El Baby

Shower

Vinculación a las
prácticas de la sana
doctrina católica

Misión Fe Católica Face´DIOS

INTRODUCCION
Ante lo avasallante y creciente expansión de la famosa “celebración del Baby Shower” en
el mundo actual, donde se han de incluir miembros de la comunidad católica y la nocatólica; Misión Fe Católica Face¨Dios, ha orientado sus esfuerzo en presentarle al Pueblo
en general, alternativas que les permitan sanear y fortalecer sus fe. Así como también, el
presentarles alternativas que les llevan al acercamiento con Dios mediante la práctica
celebrativa tales como el nacimiento de un niño. Considerando que nuestro Dios es un Dios
de vivos y no de muertos (Mc 12, 27) y que nos llama a tener vida y vida en abundancia (Jn
10, 10).

La presente investigación está orientada a Profundizar en los orígenes del Baby Shower y
su vinculación con las prácticas de la sana doctrina Católica.

Oh! Amadísimo Jesucristo
Todo proviene de ti,
Vive en Ti
Y tiende hacia Ti.
Glorificado sea tu
Santo Nombre.
Amén.

Que todos seamos uno (Jn 17, 21)

TABLA DE CONTENIDO

CAPITULO I .......................................................................................................................................... 1
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA ...................................................................................................... 1
Conociendo sobre el Baby Shower.................................................................................................. 1
Ver – Desde Nuestra Realidad............................................................................................................. 1
CAPITULO II ......................................................................................................................................... 7
MARCO REFERENCIAL ......................................................................................................................... 7
Antecedentes de la Investigación ................................................................................................... 7
Generalidades del Baby Shower ..................................................................................................... 8
Los orígenes del baby shower ....................................................................................................... 10
El legado histórico del Baby Shower ............................................................................................. 10
El Baby Shower en la actualidad ................................................................................................... 12
Adviento: el “baby shower” del cristiano...................................................................................... 12
BASAMENTO BIBLICO - ILUMINACION .............................................................................................. 14
Visitación ....................................................................................................................................... 14
Contenido y análisis del pasaje evangélico ................................................................................ 15
Encuentro entre la madre de Juan y la madre del Señor (Lc 1, 39ss) – Encuentro del hoy entre
quienes portamos el Conocimiento de la fe y el mundo .............................................................. 18
Nacimiento de San Juan Bautista .................................................................................................. 23
Origen de la fiesta ......................................................................................................................... 24
CAPITULO III ...................................................................................................................................... 27
MARCO METODOLOGICO.................................................................................................................. 27
A la Luz del Magisterio de la Iglesía .............................................................................................. 27

Verbum Domini......................................................................................................................... 27
Documento de Aparecida .......................................................................................................... 29
Documento de Puebla................................................................................................................ 44
Evangelii Nuntiandi................................................................................................................... 51
Evangelii Gaudium.................................................................................................................... 71
RESULTADOS ..................................................................................................................................... 83
CONCLUSIONES ................................................................................................................................. 84
RECOMENDACIONES ......................................................................................................................... 85
Consejo Para Organizar Babyshower. ............................................................................................... 85
Ideas para celebrar un "Baby Shower" católico ........................................................................ 90
REFERENCIAS BIBLIOGRAFIAS ......................................................................................................... 101

CAPITULO I

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

Conociendo sobre el Baby Shower

El nacimiento de un Bebe trae consigo el regocijo y encuentro de toda la familia. Es un
momento en el que todo se convierte en gozo y esperanza para quienes rodean a a la
familia.

Prepararse para traer un bebé al mundo es emocionante y angustioso a la vez.

Objetivo: Profundizar en los orígenes del Baby Shower y su vinculación con las
prácticas de la sana doctrina Católica

Ver – Desde Nuestra Realidad

Un baby shower1 es una forma de celebrar el futuro o reciente
nacimiento de un bebé presentando regalos a los padres en una
fiesta. En los países hispanohablantes se denomina baby
shower o fiesta premamá.

1

El término "shower" a menudo se supone que quiere decir que la mujer
embarazada es "bañada" en regalos (shower: v. duchar, colmar, bañar,
cubrir...). La parecida costumbre de la Despedida de soltera puede que
derive su nombre de la costumbre en la época Victoriana de poner los
regalos en una sombrilla, que al abrirse "bañaría" a la futura novia con
los regalos.

Tradicionalmente, los baby showers sólo se celebraban para el primer hijo de la familia, y
sólo las mujeres eran invitadas. El propósito original era que las mujeres compartiesen la
sabiduría y las lecciones sobre el arte de convertirse en madre. Con el tiempo, se ha
convertido en algo común celebrarlo para los siguientes hijos o adoptados. No es raro que
se celebre más de un baby shower por hijo: uno con amigos, otro con compañeros de
trabajo...

Los baby showers son una alternativa a otras celebraciones europeas para celebrar el
nacimiento de hijo tales como los bautizos. Sin embargo, estos tienden a ser menos
materialistas a lo que es comúnmente conocido como baby shower en el Siglo XXI.

De acuerdo con la autoridad en protocolo Miss Manners, a causa de que la fiesta se centra
en la entrega de regalos, el baby shower suele ser organizado y preparado por un amigo
íntimo en lugar de un miembro de la familia, ya que se considera de mala educación que las
familias pidan regalos en nombre de otros familiares. Sin embargo, esta costumbre varía
según la cultura o la región, y en algunos se espera y es habitual que una mujer familiar
cercana organice el baby shower, a menudo la abuela.

No hay reglas para cuándo o dónde han de celebrarse las fiestas. El número de invitados y
el estilo de entretenimiento se determinan por la anfitriona. La mayoría de las anfitrionas
invitan sólo a mujeres a los baby showers, aunque no hay una regla fija que lo requiera. Si
la fiesta se lleva a cabo después del nacimiento del bebé, el bebé generalmente asiste

2

también a la fiesta. Los baby showers incluyen comida (catering) pero no una comida
completa.

Algunos anfitriones organizan actividades, como juegos para degustar los alimentos para
bebés o adivinar la fecha de nacimiento o el sexo del bebé.

Regalos

Los invitados llevan pequeños regalos para la mujer embarazada. Los regalos típicos
incluyen pañales, mantas, biberones, ropa y juguetes. Es común que se abran los regalos
durante la fiesta.

Los baby showers y otros eventos sociales para celebrar el reciente o futuro nacimiento del
bebé son populares alrededor del mundo. Son reuniones sociales exclusivamente para
mujeres.

En Canadá, es tradicionalmente conocido que sólo las mujeres pueden asistir a la

fiesta.

En Brazil, una fiesta llamada "chá de bebê" se ofrece antes del nacimiento y es a

menudo exclusiva para mujeres.

En la tradición china, un baby shower, llamado manyue se celebra un mes después

del nacimiento del bebé. Debido a la falta de avances médicos en tiempos pasados, la alta
tasa de mortalidad infantil hacía que las familias y amigos celebrasen si un bebé sobrevivía
más de un mes desde su nacimiento.

En Armenia, un baby shower se llama "qarasunq" y se celebra 40 días después del

nacimiento del bebé. Es una fiesta mezclada para todos los familiares y amigos. Los
invitados acuden con regalos para los padres o para el bebé.

En Irán, un baby shower se llama sismoony, y la familia de la mujer embarazada

entre 1 y 3 meses antes del parto le proporcionará todos los accesorios y alojamiento que su
primer bebé necesite. Esto incluye cama, juguetes, ropa, platos y casi cualquier cosa

3

relacionada con el bebé. Toda la familia y amigos cercanos serían invitados para ver los
regalos y además regalar ellos algo.

En Costa Rica, se llama té de canastilla.

En la tradición hindú, se llama de diferentes maneras dependiendo de la comunidad

a la que la familia pertenezca.

En el norte de la India se conoce como godbharaai. En el oeste de la India,

especialmente en Maharashtra, esta celebración es conocida como dohaaljewan. Y en West
Bengal y en Odisha se llama saadh.

En

el

sur

de

la

India,

en Tamil

Nadu/Andhra

Pradesh se

llama Seemantham o Valaikappu, y en Karnataka se llama sheermanta y se celebra cuando
la mujer está en su 5º, 7º o 9º mes de embarazo. Aunque Seemantham y Valaikappu se
pueden celebrar juntos, son muy diferentes. Seemantham es una celebración religiosa
mientras que Valaikappu es un evento puramente social. En un Valaikappu se toca música
y la futura madre se engalana con el traje tradicional con un montón de flores y guirnaldas
hechas de jazmín o mogra. Se decora un columpio con flores de su elección, que se utiliza
para sentarse y girar. A veces se ponen simbólicos recortes de lunas y estrellas. Las mujeres
mayores de la familia y de la comunidad la cubren con bendiciones. Se dan regalos a la
futura madre. Es un evento muy afectivo y lleno de diversión para la mayoría de las futuras
mamás, ya que están en el umbras de la maternidad y de entrar en una nueva vida.

En Kerala, es conocido como "Pulakuli" y es practicado predominantemente en la

comunidad Nair, aunque su popularidad se ha extendido a otras sectas hindúes. En un día
auspicioso, luego de ser masajeada con aceite ayurvédico hecho en casa, la mujer tiene un
baño ritual con la ayuda de las mujeres mayores de la familia. Después de esto, se adora a
la la deidad de la familia, invocando todos los paradevatas (deidades de la familia) y una
mezcla de hierbas medicinales elaborados de forma tradicional, se da a la mujer. La mujer
está vestida con ropa nueva y joyas utilizadas para tales ocasiones. Una gran diferencia en
el concepto occidental del baby shower y de la tradición hindú es que la ceremonia hindú es
una ceremonia religiosa para orar por el bienestar del bebé. En las familias más

4

conservadoras se compran regalos para la futura madre, pero no para el bebé. El bebé tiene
es una "lluvia" de regalos sólo después del nacimiento.

Los seguidores del Islam están obligados a realizar la "aqiqah"para el bebé recién

nacido. Esto implica el sacrificio de animales. La carne se divide en tres partes iguales: una
para los pobres y necesitados, otra para los familiares y amigos que son invitados a la fiesta,
y la última para la familia.

En Suráfrica, un baby shower se llama stork party, y tiene lugar cuando la madre

está embarazada de 6 meses. A las stork parties no asisten hombres, y no hacen una fiesta
equivalente para ellos. El stork party se acompaña de tonterías tales como vestirse y dar
regalos relacionados con el cuidado del bebé. A menudo se organiza como fiesta sorpresa,
sin conocimiento de la madre.

En el Reino Unido, se llama wetting the baby's head, y es un común sustituto del

baby shower, que es visto como una costumbre americana y materialista. Tradicionalmente
el padre celebra el nacimiento tomando unas bebidas con su grupo de amigos.

En Nepal se llama "pasni". Se hace para los bebés niños en el sexto mes de su

nacimiento, y para las bebés niñas en el quinto mes de su nacimiento. La gente da dinero y
otros regalos durante la fiesta.

Baby showers para varones

Algunos baby showers se dirigen al futuro padre. Estos se orientan en beber cerveza, ver
deportes, jugar a videojuegos o ver videos sobre paternidad y ayudas a la madre. Los
principales regalos son pañales y regalos relacionados. La organización de la fiesta del
pañal se realiza normalmente por los amigos del futuro papá como una forma de ayudar a la
venida del bebé. Estas fiestas tienen lugar en bares/pubs, casas de amigos o en la casa del
futuro abuelo o padre.

5

Nombres para eventos

Diaper shower se refiere a un baby shower a pequeña escala, en general para los

hijos no primogénitos, cuando los padres ya no necesitan tantos artículos para bebé.

Grandma's shower se refiere a una fiesta en la que la gente trae artículos para la

casa de los abuelos, tales como una cuna plegable y un cambiador portátil.

Sprinkles son pequeñas fiestas para los siguientes hijos, especialmente para cuando

el bebé es de sexo diferente que el anterior.

6

CAPITULO II

MARCO REFERENCIAL

Antecedentes de la Investigación

Se toman como antecedentes de esta investigación la evangelización de fiestas paganas
conocidas tales como:

"DIES NATALIS SOLIS INVICTI" O FIESTA DEL SOL INVICTO. Se ha

dicho que la fecha del 25 de diciembre fue tomada de la fiesta pagana del sol. Según esta
teoría, la Iglesia escogió ese día para suplantar la fiesta pagana en que se celebraba al sol,
conocida como "dies natalis Solis invicti". Es cierto que, según el calendario juliano,
utilizado en el imperio romano a partir del 45 AD, el 25 de diciembre marca el día del
solsticio de invierno (cuando comienza a alargarse la luz del día y reducirse la oscuridad).
Sin embargo en ese día no se celebraba ninguna fiesta pagana hasta el 274 AD con el
emperador Aurelio, es decir, más de cincuenta años después de que los cristianos
celebrasen en ese día la Navidad. El culto al sol tenía poca importancia en Roma antes del
274 AD y no se celebraba el 25 de diciembre sino en agosto hasta ese año. De manera que
parece ser que fue el emperador pagano Aurelio, conocido por su hostilidad al cristianismo,
el que quiso suplantar la fiesta cristiana trasladando a ese día la fiesta pagana del sol .

Es cierto que la celebración de la Navidad en la ciudad de Roma esta comprobada solo a
partir del 336 AD. Pero aun en el caso en que la Iglesia hubiese querido remplazar la fiesta
pagana, lo cierto es que la Navidad es una fiesta radicalmente distinta a las paganas y los
cristianos no las confundían. El verdadero Sol que nace de lo alto no es el astro sino

7

Jesucristo. El es "la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo". San
Cipriano decía: "Él es el verdadero Sol" y San Agustín: "Él es el nuevo Sol".

Por que el 25 de Diciembre?. Esta fecha no pretende ser exacta desde el punto de vista
histórico. Hay varias teorías sobre como se escogió. En un antiguo tratado anónimo sobre
solsticios y equinoccios se afirma que nuestro Señor fue concebido el 8 de las kalendas
(hoy 25 de marzo), pensando que fuera el mismo día de la pasión del Señor. Si fue
concebido el 25 de marzo, la celebración de su nacimiento se fijaría nueve meses después,
es decir, el 25 de diciembre. En la tradición oriental, apoyándose en otro calendario, la
pasión y la encarnación del Señor se celebraban el 6 de abril, por lo que se fijó la
celebración de la Navidad el 6 de enero.

LA CORONA DE ADVIENTO: tiene su origen en una tradición pagana europea

que consistía en prender velas durante el invierno para representar al fuego del dios sol,
para que regresara con su luz y calor durante el invierno. Los primeros misioneros
aprovecharon esta tradición para evangelizar a las personas. Partían de sus costumbres para
enseñarles la fe católica.

Generalidades del Baby Shower

Las celebraciones y festejos asociados al paso de etapas transcisionales de la vida, como
pueden ser los cumpleaños, las bodas, graduaciones, etc. ocurren desde tiempos remotos. Y
el paso hacia o comienzo de la maternidad es uno de los mas importantes en la vida de toda
mujer (y también del hombre como padre, por supuesto!).

La maternidad es una nueva etapa de la vida de la mujer en la que comenzará a
experimentar ciertos roles sociales y familiares que le son desconocidos hasta ese momento
y que significarán grandes cambios.

8

Festejar este proceso es una manifestación de reconocimiento de estos cambios y ocurre de
diferentes maneras en diversas culturas.

A pesar de no encontrar evidencias concretas, los historiadores datan el origen de los baby
showers en torno a los tiempos de los imperios egipcio, romano y griego. En ese entonces
este evento, que obviamente no era llamado así y que tenia varias diferencias con lo que
acostumbramos hacer hoy en día, era celebrado luego del nacimiento del niño. Este estaba
presente en la fiesta como parte de la presentación del nuevo integrante de la familia a la
sociedad, y era la ocasión para que familia, amigos y conocidos cercanos vinieran a ver al
bebé. En general se hacia luego de los primeros diez días o un mes aproximadamente de la
llegada del pequeño, luego de estar recluidos de otras personas, durante este periodo de
tiempo, junto con su madre, a modo de protección.

En la época victoriana el baby shower era una fiesta exclusiva para mujeres en la que se
consideraba era la oportunidad ideal de compartir el conocimiento y dar y recibir consejos
para la nueva mamá. Los consejos los daban aquellas ya mas experimentadas de la familia
y grupo intimo de amistades.

En la era moderna, y con mas énfasis aún luego de la segunda Guerra mundial, durante el
baby boom (y creciendo la tendencia aún más con la ideología de consumo característicos
de los años 50’s y 60’s en occidente), éstos festejos funcionaron como ocasiones
proveedoras de productos apropiados a las necesidades del niño y también ayuda
económica para la preparación de esta nueva etapa en la vida de los padres.

Las diferencias mas claras entre las tradiciones de los festejos en la antigüedad y las que
incluimos hoy en las fiestas de bienvenida a los bebés son relacionadas a los cambios
culturales que tienen que ver con los avances tecnológicos, sociales y económicos.

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Principalmente se pueden identificar la participación de hombres en el festejo, de amigos y
compañeros de trabajo que no son necesariamente del grupo más íntimo de amistades de los
padres. También la dinámica formal del evento (como invitaciones vía email, listas de
regales on-line, etc.) y la incorporación de juegos y actividades de entretenimiento para los
invitados. Pero quizá lo que mas difiere de la tradición antigua del baby shower con la
actual, es la realización de la reunión meses antes de la llegada del bebé, haciendo hincapié
en la celebración del embarazo en sí mismo y en el protagonismo de la futura madre.

Los orígenes del baby shower

Muchas personas nos han preguntado cuáles son los orígenes de la famosa celebración del
Baby Shower, así es que hicimos algunas averiguaciones y unas cuantas llamadas y esto es
lo que averiguamos.

Me encontré con lindas sorpresas, ya que descubrí que no es una simple invención de los
americanos, sino que hay todo un legado histórico detrás de esta linda fiesta con la que se
recibe a un niño que viene a este mundo.

Debo reconocer que hay varias versiones que explican el origen de este simbólico rito, pero
todas tienen como punto en común el celebrar la llegada de un bebé y ofrecerles regalos
que les permitan iniciar su nueva vida.

El legado histórico del Baby Shower

Los primeros indicios de lo que hoy conocemos como Baby Shower los encontramos en las
culturas egipcias y romanas. En estas culturas todo lo que tenía relación con los bebés era
de exclusiva atingencia y dominio femenino, es por esto que se celebraba una fiesta solo

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para las mujeres en las que todas ofrecían regalos u ofrendas hechas por sus propias manos
para el nuevo bebé. Estos artículos podían ser prendas de vestir, zapatitos, mantas, etc.,
además de incluir alimentos que eran donados por la familia como una forma de ayudar a
los neopadres.

Una cosa que me sorprendió, porque no lo sabía es que antiguamente el baby shower se
hacía una vez que ya había nacido el bebé, ya que en estas culturas existía la creencia de
que los bebés que aún no nacían podía sufrir algún mal y por lo tanto no llegaran a nacer.
Esta idea era muy fuerte sobre todo por la gran cantidad de abortos espontáneos, de partos
en los que los bebés nacían muertos o de muerte infantil.

Siguiendo en la línea del tiempo, los judíos continuaron con esta tradición hasta el día de
hoy en la que se acostumbra dar regalos al bebé una vez que ah nacido. Y me he dado
cuenta de que es esta celebración está muy conectada con una que realizamos hoy todos los
años. ¿A qué nos referimos? Estamos hablando de la llegada de los Reyes Magos a Belén, y
que fueron ellos los que celebraron el nacimiento del niño Jesús llevándole oro, incienso y
mirra. ¡Qué linda coincidencia! ¿Verdad? Aunque no podemos afirmar que este sea el
primer baby shower, sí podemos decir que este es uno de los relatos más cercanos a nuestra
realidad que nos pueden servir como punto de referencia.

Originalmente en las culturas antiguas el baby shower era una fiesta en la que sólo se
homenajeaba al primogénito de la familia, ya que los demás hijos heredarías sus cosas,
como la ropa.

En algunos países como Argentina, México y España se conoce al baby shower con el
nombre de “Fiesta de Bienvenida al Bebé”

Un baby shower puede cubrir hasta el 80% de las necesidades del bebé en sus primeros
meses, y el otro 20% es utilizado en la alimentación y salud.

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El Baby Shower en la actualidad

Ahora dejemos de lado por un momento la máquina del tiempo y tal como hemos visto,
festejar la llegada de un bebé al mundo es un evento que cada día toma más energía. Hemos
conversado con muchas personas entendidas en la materia, y con mucho entusiasmo nos
contaron datos interesantes que queremos compartir con ustedes…

Por todo el tiempo que ha trascurrido desde las primeras celebraciones del baby shower
hasta el 2012, esta fiesta ha pasado por muchas trasformaciones. Lo que hoy está en boga es
lograr que por medio de un tema central, se logre armonía entre todos los componentes de
la fiesta: la decoración, la comida, la ambientación, etc. Además del tema central, también
cada día se usa más, sobre todo por su practicidad, la lista previa de regalos para el bebé.
Otro aspecto en el que difiere la fiesta que hacemos en la actualidad con los de la
antigüedad, es que hoy en día el padre es un protagonista, y para ello se incluyen a sus
amigos y familiares también. Su papel es muy importante y entretenido, de hecho
participan activamente en las actividades y juegos que se organizan para el evento. ¡Hoy es
común ver fotos del padre vestido de bebé y tomando mamadera!

Adviento: el “baby shower” del cristiano

Existe una bella costumbre en algunos países del mundo
que llama bastante la atención. Se llama el “baby shower”.
Consiste básicamente en preparar la venida de un bebé, a
uno o dos meses de nacer. Las amigas de la madre se
reúnen con ella y le hacen obsequios que le serán útiles al

12

niño: ropa nueva, sonajas, juguetes, biberones, etc. Se trata de tener todo listo para darle el
mejor recibimiento al bebé, aún no nacido. Obviamente además de esto, la gente felicita a
la madre y el festejo sirve de pretexto para reunirse.

