Charla de Pilar Sordo: Cómo escapar del estrés y tener una vida más feliz Cuando me pidieron generar

esta reflexión en este seminario, lo primero que hice fue preguntarme si yo misma me había hecho el examen de mama. Y gracias a Dios este año tengo que decir que sí, así es que estoy siendo consecuente. Si no, debería haber partido diciendo: tendría que habérmelo hecho la semana pasada. Creo que es fundamental establecer la prevención de una enfermedad como el cáncer de mama. Vengo llegando de Colombia, donde estuve tres semanas dando conferencias, y allá también estaban en plena campaña de prevención de este mal. Ellos tenían una frase que decía: “Ojalá el examen de mama no “se-nos” olvide…” Y me pareció que era de una simpleza maravillosa, y que tenía que ver con el recuerdo de cómo prevenir y cómo jugar con las palabras para que logremos cuidarnos. Cuidarnos es algo que parece costarnos tanto a las mujeres… Creo que pasamos más en las consultas de los médicos con nuestros hijos, en la de los dentistas, fonoaudiólogos; acompañamos al marido cuando le toca el examen de próstata u otras cosas. Pero a nosotras nos cuesta tanto tener conciencia de salud, cuidarnos. Es como que nuestro motor interno sicológico siempre estuviera orientado hacia los otros, y eso va generando una despreocupación. A la estructura femenina, más que a la masculina, le cuesta mucho entender que si ella está bien, su mundo funciona mejor. Y eso no está alimentado en un criterio egoísta, al contrario: está fundamentado en una sana concepción del amor. En la medida en que logro quererme, logro cuidarme, y tengo avalada esta estructura interna en mi autocuidado, voy a poder entregarme mucho mejor a los que amo, de una forma mucho más libre. He atendido durante mucho tiempo a mujeres con cáncer de mama. Partí mi carrera profesional trabajando con muchos ginecólogos y obstetras relacionados a este tema dentro de la Quinta Región y después en Santiago, y siempre me encuentro con la realidad emocional de esas mujeres que explica por qué no aprendieron a cuidarse, a prevenir, a detectar que era necesario. En ellas dominó el “para qué, si lo puedo hacer el próximo año”. “Qué más da un año más, o uno menos”, con una nula conciencia de sentir que, en la medida en que me cuido, entrego lo mejor de mí. Probablemente, esta sensación de no cuidarse tiene que ver con algo que yo ya he mencionado en mi libro “Viva la diferencia”, que es este principio sicológico que moviliza a todas las mujeres, y que es la obsesión por sentirnos necesarias. Como nos encanta sentirnos necesarias y necesitadas por los demás –incluso para algunas mujeres es necesario sentirse imprescindibles e indispensables–, estamos permanentemente dando más hacia fuera que hacia nosotras mismas. No es menor que una mujer, cuando se separa, tiende a preocuparse estéticamente de ella como nunca lo hizo antes, y eso tiene que ver con que pareciera ser que por alguna razón recupera tiempo, y en ese tiempo que recupera da la sensación de que ahora sí puede preocuparse por ella; entonces, hace cosas que antes no había hecho. Nos cuesta manejar tantas variables: casa, hijos, trabajo, porque a mi juicio las estamos viendo como realidades separadas. En general, no coincido mucho con seguir hablando de lo que es conciliación trabajo-familia, porque cuando hablo de “conciliación”, estoy enfrentando a dos mundos que son opuestos, y yo creo que la vida es una sola, que uno debiera manejarse y oscilar por esa vida con cierta continuidad, y no con la sensación de que me fragmento, me corto desde la casa al trabajo y desde el trabajo a la casa. Debiera

tú no vas a ser capaz. “estoy cansada”. algo que es un cacho. para responder una pregunta tan simple como ¿por qué los niños no disfrutan yendo a clases? ¿Por qué los universitarios no van contentos a clases cuando. empiecen a deducir lo que comienza a pasar en nuestro cuerpo cuando decimos: “Soy tonta”. a un grupo de ellas. Y. los seres humanos. de que me siento mal! Esa sensación de decir que estoy enferma por tanto tiempo. La investigación concluyó que la composición de esas moléculas de agua cambió. durante cuatro días promedio. esa sensación verbalizada hace que yo cada vez me sienta peor. al cansancio. “esto no va a resultar”.ser algo más continuo. “estoy enferma”?. sólo cosas positivas: Tú eres sana. es mucho más probable que estas enfermedades aparezcan en la incidencia en que aparecen. Nuestras verbalizaciones son siempre de carga. eres capaz. más cansada me siento. si yo digo todo el día que estoy cansada. Esa sensación de agobio hace que la responsabilidad en Chile sea asimilada a la sensación de cansancio. que no es grato. objetivamente. tú te vas a mejorar. si no asociáramos ideas negativas al útero y al busto. Y eso pasa por cambiar las verbalizaciones. yo te quiero. No sería así si nosotras las mujeres aprendiéramos a sentirnos más orgullosas de ser mujeres. con esa cantidad de rotulaciones del mundo que hacemos sobre el hecho de ser mujer. con cómo estamos disfrutando de la vida y de las cosas que hacemos. Porque la responsabilidad está asociada al agobio. estás destinada al fracaso. Yo siempre les