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Friedrich

Nietzsche
¡ Agustín Izquierdo

e d a f | ^ ENSAYO

AGUSTÍN IZQ U IER D O

Friedrich
Nietzsche,
el experimento de la vida

EDAF

ENSAYO

Coordinador de la serie Pensamiento:
AGUSTÍN IZQUIERDO

© 2000. Agustín Izquierdo
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................ 9 19 33 La filosofía de N ie tzsc h e ...................... La inversión.............................................. Catedrático de filología en Basilea.............Indice Págs............................................... La filosofía................................................................................... Alma y cuerpo............ El placer............ Vida de Nietzsche............ síntoma de lo inconsciente............ 45 47 49 52 54 55 57 58 60 63 66 69 71 77 7 ............ enfermedad y muerte.. Los años de enrancia........................ 45 La voluntad de poder.......................... La m oral....................................................................... La culpa y la mala conciencia............. El valor de la voluntad de verdad........................ El espíritu.................................................... El conocimiento......... El sujeto..... La apariencia........................................................................ 9 Infancia y juventud.... Lo consciente y lo inconsciente.................. La perspectiva................................................................ El valor de la vida...............................................................

......................................................................... Dioniso y el Cruci­ ficado.................... Fisiología del arte...... La gran forma y el superhombre ...... 145 Bibliografía................................................................................. La actitud ante el dolor........ La religión cristiana......FRIEDRICH NIETZSCHE....................................... El ideal ascético............ 183 8 ................... La verdad y la mentira................................................ O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA Págs........................ Romanticismo y clasicism o ........................................................................................................................................................................................................................................ El superhombre....................... La creación................... El juicio estético..... 85 96 97 102 106 108 116 123 125 128 132 134 136 139 Antología...................... El nihilismo... La filosofía como experimento y el círculo eterno............................ Apolo y Dioniso.................................................. La metafísica de artista.....................

que le produce una enfer­ medad degenerativa del cerebro y once meses des­ pués. así.Vida de Nietzsche Infancia y juventud N ietzsche nació el 15 de octubre de 1844 en Rócken. pues. hacen que la vida del filósofo adquiera un tinte sombrío en la infancia. como consecuencia de una caída. en julio de 1849. en un hogar impreg­ nado de una atmósfera religiosa. su padre sufre una herida en la cabeza. Dos años más tarde nace su hermana Elisabeth. Su madre se llamaba Franziska y su padre. era un pastor protestante. su hermano Joseph. La alegría y la serenidad que reina en la casa de los Nietzsche pron­ to se rompe: las desgracias familiares no tardan en lle­ gar. que tanto dará que hablar. Estas muertes. F riedrich 9 . tras la locura y muerte del filósofo. como también lo había sido el abuelo del filósofo. Karl Ludwig. la muerte. que nació en 1848. debido a su inter­ vención en el legado de su hermano. Nietzsche vino al mundo. muere al cabo de once meses de vida. Por otro lado. sobre todo la del padre.

su madre y su hermana). La música siempre será. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA La familia. tanto componiendo como interpretando. se muda a Naumburgo. especialmente por lo que entonces se denominaba la «música del futuro» (Zukunftmusik. Al mismo tiempo expresa su aversión por toda la música no clásica. término derivado del escrito de Wagner La obra de arte del futuro). Nietzsche confiesa que ya a los nueve años sentía una atracción profunda por la música. Beethoven y Bach. el arte más cercano a la fuerza de la vida. La conversión del filósofo a este tipo de música solo se produjo tiempo después. ambos hijos de aboga­ dos.FRIEDRICH NIETZSCHE. Auguste y Rosal ie. su gusto se decanta por la música clásica. Junto a ellos comienza Friedrich a desarrollar su gusto por la música y la literatura: el padre de Gustav tocaba con cierto virtuosismo el piano y la música estaba siempre presente en sus momentos de ocio. que no dejó de meditar sobre su significado ni dejó de practi­ carlo. el arte por excelencia. para él. Aquí hace Nietzsche sus primeras amistades: Wilhelm Pinder y Gustav Krug. representada. aparte del niño. Mendelssohn. por Mozart. Además de este Allegro. a lo dionisíaco. ciudad en la que vivían sus padres antes de casarse. para el filósofo. el arte que no nace de la imagen sino directamente de la voluntad misma. dos tías paternas. cuyos máximos exponentes eran Liszt y el propio Wagner. tanto en su pen­ samiento como en su vida. La música está inextricablemente unida al pensamiento fundamental del filósofo. que estaba compuesta. Schubert. Nietzsche compuso para coro Hot tut 10 . Haydn. A la edad de once años Nietzsche compone la primera pieza musical que se conserva: se trata de un Allegro para piano. solo por mujeres (la abuela.

iluminado por un único sol. Nietzsche pensaba que el mejor tipo de educación es aquel que no descuida ni la mente ni el cuerpo. Estas pasiones por las artes y las ciencias no se sucedían en Nietzsche de una forma li­ neal en el tiempo. pues de este modo nuestra educación siempre sería parcial y unilateral. tanto por su forma como por su contenido. En esta escuela conoció Nietzsche a Paul Deussen (más tarde sería el fundador y el presidente de la Sociedad Schopenhauer). En estos años escolares. Para alcanzar este objetivo.VIDA DE NIETZSCHE euch auf. lo mejor es leer a todos los escritores. ya durante su estancia en la Escuela de Pforta. clásicos y moder­ nos. en su diario escrito en Pforta en el verano de 1859. antes bien. el árbol de la verdad fructifique (Pforta. cuyo texto es el salmo 24. 15 de agosto de 1859). y estu­ diar las diversas ciencias para que. un Oratorio de Navidad y muchas obras más. a los once se despertó su pasión por la música y el arte de la composición. por lo que hay que educarse en todas las ciencias y artes y evitar que el estudio nos haga desarrollamos solamente en algunos ámbitos del saber. La atracción por todas las ciencias y todas las artes fue surgiendo y creciendo paulatina­ mente en el joven Nietzsche: a los nueve años empezó a cultivar la poesía. que se convirtió en un gran amigo suyo y que mantuvo su amistad con el filósofo durante muchos años. expresa la importancia capital que los años escolares tienen para la vida de un hombre. ins­ tituto célebre en la época por su enseñanza de la lengua y literatura clásicas. 7. en el que ingresó en octubre de 1858. se entremezclaban sin 11 . una Fantasía para piano. años decisivos según el uso que de ellos se haga. así como su gusto por la pintura. Nietzsche.

dedicarse a una ciencia cuya práctica exigiese una dis­ ciplina. una serie de campos de conocimiento que agrupaban a diferentes ciencias («Recuerdos de las vacaciones de verano». para contrarrestar sus múltiples y variadas inclinaciones. reflexión y trabajo uniforme. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA poder delimitar su comienzo o final de un modo preciso. Esto lo encontró en la filología. el alemán— a partir de las cuales se formó. Nietzsche presentó.FR1EDR1CH NIETZSCHE. A estos intereses sucedieron muchos otros por otras disciplinas — la literatura. el ya señalado Oratorio de Navidad y el ensa­ yo «Fatum e historia» de 1862. que obligaban a reali­ zar trabajos específicamente filológicos. la sociedad musical y literaria «Germania». según el propio Nietzsche. mitología. En esta sociedad se leían unos a otros los trabajos que cada miembro reali­ zaba para después debatirlos todos juntos. el futuro filosofo consideró necesario. por otro lado. con el fin de ordenar y encauzar sus incli­ naciones literarias y musicales. Dentro de sus trabajos escolares cabe destacar sus ensayos sobre Hólderlin y Byron y dos trabajos de carácter filológico: un estudio 12 . la astronomía. Durante tres años estos tres amigos se intercambiaban lo que escri­ bían o componían. A pesar de la rigidez de la disciplina de la escuela de Pforta y de su inevitable efecto uniformados Nietzsche dejó a salvo sus inclinaciones de carácter privado por los distintos saberes cuyo objetivo apuntaba al saber y al placer universales. la escuela de Pforta fomentaba como ninguna otra debido a sus pro­ fesores y métodos de enseñanza. en 1860 Nietzsche creó. así. 1859). la geología. ciencia que. junto con sus amigos Pinder y Krug de Naumburgo. entre otros trabajos. Además. sin embargo. Con el paso del tiempo.

Esta evolución por la que el joven Nietzsche alcanza un punto de vista libre de tópicos se puede apreciar. Nietzsche lo hizo el 4 de septiembre de 1864. como el de Raimund Granier: «En Schulpforta. a través de sus escritos escolares. que describe la tiranía megarense y que le sirvió como Valedicktionarbeit. Esto aparece reflejado en los testimonios que deja­ ron algunos de sus compañeros de colegio. en «Fatum e historia» (Vacaciones de Semana Santa. No destacaba entre sus compañeros. se puede apreciar por sus cartas qué pron­ to rechazó toda autoridad. Así. L. sin la destrucción de los prejuicios que llevó a cabo durante su época escolar. Durante los seis años que pasó el filósofo en Pforta es posible apreciar su evolución espiritual.] Escribo esto para contribuir al esclarecimiento de la naturaleza de Nietzsche.. Este espíritu de independencia y de libertad hay que considerado como la premisa de todo su pensamiento..VIDA DE NIETZSCHE sobre la saga del rey ostrogodo Ermanarich. en cierta medida. sin embargo. el trabajo escrito que los estudiantes dejaban como recuerdo cuando abando­ naban la escuela de Pforta. especialmente en lenguas anti­ guas. recuerdo. y otro estudio. «Sobre Teognis de Megara». y en sus estudios de carácter privado. que ter­ minó en 1863 y por el que inició su amistad con Gersdorff. que siempre tiende hacia la independencia y la ausencia de prejui­ cios. particularmente abandonan­ do la religión cristiana». Nietzsche era un excelente estudiante. 1862) expresa la idea de la posibilidad de considerar la religión desde una posi13 . como es bien sabido. pero se enfrascaba en sus trabajos escolares. toda su filo­ sofía no habría sido posible. escrito en latín. que las matemáticas no eran su punto fuerte.

14 . “Deussen y Nietzsche. Nietzsche se cambió a la facultad de Filología solo un semestre después [. mi viejo amigo Niese! ¿Qué esta­ rá haciendo estos días? ¿Se encuentra bien? Así que Deussen es su nombre. una inversión de los valores.. bien. es verdad”. También manifiesta la idea de que la costumbre y el prejuicio hacen que se tome por algo delictivo cualquier punto de vista distin­ to sobre la religión.]. en cuya casa había un constante ir y venir de estudiantes. Nuestra auténtica carrera fue desde el principio la filología clásica. ambos en la facultad de Teología. Nietzsche se quedó perplejo y no pudo dejar de señalar que la carta también hablaba de él. En octubre de 1864.FRIEDR1CH NIETZSCHE. la edad del cristianismo. O EL EXPERIMENTO OE LA VIDA ción libre de prejuicios.. Bien. Paul Deussen cuenta así los primeros días de la estancia de los dos jóvenes en Bonn. la opinión sobre el dogma cristiano sería muy diferente de la que se tiene aceptando las ideas dominantes. en ese caso. después de un viaje de vaca­ ciones por el Rin junto con Deussen. exclamó Ritschl. «Nos matriculamos a los pocos días de nuestra llegada. En estos años escolares la fe en la religión es sustituida completamente por la duda de si la humanidad no se ha dejado arrastrar por el error durante los dos últimos milenios.. primero. Abrió la carta deprisa: “ ¡Ah. es uno de los hilos conductores de su pensamiento. Nietzsche y su amigo llegan a Bonn el 16 de octubre de 1864. venga a visitarme pronto”. Bien. Allí comienzan sus estudios universitarios. Llevábamos cartas de recomendación de Pforta para ambos profesores [.]. “Ah. Ritschl y Jahn eran las celebridades que nos habían atraído a Bonn. Fuimos a ver a Ritschl. Una valoración distinta de la que hasta ahora ha habido..

«De repente». este lo condujo a una casa de mala reputación. al contrario. «que en alguna ocasión degeneraba en excentricidades». como se podrá apreciar más adelante. dijo Nietzsche a Deussen al día siguiente.VIDA DE NIETZSCHE caballeros. caracteriza por una vida salvaje y libre. Un día de febrero de 186S viajó solo a Colonia. instintivamente. Cuando pidió al guía que había contratado que lo llevara a un restaurante. «me vi rodeado por media docena de criaturas envueltas en oropeles y gasas que me miraban con expectación. El combate duró tres minutos y Nietzsche fue tocado en la nariz por el adversario pro­ duciéndole una pequeña herida de donde manó algo de sangre. vengan a verme pronto”. Por Deussen también sabemos que Níetzsche formó parte de una sociedad de estudiantes llamada Franconia. Nietzsche se vio obli­ gado a batirse en duelo. «al cabo de dos o tres días nuestro héroe se había recuperado». 15 . solo le quedó una pequeña cicatriz en la nariz que llevó el resto de su vida. aunque sin éxito.. Los expertos consideraron que la herida era suficiente. Deussen añade que a Nietzsche se le puede aplicar la frase de una biografía latina de Platón: mulierem nunquam attingit. en más de una ocasión intentó casarse. Me quedé mudo durante un rato. pues una cicatriz obtenida en un duelo era una de la marcas de virilidad para los miem­ bros de estas sociedades.. Esta recepción de nuestras cartas no fue muy alentadora. Con esto se me fue el susto y salí corriendo a la calle». Sin embargo. fui al piano como si este fuera el único ser provisto de alma en la habitación y toqué algunos acordes.». Después. esto no significa que la intención de Nietzsche fuera quedarse soltero.

En octubre de ese año Nietzsche comienza su servicio militar voluntario en un regimiento de artillería. a que su oigu11o le impedía considerarse discípulo de otro hombre. Consistía esta en una especie de seminario filológico. que Nietzsche leyó en el restaurante Lówe.FRIEDRICH NIETZSCHE. En estos años de Leipzig. con la diferencia de que los miembros estaban «personalmente más cerca de su maestro». venciendo su timidez. Nietzsche completó su forma­ ción filológica. con «vigor y elocuencia». Su ensayo sobre Teognis vio la luz en 1867 en el Rheinisches Museum fü r Philologie. volvió a Leipzig para terminar sus estu­ dios de filología. que por supuesto fue a parar a manos de Nietzsche. Wisser. O EL EXPERIMENTO D E LA VIDA Debido a la virulencia que alcanzó la pugna entre las dos celebridades filológicas de Bonn. Nietzsche aceptó formar parte del círculo de Ritschl por la alabanza que este realizó de su escrito sobre Teognis. Después de recuperarse. En marzo del año siguiente se vio obligado a interrumpirlo a causa de un accidente que sufrió montando a caballo que le produjo una herida en el pecho. según Wisser. En noviembre. 16 . adonde le siguió Nietzsche en agos­ to de 1865. el tema pro­ puesto por Ritschl para el premio de filología fue Diógenes Laercio. en enero de ese mismo año. como muchos otros de sus alumnos. que fue su primera publicación. Ritschl se vio obligado a abandonar la Universidad de Bonn y se esta­ bleció en Leipzig. Nietzsche no se unió a esta sociedad hasta el verano de 1866. un estudiante que perteneció a ese círculo. como los de cualquier universi­ dad. debido. en Naumburgo. que se desarrolló sobre todo a través de la Sociedad de Ritschl. según escri­ be Heinrich W.

poco a poco. llegó un momen­ to en que acabaron siendo totalmente extraños uno para el otro.VIDA D E NIETZSCHE En la sociedad Ritschl Nietzsche no solo adquirió el saber y la práctica para ser un excelente filólogo. supuso un gran impacto en su persona. era muy inteli­ gente. Esto sucedió en los años ochenta. en octubre de 1868: después de oír una interpre­ tación de los preludios de Tristón y de Los maestros cantores. dirigido por Liszt. sino que también hizo amistades. al que conocería poco tiempo después. incluida la de Wagner. Nietzsche se elevó a un estado de éxtasis que no había experimentado nunca hasta entonces. este tipo de música. pero obstinado y terco. durante un viaje por Bohemia. Rohde era hijo de un médico de Hamburgo y. Su conversión al wagnerismo tuvo lugar dos años más tarde. En agosto de 1866. con el paso del tiempo. El filó­ sofo tuvo la oportunidad de conocer al maestro en per­ sona apenas once días después de esta experiencia 17 . acostumbraba a discutir con el venerable maes­ tro con cierto descaro. Viajaron juntos en varias ocasiones y su amistad se fue haciendo cada vez más profunda e intensa. sin embargo. la de Rohde. en la época de estudiantes era todo muy diferente: sobre ellos reinaba la armonía y estaban llenos de planes para el futuro. continuaba sin cautivarlo. Se dice que los dos amigos que más huella dejaron en el espí­ ritu del filósofo fueron este compañero de universidad y Wagner. según Wisser. una de ellas. que nadie había recorrido. oyeron un concierto de la llamada «música del futuro». se fueron separando y. Así continuó durante los diez siguientes años. Para Nietzsche. cuando Rohde era un padre de familia y Nietzsche había segui­ do la senda del solitario.

al oír un fragmento de Los maestros cantores. en casa de su hermana Ottilie y de su marido Hermann Brockhaus. uno de ellos era la señora Ritschl. además de la admi­ ración por su música. los propietarios de la casa y otro estu­ diante. como tampoco por la Filosofía. dijo que esa música ya la había oído interpretada por un amigo de su marido. Al oír las pala­ bras de la señora Ritschl. A lo largo de su formación como filólogo había crecido tam­ bién su inclinación por la actividad de pensar. Solo sabían que el maestro se hallaba en la ciudad algunos amigos íntimos de la familia. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA extática. Durante los años de Leipzig los estudios de filolo­ gía que Nietzsche se había impuesto. un ardiente wagneriano. Después de pasar esa tarde con Wagner. para ordenar su mente no habían hecho desaparecer su gusto por la música. su meditación no llega a su vida de un modo repentino y de improviso. Wagner expresó el deseo de conocer a ese joven. que. también estaban allí la fami­ lia Brockhaus. Por tanto. Expresa con ello su deseo de consagrarse a la filosofía.FRIEDRICH NIETZSCHE. En el otoño de ese año. de llegar a conocer al hombre por sí mismo. El maestro y el estudiante se cono­ cieron el 8 de noviembre. dejando a un lado toda creencia o doctrina conocida. en Nietzsche se despertó. desde un punto de vista propio. en parte. una fascinación por la persona del compositor. sino que es fruto de una fírme y constante determinación. Windisch. Este deseo de conocer nace. es decir. dice Nietzsche en el escri­ to «Mirada retrospectiva a mis dos años en Leipzig». En 186S escribe que su plan de investigación es el conocimien­ to del hombre de una forma empírica. Wagner se encontraba incógnito en Leipzig. 18 .

En abril llegó a Basilea y dejó de ser ciudadano prusiano. En febrero de ese año Nietzsche fue nombrado catedrático y el mes siguiente le fue concedido el grado de doctor sin exa­ men previo por sus trabajos publicados. lleno ya de un espíritu rebelde. Nietzsche no sabía nada de ese libro. una vez que la vida se ha mostrado como algo enigmático. Nietzsche estuvo bajo el influjo de una poderosa excitación nerviosa. pero una voz le susurró «llévatelo a casa». Durante esos catorce días que duró la lectura del libro. Poco tiempo después devoró también la Historia del materialismo de Lange. que se publicó en 1887 y que Nietzsche interpretó desde un punto de vista schopenhaueriano. Aquí entra en escena Schopenhauer. del filósofo de Dánzig. Nietzsche tenía estas ideas y proyectos. Catedrático de filología en Basilea A comienzos de 1869. Ritschl propuso a Nietzsche como candidato para ocupar la cátedra de filología clá­ sica de la Universidad de Basilea.VIDA DE NIETZSCHE del estado de asombro. durante todo el tiem­ po que duró la lectura de El mundo. Durante catorce días. De repente se encontró en posesión de aquello que generalmente 19 . el estado filosófico por exce­ lencia. cuando un día cayó en sus manos. nuestro entusiasta lector procuraba no acostarse antes de las dos de la mañana y levantarse no después de las seis para leer lo máximo posible. Nietzsche dejó que el genio de Schopenhauer fuera calando en su espíritu. El mundo como voluntad y repre­ sentación. en una librería de viejo.

El nacimiento de la tragedia. no deja de ser sentido como una renuncia voluntaria. una renuncia que nunca aca­ bará de consumarse. medita sobre los caminos que conducen a su profesión de filólogo. con el objetivo de protegerse de los sentimientos variables de las inclinaciones artísticas. pero su sentido y su finalidad parecen estar muy lejos de lo que se considera el ámbito de la cien­ cia filológica. en cualquier caso. especialmente las artísticas. Aunque su entrega al espíritu de la obje­ tividad de alguna manera moderó sus sentimientos. no acepta que su destino sea la filología. Por esto. pasando por la filosofía. su tránsito hacia la cien­ cia. El libro aparece como el resultado de una investigación de la ciencia filológica. así como tampo­ co llega a afirmar que sea un «filólogo por resigna­ ción». Nietzsche. que inaugura su pensamiento de una forma pública.FRIEDRICH NIETZSCHE. en «Mirada retrospectiva». El filósofo no considera haber llegado a la práctica de la filología por ninguno de los caminos habituales. A pesar de haber conseguido un puesto tan deseado dentro del mundo de los filólogos. pero. mediante la objetividad. configuraron este escrito. como ya se ha dicho. la primera obra publica­ da por Nietzsche. desde el arte. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA se tarda años en obtener en la carrera de filólogo. La filología le había servido sobre todo para proporcionarle una sobriedad y una rigidez que había dominado sus otras inclinaciones. dieron forma al espíritu del joven catedrático de Basilea y. apare­ ce también organizada según las tres principales incli­ naciones que determinaron su formación. no pudo aniquilar los más profundos que siempre habían 20 . Nietzsche no estaba convencido de que la práctica de la docencia fuera pro­ piamente su profesión.

Nietzsche trabó amistad o tuvo alguna relación con muchos de sus colegas y. como el de La cultu­ ra del Renacimiento. en una palabra. Aunque no se había incorporado al Reich. 21 . por oposición a los de la política. un documento en el que Overbeck quiere dibujar la ima­ gen de Nietzsche durante los largos años que trató con él. aunque no queda claro si además lo comprendieron. Durante su estancia en Basilea. según Paul Heinrich Widemann. cuando. Al poco de llegar a la ciudad. llegó a Basilea para ocupar la cátedra de teología crítica. En Basilea también conoció a una persona con la que mantuvo una relación que Overbeck llamó asimé­ trica. su amigo. larga y profunda. Esa entrega a la objetividad sería reconocida más tarde como una ausencia de pasión. con el filósofo del eterno retomo. amigo de Peter Gast y alumno de la Universidad de Basilea. Overbeck dejó un escrito donde describe su amistad. de voluntad de poder: el nihilismo. debido a que en ella Nietzsche ponía mucho más afecto e interés que la otra persona: Burckhardt era bas­ tante mayor que Nietzsche (había nacido en 1818) y era célebre por sus estudios sobre la historia de la cultura.VIDA DE NIETZSCHE ocupado su mente: la pasión que despertaba en él el arte y la filosofía. poco después de Nietzsche. disfrutó de un gran respeto por parte de sus colegas. Nietzsche se instaló en una habitación del número 45 de Schützgraben. Basilea era en aquella época una ciudad muy alemana con una pequeña universidad cuya reputación se extendía bas­ tante más allá de sus fronteras por la fama de algunos de sus profesores. En la misma casa vivió Franz Overbeck. cuya fidelidad se prolongó hasta su muerte.

«Sócrates y la trage­ dia». su actividad intelectual iba por esa senda solo aparentemente. cuya traducción fisiológi­ ca es el sueño y la embriaguez. como se puede observar con la lectura tanto de estos pequeños escritos preparatorios como del propio Nacimiento. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA Su filosofía. cuyo objeto es exponer el fin y la muerte de la tra­ gedia. en otra ocasión le confiesa por escri­ to que le resulta cada vez más extraña la filología y que el libro que está escribiendo sobre los griegos está con­ cebido desde el punto de vista de la estética y de la 22 . por último. en 1871 intenta dejar la cátedra de filología y solicita la de filosofía. Todos ellos. «La visión dionisíaca del mundo». que contribuye­ ron sin duda a la elaboración de su libro sobre la trage­ dia. Aparte de estos tres pequeños ensayos.FRIEDRICH NIETZSCHE. Nietzsche tenía en mente una obra sobre los grie­ gos y su cultura que poco a poco se fue centrando en la tragedia. publicado en 1871. se iba fijando en los escritos de 1870. contie­ nen ¡deas posteriormente desarrolladas en su pensa­ miento filosófico: «El drama musical griego». y. esta última debida a su alejamiento de la músi­ ca. donde habla tanto del origen. que se identifica en la música. De hecho. que había quedado vacante. En su solicitud insiste en que su objeto principal de estudio no ha sido la filología sino la filosofía. A pesar de que la profesión de Nietzsche era la enseñanza de la filología. respectivamente. cuya primera formulación se encuen­ tra en El nacimiento de la tragedia. Este escrito distingue ya las dos fuerzas artísticas de la naturaleza Apolo y Dioniso. A su amigo Rohde le sugiere dejar la vida académica y fundar una especie de monasterio laico. aun­ que con apariencia eminentemente filológica. como del efecto de la tragedia.

VIDA DE NIETZSCHE

metafísica. En los primeros meses de 1871 Nietzsche
envía la primera parte del manuscrito de El nacimiento
de la tragedia a Engelmann, un editor de Leipzig que
termina rechazándolo; envía la totalidad del manuscrito en octubre de ese año al editor de Wagner, E. W.
Fritzsch, con el título de El nacimiento de la tragedia a
partir del espíritu de ¡a música. En esta ocasión sí fue
aceptada su publicación y el 2 de enero del año siguien­
te el libro ya estaba en la calle.
El escrito no solo trataba de filosofía bajo un velo
Filológico. Según explica Nietzsche al editor de
Leipzig, «el objetivo real es iluminar a Richard
Wagner, el enigma extraordinario de nuestra época, en
su relación con la tragedia griega»; de hecho, los últi­
mos capítulos del libro tratan del drama moderno, su
conexión con el antiguo y la posible resurrección de la
tragedia. Como se ve, es una obra que también tiene un
aspecto de propaganda y apología, en cuanto que es
una defensa de la música wagneriana. Ya se ha hablado
de que a Nietzsche, en su niñez y adolescencia, le gus­
taba sobre todo la música clásica y detestaba lo que por
entonces se llamaba la música del futuro, es decir, la
música wagneriana. Su conversión tardía, tal vez por
ello, fue violenta y total. Después de conocer al com­
positor en Leipzig, el ahora profesor de filología visitó
en varias ocasiones al que se había convertido en su
ídolo en Tribschen. Allí Wagner había adquirido una
casa grande y cuadrada adonde se mudó desde Múnich
en 1866 con Cosima, la hija de Liszt, con quien se casó
cuatro años más tarde. Entre 1869 y 1872 Nietzsche
llegó a establecer un elevado grado de intimidad con el
grupo Wagner, en quien, lleno de entusiasmo, veía la
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FRIEDRICH NIETZSCHE, O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA

encamación de la teoría schopenhaueriana del genio.
A pesar de que su pensamiento no sufrió gran influen­
cia de los escritos teóricos de Wagner, el joven profe­
sor vio en la música del maestro la posibilidad de rena­
cimiento de una forma de arte dionisíaco, que se había
perdido a causa de la cultura socrática o científica que
dominaba su época. La importancia de su relación con
Wagner, más que en el plano de la teoría, hay que bus­
carla en el personal; para Nietzsche, esta relación supu­
so una auténtica conmoción en su persona, que no con­
siguió acallar por completo el resto del tiempo que
vivió. Wagner no dejó de aparecer tanto en sus escritos
como en sus conversaciones.
Después de una entrega absoluta a la causa de
Wagner, Nietzsche vivió un violento conflicto cuando
empezó su proceso de separación de quien había creí­
do que era la encamación del genio. Este rechazo y ale­
jamiento hay que contemplarlos como una parte del
conflicto más general que sufría Nietzsche en su cons­
tante devenir, en el que las diversas fuerzas o grandes
inclinaciones intentaban apoderarse de las demás en el
camino que lleva a la expresión de su filosofía. Lo que
se dirimía en el intenso conflicto que mantenía a pro­
pósito de Wagner era la lucha entre la libertad de espí­
ritu y la sumisión a las ideas de otro. Era, pues, algo
fundamental para el desarrollo de la filosofía de
Nietzsche: se trataba de alcanzar un aspecto básico sin
el cual su filosofía, como cualquier filosofía auténtica,
no habría sido posible: la libertad de pensamiento, el
pensar por sí mismo, libre de toda autoridad exterior,
pues en esa filosofía está en juego precisamente un
nuevo significado del mundo, un sentido antes nunca
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VIDA DE NIETZSCHE

experimentado. En este largo y angustioso proceso,
Nietzsche no solo se liberó de la ideología de Wagner,
sino también del propio arte de Wagner, del que no se
podía decir precisamente que era un arte dionisíaco, o
clásico, como escribirá más tarde Nietzsche en su teo­
ría estética, sino romántico. Un hecho crítico en su
relación, que supuso el punto de no retomo en sus rela­
ciones, fue la visita que hizo Nietzsche a Wagner en
Wahnfríed en la primavera de 1874. Nietzsche llegó
con una partitura para piano, el Himno triunfal de
Brahms, al que Wagner odiaba. Cuando este vio seme­
jante partitura en el piano de su casa, se encolerizó pen­
sando que era una provocación deliberada; según pare­
ce, la reacción de Nietzsche fue el silencio. Sin embar­
go, la ira de Wagner no cayó en el vacío, la figura de
Wagner nunca abandonó por completo a Nietzsche. y el
músico fue uno de sus temas favoritos en sus escritos
como ejemplo del arte decadente, y también en sus
conversaciones: según cuenta uno de los conocidos de
Nietzsche, este empezaba a hablar del músico con cier­
ta calma lógica para precipitarse después en un torren­
te de palabras; Wagner continuó siendo un elemento
perturbador toda su vida.
Además del arte de Wagner, otra víctima que quedó
en el camino del devenir intelectual de Nietzsche fue
la filología. Fueron sus enemigos de profesión los
que se encargaron de señalarlo cuando afirmaron que
Nietzsche estaba muerto en lo que se refería a la cien­
cia de la filología; él, por su parte, pensaba que más
bien era esa ciencia la que había muerto en él. Ya no
cabía ninguna duda, después de la publicación de El
nacimiento, de que la objetividad, representada por el
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La primera —David Strauss. a la fuerza más íntima del mundo. sin velo alguno. Nietzsche escribió Sobre el futu­ ro de nuestros centros de enseñanza. que aparecía cuando el filósofo había derri­ bado todas las ilusiones y prejuicios que habían suici­ do a lo largo de su formación. sin embargo. al horrible mundo de la voluntad de donde toda apa­ riencia es su metamorfosis. el confesor y el escritor— está dirigida contra la cultura 26 . a lo largo de los años. consiguió ir dando expresión su pen­ samiento. en ese tiempo su filosofía fue tomando la forma definitiva a partir de su visión más profunda. en ellas el filósofo continúa su línea de la crítica de la cul­ tura contemporánea. el curso que condujo a la forma que adquirió su interior a través de las diversas relaciones que mantu­ vieron sus fuerzas espirituales fue sinuoso. cinco conferencias pronunciadas en Basilea a principios de 1872 en las que criticaba el sistema alemán de enseñanza por impedir la producción del genio. su visión dionisíaca. había dejado de ejercer su domi­ nio para siempre en el espíritu de Nietzsche. esa visión a la que. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA cultivo de esa ciencia. Las Cuatro Consideraciones Intempestivas fueron escritas entre 1873 y 1875. pues el filósofo había dejado al margen (aunque seguían estan­ do presentes en el libro) los datos científicos para eri­ gir en un lugar central su visión del mundo. antes bien. De este modo se enfren­ taba. Después de El naci­ miento de la tragedia. Desde que vio con claridad que su dedicación inte­ lectual no se reducía al estudio filológico hasta que se convirtió en el errante solitario pasaron varios años. a veces no parecía conducir a ninguna parte. El camino hacia la exteriorización de sus intuiciones no fue corto ni recto.FRIEDR1CH NIETZSCHE.

pues se encontraba mucho más alejado de su antiguo maestro de lo que puede dar a entender la lectura de esta última Consideración. en Richard Wagner en Bayreuth. a la que acusa de que no es una cultura en sentido estricto. En esta época también redactó La füosofía en la época trágica de los griegos. En este escrito Nietzsche deja bien clara la diferencia entre cultura y civilización. Por últi­ mo. este escrito no refleja el estado en que Nietzsche se hallaba en esa época con relación al músi­ co que había tomado por el genio musical. de un modo sobresaliente— con periodos en que los problemas de salud le impiden llevar a cabo las tareas cotidianas. Ya en febrero de 1871 se ve obligado 27 . En Schopenhauer educador no se refiere tanto a la doctri­ na del filósofo de Dánzig como a su lucha contra la filo­ sofía académica y los profesores de filosofía. al tiempo que advierte de que una postura meramente histórica impide también llegar a una verdadera cultura. al carecer de una uni­ dad de estilo. sino que pueden conducir a una especie de barbarie. Nietzsche distingue varios tipos de historia. deja escapar alguna sombra sobre el wagnerismo y su maes­ tro. en realidad.VIDA DE NIETZSCHE imperante en Alemania. al tiempo que alaba la empresa de los festivales de Bayreuth. pues no tiene capacidad de formar el interior del individuo. obra en la que expone su visión sobre la filosofía griega. al expresar que los logros extemos de una civilización poderosa no llevan a alcanzar una gran cultura. Durante estos años de Basilea se suceden periodos en que el profesor de filología puede ejercer sus tareas docentes —según algunos testimonios de alumnos suyos. En Sobre la utilidad e inconvenientes de los estudios históricos para la vida.

Por esto busca lugares que le ofrezcan escenarios para poder andar. eran los Alpes. Uno de los lugares preferidos para pasear. hasta que de nuevo se encuentra en situación de reanudar su trabajo. ¡ese es el pecado por excelencia contra el espíritu! Solo los pen­ samientos que se tienen andando valen algo». sino que siempre que disfruta de vacaciones hace algún viaje. y allí hacen numerosas excursio28 . En una carta dirigida a su madre expresa su entusiasmo por el aire de las alturas. en su vida diaria siente una pro­ funda inclinación por el movimiento y emplea buena parte de su tiempo en dar largos paseos. en septiembre de 1872 estaba de nuevo en medio de las montañas donde suigieron muchos de sus pensamientos. Nietzsche escribe en El crepúsculo de los ídolos: «Te tengo por un nihilista. así. donde podía vivir con más libertad e independencia. de la alta montaña. Además de su gusto por cambiar de lugar de residencia. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA a pedir un permiso por motivos de salud y viaja por los Alpes hasta llegar a Lugano. Ser culo de plomo. que tanto habían sufrido por liberarse de cargas y prejuicios que le impedían pensar. podían respirar también con total independencia. junto con su hermana Elisabeth. tanto en la montaña como en la ciudad. En el verano de 1873 se aloja con sus amigos Gersdorff y Romundt en el hotel Segnes-Post de Flims-Waldhaus. donde su cuerpo y su espíritu.FRIEDR1CH NIETZSCHE. en el Hotel du Pare. su manera preferida de pensar. para pensar. Recupera poco a poco su salud. No solo aprovecha Nietzsche la ocasión de la enfermedad para viajar. disfrutando de unas vacaciones en Splügen y Chiavenna. donde se hospeda. a propósito de la opinión de Flaubert que afirma que solo se puede pensar y escribir sentado.

debido a los 29 . donde pasará muchos de los veranos de sus años de errante solitario. con no demasiado acier­ to. aunque sí aceptó la que poco tiempo después le hizo el propio Senger. en esta ocasión. Su salud no deja de empeorar. hasta que en junio de 1875 sufre una crisis atroz. donde se recupera a su modo: paseando y meditando sin cesar. para transmitir su deseo a la joven. Nietzsche da paseos a diario de cinco o seis horas y muestra una vitalidad y una energía sorprendentes después de haber sufrido desórdenes corporales tan generales. a Steinabad. pero estaba lejos de haber recobrado su salud. En el verano siguiente se aloja en hotel Riz Aela de Beigun y conoce la Alta Engandina. A partir de este momento su salud empeora. una hermosa joven de 22 años que se había mostrado muy amable con él y a la que había conocido a través del director de orquesta Hugo von Senger. Incluso hace una proposición matrimonial a Mathilde Trampedach. Nietzsche llegó a la ciudad en julio. con dolores de estómago. al lago Ginebra y a la ciudad de Ginebra en la primavera de 1876. no dejando lugar al aburrimiento. A pesar de su mal estado de salud y del tiempo frío y lluvioso.VIDA DE NIETZSCHE nes por los espesos y oscuros bosques que rodean esa pueblo alpino. en las Navidades de 1875. en la Selva Negra. Nietzsche sufre su primer colapso general. el emisario que había escogido Nietzsche. Mathilde no aceptó la proposición. migrañas y dolor de ojos. Ese verano se celebró el primer Festival de Bayreuth. en Naumbuigo. En busca de su salud perdida. en esta ocasión con su amigo GersdorfF. Consulta a varios médicos y se retira. Nietzsche inicia un nuevo periplo.

