PREFACIO DE "CROMWELL

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Victor Hugo

Prefacio de “Cromwell”

Víctor Hugo

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El drama que se va a leer nada tiene que lo recomiende a la atención o a la benevolencia del público. Ni siquiera tiene, para atraer sobre sí el interés de las opiniones políticas, la ventaja del veto de la censura administrativa; ni tampoco, para concitarle desde el principio la simpatía literaria de los hombres de buen gusto, el honor de haber sido rechazado oficialmente por un infalible comité de lectura. Se ofrece, pues, a las miradas, solo, pobre y desnudo, como el enfermo del Evangelio: solus, pauper, nudos. Por otra parte, no es sin cierta vacilación que el autor de este drama se ha decidido a cargarlo con notas y prólogo. Por lo común, estas cosas resultan absolutamente indiferentes para los lectores. Éstos más bien se informan sobre el talento de un escritor que sobre sus maneras de ver; y, sea una obra buena o mala, poco les importa sobre qué ideas se asienta o en qué espíritu ha germinado. Casi nunca se visita los sótanos de un edificio cuyas salas se ha recorrido, y cuando se come el fruto del árbol poco nos preocupamos por la raíz. Por otra parte, notas y prefacios son a veces un medio cómodo para aumentar el peso de un libro y acrecentar, en apariencia al menos, la importancia, un trabajo; es una táctica semejante a la de esos generales que, para hacer que su frente de batalla resulte más imponente, ponen en la línea hasta sus bagajes. Después, mientras los críticos se encarnizan con el prefacio y los eruditos con las notas, puede suceder que la obra misma se les escape y pase intacta a través de sus fuegos cruzados, como un ejército que se libra de un mal paso entre dos combates de avanzadas y retaguardias. Estos motivos, por considerables que sean, no son los que han decidido al autor. Este volumen no necesitaba ser inflado; ya es bastante grueso. Además, y el autor no sabe por qué, sus prefacios, francos e ingenuos, siempre han servido más para comprometerlo que para protegerlo ante los críticos. Lejos de serle buenos y fieles escudos, le han jugado la mala pasada de esos trajes extraños que, al destacar en la batalla al soldado que los lleva, atraen sobre él todos los golpes y no son a prueba de ninguno. Sobre el autor han influido consideraciones de otro orden. En efecto, le ha parecido que si apenas se visita por gusto los sótanos de un edificio, a veces no viene mal examinar los cimientos. Por eso se entregará una vez más, con un prefacio, a la cólera de los panfletos. Che sara, saca1. Jamás se ha preocupado mucho por la suerte de sus obras y le importa poco el qué-dirá literario. En esa flagrante discusión en la que se empeñan los teatros y la escuela, el público y las academias, quizá se oiga con cierto interés la voz de un solitario aprendiz de la naturaleza y la verdad, que se ha retirado temprano del mundo literario por amor a las letras, y que aporta buena fe a falta de buen gusto, convicción a falta de talento, estudios a falta de ciencia. Se limitará, por lo tanto, a consideraciones generales sobre el arte, sin erigir por nada del mundo un bastión para su propia obra, sin pretender escribir una requisitoria ni un alegato en favor o en contra de lo que sea. Para él, el ataque o la defensa de su libro es menos importante que para ningún otro. Y además, las luchas personales le desagradan. Ver disputar al amor propio es siempre un espectáculo miserable. Protesta, pues, de antemano contra toda interpretación de sus ideas, toda aplicación de sus palabras, diciendo con el fabulista español: Quien haga aplicaciones con su pan se lo coma.
Así en el original. V. Hugo cita casi siempre de memoria, de ahí algunas inexactitudes. La expresión italiana equivale al "Que sea lo que Dios quiera" castellano. 2
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Prefacio de “Cromwell”

Víctor Hugo

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A decir verdad, muchos de los principales campeones de las "sanas doctrinas literarias" le han hecho el honor de arrojarle el guante, aun en su profunda oscuridad, a él, simple e imperceptible espectador de esta curiosa refriega. No tendrá la fatuidad de recogerlo. En las páginas que siguen, se encontrarán las observaciones que podrá oponerles; éstas son su honda y su piedra; pero otros, si es que quieren, las arrojarán a la cabeza de los Goliats clásicos. Dicho esto, continuemos. Partamos de un hecho: la misma índole de civilización o, para emplear una expresión más precisa, aunque más extensa, la misma sociedad no ha ocupado siempre la tierra. El género humano en su conjunto ha crecido, se ha desarrollado, ha madurado corno uno de nosotros. Ha sido niño, ha sido hombre; ahora asistimos a su imponente vejez. Antes de la época que la sociedad moderna ha denominado antigua, existe otra era, que los antiguos llamaban fabulosa y que sería más exacto llamar primitiva. Hay, entonces, tres grandes órdenes de cosas sucesivos en la civilización, desde su origen hasta nuestros días. Ahora bien, como la poesía se superpone siempre a la sociedad, vamos a intentar desenmarañar, partiendo de la forma de ésta, cuál ha debido ser el carácter de aquélla en esas tres grandes edades del mundo los tiempos primitivos, los tiempos antiguos y los tiempos modernos. En los tiempos primitivos, cuando el hombre despierta en un mundo que acaba de nacer, despierta con él la poesía. En presencia de maravillas que lo deslumbran v lo embriagan, su primera palabra no es más que un himno. Está aún tan cerca de Dios que todas sus meditaciones sor, éxtasis. todos sus sueños son visiones. Se desahoga y canta del mismo modo que respira. Su lira sólo tiene tres cuerdas: Dios, el alma y la creación pero este triple misterio lo envuelve todo, esta triple idea lo comprende todo. La tierra está aúna casi desierta. Hay familias, y no pueblos-, madres, y no reyes. Cada raza existe cómodamente; nada de propiedad, de ley, de rozamientos, de guerras. Todo es de todos y de cada uno. La sociedad es una comunidad. Nada molesta al hombre. Lleva esa vida pastoral y nómada por la que comienzan todas las civilizaciones y que es tan propicia a las contemplaciones solitarias, a las ensoñaciones caprichosas. Se deja estar, se deja llevar. Su pensamiento, congo su vida, se pa! ere a la nube que cambia de forma y de rumbo, según el viento que la empuja. Éste es el primer hombre, éste es el primer poeta. Es joven, es lírico. La plegaria es toda su religión, la oda es toda su poesía. Este poema, esta oda de los tiempos primitivos, es el Génesis. Poco a poco, sin embargo, esta adolescencia del mundo desaparece. Todas las esferas se agrandan; la familia se convierte en tribu, la tribu se convierte en nación. Cada uno de estos grupos di. nombres se establece en torno de un centro común y nacen los reinos. El instinto social sucede al instinto nómada. El campo deja lugar a la ciudad, la tienda al palacio, el arca al templo. Los jefes de estos estados nacientes son todavía pastores, pero pastores de pueblos; su cayado pastoril ya tiene forma de cetro. Todo se detiene y se fija. La religión toma una forma; los ritos reglamentan la plegaria: el dogma viene a encuadrar el culto. De este modo, el sacerdote y el rey se dividen la paternidad del pueblo y la sociedad teocrática sucede a la comunidad patriarcal. Mientras tanto, las naciones comienzan a estar demasiado apretadas sobre el globo. Se molestan y se rozan; de ahí los choques de los imperios, la guerra2. Desbordan las
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La Ilíada. [Nota de V. Hugo.] 3

oráculos. A la virginidad de la primera época ha sucedido la castidad de la segunda. Una última observación que concluye de demostrar el carácter épico de esos tiempos es que. Cuando toda la acción. sus resortes: sueños. pero jamás perderá su carácter. épico. La escena es inmensa. Prometeo sobre su montaña. no menos que por las formas que adopta. por más que hagan. Allí se desarrollan vastos espectáculos. tanto en las costumbres domésticas como en las públicas. de ahí las migraciones de pueblos. todo la liga a ella. se ponen á recoger las tradiciones y comienzan a tener en cuenta los siglos. por los asuntos que trata. a pleno sol.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 4 unas sobre las otras. Los pueblos no han conservado de la vida errante más que el respeto por el extranjero v el viajero. Puede representar a un mismo tiempo el interior y el exterior de un templo. se lamenta. La antigüedad no tiene nada más solemne. Lo impregna todo una especie de gravedad solemne. es grandioso. los imperios. combates. las representaciones duran todo el día. enmascaran su rostro. de un campamento. Las mismas fábulas. Si los analistas. como sus papeles. El coro comenta la tragedia. el coro toma lo que queda. Hugo. Siempre se trata de la Iliada y la Odisea. La poesía refleja estos grandes acontecimientos. Es -y citamos sólo de memoria-. elevan su estatura. eso es todo. alienta a los héroes. Más aún. explica el sentido moral del asunto. La poesía es religión. la historia sigue siendo epopeya. La familia tiene una patria. los actores lo recitan. Canta los siglos. se regocija. la religión es ley.] 4 . Hornero domina la sociedad antigua. practica el culto del hogar. fiestas nacionales. sus cuadros: enumeraciones. las mismas catástrofes. contemporáneos necesarios de esta segunda época del mundo. sus juegos escénicos son ceremonias religiosas. dioses. es un navío que se ve llegar al puerto y que desembarca en la escena cincuenta princesas con su séquito (Las suplicantes de Esquilo). funerales. pues. la cronología no podrá desplazar a la poesía. ese extravagante personaje ubicado entre el espectáculo y el espectador. Allí. el culto de la tumba. Lo que cantaban los rapsodas. Sus personajes aún son héroes. los pueblos. de un palacio. de las ideas pasa a las cosas. ¿Qué otra cosa es. Ésta asumirá diversas -formas. semidioses. Los actores ahuecan la voz. Sus primeros comediantes son sacerdotes. Píndaro es más sacerdotal que patriarcal. Todos abrevan en el río homérico. todo el espectáculo del poema épico han pasado a la escena. Sube a la escena griega sin perder en cierto modo sus proporciones gigantescas y desmesuradas. los mimos héroes. fatalidades. hace descripciones. más majestuoso. Su culto y su historia se mezclan en su teatro. es Evadné que se arroja desde lo alto de un peñasco a las llamas donde se quema el cuerpo de Capaneo (Las suplicantes de Eurípides). más épico que lírico. Lo repetimos: la expresión de una civilización tal no puede ser otra que la epopeya. sino el poeta que completa su epopeya? El teatro de los antiguos. Todos los trágicos antiguos pormenorizan a Homero. es Antígona que busca desde lo alto de una torre a su hermano Polinice en el ejército enemigo (Las fenicias). Se torna épica y da nacimiento a Romero. convoca la luz del día o la hace huir. En esta sociedad todo es simple. pontifical. Puede contener treinta mil espectadores. arquitectura y poesía alcanzan un carácter monumental. todo es épico. el coro. la tragedia no hace más que repetir la epopeya. de una ciudad. halaga a los que lo escuchan. Pero es sobre todo en la tragedia antigua donde resalta la epopeya. como su drama. Herodoto es un Romero. En efecto. a veces proporciona la decoración. la tragedia griega da vueltas en torno a Troya. se representa al aire libre. Como Aquiles arrastrando a Héctor. [Nota de V. se agigantan. 3 La Odisea. los viajes3.

entre otros ingredientes. Su rayo se forja sobre un yunque. Una religión espiritualista. da forma y rostro a todo. un afina y un cuerpo. como para finalizar dignamente. Algunos de sus filósofos arrojaban a veces sobre los objetos débiles luces que sólo aclaraban un lado. una terrena. entre su dogma y su culto. se introdujo en el alma de los pueblos un sentimiento nuevo. esta poesía se gasta al girar sobre sí misma. Por otra parte. la segunda. Ajax desafía a Júpiter. Cristo es la luz del día. por el contrario. Era el momento. su infierno es un precipicio cuya boca marca la geografía sobre el globo terráqueo. Epicuro. en una palabra. y por obra de él. Y. de una religión que convierte en riqueza de rico la plegaria del pobre. que reemplaza al paganismo material y exterior. un sentimiento que es más que la gravedad y menos que la tristeza: la melancolía. carnal. de caridad? ¿Podía dejar de ver todas las cosas bajo un nuevo aspecto. Le muestra que es doble como su destino. ¿podía dejar de despertarse y sentir germinar en él una facultad inesperada. el corazón del hombre.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 5 Sin embargo. Las escuelas paganas marchaban a tropezones en la noche. el paganismo. Sus dioses necesitan una nube para hurtarse a las miradas. Lejos de haber pensado. de una religión de igualdad. que amasa todas sus creaciones con la misma arcilla. Se los hiere y su sangre mana. achica la divinidad y agranda al hombre. como el cristiano. comen y duermen. tres rayos de lluvia retorcida. de la serie de seres materiales y de la serie de seres incorpóreos. y se hace entrar. el cristianismo separa profundamente el espíritu de la materia. la otra inmortal. que hay en él un animal y una inteligencia. Otra época va a comenzar para. se insinúa en el corazón de la sociedad antigua. y en ese cadáver de una civilización decrépita deposita el germen de la civilización moderna. desconocido por los antiguos y singularmente desarrollado en los modernos. su cielo es una montaña. Sócrates. Platón son antorchas. Sólo la sabiduría divina debía sustituir por una claridad vasta y uniforme todas esas iluminaciones vacilantes de la sabiduría humana. en efecto. aun a las esencias y a las inteligencias. después que el Evangelio le había mostrado el 5 . su sol monta un carro de cuatro caballos. Su Júpiter suspende el mundo de una cadena de oro. cimenta profundamente la moral. destacaremos que con el cristianismo. Así. palpable. Esta religión tiene dioses y mitades de dioses. la primera. En esta época. y para no omitir rasgo alguno del esbozo a que nos hemos aventurado. Una parte de estas verdades quizá había podido ser sospechada por algunos sabios de la antigüedad. al soplo de una religión humana porque es divina. En ella todo es visible. Esta religión es completa porque es verdadera. Beben. pero su plena. se los balda y cojean eternamente. como primeras verdades. que él es el punto de intersección. nada hay más material que la teogonía antigua. tres imbris torti radios. luminosa y amplia revelación data del Evangelio. Los héroes de Homero son casi de la misma talla que sus dioses. Así como la sociedad que representa. hasta entonces embotado por cultos puramente jerárquicos y sacerdotales. y. enseña al hombre que hay des vidas para vivir: una pasajera. de libertad. Y desde el principio. Aquiles se equipara a liarte. partiendo del hombre. aferrándose tanto a las mentiras como a las verdades en su azaroso camino. Pone un abismo entre el alma y el cuerpo. la mata. Virgilio copia a Homero. termina en Dios. partiendo de la piedra. De allí todos esos fantasmas creados por la filosofía antigua. llega al hombre. y tornaban más grande la sombra del otro. en separar el alma del cuerpo. el eslabón común de dos cadenas de seres que abarcan la creación. un abismo entre el hombre y Dios. el mundo y para la poesía. Acabamos ele ver cómo. la otra celestial. la poesía épica expira en este último alumbramiento. la era de la epopeya toca a su fin. Pitágoras. Roma calca a Grecia.

