INTRODUCCIÓN A LA FILOSOFÍA DEL LENGUAJE

Juan José Acero, Eduardo Bustos, Daniel Quesada.
ÍNDICE (temas tratados en el análisis)
1)

Los universales lingüísticos ………………...3

2)

Relativismo lingüístico………………………4

3)

Los juegos del lenguaje ……………………5

4)

Austin, Hare y Searle.....……………………...5

5)

Teoría de los mundos posibles (Kripke)….......7

6)

Esencialismo……………………………….…7

7)

Realismo filosófico y nominalismo……….....8

8)

Referencia y significado (Frege y Russell)…...9

A)

Introducción

He elegido esta obra porque expone de forma clara y didáctica los distintos aspectos que
conciernen a la filosofía del lenguaje. Me interesa esta disciplina porque ha influido en
gran medida el desarrollo de la filosofía en Occidente durante el último siglo. Además,
es evidente que no podemos escapar del lenguaje en casi ninguna rama de conocimiento
(excepto en la ciencias formales), y en definitiva, es prácticamente una imposición
epistemológica. Si el lenguaje condiciona nuestro pensamiento, es imprescindible
analizar en qué términos lo hace. Por último, creo que es conveniente estudiar cada
disciplina desde una perspectiva filosófica. Más allá de la evidente vinculación de la
lingüística con la filosofía, cada disciplina debe abarcarse con una mirada inquisitiva;
debemos acudir a las cuestiones últimas que nos llevan a estudiar un campo concreto.
Y, de eso, se encarga la filosofía.
Por tanto, mi intención al escoger este volumen era obtener una visión general sobre los
problemas que ha planteado a lo largo de la historia la filosofía del lenguaje y los
distintos campos de estudio que engloba. Es un campo de estudio muchísimo más
amplio de lo que esperaba, ya que en un principio no tenía constancia de la mayoría de
estudios y teorías que en el libro se exponen. Por ejemplo, las numerosas teorías
semánticas, como las que se ocupan de la semántica computacional, etc. Creía que
estaría mucho más enfocado a la pragmática y al campo cognoscitivo y psicológico
1

o entre esencia nominal en Locke y intensión (de nuevo en Carnap). aunque es salvable porque en la mayoría de los casos (sobre todo cuando su interpretación es más trabajosa) se traduce al lenguaje natural. sino de la propia disciplina (como se indica al final del libro. y sólo se relacionan muy vagamente con los demás conceptos que se reiteran a lo largo de la exposición de las distintas problemáticas. Otra traba que presenta el libro ya se ha explicado: el empleo de una terminología cambiante. Cuenta con una introducción muy breve a la lingüística en general. y su papel dentro de los conceptos universales. así como a teorías lógicas de verdad y falsedad. esta obra me ha descubierto campos enteros de estudio filosófico y lingüístico. La mayor dificultad que presenta el volumen es el uso reiterado de lenguajes formales. considero que el libro pretende introducir un rango demasiado alto de conceptos que se contraponen en los distintos autores y que luego. Por otro lado. Otros temas tratados son totalmente nuevos. Lo explicado en clase ha constituido básicamente un punto de partida sólido para comprender algunos conceptos.(que sólo se exponen en la última parte del libro). tal y como se leería oralmente. por lo que ha sido de gran ayudada haber visto algunas cuestiones (que se obvian o por las que se pasa por encima en el libro) con más profundidad en clase. sin que realmente supongan esos matices una diferencia sustancial. 2 . En efecto. ocurre lo mismo con el concepto “expresiones denotativas” en Bernard Russell. para llegar a entender mejor algunos puntos. Pero encuentro muy fácil perderse entre los numerosos conceptos que se separan por un matiz muy ligero de un autor a otro. Este libro amplía sólo en parte los contenidos vistos en clase. Otras cuestiones se trataban con mayor detenimiento. la gramática generativista de Chomsky. Algunos ejemplos son las distinciones entre referencia en Frege y extensión en Carnap. Quizás no es una traba de la publicación en sí. Esta teoría se expone en el manual desde una perspectiva lógica. Por ejemplo. aún no existe ningún estudio ni tratado que aúne los distintos campos de investigación). no se vuelven a mencionar. lo que me ha resultado bastante revelador. que acaba equivaliendo por “expresiones nominales” en Frege. a diferencia de cómo se expuso en clase. en muchas ocasiones.

