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PEQUEÑO MANUAL

DE
PROPAGACIÓN
VEGETATIVA
Sri Deva F énix
Fénix
PEQUEÑO MANUAL
DE
PROPAGACIÓN VEGETATIVA
Maestro Sri Deva Fénix
(Prof. Felix E. Diaz)

Dedicado a todos los CURIOSOS del Mundo


A diferencia de lo que sucede con los vertebrados, en los vegetales la
semilla es liberada cuando aún sus tejidos no se han diferenciado
totalmente.
La semilla contiene células embrionarias que darán origen a todos los
tejidos de la nueva planta después del proceso de germinación; además,
muchas de las células de los tejidos vegetales ya maduros conservan la
potencialidad de diferenciarse y dar origen a diversas estructuras; estas
células forman parte de meristemos primarios y secundarios que pueden
encontrarse en todos los órganos de las plantas.

Gracias a esto es posible obtener plantas enteras a partir de tejidos de


yemas, tallos, raíces y hasta hojas de casi cualquier planta.
La propagación clonal o vegetativa de plantas es una producción a partir
de partes vegetativas. Se utilizan tejidos vegetales que conserven la
potencialidad de multiplicación y diferenciación celular para generar
nuevos tallos y raíces a partir de cúmulos celulares presentes en diversos
órganos
Gracias a esto es posible obtener plantas enteras a partir de tejidos de yemas,
tallos, raíces y hasta hojas de casi cualquier planta.
. Este tipo de propagación tiene esencialmente tres variantes, que son:
1) la micro propagación a partir de tejidos vegetales en cultivo in vitro;
2) la propagación a partir de bulbos, rizomas, estolones, tubérculos o segmentos
(esquejes) de las plantas que conserven la potencialidad de enraizar, y
3) la propagación por injertos de segmentos de la planta sobre tallos de plantas
receptivas más resistentes.
La propagación vegetativa comprende desde procedimientos sencillos,
conocidos de tiempos inmemoriales por los campesinos de todo el mundo, hasta
procedimientos tecnológicamente muy avanzados, basados en la tecnología del
cultivo de tejidos vegetales, mediante los cuales se puede lograr la propagación
masiva de plantas genéticamente homogéneas, mejoradas y libres de parásitos.
Los procedimientos modernos permiten la obtención de cultivares totalmente
libres de agentes patógenos, incluyendo virus, e incluso la fabricación de
semillas artificiales por medio de la técnica de embriogénesis somática y
encapsulado. Además de la propagación, las técnicas de cultivo de tejidos in
vitro también permiten seguir procedimientos modernos de conservación de
germoplasma gracias al mantenimiento prolongado de cultivos de crecimiento
lento y la criopreservación de tejidos.
ESTRUCTURAS DE PROPAGACIÓN VEGETATIVA
Varias especies de plantas vasculares, en su mayoría especies cultivadas, no
producen semillas aunque tengan flores, su multiplicación o propagación
vegetativa no implica la fusión de células germinativas. Esta forma de
propagación también se presenta en plantas que normalmente producen
semillas, y sólo se le considera como reproducción asexual cuando sustituye en
gran parte a la reproducción sexual.
Se trata de un proceso que implica el enraizamiento y la separación de una
parte de la. planta original cuando mueren los tejidos vegetales que las semillas
unían. De esta manera, las células, tejidos u órganos desprendidos se
desarrollan directamente en nuevos individuos. Las zonas de abscisión pueden
ser precisas, como sucede en la separación de los bulbilos, o puede darse la
fragmentación de una planta debida al deterioro y muerte del individuo parental
o bien de los tejidos de interconexión, como en el caso de los brotes de las
raíces.
Las estructuras de propagación vegetativa funcionan también como órganos de
resistencia y de almacenamiento en las temporadas adversas, los cuales algunas
veces son almacenados por tiempos prolongados.
Estructuras de propagación vegetativa en plantas no vasculares

La propagación vegetativa se presenta en todo el reino vegetal; por ejemplo,


en algunas algas pluricelulares la propagación vegetativa se realiza
mediante su fragmentación en dos o más individuos.
Las cianobacterias presentan a lo largo de sus filamentos unas células
muertas, agrandadas y de pared gruesa, que se encuentran a intervalos a lo
largo de sus filamentos, las cuales ayudan a la fragmentación.

Varios tipos de plantas no vasculares tienen estructuras especializadas


relacionadas con la propagación vegetativa.
Las hepáticas producen estructuras semejantes a las yemas llamadas
propágulos, que al desprenderse de su pedicelo son arrastrados por la lluvia
hasta sitios en los que se desarrollan como nuevas plantas, mientras que los
líquenes producen cuerpos reproductores conocidos como soredios,
integrados por masas de hifas fúngicas y de células algales.
Estructuras de propagación vegetativa en plantas vasculares

En virtud de la totipotencialidad del tejido vegetal, es decir, de su capacidad


para formar yemas y raíces adventicias, casi cualquiera de los órganos de una
planta vascular tiene relación con su propagación vegetativa al sufrir
modificaciones anatómicas y funcionales que le permiten desarrollarse en un
organismo vegetal completo e independiente, con las mismas características
genéticas de la planta progenitora.
Las yemas, por lo general, se encuentran en las axilas de las hojas, en la
porción terminal del tallo, o bien se desarrollan en cualquier porción del tallo y
dan origen a raíces adventicias.
Entre las estructuras de propagación vegetativa algunas comparten semejanzas
en su desarrollo, por lo que no siempre es posible hacer una diferenciación
muy clara entre ellas, sino que más bien se ubican en un continuo de
características.
Sin embargo, algunos autores las clasifican tomando en cuenta los órganos
vegetales de los cuales se originan.
Con base en este criterio describiremos algunas de las más comunes.
Propagación vegetativa por tallos y yemas
Los tallos horizontales aéreos y subterráneos de varias especies silvestres y
cultivadas se alargan y forman raíces adventicias en sus nudos. Mientras los
tejidos se mantienen intactos se trata del crecimiento de una sola planta, como
sucede en muchas especies de gramíneas. A este individuo completo de
extenso crecimiento se le conoce como genet o clon. Pero cuando el tejido de
interconexión muere o es cortado, cada uno de los segmentos da lugar a un
nuevo individuo al que se le conoce como ramet
A) Separación de los ramets individuales por muerte del tejido de
interconexión; B) estolones; C) rizoma; D) el tubérculo (papa) se corta en
piezas y cada una contiene una yema para que a partir de los tubérculos se
propaguen más plantas.
Una modificación de este tipo de propagación ocurre cuando el extremo libre
de un tallo largo alcanza el suelo y además de desarrollar raíces adventicias, la
yema de crecimiento da lugar a un tallo erecto, lo que se conoce como
acodadura; este proceso ocurre frecuentemente en la propagación de las
frambuesas y las zarzamoras.

. Acodadura. Las ramas alcanzan el suelo y enraízan.


Por otro lado, los tallos aéreos de algunas hierbas y arbustos caen por su
propio peso al suelo.
La producción de raíces adventicias y la muerte de las conexiones con el
individuo parental permiten la generación de plantas independientes.
En otros casos, la sola fragmentación de los tallos o de las ramas y su
contacto continuo con el suelo es suficiente para que los segmentos formen
raíces y se desarrolle un individuo completo.
Este tipo de propagación es común en los cactos, los sauces y en la planta
acuática conocida como elodea.
Entre las principales estructuras de propagación vegetativa originadas a partir
de los tallos y de las yemas se encuentran las siguientes:
Propagación vegetativa por tallos
1) Estolones. Constan de secciones relativamente largas y delgadas de
tallos aéreos horizontales con entrenudos largos y cortos alternados que
generan raíces adventicias.
La separación de estos segmentos enraizados permite el desarrollo de
plantas hijas. La fresa es un ejemplo de las especies que comúnmente
presentan este tipo de propagación
2) Rizomas. Se generan a partir del crecimiento horizontal de un tallo
subterráneo, por lo general más robusto que el que da origen a un estolón.
Las viejas porciones se degradan y se separan en fragmentos que deberán
enraizar de manera independiente. Este tallo subterráneo presenta hojas
escamosas en las axilas, donde se pueden generar yemas axilares, además de
presentar raíces adventicias.
Una vez formado el vástago principal se da un crecimiento continuo. Cada
estación de crecimiento presenta un crecimiento simpodial por medio de la
yema axilar o monopodial por medio de la yema terminal. El rizoma
funciona como órgano de almacenamiento de reservas.
De esta manera se propagan especies de importancia económica, tales como
el bambú, la caña de azúcar, el plátano, así como algunos pastos.

3) Tubérculos. Son estructuras gruesas, suculentas, que actúan también


como estructuras de reserva. Se forman en el extremo de tallos subterráneos
delgados. Un ejemplo muy conocido lo constituye la papa.
Los tubérculos presentan en su superficie nudos con hojas escamosas,
arreglados de manera espiral, y cada uno de ellos consta de una o más yemas
pequeñas.
Cuando se inicia el crecimiento del vástago principal las raíces adventicias se
desarrollan en la base del tubérculo y las yemas horizontales se alargan y
producen tallos etiolados en forma de estolones.
A partir de los tubérculos que han formado ramas horizontales se forman
tubérculos nuevos.
Los tubérculos y los rizomas son muy semejantes y en algunos casos es casi
imposible distinguirlos. Sin embargo, una característica distintiva de un
rizoma verdadero es que presenta un grosor uniforme en toda su longitud,
sobre la cual crecen raíces adventicias, las cuales no existen en los nudos de
los tubérculos.
Otra diferencia entre estas estructuras consiste en que el rizoma formará el
vástago principal de la nueva planta, mientras que el tubérculo forma ramas
laterales.