digo a las mujeres: ¿Cómo no nos vamos a estar enfermando de cáncer cérvico-uterino y de cáncer mamario. y eso . “estoy cansada”. te lo agradezco. o “estoy deprimida”. si no tuviéramos la sensación de que tener guagua es una especie de película de terror. y eso tiene que ver con el estrés. o a las secreciones. Acabo de terminar un pequeño estudio con escolares. somos en más de un 70% agua… Por lo tanto. no te va a resultar. cuánto nos cuesta a las mujeres que trabajamos afuera decir que nos gusta trabajar afuera. permanente. Cuánto de verdad sentimos –y decimos– que estamos disfrutando de todas las selecciones que hacemos. De alguna manera. ellos eligieron lo que están haciendo? ¡Porque en su vida han visto a sus padres irse contentos a sus trabajos! Porque objetivamente nosotros salimos con cara larga de la casa y volvemos a la casa con la cara larga. termina por asociar la menstruación y todos los órganos femeninos a algo que es negativo. Por eso decimos: “Gracias a Dios es viernes”… ¿y en qué estuvimos de lunes a jueves? Uno debiera suponer que la vida es un continuo en mi proceso de aprendizaje. ¡Al final el cuello del útero me tiene que hacer caso. que molesta. si desde los 13 años estamos entrenadas para decir una vez al mes. a la lata. tú puedes. a las cuales se les hablaba y se les decía. y el cómo pensamos es lo que a la larga termina generándonos enfermedades. si llevo treinta años dándole la instrucción de que estoy enferma. de agobio: “estoy agotada”. y era muy distinta la de las moléculas de agua a las cuales se les había hablado positivamente. que aparece en la película “Y tú. y cuánto les cuesta a las mujeres que trabajan adentro decir que disfrutan estando dentro de sus casas. donde debo tener la capacidad de ir disfrutando y de ir expresando lo que me va pasando. porque lo que nosotros hablamos refleja cómo pensamos. Cada vez que las mujeres hablamos de flujo vaginal. Cuánto cuesta decir que lo pasamos bien teniendo obligaciones. muchas gracias. ¿qué sabes?” que se hizo con moléculas de agua. a las moléculas de agua a las cuales se les había dicho cosas negativas. te felicito. hacemos una sensación de asco. Hay un estudio maravilloso en Japón. que duele. Nosotros. que si pudiera evitar sería fantástico. pero en un sentido que aporte a mi salud. Al otro grupo de moléculas se les dijo sólo cosas negativas: Tú no puedes. tú eres linda. para peor. de leche.

sin tener esta sensación acumulativa en el tiempo de tener guardadas miles de cosas. me juró que era la última vez”–. Nuestras grandes enfermedades todas tienen que ver – y los médicos se ríen mucho. que mi marido podría ser más cariñoso de lo que es. sanó ese elemento. nos cuesta mucho botar: guardamos comida. o de retención de emociones. Por lo tanto. en términos estrictos. y que se disuelve en la medida en que trabajo con el efecto de soltar y voy aceptando que tengo que cuidarme y expresar lo que siento. cuando estamos pasando por cosas graves. A los occidentales les cuesta tanto entender que somos una sola unidad. Las mujeres somos estupendas para hablar –de hecho. rencores. y mis hijos más responsables de lo que son. Si a una mujer le están pegando.. yo en una investigación pruebo que las mujeres hablamos alrededor de 27 mil palabras diarias–. y de ser retentivas con la expresión verbal –que tiene que ver con lo preguntonas que somos las mujeres: ¿me quieres? ¿qué te pasa? ¿qué hicieron? ¿dónde estuviste? ¿y de qué hablaron?. o ella está permitiendo que abusen. que lo que hago con mi alma. porque sé que técnicamente cuesta mucho comprobar lo que digo– con la “generación de pelotas”: formamos pelotas por todos lados. y esa generación de pelotas en las mamas. Las mujeres siempre estamos pensando que las cosas podrían haber salido mejor de lo que son: que la casa podría haber quedado más bonita decorada de lo que quedó. de guardar. y que va a empezar a guardar dolores. y por lo tanto lo logró liberar. con esa sensación permanente de que las cosas son sin peros. yo decía que las mujeres somos eminentemente retentivas.implica tener poco amor a lo que somos. Cuando una mujer recuerda sin que le duela. y que también tiene que ver con la memoria. porque tenemos la sensación de que esas cosas siempre son transitorias –“no. más expresivo. porque además a la mujer le cuesta mucho entender que el perdón femenino no pasa por el olvido: nosotras no podemos olvidarnos de nada. El perdón femenino pasa por recordar sin dolor. vamos a seguir generando situaciones de enfermedad. siempre estamos con la sensación de sentir que . ropa. pero generalmente. y por lo tanto se evitó una posible enfermedad de aquí a varios años más. Primero. con mis afectos. Las mujeres tenemos una estupenda memoria emocional. Tampoco contamos esas cosas. si ahora va a cambiar. Por lo tanto. recuerdos. pétalos de flores. esa mujer no cuenta. la cantidad de cosas que no he perdonado. Si las mujeres soltáramos lo que nos hace mal y aprendiéramos a decir lo que realmente sentimos. es porque fue capaz de perdonar. Si no cambiamos la forma de pensar acerca de nosotras. que lo femenino es eminentemente retentivo. millones de cosas que tienen que