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La sensación de inseguridad en el país se incrementa con los actos

delictivos a mano armada. Para los malhechores, muchas veces la
principal fuente de abastecimiento es el personal policial. Solo en el
2013, 342 armas de policías fueron reportadas como robabas, según un
estudio de Superintendencia Nacional de Control de Servicios de
Seguridad, Armas, Municiones y Explosivos de Uso Civil (2013),
Presumiblemente, el destino de estas armas fue caer en manos de la
delincuencia", se expone en el reporte.
De esta cifra, proporcionada por el Ministerio del Interior, se detalla que
288 armas de fuego fueron de uso particular, mientras que el 54 restante
pertenecía al Estado.
En algunos casos, el aparato fue sustraído cuando el efectivo bajó del
vehículo, dejándolo con la ventana abierta, o las puertas sin seguro o
robadas incluso en su domicilio.
Aunque en menor número pero igual de preocupante es la cantidad de
armas reportadas como 'perdidas' por policías. Solo en el año pasado se
extraviaron 98 armas particulares y 31 armas pertenecientes a la
institución policial. De acuerdo con el reporte de Sucamec, los efectivos
indican que perdieron su armamento en taxis, mototaxis, buses, baños
públicos o restaurantes.
El 52,4% del armamento perdido o robado corresponde a personal de la
región Lima.
Para el presidente de la Asociación Pro Seguridad Ciudadana (Aprosec),
César Ortiz Anderson, estos 'supuestos' robos o pérdidas generan
suspicacias. "¡Qué fácil es decir 'se me perdió el arma'! Se debería hacer
una investigación más fina en la Policía Nacional, pero desgraciadamente
hay un 'espíritu de cuerpo'", cuestionó el experto, quien denunció que
incluso en las Fuerzas Armadas existe alquiler de armas a delincuentes
con tarifas entre 1.000 y 1.500 dólares.
Diario el comercio (2014)