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BREVE TRATADO DEL PAISAJE

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Colección Paisaje y Teoría
Colección interdisciplinar de estudios sobre el paisaje
dirigida por
Federico López Silvestre
Javier Maderuelo
Joan Nogué

Consejo asesor
Miguel Aguiló, Lorette Coen, Fernando Gómez Aguilera,
Yves Luginbühl, Claudio Minca, Nicolás Ortega,
Carmen Pena, Florencio Zoido, Perla Zusman

00-Primeras 27/3/07 18:11 Página 5 Alain Roger BREVE TRATADO DEL PAISAJE Traducción de Maysi Veuthey Edición de Javier Maderuelo BIBLIOTECA NUEVA .

comunicación pública y transformación de esta obra sin contar con la autorización de los titulares de propiedad intelectual. 2007 © Alain Roger.00-Primeras 27/3/07 18:11 Página 6 Cubierta: José M. salvo excepción prevista en la ley. 38 28010 Madrid www.bibliotecanueva. cualquier forma de reproducción. . distribución. 2007 © Editorial Biblioteca Nueva. S. 270 y sigs. Éditiones Gallimard.es ISBN: 978-84-9742-681-7 Queda prohibida.. 1997 La edición de este libro ha recibido la ayuda de la Dirección Xeral de Turismo de la Consellería de Industria e Innovación de la Xunta de Galicia en el marco de un programa de colaboración con la editorial Biblioteca Nueva..es editorial@bibliotecanueva. L. El Centro Español de Derechos Reprográficos (www. La infracción de los derechos mencionados puede ser constitutiva de delito contra la propiedad intelectual (arts. Madrid. 2007 Almagro.cedro.ª Cerezo Título original: Court traité du paysage. Código Penal).org) vela por el respeto de los citados derechos. © Éditions Gallimard.

................................... Convertir en paisaje el planeta.......... Ut pictura hortus .......... paisajes ................................................. Naturaleza y cultura: LA DOBLE ARTEALIZACIÓN ........... 37 37 44 49 3... La «ceguera» medieval ............... La necesidad de cercar y el modelo paradisíaco ....................... paisanos................................ El paisaje en China .. País.. Del jardín al LAND ART ................................................. Los cuatro criterios de Augustin Berque .... El genio del lugar ................................... La doble artealización ........ 11 1....................................................................... La Biblia.................................................... La revolución copernicana de Wilde ........ 55 55 57 64 67 7 ............... 15 17 21 25 30 2.... Los protopaisajes . Grecia y Roma ................................................. ..........................................................................................................01-Indice 27/3/07 18:13 Página 7 índice Prefacio ..............

.................. Paisaje y medio ambiente ............. La invención del mar ................................ Del «país horrible» a los «sublimes horrores» ....... Dueños y protectores de la naturaleza: CONTRIBUCIÓN A LA CRÍTICA DE UN PRETENDIDO «CONTRATO NATURAL» ............. La verdolatría ............................................................................................. El autismo del vacío .................................. 73 80 83 87 5.............. El «contrato natural» ........................................................................... El nacimiento del paisaje en occidente ............. El Tacuinum sanitatis y los calendarios ............................................................................ El interés «econológico» .......... Un poco de historia ................... Descartes y Galileo ............................................... Viaje y paisaje: EL EXTRAÑAMIENTO .................................. El complejo de la cicatriz ........................................................................ 155 156 163 168 171 8 71 ......... 135 136 140 143 145 150 8....................................01-Indice 27/3/07 18:13 Página 8 índice 4..................... 127 128 129 132 7......... Durero y Patinir ........ 91 94 106 109 114 120 6.. De lo bello a lo sublime ........................................................................... Hacia nuevos paisajes ........................................... El nacimiento del desierto ........................................................................................... La «reducción» del paisaje ........................................................................... Del derecho de la Naturaleza .................. La invención de la ventana ..................... La naturaleza laicizada....................................................... El autismo de la renuncia ........................ El autismo del desplazamiento ............................................... ¿Muerte del paisaje? .... El campo ........................ Los valores del paisaje .................

......... ¿Puede ser erótico un paisaje? ........ El Edén en femenino .......................................................... Lomos y mamelones................. 177 178 182 186 189 Epílogo. Zola...... La metáfora reversible ......... Epifanía de la feminidad ........... Tres figuras de la mujer-paisaje ....01-Indice 27/3/07 18:13 Página 9 índice 9............. Proust... Historia de una pasión teórica O CÓMO CONVERTIRSE EN UN «RABOLIOT» DEL PAISAJE .................... 197 9 ..............

el del historiador. Nadie. contrarias. ilumine a aquélla. etc. los paisajes son adquisiciones culturales y no se entiende cómo podría tratarse sobre ellos sin conocer bien su génesis. La primera es una cierta carencia conceptual. El paisaje. desde luego. o mejor. indispensables si no se quiere producir un discurso exangüe.— de obras. Y esto es debido a dos razones.02-Prologo 27/3/07 18:13 Página 11 prefacio Este libro intenta paliar una laguna. arbitrario o frívolo. En primer lugar. Es cierto que la brevedad impuesta 11 . Pero estos estudios nunca se han reunido. Nos atenemos habitualmente a puntos de vista especializados —el del geógrafo. excelentes obras sobre ‘la invención’ del campo (Piero Camporesi). La segunda es la falta de informaciones históricas. A pesar de la proliferación —desde hace una veintena de años. con frecuencia estimulantes pero nunca decisivos. por otra parte.—. el del paisajista. de la montaña (John Grand-Carteret) o del mar (Alain Courbin). por su parte. integrado ni —me atrevería a decir— digerido en un todo orgánico en el que la historia nutra a la teoría y que ésta. a la del enciclopedismo. He intentado resistir a dos tentaciones. la mayoría de las veces colectivas. salvo quizá Augustin Berque. Existen. cuyo tema de estudio es el paisaje. ha intentado elaborar una doctrina del paisaje. en Francia carecemos de un verdadero tratado teórico y sistemático sobre la cuestión.