ver con este aspecto de retención. Esa sensación de retener. aprender a disfrutar de lo que tengo y no de lo que me falta. preguntas que a los hombres les encanta responder…–. En el “Viva la diferencia”. nos quedamos calladas. cuando deja de ser sano. se verá traducido en el cuerpo. va a generar una mujer a la que le cuesta mucho soltar. Que somos buenas para guardar cosas. tampoco va a contar que están permitiendo que abusen. y nos acordamos de todas las cosas que nos han hecho. no pueden ir separados.. con mis verbalizaciones. mi cantidad de dolor es acumulada por la cantidad de rabia que tengo guardada. en el útero. porque él es el envase de todo lo que tengo adentro. a mi juicio tiene que ver con este enrolle de tensión que a la larga vamos acumulando. boletos de micro. fotos. probablemente nos enfermaríamos menos. y con ese margen de rango nos vamos quedando calladas sobre ciertos fenómenos que a lo largo de la vida van generando que esa retención emocional se traduzca sobre el cuerpo. se relacionan con un nivel de retención que. Si hay una mujer de la que están abusando económicamente. y a no ser capaz de expresar mucho. cuando eso es lo que permite entregar vida. que la comida podría haber quedado más sabrosa de lo que fue.

porque no les respondemos cuando ellas nos hablan. no nos saludamos en los ascensores. Hay gente que no vemos. física y mentalmente. ¿cómo nos liberamos del estrés? Yo creo que la palabra no es “liberar”. . y cuando uno se va te dicen: “Gracias por haber venido”. Las mujeres que elaboran amarguras. no estamos saludando a gente que es evidente ver. Porque pareciera ser que eso no nace solo. con todas esas nociones de autocuidado. ¿cuánto le echamos?”. que nunca aprendieron a perdonar y que caminan por la vida en posición de víctimas. capacitarla para que sea amable y sonría gratamente. se van a enfermar. Nos tocamos menos. “Ni cuatro personas”. Y cuando una mujer aprende a disfrutar de lo que tiene. Si nosotros estuviéramos sólo preocupados de cómo amar mejor. ¿Son sólo un elemento erótico. con cómo elaboro la capacidad de decirme a mí misma: sí. para que una mujer cuando conteste el teléfono diga: “Buenos días. paulatinamente nos hemos vuelto un país poco cariñoso. y hay estudios maravillosos de asociación mente-cuerpo que permiten de alguna forma probar esa circunstancia. y lo vive lúdicamente. mi nombre es Francisca. Yo estuve cuatro horas parada al frente de una cajera que pesaba manzanas.algo nos falta. El resto pensó que era una máquina la que pesaba. es más sana. aprender a mirar el estrés como una variable que yo decido cómo me engancho. al contrario. lo que me cabrea es que no me contesten”. ¿Y no está cabreado? “No. con qué significado les doy a mi menstruación y a mis pechos. Se van a enfermar porque no tienen la capacidad para tener salud. donde nunca son responsables de nada de lo que están viviendo. poco cálido. y en esas cuatro horas tres personas les respondieron a su “buenas tardes” y “muchas gracias”. mi nombre es Rodrigo. cuánta gente los saludaba en una jornada de ocho horas. que los bomberos de la Copec se hayan capacitado y ahora digan: “Bienvenido a Copec. un elemento decorativo. Y evidentemente eso va generando que no nos estemos cuidando. por ejemplo. sino que a ellas les han hecho todo en la vida. Hay sensación de indolencia. Ahora hay una multitienda a la que se le ocurrió capacitar a los guardias. Las enfermedades se producen por retención y por cosas no trabajadas. de que Chile es un país que se ha ido profesionalizando en entrenar gente. bienvenido a tal empresa. no sé cómo respondería si no estuviera capacitada: ¿qué querís? La cultura nacional ha ido generando. donde jamás han hecho nada. qué valor real les estoy dando a mis mamas. a las señoras que pesan manzanas las vemos como máquinas que pesan. ¿Y cuántos le sonríen?. que para hacer una columna que debía escribir me fui a preguntarles a los guardias de los supermercados. y puede elaborar lo que tiene. ni “arrancar”. y lo goza. Yo contaba el otro día en una charla. Nos sonreímos menos. estoy orgullosa desde la adolescencia con el hecho de ser mujer. Y la primera visión de la salud es tener capacidad para amar. tendríamos menos enfermedades. El otro día agarré a uno de estos guardias y le dije: ¿Cuántas veces lleva diciendo eso durante el día? “Todo el día”. nos decimos menos que nos queremos. están diseñadas para dar amor? ¿Dónde está la función? ¿Cuál es el significado inconciente que yo les doy a mis mamas? Ese significado inconciente hace que yo me pegue balazos si no es lo suficientemente positivo. En Chile. Ahora. y lo dice. y juega. que son personajes que están ahí y a los que es imposible no ver cuando uno entra con el carro. ¿en qué le puedo ayudar?” Esa mujer está capacitada para decir eso. “Menos de la mitad”. creo que el tema es enfrentarlo. Eso tiene que ver con cómo construyo mi identidad de ser mujer. Eso es estar pésimo en términos del enfrentamiento de la vida cotidiana. y chacotea. entonces cada vez que uno entra a la tienda te dicen: “Bienvenido a la tienda”. me dijeron. porque nunca las soltaron. de no percibir en el otro a un otro. y se ríe.