4) Brotes. Se definen como ramas o tallos que desarrollan raíces adventicias


sin que sean independientes de la planta progenitora. Se desarrollan en las
axilas de las hojas escamosas o de las yemas adventicias sobre las raíces. En
la piña comestible los brotes se desarrollan en las axilas de las hojas
inferiores que son cubiertas por el suelo.
Propagación vegetativa por yemas.
A partir de la producción de las yemas axilares con orientación vertical en los
tallos de algunas plantas y de su posterior desprendimiento y caída al suelo, se
producen estructuras de propagación vegetativa tales como los bulbos que se
presentan en la cebolla, el tulipán y el lirio o los cormos del gladiolo y el
azafrán. Ambas estructuras, una vez liberadas, se establecen de manera
subterránea pero forman ramas que dan lugar a nuevas plantas.

. A) Yemas axilares; B) cormo; C) cormelo; D) bulbo.


1) Cormos. Se forman en las yemas de las axilas de las hojas de un tallo
robusto y suculento que proporciona los nutrientes necesarios para la
nueva estructura, la cual se desprenderá del progenitor y se desarrollará
subterráneamente como un tallo corto, erecto y sólido con nudos y
entrenudos. Los cormos tienen forma de esferas aplanadas
dorsoventralmente, como los del gladiolo y el azafrán. Están envueltos
en delgadas hojas escamosas que los protegen del daño físico y de la
pérdida de agua, pero que no funcionan como estructuras de
almacenamiento, a diferencia de las escamas de los bulbos. Cuando se
desprenden las escamas marcan círculos alrededor del cormo. Éste
desarrolla raíces adventicias ventrales o basales.
El ápice del cormo es un vástago terminal que se desarrollará en las
hojas y en un vástago floral terminado por una inflorescencia, y en cada
uno de los nudos se producen las yemas axilares

(figura 15B). El cormo se multiplica ramificándose simpódicamente, y si


se corta un cormo, manteniendo una yema en cada sección, cada uno de
estos segmentos desarrollará un cormo nuevo.
2) Cormelos. Sobre el extremo inferior del cormo se producen pequeñas
estructuras semejantes a los estolones conocidos como cormelos (figura
15C). La muerte del cormo parental permitirá la separación de los cormos
hijos, los cuales pueden ser almacenados durante el invierno y plantados
durante la temporada favorable para el crecimiento.

3) Bulbos. Se desarrollan sobre tallos cortos y engrosados, a partir de yemas


axilares de hojas carnosas. De éstas obtienen elementos de reserva, a
diferencia de los cormos que las obtienen a partir del tallo, lo cual les
permite producir rápidamente raíces adventicias. Se desarrollan
subterráneamente en forma de tallos carnosos, cubiertos con hojas
engrosadas a manera de escamas que funcionan como órganos de reserva
(figura 15D).
Es posible que se produzca más de un bulbo a partir de cada yema. En
algunos casos se desarrollan masas de bulbos en el extremo del tallo, cada
uno de ellos llamados bulbilos, los cuales pueden ser dispersados lejos del
bulbo parental. En el centro de los bulbos existe un meristemo vegetativo o
un vástago floral.
Por su consistencia existen dos tipos de bulbos:
1) los tunicados, que están cubiertos por escamas secas y membranosas que
protegen al bulbo y le dan una estructura más o menos sólida. A esta clase
pertenecen la cebolla y el tulipán;
2) los no tunicados, que no presentan la cubierta seca y sus
escamas están separadas y unidas a la placa basal. Este tipo de bulbos daña
fácilmente por lo que deben ser manejados con cuidado.
4) Pseudobulbos. Esta estructura vegetativa se da en la familia de las
orquídeas. Son crecimientos tuberosos del tallo completo o de parte de éste o
de las ramas. En las axilas de las escamas de la base de los pseudobulbos se
forman vástagos nuevos o pseudobulbos en serie que conectan segmentos del
tallo (figura 16A).

5) Turiones. Se presentan generalmente en especies


acuáticas como estructuras de resistencia a
condiciones ambientales adversas; se conocen
también como yemas de invierno y se forman a partir
de yemas que se desprenden del tallo o que persisten
cuando el resto de la planta muere. Las hojas del
turión contienen elementos de reserva y cuando se
restablecen las condiciones favorables se inicia la
producción de las raíces adventicias.

Figura 16. A) Pseudobuldo, y B) producción de nuevas plantas en el


margen de la hoja, como en la planta millonaria
6) Chupones. Son estructuras que se forman en las axilas de las hojas
escamosas de los tallos subterráneos y de los rizomas, o de las yemas
adventicias de las raíces. El chupón forma varios entrenudos cortos; después
de formar uno o más nudos desarrolla raíces adventicias y puede formar una
nueva planta. El plátano y el bambú forman chupones.

Propagación vegetativa por raíces


Una forma extensa de propagación de las plantas se da mediante numerosos
brotes que crecen de sus raíces horizontales. Tales brotes se forman sólo si la
raíz es dañada, entonces los brotes se diferencian en un tejido calloso. Las
raíces carnosas y aglomeradas de los camotes, las dalias y las peonías son
también un medio de propagación vegetativa.

Propagación vegetativa por hojas


Este tipo de propagación no es tan frecuente en la naturaleza como los dos
anteriores. Sin embargo, es posible encontrarlo en las hojas de algunos
helechos, que forman una especie de acodadura al entrar en contacto con el
suelo; en otras especies, entre las que se encuentran las violetas africanas, se
forman nuevos individuos a partir de las hojas que se desprenden y caen al
suelo y que posteriormente desarrollan raíces adventicias (figura 16B).
Propagación vegetativa por estructuras florales
En algunas plantas los meristemos apicales que normalmente se desarrollarían
como flores se convierten en yemas vegetativas asociadas con raíces
adventicias. Estas estructuras crecerán independientemente al ser liberadas de
la planta progenitora. La producción de yemas vegetativas en lugar de flores se
conoce como prolificación o falsa viviparidad.
Los bulbilos son yemas axilares de consistencia carnosa que almacenan
reservas. En algunas especies de cebolla los bulbilos se forman en lugar de las
flores, mientras que en algunas especies de agave las inflorescencias son
reemplazadas por cientos de bulbilos. El nombre de estas estructuras de
propagación vegetativa se debe a que visualmente se parecen a los bulbos,
pero su color es verde; cuando están sobre la planta progenitora carecen de
raíces adventicias, las cuales se desarrollan cuando los bulbilos son liberados.

PROPAGACIÓN VEGETATIVA INDUCIDA


Como hemos visto, la potencialidad de las plantas para generar nuevos
individuos a partir de segmentos de su organismo está distribuida ampliamente
en las plantas de muchos ambientes.
Para muchas especies la reproducción asexual predomina sobre la sexual, y
es que las condiciones de su ambiente hacen muy improbable que la semilla
llegue a generar una planta capaz de establecerse debido a las limitaciones
de recursos fundamentales como el agua, la luz o la competencia con las
plantas establecidas. Un caso bien conocido en nuestro país es el de las
cactáceas y otras plantas de las zonas áridas que presentan muchas de las
estructuras reproductivas antes citadas. Por ejemplo, los nopales se
reproducen fácilmente en forma natural a partir de segmentos del tallo, que
tienen una forma muy peculiar y se les conoce como pencas, y en términos
botánicos como cladodios. Éstos se desprenden espontáneamente o a
consecuencia de algún hecho traumático y enraízan en forma natural, lo que
constituye en muchos casos el principal mecanismo de reproducción de estas
plantas (figura 17).

Figura 17. Propagación vegetativa por medio de los cladodios de plantas de nopal
(segmentos del tallo)
Con base en la potencialidad presente en la naturaleza en lo que respecta a la
propagación vegetativa de las plantas, se han desarrollado métodos de
propagación inducida, cuya complejidad va desde las tecnologías más rústicas
hasta los métodos más tecnificados.

ENRAIZAMIENTO DE SEGMENTOS
Esta técnica de propagación tiene muchas ventajas y se emplea exitosamente
sin necesidad de gran inversión económica. La técnica más común es la
inducción de la formación de raíces en una sección del tallo o de la rama, de
manera que se origine una planta independiente. En los casos en que se ha
experimentado propagar árboles mediante la enraización a partir de
segmentos se ha tenido éxito en más de 80 por ciento.
Según la parte de la planta de donde se obtienen los segmentos (cortes o
fragmentos) se ha dividido en cortes de: hojas, de brotes o renuevos, de raíz y
de ramas. La selección de cualquiera de ellos depende básicamente de las
características inherentes a cada especie, de las facilidades para obtener y
manipular los cortes (en función del estado fenológico de la planta), del
propósito de la propagación y de la disponibilidad de recursos económicos.
A continuación se mencionan algunas de las características de los diferentes
tipos de cortes:
1) Cortes de hojas. Algunas especies herbáceas, como las violetas africanas y
las peperomias, producen raíces a partir de sus hojas y posteriormente tallos;
sin embargo, esto no ocurre con facilidad en la mayoría de los árboles. Los
cortes que incluyen además de la hoja una yema axilar y un fragmento de rama
son adecuados para propagar algunas plantas — como las camelias y los
rododendros, que son especies leñosas — y también se utilizan para propagar
árboles cuando la cantidad disponible de otro tipo de segmentos es escasa.

2) Cortes de raíz. La capacidad de muchos árboles de producir ramas a partir


de sus raíces (en condiciones adecuadas de crecimiento) se utiliza para
propagar algunas plantas, como los plátanos y los guayabos.