Es decir. desde un punto de vista amplio y no limitado por los estancos compartimentos temáticos que encontramos en el volumen. sorprendente que se haya llegado a conclusiones similares.B) Análisis crítico: La amplia variedad de temas tratados dificulta la tarea de hacer un análisis crítico de todas las temáticas abordadas. Que se hayan desarrollado mecanismos parejos. Contamos con cinco sentidos y un sistema nervioso central que procesa la información que éstos le aportan. puramente físicos. es también innegable que contamos con unas capacidades mentales similares. pero no idealizar como “límites epistemológicos”. Compartimos un medio y también un mismo sistema para procesar ese medio. podrían no significar nada. desde una perspectiva meramente biológica. Una de las cuestiones más interesantes –y. puramente casual. Es decir. y han dado lugar a una serie de características comunes que conviene estudiar. Pero quizás sí. desalentadoras— de este problema es el determinar si. Estos son. y no sólo para eso. Dadas las escasas herramientas que tenemos para acumular conocimiento no resulta. El estudio sistematizado de esos mecanismos. para conocer y comunicar lo conocido. que todos compartimos. el discernir cuáles son los comunes no revela nada. constituyen una evidencia suficientemente consistente para determinar el origen genético del lenguaje. en ningún caso. El tema de los universales lingüísticos es uno de los primeros en aparecer en el libro. Podrían tomarse como simples pruebas de un método epistemológico común que. Pero 3 . la experiencia. los mismos instrumentos. Y la información aportada. Los límites que marcan nuestro cuerpo a la hora de expresarnos son los que son. al mismo tiempo. que quizás no habrían podido darse de otra manera. La gramática generativa explica una serie de fenómenos universales muy básicos. en mayor o menor medida. no difiere en ningún caso. Se intentará abarcar todas las que sea posible. incluso tras haber hallado estos universales. realmente. no puede ponerse en duda. indicios de una organización concreta de la mente humana para el lenguaje. y probablemente. Se demuestra una tendencia de las lenguas conocidas hasta ahora hacia una estructuración concreta (que además cambia en sobremanera con las reglas transformacionales). tras el estudio realizado por Chomsky resulta innegable que hay determinados patrones a la hora de producir el lenguaje que se repiten en toda lengua. a priori. Pero. sino para racionalizar el pensamiento. más allá que un fenómeno lógico. para comunicarnos. porque no es otra que la vida. que cuentan con unas características comunes. Por tanto.

