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CONTENIDO

Conozca sus herramientas
Mantenimiento y conservación de las herramientas
Precauciones al trabajar
Sistemas de unión
Ensambles
Construya algunas herramientas
Algunas intervenciones en casa
Diseñe y construya su mueble de cocina
CONOZCAMOS NUESTRAS
HERRAMIENTAS
No se puede realizar ningún trabajo por pequeño que sea sino se cuenta al
menos con un mínimo de herramientas.
Existe en el mercado una
gran variedad de
herramientas de un mismo
tipo para cada trabajo. Sin
embargo el aficionado
debe sacar el mejor
partido posible a una
herramienta para realizar
varios trabajos, porque
sería absurdo que tenga
que equiparse con todas
las variedades de:
Martillo, formón, alicates,
taladro, etc. Como
máximo y para trabajos muy específicos deberá completar su equipo con una
herramienta especializada para este tipo de trabajo, porque en ese caso la
adquisición quedará justificada por el rendimiento específico que esta le
proporcionará.
Independientemente de cualquier herramienta especializada el aficionado
precisará de un equipo mínimo a cuyos elementos deberá sacar el mayor provecho.
A continuación se describen las herramientas básicas para poder realizar
trabajos de carpintería:

MARTILLOS: El martillo de carpintero es una de los elementos clave de una
caja de herramientas. Está
constituido por una cabeza y un
1 mango que sirve para empuñar el
instrumento y se aloja en un
4 agujero de aquella denominado
ojo, la parte de la cabeza que
3
2 sirve para golpear es el cotillo y
MARTILLO DE CARPINTERO la parte opuesta es la mocheta
1 COTILLO, 2 MANGO, 3 MOCHETA U OREJA Y 4 formada por dos orejas que sirve
OJO
para sacar clavos.
Seria ideal disponer de dos tipos de martillos más como son:
La Maza de madera: Su cabeza es de madera y se usa para trabajar sobre
materiales delicados, por lo que los golpes son más blandos.
El martillo de goma: Para golpear formones de madera ya que siendo blandos no
dañan estos.
El manejo de un martillo no está exento de peligro, y hay que tomar ciertas
precauciones al golpear materiales que ofrecen mucha resistencia. Precisamente en
estos casos es decisivo que la cabeza esté solidamente retenida por el mango.

HERRAMIENTAS PARA MEDIR Y TRAZAR: En la carpintería
trazado es indispensable para definir líneas de corte, la posición justa de cada
elemento de un mueble, para preparar acoples etc.
A continuación se describen las más usadas en trabajo de carpintería:
1 La cinta métrica: La usamos para medir distancias y ángulos con precisión
cuando tenemos realizar un trabajo.
2 La Escuadra combinada: Se utiliza para
medir y trazar ángulos de 90° y 45°.
3 La escuadra: Para trazar ángulos de 90°.
4 La falsa escuadra: Con esta podemos copiar
y reproducir ángulos de 0° a 180°.
5 El nivel: Cuando necesitamos verificar si una
superficie esta a plomo o plana usamos esta útil
herramienta
6 El tiralíneas: Es muy oportuno disponer de
este elemento ya que nos permite trazar líneas
largas y rectas.
7 El gramil: Formado por una superficie de apoyo y una punta de trazar regulable
a la distancia que se desea, deslizándolo vamos trazando una línea.

HERRAMIENTAS PARA SUJETAR Y BLOQUEAR: No existe
ningún trabajo donde no surja antes o después la necesidad de bloquear firmemente
una pieza sobre la cual se labora, o de mantener juntas dos piezas por un periodo
más o menos largo, cuando se hace un corte, en fin necesitamos una tercera mano
además de las nuestras. Debido a esta necesidad se han creado los comúnmente
llamados prensas, mordazas y sargentos.
La característica más común entre estas prensas es la capacidad de aferrar
una pieza y mantenerla solidamente mientras se realiza un trabajo. De estos
dispositivos existen numerosas versiones las más comunes son las siguientes:
1.- Prensa de barra: Tiene una pieza fija con un tornillo y una pieza móvil que se
puede bloquear en cualquier punto a lo largo de la barra.
2.- Sargento: Se consiguen en diferentes tamaños, tienen una parte regulable con
un tornillo que se bloquea con los primeros giros
del tornillo.
3.- Prensa de banco: Se fija en el banco de
trabajo y se utilizan para sostener piezas que se
deben lijar, cortar, taladrar, etc.
4.- Prensa angular: Son muy útiles en el trabajo de
marquetería.
5.-.Tornillo de banco: Consiste en un tornillo y
una pieza de madera fijados a un extremo del
banco de trabajo.
6.- Prensa tipo “C”: Es la más común entre
todas las prensas, se usan para sujetar piezas
pequeñas.

HERRAMIENTAS DE FILO: Sobre las maderas es difícil realizar labrados
y trabajos de precisión, especialmente en detalles pequeños sino se dispone de una
herramienta de corte afilado. Entre las herramientas de este tipo están comprendidas:
Los formones, los escoplos y las gubias. Las herramientas de filo deben guardarse
cuidadosamente después de haberles aplicado un aceite antióxido para que se
conserven en buen estado mientras no se utilizan, no es conveniente guardarlas
desordenadamente en una caja de herramientas mezclados con otros útiles que las
puedan dañar.
Al trabajar con una herramienta de filo no debe mantenerse una mano en el
sentido del trabajo de la herramienta, pues es fácil que se escape y dé lugar a un
accidente importante. Las piezas deben sujetarse con prensas, mordazas, tornillos de
banco, etc. Jamás con las manos situadas delante de la herramienta.

EL FORMON y EL ESCOPLO: El formón tiene la boca
ancha y un grosor de hoja mucho menos que el escoplo; siendo
ambas herramientas igualmente planas. El formón es la
principal herramienta utilizada para vaciar la madera y
rectificar las paredes de un labrado después de haber realizado
los trabajos bastos de rebajado o perforado. En los trabajos de
bastante profundización, así como en los lados estrechos resulta
más eficaz el escoplo, pero esta herramienta es posiblemente
una de las que puede prescindir el aficionado que no tenga que realizar muchos
trabajos de uniones de madera basándose en cajas y espigas. En cambio siempre será
conveniente tener un par de formones de distinta anchura de boca uno de media
pulgada y otro de 1 pulgada.
Para conservar los formones y escoplos en buen estado conviene ordenarlos de
manera que el filo no pueda dañarse. Los formones nunca deben utilizarse como
destornillador o para realizar cualquier otro trabajo sobre un material que no sea tan
blando como la madera

LAS GUBIAS: Tienen la hoja curvada en forma de “V”, distinguiéndose entre
ellas por su radio de curvatura o por el ángulo las dos partes de la hoja, por la
anchura de la boca y por las eventuales inflexiones de la hoja, que puede ser sinuosa,
convexa o cóncava, tener forma de cuchara,
etc. Las gubias son utilizadas por los tallistas y
escultores.
1 Gubia en forma de V para ranuras finas en
forma de ángulo.
2 Gubia cóncava para obtener ranuras y
vaciados.
3 Formón con filo recto.
4 Formón con filo a sesgo.

HERRAMIENTAS PARA EL ASERRADO : Antes de realizar
cualquier trabajo de aserrado es preciso marcar y trazar convenientemente el
material, utilizando las herramientas pertinentes. Los trazos exteriores de la pieza
que se va a cortar determinan los límites del aserrado exterior, hay que aserrar a lo
largo de esa línea de modo que siempre quede visible. Para el aserrado podemos
usar Sierras Manuales y Sierras Eléctricas.

SIERRAS MANUALES:

EL SERRUCHO: Dejando a un lado ciertos
tipos de sierra que han caído prácticamente en
desuso, quizá la más útil de toda la gama de
sierras manuales en lo que al trabajo de
carpintería se refiere, es el serrucho manual.
Formado por una hoja con un mango en uno de
sus extremos.
El serrucho es comúnmente usado para
cortar en sentido transversal a la fibra de la madera y ocasionalmente en sentido de
la fibra. Para uso genérico, esta bien el serrucho de siete dientes por pulgada
EL SERRUCHO DE COSTILLA: Este serrucho es de hoja rectangular provista en
el dorso de un doble reborde de acero que la mantiene
recta, permitiendo así realizar
cortes rectos con toda seguridad, suele ser de dientes
pequeños. Usándolo con la Caja de ingletes se pueden
realizar cortes precisos, rectos y a 45°. La caja de ingletes
se consigue en el mercado en madera y plástico. No es
aconsejable usar la caja de ingletes cuando debido al uso
Caja de ingletes se muestran desgastes en las ranuras que sirven de guía al
serrucho, porque los errores que se originan en el corte
son difícilmente reparables.

ELSERRUCHO DE ARCO: Formado por una hoja muy fina y flexible que viene
sostenida por un bastidor en forma de “C”, se usan para
calar maderas blandas, por lo que también se les
denomina sierras de calar

SIERRAS ELECTRICAS:

SIERRA CIRCULAR: La sierra circular eléctrica es el instrumento ideal para
realizar cortes
veloces y rectos en
la madera. El disco
de la sierra corta en
sentido ascendente
por lo tanto puede
astillar la superficie
de la pieza que se va
a cortar, para
protegerla es aconsejable marcar la pieza por la cara opuesta apoyando siempre la
cara buena hacia abajo. Cuando se haga un corte con la sierra circular hay que
graduar el disco de manera que este asome solo unos milímetros de la madera. De
esta manera el motor trabaja más descansado y será más difícil que el disco se
atasque. Al usar la sierra, por su seguridad se deben usar lentes o la careta
transparente. Cuando se hace un corte es posible que esta se levante por la parte
trasera al avanzar, por esto hay que trabajar con ambas manos; una imprime el
movimiento de avance mientras la otra empuja hacia abajo firmemente para que
permanezca asentada

SIERRA CALADORA: Es uno de las herramientas eléctricas más apreciada en el
trabajo de carpintería, por múltiples razones: Tiene una capacidad más que
suficiente para seguir una gran variedad de cortes, se usa donde los otros tipos de
sierra son ineficaces. La característica
fundamental de la sierra caladora es que posee
una hoja corta y fina, que sobresale de la parte
inferior, y es animada por un conjunto de
movimientos de vaivén cortando el material solo
cuando retorna la hoja. Las pequeñas dimensiones
de la parte activa permiten seguir con facilidad
cortes curvos. En contra ofrecen una guía
limitada para los cortes rectos, esto se puede
remediar usando la guía paralela en dotación con
algunos modelos o usando un listón derecho
como guía. Algunos modelos tienen la base regulable que permite hacer cortes
oblicuos de 0° a 45°.
Su capacidad de corte depende de su propia potencia y del largo de la
hoja. Es aconsejable optar por una sierra en grado de cortar madera blanda del
espesor de 5 cm. y madera dura de 2 cm.
Las sierras caladoras tienden a vibrar debido al movimiento de vaivén de la
hoja, para reducir esta vibración debemos apoyarla con fuerza contra la superficie
de la pieza haciéndola avanzar lentamente de modo que la hoja no se doble.
Para un buen rendimiento de esta sierra los diversos tipos de hoja requieren
velocidades diferentes, por esto es bueno optar por una de velocidad variable. En
general, se usa la velocidad más alta cuando se usa la hoja de dientes grandes y la
más baja para la hoja de dientes pequeños.

