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Bogotá, Junio de 2015

Honorable Magistrada
Gloria Stella Ortiz
Corte Constitucional
E. S. D.
Ref.: Intervención ciudadana de COLOMBIA DIVERSA en la acción de tutela
formulada por Alba Reyes Arenas, en representación de su difunto hijo Sergio David
Urrego Reyes, contra el Colegio Gimnasio Castillo Campestre y otros.
(Expediente T-4734501 – Oficio OPT-A-588/2015)
“(…) sólo quien práctica la tolerancia, quien respeta la diversidad y reconoce en el "otro" a uno igual a sí
mismo, tendrá capacidad y legitimidad para contribuir desde el proceso educativo a formar a los niños y a
los jóvenes en un paradigma ético sustentado en dichos principios” 1

Respetada Magistrada,
Nosotros, Mauricio Albarracín Caballero, Viviana Bohórquez Monsalve y Juan Felipe Rivera
Osorio, en calidad de director, abogada del área de derechos humanos y abogado del área de
educación respectivamente, de la organización no gubernamental (ONG) Colombia Diversa
ponemos a su consideración la siguiente intervención en el proceso de tutela de la referencia.
Esta intervención se presenta con el fin aportar elementos de juicio a la Corte Constitucional
tanto para el caso concreto de Sergio Urrego, así como, las violaciones de los derechos
fundamentales relacionados en materia de acoso, matoneo e integración de población LGBT
en el sector educativo.
Colombia Diversa es una organización fundada en 2004 que promueve la plena inclusión,
el respeto de la integralidad de los derechos, el reconocimiento y la movilización de
Lesbianas, Gay, Bisexuales y personas Trans –LGBT- en los ámbitos económico, social,
político y cultural, con el fin de contribuir en la construcción de una sociedad democrática,
moderna y con justicia social en Colombia.
Nuestra organización presenta esta intervención ciudadana con el objetivo de resaltar los
problemas presentes en el caso de Sergio Urrego en relación con los derechos fundamentales
y las obligaciones contenidas en la Ley 1620 de 2013 en cabeza del Colegio Gimnasio
Castillo Campestre y la Secretaría de Educación de Cundinamarca. Por otro lado también
solicitamos medidas generales para prevenir casos futuros. Esto en la medida en que el caso
representa una situación generalizada que sigue enfrentando la población LGBT en el sector
educativo, a nivel local y nacional.

1

COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia T-101 de 1998. M.P: Fabio Morón Díaz.

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Resumen de la Intervención
La presente intervención se encuentra dividida en cuatro secciones. En la primera parte se
plantea el contexto general de las relaciones entre la población LGBT y el sector educativo,
y las dificultades presentes en este último que llevan a una alta tasa de dolor emocional,
suicidio y temores a este grupo poblacional. Particularmente se citarán en este punto varios
informes de Naciones Unidas, tanto del Alto Comisionado para los Derechos Humanos como
de la UNESCO. Posteriormente, en el contexto nacional se citarán documentos provenientes
de académicos nacionales, que diagnostican la problemática del suicidio y la población
conformada por lesbianas, gays y bisexuales (LGB), para entrar a concluir que el suicidio,
contrario a los prejuicios que muchas veces se formulan, no son un elemento intrínseco a la
orientación sexual o identidad de género, sino que son la consecuencia del matoneo, el acoso
y la discriminación que vive la población LGBT en el sector educativo.
En la segunda sección de la intervención se presenta un análisis amplio sobre las prácticas a
las que fueron sujetos tanto Sergio Urrego como su madre, la accionante Alba Lucia Reyes
Arenas por parte del colegio accionado. En este punto el objetivo se verificará como las
conductas realizadas por el colegio, a saber, (i) las prohibiciones contenidas en el manual de
convivencia, y (ii) la celebración de acuerdos con el objetivo de obligar a Sergio a (a) asistir
al psicólogo, (b) renunciar a su relación y su afecto por su novio, constituyen prácticas
reprochables desde una perspectiva de los derechos fundamentales al libre desarrollo de la
personalidad, el debido proceso y el derecho a la igualdad. En este acápite, se analizará
entonces la interseccionalidad del caso de Sergio, y como ser un adolescente reforzó las
posibilidades del colegio de discriminarlo por su orientación sexual y su pensamiento
político.
En tercer lugar, analizamos en el acápite relacionado con los mecanismos iniciados a partir
del caso. Así entonces se abordará nuevamente el tema de la Secretaría para controvertir la
falta de congruencia entre la denuncia presentada (que incluye expresamente un cargo de
discriminación), y la investigación adelantada (que no es ni siquiera notificada a Alba Reyes
para obtener material probatorio o su participación como tercero interesado), que por último
concluye con un acto sancionatorio que investiga todo, excepto lo relevante. En este sentido,
sobre la Secretaría se concluirá como el procedimiento administrativo de la Ley 1437 no
permitió a la accionante participar, lo que terminó de lesionar su acceso a la justicia y a
investigación real y efectiva que por lo menos permitiera establecer la responsabilidad
institucional del Gimnasio Castillo Campestre sobre la muerte de su hijo.
En cuarto lugar, Colombia Diversa presenta resultados de su labor e investigación. Como
primer punto se presentará una breve observación sobre lo que nuestra organización ha
encontrado en sus labores de capacitación, acompañamiento de casos y conferencias con
instituciones educativas, para evidenciar las barreras en los manuales y las concepciones, en
ocasiones erróneas, que todavía se manejan en el sector educativo, a la hora de pensar en la
infancia. Posteriormente, se presentará la (i) falla generalizada a nivel nacional en la
implementación de la Ley 1620 de 2013 y sus decretos reglamentarios, y (ii) la existencia de
vacíos legislativos y reglamentarios en la Ley 1620 de 2013 que permiten la parálisis plena
del sistema si existe una falla, en particular, a nivel de colegios. Como consecuencia de lo
anterior, formulamos también, dentro de las observaciones generales, (i) algunas sugerencias
de cómo podría ser ajustada la Ley 1620 de 2013 y su reglamentación, y a su vez (ii) Que
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buenas prácticas internacionales han sido reconocidas, como también (iii) lo que han
realizado distintos ordenamientos jurídicos para combatir el acoso por homofobia.
Adicionalmente, para cerrar ese punto, se presentan dos propuestas puntuales que están
dentro de las facultades de este Alto Tribunal debe tener en cuenta en el caso de estudio.
En quinto lugar, se presentan las observaciones relacionadas con la decisión del Consejo de
Estado. Así, se crítica la decisión de la Sección Segunda por no tener en cuenta en primer
lugar (i) el desconocimiento de las vulneraciones del ámbito objetivo de los derechos
fundamentales, (ii) el error relacionado con la concepción de que un proceso penal y
administrativo incurso impiden al juez de tutela pronunciarse sobre violaciones de derechos
fundamentales, y por último (iii) el desconocimiento del principio de iura novit curia, como
una obligación del juez de tutela de solo dimitir un caso si no encuentra vulneración alguna
de derechos fundamentales.
Por último adjuntamos algunos documentos a esta intervención. Para mayor claridad sobre
este punto, se presentará separado un índice de los anexos. El objetivo de estos es
proporcionar material adicional para que la Corte realice un diagnóstico de la
implementación de la Ley 1620, y adicionalmente pueda soportar su decisión en otros
criterios de carácter pedagógico, científico y psicológico. Sobre este último punto, se realizó
una compilación por Melisa Castellanos, voluntaria de Colombia Diversa quien actualmente
es candidata a doctorado en la Universidad de Concordia (Montreal, Canadá).

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TABLA DE CONTENIDO DE LA INTERVENCIÓN PRESENTADA POR
COLOMBIA DIVERSA

Encabezado _____________________________________________________________ 1
Contexto general de población LGBT, suicidio y el sector educativo ____________ 6

I.

1.1
Contexto general de discriminación en el sector educativo en el derecho internacional de
los derechos humanos ________________________________________________________________ 6
1.2
Sobre el suicidio de lesbianas, gays y bisexuales (LGB) _____________________________ 7

II.
2.

Prácticas violatorias de los derechos fundamentales _______________________ 9
Sergio Urrego fue discriminado y acosado por parte de su colegio. _______________ 10
2.1
El Manual de Convivencia y los procesos disciplinarios por prejuicios hacia la orientación
sexual. 10
a) Vulneración del derecho a la igualdad, a la intimidad y al libre desarrollo de la
personalidad ____________________________________________________________________ 11
b) Violación del derecho al debido proceso y el derecho a la educación como consecuencia de
la prohibición contenida en el manual de convivencia __________________________________ 14
2.2
Los acuerdos y la violación del derecho al libre desarrollo de la personalidad y a la
intimidad personal. _________________________________________________________________ 16
a) Sobre la autonomía de un niño, niña o adolescente para definirse _____________________ 17
b) Sobre la patologización y el estigma de la orientación sexual: _________________________ 18
c) La renuncia y los acuerdos frente a las demostraciones de afecto ___________________ 19
2.3
Sergio Urrego fue discriminado por su orientación sexual, su ideología política y por ser
un adolescente _____________________________________________________________________ 22
a) La discriminación por orientación sexual _______________________________________ 24
b) La discriminación por la ideología política y el pensamiento crítico _________________ 27
c) La interseccionalidad en la discriminación: edad, orientación sexual e ideología política 28

III.
3.

Mecanismos y procedimientos iniciados a partir del caso de estudio __________ 29
La Secretaría de Educación y sus actuaciones en el caso de estudio _______________ 29
3.1
La Secretaría de Educación de Cundinamarca no implementó la Ley 1620, en lo relativo a
los manuales, el comité escolar de convivencia y la ruta de atención. _______________________ 31
3.2
La Secretaría no reaccionó a la denuncia y su investigación administrativa presenta
irregularidades ____________________________________________________________________ 34
i.
La Secretaría no actuó para proteger a Sergio ___________________________________ 34
ii. La investigación administrativa obvió de manera absoluta en su procedimiento el cargo de
discriminación ___________________________________________________________________ 35
a) El marco legal del procedimiento administrativo sancionador impide intervenir en las
decisiones de la Secretaría de Educación _____________________________________________ 36
b) La Secretaría de Educación de Cundinamarca fue incongruente y obvió la discriminación
por la orientación sexual __________________________________________________________ 37
c) El procedimiento administrativo no estudio los problemas estructurales. _____________ 38

IV. Los problemas estructurales y las medidas de reparación en el caso de Sergio
Urrego. ________________________________________________________________ 38
4/61

4.1
Discriminación por prejuicios hacia la orientación sexual y la identidad de género
(Experiencias de Colombia Diversa)___________________________________________________
4.2.
Fallas estructurales en la concepción del Sistema Nacional de Convivencia Escolar en
especial cuando una directiva esta involucrada _________________________________________
4.3.
Baja implementación de la Ley 1620 por parte de las 94 Secretarías de Educación
Certificadas en Colombia ____________________________________________________________
4.4
Reparación integral a partir del caso de estudio y los problemas identificados ________
4.5
¿De qué forma se puede reparar integralmente en este caso? _______________________

38
39
42
44
45

V.
Observaciones procedimentales relacionadas con la decisión de la Sección
Segunda del Consejo de Estado ____________________________________________ 46
5.1
El error en la aplicación de la figura de la carencia actual de objeto. ________________ 46
5.2
La existencia de otro proceso en curso, de distinta naturaleza, no impide al juez de tutela
pronunciarse sobre derechos fundamentales. ___________________________________________ 49
5.3
El principio de Iura Novit Curia implica en sede de tutela que los jueces analicen como
mínimo que no hay ninguna vulneración a derechos fundamentales para poder rechazar la acción.
51

VI. Propuestas y soluciones para superar las fallas de la Ley 1620 y su decreto
reglamentario ___________________________________________________________ 53
6.1
Soluciones presentadas en derecho comparado y derecho internacional ______________ 53
a) Buenas prácticas y estándares para combatir el acoso por homofobia _______________ 53
b) Buenas prácticas en otros países: Derecho Comparado ____________________________ 54
6.2
Ajustes a nivel reglamentario de la Ley 1620 de 2013 _____________________________ 55
6.3
Incorporación de jurisprudencia en cátedras obligatorias sobre la Constitución Nacional
en colegios ________________________________________________________________________ 56
6.4
Sistema público de acceso a la información sobre manuales de convivencia de
instituciones educativas _____________________________________________________________ 57

VII.
VIII.

Peticiones ________________________________________________________ 58
Guía de documentos anexos ________________________________________ 61

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I.

Contexto general de población LGBT, suicidio y el sector educativo

En relación con el contexto general sobre población LGBT y suicidio en el sector educativo,
en la presente intervención vamos a analizar en primer lugar los diagnósticos realizados por
organizaciones internacionales sobre la situación global en materia de la población LGBT y
las barreras que encuentra en el sector educativo. En segundo lugar, se analiza por qué las
tasas de suicidios son superiores cuando se trata de personas LGBT en comparación con
población heterosexual. Para profundizar más este tema, anexo a este documento se
encontrará un cuadernillo, realizado por la UNESCO, en el cual se sintetiza la problemática
y las implicaciones a nivel mundial.
1.1 Contexto general de discriminación en el sector educativo en el derecho
internacional de los derechos humanos
El 17 de Noviembre del año 2011, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Derechos Humanos (en adelante Alto Comisionado), presentó un informe histórico titulado
“Leyes y prácticas discriminatorias y actos de violencia cometidos contra personas por su
orientación sexual e identidad de género”2. En el informe, el Alto Comisionado hizo una
evaluación global y documentó algunas de las situaciones a las que se enfrenta la población
LGBT a distintos sectores y niveles.
Sobre la discriminación en el sector educativo, inició el Alto Comisionado por establecer que
algunas instituciones discriminan por la orientación sexual e identidad de género,
dificultando el ingreso por parte de estudiantes LGBT y en ocasiones incluso llevándolos a
la expulsión de las instituciones. Por otro lado, indica el Alto Comisionado que de acuerdo a
la UNESCO “los niños considerados demasiado afeminados por los demás niños o las niñas
consideradas poco femeninas sufren burlas y en ocasiones los primeros golpes por su
apariencia y comportamiento, que no encajan en la identidad de género heteronormativa en
el patio de las escuelas primarias”3.
Ahora, sobre estudios y estadísticas, menciona el Alto Comisionado en su informe que
“Según una encuesta realizada en el Reino Unido, casi el 65% de las lesbianas, los gays y
los bisexuales jóvenes habían sido víctimas del acoso escolar por su orientación sexual y
más de una cuarta parte había sufrido agresiones físicas. Estas conclusiones coinciden con
los resultados de los estudios efectuados en otros países.”4 Otro punto que resalta el informe
es que el aislamiento y el estigma conllevan a varios problemas. Ejemplos de estos son la
depresión y otras dificultades de salud, como también llevan al abandono escolar, y por
último se registra que como consecuencia del estigma y el prejuicio, se dan intentos de
suicidio o incluso el suicidio5.

2

NACIONES UNIDAS, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Leyes y prácticas discriminatorias y
actos de violencia cometidos contra personas por su orientación sexual e identidad de género. A/HRC/19/41. [En línea] (Fuente:
http://www.ohchr.org/Documents/HRBodies/HRCouncil/RegularSession/Session19/A-HRC-19-41_sp.pdf )
3
Ibíd. Citando a la UNESCO: ““International consultation on homophobic bullying and harassment in educational institutions”. Concept
note, July 2011.
4
Ibíd. Citando: “Social Exclusion of Young Lesbian, Gay, Bisexual and Transgender People in Europe”, ILGAEurope and the
International Gay and Lesbian Youth Organization, 2006.
5
Ibíd. “El aislamiento y el estigma generan depresión y otros problemas de salud y contribuyen al absentismo escolar, el abandono de la
escuela y, en casos extremos, el intento de suicidio o el suicidio”

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Por su parte, ese mismo año, en Latinoamérica se realizó un estudio en Guatemala, Chile,
México y Perú, donde se encontró que“(…) alrededor del 10% de las personas encuestadas
señaló que el bullying convirtió sus vidas en “difíciles y tristes”, un 25% dijo que la
experiencia los volvió personas “inseguras”; casi un 15% de los y las jóvenes chilenos
encuestados consideró el suicidio.”6
El 4 de Mayo de 2015, el Alto Comisionado presentó el segundo informe7, para hacerle
seguimiento a lo establecido en el año 2011. De este informe, para temas de educación y
discriminación en general, vale la pena resaltar lo siguiente: El Alto Comisionado informa
que dentro de todas las regiones del mundo se registran alto niveles de acoso contra la
población LGBT en el sector educativo. Así, entra a mencionar un estudio realizado por la
Unión Europea que encuentra que 80% de la población en edad escolar que participó en las
encuestas reportan haber sido testigos de comentarios o comportamientos contra compañeros
y compañeras LGBT8. Otro estudio realizado en Tailandia por la UNESCO concluye que
“más de la mitad de los alumnos pertenecientes al colectivo de las personas LGBT que
respondieron a la encuesta habían sido acosados el mes anterior, y más del 30% habían sido
víctimas de malos tratos físicos. Estos resultados son similares a los de los estudios
realizados en otros países.”9
Por esta razón, el Alto Comisionado en su informe presenta que “Si bien se han hecho
algunos progresos desde el primer estudio, llevado a cabo en 2011, en general las personas
LGBT e intersexuales siguen viéndose afectadas por un cuadro extendido y persistente de
malos tratos violentos, acoso y discriminación en todas las regiones. Estos actos constituyen
violaciones graves de los derechos humanos, perpetrados a menudo con impunidad, lo que
indica que las disposiciones vigentes para proteger los derechos humanos de las personas
LGBT e intersexuales son inadecuadas”.10
Una de los elementos que las Naciones Unidas abordaron de forma breve en ambos informes
citados fue la problemática relacionada con el suicidio.
Muchos prejuicios existen sobre el suicidio y su relación con la orientación sexual y las
identidades de género no normativas, y se ha llegado a afirmar por algunas personas,
basándose en el estigma e ideas preconcebidas, que la población LGBT es más propensa al
suicidio. Por esta razón, a continuación presentamos una breve aproximación a la materia.
1.2 Sobre el suicidio de lesbianas, gays y bisexuales (LGB)
El suicidio de lesbianas, gays y bisexuales ha sido objeto de estudio en reiteradas
oportunidades por el impacto social que estos producen. Lamentable, no se cuenta con
6

ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LA EDUCACIÓN, LA CIENCIA Y LA CULTURA. Buenas políticas y
prácticas para la educación en VIH y Salud: Respuestas del Sector Educación frente al Bullying Homofóbico. Cuadernillo 8. [En línea]
(Fuente: http://unesdoc.unesco.org/images/0022/002229/222918S.pdf). Pág. 24. Citado a: UPCH/PAHO, (2011), Estudio a través de
internet sobre bullying y sus manifestaciones homofóbicas en escuelas de Chile, Guatemala, México y Perú, (en prensa)
7
NACIONES UNIDAS, Alto Comisionado para los Derechos Humanos. Discriminación y violencia contra las personas por motivos de
orientación sexual e identidad de género. A/HRC/29/23. [En línea] (Fuente:
http://www.ohchr.org/EN/HRBodies/HRC/RegularSessions/Session29/Pages/ListReports.aspx)
8
Ibíd. “Por su parte, otro estudio, Se han registrado altos niveles de acoso en todas las regiones. Según un estudio de la Unión Europea, el
80% de los niños en edad escolar que participaron en las encuestas habían sido testigos de comentarios o comportamientos negativos
contra compañeros percibidos como personas lesbianas, gais, bisexuales y transgénero”
9
Ibíd.
10
Ibíd.

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suficiente información sobre la población trans. Sobre la situación LGB, Carlos Alejandro
Pineda Roa en su artículo “Etiología social del riesgo de suicidio en adolescentes y jóvenes
lesbianas, gay y bisexuales: una revisión” establece que “(…) existen diversas fuentes
sociales que contribuyen a la ideación y al intento suicida en personas LGB y, según lo
expuesto, la familia ha sido uno de los principales espacios de homonegatividad. En el
contexto latinoamericano, las instituciones educativas aún ven con recelo el tema de la
diversidad sexual, principalmente los colegios. No hay reglamentos o manuales de
convivencia que incluyan explícitamente a personas lesbianas, gay y bisexuales. La religión
ha mantenido una actitud opuesta a temas como el matrimonio entre homosexuales, la
adopción por parejas del mismo sexo, la educación sexual e incluso el aborto.” (Subrayado
fuera de texto)11
El citado autor, también ha identificado a través de la revisión bibliográfica que por esa razón,
“Es un error pensar o afirmar que los homosexuales son más patológicos que los
heterosexuales. La orientación sexual per se no es factor de riesgo de suicidio, conforme
muchas investigaciones lo han venido reportando. (…)12 De igual forma, dentro del análisis
de los casos se ha determinado que “El contexto social ha levantado barreras que impiden
el libre desarrollo de su personalidad y el ascenso social de esta subcultura. A este fenómeno
se le ha denominado homofobia institucionalizada, debido al fuerte arraigo del rechazo a la
diversidad sexual en instituciones de salud, educativas, eclesiásticas, gubernamentales y
militares que la sostienen. (…).”13
En el caso particular de la homofobia institucionalizada, esta presenta grandes desafíos en el
caso del sector educativo en la medida en que no solo los estudiantes son expuestos a distintas
formas de representaciones de la homofobia (como lo son la discriminación y el acoso), sino
también se exponen a los discursos y a las posiciones ideológicas que presentan algunas
personas. En el caso concreto de las escuelas, estas personas son docentes, padres o madres
de compañeros o directivas del colegio, lo que radicalmente genera interiorización de la
homofobia.
La UNESCO por su parte ha corroborado esta hipótesis, y ha logrado establecer, en un
documento que hace parte de la serie “Buenas políticas y prácticas para la educación en VIH
y Salud: Respuestas del Sector Educación frente al Bullying Homofóbico”14, algunas
perspectivas que resultan bastante ilustrativas.
En primer lugar, determina la UNESCO que “Los estudios revelan una clara relación entre
bullying homofóbico en el ámbito escolar, desarrollado en forma repetida, de larga data, y
la ocurrencia de depresión, ansiedad, pérdida de confianza, retraimiento, marginación
social, culpa y sueño alterado. Estudiantes sometidos a bullying homofóbico piensan con

11

Pineda, C. (2013). Etiología social del riesgo de suicidio en adolescentes y jóvenes lesbianas, gay y bisexuales: una revisión. En
Psicogente, 16(29), 218-234.
12
Ibíd.
13
Ibíd.
14
ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LA EDUCACIÓN, LA CIENCIA Y LA CULTURA. Buenas políticas y
prácticas para la educación en VIH y Salud: Respuestas del Sector Educación frente al Bullying Homofóbico. Cuadernillo 8. Pág. 24. [En
línea] (Fuente: http://unesdoc.unesco.org/images/0022/002229/222918S.pdf)

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mayor frecuencia en dañarse a sí mismos y tienen mayor probabilidad de suicidarse,
respecto de la totalidad de la población juvenil”15
La UNESCO presentó en el citado informe varios ejemplos de distintos países, sobre los
estudios que relacionan el acoso o bullying y los suicidios. Entre ellos, encuentra que estudios
en Holanda han determinado que “un 9% de los estudiantes gay y un 16% de las estudiantes
lesbianas han intentado suicidarse al menos una vez, a la vez que un 50% reveló
pensamientos suicidas, en comparación con un 30% de la juventud heterosexual”.16
En esa medida, para las personas LGBT en el sector educativo siempre ha sido un espacio de
invisibilización como forma de supervivencia. Esto se traduce en la decisión de las personas
que por su orientación sexual, o identidad de género, asumen una identidad externa, que no
refleja de ninguna forma sus convicciones y sus proyectos personales. Esto se utiliza como
un mecanismo de protección ante la posible discriminación y el acoso, tanto de carácter
vertical (como es la ejercida por docentes o directivas) como también la horizontal por parte
de otros estudiantes.
Por esta razón, desde un punto de vista pedagógico, se ha entendido el acoso como el
“continuado y deliberado maltrato verbal y modal que recibe un niño por parte de otro u
otros, que se comportan con él cruelmente con el objeto de someterlo, apocarlo, asustarlo,
amenazarlo y que atentan contra su dignidad”17 Este se distingue de otras acciones violentas
en el marco escolar pues cuenta con “(…) dos características que lo identifican: la existencia
intrínseca de una relación de poder (dominio sumisión) que tiene el agresor sobre el
agredido o acosado, y el carácter reiterado de las situaciones de agresión”18
II.