a otras hacia la noche. casi todo lo que. el cristianismo creó la melancolía. los acontecimientos parecían desarrollarse con toda la solemnidad de la epopeya. Hasta entonces -y que se nos perdone exponer un resultado que el lector ya ha debido extraer por sí mismo de lo que se ha dicho más arriba-. fuera de los dolores domésticos. hasta entonces. Pero en el instante en que se estableció la sociedad cristiana. El hombre. en ese mismo momento. Hasta entonces. y empujaban confusamente a las naciones. el universo romano que cambiaba de forma. para esos anatomistas del pensamiento. se los oyó zumbar en ese foco de putrefacción. la musa moderna verá las cosas con mirada más elevada y más amplia. Indudablemente. conmovedoras peripecias. en la creación. sobre su inmenso cadáver. las catástrofes de los imperios raramente habían llegado hasta el corazón de las poblaciones. sin compasión. mezquino y convencional. Se hacía tanto ruido sobre la tierra que fue imposible que algo de este tumulto no llegara hasta el corazón de los pueblos. Se les vio pulular. Se trataba de examinar. como "sujeto" primordial. En uno de los extremos de esta era de transición está Longino.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 6 alma a través de los sentidos. a meditar sobre las amargas irrisiones de la vida. cada músculo. no se correspondía con un cierto tipo de belleza. convertido en los últimos tiempos en falso. Así. una sociedad muerta para disecar. obrando en ello como el politeísmo y la filosofía antigua. pues. fue un contragolpe. Al mismo tiempo. Era el norte que se arrojaba sobre el mediodía. cada fibra del gran cuerpo yacente fue revuelta en todo sentido. el individuo estaba colocado tan abajo que. majestades que se desvanecían. de gramáticos. Como él. Vemos apuntar a la vez y como de la mano el genio de la melancolía y el de la meditación. comentar. Así. si nos trasmiten una expresión trivial. El cristianismo introdujo la verdad en la poesía. casi no conocía el infortunio. para que f'uera golpeado. en el mundo sometido a su imitación. vinieron a abatirse. se precipitaban sin interrupción. De ese sentimiento. han abonado el terreno para la cosecha que debía venir. de sofistas. sobre este tiempo cuyos escritores menores. de intento. como ya lo hemos indicado. comenzó a tener lástima de la humanidad. Estas grandes catástrofes eran también grandes espectáculos. nubes de retóricos. Cada miembro. la musa puramente épica de los antiguos sólo había estudiado la naturaleza desde un aspecto. replegándose sobre sí mismo ante esas altas vicisitudes. como sucede siempre a lo que es sistemático. aunque franca. Fue más que un eco. Era casi inaudito que las desdichas generales del Estado conturbaran su vida. Hay que cuidarse de echar una mirada desdeñosa sobre esta época en la que estaba en germen todo lo que luego ha dado frutos. debió ser una alegría poder. El rayo sólo estallaba en las altas regiones y. En la sociedad antigua. la eternidad detrás de la vida? Por otra parte. se atropellaban. expulsando del arte. pero. La Edad Media se injerta en el Bajo Imperio. Tipo magnífico en principio. el mundo sufría una revolución tan profunda que era imposible que no se produjera otra en los espíritus. lo deforme junto a 6 . una nueva religión. sobre esta doble base. que para el pagano Catón había sido la desesperación. eran reyes que caían. a unas hacia la luz del día. Se dará cuenta de que. las últimas convulsiones de todo un mundo en agonía. He aquí. como moscas. Una vez que este mundo hubo muerto. Los acontecimientos encargados de demoler la antigua Europa y de reedificar una nueva. una sociedad nueva. hacer experiencias en grande tener. que la fealdad existe al lacio de la belleza. no ennoblectodo es humanamente "bello". es menester que veamos crecer una poesía nueva. era necesario que la adversidad descendiera hasta su familia. el antiguo continente se trastornó. el demonio del análisis el de la controversia. nada más. discutir. en el otro San Agustín. nacía el espíritu de examen y la curiosidad. Todo fue removido hasta la raíz.

y muy opuesto en esto a la uniforme simplicidad del genio antiguo. las parcas. tan inagotable en sus creaciones.. Además. -¡Al fin! -van a decir aquellos que. Se preguntará si la razón estrecha y relativa del artista debe tener causa ganada ante la razón infinita y absoluta del creador. así como una condición más dentro del ser modifica al ser todo. y sobre todo de una rara novedad. la diferencia fundamental que. Boileau . porque Dios nos guarda de ellos. Aristóteles.. la creación.. la literatura romántica de la literatura clásica. la escena del frigio (Orestes. No edificamos aquí un sistema. la poesía dará un gran paso. ¿No sabe que el arte debe rectificar a la Naturaleza. Se pondrá a hacer como la naturaleza. Comprobamos un hecho. ¿han mezclado alguna vez la comedia con la tragedia? ¡El ejemplo de los antiguos.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 7 lo gracioso. Pero nuestro papel no es contestarlos. Así. que hay que ennoblecerá. la escena de Menelao con la portera del palacio (Helena. si una naturaleza mutilada será más bella. en fin. pesa sobre ella y la sofoca.. porque acabamos de indicar el rasgo característico. ¿Y el buen gusto?. Nada crece sin raíz. separa el arte moderno del arte antiguo. o. en otros términos. por así decir.. para no citar más que aquello que nos recuerda nuestra memoria. semejante a la sacudida de un terremoto. ¿han empleado alguna vez lo feo o lo grotesco?. sobre nuestros pasos. Esa forma es la comedia y aquí séanos permitido insistir. Todo se liga. acto 1). de formas tan variadas. Desde la Ilíada. Volvamos. lo feo es un tipo digno de admiración. cambiará toda la faz del mundo intelectual. Sileno es un grotesco jocoso. Además. lo grotesco y lo sublime. No es verdad decir que la comedia y lo grotesco eran absolutamente desconocidos por los antiguos. y tratemos de hacer ver que es de la unión fecunda del tipo grotesco y del sublime que nació el genio moderno. y bajo la influencia de ese espíritu de melancolía cristiana y de crítica filosófica que acabamos de observar. 7 . sólidos. a mezclar en sus creaciones. mostremos que es de allí de donde hay que partir para establecer la diferencia radical y real entre las dos literaturas. ¡Poco importa que este hecho guste o disguste! Es así. ¡En verdad! Esos argumentos son. Tersites y Vulcano brindan la comedia. no críticos. señores! Además. el cuerpo y el alma. si compete al hombre rectificar a Dios. Somos historiadores.¡Lo atrapamos! ¡ Y con las manos en la masa! ¡ Entonces. la sombra y la luz. Ese tipo es lo grotesco. Hay demasiada naturalidad y originalidad en la tragedia griega para que a veces no haya comedia. al hombre.. las sirenas. acto IV). porque el punto de partida de la religión es siempre el punto de partida de la poesía. sin confundirlas sin embargo. y.. la vida. lo animal v lo espiritual. Por otra parte. Se percibe que no se halla en su elemento.. un paso que. si cada cosa marchará mejor cuando se le haya quitado su músculo y su resorte: si. un paso decisivo. uno a los hombres y el otro a los dioses. La epopeya. la sombra con la luz. si el arte tiene derecho a desdoblar. Es entonces cuando. sin duda. el mal con el bien. De modo que aquí hay un principio desconocido para la antigüedad. los sátiros. la forma actual de la forma muerta. Pero se percibe aquí que esa parte del arte está aún en su infancia. he aquí una forma nueva que se desarrolla en el arte. Los tritones. los cíclopes son grotescos. la segunda época siempre está en germen en la primera. nos "veían venir". Polifemo es un grotesco terrible. pues. para utilizar palabras más vagas pero más acreditadas. Lo grotesco antiguo es tímido y busca siempre ocultarse. el medio para ser armonioso es ser incompleto. las furias. que hay que elegir? Los antiguos. La Harpe... y lo grotesco un elemento del arte! ¿Y las gracias?. las harpías. tan complejo. un nuevo tipo introducido en la poesía. lo grotesco en el reverso de lo sublime. que en esta época imprime su sello a todo. son grotescas. para usted. con la vista fija en acontecimientos a la vez risibles y formidables. desde hacía tiempo. a nuestro parecer. ello sería imposible.

De este modo. ora lo puebla de esas formas ridículas en medio de las cuales se divertirá Callot. y en consecuencia mucho menos verdaderas. lo grotesco tiene un papel inmenso. de la clásica Italia. es él quien hace girar en la sombra la espantosa ronda del sabbat. las harpías son más horribles por sus atributos que por sus rasgos. ¿qué son Aristófanes y Plauto? Hornero los lleva consigo. escondidos en su piel de león. En el pensamiento de los modernos. quien ora arroja en el infierno cristiano esas horribles figuras que evocará el áspero genio de Dante y de Milton. quien. A nuestro parecer. hace brincar a Sganarelle en torno de Don Juan y arrastrarse a Mefistófeles en torno de Fausto. ¡Y qué libre y franca es su conducta! ¡Cómo hace brotar osadamente todas esas formas extravagantes que la época precedente había cubierto tan tímidamente de envolturas! La poesía antigua. de los cíclopes hace gnomos. bienhechoras. el Miguel Ángel burlesco. los tritones. lo cómico y lo bufonesco. se podría escribir un libro muy novedoso sobre el empleo de lo grotesco en las artes. la gra-ouilli de Metz. desarrolla allí inagotables parodias de la humanidad. sin embargo. Es él. obligada a proporcionar compañeros al cojo Vulcano. por todos esos dragones locales de nuestras leyendas: la gárgola de Rouen.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 8 porque no está en su medio natural. Al la: o de los carros olímpicos. había tratado de disfrazar su deformidad otorgándole de cierto modo proporciones colosales. Son creaciones de su fantasía esos Scaramouches. Todas esas creaciones abrevan en su propia naturaleza ese acento enérgico y profundo ante el cual parece que la antigüedad a veces hubiera retrocedido. Se podría mostrar qué poderosos efectos han extraído los modernos de ese tipo fecundo sobre el cual se encarniza todavía en nuestros días un Gra-ouilli. la chair sallée de Troyes. Sófocles. como Hércules llevaba a los pigmeos. en fin. las sirenas son apenas deformes. 8 4 . Indudablemente. la dreé de Montlhéry4. en el agua. pero le imprime bruscamente un carácter enteramente opuesto y que lo hace mucho más sorprendente. monstruos de formas muy variadas cuyos nombres barrocos constituyen una característica más. los pies de macho cabrío y las alas de murciélago. Hay un velo de grandeza o de divinidad sobre otros grotescos: Polifemo es gigante. esos Crispines. Está en todas partes. trueca a los gigantes en enanos. dulces. en torno de la poesía mil imaginaciones pintorescas. Con la misma originalidad sustituye a la hidra de Lerna. él también quien da a Satanás los cuernos. esos Arlequines. Es él. un poco banal. El genio moderno conserva ese mito de los herreros sobrenaturales. por el contrario. es decir. Atrae en torno de la religión mil supersticiones originales. tipos completamente desconocidos para la grave antigüedad. por otra. coloreando alternativamente el mismo drama con la imaginación del Mediodía y con la imaginación del norte. Se disimula lo más que puede. Las parcas. crea lo deforme y lo horrible. Si del mundo ideal pasa al mundo real. la tarasca de Tarascón. en el fuego. esas miríadas de seres intermediarios que volvemos a encontrar llenos de vida en las tradiciones populares de la Edad Media. y salidos. Los sátiros. Esquilo. Sileno es dios. que las brujas de Macbeth. siempre él. las furias son bellas y se las llama euménides. Midas es rey. ¿qué es la carreta de Tespis? Junto a los colosos homéricos. la comedia pasa casi inadvertida en el gran conjunto épico de la antigüedad. las euménides griegas son mucho menos horribles. gesticulantes siluetas del hombre. chair-sallée y drée son nombres intraducibles de dragones locales. Plutón no es el diablo. en la tierra. Es él quien siembra a manos llenas en el aire. por una. Eurípides. En cada ciudad se celebraba cada año una procesión conmemorando la derrota de la gárgola regional por un santo distinto.

pero restringido como nosotros mismos. germen de la comedia. el hilo de nuestras ideas no se ha roto en el espíritu del lector. rastrero. Si el Elíseo homérico está muy lejos de ese encanto etéreo. sino la vecindad de las esculturas rucias y pujantes de la Edad Media? Si. aquél ha de representar el papel de la bestia humana. ¿tienen la fluidez diáfana de nuestras ondinas y de nuestras sílfides? ¿No se debe a que la imaginación moderna sabe hacer merodear horriblemente por nuestros cementerios a los vampiros. ¿Se creería que Francesca de Rímini y Beatriz fueran tan arrebatadoras en un poeta que no nos encerrara en la torre del Hambre y no nos forzara a compartir el repugnante banquete de Ugolino? Dante no tendría tanta gracia si no tuviera tanta fuerza. los ogros. Polonio. hipócrita. a Desdémona. almas en pena. Es que lo bello. le tocarán las pasiones. y así debe ser. esa pureza d. pérfido. es la fuente más rica que la naturaleza puede abrir al arte. Aquí sólo diremos que. etérea? ¿Quién les ha dado ese desconocido carácter de vida y de grandiosidad. pero. a la larga puede fatigar. Quizá nuestro sujeto nos lleve luego a señalar de pasada algunos rasgos de ese vasto cuadro. Fígaro. que pueda dar a sus hadas esa forma incorpórea. alguna horrible figura de enano de la corte. todas las bellezas. humanamente hablando. glotón. era necesario que pudiera crear a Julieta. en su armonía más íntima con nuestra organización. puesto que se complacía en mezclar a los desarrollos de las pompas reales. purificada por la moral cristiana. por el contrario. El segundo se quedará con todos los ridículos. de más sublime. esencia a la que tan poco se aproximan las ninfas paganas? La Venus antigua es bella. Parece. y que armoniza. y es necesario descansar de todo. Rubens lo comprendía así. en su simetría más absoluta. lleva con más seguridad a cada cosa hacia su fin. Y sería exacto también decir que el contacto con lo deforme ha dado a lo sublime moderno algo de más puro. siempre repetida. a las ceremonias brillantes. los robustos tritones. los dos crímenes. La salamandra hace que la ondina se destaque. Lo sublime sobre lo sublime difícilmente produce un contraste. sin duda.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 9 crítico estrecho. éste ha comprendido sin duda con qué pujanza lo grotesco. es porque bajo el Edén hay un infierno mucho más horrible que el Tártaro pagano. extraña. todas las fealdades. el gnomo embellece al silfo. enredador. En efecto. ha debido crecer y engrandecerse una vez transportado a un terreno mas propicio que el paganismo y la epopeya. Esa belleza universal que la antigüedad derramaba solemnemente sobre todas las cosas no dejaba de tener monotonía. El primer tipo. sin duda. lobizones. un término de comparación. no 9 . alisos. avaro. De este modo. Lo que llamamos feo. todas las debilidades. la misma impresión. como medio de contraste. Harpagón. como objetivo en comparación con lo sublime. no es más que la forma considerada en su correspondencia más simple. es un detalle de un gran conjunto que se nos escala. desembarazado de toda aleación impura. y que podrían profundizarse mucho más. En ese reparto de la humanidad y de la creación. Seapin. Basilio. lo feo tiene mil. él es quien será lujurioso. tendrá como patrimonio todos los encantos. a Ofelia. siempre nos ofrece un conjunto completo. Cuando el arte es consecuente consigo mismo. por el contrario. aparecidos. los céfiros libertinos. mientras lo sublime ha de representar al asma tal como es. según nosotros. en la poesía nueva. Tartufo. él es quien será alternativamente Yago. en medio de esos desarrollos necesarios. hasta de lo bello. a las coronaciones. de esa angélica suavidad del Paraíso de Milton. Lo bello sólo tiene un tipo. de más grande. admirable. ¿quién ha derramado sobre las figuras de Jean Goujon esa elegancia esbelta. Bartolo. que lo bello antiguo. en fin. Las náyades regordetas. un punto de partida desde donde elevarse hacia lo bello con una percepción más fresca y estimulada. Falstaff. el grotesco. que lo grotesco es una pausa. recogido por la musa moderna. todas las gracias.