SIERRA INGLETADORA O TRONZADORA: La precisión de un corte es muy
importante en cualquier tipo de trabajo, es de vital importancia si los cortes quedan a
la vista.
Cada vez que se deben usar útiles
manuales como: serruchos y seguetas
de por si ya estamos seguros que no
obtendremos un corte cien por ciento
liso y con el justo ángulo. La
herramienta apropiada para esta es la
sierra tronzadora, es capaz de realizar
cortes de entre 0° a 90° tanto a la
derecha como a la izquierda
FRESADORA MANUAL O TROMPO: La fresadora es una herramienta
para labrar la madera aprovechando el movimiento giratorio. Su eficacia depende de
la velocidad de giro; cuanto mayor sea esta mayor
será el acabado de la pieza. Hay modelos que
alcanzan hasta 26.000 r.p.m y se logran acabados
muy limpios hasta en las maderas duras. Es bueno
elegir un modelo con una potencia nominal de al
menos 400 watt y si es posible con características
elevadas de seguridad. Para obtener un mejor
resultado se comienza pasando el trompo sobre la
madera regulando la broca en cada pasada hasta
alcanzar la profundidad deseada. Poco a poco se
debe ir aprendiendo a que velocidad debemos
desplazar el trompo, si la desplazamos muy rápido
el motor pierde revoluciones y la madera se astilla; y si la desplazamos demasiado
lento quemamos la madera.
Para fresar debemos desplazar el trompo de izquierda a derecha (porque la
broca gira en sentido de las agujas del reloj) de manera que la broca penetre la
madera.
Gracias a la gran diversidad de brocas existente en el mercado (tanto de
corte como escofinas) podemos realizar rebajos y molduras en los cantos de tablas y
listones, ranuras y vaciados en la superficie de tablas y tableros. Aprovechando la
acción de varias fresas de perfiles distintos es posible conseguir toda clase de
molduras y de labrados.
Al fresar siempre será conveniente una segunda pasada sin cambiar la
posición de la herramienta para obtener un mejor acabado de la moldura o labrado
que se haya realizado.

Algunas brocas ó fresas para el trompo o fresadora
HERRAMIENTAS ABRASIVAS: El termino abrasión dignifica desgaste
mediante un instrumento raspador dotado de granos de mayor o menor grosor. El
principio fundamental de la abrasión descansa en el empleo de un material de más
dureza que el que se pule, corta o afina. Dentro de las herramientas abrasivas hay
que considerar: Las limas, las escofinas, la lija, las lijadoras y las piedras de amolar.

LAS LIMAS: La lima es un instrumento destinado a desgastar, rebajar. La lima se
utiliza especialmente para el acabado de aristas y cantos de paneles y placas duras,
placas de fibras comprimidas, tableros aislantes y todo aquel material que, después
de ser aserrado para trocearlo, debe ser pulido.
Una lima esta constituida por una hoja de acero muy duro dotado de estrías
en forma de dientes y dispuestas oblicuamente. En función de la rugosidad o
granulosidad de estas estrías, la lima arranca más o menos material al deslizarse,
presionando, sobre una superficie de lo que se lima. En algunos casos las limas
pueden desplazar al cepillo. Por lo que respecta a su granulosidad se distinguen las
limas bastas, las medianas y las finas. Las intermedias suelen denominarse también
bastardas. En el mercado existen limas de diferentes formas: plana rectangular,
plana estrecha, media caña, redonda o cola de rata.

LAS ESCOFINAS: La escofina esta formada también por una hoja de acero cuya
superficie, en lugar de estrías rectilíneas transversales como la lima, posee unos
resaltados de manera de dientes o mellas de forma más o menos triangular. Existen
gamas similares a la de la limas en función de la sección y del grado de la
granulosidad. Existe un tipo de escofina de gran interés para el aficionado: la
puntiaguda y de sección rectangular denominada cola de rata que se emplea para
ensanchar agujeros muy estrechos.
Las limas y las escofinas se emplean de la misma manera Hay que mantener
la lima o escofina planas sobre la superficie que se pule. la misión de la mano
izquierda es solo la de mantener el contacto entre la herramienta y el material,
mientras que la mano derecha es la que realiza la presión para arrancar el material,
agarrando fuertemente el mango. En realidad la forma de trabajar con estas es muy
parecida a la que se sigue con el cepillo.

LAS PIEDRAS DE AMOLAR: Las piedras de amolar (que se fabrican con
diversas granulaciones) pueden ser utilizadas en seco: es el caso de las que se
emplean para reparar el filo de los cuchillos. Otras hacen posible un afilado más fino
con ayuda del agua. Finalmente hay otras que requieren el empleo de aceite que
facilite el afilado de herramientas de corte como los formones, las hojas de los
cepillos etc.

ESMERILES DE BANCO: Está formado por un motor al cual le sobresale el eje de
ambos lados, en este se instalan dos muelas que suelen ser circulares con caras
laterales rectas o curvas. Utilizado a poca velocidad (de 200 a 400 r.p.m.) se
consigue con este un preafiliado de cuchillas y formones.

1 Lima redonda o rabo de rata
2 Lima plana
3 Lima triangular
4 Escofina media caña
5 Escofina redonda rabo de rata
6 Esmeril de banco
7 Piedra de amolar de doble
grano

HERRAMIENTAS PARA EL LIJADO
LIJADO MANUAL: El lijado es la acción de frotar el papel de lija sobre una
superficie para pulirla. Cuando se trata de lijar superficies planas resulta muy eficaz
y práctico el empleo de lo que se llama TACO
PARA LIJAR (B) que consiste en un trozo de
madera rectangular dotado de una suela de material
más blando (corcho, goma, etc.) y envuelto con una
tira de papel de lija; estos tacos también se
consiguen en el mercado de goma. (A)
Toda labor de lijado debe iniciarse con un
desbastado con lija gruesa, y acabarse con un
pulimentado con granulación muy fina. La sucesión
sistemática de varias granulaciones será la clave del
éxito en el lijado y pulimentado de la madera.
El papel y la tela de lija se consigue en las
ferreterías en una amplia gama de granulaciones, las
más usadas en carpintería son las que van desde grano 40 a 220.
LIJADORAS ELECTRICAS:

LIJADORA DE BANDA: Es ideal para lijar amplias superficies. Algunos modelos
vienen dotados de una bolsa para recoger el polvillo. Las bandas de lija se compran
de acuerdo a la medida de la lijadora y al igual que la lija por granulación.

La lijadora se debe sujetar con las dos manos porque debido a su
movimiento se nos puede escapar de las manos, no se debe presionar hacia abajo la
presión solo debe ser ejercida por el propio peso de esta. Debemos desplazarla
uniformemente por toda la superficie para no crear baches y en sentido de la veta
para no rayar la superficie.

LIJADORA ORBITAL: Esta maquina se usa para dar el acabado final. Consiste
en una base con una zapata de material blando que
puede retener con dos pinzas un trozo de papel de
lija.
Con la lijadora orbital es posible efectuar pulí turras
muy finas independientemente de la dureza del
material; por esto es una herramienta muy útil en los
trabajos de acabado donde se debe sacar el mejor
partido posible a este artefacto

LOS CEPILLOS:

CEPILLO MANUAL: Para describirlo de una manera muy sencilla, el cepillo no es
más que un simple formón dentro de una caja de manera que sobresaliendo 1mm por
la base de dicha caja incide sobre la superficie de
la madera produciendo la viruta. En la realidad la
hoja del cepillo no es un simple formón sino que
fue especialmente concebida para diversas
operaciones específicas.
Antes de usar el cepillo debemos comprobar la
disposición de la hoja y regularla más o menos de
acuerdo a la viruta que se quiera obtener. Hay
cepillos para rebajar y producen viruta gruesa y
otros para pulir y producen viruta mucho más
sutil.
La hoja no debe asomar mucho por debajo de la base porque produciría una viruta
muy gruesa y poco uniforme ocasionando resaltos en la superficie de la madera y el
esfuerzo durante el cepillado sería muy fatigoso.
Se debe tratar de cepillar siempre en sentido de la fibra de la madera de no
hacerlo así el repelo de la madera
también provocara desniveles en la
superficie que se cepilla.
Para comenzar el cepillado la
cabeza del cepillo debe descansar sobre
el principio de la tabla, teniendo una
mano sobre la parte delantera del cepillo
y la otra imprime el movimiento de
avance. La presión que inicialmente se
ejercía en la parte delantera del cepillo
quedará absorbida progresivamente por
la otra mano de modo que a la mitad del recorrido las cargas quedaran equilibradas
sobre ambas manos. Al llegar al final, en cambio la presión mayor es ejercida por la
mano que empuja la herramienta.

CEPILLO ELÉCTRICO: Se utiliza de la misma manera que el cepillo manual.
Con este hay que tomar las mismas precauciones para cepillar a favor de la fibra y
para proteger las partes extremas de los cantos
de la madera.
Es preferible realizar varias pasadas de poco
espesor que pretender acabar rápidamente el
trabajo profundizando en forma exagerada. Con
un cepillado progresivo es posible ir
comprobando a cada pasada la rectitud de lo que
se está rebajando y compensar las posibles
desviaciones. Hay que mantener solidamente el
aparato y haberlo avanzar de modo regular y
con presión uniforme. Al realizar pasadas
regidas se precisa gran seguridad pues la más leve falta de horizontalidad que se
produzca durante la primera pasada se agudizará más al final de cada cepillada.

HERRAMIENTAS PARA TALADRAR
EL TALADRADO: Con esta operación se perforan
orificios en los materiales. En carpintería este proceso
es muy importante, se puede decir que en todos los
casos de trabajo debemos hacer alguna perforación en la
madera. Esta operación se hace muy simple con la
ayuda de los taladros. El taladrado sirve básicamente
para dos funciones muy importantes:
1.- Lo que se denomina taladrado previo, en el que se
alojara más fácilmente un accesorio de retención (clavo,
tornillo, etc.) sin temor a que la penetración directa del
mismo astille el material.
2.- Lo que se denomina un “alojamiento” por el que se hace pasar un elemento de
retención de dos o más piezas, como un tornillo pasante provisto de cabeza y tuerca
por ambos extremos, una clavija (pieza cilíndrica de madera encolada o no a una o
ambas piezas que se desean retener)

TALADROS MANUALES: Entre Los diversos tipos que se consiguen en el
mercado, están los de manivela y el berbiquí que se
usan a menudo en trabajos de carpintería. Al taladrar
manualmente es muy importante mantener en
posición correcta la herramienta tanto en el inicio
como durante la operación, evitando cualquier
movimiento de oscilación.

TALADROS ELÉCTRICOS: La mayor parte de las operaciones de perforación se
hace muy simple con el uso del taladro
eléctrico. Además de las prestaciones que
pueden variar mucho de un modelo a otro,
es necesario prestar atención al diámetro
del mandril. El taladro con mandril de ½
pulgada constituye la mejor elección por lo
que puede usar una gran cantidad de
mechas y accesorios, a la velocidad
variable y reversible que se presta a muchos
usos, entre los cuales la perforación sobre concreto o al atornillar. El taladro
eléctrico hace fácil y simple cualquier trabajo, pero se necesita un poco de habilidad
para resolver los problemas más comunes y obtener los mejores resultados.
Algunos consejos para el uso de este versátil instrumento a la
hora de perforar:
1- Antes de cualquier otra cosa se debe fijar la pieza que se
quiere taladrar con una prensa al banco de trabajo,
no solo porque se logra una mayor precisión, también porque
es más seguro.
2- Es necesario hacer sobre la superficie de la pieza una marca
para evitar deslizamientos de la mecha o broca.
3- El taladro se debe sujetar con las dos manos, la mano derecha dirige y la mano
izquierda ejerce la presión.
4- Se debe tratar que la mecha o broca permanezca perpendicular a la superficie de
la pieza que se taladra.
5- De vez en cuando se debe sacar un poco la mecha para que salga la viruta así se
hace más rápido el trabajo.
6- Para evitar que se astille la madera por la otra cara al salir la broca, se coloca otro
pedazo de madera debajo de esta.
En el mercado podemos conseguir:
Taladros de dos velocidades: Es el tipo más común y menos costoso. La velocidad
más baja permite de trabajar sobre materiales duros como la piedra y el concreto; la
más elevada es indicada para taladrar madera y hierro. Un interruptor permite pasa
de una a otra velocidad.
Taladros de velocidad variable y reversible: Son de mayor tamaño y potencia,
tiene un dispositivo eléctrico que permite variar la velocidad a placer, con estos se
puede comenzar a taladrar a una velocidad baja, sobre todo cuando es necesaria la
precisión sobre el material duro, después se puede acelerar sin necesidad de parar
para cambiar de velocidad, o se puede seguir a una velocidad baja, esencial por
ejemplo cundo se usa como atornillador.
Taladro de percusión: Son taladros a dos velocidades o de velocidad variable que
tienen incorporado un dispositivo que permite al taladro dar una serie de rápidos
golpes durante la rotación, muy útil a la hora de taladrar sobre concreto o piedra.

