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Queda la Palabra

presenta:

Relatos de la Realidad
para niños y niños grandes

Izar y la Magia de Sentir
Disfruta y regala: Una historia real sobre la Magia que
ocurre al Sentir con otros seres que nos rodean (empatía).

Los Nadies

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Relatos de la Realidad
para niños y niños grandes

Izar y la Magia de Sentir
Disfruta y regala: Una historia real sobre la Magia que
ocurre al Sentir con otros seres que nos rodean (empatía).

Los Nadies

Título: Relatos de la Realidad para niños y niños grandes
Izar y la Magia de Sentir
Autor: Aire - Los Nadies: Los bohemios, los pobres, los locos...*
Edición: Primera - Diciembre de 2015 - Queda la Palabra
Registro copia: 2015120001
Depósito legal: Pendiente

Este libro no tiene precio. Te pedimos que compartas un donativo a “la voluntad justa” para
una asociación sin subvenciones de personas precarias con proyectos de desarrollo personal,
promoción social y autogestión.
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transmitir en cualquier medio de reproducción, grabación y difusión, siempre que se cite al
autor y sea sin finalidad comercial o publicitaria, ni ánimo de lucro individual o colectivo.
* La ilustración es una creación basada en el recorte de imágenes de internet no registradas.

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Relatos de la Realidad – Izar y la Magia de Sentir

Izar y la Magia de Sentir

Jesús me repite una y otra vez que todo es “mágico” si queremos verlo, pero que estamos tan metidos en los pensamientos que somos incapaces de sentir con nosotros mismos y con los demás seres, estamos
“ciegos” a la realidad que tenemos ante nuestros ojos.
La historia que os voy a relatar ocurrió hace poco, a mediados de diciembre, en un lugar llamado Pago de Juan Ramos, en Puente Tablas. Es
una agradable zona de campo, húmeda y fresca, cercana a la ciudad de
Jaén por donde pasa un río, con muchas huertas y casas sencillas de
agricultores, familias que viven allí o las tienen para pasar el verano.
Nosotros vivimos en una parcela que tiene una casa muy grande de color albero y cuyo interior está repartido en cuatro viviendas que son de
Jesús y de cada uno de sus tres hermanos. Éstos últimos vienen sólo
unos muy pocos días al año. En esta casa estamos nueve seres, cuatro
personas y cinco animales, que compartimos todo por un simple principio
de justicia e igualdad. Somos austeros coherentemente, cultivamos en
un pequeño trozo de tierra hortalizas ecológicas y desarrollamos las
actividades de la asociación “Los Nadies”, de apoyo recíproco y sin subvenciones, que formamos junto a otras personas también precarias.
Relatos de la Realidad – Izar y la Magia de Sentir

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Ahora estamos pasando malos momentos económicos ajenos a nuestra
voluntad. Tenemos un desahucio inminente y hace un año se rompió el
motor de la vieja auto-caravana con la que hacemos las actividades de
auto-gestión de la asociación. Llegando el invierno el dinero no nos ha
podido alcanzar para comprar leña, así que nos hemos calentado un poco
cortando tablas usadas que teníamos por aquí.
Hasta hace aproximadamente dos meses estábamos bastante agobiados por estas y otras razones, pero Jesús nos llevó a reflexionar juntos sobre si merecía la pena estar así, sumergidos en nuestros pensamientos y con miedo al futuro, intentado ansiosamente poner remedio a
todo y “ciegos” a la realidad del presente. Después de reflexionar sobre nuestro error decidimos hacer en cada momento lo que teníamos
que hacer pero sin sufrir ni desesperarnos, ya que si poníamos nuestra
atención en desear y buscar con desasosiego un futuro “mejor”, no íbamos a poder apreciar lo “mejor” del presente. Así que empezamos a relajarnos y, como otras muchas veces nos ha ocurrido, hemos vivido la
Magia de Sentir (la empatía, el auténtico Amor):
Enfrente de nuestra casa hay una parcela donde viven dos perrillas
muy simpáticas, madre e hija, a quienes saludamos cada vez que sacamos a nuestros perros. Como los dueños de la parcela vienen muy poco,
las perrillas hacen agujeros y se escapan para irse a la parcela que hay
al lado y así sentirse acompañadas por José, el agricultor que todos los
días trabaja en su huerta, un hombre tan sencillo como la misma tierra.
El otro día mi hijo Ura fue a recoger unos caquis que José nos había
regalado y regresó contándonos que la perrilla más joven había sido
atropellada por un coche. Le había visto la pata ensangrentada desde
lejos y nos dijo que José le había dejado un sitio en su parcela, encima
de unos sacos al lado de su casa. Cuando Ura nos lo contó estábamos
muy ocupados y realmente todos pensamos que la perrilla quizás necesitaba ayuda, pero ninguno hicimos nada...
Pasaron dos días y salí a hacer algo de deporte por el carril, cuando
pasé por delante de la cancela de José vi a la perrilla sentada en medio
de la placeta. Me acerqué, la llamé, e inmediatamente vino hacia mí co4

