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AFOSTTIT,A.

S SOBNE "CONCIERTIO BARR(rcO"


I}E AI,EIO CAAPENTIEN.

AImüo nrH llo Crrm


Ihüwr¡ird füúrd [fry d! Sr f,Iurooc

I dad latinoarericaua repi-


ti€ndoce (.€ú cie*o nodo
inversamede) l¿ travesía del
narrador-prcrtagonista de Loe
Conclerlo Barroco
es probablemente Pass pcrüdoo, c{ra de sr¡s
{1974) la
nol¿bles novehs
mvela Ere de menos favsrq$
goz en lL rica y vasta
Pa¡afras€üdo ¿ [¿t-
meín, todo discl¡rso literarío
bíbliog¡afia crttica sobre la
obra del escritor cuho o artlstico €s ur modo de
Alejo Carpedier, lo que no rcpr€sen|¿cióo cultwal, y
m como tal, represata a esa
+¡iere decir que se hale
de una novela impoúane, cultrua o a algunos de sus
pues leemoe es¿ c¿rwi¿ de componentes modela¡do eI
análisis y ensayos interpeta- mundo y eremdo l¡ imagen
tivoc com un¿ deliciencia de l¿ idenridad colectiva e
ct{tic¡, teniendo e¡r cue¡rta idiviünl. Est¿ idea se hace
que pese a su brevedad evidente despes de leer
Conciclo Barroeo re$me Concierlo Barroco, novela
üra bue,s¿ parte de lás ea la que no solo se forja
principale ideas es&icas y rma i&Oidad y wa image,n
lite¡ari¡s de Carpentier, y culftral sim ad€más se
esto tro es poco decir. De ptama b necesidad imperio-
oua pafte, nos enconüamoo sa de un reconocimido
frente a rm¿ mvel¿ capaz de cultual, en esle c¿so, b
sopoffar varias lectuas: cultr¡¡a del hombre amsic¿-
vdivcrtimiento4, ojuego m cotno edidad viva,
hisürtco' (pirc.ros concep-
actuaote, productora de
tos ¿cuñados por lo$ e$rdio- mtídos y significacircnes.
w de esa oha) o Ia que La mvela se inicia con
cre€ttrog conecl¿: ura el viaje de un rico Indi¡no a
crllica a b no mperada arh H¡mpA lo rye en apar*ncia
concepcídn er¡¡ocentisür de implica ul re[orno del
Amáica y rma rer¡aloriza- personaje a $E; fuedes
cultwales, & sus mft€s, a nt
cióo de lo americ¿m ftenüe
propía tradició'a Pero al
a lo erno'peo, dos elemenloo
qug como sabemos, gáo en llegar, debe enfre¡ñars con
permamte lensién eo lA ma vísíó'n (la euocenfris¿)
Alonso Rab{ cursa cl süyo dirttrso se codrapore
cqsi totalidad de la obra
rÍUfuw airo d¿ ükratura en
naüativa de Carpsdier.
radicalmente a la realidad
San Marcas, es fuadador de
De rnatreta general hisfórico-social y geogrr[fica
rryistss y
ufuabnenfe s¿ podemos decb que Concter- $re mresro personaje ha
desempeña como periúi,tu vivido eo Anáica! cmseta-
tro Banoco no es olra cosa
Rccient¿mettte ln pubücada mede m México. El viaje
eI übro de paerns Cwü¿ra {pe una netáfora novelada
de b búequeda de la ideoti- {dm tópico explotado por
ctt¿1sfu. Caxpentbr en mrrü¡s de sus

ln Sequilao: Año II, Nros.4-5, 1993


F;,ud¡¿r

novehs) adquiere asl rm carácter cognoscifivo 'Alll un Mocte-ama enfre tarilüto y