Sería caer en exceso destacar aún más esta influencia de lo grotesco en la tercera civilización. 10 5 . Finalmente. encuadra sus infiernos y purgatorios bajo la ojiva de los portales. sobre la fachada de mármol de los palacios. su energía creativa. Petronio y Juvenal. un desborde. admitido en las artes. penetra hasta en la Iglesia. Es una invasión. Bastan sólo las más ingenuas leyendas populares que a veces explican con instinto admirable ese misterio del arte moderno. en el borde de los techos. Entre tanto. cada una de esas ceremonias singulares. en las costumbres. Es verdad decir que. saltara sobre su carro. de un solo golpe. es un torrente que rompe sus diques. De ahí que . Un gran villano entonces eligieron. prevalece sobre todas las artes. sus demonios alrededor de los capiteles. atraviesa la agonizante literatura latina dando color a Persio. El Roman de la Rose dice. Seguir el advenimiento y la marcha de lo grotesco en la era moderna constituye un curioso estudio. De allí se derrama en la imaginación de los pueblos nuevos que rehacen Europa. su vigor. pero incompletos. pintarrajeado de mosto. De las artes pasa a las costumbres. en la época llamada romántica su alianza íntima y creadora con lo bello. a lo largo de los frisos. sus mastines. en los novelistas. nuevos. él es quien adorna el blasón y dibuja sobre el escudo de los caballeros esos simbólicos jeroglíficos de la feudalidad. mil hábitos extravagantes testifican su paso por las instituciones de la Edad Media. en las leyes. Se ostenta bajo innumerables formas en la fachada de madera de las casas. Juguetea en las ensoñaciones de los pueblos tudescos y al mismo tiempo vivifica con su soplo los admirables romanceros españoles. Más tarde. que. nos mostrará a Scarron sentado en el borde mismo del lecho de Luis XIV. es tal. Fija su estigma en el frente de las catedrales. una irrupción. en la época en que acabamos de detenernos. en la Edad Media. despliega sus monstruos. en cada ciudad católica. en realidad: "Un grand vilain entre eux eslurent / Le plus ossu de quan qu'ils furent". sino con toda la creación. pinta de este modo una ceremonia augusta. sobre la fachada de piedra de los castillos. por ejemplo. aludiendo a los clásicos graciosos de la comedia española.. en el Roman de la Rose. los hace llamear sobre los vitrales. Él es. un ardor de novedad que pasa. de esas procesiones extrañas donde la religión marcha acompañada por todas las supersticiones. lo sublime rodeado de todos los grotescos. Lo vemos ordenar. Cervantes en España. De las costumbres penetra en las leyes. el predominio de lo grotesco sobre lo sublime es vivamente marcado en las letra. y deja en ella El asilo de oro de Apuleyo. quien. Todo demuestra. en esa aurora de las letras. 6 En español en el original. en el siglo de la etiqueta.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 10 con el hombre.siempre nos presente aspecto. pero da una fiebre de reacción. Abunda a mares en los cuentistas. da bufones a los reyes. Se le ve expandirse desde el sur al septentrión. baila con la curia sobre la famosa mesa de mármol que servía a la vez de teatro a las farsas populares y a los banquetes reales. y mientras hace aplaudir por el pueblo a los graciosos6 de la comedia. Rabelais en Francia. Le plus ossu qu'entr'eux ils eurent5 Sobre todo. en los cronistas. es una primera ola que se retira poco a poco. la elección de un rey Un grand vilain lors ils élurent. La antigüedad no hubiera creado La bella y la bestia. verdadera Ilíada de la caballería. arroja sobre el umbral de la poesía moderna tres burlescos Homeros: Ariosto en Italia. el más huesudo que entre ellos tuvieron. Al nacer. Del mismo modo que había hecho que Tespis. su numen. Para pintarlo de un solo trazo. imprime su carácter a esa maravillosa arquitectura que.

Los rapsodas marcan la transición de los poetas líricos a los poetas épicos. siempre se arribará al mismo hecho los poetas líricos antes que los poetas épicos. Caín. sino prevalecer sobre él. es un himno. de la literatura actual. Pero eso será poesía. Malherbe antes que Chapelain. o para retomar esa gran escala de todas las poesías que recorreremos de inmediato. va a fijarlo todo. poeta soverano como Dante dice de Homero. el drama de lo real. Ya se examine una literatura en particular. la vida y la muerte. La oda canta la eternidad. filosófico y pintoresco. y finalmente se pone a pintar lo que piensa. la Ilíada antes que Shakespeare. uniendo las cualidades más opuestas. los tiempos modernos son dramáticos. o todas las literaturas en masa. Ha llegado el momento en que se va a establecer el equilibrio entre los dos principios. todo pasa por estas tres fases de lo lírico. La sociedad. De modo que. Orfeo antes que Homero. en efecto.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 11 El tipo de lo bello retomará bien pronto su papel y su derecho. Homero y Shakespeare. Otelo. Chapelain antes que Corneille. los de la epopeya son gigantes: Aquiles. comienza por cantar lo que sueña. cada una de las cuales corresponde a una época de la sociedad: la oda. Hemos llegado a la cumbre poética de los tiempos modernos. Noé. el drama pinta la vida. Orestes. su mediodía una resplandeciente epopeya. en la naturaleza y en la vida. los cronistas y los críticos con la tercera. el Génesis antes que los Reyes. la tragedia y la comedia. Atengámonos a los hechos recopilados más arriba: completémolos. en el libro primitivo. con estar mezclado a los dos admirables Juicios finales de que se enorgullecerán las artes: esa escena de éxtasis y de horror con que Miguel Ángel enriquecerá el Vaticano. y ¿qué es lo que prueba. los poetas épicos antes que los poetas dramáticos. Éstos son sus tres rostros. lo terrible y lo jocoso. epopeya el drama. Macbeth. la epopeya solemniza la historia. Atreo. es por esta última razón que el drama. un poeta rey. y en esto nos limitamos a señalar un resultado. Los historiadores nacen con la segunda época. ería oportuno agregar aquí que. En suma. Homero antes que Esquilo. Shakespeare es el Drama. de virilidad y de vejez. puede ser a la vez lleno de profundidad y lleno de relieve. Los dos genios rivales unen su doble llama y de ella brota Shakespeare. los del drama son hombres: Hamlet. Si no fuera ridículo mezclar las antojadizas asociaciones de la imaginación a las severas deducciones del razonamiento. esas pavorosas caídas de hombres que Rubens precipitará a lo largo de las bóvedas de la catedral de Anvers. de juventud. como los novelistas la de los poetas épicos a los poetas dramáticos. el carácter de la segunda es la simplicidad. que no es excluir el otro principio. En Francia. Los personajes de la oda son colosos: Adán. Es tiempo de que lo grotesco se contente con tener urna esquina del cuadro en los frescos reales de Murillo. actúa y muere. luego relata lo que hace. la epopeya de lo grandioso. locura quizá. y el drama. porque todo nace. lo épico y lo dramático. los Reyes antes que Job. Digámoslo de paso. la poesía tiene tres edades. para resumir rápidamente los hechos que hemos observado hasta aquí. por ejemplo. que funde bajo un mismo soplo lo grotesco y lo sublime. las diversas fisonomías dei pensamiento en las diferentes eras del hombre y de la sociedad. con una observación importante: de ningún modo hemos pretendido asignar a las tres 11 . Tales son. El carácter de la primera poesía es la ingenuidad. Los tiempos primitivos son liricos. la Biblia antes que la Ilíada. en las páginas sagradas de Veronese. es el carácter propio de la tercera época de la poesía. pues. esta triple poesía dimana de tres grandes fuentes: la Biblia. Un hombre. el carácter de la tercera es la verdad. además. su puesta un drama sombrío donde luchan el día y la noche. en la antigua Grecia. un poeta podría decir que la salida del sol. los tiempos antiguos son épicos. La oda vive del ideal.

Pero es sobre todo la poesía lírica la que conviene al drama. reaparece Sombría y pensativa en su declinación. la agudeza hubiera adquirido profundidad. ya grotesca en Calibán. El drama es la poesía completa. Para hacer palpables por medio de una imagen las ideas que acabamos de aventurar. juguetea bajo todas sus formas. Todo está en todo. a arrojarse en el océano del drama. lejos de apartarse de ese gran conjunto literario que se apoya sobre Shakespeare. tan elevada y tan simplemente sublime que el siglo real7 no ha podido comprenderla. refleja sus riberas. compararemos a la poesía lírica primitiva con un lago apacible que refleja las nubes las estrellas del cielo. como él. El adjetivo Divina le fue aplicado posteriormente. pues. jamás lo estorba. se pliega a todos sus caprichos. las resume y las encierra a las dos. La oda y la epopeya lo contienen sólo en germen. el drama refleja el cielo.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 12 épocas de la poesía un dominio exclusivo. pero si hubiera dicho "los modernos". son. que los dos únicos poetas de los tiempos modernos que tienen la talla de Shakespeare se allegan a su unidad. mezcla de lo grotesco y lo sublime. La Biblia. El Paraíso perdido es un drama antes de ser una epopeya. ya sublime en Ariel. es tan triste como alegre la otra. Indudablemente. el instinto de su genio le hizo ver que ese multiforme poema es una emanación del drama y no de la epopeya. Sabemos que ha sido bajo la primera de estas formas que se presentó en principio a la imaginación del poeta y que siempre permanece impreso en la memoria del lector. al drama donde todo viene a desembocar en la poesía moderna. que esta musa se ha unido al drama. sino solamente fijar su carácter dominante. en sus alumbramientos. y. pero ya no es ignorante. según una apreciación de Boccaccio 8 7 12 . ¡tanto sobresale aún la antigua armazón dramática bajo el edificio épico de Milton! Cuando Dante Alighieri terminó su tremendo Infierno. dramática ante todo. Pero esta última infancia no se parece a la primera. pues. Dante y Milton son en Se refiere al "Siglo de Luis XIV". título acuñado por Voltaire. como acabamos de indicarlo. También es cierto que la serie de dramas-crónicas de Shakespeare presenta un gran aspecto de epopeya. encierra. Concurren con él a dar tinte dramático a toda nuestra poesía. le cerró las puertas y no le quedó más que poner nombre a su obra. reflejando sus riberas. Percibimos en todos los poemas homéricos un resto de poesía lírica y un comienzo de poesía dramática. Medita más que contemplo su ensoñación es melancólica. él contiene a una y otra en desarrollo. el que ha dicho "Los franceses no tienen talento épico". y ciudades. como el río. Se ve. la puesta del sol tiene algunos rasgos de su salida. es por eso mismo eminentemente lírica. Dante sólo la tituló Comedia. La oda y el drama se entrecruzan en la epopeya. En suma: como el lago. bosques. Deslumbradora y ensopada en la aurora de los pueblos. la epopeya es el río que fluye y corre. es incontrastable que hay genio épico en esa prodigiosa Atalía. ha dicho una cosa justa y aguda. y sobre el frontispicio del gigantesco monumento escribió con su pluma de bronce: DIVINA COMEDIA8. Es que existe más de una relación entre el comienzo y el fin. solamente existe en cada cosa Un elemento generador al que se subordinan todos los otros y que impone al conjunto su carácter propio. Se ve. Es. Nuestra época. este rey gobernó entre 1643 y 1715. el viejo se vuelve niño. En realidad. una epopeya y un drama en germen : los Reyes y Job. La oda moderna es siempre inspirada. ese divino monumento lírico. pero sólo él posee abismos y tempestades. campiñas. Lo mismo sucede con la poesía lírica. La Biblia se abre riente con el Génesis se cierra sobre el amenazante Apocalipsis. Sin embargo.