Breve tratado: creo. sino una reflexión sobre la ‘grandeza de los comienzos’. una gruesa antología —La teoría del paisaje en Francia. lejos de bloquear la teoría. el nacimiento de una sensibilidad paisajística en algunos lugares y tiempos privilegia- 12 . Se comprobará que no esquivo ningún debate y que este tratado se muestra intransigente con la Deep Ecology. aborrezco la plétora. abarcar en su más amplia extensión el campo del paisaje y reducir al silencio (al menos eso espero) las pretensiones naturalistas. de vagar por él al azar —en una especie de paseo más o menos pintoresco— sino de tratarlo sistemáticamente. No hay duda de que estos productos son útiles. segrega la Universidad. es decir. y ya cedí a esta tentación cuando publiqué. pero la honestidad que alimenta a los autores no es suficiente para ocultar la ausencia de toda ambición teórica. hace tiempo. Así pues. un género que invade el campo editorial. Por ello he propuesto de entrada la ‘doble articulación’: por una parte. lo que exige una disposición conceptual rigurosa. la ampulosidad de las tesis. sino una reflexión sobre su función milenaria. al igual que los matemáticos. Por otra parte. demasiado a menudo. por otra. país/paisaje. esas somníferas sumas. artealización in situ/artealización in visu.02-Prologo 27/3/07 18:13 Página 12 breve tratado del paisaje a este Breve tratado me protegía de él. la del eclecticismo del manual de divulgación. diluyendo en mil páginas lo que podría condensarse en cien para mayor beneficio de los lectores. aquí no se encontrará una historia exhaustiva de los jardines (las hay excelentes). esa adiposidad que. por el contrario. por citar sólo un ejemplo. Breve tratado: no es cuestión simplemente de hablar del paisaje. que la ‘elegancia’ de una demostración no es un lujo. permite. Tampoco se encontrará una historia de todos los paisajes. El valor de una teoría se mide también por su capacidad de suscitar polémicas. Me gusta la concisión. 1974-1994—. que. que presenta las grandes corrientes de la investigación francesa en este campo desde hace un cuarto de siglo.

en la acepción que Baudelaire daba a esta palabra cuando. como también al argot filosófico. pues. elogiaba el maquillaje. a medio camino entre los que creen que el paisaje existe en sí —un naturalismo ingenuo que la his- 13 . abigarrado o universitario. no se encontrará ese muestrario de erudición que pretende intimidar al lector más que informarlo. dejándola como es. Me sitúo. Las referencias indispensables se concentran en las notas. llevó a cabo la revolución copernicana de la estética. es para subrayar que un paisaje nunca es reductible a su realidad física —los geosistemas de los geógrafos. o cualquier otra. entendida en el sentido dinámico. mientras que. Por último. etc. no obstante. me estaba prohibido forzosamente recurrir al estilo austero. Si. Con este modelo. la Noosfera. en La decadencia de la mentira (1890) y bajo la forma de una paradoja —es la vida la que imita al arte—. Cada cual que las use según su voluntad. Mi experiencia como novelista no me ha sido inútil para buscar una escritura eficaz. pero este subtítulo podría llevar a confusión. el paisaje nunca es natural. los ecosistemas de los ecólogos. ‘abominable’ (Mi corazón al desnudo). que la transformación de un país en paisaje supone siempre una metamorfosis. «sin nada en él que sea pretencioso o pesado». Habría podido subtitular este tratado: Para una metafísica del paisaje. sino siempre ‘sobrenatural’. en El pintor de la vida moderna. Este libro es una herramienta que he querido discreta y manejable. Dios. sería ‘natural’. a modo de otras tantas incitaciones para seguir investigando. incluso aunque algunas veces he tenido que forjar algunos neologismos. En otros términos. las Ideas. es decir. recurro a este vocablo. Mi maestro es Oscar Wilde que. que hace ‘mágica y sobrenatural’ a la mujer. el Alma del Mundo. La teoría del paisaje que yo propongo no es ‘metafísica’ en el sentido que comúnmente se le da a este término y que supone la creencia en alguna instancia trascendente. una metafísica. el Espíritu absoluto.—.02-Prologo 27/3/07 18:13 Página 13 prefacio dos.

mar. ni trascendente. si no lúdica. montaña. Y si consigo demostrar que una teoría puede aliar esta ‘alegría’ con la eficacia y seguir siendo rigurosa sin hacerse aburrida. Se quiere ligera. se opera según eso que yo llamo. 14 . una ‘artealización’. cuyo mecanismo pretende desmontar este libro. ésta es mi respuesta. la revolución wildiana. a imagen de su modelo. retomando una palabra de Montaigne. alejada de ese embrollo filosófico-religioso que destila moralina y con el que nos atormentan algunos. El arte constituye el verdadero mediador. como todas las demás pruebas de la existencia de Dios—. etc. histórica y cultural. y. No tengo ninguna fe: creo en la ‘Gaya Ciencia’. de todos nuestros paisajes —campo. La percepción.— no requiere ninguna intervención mística (como si descendiera del cielo) o misteriosa (como si subiera del suelo). ¿cuál es su origen? Humano y artístico. desierto. el ‘meta’ de la metafísica paisajística. Pero si el paisaje no es inmanente. el ‘meta’ de la metamorfosis.02-Prologo 27/3/07 18:13 Página 14 breve tratado del paisaje toria de las representaciones colectivas no deja de desmentir. como tendré numerosas ocasiones de verificar— y los que se imaginan que «tantas bellezas sobre la tierra» no pueden explicarse más que por alguna intervención divina —este viejo argumento físico-teológico desmantelado por Kant. entonces tendré la sensación de no haber escrito en vano este Breve tratado del paisaje. Ésta es mi metafísica. por lo menos.

Incluso en Occidente. 2002. pág.. las artes no fueron nunca imitativas. 15 . Conceptos fundamentales en la Historia del Arte. 1952. su dignidad. orientales. Óptima. su razón de ser. al mismo tiempo que nos obliga a hacerlo. a menos que 1 Heinrich Wölfflin. Barcelona. si exceptuamos la pintura y la escultura. ‘arcaicas’. trad. París. Gallimard. limitadas. fr. Hay edición en español: Heinrich Wölfflin. Ésta sería su función. Principes fondamentaux de l’histoire de l’art. Las otras culturas lo ignoran o lo desdeñan. nos ha permitido revisitar nuestro propio pasado artístico y revisar este prejuicio milenario. 1915.03-01 27/3/07 18:12 Página 15 1 naturaleza y cultura La doble artealización Hace ya dos milenios que Occidente es víctima de una ilusión erigida en dogma: el arte es. 18. debe ser. una imitación perfecta o acabada de la naturaleza. No abordaré los avatares de semejante principio desde los griegos hasta finales del siglo xix y me limitaré a recordar que este «desgastado concepto de la imitación de la naturaleza1» se enuncia y se inscribe en una era y una área por lo demás. etc. y precisamente el descubrimiento y la exploración de las sociedades prehelénicas. Traducción: José Moreno Villa.

