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ESCUELA NORMAL EXPERIMENTAL DE EL FUERTE PROFR. MIGUEL CASTILLO CRUZ EXTENSIÓN MAZATLÁN PRÁCTICA PROFESIONAL PLAN DE

ESCUELA NORMAL EXPERIMENTAL DE EL FUERTE PROFR. MIGUEL CASTILLO CRUZ EXTENSIÓN MAZATLÁN

PRÁCTICA PROFESIONAL

PLAN DE ACCIÓN

PERAZA CRAVIOTO MARÍA MINERVA

OCTAVO SEMESTRE

GRUPO D

PROFR. VÍCTOR MANUEL SANDOVAL CEJA

MAZATLÁN, SIN. A 02 DE MARZO DE 2016

PLAN DE ACCIÓN

Como siguiente trabajo, se realizó una revisión teórica enfocada en el aspecto que quiero mejorar, para lo cual se retomó la valoración hecha con anterioridad, donde se enfatizó en la competencia profesional:

Genera ambientes formativos para propiciar la autonomía y promover el desarrollo de las competencias en los alumnos de educación básica.

Para ello, se evaluaron 5 indicadores que han ayudado a dar cuenta del nivel en que me encuentro, destacando mis fortalezas, así como áreas de oportunidad.

  • 1. Organiza los espacios del aula para que sean lugares con condiciones propicias para el aprendizaje de todos los alumnos, considerando el contexto escolar.

2. Desarrolla

acciones basadas en

el diálogo,

el respeto

mutuo y

la

inclusión para generar un clima de confianza entre docente y alumnos, intenta que los niños estén en confianza, puedan ser

abiertos y decir lo que piensan, lo que viene a su mente.

  • 3. Desarrolla acciones basadas en el diálogo, el respeto mutuo y la inclusión para generar un clima de confianza entre los alumnos.

  • 4. Establece una relación afectiva y respetuosa con los alumnos: se interesa por lo que piensan, expresan y hacen; fomenta la solidaridad y la participación de todos.

  • 5. Utiliza el tiempo escolar en actividades que contribuyen al logro de los propósitos educativos en todos los alumnos.

Es necesario que se mencione que el grupo donde se está trabajando es de segundo grado, de la escuela primaria Profesor Candelario Aceves Uriarte, ubicada en el fraccionamiento Lomas de San Jorge, el cual es un asentamiento relativamente nuevo que se encuentra al lado norte de nuestra ciudad.

En éste, se han llevado a cabo diversas actividades con los alumnos, en donde han tenido la oportunidad de participar, compartir experiencias, interactuar, hablar de sus vidas, así como ayudar a sus compañeros

cuando éstos presentan alguna dificultad. Sin embargo, ha habido situaciones que han perjudicado la creación de ambientes favorables para el aprendizaje, obstaculizando que algunos menores alcancen los aprendizajes esperados.

Es indispensable reflexionar en y sobre la práctica para

llegar a

la

mejora de nuestra labor. Por ejemplo, Smyth (1991), nos habla de un

ciclo de enseñanza reflexiva, la cual consta de cuatro fases que se ponen en marcha a lo larga de nuestra práctica docente.

A

partir

del

análisis

realizado

de

las

fases

de descripción,

información/explicación, confrontación y reconstrucción, se ha podido

realizar una evaluación de lo vivenciado a partir de la secuencia

didáctica llevada a cabo.

Respecto a ella,

se

ha

dado prioridad a

la

construcción de ambientes favorables para el aprendizaje.

Retomando el principio pedagógico 1.3. Generar ambientes de aprendizaje, el cual se expone en el Plan de estudios 2011 de Educación Básica, nos dice que se denomina ambiente de aprendizaje al espacio donde se desarrolla la comunicación y las interacciones que posibilitan el aprendizaje. Con esta perspectiva se asume que en los ambientes de aprendizaje media la actuación del docente para construirlos y emplearlos como tales.

En su construcción destacan los siguientes aspectos:

La claridad respecto del aprendizaje que se espera logre el estudiante.

El reconocimiento de los elementos del contexto: la historia del lugar,

las prácticas y costumbres, las tradiciones, el carácter rural, semirural

o urbano del lugar, el clima, la flora y la fauna. La relevancia de los materiales educativos impresos, audiovisuales y

digitales. Las interacciones entre los estudiantes y el maestro.

Asimismo, en el hogar, como ambiente de aprendizaje, los estudiantes y los padres de familia tienen un marco de intervención para apoyar las actividades académicas, al organizar el tiempo y el espacio en casa (Plan de estudios, 2011).