Porque la verdadera poesía. el otro etéreo. pues. y que aparentemente la comedia forma parte del arte. Así. lo sublime y lo grotesco. su madre. es narrada por Voltaire en su Sócrates 13 .Jamás debe ser objeto de imitación para el arte. para desenredar todos esos laberintos escolásticos. en la poesía de los pueblos cristianos. dejando entre ellos la realidad. Pourceaugnac y Tartufo son admirables retoños del arte. el otro a su izquierda. asombra la prontitud con que se aclara la cuestión del teatro moderno. Tartufo no es bello. y es aquí sobre todo donde las excepciones confirman la regla. el uno a su derecha. Así el senado romano deliberará sobre el rodaballo de Domiciano. Pourceaugnac no es noble. que esa lucha de todos los instantes entre los principios opuestos que siempre están presentes en la vida.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 13 cierto modo los dos arbotantes del edificio del que él es el pilar central. cuando los atolondrados pedantes (lo uno no excluye lo otro) pretenden que lo deforme. por una parte. se irán cada uno por su lado. todo se encadena y se deduce tal como en la realidad. Hemos llegado. el otro llevado por las alas del entusiasmo y de la ensoñaación. abstracciones del crimen. y vamos a comer!9. El drama sólo tiene que dar un paso para romper todos esos hilos de araña con que las milicias de Lilliput han creído encadenarlo durante su sueño. mientras bebe la cicuta y departe sobre el alma ínmortal y el dios único. estás compuesto de dos seres. arrojados de ese atrincheramiento en su segunda línea de aduanas. reside en la armonía de los contrarios. si se los separa sistemáticamente. abstracciones de vicios. De donde se sigue que después de esas abstracciones. Si.todo lo que existe en la naturaleza existe en el arte. la poesía de nuestro tiempo es. Sócrates. tal como podernos. ¿Es. desde ese día ha sido creado el drama. en efecto. Al colocarse en este punto de vista para juzgar nuestras pequeñas reglas convencionales. del heroísmo y de la virtud. lo feo. la poesía completa. Séanos permitido retomar aquí algunas ideas ya enunciadas. el otro inmortal. por todo fruto producirán. se presentan alternativamente como terribles o jocosos. pero es necesario que volvamos a partir. el segundo el alma. los contrafuertes de la bóveda de la que él es el clave. por la otra. éste incesantemente lanzado hacia el cielo. algo por hacer: el drama. el carácter del drama es lo real. que se entrecruzan en el drama. Así el juez dirá: "¡A muerte. Los dos tipos. lo real resulta de la combinación enteramente natural de dos tipos. si se impide que se mezclen sus ramas. Desde el día en que el cristianismo dijo al hombre: "Tú eres doble.. el drama. y los hombres y loa acontecimientos puestos en juego por ese doble agente. se les hace ver que. uno encadenado por los apetitos. atribuida a un juez del siglo XVI. Así. de ridículos. El cuerpo juega en él su papel tanto como el alma. se interrumpirá para 9 La anécdota. se les responde que lo grotesco es la comedia. En el drama. después de esas tragedias y comedias. tino perecedero. aquél siempre inclinado hacia la tierra. uno carnal. de la fusión de comedia y tragedia. el primero de esos dos tipos representa la bestia humana. otra cosa que ese contraste de todos los días. y que se disputan al hombre desde la cuna hasta la tumba? La poesía nacida del cristianismo. su patria". para resolver todos esos problemas mezquinos que los críticos de los dos últimos siglos han erigido laboriosamente en torno del arte. Ya que -es tiempo de decirlo en alta voz. así aislados y librados a ellos mismos. a veces terribles y jocosos al mismo tiempo. pero sobre las cuales es necesario insistir. lo grotesco . como se entrecruzan en la vida y en la. si no ejecutarlo. creación. algo quedará para representar: el hombre. renuevan su prohibición de la alianza de lo grotesco y lo sublime. Esos (los troncos del arte. al menos concebirlo. las necesidades y las pasiones.

o. aun cuando calla. Es sorprendente que todos esos contrastes se vuelvan a encontrar en los poetas mismos. el combate no debía durar mucho. Tan pronto lanza la risa como el horror en la tragedia. tomados como hombres. Eso es lo que ha sabido hacer entre todos. de arrojar a raudales sobre nuestras debilidades el sarcasmo Y la burla. los conspiradores para declamar contra el tirano. Así César. puede mezclar sin discordancia su voz chillona con las más sublimes. Olivier el Diablo. No es sólo una conveniencia. como si hubiesen dicho bucólicamente: 14 . la nodriza de Julieta. Shakespeare era melancólico. ese dios del teatro. siempre está presente sobre la escena. de hacer restallar la punzante ironía. Bégears. Trissotin. como Ricardo III. es propia y que sería tan inútil como imposible imitar. ¡Tan carcomida estaba esa viga. y Luis XI su barbero. Lo grotesco es. Con la misma facilidad se demolerá la pretendida regla de la dos unidades. los más elevados pagan con frecuencia tributo a lo trivial y a lo ridículo. Esos Demócritos son también Heráclitos. Hará que Romeo encuentre al boticario. Porque los hombres de genio. Así Cromwell dirá: "Tengo al Parlamento en mi bolsa y al rey en mi bolsillo". cada uno a su turno. Molière y Beaumarchais. A veces llega en masas homogéneas. Macbeth a las tres brujas. esa antecámara. Richelieu soportará al capuchino José. Se ha hundido a la primera sacudida. el tirano para declamar contra los conspiradores. hace ya tiempo que está fuera de cuestión. decía Napoleón. no se sabe cómo. nada de impresiones monótonas. Así. de la vieja casucha escolástica! Lo extraño es que los rutinarios pretenden apoyar su regla de las dos unidades sobre la verosimilitud. Contemporáneos distinguidos. Beaumarchais era taciturno. como en una trinidad. como en la escena del rey Lear y su bufón. a menudo es roía necesidad. mientras es precisamente lo real lo que la mata. Así. la única fundada y verdadera. Shakespeare. por grandes que sean.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 14 recomendar que sacrifiquen un gallo a Esculapio. Qué más inverosímil y más absurdo. "De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso". A fuerza de meditar sobre la existencia. en efecto. las más lúgubres. ese peristilo. pues la unidad de acción o de conjunto. Molière era sombrío. una de las supremas bellezas del drama. en caracteres completos: Dandin. sobre el carro del triunfo. Mercutio. Por lo demás. y este relámpago de un alma de fuego que se entreabre ilumina a la vez al arte y a la historia. De este modo. Osrick. cono Fígaro. nacionales y extranjeros. pintarrajeará con tinta el rostro de un regicida a quien se la entrega riendo. Isabel jurará y hablará en latín. Decimos dos y no tres unidades. en teoría y práctica. en que parecen reunidos. Tartufo. esta ley fundamental del código pseudoaristotélico. Brid'oison. Mefistófeles. por último. lugares banales donde se complacen en venir a desarrollarse nuestras tragedias. pues así como los más vulgares tienen alguna vez su arrebato de sublimidad. pues. a veces inspira terror. tendrá miedo de volcar. han atacado ya. por allí es donde son dramáticos. con la misma mano que firma la sentencia de muerte de Carlos I. que ese vestíbulo. cuando se convenció de que era un hombre. Hamlet a los sepultureros. de una manera que le. esos hombres que tanto nos hacen reír se tornan profundamente tristes. aun cuando se oculta. Don Juan. los tres grandes genios característicos de nuestra escena: Corneille. Vemos cuán rápido se desploma la arbitraria distinción de los géneros ante la razón y el buen gusto. Gracias a él. donde llegan. a menudo imperceptible. las más ensoñadoras músicas del alma. Por allí es donde tocan la humanidad. a veces velado por la gracia y la elegancia. a menudo inasible. Se infiltra en todas partes. Alguna vez. siempre llevan en sí la bestia que parodia su inteligencia. Prusias. ese grito de angustia es el resumen del drama y cíe la vida.

En nuestros días se comienza a comprender que la localización exacta es uno de los primeros elementos de la realidad. colocados entre el drama y nosotros como el antiguo coro. según las necesidades de la acción. demasiado íntimo. 59). completamente sujeto como estaba a un fin nacional y religioso. III. como lo conceden los escolásticos. amant alterna Camenae10 ¿Dónde se ha visto un vestíbulo o peristilo de esa clase? ¿Qué más contrario. 10 Victor Hugo altera ligeramente el verso de Virgilio (Bucólicas. si se quiere. es tan ridícula como encuadrada en el vestíbulo. demasiado local para que pase en la antecámara o en la calle. a las Musas les gusta la alternancia”. transportarla a voluntad de un punto a otro del teatro. no diremos a la verdad. como si su patíbulo hiciera juego con su palacio? La unidad de tiempo no es más sólida que la unidad de lugar. Los personajes que hablan o actúan no son los únicos que graban en el alma del espectador la fiel impronta de los hechos. Graves personajes.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 15 Alternis cantemus. pero no es ésa la cuestión. es decir todo el drama. descripciones. la educación del espectador. de modo que muchas veces estamos tentados de gritarles: "¡Qué bien! ¡Pero llevadnos allá. Se objetará que esa regla que repudiamos se ha tomado del teatro griego. ya hemos hecho ver que la prodigiosa extensión del escenario antiguo le permitía abarcar toda una localidad. vienen a contarnos lo que se hace en el templo. encuadrada a la fuerza en las veinticuatro horas. ¿En qué se parecen el teatro y el drama griegos a nuestro drama y a nuestro teatro? Por otra parte. ¿Se atrevería el poeta a asesinar a Rizzio en otra parte que no fuera la habitación de María Estuardo? ¿A matar a puñaladas a Enrique IV en otra parte que no fuera esa calle de la Herrería. eso debe ser digno de verse!" A lo que sin eluda responderían: "Sería posible que eso os divirtiera o que os interesara. toda acción tiene su duración propia como su lugar particular. lo cual equivalía muy aproximadamente a los cambios de decorado. es mucho mas libre que el nuestro. 15 . Es que uno sólo obedece a las leyes que le son propias. entonces! ¡Deben divertirse mucho. sucede entre bastidores. las manos están en otra parte. mientras que el otro se aplica maneras de ser perfectamente extrañas a su esencia. el teatro griego. nosotros somos los guardianes de la dignidad de la Melpómene francesa". En cierto modo. ¡Dar la misma dosis de tiempo a todos los acontecimientos! ¡Aplicar la misma medida a todo! Nos reíríamos de un zapatero que quisiera calzar el mismo zapato a todos los pies. La acción. En lugar de escenas tenemos relatos. en el teatro no vemos más que los codos de la acción. El lugar donde ha sucedido una catástrofe se convierte en un testigo terrible e inseparable. Uno es artístico. poniendo cantemus por dicetis: “Cantemos por turno. cuyo único objeto es sin embargo el placer y. sino a la verosimilitud? De ello resulta que todo aquello que es demasiado característico. ¡ Extraña contradicción!. completamente obstruida por carros y carruajes? ¿A quemar a Juana de Arco en otro sitio que en el Mercado Viejo? ¿A despachar al duque de Guise en otro patio que en ese castillo de Blois donde su ambición hizo fermentar una asamblea popular? ¿A decapitar a Carlos I y Luis XVI en otra parte que no fuera esas plazas siniestras desde donde se pueden ver el Whitehall y las Tullerías. el otro es artificial. la ausencia de esta especie de personaje mudo dejaría incompletas en el drama las más grandes escenas de la historia. en lugar de cuadros. en la plaza pública. de modo que el poeta podía. en el palacio.

clamarán los aduaneros del pensamiento. d'Aubignac y Scudéry! ¡Cómo denuncia ante la posteridad las violencias de esos hombres que. cuidémonos de confundir unidad con simplicidad de acción. La unidad de conjunto no repudia en modo alguno las acciones secundarias sobre las cuales debe apoyarse la acción principal. la única admitida porque resulta de un hecho: ni el ojo ni el espíritu humanos podrían captar más de un conjunto a la vez. pues. Estos son los obstáculos propios de tales o tales asuntos. la jaula de las unidades sólo encierra un esqueleto. y citamos textos de la época: "Joven.. sacada de las entrañas del arte. si veinticuatro horas pueden ser comprendidas en dos. por eso mismo. hostigado por el estreno de su maravilloso Cid. desdichadamente! ¿Qué hubieran hecho entonces esos hombres admirables. todos esos pueblos. Por eso es que. hacer que la historia haga muecas. de un tiempo a otro. "interpretan mal a Aristóteles"! ¡Hay que ver cómo le dicen.. sin embargo. Más aún: todo eso morirá en la operación. ha comenzado 16 . y sobre los cuales no se podría legislar de una vez por todas. si se les hubiera dejado hacer? Por lo menos. muy a menudo. por último. y no a las poéticas eludirlos. han soportado esas reglas que rechazáis!". también se puede objetar que los múltiples traslado de un lugar a otro. Corneille se indigna y pregunta si es que quieren hacerlo descender "muy por debajo de Claveret". graviten incesantemente hacia la acción central y se agrupen en torno de ella en los diferentes grados o. no han aceptado sin lucha vuestros grillos. y a menos que se sea un Scaligero o un Heinsius. Claveret. ¡Hay que ver cómo Corneille. para demostrar lo absurdo de la regla de las dos unidades. será lógico que cuatro horas puedan contener cuarenta y ocho. Scudéry se irrita ante tanto orgullo y recuerda al "tres veces gran autor de El Cid. Además. éstas son las jugarretas tristes que desde hace dos siglos la mediocridad. eso no es tolerable"! Ante ésto. la envidia y la rutina hacen al talento! Así es cómo se ha limitado el vuelo de nuestros más grandes poetas. Se les han cortado las alas con las tijeras de las unidades.. hay que aprender antes de enseñar. las modestas palabras con que el Tasso. sabiamente subordinadas al todo. todas esas figuras que la providencia desarrolla en masas tan grandes en la realidad! Eso es mutilar hombres y cosas. Ella es tan necesaria como las otras dos son inútiles.. sobre los diversos planos del drama. se debate contra Mairet. No puede haber tres unidades en el drama como no puede haber tres horizontes en un cuadro. una última razón. y es así cómo los mutiladores dogmáticos llegan a su resultado ordinario: lo que en la crónica estaba vivo está muerto en la tragedia.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 16 Entrecruzar la unidad de tiempo con la unidad de lugar como los barrotes de una jaula y hacer entrar en ella. exigen contraexposiciones que la enfrían. más bien. ¡Y sí. la unidad de Corneille. la unidad de acción. Ésta es la existencia de la tercera unidad. Además. invocando a Aristóteles. Bastará. ¿Y qué nos han dado en cambio de esas plumas de águila cercenadas a Corneille y a Racine? Un Campistron. todos esos hechos. Le toca al genio resolverlos. Sólo es necesario que esas partes. Concebimos que se pueda decir que los cambios demasiado frecuentes de decorado desconciertan y fatigan al espectador y que producen en su atención el efecto del vértigo.. excluye a las otras dos. y que además desconciertan al espectador porque no se da cuenta de lo que puede haber en esos vacíos. el hombre más grande de su siglo. "¡Pero los grandes genios. ¡Qué lástima! ¡Sin embargo. Pero éstas son precisamente las dificultades del arte. La unidad de Shakespeare no será. hay que evitar también dejar en el medio de una acción lagunas que impidan a las partes del drama adherirse estrechamente. Ella es quien marca el punto de vista del drama. dice. La unidad de conjunto es la ley de perspectiva del teatro.