120-121. El arte. pág. poético o no. págs. qué engorro!—. 1947. Aubier. por medio del proceso artístico y del progreso científico. nos permitan modelarla. «Yo tacho lo vivo». en primer lugar. La idea de lo Bello. es mimético.. La pintura. la imagen pictórica es «una especie de burla y. escribía Valéry3: se trata. en quienes la figuración parece haber alcanzado su perfección mimética. Ya sólo los pintores de los domingos y los amantes de cromos evalúan su obra con el rasero del parecido. desmiente su propio designio. Barcelona. si se quiere. París. Hegel. Tan fiel como se quiera. señala precisamente que esta representación está trabajada por la negatividad. que el lenguaje. al comentar a los maestros holandeses del siglo xvii. según Lévi Strauss. Lecciones sobre la estética. de ironía en detrimento del mundo exterior»2. Monsieur Teste. Montesinos. su vocación es la de negarla. I. «constituye. para dominarla mejor y convertirnos. 2 vol. Akal. la tela. en el más alto grado. «en dueños y poseedores de la naturaleza». L’idée du Beau. París. la de neutralizarla con vistas a producir los modelos que. contra toda evidencia. 1980. de desnaturalizarla. incluso cuando se pretende ‘realista’ o ‘naturalista’. de tachar la naturaleza. Hay edición en español: Paul Valéry. El hecho mismo de re-presentar es suficiente para arrancarle su naturaleza a la naturaleza.03-01 27/3/07 18:12 Página 16 breve tratado del paisaje supongamos. por otra parte. no tiene por qué repetir la naturaleza —¡qué aburrimiento. El artista. Traducción: Alfredo Brotons Muñoz. Madrid. al contrario. 3 Paul Valéry. Monsieur Teste. esta toma de posesión de la naturaleza por medio de 2 Georg Wilhelm Friederich Hegel. Leçons d’esthétique. 19. por no nombrar la arquitectura y la música. Hay edición en español: Georg Wilhelm Friedrich Hegel. cualquiera que sea. Gallimard. aunque sólo sea por la abolición de la tercera dimensión y la transferencia del objeto —naturaleza muerta o paisaje— a un elemento abstracto. Traducción: Salvador Elizondo. 16 . 1989.

lenguaje. Yo también me acerco enmascarado. 1968. México. Espasa-Calpe. la cultiva»6. Plon. 5 Oswald Spengler. Traductor: Manuel García Morente. e imponerle por mi parte. 6 Carl Gustav Jung. Gallimard. 2 vol.. las modas y los modelos de su aprehensión. Entretiens avec Lévi-Strauss. París. París. La revolución copernicana de Wilde En el fondo. Traducción de Francisco González Aramburu. Flammarion. I. impulsada por una aspiración al estilo Rousseau. Une épistémologie de l’espace concret. «La naturaleza es cada vez una función de la cultura5» y «cada vez que. 122. Esto significa que hay que volver a trazar una historia filosófica. la doble artealización la cultura. Sí. pág. 1998. Hay edición en español: Georges Charbonnier. pero también que 4 Georges Charbonnier. 2 vol. Vrin. París. París. Cursivas del autor. 1977. Buchet-Chastel. pág. La cursiva es mía. Ginebra. pero es para limitarla mejor en sus exorbitantes pretensiones. simulo imitar esta naturaleza. Madrid. y François Dagognet. etnología: entrevistas de Georges Charbonnier con Claude Lévi-Strauss. 167. 7 Serge Moscovici. que es el tipo de fenómenos que estudian los etnólogos»4. a veces. pág. 130. 17 . teológica.03-01 27/3/07 18:12 Página 17 naturaleza y cultura. 1960. Essai sur l’histoire humaine de la nature. para contener su exuberancia y sus desórdenes. es como si el arte nos hablara hipócritamente: Larvatus prodeo. 1969. 19754. La decadencia de Occidente: bosquejo de una morfología de la historia universal. Problèmes de l’art moderne. su tendencia entrópica. Siglo XXI. epistemológica7 de esta naturaleza. la sentencia del arte. Le Déclin de l’Occident. Arte. Hay edición en español: Oswald Spengler. 1964. a través de la mirada. intenta [la conciencia] retornar a la naturaleza.

que Oscar Wilde propuso. 1964.] ¿A quién sino a los impresionistas debemos esas admirables neblinas leonadas que se deslizan en nuestras calles. Hermann. llevando a cabo lo que yo no dudo en denominar la revolución copernicana de la estética: «La vida imita al arte mucho más de lo que el arte imita a la vida. ¿Qué es. pág. Théories. ¿Les hace gracia? Consideren los hechos desde el punto de vista científico o metafísico y estarán de acuerdo en que tengo razón. añadido por mí]. y no hay una ‘naturaleza’ de moda —fantasía cambiante como los vestidos y los sombreros?9» Esta pregunta no es una salida de tono. en ese mismo año 1890. no es diferente en el salón de 1890 y en los salones de hace treinta años. la naturaleza es en sí misma un objeto inmutable. difuminan las farolas de gas y transforman las casas en sombras monstruosas? ¿A quién sino también a ellos y a su maestro [Turner. París. París. Historie de l’idée de nature. 1969. La idea de una moda de la naturaleza sorprenderá únicamente a aquellos que se obstinan en creer que.03-01 27/3/07 18:12 Página 18 breve tratado del paisaje hay que volver a trazar su historia estética8. no más que el famoso aforismo. 18 . 35. 9 Maurice Denis. la historia y la etnología nos muestran con toda evidencia que la mirada humana es el lugar y el medium de una metamorfosis incesante: «¿Acaso esta indefinible ‘naturaleza’ no se modifica perpetuamente. Albin Michel. en efecto. debemos las exquisitas brumas de plata que se recrean en nuestras riberas y mudan en débiles siluetas de gracia evanescente los puentes incurvados y las barcas bamboleantes? El prodigioso cambio que se ha producido en los últimos diez años en el clima de Londres se debe por entero a esta escuela de arte. sin embargo. en forma de paradoja... la naturaleza? No es una madre fecunda 8 Robert Lenoble. [. regida por leyes estables. a sus lectores. Estudio limitado al campo literario.

con sus singulares manchas malvas y sus móviles sombras violetas. Las cosas son porque nosotros las vemos. el artista original actúa como hacen los oculistas. que la naturaleza. 2004. en Oeuvres. reproduce de maravilla. Donde antes componía corots y dauvignys. la gente ve la neblina no porque haya neblina. Traductora: María Luisa Balseiro. es la última fantasía del arte. incluso en pleno xix. sino cada vez que ha aparecido un artista original) se nos presenta totalmente diferente al antiguo. a través de su prosa. Actualmente. París. 307-308. El tratamiento a través de su pintura. No existió mientras el arte no la inventó [.. La decadencia de la mentira. Madrid.. Le Déclin du mensonge. 19 .03-01 27/3/07 18:12 Página 19 naturaleza y cultura. el cirujano dice: ahora mire. El narrador proustiano no dice nada distinto cuando expone a Albertina su concepción del artista oculista: «La gente con clase nos dice ahora que Renoir es un gran pintor del siglo xviii. no siempre es agradable. Siruela. Y he aquí que el mundo (que no ha sido creado una sola vez. Pero cuando lo dicen. sino porque los pintores y los poetas les han enseñado el encanto misterioso de tales efectos. Strock. Hay edición en español: Oscar Wilde. Vol I. la doble artealización que nos ha dado la vida. Sin duda. Para conseguir ser reconocido así. 1977. pero perfectamente claro. Mujeres que 10 Oscar Wilde. sino más bien una creación de nuestro cerebro: es nuestra inteligencia lo que le da la vida a la naturaleza. Cuando ha terminado. ahora nos ofrece adorables monets y encantadores pissarros»10. para que Renoir fuera saludado como gran artista. 2 vol. el pintor original. en Londres hay neblina desde hace siglos. hay que reconocerlo. págs.] Esta luz blanca trepidante que ahora vemos en Francia. se olvidan del Tiempo y de que ha hecho falta mucho. y la receptividad así como la forma de nuestra visión dependen de las artes que han influido en nosotros. Es infinitamente probable pero nadie la veía. por lo que no sabemos de su existencia.