3) Cortes de ramas. La propagación vegetativa mediante segmentos de ramas


o brotes es uno de los métodos más usados para propagar plantas leñosas en
vivero. Según las características de madurez de la madera de donde se
obtienen las ramas o brotes, los cortes se han dividido en cortes son: de
maderas duras, semiduras y suaves. Aunque las diferentes fases de maduración
se presentan de manera continua, generalmente se distinguen por la forma y el
color de las hojas y por los cambios de coloración del tallo o ramas.
Las técnicas de propagación de árboles por medio de cortes de ramas se
dividen en dos tipos básicos: de segmentos foliados y de segmentos
defoliados. Cada uno de éstos utiliza cortes de madera con un grado de
maduración diferente, y como proceden de árboles de contrastante ciclo
fenológico, esta diferencia se relaciona con la acumulación de reservas en los
tejidos del tallo. En los árboles caducifolios, de los cuales se obtienen los
segmentos defoliados, antes de la caída de las hojas hay acumulación de
reservas, las cuales están destinadas a formar posteriormente hojas nuevas. A
partir de estas reservas se generan las raíces y las hojas en el segmento; en
cambio, los segmentos foliados por lo general proceden de árboles de hoja
perenne, que no acumulan reservas en el tallo y que deben continuar
fotosintetizando para producir los recursos necesarios para generar nuevo
crecimiento.

Enraizamiento de segmentos defoliados


Esta técnica de reproducción vegetal se da espontáneamente en la naturaleza
cuando una rama o fragmento de una planta cae al suelo y logra enraizar otra
vez y producir así un nuevo individuo.
También se le ha empleado desde tiempos inmemoriales por los horticultores
para la propagación de árboles de ornato y frutales; un ejemplo de este método
son las cercas vivas de palo mulato o colorín, que vemos alrededor de potreros
y cultivos en el trópico mexicano. Para la construcción de estas cercas los
campesinos cortan los segmentos o ramas al efectuar los desmontes, los
almacenan en un lugar fresco y sombreado y los plantan al principio de la
época de lluvias.
Los árboles que más fácilmente se propagan de esta manera son los que
presentan una fase fenológica de defoliación y latencia meristemática al final
de la época favorable para el crecimiento, como muchos árboles de las selvas
bajas caducifolias y subcaducifolias, los cuales tienen la posibilidad de
enraizar a partir de segmentos defoliados; por ejemplo, el cacahuananche, el
palo mulato, el ciruelo amarillo de tierra caliente y el colorín, entre otras. En
ocasiones, esta forma de propagación también es adecuada para algunas
leñosas no deciduas de hojas angostas.
El método consiste básicamente en cortar ramas o pencas y plantarlas en el
suelo húmedo para provocar su enraizamiento. Este ocurre fácilmente sin
necesidad de emplear sustancias enraizadoras, ya que al encontrarse en un
estado de latencia meristemática, al volver al estado de crecimiento los propios
cambios hormonales que ocurren en el segmento desencadenan la producción
de raíces en la superficie que está en contacto con el suelo.
Los cortes se obtienen de ramas de crecimiento de la estación anterior y se
realizan cuando la etapa de crecimiento cesa y la abscisión de hojas se ha
presentado (finales de otoño o en el invierno). Debido al tamaño de los
segmentos y a las condiciones de lignificación de la madera (madera dura), los
cortes no se deshidratan y conservan la humedad el tiempo suficiente para
generar un nuevo crecimiento de raíces y ramas.

A continuación se enumeran los pasos y criterios que se deben considerar


para realizar esta actividad:

1) Seleccionar donantes vigorosos y sanos con alta cantidad de reservas


alimenticias, preferentemente de un banco de plantas donantes que han crecido
en condiciones de completa iluminación y que por lo tanto contienen alta
cantidad de reservas alimenticias.

2) Elegir los segmentos básales o centrales de la rama, que son los que tienen
más reservas alimenticias necesarias para el desarrollo de las nuevas raíces,
pues de ellos se derivan las ramificaciones secundarias. Por ello no se deben
elegir ramas con entrenudos muy largos o de ramas pequeñas y débiles.
3) El tamaño de los segmentos varía figura 18
entre 15 y 75 cm de largo, el criterio
adecuado para elegirlo depende de la
especie, ya que se requiere que se
incluyan por lo menos dos nudos,
aunque lo recomendable es de cuatro a
seis, sobre todo cuando los entrenudos
son muy cortos. El diámetro de las
ramas en que se realizan los cortes
puede ser de 0.6 a 5 centímetros.
4) El corte basal se hace justo abajo de
un nudo (sitio donde preferentemente
se forman raíces adventicias) y el corte
superior se realiza de 1.3 a 2.5 cm
arriba del otro nudo. El corte puede ser
de mazo (incluye una sección del tallo
de madera más vieja), de talón o tacón
(la porción de madera vieja es más
pequeña) y el recto (no incluye madera
vieja)
En la figura anterior se señalan en la parte superior, las partes de una estaca y en
la porción inferior los tipos de corte utilizados para la obtención de estacas:
a) recto, b) talón o tacón y c) mazo.
5) Empaquetar las estacas cuidando su orientación, para mantener su polaridad y
permitir que el flujo de savia siga su dirección normal. Por eso se marca la base
con un corte sesgado o se baña la base con cera, lo cual ayuda también a evitar la
pérdida de humedad, que podría propiciar enraizamientos pobres.

6) El enraizamiento de segmentos defoliados ocurre fácilmente, ya que el propio


ciclo fenológico hace coincidir la producción de hormonas de crecimiento con el
periodo de enraizamiento y crecimiento de yemas del segmento. Aun así, se
favorece notablemente el enraizamiento si se emplean hormonas y algunos
procedimientos para asegurar el desarrollo rápido de los segmentos. Las
sustancias más usadas para acelerar el enraizamiento son el ácido naftalenacético
(ANA) y el ácido indolbutírico (AIB), de los cuales se hablará posteriormente.
El enraizamiento también se favorece colocando los segmentos a temperatura
baja (5-8°C) por algunas semanas, ya que esto estimula la síntesis de hormonas
en plantas que proceden de climas en los que hay una estación fría.
Finalmente, para lograr un buen enraizamiento hay que escoger los segmentos
con las características óptimas de madurez de la madera y que carezcan de hojas.
7) Para la siembra se eligen terrenos que reúnan las características sugeridas en
el capítulo III.
Métodos de preparación y manipulación de los segmentos o cortes defoliados previos a su
plantación definitiva.
Enraizamiento de segmentos foliados
Según las condiciones de lignificación de la madera los segmentos foliados se
dividen en: cortes de maderas blandas (meristemos), cortes de maderas
semiduros (parcialmente maduros) y cortes de maderas duras siempre verdes
(lignificados). Cualquiera de éstos llevan hojas o brotes meristemáticos
(material fisiológicamente juvenil) y su tamaño es mucho mas pequeño que los
defoliados.
Las especies que se propagan con esta técnica son la caoba, el zapote negro, el
chicozapote y el barí, entre muchos otros más.

Debido a la presencia de hojas que continúan transpirando activamente y a las


condiciones diferenciales de madurez en las ramas jóvenes, los segmentos
pueden deshidratarse muy fácilmente.
Por esto, es necesario mantenerlos en compartimientos sombreados y húmedos
hasta que enraizan y toman del suelo suficiente agua.
Siempre es necesario emplear sustancias enraizadoras como el ácido
indolbutiírico (AIB) o el naftalenacético (ANA) y con frecuencia es
indispensable mantener los segmentos recién plantados bajo agua nebulizada
para evitar la deshidratación.
Segmentos foliados de maderas blandas
Los cortes se seleccionan en la estación de crecimiento, antes de que se
presente la lignificación, y son tomados de los renuevos tempranos o de ramas
jóvenes generadas a finales de la primavera y principios del verano. Esto
significa que las ramas se encuentran en crecimiento activo, por lo que en su
acopio y manipulación se deben tener cuidados especiales.
La clave para el éxito es mantener los cortes turgentes, desde el periodo de
colecta hasta que son puestos a enraizar en dispositivos diseñados
especialmente para que las estacas mantengan la turgencia.