Prácticas violatorias de los derechos fundamentales

Teniendo en cuenta la anterior definición, en el caso de Sergio se plantea una situación de
acoso, por la relación de poder entre las directivas y la docencia del colegio sobre Sergio, y
a su vez, el carácter reiterado y sistemático del cual fue víctima. En este apartado se analiza
en cuatro aspectos que se deducen de los hechos y que se configuran en los principales
problemas identificados como violaciones de los derechos constitucionales y que en conjunto
son forman acoso.
En primer lugar, se analizará las problemáticas encontradas dentro del manual de
convivencia y su aplicación, como actos que infringen los derechos al libre desarrollo de la
personalidad, el derecho a la igualdad, el derecho al debido proceso y a la educación. Luego,
se analizará la celebración de acuerdos, que en este caso, implicaron la asistencia psicológica
15

Ibíd. Tomando como referencia a: Hillier A, Turner A, Mitchell A., (2005), Writing themselves in again: 6 years on. The 2nd national
report on the sexual health & well-being of same sex attracted young people in Australia. Melbourne: Australian Research Centre in Sex,
Health and Society (ARCSHS), La Trobe University; and Taylor et al., 2011), Every class in every school: The first national climate survey
on homophobia, biphobia and transphobia in Canadian schools. Final Report. Toronto: Egale Canada Human Rights
16
Ibíd. Tomando como referencia a: Keuzenkamp S, (2010), Steeds gewoner, nooit gewoon. Acceptatie van homoseksualiteit in Nederland,
Den Haag: Sociaal en Cultureel Planbureau.
17
PIÑUEL, I & OÑATE, A (2005). Informe Cisneros VII “violencia y acoso escolar” en alumnos de primaria, eso y bachillerato. Instituto
de Innovación Educativa y Desarrollo Directivo. [En línea] (Fuente: http://www.internenes.com/acoso/docs/ICAM.pdf)
18
CEPEDA, E. & CAICEDO, G. (2013). Acoso escolar: caracterización, consecuencias y prevención. Revista Iberoamericana de
Educación, 61(3), 1-7. Parafraseado por: SÁNCHEZ-JIMÉNEZ, Elvia, CEPEDA-CUERVO, Edilberto. ¿Los estudiantes de educación
básica y media son víctimas de maltrato por parte de sus profesores? Publicado en: Psicología desde el Caribe. ISSN 0123-417x (impreso),
ISSN 2011-7485 (digital). Vol. 31, n.° 2, mayo-agosto 2014

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de un estudiante por su orientación sexual, la renuncia de sus demostraciones de afecto y las
relaciones dentro del colegio, y como estos constituyen una violación del derecho al libre
desarrollo de la personalidad y una extralimitación de las potestades de un colegio. En tercer
lugar, se plantea como Sergio fue discriminado y acosado por su orientación sexual, su
ideología política y por ser su condición como NNA (niño, niña o adolescente).
2. Sergio Urrego fue discriminado y acosado por parte de su colegio.
2.1 El Manual de Convivencia y los procesos disciplinarios por prejuicios hacia la
orientación sexual.
Los manuales de Convivencia no pueden sancionar la orientación sexual ni las
materializaciones de afecto de estudiantes, de forma directa o indirecta, pues se configuran
vulneraciones al debido proceso, al libre desarrollo de la personalidad, al derecho a la
igualdad y al derecho a la educación, como también una infracción clara de la Ley 1620 de
2013. Así entonces, encontramos que uno de los fundamentos utilizados para iniciar las
conductas de hostigamiento en contra de Sergio Urrego, fue en virtud del manual de
convivencia. De acuerdo con la interpretación dada por la psicóloga del colegio, como consta
en la tutela presentada por Alba Reyes, a Sergio y a ella, se les informó que el beso entre
Sergio y su novio constituían una falta grave a la luz del manual de convivencia.
La mencionada falta se encontraba tipificada en el manual de convivencia del Colegio
Gimnasio Castillo Campestre en el Artículo 13 (Pág. 66) de la siguiente forma: “Las
manifestaciones de amor obscenas, grotescas o vulgares en las relaciones de pareja (en
forma exagerada) y reiterativa dentro y fuera de nuestra institución o portando el uniforme
del mismo, estas relaciones de pareja deben ser autorizadas y de pleno conocimiento de los
padres, en este caso, nuestro colegio, se exime de toda responsabilidad a ese respecto."
Si bien el manual de convivencia no expresa de forma clara que los besos entre personas del
mismo sexo constituyen una conducta sancionable, Colombia Diversa en su experiencia en
el acompañamiento legal de casos de discriminación dentro del sector educativo, ha podido
identificar que existen dos modalidades de manuales de convivencia:
(i)
(ii)

Los manuales que expresamente califican la homosexualidad o los actos
homosexuales como faltas graves dentro de las instituciones educativas.
Los manuales de convivencia que tienen unos preceptos ambiguos y amplios, lo
cual permite a las personas que las personas que ostentan un cargo directivo o de
docencia dentro de las instituciones educativas, tienen la facultad arbitraria, desde
su prejuicio, de determinar si la conducta de un estudiante configura o no dentro
de la falta.

Este último es el caso examinado en este proceso, donde las directivas del Colegio,
convenientemente, califican el beso, que queda registrado en una fotografía, como un acto
obsceno. En esa medida, es menester que la Corte Constitucional tenga en cuenta el hecho
de que la calificación de la conducta proviene precisamente de una foto, y no de una actividad
presencial, y en esa medida, se expresa de manera clara una forma de discriminación, pues
lo único que se percibe a través de un documento estático como es la foto de un beso, es el
género de las personas involucradas, y obviamente, su identidad. Por el contrario, el colegio
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podría intentar justificar la obscenidad del beso si hubiese quedado registrado el acto en un
video o en un testimonio, situación que no ocurrió, por lo cual es excesivo e injusto calificar
el beso de la forma en la que fue calificado.
En esta medida, es necesario recordar que la Corte desde sus inicios ha sido enfática y
reiterativa19 en manifestar que “(…) los manuales de convivencia encuentran como límite
último el respeto no sólo de los derechos fundamentales y de la Constitución en general, sino
también de la concreción legal que de ellos se haga. Su eficacia depende, en consecuencia,
del grado de armonía con los derechos fundamentales y las disposiciones de rango superior,
(…)”20.
Teniendo en cuenta lo anterior, la conducta que en este punto analizamos, no solo vulnera el
derecho al libre desarrollo de la personalidad y al derecho a la igualdad, sino que
adicionalmente contraría la jurisprudencia de este mismo tribunal en desarrollo del derecho
al debido proceso y el derecho a la educación. A continuación se hará el respectivo de análisis
de cada derecho y su vulneración.
a) Vulneración del derecho a la igualdad, a la intimidad y al libre desarrollo de la
personalidad
La ambigüedad apreciativa en normas contenidas en un manual de convivencia del Colegio
Gimnasio Castillo Campestre es inadmisible desde una perspectiva de debido proceso y de
Ley 1620. La interpretación que se le dio en este caso a la manifestación de afecto entre dos
personas del mismo calificándola como “acto obsceno”, no es la única ni la última vez que
ocurre. Colombia Diversa y la población LGBT que acompañamos, encuentran este tipo de
normas diariamente en el sector educativo. Sin embargo, para iniciar el análisis es primero
fundamental iniciar por distinguir entre disposiciones y normas.
La Corte, haciendo uso de la teoría jurídica y la doctrina constitucional ha determinado que
“Por disposición se entiende “cualquier enunciado que forma parte de un documento
normativo, esto es, cualquier enunciado del discurso de las fuentes”. Por su parte, la norma
es el contenido de sentido de la disposición, su significado, que es una variable dependiente
de la interpretación”21.
El citado manual de convivencia establece como disposición o enunciado, que constituye una
falta grave “Las manifestaciones de amor obscenas, grotescas o vulgares en las relaciones
de pareja (en forma exagerada) (…)”. A primera vista, del enunciado no se percibe un texto
discriminatorio, aunque sí podría cuestionarse su relación con el derecho al libre desarrollo
de la personalidad. En esa medida, prima facie, el enunciado pareciese ser neutral.

19

COLOMBIA, Corte Constitucional, Sentencia T-065 de 1993 MP. Ciro Angarita Barón. Ver también: Sentencias T-386 de 1994, T1011 de 2001, T-272 de 2001 y T-1086 de 2001, entre otras.
20
COLOMBIA, Corte Constitucional. T-022 de 2003. M.P: Marco Gerardo Monroy Cabra.
21
COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia C-038 de 2006. M.P: Humberto Sierra Porto. Citando a: GUASTINI, Ricardo. Estudios
sobe interpretación jurídica, México, UNAM, 1999, p. 11. y DÍAZ REVORIO, Francisco Javier. Las sentencias interpretativas del Tribunal
Constitucional. Significado, tipología, efectos y legitimidad. Análisis especial de las sentencias aditivas, Lex Nova, Valladolid, 2001. p.
35. Esta posición ha sido reiterada en varias ocasiones: Ver: Sentencias C-502-12, C-1046-01.

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Sin embargo, cuando se encuentra la interpretación que se le da por parte del colegio a este
precepto, encontramos que la homosexualidad y los actos de demostración de afecto entre
parejas del mismo sexo, constituyen una manifestación de amor obscena, grotesca o vulgar,
y que es en primer lugar lo que inicia el proceso disciplinario en contra de Sergio Urrego.
Esta situación si refleja una norma que resulta lesiva en contra del derecho a la igualdad (Art.
13 C.N) y al derecho al libre desarrollo de la personalidad (Art. 16 C.N).
En relación con este último derecho, resulta fundamental recordar la sentencia T-909 de
2011, donde la Corte tuvo la oportunidad de analizar el caso de una pareja de hombres que
al besarse en un centro comercial en Cali, fue obligada a abandonar el establecimiento. En
ese caso, manifestó la Corte que: “(…) besarse de modo romántico con la pareja, sea o no
homosexual, hace parte de los espacios de libertad individual que toda persona natural
posee a la luz de su dignidad para vivir como se quiere, para su libre desarrollo personal y
para el derecho a no ser molestado en esa elección específica que sólo a él o ella interesa.
Y como el legislador no lo ha restringido como derecho de libertad (y sólo lo podría hacer
bajo supuestos exigentes de racionalidad y proporcionalidad), no lo puede hacer ni un centro
comercial en sus estatutos, ni una empresa de vigilancia por más que tengan como función
colaborar con las autoridades de policía.”22 (Subrayado fuera de texto). Esta última
afirmación se extiende colegios, pues la Corte ha sido muy clara en establecer que no pueden
los colegios, en sus reglamentos regular aspectos que puedan de alguna manera afectar los
derechos fundamentales de las personas, pues es una competencia que solo tiene la ley23.
En el caso concreto, como ya indicamos, se trata de una limitación del derecho al libre
desarrollo de la personalidad, no solo en relación con la libertad de manifestar el afecto como
pareja, sino en lo relacionado con la orientación sexual. Así se tiene que la Corte
Constitucional ha sido clara en reconocer que el libre desarrollo de la personalidad, en
relación con el derecho a la identidad y orientación sexual, es una garantía constitucional que
apunta a (i) la prohibición de toda intervención en las decisiones y autonomías individuales
en la definición de su orientación sexual e identidad de género, (ii) protección a las personas
pertenecientes a minorías por su identidad de género o su orientación (iii) la prohibición de
sanciones o restricciones con el objetivo de cuestionar o cambiar la identidad de género o la
orientación sexual de una persona24.
De esta forma, se tiene que una norma, cuyo objetivo radica específicamente en limitar las
demostraciones de afecto consensuadas entre dos niños, niñas y adolescentes (NNA),
únicamente por su orientación sexual, constituye una forma de limitar la orientación sexual,
y constituye una prohibición que tiene como objetivo cambiar y cuestionar la orientación
22

COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia T-909 de 2011. M.P: Juan Carlos Henao.
COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia T-015 de 1999. M.P: Alejandro Martínez Caballero “los reglamentos de las instituciones
educativas no pueden entrar a regular aspectos que de alguna manera puedan afectar los derechos constitucionales fundamentales de los
educandos, pues si ello está vedado a la ley con mayor razón a los reglamentos de la naturaleza indicada. En tal virtud, dichos reglamentos
no pueden regular aspectos o conductas del estudiante ajenas al centro educativo que puedan afectar su libertad, su autonomía o su
intimidad o cualquier otro derecho, salvo en el evento de que la conducta externa del estudiante tenga alguna proyección o injerencia
grave, que directa o indirectamente afecte la institución educativa”
24
COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia. Sentencia T-565 de 2013. ““(…) una garantía constitucional específica, cuyos contenidos
apuntan a (i) proscribir toda intervención en la autonomía del sujeto en la definición de la identidad y orientación sexual; (ii) proteger a
las personas, particularmente aquellas que pertenecen a minorías de identidad u orientación sexual, de tratamientos discriminatorios
injustificados; (iii) prohibir toda forma de sanción o restricción que pretenda cuestionar o direccionar la opción de identidad u orientación
sexual del sujeto.”
23

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sexual de los estudiantes. En este caso fue tan clara esta intención, que el colegio acude
inmediatamente a dos soluciones para manejar el problema: Sesiones de psicología dentro y
fuera del colegio y que los niños revelen su problema, es decir, su orientación sexual, a sus
respectivos padres, atropellando por completo el derecho a la intimidad del cual gozaban
Sergio y su novio.
Ahora bien, en relación con el derecho a la igualdad, la Corte determinó en la Sentencia T909 de 2011 ya citada, que en primer lugar, el trato dado por el guardia de seguridad, se da
con el objetivo de anular a la pareja homosexual, basándose en los prejuicios sociales y
personales en relación con la comunidad LGBT25. Esto, como consecuencia de que la
empresa de seguridad y el centro comercial alegan que simplemente se aplicó una política
general, no destinada a discriminar, consistente en que se prohibían las manifestaciones de
afecto en el centro comercial.
A pesar de la argumentación del centro comercial y la empresa de seguridad, no duda en
concluir la Corte que “(…) la responsabilidad del centro comercial COSMOCENTRO y de
la empresa de seguridad FORTOX, no opera porque hubiese sido activo en imponer reglas
de control de vigilancia claramente homofóbicas. (…) son responsables por la vulneración
al principio de no discriminación que se produjo contra Jimmy Moreno y Robbie Pérez, al
haber aplicado en ellos la regla (ilegítima) de prohibir besarse de modo romántico. Pues
aunque la misma formalmente la soportan todas las parejas en el centro comercial
COSMOCENTRO, en definitiva sólo produjo consecuencias fácticas desiguales para el caso
de estos dos jóvenes, en razón de su homosexualidad, con limitación del goce efectivo de sus
derechos fundamentales de libertad individual, dignificante y personalísima.
La medida aparentemente neutral –que se repite, aun así tampoco sería permitida
constitucionalmente- que en principio no implicaba factores diferenciadores entre parejas
heterosexuales y homosexuales, produjo desigualdades de facto entre unas y otras,
constituyendo por su efecto adverso exclusivo, el tipo indirecto de discriminación por
orientación sexual diversa.”26 (Subrayado fuera de texto).
En el caso objeto de estudio, incluso si por un momento se admitiera la constitucionalidad
del precepto contemplado en el manual de convivencia, y si se aceptara que es aparentemente
neutral, su aplicación, y su ambigüedad, generaron una forma de discriminación. Sobre el
punto particular, la Corte Constitucional ha definido este tipo de discriminación como “(…)
la diferenciación que se efectúa respecto de ciertos sujetos o grupos de personas con base
en un rasgo distintivo particular gobernado por el prejuicio. Este vocablo, en su acepción
negativa, involucra el rechazo, la supresión, la expulsión o la censura cotidiana, a través de
diferentes estrategias, negando o impidiendo ilegítimamente o a partir de un paradigma
errado, la inclusión, ejercicio o subsistencia de determinadas prácticas sociales.”27
La norma resulta discriminatoria en la medida en que la construcción interpretativa tanto por
parte del profesor de educación física, como de las demás directivas de la institución,
Ibíd. “(…) el trato dado por el guardia de seguridad, pretendía anular, o dominar a los jóvenes homosexuales, apelando a prejuicios
sociales y personales de que sus besos de pareja en público, por provenir de parejas homosexuales, son reprochables al resultar más
afrentosos para la tranquilidad, la seguridad y la moralidad públicas, que los besos que se dan los heterosexuales.”
26
Ibíd.
27
COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia T-131 de 2006. M.P: Alfredo Beltrán Sierra.
25

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permitieron que un simple beso, fuese calificado como un acto obsceno, y tal fue su
percepción, que incluso a Sergio Urrego y su pareja, fueron obligados, como se verá más
adelante, a celebrar acuerdos con las directivas, en los cuales eran forzados a revelar su
orientación sexual (situación que jamás se vería en una pareja heterosexual), y por último se
les obligó a renunciar a continuar con su relación.
En esa medida, la prohibición contemplada en el manual de convivencia coartó para el caso
en concreto, los derechos al libre desarrollo de la personalidad como también el derecho a la
igualdad, y la Corte cuenta con una situación análoga, contenida en la Sentencia T-909 de
2011, que por su similitud fáctica y jurídica, es aplicable a este caso.
Por esta razón, el caso de Sergio es fundamental para este Alto Tribunal pues permite de una
vez por todas, en consideración de la Constitución Nacional y la obligación contenida en la
Ley 1620 de actualizar los manuales de convivencia, que la Corte establezca que este tipo de
construcciones interpretativas a partir de enunciados, es inadmisible, y consecuentemente
prevenga a todas las instituciones educativas de incurrir en este tipo de conductas. Para este
último objetivo, también se solicita que la Corte considere la posibilidad y conveniencia de
exhortar al Ministerio de Educación Nacional a reglamentar la Ley 1620 sobre este punto.
b) Violación del derecho al debido proceso y el derecho a la educación como
consecuencia de la prohibición contenida en el manual de convivencia
Si bien el Artículo 29 de nuestra Constitución Nacional, establece que el debido proceso
aplicará a actuaciones judiciales y administrativas, la Corte Constitucional ha entendido que
“esta figura también se aplica a los procedimientos llevados a cabo por las entidades
privadas, máxime cuando prestan un servicio público, como lo es la educación.”28 En este
sentido, la Corte ha establecido que toda sanción debe estar precedida de un procedimiento
que (i) permita al investigado realizar el derecho de defensa y contradicción, (ii) que la
persona investigada sea oído (iii) que las pruebas tanto a favor y en contra sean examinadas,
(iv) las conductas por las cuales se sanciona deben estar tipificadas, es decir, previamente
escritas y detalladas en el manual de convivencia. De no cumplirse con estos requisitos, una
sanción constituiría una vulneración al debido proceso29.
En relación con el cuarto elemento, relativo a la tipificación, en un aspecto formal se requiere
que “la norma debe describir con precisión razonable los elementos generales de la falta,
(…)”30. En este sentido, desde una perspectiva meramente formal del manual de convivencia
del colegio accionado, se evidencia que la falta contemplada31, por su redacción subjetiva al
hacer uso de adjetivos como “obscena, grotesco, vulgar” se convierte, de manera muy amplía,
en un debate subjetivo sobre si una muestra de afecto, es merecedora o no, de esa calificación.
Lo anterior es y se volvió peligroso en el caso de Sergio, cuando los prejuicios y la

28

COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia T-435 de 2002. M.P: Rodrigo Escobar Gil.
COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia T-1032 de 2000, M.P. Alejandro Martínez Caballero.
Ibíd.
31
El manual de convivencia, de acuerdo al expediente, establece constituyen una falta grave “Las manifestaciones de amor obscenas,
grotescas o vulgares en las relaciones de pareja (en forma exagerada) y reiterativa dentro y fuera de nuestra institución o portando el
uniforme del mismo, estas relaciones de pareja deben ser autorizadas y de pleno conocimiento de los padres, en este caso, nuestro colegio,
se exime de toda responsabilidad a ese respecto”
29
30

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discriminación fueron determinantes en calificar el beso entre Sergio y su compañero, como
algo obsceno.
En esa medida, desde una perspectiva meramente formal, la tipificación de la conducta es
incierta y permite al juzgador, en este caso al colegio, aplicar medidas desde la subjetividad
y los prejuicios, y en esa medida, el debate ya no recae sobre si los hechos ocurrieron o no,
que sería la regla general, sino sobre si es o no moralmente reprochable el acto. Como los
colegios terminan siendo juez y parte en la aplicación de los manuales, lo anterior se
convierte en una forma de arbitrariedad desde el prejuicio y las concepciones morales (no
éticas), de cada persona.
Ahora bien, desde un punto de vista de fondo, en cuanto al contenido de la sanción, es
menester recordar que esta Corte Constitucional ha determinado que “las sanciones deben
ser razonables, esto es, deben perseguir un fin constitucionalmente legítimo, proporcionales,
es decir, acordes a la conducta que se reprime teniendo en cuenta los bienes jurídico
constitucionales que están de por medio, y necesarias frente a las faltas que se cometen, esto
es, que la conducta del estudiante fuera tal que impidiera la convivencia, de modo que no
admitiera otra respuesta que la sanción impuesta”32. Si la sanción no cumple con estas
características, se entiende que hay una violación al derecho fundamental a la educación y al
debido proceso con la imposición de las mismas.
En esa medida, también es importante cuestionar si la sanción contemplada persigue un fin
constitucionalmente legítimo, es decir, si es razonable y a su vez si la misma es proporcional
en la limitación de otros derechos fundamentales, como lo son en este caso, el libre desarrollo
de la personalidad, y el derecho a la educación. Esto resulta imperativo se tiene en cuenta la
vaguedad en la tipificación, y, como se estableció antes, la formulación de interpretaciones
basadas en prejuicios.
En nuestro criterio como organización, la falta disciplinaria contemplada en el manual de
convivencia por su ambigüedad, y por la ausencia de claridad en la misma, lesionó el derecho
al debido proceso en el caso de Sergio, y adicionalmente, no parece perseguir un fin
constitucionalmente legítimo. Todo lo contrario, fue una medida discriminatoria y no se
demostró dentro de la actuación del colegio, que el beso entre Sergio y su novio hubiese
lesionado la convivencia dentro de la comunidad educativa. En ese sentido, fue un
despropósito por parte del colegio aplicar el precepto contemplado en el manual de
convivencia, como una falta grave un simple beso.
Por esa razón, consideramos que tanto desde un punto de vista formal, como uno de
contenido, la falta contemplada en el manual de convivencia, por su formulación genérica y
su total ausencia de fundamento constitucional, vulneró el derecho al debido proceso, y al
derecho a la educación. Esta su vez permitió adelantar conductas como obligar a Sergio a
revelar su orientación sexual a sus padres, y a renunciar a una relación con su novio, conducta
que claramente no se le hubiese solicitado a un niño o una niña heterosexual.
En esa medida, en cuanto a este punto, es fundamental que la Corte reitere el precedente
establecido en la T-345 de 2002 relativo a la funcionalidad y el objetivo de las sanciones
32

COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia T-435 de 2002. M.P: Rodrigo Escobar Gil.

15/61

contempladas en los manuales de convivencia, y adicionalmente desarrolle aún más la tesis
contenida en la T-1032 de 2000, en el sentido de establecer que la tipificación de las
sanciones en los manuales de convivencia, sea clara y brinde seguridad jurídica a las personas
sometidas al mismo. En ese sentido, se solicita que como medida de protección de dimensión
subjetiva, dentro de las medidas de no repetición en el colegio, se le ordene a la institución
accionada clarificar su manual de convivencia, bajo los estándares constitucionales de
razonabilidad y proporcionalidad, y a su vez, como medida de protección objetiva del
derecho fundamental al debido proceso y a la educación, se solicite al Ministerio de
Educación Nacional que tome las medidas necesarias para ordenar este tipo de cambios,
como una medida contemplada dentro de la reglamentación de la Ley 1620 de 2013.
2.2 Los acuerdos y la violación del derecho al libre desarrollo de la personalidad y a la
intimidad personal.
La celebración de acuerdos, que impliquen la asistencia psicológica de un estudiante por su
orientación sexual, la renuncia de sus demostraciones de afecto y las relaciones dentro del
colegio, constituyen una violación del derecho al libre desarrollo de la personalidad y una
extralimitación de las potestades de un colegio. El Artículo 16 de la Constitución Política
fue analizado por la primera Corte Constitucional, que identificó que “La esencia del libre
desarrollo de la personalidad como derecho, es el reconocimiento que el Estado hace de la
facultad natural de toda persona a ser individualmente como quiere ser, sin coacción, ni
controles injustificados o impedimentos por parte de los demás. El fin de ello es la
realización de las metas de cada individuo de la especie humana, fijadas autónomamente
por él, de acuerdo con su temperamento y su carácter propio, con la limitación de los
derechos de las demás personas y del orden público.”33
Esta noción resulta particularmente relevante para el caso de Sergio Urrego. La anterior
afirmación se fundamenta en que las directivas del colegio, en un abuso del poder regulatorio
conferido por la autonomía educativa, y amparadas por el manual de convivencia, impusieron
a Sergio una serie de medidas, que no solo desbordaban sus potestades como colegio sino
que adicionalmente vulneraron el derecho al libre desarrollo de la personalidad de Sergio.
Particularmente nos referimos en este punto a dos conductas, que se profundizan a
continuación:
a)

Las exigencias de asistencia psicológica obligatoria

El Colegio al obligar a Sergio asistir a sesiones psicológicas fuera del colegio, y a presentar
certificaciones psicológicas para acceder a clase, como también llamarlo constantemente a la
oficina de la psicóloga para discutir su orientación sexual, son conductas que fracturaron el
libre desarrollo de la personalidad de Sergio en dos niveles: (i) En su autonomía como
adolescente para definirse a sí mismo, y adoptar, dentro de sus proyectos de vida, las
decisiones que considerara pertinente, y en (ii) segundo lugar, son conductas que patologizan
y estigmatizan la orientación sexual, y son actos que de forma indebida, buscan orientar y
alterar un elemento esencial de la persona.

33

COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia T-594 de 1993. M.P: Vladimiro Naranjo Mesa.