TALADRO CON BATERIA RECARGABLE: Se trata de pequeños taladros que
funcionan con alimentación autónoma o sea no tienen
cable. Tienen potencia y carga limitada, pero resuelven
brillantemente el problema de trabajar lejos de los
tomacorrientes, sin tener que disponer de largas
extensiones eléctricas. Por esto es evidente su utilidad en
sitios donde la electricidad no puede llegar.
TALADRO DE COLUMNA: Consta de un bastidor en columna con el porta brocas
fijo y el mecanismo de los movimientos y la mesa para el
apoyo de las piezas.
Este taladro pos permite realizar un trabajo preciso,
ya que podemos realizar agujeros completamente
perpendiculares sin el temor a que se nos mueva el taladro.
Para la instalación de bisagras de brazo comúnmente
llamadas bisagras de embutir, es indispensable, porque la
broca difícilmente se puede usar con el taladro eléctrico
manual. Usando puntas tipo escofina también lo podemos
utilizar como fresadora y para hacer escopladuras para
ensambles.
El taladro de columna e muy útil y fuerte pero muy
costoso, adquiriendo un accesorio como lo es, EL
SOPORTE DE COLUMNA, podemos convertir nuestro
taladro eléctrico manual en un perfecto taladro de columna

Brocas o mechas para taladro

1 Sierra de taza
2 Corta nudos
3 Fresa para rebajar
4 Broca combinada para tornillos
5 Broca para hierro
6 Broca de tres puntas
7 Broca para madera
8 Broca con regulador de
profundidad
9 Fresa para Bisagras de brazo
10 Brocas para concreto
11 Broca para vidrio
12 Broca escofina
Fresas de corte
1 Fresa recta
2 Fresas para
escopladuras
3 Fresa cilíndrica
4 Fresa convexa
5 Fresa para
espiga
6 Fresa de cara
recta
7 Fresa a 45°
8 Fresa para redondear cantos
9 Fresa cóncava
10 Fresa para moldura
11 Fresa circular
12 Sierra circular
Fresas escofina
13 Fresa cilíndrica
14 Fresa convexa
15 Fresa para
espigas
16 Fresa
combinada
17 Fresa circular
18 Fresa de 45°
19 Fresa a 75°
20 Fresa cóncava
21 Fresa para ranuras
22 Fresa para cola de milano
23 Raspas
Fresas para trabajos
especiales
24 Fresa para
ensanchar
25 Limas
26 Piedras de amolar
ATORNILLADORES O DESTORNILLADORES

Taladro velocidad
variable y reversible
Llave para taladro

Atornillador de Destornillador de paleta
bateria

Destornillador de estria

Destornillador de paleta

ATORNILLADORES O DESTORNILLADORES MANUALES: Es necesario
disponer de una buena cantidad de atornilladores manuales ya
sea de estría o de paletas, con mangos gruesos que puedan ser
empuñados cómodamente.

ATORNILLADOR ELECTRICO: Es nuestro taladro siempre y cuando sea de
velocidad variable y reversible. Aunque existen taladros que
solamente sirven para este fin ya que no disponen de mandril sino una
pieza donde se colocan las puntas sea de estría o paleta y tienen un
dispositivo para graduar la penetración de la cabeza del tornillo en la
madera.

ATORNILLADORES DE BATERIA RECARGABLE: La utilidad de estos se
evidencia cuando el número de tornillos que se deben usar es elevado.
Tienen la forma muy parecida a uno manual con la diferencia que
para accionarlos basta hacer una pequeña presión sobre el interruptor.
Algunos tienen un sistema de bloqueo de la punta por lo que pueden
usarse como uno manual.
HERRAMIENTAS ESPECIALES:
Si se deben enfrentar trabajos esporádicos de una cierta importancia o muy
empeñativos, puede ser conveniente acudir al alquiler o a una carpintería donde
tengan estas herramientas para poder facilitar el trabajo, (por ejemplo si se quiere
construir una estructura para un techo de madera, para preparar el material se
necesitan herramientas industriales) Pero si se tiene la posibilidad económica y el
espacio y la inversión vale la pena podría adquirir alguna de estas maquinas.

SIERRA DE CINTA O SIN FIN: Herramienta para practicar cortes en serie. Su
uso es particularmente sencillo y seguro, mientras sus funciones de trabajo son
innumerables.
Con esta se ejecutan cortes curvos con mucha
facilidad (cosa imposible en una sierra circular de
mesa), cortes en maderos de gran espesor. Es menos
peligrosa que la sierra de mesa, aun si la cinta se
rompe ya que la parte de la de esta que permanece
descubierta es muy pequeña. De cualquier manera es
una herramienta de corte en movimiento y viene
tratada con las debidas precauciones

SIERRA CIRCULAR DE MESA: Para una descripción fácil, no es más que una
sierra circular fija a un banco.
La sierra de mesa esta formada por un motor eléctrico, un eje donde va
instalado el disco, alojados en una robusta mesa de metal; el motor acciona sobre el
eje por medio de una correa, tiene un dispositivo para subir o bajar el disco por lo
que podemos seleccionar la profundidad de corte. En la superficie de trabajo tienen
una guía paralela al disco que podemos
regular para realizar cortes a la medida.
También posee una guía perpendicular al
disco que se usa para realizar cortes
transversales a escuadra, en algunos
modelos esta guía se puede graduar para
realizar cortes entre 0° y 90°. Al usar esta
maquina es necesario tomar las
precauciones posibles para evitar
accidentes que en casi todos los casos son
graves.
SIERRA RADIAL: En sustancia es una sierra circular guiada con una exactitud
milimétrica a lo largo de un brazo, al cual sostenida por
un carro que se desplaza a lo largo de este. El brazo es
sostenido por una columna a lo largo de la cual puede
subir, bajar o rotar hasta 180°. Con esta podemos
realizas cortes paralelos, transversales, rectos, oblicuos
y además ranuras en la superficie de la madera.

TORNO PARA MADERA: El torno es una maquina herramienta que sirve para
labrar piezas de madera, animadas de un movimiento de rotación alrededor de un
eje. El labrado o arranque de material se lleva a cabo tangencialmente con ayuda de
herramientas afiladas y que en realidad no son otra cosa que gubias, formones y
escoplos, de forma ligeramente diferente y dotados de por regla general de mango
más largo. Para tornear, la herramienta se sostiene con la mano, de manera que la
parte afilada se dirija ligeramente hacia arriba, para que incida tangencialmente
sobre el material. Para
facilitar el trabajo la
herramienta se apoya
sobre un dispositivo en
forma de yunque que se
puede graduar
acercándolo al material
desplazándolo de un
lado para el otro a lo
largo de la pieza de
manera que sea posible actuar en el punto que convenga. Este dispositivo debe
acercarse a la pieza de manera que entre ambos solo queden unos pocos milímetros.
Una de las cualidades mas importantes de un torno es la de poder graduar la
velocidad de rotación de la pieza que se mecaniza. En la mayoría se obtiene
mediante un sistema de poleas.
Cuando se requiere tornear una pieza hay que tener presente:
Comprobar los cambios de velocidad de que se pueda disponer.
Estudiar las medidas máximas y mínimas que acepta el torno; diámetro máximo de
la pieza sin desbastar y máxima longitud determinada por la separación entre los dos
cabezales.
Para preparar la pieza que se quiere tornear debemos hacer lo siguiente:
Trazar diagonales en las dos caras de la pieza para obtener el centro de cada una de
ellas y habrá quedado determinado el eje de giro.
Achaflanar las cuatro aristas hasta obtener una especie de prisma octogonal; este
trabajo se puede efectuar perfectamente con el cepillo. Se ahorrara mucho trabajo si
las ocho aristas obtenidas sufren otro cepillado para obtener un prisma de dieciséis
caras mucho más próximo al cilindro.
Luego se coloca bien centrado el madero en el cabezal fijo para que se marquen las
espigas del cabezal. Con el formón se hacen dos incisiones más profundas de
manera que estas espigas puedan alojarse. En el otro extremo se practica con un
punzón, precisamente en el centro determinado por los diagonales trazadas, el
alojamiento para la punta del cabezal móvil.
Ha llegado el momento de colocar la pieza en el torno, haciendo corre el
cabezal móvil hasta que esta quede firmemente retenida. Hay que asegurarse que el
cabezal móvil este perfectamente sujeto a la bancada o a la barra que hace sus
funciones. Entonces con la mano se hace girar la pieza para comprobar que este
perfectamente horizontal, sino es así se debe proceder a su corrección verificando
los centros en los extremos de la pieza. Luego se acerca el porta herramientas hasta
el punto de trabajo dejando entre ambos solo unos pocos milímetros. Se pone en
marcha el motor y se empuña firmemente la herramienta descansándola sobre el
portaherramientas y se acerca el filo a la pieza de manera que ataque la superficie
con una ligera inclinación hacia arriba. El pulgar y el índice deben estar sobre la
herramienta a pocos centímetros del filo mientras la otra mano empuña firmemente
el mango.
Al acercar el filo empiezan a aparecer poco a poco las virutas que saldrán
proyectadas lejos de la maquina. Sin profundizar se desliza la herramienta en sentido
horizontal procurando mantener siempre una misma regularidad de viruta.
Se sigue torneando de este modo hasta lograr que la superficie de la pieza
presente una curvatura sin discontinuidades.
Sobre la pieza ya desbastada se marcan los principales detalles de relieve
que se quiere obtener. Bastara marcar con trazos la separación entre ellos y luego
colocando el lápiz sobre cada uno de estos trazos y girando la pieza obtenemos el
marcado de todo el perímetro.
A partir de este momento se comienzan a utilizar las diferentes
herramientas según el labrado que se quiera efectuar.
La práctica proporciona en poco tiempo una gran soltura en el manejo de
estos útiles, con los que nunca hay que trabajar sin hacer uso del porta herramientas.
Para pulir se usa papel de lija de una granulación media a fina, se pone en
marcha el torno y se va lijando desplazando la lija sobre la superficie de la pieza.
Por lo que concierne a la madera no todas las clases son buenas para ser
torneadas. Una madera torneable debe ser difícilmente astillable. El torneado de una
madera dura debe efectuarse profundizando muy poco a poco, utilizando una
velocidad relativamente alta y sobre todo con las herramientas bien afiladas.
Además del torneado con apoyo sobre el cabezal móvil, se pueden realizar
vaciados (cuencos, platos, etc.) fijando la pieza en un disco situado en el cabezal
fijo, por medio de tres o más tirafondos pasados a través de unas ranuras de que
dispone el disco e insertadas en lo que será la base del recipiente. El vaciado con el
torno requiere de cierta práctica previa en el torneado normal, pues no es un trabajo
que pueda realizarse sin dominar el uso de la herramienta.
MANTENIMIENTO Y
CONSERVACIÓN DE LAS HERRAMIENTAS

La revisión periódica de las herramientas es la mejor garantía de
conservación, y un seguro para utilizarlas con eficacia cuando sea preciso.
Evidentemente, una revisión de este tipo no anula la necesidad de limpiar,
desembotar y lubricar las herramientas inmediatamente después de cada uso y antes
de guardarlas.
Una revisión minuciosa de las herramientas no llevará más de dos o tres
horas, y puede efectuarse dos veces al año. El perfecto estado de conservación de
estas también es garantía de la propia seguridad.
El primer paso en el cuidado de las herramientas es siempre la limpieza. Es
preciso eliminar el oxido utilizando un lubricante. No se debe usar gasolina, que
desengrasa excesivamente a fondo y hace a las superficies metálicas más sensibles a
la oxidación (de cualquier modo si se usa gasolina en una primera limpieza no hay
que olvidarse de proteger el metal con un antióxido adecuado).
Los mangos de madera de los formones, martillos, destornilladores, etc.,
deben repasarse con papel de lija si en su superficie hay astillas o existe cualquier
otra irregularidad; luego se les aplica aceite de linaza y se frotan con un trapo hasta
que hallan sido embellecidos. Las bases de los cepillos en los que han quedado
adheridos restos de pintura o de resina se limpiaran con una espátula y luego con un
papel de lija grano 400 y queroseno se le dan unas pasadas.