Se ha encontrado en varias especies que los segmentos provistos de


meristemos cercanos al tronco principal, o al eje de crecimiento apical tienen
mayores probabilidades de enraizar que las puntas de las ramas distantes.
Otras veces, los ejes de crecimiento que surgen de un ápice podado son los que
presentan mayor potencial de enraizamiento.
Esto varía en función de la especie y de la técnica utilizada, por lo que se debe
probar cuál es la fuente de material que origina las estacas juveniles
(suculentas), no lignificadas, más adecuadas. Pueden ser: rebrotes de tocones,
rebrotes basales de árboles en pie, rebrotes de plantas jóvenes y ápices de
árboles podados.
En cualquiera de estos casos se produce cierto número de brotes laterales con
crecimiento vertical (los que no presentan crecimiento vertical deben
desecharse), que se utiliza como fuente de estacas. Se deben considerar tres
aspectos para realizar este tipo de propagación: a) la elección y manejo de la
planta donante, b) la obtención de las estacas y c) el enraizamiento y
establecimiento del segmento. A continuación se detallan estos puntos:
Elección y manejo de la planta donante
Las plantas donantes deben ser vigorosas, sanas y estar sujetas a un buen
manejo para asegurar la producción continua y prolongada de gran número de
estacas de fácil enraizamiento.
Se pueden cosechar brotes de una misma planta donante cada dos o tres meses,
pero no se recomienda hacer cosechas muy frecuentes, pues se afectarían las
reservas alimenticias de la planta, su sistema radicular y la fertilidad del suelo.
La planta donante debe ser fertilizada con regularidad y mantener por lo menos
una rama con hojas que pueda continuar fotosintetizando y que de esta manera
sirva como brote alimentador para la planta donante.
También debe mantenerse en la sombra, al menos por unas semanas, lo cual
favorecerá el futuro enraizamiento de las estacas, ya que en esta situación la
planta no padece estrés hídrico.
Obtención de estacas
Para obtener y manipular adecuadamente las estacas deben tomarse en cuenta
varios factores: la alta humedad del aire, la intensidad moderada de luz, con
temperaturas estables, un medio favorable de enraizamiento, y una protección
adecuada contra el viento, las pestes y las enfermedades. Sobre todo debe
evitarse la deshidratación, pues los cortes con hojas pierden rápidamente agua
por medio de la transpiración, aun cuando exista una alta humedad relativa. Y
es que, como no tienen raíces, la absorción de agua es mucho más lenta, y esto
afecta el estado de hidratación de la estaca.
A continuación presentamos unas recomendaciones para obtener los cortes de la
planta donante:
1) La obtención de ramas de la planta donante debe realizarse por la mañana o
por la tarde (antes de las 10 am o después de las 4 pm), con la finalidad de
evitar la pérdida de agua durante las horas de mayor insolación.
2) Es conveniente que la poda de las ramas elegidas (con crecimiento vertical)
se realice a la altura de los 10 nudos o menos, como en el caso de los brotes
obtenidos de tocones. Cuando se dificulte distinguir el número de nudos es
recomendable tomar como criterio una altura del brote o rama, desde 10 cm
hasta 1 m, para asegurar una mayor capacidad de enraizamiento (figura 18).
3) Las hojas de las ramas de donde se
obtendrán los cortes deben tener entre 8 y 10
cm de largo, de lo contrario hay que reducir
el área foliar, debido a que hojas muy
grandes favorecen la pérdida de agua y las
muy pequeñas no producen suficientes
carbohidratos u otras sustancias necesarias
para que el corte sobreviva. Se puede reducir
el área foliar cortando las hojas con unas
tijeras y cuidando que el tejido no se dañe
por machacamiento o estrujamiento.
Figura 19. Proceso de obtención de estacas
de la planta donante y manipulaciones de los
cortes. Las estacas más fácilmente
enraizables son las que se obtienen de
rebrotes en troncos cortados.
Hay formas correctas e incorrectas de
resegmentar los rebrotes que se muestran a la
izquierda. Es importante mantener húmedos
los segmentos durante su transporte.
4) Ya cortados los brotes se marcan con el número de la planta donante (número
de clon), se introducen lo más rápidamente posible en bolsas de plástico con algún
material que retenga bastante agua y se cierran para evitar la pérdida de humedad.
Deben mantenerse en un sitio fresco y sombreado y en cuanto sea posible se
trasladan al área de enraizamiento del vivero.
5) Al extraer los brotes para hacer los cortes deben mantenerse húmedos y frescos,
exponiéndolos lo menos posible al viento, ya que éste incrementa la pérdida de
humedad. Los cortes deben hacerse con instrumentos filosos, en forma oblicua
por arriba del nudo, o bien rectos para evitar que el sistema radicular se forme de
un sólo lado. La longitud óptima de las estacas es usualmente entre 3 y 10 cm.
Independientemente del tipo de corte o tamaño, éstos siempre deberán contar al
menos con una hoja en la punta de la estaca, para que ésta proporcione nutrientes
y otras sustancias necesarias para el enraizamiento.
Enraizamiento y establecimiento
El área donde se colocarán las estacas para el enraizamiento debe ser fresca y
sombreada. La temperatura óptima para que ocurra se encuentra entre los 20 y
25°C. Cuando las temperaturas suben arriba de 30°C la humedad relativa de la
atmósfera o contenido de vapor de agua presente en el aire tendrá que ser muy
alto (más de 90%) para impedir que las plantas pierdan demasiada agua al
incrementarse su transpiración y terminen marchitándose.
La sombra se puede producir con materiales de origen vegetal como hojas de
palma, paja, ramas secas, o con mallas plásticas especiales diseñadas para ese
propósito. Es importante que el material utilizado transmita una luz que sea
apropiada para activar la fotosíntesis de las plantas.

1) Inducción del enraizamiento


Como se mencionó, no todas las plantas tienen la capacidad de enraizar
espontáneamente, por lo que a veces es necesario aplicar sustancias hormonales
que provoquen la formación de raíces. Las auxinas son hormonas reguladoras
del crecimiento vegetal y, en dosis muy pequeñas, regulan los procesos
fisiológicos de las plantas. Las hay de origen natural, como el ácido
indolacético (AIA), y sintéticas, como el ácido indolbutírico (AIB) y el ácido
naftalenacético (ANA). Todas estimulan la formación y el desarrollo de las
raíces cuando se aplican la base de las estacas.
La función de las auxinas en la promoción del enraizamiento tiene que ver con
la división y crecimiento celular, la atracción de nutrientes y de otras sustancias
al sitio de aplicación, además de las relaciones hídricas y fotosintéticas de las
estacas, entre otros aspectos. La mayoría de las especies forestales enraízan
adecuadamente con AIB, aunque se ha observado que para algunos clones la
adición de ANA resulta más benéfica.
Un método sencillo es la aplicación de
la hormona por medio del remojo de la
base de las estacas (de 2 a 3 cm) en
soluciones acuosas y con bajas
concentraciones de auxina (de 4 a 12
horas), según las instrucciones de los
preparados comerciales.
Sin embargo, este método es lento y
poco exacto, difícil de realizar cuando
los cortes son numerosos y algunas
veces las hojas se marchitan durante el
proceso; entonces se puede recurrir a
las auxinas disponibles en aerosol.
Para las especies forestales tropicales
se recomienda la inmersión de la base
de las estacas en soluciones de AIB al
4% en alcohol etílico como solvente,
por periodos muy cortos (5 segundos).
Posteriormente se acomoda la base de Aplicación de auxinas solubilizadas en
la estaca en aire frío para evaporar el alcohol a los segmentos, evaporación del
alcohol, antes de colocarlas en el alcohol de los segmentos y siembra en el
propagador (figura 20). propagador rústico.
2) Propagadores y medios de enraizamiento.
El ambiente en el cual las estacas son puestas a enraizar es de vital
importancia. Los propagadores deben reunir características que eviten
cualquier desecación en las estacas.
Un propagador es una construcción que evita la pérdida de agua del medio que
rodea a las estacas. Su función es similar a la de un almácigo, pues ambos
propician las condiciones ambientales adecuadas para la germinación y
establecimiento de las plántulas o para el enraizamiento de las estacas, según
sea el caso de que se trate.
Hay propagadores con sistemas de aspersión de alto costo que regulan
automáticamente la frecuencia y la intensidad de la aspersión. Se instalan en
invernaderos con control de luz y humedad.
Sin embargo, la humedad también se puede controlar de manera sencilla en un
compartimiento que tenga una tapa transparente para permitir el paso de la luz
y evitar la pérdida de humedad; el fondo del compartimiento se cubre con una
mezcla de arena y grava saturadas de agua, sobre la cual se pone el medio de
enraizamiento.
Adicionalmente se debe reducir la insolación del dispositivo y dar aspersiones
manuales periódicas (figura 21).
3) Sustrato de enraizamiento.
Un buen medio de enraizamiento se
obtiene con arena gruesa o grava fina,
que debe estar limpia (aunque no
necesariamente estéril)
húmeda y bien aereada.
Si su capacidad de retención de agua
es baja se puede mejorar adicionando
aserrín (no demasiado fresco), turba,
vermiculita u otros materiales (véase
el capítulo III).
En el caso de haber inicios de
pudrimiento en las estacas será
necesario aplicar algún fungicida al
medio de enraizamiento.
Figura 21. Aspecto del
propagador rústico y
composición del medio de
enraizamiento para las estacas.
4) Siembra de las estacas en el propagador.
Las estacas ya preparadas se siembran rápidamente pero tomando en cuenta
las siguientes indicaciones: los cortes deben colocarse a una profundidad de 2
a 3 cm; para asegurar que queden firmes es necesario compactar un poco el
sustrato de enraizamiento; cuando se utilizan estacas multinodales con varias
hojas se debe evitar que las hojas inferiores queden en contacto con el medio
de enraizamiento para evitar la putrefacción.
5) Trasplante y acondicionamiento de las estacas.
En varias especies propagadas vegetativamente se ha observado que el
enraizamiento de las estacas se inicia después de dos semanas, y está lo
suficientemente desarrollado después de 4 a 6 semanas (cuando las raíces
miden de 1 a 2 cm) (figura 22).
Las estacas que enraízan en tiempos más largos son débiles y no deben
conservarse. El trasplante de las estacas tiene que hacerse inmediatamente
después de ser removidas del medio de enraizamiento. Al sacar las estacas de
su medio hay que tener cuidado de no dañar las raíces, después se verifica que
el sistema radical tenga tres raíces como mínimo y que su distribución sea
radial. Cuando las estacas presenten una o dos raíces, o bien cuando el sistema
radical se forme sólo de un lado se deben desechar, para no poner en riesgo el
vigor o una adecuada forma de crecimiento.
Posteriormente se pasan a recipientes que
contengan sustrato aereado y con buena
fertilidad. Es recomendable agregar tierra del
sitio donde naturalmente crece la especie para
Figura 22. Segmento foliado así favorecer la inoculación de la microflora
enraizado. apropiada. Es necesario estabilizar los
trasplantes adecuadamente, para lo cual los
envases deben llenarse con el medio de
crecimiento aproximadamente a la mitad de
Figura 23. Proceso de trasplante de su capacidad. La estaca se coloca en el envase
estacas del propagador a los envases en posición correcta (con la yema al ras del
de crecimiento. suelo y en su mayor parte dentro del medio
del envase) y se termina de llenar. Esto ayuda
a que no queden espacios de aire en su base y
a que las raíces no se dañen, lo que asegura
que éstas queden bien distribuidas en el
envase (sin curvaturas o enrollamientos).
Cuando hay más de una yema se recomienda
eliminar algunas con el fin de asegurar la
formación de plantas con un sólo eje y
favorecer que el eje se desarrolle en forma
recta (figura 23).
Algunas estacas recién enraizadas se deshidratan al pasarlas directamente al
medio externo, por lo que se recomienda dejar los envases unos días más en el
propagador, protegiendo a éste con plástico para evitar su contaminación con
el material de los envases.
En el periodo en que las estacas se aclimatan a las condiciones ambientales
que existen fuera del propagador es conveniente colocarlas primero en un
ambiente sombreado y húmedo por dos o tres semanas, y después exponerlas
paulatinamente a condiciones decrecientes de humedad y crecientes de luz y
temperatura.
Segmentos foliados de maderas semiduras y segmentos foliados de
maderas duras siempreverdes
La diferencia entre este tipo de segmentos y los de maderas blandas estriba en
las condiciones de lignificación de las ramas y en la época del año en que
éstas se obtienen de la planta donante.
El uso de esta técnica es muy importante en la propagación vegetativa de
varias especies de pino, las especies siempre verdes de hoja angosta con
maderas duras, y en la propagación de árboles siempreverdes de hoja ancha.
Para el enraizamiento de este tipo de segmentos hay que seguir las mismas
indicaciones que se mencionaron para el manejo y selección de brotes en las
plantas donantes de maderas blandas, así como también para la manipulación
y cuidado de los cortes y evitar así el estrés hídrico en las estacas. Sin
embargo existen
algunas diferencias en el manejo de los cortes de especies siempreverdes de
hoja ancha y de hoja angosta.

