añosluz

Nicole Cecilia Delgado

Colección Dual, Número 1

de pág. 11

llegó el futuro y nos encontró desprevenidos en paños menores y con la boca sucia el futuro dijo ya está bueno es hora se hace tarde vamos no sabíamos a dónde o cómo no sabíamos cuándo ni por qué pero allá fuimos subidos al lomo del futuro galopando a toda prisa para no perder el ritmo no nos dio tiempo de llevar nada con nosotros apenas los sentidos y la piel todo lo sabido de antemano lagañas en los ojos y el miedo inevitable de la pesadilla más antigua en nuestro gastado registro de recuerdos fósiles ya estaba aquí el futuro desde hacía mucho rato mirándonos dormir

de pág. 28

viajo bajo tierra el futuro se nos va de la boca ha cambiado tanto mi escritura desde que te conocí ahora tengo interlocutor tantos tú demasiados tú antes de ti pero tú eres tanto que prefiero verte poco y beberte a cuentagotas saliva venenosa y visionaria el diálogo atraviesa todo lo que sé cruel pedirle al mundo el peso de alguien como tú bajo mi cuerpo otra vez tú mismo arrancándome besos yo también soy hombre desde la biología ondulante de mi cuerpo la escritura de mi vientre no se parece a nada en ciudad de guatemala creí saber quién era justo antes de ti fue la poesía y un polvorín de libro viejo ensuciándome las manos gerencia científica del trabajo materialismo histórico formalismo ruso negritud dadá tráfico oral de historias encrucijada voraz tensando los extremos

de pág. 45

Te llamé desde el último teléfono público de Guatemala, justo sobre la línea fronteriza. (30 de septiembre)

En dónde, cómo, cuándo, volvemos a empezarnos. (30 de septiembre)

Entonces te imaginé de pie, mirándome de arriba hacia abajo, discreto, mordiéndote los labios por dentro, conteniendo media sonrisa que medio minuto después estalla. (1 de octubre)

¿Cómo se hace para cambiar de vida otra vez? (1 de octubre)

de págs. 57 y 58

quisiera poder regalarte todos los pájaros míticos de la alegría todos los colores no sé si salir al parque o cambiarme de ciudad ahora, que esta primavera marchita termina por [descomponerse doy pasos lentos y extendidos como si el hecho solamente de moverse fuera a cambiar [de dirección los vientos porque la muerte acecha por todas las ventanas estos días su presencia llega demasiado cerca, como una ola que nos [que nos moja los pies en la radio invitan a desconfiar entre nosotros todo contacto tiene matiz de contagio pero la muerte está en otra parte sospecho que es mentira yo me siento cada vez más vulnerable los viajes tampoco te hacen fuerte ya no tengo ganas de ir en verano a nueva york ni siquiera le tengo ahora tanto deseo a los conciertos aquí, en el df, pasó algo aún no podemos precisar qué quién cuándo dónde cómo [por qué pero tú sin embargo haces mandalas y laberintos [en la pared de una casa

ilustraciones de Alejandro Marré

Nicole Cecilia Delgado (Puerto Rico, 1980)

Poeta, viajera, traductora y promotora cultural. Es una de las fundadoras del colectivo internacional de escritoras Las Poetas del Megáfono y del proyecto editorial Atarraya Cartonera de Puerto Rico. Ha publicado los siguientes libros de poemas: inventario secreto de recetas para enrolar las greñas con cilindros de colores (Palabra Viva: Medellín, 2004), secretos familiares (Mixta: Nueva York, 2006), intemperie (Mexico, 2007), nueve sueños (Mexico, 2008) y violencias cotidianas (Literal: México, 2009). Actualmente vive en México y desde 2005 actualiza su blog, Rabietario, el cual puedes leer en: www.nicolececilia.blogspot.com