EL AFILADO Y REAFILADO: Uno de los cuidados básicos para la conservación
de las herramientas es el mantenimiento del filo en buenas condiciones. Toda
herramienta de corte, por poco que se utilice, pierde paulatinamente su filo, el cual
debe restaurase al final de un trabajo o, si este es muy largo, entre dos etapas. Deben
afilarse con la piedra de amolar humedecida con aceite. Hay que diferenciar entre las
herramientas cuyo filo tiene un solo bisel, y que por lo tanto, solo deben afilarse por
una cara y aquellas en las que el filo es de dos biseles deben afilarse por ambos
lados.
Para el reafilado que cosiste en reconstruir el filo se usa el esmeril de
banco. Con este se debe actuar de modo que el ataque corresponda al ángulo del
bisel del filo y desplazando la hoja en ambos sentidos de la marcha, interrumpiendo
de vez en cuando para efectuar una refrigeración mediante agua fría, ya que un
recalentamiento podría provocar la pérdida del temple del acero. Después de repasar
el bisel del filo la escoria que se halla formado por la otra cara con la piedra de
aceite.
REEMPLAZAR EL MANGO DE UN MARTILLO: El mango de un martillo
se puede reemplazar fácilmente, ya sea adquiriendo uno prefabricado o realizándolo
con un trozo de
madera. En primer
lugar se ajusta el
extremo en el ojo de
la herramienta con la ayuda de una escofina.
Después de haber encajado la cabeza en el mango a
base de golpear el otro extremo del mango contra el
suelo o con otro martillo, se realiza una entalla en el
extremo del mango para meter o clavar una cuña de madera dura o metal, así queda
bien ajustado.
PRECAUCIONES AL TRABAJAR

Cuando trabaje con herramientas de filo como los formones y
escoplos nunca tenga las manos de frente al sentido de trabajo de la
herramienta, debe tener la mano derecha empuñando la herramienta
y la mano izquierda guiándola.

Las piezas sobre las que se hace cualquier tipo de trabajo
deben estar perfectamente bloqueadas o sujetas con prensas
o sargentos

Use siempre lentes y mascaras de
seguridad cuando realice
cualquier trabajo de carpintería.

Las herramientas se deben sujetar con las dos manos

Se deben desenchufar las herramientas por
el enchufe nunca halando el cable

Revisar periódicamente los cables y
enchufes de las herramientas eléctricas para
evitar tanto accidentes como daños en estas.
SISTEMAS DE UNION
CLAVADO: en los elementos que se pretende unir se hace entrar, a viva fuerza,
otro de dureza superior a la de cualquiera de ellos, de forma que los atraviese al
mismo tiempo. Del modo de dirigir el clavo, o de la
contraposición de las direcciones de dos o más de ellos,
depende la menor o mayor estabilidad de la unión. El
clavado es el método más tradicional para unir entre sí
piezas de madera, o para incorporar a este material otros
tanto o más blando que él (en revestimientos, tapizados,
etc.) No es preciso efectuarlo con puntas de hierro,
aunque éstas sean el medio más usual; también pueden
utilizarse clavos de otos materiales (antiguamente
llegaron a usarse clavijas de
madera)
En nuestro caso es la
aplicación más importante del martillo, que no es más que
el hincado de clavos o puntas con lo que es posible
conseguir un gran número de estructuras de madera. En
otros casos también es un refuerzo de otra operación
como lo es el encolado.
Algunos consejos para el clavado

1
El largo del clavo de ser más o menos dos veces y media el
espesor de la madera que se quiere fijar

2
Para evitar que se abra la madera se debe aplanar la punta
del clavo antes de clavarlo y evitar meter los clavos en línea
a lo largo de la veta, se debe clavar en zigzag.

3
El clavado oblicuo nos permite una mayor seguridad en
cuanto a la fijación, así como una mayor resistencia a la
separación por tracción.
4
Si se quiere una resistencia particular podemos usar un clavo
más largo y luego doblarlo.

5
Para esconder un clavo podemos levantar con el formón una
chapilla de la madera, clavamos y luego encolamos
la chapilla habíamos levantado

6
Cuando se utilizan clavos muy pequeños difícil de sostenerlos
o el sitio donde se va a clavar es de difícil acceso, podemos
usar una tira de cartón para sostener el clavo mientas lo
apuntamos.

ATORNILLADO: Se utiliza el tirafondo o tornillo para madera, dotado de un
filete helicoidal que permite
la introducción del elemento
siempre que sobre aquél se
aplique una fuerza en sentido
giratorio. Algunos materiales
blandos permiten la
introducción directa por
simple giro y presión, pero
en muchos casos es
necesario o conveniente un
taladrado previo para que
las espiras del tornillo queden perfectamente asentadas
en las paredes del agujero, evitando así que la madera se
abra o se raje. Además del taladrado previo (realizado
con una broca un calibre menor con relación a la del
tornillo) es conveniente realizar un avellanado para que TALADRADO PREVIO
la cabeza del tornillo se
asiente en la superficie. El
Tornillos Autoroscante
cabeza plana
proceso de unión de dos
con cabeza para llave fija maderas mediante clavado
Para aglomerado y encolado resulta más
perfeccionado si en lugar
Tirafondo de clavos se usan tornillos.
Tornillo para todo uso
Para madera

Para madera
Tornillo con ramplu helicoidal Doble rosca

FIJACIONES: Nombre aplicado a toda una serie de elementos que pueden
superponerse, encajarse o empotrarse total o
parcialmente en las piezas que han de
retener, como los tacos plásticos y
expandibles usados en las paredes, techos y
muebles, las escuadras de hierro u otro
material, en “L” y “T”; estas son elementos
ya perforados para atornillar sobre las dos
piezas de una junta. Los elementos de
fijación permiten unir
dos elementos sin
necesidad de usar
adhesivos, por lo
tanto fácilmente
desmontables con
solo quitar los
tornillos o clavos. Lo
importante para la utilización
de estos elementos es que las piezas que se
quieren unir deben estar bien escuadradas y
perfectamente adherentes
ATORNILLADO PASANTE: Las piezas son retenidas por la compresión
que ejercen la base de la cabeza del tornillo y la de la tuerca (o de la arandela que
pueda intercalarse.) El sistema es valido
prácticamente para
toda clase de
materiales y permite
desmontar las piezas
unidas sin producir
daño alguno; este
medio de sujeción
permite, que las
piezas retenidas puedan girar alrededor del elemento.

ADHESIVOS: Proporcionan una unión permanente entre dos o más piezas y
consisten en fluidos más o menos viscosos que, al ser extendidos en las superficies
que han de ponerse en contacto, se adhieren a ellas (o incluso penetran parcialmente
en el material) formando una película sólida que es la encargada de mantener la
unión y eliminar, por tanto, la solución de continuidad, Existe una gran variedad de
adhesivos que permiten unir entre si piezas de un mismo material o de materiales
diversos. Hay que tener en cuenta, no obstante, que no todos los adhesivos son
universalmente validos para todos los materiales. Los adhesivos permiten uniones
definitivas, no desmontables, y en muchas ocasiones se usan combinados con otros
sistemas de fijación, como el clavado o el atornillado.

LA COLA BLANCA: Es actualmente utilizada para la mayor parte de los objetos
de madera. Es una dispersión de PVA (acetato de
polivinilo) en agua; tiene aspecto lechoso y olor a
suero.
Las colas blancas pueden rebajarse
(hacerse más liquidas) añadiéndoles agua. Los
restos de cola que puedan haber manchado la
madera se eliminan fácilmente con agua antes de
que se sequen; una vez secos, es preferible
rascarlos con un cuchillo o con un formón.
Las colas blancas se aplican sólo sobre uno
de los cortes de los objetos que deben unirse, y
presentan algunos inconvenientes: tardan en secar y
requieren la utilización de alguna herramienta de
apriete mientras dura el secado. Este es muy variable,
en función de la calidad de la cola utilizada, por lo que
es conveniente atenerse a las instrucciones de los fabricantes.
No emplear instrumentos metálicos para aplicar la cola blanca. Procurar
que ni siquiera las partes metálicas de los pinceles queden sumergidas en ella, ya
que la herrumbre puede afectarla, desvirtuándola por completo.
No es adecuada para unir objetos afectados por el agua, por lo que no es
aconsejable utilizarla en exteriores.
No hay que olvidar tampoco que la cola blanca no rellenará adecuadamente
un hueco ni holgura existente en un encaje.

LA COLA DE CONTACTO: El poder adhesivo de estas colas se manifiesta
inmediatamente después d encarar los elementos que se van a unir. No requieren,
por la tanto, apretado ni prensado, por lo que se utilizan con muy buenos resultados
para chapear grandes superficies.
Las colas de contacto son ligeramente espesas, y deben extenderse
uniformemente sobre las dos superficies que se van a unir. Para facilitar el extendido
es conveniente emplear una espátula dentada, ya que el uso de una brocha daría
lugar a la formación de grumos y a que la cola se descolgara formando hilos.
Los materiales que se van a encolar deben estar limpios, secos y carentes de
polvo. La cola se extiende con la espátula dentada y se deja secar durante cierto
tiempo, atendiendo siempre a las instrucciones del fabricante. Cuando la cola está
seca hasta el punto de que rozándola con los dedos no se queda adherida a ellos, ha
llegado el momento de proceder a la unión de los materiales, Hay que actuar con
mucha precaución, pues el poder adherente es tal que en muchos casos no es posible
rectificar la posición. Para facilitar el encolado de grandes superficies que no es
posible encarar con precisión, se suelen intercalar entre los materiales que se quiere
unir tira de chapa, que una vez presentados aquellos, se retiran poco a poco por cada
extremo. Conviene que el material (una chapa de madera, o laminado, etc.) tenga
unas dimensiones mayores que la de su soporte; lo que sobresale se eliminará luego
con el procedimiento que convenga.
Al aplicar la cola de contacto con la espátula dentada es conveniente peinar
en un sentido una de las caras que se van a encolar, y en sentido transversal la otra.
ENSAMBLES
ENSAMBLADURA: La ensambladura no es más que la unión de dos piezas de
madera mediante entalladuras o labrados que producen salientes o espigas en una de
ellas y se encajan con mortajas o cajas que se practican en la otra. La ensambladura
puede efectuarse formando ángulos uniéndose por los extremos (empalme) o
uniéndose por los cantos (acoplamiento)

ENSAMBLE A MEDIA MADERA: En carpintería es posible realizar uniones
simples, rápidas, fuertes y de buen aspecto, este es el caso del ensamble a media
madera. Ente este tipo de ensamble podemos ver:
Ensamble en los extremos: Para realizar un ensamble a media madera en los
extremos es simple y rápido ya que la operación se sigue solo con el serrucho de
costilla
El trazado: Después que se tengan las piezas cortadas a escuadra se procede al
trazado. Se colocan las piezas a unir una sobre la otra formando un Angulo de 90° y
se marca el ancho de una sobre la otra. Esta marca se pasa a los otros tres lados por
medio de la escuadra. Se mide el espesor del listón dividiendo en dos y se traza la
línea intermedia con el gramil.