Relatos de la Realidad – Izar y la Magia de Sentir

jeando. Cuando estaba cerca se volvió a sentar y me miró a los ojos
profundamente. Comprendí qué le pasaba: Me decía que se encontraba
bastante mal y que necesitaba ayuda, aunque desde el otro lado de la
cancela no le pude ver la herida. Al rato regresé con algo de comida
pero no quiso probarla.
Al día siguiente decidimos entre todos que Ura iría a ver qué tenía la
perrilla y a preguntarle a José si podíamos pasarnos a curarla. Cuando
volvió a casa nos comentó que la herida estaba en la parte interna de la
pata trasera, que tenía muy mal aspecto, era bastante grande y se le
veía gran parte del hueso... Sin embargo nosotros tampoco reaccionamos con urgencia. Esa noche todos volvimos a dormir calientes y sanos
en nuestras camas, mientras ella, tal y como estaba, muy herida, sola y
con frío, no dormiría mucho encima de aquellos sacos.
El sábado por la mañana decidimos que yo me acercaría junto a Ura
para ver qué aspecto tenía la pata y curarla, pero cuando vi la herida
me di cuenta de su gravedad, pues le faltaba carne, se le veía el hueso
como había dicho mi hijo, seguro que tenía la pata rota porque le colgaba y era imposible que pudiera apoyarla. ¿Cómo ninguno nos habíamos
preocupado realmente de lo que tenía la perrilla? Ya habían pasado cuatro o cinco días desde el atropello.
Preguntando a José conseguimos el teléfono de los dueños para explicarles lo que había pasado. Al llamar hablamos con una mujer, ya mayor,
que está enferma y con dificultades para andar, por lo que no podía hacerse cargo y nos decía que sus hijos tampoco podían por diferentes
problemas. Entonces, debido a la urgencia, le pedimos consentimiento
para llevarla nosotros mismos a Marcos, el veterinario que atiende a
nuestros perros, que después de llamarlo y contarle lo sucedido, se
ofreció a atenderla. Cuando entró la perrilla en la consulta Marcos le
habló con cariño, diciéndole, “―¿qué te ha pasado mi niña?”, y la tranquilizaba acariciándole. Le anestesió para evitar el dolor, le hizo una
cura de urgencia quitando el principio de necrosis que tenía en la pata,
le hizo una radiografía y se la inmovilizó. Hizo todo lo que pudo, desinRelatos de la Realidad – Izar y la Magia de Sentir

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teresadamente, ocupando casi dos horas de su tiempo. Nos dijo que él
no podía hacer nada más porque no era traumatólogo, instándonos a que
fuéramos cuanto antes, el lunes, a que la atendieran como merecía, pues
tenía rota la articulación de la pata y había perdido carne, músculo y ligamentos. Como he dicho estamos muy precarios y, aunque Marcos nos
repetía que no quería dinero, quisimos darle “la voluntad”, veinte euros
que sabíamos nos quitábamos de lo que nos faltaba para terminar el mes.
Al volver a casa Jesús la abrazó cuidadosamente y después le habló
un buen rato poniendo sus cálidas manos sobre el vendaje en la pata. Le
decía: “―Preciosa, ¿sabes que te vas a curar muy pronto? Aquí vas a
estar muy bien, ya verás...” Y mirándonos a mí y a mis dos hijos nos
dijo: “―Esto que estamos haciendo por la perrilla nos lo va a devolver
el universo con creces más rápido de lo que podéis imaginar ”. Más tarde
nos propuso que nos ofreciéramos a cuidarla y curarla si sus dueños no
podían hacerse cargo, al menos hasta que nos echaran de la casa sobre
mediados o finales de enero, e incluso si los dueños no podían o no querían, que nosotros pagáramos los gastos de la necesaria operación, aunque fuera en varios meses; con lo que todos estuvimos de acuerdo. Llamamos a la dueña y le informamos de la visita al veterinario, lo que nos
agradeció de corazón, y más cuando le manifestamos nuestro ofrecimiento de estar con la perrilla hasta que se curara ya que ellos realmente tenían problemas para hacerse cargo. Nos dijo que su hijo vendría al día siguiente.
Cuando oscureció salí a la parcela para dar de comer a los perros. Era
una noche clara y despejada. Miré al cielo satisfecha y en esos momentos pasó una estrella fugaz muy luminosa, parecía que se mostraba expresamente congratulándose con lo que estábamos haciendo; sonreí sintiéndome feliz.
A partir del día siguiente el Amor (empatía) que habíamos dado, regresó a nosotros. Cuando el domingo vino el hijo de la dueña, en agradecimiento y reciprocidad por nuestro ofrecimiento, nos regaló un gran
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Relatos de la Realidad – Izar y la Magia de Sentir

