Mariel/Lipo

Hasta los primeros meses del 2009, al observar la situación política nacional, ón nadie hubiese sido capaz de aventurarse a afirmar que el gobierno vivía, o viviría, una crisis política de las dimensiones de la que, con gran espectacularidad, los medios dios y gran parte de la oposición aseguran que ran sufre hoy El primer acto de esta tragedia tuvo como protagonistas, hace más de un año, a las entidades del campo y a una enorme proporción de los sectores medios res encolumnados detrás de la derecha más regresiva y golpista que ha dado, temiblemente, los primeros pasos para convertirse en una alternativa de masas. Un segundo momento de gran importancia fueron las elecciones legislativas 2009. tivas Ellas cristalizaron, en parte, las construcciones políticas previas y los aciertos y desaciertos del gobierno actual. Llegando al desenlace aparece la contien contienda con Martín Redrado por las reservas del Banco Central como escena principal en el marco de una discusión falaz entre el gobierno y la oposición de derecha: ¿Pagar la deuda o... pagarla? Un buen punto de partida para desenredar este enorme ovillo, es tener en redar cuenta que ningún gobierno y menos aun ún un modelo económico logra estabilizarse, se, ni mantenerse en el tiempo bajo el paraguas del capitalismo si no implica beneficios para, por lo menos, un sector importan-te de la clase dominante. El te actual modelo, se presenta consolidando la fracción productivo-exportadora del capi exportadora capi-

tal, que incluye actores industriales y agropecuarios que curiosamente hoy le sueltan la mano a un gobierno que supo, mejor que ninguno, apagar el incendio del 2001 y garantizar sus interese s. Las clases dominantes no discutieron en las legislativas, (ni en los debates mediáticos, ni en el Congreso ni en las movilizaciones paquetas de los barrios porteños) el modelo económico. Ahora bien, que no se dude en el modelo económico no implica no tener planes distintos; el plan es justamente no soportar el más mínimo control, ni la más tibia regulación, el plan es tener

Será necesario avanzar en la unidad de tas fuerzas con propuestas que apunten a la industrialización, a la generación de más puestos de trabajo genuinos, avanzar en la distribución de las riquezas y en políticas sociales de carácter universal.

nuevos aliados económicos, mas imperialistas, menos peligrosos que las democracias populares latinoamericanas. Es alarmante saber que en 12 provincias argentinas, el resultado de las elecciones legislativas 2009, le dijo que sí a una derecha política que se mostró

desde un principio a favor de la "mano dura" y contenta con que unos pocos acumulen riquezas a su antojo, aunque sepa hoy m que nunca travestirse y más parecer preocupada ante las penurias sociales que vive gran parte del pueblo argentino desde hace décadas, sin que el actual gobierno las haya solucionado. Actualmente, la puja entre el gobier gobierno, que quiere hacer pesar su mayor en el mayoría Congreso, y los vencedores de Junio, (PJ disidente, resucitada UCR y Coalición isidente, Cívica) copan parte del escenario mediático del poder. Del otro lado s ense cuentra el Movimiento Proyect Sur, que Proyecto apareció en estas últimas elecciones y en muchos debates parlamentarios como la fuerza capaz de impulsar un programa de transformaciones estructurales sin sentir sentirse atrapado por la amenaza de que quien pone de relieve los enormes errores y ti eve tibiezas de este gobierno cae en "hacerle el juego" a la derecha política. Evidentemente, el grado de poder que acumule el gobierno durante este 2010 le servirá de colchón para llegar a terminar á su mandato, con gran parte de la oposi oposición vociferando en los medios a tono con mediosotras derechas latinoamericanas que se viene una ola de violencia política. .Pero, a ver, recordém recordémoslo que sucede cada vez que comienza a agitarse el "fantasma de la violencia" por par de ciertos dirigentes par-te afines al sistema. Lo que abren estas críticas es el camino para identificar la lucha por ciertos derechos básicos con el delito y castigar así a los sectores más vulnerables de la socie socie-

dad y a sus organizaciones, acto que restringe enormemente las posibilidades de resistencia de aquellos que padecen el hambre, la exclusión y precarización de sus condiciones de trabajo y de vida, En este marco, más que nunca, será necesario avanzar en la unidad de las fuerzas con propuestas que apuñeen a la industrialización, a la generación de más puestos de trabajo genuinos, no precarios, avanzar en la distribución de las riquezas y en políticas sociales de carácter universal. Y, aunque reconocemos que los gobiernos kirchneristas tuvieron algunos gestos positivos, como el descabezamiento de la corte suprema, la reivindicación de los compañeros que lucharon en los 70 y la asignación universal por hijo, mostraron sus límites rápidamente, junto a una enorme incapacidad y falta de voluntad política para modificar las desigualdades que el neoliberalismo más salvaje nos legó. El gobierno actual no es "el mal mayor", pero no tuvo, para poner solo algunos ejemplos, ni siquiera una política de regulación de las empresas privatizadas, mucho menos se encaminó a una seria