FRJEDRICH NIETZSCHE. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA

dolores de ojos que le impedían fijar la vista en la
escena, no pudo asistir a ninguna representación y
tuvo que permanecer apartado del desarrollo del festi­
val, circunstancia que aprovechó para escribir algunas
páginas que luego le servirían para la redacción de
Humano, demasiado humano. En estos años
Nietzsche entabla nuevas amistades que tendrán un
papel relevante en su vida. Peter Gast se había con­
vertido en un incondicional de Nietzsche después de
haber leído El nacimiento de la tragedia. Así que
decide ir a estudiar a la Univer-sidad de Basilea. junto
con su amigo Widemann, para hacerse discípulo de
Nietzsche. Gast, después de mostrar su admiración
por su ídolo, recibe varias invitaciones para ir a casa
de Nietzsche, en Spalentorstrasse, 48. Gast, que más
tarde se hizo músico profesional y fue muy alabado
por el propio Nietzsche, oía extático las composicio­
nes que su maestro interpretaba al piano en su casa;
del Himno a la soledad dice Gast que posee una «aus­
tera grandeza». La amistad entre profesor y alumno
fue creciendo, hasta el punto de que este se convirtió
en un apoyo insustituible para el resto de la produc­
ción del filósofo. Gast ayudaba a Nietzsche escribien­
do lo que este le dictaba, leyendo en voz alta y, desde
septiembre de 1876, desde la Cuarta intempestiva,
leyó sin excepción todas las pruebas de las obras de
Nietzsche para la imprenta. También conoció a Paul
Rée, un joven cuyas ideas antimetafísicas Nietzsche
compartió y que contribuyeron a crear la atmósfera
que le permitió dar el giro radical a su filosofía, que
le llevaría ya a la formulación de su pensamiento de
madurez.
30

VIDA DE NIETZSCHE

En octubre de ese año Nietzsche tuvo otro permiso
por enfermedad; en esta ocasión decidió ir al Medi­
terráneo, el otro lugar geográfico, además de los Alpes,
donde podía aliviar los síntomas de su terrible y enig­
mática enfermedad: el mar en invierno, la montaña en
verano. Después de un laigo viaje en el que su salud no
dejó de resentirse, Nietzsche llegó a Sorrento el 5 de
octubre junto con Rée y Albert Brenner, un joven nove­
lista. Allí se encontraron con Malwida de Meysenbug, a
la que Nietzsche había conocido en Bayreuth y que era
famosa sobre todo por su libro Recuerdos de una idea­
lista. Malwida se había convertido en una protectora de
los jóvenes artistas e intelectuales y había alquilado la
Villa Rubinacci en las afueras de Sorrento para que
pudieran vivir todos juntos en una especie de comunidad
laica e intelectual hasta la primavera de 1877. Era la rea­
lización de uno de los proyectos que Nietzsche tenía
cuando llegó a Basilea: formar un monasterio de espíri­
tus libres en el que todos participasen de unos intereses
comunes. Malwida ejercía de abadesa en esta especie de
convento de librepensadores, cuyos miembros pasea­
ban, nadaban, hacían lecturas comunes, se leían unos a
otros los aforismos de cada uno (que, según Reinhart
von Seydlitz, escribían como si fuera una competición).
Nietzsche anotaba al menos cinco aforismos o pensa­
mientos durante el día o la noche, pues tenía junto a su
cama una pizarra en la que anotaba a oscuras las ideas
que se le ocurrían en las noches de insomnio. Estos afo­
rismos, que ya venía redactando desde 1876, son los que
componen la primera parte de Humano, demasiado
humano, obra que estuvo preparada para la imprenta en
diciembre de 1877. Humano, como el propio filósofo
31

FRIEDRICH NIETZSCHE. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA

escribe en Ecce Homo, es el monumento a una crisis, es
el giro radical en su filosofía, que, sin embargo, seguirá
manteniendo algunas intuiciones básicas expuestas en
El nacimiento. Este escrito es la primera expresión de la
liberación de ciertas actitudes y pensamientos que,
según él, eran extraños a su naturaleza. Ayudado por la
atmósfera fría, científica y realista de su amigo Rée,
Nietzsche. aunque sin dejar su visión fundamental del
mundo, sí abandona ciertas ideas que parecen como una
carga, un lastre. Para expresar con precisión su visión
fundamental, Nietzsche suelta el peso de unas ideas
románticas y sentimentales recibidas con el entusiasmo
propio de la juventud. Así deja a un lado, por ejemplo,
el fanatismo del nacionalismo y antisemitismo de
Wagner. Deja a un lado ciertas creencias metafísicas,
que en realidad se revelaban incompatibles con su visión
primigenia, con la visión del eterno cambio y del eterno
devenir, como la creencia en la causa, en la existencia de
que haya una unidad detrás de los fenómenos, en la uni­
dad de la voluntad de vivir. Ese viento aparentemente
científico arrasó con muchas ideas que eran en él posti­
zas, con lo que impedían la libre actividad de su pensa­
miento, y aunque nunca dejó de considerar el arte como
la actividad por excelencia del mundo, el filósofo atacó
con fuerza también a la música, que se limita a irritar los
nervios. Esa comunidad de espíritus libres de Sorrento
que tanto ayudó a que Nietzsche lograse fijar sus nuevas
posiciones filosóficas se deshizo en poco tiempo: Rée y
Brenner se fueron de Sorrento en abril de 1877 y
Nietzsche, que se había quedado con Malwida, lo hizo
al mes siguiente. Durante estos meses luchan diversas
fuerzas en el interior del pensador, ese continuo campo
32

Le ofrecieron una pensión y en junio abandonó Basilea. bus­ cando unas condiciones atmosféricas que le permitan 33 . la de una persona integra­ da socialmente. por los insoportables dolores de ojos y por los desórdenes estomacales. pues su vida se convierte en un eterno viaje que lo lleva de la montaña al mar. de Basilea. enfermedad y muerte Tras el derrumbamiento de 1879 se inicia una etapa en la vida de Nietzsche en la que desaparece todo lazo profesional. Sin embargo.VIDA DE NIETZSCHE de batalla. Su conciencia de soledad se intensifica. hasta desaparecer por completo en algunos casos. ve con claridad que debe abandonar la carrera académica y entregarse por completo a la meditación. acompañado por su hermana. Nietzsche fue liberado de cualquier carga docente para siempre. aunque ya llevaba dos años sin impartir clase. hay una tendencia que lo empu­ ja a llevar la vida de profesor. por otro lado. lo que le impediría a la larga lograr sus objetivos más queridos. del mar a la montaña. en el Mentelinhof. después de pasar varios días postrado en un estado casi inconscien­ te por las constantes migrañas. En marzo de 1878 obtu­ vo oficialmente la baja médica permanente en el institu­ to. y también se borra la relación que lo mantiene unido a un solo lugar. a dar una forma a todos los pensamientos que recorren su mente sin cesar. en mayo de 1879. Los años de errancia. sus vínculos familiares y de amistad se debilitan. Por un lado. fue el empeoramiento de su enfemiedad lo que le apartó de un modo definitivo de cualquier clase de obligación social y laboral.

De hecho. sobre todo. una fuerza indomable que. Era una manifesta­ ción. a pesar de todo el deterioro que ha sufrido y sigue pade­ ciendo por sus continuos males. El impulso a pensar y a anotar por escrito estos pensamientos era una tendencia sobre la que Nietzsche apenas podía ejercer control alguno. una forma de ser. en medio de todos los des­ arreglos a que está sometido su cuerpo y su espíritu. de un elevado grado de pasión. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA sobrellevar su enfermedad. en las peores condiciones. Lejos de impedir su actividad intelectual. al mismo tiempo. el filósofo nunca dejaba tiempo para su recuperación. ya deshechos. la enfermedad lo empujaba a sacar a la luz su filosofía y. del sufrimiento o la depre­ sión. según su teoría. sino que su obra. En la emergencia de su pensamiento tienen que ver sin duda su enfermedad y su condición de solitario. al contrario. de voluntad de poder. Nietzsche se encuentra por fin en disposición de dar una expresión completa a un pensamiento que no deja de abrirse paso en su mente. aspectos que van indisolublemente unidos. hay que encontrar. el resultado de su aplicación no era precisamen­ te el signo de la enfermedad. De alguna manera.FRIEDRICH NIETZSCHE. cuando pasaba las espantosas crisis de su enfermedad. apenas se habían pasado los ataques fuertes ya estaba meditando y redactando. en tanto que forma de arte. era un síntoma de fuerza. no deja de crecer expresando un modo de ver el mundo. la forma preferida a partir de Humano. le impida desplegar con toda su fuerza la multitud de ideas que sin cesar se atropellan en su espíritu. de salud y vitalidad. Pero. en una palabra. justo en un cuerpo y una 34 . un carácter para quien la piedra angu­ lar de la existencia es la fuerza. para él. aforismos. sin que ninguno de esos vínculos.

como se puede leer en algunos pasajes de su obra. Por esto Nietzsche buscaba. una fuerza que afirma. en cada lugar. Ida escribe también. Las sensacio­ nes corporales son las que determinan nuestro estado de felicidad. por la debilidad. Nietzsche siempre buscaba un lugar donde tuviese sensaciones que le ayudasen a encontrar un equilibrio. Según Ida Overbeck. el lugar adecuado por donde ha de empezar toda cultura es el cuerpo. y vio un paralelismo entre él mismo y Pascal. las con­ diciones adecuadas para poder trabajar. pues en ambos había una conexión entre la salud y la forma de pensar. son las sensaciones primarías del cuerpo las que nos determinan en nuestra totalidad. muchas tensiones insoporta­ bles. una armonía en una persona en la que no había nada cómodo y sí. en cambio. la mujer de su amigo. que Nietzsche se sentía dominado por su cuerpo. pues creían que cierta manera de pensar podía recuperar la salud. expresada como pensamiento. Nietzsche estuvo muy interesado por el problema de la relación entre el cuerpo y el pensamiento planteado por Pascal. 35 . escribe Gast. su preocupa­ ción por crear un ambiente soportable para sus sentidos mediante la elección de un lugar de residencia adecua­ do es una expresión más de su extrema sensibilidad: «Nietzsche es sensible a cada nube que aparece en el cielo». Nietzsche creía además que el cuer­ po era algo primordial con relación al espíritu. a pesar de estar presente en una de las mayores debacles que haya podido conocer un cuerpo humano.VIDA DE NIETZSCHE conciencia que acabarán arrasados y destrozados por una cruel enfermedad. no ocupa un lugar marginal en su filosofía: para Nietzsche. Por este moti­ vo. en sus Recuerdos. Y esta sensación.

que lo protegía al mismo tiempo del terror de la horrible soledad. era ponerse en el estado en que la mente se llena de nuevas visiones de un modo incesante. con lo que cada vez se encontraba a más distancia de ellos. Así. era al mismo tiempo el de la creación. Era el camino de la absoluta soledad. el filóso­ fo decide ir hacia el sur: Riva y Venecia. Después de varios meses en Naumburgo. Con el correr del tiempo. en una habitación de la casa del alcalde. Nietzsche aún tuvo tiempo de intentar no separarse por completo del afec­ to de los hombres. acabaron encontrando pareja e incluso tuvieron descendencia. Con su jubilación anticipada. en expresión de Rohde. Nietzsche comenzó su periplo por los Alpes y el Mediterráneo en busca de las condiciones atmosféricas que aliviasen los dolores que le atormentaban y que le permitiesen dar largo paseos y meditar. lugar donde pasará muchos veranos. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA Sensibilidad que se extendía a sus relaciones con los demás. En septiembre vuelve a Naumburgo. la vida del filósofo se hacía cada vez más distinta de la de sus amigos. o mejor dicho. donde decide pasar el invierno en Génova. Después de haber dejado Basilea. En 36 . era situarse en el horizonte donde aparecían ideas antes nunca vistas. su soledad se fue pronunciando con el paso de los años. Antes de que llegasen los momentos de gran productividad filosófica. muchos de sus amigos. La soledad le permitió la fertilidad de la que nacía su filo­ sofía. Nietzsche había iniciado el camino hacia «el país donde no vive nadie». a causa de la enfermedad. además de haber afianzado su profesión.FRIEDRICH NIETZSCHE. La primavera la pasa con Gast en Recoaro y el verano está en Sils-Maria. en este caso de las mujeres.

La relación entre los librepensadores se hacía cada vez más hostil.VIDA DE NIETZSCHE 1881. a pesar de sus grandes paseos. el triángulo amoroso que iba camino de convertirse en uno demoníaco se vio 37 . Los tres amigos piensan vivir juntos en una especie de comunidad de librepensadores. en Sicilia. una joven encantadora e inteligente con la que tanto su amigo como él hacen planes para llevar una vida en común. Pensaron ir a vivir en Roma o en Viena. obteniendo una respuesta nega­ tiva. pues los hombres se habían vuelto ahora rivales a causa del amor. sobre todo para Nietzsche. En esta ciudad conoce a Lou von Salomé. en un objeto de amor y odio para sus pretendientes. En abril viaja repentinamente a Mesina. Nietzsche. aquí Nietzsche se declaró personalmente a Lou y de nuevo obtuvo la misma respuesta. Lou. A pesar de estar siempre en los lugares que según él son los mejores para mitigar su enfermedad. Es la última experiencia de formación de algún tipo de sociedad. el amor se introduce en ellos y acaba ense­ guida con la comunidad de espíritus libres. la madre de esta y Rée viajaron a Lucerna. el año del descubrimiento de Carmen. Pero aquí no terminaba el conflicto. Nietzsche estaba enamo­ rado y pensaba recomponer su vida con este amor que le hacía sufrir. sin embargo. y Salomé se iba convirtiendo poco a poco. con su rechazo amoroso. Se declaró una vez a través de su amigo Rée. está en octubre en las montañas y vuelve a Génova para pasar el invierno. que también estaba enamorado y que también pidió la mano de Lou. dos años después de su retiro de la universidad el antiguo profesor sigue con la misma mala salud de los últimos años. y en mayo llega a Roma a visitar a Paul Rée y a Malwida von Meysenbug.

donde propone el ideal de 38 . por completo en su filosofía. Elisabeth. que montaron «la máquina infernal» contra el filósofo. cuando se ente­ ró de los planes del ménage á trois. ahora ya. Su manuscrito había sido copiado previamente a primeros de ese año y sus pruebas fueron corregidas en mayo y agosto. Paul Rée había resuelto que Nietzsche estaba de más en su relación con Lou. Esta obra. y la rabia y la desesperación se instalaron en su alma. La gaya ciencia fue publicada en agos­ to de 1882. es el inicio de su lucha contra la moralidad. en los que sus relaciones tanto de amistad como familiares se deterioran nota­ blemente. y cuando Nietzsche fue a Leipzig para encontrarse con ellos. En este libro. acusó a Lou de per­ seguir y pervertir a su hermano con su manifiesta inmoralidad. Un conjunto de aforismos de ese libro lleva el título «L’ombra di Venezia» y otro «El errante». El asunto provocó una ruptura entre los dos hermanos. al expresar que esta se ha formado a partir del deseo de poder y al identificarla con la obediencia a la costumbre. Continuó su camino en solitario volcado. con lo que el fiasco que Nietzsche se llevó fue tremen­ do. estos se fueron solos sin él. y las relaciones de los dos pretendientes y la adorada joven también se fueron agriando a causa de la rivalidad.FRIEDRICH NIETZSCHE. El primero de ellos fue publicado en junio de 1881. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA sacudido también por la intervención de la madre y la hermana del pensador. En los anos inmediatos a su jubilación anticipada en la universidad ( 1880-82). su pensamiento no se detiene y continúa su camino hacia su expresión propia con la publicación de dos libros: Aurora y La gaya ciencia. que terminó en abierta hostilidad. escribiría más tarde.

La visión de la idea del eterno retomo se produjo en el verano de 1881. en el que se apoderó de él un senti39 . en Sils-Maria. así como la figura de Zaratustra. mientras caminaba junto al lago Silvaplana cerca de Surlei. se escribió y se publicó durante ios años de 1883 y 1885. viajó hacia el sur y llegó hasta la Riviera ita­ liana. el eterno retomo de lo mismo. Así habló Zaratustra. desenmasca­ ra la pretendida neutralidad de la ciencia y muestra que esta no es más que un proceso de creación de imposi­ ción de formas. Nietzsche. donde desde diciembre hasta febrero trabajó en la parte primera de Zaratustra. des­ pechado. es el pensamiento del eterno retomo. Este fue un periodo especialmen­ te fértil de su vida.VIDA DE NIETZSCHE la gaya ciencia frente al saber filosófico tradicional —dominado por la voluntad de verdad— . La concep­ ción central de la obra. En este libro se anuncian también los grandes temas de su filo­ sofía: la voluntad de poder. el libro considerado por muchos la gran obra de Nietzsche. idea esta que no dejó de madurar en su espíritu hasta encon­ trar esta forma de manifestarla. el superhombre. Vuelve a aparecer la intuición de su primera gran obra: la actividad de la vida es arte. Defiende el primado del arte sobre cualquier otro tipo de conducta humana. casi toda esta parte fue redactada en algo más de diez días del mes de enero. Después de que Paul Rée se fue a París con Lou von Salomé. según el propio Nietzsche. aunque ahora se contempla la producción artística como un proceso de interpretación de las diferentes fuerzas o voluntad de poder. que es la expresión más conseguida de la afirmación de existencia. Nietzsche compuso la segunda parte en el verano de 1883.

al contrarío. Los veranos siempre los pasaba en Sils-Maria. la cuarta parte de A sí habló Zaratustra fue elaborada durante los cuatro primeros meses de 1885 en Niza. La tercera parte. como si fuera una auténtica explosión de fuerzas. bien con amigos que también pasaron alguna temporada estival en el pueblo de la Alta Engadina. Necesitaba unas condi­ ciones muy determinadas para trabajar. Basilea. la cátedra. Zaratustra no aparecía a los ojos de Nietzsche como la obra definitiva. a esbo­ zar escritos preparatorios. sus recuerdos (Wagner. su enfermedad. Así. Durante estos años Nietzsche estuvo entregado por completo a pensar. sus conversaciones sobre su filosofía. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA miento de euforia. se completó en 1884. ya concebida en Sils-Maria. Esta última parte fue publicada a sus expensas en la primavera de ese mismo año. bien con personas con las que se encontraba casualmente durante sus marchas diarias. su trabajo requería cierto alejamiento de la presencia de personas. Aquí daba largos paseos en los que surgían sus visiones y pensamientos. algunos de los cuales alcan­ zaron una redacción definitiva y otros solo quedaron en meros proyectos. Por fin. duran­ te mucho tiempo tuvo la idea de exponer sistemática­ mente su pensamiento y expresaba la necesidad que tenía de tiempo y tranquilidad para elaborar el «sistema completo de pensamiento». De estos veranos quedan abundantes testimonios en los que se refleja sobre todo la soledad del pensador. sus antiguos amigos) o su modo de trabajar. pero también tenía tiem­ po de hacer algo de vida social. a anotar sus pensamientos. 40 . debido a que las diferentes concep­ ciones de las partes de la obra se sucedían unas a otras.FRIEDRICH NIETZSCHE. Sin embargo.

Estaba tan absorto en sus pensamientos que. con el primer canto del gallo. Y trabajaba con las puertas cerradas. cuando miraba. olvidando su sufrimiento y su destino». que luego elaboraba en su habitación. de modo que nadie pudiera distraerlo de su trabajo. Nietzsche escribió a Georges Brandes en 1888 que en Turín casi todos los días alcanzaba una o dos horas de ese nivel de energía en el que podía contem­ plar su «concepción general de los pies a la cabeza». sino que a cualquier transeúnte le parecía alguien ajeno al mun­ do. «Nada perturbaba al pensador miope en su tarea: ni la multitud. por esto su ventana daba al campo. podemos hacemos una idea bastante precisa de cómo transcurrían los días en los veranos de esos años pasados en la Alta Engadina. Se sentaba junto a la lámpara de la mesa y «seleccionaba de los cuadernos solo los pensamientos de las horas más alegres. por el que seguía paseando. continuaba sus paseos.VIDA DE NIETZSCHE por lo que su habitación de Sils-Maria estaba un poco apartada. un autor que tuvo trato con Nietzsche durante los años 1881 a 1886. donde se encerraba a partir de las cua­ tro o las cinco de la tarde y escribía hasta las once de la noche.» En esas horas de concentración surgieron los esbozos de las obras de Nietzsche. No podía trabajar donde el exceso de luz des­ lumbrase sus ojos.. A las once salía a pasear e iba a comer al hotel Alpenrose. no veía nada a su alrededor. y no a una casa encalada. pudiendo así observar una pluralidad de problemas 41 . ni el paisaje. sobre todo hacia el valle Fex. Después de comer. ni el lago. ni los individuos.. A través de los recuerdos de Paul Lansky. Nietzsche se levantaba muy temprano. y apuntaba a lápiz en un cuaderno sus nuevas ocurren­ cias.

FRIEDRICH NIETZSCHE. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA

como «un relieve con las líneas claramente definidas».
En esas horas de gran intensidad intelectual fue con­
cebido Así habló Zaratustra, «como si alguien le dic­
tase y él sólo tuviera que escribir», y también Más allá
del bien y del mal, publicado en agosto de 1886.
A Nietzsche le gustaba pensar que el Zaratustra estaba
hecho de varías explosiones y Más allá del bien y del
mal era ya pura dinamita, explosivos intelectuales. La
genealogía de la moral, su siguiente libro, fue com­
puesto en el mes de julio de 1887 y publicado en
noviembre de ese mismo año. En esta obra, de estilo
vehemente y sombrío, hace análisis inauditos del signi­
ficado de la mala conciencia, la culpa y el ideal ascéti­
co, manejando con maestría su peculiar práctica de la
psicología de las profundidades. En medio del plan
—que no termina de abandonar— de crear su obra
magna, en la que quede sistematizada su filosofía a la
que puso el título de La voluntad de poder, se produce
en 1888 una auténtica explosión intelectual cuyo efec­
to son varios libros: El Anticristo, El caso Wagner, El
crepúsculo de los (dolos, Ecce Homo y Nietzsche con­
tra Wagner.
En su constante búsqueda de lugares con unas con­
diciones meteorológicas favorables a su salud,
Nietzsche decide ir a pasar la primavera a Turín, des­
pués de haber pasado el invierno en la Costa Azul. El
viaje es calamitoso debido a que su miopía, cercana a
la ceguera, le impide hacer los transbordos adecuada­
mente. Cuando por fin llega a esta ciudad del xvu «sin
arrabales», Nietzsche se instala en el número 6 de la
calle Cario Alberto. Aquí empezó a reproducir el
esquema básico de su actividad diaria. Se levantaba
42

VIDA DE NIETZSCHE

temprano, dedicaba unas horas a la escritura y luego
salía a dar largos paseos por las calles turinesas cuya
contemplación tanto placer le proporcionaba: comía en
una trattoria, trabajaba alguna hora por la tarde y salía
a pasear, a mezclarse con la masa de esa ciudad del
norte de Italia. Alguna vez iba a oír un concierto o una
ópera, especialmente Carmen. En la primavera compu­
so El caso Wagner. En junio, huyendo del calor que se
adueña del valle del Po, el filósofo vuelve a Sils-Maria,
donde con un tiempo frío y lluvioso escribe El cre­
púsculo de los ídolos y una parte de El Anticristo. En
septiembre viaja de nuevo a Turín y se instala en la
misma casa donde había vivido en su estancia de pri­
mavera con la familia Fino. En esa habitación termina
El Anticristo e inicia Ecce Homo, donde el propio
Nietzsche examina y juzga el conjunto de su obra.
Aún tiene fuerza y tiempo para hacer un nuevo y últi­
mo arreglo de cuentas con Wagner en Nietzsche contra
Wagner y componer los Ditirambos de Dioniso.
Después de esta gran actividad creadora, a través de la
que Nietzsche presiente ya la catástrofe de su vida,
comienzan la incoherencia y el disparate a adueñarse de
su mente, víctima de una parálisis general progresiva
cuyos síntomas se presentaron repentina y violentamen­
te. A finales de diciembre empezó a enviar notas y men­
sajes a Gast, Brandes, Stríngberg, Malwida, Rohde,
Burckhart. firmados por El Crucificado o Dioniso. El 3
de enero, al ver a un cochero golpeando a su caballo,
Nietzsche se arrojó sollozando al cuello del animal mal­
tratado; el filósofo se había sumido en la locura, de la
que ya no saldría. El día 7, Overbeck se desplaza a Turín
para ocuparse de su amigo ya demente y llevarlo a un
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FRIEDRICH NIETZSCHE. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA

sanatorio a Basilea. Cuando entra en su habitación,
Nietzsche «se levanta de un salto, se precipita hacia mí
[Overbeck], se echa en mis brazos y sucumbe a una cri­
sis nerviosa de lágrimas...». Nietzsche permaneció en
el estado de demencia hasta el año 1900, en que murió,
el día el 25 de agosto, a las cuatro de la tarde en
Weimar.

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Esta actividad. que es el ejercicio del mundo. No hay una pri­ macía de unas acciones sobre otras. cuyo ejercicio es mos­ trarse en tanto que poder. Al concepto de la física «fuerza». así como también todas las fun­ ciones de la vida orgánica. Esto significa que todos los fenómenos. sin embargo. sin embargo. En la teoría de la voluntad de poder. a una clase particular de acti­ vidad como la de cualquier otro tipo. Nietzsche le añade un aspecto o mundo interior que consiste en un deseo insaciable de mostrar el poder. es fundamentalmente de carácter artístico y no moral o de cualquier otra naturaleza.La filosofía de Nietzsche La voluntad de poder para Nietzsche voluntad de poder. todos los acontecimientos. Todos los ins­ tintos animales se pueden derivar de ese deseo básico de mostrar el poder. crear. se establece que la acción primordial es de carácter artístico. El arte en el lenguaje habitual pertenece. ese deseo es la voluntad de poder. toda experiencia son síntomas de esa voluntad de poder. de lo que se l mundo es E 45 . es decir.

en el deseo de mostrar su fuerza. hay un choque entre las distintas fuerzas. de descargar su poder. Y esto no es solo que el diver­ so ejercicio del hombre se reduzca al de ese tipo acti­ vidad. Los seres orgánicos se comportan como artistas: bajo el efecto de un estímulo. dtv/de Gruyter. contenidos en las obras completas de Nietzsche (Sámtliche Werke. 14 [79]). producen una forma. sino que el mundo. La fuerza y la debilidad se definen por la cantidad de fuer­ za. de crear una forma. Aunque las fuerzas que componen el universo son múltiples. así como lo superior y lo inferior: «El grado de resistencia es el grado de superioridad» (primavera 1888. que se caracteriza por ser una exci­ tación que se descaiga en la creación de la obra. eliminando muchos rasgos accesorios. las cuales ejercen su acción unas contra otras. Munich. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA deriva que los otros tipos de acciones son susceptibles de ser reducidas al arte. que viene definida precisamente por la acción ejercida y por la acción padecida por una determinada fuerza. 46 . en tanto que existencia. se comporta de un modo artístico. simplificando. como todo estado artístico. por lo que no hay más diferencias en este universo de la voluntad de poder que la diversa cantidad de fuerza. Kritische Siudienausgabe). editadas por Giorgio Colli y Manzino Montinari. construyen un todo. de modo que mantienen un doble grado de fuerza entre ellas: la propia acción que ejercen y aque­ lla a la que resisten. A este único hecho se reducen todas las demás distinciones que podamos hacer. La esencia de las cantidades dinámicas 1 Las fechas se refieren a los fragmentos póstumos de Nietzsche. Berlín/Nueva York.FRIEDRICH NIETZSCHE. Por este motivo. 1988. todas ellas consisten en lo mismo.

como la sensación de imposibilidad de resistir. de no poder adueñarse de la fuerza contraria. por ejemplo. Así. esta actividad solo se mani­ fiesta cuando encuentra resistencia. en cambio. El placer se define como la sensación de un aumento de voluntad de poder. en su acción y resistencia a las otras. Del mismo modo que en el deseo de poder no es posible distinguir la acción de un sujeto. Y este pro­ ceso de apropiación consiste en dar forma. en un esfuerzo hacia un aumento de fuerza. al ser voluntad de poder. el carácter más general y básico de la existencia consiste en la tenden­ cia a una sensación máxima de poder. El placer El placer y el desplacer son fenómenos secundarios con relación a la tendencia hacia el aumento de fuerza. 47 . por lo que siempre busca algo que le oponga resistencia. Ahora bien.LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE consiste en su relación con las otras cantidades de fuer­ za. sino un pathos» (primavera 1888. en transformar. el desplacer. en la sensación de placer y dolor tampo­ co es posible distinguir esa sensación de un sujeto que la experimente: el ser mismo. Una cantidad de fuerza es justamente esa pulsión de fuerza detrás de la cual no hay sujeto ni agente alguno. es decir. en imponer formas. Esta es la tenden­ cia. su acción sobre las otras fuerzas «no es ni un ser ni un devenir. del protoplasma que siempre busca apoderarse de algo ajeno para incorporarlo. no hay nada detrás de ese querer. la fuerza se reduce a su actividad. 14 (79J). la naturaleza íntima de la existencia es la voluntad de poder.

de desplacer. Es la insatis­ facción. como en otras muchas ocasiones. como algo agradable. suponen ese aumento de poder. por decirlo así. por tanto. pues sin ella la voluntad no tendería a buscar resisten­ cias que. hace que se produzca en primer lugar una sensación desagradable por la resistencia experi­ mentada que. y dado que este aumento solo es posible gracias al vencimiento de una resistencia. este despla­ cer no actúa necesariamente como un depresivo. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA es por eso mismo placer y dolor. El que el aumento de la sensación de fuer­ za se experimente como algo agradable no implica que la satisfacción de la voluntad sea causa de placer. pues es. Por otro lado.FRIEDRICH N1ETZSCHE. es sentida como un creci­ miento y. en 48 . no se identifica con la tendencia hacia la felicidad o placer. En Schopenhauer. Nietzsche observa. la ten­ dencia básica y última. Puesto que toda cantidad de fuerza solo puede acrecen­ tar su poder contra la resistencia de otra fuerza. solo que su valo­ ración es la opuesta. su esencia. una vez vencidas. sino que puede obrar en muchas ocasiones como un estímu­ lo para vivir. el placer tiene que ver más bien con la insatisfacción: esta es su presupuesto. lo que hace posible el placer. Sin embargo. este principio es considerado por Nietzsche como un error fundamental de cierta psicología que lo sostiene. y no al revés. esa inclinación hacia más poder es constante. si es vencida. enton­ ces es necesario que en toda acción haya una sensación de resistencia. el mismo fenómeno que Schopenhauer. el aumento de poder. en Nietzsche. Al consistir el placer en el aumento de la cantidad de fuer­ za. Esa insatisfacción ese querer más. esta insatisfac­ ción fundamental lo lleva a considerar la necesidad del dolor y la imposibilidad del placer.

sin embargo. debida a una serie de resistencias. no es para Nietzsche un criterio para estable­ cer el valor de la existencia. los obs­ táculos son superados sucesivamente. placer y dolor no son contrarios. excita el sentido de la vida. no se da. Este juego de resistencias y victorias excita la sensa­ ción global de un poder superfluo y excesivo.LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE cambio. por tanto. que son superados. antes bien. sino que aparece como su posibilidad. esa constante insatisfacción no solo no impide el placer. En la valoración de la existencia por la mayor can­ tidad de dolor o placer que se pueda sentir en el mundo 49 . en cambio. Esos estímulos dolorosos refuerzan la vida. en cierto modo normal. Para Nietzsche. es decir. actúa. La insatisfacción. como un estimulante. El valor de la vida La consideración del placer y del desplacer. donde el desplacer actúa como un ingrediente del placer. de donde se deriva una nueva sensación de desplacer. de placer en tanto que este ha sido definido como un «exceso de la sensación de poder». En esta sucesión rítmica de desplaceres. los pequeños estímulos de placer no provocan dolor. Un ejemplo que pone el filósofo de ello es el acto del coito. pues el placer se puede encontrar en una sucesión rítmica de pequeños estímulos de desplacer. la excitan. de nuestros ins­ tintos no tiene siempre un efecto deprimente. como en general ningún fenómeno de conciencia es un patrón para evaluar la vida. de manera que a cada superación sigue un nuevo obstáculo o resistencia. Lo contrario.

con el protoplasma. que en la sensibilidad entra como algo placentero. pues en esa tendencia al aumento de poder hay una búsqueda de la resistencia.FRIEDRICH NIETZSCHE. de que algo se le resiste. quiere un aumento de poder. Esto provoca en primer lugar el despla­ cer. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA consiste el pesimismo de la sensibilidad: puesto que hay más desplacer que placer es preferible la no existencia del mundo que su existencia. nece­ sario: toda victoria. como se puede ver. que extiende sus seudópodos no por hambre. supone un empobrecimiento de la vida. dice Nietzsche. no busca el placer ni evita el dolor. se pueden reducir todos los fenóme­ nos vitales por ser lo más elemental. tendencia a la que. pues al encontrar la resistencia la voluntad de poder siente una inhibición. La nutrición aparece como un fenómeno también secundario que se puede explicar como un caso de voluntad de poder. lo que queda des­ pués de eliminar toda psicología (toda forma de ver y de percibir): a lo «real». como todo lo que está vivo. defendido por Schopenhauer. además. 9 [151]). lo que para Nietzsche es algo com­ pletamente normal en todo oiganismo y. y siempre son relativos a un fin. en tanto que voluntad de poder (otoño 1887. sino por la cantidad de poder que aumenta. Placer y dolor son fenómenos secundarios respecto a la cantidad de poder. necesita el desplacer. 50 . Así ocurre. este argumento. presupone una resistencia superada. o placer. El valor de la existencia no se puede medir por las sensaciones agradables o desagradables de la concien­ cia. al dominio y a la resistencia. sino que. la sensación de inhibición. El hombre. como todo oiganismo. a lo útil y a lo perjudicial de un determinado ser. sino para buscar algo que se le resista. La sensación de aumento de fuerza. de lo que se sigue tanto el placer como el desplacer.

a una sensa­ ción de aumento de poder. Las funciones sanas tienen la necesidad de aumentar su fuerza. es definida como la incapacidad de oponer resistencia. al placer. el placer de lo que tiene abundancia de fuer­ zas que se desbordan sobre nuevos espacios. la pérdida de fuerza que conduce al adorme­ cimiento. de una irritación excesiva. hay un desplacer que se siente como depresión o ago­ tamiento y significa una pérdida de poder. descanso. de este modo contrasta con la clase de desplacer anteriormen­ te descrita. es el que da la victoria. El despla­ cer que se produce como consecuencia de experimen­ tar una resistencia supone un medio de excitar el aumento de poder. un desaño que puede conducir a una victoria. 51 . la inhi­ bición que sienten al producirse la resistencia de otros centros de fuerza es interpretada como un estímulo. es la felicidad del nihilismo. una vez vencida la resistencia.LA FILOSOFÍA d e n i e t z s c h e Además de este tipo de desplacer. El placer que sigue a este estado de des­ placer. es el desplacer que se deriva de una pérdida de poder debido a la incapacidad de oponer resistencia. a una negación de la vida. en cambio. en cambio. La enfermedad. Nietzsche introduce la noción de salud con relación a esta actividad orgánica de la fuerza. El placer propio de este movimiento descendente de la fuerza es el adormecerse: lo agotado quiere paz. que actúa como un estímulo y no supone una disminución de la sensación de poder. es un desafío a lo que siente la resistencia. que constituye un fenómeno normal en toda actividad en cuanto que se da necesariamente por ser una consecuencia de la tendencia fundamental y única de todo lo existente. La depre­ sión.

los otros juicios de valor se reducen a esta medida de la fuerza. La con­ ciencia es un medio de vida. La perspectiva Lo consciente. la espiritualidad. del proceso de su ampliación. su propia negación. el aumento de fuerza. subir en esta escala significa aumento de poder. incluidos los de la actividad consciente. y bajar. en tanto en cuanto que por ellas se establece lo que es útil o perjudicial. de modo que el carácter básico de la vida. Esta es una de las objeciones que formula Nietzsche contra toda teodicea y cosmodicea. etc. la moralidad. por un fin. frente a los valores fisiológicos. lo agradable o lo desagradable para el cuerpo que lo percibe. es decir. Así. es un mero instrumento de la voluntad de poder. según Nietzsche. es decir. dis­ minución. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA Lo consciente y lo inconsciente. es una mínima parte de la existencia. Toda función orgánica implica juicios de valor. son siempre 52 . pues en ellas lo que es un mero medio o instrumento es tomado por lo supremo. Por esto. los sentimientos y las intui­ ciones. son solo un reflejo de estos valo­ res fisiológicos de la fuerza. ya que el valor de la existencia ha de medirse según una esca­ la de valores y medidas de la fuerza. que consis­ ten en la mayor cantidad de poder. Todo sistema de juicios de valor puede ser estimado según esta escala fundamen­ tal de la fuerza: los valores conscientes aparecen como aparentes.FRIEDRICH NIETZSCHE.). no tiene sentido hacer de este fragmento de exis­ tencia un valor supremo. un fin de la existencia (ya sea el placer. Las percepciones mismas de las entidades son ya juicios de valor. Medir la vida con lo consciente conduce a poner como fin de ella. Todos los demás valores. es rebajado al nivel de los medios.

