La democracia gerencial en crisis y la potencia anárquica del

poder destituyente
Rodrigo Karmy Bolton
Entrevista realizada por Márcia Junges para la Revista del Instituto de Humanidades de la Universidad
Unisinos, Brasil IHU Online.

1.- A partir del escenario de resistencias e insurgencias contra el poder político y financiero
ocurridas desde la crisis de 2008, ¿cuáles son las fortalezas y las debilidades de la
democracia representativa?
Ante todo, problematizaría el término “democracia” como un concepto que ha sido
apropiado por la racionalidad económico-gestional contemporánea y que la sitúa como la
forma última de todas las formas políticas, la forma de las formas, la meta-forma. Por eso,
me parece, que lo que hoy día es la “democracia” debe llevar consigo el apellido “gestional”
si no queremos confundir las cosas. En cuanto “forma última” de todas las formas, la
“democracia gestional” se articula como un dispositivo de matriz pastoral de corte
escatológico: “Querer detener la democracia –escribía Alexis de Toqueville en La democracia
en América- parecerá entonces luchar contra Dios mismo. Entonces no queda a las naciones
más solución que acomodarse al estado social que les impone la Providencia.” Pienso que la
observación toquevilliana es fundamental para comprender el núcleo propiamente teológico
de la democracia gestional contemporánea: “democracia” será el nombre de un poder
gubernamental cuya expansión incondicionada será tal que, según Toqueville, ninguna
nación no podrá más que adaptarse sin reservas a él.
Así, los demócratas creen que están en el lado “bueno”, es decir, a la derecha de Dios (siendo
su Hijo) gestionando su gloria sobre el mundo, expandiendo su reino a través de todos los
rincones del planeta. Y cuando se les interpela, ellos parecen preguntarse sorprendidos: “¿por
qué nos odian tanto?” A cuya pregunta habría que completar diciendo: “(…) si nosotros
trabajamos para su salvación?” En este sentido, la pregunta de Bush jr. Frente a los atentados
al World Trade Center, o las de Hollande frente a los de Charlie Hebdó revelan la matriz
teológico-política de una escatología propia de la Democracy en el primer caso, y de la
Republique en el segundo.
En este registro, la democracia gestional no está exenta de “enemigos”: su anti-cristo serán
todos aquellos que desafían régimen de imperialidad de corte gubernamental. Frente a ellos,
la democracia gestional produce una cesura interna abriendo un exterior en su propio interior,
tal como ocurre en la adopción del apartheid como dispositivo gubernamental de corte global,
orientado a la construcción de muros que dividen a países, ciudades barrios o comunidades,
en zonas especiales en razón de la “seguridad”. Como ha visto Wendy Brown, quizás, sea el
apartheid israelí contra la población palestina y el muro construido por los EEUU en la
frontera mexicana, los casos paradigmáticos de la situación contemporánea. Y cuando
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sobre todo. ese “enemigo” se convertirá en un “enemigo de la humanidad” que. Por eso. desde finales de la Segunda Guerra Mundial. lo que en los diversos plexos de resistencias –o. su dispositivo de corte global que. policiales. A ello lo llamaría. si se quiere. militares. con la cual se identificará la actual democracia.decimos “paradigmáticos” decimos que ellos son la imagen singular que ilumina el plano más general con el que opera el poder gubernamental contemporáneo. urbanos. no hay un “detrás” al que apelar. puede expresarse en la construcción de muros de diverso tipo: muros de más de 9 metros como el de Palestina. desmantela los Estados a favor de un poder gubernamental global y produce una nueva espacialidad en base a los nuevos criterios del discurso económico: la geo-eco-nomía es el nombre de la nueva cristiandad capitalista. Geo-eco-nomía significará... Como podemos comprender el surgimiento de movimientos políticos sin líderes y apartidarios? 2 . provisoriamente. No hay “engaño” aquí. la nomenclatura gestional contemporánea denominará “terrorista”: su poder de muerte. 