Desde lejos... ¿no se ve? El 2011 está cerca o lejos depende quien lo mire, para el gobierno parece algo muy lejano y sinuoso, para la oposición pareciera estar muy cerca, muchos se apresuran a probarse nuevos trajes, ya sea de presidente o de gobernador: Reutemann, Cobos, Macri, Duhalde y hasta Menem se anotan para el elenco y, como bien dijo Carlos Marx, la historia quiere repetirse como farsa. Está en nosotros repensar si es cierto que viejos conocidos que vendieron el país y nos endeudaron externa y sobre todo internamente durante años puedan solucionar los problemas de las grandes

redistribución del ingreso, profundizando el perfil exportador dependiente. No desconocemos el peligro del avance de las fuerzas de derecha en toda la región, pero tampoco pensamos en la posibilidad de defender ahora al gobierno kirchnerista porque sea el "mal menor". Hay un "bien", dice Atilio Borón, es el socialismo, pero mientras preparamos las condiciones para su construcción "es posible la realización inmediata de algunas reformas" que el kirchnerismo no quiso encarar y entonces no hay razones para adherir a un gobierno que no supo ser, ni siquiera, consecuentemente reformista. Hoy los presupuestos para salud y educación son tan bajos como en la infame década del 90, la represión y definitivo apoyo por parte del gobierno a las patronales en distintos conflictos laborales pone de relieve las contradicciones del gobierno. Éstas, no se salvan con un discurso de barricada, menos si es incapaz de apoyarse en y movilizar a grandes masas del pueblo sin caer en las prebendas del aparato punteril, como en las últimas elecciones, cuando eligió el aparato del PJ como caballito de batalla, apostando a las redes clientelares y perdiendo.

mayorías. Aún hoy, como pueblo, seguimos sufriendo las consecuencias de los 90 y sus protagonistas políticos. Volver a aquellos que priorizan el mercado no debería ser una opción si tenemos memoria colectiva... A esta obra ya la vimos, y era una de terror. Otra escena que está cerca y lejos es la crisis económica. En este marco la estrategia del gobierno, ligada a una supuesta "burguesía industrial nacional" demostró ser errónea, no solo por no existir un sector de la burguesía argentina que deje de lado la ambición por garantizarse enormes ganancias fáciles y priorice la inversión, sino también porque es una ficción pensar que ésta tenga intereses que puedan ser distintos a los del imperialismo y el capital transnacionalizado. La historia no miente al respecto, y abundan ejemplos como el que observamos en la actualidad, cuando en el medio de una terrible crisis capitalista mundial, estas

empresas "dejan de invertir, bajan el tren de actividad y fugan capitales al exterior". Y eso sin contar con las enormes sumas de dinero que el Ejecutivo Nacional le "regaló" a empresas argentinas y foráneas para evitar despidos y seguir garantizando ganancias colosales. Con este agitado panorama como trasfondo, durante los últimos meses, toda la arquitectura política de la que supieron hacer gala los medios y la oposición ligada a los intereses más reaccionarios de las clases dominantes condujo a muchos argentinos a comprar el discurso de que lo más importante hoy es 'la seguridad", de que a la Sociedad Rural le importan los pobres, de que el autoritarismo de los Kirchner es lo menos soportable, de que los representantes de los bancos internacionales más imperialistas son los mejores guardianes de nuestras reservas fiscales. Todas imágenes que rozan el más absurdo surrealismo... ¿Por qué no buscar los puentes que nos lleven otra vez a la política?, ¿A pensar como pueblo en qué país queremos, y a crear las herramientas democráticas, amplias y verdaderamente participativas que nos permitan construir poder? Luego de las elecciones del 28 de Junio los medios masivos y monopólicos se han dedicado -junto a las fuerzas políticas, sociales, económicas y hasta culturales asociadas al neoliberalismo y la derecha- a capitalizar el triunfo del campo y a "construir" la derrota del kirchnerismo... pero, si las derrotas se construyen, las victorias también, y más allá de las contradicciones, es importante pensar la etapa K como inmersa en toda una serie de potencialidades, polarizaciones y debates -como el de la ley de medios- que habrá que profundizar, reconocer o criticar, siempre pensando en la posibilidad de construir una fuerza política que nos incluya no sólo como espectadores, con un programa de cambios estructurales, que provenga de la unidad de todos los que soñamos con un país más justo porque, si pensamos con detenimiento, nos damos cuenta de que esta obra aun no ha llegado a su
fin.

