, en función de la data a manejar, tener una base de datos que agrupara y no separara las evidencias. Esta matriz de modos de borde fue contrastada de manera gráfica con todas aquellas ilustraciones en los reportes arqueológicos (tabla #V). Así fue posible construir una matriz de 12 modos de borde para toda la región, los 10 de la Cuenca de Patanemo y dos agregados de otros sitios (lámina #9, modo 5 y 11), es decir, al contrastar los conjuntos de atributos de los bordes con el resto de la información bibliográfica fue posible definir dos modos de borde adicionales, no representados en la Cuenca de Patanemo. De la muestra de fragmentos de borde de la Cuenca de Patanemo y los reportados en la bibliografía hubo varios que no fueron incluidos en el trabajo debido a que 1) sólo

50 estaban reportados para un sólo sitio, o 2) su definición era dudosa en el reporte, en la lámina #10 se presentan los fragmentos de borde y vasijas no considerados. A partir de esto, se definieron 12 clases formales de los modos de borde definidos en la clasificación (tabla #VI). En la tabla #VII, se puede observar las clases formales y la variación en la forma de borde de cada una. La Decoración fue analizada tanto en los fragmentos de Borde como en los de Panza. Igual que con los bordes, la muestra central se tomó de la colección de la Cuenca de Patanemo, donde se definió una matriz de las técnicas decorativas (figura #3). Dentro de la variable Decoración se incluyeron las sub-variables de técnicas plásticas (lámina #11) y pintadas (lámina #12). Dentro de cada una de éstas, se tomaron en consideración todos aquellos atributos presentes en la Cuenca de Patanemo, y a partir de los cuales se definieron los modos decorados (figura #3). Es necesario destacar que dentro del modo Incisión se incluyen atributos como: incisión, punteado e impresión de canutillo. Dentro del modo Aplicado-Modelado se incluyen todos aquellos atributos decorativos que involucran la aplicación y/o modelado de arcilla sobre la vasija. Por otro lado, la variable decoración pintada se divide en dos aspectos principales que son engobe y pintura, poseyendo cada uno de éstos los modos. Para las técnicas decorativas se definió un conjunto de Modos Decorativos (figura #4). Estos modos se dividen en dos grupos generales, los Plásticos y los Pintados. Es necesario destacar que en los modos pintados se incluyó la pintura Blanca dada su presencia repetida en varios sitios de la región; las combinaciones de esta pintura son: blanco/rojo y rojo/blanco. Igualmente se incluyeron los engobe Naranja y Blanco.

51 Posteriormente se comparó la matriz decorativa de la Cuenca de Patanemo con todos los reportes que poseían este tipo de información clara y explícita, y así fue posible construir un conjunto de modos de las técnicas decorativas Valencioides (figura #4). En cuanto a la Pasta se trabajó como en las otras variables, se revisó los datos de la Cuenca de Patanemo y luego se contrastó esto con el resto de los sitios. Dentro de la dimensión pasta se incluyeron tres variables: color, tratamiento de superficie y antiplástico y a su vez dentro de cada uno de estos aspectos se incluyeron atributos (figura #5), con la intención de definir modos de pasta. A partir de este esquema se pudo observar cuatro modos de pasta (Roja, gris, amarilla y negra), los cuales se repiten en la gran mayoría de los sitios arqueológicos relacionados con cerámica Valencioide del Centro Norte. Se consideró siguiendo el planteamiento de Howard (1943) que la pasta roja y gris son atributos diagnósticos de la serie Valencioide, siendo las pastas amarillas y negras un elemento alternativo u opcional. Esto debido a que las pastas amarilla y negra son comunes según los autores que han trabajado con esta evidencia, pero siempre se reportan en muy bajas proporciones. Por ejemplo, en la Cuenca de Patanemo las pastas amarillas y negras poseen una presencia menor al 3% de toda la colección. Con el antiplástico ocurre algo similar, el antiplástico de arena es diagnóstico en la muestra cerámica Valencioide, siendo el cuarzo molido un atributo alternativo. En el caso de la presencia de arena y mica, hasta el momento no se puede afirmar si la mica era un agregado a la arcilla o si ya estaba incluida de manera natural en ésta. Esto debido a la presencia recurrente de mica en los suelos del Centro Norte, sobre todo en las Costas. En cuanto al tratamiento de superficie, el alisado es un elemento diagnóstico y el pulido un atributo alternativo, observándose este último siempre en asociación con el engobe rojo.

52 Clasificación Cerámica: Serie Valencioide En función de lo anterior, se considera que la serie Valencioide posee 12 modos de borde, las decoraciones son plásticas y pintadas, las plásticas presentan la incisión, corrugado, aplicado-modelado como atributos diagnósticos y recurrentes, estando la excisión, perforado e impresión digital como atributos alternativos y/o opcionales. Las decoraciones plásticas se observan principalmente en los bordes e inflexiones y, en ocasiones sobre las panzas. Las decoraciones pintadas son básicamente bandas simples lineales colocadas sobre las panzas y presentando combinaciones monocromas y bicromas (rojo/crudo, negro/crudo y rojo/engobe rojo). Es importante destacar que hasta el momento no se ha reportado la decoración plástica y pintada en conjunto en una misma vasija. Todavía queda por determinar si la pintura y engobe Blanco es un elemento Valencioide. La pasta típica y diagnóstica de la cerámica Valencioide es la roja y el antiplástico de arena. La pasta gris, es un elemento alternativo o posiblemente diagnóstico en un periodo de tiempo no determinado aún; las pastas amarillas y negras se considera que son elementos opcionales, dado su poca redundancia en los diversos sitios. Se considera en este trabajo que dentro de la serie Valencioide existen dos componentes cerámicos diferenciados, uno que involucra la decoración plástica y el otro la pintada. Por último, se propone en este trabajo seguir, por ahora, el esquema de Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]), donde las variables de forma, pasta y decoración son las que definen a los estilos, mientras que sólo la decoración es la que define a la serie debido a que dentro de la serie Valencioide no existen formas que no estén presentes en otras series, en cambio la decoración si es particular de la serie.

53 Consideraciones sobre la Serie y los Estilos Valencioides La Serie Valencioide Rouse y Cruxent (1963: 100) consideraron que la serie Valencioide representa un desarrollo local de la Cuenca del Lago de Valencia con influencias del estilo La Cabrera (fase Cabrera de Kidder II, 1944), representadas en las bases anulares perforadas, la incisión, el punteado rectilíneo y los apéndices aplicados. Además de estas relaciones los autores establecieron que la influencia estilística más fuerte era de la serie Arauquinoide. Esto se debe a la presencia de collares aplicados a las vasijas, rostros con ojo grano de café, cejas arqueadas y los aplicados pequeños con incisiones. Por esto, Rouse y Cruxent (1963) sugirieron que el origen de la serie Valencioide podía estar en el Medio Orinoco y los Llanos, planteando que esta difusión se haya producido a través de los ríos Portuguesa y Pao. Por otra parte, Rouse y Cruxent (1963) contrastan las series del Occidente y el Centro Norte como la Dabajuroide, Memoide, Ocumaroide y Tierroide con la serie Valencioide porque “es la única de estas sin corrugado, por ejemplo; la única sin diseños pintados de ningún tipo; y la única excepto la Memoide que no posee patas” (Rouse y Cruxent 1963: 101). Esta definición de la serie Valencioide, con sus relaciones y contrastes en función de los análisis realizados en este trabajo se relaciona más con el Estilo Valencia que la serie como un todo. La nueva evidencia cualitativa y cuantitativa de los materiales cerámicos, así como la inclusión de los modos decorativos pintados permiten considerar y plantear una redefinición de los estilos y la serie Valencioide. En la tabla #XIX se presenta el conjunto estilístico definitorio de la serie Valencioide de Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]) y el conjunto cerámico definido en función de las nuevas evidencias y los análisis estilísticos realizados en este trabajo. En

54 esta tabla se puede observar que el cambio en la definición de la serie Valencioide consiste en una refinación de los atributos formales y decorativos. Si bien en este trabajo se definió un componente formal más claro y complejo, este no representa un elemento definitorio de la serie. Lo que define a la serie, como se observa en la tabla #XIX, es la decoración basada en técnicas plásticas que incluyen el corrugado, con un fuerte componente de pinturas mono y bicromas en bandas simples (tabla #XIX). Con los análisis se pudo observar que las pinturas parecieran tener una distribución espacial diferencial. Este patrón característico de la presencia de pinturas llevó confirmar la impresión planteada en la clasificación de que existen dos componentes estilísticos en la serie. El primero, fue denominado Valencioide Plástico, y está representado por materiales decorados principalmente con incisión, aplicadomodelado, corrugado y presencia de engobe rojo; similar al conjunto que define la serie Valencioide de Cruxent y Rouse, pero con un nuevo elemento decorativo, el corrugado. El segundo conjunto es el Valencioide Plástico-Pintado, y se define por la presencia de la incisión, aplicado-modelado, corrugado, engobe rojo y presencia de pinturas mono y bicromas en bandas simples. En este punto, ya se da respuesta al segundo objetivo específico de este trabajo que planteaba conocer si la pintura presente en la Cuenca de Patanemo era un elemento Valencioide. Como se pudo observar con esta clasificación, además de la pintura ser un elemento Valencioide, representa un componente dentro de la serie.

55 Estilos Valencioides En función de la clasificación planteada, los análisis estilísticos y la revisión exhaustiva de la bibliografía es posible revisar los estilos Valencioides definidos por Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]) y refinar las definiciones de algunos de los estilos. Los análisis estilísticos permitieron conocer que en los diferentes sitios asociados con un determinado estilo definido por Cruxent y Rouse, existen diferencias en la frecuencia de las distintas clases formales. De hecho, en casi todos los sitios con cuantitativas para las formas de vasija se observan patrones totalmente diferentes, mientras que sólo los sitios monticulares de La Mata y Tocorón (de Osgood) poseen cuantitativas formales similares. En las decoraciones se observa un patrón similar, todos los sitios comparten las mismas técnicas decorativas plásticas, pero su presencia porcentual varia entre cada sitio. Esto podría sugerir que las diferencias estilísticas entre los conjuntos cerámicos del Centro Norte se dan a un nivel cuantitativo, más que en la presencia o ausencia de rasgos. La diferencia estilística más marcada que se puede observar en la nueva definición de la serie Valencioide, es la presente entre los componentes Valencioide Plástico y el Plástico-Pintado.

Estilo Cementerio Tucacas Se decidió comenzar con este estilo debido a que estilísticamente es el más inconsistente de toda la serie, como ya lo señalaron Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]). La colección recolectada por Cruxent en el cementerio cercano al pueblo de Tucacas, consiste en 268 fragmentos (Cruxent y Rouse 1982 [1958-59]), y de todos ellos muy pocos están relacionados con la cerámica hallada en el Lago de Valencia. De hecho, los autores comentan que el sitio es multicomponente. Como se puede observar en la lámina

56 #13, los fragmentos relacionados directamente con los estilos Valencioides definidos por Cruxent y Rouse son pocos. Cuando se reconstruyeron las formas de vasija de este estilo, en función de las clases definidas para el presente trabajo, sólo había coincidencia en 5 formas en la muestra, que además están presentes en casi todas las series de Venezuela (lámina #14). En cuanto a las técnicas decorativas, el conjunto cerámico Valencioide de Cementerio Tucacas posee Aplicado Modelado, Incisión y Engobe Rojo, formando motivos de: Asas Bitubulares, Apéndices zoomorfos, Mamelón con incisión, Ojo grano de café y Corrugado (Lámina #13). En la tabla #XX se presenta el contraste entre el conjunto definido por Cruxent y Rouse para el estilo y la reevaluación del conjunto estilístico planteada en este trabajo. Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]) no aportan datos explícitos sobre si cuantitativamente los materiales Valencioides dentro de la colección de Cementerio Tucacas predominan como para poder considerar si la muestra Valencioide es la más abundante dentro del conjunto multicomponente. Se considera en este trabajo que los materiales cerámicos Valencioides en este sitio no son suficientes para constituir un conjunto diagnóstico que permita la definición de un estilo. Además, la colección cerámica Valencioide de Cementerio Tucacas no puede ser diferenciada estilísticamente de otros estilos, como por ejemplo, Topo. Sin embargo, se propone seguir manteniendo el Estilo Cementerio Tucacas hasta que existan nuevas evidencias que permitan una mejor evaluación.

57 Estilo El Pinar La muestra de materiales de este estilo proviene de las colecciones recolectadas y excavadas por Cruxent (Cruxent 1951, 1958-59a, 1958-59b, 1964; Cruxent y Rouse 1982 [1958-59]) en diversos paraderos a lo largo y ancho del Valle de Caracas y las montañas circundantes. La colección consta de 114 fragmentos cerámicos, y su descripción estilística no es consistente con la definición de la serie. Cruxent y Rouse (1982 [195859]) admiten que los atributos de estos materiales se asemejan a los de la cerámica Valencioide, sin embargo su escasa cuantitativa y la gran variedad de localidades de las que proviene la colección, hacen dudar en la inclusión de todas estas localidades dentro de un mismo conjunto estilístico. Es cierto que los sitios se encuentran dentro de la “región Valencioide”, sin embargo su definición es pobre en términos estilísticos. Podrían ser sitios diferentes estilísticamente, cronológicamente e incluso culturalmente, pero lamentablemente en función de la data expuesta por Cruxent y Rouse, es imposible acceder a esta respuesta. Como se puede observar en la lámina #15, los materiales ilustrados por Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]) e incluidos en este estilo coinciden estilísticamente con los Valencioides de forma muy indirecta. Los autores comentan que “los pocos casos en los que aparece el engobe rojo pueden considerarse como un nexo con el estilo Valencia. Por otra parte, el asa acintada vertical y el apéndice semicircular inciso no lo son” (1982 [1958-59]: 324). Se decidió incluir las asas acintadas como un elemento Valencioide debido a su continua presencia en los diferentes sitios de la región. Cuando se aplicaron las clases diseñadas para este trabajo a las formas de El Pinar, fue posible identificar 5 clases (lámina #16).

58 Ahora bien, existen nuevos reportes de sitios arqueológicos en el Valle de Caracas, y aunque ninguno ha sido concluyente en sus definiciones estilísticas, se incluyeron para ampliar la discusión sobre este estilo. Tal es el caso del trabajo de Peris Aparicio (1967) en Carapa, una localidad ubicada en la carretera que va de Caracas a Antímano, vía Los Teques, en la ribera izquierda del Río Guaire. Este autor recolectó una muestra cerámica de 27 fragmentos. Entre los materiales sólo 2 presentan decoraciones, con las técnicas de incisión y corrugado; también el autor reportó un tiesto con engobe rojo. De las formas dibujadas por Peris Aparicio (1967: 344-345), se observan sólo 2 clases (2 y 5) de las definidas para este trabajo. La colección de este autor es tan escasa que su clasificación estilística se mantiene tan ambigua como el estilo El Pinar. Otro caso es el trabajo de Jam (1958) en Valle Arriba en Caracas. En esta urbanización el autor realizó excavaciones arqueológicas, recolectando diversos fragmentos cerámicos. Los tiestos poseían antiplástico de mica y cuarzo, y sus colores varían entre el rojo y el pardo grisáceo. El autor comenta que varios fragmentos cerámicos poseían engobe rojo y blanco (Jam 1958: 46). Se recolectaron fragmentos de borde con labios redondeados, expandidos, planos y engrosados; igualmente reporta bases planas, anulares y patas globulares, sin embargo no coloca la información visual necesaria para la completa identificación estilística. También el autor comenta la presencia de un fragmento con cadeneta aplicada a la inflexión con incisiones diagonales sobre esta, muy típica de los sitios Valencioides de la costa, aunque en estos casos no se observa incisión diagonal sino punteado. Se hace mención en el trabajo a dos figurinas, de las cuales una la asocia con las recolectadas en La Cabrera, la otra es una cabeza zoomorfa. Lamentablemente, Jam no ilustra los materiales más característicos de los que se podría obtener información estilística concreta.

59 Los trabajos en el Valle de Caracas, hoy en día son sumamente difíciles, debido a que ya no queda mucho terreno libre de construcciones. Lamentablemente, los materiales que se ilustran en todos los trabajos citados son tan variados, fragmentados y escasos que una correcta filiación estilística es muy difícil, sin embargo en la tabla #XXI se presenta una especificación de los materiales cerámicos del estilo El Pinar en función de las clases formales definidas. Esta tabla no representa una modificación de lo que ya habían planteado Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]). Sin lugar a dudas existió en el pasado gente que portaba cerámica Valencioide en el Valle de Caracas, pero su presencia, actividades y contextos son desconocidos hasta el momento. Se considera que las colecciones que dan cuerpo al estilo El Pinar son sumamente dudosas y escasas como para definir un estilo de éstas, igualmente, no es posible diferenciar esta colección de otros estilos definidos para la serie (por ejemplo Topo y/o Las Minas), pero tampoco relacionarlos directamente. Se considera en este trabajo que no es posible proporcionar afirmaciones concluyentes sobre este estilo, por lo cual es necesario ampliar la data disponible antes de plantear una reevaluación exhaustiva.