2. etc. sino contra la “humanidad” en general. ejerciendo el antiguo poder de muerte desde el nuevo ensamble neoliberal. de desistenciasse ha puesto en juego ha sido. La situación actual del mundo árabe así lo confirma: destrucción del nómos operado en Sykes-Picot por el colonialismo franco-británico (que consolida los Estados árabes de la región) y.articularse como el nuevo nómos del planeta (tierra. pues. En este contexto.convertir la potencia de lo común en “población” (como en la época westfaliana se transformó a la “multitud” en la figura unívoca del “pueblo”) y 2. agua y aire. siendo la actualización de la otrora figura del “bárbaro” de la época grecolatina. Pero. se monta ahora sobre la lógica económico-gestional. la puesta en juego del proyecto geo-eco-nómico de la democracia gestional que pretende: 1. la de una profanación de la democracia orientada a darle un nuevo uso y restituir la potencia común que les ha sido expropiada. articulación del nuevo nómos “Obama” que reconfigura las fronteras. sino también la configuración de espacialidades orientadas a articular un orden global (no “mundial”. último reducto de la soberanía estatal-nacional. El apartheid no es una excepción a la democracia gestional sino una de las piezas más importantes de su administración. ni “inter-estatal”) basado en el paradigma de la economía capitalista. a la vez) trazando fronteras espaciales flexibles y porosas en orden a coincidir con la propia dinámica de la economía global. no sólo la pretensión del dominio de poblaciones y recursos económicos. pero también muros económicos. gracias al dispositivo teológico de corte pastoral que aparece como una figura del pasado que actúa como la cifra de nuestro presente. un “enemigo interno” (tal como la Escuela de las Américas acostumbró a nuestro continente) que ya no pugna contra el Estado-nación en particular. si el poder gubernamental característico de nuestra democracia gestional opera de esa manera es porque se articula a la luz de un ensamble muy particular entre la lógica estatal-nacional y la lógica económico-gestional. sino consumación de la propia racionalidad gubernamental que opera desde las superficies y que producirá un afuera interno.

lejos de ser una facultad. ¿Por qué entonces. oblitera el hecho de que éstas no sólo han existido siempre en cada proceso emancipatorio. lo que está en crisis aquí es la forma pastoral que ha constituido la matriz de la democracia gestional contemporánea. Los diversos plexos de resistencias que se ligan globalmente han puesto en jaque a esa misma forma pastoral.Pienso que. Ahora bien. se escombra como una forma de hacer de la experiencia de la política una política de la experiencia que danza en la medialidad de la potencia común y que encontrará su soporte en los diferentes tipos de “redes sociales” producidas históricamente. había afirmado que la idea de la vida después de la muerte no era más que un “cuento de viejas”. en favor de la imaginación que se proyectaba en la medialidad de una potencia del pensamiento que era común y separada a todos los hombres. y. fetichiza a las “redes sociales” y. Pero. nosotros. Una democracia paradójicamente exenta de la categoría de “pueblo” que. con eso. los cassettes en los años 70-80 e internet hoy) sino que además. los diferentes plexos de resistencias se ligan por la imaginación común que. Derivada de la “vida contemplativa” propuesta por la ética aristotélica. lo que terminó sucediendo es que. con materialidades diferentes (la carta. éstas han constituido tan sólo un soporte entre tantos otros. proliferada por un periodismo servil a las grandes transnacionales informáticas. a su vez. era que Al Farabi. perpetuando así el reino teológico en las diversas formas entre las cuales. la falsafa inventó la beatitud como una forma de vida que encuentra a la felicidad en la tierra. Por eso. la época moderna podría ser concebida como la destrucción de la imaginación común a favor de la sobrecodificación del signo. ha sido sustituido por la “población” (poco se habla del “pueblo palestino” como sujeto de resistencia. por ejemplo. En este panorama me parece preciso restituir la función fantológica de la filosofía. pienso que. en contra de los teólogos. de la imaginación común. A la inversa del discurso “fetichista” del espectáculo mediático que plantea que “se rebelan gracias a nosotros que les ofrecemos las redes sociales para hacerlo”. quizás. cada época tiene su “red social” puesto que éstas comienzan a trabajar en función de la imaginación común como su “motor”. Dicha tesis. según el proyecto geo-eco-nómico. Así. siguiendo la estela de la falsafa. De hecho el rumor que se transmitía entre los frágiles círculos filosóficos de la época del islam clásico. la sociedad del espectáculo constituye una de sus expresiones más decisivas. en razón de desplazar a la sobrecodificación del signo impuesta por los nuevos “teólogos”. condena teológicamente ciertos aspectos de la filosofía acusada de “averroísta”. puestos en el “tránsito histórico” 3 . una vez que Occidente se “arabiza” con la penetración de la filosofía peripatética. Las formas de resistencia global no tienen que ver con la invención de las famosas “redes sociales”. Los falasifa (filósofos árabe e islámicos medievales como Al Farabi o Averroes) en su permanente crítica a la teología de la época descubren que la imaginación (que es la sustancia propia del pueblo) es siempre común e intentan desplazar a la teología para conciliar a la filosofía con la religión (es el caso de Averroes. y mucho de la “población palestina” objeto de ayuda humanitaria). quien decía que la filosofía y la religión estaban destinadas a “amarse mutuamente”). la pintura. para todos es ya evidente la enorme crisis de legitimidad de la democracia gestional. la modernidad consumó el movimiento contrario: excluyó a la religión (el terreno de la imaginación común) e incluyó a la teología (el dispositivo que reduce a la imagen en la forma signo).

como algunos se apresuraron en decir).(Allende) que nos plantea la democracia gestional. todos convergieron en Tahrir. en que medida estos movimientos son líderes y apartidarios representarían una “política que viene” o son una expresión de la “potencia de no”? Giorgio Agamben ha sido sin duda un pensador que ha intentado trazar una arqueología de la potencia (ni de la “biopolítica”. sino la situación “normal” en la que vivimos. De aquí que el poder destituyente pueda ser concebido como una potencia anárquica tal como. no podríamos inventar otra forma de vida que desafíe las formas actuales de su legado pastoral? 3. jóvenes. en su momento. Sin embargo. Su reflexión en torno a ella se remontan desde sus primeros trabajos. A partir de la filosofía política de Agamben. desde el primer minuto. y entonces aparece la dictadura de Sisi en Egipto o ISIS en Iraq que invierte enteramente la lógica: la restitución de lo común característico de las revueltas. Por eso. como lo que actualmente llamamos “gestión”. comunistas. ¿Qué es lo que expresan estos movimientos sobre la política y la resistencia en nuestro tiempo? En mi perspectiva. la indecidibilidad de nuestro presente nos abre una pregunta clave: ¿qué tipo de poder o poderes (que tipo de formas de vida) podrían desafiar hoy a la democracia gestional y su proyecto geoeco-nómico? 4. viejos. islamistas. feministas. Trabajadores. las revueltas abrieron un terreno indecidible en el que. Como ha sido la tónica a lo largo de su trabajo (incluso mucho más allá de la saga Homo sacer). mira lo que ha ocurrido en el mundo árabe: las revueltas han hecho que diversos sectores atomizados por la división social del trabajo. Por ejemplo. En ese terreno indecidible estamos: entre la restitución de lo común por parte de un poder revocatorio y la permanente renovación y restauración de los dispositivos pastorales a nivel global. luchas que restituyen la materialidad de la potencia común. pero ha encontrado en la publicación del último libro correspondiente a la saga Homo sacer titulado El uso de los cuerpos un planteamiento sugerente que nos invita a imaginar esa otra vida posible en base al concepto de poder destituyente. Su pregunta no ha sido “¿qué hacer?” sino “¿qué ha significado el “hacer” en Occidente? Y su respuesta es que el “hacer” (la praxis) ha sido concebido en Occidente como “oikonomía”. ni de la “soberanía”. convergieran en la plaza Tahrir. se concibió en Walter Benjamin a la luz del término “violencia divina”. es decir. Más bien. pueden ser capturadas. situando dicha “violencia” 4 . las revueltas árabes quizás sean el paradigma de las luchas del presente: luchas descentradas de la lógica pastoral y. estudiantes. Sin embargo. No significa que las revueltas han llevado al escenario de la reacción como una “necesidad” histórica. de un momento a otro. se gira en la restauración de la lógica pastoral con toda su violencia sectaria. Hoy el poder pastoral exhibe toda su violencia en la permanente configuración de conflictos de “baja intensidad” a escala global. Agamben sigue de cerca a Benjamin en esta consideración. su apuesta consiste en construir una teoría política que desplace el problema de la “acción” hacia la cuestión del “uso”. Agamben desafía el paradigma “productivista” a través del cual se ha comprendido la acción política en Occidente. reaccionan los dispositivos pastorales de la democracia gestional que reaccionan frente a la situación. haciendo de la “guerra civil” no una excepción a la que los Estados pueden caer. etc. por tanto.