Y nosotros somos súper capaces y choros de decir: “a ese lo conozco como la palma de mi mano”. porque no estamos siendo capaces de observar ni de agradecer la cantidad maravillosa e infinita de milagros y oportunidades que están a nuestra disposición y que nosotros no tomamos. así es que técnicamente la podía hacer. que se supone que es súper fácil de hacer. pero somos discapacitados del alma. que están al lado. tiene 40 años. Él tenía un asistente que le pasaba sus anotaciones del braille al alfabeto de nosotros. conciencia de mí. Es el único que me puedo ver. lo más probable es que el 90% de ustedes se equivoque en el dibujo. Todos tenemos y estamos sometidos a miles de milagros cotidianos. Está muy mal. dije: no va a ser capaz de hacer la tarea. ni cómo me veo. por sordos y torpes de cabeza no vemos.Yo me preguntaba cómo este hombre se va a su casa después de ocho horas a ser cariñoso con su señora y sus hijos. de poder ver las realidades que nos circundan. No sé cómo es mi mano. que pierde la capacidad de observar lo que sucede afuera. No nos hemos puesto a pensar que la mano es la única parte de mi cuerpo que miro en sentido tridimensional. es una decisión que ellos tomaron con respecto a ver o no ver ese sol. Uno va tan preocupada de lo que le está pasando. me dijo. Lo abro y saco cuatro cuadernos empastados… Yo. lo acaban de despedir del trabajo. nunca nadie me había escrito cuatro cuadernos empastados de cosas buenas. es un día que está con un sol para quien quiera mirarlo. No debí haberle dado una tarea tan rápido. . Los que no lo van a ver y van a decir que el día de hoy fue un desastre. sin mirarlas. “Ahora me siento mucho mejor”. perdona. La única cosa más o menos objetiva que puedo ver es mi mano. le pido que me anote todas las cosas buenas que le pasaban en el día. y pensando tanto. que tienen que ver con personas reales. mirarla. Hoy día. Cuando él se va. empiezo a revisar la sesión. no volvió nunca más. si yo me conozco a mí misma? Si objetivamente para hacer eso necesito tiempo. No puedo ver la expresión de mi cara. está ciego. A la semana siguiente. Jaime volvió a la consulta. Y esa fue la única sesión a la que fue. y yo hago lo posible porque la mía no se note). darla vuelta. 29 de octubre. dedicación. una persona ciega que me fue a ver a la consulta hace un par de años atrás. y sobre todo la conciencia de entender que lo que está a mi alrededor está para ser observado. Yo siempre cuento la historia de un hombre. y en la omnipotencia de los que no somos discapacitados físicos. ¿con qué patudez podría decir no. y lo que puedo mirar hacia abajo es una deformación de mi vista. y que yo producto de una depresión que él tenía. lo que está ahí. eso refleja cómo estamos. que por ciegos. y cómo estamos enfrentando la vida. que es harto peor. objetivamente menos capacidad tengo para poder mirarme a mí misma hacia dentro. Se para y me muestra un maletín donde estaba la tarea. responde él. no la podría dibujar de memoria. Si me hacen dibujarla. Entonces. Y esto. chora todavía. Si no tengo esa generosidad de espíritu para poder mirar lo mínimo. (porque la única diferencia entre su discapacidad y la mía es que la de él se ve. y yo partí la sesión pidiéndole disculpas: Jaime. Cuando hablamos de cultura nacional. Si yo les hiciera dibujar en un momento en un papel todas las líneas de sus manos. no tenemos idea cómo hacerlo. Entonces creo que está más grave de lo que pensaba: en 20 años de profesión. en realidad no debería haberte dado esta tarea porque para ti es casi imposible hacerla en tan poco tiempo… Y él me para y me dice: yo la tarea la hice. si lleva ocho horas en un trabajo en que todo el mundo le dice: “tú no existes”. de Jaime. le pregunto: ¿y esto qué es? “La tarea”. Entonces tenemos muy pocas oportunidades de nutrirnos de felicidad.

