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avon uns vi IDUO LIBERTAD ! ; le critica dela facultuca | ll 63 sf, ha dejado al deseubierto tn estrato que todavia puede ser Abareado por su sentido césmicometafisico porque tal sent 420 hacia fa vida es precisamente mas-«queevida, pero en el ‘Que est abatda por ley de ser mis-vids st Se Para una metafisica de la muerte La cultura de la vida més interior ests en toda época estrecha.interacclén con la signiiseion que adscribe a fuerte. Cémo aprchendemos la vida y cémo aprohendemos la muerte: éstos son s6lo dos azpectos de wn comportamiento fundamental unitario. Las rlleviones agul ofrecioas, aunque forzadas a ganar sus abstracciones a partir de muy diferentes conceptos sobre la muerte, podrian ser, elo rferente al mé. todo de estos esfuerzos, un ejemplo para To siguiente: qué postura adopia frente a este problema tno de los modos de penser surgidos en la sitacion cultural de este momento. ‘AI cuerpo orgdnieo lo diferencia del viviente sobre todo esto: que su forma limitatva loos determinada desde fuera, ya sea on sl eentido mir extremo de que termina pargue omienza otro que se opore a su expansion, la tuerce 0 quic- ‘ra; ova sea a través de infuencias molecular, quimicas 0 Hsieas como, por ejemplo, la forma de la roca se fija por ‘erosion, fa de Ia lava por solldieacion, Pero el Cucrpo of fanico se'da su forma desde el interior; termina de crecer ‘Guando las fuerzas formadoras nacidas con él han liegado 3 ‘su limite; y éstas determinan eonstantemente te peculiar ma- era de su perimetro, Las condiciones de su ser en general Son también lag de si forma apariencal, mientras que para fos cuerpos inorginicos estas itimas habitan fuera de ellos "El mistero de la forma reside en el hecho de que es fron tera; es la cosa misma y al mismo tiempo el fnalzar de 1a cosa, Ja region en la que el ver y el ya no ser de la cosa son teno.'Y el sor orgdaic, a diferencia del no vivionte, no nece- sta de un segundo cuerpo para este poner Frontera ‘Pero su frontera no es solo espacial, sino también tempo ral, Por el hecho de que lo viviente muera, de que el morte ‘sé puesto con su misma naturaleza (nto da sia partir de tana necosidad conceptual 0 todavia no conceptual), por est, Su Vida recibe una forma; forma en la que ciertamente el sen do eaaitetivo y el cuantitativo se entremezclan de manera ‘ietinta a como lo hacen en la frontera espacial. 55 La inteleceldn de fa signifcacion de la mucrte depende en teramente de que uno se libere de Ia representacion de las parease ex gue st expresn st aspecto habitual: como. st fuera cortada de una ver en im determinado momento tempo- rl del hilo de la viea que hasta ah se extiende como vida exelisivamente como vida, como si la muerte pusiera aia Vida sus frontersy en eh mismo sentido em el que ef euerpo Inorgéntco legs al fin espaciaimente por ef hecho de que otro cuerpo, con el que desde si no tiene nada que ver, se movers ‘contra ly determinara sa forma, esto es, como sacabamien: to» de su ser. La muerte aparece asi ala mayoria de los hom- bres como una oscura profedia que pence sobre si vids, pero quo, sin embargo. tonded algo que ver eon Is vida por vee primera en el instante de su realizacién, al igual que sobre Ia Yida de Edipo peade el cue en algin momento daré muerte 2 Su padre. Pero en realidad la mucrte esta Ugada a la ida {de antemano y desde et interior Dejo de Indo ta discatida cuestion biolopica de silos eres lusicelilares som inmortales, puesto que solo se excinden en varios sores sivientes, ¥ nunea dofan trae fun cadaver sin Fnvluencia de una fuerea externa, de tal moco. que la miserte seria an ferdmeno vinido 8 la vida sélo en Ios organismos ‘mullicellares; os! en el caso de os primeros tamblen perece nalmente uta parte 0 toda fa sustancla corporal. Aqul S310 nos interesan aquellos sores que precisumente musren ¥ casa ‘ida no est en relacién menos intima con ia Muerte porate Js forma vital de