16/61

a) Sobre la autonomía de un niño, niña o adolescente para definirse: Cuando nos referimos
a la autonomía, es fundamental recordar que los niños, niñas y adolescentes, si bien todavía
no cuentan con la autonomía de la cual gozan las personas adultas, es clara la Constitución,
en afirmar en uno de sus apartes de los derechos del niño que más allá de los derechos
mencionados textualmente, los NNA “Gozarán también de los demás derechos consagrados
en la Constitución, en las leyes y en los tratados internacionales ratificados por
Colombia”34.
Sin embargo, a pesar de lo anterior, tanto en la práctica de este caso, como en lo que Colombia
Diversa encuentra en el acompañamiento de casos, las instituciones educativas parten de la
errónea noción que los NNA no saben lo que quieren. En esa medida, es constante encontrar
que muchas instituciones remiten a sus estudiantes de orientación sexual o identidad de
género diversa, a distintos especialistas con el objetivo de “arreglar” y “guiar” a la persona.
Este tipo de actos, que en el caso de Sergio Urrego, se evidenció en la asistencia obligatoria
a especialistas tanto dentro como fuera del colegio, desconocen precisamente que bajo el
libre desarrollo de la personalidad, que también es un derecho de los NNA, hay lugar a una
autonomía.
En este sentido, es necesario recordar que la Sentencia T-565 de 2013 con ponencia del
Magistrado Luis Ernesto Vargas Silva, la cual recoge el precedente contemplado en la T-474
de 1996 del Dr. Fabio Morón Díaz, estableció de forma perentoria que “(…) los y las
estudiantes, incluso aquellos de corta edad, tienen un ámbito protegido en relación con su
autonomía personal, lo que los hace titulares de posiciones jurídicas reconocidas por la
Constitución. Así, se ha considerado que ese grado de autonomía tiene carácter progresivo,
de modo que a mayor edad amplía su espectro y, por ende, la mayor posibilidad del alumno
de tomar decisiones autónomas sobre sus opciones vitales.”35
En el caso de Sergio estamos hablando de un par de estudiantes, que sostienen una relación,
y que cuentan con edades de 16 y 17 años. Sergio, particularmente, fue un estudiante que
reflejó una madurez política, jurídica y emocional que le permitió en su día a día no solo
cuestionar problemas estructurales de nuestra sociedad, como el medio ambiente, las
relaciones de poder y subordinación, sino que además logró aplicar un pensamiento crítico
en sus actividades escolares. En esa medida, estamos hablado de un joven que contaba con
la madurez para tomar decisiones y conocerse a sí mismo, en especial en lo relacionado con
su orientación sexual.
En esa medida, siguiendo también la antes citada sentencia, la Corte advirtió que "(…) a
medida que avanza el tiempo, se amplía el espectro de asuntos en los cuales puede y debe
decidir por sí mismo para orientar, sin la conducción u orientación de otro (sobre) su propio
destino.”36 (Subrayado y paréntesis fuera de texto).
En conclusión para este punto particular, Sergio, no solo por su edad, sino por su madurez,
tenía un derecho fundamental a ser autónomo en sus decisiones, y como bien lo estableció la
Corte, no necesitaba orientación de otro para definir su propio destino. Colombia Diversa,
34

COLOMBIA, Constitución Política de Colombia. Art. 44.
COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia T-565 de 2013. M.P: Luis Ernesto Vargas.
36
Ibíd. Citando la T-474 de 1996 del Dr. Fabio Morón Díaz
35

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no solo en el acompañamiento de casos, sino en las charlas de que ha brindado a rectores,
rectoras y docentes, siempre encuentra el mismo obstáculo: Existe una noción arraigada de
que la niñez no sabe ni lo que quiere, ni lo que le conviene. En el caso concreto de Sergio,
este prejuicio sobre la niñez, estrechamente ligado al prejuicio de la homosexualidad como
desviación (que se analizará más adelante), llevó a que Sergio fuera obligado a asistir a
terapias psicológicas que él, ni su madre, habían solicitado.
La obligación se llevó a tal punto, que se condicionó y se limitó el derecho a la educación de
Sergio. Se condicionó, en cuanto a que Sergio y su madre debían presentar certificaciones
psicológicas para que él pudiera regresar a clases, y segundo, se limitó, por gran parte del
tiempo en el cual Sergio permaneció en su colegio luego de que la fotografía del beso fuera
descubierta, se lo dedicó a defenderse y asistir a reuniones con la psicóloga del colegio.
b) Sobre la patologización y el estigma de la orientación sexual: El 17 de Mayo de 1990, la
Organización Mundial de la Salud (OMS) eliminó la homosexualidad como una enfermedad
psiquiátrica. Por su parte, esta Corte Constitucional, en reiteradas ocasiones ha tenido la
oportunidad no solo de levantar el estigma y el prejuicio, sino que además ha desarrollado la
protección de la orientación sexual como una categoría amparada por el libre desarrollo de
la personalidad.
Así, en la Sentencia T-565 de 2013 ya citada en esta intervención, este Alto Tribunal
manifestó no solo que la orientación sexual hace parte del núcleo esencial del derecho a la
dignidad, libertad y autonomía, sino que además la orientación sexual hace parte de la esfera
íntima del individuo y se ejerce bajo una entera autonomía37 y esto lo manifestó en relación
con las facultades regulatorias que podía tener una institución educativa.
A pesar de la jurisprudencia de la Corte y lo establecido por la OMS, tanto en el caso de
Sergio como en otros casos conocidos por Colombia Diversa, la orientación sexual no
normativa, no solo se maneja como confusión del estudiante, que requiere quien sirva de
guía, sino que adicionalmente se maneja la homosexualidad o bisexualidad como una
patología. Así, es que se aplican calificaciones como “desviación”, “vulgaridad”, o “algo
grotesco” cuando una persona revela su orientación sexual, y cuando efectivamente la
demuestra en su afecto.
Estos calificativos, como el “tratamiento” que se da para “enderezar” la orientación sexual
de alguien, se encuentran dentro de las actitudes que la Corte ha descrito en el pasado como
vulneraciones del derecho contemplado en el Art. 16. En este sentido, vale la pena recordar
que la Sentencia C-336 de 2008 determinó que “Se configura una vulneración del derecho
al libre desarrollo de la personalidad cuando a la persona se le impide, de forma arbitraria,
alcanzar o perseguir aspiraciones legítimas de vida o valorar y escoger libremente las
circunstancias que dan sentido a su existencia.”38

COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia T-565 de 2013. M.P: Luis Ernesto Vargas. “Las decisiones que toma el sujeto respecto a
su reconocimiento en la identidad y orientación sexual hacen parte del núcleo esencia de su dignidad, libertad y autonomía. Debe tenerse
en cuenta la jurisprudencia de la Corte ha contemplado que la regla de prohibición de discriminación fundada en la opción sexual resulta
aplicable, de manera específica, en el ámbito educativo. aquellos tópicos relativos a la decisión sobre la opción sexual, entendida en su
doble condición de identidad u orientación, son asuntos que competen a la esfera íntima del individuo y que ejerce bajo su completa
autonomía.”
38
COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia C-336 de 2008. M.P. Manuel José Cepeda Espinoza.
37

18/61

En este caso, desde una visión prejuiciosa, que no encuentra ni amparo de nivel constitucional
o médico, a Sergio se le obligó a asistir a un acompañamiento psicológico dentro y fuera de
la institución educativa. Distinto hubiese sido si hubiere formulado una simple sugerencia,
pero como bien constató la Secretaría de Educación de Cundinamarca en su investigación
administrativa, “(…) el menor Sergio Urrego fue desescolarizado a través de exigencias que
no resultaban suficientes para impedir que se le prestara el servicio educativo, tales como
pruebas de tratamiento psicológico permanente, bajo formatos y reglas especiales impuestas
de modo unilateral y sin fundamento por algunos miembros del cuerpo directivo y
psicoorientador del colegio.”39
Esta actuación, por parte del colegio, contrasta de forma grotesca con la idea de que “es
difícil encontrar un aspecto más estrechamente relacionado con la definición ontológica de
la persona que el género y la inclinación sexual. Por ende, toda interferencia o
direccionamiento en ese sentido es un grave atentado a su integridad y dignidad, pues se le
estaría privando de la competencia para definir asuntos que a él solo conciernen.”40
c) La renuncia y los acuerdos frente a las demostraciones de afecto
El colegio presionó a Sergio y lo obligó a celebrar acuerdos, entre los cuales Sergio debía
contarle a sus padres sobre su orientación sexual, debía renunciar a su relación con su novio,
y por último se le prohibían volver a demostrar su afecto por su novio dentro del colegio.
Estas tres imposiciones resultan particularmente lesivas del libre desarrollo de la
personalidad de Sergio, por la forma en la cual limitan las decisiones libres entre dos
menores, que bordean la adultez, de celebrar una relación y llevar a cabo actos afectivos. Por
otro lado, es reprochable como el Colegio se extralimitó en sus potestades y contrarió de
forma clara reglas constitucionales decantadas desde hace ya varios años.
Así, se tiene por ejemplo, la Sentencia T-015 de 1999 con ponencia del Dr. Alejandro
Martínez Caballero, en la cual se establece que “los reglamentos de las instituciones
educativas no pueden entrar a regular aspectos que de alguna manera puedan afectar los
derechos constitucionales fundamentales de los educandos, pues si ello está vedado a la ley
con mayor razón a los reglamentos de la naturaleza indicada.”41 En este punto, como
también se observa en la Sentencia T-909 de 2011 con ponencia del Dr. Juan Carlos Henao42,
la Corte realiza esta afirmación no solo desde una perspectiva del derecho fundamental al
libre desarrollo de la personalidad, sino también desde una perspectiva de jerarquía
normativa.
Resulta de particular importancia en la medida en que a pesar de la Ley 1620, y de los
pronunciamientos de este Alto Tribunal, hoy en día, los colegios, en sus manuales de
convivencia, no contemplan los elementos necesarios para hacer sus reglamentos internos
39

GOBERNACIÓN DE CUNDINAMARCA, Secretaría de Educación. Resolución 003526 del 20 de Marzo de 2015. “Por medio de la
cual se profiere acto administrativo definitivo del proceso Administrativo de carácter sancionatorio No. 001-2014.” Pág. 26.
40
COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia T-062 de 2011. M.P: Luis Ernesto Vargas.
41
COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia T-015 de 1999. M.P: Alejandro Martínez Caballero.
42

“(…) besarse de modo romántico con la pareja, sea o no homosexual, hace parte de los espacios de libertad individual que toda persona
natural posee a la luz de su dignidad para vivir como se quiere, para su libre desarrollo personal y para el derecho a no ser molestado
en esa elección específica que sólo a él o ella interesa. Y como el legislador no lo ha restringido como derecho de libertad (y sólo lo
podría hacer bajo supuestos exigentes de racionalidad y proporcionalidad), no lo puede hacer ni un centro comercial en sus estatutos, ni
una empresa de vigilancia por más que tengan como función colaborar con las autoridades de policía.” (Negrilla fuera de texto).

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compatibles con la Constitución Nacional. Y lo que resulta aún más preocupante es que
incluso en las charlas y capacitaciones, cuando se reitera la necesidad de que los manuales
se ajusten a la Constitución, rectores, rectoras y docentes constantemente afirman que no es
posible realizar cambios en los manuales de convivencia para permitir elementos como
maquillaje y cabello largo para mujeres trans, o el uso de uniforme correspondiente a su
identidad de género, o el uso de piercings para cualquier estudiante. Hemos incluso llegado
a encontrar una férrea oposición a permitir las demostraciones de afecto en espacios y
tiempos de recreación dentro del colegio.
Siguiendo esa línea, este tipo de argumentación lo que ha hecho es que los colegios actúen
como repúblicas independientes, que adicionalmente, no solo regulan conductas de sus
estudiantes dentro del colegio, sino incluso afuera. Frente a este último aspecto es necesario
reiterar que la Sentencia T-015 de 1999 establece que en relación con los manuales de
convivencia que “(…) dichos reglamentos no pueden regular aspectos o conductas del
estudiante ajenas al centro educativo que puedan afectar su libertad, su autonomía o su
intimidad o cualquier otro derecho, salvo en el evento de que la conducta externa del
estudiante tenga alguna proyección o injerencia grave, que directa o indirectamente afecte
la institución educativa”43
Sin embargo, en este caso lo que resulta más paradójico es que no solo la falta aplicada fue
ambigua, sino que adicionalmente ni siquiera fue el reglamento interno de la institución lo
que llevó a Sergio a revelar su orientación sexual de forma forzosa, a renunciar a su relación
y a la posibilidad de demostrar el afecto por su novio. Esto se realizó a partir de los acuerdos.
En esta medida, estos documentos se encuentran aún más bajos en una jerarquía normativa,
y lo que se pretende tanto en este caso, como en muchas ocasiones, es establecer una figura
que se asemeja a un contrato. Sin embargo, existe una clara diferencia: Los acuerdos tienen
un carácter impositivo, los y las estudiantes no se encuentra en capacidad de negociación y
su consentimiento se limita a si quieren permanecer o no en la institución. En esa medida,
más allá de ser un acuerdo de voluntades, estos “acuerdos” se asemejan más a un acto
administrativo que no tiene control de ningún tipo.
Y es precisamente a través de estos acuerdos donde en la práctica y el día a día se encuentra
el mayor irrespeto por los derechos fundamentales de la población estudiantil en general, y
en particular, de la población LGBT. Esto, por cuanto los acuerdos terminan regulando
conductas propias de los estudiantes con total irrespeto por la Constitución y la jurisprudencia
de esta corporación.
En el caso concreto de Sergio, como ya se ha mencionado, los acuerdos fueron violatorios de
la autonomía, de la protección de su orientación sexual, pero en este punto, quisiéramos
resaltar la violación a su posibilidad de establecer su proyecto de vida y de su intimidad.
Frente a esta primera, relacionada con el proyecto de vida, la Corte ha tenido la oportunidad
de pronunciarse sobre situaciones, como por ejemplo, el establecimiento de uniones maritales
de hecho, o matrimonios por parte de estudiantes. Sobre esto, manifestó la Corte que “Si una
estudiante toma la decisión de escoger una opción de vida como puede ser la de definir un
nuevo estado civil y vivir en unión libre con otra persona, y tales condiciones no entorpecen
43

Ibíd.

20/61

su actividad académica ni alteran el cumplimiento de sus deberes, no es razonable
controvertir a través de los manuales de convivencia aspiraciones legítimas de vida de las
personas o entrar a valorar la escogencia libre de otras personas respecto de las opciones
y circunstancias que le dan sentido a su existencia específica.”44
De lo anterior se puede desprender desde la analogía, una regla y es, si la Corte ha permitido
lo más formal en este punto, que es el establecimiento de relaciones que alteran el estado
civil, es entonces también admisible, lo menos informal, como puede ser una relación, que
hace parte de la libertad y la vida de todo ser humano. Sobre las limitaciones sobre estas
facultades, estableció la Corte en esa misma providencia que “Imposiciones que coarten a
través del manual de convivencia opciones plausibles de vida en las personas como pueden
ser la definición de un estado civil o la decisión de vivir con un compañero permanente,
conducen a la violación injustificada del derecho al libre desarrollo de la personalidad e
incluso a la educación.”45
De la sentencia citada se puede concluir que establecer una relación no puede ser algo
regulado a través de manuales de convivencia, ni mucho menos, un acuerdo. Lo anterior,
porque hace parte de la facultad de todo ser humano de desarrollar su vida, y dentro de ella,
su parte afectiva, es un elemento amparado por el Artículo 16 del Estatuto Superior. En ese
sentido, cuando a Sergio se le prohibió seguirse viendo con su novio, y volver a tener
relaciones de afecto con él, se vulneró su libre desarrollo de la personalidad.
Ahora bien, en relación con el derecho a la intimidad, y la obligación que se le impuso a
Sergio de contarles a sus padres sobre su orientación sexual es primero fundamental entender
lo que implica para la población LGBT revelar su orientación sexual diversa. Lo que
comúnmente se ha llamado “salir del closet” no solo es un acto que debe ser libre y
espontaneo porque hace parte de un elemento de la intimidad personal, sino que
adicionalmente, por el miedo al prejuicio, por el estigma y la violencia que en ocasiones
conlleva, salir del closet es un acto que requiere preparación emocional para que la persona
pueda tomar esa decisión. En ese sentido, la Corte de manera clara ha entendido que “si una
persona en ejercicio pleno de su autonomía y sin apremio externo, decide no hacer pública
su orientación sexual, tampoco en esta hipótesis se ha renunciado al proyecto de vida íntima,
por el contrario, todo comportamiento relacionado con la convicción de no compartir la
opción sexual, forma parte del proyecto de vida íntima.”46
En esa medida, la decisión de Sergio de ocultar su orientación sexual era natural. Las
personas de la población LGBT, desde el momento que inician su auto reconocimiento como
personas con una orientación sexual no normativa, prefieren guardar silencio,
independientemente de si la relación con su familia es buena o no. En el caso de Sergio esta
decisión se debió a una convicción que no debió ser revocada por el colegio, y más si se tiene
en cuenta que lo que hizo, darse un beso con su novio, no era ni un acto vulgar, ni un acto
reprochable desde un punto de vista constitucional.
Por esa razón, la obligación impuesta sobre el colegio no solo violó su libre desarrollo de la
personalidad, sino que vulneró su intimidad, y le puso una carga, que por las particularidades
44

COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia T-015 de 1999. M.P: Alejandro Martínez Caballero.
Ibíd.
46
COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia T-392A de 2014. M.P: Alberto Rojas Ríos.
45

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y la historia de marginación, prejuicio y estigma, generó estrés en Sergio al tener que revelar
su orientación sexual. Alba Reyes lo relata en el Programa Los Informantes del Canal
Caracol, en el Capítulo 73 del Programa, “Dolor de Madre”, donde relata cómo le contó
Sergio sobre su orientación sexual: “Cuando él me ve, me dice, con sus ojos llenos de
lágrimas, mami a mí me gustan las niñas, pero tengo… tuve y tengo una relación con un niño
en el colegio y se me ha presentado una situación específica en el colegio por
esto.”47Afortunadamente, en el caso de Sergio, su madre lo apoyó plenamente. Otras
personas LGBT no cuentan con la misma suerte.
Vale entonces la pena preguntarse: Si la orientación sexual, no es una patología, ni un
problema, y hace parte de la intimidad de una persona, y si sostener relaciones con otra
persona, sin causar ningún tipo de daño a la convivencia ni a los derechos del otro, es
legítimo. ¿Cuál era la necesidad de la institución educativa de obligar a un adolescente,
cercano a los 18 años, a revelar su orientación sexual a sus padres?
Y es precisamente por eso, que esta discusión y esta práctica debe ser definida por la Corte
Constitucional en este fallo, pues es una conducta recurrente que utilizan los colegios para
presionar a sus estudiantes a “reformarse” y con la cual buscan que tanto padres, madres,
directivas y docentes, logren generar un consenso alrededor de una “desviación”, como ha
sido calificada la orientación sexual en este caso. En ese sentido, es importante generar un
precedente sobre la autonomía que fue argüida anteriormente, y adicionalmente se deben
establecer pautas relacionadas sobre cuando es procedente o no, revelar, o en su defecto
solicitarle a un menor que revele su orientación sexual a su familia.
Si bien, Colombia Diversa entiende que existe un derecho de los padres y madres sobre la
educación de sus hijos y en particular sobre saber de los mismos dentro de su educación, y
que los colegios están obligados a informarle a las familias sobre la situación o los
acontecimientos con los menores, también es cierto que los NNA tienen un derecho a la
intimidad, y a su libre desarrollo de la personalidad, y estos derechos no están siendo ni
prevalentes, ni ponderados en las decisiones tomadas por las instituciones educativas. Por
esa razón, resulta lamentable pero en ocasiones pareciese que se tratara, en el mejor de los
casos a las personas debajo de los 18 años como ciudadanía de segunda categoría, y en
algunos, incluso como bienes sobre los que se puede disponer y decidir plenamente.
2.3 Sergio Urrego fue discriminado por su orientación sexual, su ideología política y por
ser un adolescente
El caso de Sergio es emblemático no solo por reflejar las lamentables consecuencias de la
discriminación por orientación sexual, sino porque además agrupa una interseccionalidad de
formas de discriminación, a la cual se unen, su ideología política como anarquista, y su
condición de adolescente (NNA).
Al hablar de discriminación, hablamos del artículo 13 Constitucional, y en particular, el
mandato de trato igualitario. La Corte, sobre este mandato de trato igualitario, ha considerado
que “El Derecho a la igualdad y no discriminación es uno de los principios rectores dentro
del Estado Social de Derecho, y una de las garantías de protección de los grupos
47

CANAL CARACOL, Los Informantes. Dolor de Madre. Minuto 5:00. [En línea] (Fuente:
http://losinformantes.noticiascaracol.com/reviva-el-cap%C3%ADtulo-73-de-los-informantes-1567-capitulo?historia=1569)

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tradicionalmente discriminados y marginados en la sociedad. En virtud de este principio, a
las autoridades estatales se les impone el deber de abstenerse de incentivar o de realizar
tratos discriminatorios, por una parte; y por otra, el deber de intervenir, sobre el cual el
Estado debe tomar las medidas necesarias tendientes a superar las condiciones de
desigualdad material que enfrentan los grupos poblacionales discriminados. En el mismo
sentido, en cabeza de las autoridades estatales se encuentra el deber especial de protección,
el cual implica la obligación de salvaguardar a los grupos minoritarios –o tradicionalmente
discriminados- de actuaciones o prácticas de terceros que creen, mantengan o favorezcan
situaciones discriminatorias.” (Subrayas fuera de texto)48.
Este fragmento no solo resulta relevante para este punto en concreto, sino para el caso de
Sergio y su relación con el Estado. Lo anterior, porque este caso visibiliza una situación
donde no solo falló el servicio público de educación prestado por particulares, sino también
el andamiaje legislativo y ejecutivo contemplado en la Ley 115 y en la Ley 1620 en cabeza
de la Secretaría de Educación de Cundinamarca. Pero adicionalmente, porque en las
decisiones de instancia tampoco se tomó ninguna medida proveniente a superar la
discriminación del caso concreto, ni tampoco en el ámbito objetivo del mismo.
Esto permitió que la discriminación que sufrió Sergio, y que constantemente sufren muchas
otras personas dentro del sector educativo se mantuviera. En ese sentido, este caso es
fundamental porque la Corte encuentran con una oportunidad de poder tomar medidas para
que el Estado salvaguarde grupos históricamente marginados dentro del sector educativo, en
este caso concreto, la población LGBT. Teniendo en cuenta lo anterior, en este capítulo
abordaremos uno de los ejes más importantes del caso, que la Secretaría de Educación de
Cundinamarca, por ejemplo, obvió en su análisis (como será abordado en un acápite más
adelante).
Así, es entonces necesario iniciar con la Corte Constitucional, pues ha sido esta institución
quien ha logrado en sus decisiones analizar y establecer estándares claros relacionados con
la discriminación. Así, resulta pertinente iniciar por la definición contenida en la T-098 de
1994, reiterada en la T-152 de 2007, donde se establece que la discriminación es “un acto
arbitrario dirigido a perjudicar a una persona o grupo de personas con base principalmente
en estereotipos o perjuicios sociales, por lo general ajenos a la voluntad del individuo, como
son el sexo, la raza, el origen nacional o familiar, o por razones irrelevantes para hacerse
acreedor de un perjuicio o beneficio como la lengua, la religión o la opinión política o
filosófica (...) El acto discriminatorio es la conducta, actitud o trato que pretende consciente o inconscientemente - anular, dominar o ignorar a una persona o grupo de
personas, con frecuencia apelando a preconcepciones o prejuicios sociales o personales, y
que trae como resultado la violación de sus derechos fundamentales. || Constituye un acto
discriminatorio, el trato desigual e injustificado que, por lo común, se presenta en el lenguaje
de las normas o en las prácticas institucionales o sociales, de forma generalizada, hasta
confundirse con la institucionalidad misma, o con el modo de vida de la comunidad, siendo
contrario a los valores constitucionales de la dignidad humana y la igualdad, por imponer
una carga, no exigible jurídica ni moralmente, a la persona”49
48 COLOMBIA,
49

Corte Constitucional. Sentencia T-248 de 2012. M.P. Jorge Ignacio Pretelt Chaljub
COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia T-152 de 2007. M.P: Rodrigo Escobar Gil.