Tomando en cuenta lo anterior y como resultado de la valoración realizada a partir de los indicadores planteados, se reconoció que presento algunas áreas de oportunidad así como fortalezas que necesito potenciar. Primeramente, es indispensable partir de lo realizado; de esta manera, se lograrán hacer las modificaciones que se consideren pertinentes y consistentes respecto a lo llevado a cabo.

Para comenzar con el contenido planificado de la asignatura de español, les leí el título de la actividad, el cual era Rimas en los trabalenguas, y les pregunté de qué pensaban que se iba a tratar. Esperé a que me respondieran. Los cuestioné si sabían lo que era un trabalenguas y les pedí que me dijeran alguno, respetando turnos y levantando la mano. Después, les pregunté si sabían lo que era una rima y les solicité me dieran ejemplos.

Más adelante, continuando en plenaria, los interrogué acerca de cuándo riman dos o más palabras. Les pedí que me dijeran palabras que rimaran con mapaches, mi sorpresa fue que me respondieron rápidamente. Anoté sus respuestas en el pintarrón. Posteriormente, pedí que leyeran nuevamente el texto que aparecía en su libro de español página 118 y que subrayaran las terminaciones iguales. Los niños que requirieron ayuda, me acerqué con ellos o pedía que alguno de sus compañeros lo apoyara.

Una vez que terminaron, pedí a varios niños que, por turnos, leyeran las palabras en voz alta para que el resto de sus compañeros las compara con las que marcaron y, de esta forma, revisaran y corrigieran lo necesario. Para continuar con las actividades, solicité que me dijeran

cómo eran los mapaches, que si alguna vez habían visto alguno, ellos rápidamente me contaron algunas de sus experiencias. Además, les comenté que a mí me ha tocado ir al malecón en la tarde y que cerca de ahí he visto que salen algunos mapaches porque la gente les da comida. Otorgaba participación a quien decidiera hacer comentarios.

Lo descrito con anterioridad tenía la finalidad de reconocer lo que ellos sabían, sus conocimientos y experiencias previas. Aunque he de aclarar que me faltó enfatizar en el contexto en que viven los alumnos, donde se desenvuelven, contemplar un poco más lo que pasa a su alrededor, por lo que creo que en ocasiones organizo los espacios del aula para que sean lugares con condiciones propicias para el aprendizaje de todos los alumnos, considerando el contexto escolar. Intento que el aula, que el ambiente que voy creando sea favorable para todos pero carezco un poco de retomar su contexto.

Por otro lado, creo importante continuar cuestionándolos sobre sus experiencias, ya que ello favorecerá la creación de un clima de confianza entre docente y alumnos; por otro lado, permitirá que relacionen su conocimiento previo con lo que se ve en la escuela para poder lograr aprendizajes significativos. David Ausubel expone que lo fundamental es que el alumno conozca la importancia del aprendizaje significativo en el proceso enseñanza aprendizaje, ya que con esto se logrará que el estudiante relacione los nuevos conocimientos adquiridos con los que él ya cuenta. De esta forma podrán emplear dichos aprendizajes para la resolución de conflictos en su vida diaria.

Por ello, puedo decir que casi siempre desarrollo acciones basadas en el diálogo, el respeto mutuo y la inclusión para generar un clima de confianza entre docente y alumnos, intento que los niños estén en confianza, puedan ser abiertos y decir lo que piensan, lo que viene a su

mente. Intento hacerles muchas preguntas y estar atenta a lo que me responden para poder retomarlo.

Es imprescindible generar ambientes centrados en quien aprende, refiriéndome a ello a los ambientes que ponen atención cuidadosa a conocimientos, habilidades, actitudes y creencias que los estudiantes traen al espacio escolar. Este término incluye prácticas de aprendizaje que han sido llamadas “culturalmente sensibles”, “culturalmente apropiadas”, “culturalmente compatibles” y “culturalmente relevantes” (Ladson-Billings, 1995). El término también se adapta al concepto de “enseñanza diagnóstica” (Bell et al., 1980): tiene la finalidad de descubrir lo que piensan los estudiantes en relación con los problemas inmediatos que enfrenten, discutir sus errores conceptuales de manera sensible y crear situaciones de aprendizaje que les permitan reajustar sus ideas (Bell, 1982a: 7). Los maestros que están centrados en quien aprende reconocen la importancia de construir sobre el conocimiento cultural y conceptual que los estudiantes llevan al salón de clases.

Luego, les

dije

que,

de

forma

individual y

en silencio,

leyeran la

descripción que se hacía de los mapaches. Una vez que lo terminaron, se los leí en voz alta, mientras ellos la seguían con su vista, haciendo uso de estrategias de lectura, tratando de ser muy expresiva con mi cuerpo y modulando mi voz, lo cual favoreció la relación entre el profesor y estudiantes. Después, les hice preguntas sobre lo recién leído y valoré la comprensión del texto de los alumnos.