Lo interesante de esta tradición es que esta gente de hecho, cree que lo que está dentro del
cuerpo de la anfitriona del festejo es mucho más que un cúmulo de células o un organismo
fruto del caso. Si no, sería absurda la reunión, el color de ropa que se regala, el estilo de
juguetes que le llevan… Y es que en cierta manera el niño ya está presente aunque todavía
no nazca.

A los cristianos en Adviento nos sucede algo parecido. Nos preparamos también para
recibir del mejor modo posible a un bebé, al Verbo hecho carne, al Niño Jesús. Es verdad
que no nace de manera visible, pero no por eso deja de ser real. El misterio de Belén se
actualiza, y aunque parezca increíble ¡podemos recibir las mismas gracias que los pastores
hace dos mil años cuando adoraron al Niño en Belén!

La preparación del cristiano a este evento tan especial no debe ser menos vasta y detallada
que la de los baby showers. El lugar no es ya un establo, sino nuestro corazón. Y por ello
somos nosotros los responsables de que el lugar esté a la llegada de Cristo, lo más digno
posible.

Hay que pensar en todo. Especialmente en quitar y sacar todas esas cosas que yo sé que
incomodarán al niño, y colocar las que darán comodidad y alegría a la Sagrada Familia. Tal
vez hay alguien que todavía está esperando que le pida perdón y me reconcilie con él, o
alguien necesita mi ayuda y compañía. A lo mejor mi esposa o esposo lleva mucho tiempo
esperando más cariño y yo sin ninguna malicia ni siquiera me había dado cuenta. Quizás
debería ser un hijo más responsable, un estudiante más dedicado, un novio más respetuoso,
un amigo más incondicional… Todas estas cosas y muchas otras son las que preparan el
Belén interior.

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Es verdad que no es la primera Navidad que vivimos. En cierto sentido también como en el
baby shower, el Niño, Cristo ya está presente en mi corazón. Pero no nos dejemos llevar
por la rutina navideña: la gran tentación es dejar pasar un año más, sin llegar bien
preparado a la Navidad. Y es que la maravilla de las fiestas litúrgicas es que son mucho
más que simples aniversarios. Dios cambia la vida cuando uno las vive como las tiene que
vivir. Esa virtud que llevo años sin conseguir puede llegar con el Niño la noche del 24. Sólo
necesito recibir bien al Niño, y lo demás llegará casi sin darnos cuenta. Es una oportunidad
para descubrir algo nuevo en ese Dios que se muere por encontrarse conmigo, a pesar de
que yo le saque la vuelta.

Que esta Navidad no sea sólo un motivo para reunirme y festejar con otros. El cristiano
vive la Navidad no como un simple espectador más, sino en primera fila y con invitación
especial. Para eso nos ayuda el Adviento, el baby shower del cristiano: para recordarnos
que tenemos que preparar nuestro corazón y tenerle todo listo al Niño cuando llegue.

BASAMENTO BIBLICO - ILUMINACION
Visitación
Visitación es el término con el que se designa en el
cristianismo a la visita realizada por la Virgen
María, embarazada deJesús,

a

su

pariente Isabel,

embarazada a su vez de Juan el Bautista. Se trata de un
pasaje único del Evangelio de Lucas(1:39-56).
El pasaje contiene expresiones muy apreciadas por
diferentes denominaciones cristianas. Entre ellas se
cuentan las palabras de Isabel incluidas hoy en el «Ave
María»,

oración

mariana

por

antonomasia

14

del catolicismo, y la respuesta de María a modo de cántico, conocida como el
«Magníficat».

Contenido y análisis del pasaje evangélico

El Evangelio de Lucas 1:39 refiere que María, luego de
la Anunciación, fue «con prontitud» a una ciudad de
Judá situada en la región montañosa. Hoy en día, esta
ciudad es preferentemente identificada con Ain Karim,
6 km al oeste de Jerusalén.1

En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una
ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó
Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu
Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de
tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis
oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se
cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!»1
Evangelio de Lucas 1,39-45

En el misterio de la Visitación, el preludio de la misión del Salvador - Catequesis mariana
Santo Padre Juan Pablo II
2 de octubre de 1996

En el relato de la Visitación, san Lucas
muestra cómo la gracia de la Encarnación,
después de haber inundado a María, lleva
salvación y alegría a la casa de Isabel. El
Salvador de los hombres oculto en el seno de

15

su Madre, derrama el Espíritu Santo, manifestándose ya desde el comienzo de su venida al
mundo.

El evangelista, describiendo la salida de María hacia Judea, use el verbo anístemi, que
significa levantarse, ponerse en movimiento. Considerando que este verbo se use en los
evangelios pare indicar la resurrección de Jesús (cf. Mc 8, 31; 9, 9. 31; Lc 24, 7.46) o
acciones materiales que comportan un impulso espiritual (cf. Lc 5, 27¬28; 15, 18. 20),
podemos suponer que Lucas, con esta expresión, quiere subrayar el impulso vigoroso que
lleva a María, bajo la inspiración del Espíritu Santo, a dar al mundo el Salvador.

El texto evangélico refiere, además, que María realice el viaje "con prontitud" (Lc 1, 39).
También la expresión "a la región montañosa" (Lc 1, 39), en el contexto lucano, es mucho
más que una simple indicación topográfica, pues permite pensar en el mensajero de la
buena nueva descrito en el libro de Isaías: "¡Qué hermosos son sobre los montes los pies
del mensajero que anuncia la paz, que trae buenas nuevas, que anuncia salvación, que dice
a Sión: 'Ya reina tu Dios'!" (Is 52, 7).

Así como manifiesta san Pablo, que reconoce el cumplimiento de este texto profético en la
predicación del Evangelio (cf. Rom 10, 15), así también san Lucas parece invitar a ver en
María a la primera evangelista, que difunde la buena nueva, comenzando los viajes
misioneros del Hijo divino.

La dirección del viaje de la Virgen santísima es particularmente significativa: será de
Galilea a Judea, como el camino misionero de Jesús (cf. Lc 9, 51).

En efecto, con su visita a Isabel, María realiza el preludio de la misión de Jesús y,
colaborando ya desde el comienzo de su maternidad en la obra redentora del Hijo, se
transforma en el modelo de quienes en la Iglesia se ponen en camino para llevar la luz y la
alegría de Cristo a los hombres de todos los lugares y de todos los tiempos.

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El encuentro con Isabel presenta rasgos de un gozoso acontecimiento salvífico, que supera
el sentimiento espontáneo de la simpatía familiar. Mientras la turbación por la incredulidad
parece reflejarse en el mutismo de Zacarías, María irrumpe con la alegría de su fe pronta y
disponible: "Entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel" (Lc 1, 40).

San Lucas refiere que "cuando oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su
seno" (Lc 1, 41). El saludo de María suscita en el hijo de Isabel un salto de gozo: la entrada
de Jesús en la casa de Isabel, gracias a su Madre, transmite al profeta que nacerá la alegría
que el Antiguo Testamento anuncia como signo de la presencia del Mesías. Refiere
Bartolome “es ahora cuando, como motivo; Isabel alude al movimiento del niño en su seno,
contemporáneo (Lc 1, 41) al saludo de María. Proféticamente, lo intuye como alegría del
aún no nacido ante su no nacido Señor”…

Ante el saludo de María, también Isabel sintió la alegría mesiánica y "quedó llena de
Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: 'Bendita tu entre las mujeres y bendito el
fruto de tu seno'" (Lc 1, 41¬42).
En virtud de una iluminación superior, comprende la grandeza de María que, más que Yael
y Judit, quienes la prefiguraron en el Antiguo Testamento, es bendita entre las mujeres por
el fruto de su seno, Jesús, el Mesías.
La exclamación de Isabel "con gran voz" manifiesta un verdadero entusiasmo religioso, que
la plegaria del Avemaría sigue haciendo resonar en los labios de los creyentes, como
cántico de alabanza de la Iglesia por las maravillas que hizo el Poderoso en la Madre de su
Hijo.

Isabel, proclamándola "bendita entre las mujeres" indica la razón de la bienaventuranza de
María en su fe: "¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de
parte del Señor!" (Lc 1, 45). La grandeza y la alegría de María tienen origen en el hecho de
que ella es la que cree.

17

Ante la excelencia de María, Isabel comprende también qué honor constituye pare ella su
visita: "De dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí?" (Lc 1, 43). Con la expresión
"mi Señor", Isabel reconoce la dignidad real, más aun, mesiánica, del Hijo de María. En
efecto, en el Antiguo Testamento esta expresión se usaba pare dirigirse al rey (cf. IR 1, 13,
20, 21, etc.) y hablar del rey-mesías (Sal 110, 1). El ángel había dicho de Jesús: "EI Señor
Dios le dará el trono de David, su padre" (Lc 1, 32). Isabel, "llena de Espíritu Santo", tiene
la misma intuición. Más tarde, la glorificación pascual de Cristo revelará en qué sentido hay
que entender este título, es decir, en un sentido trascendente (cf. Jn 20, 28; Hch 2, 34-36).

Isabel, con su exclamación llena de admiración, nos invita a apreciar todo lo que la
presencia de la Virgen trae como don a la vida de cada creyente.

En la Visitación, la Virgen lleva a la madre del Bautista el Cristo, que derrama el Espíritu
Santo. Las mismas palabras de Isabel expresan bien este papel de mediadora: "Porque,
apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo saltó de gozo el niño en mi seno" (Lc 1, 44). La
intervención de María produce, junto con el don del Espíritu Santo, como un preludio de
Pentecostés, confirmando una cooperación que, habiendo empezado con la Encarnación,
esta destinada a manifestarse en toda la obra de la salvación divina.

Encuentro entre la madre de Juan y la madre del Señor (Lc 1, 39ss) – Encuentro del
hoy entre quienes portamos el Conocimiento de la fe y el mundo
39 María se levantó en aquellos días y se fue con prontitud a la región montañosa, a una
ciudad de Judá. 40 Entra en casa de Zacarías y saluda a Isabel.
41 Y SUCEDIÓ QUE CUANDO Isabel OYÓ el SALUDO de María SALTO DE GOZO
EL NIÑO EN SU SENO e Isabel quedó llena del Espíritu Santo,

18

42 y proclamó a voz en grito1:
— «Bendita tú eres entre las mujeres y bendito el fruto de TU VIENTRE.
43 ¿Y de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque he aquí que CUANDO
HA LLEGADO la voz de tu SALUDO a MIS OÍDOS, EL NIÑO SALTO de alegría EN MI
VIENTRE.
— Dichosa aquella que ha creído que se cumplirá o l que le ha sido dicho de parte del
Señor».

a) María en camino, portadora de la Buena Noticia
Tras el encuentro de María con el ángel tiene lugar el encuentro de María con su pariente
Isabel. Si antes fue el ángel quien entró donde estaba María, ahora es María la que se
desplaza desde Nazaret hasta una ciudad de Judea —el nombre de la ciudad no interesa— y
entra en casa de Zacarías. María realiza este viaje con presteza física y psicológica 46.
Lucas nos la presenta como la primera portadora de la Gloria de Dios, de la Buena Noticia
de su Presencia 47. Esta escena de María en camino evoca las palabras de Jesús a sus
misioneros, en el mismo Evangelio de Lucas: «Os envío como corderos en me-dio de
lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino. En la
casa en que entréis, decid primero: Paz a esta casa. Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra
paz reposará sobre él... Permaneced en la misma casa... Decidles: El Reino de Dios está
cerca de vosotros» (Le 10,3-9). Parece que se realizan en María. Ella no se detiene; realiza
con urgencia el envío 48. Va al encuentro de su pariente Isabel, y la saluda y se queda con
ella como mensajera de la Paz.
1

42 El grupo de personas a quienes en el Antiguo Testamento se aplica esta expresión «esclavo del Señor»
es muy restringido: a Moisés (Jos 14,7), a Josué (Jos 24,29; Jue 2,8), a David (1 Re 8,26; 11,13; tít. de Sal
36), a Salomón (1 Re 8,28.30), a Israel (Neh 1,6) y a Jacob (Is 26, 27; Ez 37,25) como nombres del Pueblo
entero. «También este término, como las fórmulas «el Señor está contigo» y «has encontrado gracia ante
Dios», inserta a María en el grupo de los más grandes llamados del Señor y confirma a l interpretación de
las perícopas como «vocación de María». Además, no parece excluido que esta denominación, que se
aplica también a Israel y a Jacob como nombre del Pueblo entero, aluda a una función representativa de
María» K.. STOCK, o.c, 137.

19

b) La voz del saludo
El encuentro entre María e Isabel rompe todas las expectativas. La atención pasa del seno
de Isabel al seno de María. No es Isabel la felicitada, sino María. Lo que Isabel, invadida
por el Espíritu Santo —antes que su marido, que lo será después—, anuncia no es su
maternidad milagrosa, sino aquello que ha acontecido en María. Y María reconoce entonces
que el epicentro de todo lo que acontece por voluntad de Dios está en ella. Lucas le da gran
importancia al saludo que María dirige a Isabel. Lo menciona tres veces (Le 1,40.41.44).
Isabel es saludada por María como hija de Aarón, mujer de sacerdote y anciana. Pero, al
responder al saludo, Isabel asume la función de sierva de María. La reconoce y honra como
«madre de mi Señor». La proclama «bendita entre las mujeres» a causa de su fe. El
contraste con la incredulidad de su esposo sacerdote es evidente. El no creyó, María sí (Le
1,20). Lo que Isabel captó no fue tanto el contenido del saludo sino la voz de María, como
si a través de su voz se delatase la Presencia del Hijo que llevaba en su seno. Según el
Antiguo Testamento, Dios hacía oír su voz por encima del propiciatorio que cubría el arca
49. Dios se hacía presente a través de su voz. ¿No ocurrirá algo parecido en la escena de la
Visitación? ¿No se asemeja María al Arca de la Alianza ante la que se escucha la voz del
Señor? 50. La voz de María hace saltar de alegría en el seno materno a Juan, lleno del
Espíritu Santo. Este mismo Espíritu se apodera de Isabel y la hace intérprete auténtica de lo
que está sucediendo. El salto de gozo (év áyaA,A,iáoEi) es para Lucas expresión del gozo
por la llegada de los tiempos mesiánicos. Lo anunciado se está cumpliendo. Se está
consiguiendo lo último, lo azarosamente espera-do durante muchos siglos (Hech 2,46).
c) El himno a la fe y a la maternidad de María
El encuentro con María ocasionó en Isabel un trance profético. Llena del Espíritu Santo,
interpretó proféticamente el movimiento del niño en su vientre. Juan, que había recibido
una misión desde el seno de su madre (Le 1,15), comienza ya a cumplirla en él, antes de
nacer. Isabel, inspirada por el mismo Dios, no puede resistir, y pro-clama un cántico de
alabanza que tiene un carácter hímnico 51. En el relato de la vocación el ángel dirigió
alabanzas a María; ahora es su pariente, que la proclama benditísima, madre del Señor,

20

bienaventurada por su fe. María es proclamada «bendita entre todas las mujeres», o
«benditísima» 52, como ya lo fueron en el Antiguo Testamento Yael, la mujer de Jéber el
quenita (Jue 5,24), y Judit (Jdt 13,18) por haber sido instrumentos de Dios para derrotar a
poderosos enemigos. Isabel desea a María la bendición, la berakhah que desciende de Dios
hacia el hombre y por la cual le comunica la vida, los medios para sustentarla, como la
comida y la bebida, la capacidad de propagar-la 53 . Sobre María ha descendido la Gloria
de Dios para que de ella naciera el Mesías, el Bendito (Le 19,38), el Santo, el Hijo de Dios.
Dios ha bendecido el seno de María, haciéndolo prodigiosamente fecundo. El ángel bendijo
a María llamándola «agraciada» (Le 1,28). Isabel bendice a María por el fruto de su seno.
Todas las generaciones llamarán a María bienaventurada (Le 1,48). María es también
proclamada «madre de mi Señor». Jesús estableció un cierto distanciamiento entre él y su
madre en cuanto madre biológica 54; él valoraba mucho más su fe. Isabel, en cambio,
valora teológicamente la maternidad de María: es la Madre del Mesías, del «Señor» 55. Es
éste el primer texto del Nuevo Testamento que ensalza a María a causa de su maternidad:
¡Madre del Señor! María es llamada también bienaventurada por ser creyente (LIOCKocpíoc i) niaxevaaaa: Le 1,45). María ha creído como Abraham, padre de Israel. Es de su
misma raza, es auténtica hija de Abraham. Isabel sabe que su esposo continúa mudo a causa
de su increencia y que ella ha debido recluirse en casa, sin salir de ella. María, la creyente,
sin embargo, sí puede hablar. María no se recluye en casa, sino que sale de ella, se lanza a
realizar un viaje hacia la región montañosa. La fe le da la palabra y la movilidad. La
palabra, la voz de María, transforma a las personas, suscita la alegría de los tiempos
últimos. Y, por acoger la Palabra y creer en ella, María proclamará su Magníficat. La fe de
María tiene mucho que ver con la «palabra». Lucas emplea con frecuencia el término
griego «rhéma» (pfjucc) 56. Este término traduce el término hebreo dabar, que significa al
mismo tiempo «palabra» y «acontecimiento» 57. La palabra se hace acontecimiento. Se
subraya así la eficacia de la palabra de Dios. En el relato vocacional, María expresó su
decidida voluntad de que en ella aconteciera la Palabra. En Le 2,19 se dice que María
conservaba, en su totalidad y síntesis 58, las palabras-acontecimiento meditándolas en su
corazón. En Le 2,51 se afirma que su madre conservaba en un movimiento dinámico y

21

progresivo 59 todas las palabras-acontecimiento en su corazón, que confrontaba hechos con
hechos o palabras con hechos. María dialogaba con la Palabra (Le 2,19). En Le 1,28 María
dialogaba consigo misma preguntándose por el sentido del saludo del ángel. María aparece
así como oyente y servidora de la Palabra, del acontecer de la Palabra de Dios. Su corazón
es el centro de todo este proceso de escucha y actuación de la Palabra. Es el centro de las
decisiones de María, de su libertad, de su donación personal. Lucas insiste en la fe de
María; pero la suya era una fe oscura, que ignoraba el futuro (Le 1,29.34; 2,50), que no
comprendía todo lo que ocurría. Era, sin embargo, una fe ejemplar (Le 1,38.45),
impregnada de meditación 60. Isabel, proféticamente, movida por el Espíritu, anticipa la
bienaventuranza de Jesús, que corrige a la mujer que llama a María bienaventurada por su
maternidad física: «Dichosos más bien los que oyen la palabra de Dios y la guardan» (Le
11,28). María es bienaventurada porque Dios le comunica su felicidad. María, en su humilde fe, pregusta la felicidad escatológica. Experimenta anticipada y provisoriamente la
defínitividad y plenitud del Reino de Dios. Las bienaventuranzas no son simples promesas
que llaman a la resignación y a la pasiva espera; son la irrupción anticipadora de la
felicidad del Reino en nuestro mundo, en nuestra historia, bajo la experiencia todavía más
global de la desdicha, pero menos consistente.

22

Nacimiento de San Juan Bautista
Este es el único santo al cual se le celebra la
fiesta el día de su nacimiento.
San Juan Bautista nació seis meses antes de
Jesucristo (de hoy en seis meses - el 24 de
diciembre

-

estaremos

celebrando

el

nacimiento de nuestro Redentor, Jesús).
El capítulo primero del evangelio de San
Lucas nos cuenta de la siguiente manera el
nacimiento de Juan: Zacarías era un
sacerdote judío que estaba casado con Santa
Isabel, y no tenían hijos porque ella era estéril. Siendo ya viejos, un día cuando estaba él en
el Templo, se le apareció un ángel de pie a la derecha del altar.
Al verlo se asustó, mas el ángel le dijo: "No tengas miedo, Zacarías; pues vengo a decirte
que tú verás al Mesías, y que tu mujer va a tener un hijo, que será su precursor, a quien
pondrás por nombre Juan. No beberá vino ni cosa que pueda embriagar y ya desde el
vientre de su madre será lleno del Espíritu Santo, y convertirá a muchos para Dios".
Pero Zacarías respondió al ángel: "¿Cómo podré asegurarme que eso es verdad, pues mi
mujer ya es vieja y yo también?".
El ángel le dijo: "Yo soy Gabriel, que asisto al trono de Dios, de quien he sido enviado a
traerte esta nueva. Mas por cuanto tú no has dado crédito a mis palabras, quedarás mudo y
no volverás a hablar hasta que todo esto se cumpla".
Seis meses después, el mismo ángel se apareció a la Santísima Virgen comunicándole que
iba a ser Madre del Hijo de Dios, y también le dio la noticia del embarazo de su prima
Isabel.

23

Llena de gozo corrió a ponerse a disposición de su prima para ayudarle en aquellos
momentos. Y habiendo entrado en su casa la saludó. En aquel momento, el niño Juan saltó
de alegría en el vientre de su madre, porque acababa de recibir la gracia del Espíritu Santo
al contacto del Hijo de Dios que estaba en el vientre de la Virgen.
También Santa Isabel se sintió llena del Espíritu Santo y, con espíritu profético, exclamó:
"Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre. ¿De dónde me
viene a mí tanta dicha de que la Madre de mi Señor venga a verme? Pues en ese instante
que la voz de tu salutación llegó a mis oídos, la criatura que hay en mi vientre se puso a dar
saltos de júbilo. ¡Oh, bienaventurada eres Tú que has creído! Porque sin falta se cumplirán
todas las cosas que se te han dicho de parte del Señor". Y permaneció la Virgen en casa de
su prima aproximadamente tres meses; hasta que nació San Juan.
Origen de la fiesta

La Iglesia celebra normalmente la fiesta de los santos en el día de su nacimiento a la vida
eterna, que es el día de su muerte. En el caso de San Juan Bautista, se hace una excepción y
se celebra el día de su nacimiento. San Juan, el Bautista, fue santificado en el vientre de su
madre cuando la Virgen María, embarazada de Jesús, visita a su prima Isabel, según el
Evangelio.