11 Marcel Proust. Lo mismo sucede con el paisaje. aunque la creamos pobre. Traductor: Carlos Manzano. nosotros somos un montaje artístico y nos quedaríamos estupefactos si se nos revelara todo lo que. París. perceptiva o no. insospechados: pictóricos. La parte de Guermantes (En busca del tiempo perdido). ¿Se podría objetar que se trata de una estética elitista. pág.. Éste es el objeto de este libro. 327. que supone una cultura reservada a algunos aficionados (la gente con clase) lo bastante ricos y ociosos como para frecuentar las galerías de arte? No lo creo. Du Côté de Guermantes. porque son renoirs. y. publicitarios. diferentes de las de otra época. y el agua y el cielo: nos apetece pasear por un bosque igual que ese que. esos reonoirs en los que antes nos negábamos a ver mujeres. 20 . es rica y está saturada de una profusión de modelos. etc. Gallimard. televisivos. Lumen. Hay edición en español: Marcel Proust. También los coches son renoirs. Así es el nuevo y perecedero universo que acaba de ser creado. modelar nuestra experiencia. 3 vol. Barcelona. que actúan en silencio para. arraigados y. en nosotros. literarios. de la Pléiade» 1953. «Bibl. en cada momento. Durará hasta la próxima catástrofe geológica desencadenada por un nuevo pintor o un nuevo escritor originales»11. II. en À la recherche du temps perdu. 2002. un tapiz con todos los matices pero en el que faltaban precisamente los matices propios de los bosques. por ejemplo. uno de los lugares privilegiados donde se puede verificar y medir este poder estético. cinematográficos. nos parecía cualquier cosa excepto un bosque. por tanto. procede del arte..03-01 27/3/07 18:12 Página 20 breve tratado del paisaje pasean por la calle. el primer día. Por nuestra parte. latentes. Nuestra mirada.

«La naturaleza. «Filosofía del paisaje». 13 Montaigne. Armand Colin. indirecta. no es casual que ese mismo año de 1912 fuera expuesta una tesis vecina por Benedetto Croce. 5. en objeto estético: lo que los caduveo de Lévi-Strauss llaman con desprecio ‘el 12 Charles Lalo. Ensayos de crítica de la cultura. para el arte hay. Hay edición en español: Benedetto Croce. Essais. París. 128). 133) «la belleza de la naturaleza se nos presenta espontáneamente a través de un arte que le es extraño» (pág. dos formas de intervenir en el objeto natural o. pág. Haller. en un contexto distinto. Península. la doble artealización La doble artealización No obstante. el abad Delille ya la habían sugerido. que él mismo debía a Montaigne13. conviene distinguir dos modalidades de la operación artística. Breviario de Estética. y por Georg Simmel en su Philosophie du paysage. in situ. La primera es directa. por mediación de la mirada. sin la humanidad. Planeta-De Agostini. 1912. Barcelona. como me gusta decir a mí. por otra parte. Si tomamos como ejemplo el cuerpo femenino. Hay edición en español: Montaigne. que en sí misma es neutra. la expresión «naturaleza artealizada». III. 3 vols. Nus et Paysages. Introduction à l’esthétique. in visu. Es anestética» (pág. «Sur des vers de Virgile». 1978. dos formas de convertir una desnudez. la segunda. en absoluto nueva. retomando una palabra de Charles Lalo12. Hay edición en español: Georg Simmel. de artealizar la naturaleza. Diderot. 175-186. Barcelona.03-01 27/3/07 18:12 Página 21 naturaleza y cultura. donde aparece. Cátedra. Aubier. Essai sur la fontion de l’art. 1986. págs. 1987. no es ni bella ni fea. La idea de una naturaleza estetizada por la mirada del artista no es. efectivamente. Ensayos. 21 . 14 Alain Roger. en El individuo y la libertad. 20012. Sin duda. París. Madrid. 131. Voltaire. Emplearé aquí una analogía a la que recurro a partir de Nus et Paysages14. en su Bréviaire d’Esthétique.

escultóricos. un lugar natural sólo se percibe estéticamente a través del Paisaje. de uno de los grandes jardineros de la historia. según que el aforismo del arte se aplique. barniz sobre la naturaleza. Champ Vallon. que debe impregnarse de estos modelos culturales para artealizar a distancia y. escarificaciones. que. 22 . Hay país. Una consiste en inscribir en la sustancia corporal el código estético. fotográficos. consideradas arcaicas. Seyssel. entre otros. por oposición a desnudez. Consiste en elaborar modelos autónomos: pictóricos. que tomo. el de la mirada. el creador de Ermenonville: «Recorriendo largos caminos e incluso en los cuadros de artistas mediocres. etc. literalmente. pero también hay pai- 15 René-Louis de Girardin. a veces veteada. sobrenatural. in situ. A la dualidad Desnudez Desnudo propongo que se asocie su homólogo conceptual. pero más sofisticado. 55. 1992. in vivo.. embellecer por medio del acto perceptivo la que Musil llamaba ‘la delgada bestia blanca’. A semejanza de la desnudez femenina. se incruste o se incarne. Cursiva del autor.03-01 27/3/07 18:12 Página 22 breve tratado del paisaje individuo estúpido’. pág. y se trata de todas esas técnicas. se imprima. De la composition des paysages. bien conocidas por los etnólogos: pinturas faciales. en el sentido corriente del término. esculpida. sólo se ve país. tatuajes. variable según las culturas. Lo mismo sucede con la naturaleza. El segundo procedimiento es más económico. René-Louis de Girardin. así pues. pero un paisaje. cincelada. que se incluyen bajo el concepto genérico de Desnudo. del que ya decía Baudelaire que «acerca inmediatamente el ser humano a la estatua». que pretenden transformar a la mujer en obra de arte ambulante. realiza en este ámbito la función de artealización. Lo mismo sucede con nuestro maquillaje. la dualidad País Paisaje. es una situación elegida o creada por el gusto y el sentimiento»15. Pero en adelante se requiere un intermediario. una escena poética. que sólo se juzga bella a través del Desnudo.

