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Gimnasia Militar en la Educación Física Actual

Desde las primeras apariciones de las corrientes gimnásticas hacia el 1800 nunca se dejó
de lado el ámbito militar. Donde cada una de las zonas o escuelas incorporaron poco a
poco ejercicios militares a sus formas de enseñanzas. Sin lugar a dudas esta manera de
enseñanza tuvo su auge en el siglo XX, en el período de las guerras mundiales, donde
cumplía vital importancia no sólo instruir a los soldados sino que era una forma de
mantener entrenada a la sociedad completa, tomando como inicio las bases de la
gimnasia militarista. Federico Ling, considerado el padre de la gimnasia sueca, fue el
pionero en este ámbito militar, donde creó un modelo de gimnasia pedagógico al cual se
agregaron los ejercicios de equitación, lucha, natación, esgrima y tiro. Para tener un
precedente en este tipo de gimnasia podemos revisar un poco la historia de la gimnasia
militar en España donde desde el siglo XIX aparecieron figuras como Jovellanos y
Amorós, ambos con una inquietud por la
educación integral del hombre.
En el ámbito del ejército, el pionero de la gimnasia fue el coronel Amorós, quien, con
una metodología clara, empezó a impartir sus enseñanzas en el Real Instituto Militar
(primer gimnasio de Madrid).
En 1806 dirigió el Real Instituto Militar Pestalozziano, intensificando la enseñanza de la
educación física.
Los alumnos destinados a ser directores, debían recibir, lecciones de osteología,
fisiología y música.
Todos sus ejercicios reunidos son los que deberían constituir, según Amorós, la
verdadera ciencia gimnástica, formando con ellos la “gimnástica civil”, la “gimnástica
militar”, la “gimnástica escénica” y la “gimnástica médica”, ésta última subdividida, a
su vez, en higiénica, terapéutica, analéptica y ortopédica.
Años después y tras la marcha de Amorós a Francia, el ejército consideraba que se
estaba quedando atrás, y creía necesario ponerse al día en los sistemas y métodos de
preparación física de los países vecinos. Durante el siglo XX por fin, la disparidad de
criterios referentes a la gimnasia militar y la realidad de los países del
entorno, hizo que el Ministro de la Guerra, a instancias del director de la academia de
infantería estimase oportuno crear una comisión que estudiase los métodos que se
aplicaban en los demás países.
Poco después, una comisión de táctica del ejército realizaba la redacción del primer
reglamento de gimnasia para infantería, en base al método sueco.

Tomando una definición elemental de gimnasia militar podemos decir que se refiere a
"una de las variantes de la gimnasia, que es parte integrante de la preparación física de
las fuerzas armadas. Igual que toda la preparación física, la gimnasia aplicada tiene
objetivos generales para todo el personal del ejército, de la armada y de las reservas, y
también especiales para cada tipo de tropa."

Después de revisar e indagar en este tema surge la interrogante si este sistema de


gimnasia que ha dado tantos resultados en el ámbito militar puede ser llevado a la
educación física actual, ya sea en colegios, gimnasios o entornos ligados al
entrenamiento deportivo, es en este campo donde el profesor de educación física puede
explorar e investigar cómo podría aplicar esta gimnasia a sus alumnos, cuáles serían sus
riesgos, sus ventajas e incidencias en el desarrollo motor y la condición física a quienes
se les aplica.