1 TEMAS DE LITERATURA. IES Río Júcar. Dto. de Griego 2009-2010 TEMA I: LA POESÍA: ÉPICA Y LÍRICA 1.

ÉPICA: Las primeras obras conservadas de la literatura griega son los dos poemas atribuidos a Homero: La Ilíada y La Odisea. Se trata de poesía narrativa en versos largos que evoca un mundo legendario que se remonta a época micénica. El género épico mezcla historia y mito en extensos poemas que se fijaron por escrito. La tradición antigua atribuyó las dos obras a un tal Homero, poeta ciego de Quíos. En la Ilíada se nos narra un episodio de la guerra de Troya, el de la cólera de Aquiles. Este es humillado por el poderoso Agamenón, jefe de la coalición griega contra Troya, y renuncia a seguir combatiendo a su lado. Cuando los griegos se ven al borde de la derrota, Aquiles accede a que su compañero y amigo Patroclo vaya a combatir. La muerte de Patroclo a manos de Héctor, hijo del rey Príamo y principal guerrero troyano, provoca la vuelta a la lucha de Aquiles para matar a Héctor en combate singular. La obra termina con la patética escena de la devolución a Príamo del cadáver de su hijo Héctor. La Odisea nos cuenta el accidentado regreso a su patria tras la toma de Troya de uno de los héroes griegos, Odiseo o Ulises, y su venganza dando muerte a los pretendientes que asediaban a su esposa Penélope, fiel a él durante todos sus años de ausencia. La poesía épica decayó para volver a resurgir en época helenística. Apolonio de Rodas (Alejandría, 295 a. C. - Rodas, 215 a. C.) Nació en Alejandría, pero se le llama de Rodas porque allí pasó la mayor parte de su vida. Realizó estudios en Alejandría, teniendo como maestro al poeta Calímaco. Fue nombrado por el rey Tolomeo II director de la Biblioteca, y recibió el encargo de educar a su Ptolomeo, el futuro Ptolomeo III. Durante los veinte años que permaneció en el cargo compuso su famoso poema épico Argonáuticas o El viaje de los argonautas, que narra el viaje de la nave Argos, dirigida por Jasón y tripulada por todo tipo de héroes míticos, hacia Colcos, en busca del vellocino de oro. Se trata de la mayor obra épica griega tras los poemas de Homero. Discutió con su maestro Calímaco, que era un enemigo declarado de los poemas narrativos y extensos. Eso, y la enemistad de la reina Berenice, con la que se había casado su alumno, llegado al fin al poder, motivaron su caída en la corte del rey y su marcha hacia Rodas, donde murió. 2. LÍRICA: En los siglos VII y V a.C. encontramos en Grecia numerosos poetas que componen poemas cortos de distintos géneros destinados a ser cantados, que agrupamos bajo el nombre de lírica. Aparece esta poesía en sitios diversos de la geografía griega y cada poeta se expresa en su propio dialecto. Cultivan un tipo de poesía personal opuesto al del narrador anónimo e impersonal de la epopeya homérica. El individuo cobra voz y habla de sí mismo, de sus propias experiencias o bien de los deseos para su ciudad en la guerra o en la paz. La poesía yámbica (en verso yambo y de efecto ácido y mordaz) era adecuada para las burlas y la sátira vulgar. Se representante más característico es Arquíloco de Paros (s. VII a.C.) soldado mercenario que conoció la guerra como penosa obligación y no como marco de heroicas hazañas. Lejos del ideal heroico, presume con desvergüenza en un poema de haber escapado con vida de un combate tras arrojar cobardemente su escudo, acto deshonroso. Su preocupación no era salvaguardar el honor ni el renombre, sino su vida. La poesía elegíaca (con acompañamiento de flauta y en metro elegíaco dactílico) era en un principio (s. VII a.C.) de tema guerrero. La cultivaron Calino de Éfeso y Tirteo de Esparta. Son cantos de exhortación al combate, de poesía patriótica, cuyo fin no es celebrar hazañas guerreras de héroes, sino dar ánimos a aquellos que escudo con escudo en la formación hoplítica exponen su vida en defensa de su patria y de sus familias. La poesía elegíaca posterior abandonó esta temática. Su representantes más famosos fueron Teognis y Solón. Teognis de Megara fue un poeta del siglo VI a. C., partidario de un código de valores individualista y aristocrático. Ante las inminentes guerras