Estilo Río Chico El estilo Río Chico es otro de los estilos problemáticos de la serie Valencioide. Su colección consta de 450 tiestos recolectados por Cruxent (Cruxent y Rouse 1982 [195859]), en la orilla del río que le da su nombre cuando se construía la carretera Río ChicoEl Guapo. Los fragmentos cerámicos poseen antiplástico de cuarzo molido, y los colores de la pasta varían del marrón al salmón claro. De los fragmentos de borde se observó coincidencia con 6 de las clases formales definidas, sin embargo, la presencia de labios

60 angulares, así como bordes salientes chatos, no son comunes en las colecciones Valencioides (lámina #17 ver ND), este tipo de labios se observan sobre todo en vasijas de cuerpo poco profundo y con bordes muy diferentes a los bordes incluidos en las clases formales definidas. El material decorado de este sitio presenta elementos comunes para la serie, aunque su representatividad dentro de la muestra pareciera ser reducida (lámina #18). Con este estilo el problema mayor es la cuantitativa de la muestra y las limitadas descripciones del material cerámico. Puesto que la presencia de uno, dos o tres atributos diagnósticos del estilo Valencia o de otro estilo Valencioide no tiene que representar un estilo diferente. Igualmente, la descripción del estilo Río Chico de Cruxent y Rouse no es consistente. Cuando explican el estilo por primera vez en su libro (Cruxent y Rouse 1982 [1958-59]: 188) no hacen referencia al motivo decorativo “apéndice antropomorfo” que sí incluyen al final del trabajo cuando resumen los estilos (Cruxent y Rouse 1982 [195859]: 452). Entre estas dos descripciones existen diferencias que no son solucionadas en el material gráfico del trabajo. En la tabla #XXII se presenta la definición estilística del conjunto de Río Chico, incluyendo las clases formales definidas. Como en los estilos anteriores, se considera que es necesario ampliar la data de esta zona para poder plantear una reevaluación precisa del estilo Río Chico. Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]) ya habían destacado la relación de Río Chico con el estilo Topo, sin embargo, la ausencia de pintura en Río Chico no permite una vinculación directa entre estos estilos.

61 Estilo Las Minas Este estilo es uno de los más consistentes y mejor definidos por Cruxent y Rouse, tanto porque la descripción hecha por Dupouy y Cruxent (1946-47) es completa, como porque la colección proviene de una sola localidad, con un pequeño agregado del paradero del Pico El Paují (Dupouy y Cruxent 1946-47). El estilo Las Minas representa un conjunto cerámico uniforme en términos formales y decorativos, proviene de una colección pequeña pero suficiente considerando las cuantitativas de otras localidades de la región, en este sitio se recolectaron un total de 826 fragmentos. La presencia de elementos estilísticos diferentes a la muestra (lámina #19, fragmento 4), pueden ser explicados tanto por la funcionalidad del asentamiento, dinámicas socio-culturales desconocidas, como por su cercanía a áreas hasta ahora desconocidas arqueológicamente como los Valles del Tuy. De hecho, no se posee en la actualidad ninguna referencia arqueológica del área de los Valles del Tuy, lo que es lamentable pues en ésta se podrían ubicar contextos arqueológicos que permitan ampliar el entendimiento de las dinámicas de los grupos del Lago de Valencia y las Costas Centro Orientales con los de la Llanada Barloventeña y el Oriente en general. Como se puede ver en el mapa #12, al Sur-Este de las montañas se encuentra una parte de estos Valles, que además están surcados por el Río Tuy, el cual desemboca muy cerca del Río Guapo y tiene su naciente en la Colonia Tovar8. En la lámina #19 se presentan los materiales cerámicos decorados de Las Minas ilustrados por Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]). En esta imagen se puede apreciar que las formas de vasijas 3, 7 y 12 resaltan dentro de la muestra. Es importante destacar que

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Esta consideración es necesaria pues la presencia de materiales semejantes a los estilos del Oriente de Venezuela en esta área podrían estar indicando más que sólo materiales de comercio.

62 esta forma (clase 10 en la presente clasificación) fue agregada al conjunto de clases definido en este trabajo debido a que se observa su presencia en varios sitios de la región, por lo cual se consideró que, si bien está presente dentro de la serie Memoide (ver Cruxent y Rouse 1982 [1958-59], tomo II: 168, fig. 166 #12), hasta el momento se tiene un mejor reporte de su presencia en la serie Valencioide. Cuando se aplicaron las clases formales a los materiales de Las Minas, se pudo observar una coincidencia de 9 clases (lámina #20), no quedando ningún fragmento de borde fuera de las clases. Esto es interesante, debido que, aunque Las Minas no posee todas las clases formales, es una de las pocas colecciones cerámicas en la que todos sus fragmentos de borde coincidieron con las clases definidas. Se plantea en este trabajo que el estilo Las Minas es un conjunto estilístico consistente en función de la nueva clasificación y representa un estilo importante dentro de la serie Valencioide, tanto por sus similitudes formales como decorativas. Se espera que en el futuro, con nuevas investigaciones arqueológicas se pueda ampliar el conocimiento de los sitios ubicados en las Montañas, así como en los Valles de Tuy. Por último, es interesante destacar que la colección de Las Minas posee poca decoración plástica y total ausencia de pintura, hecho que pasa también en el sitio de Guaremal (Gómez 1995). De hecho, como se pudo observar en el último de los análisis estilísticos, la presencia de técnicas decorativas en estos sitios es sumamente baja, siendo la característica más representativa, en el sitio de Guaremal, el alto porcentaje de engobe rojo. Se considera que el sitio Guaremal es una localidad del estilo Las Minas. Igualmente se sigue manteniendo, como ya lo plantearon Cruxent y Rouse (1982 [195859]) que las localidades de Pico El Paují y Quiripital pertenecen al estilo Las Minas. En la tabla #XXIV se presenta el conjunto definitorio del estilo Las Minas.

63 Estilo Valencia A pesar de que las colecciones cerámicas de los sitios que son incluidos por Cruxent y Rouse dentro de este estilo siguen siendo las más completas descritas para la región, es necesario revisar cómo afectan las inclusiones de nuevos modos decorativos y clases formas dentro de la serie a este estilo. En cuanto a los modos decorativos, en ninguno de los tres sitios, mayormente descritos e ilustrados, incluidos dentro de este estilo (La Mata, Tocorón, Los Tamarindos) se establece claramente la presencia de pintura. Tanto Requena (1932) como Peñalver (1965b) en las excavaciones en los sitios monticulares recuperaron objetos pintados, sin embargo, estos parecen ser pertenecientes a cerámicas de los estilos y series Occidentales, tanto por la presencia de pinturas policromas como por las formas de vasija. En los textos de Bennett, Osgood y Kidder II se hace poca referencia sobre los materiales pintados o estos materiales foráneos, lo que puede indicar que posiblemente su frecuencia era muy baja o no había presencia de éstos. En las cuantitativas realizadas en este trabajo, se pudo observar que los materiales pintados pertenecen principalmente a los sitios ubicados en las costas. Por otra parte, el patrón exclusivo en los porcentajes de las formas de vasija en los sitios monticulares de La Mata y Tocorón (de Osgood) pareciera estar indicando aspectos funcionales relacionados con los asentamientos de la zona de la Cuenca del Lago de Valencia. Se considera que no hay razones para reconsiderar que en términos estilísticos el estilo Valencia es el estilo cabecero de la serie Valencioide como lo plantearon Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]). Este estilo es mejor representante del conjunto Valencioide Plástico, pues las variaciones pintadas responden al conjunto Valencioide PlásticoPintado (Topo, Patanemo, Puerto Maya, Cúpira, etc.), permaneciendo, hasta ahora, el

64 estilo Valencia como una muestra representada principalmente por decoraciones plásticas, como se puede observar en la ilustración de Cruxent y Rouse sobre estos materiales (lámina #21). Como se pudo observar en los análisis estilísticos, del conjunto utilizado de La Mata y Tocorón (de Osgood) hay una coincidencia de los bordes con 7 de las clases formales definidas en este trabajo (lámina #22), y una sola forma de vasija quedó fuera de la clasificación (lámina #22 ver ND9), debido a que ésta está presente en los materiales de la Fase Cabrera de Kidder II (1944), y aunque se han reportado vasijas similares para la isla de Dos Mosquises (M. Antczak 2000; Antczak y Antczak 2006), su reporte en la región y en contextos Valencioides es específico a estos dos sitios. En vista de esta presencia ambigua y poco reportada se prefirió no incluir esta forma dentro del conjunto del ajuar formal de la serie. El conjunto cerámico de Los Tamarindos comparte con La Mata y Tocorón las mismas clases formales con la diferencia de que en Los Tamarindos hay presencia de la clase #2. La colección cerámica de Tocorón (de Cruxent) comparte con estos tres sitios casi todas las formas (tabla #XIII), sin embargo, en esta muestra hay presencia de las clases #4 y #12 que están totalmente ausentes en los otros, y la clase #2 que sólo está presente en Los Tamarindos (lámina #22). Si bien la colección excavada por Cruxent (1946a) en Tocorón difiere levemente en términos formales del resto, no se considera que esto sea razón suficiente como para dudar de su inserción en el estilo; sin embargo, pareciera que las clases #2, #4 y #12 no son parte del conjunto definitorio del estilo dada su presencia escasa en los sitios analizados de la Cuenca del Lago de Valencia. A partir

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ND: No Definido

65 de estas consideraciones, en la lámina #24 se presentan las formas de vasija diagnósticas del estilo Valencia. También es necesario incluir dentro del ajuar formal de estos tres sitios las urnas funerarias. Si bien es cierto que se han reportado diversas vasijas de “uso común” como urnas funerarias (Bennett 1937; Kidder II 1944; Fuchs 1963; Peñalver s/f), también se han reportado algunas que, aparentemente, eran de uso exclusivo para los enterramientos. Kidder II (1944) las ilustra y su forma es idéntica a las descritas por otros autores (lámina #24). Si bien los materiales provenientes de estos sitios siguen constituyendo las colecciones más amplias, debido a las excavaciones extensivas realizadas por Bennett, Osgood y Kidder II, existen vacíos en las descripciones, sobre todo los relacionados con las cuantitativas cerámicas, contextos y relaciones entre los materiales y la descripción exhaustiva de materiales cerámicos diferentes y/o alóctonos. Las colecciones que componen el estilo Valencia son las que poseen los porcentajes más altos en términos decorativos. Sin embargo, como se pudo apreciar en los análisis estilísticos (gráfico #18) y en las imágenes de los materiales de cada estilo, la diversidad decorativa en la región es relativamente alta y uniforme porcentualmente. Lo que puede estar indicando que la variabilidad decorativa era un elemento característico de los grupos que manufacturaban esta cerámica. Aunque el estilo Valencia comparte una gran proporción de elementos cerámicos decorativos y formales de la nueva definición de la serie Valencioide, no los comparte todos. Mucho menos con la inclusión de los modos pintados. Por otra parte, la cerámica del estilo Valencia no posee corrugado, mientras que el resto de los estilos sí. Es interesante recalcar, que tanto Bennett, Osgood, Kidder II como los propios Cruxent y Rouse, destacaron que las colecciones cerámicas de los sitios ubicados

66 alrededor del Lago de Valencia son sumamente difíciles de clasificar en un sólo conjunto. Luego de aplicar los análisis, revisar la data existente para toda la región, evaluar sistemáticamente los trabajos de la zona de la Cuenca del Lago de Valencia, se piensa que es muy probable que Bennett, Osgood y Kidder II no hayan descrito, analizado y publicado todo lo que recolectaron en sus excavaciones. Sin embargo, esta intuición sólo se confirmará cuando se revisen las colecciones de estos autores en detalle10. Se propone, por ahora, mantener el estilo Valencia como estilo cabecero de la serie hasta que no se hagan investigaciones intensivas en la región que permitan construir cronologías más claras y conjuntos estilísticos más complejos. En la tabla #XXIV se presenta el conjunto definitorio del estilo en función de los análisis y consideraciones realizados.

Estilo Topo El estilo Topo es otro de los estilos consistentes en términos estilísticos de toda la serie. El conjunto definido por Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]) a partir del trabajo de Dupouy y Cruxent (1946; Cruxent 1946c) para las decoraciones es muy similar a las características generales de la serie (lámina #25). Cuando se aplicaron las clases formales a la muestra de bordes de esta colección, hubo una coincidencia de 9 clases (lámina #26), quedando por fuera un sólo borde que por su forma y presencia no recurrente en otros sitios se prefirió no incluirlo. La presencia de pintura en Topo, corresponde a las inclusiones de elementos pintados en la serie Valencioide, mencionada anteriormente.
Todas se encuentran en Estados Unidos: La colección de Osgood se encuentra en el Museo de la Universidad de Yale, la de Bennett reposa en el Museo de Historia Natural de Nueva York y, la de Kidder en la Universidad de Harvard.
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67 Estos agregados consisten en líneas de pintura roja sobre crudo y negra sobre crudo. En Topo, se reportó un fragmento pintado rojo y negro sobre fondo crudo, este caso sí se considera ajeno a la colección en este momento debido a que consta de un sólo ejemplar de pintura polícroma. Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]) relacionan los materiales pintados de Topo con los materiales cerámicos del estilo Palmasola y la serie Dabajuroide. No es de extrañar que en una localidad como esta, con una ubicación geográfica tan crucial, se encuentren materiales pertenecientes a otros estilos y series. Aunque, en la presente clasificación se considera que los fragmentos pintados de negro sobre fondo crudo pertenecen al conjunto alfarero del sitio, y por ende al estilo. Los atributos decorativos y formales de este estilo se muestran en la tabla #XXV, y componen atributos comunes para todos los sitios ubicados en las Costas CentroOrientales, de hecho tanto las decoraciones plásticas como las pintadas que se observan en los sitios de la Cuenca de Patanemo (Herrera Malatesta 2004), se encuentran también en los sitios de Puerto Maya (Álvarez y Casella 1983) y Playa Chuao (Morales 1984), y Cúpira (Nieves 1992). En la tabla #XXVI se muestra la presencia de las técnicas decorativas en los sitios del área de la Costa, incluyendo los de la Cuenca de Patanemo desglosados para una mejor visualización y entendimiento de los datos. En términos formales estos cuatro sitios son muy similares al ajuar formal de Topo (tabla #XIII), con pequeñas excepciones como la clase 10 que sólo se ha reportado para la Cuenca de Patanemo y para El Topo. En la lámina #26 se puede observar el ajuar formal que posee el estilo Topo, estas formas son compartidas por todos los sitios del área de la Costa, en mayor o menor grado. Como se pudo observar en los análisis estilísticos, los materiales cerámicos de los

68 sitios ubicados en la costa son consistentes entre ellos mismos, aunque aparezcan en proporciones diferentes intra e inter cuenca. Sin embargo, todos comparten los atributos diagnósticos que definen el estilo (tabla #XXV) tanto en términos formales como decorativos. Se propone en este trabajo que el Estilo Topo es la representación de lo que hasta ahora se ha denominado arbitrariamente “Valencioide Costero” (Herrera Malatesta 2004; Sýkora 2006). Con la ubicación de Topo como un estilo Costero y la complejización de su estilística con otros sitios, es posible comenzar a definir conjuntos que permitan entender y esclarecer la estilística de los sitios costeros. Este estilo permite observar y afianzar el hecho de que la serie Valencioide posee un componente pintado, además del corrugado. Posiblemente este estilo de hacer cerámica haya estado estrechamente relacionado con las formas de hacer cerámica y las simbologías presentes en los estilos y series tardías del Occidente. Aunque es difícil concretar elementos de esta relación en este momento, pareciera adecuado afirmar que existieron estrechas relaciones entre estos grupos, al menos con aquellos asentamientos de las costas, lo que le permitió a los grupos portadores de la cerámica Dabajuroide dejar evidencia de su presencia en lugares tan lejanos del oriente como la Depresión del Unare (Rojas y Navarrete 2005; Navarrete 2008), o Campoma (Wagner 1972, 1977).

Estilo Cayo Sal Este estilo fue definido recientemente por Antczak y Antczak (2006: 85) para clasificar los materiales recolectados en las excavaciones en la isla que le da su nombre. Un elemento interesante en esta colección, como ya lo destacaron Antczak y Antczak

69 (2006) es la presencia de ciertas técnicas decorativas y formas de vasija que parecieran indicar orígenes Occidentales. De hecho los Antczak relacionan las decoraciones pintadas de esta isla con la serie Dabajuroide, y la forma A de la lámina #28.1 con la serie Tierroide (Antczak y Antczak 2006: 253). Estos autores proponen que, posiblemente, los visitantes de esta isla constituyeron la vanguardia en las exploraciones al Archipiélago, tanto por las fechas tempranas que se obtuvieron como por la presencia de la pintura, suponiendo que los primeros viajes se realizaron en conjunto con grupos portadores de cerámica Dabajuroide. Si bien esta hipótesis es plausible, algunos comentarios se pueden hacer sobre esta colección y su definición como estilo. En primer lugar, es interesante que Oliver (1997) clasificó como parte del ajuar cerámico Dabajuroide11 la vasija clasificada por los Antczak (2006) como Tierroide. Tanto la vasija A como la B, de la lámina #28.1, son además las que resaltan más en la muestra, y según Oliver (1997: 409) son vasijas típicas del ajuar formal Dabajuroide. En cuanto a las pinturas, hay algunos motivos que son comunes en la serie Dabajuroide, como por ejemplo los que se observan en las vasijas B a I (enmarcadas en cuadro rojo) de la lámina #28.2. Sin embargo, es interesante notar que en los sitios costeros se han reportado fragmentos cerámicos con líneas pintadas de negro sobre crudo y rojo sobre crudo, justamente como los que se observan en esta imagen, y en este trabajo han sido incluidos como parte del ajuar decorativo de la serie Valencioide. Por otro lado, es interesante notar que tanto en Cayo Sal como en Dos Mosquises se ha reportado la clase 10 (lámina #29), que es una forma de vasija que en el continente sólo se ha descrito en el área Costera para la Cuenca de Patanemo y Topo, y en el área de

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Aunque es necesario destacar que A. Antczak comentó recientemente (com. personal) que la inclusión de esta vasija como Dabajuroide o Tierroide todavía está en discusión, incluso por el propio J. Oliver.