Si somos capaces de concebir otras estructuras. sino más bien a unas competencias comunicativas básicas que tienen su expresión en esas estructuras (y no en otras más complejas. La cuestión es que somos capaces de aventurar otras formas de expresión (se aclara al principio del capítulo que algo constituye un universal cuando podemos aventurar otras alternativas comunicativas). Pero lo que acaba ocurriendo es que. Centrándonos en la actualidad.podría surgir. o si es más bien la lengua quien transmite la primera. que está regido por lo que somos desde una perspectiva meramente física. no estamos del todo incapacitados de forma innata para producirlas. que se ocupan de cuestiones parejas. parece poco probable el nacimiento de nuevas lenguas “vírgenes” que analizar y. El relativismo lingüístico intenta dilucidar cómo la experiencia influye en el lenguaje. resulta muy interesante intentar combinar ambas teorías. expuesta en la última parte del libro. Los universales lingüísticos sólo prueban una cosa: tendemos a lo más simple. al fin y al cabo. Sin embargo. a su vez. Estas estructuras son nuestros límites para conocer. y. y una tendencia a hacer del lenguaje una herramienta simple). versan de lo mismo –si bien es innegable que lo hacen desde perspectivas distintas. si la concepción. en cualquier momento. que se refleja perfectamente en la lengua. Lengua y cultura quedan así intrínsecamente ligadas. El problema de los universales no se relaciona en este volumen en demasía con la problemática del relativismo lingüístico. lo que resulta inquietante si se contempla el lenguaje como herramienta epistemológica. se trate de una cuestión de “economía”. y es casi imposible saber qué se hereda antes. Sin embargo. estas mismas estructuras remitirán a idéntica concepción del mundo. otra lengua que transgrediera alguna de las normas hoy tomadas por “universales”. aún así. atrapados en ella. en un primer momento. de nuevo cabe recordar que esas estructuras son las encontradas hasta ahora. quizás. porque es imposible el conocimiento de todas las hipotéticas 4 . los hablantes acaban heredando también la concepción que es previa. La segunda relaciona más el lenguaje con la experiencia. irremediablemente. al heredar esa lengua. en efecto. y se ven. Es más. Está claro que una lengua refleja la concepción que sus hablantes tienen del mundo. cómo el lenguaje explica la experiencia. Quedamos atrapados por una lengua que nos transmite una concepción del mundo. pero. nuestro medio para racionalizar lo percibido. porque compartimos unas características biológicas. de simplificación. Y es que éste es. Y sin ninguna prueba que remita a un gen concreto para el lenguaje. Y es este punto el que remite a la teoría de los universales: si unas mismas estructuras se repiten. resultaría estéril.

referida al mundo en general y al lenguaje concretamente (como medio epistemológico) supone forzosamente una cierta “liberación” de la propia “cárcel” del lenguaje. Sino en su capacidad para abarcarlo todo. Esta nueva concepción. que parece haber escapado de una concepción del conocimiento que. desde luego. el lenguaje como acto. Aíslan toda oración no sólo del contexto. La imposibilidad de escapar del lenguaje para conocer conduce irremediablemente al pensamiento de Wittgenstein. conviene analizar los trabajos de Austin a propósito de la teoría de los juegos del lenguaje. Y su valor no radica. Lo fascinante de la teoría de Wittgenstein es que puede considerarse una contradicción de su propio pensamiento. lo que es. Porque supone un cambio tan radical de punto de vista en los estudios lingüísticos. Da pie a una liberación general. Libera a todo aquel que lea su teoría. únicamente en su novedad. una teoría remite a la siguiente. sino del hablante mismo. habría que sumar la liberación de la cultura (que se encuentra intrínsecamente ligada).lenguas que podrían darse. Hare y su clasificación de los actos de habla llevan de nuevo a una 5 . Así. los trabajos de G. a la que. hasta el punto de que es imposible el estudio de la lingüística sin abordar una perspectiva que incluya el uso. Supone un nuevo punto de vista. remitiéndose a su verdad. que es lo que realmente podría servir para fijar unos universales lingüísticos. desde el punto de vista desde el que se está abordando la cuestión. probablemente. inlocutivos y perlocutivos resulta muy pertinente y no acota el campo de estudio de Wittgenstein. Pero a continuación. ya que al escapar nos indica a todos que estamos en una cárcel. tenga mucho que ver con nuestro “confinamiento” en el lenguaje. y explayándose a continuación en largas disquisiciones sobre lo que es verdadero. Su liberación supone una liberación de una concepción en parte obsoleta en Occidente (tanto desde el punto de vista filosófico como desde el lingüístico). Todos los estudios semánticos que se exponen anteriormente en el libro se afanan en determinar cuál es el significado de una proposición dada. Dicho esto. obviando que el lenguaje es una reproducción del pensamiento. Concibe el lenguaje como un medio que nos lleva a otra cosa. como un “juego”. la literatura. la ironía. radicalmente diferente. Su distinción entre actos locutivos. Pero aún haciendo un análisis exhaustivo parece que olvidan (o que no tienen tiempo de abarcar) miles de situaciones lingüísticas. Wittgenstein en su teoría consigue explicar fenómenos como el humor. De nuevo. Y se centra en adivinar para qué empleamos ese juego en una situación dada. sin duda el primer paso hacia la liberación.