Esta fiesta conmemora el nacimiento "terrenal" del Precursor. Es digno de celebrarse el
nacimiento del Precursor, ya que es motivo de mucha alegría, para todos los hombres, tener
a quien corre delante para anunciar y preparar la próxima llegada del Mesías, o sea, de
Jesús. Fue una de las primeras fiestas religiosas y, en ella, la Iglesia nos invita a recordar y
a aplicar el mensaje de Juan.

24

Lectura del libro de Isaías (49,1-6):

Escuchadme, islas; atended, pueblos lejanos: Estaba yo en el vientre, y el Señor me llamó;
en las entrañas maternas, y pronunció mi nombre. Hizo de mi boca una espada afilada, me
escondió en la sombra de su mano; me hizo flecha bruñida, me guardó en su aljaba y me
dijo: «Tú eres mi siervo, de quien estoy orgulloso.» Mientras yo pensaba: «En vano me he
cansado, en viento y en nada he gastado mis fuerzas», en realidad mi derecho lo llevaba el
Señor, mi salario lo tenía mi Dios. Y ahora habla el Señor, que desde el vientre me formó
siervo suyo, para que le trajese a Jacob, para que le reuniese a Israel –tanto me honró el
Señor, y mi Dios fue mi fuerza–: «Es poco que seas mi siervo y restablezcas las tribus de
Jacob y conviertas a los supervivientes de Israel; te hago luz de las naciones, para que mi
salvación alcance hasta el confín de la tierra.»

Sal 138,1-3.13-14.15

R/. Te doy gracias, porque me has escogido portentosamente

Señor, tú me sondeas y me conoces; me conoces cuando me siento o me levanto, de lejos
penetras mis pensamientos; distingues mi camino y mi descanso, todas mis sendas te son
familiares. R/.

Tú has creado mis entrañas, me has tejido en el seno materno. Te doy gracias, porque me
has escogido portentosamente, porque son admirables tus obras; conocías hasta el fondo de
mi alma. R/.

No desconocías mis huesos, cuando, en lo oculto, me iba formando, y entretejiendo en lo
profundo de la tierra. R/.

25

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (13,22-26):

En aquellos días, dijo Pablo: «Dios nombró rey a David, de quien hizo esta alabanza:
“Encontré a David, hijo de Jesé, hombre conforme a mi corazón, que cumplirá todos mis
preceptos.” Según lo prometido, Dios sacó de su descendencia un salvador para Israel:
Jesús. Antes de que llegara, Juan predicó a todo Israel un bautismo de conversión; y,
cuando estaba para acabar su vida, decía: “Yo no soy quien pensáis; viene uno detrás de mí
a quien no merezco desatarle las sandalias.” Hermanos, descendientes de Abrahán y todos
los que teméis a Dios: A vosotros se os ha enviado este mensaje de salvación.»

Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,57-66.80):

A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y
parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y la felicitaban. A los ocho
días fueron a circuncidar al niño, y lo llamaban Zacarías, como a su padre.

La madre intervino diciendo: «¡No! Se va a llamar Juan.»

Le replicaron: «Ninguno de tus parientes se llama así.»

Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y
escribió: «Juan es su nombre.» Todos se quedaron extrañados. Inmediatamente se le soltó
la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios.

Los vecinos quedaron sobrecogidos, y corrió la noticia por toda la montaña de Judea. Y
todos los que lo oían reflexionaban diciendo: «¿Qué va a ser este niño?» Porque la mano
del Señor estaba con él. El niño iba creciendo, y su carácter se afianzaba; vivió en el
desierto hasta que se presentó a Israel.

26

CAPITULO III
MARCO METODOLOGICO

A la Luz del Magisterio de la Iglesía
Verbum Domini
Con base en lo expresado en la EXHORTACIÓN APOSTÓLICA POSTSINODAL
VERBUM DOMINI DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI AL EPISCOPADO, AL
CLERO, A LAS PERSONAS CONSAGRADAS Y A LOS FIELES LAICOS SOBRE LA
PALABRA DE DIOS EN LA VIDA Y EN LA MISIÓN DE LA IGLESIA en relación con
Desarrollo de la investigación bíblica y Magisterio eclesial, encontramos que:

32. En primer lugar, es necesario reconocer el beneficio aportado por la exegesis históricocrítica a la vida de la Iglesia, así como otros métodos de análisis del texto desarrollados
recientemente.[97] Para la visión católica de la Sagrada Escritura, la atención a estos
métodos es imprescindible y va unida al realismo de la encarnación: «Esta necesidad es la
consecuencia del principio cristiano formulado en el Evangelio de san Juan: “Verbum caro
factum est” (Jn 1,14). El hecho histórico es una dimensión constitutiva de la fe cristiana. La
historia de la salvación no es una mitología, sino una verdadera historia y, por tanto, hay
que estudiarla con los métodos de la investigación histórica seria».[98] Así pues, el estudio
de la Biblia exige el conocimiento y el uso apropiado de estos métodos de investigación. Si
bien es cierto que esta sensibilidad en el ámbito de los estudios se ha desarrollado más
intensamente en la época moderna, aunque no de igual modo en todas partes, sin embargo,
la sana tradición eclesial ha tenido siempre amor por el estudio de la «letra». Baste recordar
aquí que, en la raíz de la cultura monástica, a la que debemos en último término el
fundamento de la cultura europea, se encuentra el interés por la palabra. El deseo de Dios
incluye el amor por la palabra en todas sus dimensiones: «Porque, en la Palabra bíblica,
Dios está en camino hacia nosotros y nosotros hacia él, hace falta aprender a penetrar en el

27

secreto de la lengua, comprenderla en su estructura y en el modo de expresarse. Así,
precisamente por la búsqueda de Dios, resultan importantes las ciencias profanas que nos
señalan el camino hacia la lengua».[99]

33. El Magisterio vivo de la Iglesia, al que le corresponde «interpretar auténticamente la
Palabra de Dios, oral o escrita»,[100] ha intervenido con sabio equilibrio en relación a la
postura adecuada que se ha de adoptar ante la introducción de nuevos métodos de análisis
histórico. Me refiero en particular a las encíclicas Providentissimus Deus del Papa León
XIII y Divino afflante Spiritu del Papa Pío XII. Con ocasión de la celebración del
centenario y cincuenta aniversario, respectivamente, de su publicación, mi venerable
predecesor, Juan Pablo II, recordó la importancia de estos documentos para la exegesis y la
teología.[101] La intervención del Papa León XIII tuvo el mérito de proteger la
interpretación católica de la Biblia de los ataques del racionalismo, pero sin refugiarse por
ello en un sentido espiritual desconectado de la historia. Sin rechazar la crítica científica,
desconfiaba solamente «de las opiniones preconcebidas que pretenden fundarse en la
ciencia, pero que, en realidad, hacen salir subrepticiamente a la ciencia de su campo
propio».[102] El Papa Pío XII, en cambio, se enfrentaba a los ataques de los defensores de
una exegesis llamada mística, que rechazaba cualquier aproximación científica. La
Encíclica Divino afflante Spiritu, ha evitado con gran sensibilidad alimentar la idea de una
dicotomía entre «la exegesis científica», destinada a un uso apologético, y «la
interpretación espiritual reservada a un uso interno», reivindicando en cambio tanto el
«alcance teológico del sentido literal definido metódicamente», como la pertenencia de la
«determinación del sentido espiritual… en el campo de la ciencia exegética».[103] De ese
modo, ambos documentos rechazaron «la ruptura entre lo humano y lo divino, entre la
investigación científica y la mirada de la fe, y entre el sentido literal y el sentido
espiritual».[104] Este equilibrio se ha manifestado a continuación en el documento de la
Pontificia Comisión Bíblica de 1993: «En el trabajo de interpretación, los exegetas
católicos no deben olvidar nunca que lo que interpretan es la Palabra de Dios. Su tarea no
termina con la distinción de las fuentes, la definición de formas o la explicación de los

28

procedimientos literarios. La meta de su trabajo se alcanza cuando aclaran el significado del
texto bíblico como Palabra actual de Dios».[105]

Documento de Aparecida
V CONFERENCIA GENERAL DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO
Y DEL CARIBE
"APARECIDA —2007"

CARTA DE S.S. BENEDICTO XVI A LOS HERMANOS DEL EPISCOPADO DE
AMÉRICA LATINA Y DEL CARIBE
CAPÍTULO 2
MIRADA DE LOS DISCÍPULOS MISIONEROS
SOBRE LA REALIDAD

2.1 LA REALIDAD QUE NOS INTERPELA COMO DISCÍPULOS Y MISIONEROS

33. Los pueblos de América Latina y de El Caribe viven hoy una realidad marcada por
grandes cambios que afectan profundamente sus vidas. Como discípulos de Jesucristo, nos
sentimos interpelados a discernir los “signos de los tiempos”, a la luz del Espíritu Santo,
para ponernos al servicio del Reino, anunciado por Jesús, que vino para que todos tengan
vida y “para que la tengan en plenitud” (Jn 10, 10).

34. La novedad de estos cambios, a diferencia de los ocurridos en otras épocas, es que
tienen un alcance global que, con diferencias y matices, afectan al mundo entero.
Habitualmente, se los caracteriza como el fenómeno de la globalización. Un factor
determinante de estos cambios es la ciencia y la tecnología, con su capacidad de manipular
genéticamente la vida misma de los seres vivos, y, con su capacidad de crear una red de
comunicaciones de alcance mundial, tanto pública como privada, para interactuar en tiempo

29

real, es decir, con simultaneidad, no obstante las distancias geográficas. Como suele
decirse, la historia se ha acelerado y los cambios mismos se vuelven vertiginosos, puesto
que se comunican con gran velocidad a todos los rincones del planeta.

35. Esta nueva escala mundial del fenómeno humano trae consecuencias en todos los
ámbitos de la vida social, impactando la cultura, la economía, la política, las ciencias, la
educación, el deporte, las artes y también, naturalmente, la religión. Como pastores de la
Iglesia, nos interesa cómo este fenómeno afecta la vida de nuestros pueblos y el sentido
religioso y ético de nuestros hermanos que buscan infatigablemente el rostro de Dios, y
que, sin embargo, deben hacerlo ahora interpelados por nuevos lenguajes del dominio
técnico, que no siempre revelan sino que también ocultan el sentido divino de la vida
humana redimida en Cristo. Sin una percepción clara del misterio de Dios, se vuelve opaco
el designio amoroso y paternal de una vida digna para todos los seres humanos.

36. En este nuevo contexto social, la realidad se ha vuelto para el ser humano cada vez más
opaca y compleja. Esto quiere decir que cualquier persona individual necesita siempre más
información, si quiere ejercer sobre la realidad el señorío a que por vocación está llamada.
Esto nos ha enseñado a mirar la realidad con más humildad, sabiendo que ella es más
grande y compleja que las simplificaciones con que solíamos verla en un pasado aún no
demasiado lejano y que, en muchos casos, introdujeron conflictos en la sociedad, dejando
muchas heridas que aún no logran cicatrizar. También se ha hecho difícil percibir la unidad
de todos los fragmentos dispersos que resultan de la información que recolectamos. Es
frecuente que algunos quieran mirar la realidad unilateralmente, desde la información
económica, otros, desde la información política o científica, otros, desde el entretenimiento
y el espectáculo. Sin embargo, ninguno de estos criterios parciales logra proponernos un
significado coherente para todo lo que existe. Cuando las personas perciben esta
fragmentación y limitación, suelen sentirse frustradas, ansiosas, angustiadas. La realidad
social resulta demasiado grande para una conciencia que, teniendo en cuenta su falta de
saber e información, fácilmente se cree insignificante, sin injerencia alguna en los

30

acontecimientos, aun cuando sume su voz a otras voces que buscan ayudarse
recíprocamente.

37. Esta es la razón por la cual muchos estudiosos de nuestra época han sostenido que la
realidad ha traído aparejada una crisis de sentido. Ellos no se refieren a los múltiples
sentidos parciales que cada uno puede encontrar en las acciones cotidianas que realiza, sino
al sentido que da unidad a todo lo que existe y nos sucede en la experiencia, y que los
creyentes llamamos el sentido religioso. Habitualmente, este sentido se pone a nuestra
disposición a través de nuestras tradiciones culturales que representan la hipótesis de
realidad con la que cada ser humano pueda mirar el mundo en que vive. Conocemos, en
nuestra cultura latinoamericana y caribeña, el papel tan noble y orientador que ha jugado la
religiosidad popular, especialmente la devoción mariana, que ha contribuido a hacernos
más conscientes de nuestra común condición de hijos de Dios y de nuestra común dignidad
ante sus ojos, no obstante las diferencias sociales, étnicas o de cualquier otro tipo.

38. Sin embargo, debemos admitir que esta preciosa tradición comienza a erosionarse. La
mayoría de los medios masivos de comunicación nos presentan ahora nuevas imágenes,
atractivas y llenas de fantasía, que aunque todos saben que no pueden mostrar el sentido
unitario de todos los factores de la realidad, ofrecen al menos el consuelo de ser
transmitidas en tiempo real, en vivo y en directo, con actualidad. Lejos de llenar el vacío
que en nuestra conciencia se produce por la falta de un sentido unitario de la vida, en
muchas ocasiones, la información transmitida por los medios sólo nos distrae. La falta de
información sólo se subsana con más información, retroalimentando la ansiedad de quien
percibe que está en un mundo opaco y que no comprende.

39. Este fenómeno explica, tal vez, uno de los hechos más desconcertantes y novedosos que
vivimos en el presente. Nuestras tradiciones culturales ya no se transmiten de una
generación a otra con la misma fluidez que en el pasado. Ello afecta, incluso, a ese núcleo
más profundo de cada cultura, constituido por la experiencia religiosa, que resulta ahora

31

igualmente difícil de transmitir a través de la educación y de la belleza de las expresiones
culturales, alcanzando aun la misma familia que, como lugar del diálogo y de la solidaridad
intergeneracional, había sido uno de los vehículos más importantes de la transmisión de la
fe. Los medios de comunicación han invadido todos los espacios y todas las
conversaciones, introduciéndose también en la intimidad del hogar. Al lado de la sabiduría
de las tradiciones se ubica ahora, en competencia, la información de último minuto, la
distracción, el entretenimiento, las imágenes de los exitosos que han sabido aprovechar en
su favor las herramientas tecnológicas y las expectativas de prestigio y estima social. Ello
hace que las personas busquen denodadamente una experiencia de sentido que llene las
exigencias de su vocación, allí donde nunca podrán encontrarla.

40. Entre los presupuestos que debilitan y menoscaban la vida familiar, encontramos la
ideología de género, según la cual cada uno puede escoger su orientación sexual, sin tomar
en cuenta las diferencias dadas por la naturaleza humana. Esto ha provocado
modificaciones legales que hieren gravemente la dignidad del matrimonio, el respeto al
derecho a la vida y la identidad de la familia22.

41. Por ello, los cristianos necesitamos recomenzar desde Cristo, desde la contemplación de
quien nos ha revelado en su misterio la plenitud del cumplimiento de la vocación humana y
de su sentido. Necesitamos hacernos discípulos dóciles, para aprender de Él, en su
seguimiento, la dignidad y plenitud de la vida. Y necesitamos, al mismo tiempo, que nos
consuma el celo misionero para llevar al corazón de la cultura de nuestro tiempo, aquel
sentido unitario y completo de la vida humana que ni la ciencia, ni la política, ni la
economía ni los medios de comunicación podrán proporcionarle. En Cristo Palabra,
Sabiduría de Dios (Cf. 1 Co 1, 30), la cultura puede volver a encontrar su centro y su
profundidad, desde donde se puede mirar la realidad en el conjunto de todos sus factores,
discerniéndolos a la luz del Evangelio y dando a cada uno su sitio y su dimensión adecuada.

32

42. Como nos dijo el Papa en su discurso inaugural: “Sólo quien reconoce a Dios, conoce la
realidad y puede responder a ella de modo adecuado y realmente humano”23. La sociedad,
que coordina sus actividades sólo mediante múltiples informaciones, cree que puede operar
de hecho como si Dios no existiese. Pero la eficacia de los procedimientos lograda
mediante la información, aún con las tecnologías más desarrolladas, no logra satisfacer el
anhelo de dignidad inscrito en lo más profundo de la vocación humana. Por ello, no basta
suponer que la mera diversidad de puntos de vista, de opciones y, finalmente, de
informaciones, que suele recibir el nombre de pluri o multiculturalidad, resolverá la
ausencia de un significado unitario para todo lo que existe. La persona humana es, en su
misma esencia, aquel lugar de la naturaleza donde converge la variedad de los significados
en una única vocación de sentido. A las personas no les asusta la diversidad. Lo que les
asusta, más bien, es no lograr reunir el conjunto de todos estos significados de la realidad
en una comprensión unitaria que le permita ejercer su libertad con discernimiento y
responsabilidad. La persona busca siempre la verdad de su ser, puesto que es esta verdad la
que ilumina la realidad de tal modo que pueda desenvolverse en ella con libertad y alegría,
con gozo y esperanza.

2.1.1 Situación Sociocultural
43. La realidad social, que describimos en su dinámica actual con la palabra globalización,
impacta, por tanto, antes que cualquier otra dimensión, nuestra cultura y el modo como nos
insertamos y apropiamos de ella. La variedad y riqueza de las culturas latinoamericanas,
desde aquellas más originarias hasta aquellas que, con el paso de la historia y el mestizaje
de sus pueblos, se han ido sedimentando en las naciones, las familias, los grupos sociales,
las instituciones educativas y la convivencia cívica, constituye un dato bastante evidente
para nosotros y que valoramos como una singular riqueza. Lo que hoy día está en juego no
es esa diversidad, que los medios de información tienen la capacidad de individualizar y
registrar. Lo que se echa de menos es más bien la posibilidad de que esta diversidad pueda
converger en una síntesis, que, envolviendo la variedad de sentidos, sea capaz de
proyectarla en un destino histórico común. En esto reside el valor incomparable del talante

33

mariano de nuestra religiosidad popular, que, bajo distintas advocaciones, ha sido capaz de
fundir las historias latinoamericanas diversas en una historia compartida: aquella que
conduce hacia Cristo, Señor de la vida, en quien se realiza la más alta dignidad de nuestra
vocación humana.
44. Vivimos un cambio de época, cuyo nivel más profundo es el cultural. Se desvanece la
concepción integral del ser humano, su relación con el mundo y con Dios;
aquí está precisamente el gran error de las tendencias dominantes en el último siglo…
Quien excluye a Dios de su horizonte, falsifica el concepto de la realidad y sólo puede
terminar en caminos equivocados y con recetas destructivas24.

Surge hoy, con gran fuerza, una sobrevaloración de la subjetividad individual.
Independientemente de su forma, la libertad y la dignidad de la persona son reconocidas. El
individualismo debilita los vínculos comunitarios y propone una radical transformación del
tiempo y del espacio, dando un papel primordial a la imaginación. Los fenómenos sociales,
económicos y tecnológicos están en la base de la profunda vivencia del tiempo, al que se le
concibe fijado en el propio presente, trayendo concepciones de inconsistencia e
inestabilidad. Se deja de lado la preocupación por el bien común para dar paso a la
realización inmediata de los deseos de los individuos, a la creación de nuevos y, muchas
veces, arbitrarios derechos individuales, a los problemas de la sexualidad, la familia, las
enfermedades y la muerte.

45. La ciencia y la técnica, cuando son puestas exclusivamente al servicio del mercado, con
los únicos criterios de la eficacia, la rentabilidad y lo funcional, crean una nueva visión de
la realidad. Así se han ido introduciendo, por la utilización de los medios de comunicación
de masas, un sentido estético, una visión acerca de la felicidad, una percepción de la
realidad y hasta un lenguaje, que se quiere imponer como una auténtica cultura. De este
modo, se termina por destruir lo que de verdaderamente humano hay en los procesos de
construcción cultural, que nacen del intercambio personal y colectivo.

34

46. Se verifica, a nivel masivo, una especie de nueva colonización cultural por la
imposición de culturas artificiales, despreciando las culturas locales y tendiendo a imponer
una cultura homogeneizada en todos los sectores. Esta cultura se caracteriza por la
autorreferencia del individuo, que conduce a la indiferencia por el otro, a quien no necesita
ni del que tampoco se siente responsable. Se prefiere vivir día a día, sin programas a largo
plazo ni apegos personales, familiares y comunitarios. Las relaciones humanas se
consideran objetos de consumo, llevando a relaciones afectivas sin compromiso
responsable y definitivo.

47. También se verifica una tendencia hacia la afirmación exasperada de derechos
individuales y subjetivos. Esta búsqueda es pragmática e inmediatista, sin preocupación por
criterios éticos. La afirmación de los derechos individuales y subjetivos, sin un esfuerzo
semejante para garantizar los derechos sociales, culturales y solidarios, resulta en perjuicio
de la dignidad de todos, especialmente de quienes son más pobres y vulnerables.

48. En esta hora de América Latina y El Caribe, urge tomar conciencia de la situación
precaria que afecta la dignidad de muchas mujeres. Algunas, desde niñas y adolescentes,
son sometidas a múltiples formas de violencia dentro y fuera de casa: tráfico, violación,
servidumbre y acoso sexual; desigualdades en la esfera del trabajo, de la política y de la
economía; explotación publicitaria por parte de muchos medios de comunicación social,
que las tratan como objeto de lucro.

49. Los cambios culturales han modificado los roles tradicionales de varones y mujeres,
quienes buscan desarrollar nuevas actitudes y estilos de sus respectivas identidades,
potenciando todas sus dimensiones humanas en la convivencia cotidiana, en la familia y en
la sociedad, a veces por vías equivocadas.