2 médicas, proponía la postura del carpe diem, considerando la guerra, no un asunto patriótico, sino una fastidiosa interrupción de la vida cotidiana. Es famoso por poemas de ideología aristocrática dedicados a su joven amado Cirno. Solón de Atenas (principios s.VI a. Cto.). Político y legislador, viajero y poeta, contado entre los Siete Sabios. Considerado uno de los padres de la democracia ateniense, sus reformas intentaron limitar el poder de los oligarcas y satisfacer las exigencias del pueblo, para el que entre otras cosas abolió la esclavitud por deudas. Su obra poética es un testimonio y una justificación de su actividad política. Reivindica la justicia, la cual siempre acaba imponiéndose por obra de Zeus, y la moderación, que evite la desmesura culpable (hýbris), falta que provoca el odio de los dioses y acarrea siempre un castigo para el culpable o de su familia. De la lírica mélica, monódica o personal los principales representantes fueron Safo y Alceo (s.VI a.C.). Casi coetáneos, vivieron en la isla de Lesbos, lugar de refinada cultura. Contrasta con la figura de Alceo, de carácter muy masculino, vehemente y belicoso, la poetisa Safo, cuya poesía es melancólica, delicada, de una exquisita sensibilidad femenina. Esta poesía amorosa de Safo, dirigida hacia otras mujeres, ha dado origen a la expresión amor ‘’sáfico’’ o lesbiano. Anacreonte de Teos (s. V a.C.) escribe en jonio poemas breves y llenos de vida. Da lugar a un tipo de poema llamado “anacreóntica”. La lírica coral, poesía compleja cantada por un coro y ligada a representaciones rituales, de tono solemne y barroco, culmina con Píndaro de Tebas y sus Epinicios o cantos a vencedores atléticos de juegos panhelénicos. Los triunfadores de tales juegos encarnaban la excelencia aristocrática, el ideal del grupo social al que Píndaro se dirige en su quehacer poético. Otros poetas fueron Alcmán, Estesícoro, Íbico, Simónides y Baquílides, sobrino de Píndaro. 2.- EL TEATRO. TRAGEDIA Y COMEDIA 1. LA TRAGEDIA: El teatro griego surge a partir de festivales religiosos dionisiacos. En las primeras manifestaciones teatrales aparecían máscaras y un coro de sátiros, lo que se mantiene en el drama satírico. A partir de ese teatro primitivo se desarrolla la tragedia a finales del siglo VI a. Cto. El teatro se crea como espacio para una representación y consta de graderío, orquestra para los músicos y danzas del coro, un proscenio o espacio elevado para los actores, y al fondo la escena. Se empleaban decorados, las obras combinaban textos, recitado, canciones, música y danza y los actores, siempre hombres, actuaban con máscaras. La tragedia adapta la acción a un esquema, en el cual interviene el coro, representado como un grupo de personas que rodean al héroe. La acción antigua volvía a suceder ante el público ateniense. En la tragedia está presente en todo momento el dolor y la muerte que nos da una lección solemne sobre las condiciones humanas. El mayor representante y creador de la tragedia fue Esquilo, que transfiere a sus obras mucha grandeza a partir de sus partes corales, largas y complejas. La acción dramática es simple y la lengua rebuscada. Esquilo organiza las tragedias en trilogías, destacando la Orestíada que habla de los crímenes de la casa real de Micenas, entre otros temas. Otro autor importante es Sófocles, que aumentó la parte dramática y disminuyó la coral. Abandona la estructura de la trilogía y destaca por la grandeza de sus personajes individuales. De sus tragedias cabe destacar Antígona y Edipo Rey. Antígona trata de la decisión de una heroína de enterrar a su hermano fallecido, incumpliendo así la decisión de Creonte, lo que la llevará a la muerte. Edipo Rey trata del héroe, que, marcado por el destino del oráculo, mata a su padre y desposa a su madre. Eurípides es el más innovador, de mentalidad inconformista y crítica e influido por la sofistica. Podemos destacar las siguientes obras: Medea, en la cual una mujer llamada Medea mata a sus hijos para vengarse de su marido, Jasón. Otra obra importante es Hipólito, en la que una mujer es víctima de sus pasiones. También destacan las Troyanas, obra de mucha sentimentalidad que habla