Así. dándole un valor determinado desde su punto de vista. de su propio punto de vista. haciendo que aumente su poder. el valor es la perspectiva de un centro de poder para establecer su aumento o disminución de fuerza. la fuerza pone una perspectiva (el ser subjeti53 . que ven disminuido así su dominio. de transforma­ ción de lo que pasa a formar parte de lo que obtiene la victoria. De este modo se entiende que la victoria de una fuerza consista en la imposición de una inter­ pretación. el esfuerzo por adueñarse del espacio circundante frente a las demás fuerzas que oponen resistencia. por tanto. lo útil. pasa a ser interpretado desde un nuevo punto de vista: el punto de vista de aquello que se adueña de él. Por esto. los juicios de valor son la consecuencia de las can­ tidades de fuerza. el resto del mundo. valoraciones establecidas. Por tanto. de su perspectiva del aumento y diminución.LA FILOSOFIA DE NIETZSCHE valoraciones relativas al centro de fuerzas que percibe. El resultado de la voluntad de dominar lo que es exterior consiste en que el ámbito que no pertenecía a ese centro de fuerza pasa a ser dominado por él. Dominar lo exterior. El perspectivismo es el fenómeno por el que todo centro de fuerza construye. darle una nueva forma. es su propio aumento de fuerza frente a los otros centros de fuerza. en el que el valor. estructurarlo desde una nueva perspectiva. partiendo de su posición. a fin de cuen­ tas. transformarlo. Todo centro de fuerza construye a partir de sí el resto del mundo. la utilidad o el daño desde el punto de vista de las condiciones de conservación y crecimiento para un determinado tipo de vida. la voluntad de poder es una voluntad de creación. Este perspectivismo es. apropiarse de ello y asimilarlo significa.

en tanto que organismo. en la propia formación de los órganos es la voluntad de poder la que actúa interpretando. y rechazar todo lo que se opone a su expansión. Así. Nietzsche dice que. respectivamente. el cuerpo. de nuestra manera de ver. dentro de la visión dionisíaca del mundo. su volun­ tad de poder. el desarrollo verdadero de los fenómenos tiene lugar en el subconsciente. que es una construcción de la conciencia. A lo consciente e inconsciente están asociadas en la filosofía de Nietzsche las nociones de alma y cuerpo. el primero está hecho de la actividad inconsciente. que son un último eslabón de una gran cadena de suce­ sos. Por esto. al limi­ tar los diversos grados de poder. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA vo). como una pluralidad de fuerzas. Todo centro de fuerza se esfuerza por dominar el espacio que lo rodea. que es la principal. de nuestra psicología. son cantidades de fuerza en las que no está contenido el concepto de unidad. todas estas nociones que generalmen­ te son concebidas como unidades. La voluntad de poder se expresa en la inter­ pretación. una piu54 . se consideran. Además de ser una paite pequeña de la realidad. Alma y cuerpo Los procesos inconscientes dentro del fenómeno de la vida son mucho más numerosos que los conscientes. por extender su fuerza. Así. pues lo único que queda. somos una multiplicidad.FRIEDRICH NIETZSCHE. el sujeto. El alma. si eliminamos nuestra forma de ver. el cuerpo aparece ante la mirada del filósofo como algo mucho más rico que el espíritu. los pensamientos son solo síntomas que indican posiciones de fuerzas.

A esa multiplicidad nos referimos con esas nociones que suponen la unidad de los dife­ rentes «seres vivos» que mantienen una dependencia. fuera del alcance de toda conciencia. una determinada con­ figuración de fuerzas que están dentro de una totalidad. una relación de dominio. El hombre se concibe así como una gran síntesis de «seres vivos» que luchan. 55 .LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE ralidad de voluntades de poder. en tanto que voluntad de poder. En realidad. Así. tiene una perspectiva. de las cuales unas son conscientes y otras inconscientes. disminuyen. el hombre es un conjunto de voluntades de poder cuyo funcionamiento en su mayor parte es inconsciente y del que solo un fragmento es consciente. la misma cosa. en definitiva. más bien se puede tomar por un sínto­ ma de las fuerzas inconscientes. no se opo­ nen. Todas las nociones usadas para describir al hombre no son. cuerpo y alma no son contrarios. crecen. Lo inconsciente tiene mayor importancia que lo cons­ ciente. que es una manifestación y síntoma de lo prime­ ro. síntoma de lo inconsciente Del mismo modo que cualquier organismo. una subordinación de unos con otros. por tanto. el alma o espíritu apa­ rece como un pequeño fragmento del cuerpo que se hace consciente sin dejar de ser por ello voluntad de poder. Por esto. que en su mayoría permanecen desconocidas. El espíritu. todo es cuerpo. más que ficciones que en realidad están compuestas de una pluralidad de cantidades de fuerza. pero que viven y crecen como un todo. Alma y cuerpo son.

pueden ser consideradas como dife­ rentes morfologías de la voluntad de poder. y consiste en reducir lo consciente a lo inconsciente poniendo en relación los estados psicoló­ gicos con los fisiológicos. De este modo. una inter­ pretación del mundo mediante un sistema de juicios de valor. también la conciencia del hombre es un sistema de valoraciones que expresan. Los sistemas de representaciones conscientes son el resultado de las cantidades de fuerzas. por tanto. una condición de vida. una forma de construir el mundo desde su posición. es un territorio extenso cuyos límites son irre­ conocibles. por supuesto.FRIEDR1CH NIETZSCHE. el filósofo tiende sobre todo a asociar estados conscientes con los movi56 . todas las creaciones del espíritu humano expresan también una perspectiva. al consistir en determinadas relaciones de can­ tidades de fuerza. En esta práctica de establecer conexiones entre lo espiritual con lo corporal. lo que se llama el cuerpo. pues lo que yace oculto tras la conciencia. y esto en la medida de lo posible. están sometidos a determinadas leyes de la perspectiva rela­ cionadas con las condiciones de existencia del indivi­ duo que construye semejante conjunto de representa­ ciones. El estudio de estas formas de conciencia y su relación con las fuerzas de que son expresión es lo que Nietzsche llama psicología. La con­ ciencia y. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA unos juicios de valor. las construcciones de la con­ ciencia. salvo el que le une a la conciencia y está dotado de una mayor actividad y complejidad que todo lo consciente. Se trata de poner en cone­ xión ese último eslabón que supone la representación consciente con el resto de la larga cadena de procesos fisiológicos del que forma parte el estado psicológico de la conciencia. una perspectiva.

por los que construimos una visión del mundo en la que este aparece con su significado. dice Nietzsche que ya inicia su inversión de los valores cuando su pensamiento toma como punto de partida el cuerpo. desde el punto de vista de la vida o voluntad de poder. la fisiología y no el espíritu. Se trata. como la moral. todos los sis­ temas. Cuando se interroga por el hombre. Es un intento de averiguar. sí el estado consciente en cuestión es expresión de un aumento de fuerza o de una disminución. pues la actividad de esta es de carácter artístico. pues. para desen­ mascarar lo que estas esconden. entonces. desde la perspectiva de la vida. Cuando se refiere a este aspecto básico de su pensamiento que trata de poner al descubierto lo que esconde nuestra conciencia. en definitiva.LA FILOSOFÍA D 6 NIETZSCHE mientos de fuerza. Nietzsche dice de sí que está dotado de un gran olfato para detectar lo ascendente y lo descendente en todas las expresiones espirituales del hombre. con los movimientos ascendentes o descendentes. En el «Ensayo de auto­ crítica» de El nacimiento de la tragedia el filósofo escribe que ya en su primera obra intenta desvelar el significado del conocimiento y la moral desde el punto de vista del arte. la religión. nuestra conciencia. La inversión Por esta razón. de ver qué significa. el conocimiento. no hay que 57 . si es un es­ tímulo para la vida o una depresión vital. es decir. en descubrir el signifi­ cado de las creaciones espirituales que han proporcio­ nado un significado del mundo a los hombres. su propósito estriba.

acción. sino que hay que hacer la pregunta directamente al cuerpo. no deja de ser un organismo. es solo un añadido del organismo. pues. que se dirige al cuerpo para conocer el espíritu. El sujeto Esta psicología de las «profundidades». no establece una dicotomía de la realidad en actos y agentes. 58 . agente. Su psicología se enfrenta de un modo decidido a todas las suposiciones que la psicología tradicional había introducido en la realidad: unidad. La inversión nietzscheana con relación al pen­ samiento filosófico tradicional tiene su punto de parti­ da en la primacía que da al cuerpo sobre el espíritu. aunque en este el fenómeno de la conciencia se ha desarrollado de un modo especial. Así. a propósito de la vida en general cuando se habla del sujeto. desde la teoría de la voluntad de poder. del hombre. La actividad del pensamiento está sometida a toda consideración sobre la realidad en general. frente a la psi­ cología tradicional. la psicología nietzscheana. pues se corre el peligro de alcanzar una falsa interpretación. siempre imperfecta y sujeta al error. que ya posee un fun­ cionamiento perfecto. asume toda las afirmaciones hechas. que postula el sujeto. un caso de voluntad de poder. La jerarquía tradicional del pen­ samiento queda invertida al tomar lo consciente por lo secundario. por lo que el acto del pensamiento no requiere en absoluto un sustrato o un agente que lo produzca. ya que la conciencia. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA preguntarse por sus construcciones espirituales.FRIEDRICH N1ETZSCHE. que sea su causa.

También la propia noción de sujeto. La explicación nietzscheana del sujeto es una aplicación de su inversión primordial de los valores. Todo lo que penetra en la conciencia bajo la aparien­ cia de unidad se corresponde en el plano inconsciente con algo complejo y plural (lo consciente es siempre más simple. aparece más bien como un con­ junto fluctuante de fuerzas. el ámbito en que tienen lugar las representaciones cons­ cientes. y a la superficie de la conciencia llegan las ideas por moti­ vos que no aparecen en el propio escenario en que tiene lugar la representación. pues la superficie de la conciencia está some­ tida a la profundidad abismal de lo inconsciente. desde la teoría de la voluntad de poder. El sujeto. La psicología de las profundidades solo admite como «real» las cantidades de fuerzas. sin que nadie las llame a escena. etc. lo consciente está sometido a la vasta extensión de lo inconsciente. indi­ can solo posiciones de fuerza sin ningún poder de des­ cripción. cuya esfera crece y dismi­ nuye y cuyo centro siempre se desplaza. de modo que el sujeto no es un agente que libremente juega y tiene a su disposi­ ción sus representaciones. En esta esfe­ ra es donde nacen las representaciones. de la primacía de lo inconsciente sobre lo consciente. los afectos. Todas esas unidades esconden un gran número de actividades inconscientes. efecto.LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE causa. por lo que todas las demás nociones de que se sirve la otra psicología para describir el espíritu quedan reducidas a meras ficciones que. En él. en tanto que pensamiento. y los pensamientos vienen más bien cuando quieren ellos mismos que por voluntad del sujeto: esa esfera cam­ biante es el lugar donde se lleva a cabo el proceso de 59 . más burdo que lo inconsciente).

y tiene su ori­ gen en el ámbito biológico. sino prác­ tico. Asi. depende de la utilidad que esa forma de considerar las cosas nos pueda reportar. de que ordenemos la experiencia de un determinado modo se debe a un instinto de utilidad. es voluntad de 60 . O EL EXPERIMENTO D E LA VIDA la experiencia interior. El conocimiento Conocer no significa descubrir formas o entidades ya existentes. pertenece al ámbito de nuestro cuerpo. en definiti­ va. para Nietzsche. es un mero fenómeno. Esa voluntad de verdad que en el conocimiento tiende hacia la igualdad. Esta ordenación y esquematización de la realidad es comparable al proceso mecáni­ co por el que el plasma asimila y ordena en sus formas aquello de lo que se apropia. La formación de la razón y de la lógica está presi­ dida por la necesidad práctica de esquematizar y subsu­ mir para poder entenderse y calcular. El imponer un orden. a suponer que se dan casos idénticos. En el estadio inorgánico también tiene su parangón el pensar y su imponer for­ mas con la formación de los cristales. a postular la identidad. que. el reducir a la igualdad y a la semejanza tiene el objetivo de hacer las cosas calculables. la ten­ dencia a ver las cosas iguales. Más bien se trata de esquematizar e imponer formas al caos de nues­ tra experiencia interior no con un fin teórico. no significa reflejar con mayor o menor exactitud según la agudeza de los sentidos un mundo ya constituido que se despliega ante nosotros. que. el hecho de que razonemos. por el que el cuerpo asi­ mila la materia inorgánica.FRIEDRICH NIETZSCHE.

pues. que crea un mundo imaginario hecho de seres. una fuerza creadora. razón. porque «conocer es siempre poner­ se en una posición condicionada respecto a algo». Para Nietzsche no es posible. a un conjunto de opiniones emitidas desde tantos puntos de vista como individuos. que sus representaciones sean meras interpretaciones más o menos útiles. no tiene sentido hablar de una cosa en sí o de un significado en sí. Pero él mismo no cree que su mundo sea imaginario. El intelecto es. pues en el fondo. y no determinadas por la subjetividad. cree que lo que crea es verdad. El suigir 61 . por lo que la esen­ cia de la cosa corresponde siempre a una perspectiva de la multiplicidad. en lo que sucede. De este modo. conocer lo incondicionado.LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE poder: al suponer falsificaciones. simplificadora. toda pregunta por el es de algo es una pregunta por su ser para el ser vivo que condiciona y se siente condicionado por la cosa «conocida». falsifica­ dora. sino que esa fuerza creadora cree en su mundo como en algo verda­ dero. de cosas en sí. sustancias. es condicionar una cosa y sentirse condicionado por esa cosa al mismo tiempo. Por tanto. es decir. y que su creación está compuesta de hechos objetivos no condicionados. La pregunta por la esencia de algo es la pregunta por la posición de sentido. sin embargo. como la identidad. con el fin de adueñarse de la plurali­ dad de representaciones. del aspecto que ofrece a la vis­ ta desde una determinada posición. el concocimiento se deriva de la falsedad y no precisamente de la lógica y la verdad. los objetos que forman nuestro universo no son estructuras o formas previas que la tarea del intelecto haya de descubrir proyectando sobre ellas la luz inteli­ gible que hace posible su conocimiento.

Desde la posición de cada centro de fuerza queda determinada su forma 62 . del sujeto que piensa. El tener algo por verdadero. es una con­ dición vital para todo ser viviente. Cuando se afirma que esto es de este u otro modo. las valoraciones toman la modali­ dad de un juicio del que se puede predicar la verdad. Ahora bien. la creencia. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA mismo de ia cosa.FRIEDRICH NIETZSCHE. Sin embargo. la fuerza que valora de sus valores. no es posible escindir el acto mismo de la interpretación de sus inter­ pretaciones. en la forma de voluntad de poder que es el conocimiento. que posee su propia perspectiva con relación al resto de las fuerzas. siguiendo el principio ya establecido que enuncia la ficción de sepa­ rar el agente de la acción. algo creado como cualquier otra cosa. tan solo quiere decir que su utilidad para la vida ha sido proba­ da. conocer no es un acto en el que aparece la esencia de una cosa y por ello su ver­ dad. el dar un valor al cono­ cimiento no implica que este sea verdadero. la fuerza inventiva de sus invenciones. Sin embargo. aun­ que se quiera expresar que eso es verdadero. su formación es debida a la actividad misma del entendimiento. este sujeto. que se desarrolla como proceso interpretativo. lo que se dice realmente en ese juicio es una valoración que manifiesta unas condiciones de conservación y creci­ miento de la fuerza. De este modo. como ya se ha visto. pero el hecho de que sea algo necesario para un organismo no se identifica con su verdad. una simplificación de la energía que inventa o interpreta. una forma de la voluntad de poder. no deja tam­ poco de ser una Ficción. sino una valoración hecha desde una determinada perspectiva que indica lo que es útil o perjudicial para cada centro de fuerza. Asimismo.

un mundo considerado según unos valores con vis­ tas a una conservación y a un aumento de fuerzas. verdadero. Si se eliminan estos mundos creados por la fuerza. un mundo condiciona­ do por unas condiciones de vida. si se eli­ minan las formas proyectadas. La apariencia Por este motivo. La verdad no es algo que se haya de descubrir. no queda ningún mundo verdadero: todo lo más. aparece como una proyección del instinto de verdad del hombre. en el que si se han quita63 . de modo que el carácter falso del mundo se transforma en Ser. Pues todo mundo es un mundo proyectado desde el centro de fuerza. la ten­ dencia a hacer el mundo estable. sino algo que crear. el mundo metafísico. si se eli­ mina la apariencia creada desde una perspectiva. un mundo aparente considerado según ciertos valores. El conjun­ to de representaciones nacido desde cada perspectiva es siempre un mundo aparente. Sin embaigo. Nietzsche señala el aspecto antinatural que supo­ ne el estar convencido de que algo es verdad y el no dudar de ello como condición de vida. ese mundo verdadero que postula la voluntad de ver­ dad. puede permanecer el caos de la voluntad de poder.LA FILOSOFÍA d e n i e t z s c h e de actuar y de resistir. la voluntad que opera es la de verdad. no deja de ser una valoración. o mundo ver­ dadero. ese mundo del ser. su acción y reacción. todo mundo es un mundo aparen­ te. Al constatar que el mundo es fundamentalmente falso. Así. En el conoci­ miento. desde una perspectiva que revela unas condiciones de vida.

incog­ noscible: el caos de las sensaciones. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA do las ficciones. pues es la oposición entre el mundo y la nada. El mundo se agota. se opone no un mundo verdadero. es informe e inexpresable. tarea que llevan a cabo los instintos prácticos para poder vivir. en la apariencia. donde reina la con­ fusión. la apariencia es una forma del ser de la realidad y consiste en ordenar y simplificar. Por tanto. pero que es el resultado de ordenar. no queda forma alguna. cuyo aspecto varía según los puntos de vista y las circunstancias. La apariencia de todo ser vivo pertenece a la realidad: su realidad. Frente a este mundo se erige el nuestro. según actúe o resista. falsificar y hacer lógico ese caos. y la oposición entre mundo aparente y verdadero desaparece. donde se crean unidades y otras ficciones útiles por la fuerza de la simplificación. de modo que una cantidad de poder determina la esencia de otra cantidad. Cada centro ejerce su fuerza al tiem­ po que aquello sobre lo que oprime ofrece su resisten­ cia. al ser una pro­ yección de su posición. del hecho de que vive. ya se ha visto. no existe como un mundo. Fuera de esta proyección de apariencias no hay un ser verdadero esencial. es un mundo de rela­ ciones. Pues el mundo. a pesar de ser también fenoménico. por tanto. es decir. todo lo creado en la manera de ver.FRIEDR1CH NIETZSCHE. sino un mundo que. que no se separa de los prejuicios psicológicos o manera de percibir. A esta apariencia. es intrínsecamente aparente y toda idea de mundo verdadero. solo el caos. que percibimos como real. en las representaciones creadas desde las perspectivas de 64 . toda idea de un mundo que prescinde de la condición del hombre o del animal. elaborar. según la teoría de la voluntad de poder.

En la base de la formación del mundo del ser está la voluntad de verdad. como hacen los metafísicos. es un mundo derivado de la negación de los atributos del mundo que aparece ante nuestros sentidos. el mundo creado por la metafísica es. Así. el odio que provoca el mundo de la apariencia hace nacer el deseo de que exis­ ta un mundo donde no haya sufrimiento. Sin embargo. el mundo de la metafísi­ ca. que se erige en un instinto domi­ nante cuyo deseo fundamental es un mundo donde todo permanezca y nada cambie. calumniando. para ella. por contraste al mundo aparente. no existe algo donde se produzca la totalidad de las perspectivas. la felicidad ha de encontrarse en la unión con el mundo 65 . Como el mundo del devenir es un mundo de dolor. está negando lo que es propiamente la vida: la está. que es imagi­ nado como su contrarío. pues el sufrimiento y. según Nietzsche. que. incondicionado. por lo que establecer el valor a par­ tir de aquellos es. un mundo totalmente esta­ ble. La reacción contra el dolor. o permanente. real. Aparte de estas perspec­ tivas. y el pensamiento metafísico. Pero ya se ha visto que dolor y placer son fenómenos secundarios respecto a la voluntad de poder. pues esta consiste en la apariencia. Esta creación de un mundo real supone una valoración negativa de la vida. que es condicionado y está en un constante devenir. al establecer el valor en un mundo real construido por oposición. El origen de la creación de un mundo así se encuentra en el resentimiento de los metafísicos contra la realidad. por tanto.LA FILOSOFÍA OE NIETZSCHE los diversos centros de fuerza. dice Nietzsche. una muestra de ingenuidad. es construido por oposición al mundo de la apariencia y del devenir. el resentimiento se hace creador.

FRIEDRICH NIETZSCHE. las presuposiciones que sustentan estos sistemas de valores. donde existe la regularidad y la uniformidad: esta fuerza de hacer lógico el mundo es la voluntad de verdad. en su búsqueda del mundo verdade­ ro. frente al mundo del ser. cuando establece que hay un sujeto pensante y el pen66 . por el valor de esa voluntad. Nietzsche tiene la posibilidad de preguntarse por el valor de los sistemas de la concien­ cia que realizan valoraciones desde una determinada perspectiva. considera que los sentidos nos engañan y nos con­ ducen al error. en cambio. Desde la teoría de la voluntad de poder. el conocimiento es una perspectiva desde la que se da valor a las cosas. Ahora bien. La teoría del conocimiento da por sentadas ciertas presuposiciones no precisamen­ te lógicas. la razón aparezca con mayor valor que los sentidos. De aquí que. Nietzsche desve­ la. es el camino hacia ese universo de objetos que permanecen sin variar. El valor de la voluntad de verdad Del mundo del conocimiento resulta un universo de objetos imaginarios nacidos de la fuerza de la sim­ plificación que quiere un mundo estable. desde la perspectiva de la voluntad de verdad. Del desprecio por el devenir se deduce que el mundo de la apariencia es un mundo equivocado que no debería existir. que es el verdadero. en primer lugar. Este deseo que tien­ de hacia la verdad. Nietzsche se pregunta. una forma particular de la voluntad de poder. Para determinar el valor. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA que realmente es y en el que está excluido todo cambio. la razón. como la división de la acción y del agente. a su vez.

Esto lleva a Nietzsche a defender que al conocimiento se llega únicamente no mediante medios lógicos o racionales. el instinto dominante es el de verdad. desde la pers­ pectiva de la vida. en creencias. como puede serlo el conocimiento. la convicción de que la verdad es superior a todo lo demás. favorece o daña la vida.LA FILOSOFIA DE NIETZSCHE samiento. Los sistemas de valoración son examina­ dos desde un punto de vista más general. esa voluntad de verdad quiere decir «no quiero engañar­ me». algo pertinente desde la perspectiva del conoci­ miento. La voluntad de verdad a cualquier precio no tiene su origen en su utilidad. pero sin relevancia desde la posición en que se sitúa Nietzsche. según Nietzsche. a partir de ciertas condiciones fisiológicas. Pero la ciencia también se funda. en la inclinación hacia la apariencia. Para determinar el valor del conocimiento hay que ver qué significa esta voluntad incondicionada de verdad. se presupone que las creencias y las convicciones están desterradas y que en la exclusión de los prejuicios se encuentra el carácter científico. En el saber. el 67 . Tanto en la filosofía como en la ciencia. en definitiva. la primera de las cuales es pensar que en la ciencia las creencias están ausentes y que lo más necesario es la verdad. de modo que todo lo demás tiene un valor secundario respecto a ella. Se trata de saber hasta qué punto una forma particular de voluntad de poder. sino a través de creencias y pre­ juicios. esa convicción ha creci­ do más bien a pesar de su inutilidad y peligro. como la fuerza que tiende a aumen­ tar su poder. Pero la vida consiste fundamentalmente en la ten­ dencia opuesta. sin dete­ nerse a preguntarse sobre la falsedad o certeza de los juicios.

De este modo. es algo amoral. incluso en la forma que adquiere en la ciencia. a la creencia metafísica en «otro mundo». En el caso de la filosofía. en el caso de la religión. la moral. Así. La pregunta por la verdad. ese otro mundo es una invención ade­ cuada a las exigencias de la razón y de la lógica. la ciencia. etc. como la propia moral. esa voluntad incondicional se muestra como algo contrario a la vida que la destruye. la actividad de la voluntad de poder. con lo que la forma supuestamente laica y moderna de conocimiento queda desenmascarada. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA engaño. que la verdad es divina. un síntoma. Ahora bien. y si la vida. enseñando que participa de la misma creencia que la antigua metafísi­ ca de Platón y de la religión cristiana: que Dios es la verdad. está presuponiendo un mundo distinto y opuesto a la vida. de la bondad. al terreno de la moral. se convierte de esta manera en una pregunta por la moral. antinatu­ ral. aparece. etc. Esta distinción se produce en los diversos sistemas conscientes de repre­ sentación: la filosofía. de lo justo. al fundamentarse en la moral.FR1EDRICH NIETZSCHE. como voluntad de muerte. Lo que es común a estas interpretaciones 68 . la religión. La distinción de un mundo aparente y un mundo verdadero es. en la moral. el hecho de que el instinto de conocimiento se resuelva en una voluntad de no querer engañar por no querer engañar nos envía. la ciencia. desnaturalizado. a su vez. el disimulo. en algo ajeno a la vida. según Nietzsche. visto a través de la psicología. la invención se manifiesta sobre todo como un mundo divino. como un campo sometido al prejuicio. la ficción del otro mundo se revela como la región de la libertad. por último. el ámbito supuestamente libre de todo presupuesto.

han de tener su origen en sí mismos. La filosofía Nietzsche dedica muchas páginas a caracterizar los sistemas idealistas de conciencia. la tendencia que domina en los agotados y deprimidos fisiológicamente. De todas ellas. por tanto. ese instinto de decadencia no deja de ser una especie de voluntad de poder. acaba por mostrar su verdadero rostro: ese otro mundo es sinónimo de no ser y el instinto que lo ha creado no es el de la vida. como la pers­ pectiva dominante. por lo que en su camino para alcan­ zar una posición de dominio ha empleado sin duda medios inmorales. religión y filosofía son síntomas de decadencia. Una cosa que distin­ gue a los filósofos es precisamente que hacen derivar los valores supremos de un origen distinto del mundo de la apariencia que se despliega ante nuestros senti­ dos. pero en realidad estos conceptos son el último paso de un largo proceso de abstracción y tienen una larga historia oculta en lo 69 . Sin embaigo. el valor supremo de la moral es el instinto de decadencia. visto desde la perspectiva de la vida. Por esto. sino el instinto del cansancio de vivir. El otro mundo. todos los valores supremos son también una forma de voluntad de poder. es la moral la que se erige como el valor supremo. al no poder sufrir cambios. pues los valores supremos.LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE en que surge el otro mundo son ciertos errores fisioló­ gicos y psicológicos en ios que el otro mundo viene caracterizado por los prejuicios de estas interpretacio­ nes. de modo que confunden lo primero con lo último. la voluntad de poder. moral.

En un primer momento. piensa además que todos esos objetos tampo­ co pueden provenir del mundo de la experiencia. Como todas estas ficciones tienen un respaldo en la estructura de la gra­ mática. Otra nota que distingue a los filósofos es su falta de sentido histórico: observando al hombre actual. que también han de tener origen divino. ese mundo se hace indemostrable e inalcan70 . en tanto que error. efec­ tos.. Ese «fetichis­ mo» que ve sustancias. Ese otro mundo..FRIEDRICH NIETZSCHE. piensan. «La razón en la filosofía»). O EL EXPERIMENTO OE LA VIDA inconsciente. en el platonismo. sujetos. Además. causas. etc. y no precisamente en un mundo divino. en la filosofía moderna con Kant. pien­ san que su estructura ha sido siempre igual. Después. ha sido considerado de diversas formas a lo largo de la historia de la filosofía (C. El núcleo al que se reduce el pensamiento filosófico es. ese mundo se presenta en forma de promesa al virtuoso. A todas estas confusiones habría que añadir las ficciones y errores que suigen en la conciencia producto de la estructura del lenguaje y que sirven para organizar la experiencia. por tanto. De aquí nace otra de sus fobias: a la sensibi­ lidad y al cuerpo en general. debido a su odio al devenir. acciones. y como el mundo verdadero no está al alcance de la percepción. está al alcance del filósofo: en un segundo momento. en tanto que Idea. que lo que perma­ nece tiene un valor superior a lo que cambia. el otro mundo o Dios. movidos por su adoración por el ser concluyen que el engaño que nos impide acceder a este mundo son los sentidos. «Cómo el mundo verdade­ ro acabó convirtiéndose en una fábula»).I. dice Nietzsche que no es posible dejar atrás a Dios mientras creamos en la gramática (Crepúsculo de los ídolos. ese mundo verdadero.

debido a que el instinto de conocimiento. La moral Aunque Nietzsche ya ha interpretado la filosofía occidental como un síntoma de decadencia. para lo que necesita identificar y recoger los datos del objeto de estudio. el que defiende los valo­ res supremos. han caído bajo la seducción de la moral y se han entregado a la gran seductora. en definitiva. la auténtica semilla de donde ha brotado la filosofía. Con el positivismo. Nietzsche tiene muy pre­ sente que su intento es totalmente nuevo: quiere medi­ tar sobre la moral sin sufrir su fascinación. en el momento de Nietzsche. es el sometimiento de la filosofía a la moral. en gene­ ral. el supuesto «padre de la filosofía». los sentimientos y valores morales. pero como imperativo resulta un consuelo. posteriormente mostrar las diversas configuraciones que dan lugar a diversos tipos morales y observar su evolución. en cambio. Este estudio. pues el mundo verdadero creado por ella es. se hace además desconoci­ do para convertirse posteriormente. es decir. conocer el valor de la moral proporciona una mayor comprensión del carácter nihilista de la filosofía. Pero lo que aparece una y otra vez repetido a la hora de describir al filósofo «idealista». sospechan­ do de ella. es un mero instru­ mento de la moral. en una idea inútil y superflua. una ilusión que solo se ve desde una óptica moral. 71 . Los filósofos. quiere estudiar científicamente el hecho de la moral. es decir. clasificarlos.LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE zable. pues la perspectiva que domina en ella es la moral.

síntoma de unas circunstancias fisiológicas. pero está lejos de ser un estudio sobre la moral. un hecho que también pertenece a la moral como obje­ to de estudio. a pesar de su preeminencia dentro de la visión del mundo occidental. Y el único modo de problematizar la moral es preguntarse. de justi­ ficarla y así poder llegar a realizarla. que se consideraba como algo dado que necesi­ taba como mucho una justificación que apoyase su cumplimiento. no deja de ser un sistema de valores en relación con las condiciones de existencia de un ser. La nueva tarea que se impone Nietzsche es contemplar y mostrar la moral en tanto que proble­ ma. Esa valoración es. por supuesto. como las diversas formas que se han ido produciendo en dife* rentes pueblos.FR1EDR1CH NIEIZSCH E. O EL EXPERIMENTO D E LA VIDA que tiene en cuenta la moral como un hecho. una interpretación de nuestros afectos. Entrar en contacto con la moral y lograr escapar de ella es posible solo si la considera­ mos como un problema y no como algo dado a lo que debamos añadir una fundamentación. cri­ ticar y cuestionar el valor mismo de los valores mora­ les. Este comporta­ miento es más bien una expresión de la moral misma. las diferentes tablas de los bienes morales. La moral. es decir. poner entre signos de interrogación ese sistema de valores que revela la perspectiva de unas condiciones de vida. pues siempre que se han consagrado a estudiar la moral ha sido con el objeto de fundamentarla. y para ello se pregunta por el valor que tienen los diversos juicios morales. se opone al tratamiento que tradicional­ mente los filósofos han otorgado a esta disciplina. La diversidad de morales que de hecho ha habido revela diversas condiciones de existencia de diferentes grupos sociales y tiene como fin la conser72 .

el dolor y el placer son solo fenómenos secundarios y en ningún caso algo primordial. ¿Pusieron estos filósofos en entredicho la moral por haber des­ arrollado una especie de historia de los sentimientos morales? La respuesta de Nietzsche es negativa. se refiere sobre todo a la moral cristiana que ha heredado el mundo occi­ dental. como última instancia. Además. por lo que tratar de explicar algo quedándose en los concep­ tos de dolor y placer es permanecer en lo superficial. no hay nada mejor que conocer las condi­ ciones en que esos valores nacieron. sin embargo. piensa el filósofo. Para Nietzsche. Pero Nietzsche. Para Nietzsche. El que sea necesario buscar el origen de los valores morales para poder hacer su crítica no implica que el mero hecho de construir una evolución de dichos sentimien­ tos o valores signifique su cuestionamiento. La moral vista así es una interpretación que sirve para la conservación de la especie como lo puede hacer el conocimiento. Como el propio Nietzsche reconoce. 73 . sigue creyendo en ellos como el cristianismo. y para ello. a pesar de buscar el origen de los juicios morales. cuando habla de moral. cuya fe quiere hacer vacilar. ya existían varios intentos anteriores al suyo de llevar la moral a su origen. la explicación de la conducta humana que ofrece el utilitarismo está fundamentada en el principio que sostiene que el hombre busca el placer y huye del dolor.LA FILOSOFIA DF. son de carácter fisiológico. en definitiva. así podrá descifrar el lenguaje de la moral relacionándolo con esas condi­ ciones que. Esta es la moral de la que quiere hacer un pro­ blema. NIETZSCHE vación de dichos grupos. el utilitarismo. es el caso de los utilitaristas ingleses. aunque falte un Dios que sancione.