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De la anterior cita se desprenden entonces varios elementos: (i) La discriminación es un acto
(ii) basado en estereotipos y prejuicios, (iii) Puede ser inconsciente o consciente, (iv) Tiene
un objetivo de anular, dominar o ignorar a una persona o grupo, (v) Tiene como resultado la
violación de derechos fundamentales. Adicionalmente, advierte la Corte de manera clara que
puede presentarse en el lenguaje normativo o en las prácticas sociales o institucionales.
En el caso de Sergio Urrego, más allá del tipo penal de discriminación que es objeto de
investigación actualmente, y que tiene unas particularidades propias del derecho penal, es
necesario que esta Corte se pronuncie sobre las formas de discriminación a las cuales fue
expuesto Sergio, desde una perspectiva constitucional.
Si bien, en este momento ya no es posible frenar estas conductas porque lamentablemente
llevaron al suicidio de un adolescentes, si es posible, que esta Corte Constitucional en
protección de los derechos fundamentales en un ámbito objetivo, toma las medidas necesarias
no solo para sentar un precedente fundamental en la materia, sino adicionalmente, para que
tome medidas que impidan que estos casos se vuelvan a presentar. Por esta razón, a
continuación presentamos el análisis de la discriminación que sufrió Sergio por razón de: (i)
Su orientación sexual, (ii) Su ideología política y pensamiento crítico y (iii) la
interseccionalidad de ser un adolescente con una orientación sexual no normativa y una
ideología política minoritaria.
a) La discriminación por orientación sexual
La Sentencia T-1042 del 2001 manejó una definición más simple pero de igual forma útil
sobre actos de discriminación: “(…) para que exista un injustificado acto de discriminación
se requiere además del trato desigual el que dicho trato sea, esto es, carente de razonabilidad
y causante de un perjuicio, sea porque genere un daño, cree una carga, excluya a alguien
del acceso a un bien o servicio de uso común o público, retenga o quite un beneficio.”50
En esa medida, en primer lugar es necesario acudir el trato desigual en el caso de Sergio. En
ese sentido, es importante que se formulen las siguientes preguntas, teniendo en cuenta las
consideraciones ya presentadas: ¿Si una pareja heterosexual se daba un beso, hubiese este
sido calificado como un acto obsceno? ¿Una persona heterosexual sería obligada a acudir a
un tratamiento psicológico para ser asesorado y cuestionado sobre su orientación sexual? ¿A
una pareja heterosexual se le prohibiría, dentro de una institución educativa, llevar una
relación?
De las actuaciones del colegio se puede inferir que hubo lugar a una patologización de la
orientación sexual de Sergio. Y en esa medida, su trato fue precisamente consecuencia de ese
elemento de su identidad.
De igual forma, este tipo de cuestionamientos, debe manejarlos la Corte desde una
perspectiva de categorías sospechosas, o criterios sospechosos. Dentro de estas categorías,

50

COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia T-1042 de 2001. M.P: Manuel José Cepeda Espinosa.

24/61

se encuentra la orientación sexual5152. Esto conlleva, como bien se estableció en la Sentencia
C-410 de 1994 que “(…) cuando se acude a esas características o factores para establecer
diferencias en el trato, se presume que se ha incurrido en una conducta injusta y arbitraria
que viola el derecho a la igualdad”53
Dicha presunción se traduce entonces en un traslado de la carga probatoria, por la dificultad
de probar actos de discriminación54, a la parte quien puede probarlo, en este caso, el Colegio
Gimnasio Castillo Campestre. Pero aun así, en el expediente que se encuentra en este
despacho, yacen varias elementos probatorios, aportados por Alba Reyes, a pesar de la
dificultad que puede tener ella como madre, para conocer documentos que pueden reposar
en el colegio, como también de lo que implica para una madre buscar pruebas relacionadas
con un hecho tan doloroso. En ese sentido, se cumple con la premisa adicionalmente,
establecida en la T-741 de 2004, sobre que en los procesos de tutela“(…) la regla no es “el
que alega prueba”, sino “el que puede probar debe probar”, lo cual redistribuye la carga
probatoria en beneficio de la protección de los derechos.”55
De los materiales probatorios que obran en el expediente, se puede ver la forma como se
abordó y se manejó la situación de Sergio. De su análisis, teniendo en cuenta el prejuicio y
la estigmatización histórica que ha sufrido la población LGBT, y manejando una categoría
de criterio sospechoso, se deduce que el trato diferenciado, patologizante, y los acuerdos
celebrados, se encaminan a limitar, cambiar y reducir su orientación sexual. Y es entonces,
este el elemento fundamental que diferencia la situación dada a Sergio de cualquier otra
similar que involucrara un estudiante heterosexual.
De esta forma, se puede evidenciar un trato diferenciado, desde la orientación sexual, lo que
daría lugar entonces al siguiente punto de análisis, y es al test de igualdad. La Corte en la T301 de 2004, plantea el test de la siguiente forma: “A fin de determinar si el trato
discriminatorio vulnera el derecho fundamental a la igualdad, la Corte ha elaborado un
modelo de análisis que integra el juicio de proporcionalidad y el test de igualdad, El
operador jurídico debe, entonces, estudiar si la medida (i) es adecuada, en tanto persiga la
obtención de un fin constitucionalmente válido; (ii) si es necesaria, en tanto no exista otra
forma de obtener el mismo resultado con un sacrifico menor de principios constitucionales
y que tenga la virtud de alcanzar el fin propuesto. En último lugar, el juez lleva a cabo (iii)
un examen de proporcionalidad en estricto sentido, en el cual determina si el trato

51

La Sentencia T-152 de 2007, reiterando la C-371 de 2000, que a su vez, tuvo en cuenta lo establecido por las Sentencias C-481 de 1998
y la C-410 de 1994, consideró que “El principio de no discriminación, por su parte, asociado con el perfil negativo de la igualdad, da
cuenta de ciertos criterios que deben ser irrelevantes a la hora de distinguir situaciones para otorgar tratamientos distintos. || Estos
motivos o criterios que en la Constitución se enuncian, aunque no en forma taxativa, aluden a aquellas categorías que se consideran
sospechosas, pues su uso ha estado históricamente asociado a prácticas que tienden a subvalorar y a colocar en situaciones de desventaja
a ciertas personas o grupos, vrg. mujeres, negros, homosexuales, indígenas, entre otros. || Los criterios sospechosos son, en últimas,
categorías que "(i) se fundan en rasgos permanentes de las personas, de las cuales éstas no pueden prescindir por voluntad propia a riesgo
de perder su identidad; (ii) han estado sometidas, históricamente, a patrones de valoración cultural que tienden a menospreciarlas; y, (iii)
no constituyen, per se, criterios con base en los cuales sea posible efectuar una distribución o reparto racional y equitativo de bienes,
derechos o cargas sociales. || El constituyente consideró, entonces, que cuando se acude a esas características o factores para establecer
diferencias en el trato, se presume que se ha incurrido en una conducta injusta y arbitraria que viola el derecho a la igualdad”
52
COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia T-314 de 2011. M.P: Jorge Iván Palacio Palacio.
53
COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia C-410 de 1994. M.P: Carlos Gaviria Díaz.
54
COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia T-098 de 1994. M.P: Eduardo Cifuentes Muñoz.
55
COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia T-741 de 2004. M.P: Manuel José Cepeda Espinosa.

25/61

diferenciado no sacrifica valores constitucionales más relevantes que los resguardados con
la medida atacada.”56
Este punto fue valorado en el análisis individual de las conductas realizadas del colegio.
Todas de ellas, no solo fueron basadas en prejuicios, sino que además de ser discriminatorias,
lesionaron otros derechos fundamentales, como el derecho al libre desarrollo de la
personalidad, el derecho al debido proceso, y por último el derecho a la educación. En ese
sentido, tanto la prohibición en el manual de convivencia, como la asistencia psicológica
obligatoria, y los acuerdos celebrados, con el objetivo de renunciar a las manifestaciones de
afecto y a la relación emocional, fueron todas, conductas que lesionaron los derechos de
Sergio, no tuvieron un fundamento constitucional válido, y adicionalmente fueron medidas
que pudieron ser fácilmente reemplazables, por una sugerencia de acompañamiento, que
Sergio y sus padres, pudieron haber tomado si así lo desearan.
En ese sentido, aplicando un test estricto de igualdad en este punto, que es procedente por
mediar una categoría sospechosa57, se encuentra que las medidas no persiguieron un fin
legítimo, ni tampoco fueron proporcionales a la conducta sancionada, y esta, a su vez, es una
conducta, que no debía ser contemplada como sancionable, de acuerdo a la jurisprudencia
constitucional y a la Ley 1620. Por lo anterior, se dio un trato discriminatorio que vulneró de
forma clara el derecho a la igualdad de Sergio.
Por último, vale la pena notar que las aclaraciones de voto del fallo de primera instancia, de
forma clara, ambas magistradas del Tribunal Administrativo de Cundinamarca que aclaran
su voto, en este punto, coinciden en notar que hubo un trato discriminatorio contra Sergio
por su orientación sexual.
Así, la Magistrada Carmen Alicia Rengifo manifiesta que “(…) de los hechos y pruebas
aportados al expediente encuentro que claramente el joven SERGIO DAVID URREGO
REYES, fue discriminado por la Rectora del Colegio Gimnasio Castillo Campestre por su
condición de homosexual”58 Y concluye la Magistrada, frente a este punto, en su aclaración,
afirmando que desde su criterio “(…) fue tratado como un enfermo, cuando claramente tenía
el derecho a ser respetado en su sexualidad.”59. Por su parte, la Magistrada Sandra Lisset
Ibarra reconoció que “(…) de las pruebas obrantes en el plenario se observa que las
directivas y docentes del Colegio Gimnasio Castillo Campestre tildaron al joven Sergio
Urrego de “acosador sexual”, calificativo inadecuado e impropio que no podía hacerse a
priori sólo por la diversidad sexual de éste (…)”60

56 COLOMBIA,

Corte Constitucional. Sentencia T-301 de 2004. M.P: Eduardo Montealegre Lynett.
COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia C-015 de 2014. M.P: Mauricio González Cuervo. “Para aplicar un test estricto, que es la
primera y más significativa excepción a la regla, este tribunal ha considerado que es menester que esté de por medio una clasificación
sospechosa, como las previstas de manera no taxativa a modo de prohibiciones de discriminación en el artículo 13 de la Constitución; o
que la medida recaiga en personas que estén en condiciones de debilidad manifiesta, o que pertenezcan a grupos marginados o
discriminados o a sectores sin acceso efectivo a la toma de decisiones o a minorías insulares y discretas; o que la diferenciación afecte de
manera grave, prima facie, el goce de un derecho constitucional fundamental; o que se constituya un privilegio. El test estricto es el más
exigente, pues busca establecer que si el fin es legítimo, importante e imperioso y si el medio es legítimo, adecuado y necesario, es decir,
si no puede ser remplazado por otro menos lesivo. Este test incluye un cuarto objeto de análisis: si los beneficios de adoptar la medida
exceden claramente las restricciones impuestas sobre otros principios y valores constitucionales.”
58
COLOMBIA, Tribunal Administrativo de Cundinamarca. Sentencia del 23 de Septiembre de 2014. Aclaración de voto de la Magistrada
Carmen Alicia Rengifo. [En línea] (Fuente: https://jkrincon.files.wordpress.com/2015/01/sentencia-primera-instancia-sergio-urrego.pdf)
59
Ibíd.
60
Ibíd. Aclaración de voto de la Magistrada Sandra Lisset Ibarra.
57

26/61

b) La discriminación por la ideología política y el pensamiento crítico
Otro rasgo distintivo de Sergio fue su pensamiento político anarquista, y su pensamiento
crítico en el día a día. Esto implicó que Sergio no solo cuestionaba la sociedad, los problemas
ambientales que enfrentaba, sino que también en su día a día, lograba formular críticas y
cuestionamientos, tanto en su hogar como en el colegio.
El Colegio constantemente se ha escudado en la idea de que Sergio irrespetaba la autoridad
y hablaba mal del colegio. Consecuentemente, una de las condiciones impuestas en los
compromisos celebrados con las directivas de la institución era que debía abstenerse de
hablar mal de la institución y no cuestionar la autoridad del colegio, entre otros.
Este tipo de limitaciones son reprochables desde un punto de vista de libertad de expresión
(Art. 20 Constitución Nacional)61 y pensamiento (Art. 13 Convención Americana sobre
Derechos Humanos)62, en la medida en que constituyen una forma de censura previa, que
buscaba coartar las denuncias sobre los manejos administrativos que realizaba la institución.
Un ejemplo de estos, se encuentra probado en la resolución 3526 de la Secretaría de
Educación de Cundinamarca, donde el cargo sexto formulado estaba relacionado a cobros, a
título de donación, de carácter ilegal que se fueron realizados por parte del colegio. Dicho
cargo se encontró probado por la Secretaría de Educación de Cundinamarca.
De esta forma, el colegio erróneamente, buscando huir de ser acusados de discriminación por
orientación sexual, constantemente alega que las terapias psicológicas obligatorias eran para
regular su conducta política y crítica que resultaba ser “irrespetuosa” para la institución
educativa. Nuestra Carta Política es clara en manifestar en el Artículo 13, que una de las
categorías por las cuales se proscribe la discriminación es la “opinión política o filosófica”.
En ese sentido, tampoco era admisible que a Sergio se le diera un trato diferenciad por su
pensamiento, que es precisamente lo que hoy alega el colegio.
Entre las conductas discriminatorias relativas a este punto, consideramos que se encuentra la
forma de censurar de las opiniones de Sergio y de los cuestionamientos que elevaba en las
reuniones del colegio. En esa medida, haber sido objeto de “compromisos” como la
prohibición de hablar mal del colegio y de cuestionar la autoridad, son conductas que
precisamente responden únicamente a lo incomodo que llegaba a ser Sergio para su colegio.
Si Sergio hubiese venerado al Colegio, y hubiese manifestado total apoyo, distinto hubiera
sido el tratamiento que se le dio.
Vale la pena cuestionar también que el colegio accionado hoy alega que el tratamiento
psicológico era para tratar sus “problemas con la autoridad” y no su orientación sexual. Esta
posición es cuestionable, pero aun así, si esta Corte así lo pudiese llegar a considerar sería
fuente de reproche toda vez que tampoco es admisible que una persona sea molestada y
discriminada por un ámbito como lo es su ideología política y por tener un pensamiento
COLOMBIA, Constitución Nacional. Art. 20. “Se garantiza a toda persona la libertad de expresar y difundir su pensamiento y opiniones,
la de informar y recibir información veraz e imparcial, y la de fundar medios masivos de comunicación.
Estos son libres y tienen responsabilidad social. Se garantiza el derecho a la rectificación en condiciones de equidad. No habrá censura.”
62
ORGANIZACIÓN DE ESTADOS AMERICANOS, Sistema Americano de Derechos Humanos. Art. 13. “Toda persona tiene derecho
a la libertad de pensamiento y de expresión. Este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de
toda índole, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro procedimiento
de su elección.
2. El ejercicio del derecho previsto en el inciso precedente no puede estar sujeto a previa censura sino a responsabilidades ulteriores, las
que deben estar expresamente fijadas por la ley y ser necesarias (…)”
61

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crítico. En este punto, es entonces recordar que uno de los fines que persigue la educación es
la formación de una ciudadanía plena, que a su vez, sea crítica en su forma de pensar y
razonar.
Por último, la unión de dos orígenes de discriminación, resalta la necesidad de tener en cuenta
la interseccionalidad, pues es necesario, como se abordará en el siguiente punto, entender
que el caso de Sergio agrupa diversas formas de opresión que reflejan precisamente su
identidad como ser humano, y su condición como adolescente.
c) La interseccionalidad en la discriminación: edad, orientación sexual e ideología
política
La interseccionalidad parte de la idea de que no se trata de sumar categorías de discriminación
como una operación aritmética a la hora de analizar un caso complejo, sino que por el
contrario, se trata de ver en su conjunto, como estas categorías se refuerzan mutuamente y
constituyen una vivencia única.
En el caso de Sergio hay tres categorías que se unen para describir una vivencia y es el ser
un adolescente, con una orientación sexual no normativa, y con una ideología política
minoritaria. La categoría de adolescencia o de NNA (niño, niña o adolescente), resulta siendo
una de las más importantes pues refuerza la discriminación existente por las otras dos. Lo
anterior, porque como se denunció antes, la categoría de niño, niñas y adolescente ha
implicado históricamente que una persona se encuentra en proceso de formación, y esto ha
sido entendido en el sentido de que las personas debajo de la edad legal, no cuentan ni con
las experiencias ni los conocimientos para definirse. Por otro lado, ser niño, niña o
adolescente ha implicado dentro de nuestra sociedad, que debe existir por parte de estos, una
admiración, respeto y silencio por toda persona adulta, por el hecho de ser adulta.
De esta forma, en el caso de Sergio, la minoría de edad se traduce en que su orientación
sexual, es un capricho o una desviación, de ese momento, y que su ideología política es
simplemente una forma de rebeldía por la edad. Ambas cosas terminando siendo calificadas
como una forma de irrespeto: La primera contra lo que se considera “normal”, y la segunda
lo que se considera como políticamente aceptable.
Si se suma a esto el pensamiento crítico de Sergio, tenemos un estudiante que resulta ser muy
lejano al que podría ser el ideal para un colegio, en términos de convivencia. Esto, incluso a
pesar de que Sergio fuese excelente estudiante desde una perspectiva académica, a tal punto
de obtener el mejor ICFES de su colegio.
Su situación, sin embargo, no es admisible, no solo por lo expuestos en los últimos dos
puntos, sino porque como bien se identificó antes, la Constitución es clara en establecer no
solo la primacía de los derechos de los niños y niñas, sino también que las personas cuya
edad es inferior de los 18 años, “Gozarán también de los demás derechos consagrados en la
Constitución, en las leyes y en los tratados internacionales ratificados por Colombia.”63

63

COLOMBIA, Constitución Política de Colombia. Art. 44.

28/61

De igual forma, esta Corte en la Sentencia T-565 de 201364, es clara en afirmar que existe, y
es un ámbito protegido por el libre desarrollo de la personalidad, la autonomía que tienen
niños y niñas para definirse.
Ahora, ¿Por qué califica Colombia Diversa esta violación como una forma de discriminación
por la condición de ser un niño? La respuesta es que la única razón, por la cual en este caso,
como en muchos otros, las instituciones educativas realizan actos similares a los que sufrió
Sergio, es por la percepción de que los niños, niñas y adolescentes no tienen derechos civiles
y políticos, más allá de los derechos que garanticen su bienestar físico (alimentación, techo,
y educación). En ese sentido, todavía resulta inconcebible que un menor ejerza un derecho
como la libertad de expresión, el libre desarrollo de la personalidad, e incluso, que tengan
conocimiento y puedan desarrollar sus derechos sexuales y reproductivos.
En ese sentido, para una institución educativa sería clarísimo que no sería posible ordenarle
y exigirle a un docente un certificado de acompañamiento psicológico por su orientación
sexual, o por ser miembro de un sindicato. ¿Por qué? Porque es un adulto, y las esferas de
privacidad serían respetadas. En esa medida, en este caso, como en muchos otros, las
arbitrariedades se realizan porque los NNA no cuentan con una cédula de ciudadanía, y para
muchos establecimientos educativos, eso es sinónimo de que no poseen la agencia moral y
el derecho a la autonomía para definirse, tomar decisiones, y ejercitar otros derechos
fundamentales.
Por esta razón, es fundamental que este Tribunal Constitucional en este caso haga énfasis en
los derechos y la autonomía que gozaba Sergio como adolescente dentro de su institución
educativa, y en particular, que se tenga en cuenta que por virtud del Artículo 44
Constitucional, no es admisible tratar a los niños, niñas y adolescentes como ciudadanos y
ciudadanas de segunda categoría en relación con el ejercicio de sus derechos de órbita
privada, y menos si no hay una justificación constitucional válida.
Lo anterior jamás querrá decir que Colombia Diversa busca que abolir límites razonables
como por ejemplo, la prohibición de acceder a bebidas alcohólicas u otras restricciones de
este tipo. Lo que solicitamos como organización de derechos humanos es precisamente que
sea reconocido y amparado el derecho fundamental que tenía Sergio y que tienen la población
estudiantil menor de 18 años, a poder desarrollar su orientación sexual, su identidad de
género, y su libertad de pensamiento político y de pensamiento crítico, sin más limitaciones
que las que podría tener una persona adulta.
III.

Mecanismos y procedimientos iniciados a partir del caso de estudio

3. La Secretaría de Educación y sus actuaciones en el caso de estudio
El 1 de Julio de 2014, Alba Reyes, en calidad de madre, y preocupada por su hijo, presentó
ante la Secretaría de Educación de Cundinamarca una queja donde informaba la situación

COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia T-565 de 2013. ““(…) los y las estudiantes, incluso aquellos de corta edad, tienen un
ámbito protegido en relación con su autonomía personal, lo que los hace titulares de posiciones jurídicas reconocidas por la
Constitución. Así, se ha considerado que ese grado de autonomía tiene carácter progresivo, de modo que a mayor edad amplía su espectro
y, por ende, la mayor posibilidad del alumno de tomar decisiones autónomas sobre sus opciones vitales.”
64

29/61

que estaba viviendo su hijo en el Colegio Gimnasio Castillo Campestre65. Hasta la
presentación de la acción de tutela, no había recibido una sola notificación o respuesta a su
queja, ni tampoco había tomado la Secretaría ninguna decisión para proteger los derechos de
Sergio durante su vida
La tardanza en la respuesta, y la falta de vigilancia en la implementación de la Ley 1620
dentro de su jurisdicción, tuvo un fatal desenlace. Luego del fallecimiento de Sergio, el
silencio y la ausencia de mecanismos legales para participar en el proceso disciplinario
impidieron que Alba Reyes pudiese aportar perspectivas y pruebas en la investigación
adelantada, lo que perpetuó la impunidad sobre la discriminación que sufrió Sergio.
La conducta adelantada por esta institución, al ser deficiente, genera responsabilidad de los
hechos ocurridos. El fundamento de la responsabilidad del Estado se encuentra en el Artículo
90 de la Constitución Política de Colombia, en él se establece lo siguiente: “El Estado
responderá patrimonialmente por los daños antijurídicos que le sean imputables, causados
por la acción o la omisión de las autoridades públicas” (Subrayado fuera de texto)66. A pesar
de que es clara la constitución en mencionar la responsabilidad patrimonial por omisión, en
el caso que nos incumbe, la accionante no tiene como propósito obtener una reparación de
carácter patrimonial, sino por el contrario meramente simbólico.
En este sentido, el establecimiento de responsabilidad en cabeza de la Secretaría de
Educación de Cundinamarca, tiene como mero propósito el de obtener una reparación
integral del perjuicio en donde se establezcan mecanismos alternativos de reparación. De este
modo, dado que no se puede llevar la situación al estado anterior a sufrir el perjuicio, los
mínimos requeridos para solventar un caso de gran revestimiento como el presente, son los
relacionados con el ordenamiento de medidas de satisfacción como por ejemplo lo sería una
orden de la Corte encaminada a la revisión y corrección de los manuales de convivencia de
los colegios públicos y privados del país. Igualmente, otro de los propósitos que mueven este
tipo de reparación es el relacionado con obtener una reparación de carácter preventivo, con
el propósito de hacer un llamado nacional para que éste tipo de casos no se vuelvan a
presentar.
Con esta finalidad en mente, es menester establecer la responsabilidad a que hay lugar por
los hechos del caso, respecto de la Secretaría de Educación de Cundinamarca. Así pues, la
omisión de la Secretaría se predica de dos momentos. (i) El primero, es el referente a que
faltó a su deber legal de implementar y velar por el funcionamiento de la Ruta de Atención
Integral en el Colegio Gimnasio Castillo Campestre, consagrada en la Ley 1620 de 2013 y
en especial la modificación del manual de convivencia del colegio, conforme a los principios
y procedimientos consagrados en la ley en mención, y como consecuencia de lo anterior,
65

Fragmento de la queja presentada por Alba Reyes ante la Secretaría accionada: “(…) mi hijo Sergio David Urrego ha tratado de
manifestar su inconformidad con las directivas y docentes siguiendo el acordado conducto regular donde lo que recibe como respuesta
son negativas y ataques que han conllevado al deterioro de su integridad.
Finalmente, el día 20 de junio del 2014 fui citada en el Colegio Gimnasio Castillo del Norte (sede Bolivia) donde me comunicaron el día
anterior que la reunión era a las 9: 00 am. Mi lugar de trabajo es en la ciudad de Cali por lo cual tuve que cambiar el itinerario del
vuelo para poder asistir a dicha citación, logro llegar a las 9:20 am y frente a la ausencia del padre la rectora Amanda Azucena Castillo
Cortes me informa que no nos iba a atender sin la asistencia del padre.
Mi hijo Sergio Urrego está bajo mi custodia y autoridad. Por lo tanto, soy su tutor legal ante cualquier ente o institución. Esta citación
ocurre por una relación homosexual que tenía mi hijo dentro de la institución y las manifestaciones de afecto que tuvieron dentro de las
instalaciones. Con eso quisiera recalcar que la forma de discriminación que ha tenido la institución al no tratar de la misma forma su
relación que con la pareja homosexual (...)”
66
COLOMBIA, Constitución Política. Artículo 90.