ottos seres no posta de anterano esta con- dicionabilidad, ‘De igual modo no queda contradicho el que nuestra vida std sintonizada fa muerte ya's condicionsilided continua por ell por el hecho de que a vida acemal aucienda durante ‘algin tiempo, so torne siempre més vida y, por ast deciro, ims vivaz, solo después del punto alpide' de su desarrollo {que ea cierto modo parece estar més lejos de Ia muerte que los puntos mas tempranos) comlenzan los primeros sighos de tn decadencia, Pero aqueli vida que se torna més pleha ‘de fucrie esti, en eleeto, en un eontecto global que esth ‘encarado hacia fa muerte. incluso, como suede desde co micnzo de! endurecimiento de las arteria, la muerte seria Constatable, por asi decitlo, pro vata en Ta vida: a vida, et ‘efecto, seria otra cos si no estusiera en aquella eerie que se Sige inequivocamente hea In ouerte. Ast como Ta ch Ge un efecto no necesita persistir en éste de une maners 56 aaa fanciat, en sa permanencia propia, en su forma propia; y una Primera foura puede tener como efecia la determinabifided completamente diferente desde un punto de vista cualitativo ‘de-una segunda figura, asl también, visto desde otra perspec tiva, la muerte puede habitar de antemano en la vida sin @ clla'o, por ast deciro, una parsculita de ella sea ya constate ble coeno realidad en sada tomento particule Pero en t dos los mementos partielares de Ta vida somas los que van 12 monir yla vida seva distinta si esto no fuera muesira deter minacion dada, actuante en ella de algin modo, Ast como en 1 instante de'muestro.nacimiento ng estamos a ahi. sino ‘que, mas bien, va_naciendo constantemente algo de nos0- fros, de iguat modo tampoco morimor en suestro Ulm Instant, ‘Ante todo, esto aclara la siifiacidn confguradora de la muerte. Delimita, eto es, conforma nvestra Vida no slo en Es hore de la muerte, sino que es us momento formal de usstra Vida que Une todos sus contenidos: la dolimitablidad Ge ls totalidad de fa vida por la muerte pre-zctia sobre tedos fs conteaidos instantey; la calidad y forms de cada tno Seria listinta si pudieran sobrepasar esta frentera inmanente, Pertenece a las enormes paradojas del cristianismo el arrebatar a la muerte esta significacon apririca y el poner la vida de antemano desde cl punto de vista dle sa propia ‘lernidad. Y clertamente no s6lo camo tna prolongacion de Ja vids que se empalma con Tos times momentos terrens- les, sino que el destino eterno cl alma depende de la serie slobat de os contenidos de la vida, cada tino de os cuales prosigue su signlicecion étlca como fundamento de nuestro futueo tranccendente en lo Infinto y rompe om ello la deli: tabilidad que habitaen ella. gai cabe considerar a a muerte come vencida, no sélo porque fa vida, en tanto que una Tinea fextendida a través del tempo, sobrepase la frontera formal ‘de'su fin, sino también porque al actuar a traves de todos los Imomentos pariculares de In vida y at delimitarlos imterior oente, iega la muerte en rtd de las consecuenclat ter fas de esfoe momentos 'Y tambica para el punto de vista contrario [a muerte aps: rece como la coniiquradora de la vida. La posicion dada de Ts organtsmos ea el interior de su mundo es tal que a cada instante slo pueden mantenerse en Ia vida en virtua de a: ‘una ndaptacion (en el sentido mls amplio de I palabra). La recusacion de esta adaptacin signifies la muerte. Ast como s cualguier movimiento autométice o bre puede ser interpre fado coma el desea de vids, ce masvida, del mismo modo puede serlo como de huids ante la muerte’ Cada uno de ace {rot movimientos encuentra desde esta perspectiva sw sia Dolo en la cantidad ariimetica que puede ser Nevada 8 cabo tanto por adilon desde sbajo, como por sustraccion desde frribo, © quisd la cnencia de muostra actividad os una wnidad Tiena de mlsterio para nototros misma la gue, como tantas totras, s6lo cabe coneebit través de su descomposiciin en, por tna parte, corquista de la vida, y, por otra, hulda