Antonio De Saavedra

HOLOTURIA

Ilustraciones de Karem Huamán

Ediciones Azules

Colección Continuidad De Los Cuadros Nº 1

a André Breton

Holoturia 1era. edición: agosto 2010 © Antonio De Saavedra andesaa@yahoo.com antoniodesaavedra.blogspot.com © Karem Huamán mujerdelsombrero@hotmail.com © Ediciones Azules edicionesazules@hotmail.com edicionesazules.blogspot.com Hecho el Depósito Legal en la Biblioteca Nacional del Perú: Nº 2010-05822 Impreso en Lima, Perú

Aquí y allá miran sin tener ojos las holoturias Taigui

cuando un metal cae en el verde follaje este no produce ruido alguno entrega su materia a la hierba con sus increíbles algas centellantes y todo vuelve a la leve rotación del planeta que carga con todos estos sueños entre aguas azules y nubes lejanas entre cielos amplios y destinos silenciosos entre relámpagos de amor y lluvias desbordadas

contemplamos entonces los parajes distantes a la memoria cuyas flores colman los aires en la búsqueda de aves migratorias llevando consigo estos signos aleatorios que se desprenden de nuestros rostros conformados por rayos solares vemos comprendemos su vuelo alas contenedoras de eterno tiempo frágiles mensajeras de lo posible de lo rescatable para algunos de lo indescifrable tal vez adornadas por aromas primaverales compañeras de otoños e inviernos dulces consumidoras de semillas y de aguas transparentes en un estanque angelical conocido por ardientes despertares dejemos pues que se lleven aquel gran intento de describir el lado de la tierra alumbrado por el sol de ónyx por donde caminamos sin descanso

el retorno está lleno de suspiros próximos a ser colocados en las paredes sus colores crepusculares alegran nuestros órganos aéreos este es el aire dador de vida nueva es aquella intensidad de caminares entre los bosques brumosos la que abre nuestros oídos al fragor de las flores silvestres comprendemos los mensajes de interlunio la esencia de su fuego la ternura de sus espejos aquí donde podemos reanudar el equilibrio de nuestros cristales timoneles del cuerpo en la estancia del universo corriendo entre los astros con la frescura que nos da la vegetación ilimitada es el viento que expande el sonido por valles y prados como si fuera un llamado de amor frágil lento calmoso un llamado a la eternidad

pero entonces se vuelve a los sitios reconocidos por la luz ventanas que irradian encontrados rayos acuáticos para que el descanso despierte en la vigilia de las ensoñaciones se recobra el mundo de las vestimentas y el canto de las aves es el primer alimento del día mientras hacemos el frecuente recorrido por el huerto de nubes tratamos de avistar el motivo de los sueños nocturnos la sombra que el amor nos remite entre lluvias y lloviznas como queriendo decir que nuestro cuerpo es solo armadura momentánea para que en el confín de las estrellas las almas encarnadas se unan de la misma forma que anillos planetarios y esta respuesta que atraviesa mis sienes repercute en la arcilla que el tiempo me ha dado causando que los amados rostros en el espejo se parezcan al viento meciendo los campos de algodón

es una gran ilusión la que nos invade en cada momento del atardecer marcado por el reloj de las eras secretas descubiertas al ir recogiendo los árboles sus hojas se enciende entonces la atmósfera de la contemplación para aprender todo lo posible en ese breve lapso que hallamos en el enigma del tiempo acaso cuando se acaba la vida de la noche o cuando vuelve la vida a nuestro lecho hacia la madrugada ahora es el silencio el que atraviesa nuestras ventanas como antaño lo hacía el olor de un nuevo planeta todo queda en calma nada perturba se puede incluso despojarse de los espectros de la soledad y vivir dichosos como agua entre las nubes cantando a las febriles distancias con boca de alba blancura de recuerdos o complacencias para las cavidades aéreas en los que la alegría de todo lo hermoso entra y se instala para siempre

todo es bello como en un arpegio de guitarra pues cada pintura refleja milenarios artes rupestres cada máquina el vuelo de las aves cada ser viviente agua aire tierra fuego es aquí en las nevadas alturas que nuestras mentes logran zambullirse en el vidrio entre explosivos cuerpos de savia ante la lírica de esta existencia gozosa sin embargo hay que ir calmando las trayectorias que discurren en los ríos que llegan a la mar para poder retornar a la silenciosa estancia en donde hemos nacido cada paso dado en la comodidad de los sueños equilibra nuestros días abordando barcos en el viaje de la sangre continua yo tan solo poseo este frágil cuerpo con el que recorrí los abismos marinos viendo a las yubartas cargar en sus pieles porciones de galaxias y de estrellas enormes figuras del cosmos hacia los cuatro vientos con mis profundas amigas he caminado bajo las aguas salinas buscando mi presencia en las mareas

pero la reflexión la naturaleza el silencio el júbilo me las han mostrado en sus propias barbas es así como esta pequeña holoturia se desdobla en miles de seres a bordo de estos navíos guiados por aquel faro de nombre ensueño toca el tiempo de los presagios… Lima, Octubre 1997 – Junio 1999

Esta primera edición no venal de Holoturia, poema de Antonio De Saavedra, escrito entre 1997 y 1999, con ilustraciones de Karem Huamán, se terminó de imprimir en los talleres gráficos de Technigraf Colors (Jirón Cuzco con Azángaro, Galería El Dorado, Of. 237, Lima 1) por encargo de Ediciones Azules, el día 29 de Agosto del 2010. Se utilizaron tipos Times New Roman de 16 puntos para el texto principal, papel Kimberly de 120 gramos para las páginas interiores y cartulina Canson de 210 gramos para la cubierta. Tuvo un tiraje de 200 ejemplares numerados del 001 al 200, firmados por el autor. La composición de texto y el diseño gráfico estuvieron a cargo de Ricardo Ayllón y de Danny Calderón Janampa. La corrección de texto, la encuadernación a mano y la edición estuvieron a cargo del autor.

EJEMPLAR ¹ ___________