es claro que ésta no se presenta como una contención o alternativa al capitalismo globalizado sino como su forma política más fiel en la época contemporánea. Si lo que aquí hemos llamado democracia gestional no es más que la versión contemporánea del capitalismo. Y un mundo endeudado no puede mas que ser un mundo capturado. El “uso” desafía a la democracia gestional des-individualizando las relaciones y restituyéndolas a lo común. Estados endeudados. la celebración de su liturgia no cesa jamás. ha sido en la escena de la democracia gestional donde se ha desnudado el núcleo mismo del capitalismo: la producción incondicionada de la deuda. efectivamente. unificando lo que la democracia gestional insiste en separar (la potencia). Y. no tiene “ni tregua ni piedad”. como revocación de la máquina de producción de deuda. Recordemos que Walter Benjamin en El capitalismo como religión definía al capitalismo en base a tres rasgos: en primer lugar. En este sentido. sino culpabilizante. su desposesión. 5 . quizás. sino a usar de otro modo aquello que había sido clausurado por el pastorado. a un subjetividad y a una objetividad. frente a una vida formateada por los dispositivos pastorales de la democracia gestional. el “poder destituyente” aquí no es un poder simplemente “negativo” sino “interruptivo”. el capitalismo sería el primer caso de una religión no expiante. planteándose como un tercer lugar cuya afirmación implica una revocación. ni como un fin en sí mismo. tal como el antiguo diáfano propuesto por la noesis averroísta.(gewalt) bajo la noción de un medio puro que no puede concebirse ni como un medio para un fin. el término “uso” no designa una “propiedad” sino precisamente lo que no está sujeto a ella. A esta luz. politizar nuestra deuda y profanar la democracia son una y la misma fórmula cuyo único énfasis consiste en trazar las condiciones para una verdadera política anti-capitalista. sino interrumpir los diversos mecanismos implicados en su producción. Así. del derecho y de la financiarización de la vida parecen haber subyugado a la política? Si tomamos la democracia según lo que he señalado hasta aquí. y en tercer lugar. ¿Cuáles son los límites y posibilidades de la democracia representativa en un tiempo en que los dispositivos del capitalismo globalizado. sino en el de su más abierta deposición. Pero una politización no remitiría aquí a una “acción” específica. será preciso pensar en torno a su revocación. restituyendo así la vida común. familias endeudadas. sino como una potencia común. no es un poder que se inscriba en la dialéctica de la fundación y la conservación del orden. pensar una profanación de la democracia gestional signifique abrir otros sentidos del término democracia y así darle un nuevo uso posible. lo que necesitamos es politizar nuestra deuda e interrumpir el proceso del capital. Nosotros vivimos la pesadilla benjaminiana: individuos endeudados. el capitalismo es una religión de culto exento de cualquier dogmática precisa. En este sentido.no significaría simplemente “actuar” (con toda su estela de interpretación “productivista”) sino “usar” nuestros cuerpos de otro modo. en segundo lugar. Politizar nuestra deuda (en el sentido de “usarla”) no significa necesariamente abogar por un control estatal de la economía. no se trataría tanto de una “democratización” de la democracia como de su politización. De esta manera. Como en Marx. Tal potencia opera como un irreductible a un interior y un exterior. Politizar –desde una concepción agambeniana. 5. Así. el poder destituyente restituye su potencia para abrirla a otros usos posibles. pueblos endeudados. es decir.