El reciente conflicto entre el ahora ex presidente del Banco Central y el gobierno Nacional por el uso de las reservas del mismo para la creación del “Fondo del Bicentenario” presenta varios puntos oscuros que un poco de memoria nos ayudarán a esclarecer. Es bien conocida la secuencia: el conflicto surgió cuando la Presidenta emitió un Decreto de Necesidad y Urgencia (ONU) creando el "Fondo del Bicentenario para el Desendeudamiento” para pagar una parte de la deuda externa. Redrado se opuso a prestar parte de los fondos en el "nombre de la Patria” y Cristina lo terminó ia” echando. Pero Redrado se rehusó, y llamó a la Justicia y do. a Cobos y a la oposición para mantenerse en el cargo. sición Estrategia que no funcionó. Lo cierto es que los distintos sectores de la burgu burguesía no reniegan del pago de la deuda, ni piden que se investigue cual es la parte de la misma que corresponde efectivamente pagar, pero sí lograron, con la ayuda de los medios (esos mercenarios constructores de la opinión pública) colocar el tema en discusión como un problema sión institucional... Redrado si, Redrado no, tocar las reservas o no tocarlas, si se viola o no se viola la Carta Orgánica del BCRA, pero... ¿Qué son las reservas del Banco Central y para qué se usan? ¿Es justo pagar la deuda? Lo que nos parece justo es comenzar recordando que la creación de un Banco Central independiente de las decisiones del ejecutivo en realidad significa efectivamente que éste sea controlado por los financistas internacionales. La Carta Orgánica del Banco Central -esa que hoy la oposición de derecha exige 'respetar a rajatabla'- fue creada en los '90, con el gobierno de Menem y bajo la conducción de Cavallo. y ella coloca como objetivo del Banco Central solamente el sostenimiento del valor de la moneda quitando a la entidad el compromiso con el empleo, ti desarrollo idad nacional y el crecimiento económico. Hasta ahora . Redrado había venido cumpliendo muy bien su rol de mantener las reservas tuteladas, salvo cuando durante la crisis Internacional que comenzó en 2008 garantiz la garantizó fuga del país de 37.178 millones de dólares. Y, aunque ahora sabemos que 2 millones se los llevó Néstor Kirchner, los otros 37.176 ¿dónde están? Recordemos también que los empresarios industriales y agrarios se encontraron muy a gusto con el sostenimiento del tipo de cambio, de hecho, el dólar , estable fue el principal logro económico del que pueden jactarse los gobiernos kirchneristas. Ahora bien, luego de la cancelación en 2005 con el FMI, el gobierno busca recuperar la "credibilidad de los acreedore y bajar los acreedores' Intereses ¡para volver a endeudarse! ¡Qué paradoja que el dinero para cancelar los vencimientos de la deuda en 2010 se llame "Bicentenario" un emblema de la Independencia nacional es manipulado asquerosamente para recomponer las relaciones con los acreedores on foráneos! La derecha política rechaza este fondo y exige hacer frente a los pagos con las partidas del presupuesto sin

tocar las reservas. Es decir, a costa de "recortar" otros gastos o inversiones a nivel intimo la diferencia entre ambos bandos, en el fondo es "de forma" ninguno duda s de la urgencia de cumplir con las exigencias de los acreedores. Ambos quieren pagar una deuda fraudulenta que ya ha sido pagada varias veces y desconocen debates aún abiertos como el de la Causa Olmos que de determinó que a partir de 1976 se ha incrementado la deuda a través de mecanismos espurios que beneficiaron a privados a costa del pueblo. Y si que conocen de urgencias, porque la gran mayoría de los legisladores levantó la mano para derogar la 'Ley Cerrojo" que bloqueaba la reapertura del canje con los bonistas que quedaron afuera del arreglo hace 5 artos. Ninguno se indignó entonces con la "violación de la seguridad jurídica" de la anulación de una disposición que se suponía inmodificable. Tampoco hoy se ruborizan las asociaciones bancarias borizan como ADEBA y ABAPRA, fieles partidarias en los'90 de la autonomía del Banca Central cuando reclaman la subordinación del mismo ante el ejecutivo. El "poder económico' de ayer y siempre se desdice fácilmente... porque en fin lo que importa es pagar la deuda ¿verdad? in ¿0 acaso ahora el pago a los tenedores privados y organismos internacionales que vencen en 2010 es una actitud en defensa de los Intereses nacionales? Quienes defienden al gobierno asumen de antemano que de utilizarse las reservas para el pago de la deuda izarse habría un excedente en el presupuesto que serie reinvertido en desarrollo interno. Sin embargo, hace 7 años que los Kirchner llegaron al gobierno y más allá de una cierta pero pobre recuperación del empleo no ha habido un proyecto de industrialización nacional que nos haga por lo menos creer que esa voluntad política existe. Insisten en comparar al kirchnerismo con Menem y Cavallo desconociendo que como pueblo hemos avanzado en esa discusión y no vamos a volver a los '90. Si los comparamos con los teóricos de Harvard claro que el matrimonio K es más "nacionalista" Pero entonces, ¿con quién comparan la posición del gobierno? Por supuesto que si se trata de pagar con las reservas o pagar con el presupuesto la primera opción será la que menos a dolor le traería al pueblo ¿Pero acaso eso resolvería los problemas de nuestros trabajadores? ¿Mejoraría la educación, la salud y la participación política pagar la deuda? ¿Dónde está el proyecto de inversión en el que se usarla -de existir- el excedente presupuestario antes destinado al pago de la deuda? Una posición verdaderamente “patriótica" pasaría por disponer la suspensión unilateral de los pagos hasta tanto se investigue y se certifique cuánto hay de legitimo en el reclamo de los acreedores. Hay ejemplos como el de Ecuador que logró una quita significativa apelando a foros de discusión y llevando el problema a la justicia internacional. Con esos recursos se puede afrontar la verdadera deuda del Estado nacional, que no es má que más con su propio pueblo.

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