El corte: Para realizar el corte, se coloca la pieza en la prensa en posición vertical de
manera que sobresalga prácticamente el área de corte. Con un serrucho de costilla se
corta a lo largo de la línea intermedia prestando atención que el espesor del corte
quede fuera de la línea, ósea en el pedazo que se va a desechar. Luego se coloca la
pieza sobre el banco en posición horizontal sujetándola a por medio de una prensa o
usando el tope de banco y se corta sobre la línea trazada. Se repite el proceso con las
demás piezas y tenemos listas nuestras piezas para encolar y armar.
Ensamble en cruz: La diferencia en la unión con cruz de una en los extremos es
que no se puede usar solo el serrucho de costilla. En una o en ambas piezas se debe
realizar un entallado con la ayuda del formón. Este tipo de ensamble también puede
ser en forma de “T”
El trazo se realiza como en el anterior, teniendo en cuenta que en el ensamble a “T”
la pieza que forma la pata (si es una mesa) va marcado en la punta igual que en el
ensamble en los extremos y la otra en la posición exacta del ensamble.
En el ensamble a cruz se trazan las líneas en ambas piezas. Luego se procede a

realizar una serie de cortes con el serrucho de costilla para facilitar el arranque de
material posteriormente con el formón. Mediante el aserrado previo de las partes
internas no se corre el
riesgo de que el formón se
desvíe al tropezar con las
fibras de la madera y
arranque más material del
que conviene. Después de
realizar un buen trabajo
con el formón, podemos
proceder a armar nuestra
estructura, recordando que
después de aplicar la cola podemos clavar, atornillar o simplemente sujetar con
prensas hasta que seque la cola.
Ensamble a horquilla: En este ensamble la espiga es como las descritas
anteriormente y va encajada como su nombre lo dice en una horquilla.

Señaladas las partes que se van a eliminar. Para eliminar la parte central para formar
la horquilla se realizan dos cortes paralelos con el serrucho de costilla, luego esta
parte debe ser arrancada con la ayuda del formón o escoplo.

Se prueba que las piezas encajen bien sin forzarlas y
luego de aplicar la cola, el ensamble se aprieta con una
prensa para consolidar las piezas mientras dura el
secado de la cola.
ENSAMBLE DE ESPIGA Y MORTAJA: Cada vez que se quiere unir dos
piezas de madera en L o T y se quiere usar algo más sólido y más elegante que el
ensamble a media madera, se debe usar el ensamble a espiga y mortaja. Este muestra
su utilidad en numerosas aplicaciones de cualquier género de estructuras, gracias a
su resistencia mecánica.
Existen varios tipos de espigas. Las más comunes:
La espiga pasante: Atraviesa completamente la pieza con la mortaja, la cual en este
caso será muy fácil de cortar. Presenta dos pequeños escalones o espaldas a lo
ancho. Este tipo viene usado en trabajos rústicos o como elemento decorativo. Tiene
la ventaja que puede ser bloqueado por medio de cuñas de la parte externa para
obtener mayor resistencia de la unión.
Para aumentar la resistencia de
una espiga pasante y sus
posibilidades decorativas,
cuando la espiga ya este
preparada se puede fijar con
cuñas. Las cuñas vienen
inseridas en cortes hechos
previamente al extremo de la
espiga pasante (B), o por los
cantos (B).

La espiga corta: Es la que no
atraviesa la otra pieza y entra en una mortaja ciega o con fondo. Es el tipo más usado
en la construcción de muebles. Tiene espaldas en los cuatro lados ósea a lo ancho y
en el espesor.
La espiga a escalón: Tiene solo una espalda en vez de dos. Se utiliza cuando la
pieza con la espiga es muy fina ya que se disminuye menos el espesor de la espiga.
Cuando las piezas son redondas. Si la espiga es ciega puede ser cuadrado, en cambio
si es pasante por motivos estéticos conviene que sea redondo. El redondeado de una
espiga lo podemos realizar con la escofina y lija.

Construcción de la espiga: En la realización de tipo de ensamble es mejor si se
comienza por la espiga porque se podrá usar para marcar el contorno de la mortaja
en la otra pieza. Este sistema es más fácil que comenzando por la mortaja.

Trazado de la espiga:

Corte de la espiga: Para cortar la espiga solo se necesita
un serrucho de costilla. Todo lo que se debe hacer es fijar
la pieza en posición vertical al banco de trabajo con una
prensa y cortar a lo largo de los trazos. Si la espiga es
corta (a cuatro espaldas) se gira la pieza y se hacen los
otros dos cortes siguiendo las marcas hasta la línea de
profundidad.

Luego se procede a cortar las espaldas colocando la pieza en
posición horizontal fijándola
sobre el banco de trabajo con
una prensa. Si es a cuatro
espaldas se gira la pieza de
canto y se cortan las espaldas
laterales.
Trazado y taladrado de la mortaja: Si la mortaja va muy cerca del extremo se
deja un poco más largo que se corta después de
terminado el ensamble.
Se apoya la espiga sobre la pieza donde se debe
realizar la mortaja, en la posición que tendrá cuando
estén ensambladas

Con el gramil con la misma medida que se uso para
marcar la espiga, se trazan las líneas que indican el
ancho de la mortaja

Para una mortaja ciega se marca la profundidad de la
espiga en la broca del taladro para no perforar de más
Se puede pegar una cinta adhesiva alrededor de la
broca

Ejecute de las perforaciones a lo largo de la mortaja
para sacar la mayor parte de material. Para una mortaja
ciega la marca nos indica la profundidad

Escopleado de la mortaja: El escoplo o formón va usado haciéndolo penetrar
inclinado y después hacer palanca partiendo desde el
centro de la mortaja.
En los extremos de la mortaja se debe tener el escoplo
en posición vertical. Si la mortaja es pasante se excava
la mitad se voltea la pieza y se hace la otra mitad.

Para una mortaja ciega se sigue el mismo proceso que
la broca del taladro.
Después de sacar la mayor parte del material de la
mortaja con un formón (que como se dijo
anteriormente es más fino que el escoplo) se procede a
cuadrar y a eliminar cualquier irregularidad trabajando
las paredes hasta el fondo; prestando mucha atención
cuando se saca material en el sentido de la fibra, para
evitar sacarle mas madera de lo que sea necesario.
Armado de la ensambladura: Se montan las dos piezas para probar si encajan
bien pero sin tratar forzar la espiga dentro de la
mortaja, si este es el caso entonces se rebaja un poco
con papel de lija

.

Se aplica la cola solo a los lados de la espiga. Se usa
un trapo mojado para limpiar la cola de más durante el
montaje.

Si es una espiga pasante, cuando la esta
completamente dentro de la mortaja, se meten las
cuñas con el mazo de madera

Se corta el pedazo que sobra de espiga y de las
cuñas
de manera que queden a ras de la superficie de la
pieza con la mortaja

Se giran las dos piezas ensambladas y se cepilla
solamente para alisar cualquier irregularidad
Cuando la espiga es pasante y con las cuñas se puede
dejar libre para que se seque la cola en cambio el de
espiga corta se debe dejar prensado con un sargento.

El ensamble de espiga y mortaja esta listo. Es
fuerte y fácil de construir. El mismo procedimiento
se efectúa si se necesita realizar uno a “T”.

ENSAMBLE CON CLAVIJAS: La unión con clavijas es muy usada en la
fabricación de muebles porque permite obtener una unión de gran resistencia, sin
tener que efectuar entalladuras complicadas, y sin que sea necesario reforzarla.
Hay dos diversos tipos de uniones con clavijas:
Clavija pasante (A): La clavija penetra en una pieza de madera y penetra la otra
adyacente gracias a un orificio pasante en las dos piezas. En este caso los extremos
de la clavija son visibles, razón por la que vienen usadas como elemento decorativo.
Clavija ciega (B y C): En este caso los orificios no deben atravesar las piezas.
Trazado: Se debe verificar que las superficies que se quieren unir están cortadas
perfectamente y que son del mismo
espesor. Se sobreponen las piezas y se
marcan las líneas donde se van a colocar
las clavijas, luego con el gramil se
trazan las líneas a medio espesor donde
se cruzan con las trazadas con la
escuadra es donde se va a perforar para
incrustar las clavijas

Ejecución de la unión: Los orificios para las clavijas pueden hacerse con un taladra
manual o con uno eléctrico, pero para mayor precisión
es más recomendable usar el taladro eléctrico fijo al
soporte a columna.
- Los orificios deben ser del mismo diámetro de las
clavijas.
- Deben ser un poco más profundos que el largo de
la clavija.
- Se debe avellanar ligeramente el orificio del lado
que se va a encontrar con la otra pieza.
- Las piezas unidas, siempre deben permanecer
apretadas con una prensa hasta que seque la cola.

ENSAMBLE CON ESPIGA FALSA

Este tipo de unión se usa mucho en cornisas y en reparaciones donde no se
quiere hacer nueva la pieza que lleva la
espiga. Para este tipo de ensamble se usa
mucho la horquilla cuando la unión es
por los extremos.
Al igual se pueden hacer uniones en 45°,
muy útil en cornisas para cuadros y para los
marcos de puertas de muebles

También puede hacerse una unión tipo “T” usando
una mortaja.
CONSTRUYAMOS ALGUNAS
HERRAMIENTAS

MAZO DE MADERA: Con el martillo se dañan las herramientas que tienen el
mango de madera o de goma por este motivo necesitamos un mazo de madera, y
para que comprarlo si podemos fabricarlo con unas cuantas piezas de madera
prácticamente de desperdicio.
10 cm

13 cm

Trazamos tres piezas de madera de 2cm, de espesor una con la fibra en sentido
contrario a las otras dos. Después de cortar nuestras tres piezas aplicamos cola para
madera, colocando la que tiene la fibra atravesada en el centro, esto es para dar más
fuerza y evitar que se raje la cabeza de nuestro mazo, Apretamos con una prensa y
dejamos que se seque la cola.

Al tener pegadas las tres piezas ya tenemos lista la cabeza del mazo. Ahora
procedemos a perforar el orificio para el cabo. El cavo seria ideal fabricarlo de un
listón de sección 3 x 3 cm; el largo de unos 35 cm. Lo redondeamos un poco para
que sea más cómodo al sujetarlo, al extremo que debe entrar en la cabeza de mazo le
aplicamos cola y debe ser igual al orificio que hemos hecho para que no entre ni muy
apretado ni muy holgado.
Ya tenemos una herramienta más, que usaremos cuando necesitemos realizar
trabajos donde debamos golpear el formón.
TOPE PARA BANCO: Es un accesorio muy útil a la hora de cortar listones
o piezas no muy grandes de madera. Uno de los lados se apoya al banco y el otro
sirve para apoyar la pieza que se quiere
cortar.
Se puede construir como se ve en la
figura con piezas de desperdicio y
sustituirlo cuando este muy deteriorado.

Sección 5 x 3 y largo 18 cm.

Necesitamos una pieza de compuesto de 25 x 30 cm. y dos piezas de madera de
madera de 5 x 3 de sección y 18 cm., de largo. Luego armamos con cola clavos y
martillo como se ve en la figura.