35

50. La avidez del mercado descontrola el deseo de niños, jóvenes y adultos. La publicidad
conduce ilusoriamente a mundos lejanos y maravillosos, donde todo deseo puede ser
satisfecho por los productos que tienen un carácter eficaz, efímero y hasta mesiánico. Se
legitima que los deseos se vuelvan felicidad. Como sólo se necesita lo inmediato, la
felicidad se pretende alcanzar con bienestar económico y satisfacción hedonista.

51. Las nuevas generaciones son las más afectadas por esta cultura del consumo en sus
aspiraciones personales profundas. Crecen en la lógica del individualismo pragmático y
narcisista, que suscita en ellas mundos imaginarios especiales de libertad e igualdad.
Afirman el presente porque el pasado perdió relevancia ante tantas exclusiones sociales,
políticas y económicas. Para ellos, el futuro es incierto. Asimismo, participan de la lógica
de la vida como espectáculo, considerando el cuerpo como punto de referencia de su
realidad presente. Tienen una nueva adicción por las sensaciones y crecen, en una gran
mayoría, sin referencia a los valores e instancias religiosas. En medio de la realidad de
cambio cultural, emergen nuevos sujetos, con nuevos estilos de vida, maneras de pensar, de
sentir, de percibir y con nuevas formas de relacionarse. Son productores y actores de la
nueva cultura.

52. Entre los aspectos positivos de este cambio cultural, aparece el valor fundamental de la
persona, de su conciencia y experiencia, la búsqueda del sentido de la vida y la
trascendencia. El fracaso de las ideologías dominantes, para dar respuesta a la búsqueda
más profunda del significado de la vida, ha permitido que emerja como valor la sencillez y
el reconocimiento en lo débil y lo pequeño de la existencia, con una gran capacidad y
potencial que no puede ser minusvalorado. Este énfasis en el aprecio de la persona abre
nuevos horizontes, donde la tradición cristiana adquiere un renovado valor, sobre todo
cuando se reconoce en el Verbo encarnado que nace en un pesebre y asume una condición
humilde, de pobre.

36

53. La necesidad de construir el propio destino y el anhelo de encontrar razones para la
existencia pueden poner en movimiento el deseo de encontrarse con otros y compartir lo
vivido, como una manera de darse una respuesta. Se trata de una afirmación de la libertad
personal y, por ello, de la necesidad de cuestionarse en profundidad las propias
convicciones y opciones.

54. Pero, junto con el énfasis en la responsabilidad individual, en medio de sociedades que
promueven a través de los medios el acceso a bienes, se niega paradójicamente el acceso de
los mismos a las grandes mayorías, bienes que constituyen elementos básicos y esenciales
para vivir como personas.

55. El énfasis en la experiencia personal y lo vivencial nos lleva a considerar el testimonio
como un componente clave en la vivencia de la fe. Los hechos son valorados en cuanto que
son significativos para la persona. En el lenguaje testimonial podemos encontrar un punto
de contacto con las personas que componen la sociedad y de ellas entre sí.

56. Por otra parte, la riqueza y la diversidad cultural de los pueblos de América Latina y El
Caribe resultan evidentes. Existen en nuestra región diversas culturas indígenas,
afroamericanas, mestizas, campesinas, urbanas y suburbanas. Las culturas indígenas se
caracterizan, sobre todo, por su apego profundo a la tierra y por la vida comunitaria, y por
una cierta búsqueda de Dios. Las afroamericanas se caracterizan, entre otros elementos, por
la expresividad corporal, el arraigo familiar y el sentido de Dios. La cultura campesina está
referida al ciclo agrario. La cultura mestiza, que es la más extendida entre muchos pueblos
de la región, ha buscado en medio de contradicciones sintetizar a lo largo de la historia
estas múltiples fuentes culturales originarias, facilitando el diálogo de las respectivas
cosmovisiones y permitiendo su convergencia en una historia compartida. A esta
complejidad cultural habría que añadir también la de tantos inmigrantes europeos que se
establecieron en los países de nuestra región.

37

57. Estas culturas coexisten en condiciones desiguales con la llamada cultura globalizada.
Ellas exigen reconocimiento y ofrecen valores que constituyen una respuesta a los
antivalores de la cultura que se impone a través de los medios de comunicación de masas:
comunitarismo, valoración de la familia, apertura a la trascendencia y solidaridad. Estas
culturas son dinámicas y están en interacción permanente entre sí y con las diferentes
propuestas culturales.

58. La cultura urbana es híbrida, dinámica y cambiante, pues amalgama múltiples formas,
valores y estilos de vida, y afecta a todas las colectividades. La cultura suburbana es fruto
de grandes migraciones de población en su mayoría pobre, que se estableció alrededor de
las ciudades en los cinturones de miseria. En estas culturas, los problemas de identidad y
pertenencia, relación, espacio vital y hogar son cada vez más complejos.

59. Existen también comunidades de migrantes que han aportado las culturas y tradiciones
traídas de sus tierras de origen, sean cristianas o de otras religiones. Por su parte, esta
diversidad incluye a comunidades que se han ido formando por la llegada de distintas
denominaciones cristianas y otros grupos religiosos. Asumir la diversidad cultural, que es
un imperativo del momento, implica superar los discursos que pretenden uniformar la
cultura, con enfoques basados en modelos únicos.

2.1.2 Situación económica
60. El Papa, en su Discurso Inaugural, ve la globalización como un fenómeno “de
relaciones de nivel planetario”, considerándolo “un logro de la familia humana”, porque
favorece el acceso a nuevas tecnologías, mercados y finanzas. Las altas tasas de
crecimiento de nuestra economía regional y, particularmente, su desarrollo urbano, no
serían posibles sin la apertura al comercio internacional, sin acceso a las tecnologías de
última generación, sin la participación de nuestros científicos y técnicos en el desarrollo
internacional del conocimiento, y sin la alta inversión registrada en los medios electrónicos
de comunicación. Todo ello lleva también aparejado el surgimiento de una clase media

38

tecnológicamente letrada. Al mismo tiempo, la globalización se manifiesta como la
profunda aspiración del género humano a la unidad. No obstante estos avances, el Papa
también señala que la globalización “comporta el riesgo de los grandes monopolios y de
convertir el lucro en valor supremo”. Por ello, Benedicto XVI enfatiza que,

"como en todos los campos de la actividad humana, la globalización debe regirse también
por la ética, poniendo todo al servicio de la persona humana, creada a imagen y semejanza
de Dios"25.

61. La globalización es un fenómeno complejo que posee diversas dimensiones
(económicas, políticas, culturales, comunicacionales, etc). Para su justa valoración, es
necesaria una comprensión analítica y diferenciada que permita detectar tanto sus aspectos
positivos como negativos. Lamentablemente, la cara más extendida y exitosa de la
globalización es su dimensión económica, que se sobrepone y condiciona las otras
dimensiones de la vida humana. En la globalización, la dinámica del mercado absolutiza
con facilidad la eficacia y la productividad como valores reguladores de todas las relaciones
humanas. Este peculiar carácter hace de la globalización un proceso promotor de
inequidades e injusticias múltiples. La globalización, tal y como está configurada
actualmente, no es capaz de interpretar y reaccionar en función de valores objetivos que se
encuentran más allá del mercado y que constituyen lo más importante de la vida humana: la
verdad, la justicia, el amor, y muy especialmente, la dignidad y los derechos de todos, aún
de aquellos que viven al margen del propio mercado.

62. Conducida por una tendencia que privilegia el lucro y estimula la competencia, la
globalización sigue una dinámica de concentración de poder y de riquezas en manos de
pocos, no sólo de los recursos físicos y monetarios, sino sobre todo de la información y de
los recursos humanos, lo que produce la exclusión de todos aquellos no suficientemente
capacitados e informados, aumentando las desigualdades que marcan tristemente nuestro
continente y que mantienen en la pobreza a una multitud de personas. La pobreza hoy es

39

pobreza de conocimiento y del uso y acceso a nuevas tecnologías. Por eso, es necesario que
los empresarios asuman su responsabilidad de crear más fuentes de trabajo y de invertir en
la superación de esta nueva pobreza.

63. No se puede negar que el predominio de esta tendencia no elimina la posibilidad de
formar pequeñas y medianas empresas, que se asocian al dinamismo exportador de la
economía, le prestan servicios colaterales o bien aprovechan nichos específicos del
mercado interno. Sin embargo, su fragilidad económica y financiera y la pequeña escala en
que se desenvuelven, las hacen extremadamente vulnerables frente a las tasas de interés, el
riesgo cambiario, los costos previsionales y la variación en los precios de sus insumos. La
debilidad de estas empresas se asocia a la precariedad del empleo que están en condiciones
de ofrecer. Sin una política de protección específica de los Estados frente a ellas, se corre el
riesgo de que las economías de escala de los grandes consorcios termine por imponerse
como única forma determinante del dinamismo económico.

64. Por ello, frente a esta forma de globalización, sentimos un fuerte llamado para
promover una globalización diferente que esté marca da por la solidaridad, por la justicia y
por el respeto a los derechos humanos, haciendo de América Latina y El Caribe no sólo el
Continente de la esperanza, sino también el Continente del amor, como lo propuso SS.
Benedicto XVI en el Discurso Inaugural de esta Conferencia.

65. Esto nos debería llevar a contemplar los rostros de quienes sufren. Entre ellos, están las
comunidades indígenas y afroamericanas, que, en muchas ocasiones, no son tratadas con
dignidad e igualdad de condiciones; muchas mujeres, que son excluidas en razón de su
sexo, raza o situación socioeconómica; jóvenes, que reciben una educación de baja calidad
y no tienen oportunidades de progresar en sus estudios ni de entrar en el mercado del
trabajo para desarrollarse y constituir una familia; muchos pobres, desempleados,
migrantes, desplazados, campesinos sin tierra, quienes buscan sobrevivir en la economía
informal; niños y niñas sometidos a la prostitución infantil, ligada muchas veces al turismo

40

sexual; también los niños víctimas del aborto. Millones de personas y familias viven en la
miseria e incluso pasan hambre. Nos preocupan también quienes dependen de las drogas,
las personas con capacidades diferentes, los portadores y víctima de enfermedades graves
como la malaria, la tuberculosis y VIH - SIDA, que sufren de soledad y se ven excluidos de
la convivencia familiar y social. No olvidamos tampoco a los secuestrados y a los que son
víctimas de la violencia, del terrorismo, de conflictos armados y de la inseguridad
ciudadana. También los ancianos, que además de sentirse excluidos del sistema productivo,
se ven muchas veces rechazados por su familia como personas incómodas e inútiles. Nos
duele, en fin, la situación inhumana en que vive la gran mayoría de los presos, que también
necesitan de nuestra presencia solidaria y de nuestra ayuda fraterna. Una globalización sin
solidaridad afecta negativamente a los sectores más pobres. Ya no se trata simplemente del
fenómeno de la explotación y opresión, sino de algo nuevo: la exclusión social. Con ella
queda afectada en su misma raíz la pertenencia a la sociedad en la que se vive, pues ya no
se está abajo, en la periferia o sin poder, sino que se está afuera. Los excluidos no son
solamente “explotados” sino “sobrantes” y “desechables”.

66. Las instituciones financieras y las empresas transnacionales se fortalecen al punto de
subordinar las economías locales, sobre todo, debilitando a los Estados, que aparecen cada
vez más impotentes para llevar adelante proyectos de desarrollo al servicio de sus
poblaciones, especialmente cuando se trata de inversiones de largo plazo y sin retorno
inmediato. Las industrias extractivas internacionales y la agroindustria, muchas veces, no
respetan los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales de las poblaciones
locales y no asumen sus responsabilidades. Con mucha frecuencia, se subordina la
preservación de la naturaleza al desarrollo económico, con daños a la biodiversidad, con el
agotamiento de las reservas de agua y de otros recursos naturales, con la contaminación del
aire y el cambio climático. Las posibilidades y eventuales problemas de la producción de
agro combustibles deben ser estudiadas, de tal manera que prevalezca el valor de la persona
humana y de sus necesidades de supervivencia. América Latina posee los acuíferos más
abundantes del planeta, junto con grandes extensiones de territorio selvático, que son

41

pulmones de la humanidad. Así, se dan gratuitamente al mundo servicios ambientales que
no son reconocidos económicamente. La región se ve afectada por el recalentamiento de la
tierra y el cambio climático provocado principalmente por el estilo de vida no sostenible de
los países industrializados.

67. La globalización ha vuelto frecuente la celebración de Tratados de Libre Comercio
entre países con economías asimétricas, que no siempre benefician a los países más pobres.
Al mismo tiempo, se presiona a los países de la región con exigencias desmedidas en
materia de propiedad intelectual, a tal punto que se permite derechos de patente sobre la
vida en todas sus formas. Además, la utilización de organismos genéticamente manipulados
muestra que no siempre contribuye la globalización ni al combate contra el hambre ni al
desarrollo rural sostenible.

68. Aunque se ha progresado muchísimo en el control de la inflación y en la estabilidad
macroeconómica de los países de la región, muchos gobiernos se encuentran severamente
limitados para el financiamiento de sus presupuestos públicos por los elevados servicios de
la deuda externa26 e interna, mientras, por otro lado, no cuentan con sistemas tributarios
verdaderamente eficientes, progresivos y equitativos.

69. La actual concentración de renta y riqueza se da principalmente por los mecanismos del
sistema financiero. La libertad concedida a las inversiones financieras favorecen al capital
especulativo, que no tiene incentivos para hacer inversiones productivas de largo plazo,
sino que busca el lucro inmediato en los negocios con títulos públicos, monedas y
derivados. Sin embargo, según la Doctrina Social de la Iglesia,
“el objeto de la economía es la formación de la riqueza y su incremento progresivo, en
términos no sólo cuantitativos, sino cualitativos: todo lo cual es moralmente correcto si está
orientado al desarrollo global y solidario del hombre y de la sociedad en la que vive y
trabaja. El desarrollo, en efecto, no puede reducirse a un mero proceso de acumulación de

42

bienes y servicios. Al contrario, la pura acumulación, aun cuando fuese en pro del bien
común, no es una condición suficiente para la realización de una auténtica felicidad
humana”27.

La empresa está llamada a prestar una contribución mayor en la sociedad, asumiendo la
llamada responsabilidad social-empresarial desde esa perspectiva.

70. Es también alarmante el nivel de la corrupción en las economías, que involucra tanto al
sector público como al sector privado, a lo que se suma una notable falta de transparencia y
rendición de cuentas a la ciudadanía. En muchas ocasiones, la corrupción está vinculada al
flagelo del narcotráfico o del narconegocio y, por otra parte, viene destruyendo el tejido
social y económico en regiones enteras.

71. La población económicamente activa de la región está afectada por el subempleo (42%)
y el desempleo (9%), y casi la mitad está empleada en trabajo informal. El trabajo formal,
por su parte, se ve sometido a la precariedad de las condiciones de empleo y a la presión
constante de subcontratación, lo que trae consigo salarios más bajos y desprotección en el
campo de seguridad social, no permitiendo a muchos el desarrollo de una vida digna. En
este contexto, los sindicatos pierden la posibilidad de defender los derechos de los
trabajadores. Por otro lado, se pueden destacar fenómenos positivos y creativos para
enfrentar esta situación de parte de los afectados, quienes vienen impulsando diversas
experiencias, como por ejemplo, micro finanzas, economía local y solidaria, y comercio
justo.

72. Los campesinos, en su mayoría, sufren a causa de la pobreza, agravada por no tener
acceso a tierra propia. Sin embargo, existen grandes latifundios en manos de unos pocos.
En algunos países, esta situación ha llevado a la población a demandar una Reforma
Agraria, estando atentos a los males que puedan ocasionarles los Tratados de Libre
Comercio, la manipulación de la droga y otros factores.

43

73. Uno de los fenómenos más importantes en nuestros países es el proceso de movilidad
humana, en su doble expresión de migración e itinerancia, en que millones de personas
migran o se ven forzadas a migrar, dentro y fuera de sus respectivos países. Las causas son
diversas y están relacionadas con la situación económica, la violencia en sus diversas
formas, la pobreza que afecta a las personas, y la falta de oportunidades para la
investigación y el desarrollo profesional. Las consecuencias son en muchos casos de
enorme gravedad a nivel personal, familiar y cultural. La pérdida del capital humano de
millones de personas, profesionales calificados, investigadores y amplios sectores
campesinos, nos va empobreciendo cada vez más. La explotación laboral llega, en algunos
casos, a generar condiciones de verdadera esclavitud. Se da también un vergonzoso tráfico
de personas, que incluye la prostitución, aún de menores. Especial mención merece la
situación de los refugiados, que cuestiona la capacidad de acogida de la sociedad y de las
iglesias. Por otra parte, sin embargo, la remesa de divisas de los emigrados a sus países de
origen se ha vuelto una importante y, a veces, insustituible fuente de recursos para diversos
países de la región, ayudando al bienestar y a la movilidad social ascendente de quienes
logran participar exitosamente en este proceso.

Documento de Puebla
III CONFERENCIA GENERAL DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO

CARTA DEL SANTO PADRE A LOS OBISPOS DIOCESANOS DE AMÉRICA
LATINA
IGLESIA, FE Y CULTURA

Amor a los pueblos y conocimiento de su cultura

44

397. Para desarrollar su acción evangelizadora con realismo, la Iglesia ha de conocer la
cultura de América Latina. Pero parte, ante todo, de una profunda actitud de amor a los
pueblos. De esta suerte, no sólo por vía científica, sino también por la connatural capacidad
de comprensión afectiva que da el amor, podrá conocer y discernir las modalidades propias
de nuestra cultura, sus crisis y desafíos históricos y solidarizarse, en consecuencia, con ella
en el seno de su historia (127).

398. Un criterio importante que ha de guiar a la Iglesia en su esfuerzo de conocimiento es el
siguiente: hay que atender hacia dónde se dirige el movimiento general de la cultura más
que a sus enclaves detenidos en el pasado; a las expresiones actualmente vigentes más que
a las meramente folklóricas.

399. La tarea de la evangelización de la cultura en nuestro continente debe ser enfocada
sobre el telón de fondo de una arraigada tradición cultural, desafiada por el proceso de
cambio cultural que América Latina y el mundo entero vienen viviendo en los tiempos
modernos y que actualmente llega a su punto de crisis.

Encuentro de la fe con las culturas

400. La Iglesia, Pueblo de Dios, cuando anuncia el Evangelio y los pueblos acogen la fe, se
encarna en ellos y asume sus culturas. Instaura así, no una identificación, sino una estrecha
vinculación con ella. Por una parte, en efecto, la fe transmitida por la Iglesia es vivida a
partir de una cultura presupuesta, esto es, por creyentes "vinculados profundamente a una
cultura y la construcción del Reino no puede por menos de tomar los elementos de las
culturas humanas" (128). Por otra parte permanece válido, en el orden pastoral, el principio
de encarnación formulado por San Ireneo: "Lo que no es asumido no es redimido".

El principio general de encarnación se concreta en diversos criterios particulares:

45

401. Las culturas no son terreno vacío, carente de auténticos valores. La evangelización de
la Iglesia no es un proceso de destrucción, sino de consolidación y fortalecimiento de
dichos valores; una contribución al crecimiento de los "gérmenes del Verbo" presentes en
las culturas (129).

402. Con mayor interés asume la Iglesia los valores específicamente cristianos que
encuentra en los pueblos ya evangelizados y que son vividos por éstos según su propia
modalidad cultural.

403. La Iglesia parte en su evangelización de aquellas semillas esparcidas por Cristo y de
estos valores, frutos de su propia evangelización.

404. Todo esto implica que la Iglesia -obviamente la Iglesia particular- se esmere en
adaptarse, realizando el esfuerzo de un trasvasamiento del mensaje evangélico al lenguaje
antropológico y a los símbolos de la cultura en la que se inserta (130).

405. La Iglesia, al proponer la Buena Nueva, denuncia y corrige la presencia del pecado en
las culturas; purifica y exorciza los desvalores. Establece, por consiguiente, una crítica de
las culturas. Ya que el reverso del anuncio del Reino de Dios es la crítica de las idolatrías,
esto es, de los valores erigidos en ídolos o de aquellos valores que, sin serlo, una cultura
asume como absolutos. La Iglesia tiene la misión de dar testimonio del "verdadero Dios y
del único Señor".

406. Por lo cual, no puede verse como un atropello la evangelización que invita a
abandonar

falsas

concepciones

de

Dios,

conductas

antinaturales

y

aberrantes

manipulaciones del hombre por el hombre (131).

407. La tarea específica de la evangelización consiste en "anunciar a Cristo" (132) e invitar
a las culturas no a quedar bajo un marco eclesiástico, sino a acoger por la fe el señorío

46

espiritual de Cristo, fuera de cuya verdad y gracia no podrán encontrar su plenitud. De este
modo, por la evangelización, la Iglesia busca que las culturas sean renovadas, elevadas y
perfeccionadas por la presencia activa del Resucitado, centro de la historia, y de su Espíritu
(EN 18, 20, 23; GS 58d, 61a).

2.4. Evangelización de la cultura en América Latina

Hemos indicado los criterios fundamentales que orientan la acción evangelizadora de las
culturas.

408. Nuestra Iglesia, por su parte, realiza dicha acción en esta particular área humana de
América Latina. Su proceso histórico cultural ha sido ya descrito.

Retomamos ahora brevemente los principales datos establecidos en la primera parte de este
Documento, para poder discernir los desafíos y problemas que el momento presente plantea
a la evangelización.
Tipos de cultura y etapas del proceso cultural

409. América Latina tiene su origen en el encuentro de la raza hispanolusitana con las
culturas precolombinas y las africanas. El mestizaje racial y cultural ha marcado
fundamentalmente este proceso y su dinámica indica que lo seguirá marcando en el futuro.

410. Este hecho no puede hacernos desconocer la persistencia de diversas culturas
indígenas o afroamericanas en estado puro y la existencia de grupos con diversos grados de
integración nacional.