es preciso que la crítica contemple la transformaciones que sufrió la lógica estatal-nacional en su ensamble servicial. la imaginación.6. el pastorado alcanzara su maximización política al intentar identificarse plenamente a las multiplicidades de la vida. se vuelven opacos. por medio del aparato jurídico. jamás logra totalizar a la potencia común que define a la vida. en este sentido. Si la geo-eco-nomía de la democracia gestional contemporánea intenta suturar esa difracción en la forma de la persona. Como si. Es preciso subrayar la fisura. Ni ayer. ni lo será hoy. la época neoliberal ha mostrado a todo el mundo lo que los economistas siempre supieron: que el capitalismo no puede existir sin Estado. En qué medida podemos hablar de una financiarización que abarca todos los ámbitos de nuestra vida. UNIPE 2014. en cuyo médium danza. Sólo en virtud de nuestro ser personal es que podemos gestionar nuestro cuerpo y hacer de éste una “fuerza productiva”. Sin embargo. Es este un asunto clave sobre todo para aquellos que aún están en la idea socialdemócrata de que el Estado es algo diferente del mercado: al contrario. el averroísmo insiste en lo irreductible de su abertura. a través de dicho proceso. desde la zoé hasta la bios? ¿Cuáles son las implicaciones fundamentales de ese dominio económico? Si. dicho proceso no es nunca “total”. problemas. ¿Qué explica que el Estado. Pero. pienso que si bien dicho proceso tiene vocación totalizante. ingresando de manera frontal a la cuestión de la soberanía como el armatoste teológicopolítico de la misma acumulación capitalista que define al actual proyecto geo-eco-nómico. opte por salvar al sistema financiero y condene a los desalojados por hipotecas en España? ¿Cuál es la lógica que subyace tras ello? Pienso que no existe ninguna lógica “detrás” de eso (es necesario prescindir de las teorías conspirativas o paranoides porque éstas no son otra cosa que una “alabanza” encubierta al poder). pienso que efectivamente se puede hablar de una financiarización de la vida contemporánea. Como si. No podemos. Por eso. litúrgico. entre cuerpos y lenguas. la propia dinámica de la democracia gestional impone que el Estado se configure como un sirviente de los poderes financieros globales. me parece. irreductible. fisuras que no puede alcanzar. Buenos Aires) me propuse trazar una genealogía del modo en que la lógica pastoral cristiana habría encontrado en el dogma de la Encarnación una solución orientada a suturar dicha difracción gracias a la introducción del concepto “persona” que transforma la potencia común de la “carne” en la individualidad del “cuerpo”. 7. Si el “averroísmo” introdujo un problema por el cual fue conjurado en el siglo XIII latino fue precisamente el haber situado la difracción radical entre el viviente y el humano. el punto en el que los cuerpos y las lenguas se alejan. 6 . a través de dicho proceso. extraños el uno al otro. Siempre todo proceso comporta límites. En mi trabajo Políticas de la excarnación (Ed. Más bien. para con la lógica económico-gestional como dos aristas del mismo problema. el capitalismo consumara su deriva pastoral al extenderse desde una lógica del poder que opera desde la inmanencia y que Michel Foucault identificó bajo el término “gubernamentalidad”. porque este último es un agente decisivo de su expansión.