Especies siempreverdes de hojas anchas


En el caso de los segmentos de maderas semimaduras, las ramas de especies
siempreverdes de hojas anchas se obtienen en el verano, cuando el crecimiento
empieza a declinar y la madera se encuentra parcialmente madura. Los cortes
pueden tener longitudes de 7.5 a 15 cm, y las hojas de la punta de la estaca se
conservan, si éstas son muy grandes se debe disminuir su tamaño (figura 24).

Figura 24. Segmentos foliados siempreverdes de hojas angostas y de hojas


anchas.
Segmentos de maderas duras siempreverdes de hojas angostas
Para los segmentos de maderas duras siempreverdes de hojas angostas el
enraizamiento toma mucho tiempo (desde varios meses hasta un año) y es muy
importante evitar que las estacas sufran estrés hídrico durante este periodo.
Los cortes se obtienen de plantas donantes jóvenes, ya que este factor es
determinante para tener éxito.
Generalmente los cortes se realizan en ramas terminales, de la época de
crecimiento pasada, a finales de otoño o bien en invierno. La longitud de las
estacas varía de 10 a 20 cm, y hay que tener cuidado de remover las hojas de
la mitad de la estaca hacia la base (figura 24).
A diferencia de los segmentos foliados de maderas blandas estos dos últimos
tipos de cortes requieren un medio de enraizamiento que incluya mezclas de
vermiculita, y turba en proporción 1:1, o bien de perlita y vermiculita que
proporcionan nutrientes y mayor humedad. Además, el enraizamiento se puede
favorecer aplicando calor a la base de las estacas (24 a 26.5°C).
Esto es particularmente favorable para las especies de hoja angosta.
Asimismo, para estos últimos cortes la aplicación de AIB a altas
concentraciones es usualmente benéfico para incrementar la velocidad y
porcentaje de enraizamiento, además de favorecer el desarrollo de sistemas
radiculares robustos.
Ambos tipos de cortes, los de hojas anchas y angostas, enraizan mejor en
invernaderos con sistemas de aspersión automáticos o bajo propagadores
rústicos, en condiciones de alta iluminación y humedad relativa, o bien, bajo
ligeras nebulizaciones.

INJERTO
La técnica de injerto consiste en tomar un segmento de una planta, por lo
general leñosa, e introducirlo en el tallo o rama de otra planta de la misma
especie o de una especie muy cercana, con el fin de que se establezca
continuidad en los flujos de savia bruta y savia elaborada, entre el tallo receptor
y el injertado (figura 25). De esta manera, el tallo injertado forma un tejido de
cicatrización junto con el tallo receptor y queda perfectamente integrado a éste,
pudiendo reiniciar su crecimiento y producir hojas, ramas y hasta órganos
reproductivos. Esta técnica es muy antigua y ya era practicada por los
horticultores chinos desde tiempos remotos.
Tiene grandes ventajas, sobre todo para el cultivo de árboles frutales y de
ornato, pues permite utilizar como base de injerto plantas ya establecidas que
sean resistentes a condiciones desfavorables y enfermedades, utilizándolas
como receptoras de injertos de plantas más productivas y con frutos de mejor
calidad y mayor producción.
Al contrario de lo que generalmente se
cree, el injerto no produce una
combinación de características entre la
planta receptora y la injertada. Los frutos
de la planta injertada no cambian sus
propiedades ni su sabor, la única ventaja
es que el injerto permite utilizar bases ya
desarrolladas, lo que acelera la producción
de frutos. También se aprovecha la
resistencia (a enfermedades o condiciones
desfavorables) de variedades de árboles
frutales de menor calidad, para injertar en
ellos variedades de mayor calidad pero
menos resistentes.
Figura 25. Existen diversas técnicas de El injerto es una forma particular de
injerto que permiten la unión de reproducción asexual por segmentos que
segmentos de dos individuos
diferentes: a) injerto de una rama sobre
se utiliza en gran escala en la fruticultura.
una incisión lateral de un tallo, b) Una de las industrias que recurren con
injerto de una yema en la corteza de un mayor frecuencia a esta técnica es la
tallo, c) injerto de un tallo sobre otro. vitivinicultura o cultivo de la vid.
Con gran frecuencia las plantas productoras de uvas de baja calidad, pero muy
resistentes a la sequía y a las enfermedades, son injertadas con segmentos de
vides de alta producción y calidad.
Esta técnica es muy empleada para mejorar la producción de viñedos antiguos
ya establecidos desde hace mucho tiempo.
Las técnicas de injerto son muy variadas y existe un método óptimo para cada
propósito y tipo de planta.
En esencia todos los procedimientos consisten en tener a la disposición buenas
plantas receptáculo y buenos segmentos que injertarle. La técnica se inicia
haciendo un corte en el tallo receptor y otro en el segmento a injertar, para que
hagan contacto los tejidos vasculares del injerto con sus equivalentes en la
planta receptora. Una vez realizado el injerto se protege la herida con una cera
especial y se cubre con tela o con una cuerda para evitar que se desprenda.
El tejido injertado por lo general está defoliado y es conveniente que el injerto
coincida con la época de primavera para que, al reiniciar el crecimiento de los
tejidos, los estímulos hormonales que caracterizan ese momento de la vida de
la planta induzcan el establecimiento de una conexión apropiada entre los
tejidos de ambas partes.
Para que un segmento pueda injertarse sobre otra planta, como ocurre en los
animales que reciben injertos de órganos, tiene que haber una afinidad entre los
tejidos que van a ponerse en contacto para que el injerto no sea rechazado.
Por esto el injerto sólo es posible entre plantas de una misma especie, aunque
sean de diferentes variedades o razas. A veces es posible el injerto entre
especies diferentes, siempre y cuando éstas sean muy cercanas entre sí, o sea,
que por lo menos pertenezcan al mismo género.

