You are on page 1of 7

Daños a la persona podrán ser indemnizados siempre y cuando su

actuar no haya influido en el daño padecido
SUMILLA
Los daños y perjuicios que pudieran ser ocasionados al ser humano a través
un bien riesgoso o peligroso o por el ejercicio de una actividad riesgosa o
peligrosa, podrán ser indemnizados siempre y cuando el actuar de la víctima
no sea un factor predominante en el desencadenamiento del daño producido
en su contra, esto es que la imprudencia de la víctima no constituya la causa
exclusiva y determinante del daño padecido.
CAS. 1675-2014 HUÁNUCO INDEMNIZACIÓN POR DAÑOS Y PERJUICIOS.
SUMILLA: En el presente caso estamos ante un supuesto de fractura de nexo
causal, debido a que el daño no se ha producido como consecuencia del
desencadenamiento de dos hechos fundamentales (concausa): la imprudencia
de la propia víctima (factor predominante) y la conducta negligente del chofer
(factor contributivo), sino por causa exclusiva de la parte demandante (factor
determinante), al haber conducido su vehículo en estado de ebriedad y a
excesiva velocidad, ocasionando el resultado dañoso materia de la demanda;
es decir, que la imprudencia de la víctima ha constituido la causa exclusiva y
determinante del daño padecido. Lima, veinticuatro de junio de dos mil quince.
LA SALA CIVIL TRANSITORIA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA
REPÚBLICA
Vista la causa número mil seiscientos setenta y cinco – dos mil catorce; luego
de verifi cada la votación con arreglo a ley, emite la siguiente sentencia
I. MATERIA DEL RECURSO DE CASACIÓN: Se trata del recurso de casación
interpuesto por Domingo Ponce Tarazona a fojas mil doscientos cuarenta y dos,
contra la sentencia de vista de fojas mil doscientos treinta y dos, de fecha
diecinueve de mayo de dos mil catorce, expedida por la Sala Civil de la Corte
Superior de Justicia de Huánuco, que revoca la sentencia apelada de fojas mil
ciento veintinueve, de fecha uno de agosto de dos mil trece, que declaró
fundada en parte la demanda; y reformándola, declararon infundada; en los
seguidos por Domingo Ponce Tarazona contra Heraclio Mendoza Rosales y la
Municipalidad Provincial de Huánuco, sobre Indemnización por Daños y
Perjuicios.
II. CAUSALES Y FUNDAMENTOS DEL RECURSO DE CASACIÓN: Por
resolución de fecha diecinueve de agosto de de dos mil catorce, de fojas
cuarenta y nueve del cuadernillo formado en este Supremo Tribunal, se declaró
procedente el recurso interpuesto por las causales denunciadas de: a)
Infracción normativa material de los artículos 1970, 1973, 1981, 1984

y 1985 del Código Civil, toda vez que de autos se acredita que al circular el
demandado con su vehículo pesado, sin respetar la vía preferencial ni disminuir
su velocidad o parar para que pase el vehículo del demandante, contribuyó con
su accionar a la colisión con el vehículo del recurrente, puesto que debido al
tamaño del vehículo, cerró todo la intersección de la parte posterior, debido a
que venía transitando a treinta y cinco kilómetros por hora (35 km/h), tal y
como lo ha reconocido el demandado en el diligencia de inspección judicial,
además que el lugar donde se produjo la colisión era de alto riesgo al no existir
señalización, de lo que se evidencia que la maniobra realizada por el
demandado coadyuvó a la realización del evento dañoso, además no se ha
tomado en cuenta que la vía preferencial era a favor del accionante dado el
tamaño del vehículo que manejaba el recurrente, aunado al hecho que el daño
se ha producido mediante vehículo automotor, vehículo que puesto en marcha
de por sí ya era riesgoso; y b) Infracción normativa procesal del artículo I
del Título Preliminar del Código Procesal Civil, toda vez que en la
resolución de vista existe una indebida motivación por inaplicabilidad de las
normas materiales contenidas en los artículos 1970, 1973, 1981, 1984 y 1985
del Código Civil, lo que afecta el debido proceso y violenta su derecho de
acción establecido en el Código adjetivo, como derecho fundamental.
III. CONSIDERANDO:
Primero.- Que, mediante escrito de fojas ciento dieciséis, Domingo Ponce
Tarazona interpone demanda de Indemnización por Daños y Perjuicios por
responsabilidad extracontractual contra la Municipalidad Provincial de Huánuco
y Heraclio Mendoza Rosales, solicitando que se le indemnice con la suma de
treinta y cinco mil nuevos soles (S/.35,000.00) por el daño a la persona, daño
físico, daño moral y lucro cesante que se le ha causado mediante un bien
riesgoso (unidad vehicular), en el accidente de tránsito ocurrido el cuatro de
setiembre de dos mil siete. Argumenta que aproximadamente las 6:15 am de la
fecha ya mencionada, en circunstancias que conducía una motocicleta por el
Jirón Abtao y Tarapacá de la ciudad de Huánuco, circunstancia en la que se
produjo una colisión con un camión de recojo de basura perteneciente a la
Municipalidad Provincial de Huánuco y que como consecuencia de la misma el
demandante ha sufrido fractura de la mandíbula por el lado izquierdo, fractura
de tibia y peroné y fractura del tercio medio facial, que le impide laborar como
seguridad en un local de tragamonedas.
Segundo.- Que, admitida a trámite la demanda, Heraclio Mendoza Rosales se
apersona al proceso y contesta la demanda mediante escrito de fojas
doscientos cuarenta y siete, argumentando que venía conduciendo su vehículo
a menor velocidad de lo permitido en el área urbana, puesto que cada diez o
quince metros lineales se estacionaban por aproximadamente un minuto para
recoger los residuos sólidos, siendo el demandante quien estuvo conduciendo a
mayor velocidad de lo permitido por su motocicleta y en estado de ebriedad,