Esta distinción (elaborada por Searle) parece mucho más propia. en el caso anterior de un niño que sorprende a otro con el mentado juego. ya que se tienen en cuenta muchos 6 . Incluso una persona que expresa sus sentimientos. pero no puede omitirse las fuerzas inlocutivas de “bromear”. aunque dada una proferencia concreta (que no es sino una expresión de la subjetividad humana) quizás desbordaría una categoría y entraría en varias de ellas. resultaría absurdo inscribirlo en el marco establecido por G. La distinción de Austin permitía incluir innumerables funciones y aún así establecía una distinción (aunque fuera mínima). y si éste responde “qué”. Es una realidad que prácticamente no se transmite ningún mensaje: el lenguaje pierde incluso su función comunicativa relegándose a una función meramente social. el frástico de la proferencia con el mundo y los estados psicológicos del hablante— hecho que parece dar pie a la ampliación (si fuera necesario) de las categorías. la literatura.simplificación de la comunicación humana. pero es insuficiente. el juego. Esto es evidentemente una proferencia (siguiendo la definición de este manual. Intenta remendar la clasificación con el papel del orden “neústico”. pero deja muchas lagunas. Clasificar todas las proferencias del lenguaje desde el punto de vista de los actos de habla resulta incluso más difícil que clasificar oraciones desde el punto de vista de la semántica. si bien la dirección de las palabras es el mundo. Sin embargo. Hare. y posteriormente las subcategorías dentro del primer grupo. Por ejemplo. puede lamentarse con un fin concreto: la necesidad de cambiar algo. existe un juego infantil que consiste en decir el nombre de alguien. Su distinción incompleta entre enunciar. los improperios. Estas categorías permiten la inclusión de muchos más actos de habla. no intenta expresar ninguna creencia). preguntar y ordenar deja fuera de cuestión nuevamente usos del lenguaje como la ironía. busca comprometer al hablante. Quizás podría incluirse también entre los expresivos. transmitida de forma inconsciente (por lo que no se incluiría necesariamente entre los actos indirectos). mientras que la elaborada por Hare permite aglutinar muchas funciones. no podría incluirse exclusivamente en los actos inlocutivos directos representativos (si bien. que descarta muchísimas funciones del lenguaje. En este volumen se expone a continuación la clasificación de actos de habla directos e indirectos. Son innumerables las proferencias que se escapan de la clasificación. el primero replica “post”. una emisión verbal consistente en un signo o conjunto de signos). al fijar primero los criterios que pueden llevar a crear las distintas categorías –sus condiciones esenciales: el punto inlocutivo. Por ejemplo.

sobre todo en el momento en el que las teorías sobre los actos de habla o la traducción radical permiten un estudio empírico del lenguaje con una inmediata aplicación a la vida cotidiana. es un concepto de escasa utilidad. En el libro se expone como un proceso unilateral. destaca la perspectiva esencialista. Sobre todo porque supone una gran abstracción. aunque quizás resulte una tarea irrealizable. Básicamente. Dentro del campo de estudio de la teoría del significado. y ninguna parece ser suficiente. Lo más notable de este planteamiento es el proceso por el cual se deriva de esencia a intensión. Esto lleva a preguntarse cuál es la finalidad real de esta teoría. En definitiva. Esto se debe a que. Esto hace posible discernir entre la verdad y falsedad de los enunciados de los hablantes. un gran esfuerzo para aportar una definición del sentido de una oración. Dentro de las numerosas clasificaciones que se exponen en el libro. en el lenguaje natural. No es difícil identificar la intensión con la esencia de algo. Al fin y al cabo. donde podría adquirir una contrastación empírica. Kripke. que luego servirá para elaborar una teoría del significado. Un intento de abarcarlo todo quizás estropearía la parte que ya se ha construido. por ejemplo. y retomando el concepto de intensión. el concepto mismo de mundo posible es oscuro. que resulta inaplicable. La teoría de los mundos posibles parece dar una definición estable al concepto de intensión. El concepto de intensión parece particularmente pertinente al estudiar el significado último de una oración sin tener en cuenta el contexto. se asocia intensión con la idea que quiere transmitir un hablante concreto con una oración concreta. asigna a una realidad (como a un individuo) dentro de cada mundo posible un valor de verdad. Y semejante empresa incluye una gran variedad de matices psicológicos que merece la pena tener en cuenta. consiste básicamente en clasificar toda la fuerza comunicativa de los seres humanos. resulta de particular interés. la noción de intensión lo abarca cuando se habla de “concepto individual” como sinónimo de intensión en contraposición con “concepto general”. la tarea de clasificar todas las proferencias. por el cual la intensión lleva a la 7 .más factores. por su originalidad. tras las largas definiciones del primer concepto presentes en el libro. en el conjunto de mundos posibles. a lo largo de este libro se exponen gran número de formas y requisitos para establecer una clasificación de las proferencias y oraciones. y supone una traba a la hora de desarrollar trabajos sobre la sinonimia. si bien su formulación matemática es impecable. la teoría de los mundos posibles de S. Por eso es tan admirable el afán de los filósofos del lenguaje. Sin embargo. Y Kripke define intensión como una función que.