bilad-mandar. de acuerdo con las dos modalidades. ladskap en sueco. en árabe. y esto. pero nuestros paisajes se nos han vuelto tan familiares. país-paisaje en español. En aquel lugar había un bosque muy grande de treinta y cinco leguas de largo y diecisiete de ancho. el grado cero del paisaje. Este bosque era horriblemente fértil y abundante en moscas bovinas y abejones. móvil (in visu) y adherente (in situ). landkal en danés. Nos lo confirma de manera divertida la invención de la Beauce por Gargantúa: «Así alegremente hicieron su camino. la ‘doble articulación’ País Paisaje. la hipótesis heurística que me servirá de hilo conductor. Ésta es. un paisaje y que. tanto si ésta es directa (in situ) o indirecta (in visu). más o menos. está toda la elaboración del arte. A falta de modelos y de palabras para decirlo. tan ‘naturales’. a los que corresponde recordarnos esta verdad primera. la doble artealización sajes. en la aproximación ligüística cuando la emoción. in situ/in visu. pero también en griego moderno topos-topio. sometida ella misma a las condiciones culturales. entre el uno y el otro.03-01 27/3/07 18:12 Página 23 naturaleza y cultura. y es a ellos. La naturaleza es indeterminada y sólo el arte la determina: un país no se convierte en paisaje más que bajo la condición de un paisaje. como hay desnudez y desnudos. en cierto modo. a los artistas. paese-paesaggio en italiano. pues. aunque sin radical común. de la artealización. Esta diferenciación léxica reciente (no se remonta más allá del siglo xv) se encuentra en la mayoría de las lenguas occidentales: land-landscape en inglés. que nos hemos habituado a creer que su belleza es evidente. lo que precede a su artealización. parece ser. [pays-paysage en francés]. de suerte que era un verdadero saqueo para los pobres 23 . y también. empieza a balbucear. y siempre con grandes comilonas hasta que pasaron Orleans. Land-Landschaft en alemán. como mucho. Así nos lo enseña la historia. el país se queda en la indiferencia estética o. pero olvidada: que un país no es. El país es. que querría poner a prueba a lo largo de todo este ensayo. landschap en neerlandés. sin más.

Es evidente que Rabelais. París. de la T. Gargantúa se regocijó mucho pero sin vanagloriarse y dijo a los suyos: ‘Encuentro bello esto’*. H. Dauzat. pág. Mitterand y A. de suerte que después ya no había ni árboles ni abejones. cuya primera mención oficial figura en el diccionario latín/francés de Robert-Estienne (1549). Pero la yegua de Gargantúa vengó honorablemente todos los ultrajes que se perpetraron en las bestias de su especie con una jugada que no se esperaban. no parece que disponga del término ‘paisaje’. sin duda sobre el modelo del neerlandés landschap17 atestiguado en el neerlandés medieval. Dubois. en 1534. cuya construcción a partir de la palabra país servirá de modelo a todas las lenguas europeas. Yo me inclino a creer que el «flamenco» Molinet no hizo más que traducir el landschap neerlandés y me adhiero 24 . de Flandes): Jean Molinet (muerto en 1507). abatía los árboles como un segador hace con las hierbas. 1493). aunque se han podido señalar algunas ocurrencias anteriores. a este país se lo llamó la Beauce»16. 17 No es ésta la opinión de Jean-Pierre Le Dantec en la notable antología que acaba de publicar: «La palabra paisaje. siempre en el sentido de ‘cuadro que representa un país’ (Molinet. Akal. Larousse. por allí y por allá. según el Diccionaire étymologique et historique du français de J. apareció por primera vez en francés: en 1493 exactamente. yeguas y caballos. 1996. Pues. Rabelais. [N.03-01 27/3/07 18:12 Página 24 breve tratado del paisaje asnos. por lo que desde entonces. Traductor: Juan Barja. XVI. A tontas y a locas. por aquí y por acá. ella desenvainó la cola y. 2004. que atribuye esta innovación a un poeta originario de Valenciennes (así pues. en cuanto entraron en dicho bosque y los asaltaron los abejones. la expresión es: «Je trouve beau ce». 93). sino que toda la región fue reducida a campo. que lo utiliza para designar un «cuadro que representa un país» (Jardins et paysages. Madrid. pero con la acep- * En francés. Gargantua. Hay edición en español: F. por encima y por debajo. Viendo esto. los desmoscó tan bien que abatió todo el arbolado.]. 16 Rabelais. Gargantua. escaramuceando.

algunos decenios más tarde. un paisaje. entre un roquedal y su rápido torrente. [. todo hace pensar que la palabra francesa.. elegidos desde toda la eternidad para ser la residencia de la emoción religiosa. 25 . Pero la palabra tarda en imponerse. en alemán). 1984. La estrecha pradera de Lourdes. no lo dudemos. pág. nuestro desacuerdo no es más que una cuestión «de detalle» (ob.. el heroico Vézelay. la abrupta roca de SainteVictoire bañada de horror dantesco cuando se llega a ella por el vallejuelo de sangrantes tierras. parecidos a esta almas ocultas cuya grandeza nadie a la opinión de Jeanne Martinet: «Por tanto. y el interés habría llevado finalmente de la representación al modelo» («Le paysage: signifiant et signifiée». La idea de paisaje en sí misma podría habernos sido propuesta por la visión de los pintores. ya dispondrá de ella. Université de Saint Etienne.. por otra parte reciente (véase más adelante).03-01 27/3/07 18:12 Página 25 naturaleza y cultura. lugares envueltos. bañados de misterios. al menos sí se ha adoptado como su calco o equivalente. que aprecia el hombre occidental. un país roturado.] Y. lire les paysages. en Borgoña. es decir. si no se ha forjado a partir del modelo neerlandés landschap. El genio del lugar «Hay lugares que sacan al alma de su letargo. Montaigne. 64). un país amable.-P. la playa melancólica desde donde las Saintes-Maries nos orientan hacia la Sainte-Baume. y ‘reinventado’ a finales del siglo xv para designar un cuadro. 606).. Le Dantec. Por lo demás. En cualquier caso. en el mundo hay infinidad de puntos espirituales que todavía no se han revelado. cit. pág. domesticado. el Puy de Dôme. Gargantúa inventa preciosamente la ‘Beauce’ para designar sólo el paisaje. un país apacible.. dans Lire le paysage. la doble artealización ción no estética de una delimitación territorial (parece ser que lo mismo sucede con Landschaft. como lo señala el propio J.

