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Feb-Mar 1999

La libertad intelectual
Por Federico Jiménez Losantos

Oprimir por una parte, sufrir habitualmente por otra, tal es el horroroso y desconsolador
retrato de toda la historia", escribía hace dos siglos Isidoro de Antillón en su Disertación
sobre el origen de la esclavitud de los negros. No hay reflexión posible sobre la libertad
individual que no arranque de una constatación semejante. Y eso, verdad siempre, acaso sea
más verdad que nunca hoy, cuando muchos parecen pensar que la libertad es algo dado,
herencia del tiempo y acorde con la naturaleza política del ser humano. Tal vez por creer
semejante dislate se halla hoy el pensamiento liberal más adormilado o atocinado que en
tiempos de Antillón. Sin el horror y la compasión que provocan los efectos de la dictadura es
difícil anhelar la libertad. Y si un historicismo de la peor clase, un historicismo académico,
pretende convencernos de que la causa liberal y democrática prospera por el mundo a velas
desplegadas podemos persuadirnos de que la falta de interés por extenderla es sólo
comparable a la idiocia de disfrutarla racionada. Una libertad que no crece está condenada a
menguar. Porque en la naturaleza del Poder y en la historia de las civilizaciones humanas,
acaso de la especie misma, está escrito, para el que quiera y sepa leer, que el apetito de
libertad no es moneda corriente. Por el contrario, sólo la tensión moral, la convicción del
espíritu acerca del significado profundo de la libertad en la vida del ser humano nos permite
avanzar y consolidar su posibilidad política. A una década de la caída del Muro de Berlín,
símbolo del cerco totalitario a que se veía sometida universalmente la libertad desde 1917,
podemos ver con claridad y con no poca melancolía los peligros, viejos y nuevos, que
amenazan nuestra libertad. Los peligros que corre, distintos de los de ayer pero que no dejan
de ser peligros, y los peligros que una concepción de la libertad cojitranca, amputada de su
raíz moral, nos hace correr incluso en los países que gozan de mayores libertades. También
en aquellos que siempre nos han servido de faro y de guía para la reforma y
perfeccionamiento, en un sentido liberal, de nuestras instituciones políticas.
Entre los peligros viejos y nuevos de la libertad, acaso el que más debemos temer, por
afectar a la naturaleza misma de nuestra voluntad de ser libres y de que sean libres los
demás -porque esa será inevitablemente la garantía primera de que lleguemos a serlo y
continuemos siéndolo-, es el de la pérdida de libertad intelectual. Y muy concretamente el de
la falta de libertad individual que se observa en los mismos intelectuales liberales. Hoy, el
liberalismo es un fantasma alanceado por sus enemigos, pero acaso porque es mucho menos
activo, menos visible, menos temido que durante la Guerra Fría. Motejado de neo o de
salvaje, según los socialistas que lo bauticen, el liberalismo es algo más que un monigote
teórico para hacer vudú pero también algo menos de lo que debería ser. Arrecogidas en el
beaterio académico se acomodan dos clases de intelectuales: los que bajo el marbete liberal
habitan un rincón acotado, una cuota, como las feministas, las religiones y las razas
minoritarias que en ciertos países reciben su porción fija y gratuita en los medios de
comunicación o en las partidas de gasto público y aquellos que relegados al desván de la
vida académica se dedican al liberalismo como otros a la paleontología. En ambas tribus, el
liberalismo no aparece como una idea viva, cambiante, que está detrás de las mejores
instituciones forjadas por la humanidad en los dos últimos siglos, sino como una curiosidad
ideológica cuyo interés decayó irreversiblemente con el eclipse de la URSS. Que esto sea
injusto y, si se quiere, un poco caricaturesco, no empece que sea real. Y para los hispanos,
dolorosa, reiterativa y desesperantemente real.
A una década de la masacre de Tien An Men hemos visto al dictador de la nación más
poblada del mundo, el comunista chino Jian Zeming, defender en un programa de supuesto
debate televisado, en realidad de preguntas y respuestas previamente pactadas, la masacre
de los estudiantes pequineses. Se trataba de legitimar en las salas de estar norteamericanas,
tras la puesta en escena de un "franco intercambio de puntos de vista" con William Jeerson
(¡Jeerson!) Clinton, presidente de la nación democrática más poderosa de la Tierra, la
continuidad del estatus comercial de nación más favorecida para el régimen de Mao Zedong.

