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CENA DE

CASABE Y AGUA 2016
Sac.: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Todos: Amén.
Sac.: Que la paz del Señor, amigo de todos nosotros, esté con todos ustedes.
Todos: Y con tu Espíritu
1. MONITOR
En cuaresma los cristianos nos preparamos para la celebración de la Pascua del Señor. Esta
preparación se basa en la oración, el ayuno y la caridad. En esta cena penitencial de pan y
agua viviremos estas tres dimensiones: oraremos juntos, comeremos sobriamente y
daremos el costo de los alimentos que no comeremos a la Pastoral Social de nuestra
parroquia, para apoyar la Campaña Compartir de este año 2016, cuyo tema concreto es:
“Alienta la Vida”, apoyando así los programas y las obras de la Iglesia dedicados a la
salud.
CANTO: Hazme un Instrumento de tu Paz
Hazme un instrumento de tu paz,
donde haya odio lleve yo tu amor,
donde haya injuria tu perdón, Señor,
donde haya duda fe en ti.
Hazme un instrumento de tu paz
que lleve tu esperanza por doquier,
donde haya oscuridad lleve tu luz,
donde haya pena tu gozo, Señor.
Maestro ayúdame a nunca buscar,
querer ser consolado
como consolar
ser entendido como entender
ser amado como yo amar.
Hazme un instrumento de tu paz,
es perdonando que nos das perdón.
Es dando a todos que Tú te nos das,
muriendo es que volvemos a nacer.
Maestro ayúdame
a nunca buscar...

2. ORACIÓN
Padre de bondad, fuente de la salud y del consuelo, que has dicho "Yo soy el que da la
vida”. Acudimos a Ti en este momento en el que, por la enfermedad, muchos hermanos
nuestros experimentan la fragilidad de sus cuerpos. Ten piedad, Señor, de los que están
enfermos, de los que están sin fuerza, dales la salud y quedarán sanos. Haz que los
tratamientos médicos sirvan para que se recuperen y realiza Tú lo que la medicina no puede
hacer. Haz el milagro de tu amor y concédenos a todos nosotros, reunidos en esta cena
penitencial, la salud del cuerpo y del alma, para que libres de todo dolor y enfermedad y
recobradas las fuerzas, podamos servirte mejor a Ti y a nuestros hermanos. Te lo pedimos
en el nombre de tu Hijo Jesucristo, con la Virgen María nuestra Madre, orando con la
fuerza del Espíritu Santo, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén
3. PROCLAMACIÓN DE LA PALABRA
Lectura del Santo Evangelio según San Lucas (Lc 10, 25-37)
Un maestro de la Ley, que quería ponerlo a prueba, se levantó y le dijo: “Maestro, ¿qué
debo hacer para conseguir la vida eterna?” Jesús le dijo: “¿Qué está escrito en la
Escritura? ¿Qué lees en ella?” El hombre contestó: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu
corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y amarás a tu
prójimo como a ti mismo.” Jesús le dijo: “¡Excelente respuesta! Haz eso y vivirás.” El
otro, que quería justificar su pregunta, replicó: “¿Y quién es mi prójimo?”
Jesús empezó a decir: “Bajaba un hombre por el camino de Jerusalén a Jericó y cayó en
manos de unos bandidos, que lo despojaron hasta de sus ropas, lo golpearon y se
marcharon dejándolo medio muerto.
Por casualidad bajaba por ese camino un sacerdote; lo vió, dio un rodeo y pasó de largo.
Lo mismo hizo un levita que llegó a ese lugar: lo vio, dio un rodeo y pasó de largo.
Un samaritano también pasó por aquel camino y lo vio; pero éste se compadeció de él. Se
acercó, curó sus heridas con aceite y vino y se las vendó; después lo montó sobre el animal
que traía, lo condujo a una posada y se encargó de cuidarlo. Al día siguiente sacó dos
monedas y se las dio al posadero diciéndole: “Cuídalo, y si gastas más, yo te lo pagaré a
mi vuelta.”
Jesús entonces le preguntó: “Según tu parecer, ¿cuál de estos tres fue el prójimo del
hombre que cayó en manos de los salteadores?” El maestro de la Ley contestó: “El que se
mostró compasivo con él.” Y Jesús le dijo: “Vete y haz tú lo mismo.”
Palabra del Señor.
Todos: Gloria Ti Señor, Jesús.
CANTO: TU PALABRA ME DA VIDA, CONFIO EN TI SEÑOR, TU PALABRA ES
ETERNA, EN ELLA ESPERARE.