conforme se acredita con el Certificado de Dosaje Etílico emitido por la Jefatura
de Salud. Asimismo, por escrito de fojas doscientos sesenta y uno, la
Municipalidad Provincial de Huánuco contesta la demanda argumentando que
el accidente de tránsito se dio entre dos vehículos motorizados, por tanto no se
encuentra circunscrita dentro de lo dispuesto en el artículo 1970 del Código
Civil (responsabilidad por riesgo), más aun cuando quien originó el accidente
fue el vehículo del demandante, encontrándose el actor en estado de ebriedad,
sin contar con los documentos respectivos del vehículo ni con la protección del
caso, no existiendo responsabilidad por parte del demandado ya que el daño
fue imprudencia del accionante.
Tercero.- Que, valoradas las pruebas y compulsados los hechos expuestos por
las partes, mediante sentencia de primera instancia de fojas mil ciento
veintinueve, de fecha uno de agosto de dos mil trece, el A quo declara fundada
en parte la demanda; y en consecuencia ordena que los demandados cumplan
con pagar la suma de doce mil nuevos soles (S/.12,000.00) a favor del
demandante; tras concluir que en el caso sub materia no se presenta lo
señalado en el artículo 1972 del Código Civil, sino el supuesto de concausa
prescrito en el artículo 1973 del precitado Código, toda vez que por un lado el
demandante se encontraba con síntomas de ebriedad según el Dosaje Etílico
de fojas doscientos cuarenta y cinco, pero por otro lado, el demandado venía
circulando con su vehículo pesado sin respetar la vía preferencial y sin haber
disminuido su velocidad para que pase el vehículo del demandante,
contribuyendo así a la producción del evento dañoso, pues tal como lo
reconoce el propio demandado en la inspección judicial, éste venia transitando
a treinta y cinco kilómetros por hora (35 km/h); por lo que no se presenta la
ruptura del nexo causal que libera de toda responsabilidad al emplazado.
Cuarto.- Que, apelada que fuera la sentencia de primera instancia por la
Municipalidad Provincial de Huánuco, la Sala Superior mediante resolución de
vista de fojas mil doscientos treinta y dos, de fecha diecinueve de mayo de dos
mil catorce, revoca la resolución apelada y reformándola, declara infundada la
demanda; argumentando básicamente que fue el demandante quien ocasionó
el accidente producto de la velocidad con la que transitaba y la disminución de
la conciencia que presentaba debido al alcohol que tenía en la sangre, por lo
que resulta aplicable lo dispuesto en el artículo 1972 del Código Civil.
Quinto.- Que, habiéndose declarado procedentes las denuncias sustentadas
en vicios in procedendo como vicios in iudicando, corresponde efectuar en
primer término el análisis de la causal procesal, toda vez que de resultar
fundada ésta, dada su incidencia en la tramitación del proceso y su efecto
nulificante, carecería de sentido emitir pronunciamiento respecto de la causal
material.