como Iberoamérica. Que esa forma intemporal de servidumbre se realice paralelamente bajo la hoz y el martillo en las plazas y bajo el signo del dólar en las oficinas es simplemente una característica formal de este orden desordenado de finales del siglo xx que hereda la política comercial de la antigua Unión Soviética y la eterna diplomacia occidental del apaciguamiento. Una de las razones de ser. de las escuelas universitarias y de negocios de casi todo el mundo es precisamente nuestra aversión a un economicismo conciliable y conciliador con las dictaduras y dictablandas de nuestro entorno. Acaso porque han entregado públicamente a la mafia.No cabe duda de que alardes humanistas como la comercialización de órganos de los fusilados en China y su venta en los Estados Unidos permiten a ambas administraciones felicitarse de estos avances diplomáticos y políticos. su parte en la política exterior de esos países y venden participaciones en el nuevo tráfico de esclavos. es también casi una constante. porque el liberalismo sólo puede beneficiar a Estados Unidos o Europa. no sólo condenan a miles de millones de personas a seguir padeciendo dictaduras comunistas sino que es fatal. entonces tengo una sola palabra para ti: ¡jodete! Algún norteamericano o europeo se quedó con él. Por desgracia. donde el hecho moral de la libertad individual no puede separarse del hecho político de un Estado mínimo en el que precisamente el mínimo al que no se puede renunciar es la división de poderes y donde la libertad económica es el producto natural de esa arquitectura institucional y de ese espíritu fundacional. en todo caso televisados. lo cual demuestra fehacientemente la equiparación moral de ciertos políticos y ciertos contables. Vietnam o Cuba que hace una década. pero de esclavos al fin. de los Chicago boys en el Chile de Pinochet o de la osteoporosis aduanera en la Argentina justicialista. para ser exactos. es y será la libertad de mercado. más respetadas las dictaduras de China. Así es el liberalismo. Yo estoy lleno de dinero y tu no. criatura ya indistinguible del Partido Único. o para ser más precisos. En cuanto a la economía. Jian Zeming tuvo el honor de tocar la campana que abre la jornada en el mercado de Wall Street. de las raíces ideológicas del liberalismo ha sido. los liberales hemos caído en una trampa de la que muchos han hecho bandera: el economicismo. las cuales guiadas en Chile por Friedman. sino en su beneficio. Conviene fijarse en esa imagen ya histórica del tirano sangriento y los ejecutivos en mangas de camisa. en España. naturalmente de marca. de los caballos de batalla. Si algo distingue al nuevo liberalismo hispano. y estoy tan seguro de ello que no tengo pudor en decirlo. de esclavos a distancia porque para eso se ha globalizado la economía. constatar que hoy son más respetables o. abrieron a fuego y sangre el libre mercado y así Estados Unidos y Europa pudieron llenarse los bolsillos a costa de los sudacas subdesarrollados. por muy doloroso que resulte. ¿Y sabes qué es lo mejor de todo? Que mientras sigan los latinoamericanos defendiendo el liberalismo. la vuelta de dictaduras militares políticamente ambidextras. en todos los sentidos. Cuando los grandes negocios internacionales incluyen de manera casi explícita una cláusula en la que se prohibe cualquier molestia a los sistemas políticos de los países que los hacen. posando juntos y sonrientes en torno a la campana de Wall Street para comprobar que la pérdida del sentido militar y de amenaza atómica que suponía el comunismo no ha ido en perjuicio de las dictaduras supervivientes de signo marxista-leninista. la grata siesta económica facilitada por la modorra ética. que iban consolidando regímenes de libertad. a regiones enteras del mundo. la defensa del mercado frente a cualquier otro sistema de asignación de recursos. peor les va a ir. que en lo interior y lo exterior suponen progresos decisivos. si eres un sudaca y tu padre perdió el empleo durante la época de los ‘90. Por eso. escalofriantes de la libertad. Todos sabemos que fueron mejores las dictaduras de signo liberal que instauró EE. No estamos hablando sólo del desarrollismo en la España de Franco. la existencia de corrientes académicas y políticas que limitan a un cierto librecambismo eficaz todo el liberalismo que puede soportar el sistema político imperante. en Portugal y por supuesto en toda Iberoamérica. no piensa en nadie. La Beatificación . o al menos a los intelectuales españoles y americanos que desde hace años nos reunimos anualmente en estas Jornadas Liberales Iberoamericanas. padre del liberalismo capitalista.UU. con una retórica de izquierdas habilitada por los cuarteles de extrema derecha. Pero acaso en las polémicas de estas décadas pasadas no sólo contra el Socialismo Real sino contra el Estado de Bienestar de la socialdemocracia o la democracia cristiana. Es preciso. apoteósicos. por salvajes que sean y siempre que sean poderosos. entre los aplausos de los gestores del capitalismo al más alto nivel. Nosotros pensamos el liberalismo como un todo. en Latinoamérica.