30/61

tampoco le dio trámite efectivo a la queja de Alba Reyes. (ii) El segundo momento, es el
referente al trámite de la denuncia, que se da con falta de garantías y recursos procesales,
como la extraña omisión del cargo de discriminación y acoso que debió formular la
Secretaría.
A continuación se abordarán esas consideraciones.
3.1 La Secretaría de Educación de Cundinamarca no implementó la Ley 1620, en lo
relativo a los manuales, el comité escolar de convivencia y la ruta de atención.
Respecto del primer momento en que la Secretaría cometió omisión en su deber legal, debe
establecerse entonces el marco legal que regulaba esta materia. Para iniciar es necesario
recordar que la Ley 115 de 1994, por medio de la cual se expidió la Ley General de
Educación, en su Artículo 151 literal c) estableció que es función de las secretarías de
educación departamental “organizar el servicio educativo estatal de acuerdo con las
prescripciones legales y reglamentarias sobre la materia y supervisar el servicio educativo
prestado por entidades oficiales y particulares;”67.
Por su parte, la Ley 1620 de 2013, mediante la cual se crea Sistema Nacional de Convivencia
Escolar estableció en su Artículo 16 numeral 3 que es responsabilidad de las secretarías de
educación de las entidades territoriales “Garantizar que la Ruta de Atención Integral para
la Convivencia Escolar sea apropiada e implementada por los establecimientos educativos
en el marco de sus responsabilidades, con el fin de proteger a los estudiantes contra toda
forma de acoso y violencia escolar por parte de los demás compañeros, profesores o
directivos docentes”68.
Conforme a la normatividad anteriormente citada, se tiene que tanto en sus obligaciones
generales de la Ley de Educación así como específicas contenidas en la Ley del Sistema
Nacional de Convivencia, le corresponde a las secretarías de educación certificadas velar por
la implementación y seguimiento del servicio educativo en los colegios pertenecientes a su
jurisdicción y específicamente garantizar la implementación y apropiación de la Ruta de
Atención Integral para la Convivencia escolar. Dentro de estos colegios, se encontraría el
colegio Gimnasio Castillo Campestre.
La Ley 1620 en su Artículo 16 en su numeral 10 estableció como responsabilidad de las
secretarías de educación la de “acompañar a los establecimientos educativos en la
implementación del comité escolar de convivencia y realizar seguimiento al cumplimiento
de las funciones asignadas al mismo”69. En esta medida, de esta norma se desprende la
obligación de implementar comités escolares de convivencia y verificar su funcionamiento.
En el caso de Sergio, como esta misma entidad encontró, no operó el mencionado comité. Lo
anterior resulta aún más criticable si se considera que el artículo 22 del Decreto 1965 de 2013,
que reglamenta la Ley 1620, es claro en establecer que el término de creación e
implementación de este sistema se vence dentro de los seis meses a partir de la fecha de
publicación del decreto, seis meses desde el 11 de septiembre de 2013, en esa medida, hasta
el mes de marzo de 2014.
67

COLOMBIA, Ley 115 de 1994. Artículo 151.
COLOMBIA, Ley 1620 de 2013. Artículo 16, numeral 3.
69
COLOMBIA, Ley 1620 de 2013. Artículo 16, numeral 10.
68

31/61

Otro de los aspectos a destacar, es el relacionado con el contenido que dicho manual de
convivencia debe tener, ajustándose a los nuevos lineamientos de la política pública del
Sistema Nacional de Convivencia. Así pues, el Artículo 21 de la Ley 1620 de 2013 establece
que:
(…) los manuales de convivencia deben identificar nuevas formas y alternativas para
incentivar y fortalecer la convivencia escolar y el ejercicio de los derechos humanos,
sexuales y reproductivos de los estudiantes, que permitan aprender del error,
respetar la diversidad J dirimir los conflictos de manera pacífica, así como de
posibles situaciones y conductas que atenten contra el ejercicio de sus derechos.
(…) El manual de convivencia deberá incluir la ruta de atención integral y los
protocolos de que trata la presente ley.
(…) El manual de que trata el presente artículo debe incorporar además de lo
anterior, las definiciones, principios y responsabilidades que establece la presente
ley, sobre los cuales se desarrollarán los factores de promoción y prevención y
atención de la Ruta de Atención Integral para la Convivencia Escolar.”70
De lo anterior se desprende que el manual de convivencia es la piedra angular sobre la que
se construye todo el nuevo Sistema Nacional de Convivencia, no solo porque materializa
derechos, y conductas sancionables a nivel de cada colegio, sino también porque contempla
la ruta. Resulta evidente de que desde el principio de los hechos del caso, ya se estaban
presentando irregularidades en cuanto al procedimiento que se le dio a las reuniones a las
cuales fue llamado primeramente Sergio a comparecer por la foto en la cual aparecía besando
su novio, irregularidades que si se tuviese un manual de convivencia ajustado a los derechos
humanos, y este fuera debidamente aplicado, no habría ocurrido.
Otra de las actuaciones que debió haber realizado la Secretaría de Educación de
Cundinamarca, es la relacionada con el seguimiento al colegio para la garantía de la
implementación exitosa de la Ruta de Atención Integral que contempla la Ley 1620 de 2013.
Al respecto, el Artículo 2971 de la ley en mención consagra la ruta, estableciendo que ésta se
compone de procesos y protocolos que los colegios, así como las entidades que integran el
Sistema Nacional de Convivencia, dentro de las que se encuentran las Secretarías de
Educación municipales y departamentales. La ruta además es el lineamiento que se debe
seguir cuando se vea afectada la convivencia escolar en términos de afectaciones a los
derechos humanos, sexuales y reproductivos, por medio de situaciones de acoso, violencia o
vulneración de éstos.

70

COLOMBIA, Ley 1620 de 2013. Artículo 21.
COLOMBIA, Ley 1620 de 2013. Artículo 29: “La Ruta de Atención Integral para la Convivencia Escolar define los procesos y los
protocolos que deberán seguir las entidades e instituciones que conforman el Sistema Nacional de convivencia escolar y formación para
los derechos humanos, la educación para la sexualidad y la prevención y mitigación de la violencia escolar, en todos los casos en que se
vea afectada la convivencia escolar y los derechos humanos, sexuales y reproductivos de los estudiantes de las instituciones educativas,
articulando una oferta de servicio ágil, integral y complementario.
En cumplimiento de las funciones señaladas en cada uno de los niveles, las instituciones y entidades que conforman el Sistema deben
garantizar la atención inmediata y pertinente de los casos de violencia escolar, acoso o vulneración de derechos sexuales y
reproductivos que se presenten en los establecimientos educativos o en sus alrededores y que involucren a niños, niñas y adolescentes de
los niveles de educación preescolar, básica y media, (…)”.
71

32/61

Según el Artículo 29, esta ruta se caracteriza por que los procedimientos sean llevados a cabo
de manera ágil, integral y complementaria. En conjunto con este artículo, se encuentra
también el Artículo 30, en donde se establecen los componentes de promoción, prevención,
de atención y de seguimiento, de la Ruta. Sin embargo, es para el caso que nos atañe de
especial importancia considerar el componente relacionado con la atención. Al respecto:
“El componente de atención deberá desarrollar estrategias que permitan asistir al
niño, niña, adolescente, al padre, madre de familia o al acudiente, o al educador de
manera inmediata, pertinente, ética, e integral, cuando se presente un caso de
violencia u acoso escolar o de comportamiento agresivo que vulnere los derechos
humanos, sexuales y reproductivos, de acuerdo con el protocolo y en el marco de las
competencias y responsabilidades de las instituciones y entidades que conforman el
Sistema Nacional de convivencia escolar y formación para los derechos humanos, la
educación para la sexualidad y la prevención y mitigación de la violencia escolar.
Este componente involucra a actores diferentes a los de la comunidad educativa
únicamente cuando la gravedad del hecho denunciado, las circunstancias que lo
rodean o los daños físicos y psicológicos de los menores involucrados sobrepasan la
función misional del establecimiento educativo.” (Subrayas fuera de texto).
En primera medida se observa que este componente contempla la inmediatez como uno de
los factores esenciales a la hora de llevar a cabo un procedimiento tendiente a proteger los
derechos vulnerados de un estudiante. Conforme a los hechos del caso, este componente a
todas luces se ve violentado en la medida en que el procedimiento del colegio al que fue
sometido Sergio no fue realizado de manera pertinente y ética debido a las constantes
humillaciones por parte de la rectora del colegio. El cuánto al factor ético, éste se ve
seriamente cuestionado en la medida en que el Colegio en cabeza de la rectora, actuó como
juez y parte a la vez
Todos y cada uno de los factores del componente de atención, a su vez fueron omitidos en
parte por la omisión de la Secretaría en la implantación y seguimiento del Sistema Nacional
de Convivencia en el Gimnasio Castillo Campestre. De igual manera y como se sostendrá
más adelante, el factor de inmediatez a la atención del caso ya en instancias de la Secretaría
también se vio violentado por ésta. Si contrario a lo sucedido, la Secretaría de Cundinamarca
hubiera implementado dentro del término legal todo el Sistema Nacional de Convivencia de
la Ley 1620 de 2013, tal vez el tratamiento a Sergio Urrego hubiera tenido unas mínimas
garantías que hubieran permitido un mejor manejo del caso, nunca en detrimento de los
derechos fundamentales de Sergio o su novio. En pocas palabras, Sergio no se hubiera sentido
aislado y desprotegido en el ejercicio de sus derechos fundamentales a la defensa y a la
igualdad entre muchos otros.
Por su parte, el Artículo 3172 de la Ley 1620 de 2013 establece el procedimiento de la Ruta
de Atención Integral dentro del colegio. Al respecto, conviene destacar que una vez puesto
COLOMBIA, Ley 1620 de 2013. Artículo 31: “(…)Los protocolos y procedimientos de la ruta de atención integral deberán considerar
como mínimo los siguientes postulados:
1. La puesta en conocimiento de los hechos por parte de las directivas, docentes y estudiantes involucrados.
2. El conocimiento de los hechos a los padres de familia o acudientes de las víctimas y de los generadores de los hechos violentos.
3. Se buscarán las alternativas de solución frente a los hechos presentados procurando encontrar espacios de conciliación, cuando
proceda, garantizando el debido proceso, la promoción de las relaciones participativas, incluyentes, solidarias, de la corresponsabilidad
y el respeto de los derechos humanos.
72

33/61

en conocimiento los hechos ante el Comité de Convivencia Escolar, por parte de algún
miembro de la comunidad educativa, los mismos deben trasladarse a los padres. Sin embargo,
según los hechos del caso, esta última situación no ocurrió sino después de un tiempo
considerable, durante el cual Sergio era obligado a asistir a psico-orientación. Tal como se
expuso anteriormente en el punto de patologización, Sergio fue expuesto a mecanismos que
no tenían cabida dentro de la Ruta de Atención Integral contemplada en la ley.
De igual manera, es importante hacer notar que desde un principio, el hecho de haber si quiera
considerado la actuación de Sergio y su novio como una falta grave por ser “una
manifestación de amor obscena, grotesca o vulgar en las relaciones de pareja (…)”, por
parte del Colegio, es un atentado contra todo el Sistema Nacional de Convivencia. Tal
situación hubiera sido perfectamente eliminada si la Secretaría de Educación de
Cundinamarca hubiera puesto en marcha un plan para cambiar las políticas de los planteles
educativos conforme a los principios que rigen dicho sistema.
Finalmente, es posible afirmar que las violaciones a los artículos de la Ruta de Atención
Integral y en general al Sistema Nacional de convivencia por parte del Gimnasio Castillo
Campestre, en parte se debió a la omisión de la Secretaría de Educación Cundinamarca en la
implementación y seguimiento a ésta nueva política pública, más aún si se tiene en cuenta
que en el Decreto Reglamentario 1965 de 2013, se establece que en un plazo no mayor a 6
meses a partir de la expedición del mismo (11 de septiembre de 2013), para que las entidades
territoriales encargadas de la garantía del servicio a la educación pusieran en marcha todo el
nuevo sistema.
3.2 La Secretaría no reaccionó a la denuncia y su investigación administrativa
presenta irregularidades
i.

La Secretaría no actuó para proteger a Sergio

Es necesario iniciar por destacar que la actuación de Alba Reyes, cuando puso en
conocimiento de la Secretaría de Educación de Cundinamarca la situación que estaba
atravesando su hijo en el Gimnasio Castillo Campestre, se encuentra amparada en el Artículo
22 numeral 8 de la Ley 1620 de 2013 que dispone que “La familia, como parte de la
comunidad educativa (…) deberá: Utilizar los mecanismos legales existentes y los
establecidos en la Ruta de Atención Integral a que se refiere esta Ley, para restituir los
derechos de sus hijos cuando éstos sean agredidos”73. Empero, es de importancia hacer notar
que si bien Alba Reyes acudió y realizó todo lo posible para solucionar la situación en la que
se encontraba Sergio a nivel del Colegio (aún bajo el procedimiento irregular que hacía el
Colegio y que estaba por fuera de los lineamientos de la Ruta de Atención Integral), dado lo
nefasto que resultó ser el procedimiento y la solución de éste derivado, ella decidió acudir a
instancias de la Secretaría de Cundinamarca con el fin de obtener una efectiva solución
favorable a Sergio.
Es precisamente aquí en donde se debe analizar el segundo de los momentos planteados
anteriormente referente a la segunda omisión observable por parte de la Secretaría. Éste
corresponde a la falta de celeridad en el trámite de la queja interpuesta por Alba Reyes y con
4. Se garantice la atención integral y el seguimiento pertinente para cada caso”.
73
COLOMBIA, Ley 1620 de 2013. Artículo 22, numeral 8.

34/61

ello la toma de medidas encaminadas a la protección de Sergio, por parte de la Secretaría de
Educación de Cundinamarca. Tal afirmación encuentra fundamento fáctico con sólo observar
la fecha de interposición de la queja por parte de Alba, a saber 1 de julio de 2014, y la fecha
en la que se emitió la resolución como resultado de la investigación el 20 de marzo de 2015,
siete meses después del suicidio de Sergio.
Por su parte, un fundamento jurídico que obra en contra de la actuación de la Secretaría, es
el referente a que, siguiendo con las normas del Sistema Nacional de Convivencia, en
especial la contenida en el Artículo 45 del Decreto 1965 de 2013 74, ésta debió actuar de
manera rápida investigando la denuncia interpuesta por Alba y activando todos los protocolos
que a su disposición tiene acorde con el sistema en mención. En este sentido, la Secretaría
debió, conforme con la norma en mención, actuar imponiendo medidas de verificación y
restablecimiento de derechos para Sergio.
Sin embargo, dicha esperada actuación por parte de la Secretaría nunca se dio en un término
razonable conforme a la gravedad de los hechos denunciados por Alba. Lamentablemente la
actuación de la Secretaría fue tardía y no pudo en nada restablecer los derechos que le fueron
violados a Sergio. Es de anotar que incluso siendo tardía la resolución a la investigación, ésta
como se verá más adelante, ni siquiera abordó los cargos de discriminación de que fue objeto
Sergio y en esta medida únicamente fue abordado por parte de la Secretaría temas formales
y no de fondo frente a la violación de los derechos de Sergio.
De igual manera, como se observa de la norma bajo análisis, la Secretaría en ningún momento
restableció los derechos involucrados en la situación reportada por Alba, puesto que
únicamente se limitó a sancionar al Colegio por meros formalismos. Es menester anotar que
incluso a pesar de la posterior ausencia de Sergio, la Secretaría aún más debió haber
procurado el restablecimiento de los derechos de Sergio, sancionando al Colegio por los
cargos de discriminación, como una medida de proteger y preservar la memoria de Sergio.
ii.

La investigación administrativa obvió de manera absoluta en su procedimiento
el cargo de discriminación

La investigación administrativa adelantada por la Secretaría de Educación de Cundinamarca
obvió de manera absoluta en su procedimiento el cargo de discriminación denunciado por
Alba Reyes. El marco legal en esta materia también impidió que Alba pudiese controvertir
esa decisión, lo que resultó en una resolución sancionatoria que no investigó la
discriminación por parte del colegio, en violación de las obligaciones legales y
constitucionales de lo que debe contener el sistema educativo.
A continuación se desarrollarán estos puntos.

COLOMBIA, Decreto 1965 de 2013. Artículo 45: “Las autoridades que reciban por competencia las situaciones reportadas por los
comités escolares de convivencia deberán cumplir con lo siguiente:
1. Adelantar la actuación e imponer de inmediato las medidas de verificación, prevención o de restablecimiento de derechos de las partes
involucradas en la situación reportada a que hubiere lugar, acorde con las facultades que para tal efecto les confiera la Constitución y la
ley, y conforme a los protocolos internos o procedimientos que para el efecto tengan implementados las respectivas entidades.
2. Realizar el reporte en el aplicativo que para el efecto se haya implementado en el Sistema de Información Unificado de Convivencia
Escolar.
3. Realizar el seguimiento a la situación puesta bajo su conocimiento hasta que se logre el restablecimiento de los derechos de los
involucrados.”
74

35/61

a)

El marco legal del procedimiento administrativo sancionador impide
intervenir en las decisiones de la Secretaría de Educación

El marco legal del procedimiento administrativo sancionador impide intervenir en las
decisiones de la Secretaría de Educación, lo que implicó que de forma favorable, para el
Colegio, no fuese investigado el cargo más visible, a saber, la discriminación. Además, es
importante y como primera medida, tener en cuenta el hecho de que Alba Reyes en ningún
momento fue notificada de ninguna actuación realizada por la Secretaría, una vez presentada
la denuncia en el mes de julio de 2014. En este sentido, cabe anotar que Alba nunca fue
notificada del pliego de cargos realizado por la Secretaría en contra del Colegio Gimnasio
Castillo Campestre.
En este sentido, los Artículos 3775 y 3876 del Código de Procedimiento Administrativo y de
lo Contencioso Administrativo, no fueron aplicados en ningún momento por parte de la
Secretaría, para notificar a Alba del inicio de la investigación, ni mucho menos del pliego de
cargos decretado en contra del Colegio. Consecuente con lo anterior, cabe afirmar que Alba
Reyes en ningún momento tuvo la oportunidad procesal de participar en el proceso y, por
ejemplo, haberse pronunciado sobre la deficiencia en la formulación de cargos hecha por la
Secretaría, al haber ésta omitido pronunciarse sobre la discriminación por orientación sexual
de que fue víctima Sergio.
Tal omisión en el pronunciamiento sobre el cargo de discriminación, en parte puede atribuirse
a la ausencia de oportunidad procesal para pronunciarse sobre el pliego de cargos formulado
por la Secretaría, por parte de quien interpone la denuncia. En este sentido, conviene señalar
el Artículo 47 del Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso
Administrativo establece con claridad que la formulación de cargos mediante acto
administrativo no podrá ser controvertida por recursos77.
En este sentido, si se hubiese querido reponer en el sentido de solicitar el pronunciamiento
sobre el cargo de discriminación interpuesto por Alba, la misma norma procedimental
impediría dicha situación. Es aquí entonces en donde en casos de relevancia constitucional
como el presente, en donde se evidencian las falencias de éste tipo de procedimiento en
materia de protección de derechos fundamentales.

COLOMBIA, Código Contencioso Administrativo y de lo Contencioso Administrativo. Artículo 37: “Deber de comunicar las
actuaciones administrativas a terceros. Cuando en una actuación administrativa de contenido particular y concreto la autoridad advierta
que terceras personas puedan resultar directamente afectadas por la decisión, les comunicará la existencia de la actuación, el objeto de
la misma y el nombre del peticionario, si lo hubiere, para que puedan constituirse como parte y hacer valer sus derechos”.
76
COLOMBIA, Código Contencioso Administrativo y de lo Contencioso Administrativo. Artículo 38: Intervención de terceros. Los
terceros podrán intervenir en las actuaciones administrativas con los mismos derechos, deberes y responsabilidades de quienes son
parte interesada, en los siguientes casos:
1. Cuando hayan promovido la actuación administrativa sancionatoria en calidad de denunciantes, resulten afectados con la conducta
por la cual se adelanta la investigación, o estén en capacidad de aportar pruebas que contribuyan a dilucidar los hechos materia de la
misma.
2. Cuando sus derechos o su situación jurídica puedan resultar afectados con la actuación administrativa adelantada en interés
particular, o cuando la decisión que sobre ella recaiga pueda ocasionarles perjuicios.
3. Cuando la actuación haya sido iniciada en interés general.” (Subraya y negrita fuera de texto).
77
COLOMBIA, Congreso de la República. Ley 1437. Art. 47. “(…) Concluidas las averiguaciones preliminares, si fuere del caso,
formulará cargos mediante acto administrativo en el que señalará, con precisión y claridad, los hechos que lo originan, las personas
naturales o jurídicas objeto de la investigación, las disposiciones presuntamente vulneradas y las sanciones o medidas que serian
procedentes Este acto administrativo deberá ser notificado personalmente a los investigados. Contra esta decisión no procede recurso.
(Subraya y negrita fuera de texto).”
75

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Mediante esta intervención, Colombia Diversa aprovecha la oportunidad para alertar a la
Honorable Corte Constitucional y en general a los agentes estatales encargados de la política
pública del Sistema de Convivencia Nacional, acerca de la debilidad del procedimiento
administrativo sancionador como mecanismo idóneo para investigar y sancionar aquéllas
conductas violatorias de los derechos humanos. En el caso de Sergio Urrego, la Secretaría de
Educación de Cundinamarca omitió pronunciarse sobre el cargo de discriminación y en
cambio lo hizo con respecto a los demás cargos que para efectos prácticos no revestían de
importancia constitucional.
Con esto, puede afirmarse que la Ley 1620 de 2013, tan sólo goza de eficacia simbólica y no
instrumental, por cuanto las entidades estatales encargadas de hacerla cumplir, no actúan
conforme a los principios que inspiraron dicha ley. Esta situación, como se verá más adelante
es generalizada en el territorio nacional. Consecuente con esto, lo único que harían las
entidades estatales es perpetuar el olvido y desprotección en el que se encuentran las personas
con orientación sexual o identidad de género diferente.
Así pues, con la imposibilidad de reponer el auto de pliego de cargos, en el futuro, se abriría
la posibilidad de que otras secretarías departamentales de educación, omitan pronunciarse
por temas relacionados con la discriminación por orientación sexual e identidad de género
por cualquier otra situación que atente contra los derechos humanos en general.
b)

La Secretaría de Educación de Cundinamarca fue incongruente y obvió la
discriminación por la orientación sexual

La omisión en la investigación y el pronunciamiento sobre el cargo de discriminación en
contra de Sergio, es una clara manifestación de la violación al principio de congruencia que
debe tener todo juez o autoridad administrativa embestida de funciones de investigación
dentro del ejercicio de sus funciones y en especial en el pronunciamiento definitivo que sobre
un proceso realice.
Así dicho, la Secretaría de Educación de Cundinamarca actuó en contra de dicho principio y
por tanto debería plantearse la posibilidad de que ésta rectifique más adelante e investigue y
sancione por el cargo de discriminación. Lo anterior con fundamento en su deber legal
consagrado en la Ley 1620 de 2013 y su decreto reglamentario, de velar por el
reconocimiento y garantía de los derechos humanos en la comunidad estudiantil de nuestro
país.
Con la omisión en el pronunciamiento sobre el cargo de discriminación, podría pensarse a
primera vista que la Secretaría prefirió no tocar el tema de la orientación sexual e identidad
de género por temor al reproche social o por temor de interferir en la investigación penal. Sin
embargo, debe recordar que la investigación penal es contra individuos, mientras que la
administrativa, y constitucional es contra la entidad Gimnasio Castillo Campestre, en calidad
de Colegio. Por esa razón, es inadmisible que las autoridades administrativas y judiciales
desistan de pronunciarse en el caso, pues las naturalezas de cada proceso son distintas.
Por otra parte, si las autoridades siguen sin pronunciarse, como también lo decidió el Consejo
de Estado, se está presentando una negación de acceso a la justicia. Por otro lado, es menester
recordar que la Secretaría tiene como obligación legal conforme a las normas del Sistema
Nacional de Convivencia y sobretodo en el marco de un Estado de Social de Derecho actuar
37/61

con objetividad y rigurosidad a la hora de investigar y sancionar a quienes con sus acciones
violan los derechos, y más si son menores de edad. Por esa razón, se reprocha el silencio de
esta entidad sobre este punto.
c)

El procedimiento administrativo no estudio los problemas estructurales.

De igual manera y como se ha dicho, el procedimiento administrativo sancionatorio ejercido
por la Secretaría de Educación de Cundinamarca se limitó a formular y sancionar unos
cargos, que si bien revestían de importancia a la hora de evaluar el actuar del colegio frente
a la situación de Sergio, no lo eran en cuanto a la relevancia constitucional que suscitaba un
caso con el de las características del de Sergio Urrego.
La expectativa que generaba una decisión para Alba Reyes se encuentra frustrada en la
medida en que la Secretaría ni siquiera formula el cargo discriminación y acoso en contra de
su hija. En esa medida, su queja resulta materializarse en otra falla por parte del andamiaje
institucional del Estado
De esta manera, al finalizar el procedimiento, a través de la Resolución 3526 de 2015, fue
posible evidenciar que en ningún momento la Secretaría hace alusión a la violación de las
normas integrantes de la Ruta de Atención Integral o en general del Sistema Nacional de
Convivencia, así como tampoco se hace alusión a la violación de algún derecho fundamental
consagrado en la Constitución Política, referente a la no discriminación, y las prohibiciones
relacionadas con el acoso.
IV.

Los problemas estructurales y las medidas de reparación en el caso de Sergio
Urrego.

El caso de Sergio revela tres problemas principales. Primero, la discriminación por prejuicios
hacia la orientación sexual y la identidad de género. Segundo, las fallas estructurales en la
ley 1620 de 2013 y su decreto reglamentario. Tercero, los problemas en la baja
implementación de la ley 1620. Cuarto, la necesidad de adoptar mecanismos generales para
que estos casos no se vuelvan a repetir como parte de la reparación en el caso de estudio.
4.1 Discriminación por prejuicios hacia la orientación sexual y la identidad de género
(Experiencias de Colombia Diversa)
Entre enero y febrero de 2015, Colombia Diversa acompañó 6 casos de discriminación en el
sector educativo (colegios y universidades). A raíz de estos casos hemos encontrado que los
patrones son casi siempre los mismos. La mayoría de la población afectada por
discriminación y violencia son mujeres (lesbianas, bisexuales y trans). A continuación se lista
de forma breve algunos de los conflictos recurrentes:
a) Parejas: una pareja de estudiantes se dan un beso en un establecimiento educativo e
inmediatamente empieza el acoso escolar por parte del nivel directivo, y en otros
casos son precisamente otros estudiantes del Colegio, quienes inician con el matoneo.
b) Demostraciones de afecto: Estudiantes que en público realizan demostraciones de
afecto que van desde tomarse de las manos, abrazarse, sentarse cerca o darse besos,
les inician procesos disciplinarios.