CORTES RECTOS: Para realizar un corte
recto con la ayuda de este accesorio se debe
tener la pieza bien apoyada contra el tope y
comenzar a cortar por el canto más opuesto al
que corta, halando hacia atrás dos o tres veces el
serrucho. Reducir el ángulo del serrucho mano a
mano que se procede con el corte.
Se termina el corte con el serrucho horizontal
auque marque un poco sobre la superficie del
apoyo de banco.
BANCO DE TRABAJO: El banco de trabajo es un elemento que muchas
veces queda fuera de nuestras posibilidades porque no disponemos de espacio
necesario en nuestra casa para instalarlo.
Pero no existe una mejor forma de trabajar que con un buen banco que
reúna todas las cualidades básicas: Ser sólido, disponer de una base estable, de una
superficie de trabajo resistente y tener una altura correcta.
A continuación unas recomendaciones
para construir un banco muy sólido y
fácil de construir, el centro la superficie
es más baja para colocar allí las
herramientas mientras realizamos
cualquier trabajo.
Medidas:
80 cm. de ancho
85 cm. de alto
1,50 de largo
Para construir este banco de trabajo se
necesita el siguiente material:
4 Listone de sección 10 x 10 cm. y 80
cm. de largo.
4 Pieza de sección 10 x 2.5 cm. y 1,50 m
de largo.
4 Listón de sección 10 x 10
cm.
3 Soporte para tope de
sección 10 x 5 cm. y 75 cm.
de largo
2 Tablón de sección 30 x 5
cm. y 1,50 m de largo.
1 Tabla de sección 20 x 2,5
cm. y 1,50 de largo
1 Tablón de sección 20 x 5
cm. y 80 cm. de largo.
1 Pieza de compuesto de 80
cm. de ancho x 1,50 m de
largo.
1 Tornillo de banco.
Tornillos, clavos y cola.

Después de realizar las entalladuras se unen las patas a los laterales con tornillos
como se ve en la figura.
Las entalladuras de las patas
van una en un extremo y la
otra a 15 cm. del otro
extremo y deben tener 5cm
de profundidad. .
Las entalladuras de los
laterales van a 5 cm. de los
extremos y tienen 5 cm. de
profundidad
Al tener listas las piezas
laterales, se pueden fijar los largueros, los inferiores se fijan a 25 cm. del extremo de
las patas. Los listones que sirven para reforzar la superficie del banco se fijan con
separaciones de 28,75 cm.

Prácticamente se tiene lista la estructura del
banco, se fijan los soportes para el entrepaño.
Al entrepaño se le hacen los cortes de 10 x 10
cm. en cada una de las esquinas para que se
acople a las patas. Este lo podemos fijar con
tornillos o
clavos.
Colocando
los tablones
y la tabla se
completa la superficie del banco. Para realizar
esta operación se fija el primer tablón de
manera que quede a ras con los lados del banco,
luego se aplica cola a los dos cantos de la tabla
y se fija, por último se fija el otro tablón. A este
punto ya se dispone de un banco de trabajo.
Para darle el toque final y hacerlo más útil y
funcional se le instala el tornillo de banco.
El tablón de 20 x 80 cm. se perfora como se
indica en la figura, con una punta del espesor del
tornillo y la guía. El orificio de para guía debe
hacerse de tal manera que esta entre bien
ajustada.
Para la guía se puede usar u pedazo de tubo de ½
pulg.
Se instala el tornillo y la guía, para esta ultima
puede usarse un tubo de ½ pulgada del mismo
largo del tornillo. En el banco se hace la misma
operación se perforan los dos orificios (esta vez que el tornillo y la guía pasen
holgadamente) y se instala la tuerca para el tornillo.

Se coloca la pieza de madera que tiene
el tornillo y la guía frente al banco y se
atornilla. Ahora si esta completo el
banco de trabajo.
CAJA DE HERRAMIENTAS: Es fabricada en compuesto de madera y es
muy práctica para transportar las herramientas más necesarias.
Consiste en una caja
dividida longitudinalmente
en tres compartimientos, y
en una pequeña caja para
tornillos, clavos, etc., que se
coloca en el medio. La
empuñadura cilíndrica de la
caja se enfila en la de la caja
pequeña que es hecha con un
tubo de 1”.
Su construcción es en
compuesto de 15 mm. Las
divisiones internas en chapa
de 4 mm y la empuñadura
en una pieza cilíndrica de 25
mm de diámetro, y la de la
caja pequeña en un tubo
plástico de 1”.
Las piezas van unidas entre si con cola y reforzadas con clavos o tornillos.
Las es canaladuras son profundas 5 mm y anchas 4 mm

LATERALES Y DIVISIONES INTERNAS EXTREMOS FONDO
Se trazan y cortan los extremos,
los laterales y el fondo. Se le
hacen la es canaladuras con el
trompo o con la sierra circular,
valiéndonos de una guía, un
listón de madera sujetado con
dos sargentos. Solo un lateral y
una división llevan ranura.

En las piezas de los
extremos la parte que es
redonda se hace con la
sierra caladora y se fijan
unos listoncitos que sirven
de apoyo a la caja pequeña,
el orificio con una broca
del diámetro de la pieza de
madera que sirve como
empuñadura
.

Se trazan los laterales y el fondo de la caja
pequeña y se le hacen las ranuras y se
cortan las divisiones en chapa de 4 mm

El tubo plástico se enfila por los orificios
de la caja pequeña, y se debe tratar de fijar
de manera que cuando se deba pasar
dentro de este la pieza de madera cilindra
no halla nada que estorbe.
EL GRAMIL: Útil herramienta de trazado y muy fácil de construir,
prácticamente con material sobrante. El gramil no es más que un ensamble de espiga
y mortaja pasante, donde la espiga en uno de sus extremos tiene un clavo o un lápiz
y desplazándolo a través de la mortaja, se pueden trazar líneas de corte.
Lo primero que se hace es preparar las dos piezas que necesitamos; una de 6.5cm de
ancho por 14 cm de largo y 3 cm de espesor, la otra es un listón de 2.5cm x 2.5cm y
unos 15 cm de largo. Estas piezas deben estar perfectamente a escuadra y bien
lijadas.

Después de tener las
dos piezas tomamos
la de 6,5cm de ancho
y la trazamos como
esta en la figura.

Luego realizamos la escopladura primero perforando con el taladro y después
cuadrando bien con el formón, esta escopladura debe ser precisa de manera que la
otra pieza entre bien ajustada.

Al listón de 2.5 x 2,5 se le
atraviesa un clavo de manera que
la punta sobresalga 1 cm, o si se
prefiere se perfora un orificio
para un lápiz, este debe quedar
prácticamente fijo de manera que
no se salga cuando marquemos.

Ya se dispone de otra
herramienta realizada a muy bajo
costo.
LA FALSA ESCUADRA: Por ejemplo si se quiere hacer una repisa de
esquinero y las paredes no están a escuadra, allí es donde se usa la falsa escuadra
para copiar el ángulo y trazarlo sobre
la madera con la que se va a hacer la
repisa. Se puede hacer una falsa
escuadra de una forma muy fácil,
como una navaja de madera, para esto
se necesitan 4 piezas:
2 piezas de 35cm de largo, 4cm de
ancho y 1,5 cm de espesor.
1 Pieza de 5cm de largo, 4cm de
ancho y 1,5 de espesor.
1 Pieza de 32cm de
largo, 4cm de ancho y
1,4 cm de espesor. Esta
es la pieza que va en el
medio como si se tratara
de la hoja de la navaja,
En un extremo se debe
hacer un corte como se
ve en la figura

se colocan las tres piezas
unidas por una prensa y se
redondean por uno de los
extremos con la sierra
caladora, a falta de esta se
puede realizar con un
serrucho y la escofina.
Luego se perfora el orificio
por donde pasara un tonillo con una tuerca mariposa, en
el extremo opuesto y entre las dos
piezas externas se encola y clava
la pieza de 4x5 cm y así se ha
logrado construir una buena
herramienta.
MESA PARA LA SIERRA CIRCULAR: Se puede hacer un accesorio para
convertir la sierra circular en una sierra de mesa
de esta manera se le puede sacar más provecho a
esta herramienta. Esta mesa tiene una guía para
cortes paralelos y una para escuadrar o cortes
transversales. La profundidad del corte se puede
graduar con el sistema que tiene la sierra.

La estructura de la mesa esta formada de cuatro
patas de 5 cm x 5 cm de sección, dos largueros y
dos transversales de 10cm x 2,5cm de sección. El
largo de estas piezas depende del tamaño que se desee
construir la mesa.

La superficie de
trabajo es una
pieza de
compuesto o
MDF de 12 mm.
con una ranura por donde se desplazara la guía
transversal.

El sistema para
fijar la sierra esta
formado por dos
piezas en forma
de “L” (cuyo
largo es igual al ancho de la base de la sierra), y
dos listones laterales que son los que evitan que
se mueva la sierra de lado.
La guía para cortes paralelos como se muestra en la figura, esta formada por dos
piezas fijas entre sí formando un ángulo recto y
en los extremos dos piezas de forma que
sobresalga por debajo la
misma medida del espesor
de la superficie de la mesa,
de manera que al
desplazarla se mantenga
paralela al disco de la
sierra. Para mantenerla fija
a la hora de realizar un corte se pueden usar dos
tornillos para madera.
La guía para cortes transversales,
dos piezas en “L” fijas sobre un
listón que entre en la ranura que
se le hizo a la superficie de la
mesa.
ALGUNAS INTERVENCIONES

Reparación de patas y de muebles desvencijados: La parte más
afectada de un mueble que se traslada con cierta frecuencia de un sitio a otro, o que
está sometido a reiterados movimientos y presiones, suelen ser las patas,
especialmente las de sillas y mesas. El posible desencolado de dichos elementos
también depende en buena parte del sistema constructivo utilizado y, como ya se ha
dicho, del grado higrométrico de la habitación donde se encuentran los muebles, que
puede ser el causante del reblandecimiento y pérdida de eficacia de una cola antigua.
 Colocar el mueble invertido sobre el suelo
 Aflojar sistemáticamente las partes ensambladas, tanto las que empiezan a
soltarse como las que permanecen sólidas. Hay que insistir sin forzar,
imprimiendo a los elementos un movimiento de vaivén hasta conseguir
separar las piezas.
 Limpiar los alojamientos y las mechas o clavijas de los dos elementos de
cada ensamblaje. Se empleará una escofina de grano fino. Si los agujeros de
encaje son redondos habrá que recurrir a una lima de cola de rata.
 Acabar de eliminar la cola con papel de lija. Para limpiar la parte interior de
los encajes puede resultar útil envolver con papel de lija una varilla redonda o
un listón rectangular, según dicho alojamiento sea redondo o de sección
cuadrada.
 Si la mecha, la espiga o alguna de las clavijas que constituyen el ensamble
presentaran desperfectos, se sustituirán o repararan con masilla de madera
(hecha de aserrín y sellador.) Una vez seca la masilla, se obtiene la forma
original del elemento por medio de un limado. Si se trata de una clavija, lo
más práctico será reemplazarla por un trozo de varilla del mismo calibre,
arrancando aquella y empotrando ésta.
 Proceder al encolado de cada uno de los elementos. Extender la cola por el
interior de los alojamientos (caja o agujero), y exteriormente alrededor de los
mismos si la pieza que se va a ensamblar se apoya sobre la superficie externa.
 Insertar las patas, o el elemento que se quiera reparar, en sus alojamientos
respectivos, ejerciendo presión (usando prensas o sargentos) hasta que las
piezas ensamblen perfectamente.
 Eliminar la cola sobrante con un paño mojado y comprobar el escuadrado y el
nivel de cada uno de los elementos reparados con respecto a los demás.
 Si una pata se mueve y no se puede sacar o no conviene hacerlo, es preferible
sacar el elemento macho tanto como sea posible, raspar la cola vieja e
introducir la nueva, insistiendo con una espátula para que penetre la mayor
cantidad de cola posible.
 Si después de encolar normalmente la parte desvencijada la unión no resulta
estable, cabe proceder a un enclavijado por la parte interna del armazón, para
lo que habrá que realizar una perforación con una mecha del diámetro
adecuado a la clavija que se va a utilizar, cuidando de que el taladro no llegue
al exterior. A continuación se aplica la cola, se inserta la nueva clavija y lo
que de ella pueda asomar por la parte interna del armazón se elimina con un
formón y papel de lija después que la cola haya endurecido.