Pero en realidad hay motivos políticos y no sólo éticos para preocuparse: la falta de un proyecto democrático serio en Rusia está a punto de conseguir. los periodistas están a la puerta y trabajan casi todos para medios públicos. Cuando se haga. el tráfico de influencias. príncipes y princesas europeos no viajar a Moscú. a intercambiar con Castro brindis de Oporto disfrazados de maestrantes medievales. exactamente los mismos que llevan a los mandatarios iberoamericanos. ha tenido y tiene parte de responsabilidad ese liberalismo mostrenco que llamamos economicista y que se ha mostrado como el cemento perfecto para unir el comunismo convertido en mafia con el capitalismo dispuesto a no pasar de Capital.del Número no es sólo el culto de un ayer que muchos creerían superado. la evidencia de que 1989 no significaba el fin de 1917. mostrar el desprecio por las libertades en una Iberoamérica que vota a Chávez y rinde culto al Che. acta bautismal de las grandes dictaduras totalitarias del siglo. presentes o futuros. ni el de un hoy en vías de regeneración. muy especialmente. Cierto. El brindis es realmente el aperitivo de ese almuerzo desnudo que se procuran las instituciones políticas de nuestros países. todavía tiene perplejos a muchos. Pinochet se lo ha ganado. que todos los días luchan por la paz en . En esta catástrofe histórica. Es relativamente fácil diagnosticar el daño. aunque todas las casas reales del mundo están emparentadas con los Romanov. por los bolcheviques en Yekaterinenburgo. Ya decía Antillón que el afán de oprimir es tan propio de la historia humana como el sufrir esa opresión.y la ausencia de todas las casas reales europeas en la inhumación de los restos del Zar y su familia. evitable como todas pero de difícil reconducción. sino acaso el de un mañana que traería un pan debajo del brazo y una porra bajo el otro. sin tratar siquiera de cubrir las vergüenzas dictatoriales. A entretenerse. la historia de la intervención occidental en Rusia tras la caída del Muro y. aunque ahora el circo llegue vía satélite. Motivos políticos aconsejaron a los reyes. La conformidad. los mismos que llevan a Clinton a pactar con este mismo una falsa controversia televisada para que parezca que Occidente se preocupa por los derechos humanos de los mil doscientos millones de chinos. no exenta de complacencia. ideológica y moral. por supuesto. Motivos políticos les aconsejan departir amigablemente con los tiranos comunistas pasados. Si el colapso de la URSS sorprendió a casi todos. poner los pies encima de la mesa y hasta eructar después del banquete. y ya va siendo hora. Para qué. Y si ha de pagar alguno. Está por hacer. O para ser más precisos. Son los mismos motivos políticos que se hallan detrás de esa hecatombe moral del siglo xx que es la rendición de las grandes instituciones occidentales ante el totalitarismo político. habrá que señalar como elementos significativos dos hechos que han pasado inadvertidos pese a su significación política: la participación del FMI en todos los préstamos a Rusia cuya única finalidad inconfesada era recuperarlos -finalidad fallida. Tampoco sería nuevo que la dictadura ofreciese como señuelo un pedazo de pan. del Rey de España al presidente uruguayo. política. se conmovieron o fingieron conmoverse por la triste suerte de una familia rusa que no sólo simboliza un régimen sino la continuidad histórica de un país salvajemente destruido por el comunismo. En vez de rendir tributo a los presidentes norteamericanos que son un pan de Dios. Total. Solemos decir que lo malo de Rusia es que siguen los comunistas llevando la economía. Ni siquiera sus primos de la Familia Real británica. junto a sus criados. o sea. En Uruguay tal vez piensen que vestidos de tunos. de las más altas autoridades de los Estados Unidos con el dictador chino