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Antecedentes

:
El mundo, según él, es un caos de fuerzas animadas por voluntades de
poder, cuya expresión es la vida. Penetrado por estas mismas fuerzas, el
hombre se debate entre dos actitudes, la lucha por el poder y la defensa de
la debilidad. Estas actitudes o tendencias contrapuestas dividen a la
humanidad en dos tipos de hombres: los poderosos y los débiles. Estos
últimos son hombres mediocres, de rebaño. Incapaces de vivir por sí
mismos, necesitan vivir en sociedad, con un orden jurídico, una religión y
una moral comunes, teniendo como valores la igualdad, la humildad, la
caridad, el sacrificio. Estos hombres, que conforman la inmensa mayoría de
la humanidad, son despreciables, aunque resultan necesarios para cumplir
muchas funciones inferiores en beneficio de los poderosos.

Los hombres poderosos, muy escasos y solitarios, constituyen una raza
superior caracterizada por valores opuestos a los de la raza inferior. Para
ellos no existe otra regla moral que el desarrollo de su propia personalidad
en vistas al poder y la grandeza. El que realiza en su vida el ideal del
hombre poderoso se convierte en un superhombre, valor y meta suprema de
la humanidad. El superhombre es duro, sin sentimientos y profundamente
inmoral o amoral. Hace todo lo que le sirve a sus fines, sin necesidad de
justificar nada, ya que está “más allá del bien y del mal”. La moral es
conveniente, más aún indispensable para todos los hombres inferiores, los
esclavos: por eso se llama a la moral judeocristiana una moral de esclavos.
Importancia de la ética dentro de la sociedad:
La ética es muy importante porque se refiere a las costumbres y a la
conducta humana, es decir que trata de estudiar el comportamiento de las
personas además tiene que ver con los valores de cada persona.
La ética nos enseña a comportarnos ante la sociedad, también nos enseña
los valores porque cada persona debe ser forjada con base fundamental en
la ética ya que debe saber respetar los derechos y valores de cada persona
tratarlas de igual manera a todas en la sociedad sin importarle la situación
estado social sexo etc que tenga para que se pueda tener una buena
convivencia en la sociedad.
El saber vivir bien en sociedad:
Es actuar con caridad y amabilidad. Este principio está incorporado en actos
a través de los cuales los servicios o cosas que benefician a la gente son
provistos, incluyendo el concepto más complejo de balancear los beneficios
y los perjuicios, usando los costos y beneficios relativos de decisiones y
acciones alternativas como base para optar entre alternativas.

Establecer prioridades en los recursos ha sido una preocupación
permanente en las distintas políticas de planificación en la década del
sesenta. Se tuvo en cuenta la magnitud del daño, la trascendencia en
relación con las distintas edades y las posibilidades de la medicina para
controlar el daño.