soserddo por tra tereidn que generan dos azfeca, algo César focado con phmas dc
disqnsqs sobre rma misna feafidad. Ademds, quetul aparee{a sent& en un trono
el viaje (tal com sucede en I¡s pssos perdl- cuyo esti,lo era llnixtaiÍz pontiftcio y
dos) constituye e¡ d rm verdadero dirilogo de miclwacano, bajo un palio lnantado por
dos mundoe o cultrnas y se convierte en rmo dos cortesanas, tenierdo a su lndo, d¿
de los ejes estructurales del relato. Pero el pie, un indeciso Cuautenoc con eara &
viaje tmbi& deja littrar una sueile de soporte jown qu trrlr'icse bs ajx an
Telémaco
mltico: el Amo o Indimo, de atgUna menera poco alntndrad* (..) Tbda en óleo mry
puede ser comprado a Ulises, en la medida emfufrusda, al gttsta italiano de mtchos
elr qr¡e el coaocimiento que adquiere sobre su años atrás - aho¡a que alü el cieb fu
prqpio ser, la identidad recobrada, la crrteza las Ctfpul.w, con sus ca{du de Tltatus, se
obüenida en su búsqueda ontológiea pueden obr{a sbre clarid&s d¿ cielo verdadero
dar lugar a m sfuil con eI vellocino de oro y usafun lx anisas de palctas sol¿úu
t¿n arduamente busca¿o por el célebre h&oe - con pwrtw ol faúo cuyas cortinas
de ltaca. eran levantad# pr cafuzas & búias
El propóoito de este habajo es, eÍt primer curiosvs, úvihc d¿ colarse en el gren
t&minq indagar el proceso de transfomación teatro de bs acontecimientas, qae We-
de nuesho persomje y, en segrmdo lqgar, dr e{an sacad* de algnru relnción dc viajes
cuenfa de algunos elemeirtos carn¿valescos a Im reiaas d¿ la Tartaria..'(p. 11)
pesentes en Conclerto B¡rroco (efectos Hasa aqui rcsrlta obvio gue el Amo arin
cémicog irsnla' elementoa hasgresores). no esüí eir capacidad de disinguir los dos
espacios firdidos e¡r su cmciencia: la bistoria
real de México, por ur lado, y eI discr¡rso
ofici¡l flsp@, por ot¡o. Terminados los
II
-.-
II preparalivos, el Ano marcb¿ hacia hnopa y
la primwa escal¿ se realiza en la isla de C\rba,
I/T TNANSTORIT{ACION hecto gue como pas¡aremos a explicar, tiene
I}EL AMO EN II{I'IANO tm valor simbólico particulr que il)s revela
con más proñmdidad la esencia & estas
Tal como manifestamos lln€as arriba, el ambigtiedades. De C\üa" en efecto, partió
virrje es un motivo cenfr¿l en Concbrto Hern¡in Cortés hacia la coquisa de México,
Bnroco, ya que ¡o solo e plwnta como eje mientas qrn el Amo rcaliza la t¡aveda inver-
en la búsqueda de la iderilidad, o más amplia- sril saliendo de México llega a Cuba para de
m€de, de rma conciencia cultmal (la del alH partir a Europa hecisamente en Cuba
Amo) marcada desde el inicio psr m doblez: tiene lugm ol primer dese¡rcueirt¡o del Amo
americano/europeo. El viaje, para el Amo, con la hisroria oficial y canÍnica" al comprar
tiene como propósito facílitarle ol acceso a un de inmediato las calles cercena$ al prufo de
modelo mltico elnopeo, la posíbilidad de I¿ llabaú¿ con las de Coyoacria
encodri¡lse con las que s¡porc sus ralces. 'Aqat en cantbio, eran callcs engolsry
E$a ambígüedad se manifieda desde el co- dc easas bajas, cayas vefltanors, envez d¿
mienzao de l¿ novelq cuando tenems al Amo terr¿r cancelCIs de kten lunaje, se ab{an
pr€pffiado el víaje y seleccionando las ccas trw de varlillas mal pintadx & blsro,
que irán con dl: fujo tejafu qa¿, en Coyorcá4 apenas si
"Aqa{ lo qu¿ x queda &c{n. el Attw y lwbiesm sentifu para cofiiar galliruros
rcd b que e rr¿" (p. l0) o parEtcrizns'(p. 18).
Eg¿ ma¡ca lextual es clarlsima: nuesÉro
La isla es azcrtada en ese moooento por
personaje ha conligurado un doble eryacio, un una epidemi4 una pde, y a consecuencia de
oocúo yw uallá', América y Enopa, en ella muere Francisquillu el sriado del Amo,
buena cue¡rta Sin embargo, el problema aparecido el negro Filmmo eo $l rempla-
central de la novela apareced reci& cumdo el
rn. De esta ür¡mefa! el Amo puede nranten€f,
Amo se deüenga a contemplar rma pidura en el lugar que le toca en l¿ 6cala social al
la sal¡ de su c¿sa: inferior del mdelo jenflrguíco y socio-cultural
del cualproviw y al cual se dirige. Una vez

tt$
Rnbft A@ifllns súre "Cotnieñs furrod'