o la habitual untuosidad servil de los más altos dignatarios iberoamericanos con el dictador cubano Fidel Castro son los síntomas de una misma enfermedad moral de la opinión pública occidental: el doble rasero para enjuiciar las dictaduras comunistas o anticomunistas que hoy es todavía más evidente que en tiempos de Stalin y el Frente Popular. que no oirán y si oyen no hablarán del meteorismo del iberosaurio. Son los motivos de los contables millonarios de Wall Street para invitar a Jian Zeming a tocar la campana. un liberalismo que otorga valor teórico y hasta ético a los negocios y piensa que el beneficio es una institución jurídica de fulminante efecto benéfico en la vida de las naciones. apenas una década después del inolvidable Mane Tecel Fares del imperio soviético. la economía planificada y la mafia organizada. asesinados. que los comunistas vuelvan al Poder a través de las mismas urnas que rompieron y prohibieron desde tiempos del golpista y carnicero Vladimir Illich Ulianov. tras el fracaso del Golpe y la entronización de Yeltsin. En familia se puede permitir uno más libertades. pero no es una simple tunería lo de Oporto. Pero los negociantes o capitalistas occidentales les han ayudado mucho a perfeccionar esa indistinción entre lo público y lo privado que comparten los monopolios. reinas.

por ejemplo. Porque no hemos sido nosotros los que hemos derribado el Muro. No está sucediendo en Rusia o en Cuba. Y si los hemos recordado en el ámbito individual.el mundo. que puede muy bien convertirse en el del siglo xxi. convertidos en supervivientes de sí mismos. Eso. tampoco nosotros. valerosamente críticos con el estalinismo pero que fueron incapaces de pensar si lo que fallaba era la propia idea socialista. sino por la paz. muy en segunda instancia políticas. una pertenencia eclesial a la verdadera izquierda. siquiera levemente inclinados. los liberales somos. No podemos situarnos al margen de la responsabilidad que a todos corresponde en la lucha contra el totalitarismo. el Estado de Derecho y las libertades individuales. Un éxito que no podemos atribuirnos. Debemos constatar que en nuestra percepción de lo que ha supuesto. un colectivismo seráfico. Nos cabe poca culpa por exceso. ¡¡Por eso. creo que de alguna forma los hemos enterrado acomodándonos a esa forma de historicismo blando que es confiar en que el mercado arregle determinadas cosas. no llegó a alterar la buena conciencia conceptual. Sin embargo nadie había hecho. en que la aparente falta de represión acabe consolidando las libertades. el atreveos a saber. a sentirnos fuera de cualquier responsabilidad en el actual estado de cosas. donde el comunismo dibuja un paisaje a lo Blade Runner por el que pululan los replicantes de un orden antiguo. No hemos triunfado los . Ahora que se impone una especie de burocracia del fracaso socialista parecemos inclinados. decían. En cierto modo hemos olvidado a las víctimas del Gulag como base de toda reflexión política que se pretenda alternativa al totalitarismo. que sólo inyectaron sífilis a personas en Nicaragua para poder buscar la cura y no porque le guste experimentar en humanos. Eso ha sucedido en aquellos países europeos con más tradición de sociedad civil. Entre estatalistas democráticos y totalitarios. la experiencia histórica del hundimiento del totalitarismo comunista y la gestión de su ruina. Porque el sapere aude. ¿Estamos los liberales en una situación igual a las de los grandes denunciadores de la izquierda que nunca se atrevieron a renunciar a ella? No en lo que atañe a la pervivencia de nuestras ideas sobre el Mercado. Dios salve a America!! Sinceramente creo que todos deberíamos ser súbditos de Estados Unidos. ¿Por qué se produce esa contradicción en seres moralmente tan valiosos como Gorkín o Maurín. por poner casos españoles? Seguramente