38/61

c) Uso del uniforme: Barreras en el uso de uniformes o vestimentas que resultan
acordes a su identidad y expresión de género.
d) Pelo y maquillaje: Prohibición del uso de pelo largo y maquillaje a las personas trans.
e) Uso del baño: No hay baños neutros o baños adecuados para las personas trans en
los colegios. Se les obliga a utilizar el baño que no corresponde con su identidad de
género.
La mayoría de las actuaciones anteriormente descritas se convierten en faltas de los manuales
de convivencia. Así por ejemplo, se establecen dos tipos de formas de faltas contra de las
parejas y las demostraciones de afecto. Primero, los manuales de convivencia que abierta y
explícitamente prohíbe los actos de “Homosexualidad” o “Transgenerismo” como una falta
grave. En este caso, los colegios suelen argumentar que el manual de convivencia hace parte
de la matrícula, y en esa medida, tanto el o la estudiante, como su familia o cuidadores, lo
admiten al momento de matricularse. Así, establecen una concepción contractual de la
matrícula y exigen el cumplimiento de la misma.
Segundo, en algunos manuales se prohíben expresamente las relaciones entre estudiantes.
Cuando se cuestiona la disposición, se argumenta que la norma es neutral, pero de facto, al
ser un colegio femenino, por ejemplo, lo que se prohíbe es la bisexualidad o el lesbianismo
de las estudiantes. Otros colegios, simplemente acuden a frases divagas como “actos
vulgares” o “actos grotescos” o conductas que atentan contra la moralidad pública. En
muchos casos, los colegios celebran estos acuerdos como una forma de “reducción en la
sanción” lo que implica para las personas una matrícula condicional o con observación. Lo
anterior, incluso si la persona ha demostrado un desempeño académico excelente.
Mientras que en relación con el uso del uniforme, pelo y maquillaje y el uso del baño se
fundamentan en los manuales de convivencia, o concepciones sesgadas, según las cuales, si
el registro civil y el documento (sea cédula o tarjeta de identidad), establece un determinado
sexo, ese es el único mediante el cual la institución se referirá a la persona. Así, la identidad
de género de los y las estudiantes se suele desconocer, y de esa forma se impone el uso de
uniformes, usos de cabello, y estética según el sexo legal, y no según la identidad. En algunos
casos, las directivas de los colegios guardan silencio ante conductas de matoneo y acoso, y
así, con su aquiescencia y omisiones, se establece una presión social sobre la persona,
obligándola a o retirarse del colegio, o a renunciar su expresión de género, o sino, continuar
tolerando el acoso y la violencia psicológica y en ocasiones, física.
4.2. Fallas estructurales en la concepción del Sistema Nacional de Convivencia Escolar
en especial cuando una directiva esta involucrada
El caso de Sergio demuestra fallas estructurales en la concepción del Sistema Nacional de
Convivencia Escolar, al no prever que el Rector o la Rectora de una institución educativa
pueda ser precisamente el agresor. Como se observó anteriormente, Sergio Urrego fue
víctima de acoso vertical, supuesto éste que como se planteará, en ningún momento está
contemplado en la Ley 1620 de 2013 como tampoco en el Decreto 1965 de 2013, como un
supuesto en el cual se active la ruta.

39/61

De este modo, en lo que respecta a la Ley 1620 de 2013, cabe afirmar que en su artículo 3178
relativo a los protocolos para la Ruta de Atención Integral para la Convivencia Escolar, se
parte del supuesto de que es el Comité Escolar quien realiza el componente de atención a que
hace referencia el artículo 3079 de la Ley 1620 de 2013. Dicho comité, a su vez, está integrado
conforme al artículo 18 numeral 1 y al artículo 12 de la Ley 1620 de 2013, por el rector del
establecimiento educativo.
Así pues, de lo anterior se puede afirmar que la Ley 1620 no contempla el supuesto en el cual
el rector o alguno de los miembros del comité, sea una parte involucrada en el conflicto con
un estudiante. Así planteado, la ley permitiría ser juez y parte a un miembro del Comité de
Convivencia Escolar de una institución educativa. El de Sergio Urrego, lamentablemente,
fue un caso en el cual se puso en evidencia la falencia de la ley en reglamentar este tipo de
situaciones tan específicas, pero con probabilidad de ocurrir.
Ahora bien, el inciso final del artículo 31 de la Ley 1620 de 2013, presenta otra anomalía en
cuanto al funcionamiento del Comité de Convivencia Escolar. Lo anterior en razón a que se
establece que únicamente es el rector como cabeza del comité, quien puede remitir el caso a
otras autoridades en caso de así requerirlo. Al respecto el artículo en mención establece:
“Una vez agotada esta instancia, las situaciones de alto riesgo de violencia escolar o
vulneración de derechos, sexuales y reproductivos de niños, niñas y adolescentes de los
establecimientos educativos en los niveles de preescolar, básica y media que no puedan ser
resueltas por las vías que establece el manual de convivencia y se requiera de la intervención
de otras entidades o instancias, serán trasladadas por el rector de la institución, de
conformidad con las decisiones del Comité Escolar de Convivencia, al ICBF, la Comisaría
de Familia, la Personería Municipal o Distrital o a la Policía de Infancia y Adolescencia,
según corresponda”80. (Subraya y negrita fuera de texto)
Se observa que una vez más es la rectoría de la institución quien tiene a su entera disposición
trasladar el caso si así lo considera. Sin embargo, como se viene argumentando, el hecho de
que la rectoría pueda ser sea juez y parte en el caso, limitaría seriamente las opciones de
trasladar un caso a otra autoridad.

COLOMBIA, Ley 1620 de 2013. Artículo 31: “La Ruta de Atención Integral inicia con la identificación de situaciones que afectan la
convivencia por acoso o violencia escolar, los cuales tendrán que ser remitidos al Comité Escolar de Convivencia, para su documentación,
análisis y atención a partir de la aplicación del manual de convivencia.
El componente de atención de la ruta será activado por el Comité de Convivencia Escolar por la puesta en conocimiento por parte de la
víctima, estudiantes, docentes, directivos docentes, padres de familia o acudientes, de oficio por el Comité de Convivencia Escolar o por
cualquier persona que conozca de situaciones que afecten la convivencia escolar.
1. La puesta en conocimiento de los hechos por parte de las directivas, docentes y estudiantes involucrados.
2. El conocimiento de los hechos a los padres de familia o acudientes de las víctimas y de los generadores de los hechos violentos.
3. Se buscarán las alternativas de solución frente a los hechos presentados procurando encontrar espacios de conciliación, cuando
proceda, garantizando el debido proceso, la promoción de las relaciones participativas, incluyentes, solidarias, de la corresponsabilidad
y el respeto de los derechos humanos.
4. Se garantice la atención integral y el seguimiento pertinente para cada caso”.
79
COLOMBIA, Ley 1620 de 2013. Artículo 30: “(…) El componente de atención deberá desarrollar estrategias que permitan asistir al
niño, niña, adolescente, al padre, madre de familia o al acudiente, o al educador de manera inmediata, pertinente, ética, e integral, cuando
se presente un caso de violencia ú acoso escolar o de comportamiento agresivo que vulnere los derechos humanos, sexuales y
reproductivos, de acuerdo con el protocolo y en el marco de las competencias y responsabilidades de las instituciones y entidades que
conforman el Sistema Nacional de convivencia escolar y formación para los derechos humanos, la educación para la sexualidad y la
prevención y mitigación de la violencia escolar. Este componente involucra a actores diferentes a los de la comunidad educativa
únicamente cuando la gravedad del hecho denunciado, las circunstancias que lo rodean o los daños físicos y psicológicos de los menores
involucrados sobrepasan la función misional del establecimiento educativo”.
80
COLOMBIA, Ley 1620 de 2013. Artículo 31.
78

40/61

Ahora bien, se puede notar también del anterior fragmento del artículo 31, que el traslado de
los casos en mención, solamente procede cuando las circunstancias no han sido resueltas.
Pues al respecto, conviene plantear la pregunta referente a qué pasa cuando a consideración
del rector y de los miembros del Comité de Convivencia Escolar, un caso ha sido resuelto,
pero no lo es respecto de la víctima. La Ley 1620 y el Decreto 1965 no regulan en detalle
circunstancias como éstas. Empero, en hechos como los que rodearon el caso de Sergio
Urrego, es donde se evidencia que estas singularidades pueden cobrar especial relevancia. Al
respecto, las directivas del Colegio Gimnasio Castillo Campestre, consideraron resuelto el
caso con el simple hecho de someter a Sergio y a su novio a terapias psicológicas. Con esto,
se pone en evidencia que los lineamientos acerca de cuándo una situación se considera
resuelta se pone en entredicho.
Así planteadas las cosas, ¿Quién establece cuando y bajo qué circunstancias el problema se
considera resuelto? ¿Acaso las mismas directivas que en este caso discriminan?
Conforme a lo anteriormente expuesto, es menester precisar que si bien el artículo 13 de la
Ley 1620 de 2013, contempla que una de las funciones del Comité de Convivencia Escolar
es la de “Identificar, documentar, analizar y resolver los conflictos que se presenten entre
docentes y estudiantes, directivos y estudiantes, entre estudiantes y entre docentes”81.
(Subraya fuera de texto); la misma ley no contempla mecanismo alguno para integrar el
comité y dirimir los conflictos cuando es un directivo una de las partes involucradas.
Por su parte el Decreto Reglamentario 1965 de 2013, contempla una norma tendiente a
regular los conflictos de interés y causales de impedimento y recusación dentro de los
Comités de Convivencia Escolar. Al respecto, el artículo 27 del decreto en mención
establece:
“Cuando en las actuaciones adelantadas por parte de los comités escolares de
convivencia de los establecimientos educativos oficiales se presenten conflictos de
interés o causales de impedimento o recusación, respecto de los integrantes que
ostenten la calidad de servidores públicos, los mismos se tramitarán conforme a lo
establecido en el artículo 11 y 12 de la Ley 1437 de 2011.
Tratándose de los establecimientos educativos no oficiales, los respectivos
reglamentos de los comités escolares de convivencia deberán definir los conflictos de
interés, las casuales de impedimento y de recusación así como el procedimiento para
resolverlos, de tal forma que se garantice la imparcialidad de los integrantes de los
referidos comités.”82
De todo el texto normativo del Decreto 1965 de 2013, la única norma cercana a regular el
problema aquí planteado, es el artículo 27 anteriormente señalado. Sin embargo y como se
observa, éste artículo realiza un diferenciación entre colegios oficiales y no oficiales.
Respecto de los primeros, el artículo señala como causales de impedimentos, las
contempladas en una ley genérica como lo es el Código de Procedimiento Administrativo y
de lo Contencioso Administrativo.

81
82

COLOMBIA, Ley 1620 de 2013. Artículo 13 num. 1.
COLOMBIA, Decreto 1965 de 2013. Artículo 27.

41/61

Con respecto a los colegios no oficiales, el artículo señala que son los reglamentos internos
de los Comités de Convivencia Escolar, los que señalarán cuáles son los conflictos de interés,
las causales de impedimento y recusación. Esta norma es a todas luces y con el caso de Sergio
Urrego como contexto, arbitraria. En este sentido, la norma en mención abre la posibilidad a
los colegios no oficiales de manejar las situaciones puestas a su disposición sin ningún tipo
de control en lo que respecta a la imparcialidad que de ellos debería emanar.
4.3. Baja implementación de la Ley 1620 por parte de las 94 Secretarías de Educación
Certificadas en Colombia
La Ley 115 de 1994 en su Artículo 153, establece que es responsabilidad de las entidades
territoriales certificadas en educación, la administración de educación. Lo anterior incluye
“(…) organizar, ejecutar, vigilar y evaluar el servicio educativo: nombrar, remover,
trasladar, sancionar, estimular, dar, licencias y permisos a los docentes, directivos docentes
y personal administrativo: orientar, asesorar y en general dirigir la educación en el
municipio (…)”
Teniendo en cuenta lo anterior, a finales de Enero de 2015, Colombia Diversa presentó un
derecho de petición a todas las Secretarias de Educación Certificadas del país (Ver Anexo 2:
Derecho de Petición a Secretarías). El objetivo de estos derechos de petición era conocer
puntualmente los siguientes aspectos:
a) La percepción de cada entidad del medio idóneo de controvertir manuales de
convivencia homofóbicos o transfóbicos y/o de denunciar casos de discriminación en
el Sector Educativo.
b) Las políticas públicas dentro de cada municipio que tuvieran como objetivo el
bienestar y la inclusión de la población LGBT en el ámbito educativo, como también
materiales pedagógicos u otros para la materialización de esta inclusión.
c) Si la entidad había recibido quejas o denuncias sobre acoso o violencia contra
población LGBT en el sector educativo y el estado actual del trámite dado por la
entidad.
d) El número de colegios y su naturaleza (público o privado) dentro de la jurisdicción
de la Secretaría.
e) El número de colegios que habían implementado la Ley 1620 y su decreto
reglamentario, en lo relacionado con ajustar los manuales de convivencia para la
inclusión y protección de derechos humanos y derechos sexuales y reproductivos.
f) El número de colegios sancionados por no implementar la Ley 1620.
g) El presupuesto de la entidad para las funciones antes solicitadas y si consideraba que
era suficiente.
h) Copia de los manuales de convivencia de su jurisdicción, como una forma de presión
para que se iniciara una revisión exhaustiva de los manuales.
Desafortunadamente, no se ha recibido respuesta de todas las Secretarías. Sin embargo, de
lo recibido, se encuentra que la situación es preocupante. La gran mayoría de Secretarías de
Educación del país no cuentan con la información solicitada, y no han revisado la
implementación de la Ley 1620 en su territorio.
Solo 52 de las 94 Secretarias de Educación a las cuales se les envió el derecho de petición,
respondieron a las preguntas. Algunas de las respuestas fueron plenamente desarrolladas
como fue el caso de la Secretaría de Educación de Bogotá. Sin embargo otras, como la
42/61

Secretaria de Educación de Santander, se limitaron a establecer que no tenían ninguna
persona de la comunidad LGBT en sus establecimientos y que por tal razón no contaban con
la información para responder las preguntas realizadas.
De un análisis general de las respuestas, encuentra Colombia Diversa que es evidente que
aún falta un control por parte de las Secretarias de Educación para identificar los procesos de
actualización de los manuales de convivencia de los establecimientos educativos bajo su
supervisión. Esta situación puede ser causada por varias razones. La Secretaria de Educación
de Yopal por ejemplo, argumentó que es por (i) falta de presupuesto. En esa medida,
estableció que como consecuencia de la falta de recursos no cuentan los medios para enviar
personas calificadas a verificar la labor de los colegios. Por otro lado, otras secretarias
indicaron que se está realizando el proceso de actualización aunque ya haya terminado el
plazo dado por la ley para realizar los respectivos ajustes. Esto se debe a que la tarea es muy
grande y (ii) no cuentan con el suficiente personal para realizarla.
Respecto de la pregunta realizada referente a los casos de discriminación que se hubiesen
presentado contra alumnos, profesores y en general al a comunidad educativa, solo 3
secretarias indicaron que se habían presentado casos (Cundinamarca, Bogotá, Dosquebradas)
y en todos los casos se dice que se resolvió por el Comité de Convivencia Escolar, en
aplicación del manual de convivencia. Sin embargo, en muchas ocasiones no se logra
identificar de qué forma se resolvió, y si la Secretaría intervino o no.
Este bajo registro de agresiones puede ser consecuencia de varias cuestiones: En primer
lugar, (i) el miedo de integrantes de la comunidad educativa que han sido discriminados, y
prefieren no denunciar. Por otro lado, puede ser (ii) la falta de apoyo de las familias o del
entorno escolar para empoderar a las víctimas a presentar quejas o por otro lado, que se puede
concluir de las charlas y capacitaciones que ha realizado Colombia Diversa a nivel distrital
y en otras regiones, (iii) el amplio desconocimiento que existe sobre el desarrollo de los
derechos constitucionales en el contexto escolar. Esto también puede traducirse incluso en el
desconocimiento de la Ley 1620 por parte de los colegios. (iv) Una tesis que se podría
considerar es que en Colombia no se presentan casos de matoneo. Sin embargo, de la
experiencia de esta organización, como de muchas otras en la materia, al igual que de los
análisis realizados por la Unión Europea en su territorio, y de las Naciones Unidas a nivel
global, es poco probable, e incluso fantasioso poder considerar esa tesis.
De igual forma, a pesar de este breve resumen, a esta intervención se le una tabla resumiendo
algunos puntos de las respuestas, como también se encuentran anexas las respuestas de las
Secretarías de Educación para que la Corte, si lo considera conveniente, pueda realizar un
análisis de la situación.
Para Colombia Diversa existe un desinterés de las Secretarias en la implementación plena de
la Ley 1620 y esto se traduce incluso en la falta de compromiso a la hora de rendir
información sobre la situación de la jurisdicción. Vale la pena reiterar que 42 secretarias no
respondieron los derechos de petición, o solicitaron una prorroga y nunca respondieron, y
por otro lado, muchas de las secretarias que respondieron las solicitudes lo hicieron de una
manera imprecisa, incompleta y desinteresada.

43/61

4.4 Reparación integral a partir del caso de estudio y los problemas identificados
Uno de los objetivos de esta intervención es establecer responsabilidades en cabeza de los
actores demandados, con la intención de que este Alto Tribunal tome medidas particulares y
generales dentro del caso, entre ellas, una reparación por lo menos simbólica. Así las cosas,
es pertinente recordarle a la Honorable Corte Constitucional que en sede de tutela sí es
posible realizar una reparación de éste tipo.
El fundamento de la reparación integral en Colombia se ha visto desarrollado principalmente
por la jurisprudencia de la Corte Constitucional, la Corte Suprema de Justicia y del Consejo
de Estado83. Sin embargo, la reparación integral encuentra fundamento legal en el principio
de integralidad de la ley procesal civil que la fórmula de la siguiente forma: “En todo proceso
jurisdiccional la valoración de daños atenderá los principios de reparación integral y
equidad y observará los criterios técnicos actuariales”84. De igual manera, con anterioridad
a la expedición del Código General del Proceso, en el ordenamiento jurídico colombiano ya
existía desde 1998 un fundamento legal que consagraba la reparación integral así: “Dentro
de cualquier proceso que se surta ante la Administración de Justicia, la valoración de daños
irrogados a las personas y a las cosas, atenderá los principios de reparación integral y
equidad y observará los criterios técnicos actuariales”85.
La Sección Tercera del Consejo de Estado ha propuesto una definición sobre el contendio de
la reparación simbólica, que a su vez, ha sido utilizado por la Corte Constitucional,
determinando que (…) la reparación integral en el ámbito de los derechos humanos supone,
no sólo el resarcimiento de los daños y perjuicios que se derivan, naturalmente, de una
violación a las garantías de la persona, reconocidas nacional e internacionalmente, sino que
también implica la búsqueda del restablecimiento del statu quo, motivo por el cual se
adoptan una serie de medidas simbólicas y conmemorativas, que propenden por la
restitución del núcleo esencial del derecho o derechos infringidos (...)86
En esta medida, ha sido la jurisprudencia nacional e internacional, la que ha desarrollado
dicho concepto. Así encontramos que la reparación integral en Colombia ha sido utilizada
principalmente en contextos de violaciones a los derechos humanos en el marco de la guerra
o cuando ha existido responsabilidad extracontractual del Estado bajo los títulos de
imputación de falla en el servicio y daño especial. De igual manera, la Corte Constitucional
ha reconocido este tipo de reparación.
Concretamente, la reparación integral en sede de tutela ha sido reconocida en diferentes
ocasiones, principalmente en temas de violaciones al derecho a la vida y la salud. En este
Ver: COLOMBIA, Corte Suprema de Justicia. Sala de Casación Civil. Sentencia del 18 de Diciembre de 2012, Rad. 2004-00172. “(…)
el juez tendrá que ordenar al demandado la restitutio in integrum a favor del damnificado, es decir que deberá poner al sujeto perjudicado
en una situación lo más parecida posible a aquélla en la que se encontraría de no haber ocurrido el daño.”
COLOMBIA, Consejo de Estado. Sala de lo Contencioso Administrativo. Sección Tercera. Sala Plena. Sentencia de 4 de mayo de 2011,
Exp. 19355, C.P. Enrique Gil Botero. “En procesos en los que el daño proviene de graves violaciones a derechos humanos o la vulneración
grave o significativa de derechos fundamentales, es posible decretar todo tipo de medidas de justicia restaurativa conforme al principio
de restitutio in integrum y de reparación integral. Así las cosas, en este tipo de procesos, siempre que se constate la violación a un derecho
humano, sea fundamental o no, a causa de una grave lesión, será procedente adoptar todo tipo de medidas de justicia restaurativa para
proteger no sólo la dimensión subjetiva sino objetiva del derecho afectado.”
84
COLOMBIA, Código General del Proceso. Artículo 283.
85
COLOMBIA, Ley 446 de 1998. Artículo 16.
86
COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia T-576 de 2008. M.P. Humberto Antonio Sierra Porto. Citando a: COLOMBIA, Consejo
de Estado. Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera. Sentencia del 20 de febrero de 2008. Expediente 16.996. Actor María
Delfa Castañeda y otros contra la Nación – Ministerio de Defensa, Policía Nacional y otro. Acción de reparación directa.
83

44/61

sentido, la Sentencia T-576 de 2008, es uno de los claros ejemplos en donde la Corte
Constitucional ha adoptado medidas de reparación integral concernientes al resarcimiento de
la violación al derecho fundamental de los niños a la salud, la vida y la integridad.
La sentencia en mención, tuvo como propósito reparar el derecho fundamental a la salud, la
vida y la integridad de un niño de 7 meses, que murió como consecuencia de la negación al
acceso a la salud, así como también al mal servicio prestado por los operadores de la salud.
Este caso llegó a revisión de la Corte, en razón a que el juzgado de instancia negó la acción
de tutela interpuesta por la madre del menor, por cuenta de que, acorde con el pensamiento
del juzgador, al morir el menor durante el transcurso de la interposición de la acción de tutela,
con ello existió la figura de la carencia actual de objeto.
La Corte Constitucional en esta ocasión, revocó la decisión del juzgador y en su lugar
reconoció la violación del derecho fundamental a la salud, a la vida y la integridad del menor
de 7 meses que falleció como consecuencia de una precaria prestación del servicio de salud,
así como también la negación del acceso al mismo.
De este modo, dentro de las medidas adoptadas por la Corte, destacan las relacionadas con
ordenar a Saludcoop, colgar una placa en un lugar destacado y visible a la entrada de todas
sus clínicas, que establezca la obligación en cabeza de las personas que prestan atención en
salud a nombre de Saludcoop de proteger en todo momento los derechos constitucionales
fundamentales de las niñas y niños; Crear un sistema para financiar una beca anual destinada
a beneficiar a los mejores egresados de las facultades de medicina del país, interesados en
realizar estudios relacionados con urgencias infantiles, entre otras.
4.5 ¿De qué forma se puede reparar integralmente en este caso?
Dada la relevancia constitucional del caso de Sergio Urrego, la Corte Constitucional debería
aprovechar la revisión de tutela para esclarecer completamente los derechos y obligaciones
que se vieron violentados con las circunstancias que rodearon el suicidio del menor, en aras
de satisfacer el derecho a la verdad y el buen nombre de Sergio. La Corte Interamericana, en
ese sentido, ha determinado que en ocasiones, la sentencia en sí misma, es una forma de
reparación integral87. Por esta razón, la Corte en su examen de este expediente no debería
obviar ni el más mínimo detalle con el propósito de dar a conocer a la familia de Sergio y a
la opinión pública en general la verdad de los hechos, o por lo menos, las perspectivas
constitucionales de esta materia.
Aunado a lo anterior, la sentencia debería ordenar a la Secretaría de Educación de
Cundinamarca y al Colegio Gimnasio Castillo Campestre pedir disculpas públicas a la
familia de Sergio y a la población LGBTI, por el trato degradante a que fue sometido Sergio
en razón a su orientación sexual y a su calidad de adolescente, como también conceder el
grado póstumo y la premiación que merecía por haber obtenido el mejor ICFES de su colegio.

87

CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS. Caso de la masacre de La Rochela vs. Colombia. Sentencia del 11 de
mayo de 2007. 14-15 p. En el caso de la Rochela, la Corte consideró que una medida de reparación integral, era la de dictar un sentencia
en la cual “se determinen los hechos y todos los elementos de fondo del asunto, así como las correspondientes consecuencias, lo cual
constituye una forma de reparación para los familiares de las víctimas, una preservación a la memoria histórica y a evitar que se repitan
hechos similares (…)”87 Con esto, la Corte establece que con el simple pronunciamiento judicial en sí mismo, se está en presencia de una
medida de reparación.

45/61

Una tercera medida de reparación integral que debería adoptar la Corte, sería la relacionada
con ordenar al Ministerio de Educación que implemente una política pública más expedita y
verificable de la modificación de los manuales de convivencia de todos los colegios del país,
en la medida de las posibilidades a nivel reglamentario. Lo anterior con el objeto de que los
mecanismos de la Ruta de Atención Integral sean activados de manera más eficaz,
contemplen escenarios como la falla de implementación y activación a nivel de los colegios.
Por otro lado, es necesario plantear la necesidad de que cada colegio adopte en su manual de
manera verificable disposiciones tendientes a proteger minorías, entre ellas, la población
LGBT.
Otra medida de reparación integral que debería adoptar la Corte, sería la relacionada con
ordenar la incorporación de la jurisprudencia constitucional sobre la protección de derechos
fundamentales para minorías a las cátedras de estudio de la Constitución Política establecidas
en la Ley 30 de 1992 en su Artículo 128.
V.