quien lo enseña en los capítulos XVI y XVII de su Poética cómo fulmina a Corneille. clásica. Fue necesario un juez para zanjar la cuestión. cómo descubre sin piedad su artillería clásica. pero donde. forzado a mentirse a sí mimo y volcarse en la antigüedad. a Marcelino. Racine y Voltaire. o para decir como entonces. los nombres de los que han muerto serán siempre arrojados a la cabeza de los que viven: se lapida a Corneille con Tasso y Guarini (¡Guarini'). Los primeros argumentos se dirigían a la Academia. como más tarde se lapidará a Racine con Corneille. cómo “hace ver” al autor del Cid “cómo deben ser los episodios. como hoy se lapida a todo el que se eleva con Corneille. en el capítulo seis. La táctica. Ni su genio ni su carácter tenían la altiva aspereza de Corneille. según Aristóteles. como se ve. a Voltaire con Racine. lo podemos ver". También debemos creer que. fuera de sus casillas. para probar que desciende en lugar de ascender poniendo a Mélite y La galerie du palais por encima de Le Cid. a "las tragedias de Niobe y de Jefté". las obras anteriores de un hombre de talento se preferirán siempre a las nuevas. a los "Canonistas y los Jurisconsultos. En éstas pocas líneas instructivas está toda la eterna táctica de la envidiosa rutina contra el talento naciente. una sentencia digna de vosotros. ellos que han tenido sus Tassos y sus Guarinis. tan escarnecido en el siglo pasado por su color altivo e ingenuo. Chapelain decidió. creerían que nuestros más grandes maestros no son más que aprendices". y que ha asignado. y que haga saber a toda la Europa que El Cid de ningún modo es la obra maestra del hombre más grande de Francia y sí la pieza menos juiciosa del señor Corneille mismo! Es vuestro deber. Mientras tanto. oh Jueces míos. "parágrafo XVI de su República". el infortunado gran hombre todavía resollaba.demia eminente: "¡Pronunciad. el último iba al Cardenal. si no hubiera estado paralizado como lo estaba por lo prejuicios de su siglo. el mazazo. por último. que tanto se había nutrido en el meioevo y en España. y Scaligero hijo. indudablemente sublime. da buenas pruebas en sus respuestas de que está tan lejos de la moderación como de los méritos de ese excelente autor". por ejemplo. el capitán de esta tragicomedia. Se doblega en silencio v abandona al menosprecio de su época la deslumbradora elegía que es Esther y la magnífica epopeya que es Atalía. Racine experimenta los mismos sinsabores. Corneille se vio condenado. siguiendo al mismo Aristóteles "en el capítulo XI de su Arte Poética. excepto quizá en el Nicomedes. tan moderno. en sus poesías". no se encuentra ni la verdadera Roma ni el verdadero Corneille. Así. en su drama no hubiera dejado de lanzar a Locusto entre Narciso y Nerón. agrega. ese genio. una página tan curiosa a los ensayos juveniles de Lord Byron. nos brinda esa Roma castellana. pues sirve siempre. que continúa aún en nuestros días. es usada. El joven tan justa y tan suavemente cesnsurado osa resistir. El señor Corneille. Después de los alfilerazos. sin ofrecer por otra parte la misma resistencia.nao no hubiera relegado a los bastidores esa admirable escena del banquete donde el discípulo de Séneca 17 . a "el Ajax de Sófocles". pero hay que reconocer que es buena. "en el parágrafo XXVII. la corneille [corneja] fue desplumada. Y he aquí el lado doloroso de ese drama grotesco después de haber sido quebrado de ese modo en su primer brote. en el título de las Bodas". Aquí es donde hay que admirar de qué modo Scudéry. que se encuentra comprometida: los extranjeros que pudieran ver esa bella obra maestra. a "el ejemplo de Eurípides". Constitución de la Tragedia. lo sacude y maltrata. a "Heinsius.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 17 la apología de la más bella de sus obras. si lo hubiera tocado con menos frecuencia la descarga eléctrica. tanto por vuestra gloria en particular como por la de nuestra nación en general. se le puso bozal al león. y sobre . en el que se ve la condenación de El Cid". contra la más agria y más injusta Censura que quizá se pueda hacer jamás. Scudéry nos la brinda quintaesenciada. a Platón. entonces Scudéry vuelve a la carga y llama en su auxilio a la Aca.

al examinar el nuevo refaccimiento13. no la conoce. cubierto de sangre que gotea aún de lo que queda de sus ojos que acaba de arrancarse. de la manera como concebimos el arte. Virgilio no es más que la luna de Homero. ¿Los modernos? -Ah. ¡Qué le importa que d´Aubignac haya seguido las reglas. Les deja hacer su hormiguero sin saber si vendrán a apocar sobre su base esa parodia de su edificio.. tal vez por rifacimento (“reconstrucción”). sin embargo. Edipo. Además. ¿no vale mil veces más la pena darles lecciones que recibirlas de ellos? Y además. Sin embargo. Los críticos de la escuela escolástica colocan a sus poetas en una posición singular. se queja de los dioses y de los hombres. II. Filoctetes cae en accesos de sufrimiento y de su llaga ruana tina negra sangre. Por una parte les gritan a toda hora: ¡Imitad los modelos! Por otra. como en Londres en tiempos de Shakespeare"11. quebrantado por su caída. En italiano en el original: "pero". Hipólito. Se oyen los gritos de Clitemnestra a quien degüella su propio hijo. Por lo demás. 18 .. Como el gigante hebreo. desde Scudéry hasta La Herpe! Se podría componer una obra muy bella con todo lo que su soplo árido ha secado en germen. no la perdones. tienen por costumbre proclamar que "¡los modelos son inimitables!". a Voltaire. tampoco le gustaban los griegos. a fuerza de trabajo. nuestros grandes poetas han sabido hacer brotar su genio aun a través de todos esos estorbos. y nos va a decir por qué "Los griegos se han aventurado a espectáculos no menos sublevantes para nosotros. ¿imitar? ¿El reflejo es igual a la luz? ¿El satélite que incesantemente da vueltas en el mismo círculo puede equipararse con el astro central y generador? Con toda su poesía. Pero si. sólo parecemos esperar nada más que grandes poetas y contar siempre con el genio? El arte no cuenta con la mediocridad. Ahora bien. que Campistron haya imitado los modelos? No erige su palacio para las hormigas. Prometeo está sujeto sobre una roca con los clavos que le han hincado en el estómago y en los brazos. sus obreros llegan a hacer pasar por ese desfiladero alguna pálida contraprueba. hay dos especies de modelos : aquellos que se han hecho según las reglas y antes de ellos. Y por 11 12 Voltaire. Las Furias responden a la sombra ensangrentada de Clitemnestra con aullidos sin ninguna articulación. imitar imitaciones ! ¡Por favor! ¿Mà?12 -se nos objetará aún-. aquellos según los cuales se han hecho las reglas. No le prescribe nada. el arte da alas y no muletas. algún decolorado calco de los maestros. a quien no le gustaba Shakespeare. Discurso a Mylord Bolingtroke sobre la tragedia. unas veces gritan: "¡Eso no se parece a nada!". las gentes de buen gusto. y Electra grita sobre el escenario «Hiere. A menudo ha sido en vano que se haya querido tapiarlos dentro de domas y reglas. se repite.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 18 envenena a Británico en la copa de la reconciliación. Y veamos: ¿imitar a quién? ¿A los antiguos? Acabamos de probar que su teatro no tiene ninguna coincidencia con el nuestro. ¿se le puede exigir al pájaro que vuele dentro de una cámara de vacío? ¡Qué de bellezas nos cuestan. viene a contarnos sus heridas y a lanzar gritos dolorosos. y otras: "¡Eso se parece a todo!". 13 Así en el original. 356. ¿en cuál de estas dos categorías debe buscar lugar el genio? Por duro que sea siempre estar en contacto con los pedantes. Pero. El arte estaba en su infancia en los tiempos de Esquilo. se han llevado consigo a la montaña las puertas de su prisión. no existe para él. esos ingratos. ella no perdonó a nuestro padre». y sin duda a veces se ha de repetir aún: "¡Seguid las reglas! ¡Imitad los modelos? ¡Las reglas son las que han formado los modelo?" ¡Un momento! En ese caso.

Las unas san eternas. Digámoslo pues en voz alta. y permanecen. las poéticas y los sistema. extrae. exteriores. no teniendo ni raíz en la tierra. las segundas son el andamiaje que sirve para construirla y que se vuelve a erigir para cada edificio. han escuchado muchas veces la naturaleza de su genio es porque. La zarza vive. no hay otras reglas une las leyes tener ales de la naturaleza que Ornen solare todo el arte. que es también una verdad y tuca naturaleza. en fin. No hay que engañarse. esparcida por la tierra. Las primeras son la estructura que sostiene la casa. El parásito de un gigante será a lo sumo un enano. Insistamos sobre este punto: el poeta sólo debe recibir consejo de la naturaleza de la verdad y de la inspiración. Si algunos de nuestros poetas han podido ser grandes. Lope de Vega dice: Cuando he de escribir uan comedia. sólo puede producir y nutrir al muérdago. analiza y destruye. no más de Shakespeare que de Molière.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 19 una lógica hecha de intento. sopla su fuego. frutos y follaje. excepto en lo que hay de más naturalmente libre en el mundo: las cosas del pensamiento. Sus ramas se aferraban al árbol vecino. la que produce todos los árboles del bosque. el hongo vegeta. Eran la hiedra. injertarse en un modelo? Vale más ser zarza o cardo. El genio. es porque al modelarse sobre la forma antigua. en efecto.. que vuela con sus alas de oro. seis llaves no son demasiado. sino a la manera de la abeja. colosal como es. La encina. Richelet no lo sospecha. Que el poeta se cuide sobre todo de copiar a quien sea. pero su raíz se sumergía en el terreno del arte. que más adivina que aprende. esas reglas no se escriben en las poéticas. resultan de laos condicione de existencia propias de cada sujeto. y sería extraño que en esta época. Si el verdadero talento pudiera abdicar a tal punto de su propia naturaleza para transformarse en otro. Ha llegado la hora. Además. como el "fabulista" producía sus fábulas. que. o. Aquéllas. para cada obra. por grandes que sean ese cedro y esa palmera. y sólo sirven una vez. las otras son variables. han sido ellos mismos. Hay que abrevar en las fuentes primitivas. encierro los preceptos con seis llaves. no es con el jugo que se extrae que tino mismo puede llegar a ser grande. por un lado. Es el dios que se hace criado. las primeras del orden general de las cosas. y no el muérdago. son el esqueleto y éstas la vestimenta del drama. penetrara en todas partes. se posa sobre cada flor y extrae su miel. sin que el cáliz pierda nada de su esplendor ni la corola nada de su perfume. más bien. Para encerrar los preceptos. Metamos hacha en las teorías. como la luz. El verdadero poeta es un árbol que puede ser batido por todos los vientos y abrevado por todos los rocíos. Es la misma naturaleza la que fecunda y nutre los genios más diferentes. aun imitando. interiores. ni más de Schiller que de Corneille. que ser el hongo o el liquen de esos grandes árboles. Luego ha venido el suborden de los imitadores. han debido limitarse a la imitación. cada una de estas dos fórmulas es una crítica. aislado del sujeto que trata. para cada composición. la libertad. Por lo demás. ¿Por qué ligarse a un maestro. ni genio en el alma. 19 . y las leyes especiales que. no a la manera del químico que enciende su horno. lo perdería todo representando ese papel ele Sosias. de tan distintos tamaños. ¡Echemos abajo ese vicio estucado que oculta la fachada del arte! No hay ni reglas ni modelos. Es la misma savia. nutrido por la misma tierra que el cedro y la palmera. que produce sus obras como frutos. las segundas del conjunto. calienta su crisol.

Solamente entonces el drama es digno del arte. -Está bien. de todos modos. que el drama sea un espejo ustorio que. a continuación. Y aquí. en la historia. Entonces fue el diluvio de la mediocridad y pulularon las poéticas. Un instante después. Hay que reconocer. todo puede y debe reflejarse en él. pues! Naturaleza y verdad. El teatro teatro es una cuestión óptica. Pero sí ese eses jo es un espejo ordinario. se ha impedido que Dios creara otros Molières y otros Corneilles. para la mediocridad. para mostrar que. fiel. como lo hacen algunos partidarios poco avanzados del rornanl icis. a nuestro parecer. que el dominio del arte y el de la naturaleza son enteramente distintos. Haga lo que hiciere. Para sus creaciones más caprichosas. una vez en ese tren. que se llama Juan o Pedro. Es necesario. está encuadrado entre la gramática y la prosodia.no. no exija que se sustituyan las candilejas por el sol. Porque. La naturaleza y el arte son dos cosas. por ejemplo.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 20 Como dice Charles Nodier: "después de la escuela de Atenas. tan molestas para el talento y tan cómodas para ella. una superficie plana y uniforme. El arte hojea lo siglos. ¡El Cid habla en verso! No es natural hablar en verso. No puede hablar más que en español. ya se sabe lo que pierden el color y la luz en la reflexión simple. medios de ejecución. pues. Hay atolondramiento en confundirlos. pero. -¿Y entonces cómo quiere que hable? -En prosa. -¿Cómo es eso? -dirá al oír la primera palabra-. dice La Harpe con su ingenua seguridad. de la naturaleza vista fuera del arte. antes de la décima frase castellana. No hay razón alguna para que. se ha de levantar y preguntar si ese Cid que habla es el verdadero Cid en carne y hueso. la lógica nos toma por el cuello y ya no se puede detener. en la representación de una pieza romántica. y si no fuera así. en la vida. Se ha puesto a la memoria en el lugar de la imaginación. nos parece que ya lo hemos dicho: el drama es un espejo donde se refleja la naturaleza. intentemos señalar cuál es el límite infranqueable que. Además. posee formas. como muchos dicen. lejos de demoler el arte.. Imaginémonos a uno de esos promotores irreflexivos de la naturaleza absoluta. ¡Naturaleza. que haga de un resplandor una luz. consulta las cró20 . Para el genio. está bien. una u otra no existiría. éstos son instrumentos. hojea la naturaleza.. pero descolorida. la escuela de Alejandría". bajo pena de caer en el absurdo. pero bajo la varita mágica del arte. tiene una parte terrestre y positiva. reúna y condense los rayos colorantes. La verdad del arte jamás podría ser. El arte no puede darnos el objeto mismo. herramientas. entre Vaugelas y Richelet. Todo ha sido altamente reglamentado: hay aforismos para ello: "Imaginar". todo un material que remover. separa la realidad según el arte de la realidad según la naturaleza. El arte. de una luz una llama. seguirá: -¡Cómo! ¡El Cid habla francés! -¿Y bien? -La naturalidad. toma el nombre del Cid? Eso es falso. no es más que acordarse". -No entendemos nada. Todo lo que existe en el mundo. ¿Creéis que eso es todo? No. exige que hable en su lengua. sólo devolverá de loas objetos una imagen fría y sin relieve. ¿Con qué derecho ese actor. los fementidos bastidores por árboles y casas verdaderos. las ideas nuevas sólo quieren reconstruirlo más sólido y mejor fundado. El Cid. "en el fondo. Se ha dicho que todo está hecho. si es consecuente. la realidad absoluta. lejos de debilitarlos. además de su parte ideal. en el hombre.