3 de las penurias de unas mujeres consecuencia de la guerra de Troya. Las Bacantes es la última de sus obras, que describe el castigo de Penteo, rey de Tebas, por oponerse al culto del dios Dioniso por estar penetrando en su reino y en la que vuelve a los orígenes dionisíacos de la tragedia. COMEDIA. La comedia antigua, presentaba el contrapunto cómico, paródico y fantástico de la tragedia. De sus personajes unos son creados por la imaginación del poeta, otros históricos y diversos dioses, que intervienen en una trama libremente inventada. La acción, deshilvanada, termina con el triunfo del héroe cómico sobre el antihéroe, lo que es motivo de burla y risa. La comedia se ocupa de la vida cotidiana y de la gente sencilla. En ella abunda la obscenidad, el chiste y el insulto grosero. Aristófanes es el autor más conocido de la comedia antigua y el único del que se han conservado obras. Vivió la época de la guerra del Peloponeso, de ahí su rechazo de los demagogos belicistas y su obsesión por la paz. En su obra Lisístrata, las mujeres hartas de la guerra, mediante una huelga sexual, obligarán a los hombres a firmar la paz. Aristófanes ridiculiza en sus obras las nuevas corrientes innovadoras y se burla de figuras como Sócrates. Otros autores de comedia antigua son Cratino y Eupolis, de los que no se conservan obras. El teatro evolucionó hacia la comedia media, menos fantasiosa y más cercana a la vida cotidiana. Abarca la mayor parte del s. IV (desde 404 hasta el 323 a. C.) Se conocen autores como Alexis y Eubulo. La comedia nueva (desde el 323 hasta el 263 a. C.) presenta una ambientación costumbrista y unas tramas enredosas: los autores más conocidos son Dífilo, Filemón y Menandro. De este último se conservan obras como El Díscolo y La Samia. A partir de la época helenística el teatro se va extinguiendo dejando paso a un género menor, el mimo: obras cortas de tipo realista y obsceno y tono desenfadado, o también parodias de la mitología. El autor más conocido es Herodas (S. III a. Cto.), con mimos como La celosa o El maestro de escuela. En el mimo los actores actuaban sin máscara y las mujeres representaban papeles femeninos. La emperatriz Teodora (S. VI) fue en su juventud artista de mimos. Se mantuvo hasta 1452.
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TEMA 3.- LA HISTORIOGRAFÍA La historia se origina a partir de la labor de los logógrafos, autores de genealogías y de textos variados ya en prosa, aunque hay que destacar el fuerte influjo de la épica. Heródoto. (Halicarnaso, s. V a.C.) Con él comienza la historia como ciencia y género literario. Fue viajero, vinculado a Atenas (su patria espiritual), donde tuvo contacto con Pericles, Sófocles y Protágoras. El tema central de su obra es el enfrentamiento entre griegos y persas, las Guerras Médicas (490-480 a.C.), vistas como gran conflicto entre Asia y Europa. Su historia trata del conflicto entre griegos y bárbaros, ocupándose de etnografía, religión, etc. Explica el acontecer histórico mediante la concepción religiosa de la envidia divina (los dioses destruyen al mortal que pretende rebasar los límites inherentes a la condición humana, hýbris). Es la voluntad divina la que decide los acontecimientos humanos y es inútil luchar contra el destino. Tucídides. (Atenas s. V a.C.) Representa la culminación de la historiografía griega. Su historia tiene por objeto el enfrentamiento de atenienses y espartanos, la Guerra del Peloponeso (431-404 a.C.), que conmovió al mundo griego y provocó, tras la derrota de Atenas, la desaparición de su imperio. Cuenta hechos recientes de los que él tuvo experiencia directa. Su fracaso como estratego motivó su condena y exilio de Atenas, y la posibilidad de viajar por el escenario del conflicto. La obra se interrumpe antes de llegar al final de la contienda, probablemente por la muerte de su autor.