de Ia Inuerte, Cada'paso de la vida no sélo Se muestra como un Acercamiento temporal a Ia muerte, sino como configurado Posltivamente ¥ a prior! por ella, que es un elemento teal de Invida. ¥ esta configaracin es, puos, codsterminada preciso ‘mente por la evtacion dela muerte, por el hecho de que lst ‘er y provecho, trabajo ¥ descanso, y todos nuestros otfos mo- ‘don de comportamiento,considerados desde un punto de vis ta natural, son huidas de la muerte, instintivas o conscentes Ea"ide que consumimos para esto, para scercaros 3 1 riuerte, Ia consumimor para esto, para hule de ella. Somos ‘come hombres que caminan sobre un barco ea la direecion Sontaria 4 su marcha’ en tanto van hacia el sur, el suelo se. bbre el que Tp hacen ce portada con elles mistnos hacia el porte, Y esta doble direceiin de su serenmoviniento deter Inia ‘su correspondiente posicisn en el espacio. ‘Esta configuracién dea vida en sv ev"orno fofat por 1a suerte es hasta ef momento, por ast decino, algo grfico que {partir de sf todavia no svanea hacla ninguna conelasion; Seltata silo de sustitur la representacidn habitual que slo Contempla a la muerte, por asf dectlo,inorednicamente como el corte de las pareas que pone fin sla vid, por ota repre Sentacldn mas orpanica para ia que Ta muerte es desde el comienzo un mortento configurador del continuo transcurso vital Sin ia exstencia de la Jauerte, incluso mas alld de Su Yisibiided sin mezcla cn cl momento de la muerte, Ja vida icra Inimaginablemente otra. Pero ya. sea_contemplada st Propagacicn emblstlea como un preetecto 0 camo tna som bra previa del suceso singular de la muerte, 0 va sea conten Plada como una conformacion 0 colorsciém autdetona. de {ualguler momento vial por si, en cualguler caso fundamen: fa por primera ver Junto con aquella agudeza de la muerte cletas series de representaciones metaiscas de fa esac y ldesting del alma. No separo torminantemente las medica 58 cones que uno y otro sentido de le muerte imprimen en fas ‘Sgulentes consideraciones; seria cosa de fil reflexion sep rr Jas partes de aguellas dos on estas represenlaciones, 1g formulacion hegeliana de que cada cosa exige Su com trario y'va Junto con el hacia la sintesis mas elevada, en fa ue cietamente ev superad, pero que precisamente ca esta medida sllega a st mismae, no’ deja quis aflorar st sentido Drofindo en ninguna parte mis intensamente auie en Ia Tela. (ion entre vida ¥ muerte. La vidn exige desde Sta la muerte ono st contrario, como fo sotres, hazia lo que te tora algo {sin Ip cual este algo no tendrin st tentido ¥ forma espect Incos. Bn esta medida, vida y mucree estan sobre wm escalon del ser como tesis y antess, Pero con esto se alea sobre ‘las algo mas elevado, valores tonsiones de muestra existon ia que estan por encima de la vida y de la muerte, que ya no son afectador por su contratio, pero en loz que por ver primera la vide arriba realmente as misma, al mis elevado Eemtido de af misme. Tes base de este pensamfento ex el hecho de que Is vida, tl ¥y como ests dada inmedistamente, dessrella ny proven Completa indstincln rexpecto de sig contenidos. Esta unidad tfectivs slo puede ser vivid y. como tal, no es subjugate inteleetuslmente, La analitica dei entendimiento ia descompo- ne en aquellos dos elementos sin que por ello la linea di Sovla es! trazada necoste corresponder menoy & una esI7ic- {ura objetva def objeto que (ceriamente en otro nivel de ea. lidad) ata untdad del experimentar doda en los sentimientos Pero tanto In pesibilidad ebjetiva de Ie divisidn como In pslcolégiea, me parece que estin silo dades, especlalmente fn el caso de ciertos valores més elevados, for el hecho de fue su portador, su proceso, esta sometide a la muerte. St ‘ivirames eternamente, antonces la vida profublemente pet- ‘maneceria emalgamada e indifereaciada ‘con sus valores fontenidos: en modo alguno existria ningun estilo real pers penbacla Facra de ln Uniew forma en Is que podemos Eonecotia