una consecuencia de ésta. mediante el proceso de conceptualización) esto le llevará tarde o temprano a elaborar distinciones entre cosas mejores y peores. Por tanto. cada cultura llamaba rojo. de mejor o peor calidad (cualquier dicotomía conlleva una valorización). y elabora continuamente clasificaciones y racionalizaciones de lo apercibido (entre otros mecanismos. Por ejemplo. Siguiendo la línea de la teoría de la relatividad lingüística de Sapin-Wolf. Por tanto. epistemológico. que no llega ser sin embargo un sinónimo de intensión. se realizaron estudios de carácter psicológico en los que se demostró que el rango de conceptualización de los colores variaba de un idioma a otro. visto que la intensión no parece crear siempre la esencia. en definitiva. y al nombrarlas le damos una realidad nueva. más bien. Pero existe un proceso mental de carácter. en un principio. de nuevo esto podría tener que ver con una predisposición biológica a percibir y analizar el mundo de una determinada manera. Con esta reflexión se pretende hacer ver que. No se llegan a detallar los estudios llevados a cabo por lo nominalistas. Aunque se podría argumentar que el concepto de belleza en sí es universal (ya que aparece en muchas culturas). sino. rojo “puro” a un rango de color distinto. dado que el ser humano percibe y clasifica el mundo. Y esta capacidad para 8 . es de gran interés el saber cómo creamos la esencia a partir de la intensión. por el cual tendemos a clasificar las cosas y a nombrarlas. pero no se aclara si este fenómeno se debe más bien a una mayor predisposición para desarrollar teorías lingüísticas (la proclamación de la no existencia extramental de los conceptos universales impide a todas luces el desarrollo de una teoría del significado en la manera en que se da.esencia. parece bastante coherente relacionar las propiedades universales con construcciones psicológicas más que con realidades en sí mismas. Es decir. de nuevo. Quizás resulte en exceso idealista afirmar que hay una esencia previa de la que nosotros creamos una intensión de la que se vuelve a crear una esencia que actualiza la esencia primitiva. y una esencia posterior cuando conceptualizamos algo. y su relación con el lenguaje es muy propia de la polémica que se ha dado tradicionalmente en la historia de la filosofía entre realismo y nominalismo. En el presente volumen parece que se presupone el triunfo de la primera de las disciplinas en la edad contemporánea. Pero las cosas están antes que las nombremos. Estas disquisiciones sobre la realidad de los objetos. la intensión crea una esencia nueva porque las cosas son en la medida en la que las percibimos. la de Frege). Hay una esencia previa. es evidente que la idea de belleza cambia en sobre manera de una cultura a otra. Sin embargo. por ejemplo. La esencia del rojo varía de una cultura a otra.