411. Posteriormente, durante los últimos siglos, afluyen nuevas corrientes inmigratorias,
sobre todo en el Cono Sur, las cuales aportan modalidades propias, integrándose
básicamente al sedimento cultural preyacente.

47

412. En la primera época del siglo XVI al XVIII, se echan las bases de la cultura
latinoamericana y de su real sustrato católico. Su evangelización fue suficientemente
profunda para que la fe pasara a ser constitutiva de su ser y de su identidad, otorgándole la
unidad espiritual que subsiste pese a la ulterior división en diversas naciones, y a verse
afectada por desgarramientos en el nivel económico, político y social.

413. Esta cultura, impregnada de fe y con frecuencia sin una conveniente catequesis, se
manifiesta en las actitudes propias de la religión de nuestro pueblo, penetradas de un hondo
sentido de la trascendencia y, a la vez, de la cercanía de Dios. Se traduce en una sabiduría
popular con rasgos contemplativos, que orienta el modo peculiar como nuestros hombres
viven su relación con la naturaleza y con los demás hombres; en un sentido del trabajo y de
la fiesta, de la solidaridad, de la amistad y el parentesco. También en el sentimiento de su
propia dignidad, que no ven disminuida por su vida pobre y sencilla.

414. Es una cultura que, conservada en un modo más vivo y articulador de toda la
existencia en los sectores pobres, está sellada particularmente por el corazón y su intuición.
Se expresa no tanto en las categorías y organización mental características de las ciencias,
cuanto en la plasmación artística, en la piedad hecha vida y en los espacios de convivencia
solidaria.

415. Esta cultura, la mestiza primero y luego, paulatinamente, la de los diversos enclaves
indígenas y afroamericanos, comienza desde el siglo XVIII a sufrir el impacto del
advenimiento de la civilización urbano-industrial, dominada por lo físico-matemático y por
la mentalidad de eficiencia.

416. Esta civilización está acompañada por fuertes tendencias a la personalización y a la
socialización. Produce una acentuada aceleración de la historia que exige a todos los

48

pueblos gran esfuerzo de asimilación y creatividad, si no quieren que sus culturas queden
postergadas o aun eliminadas.

417. La cultura urbano-industrial, con su consecuencia de intensa proletarización de
sectores sociales y hasta de diversos pueblos, es controlada por las grandes potencias
poseedoras de la ciencia y de la técnica. Dicho proceso histórico tiende a agudizar cada vez
más el problema de la dependencia y de la pobreza.

418. El advenimiento de la civilización urbano-industrial acarrea también problemas en el
plano ideológico y llega a amenazar las mismas raíces de nuestra cultura, ya que dicha
civilización nos llega, de hecho, en su real proceso histórico, impregnada de racionalismo e
inspirada en dos ideologías dominantes: el liberalismo y el colectivismo marxista. En
ambas anida la tendencia no sólo a una legítima y deseable secularización, sino también al
"secularismo".

419. En el cuadro de este proceso histórico surgen en nuestro continente fenómenos y
problemas particulares e importantes: la intensificación de las migraciones y de los
desplazamientos de población del agro hacia la ciudad; la presencia de fenómenos
religiosos como el de la invasión de sectas, que no por aparecer marginales, el
evangelizador puede desconocer; el enorme influjo de los Medios de Comunicación Social
como vehículos de nuevas pautas y modelos culturales; el anhelo de la mujer por su
promoción, de acuerdo con su dignidad y peculiaridad en el conjunto de la sociedad; la
emergencia de un mundo obrero que será decisivo en la nueva configuración de nuestra
cultura.

La acción evangelizadora: desafíos y problemas

420. Los hechos recién indicados marcan los desafíos que ha de enfrentar la Iglesia. En
ellos se manifiestan los signos de los tiempos, los indicadores del futuro hacia donde va el

49

movimiento de la cultura. La Iglesia debe discernirlos, para poder consolidar los valores y
derrocar los ídolos que alientan este proceso histórico.

La adveniente cultura universal

421. La cultura urbano-industrial, inspirada por la mentalidad científico-técnica, impulsada
por las grandes potencias y marcada por las ideologías mencionadas, pretende ser universal.
Los pueblos, las culturas particulares, los diversos grupos humanos, son invitados, más aún,
constreñidos a integrarse en ella.

422. En América Latina esta tendencia reactualiza el problema de la integración de las
etnias indígenas en el cuadro político y cultural de las naciones, precisamente por verse
éstas compelidas a avanzar hacia un mayor desarrollo, a ganar nuevas tierras y brazos para
una producción más eficaz; para poder integrarse con mayor dinamismo en el curso
acelerado de la civilización universal.

423. Los niveles que presenta esta nueva universalidad son distintos: el de los elementos
científicos y técnicos como instrumentos de desarrollo; el de ciertos valores que se ven
acentuados, como los del trabajo y de una mayor posesión de bienes de consumo; el de un
"estilo de vida" total que lleva consigo una determinada jerarquía de valores y preferencias.
424. En esta encrucijada histórica, algunos grupos étnicos y sociales se repliegan,
defendiendo su propia cultura, en un aislacionismo infructuoso; otros, en cambio, se dejan
absorber fácilmente por los estilos de vida que instaura el nuevo tipo de cultura universal.

425. La Iglesia, en su tarea evangelizadora, procede con fino y laborioso discernimiento.
Por sus propios principios evangélicos, mira con satisfacción los impulsos de la humanidad
hacia la integración y la comunión universal. En virtud de su misión específica, se siente
enviada, no para destruir, sino para ayudar a las culturas a consolidarse en su propio ser e

50

identidad, convocando a los hombres de todas las razas y pueblos a reunirse, por la fe, bajo
Cristo, en el mismo y único Pueblo de Dios.

426. La Iglesia promueve y fomenta incluso lo que va más allá de esta unión católica en la
misma fe y que se concreta en formas de comunión entre las culturas y de integración justa
en los niveles económico, social y político.

427. Pero ella pone en cuestión, como es obvio, aquella "universalidad", sinónimo de
nivelación y uniformidad, que no respeta las diferentes culturas, debilitándolas,
absorbiéndolas o eliminándolas. Con mayor razón la Iglesia no acepta aquella
instrumentalización de la universalidad que equivale a la unificación de la humanidad por
vía de una injusta e hiriente supremacía y dominación de unos pueblos o sectores sociales
sobre otros pueblos y sectores.

428. La Iglesia de América Latina se propone reanudar con renovado vigor la
evangelización de la cultura de nuestros pueblos y de los diversos grupos étnicos para que
germine o sea reavivada la fe evangélica y para que ésta, como base de comunión, se
proyecte hacia formas de integración justa en los cuadros respectivos de una nacionalidad,
de una gran patria latinoamericana y de una integración universal que permita a nuestros
pueblos el desarrollo de su propia cultura, capaz de asimilar de modo propio los hallazgos
científicos y técnicos.

Evangelii Nuntiandi
EXHORTACIÓN APOSTÓLICA
DE SU SANTIDAD PABLO VI

"EVANGELII NUNTIANDI"
AL EPISCOPADO, AL CLERO Y A LOS FIELES

51

DE TODA LA IGLESIA ACERCA DE LA EVANGELIZACIÓN
EN EL MUNDO CONTEMPORÁNEO

II. ¿QUÉ ES EVANGELIZAR?

Complejidad de la acción evangelizadora

17. En la acción evangelizadora de la Iglesia, entran a formar parte ciertamente algunos
elementos y aspectos que hay que tener presentes. Algunos revisten tal importancia que se
tiene la tendencia a identificarlos simplemente con la evangelización. De ahí que se haya
podido definir la evangelización en términos de anuncio de Cristo a aquellos que lo
ignoran, de predicación, de catequesis, de bautismo y de administración de los otros
sacramentos.

Ninguna definición parcial y fragmentaria refleja la realidad rica, compleja y dinámica que
comporta la evangelización, si no es con el riesgo de empobrecerla e incluso mutilarla.
Resulta imposible comprenderla si no se trata de abarcar de golpe todos sus elementos
esenciales.

Estos elementos insistentemente subrayados a lo largo del reciente Sínodo siguen siendo
profundizados con frecuencia, en nuestros días, bajo la influencia del trabajo sinodal. Nos
alegramos de que, en el fondo, sean situados en la misma línea de los que nos ha
transmitido el Concilio Vaticano II, sobre todo en Lumen gentium, Gaudium et spes, Ad
gentes.

Renovación de la humanidad...

18. Evangelizar significa para la Iglesia llevar la Buena Nueva a todos los ambientes de la
humanidad y, con su influjo, transformar desde dentro, renovar a la misma humanidad: "He

52

aquí que hago nuevas todas las cosas" (46). Pero la verdad es que no hay humanidad nueva
si no hay en primer lugar hombres nuevos con la novedad del bautismo (47) y de la vida
según el Evangelio (48). La finalidad de la evangelización es por consiguiente este cambio
interior y, si hubiera que resumirlo en una palabra, lo mejor sería decir que la Iglesia
evangeliza cuando, por la sola fuerza divina del Mensaje que proclama (49), trata de
convertir al mismo tiempo la conciencia personal y colectiva de los hombres, la actividad
en la que ellos están comprometidos, su vida y ambiente concretos.

... y de sectores de la humanidad

19. Sectores de la humanidad que se transforman: para la Iglesia no se trata solamente de
predicar el Evangelio en zonas geográficas cada vez más vastas o poblaciones cada vez más
numerosas, sino de alcanzar y transformar con la fuerza del Evangelio los criterios de
juicio, los valores determinantes, los puntos de interés, las líneas de pensamiento, las
fuentes inspiradoras y los modelos de vida de la humanidad, que están en contraste con la
palabra de Dios y con el designio de salvación.

Evangelización de las culturas
20. Posiblemente, podríamos expresar todo esto diciendo: lo que importa es evangelizar —
no de una manera decorativa, como un barniz superficial, sino de manera vital, en
profundidad y hasta sus mismas raíces— la cultura y las culturas del hombre en el sentido
rico y amplio que tienen sus términos en la Gaudium et spes (50), tomando siempre como
punto de partida la persona y teniendo siempre presentes las relaciones de las personas
entre sí y con Dios.

El Evangelio y, por consiguiente, la evangelización no se identifican ciertamente con la
cultura y son independientes con respecto a todas las culturas. Sin embargo, el reino que
anuncia el Evangelio es vivido por hombres profundamente vinculados a una cultura, y la

53

construcción del reino no puede por menos de tomar los elementos de la cultura y de las
culturas humanas. Independientes con respecto a las culturas, Evangelio y evangelización
no son necesariamente incompatibles con ellas, sino capaces de impregnarlas a todas sin
someterse a ninguna.

La ruptura entre Evangelio y cultura es sin duda alguna el drama de nuestro tiempo, como
lo fue también en otras épocas. De ahí que hay que hacer todos los esfuerzos con vistas a
una generosa evangelización de la cultura, o más exactamente de las culturas. Estas deben
ser regeneradas por el encuentro con la Buena Nueva. Pero este encuentro no se llevará a
cabo si la Buena Nueva no es proclamada.

Importancia primordial del testimonio

21. La Buena Nueva debe ser proclamada en primer lugar, mediante el testimonio.
Supongamos un cristiano o un grupo de cristianos que, dentro de la comunidad humana
donde viven, manifiestan su capacidad de comprensión y de aceptación, su comunión de
vida y de destino con los demás, su solidaridad en los esfuerzos de todos en cuanto existe
de noble y bueno. Supongamos además que irradian de manera sencilla y espontánea su fe
en los valores que van más allá de los valores corrientes, y su esperanza en algo que no se
ve ni osarían soñar. A través de este testimonio sin palabras, estos cristianos hacen
plantearse, a quienes contemplan su vida, interrogantes irresistibles: ¿Por qué son así? ¿Por
qué viven de esa manera? ¿Qué es o quién es el que los inspira? ¿Por qué están con
nosotros? Pues bien, este testimonio constituye ya de por sí una proclamación silenciosa,
pero también muy clara y eficaz, de la Buena Nueva. Hay en ello un gesto inicial de
evangelización. Son posiblemente las primeras preguntas que se plantearán muchos no
cristianos, bien se trate de personas a las que Cristo no había sido nunca anunciado, de
bautizados no practicantes, de gentes que viven en una sociedad cristiana pero según
principios no cristianos, bien se trate de gentes que buscan, no sin sufrimiento, algo o a
Alguien que ellos adivinan pero sin poder darle un nombre. Surgirán otros interrogantes,

54

más profundos y más comprometedores, provocados por este testimonio que comporta
presencia, participación, solidaridad y que es un elemento esencial, en general al primero
absolutamente en la evangelización (51).

Todos los cristianos están llamados a este testimonio y, en este sentido, pueden ser
verdaderos evangelizadores. Se nos ocurre pensar especialmente en la responsabilidad que
recae sobre los emigrantes en los países que los reciben.

Necesidad de un anuncio explícito

22. Y, sin embargo, esto sigue siendo insuficiente, pues el más hermoso testimonio se
revelará a la larga impotente si no es esclarecido, justificado —lo que Pedro llamaba dar
"razón de vuestra esperanza" (52)—, explicitado por un anuncio claro e inequívoco del
Señor Jesús. La Buena Nueva proclamada por el testimonio de vida deberá ser pues, tarde o
temprano, proclamada por la palabra de vida. No hay evangelización verdadera, mientras
no se anuncie el nombre, la doctrina, la vida, las promesas, el reino, el misterio de Jesús de
Nazaret Hijo de Dios.

La historia de la Iglesia, a partir del discurso de Pedro en la mañana de Pentecostés, se
entremezcla y se confunde con la historia de este anuncio. En cada nueva etapa de la
historia humana, la Iglesia, impulsada continuamente por el deseo de evangelizar, no tiene
más que una preocupación: ¿a quién enviar para anunciar este misterio? ¿Cómo lograr que
resuene y llegue a todos aquellos que lo deben escuchar? Este anuncio —kerygma,
predicación o catequesis— adquiere un puesto tan importante en la evangelización que con
frecuencia es en realidad sinónimo. Sin embargo, no pasa de ser un aspecto.
Hacia una adhesión vital y comunitaria

23. Efectivamente, el anuncio no adquiere toda su dimensión más que cuando es escuchado,
aceptado, asimilado y cuando hace nacer en quien lo ha recibido una adhesión de corazón.

55

Adhesión a las verdades que en su misericordia el Señor ha revelado, es cierto. Pero, más
aún, adhesión al programa de vida —vida en realidad ya transformada— que él propone.
En una palabra, adhesión al reino, es decir, al "mundo nuevo", al nuevo estado de cosas, a
la nueva manera de ser, de vivir juntos, que inaugura el Evangelio. Tal adhesión, que no
puede quedarse en algo abstracto y desencarnado, se revela concretamente por medio de
una entrada visible, en una comunidad de fieles. Así pues, aquellos cuya vida se ha
transformado entran en una comunidad que es en sí misma signo de la transformación,
signo de la novedad de vida: la Iglesia, sacramento visible de la salvación (53). Pero a su
vez, la entrada en la comunidad eclesial se expresará a través de muchos otros signos que
prolongan y despliegan el signo de la Iglesia. En el dinamismo de la evangelización, aquel
que acoge el Evangelio como Palabra que salva (54), lo traduce normalmente en estos
gestos sacramentales: adhesión a la Iglesia, acogida de los sacramentos que manifiestan y
sostienen esta adhesión, por la gracia que confieren.

Impulso nuevo al apostolado

24. Finalmente, el que ha sido evangelizado evangeliza a su vez. He ahí la prueba de la
verdad, la piedra de toque de la evangelización: es impensable que un hombre haya acogido
la Palabra y se haya entregado al reino sin convertirse en alguien que a su vez da testimonio
y anuncia.

Al terminar estas consideraciones sobre el sentido de la evangelización, se debe formular
una última observación que creemos esclarecedora para las reflexiones siguientes.

La evangelización, hemos dicho, es un paso complejo, con elementos variados: renovación
de la humanidad, testimonio, anuncio explícito, adhesión del corazón, entrada en la
comunidad, acogida de los signos, iniciativas de apostolado. Estos elementos pueden
parecer contrastantes, incluso exclusivos. En realidad son complementarios y mutuamente
enriquecedores. Hay que ver siempre cada uno de ellos integrado con los otros. El mérito

56

del reciente Sínodo ha sido el habernos invitado constantemente a componer estos
elementos, más bien que oponerlos entre sí, para tener la plena comprensión de la actividad
evangelizadora de la Iglesia.

En esta visión global lo que queremos ahora exponer, examinando el contenido de la
evangelización, los medios de evangelizar, precisando a quién se dirige el anuncio
evangélico y quién tiene hoy el encargo de hacerlo.

III. CONTENIDO DE LA EVANGELIZACIÓN

Contenido esencial y elementos secundarios

25. En el mensaje que anuncia la Iglesia hay ciertamente muchos elementos secundarios,
cuya presentación depende en gran parte de los cambios de circunstancias. Tales elementos
cambian también. Pero hay un contenido esencial, una substancia viva, que no se puede
modificar ni pasar por alto sin desnaturalizar gravemente la evangelización misma.

Un testimonio al amor del Padre

26. No es superfluo recordarlo: evangelizar es, ante todo, dar testimonio, de una manera
sencilla y directa, de Dios revelado por Jesucristo mediante el Espíritu Santo. Testimoniar
que ha amado al mundo en su Verbo Encarnado, ha dado a todas las cosas el ser y ha
llamado a los hombres a la vida eterna. Para muchos, es posible que este testimonio de Dios
desconocido (55), a quien adoran sin darle un nombre concreto, o al que buscar por sentir
una llamada secreta en el corazón, al experimentar la vacuidad de todos los ídolos. Pero
este testimonio resulta plenamente evangelizador cuando pone de manifiesto que para el
hombre el Creador no es un poder anónimo y lejano: es Padre. "Nosotros somos llamados
hijos de Dios, y en verdad lo somos" (56) y, por tanto, somos hermanos los unos de los
otros, en Dios.

57

Centro del mensaje: la salvación en Jesucristo
27. La evangelización también debe contener siempre —como base, centro y a la vez
culmen de su dinamismo— una clara proclamación de que en Jesucristo, Hijo de Dios
hecho hombre, muerto y resucitado, se ofrece la salvación a todos los hombres, como don
de la gracia y de la misericordia de Dios (57). No una salvación puramente inmanente, a
medida de las necesidades materiales o incluso espirituales que se agotan en el cuadro de la
existencia temporal y se identifican totalmente con los deseos, las esperanzas, los asuntos y
las luchas temporales, sino una salvación que desborda todos estos límites para realizarse
en una comunión con el único Absoluto Dios, salvación trascendente, escatológica, que
comienza ciertamente en esta vida, pero que tiene su cumplimiento en la eternidad.

Bajo el signo de la esperanza

28. Por consiguiente, la evangelización no puede por menos de incluir el anuncio profético
de un más allá, vocación profunda y definitiva del hombre, en continuidad y discontinuidad
a la vez con la situación presente: más allá del tiempo y de la historia, más allá de la
realidad de ese mundo, cuya dimensión oculta se manifestará un día; más allá del hombre
mismo, cuyo verdadero destino no se agota en su dimensión temporal sino que nos será
revelado en la vida futura (58). La evangelización comprende además la predicación de la
esperanza en las promesas hechas por Dios mediante la nueva alianza en Jesucristo; la
predicación del amor de Dios para con nosotros y de nuestro amor hacia Dios, la
predicación del amor fraterno para con todos los hombres —capacidad de donación y de
perdón, de renuncia, de ayuda al hermano— que por descender del amor de Dios, es el
núcleo del Evangelio; la predicación del misterio del mal y de la búsqueda activa del bien.
Predicación, asimismo, y ésta se hace cada vez más urgente, de la búsqueda del mismo
Dios a través de la oración, sobre todo de adoración y de acción de gracias, y también a
través de la comunión con ese signo visible del encuentro con Dios que es la Iglesia de

58

Jesucristo; comunión que a su vez se expresa mediante la participación en esos otros signos
de Cristo, viviente y operante en la Iglesia, que son los sacramentos. Vivir de tal suerte los
sacramentos hasta conseguir en su celebración una verdadera plenitud, no es, como algunos
pretenden, poner un obstáculo o aceptar una desviación de la evangelización: es darle toda
su integridad. Porque la totalidad de la evangelización, aparte de la predicación del
mensaje, consiste en implantar la Iglesia, la cual no existe sin este respiro de la vida
sacramental culminante en la Eucaristía (59).

Un mensaje que afecta a toda la vida

29. La evangelización no sería completa si no tuviera en cuenta la interpelación recíproca
que en el curso de los tiempos se establece entre el Evangelio y la vida concreta, personal y
social, del hombre. Precisamente por esto la evangelización lleva consigo un mensaje
explícito, adaptado a las diversas situaciones y constantemente actualizado, sobre los
derechos y deberes de toda persona humana, sobre la vida familiar sin la cual apenas es
posible el progreso personal (60), sobre la vida comunitaria de la sociedad, sobre la vida
internacional, la paz, la justicia, el desarrollo; un mensaje, especialmente vigoroso en
nuestros días, sobre la liberación.

Un mensaje de liberación

30. Es bien sabido en qué términos hablaron durante el reciente Sínodo numerosos obispos
de todos los continentes y, sobre todo, los obispos del Tercer Mundo, con un acento
pastoral en el que vibraban las voces de millones de hijos de la Iglesia que forman tales
pueblos. Pueblos, ya lo sabemos, empeñados con todas sus energías en el esfuerzo y en la
lucha por superar todo aquello que los condena a quedar al margen de la vida: hambres,
enfermedades crónicas, analfabetismo, depauperación, injusticia en las relaciones
internacionales y, especialmente, en los intercambios comerciales, situaciones de
neocolonialismo económico y cultural, a veces tan cruel como el político, etc. La Iglesia,

59

repiten los obispos, tiene el deber de anunciar la liberación de millones de seres humanos,
entre los cuales hay muchos hijos suyos; el deber de ayudar a que nazca esta liberación, de
dar testimonio de la misma, de hacer que sea total. Todo esto no es extraño a la
evangelización.

