“En un mercado persa”

Albert. Ketelbey

Audición Musical activa Nivel: 5º Primaria
Curso: 2009/10

Los niños de 5º escuchan la música de Ketelbey, “En un mercado persa”, mientras interpretan el papel de mercaderes y mendigos

Mercaderes: Con camellos venimos, vendiendo telas y también miel. Por el desierto viajamos y de pueblo en pueblo nos veis.

Mendigos: Por favor, deme algo usted, que no tengo nada que comer. Por favor, deme algo usted, que me muero de sed. ¡Sí!

árabes para representar este cuento mientras suena la música…

Las niñas de 5º se disfrazan de princesas

Las chicas se toman en serio esta preciosa historia de amor y se visten para la ocasión…

Princesas: ¿Dónde está el Gran Sultán? ¿Dónde está mi gran amor? Sola estoy aquí esperando a que vuelva de Bagdad.

Damas: ¿Dónde está su Gran Sultán? ¿Dónde está su gran amor? Sola está aquí esperando a que vuelva de Bagdad.

El Sultán aparece por el mercado. Todos le muestran su respeto haciéndole múltiples reverencias

Chambelán: ¡Abrid paso al Sultán, que se tiene que casar! La princesa espera ya a su amado, el Sultán. Mendigos y mercaderes regalos recibirán. quieren compartir su dicha la princesa y el Sultán, el Sultán, el Sultán, tan.

“En un mercado persa” nos envolvió en el más absoluto misterio

Mendigos: Gracias mil, generoso señor, Tú si tienes un gran corazón. Tienes suerte, fortuna y amor Y tu amada es más bella que el Sol. Damas: ¿Dónde está su Gran Sultán? ¿Dónde está su gran amor? Sola está aquí esperando a que vuelva de Bagdad.

Albert Ketelbey nos convirtió en princesas, en mercaderes, en un sultán por unos momentos. Tal es la magia de la música.

Princesa: Siento cerca al Gran Sultán. Sé que pronto le veré. De Bagdad regresará antes del anochecer. anochecer. Mercaderes: Se ha ocultado el Sol y llega la hora ya de partir. Al desierto volvemos a nuestras tiendas para dormir. Se ha ocultado el Sol y llega la hora ya de partir.

¡Nos gustó la música clásica!

Princesa: Ha llegado ya la hora de encontrarme con mi amor. Él me llama por mi nombre cerca escucho ya su voz. En el cielo, un resplandor ilumina a mi señor.

Albert Ketelbey: “En un mercado persa"
Albert Ketèlbey también nació en Inglaterra aunque un poco después que Elgar, en el año 1875. A los 11 años ya compuso una obra, una sonata para piano, que interpretó ante Edward Elgar (por aquel entonces profesor de música de la ciudad) y a los 16 fue organista de una importante Iglesia.  Pero además del órgano, sabía tocar el piano, el violonchelo, el clarinete, el oboe y la trompa. Ketèlbey se distinguió en numerosos campos, especialmente en composición. Escribió un buen número de piezas para piano con el seudónimo de Antón Vodorinski, pero la música por la que se le recuerda en la actualidad es la serie de piezas orquestales atmosférica, entre las que está En un mercado persa. Escribió también música para acompañar películas mudas. El éxito de sus obras le permitió retirarse y pasar los últimos años de su vida en una isla.     Los instrumentos de la orquesta que más destacan en esta obra musical son: violín, viola, violonchelo, contrabajo y arpa (familia de cuerda); flauta travesera, oboe (familia de viento madera); trompeta (familia de viento metal); timbales y sonajas (familia de percusión).

Albert Ketelbey