sino culturales.03-01 27/3/07 18:12 Página 26 breve tratado del paisaje ha reconocido. «¿De dónde viene el poder de estos lugares?». ¿Quiénes son esos dioses misteriosos o. 26 . principio del primer capítulo: «Hay lugares en los que respira el espíritu. para descender un grado en la jerarquía religiosa. no de Dante.» 19 Me uno. sino de Cézanne. al punto de vista de Agustin Berque: «En sí mismo. «bañada por completo en horror dantesco». «Le Debat». que nos obligaban a mandar callar nuestros pensamientos y a escuchar hasta lo más profundo de nuestro corazón! ¡Silencio! los dioses están aquí»18. no hemos encontrado la linde de un bosque. la campiña de Aix en Provence a Cézanne. Como escribe Charles Lapicque: «La colina de Montmartre se parece a Utrillo. adelantaré más bien una hipótesis profana: esos buenos genios no son ni naturales ni sobrenaturales. La Colline inspirée. Qué digo yo parecerse: la montaña de la 18 Maurice Barrès. porque esta ‘roca’ está. pues. quiénes son los genios silenciosos de esos lugares? Como yo me siento poco inclinado a la mística encantadora de Barrès. 1996. Estamos en 1912. el puerto de Rouen a Marquet. el de la Sainte-Victoire en particular. Volvamos a los ejemplos de Barrès. desde entonces. El espíritu que respira aquí e ‘inspira’ estos sitios no es otro que el del arte. Cezánne ha muerto en 1906 y. artealiza el país en paisaje19. es porque nos vienen del arte. su fama no ha hecho más que crecer. Gallimard. para él. una cima. si habitan en nuestra mirada. una simple pradera. un manantial. el genio del lugar no existe» (Être humains sur la terre. se pregunta enseguida Barrès. Si frecuentan esos lugares es porque habitan en nuestra mirada y. ¡Cuántas veces. París. ¿Conocía Barrès su obra? Podemos dudarlo. por el azar de una feliz y profunda jornada. pág. por medio de nuestra mirada. mientras que nosotros ya vemos la Sainte-Victoire con los ojos. 187). que.

fíjate. su ‘inspiración’. no hace mucho devastada por un incendio.. Por otra parte. con el cerebro. 1958. tal como. como si. París. empezando por los campesinos de Provence.03-01 27/3/07 18:12 Página 27 naturaleza y cultura. ningún ‘espíritu’ respiraba en la Sainte-Victoire. nos hablan del genio del lugar. Esta restauración. será restaurada ‘a la Cézanne’. su artealización de país en paisaje. nos conminan. que atraviesa el macizo. No creo que haya otro lugar en el mundo que haya sido objeto de tal devoción estética ni de tantas representaciones codificadas. donde el genio del arte infunde respeto a la naturaleza ciega. a veces he dudado de que sepan lo que es un paisaje. como un cuadro. la doble artealización Sainte Victoire acaba por no ser más que un Cézanne20. Y con razón: precisamente le debemos al genio de Cézanne la Sainte-Victoire. En la autopista A8. Se refiere al monte Fuji. A veces. lugar sin genio—. Cézanne era perfectamente consciente de que. Otro signo revelador: la Sainte-Victoire. la cambió Cézanne en sí misma. He acompañado detrás de su carreta a un granjero que iba a vender patatas al mercado. en definitiva. Nunca había visto. Grasset. l’art et la destinée. 27 . para sus contemporáneos. el paisaje corriera el riesgo de volver a caer en la indiferencia —nulidad del país. De una artealización (in visu) a la otra (in situ). a admirar la Sainte-Victoire y los ‘Paisajes de Cézanne’. Essais sur l’espace. esto os parece extraño. he dado paseos. como escribe a su amigo Gasquet. puesto que. incluso los abstractos. lo que nosotros llamamos visto. ‘montaña inspirada’ para los ojos de los japoneses y tema obligado para todos los pintores. pág. 135. por medio de carteles. en conjunto nunca había visto la Sainte-Victoire». nada de una ‘montaña inspirada’.. me recuerda una anécdota graciosa y reveladora a la vez. un árbol. Sí. sin esta referencia. pues exis- 20 Charles Lapicque. ¡ellos ni siquiera la ‘veían’! «Con los campesinos.

.. no me olvido de los novelistas. el Fuji no es ya un ser natural. El genio del lugar depende. de la artealización in visu.. 3.. esta obra de arte. no. sería un crimen contra el espíritu sacrificarlo a la erosión natural. sino la creación milenaria de esos miles de genios de la cultura japonesa.. Está enfermo.. desde el momento en el que el aliento del arte dejara de inspirarlo. hace unos años. del mismo modo que Versalles o Venecia. Hice más para convencer a mis auditores de lo bien fundado de la artealización en los cinco minutos de esta arenga improvisada que en una hora de comunicación.. durante cinco minutos.. los haikus. el Fuji es un monumento que hay que salvaguardar y. los asistentes tienen aspecto de lo más serio. que insufla su aliento.. Pronuncio mi comunicación y. se fisura. ¿Qué piensa usted? Lo que yo pienso.03-01 27/3/07 18:12 Página 28 breve tratado del paisaje te una verdadera cartografía de los puntos de vista. melancólicamente el puente Mirabeau. que todo artista y todo aficionado se obliga a respetar. veo que se esboza una sonrisa en el rostro de los asistentes.. me encontraba en Tokyo con ocasión de un coloquio sobre el paisaje.»). se desmorona. quizá más. ¿Hay que dejar actuar a la naturaleza o debemos intervenir nosotros? La tecnología nos lo permite. en lo esencial.. obra de arte ancestral. Cruzo tarareando los puentes de Avignon («on y danse. por tanto. modelos reducidos a unas pocas palabras. no. eminentes y oscuros. puesto que todos participamos de esta gloria del Fuji y puesto que ¡el Fuji son ellos! No me olvido de los poetas. cuál no es mi estupor cuando oigo. on y danse. pero eso qué más da. Entonces. El monte Fuji. paisajes concisos. Me pregunto si se trata de una broma japonesa y miro a mi alrededor. con Apo- 28 . abandonarlo a esta naturaleza. en traducción simultánea.. nos gustaría conocer su opinión sobre el destino del Fuji. inspira su espíritu. sí. creación de Hokusaï y de generaciones de pintores.800 metros. estúpida y taciturna. la siguiente desconcertante pregunta: «Honorable colega. exalto el Fuji. Pues bien. restaurar.