Sexto.- Que, respecto a la causal de infracción normativa procesal del
artículo I del Título Preliminar del Código Procesal Civil: El citado
dispositivo legal consagra que “Toda persona tiene derecho a la tutela
jurisdiccional efectiva para el ejercicio o defensa de sus derechos o intereses,
con sujeción a un debido proceso”. El derecho al debido proceso y a la tutela
jurisdiccional efectiva reconocidos también como principio de la función
jurisdiccional en el inciso 3 del artículo 139 de la Constitución Política del Perú,
garantiza al justiciable, ante su pedido de tutela, el deber del órgano
jurisdiccional de observar el debido proceso y de impartir justicia dentro de los
estándares mínimos que su naturaleza impone; así mientras que la tutela
judicial efectiva supone tanto el derecho de acceso a los órganos de justicia
como la eficacia de lo decidido en la sentencia, es decir, una concepción
genérica que encierra todo lo concerniente al derecho de acción frente al poder
- deber de la jurisdicción, el derecho al debido proceso en cambio significa la
observancia de los principios y reglas esenciales exigibles dentro del proceso,
entre ellas, el de motivación de las resoluciones judiciales.
Sétimo.- Que, en el caso de autos, el recurrente sostiene que la resolución de
vista afecta el debido proceso y violenta su derecho de acción porque contiene
una indebida motivación al no haber aplicado los artículos 1970, 1973, 1981,
1984 y 1985 del Código Civil, sin embargo, este argumento deberá ser
dilucidado al momento de resolver la causal material denunciada; por lo que
este extremo del recurso resulta infundado.
Octavo.- Que, respecto a la causal de infracción normativa material de
los artículos 1970, 1973, 1981, 1984 y 1985 del Código Civil: “Responsabilidad por riesgo Artículo 1970.- Aquel que mediante un bien
riesgoso o peligroso, o por el ejercicio de una actividad riesgosa o peligrosa,
causa un daño a otro, está obligado a repararlo. Reducción judicial de la
indemnización Artículo 1973.- Si la imprudencia sólo hubiere concurrido en
la producción del daño, la indemnización será reducida por el juez, según las
circunstancias. Responsabilidad por daño del subordinado Artículo
1981.- Aquel que tenga a otro bajo sus órdenes responde por el daño causado
por éste último, si ese daño se realizó en el ejercicio del cargo o en
cumplimiento del servicio respectivo. El autor directo y el autor indirecto están
sujetos a responsabilidad solidaria. Daño moral Artículo 1984.- El daño
moral es indemnizado considerando su magnitud y el menoscabo producido a
la víctima o a su familia. Contenido de la indemnización Artículo 1985.- La
indemnización comprende las consecuencias que deriven de la acción u
omisión generadora del daño, incluyendo el lucro cesante, el daño a la persona
y el daño moral, debiendo existir una relación de causalidad adecuada entre el
hecho y el daño producido. El monto de la indemnización devenga intereses
legales desde la fecha en que se produjo el daño.”

Noveno.- Que, conforme a la doctrina contemporánea, en los casos de
responsabilidad objetiva derivada del empleo de una cosa riesgosa o de una
actividad peligrosa, contemplada en el artículo 1970 del Código Civil, a fi n de
que proceda la indemnización por responsabilidad extracontractual, si bien no
es necesario determinar la culpa o el dolo del agente, esto es, el factor de
atribución, si es indispensable probar tanto la existencia de daños y perjuicios
alegados como la relación de causalidad entre el acto demandado y el
resultado dañoso producido; lo que significa que la sola producción de un
evento dañoso dentro del escenario de una actividad o bien riesgoso o
peligroso, no hace al autor, operador o conductor responsable de modo
automático o inmediato del daño, sino que debe verificarse la concurrencia de
los precitados requisitos.
Décimo.- Que, en la lógica precedentemente señalada, el tema de la
responsabilidad civil objetiva obliga a que el juzgador, sobre la base de un
análisis detenido y los medios probatorios idóneos deslinde de manera
razonada la existencia o no de la responsabilidad civil. En el caso de autos, la
controversia se centra en determinar si se ha presentado la fi gura de la
concausa recogida en el artículo 1973 Código Civil, o la ausencia de
responsabilidad regulada en el artículo 1972 del mismo Código que establece
lo siguiente: - “Irresponsabilidad por caso fortuito o fuerza mayor
Artículo 1972.- En los casos del artículo 1970, el autor no está obligado a la
reparación cuando el daño fue consecuencia de caso fortuito o fuerza mayor,
de hecho determinante de tercero o de la imprudencia de quien padece el
daño.”
Décimo Primero.- Que, esta Corte Suprema ha establecido en reiteradas
ocasiones que tratándose de accidentes de tránsito ocasionados por vehículos
automotores es de aplicación la responsabilidad objetiva prevista en el artículo
1970 del Código Civil, porque en estos casos el daño proviene de la utilización
de un bien riesgoso o peligroso y por tanto no hay necesidad de establecer si el
agente actuó con dolo o culpa, debiendo simplemente el demandante
demostrar la realidad del daño y la relación de causalidad para que este sea
indemnizable por el chofer o el propietario del vehículo; no obstante debe
precisarse que la responsabilidad objetiva prevista en el Código Civil no es
absoluta, habiendo la propia ley fijado sus límites pues la atribución de
responsabilidad objetiva no puede servir de mecanismo jurídico en virtud del
cual se ocasione una nueva víctima del hecho dañoso como por ejemplo el
chofer responsable que conducía con la diligencia debida al cual se le atribuye
responsabilidad del daño por el sólo hecho de estar utilizando un bien riesgoso,
toda vez que la responsabilidad objetiva cede cuando el daño proviene de la
imprudencia de la propia víctima, del hecho determinante de un tercero, del
caso fortuito o de la fuerza mayor, supuestos en los que se verifica la fractura
del nexo causal entendiéndose por esta que la relación de causalidad existente