Por eso en los cumpleaños de los niños chicos tiene que estar la señora que pinta a los niños con carita de payaso. ¿cómo lo hacemos para escapar del estrés? Estando concientes. que no soy yo la que me lo propongo. Y yo le digo: lo que pasa es que yo estoy más deprimida que tú. sin entender que el calor sale del alma. es tan así. que soy la que está transmitiendo el concepto. El sol pegándome en la cara cuando camino. no vemos nada de ninguna de esas cosas. Por eso los jóvenes toman para entretenerse. estando despiertos a ese guardia. a esa señora que pesa las manzanas. Y de hecho. Si camináramos más con el corazón abierto… Yo siempre digo que si los seres humanos aprendiéramos a caminar por la vida en actitud de alumno. y yo sí. La satisfacción exquisita de meterse a una cama con un pijama recién lavado. al final da lo mismo quién las lea. El olor a pan tostado en la mañana. ¿Por qué? Porque yo no veo nada de lo que tú ves. porque lo que importa es el contenido de la lámina. y la tremenda lección de vida que me dio a mí: la temperatura de la ducha en la mañana. Entonces. y lo primero que a ellos les llamó mucho la atención era que yo no usara PowerPoint. y conversamos sobre su caso. Es esa sensación de sentir de alguna manera que estoy con situaciones de placer que son generadas desde afuera. los prejuicios. Era increíble la cantidad de cosas maravillosas que ese hombre logró registrar. La carcajada de un niño a la distancia. La maravilla de secarse con una toalla seca. Adriana Macías. hablamos una vez al año. que no tiene brazos. porque no creen que sean capaces de entretenerse por sí mismos. Entonces él se asusta y me pregunta qué me pasa. pero como estamos más ciegos que Jaime. la sensación de que yo tengo la verdad y el otro está equivocado. por eso vamos a Casa&Ideas a comprar “calor de hogar”. porque estamos todos encerrados en esta sociedad que nos enseñó que la felicidad se compra. y no entender que somos nosotros los que generamos sensaciones gratas. Esto es el mundo al revés. para que nos combine el plato con la taza y la servilleta. Eso tiene que ver con esta estructura cultural que nos ha enseñado que las cosas vienen desde afuera. Una investigación que enumera todos los efectos . Esa sensación de buscar las cosas afuera. entonces salimos a comprar felicidad todos los fines de semana. a esa sensación emocional de estar con el corazón abierto. El poder meterse en una cama con sábanas limpias. porque el niño no cree que pueda ser capaz de entretenerse solo. Llevaba dos hojas y me largo a llorar con hipo. a ese niño que nos sonrió en la calle. va generando la sensación de cada vez menos confianza en los seres humanos. no entiendo nada. a ese marido que hace rato que no le digo que lo quiero. Si el problema es cuando nos empezamos a creer profesores. la cama elástica. y no tiene nada que ver con que me combine el individual con la servilleta. porque hoy día no se hace ninguna reunión en ninguna empresa sin que tenga un PowerPoint. La textura de la salsa de tomate al almuerzo. la sensación de estar aprendiendo todos los días cosas nuevas. Las chispitas de una coca-cola pegándome en la nariz. por lo tanto. Aquí es donde nos empezamos a separar. siempre tendríamos la capacidad de juego. Cosas que todas y todos los que estamos aquí vivimos todos los días. volviendo con la sensación de no haber comprado todo lo que andábamos buscando. la que me lo proveo.Ahora. Una amiga mexicana. El otro día estaba en una reunión de empresarios. Todos somos aprendices. la única posibilidad de enfrentar el estrés es estando despiertos. porque ahí están los juicios. y no me había dado cuenta. hizo una investigación que se llama “cinco minutos más”. no yo. y se supone que tú no ves. que antes se discuten las láminas. el tratamiento más corto que he hecho en mi vida… Agarré uno de los cuadernos y me puse a leerlo. La gentileza de una cajera en el supermercado. En esta estructura social.