Posteriormente, los integré con un compañero, de acuerdo a las características de ambos. Solicité que en su libro página 119, escribieran sustantivos que rimaran con los que aparecían en la primera columna. Les hice saber que abajo se mostraban algunas imágenes, las cuales eran un recurso que, en esta ocasión, serviría para que los alumnos las

relacionaran con dichas palabras, y pudieran buscar pistas a partir de éstas.

Se realizó lo antes expuesto puesto que el trabajar en binas ayuda a que los niños socialicen y aprendan a tener confianza en los otros, a dialogar y respetar sus ideas; además, como afirma Vigotsky, los menores aprenden a través de la interacción social, pues mediante esta acción lograr adquirir habilidades cognoscitivas que le son de gran ayudara para que adquieran una forma de vida.

Siento que en ocasiones desarrollo acciones basadas en el diálogo, el respeto mutuo y la inclusión para generar un clima de confianza entre los alumnos, que debo aprovechar la relación que establecen entre iguales y que logren llegar a un consenso, en donde se tome en cuenta la opinión de ambos.

Después, pedí que, de manera individual, completaran unos trabalenguas que venían en la página 120 de su libro de español. Para hacerlo, usaron algunos sustantivos de los que anotaron en la actividad anterior. Les dije que podrán escoger las palabras que les parecieran más divertidas para completar cada trabalenguas. Una vez que terminaron, los estudiantes comenzaron a participar, de forma ordenada, para dar a conocer lo que habían escrito.

Retomando el párrafo anterior, se destaca que casi siempre establezco una relación afectiva y respetuosa con los alumnos: me intereso por lo que piensan, expresan y hacen; fomento la solidaridad y la participación de todos. Enfocándome en la participación, los alumnos tenían la libertad de expresar sus sentimientos e ideologías. También, se permitió que el menor construyera su aprendizaje, basándonos desde la postura constructivista, la cual va a éste como aquél que puede facilitarse, pero cada persona reconstruye su propia experiencia interna.

Aquí es donde entra Piaget, quien dice que la enseñanza del niño va de adentro hacia afuera, pues este no aprende solamente de manera autónoma sino también gracias a la relaciones sociales que establece; asimismo considera al alumno como un ser activo y a la inteligencia práctica, basada en la acción, que se forma a partir de los conceptos que tiene el niño.

Como es posible notar, casi siempre utilizo el tiempo escolar en actividades que contribuyen al logro de los propósitos educativos en todos los alumnos. Trato que las actividades consigan el objetivo planteado desde un inicio y que no lo pierdan de vista; es de esta forma, como los alumnos alcanzan los aprendizajes que se esperan.

Con todo lo anterior, pude percatarme de mis fortalezas, así como de las áreas de oportunidad que poseo, por lo que es necesario que las atienda para poder potenciarlas. Además, permitió plantearme nuevas preguntas y visiones de las cosas normalmente olvidadas, rutinizadas o dadas por supuestas. De igual forma, fue útil para la elaboración de la presente propuesta, donde se retoma lo valorado y se mejora haciendo uso de fundamentos claros y bien planteados.

Como conclusión, puedo decir que es indispensable modificar ciertos aspectos que me permitirán ir mejorando poco a poco; ejemplificando, es indispensable poner atención en la organización de los espacios del aula para que sean lugares con condiciones propicias para el aprendizaje de todos los alumnos, considerando el contexto escolar. De igual manera, en el desarrollo de acciones basadas en el diálogo, el respeto mutuo y la inclusión para generar un clima de confianza entre los alumnos, ya que esos dos indicadores formaron parte de mis áreas de oportunidad.

Dentro de

mis

fortalezas se encuentran el desarrollo de acciones

basadas en el diálogo, el respeto mutuo y la inclusión para generar un

clima de confianza entre docente y alumnos; establecimiento de una relación afectiva y respetuosa con los alumnos: me intereso por lo que piensan, expresan y hacen; fomento la solidaridad y la participación de todos; utilizo el tiempo escolar en actividades que contribuyen al logro de los propósitos educativos en todos los alumnos.

Considero que este replanteamiento que se hizo, incluida la detección, análisis y reconocimiento de lo que hago bien, así como lo que no funciona, me permite volver a poner en práctica nuevas acciones que serán evaluadas después de la implementación, cayendo en este círculo virtuoso del cual Smyth y otros autores han hecho referencia, retomando la metodología de la investigación-acción.