Observaciones procedimentales relacionadas con la decisión de la Sección
Segunda del Consejo de Estado

En cuanto al fallo proferido por el Consejo de Estado, nuestra organización manifiesta su
inconformidad por las siguientes razones: (i) En primer lugar, porque la aplicación de la
figura de carencia actual de objeto porque no tuvo en cuenta la dimensión objetiva de los
derechos vulnerados, (ii) en segundo lugar, la decisión se basa en el presupuesto erróneo de
que el juez constitucional debe guardar silencio si hay otros procesos en curso que pueden
estar relacionados con la materia, por último (iii) si el Consejo de Estado consideraba que las
pretensiones era inocuas, a partir de un análisis de los hechos debió aplicar el principio de
Iura Novit Curia.
5.1 El error en la aplicación de la figura de la carencia actual de objeto.
La Sección Segunda del Consejo de Estado erró al aplicar la carencia actual de objeto al caso
analizado, por no tener en cuenta tanto el ámbito subjetivo como objetivo de los derechos
fundamentales invocados, y terminar revocando el fallo sin realizar ningún pronunciamiento.
Así, manifestó en uno de los apartes de su providencia, luego de interpretar la jurisprudencia
constitucional, que ya no hay materia para resolver.88
Colombia Diversa no solo reprocha la postura jurídica, sino que por el contrario, considera
que el caso de Sergio lo único que deja son interrogantes, dudas, y frustración, y más si se
tiene en cuenta la violencia de sus derechos fundamentales en un ámbito subjetivo, pero
también objetivo.
Esta posición no solo favoreció al Colegio y a su dirección, que hostigó y persiguió a Sergio
hasta que lo llevo al su suicidio. La posición del Consejo de Estado también permitió que el
daño a la imagen de Sergio y de su madre, ante sus compañeros y la sociedad permaneciera
manchada y turbada por las declaraciones de la dirección de la institución e incluso
88

COLOMBIA, Consejo de Estado. Sala de lo Contencioso Administrativo. Sección Segunda. Sentencia del 12 de Noviembre de 2014.
M.P: Alfonso Vargas Rincón. Pág. 45. “(…) no se trata de un hecho superado, ni de un daño consumado de los derechos iusfundamentales, sino de la inexistencia del titular de los derechos fundamentales, pues el deceso del menor Sergio David Urrego Reyes
(q.e.p.d) acaeció antes de la formulación de la presente acción de tutela, en consecuencia un pronunciamiento de fondo sobre el amparo
reclamado de los derechos (…), resultaría inocuo pues ya no hay materia para resolver.”88 (Subrayado y negrilla fuera de texto).

46/61

recompensó la falta de implementación de la Ley 1620 y su decreto reglamentario por parte
del Colegio y la Secretaría de Educación de Cundinamarca.
En mérito de lo ya expuesto, el caso permanece en un evidente estado de impunidad, que
nuestra organización no comparte por los siguientes argumentos.
En primer lugar, este Alto Tribunal ha determinado que no hay lugar a carencia actual de
objeto cuando los efectos causados por los actos dañosos denunciados persisten y son
susceptibles de ser interrumpidos por el juez de tutela89.
En cuanto a este punto, derechos como el derecho al buen nombre, y a la intimidad propia y
familiar, todavía se encuentran violentados, lo que ha dado lugar a la humillación y el dolor
la accionante. Adicionalmente, consideramos que todavía es posible restablecer la efectiva
vigencia de los derechos violados a través de figuras de reparación simbólica.
Sobre esta última figura, vale la pena recordar que la Ley 446 en su Artículo 16 establece
que cualquier proceso ante la administración de justicia debe responder a los criterios de
reparación integral. Esto ha sido reiterado e interpretado en diversas ocasiones por las Altas
Cortes90, e incluso en sede de tutela este Alto Tribunal lo ha realizado en situaciones
anteriores, como es el caso de la T-576 de 2008.
En segundo lugar, incluso si se pensara que existe una carencia actual de objeto, la protección
de los derechos fundamentales en un sentido objetivo requiere de una intervención de este
Alto Tribunal. Se fundamenta esta afirmación, porque si bien el caso de Sergio en nivel
subjetivo puede ser doloroso y tiene un carácter mediático, como ya se afirmó, el caso del
Sergio no es ni el primero, ni el último y representa una realidad: La población LGBT
históricamente ha sufrido una violación sistemática de sus derechos humanos y
fundamentales dentro del sistema educativo.
El Alto Comisionado de los Derechos Humanos de Naciones Unidas, documentando esta
situación en su informe de 2011, entre las conductas de las cuales son víctimas la población
LGBT en el sistema educativo encontró las siguientes: “(…) violencia y el hostigamiento,
incluido el acoso escolar, de sus compañeros y profesores.” Y sobre su solución, determinó
que “La lucha contra este tipo de prejuicios e intimidación requiere esfuerzos concertados
de las autoridades escolares y educativas y la integración de los principios de no
discriminación y diversidad en los planes de estudios y el lenguaje utilizados en las escuelas.
Los medios de comunicación también tienen un papel que desempeñar eliminando los

COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia T-724 de 2003. M.P: Jaime Araujo Rentería: “(…)perpetrados los actos de violación de
los derechos fundamentales invocados y causado un daño, los efectos de éste persisten y son susceptibles de ser interrumpidos, merced a
la orden de inmediato cumplimiento que imparta el juez, persuadido de la inconstitucionalidad de la actuación correspondiente. En otros
términos, no es posible admitir como hecho consumado ni sostener para el caso la carencia actual de objeto de la decisión judicial cuando
todavía, mediante la sentencia, es posible restablecer la efectiva vigencia de los derechos fundamentales violados”
90
Ver: COLOMBIA, Corte Suprema de Justicia. Sala de Casación Civil. Sentencia del 18 de Diciembre de 2012, Rad. 2004-00172. “(…)
el juez tendrá que ordenar al demandado la restitutio in integrum a favor del damnificado, es decir que deberá poner al sujeto perjudicado
en una situación lo más parecida posible a aquélla en la que se encontraría de no haber ocurrido el daño.”
COLOMBIA, Consejo de Estado. Sala de lo Contencioso Administrativo. Sección Tercera. Sala Plena. Sentencia de 4 de mayo de 2011,
Exp. 19355, C.P. Enrique Gil Botero. “En procesos en los que el daño proviene de graves violaciones a derechos humanos o la vulneración
grave o significativa de derechos fundamentales, es posible decretar todo tipo de medidas de justicia restaurativa conforme al principio
de restitutio in integrum y de reparación integral. Así las cosas, en este tipo de procesos, siempre que se constate la violación a un derecho
humano, sea fundamental o no, a causa de una grave lesión, será procedente adoptar todo tipo de medidas de justicia restaurativa para
proteger no sólo la dimensión subjetiva sino objetiva del derecho afectado.”
89

47/61

estereotipos negativos sobre las personas lesbianas, gays, bisexuales y trans, en particular
en los programas de televisión populares entre los jóvenes”91
Incluso si se admitiera que no es procedente tutelar los derechos fundamentales en un ámbito
subjetivo, es necesario recordar que la Corte ha amparado derechos y realizado declaraciones
en casos, en aras de proteger el aspecto objetivo de los derechos fundamentales. Así, se tiene
que la Corte Constitucional en la Sentencia T-576 de 2008 resolvió el caso de un menor de
edad que es llevado por su madre a una IPS con el objetivo de aliviar un padecimiento de
salud del menor. Sin embargo, la atentación médica resulta ser negligente y poco apropiada,
y la condición del menor empeora. Ella termina acudiendo a la acción de tutela porque busca
que su hijo tenga acceso a una IPS de mejor nivel. Sin embargo, en el trámite de la acción, el
menor muere.
La Corte en este caso distingue dos eventos: “Cuando el supuesto de hecho que da origen al
proceso de tutela cesa, desaparece o se supera (i) antes de iniciarse el proceso ante los
jueces de instancia o en el transcurso del mismo (ii) estando en curso el proceso de Revisión
ante la Corte Constitucional.”92 El caso de Sergio se podría enmarcar dentro del primer
evento, sin embargo, para Colombia Diversa el acoso que vivió Sergio y que lo llevó al
suicidio y sus consecuencias, no ha desaparece ni de su núcleo familiar, ni de la memoria de
la población LGBT, ni de sus compañeros y compañeras del colegio. Como tampoco se ha
detenido la difamación de su nombre en los medios de comunicación, ni el silencio que
guardó la Secretaría durante su vida y ahora durante su muerte en relación con la
discriminación y el acoso que vivió.
En este sentido, como bien lo estableció la T-841 de 2011, teniendo como referencia la T170 de 2009, “resulta ineludible en estos casos, tanto para los jueces de instancia como para
esta Corporación, es que la providencia judicial incluya la demostración de que en realidad
se ha satisfecho por completo lo que se pretendía mediante la acción de tutela, esto es, que
se demuestre el hecho superado, lo que autoriza a declarar en la parte resolutiva de la
sentencia la carencia actual de objeto y a prescindir de orden alguna, con independencia de
aquellas que se dirijan a prevenir al demandado sobre la inconstitucionalidad de su
conducta y a advertirle de las sanciones a las que se hará acreedor en caso de que la misma
se repita, al tenor del artículo 24 del Decreto 2591 de 1991.”93 En este sentido, aún no se
encuentran satisfechas las pretensiones que se perseguían con la acción de tutela analizada.
Sin embargo, si para la Corte el hecho se enmarca claramente dentro del primero, es decir
que el hecho se encuentra superado o despareció, es de igual forma menester tener en cuenta
que en la T-576 de 2008, reiterando la Sentencia T-722 de 2003, se estableció que “En el
primer evento, la Sala de Revisión no puede exigir de los jueces de instancia un proceder
diferente y ha de orientarse, en consecuencia, a confirmar el fallo revisado “quedando a salvo
la posibilidad de que en ejercicio de su competencia y con el propósito de cumplir con los

91

NACIONES UNIDAS, Consejo de Derechos Humanos. Informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos
Humanos. 17 de Noviembre de 2011. A/HRC/19/41. [En línea] (Fuente: http://acnudh.org/wp-content/uploads/2012/03/Leyes-ypr%C3%A1cticas-discriminatorias-y-actos-de-violencia1.pdf)
92
COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia T-576 de 2008. M.P: Humberto Sierra Porto.
93
COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia T-841 de 2011. M.P: Humberto Sierra Porto.

48/61

fines primordiales de la jurisprudencia de esta Corte, realice un examen y una declaración
adicional relacionada con la materia”94 (Subrayado fuera de texto).
Por esta razón, la Sala en esa decisión concluye que “Dado que por vía de tutela ya no resulta
factible proteger la dimensión subjetiva de los derechos desconocidos, adquiere importancia
la necesidad de amparar su dimensión objetiva y, de esta manera, contribuir a realzar la
trascendencia que tienen los derechos constitucionales en el ordenamiento jurídico
colombiano –en especial los derechos fundamentales de los niños y de las niñas - y las
obligaciones que respecto de la garantía de protección de estos derechos radican en cabeza
de las autoridades estatales tanto como de los particulares, especialmente cuando ésos
últimos se encuentran comprometidos con la prestación de servicios públicos –verbigracia,
educación y salud -.”95 (Subrayado fuera de texto).
Como consecuencia de lo anterior, en esa decisión la Corte encuentra la necesidad de
pronunciarse sobre la materia, y generar un precedente claro. Esta misma situación intentó
ser aplicada por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, pero la Sección Segunda
interpretó que la carencia de actual de objeto era evidente por la vaguedad de la decisión del
Tribunal. Por esa razón, en este punto la Corte, incluso si acogiese la posición relativa a que
no es posible tutelar los derechos de Sergio en una dimensión subjetiva, si es posible hacerlo,
por lo menos, en una dimensión objetiva.
5.2 La existencia de otro proceso en curso, de distinta naturaleza, no impide al
juez de tutela pronunciarse sobre derechos fundamentales.
El Consejo de Estado en su análisis de los hechos del caso determina que el comportamiento
del colegio está siendo objeto de investigación por las autoridades administrativas y
judiciales, y en esa medida constituye una situación “(…) que impide a esta Corporación un
pronunciamiento de fondo en relación con los hechos que rodearon el suicidio de SERGIO
DAVID URREGO REYES.”96
Hoy en día, es claro que la investigación administrativa no realizó una investigación profunda
sobre la discriminación y el acoso que sufrió Sergio. La situación es tal, que ni fue formulado
el cargo. Sin embargo, vale la pena cuestionar la afirmación de que la investigación por parte
de una autoridad administrativa o judicial, impide el pronunciamiento de fondo desde otra
perspectiva y área del derecho.

Óp. Cit. Sentencia T-576 de 2008. Citando la Sentencia T-722 de 2003. M.P: Álvaro Tafur Galvis. “Resulta pertinente, desde el punto
de vista procesal, establecer una diferencia importante en cuanto a la declaración procedente en el proceso de revisión ante esta Corte
cuando el supuesto de hecho que motiva el proceso de tutela se supera o cesa i.) antes de iniciado el proceso ante los jueces de instancia
-como sucede en el presente caso- o en el transcurso del mismo y ii.) estando en curso el trámite de revisión ante esta Corporación. i.) Así,
pues, cuando el fundamento fáctico del amparo se supera antes de iniciado el proceso ante los jueces de tutela de instancia o en el
transcurso de este y así lo declaran en las respectivas providencias, la Sala de Revisión no puede exigir de ellos proceder distinto y, en
consecuencia, habrá de confirmar el fallo revisado quedando a salvo la posibilidad de que en ejercicio de su competencia y con el propósito
de cumplir con los fines primordiales de la jurisprudencia de esta Corte, realice un examen y una declaración adicional relacionada con
la materia, tal como se hará en el caso sub-examine. ii.) Por su parte, cuando la sustracción de materia tiene lugar justo cuando la Sala
de Revisión se dispone a tomar una decisión; si se advirtiere que en el trámite ante los jueces de instancia ha debido concederse el amparo
de los derechos fundamentales invocados y así no se hubiere dispuesto, la decisión de la Sala respectiva de esta Corporación, de
conformidad con la jurisprudencia reciente, consistirá en revocar los fallos objeto de examen y conceder la tutela, sin importar que no se
proceda a impartir orden alguna.”
95
Ibíd.
96
COLOMBIA, Consejo de Estado. Sala de lo Contencioso Administrativo. Sección Segunda. Sentencia del 12 de Noviembre de 2014.
M.P: Alfonso Vargas Rincón. Pág. 43.
94

49/61

En primer lugar, es necesario notar, que nuestro ordenamiento jurídico ha establecido
distintas ramas del poder público, y a su vez, dentro de la Rama Judicial, tanto la Constitución
como la Ley Estatutaria de Justicia, contempla una división dentro de la rama. Así, se tiene
que la Rama Judicial de acuerdo al Artículo 11 contempla distintas jurisdicciones: (i) La
ordinaria, (ii) La contenciosa administrativa, (iii) La constitucional, (iv) Y por último, la de
paz.
Si bien, resulta absurdo tener que reiterar esta noción básica, debe tenerse en cuenta que esta
división no es gratuita. Tanto el Constituyente, como el Legislador, buscaron dividir la
administración de justicia, de acuerdo a jurisdicciones y competencias, para que los
funcionarios judiciales pudieran conocer de ámbitos distintos, sin que esto afectara el acceso
a la justicia en un determinado caso.
Es así, como por ejemplo de un hecho, como puede ser un ataque guerrillero a un municipio,
pueden surgir simultáneamente, procesos contenciosos administrativos sobre
responsabilidad estatal, procesos ordinarios penales contra personas capturadas e
investigadas, como también pueden existir procesos constitucionales que buscarán tutelar un
derecho fundamental.
La celeridad de cada tipo de proceso varía como es de público conocimiento en la Rama
Judicial, pero sin embargo, también varía la naturaleza, las normas procesales y sustanciales
aplicadas, y los estándares de apreciación probatoria. Todo esto responde no solo a la
normatividad especializada, como puede ser el Código Penal, o el Código de Procedimiento
Administrativo y de lo Contencioso Administrativo, sino que adicionalmente, esto responde
a la jurisprudencia de cada jurisdicción.
Por esta razón, resulta inadmisible que el Consejo de Estado, en su Sección Segunda,
fungiendo como juez de tutela de segunda instancia, admita que la protección de los derechos
fundamentales está supeditada a procesos administrativos y constitucionales que no tienen ni
la potestad ni el objetivo principal (aunque debería siempre permanecer como el telón de
fondo) de proteger los derechos fundamentales de las personas.
En ese sentido, la investigación penal responde a determinar si se ajusta o no la conducta de
una persona a una tipificación penal limitada, y el proceso administrativo, verificaría el
cumplimiento de la normatividad relacionada con la prestación del servicio público de
educación. Esta última claramente debió contemplar un análisis de derechos fundamentales,
discriminación y acoso, pero como bien se conoce hoy en día, esa investigación no se realizó.
Por esta razón, la decisión del Consejo de Estado implicó una negación del acceso a la
justicia, pues perpetúa la desprotección que sufrió tanto Sergio como su madre, desde un
punto de vista constitucional. Por otro lado la decisión es reprochable pues establece un
precedente peligroso, según el cual los jueces en sede de tutela solo podrán pronunciarse una
vez haya pronunciamientos o culminación de procesos iniciados por otras autoridades
administrativas o judiciales.
Según eso, por ejemplo, una persona que presenta una queja ante la Superintendencia
Nacional de Salud por un servicio médico que no se le está prestando, no podría ser amparada
por una acción de tutela sino hasta que hubiese culminado la investigación administrativa. O
por el contrario, debería abstenerse la Fiscalía General de la Nación de iniciar una
50/61

investigación penal, hasta que otra entidad, como la Procuraduría, profiriera una decisión
desde un punto de vista disciplinario.
Por ridículo que parezca, esta situación no puede ser reiterada por este Tribunal, no solo por
las implicaciones particulares del caso, sino por la regla jurisprudencia que se establece al
reafirmarla. Para Colombia Diversa la acción de tutela debe continuar siendo un medio
subsidiario, sin embargo, no resulta admisible por lo que representa la acción, como también
este Alto Tribunal, que el juez constitucional permanezca en silencio cuando se ven
violaciones sistemáticas de derechos fundamentales y humanos en contra de una persona, y
más, si es un sujeto de especial protección como puede ser un menor de edad que hace parte
de la población LGBT.
5.3 El principio de Iura Novit Curia implica en sede de tutela que los jueces analicen
como mínimo que no hay ninguna vulneración a derechos fundamentales para
poder rechazar la acción.
El Principio de Iura Novit Curia debió ser empleado en el análisis de tutela de este caso, si
el juez de tutela consideraba que la solicitud y pretensiones no eran adecuadas. La Sección
Segunda del Consejo de Estado alega que las pretensiones y la solicitud no eran adecuadas
al considerar, de manera errónea, que se configuraba la carencia actual de objeto. Sin
embargo, para Colombia Diversa, es inverosímil admitir que del acervo probatorio no se
puede inferir ningún quebranto constitucional ni que tampoco se pueden reivindicar los
derechos de Sergio desde un punto de visto subjetivo, o en materia de protección del
ordenamiento jurídico, desde un punto de vista objetivo.
Por esa razón, Colombia Diversa considera que la labor del juez de tutela debe ir más allá de
un examen de pretensiones y derechos, lo anterior, porque el principio de Iura Novit Curia
así lo establece. Es menester recordar, que este principio ha sido empleado en varias
ocasiones, incluso por otras Secciones del mismo Consejo de Estado, en casos de naturaleza
más estricta como pueden ser las acciones de reparación directa.
Entre los pronunciamientos del Consejo de Estado se encuentra entonces que se ha
establecido que “(…) la justicia administrativa es rogada y en ella no es aplicable el
principio iura novit curia, pero precisa con relación a dicha característica una excepción:
en aquellos procesos, en los cuales no se juzga la legalidad o ilegalidad de la actuación u
omisión de la Administración, sino que directamente se reclama la reparación del daño
mediante el reconocimiento de una indemnización, el juez puede interpretar, precisar el
derecho aplicable y si es el caso modificar de acuerdo con los hechos expuestos en la
demanda los fundamentos de derecho invocados por el demandante (…)”97 Esta situación,
que hace parte de procesos que tienen una naturaleza de reparación, principalmente
patrimonial, se ha permitido la aplicación de este principio.
Tal aplicación de este principio incluso se ha aplicado cuando el demandante alega regímenes
de responsabilidad totalmente distintos. En ese sentido, estableció también la Sección
COLOMBIA, Consejo de Estado, Sala Plena de lo Contencioso Administrativo, Sentencia del 14 de Febrero de 1995. Expediente S –
123.
97

51/61

Tercera de ese Alto Tribunal que “(…) aún en el evento de que la demanda se hubiera
fundamentado exclusivamente en la falla del servicio, en la decisión bien puede examinarse
la responsabilidad patrimonial de la administración pública desde una perspectiva o
régimen diferente, en aplicación del principio iura novit curia, toda vez que frente a los
hechos alegados y probados por la parte demandante, corresponde al juez definir la norma
o el régimen de responsabilidad que resulta aplicable al caso.”98
De lo anterior se desprende que si bien Colombia Diversa es consciente que son Secciones
distintas del mismo Alto Tribunal, y en principio la jurisprudencia no vincularía a las otras
salas, si resulta interesante el hecho de que procesos estrictos, formales y con naturalezas
jurídicas más rigurosas por las cuantías monetarias y las cargas argumentativas y probatorias
que existen, si se aplique el principio de iura novit curia, pero en el caso de un menor de
edad que se suicida como consecuencia de la discriminación y matoneo, el juez de instancia
constitucional, en amparo de los derechos fundamentales, establezca cargas probatorias y
argumentativas superiores a las que se establecen en controversias contenciosas
administrativas.
Por su parte, la Corte Constitucional si ha reiterado en varias ocasiones la necesidad de
aplicar este principio en sede de tutela. Así, se tiene por ejemplo que en aplicación de este
principio, la Corte estableció en la Sentencia T-047 de 2011 que “Lo que debe examinar el
juez es si la realidad del caso permite advertir prima facie al menos un problema de derechos
fundamentales. Sólo si ni siquiera prima facie se advierte un problema de derecho
fundamental, entonces puede decirse que la controversia debe ser ventilada en un escenario
diferente al de tutela.”99
De este fragmento, por ejemplo, se debe cuestionar entonces la argumentación relativa a que
había otras investigaciones en curso, pues el juez constitucional, en este caso el Consejo de
Estado estaba obligado por el principio de iura novit curia a pronunciarse si encontraba que
prima facie, como se ha advertido en esta intervención, existen varias vulneraciones de
derechos fundamentales.
Por otro lado, también estableció la Corte en la Sentencia T-146 de 2010, que el principio de
iura novit curia también hace parte de la columna vertebral de la acción de tutela, y en ese
sentido, hace parte de un mandato general que debe tenerse en cuenta incluso si no es

98

COLOMBIA, Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera, Sentencia del ocho (8) de agosto de dos mil
dos (2002), Consejero Ponente: Ricardo Hoyos Duque, Radicación número: 54001-23-31-000-1989-5672-01 (10952).
99

COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia T-047 de 2011. M.P: María Victoria Calle. “En efecto, la tutela debe ser entendida de
conformidad con el principio iura novit curia –‘el juez conoce el derecho’-. Tener en cuenta este principio en la interpretación de una
acción de tutela significa que si, a título de mera hipótesis, los accionantes invocan algunos derechos no fundamentales para soportar su
pretensión, pero aun así el juez advierte a partir de los hechos una violación de derechos fundamentales no invocados por la parte, debe
adoptar una decisión congruente con ese juicio. En este caso eso supone que para decidir en torno a la procedencia de la tutela, la Corte
Constitucional no podría limitarse, simplemente, a verificar si los derechos explícitamente invocados por la Personera son derechos
fundamentales. Lo que debe examinar el juez es si la realidad del caso permite advertir prima facie al menos un problema de derechos
fundamentales. Sólo si ni siquiera prima facie se advierte un problema de derecho fundamental, entonces puede decirse que la controversia
debe ser ventilada en un escenario diferente al de tutela.”

52/61

solicitado por la persona accionante100. Por esa razón, el juez debe analizar los casos más allá
de lo alegado por la persona accionante101.
Para Colombia Diversa, el Consejo de Estado no fue diligente, ni profundo en su análisis del
caso, y por esa razón, solicitamos a este Tribunal que en aplicación del principio ya
mencionado, se sirva la Honorable Corte Constitucional de realizar el análisis más allá de las
perspectivas consignadas en la acción de tutela, e incluso en las intervenciones ciudadanas.
VI.