Le Jardin de Bérénice. permite iluminarla con una luz profana.]») y de nuevo alegremente el puente des Arts. faut-il qu’il m’en souvienne [Bajo el puente Mirabeau fluye el Sena / Y nuestros amores. después Raboliot. es necesario que me los recuerde. la de Sion. La Colline inspirée. genios gemelos de mi mirada.03-01 27/3/07 18:12 Página 29 naturaleza y cultura. —por supuesto para quien haya leído este libro— inspira a este lugar un genio poético que tiñe de melancolía el poder histórico de la vieja ciudad medieval. Doble felicidad: la de la lectura en primer lugar.]»). [Si por azar / En el puente des Arts.. Tengo un amigo que sólo quiere ver Clermont bajo la nieve.. de Maurice Genevoix. 29 . más que a través de ella. ¿no es para muchos obra suya? ¿no es su espíritu el que respira allí? Aiguesmortes y su torre de Constance también inspiraron a Barrès una hermosa novela. sin contradecir su propia tesis. se siente pasar el soplo del espíritu. y Les Copains de Jules Romains no están lejos. por su parte. la doble artealización llinaire («Sous le pont Mirabeau coule la Seine / Et nos amour. abusivamente. en primer lugar.. cuando. lo que demuestra que el genio del lugar puede ser despótico y excluir. a los otros pretendientes. El propio Barrès nos da hermosos ejemplos de esta ‘inspiración’ por artealización que. El Livradoix es Gaspard des montagnes. yendo por los caminos siguiendo las huellas de Gaspard. de Henri Pourrat. en compañía de Brassens («Si par hasard / Sur l’pont des Arts. en el sentido literal. que. porque la descubrió a través de la película de Rohmer Mi noche con Maud y ya no la entre-vé. El gran Meaulnes de Alain-Fournier.. en la carretera de Ambert.. otra vez por medio de carteles.. la de la aventura después. Así nos lo indican. La Sologne de mi infancia fue. en Lorena.

]. de la T. Seyssel. siempre que su uso no fuera indispensable. con ocasión de un coloquio en Lyon. [N. El paisaje. no aparece en la lengua francesa hasta finales del siglo xvi). Tras un largo silencio. 1982. La incomprensión de partida no se debía sólo a la habitual dificultad de la lengua. El campesino de Cueco no es. Seyssel. «Approches du concept de paysage». Champ Vallon. paisanos. la idea de paisaje parece escapársele a los campesinos. 23 Michel Corajoud. que. en su coherencia. para él. por «campesino». en Mort du paysage?. puesto que. 1974-1994. 186. Champ Vallon. es el país»21. sino a la incomprensión del propio concepto de paisaje. «Le paysage.03-01 27/3/07 18:12 Página 30 breve tratado del paisaje País. más cercanos que cualquier otra persona al país.’ Acabo de comprender: la palabra paisaje no existe en occitano (de hecho. 22 Michel Conan. estarían tanto más alejados del paisaje22. c’est l’endroit où le ciel et la terre 30 . según una encuesta efectuada en Finisterre. algo excepcional. 1995. muy significativa. en absoluto. este paisaje? Me mira y comprendo que le planteo un problema difícil. 1982. Michel Conan señalaba no hace mucho. reeditado en La Théorie du paysage en France. págs. 168-169. como * Cuando en esta obra utilizo el término paisano. por fin declara: ‘se dice. es un buen país. a menos que admita. Es un buen país: respuesta sorprendente y. que. paisajes* «Louis. Milieux. Dado que esta acepción está ya prácticamente en desuso. 7/8. pág. lo hago con su significado de «persona que vive y trabaja en el campo» (DRAE). 21 Henri Cueco. lo he sustituido. ¿cómo dices: es bello. para la gente. Por eso no puedo suscribir las palabras de Michel Corajoud cuando menciona «una obligada connivencia entre paisaje y campesino»23. por dos veces en cuatro palabras —bueno en lugar de bello y país en lugar de paisaje— elimina el punto de vista estético.

se esforzaba en disuadirnos de nuestra ascensión. Kant: «Lo que. 307. Vrin. entonces. trataba de locos a todos los amantes de las montañas de hielo. 200510. traducción modificada.. el mismo ardor juvenil le había llevado a escalar el pico culminante y sólo había obtenido arrepentimiento y fatiga. 25 O. pág. Cincuenta años antes..» Y podríamos multiplicar los testimonios. 31 . que se trata de una complicidad laboriosa.. llamamos sublime. el hombre inculto atrapa un constipado»25. cit. Traductor: Manuel García Morente. Wilde. Varias encuestas recientes confirman todo esto. Este ‘buen campesino’ nos recuerda al viejo pastor que intenta disuadir a Petrarca y a su hermano de continuar con su famosa ascensión del Ventoux (1336): «En la hondonada de la montaña. con la mediación de la herramienta. cit. 1974. la doble artealización invita el contexto. 1974-1994.. pág. que duda de que los campesinos provenzales «sepan lo que es un paisaje». ob. que no carecía de buen sentido. el buen campesino saboyano (del que habla Saussure).» Wilde lo resume en unas cuantas sabrosas palabras: «Donde el hombre cultivado capta un efecto.. Le Declin du mensonge. Cueco lo expresa muy bien: «El paisaje no existe.03-01 27/3/07 18:12 Página 31 naturaleza y cultura. tenemos que inventarlo. preparados por la cultura. nos encontramos con un pastor de remota edad que. ob. pero. tras buen número de discursos.] Así. aunque convenga matizar sus conclusiones en la medida en que los ‘rurales’ de hoy no podrían asimilarse al pastor de Petrarca ni tampoco al buen saboyano de Horace Benedict de Saussure o a se touchen». ya citado. Pozuelo de Alarcón. simplemente como pavoroso. Immanuel Kant. se presenta al hombre rudo. ya no deberíamos hablar de ‘paisaje’. Crítica del juicio. sin dudarlo»24. cit. § 29. Y Cézanne. decía. ob. 24 Emmanuel Kant. Espasa Calpe. sin educación moral. [. París. en Mort du paysage?. reeditado en La Téorie du paysage en France. Critique de la faculté de juger. 147.

con la distancia de la mirada.. una especie de recultura. 32 .03-01 27/3/07 18:12 Página 32 breve tratado del paisaje los campesinos de Cézanne. septiembre 1985. parece ser. por tanto. esa invención de los habitantes de las ciudades. muy al contrario. El paisano es el hombre del país. Otro indicio que ha experimentado cualquier buscador de terrenos: el quid pro quo respecto al sentido de la propia palabra bello. que sigue siendo.. el término paisaje es casi siempre inadecuado para ellos. «Regards sur un terroir et ailleurs. como veremos en breve. Le falta. en definitiva. como testimonian la investigación que lleva a cabo Martin de la Soudière con los campesinos de la Margeride: «El paisaje es el aspecto de los lugares. supone a la vez distanciamiento y cultura. Esto no significa que el campesino esté desprovisto de toda relación con su país y que no sienta ningún vínculo por su tierra. el trabajo agrícola es incompatible con esta disponibilidad de tiempo y de espíritu. indispensable para la percepción y la delectación paisajísticas. lo bello definido por lo útil. 21 y 23. el entorno raramente es ‘paisaje’. el lugar de la labor y de la rentabilidad. No por ello se deja de apreciar una carencia estética real en la percepción de su propio país. pero este vínculo es tanto más poderoso porque es más simbiótico. es una distancia que se adopta con respecto a la visión cotidiana del espacio. pues lo más a menudo. La percepción de un paisaje. La mayoría de las respuestas recogidas van en el mismo sentido. Para estos agricultores. [. El hijo de Fage: ‘Sí. es el vistazo. no el del 26 Martin de la Soudière. a semejanza de los habitantes de la ciudad. esa dimensión estética que se mide. Le paysage sage à l’ombre des terroirs». produce mil gavillas [de heno]’»26. de una cultura masivamente difundida por los medios de comunicación. en lo esencial.] El registro estético parece estar fagocitado por el utilitarismo. Yo: ‘Es bello este prado’. puesto que ellos ya disfrutan. De hecho. Paysage et aménagement. págs.