70 Montaña en Las Minas y Guaremal. Si bien una sola forma de vasija pareciera no ser diagnóstica dentro de una colección tan amplia, esta clase es una forma muy característica y representativa dentro de la nueva definición de la serie Valencioide, por lo cual se podría preguntar, ¿estuvo el asentamiento de Cayo Sal relacionado de alguna manera con los asentamientos de la Cuenca de Patanemo, Topo, Guaremal y/o Las Minas? Y, siguiendo este orden de ideas, ¿representan las decoraciones pintadas en la cerámica Valencioide un nexo cultural entre los grupos portadores de cerámica Valencioide con aquellos portadores de la cerámica Dabajuroide? En términos formales Cayo Sal comparte 5 de las clases formales definidas para la serie Valencioide. Si se compara, por ejemplo, la cantidad de clases formales entre Cayo Sal y Dos Mosquises la diferencia salta a la vista, Dos Mosquises posee 9 clases formales y Cayo Sal 5, lo que podría indicar que los materiales de Cayo Sal están relacionados con la serie Valencioide, aunque el sitio no tuvo una variedad estilística como la de Dos Mosquises. Pareciera que Cayo Sal representara un sitio multicomponente, así como muchos de los sitios de las islas donde se encuentran evidencias de las series Dabajuroide y Ocumaroide. Sin embargo, en función de los datos proporcionados por Antczak y Antczak (2006) la presencia Valencioide es mayor. Ahora bien, tanto el estilo Cayo Sal como las colecciones cerámicas de las Islas del Archipiélago de Los Roques parecieran poseer una complejidad cerámica más marcada que en los sitios del continente. Para elucidar un poco estas apreciaciones se decidió complementar la discusión precedente con los datos proporcionados por Antczak y Antczak sobre las figurinas y los análisis de proveniencia. M. Antczak (2000) definió tres tipos de figurinas: Estandarizadas, Heterogéneas e Imitativas. La autora relacionó cada tipo con patrones culturales particulares dentro de

71 los grupos portadores de la serie Valencioide, así como de otras series. No es necesario aquí repetir a detalle la clasificación de las figurinas, que puede ser revisada en los textos de la autora (M. Antczak 2000; Antczak y Antczak 2006), pero si se hará una breve descripción de cada tipo. La autora explica que las figurinas Estandarizadas (lámina #30) se caracterizan por su homogeneidad estilística, comentando que sus “variables más distintivas se encuentran encerradas en la forma (silueta y tamaño) y el color” (Antczak y Antczak 2006: 108). El engobe rojo o rojo oscuro está presente y es contrastante con el color amarillento-gris de la pasta. La autora hace hincapié en que estas figurinas fueron creadas para ser vistas desde diferentes ángulos y no sólo de frente. Igualmente comenta que son las más grandes en tamaño de las figurinas de Dos Mosquises. Entre las técnicas decorativas que acompañan a las figurinas se encuentra la incisión, punteado, perforado, aplicado-modelado y el engobe rojo. M. Antczak comenta que el 90% de las figurinas son huecas, existiendo sólo 6 sólidas. El antiplástico es de arena con incrustaciones de cuarzo fácilmente visible, su color es amarillento-gris y en pocos casos rosado, las superficies siempre están alisadas y en muchos casos pulidas. La característica más representativa de las figurinas Heterogéneas (lámina #31) es que todas son diferentes. M. Antczak (2000) comenta que aunque este tipo presenta gran diversidad, todos los especímenes comparten atributos comunes que las agrupan. El rasgo más característico según esta autora es “la falta de habilidad artesanal al producir figurinas de “buena calidad”, como las estandarizadas” (Antczak y Antczak 2006: 154). La autora comenta que las figurinas heterogéneas son “crudas y rústicas” y la mayoría está deficientemente cocida, mostrando generalmente manchas de fuego en su superficie. Tanto la pasta como el antiplástico de este tipo es el mismo que el del tipo anterior, sin

72 embargo las superficies son ásperas y burdas, y el pulido es raro. Este tipo de figurinas posee una “virtual” falta de engobe, bruñido o pulido, muy común en las Estandarizadas. El color de la pasta es el marrón rojizo o marrón, su estructura es sólida y en los casos en los que son ahuecadas las paredes son gruesas. También es interesante notar que estas figurinas son más pequeñas en tamaño que las Estandarizadas. En cuanto al tipo figurinas Imitativas (lámina #32), M. Antczak (2000) explica que este tipo se basa en figurinas que parecieran “imitar” a las figurinas Estandarizadas. En función de la experiencia de los Antczak (Antczak y Antczak 2006) con artesanos de diversos lugares de Venezuela, los autores pudieron comprender que estos artesanos al tratar de reproducir las figurinas Estandarizadas, creaban figurinas similares, “imitaciones”, que aunque parecidas nunca podrían pasar por originales. Los autores explican que esta imitación se da a partir de un prototipo el cual puede consistir en cualquiera de los siguientes elementos: “1) la idea o contenido temático (sujeto); 2) una imagen reconocida (imagen); y 3) el objeto físico per se (objeto) o de la unión de estas tres opciones juntas” (Antczak y Antczak 2006: 174). Antczak y Antczak comentan que en este punto de su investigación, no les es posible afirmar si estas figurinas fueron de hecho imitaciones de las Estandarizadas o, en cambio, son un paso anterior al desarrollo de habilidades artesanales, por lo cual el término “Imitativo”, lo usan exclusivamente con relación a la estilística de los objetos y no a su cronología. Este tipo de figurinas comparte los elementos estilísticos de los dos tipos anteriores. Su “imagen” recuerda a las figurinas Estandarizadas, pero su manufactura es como el de las Heterogéneas. La mayoría de los especímenes son sólidos o tienen paredes gruesas, el antiplástico es de arena, su color marrón-rojizo, las superficies

73 alisadas y en algunos casos se observa presencia de engobe rojo (Antczak y Antczak 2006). En el punto en el que se encuentra la arqueología del Centro Norte, es muy difícil poder generar relaciones concretas entre la clasificación de figurinas de M Antczak y los estilos cerámicos Valencioides. Sin embargo, hay dos aspectos donde se pueden hacer algunos comentarios. El primero está relacionado con los estudios de proveniencia de figurinas que han llevado los Antczak en conjunto con físicos y químicos de la Universidad Simón Bolívar y otras instituciones internacionales (Kasztovszky et al. 2004; Sajo Bohus et al. 2005, 2006). El segundo aspecto se refiere a los vínculos estilísticos que los propios autores han realizado. El primer análisis de proveniencia realizado por los autores fue el análisis petrográfico aplicado a las figurinas y recipientes cerámicos excavados en los contextos arqueológicos de las islas. Los análisis fueron llevados a cabo por Francesco Camillo y sus estudiantes de la Fundación para el Desarrollo y Asesoría en Tecnología de Caracas (Antczak y Antczak 2006). Este grupo realizó análisis de difracción por rayos X, secciones finas en cerámica y mediciones de porosidad a través del método de inmersión en el liquido (Antczak y Antczak 2006). Los resultados obtenidos en estos análisis indicaron que existía una uniformidad en la materia prima utilizada en la producción de la cerámica del Archipiélago. Igualmente se indicó que “todo el material cerámico utilizado en la producción de los objetos analizados proviene de los ríos de la cordillera de la costa, en la región centro-norte de Venezuela (Antczak y Antczak 2006: 104). Posteriormente los autores realizaron estudios ceramológicos a un grupo de 154 figurinas (99 provenientes de las islas del Archipiélago y 55 encontrados en diferentes localidades del área del Lago de Valencia), encontrando coincidencias entre los grupos

74 de las islas y los del continente (Antczak y Antczak 2006). Utilizando la base de datos generada por T. Poirier y sus colaboradores quienes realizaron los estudios ceramológicos, se pudo observar que de todos los sitios de la Cuenca del Lago de Valencia, los que presentan mayor correspondencia con el conjunto de Los Roques (figurinas Estandarizadas e Imitativas) son las localidades de la costa oriental del Lago, principalmente La Mata, Camburito y Tocorón y en la Península de La Cabrera, la localidad de Los Tamarindos. Dentro de este mismo estudio, se determinó que las figurinas Heterogéneas recolectadas en Los Roques provienen esencialmente de la costa marítima centro-occidental de Venezuela (Antczak y Antczak 2006: 106). Otro de los elementos a destacar dentro de estos estudios es que los resultados aplicados a una muestra de 40 figurinas utilizando los métodos de fluorescencia de rayos X, análisis de activación de neutrones instrumental, y análisis de prompt gamma activation, indicaron que el grupo de figurinas de Los Roques y del Lago de Valencia poseen diferentes proveniencias en cuanto a sus fuentes de arcilla (Sajo Bohus et al. 2005). En estos análisis se pudo observar coincidencia entre dos figurinas, una de Los Roques y otra del continente, señalando un posible origen en los sitios de Cia y Caña de Azúcar. Sin embargo, los resultados generales apuntan a considerar que la composición de las figurinas de Los Roques y la Cuenca del Lago de Valencia muestran diferencias significativas (Sajo Bohus et al. 2005). Si bien los autores de este trabajo opinaron que “los resultados sobre la proveniencia presentados aquí parecieran estar en oposición con la actual hipótesis arqueológica, de acuerdo con la cual las figurinas de las islas fueron producidas en la tierra adentro de Venezuela (Cuenca del Lago de Valencia)” (Sajo Bohus et al. 2005: 255), es cierto que la muestra no es total, y es necesario ampliar los

75 experimentos para seguir en la búsqueda de recurrencias que afirmen o contradigan las hipótesis arqueológicas y estos resultados preliminares. En un artículo publicado posteriormente por el mismo grupo de científicos (Sajo Bohus et al. 2006), aplicando los mismos métodos, se obtuvieron resultados reveladores sobre el estudio de proveniencia. La interpretación de los resultados por los autores consistió en que mientras las muestras de figurinas de Los Roques contienen arcillas provenientes de muchos lugares de extracción, las de la Cuenca del Lago de Valencia indican que la arcilla proviene un sólo sitio de extracción o de dos lugares con formación geológica similar (Sajo Bohus et al. 2006: 410). Igualmente estos análisis confirmaron la correlación entre muchas de las figurinas de Los Roques con las del Lago de Valencia, indicando esto orígenes de manufactura común, pero no necesariamente orígenes en un mismo sitio. Considerando la clasificación de las figurinas, algunos datos de las excavaciones en el Archipiélago y los proporcionados por los estudios de proveniencia, hay algunos elementos para considerar. En primer lugar, es interesante revisar el rol de las costas en la diversidad de orígenes de las figurinas y la cerámica de las islas. Los análisis realizados por los autores y explicados anteriormente, coinciden en indicar que si bien existen correlaciones entre las figurinas de las islas y la Cuenca del Lago de Valencia, la mayoría indica orígenes desconocidos. Los análisis petrográficos realizados por Poirier y sus colaboradores indicaron que los orígenes de las pastas de algunas figurinas y vasijas cerámica están en los ríos de la Cordillera de la Costa, aunque no se especifica en el texto de los Antczak de cual lado de la Cordillera se esta hablando o de si son ambos lados (Norte y Sur). Como bien comentan los autores (Antczak y Antczak 2006), posiblemente

76 más de un grupo portador de cerámica Valencioide operara simultáneamente en las islas de manera contemporánea o en diversos periodos cronológicos. Aunque no existe evidencia directa de las relaciones entre las islas y las costas, en términos decorativos, las vasijas de islas como Dos Mosquises, Cayo Sal, Krasky (Antczak y Antczak 2006), Domusky Norte (Colmenares 1990) indican atributos cerámicos presentes y comunes para el área de la Costa y el componente PlásticoPintado, así como, con el área de la Cuenca del Lago de Valencia y el componente Plástico. En función de esta revisión, se considera que la definición de un estilo en una isla podría generar muchos inconvenientes metodológicos a la hora de realizar comparaciones estilísticas. En primer lugar, los análisis de proveniencia realizados por los Antczak han demostrado que los materiales de las islas provienen de una diversidad de sitios del continente, y por otro lado, la comparación de las colecciones de Cayo Sal y otras islas del Archipiélago mantiene fuertes relaciones con los dos componentes cerámicos definidos en este trabajo. Sin embargo, hasta que no existan colecciones cerámicas con contextos claros y cronologías amplias como las existentes en el Archipiélago de Los Roques, no será posible ahondar más en la discusión estilística de lo aquí planteado.

Estilo Krasky Este estilo proviene de una colección recolectada por Jam (1956) en la isla que le da su nombre. La colección es consistente con la serie tanto en términos formales como decorativos. De la colección descrita por Jam (1956) se identificaron 6 de las clases formales definidas para este trabajo (lámina #33). En la lámina #34 se pueden observar

77 algunas de las decoraciones presentes en Krasky. En términos exclusivamente estilísticos la colección de Krasky sigue manteniendo su filiación con la serie Valencioide. Sin embargo, en términos formales la colección de Krasky comparte el ajuar con muchos sitios, aunque la similitud mayor es con Patanemo y Cúpira. En cuanto a la decoración, la muestra de Krasky posee el motivo “punteado doble sobre inflexión” que sólo está registrado para la colección de Topo. El resto de motivos es compartido con varias colecciones dado que son motivos populares en la serie Valencioide. Aunque la colección de Krasky mantenga fuertes relaciones con el estilo Topo y varios sitios de la Costa, se considera que hasta que se logren ampliar las colecciones cerámicas de la Región, sobre todo de las Costas, los estilos de las islas, como Krasky y Cayo Sal siguen constituyendo estilos dentro de la serie Valencioide. En el futuro, tal vez sea posible relacionar los materiales de las islas con estilos claramente identificados en el continente.

Comentarios La reevaluación de los estilos permitió agrupar colecciones definidas después del trabajo de Cruxent y Rouse dentro de los estilos reevaluados. Del total de 139 sitios arqueológicos reportados para la región Centro Norte de Venezuela e identificados como Valencioides fue posible asignar las colecciones de los sitios descritos después de Cruxent y Rouse de la siguiente manera: 1.- Los sitios de la Cuenca de Patanemo, Puerto Maya, Playa Chuao, Cúpira, Chupaquire y Topo de Tacagua, pertenecen al estilo Topo. Principalmente, debido a que todos ellos comparten la presencia de pintura y muchas clases formales.

78 2.- Los sitios de Guaremal, Cocorote, Quiripital, Río Chico, El Paují y Las Minas poseen de manera general los rasgos del estilo Las Minas. Debido a que todos comparten la ausencia de pintura, las bajas proporciones de materiales decorados y una alta presencia de engobe rojo. 3. Los sitios monticulares y no monticulares del Lago de Valencia, como La Mata, Tocorón, Los Tamarindos, La Ceiba, La Pica, Los Cerritos de Los Guayos, La Culebra, El Roble, Quebrada de Maletero, Camburito, Villas del Centro, Pirital, Cascabel y El Charral seguirán estando dentro del estilo Valencia. 4.- El resto de los sitios arqueológicos ubicados en la Región Centro Norte que no poseen descripciones amplias, pero que sus materiales se asemejan a la serie Valencioide, siguen estando incluidos como Valencioides pero sin afiliación directa a algún estilo. En la tabla #XXVII se presenta la distribución de los sitios arqueológicos cuyos materiales cerámicos se pudieron anexar a algún estilo Valencioide. En total 26 sitios pudieron ser incluidos dentro de un estilo concreto. Por último, es importante destacar que en función de la reevaluación realizada en este trabajo pareciera que el estilo Valencia significa una particularidad en la serie, pues si bien el estilo Las Minas se encuentra dentro del mismo componente Plástico que el estilo Valencia, es cierto que en la colección de Las Minas hay elementos comunes con la colección de Topo, como son el corrugado y la clase formal #10, que están ausentes en el estilo Valencia. En términos exclusivamente cerámicos, se piensa que este hecho de ajuares cerámicos particulares puede estar indicando funcionalidades específicas para estas zonas y/o como temporalidades diferentes (figura #7).

79 V. ANÁLISIS DE LOS DATOS Análisis Cerámico Análisis de Formas de Vasijas Primer Análisis: Porcentaje de Clases Formales Con este análisis se persigue obtener la cuantitativa y los porcentajes de la distribución de formas en el espacio por cada sitio arqueológico. En la tabla #XI se presentan los porcentajes de los fragmentos de bordes de las clases formales por sitios arqueológicos, y sus ilustraciones en los gráficos #1 al #14. Este análisis indicó lo siguiente: 1.-. No existe un patrón similar en los porcentajes de las clases formales en los distintos sitios, aunque posiblemente, esto se deba al tipo de muestra analizada. 2.- El patrón diferenciado entre los sitios podría estar indicando diferencias funcionales debido a que cada colección posiblemente proviene de contextos diferentes (áreas de enterramiento, conucos, rancherías de pescadores, zonas de vivienda, etc.). 3.- Las variaciones formales de los sitios monticulares de La Mata y Tocorón (de Osgood) son iguales o menores que el resto de los sitios de la región, lo que contradice la suposición de que la mayor diversidad formal y estilística se encontraba en la zona de estos montículos (Sanoja y Vargas 1974). Sin embargo, los resultados porcentuales del sitio Tocorón (de Cruxent) son radicalmente diferentes a los de los otros dos montículos. En el gráfico #15 se presentan los porcentajes de los montículos de La Mata y Tocorón juntos, y en el #16 los tres sitios unidos para una mejor visualización de las formas de vasija. Es importante destacar que el sitio excavado por Cruxent (1946a) en Tocorón se encuentra muy cerca del pueblo de Tocorón, mientras que el excavado por Osgood

80 (1943) está más cerca de La Mata. Por otra parte, aunque Cruxent señala que el sitio excavado por él fue un montículo, su descripción de las excavaciones no soporta esta aseveración, ya que de los dos pozos que realizó, el más profundo sólo alcanzó los 50cm de profundidad, mientras que tanto Osgood (1943) como Bennett (1937) llegaron a los 3m de profundidad. Es posible que Cruxent haya excavado en una zona elevada que no necesariamente pertenecía a un montículo o en la periferia de uno. Esta consideración es necesaria pues es posible que la diferencia formal entre el sitio de Osgood y el de Cruxent se deba a: 1) que uno es un montículo y el otro no lo es y, 2) no son sitios relacionados temporalmente. A partir de esto se podría preguntar: ¿Podría esta distribución ser un elemento diagnóstico que indique la funcionalidad de estos sitios monticulares? O ¿podría este elemento sugerir una diferencia cultural y/o temporal de los grupos que utilizaron los sitios monticulares y los no monticulares? 4.- Con este análisis se trató de obtener una perspectiva regional, en cuanto al porcentaje de presencia de las clases formales, para ello fue posible trabajar con 18 sitios arqueológicos (tabla #XXII). El resultado de este análisis se observa en el gráfico #17, y permitió establecer que las clases 1, 2, 3, 4, 6, 7, 8 y 9 son las más frecuentes en los sitios arqueológicos con porcentajes mayores al 50%, estando el resto de las formas por debajo de este valor.