Frente al movimiento espontáneo de la voluntad de poder de buscar resísten74 . en la renuncia de sí mismo. la genealogía utilitarista permanece envuelta en la moral. como toda filosofía. Parece claro que la idea que aparece como más esencial de la moral proviene de la concepción kantia­ na. que determinó lo que se podía entender como moral frente a lo que no pertenecía a ese ámbito. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA Para conseguir explicar nuestro mundo interior hay que descender un poco más hasta la profundidad de la ten­ dencia básica de la vida. acepta su verdad y trata de buscarle una justificación. lo específicamente moral se resume en el no egoísmo. En La genea­ logía de la moral. en el desin­ terés. lo que viene a definir el fenómeno de la moral es su origen: la pasividad. con lo que el utilitarismo no se pregunta por el valor de la moral. el significado con que interpreta la moral sigue perteneciendo al campo de la moral. a fenómenos que no pertene­ cen a la conciencia.FR1EDRICH NIETZSCHE. Para Nietzsche. y no permanecer en las sensaciones placenteras o de disgusto. o lo que es lo mismo. como es la mayor felicidad posible dei mayor número posible. cuando haya­ mos conocido el terreno en que ha crecido esa planta y sus frutos han madurado. sino que. No solo se queda el utilita­ rismo a medio camino en su explicación. la debilidad. La genealogía que propone Nietzsche no nos con­ duce precisamente al terreno de la moral. nos daremos cuenta de que su origen no tiene nada que ver con lo propiamente moral. la reacción. sino que el sentido que da a la historia de los sentimientos morales implica que también se ha quedado enredado en los brazos de la seductora por excelencia de los hombres de conocimiento: al dotar de un fin al proceso moral.

La valoración de la moral que dice lo que es bueno y lo que es malo hay que buscarla en un tipo de volun­ tad de poder pasiva y. La parte superior se valoraba a sí misma como lo bueno y a los demás estamentos como lo bajo y lo abyecto. es decir. Originalmente esta distin­ ción era. en resistir y reaccionar de una forma pasiva ante la fuerza que está ejerciendo su pre­ sión. servía para distinguir los diversos estamentos de una sociedad. por tanto. Níetzsche distingue dos orígenes distintos para las valoraciones de lo bueno y de lo malo que vienen a ser opuestas. parten de una valoración de sí mismos y luego se contraponen a los demás grupos inferiores. débil. al desinterés. la debilidad consiste en permanecer pasivo. En el primer tra­ tado de La genealogía de la moral. Solo posteriormente se produjo la modifica­ ción conceptual por la que estas palabras pasaban a designar aspectos del alma. imponiendo formas y estructurando un ámbito cada vez mayor. por tanto. En esta perspectiva. la palabra bueno no está asociada a lo moral. Si la fuerza se define por la acción espontánea que se ejerce en una cantidad de fuerza y el vencer la resistencia. es decir. del mundo interior del hom­ bre.LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE cías para extenderse apropiándose de lo que le rodea. a lo no egoísta. en lugar de describir los grupos sociales. con lo que hay una doble prehistoria para la valoración. existe la pasividad que consiste en quedarse paralizado en el movimiento de avanzar: un acto de resistencia y de reacción. En primer lugar está el origen de lo bueno y de lo malo. en el que ios nobles poderosos de una sociedad se consideraron a sí mismos los buenos (rente la los demás. el superior y el inferior. Frente a 75 . estamental.

movidos por la impotencia y guia­ dos por la casta sacerdotal. cuya condición de existencia es el funcionamiento perfecto de los instintos. los malditos. solo después se construye en su imagi­ nación a sí mismo como lo bueno. esa reacción es su acción creadora de valores. que invierte la valoración aristocrática afirmando que los buenos son los débiles. opuesta a la de los señores. pues frente a la moral noble que nace de un sí que uno se dice a sí mismo. esta moral de los débiles tiene su origen. en primer lugar. en el caso del sacerdote. enfermo. del odio y del resen­ timiento contra la clase superior. la acción del hombre de resen­ timiento consiste en concebir en primer lugar al enemi­ go. cansado. Nietzsche sitúa histórica­ mente esta forma invertida de valorar contra los pode­ rosos en el pueblo sacerdotal de los judíos. por lo que siempre se asocia la moral no con lo noble y superior. esa negación. Estos hombres de resentimiento. a modo de venganza. O E L EXPERIMENTO D E LA VIDA esta fuente de valoración que consiste en la afirmación de sí mana una valoración. contraria­ mente a los nobles. han desarro­ llado la inteligencia como condición suprema de su forma de vida. con lo que la reacción se hace creadora. de los demás grupos. Por tanto. mientras que los nobles son los malvados. Nietzsche insiste en esta distinción de lo bueno. De los dos conceptos. sino con lo débil y lo no egoísta. en el caso del noble. es la conse­ cuencia de esta segunda moral. formado a partir de lo otro. los impotentes. al malvado. La perspectiva de la 76 . Como el hombre moderno es un hombre de rebaño.FR1EDR1CH NIETZSCHE. en un no a lo otro. mediocre. creado a partir de sí y. Esta valoración nace funda­ mentalmente. como lo opuesto al enemigo exterior. ha llegado hasta la actualidad el crea­ do por la segunda moral.

LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE debilidad interpreta la propia debilidad como mérito. Tratar de explicar estos fenómenos a partir del principio de la búsqueda del placer y de la huida del dolor parece imposible. es la transformación de una voluntad pasiva y débil que se transfigura a sí misma creando los ideales en un tene­ broso taller. culpa. negación de sí. perdón. Nietzsche pasa a estu­ diar el origen de otros conceptos o fenómenos específi­ camente morales: desinterés. La culpa y la mala conciencia Para determinar el origen de los conceptos culpa y mala conciencia. El que la moral sea una creación del resentimiento. Después de haber establecido un doble origen para los conceptos de bueno y malo. Aquí es donde la debilidad se hace mérito. Nietzsche se refiere a una modifica77 . Nietzsche. en concreto las nociones de renuncia de sí mismo. de la pasi­ vidad y de la reacción se ve observando la evolución del concepto de culpa. llegando a las condiciones de existencia en que este concepto nació. una clase especial de ella. pecado. siguiendo una coheren­ cia regular a través de todos sus análisis de los fenó­ menos de conciencia. humildad. pues la práctica ascética es un caso que niega ese principio. de modo que la moral. etc. la impotencia. va a echar mano de la noción fundamental de voluntad de poder. Esta moral aparece como la fuer­ za transfiguradora de una constitución débil que acaba convirtiendo en ideales sus propias limitaciones. también aparezcan como formas de voluntad de poder. el no poder vengarse. bondad: la bajeza.

Los que se imponen en un determinado grupo. dándoles un sentido respecto al todo. como en cualquier proceso orgáni­ co. en tanto que 78 . dominando a una población de indivi­ duos. al apoderarse de los demás individuos. en este caso. impone una interpretación y determina un sentido con­ sistente en la relación de fuerzas que existen entre el grupo dominante y el dominado. debido a la formación del Estado entre los hombres. de modo que ter­ minan por imponer. algunos centros de poder más fuertes buscan dominar sobre otras fuerzas. al organizar el Estado.FRIEDR1CH NIETZSCHE. por dar una forma a lo apropiado. una estructu­ ra. El naci­ miento del Estado no se debe. por lo que son artistas de una manera involuntaria: su conquista acaba siendo un todo. al poner en relación todas las partes que lo componen. a cambio de ciertas ventajas. según Nietzsche. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA ción producida en el interior del animal hombre como consecuencia de su proceso de socialización. las fuer­ zas triunfantes terminan por transformar. Parece más bien que el Estado fue el resultado de una violencia ejercida por un grupo de hombres contra otros. los otros hombres sobre los que han impuesto su dominio. la fuerza constructora de Estados no es otra que la propia volun­ tad de poder. están creando formas de un modo instintivo. los ciudadanos ceden voluntariamente parte de sus derechos. en este caso representada por un grupo de guerreros que. de la materia. Como en todo proceso de la vida. La actividad del protoplasma. su perspectiva sobre las demás fuerzas que no son capaces de resistir su empuje. En el comienzo de los Estados. es la fuerza que. buscando su aumento de poder. le acaba por dar una oiganización. Así. a un contrato establecido entre el poder y los sujetos en que.

es la misma que crea Estados. Esto es así porque. también crea el alma. es la misma fuerza artística de la naturaleza. En primer lugar. ya que su conducta se debía adecuar a una norma impuesta desde el exterior. solo que aquí no se ejerce la fuerza hacia el exterior. el Estado se vio obligado a recurrir a las penas. cuando el hombre estuvo inmerso en el Estado. lo que motivó el ya comentado cambio de dirección de 79 . a medida que los instintos ejercen su violencia. el Estado. Así reza el prin­ cipio de Nietzsche: todos los instintos que no pueden exteriorizarse se vuelven hacia dentro.LA FILOSOFÍA OE NIETZSCHE voluntad de poder. de unos hombres contra otros. Todos esos instintos. necesitó que se siguiera respetando el orden impues­ to. a pesar de no poder exteriorizarse. para luchar contra el instinto de liber­ tad. Esa fuerza vio­ lenta y creadora también impone formas en el interior de los hombres. pues en reali­ dad no hay otra fuerza más que ella: la que crea formas y proporciona un sentido a las cosas. para mantenerse. sus instintos no podían mani­ festarse espontáneamente. Este viaje inte­ rior de los instintos va a producir nuevas creaciones. va a hacer que ese delgado mundo interior del hombre. no dejaban de perder su fuerza: al ver que el camino hacia el exterior quedaba cegado. no les quedaba más remedio que seguir un camino nuevo. se vaya haciendo cada vez mayor: el alma aumentaba así su extensión. sino que el propio hombre es el que la ejerce hacia su interior. Para vencer las fuerzas que ponían en entredicho el orden logrado. contra sí mismo. Una vez que se creó la organización social. que conducía hacia el propio interior del hombre. cuyo fin primordial era la cohesión del Estado.

más resistente. sino del concepto más material «tener deudas». También puede servir como pago del daño al damnificado. Se inflige la pena debido a la ira que produ­ ce cuando se sufre un daño y se presupone que este daño tiene un equivalente en algo y que puede ser compensado. fortalece su memoria. siempre creciente. En ningún caso hay que buscar la procedencia del con­ cepto pena en la responsabilidad. sin embargo. La pena muy rara vez produce un remordi­ miento de conciencia en el delincuente. Además de considerar la finalidad de la pena. A la hora de considerar la noción de pena. Para Nietzsche. posteriormente esta relación entre individuos se repro80 . la mala conciencia. Las equivalencias propuestas entre el dolor y el daño proceden en primer lugar de la relación contractual entre acreedores y deudores individuales. evitar un peligro. etc. es decir. Entre las numerosas finalidades o sentidos dados a la pena cabe destacar el que puede impedir un daño ulterior. más desconfiado. la pena vuelve más frío a quien la sufre. el efecto normal de la aplica­ ción de las penas se resume en una «seca y sombría seriedad». O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA los instintos y con ello la formación de una concien­ cia. La pena no procede de ningún concepto moral. Nietzsche distingue el hecho mismo de la pena y los diversos sentidos que han sido introducidos en la acción de castigar. el origen del castigo no está en que se pueda atribuir al delincuente la autoría del delito.FRIEDRICH NIETZSCHE. le hace más inteligente. o el senti­ miento de culpa. pero casi nunca consigue despertar en él al monstruo del remordimiento. Nietzsche se pregunta por su origen. para despertar el temor en quien sufre la pena.

Así. Al acreedor al que no se le devolvía la deuda se le compensaba así con el derecho de castigar al deudor. la pena impuesta por el quebranto de un contrato no se imponía porque se cre­ yese que el que rompiese el contrato fuese responsa­ ble. se empezó a infligir el castigo al deudor que no pagaba. obligación. Como el castigo al deudor se considera una compen­ sación de una deuda no pagada. entonces se le da al acreedor como compensación una especie de senti­ miento de bienestar: descargar su poder sin trabas sobre alguien que no puede oponer resistencia alguna. derecho. para restituir las deudas no pagadas. visto a través de su psicología. al que se le podían hacer cualquier tipo de afrentas y torturas según tasa­ ciones establecidas legalmente. lo que quiere decir que el hacer sufrir a otro despierta el pla81 . Contrato. deuda. sino más bien se castigaba para descatgar la ira que producía el daño derivado de la ruptura del con­ trato. compensación nacieron en la esfera de las relaciones personales y luego fueron traspasados a las de las incipientes comu­ nidades. Cuando el deu­ dor llegaba a un acuerdo con el acreedor. Esta forma de considerar la pena presupone que todo daño tiene un equivalente. Sin embargo. las rela­ ciones de compra-venta que establecían los indivi­ duos son anteriores a cualquier organización social.LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE ducirá entre el Estado y sus súbditos. En estos acuerdos a los que llegaban los hom­ bres primitivos se suponía que todo tenía un precio y. el dolor del deudor se toma por algo equivalente a la deuda no pagada. establecía un contrato por el que el primero empeñaba otra cosa que le perteneciera en caso de incumplimiento. que cuando no se puede ofrecer a cambio una posesión.

tiene el poder sobre la otra persona. por lo que la compensa­ ción consiste en un derecho a la crueldad. En la acción cruel. 82 . sino solo desde la perspectiva de la voluntad de poder. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA cer: descargar la fuerza sobre alguien que no está en disposición de oponer resistencia. Por tanto. Al contrario. o pérdida de un derecho. es decir. se está en disposición de comprender que el derecho a la crueldad sirva de compensación a una deuda no satisfecha. pero una vez superada se produce el aumento de poder cuya sensación en la conciencia es el placer. se le compensa con un equi­ valente en placer: el derecho a la crueldad. que repara el daño. Este placer derivado de hacer sufrir a otro por el mero placer de hacer sufrir es el sentimiento de crueldad. Que el poder hacer daño a otro produzca una sensación de bienestar se debe a que el que castiga descargando su poder siente un aumento de fuerza. Que la com­ pensación sea un derecho a la crueldad no se puede entender desde un punto de vista utilitarista. como desplacer. Esa resistencia se experimenta en un principio como dolor. y esta sensación es lo que ha sido definida por Nietzsche como placer. si se tiene en cuenta que el placer es la sensación de aumen­ to de poder y que este es la superación de resistencias. Ya se ha dicho anteriormente que solo se ejerce el poder cuando se vence una resis­ tencia puesta por otro centro de poder. cuando uno pierde un derecho se siente como una pérdida de poder. una voluntad está hacien­ do sufrir algo no querido por la persona que soporta el daño. le hace sufrir contra su voluntad.FRIEDRICH NIETZSCHE. Cuando en un contrato el acreedor pierde un derecho (no se le paga la deuda). que sea un placer equivalente al daño causado.

el origen de la mala conciencia. una vez que se han vuelto hacia dentro. Así. El desin­ teresado tiene un valor no precisamente moral. que puede hacer recaer sobre este miem­ bro cualquier violencia. según Nietzsche. De este modo. Se ha convertido en un alma volun­ tariamente escindida que se hace sufrir por el placer de hacerse sufrir. El hombre llega a una situación. que continúa hasta nuestros días: el sufrimiento del hombre por el hombre. Nietzsche consigue llevar el origen de lo específica­ mente moral. el hombre se persigue a sí mismo. cuan­ do un miembro infringe una norma. sino contra sí mismo. en el propio hombre. al encontrarse encerrado en el círculo de la sociedad. al ámbi­ to de la vida en tanto que voluntad de poder. Aquí. sino un 83 . ese placer de hacer­ se daño es. en la que tiene que razonar y calcular para sobrevivir después de haber perdido la guía de sus instintos infalibles. la fuerza constructora de Estados se vuelve hacia dentro y crea formas en una materia muy especial. de la negación y el sacrificio de sí mismo al campo no moral. se des­ garra. situándose fuera de la comunidad.LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE Esta relación contractual pasa de la esfera indivi­ dual a la comunitaria. la crueldad ya no se ejerce contra otros. se muerde. la comunidad asume el papel de acreedor y el delincuente el de deu­ dor: este pierde sus derechos. al ámbito de las relaciones que mantiene la comunidad con sus miembros. el valor del desinterés. al tener derecho a mostrar su voluntad de poder. La fuerza se desahoga contra el propio hombre. la crueldad ejercida contra sí mismo. Toda esta persecución de uno mismo. con la que se introdujo en el hombre su mayor dolencia. Ahora los instintos tie­ nen otra función distinta.

con la mala conciencia. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA valor que pertenece a algo más general. con la voluntad de maltratarse a sí mismo. el sentimiento de culpa. se puede distinguir una tercera relación contractual en los tiem­ pos primitivos: la que mantienen los hombres vivos con sus antepasados. Pensaban los pueblos primi­ tivos que la estirpe solo sobrevive gracias a los antepa­ sados. de morderse. Tomar conciencia de que se está en deuda con la causa prime­ ra de todo lo existente lleva al convencimiento de que todo está en deuda. que en esta esfera produce la moralización com­ pleta de la mala conciencia. Además de la relación entre individuos y las que mantiene la comunidad con sus miembros. que terminan por confundirse con la divi­ nidad. el sentimiento de que todo se debe a Dios. a su vez. llega al máximo de su expresión. inconmensurables. llega a tomar proporciones des­ mesuradas. que sigue estando diri­ gida contra uno mismo. Aquí también es introducida la relación de derecho privado entre el deudor y el acree­ dor. a la vida. pues la pena y la culpa llegan a considerarse con relación a los antepasados. El efecto derivado de la relación contractual entre vivos y muertos no es modi­ ficar la dirección de la crueldad. Ese placer se identifica. y cuando este toma la forma del Dios cris­ tiano. Cuando los antepasados se convier­ ten en Dios.FRIEDfUCH NIETZSCHE. pues la negación de sí mismo se debe al placer que obtiene en la crueldad dirigida contra sí mismo: de aquí proce­ de el placer de lo no egoísta. de que la existencia misma es cul84 . de modo que aparece sin límites. y que esta deuda hay que pagársela con sacrifi­ cios y obediencia. de hacerse pe­ dazos. sino la de ampliar la mala conciencia.

LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE pable. hasta el punto de que su existencia depende de él. después por lo que represen­ ta en los filósofos. Nietzsche dilucida el sentido del ideal ascético. «un rin­ cón lleno de criaturas descontentas. pues este es considerado como el núcleo de la moral. que no hay castigo suficiente para expiar esa culpa. el máximo acreedor. y al aumentar la conciencia de deuda. El ideal ascético Para acabar de determinar el valor de la moral. se piensa que la culpa no se puede extinguir. la que merece la pena. es en el sacerdote. lo que nos va a desvelar el sentido de la moral desde un punto de vista de la voluntad de poder. Donde alcanza su auténtico sentido. de toda 85 . En primer lugar. nuestra vida solo se muestra como un error. muy común. de modo que la vida de los sentidos es negada y solo se tiene en cuenta como un mero tránsito hacia la otra vida. que es la auténtica. presuntuosas y repulsivas. por otro lado. el filósofo desentraña el significado que esconde este ideal. Considerada ante ella. Al relacionar los conceptos de culpa y deber con Dios. En el tercer tratado de La genealogía. El sacerdote pone en relación nuestra vida o natu­ raleza con una existencia opuesta. absolutamente incapaces de librarse del profundo hastío de sí mismas. cuyo poder y voluntad consisten precisamente en ese ideal. de la Tierra. se consigue la moralización de estos conceptos. sin embargo. Esta consideración es. se pregunta por su significado en los artistas. por lo que el filósofo llega a pensar que la Tierra se ha con­ vertido en un astro eminentemente ascético.

como una autocontradicción de la vida.FRIEDRICH NIETZSCHE. el florecimiento fisiológico. va contra la vida misma. pues la volun­ tad de poder. La vida ascética aparece. es decir. Sin embargo. resentida. ella misma aparece como un error. como un error. el hecho de que el mundo esté lleno de semejantes criaturas constituye su condición de existencia. cuanto menor es la vitalidad fisiológica. el cuerpo y la realidad aparecen ante esta voluntad. lo más incondicional del instinto vital. al mostrarse hostil a todo lo que distingue a la vida: la belleza. que se goza en el sufrimiento. más segura. el sacerdote necesita gente constituida de este modo: con aversión por la vida. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA vida. sin embargo. este aparece como un sinsentido psico­ lógico y fisiológico solo en un primer momento: no es 86 . la negación de sí. el autosacrificio. una forma de vida un tanto extraña. la fuerza vital por excelencia. probablemente su único placer» (La genealogía de la moral. en un primer momento. cuan­ to menor se hace su posibilidad. la voluntad de contradicción o antinaturaleza en que con­ siste el ideal ascético señala la vida como un error. así. quiere secar las fuentes de la vida. III. lo que le es más propio. Expresada de modo filosófico. Esta escisión que se quiere escindida. la vida ascética se muestra como la voluntad de poder que se vuelve contra sí misma. que se causan todo el daño que pueden por el mero placer de hacer daño. pues necesita negarse para poder vivir. tiende a debilitar la fuerza misma. que no deja de ser la vida. en la consideración nietzscheana sobre el ideal. busca su bienestar en lo feo. II). ella se necesita como error. la alegría. Para el sacerdote. se hace más fuerte. la última condición de la vida.

para poder vivir. a los hastiados. En efecto. cuando el hombre ha sido domesticado y. el ideal ascético. a fin de cuentas. es la estratagema para conservar a determinada gente en este mundo. el hastío de vivir. El ideal adquiere su primacía en unas deter­ minadas condiciones. Es un instrumento para crear las condicio­ nes que favorezcan una suerte de vida: con ese poder el sacerdote —la encamación de ese deseo de ser de otra manera— mantiene en la existencia a los mal consti­ tuidos. El presunto negador de la vida se convierte en un poder que crea y conserva la vida. que si se mira más de cerca aparece como una forma más de protección de la vida. aunque sea una fuerza que vaya contra la fuerza. por la depresión contra los que combaten los instintos de la vida mediante el ideal ascético. 87 . bastante frecuente. quiere seguir sien­ do. surge de la necesidad de proteger una vida. según el psicólogo de la voluntad de poder. la lucha fisiológica contra ese estado de agotamiento y náusea. por lo que. el ideal ascético es un medio por el que la vida lucha contra la muerte. de estar en otro lugar. para retener a ciertos seres en ella. no deja de ser una estrategia para con­ servar la vida. una vida que degenera. Es una vida que degenera porque se caracteriza por el agotamiento fisiológico. a los que son presa de la náusea. El deseo de ser de otro modo. con lo que se establece. cuando ha aparecido la enfermedad del hombre: el cansancio. como lo son otros medios de los que habla Nietzsche en El nacimiento de la tragedia: el arte. como toda vida. pero que.LA FILOSOFÍA DE N1ETZSCHE nada más que un absurdo aparente. aunque. solo que de una vida bastante especial. por otro lado. por consiguiente. De este modo. la tragedia o el cono­ cimiento.

De esta condición enfermiza generalizada en el hombre. como algo censurable y vicioso con lo que hay que acabar de una vez por todas. los bien constituidos son la excepción fren­ te a la mayoría de los débiles. se originan un gran número de síes a la vida. que consiste en una negación de la existencia. la debilidad. expresándola en versos. en resumen. los que quieren escapar de sí mismos. Así luchan los 88 . es el animal más indetermina­ do y alterable. quieren representar la justicia. En su conjura contra estos. Para ellos. Su esencia es la venganza. en definitiva.FRIEDRICH NIETZSCHE. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA Para Nietzsche. en el caso del hombre ocurre que su condición más general es la enfermiza. para. son el peligro para ese pequeño número de bien constituidos. la virtud es algo que les pertenece en exclusiva: ellos son los únicos buenos. que disfrazan de justicia: «en su boca lle­ van la palabra “justicia” como baba venenosa». a pesar de que la vida es en princi­ pio voluntad de poder o fuerza. Los enfermos. Compa­ rados los dos tipos fundamentales de hombres. los únicos virtuosos: consideran la fuerza. expo­ nen su sensualidad deteriorada y empobrecida como pureza de corazón. III. dicen grandes palabras. en cuyo suelo crece todo tipo de sentimientos envenenados de venganza y ren­ cor. observa Nietzsche. es decir. la buena constitución. que son la excepción. que sin cesar experimenta consigo mismo. 14). y esto se debe a que el hombre. la vida. el sentimiento de poder. mues­ tran actitudes afectadas. En ellos «el aire apesta a cosas secretas e inconfe­ sables. tiranizar a los más sanos. aquí se teje la red de una malévola conjura: la conjura de los que sufren contra los bien constituidos y victoriosos» (La genealogía de la moral. a causa de la pérdida de los instintos.

el desenfreno. La venganza de estos hombres de resentimiento se consuma cuan­ do consiguen introducir el hastío y la miseria en la conciencia de los bien constituidos. llenos de noble indigna­ ción. Nietzsche insiste en que su necesidad se reduce a que haya gente enfer­ ma para poder salvar al rebaño mórbido. al tiempo que calma el dolor. Volviendo al papel del sacerdote. un famo­ so antisemita de la época. como es el caso de los fariseos y antisemitas. una nueva animalidad terrorí­ fica. el ímpetu. según Nietzsche. este médico. su obra se consuma cuando logran contagiar la náusea y la compasión a los sanos. de la maldad. que se va posando poco a poco en él. le es nece­ sario contar con una comunidad enferma que tenga confianza en él y así convertirse en su apoyo. para adueñarse de los que sufren. Pero también defiende al rebaño de la depravación. envenena la herida. hecha de oso polar y leopardo (serio. como Dühring. que desprecia la salud y la fuerza. cuando les ponen enfermos. en su tira­ no. Para esto. el sacerdote. de la disolución que se puede derivar de la materia explosiva de la que están 89 . todo lo vuelve enfermo y manso. hasta el punto de poner en entredicho el derecho a la felicidad: en fin. que para Nietzsche represen­ taba «el primer bocazas de la moral». frío e inteli­ gente). otras. Para ejercer su tiranía sobre los enfermos. de modo que en estos nazca un sentimiento de vergüenza por su fe­ licidad y la consideren una ignominia. se hacen oír hasta en la ciencia. ha de crear dentro de sí un extraño animal rapaz.LA FILOSOFÍA DE N1ETZSCHE mal constituidos contra los sanos: unas veces envuel­ tos en el silencio y. Al poner su felicidad en el dominio sobre los enfermos.

en su recuerdo va abriendo todas las heridas. En ocasiones. Pero para lograr esto. «revuelve las entrañas de su pasado y su presente». El que sufre no cesa de buscar un responsable de su situación dolorosa. Ante esta situación. con­ virtiéndose en un criminal. a presentarle una causa imaginaria a ese ser sediento de culpables. Dice Nietzsche que todo lo que sufre busca una causa de su dolor para poder desahogarse sobre ella. en otras. Aquí encuentra Nietzsche el fundamento fisiológico de la venganza o resentimiento: en el deseo de amortiguar el dolor por la vía afectiva. constantemente imagina culpables (siempre imaginarios). el sacer­ dote se apresta a dar una respuesta. Señalando un origen ficticio del dolor. ante sus ojos. es su mejor narcótico. el sacerdote modifica la dirección del resentimiento. se quiere vencer ese dolor adormeciéndolo gracias a una emo­ ción más violenta aún. el que sufre intenta evitar recibir el daño mediante un movimiento reflejo. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA hechos: del resentimiento. pues dar rienda suelta a estas supone el máximo alivio del que sufre. de modo que esta ocupe todo el espacio de lo consciente y el dolor quede expulsado del campo de su percepción. 90 . y cualquiera acaba. un contragolpe defensivo. es nece­ sario que el afecto que expulse al dolor del espacio de la conciencia sea lo más salvaje posible.FRIEDRICH NIETZSCHE. y le dice el pastor al alma enferma: «Está bien. Para desactivar esta carga explosiva que se hace mayor a medida que crece la enfermedad. el sacerdote logra esta modificación. ovejita mía. se vuelve desmesuradamente suspicaz. quiere buscar un respon­ sable de su lamentable estado para desahogar las pasio­ nes. su maldad llega a extasiarlo. ciego a toda causa fisiológica de su dolor.

también lo es el pecado. la fuerza del resenti­ miento se descarga implacable contra la propia persona que sufre. de un malestar fisiológico. Y así el pastor dirige la sed de ven­ ganza del sufriente hacia sí mismo. y el que alguien se sienta pecador no es un indicio para establecer una razón para que se sienta así. Como ya se ha señalado anteriormente. para evitar que lleguen a la destrucción del rebaño. en intensificar el daño que el propio enfermo se hace a sí mismo. Naturalmente. y esta abre un abismo entre lo sano y lo enfermo. 91 . se debe a un instinto curativo de la vida. Del mismo modo que el dolor anímico es ya una interpretación de hechos carentes de descrip­ ción. son introducidos por el médico-pastor en los enfermos para hacerlos inocuos. todo lo que ingresa en la conciencia es una simplificación de una multiplicidad y una complejidad que está más allá de todo intento de descripción. según el filósofo.LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE tú eres la culpable». pecado. pero organiza a los enfermos. Reorientando el resentimiento. A esta organización es a lo que. sino siempre una interpretación de un hecho. a su propia aniquilación. ¿Para qué? ¿Para qué más dolor? Nietzsche dice que este cambio de dirección por el que el sufriente se declara a sí mismo responsable de su estado. el sacerdote aprovecha los peores instintos de sus enfermas ovejas para iniciar una disciplina que organice su interior. no provoca en absoluto una curación desde un punto de vista fisiológi­ co. Todos estos conceptos: culpa. escribe Nietzsche. Sobre la naturaleza del pecado dice Nietzsche que este no es en ningún caso un hecho. este tipo de medicación consistente en sacar de quicio las pasiones. que se convierte así en una pena. com­ pasión. se le ha llamado Iglesia.

es la fórmula de la religión. Estos «sportsmen de la santidad» se han liberado en muchas 92 .. Estas circunstancias pueden provocar un «sen­ timiento fisiológico de obstrucción» que. una dieta equivo­ cada. la fatiga plúmbea. toda pasión. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA El sacerdote. el síntoma de la enfermedad. inadapta­ ción al clima. llena de narcóticos y consuelos para contrarrestar el estado de los mal constituidos. interpretado desde una perspectiva moral y psicológica. Dentro de los medios que los sacerdotes de las reli­ giones emplean para desterrar el desplacer —el sínto­ ma de la obstrucción— están. Las grandes religiones se reducen. los que rebajan el sentimiento vital al mínimo. pero no su causa. entonces. hip­ nosis. es decir. de modo que la vida ni siquiera llegue a la conciencia. asume una función médica con relación a los miembros del rebaño y trata de ali­ viar el sufrimiento. letargo. la obra de arte del sacerdote son los consuelos y remedios que inventa para mitigar el dolor. a fin de cuen­ tas. En especial. este debilitamiento extremo de la vitalidad significa nega­ ción de sí o santificación. piensa Nietzsche. el cristianismo. la negra tristeza» que en ocasio­ nes se adueña de grandes cantidades de población por diversas razones.. reducción del metabolismo. es una cámara del tesoro. en primer lugar. a sistemas cuyo objetivo primordial es combatir «la depresión profun­ da.FR1EDRICH NIETZSCHE. Nietzsche dice que este estado de mínima vitalidad es equiparable a aquel al que se refiere Pascal con la expresión «¡1faut s’abétir». cansancio de una raza. los que consiguen negar todo deseo. En términos psicológicos o morales. en el pensamiento de Nietzsche. como un cruce de razas. en términos fisiológicos. Por esto.

LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE ocasiones de la depresión con la hipnosis. de manera que estos encuentran un alivio. sin dejar sitio para nada más. estas aluci­ naciones significan la propia redención. es la unión con el Oios. la hipnosis sirve también para producir perturbaciones psíquicas. hinduismo. Para el que sufre. budismo). alucinaciones de sonidos y formas. Además de la disminución global de la sensibili­ dad. El sacerdote ha hecho esclavos del trabajo. una «bendi­ ción». la depresión se combate con el trabajo. se alcanza el estado supremo por la virtud: ese estado es el sueño profundo donde deja de existir cual­ quier imagen. el Dios de las religiones pesimistas. continúa Nietzsche. con la acti­ vidad maquinal. como la visión de luces interiores. Además de vencer el cuerpo y el deseo con el hambre. la vuelta al fondo de las cosas. como son las pequeñas alegrías (el amor al prójimo) o la organización gregaria. en lo que odian. el sentimiento hipnótico de la nada en que el sufrimiento está ausen­ te: el bien supremo para los destemplados. pues la atención del sufriente se desvía de su dolor debido a que la actividad maquinal va ocupando la con­ ciencia hasta llenarla por completo. Nietzsche cita otros medios o medicamentos que alivian el dolor en los deprimidos. En ninguna de las tres grandes religiones (cristianismo. con eso se alcanza una especie de imperso­ nalidad. el trabajo es un ali­ vio. La actividad maquinal se consigue mediante una regularidad absoluta o una obediencia precisa e irreflexiva. desbordamientos voluptuosos y éxta­ sis de la sensualidad. en la quietud: la liberación de toda ilusión. 93 . el supremo estado. Para los alucinados. y consisten en la hipnotización absoluta.

Medicar el desenfreno tiene su sentido. por lo que el origen de su desasosie­ go es una culpa y el dolor es interpretado como un esta­ do de pena. Para alcanzar eso. la sumerge en el terror hasta que el hastío se desprenda de ella. El sentimiento de culpa que nace de la interiori­ zación de los instintos. El enfermo se convierte así en un pecador. se prescribe con buena conciencia porque se cree en su utilidad. El desenfreno de los sentimientos. los mejores medios son las grandes pasiones que explotan de repente: la cólera. lo que. la crueldad. el sufrimiento aparece a los ojos de la bestia como un sentimiento de culpa. el temor. El sacerdote toma a su servicio «toda la jauría de perros salvajes que viven en el hom­ bre» y los suelta para hacer desaparecer su sordo dolor. sin embargo. según una interpretación religiosa. ya que los remedios del sacerdote no tienden a suprimir la causa de la enfermedad. Ese desenfreno pone más enfermo al enfermo. para interpretarlo. sino a debilitar sus síntomas. En la mala conciencia. la ven­ ganza.FRIEDRICH NUTTZSCHE. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA El filósofo se detiene en la exposición de lo que él llama medios culpables para la amortiguación del do­ lor. la voluptuosidad. de aquí que sea considerado un medio culpable. que saca al alma humana de quicio. de la crueldad que se vuelve hacia dentro (lo que es considerado como un episodio de psicología animal) es recogido por el sacerdote para darle forma. El hombre enfermo que sufre de sí mismo quiere una razón para su inquietud.. a curarla. esa bestia horrible que rumia el pasado de nuevo. para el 94 .. el conocedor de lo oculto le da la clave: la causa del sufrimiento está en el inte­ rior del que sufre. a hacer desaparecer el desplacer de la depre­ sión. su miseria.

por lo que la cul­ tura de Occidente es nihilista. son interpretados por el ideal. y. insom­ ne. la contrición: el pecador se impone el suplicio de una conciencia ávida.LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE filósofo. pues este ideal es el que impone su interpretación o sentido a cualquier otra voluntad. La interpretación que ofrece el ideal ascético es la inter­ pretación de las demás formas de voluntad de poder que existen en la cultura cristiana. en que cualquier otro poder recibe el sentido de él y en que cualquier valor procede de la inter­ pretación del mundo que lleva a cabo ese ideal. con relación a su objetivo. así la vida aparece de nuevo «interesante. por tanto. En su pensamiento ya se adivina que preguntar por el signifi­ cado de algo es preguntar por el tipo de voluntad que obra en él. pues lo que sí pare­ ce evidente a la mirada de Nietzsche es que al ideal ascé­ tico están supeditadas las demás formas culturales de Occidente. según Nietzsche. ardiente. La primacía del ideal consiste. el filósofo se pregunta por su significado. eternamente despierta. Desde el momento en que 95 . Después de haber establecido en qué consiste el ideal ascético —un medio plural para vencer la depre­ sión—. sin embargo. no cansada». Preguntarse por la voluntad que actúa en el ideal ascético es también hacer la pregunta por la volun­ tad que actúa en la cultura cristiana. por lo que conocer la voluntad que está en la base del ideal ascético es conocer también la voluntad que recorre toda nuestra cultura. todos sus otros intereses. inquieta: así supera la depresión. carbonizada. despierta. ¿Cuál es la voluntad que se impone en todas las formas culturales de Occidente? La respuesta de Nietzsche es que la meta hacia donde tiende el ideal es la nada. no deja de ser una mala interpretación. Aquí entra en escena el cilicio.