Autour d’Ecouves. ese mismo paisano cuando visita otro país diferente al suyo y adopta. Esta actitud parece profundamente significativa. para la ocasión. eventualmente los del progreso agrícola y los del empleo. se considera. 2. con la requerida prudencia. pág. al paisano el paisajano. en el peor de los casos. el ‘paisaje’ mencionado por los urbanos. con mayor o menor dificultad. Armand Frémon nos ofrece un nuevo testimonio con los campesinos normandos: «Los agricultores apenas mencionan los paisajes. 9.03-01 27/3/07 18:12 Página 33 naturaleza y cultura. sobre todo cuando se es normando. Gérard Monfort. la doble artealización paisaje. 1974. la mirada ociosa del turista. habría que precisar que estas bellezas no son nunca ‘naturales’. todavía hoy. 34. probablemente. 33 . París. dans le Parc régional Normandie-Maine». Esto mismo es un argumento determinante a favor de la hipótesis culturalista. Frente a estas realidades de todos los días. 28 Armand Frémont. Se habla muy poco de la vida cotidiana. reeditado en La Théorie du paysage en France. pág. Hay edición en español: Kenneth Clark. cit. es decir. el hombre de la ciudad y. ob. 1994. Seix Barral. L’Espace géographique. la única clase social que no manifiesta ningún entusiasmo por las bellezas naturales»27. «Los campesinos siguen siendo. amenazador y alienante. L’Art du paysage. Los valores que se le conceden a los lugares son los del trabajo. de la tierra y de la familia. en el mejor de ellos. Ange y Luce 27 Kenneth Clark. El arte del paisaje. 1971.. Se ve a dos campesinos. «Les profondeurs des paysages géographiques. irrisorio»28. Barcelona. Un dibujo muy divertido de Pierre Samson nos dice lo mismo de otra manera. los extraños. que encuentra ‘sobre el terreno’ la oportunidad de una contraprueba decisiva. y quizá habría que oponer. si no los campesinos las percibirían y ‘se entusiasmarían’ como lo hacen los habitantes de la ciudad.

mientras que esta distinción es esencial (véase más adelante) si se quiere instar a los agricultores a salvaguardar su marco tradicional. señala —y su estudio tiene el mérito de transcribir y de verificar en la práctica más concreta y más actual la hipótesis teórica que yo propongo— el carácter utilitario. Sophie Bonin. el mantenimiento del espacio dentro de una cierta ‘limpieza’: un paisajismo de acondicionamiento activo. por su parte. interesar a los agricultores. aplicados a los elementos que tienen sentido a nivel agrícola 29 Pierre Samson. Pero siento que estamos junto a un verdadero filón turístico. en la postura obligada del famoso Angelus. con estos instrumentos. Ange. en estas condiciones. diciembre de 1994.] Pero como las medidas del artículo 19 intentan. 34 . efectivamente. señala con razón la imprecisión y la indecisión del legislador cuando se trata de distinguir los valores ecológicos (del medio ambiente) y estéticos (paisajísticos). eficaz. sino más bien de los signos. en CIVAM. de hecho. [. se llega a orientar el proyecto ‘paisajístico’ hacia una gestión mínima. Luce»29. sobre todo. no puede tener éxito. «las zonas sensibles desde el punto de vista del medio ambiente». Le Tourisme du pays. algo muy importante para los agricultores. de la visión campesina: «Lo visual es. es decir. AIDR.» Ange: «Lo presiento. Sophie Bonin denuncia con razón el carácter ‘impreciso’ de una disposición como ésta: «El paisaje se presenta como el pescado que se ahoga.. que es. un ‘mantenimiento’. Pero no se trata de lo visual cartográfico o fotográfico.» Luce: «No lo veo. Ange: «Lo que pasa es que nos falta distanciamiento.03-01 27/3/07 18:12 Página 34 breve tratado del paisaje Millet. «las zonas que revisten sobre todo un interés reconocido desde el punto de vista de la ecología y del paisaje». intercambiando estos reveladores comentarios.» Y Sophie Bonin. que ha estudiado las aplicaciones del famoso artículo 19 de la Política agrícola común (1985). de rentabilidad inmediata..

65. 82. en particular en las zonas poco turísticas. en particular). Jardins. de origen urbano. siempre es indispensable. «Agriculture. La palabra paisaje evoca en ese caso la presión exterior que se ejerce sobre los agricultores en este ámbito de las normas (para los edificios. territories. una contraprueba concreta. 35 . 108. el empleo de productos químicos). Mémoire de DEA.. 78.] He podido comprobar cuál es frecuentemente la reacción en términos de medio ambiente y contaminación cuando a los agricultores se les habla de paisaje. si no decisiva. Disponen. sean los que se muestren más favorables a la aplicación activa y concertada del artículo 19. la doble artealización (funcional. Un agricultor no se pasea por el campo (o rara vez): su aprehensión más habitual es la ‘vuelta del propietario’. 106. se aventuraría a juzgar de temeraria. espontáneamente naturalista en este campo. paysage. en los límites de la parcela o en los de sus tierras y las de los vecinos. «ellos son los únicos que me han hablado de ‘paisaje agrícola magnífico’»30. 67. «de un distanciamiento importante con respecto a su profesión» y «con respecto a su espacio». Représentations et politiques de développement rural». en la que su atención se centra. «He creído que el hecho de que ellos no hubieran pasado su infancia en el medio agrícola podía jugar también a favor de este distanciamiento» En todo caso. cuando se trata de validar una hipótesis teórica que el lector. No es en absoluto sorprendente. en primer lugar. y en los ‘sucesos’ visuales que tienen sentido para la práctica agrícola. por tanto. que los ‘neorurales’.03-01 27/3/07 18:12 Página 35 naturaleza y cultura. espace de montagne. efectivamente. 30 Sophie Bonin. las condiciones de la cría ganadera. paysages. 81. 1995.. Verificamos de nuevo que. EHESS et École d’architecture de Paris-la-Villette. págs. [.