montón de leña y, al saber que no teníamos vehículo para llevar a la perrilla al veterinario traumatólogo, nos dio dinero suficiente para que la
lleváramos en taxi todos los días que se necesitara. También nos pidió
que preguntáramos por el presupuesto de la operación. Quisimos saber
el nombre de la perrilla pero nos dijo que no tenía ninguno.
No nos quedó claro si esta familia afrontaría los gastos de la operación, pues podía ser cara, pero como he dicho estábamos dispuestos a
pagarla aunque fuese a plazos, por lo que el lunes, sin falta, la llevamos
a un veterinario traumatólogo. Este hombre atendió a la perrilla de una
forma que no nos gustó. No nos pareció que sintiera con ella, pues aún
actuando como profesional que es, no la trató como merecía por estar
así de enferma. No le dijo ni una palabra tranquilizadora, ni le hizo una
caricia... Me parece que no la vio, sino que sólo vio su pata descarnada y
fracturada. Nosotros sentimos que nos trataba de forma parecida a
como lo hacen algunos trabajadores de los bancos cuando nos ven así de
precarios... Nos dio un presupuesto aproximado de entre cuatrocientos
y quinientos cincuenta euros, aunque eso sí, permitía que lo pagáramos a
plazos. Marchamos de allí dándole las gracias por habernos atendido de
urgencia sin cobrarnos y por la facilidad en la forma de pago de la operación, pero tristes y decepcionados por ese trato sin sentir.
Ese mismo día mi madre me llamó después de mucho tiempo sin hacerlo, más de siete meses; le cuesta trabajo aceptar que le diga lo que
pienso como he aprendido de Jesús, dejando a un lado la hipocresía y el
“quedar bien”. Al preguntarme cómo estábamos le conté que muy precarios, que no teníamos dinero para arreglar la auto-caravana y lo que estábamos haciendo con esta perrilla atropellada... y nos despedimos.
Hablando en casa decidimos no llevarla a este veterinario traumatólogo, pues el proceso de curación iba a ser largo y con ese trato sin empatía, cada día que fuéramos nos íbamos a sentir peor tanto nosotros
como la perrilla, además del alto precio que costaba la operación. Así,
Jesús se acordó de Carmelo, otro veterinario que conocía de hace tiempo y lo llamó por teléfono. También es traumatólogo y no dudó en decirle
Relatos de la Realidad – Izar y la Magia de Sentir

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que la lleváramos esa misma tarde... Cuando fuimos a su clínica, al igual
que Marcos, la atendió con delicadeza, le dijo guapa varias veces dulcemente y le hizo de nuevo una cura. Cuando le preguntamos el precio, bromeó, “―¡No serán más de seis mil euros!” Jesús le preguntó cuánto sería
exactamente para poder decírselo a los dueños. ¡Ciento cincuenta euros
como mucho y al día siguiente la operaba! Nos sentimos nuevamente muy
bien y le abrazamos felicitándolo por ese gran corazón, tan grande como
él mismo.
Llegó el martes y ocurrió una nueva Magia de Sentir: Mi madre me
llamó y me dijo que nos iba a regalar un dinero para que pudiéramos empezar a arreglar la auto-caravana. ¡Me ingresó mil euros! Con esto ya
podíamos terminar el mes algo desahogados y teníamos para pagar la
mitad de la reparación que son unos mil ochocientos euros, para así seguir haciendo las actividades de auto-gestión de la asociación.
Ese mismo martes por la tarde operaron a la perrilla. Todo salió perfecto, ni siquiera se tuvo que quedar en observación porque reaccionó
muy bien a la anestesia y, como si fuera nuestra hija, fuimos a recogerla
tan pronto como nos llamaron de la clínica. La chica que ayudó a Carmelo
a operar a la perrilla nos dijo que no se podían creer que de un día para
otro, al quitarle las vendas para operarla, la herida tuviera tan buen aspecto. Estaban sorprendidos de ver con qué rapidez la carne ya había
cubierto el hueso casi por completo. Miré a Jesús sonriendo porque sabía que esto era efecto de que él había puesto sus manos encima del
vendaje de la herida dándole la energía del Amor, que es el quinto elemento, el que más sana con mucha diferencia.
Y el miércoles ¡otra vez la Magia de Sentir! Jesús cumplía uno de sus
sueños: Escribir gratuitamente para un gran medio y que sus denuncias
de injusticias llegaran a muchas más personas. Le escribieron un correo
electrónico de un importante medio internacional de noticias, digno y
claro, y le ofrecieron que antes de publicarlos en otros sitios les enviara sus escritos; que recibirlos era un honor para ellos.