Luchar contra el carcoma o comején: Bajo él termino de carcoma se
suelen agrupar varias clases de insectos cuyas larvas roen y perforan la madera. Su
acción puede adquirir tales dimensiones que tenga como resultado la destrucción
parcial, e incluso total, de un mueble, una viga o un elemento de carpintería.
La aparición de pequeños agujeritos en la superficie de la madera,
acompañados de montoncitos de aserrín en el suelo, debajo de los muebles, es
reveladora presencia de carcoma.
La mejor manera de luchar contra el carcoma consiste en la utilización de
gas. Este método lo utilizan empresas que disponen de equipos especializados, ya
que requiere tomar ciertas precauciones y una serie de medidas muy delicadas.
Existen en el mercado algunos productos, presentados en forma de líquidos
o de polvos, que pueden ser aplicados directamente por cualquier persona por medio
de tratamientos superficiales o de inyecciones en los maderos. Casi todos estos
productos tienen el inconveniente de que dejan trazas, a veces de difícil corrección.
Los productos líquidos se extienden mediante un pincel. No hay que olvidar
ningún rincón, y se debe actuar con mayor insistencia precisamente en las maderas
de menor calidad que se utilizan como soporte para guiar cajones, travesaños
interiores, fondos, etc. Actuar solamente en los agujeros es lo menos indicado, pues
su misma evidencia revela que los insectos los han abandonado. La inyección con
una jeringa en estos agujeros puede ser una medida complementaria, pero es mucho
más importante rociar las uniones, juntas y grietas para evitar la formación de
nuevas larvas. Después de inyectar el líquido dentro de los agujeros hay que sellar
las aberturas con cera. El líquido puede extenderse por la superficie in mediata.
Cuando los objetos de madera son pequeños, lo mejor es tratarlos con el líquido
insecticida, guardarlos en una bolsa plástica y dejarlos así por unos días.
Este tratamiento es bastante eficaz aunque no completamente seguro, pues
pueden quedar huevos o larvas vivas en el interior de la madera. La manera de
asegurar una tal destrucción de la carcoma es repetir esta operación varias veces.

Cajones y puertas que se atascan: Cuando las gavetas o puertas de un
mueble no se abren con facilidad, puede pensarse en dos motivos principales:
 El mueble esta algo desarticulado por el uso, por una construcción deficiente
o porque no esta bien calzado.
 La madera se ha hinchado en algunos puntos a causa de la humedad.
Lo primero que se debe hacer es comprobar la causa del problema:
 Ver si el mueble esta bien calzado y aplomado, y de no ser así, corregir la
posición. Es posible que una correcta nivelación haga desaparecer todas las
dificultades
 Si el mueble esta realmente desvencijado, difícilmente podrá calzarse en
forma adecuada, por lo que será preciso reparar las partes fundamentales que
lo requieran.
 Si tras aplomar un mueble los cajones continúan atascándose, es posible que
el origen del problema pueda encontrarse en una dilatación producida en la
madera.
 Sin que sean propiamente dilataciones, también pueden haberse producido
engrosamientos en las paredes, las guías o los laterales por acumulación de
grasas, suciedad o polvo.
 Si una vez limpiado continua atascándose, habrá que comprobar el estado de
las guías, que pueden haberse desgastado o soltado de su posición:
reemplazarlas o volver a fijarlas con tornillos y cola.
 Si el atascamiento se origina en los laterales del cajón, el defecto se detectara
rápidamente gracias a las señales producidas por el roce. Será preciso lijar
con un papel de lija de grano grueso y luego con otro más fino, rebajando la
pared hasta que el cajón se deslice perfectamente.
 Si una vez aplomado el mueble las puertas no abren correctamente, habrá
que comprobar que los tornillos de las bisagras están bien apretados. En el
caso de que alguno de ellos este suelto, insertar una astilla en su alojamiento
y volverlo a apretar. Comprobar también que las bisagras no estén
deformadas, y sustituirlas por otras si presentan desgastes en sus puntos de
giro.

Chapeado desprendido y astillado: En ocasiones la chapa de revestimiento
de algunos muebles se desprende de su soporte debido a un deficiente encolado o a
que ha estado expuesta frecuentemente a choques o rozamientos con cuerpos duros.
También puede ocurrir que la cola haya perdido su eficacia a causa de la penetración
de agua, o de otro líquido, por los bordes, o porque se han depositado cuerpos
calientes en su superficie.
Si la chapa se ha desprendido sin deteriorarse, se puede intentar reencolarla.
Para ello, introducir un cuchillo bajo ella y separarla cuanto sea posible sin dañarla,
actuando suavemente para que lo que esté suelto o encolado defectuosamente se
vaya desprendiendo. Parar cuando el cuchillo no avance. Manteniendo ligeramente
levantada la chapa, limpiar la suciedad que haya podido penetrar y raspar los restos
de cola con un abrasivo de grano fino. Finalmente, se encolaran las superficies, para
lo que puede utilizarse una cola blanca si la abertura entre la chapa y el soporte es
pequeña. Sin embargo si la parte desprendida puede levantarse con facilidad, será
preferible usar cola de contacto que además de proporcionar un mejor encolado
puede repartirse con una espátula dentada.
Si se ha utilizado cola blanca, apretar la superficie contra el soporte y
eliminar la cola que rebose por la junta. Luego se cubrirá la chapa con una tela algo
gruesa y se pasará reiteradamente sobre la zona afectada una plancha eléctrica a
media temperatura, para acelerar el secado de la cola. Inmediatamente se colocarán
encima algunos objetos pesados que no se retirarán hasta que hayan transcurrido
unas horas.
Cuando además de levantarse la chapa se ha producido una desportilladura
o fragmentación, y se han perdido trozos, será necesario colocar un parche:
En primer lugar, se ampliará la zona afectada recortando un cuadrado o un
rectángulo con ayuda de una cuchilla o un formón de boca ancha y bien afilado. A
continuación, con un trozo de chapa de la misma clase, se elegirá una zona de esta
en la que se produzca la máxima coincidencia con la veta y se recortará una plantilla
de papel correspondiente a la parte arrancada de la superficie que se repara, para que
sirva de patrón en el corte de la chapa. El nuevo fragmento se encola siguiendo las
mismas instrucciones que se han dado para el reencolado.

Problemas con las puertas: Una de las posibles causas del mal
funcionamiento de una puerta es el roce con el suelo o con el mismo marco. Habrá
que empezar por asegurarse de que la puerta está bien suspendida en sus bisagras,
pues en muchos casos el rozamiento se debe a que los tornillos no esta
correctamente apretados. Si después de atornillarlos se comprueba que no quedan
fijos, habrá que pensar que carecen de asentamiento en la madera; en consecuencia,
se procederá del siguiente modo:
 Aflojar todos los tornillos.
 Retirar las bisagras
 Introducir en los agujeros de los tornillos unas astillas o clavijas untadas con
cola.
 Igualar con un formón las partes sobrantes.
 Cuando la cola haya secado, volver a colocar la puerta, sustituyendo los
tornillos por otros nuevos siempre que sea posible, en especial si sus cabezas
han resultado dañadas al aflojarlos.
 Si tras efectuar unas operaciones la puerta continúa rozando, será necesario
determinar los puntos de fricción y marcarlos con un lápiz. A continuación,
lijar o cepillar las zonas afectadas, para lo que
siempre será mejor retirar la puerta de su marco.
Antes de cepillar la puerta es conveniente
mantenerla sujeta mediante una armazón.
Es preciso advertir que antes de efectuar cualquiera de las operaciones citadas
conviene asegurarse de que el roce está originado en la puerta, porque también
puede estar causado por el marco. Si es el marco se deberá rebajar este con una
escofina o un cepillo

Instalar una cerradura de pomo: La instalación de una cerradura es una
labor fácil si se dispone de las herramientas adecuadas. La mayoría de las
cerraduras de pomo que hay en el mercado traen una plantilla para su instalación.
Primero procedemos al trazado, usando la plantilla como se ve en la figura, los
puntos deben quedar a 1 m del piso y se marcan los puntos con un punzón.

PLANTILLA

Con la sierra de taza se perfora el agujero donde va alojada
la cerradura, es conveniente perforar hasta que la mecha guía
asome por la otra cara de la puerta y luego comenzar a
perforar desde esa cara para
evitar que se astille la chapa.
Con la mecha plana se perfora
donde va el pestillo de la
cerradura, aquí hay que
practicar una escopladura para
que este quede a ras con el
canto de la puerta.
En el marco hay que instalar la
pieza que recibe al pestillo al cerrar la puerta.
DISEÑE SU MUEBLE DE
COCINA
El ambiente más difícil de diseñar y tal vez el más costoso de una casa es
sin lugar a dudas la cocina. A la hora de diseñar un mueble de cocina se debe tener
en cuenta la necesidad de quien habita en esa casa; también ciertos parámetros
como: área del local, ubicación de los puntos de aguas blancas, aguas negras, gas y
electricidad, ventanas y puertas.
La distribución fundamental de los muebles a lo largo de las paredes entra en
algunos esquemas de diseño bien definidos que contemplan siempre las tres funciones
primarias de trabajo:
Conservación: Nevera, Congelador y Despensa
Preparación: Cocina, Horno y Plano de trabajo.
Limpieza: Lavaplatos y lavaplatos automático
Al diseñar nuestra cocina debemos optimizar y minimizar el recorrido
activo que una persona hace dentro de la cocina. Una simple regla de diseño (fig1)
puede ayudarnos en la distribución interna. Antes de todo se ubican en planta los
tres elementos que condicionan el trabajo doméstico; nevera, cocina y lavaplatos,
después trazamos un triangulo hipotético entre estos tres elementos, la suma de sus
tres lados no debe ser menos de 4 m porque el espacio de trabajo resulta muy
estrecho, ni mayor de 7 m porque el recorrido es demasiado largo e inútil.

Fig. 1
Cocina, Nevera y lavaplatos son los tres
elementos indispensables en cocina. La
distancia optima de recorrido entre estos
(a+b+c) no debe superar los 7 m y no debe ser
menor a 4 m para tener un justo espacio de
trabajo

La zona de trabajo identificada por él triangulo no debe ser obstaculizada
ni cortada, se deben evitar mesas, puertas, etc. que impidan el paso continuo. Esta
regla se aplica a cualquier diseño, a continuación veamos su aplicación a los dos
casos más comunes:

DISEÑO EN LÍNEA: Los muebles ó módulos van alineados en una sola pared
Fig 2
Se muestra el triangulo que evidencia el
recorrido que realiza una persona mientras
realiza su trabajo en la cocina

DISEÑO EN “U”: Se convierte en un ambiente muy cómodo pero de organizar
con mucho cuidado para evitar zonas muertas y recorridos inútiles.

Fig 3
En planta el “triangulo de trabajo que
resulta muy funcional

INSTALACIÓN DE LOS MÓDULOS: El mueble base debe tener una altura
desde el piso hasta el borde superior del tope de 85 a 90 cm (fig4) El mueble
superior tiene una altura desde el tope del mueble inferior de 50 a 60 cm. La
posición de la campana debe ser de 65 a 90 cm desde la cocina, el funcionamiento y
la capacidad de esta van determinados de acuerdo a la necesidad y a lo alejada que
este la cocina de una ventana...