y experimentarla Frecuentomente. sia fronterss. Pero nosotros morimos y experimentamos en esta medida Ie Vida como algo azaroso,pasajero, como algo que, por ast de Girle, tambien podria ser'de otra manara. Por esio ante todo ‘debié haber surgido el pensamiento de que no necesitamos ‘divide Hos contenidos de la vida, mds aun, ef destino dest proceso; aate todo, de este mado dcbié haberse Mado ta Moneide en la signiicacion,independlante de todo expirar y 9 Sialiaar y vida ms allée la vida de ta muerte, de cierto ‘ontenidas. Ante todo Ia experiencia de la muerte debis he ber desligado aguelia fusion, sella solldardad de los conte nidos de Ta vida con Ia ida, Pero. peeciamente. con estot contenido slanifcativos stemporalmente la vida temporal alcanza su propia elevacion ‘nas pura: en tanto que da eabida en sia éstos 0 se verte en log, que son més que ella misma, le vida escapa por encima Se a, sin perderse, es més, panandose auténticamente por ver primera; pucs, ante todo, de este modo su desenvolviniento fomo proceso legs «un sentido y valor, y sabe, por ast de rlo, for qué est ahi, Debo primeramente poder separar de EC ilesimente ssige contenidox para alzarse consciemte hacia ‘los, y leva s eabo esta separacion en atencién a la muerte fate. clertamente, puede anular el proceso de la vida, Pero {Bo atacar ala sigiicacién de sus conteridos. Siesta escistin entre vide y contenido, que acaece en rtd de la miter, deja sobrevive s los eontanices, enton- ‘ce tambien se presenta el mismo acento sobre la otra cara ‘Ge In lines de separacién. El proceso vital animico total hace ‘vidente con creciente Gesenvolvimiento la imagen cada vez Ids clara y mie fuerte que pede denominarse el Yo. So trata ‘dela esenciay del valor, del vim y, por ast decrlo, del sen- tido intemo due corresponden a nucstra existenca en tanto ‘que este trozo especifico del mundo; se trata de aquello que ‘hmos auténticamente de antemano ¥, en efecto, de nuevo fn el sentido (ofa, todavia no somos. Este Yo esta en una peculiar categoria, todavia necesitada de una representacion Inds pronliny es ton tercern categoria ms alld dela realldad ‘Sada de In ieveal, meramenteexilda, dea do valor ero el Yo en el comienzo de su desarrollo, tanto para ta conclentia sujetiva coma en st ser objetivo, es amalaam do de In forma mss estrecha con los contenidos particulares ‘del proceso vital. Y como este proceso vital, como arabamos fe ver, separa de sf sus contenidos, como reelbe uns signif ‘cackin mae alla de su ser experimaniado vivencialmente, d= hnimico reat, como scode esto, entonces hace salir desl, Or sf decislo de su otra cara, cf Yo que, ea certo sentido no ‘aot con los contenidos, ae diferencia del proceso Wtal ¥, com ‘ho, Se estigntasabiow de Toe contenidos queen principio le fabian exclusieamente la coneeiencia inpenuin como tna Set Feacign peculiar, como valor, existencla y exigencia, Cuanto sds hemos experimentado, tanto mais decididamente se mar o ‘cael Yo como to Uno y come lo que persevera en todas las ‘Gsclaciones pendulares del destino'y del represeatar del me or y slertemente no sso en sentido pslzolgico, en el que fa perstpeiin de lo Ldvatice y persstente en diferentes fendmac- Fosse toma mis fieile inevitable por medio de sa acrecents Imiemo numérice, sina tambien en sentido objetivo, de. tal rode que el Yo te concentra ms puramoate en sf ralsno, 8 bresile de todas las Muyentes casualidades de los contenidos ‘experimentades.vivencialmente, desarrllandose su propio sentido e idea siempre de forma ms segura e Independiente de estos. gal so whica ol pensamiento acerca de la inmortalidad, [Asi como ea sl caso seria eliciago la muerte hace Nath ‘gar ala vida para, por ast decizl, dejar en libertad la intem- poralided de aus contenidos, asl tambica, visto de otra forms, pone término a la serie de tencis de los contenidos deter Ininados sia. gue con ello sea internimpida la exigencia del Yo a perteccionarse eternamente oa existr