como lo hago yo… Eso es no cuidarse. parece que a propósito eligiéramos andar con cara de poto. entonces nos empezamos a angustiar. valdría la pena. es un estrés que yo elijo. Porque además en Chile el que anda con cara de poto es porque está pensando cosas importantes. Ni siquiera siento el placer del jabón que yo misma elegí. tomamos miles de malas decisiones que a la larga nos hacen no cuidarnos. ¿Cuántas de nosotras nos saltamos comidas. o de fijarme en la señora que pesa las manzanas. Así como tomamos esa mala decisión a las siete de la mañana. porque tengo cinco minutos menos. y que tiene mucho que ver con este poco cuidado . seis de la mañana. tensa. y el que anda muerto de la risa es porque tiene puros pajaritos en la cabeza. nuestro sistema digestivo que en el baño estamos muy poco ratos sentadas… Los hombres tienen muchos menos problemas de colon irritable porque respetan sus veinte minutos sagradamente en el baño y les importa muy poco lo que está pasando afuera. de rico olor. no. a moverme de un lado para otro. y que tiene que ver con el ritmo y las decisiones que yo concientemente elijo o tomo durante el día. preguntémonos en torno a eso… ¿Cuántas de nosotras nos sentamos tranquilamente a tomar desayuno? Y no paradas. o de privilegios. del que hay que salir rapidito porque el mundo nos necesita. Menos. porque la sola sensación de llegar a sentir toda esa cantidad de imágenes que me voy a perder. Y que son así de tontas. entonces llego atrasada a todas partes y tengo cero posibilidad de mirar al guardia del supermercado. Eso es estrés. porque estoy demasiado apurada. Para nosotras. por ejemplo. pero ni siquiera es eso. Esas estructuras que nos llevan a decidir o a tomar malas decisiones en la cotidianeidad. voy a andar más sana. Entonces. Esos cinco minutos más son un momento de tensión horrorosos. sentir el placer de la toalla recién lavada. que no tienen mayor profundidad teórica. porque lo encontré suavecito. o a otras cuando nos despertamos. y además retamos al marido si no come. Me empiezo a dar cuenta de que estamos todos en la misma situación de tensión. y esos cinco minutos que eran tan placenteros ahora me empiezan a poner estresada. Después de esta investigación. o de cosas que me voy perder en el día. Me levanto como resorte. está más que probado que la persona que se ríe oxigena mejor y hasta endurece abdominales… Y sin embargo. porque empezamos a repasar todo lo que tenemos que hacer en el día. Lo primero que hay que preguntar es: ¿alguien duerme esos cinco minutos? ¡NO! Porque tenemos pánico a quedarnos dormidos. simples. Con esos cinco minutos menos salgo apurando al resto porque tengo cinco minutos menos.durante el día que se producen cuando en la mañana suena el despertador y uno dice: “cinco minutos más”. me meto a la ducha y no noto la temperatura del agua. el baño es una especie de pasillo. porque yo decidí quedarme cinco minutos más. Pero nosotras. Yo por eso contaba algo que muchas de ustedes saben. porque total no importa? Pero a los niños les hacemos comer todas las comidas que tenemos que comer. y en la calle me empiezo a encontrar con todos los imbéciles que también se quedaron cinco minutos más. No validamos el sentido del humor como una condición de salud. me hace sentir que para qué me voy a quedar cinco minutos más en un lugar que ni siquiera disfruto. ni disfrutar de darles un beso a mis hijos. Objetivamente. Porque si de verdad esos cinco minutos más me los durmiera profundamente. que son detalles súper mínimos. es un momento de tensión horroroso. ¿Cuántas de nuestras decisiones están puestas en el bienestar de los otros por este tema de sentirnos indispensables? Cuán poco respetamos. Menos voy a percibir el placer porque tengo cinco minutos menos. que si yo ando por la vida con una sonrisa. Entonces. como tengo cinco minutos menos. ahora me suena el despertador y me da pánico escénico. Y ese estrés está decidido por mí.

y eso implica que no estoy conciente de quererme y de querer. que tiene que ver con el haber puesto el alma en lo que hice. en el baño. la vida nos cambiaría de significado. La salud tiene que ver con un tema del alma. porque estoy despierta para poder enfrentarlo. Por eso. y eso debería hacerme sentir orgullosa. de miles de cosas. que no tengo la capacidad para procesar cotidianamente las decisiones. algo que de verdad sea un desafío interesante. porque estamos con la sensación de que afuera el mundo se puede desordenar si paso mucho tiempo en el baño. yo no escucho”. No tendría por qué tener la sensación de agobio. no estoy viendo lo que Jaime ve sin ver. de qué escapar. dolor de espaldas. Entonces grité: ¡está sonando el teléfono! Y mi hijo. los niños no estaban en los computadores. de que tengo que aprender a escuchar. y sonó el teléfono. Porque una puede ser necesaria mientras está en esa labor. no porque me den pega. Si muchas veces nosotros debiéramos estar felices de estar cansadas. como los hindúes. que tiene 16 años. que suena divertida. cambiáramos la palabra “problema” por “lección”. el chancacazo que manda al final es la única forma de ser atendidos. de lumbago. pero dejemos de verbalizarlo como algo negativo. Si yo aprendo a detener esas señales. fue cuando nos inundamos de nieve. tengo que salir luego. capaz que piensen que estoy pensando en mí misma! No me lo puedo permitir. de cáncer. Porque entenderían que el cansancio es algo positivo. y como el alma manda 400 mensajes al cuerpo que nosotros no escuchamos. porque eso es otra variable. si tenemos cosas preciosas todos los días? Porque por un mal hábito hemos ido perdiendo la capacidad de observar. Yo la otra vez le decía a un gastroenterólogo: ustedes nos están pidiendo 40 minutos diarios para estar sentadas en el baño… ¡40 minutos! ¡Pero si eso es un exceso de tiempo. Estar cansado no es malo. voy a aprender a entender que ser feliz es una decisión. Y eso va a depender con qué codifico. se corrieron