Fig 4
LA ILUMINACIÓN: Para una correcta iluminación de la cocina presentamos los
casos más convenientes:
Colocando luces debajo del mueble de arriba ilumina el plano de trabajo (Fig. 5-A)
Colocando las luces en la cornisa superior (Fig. 5-B)

Fig. 5-A Fig. 5-B

LOS TOMACORRIENTES: son necesarios cerca del plano de trabajo para
poder usar los pequeños electrodomésticos; deben ser colocados a 110 cm desde el
piso. No olvidar el tomacorriente para la campana colocado a 170 cm del piso y el
de la cocina que va justo detrás de esta y a 70 cm del piso.
CONSTRUYA SU
MUEBLE DE COCINA

Después de tener los planos de nuestro diseño comenzamos
con la preparación del material y la construcción de nuestro mueble de
cocina.
Para facilitar la construcción, transporte e instalación construiremos
módulos de 100 cm, 80 cm, 60 cm y 40 cm de ancho dependiendo de las medidas de
nuestro mueble de cocina.
Los módulos que componen el mueble base o inferior tienen una altura de
70 cm. y una profundidad de 58 cm. Los que componen el mueble superior tienen
una altura de 70 cm. y una profundidad de 30 cm. La cantidad de entrepaños es de
acuerdo a la necesidad para almacenar.
Los módulos vienen revestidos por dentro con laminado blanco brillante ó
mejor conocida en el mercado como v-25 o laminado para revestir internos. Las
piezas de laminado se deben cortar dos centímetros más grande que la pieza a
revestir, tanto de ancho como de alto. Este se puede cortar con tijeras o con un
formón.
Revestir con laminado no es difícil si se tiene paciencia y mucho cuidado. Para
esto usamos cola de contacto roja, se aplica una película con una espátula dentada
sobre las dos superficies (la pieza de laminado y la pieza de compuesto que se quiere
revestir) se deja secar por unos diez minutos y luego se procede a pegarla, con un
trozo de madera o compuesto más o menos de 10 x 15 cm. se coloca sobre la pieza
revestida y se golpea con un martillo moviéndolo sobre toda la superficie para que el
laminado se adhiera bien y no queden bolas de aire. El sobrante del laminado se
remata con una lima plana siempre con un movimiento de arriba hacia abajo para no
dañar el borde del laminado.
A continuación calculamos el material de cada módulo:

1.- Módulo de 100 cm Lavaplatos: Utilizamos compuesto de madera de 15
mm. debemos preparar las siguientes piezas:
a. 2 piezas de 58 cm de ancho x 70 cm de alto (*)
b. 1 pieza de 58 cm de ancho x 97 cm de largo (*)
c. 2 piezas de 7 cm de ancho x 97 cm de largo
d. 1 pieza de 60 cm de ancho x 100 cm de largo (tope)
e. 1 pieza de contra enchapado de 4 mm de 1m de ancho x 70 cm de alto (*)
(*) Piezas que van revestidas.

2.- Módulo de 80 cm.
a. 2 piezas de 58 x 70 cm (*)
b. 1 pieza de 58 x 77 cm. (*)
c. 2 piezas de 7 x 77cm
d. 1 pieza de 60 x 80 cm (tope)
e. 1 pieza de contra enchapado de 80 x 70 cm (*)
f. 1 pieza de 50 x 77 cm. entrepaño (*)

3.- Módulo de 60 cm:
a. 2 piezas de 58 x 70 cm (*)
b. 1 pieza de 58 x 57 cm (*)
c. 2 piezas de 7 x 57 cm
d. 1 pieza de 60 x 60cm (tope).
e. 1 pieza de contra enchapado de 4 mm de 60 x 70 cm (*)
f. 1 pieza de 57 x 50 cm (*)

4.- Módulo de 40 cm:
a. 2 piezas de 58 x 70 cm (*)
b. 1 Pieza de 58 x 37 cm (*)
c. 2 piezas de 7 x 37 cm
d. 1 pieza de60 x 40 cm (tope)
e. 1 pieza de contra enchapado de 4 mm de 40 x 70 cm. (*)
f. 1 pieza de 37 x 50 cm. (*)

5.- Modulo de 40cm. Gavetero: La cantidad de gavetas depende del uso que se le
quiera dar. Se recomienda usar correderas de las que se colocan en la parte
inferior de la gaveta ya que vienen en forma de ángulo se conocen en el mercado
como importadas italianas. El interior del modulo donde van las gavetas es de 37
cm. por lo que esta debe medir 2,4 cm menos por las correderas. Si suponemos
que se desean tres gavetas una de esto para los cubiertos que seria de 10 cm. de
profundidad. Ahora bien tenemos un espacio libre de 61,5 cm. 3 separaciones de
2.5 cm y una de 3 cm. La profundidad de las otras dos gavetas seria 21,5 cm.

Fig 1
Modulo armado señalando cada una de
las piezas.
La pieza f entrepaño es movible se fija
con soportes plásticos a la altura
deseada.
Fig 2
Gavetero de tres gavetas con todas sus
dimensiones.
Las gavetas tienen las siguientes
dimensiones
34,5 cm. de ancho
50 cm. de largo

Material para las gavetas:
a. 2 piezas de 10cm x 31,5 cm
b. 2 piezas de 10 cm x 50cm.
c. 4 piezas de 20.5 cm. x 31,5 cm.
d. 4 piezas de 20,5 cm x 50 cm.
e. 3 piezas de contra enchapado de 4mm de 34,5cm x 50 cm.
f. 3 juegos de correderas

Fig 3

Detalle de instalación de
corredera

COMO HACER LAS PUERTAS
Las puertas son la parte más visible del mueble, de allí la importancia de
realizar un trabajo perfecto.
Los módulos del mueble de cocina según lo dicho
anteriormente tienen una altura de 70 cm. Para él
modulo representado en la figura las puertas deben
tener 65 cm de alto y 39,5 cm de ancho. La
explicación se hará para este módulo y para los
demás se seguirá el mismo procedimiento variando
solo el ancho.

En la figura hay dos tipos de puerta en madera con
un marco y un tablero liso o labrado. El tablero liso
puede ser realizado con dos piezas de chapa de 4
mm encolados con la cara buena hacia el externo,
más fácil y económico, si se hace labrado se
necesitan tablas de 20 mm de espesor.
El marco es hecho con listones de sección 5cm x
2,5 cm.

EL MARCO O CORNISA: Para el marco se deben preparar cuatro listones, dos de
65 cm de largo y dos de 39, 5 cm de largo.

En la figura se ven tres formas de hacer los marcos de las puertas:
1 Un ensamble a horquilla de 45°
2 Un ensamble con falsa espiga a 45°
3 Un ensamble de espiga y mortaja.
Cuando se tienen los listones que formaran el marco
antes de realizarle cualquier corte o espiga se le hace la
ranura de 8 mm de ancho x 1 cm de profundidad
donde ira alojado el
tablero de la puerta.
Colocando la sierra
circular en la mesa
podemos realizar la
ranura de una forma más
fácil.
EL TABLERO: Para realizarlo podemos encolar varias tablas sino
se consiguen del ancho que se necesitan.
Ahora bien, a las
tablas se le hacen
ranuras de 4 mm de
ancho por 1 cm de
profundidad.
A las de los extremos por un solo canto y a las del
medio por los dos cantos (1). En estas ranuras se
introducen tiras de madera o chapa de 4mm por 19
mm de ancho, se les aplica cola a los cantos de las
tablas como a las tiras de chapa y se ensamblan
apretándolas con prensas hasta que seque la cola (2)
Después de hacer el vaciado (3y4) La parte más
fina del tablero debe ser de 8 mm para que pueda
encajar en el marco o cornisa de la puerta.

Cualquiera que haya sido el ensamble usado para
construir las puertas, siempre se debe probar que
todas las piezas encajen bien sin forzarlas antes de encolar.
Hecho esto se procede a encolar y prensar la puerta.
INSTALACIÓN DE LAS BISAGRAS
El orificio para instalar una bisagra de brazo o de embutir debe ser trazado con
mucha atención de modo
que la bisagra quede
perfectamente instalada.
La fresa para bisagras se
debe usar con el taladro
a máxima velocidad e
instalado en el soporte
de columna. Después de
hacer el agujero se
coloca la bisagra, hay varios tipos de estas bisagras pero se instalan igual. Se fija la
bisagra con dos tornillos y
luego se presenta la puerta
al mueble y se marca
donde van los tornillos
para fijar la base que va
en el mueble.

CONSTRUIR EL TOPE O SUPERFICIE DE TRABAJO EN
LAMINADO

Es posible construir el tope del mueble de cocina en laminado que se
consigue en el comercio en diversos colores y estilos. Se puede hacer a la medida de
cualquier espacio y personalizarlo con un borde decorativo. El laminado viene de
varias medidas la más
común es 122 cm x
244 cm. El tope esta
formado por una pieza
de compuesto de 20
mm de espesor 60 cm
de ancho y el largo
depende del largo del
mueble. El espesor de
esta viene aumentado
con tiras de
compuesto del mismo espesor.
El primer paso es
medir el mueble. Si las
esquinas no son a escuadra
se copia el ángulo con la
falsa escuadra y se traza en
el compuesto.

Se corta la superficie con la
Salpicadero
sierra circular usando como
guía un listón o regla sujeta
con una prensa. Se cortan
también las tiras de 10 cm
para el salpicadero y para
unir las dos secciones de la
superficie, y las tiras de 7,5
cm para aumentar el espesor
del borde.

Las secciones de la superficie se unen
fijando del lado interno una tira de
compuesto de 10 cm con cola y tornillos.

Se fijan las tiras de 7,5 cm con tornillos
para madera de 3 cm para aumentar el
espesor del borde.
Se establece la medida del laminado. Para
una mejor resistencia la unión del
laminado no debe hacerse sobre la unión
del compuesto, a las medidas de la
superficie se le aumentan 2 cm ya sea del
largo que del ancho.

Para cortar el laminado se traza una
línea y se pasa varias veces el formón
para que parta más fácilmente.

Se pliega el laminado en
correspondencia con la
incisión hecha con el formón.
Para facilitar la operación en
piezas estrechas conviene fijar
la regla a lo largo de la
incisión con una prensa antes
de plegar el laminado.

Primero se revisten los bordes
aplicando la pega al
compuesto y al laminado se
deja secar hasta que se sienta
seco al tacto, luego se coloca
el laminado sobre el borde y se
presiona un pedazo de madera
para que adhiera mejor.
Con la lima plana se remata la
parte sobrante siempre en un
solo sentido en este caso de
atrás hacia delante para evitar
astillar el laminado.

Se procede a revestir la superficie; se aplica
el pegamento al compuesto y al laminado se
deja secar. Como el pegamento pega
inmediatamente al colocar las piezas se
deben colocar separadores entre las dos
superficies que no son mas que tiras de
chapa o del mismo compuesto, de esta
manera se nos facilita el poder posicionar el
laminado sin que se pegue, Se comienza
desde un extremo a quitar los separadores
haciendo presión al laminado sobre la
superficie

De la misma manera se hace con el resto de la
superficie del tope, esta vez se comienza a
pegar desde el punto de unión del laminado.
Se debe recordar hacer bastante presión al
laminado para que se adhiera bien.

Se remata bien lo que sobresale con la lima,
siempre en sentido descendente, después de
rematar con la lima se puede pasar una lija
fina solo por los bordes para que no queden
afilados.
Por ultimo se instala el salpicadero, se le
aplica cola, se aprieta con prensas y se fija
con tornillos.

Si se quiere en vez de revestir los bordes se
pueden colocar bordes de madera de 6 cm
de alto x 2,5 de espesor y el largo depende
del tope.