lferiormente: he ago fa revancha de aquellaintemporalidad, La inmostal {al y como se presenta al anhelo de muchos hombres pro fundos, tone el sentido de que et Yo pusiera consumar com [lstonronte su teparacién de ta azarosidad de Tos contenidos particulares Desde un pusto de vista religoso, ia inmortalidsd acos- tambra # tener otro sentido. Li jomortaliad se encamina ‘aqut In mayoria de las yeces hacia un tener: ef alma desea Dlenaventuranza o la contemplacion de Dies o quiza solo un continuar exstiendo en general; 0, ea formss de sublimacton Inds fuertemente étcsy, desea una eyalidad de s! misma: de ‘so sor salvads, 0 jusificada, 9 purifenda, Pero todo esto no fe pone en tela de juielo frente al actual sentido de la inmor ‘hlléad como el estado del alma en el que ya no expecimenta vivencialmente sada mas, en el que su ser ya no se consuma fen un contenido que en cualquier sentido existiera fuera de St misma. En tonto que vivimos (leben) experimentamos vi Yenclalmente (eres) objetos. Con el avanzar de 10s aos ¥ on at profundizacion el Yo so yergue eads vex mds como el puro proceso, como To favariable y perseverante a partir de {ordas Ins sultplicidades de los contenidoe que agitan Por fcacina en oleadae: pero de alguna maner pevmanece, no ‘betante, amalpamade con estos. BI diferendarse, el srs ‘mismo del alma, slo signiica wna aproximacion asintotica fl Yo, el eval no existe en cualquier Tugar, sino sélo en si o imino. Al donde se cree en I inmortalldad y se rechsza ‘quel contenida material al quo sitve como fn (sea como Io nufciemtemente, profundo deade un punto do vista ético ca como lo absolutamente Incomestible), alli donde, por asi feciro, se basen la forma pura de la inmostalidad, ait apare- ford la'muerte clertamente como la frontera mas allée la ‘ial chen cel Yo todos los aduetbles contenidos particulares Ge la vicn y donce su ser 0 su procese es un mero pertenscer- Seastinisno, una purs determingbiidad por medio de si @ Sobre historia de la filosofia De une tecidn introductorta Verdad y error se comportan en Ia ciencia como presente y pasado, Precisamente por esto estin «pasadass tcrias cle. tiicas que han sido reconocidas como erréneas: Io que es te hido ulleriormente como verdad no esta pasado, sipo aie & ecibida en el inventario del presente (tanto da si también a unas de sus parcclas serdn apasidos para un presente més {ardio). Ineviablemente el estadto presente de caalqiler cet. cia parece abarcar la verdad objeiva y todo fo ablerior que fe desvie de ello poseer nedlo inter histreos Solo ls filosotla es una excepelén a esta norma do desarro- lio de Ia ciencia, So peculiar concepto de verdad immpide, pre clsamente respecto de sus problemas ultinos y mals abarcan- tes, que su pasido sea superado en la misma forma a como tl geocentrisino es superado por el hellocentrsm, Puts esta determinado por el hecho de que estos problemas no son SO: Iucionables objeuvamente. De una formna pecullar, la unidn de (odos los que piensan, Ja cual posibilite o reclams, al menos en principle, ia verdad objetiva, parece zilo alearsable a propisita de las cosas ex teriores'9 asuntos puntuales Jel munda, Al carter global de la existenca, a la pregunta por las ralces de devenir, parecen sblo reaccionar ettratos particulars del alma que rehisan luna comprensié ‘mas general y una verdad mas objet, Pero el hldsofo es aque! cuya alma no slo responde sorsciew temente, com a de ia mayoria de los hombres, a esta 0 aque. Tia partiutaridad, sino a a exlstenca global camo a una ink dad; euya respuesta posee, sin embargo, desde un punto de Vista tedreo todavia no deseribible con exacttud, una cles especie de supraindividuatidad que no ex valider general, Sino comparable # aguella de las obras de arte, lat cules pueden mostrar junto @ tal vallder peneral una esencia alte Inente subjetiva, En femto que una flosotia expresa esta eaceién, su verdad rho es propiamiente un copiar det objeto, sino del suelo o