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LAS SIETE LÁMPARAS

DE LA ARQUITECTURA
John Ruskin
1849
El libro consta de siete capitulos coincidentes con las siete lámparas, metáfora de
los valores que deber orientar y de servir de guía a quienes se interesen en temas
de arquitectura. Las lámparas son: del Sacrificio, de la Verdad, de la Fuerza, de
la Belleza, de la Vida, del Recuerdo, de la Obediencia.

“La sencillez de un santuario campestre es más seductora que la majestad del
templo de las ciudades”
Lámpara del Sacrificio, VIII

“Luego puede decirse, de una manera general, que la arquitectura será más noble
cuando más evite todos estos procedimientos falsos. Entre éstos, sin embargo,
existen ciertas especies que, gracias a su uso frecuente o a otras circunstancias, se
han despojado de este carácter de falsedad, hasta el punto de parecer admisibles. El
dorado no es, por ejemplo, un engaño en arquitectura, porque no lo toma nadie por
oro. Pero en orfebrería sí lo es, porque puede confundirse; debe ser condenado en
razón a esto. Surgen, pues, al aplicar las reglas de lo verdadero, no pocas
excepciones y no pocas sutilidades de consciencia.”
Lámpara de la Verdad, VI

“El verdadero sentido de la palabra “restauración” no lo comprende el público ni
los que tienen el cuidado de velar por nuestros monumentos públicos. Significa la
destrucción más completa que pueda sufrir un edificio, destrucción de la que no
podrá salvarse la menor parcela, destrucción acompañada de una falsa descripción
del monumento destruido. No abusaré sobre este punto tan importante; es
imposible, tan imposible como resucitar a los muertos, restaurar lo que fue grande
o bello en arquitectura. Lo que, como ya se ha dicho, constituye la vida del
conjunto, el alma que sólo pueda dar los brazos y los ojos del artífice, no se puede
jamás restituir. Otra época podría darle otra alma, mas esto sería un nuevo
edificio”
Lámpara del Recuerdo, VIII

“Engaños de superficie. Se pueden definir en general como la inducción de la
creencia en alguna forma o material que en realidad no existe; como el frecuente
CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO- Bozzano

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Pertenecen en parte a los que los construyeron y en parte a las generaciones que han de venir detrás” Lámpara del Recuerdo. mas hacedlo honradamente.) Cuidad de vuestros monumentos y no tendréis luego la necesidad de repararlos. guardadle como mejor podáis y por todos los medios de todo motivo de disgregación. más vale una muleta que la pérdida de un miembro. no os preocupéis de la fealdad del recurso de que os valgáis. pues. Velad con vigilancia sobre un viejo edificio. Hemos de ser cuidadosos para observar que su mal consiste siempre en un intento categórico de engañar. pero que.. y que ninguna sustitución deshonrosa y falsa venga a privarlo de los honores fúnebres del recuerdo” “La conservación de los monumentos del pasado no es una simple cuestión de conveniencia o de sentimiento. salvarán de la ruina muros y cubierta. etc. No tenemos el derecho de tocarlos. unidlo con hierro cuando se disgregue. (. contened con vigas cuando se hunda. Su última hora sonará finalmente. XX CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO.pintado de la madera para representar mármol. No nos pertenecen. destruid el edificio.. de restauración. no lo reemplacéis por una mentira. Y haced todo esto con ternura. o el pintado de adornos en falso relieve. y que es cuestión de cierta sutileza señalar el punto donde empieza o acaba el engaño” Lámpara del Recuerdo. Tened cuidado con sus piedras como haríais con las joyas de una corona. La cosa en si no es en suma más que un engaño. con respeto. suene abierta y francamente.Bozzano 2 . el desbrozamiento oportuno de la hojarasca y de las ramitas obstruidoras de un conducto. XIV “No hablemos.. Mirad frente a frente a la necesidad y aceptadla..). y todavía más de una generación nacerá y desaparecerá a la sombra de sus muros. Algunas hojas de plomo colocadas en tiempo oportuno sobre el techo. colocad guardas como los pondríais ante la puerta de una ciudad sitiada. arrojad las piedras a los rincones más apartados y rehacedlos de lastre o mortero a vuestro gusto. (. con una vigilancia incesante.