4 Su historia se centra en la Guerra del Peloponeso y es una reflexión política: su principal objeto de interés es el imperio ateniense y los problemas del poder. Tiene un gran valor la tragedia de Atenas, que permite una reflexión sobre el poder y consecuencias de su abuso. Tucídides (influido por la sofística y la medicina científica) aplica la crítica racional en sus análisis y descripciones. Los acontecimientos históricos se explican por la concatenación de causas y efectos, sin intervención de los dioses. El motor del acontecer histórico es la lógica interna de los hechos y de las acciones humanas. Jenofonte. (Atenas 430-354 a.C.) Escritor polifacético, produjo tratados históricos, filosóficos y didácticos. Obra más destacada son Las Helénicas, en la cual continúa el relato de Tucídides. La Anábasis, de carácter histórico, es el relato de su participación en la fracasada expedición de mercenarios griegos para instaurar en el trono de Persia a Ciro el Joven, largo y penoso regreso, a través de tierras desconocidas y hostiles. Su relato, en tercera persona, no ahorra ingenuos elogios a su intervención protagonista y a sus dotes al mando. Carece de la objetividad y el rigor de Tucídides, pero es un buen narrador y experto en cuestiones militares. TEMA 4.- LA ORATORIA La elocuencia tuvo gran importancia en Grecia, que aumentó con el desarrollo de las instituciones democráticas. El ciudadano tenía que saber convencer ante una Asamblea a los políticos. La sofistica se dedicó a la enseñanza metódica de la oratoria. Los discursos se dividen en cuatros partes: introducción, exposición, argumentación y conclusión. El siglo más brillante para la oratoria de Grecia fue el siglo IV a. Cto. Ya en la Antigüedad Aristóteles clasificó la oratoria en tres tipos: Oratoria judicial: El ciudadano ateniense debía defenderse personalmente ante un jurado. Con la difusión de las enseñanzas sofísticas, se extiende la profesión de logógrafo. El discurso tenía que adaptarse a la personalidad del cliente. El más importante logógrafo fue Lisias, extranjero residente y firme partidario de los sectores democráticos. Sus discursos son una viva descripción de la realidad ateniense. Otros oradores logógrafos fueron Antifonte, Iseo y Andócides. Oratoria política: El máximo representante de este género fue Demóstenes. Se opuso a Filipo II de Macedonia, quien intentaba entonces la conquista y el sometimiento de toda Grecia. Contra él y sus planes escribió Demóstenes cuatro ardientes discursos conocidos como Filípicas. Como político, ha sido diversamente juzgado por algunos casos de miopía política y por defensor de las libertades tradicionales del país. También se le conoce por discursos de tema más privado. Otros oradores políticos fueron Esquines, rival de Demóstenes, Licurgo y Dinarco. Oratoria de aparato: Su fin era la elaboración de bellos y artificiosos discursos sobre un tema dado. Pertenecen a este grupo los discursos fúnebres. Su estilo era grandilocuente y su tono cercano al de la poesía. El gran artista de la prosa griega fue Isócrates, quien fundó la escuela retórica de Atenas y es autor de famosos discursos. TEMA 5. LA FILOSOFÍA El origen del pensamiento racional. La filosofía surgió en Grecia, aproximadamente en los comienzos del s. VI a.C. Las culturas antiguas basaban su concepción del mundo y del hombre en los mitos. Las fuerzas naturales eran personificadas y divinizadas. A principios del s VI a.C., en las ciudades jonias, algunos sintieron la necesidad de sustituir las explicaciones míticas por otras justificadas de manera racional. Surgió así la filosofía, cuando en el terreno del conocimiento la explicación racional sustituyó a la explicación mítica. Esta nueva actitud intelectual intentaba una explicación global de la realidad. Para ello los sentidos no bastan, hay que recurrir a la razón.