sobre todo la de las costumbres y los caracteres. para una obra de este género. si hace poesía. restablece el juego de lo hilos de la providencia so bre las marionetas humanas. por medio de sus diálogos y acciones. como uno ele los diques más poderosos contra la irrupción de lo común. el exterior. de manera que uno no se aperciba al entrar y al salir que se ha cambiado de siglo y de atmósfera. adivina su. más individual. desde donde se esparce hacia afuera. es necesario que toda figura sea reducida a su rasgo más saliente. por todos los rincones del drama. en los últimos tiempos. sino en el fondo. si hace historia: crear. más preciso. color local. un drama en que el arte desarrolla pujantemente la naturaleza. al poeta en primer lugar. por lo demás. tanto mejor. No se debe descuidar nada. el verdadero poeta está presente en todas partes a la vez dentro de su obra. No es en la superficie del drama donde debe estar el color local. añadir a destiempo algunos toques chillones aquí y allá en un conjunto. El nuevo siglo está en esa edad del crecimiento en que se lo puede enderezar fácilmente. No dudamos -y esto probará una vez más a los hombres de buena fe cuán poco tratamos de deformar el arte-. Y que la joven literatura. pues el poeta obra de buena fe. iluminar a la vez el interior y el exterior de los hombres. como la savia que asciende de la raíz hasta la última hoja del árbol. es ese estudio. naturalmente. no dudamos un minuto en considerar el verso como uno de los medios más adecuados para preservar al drama de la plaga que acabamos. sostenido por una ardiente inspiración.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 21 nicas. cierto trabajo para llegar a ello. Se ha formado. agrupa lo que han dejado disperso. reviste al todo de una forma poética natural a la vez. o más bien como una ele sus excrecencias. si el poeta debe elegir entre las cosas (y debe hacerlo). es decir. debe estar en el aire. perfectamente falso y convencional. uno de esos pólipos que desarrolla la decrepitud y que son más bien un signo de descomposición que una 21 . con esa amplitud. así como la democracia. como una penúltima ramificación del viejo tronco clásico. en el corazón mismo de la obra. Además. restaura lo que han truncado los analistas. de señalar. éste. el interior. El genio se parece al balancín que acuña la efigie real tanto en las monedas de cobre como en los escudos de oro. No es que convenga en hacer. por así decir. en forma pareja. por sí mismo. en que el poeta cumple plenamente el fin múltiple del arte. un drama en que la accción marcha hacia la conclusión con paso firme y fácil. Como Dios. sin dispersión y sin ahogos: un drama. Lo común es el defecto de. por último. el que preservará al drama de un vicio que lo mata: lo común. por las increíbles aberraciones de la vieja escuela. Es bueno que las avenidas del arte se vean obstruidas por esas zarzas ante las cuales todo retrocede. Es algo grande y bello ver desplegarse. estudia la forma de reproducir la realidad de los hechos. por los apartes y monólogos. mucho menos librados a la duda y a la contradicción que los hechos. que. ese prestigio de realidad que apasiona al espectador. nos permita aquí indicarle un error en que nos parece que ha caído. no escoja lo bello sino lo característico. por lo demás. y. Aun lo vulgar y lo trivial deben tener un acento. De modo que el fin del arte es casi divino: resucitar. corre siempre próximo a desbordar en los espíritus. Se concibe que. armoniza lo que han desollado. entrelazar en el mismo cuadro el drama de la vida y el drama de la conciencia. en una palabra. error muy justificado. En esta óptica de la escena. que es abrir al espectador un doble horizonte. excepto las voluntades fuertes. ya tan rica en hombres y en obras. de algún modo. y le da esa vida de verdad y de originalidad que engendra la ilusión.omisiones y las repara. El drama debe estar impregnado radicalmente por este color de época. llena sus lagunas con imaginaciones que tengan color de época. como hoy se dice. Hace falta cierto estudio. los poetas de poca visión y corto aliento.

No es propio de su dignidad hablar naturalmente. Esta musa.. ennoblecido. ¡Es necesario que sea descrito!. de inventado.. Lo grotesco.. y añade a sus inmundicias su oropel y sus lentejuelas. una revuelta del populacho. rubíes y zafiros: cosa enteramente falsa. un damero. incluido el de Job.. y no Racine. un chaquete. Es en una promoción de este tipo que ella ha ennoblecido a Enrique IV. varios inviernos.. a no dejar escapar de su boca real más que perlas. seis tigres. Todavía le pesa su: ¡Cuidadito. muchos veranos. el presidio. la taberna. En suma. Ella subraya al viejo Corneille por su modo de decir crudamente: Un montón de hombre llenos de deudas y de crímenes. En ese estilo no ha nada de imaginado. hacia su fin. la venta ele pescados. etc. Jimena. aseado por el señor Legouvé. Su finalidad parece ser la de otorgar cartas de nobleza a todo lo plebeyo del drama: y cada una de esas cartas de gran sello es una tirada de versos. Se concibe que esta masa sea de una rara mojigatería. la "gallina a la cacerola" de Enrique IV. ¿quién lo hubiera creído? Rodrigo. y tantas auroras que no las podía contar. cincuenta puestas de sol. Lo único que se ve 22 . no puede pasar tranquilo ante ella. Así es cómo el rey del pueblo. ningún hallazgo. es decir. cuatro perros. la historia es de mal tono y de mal gusto. le produce horror. de haber hecho doce camellos. dos gatos. las trivialidades y las bajezas de la vida. Acostumbrada como está a las caricias de la perífrasis. sino un cómodo marco para la solución de una multitud de pequeños problemas descriptivos que se propone de pasada. Deja al sastre la preocupación de saber en qué época tienen lugar los dramas que hace. en verdad. La tragedia no es para esta escuela lo que es para el bueno de Shakespeare. no me mezcléis con la República!. ¡Ah. se horrorizaría de tocar una crónica. por ejemplo. Es el padre (él. lejos de rechazar. a ese Delille de quien se dice que. la asca. ¡gran Dios!) de una pretendida escuela ele elegancia y buen gusto que ha florecido recientemente. tres caballos. como se llama a sí misma. Nos parece que esta escuela ha tenido por maestro y tronco al poeta que marca la transición del sido XVIII al XIX. un billar.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 22 prueba de vida: se ha formado una singular escuela de poesía dramática. Se apodera de esa canalla. y ese Claudio tan brutalmente introducido en el lecho de Agripina. Por ejemplo. como la verdadera escuela clásica francesa. ¿quién lohhubiera dicho? Cuando su Flamínio regateaba con Aníbal. como la niña de la fábula.. se vanagloriaba.. a la manera de las enumeraciones de Homero. que a veces la maltrata. unas cuantas primaveras. son una suerte para ella. A sus ojos. etc. la palabra natural. evitado como mala compañía por la tragedia ele Luis XIV. nada es tan común corno esta elegancia y esta nobleza convencional. ¿cómo tolerar a reyes y reinas que blasfeman? ES necesario elevarlos de su dignidad real a la dignidad trágica. purpureus assuitur panes. señor! Y han sido necesarios muchos ¡señor! y muchos ¡señora! para hacer que se perdonara a nuestro admirable Racine sus "perros" tan expresivos... ha visto expulsadas de su boca las palabras soeces y ha quedado reducido. Una escena de cuerpo de guardia. por el contrario las busca y las recoge ávidamente. Esta Melpómene. una fuente de emociones de toda índole. Pero Delille ha pasado a la tragedia.. un juego de ajedrez. al hombre de la descripción y la perífrasis.

y han concluido. por lo pomposo de ese pretendido arte dramático. que pasara de la comedia a la tragedia. más amago del encabalgamiento que alarga que del hipérbaton que oscurece. poesía de versos latinos. profundo y repentino. Ideas prestadas vestidas con imágenes de pacotilla. Si. Vuelve más sólido y más fino el tejido del estilo. en efecto. Fastidiados por la tiesura. no hay que tomársela con los versos. más completa. fontes aquarum.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 23 es retórica. sino con los versificadores. no es porque no tengan también su grueso libro. de falsa poesía. la naturaleza y la verdad entrando en el verso? Se lo preguntamos a nuestros propios prosistas: ¿qué pierden ambas en la poesía de Moliére? Permítasenos una trivialidad más: el vino. sino a los que habían empleado esa forma. Se comprende que en medio de todo eso la naturaleza y la verdad llegan a ser lo que pueden. siempre seguros de encontrar en las cajas etiquetadas de la sastrería mantos y coronas de similor. el verso abarca la idea. ¿deja de ser vino por estar en una botella? Si se nos otorgara el derecho de decir cuál podría ser. 23 . le da una figura más esbelta. en cierto modo. la encierra y la desarrolla a la vez. Palmas vere habet iste duas14. En él. ampulosidad. en cierto modo. lo falso reina en el estilo como en la conducta de algunas tragedias francesas. flores de colegio. leal. Sería una gran casualidad que en ese cataclismo de falso arte. el Diccionario de la Rima. que el drama deba escribirse en prosa. y. lírico. Si estos poetas no hojean la Biblia. el estilo del drama. tiene la vestimenta y le da sus pliegues. épico. a los obreros y no a la herramienta. fiel a la rima. por el aparato. Es el nudo que sujeta el hilo. Por ello es que conviene sobre todo a la perspectiva escénica. a expresarlo todo sin afectación. y de decir en voz alta que Molière ocupa la cumbre de nuestro drama. es elegíaco. más estricta. desearíamos un verso libre. amplio y verdadero: que sepa quebrar adecuadamente la cesara y desplazarla para disfrazar su monotonía de alejandrino. Hecho de un cierto modo. según nosotros. esa suprema gracia de nuestra poesía. El verso es la forma óptica del pensamiento. se incorpora a ella estrechamente. ¿Qué podrían perder. Moliere es dramático. Los poetas de esta escuela son elegantes a la manera de los príncipes y princesas del teatro. comunica su relieve a cosas que. Esto es lo que ha incluído a error a muchos de nuestros distinguidos reformadores. alternativamente positivo y poético. Allí reside la fuente de su poesía. no sólo como poeta. franco. han creído que los elementos de nuestro lenguaje poético eran incompatibles con lo natural y lo verdadero.Ya es tiempo de hacer justicia con las críticas amontonadas por el mas gusto del siglo pasado sobre este estilo admirable. lugares comunes. El alejandrino los había aburrido tantas veces que lo han condenado. 14 “Verdaderamente tiene dos palmas [de gloria]”. que se atreviera a decirlo todo gazmoñería. de falso estilo. sino también como escritor. pasarían como insignificantes y vulgares. pues. No había que condenar la forma empleada. sin querer escucharlo. sin él. en conjunto artístico e inspirado. no es quizá en Racine donde hay que estudiar nuestro verso. un poco precipitadamente. esa esclava reina. sobrenadara algún resto. Es el cinturón que so. cuya única desgracia es haber servido a todo el mundo. Se equivocaban. sino a menudo en Corneille y siempre en Moliére. de lo sublime a lo grotesco con paso natural. Para convencerse de la poca cantidad de obstáculos que la naturaleza de nuestra poesía opone a la libre expresión ele todo lo que es verdadero. nos la brinda en elixir. Racine. divino poeta.

textos de leyes. No esa corrección enteramente superficial. razonada. sino según su valor intrínseco. de las más jocosas a las más graves. al contrario. risa. Tiene las alas mucho menos amplias. nos permite que le tomemos prestada una punzante distinción: la otra poesía era descriptiva. Se comprende que la prosa. inasible en sus secretos de su elegancia y factura. Es de mucho más fácil acceso. El rango dle una obra no se debe fijar según su forma. el arte muy pronto estaría colmado de abortos y embriones. ¡Desdichado el poeta si su verso se hace el difícil! Pero esa forma es una forma de bronce que enmarca en su metro al pensamiento. cualidad o defecto de la escuela descriptiva. sólo hay una solución. No es en él más que una forma. Nuestra Señora la gramática lleva a la otra por las riendas. podría haber disparidad en las transiciones de una forma a otra. El matiz que las separa será fácil de señalar si un hombre de viva inteligencia. La idea. que esté escrito en verso o que está escrito en verso yen prosa. a pesar de él y sin saberlo. que lo graba de antemano en el espíritu del actor y le advierte sobre lo que agrega o lo que omite. por algunas obras distinguidas como las que los últimos tiempos han visto aparecer. que hizo de Lhomond y Restaut las dos alas de su Pegaso. comedia. En resumen: prosista o versificador. lágrimas. Esta manera tiene sus ventajas. está lejos de tener esos recursos. evitando la tirada. y. latín. ir de arriba-abajo. Es el hierro que se convierte en acero. necesariamente mucho más tímida. tal como lo haría un hombre a quien un hada hubiera dotado del alma de Corneille y del cerebro de Molière. tragedia. En las cuestiones de esta clase. No habría ninguna relación entre una poesía de esta clase y aquella de cuyo cadáver acabamos de hacer la autopsia. sin cambiar de tipo y de carácter. como ha hecha Shakespeare. locuciones populares. sólo hay un peso que puede hacer inclinar la balanza del arte: el genio. le impide alterar su panel. crear. que pueda recorrer toda la gama poética. que sea lírico. y cuando un tejido es homogéneo. que se oculte siempre tras el personaje: que se ocupe ante todo de estar en su lugar. obligada a privar al drama de toda poesía lírica o épica. y hace que lo que ha dicho el poeta vuelva a hallarse aún presente largo tiempo después en la memoria del espectador. bajo la cual el drama es indestructible. y una forma que debe admitirlo todo. debe recibirlo todo de él para transmitir todo al espectador: francés. que juguetee con el diálogo. que sólo lo sea en cierto modo por azar. Repitámoslo: en el teatro. reducida al diálogo y a lo positivo. a quien el autor de este libro debe un reconocimiento personal. reemplazar al autor. profunda. Sin embargo. Además. y cuando le suceda ser bello. votos reales. no es más que urna cuestión secundaria. que tome. el verso debe despojarse de todo amor propio. templada en él toma de pronto algo de más incisivo y de más deslumbrante. sin salir jamás de los límites de una escena hablada: en una palabra. sino esa correceción íntima. ésta será pictórica. siempre libre. de toda coquetería. de toda exigencia.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 24 genitriz de nuestra métrica: inagotable en la variedad de sus giros. como Proteo. de las más externas a las más abstractas. torna sagrada cada palabra. en ella la mediocridad está a sus anchas. Otro sector de la reforma se inclinaría por el drama escrito en verso y prosa a la vez. épico o dramático según la necesidad. de las ideas más elevadas a las más vulgares. Nos parece que ese verso sería "tan bello como la prosa". 24 . mil formas. que el drama esté escrito en prosa. Puede aventurse. el primer indispensable mérito de un escritor dramático es la corrección. prosa y poesía. arriesgar. porque está segura de lo que hace y de que siempre va de acuerdo con la lógica de la lengua. es mucho más sólido. que ha sondeado las raíces e indagado las etimologías. que nada debe imponer al drama y. esta corrección hace lo que quiere con la gramática. que está penetrada por el alma de un idioma.