4. REFLEXION SOBRE EL TEMA DE LA CAMPAÑA COMPARTIR
Estamos invitados a realizar gestos de misericordia a nivel personal, parroquial, diocesano
y nacional. En el ámbito nacional invitamos a celebrar el sacramento de la reconciliación el
domingo 10 de julio de 2016, los obispos de Venezuela ese día queremos celebrar este
sacramento de la misericordia en 40 parroquias populares de Caracas. De igual forma los
obispos iremos en grupos a algunas cárceles, hospitales y ancianatos para acercar la
misericordia sacramental (eucaristía, reconciliación y unción de los enfermos) a estos
hermanos nuestros más afligidos y necesitados. Celebraremos una eucaristía y un almuerzo
fraterno con un grupo de hermanos nuestros más pobres en la sede de Conferencia
Episcopal.
La XXXVI Campaña Compartir del año 2016 nos ofrecerá una ocasión privilegiada para
concretar compromisos de misericordia visibles hacia los más pobres, que nos permitan
vencer la cultura de la indiferencia y promover el encuentro. Como compromiso social
queremos insistir en el acompañamiento a las víctimas de la violencia, a los enfermos y a
los privados de libertad, creando grupos de Alientos, Solidaridad y Acompañamiento, con
el lema “Alienta la Vida: Donde haya desesperación, que yo lleve Esperanza”.
Debemos convertirnos en eco de la Palabra de Dios que resuene como palabra y gesto de
perdón, soporte, ayuda y amor. Nunca nos cansemos de ofrecer misericordia y seamos
siempre pacientes en el confortar y perdonar. La Iglesia, en este año jubilar, se haga voz de
cada hombre y mujer y repita con confianza y sin descanso: «Acuérdate, Señor, de tu
misericordia y de tu amor; que son eternos» (Sal 25,6).
5. PETICIÓN DE PERDÓN COMUNITARIA
Después de cada petición cantamos “Perdona a tu Pueblo, Señor, perdona a tu pueblo,
perdónales Señor”













Por olvidarnos de darte gracias.
Por querer lo mejor sólo para nosotros.
Por no hacer felices a los otros.
Por engañar a los demás y o decir la verdad.
Por no ayudar a los que necesitan de nosotros.
Por no escuchar con atención tu Palabra.
Por nuestros pecados contra la justicia.
Por nuestra falta de solidaridad
Por nuestros gastos innecesarios.
Por nuestros apegos materiales.
Por la dureza de nuestro corazón.
Por nuestra indiferencia hacia los demás.
Por nuestro rechazo al pobre y al necesitado.
Por nuestras ansias de tener y de placer.





Por nuestras faltas de fe.
Por nuestros odios, envidias y venganzas
Por no haber dedicado tiempo a la familia.
Por nuestro poco cuidado de la salud.
Por nuestro egoísmo y por todo pecado.

CANTO: CRISTO TE NECESITA PARA AMAR
Cristo te necesita para amar, para amar, Cristo te necesita para amar (bis)
No te importen las razas ni el color de la piel, ama a todos como hermanos y haz el bien
(bis)
Al que sufre y al triste dale amor, dale amor: al humilde y al pobre dale amor (bis)
Al que vive a tu lado, dale amor, dale amor: al que viene de lejos dale amor (bis)
Al que habla otra lengua, dale amor, dale amor; al que piensa distinto, dale amor (bis)
Al amigo de siempre, dale amor, dale amor; y al que no te saluda, dale amor (bis)
6. ORACIONES DE LOS FIELES
Sac.: Como hermanos presentamos al Señor nuestras peticiones. Digamos: Haznos
instrumentos de tu paz, Señor.