5 Los principales filósofos, los milesios Tales, Anaximandro y Anaxímenes, pensaron en su investigación racional: todo el universo se reducía, en última instancia, a uno o muy pocos elementos, lo que evidencia un cambio de actitud intelectual. Pitágoras de Samos emigró y se estableció en Crotona, donde a mediados del s VI a.C. fundó su escuela. Los pitagóricos cultivaban ante todo las matemáticas. Se trataba de una teoría mística del número, en el que veían el origen y explicación de todo. Parménides de Elea sostuvo que a partir de una única realidad es imposible que surja la pluralidad. No hay sino una única realidad inmutable. Al jonio Heráclito de Éfeso se debe, al contrario, la radical afirmación de que todo cambia, nada permanece. Concibe el Universo como un continuo devenir en el que todo está sometido a incesante transformación: πάντα ῥεῖ “todo fluye”. Anaxágoras de Clazómenas, filósofo jonio que se estableció en la Atenas de Pericles, introdujo en la filosofía el principio del nous o pensamiento. Finalmente, Leucipo y Demócrito, los dos de Abdera, decían que los átomos caen al vacio y se entrelazan por la fuerza del azar. La filosofía griega cambiará de orientación a partir de Sócrates, para preocuparse del hombre y las cuestiones humanas. Los sofistas Los sofistas, especie de maestros ambulantes, de reconocido prestigio, procedentes de los lugares más diversos del mundo griego, confluyeron en Atenas en la segunda mitad del siglo V a.C., donde llevaron a cabo una verdadera revolución cultural. Con sus debates y enseñanzas los sofistas pusieron en tela de juicio, sometiéndolas al examen de la razón, muchas de las concepciones tradicionales (religión, leyes, costumbres….).Tal reacción a menudo se tradujo en acusaciones de ateísmo y de corrupción de la juventud. Los sofistas no constituyeron una escuela filosófica ni un movimiento homogéneo. Fueron educadores: son los primeros en hablar del hombre o de la naturaleza que reestructura al individuo. Partían de la base de que la virtud era enseñable, y de que había que distinguir entre lo que era por naturaleza (νόµῳ) y lo que era con convención humana (φύσει). Cobraban honorarios por sus enseñanzas y sus pupilos solían ser jóvenes de clases acomodadas con inquietudes culturales y, sobre todo, ambiciones políticas. Enseñaban por medio de la retórica, entendida como el arte de persuadir a los demás. El dominio de la oratoria capacitaba para imponer el propio punto de vista por medio de persuasión y para sostener cualquier tema en cualquier situación de la vida. Estos métodos son los que llevan a los sofistas a ganarse los recelos de la gente ateniense. Mostraban una postura crítica frente a la tradición, cuestionando toda la herencia cultural de los siglos anteriores. La certidumbre que la gran mayoría de las cosas humanas desembocó en el relativismo radical expresado en la frase:”El hombre es la medida de todas las cosas”. No hay valores absolutos, pues no hay unanimidad entre los hombres respecto a lo que es justo e injusto, lo bueno y lo malo, etc. Entre los sofistas destacó Protágoras, el más antiguo e importante. Fue acusado de ateísmo y obligado a abandonar Atenas. Es sobre todo recordado por su afirmación del relativismo (“El hombre es la medida de todas las cosas”) y por su defensa de las leyes. Gorgias destacó, como estudioso de la retórica, entendida como arte de la persuasión y por su enorme habilidad en la elocuencia. SÓCRATES Sócrates, (Atenas, 470-399 a. C.) fue una figura singular del pensamiento griego por el influjo que ejerció en sus discípulos, pese a no haber dejado escrito alguno. Sabemos sin embargo que usaba un método muy personal: utilizaba una ironía muy sutil y una falsa ignorancia (Solo sé que nada sé). Sócrates no era un sabio ni un maestro profesional sino que no cobraba por enseñar y usaba el diálogo como método para extraer ideas (la llamada mayéutica).