no tiene talento para crear sistemas ni la pretensión de establecerlos. Hubiera sido. suspendido en un principio por su pereza era dar al público la obra sola: el demonio sin los cuernos. a seguir otras leyes que las de su organización y su naturaleza. De esta manera es como se extinguen las ideas. también es necesario que tenga las palabras propias para esas ideas. como el francés del XVII no es el del XVI. Toda época tiene sus ideas propias. aunque tengan algún talento. como Iriarte. quizá no son ellas mismas. más que revelaciones de la ejecución. La lengua de Montaigne ya no es la de Rabelais. en las artes. El autor tiene por costumbre seguir a todo trance lo que considera su inspiración. muy por el contrario. El día en que se fijan. Quiere. tomada en sí. se seca y se borra del suelo. las ideas actuales del autor de este libro sobre el drama. ¿no valdrá siempre más hacer poéticas a partir de una poesía. a trazar. que se condenan a no tener nada más una una forma en el espíritu. Es. y con él las lenguas. son como ratas que pasan por veinte agujeros. en movimiento. Tales son. Es en vano que nuestros Josués literarios le griten a la lengua que se detenga. aproximadamente. En cit reas épocas. de 1os códigos y de las reglas. pues. ni el sol se detienen jamás. ¿Qué hacerle? Es fatal. Por lo demás. Pues. "Los sistemas. Sin duda se ha de sacar ventaja de esta confesión para repetir el reproche que ya le ha dirigido un crítico alemán. Fue después de haberla cerrado y concluido debidamente que. dice sutilmente Voltaire. la lengua francesa no está fijada ni se fijará nunca. tomarse un trabajo inútil y por encinta de sus fuerzas. por así decir. Cuando el cuerpo cambia. ha tenido más bien la intención de deshacer las poéticas que de hacerlas. a solicitud de algunos amigos probablemente muy enceguecidos.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 25 inventar su estilo: tiene dreecho. Pero prefiere más la franqueza que la habilidad. Cada siglo aporta y se lleva algo. es lo que más le hace sufrir. Después. que. Dios no quiera que aspire a ser de esos hombres. si se quiere. una vez más. la lengua de Montesquieu ya no es la de Pascal. en vano que se pretenda petrificar la móvil fisonomía de nuestro idioma bajo una forma dada. por el contrario. ¿Qué importa? En principio. o. y de los nuevos aspectos bajo los cuales el dominio del arte se había ofrecido a su espíritu. pues. Su primer proyecto. esta lejos de tener la pretensión de ofrecer su ensayo dramático como una emanación de esa ideas. es admirable. oscila incesantcmente. la lengua de Pascal ya no es la de Montaigne. porque es original. a dar razón de las buenas o malas adquisiciones que presentaba. El dogmatismo. La obra artificial de esos hombres. Es una 25 . Las lenguas son como el mar. se decidió a contar consigo mismo en un prefacio. abandonan una ribera del mundo del pensamiento e invaden otra. es que se mueren. como desaparecen las palabras. y entre ellos hay que colocar particularmente a quien escribe estas líneas. Cada una de esas cuatro lenguas. Las cosas son así. He aquí por qué al francés de cierta escuela contemporánea es una lengua muerta. que poesía a partir de una poética? Pero no. aun cuando algunos hayan dicho que no habían pensado en lo que decían. pues. como éste no es el francés del XVII. En los idiomas humanos sucede como en todo. Todo lo que su marea deja de este modo. El espíritu humano está siempre en marcha. románticos o clásicos. sin contar los desarrollos en profundidad que podrían completar la evidencia. ha abogado por la libertad del arte contra el depotismo de los sistemas. que hacen obras según su sistema. Sin duda sería más cómodo y mucho más astuto fundar su libro sobre su prefacio y defenderlos tino por medio del otro. a probar siempre algo. la carta del viaje poético que acababa de hacer. cambiar de molde tantas veces como de composición. ser el primero en mostrar lo tenue del nudo que liga este prólogo con el drama. y al fin encuentran dos o tres en los que no caben". Una lengua no se fija. de hacer "una poética para su poesía". ni las lenguas. ¿cómo no ha de cambiar el traje? El francés del siglo XIX no puede ser el francés del siglo XVIII. ingenuamente hablando. no existe para el arte.

según otros. sin embargo. creyendo en los astrólogos y proscribiéndolos. haciendo malos versos. ha llegado el momento de volver a bajar de esas alturas generales del arte al caso particular que nos hizo ascender a ellas. diremos poco en pocas palabras. Después de haber intentado señalar en todo lo que precede cuál ha sido. Parecería que no se han atrevido a reunir todos los rasgos de ese extravagante y colosal prototipo de la reforma religiosa y de la revolución política en Inglaterra. han dejado incompleta esta gran figura. el autor de este libro se contentaba con eso. simple. Al lado del guerrero y del hombre de Estado. dominando su imaginación por medio de su inteligencia. cuál es su carácter. El nombre de Oliverio Cromwell sólo despertaba en él la idea sumaria de un fanático regleida y un gran capitán. El material era rico. Sólo nos resta informar al lector sobre nuestra obra. el esposo. No era solamente el Cromwell militar. La mayor parte de sus biógrafos. soldado rudo y político sutil. en una palabra el dobre Cromwell. Es el instante en que Cromwell llegó a lo que para cualquier otro hubiera sido la cumbre de una fortuna 26 . Se puso a girar en torno de esta elevada figura. múltiple. austero y sombrío en sus costumbres y manteniendo a cuatro bufones a su alrededor. Quien esto escribe. bajo todos sus aspectos. heterogéneo. cuál podría ser su estilo. una época de su vida en que este carácter singular se desarrolla bajo todas sus formas. lleno de genio y de pequeñez. ducho en argucias teológicas y complaciéndose en ellas. inagotable en habilidad. el origen del drama. uno de esos hombres de base cuadrada. rara vez sanguinario. orador pesado. visionario dominado por los fantasmas de su infancia. sobrio. siempre amenazante. en su lengua exacta como álgebra. No es. cosa que hace con delectación. Fue al husmear en la crónica. el visionario. la del proceso a Carlos 1. coloreada como la poesía. quado:aa por bosquejar el teólogo. en suma. ante tan raro y asombroso conjunto. cariñoso con los secuaces a los que temía.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 26 teoría. el pedante. como se creería al primer golpe de vista. el bufón. y como no es un tema que nos agrade. desde su sillón de obispo apoyado en el trono de Luis XIV. Como todo el mundo. Hay. el tipo y el jefe de todos esos hombres completos. difuso. brusco y desdeñoso con sus familiares. el Cromwell político de Bossuet. Casi todos se han limitado a reproducir con dimensiones más amplias el simple y siniestro perfil de vista monárquico y católico. sobre todo. oscuro. viejo regicida que humilla a los embajadores de todos los reyes. sobre ese Cromwell. una especie de Tiberio-Dandín. no una poesía. homo et vir. el poetastro. varias horas por día en bufonerías. y pagado de la etiqueta. torturado por su hija realista. sombrío y terrible. engañando sus remordimientos con sutilezas. mezcla de mucho mal y mucho bien. el padre. rígido observador de las prescripciones puritanas que pierde. como los llamaba Napoleón. en ardides. comprendió que la apasionada silueta de Bossuet no le bastaba. Oliverio Cromwell pertenece al número de esos personajes de la historia que son a un tiempo muy célebres y muy poco conocidos. era un ser complejo. hipócrita y fanático. el hombre-Proteo. y se apoderó de él una ardiente tentación de pintar al gigante en todas sus facetas. es el momento en que el ambicioso trata de recoger el fruto de esa muerte. engatusando a su conciencia. en recursos. desafiante hasta el exceso. tirano de Europa y juguete de su familia. aunque sea de un palpitante interés. compuesto por todos los contrarios. grotesco y sublime. y entre ellos los hay que son historiadores. pero hábil para hablar el lenguaje de todos aquellos a quienes quería seducir. fue al hojear al azar las memorias inglesas del siglo XVII que le sorprendió ver desarrollarse poco a poco ante su vista un Cromwell enteramente nuevo. frugal.

aventureros y grandes señores disputan en bajeza. desconcertado de ver a su regicida acceder al trono? ¿Era solamente sagacidad de . atolondrado. Es el momento en que su quimera se le escapa. pero que se unen sin mezclarse. se le ve estirar una mano hacia el cetro y retirarla. peticiones de los condados. que toma por jefe al hombre más pequeño para un papel tan grande. como si cada cuerda del instrumento se anudara a una fibra del corazón.rafío desenlace! Es ese misipo día. esos embajadores. no de esas armonías que sólo halagan al oído. su destino falla. como sobresaltado. Al fin. al egoísta y pusilánime Lambert. la augusta farsa comienza con peticiones de las comunidades. quiere parecer descontento. impopularidad? ¿Eran todas esas cosas a la vez? Es lo que ningún documento contemporáneo aclaró palmariamente. debían estallar ese mismo día? ¿Hablan producido en él esa revolución el silencio o los murmullos de ese pueblo. luego es un proyecto de ley del Parlamento. ese partido puritano. enfermedades de las religiones en ciertas épocas. exceptuando la abnegación. peticiones de las ciudades. El autor se ha dejado arrastrar por el placer infantil de hacer sonar las teclas de ese gran clavicordio. sobre ese estrado del que esperaba descender rey. sino de esas armonías íntimas que conmueven por completo al hombre. se pregunta si sueña. autor anónimo de la comedia. variado. aunque desenfrenada. jovial. Tanto mejor. se decide bruscamente. ante el pueblo. Ha cedido al deseo de pintar todos esos fanatismos. por orden suya. centro y eje de esa corte. incorporando todo a su unidad e imprimiendo a todo su impulso. de la que hizo una prisión. aprovechando su error. intentó por fin cumplir el primer sueño de su infancia. Primero. ¡Ex~. ésta es la época que se ha tratado de esbozar en este libro. la gran peripecia de la vida de Cromwell. esos cuatro bufones que el desdeñoso olvido de la historia permite imaginar. señor de Europa por sus flotas. se fija el día de la ceremonia. se empavesa Westminster. esa familia en la que 27 . de ese mundo. poco escrupuloso. menos lo representa. y que no se atreve a exponer su edificio plebeyo al viento de la. todas esas supersticiones. súbitamente. qué quiere decir esa ceremonia. por su diplomacia. de escalonar por debajo y en torno de Cromwell. Por cierto. el protector se hace rogar. la libertad del poeta es más completa y el drama gana con esas latitudes que le deja la historia. el último objeto de su vida: hacerse rey.genio. señor de Escocia de la que hizo una satrapía y dei Irlanda. Éste es el hombre. otros más hábiles hubieran podido extraer una melodía más elevada y profunda. abnegado. ese partido de los caballeros. se erige el estrado. Todo Cromwell está en juego en esta comedia que representan Inglaterra y él. en que el presente mata al porvenir. desinteresado. el probo y severo Ormond.ii. y en un discurro que dura tres horas rehúsa la dignidad real. cuando. al anhelo de representar a todos esos hombres. mezclados. ¿Era que sus espías le habían advertido sobre dos conspiraciones combinadas de caballeros y de puritanos que. señor de Inglaterra cuyas mil facciones enmudecen a sus pies. se acerca de soslayo a ese trono del que ha barrido a la dinastía. para emplear una enérgica vulgaridad. en esa gran sala de Westm.ster. de ese pueblo. instinto de una ambición prudente. sombrío. que sabe cuánto cambia a menudo un paso de más la posición y la actitud de un hombre. esa extraña corte en que. sus ejércitos. como dice Hamlet. indolente. tan humildes ante el soldado de fortuna. Jamás la historia ha ocultado una lección más elevada bajo un drama más elevado. en que. se trata de la hora decisiva. as tropas y las comunas. parece despertar a la vista de la corona. dirigido por el hombre que.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 27 posible. esa doble conspiración tramada por dos facciones que se aborrecen y se ligan para abatir al hombre que las humilla. se ordena la corona al orfebre. Vemos que aquí es inmensa y única. fanático. Cromwell.

los comités de lectura no son más que un obstáculo (le segundo orden. jugándose la cabeza e importándole poco ganar la partida con tal que lo divierta. no podría ser encuadrado en nuestra-. falsa. sin embargo. Augustin Garland. ese salvaje Carr. Que. comprendiendo cuán fuera de nuestra época está tongada esta inocente. que nos recuerda el Dantem quemdam de la crónica italiana. de bajeza y de generosidad. La ha volcado en verso. "Milton y algunos otros que tenían carácter". siempre enamorado y ebrio. fanático pillo. del que la historia sólo dibuja un rasgo.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 28 cada miembro es una herida para Cromwell. Fue al acercarse a su sujeto para estudiarlo que el autor reconoció o creyó reconocer la imposibilidad de hacer admitir una reproducción fiel en nuestro teatro. El primero no valía la pena hacerlo. ese rabino judío. por otra parte. esos fanáticos de todo orden y de todo género: Harrison. combatía el dogma de las unidades. Además. vil por dos lados. y desterrado. Y siempre dejará demasiado pronto. usurero y astrólogo. que más tarde iría a dejar su ceniza y su epitafio en Lausana. a les desarrollos que su asunto permitía y que. No es con permiso de Aristóteles sino con el de la historia que el autor ha condensado así su drama. porque así le ha parecido. ese Thurloë. prefiere un asunto concentrado a un asunto difuso. Había que optar: o la tragedia melosa. en sus proporciones actuales. Syndercomb. podría extraer de ese drama una pieza que se aventuraría entonces sobre la escena. y porque. matón. exacta y concienzuda imagen de Cromwell y de su tiempo. en el estado de excepción en que se encuentra. el Acates del protector. solapada. ridículo y espiritual. Es por esta razón que. representaciones escénicas. sublime por el tercero. cada uno de los cuales. al placer de extenderla en pliegos más grandes. si bien terminan de alejar su drama del teatro. pero muy característico y fecundo. ese Israel Ben-Manassé. por ejemplo. pero solamente en ese caso. el austero y rígido Ludlow. al leerla se verá cuán poco pensaba en su obra al escribir este prefacio. de alocamiento y de cálculo. por las agitaciones de ese mundo nuevo. asesino lagrimoso y devoto . no la saben en grado alguno. se ha entregado libre y dócil a las fantasías de la composición. Su drama no se desarrolla fuera de Londres. y representada. entre los jurados literarios y la censura política. como él se jactaba ante el obispo Burnet. clásica. capaz de todo. comienza el 25 de junio de 1657 a las tres de la mañana y termina el 26 al mediodía. o el drama insolentemente verdadero. Por lo demás. mal poeta y buen gentilhombre. el autor. ese Rochester. y 28 . con qué desinterés. erudito un poco declamatorio. como dice un panfleto de 1675 (Cromwell político). mercader fanático. ese extravagante Rochester. Es evidente que este drama. el bravo coronel Overton. y que contribuyeron a la seducción que ejerció sobre la imaginación del autor esta vasta escena de la historia. Barebone. ha preferido intentar el segundo. de astucia y botaratería. Si aconteciera que la censura dramática. tiene su vida real y su marcada individualidad. Con esta escena ha hecho este drama. su amado y casto retiro. No señalamos muchos personajes de menor importancia. y sería silbada. Hasta entonces. en una palabra. le permitiera el acceso al teatro. las borrascas. espía. a igual interés. continuará manteniéndose alejado del teatro. las tempestades de la platea. desesperando (le verlo puesto jamás en escena. siempre renegando. vicioso e ingenuo. entre el Caribdis académico y el Escila administrativo. en fin. quizá se reconozca que ha sido íntegramente compuesto para la escena. elegante y crapuloso. ¡Quiera Dios que no se arrepienta jamás de haber expuesto la virgen oscuridad de su nombre y de su persona a los escollos. tal como la enseñan actualmente los profesores de poesía. Es demasiado largo. por lo menos tienen la ventaja de hacerlo casi completo desde el punto de vista histórico. Sin embargo.