[egado a Enopa, el Amo recapciona toda ua el camaval, que como veremos s convierte en
sie de 'tetúNu que le rel¿tan, en t&minos rmo de los elemenlos mediadores e¡r la trans.
maravillosos, la historia de sq¡s antepasados formación de nrN¡o pe¡soüaje, pues gracías
eurqpeos. fryemn¿o enconfrar rm espacio al r¡so de rm disfraz el Amo pierde su identi-
'real maravillosu como el rye ba conocido y &d inicial (euo'pea) y se adentra en el pasado
vivido en México, se desih¡siona de la aú¡ali- histórico de México. El Amo se h¿ diff¿zado
dad qw encuemtra en Eryda y sqge alli r¡n de l\rlocteztma, p€ro, surge la pregurta ¿Cuál
egrmdo cbque, unr segudo confliclo entre el es la ñmció'n que desemp$rs la mdscara? En
nacá" y el ualWo, Amáica y E\tmpa:
mencia sm dos: converüirse en rm iñmen-
"Nieto de gente rucidn m algútt lugar üo de oposicidn enfre el pasado y el ambiente
situafu enfie Colmenar de Oreja ) local gue rodea al Amo e¡r e$e moMo, y
WlannnrQue d¿l Tajo y que, por Io ser agente mediador de la txan$ormacién del
mi¡¡lna, hab{an coñada ¡¡lp¡ravillas ds lN personaje eo la búsqueda de su idenlidad.
bgar* dcjada atrás, inngfuáfuse el l¿s ambfi¡alencias empiezao a menifesar-
Amo qw Ma&id ero otra cma. Tlisfe, se con ñayor énfasis y claridad: el Amo
dcsfuida y pobre le parech esa ciadd, ing¡esa di$aza& a un c¿fé y rm sacerdote le
después de lwbe¡ creci.fu entre Ix plan- pregml.a si es lrca, y el Amo reryonde:
t8 y tezontl¿s d¿ hl&ico. htera d¿ ln oMuicano', vale decir, ni indio ni qaúol en
Plaza Mayor tdo cra, oqa{ angosta, forma exclusiva, sino ambas cosas al mimo
nugrienfo y esniniado, si se petsafu en ti€mpo. El Amo le relat¿ edonces la hi$oria
la mcfura y el adorno d¿ ,as ealbs fu de la cmqui$a de México, inleres[ndole al
all{ con sus potadas de aaúzjas y sacer&úe como tema para üia ópera. D€sde
balcones tlnados en alu dc qwrabircs, es[e rcme,nto tmos al Amo as¡nido, a
¿ntre corwrcopiw quz sacafun fflÉas e traves de la m¡íscma, la personalidad de
Ia pie&a y letras mhzadrc por pútpa- Moclezuma. Dicho de otra forma: asumie,ndo
,ros y ye&as que, en ,ruc#r6rs fu flna su pasado ar¡tóctono. Pe¡o la imagen del Amo
pina$q pregonaban lw mérttas ds las no se pie¡de, prcs la m.[scfra engloba tmto a
joyer{as'(p.27). Moc{eama como al Amo, idegra lo america-
El espacb anhelado como ?ropio" y no y lo europeo. De es[e mo&, el Amo
"taigal' por el Amo es valorado e,n forma puede "actualizaf los bechos acaecidos dt¡ran-
negativa, desvalorizdndose por tanto ss impli- üe la co'nErista de México, convirtiéndoe en
cancias Íniciales. I¿ desihsion se torna arln sr propia hisúoria: el Amo en busca de ma
mayor cuando el Amo oscila ed¡c la desmiti- identidad.
ñcación del disctuso europeo y la añoranza de Deryds del Concerto-grosso que tiem
1o americano, so e$e caso representae por Itryar on el Oryedale della Pidá, se dirigen al
unas rrrarcas texlu¡les qrn nos retrotraen a Io cemeirterio de }a ciudad, y en ese lugar el
trmscunido y vivido en México. Amrofiviocüezum repfe varias veces la andfo-
Toalrenle desih¡sioüado, el Aoo aban- xa:
dona Eryaña y llega a ltalia deryués de un nTengo st¿ño -d¿e{a Mocteaü}r .Tengo
tercer conflictoo €sta vez entre él y Filomeno, sr,efia -repetfn el ilisfrazño'(p. 48).
su criado: Aquf h doble significancia es evidente:
oPero si Filomeno se relamla de gusto di$az y máscaxa repres€da¡r el doble aspecio
recordño * primer festút & car*e del personaje: Amoffoctezuma, Adri-
blnna, el Ann, seguifu Wr una ch*cttr.a ca{hnopa, PrmtdPasado.
de mendigos ap€nüs aparec{a en callcs Al ser desperlado, el Amo es invitado a
dandc la era conocidn la pinta de sa naxrar nrevmede h historia de México:
jarano con rccarurdas d¿ plata, no oEl netbano, saca.do dc st sopor,
lue
c¿safu ¿n s¡¡s lmvntos contra Ia ruí¡fud itvit& a na/rar naarañcnte b hbtoria
dc esta villo ,tatta alabada (...)" {p.29t. de Mocteuma ...o (p. 49).
Es decir, la imposibilidad de adaflación Nétes que €sla vez el narrador dice "el
que pres€rrta el Amo en Eryaña c lo qrm nwxicatp" refid&dos¿ geoéricamenle aI
mdiva sr partida bacia ltalia. Llegado a Amq reduciendo a casi nada el €Sec{ro
nalia, más precisaofnte a Yemia el Amo, sem¡Íntico que vmia ocrryando ha.sta ahora el
jmto con su cüado, se apest¿n a participar en vocablo 'anao,logrmdo asl rm ambiede de