6 Sostuvo con convicción sus ideas: el hombre debe buscar la verdad, la justicia, la bondad…; el ciudadano debe obedecer siempre a las leyes. Acusado de corromper a los jóvenes y de introducir dioses nuevos, fue condenado a morir bebiendo la cicuta y su muerte fue ejemplar. Discípulos suyos fueron Platón y Jenofonte, entre otros. Ellos nos dejaron una imagen idealizada del sabio, del filósofo consecuente, que se contrapone a la imagen ridiculizante que da de él Aristófanes en Las Nubes. PLATÓN Platón era ateniense (428-347). De familia noble, se dedicó a la filosofía por influjo de su maestro Sócrates. La muerte de su maestro le afectó profundamente y se dedicó en cuerpo y alma a la filosofía. Fundó una escuela filosófica, llamada la Academia. Pretendió también influir en la política, por lo que fue consejero y maestro de los tiranos Dioniso I y Dioniso II de Siracusa. Platón fue un gran pensador político en el plano teórico, como se ve en su diálogo La República. Utiliza un estilo dialogado, con preguntas y respuestas cortas, donde se van sacando conceptos. Usa a veces unos mitos inventados para ilustrar sus ideas (mito de la caverna, de la Atlántida). Escribe diálogos, que se clasifican en tres etapas: los primeros, sobre la figura de Sócrates, de tema ético, los llamados socráticos (Apología), otros de madurez en el que expone la teoría de las ideas (Fedón, Banquete, Fedro) y, finalmente los de la última etapa (Las leyes). ARISTÓTELES Vivió en el siglo IV a Cto. Hijo del médico personal de Filipo II, rey de Macedonia, fue discípulo de Platón, si bien se distanció más tarde y fundó su propia escuela, la peripatética o del Liceo. Su filosofía tenía en cuenta la experiencia, frente al idealismo de Platón. Aristóteles fue maestro de Alejandro Magno. Sistematizó todo el saber de la época, con una obra ingente sobre ética, física, metafísica, poética, etc. Sus obras se agrupan en tres épocas: una primera de signo más platónico a la que pertenecería parte de su Metafísica, una siguiente etapa más realista con el resto de la Metafísica y la Física, y terminaría con una fase con mayor interés por la ciencia empírica. Su proyección en el mundo antiguo fue muy importante, aunque declinó bajo el empuje del neoplatonismo, para volver a emerger en la Edad Media. TEMA 6.- LA PROSA CIENTÍFICA y TÉCNICA: La prosa científica griega nace con los primeros filósofos, que se preocuparan por el origen de la naturaleza. Así en Matemáticas y Astronomía tenemos a Tales de Mileto en el s. VII a. C., que sostuvo que el agua era el principio y predijo un eclipse, Pitágoras de Samos, que creó la palabra filósofo y que consideraba el número como base de todo, concertando matemáticas, astronomía y música; Euclides, auténtico padre de la geometría, Aristarco de Samos, precursor del heliocentrismo, Eratóstenes, con sus cálculos del diámetro terrestre, y Ptolomeo con su famoso sistema geocéntrico. En Física e ingeniería destacan Empédocles, con su teoría de los cuatro elementos, Arquímedes de Siracusa, famoso por su principio y por inventos como el tornillo, armas que empleaban espejos, etc., Herón de Alejandría, que inventó base de la máquina de vapor e instrumentos como el odómetro. En Ciencias Naturales: Anaximandro, quien dijo que la materia se originaba a partir de lo “ápeiron” o indeterminado, Demócrito, que sostuvo que la materia estaba formada por partículas minúsculas a las que llamó átomos, Aristóteles, que sistematizó el saber antiguo, especialmente científico, y otros autores como su discípulo Teofrasto y Dioscórides, médico y botánico del s. I.. En Medicina destacan las figuras de: Almeón de Crotona, Hipócrates de Cos, considerado el padre de la medicina con su Corpus Hippocraticum, Eurifonte y Galeno, este último del siglo II d. C., con importantes avances sobre anatomía.