Análisis de Técnicas Decorativas Segundo Análisis: Porcentaje Total de Decoraciones en Sitios Arqueológicos El segundo análisis consistió en establecer el porcentaje de material decorado en relación al total de materiales cerámicos de cada sitio. En la tabla #XXIII se presentan las cuantitativas de los 10 sitios arqueológicos utilizados para ello, así como sus porcentajes

81 de material decorado. El engobe no fue incluido, debido a que sus cuantitativas no figuran en todos los textos. En el gráfico #18 se pueden observar los porcentajes de los materiales cerámicos decorados. Este análisis permitió establecer que: 1.- En casi todos los sitios la presencia de material decorado es inferior al 4% 2.- Los únicos sitios con porcentajes mayores son Playa de Patanemo y La Mata. Es interesante señalar que el sitio de Tocorón (de Cruxent) presenta un porcentaje de material decorado igual al del resto de los sitios no monticulares de la región. Este análisis se complementó con el comportamiento de cada técnica decorativa en los diferentes sitios, para lo cual se utilizaron 15 de ellos. En el gráfico #19 y la tabla #XXIV se presentan las tendencias de este comportamiento. Con este análisis fue posible observar que: 1.- La incisión y el aplicado-modelado se encuentran presentes en el 100% de los sitios analizados. 2.- El engobe rojo aparece en el 88,24%. 3.- La excisión alcanza una frecuencia de 47,05%. 4.- La Pintura Negra y la Roja tienen un porcentaje de aparición del 41,18%, lo que constituye un valor mucho más alto de lo que comúnmente se acostumbraba aceptar en la literatura especializada. 5.- El corrugado, una técnica descrita principalmente para el área costera, representa un 29,41%. 6.- El resto de las técnicas está por debajo del 25% en los sitios analizados. Este análisis permitió apreciar que ciertas técnicas que las técnicas pintadas y el corrugado poseen porcentajes más altos de lo esperado.

82 Tercer Análisis: Porcentajes de Técnicas Decorativas por Clases Formales en la Región Con el tercer análisis se trató de obtener porcentajes de las técnicas decorativas por clase formal. Para ello fue posible trabajar con 9 de los 10 sitios utilizados en la tabla #XIV, con la excepción del sitio Tocorón (de Cruxent). A partir de ellos se obtuvo la información de la tabla #XV. En el gráfico #20 se presenta el porcentaje de cada técnica decorativa en el total de los fragmentos de borde de los sitios analizados. De este gráfico es interesante destacar que: 1.- Las técnicas de Incisión, Aplicado-Modelado y el Engobe Rojo son las que poseen los mayores porcentajes, 2.- Existe en los materiales Valencioides presencia de pintura y corrugado. Este análisis se complementó con la inclusión de los porcentajes de panzas decoradas. Para ello fue posible trabajar con 5 sitios, con los que se construyó la tabla #XVI, cuyos datos están representados en el gráfico #21. De este análisis fue posible observar que el engobe rojo posee el porcentaje mayor en las panzas, aunque el engobe naranja y la pintura roja aumentan porcentualmente, con respecto al resto de los modos decorativos. Estos dos análisis permiten sugerir la posibilidad de que exista un patrón que indica que las técnicas decorativas plásticas se asocian fundamentalmente a los bordes, mientras que las pinturas y engobes lo están con las panzas. Por último, se realizó un análisis a las técnicas decorativas en panzas considerando cada uno de los sitios arqueológicos. A partir de la tabla #XVI se generaron los gráficos #22 a #26. De éstos hay varios elementos interesantes a destacar: 1.- El alto porcentaje de pintura roja en la Cuenca de Patanemo y en Cúpira.

83 2.- La total ausencia de pinturas y engobes en Playa Chuao. 3.- El alto porcentaje del engobe naranja en Puerto Maya. 4.- Los altos porcentajes de engobe rojo en Cúpira y Guaremal.

Cuarto Análisis: Porcentaje de Técnicas Decorativas por Áreas El último análisis, nos permitió conocer el comportamiento de las técnicas decorativas en el total de la muestra de bordes y panzas en las dos áreas, Costa Centro Oriental y Montañas del Centro Norte, que poseen descripciones adecuadas para este análisis (tablas #XVII y #XVIII). En los gráficos #27 y #28 se presentan los gráficos de los datos cuantitativos. A partir de estos análisis es posible destacar dos elementos: 1.- El alto porcentaje de las pinturas y engobes en el área de la Costa. 2.- En el área de las Montañas existe un porcentaje muy marcado de engobe rojo, y muy reducido en cuanto a las técnicas decorativas plásticas.

Comentarios Los resultados de los análisis estilísticos se pueden resumir de la siguiente manera: 1. La distribución del patrón formal no es homogénea, lo que genera ajuares formales diversos en los sitios, excepto en los sitios monticulares de La Mata y Tocorón de Osgood, cuyo patrón formal es casi idéntico. 2. Los tiestos decorados representan porcentajes no mayores del 4% en la mayoría de los sitios analizados (gráfico #18).

84 3. El corrugado debe ser incluido como un elemento decorativo de la cerámica Valencioide. 4. Existe en la cerámica Valencioide analizada en este trabajo un componente pintado. 5. La pintura en bandas simples lineales se observa exclusivamente en los sitios del área de la Costa y las Islas (tabla #XVI), estando ausente en el área de la Cuenca del Lago de Valencia y Las Montañas del Centro Norte. 6. La acentuada cuantitativa que poseen los materiales pintados en bandas simples lineales con combinaciones de rojo/crudo, rojo/engobe rojo y negro/crudo, confirma la inclusión de estos modos dentro de la clasificación cerámica Valencioide hecha en este trabajo. 7. La baja frecuencia porcentual y la poca redundancia de los modos pintados en combinaciones de blanco/rojo, rojo/blanco y los engobes blancos pareciera indicar que estos modos no pertenecen al conjunto cerámico Valencioide12. Los resultados del análisis estilístico de este trabajo no muestran grandes diferencias con el esquema de Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]). Sin embargo, la especificación en la clasificación y análisis de los modos formales y decorativos, en conjunto con las nuevas consideraciones espaciales y temporales permitieron una reevaluación de las definiciones sobre la serie y los estilos Valencioides.

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Estas pinturas y engobes blancos pueden se evidencia de la presencia en el Centro Norte de las series pintadas tardías del Oriente venezolano.

85 Cruce de Dimensiones: Estilística y Espacio Los análisis cerámicos asomaron ciertas relaciones entre las unidades espaciales (áreas) y los modos, clases, estilos y serie. La serie Valencioide se extiende en toda la región Centro Norte de Venezuela y, cada componente definido se ubica espacialmente en un sector diferenciado de esta región. El componente Plástico se encuentra localizado en los montículos y sitios no monticulares del área de la Cuenca del Lago de Valencia y, en aquellos sitios ubicados en las Montañas del Centro Norte, es decir en el sector de tierra adentro; aunque existen sitios relacionados con el componente plástico como Río Chico y Cementerio Tucacas que se ubican en las Costas. El componente PlásticoPintado se encuentra localizado principalmente en los sitios de la Costa Centro Oriental (mapa #17), excluyendo los dos ya mencionados. En el área de las Islas se encuentran evidencias de ambos componentes; sin embargo, para poder vincular estas evidencias a estos resultados preliminares es necesario revisar las colecciones físicas con los criterios de esta investigación. Por esto, esta área mantiene una secuencia poco clara en cuanto a la determinación y diferenciación específica de los dos componentes definidos para este trabajo y su relación estilística directa con los sitios del continente.

Cruce de Dimensiones: Estilística y Tiempo Al cruzar las fechas de C14 y los modelos temporales con la nueva estilística Valencioide surgió un elemento muy resaltante. El estilo Valencia esta ubicado entre el 900 a 1100 d.C. (Rouse y Cruxent 1963), es decir el periodo I; por otro lado, el sitio de Playa Chuao (Morales 1984), relacionado estilísticamente con el estilo Topo, está fechado entre el 1100 a 1300 d.C., es decir en el periodo II. Las fechas proporcionadas

86 por Antczak y Antczak (2006) para el sitio de Cayo Sal abarcan desde 1100 a 1430 d.C., si se considera que Cayo Sal tiene evidencias de los dos componentes definidos en este trabajo, esto quiere decir que en este lapso de tiempo hubo presencia de ambos en la isla. Con estos datos se puede comenzar a delinear una cronología (tabla #XXVIII) para la serie Valencioide. En el periodo I (temprano) se observa una presencia del componente Plástico y, en los periodos II (medio) y III (tardío) el inicio y establecimiento del componente Plástico-Pintado. Todos los sitios fechados que poseen decoraciones pintadas se ubican en los años posteriores a 1100 d.C. mientras que los sitios que poseen decoraciones exclusivamente plásticas son anteriores a esta fecha. Si se aplica este modelo cronológico a los sitios con fechados radiocarbónicos, se obtiene un esquema cronológico y estilístico (tabla #XXIX). En esta tabla se puede observar que la presencia de cerámica Valencioide más antigua se ubica alrededor del 900 d.C., y se extiende en los diversos sitios hasta alrededor de 1560 d.C. Lamentablemente, en el continente no existen la diversidad de fechas que en las Islas Oceánicas; sin embargo, de esta tabla es posible apreciar que en la Cuenca del Lago de Valencia los sitios fechados se ubican en el periodo I, mientras que en las Costas en el periodo II, y en las Islas se observa presencia de los tres periodos, pero con un inicio posterior al 1070 d.C. En la tabla #XXX se puede observar que sólo es posible conocer de manera absoluta cuatro sitios con definiciones estilísticas concretas y, relacionadas directamente a los componentes Valencia y Topo. Esta tabla ilustra la idea de que posiblemente en la historia cultural de los hacedores/portadores de la cerámica Valencioide existieron al menos, dos periodos de manufactura cerámica.

87 Así como, en la historia cultural de los habitantes de la Cuenca del Lago de Valencia igualmente existieron al menos dos momentos culturales destacados. A partir del 900 d.C. se ubica la evidencia de los constructores iniciales de los montículos, quienes fueron los grupos que enterraban a sus muertos de forma directa, y en ocasiones los incineraban, tuvieron un patrón de deformación craneal principalmente relacionado con la deformación tabular-oblicua y manufacturaban cerámica definida

arqueológicamente como alfarería gris. Posterior a esta época pero ubicados antes del 1100 d.C., se encuentran los ocupantes tardíos de los montículos, quienes comenzaron a enterrar a sus muertos en urnas, con un patrón no muy popular de deformación tabularoblicua y, manufacturaron la cerámica definida como la alfarería roja. Es importante destacar que estas relaciones cronológicas sólo representan una imagen general de la temporalidad interna a la serie Valencioide. El hecho de que a partir del 1100 d.C. haya comenzado a aparecer evidencia de un componente estilístico Valencioide que conjuga elementos plásticos y pintados, no necesariamente implica que todos los sitios Valencioides ubicados en estos periodos de tiempo contengan elementos pintados. Por ahora este esquema cronológico se mantiene como puramente referencial e hipotético.

Resultados del Cruce de Dimensiones: Definición de Sub-series Siguiendo la sistemática de Rouse (1986: 10) se decidió considerar que los dos componentes cerámicos son sub-series de la serie Valencioide. Se decidió llamar a cada sub-serie con el nombre del estilo definido por Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]) que

88 poseyera la mayor cantidad de atributos relacionados con la sub-serie13 (Rouse 1986: 10). El componente Valencioide Plástico fue denominado sub-serie Valencia debido a que este estilo es la representación más completa de las decoraciones plásticas en la serie Valencioide; y el componente Valencioide Plástico-Pintado, se llamó sub-serie Topo, debido a que el estilo Topo es el único estilo definido con características pintadas y plásticas. Con la definición de las dos sub-series fue posible especificar la estilística de la serie Valencioide, así como darle un valor temporal y espacial más complejo. De esta forma, se cumple con el objetivo principal que se consideró para este trabajo: realizar una reevaluación sistemática de la serie Valencioide y sus definiciones espacio-temporales que incluyera la nueva data. El interés por reevaluar la serie Valencioide se dio a partir de que durante y luego de la investigación en la Cuenca de Patanemo, se mantuvo la impresión de que los materiales cerámicos de esta Cuenca, si bien relacionados con la serie Valencioide poseían diferencias decorativas con ésta. Como ya se demostró con la clasificación y los análisis, las diferencias estilísticas de la colección de la Cuenca de Patanemo respondían a que hasta ese momento se había considerado que la serie Valencioide era un conjunto cerámico que contenía decoraciones exclusivamente plásticas, y la presencia de pintura había sido atribuida a evidencias cerámicas de otras series. Con la nueva clasificación planteada, la revisión de las evidencias espacio-temporales y el cruce de estas dimensiones, fue posible responder a la pregunta de investigación de este trabajo. A

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Se prefirió en este trabajo no agregarle en sufijo –an como plantea Rouse (1986: 10), debido a que esto representa una deformación morfológica innecesaria de la lengua española.

89 partir de esto es posible plantear un nuevo panorama para explicar la estilística de la serie Valencioide.

90 VI. CONCLUSIONES Las conclusiones finales que se pueden delinear a partir de los resultados de la clasificación y los análisis en esta investigación se consideran como hipótesis de trabajo para ser evaluadas posteriormente al revisar las colecciones físicas. Como se explicó en el marco teórico, una hipótesis es una explicación propuesta de un conjunto específico de sucesos, y de este modo es el resultado de la aplicación de la teoría y el método mediante una técnica a un cuerpo dado de datos. En este sentido, las hipótesis no se demuestran, en cambio son sustituidas por hipótesis de mayor utilidad según las diferentes preguntas de investigación. Al retomar la pregunta general de este trabajo: ¿cómo es afectada la unidad estilística definida por Cruxent y Rouse al considerar la nueva data disponible?, se considera que la respuesta está en el planeamiento de tres hipótesis generales. A partir del planteamiento de las hipótesis generales fue posible definir dos hipótesis específicas, una relacionada con la secuencia espacio-temporal de la serie, y la otra con una posible red de relaciones de los sitios costeros.

Hipótesis Generales La primera hipótesis es que la serie Valencioide está dividida en dos sub-series: la sub-serie Valencia y la sub-serie Topo. La segunda hipótesis es que estas sub-series poseen una diferenciación espacial: La sub-serie Valencia se extiende espacialmente en la Cuenca del Lago de Valencia y las Montañas del Centro Norte, y está representada por los estilos Valencia y Las Minas. Teniendo su expresión estilística más representativa en los sitios monticulares y no monticulares de la Cuenca del Lago de Valencia. La distribución espacial de la sub-serie Topo abarca el área de las Costas Centro Orientales. El estilo Topo es el cabecero de esta sub-serie, y su expresión más característica se

91 encuentra en los sitios de la Cuenca de Patanemo y Topo. La tercera hipótesis es que las sub-series poseen una diferenciación temporal: la sub-serie Valencia está ubicada cronológicamente entre los 800 a 1100 d.C.; y la sub-serie Topo está ubicada entre los 1100 a 1600 d.C.

Hipótesis Específicas Hipótesis Espacio-temporal Cruxent y Rouse (1982 [1958-59]) establecieron que la posición cronológica de la serie Valencioide se extiende entre los 800 a 1600 d.C. En este trabajo, la misma fue dividida en tres periodos. El primero de ellos (800-1150 d.C.) se caracteriza por cerámica con rasgos decorativos plásticos; durante el segundo (1150-1380 d.C.) comienza la aparición de rasgos pintados, aunque sin el abandono de la decoración plástica. El tercer periodo (1380-1600 d.C.) se caracteriza por el establecimiento de un componente con decoraciones pintadas y plásticas en la región (tabla #XXVIII). Ahora bien, en el Archipiélago de Los Roques se encuentra evidencia de las dos sub-serie definidas, sin embargo, en función de los datos revisados en este trabajo pareciera que las evidencias tempranas en Los Roques fueran resultado de las visitas en un periodo temprano que hicieron los grupos asentados en la Cuenca del Lago de Valencia y que las evidencias tardías en el Archipiélago fueran el resultado de las visitas realizadas en un periodo tardío por los grupos asentados en las Costas. Este posible desfase temporal podría indicar que no existió en el pasado una dominación política de los grupos asentados en la Cuenca del Lago de Valencia sobre aquellos ubicados en las Costas, como ha sido planteado por algunos autores (Sanoja y Vargas 1974).

92 Esto no quiere decir que haya habido un abandono de los sitios ubicados en los alrededores de la Cuenca del Lago de Valencia, en cambio podría ser interpretado como que en un momento los viajes a las islas estuvieron dirigidos principalmente desde los asentamientos del Lago de Valencia, y posteriormente desde aquellos localizados en las Costas. Sin embargo, estas interpretaciones son por ahora hipotéticas.