$equilao: Año II, Nros 4-5, 19Y3 lzq


Esfrtdfo-

diganciamimfo necesario para el desarrollo de trarb fl toda wrM: Hernón Cortés


una rarrdcifo higórica, pem hrego ese eryec- perdotu a xs enemigols, y, paÍa sellor Ia
t¡o es recnpenado, y nel mexicanoo vuelve a amistad errfie aÚecas y españolcs, ceVb
ser el Amo/Mocteama, posesionddose de los rans4 m júbtlac, vúores y aclntnciones,
personajes y el momenfo higérico. Miedras las bdas d¿ Tewilc y Ramiro mi¿ntras el
el Ano lleva a sabó el relato, Filomeno relata emperador vencido jura eterna fuüed
la historia de su bisabuelo y reencarna a los al tut de F*paña,o (pp. 6?{8).
personajes de la hisoria, haciéndolos actuar. La ópera se convierte enlonces en ot¡o
Aqd Carpentier tiende un pralelimo: doe eh,mento mediador de la trmsformación de
bscbos contadw en l¿ misma forma y con la truesho personaje: al indignrse por la falsoa-
mis¡n¡ emoción, recurierdo en ambos cagos a da repremtación hislóricq ¡evaloriza automá-
tma, Dteatralizncióno de la hisoria. A ralz de ficaoed,e sr pasado, se ubica e,n la higoria,
de episodio, el fraile Adonio csfiiffiza a encu€nha su propia identidad, de maoera que
idear el argt¡medo de lo rye ser¿ la épera de todos los elemedos flue al comeozi¡r la novela
Mostezuma El fraile sugrere refesedtr apareclan separados: AcdfAtt¡[, America-
elefanes eil urn de las escenas, a lo Ere el mlEuropeo, lermioatr sieúdo cedralizados en
Amo reryonda el Voo &l Amo-Indiano-Mexicano. Para
"Fn M&ico no hay elefantes 4ijo el terminar est¿ pa[te, hemos inledado qr¡em¿-
üsfrazado, sacdo d¿ su twbrra por tn tizar lo dícto hasta ahora a fm de visualizar
enormidad del dislate'(p. 54). mejor el problema:
¿Qué acaba de hacer el Amo? Dos coeas:
1) A$mir nueva¡nenfe el papel de mexicano y ELEMENTOS MEI}IAI}ORTS ITE LT TRANS-
?\ Sfrurse en su propis experiwia para FDRMACION
contar l¡ historia sin los defectos y vicíos I} YIA,JE
promovidos por el discurso oñcial europeo. - Cuba (Ruta de Cortés hacia México,
Agobiado por el cansancion el Ano duerme ruta del AEo hacia Hnopa)
proñmdamente y al deryertar se percibin[ rma - ESda (himera decepción hisórica
tran$ormación de zu personatidad: no qs ya y de identidad)
Moctezuma y tampoco el Amo, pues ba - It¿lia (solución finat al cCInfliclo)
habido una ñsión de ambos elemenros y la 2l MASCARA/DISXRAZ (tt¡octema/¡¡no)
resultante de esa fusión es la figura del Elndi-
- Oposición emre higoria real y dis-
curso europeo
aflo"i
'Al llnt'wdo d¿ Fi/r¡t¡ut¡p., el Ann wlhí dc
- Permfen al Amo asumir ma p€so'
salidad aulfotic¿
an largo seíw -tan largo que parec{a
cua d¿ añas, No era ya el Mxbatma
3) OPERA