porque su valor moral no llegó a convertirse en valor intelectual. nos esté pasando como a ciertos intelectuales comunistas y socialistas de los años cuarenta y cincuenta. dictatoriales o democráticas. el gran mal del siglo xx. era la falsa izquierda. que nunca mataron a nadie por codicia. supervivientes de nosotros mismos? ¿No habremos renunciado al imperativo moral de cambiar las cosas a cambio del confortable oficio de comentarlas desde nuestra relativa superioridad intelectual. con más argumentos culturales contra el comunismo. en el sillón al que menos muelles se le han saltado? Estoy tentado de decir que nuestra autocomplacencia es sólo comparable a nuestra ineficacia. que nunca era la que verdaderamente mataba. ¿No estaremos siendo los liberales. Hemos perdido de vista el testimonio esencial del Gulag. Llegaron a criticar el funcionamiento práctico de todos y cada uno de los esquemas políticos de la izquierda occidental pero se mostraron incapaces de abandonar un cierto marxismo retórico. Los liberales tenemos una tendencia. a formar parte de la burocracia del éxito. indudablemente. la de nuestra epifanía. pero sí por defecto. Hemos tenido muy poco en cuenta lo que decían los Soljenitsin y Sajarov acerca de los remedios no sólo materiales. los enemigos radicales del socialismo en todas sus formas. pero no en los países donde el comunismo es la única experiencia vital de las generaciones vivas. encarcelaba o arruinaba la libertad y la prosperidad de los pueblos y los individuos. Somos conscientes de que en nuestros países la lucha por la libertad no debe limitarse a lo económico. Tras la experiencia. económicos y políticos para las sociedades enfermas de totalitarismo. en nuestros escritos públicos. minoritarios y marginales. Más difícil es precisar nuestra responsabilidad en el desastre y su remedio. bastante lógica tras años de marginación académica y periodística. Yeltsin para Rusia no hemos demostrado la libertad intelectual suficiente para hacernos dignos del gran legado que los liberales debemos reclamar y que no puede ser otro que el de los grandes resistentes al totalitarismo por razones morales. el daño no alcanza sólo al sistema soviético sino al tratamiento de sus escombros. pero sí en cuanto a la libertad intelectual de poner en duda las fórmulas que nos parecían sagradas para acabar con el totalitarismo. Acaso a los liberales de esta década de los noventa. ya casi olvidado. Cuando el enemigo parecía invencible nos mostrábamos mucho más decididos.

pero qué no me importa. tal vez sólo unos cuantos millones de personas murieron de hambre por sus políticas liberales y capitalistas. como siempre hemos hecho. Bueno. siquiera el fracaso de nuestras ideas en sustituir las ideas fracasadas que execramos. análisis parciales. para tratar de entender mejor este mundo que nos ha tocado vivir y al que no debemos simplemente sobrevivir. Pero nos falta volver al principio de nuestra vocación intelectual. Y si no nos acompaña la llevaremos al mundo a punta de pistola. Y que la siempre peligrosa libertad nos acompañe. desconfianzas y no poca doctrina aprovechable para entender en qué consiste este fracaso del mal sin triunfo de bien alguno o de casi ningún bien. . intuiciones. Debemos atrevernos a saber. total yo no soy uno de esos millones de muertos desnutridos. Tenemos datos. Nos hace falta libertad intelectual para afrontar nuestro fracaso. No se han rendido los colectivistas ante los defensores del mercado libre. Estados Unidos nunca mató a nadie.liberales sobre los comunistas. Porque nos ha faltado libertad para pensar lo que sucede y lo que nos sucede. la libertad. En cambio. cubierto hoy de cascotes sobre los que andamos de puntillas. sospechas. El comunismo se ha hundido sobre sus víctimas de siempre y sobre el solar de sus enemigos.