planteé la posibilidad de unas políticas de la ex –carnación como aquellas que abren la potencia de la carne. subsumida a la de la financiarización (exactamente como se divide el mundo occidental hoy: los países protestantes mandan. por lo cual responde aún a un dispositivo “católico”. 8. y que impide que nos volvamos la unidad sintética de la “persona”. en la época capitalista. Como vio Marx en El capital. en donde la importancia de la monetarización ha quedado. Para volver a la pregunta diría que la financiarización de la vida es hoy un proceso permanente. Esa transformación habrá sido el triunfo de la teología por sobre la religión. en aras de una crítica del presente. a la imaginación común por la razón cogitante del sujeto moderno. en parte. El dinero capitalista primero y el carácter espectral que hoy día tiene la cadena sígnica de la especulación financiera. Ex -carnar sería abrirse a la materialidad de la carne que nos atraviesa. los católicos son serviles a sus intereses). Un triunfo que. la captura de la potencia común en la que habita la imaginación en la forma signo habría sido la condición para hacer de esas “fuerzas esenciales reales del hombre y de la naturaleza” una representación “puramente abstractas”. estará posibilitado gracias a la transformación del dinero en “medio” y “poder” como la inversión misma de los términos “médium” y la “potencia” con los que la falsafa definía su noesis. y el dinero en particular: en el escenario capitalista. sino siempre limitado a la fisura. En que sentido es posible hablar de una otra economía en un contexto marcado por la hegemonía del dinero y del mercado financiero? Cuando decía que la época moderna invirtió la apuesta de los falasifa sustituyendo a la religión (campo de la imaginación común) por la teología (campo que subsume a la imaginación al signo). el segundo libera a la fe de la obra y responde a la implementación de un dispositivo “protestante”. dos estrategias que actúan en paralelo: la monetarización y la financiarización.en cuanto medio y poder generales (…) convierte las fuerzas esenciales reales del hombre y de la naturaleza en representación puramente abstractas (…)” Así.“fetichizar”. el dinero es la gran invención teológica que sólo pudo tener lugar gracias a la sustitución de la imaginación común por la sobrecodificación del signo: “El dinero –escribía Marx en sus Manuscritos de 1844. las formas con las que opera la geo-eco-nomía contemporánea. Estas diferencias son importantes. La sobrecodificación del signo ha tenido. el capitalismo financiero se despliega como una lluvia 7 . quería dar el marco sobre el cual se erigió la forma de acumulación capitalista en general. Y para eso. pero nunca “total”. Así. la expulsión del “averroísmo” de la Universidad de París en 1277 quizás constituyó una de las condiciones históricas de posibilidad para expandir el reino del capital y consumarse hoy día en la democracia gestional y su proyecto geo-eco-nómico. tal como deja entrever Marx. Carne es el término que uso allí para designar a ese “medialidad” en la que se juega una potencia común. muestran la fuerza del proceso de abstracción con el que la modernidad sustituyó a la religión por la teología. la difracción que ex –carna a la vida respecto de la forma equivalencial del “dinero”. porque constituyen dos gradaciones con las que opera la sobrecodificación sígnica moderna. el primero deja intacto la relación fe y obra. Así.

y que brillan amenazantes frente a cualquier paso en falso que podamos dar. el problema. 8 . me parece. que consiste en hacer de la economía el paradigma de la política (de instituir un nómos económico. que crecen o decrecen. Por eso. ¿cuál sería esa relación? En término generales. Es lo que intentó Marx bajo la figura del comunismo. En eso consistiría su impacto. Pero no estaría seguro hasta qué punto experimentamos una “despolitización”: ¿se trata de una “despolitización” o de una re-politización en el nuevo registro de una economía politizada? Me explico: en el escenario geo-eco-nómico en el que nos encontramos. es necesario retomar la reflexión althusseriana en función de pensar una economía no humanista. La politización de la deuda como apuesta por un uso común necesariamente debe implicar la transformación de la economía capitalista en otra que no pase por el individuo sino por lo común. precisamente por eso. ¿Existe un nexo entre financiarización y despolitización? En el caso que sí. 10. En este escenario de financiarización y cooptación política. llama la “biopolítica financiera” transforma la “democracia representativa” (que tenía en su centro la soberanía del Estado) en una verdadera “democracia gestional” (que tiene subrogado al Estado a favor de la geo-eco-nomía global).se trata de hacer pasar la decisión soberana desde la figura de los Estados hacia la nueva figura de las trasnacionales articuladas en instituciones financiera supranacionales como el FMI. es que la economía capitalista es “humana demasiado humana” y. catastrófica. -tal como el propio Salvador Allende lo denunció en las NNUU en 1972. por más aporética que esa fórmula pueda ser) no se trataría sólo de “despolitizar” como de desplazar el locus clásico de lo político desde la escena estatal-nacional hacia aquella económicogestional: para decirlo brutalmente. 