de ln vkperq puesto Eu llzwba ana


- Representación bistórica tergiversada
pemite toma de conciencia del Amo
úebada futa de do?nir..." (p. 59) - Configuración defidtiva del Indimo
La iderÍidad (la nueva idedidad) del
hdiam alcanzn a rm prmto climáico cumdo
halldndooe éste e,nla ópera se p€rcata de que
Terúile, en vez de ser uno de los generales de
NI
Mocteama aparece como uta mujer. De esta
form4 Carpentier configua un sonflicto entre ¿NOVELA MONOI.OGICA O DIAI¡GICA?
1o representado etr escena y el cmocimiento CARNAVAL Y OTRAS TRASGRESIONES BN
CONCIERTO BARRCrcC)
En tiene el Indiano de su propio pasado. A
consecuencia de ello, el lrdiano, haciendo una
toma de conciercia, acusará al compositor de Eo apariwia, unos cr¡ados elemeirüos aI
falsifu ación n
hi&.óric a : ide¡ior de este Conckrto Bsroco bag¿rlan
uEntran b co*tivos mericanas, cadcnas para clasificarla como una novela mmolégica,
al cuello, lloranb s d¿rrota; y cuando es dech, rma novetra que nos lrarmiüe la
parece rytt habrá d¿ asistirse a una. vision del nanador a traves del protagonisa.
turwa malanz4 suced¿ b btpretisto, lo A pimera visa, este sólo hecho evide¡rciaria
oww
ircre{blc, b ¡narovitloso y afu.urfu, can- tro gue Artonio Marquet deúomin¿ fah*
130
Rflbt Apwlítlos súre "Corúiatb furrw"