MICRO PROPAGACIÓN
El desarrollo de las técnicas de cultivo de tejidos vegetales, aunadas al
descubrimiento de las hormonas de crecimiento y diferenciación de las
plantas — auxinas y citoquininas —, permitió el desarrollo de varias técnicas
de cultivo orientadas hacia la propagación de plantas que son ahora de uso
corriente en muchos laboratorios de investigación del mundo y también en
empresas de propagación comercial.
Estas técnicas están basadas en el hecho de que los tejidos vivos de las plantas
conservan la potencialidad de dar origen a un organismo completo. Las
células que conservan mejor esta potencialidad son las que están menos
diferenciadas hacia una función específica, como las que están presentes en
las yemas y en otros tejidos primarios de las plantas, por ejemplo los extremos
de las raíces, los segmentos nodales, las semillas, el parénquima del tejido
vascular foliar, el cambium y algunas partes florales.
La técnica de cultivo de tejidos se inicia
con la toma de segmentos de plantas en
crecimiento que se esterilizan y se
cultivan en soluciones nutritivas
especiales, con frecuencia gelificadas.
A estos medios se incorporan
combinaciones adecuadas de hormonas
de crecimiento para obtener una
proliferación celular en el segmento. A
partir de esta proliferación puede
ocurrir la formación directa de raíces y
tallos que originen una o varias plantas
nuevas completas (figura 26).
También es posible inducir la
multiplicación de las células germinales
del explante para formar un cúmulo de
tejido poco diferenciado llamado callo
o una estructura peculiar carente de
Figura 26. Del explante (a) se obtienen yemas (b) paredes celulares llamada protoplasto,
que se desarrollan formando tallos adventicios (c,
d, e). Estos tallos pueden aislarse para lograr su
cada uno de los cuales se emplea en
diferenciación y después trasplantarse a diversos procedimientos de
recipientes con suelo (f-j). propagación
El cultivo de tejidos y células vegetales tiene otras aplicaciones más o menos
relacionadas con la propagación clonal. Entre éstas se encuentra la obtención de
líneas de plantas genéticamente muy uniformes, con fines experimentales; el
almacenamiento o transporte de germoplasma vegetal (de lo cual trataremos
ampliamente más adelante); el control cada vez más importante de infecciones
sistémicas crónicas en las plantas mediante la obtención de propágulos libres de
virus y otros agentes infecciosos. En la ingeniería genética moderna el cultivo
de tejidos tiene importancia en los procesos de transgénesis, hibridación
interespecífica y en la generación y selección de variantes genéticas de las
plantas.
Cada uno de estos temas es de gran complejidad y se necesitaría una obra
mucho más extensa para hablar de ellos, lo cual no es el propósito de este libro.
Aquí se verán los aspectos relativos al cultivo de células y tejidos vegetales
exclusivamente en lo que respecta a las técnicas más sencillas de
micropropagación de árboles actualmente en uso en laboratorios de tecnología
sencilla en muchos lugares del mundo.
Por mucho tiempo las técnicas de micropropagación han sido consideradas
demasiado complicadas para convertirse en una opción viable para la
propagación de árboles en regiones tropicales subdesarrolladas.
Sin embargo, tal punto de vista es poco realista ya que existen métodos de
micropropagación que sólo requieren recursos técnicos e instalaciones
mínimas.
La bibliografía científica moderna contiene innumerables trabajos que
describen técnicas de cultivo de tejidos y órganos vegetales en medios
complejos y finamente formulados, colocados en condiciones ambientales
controladas con mucha precisión. Esto no sucede con las técnicas sencillas de
micropropagación que rara vez se describen en los libros especializados
disponibles. Y esto es un grave error, pues una vez que se ha probado que una
especie de planta puede ser micropropagada exitosamente, los procedimientos
de micropropagación se simplifican y se vuelven accesibles para las
instalaciones sencillas que se encargan de la propagación de plantas.
Los procedimientos más usados por los laboratorios de micropropagación son
cuatro métodos diferentes para multiplicar plantas in vitro:
1) la activación de la ramificación axilar,
2) los segmentos nodales,
3) los tallos adventicios y
4) las embriogénesis somáticas. De los cuatro, este último es el que se utiliza
menos. Las técnicas que dan los mejores resultados varían dependiendo de las
especies y del propósito por el cual se propagan.
1) Activación de la ramificación axilar
(figura 27A). Quizá sea el método más frecuentemente usado; en él se emplean
meristemos tanto terminales como axilares del tallo para establecer los cultivos.
Manipulando el cultivo mediante cambios en su ambiente químico (hormonas)
y en el fragmento que se cultiva, se suprime la dominancia apical y se induce la
ramificación axilar. Subsecuentes subdivisiones del cultivo en fragmentos
permiten multiplicar los explantes hasta alcanzar el número deseado de tallos.
A pesar de que la multiplicación inicial es lenta, se incrementa rápidamente
permitiendo varios subcultivos. Los tallos seccionados del cultivo pueden
enraizar in vitro o directamente en el suelo.
2) Segmentos nodales
(figura 27B). El método de los segmentos nodales tiene la ventaja de que
genera poca variación genética en las muestras, ya que en ningún momento se
forma tejido calloso. Se inicia escindiendo segmentos de tallo con su
correspondiente yema axilar. En el cultivo las yemas crecen y se alargan
produciendo nuevos segmentos nodales susceptibles de ser a su vez escindidos.
En un momento determinado los segmentos nodales producidos pueden dar
origen a tallos y raíces ya sea in vitro o en el suelo, mediante una alteración de
la composición hormonal del medio. Muchas plantas no pueden ser propagadas
exitosamente de esta manera.
3) Tallos adventicios
figura 27C). Pueden ser inducidos a partir de
callos originados por explantes de ramas u
hojas y continuarse cultivando hasta obtener
un gran número de callos, simplemente
cambiando el ambiente hormonal en el que se
desarrolla el callo original o subsecuentes
fragmentos de éste. Los tallos obtenidos
pueden enraizar in vitro o en el suelo.
De todos los métodos de propagación éste es
el que genera más variabilidad genética
debido a que se utiliza un estadio calloso
intermediario, por lo que no se recomienda
para la micropropagación de plantas en las
que la integridad genética es muy importante.
Al formarse el callo ocurre una
desdiferenciación completa del tejido vegetal, Figura 27. Tipos de propagación por
cultivo de tejidos: A) activación de la
que frecuentemente conlleva a la alteración ramificación axilar, B) segmentos
genética, lo cual induce variabilidad en la nodales, C) tallos adventicios y
información genética entre las células del embriogénesis somática.
callo.
4) Embriogénesis somática
figura 27D). Embriones somáticos o asexuales pueden resultar de un proceso de
diferenciación directa o indirecta a partir de células, órganos o estados callosos
intermedios de una planta. Muchas veces los embriones somáticos proliferan y
producen embriones secundarios a partir de meristemos somáticos, como las
yemas axilares, partes de las flores o de semillas. Estos embriones adquieren
una morfología y comportamiento similar a los embriones naturales de origen
sexual de las plantas y, como ellos, pueden germinar en el suelo. La
embriogénesis somática puede convertirse en la forma más eficiente de
propagación, ya que teóricamente se obtendrían millones de plantas a partir de
una cantidad pequeña de tejido en cultivo.
La producción de embriones somáticos se ha estudiado a fondo sólo en un
número muy pequeño de especies. Los embriones obtenidos de esta manera
pueden utilizarse para producir semillas artificiales por medio del encapsulado
con testas artificiales. Esta técnica es muy prometedora, ya que potencialmente
se incrementaría de manera significativa la disponibilidad de propágulos de
plantas valiosas de cultivo, se acortaría el ciclo de crecimiento y se
desarrollarían nuevos métodos de conservación y almacenamiento de
germoplasma.
La técnica para producir embriones somáticos se inicia con la producción de un
tejido calloso que, mediante el uso de combinaciones especiales de sustancias
químicas, da origen a un protoplasto en el que han desaparecido las paredes de
la célula, asemejándose a un saco embrionario floral.
Al colocar los protoplastos en el medio adecuado de cultivo comienzan a los
embriones somáticos a partir del protoplasto.
Esta técnica ha sido aplicada con éxito a ciertos árboles tropicales, como el
caucho, el mango y otros. Los embriones somáticos pueden incluso
encapsularse en testas artificiales para originar semillas sintéticas que se
cultiven en el suelo o utilizarse para la conservación de germoplasma vivo por
mucho tiempo, utilizando técnicas de deshidratación y vitrificación, y
conservación en nitrógeno líquido. Esto es posible incluso en plantas que
originalmente producen semillas recalcitrantes.
Las técnicas de cultivo de tejidos requieren instalaciones y precauciones con
cierto nivel de complejidad. La higiene y desinfección son muy importantes
para evitar la contaminación microbiana de los cultivos. La formulación de los
medios de cultivo es variada, sin embargo, éstos contienen fundamentalmente
sales minerales de los macroelementos y oligoelementos como: calcio, potasio,
magnesio, nitrógeno, fósforo, azufre, manganeso, hierro, cloro, sodio, zinc,
boro, molibdeno y cobre, los cuales son indispensables para el crecimiento de
las plantas. Además, algunos medios incorporan compuestos orgánicos
sencillos como fuentes de carbono (generalmente carbohidratos), reguladores
hormonales del crecimiento (auxinas, citoquininas y giberelinas), otros
reguladores del crecimiento (aminoácidos y vitaminas) y a veces antioxidantes
(ácido ascórbico).
Figura 28.
Opciones biotecnológicas para la
propagación de plantas que se originan a
partir del cultivo de tejidos, en las que
se incluyen también técnicas de
modificación genética.
SELECCIÓN CLONAL
La micropropagación y la propagación
vegetativa permiten emplear técnicas
de selección y mejoramiento de las
características favorables de las plantas
por medio de la selección clonal.
Las características que pueden
mejorarse cubren un amplio rango de
posibilidades; por ejemplo, la
resistencia de las plantas a la
temperatura, a la sequía, a crecer en
suelos pobres o con características
En la figura 28 se indican todas las alternativas
desfavorables, como acidez o
biotecnológicas que surgen a partir del cultivo alcalinidad excesiva, salinidad alta o
de tejidos. saturación de humedad
También puede mejorarse el rendimiento del forraje y frutos, su sabor y calidad
nutricional, la velocidad de crecimiento, la calidad de la madera producida y la
concentración de compuestos secundarios valiosos como sustancias químicas,
látex, gomas, etc.
A continuación describimos brevemente las dos técnicas básicas de selección
clonal:
1) Se buscan en la naturaleza las plantas que presenten la característica deseada
en forma óptima (por ejemplo, los frutos más deliciosos y grandes), y se toma
de ese individuo los meristemos o segmentos que se vayan a utilizar para la
propagación vegetativa, para así obtener muchos individuos con la
característica deseada.
2) Se recolectan semillas, segmentos o meristemos de muchos individuos de
una o varias poblaciones de la especie que se desea propagar. Con este material
se producen muchas plantas pequeñas en un vivero y se someten a las
condiciones desfavorables para las que se desea que tengan mayor resistencia;
también se puede comparar su velocidad de crecimiento, su producción de
forraje o cualquier otra cualidad que se desee resaltar. Se escogen los
individuos que muestren las características óptimas según el caso y se utilizan
para propagarlos vegetativamente y obtener así individuos mejorados.
Esta técnica incluye la exploración de las diversas poblaciones de una especie
en el medio natural, ya que en el área natural de distribución geográfica de una
especie existe gran variación en muchos de los atributos deseables de la
especie.
Siguiendo la segunda técnica descrita
ha sido posible obtener cultivos de
árboles tropicales con características
muy favorables.
Por ejemplo, especies de acacia
resistentes a la salinidad o al suelo
ácido; mezquites ornamentales
resistentes al frío; especies de guaje
productoras de abundante forraje de
alta calidad y con rápido crecimiento en
suelos pobres y, por último, árboles
maderables cuyo crecimiento está
determinado por una fuerte dominancia Selección clonal. En este caso se eligen
apical. Esto permitirá repoblar las los segmentos enraizados que muestran
selvas con individuos que producen un la mayor dominancia apical, es decir,
fuste o tronco recto y alto, muy los que tienden a crecer en un solo eje,
apropiado para seguir técnicas óptimas y se desechan los que tienden a
de aserrado y uso en ebanistería, como ramificar. De esta manera se obtienen
es el caso del nogal africano y la caoba árboles con un fuste recto que permite
americana (figura 29). un mejor uso industrial.
Algunas Técnicas de multiplicación Vegetal.
Esquejes
Esqueje de tallo
Esqueje de talón
Esqueje semileñoso
Esqueje leñoso
Esqueje de hoja
Esqueje de raíz
Esquejes de cactus
Esqueje en agua
Acodo
Acodo aéreo
Acodo terrestre
Injertado
Ventajas