9. En eso consistiría el “paso en falso” sobre el cual los drones de la geo-eco-nomía harán lo imposible para conjurar (ya lo hicieron en el mundo árabe al transformar sus revueltas en “guerra civil”). podríamos decirlo así: toda financiarización es una despolitización pero no toda despolitización pasa necesariamente por un proceso de financiarización. será a lo que debemos apuntar nosotros también. ¿cuál es el impacto de la biopolítica financiera en las democracias representativas? Esta pregunta me permite elaborar un punto que no desarrollé anteriormente: lo que ud.permanente de cifras que suben o bajan. para mi. Quizás. Pero en este sentido. Ante todo. Su catástrofe está dada por su humanismo. sin duda. Sin duda veo aquí a un “averroísta” como Spinoza cuya fuerza filosófica resulta clave para introducir una desviación inmanente al proyecto geo-eco-nómico de la democracia gestional contemporánea. me parece decisivo pensar una política y una economía descentradas de la abstracción del “hombre” desde la cual advirtamos la relación con las demás criaturas como modalidades de una misma potencia común. se trataría de pensar una economía que deje de lado la dimensión sígnica del cambio y se conduzca hacia la dimensión imaginal del uso. Al contrario de lo que siempre escuchamos de que la economía capitalista es “in-humana”. pienso que sí sería posible pensar otra economía. Para eso. aquello ya no se debiera seguir llamando “economía” sino que constituiría una aneconomía.

Si bien Keynes pensó al FMI como un antídoto frente a las crisis. por ejemplo. etc. sino que se refieren a él en cada momento. la OMC. sustituyó el clásico lazo político definido por el derecho. Es lo que solíamos llamar “ideología”. como uno de los mecanismos centrales de subjetivación. en el marco de las relaciones cotidianas. me parece que una crítica al capitalismo contemporáneo debe ir más allá de denunciar el carácter “despolitizante” de la democracia gestional y mostrar cómo lo político ha sido capturado por lo económico.) como en aquél que se ejerce en las pequeñas relaciones de la cotidianeidad. Como si la fórmula leninista que describía al capitalismo de principios del siglo XX como el “imperialismo como fase superior del capitalismo”. a su vez. así como a los pueblos en poblaciones. por el nuevo lazo político afincado en la economía: los procesos de subjetivación no sólo tienen lugar en el ámbito económico. en rigor. sino un proyecto de clase orientado a convertir a la economía en el relevo de la política. Sólo en virtud de esta fórmula. podemos saber que el neoliberalismo no fue una simple doctrina económica. la democracia gestional constituirá su enclave fundamental. en ese sentido. De ahí la dimensión abiertamente política de la economía. Pero. en su sentido althusseriano. el papel que ha jugado es exactamente el contrario: el FMI ha aceitado el núcleo endeudante constitutivo de la acumulación capitalista (sobre todo desde finales de los años 70 en que fue tomado por la nueva intelectualidad neoliberal). La primera sólo se da con la segunda. 9 . ahora se transformara en esta otra: “el neoliberalismo. que designa la performance en la que el individuo es “interpelado en cuanto sujeto”. la versión geo-eco-nómica mas prominente es la neoliberal que. La radicalidad del asunto se puede ilustrar así: hoy se puede ser consumidor sin necesariamente ejercer mínimos derechos ciudadanos (es el caso de la historia chilena de los últimos 40 años). porque ambas caras pertenecen al mismo movimiento de la geo-eco-nomía. tanto en el impacto que tienen en la mutación de la soberanía hacia el ámbito de las grandes estructuras supranacionales (el FMI. En esta vía. la fase superior de la política”. se configurará a la economía capitalista como un proyecto geo-eco-nómico global del cual. Si pudiéramos reemplazar la figura del policía con la que Althusser ejemplifica el proceso ideológico (a principios de los años 70) diríamos que lo podríamos sustituir por un “promotor”: el ofrecimiento del producto se presenta como la interpelación fundamental y. al punto de producirse un verdadero proceso de politización de la economía y de economización de la política. tal como se ve en mi país. Sólo en virtud de dicho proceso.