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Relatos de la Realidad – Izar y la Magia de Sentir

Jesús nos insistía en que observáramos lo que él nos había anticipado,
que todo lo que estaba ocurriendo era por habernos entregado con empatía a esta perrilla que estaba desvalida, que esa era la auténtica Magia
de Sentir, la empatía, el verdadero Amor.
Este mismo día, ya más tranquilos por haber salido bien la operación,
Jesús quiso ir a expresar lo que habíamos sentido al otro veterinario
traumatólogo que a pesar de ser un buen profesional no trató a la perrilla con la sensibilidad que se merecía. No sabíamos cómo iba a reaccionar, igual se enfadaba. Sin embargo nos recibió amablemente y quiso
escuchar de principio a fin lo que Jesús le dijo frontalmente, lo cual le
honra. Le explicó con cariño cómo nos habíamos sentido y lo que necesitan los seres sobre todo cuando están enfermos o asustados y que, de
seguro, él mismo iba a sentirse mejor si a partir de ahora los trataba
con palabras tranquilizadoras y algunas caricias. El veterinario traumatólogo explicó a Jesús que estaba muy estresado por diversas circunstancias y se comprometió a reflexionar agradeciéndole su frontalidad
porque decía que así, uno al menos, tiene el derecho a responder.
Los días posteriores seguían ocurriendo cosas muy hermosas. Una de
esas noches en casa, como solemos hacer antes de acostarnos, nos reunimos y dialogamos sobre lo ocurrido durante el día. Hablábamos de qué
nombre podíamos poner a la perrilla. Entonces relaté lo que sentí cuando vi la estrella fugaz el mismo día que la recogimos; por ello decidimos
ponerle “Estrella” en algún idioma antiguo. Buscamos y encontramos el
hermoso nombre de “Izar” en euskera, que significa “Estrella”, “nombre
de los lejanos astros que brillan en la noche clara”. Cuando hemos ahondado en su significado se refiere en árabe a Mirac, Mirak o Mirach,
nombre de la segunda estrella más brillante de la constelación de Andrómeda, la gran gigante roja, que es mil novecientas veces más luminosa que el sol. Otro nombre utilizado para designar a Izar es Pulcherrima
“la más preciosa”. A mi Izar me recuerda a “levantarse” y Mirach me recuerda a “Milagro”. Todo alude a lo que Jesús nos dice que Es y tiene que
Ser el Milagro del Amor que se manifiesta, se recrea y se expande cuan do unos seres sentimos con otros como si fueran nosotros mismos.
Relatos de la Realidad – Izar y la Magia de Sentir

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Nota 1: Los nombres del agricultor y de los veterinarios son figurados.
Nota 2: No por haber actuado así con esta perrilla somos “buenos” o
“caritativos”. Es un acto de justicia e igualdad entre los seres vivos.

Cuando seas como un niño,
coherente entre lo que piensas,
dices, sientes y haces.
Cuando renuncies a todo
lo que tienes y deseas,
lo que crees y anhelas,
Cuando sientas con todos
los seres que te rodean
y compartas con ellos.
Entonces,
en ese momento,
entenderás qué es Amor.

Asociación “Los Nadies”

Juntos estamos demostrando que es posible
lo que otros, sin intentarlo, llamaron utopía
Teléfono: (0034) 693 391 587 - Correo: a.losnadies@gmail.com
Blog: http://alosnadies.blogspot.com.es - Reg. Nac. Asociaciones nº: 590080
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