En conexión necesaria con la promoción humana

31. Entre evangelización y promoción humana (desarrollo, liberación) existen
efectivamente lazos muy fuertes. Vínculos de orden antropológico, porque el hombre que
hay que evangelizar no es un ser abstracto, sino un ser sujeto a los problemas sociales y
económicos. Lazos de orden teológico, ya que no se puede disociar el plan de la creación
del plan de la redención que llega hasta situaciones muy concretas de injusticia, a la que
hay que combatir y de justicia que hay que restaurar. Vínculos de orden eminentemente
evangélico como es el de la caridad: en efecto, ¿cómo proclamar el mandamiento nuevo sin
promover, mediante la justicia y la paz, el verdadero, el auténtico crecimiento del hombre?
Nos mismos lo indicamos, al recordar que no es posible aceptar "que la obra de
evangelización pueda o deba olvidar las cuestiones extremadamente graves, tan agitadas
hoy día, que atañen a la justicia, a la liberación, al desarrollo y a la paz en el mundo. Si esto
ocurriera, sería ignorar la doctrina del Evangelio acerca del amor hacia el prójimo que sufre
o padece necesidad" (61).

Pues bien, las mismas voces que con celo, inteligencia y valentía abordaron durante el
Sínodo este tema acuciante, adelantaron, con gran complacencia por nuestra parte, los
principios iluminadores para comprender mejor la importancia y el sentido profundo de la
liberación tal y como la ha anunciado y realizado Jesús de Nazaret y la predica la Iglesia.

Sin reducciones ni ambigüedades

60

32. No hay por qué ocultar, en efecto, que muchos cristianos generosos, sensibles a las
cuestiones dramáticas que lleva consigo el problema de la liberación, al querer
comprometer a la Iglesia en el esfuerzo de liberación han sentido con frecuencia la
tentación de reducir su misión a las dimensiones de un proyecto puramente temporal; de
reducir sus objetivos, a una perspectiva antropocéntrica; la salvación, de la cual ella es
mensajera y sacramento, a un bienestar material; su actividad —olvidando toda
preocupación espiritual y religiosa— a iniciativas de orden político o social. Si esto fuera
así, la Iglesia perdería su significación más profunda. Su mensaje de liberación no tendría
ninguna originalidad y se prestaría a ser acaparado y manipulado por los sistemas
ideológicos y los partidos políticos. No tendría autoridad para anunciar, de parte de Dios, la
liberación. Por eso quisimos subrayar en la misma alocución de la apertura del Sínodo "la
necesidad de reafirmar claramente la finalidad específicamente religiosa de la
evangelización. Esta última perdería su razón de ser si se desviara del eje religioso que la
dirige: ante todo el reino de Dios, en su sentido plenamente teológico" (62).

La liberación evangélica...

33. Acerca de la liberación que la evangelización anuncia y se esfuerza por poner en
práctica, más bien hay que decir:
—no puede reducirse a la simple y estrecha dimensión económica, política, social o
cultural, sino que debe abarcar al hombre entero, en todas sus dimensiones, incluida su
apertura al Absoluto, que es Dios;
—va por tanto unida a una cierta concepción del hombre, a un antropología que no puede
nunca sacrificarse a las exigencias de una estrategia cualquiera, de una praxis o de un éxito
a corto plazo.

... centrada en el reino de Dios...

61

34. Por eso, al predicar la liberación y al asociarse a aquellos que actúan y sufren por ella,
la Iglesia no admite el circunscribir su misión al solo terreno religioso, desinteresándose de
los problemas temporales del hombre; sino que reafirma la primacía de su vocación
espiritual, rechaza la substitución del anuncio del reino por la proclamación de las
liberaciones humanas, y proclama también que su contribución a la liberación no sería
completa si descuidara anunciar la salvación en Jesucristo.

... en una visión evangélica del hombre...

35. La Iglesia asocia, pero no identifica nunca, liberación humana y salvación en Jesucristo,
porque sabe por revelación, por experiencia histórica y por reflexión de fe, que no toda
noción de liberación es necesariamente coherente y compatible con una visión evangélica
del hombre, de las cosas y de los acontecimientos; que no es suficiente instaurar la
liberación, crear el bienestar y el desarrollo para que llegue el reino de Dios.

Es más, la Iglesia está plenamente convencida de que toda liberación temporal, toda
liberación política —por más que ésta se esfuerce en encontrar su justificación en tal o cual
página del Antiguo o del Nuevo Testamento; por más que acuda, para sus postulados
ideológicos y sus normas de acción, a la autoridad de los datos y conclusiones teológicas;
por más que pretenda ser la teología de hoy— lleva dentro de sí misma el germen de su
propia negación y decae del ideal que ella misma se propone, desde el momento en que sus
motivaciones profundas no son las de la justicia en la caridad, la fuerza interior que la
mueve no entraña una dimensión verdaderamente espiritual y su objetivo final no es la
salvación y la felicidad en Dios.

... que exige una necesaria conversión

62

36. La Iglesia considera ciertamente importante y urgente la edificación de estructuras más
humanas, más justas, más respetuosas de los derechos de la persona, menos opresivas y
menos avasalladoras; pero es consciente de que aun las mejores estructuras, los sistemas
más idealizados se convierten pronto en inhumanos si las inclinaciones inhumanas del
hombre no son saneadas si no hay una conversión de corazón y de mente por parte de
quienes viven en esas estructuras o las rigen.

Exclusión de la violencia
37. La Iglesia no puede aceptar la violencia, sobre todo la fuerza de las armas —
incontrolable cuando se desata— ni la muerte de quienquiera que sea, como camino de
liberación, porque sabe que la violencia engendra inexorablemente nuevas formas de
opresión y de esclavitud, a veces más graves que aquellas de las que se pretende liberar.
"Os exhortamos —decíamos ya durante nuestro viaje a Colombia— a no poner vuestra
confianza en la violencia ni en la revolución; esta actitud es contraria al espíritu cristiano e
incluso puede retardar, en vez de favorecer, la elevación social a la que legítimamente
aspiráis" (63). "Debemos decir y reafirmar que la violencia no es ni cristiana ni evangélica,
y que los cambios bruscos o violentos de las estructuras serán engañosos, ineficaces en sí
mismos y ciertamente no conformes con la dignidad del pueblo" (64).

Contribución específica de la Iglesia

38. Dicho esto, nos alegramos de que la Iglesia tome una conciencia cada vez más viva de
la propia forma, esencialmente evangélica, de colaborar a la liberación de los hombres. Y
¿qué hace? Trata de suscitar cada vez más numerosos cristianos que se dediquen a la
liberación de los demás. A estos cristianos "liberadores" les da una inspiración de fe, una
motivación de amor fraterno, una doctrina social a la que el verdadero cristiano no sólo
debe prestar atención, sino que debe ponerla como base de su prudencia y de su experiencia
para traducirla concretamente en categorías de acción, de participación y de compromiso.

63

Todo ello, sin que se confunda con actitudes tácticas ni con el servicio a un sistema
político, debe caracterizar la acción del cristiano comprometido. La Iglesia se esfuerza por
inserir siempre la lucha cristiana por la liberación en el designio global de salvación que
ella misma anuncia.

Todo lo que acabamos de recordar aquí se trató más de una vez en los debates del Sínodo.
También Nos quisimos consagrar a este tema algunas palabras de esclarecimiento en la
alocución que dirigimos a los padres al final de la Asamblea (65).

Esperamos que todas estas consideraciones puedan ayudar a evitar la ambigüedad que
reviste frecuentemente la palabra "liberación" en las ideologías, los sistemas o los grupos
políticos. La liberación que proclama y prepara la evangelización es la que Cristo mismo ha
anunciado y dado al hombre con su sacrificio.

Libertad religiosa

39. De esta justa liberación, vinculada a la evangelización, que trata de lograr estructuras
que salvaguarden la libertad humana, no se puede separar la necesidad de asegurar todos
los derechos fundamentales del hombre, entre los cuales la libertad religiosa ocupa un
puesto de primera importancia. Recientemente hemos hablado acerca de la actualidad de un
importante aspecto de esta cuestión, poniendo de relieve como "muchos cristianos, todavía
hoy, precisamente porque son cristianos o católicos, viven sofocados por una sistemática
opresión. El drama de la fidelidad a Cristo y de la libertad de religión, si bien paliado por
declaraciones categóricas en favor de los derechos de la persona y de la sociabilidad
humana, continúa" (66).

IV. MEDIOS DE EVANGELIZACIÓN

A la búsqueda de los medios adecuados

64

40. La evidente importancia del contenido no debe hacer olvidar la importancia de los
métodos y medios de la evangelización.

Este problema de cómo evangelizar es siempre actual, porque las maneras de evangelizar
cambian según las diversas circunstancias de tiempo, lugar, cultura; por eso plantean casi
un desafío a nuestra capacidad de descubrir y adaptar.

A nosotros, Pastores de la Iglesia, incumbe especialmente el deber de descubrir con audacia
y prudencia, conservando la fidelidad al contenido, las formas más adecuadas y eficaces de
comunicar el mensaje evangélico a los hombres de nuestro tiempo.

Bástenos aquí recordar algunos sistemas de evangelización, que por un motivo u otro,
tienen una importancia fundamental.

El testimonio de vida

41. Ante todo, y sin necesidad de repetir lo que ya hemos recordado antes, hay que subrayar
esto: para la Iglesia el primer medio de evangelización consiste en un testimonio de vida
auténticamente cristiana, entregada a Dios en una comunión que nada debe interrumpir y a
la vez consagrada igualmente al prójimo con un celo sin límites. "El hombre
contemporáneo escucha más a gusto a los que dan testimonio que a los que enseñan —
decíamos recientemente a un grupo de seglares—, o si escuchan a los que enseñan, es
porque dan testimonio" (67). San Pedro lo expresaba bien cuando exhortaba a una vida pura
y respetuosa, para que si alguno se muestra rebelde a la palabra, sea ganado por la conducta
(68). Será sobre todo mediante su conducta, mediante su vida, como la Iglesia evangelizará
al mundo, es decir, mediante un testimonio vivido de fidelidad a Jesucristo, de pobreza y
desapego de los bienes materiales, de libertad frente a los poderes del mundo, en una
palabra de santidad.

65

Una predicación viva

42. No es superfluo subrayar a continuación la importancia y necesidad de la predicación:
"Pero ¿cómo invocarán a Aquel en quien no han creído? Y, ¿cómo creerán sin haber oído
de El? Y ¿cómo oirán si nadie les predica?... Luego, la fe viene de la audición, y la
audición, por la palabra de Cristo" (69). Esta ley enunciada un día por San Pablo conserva
hoy todo su vigor.

Sí, es siempre indispensable la predicación, la proclamación verbal de un mensaje.
Sabemos bien que el hombre moderno, hastiado de discursos, se muestra con frecuencia
cansado de escuchar y, lo que es peor, inmunizado contra las palabras. Conocemos también
las ideas de numerosos psicólogos y sociólogos, que afirman que el hombre moderno ha
rebasado la civilización de la palabra, ineficaz e inútil en estos tiempos, para vivir hoy en la
civilización de la imagen. Estos hechos deberían ciertamente impulsarnos a utilizar, en la
transmisión del mensaje evangélico, los medios modernos puestos a disposición por esta
civilización. Es verdad que se han realizado esfuerzos muy válidos en este campo. Nos no
podemos menos de alabarlos y alentarlos, a fin de que se desarrollen todavía más. El tedio
que provocan hoy tantos discursos vacíos, y la actualidad de muchas otras formas de
comunicación, no deben sin embargo disminuir el valor permanente de la palabra, ni hacer
prender la confianza en ella. La palabra permanece siempre actual, sobre todo cuando va
acompañada del poder de Dios (70). Por esto conserva también su actualidad el axioma de
San Pablo: "la fe viene de la audición" (71), es decir, es la Palabra oída la que invita a creer.

Liturgia de la Palabra

43. Esta predicación evangelizadora toma formas muy diversas, que el celo sugeriría cómo
renovar constantemente. En efecto, son innumerables los acontecimientos de la vida y las
situaciones humanas que ofrecen la ocasión de anunciar, de modo discreto pero eficaz, lo

66

que el Señor desea decir en una determinada circunstancia. Basta una verdadera
sensibilidad espiritual para leer en los acontecimientos el mensaje de Dios. Además en un
momento en que la liturgia renovada por el Concilio ha valorizado mucho la "liturgia de la
Palabra", sería un error no ver en la homilía un instrumento válido y muy apto para la
evangelización. Cierto que hay que conocer y poner en práctica las exigencias y
posibilidades de la homilía para que ésta adquiera toda su eficacia pastoral. Pero sobre todo
hay que estar convencido de ello y entregarse a la tarea con amor. Esta predicación,
inserida de manera singular en la celebración eucarística, de la que recibe una fuerza y
vigor particular, tiene ciertamente un puesto especial en la evangelización, en la medida en
que expresa la fe profunda del ministro sagrado que predica y está impregnada de amor.
Los fieles, congregados para formar una Iglesia pascual que celebra la fiesta del Señor
presente en medio de ellos, esperan mucho de esta predicación y sacan fruto de ella con tal
que sea sencilla, clara, directa, acomodada, profundamente enraizada en la enseñanza
evangélica y fiel al Magisterio de la Iglesia, animada por un ardor apostólico equilibrado
que le viene de su carácter propio, llena de esperanza, fortificadora de la fe y fuente de paz
y de unidad. Muchas comunidades, parroquiales o de otro tipo, viven y se consolidan
gracias a la homilía de cada domingo, cuando ésta reúne dichas cualidades.

Añadamos que, gracias a la renovación de la liturgia, la celebración eucarística no es el
único momento apropiado para la homilía. Esta tiene también un lugar propio, y no debe
ser olvidada, en la celebración de todos los sacramentos, en las paraliturgias, con ocasión
de otras reuniones de fieles. La homilía será siempre una ocasión privilegiada para
comunicar la Palabra del Señor.

La catequesis

44. A propósito de la evangelización, un medio que no se puede descuidar es la enseñanza
catequética. La inteligencia, sobre todo tratándose de niños y adolescentes, necesita
aprender mediante una enseñanza religiosa sistemática los datos fundamentales, el

67

contenido vivo de la verdad que Dios ha querido transmitirnos y que la Iglesia ha procurado
expresar de manera cada vez más perfecta a lo largo de la historia. A nadie se le ocurrirá
poner en duda que esta enseñanza se ha de impartir con el objeto de educar las costumbres,
no de estacionarse en un plano meramente intelectual. Con toda seguridad, el esfuerzo de
evangelización será grandemente provechoso, a nivel de la enseñanza catequética dada en
la iglesia, en las escuelas donde sea posible o en todo caso en los hogares cristianos, si los
catequistas disponen de textos apropiados, puestos al día sabia y competentemente, bajo la
autoridad de los obispos. Los métodos deberán ser adaptados a la edad, a la cultura, a la
capacidad de las personas, tratando de fijar siempre en la memoria, la inteligencia y el
corazón las verdades esenciales que deberán impregnar la vida entera. Ante todo, es
menester preparar buenos catequistas —catequistas parroquiales, instructores, padres—
deseosos de perfeccionarse en este arte superior, indispensable y exigente que es la
enseñanza religiosa. Por lo demás, sin necesidad de descuidar de ninguna manera la
formación de los niños, se viene observando que las condiciones actuales hacen cada día
más urgente la enseñanza catequética bajo la modalidad de un catecumenado para un gran
número de jóvenes y adultos que, tocados por la gracia, descubren poco a poco la figura de
Cristo y sienten la necesidad de entregarse a El.

Utilización de los medios de comunicación social

45. En nuestro siglo influenciado por los medios de comunicación social, el primer anuncio,
la catequesis o el ulterior ahondamiento de la fe, no pueden prescindir de esos medios,
como hemos dicho antes.

Puestos al servicio del Evangelio, ellos ofrecen la posibilidad de extender casi sin límites el
campo de audición de la Palabra de Dios, haciendo llegar la Buena Nueva a millones de
personas. La Iglesia se sentiría culpable ante Dios si no empleara esos poderosos medios,
que la inteligencia humana perfecciona cada vez más. Con ellos la Iglesia "pregona sobre

68

los terrados" (72) el mensaje del que es depositaria. En ellos encuentra una versión
moderna y eficaz del "púlpito". Gracias a ellos puede hablar a las masas.

Sin embargo, el empleo de los medios de comunicación social en la evangelización supone
casi un desafío: el mensaje evangélico deberá, sí, llegar, a través de ellos, a las
muchedumbres, pero con capacidad para penetrar en las conciencias, para posarse en el
corazón de cada hombre en particular, con todo lo que éste tiene de singular y personal, y
con capacidad para suscitar en favor suyo una adhesión y un compromiso verdaderamente
personal.
Contacto personal indispensable

46. Por estos motivos, además de la proclamación que podríamos llamar colectiva del
Evangelio, conserva toda su validez e importancia esa otra transmisión de persona a
persona. El Señor la ha practicado frecuentemente —como lo prueban, por ejemplo, las
conversaciones con Nicodemo, Zaqueo, la Samaritana, Simón el fariseo— y lo mismo han
hecho los Apóstoles. En el fondo, ¿hay otra forma de comunicar el Evangelio que no sea la
de transmitir a otro la propia experiencia de fe? La urgencia de comunicar la Buena Nueva
a las masas de hombres no debería hacer olvidar esa forma de anunciar mediante la cual se
llega a la conciencia personal del hombre y se deja en ella el influjo de una palabra
verdaderamente extraordinaria que recibe de otro hombre. Nunca alabaremos
suficientemente a los sacerdotes que, a través del sacramento de la penitencia o a través del
diálogo pastoral, se muestran dispuestos a guiar a las personas por el camino del Evangelio,
a alentarlas en sus esfuerzos, a levantarlas si han caído, a asistirlas siempre con discreción y
disponibilidad.

La función de los sacramentos

47. Sin embargo, nunca se insistirá bastante en el hecho de que la evangelización no se
agota con la predicación y la enseñanza de una doctrina. Porque aquella debe conducir a la

69

vida: a la vida natural a la que da un sentido nuevo gracias a las perspectivas evangélicas
que le abre; a la vida sobrenatural, que no es una negación, sino purificación y elevación de
la vida natural. Esta vida sobrenatural encuentra su expresión viva en los siete sacramentos
y en la admirable fecundidad de gracia y santidad que contienen.

La evangelización despliega de este modo toda su riqueza cuando realiza la unión más
íntima, o mejor, una intercomunicación jamás interrumpida, entre la Palabra y los
sacramentos. En un cierto sentido es un equívoco oponer, como se hace a veces, la
evangelización a la sacramentalización. Porque es seguro que si los sacramentos se
administran sin darles un sólido apoyo de catequesis sacramental y de catequesis global, se
acabaría por quitarles gran parte de su eficacia. La finalidad de la evangelización es
precisamente la de educar en la fe, de tal manera, que conduzca a cada cristiano a vivir —y
no a recibir de modo pasivo o apático— los sacramentos como verdaderos sacramentos de
la fe.

Piedad popular

48. Con ello estamos tocando un aspecto de la evangelización que no puede dejarnos
insensibles. Queremos referirnos ahora a esa realidad que suele ser designada en nuestros
días con el término de religiosidad popular.

Tanto en las regiones donde la Iglesia está establecida desde hace siglos, como en aquellas
donde se está implantando, se descubren en el pueblo expresiones particulares de búsqueda
de Dios y de la fe. Consideradas durante largo tiempo como menos puras, y a veces
despreciadas, estas expresiones constituyen hoy el objeto de un nuevo descubrimiento casi
generalizado. Durante el Sínodo, los obispos estudiaron a fondo el significado de las
mismas, con un realismo pastoral y un celo admirable.

70

La religiosidad popular, hay que confesarlo, tiene ciertamente sus límites. Está expuesta
frecuentemente a muchas deformaciones de la religión, es decir, a las supersticiones. Se
queda frecuentemente a un nivel de manifestaciones culturales, sin llegar a una verdadera
adhesión de fe. Puede incluso conducir a la formación de sectas y poner en peligro la
verdadera comunidad eclesial.

Pero cuando está bien orientada, sobre todo mediante una pedagogía de evangelización,
contiene muchos valores. Refleja una sed de Dios que solamente los pobres y sencillos
pueden conocer. Hace capaz de generosidad y sacrificio hasta el heroísmo, cuando se trata
de manifestar la fe. Comporta un hondo sentido de los atributos profundos de Dios: la
paternidad, la providencia, la presencia amorosa y constante. Engendra actitudes interiores
que raramente pueden observarse en el mismo grado en quienes no poseen esa religiosidad:
paciencia, sentido de la cruz en la vida cotidiana, desapego, aceptación de los demás,
devoción. Teniendo en cuenta esos aspectos, la llamamos gustosamente "piedad popular",
es decir, religión del pueblo, más bien que religiosidad.

La caridad pastoral debe dictar, a cuantos el Señor ha colocado como jefes de las
comunidades eclesiales, las normas de conducta con respecto a esta realidad, a la vez tan
rica y tan amenazada. Ante todo, hay que ser sensible a ella, saber percibir sus dimensiones
interiores y sus valores innegables, estar dispuesto a ayudarla a superar sus riesgos de
desviación. Bien orientada, esta religiosidad popular puede ser cada vez más, para nuestras
masas populares, un verdadero encuentro con Dios en Jesucristo.