de aperfrra dialogfstica'. Si a ello le sum¡- En Concierto B¡¡roco la soxualidad


mos el ¡echazo barto conocido de Carpenier a irn¡mpirá como mtor & *tp oár;err'vncia d¿
la psicologización de sn^s personajesn tenffa- h ley*, es decir, como categoria y elemedo
mos oúro pudo a favor del monolqgimo al trasgresor. El Ospedale della Pietá, por ejem-
rffgen de la negafividad del viaje del Amo, ploo es un lugar al que aparenteimente se Ie
quíen no logra el eslado de "Gnosis" que afrihryen todas las cracterldicas de un ceütro
deseaba alcanza¡ en Eunopa desde mfes de su de propahión de la ideologla y el saber
llegada. Pero hay que tomar en ctpn{¿ que en moral cri$iam y al E¡e adem¡is podmos
eSa novela aparcce un elemeirto cuya sola vincular con clasemas como unpdiÍoción',
presencira instaura por ñnrza rma perryecdíva 'retirou o 'espirifrnlidado, perc acaba @nver-
diatégica: el hr¡nor. I: rcryueSa es obvia tido al inteúor del relalo €n rm lugar de
el hmm requiere del &o rccesüi¡mente, diversión, sensuatidad y placer desenftenado.
mnnife$ándose como dedinalario y decodili- Pe¡o el sero no es rhicarenie tm *rcto ilc-
cador del chisen como blanco del mensaje galo w. las codiciones en que se pone etr
ironico y como sujeto lector o instancia leglfo- práctic4 sim que ad€más adquiene rn matiz
ra" A ede respedo, Adonio Marget obsva sacrilego (recordemos que el Amo realiza sus
lo siguíente: escaramuzas eroüc¿s con la visitaote m<turna
'La iron{a, en efecn, alienta y conoe en ura habil¿ción presidida por atgunas imá-
bdo y elb genera un dístancianiento genes hagiol¡fáficas: *habitación de lrc sa'l-
errfre nafiodor y protagonista, el Indiana úas1.
(...) En este aspecto, hay uru dimnsün Aili radica¡ia, por ejerylo el ca¡¡lcter
qae sc abre a la üalagh a t¡avé^s ú.el úasgrestr flue p¡eserÍa la sexualidad en
esallamiento de protatipas, dc clichés, dc Concierto B¡rroco
normm y códigxo. Uno de los fenómenos más cautivantes de
la lradición de occidente es, sin dtda, el
SEXO Y CARñAVAL: EL ROSTRO DE carnavalo arin reminisce,ncia viva y acuante de
IITS TRA$GRESIONES 16 "cofrirnosoy los ocafias nsvolis" folrumos
en muchas pa$es del mundo. Definido por
Es notoria la prmcia de la pmiscuidad Umberto Eco como oel ¡narco de I¿ übertad
sexual en Corelerto B¡roco. E$a exuali- cómicau, el carnaval impore la traryrasién
dad es presentada corno un recanimo de conro üorrna' es decir. deja abierta la posibili-
trasg¡e.sión, en la medida en qrn sustituye las dad de porrer en tela de juicio todo arynllo
ngidas oonnas de la mmgamia malrimonial. establecído firmerede en la vida ordinaria y
Que la esposa del Amo fallezra sin qrc se nomal de ma comunidad determí¡ada De
precise temporalmente el snrceo (sólo se sabe oüa manem, podemos decir En eI camaval
Ere el deceso es anterior al asmto del primer Waliza la trasgresión, y fwra de su codexto,
capitulo) y obse¡rando el ritual religioso éoa puede pas¿r por falta o delito. h gene-
previsto en estos casos (bedicióm papal y ral, la almódera de Concfurúo Barroco es
afuini$racíén de Saatos óleos) sor dos carnavelescq en la medida en que es rica en
becbos que configwan el primer escalón de sígnos tras$effie^s, por lo merm en cualro &
esa trasgresión Sabms $te l¿ instilución los sie.te capltulos de que consta.
mafimonial, @ h coffivisión de occide,ng El disftaz, impreeidible en el
eleme,nto
consituye el mlcleo b¡isico de corsrucción & carnaval, posibiüta el doblar idedidadeq el
una comrnidad o sociedad. t¿ acfihd del presentarse al uOtroo en forma diferente (el
Amo recorre un camino inverso: su viudez no Amo didrazado de Moctenma ante Vivaldi,
le provoca un ápice de nostalgia, Y d qredar p. ej.). Ese juego & ocultasiedo es posible
como algo vago e impreciso el tíeryo que porque el carnaval nos abre las puertas a luur
vivié bajo rma 'legalidd mafrinnnblo, & otransfigwación general dc lns cmasu. Ad,
coloc¿ a esta irÉitución como uo objeto el lengruje de la novela logra desalarse de
relnoto y deryrestigiado etr el transcumir aca¡tonmientos y solemnidades para tomarse
cotidiaao del Amo, a tal pudo, qw la posi- salaz, obsceno, exageradamede volrrytuco:
bílidad del recuerdo qrda mulada a el uMudatúo l¿ vv¡z las danns d¿centes se
discrnso por la presencia de una \tisitanu übraban de caant# okcenidad¿s y
tacútrna', eochilws palabrw se habhn guardado en

Sequilaa Año II, Nrcs. 4-5, 1993 13:


Rsbt Ap6tíII6 súre ,,Corúíeño fu,rrw',

BIBLIOGRAFIA

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lwz \n
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N0TA'- Todas las sitas de Consi€rto Barroco peÍt€necen a la primera


edicióa Sigb )Oil editores,
México, 1974.

LIBNENIA
RICARIX} PALIT{A

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