las cortinas. ¿Por qué tenemos que llegar a la casa a decir “estoy cansada” con un sentido negativo? Si estoy cansada es porque ese día di lo mejor de mí. Porque en general las mujeres no respetamos nuestros tiempos digestivos. El 70% de las mujeres que participaban en el Viva la Diferencia hacían pipí con la puerta abierta. Si entendiéramos que frente a cada situación lo que tenemos es una lección que aprender. porque si no. Soy hincha de las depresiones porque son un indicador de que mi estructura mental está haciendo un cambio. pero que es bastante trágica. con la puerta abierta. Por lo tanto. ¿Y por qué? “Porque crees que si tú no gritas. tiene que ver con lo poco que me cuido. nosotros no vamos a ir a contestar el teléfono…Que si tú no gritas. con qué zoom observo el día que me toca vivir. cuál es el filtro que estoy . no lo hubiera hecho. no tendríamos la sensación de agobio. Si no. significa que estoy llamada a crecer con esa depresión. es un privilegio que eso pase. Así. porque si no. no escuchamos. se acercó al baño y me dijo: no has aprendido nada del “Viva la diferencia”. El otro día yo estaba en mi casa. ¿Por qué necesitamos inundarnos de algo. que yo decido libre y soberanamente si me quiero embarrar la vida o no. Yo creo que el único momento en Chile este año que yo recuerdo que vi al país salir y mirar afuera. Y parece que yo pensé eso. y cuando la cosa se agrava porque no hemos escuchado ninguno de esos mensajes.femenino. y yo siempre digo que el alma se enferma primero. posible de ser recuperado. y objetivamente estábamos asombrados de algo maravilloso que estaba afuera. Si positivizáramos las cosas y. porque el estrés sería absolutamente manejable. y voy a crecer con esa situación. porque estoy cambiando de pelaje. sino tirados en el suelo. soy súper hincha de las depresiones. mis hijos mañana podrían ir contentos a la prueba de matemáticas. Que no tengo la capacidad de asombrarme. Esa sensación. Se abrieron las ventanas de las casas. nos empezamos a enfermar: de dolor de cabeza.

Cuando empezamos a codificar que esta persona tiene éxito y esta otra fracasó. La única manera de enfrentar el estrés es dejar de sentir que existe. Sólo es eso. Esa estructura es súper frecuente en mujeres con cáncer. la habían regaloneado tanto. se fueran convencidos de que lo hice. Debiera ser la misma. existirían menos posibilidades de que nos enfermemos. Me ha tocado estar muchas veces con mujeres con cáncer de mama. de cuando tengo susto decir que estoy asustada. me hace caso y desarrolla toda la sintomatología propia de la enfermedad. y que si nos reparáramos en eso tendríamos una sociedad mucho mejor de la que tenemos. o voy a quedarme con lo que fue. que tienen la sensación de que las quieren cuando están enfermas. Nosotros a esta vida vinimos a aprender. cambiamos nuestros esquemas en la vida. porque dormiríamos tranquilos. no es lo mismo para el cerebro decir menstruación que decir enfermedad. de cómo me gozo la vida. enfrentarlo y hasta hacerle cariño. si nosotros nos quisiéramos antes. El 80% del estrés que vivimos es elegido por nosotras por la forma en qué vivimos. que es mucho más de lo que me falta. y sólo es una actitud de aprendizaje. no tienen por qué presentarse cortes en el ser humano. Dejemos de decir las mujeres que nos enfermamos a fin de mes: las mujeres menstruamos. que siendo sicóloga. la vida es manejarse con las olas: altas. Y me dice que tiene miedo de volver a enfermarse. por la poca conciencia que tenemos de valorar los momentos que tenemos. y cuando tengo rabia decir que tengo rabia. y ellas durante la enfermedad aprendieron a expresar sus sentimiento. Si nos hiciéramos esa pregunta. en otros. por lo tanto no existen los fracasos. la habían cuidado tanto. Si voy a filtrar todo lo que pudo ser y no fue. mares suaves. pero eso es falso. Si lo que nos falta en esta historia es amor. Y si yo cambio. Somos los que pensamos. . también cambiaré mi sello. si elijo cambiar ese perfil. o en un rato más. y además nos preguntáramos si logramos amar lo suficiente a los que amamos. a veces. le habían dado tantos refuerzos que ahora le daba pavor volver a enfermarse. llega a mi consulta con una cara de susto horrorosa. cosa que si todas esas personas se fueran esa noche. bajas. Si al final la vida es aprender a surfear. mares con tormentas. es cuando nos empezamos a llenar de enfermedades. tocarlo. el fracaso es una rotulación social que ubica a que los que están en un lado y a los que están en el otro. Le pregunto qué le pasa. por lo tanto cambian todos lo que están conmigo. se recuperó y como a los seis meses después de haber estado bien. o estando con ustedes acá. pero los que están afuera también. y les voy a contar el caso particular de una que tuvo cáncer en un seno. Si hiciéramos la tarea de Jaime y nos preguntáramos qué cosas maravillosas tuve. de cómo soy capaz de verbalizar cuando me la gozo. Aquí todos estamos aprendiendo todos lo mejor posible. se hizo todo el tratamiento que tenía que hacerse. y yo soy la misma siendo mamá. cambian mis circunstancias. nos aprendiéramos a decir “te quiero”. tener conciencia de que todos los que estamos aquí tenemos algo común. y eso depende de la conciencia. y yo tengo que enfrentar la sensación de tensión en la vida porque la vida es así. y cuando tengo pena decir que tengo pena. a veces. Por lo tanto. a veces. porque ahí es donde empezamos a perder el flujo de la vida. La enfermedad codifica la sensación en mi cerebro. Esa realidad es la única que nos hace escapar del estrés: mirarlo. porque cuando estuvo enferma. y como es un órgano obediente. para que así me vaya limpiando por dentro y no vayan quedando estos rezagos de emociones que al final se terminan por enquistar y producir enfermedades.usando. no necesitaríamos alprazolam. pero estando sana. la actitud. y si cambiamos nuestra forma de pensar. porque ella quería volver a tener esos mismos beneficios. Por lo tanto.