Evangelii Gaudium
EXHORTACIÓN APOSTÓLICA
EVANGELII GAUDIUM
DEL SANTO PADRE
FRANCISCO

71

A LOS OBISPOS
A LOS PRESBÍTEROS Y DIÁCONOS
A LAS PERSONAS CONSAGRADAS
Y A LOS FIELES LAICOS
SOBRE
EL ANUNCIO DEL EVANGELIO
EN EL MUNDO ACTUAL

II. La dulce y confortadora alegría de evangelizar

9. El bien siempre tiende a comunicarse. Toda experiencia auténtica de verdad y de belleza
busca por sí misma su expansión, y cualquier persona que viva una profunda liberación
adquiere mayor sensibilidad ante las necesidades de los demás. Comunicándolo, el bien se
arraiga y se desarrolla. Por eso, quien quiera vivir con dignidad y plenitud no tiene otro
camino más que reconocer al otro y buscar su bien. No deberían asombrarnos entonces
algunas expresiones de san Pablo: «El amor de Cristo nos apremia» (2 Co 5,14); «¡Ay de
mí si no anunciara el Evangelio!» (1 Co 9,16).

10. La propuesta es vivir en un nivel superior, pero no con menor intensidad: «La vida se
acrecienta dándola y se debilita en el aislamiento y la comodidad. De hecho, los que más
disfrutan de la vida son los que dejan la seguridad de la orilla y se apasionan en la misión
de comunicar vida a los demás»[4]. Cuando la Iglesia convoca a la tarea evangelizadora, no
hace más que indicar a los cristianos el verdadero dinamismo de la realización personal:
«Aquí descubrimos otra ley profunda de la realidad: que la vida se alcanza y madura a
medida que se la entrega para dar vida a los otros. Eso es en definitiva la misión»[5]. Por
consiguiente, un evangelizador no debería tener permanentemente cara de funeral.
Recobremos y acrecentemos el fervor, «la dulce y confortadora alegría de evangelizar,
incluso cuando hay que sembrar entre lágrimas […] Y ojalá el mundo actual —que busca a
veces con angustia, a veces con esperanza— pueda así recibir la Buena Nueva, no a través

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de evangelizadores tristes y desalentados, impacientes o ansiosos, sino a través de ministros
del Evangelio, cuya vida irradia el fervor de quienes han recibido, ante todo en sí mismos,
la alegría de Cristo»[6].

Una eterna novedad

11. Un anuncio renovado ofrece a los creyentes, también a los tibios o no practicantes, una
nueva alegría en la fe y una fecundidad evangelizadora. En realidad, su centro y esencia es
siempre el mismo: el Dios que manifestó su amor inmenso en Cristo muerto y resucitado.
Él hace a sus fieles siempre nuevos; aunque sean ancianos, «les renovará el vigor, subirán
con alas como de águila, correrán sin fatigarse y andarán sin cansarse» (Is 40,31). Cristo es
el «Evangelio eterno» (Ap 14,6), y es «el mismo ayer y hoy y para siempre» (Hb 13,8),
pero su riqueza y su hermosura son inagotables. Él es siempre joven y fuente constante de
novedad. La Iglesia no deja de asombrarse por «la profundidad de la riqueza, de la
sabiduría y del conocimiento de Dios» (Rm 11,33). Decía san Juan de la Cruz: «Esta
espesura de sabiduría y ciencia de Dios es tan profunda e inmensa, que, aunque más el alma
sepa de ella, siempre puede entrar más adentro»[7]. O bien, como afirmaba san Ireneo:
«[Cristo], en su venida, ha traído consigo toda novedad»[8]. Él siempre puede, con su
novedad, renovar nuestra vida y nuestra comunidad y, aunque atraviese épocas oscuras y
debilidades eclesiales, la propuesta cristiana nunca envejece. Jesucristo también puede
romper los esquemas aburridos en los cuales pretendemos encerrarlo y nos sorprende con
su constante creatividad divina. Cada vez que intentamos volver a la fuente y recuperar la
frescura original del Evangelio, brotan nuevos caminos, métodos creativos, otras formas de
expresión, signos más elocuentes, palabras cargadas de renovado significado para el mundo
actual. En realidad, toda auténtica acción evangelizadora es siempre «nueva».

12. Si bien esta misión nos reclama una entrega generosa, sería un error entenderla como
una heroica tarea personal, ya que la obra es ante todo de Él, más allá de lo que podamos
descubrir y entender. Jesús es «el primero y el más grande evangelizador»[9]. En cualquier

73

forma de evangelización el primado es siempre de Dios, que quiso llamarnos a colaborar
con Él e impulsarnos con la fuerza de su Espíritu. La verdadera novedad es la que Dios
mismo misteriosamente quiere producir, la que Él inspira, la que Él provoca, la que Él
orienta y acompaña de mil maneras. En toda la vida de la Iglesia debe manifestarse siempre
que la iniciativa es de Dios, que «Él nos amó primero» (1 Jn 4,19) y que «es Dios quien
hace crecer» (1 Co 3,7). Esta convicción nos permite conservar la alegría en medio de una
tarea tan exigente y desafiante que toma nuestra vida por entero. Nos pide todo, pero al
mismo tiempo nos ofrece todo.

13. Tampoco deberíamos entender la novedad de esta misión como un desarraigo, como un
olvido de la historia viva que nos acoge y nos lanza hacia adelante. La memoria es una
dimensión de nuestra fe que podríamos llamar «deuteronómica», en analogía con la
memoria de Israel. Jesús nos deja la Eucaristía como memoria cotidiana de la Iglesia, que
nos introduce cada vez más en la Pascua (cf. Lc 22,19). La alegría evangelizadora siempre
brilla sobre el trasfondo de la memoria agradecida: es una gracia que necesitamos pedir.
Los Apóstoles jamás olvidaron el momento en que Jesús les tocó el corazón: «Era alrededor
de las cuatro de la tarde» (Jn 1,39). Junto con Jesús, la memoria nos hace presente «una
verdadera nube de testigos» (Hb 12,1). Entre ellos, se destacan algunas personas que
incidieron de manera especial para hacer brotar nuestro gozo creyente: «Acordaos de
aquellos dirigentes que os anunciaron la Palabra de Dios» (Hb 13,7). A veces se trata de
personas sencillas y cercanas que nos iniciaron en la vida de la fe: «Tengo presente la
sinceridad de tu fe, esa fe que tuvieron tu abuela Loide y tu madre Eunice» (2 Tm 1,5). El
creyente es fundamentalmente «memorioso».

III. La nueva evangelización para la transmisión de la fe

14. En la escucha del Espíritu, que nos ayuda a reconocer comunitariamente los signos de
los tiempos, del 7 al 28 de octubre de 2012 se celebró la XIII Asamblea General Ordinaria
del Sínodo de los Obispos sobre el tema La nueva evangelización para la transmisión de la

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fe cristiana. Allí se recordó que la nueva evangelización convoca a todos y se realiza
fundamentalmente en tres ámbitos[10]. En primer lugar, mencionemos el ámbito de la
pastoral ordinaria, «animada por el fuego del Espíritu, para encender los corazones de los
fieles que regularmente frecuentan la comunidad y que se reúnen en el día del Señor para
nutrirse de su Palabra y del Pan de vida eterna»[11]. También se incluyen en este ámbito
los fieles que conservan una fe católica intensa y sincera, expresándola de diversas
maneras, aunque no participen frecuentemente del culto. Esta pastoral se orienta al
crecimiento de los creyentes, de manera que respondan cada vez mejor y con toda su vida
al amor de Dios.

En segundo lugar, recordemos el ámbito de «las personas bautizadas que no viven las
exigencias del Bautismo»[12], no tienen una pertenencia cordial a la Iglesia y ya no
experimentan el consuelo de la fe. La Iglesia, como madre siempre atenta, se empeña para
que vivan una conversión que les devuelva la alegría de la fe y el deseo de comprometerse
con el Evangelio.

Finalmente, remarquemos que la evangelización está esencialmente conectada con la
proclamación del Evangelio a quienes no conocen a Jesucristo o siempre lo han rechazado.
Muchos de ellos buscan a Dios secretamente, movidos por la nostalgia de su rostro, aun en
países de antigua tradición cristiana. Todos tienen el derecho de recibir el Evangelio. Los
cristianos tienen el deber de anunciarlo sin excluir a nadie, no como quien impone una
nueva obligación, sino como quien comparte una alegría, señala un horizonte bello, ofrece
un banquete deseable. La Iglesia no crece por proselitismo sino «por atracción»[13].

15. Juan Pablo II nos invitó a reconocer que «es necesario mantener viva la solicitud por el
anuncio» a los que están alejados de Cristo, «porque ésta es la tarea primordial de la
Iglesia»[14]. La actividad misionera «representa aún hoy día el mayor desafío para la
Iglesia»[15] y «la causa misionera debe ser la primera»[16]. ¿Qué sucedería si nos
tomáramos realmente en serio esas palabras? Simplemente reconoceríamos que la salida

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misionera es el paradigma de toda obra de la Iglesia. En esta línea, los Obispos
latinoamericanos afirmaron que ya «no podemos quedarnos tranquilos en espera pasiva en
nuestros templos»[17] y que hace falta pasar «de una pastoral de mera conservación a una
pastoral decididamente misionera»[18]. Esta tarea sigue siendo la fuente de las mayores
alegrías para la Iglesia: «Habrá más gozo en el cielo por un solo pecador que se convierta,
que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse» (Lc 15,7).

Propuesta y límites de esta Exhortación

16. Acepté con gusto el pedido de los Padres sinodales de redactar esta Exhortación[19]. Al
hacerlo, recojo la riqueza de los trabajos del Sínodo. También he consultado a diversas
personas, y procuro además expresar las preocupaciones que me mueven en este momento
concreto de la obra evangelizadora de la Iglesia. Son innumerables los temas relacionados
con la evangelización en el mundo actual que podrían desarrollarse aquí. Pero he
renunciado a tratar detenidamente esas múltiples cuestiones que deben ser objeto de estudio
y cuidadosa profundización. Tampoco creo que deba esperarse del magisterio papal una
palabra definitiva o completa sobre todas las cuestiones que afectan a la Iglesia y al mundo.
No es conveniente que el Papa reemplace a los episcopados locales en el discernimiento de
todas las problemáticas que se plantean en sus territorios. En este sentido, percibo la
necesidad de avanzar en una saludable «descentralización».

17. Aquí he optado por proponer algunas líneas que puedan alentar y orientar en toda la
Iglesia una nueva etapa evangelizadora, llena de fervor y dinamismo. Dentro de ese marco,
y en base a la doctrina de la Constitución dogmática Lumen gentium, decidí, entre otros
temas, detenerme largamente en las siguientes cuestiones:

a) La reforma de la Iglesia en salida misionera.
b) Las tentaciones de los agentes pastorales.
c) La Iglesia entendida como la totalidad del Pueblo de Dios que evangeliza.

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d) La homilía y su preparación.
e) La inclusión social de los pobres.
f) La paz y el diálogo social.
g) Las motivaciones espirituales para la tarea misionera.

18. Me extendí en esos temas con un desarrollo que quizá podrá pareceros excesivo. Pero
no lo hice con la intención de ofrecer un tratado, sino sólo para mostrar la importante
incidencia práctica de esos asuntos en la tarea actual de la Iglesia. Todos ellos ayudan a
perfilar un determinado estilo evangelizador que invito a asumir en cualquier actividad que
se realice. Y así, de esta manera, podamos acoger, en medio de nuestro compromiso diario,
la exhortación de la Palabra de Dios: «Alegraos siempre en el Señor. Os lo repito,
¡alegraos!» (Flp 4,4).

CAPÍTULO PRIMERO
LA TRANSFORMACIÓN MISIONERA DE LA IGLESIA

19. La evangelización obedece al mandato misionero de Jesús: «Id y haced que todos los
pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu
Santo, enseñándoles a observar todo lo que os he mandado» (Mt 28,19-20). En estos
versículos se presenta el momento en el cual el Resucitado envía a los suyos a predicar el
Evangelio en todo tiempo y por todas partes, de manera que la fe en Él se difunda en cada
rincón de la tierra.

I. Una Iglesia en salida

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20. En la Palabra de Dios aparece permanentemente este dinamismo de «salida» que Dios
quiere provocar en los creyentes. Abraham aceptó el llamado a salir hacia una tierra nueva
(cf. Gn 12,1-3). Moisés escuchó el llamado de Dios: «Ve, yo te envío» (Ex 3,10), e hizo
salir al pueblo hacia la tierra de la promesa (cf. Ex 3,17). A Jeremías le dijo:
«Adondequiera que yo te envíe irás» (Jr 1,7). Hoy, en este «id» de Jesús, están presentes los
escenarios y los desafíos siempre nuevos de la misión evangelizadora de la Iglesia, y todos
somos llamados a esta nueva «salida» misionera. Cada cristiano y cada comunidad
discernirá cuál es el camino que el Señor le pide, pero todos somos invitados a aceptar este
llamado: salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que
necesitan la luz del Evangelio.

21. La alegría del Evangelio que llena la vida de la comunidad de los discípulos es una
alegría misionera. La experimentan los setenta y dos discípulos, que regresan de la misión
llenos de gozo (cf. Lc 10,17). La vive Jesús, que se estremece de gozo en el Espíritu Santo
y alaba al Padre porque su revelación alcanza a los pobres y pequeñitos (cf. Lc 10,21). La
sienten llenos de admiración los primeros que se convierten al escuchar predicar a los
Apóstoles «cada uno en su propia lengua» (Hch 2,6) en Pentecostés. Esa alegría es un signo
de que el Evangelio ha sido anunciado y está dando fruto. Pero siempre tiene la dinámica
del éxodo y del don, del salir de sí, del caminar y sembrar siempre de nuevo, siempre más
allá. El Señor dice: «Vayamos a otra parte, a predicar también en las poblaciones vecinas,
porque para eso he salido» (Mc 1,38). Cuando está sembrada la semilla en un lugar, ya no
se detiene para explicar mejor o para hacer más signos allí, sino que el Espíritu lo mueve a
salir hacia otros pueblos.

22. La Palabra tiene en sí una potencialidad que no podemos predecir. El Evangelio habla
de una semilla que, una vez sembrada, crece por sí sola también cuando el agricultor
duerme (cf. Mc 4,26-29). La Iglesia debe aceptar esa libertad inaferrable de la Palabra, que
es eficaz a su manera, y de formas muy diversas que suelen superar nuestras previsiones y
romper nuestros esquemas.

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23. La intimidad de la Iglesia con Jesús es una intimidad itinerante, y la comunión
«esencialmente se configura como comunión misionera».[20] Fiel al modelo del Maestro,
es vital que hoy la Iglesia salga a anunciar el Evangelio a todos, en todos los lugares, en
todas las ocasiones, sin demoras, sin asco y sin miedo. La alegría del Evangelio es para
todo el pueblo, no puede excluir a nadie. Así se lo anuncia el ángel a los pastores de Belén:
«No temáis, porque os traigo una Buena Noticia, una gran alegría para todo el pueblo» (Lc
2,10). El Apocalipsis se refiere a «una Buena Noticia, la eterna, la que él debía anunciar a
los habitantes de la tierra, a toda nación, familia, lengua y pueblo» (Ap 14,6).

Primerear, involucrarse, acompañar, fructificar y festejar

24. La Iglesia en salida es la comunidad de discípulos misioneros que primerean, que se
involucran, que acompañan, que fructifican y festejan. «Primerear»: sepan disculpar este
neologismo. La comunidad evangelizadora experimenta que el Señor tomó la iniciativa, la
ha primereado en el amor (cf. 1 Jn 4,10); y, por eso, ella sabe adelantarse, tomar la
iniciativa sin miedo, salir al encuentro, buscar a los lejanos y llegar a los cruces de los
caminos para invitar a los excluidos. Vive un deseo inagotable de brindar misericordia,
fruto de haber experimentado la infinita misericordia del Padre y su fuerza difusiva.
¡Atrevámonos un poco más a primerear! Como consecuencia, la Iglesia sabe
«involucrarse». Jesús lavó los pies a sus discípulos. El Señor se involucra e involucra a los
suyos, poniéndose de rodillas ante los demás para lavarlos. Pero luego dice a los discípulos:
«Seréis felices si hacéis esto» (Jn 13,17). La comunidad evangelizadora se mete con obras y
gestos en la vida cotidiana de los demás, achica distancias, se abaja hasta la humillación si
es necesario, y asume la vida humana, tocando la carne sufriente de Cristo en el pueblo.
Los evangelizadores tienen así «olor a oveja» y éstas escuchan su voz. Luego, la
comunidad evangelizadora se dispone a «acompañar». Acompaña a la humanidad en todos
sus procesos, por más duros y prolongados que sean. Sabe de esperas largas y de aguante
apostólico. La evangelización tiene mucho de paciencia, y evita maltratar límites. Fiel al

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don del Señor, también sabe «fructificar». La comunidad evangelizadora siempre está
atenta a los frutos, porque el Señor la quiere fecunda. Cuida el trigo y no pierde la paz por
la cizaña. El sembrador, cuando ve despuntar la cizaña en medio del trigo, no tiene
reacciones quejosas ni alarmistas. Encuentra la manera de que la Palabra se encarne en una
situación concreta y dé frutos de vida nueva, aunque en apariencia sean imperfectos o
inacabados. El discípulo sabe dar la vida entera y jugarla hasta el martirio como testimonio
de Jesucristo, pero su sueño no es llenarse de enemigos, sino que la Palabra sea acogida y
manifieste su potencia liberadora y renovadora. Por último, la comunidad evangelizadora
gozosa siempre sabe «festejar». Celebra y festeja cada pequeña victoria, cada paso adelante
en la evangelización. La evangelización gozosa se vuelve belleza en la liturgia en medio de
la exigencia diaria de extender el bien. La Iglesia evangeliza y se evangeliza a sí misma con
la belleza de la liturgia, la cual también es celebración de la actividad evangelizadora y
fuente de un renovado impulso donativo.

II. Pastoral en conversión

25. No ignoro que hoy los documentos no despiertan el mismo interés que en otras épocas,
y son rápidamente olvidados. No obstante, destaco que lo que trataré de expresar aquí tiene
un sentido programático y consecuencias importantes. Espero que todas las comunidades
procuren poner los medios necesarios para avanzar en el camino de una conversión pastoral
y misionera, que no puede dejar las cosas como están. Ya no nos sirve una «simple
administración»[21]. Constituyámonos en todas las regiones de la tierra en un «estado
permanente de misión»[22].

26. Pablo VI invitó a ampliar el llamado a la renovación, para expresar con fuerza que no se
dirige sólo a los individuos aislados, sino a la Iglesia entera. Recordemos este memorable
texto que no ha perdido su fuerza interpelante: «La Iglesia debe profundizar en la
conciencia de sí misma, debe meditar sobre el misterio que le es propio […] De esta
iluminada y operante conciencia brota un espontáneo deseo e comparar la imagen ideal de

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la Iglesia —tal como Cristo la vio, la quiso y la amó como Esposa suya santa e inmaculada
(cf. Ef 5,27)— y el rostro real que hoy la Iglesia presenta […] Brota, por lo tanto, un anhelo
generoso y casi impaciente de renovación, es decir, de enmienda de los defectos que
denuncia y refleja la conciencia, a modo de examen interior, frente al espejo del modelo
que Cristo nos dejó de sí»[23].

El Concilio Vaticano II presentó la conversión eclesial como la apertura a una permanente
reforma de sí por fidelidad a Jesucristo: «Toda la renovación de la Iglesia consiste
esencialmente en el aumento de la fidelidad a su vocación […] Cristo llama a la Iglesia
peregrinante hacia una perenne reforma, de la que la Iglesia misma, en cuanto institución
humana y terrena, tiene siempre necesidad»[24].

Hay estructuras eclesiales que pueden llegar a condicionar un dinamismo evangelizador;
igualmente las buenas estructuras sirven cuando hay una vida que las anima, las sostiene y
las juzga. Sin vida nueva y auténtico espíritu evangélico, sin «fidelidad de la Iglesia a la
propia vocación», cualquier estructura nueva se corrompe en poco tiempo.

Una impostergable renovación eclesial

27. Sueño con una opción misionera capaz de transformarlo todo, para que las costumbres,
los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial se convierta en un cauce
adecuado para la evangelización del mundo actual más que para la autopreservación. La
reforma de estructuras que exige la conversión pastoral sólo puede entenderse en este
sentido: procurar que todas ellas se vuelvan más misioneras, que la pastoral ordinaria en
todas sus instancias sea más expansiva y abierta, que coloque a los agentes pastorales en
constante actitud de salida y favorezca así la respuesta positiva de todos aquellos a quienes
Jesús convoca a su amistad. Como decía Juan Pablo II a los Obispos de Oceanía, «toda
renovación en el seno de la Iglesia debe tender a la misión como objetivo para no caer presa
de una especie de introversión eclesial»[25].

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RESULTADOS

Los hallazgos de la presente investigación permiten evidenciar que pese al origen pagano
de la celebración del Baby Shower, existen antecedentes importantes, dentro de la Iglesia
Católica; que nos exhortan y animan a la evangelización e inculturización de dicha práctica
celebrativa del nacimiento de un niño a la sana doctrina católica; cumpliendo con los
requisitos exigidos, en materia de evangelización previamente establecidos y obedeciendo a
los reiterados llamados del Magisterio en cuanto a la búsqueda del acerca del acercamiento
del Pueblo a Dios de los últimos tiempos y especialmente a los pueblos de América Latina.
Nuevamente, la Virgen María, Madre de Dios y madre nuestra, se hace presente y cercana
al Pueblo que desconoce a su Hijo y necesita de nuestro apoyo para que lo demos a
conocer. Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre
del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (Mt 28, 19)

Dichosos ustedes, si los injurian, porque el Espiritu de Dios descansa en ustedes (1Pe 4,
14)

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CONCLUSIONES

El Baby Shower es una práctica que se puede enmarcar dentro
de la Tradición de la Santa Iglesia Católica por hacer alusión a
momentos como el nacimiento de San Juan Bautista, la
Visitación de María Santísima a Santa Isabel y el Nacimiento
Mismo del Hijo de Dios..

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RECOMENDACIONES

Consejo Para Organizar Babyshower.
Un Babyshower es una reunión que tiene lugar unos dos meses antes de que una mujer dé a
luz con el fin de compartir con sus amigas y familiares, así como para recabar los artículos
que le hacen falta comprar para su bebé.