La religión cristiana Antes de pasar a considerar las formas de la volun­ tad de poder que suponen una actitud afirmativa ante la vida. añade un nuevo sufrimiento. el devenir: es una voluntad de nada que manifiesta una aversión por la vida. sino en la medida en que ha hecho triunfar en él los valores y el sentimiento de decadencia. De estos ha sacado el cris­ tianismo el concepto de mal. puede querer. una repugnancia por los sentidos. que sitúa el sufrimiento en la pers­ pectiva de la culpa. la voluntad queda así a salvo. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA el ideal da un sentido al sufrimiento. lo material. pues alcanza un sentido. según el filó­ sofo. el cristianismo ha corrompido al hombre. lo sensual y la materia. la belleza. el hom­ bre se redime. ese querer expresa un odio contra lo humano. haciéndole perder los instintos y ofreciéndole a cambio una idea de 96 . Sin embargo. es preferible querer la nada a no querer. que con más fuerza y más éxito ha luchado con­ tra los hombres superiores. Aunque esta interpretación. a la que consagra un pequeño libro de su último periodo: El Anticristo. de hombre pecador. pero una voluntad al fin y al cabo. el cuerpo. lo animal.FR1EDRICH NIETZSCHE. el hombre fuerte es sinó­ nimo de hombre réprobo. echemos una mirada más de cerca a la forma de religión que para Nietzsche representa con más fuerza el pesimismo y el nihilismo: la religión cristiana. no en el sentido moral. el cambio. pues. como concluye Nietzsche. El cristianismo ha sido la forma espiritual. este deja de apare­ cer como algo absurdo y se muestra interpretado. Así.

de aquí nace la idea de amor cristiano. mala con­ ciencia— como instrumentos de tortura. En esa triste y oscura casa de salud. un resentimiento que le obliga a inventar otro mundo. El nihilismo Si la civilización se revela como nihilismo. una falsificación de la natura­ leza. Ese odio instintivo a la realidad nace de una incapacidad para oponerse al dolor. que no quiere nin­ gún contacto. no oponerse al malo. ninguna oposición. el sacerdote usa todos los con­ ceptos inventados —más allá. La mirada de Nietzsche cuan­ do habla del cristianismo se vuelve más sombría que de costumbre: el hombre. amarlo. ese odio a la 97 . toda fuerza. juicio final. que a su vez se basa en el sufri­ miento de la realidad. el mundo surge como un hospital. por tanto.LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE perfección consistente en ocultar dentro de sí los senti­ dos para alcanzar el espíritu puro. tienen su origen en un odio a lo natural. en una realidad fisiológica: el miedo al dolor. Cristo enseña la práctica de la no resistencia: no defenderse. La religión del amor y su idea de redención se fundamentan. no encolerizarse. como un manicomio cuyos inquili­ nos han perdido toda alegría. adquiere para él una tonalidad mórbida. sobre todo. bajo la luz del cristianismo. Todo ese mundo de ficciones creadas por la moral y la religión cristianas niegan y desvalorizan la realidad. si toda ella aparece dominada por esa voluntad. En la génesis del cristianismo se encuentra. para consa­ grarse a cultivar su triste enfermedad. como un siste­ ma de crueldad para hacerse señor de los enfermos.

aunque la vida sea voluntad de poder. el hombre superior o superhombre. una voluntad que. El hombre valioso. el enfermo. por tanto. Después de haber considerado diversos aspectos culturales del hombre. como el conocimiento. es decir. como excepción. la vida. nihilismo. la filoso­ fía o la moral. Desde la perspectiva de la vida en que se coloca Nietzsche. en definitiva. en cambio. está claro que. cuya fuer­ za activa afirma su propia diferencia. es. sería el sentimiento que crece al vencer una resistencia. cabe preguntarse si existe entre las actividades del hombre alguna que suponga una elevación auténtica del sentimiento de poder y que afirme. entre los hombres domina con mucho el tipo que pertenece al rebaño. El significado de la cultura. a pesar de negar la realidad. sobre todo. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA vida. encuentra su base. el valor de una cosa no depende ya de la moral. existe. si en el hombre hay alguna activi­ dad que sea conforme a la propia actividad de la vida. cuya estimación comienza por la negación de lo otro para llegar a la afirmación de sí. de lo afirmativo y negativo. el reactivo. tal como se decía más arriba. Se trata de esta­ blecer. vista así. en la respuesta y en la actitud ante el dolor. para Nietzsche. lo malo y lo bueno.FRIEDRICH N1ETZSCHE. como algo singular. esto es. de si hay un aumento o una disminución de la fuerza. desde la perspectiva de la voluntad de poder. que sea una voluntad de poder franca y directa. la voluntad del hombre es voluntad de nada. La felicidad. esa debilidad del sentimiento vital que busca afianzarse en la existencia mediante la negación de toda la belleza y toda la alegría. por ello. sino de los propios presupuestos de la vida. da un sentido a la 98 . La diferencia de lo activo y lo reactivo.

Por tanto.LA FILOSOFIA DE NIETZSCHE existencia del hombre que vive en determinadas condi­ ciones. nihilismo significa tanto la desvalorización de los valores supremos ocurrida en la época moderna como el movimiento intemo de la historia cultural europea desde Platón. Pero este nihi­ lismo que se declara de una forma violenta en los tiem­ pos modernos tiene en realidad su origen en los comien­ zos mismos de la filosofía. pues al valo­ rizar el más allá. se devalúan. es la situación a la que ha desembocado la práctica de la Filosofía: la pérdida del sentido y del valor que lleva a una desorientación y a una negación también de la existencia. que supone el acto nihilista más característico. con Platón. Además de esta acepción —toda la civilización occidental es enemiga del cuerpo y muestra una actitud negativa frente a la vida—. por este motivo dice Nietzsche que ahora que 99 . y especialmente la cristiana. con la cultura alejandrina. y los juicios de valor se contradicen. son una forma de mentira. La negación de los valores supremos. el que aparece a primera vista es aquel que designa el proceso por el que los valores supremos. los del ideal. se encuentran otros signifi­ cados de nihilismo en Nietzsche. El nihilismo se mani­ fiesta como afirmación del deseo de nada y como nega­ ción de los valores creados por esa voluntad de nada. se desprecia el mundo en que se vive. simbolizados todos ellos en el concepto Dios. Así. por lo que la afirmación de esos valores supremos y su negación conducen a una misma valoración negativa de la vida. con la invención del otro mundo. En esta fase queda negado el sentido construido por la voluntad de nada. se lleva a cabo en la cultura occidental al tomar conciencia de que las reli­ giones.

así como la victoria del ateísmo científico. Dejando a un lado la interpretación cristiana del mundo. pues se ha visto que en el caso de Schopenhauer.FRIEDRICH NIETZSCHE. una superación de una valo­ ración negativa de la existencia. «con una mirada aterrada sobre un mundo desdi­ vinizado que se ha vuelto estúpido. sino sencillamente como algo execrable. un ateo decla­ rado y convencido para quien la no divinidad de la existencia era evidente. Pero este mundo que no se opone a un más allá. por sí solos esos acontecimientos no implican una superación del nihilismo. La respuesta que dio Scho­ penhauer a esta pregunta fue. al quedar vacío de Dios. sino que se hunde un poco más en él. ciego. el mundo y el cuerpo siguen siendo negados y despreciados. el cristia­ nismo no es ya solo una enfermedad. algo 100 . aunque él afirme la cosa en sí. según Nietzsche. Con la mera muer­ te de Dios no se supera de hecho el nihilismo. se abandona el sen­ tido que proporcionaba esa religión a los hombres. sin embargo. Para Nietzsche. En efecto. Schopenhauer. Dios ya no tiene cabida. no poique haya un mundo mejor. a otro mundo. 357). y en medio del nuevo mundo sin Dios cabe preguntarse si la existencia tiene un sentido. como ocurre en el mundo de Schopenhauer donde. se muestra como algo inquietante y acaba siendo también rechazado. Schopenhauer no supo divinizar esta voluntad y per­ maneció en el ideal cristiano-moral. El ocaso de la creencia en Dios es un fenómeno que afecta a toda Europa. pro­ blemático» (La gaya ciencia. no supera el nihilismo. que concibe un universo sin Dios. sino también una indecencia. loco. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA se es consciente de la mentira de la religión. la visión del mundo queda desdivinizada en el pensamiento moderno.

que. La voluntad incondicional de verdad implica que la verdad se acepta sin fundamentación ni justificación: es otra vez la primacía del ideal ascético sobre el saber. desde la perspectiva de Nietzsche. la verdad es pues­ ta como ser. en definitiva. Por tanto.LA FILOSOFIA DE NIETZSCHE prematuro y perteneciente a la propia perspectiva del ascetismo moral. a su voluntad incondicional de verdad. pero en realidad no es así debido a su creencia en la verdad. la ciencia puede parecer en un princi­ pio lo opuesto al ideal ascético. es decir. como fundamento. la ciencia no solo no es lo contrario del ideal. El que se deje de creer en Dios no significa que se saquen de un modo inmediato todas las conse­ cuencias del abandono de esta fe. como Dios. afirma un mundo distinto de la vida. Por este motivo pien­ sa Nietzsche que la sombra del Buda permanece viva entre los hombres una vez que se ha anunciando que Dios ha sido asesinado. Así. sino que es la forma más reciente de este. la cien101 . que no presupone a Dios. con lo que la fe de los científicos ateos y antimetafísicos se identifica con la vieja fe platónica y cristiana de que Dios es la verdad. Sin embargo. La pérdida del dominio del ideal ascético sobre todo saber y toda filosofía es una de las consecuencias de la muerte de Dios que no se produce de un modo inmediato. que es demasiado pronto para anunciar su muerte. como la instancia suprema e incuestionable. el más allá. negando este mundo. que debería dejarse a un lado cuando la creencia en Dios se desvanece. Los científicos se creen desligados del ideal ascético. de que la verdad es divina. pues cualquier acontecimiento ne­ cesita tiempo para ser visto y oído una vez que ha teni­ do lugar. por declararse ateos.

los cuales ejercen su dominio sobre los fuertes. Una de las razones que expone es el 102 . como Schopenhauer. El superhom bre De este modo. la que concluye contra sí misma. en el nihilismo. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA cia se apoya en el mismo fundamento que la moral: que la verdad está fuera de toda crítica. la masa pertenece a la clase de los débiles. con su pretendida objetividad y mera descripción. permanece en el ascetismo. «una victoria final. desgraciadamente. de voluntad de nada.FRIEDRICH NIETZSCHE. A este tipo de hombre débil y gregario. su concepto de veraci­ dad. y nacen de posiciones de debilidad del hombre. Nietzsche opone una clase de hombre fuerte. La ciencia. según Nietzsche. el hecho de que las fuerzas reactivas acaben triunfando. que es una consecuencia de la educación bimilenaría para la verdad que termina por prohibirse la mentira de la creencia en Dios» {La gaya ciencia. Es por tanto la propia moral cristiana. la ciencia. según Nietzsche. de que la negación de la vida triunfe sobre su afirmación. difícilmente adquirida. 357). de persistencia en el nihilismo. tanto la creencia en Dios como cier­ to ateísmo son formas de nihilismo. que afirma la vida. como forma de existencia posterior a la muerte de Dios. El filósofo explica de varias maneras la paradójica preponderancia de los débiles sobre los fuertes. de la conciencia europea. en el ateísmo incondicionado. La superación del nihilismo se encuentra. la que destruye el concepto del Dios cristiano. es otro ejemplo.

pero también concibe Nietzsche el hombre superior. tiene menos escrú­ pulos y no tiene miedo de la opresión». al hombre del rebaño y moral. si se entiende la eticidad como obediencia a la costumbre. el creador de valores se ha dado a lo largo de las diversas épocas como algo excepcional. El hombre grande está construido en el gran estilo. es un síntoma de debilidad de la voluntad. «cuando no se habla a sí mismo lleva una máscara». Uno de los atributos principales del hombre supe­ rior es la libertad. el hombre trágico o superhombre es el tipo de hombre que. en el pensamiento de Nietzsche. una vez que se haya asumido el significado de esa muerte. la libertad de cual­ quier tipo de convicción es propia de la fuerza de la 103 .LA FILOSOFIA DE NIETZSCHE contagio al que se ven sometidos los fuertes por parte de los débiles. desprecia y lira todo lo mezquino. por lo que es amoral. en lo absoluto. que se producirá como consecuencia de la consumación de la muerte de Dios y la superación del nihilismo. Ya sea como caso excepcional y aislado. En cualquier caso. en sus acciones usa una lógica de gran alcance. ya sea como acontecimiento histórico producto de la desaparición de la creencia en la divinidad. el hombre grande o superhom­ bre como un acontecimiento de carácter histórico. «prefiere mentir a decir la verdad» (abril-junio 1885. que terminan en muchas ocasiones por introducir su miseria en la conciencia del fuerte. «es más frío. el hombre superior. pues ese hombre quiere depender siempre de sí mismo y no de una costumbre o una tra­ dición. Pero. 34 [96]). Mientras que la necesidad en la fe. el hombre activo que dice sí. se opone al hom­ bre vulgar. el hombre grande tiene que ser escéptico. más duro. sobre todo.

por ejemplo. tener una óptica rigurosa y necesaria» (El Anticristo). Esto permite al creyente sub­ sistir. Toda fe implica una alienación. prisiones en las que el hombre débil se refugia. En esta voluntad de mentira. su sistema sensible-intelectual queda hipnotizado en beneficio de una alimentación sobreabundante de una manera de ver y sentir. La fe consiste en «no ver muchas cosas. un extrañamiento de sí mismo. tomar partido íntegramente. El hombre creyente no es independiente. que en ningún caso puede distinguir por sí mismo lo verdadero de lo falso. Nietzsche esta­ blece el concepto de espíritu libre. un hombre se hace creyente cuando llega a convencer­ se de que le deben mandar. no ser imparcial en ninguna cuestión. a no querer verlo tal como se ve. como una voluntad contraria a ver algo que se ve. para Nietzsche. pues este está necesariamente funda­ do en la libertad de convicción.FRIEDRICH NIETZSCHE. es decir. Este condicionamiento patológico de su óptica siem­ pre hace del hombre convencido un fanático. muy cercano al de hombre superior. su fe. la fortaleza signifi­ ca siempre estar libre de toda convicción para poder mirar libremente. Las convicciones son. por lo que no se pertenece a sí mismo. Así. Es lo que el cristiano llama. Según esta psicología de la convicción. en 104 . esto es una condición indispensable para que el hombre de este tipo pueda florecer. Mediante el análisis psicológico de la convicción. la convicción aparece como enemiga primera de toda verdad. pues si examinara por su cuen­ ta la verdad le acarrearía el derrumbamiento de su fe. tiene necesidad de algo que lo regule desde el exterior. hasta el punto de que el descreimiento instin­ tivo es el presupuesto de toda grandeza. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA voluntad.

El hombre libre tiende a apartar. el hombre superior tiene una libertad de voluntad. de todo deseo de cer­ teza. y sienten la sujeción como algo impuesto. en cambio. Las naturalezas débiles. otra característica del hombre fuerte es que su carácter tiene estilo. 347). y es arrastrado a sostenerse sobre cuerdas y posi­ bilidades ligeras. incluso a bailar al borde del abismo. solo las naturalezas fuertes pue­ den experimentar placer en la sujeción a un solo prin­ cipio constructor del carácter. Además de la ausencia de convicciones. Crear los valores propios es una forma de construir el carácter de gran estilo. toda opinión y estimación para crear nuevos valores propios nacidos desde una perspectiva no impuesta desde el exterior. En la construcción de un carácter de gran estilo lo importante no es tanto el tipo de gusto como que se trate de un solo gusto. todo prejuicio. de dar una unidad a todo lo que contiene su naturaleza. una forma 105 . 290). «de modo que cada elemento aparezca como arte y como razón» (La gaya ciencia. consiste el atributo principal de los que forman partido. sino concebida como parte de uno mismo. integrándolo en un plan artístico. algo también muy poco fre­ cuente. no son capaces de dominarse para poder sujetarse al estilo. Ese carácter de gran estilo apa­ rece al final como una unidad modelada por un mismo gusto que da forma tanto al conjunto como a las partes.LA FILOSOFÍA DE N1ETZSCHE esta mendacidad radical. por tanto. En cambio. Semejante espíritu sería el espíritu libre par excellence» (La gaya ciencia. una autodeterminación por la que «un espíritu se libera de toda creencia. Es propio de quien es capaz de abarcar con su mirada todo lo que en su naturaleza hay de fuerza y de debilidad.

pues es algo único y nuevo que solo sucede una vez: es darse a sí mismo la ley. por otro.FRIEDRICH N1ETZSCHE. Por esto. La última con­ secuencia del conocimiento es una negación de la voluntad que conduce a la no acción. en que la consecuencia sea. Aquí entran en escena los conceptos fundamentales de la filosofía nietzscheana de lo dionisíaco y lo trágico. Uno de los temas principales de El nacimiento de la tragedia es la relación que mantie­ nen el conocimiento. ante lo terrible. es posible tener una reacción en la que la fuerza de la voluntad disminuya. en la manera en que se ordenan los diversos impulsos en el carácter. por tanto. 106 . inmisericorde o injusto. la acción y el arte. de cuál sea el impulso predominante. dependiendo de que la prima­ cía pertenezca al arte o a la verdad. de modo que el resultado no admita comparación. Ante el dolor. la debilidad. por un lado. que explican cómo se lleva a cabo una justificación y una afirmación de la vida desde una situación de la que se ha apoderado el nihilismo. los no creyentes o inmoralistas no temen un mundo desdivinizado. una forma de llegar a ser lo que se es. un mundo inhumano. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA de construirse a sí mismo según valores no heredados sino creados. Para salvar la voluntad es necesario el arte. La actitud ante el dolor. en la forma de reaccionar ante el dolor y. es crearse a sí mismo. los sin dios. Dioniso y el C rucificado La oposición que se da entre el tipo de hombre superior y el hombre de rebaño tiene su procedencia.

El hombre fuerte y el hombre débil tienen su mode­ lo último. 24). se reducen al sen­ tido cristiano y al trágico: el primero no es lo suficien­ temente fuerte y rico para sufrir de la vida en todas sus 107 . si es una acción debida a la abundancia o a la escasez. por lo que se la condena. el sufrimiento de un inocente. respectivamente. «Incursiones de un intempestivo». que determinan la afir­ mación o negación de la existencia. Su espíritu reúne las contradicciones y los problemas de la vida. el que busca el sufrimiento. libertad y valor ante lo que produce espanto. afirma y diviniza la vida en todos sus aspectos. ambiguos y mendaces de la existencia. el dolor aparece interpretado de una forma muy diferente. El criterio reside en la cantidad de enfermedad que se es capaz de soportar o superar. según Nietzsche.LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE definida en los términos ya conocidos. ensalza la existencia con la tragedia» (Crepúsculo de los ídolos. Esto es muy parecido a lo que comunica el artista trá­ gico de sí mismo: una ausencia de temor ante lo terri­ ble y lo ambiguo. el eterno retomo de la vida determina el tormento y la destrucción. en Dioniso y en el Crucifi­ cado. el hombre heroico. en la cantidad de mal capaz de curar. «El que está acostumbrado al sufrimiento. es decir. El otro es el hombre religioso. Los sentidos del sufrimiento. con el sufrimiento de Cristo. que recono­ ce. se hace una objeción a la vida. En sus martirios. Se trata de ver si se actúa por un exceso de energía acumulada o se es estimulado solo reactivamente. el decadente. Uno es el pagano. en la gran salud. Lo dionisíaco es la expresión del filósofo para referirse al efecto de aumento de fuerza de la voluntad expuesta a los aspec­ tos terribles. Con Dioniso.

la dureza consigo mismo. la oposi­ ción mundo verdadero-mundo aparente no existe. Solo hay un mundo y «este es falso. un mundo que se construye y se destruye en cada ins­ tante. sino para llegar a la afirmación más comprensiva. terrible y absurdo. es decir. más absolu­ ta. por tanto.FR1EDRICH NIETZSCHE. no para permanecer en la negación. el filósofo ejercita un nihilismo sistemático. sin sentido». que se muestra como lo fundamental en la existencia y en el hombre. sin excepción. seductor. pues su conocimiento consiste en averiguar qué canti­ dad de verdad» se es capaz de soportar. 108 . en el que todo sentido. el segundo es bastante fuerte para aprobar cual­ quier sufrimiento por áspero que sea. sin elección: la afirmación dionisíaca. En cuanto que la filosofía de Nietzsche introduce lo dionisíaco como uno de sus aspectos centrales. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA formas. La verdad y la mentira Tanto en la afirmación dionisíaca que comprende también lo infame y lo execrable como en la diferen­ ciación de los dos tipos de hombre que afirman o nie­ gan el mundo. todo valor están ausentes. en cuanto que la filoso­ fía admite los aspectos más infames y execrables de la existencia. Para Nietzsche. que se convierte. cruel. juega un papel decisivo la mentira y. en el círculo eterno. es el universo de la voluntad de poder. Por esto. el amor fa ti. el arte. cuando llega a su máxima ampli­ tud. más amplia. Este mundo es el mundo «ver­ dadero». contradictorio. hasta dónde se puede llevar el valor. La expresión de este mundo. se convierte en una filosofía experimental.

se muestra al hombre para señalarle el carácter funda­ mentalmente horrible e insostenible de la situación en que se encuentra: un universo cuyo devenir se limita a una constante construcción y destrucción. sin que sea posible derivar de la mirada a ese abismo ningún rasgo tran­ quilizador. en esa soledad llena de inquie­ tud surge la voluntad que niega la vida. sos­ tiene que la realidad y la apariencia no son opuestas. no le corresponde ninguna supuesta realidad verdadera o cosa en sí. cruel y contradictorio. Hay. ninguna señal que anuncie esperanza algu­ na. por tanto. a ese mundo fingido se reduce nuestra única realidad. paralizado. pues. sino que más bien hay que hablar de grados de apa­ riencia. y. a una ince­ sante formación y desaparición. un caos sin sentido. según Nietzsche. el 109 . En ese estado de desesperación solo cabe pensar. la apariencia hay que tomarla como realidad. pues esa es la única realidad de las cosas. sin sentido ni valor. en ella un inmenso vacío uniforme y constante. A ese mundo. La verdad trá­ gica consiste. en cuyo origen estamos nosotros mismos. que despierta un sentimiento de espanto y que deja paralizado a todo aquel que lo mira.LA FILOSOFÍA D E NIETZSCHE es la verdad trágica. en la muerte. por otro lado. cuando se llega a la conciencia de la ausencia de verdad. el conocimiento mata la acción. en ella la existencia revela su carácter terrible y problemático. en la constatación de un universo en que no hay rastro alguno de verdad. Este es uno de los sentidos en que. un mundo «verdadero» que se caracteriza por ser algo amorfo. Al mismo tiempo que el Filósofo afirma que solo hay un mundo «verdadero».

para que lo terrible quede oculto mediante las ilusiones creadas a partir de la voluntad de mentira. una invención poética. únicos. la moral. sin embargo. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA mundo de la bella apariencia creado por nosotros. De aquí que para vivir sea necesaria la mentira. la religión y la ciencia aparecen como productos de la voluntad fundamental de negación de la verdad. Así. de las que el mundo verdadero carece por com­ pleto. Aunque hagan de la verdad algo incondicional. Todo mundo que tiene valor ha sido creado por nosotros. En tanto que valor. de huida de la verdad (en sentido trágico). Como el mundo en sí no tiene significado ni valor. El mundo que creamos para poder vivir es así un mundo falso. tenemos que dar estos a las cosas. el hombre debe mentir. El mundo considerado desnudo de ilusiones aparece en su terrible «verdad»: que no tiene verdad. al que no corresponde ninguna realidad o ser. verdad tomada en el sentido trágico. la verdad es también el producto de la 110 . en esa actividad consiste la vida. sobre esta «verdad». Ambos mundos son aspectos diferentes de lo mismo. la metafísica. no como constatación trágica de la existencia. para alcan­ zar este triunfo sobre esa realidad.FRIEDRICH N1ETZSCHE. pero en la actividad creadora se forman las valora­ ciones. de arte. la mentira es necesaria para vivir. por lo que el valor necesita de la actividad creadora. debe ser artista. Debido al carácter terrible y problemá­ tico de la existencia. para obtener la victoria sobre esta realidad. que nunca se acer­ ca ni se aleja de la verdad porque no hay verdad algu­ na. Ambos mundos son considerados. creando muchos productos de su fuerza artística que le permitan seguir viviendo a pesar del horrible carácter de la existencia. en valorar.

la verdad queda reducida a un producto más de la fuerza creadora. de la fuerza constructora. Ahora bien.LA FILOSOFIA DE NIETZSCHE actividad de la facultad fundamental de creación. La noción de metáfora aparece en los primeros escritos de Nietzsche para designar las diversas trans111 . Por naturaleza. con la formación del Estado. de ser. simplificadora. la primera convención de todas consistirá en establecer qué debe ser considerado lo que es. Después se olvida que lo verdadero es una ilu­ sión. sin embaigo. De este modo. en el uso más común de las palabras. Para fundar la sociedad política. lo que no deja por ello de ser una ilusión. Frente a la tendencia fundamental. en defi­ nitiva. Este necesita la vera­ cidad y posteriormente extiende su uso a todos los campos. Por otro lado. al ser su con­ dición. Por esta razón concluye Nietzsche que la voluntad de apariencia (de ilusión o engaño) es más primordial y profunda que la voluntad de realidad. la inclinación por la verdad es una adqui­ sición tardía de la humanidad que nace. el hombre vive sumeigido en la ilusión: ve formas nacidas de excitaciones: su esen­ cia es permanecer en la superficie del ojo. se establecen contra­ tos basados en el empleo habitual de las metáforas. a partir de una consideración previa de las malas consecuencias que pueda evitar. En el sentido de un valor creado por la metafí­ sica. la más usual. la veracidad significa no apartarse nunca del sentido usual de las palabras. como de la verdad se dice que es lo que es. de la fuerza artística o poder de la mentira. por lo que esta tiene más valor que la verdad. en sus primeros escritos Nietzsche deriva la formación de la verdad de una necesidad social. en un princi­ pio. poetizadora.

producto de la fuerza artística de la naturaleza que actúa en el hombre. de las percepciones que se for­ man es imposible saber cuál es la más adecuada. Esas imágenes son. unas van a ser tomadas por la verdad (por lo que es). sino porque se conviene en que sea así. Cuando Nietzsche entiende el instinto de verdad 112 . pues no se dispone de un criterio que permita establecer la percepción más justa. una de las explicaciones para el instinto o ten­ dencia de la verdad en el hombre es la obligación social de interpretar la experiencia de una determinada mane­ ra. pero nunca porque se correspondan con una forma exterior. Por tanto. el olvido hace el resto. el olvi­ do de que el sujeto obra como artista y creador.FR1EDR1CH NIETZSCHE. pues el lenguaje no reproduce ninguna forma. por otro lado. una traducción balbuceante en una lengua totalmente extranjera» («Sobre verdad y mentira en sentido extramoral»). de crear ilusiones. Ahora bien. Después. ningún lazo de causalidad ni nin­ guna exactitud. de convenir qué debe ser considerado lo que es. la obligación de mentir de una forma determinada. para Nietzsche. con un «ser». O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA posiciones que realiza el hombre desde las sensaciones más primordiales hasta llegar al lenguaje y a los con­ ceptos: entre las diversas esferas de simbolización no hay. Frente a la capacidad libre de mentir. nos es imposible salir. un mundo ficti­ cio. de las que. el Estado impone un modo específico de transponer imágenes. como toda forma. Esto es así porque el mundo «verdadero» es un mundo sin forma y caótico con el que es imposible comparar ninguna de nuestras imáge­ nes. sino que entre las diversas esferas se da una relación estética: «Una transposición aproximativa. y de todas las imágenes creadas o ilusiones.

sino que se fundamenta en el error. concebida como un devenir con­ sistente en un incesante nacer y morir. Esos errores son condiciones para vivir. más fundamental que la tendencia hacia la verdad. su actividad principal es la crea­ ción. que es más profunda. de ilusión o engaño. En primer lugar. el conocimiento. De este modo. en tanto que puede conservar la vida. hay que buscar otro foro donde poder legitimar el sentido de la verdad. es una proyec­ ción de apariencias. del arte. que establece un mundo verda­ dero. por esto dice el filósofo que la vida no se basa en la verdad. Nietzsche considera también el problema de la ver­ dad desde otro punto de vista. el de la voluntad de poder. por supuesto. la falsedad de un con­ cepto. Hay que preguntarse más bien hasta qué punto un concepto favorece la vida para ser aceptado o rechazado. Si se rechaza el funda­ mento moral del «no debes mentir». sin duda. a mante­ nerse en la existencia. y esta es una voluntad de apariencia. Y lo que toman por verdad los hombres les ayuda. En muchas ocasiones las hipóte­ sis más falsas son las más necesarias para la vida. Este foro es. la actividad de la vida. desde esta nueva perspectiva del error y la ver­ dad. son admitidos en tanto que favo­ recen un tipo de vida. no es una objeción. aunque no sean más que simpli­ ficaciones y errores. La conclusión a la que llega Nietzsche en sus medi­ taciones sobre la verdad y la mentira es que el error es primordial respecto a la verdad.LA FILOSOFIA D E NIETZSCHE como un signo de desprecio por la realidad —por el mundo del devenir—. la verdad aparece como la gran enemiga de la fuerza transfiguradora. la no verdad es condición de la vida. Frente a esa actividad crea113 .

más divino que la verdad. La voluntad de placer se identifica con la de crear formas. por esto dice Nietzsche que el arte es más fuer­ te. por tanto. Por esto añade Nietzsche que el placer es más funda­ mental que el dolor. La mentira o el engaño no solo es más primordial que la verdad: esta es un producto únicamente de la actividad artística. la actividad de la vida: aquí se santifica la men­ tira y la voluntad de engaño carece de mala conciencia. y el dolor solo es una conse­ cuencia relativa de este placer primordial. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA dora de ilusiones en la cual consiste la vida. de creencia en la verdad como valor supremo.FRIEDRICH NIETZSCHE. la actividad creadora es algo placentero. Ese dolor. Ahora sí se ve con claridad qué es lo que puede vencer al nihilismo. que el arte tiene más valor que la verdad. afirmación tam­ bién del dolor. no tiene por qué ser una objeción a ella. Por esto una verdadera afirmación de la vida ha de ser siempre trágica: el estado dionisíaco que acepta lo terrible y problemático de la existencia. que para el filósofo aparece como una forma tardía de ideal ascéti­ co. es el placer primordial de la vida. y la afirmación siempre será. o lo que es lo mismo. en el placer están incluidos la destrucción y el dolor que esta con­ lleva. Además de producir formas. Esa actividad en que consiste la vida. que está contenido en la actividad pla­ centera del engaño. ya que es una secuela de su propia activi­ dad. Lo opuesto al ideal ascético es el arte. La veracidad no es más que una perspectiva que fija la voluntad de apariencia en la que 114 . no es la ciencia. el cual no se puede eliminar en absolu­ to de la vida. esa proyección de apariencias es el arte. La vida así concebida puede afirmarse o negarse. la verdad ocupa siempre un plano secundario.

por lo que el arte es un remedio y una protección contra el conocimiento. por matar la acción. 9 [35]). es decir. el conocimiento trágico. con­ tra la verdad. la actividad creadora de ilusiones. lo único capaz de transformar la náusea (que produce una visión del mundo donde están ausentes las ilusiones) en un estimulante para 115 . del que ve lo terrible de la existencia. el engaño. el que cree en las ilusiones metafísicas. y del que experimenta este carácter. y el arte es su posibi­ lidad. en cualquiera de las acepciones en que la toma Nietzsche. momento en que la verdad se mata a sí misma. es la actividad propia de la vida. o el nihilismo activo. el que lleva el ins­ tinto de verdad hacia delante. Esta función del arte ya es señalada por Nietzsche en El nacimiento de la tragedia al hablar de los griegos. La verdad. ya sea el nihilismo pasivo. El arte aparece así como la redención del que conoce. hasta el punto de recono­ cer la ausencia de verdad. en cambio. Hay que tener en cuenta que toda forma de nihi­ lismo está conectada con la verdad. está siempre asociada a la pará­ lisis. y cuando se enfrentaron al horror que despertaba la verdadera esencia de las cosas que les desvelaba la sabiduría dionisíaca tuvieron tam­ bién que recurrir al arte.LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE se pone lo no verdadero como verdadero. Todo conocimiento. Estos tuvieron que crear el mundo olímpi­ co para poder vivir. termina por negar la vida. ya sea trágico o no. en la verdad. frente a la verdad que la lleva a una situación en la que deja de ser posible: «El arte como única fuerza superior contraría a toda voluntad de negación de la vida» (otoño 1887-marzo 1888. Además. para poder superar el horror creado por el mundo de los titanes. a la negación de la acción. esto es. el arte hace posible la vida.

la auténtica tarea de la vida. surge la verdad trágica: la vida es un absurdo y su dolor parece imposible de aceptar. Nietzsche llega a la idea de que la principal actividad del mundo es estética a partir de la visión del mundo de Schopenhauer. la puesta en actividad de la producción de ilusiones aleja de la parálisis de la voluntad. Cuando se llega a la situación en que las ilusiones han desaparecido (la sabiduría dionisíaca de los griegos. la apariencia placentera para redimirse. Solo el arte. el arte. en una palabra. la no verdad. la consumación del nihilismo en el mundo moderno). que concibe el mundo desde dos pers­ pectivas: como voluntad y representación. La metafísica de artista La voluntad de apariencia no solo es más funda­ mental que la voluntad de verdad. Nietzsche piensa. eternamente sufriente. a la parálisis. concebido desde esta perspectiva. desde el comienzo. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA seguir viviendo. que necesita la visión arre­ batadora. el mundo tal como se aparece a los 116 . Esta experiencia horrible lleva a la inacción. en un principio. El mundo. per­ tenecen a las condiciones de existencia del hombre. que la voluntad del mundo es el ser verdadero o uno primordial. Así se hace manifiesto que el engaño y el querer engañarse. apa­ rece como la obra de arte producto de un dios artista. Esa voluntad de enga­ ño. eternamente contradictorio. la actividad metafísica de la vida. es para Nietzsche. En la apariencia creada por ese ser único y primordial consis­ timos nosotros y todos los objetos que conforman el mundo empírico. a la negación de la vida.FRIEDRICH NIETZSCHE.

en la que consistimos. sueños de cosas que a su vez ya han sido soñadas. o apariencia. hace montones y los derriba: aquí no hay intención alguna: si la hubiera. la cual sí pertenece al con­ junto de cosas creadas. que es anterior a toda concepción moral. jugando con pie­ dras y arena. de modo que no se puede admitir una interpretación moral de este juego del dios artista. La realidad empírica. es la producción del mundo a partir de la voluntad sin que quiera el producto. fenoménico. es un devenir constante marcado por la construcción y la desaparición de los individuos. por tanto. apariencia de la apariencia. Así. Concebida como obra de arte. es no ser. al espacio y a la causalidad. desde este punto de vista. Nietzsche pensaba que estaba sometido al tiempo. nuestros sueños. Por tanto. El arte. el devenir perdería su inocencia. si somos el sueño de un dios sufrien­ te que para liberar su dolor nos proyecta como figuras oníricas. en tanto que fuerza cre­ adora primordial. pues los conceptos morales de culpa y cas­ tigo han nacido como resultado de esta actividad artísti­ ca. serán el aparecer del aparecer. 117 . un produc­ to de esta voluntad de arte. es más fundamental que toda moral y.LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE sentidos. Nietzsche compara la fuerza formadora del mundo con el niño de Heráclito que. la existencia se encuentra fuera del ámbito de la moral. siguiendo de cerca a Schopenhauer. pues es un continuo que. Esa apariencia. El juego de la construcción y la destrucción es concebido más bien como la emanación del placer primordial de crear de un dios artista. algo. las tres catego­ rías a las que Schopenhauer había reducido las de Kant. nuestra existencia empírica es una representa­ ción que el uno primordial o voluntad única engendra en cada instante. carente de intenciones.