Hipótesis Red de Relaciones Costeras A lo largo de estos tres periodos temporales se pueden reconocer dos momentos importantes: 1) la aparición de la serie Valencioide en la región y, 2) el inicio de la utilización de pintura en la decoración cerámica. Ambos eventos podrían representar desarrollos locales y/o relaciones inter e intraregionales diferentes. El conjunto estilístico de la sub-serie Topo parece reflejar marcadas influencias estilísticas de las series y estilos pintados tardíos del Occidente de Venezuela. Estos datos pueden ser interpretados y considerar que los sitios costeros pueden estar representando asentamientos de comunidades autónomas que mantuvieron estrechas relaciones comerciales con aquellas de las Costas Occidentales. La presencia de un componente pintado en las colecciones cerámicas de estos sitios y la amplia presencia de sitios en las distintas Cuencas costeras podrían estar sugiriendo que en el pasado existieron asentamientos especializados en diversas actividades vinculadas con la explotación de recursos en las Islas Oceánicas y posiblemente también con la producción y distribución de sal (cf. Arvelo 2003). Por ello, se considera que los asentamientos ubicados en las costas pudieron representar poblaciones independientes vinculadas tanto con los asentamientos de la Cuenca del

93 Lago de Valencia (redes comerciales intra-regionales), como con las poblaciones del Occidente (redes comerciales inter-regionales). Sería importante revisar de manera profunda en el futuro las relaciones estilísticas entre la sub-serie Topo y las series Occidentales, así como explorar las relaciones entre los asentamientos ubicados en las Costas y los de la Tierra Firme. En función de estas consideraciones, se puede plantear de manera hipotética que los estilos Valencioides poseen diferencias espacio-temporales que podrían estar respondiendo a grupos alfareros no relacionados lingüística y/o étnicamente, en cambio, con estrechos nexos políticos y culturales; aunque las diferencias cronológicas y/o espaciales pueden estar marcando un elemento importante, esto puede estar relacionado con trayectorias históricas locales. Como plantean diversos autores (Rice 1984, Sackett 1990) si los estilos son sistemas de expresión abiertos en vez de cerrados, que constantemente transmiten y reciben información, entonces las variaciones estilísticas entre los estilos Valencioides podrían ser un ejemplo de las relaciones macro-políticas que estaban ocurriendo en las Costas y Tierra Adentro del Centro Norte de Venezuela.

Nuevos Objetivos de Análisis Se considera, como un elemento importante a desarrollar en el futuro, que sería prudente plantear un proyecto de investigación que se concentre en una o dos de las áreas definidas, y que trate de esclarecer la distribución espacial de los sitios arqueológicos, obtener fechados absolutos y manejar explícitamente las clasificaciones cerámicas. Con un proyecto con estas características va a ser posible reevaluar el presente trabajo y la clasificación planteada aquí para poder determinar si las tendencias destacadas permanecen o se modifican y plantear un nuevo conjunto de hipótesis.

94 Se considera que es necesario que los proyectos de investigación en la región consideren de manera explícita la revisión de las clasificaciones cerámicas previas, y no asumirlas a priori. Sería necesario realizar un estudio profundo de las pastas Valencioides y determinar explícitamente cuáles son las diferencias entre éstas y las de otras series localizadas en la región (Barrancoide, Ocumaroide). Esto debido a que en este momento en el laboratorio de la Dra. Lilliam Arvelo en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas se están revisando las colecciones cerámicas excavadas por Cruxent en El Palito, un sitio costero relacionado con la serie Barrancoide y cabecero del estilo El Palito; y, la primera impresión general (en términos visuales) ha sido que la pasta de la cerámica de este sitio es idéntica a la ubicada por el autor en la Cuenca de Patanemo, y a las presentes en diversos sitios Valencioides de la región. Por otro lado, sería importante realizar análisis específicos sobre los motivos decorativos presentes en la cerámica Valencioide y evaluar si existen diferencias entre, por ejemplo, la decoración plástica del estilo Valencia y aquella del estilo Las Minas. Igualmente, sería interesante poder ampliar los datos sobre las decoraciones pintadas y los engobes. Para poder realizar este tipo de estudios es necesario considerar varias campañas de campo que involucren prospecciones sistemáticas y excavaciones extensivas en sitios arqueológicos, de manera de poder contar con contextos claros para la cerámica (y otras evidencias materiales), e igualmente poder comenzar a construir un esquema claro y concreto de la distribución espacial de los sitios. Ampliar las cronologías de la región y las áreas a través de fechados de C14 y cronologías relativas explícitas es otro elemento necesario para poder dar un contexto coherente a todas las evidencias. Por otra parte, la revisión de las distintas colecciones Valencioide en museos

95 nacionales e internacionales sería de suma importancia para poder responder a preguntas que no es posible contestar en función de las bibliografías. Este tipo de esquema permitiría desarrollar preguntas de investigación más socioculturales y políticas como: redes de circulación de productos entre la costa y la tierra firme, producción de objetos suntuarios, sistemas de mercado, etc. Este tipo de planteamientos teóricos permitirían comenzar a contestar preguntas sobre, por ejemplo, cómo eran las relaciones socio-políticas entre los grupos que habitaron en las orillas del Lago de Valencia y aquellos ubicados en las Costas y Montañas.

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ANEXOS

TABLAS

113

Tabla #I. Lista de Sitios Arqueológicos Valencioides del Centro Norte
Área
Cuenca de Lago de Valencia

# en Mapa
1

Yacimiento
Los Cerritos (La Mata, Tocorón)

Referencia
Marcano 1889

Cultura Material
Cuentas y pendientes de concha Ranas comunes Vasijas con color rojo Figuras zoomorfas y antropomorfas

Contexto
Monticulos (presencia de muro exterior de piedra de 90cm de expesor, no es constante sino aparece en secciones, en el medio de cada sección hay osamentas, conchas, vasijas y artefactos de piedra, hueso y madera) Forma Ovalada Presencia de craneos deformados Montículos artificiales Enterramientos en urnas Presencia de craneos deformados Figurinas y vasijas de estilos occidentales Montículos artificiales (no encontró murallas de piedra, pero si evidencia de estacas, hipótesis de palafitos, en las capas de tierra del montículo encontró capas de arcilla) Presencia de craneos deformados Montículos artificiales Ninguna

Clasificación Cerámica

Los Cerritos (La Mata) Punta Palmita

Requena 1932

Cerámica Lítica, concha, hueso Figurinas femeninas Pipas Cerámica Lítica, concha, hueso Figurinas femeninas

La Mata

Bennett 1937

Ninguna La deformación la clasifica como del tipo Aymara La deformación la clasifica como del tipo Aymara Clasifica por tipos, 2 grupos: Rojos y Grises Ninguna

Las Matas

Peñalver 1965 1967

Cerámica Figurinas femeninas Figuras zoomorfas Cabezas de mono de arcilla Collares de hueso Cuentas de hueso Cerámica Cerámica

2

Cascabel Cascabel

Bennett 1937 Peñalver 1993

Enterramientos directos y en urna Enterramientos

Ninguna Ninguna

114

Cont…
Área
Cuenca de Lago de Valencia

# en Mapa
3 4 5

Yacimiento
El Charral Punta Palmita o Araguata Tocorón

Referencia
Bennett 1937 Bennett 1937 Osgood 1943

Cultura Material
Cerámica Cerámica Cerámica Lítica, concha, hueso Figurinas femeninas Encontró un conjunto cerámico diferente en el estrato más bajo Cerámica Lítica, concha, hueso

Contexto
Enterramientos en urnas Enterramientos Montículos artificiales (no encontró murallas de piedra, la composición del montículo era de capas de tierra y de arcilla una sobre otra) No encontró enterramientos Enterramientos directos y en urna Ninguna Ninguna

Clasificación Cerámica

Clasificó por tipos. No hizo una categoría mayor

6

Los Tamarindos (Península de la Cabrera) Camburito

Kidder 1944

2 Fases Cabrera (temprana) Valencia (tardía) Ninguna

7

Kidder 1944

Cerámica

Camburito 8 9 10 11 12 13 San Mateo La Cuarta La Quinta La Huerfana El Burro Caigüire

Cruxent 1946 Kidder 1944 Kidder 1944 Kidder 1944

Cerámica Cerámica Cerámica

Montículos artificiales Enterramientos en urno no en el montículo pero sí en los alrededores del mismo Enterramientos en urna Presencia de craneos deformados Enterramientos en urna Enterramientos en urna

Ninguna Ninguna Ninguna

Cerámica artefactos líticos

Cuevas

115

Cont…
Área
Cuenca de Lago de Valencia

# en Mapa
14

Yacimiento
La Pica

Referencia
Peñalver 1965 1967 1993 Fuchs 1963 Peñalver 1993 Peñalver 1993 Peñalver 1993 Peñalver 1993 s/fa Peñalver 1993 s/fa

Cultura Material
Cerámica Figurinas de arcilla Cuentas de collar de concha Lítica, concha Cerámica (?) ?

Contexto
Montículos artificiales Enterramientos en urna y directos Presencia de craneos deformados Ninguna

Clasificación Cerámica

15 16 17 18 19

Sorocaima (pueblo) Turmero Cagua (pueblos) Caño Rico Los Cerritos de los Guayos

Monticulos artificiales Enterramientos

Ninguna Ninguna

Cerámica otros restos Cerámica Lítica Adornos de concha y hueso

Montículos artificiales Enterramientos Montículos artificiales Enterramientos Figurinas zoomorfas (monos)

Ninguna Ninguna

20

El Roble

Cerámica Enterramientos en urna y directos Figurinas humanas Monticulos artificiales Cuentas de collar Presencia de Cráneos deformados circulares en jade verde Cuentas tubulares en jade verde y cuarzo rosado Colgante de figurina humana en piedra ? Cerámica Enterramientos ?

Cultura material se asemeja a la de los Cerritos

21 22

Pira Pira La Culebra

Peñalver 1993 Peñalver 1993

Ninguna Ninguna

116

Cont…
Área
Cuenca de Lago de Valencia

# en Mapa
23

Yacimiento
Río Blanco

Referencia
Peñalver 1967

Cultura Material
Cerámica Lítica Figurinas femeninas Figuras zoomorfas Cerámica Cerámica

Contexto
Enterramientos en urna

Clasificación Cerámica

24 25

Río Vigirimita Pirital

Cruxent 1948 Laucho y Herrera 2005 Cruxent 1945 Ferris y Navarrete s/f Navarrete 1995 Frías 1997 Frías y Gil s/f

Enterramiento Enterramiento en urna

Ninguna por comparación: Serie Valencioide Ninguna

26

Quebrada de Maletero Villas del Centro

Cerámica

Enterramiento en urna Presencia de deformación craneal Enterramientos en urna

27

Cerámica Budares Lítica

por comparación: Serie Valencioide

28 29 30 31

Macapo El Zamuro La Morita Morro de Guacara en Sýkora 2006 Peñalver 1976 Peñalver Cerámica Huesos humanos Cerámica Contexto de enterramiento precencia de pipas cerámica negra grisacea Cerámica negra grisácea ?

32

Chanbergo

117

Cont…
Área
Costas Centrales

# en Mapa
33

Yacimiento
Cementerio Tucacas Puerto Cabello El Manglar (Borburata) Cumboto

Referencia
Cruxent y Rouse 1982 Peñalver 1993 Peñalver s/fb Peñalver s/fb Sýkora 2006 Peñalver s/fb

Cultura Material
Cerámica Conchero

Contexto

Clasificación Cerámica
por atributos: Estilo Cementerio Tucacas Ninguna Ninguna Ninguna

34 35 36

Cerámica Moluscos Cerámica Cerámica

Adornos en concha Montículos artificiales (?) Enterramientos en urna y directos

37

San Gean

Cerámica Restos de conchas y huesos de animales ? Cerámica Lítica Concha y hueso sin data

Concheros Monticulo artificial Enterramiento directo Fogones Concheros Petroglifos

Ninguna

38 39

San Esteban Los Pueblos (Cuenca de Patanemo) Patanemo Montano (Los Pueblos) Primavera (Cuenca de Patanemo) Valle de Patanemo (Primavera)

Peñalver s/fb Herrera 2004 Sykora 2006 Herrera 2004 Sykora 2006

Ninguna por comparación: Serie Valencioide ? sin data

40

Cerámica Lítica Concha y hueso Cerámica Conchas Restos de peces Cerámica

Fragmentos de huesos y dientes humanos

por comparación: Serie Valencioide por comparación: Serie Valencioide

118

Cont…
Área
Costas Centrales

# en Mapa
41

Yacimiento
Pueblo de Patanemo (Cuenca de Patanemo) Playa de Patanemo (Cuenca de Patanemo) Pie de Cerro (Playa de Patanemo) Salina de Patanemo (I, II y III) Río Santa Rita (Cuenca de Patanemo) Bahía de Ocumare

Referencia
Herrera 2004

Cultura Material
Cerámica Lítica Concha y hueso Cerámica Lítica Concha y hueso Cerámica Conhas y huesos de animales Restos de peces Cerámica Artefactos de concha y lítica Conhas Cerámica Salina

Contexto
Enterramiento directo

Clasificación Cerámica
por comparación: Serie Valencioide

42

Herrera 2004

por comparación: Serie Valencioide

Sykora 2006

por comparación: Serie Valencioide

43

Sykora 2006

por comparación: Serie Valencioide

44

Sykora 2006

por comparación: Estilo El Palito y Serie Valencioide por comparación: Serie Valencioide

45

Sykora 2006

Cerámica Artefactos de hueso Restos de conchas y peces Cerámica Restos de conchas y peces Lítica Cerámica Restos de animales Lítica

46

Valle Ocumare

Sykora 2006

por comparación: Serie Valencioide

47

Montano Ocumare

Sykora 2006

por comparación: Serie Valencioide

119

Cont…
Área
Costas Centrales

# en Mapa
48 Playa Cata

Yacimiento

Referencia
Sykora 2006 Alvares y Casella 1983 Morales 1984 Martín 1995 Martín 1995 Martín 1995 Martín 1995 Martín 1995 Martín 1995 Martín 1995 Martín 1995 Martín 1995 Martín 1995

Cultura Material
Cerámica Concha Restos de peces Cerámica Lítica Concha y hueso Cerámica Lítica Concha y hueso Cerámica Figurinas antropo y zoomorfas Cerámica Cerámica conchas de agua dulce Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Fogones

Contexto

Clasificación Cerámica
por comparación: Serie Valencioide por tipos

49

Pto. Maya

50

Playa Chuao

Enterramientos C14: 1206 +/- 98 d.C.

por tipos

51

Cepe

por tipos

52 53 54 55 56 57 58 59 60

Sinamaica Cueva del Otro Lado La Cesiva Andrés España El Paraiso Cementerio Chuao Pueblo Cepe Tuja Pto. Colombia

por tipos Ninguna Enterramiento en urna Conchero Ninguna por tipos por tipos por tipos por comparación por tipos

120

Cont…
# en Mapa
61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90

Área
Costas Centrales

Yacimiento
Abrigo El Picacho Boca de Maya Camurí Chico Catia La Mar 1 El Corozo El Topo 3 La Horquilla Las Pailas Las Trincheras Leprocomio de Cabo Blanco Loma Colorada Loma Larga Mare Naiguatá 3 Oricao Plan de Los Cerezos Puerto Viejo Quebrada Catia de Los Frailes Pico Oriental Alto Las Maderitas Alto del Morrocoy Boquerón 2 Carayaca 2 Corozo Don Pancho Dos Caminos El Topo 2 Fila Cerro Negro Fila de Las Llanadas

Referencia
Altez y Rivas 2002 Rivas 1994

Cultura Material
Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica

Contexto
? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ?

Clasificación Cerámica
por comparación Serie Valencioide

121

Cont…
Área
Costas Centrales

# en Mapa
91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 101 102 103 133 133 133

Yacimiento
Fila La Fila Fila La Saguina La Guaira 2 Quebrada de Peña Mora Quebrada de Los Mamones Quebrada Ño Luís Los Caracas Quebrada del Tigre Playa Urama Tio Pancho Cementerio Todasana Los Cafés El Níspero Fila Topo Fila La Ceiba Plan de Los Muertos (estos tres últimos son del grupo de Topo descrito por Dupouy y Cruxent)

Referencia
Altez y Rivas 2002 Rivas 1994

Cultura Material
Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica

Contexto
? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ?