ALTERNATIVAS PARA BABY SHOWER BIBLICO

Baby Shower
Bienvenida al nuevo bebé

Baby Shower

Monición:

Nos hemos reunido hoy con el objeto de festejar la próxima llegada de un bebé a este
mundo.

Entre los orientales, la vida empieza desde el momento de la concepción, y en realidad, así
es. Este nuevo ser ya vive en nosotros.

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Esta fiesta quiere ser un “animarnos a todos” a dar la bienvenida a este niño para que
encuentre una Comunidad Verdadera, es decir:
- una comunidad bautismal, comprometida en seguir a Cristo
- una comunidad eucarística, reunida en torno al altar
- una comunidad fraternal, reunida siempre en torno a las necesidades para el servicio
mutuo.

También queremos festejar a los papás de ese nuevo niñito, ya que han dado testimonio de
su amor y el Señor los ha bendecido con la encarnación de ese amor en un nuevo fruto.

Han dado testimonio de su Paternidad Responsable, que los compromete no sólo a la
transmisión de la vida, sino al cuidado esmerado que tendrán para este niño. Se convertirán
en los Educadores en la fe de su hijo, mediante el Bautismo lo convertirán en Hijo de Dios
y a través de su testimonio, le irán procurando vivir su fe.

Lecturas

Vamos a hacer la lectura de la Palabra de Dios y de la Palabra de la Iglesia, que será luz
para todos nosotros.

Primera Lectura: II Corintios 9, 6-11. (comentarios)

Segunda Lectura: Humanae Vitae II, 9... El amor conyugal. Bajo esta luz aparecen
claramente las notas y las exigencias características del amor conyugal, siendo de suma
importancia tener una idea exacta de ellas.

Es, ante todo, un amor plenamente humano, es decir, sensible y espiritual al mismo tiempo.
No es por tanto una simple efusión del instinto y del sentimiento sino que es también y
principalmente un acto de la voluntad libre, destinado a mantenerse y a crecer mediante las

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alegrías y los dolores de la vida cotidiana, de forma que los esposos se conviertan en un
solo corazón y en una sola alma y juntos alcancen su perfección humana.
Es un amor total, esto es, una forma singular de amistad personal, con la cual los esposos
comparten generosamente todo, sin reservas indebidas o cálculos egoístas. Quien ama de
verdad a su propio consorte, no lo ama sólo por lo que de él recibe sino por sí mismo,
gozoso de poderlo enriquecer con el don de sí.

Es un amor fiel y exclusivo hasta la muerte. Así lo conciben el esposo y la esposa el día en
que asumen libremente y con plena conciencia el empeño del vínculo matrimonial.
Fidelidad que a veces puede resultar difícil pero que siempre es posible, noble y meritoria;
nadie puede negarlo.

El ejemplo de numerosos esposos a través de los siglos demuestra que la fidelidad no sólo
es connatural al matrimonio sino también manantial de felicidad profunda y duradera.

Es, por fin, un amor fecundo, que no se agota en la comunión entre los esposos sino que
está destinado a prolongarse suscitando nuevas vidas. "El matrimonio y el amor conyugal
están ordenados por su propia naturaleza a la procreación y educación de la prole. Los hijos
son, sin duda, el don más excelente del matrimonio y contribuyen sobremanera al bien de
los propios padres" (comentarios)

Tercera Lectura: Juan 3, 1-11 (comentarios)

Oración de los fieles
En todos los “babyshowers” se reúnen las amigas de la nueva mamá, conversan, conviven,
formulan buenos deseos y ofrecen regalos.

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Vamos ahora a realizar una procesión con los obsequios que le ofrecemos al nuevo
cristiano, como símbolo de las importantes funciones que realizará esta madre, pensando
siempre que servir es reinar, que Dios ama al que da con alegría.

__________, para que Dios con su inmenso amor te dé la luz, alegría, diligencia y cariño en
tus tareas de madre, te ofrecemos:

Cobija: Esta cobija que representa el calor, no nada más corporal, el que transmites ya
desde ahora a tu hijo, sino también ese calor que lo acompañará en cada momento de su
vida, cuando lo mires, o lo acaricies, o escuches su voz, cuando se te necesite o tu lo
necesites.

Silla- Cuna: Representa los brazos, el apoyo de ustedes, sus padres, que lo protegerán y le
ayudarán a crecer con amor y seguridad. Que cuando crezca los encuentre extendidos
siempre que los necesite.

Estuche de Limpieza: Contiene todo lo necesario para que cada día puedas asearlo y
mantenerlo limpio, tranquilo y contento. Significa el cuidado que tú y tu esposo pondrán en
su educación, para que esa limpieza externa sea un reflejo de todas las actitudes de su vida.

Ropa: Servirá para proteger su cuerpecito, que irás cubriendo de acuerdo a las diferentes
épocas del año, y conforme vaya creciendo y aumentando de talla. Son como los Dones y
las Gracias que recibirá en cada uno de los Sacramentos que celebre en las distintas etapas
de su vida, y que irá haciéndolas crecer en la relación con ustedes, sus papás, con sus
familiares y con sus amigos.

Alimentos: Nos recuerdan que nuestro organismo, desde pequeños, necesita una dosis
diaria de calorías, proteínas, vitaminas, minerales, etc. Para tener fuerzas y estar activos, en
una palabra, para vivir sanos. Desde pequeño, ustedes le enseñarán a su hijito que hay otro

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alimento tan indispensable como estos que mencionamos y que son para nutrir nuestra vida
espiritual: La palabra de Dios y la Eucaristía.

Sagrada Familia: Será para él, o para ella, un reflejo de lo que sean ustedes, sus padres.
Deseamos sinceramente que ___________ y tú, a imagen de la familia de Nazareth, sepan
ser para este bebé, así como para sus hermanos y amigos, imagen de Dios y alegres
compañeros en el camino de la vida.

Que la Virgen María sea para ti ese modelo de madre y catequista, y que la vocación que
tenías en germen ha empezado a desarrollarse y dar fruto.

Todas las aquí reunidas, que queremos mostrarte nuestra amistad y nuestro cariño, les
deseamos a ustedes, los nuevos papas, que tengan la dicha de ver crecer a este niño en
“sabiduría, edad, y gracia”.

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Ideas para celebrar un "Baby Shower" católico

Quiero compartirte fotos del mejor Baby Shower católico que he visto. Mi querida Lacy de
"Catholic Icing", fue la organizadora y sinceramente hizo un excelente trabajo. El Baby
Shower estuvo inspirado en Santa Teresita y por eso todo esta decorado con rosas. Santa
Teresita dijo que

"después de mi muerte, dejaré caer una lluvia de rosas".

Ideas

para

Esta

es

la

invitación

el

que

hizo,

si

Baby

quieres

ver

más

Shower:

detalles,

entra aquí.

http://www.catholicicing.com/youre-invited-to-catholic-baby-shower/

- Mira estos "cupcakes" tan hermosísimos con decoraciones de rosas hechas con
chocolate. Aquí puedes ver paso a paso cómo los hizo.

90

- Estas rosas hechas con pañales de tela, baberos y camisetitas, fieron sus centros de mesa:

- También me encantó este regalo que Lacy sugiere, es básicamente una camisetita con
letreros muy creativos y es, además, muy sencilla de hacer. Aquí puedes ver cómo lo hizo.
Algunas sugerencias para los letreritos en español son:
* Santo en entrenamiento
* Nací para amar a Jesús
* Dios me ama
* Bebé católico

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* Soy un regalo de Dios
* Mi meta es el cielo

¿Verdad que todo está lindo? Visita Caholic Icing para que veas más fotos, incluyendo los
arreglos de globos y la mesa con la comida... ¡gracias Lacy!

¡Santa Teresita, ruega por nosotros!

92

Presentando el evangelio en un baby shower

por Ted Y Priscilla Clark en > Comentario bíblico , bosquejos ó sermón (16.2), >
Devocionales (4.14), > Otros recursos evangelisticos (7.2)

IMPRIMIR RECURSO

Presentando el evangelio en un baby shower
De ante mano, compra para la nueva mamá:
-una pañalera (bolso grande para llevar las cosas del bebé en un viaje o salida de
casa).
-un paquete de pañales ó un pañal
-un paquete de toallitas húmedas
-una lamparita de las que se enchufan para ver en la noche
-un biberón
-una cobijita
-un chupón
-unos zapatitos
Coloca todos los objetos en la pañalera y úsalos como ilustración durante la
enseñaza.
También te recomiendo que escojas a una persona que lea bien y que tenga la voz

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clara y fuerte, y que le des de antemano la lista de todas las citas bíblicas, para que
cuando le indiques, ella las lea, lentamente y con mucha expresión.
Estudia y lee todas las citas personalmente. Usa la presente guía para la presentación
del evangelio. Que sea una presentación breve pero profunda. Las palabras en
cursivas son indicaciones para ti.

ESTUDIO
____________________, tengo una pañalera para ti, llena de cositas que van a
servir para el bebé. Pero cada cosa que tengo aquí, también nos va a servir como
ejemplo de otro asunto, mucho más grande e importante para nosotras mismas, y
también algún día para el bebé
(Señalar la PAÑALERA)

1. Vamos a comparar esta pañalera con la Biblia.
La Palabra de Dios está llena de cosas útiles y necesarias para la
vida. Allí, Dios nos dice LA VERDAD sobre:
• Él mismo (cómo es él)
• Nosotros (qué hay que hacer para agradarle y cómo podemos tener vida eterna)
Pero tenemos que abrirla para sacar los tesoros.
Muchos tienen una Biblia, pero nunca la leen para saber qué es lo que Dios tiene que
decirnos. Lo que él nos ha escrito es de GRAN valor para nuestras vidas.
Es indispensable conocerlo para tener vida eterna.

LECTURA DE: SALMOS 19,7-11
Nombre de la nueva mamá
Veamos los tesoros de nuestra pañalera:

2. Sacar de la pañalera: UN PAÑAL
¿Por qué vas a necesitar más que un sólo pañal para este

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bebé?
El bebé frecuentemente ensucia su pañal.
EL PAÑAL SUCIO nos recuerda que el pecado contamina la
vida de cada ser humano
(y esto incluye desde la abuelita que es más religiosa, hasta el bebé recién nacido)
Dios dice que el pecado nos separa de él porque él es perfectamente santo.
Contaminados de pecado, nunca podremos entrar en su presencia.
LECTURA DE: ISAIAS 64,6
ROMANOS 3,23
Entonces, ¿Qué esperanza hay para nosotros?

3. Sacar de la pañalera: LAS TOALLITAS
Estas toallitas sirven para limpiar al bebé.
La Buena Noticia para nosotros es que DIOS MISMO nos ha provisto una manera de
limpiarnos del pecado para poder estar con él y entrar en su hogar al final de nuestra
vida aquí.
Dios ha dicho que la sangre de Jesucristo, su Hijo, nos limpia de todo pecado

LECTURA DE: 1 JUAN 1,8-9
Él pagó la deuda por nuestro pecado, la cual es la muerte. Si confiamos en él para
salvarnos, él nos limpia de todo pecado con su preciosa sangre.

LECTURA DE: ISAIAS 1,18
ISAIAS 53,6
1 JUAN 1,8-9
¿Qué hacemos con el pañal sucio? (permite respuestas brevísimas a esta pregunta). Dios
aleja aún más de nosotros nuestro pecado.

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LECTURA DE: SALMOS 103,12

Todas esperamos que la mamá le ponga un pañal limpio al bebé.

Dios nos cubre con la justicia de Cristo cuando confiamos solamente en él para la
Salvación. Sucede un intercambio, efectuado por Dios mismo. Él pone nuestra suciedad y
pecado sobre Cristo, quien pagó su precio en nuestro lugar. Luego, pone sobre nosotros la
justicia de Cristo mismo.

LECTURA DE: FILIPENSES 3, 9
Es una hermosa muestra de su gran amor por nosotros.

4. Saca de la pañalera: LA LAMPARITA
Esta lamparita nos sirve para alumbrar en la noche. Así, la mamá no se tropieza cuando se
levanta a cuidar al bebé. Y más adelante, ayuda para que el niño no tenga miedo en la
oscuridad.

Vamos a compararla con la Biblia, la cual nos ayuda a no tropezar en nuestro andar diario,
y a no tener miedo.

LECTURA DE: SALMOS 119,105
JUAN 8,12
Si

ya

hemos

sido

limpiados

del

pecado,

podemos

andar

en

su

luz.

(Transición)
Otra cosa que Dios dice es que si le recibimos, llegamos a ser sus hijos.

LECTURA DE: JUAN 1:12

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5. Saca de la pañalera: EL BIBERÓN
Otra gran necesidad de cada bebé es su alimento. Cada hijo de Dios también necesita
alimentarse diariamente de la palabra de Dios. Esto es indispensable para su crecimiento,
igual que la leche es indispensable para el bebé.

LECTURA DE: 1 PEDRO 2,2
2 TIMOTEO 3,15

6. Saca de la pañalera: LA COBIJA
Esto le provee al niño refugio y protección contra el frío. Dios dice que ÉL MISMO es
nuestro refugio. ¡Esta es una verdad maravillosa!
LECTURA DE: SALMOS 91,1-4
SALMOS 34,22

7. Saca de la pañalera: EL CHUPÓN
El chupón es algo que consuela al bebé.
Dios dice que él es el Dios de todo consuelo.

LECTURA DE: APOCALIPSIS 21,4
4 Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá más muerte, ni habrá más
llanto

ni

clamor

ni

dolor,

porque

las

primeras

cosas

ya

pasaron».

8. Saca de la pañalera: LOS ZAPATITOS
Estos sirven para cubrir y proteger los pies del bebé; y algún día servirán para que camine.
¿Cómo vas a encaminar a este precioso niñito en el camino de la vida? Dios dice que hay
un camino correcto que nos lleva a la vida eterna, y hay un camino de muerte.

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LECTURA DE: MATEO 7,13-14: La puerta angosta 13 »Entrad por la puerta angosta,
porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los
que entran por ella; 14 pero angosta es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida, y
pocos son los que la hallan.

JUAN 14,6. Tú tienes el gran privilegio y la responsabilidad encaminar a tu hijo en el
camino de la vida. ¿Qué tan preciosa es el alma de tu hijo? ¿Lo cambiarías por algo? (¿Más
dinero, tiempo libre, por tu propia comodidad?)

LECTURA DE: PROVERBIOS 22,6: Instruye al niño en su camino, y ni aun de viejo se
apartará de él.

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Ideas cristianas para escribir en una tarjeta de baby shower

Escrito por Tielle Webb

| Traducido por Javier Enrique Rojahelis Busto

El futuro bebé puede recibir mensajes cristianos en una celebración de baby shower.

Un baby shower es una ocasión muy especial, en el sentido de que los invitados ayudan a
los nuevos padres a celebrar el inminente nacimiento o la adopción de un precioso nuevo
bebé. Si los padres y tú son cristianos, puedes incluir un verso de la Biblia que se ajuste a
la ocasión, una bendición, una oración u otros sentimientos para bendecir a los nuevos
mamá, papá y bebé.

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Versos de la Biblia: Muchos versos de la Biblia se pueden ajustar a una tarjeta de baby
shower. Mira los versos que sean relativos a niños. Por ejemplo, en Salmos 127,3 se
anuncia la bendición que es un hijo: "He aquí, los hijos son una herencia del Señor, el fruto
del vientre materno es una recompensa". Busca versos de la Biblia que mencionan regalos
de Dios o el trabajo de la manos de Dios. Por ejemplo, en relación a las bendiciones de
Dios, en Juan 1,17 se lee: "Todo regalo bueno y perfecto proviene de arriba". En Salmos
92,4 se dice: "Yo canto por la alegría de tus obras". El salmo 139, 13-15 es también
encantador. Dice: "Por que Tú formaste mis entrañas. Tú me hiciste en el vientre materno.
Te alabaré, porque he sido hecho de modo asombroso y maravilloso; maravillosas son tus
obras y mi alma lo sabe muy bien. Mi cuerpo no estaba oculto de ti, cuando fue hecho en
secreto y talentosamente entretejido en las profundidades de la Tierra".

Bendiciones: Usa la Biblia como fuente para bendiciones. Números 6, 24-26 es una
maravillosa bendición para un bueno bebé y sus padres. Dice: "Que el Señor te bendiga y te
guarde; que el Señor haga resplandecer su rostro sobre ti y tenga de ti misericordia; que el
Señor gire su rostro hacia ti y te dé paz".
Otra bendición apropiada bendición se encuentra en Salmos 121,7-8, que dice: "El Señor te
protegerá de todo mal. Él cuidará tu vida, el Señor cuidará tu salida y tu entrada desde
ahora y para siempre".

Oraciones: Incluye una oración en la tarjeta del baby shower. Escribe una oración para los
padres para rogar por el bebé o incluye un rezo que hayas hecho para la familia. Tu oración
no tiene que ser verbosa. Mantenla simple, dulce y llena de amor.

Tus propias bendiciones: Puedes escribir tu propia bendición también. Escribe una
bendición parecida a lo que escribirías en una oración, sólo habla a la persona a la que
quieres bendecir más que a Dios. Escribe tus deseos para el bebé para cuando crezca y
escríbelos de corazón.

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REFERENCIAS BIBLIOGRAFIAS

Le Carré, Camille (1999). El gran libro de etiqueta. Digital Publications, Inc. ISBN 97809-3919-365-3. Consultado el 27 de septiembre de 2012.
http://es.wikipedia.org/wiki/Baby_shower
http://fiestas.about.com/od/Fiestas-Tradicionales/a/El-Origen-Del-Baby-Shower.htm
http://www.facemama.com/baby-shower/los-origenes-del-baby-shower.html
http://www.tengoseddeti.org/apuntes-del-camino/adviento-el-baby-shower-del-cristiano/
http://obrerofiel.com/presentando-el-evangelio-en-un-baby-shower/
http://www.guiamamaybebe.com/temas/baby-shower/consejo-para-organizarbabyshower.asp
http://www.es.catholic.net/celebraciones/880/1708/articulo.php?id=15261
http://familiacatolica-org.blogspot.com/2010/08/ideas-para-celebrar-un-baby-shower.html
http://www.ehowenespanol.com/ideas-cristianas-escribir-tarjeta-baby-showermanera_90436/
http://www.forofantasiasmiguel.com/tm.aspx?m=853317
http://mispuntadaspreferidas.blogspot.com/2012/04/baby-shower-catolico.html
http://mujercristianaylatina.wordpress.com/2008/09/26/presentando-el-evangelio-en-unbaby-shower/
http://pkts-babyshower.com/babyshower_Angelguarda.htm
http://www.imagui.com/a/oraciones-catolicas-para-baby-shower-T6ep7BjgE
http://www.corazones.org/maria/ensenanza/visitacion.htm
http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2014-06-24
http://www.es.catholic.net/santoral/articulo.php?id=1273
https://www.ewtn.com/spanish/saints/Nacimiento_Juan_Bautista.htm

101

Verbum Domini. Disponible en:
http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/apost_exhortations/documents/hf_be
n-xvi_exh_20100930_verbum-domini_sp.html
Documento de Aparecida: Disponible en: http://www.vicariadepastoral.org.mx/5aparecida/aparecida_05.htm#01

Documento de Puebla. Disponible en: http://www.clerus.org/clerus/dati/2004-06/3015/aipueb1

Evangelii Nuntiandi: Disponible en:
http://www.vatican.va/holy_father/paul_vi/apost_exhortations/documents/hf_pvi_exh_19751208_evangelii-nuntiandi_sp.html

Evangelii Gaudium. Disponible en :
http://w2.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/papafrancesco_esortazione-ap_20131124_evangeliigaudium.html#La_dulce_y_confortadora_alegr%C3%ADa_de_evangelizar.

Humanae Vitae II. Disponible en:
http://www.vatican.va/holy_father/paul_vi/encyclicals/documents/hf_pvi_enc_25071968_humanae-vitae_sp.html

Bartolome, Juan Jose (2014). Dichosa Tu que has creido. Etapas del camino de Fe de
Maria. 3era Edicion. Madrid – España.
Alexandre, Dolores. (1997). Bautizados por Fuego. Editorial Sal Terrae. Bilbao – España.

García p. Jose. (2009). Mariologia. Editorial Sapientia Fidei. Madrid- España

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ANEXOS

Nuestro Angel de la Guarda
Cuenta una antigua leyenda que un bebé le dijo un día a
Dios:
- Me dicen que me vas a enviar muy pronto a la tierra,
pero..., ¿Cómo viviré tan pequeño e indefenso como soy?
+ Dios le responde: Entre muchos Ángeles escogí a uno
para ti, que te estará esperando. Él te cuidará...
- Pero dime, aquí en el cielo no hago más que cantar y
sonreír, eso bastará para ser feliz?.
+ Tu ángel te cantará y sonreirá todos los días y tú
sentirás mucho amor y serás feliz...
- ¿Y cómo voy a entender lo que la gente me hable, si no
conozco el extraño idioma que hablan los hombres?
+ Tu ángel te dirá las palabras más dulces, mas tiernas
que puedas escuchar y con mucha paciencia y cariño, te
enseñará a hablar.
- ¿Y qué haré cuando yo quiera hablar contigo?
+ Tu ángel te juntará tus manitos y te enseñará a orar.
- He oído que en la tierra hay hombres malos.
¿Quién me defenderá?
+ Tu ángel te defenderá a costa de su vida.
- Pero estaré siempre triste, porque no te veré más Señor.

+ Tu ángel te hablará siempre de mí, y te enseñará el camino, para que regreses a mi
presencia, aunque yo siempre estaré en el cielo.
Y ya se oían las voces terrestres. Entonces el bebé dijo suavemente...
- Dios mío, si me voy dime su nombre para reconocerlo... ¿Cómo se llama mi ángel?
+ Su nombre no importa, le respondió Dios al bebé, tu le dirás... MAMÁ.

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