y carece de sentido fuera del ámbito humano. hechos históricos. Es un punto de vista quizás demasiado pragmático para una teoría meramente semántica. etc. Sin embargo. que es tan básica que puede encontrarse en muchas lenguas de orígenes dispares. mientras que su significado pueda ligarse más bien a su sentido. hablar es mucho más que eso. aporta información: prueba que el lenguaje no es sino una herramienta vacía que se carga del significado que conviene. esto es. De nuevo. lo que se considera estético o bello varía en sobre manera.valorar lo que los sentidos perciben se exterioriza mediante la construcción de la idea mental de belleza. y muchas veces 9 . Por otra parte. Este hecho se evidencia con el ejemplo propuesto “Scott es el autor de Waverley” que equivale a decir (en términos referenciales y lógicos) “Scott es Scott”. No se puede afirmar que esa idea es independiente de la mente humana. Los ejemplos que aporta el libro parecen cuidadosamente escogidos para ser fácilmente aplicables a esta teoría: son oraciones declarativas. Constituyen una evidencia de la naturaleza mental del lenguaje. Sin embargo. Porque no es sino una construcción mental. esto remite al significado como uso: el lenguaje significa algo en concreto en función de cómo lo usemos. porque sin el proceso de racionalización descrito anteriormente no habría clasificación y por tanto valoración de lo que es bello y de lo que no. Quizás la referencia se identifique con la realidad enunciada. Sin embargo. se encuentran a años luz de la realidad lingüística. es decir. del carácter epistemológico del mismo. a lo que el hablante quería expresar. Da la impresión de que debemos imaginarnos la Verdad como un ente absoluto al que se refiere todo lo que decimos. referidas a fenómenos meteorológicos. El impecable razonamiento lógico de Frege empieza a ser cuestionable mucho más allá de sus alambicadas disquisiciones entre referencia y significado en las expresiones nominales: cuando achaca como referente de las oraciones su valor de verdad. sin tomar en cuenta la nueva dimensión que han adoptado los estudios lingüísticos en el último siglo. pero tal vez haya perdido su sentido el estudio puramente semántico. lo que se considera mejor. No se reduce todo a una mera expresión de signos lingüísticos para exteriorizar datos previamente conocidos. No habría concepto de belleza. es innegable el valor de las teorías del significado de Frege y Russell. sea ésta verdadera o falsa. Es un medio para expresarnos. Por otro lado. El lenguaje es una mera forma de conocer. tiene un claro significado. Pero según la cultura. resultan muy interesantes las investigaciones de Russell sobre la opacidad referencial.

lo que muchas veces lleva al desconcierto: no se aprecia del todo la relación de un tema con el anterior. y esto quizás es una visión más bien personal. desde una perspectiva que incluyera la teoría de los actos del habla. En definitiva. Es sencillo. largamente expuestas en el volumen. 10 . pero no excesivamente simplificado. Personalmente. sin tener en cuenta para qué se emplea. Sin embargo. porque introduce una visión muy completa de la filosofía del lenguaje (como se puede apreciar. Por otra parte. una vez conocidas todas las implicaciones de la pragmática. C) Conclusiones Esto constituye una panorámica general de los temas tratados en el libro. sin duda alguna. u otras cuestiones relacionadas con el uso y el contexto. Es sólo muy al final del libro cuando se empieza a hacer referencias a lo expuesto con anterioridad. o de aquellos que pueden suscitar un mayor interés. y consigue hacerlo de manera que no deja cerrada ninguna cuestión. y altamente recomendable para introducirse en esta disciplina. de manera que la pragmática no entra en juego hasta el capítulo 8. trata innumerables temas) pero a su vez lo hace en términos sencillos y entendibles. Habría sido interesante una revisión de algunas de las teorías semánticas más antiguas. Eso hace que. creo que se han ocupado demasiado de teorías de tipo semántico. es preciso reiterar que los temas se tratan de forma muy inconexa. es muy recomendable para el nivel de conocimientos que se tienen en esta etapa.es una tarea inútil el analizar lo que esa herramienta supone por sí misma. En general. las teorías semánticas resulten insuficientes. encuentro que el volumen es muy interesante porque suscita la reflexión en muchos ámbitos desconocidos: plantea problemáticas que en muchos casos me eran desconocidas casi por completo. de guía ante las numerosas problemáticas de la filosofía del lenguaje. es un libro que sirve.