Inconvenientes:
Siembra
Recogida
Conservación
Siembra
Época
¿Dónde sembrar? ¿Directamente en tierra, en maceta
biodegradable o en semillero?

El sustrato
La siembra
Manipulaciones diversas
Vernalización
Estratificación y escarificación
Remojo
Otros
¿Por qué hay que repicar?
¿Cultivar las propias hortalizas?
Bambúes
Pregunta: ¿De qué forma se limita la propagación del bambú?
Pregunta: ¿Puede reproducirse por esquejes?
Pregunta: ¿Conviene utilizar otro método?
En el jardín, igual que en la cocina, existen las normas generales (la receta que
aparece en el libro) y toda una serie de trucos y variantes específicos de cada
especie y de las habilidades de cada jardinero. Puesto que este formato exige
brevedad, las respuestas exponen el método general; será tarea de cada uno el
buscar y experimentar las adaptaciones que más se acomoden al clima, al
jardín, al tipo de planta y a los recursos personales

Esquejes
El esquejado consiste en la multiplicación de una planta a partir de un trozo
que se hará enraizar y crecer. Generalmente se esquejan trozos de talla, pero
también es posible utilizar este método con hojas o con raíces.
He aquí algunas definiciones y tipos de esquejado:

Esqueje de tallo:
En una planta sana y fuerte, seleccionar una rama joven y cortar una porción
de 10-15 cm justo por debajo de una hoja.
Preparar el esqueje desnudándolo: retirar todas las hojas salvo las 2 ó 3
terminales. Si las hojas son grandes, eliminar la mitad de cada una de ellas:
como el esqueje carece de raíces y en consecuencia no puede bombear el agua,
es necesario reducir la superficie de evaporación. Quitar también los capullos
para la que energía se concentre en la formación de raíces. Puede
espolvorearse el extremo del esqueje con hormonas de enraizamiento. A
continuación poner el esqueje en un sustrato bien drenado (2/3 de tierra y 1/3
de arena) con el fin de evitar la pudrición.
Regar a conciencia y colocar los esquejes a la sombra (situación que reduce
la evaporación). Y ya sólo queda esperar.

Esqueje de talón:
Igual que el anterior, pero cortando la rama por una ramificación de manera
que se conserve un pequeño trozo de la otra rama. Este pequeño suplemento
favorece la formación de las raíces.

Esqueje en estufa:
la maceta se introduce en una bolsa de plástico transparente (bolsa Clik) que
se cierra con una goma o cordel; la bolsa aumenta la humedad ambiental y
también reduce la evaporación. Para prevenir la pudrición deben hacerse
unos orificios en la bolsa con el fin de aportar aireación. Este método puede
hacerse en un mini-invernadero.

Esqueje tierno:
recibe este nombre cuando la rama es tierna, sin lignificar. Se hace a finales
del invierno o a comienzos de verano, y es el más utilizado para las plantas
que no se lignifican. Puede reproducir de esta forma geranios, delphiniums,
tomates (haga la prueba), plantas de interior y muchas ornamentales. Es muy
recomendable el esquejado en estufa.
Esqueje semileñoso:
Es el que se obtiene de una rama que está lignificándose o que acaba de
hacerlo. Este estadio suele ser en el mes de agosto. Las raíces tardan entre 1 y
2 meses en formarse. Proteger del frío y esperar que mejore el tiempo para
ponerlo en tierra.
El esquejado semileñoso con lignificación incipiente es adecuado para
arbustos de hoja persistente y para plantas tiernas (vivaces no rústicas) como
Anthemis, Fuchsia, Impatiens, Pelargonium (Geranium)
El esquejado con tallos recién lignificados es apropiado para arbustos,
rosales, hortensias...

Esqueje leñoso:
Es el que se hace con tallos totalmente lignificados, y la época es el final del
otoño, inmediatamente antes del invierno. Se utiliza en algunos árboles y
arbustos.

Esqueje de hoja:
Sólo se hace con algunas plantas, y cada una tiene requiere una forma
específica: Saintpaulia, Sanseveria, Begonia rex, Cardamine.
Esqueje de raíz:
Muy parecido al esqueje de tallo pero se utilizan raíces carnosas. En este caso el
objetivo es forzar la aparición de una yema, y por ello el trozo de raíz no se
entierra por completo, sino que se deja la parte superior al aire. Este esquejado
se utiliza para ciertos tipos de Phlox, asters, Eryngiums.
Esquejes de cactus:
Como sabemos, los cactus no necesitan demasiada agua. Una vez separado el
esqueje debe dejarse reposar unos días. Colóquelo al aire libre, en lugar
sombreado, para que la herida seque. El esqueje se coloca sobre un sustrato
bastante arenoso (o se entierra ligeramente para fijarlo), que se mantendrá
ligeramente húmedo. Coloque estos esquejes a la sombra. Mientras no
aparezcan las raíces se prescinde del riego.
Esqueje en agua:
En lugar de plantar los esquejes en un sustrato, también es posible hacerlos
enraizar en agua. Este tipo de esqueje es válido para Impatiens, Fuchsia, adelfa,
ciprés (sumergirlo al revés)....
Acodo:
El acodado es similar al esquejado excepto en que el trozo que se convertirá en
nueva planta sólo se separa de la planta madre cuando ya se han formado las
raíces. Suele utilizarse con plantas que no responden al esquejado.
2 formas de hacerlo:
Acodo aéreo:
Consiste en rodear una rama con un pedazo de musgo que se recubre con un
plástico para mantenerlo húmedo. Para estimular la formación de las raíces
se puede raspar la corteza en toda la circunferencia. Esta herida impide el
paso de la savia. La acumulación de savia favorece tanto la cicatrización de
la herida como la formación de un callo donde se formarán las raíces.

Acodo terrestre:
Se entierra una rama (¡dejando el extremo al aire!) en la que previamente se
ha hecho una herida raspando la corteza. En ese punto se formarán las raíces.

Injertado:
A grandes rasgos, el injertado consiste en hacer vivir una planta sobre otra
poniendo en contacto los tejidos de ambos. Esta técnica es muy utilizada en
arboricultura para la multiplicación de árboles. Existen muchos métodos, y
aquí nos limitaremos a citar la más habitual:
*El injertado en escudete, que consiste en insertar una yema (en estado
latente) bajo la corteza del pie o patrón. Recomiendo que consulte
bibliografías sobre este tema.
Ventajas:
Produce individuos con iguales caracteres (lo mismo que el esquejado o el
acodo), lo que no ocurre con la siembra.
Gran poder de multiplicación: cada yema puede generar un nuevo individuo.
Utilización de variedades bien adaptadas a las características de la tierra local.
Los llamados pies francos (plantas obtenidas por semilla) son buenos porta
injertos ya que ofrecen un buen sistema radicular y son vigorosos.

Inconvenientes:
Exige un cierto nivel de conocimientos.
La herida puede ser punto de acceso de parásitos
(proteger con cera o con mástic)
Vigilar el punto de injertado y eliminar los chupones
(brotes del porta injertos).

Siembra:
Es la técnica más simple en apariencia, pero... ¡uno se puede encontrar con
resultados inesperados!
Todas las plantas de flor producen frutos: papas, tulipanes, dalias, rosas...
En los cultivares de las dos últimas, es frecuente que las flores sean estériles,
si bien las especies silvestres o los antiguos cultivares son fértiles.
Recogida:
Esperar a que el fruto esté bien maduro. Si se trata de
una baya, dejar que se pudra. Limpiar las pepitas y los
huesos antes de dejarlos secar. Si se trata de un fruto
seco, esperar a que empiece a abrirse. Los granos deben
ser marrones o negros, pero no verdes.
Recoger las semillas y separarlos de los restos del fruto
soplando, con lo que también se eliminan los malos
granos. La recolección debe hacerse preferentemente
con tiempo seco, y si no es posible dejar secar las
semillas antes de almacenarlas.

Conservación:
Las semillas deben conservarse en lugar fresco y seco.
El sitio más adecuado para una larga conservación es el
frigorífico e incluso el congelador. Pueden meterse en
sobrecitos de papel o utilizar los envases de plástico de
película fotográfica. En este caso, antes de introducirlas
en el envase hay que asegurarse de que las semillas están
bien secas para evitar enmohecimientos.
Siembra: Época
Lo mismo que el esquejado, la siembra puede hacerse en Verano, en agosto o a
principios del invierno. a finales del verano se siembran generalmente las
anuales y las vivaces, en el mes de agosto las bisanuales y algunas vivaces y a
principios del invierno ciertas vivaces y árboles. Las plantas de interior y los
cactus se pueden sembrar en cualquier época del año, pero salvo que las
semillas sean de vida muy corta, es preferible esperar el verano.