Clasificación Cerámica
por comparación Serie Valencioide

104 Río Chico

Cruxent y Rouse 1982 Nieves 1992

Cerámica Budares Cerámica Lítica Concha y huesos de animales

por atributos: Estilo Río Chico por tipos: Fase Cúpira

105 Cúpira

122

Cont…
Área
Costas Centrales

# en Mapa

Yacimiento

Referencia
Nieves 1992

Cultura Material
Cerámica Lítica Concha y huesos de animales

Contexto

Clasificación Cerámica
por tipos: Fase Cúpira

106 Chupaquire

107 Chirimena 108 Balneario

Nieves 1992 citado en Nieves 1992 citado en Nieves 1992 Dupouy y Cruxent 1947 Gómez 1995

por comparación: Serie Valencioide por comparación: Serie Valencioide por comparación: Serie Valencioide Cerámica Lítica Artefactos de concha Cerámica Lítica Conchas y huesos de animales Cerámica Cerámica Cerámica Lítica Petroglifos por atributos: Estilo Las Minas por tipos y comparación: Serie Valencioide por comparación: Serie Valencioide por comparación: Serie Valencioide por atributos: Estilo El Pinar

109 Cueva Cruxent Cordillera de la Costa y Montañas 110 Las Minas

111 Guaremal

112 Cocorote 113 Quiripital 114 115 116 117 118 119 120 121 El Silencio El Pinar (El Paraiso) Baruta El Hatillo, Fila de Mariches, La Peñonera, La Yaguara El Sitio

Arvelo Com. pers. Arvelo Com. pers. Cruxent 1951 Cruxent y Rouse 1982

123

Cont…
Área
Cordillera de la Costa y Montañas

# en Mapa

Yacimiento

Referencia

Cultura Material
Restos oseos Adorno de oro Cerámica Lítica Cerámica Cerámica Huesos humanos Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Cerámica Lítica Metates

Contexto
Igual que los #114 a 121

Clasificación Cerámica
Ninguna

122 Cueva Lira 123 El Cafetal Bellard de Pietri 1977, 1982 Peris Aparicio 1967 Cruxent 1958-59a y b Anónimo 1972 Navarrete et. al. 1995 Jam 1958 IPC 1997 Cruxent 1964 Urbani 2000 Dupouy y Cruxent 1946 Cruxent 1946

Enterramiento Huesos fechados: 490+/- 75 a.p. Presencia de deformación craneal

124 Carapa

125 Cueva de La Botija 126 Parque Central 127 Santa Mónica 128 Urb. Valle Arriba, Las Mercedes 129 La Guairita 130 Río Guaire, en Fila de Mariches 131 Cueva de Guanasna 132 Topo de Tacagua 133 Saltos de Tacagua

Vasija cerámica Posible área de enterramientos Vasija funeraria

por comparación: Estilo Laas Minas por comparación: Serie Valencioide por comparación: Serie Valencioide por comparación: Serie Valencioide por comparación: Serie Valencioide

Figurina humana

por comparación: Serie Valencioide por comparación: Serie Valencioide

Posible presencia de montículo artificial en la costa al final de la quebrada

por atributos: Estilo Topo

124

Cont…
Área
Islas

# en Mapa

Yacimiento

Referencia
Jam 1956 Antczak y Antczak 1991 1999 2000 2006 Antczak y Antczak 1991 1999 2000 2006 Antczak y Antczak 1991 1999 2000 2006

Cultura Material
Cerámica Cerámica Lítica Restos de concha, peces y tortugas Artefactos de concha Figurinas humanas Cerámica Lítica Restos de hueso, concha, peces y tortugas Figurinas humanas Cerámica Lítica Restos de hueso, concha, peces y tortugas Figurinas humanas Fogones Concheros

Contexto

Clasificación Cerámica
por atributos: Estilo Krasky Definido por Cruxent y Rouse por identificación: Serie Valencioide

134 Krasky

135 Cayo Sal

Fogones Concheros

por atributos: Estilo Cayo Sal Serie Valencioide

136 Dos Mosquises

Fogones Concheros Enterramiento directo

por identificación: Serie Valencioide

Antczak y Cerámica Antczak Lítica 1991 Restos de concha y 1999 huesos de animales 2000 2006 Total de sitios Valencioides en el Centro Norte de Venezuela: 139

137 Cayo de Agua 138 Isla de Loco 139 Orchila

Fogones Concheros

por identificación: Serie Valencioide

Hasta Cruxent y Rouse: 32

Despues de Cruxent y Rouse: 107

125

Tabla #II. Categorización de Sitios Arqueológicos del Centro Norte
Características de los Sitios Ubicación Tipo de Intervención Identificación Cultural Estructura Tipo de Data* Montaña Playa Valle Rec. Sup. Pozo P. de Pba Trinch. Valen. No Def. Multicomp. C/Mont. S/Mont. 1 2 3 Laderas Filas X X X X X X X X X (?) X X X X X X X X X X X (?) X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X (?) X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X (?) X X X X X X (?) X X X X X (?) X X X X X X (?) X X X X X (?) X X X X X (?) X X X X X (?) X X X X X (?) X X X X X (?) X X X X X (?) X X

Sitios Puerto Cabello El Manglar Cumboto San Gean San Esteban Los Pueblos Primavera Pueblo de Patanemo Playa de Patanemo Salina de Patanemo Río Santa Rita Bahía de Ocumare Valle Ocumare Montano Ocumare Playa Cata Pto. Maya Playa Chuao Playa Cepe Sinamaica Cueva del Otro Lado La Cesiva Andrés España El Paraiso Cementerio Chuao Pueblo Cepe Tuja Pto. Colombia

126

Cont…
Características de los Sitios Ubicación Tipo de Intervención Identificación Cultural Estructura Tipo de Data* Montaña Playa Valle Rec. Sup. Pozo P. de Pba Trinch. Valen. No Def. Multicomp. C/Mont. S/Mont. 1 2 3 Laderas Filas X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X (?) X X X X (?) X X X X (?) X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X

Sitios Cementerio Tucacas Río Chico Cúpira Chupaquire Chirimena Balneario Cueva Cruxent Krasky Cayo Sal Dos Mosquises Domusky Norte Rabusky Isla Larga Espenky Cayo de Agua Isla de Loco Noronky Madrisky Nordisky Boca Cote Gran Roque Mosquitoky Punta Cuchillo Francisky La Pelona La Orchila Las Minas Guaremal Cocorote Quiripital

127

Cont…
Características de los Sitios Ubicación Tipo de Intervención Identificación Cultural Estructura Tipo de Data* Montaña Rec. Sup. Pozo P. de Pba Trinch. Valen. No Def. Multicomp. C/Mont. S/Mont. 1 2 3 Playa Valle Laderas Filas X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X (?) X X X X X ? ? ? ? X X X X ? ? ? ? X X X X ? ? ? ? X X X X ? ? ? ? X X X X ? ? ? ? X X X X ? ? ? ? X X X X X X X X X X ? ? ? ? X X X X ? ? ? ? X X X X ? ? ? ? X X X X X X X X X

Sitios El Silencio Baruta El Hatillo Fila de Mariches La Peñonera La Yaguara El Sitio Cueva Lira El Cafetal Carapa Topo de Tacagua Saltos de Tacagua La Mata Cascabel El Charral Punta Palmita (Araguata) Tocorón Los Tamarindos Camburito San Mateo La Cuarta La Quinta La Huerfana El Burro Caigüire La Pica Sorocaima Turmero Cagua Caño Rico

128

Cont…
Ubicación Estructura Tipo de Data* Montaña Playa Valle Rec. Sup. Pozo P. de Pba Trinch. Valen. No Def. Multicomp. C/Mont. S/Mont. 1 2 3 Laderas Filas X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X ? ? ? ? X X X X X X X X X X X X X X Características de los Sitios Tipo de Intervención Identificación Cultural

Sitios Los Cerritos de los Guayos El Roble Pira Pira La Culebra Río Blanco Río Vigirimita Pirital Qda. de Maletero Villas del Centro Macapo El Zamuro La Morita Total

1: Descripción y clasificación del sitio y las colecciones 2: Descripción breve del sitio y/o de las colecciones 3: Resporte de sitio arqueológico

129

Tabla #III. Total de Sitios Utilizados en los Análisis

Dimensión Espacial Cultura Material Temporal Sitios no incluidos Total de Sitios

Cantidad de Sitios 126 18 9 13 139

% 90,65% 12,95% 6,47% 9,35% 100%

130

Tabla #IV. Sitios utilizados en cada línea de análisis

Nº 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23

Sitio La Mata Cascabel El Charral Punta Palmita (Araguata) Tocorón Los Tamarindos Camburito San Mateo La Cuarta La Quinta La Huerfana El Burro Caigüire La Pica Sorocaima Turmero Cagua Caño Rico Los Cerritos de los Guayos El Roble Pira Pira La Culebra Río Blanco

Cult. Material Tiempo Cuantitativa C14 Cro. Relativa Pipas Ent. Humanos Cerámica X X X X X … … … … … … … … … … … … … … … X … X … … X … X X X … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … X X X … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … X X X X … … X … X … … … … … … … X X X … … … … …

Espacio Ubic. Espacial X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X Ref. Contextuales X … … … X X … … … … … … … … … … … … … … … … …

131

Cont…
Tiempo Cult. Material Cuantitativa C14 Cro. Relativa Pipas Ent. Humanos Cerámica … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … X … X … … X … X X … X … X … … X … X … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … X … X … X X X X … … … … … … … … … … … … Espacio Ubic. Espacial X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X Ref. Contextuales … … … … … … … … … … … … X X X X … … … … … … X X … …

Nº 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49

Sitio Río Vigirimita Pirital Quebrada de Maletero Villas del Centro Macapo El Zamuro La Morita Puerto Cabello El Manglar Cumboto San Gean San Esteban Los Pueblos Primavera Pueblo Patanemo Playa Patanemo Salina Patanemo Río Santa Rita Bahía de Ocumare Valle Ocumare Montano Ocumare Playa Cata Pto. Maya Playa Chuao Cepe Sinamaica

132

Cont…
Tiempo Cult. Material Cuantitativa C14 Cro. Relativa Pipas Ent. Humanos Cerámica … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … X … … … … X … X … … X … X … … X … X … … … … … … … … … … … … … … … … … X … X … … X … X … … … … … … … … … … … … X … X … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … Espacio Ubic. Espacial X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X Ref. Contextuales … … … … … … … … X X X X … … … X X … … … … … … … … …

Nº 50 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75

Sitio Cueva del Otro Lado La Cesiva Andrés España El Paraiso Cementerio Chuao Pueblo Cepe Tuja Pto. Colombia Río Chico Cementerio Tucacas Cúpira Chupaquire Chirimena Balneario Cueva Cruxent Las Minas Guaremal Cocorote Quiripital El Silencio/El Pinar Baruta El Hatillo Fila de Mariches La Peñonera La Yaguara El Sitio

133

Cont…

Nº 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87

Sitio Cueva Lira El Cafetal Carapa Topo de Tacagua Saltos de Tacagua Krasky Cayo Sal Dos Mosquises Domusky Norte Cayo de Agua Isla de Loco La Orchila Total: 87

Tiempo Cult. Material Cuantitativa C14 Cro. Relativa Pipas Ent. Humanos Cerámica … … … … … X X … … … X … … … … X … X … … X … X … … X … X … … X X … … … X X … … X … X … … … … … … … … … X … … … … X … … … 23 9 22 6 8

Espacio Ubic. Espacial X X X X X X X X X X X X 87 Ref. Contextuales … … X X X X X X X X X X 25

134

Tabla #V. Equivalencia a Nomenclatura de Clases Formales
Sitios Clas. Arqueo. For. 1 2 3 4 6 7 8 9 10 12 1 2 3 4 5 6 7 8 9 Formas De cada Autor H E J, O B F, G A C, D I NIET N 8, 9, 11 6 7, 10, 12 14 2 1, 13 3, 5 4 4 nota1 Diámetro de boca 12 a 18, 20 a 26, 28 a 34, 36 a 42, 46 a 50cm 10, 28-32, 48cm 8-12-14, 20-26cm; 20 y 54cm 12-28,20-26, 28-34cm 18-28cm; 6, 22cm 8,14,24cm 28-32cm, 24-30cm 12 a 18, 20 a 26, 28-36-38-40cm 12 y 18cm xxxxxx 23,8cm M., 17,8cm M., 20,5cm M. 24cm M. 11,2cm M., 23,1cm M., 16,1cm M. 18cm M. 14,4cm M. 14,3cm M., 15,8cm M. 15,4cm M., 15,6cm M. ? 15cm M. Cantidad en frag. 58 7 17, 6 91 19, 13 26 14, 13 54 3 15 12, 30, 30 6 8, 16, 12 14 53 37, 13 67, 28 ? 82 Total frag. 58 7 23 91 32 26 27 54 3 15 72 6 36 14 53 50 95 ? 82

Playa Chuao

Patanemo

135

Cont…
Sitios Clas. Arqueo. For. 1 2 4 5 6 7 8 9 12 1 3 4 5 7 8 9 12 1 2 3 4 7 8 9 10 Formas De cada Autor 2, 3 4, 5 9 1 6, 7 8 10 11, 12 13 1 2 nota2 4, 15 7, 13 5, 6 8, 12 16 10 3 8 12 1, 2, 14, 17 4, 5, 6 16 NIET Diámetro de boca 4-40cm; 2-26cm, 36cm 12-28cm, 6-32cm 6-30cm 12-16cm 4-14cm; 6-30cm 4-16cm 8-28cm 6-24cm; 2-32cm 10-40cm 10-28cm 4-20, 26cm xxxxxx 8-16, 20, 26cm; 8cm 12, 16-18cm; 8-16cm 4-18, 22cm; 8-14, 18, 24, 30-32cm 6-10, 14cm; 6-24cm 20-22, 26cm Max. 14cm. Max. 14cm. Max. 18cm. Max. 24cm. Max. 10cm.; 16cm; 16cm.; 16cm. Max. 26cm.; 26cm; 36cm. Max. 24cm. 12cm. Cantidad en frag. 107, 187 21, 31 80 33 6, 27 65 17 11, 256 70 21 50 xxx 16, 1 3, 17 18, 9 3, 50 4 1 2 1 24 1, 1, 2, 9 3, 15, 7 1 1 Total frag. 294 52 80 33 33 65 17 267 70 21 50 xxx 17 20 27 53 4 1 2 1 24 13 25 1 1

Guaremal

Cúpira

Puerto Maya

136

Cont…
Sitios Clas. Arqueo. For. 1 2 5 6 7 8 9 10 12 Formas De cada Autor A, H, M L V Q, T, D N, O, P, R, S, Aa, Bb, Dd, G, I, J, W, Cc U Diámetro de boca ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? Cantidad en frag. 6, 1, 4 1 1 4, 2 6 1, 3, 4, 3, 2, 2, 1, 1 5, 4, 1, 1 12 2 26, 2, 1, 1, 3, 1, 2, 1, 1, 2 1, 1, 4, 1, 4, 1, 2, 1, 3, 2, 4, 3, 1 1, 2, 1, 1 1, 1, 6, 1, 1, 4, 1, 1 3, 1, 1 11, 3, 1 4 ? 1 28, 7, 6, 1 3, 6, 13, 2 5, 2, 3, 2 1 1, 4, 3, 1, 4, 1 3 1 Total frag. 11 1 1 6 6 16 11 12 2 40 28 5 16 5 15 4 ? 1 42 24 12 1 14 3 1

Las Minas Topo de Tacagua

1 A, C, M, O, P, R, S, T, A1, L1 3 K, L, N, Q, B1, C1, D1, E1, J1, K1, O1, P1, Q1 5 V, W, G1, H1 6 E, F, G, J, Y, I1, M1, N1 7 D, I, Z 8 B, X, R1 9 H 10 4a 12 U 1 3 4 5 7 9 11 A, C, D, P B, E, N, T F, G, L, O A (solo un fragmentos del tipo A es así) H, I, K, M, Q, S J C

Krasky

137

Cont…

Sitios Clas. Arqueo. For. 1 3 6 7 8 9 11 1 3 6 7 8 9 11

Formas De cada Autor E, F, I J, K B O C, D A, M G, H G, H I A, B, C, D L NIET M, N, O, P, Q, R, S F

Diámetro de boca ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ?

Cantidad en frag. 10, 64, 15 11, 21 163 10 27, 4 239, 44 59 34, 128 13 131, 42, 1, 56 3 1 107, 147, 2, 52, 9, 109, 59 14

Total frag. 89 32 163 10 31 283 59 162 13 230 3 1 485 14

Nota1: Entre los fragmentos de borde ilustrados por Morales (1984) de su forma 4, se encuentran fragmentos de la Clase 8
y 9 definidas en este trabajo, sin embargo es imposible deslindar la cantidad de fragmentos de una u otra Clase. Por lo cual, solo se colocó la cuantitativa de la Clase 9 que es, aparentemente, la más abundante

Nota2: El fragmento que se reconoció como la Clase 4 pertenece a su tipo 6, sin embargo en general su tipo 6 es parte de la Clase 8, como es imposible deslindar la cantidad de los fragmentos similares a la clase 4, solo se reporta la presencia mas no la cuantitativa.

Tocorón

La Mata

138

Tabla VI#. Características de las Clases Formales
Código Clases Descripción Vasija de cuerpo globular, cuello cerrado y borde evertido. 1 Asociada a decoraciones plásticas Presencia de engobe rojo Vasija de cuerpo globular, cuello abierto y borde ligeramente evertido Asociada a decoraciones plásticas Presencia de engobe rojo Vasija de cuerpo globular, cuello cerrado y borde 3 directo. Asociada a decoraciones plásticas Vasija de paredes rectas y borde directo (en ocasiones 4 ligeramente saliente) Asociada a decoraciones plásticas Vasija de cuerpo globular, cuello cerrado y borde 5 ligeramente entrante y directo Asociada a decoraciones plásticas Presencia de engobe rojo Vasija de cuerpo globular, cuello cerrado y borde invertido Asociada a decoraciones plásticas Presencia de engobe rojo

2

6

139

Cont…

Código

Clase directo.

Descripción Vasija de cuerpo semi-globular, boca abierta y borde

7

Asociada a decoraciones plásticas Presencia de engobe rojo Vasija de paredes rectas salientes, borde directo.