y los demás seres se limitan a su vez a repetir el proceso primigenio de la fuerza configuradora del mundo. el mundo es concebido como un artista que proyecta constantemente apariencias. que no es nada más que arte. desde su necesidad de creación. El mundo mismo. la fuerza básica y fundamental de la vida. de este modo. Esa nece­ sidad apremiante de crear es el instinto dionisíaco. tiene su liberación y su principal placer en la constante crea­ ción y destrucción.2 [110]). Esta metafísica de artista contempla el arte no desde el punto de vista del espectador. En esa emana­ ción de apariencias consiste el proceso artístico pri­ mordial del mundo. oprimido. y todos los seres que conforman la apariencia imitan esa proyección primordial. una voluptuosi­ dad explosiva del que crea que empuja al devenir. desde la experiencia del artista. es visto desde el interior como un creador. y el primer artista es el mundo. su redención transitoria alcanzada en cada instan­ te» (otoño de 1885-otoño de 1886. insatisfecho. eterna y primordial. como un dios artista que. es decir. El hecho de que exista una fuerza artística aparte de los artistas y de que esa fuerza sea precisamente el mundo. que trae a la vida el mundo de los fenómenos. sino desde el del creador. O EL EXPERIMENTO OE LA VIDA A esa fuerza artística. pues la activi­ dad metafísica es esa producción creadora o arte. Níetzsche la designa con el nombre de dionisíaco: el devenir conce­ bido desde el interior. rico. es.FRIEDRICH METZSCHE. 118 . una voluptuosidad que conduce a la creación y a la des­ trucción. en la apariencia o devenir: «Un dios que se sobrepone a la tortura del ser a través de la metamorfosis y el cambio constantes: la aparien­ cia. subjetivamente. cuyo hacer se agota en esa fuerza misma.

en la proyección de la apariencia el dolor se resuelve en placer. Ahora bien. su punto de partida. en la primera ontología estéti­ ca de Nietzsche. lucha. la obra de arte.LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE según Nietzsche. su dolor. 119 . A veces. pro­ duciendo la individuación como resultado de su sufri­ miento. para expresar la actividad metafísica de la vida. la relación entre la unidad de la voluntad y la multiplicidad de los fenómenos. dice Nietzsche que estas son las armonías de un dios cuya realidad es única y que produce el mundo como obra de arte. es decir. ese dios supera las disonancias. Para describir el carácter de las cosas del mundo empírico. El éxtasis es la intui­ ción pura. su contradicción. la representación. Nietzsche emplea términos e imágenes musicales: el arte resuelve en acordes las disonancias. El medio de la belleza es la representación. que se pro­ duce como intuición sin dolor de las cosas. la disonancia en la obra de arte. El funda­ mento primigenio de la existencia es el dolor y la con­ tradicción. el hecho primordial de la existencia que se resuelve en el mundo de la belleza. pues la voluntad única que proyecta las apa­ riencias para redimirse «sufre. que se derrama de la voluntad única en los éxtasis que crea la voluntad como liberación de su dolor supremo y contradicción. como armonía. el carácter de cada ser discrepa un poco del ser univer­ sal. se desgarra». ¿en qué consiste con más detalle esa metafísica de artista? El dios artista o mundo. como es la afirmación de la unicidad de la voluntad. El mundo aparece así como un núcleo —una voluntad única y terrible— y su repre­ sentación. conserva algún rasgo de la concepción schopenhaueriana del mundo. En su tendencia. Del mismo modo que la nota difiere levemente de sus armónicos.

sino más bien estética. es decir. con lo que la voluntad misma alcanza la 120 . la intuición sin dolor. el éxta­ sis que nace del dolor. alcanza así el placer. el mundo es una representación. sino lo que deviene. por tanto. es una representa­ ción que nace en cada instante. una fantasía que derrama el dios artista para calmar su dolor. un ser que en cada instante se hace apariencia para redi­ mirse de su dolor. una fantasmagoría bajo la ley de la causalidad. el resultado de una agitación «de un enfer­ mo grave que busca una postura mejor» (primavera de 1880-primavera de 1881. del terrible dolor primordial. la intuición que nace de sí.FRIEDRICH NJETZSCHE. lo que no es uno. Por tanto. un fenómeno esté­ tico. como fenómeno. el dios que se redime de su dolor y su contradicción originarios en visiones. una relación de mera oposición. la fruición estética: «La vida como una convulsión continua que proyecta fenó­ menos y lo hace con placer» (final de 187-abril de 1871. una representación dramática imaginada por su autor. la representación que surge de la fuerza artística del mundo. La voluntad no solo sufre. El proceso del mundo es. lo que no es ser.7 [204]). La voluntad y la representación no mantienen. y el hombre. para liberar su tensión. un mundo extasiado que proyecta un ser sufriente. dice Nietzsche. su eterna contradicción. sino que pare la apariencia en cada instante. 10 [E93]). sin embargo. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA El mundo. la voluntad produce la representación como obra de arte. es la meta del mundo. se contempla como mundo. la voluntad del mundo es al mismo tiempo intuición de sí. y el medio de ello es su visión. en representa­ ciones. como todo lo existente. Por esto.

el ser eterno se hace devenir y apariencia. Nuestra existencia es. Nuestros pensamientos. inven­ ciones e imaginaciones de su drama. ni el placer. entonces. de los símbolos soñados por el dios. de las figuras. el propio uno primordial: el dolor de las figuras 121 . ni la vida misma. 7 (17]). “yo actúo”. movida por su eterna agitación y dolor. por el hecho de serlo. Esas figuras soñadas en las que consistimos adivinan cómo sueña ese dios artista. llega a convertirse en lo contrario de lo que es. nosotros somos los símbolos. lo que pensamos lo pensamos mediante la representación: de este modo. constantemente hacién­ dose símbolo. ella misma se hace deve­ nir. «una cresta en la cresta de la ola» (final de 1870-abril de 1871. En esta metafísica de artista. es su pen­ samiento. pues cada fenómeno es. en su eterna aspiración. La volun­ tad. Si se contempla la volun­ tad en tanto que ser eterno. las figuras que ese dios sueña. Las leyes de la naturaleza son inteligibles como leyes de su representación: incluso basta que él nos piense como esas representaciones para sentir la naturaleza como nosotros la sentimos» (primaveraotoño de 1882. somos al mismo tiempo el uno pri­ mordial. no conocemos nada en sí. Lo que sentimos lo sentimos mediante la repre­ sentación. constante­ mente haciéndose fenómeno.LA FILOSOFIA DE NIETZSCHE pluralidad y la apariencia. 11 [285]). repitiendo el proceso primordial de la formación del mundo. pues. el sueño artístico de un dios. nuestros sentimientos son. representaciones que nacen de representaciones. ni el dolor. y «todos nuestros pensamientos y sentimientos son en el fondo. En su eterno movimiento. También el que imaginemos decir “yo pienso”. En tanto que fenómenos.

hacia un mayor grado de no ser. sueño en el que termina por convertirse la propia voluntad. se siente solo como fenómeno. Por tanto. el verdadero no ser. como fenómeno» (final de 1870-abril de 1871. es. sino que en ellas la aspiración del ser primordial continúa su camino hacia la apariencia. y el funda­ mento primordial. al consistir toda ella en símbolos. se encuen­ tra un mayor grado de apariencia. el sufrimiento. reflejos del fenómenos. 122 . Nuestras obras de arte aparecen así como copias de copias. La proyec­ ción de la voluntad nos llega a la conciencia como fenómeno. 7 [204]). en no ser. En tanto que imágenes soñadas nunca podemos salir del sueño. como nuestra vida misma. así como toda nuestra actividad. de felicidad. pues lo que está más allá de ella.FRIEDRICH NIETZSCHE. De modo que la voluntad misma. de placer. por la fuerza que le es propia. es una vida repre­ sentada. la voluntad. de no ser. todo lo que vive vive en la apariencia y no podemos concebir una exis­ tencia fuera de la representación.7 [167]). contiene en sí la tendencia hacia el no ser que la hace disolverse continuamente en imágenes. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA del sueño artístico es el dolor primordial visto median­ te el fenómeno. dolor representado. de redención. es ya una forma de fenómeno. al ser intuición de sí: «Se contempla como mundo. en el tiempo. solo se capta a tra­ vés de la objetivación: «Sufrimos como sufrientes representados» (final de 1870-abril de 1871. Cuanto más alejado se está del ser. pues la aspiración origina­ ria por la que se forma el mundo no se detiene en los símbolos o figuras creadas en primer lugar. por tanto. de representación. en el espacio. algo que ya es reflejo y. concluye Nietzsche.

como un residuo del pensamiento metafísico. que aparecen y se transforman. en las figuras el proceso artístico se forma de nuevo. en la medida en que el dolor primordial no se ha agotado en la representación. La acti­ vidad de la representación es también representar. en la imagen. Si las fuerzas artísticas son las productoras de nuestra existencia. Así.LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE L a creación Además de ser representaciones que nacen en cada instante. no deja de mantener y seguir afirmando. cuando actúa en nosotros la fuerza artística hace que nos convirtamos con el arte en los que representamos. 123 . su punto de partida: que el mundo mismo no es nada más que arte. están también en nuestro final. que consiste en la representación. por lo que. si las fuerzas artísticas están en nuestro origen. al elaborar su teoría de la voluntad de poder. todos los procesos de la existencia son proce­ sos artísticos. Como figuras de la visión. todas sus ideas sobre la apariencia y la creación. siempre conforman el núcleo de su pen­ samiento. aquello por lo que este consigue romperse. ya que la representación es el éxtasis del dolor. la intui­ ción continúa su actividad. Así. en tanto que pla­ cer supremo. además de ser algo representado. todo es representado en nosotros. una vez descartada la voluntad única. la condi­ ción del éxtasis y de la intuición no ha desaparecido. que. la voluntad no ha cesado totalmente de sufrir. como algo intuido. dice Nietzsche. Y aunque rechace la voluntad única. Este pensamiento es fundamental en toda la filosofía de Nietzsche. a pesar de haber renun­ ciado a ciertas posturas recibidas sin previo examen de la filosofía de Schopenhauer.

A pesar de que la vida y el mundo orgánico ya no son concebidos por Nietzsche como una única voluntad que se libera en constantes representaciones —en cuyo devenir consis­ te la vida—. construye una imagen de sí y del mundo. Esa misma capacidad de creación es compartida por el dios artista de la primera metafísica de artista de Nietzsche como por los diversos puntos de fuerza. como una proyección inventada de su fuerza. en la teoría de la voluntad de poder. los cuantos. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA una vez descartada la idea del hombre como el sueño artístico de un dios. de imaginar. la capacidad de crear. de su voluntad de poder.FRIEDRICH NIETZSCHE. como el punto de partida de su filosofía y como la capacidad fundamental de lo existente. proyectando diversas representaciones. una viola­ ción de la fuerza fundamental de la existencia: la capa­ cidad de dar forma. pues el mundo exterior de los seres vivos es también pensado. para el filósofo. producto de su instinto creador. sino el resultado de la capacidad creadora de cada punto de fuerza. de inventar. fuerza creado­ ra. de cada cuanto. que. que supone. la idea del sueño y de la represen­ tación no desaparece. los diversos seres que componen el mundo orgánico poseen pequeños mundos. Este pensamiento le sirve tanto para distin­ guir su filosofía como para permitirle mantener una constante actitud hostil frente a la voluntad incondicio­ nal de verdad. tan falsa una 124 . proyección de su fuerza. y que fueron establecidos en su teoría posterior de la voluntad de poder. que contienen un aspecto interior — un ansia insaciable de mostrar el poder o instinto creador—. nunca deja de considerar la. Su mundo exterior no es ya la convulsión de un ser único sufrien­ te que proyecta fenómenos.

34 [247]). Por esto. pues un conjunto de hábitos de ese tipo es lo que constituye la especie. es el ser sufriente. Nietzsche quiere expresar la tendencia fun­ damental. 19 [ 167]). también soñado» (verano de 1872-princ¡pio de 1873. mientras que con Dioniso manifiesta la tendencia contraria hacia el abismo. y en él el hom­ bre surge bien como «de un sueño. el mundo no deja nunca de ser apariencia y error. a su vez. tanto de la naturaleza como del hombre. sino «la posición de ciertos errores con relación a otros» (abril-junio de 1885. en las que la verdad no significa algo contrario al error. de proyección de apariencias.LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE como la otra. Si la voluntad. sin forma 125 . la capacidad de imaginación. Con el nombre de Apolo. de soñar. que es. lo informe. Apolo y Dioniso En El nacimiento de la tragedia. 34 [247]). al menos en su pri­ mera metafísica de artista. la fuerza fundamental es siempre la voluntad de engaño. Concebido el mundo como un sueño artístico de un dios. hacia la superficie. o como la suma de los mundos soñados y creados por todos los seres existentes. bien como «un ser con la costumbre de soñar según un tipo de reglas» (abril-junio de 1885. que consiste un una suma de evaluacio­ nes. lo que le distingue de otra especie animal. Nietzsche habla de dos impulsos o fuerzas artísticas de la naturaleza a las que llama con los nombres de los dioses griegos Apolo y Dioniso y que se manifiestan en los estados fisiológicos del sueño y la embriaguez. hacia la apariencia.

lo incierto. lo espantoso — lo dionisíaco—. fortalece. plenos y sombríos. de la realidad empírica. En la visión y el sueño. de la vida habitual. que nacía así del suelo som­ brío y salvaje de lo dionisíaco. hechas de medida. es el gusto por la indeterminación. se enfrenta a la realidad embriagada de Dioniso con su mundo sereno y luminoso de imágenes que. el modelo. bajo el dominio de la armonía y de la belleza. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA ni medida. un querer ir más allá del propio indi­ viduo. Nietzsche observó que en los griegos había una tendencia fuerte hacia lo terrible. que debía ser contra­ rrestada por una voluntad contraría de armonía y de medida — lo apolíneo—. «es el impulso hacia el ser para sí perfecto. hacia todo lo que simplifica. dice que lo dionisíaco es un impul­ so hacia la unidad. el arte se presenta como una fuerza natural. Estudiando el arte de la antigua Grecia. la necesidad de la eterna creación y de la eterna destrucción. pues el sueño. La esencia de lo dionisíaco aparece descrita como la embriaguez que surge del horror y el éxtasis que nace cuando se rompe el mundo de la representación. en que se afirma en medio del éxtasis la globalidad de la existencia. que llega a estados. en cambio. lo dionisíaco es la inclinación por la ausen­ cia tanto de límites como de formas.FRIEDRICH NIETZSCHE. tam­ bién implica un aumento del exceso de dolor. el principio de la indi­ viduación. Por esto Nietzsche. 126 . el individuo. flotan en la superficie de la visión. clarifica» (primavera de 1888. realza. entiende Nietzsche. Lo apolíneo. El mundo de la embriaguez es el mundo del caos. cuando reflexiona años más tarde de haber expuesto por primera vez su teoría sobre el arte griego. el dolor y la alegría. de lo desmesurado. 14 [14]).

14 [18]). liberan las capacida­ des que forman el arte propiamente dicho. «las de los gestos. la pasión. Nietzsche.LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE es precisamente «el ejercicio de la fuerza de la visión. lo impulsa hacia el orgiasmo. en cambio. más tranquila. Es decir. un placer en el ver formas. una mayor lentitud en la percepción. que participan igualmente de la embriaguez. 14 [36]). la prácti­ ca de la poesía». el canto. la asociación. en la embriaguez. a lo largo del curso de la meditación nietzscheana presentan también rasgos comunes: la sexuali­ dad y la voluptuosidad propias de la embriaguez no están tampoco ausentes del estado apolíneo. lo que se entiende por las diversas artes. que tam­ bién es una especie de embriaguez. de cada estado fisiológico en que se manifiesta el arte como naturaleza se derivan las diversas formas de arte apolíneo o dionisíaco. la danza» (primavera de 1888. «En los estados dionisía127 . introduce una diferencia de tempo en ellos. En el sueño. en el construir formas» (pri­ mavera de 1888. el arte empuja al hombre hacia la visión. de la embriaguez. a mayor grado de embriaguez se da. por lo que aumen­ ta solo la fuerza de la visión. A pesar del carácter opuesto de estas dos fuerzas artísticas. para dis­ tinguir estos dos estados. Así. lo apolíneo y lo dionisíaco se distinguen tam­ bién por el ámbito que cada uno de ellos alcanza con su excitación: lo apolíneo excita el ojo. En las sensaciones de mayor embriaguez se expe­ rimenta tanto el tiempo como el espacio de una forma más lenta. Estos estados. Además de esta diferencia de tempo. una mayor simplificación. por tanto. del sueño parten las fuerzas artísticas «de la visión. como estado en que se muestra la fuerza artística. en los que se mani­ fiesta el arte como fuerza natural.

«Psicología de artista»). como un sen­ timiento elevado de poder: «Lo esencial de la embria­ guez es el sentimiento de plenitud y de intensificación de las fuerzas» (Crepúsculo de los ídolos. la simplificación. «Psicología del artista»). La consecuencia de la fuerza intensifica­ da. no como una disolución de la individuali­ dad que permite una identificación con el «ser» o voluntad única. es el embellecimiento. y no es difícil comprender el motivo de ello. entendida esta no desde un punto de vista metafísico. El arte: una fuerza que. sino comprendida desde una perspecti­ va fisiológica: como un exceso de fuerza. Fisiología del arte La última expresión de la teoría nietzscheana sobre el arte se conoce con el nombre de fisiología del arte. en cambio.FR1EDRICH NIETZSCHE. de modo que descaiga todos sus medios de expresión de una sola vez» (Crepúsculo de los ídolos. la condición para toda actividad artística es la embriaguez. para dominar el caos y alcanzar la forma. haciendo que se perciban los 128 . está excitado e intensificado todo el sistema de las pasiones. O EL EXPERIMENTO D E LA VIDA eos. del excedente de fuerza. es la fuerza artística. que sobre todo simplifi­ ca. la geometría. Esta embria­ guez — la apolínea se manifiesta en la fuerza de ver visiones y la dionisíaca en la fuerza de transformar y transfigurar en general— es el sentimiento de poder elevado: la voluntad de poder. es el principio de la vida que se da tanto en el pro­ ceso orgánico como en los procesos espirituales. se basa fundamentalmente en la imprecisión de la vista. En primer lugar. la lógica.

el arte es una fuerza embe­ llecedora: la sensualidad del artista pone en los objetos lo que venera. El sentimiento de exceso e intensificación de fuerza se refleja en la anatomía del cuerpo cuando se está en un estado de embriaguez —el que produce los momentos geniales— . «propios del sistema cerebral recargado de fuerzas sexuales» (verano de 1887. pues produce también un exceso de fuerza muscular. Todas las representaciones del hombre son resultado de esta fuer­ za de simplificación que es la fuerza artística de la naturaleza o embriaguez. a partir de unos estados determinados por la embria­ guez transfiguramos las cosas y las dotamos de la ple­ nitud propia de esos estados. de modo que construye formas con las líneas principales. de modo inverso. el lenguaje: toda la actividad espiritual está determinada fisiológicamente. creando al omitir muchos rasgos. La representación del mundo fenoménico es el producto de esta fuerza simplificadora. La vida elevada y triunfante tiene una fuerza de transfiguración: su propia perfección es transmitida a las cosas. una marcha fuerte aumen­ ta la energía espiritual hasta la embriaguez. que a su vez estimula el mundo de la sensualidad. a su vez. la felicidad afrodisíaca. Además de simplificar. 8 [ 1]). la perfec­ ción despierta. perfeccionando el objeto.LA FILOSOFÍA I ® NIETZSCHE grandes rasgos con más intensidad. que subraya las líneas principales al tiem­ po que omite otros muchos rasgos. El arte parte de un ver y un hacer perfectos. pues lo bello produce un efecto excitante en el sentimiento de placer. Por tanto. Esa transformación es un 129 . acentuando el rit­ mo. con ella se obtiene el pensa­ miento. la sensualidad elevada crea la belleza de la perfección.

. «hay una memoria específica que emerge en tales esta­ dos: un mundo lejano y fugaz de sensaciones regresa aquí.FRIEDRICH NIETZSCHE. la causa y el efecto del arte se hallan en un mismo lugar: la obra de arte tiene su ori­ gen en el estado estético. Entre ellos señala Nietzsche los esta­ dos provocados por la comida. La contemplación de estas cosas creadas a partir de esos estados provoca a su vez los estados de pleni­ tud y perfección. por su parte. esos estados placenteros en los que se mezclan los «matices delicadísimos de sensaciones de bienestar y deseos animales» constituyen los estados llamados por Nietzsche estéticos: estados fisiológicos de pleni­ tud causantes de la transfiguración y de la belleza de las cosas. el acto de bravura. O EL EXPERIMENTO D E LA VIDA embellecimiento. 14 [119]). Así.. el sarcasmo. caracterizado por la embria­ guez. el arte produce un efecto tónico. las obras a las que el creador ha prestado su perfección y plenitud provocan esta misma embriaguez en quien las contempla: en la fisiología del arte. El efecto del arte es una sugestión del placer.» (primavera de 1888. el éxtasis del senti­ miento religioso». el ins­ tinto sexual. la influencia meteoroló­ gica (la embriaguez causada por la primavera). el punto de partida y el de llegada coinciden. estados que evocan un mundo de recuerdos de la embriaguez. la crueldad. 130 . Por esto. aumentando el sentimiento de fuerza y provocando el placer. «la victoria sobre el enemigo. una poetización que llega a reflejar en las cosas la sobreabundancia desde la que son per­ cibidas. Todas las pasiones y los apetitos fuertes participan de la embriaguez. La percepción de cosas que mues­ tran esta plenitud provoca una excitación de la vida animal.

todas las facultades que tenemos en tanto que hombres cultivados se derivan y son restos de estas capacidades más íntegras: «Pero hoy también se sigue oyendo con los músculos. cualquier indicación: se trata de «la sensuali­ dad inteligente». El lenguaje de los sonidos y de los gestos tiene su ori­ gen en este estado. que per­ mite la adaptación de unos seres a otros. La fuerza se traduce en una sensación de dominio de los músculos que aligera los movimientos que se sien­ ten como placer. la simplificación. El grado de comunicación y de entendimiento. lo que nos permite alcan­ zar detalles situados más allá del límite de la percep­ ción de un órgano menos agudo. por lo que el adaptarse unos a otros no proviene de una capacidad moral. lo que lleva a un punto culminante de comunicabilidad entre los seres.l a f il o s o f ía d e n ie t z s c h e Lo estético se define así como un excedente de fuerza o sentimiento elevado de poder que consiste en una gran capacidad de coordinación y armonización de todos los anhelos fuertes y contrarios y cuya conse­ cuencia es el embellecimiento. por el mero hecho de experimentarlos. se sigue leyendo inclu­ so con los músculos» (primavera de 1888. las sensaciones de espacio y tiempo son modificadas. de relaciones psico131 . el órgano para la percep­ ción de lo nimio se agudiza. También se refuerza la capacidad de comprender y de adivinar cualquier su­ gestión. En ese estado. que posee una sobreabundancia de medios de comunicación y una sensibilidad extrema para captar los signos y los estímulos. de modo que es posible abarcar con la vista masas y extensiones que de otro modo resultaría imposible. depende del grado de fuerza. sino de una sensibi­ lidad fisiológica de la sugestión. al mismo tiempo. 14 [119]).

están los estados no estéticos. para Nietzsche. Por último. es «un estado explosivo [. Una imagen intema es ya un movimiento de los miembros. en los que se produce una disminución de la fuerza vital. sin embargo. de un arte. 14 [170]). Los artistas 132 . de entendimiento y de comu­ nicación a través de numerosos medios de expresión. pues nace de estados contrarios a los estéticos. Estos estados contrarios al arte propiamente dicho son. a la riqueza asociada al exceso de fuerza o embriaguez. la exuberancia de la presión inter­ na». es decir. Por tanto. antiartístico. el estado estético posee también una irritabilidad extrema.. el aparato de inhibición está «desenganchado» (primavera de 1888. en lugar de trans­ figurar. que permite un gran poder de sugestión.FRIEDR1CH NIETZSCHE. este vigor animal del sis­ tema sexual que empuja a la creación.. la fisiología del arte se resume en el sentimiento de fuerza intensificado o placer que mueve a reflejar en las cosas su plenitud y perfección. debido a que el hombre. contrarios a la abundancia. Romanticismo y clasicismo Frente a esta exuberancia. en la que el modelo se imita de una forma irresistible y se representa por signos.] como presión e impulso que hay que liberar. a través de todo tipo de trabajo muscu­ lar y de movilidad. fuente también de arte. En el arte nacido de los estados empobrecidos de la obje­ tividad se produce también un pesimismo. se sumerge en la contemplación y la objetividad. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA motrices que derivan en los sentimientos de simpatía o altruismo. La extrema agudeza de ciertos sentidos.

Los medios expresivos que usa constantemen­ te son un signo de sentimiento de carencia. una forma más de nihilismo. por otro.LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE que poseen esa naturaleza. de la carencia. se vuelve negación del mundo. usando para ello las materias excitantes: en música. con su fuerza transfiguradora. ese estado explosivo que busca expresarse por todos los medios que tiene a su alcance. «la brutalidad nerviosa de los sonidos de la orquesta». En el romanticismo se produce un falso fortaleci­ miento. En el arte 133 . y el efecto que produce es tam­ bién un aumento de fuerza. sino la carencia. así como el gusto por lo enorme. lo grosero. de los estados afirmadores de la existencia. aparecen como algo con­ tradictorio. su forma de proceder es totalmente contraría: lo que les mueve a crear no es precisamente ese estado de abundancia. es el arte separado de todo tipo de embriaguez. lejos de afirmar la existencia —justamente lo que le distingue del nihilismo—. De este modo. se dicen artistas y. huyen de sí mismos. en tanto que forma de embriaguez. El arte romántico se resume en un «culto a los excesos de sen­ timiento». en cambio. las atrocidades. Lo que se opone al arte dio­ nisíaco. pues. en la que uno se desprecia a sí mismo. «los colores chillones» (princi­ pio de 1888-príncipio enero 1889. en la novela. Lo que separa a un arte de otro es una cuestión de fuerza: el arte dionisíaco o clási­ co tiene su fuente en ella. el arte se convierte en algo contrario a sí mismo. la pasión del romanticismo es más bien una expresión de unos nervios debilitados y de almas cansadas. 14 [68]). de falta de fuerza. de todo tipo de pasión fuerte. que bebe. por un lado. es el arte romántico. por esto tiene que tiranizar para conseguir el efecto. pues.

no va más allá de la mera mezcla de estilos. es un concepto condicionado por el propio hombre. En el arte dionisíaco se produce una especie de embriaguez natural. El juicio estético Por otro lado. Ahora bien. mientras que el arte romántico produce una especie de embriaguez que se caracteriza sobre todo por la confusión. no logra imponer una forma. una unidad. de un estado de alimentación enfermiza del cerebro. Del mismo modo que el arte y la belleza son tónicos que estimulan la excitabilidad del cuerpo. no consigue dominar las contradicciones ni coordinar los anhelos internos. La feal­ dad es siempre producto de la falta de fuerza coordina­ dora. la del arte romántico. un aumento efectivo de la fuerza. de una disminución de fuerza: «La visión de lo feo vuelve malo y sombrío» (La Gaya ciencia. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA moderno o romántico se multiplican las líneas. se aumentan las masas hasta sumir a los sentidos en la mayor confusión. 290). respectivamente. por una excitación que debilita los nervios. La embriaguez de Dioniso — la del arte clásico— nace de una plenitud desmesurada de vida.FRIEDRICH NIETZSCHE. la belleza. que usado fuera de esa relación pierde su sentido. la fealdad produce un efecto depresivo. Así. como la fealdad. pues es la expre­ sión de una depresión. que necesita sustancias embriagadoras y excitantes para soportar la vida. por la ausencia de fuerza. la belleza y la fealdad están asocia­ das al arte y a lo no artístico. en cambio. la belleza está incluida dentro de «valores biológicos de 134 .

135 . según se trate de un hombre gregario o de un hombre excep­ cional o superhombre. cada clase de hombre dirá sí o no a cosas dife­ rentes. Naturalmente. 11 [138]). Se trata de saber cuándo se aplica esta clase de juicios estéticos que. la fisiología: «El sentimiento de poder expresa el juicio de “belleza” sobre cosas y estados que el instinto de la impotencia solo puede valorar como odiosas y “feas”» (noviembre de 1887-marzode 1888. por una clase de persona. pero que son muy persuasivos y. son instintivos y aconsejan sobre lo inme­ diato desde una óptica del primer plano. lo que determina el uso de un juicio de belleza es la fuerza. de lo que intensifica la vida» (otoño de 1887. es decir. Así. Lo que sea perjudicial o beneficioso para cada uno depende de sus condiciones. de su manera de experimentar la vida: de este modo. variarán. «esto es bello».LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE lo útil. por lo que el juicio estético emitido. «esto es feo». Como estos valores están asociados a ciertas condiciones de conservación de los hombres. 10 [167]). Como en los juicios de belleza lo que se dice en definitiva es un sí. en el caso de los de la belleza. serán distintos según la clase de este. en tanto que es perjudicial para ese tipo. que expresa la repugnancia por alguna cosa. puede manifestar en otro la aceptación de esa misma cosa por creer en su utilidad para este tipo de vida. según Nietzsche. las circunstancias en que un hombre gregario o un hombre excepcional usa un jui­ cio estético. lo que es perjudi­ cial y peligroso para uno no lo será para el otro. pues son relativas a sus condiciones de conservación de existencia. emitirá el juicio de belleza ante cosas diferentes. de lo beneficioso. lle­ nan los objetos que los provocan de un encanto puesto por quien los emite.

que es el resultado de una sola voluntad fuerte. en tanto que artista. como defiende Aristóteles. introducien­ do en ella el triunfo del orden moral. haciendo suigir de este la gran forma. en tanto que trágico. a los reacti­ vos de los activos. Los débiles. La gran forma y el superhombre Al arte clásico o dionisíaco está asociada la gran forma. interpretándola como descarga de las pasiones con fines morales o medicinales. invitando a la resignación. adaptándola a su gusto. En el estilo clásico se da esa quietud pro­ pia que solo emana de una única voluntad que impone 136 . al artista de la decadencia del artista trágico. así como el valor y la libertad ante algo poderoso. El artista trágico nos comunica. en la tragedia.FR1EDR1CH NIETZSCHE. «son fuertes para sentir el sufrimiento como el placer» (otoño de 1887. «Incursiones de un intempestivo». o el gran estilo. un estado sin miedo ante lo terri­ ble. tras aplicar su gran fuerza de simplifica­ ción. ante algo que produce espanto: «Ese estado victorioso es el que el artista escoge. en cambio. acentúa solo los principales. los espíritus fuer­ tes se dicen sí a sí mismos. obtienen el placer de la trage­ dia de otra forma. Así. de un sentimiento elevado de poder que consigue dominar el caos. que. 24).101168]). O EL EXPERIMENTO D E LA VIDA Nietzsche ve en el gusto o predilección por lo proble­ mático y terrible y en el gusto por lo mono y gracioso lo que distingue al hombre gregario del superhombre. al tiempo que omite rasgos. a los caracteres débiles de los caracteres fuertes. el que glorifica» (Crepúsculo de los ídolos.

Además. sencillo. la decencia y el res­ peto del rebaño». El criterio para valorar la grande­ za de un artista reside. si él se ha convertido ya en una gran forma. tiene en común con la gran pasión el rechazo a gustar. a «hacerse lógico. según Nietzsche. que viene a coincidir con el artista trágico o dionisíaco. como tienen su propia fuente de valoración. de modo que puede extender su voluntad sobre amplias superficies de la existencia. nada 137 . precisamente. hacerse ley» (primavera de 1888. a persua­ dir. La gran forma de una obra de arte solo llega a existir si el artis­ ta la tiene dentro de sí. el gran estilo carece de sentido en sí mismo si no está en relación con la persona que lo lleva a la luz. justificando lo terrible. estructurándose y ordenándose a sí mismo. si ha conseguido dominar todos sus anhelos internos bajo la ley de una sola voluntad fuerte. hasta tal punto que alrededor de él se extiende un desierto oscu­ ro y envuelto en el silencio que le separa de los demás hombres y de sus reglas. matemático. en su capacidad para el gran estilo. Por último. que. más duro. como son incomunicables. dejando a un lado todo lo pequeño. inequívoco. es decir. La gran forma. «es más frío. con los mismos rasgos que caracterizan los estados estéti­ cos: tiene una lógica y una mirada muy amplia que con­ sidera las consecuencias más lejanas. una simplificación: «El sentimiento supremo de poder está concentrado en el tipo clásico» (primave­ ra de 1888. 14 [61]). El propósito del gran arte que es capaz de dar a luz a la gran forma es someter el caos a hacerse forma.LA FILOSOFIA DE NIETZSCHE un orden. de modo que lo sitúa más allá de toda regla de la conveniencia. más decidido. Nietzsche define al hombre de gran estilo. 14 [46]). y sin temor a la opinión.

en cambio. igual que la gran obra de arte. El carácter de gran estilo. el superhombre. extrayendo una nota consonante de toda contradicción: «regalando su poder». vive en su propia jurisdicción y no tiene por 138 . El hombre de gran estilo. 290). El hombre de gran estilo es aquel que crea como reconocimiento de su ser. para crear la obra de arte de gran estilo es necesario. 10 [168]). arbitrario. «expresa su experiencia más íntima en el simbolismo de cada obra de arte» (otoño de 1887. Lo importante es que el resultado provenga del ejercicio de una única voluntad. Para ello hay que inte­ grar en un plan artístico todas las fuerzas y debilidades que ofrece la naturaleza de cada uno. pues es la manera en que su naturaleza les permite obtener el placer y la feli­ cidad. fantástico.FRIEDR1CH N1ETZSCHE. Las naturalezas débiles. muestra que ha sido modelado por un único gusto que se impone tanto en el conjunto como en los detalles. «hasta que cada elemento parezca como arte y razón» (La gaya ciencia. y tienden a percibirse y a percibir la natura­ leza como algo «salvaje. en primer lugar. que ha dictado el modo de configurarse el fenomenismo de su propio mundo interior. tienen que ponerse una máscara cuando hablan a los demás. es decir. para alcanzar una naturaleza estilizada. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA «familiares». en defi­ nitiva. a su propia ley. el arte de dotar de estilo al propio carácter de uno mismo. no soportan someterse a una fuerza única. Así. 290). desorde­ nado» (La gaya ciencia. no tienen capa­ cidad para dominarse. pues han logrado una sujeción de todas sus fuerzas dispersas a un solo gusto. Las naturalezas que consiguen este carácter son las fuertes.

LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE encima de él ninguna instancia superior. La necesi­ dad de creer en algo. La filosofía. Esa aniquilación se concentra. los incomparables. la creación de la obra de gran estilo. la única manera de pensar de un ser que crea. Solo la libertad de este. crea sus tablas de valores propias y exclusivas. en la creencia en la verdad. los que se crean a sí mismos!» (La gaya ciencia. tanto en los objetos del arte como en nosotros mismos. aunque solo sea para crear posteriormente nuevos valores que par­ tan de la fuerza de la voluntad. ha tenido que llegar a no creer en nada. los que se dan a sí mismos su ley. para ello ha tenido que aniquilar de una forma radical. Por esto hay que ser escépticos. después de haber cuestionado sus ideas recibidas. llegando a ser lo que es: «¡Los nuevos. Así. pues él mismo es la obra de su creación. según la concepción de Nietzsche. su propia tabla de valores. la necesidad de certidumbre. de servidum­ bre del espíritu. sobre todo. y esta solo es posible con la libertad absoluta en las convicciones. 335). el miedo al azar es un síntoma de debilidad. el superhombre es el creador por excelencia. el descrei­ miento por instinto. En los estados de sobreabundancia de fuerza todo aparece justificado. hace posible la creación del super­ hombre en tanto que se da a sí mismo su propia ley. creencia que impide precisa­ mente la actividad creadora. La filosofía como experimento y el círculo eterno Solo en la creación se afirma el mundo y se redime el sufrimiento. los que solo se producen una vez. es una forma de vivir la 139 .

problemáticas. Se experimenta hasta dónde es posible la afirmación dionisíaca del mundo. terribles y divi­ nas que nuestra curiosidad y nuestra sed de posesión son llevadas más allá de sí mismas» (La gaya ciencia. Es experimental en tanto que explora las posi­ bilidades del nihilismo. escruta hasta qué punto se puede soportar la verdad trágica que nace de la aniqui­ lación de los valores impuestos. sino que avanza hacia nuevas formas de valorar. más fecun140 . Pero su filosofía no se queda en el mero no. hacia la creación de uno mismo. buscando la verdad. se puede obtener de la existencia una mayor fecundidad. hacia la afirmación del mundo.FRIEDRICH NIETZSCHE. peligrosamente. si su negra sombra se ha posado sobre la mira­ da del filósofo que. una vez metamorfoseada. pues son aspectos de la existencia más poderosos. y sin miedo al azar ni a la incertidumbre. en la mera muerte de Dios. extrañas. desde el instante en que este solo puede ser justificado desde la creación. valor. pero también. lozanía corporal. hasta dónde es posible no rechazar­ lo si se ha experimentado hasta el límite su carácter terrible. Este experimento lleva hacia lo desconocido. el abismo y una oscuridad inquie­ tante que. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA experiencia a la que estamos obligados por el hecho de existir. una mayor alegría de cuerpo y de espíritu: «Es la gran salud que permite conquistar tierras nuevas y desconocidas. Para ello se necesita agilidad. 382). el caos. alegría de espíritu. viviendo así. solo encuentra lo absurdo. hasta que es posible aceptarlo. lleva a correr ries­ gos y a exponerse al peligro. es la apariencia del mundo: qué cosas se pueden aceptar. Las cosas hasta ahora nega­ das aparecen como necesarias y deseables. un mundo tan rico en cosas bellas.

sabe. 1888.LA FILOSOFÍA D E NIETZSCHE dos. el mundo concebido como un eterno círculo. El eterno retomo. de una energía infinita —una manera de seguir conser­ vando la idea de Dios—. Condición suprema accesible a un filósofo: ser dionisíaco de cara a la existencia: mi fórmula es el amor fa ti» (primave­ ra-verano. El experimento de la filosofía de Nietzsche quiere llegar a la afirma­ ción dionisíaca del mundo. en un 141 . un anillo eterno: por otro. en que la cantidad de energía es finita. a la afirmación sin excepción ni selección previa: por eso «quiere el círcu­ lo eterno: las mismas cosas. en los que se expresa con más claridad la voluntad de lo que existe. 16. la experiencia de pensar el universo como una serie de formas y de situaciones que tienen que volver a darse. Ese mundo ateo. que ni aumen­ ta ni disminuye. Ese mundo circular es. Una fuerza única y múltiple al mismo tiempo que está en todas partes y siempre está jugando. (32J). la misma lógica y la misma falta de lógica de la confusión. siempre cambiando. Frente a cierta concepción religiosa del mundo en la que este aparece dotado de una capacidad de creación infinita. tiene un doble aspecto. sino que. por supuesto. el mundo dionisíaco. Ese mundo de la voluntad de poder es un monstruo de fuerza sin principio ni fin. es decir. el pensamiento de un universo circular. como expresión máxima de la filosofía de Nietzsche. como el de Schopenhauer. acumulándose. pues para el filósofo es incompatible el concepto de energía con el de infinitud. más verdaderos. sin embargo. el mundo de la voluntad de poder. Por un lado. conti­ nuamente se transforma. rodeado por la nada. Nietzsche opone su mundo sin Dios. justificarse a sí mismo en cada instante.

y para ello hay que saber bendecirlo. que aparta una conciencia que lleve las cuentas de la cantidad del pla142 . y para resistir el mundo en su horrible monstruosidad. por tanto. de lo más sencillo se va a lo más complejo para volver a «la abundancia de la sencillez». librarse. Los que no tienen fuerza suficiente para ello tienen necesidad siempre de una «verdad». de un mundo absurdo. determinada. y tiene la facultad de renovarse eterna­ mente. para soportar el pensamiento del eterno retomo. pues la energía es finita. la eternidad de lo horrible y lo espantoso. en otro. en un continuo devenir de la eterna creación. para ir de nuevo a la contradicción. necesitan una visión que los cautive para poder llegar a soportarlo. es necesario tener capacidad para admitir el carácter terrible de un mundo sin meta. hay que librarse de la verdad como valor supremo. que rechaza el gusto por la seguridad y asume el del riego y la incertidumbre. Este mundo se afirma a sí mismo como lo que eternamente debe volver. Para ello. una visión que les niegue el mundo «tal como es». más allá del bien y del mal. aquí. sin meta alguna y en una trayectoria circular. de la moral y poner en su lugar el arte: el hombre como cre­ ación continua. Un signo de fuerza es resistir y sopor­ tar el mundo terrible sin visiones cautivadoras. es necesario la transvalo­ ración de todos los valores. esa verdad que los deprime. allí. que les oculte esa fealdad. las formas nacen y desaparecen. del conflicto al deseo de armonía. de la eterna des­ trucción. divinizarlo. En su constante juego.FRIEDRICH NIETZSCHE. es decir. Este mundo sin Dios hay que saber sopor­ tarlo. O EL EXPERIMENTO OE LA VIDA momento. tiene la infinita capacidad de reconfiguración de las formas. de «otro mundo» distinto del que aparece como un monstruo de fuerza.

que da forma y unidad a la confusión de nuestra negra y turbulenta naturaleza. toda la fisiología de la plenitud y la fuerza eternizan y divinizan la vida. 11 [38]). que no está sometido a ninguna instancia superior. la enemistad y la guerra. sino que se exalte por el hecho de que nuestras representaciones sean precisa­ mente nuestra obra. la visión de nuestro fundamento como un abismo oscuro donde las fuerzas se revuelven como un monstruo de mil cabezas intentando desfogarse solo nos es soporta­ ble mediante la creación. no es virtuoso según unas reglas exteriores para alcanzar la felicidad. preferir las pasiones fuertes: las pasiones que dicen sí —«la bravura. «la naturaleza que somos se oscurece» (noviembre 1887-marzo 1888. sino que «determina como virtud precisamente las condiciones de su felicidad» (primave­ ra-verano 1883. la salud. que se da a sí mismo sus propios valores. En definitiva. el del eterno retomo. el respeto. Se necesita una vía para que estas fuerzas explo­ ten en fulgores y acciones. el amor sexual. la visión de la mons­ truosidad de fuerza que se mueve sin ningún sentido. todo lo fuerte. que no se desanime ante la constatación de que todo es solo subjetivo. La verdad es fea y solo el arte nos permite no pere­ cer en ella. la ale­ gría. La presión de la plenitud provoca una situación parecida a la que precede al huracán. La visión del mundo. El hombre de creación. Cuando se libera esa fuerza bloqueada adviene la felicidad.7 [26]). se soporta gracias a la libertad de espíritu que posibilita la 143 . todo lo que tiene abundancia. El pensamiento más pesado. El placer está junto al sentimiento de fuerza y la felicidad no sigue a la virtud. las buenas maneras»— . los gestos hermosos.LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE cer y desplacer.

para su manifestación. con solo un sí a un solo instante. Así. Esta indica a las fuerzas acu­ muladas. que se mueven agitadas y en la oscuridad. con lo que esta queda también afirmada: con un solo sí a un solo instante queda afirmada toda la exis­ tencia. toda la eterni­ dad queda justificada. permitiendo dominar el caos que se es. 144 .FRIEDRICH NIETZSCHE. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA inversión de los valores. la plenitud y perfección de la fuerza queda transferida a la propia vida. una vía de escape para su explosión.

en otras palabras.Antología* uanto más percibo en la naturaleza esos instintos artísticos omnipotentes y en ellos un anhelo ardien­ te de apariencia. como una representación del uno primordial en cada momento engendrada. como un perpetuo devenir en el tiempo. Esta apariencia. para su constante redención. cap. así como la del mundo en general. como la realidad empírica. concibamos nuestra existencia empírica. estamos obligados a sentirla como el verdadero no ser. el espacio y la causalidad. 145 . más me siento empujado hacia la hipótesis metafísica de que el ser verdadero. 4) * Traducción del autor. es decir. y por tanto como una satisfacción aún más elevada del ansia originaria de apariencia. necesita al mismo tiempo la visión arrebatadora. la apariencia placentera. C (El nacimiento de ¡a tragedia. en la que estamos totalmente inmersos y en la que consistimos. como lo eternamente sufriente y contradictorio. Hagamos abstracción por un momento de nuestra propia realidad. enton­ ces el sueño será para nosotros como la apariencia de la apariencia. de redimirse en la apariencia. el uno primordial.

cuando se rompe el principium individuationis. ¡cuida­ do con los principios teológicos superfluos! Como lo es el del instinto de autoconservación (se debe a la incosecuencia de Spinoza). 13) Se me ha de permitir designar con esta palabra [atomismo espiritual] esa creencia que considera el alma como algo indestructible. (Más allá del bien y del mal. incluso de la naturaleza. en efecto. como una mónada. I. en cualquiera de sus figuras. (El nacimiento de ia tragedia. cap. I) Los fisiólogos deberían reflexionar cuando esta­ blecen el instinto de autoconservación como el instin­ to cardinal de un ser orgánico. a la que nos acer­ cará aún más la analogía de la embriaguez. Así lo ordena. eterno. como un átomo: ¡hay que echar esa 146 . indivisible. Algo vivo quiere sobre todo descargar su fuerza —la vida misma es voluntad de poder: la autoconservación no es nada más que una de las consecuencias indirectas y más frecuentes de esto. Si a este horror añadimos el éxtasis delicioso que surge del fondo más íntimo del hombre. Brevemente. parece sufrir una excepción. aquí como en todas partes.FRIEDRICH NIETZSCHE. entonces alcanzaremos con la mirada la esencia de lo dionisíaco. el método que debe ser esencialmente economía de principios. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA En el mismo pasaje nos ha descrito Schopenhauer el inmenso horror que se apodera del hombre cuando súbitamente le desconciertan las formas del conoci­ miento de los fenómenos en el momento en que el prin­ cipio de razón suficiente.

a partir de ahora. en efecto. El cami­ no hacia nuevas expresiones y estilizaciones de la hipó­ tesis del alma está. como le suele pasar a la torpeza de los naturalis­ tas. (Más allá del bien y del mal. ¿Y quién sabe? Tal vez a encontrar. reconocer en lo que hasta ahora se ha escrito un síntoma de lo que se ha silenciado hasta ahora. Todavía*nadie ha rozado ni siquiera con el pensamiento la concepción como morfología y teoría del desarrollo de la voluntad de poder. el nuevo psicólogo se ha expulsado a sí mismo. dicho entre nosotros. sin embaigo.ANTOLOGÍA creencia de la ciencia! No es en absoluto necesario.12) Toda la psicología ha permanecido hasta ahora pendiente de prejuicios y recelos morales: no se ha atrevido a ir a la profundidad. derecho de ciudadanía en la ciencia. «alma como pluralidad del suje­ to» y «alma como organización social de los instintos y afectos» quieren tener. abierto: conceptos como «alma moral». que en cuanto tocan «el alma». librarse del alma misma por eso y renunciar a una de las hipótesis más antiguas y venera­ bles. más frío en aparien147 . Poniendo fin a la superstición que hasta ahora crecía con una exuberancia casi tropi­ cal alrededor de la representación del alma. como yo la concibo: en la medida en que está permitido. en efecto. La fuerza de los prejuicios morales ha penetrado hondo en el mundo más espiritual. 1 . la pierden. a un nuevo desierto y a una nueva desconfianza —puede ser que los psicólogos antiguos tuvieran mayor comodidad y alegría: pero a fin de cuentas aquel se sabe condena­ do justamente por eso también a inventar.

mejor. que entien­ de y malentiende que toda acción está causada por un 148 . deben intensificarse en caso de que la vida se intensifique. y solo puede aparecer de otra forma con la seducción del lenguaje (y los errores fundamentales de la razón que se han petrificados en él). es tan absurdo como exigir a la debilidad que se manifieste como fortaleza. como sutil inmoralidad.23) Exigir de la fuerza que no se manifieste como fuerza. 1. paralizando. y. a una conciencia aún fuerte y vigorosa. como afectos que determinan la vida. Una fisio-psicología genuina tiene que luchar contra resistencias inconscientes en el corazón del investiga­ dor. un querer adueñarse. codicia. haciendo daño. un querer ven­ cer. [. de esa acción misma..] (Más allá del bien y del mal. una sed de enemigos. no es nada más que ese cuanto de ese instinto. envidia.FRIEDRICH NIETZSCHE. y más aún una teoría que sostenga que todos los instintos buenos se derivan de los malos. cegando. de resistencias y triunfos. de esa voluntad. ansia de dominio. por tanto. Suponiendo que alguien conside­ re los afectos odio. Un cuan­ to de fuerza es justamente ese cuanto de instinto. de voluntad. tiene el «corazón en contra»: ya una teoría sobre la dependencia mutua de los instintos «buenos» y «ma­ los» causa desazón y fastidio. de acción. que no sea un querer dominar. tergiversando. como es evidente. como algo que tiene que estar presente de un modo fundamental y esencial en la economía global de la vida y que. ese sufrirá la dirección de su juicio como un mareo.. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA cia y con menos presupuestos.

I. de la acción. Los investigadores de la naturaleza no lo hacen mejor cuando dicen: «la fuerza mueve. el pueblo duplica el hacer. por ejemplo. y no ha conseguido desemba­ razarse de esos monstruosos hijos falsos. De la misma manera. bajo los efectos de la seducción del lenguaje. como si detrás del hombre fuerte hubiera un sustrato indiferente que fuera libre de exteriorizar o no la fuer­ za. así separa la moral del pueblo la fuerza de las exteriorizaciones de la fuerza. que el pueblo separa el rayo de su relámpago y entiende este último como un hacer. y cosas por el estilo. como una acción de un sujeto que se llama rayo. [. a pesar de toda su frialdad. uno de esos hijos monstruosos. que ocultas arden en secreto. lo mismo que la «cosa en sí» kantiana): qué tiene de extrañar el que las pasiones. del devenir. En el fondo. no hay «ser» detrás del hacer. en efec­ to. de toda su indiferencia por las pasiones..ANTOLOGÍA agente.. el «autor» ha sido añadido al hacer sin motivo: el hacer es todo. toda nuestra ciencia sigue estando. cuando el rayo res­ plandece es un hacer-hacer: toma el mismo fenómeno en primer lugar como una causa y después como su efecto. de la venganza y el odio utilicen esta creencia en su provecho y que incluso no defiendan ninguna creencia con más ardor que la de que el fuer­ te es libre de ser débil y el ave de presa. Pero no hay tal sustrato. los «suje­ tos» (el átomo es. cordero: con eso se arrogan el derecho de achacar al ave de presa el ser ave de presa. por un «sujeto». 13) 149 . la fuer­ za causa».| (La genealogía de la moral.

es tal como usted dijo. la bajeza temerosa. la sumisión a los que se odia. y la impotencia que no se venga. pérfido.. solo un conoci­ miento perspectivista..FRIEDRICH NIETZSCHE. 111. más perfecto será nuestro «concepto» de esa cosa. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA [. que viene de todos las esquinas y rincones.. cuantos más ojos.. ¡Bien! ¡Es suficiente! ¡Hablen ahora! ¿Qué pasa ahí abajo? Dígame lo que ve.] Solo hay un ver perspectivista. señor Curiosidad y señor Temeridad: sus ojos han de acostumbrarse antes a esa falsa luz cambiante. una dulzura empalagosa se adhiere a cada sonido. sin embargo. hombre de la más temeraria de las curiosidades. un murmullo suave. y cuantos más afectos dejemos hablar sobre una cosa. ahora soy yo el que escucha.. — No veo nada. en «obediencia» (sobre todo a Uno del que 150 . Esperen aún un momento. La debilidad ha de convertirse mentiro­ samente en mérito. Pero eliminar la voluntad en general. — ¡Siga! — . podamos poner en la misma cosa. prudente...] (La genealogía de la moral. ¿no significaría esto cas­ trar el intelecto? [. oigo mejor. suponiendo que pudiéramos hacerlo: ¿cómo?. ojos diferen­ tes. Es un rumor. dejar en suspenso la totalidad de los afectos. no cabe duda. en «humildad». en bondad... nuestra «objetivi­ dad». Me parece que se miente. 12) — ¿Quiere alguien hundir su mirada en el misterio de cómo se fabrican los ideales en la tierra? ¿Quién tiene el valor de eso? Bien.. Esta es la vista de este som­ brío taller.

todos estos murmu­ radores y falsificadores de monedas. Me parece que no apesta más que a mentiras. sino que también les «va mejor». Es lo que llaman «la gloría». También hablan del «amor a sus enemigos». cuyos esputos deben chupar (¡no por miedo. quizá esta miseria es una preparación. La inocuidad del débil. — ¡No! ¡Un momento más! Aún no ha dicho nada de la obra maestra de esos nigromantes. su quedarse en la puerta. una práctica. Algo que un día ten­ drá su recompensa y que se pagará con enormes inte­ reses en oro. que al menos alguna vez les irá mejor.. sudando. la cobardía misma. basta! No lo aguanto más. los señores de la Tierra.ANTOLOGÍA dicen que ordena esa sumisión.. que producen 151 . lo llaman Dios).. — ¡Siga! —Son miserables. una prueba. pero me dicen que su mise­ ria es una elección y una distinción de Dios. a veces incluso el de virtud: el «no poder vengarse» se llama «no querer vengarse» y a veces incluso perdón («pues no saben lo que hacen.. su inevitable tener que esperar recibe aquí un buen nombre: «paciencia». que a los perros que más que se les quiere se les da de palos. que no solo son mejores. aunque se calientan unos a otros. que tiene mu­ cha. — ¡Siga! —Ahora me dan a entender que no solo son mejo­ res que los poderosos. ¡solo nosotros sabemos lo que ellos hacen!»). ¡Aire viciado! ¡Aire viciado! Este taller donde se fabrican ideales. Pero ¡basta. tal vez algo más. en absoluto por miedo! Sino porque Dios manda honrar a toda autori­ dad). sin duda. ¡No! En felicidad.

sino «el triunfo de la justicia». la llegada de su reino. no creen ni espe­ ran la venganza. el «ateísmo». odian la «injusticia». «en la espe­ ranza». I. abro de nuevo las orejas (¡ay. del «reino de Dios». la embriaguez de la dulce venganza («más dulce que la miel» la llamaba ya Homero). leche e inocencia a partir de esas tinieblas: ¿se ha dado cuenta de que su perfección en el refina­ miento es su tacto de artista tan audaz. ¿podría imaginarse usted que está entre hombres de resenti­ miento?. 14) 152 . su fantasmagoría de la futura gloria anticipada? — ¿Cómo? ¿Oigo bien? Lo llaman «el juicio final». ¡no!. y me tapo las narices). sino la victoria de Dios. — ¡Basta! ¡Basta! (La genealogía de la moral. no odian a sus enemigos. ay. tan sutil.FRIEDRICH NDETZSCHE.. lo que les queda por amar en la tierra no son sus her­ manos en el odio. «en el amor». O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA blancura.. ¡qué hacen con esta venganza y con este odio? ¿Ha oído alguna vez estas palabras? Creyendo solo en lo que dicen. sino sus «hermanos en el amor». — Y ¿cómo llaman a lo que les sirve de consuelo a todo sufrimiento de la vida. Solo ahora oigo lo que decían tan a menudo: «Nosotros los buenos somos los ju s­ tos»: lo que exigen no lo llaman revancha. tan ingenioso. — Entiendo. del dios justo sobre los ateos. ay!. todos los buenos y los justos de la tierra. tan mendaz? ¡Tenga cuidado! Esos animales subterráneos llenos de venganza y odio. como dicen ellos. pero mien­ tras tanto viven «en la fe».

como la vives ahora y la has vivido. Comprendí —quién 153 . la pregunta. al menos entre mis amigos. ¿No te arrojarías al suelo. ¿cuánto tendrías que amarte a ti y a la vida solo para aspirar ya a dar esta aprobación y poner ese sello último y eterno? (La gaya ciencia. tendrás que vivirla otra vez e innumerables veces. sino que cada dolor y cada placer y cada pensamiento y cada suspiro y todo lo indeciblemente pequeño y grande que hay en tu vida debe volver a ti. del mismo modo este momento y tú mismo.—Si un día o una noche un demonio te siguiera en secreto en tu soledad más soli­ taria y te dijera: «Esta vida. y tal vez te destruiría. del mismo modo esa araña y ese claro de luna entre los árboles. tal como eres. Si ese pensamiento se apo­ derase de ti. mota de polvo entre el polvo!».ANTOLOGIA El peso más grande. estaría sobre tu obrar como el peso más gran­ de. rechinarías los dientes y maldecirías ai demonio que te habló así? O acaso has vivido alguna vez un momento prodigio­ so en que le responderías: «¡Tú eres un dios y nunca he oído algo más divino!». El eterno reloj de arena de la existencia da la vuelta sin cesar. «¿quieres esto otra vez e innumerables veces?». ¡y tú con él. 341) ¿Qué es romanticismo?—Tal vez se recuerde. que al comienzo me arrojé sobre este mundo moderno con algunas sobrevalora­ ciones y errores de bulto y en cualquier caso como alguien con muchas esperanzas. Oh. y todo en el mismo orden y sucesión. y no habrá nada nuevo en ello. te transformaría. que se plantea en todo y en cada cosa.

O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA sabe a partir de qué experiencias personales— el pesi­ mismo filosófico del siglo xix como si fuera el síntoma de una fuerza superior del pensamiento. se desaho­ gaba finalmente. toda filosofía pueden ser considerados como un antído­ to y un remedio al servicio de la vida que crece y lucha: siempre presuponen que hay sufrimiento y seres que sufren. de una audacia más resuelta. que buscan el reposo. como un lujo que le estaba permitido. indiferente al hecho de que todo lo que se llama cultura temblase por ello. pero siempre. de modo que el conocimiento trágico me pareció como el auténtico lujo de nuestra cultura. un mar en calma.FRIEDRICH NIETZSCHE. la demencia. la convulsión. Se ve que enton­ ces ignoraba lo que constituye el carácter propio tanto del pesimismo filosófico como de la música alemana: su romanticismo. más peligrosa. ¿Qué es el romanticismo? Todo arte. De la misma manera me construí una interpretación de la música alemana como expresión de una potencia dionisíaca del alma alemana: en ella creí oír el terremoto con el que una fuerza pri­ mordial. la estupefacción. Pero hay dos clases de seres que sufren. la quietud. Condillac y de los sensualistas. como su forma de profusión más espléndida. así como un modo de ver y una comprensión trágicas de la vida: después los que sufren de un empobrecimiento de la vida. A esta doble necesidad de estos últimos res­ 154 . debido a su extrema riqueza. de la época de Hume. de una plenitud de vida más victoriosa que las que fueron propias del siglo xviii. retenida desde muchísimo tiempo. Kant. que quieren un arte dionisíaco. en pri­ mer lugar los que sufren de la sobreabundancia de la vida. la libe­ ración de sí mismos mediante el arte y el conocimien­ to. más noble. o la embriaguez.

la inteligibilidad conceptual de la existencia. lo feo como consecuencia de una sobrea­ bundancia de fuerzas procreadoras. da confianza. una reclusión en un horizonte optimista. por nombrar a los románticos más famosos y significativos. Con relación a todos los valores estéticos. de la acción al agente. en el pensamiento y en la acción. a eso respondieron (responden) tanto Schopenhauer como Richard Wagner. un espacio limitado y cálido que ahuyenta el miedo. a los que entonces inter­ preté mal. y mi mirada se hizo cada vez más penetrante para esa forma tan difícil y sofística de infe­ rencia regresiva en la que se cometen la mayoría de los errores. lo contrario de un pesimista dionisíaco.ANTOLOGIA ponde todo romanticismo en las artes y el conocimien­ to. que de hecho es una especie de epicúreo y. el dios y el hombre dionisíacos. ya que la lógica tranquiliza. el más pobre en vida necesitaría dulzura. sino incluso la acción terrible y todo lujo de destrucción. de todo modo de pensar y valorar a la necesidad que manda detrás. esen­ cialmente romántico. Parece como si en él estuviera permitido lo malo. del ideal al que lo necesita. fecundas. me 155 . no solo puede permitirse el espectáculo de lo terri­ ble y lo problemático. el que más sufre. como se me puede conceder con toda justicia. lo absurdo. la inferencia que va de la obra al autor. Al revés. paz. como él. de descomposición. Así como la lógica. El más rico en plenitud de vida. así como al cristiano. capaces de crear a partir de cualquier desierto un vergel lujurio­ so. no en detrimento suyo dicho sea de paso. bondad. un «salvador». de nega­ ción. brevemente. De esta manera aprendí poco a poco a entender a Epicuro. si es posible un dios que fuera realmente un dios para enfermos.

puede derivarse del agradecimiento y del amor: un arte con este origen siempre será un arte de la apoteosis. consideradas más profun­ damente. torturándose.FRIEDRICH NIETZSCHE. porque lo existente. que tiene que destruir. de cambio. la pala­ bra «dionisíaco»). hasta todo ser le subleva y le irrita —examí­ nense de cerca a nuestros anarquistas para comprender este afecto. de futuro. pero también puede ser el odio del malogrado. claro y amable con Goethe. de novedad. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA sirvo ahora de esta distinción fundamental: pregunto en cada caso particular. La voluntad de eternizarse exige igualmen­ te una doble interpretación. de cambio. sin embargo. como se sabe. desheredado que destruye. parecería más recomendable otra distinción — es con mucho más evidente— . preñada de futuro (mi término para esto es. ambiguas y sin duda se pueden interpretar según el esquema expuesto anteriormente y al que le ha dado preferencia con razón. que se venga de todas las 156 . ditirámbico tal vez con Rubens. y extendiendo un resplan­ dor homérico de luz y de gloria sobre todas las cosas. miserable. al que le gustaría dar el carácter de ley obligatoria y de coacción a lo más personal. de eternizarse. El anhe­ lo de destrucción. de devenir. según mi parecer. a la idio­ sincrasia propia de su dolor. ¿se ha vuelto aquí creadora el hambre o la sobreabundancia? En principio. En primer lugar. de devenir puede ser la expresión de la fuerza sobreabundante. o si lo es el anhelo de destrucción. alegre y burlón con Hafis. estar atento a si el anhelo de inmo­ vilizarse. incluso todo lo existente. esa voluntad tiránica de un ser que sufre mucho. a saber. único. de ser es la causa de la crea­ ción. Pero ambas clases de anhelo se siguen mostrando. luchando. Puede ser también. exclusivo.

370) La conciencia de ia apariencia.ANTOLOGÍA cosas imprimiendo en ellas. Llamo a ese pesimismo del futuro — ¡pues ya viene. uno clásico. sea como filoso­ fía de la voluntad schopenhaueriana. como el sonámbulo tiene que seguir soñando para no caer al vacío. ha sido demasiado usada. argumentando. la ima­ gen de su tortura. marcándoles con hierro candente su imagen. (Que pueda haber todavía otro pesimismo. ese presentimiento y esa visión me pertenecen. le veo venir!— el pesimismo dionisíaco.—¡En qué situación fantástica e inédita. En esto último consiste el pesimismo romántico en su forma más expresiva. se ha hecho demasiado redon­ da e irreconocible. sea como música wagneriana: el pesimismo romántico. me pone mi conocimiento con relación a la exis­ tencia! Descubrí para mí que la humanidad antigua y la animalidad. tremenda e irónica al mismo tiem­ po. odiando. como mi propium e ipsissimum: solo que la palabra «clásico» empalaga a mi oído.) (La gaya ciencia. ¿Qué es para mí ahora la «apariencia»? ¡Ciertamente no lo contrario de cualquier esencia. el último gran acontecimiento en el destino de nuestra cultura. aman­ do. incluso toda la época primitiva y el pasado de todo ser sensible continúa poetizando en mí. me desperté súbitamente en medio de ese sueño. introduciéndoles a la fuer­ za. no puedo enunciar de cualquier esencia más que los predicados de su apariencia! 157 . pero solo para tomar concien­ cia de que estoy soñando y de que tengo que seguir soñando para no perecer. como algo inseparable de mí.

y también quitarla! La apariencia es para mí eso mismo que actúa y vive. que entre todos estos soña­ dores. bailo mi danza.FRIEDKICH NIETZSCHE. la garantía. Sum. pues tengo que seguir pensando. una danza espectral y nada más. que empuja a burlarse de uno mismo hasta llegar a sen­ tir que aquí solo hay apariencia. ergo cogito: cogito ergo sum. la dulzura de todo lo que me queda de vida! Siempre quiero aprender más a ver la necesidad de las cosas como belleza: así seré uno de esos que hacen las cosas bellas. que el que conoce es un medio de dilatar la danza terrestre y por eso pertenece a los organizadores de la fiesta de la existencia y que la consecuencia y el enca­ denamiento sublimes de todos los conocimientos son y tal vez serán el medio supremo de mantener la univer­ salidad de los sueños y la inteligibilidad mutua y uni­ versal de todos estos soñadores y con ello la continui­ dad de los sueños. No quiero acusar. (La gaya ciencia. ¡Que apartar la vista sea 158 . Hoy cada uno se permite expresar su deseo y su pensamiento más queri­ do: pues bien. 54) Año nuevo. Amor fati: ¡que a partir de ahora esté en mi amor! No quiero hacer la guerra a la fealdad.—Todavía vivo. también yo quiero decir lo que hoy me he deseado a mí mismo y qué pensamiento ha llegado el primero este año al corazón. O EL EXPERIMENTO D E LA VIDA ¡Ciertamente no una máscara mortuoria que se podría poner encima de una desconocida. ni siquiera quiero acusar a los acusadores. el «que conoce». ¡qué pensamiento debe ser para mí el fundamento. yo también. todavía pienso: tengo que seguir viviendo. fuegos fatuos.

Al menos. en efecto. que «Dios ha muerto». pero la especie humana está hecha de tal manera que quizá durante milenios seguirá habiendo cavernas en cuyo fondo se expondrá su sombra. que algún sol acaba de declinar. y está demasiado lejano. y mucho menos que algunos se hayan dado cuen­ ta de lo que realmente ha pasado. una sombra formidable y terrible. ¡Y a nosotros nos hace falta vencer su sombra! (La gaya ciencia.—El más grande acontecimiento reciente —a saber.—Después de que Buda murió. más extraño. «más viejo». de una mirada bastante sutil para este espectáculo. 108) Nuestra serenidad. Pero de un modo esencial se puede decir que el acontecimiento en sí es demasiado grande. más desconfiado. que alguna vieja y pro­ funda confianza se ha puesto en duda: a esos debe pare­ cer nuestro viejo mundo cada día más crepuscular. que la cre­ encia en el Dios cristiano ha caído en descrédito— comienza desde ahora a extender su sombra sobre Europa. 276) Nuevos combates. para una minoría de raros.ANTOLOGIA mi única negación! En resumen. de todo lo que debe 159 . dotados de una sospecha bastante penetrante. parece. mucho más allá de la facultad conceptual de la mayo­ ría para que se pueda pretender que la noticia haya lle­ gado. en grande: ¡solo quie­ ro ser alguien que dice sí en cualquier momento! (La gaya ciencia... Dios ha muerto. se expuso su sombra durante siglos en una caverna.

una nueva aurora difícil de des­ cribir. como contrariamente tal vez se podría esperar. sino más bien como una luz. un alivio. una serenidad. toda nuestra moral europea.FRIEDRICH N1ETZSCHE. por haber crecido dentro de ella: por ejemplo. el anunciador de esta formidable lógica de terror. una felicidad. nos sentimos iluminados por una nueva aurora: nuestro corazón. de asombro. de espera. destrucciones. una vez socavada esta creencia. En efecto. de un eclipse de sol como jamás se ha producido en este mundo? Nosotros. nosotros los pri­ mogénitos prematuros del siglo por venir. sobre todo. tendidos entre las contradicciones de hoy y mañana. en absoluto tristes ni tenebrosas. por haberse fundado y construido sobre ella. Esta larga y fecunda sucesión de rupturas. que se aproxima: ¿quién la adivinaría hoy sufi­ cientemente para erigirse en el maestro. nosotros los filósofos y «espíritus libres». hundimientos. un aliento. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA desmoronarse a partir de ahora. sus consecuen­ cias no son para nosotros. Y estas consecuencias inmediatas. subversio­ nes. con esta nueva. el profeta de un oscurecimiento. rebosa de reconocimiento.. adivinos de naci­ miento. por fin el hori­ zonte aparece de nuevo despejado. aunque no total­ 160 . que desde ahora deberíamos poder discernir las sombras que están a punto de proyectarse sobre Europa: ¿a qué se debe que incluso nosotros esperemos la venida de este oscurecimiento sin que nos afecte realmente y. que permanecemos como a la espera en las montañas. sin preocupación ni temor por nosotros? Estamos tal vez demasiado cerca de las consecuencias inmedia­ tas de este acontecimiento. con la nueva de que «el viejo Dios ha muerto». de presentimiento. situados entre hoy y mañana..

y que no podría existir una ciencia incondicionada. Probablemente es así.. El problema de saber si la verdad es necesaria no debe solamente haber encontrado su respuesta afirmativa por anticipado.. que haya ya convicción. por fin está de nuevo permitida toda audacia de conocimiento. de una ficción reguladora a laque se puede conceder el acceso e incluso un cierto valoren el dominio del conocimiento con la limitación adicio­ nal de permanecer bajo la vigilancia policial de la des­ confianza. la 161 . una convicción tan imperiosa y tan absoluta que fuerce a las demás convicciones a sacrificarse por ella. queda por saber si no sería necesario. para que semejante dis­ ciplina pueda instaurarse. (La gaya ciencia. Se ve que la ciencia. 343) En qué medida también nosotros seguimos siendo piadosos. a adoptar el punto de vista provisional de un ensayo experimental. lleno de riesgos. y el mar. también ella. ¿no significa eso que la convicción solo es admisible en la ciencia cuando deja de ser convicción? ¿No empezaría la dis­ ciplina del espíritu científico solo cuando ya no se per­ mite convicción alguna?. descansa sobre una fe. la creencia. se abre de nuevo ante nosotros. y tal vez nunca hubo un «mar» tan «abierto».ANTOLOGÍA mente claro. esta respuesta debe también afirmarla de tal modo que exprese el principio.—Se dice con fundamento que en la ciencia las convicciones no tienen derecho de ciudadanía: solo cuando se deciden a rebajarse a la modestia de una hipótesis. por fin nuestras naves pueden emprender libremente su curso. Pero si se mira más de cerca.