¿Dónde sembrar? ¿Directamente en tierra, en maceta de turba o en


semillero?
La siembra directa es la adecuada para las plantas que no necesitan repicado:
hortalizas "de raíz", leguminosas;-), césped, anuales para grandes parterres
floridos.
En el caso de las plantas que necesitan repicado, puede sembrarse en el suelo
aquéllas que se quieren obtener en gran cantidad, las que no necesitan unos
cuidados o condiciones especiales (las verduras por ejemplo), o las anuales o
vivaces si se dispone de mucha semilla.
Se utiliza maceta de turba para las semillas de gran tamaño (cucurbitáceas,
palmeras). Para las plantas que no soportan el repicado, la siembra en este tipo
de recipiente permitirá trasladarlas a su lugar definitivo sin dañar las raíces..
Se utiliza el semillero para las semillas de pequeño tamaño, cuyo desarrollo se
podrá vigilar de cerca
El sustrato:
Para favorecer el enraizamiento de la plántula y reducir los riesgos de ataques
fúngicos por exceso de humedad, se utiliza tierra o turba fina, tamizada si fuera
necesario, y aligerada con arena.

La siembra:
Con todo el material preparado, únicamente queda repartir las semillas, en
hilera, a voleo o poniendo varias semillas en un mismo agujero (utilizado éste
para las judías). Si no se conoce bien la planta que se va a sembrar, es preferible
reservar una parte de la simiente (si se dispone de cantidad suficiente, por
supuesto) para hacer nuevos intentos si el primero falla.
Cuidar de no enterrar las semillas a demasiada profundidad. Las de más
pequeño tamaño deben mezclarse con arena para facilitar un reparto uniforme, y
luego cubiertas con una capa de arena fina. Una vez hecha la siembra se
comprime suavemente la tierra para asegurar su contacto con los granos y se
riega con aserrín fino para evitar desplazamientos.
Para las semillas más pequeñas el riego se hace por pulverización, y a
continuación se cubre el semillero con un cristal ligeramente entreabierto para
conservar la humedad. La germinación se producirá en unos días o en meses, así
que paciencia......
Manipulaciones diversas
Vernalización:
Ciertas semillas necesitan pasar por un periodo de frío antes de germinar. Se
trata generalmente de las simientes de plantas de montaña, que necesitan
"saber" que el invierno ya ha pasado para germinar. Si usted está en una región
fría (zonas altas), el otoño puede simularse poniendo las semillals en sitio
sombrío. El invierno también podrá ser simulado si se ponen las semillas en la
nevera o en ciertos casos en el congelador. Para que el frío haga su efecto, es
necesario que la siembra se haya hecho previamente en condiciones cálidas (18-
20ºC), y a luego mantenerlas en frío un mínimo de 2-3 semanas.

Estratificación y escarificación:
Otras semillas están provistas de una dura cáscara que impiden la penetración
de gases (oxígeno) y agua. Para solucionarlo se utilizan dos técnicas: la
escarificación y la estratificación. La primera consiste en repasar la semilla con
papel de lija. Esta manipulación debe ser cuidadosa para no dañar la semilla (se
favorecería la penetración de hongos).
En el caso de semillas que también necesitan vernalización, es preferible utilizar
la estratificación. Las semillas se ponen en un recipiente de barro (una maceta),
alternando capas de semillas con capas de arena bastante gruesa..
El recipiente se deja en el exterior, en otoño, en un lugar donde reciba el agua
de lluvia. La unión de los factores frío, aire y hielo hará que a lo largo del
invierno la cáscara se altere, y quede lista para la siembra en primavera. Esta
técnica se aplica sobre todo a las grandes semillas de árboles
frondosos y coníferas.
Remojo:
Un remojo de 24 o 48 horas ablanda los tegumentos de las semillas duras y
facilita su hidratación. Se utiliza para las semillas de plantas tropicales o para
las leguminosas. Si se usa agua caliente, el proceso es más eficaz.
Otros:
Existen multitud de recursos para las semillas "difíciles". Someterlas a
ebullición, al cambio térmico de noches frías y días cálidos, dos
vernalizaciones sucesivas... Usted las irá conociendo experimentando de forma
personal.
¿Por qué hay que repicar?
Ofrece varias ventajas.
1°, el hecho de cortar/romper las raíces en el transcurso de esta operación
favorece la formación de abundantes ramificaciones, lo que proporciona a la
planta un mejor sistema radicular.
2°, permite una siembra abundante en poco espacio, y la posterior selección
de las plántulas más hermosas para ser repicadas. Esta posibilidad es tanto
mas interesante cuanto menor sea el tamaño de las semillas.

3°,da la posibilidad de hacer la siembra en condiciones especiales (en interior


y en caliente, por ejemplo), y de hacer el repicado sólo cuando las
condiciones del exterior sean favorables.

4°, el repicado permite utilizar un sustrato diferente para la siembra (sustrato


estéril y ligero) y para el cultivo (sustrato más rico por ejemplo).
El repicado resulta estresante para la planta. Por ello, habrá que proceder con
cuidado de no estropear las raíces de las plántulas, y no olvidarse de regarlas
una vez terminado el proceso.

El repicado está contraindicado para las plantas que no soportan


manipulaciones en las raíces y también para las "hortalizas de raíz", ya que la
manipulación rompe frecuentemente el nabo y la hortaliza resultante aparece
retorcida y/o bifurcada.
¿Cultivar las propias hortalizas?
Las "hortalizas de raíz" (zanahorias, rabanitos, remolachas...) y las legumbres
(judías, guisantes, habas...) se siembran en su lugar definitivo. Si fuera
necesario se hará un aclareo para favorecer el crecimiento. La mayoría de las
verduras (ensaladas, coliflores, ajoporros) se siembran en tierra y luego se
repican. Las "hortalizas de fruto" (tomates, berenjenas, pepinos...) se siembran
en interior o protegidas bajo vidrio (plástico) y luego se repican.

Bambúes:
P: ¿De qué forma se limita la propagación del bambú?
R: Lo primero que debe hacerse es eliminar los primeros turiones que
aparecen
(a la entrada de las lluvias).
Luego, allí donde estaba el turión, bajo tierra, se localiza el rizoma que se
cortará lo más cerca posible de la cepa madre.
Es muy fácil ver por dónde circula:
Puede cercarse la zona asignada al bambú con una barrera enterrada de 60-70
cm de altura. El material más adecuado para esta cerca es el de tipo sintético,
duro y resistente. La cerca debe colocarse formando un ángulo de 15º con la
vertical, suficiente para que el rizoma del bambú evite rebasarla por debajo.
También puede cavarse una zanja a lo largo del perímetro donde quiere
confinarse el bambú. Es suficiente con una anchura de 20 cm y una
profundidad de 30 cm. Todos los inviernos se examinará esta zanja para
eliminar los rizomas que la hayan atravesado. Se cortarán junto al pie madre y
se eliminan en su integridad.
Otro método: un curso de agua, un pequeño arroyo, son obstáculos insalvables
para los bambúes, incluso para los rastreros. El césped también es un obstáculo
efectivo siempre y cuando se corte periódicamente. Esta siega eliminará los
brotes jóvenes que salgan en el césped, lo que debilitará los rizomas de donde
han surgido sin perjuicio para los que se mantienen dentro de la parcela
asignada.
Otra solución: utilizar variedades cespitosas de bambúes:
P: ¿Puede reproducirse por esquejes? ¿Conviene utilizar otro método?
R: Puede esquejarse el rizoma cortando porciones con un mínimo de 3 nudos.
Cada esqueje entierra a unos 15 cm de profundidad, en posición horizontal o
ligeramente oblicua y con las yemas hacia arriba. La época más adecuada para
este tipo de multiplicación es 30-40 días antes de la salida normal de los brotes.
Por tanto, el esquejado debe hacerse al final del invierno. Otra forma de
multiplicación es por división de matas, utilizado especialmente para las
variedades enanas o cespitosas; cada porción se planta cuidando de recortar las
cañas.
Otros libros del mismo Autor :
Buena suerte y espero que le sea de utilidad...
Chacha recetario.pdf (79pgs)
http://www.scribd.com/doc/7997494/Recetario-Del-Chachafruto
Malezas Peligrosas. pdf (157 pgs)
http://www.scribd.com/share/upload/3499350/2dr0rvtt2cfhvt0xljkg
Pequeño Manual de la Guadua. pdf (143pg)
http://www.scribd.com/share/upload/3501974/11l82ndzlvk6bqf8x6
La botica en el Rastrojo.pdf (108pgs)
http://www.scribd.com/share/upload/3572715/2mbcruddilszyezntye4
La Botíca Verde.ppt. (182 pags)
http://www.scribd.com/doc/7657669/La-Botica-Verde
El Maravilloso Reino Botánico...( 134 pags)
http://www.scribd.com/doc/8321096/El-Marivilloso-Reino-Botanico
El Arte Regio de la Naturaleza...PDF (105 pags)
http://www.scribd.com/doc/14711323/El-Arte-Regio-de-La-Naturaleza
El Asunto de la Tierra... (84 pags)
http://www.scribd.com/doc/30173112/El-Asunto-de-La-Tierra
El Libro Verde - Botánica Mágica...PDF (240 pags)
http://www.scribd.com/doc/31195099/El-Libro-Verde-Botanica-Magica
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Maestro Sri Deva Fénix


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