su espíritu. en efecto? 29 . donde dogmatiza la ignorancia. De otro modo. imponente por su gran conjunto. de los que tanto hablamos. tantas nulidades por un Talma. la atención es más vivace de lo que se cree. tempestuosa. tipos abstractos de una idea puramente metafísica. sus pasiones que vienen a trastornar sus creencias. Shakespeare. tantos mirmidones por un Aquiles! Este esbozo parecerá quizá lúgubre y poco lisonjero. pero. verdadera y multiforme. su genio que se une a su carácter. pálidos calcos de los héroes. cincuenta. si uno se aburre de eso. sería monótono y parecería largo. su carácter y su genio. de haber entrado en esa atmósfera variable. Por cierto. y su pueblo que todas esas causas primeras modelan alternativamente como blanda cera. Se comprende que un cuadro semejante sea gigantesco. brumosa. ¿que sé yo?. donde la mediocridad logra rebajar a su nivel a las superioridades que la oscurecen. sus modas. es difícil que se establezca un teatro romántico. donde el noble candor del genio está a veces tan fuera de lugar. con sus costumbres. el uno. el autor cree un deber advertir de antemano sobre el reducido número de personas que atraería un espectáculo semejante. sus gustos que tiñen sus pasiones. y a la manera de Scudéry invocamos al clásico Dacier. que abunda en pequeños detalles. ¿no logra señalar la diferencia que separa nuestro teatro. ese nudo de la gran trilogía de Beaumarchais. donde se encuentran tantos hombrecillos por uno grande. de la solemne serenidad del teatro antiguo. sus acontecimientos. ¿No será mezquino concederle dos horas de duración para dar el resto de la representación a la ópera cómica o a la farsa. Los griegos. En Alemania y en Inglaterra hay dramas que duran seis horas. si la acción está bien llevada. compuesto por una sola obra. donde iba la envidia. ocupa toda la velada. apenas ocupado por algunas cabezas de confidentes. de todo relieve y de todo tamaño. sus creencias que dominan a ambos. lugar de intrigas y tumultos. ¿Qué es lo que se hace ahora. en dos horas. la otra. con su carácter. uniforme y monocorde. donde la probidad del talento ha sido desconocida tan a menudo. capítulo VII de su Poética. y que una pieza extraída del Cromwell nunca ocuparía menos que lo que dura una representación. y ese cortejo innumerable de hombres de toda índole que esos diversos agentes hacen remolinear en torno suyo. se pasean solemnemente sobre un fondo sin profundidad. al cual le es imposible. En lugar de una individualidad. ¡Qué error! Por el contrario. a toda una época de crisis. sus leyes. los griegos llegaban a veces hasta a hacer representar doce o dieciséis obras por día. es al mismo tiempo. Habrá un sinnúmero en el drama.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 29 sobre todo (¿pues qué importa una caída?) a las miserables murmuraciones de los bastidores. que la multitud de figuras que ella pone en juego puede dar por resultado fatiga en el espectador o titubeo en el drama. si se quiere algo distinto a esas tragedias en las que uno o dos personajes. como aquella con que se contentaba el drama abstracto de la vieja escuela. sus luces. sus hábitos que disciplinan sus gustos y amordazan sus pasiones. Es la encina que arroja una sombra inmensa con millares de hojas exiguas y recortadas. Esperemos que en Francia no se tarde en acostumbrarse a consagrar toda una velada a una sola pieza. hacer germinar ese interés profundo e invencible que resulta de una acción vasta. perdería su longitud y su monotonía actuales. En un pueblo amigo de los espectáculos. se tendrá veinte. una velada entera no es demasiado para desarrollar con un poco de amplitud a todo un hombre de excepción. Pero dicen que ese espectáculo. retacear a Shakespeare en pro de Bobéche? Y que no se piense. sus supersticiones. y por eso mismo. donde se arrastran las maquinaciones. y ¿a quién ha fastidiado o fatigado alguna vez? Beaumarchais era digno de aventurar ese primer paso hacia el objetivo del arte moderno. Sea lo que fuere. cuarenta. El casamiento de Fígaro. encargados de llenar los vacíos de una acción simple.

franca. empolvada. Ignora cómo acogerá la crítica este drama. La cola del siglo XVIII se 30 . variado. Voltaire El templo del gusto. por ejemplo. que sigue ese impulso sin ocuparse si le viene de un hombre ignorado. que se disfraza con sus rasgos. una crítica de este siglo que comienza a echar brotes vigorosos sobre las viejas ramas desecadas de la antigua escuela. elementos de acción cuyo secreto no posee. el gusto es la coquetería! Palabras destacables que pintan a maravillas esa poesía acicalada. pujante. Sin duda parecerán muy descaradas y muy extrañas a los "discípulos de La Harpe". de lo agradable a lo severo. una crítica vigorosa. uniéndose a todo lo que hay de superior y valiente en las letras. Pero si. se ha creado ya órganos a los que se presta oídos. Hay que desembarazar a la literatura actual. Se le da dos horas de placer serio. y estas ideas sumarias. su contraprueba.arte. austera. Esto es lo que bien pronto establecerá otra crítica. aliviando una impresión por medio de otra. sobre todo en la crítica. En la actualidad existe un antiguo régimen literario como existe un antiguo régimen político. de los tiempos en que Montesquieu ha podido y debido hacer El templo de Gnido. de crítica o aplicación. tan grave como frívola es la otra. Es ella quien. y a veces nos sorprende encontrar en las páginas más ligeras excelentes artículos que de ella emanan. de las excitaciones jocosas a las emociones desgarrantes. lo alegre sobre lo terrible. esas representaciones. Lo oprime. Así comete tonterías que a su maestro muchas veces le cuesta mucho trabajo reparar. la tragedia con la comedia. El gusto es la razón del genio. Esta crítica joven. al no ofrecer más que una obra. desprovistas de sus corolarios. el alma con el cuerpo. da un total de cuatro horas. del siglo XVIII. ¿No se ve que. El adivino de la aldea. libros o periódicos han madurado ya para el . sabia. pone en juego con palabras aprendidas de memoria. recoge sus migajas. que no lo comprende. el drama es la unión de lo grotesco y lo sublime. despojadas de sus ramificaciones. su clásico. nos librará de dos plagas: el clasicismo caduco y el falso romanticismo. El autor de este libro ha agotado pronto lo que tenía que decir al lector. pueden contribuir a poner en el camino de la verdad a ese público cuya educación ya está tan avanzada. Es en vano que la corroa y la empañe. y que tantas publicaciones destacadas. Es una campana de cobre que llama a los pueblos al verdadadero templo y al verdadero Dios. reunidas a la carrera en la prisa por terminar. su parásito. Está hablando a una generación joven.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 30 Se dividen los goces del espectador en dos partes bien cortadas. Rousseau. Haría pasar a cada instante al auditorio de lo serio a la risa. desnudas y disminuidas como están. Se encuentran. sabroso. y semejante al aprendiz de hechicero. El siglo pasado gravita aún casi en todo sentido sobre el nuevo. ¿Qué haría el drama romántico? Molería y mezclaría artísticamente esas dos clases de placer. ¡Entonces. Porque el genio moderno tiene ya su sombra. por ventura. y hasta asociando en caso de necesidad las fascinaciones de la ópera. valdrían por muchas otras? La escena romántica haría un manjar picante. por lo menos en un aspecto. esa literatura con miriñaque. Pero lo que hay que destruir ante todo es el falso gusto antiguo. llena de afeites. de lo que en el teatro clásico es una medicina dividida en dos píldoras. tan erudita como ignorante es la otra. aguzando alternativamente lo trágico sobre lo cómico. y luego una hora de placer retozón. hombres vivos que repiten todavía esa definición del gusto que se le escapó a Voltaire: "El gusto es para la poesía lo mismo que el adorno para las mujeres". de lo grave a lo tierno. Brindan un resumen admirable de una época con la cual los genios más altos no han podido estar en contacto sin empequeñecerse. con la hora de entreactos que no contamos en el placer. se viste con sus colores. Pues. de una obra de poco valor. pompones y volados. de una voz sin autoridad. que se atreve a apuntar a los pies del verdadero. como ya lo hemos establecido. toma su librea.

El genio es necesariamente desparejo. tiene un porte extravagante. corteza áspera y ruda. La razón de todos se avergonzará de esa crítica que ha devorado vivo a Pierre Corneille. fatal. 187). II. y que sólo ha rehabilitado a John Milton en virtud del código épico del padre Jorobado. alondras en vez de águilas. conoce los numerosos y groseros defectos de sus obras. las influencias locales. Scit genius. que me afecta íntimamente. a colocarse en el punto de vista del autor. ¿Dónde se ha visto una medalla que no tenga su reverso. y son palabras de Chateaubriand. cosas que están fuera de la naturaleza y fuera del arte. ¿Quién se animaría a suprimir en ellas una palabra? Nuestra debilidad se espanta con frecuencia ante las osadías inspiradas por el genio. el empleo de fruslerías mitológicas de moda en su tiempo. quienes la llevaremos. Se abandonará. Por otra parte. no según las reglas y los géneros. según nuestro particular capricho. hay faltas que sólo echan raíz en las obras maestras. También hay que tener en cuenta la época. de las cualidades. de las obscenidades. para comprender una obra. el clima. necesaria. v. asentada también ella sobre una base amplia. El autor de este libro. la hinchazón. porque no puede abarcar los objetos con una inteligencia tan amplia. La encina. ¿ qué ha hecho que valga esa molestia? El trabajo que perdería “El genio la conoce. pero dejad en paz a la gran encina. Y además. follaje opaco. amordazado a Jean Racine. no se tendrá más que una estepa. la llanura de Sablons en lugar de los Alpes. un erial. el abuso del ingenio. ramas rectas. natale comes qui temperat astrum15. completa el efecto y da relieve 'al conjunto. las asperezas de estilo. Es por todas estas cosas que es encina. Si se rellena el valle con el monte. Llegamos. repitámoslo. Y bien pronto se comprenderá generalmente que los escritores deben ser juzgados. No hay altas montañas sin profundos precipicios. Pues si queréis un tronco liso. Ese toque violento. La originalidad se compone de todo eso. sólida y profunda. Epístolas. su humo junto con su llama? Esa tacha sólo puede ser la consecuencia inseparable de esa belleza. pero no somos nosotros. la obscuridad. por lo menos lo que denominamos así. de las escenas parásitas. ramas nudosas.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 31 arrastra aún por el XIX. al sauce llorón. No lapidéis a quien os da sombra. compañero que modera [la influencia] de su astro natal” (Horacio. a mirar el asunto con sus ojos. A veces la Biblia u Homero nos hieren por su sublimidad misma. pero es la encina. ese árbol gigantesco que hemos comparado con Shakespeare y que tiene más de una analogía con él. al hueco saúco. un talento que no traiga su sombra junto con su luz. 31 15 . "la crítica mezquina de los defectos por la grandiosa y fecunda de las bellezas". pues. el mal gusto. Se accederá. Es hora de que todos los hombres cultos tomen el hilo que liga frecuentemente lo que. Si muy raramente se aviene a corregirlos es porque le desagrada volver a destiempo sobre una cosa hecha. al momento de ver prevalecer la nueva crítica. II. Se reprocha a Shakespeare el abuso de la metafísica. los jóvenes que hemos visto a Bonaparte. la extravagancia. como persona. llamamos defecto con lo que llamamos belleza. recurrid al pálido abedul. Ignora ese arte de soldar una belleza en el lugar de una tacha y jamás ha podido convocar a la inspiración sobre una obra enfriada. se borra el otro. sino según los principios inmutables de ese arte y las leyes especiales de su organización personal. a menudo son la condición natural. sólo es dado a ciertos genios tener ciertos defectos. Si se borra uno. Los defectos. hojas satinadas.

acorazarse de nombres propios y refugiarse detrás de las reputaciones. para penetrar mejor en la razón. fuera de la razón misma. es un misterio del arte que no es fácil hacer entender a hombres sin gusto algu no. 32 . prefiere las razones a las autoridades. ¿Quién dice aquello?: Aristóteles. como quiera que su libro sea tratado. citas o autoridades. ciertamente comete una falta. "Si el poeta establece cosas imposibles según las reglas de su arte. ¿de qué sirve apoyarlo? Si es bueno. ese precepto que da como regla no guardar a veces las reglas. Su método es corregir una obra sólo en otra obra. siempre le han gustado más las armas que las panoplias. cap. XXV. no es que le hubiera faltado. Si su drama es malo. A primera vista vemos que el autor de este drama hubiera podido. asume aquí el compromiso de no defenderlo ni en todo ni en parte. como cualquier otro. En resumen. En cuanto a él. tratan de ridículos esos maravillosos pasajes en que el poeta. Si la publicación de este ensayo despierta la cólera de la crítica. la dejará correr. como dice el poeta castellano. pero deja de ser falta. y que una especie de extravagancia de ánimo hace insensibles a lo que comúnmente emociona a los hombres"17.. por la boca de su herida. Octubre 1827. Boileau. ¿Qué podrá responderle? No es de los que hablan. Pero ha preferido dejar ese modo de argumentación a los que lo creen invencible. Una última palabra. 16 17 Aristóteles. ¿por qué defenderlo? El tiempo hará justicia al libro o lo condenará. El éxito del momento sólo es asunto del librero. el autor generalmente se ha abstenido de apoyar su opinión personal sobre textos.Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 32 borrando las imperfecciones de sus libros. Sin embargo. ya que ha encontrado lo que buscaba"16. "Toman por galimatías todo lo que la debilidad de sus luces no les permite comprender. universal y soberano. Efectiva mente. ¿Quién dice esto?: Boileau. puesto que por ese medio llega al fin que se ha propuesto.. Se ha podido notar que en esta marcha un poco larga a través de tantas cuestiones diversas. Discurso sobre la oda. por así decir. prefiere emplearlo en despojar de defectos su espíritu. Poética. Sobre todo. sale..

Prefacio de “Cromwell” Víctor Hugo 33 33 .

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