You are on page 1of 3

ACCIÓN - REACCIÓN

“Lo que haces como hábito, te hace dependiente, porque te lo han


programado. Sólo lo que surge de dentro es tuyo y te hace libre”.
(Tony de Mello)

ACCIÓN: Ejercicio de una potencia. Posibilidad o facultad de hacer alguna


cosa.
REACCIÓN: Forma en que alguien o algo se comporta ante un determinado
estímulo.

La diferencia entre acción y reacción es clarísima, y los


resultados que acarrea utilizar la reacción cuando no es
conveniente, son desastrosos.
El origen de la acción se basa en la libertad de hacer
cada uno lo que quiera o lo que la situación solicite, tras
una decisión propia tomada en un momento de reflexión y
de claridad. En la acción, uno es quien manda.
La reacción, en cambio, se divide en instintiva o genética,
y programada.
La instintiva o genética, es una respuesta inmediata,
rapidísima, que nace en un lugar desconocido e
inaccesible; parece que viene marcada en los genes por
las experiencias que han ido acumulando nuestros
antepasados: es parte del instinto de supervivencia. Así
que si un día nos encontramos ante un león, aunque nadie
nos haya dicho que son peligrosos, nosotros ya sabemos
que lo son y trataremos de evitarlo.
Si alguien nos ataca, y sin necesidad de racionalizarlo,
nos apartamos o salimos corriendo… y eso es una
reacción también. Si vemos que un vehículo se abalanza
contra nosotros, esquivamos el encuentro.

Francisco de Sales
ACCIÓN - REACCIÓN

El otro tipo de reacción se produce debido a que dentro


de nosotros han colocado nuestros educadores unos
hábitos que se convierten en automatismos, y ante la
misma situación respondemos siempre con la misma
reacción. Y si bien esto puede ser válido para conducir o
para tareas repetitivas, como afeitarse o beber cuando
se tiene sed, en todos los demás casos es
contraproducente, porque mata la capacidad de ser
actual en cada instante, y la posibilidad de aplicar
nuestros avances y nuestros descubrimientos a las
mismas situaciones de antes.
Lo erróneo es reaccionar siempre igual: a tal pregunta,
tal respuesta; a tal contrariedad, tal reacción.
Lo importante es descubrir en la observación por qué
respondemos, qué respondemos, y quién ha sido el que ha
respondido.
Muchos de los sufrimientos y de las molestias de nuestra
vida se deben a no querer aceptar la realidad de lo que
esté sucediendo, porque en la programación nos
inculcaron que debíamos responder reaccionando de
cierta forma, y si lo hacemos así nos queda, a veces, una
gran insatisfacción. A medida que vamos siendo más
conscientes, debido al trabajo de Descubrir y la atención
en la observación, notamos que nuestra reacción habitual
no es la correcta, pero es la que hemos tenido siempre.
La única solución está en ver dónde está marcada esa
norma, y acudir allí para cambiar la fórmula de respuesta
por otra que sea libre y actualizada de acuerdo a cada
momento, o más bien, que no sea reacción sino una acción
meditada y acorde.

Francisco de Sales
ACCIÓN - REACCIÓN

Conviene ir a ese sitio, para dejar advertido que, cuando


vuelva a suceder lo mismo, no se reaccione de la misma
manera, sino que se le pregunte al Ser, para obrar en
consecuencia con el caso en concreto de acuerdo a la
nueva situación personal y espiritual.
Conviene descubrir el único camino, que es la
observación, el irse observando uno a sí mismo, sus
hábitos, sus reacciones… observarse sin críticas, sin
justificaciones, sin sentido de culpabilidad ni miedos a
descubrir la verdad.
La reacción es una respuesta de lo que hemos sido
durante un tiempo, pero no es válida para lo que ahora
queremos Ser.
La reacción es una respuesta ajena, no apta para quien
toma sobre sí la responsabilidad de la propia vida y de las
acciones que realice a partir de ahora.

RESUMIENDO
No puedes seguir actuando de un modo irreflexivo y dejarte llevar
por la inconsciencia. Tus acciones, a partir de ahora, han de ser
reflexivas y deseadas. Conviene mudar de hábitos, y escoger los
adecuados para cada momento, y que sean dictados por la nueva
conciencia que estás implantando en ti.

Francisco de Sales