se vaya con la convicción absoluta de que su nieta la amó profundamente. Yo le pregunté a mi hijo: si hoy día es el momento en que ella tiene que partir. y me he tenido que levantar varias veces a llamar a mi abuelita para decirle que la quiero mucho. me dije: por Dios que soy imbécil. Si hoy día en la noche hacen la tarea de Jaime y registran quince cosas. con sus 15 años. mi cuerpo también va a estar más sano. Yo. Por último. . y que pensé todo el día en llamarla pero que me ganó el día y no pude. como él tampoco puede decirlo si no hace algo que me llegue al corazón. si no estoy invirtiendo en mi relación de pareja y hace meses que no le estoy diciendo a mi marido que lo quiero. El hacer cosas con las manos es un índice de salud femenino. No se pueden obtener rentabilidades de los lugares donde uno no está invirtiendo. no me digas eso. Por eso las mujeres se comen las uñas y se hacen pedazos los dedos. y eso va por resucitar variables uterinas que a la larga permiten entender dónde están los índices de salud femenina. Lo mismo pasa conmigo: no puedo tener una buena salud si no me preocupo por mí. Tenemos que recuperar la fuerza de ser mujer. indudablemente. diez minutos antes de entrar a un pabellón. si pudiéramos entender que mientras más orgullosas nos sintamos de ser mujeres. y que bordar las relajaba. Eso es un criterio económico básico. sino para dar calor. Por lo tanto. que son las cuentas corrientes para depositar para enfermarse. sino quién cocina. nuestra celulitis. El horno microondas no da calor. No puedo tener una buena relación con mis hijos si hace seis meses que no los miro a los ojos. social y familiar de entregar calor. Porque no sirve decir: pero si ella sabe. y yo tengo la función personal. y es la única pregunta para la cual no estamos preparadas para responder. la he tratado pésimo. si tengo 15 años. repleta del amor de nosotros dos? Y él. y sintamos menos cachos por nuestro cuerpo. porque verlos pasar no significa que no estén bien.es cuánto amamos. pero ser mujer de verdad. me dijo: mamá. nuestro busto… porque esos mensajes agravan nuestras situaciones. ¿se irá sintiendo que hicimos lo suficiente. En la medida en que me armonizo conmigo misma. dejar atrás rencores y amarguras. que se note la presencia femenina. porque cada vez están haciendo menos cosas con las manos. y esa conciencia es tener conciencia de lo intrínsecamente femeninas que somos. que me perdono y me quiero. de hecho. es la única forma de poder querer y mantenernos sanos. y para quiénes ya leyeron el Viva la Diferencia. Tener útero no es sólo para parir. ¿cómo puedo hacerme esa pregunta diez minutos antes de que mi hija se muera? Si todos quienes estamos aquí deberíamos hacerlo todas las noches. se construye el estado de enferma mucho antes del primer examen. No puedo tener una buena rentabilidad con mi estado de salud mental y físico si no me estoy preocupando por cuidarlo. Por lo tanto. a entender que la pregunta clave –porque nadie nos va a preguntar cuántos centímetros tenía nuestra cadera cuando nos muramos. entonces hoy día aprendimos un poco cómo estar más sanas. si no entiendo que aquí las variables se generan mucho antes del primer examen de mama. Después de que me reí y lloré. Aprendamos a ser dulces con nuestro cuerpo. que las mujeres indígenas tienen clarísimo. si decidieron amar y ser felices. a cuidarnos.Yo me hice esa pregunta un día en que mi hija estaba a punto de morirse. y hace meses que no vamos a un lugar entretenido. sino que si está más sana mi mente para amar mejor. me la hago todas las noches. me hago cariño. hay que recordar que los niveles de ansiedad femenina se eliminan a través de las falanges de los dedos. cosa que si ella se va esta noche. probablemente vamos a tener un paso adelante en salud. no puedo decir que tengo una buena relación de pareja. y aprendimos un poco como estar más sanas de cuerpo. Por eso las abuelas decían que tejer era una terapia. y si tuviéramos conciencia de eso.

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