8

Asociada a decoraciones plásticas Presencia de engobe rojo Vasija semi-globular de cuerpo poco profundo, borde directo. Asociada a decoraciones plásticas Presencia de engobe rojo Vasija de paredes rectas y perfil sinuoso, borde saliente

9

10 Asociada a decoraciones plásticas Vasija de cuerpo bi-globular, cuello cerrado y borde 11 evertido. Asociada a decoraciones plásticas 12 Budare

140

Tabla #VII. Clases Formales: Variaciones de Forma de Borde
Código Clases Variación en Diámetro Variación Formal

1

2

3

141

Cont…
Código Clases Variación en Diámetro Variación Formal

4

5

6

142

Cont…

Código

Clases

Variación en Diámetro

Variación Formal

7

8

9

143

Cont…

Código

Clases

Variación en Diámetro

Variación Formal

10

11

12

144

Tabla #VIII. Fechados Absolutos
Área Islas Autor Antczak y Antczak 2006 Sitio Dos Mosquises Fecha (a.p. y d.C.) 470 +/- 80 a.p. 490 +/- 80 a.p. 520 +/- 80 a.p. 680 +/- 80 a.p. 560 +/- 60 a.p. 1120 +/- 50 a.p. 750 +/- 100 a.p. 460 +/- 50 a.p. 660 +/- 70 a.p. 580 +/- 60 a.p. 580 +/- 80 a.p. 640+/- 60 a.p. 1206 +/- 98 d.C. 980 +/- 110 d.C. 1000 +/- 100 d.C. 1000 +/- 70 d.C. 1025 +/- 115 d.C. 4200 +/- 350 a.p. 1460 +/- 75 d.C. Rango Temporal (d.C.) a b c 1400 d.C 1480 d.C 1560 d.C. 1380 d.C. 1460 d.C. 1540 d.C. 1350 d.C. 1430 d.C. 1510 d.C. 1190 d.C. 1270 d.C. 1350 d.C. 1330 d.C. 1390 d.C. 1450 d.C. 780 d.C. 830 d.C. 880 d.C. 1100 d.C. 1200 d.C. 1300 d.C. 1430 d.C. 1490 d.C. 1540 d.C. 1220 d.C. 1290 d.C. 1360 d.C. 1310 d.C. 1370 d.C. 1430 d.C. 1290 d.C. 1370 d.C. 1450 d.C. 1250 d.C. 1310 d.C. 1370 d.C. 1108 d.C. 1206 d.C. 1304 d.C. 870 d.C. 900 d.C. 930 d.C. 910 d.C. Nivel del Pozo 45-47 cm 38 cm 38 cm 43-49 cm 50-68 cm 105-110 cm 35 cm 35 cm 15 cm b.n.f. 15 cm b.n.f. 63 cm 20 cm. b.n.f. ? Tipo de Fechado C14 carbon C14 carbon C14 carbon C14 carbon C14 carbon Concha C14 carbon C14 carbon Concha Concha C14 carbon Concha ¿Cerámica? C14 carbon C14 carbon C14 carbon Hueso Humano Asociación Estilística Valencioide

Cayo Sal

Valencioide (Estilo Cayo Sal) Valencioide Valencioide Valencioide Valencioide

La Orchila Isla de Loco Costas Morales, P. 1984 Centrales Lago de Rouse y Cruxent Valencia 1963 Peñalver, 1969 Peñalver, 1976 Playa Chuao La Mata

980 d.C. 1090 d.C. 125-150 cm 1000 d.C. 1100 d.C. 125-150 cm 1000 d.C. 1070 d.C. 200-225 cm 1025 d.C. 1140 d.C. 80 cm 80 cm. ?

Los Cerritos de Los Guayos Morro de Guacara

Valencioide

2600 a. C. 2250 a.C. 1900 a.C. 1385 d.C. 1460 d.C. 1535 d.C.

Hueso Humano Alfarería Negra Hueso Humano ¿Valencioide?

Valle de Bellard de Pietri, 1982 El Cafetal Caracas

145

Tabla #IX. Cuantitativa de Enterramientos y Deformaciones Craneales
Referencia Marcano Requena Bennett Sitio La Quinta La Mata Tocorón La Mata La Cabrera La Mata Cantidad de Enterramientos No especifica No especifica 57 Cráneos Deformados 21 16 H 5M No especifica 9 Cráneos No Deformados 19 14 H 5M No especifica No especifica Tipo de Deformación Tabular-oblicua Tabular-oblicua Tabular-oblicua Tipo de Entierro Sólo reporta en urnas Sólo reporta en urnas 29 urnas 27 directos 1 incinerado 38 en urnas 46 directos 1 cremado No especifica En urnas En urnas y directos 240 en urnas 181 directos 48 en urnas 4 directos Sin data

Kidder Jahn Cruxent Peñalver Peñalver Peñalver Lagrange de Castillo y Arrechabaleta

La Cabrera La Mata Camburito Camburito La Pica Los Cerritos de Los Guayos El Roble La Pica

85 32 4 174 421 52 211

5 (?) 1 2 No especifica No especifica 3 61 20 H 10 M 42 La Mata 15 H 6M Los Cerritos 19 H 2M 1H 145 71 H 23 M 51 GND

No especifica No especifica 1 No especifica No especifica 31 60

No especifica Tabular-oblicua 1 Tabular-oblicua 1 Tabular-erecto No especifica No especifica No especifica Tabular-oblicua Tabular-oblicua 20 La Mata 18 Los Cerritos Tabular-erecta 1 La Mata 3 Los Cerritos Tabular-oblicua Tabular-oblicua 140 Tabular-erecta 5

Bonilla y Morales

La Mata Los Cerritos de Los Guayos

42 (21 de cada sitio)

ninguno

En urnas y directos

Fuchs

La Pica

5 (?)

? 111 14 H 5M 92 GND

Total

1083

En urnas En urnas 355 Directos 258 Cremados 2

146

Tabla #X. Ordenamiento y Agrupación de Fechados Absolutos

Periodo III 1565 d.C. 1560 d.C. 1540 d.C. 1510 d.C. 1450 d.C. 1430 d.C. 1410 d.C. 1400 d.C. Periodo II 1360 d.C. 1350 d.C. 1320 d.C. 1304 d.C. 1300 d.C. 1150 d.C. 1140 d.C. Periodo I 1100 d.C. 1090 d.C. 1070 d.C. 940 d.C. 880 d.C.

147

Tabla #XI. Cuantitativa de Clases Formales por Sitios Arqueológicos
Clases 1 Sitios Pueblo Patanemo Los Pueblos Primavera Playa Patanemo Playa Chuao Puerto Maya Cúpira Guaremal Topo Krasky Las Minas La Mata Tocorón (O) Tocorón (C) % 2 % 3 % 4 % 5 % 6 % 7 % 8 % 9 % 10 % 11 % 12 % Total 34 Total % 99,98 100 99,99 100 100 99,99 99,98 100,1 99,94 99,99 99,97 99,98 99,99 100,01

3 34 4 17
72 294 21 1 40 41 11 89 162 7

8,82 29,1 2,86 40,5
17,65 32,27 10,93 1,5 34,78 42,7 16,66 13,34 17,84 5,74

2 1 2 2

5,88 3 8,82 12 35,3 0,85 13 11,1 16 13,7 1,43 7 5 59 42,1 4,76 4 9,52
8,82 14 80 26,04 1,5 24 24,34 25 12

9 26,5 2 5,88 3 8,82 2 1,71 14 12 17 14,5 13 11,1 1 17 12,1 3 2,14 7 5 32 22,9 2 6 14,3 5 11,9 6 14,3
17 27 25 15 16 31 1 11 1,87 14,06 36,76 13,04 24,24 4,64 0,11 9,02 82 267 53 1 4 3 11 283 485 3

0,85 1,43

6 5,13 117 140 7 5 2 4,76 42
7,68 2,08 0,86 3,03 408 911 192 68 115 96 66 667 908 122

6 1,47 36 52 5,7 50 2 2,94 1 28 24 1 1,51 32 13 3 2,46 23

3,43 53 13 50 12,25 95 23,28 8,78 33 3,62 33 3,62 65 7,14 17 8,85 20 10,42 35,29 13 19,11 5 4,34 16 13,91 5 4,34 12,5 1 1,04 14 14,58 1 1,51 6 9,09 6 9,09 4,79 163 24,44 10 1,5 1,43 230 25,33 3 0,33 18,85 51 41,8 9 7,38

20,1 29,31 70 27,6 4 1,5 1 1,5 3,47 1 0,86 1 3,13 1 1,04 16,66 12 18,18 2 42,42 59 8,85 53,41 14 1,54 2,46 15

12,3

148
Tabla #XII. Presencia de Clases Formales por Sitios en la Región

Clase Sitio/Sitios Cuenca de Patanemo Playa Chuao Pto. Maya Topo de Tacagua Las Minas Sitios Estilo el Pinar Cementerio Tucacas Río Chico Cúpira Guaremal Carapa La Mata Tocorón (O) Tocorón (C) Los Tamarindos Cayo Sal Krasky Dos Mosquises

1 X X X X X X X X X X X X X X X X X X

2 X X X X

3 X X X

4 X X X

5

6 X X X X X

7 X X X X X X X X X X X X X X X X

8 X X X X X X

9 X X X X X X X X X X X X X X X X

10 X

11

12 X X X X

X X X X

X X X

X X X X X X X X X X X

X X X X X X X X X X X X X X

X X X

X X X X X X X X X X X

X X

X

X X X X X X

X

X X

X

Tabla #XIII. Porcentaje Total de Decoraciones en Sitios Arqueológicos Sitio Pueblo Patanemo Los Pueblos Primavera Playa Patanemo Playa Chuao Puerto Maya Cúpira Guaremal La Mata Tocorón (Cruxent) Total de la Muestra Total Decorado % de Material Decorado

853 2483 2500 287 5563 8203 2513 754 2285 634

32 14 49 26 132 82 83 25 361 26

3,80% 0,60% 1,96% 9,10% 2,40% 0,99% 3,34% 3,32% 15,80% 4,10%

149

Tabla #XIV. Presencia de Técnicas Decorativas en los Sitios de la Región Plástica Pintada Imp. Aplicado Engobe Engobe Engobe Pintura Pintura Pintura Perforado Corrugado Digital Modelado Rojo Blanco Naranja Negra Roja Blanca

Sitio Krasky Las Minas Los Tamarindos Guaremal La Mata Tocorón (Osgood) Tocorón (Cruxent) Dos Mosquises Cayo Sal Playa Patanemo Cúpira Puerto Maya Playa Chuao Topo de Tacagua Los Pueblos Pueblo Patanemo Primavera Total Total en %

Incisión X X X X X X X X X X X X X X X X X 17 100

Excisión

X X X X X X X X X X X X X 8 47.05 4 23.53 X 3 17.65 X X X X X 5 29.41 X

X X X X X X X X X X X X X X X X X 17 100 X X X X X X X X X X X X X X X 15 88.24 4 23.53 3 17.65 8 41.18 8 41.18 4 23.53 X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X

150

Tabla #XV. Cuantitativa de Técnicas Decorativas por Clase Formal en la Región Técnica Cantidad de Impresión Aplicado Engobe Engobe Engobe Pintura Pintura Pintura fragmentos en la Incisión Excisión Perforado Corrugado Región Digital Modelado Rojo Blanco Naranja Negra Roja Blanca 27 11 2 8 11 4 3 1 5 3 8 2 2 5 2 5 1 1 3 7 3 1 2 1 1 15 5 1 9 3 1 24 9 2 1 9 12 1 1 20 6 3 1 2 2 6 1 1 47 18 7 1 16 14 1 1 2 1 4 3 2 2 1 2 163 61 13 0 4 14 58 51 2 1 2 4 3

Clase

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 Total

151

Tabla #XVI. Cuantitativa de Técnicas Decorativas en Panzas en la Región Decoración Sitio Patanemo Playa Chuao Puerto Maya Cúpira Guaremal Total fragmentos Total % Aplicado Engobe Engobe Engobe Pintura Pintura Pintura Impresión Corrugado Modelado Rojo Blanco Naranja Negra Roja Blanca Digital

Incisión Excisión Perforado

18 31 10 24 17 100 9,4

1 0 0 0 2 3 0,3

0 3 0 0 0 3 0,3

0 0 0 0 0 0 0

3 13 0 0 0 16 1,5

14 36 14 16 1 81 7,6

0 0 58 45 527 630 59

0 0 0 29 0 29 2,7

0 0 114 2 0 116 10,9

3 0 2 0 0 5 0,5

41 0 6 34 0 81 7,6

0 0 1 3 0 4 0,4

152

Tabla #XVII. Cuantitativa de Técnicas Decorativas en el Área de la Costa Centro-Oriental Técnica Aplicado E. E. E. P. P. P. Corrugado Modelado Rojo Blanco Naranja Roja Negra Blanca

Clase

Cantidad en Sitios Incisión Excisión Perforado

Imp. Digital

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Panzas Decoradas Total Fragmentos Total %

28 8 9 6 7 12 19 16 42 1 521 669 100

13 3 1 0 2 4 4 3 15 83 128 19,13

2 1

2 1 7 2 2 1 2 1 16

8 5 1 3 7 4 1 13 80 122 18,24

11 3

1 3 6 1 11 1,64 3 3 0,45

1

2 3 12 6 15 1 103 156 23,32 29 29 4,33 116 116 17,34

1 1 1 1 2 81 85 1 1 5 9

1 1 1 4 7 1,05

4 0,6

34 5,1

12,71 1,35

153

Tabla #XVIII. Cuantitativa de Técnicas Decorativas en el Área de las Montañas del Centro Norte Técnica Aplicado Corrugado Modelado

Clase 5 6 7 8 9 10 Panzas Decoradas Total Total %

Cantidad en Sitio

Incisión Excisión Perforado

Imp. Digital

E. E. E. P. P. P. Rojo Blanco Naranja Roja Negra Blanca

1 1 3 2 2 4 546 559 100

1 3 2 2 3 17 28 5,01 2 2 0,36 0 0 0 0 0 0 7 1,25 1 3 1 2 527 527 94,28 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0

154

Tabla #XIX. Conjunto Estilístico: Serie Valencioide (en verde los nuevos atributos)

Según Cruxent y Rouse Ausencia de Pintura --Decoración basada en punteado, incisión, aplicado y modelado y “ojo grano de café” Presencia de engobe rojo Apéndices aplicados (zoomorfos y antropomorfos)

Según Herrera Malatesta Presencia de Pintura monocroma y bicroma, ambas en bandas simples lineales (colores rojo/crudo, rojo/rojo, negro/crudo y negro/rojo) Presencia de corrugado Decoración plástica basada en técnicas decorativas de: incisión y aplicadomodelado. Motivos basados en: “ojo grano de café”, mamelones, cadenetas, bolitas de arcilla. Presencia de engobe rojo y naranja Apéndices aplicados (zoomorfos y antropomorfos)

155
Tabla #XX. Conjunto Estilístico: Estilo Cementerio Tucacas

Según Cruxent y Rouse Antiplástico de arena y mica Apéndice zoomorfo

Según Herrera Malatesta Clases formales 1, 3, 4, 7 y 9 Decoración plástica Presencia de engobe rojo Corrugado

Tabla #XXI. Conjunto Estilístico: Estilo El Pinar

Según Cruxent y Rouse Antiplástico de arena y mica Formas de ollas Engobe rojo Perfil sinuoso (clase 10) y bordes con pliegues (corrugado)

Según Herrera Malatesta Clases formales: 1, 4, 7, 8, 10 Decoración plástica Presencia de engobe rojo Corrugado

Tabla #XXII. Conjunto Estilístico: Estilo Río Chico

Según Cruxent y Rouse Apéndices Antropomorfos (?) No hay presencia de pintura Alfarería semejante a Topo

Según Herrera Malatesta Clases formales: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 9, 12 Decoración plática Engobe rojo

Tabla #XXIII. Conjunto Estilístico: Estilo Las Minas

Según Cruxent y Rouse Formas sencillas Apéndice zoomorfo Engobe rojo Perfil sinuoso (clase 10) Asas uni y bitubulares

Según Herrera Malatesta Clases formales: 1, 2, 3, 4 5, 6, 7, 8, 9, 10, 12 Decoración plástica Presencia de engobe rojo Corrugado

156
Tabla #XXIV. Conjunto Estilístico: Estilo Valencia

Según Cruxent y Rouse Formas de ollas y boles globulares Apéndices antropomorfos y zoomorfos Ojo grano de café Bandas geométricas aplicadas en panzas Incisiones rectas diagonales con punteado Engobe rojo Ausencia de pintura

Según Herrera Malatesta Clases formales: 1, 3, 6, 7, 8, 9, 11 Decoración plástica Engobe rojo Ausencia de pintura

Tabla #XXV. Conjunto Estilístico: Estilo Topo

Según Cruxent y Rouse Apéndices antropomorfos Ojo grano de café Apéndices zoomorfos

Según Herrera Malatesta Clases formales: 1, 3, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 12 Decoración plástica y pintada Corrugado Pintura rojo/crudo y negro/crudo Engobe Rojo

Tabla #XXVI. Presencia de Técnicas Decorativas en Sitos Costeros
Plástica Sitio Playa Chuao Playa Patanemo Puerto Maya Cúpira Pueblo Patanemo Los Pueblos Primavera X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X X Incisión Excisión Perforado X X X X X X X X Imp. Digital X Corrugado Pintada Aplicado Eng. Engobe Engobe Pint. Pint. Pint. Modelado Rojo Blanco Naranja Negra Roja Blanca X X X X X X X X X X X X X X X X X

157
Tabla #XXVII. Ubicación de Colecciones Cerámicas dentro de Estilos Valencioides (en verde nuevos sitios incluidos a estilos) Estilo Sitios La Mata

Tocorón La Cabrera La Pica Los Cerritos de Los Guayos
Valencia

La Culebra El Roble Quebrada de Maletero Camburito Villas del Centro Pirital Cascabel El Charral Las Minas

Las Minas

El Paují Guaremal Cocorote Quiripital Topo de Tacagua Saltos de Tacagua Puerto Maya Playa Chuao Cuenca de Patanemo Cúpira Chupaquire
Total sitios: 26

Total Estilos: 3

Topo

158
Tabla #XXVIII. Evidencias Estilísticas por Periodos Cronológicos

1600

Presencia de
III
1500

elementos pintados

1400

1300

Inicio de influencia

II
1200

pintada

1100

1000

I
900

Decoraciones plásticas

800

159

Tabla #XXIX. Cronología de Sitios fechados con C14

Periodos Fechas
1600

Continente

Costas

Islas

La M ata Los Cerritos Playa Chuao Dos M osquises Cayo Sal

III

1500 ? 1400 1300

?

