LA PAJARITA Y LA ZORRA Versión 1 Esta era una pajarita que tenía un nido en un arbito y tenía tres hijos, tres

pajaritos. Estaba ella barriendo su puerta y apareció una zorra: -Buenos días. -Buenos días. -Mira, aquí vengo para que me des uno de tus hijitos. Ella enseguida se puso a llorar: -Que no... Total, que se lo dio. Y al otro día otra vez: -Si no me das uno de tus hijos, te corto el arbito con el hachita de mi jopito. Pasó un viejecito y le dijo: -¿Por qué lloras, hija, por qué lloras? -Porque aquí una zorra se ha empicado de mí y todos los días se quiere llevar un hijito. Y dice él: -Pues mira, le dices que corte el arbito con el hachita que tiene en su jopito. Total, viene otra vez la zorra y se lió con el rabo a darle al árbol y cuando se vio con el rabo ya destrozado, se fue a su casa, se metió en su casa y allí se murió. Versión 2 Había una vez una pajarita que vivía con sus tres hijitos en un árbol del monte, donde eran muy felices. Un día apareció la zorra y se puso al lado del árbol: -Buenos días, señora pajarita. -Buenos días, señora zorra, ¿qué quiere usted? -Vengo para que me des uno de tus hijitos o si no con el cuchillo que tengo en rabito corto el arbito. La pajarita le contestó: -Señora zorra, no se lleve a ninguno de mis hijos, por favor. La zorra repitió la misma historia. La pajarita, pensando que si cortaba el árbol se los llevaría a todos, le entregó a uno de sus hijos. La zorra metió al pajarillo en una jaula y se marchó. Pasaron varios días y volvió la zorra al arbito. -Buenos días, señora pajarita, vengo a por otro de sus hijitos o con el cuchillo que tengo en el rabito corto el arbito. Y la pajarita, muy triste, se lo dio. Un día vino un gavilán que se posó en el árbol y, viendo a la pajarita tan triste, le preguntó qué le pasaba. La pajarita, entonces, se lo contó todo. El gavilán le dijo que si volvía la zorra le dijera que cortara el arbito de verdad. Por fin apareció la zorra con la historia de siempre y la pajarita le dijo: -Corte usted, señora zorra, que me he enterado de que su sierra de rabito no corta mi arbito. La zorra comenzó a cortar el árbol, pero al poco tiempo lo tuvo que dejar porque su rabo estaba ensangrentado y se fue a su cueva. Mientras tanto, el gavilán rescató a los pajarillos y fueron felices.