O EL EXPERIMENTO D E LA VIDA convicción de que «nada es tan necesario como la ver­ dad y que. como en efecto sucede. ¿cómo. esta fe que es indiscutible. peligroso. al 162 . mucha descon­ fianza: ¿de dónde sacaría la ciencia su creencia absolu­ ta. el hecho de no querer dejarse engañar dismi­ nuiría realmente el riesgo de encontrar cosas perjudi­ ciales. En consecuencia. lo demás solo tiene una importancia secundaria». entonces. la fe en la ciencia. de una utilidad contra la que se podría con justicia objetar. incluso más que cualquier otra convicción? Precisamente esta con­ vicción no habría podido formarse si la verdad y la no verdad se revelaran ambas útiles al mismo tiempo. la convicción que le sirve de base. Uno no quiere dejarse engañar porque considera que ello es perjudi­ cial. nefastas? ¿Qué sabéis de antemano del carácter de la existencia para establecer si la mayor ventaja está del lado de la desconfianza absoluta o de la confianza absoluta? Pero en el caso de que ambas cosas fueran necesarias. incluyendo el caso par­ ticular «no quiero engañarme». Esta voluntad absoluta de verdad: ¿qué es? ¿Es la voluntad de no dejarse enga­ ñar? ¿Es la voluntad de no engañar? La voluntad de verdad podría ser interpretada. no puede. ¿Pero por qué no enga­ ñar? ¿Por qué no dejarse engañar? Hay que hacer notar que las razones del primer caso se encuentran en un dominio diferente que las del segundo. en efecto. mucha confianza. en el último sentido a condición de que se subordinase a la genera­ lización: «no quiero engañar». nefasto. En este sentido la ciencia sería el resultado de una larga astucia. haberse originado en semejante cálculo de utilidad. de una precaución. peligrosas. con relación a ella.FR1EDRICH NIETZSCHE. de que la verdad es más importante que cualquier otra cosa.

en este sentido audaz y radical tal como lo presupone la creen­ cia en la ciencia. nuestro mundo?. y en tanto que afir­ ma este otro mundo. la naturaleza.. ¡y claro que hay apariencia! Que la vida no está hecha más que para la apariencia. «A cual­ quier precio»: ¡Ay! ¡Sabemos perfectamente lo que esto quiere decir por haber sacrificado en este altar una creencia tras otra! En consecuencia. mientras que. máxime cuando podría haber apa­ riencia. de la «verdad a cualquier precio». ¿cómo no tiene que negar por ello mismo su antípoda. una quijota­ da. ¿si la vida. afirma por ello otro mundo que el de la vida. Semejante propósito podría ser. Pues se hará bien interrogándose: «¿Por qué no quieres engañar?». lo verídico. a saber. ni siquiera a mí mismo»: con lo que estamos en el terreno de la moral.ANTOLOGÍA contrario. se ha formado a pesar de la demostración constante de la inutilidad y el peligro de la «voluntad de verdad». «Voluntad de verdad» —podría ser una oculta voluntad de muerte. la «voluntad de verdad» no significa «no quiero dejarme engañar». la impostura. la autoocultación.. Pero ya se habrá comprendido dónde quiero llegar. de un principio destructor hostil a la vida. la naturaleza y la historia. para expresarme con suavidad. son «inmorales»? Sin duda alguna. este mundo. De modo que la pregunta «¿por qué la ciencia?» se reduce al problema moral: ¿por qué en absoluto la moral?.. que siendo una creencia metafísica sobre la que 163 . quiero decir para el error. la gran forma de la vida se ha mostrado efectivamente del lado de los nofótpoTcoi menos escrupulosos. por otra parte. la vida. la ocultación.. sino —y no hay elección— «no quiero engañar. un pequeño desvarío entusiasta: podría tratarse de algo mucho peor. el disimulo.

sabidu­ ría y de todos nuestros antropomorfismos estéticos. la materia es un error. nosotros los sin dios y antimetafísicos. esta fe cristiana que fue también la fe de Platón y que admitía que Dios es la verdad y que la verdad es divina. O EL EXPERIMENTO D E LA VIDA reposa nuestra creencia en la ciencia —y que nosotros que hoy buscamos el conocimiento. en el sentido de ausencia de orden. belleza... como el Dios de los eléatas. Evitemos pensar que el mundo crea eternamente algo nuevo. y un género muy raro. sino el error. 109) 164 . no en el sentido de la ausen­ cia de necesidad.] Evitemos decir que la muerte es lo contrarío de la vida. articulación. Lo vivo no es más que un género de muerte.FRIEDR1CH NIETZSCHE. nuevamente descubierta. sino al contrarío. la mentira — ¿si Dios mismo se revelase como nuestra más larga mentira? (La gaya ciencia. seguimos tomando nuestro fue­ go del incendio que una vieja fe milenaria ha provoca­ do. desde toda la eternidad un caos. se les dé el nombre que se les dé. forma. nuevamente redimida! (La gaya ciencia. Pero qué pasaría si eso se desacredita cada vez más. [. la ceguera. 344) El carácter general del mundo es. en cambio. ¿Pero cuándo acabaremos de una vez con nuestra prudencia y circunspección? ¿Cuándo no nos ensombrecerán más esas sombras de Dios? ¡Cuándo habremos desdiviniza­ do la naturaleza por completo! ¡Cuándo podremos empezar a naturalizar a los hombres con la naturaleza pura. No hay sustancias de una duración eterna. si nada se muestra ya como divino.

ANTOLOGÍA Instinto de rebaño.. [. por mucho que esto pueda ofender a los oídos de un filósofo del pasado. sincero.] Schopenhauer fue como filósofo el primer ateo confeso e inquebrantable que los alemanes hemos tenido: en esto consistía el fondo de su enemistad con Hegel. comprendida nuestra vida pensante.] La moralidad es el instinto de reba­ ño en el individuo. cada vez que veía a alguien dudar y andarse con rodeos en esta cuestión perdía su sangre fría de filósofo y se enfurecía. con diferencia. Esas evalua­ ciones y esas pulsiones son siempre la expresión de las necesidades de una comunidad y de un rebaño: lo que le es más útil en primer lugar. en efecto. sensible. (La gaya ciencia 116) Toda la vida sería posible sin verse de alguna manera en un espejo. En este punto se halla toda su integridad: el ateísmo incondicional..—Allí donde encontremos una moral... la parte más importan­ te de esta vida se desarrolla en nosotros. indiscutible. 354) El viejo problema: ¿qué es alemán?—[. encontraremos una evaluación y una jerarquía de las pulsiones y las acciones humanas. La no divinidad de la existencia era para él algo dado. en segundo y en tercero. ¿Para qué diablos la conciencia si en lo esencial es superflua? (La gaya ciencia. esa es también la medida suprema del valor de todos los individuos. es precisamente el presupuesto de su formulación de los 165 . sin esta reflexión. palpa­ ble. volitiva.

O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA problemas. de intenciones fina­ les éticas. viene a nuestro encuentro de una forma terrible la pregunta schopenhaueriana: ¿tiene entonces la exis­ tencia un sentido finalm ente? Esa pregunta que nece­ sitará un par de siglos para ser entendida completa­ mente y en toda su profundidad. de la conciencia europea. somos precisa­ mente buenos europeos y herederos de la superación de sí más larga y más intrépida de Europa. como durante mucho las han explicado los hombre piadosos. como el acto más rico en consecuencias de la educación bimilenaria para la verdad. el concepto de veracidad tomado en un sentido cada vez más estre­ cho. como si todo fuera providencia. traducida y sublimada en conciencia cientí­ fica. Por este rigor..FRIEDRICH NIETZSCHE. La respuesta que Schopenhauer dio a esta pregunta fue. que se me per­ 166 . explicar las propias experiencias. cobardía. como si todo fuera pensado y enviado por amor para la salvación del alma: eso ahora está pasado. un aviso.. que al final se prohíbe la mentira de la creencia en Dios. interpretar la historia en honor de una razón divina. para todas las conciencias refinadas es algo de indecencia. la sutilidad de los confesores de la conciencia cristiana. feminismo. como testimonio cons­ tante de un orden del mundo ético. Se ve lo que realmente ha vencido al Dios cristiano: la propia moral cristiana. como una victoria final. conseguida con dificultad. mentira. la limpieza intelectual a cualquier precio. Mientras rechazamos de este modo la interpretación cristiana y condenamos su sentido como falsificación de mone­ das. sobre todo. hipocresía. Considerar la naturaleza como si fuera la prueba de la bondad y el cuidado de un dios. debilidad. tiene la conciencia en su contra.

como objeto de creencia. un bloqueo y un atasco en las propias perspectivas morales del asce­ tismo cristiano que. (La gaya ciencia. fueron desahuciadas con la creencia en Dios. yo os enseño el superhombre! 167 . En otro tiempo fuisteis monos. Eso mismo debe ser el hombre para el superhombre: una ridiculez o una vergüenza dolorosa. algo prematura. y muchos de vosotros seguís siendo gusanos. sin embaigo. encontró a mucha gente reunida en el mercado.ANTOLOGÍA done por esto.. Pero planteó la pregunta como buen europeo. es tan solo una disonancia. y no como alemán. ¿Os ordeno que os convirtáis en planta o en fantasma? ¡Mirad. ¿Qué habéis hecho para supe­ rarlo? Todos los seres han creado hasta ahora algo supe­ rior a sí mismos: ¿y vosotros queréis ser el reflujo de esa gran marea y preferís volver al animal que superar al hombre? ¿Qué es el mono para el hombre? Una ridiculez o una vergüenza dolorosa.. pues habían anunciado que iba a actuar un funámbulo. 357) Cuando Zaratustra llegó a la ciudad más cercana. un híbrido de planta y fantasma. El hombre es algo que ha de ser superado. como ya se ha dicho. El más sabio de vosotros. Y Zaratustra habló así a la gente: Yo os enseño el superhombre. y ahora también el hombre sigue siendo más mono que cualquier mono. que está junto a los bosques. juvenil. Habéis hecho el camino del gusano al hombre.

más famélica: y atrocidad era la voluptuosidad de esa alma! Pero vosotros también. más horren­ da. Mirad. y ese desprecio era entonces lo más elevado: quería el cuerpo escuálido. decidme: ¿qué revela vuestro cuerpo de vuestra alma? ¿No es vues­ tra alma pobreza. La hora en que también vuestra feli­ 168 . moribundos y envene­ nados ellos mismos los que están cansados de la tierra: ¡ojalá se vayan volando! En otro tiempo ofender a Dios era la mayor ofensa. permaneced fíeles a la tierra y no creáis a los que os hablan de esperanzas sobreterrenales! Son envenenadores. ¡Oh. Así pensaba escabullirse de él y de la tierra. tanto lo sepan como sí no. Que vues­ tra voluntad díga: ¡que el superhombre sea el sentido de la tierra! ¡Os lo suplico. ¿Qué es lo más grande que podéis vivir? Es la hora del gran desprecio. esa alma era aún más escuálida. Son detractores de la vida. hermanos míos. pero Dios ha muerto y con Él todos esos sacrilegos. Hay que ser un mar para poder asimilar una corriente sucia sin ensuciarse. yo os enseño el superhombre: ese es el mar en el que puede desaparecer vuestro gran desprecio. famélico. horrendo. hermanos míos. suciedad y un bienestar detestable? Realmente una corriente sucia es el hombre.FRIEDRICH NIETZSCHE. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA El superhombre es el sentido de la tierra. ¡Ofender a la tierra es ahora la más horrible y valorar más las entrañas de lo inescrutable que el sentido de la tierra! En otro tiempo miraba el alma con desprecio al cuerpo.

(Así habió Zaratustra. 169 . el curioso! Y se puso de cucli­ llas en una piedra delante de mí. 3) De la visión y el enigma — ¡Alto. la existencia misma!» La hora en que decís: «¡Qué importa mi razón! ¿Codiciáis el saber como el león su alimento? ¡Es po­ breza y suciedad y un bienestar detestable!». La hora en que decís: «¡Qué importa mi compa­ sión! ¿Acaso no es la compasión la cruz en la que se clava al que ama a los hombres? Pero mi compasión no es crucifixión. enano! —dije— . ¡Yo o tú! Pero yo soy el más fuerte de nosotros dos: ¿no conoces mi pensa­ miento más abismal? ¡No podrías soportarlo! Entonces ocurrió algo que me aligeró: ¡el enano saltó desde mi hombro. prólogo. La hora en que decís: «¡Qué importa mi justicia! Veo que no soy carbón ardiendo. ¡Pero el justo es car­ bón ardiendo!». La hora en que decís: «¡Qué importa mi virtud! Aún no me he enfurecido. La hora en que decís: «¡Qué importa mi felicidad! ¡Es pobreza y suciedad y un bienestar detestable! ¡Mi felicidad debería justificar.. ¡Qué cansado estoy de mi bien y de mi mal! ¡Todo eso es pobreza y suciedad y un bienestar detestable!». así como vuestra razón y vues­ tra virtud.ANTOLOGÍA cidad se os hace náusea. sin embargo. Había un portón en el mismo lugar en que nos detuvimos.]». [..

DRICH NIETZSCHE. de manera que este instante. detrás de nosotros yace una eternidad. haber pasado todo lo que puede suceder de todas las cosas? »Y si todo ha existido ya. el tiempo mismo es un círculo. »¿No tendrá que haber recorrido ya esta calle todo lo que puede correr de todas las cosas? ¿No tendrá que haber sucedido. Tiene dos caras. ¡no te lo tomes tan a la ligera! O te dejo en cuclillas donde estás. ¿incluso a sí mismo? 170 . »Esa calle larga que va hacia atrás dura una eterni­ dad. ¿qué te parece. ese instante? ¿No tendrá que haber existido ya también ese portón? »¿Y no están todas las cosas anudadas con firmeza. enano. »Estos caminos se oponen. eterna. -¡Tú. enano. se chocan directamente con la cabeza: y aquí en este portón es donde se juntan. ¡te he traído aquí arriba! — ¡Mira este instante! — seguí diciendo—. »Pero si alguien avanzase por uno de los dos. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA — ¡Mira ese portón! ¡Enano! —continué—. tullido. espíritu de la pesadez! — le dije airado—. de manera que tire tras de sí todas las cosas por venir? Entonces. Y esa calle larga que va hacía delante es otra eter­ nidad. El nombre del portón está escrito arriba: «instante». Desde este portón instante se extiende hacia atrás una calle larga. cada vez más y más lejos: ¿crees tú. que esos cami­ nos se opondrían eternamente? —Todo lo recto miente —murmuró con desprecio el enano—.FR1F. Dos caminos se juntan aquí: aún nadie llegó al final de ellos. Toda verdad es curva. haber sido hecho.

quieta sobre el tejado horizontal. en la medianoche más silenciosa. ¡Sí! Cuando era niño. En­ tonces oí de repente a un perro aullar cerca de allí. y tú y yo en el portón. Y también lo vi.. cada vez más bajo. volví a compadecerme. pues los perros creen en ladrones y fantasmas. cuando también los perros creen en los fantasmas: de modo que me compadecí de él.. delante de nosotros. en ese momento se detuvo. por enci­ ma de la casa. hablando en voz baja de las cosas eternas. por esa calle larga y horri­ ble. como sobre una propiedad ajena: entonces el perro se asustó. Y volver y correr por aquella otra calle hacia delante. el pelo erizado. la cabeza hacia arriba. ¿Había oído a un perro aullar así alguna vez? Mi pensamiento corrió hacia el pasado. ¿no tendríamos todos que haber exis­ tido ya?. ¿no tendríamos que volver eternamente? Así hablaba.ANTOLOGÍA »Pues todo lo que puede correr de todas las cosas: ¡también tiene que volver a correr en esta larga calle hacia delante! »Pues esa lenta araña que se arrastra a la luz de la luna y esa luz de luna misma. una incandescencia redonda. en la lejana niñez: entonces oí a un perro aullar así. tiritando. Y cuando de nuevo oí aullar así. hablando en voz baja juntos. ¿Dónde estaba ahora el enano? ¿Y el portón? ¿Y la araña? ¿Y todos los susurros? ¿Estaba soñando enton­ 171 . En ese mo­ mento la luna llena se deslizaba envuelta en un silen­ cio de muerte. pues temía mis propios pensamientos y pensamientos ocultos.

sin embargo. estaba entre rocas escarpadas. Si nos sentimos como el ser único. solo. Por tanto. «De la visión y del enigma») De un lado. nos elevamos al instante a la esfera de la intuición pura. El hombre. la proyección individual de 172 . por ejemplo. por otra parte. Tercera parte. nos convertimos en «los que representamos»: de ahí el éxtasis. abandonado. somos al mismo tiempo la voluntad pura. como suma innumerable de pequeños átomos de dolor y voluntad.FRIEDRICH N1ETZSCHE O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA ces? ¿Me había despertado? Súbitamente. en cambio. imá­ genes proyectadas de un ser puramente extasiado. el querer. mientras el que representa la dis­ fruta exclusivamente. Por tanto. que carece totalmente de dolor. Por eso somos incapaces de sufrir el auténtico sufrimiento de la voluntad. el dolor: como representaciones no tenemos realidad. En el arte. cuyo sufri­ miento solo padece la voluntad única. de otro lado. somos el propio ser único. no participamos de esa ausencia de dolor. la consecuencia del éxtasis de la voluntad única. Como algo representado no sentimos el dolor. de forma totalmente real solo somos el sufrimiento. (Así habló Zaratustra. somos intuición pura (es decir. en el más triste claro de luna. que obtiene la suprema calma en esa intuición). cuya plurali­ dad es. sino que solo lo sufrimos bajo la representación y separación en la representación. el sufrimiento puro. aunque sí otra clase de realidad. Pero mientras nosotros mismos somos solo «represen tados».

que intuir—. solo algo intuido. Imaginemos la figura de la visión del santo marti­ rizado: nosotros somos esa figura. el sufrimiento. sino a través de la objetivación. somos figuras de la visión. el tiempo. la sensación? Somos al mismo tiempo los que intuyen —no hay nada más que la visión. en tanto que intuye. a partir de la representación del mártir: entonces expe­ rimenta sus imágenes de la visión. pero solo llega como proyección al sentimiento de su naturaleza de voluntad. no como sufrimiento. el pensamiento. no pueden captarse directamente. somos aquellos en los que todo el proce­ so se forma de nuevo. Pero ¿sigue sufriendo la volun­ 173 . en los vínculos del espacio. ¿Cómo sufre. ¿pero dónde está el vínculo? ¿Y qué es la vida de los nervios. somos lo intuido. la figura de la visión. se siente completa­ mente solo como fenómeno. por otro lado. La voluntad y su fundamento primordial. Somos la voluntad. es decir. y de ese modo se rompe. y cómo llega a ver su ser? El dolor y el sufrimiento deben pasar a la visión. Ve figuras torturadas y demonios horribles: son solo figuras. También el artista introduce armonías y disonan­ cias en su representación. por lo que no puede soportar el sufrimiento y el placer de la voluntad única. y eso es nuestra realidad. La proyección no llega a la con­ ciencia más que como fenómeno. la causalidad. el cerebro.ANTOLOGÍA la voluntad (en el éxtasis) realmente no es más que la voluntad única. su sufrimiento solo se transmite a través de la representación. Pero el senti­ miento y el sufrimiento de esas figuras de la visión siempre sigue siendo un enigma.

la honestidad. Uno es burlado con delicadeza si es delicado..7 [201]) El amor ¿Se quiere la prueba más asombrosa de hasta dónde puede ir la fuerza de transfiguración de la embriaguez? El amor es esta prueba.FRIEDRICH NIETZSCHE... más perfecto. más rico. menos aún el espíritu. cesaría también la intuición. 1871. lo que se llama amor en todas las lenguas y mutismos del mundo. [. un temblor y un resplandor de todos los espejos mágicos de Circe. de modo que la causa se borra en la conciencia del amante y parece encontrar otra cosa en su lugar. 1870-abriI. uno es burlado groseramente si es gro­ sero. pero el amor. incluso el amor de Dios. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA tad intuyendo? Sí. el arte sublimemente dispuesto también a mentir. pues si cesara.] (Fragmentos póstumos. Pero nos equivocaríamos si nos detuviéramos en su capacidad de mentir: hace algo más que imaginar. La embriaguez se las arregla aquí con la realidad. Y en todo caso se miente bien cuan­ do se ama... trastoca incluso los valores.... el amor sagrado de las «almas redimidas». se es más perfecto.. final. de sí mismo y sobre sí mismo: uno se ve transfigurado. sigue siendo en el fondo uno: como una fiebre que <tiene> motivos para tranfigurarse... la bondad. más fuerte. Por tanto. Aquí hallamos el arte como función orgánica: lo encontramos incrustado en el instinto más angelical de la vida: lo encontramos como el mayor estimulante de la vida. Aquí no se dife­ rencian el hombre y el animal. 174 . una embriaguez que hace bien mintiendo sobre sí misma..

1882. y por otro lado le cre­ cen a este idiota de la felicidad alas y nuevas capacida­ des e incluso se le abren las puertas del arte.) ¿Sabéis qué es el «mundo» para mí? ¿Os lo enseño en mi espejo? Este mundo. (Verano-otoño. En los animales.) «Ya no creo en nada». cree en la virtud porque cree en el amor.. un monstruo de fuerza.. co­ lores y formas. nuevos sonidos de reclamo y seducciones. 14 [120]. sin principio. se hace aventurero. nuevos movimientos. 1882. L a r t pour Vart quizá: el vir­ tuoso croar de las ranas reducidas al silencio que deses­ peran en su pantano. (Primavera. Esta es la auténtica manera de pensar de un hombre creador.. pigmentos. Restemos de la poesía lírica.. este estado provoca nuevas sustancias.. Todo lo demás lo creó el amor. sobre todo. vuelve a creer en Dios.. En los hombres no es diferente. nue­ vos ritmos. 3 II]. sin fin. 1888. la sugestión de esa fiebre intestinal: ¿qué queda de la poe­ sía lírica y la música?. Su economía global es más rica que nunca. (Verano-otoño. El amante se convierte en un derro­ chador: es bastante rico para serlo. en la música y en las palabras. es más fuerte. Entonces se arries­ ga. más completa que en el que no ama.ANTOLOGÍA Y no solo trastoca el sentimiento de los valores..) Los creadores son los más odiados. una sólida y férrea grandeza de fuer­ za que ni aumenta ni disminuye. más poderosa.. El amante es más valioso. pues son los ani­ quiladores más radicales. se convierte en un asno de mag­ nanimidad e inocencia. que no se consume 175 .3 [1].

un mar de fuerzas que se precipita y se inunda a sí mismo. los más cultos. como un devenir que no conoce saciedad ni hastío ni cansancio: este mi mundo dionisíaco de la eterna autocreación. nada que se des­ vanezca. mi mundo del más allá del bien y del mal. sino insertado como una fuerza determinada en un espacio determinado. que se acu­ mulan aquí cuando disminuyen allí. nada que se extienda sin límite. eternamente cambiante. una economía sin gastos ni pérdidas. como totalidad invariable­ mente grande. del juego del conflicto al deseo de armonía. de las más serenas. salvajes y contradictorias consigo mismas. a las más ardientes. sin voluntad.FRIEDRICH NIETZSCHE. eternamente resacoso. y para volver de nuevo de la abundancia a la sencillez. afirmándose a sí mismo incluso en esta igualdad de sus trayectorias y años. rodeado por la «nada» como por sus fronteras. ¿queréis un nombre para este mundo? ¿Una solución para todos sus enigmas? ¿Una luz también para vosotros. como juego de fuerzas y olas de fuerzas al mismo tiempo uno y «múltiple». con inmensos años que se repiten. que se disipe. este mundo misterioso de la doble voluptuosidad. los más arrojados. más bien como una fuerza que está por todas partes. los más sombríos? Este mundo 176 . bendiciéndose a sí mismo como lo que eternamente debe volver. que van de las más sencillas a las más complejas. de la eterna autodestrucción. fijas y frías. sin meta. con un reflujo y flujo de sus formas. a menos que en la felicidad del círculo haya una meta. los más fuer­ tes. y no en un espacio que estuviera vacío en alguna parte. a menos que un anillo tenga buena volun­ tad para sí mismo. pero igualmente sin incremento ni ganancias. O E L EXPERIMENTO DE LA VIDA sino que solo se transforma.

no debe tener piedad —por eso todos debemos sufrir y morir y convertimos en polvo. conserva la vida y el tipo? Fundamentalmente soy incluso de la opinión de que las hipótesis más falsas nos resultan precisa­ mente las más necesarias. 10 [20]. Pero el sufri­ miento es necesario para los creadores. negarse a su uso 177 .) Crear es la redención del sufrimiento.38 [12]. en cada nacimiento hay una muerte. sino también la parturienta: como el creador. Y solo eso es morir y andar hecho trozos: sin pie­ dad el escultor golpea el mármol. El sufrimiento es transformarse. 1883. sin medir la realidad por el mundo inventado de lo incondicionado y lo idéntico. que sin admitir la ficción lógica. Para rescatar de la piedra la estatua que allí duer­ me.) Toda creación es conmoción —y donde actúan manos creadoras hay mucha muerte y extinción. (Noviembre.ANTOLOGÍA es la voluntad de poder — ¡y nada más! Y también vosotros mismos sois esta voluntad de poder— ¡y nada más! (Junio-julio. No basta con ser el niño. el hombre no podría vivir y que negar esta ficción. 1882-febrero.) La falsedad de un concepto no es para mí una objeción contra él. (Junio-julio.5 [1]. la pregunta es: ¿hasta qué punto favorece la vida. Pero nosotros mismos somos los escultores al ser­ vicio de su mirada: a menudo temblamos nosotros mis­ mos ante la brutalidad creadora de nuestras manos. Aquí es donde suena de una mane­ ra más extraña nuestro nuevo lenguaje. 1885. 1883.

¿qué poder fue el que nos obligó a abjurar de esta «creencia en la verdad». incluidos los opuestos. Por último. que son más fuertes que todos los sentimien­ tos de valor. sus ojos nos miran fijamente. son las madres de los propios sentimien­ tos de valor. si no fue la vida misma y todos sus instintos creadores fundamentales? No tene­ mos necesidad de evocar a estas madres: ya están arri­ ba.FRIEDRICH NIETZSCHE. No contra­ pongo. una «apariencia» comparada con la «verdad lógica». O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA práctico. y en cualquier sitio. tal como yo la entiendo.35 [37]. Con esta palabra no se expresa más que su inaccesibilidad a los procesos y distinciones lógicas: así pues. Confesar la no verdad como condición de la vida sig­ nifica sin duda quitamos de la forma más horrible el sentimiento de valor habitual. sino que. aquello a lo que le convienen todos los predicados existentes y cuya mejor manera de ser descrita es relativamente con todos los predicados. se trata de no «morir desangrado» por la «ver­ dad reconocida». que solo es posible en un mundo imaginario.) La apariencia. significaría tanto como negar la vida misma. y aquí. por tanto. En este peligro supremo es necesa­ rio llamar a los instintos creadores fundamentales del hombre. que se opone a la metamorfosis en un «mundo de la ver­ dad» imaginario. (Mayo-junio de 1885. y en el eterno parto reciben su sublime consuelo de la eterna muerte de sus hijos. es la única y verdadera realidad de las cosas. «apariencia» a «realidad». solo ejecutamos lo que su magia nos ha empujado a hacer. tomo la apariencia como la realidad. al contrario. Un nombre determinado para esa 178 .

La interpretación misma es un síntoma de determinados estados fisiológicos. En pocas palabras: ¿dónde se ha «originado»? ¿O no se ha «originado»? Respuesta: la estimación moral es una interpretación. inconcebible y líquida.) ¿Qué significa el estimar mismo? ¿Remite a otro mundo metafísico. así como de un determinado nivel intelectual de juicios dominantes. 1 [120]. esto es. 1886. ¿Quién interpreta? Nuestros afectos. más atrás o más abajo? Como Kant creía aún (el que se erige ante los grandes aconteci­ mientos históricos). no es un ser sino la lucha misma la que quiere persistir. 1885-primavera. 1885. 1885 40 [53]. (Agosto-septiembre. (Otoño. 1886.1 [115]. (Otoño. un modo de interpretar.) 179 .1 [124]. 1886. quiere crecer y quiere ser consciente de sí. otoño.ANTOLOGÍA realidad sería «la voluntad de poder». 2 [190]. (Otoño.) ¿Cómo nacen las esferas de la perspectiva y el error? En tanto que.) El carácter interpretativo de todo acontecer. Lo que suce­ de es un grupo de fenómenos escogidos y reunidos por un ser que interpreta. No hay ningún acontecimiento en sí. gracias a un ser orgánico. desig­ nada desde el interior y desde su naturaleza proteica. 1885-pri­ mavera. (Otoño. 1886.) El mismo texto permite innumerables interpreta­ ciones: no hay una interpretación «correcta». 1885-primavera.

14 [93]. Pues la apariencia aquí sig­ nifica solo esa realidad reproducida por la selección. 14 [168].) Qué es trágico. los afectos trá­ gicos. El arte. en él podemos vivir: esa es la prueba de su verdad para nosotros [. embriaguez de vivir. compues­ ta de cosas claramente fingidas la «apariencia» pertenece ella misma a la realidad: es una forma de su ser. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA Crítica del concepto «mundo verdadero y aparente» De estos es el primero una mera ficción. Repetidas veces he puesto los dedos en el gran error que cometió Aristóteles al creer reconocer en dos afec­ tos deprimentes. 1888. en el horror y la piedad. en efecto. normalmente el gran estimulante de la vida. es decir en un mundo donde no hay ser. etc..) 4. voluntad de 180 .. ha de constituirse mediante el «parecer» un cierto mundo de casos idénticos: un «tempo» donde se hagan posibles la observación y la comparación. ¿O existe un artista pesimista? ¿Es el artista trágico pesimista?. La «apariencia» es un mundo compuesto y simpli­ ficado. Si tuviera razón..] (Primavera. en el que han trabajado nuestros instintos prác­ ticos: nos conviene particularmente. no hay ninguna objeción a eso. Dividir el mundo en uno «verdadero» y uno aparente es una sugestión de la décadence: valorar más la apariencia que la realidad. (Prima­ vera. como lo hace el artista.. en él vivimos. 1888. la intensificación.. la corrección.FRIEDRICH N1ETZSCHE.. la tragedia sería un arte mortal: habría que cuidarse de ella como de algo perjudicial a la comunidad y sospechoso.

ANTOLOGIA

vivir, sena nocivo para ¡a salud, al servicio de un movi­
miento descendente, como lacayo del pesimismo. (Pues
el hecho de que por la excitación de estos afectos uno se
«purga» de ellos, como parece creer Aristóteles, senci­
llamente no es verdad.) Algo que provoca habitualmen­
te el horror o la piedad desorganiza, debilita, desanima:
y suponiendo que Schopenhauer tenga razón cuando
dice que hay que inferir de la tragedia la resignación, es
decir, la dulce renuncia a la felicidad, a la esperanza, a
la voluntad de vivir, con ello se habría concebido un arte
bello en el que el arte se negaría a sí mismo. La trage­
dia significaría entonces un proceso de descomposición,
los instintos de la vida destruyéndose a sí mismos en el
instinto del arte. Cristianismo, nihilismo, arte trágico,
décadence fisiológica se darían la mano, harían perder
el equilibrio en el mismo instante, mutuamente empuja­
rían hacia adelante — ¡hacia ahajo!—. La tragedia sería
un síntoma de decadencia.
Se puede refutar esta teoría con la mayor impavi­
dez, a saber: midiendo con el dinamómetro el efecto de
una emoción trágica. Y se obtiene como resultado lo
que psicológicamente solo la absoluta mendacidad de
un hombre de sistema puede desconocer en último
lugar: que la tragedia es un tónico. Si Schopenhauer no
quiso comprender esto, si fijó la depresión general
como el estado trágico, si dio a entender a los griegos
(que para disgusto suyo no «se resignaban»...) que no
se encontraban en la cima de su concepción del mundo,
es el partí pris, la lógica del sistema, la falsificación de
los hombres de sistema: una de esas graves falsifica­
ciones que paso a paso han ido arruinando toda su psi­
cología a Sch<openhauer> (él, que ha malinterpretado
181

FRIEDR1CH NIETZSCHE. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA

con violencia arbitraría el genio, el arte mismo, la
moral, la religión pagana, la belleza, el conocimiento y
más o menos todo Aristóte<les>
Aristóteles pretendió considerar la tragedia como
purgativo de la compasión y el horror, como una des­
carga beneficiosa de dos afectos mórbidos excesiva­
mente retenidos...
Los demás afectos tienen un efecto tónico, pero
solo dos afectos depresivos —y estos son, por tanto,
especialmente perjudiciales e insalubres—, la compa­
sión y el horror tendrían que ser eliminados del hom­
bre, según Aristóteles, por la tragedia como si fuera un
purgativo: la tragedia, al provocar estos estados peli­
grosos en exceso, libera al hombre de ellos, lo hace
mejor. La tragedia como una cura contra la compasión.
(Primavera 1888, 15 [10].)

182

Bibliografía

Obras de Nietzsche

1. En alemán
La edición mejor establecida de las obras de
Nietzsche en alemán es la ya mencionada Sámtliche
Werke editada por Colli y Montinari. Para esta selec­
ción se ha usado la edición de bolsillo conocida como
la Kritische Studienausgabe, Múnich/Berlín/Nueva
York, dtv/W. de Gruyter, 1988.
Los escritos de juventud están editados por Hoppe,
Koch, Mette, Schlechta: Friedrich Nietzsche, Werke
und Briefe. H istorisch-K ritische Gesamtausgabe,
Munich, 1933-1940.
La correspondencia de Nietzsche está editada tam­
bién por Colli y Montinari: Friedrich Nietzsche,
Briefwechsel. Kritische Gesamtasusgabe, Berlín/Nueva
York, W. de Gruyter, 1975 (22 volúmenes).

2. En español
Hay numerosas versiones de sus obras publicadas
en vida:
183

Dietrerich. traducción de Luis Femando Moreno Ciaros. Pascual. traducción de Andrés Sánchez Pascual. A si habló Zaratustra. y de Germán Cano en Biblioteca Nueva. traducción de A. Editorial. traducción de A lfredo Brotons Muñoz. Aurora. 1996. Humano dem asiado humano. S. con prólogo de Agustín Izquierdo. con los fragmentos postumos correspondientes a los años de su redac­ ción. Editorial Edaf. en Alianza Editorial. O E L EXPERIMENTO D E LA VIDA El nacimiento de la tragedia. S. Edaf. traducción de A. De E. en Alianza Editorial. en Editorial Edaf. en Alianza Editorial. Sobre la utilidad y el perjuicio de la historia para la vida. Con traducción de Carlos Veigara y prólogo de Dolores Castrillo Mirat. La gaya ciencia. 1985. en Valdemar.FRIEDR1CH NIETZSCHE. 2000. traducción de E. Pascual. en Akal. en Alianza Editorial. 1998. Traducido como E l origen de la tragedia y con prólogo de Carlos García Gual existe una versión en la colección Austral. Schopenhauer como educador. Akal. Hay otra versión de José 184 . traducción de A. 1985. traducción Luis Jiménez Moreno. La genealogía de la moral. 1996. Pascual. traducción de Dionisio Garzón. Knorr. en Alba. en Editorial Edaf. Traducido por Carlos Vergara y prólogo de Dolores Castrillo Mirat. 1984. en Editorial Edaf. Madrid. S. de Charo-Groot Ciego. con traducción de Carlos Vergara y prólogo de Dolores C astillo Mirat. Más allá del bien y del mal. en Austral. en Editorial Edaf. y de G. Knorr y Fermín Navascués.

Pascual. Editorial Edaf. Versión de Carlos Vergara. Madrid. Pascual. De los escritos de juventud. F. tra­ ducción de Luis Femando Moreno Claros. 185 . selección y traducción de Agustín Izquierdo. en S. Barcelona. prólo­ go. Estética y teoría de las artes. Izquierdo. existe una selección: F. traducción de A. Nietzsche. traducción de A. La voluntad de poder. Editorial Edaf. Nietzsche. Pascual. en en en De los escritos postumos. S. 1981. El nihilismo: escritos postumos. Edhasa. en Valdemar. Ecce Homo. traducción de A. Madrid. Valdemar. El crepúsculo de los ídolos. Península. escritos autobiográficos de juventud (1856-1869). selección y traducción de Andrés Sánchez Pascual. Nietzsche. Nietzsche. traducción de Luis Femando Moreno Claros. S. Tecnos. 2000. De mi vida. Nietzsche. con prólogo de A. Aforismos. traducción de Aníbal Froufe y prólogo de Dolores Castrillo Mirat. Barcelona. Madrid. Alianza Editorial. F.BIBLIOGRAFIA Mardomingo Sierra. solo existen traducciones parciales: F. 1997. La filosofía en la época trágica de los griegos. F. 1985. El Anticristo. tra­ ducción de Gon^al Mayor. en Alianza Editorial. Alianza Editorial. Editorial Edaf.

FRIEDRICH NIETZSCHE. 1989. Correspondencia. Otra selección de la correspondencia. 186 . en Biblioteca Nueva. O EL EXPERIMENTO DE LA VIDA De la correspondencia hay también alguna selec­ ción: F. selección y tra­ ducción de Felipe González Vicén. edición de Jacobo Muñoz. Aguilar. Madrid. Nietzsche.

desafiante. está dispuesto a volver a vivirla con todo lo enigmático y proble­ mático que ella pueda contener. que si esto es la vida. pero que al mismo tiempo es querido en su totalidad una y otra vez. Este experimento lleva al filósofo a exclamar. El laboratorio de la descreencia fabrica un mundo en que toda divinidad y providencia se han desvanecido. Nietzsche toma una conciencia clara de que está poniendo condiciones a la existencia de un modo deliberado. lo que provoca una forma nueva e insólita de vida en el universo.lo largo del trayecto en que abandona todos los prejuicios y creencias de la filosofía y la religión.1900) E D A F l C ENSAYO . después de que se ha alcanzado la forma más extrema de nihilismo. Este experimento único consiste en la afirmación y aceptación de un mundo que se revela cruel y sin consuelo moral después de que todos sus ídolos se han derrumbado. A ISBN: 84-414-0834-3 Motivo de cubierta: Retrato de Nietzsche ( 1844.