Propuestas y soluciones para superar las fallas de la Ley 1620 y su decreto
reglamentario

6.1 Soluciones presentadas en derecho comparado y derecho internacional
En este apartado se plantean explorar algunas buenas prácticas que se encontraron en la labor
investigativa, proveniente no solo de políticas nacionales de algunos países, sino también de
agencias u organizaciones internacionales como Naciones Unidas (en particular la
UNESCO). En esta medida, se iniciará por las buenas prácticas identificadas a nivel
internacional, y luego se presentará de manera breve algunos programas que han funcionado
en otros países.
a)

Buenas prácticas y estándares para combatir el acoso por homofobia

La UNESCO ha identificado algunas buenas prácticas que proveen una buena forma para
poder abordar el acoso o bullying homofóbico.
Como una de las primeras medidas identificadas por la UNESCO es que es necesario
fortalecer la investigación científica, en especial de carácter cuantitativo y cualitativo sobre
la situación102. Lo anterior con el objetivo de poder diagnosticar la situación y encontrar los
efectos que manejo, pues así se pueden tomar medidas de una u otra naturaleza. La UNESCO
identifica esta investigación como una política nacional. En la ciudad de Bogotá, actualmente
se realiza una encuesta de clima escolar, por parte del Distrito, que busca, dentro de sus
elementos, identificar la violencia contra la población LGBT en las escuelas. Si bien la
encuesta presenta varios inconvenientes (como su longitud, el vocabulario complejo, y los
referentes temporales utilizados), este tipo de medidas llega a ser particularmente útil a la
hora de formular una política pública.
De la UNESCO también vale la pena rescatar su propuesta relacionada con la formación de
los docentes, donde lo que propone la agencia internacional es identificar de qué forma se
pueden incorporar nociones básicas de orientación sexual, identidad de género y acoso

COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia T-146 de 2010. M.P: María Victoria Calle. “El principio general del derecho iura novit
curia, que significa ‘el juez conoce el derecho’, es una de las columnas vertebrales de la acción de tutela. En la medida que la tutela es un
recurso judicial informal que puede ser interpuesto por personas que desconocen el derecho, es deber del juez de tutela, en principio,
analizar el caso más allá de lo alegado por el accionante. La manera como se ha entendido y reiterado el principio iura novit curia en la
jurisprudencia interamericana de derechos humanos, es que en virtud de éste, ‘el juzgador posee la facultad e inclusive el deber de aplicar
las disposiciones jurídicas pertinentes en una causa, aún cuando las partes no las invoquen expresamente’.
101
Ibíd.
102
ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LA EDUCACIÓN, LA CIENCIA Y LA CULTURA. Buenas políticas y
prácticas para la educación en VIH y Salud: Respuestas del Sector Educación frente al Bullying Homofóbico. Cuadernillo 8. Pág. 24. [En
línea] (Fuente: http://unesdoc.unesco.org/images/0022/002229/222918S.pdf) Pág. 30: “Fortalecer la base de evidencia científica
recopilando datos respecto acerca de la naturaleza y la magnitud del problema en establecimientos educacionales, y el impacto y
consecuencias del bullying homofóbico en los logros académicos”
100

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homofóbico en la formación docente103. Así, la agencia también indica que puede ser útil
ofrecer cursos de educación continuada en la materia, y buscar establecer cursos previos
relacionados como prerrequisito de ingreso al ejercicio de la docencia104.
Otro elemento que destacó la UNESCO en este informe es el trabajo en conjunto de la
sociedad civil, en particular las ONG y las autoridades locales como una alianza para
combatir el bullying105.
b)

Buenas prácticas en otros países: Derecho Comparado

En primer lugar es necesario encontrar que en otros países, el enfoque ha sido más al acoso
horizontal (es decir, al acoso presentado entre estudiantes). Lo anterior parece responder a lo
extraño e inusual que puede ser dentro de muchos países occidentales que los docentes o
directivas interfieran o violenten los derechos de los estudiantes. De igual forma, adjunto a
este documento, podrá encontrarse una tabla en la cual se resumen algunas buenas prácticas,
programas y materiales existentes en otros países. Por su parte, el manual de la UNESCO
que ha sido reiteradamente citado en esta intervención, que también se anexa, recoge una
buena cantidad de prácticas exitosas en otros países, que la Corte podrá tomar en cuenta. A
continuación solo haremos referencia a algunas de ellas.
En el Reino Unido, se realizan inspecciones a las instituciones educativas, y entre ellas, se
tiene en cuenta “el bullying homofóbico y la seguridad de estudiantes gay, lesbianas,
bisexuales y transexuales en las inspecciones.”106 Esto ha implicado que no solo existe una
vigilancia activa general sobre el Sector Educativo, sino que además se mide, como un
elemento de seguridad en las inspecciones, los niveles de homofobia y bullying.
Por otro lado en Brasil, por ejemplo, una medida notorio es que el Ministerio de Educación
ha reunido “(…) a los/as docentes en una organización nacional centrada en la erradicación
de la homofobia en el ambiente escolar.”107 Esto resulta indispensable si se tiene en cuenta
la labor de docentes como transmisores de conocimiento y quienes tienen más contacto con
estudiantes.
En Israel, la labor se ha centrado no solo en medidas de política pública en contra de la
homofobia, enfatizando el derecho de toda persona a vivir de acuerdo a su naturaleza, libre
de temores por parte del Ministerio de Educación, sino que adicionalmente el Ministerio ha
invitado a celebrar el día de la no homofobia en las instituciones educativas, a través de
actividades en los colegios108. Este tipo de medidas permiten que la población en general
Ibíd. Pág. 30. “Identificación de las materias donde la diversidad sexual, la identidad de género y el problema del bullying homofóbico
puedan integrarse a la formación docente y a los planes de estudios.”
104
Ibíd. Pág. 30. “Proporcionar formación docente antes de entrar en servicio (en formación de pre grado) y estando en funciones
(educación continua) sobre habilidades para abordar el bullying en general, y si el contexto lo permite, el bullying homofóbico.”
105
Ibíd. Pág. 32. “Uso de los conocimientos especializados de diferentes organizaciones no gubernamentales (ONG). Según el contexto
del país, identificar los grupos de apoyo adecuados tales como grupos contra la violencia, en defensa de ciertos derechos, protección a
la infancia o distintas ONG para personas lesbianas, gay, bisexuales o transgéneros. Se sugiere el establecimiento de mecanismos de
derivación a estos grupos, y el desarrollo de actividades conjuntas a implementar en el centro educativo.”
106
Ofstead (2012), The Framework for School Inspection. [En línea] (Fuente: http://www.ofsted.gov.uk/resources/framework-for-schoolinspection-january-2012). Citado por la UNESCO.
107
ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LA EDUCACIÓN, LA CIENCIA Y LA CULTURA. Buenas políticas y
prácticas para la educación en VIH y Salud: Respuestas del Sector Educación frente al Bullying Homofóbico. Cuadernillo 8. Pág. 24. [En
línea] (Fuente: http://unesdoc.unesco.org/images/0022/002229/222918S.pdf) Pág. 38.
108
Ibíd.
103

54/61

conozca la historia de la comunidad LGBT, y a su vez, resulta fundamental para enviar un
mensaje a los y las estudiantes, de que su sociedad, y su escuela apoyan y respetan su
orientación sexual y su identidad de género.
Por último, dentro de la Unión Europea se ha encontrado que “(…) los esfuerzos de
diseminación pueden influir sobre la opinión pública, aumentar la concienciación e influir
sobre los responsables de políticas y decisiones. Los esfuerzos de diseminación pueden ser
generales y mostrar el fenómeno al público en general, o pueden ser especial y orientados a
aumentar la concienciación de grupos específicos. Los esfuerzos de diseminación efectiva
que parecen funcionar en toda Europa son enviar circulares y materiales a las escuelas y
miembros de las comunidades escolares, crear sitios web y proporcionar recursos online,
crear videos y DVDs, publicaciones y otros recursos de prensa y medios. Eventos, campañas
y congresos, concursos y premios, están promoviendo la implicación de muchos miembros
de la comunidad.”109.
De los anteriores fragmentos, se pueden derivar varias conclusiones: (i) Uno de los elementos
indispensables en el funcionamiento de políticas contra el acoso por homofobia es la activa
inspección y vigilancia del Estado sobre lo que sucede en la escuela. Esto es fundamental
para prevenir situaciones como las de este caso concreto, pero también para evitar que las
escuelas empiecen a operar como repúblicas pequeñas independientes que no se acogen ni a
la Constitución ni a la Ley. (ii) En segundo lugar, es indispensable hacer esfuerzos más allá
del marco legal. Es decir, medidas como la difusión, la formación de docentes, y la creación
de materiales pedagógicas en cabeza del Estado, o por lo menos difundidos por este, resulta
fundamental no solo para visibilizar y prevenir el problema a nivel de colegios, sino también
para establecer un compromiso como sociedad. (iii) Por último, el caso de Israel, lo que
demuestra es que puede ser práctico y útil incluir celebraciones y días de movimientos
minoritarios en las actividades de los colegios con el objetivo de unificar la sociedad y
visibilizar las problemáticas y éxitos, no como situaciones de particulares o grupos, pero
como situaciones que conciernen a toda la sociedad.
6.2 Ajustes a nivel reglamentario de la Ley 1620 de 2013
Las fallas que presenta la Ley 1620 de 2013 y el Decreto Reglamentario 1965 de 2013, como
anteriormente se señalaron, deberían ser superadas mediante la expedición de un nuevo
decreto reglamentario que modifique el actual y dé pautas mucho más específicas acerca de
cómo interpretar la Ley 1620.
Así pues, dentro de las propuestas para solucionar las fallas mencionadas a lo largo de ésta
intervención, se encuentran:
i.

Establecer un régimen de conflictos de interés específico, en donde se contemple,
dentro de muchas otras, la situación en la cual el rector o rectora de un establecimiento
educativo sea a la vez parte en un conflicto. Consecuente con esto, establecer qué
procedimientos se debe seguir y quiénes deberían reemplazar a las personas
inhabilitadas para conocer y resolver un caso.

109

EUROPEAN ANTIBULLYING NETWORK (EAN), Documento programático de la estrategia EAN. Proecto Financiado por el
programa EC Daphne III. Abril de 2014. [En línea] (Fuente:
http://www.antibullying.eu/sites/default/files/strategy_position_paper_es.pdf) Pág. 75.

55/61

ii.

iii.
iv.

Modificar el hecho de que únicamente sea el rector o rectora quien tenga la potestad
de trasladar, cuando así lo considere, los casos bajo su conocimiento a demás
entidades competentes señaladas en la ley y así activar la Ruta de Atención Integral.
Establecer lineamientos para establecer con precisión cuando un caso se debe
considerar resuelto y cuando no.
Establecer acciones concretas y con términos de tiempo razonables, para que las
Secretarías de Educación actúen de manera pronta para evitar que sucedan casos
como el de Sergio.

Por último, resulta fundamental que se establezcan canales de comunicación que permitan a
los NNA denunciar situaciones de acoso y violencia que vivan. En esta medida, para
Colombia Diversa resultaría fundamental que el Ministerio de Educación Nacional, tuviese
líneas de atención nacional, de comunicación verbal, digital (internet), o de mensajes de texto
en la cual se le brinde asesoría, atención y ayuda inmediata y oportuna a este tipo de casos.
6.3 Incorporación de jurisprudencia en cátedras obligatorias sobre la Constitución
Nacional en colegios
La Constitución es clara en su artículo 41 en establecer que habrá cátedras en todas las
instituciones educativas (públicas o privadas) sobre el estudio de la Constitución y la
Instrucción Cívica110. La Ley 115 de 1994, por su parte, determinó en el artículo 14, sobre la
enseñanza obligatoria, determinó la obligación de las instituciones de nivel prescolar, básica
y media de brindar el estudio, la comprensión y la práctica de la Constitución111.
A pesar de lo anterior, hoy en día la población estudiantil, e incluso la docencia no solo
desconocen en gran medida la Constitución Nacional sino que adicionalmente se desconoce
plenamente una buena cantidad de los pronunciamientos de este Alto Tribunal. Estos fallos
resultan ser indispensables para interpretar y entender la Constitución Nacional y por esa
razón, no resulta coherente tener cátedras de enseñanza sobre la Constitución sin incluir
algunas de las sentencias de esta Corte.
Para Colombia Diversa, si se incluyeran algunos de los pronunciamientos citados en esta
intervención como también otros relacionados con el ejercicio de derechos fundamentales en
este tipo de cátedras, consideramos que se prevendrían o al menos se disminuirían los actos
de hostigamiento y acoso (tanto verticales como horizontales). Por otro lado se trabajaría
para la construcción de una sociedad incluyente, respetuosa de los derechos fundamentales y
humanos y en paz.
Por esa razón, frente a este punto se le solicita a esta Honorable Corte Constitucional que
considere como una de las medidas de dimensión objetiva de este fallo, exhortar o incluso
ordenar, al Ministerio de Educación Nacional que, en uso de sus facultades legales y
reglamentarias, 1. (i) Establezca un módulo académico en el cual se estudien conceptos y
sentencias relacionadas con (a) la igualdad de género, (b) la orientación sexual, (c) la
COLOMBIA, Constitución Política. 41. “En todas las instituciones de educación, oficiales o privadas, serán obligatorios el estudio de
la Constitución y la Instrucción Cívica. Así mismo se fomentarán prácticas democráticas para el aprendizaje de los principios y valores
de la participación ciudadana. El Estado divulgará la Constitución.”
111
COLOMBIA, Congreso de la República. Ley 115 de 1994. Art. 14. Literal A). “En todos los establecimientos oficiales o privados que
ofrezcan educación formal es obligatoria en los niveles de la educación preescolar, básica y media cumplir con:
a) El estudio, la comprensión y la práctica de la Constitución y la instrucción cívica, de conformidad con el artículo 41 de la Constitución
Política; (…)”
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identidad de género, (d) las minorías étnicas y culturales, (e) la libertad de expresión, (f) la
protección a las personas con discapacidad entre otros. (ii) Para estos efectos, el Ministerio
deberá seleccionar las providencias y preparar las cartillas, videos o materiales pedagógicos
a que hubiese lugar, para su fácil comprensión por la docencia y estudiantes.
2. Se solicita que se le ordene al Ministerio de Educación, ordenar la incorporación de la
jurisprudencia de esta Corporación, dentro de la enseñanza, comprensión y práctica de la
Constitución Política, como también la enseñanza de los conceptos de orientación sexual e
identidad de género dentro de las cátedras de sexualidad de todas las instituciones educativas
y dentro de los programas de formación de docencia.
Por último, vale la pena recordar que existe un precedente reciente contenido en la T-804 de
2014, donde la Corte ordenó a la Escuela Judicial Rodrigo Lara a que creara un módulo
explicara las garantías que deben recibir las personas LGBT por parte de las instituciones y
adicionalmente que le permitiese a operadores judiciales tener claridad en torno a los
conceptos de orientación sexual e identidad de género.
6.4 Sistema público de acceso a la información sobre manuales de convivencia de
instituciones educativas
Para Colombia Diversa es claro que la tarea de acompañar y revisar la actualización de todos
los manuales de convivencia puede resultar difícil. Y si bien es una obligación en cabeza de
las entidades de educación certificadas, lo que resulta aún más difícil es que la sociedad civil
pueda realizar control de los manuales de convivencia si no hay acceso a la información.
En esa medida, una de las soluciones que proponemos como organización es la creación de
bases de datos, de cada Secretaría de Educación Certificada, en la cual las personas puedan
consultar los manuales de convivencia de todas las instituciones educativas bajo su
jurisdicción. De igual forma, consideramos que un fundamento legal para elevar tal solicitud
y que puede permitir a la Corte ordenarla, es la Ley 1712 de 2014 denominada “Ley de
Transparencia y del Derecho de Acceso a la Información Pública Nacional”.
Dentro de este marco legal se consagraron principios, entre ellos, el principio de la
divulgación proactiva de la información, establecido en el Artículo 3 donde se fija que “El
derecho de acceso a la información no radica únicamente en la obligación de dar respuesta
a las peticiones de la sociedad, sino también en el deber de los sujetos obligados de promover
y generar una cultura de transparencia, lo que conlleva la obligación de publicar y divulgar
documentos y archivos que plasman la actividad estatal y de interés público, de forma
rutinaria y proactiva, actualizada, accesible y comprensible, atendiendo a límites razonables
del talento humano y recursos físicos y financieros.” (Subrayado fuera de texto).
Los manuales de convivencia gozan de interés público al ser herramientas legales
indispensables dentro de la prestación del servicio público de educación, ya sea en
instituciones particulares u oficiales. En esa medida, para Colombia Diversa, el acceso virtual
de estos documentos no debería ser una tarea difícil si las Secretarías solicitan a todas las
instituciones de su jurisdicción copia digital de su manual de convivencia, y estos archivos
son subidos a una base de datos, que sea de libre consulta en la página web de la entidad.

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Una información tan valiosa, y con poco impacto fiscal puede permitir que la sociedad civil
colabore con la denuncia y el acompañamiento de colegios que aún no han ajustado sus
manuales de convivencia a estándares básicos constitucionales y preceptos de la Ley 1620.
VII.

Peticiones

En mérito de lo que esta organización ha presentado, consideramos que son medidas y
soluciones pertinentes para el caso en concreto las siguientes:
Primero: Revocar la decisión proferida por la Sección Segunda del Consejo de Estado, y en
su lugar, declarar, como medida de reparación simbólica, en esta providencia judicial, que
Sergio Urrego fue discriminado y acosado, de manera sistemática, por su orientación sexual,
su pensamiento político y su condición de adolescente por parte del Colegio Gimnasio
Castillo Campestre y que la Secretaría de Educación de Cundinamarca no actuó para prevenir
esta situación.
Segundo: Que como consecuencia de lo anterior, se amparen los derechos fundamentales de
Sergio Urrego Reyes al buen nombre, a la intimidad, y a la memoria, y en consecuencia,
ordenar, como medida de reparación simbólica, las disculpas públicas por parte del Colegio
Gimnasio Castillo Campestre, y de la Secretaría de Educación de Cundinamarca por las
conductas incurridas, a través de un homenaje público, en el cual se garantice el acceso a la
familia, amigos, compañeros de su movimiento político.
Tercero: Que como consecuencia de la primera declaración, se ordene al Colegio Gimnasio
Castillo Campestre celebrar el grado póstumo de Sergio David Urrego Reyes, y que se le
haga entrega del diploma y las condecoraciones a que hubiese lugar, por su resultado en el
ICFES, por parte del colegio accionado.
Cuarto: Que como consecuencia de la primera declaración, se le ordene a todo el personal
docente del Colegio Gimnasio Castillo Campestre, como también al personal directivo,
asistir, contratar o adquirir una capacitación sobre las nociones básicas de los conceptos de
orientación sexual e identidad de género, y adicionalmente sobre la jurisprudencia
constitucional relacionada con los derechos de alumnos y alumnas dentro del sector
educativo.
Quinto: Declarar que la Secretaría de Educación de Cundinamarca incumplió sus
obligaciones legales bajo la Ley 1620 al no haber verificado la actualización de los manuales
de convivencia dentro de su jurisdicción, y adicionalmente por no darle el trámite oportuno
y correspondiente a la queja presentada por Alba Lucia Reyes Arenas.
Sexto: Como consecuencia de la anterior declaración, se le ordene a esta Secretaría,
establecer una placa en un lugar público y visible de la entidad, donde no solo se haga
memoria de Sergio Urrego, sino que adicionalmente se recuerden los derechos fundamentales
de los estudiantes dentro del sector educativo, en relación con la jurisprudencia de la Corte
Constitucional,
Séptima: Como consecuencia de las declaraciones contenidas en el punto primero y cuarto,
se prevenga a la Secretaría de Educación de Cundinamarca y al Colegio Gimnasio Castillo
Campestre incurrir nuevamente en este tipo de actos.
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Como medidas de dimensión objetiva, y para reducir las barreras que enfrentan las personas
LGBT en el sector educativo en Colombia, las siguientes:
Octavo: Declarar, aclarar y reiterar dentro de esta providencia judicial, el contenido de los
derechos al libre desarrollo de la personalidad (en particular, lo relacionado a su orientación
sexual, identidad de género y su protección a la autonomía), el derecho al debido proceso y
el derecho a la igualdad, del cual gozan estudiantes, dentro de los ámbitos expuestos en esta
intervención. Adicionalmente, que se reitere y se establezca con claridad las limitaciones de
las instituciones educativas a la hora de regular y/o intervenir en aspectos relacionados con
la intimidad y los derechos fundamentales de estudiantes.
Noveno: Ordenar a las 94 Secretarías de Educación Certificadas del territorio nacional, que
se sirvan de establecer una base de datos de acceso público con los manuales de convivencia
de las instituciones educativas de su jurisdicción, de acuerdo a los preceptos de la Ley 1712
de 2014 Art. 3, dentro del término de 2 meses contados a partir de la expedición de la
providencia judicial de este caso.
Décimo: Ordenar al Ministerio de Educación Nacional, la reglamentación de las cátedras de
aprendizaje, estudio y ejercicio de la Constitución Nacional, de acuerdo a lo dispuesto en el
artículo 41 constitucional, en el sentido de incorporar la jurisprudencia de este Alto Tribunal,
en especial, lo relacionado con orientación sexual e identidad de género, sin perjuicio de
incluir a las demás poblaciones históricamente marginadas.
Décimo Primero: Ordenar al Ministerio de Educación Nacional que revise y ajuste el decreto
reglamentario de la Ley 1620 de 2013, para que sea claro y evidente el mecanismo de acción
urgente en caso de acoso escolar realizado por las directivas del colegio, o en caso de que no
exista, o falle el Comité de Convivencia del Colegio a la hora de reportar estos casos.
Décimo Segundo: Exhortar al Ministerio de Educación Nacional para que establezca
lineamientos, a través del medio que considere pertinente, que obligue a todas las
instituciones educativas que adopten en sus estatutos y reglamentos internos, cláusulas
explicitas de protección, fortalecimiento e información sobre derechos humanos, y en
particular sobre la protección a la orientación sexual y la identidad de género, como también
el desarrollo e información sobre estas identidades y su valor dentro de una sociedad
pluricultural y democrática.
Décimo Tercero: Que se ordene la plena implementación de la Ley 1620 de 2013, en
particular lo relacionado con la actualización de los manuales de convivencia, para que
incorporen no solo la protección a derechos humanos, sino adicionalmente las rutas de
atención relacionadas con el acoso y la constitución de los comités de convivencia escolares.
En esa medida, que este Alto Tribunal, ya sea a través de este despacho, o a través de una
sala de seguimiento, se sirva de verificar el oportuno cumplimiento de la Ley 1620 de 2013
por parte de las 94 Secretarías de Educación Certificadas del país. Subsidiariamente que se
ordene al Ministerio de Educación Nacional presentar un informe cada seis meses sobre esta
implementación, ante la Corte Constitucional y público para la sociedad civil.
Décimo Cuarto: Que se ordene la creación de canales de comunicación para toda la
población estudiantil dentro del Ministerio de Educación Nacional, en el cual estudiantes
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puedan denunciar y solicitar ayuda ante situaciones de acoso y matoneo. En esa medida, que
ese Ministerio establezca profesionales encargados de responder estas comunicaciones, y que
se permita contar con procedimientos y protocolos efectivos e inmediatos para atender las
denuncias y brindar el apoyo que las personas soliciten.
Décimo Quinto: Todas las demás medidas que esta Honorable Corte considere pertinentes.
De la Honorable Magistrada,

JUAN FELIPE RIVERA OSORIO
Abogado del Área de Educación
Colombia Diversa
C.C: 1.151.939.300
TP: 256763

VIVIANA BOHÓRQUEZ MONSALVE
Abogada del Área de Derechos Humanos
Colombia Diversa
C.C: 63.540.215
TP: 145764

MAURICIO ALBARRACÍN CABALLERO
Director Ejecutivo
Colombia Diversa
C.C. 91514122
TP: 170071

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VIII.

Guía de documentos anexos

Como documentos anexos se presentan los siguientes documentos:
1. Derecho de Petición al Ministerio de Educación (Diciembre 2014): En este
derecho de petición nuestra organización solicita información al Ministerio sobre la
Ley 1620 y su funcionamiento.
2. Respuesta del Ministerio de Educación Nacional (Diciembre 2014): En este
documento, el Ministerio da respuesta a nuestro derecho de petición y las políticas
públicas sobre inclusión LGBT en el sector educativo.
3. Cuadernillo 8 de la UNESCO sobre Buenas políticas y prácticas para la
educación en VIH y Salud: Respuestas del Sector Educación frente al Bullying
Homofóbico. En este documento, la UNESCO realizó un análisis general de la
problemática, principalmente del matoneo entre pares. Sin embargo, recopila buenas
prácticas, estándares internacionales y medidas para combatir la homofobia en el
sector educativo.
4. Derecho de Petición presentado ante las 94 Secretarías de Educación del País.
Este es el derecho de petición que presentó Colombia Diversa para las 94 Secretarías
de Educación del país.
5. Listado de Secretarías de Educación Certificadas del país: Esta es la tabla de
correspondencia que utilizó Colombia Diversa en el envío de los derechos de petición.
La información provino de la página del Ministerio de Educación Nacional.
6. Síntesis de las respuestas de las Secretarías de Educación certificadas (Cuadro):
Este documento realizó un resumen de lo contestado por las Secretarías de Educación
del país. No contempla todas las preguntas y respuestas, pero si algunos de los
aspectos más emblemáticos.
7. Respuestas de las Secretarías de Educación certificadas: En esta carpeta se
encontrarán las respuestas de las Secretarías de Educación que respondieron nuestro
derecho de petición.
8. Cuadro de políticas, documentos y medidas comparadas: En este documento,
Colombia Diversa presenta algunas de las políticas y/o documentos pedagógicos
encontrados en otros países.
9. Compilación bibliográfica psicológica, pedagógica, educativa elaborada por
Melisa Castellanos (Candidata a Doctorado de la Universidad de Concordia,
Canadá – Voluntaria de Colombia Diversa): En este documento se presenta una
síntesis de la bibliografía más relevante en la materia, que puede otorgar criterios
técnicos científicos y pedagógicos para esta Corte.

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