?

II
1200 1100 1000

I
900 800 0

?

160
Tabla #XXX. Cronología de los Estilos Valencioides

Área Fechas Sub-serie Sitios 1600 1500 1400 1300 1200 1100 1000 900 800 0

Cuenca del Lago de Valencia Valencia La Mata Cerritos de los G.

Costas Topo Playa Chuao

Islas Valencia y Topo Cayo Sal

FIGURAS

163

Figura #1. Esquema de Estudio de Sitios

Sitios Características

Ubicación

Tipo de Intervención

Identificación Cultural

Estructura

Tipo de Data*

Playa Valle Montaña

Rec. Sup. Pozo P. de Prueba Trinchera Valencioide No Definido Multicomponente C/Montículo S/Montículo

1

2

3

Laderas Filas

*Tipo de Data 1: Descripción y clasificación del sitio y las colecciones

2: Descripción breve del sitio y/o de las colecciones

3: Resporte de sitio arqueológico

164

Figura #2. Esquema de Estudio del Material Cerámico

Cerámica Forma Decoración Pasta

Bordes

Panzas

Plástica

Pintada

Engobe

Roja

Gris

Amarilla Negra

Clases Formales

C/Decoración

S/Decoración

| C/Decoración S/Decoración

165

Figura #3. Matriz de Técnicas Decorativas: Cuenca de Patanemo

Incisión Excisión Decoración Plástica Perforado Impresión Digital Corrugado

Punteado Impresión de Canutillo

Aplicado Modelado

Engobe Decoración Pintada Pintura

Rojo

Rojo/crudo Rojo/engobe rojo Negro/crudo

166

Figura #4. Modos Decorativos de la Región Centro Norte de Venezuela

Incisión Excisión Decoración Plástica Perforado Impresión Digital Corrugado Aplicado Modelado

Engobe Decoración Pintada

Rojo Naranja Blanco
Rojo/crudo y Rojo/rojo

Pintura Lineal

Negro/crudo Blanco/rojo

167

Figura #5. Clasificación de los Modos de Pasta

Color

Roja Gris Negra grisácea Amarilla

Pasta

Acabado de Superficie

Pulido Alisado

Antiplástico

Arena Arena y Mica Cuarzo Molido

168

Figura #6. Esquema de Estudio del Espacio

Región Centro Norte de Venezuela

Áreas Cuenca del Lago de Valencia Montañas del Centro Norte

Costas Centrales

Islas Oceánicas

Sitios Sitios Sitios

Sitios

169

Figura #7. Esquema Clasificación de Serie Valencioide

Serie Valencioide

Conjunto Plástico-Pintado

Conjunto Plástico

Topo

Cayo Sal

Las Minas

Valencia

MAPAS

171

Mapa #1. Ubicación de los Estilos Valencioides1

Mapa digitalizado de las cartas de la Dirección Nacional de Cartografía N°: 6546, 6547, 6548, 6549, 6646, 6647, 6746, 6747, 6846, 6847, 6946, 6947, 7046, 7047

1

172

Mapa #2. Dicotomía Oriente-Occidente

173

Mapa #3. Sitios Arqueológicos Valencioides reportados hasta 19582

Mapa digitalizado de las cartas de la Dirección Nacional de Cartografía N°: 6546, 6547, 6548, 6549, 6646, 6647, 6746, 6747, 6846, 6847, 6946, 6947, 7046, 7047

2

174

Mapa #4. Sitios Arqueológicos Valencioides reportados hasta 20083

Mapa digitalizado de las cartas de la Dirección Nacional de Cartografía N°: 6546, 6547, 6548, 6549, 6646, 6647, 6746, 6747, 6846, 6847, 6946, 6947, 7046, 7047

3

175

Mapa #5. Sitios Arqueológicos excavados por el autor entre 2002 y 2003

176

Mapa #6. Sitios Arqueológicos Valencioides en la Región Centro Norte de Venezuela4

Mapa digitalizado de las cartas de la Dirección Nacional de Cartografía N°: 6546, 6547, 6548, 6549, 6646, 6647, 6746, 6747, 6846, 6847, 6946, 6947, 7046, 7047

4

177

Mapa #7. Primeras Excavaciones Arqueológicas en la Cuenca del Lago de Valencia

178

Mapa #8. Áreas en la Región

4

1

3 2

179

Mapa #9. Área del Lago de Valencia

180

Mapa #10. Área de la Costa Centro-Oriental (1)

181

Mapa #11. Área de la Costa Centro Orientales (2)

182

Mapa #12. Área de las Montañas del Centro Norte

183

Mapa #13. Área de las Islas Oceánicas: Archipiélago de Los Roques5

5

Los datos de la ubicación de los sitios arqueológicos del Archipiélago de Los Roques y La Orchila fueron tomados de Antczak y Antczak (2006).

184

Mapa #14. Área de las Islas Oceánicas: La Orchila

185

Mapa #15. Distribución Espacial de las Sub-series6

Mapa digitalizado de las cartas de la Dirección Nacional de Cartografía N°: 6546, 6547, 6548, 6549, 6646, 6647, 6746, 6747, 6846, 6847, 6946, 6947, 7046, 7047

6

GRÁFICOS

187

Gráfico #1. Porcentaje de Clases Formales en Pueblo de Patanemo

40 35 30 25 % 20 15 10 5 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 Clases

Gráfico #2. Porcentaje de Clases Formales en Los Pueblos

30 25 20 % 15 10 5 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 Clases

188

Gráfico #3. Porcentaje de Clases Formales en Primavera

45 40 35 30 25 % 20 15 10 5 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 Clases

Gráfico #4. Porcentaje de Clases Formales en Playa de Patanemo

45 40 35 30 25 % 20 15 10 5 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 Clases

189

Gráfico #5. Porcentaje de Clases Formales en Playa Chuao
25 20 15 % 10 5 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 Clases

Gráfico #6. Porcentaje de Clases Formales en Puerto Maya

35 30 25 20 % 15 10 5 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 Clases

190

Gráfico #7. Porcentaje de Clases Formales en Cúpira
30 25 20 % 15 10 5 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 Clases

Gráfico #8. Porcentaje de Clases Formales en Guaremal

40 35 30 25 % 20 15 10 5 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 Clases

191

Gráfico #9. Porcentaje de Clases Formales en Las Minas
25

20

15 % 10

5

0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 Clases

Gráfico #10. Porcentaje de Clases Formales en Topo
35 30 25 20 % 15 10 5 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 Clases

192

Gráfico #11. Porcentaje de Clases Formales en Krasky
45 40 35 30 % 25 20 15 10 5 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 Clases

Gráfico #12. Porcentaje de Clases Formales en La Mata
45 40 35 30 % 25 20 15 10 5 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 Clases

193

Gráfico #13. Porcentaje de Clases Formales en Tocorón (de Osgood)
60 50 40 % 30 20 10 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 Clases

Gráfico #14. Porcentaje de Clases Formales en Tocorón (de Cruxent)

45 40 35 30 25 % 20 15 10 5 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12
Clases

194

Gráfico #15. Porcentaje de Clases Formales en La Mata y Tocorón

60 50 40

% 30
La Mata 20 10 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 Tocorón

205

Gráfico #16. Porcentaje de Clases Formales en La Mata, Tocorón (de Osgood) y Tocorón (de Cruxent)

60

50

40

% 30

La Mata Tocorón (O) Tocorón (C)

20

10

0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12

218
Gráfico #17. Porcentaje de Clases Formales en la Región

100 90 80 70 60 % 50 40 30 20 10 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 Clases

Gráfico #18. Porcentaje Total de Decoraciones en Sitios Arqueológicos

Porcentaje Total de Decoraciones por Sitios Arqueológicos
16,00% 14,00% 12,00% 10,00% % 8,00% 6,00% 4,00% 2,00% 0,00%
Pueblo Los Primavera Playa Patanemo Pueblos Patanemo Playa Chuao Puerto M aya Cúpira Guaremal La M ata Tocorón (Cruxent)

Sitios

219

Gráfico #19. Porcentaje de Técnicas Decorativas en la Región
100 90 80 70 60 % de Sitios 50 40 30 20 10 0 Inci. Exci. Perf. I.Dig. Corr. Ado.Mdo E.Rojo E. Blanc E. Nara P. Negra P. Roja P. Blanc

Técnicas Decorativas

220

Gráfico #20. Porcentaje de Técnicas Decorativas en Fragmentos de Borde en la Región

40

35

30

25

%

20

15

10

5

0
Inc is ió n Exc is ió n P e rfo ra do Im p. Digita l C o rruga do Apdo .M o de la do E. R o jo E. B la nc o E. Na ra nja P . Ne gra P . R o ja P . B la nc a

Técnicas

221

Gráfico #21. Porcentaje de Técnicas Decorativas en Panzas en la Región

60

50

40

% 30

20

10

0 Inci. Exci. Perfo. Imp. Dig. Corrug. Apl-Mod. E. Rojo E. Blanco E. Naranja P. Negra P. Roja P. Blanca

Técnica

222

Gráfico #22. Porcentaje de Técnicas Decorativas en Panzas en la Cuenca de Patanemo

45 40 35 30 25 % 20 15 10 5 0
Inci. Exci. Perfo. Imp. Dig. Corrug. Apl-Mod. E. Rojo E. Blanco E. Naranja P. Negra P. Roja P. Blanca

Técnica

223

Gráfico #23. Porcentaje de Técnicas Decorativas en Panzas en Playa Chuao

40 35 30 25 % 20 15 10 5 0
Inci. Exci. Perfo. Imp. Dig. Corrug. Apl-Mod. E. Rojo E. Blanco E. Naranja P. Negra P. Roja P. Blanca

Técnica

224

Gráfico #24. Porcentaje de Técnicas Decorativas en Panzas en Puerto Maya

120 100 80

% 60
40 20 0 Inci. Exci. Perfo. Imp. Dig. Corrug. AplMod. E. Rojo E. E. P. Negra P. Roja P. Blanco Naranja Blanca

Técnica

225

Gráfico #25. Porcentaje de Técnicas Decorativas en Panzas en Cúpira

45 40 35 30 25 % 20 15 10 5 0 Inci. Exci. Perfo. Imp. Dig. Corrug. Apl-Mod. E. Rojo E. Blanco E. P. Negra Naranja P. Roja P. Blanca

Técnica

226

Gráfico #26. Porcentaje de Técnicas Decorativas en Panzas en Guaremal
600

500

400

% 300
200

100

0

Inci.

Exci.

Perfo. Imp. Dig. Corrug.

AplM od.

E. Rojo E. Blanco

E. P. Negra P. Roja P. Blanca Naranja

Técnica

227

Gráfico #27. Porcentaje de Técnicas Decorativas en la Costa Centro Oriental

25

20

15

%
10

5

0
Incisión Excisión Perforado Imp. Digital Corrugado ApdoModelado E. Rojo E.Blanco E.Nara P. Roja P. Negra P. Blanca

Técnica

228

Gráfico #28. Porcentaje de Técnicas Decorativas en las Montañas del Centro Norte

100 90 80 70 60

%

50 40 30 20 10 0 Incisión Excisión Perforado Imp. Digital Corrugado ApdoModelado E. Rojo E.Blanco E.Nara P. Roja P. Negra P. Blanca

Técnica

LÁMINAS

207
Lámina #1. Adornos y Asas Decorados de La Mata (Tomado de Bennett 1937: 104, fig. 10; 107, fig. 11)

208
Lámina #2. Ajuar Cerámico de La Mata (Tomado de Bennett 1937: 93, fig. 7)

209
Lámina #3. Ajuar Cerámico Atípico de Tocorón (Tomado de Osgood 1943: 29, fig. 7)

210
Lámina #4. Fragmentos de Borde en Tocorón (Tomado de Osgood 1943: 27, fig. 6)

211
Lámina #5. Asas y Apéndices Decorados en Tocorón (Tomado de Osgood 1943: 30, fig. 8; y, plancha 7)

212
Lámina #6. Formas de Vasija Fase Valencia, Los Tamarindos (Tomado de Kidder 1944: 63)

213
Lámina #7. Materiales Decorados Fase Valencia, Los Tamarindos (Tomado de Kidder 1944: plancha VIII)

214
Lámina #8. Modos de Borde: Cuenca de Patanemo

Lámina #9. Modos de Borde: Región Centro Norte de Venezuela

215
Lámina #10. Bordes y Vasijas No Incluidos en los Análisis1

Las ilustraciones de los fragmentos de borde incluidos en la clasificación como aquellos no incluidos provienen todos de dos fuentes: la colección de la Cuenca de Patanemo (Herrera Malatesta 2004) y las referencias bibliográficas sobre la arqueología Valencioide en la región; principalmente de los trabajos de Bennett (1937). Osgood (1943), Kidder (1944), Álvarez y Casella (1983), Morales (1984), Nieves (1992) y Antczak y Antczak (2006).

1

216
Lámina #11. Técnicas Decorativas Plásticas: Cuenca de Patanemo

Corrugado

AplicadoModelado

Punteado, Excisión, Perforado, Incisión

217
Lámina #12. Técnicas Decorativas Pintadas: Cuenca de Patanemo

Rojo/Crudo y Rojo/engobe rojo

Engobe rojo

Negro/Crudo

218
Lámina #13. Material Cerámico Decorado, Cementerio Tucacas (Tomado de Cruxent y Rouse 1982 [1958-59]: Plancha 24)

Lámina #14. Formas de Vasija, Estilo Cementerio Tucacas

219
Lámina #15. Materiales Cerámicos, El Pinar (Tomado de Cruxent y Rouse 1982 [1958-59]: Plancha 70)

Lámina #16. Formas de Vasija, Estilo El Pinar

220
Lámina #17. Formas de Vasija, Río Chico

Lámina #18. Materiales Cerámicos, Río Chico (Tomado de Cruxent y Rouse 1982 [1958-59]: Plancha 38)

221
Lámina #19. Materiales Cerámicos Decorados, Estilo Las Minas (Tomado de Cruxent y Rouse 1982 [1958-59]: Figura 147)

Lámina #20. Formas de Vasija, Estilo Las Minas

222

Lámina #21. Materiales Cerámicos Decorados, Estilo Valencia (Tomado de Cruxent y Rouse 1982 [1958-59]: Planchas 67 y 68)

Lámina #22. Formas de Vasija, Sitios de la Cuenca del Lago de Valencia

223
Lámina #23. Formas de Vasija, Estilo Valencia

Lámina #24. Urnas Funerarias, Estilo Valencia

224
Lámina #25. Materiales Cerámicos Decorados, Estilo Topo (Tomado de Cruxent y Rouse 1982 [1958-59]: Plancha 36)

Lámina #26. Formas de Vasija, Estilo Topo

225
Lámina #27. Formas de Vasija, Cuenca de Patanemo

226
Lámina #28. Materiales Cerámicos, Cayo Sal (Tomado de Antczak y Antczak 2006: 254-255)
28.1 28.2

A

B

Lámina #29. Formas de Vasija, Cayo Sal

227
Lámina #30. Figurinas Estandarizadas (Tomado de Antczak y Antczak 2006: 111, fig. 127)

Lámina #31. Figurinas Heterogéneas (Tomado de Antczak y Antczak 2006: 155, fig. 176)

228
Imagen #32. Figurinas Imitativas (Tomado de Antczak y Antczak 2006: 175, fig. 196)

Lámina #33. Formas de Vasija, Estilo Krasky

229
Lámina #34. Materiales Cerámicos Decorados, Estilo Krasky (Tomado de Cruxent y Rouse 1982 [1958-59]: Plancha 1)

Currículo Vitae
DATOS PERSONALES Nombre Lugar y fecha de nacimiento Nacionalidad Eduardo Napoleón Herrera Malatesta Buenos Aires, Argentina. 5 de noviembre de 1978 venezolano

ESTUDIOS REALIZADOS U.E. Carlos Soublette, Valencia: Bachiller en Ciencias Universidad Central de Venezuela, Caracas: Antropólogo

CARGOS DESEMPEÑADOS 2001 – 2004 Asistente-Pasante en Arqueología en el Proyecto: Inventario Electrónico, Conservación y Consolidación Institucional de la Colección Arqueológica (Prehispánica, Colonial y Republicana) de las Islas (Dependencias Federales) de Venezuela. Universidad Simón Bolívar e Instituto de Patrimonio Cultural. Arqueólogo en Proyecto de Arqueología de Rescate en el Área de Afectación del Proyecto Interconexión Centro Occidental. PDVSA Gas, Vinccler Oil & Gas y UNEFM. Coro, Edo. Falcón. Segundo Tramo (06 de julio al 24 de septiembre). Estudiante Graduado en el Centro de Antropología, Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas. Coordinador Arqueológico: II Etapa del Proyecto de Restauración y Puesta en Valor del Templo Santa Ana del Norte, Municipio Gómez, Estado Nueva Esparta. Gobernación del Estado Nueva Esparta.

2004

2005

2009

CAMPO EN QUE HA TRABAJADO Y/O PUBLICADO Investigación Arqueológica

HONORES Y DISTINCIONES 1999-2003 2005-2007 2005-2008 Becario de la Universidad Central de Venezuela. Becario del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas Financiamiento otorgado por el Centro de Estudios Avanzados del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas para asistir a diversos Congresos Internacionales. Postulado por el Centro de Estudios Avanzados del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas para la Orden “José Félix Ribas” por méritos académicos. (Promedio de notas: 18/20 y 19/20 puntos respectivamente).

2006-2007

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