entre el hecho y el daño ocasionado a la víctima se ha quebrado y por tanto al
no existir el nexo causal el agente queda exento de responsabilidad.
Décimo Segundo.- Que, ahora bien, en el caso de la negligencia de la propia
víctima debe entenderse que esta ocasiona fractura de nexo causal solo
cuando constituye la causa única y exclusiva del resultado dañoso pues
únicamente en este caso los hechos habrán escapado al control del agente al
cual no se le puede obligar a reparar un daño que fue ocasionado por el hecho
ajeno (la imprudencia de la propia víctima), de tal modo que si la imprudencia
de la víctima concurre a la producción del daño con otras causas imputables al
agente (concausa) ella no puede dar lugar a la fractura del nexo causal puesto
que al menos alguno de los hechos concurrentes no han escapado a su control
por esta razón el artículo 1973 del Código Civil ha previsto que si la
imprudencia de la víctima solo hubiera concurrido a la producción del daño, la
indemnización será reducida por el Juez según las circunstancias de cada caso
en particular.
Décimo Tercero.- Que, en el presente caso estamos evidentemente ante un
supuesto de fractura de nexo causal, pues la imprudencia de la víctima ha
constituido la causa exclusiva y determinante del daño padecido, ya que el
daño no se ha producido como consecuencia del desencadenamiento de dos
hechos fundamentales (concausa): la imprudencia de la propia víctima (factor
predominante) y la conducta negligente del chofer (factor contributivo), sino
por causa exclusiva de la parte demandante, al haber conducido su vehículo en
estado de ebriedad y a excesiva velocidad (factor determinante), ocasionando
el resultado dañoso materia de la demanda, tal como ha quedado acreditado
con el parte policial de fojas doscientos treinta y cinco y la inspección judicial
de fojas cuatrocientos cincuenta y cinco, debidamente valorados por la Sala
Superior, no advirtiéndose de dichas pruebas que la parte demandada haya
contribuido en el accidente de tránsito, pues éste venía conduciendo el
vehículo recolector de basura a treinta y cinco kilómetros por hora (35 km/h);
por lo que al no haberse presentado el supuesto de la concausa en el presente
proceso, la causal de infracción de normas materiales deviene en infundada.IV. DECISIÓN: Por las consideraciones expuestas y en aplicación del artículo
397 del Código Procesal Civil, declararon: INFUNDADO el recurso de casación
interpuesto por Domingo Ponce Tarazona a fojas mil doscientos cuarenta y dos;
en consecuencia, NO CASARON la sentencia de vista de fojas mil doscientos
treinta y dos, de fecha diecinueve de mayo de dos mil catorce, expedida por la
Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Huánuco; DISPUSIERON la
publicación de la presente resolución en el Diario Oficial El Peruano bajo
responsabilidad; en los seguidos por Domingo Ponce Tarazona contra Heraclio
Mendoza Rosales y otra, sobre Indemnización por Daños y Perjuicios; y los
devolvieron. Ponente Señor Mendoza Ramírez, Juez Supremo.-

SS. MENDOZA RAMÍREZ, HUAMANÍ LLAMAS, VALCÁRCEL SALDAÑA, CABELLO
MATAMALA, MIRANDA MOLINA