Por la Iglesia, para que sea una comunidad sana de todo egoísmo, división y miedo
y así pueda ser sanadora de tantas heridas que mortifican a la humanidad.
Roguemos al Señor.
Por todos los enfermos, de modo especial por los de nuestra parroquia: para que el
Señor les acreciente la fe y puedan experimentar la pertenencia a la Iglesia y su
cercanía en el momento del sufrimiento. Roguemos al Señor.
Por los familiares de los enfermos: para que encuentren en la gran familia de la
Iglesia un lugar donde descansar de sus fatigas y ser sostenidos por la compañía de
los hermanos. Roguemos al Señor.
Por los profesionales de la salud: para que trabajen con la mayor dedicación y
generosidad posible, aliviando de este modo el sufrimiento de los enfermos.
Roguemos al Señor.
Por quienes se dedican a la visita y atención de los enfermos: para sean signo
evidente del amor de Dios Padre hacia sus hijos más desfavorecidos. Roguemos al
Señor.
Por todos los que sufren: enfermos, ancianos, marginados, los que viven solos.
Roguemos al Señor.
Por nuestra comunidad parroquial, para que vivamos como hermanos y tengamos un
solo corazón y una sola alma. Roguemos al Señor.
Para que esta cena penitencial de pan y agua despierte en nosotros los sentimientos
más nobles y generosos. Roguemos al Señor.

Sac.: Escucha, Padre bueno, la oración confiada que te presentamos de modo especial por

tus hijos enfermos y concédeles aquello que verdaderamente necesitan. Por Jesucristo,
nuestro Señor. Amén.
7. ORACIÓN DE BENDICIÓN DEL CASABE Y DEL AGUA.
Para la bendición del casabe y el agua:
Bendice, Señor, este casabe y esta agua, que serán nuestros únicos alimentos en esta noche.
Que la austeridad de esta cena penitencial nos ayude a sentir en nosotros el sufrimiento de
quien come pobremente no por decisión propia, como nosotros hoy, sino por pasar
necesidad. Por JNS.
Todos: Amén.
CANTO: DEN AL SEÑOR.
Den al Señor sus alabanzas.
denle poder, honor y gloria.
A una voz, canten
un himno al Señor.
En siete días Dios creó el mundo,
Adán pecó y perdió el cielo,
Jesús vino para redimirnos,
murió en la cruz y nos salvó.
A Moisés dijo Dios:
haz mi pueblo libre.
Yo seré tu guía, siempre sígueme.
Salidos ya de Egipto y el mar pasado
cantaron y bailaron,
se llenaron de júbilo.
Jesús dijo a Pedro, ven te llamo:
el camino es duro mas iré contigo.
Pedro respondió: “soy un pecador”,
tiró su red, y hacia el Señor corrió.
Entrégate, hermano, al Señor Jesús;
El te ama aunque seas pecador.
El pagó el precio de tu salvación
y ahora eres una nueva creación.
SE COMPARTE LA CENA DE CASABE Y AGUA (Música de fondo)
LOS PARTICIPANTES HACEN ENTREGA DE SU OFRENDA MONETARIA
UNIÉNDOSE DE ESTA MANERA A LA CAMPAÑA COMPARTIR

8. BENDICIÓN:


Dios Padre nos bendiga con su misericordia y nos llene de sabiduría. Amén.
Él aumente en nosotros la fe y nos dé la perseverancia en el bien obrar. Amén.
Atraiga hacia sí nuestros pasos y nos muestre el camino de la solidaridad, del amor
y de la paz. Amén.

Y la bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre
nosotros y nos acompañe siempre. Amén.